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Cuaderno 12 (XXIX) 1932 Apuntes y notas dispersas para un grupo de ensayos sobre la historia de Jos intelectuales <§1>. {Son los intelectuales un grupo social auténomo e independien- 1 te 9 bien cada grupo socal tlene su propia ctegora expecalizada de injelectuales? El problema es complejo por las variadas formas que ha adoptado hasta shora el proceso hist6rico real de formacién de las diver- sas catcgorias intelectuales, Las més importantes de estas formas son do: 1] Cada grupo social, naciendo en el terreno originario de una funcién ‘sencial en ¢1 mundo de ja produccién econémice, se crea al mismo tiempo, ‘orginicamente, una o mas capas de intelectuales que le dan homogenei- dad y eoneiencia de su propia funcién no s6lo en el campo econsmico, sino también en el social y politico el empresario capitalista crea junto con él al téenico de Ia industria, al cientifico de la economia politica, al orga~ nizador de una nueva cultura, de un nuevo derecho, etestera, efeétera. Hay ‘que observar el hecho de que el empresario representa una claboracién Social superior, ya caracterizada por una cierta capacidad dirigente y téc- (o sea intelectual); debe tener una cierta capacidad técnica, ademés de en Ia esfera cireunscrita de su actividad y de su iniciativa, también en otras esferas, al menos en aquellas més cercanas a Ta produccién econé- mica (debe ser un organizador de masas de hombres, debe ser un orga- nizador de la “confiatza” de tos ahorradotes en su empresa, de los com- pradores de su mercancia, etcétera). Sino todos los empresarios, al! me- nos una élite de ellos debe tener una capacidad de organizador de la sociedad en general, en todo su complcjo organismo de servicios, hasta el organismo estatal, por la necesidad de crear las condiciones més favo- ables a 1a expansién de su propia clase; o debe poser por lo menos 1a capacidad de escoger los “‘detegados” (empleados especializados) a los que se confiaré esta actividad organizativa de las relaciones gencrales ex- ternas a la empresa. Puede observarse que los intelectuales “orgénicos” que cada nueva clase crea consigo y elabora en su desarrollo progresivo, son en su mayor parte “especializaciones” de aspectos parciales de Ja ‘actividad primitiva del tipo social nuevo que la nueva clase ha sacado a Ja luz. (Incluso los sefiores feudales eran detentadores de una particular capacidad téenica, 1a militar, y es precisamente desde el momento en que la aristocracia pierde el mondpotio de la capacidad téenico-militar que se incia la crisis del feudalismo, Pero la formacién de los intelectuales en el ‘iundo feudal y en el precedente mundo clisico es una cuestién a examinar ‘parte: esta formacin y elaboracién sigue vias y modos que hay que estu- 353 & iar concretamente. Asi hay gue seftalar que la masa de los campesinos, or més que desempefe una funcién esencial en el mundo de la produc cin, no elabora sus propios intelectuales “orgnicos” y no “asimila”* nin- grin estrato de intelectuales “tradicionales”, por mas que de la masa de Jos campesinos otros grupos sociales extraigan’ muchos de sus intelectuales ¥y gran parte de los intelectuales tradicionales sean de origen campesino.) 2] Poro todo grupo social “esencial”, emergiendo 2 Ia historia desde Ja precedente estructura econémica y como expresién de su desarrollo (de ‘esta estructura), ha encontrado, al menos en la historia conocida hasta ahora, categorids sociales preexistentes y que incluso aparecfan como re- presentantes de una continuidad hist6rica inioterrumpida incluso por los mas | complicados y radicales cambios de las formas sociales y politicas. La més tipica de estas eategorias intelectuales es la de los eclesidsticos, mo- nopolizadores durante largo tiempo (durante toda una fase hist6riea que incluso se caracteriza en parte por este monopolio) de algunos servicios importantes: la ideologia religiosa, 0 sea Ia filosotia y la ciencia de ta 6poca, con Ta escuela, la instruccidn, la moral, la justicia, la beneficencia, Ta asistencia, etoétera’ La categoria de los eclesidsticos puede ser conside~ ada como la categoria intelectual orgénicamente ligada a Ia aristocracia terrateniente: era equiparada juridicamente a Ja aristocracia, con la que compartia el ejercicio de ia propiedad feudal de Ia tierra y el uso de los privilegjos-estatales ligados a ta propiedad, Pero el monopotio de las