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Introducción

Las culturas del nuevo mundo o de América , no estaban tan retrasadas como se pensaba, contaban con obras
como arquitectura, organizaciones sociopolíticas y religiosas.

Ocupaban el centro del país los quichés y cakchiqueles. al poniente vivían los indios mames que aún habitan
los departamentos de Huehuetenango y San Marcos; en las márgenes del sur del Lago de Atitlán se
encontraba la raza aguerrida de los zutujiles; y, hacia el norte y oriente, se extendían otros pueblos de raza y
lengua distintas. Todos eran, sin embargo, descendientes de los mayas que en el centro del Continente
desarrollaron, en los primeros siglos de la era cristiana, una civilización.

Para los mayas−quichés, el tiempo y la vida eran una misma realidad. Las criaturas del universo formaban
parte de un gran todo que se expresaba en una multitud de manifestaciones diferentes. El tiempo y la vida se
desarrollaban según estas cosmogonías, a través de sucesivos ciclos de pruebas y de destrucciones, de
infinitos ciclos de búsqueda. El conocimiento es el objeto de la creación para el pensamiento maya, y lo
perfectible es el proceso que lleva hacia ese conocimiento. Lo perfecto no existe. Lo que existe es la vida en
sus manifestaciones múltiples, siempre diversas y cambiantes.

Cuando, en 1524, los españoles, bajo el mando de Pedro de Alvarado, invadieron por orden de Cortés el
territorio situado inmediatamente al sur de México, encontraron en él una población numerosa, dueña de una
civilización semejante a la de sus vecinos del norte, al igual que propiciaron una serie de consecuencias que
ayudaron al desarrollo, tanto para leer, como para escribir y con esto se encontró el Popol Vuh.

Este texto fue el libro tradicional en la región de los quichés. Además del elemento maya original se observan
en el compuesto étnico y en las lenguas de los antiguos reinos indígenas las huellas de la raza tolteca que,
procedente del norte de México, invadió la península de Yucatán bajo el mando de Quetzalcóatl hacia el siglo
XI de nuestra era.

En el Popol Vuh pueden distinguirse tres partes. La primera es una descripción de la creación y del origen del
hombre, que después de varios ensayos infructuosos fue hecho de maíz, el grano que constituye la base de la
alimentación de los naturales de México y Centroamérica.

En la segunda parte se refieren las aventuras de los jóvenes semidioses Hunahpú e Ixbalanqué y de sus padres
sacrificados por los genios del mal en su reino sombrío de Xibalbay; y en el curso de varios episodios llenos
de interés, se obtiene una lección de moral, el castigo de los malvados y la humillación de los soberbios.
Rasgos ingeniosos adornan el drama mitológico que en el campo de la invención y expresión artística que, a
decir de muchos, no tiene rival en la América precolombina.

La tercera parte no presenta el atractivo literario de la segunda, pero encierra un caudal de noticias relativas al
origen de los pueblos indígenas de Guatemala, sus emigraciones, su distribución en el territorio, sus guerras y
el predominio de la raza quiché hasta poco antes de la conquista española.

En la cuarta y ultima parte, se describe también la serie de los reyes que gobernaban el territorio, sus
conquistas y la destrucción de los pueblos pequeños que no se sometieron voluntariamente al dominio de los
quichés.

Este libro aborigen, fue vertido al español, por el Fraile dominicano Francisco Jiménez (comienzos siglo
XVIII); Carl Scherzer lo tradujo al alemán Viena. Hoy se conoce por la traducción al francés del abate
Brasseur de Bourbourg, quien lo llevó a Europa como parte de su colección americana; ahora se encuentra en
la Biblioteca Newberry de Chicago. El erudito Adrián Recinos comparó y corrigió las versiones para elaborar

1
una nueva traducción , fruto de una ardua investigación y profundo conocimiento de la lengua original.

El Popol Vuh según investigaciones se traduce como libro de comunidad o de consejo que como ya hemos
hablado de su importancia ,solo mencionaremos que significo la Biblia quiché.

Si la producción intelectual marca el grado supremo de la cultura de un pueblo, la existencia de un libro de tan
grandes alcances y mérito literario como el Popol Vuh es bastante para asignar a los quichés de Guatemala un
puesto de honor entre todas las naciones indígenas del Nuevo Mundo.

Desarrollo:

1−Referencias a la cultura y a la literatura maya−quiché.

.− Referencia espacial y geográficas.

Todas las manifestaciones culturales de estos pueblos, anteriores a la conquista española, es lo que
corrientemente se denomina cultura pre−hispánica cuya ubicación geográfica comprende los siguientes
territorios:

• El valle de México, central y meridional, donde floreció la cultura nahuatl.


• La región de Yucatán, tierras altas de Guatemala y algunos lugares de Honduras, que sirvieron de asiento a
la cultura maya−quiché.
• La meseta andina correspondiente a Perú, Bolivia y Ecuador donde se desarrolló la cultura quechua. *1

Referencia temporal y cronológica.

La cultura maya evoluciona históricamente desde la edad de piedra tallada (recolectores y cazadores) hasta
alcanzar el nivel denominado de alta civilización. El origen de los mayas está hundido en un mundo oscura y
nebuloso. No se puede precisar exactamente la fecha de la llegada de los mayas a Yucatán. La gran mayoría
de los investigadores fijan la fecha del 2000 a. de C. hasta el 987 d. de C. como los extremos del proceso
histórico maya. Por otro lado otros estudiosos consideran que es a partir del año 1000 a. de C, cuando se
ubican definitivamente en la región Yucatán y partes altas de Guatemala, hasta el año 317 d.C. Las fechas
posteriores de esta civilización corresponden al llamado viejo y nuevo imperio maya que abarca hasta el año
1441, cuando surgió una lucha entre los mayas y los toltecas, donde la ciudad de Mayapán fue saqueada y
destruida y como consecuencia abandonada por los mayas. *2

Estudio analítico de la civilización Maya−Quiche.

Estructura social.

Los Mayas−quiches estaban divididos en ciudades−estado; en cada ciudad−estado, había un jefe hereditario
(el Batab), un asesor, especie de visir egipcio (el Narcom) y un consejo de gentes que servía de asesor.

Las familias formaban gens, éstas fratías y las fratías se agrupan en clanes totémicos.

Escritura.

Era jeroglífica, con gran avance hacia la fonética.

Los Mayas escribían libros hechos de papel de maguey, de los cuales se han conservado tres: Son los
llamados Códices. El ejemplar más famoso de la literatura Maya es nuestra obra, el Popol Vuh.

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La literatura Maya junto con los quichés, no tuvo una finalidad poética, sino metafísica, del tiempo, histórica;
fue obra del devenir, profecías y transcurso de pueblos en permanentes caídas y resurgimientos. En ella se
relata de la creación y destrucción de dioses y criaturas; y lo demás, es epopeya de pueblos en migraciones
continuas. *3

Manifestaciones artísticas.

