Anda di halaman 1dari 2

INERCIA

Demonio sin aspecto

Existe un demonio que jamás muestra su aspecto, no tienen color, ni sabor, sin
embargo se acerca silenciosamente y hable con palabras suaves, y ala persona sin
darse cuenta queda dominada por él. Este demonio se llama inercia.

Pensándolo bien, toda la vida luchamos contra esa inercia, cuando algo se hace
rutinario “se produce el espacio” para que nazca esa inercia. Es igual en el mundo de
la fé, sin embargo aparecen señales de peligro. Estas señales son:

-Sentir como obligación el tener que leer la liturgia (gongyo)


-No tener ganas de participar de las actividades. Aún teniendo
tiempo, no participar.
-Dejar de leer el Argentina Seikyo, siglo XXI y otros
materiales, ó leer solo los títulos.
-Perder el ánimo para enfrentar la vida cotidiana
-Evitar el encuentro con los antecesores.
-Cuando surgen quejas y reproches.
-Cuando no se siente alegría, ni agradecimiento, ni emociones.
-Aparecen fallas en el trabajo.

Pueden haber más señales de peligro, pero controlando estas ocho, podemos detectar
a tiempo la presencia de la inercia, y si esto ocurre debemos rápidamente renovar
nuestra fé. La persona que está acostada, apoyando su cabeza en la almohada de la
inercia, de querer su propia debilidad. Cada día nace y termina, para sentir que uno lo
ha vivido plenamente, debe mantener la postura de luchar pase lo que pase. “Los días
plenos debemos construirlos con nuestras propias manos”. No debemos aflojar ante
esta visita sin aspecto. Estemos atentos para reconocer las señales de peligro y
luchemos diariamente para vencer la inercia, profundizando nuestra fé.

ORIENTACIÓN DE IKEDA SENSEI

“No avanzar equivale a abandonar la fé. No avanzar no es igual a estar detenido, es


igual a retroceder. Desde el punto de vista de la fé, no existe ninguna situación en la
que se pueda conformar uno a decir “ya es suficiente”. Al pensar así, con arrogancia,
comienza la caída hacia la inercia y se relaciona con el abandono de la fé”

NUESTRA INTIMA DETERMINACION DE “LUCHAR EN ESTE


MOMENTO” ABRE EL CAMINO HACIA EL AVANCE

En otras palabras, desde le punto de vista del “budismo oculto en las profundidades”
podemos interpretar en “ese momento” indica el tiempo en que el buda original,
Nichiren Daishonin, lanzó su gran lucha por salvar del sufrimiento a todos los
hombres. Y también puede decirse que “ese momento” se refiere a la época en que
los discípulos del Daishonin se ponen de pie en respuesta a su maestro, para lograr el
kosen-rufu.
Por lo tanto, desde le punto de vista de nuestras práctica, quisiera recalcar que “ese
momento” existe sólo cuando oramos al Gohonzon y manifestamos la determinación
sin reservas y la conciencia plena de nuestra misión por el kosen-rufu. Tenemos que
decidirnos, orar y actuar. Si no lo hacemos, nuestro ambiente no cambiará ni en el
más mínimo sentido; aunque pasen cinco o diez años, “ese momento” no llegará
nunca.
Lo que crea “el momento” es nuestra determinación resuelta y total hacia el
kosen rufu. “Ese momento” se genera cuando ponemos nuestra vida en movimiento,
cuando nos ponemos de pie por propia voluntad, por decisión personal y con las
fuerzas nuestras. “Ese momento” es cuando nos armamos de fe invencible y
ocupamos nuestro lugar en el gran escenario del kosen rufu.
Goethe escribió: “El momento, a secas, es decisivo; determina la vida de un
hombre y zanja su futuro destino”. “Ese momento es el instante en que resuelven
desde lo profundo de su ser; “ Ya mismo, ahora, me pongo de pie y me entrego a
luchar!”. Desde ese instante, cambia su destino, se despliega toda su vida y comienza
la historia.
Esta es la base del principio místico de la Verdadera Causa (hon´in myo). Este
es le principio de ichinen sanzen. “Ese momento”, “el tiempo” de la misión es
cuando determinan que sin falta van a lograr algo por decisión autónoma, y no
porque les dice que lo hagan.

(Fragmento de la disertación del Presidente Ikeda,


Cap. “Hoben” y “Juryo” del Sutra del Loto)

En algún momento de la vida, todos encuentran un callejón sin salida,


Algunas personas pueden experimentar un estacionamiento en los negocios. Una
pareja pueden terminar. Algunos pueden sentir que han llegado a un punto muerto en
la crianza de los hijos, en su relación con otras personas, en las actividades de
propagación en su estudio de las enseñanzas budistas. Sin embargo, el poder del
Gohonzon es inmensurable, tan vasto como el propio universo. También nuestra vida
posee ese potencial infinito. Por lo tanto, depende de si permitimos que nuestra
determinación se estanque comprendemos verdaderamente este punto.
Si sienten que están atascadas, por favor desaliense y esfuercensé para vencer su
debilidad, convocando el gran poder de la fe. El presidente Toda decía que así es
como se descarta lo transitorio y se revela lo verdadero en la propia vida.