erestructuras por parte de los eclesiésticos (de ahi nacié la, acepcién general de “intelectual” —o de “especialista”"— de Ia palabra “elérigo”, fen muchas lenguas de origen neolatino influidas fuertemente, a través del latin eclesidstico, por las lenguas neolatinas, con su correlativo de “lai- 0” en el sentido de profano —no especialista) no fue ejercido sin luchas ¥ limitaciones, y por lo tanto se produjo el nacimiento, en varias formas (que hbré que buscar y estudiar concretamente) de otras categorias, fa- vorecidas y engrandecidas por el fortalecimiento del poder central” del ‘monarea, hasta el absolutismo. Asi se fue formando la aristocracia de 1a toga, con sus propios privilegios; un estrato de administradores, etcétera, Cienlificos, teéricos, flésofos no eclesidsticos, etcétera. "Asi como estas diversas categorias de intelectuales tradicionales sien- ten con “espiritu de cuerpo” su ininterrumpida continuidad histérica y su “calificacién”, de igual manera se ven a si mismas como auténomas ¢ indcpendientes del grupo social dominante; esta autoposicién no. carece dic consecuencias en el campo ideol6gico y politico, consccuencias de vasto alcance (toda la filosofia idealista puede facilmente conectarse con esta posicidn asumida por el complejo social de los intelectuales y se puede definir 1a expresin de esta utopia social por la que los intelectuales se creen “independientes”, autnomos, revestidos de caracteristicas propias a © Enel manoscrito: “asimile” 354 ellos solos, eteétera. Hay que sefialar, sin embargo, que siel papa y la alta jerarquia de la Iglesia se creen més ligados a Cristo y a los apéstoles que a los senadores Agnelli y Benni, no sucede lo mismo con Gentile y Croce, or ejempto; Croce, especialmente, se siente fuertemente ligado a Aristé- teles y Platén, pero no oculta, tampoco, que esté ligado a los senadores Agnelli y Benni y es precisamente en esto donde hay que buscar el ca- racter més relevante de la filosofia de Croce). (Esta investigacién sobre la historia de 1os intelectuales no serd de ca- récler “sociol6gico”, sino que daré lugar a una serie de ensayos de “his- toria de la cultura” (Kulrurgeschichte) y de historia de la ciencia politica Sin embargo, seré dificil evitar algunas formas csquematicas y abstcactas, que recuerdan a las de la “sociologia”: por lo tanto, habri que encontrar Ja forma literaria mas adecuada para que Ia exposicién sea “no-sociol6zi- ca”, La primera parte de la investigacion ser una erftica metodol6- ica de las obras ya existentes sobre los intelectuales, que son casi todas, de caricter socioldgico. Por Io tanto es indispensable recopilar la biblio- grafia sobre el tema.) 2Cuiles son los limites “méximos” de la acepciGn de “intelectual”? (Se puede encontrar un criterio unitario para caracterizar igualmente todas las Giversas y dispares actividades intelectuales y para distinguir éstas al mismo tiempo y en forma esencial de las actividadcs de los otros agrupamientos sociales? El error metodolégico més diftndido me parece el de haber bus- cado este criterio do distincién en Io intrinseco de las actividades intelec- tuales ¥ no, por ef contrario, | en el conjunto det sistema de relaciones en el que aquélas (y por Jo tanto los grupos que las enearnan) vienen en: contrarse en el complejo general de las relaciones sociales. Y en verdad el obrero o proletario, por ejemplo, no es especificamente caracterizado por el trabajo manual o instrumental (aparte la consideracién de que n0 existe trabajo puramente fisico y que incluso la expresion de Taylor de “gorila amaestrado”* es. una metéfora para indicar ua limite en una de- terminada direccién: en cualquier trabajo fsico, incluso el més mecénico y degradado, existe un minimo de calificacién técnica, 0 sea un minimo de actividad intelectual creadora), sino por este trabajo en deferminadas condiciones y en determinadas relaciones sociales. Y ya ha sido observado ‘que el empresario, por su misma funcién, debe tener en cierta medida un Cierto nfimero de’ calificaciones de caricter intelectual, si bien su figura social no sea determinada por elias sino por las relaciones generales so- jal que precisamente caracterizan la posiign del empresario en Ia in- justria, Todos los hombres son intelectuales, podria decirse por lo tanto; pero no todos los hombres tienen en la sociedad la funcidn de intelectuales (de igual modo, porque puede darse que cualquiera en cualquier momento s¢ fria dos huevos o se remiende un desgarrén del abrigo, no se diré que 355 2 todos son cocineros y sastres).