La monumental arquitectura Maya−quiche, construida con grandes bloques de piedra, desarrollo numerosos
tipos de construcciones; tales como: edificaciones religiosas y civiles, lugares de ocio, obras de ingeniería,
observatorios astronómicos y las arenas. Una de las características más resaltantes de la arquitectura
Maya−quiche es el arco falso que inventaron; el cual consistía en piedras horizontales que van sobresaliendo
en cada nueva hilera, hasta que ambos lados se encuentran en un vértice del triángulo. Edificar este arco
requiere cálculos precisos para lograr el equilibrio adecuado.

La escultura estuvo relacionada a la arquitectura como elemento decorativo, era elaborada con piedras,
madera o estuco, sirvió para ornamentar lápidas, dinteles, frisos y escalinatas. Con técnicas al fresco y gran
variedad de colores planos, los Mayas desarrollaron el arte de la pintura en los murales y paredes de sus
templos; las pinturas eran de enfoque histórico o religioso. También se sirvieron de las técnicas del modelado
en la ejecución de su cerámica, que decoraron con incisiones, relieves o motivos pictóricos, tanto de carácter
geométrico como naturalista, pero siempre de gran simbolismo.

El arte Maya−quiche (pintura, labrado, arquitectura y escultura) era muy avanzado, tomando en cuenta las
localidades y condiciones ambientales en donde se elaboraban (en la selva, en planicies, en uniones de
caminos, en las alturas o a orillas del mar).*4

Resumen del libro:

Resumen de la segunda parte:

Capítulo I:

Dicen los narradores que no contarán la historia de Hunahpú e Ixbalanqué y omitirán la historia de sus padres
y que sólo contarán algo sobre su padre. El padre de ellos se llamaba Hun−Hunahpú y tenía un hermano
llamado Vucub−Hunahpú. Estos dos se pasaban los días jugando a la pelota y a los dados y esto molestaba a
los señores de Xibalba que querían jugar con ellos y vencerlos.

Se describen los oficios de estos y otros señores que consistían en hacer sufrir a los seres humanos con
muertes horribles. En estos momentos querían poseer los instrumentos de juego de estos y sus adornos.

Capítulo II:

Los señores de Xibalba envían a unos buhos mensajeros donde los hermanos para pedirles que vayan a jugar
con los señores de Xibalba. Ellos se despiden de su familia y comienzan la jornada hacia Xibalba. Dejan una
pelota colgada en su casa como prenda.

Comenzaron a bajar por el camino de Xibalba por unas escaleras muy empinadas hasta llegar a un río y
habían muchos jícaros pero no se lastimaron. Después llegaron a la orilla de un río de sangre y lo atravesaron
sin beber de sus aguas. Llegaron a otro río solamente de agua y tampoco fueron vencidos. Pero en un cruce de
cuatro caminos fueron vencidos. Los llevaron a la sala del consejo de los señores de Xibalda y ellos pensaban
que hablaban con los señores pero eran señores de palo que ellos habían puesto para engañarlos. Los señores
de reían de ellos y les ofrecieron sentarse en un banco que era de piedra ardiente y se quemaban, pero se
levantaron.

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Después, los enviaron a la Casa Oscura que era uno de los lugares que se utilizaban en Xibalba para castigar.
Les dieron y unos ocotes y unos cigarros para cada pero a la mañana siguiente al ellos decir que se los habían
terminado los sacrificaron. A Hun−Hunahpú le cortaron la cabeza y la colocaron en un árbol que nunca había
dado fruto y de pronto comenzó a darlos.

Los señores ordenaron que nadie se acercara al árbol ni tomara de sus frutos.

Una muchacha se interesa por la historia del árbol de los frutos.

Capítulo III:

Esta mujer era una doncella hija de un Señor llamado Chuchumaquic. Ella estaba fascinada por la historia del
árbol y sus frutos y le dijo a su padre que quería ir a conocer ese árbol.

Cuando llegó al árbol quería de todos modos uno de ellos y de pronto la calavera, que estaba entre las ramas le
dijo que si ella quería uno de los frutos que estirara su mano derecha para alcanzarlo. Ella lo hizo y él escupió
en su mano. El le dijo que en esa saliva le daba su descendencia.

A los seis meses su padre notó que estaba embarazada y al ir a pedir consejos a los señores de Xibalba sobre
el futuro de su hija ellos le aconsejaron sacrificarla a lo que el padre accedió.

Así que envió a los buhos para que la mataran y volvieran con su corazón. Esta los convenció de no hacerlo y
los llevó hasta el árbol antes conocido como Arbol rojo de grana que ahora se llamaría árbol de sangre. Del
árbol brotó un jugo que al caer en la jícara se coaguló y parecía un corazón. Los buhos llevaron esto a los
señores que se impresionaron por el olor a fruta de la sangre pero creyeron que ella había muerto. De esta
manera ella engañó a los señores de Xibalba. Los buhos volvieron con ella para servirle.

Capítulo IV:

La mujer, llamada Ixquic llega donde la madre de Hun−Hunahpú y Vucub−Hunahpú pero esta no la quiere
recibir en su casa por considerarla deshonesta por cargar en su vientre hijos o hijo de Hun−Hunahpú o
Vucub−Hunahpú. Ella le dice que pronto la convencerá de que sus hijos muertos en Xibalba viven en ella.
Los hijos de Hun−Hunahpú se enojan por la presencia de ella y se dedican todo el día a esculpir y a tocar la
flauta.

Luego, la señora le pone una prueba para aceptarla. La envía por una gran cantidad de maíz a donde ella sabe
que sólo hay una planta de maíz. Ixquic clama a sus dioses y consigue que le den mucho maíz y al llevarlo a
su suegra ella se convence de que ella carga a sus nietos o nieto y la acepta.

Capítulo V:

Los narradores dicen que a continuación van a contar el nacimiento de Hunahpú e Ixbalanqué. Los niños
nacen en el monte y cuando están en la casa no pueden dormirse y no dejan de gritar. Para tranquilizarlos los
ponen encima de un hormiguero y se duermen tranquilamente. Luego los pusieron sobre unas espinas. Los
hermanos mayores de ellos: Hunbatz y Hunchouén querían que se murieran porque les tenían envidia aunque
sabían que ellos eran los sucesores de sus padres que habían muerto en Xibalba y que eran especiales pero la
envidia los cegaba.

Ni la abuela ni ellos lo aceptaban y no les daban de comer, sólo de las sobras.


Aunque los trataban mal Hunahpú e Ixbalanqué no se enojaban con ellos y se pasaban todo el día tirando con
cerbatana. Siempre llevaba pájaros para comer pero la abuela no les daba.

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Un día volvieron a la casa sin pájaros y le pidieron a sus hermanos mayores que los acompañaran a buscarlos
porque no podían bajarlos de los árboles. Los hermanos accedieron y Hunahpú e Ixbalanqué planearon la
manera de vencer a sus hermanos por tratarlos mal.

