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Universidad San Francisco de Quito

Martín Quintana 23280

Jaime Ocampo

Principios de Administración

5 de noviembre de 2009

KEN BLANCHARD

“Bien hecho”

En este libro seguimos el periplo de Wes Kingsley, un alto


ejecutivo de una empresa y padre de familia, a quien las cosas no le
van demasiado bien en ningún ámbito de su estresada vida.
Conversando con el jefe de los entrenadores del espectáculo de orcas
del Sea World, Wes aprenderá unas técnicas sencillas para construir
confianza, acentuando lo positivo y redireccionando el
comportamiento negativo

El libro Bien Hecho muestra lo importante y favorable de


aplicar sus conocimientos en todos los ámbitos humanos incluso en
el trato con los animales como bien describe el texto. Entre las
técnicas aprendidas que consideramos podemos y debemos
incorporar en nuestro diario accionar con las demás personas para
que obtengan un alto grado de desempeño y se desenvuelvan en la
sociedad con mayor facilidad.

Activar el Desempeño: Para lograr activar el desempeño en las


tareas de nuestros colaboradores que deben realizar hay que
establecer metas claras y factibles y administrar el entrenamiento
necesario, de esa forma estos conocerán qué se supone que deben
hacer para obtener un buen desempeño.
Observar el Comportamiento: Esto es comprobar que los
resultados que se están obteniendo son los esperados y dar la
retroalimentación apropiada de acuerdo al comportamiento
observado que en todo caso debe ser positiva o de re-
direccionamiento cuando el desempeño obtenido no es el deseado.

La retroalimentación: Es la respuesta que debemos adoptar


ante el comportamiento observado y analizado, debe ser de re
direccionamiento o positiva, mirar cualquier progreso y evaluarlo y
valorarlo.

El redireccionamiento: es la manera eficaz de abordar el


comportamiento indeseable. La manera más adecuada para re
direccionar una personas es describirle los errores cometidos sin
reprocharla, mostrar el impacto negativo de ese error, si es necesario
debemos culparnos nosotros mismos por no haber dado el
entrenamiento de forma clara, revisar con esa persona la tarea en
detalle y cerciorarnos de que ha entendido bien y expresarle la fe y la
confianza que cada persona merece; con eso se logrará adoptar una
actitud abierta hacia el aprendizaje.

Bibliografía:

Blanchard, Ken. Bien hecho. Bogota: Norma, 2002.