{Se forman asi histéricamente categorias cspecializadas para el ejercicio dé 1a funcién intelectual, se forman en co- nexion con todos los grupos sociales, pero especialmente en conexién con los grupos sociales mas importantes y suften elaboraciones més amplias y complejas en conexién con el grupo social dominante3 Una de las ca- Tacterfsticas mas relevantes de cada grupo que s¢ desarrolia hacia el do- minio es su lucha por ls asimilacién y la conquista “ideoldgica” de Tos inteloctuales tradicionales, asimilacién y conquista que es tanto mas ré- pida y eficaz cuanto més clabora siniulténeamente el grupo dado sus propios intelectuales orgénicos. EI enorme desarrollo alcanzado por la actividad y la organizacién escolar (en sentido amplio) en las sociedades surgidas det mundo medieval indica qué importancia han asumido en el mundo modemo las categorfas y las funciones intelectuales: asi como se ha tratado de profundizar y dilatar la “intclectualidad” de cade individuo, asi se ha tratado también de multiplicar las especializaciones y de afinar- las, Ello resulta de las instituciones escolares de diverso grado, hasta Nle- gar a los organismos para promover la llamada “‘alta cultura”, en cada campo de la ciencia y de la técnica. (La escuela es el instrumento para claborar fos intelectuales de diverso grado. La complejidad de la Fencién intelectual en los diversos Estados se puede medir objetivamente por la cantidad de escuelas especializadas y por su jerarquizaci6n: cuanto més extensa es el “Srea’” escolar y cuanto més numerosos los “grados” “ver ticales” de Ja escuela, tanto més complejo es ef mundo cultural, la civili- zacién, de un determinado Estado, Se puede tener un término de paran- £86n en Ia esfera de a técnica industrial; Is industrializacton de un pafs se mide por su capacidad en la construccién de méquinas para construir miquinas y en Ta fabricacién de instrumentos cada vez mas precisos para construir maquinas ¢ instrumentos para construir méquinas, etcétera. El pais que tiene Ia mejor infraestructura para construir instrimentos para {os laboratorios expetimentales de los cientificos y para construir instru- mentos para Ia verificacién de estos instrumentos, puede considerarse el més complejo en el campo tSenico-industrial, el més civilizado, etcétera. {Lo mismo en a preparacin de los intelectales'y en Tas escucas dedi- cadas a esta preparacién: escuelas ¢ institutos de alta cultura son_asimila- bles.) (También en este campo ta cantidad no puede scpararse de la ca- lidad. A la més refinada especializaciOn técnico-cultural no puede dejar de corresponder la mayor extensién posible de la difusin de ta instrucci6n primaria y Ia mayor solicitud para favorecer los graclos intermedios en el mayor nimero posible, Naturalmente esta necesidad de crear Ta més plia base posible para la seleccién y elaboracién de las més altas cali caciones intelectuales —esto es, de dar a la alta cultura y a la téenica su- perior una estructura democrética— no carece de inconvenientes: se crea asi la posibilidad de vastas crisis de desocupacién de los estratos medios 356 intelectuales, tal como de hecho sucede en todas las sociedades modemas.) lay que seffalar que ia elaboracién de estratos intelectuales en la Tea fidad ‘conereta no ocurre sobre un terreno democritico abstracto, sino segin procesos histéricos tradicionales muy coneretos} Se han formado estratos que tradicionalmente “producen” intelectuales y son los mismos {que de costumbre estin espectalizados en el “ahorro”, o sea la pequetia y diana burguesia terraieniente y algunos estratos de la pequeia y me- diana burguesia urbana. La diversa distribuciOn de los diversos tipos d= escuolas (clisicas y profesionales) en el territorio “cconémico” y las di- versas aspiraciones de las varias categorias de estos estratos, deierminan © dan forma a la produccién de las diversas ramas de especializaciOn is telectual. Asi, en Italia, 1a burguesia rural produce especialmente funcio- taros estates y profesionistas libres nenras que la burguesia citaina produce técnicos para la industria: y por e30 Italia septentrional produce especialmente téenicos e Italia meridional especialmente funcionarios y profesionistas. = La relacién entte los intelectuales y ef mundo de la produccién no ¢s inmediata, como