Anda di halaman 1dari 1

Agustn Edwards. Recuerdos de mi Persecucin.

I. Sus Antecedentes.

El tiempo se encarg de probar que en esto no vieron claro. Fuimos pocos los que
rehusamos ser cmplices. Gracias a eso se prolong la dictadura y alcanz sta a
despilfarrar ms de 3.000.000,000 de pesos, dejando en el hambre al proletario y
prximos a la ruina a los llamados capitalistas. Engaados por una fementida campaa de
depuracin, legiones de ingenuos e incautos aplaudieron. Los dems guardaron silencio
ante las ms injustas e inauditas persecuciones, unos por complacencia, otros por miedo
a seguir la misma suerte. A los diarios se les coercion a tal punto que el Director de El
Mercurio en carta de 22 de junio de 1927, me deca lo siguiente: Cuando Ud, parti
estbamos bajo la presin ms rigurosa no slo para no publicar ciertas cosas, sino
obligados a publicar tales o cuales. Comprendimos que debamos escoger entre
someternos o cerrar el diario. Esto ltimo, fuera de haberle irrogado a UD, un grave
perjuicio, habra dejado en la calle a ms de quinientas personas, con sus familias.