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Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación

Facultad de Historia, Geografía y Letras


Departamento de Castellano
Literatura Hispanoamericana Contemporánea I

La tierra que se crea:


Germán Arciniegas, una visión de
Hispanoamérica

Nombre: Beatriz A. Rodríguez García


Profesor: Cristián Rodríguez Meza
Fecha: 5 de julio 2006
América… es un problema, demasiado especial para el gusto de algunos, pero
Hispanoamérica; es aún más compleja. Usualmente la palabra América remite- a la I
población mundial- al continente descubierto por Colón, pero sobre todo es focalizada a los N
países del norte. Otra es Hispanoamérica, demasiado diferente a su vecina del norte, aun T
incluyendo a las tierras de habla portuguesa, que de la misma manera forman parte de la R
América Latina, el nuevo continente. Nuevo, porque la América Precolombina ya no está O
presente como antes y la Hispanoamérica que conocemos no es esa, precisamente. Es una D
nueva América, la que se forjó en la extraña mezcla del indio y del conquistador español. U
Una retribución de culturas. C
CI
Junto con esa formación de la Nueva América (me remitiré llamar, por el momento, Ó
así a Hispanoamérica, surgiendo ésta como un nuevo mundo debido a su historia) se hizo N
necesario comprenderla y desentrañarla, no existía la claridad para determinar qué era: no
era Europea ni española, aunque el viejo continente la hubiese influenciado. Tampoco
seguía en ella presencia fuerte de los antiguos imperios y tribus. La Nueva América
buscaba su identidad. Esa búsqueda comenzó a explorarse sobre todo en el ámbito artístico, A
en especial el literario: así autores como Octavio Paz, Mariano Picón Salas, Ciro Alegría, R
Carlos Fuentes, Germán Arciniegas, Jorge Luis Borges, Ángeles Mastreta, Mario Vargas G
Llosa y muchos más han intentado dilucidar esta esencia a través de sus obras. Son los U
ensayistas los que más han elucubrado su visión de esta Nueva América. Rescataré pues M
una de éstas visiones, la del colombiano Germán Arciniegas. E
N
T
Germán Arciniegas nació en Bogotá (Colombia) el año 1900, año de cambio de O
siglo. Nuevos años para América que se constituye como un ramo de diferentes países. No S
sabemos si determinar ese año el final del siglo XIX (el de las independencias de las
naciones americanas) o el principio de un siglo XX, por lo demás incierto. Germán
Arciniegas comenzó muy joven a escribir, estudió Derecho. Fue Ministro de Educación,
desempeñó labores docentes y fue profesor de Literatura en EE.UU. durante su exilio
(consecuencia de su libro Entre la libertad y el miedo, que denuncia las dictaduras). Es
considerado el Hombre de las Américas. El autor volcó en la escritura, su capacidad de
comprender y explicar la realidad, así como su deseo de transformación. De este modo
defiende, la unidad de América.

Desde muy joven Arciniegas se preocupó por el tema Americano: conocer la


identidad de América, la cultura y la historia. La historia podía mostrarle al ensayista las
pistas de la vida actual del continente, a lo largo de ella es que se fue forjando (durante los
trescientos años que duró la colonia). Veía en América a “un pueblo capaz de ocupar un
alto puesto en la vida internacional”.1

En su obra, generalmente, se pueden apreciar los siguientes aspectos: la importancia


de la historia como eje formador de la Hispanoamérica actual, la fe en el continente y su

1
Germán Arciniegas, 1942, Memoria, Bogotá, Imprenta Nacional, págs 22-23, en Juan Gustavo Cobo Borda
(comp), 1990, Una Visión de América: La obra de Germán Arciniegas desde la perspectiva de sus
contemporáneos, Caro y Cuervo, Bogotá.
importancia digna de ser estimada (por eso se le consideraba un promotor de América), la
importancia de la cultura indígena como valor fundamental que constituirá Latinoamérica,
la participación del europeo-en especial el español- como puente a otra cultura que luego se
compartió.
La visión que tiene Arciniegas de Hispanoamérica es la de esperanza en encontrar
un lugar en el mundo. Deseo de recuperar el auténtico valor de ella a partir de su historia y
su población indígena, de poder rescatar sus características y otorgarle valor rescatando sus
orígenes. Sin embargo, no olvida a los conquistadores y los elementos que aportaron a la
creación de Hispanoamérica. Vislumbro en el un fuerte sentimiento indígena, pero no
violento, sino de orgullo y un dejo de cariño, visión que se extiende a la complejidad de el
continente. Aunque es un autor que no exacerba la importancia del europeo, no se nota en
él desdén y odio; sino un orgullo fuerte de los orígenes que se ligaron a la vida de los
conquistadores que llegaron al continente.