sucede para los grupos sociales fundamentales, sino que cs “mediata”, en diverso grado, por todo cl tejido social, por ei conjunto de las superestructuras, de las que, precisaments, los intelectuales son los “funcionarios”. Podria medirse Ja’ “organicidad” de los diversos estratos | intelectuales, su mas 0 menos estrecha conexién con un grupo social fun- damental, estableciendo una gradacién de las fumciones y de las superes- tructuras desde abajo hacia arriba (desde la base estructural para arriba). Es posible, por ahora, establecer dos grandes “planos” superestructurales, el que se puedo llamar de la “sociedad civil”, 0 sea del conjanto de orga nismos vulgarmente Hamados “privados”, y'el de la “sociedad politica 0 Estado” y que corresponden a la funcién de “hegemonfa” que el grupo [dominante ejerce en toda la sociedad y al de “dominio directo” 0 de man- [do que se expresa en cl Estado y en él gobicrno “juridico”. Estas funcio- Ines son precisamente organizativas y conectives. Los intelectuales son los “encargados” por el grupo dominante para el ejercicio de eiones subalemas dela begemona socal y del gobierno Wiiaoeete oy ae Zonsenso “espontaneo” dado ‘grand®sTiases de la poblacién’a la orientacién imprimida a la vida social por el grupo dominante fundamen tal, consenso que nace “hist6ricamente” del prestigio (y por lo tanto de Ja confianza) derivado* por el grupo dominante de su posicién y de su funcién en el mundo de Ia produccién; 2] del aparato de coereién estatal que asegura “legalmente” la disciplina de aquelios grupos que no “con- sienten” ni activa ni pasivamente, pero que esté constituido por toda Ja sociedad on previsién de los momentos de crisis en el mando y ea Ja di- receién en que el consenso espontdneo viene a faltar. Este planteamiento Ba el manuserto: “de la" 357 del problema da como resultado una extensién muy grande del coneepto de intelectual, pero s6lo asf es posible llegar a una aproximacién conereta de la realidad, Este modo de plantear Ia cuestién choca contra prejui- cos de casta: es verdad que la misma funcién orgenizativa de !a hegemo- nfa social y del dominio estatal da lugar a una cierta divisin del trabajo y por lo tanto a toda una gradacién de calificaciones, en algunas de Tas Guales no | aparece ya ninguna atribucién directiva y organizativa: en el aparato de direccién social y estatal existe toda una serie de empleos de caricter manual ¢ instrumental (de orden y no de concepto, de agente ¥ no de oficial o de funcionario, eteétera), pero evidentemente hay que hacer esta distincion, ‘De hecho la actividad intelectual debe ser diferenciada en grados incluso desde el punto de vista intrinseco, grados que en los momentos de extrema oposicién dan ima auténtica diferencia cualitativa: on el escalén més cle- vado habra que poner a los ereadores de las diversas ciencias, de la filo- sofia, del arte, etcétera; en el més bajo a los més humildes “administra- dores” y divulgadores de la riqueza intelectual ya existente, tradicional, acumulada, Ei organismo militar, también en este caso, offece un modelo de estas complejas graduaciones: oficiales subalternos, oficiales superio- res. Estado mayor; y no hay que olvidar a los graduados de tropa, cuya importancia real es superior 2 lo que suele pensarse. Es interesante notar que todas estas partes se sienten solidarias ¢ incluso que los estratos in- feriores manifiestan un espiritu de cuerpo més marcado y extraen del mismo una jactancia que a menudo los expone a pullas y chanzas, En el mundo modemo, la categoria de los intelectuales, ast entendida, se ha ampliado de forma inaudita. Han sido elaboradas por el sistema social democrético-burvcrético masas imponentes, no todas ellas justifi- ‘atlas por las necesidades sociales de la produccién, aunque sf justificadas por las necesidades politicas del grupo dominante fundamental, De ahi la ‘concepcién loriana de! “trabajador” improductivo (pero improductivo con referencia a quién y a qué modo de produccién?), que podria en parte justificarse si se toma en cuenta que estas masas exploian su. posicién para hacerse asignar (ajadas ingentes de la renta nacional. La formacién de masas ha estandarizado a 10s individuos tanto como calificacién indi vidual _y como psicologia, determinando 10s mismos fendmenos que en todas fas dems masas estandarizadas: competencia que plantea la ne- cesidad de la organizacién profesional de