Anda di halaman 1dari 23

Santo Profeta Amós

Significa carga, cargar, cargador

San Amós, profeta, que siendo pastor


de Tecoa y cuidador de sicómoros, fue
enviado por Dios a los hijos de Israel
para defender su justicia y santidad
contra sus prevaricaciones
Meditemos su contenido

Francisco Martínez A.

Agosto 2009
Amós era pastor de Tecoa, al límite del desierto de
Judá. No era miembro de los clubs de profetas de
Israel; ninguna escuela profética. Simplemente Dios le
llama, sacándolo de sus labores pastoriles y lo manda
a profetizar a Israel
Trabajaba como pastor y recolector de higos
silvestres

“Las palabras de Amós, uno de los pastores de


Tecoa, sobre lo que vio acerca de Israel en los días
de Uzías, rey de Judá, y en los días de Jeroboam
hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del
terremoto”.
Amós, 1:1

Respondió Amós y dijo a Amasías:


“Yo no soy profeta ni hijo de profeta; soy ganadero
y cultivador de higos silvestres”.
Amós, 7:14.
Este profeta conocía bien la vida campestre.

“Yo, pues, haré tambalear vuestros pies como se


tambalea la carreta repleta de gavillas”.

Así dice Yahvé: “De la manera que el pastor libra de


la boca del león dos piernas o la punta de la oreja,
así escaparán los hijos de Israel que en Samaria se
sientan en un borde de la cama o en un diván de
Damasco”.
"Yo os golpeé con tizón y añublo. La langosta
comió vuestros muchos huertos, vuestras
viñas, vuestras higueras y vuestros olivos. Pero
no os volvisteis a mí", dice Yahvé”.

“Buscad al que hizo las Pléyades y el Orión, que


a las tinieblas convierte en mañana, y que hace
oscurecer el día hasta que se hace noche.
Buscad al que llama a las aguas del mar y las
derrama sobre la superficie de la tierra. ¡Yahvé
es su nombre!”
“¿Acaso corren los caballos por las peñas? ¿Se arará
con bueyes en el mar? Pero vosotros habéis convertido
el derecho en veneno y el fruto de la justicia en ajenjo”.

“Así me mostró el Señor Yahvé: He aquí que él formaba


un enjambre de langostas cuando comenzaba a brotar
el heno tardío, después de la siega del rey”.

“Aconteció que cuando acababan de comer la hierba de


la tierra, dije: -¡Oh Señor Jehovah, perdona, por favor!
¿Cómo podrá levantarse Jacob, que es tan pequeño?”
Amós, 2:13; 3:12; 4:9; 5:8; 6:12; 7:1-2.
El marco en que desempeña su ministerio profético
está situado junto al santuario de Betel.
Amós fue a Bet-hel y pronunció sus
serias advertencias y profecías. Pero el
sacerdote Amasías buscó desacreditarlo
ante el rey, y le aconsejó al profeta que
retornara a Judá Amós, 7: 10-13.
“Entonces Amasías, sacerdote de Betel,
envió a decir a Jeroboam, rey de Israel:
"Amós ha conspirado contra ti en medio de
la casa de Israel. ¡La tierra no puede
soportar todas sus palabras!”

“Así ha dicho Amós: ’Jeroboam morirá a


espada, e Israel saldrá de su tierra en
cautiverio.’ “
“Y Amasías dijo a Amós:
-¡Vidente, vete; huye a la tierra de Judá y come
allá tu pan! Profetiza allá

y no profetices más en Betel, porque es el


santuario del rey y la casa del reino”.

Amós, 7:10-13
Amós era contemporáneo de Oseas.
Éste profetizaba sólo en lo
concerniente a Israel, mientras que
Amós profetizó además acerca de las
naciones vecinas de dicha nación.
"¿Acaso me ofrecisteis sacrificios y ofrendas
vegetales en el desierto durante cuarenta años,
oh casa de Israel?”

“Al contrario, llevasteis el tabernáculo de vuestros


ídolos Moloc y Quiún, la estrella de vuestros
dioses que os habéis hecho”.

“Por tanto, yo haré que os lleven cautivos más


allá de Damasco", ha dicho Yahvé, cuyo nombre
es Dios de los Ejércitos”.
"En aquel día levantaré el tabernáculo
caído de David y cerraré sus brechas.
Reconstruiré sus ruinas y lo edificaré
como en el tiempo pasado,”

“para que posean lo que quede de


Edom y de todos los pueblos sobre los
cuales es invocado mi nombre, dice
Yahvé que hace esto”.
Amós, 5: 25-27, 9:11-12
“Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al
ejército del cielo; como está escrito en el libro de los
profetas:
¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios
En el desierto por cuarenta años, casa de Israel?”

“Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc,


Y la estrella de vuestro dios Renfán,
Figuras que os hicisteis para adorarlas.
Os transportaré, pues, más allá de Babilonia”.
15:16 Después de esto volveré Y
reedificaré el tabernáculo de David, que
está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo
volveré a levantar
Hechos, 7:42-43, 15:16
Él empezó "hablar en nombre de Dios en el reinado
de Jeroboán II (783-743 a. C.).
El pueblo de Israel ostentaba “Momentos de Gloria”
desde el punto de vista humano; se vive en paz y
tranquilidad, el Reino del Norte se extiende y
enriquece hasta el punto que el lujo de los grandes y
poderosos es un insulto para la miseria en que está
el pueblo. Incluso el esplendor del culto -con
inusitado boato (Exhibición y manifestación de lujo)
encubre la ausencia de una religión verdadera.
Amós era sencillo y a veces rudo, como cabe
esperar de un pastor, que pasa su vida entre los
animales que cuida en soledad.
Condena la vida corrupta de las ciudades, se
indigna, por las desigualdades sociales que
marcan una gran una injusticia y protesta por la
falsa seguridad depositada, por sus
contemporáneos, en los ritos religiosos que están
vacíos porque no llevan a compromisos
personales.
Dios castigará a los dirigentes poderosos
de Samaría que pecan maltratando a los
pequeños del pueblo.
Critica las idolatrías, violencias, injusticias,
disolución y universal corrupción en la que
está sumido el rebaño elegido.
Por primera vez emplea dos expresiones que
luego serán utilizadas ampliamente en la
literatura profética posterior. Habla del "día de
Yahvé", cargado de acentos terribles, para
designar el momento en que Dios tomará justas
decisiones reivindicativas; en medio de tinieblas,
Yahvé castigará a Israel por sus maldades,
utilizando a un pueblo que en la mente del
profeta Amós es Asiria sin llegar a mencionar su
nombre.
Otra expresión novedosa es "el resto", término
con el que se quiere designar a una porción de
israelitas fieles al yahvismo puro en quienes
reposará la esperanza de una perspectiva de
salvación posterior.
Desde siempre ambicionó el hombre las
riquezas para poseer, el poder para dominar a
los demás y la gloria para alimentar su
soberbia; esto trae como directa consecuencia
el oscurecimiento y eclipse de Dios. Amós,
profeta, dijo en su nombre que Él mira y valora
lo de "dentro"
Cumplió con valentía el encargo dificultoso
de hablar claro y sin tapujos para clarificar
actitudes, aunque le llevaran a sufrir las
acusaciones de Amasías, sacerdote de
Betel, y la persecución de su hijo Ozías.
Espero que hayáis leído lo
referente a este Santo Profeta