Cuando llegaron al árbol los hermanos mayores se maravillaron por la gran cantidad de pájaros y se subieron
al árbol para atraparlos. De pronto el árbol comenzó a hacerse más grande y no podían bajar. Hunahpú e
Ixbalanqué les recomendaron que se quitaran los calzones, "atadlos debajo del vientre, dejando largas las
puntas y tirando de ellas por detrás de ese modo podréis andar fácilmente". Pero inmediatamente hicieron esto
se convirtieron en monos y comenzaron a columpiarse por los árboles.

De esta manera los hermanos menores vencieron a los mayores.

Hunahpú e Ixbalanqué regresaron a la casa e informaron a la abuela de lo acontecido y le dijeron que volvería
a ver a sus nietos pero que iba a ser una prueba difícil para ella y que no debía reírse.

Comenzaron entonces a tocar la flauta y aparecieron los hermanos mayores pero la abuela comenzó a reírse y
volvieron a irse. Los hermanos menores le dicen a la abuela que sólo tendrá algunas otras oportunidades para
ver a sus nietos y que dejen de ser animales pero no debe estallar en risa. La abuela no puede contener la risa
en ninguna de las ocasiones y los hermanos mayores quedan convertidos en animales porque "se
ensordecieron y maltrataron a sus hermanos".

Capítulo VI:

Los dos hermanos salen a sembrar la milpa pero no tienen que hacer nada porque los instrumentos trabajan
solos sin necesidad de que ellos los manejen. Al final del día toda la tierra estaba arada y los árboles en el
suelo. Ellos regresan a su casa y fingen estar cansados por todo el trabajo realizado. Pero al día siguiente
encuentran todo como si nadie lo hubiera trabajado nunca. Hunahpú e Ixbalanqué sospechan de los animales y
se ponen en vela durante la noche para descubrirlos. Efectivamente los animales habían ordenado a los árboles
que volvieran a su sitio. Hunahpú e Ixbalanqué están furiosos y comienzan a perseguir a los animales pero no
logran atraparlos.

Aquí el narrador o los narradores explican el origen de algunas características de los animales como resultado
de esta confrontación. Por ejemplo, el venado y el conejo tienen las colas cortas porque Hunahpú e Ixbalanqué
se las arrancaron y el ratón tiene la cola sin pelo porque ellos se la quemaron dejándola sin cabello.

Es precisamente este ratón el que le dice que su abuela tiene escondidas en su casa una pelota de sus padres y
otras cosas que les pertenecían: el anillo, los guantes y los cueros. Hunahpú e Ixbalanqué lo llevan a su casa y
engañan a su abuela y a su madre para que salgan de la casa y ellos poder apropiarse de estos objetos. Al fin lo
logran y los esconden en el camino que conduce al juego de pelota.

Capítulo VII:

Hunahpú e Ixbalanqué van a jugar con la pelota en el mismo lugar que sus padres jugaban y que molestaba a
los señores de Xibalba. Entonces estos envían unos mensajeros a la casa de la abuela a decirles que los
señores querían jugar con ellos en siete días. Como los hermanos no están en la casa la abuela envía a un piojo
a que les dé el mensaje. En el camino el piojo se encuentra con un sapo y este le ofrece tragárselo y así llegar
más rápido a dar el mensaje porque él puede saltar. Luego el sapo se encuentra con una culebra que se tragó al
sapo con el engaño de llevarlo más rápido al campo de juego. Después un gavilán se tragó a la culebra.

Cuando el gavilán llega al campo de juego los hermanos le tiran y le dañan un ojo. El gavilán les dice que
tiene un mensaje para ellos pero que le curen el ojo primero. Ellos lo hacen y entonces vomita a la culebra que
a su vez vomita al sapo pero el sapo no puede vomitar al piojo porque éste lo ha engañado y se ha quedado

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pegado en uno de sus dientes. El piojo les da el mensaje a los hermanos y éstos van a su casa a despedirse de
la abuela y de su madre.

Hunahpú e Ixbalanqué siembran una caña cada uno y le dicen a su abuela que si la caña se seca es que ellos
han muerto.

Capítulo VIII:

Hunahpú e Ixbalanqué comienzan el camino a Xibalba y se encuentran con las mismas trampas que sus padres
pero ellos no caen en ellas (los ríos, los caminos, los muñecos de palo). Ellos envían un mosquito para que
pique a los señores de Xibalba y así conocer sus nombres porque ellos no querían que supieran sus nombres.

Cuando Hunahpú e Ixbalanqué llegan frente a ellos y los saludan por sus nombres propios (14 señores)los
intentan engañar para que se sienten en la piedra caliente pero no lo logran y los envían a la Casa Oscura pero
tampoco allí logran vencerlos.

Capítulo IX

Los mensajeros de los señores les entregan los ocotes y los cigarros y les dicen que deben durarles toda la
noche y dárselos de vuelta en la mañana. Con colas de guacamaya y luciérnagas en la punta de los cigarros
Hunahpú e Ixbalanqué logran hacer creer a los señores que estaban utilizando los ocotes y los cigarros y que
los habían vencido. Pero a la mañana siguiente los hermanos le entregan todo en el mismo estado en que ellos
se lo dieron.

Los invitan a jugar y les hacen trampa para que mueran en el juego pero no lo logran.Planean entonces los
señores otra treta para vencerlos. Esta vez les entregan cuatro jícaros y les piden que las llenen de unas flores
específicas que estaban muy custodiadas. Entonces los encierran en la Casa de las Navajas pero estas no les
hacen nada porque ellos les prometen la carne de todos los animales.

Hunahpú e Ixbalanqué envían a unas hormigas por las flores y de esta manera las consiguen y se las entregan
a los señores. De esta manera los vencen nuevamente.

Capítulo X

Los llevaron a Hunahpú e Ixbalanqué a la Casa del Frío pero ellos lograron salir vivos con troncos viejos.
Entonces los pusieron en la Casa de los Tigres pero con huesos de animales lograron entretenerlos y que no
les hicieran daño. Después los llevaron a la Casa del Fuego pero tampoco les pasó nada porque sólo se
quemaba la leña.

Por último los pusieron en la Casa de los Murciélagos donde un animal llamado Camazotz decapitó a
Hunahpú cuando sacó la cabeza de la cerbatana donde dormían para ver si ya había amanecido.

Los señores se alegraron por lo que le había pasado a Hunahpú y colgaron su cabeza sobre el juego de pelota.

Capítulo XI

Con ayuda de los animales Ixbalanqué logra convertir el cuerpo de una tortuga en la cabeza de Hunahpú. De
esta manera logra ir al juego y mientras un conejo despista a los señores él toma la cabeza de Hunahpú y la
coloca sobre su cuerpo. Entonces le ganan nuevamente a los de Xibalba.

Capítulo XII

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Los narradores anuncian que van a contar sobre la muerte de Hunahpú e Ixbalanqué.

Presintiendo que iban a morir Hunahpú e Ixbalanqué van donde dos consejeros y les dicen que si los de
Xibalba les preguntan qué hacer con los huesos de ellos cuando mueran que les diga que los muelan con
piedra y que los tiren al río.