defensa, desocupacién, super- produceién escolar, emigracién, eicétera, (iversa posicién de los intelectuales de tipo urbano y de tipo rural. Ls intelectuales de tipo urbano lan erecido junto con Ia industria y es- ‘da ligados a su destino, Su funcién puede ser parangonada con Ia de los oficiales subaltemos en el ejéreito: no tienen ninguna iniciativa auténoma para consirair los planes de construccién; ponen en relacién, articuldndola, 358, la masa instrumental con el empresario, elaboran Ja ejecucién inmediata del plan de produccién establecido por el estado mayor de la industria, controlando sus fases laborales clementales, En su media general, los intelectuales urbanos estin muy estandarizados; los altos intelectuales ur- banos se confunden siempre con el auténtico estado mayor industrial. Los imtelectuales de tipo rural son en gran parte “tradicionales”, o Sea figados a 1a masa social campesina y pequenoburguesa, de ciudad’ (espe- cialmente de los centros menares), fodavia no elaborada y puesta en mo- ‘Vimiento por el sistema capitalisia: este tipo de intelectual pone cn con- ‘acto a la masa campesina con la administraci6n estatal o local (abogados, notarios, etcétera) y por esta misma funcién tiene una gran funcién poli- social, porque la mediacién profesional es dificiimente separable de la mediacién politica, Ademés: en el campo el intelectual (cura, abogado, macstro, notario, médico, eicétera) tiene un nivel de vida medio superior ‘0 al menos distinto del correspondiente al campesino medio y por ello representa para éte un modelo social en la aspiracién a salir desu con diciGn y mejorarla, El campesino piensa | siempre que al menos uno de sus hijos podria Megar a ser intelectual (especialmente cura), 0 sea con- vertirse en un sefior, clevando ef grado social de Ia familia y facilitando su vida econémica con las afinidades que no podri dejar de tener con los otros seiores. La actitud del campesino con respecto al intelectual es dual y parece contradictoria: admira la posicién social del intelectual y en general del empleado estatal, pero en ocasiones finge despreciarla, o sea que su admiracién est tedida instintivamente de elementos de envidia y rabia apasionada. No se comprende nada de la vida colectiva de los cam pesinos y de los gérmenes y fermentos de desarrollo que en ella existen si ‘no se toma en consideracicn, sino se estudia en concreto y no se. pro- fundiza, esta subordinacién efectiva a los intelectuales: todo desarrollo or- Binico de las masas campesinas, hasta cierto punto, esté vinculado a los movimientos de los intelectuales y depende de ellos Otro es el caso de los intelectuales urbanos: los téenicos de fabrica no explican ninguna funcién politica sobre sus masas instrumentales, 0 al ‘menos ésta es una fase ya superada; a veces ocurre precisamente Io eon- trario, que las masas instrumentales, al menos a través de sus propios intelectuales orginicos, ejercen una influencia politica sobre los téenicos. (El punto central de la cucstién signe siendo Ta distincién entre inte. lestuales como categoria orginica de todo grupo social fundamental, ¢ in telectuales como categoria tradicional; distincién de la que brota toda una serie de problemas y de posibles investigaciones histGricas‘)E1 pro- ‘blema mis interesante es el que concieme, si se considera desde eSte punto de vista, al partido politico modemo, sus origenes reales, sus desarrollos, sus formas. {Qué viene a ser el partido politico por lo que toca al pro- blema de lo5 intelectuales? Hay que hacer algunas distinciones: 1} para 359 x algunos grupos sociales el partido politico no es otra cosa que el modo propio de claborar su propia categoria de intelectuales orgénicos, que se forman asi y no pueden dejar de formarse, dadas las caracteristicas gene rales y las condiciones de formacién, de vida y desarrollo del grupo social dado, directamente en el campo politico y filosético y no ya en ef campo de la iéenica productiva (en el campo de Ia técnica productiva se forman aquellos estratos que puede decirse corresponden a los “graduados de tro- pa” en cl ejército, 0 sea los obreros calificados y especializados en Ia ciudad y en forma més compleja los medieros* y colonos en el campo, Porque el mediero y el colono en general corresponden més bien al tipo artesano, que es el obrero calificado de una economia medieval); 2] el partido politico, para todos los grupos, es precisamente el