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Al explorar horizontes varios, metalizados quera descubrirte, quera olvidarte se engastan los trozos de mbar fusionados, confundidos, olvidados,

, arrojados a la alabanza del grito de memoria. Son memoria que fracciona al evento, le confiere forma, pluraliza y separa , los narra para procurarse llanto, para colmar las causes que nutren al rbol, lo que resina causal del lamento, que apresa, que ensucia el viento, que inesencia al campo de lo que un da fueron rostros y ahora son huellas de las pisadas del viento. [Pero el da ya es viento sometido al hilo de metal] Sueo de una noche entre tus ojos, El lenguaje es punto anterior a toda perspectiva A todo infierno o reposo entre tus piernas, es el sueo que espanta las luces, las luces en desbandada ante el cayado, ante la lanza. Como huellas del canto de la batalla, si sueas esta noche entre gasas, no olvides que el rbol donde escribimos nuestras voces nace antes del susurro de las voces, que las voces tiemblan su alimento, tambin nacen a viajar la nada: Querida pluma, querida mano, hemos de convenir que si las palabras dan su aliento, es ste el tiempo-espacio del temor esparcido del tiempo y del espacio. A travs, rbol quieto entre tus nubes, bajo a tu clara sombra delineada simplemente para olvidar el paso de la luz como quien oye de la lluvia contra la noche sin cuerpo en cascada infinita. He aqu que apareces, taciturno y derrotado.

Dame, llama invisible, espada fra, la nada de tu palabra; dame, dos cuerpos, para decir y hacer, para nacer da olvidados de ambos, da, dos cuerpos de flor de durazno. Resarcir a la bruja Tantos muertos hay que transitan la eternidad del silencio como cielos en la msica que precursa los ocasos: La miseria de tu raza se jug en dos o tres palabras de cristal, Dnde est el viento? Bienaventurados aquellos que emergen al tiempo en el mutuo temblor de las cosas enterradas. Como envuelta de tierra en medio de tus rituales de poder, de hegemona, la escritura es la palabra que no tolera el paso del resto.