Otros rasgos fundamentales que defiende de América son: La diferencia y la


pluralidad, como rasgo fundamental de lo americano; puesto que en ella se unieron diversas
culturas y visiones de mundo para forjarla, como el nuevo continente (aquél único al cual
me refería al inicio del texto). Expresa también que América es uno de los elementos que
aportaron a la cultura moderna, aquellas disciplinas que son propias de la época como la
sociología: es América el origen del pensamiento moderno, pues las nuevas ciencias
sociales nacen de la observación e investigaciones de sus gentes.
Estos aspectos refuerzan nuestra idea inicial de que el autor considera primordial al papel
de América para el pensamiento y la historia modernos, para la actualidad y el desarrollo
del mundo. Eje
mp
Para reflexionar con mayor detalle respecto a su visión de Hispanoamérica, o como los
él dice América a secas, me detendré en una de sus obras: “América Tierra Firme” (1937). res
El autor expresa, en primer lugar, su deseo de acercarse con la obra a la sociología, sin pal
embargo se disculpa si es poco docto; aunque declara-lo que es sumamente interesante-que do
lo hizo bajo el cuidado de América y a espaldas de Europa:
“La frescura de haber sido pensadas a la sombra del árbol de América, y la frescura de
haberlas dicho a espaldas de Europa”2

Es éste un atisbo de su posición en la cual el Nuevo Continente está por sobre


Europa para sus intereses, nos explica su amor y orgullo por la tierra. Se basará,
principalmente, en un rescate de las culturas indígenas colombianas-huitotos, chibchas- de
sus costumbres, familias, religión, lenguaje… intenta aproximarse a partir de ellos a los
aspectos de Hispanoamérica. Junto con ello nos irá relatando la llegada del europeo y los
aportes que fue haciendo a la cultura hispanoamericana actual.
La estructura de la obra, ensayo, toma el modelo de Montaigne: en su estructura y recursos
literarios.

Arciniegas, a partir de la descripción de éstas culturas americanas va rescatando la


importancia que tienen para el mundo: la visión de la familia, el hogar, las construcciones,
las ciudades, la religiosidad…

2
Arciniegas, Germán, 1944, América Tierra Firme, Introducción, pág 9, Buenos Aires, Losada.
Uno de los apartados del primer capítulo que no podemos obviar es “La cuestión
americana”, pues en él el autor determina algunas de las cualidades de América: una, la
ventaja para realizar en América estudios sociológicos y la segunda, aún más importante,
el carácter de mestizo. En cuanto a la primera destaca la ventaja de poder tener un mismo
lugar a huitotos y cristianos: dos culturas que confluyen.
La segunda es expuesta como carácter primordial El mestizaje no sólo se da entre el
español y el indio, sino entre los mismos indios que crearon culturas y razas más fuertes
que otras. El problema del mestizo es que divide su alma:
“…que el mestizo tenga doble alma; su misma indecisión que unas veces le mueve a
sobreestimar las virtudes del europeo y otras las del indio; la misma veleidad que le es
propia, y que proviene de no haber podido asentarse aún como tipo de una personalidad ya
individualizada…”3

El ser mestizo no debe ser un problema, puesto que no hay nadie puro, ni el europeo
que lleva tantas mezclas en su sangre que es imposible determinarlas, además de haberse
perdido el rastro a lo largo de los siglos. Señala además que el gran problema del mestizo es
que se siente falso, porque no consigue encontrar una identidad propia. Pero que cuando lo
haga o lo entienda podrá valorar la riqueza de lo que ello significa: la posibilidad de ver el
mundo con mayor amplitud, con mayor riqueza que otros. Por lo tanto, el carácter de
mestizo no debe ser motivo de vergüenza, sino una herramienta de crecimiento; con ellos
podemos comprobar este deseo de darle importancia y un lugar justo al americano.

Otro aspecto que destaca es la diferencia que hay entre el europeo y el americano. El
primero tiene el orgullo de presentar todas sus obras e historia acabadas, como ejemplo de
su genio y talento. El americano no, puesto que sigue formándose (en la Nueva América, se
entiende), por eso muchas veces el americano intenta igualarse al europeo, pero con ello se
salta gran parte de su proceso y olvida que tiene cosas de las que sentirse orgulloso: su
cultura originaria. Como olvidar, por ejemplo Machu Pichu o Chichen Itzá. Desea
Arciniegas con esto que el americano tome conciencia de sí mismo, de su importancia y su
valor; para ello necesita de los elementos que le son propios e irrepetibles de nadie más.