Los de Xibalba preparan una hoguera y los invitan a "compartir" con ellos pero ellos les dicen que saben de su
muerte y se tiran juntos a la hoguera y mueren. Los consejeros les aconsejan lo dicho por Hunahpú e
Ixbalanqué . Entonces, muelen sus huesos y los tiran al río pero antes de llegar al fondo del río ya el polvo de
los huesos de ha convertido de nuevo en Hunahpú e Ixbalanqué.

Capítulo XIII

Cinco días más tarde aparecieron en el río y tenían la apariencia de hombres−peces (los héroes eran hijos de
las aguas). Después aparecen en Xibalba como dos ancianos y comienzan a hacer maravillas y magias que
recuerdan a los actos de sugestión que hacían los fakires y que los mayas de México conocían muy bien. Estos
actos eran quemar casas y que luego resultaran sin ningún daño o despedazarse uno a otro y luego resucitarse
sin ningún daño físico. Estas cosas maravillaron a los habitantes de Xibalba y los señores pidieron verlos en
persona en su casa para que los maravillaran también.

Hunahpú e Ixbalanqué accedieron y fueron a la casa de los señores para bailar y hacer sus actos de magia. En
un momento dos de los señores principales les piden que los despedacen y que luego los resuciten pero ellos
no los resucitan. Así comienzan a vencer a los señores. Los que pueden con sus familias huyen y tratan de
esconderse pero las hormigas no los dejan. Así tienen que volver humillados y afligidos y de esta manera
Hunahpú e Ixbalanqué vencen a los señores de Xibalba.

Capítulo XIV

Hunahpú e Ixbalanqué aparecieron ante los de Xibalba y les dijeron sus nombres verdaderos y les anunciaron
que todos iban a morir en venganza de lo que habían hecho a sus padres. Los de Xibalba se arrodillan y les
suplican perdón. Hunahpú e Ixbalanqué los sentencian a vivir para siempre humillados y los condenan a hacer
cacharros, pastes y piedras de moler maíz. Les dicen que el juego de la pelota no será más para ellos (estaba
reservado a la gente principal). Su vida estaría rodeada de los desventurados, los viciosos y otros pecadores.

La abuela de Hunahpú e Ixbalanqué había sufrido al ver que las cañas retoñaban y morían, retoñaban y
morían. Entonces se llenó de alegría cuando por última vez retoñaron y las llamó el Centro de la Casa.

De esta manera Hunahpú e Ixbalanqué honraron la memoria de sus padres y les predestinaron que serían
invocados y adorados por los vasallos civilizados.

Luego de vencer a todos los de Xibalba subieron en medio de la luz y al instante se elevaron al cielo. Al uno
le tocó el sol y al otro la luna. Entonces se iluminó la bóveda del cielo y la faz de la tierra. Y ellos moran en el
cielo.

PERSONAJES

TEPEU: Dios creador fuerte y poderoso.

GUCUMATZ: Dios creador fuerte y poderoso.

HURAKAN: Dios creador fuerte y poderoso.

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BALAM QUITZE: Además de ser el que guaba a los pueblos, uno de los primeros hombres, inteligente,
fuerte, dedicado, agradecido y considerado.

BALAM ACAB: Podía hablar con Tohil uno de los dioses más importante para ellos uno de los primeros
hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.

MAHUCUTAH: Uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.

IQUI BALAM: Uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.

TOHIL: Dios principal ya que fue el que les dio el fuego.

HUNANPÚ: Uno de los hermanos Ahpú, bueno y noble

HUNANPÚ: Uno de los gemelos, inteligente, poderoso, dominaba todas las artes ocultas.

IXBALANQUE: Uno de los gemelos, inteligente, poderoso, dominaba todas las artes ocultas.

IXBALANQUE: Uno de los hermanos Ahpú, bueno y noble

IXQUIC: Madre de los gemelos, virgen y pura los concibió gracias a los espíritus de los Ahpú

HUNBATZ: Hermano de los gemelos, hijo también de uno de los Ahpú, malo y envidioso

HUNCHOUÉN: Hermano de los gemelos, hijo también de uno de los Ahpú, malo y envidioso

VUCUB CAQUIX: Hombre prepotente, engañoso, vanidoso, sentía que su poder era igual o mayor que el de
los mismos dioses.

ZIPZCNÁ: Hijo de Vucub Caquix, igual de vanidoso, antipático y mentiroso, además creía que era el hombre
más fuerte del mundo.

CAPRAKÁN: Hijo de Vucub Caquix, igual de vanidoso, antipático y mentiroso además de creer que podía
sacar luz de los montes.

HUN CAMÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado

VUCUB CAMÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado, cruel, le gustaba torturar a la gente

IXMUCANÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado, cruel, le gustaba hacer a la gente, injusto, prepotente,
corrupto y convenenciero.

Características generales de la obra:

El pensamiento mítico.

Desde el punto de vista mitológico el Popol Vuh presenta una explicación de hechos naturales por medio de
relatos míticos, más que históricos. Esta obra presenta una base mitológica y cosmogónica en donde los
elementos naturales: sol, tierra, agua, animales, plantas, juegan un papel importante en la vida y destino del
hombre. *5

−Actitud mítica.

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En la civilización maya en ese mundo mítico no solo se castiga al arrogante y al malvado sino en general
todos los vicios eran penados. En cambio la bondad, el sentido cooperativo y el trabajo, eran considerados
como aspectos sagrados.

Si hacemos referencia al hombre de barro, mitológicamente se puede decir que hay un proceso económico
social más avanzado, es decir utiliza la tierra no solo para el cultivo sino también para los usos de alfarería y
el arte rudimentario.

Otros mitos que caben destacar y que nos muestran la actitud mítica de la cultura maya, son los que explican
la fertilidad vegetal y la fecundidad humana, a través del relato dramático de la muerte de los dioses Hun
Hunahpu y Uncub por los dioses del mal (infernales) de Xibalbá y el de la doncella Ixquia.

−El mito: características y dimensiones.

A través de los mitos se interpretan y explican en forma seudocientífica fenómenos tales como el movimiento
de los astros, el trueno y ciertos hechos de la vida agrícola. En otras palabras los mayas se valieron de este
recurso literario para explicar todas aquellas cosas que quizá no comprendían y para ellos tenían algún
significado. La creación de los animales como intento de los dioses de crear un ser que hablara y adorara a los
creadores permite explicarnos que en esta etapa histórica el hombre no poseía verbo, vivía en cavernas, era
recolector, no cultivaba la tierra.

Caracteres generales del Popol Vuh.

