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A Mathematician's Apology

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A Mathematician's Apology (en español: La apología de un matemático) es un
ensayo escrito por el matemático británico G. H. Hardy en 1940. Trata sobre la
estética de la matemática con algún contenido personal, y permite que el gran
público llegue a comprender la mente de un matemático.

Contenido [ocultar]
1 Resumen
2 Críticos
3 Referencias
4 Bibliografía
5 Enlaces externos
Resumen [editar]En el título del libro, Hardy utiliza la palabra "apología" en el
sentido de una justificación o defensa formal (como en la Apología de Sócrates
de Platón), no en el sentido de una petición de clemencia.

Dos fueron las razones que empujaron a Hardy en este momento, a justificar su
vida dedicada a las matemáticas:

En primer lugar, con 62 años, Hardy sabía que estaba envejeciendo (había
sobrevivido un infarto en 1939) y había notado el descenso de su creatividad y
talento. El hecho mismo de dedicar tiempo a escribir la Apología, era una

aceptación por parte de Hard y que su época como


matemático creativo había terminado. En su prólogo a la edición del libro de
1967, C. P. Snow describe la Apología como "un lamento apasionado por una
potencia creativa que antes estaba pero que se ha ido para no regresar". En las
palabras de Hardy, "la exposición, la crítica, el aprecio, es un trabajo para
mentes mediocres. [...] Es una experiencia melancólica cuando un matemático
profesional se dedica a escribir sobre la matemática. La función de un
matemático es hacer algo, demostrar nuevos teoremas, añadir a la matemática y
no hablar de lo que él u otros matemáticos han hecho".

Hardy creía que ya no podía estar involucrado en forma activa en el desarrollo


de nuevas ideas matemáticas; al respecto escribió:

"Escribo sobre la matemática porque, como cualquier otro matemático que tiene
más de 60 años, ya no tengo la frescura de mente, la energía ni la paciencia
para realizar mi trabajo con eficacia", por lo tanto la única forma que le quedaba
de contribuir a la matemática, en la que creía, era escribir un libro sobre la
matemática donde podría expresar sus puntos de vista personales sobre el
tema.

En segundo lugar, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Hardy, un


pacifista, quiso justificar su creencia que la matemática debía ser abrazada por
su propio valor, en vez de por el valor de sus aplicaciones. El acto de dedicarse
a matemática por su pureza, por su perfección interna y por la claridad de sus
conceptos subyacentes. Hardy quería escribir un libro donde pudiera explicar su
filosofía matemática a la próxima generación de matemáticos. Un libro que
defendiera la matemática basándose en su importancia endógena,
argumentando solo en base a los méritos de la matemática pura, sin tener que
recurrir a los logros de la matemática aplicada para justificar la importancia
global de la matemática. En fin, un libro que sirviera de inspiración a las
generaciones futuras de matemáticos puros. Como Hardy fue un ateo sus
justificaciones las hizo ante su prójimo, no ante Dios.

Uno de los temas principales del libro es la belleza de posee la matemática, que
Hardy compara a la pintura y la poesía. Para Hardy, la matemática más pura es
la que no tiene ninguna aplicación en el mundo exterior, o sea la matemática
teórica y, en particular, su campo especial de la teoría de números. Justifica el
dedicarse a la matemática pura con el argumento que su inutilidad significa que
no podría ser abusada para causar daño. Por otro lado, Hardy denigra a la
matemática aplicada, describiéndola como "fea", "trivial" y "aburrida".

Estas caracterizaciones que conciernen a la matemática aplicada significan que


no es el hecho de que sea aplicada lo que la hace "fea", "trivial" y "aburrida",
sino que a menudo la matemática más "fea", "trivial" y "aburrida" es la que tiene
aplicación. Estas caracterizaciones son atribuidas o no atribuidas a ciertas
ramas de la matemática según la originalidad, profundidad y belleza de los
conceptos subyacentes que constituyen el fundamento de estas ramas según
las definiciones de G. H. Hardy.

Esto es reforzado por Hardy en sus comentarios sobre una frase atribuida a Carl
Friedrich Gauss que "la matemática es la reina de las ciencias y la teoría de los
números es la reina de la matemática". Hay quienes creen que es la no
aplicabilidad extrema de la teoría de números lo que impulsó a Gauss a hacer
esta afirmación; sin embargo, Hardy cree que esta no es la razón. Aún si se
llegara a encontrar una aplicación de la teoría de números, nadie intentaría
destronar a la "reina de la matemática" por este motivo. Lo que Gauss quiso
decir, según Hardy, es que los conceptos subyacentes que constituyen la teoría
de números son más profundos y más elegantes que los de cualquier otra rama
de la matemática.

Sus creencias sobre la matemática pura pueden considerarse resumidas en el


siguiente pasaje del libro:

"La matemática pura, por otro lado, me parece una roca sobre la cual todo
idealismo falla: 317 es un número primo, pero no porque lo creímos, o porque
nuestras mentes son formadas de esta manera, sino porque es, porque la
realidad matemática es construida en esa manera."

Otro tema es que la matemática es un "juegos para los jóvenes", entonces


cualquier persona con un talento para la matemática debería desarrollar y
utilizarlo cuando es jóven, amientras se tiene plenas capacidades creativas. Esta
consideración refleja la depresión creciente de Hardy frente a la disminuición de
sus propios poderes como matemático. Para él, la matemática fue
esencialmente una actividad creativa, mas que una actividad explicativa o
expositiva.

Críticos [editar]Las opiniones de Hardy fueron muy influenciadas por la cultura


académica de las universidades de Cambridge y Oxford entre la Primera Guerra
Mundial y la Segunda Guerra Mundial.

Algunos de los ejemplos de Hardy parecen desafortunados en retrospectiva. Por


ejemplo, escribió: "ninguna persona ha descubierto ya una aplicación militar para
las teorías de números o relatividad, y parece improbable que esto ocurra por
muchos años". Desde entonces, la aplicación de la relatividad fue parte del
desarrollo de las armas nucleares, mientras que la teoría de números juega un
papel prominente en la criptografía asimétrica.[1] Sin embargo, los ejemplos más
prominentes de Hardy de descubrimientos matemáticos elegantes sin aplicación
(demostraciones sobre que existen infinitos números primos y la irracionalidad
de la raíz cuadrada de dos) todavía no se ha encontrado una aplicación para
ellos y por lo tanto se sostiene el argumento de Hardy.

No obstante, la aplicabilidad de un concepto matemático no es la razón que


Hardy consideró la matemática aplicada inferior a la matemática pura; es la
simplicidad que pertenece a la matemática aplicada que le dirigió a describirla
así.

Hardy consideró que el teorema de Rolle, por ejemplo, aunque es bastante


importante para el cálculo, no se puede comparar con la elegancia y
preeminencia de los desarrollos matemáticos producidos por Leonhard Euler,
Évariste Galois y otros matemáticos puros.

Referencias [editar]↑ Experimental mathematician Jonathan Borwein's


comments on the Apology

Bibliografía [editar]G. H. Hardy, A Mathematician's Apology, Cambridge


University Press (1940). 153 pages. ISBN 0-521-42706-1.

Enlaces externos [editar]El texto completo de A Mathematician's Apology, (en


inglés), cortesía de la Sociedad para la Ciencia Matemática de la Universidad de
Alberta.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/A_Mathematician%27s_Apology"
Categoría: Libros de 1940