El autor remite en la obra a que América es un continente en formación, que no


todo se conoce de él “de verdad América es un nuevo continente para la humanidad...”4
Argumenta, además, que los europeos tiene una visión equívoca (sobre todo en el ámbito
científico) del americano, piensa que es exótico, estrambótico, que vive en un mundo
arbitrario y salvaje. Esto no es así, el Americano no es un ser extraño de la edad de piedra,
ha desarrollado su cultura, arte y vida social a lo largo del tiempo. Esta afirmación no hace
más que fortalecer la visión del autor de que Hispanoamérica es importante y debe ser
valorada como algo único.

Se resalta en algunos capítulos la importancia de la arquitectura colonial, la cual es


un reflejo de la identidad e Hispanoamérica: aquella arquitectura de tejas, casas blancas y
portones españoles, las que se mezclaron con la construcción local. Las ciudades

3
Arciniegas, Germán, 1944, América Tierra Firme, La Cuestión americana, pág 28, Buenos Aires, Losada
4
Arciniegas, Germán, pág 38.
americanas son todas fruto de esta arquitectura y disposición urbana, no son un poblado de
chozas, ni una cosmopolita ciudad de rascacielos (aunque los haya en la actualidad) son sus
gentes las que construyeron y viven en estos edificios.

Otro argumento de su obra que refuerza su visión indigenista es su idea del A


descubrimiento. Para el autor no hubo descubrimiento de América por parte de los R
colonizadores y conquistadores, no porque hayan llegado vikingos, asiáticos o polinesios G
con anterioridad, sino porque no había espíritu por descubrir: U
M
“(…) no es posible considerar descubridores a quienes, en vez de levantar el velo del E
misterio que envolvía a las Américas, se afanaron por esconder, por callar, por velar, por N
cubrir todo lo que pudiera ser una expresión del hombre americano.”5 T
O
Esta afirmación refuerza la idea de que el americano no se siente importante o que S
seamos culpables de esconder nuestra propia cultura, estuvimos predispuestos a ellos por
siglos, por eso es primordial descubrirla en la actualidad sólo así encontraremos nuestra
identidad y tendremos un lugar de valor en el mundo, sólo así América aportaría a la
humanidad y al pensamiento moderno lo necesario y terminaría de formarse. El problema
es que este proceso de cubrimiento no terminó con el colonizador del periodo colonial,
luego Hispanoamérica fue cubierta por los empresarios, los gobernadores o sus propias
administraciones que trabajaban por una América que no era la suya, no al gusto o
necesidad de América sino de otras cosas, sobre todo a la otra América, la del norte.

Otra idea fundamental que resulta una traba para que Hispanoamérica se descubra y
se constituya completamente es la idea que tenemos del indio. En numerosas ocasiones se
le tomaba como un ser lleno de vicios e improductivo, sobre todo en el periodo colonial, a
pesar de las leyes que se crearon para resguardarlo y protegerlo. Esta idea de que el indio es
malo, quedó tan arraigada en el pueblo de la Nueva América, que al rechazar este aspecto
negaba parte de su esencia y le impide constituirse. Por eso es primordial para el autor, que
volvamos a otorgarle el valor que merece y desligarnos de esta idea; se debe sentir orgullo
de este origen. Si el americano aprende a respetarse como lo que es el resto del mundo
moderno también lo hará.

“Por otra parte es cuestión de orgullo. De no practicar un entreguismo que nos coloque
como serviles imitadores de una civilización que por muchos aspectos nos satisface, pero
por muchos otros nos desconsuela o desengaña.”6

Otros factores que aportan a la formación de América son la mujer y la fe de los


españoles (aparte de los fines de lucro, la idea de conquista para el rey, etc.)
Las mujeres jugaron un papel importante en el asentamiento de la cultura y las costumbres,
pues son ellas las que llevan la casa. Fueron mujeres las que muchas veces movían los hilos
políticos detrás de un marido, un padre o un hermano. Fueron mujeres indias las que dieron
origen al mestizo. Fueron mujeres españolas las que ordenaron la vida hogareña, las que
trajeron las costumbres, las que aconsejaban a los hombres. Las mujeres son las que

5
Arciniegas, Germán, pág 55.
6
Arciniegas, Germán, pág 73.
terminaron por fortalecer los asentamientos con su niño, familias y quehaceres. Ellas fueron A
formando desde lo cotidiano. R
G
Por último, la Fe. La cristianización de América no sólo originó las tradiciones religiosas U
del continente, sino que pudo extender el uso del castellano, para que éste luego se M
constituyese como español de América. La religión fue uno de los motores de la conquista, E
los españoles no sólo debían conquistar, sino también evangelizar. Esto permitió la mezcla N
con el indio y el considerarlo lo suficientemente importante (una persona con alma que T
aprende de la fe) para poder conocer a Dios. A diferencia de lo que ocurre con el norte de O
América en que el indio es exterminado. No se deja de lado el hecho de que el indio en S
Hispanoamérica no haya sufrido o haya sido maltratado, se le tomó en cuenta de alguna
forma y por eso la cultura indígena es parte de Hispanoamérica.