Resultan muy sorprendentes las similitudes que se encuentran entre el Popol Vuh y la Biblia cristiana; en
ambos se habla de un diluvio universal, hay hombres creados por los dioses, existe una doncella que concibe
sin varón, se hacen peregrinaciones y penitencias como medios de salvación e incluso, la cruz es un símbolo
sagrado. A continuación en el análisis nos referiremos mas a este tema.*6

Análisis del libro:

Creación de la tierra

1−El capítulo primero de la obra invita, por su mismo tono, a ser leído en paralelo con el primer capítulo del
Génesis, aunque la Biblia va directamente a la creación ("en el principio creó Dios"), y el Popol Vuh se
entretiene en una especie de momento previo a ella:

"Esta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, todo en silencio... y vacía la extensión
de la tierra" (p. 35).

Pero notemos que también el Génesis, en el versículo. 2, parecía volverse a ese momento previo calificándolo
como un caos informe.

Con ello tendríamos un vacío pacífico (Popol Vuh) frente a un vacío caótico (Génesis). Esto puede tener que
ver con el hecho de que Génesis 1, escrito en el destierro, intenta universalizar la experiencia judía , mientras
que el Popol Vuh se atiene más a aquel pueblo concreto, por lo que estaría más en la línea de Génesis 5 ("esta
es la descendencia de Adán" etc.) que se considera cronológicamente anterior a Génesis 1.

Puede darse por sentado que ambos historiadores concebían cielo y tierra como dos planos cuadrangulares
intercalados, a los que luego (con la experiencia de la muerte) se les añadirá un tercer cuadrángulo "infernal".
Esta concepción es tan elemental que esto muy extendida y subyace a infinidad de cosmovisiones primitivas.
Pero, como ya hemos avisado, no entraremos en este punto, sino que vamos directamente a una lectura
simultánea de los dos textos, que nos revelará una serie de elementos coincidentes.

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Hablaremos de los acercamientos y diferencias de estos 2 textos:

Acercamientos

1) La prioridad de las aguas y el problema de la aparición de la tierra. En el Génesis esa prioridad de las aguas
parece importada del mundo mesopotámico, mientras que en el Popol Vuh debe ser reflejo de la geografía
ambiental. No sé si debido a esto, el Popol Vuh ve la aparición de la tierra ya como separación, ya como
emergencia desde las aguas , mientras que el Génesis (1, 6.7) la concibe sólo como separación.

2) La aparición de la luz parece haber sido un problema para ambos hagiógrafos: para Génesis 1, 3 está ahí el
comienzo de la creación. Para el Popol Vuh

"conferenciaron sobre la vida y la claridad, cómo se hará para que aclare y amanezca" (p. 36).

Hay aquí una profunda experiencia metafísica, en una situación cultural carente de instrumentos conceptuales
para expresarla.

3) También el orden de las dos cosmogonías es relativamente similar: luz, agua, tierra, plantas, animales,
hombre.

4) En ambos aparece una creación por la palabra que modifica a otra concepción más artesana: al "dijo Dios"
del Génesis puede corresponderle el:

"hágase así... Así dijeron... ¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha" (p. 36).

Pensamos también que podría estar la mano de fraile Ximénez, pero después de meditar resolvimos, que no es
en absoluto necesario: hay también mitos egipcios que conocen la acción de la palabra divina sobre algún
material preexistente. Pero hay que añadir que, para la reflexión bíblica posterior, la creación por la palabra no
es sólo cuestión de poder, sino expresión de una intención comunicadora: Dios crea "por Su Palabra" para
darse un interlocutor que será "el ser de la palabra": el hombre. Como iremos viendo, el Popol Vuh no está
lejano a esta concepción.

5) En ambos la creación es buena y agrada a sus Autores. En los dos hay una especie de deliberación para
crear al hombre. Y en ambos aparece afirmada la primacía del hombre: tan clara en Génesis 1, 26−29 como
en esta preciosa frase del Popol Vuh:

"no habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta que exista la creatura humana, el
hombre formado" (p. 36).

Diferencias

Si ahora hubiese que señalar alguna diferencia, llaman la atención éstas:

1) En el Popol Vuh no se habla de la creación de los astros, pero el Génesis ha tenido que dedicarles un día
íntegro de su creación (1, 14−17), en probable polémica con las cosmogonías ambientales, para
desdivinizarlos y reducirlos a simples criaturas.

2) El Popol Vuh es mucho más concreto al hablar de los árboles

"cipresales y pinares" (p. 36),

mientras que el Génesis habla mucho más genéricamente de "hierba y frutales". Posiblemente se reflejan aquí

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las geografías originarias de cada texto.

3) Finalmente esto el problema del politeísmo o de los "seres divinos" que es el que resulta más difícil de
resolver para un lector de fuera. Cabe decir que el Génesis solo utilice una vez el plural deliberativo (1, 26
para la creación del hombre), el cual es mucho más frecuente en el Popol Vuh. Este parece concebir que la
creación es obra de:

"el Creador, el Formador y los Progenitores" (p. 38).

Como si Dios hiciera emanar de sí a los otros dioses que son los que actúan como demiurgos. Y no sé si la
preciosa expresión monoteísta:

"existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios" (p. 35),

queda suavizada en la página siguiente, por la mención de Caculhá−Huracán, Chipi−Caculhá y


Raxd−Caculhdá (el relámpago, el rayo pequeño y el rayo verde −o el trueno− según la interpretación de
Ximénez), de los que el autor del Popol Vuh comenta:

"y estos tres son el Corazón del Cielo" (7).*7

De la tierra al hombre

En ambos textos, la creación del mundo se encamina al hombre y concluye en él. Es fácil constatar que en el
Popol Vuh la aparición del hombre es todavía más seria y más trabajosa que en el Génesis. Las deliberaciones
de la divinidad se multiplican y se hacen necesarios varios intentos o esbozos previos. Aunque el Génesis
contiene dos narraciones (el hombre de barro del capítulo 2 y el hombre "imagen" del capítulo 1), no se puede
decir que el primero fuera un intento del segundo.

Para el Popol Vuh no sólo serán necesarios varios empeños, sino que ya los animales aparecen como intentos
fallidos del hombre: son creados para guardar la creación anterior. Guardar es un verbo preferible a la actual
tradición de nuestras Biblias respecto de Adán (dominar: Génesis 1, 28). Quizá no sea exagerado insinuar que
ambos verbos reflejan mentalidades y pueden tener consecuencias prácticas muy distintas: por el lado
israelita, progreso y destrucción de la creación; por el lado maya, cierto fijismo y respeto ecológico.

Además de eso, los animales son creados para hablar:

para que, de este modo, puedan decir los nombres de los dioses y alabarlos (p. 37) (8).

Esto es lo que no consiguen y por ello serán castigados: el Popol Vuh parece justificar así la alimentación
carnívora (9), que en el Génesis aparece mucho más tarde, a raíz del diluvio y cuando ya el hombre está
implantado en la historia (cfr Génesis 9, 3ss).

En conclusión, se hace necesario un nuevo intento, en el cual se proclama la finalidad del hombre, sin
mencionar ahora lo de "guardar" la tierra, y definiéndolo de cara a sus Progenitores divinos. El Popol Vuh
multiplica aquí los verbos:

el hombre existirá para sustentarlos, alimentarlos, invocarlos, recordarlos, alabarlos y venerarlos (cfr. p.
38).

Una mentalidad bíblica, a la vez que admira la profunda religiosidad de este párrafo, puede echar de menos
aquí el "horizontalismo" que incluya la idea bíblica de "dominio": el verdadero servicio a Dios es llevar
adelante su creación hasta que llegue su reino. Con ello se percibe que, en el dominio del hombre, se trata para

11
la Biblia de un dominio obediente y no absoluto, como se refleja en su limitación por el "árbol de la ciencia"
(sea cual sea el significado de éste). *8

Intentos fallidos

El primer intento humano fue hecho de barro, como en el Génesis. Sin embargo su figura se deshacía con las
aguas. Una dificultad en la que no parece haber pensado el autor yahvista, cuya experiencia del poder de las
aguas debía ser mucho más pobre. El segundo proyecto fue hecho de madera. Estos ya no se desharán pero, en
cambia son como palos: no hay manera de "animarlos". Se multiplicarán, poblarán la tierra, incluso hablarán,

"pero no tenían alma ni entendimiento, no se acordaban de su Creador, de su Formador" (p. 40).

Notamos cómo el alma humana consiste para el autor maya en el recuerdo del Creador. Y observamos, por
contraposición de los dos intentos, la profunda percepción de la refutación antropológica: si su materialidad es
floja, no resiste: pero si su materialidad es fuerte, no tiene alma.

Vendrá entonces el tercer intento, ya en el capítulo 3 de la segunda parte. Esta vez el hombre será hecho de
diversas plantas, con la novedad de que aparece la diversidad sexual, y hay una planta distinta en el material
de cada sexo: el árbol del pito para el varón y la espadaña para la mujer. Estos "homínidos" llegarán hasta una
cierta artesanía; "pero no pensaban, no hablaban con su Creador y su Formador"; por lo que también van a ser
castigados como los anteriores. Diremos una palabra sobre estos castigos, no sin antes volver a notar la
profunda definición del hombre que está implícita en todo este proceso: el hombre se define por la capacidad
de hablar con Dios.

Castigos

El castigo consiste en un diluvio, lo cual llama la atención por su semejanza literal con el Génesis (12). Se
sospecha que el diluvio no proviene de una interpolación cristiana, sino de algún recuerdo o tradición histórica
antigua− La diferencia es que, en la Biblia, el diluvio tiene lugar dentro de la historia y por el pecado de la
historia, no en una especie de prehistoria anterior al hombre.

Pero el castigo consiste también en una rebeldía de las obras de los hombres−de−planta contra sus autores: las
tinajas, los comales, los platos, las ollas, las piedras de moler y hasta los perros, se levantan contra sus dueños:

"mucho mal nos hacían.... éramos atormentadas por ustedes.. Ahora probarán nuestras fuerzas" (p. 41).

Otra vez cabe sospechar que, si en la Biblia dominaba más el sentido de la historia, en el Popol Vuh domina
más el sentido de la obligación que tiene el hombre de respetar la naturaleza.

Finalmente hay que añadir que, a pesar del castigo, no perecen todos esos seres prehumanos. Muchos de ellos
perviven y suministrarán personajes para toda una serie de historietas o tradiciones recogidas a continuación,
en las cuales aparecen en contacto con una complicada serie de figuras o dioses intermedios (rayos, duendes
del bosque ... ), algunos de los cuales parecen ser divinizaciones de los oficios existentes en los tiempos de la
redacción del Popol Vuh. Buscando paralelismos no será difícil evocar aquí la extraña alusión de Génesis 6, 4
a "los gigantes o héroes de antaño", aunque el Génesis sea en este punto mucho más sobrio.

La creación del hombre

Creo que es en este capítulo donde más fáciles brotan los paralelismos. Por eso vamos a limitarnos a
enumerarlos, sin más introducción.

• Al igual que en el Génesis, el hombre aparece como término de la creación: para que

12
"se termine la obra" (p. 101).

Pero, a diferencia del Génesis, el hombre surge "para sustentar y mantener a los dioses" (ibid.). Es por eso
coherente que ya los primeros padres sean

"sacerdotes y sacrificadores" (Vg. pp. 104, 113):

el sacerdocio no aparece como una necesidad de llegar hasta Dios, sentida por los hombres a lo largo de la
historia, sino como una necesidad de los mismos dioses.

2) El hombre es creado de maíz, no de barro como en el Génesis. La lógica subyacente parece ser que el
hombre se alimenta sobre todo de maíz: luego ¡de eso debe estar hecha su carne!:

moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, hizo Ixmucané nueve bebidas, y de este
alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre... De maíz
amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del
hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres (p. 102).

Dentro de su primitivismo, pocas veces se ha cantado con más belleza la gratitud del hombre hacia su
sustento. La lógica que domina Génesis 2 no es ésa, sino la de la poquedad del hombre: fue hecho de barro
porque es tierra (adaniah); y por eso su castigo consistirá simplemente en que "vuelvas al polvo del que
naciste" (Génesis 3, 19). Dos acentos diferentes y dos lógicas anexas.

3) De acuerdo con la lógica anterior, resulta racional que el hombre se autor−reconozca satisfecho, por
comparación con los animales, hasta el punto de magnificar sus orígenes privándose de la limitación espacial:

hombres fueron; hablaron, conversaron, vieron y oyeron, anduvieron, agarraban las cosas; eran hombres
buenos y hermosos y su figura era figura de varón. Fueron dotados de inteligencia; vieron y al punto se
extendió su vista, alcanzaron a ver, alcanzaron a conocer todo lo que hay en el mundo. Cuando miraban,
al instante veían a su alrededor y contemplaban en tomo a ellos la bóveda del cielo y la faz redonda de la
tierra. Las cosas ocultas las veían todas sin tener primero que moverse; en seguida veían el mundo y
asimismo desde el lugar donde estaban lo veían. Grande era su sabiduría... (Págs. 102−103).

Espléndido párrafo que evoca la misma admiración del hombre por sí mismo que se refleja en el salmista: "lo
hiciste poco inferior a los ángeles; le coronaste de gloria y dignidad" (Sal 8).

4) Por todo ello, los hombres agradecen sentidamente a los dioses:

"en verdad os damos gracias dos y tres veces" (p. 103).

Pero, a pesar de esa honesta gratitud, su grandeza va a suscitar la envidia de los dioses. He aquí un tema
presente en casi todos los mitos antropológicos: la sensación de esa quasi−divinidad del hombre (la "imagen
de dios" de Génesis 1, 26), y la deducción de que la otra dimensión doliente del ser humano habrá de
explicarse por envidia:

o, en el mejor de los casos, castigo, de los dioses(22).