En definitiva, América Tierra Firme, nos muestra a través del estudio sociológico y
antropológico de los indios americanos parte de las características de Hispanoamérica. R
Estos aspectos específicos de América Tierra Firme, se extienden a su obra de forma E
generalizada y son parte de la visión que tiene Germán Arciniegas de Hispanoamérica. F
U
Arciniegas ha tenido dos preocupaciones: América y la Libertad y ambas traspasan E
su obra y por supuesto la idea que tiene luego de esta Nueva América. Propone siempre R
reformas para el desarrollo, el mejoramiento de América, de la incorporación del indio a la Z
vida del continente. Intenta evitar las rencillas. Quiere buscar una salida con dignidad al O
problema de América, porque para ella busca el real sitio de importancia que tiene en el T
mundo. El autor rechaza la superioridad de los europeos, y los abusos que pudieron E
cometer, pero tampoco deforma la historia, puesto que esta constituye un eje primordial SI
para resolver los problemas. Conocedor de Europa, señala que no podemos medir, ni S
entender ni investigar América con los mismos parámetros de Europa, porque ambos se
constituyen de forma muy diferente. Por eso le impera descubrir el alma de América, es
América la que cambia el pensamiento europeo y el pensamiento moderno.

El estilo de Germám Arciniegas es con diversión, picardía, no buscando la burla, sino para
buscar un humor casi soñador.

Germán Arciniegas quiere llamar nuestra atención sobre las peculiaridades y la


originalidad de un espacio americano. Nos lo muestra con asombro, trata de transmitirnos
la emoción de los primeros cronistas e historiadores. Intenta expresar la alegría de sus
hallazgos, sus penurias, sus sueños de grandeza y su desconcierto frente a un mundo que no
pueden abarcar desde la visión europea.

“Lo importante de la obra de Arciniegas (…) ha ofrecido una visión de nuestro mundo
americano, libre de prejuicios y de vanidad”7

7
Roberto Esquenazi-Mayo, 1979, Arciniegas travieso, erudito, soñador, en Juan Gustavo Cobo Borda
(comp), 1990, Una Visión de América:La obra de Germán Arciniegas desde la perspectiva de sus
contemporáneos, Caro y Cuervo, Bogotá.
Finalmente, para Germán Arciniegas América es una posibilidad, un continente que
aún no termina de formarse. Tiene su propia pluralidad, es diferente y única, por eso no se
la puede comparar con Europa. Hispanoamérica es mestiza. Pero es única. Sin embargo
necesita de una conciencia y aceptación de si misma de sus pueblos, costumbres de su ser
indígena, de su gente. Sólo cuando aprenda a aceptarse a ella misma con el cariño y respeto
que debe conferirse podrá obtener el lugar en la cultura moderna y en el mundo que se
merece. Si Hispanoamérica se siente importante con todas sus características y se piensa a
sí misma como única, respetable e importante lo será para Europa y el mundo.
Sólo cuando se constituya realmente y se acepte dejará de ser una tierra nebulosa tras el C
mar, una isla o una colonia; será Tierra firme. O
N
C
L
U
SI
TESIS: AMÉRICA PARA ARGINIEGAS ES MESTIZA Y ÚNICA PORQUE… Ó
Ver texto destacado en amarillo N
Bibliografía

Arciniegas, Germán, 1944, América Tierra Firme, Buenos Aires, Losada.

Cobo Borda, Juan Gustavo (comp), 1990, Una Visión de América: La obra de Germán
Arciniegas desde la perspectiva de sus contemporáneos, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo.

Treviño, Consuelo, s/a, Germán Arciniegas: América como utopía, España, Instituto
Cervantes.

Mallea, Eduardo, s/a, Germán Arciniegas y el Ensayo Contemporáneo, Biblioteca Luis


Ángel Arango, Bogotá (Triviño Anzola , Consuelo, Universidad de Cádiz, Prof. Visitante
de Literatura Hispanoamericana)