Por eso, el equivalente a los mitos de la caída acontece aquí, no por desobediencia o soberbia de los hombres
sino por envidia divina. Y el "castigo original" no proviene de una prohibición quebrantada (como en Génesis
2, 17), sino de las cualidades manifestadas. Pero, en lógica con ello, ese castigo será más una limitación que
una pena (al revés que en Génesis 3, 14−19):

13
No esto bien lo que dicen nuestras criaturas... todo lo saben, lo grande y lo pequeño.... ¿Qué haremos con
ellos? Que su vista solo alcance a lo que esta cerca, que sólo vean un poco de la faz de la tierra... ¿Acaso no
son por su naturaleza simples criaturas y hechuras nuestras? ¿Han de ser ellos también dioses?...

Así dijeron: Refrenemos un poco sus deseos, pues no esta bien lo que vemos. ¿Por ventura se han de igualar
ellos a nosotros sus autores, que podemos abarcar grandes distancias, que lo sabemos y vemos todo?

... Entonces el Corazón del cielo les echo un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se
sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y solo pudieron ver lo que estaba cerca, sólo esto era
claro para ellos (pp. 103−104).

Es conocido el esfuerzo de la Biblia por desmitificar este tipo de mentalidad (que responde a una profunda
experiencia humana). Para la Biblia, la desgracia del hombre proviene de una desobediencia; y una
desobediencia irracional puesto que lo que se le prohibía era comer "del árbol de la experiencia del bien y el
mal" (Génesis 2, 17) (23). El hombre quebranta ese mandato porque cree que esa experiencia es el camino
para "ser igual a Dios" (Génesis 3, 5). Este es su error radical puesto que, evidentemente, a Dios no se llega
por la experiencia del bien y del mal (24).

El Popol Vuh parece atisbar algo de eso mismo, cuando habla también de "refrenar un poco los deseos". Pero,
en consonancia con su tono optimista, se queda más en la grandeza del hombre como causa del miedo de los
dioses, y se atiene a la más elemental contradicción de esa ilimitación humana, que es la limitación espacial,
la vista del hombre ya no abarcará todo el mundo, como se nos había dicho antes.

En cualquier caso, la experiencia de esa extravagancia humana (que el cristiano confiesa como "Tu imagen
empañada por la culpa"), se reencuentra aquí en otra preciosa expresión: el hombre es

"como la luna empañada de un espejo" (p. 104).

5) Otro punto de comparación: al igual que en el Génesis, la mujer aparece cronológicamente después del
varón.

Nos parece claro que, tanto en el Popol Vuh como en el Génesis, esta posterioridad cronológica no pretende
(ni puede) fundamentar ninguna inferioridad en la intención de los autores, sino sólo expresar la alegría
desbordante del varón en la mujer y en el encuentro con ella (¡que son cronológicamente posteriores al hecho
de nacer!). Una alegría que −en ambos textos− no halla mejor forma de expresarse que el recurso al factor
sorpresa, introducido mediante el despertar del sueño. Es aquí muy fácil la comparación y basta juntar el texto
del Popol Vuh :

"allí estaban sus mujeres cuando despertaron, y al instante se llenaron de alegría sus corazones a causa de
sus esposas", (p. 104),

con el de Génesis 2, 23: "ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Su nombre será hembra
porque forma parte del hombre. Por eso un hombre abandona padre y madre y se junta a su mujer y se hacen
'los dos una sola persona" (25).

6) El último punto que queda para comentar es el que marca una mayor diferencia material. En el Popol Vuh
no es creado un único ser humano, sino cuatro.

De acuerdo con eso, la "primera" mujer son también cuatro. A partir de aquí comienza la aparición de las
diversas tribus del mundo conocido: yaquis, toltecas, olmecas..:

"ellos engendraron a los hombres, a las tribus pequeñas y a las tribus grandes, y fueron el origen de

14
nosotros las gentes del Quiché" (p. 104).

En el Génesis, la diferencia de razas no arranca de la creación, sino de los hijos de Noé (6, 9ss). Y si la
preocupación genealógica es común a ambos libros, también lo es el asombro por la diversidad y por el
problema del otro:

"hombres negros y hombres blancos, hombres de muchas clases, hombres de muchas lenguas, que causaba
admiración oírlas" (p. 105).

Y, con este asombro, la sensación de que la multiplicación implica la pérdida del "centro" (que son
lógicamente los quichés), la tentación de menosprecio al otro, y la convicción de la verdad exclusiva del
propio modo de ser y la propia religiosidad:

No se sustentaban ni mantenían a su Dios; solamente alzaban las caras al cielo y no sabían qué habían venido
a hacer tan lejos...

Hay generaciones en el mundo, hay gentes montaraces, a las que no se les ve la cara; no tienen casas, sólo
andan por los montes pequeños y grandes como locos. Así decían despreciando a la gente del monte (p.
105).

Mientras que, los que así hablaban:

Una misma era la lengua de todos. No invocaban la madera ni la piedra, y se acordaban de la palabra del
Creador y Formador, del Corazón del Cielo, del Corazón de la tierra. (p. 105). *9

El autor del Popol Vuh.

Se ha dicho y se ha refutado sobre la autoría del Popol Vuh pero hay varios autores que han coincidido en la
opinión de que el autor del libro fue un Maya−Quiché que existió para la fecha de la conquista española y que
por consiguiente había sido instruido por algún literato español que se encontraba en la misión respectiva del
Maya.

El personaje que figura en la autoría del libro sagrado fue, entre otros, un indio llamado Diego Reinoso. hay
algunos autores que lo han determinado como el principal de los autores , otros se aferran a la opinión de que
el libro fue escrito anónimamente o que no se puede determinar ya que no hay basamentos científicos.*10

Biografía del Fray Francisco Ximénez de Quesada.

El fraile Francisco Ximénez nació en la fecha de 1666 en Écija, Sevilla, llegó a Guatemala, en 1687,
formando parte de la comitiva del gobernador Jacinto de Barrios Leal. Su estudio de las lenguas indígenas,
especialmente el kakchiquel y el quiché, le facilitó la relación con las poblaciones de la región así como
también le ayudó a conocer sus costumbres.

Su actividad como párroco se inició, en 1691, en el pueblo de San Juan Sacatepez en Guatemala, y su basta
experiencia en ésta materia lo llevó a escribir un manual denominado `El perfecto Párroco'. Su principal obra,
redactada entre 1715 y 1720, cuando era superior de los dominicos de Sacapulas, fue la historia de la
provincia de san Vicente de Chiapas y Guatemala de la orden de predicadores, que permaneció inédita hasta
1929. El texto toma algunos fragmentos del Popol Vuh y dedica varios capítulos al pasado indígena hasta la
llegada de los españoles, sus luchas, conflictos y también narra la destrucción causada por el terremoto del
año de 1717, así como también la vida de los dominicos a partir de la creación del templo de Santo Domingo.

Importancia de Francisco Jiménez se relaciona con nuestra obra Popol−vuh.

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Muere en 1721.

Importancia de fraile Francisco Ximénez

Francisco Ximénez de Quesada fue un clérigo muy preocupado por los aspectos lingüísticos, quien se dedicó
a estudiar y conocer la lengua quiché y trató a los indígenas con cariño y bondad. Él fue quien encontró, a
principios del siglo XVIII, el Popol Vuh diciendo: ...fue conservado a través del tiempo por los indios en
completo secreto tan secreto que creo que ni sus guardianes sabían de él; su origen estuvo en la misión de
chichicastenango e investigando éste punto lo encuentro hecho bajo la inspiración de la madre leche y fue
conocido por todos los quiché sólo por el corazón y posteriormente vertió de la lengua Quiché al idioma
castellano salvando así la obra para la posterioridad. Este manuscrito se encuentra en la actualidad en la
Biblioteca de Newberry de Chicago.

Estas palabras expresan que el Popol Vuh significó y sigue significando algo muy profundo para los Maya y
para sus descendientes, tanto como lo que significó para el Fraile Ximénez trabajar 32 años en una búsqueda
etnográfica de una cultura tan pintoresca como la Maya−Quiché, esto fue como la reproducción de un código
prehispánico tal y como su autor la concibió.

Hasta ahora no ha habido otro investigador que se haya dignado a penetrar en el alma de la civilización Maya
ya que los indios Maya protegieron de una manera muy efectiva su legado. *11

.−

Valoración del Popol Vuh.

El Popol Vuh desde su creación ha sido muy valorada y hasta protegida; El Popol Vuh ha sido considerado
como el más rico legado de la cultura occidental Maya−Quiché ya que constituye un complejo de elementos
culturales que abarca aspectos cosmogónicos, teológicos, mitológicos, históricos, sociales, astronómicos y
etnográficos. Una de las partes que hemos considerado curioso son los estados de ánimo tan curiosos que se
presentan en la obra, la importancia con que veían los maya el comunicarse, etc.

En fin el libro sagrado de los mayas es digno de admiración desde cualquiera que sea el punto de vista en que
se admire, bien sea religioso, literario, etc. *12

Conclusión

Una vez realizada la investigación y el análisis de la presente narración sobre el estudio general de la literatura
Pre−hispánica, haciendo especial énfasis en el Popol Vuh como máxima representación de la literatura
latinoamericana, específicamente de la cultura maya, podemos considerar dicha obra como una eminencia de
gran importancia cultural por parte de las civilizaciones indígenas maya.

El legado histórico del Popol Vuh tiene un valor incalculable, debido a la amplia gama de conocimientos
plasmados en esta obra, con respecto a diversos aspectos del mundo maya y sus costumbres. Sintetizando los
puntos más relevantes que se aprecian a lo largo del documento literario, se pueden destacar aspectos como la
imaginación, la gran creatividad, ligado al aspecto religioso, cosmogónico, teogónico, teológico mitológico,
político y social.

En esta obra literaria se presentan conceptos muy avanzados en cuanto a la creación del mundo y del hombre
por parte de dioses. Al mismo tiempo podemos observar como estos dioses cometen errores y fallan en
múltiples oportunidades, es decir no son perfectos. Por ejemplo, la creación del hombre de barro, de madera y
finalmente el hombre de maíz. Así mismo se destaca el aspecto religioso y su marcado politeísmo con sus
respectivas creencias, ritos, adoraciones, sacrificios, ofrendas, danzas. También es importante mencionar la

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lucha entre dioses o las llamadas gestas de los dioses, causadas por diferencias entre los dioses del bien y los
dioses del mal.

Paralelamente al ámbito religioso encontramos el carácter mitológico, donde se explican hechos


incompresibles a través de mitos. En gran parte todos lo fenómenos que no podían entender debido a su estado
primitivo, era atribuidos a dioses por medio de mitos.

Socialmente en la obra se narran la vida de las diferentes tribus maya, sus migraciones a diversos lugares, así
mismo su organización política y económica. De igual modo se hace referencia a las instituciones,
costumbres, formas de vida y las luchas y combates entre los diferentes grupos para crear imperios
dominadores como el de los quiché y los cachiqueles.

Tomando en consideración otros aspectos de la obra, vemos como es tomado en cuenta la estructura del viaje,
ya que hay un desplazamiento en una dirección de sentido. Un ejemplo de ello es como los dioses se
movilizan para crear lo que no existe, y más tarde el hombre se desplaza para imponer sus culturas y dominar
sobre la tierra.

Considerando todos los aspectos antes mencionados podemos considerar el Popol Vuh como el legado más
rico de la cultura maya−quiché, por los múltiples elementos que abarca dentro de su estructura, y es
fácilmente comparable con el libro del Génesis de la Biblia.

Sin duda alguna, luego de observar toda esta evidencia histórica, podemos llegar a la irrefutable conclusión de
que las civilizaciones maya−quiché poseían un nivel intelectual, literario, cultural, y una imaginación muy
superior a otras civilizaciones ubicadas en el mismo espacio cronológico, lo que nos lleva a pensar y a
considerarlos como los intelectuales de la cultura Pre−hispánica, y aquellos que han pasado a la historia con
mayor relevancia por su invalorable legado cultural e histórico.

Bibliografía

*1− Villegas, Juan. 1997. "De estrategias culturales: La teatralidad en las culturas prehispánicas". Acta
Literaria Nº 22.

*2 Galeano, Eduardo. 1995. Memoria del fuego. I. Los Nacimientos. Siglo Veintiuno Editores. México.

*3 Galich, Manuel. 1993. "Puedelotodo Vencido o el Gran Gukup−Cakish. Minipieza sobre un mito del
Popol Vuh. "Explicaciones". En Conjunto. Revista de Teatro Latinoamericano.

*4− García Mejía, René. 1993. "Teatro guatemalteco: época indígena". Conjunto. Revista de Teatro
Latinoamericano. Edición conjunta de la Casa de las Américas y el Festival.

*5− Asturias, Miguel Angel y González de Mendoza, J.M. (Trads.). 1969. Popol Vuh o Libro del Consejo de
los Indios Quiché. Traducción de la versión francesa del profesor Georges.

*6− Acevedo, Ramón Luis. 1980. "El Popol Vuh y la novela centroamericana contemporánea". Repertorio
Americano. Año VI Nº 3, abril−mayo−junio. Heredia. Costa Rica.

*7− Raynaud, director de Estudios sobre Religiones de la América Precolombina, en la Escuela de Altos
Estudios de París. Segunda edición. Editorial Losada, S.A. Buenos Aires.

*8−"Semiología del Teatro Latinoamericano", dictado por la profesora Dra. Marta Contreras, Programa de
Doctorado en Literatura Latinoamericana, Universidad de Concepción.

17
*9− Revista Latinoamericana de Teología» 33(dic 94)245−265, José Ignacio González Faus.

*10− Sejournet, Laurette. 1957. Pensamiento y religión en el México antiguo. Fondo de Cultura Económica.
México−Buenos Aires.

*11−Enciclopedia Encarta, Microsoft 2000, biografía Padre Francisco Ximenez.

*12− Recinos, Adrián (Trad.). 1995. Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché. Traducidas del texto
original, Fondo de Cultura Económica, México, vigésima quinta reimpresión.

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