mecanismo que en Ia sociedad civil cumple Ia misma funcién que cumple el Estado, en medida més vasta y mds sintéticamente, en la sociedad politica, 0 sca ‘que rocura la fusion entre intelectuales orgénicos de un dado grupo, el do- minante, ¢ intelectuales tradieionales, y esta funcién el partido la cumple precisamente en dependencia de su funcién fundamental que es Ta de ela- borar sus propios componenies, elementos de un grupo social nacido y desarrollado como “econémico”, hasta hacerlos convertise en intelectuales, politics ealifcados, dirigentes, organizadores de todas ls actividades fanciones inhereates al desarrollo orginico de una sociedad integral, civil y politica. Puede decirse incluso que, en su simbito, el partido politico cumple su fancién mucho mas cumplida y orgénicamente de lo que el Estado cumple fa suya en un Ambito més vasto: un intelectual que entra a formar parte del partido politico de un determinado grupo social, se Gonfunde con Jos nesta orpnios de grpo mismo, se ig esr cha- mente al grupo, to que no sucode a través de la participacion en la vida estatal sino mediocremente y a veces de ningtin modo. También sucede {que muchos intelectuales creen que ellos son el Bstado, ereencia que, dada Ja masa imponente de Is categoria, a veces tiene corsecuencias notables y lleva a complicaciones desagradables para el grupo econémico funda- ‘mental que realraente es el Estado. ‘Que todos los miembros de un partido politico deban ser considerados como intelectuales es una afirmaciéa que puede prestarse a la burla y a Ja caricatura; no obstante, si se reflexiona, nada es mds exacto. Habra que hhacer distinciones de grados, un partido podré tener una mayor o menor ccomposicién del grado més alto 0 del mas bajo, no es eso To que importa importa la funcién que es directiva y organizativa, o sea educativa, 0 sea intelectual. Un comerciante no entra 2 formar parte de un partido’ politi- ¢o para hacer comercio, ni un industrial para produeir més a costos redu- idos, ni un campesino para aprender nuevos métodos de cultivar Ia tierra, aunque algunos aspectos de estas exigencias del comerciante, del + Bn el manuscrit: “con Jos medieros" 360 industrial, del campesino puedan hallar satisiaccién en et partido politico (la opinign general contradice o anterior, afirmando que el comerciante, cl industrial, el campesino “politiqueros” pierden en vez de ganar, y son los peores de su categoria, lo cual puede discutirse). Para estos fines, den- to de ciertos limites, existe el sindicato profesional en el que la actividad ‘econémico-corporstiva del comerciante, del industrial, del campesino, en- cuentza sv cuadro més adecuado. En el partido politico los elementos de tun grupo social cconémico superan este momento de su desarrollo histé- rico y se convierten en agentes de actividades generales, de cardcter na- ional ¢ internacional, Esia foncidn del partido politico deberia aparecer mucho mds clara despuss de un andlisis hist6rico conereto de cémo se han desarrollado las categorias orginicas y las categorias tradicionales de los intelectuales tanto en el terreno de las diversas historias nacionales como en el del desarrollo de los diversos grupos sociales més importantes, en el ‘euadro do las diversas naciones, especialmente en aquellos. grupos cuya actividad econdmica ha sido predominaniemente instrumental. La formacién de los intelectuales tradicionales es el problema hist6rico 1s interesante. Esti ciertamente vinculado a la esclavitud del mundo el sico y a la posieién de los libertos de orizen griego y oriental en la orga- nizacion social del Imperio romano, Esta separacién no. s6lo social sino nacional, de raza, entre masas notables de intelectuales y la clase. domi ante del Imperio romano se reproduce después de la caida del Imperio entre guerreros germénicos ¢ intelectuales de origen romanizado, conti- nuadores de la categoria de los libertos. Se entrelaza con estos feadmenos. el nacimiento y desarrollo del catolicismo y la organizacidn eclesiistica que durante muchos siglos absorbié la mayor parte de las actividades intcleetuales y ejercié ef monopolio de Ia direceién cultural, con sanci nes penales para quienes quisicran oponerse o incluso eludir el monopo- Tio. En Italia se da el fendmeno, més o menos intenso sein las épocas, de la funcién cosmopolita de los intelectuales de la peninsula. Mencio- naré las diferencias que saltan inmediatamente # la vista en et desarrollo de los intelectuales en toda una serie de pafses, al menos las mas nota- bles, con la advertencia de que estas observaciones deberén ser controla- as y profundizadas (por lo demés, todas estas notas deben ser considera as simplemente como apuntes y temas para la memoria, que deben ser controladas | y profundizadas) ara Italia el hecho central es precisamenta la funcién internacional. y ccosmopolita de sus intelectuales, que es causa y efecto del estado de dis- sgregacién en que permanecié Ix peninsula desde la caida del Imperio ro- ‘mano hasta 1870. Francia afrece un tipo logrado de desarrollo arménico de todas las ener- fas nacionales y especialmente de las categorias intclectuales; cuando en 1789 un nuevo agrupamiento social aflora politicamente a la historia, 361 ” esté completamente equipado para todas sus funciones sociales y por ello lucha por el dominio total de la nacién, sin entrar en compromisos espe- ciales con las viejas clases, sino por el contrario subordinéndolas a sus ropios fines, Las primeras células intelectusles del noevo tipo nacen con las primeras eétulas ccondmicas: la misma organizacion eclesidstica resulta influida (galicanismo, luchas muy precoces entre la Iglesia y el Es- tado), Esta masiva construccién intelectual explica la funcién de la cul- tura francesa en los siglos xvitt y XIX, funcién de irradiacién intemacional y cosmopolita y de expansién de caricter imperialista y hegeménico de modo orginico, por lo tanto muy distinta de Ta italiana, de eardcter inmi- ratorio personal y disgregado, que no refluye sobre la base nacional para potenciaria sino que por e! contrario coopera a hacer imposible Ia cons- titueién de una sélida base nacional, En Rosia diversos aspectos: la organizacién politica y econémico-co- mercial es creada por los normandos (variogos), la. religiosa por los gric~ ‘20s bizantinos; en un segundo tiempo los alemanes y los franceses levan 4 Rusia la experiencia europea y dan un primer esqueleto consistemte a la gelatina historiea rusa. Las fuerzas nacionales son inertes, pasivas y Te- ceptivas, pero seguramente por eso mismo asimilan completamente Ias in- fluencias extranjeras y a los mismos extranjeros, rusificfindolos. En el periodo histérico més reciente ocurre el fenémend inverso: una élite de personas entre las mas activas, enérgicas, emprendedoras y disciplinadas, emigra al extranjero, asimila la cultura y las experiencias histéricas de los paises mas avanzados de Oceidente, sin por ello perder las caracteristicas ims esenciales de su propia nacionalidad, esto es, sin romper los vineulos sentimentales e histéricos con su propio pueblo; hecho asi su aprendizaje intelectual, regresa a su pais, obligando al pucblo a un forzaco despertar, a una marcha acclerada, hacia adelante, quemando etapas. La diferencia entre esta élite y la alemana importada (por Pedro el Grande, por ejem- plo) consiste en su carécter esencial nacional-popular: no puede ser asi- mmilada por la pasividad inerte del pueblo ruso, porque ella misma es una enérgica reaccién rusa a su propia inercia historica, En otro terreno y en muy distintas condiciones de tiempo y lugar, este fenémeno ruso puede parangonarse con el nacimiento de la nacién norte- americana (Estados Unidos): los inmigrantes anglosajones son también ellos una élite intelectual, pero especialmente moral, Naturalmente quere- ros refetirnos a los primeros inmigrados, a los pioneros, protagonistas de las luchas religiosas y politicas inglesas, derrotados, pero no humillados ni deprimidos en su patria de origen. Filios importan a América, con ellos rmismos, ademés de la energia moral y volitiva, un cierto grado de civil- zaci6n, una cierta fase de Ia evolucién hist6rica europea, que trasplantada al suclo virgen americano por tales agentes, contintia desarrollando las fuerzas implicitas en su naturaleza pero con un ritmo incomparablemente 362 ‘més répido que en la vieja Europa, donde existe toda una serie de frenos (morales intelectuales politicos econémicos, incorporados en determinados grupos de Ja poblacién, reliquias de los regimenes pasados que no quie- ren desaparecer) que se oponen a | un proceso répido y equilibran en la mediocridad toda iniciativa, diluyéndola en el tiempo y en el espacio. En Inglaterra el desarrollo es muy distinto que en Francia. El nuevo agrupamiento social nacido sobre la base del industrialismo modero, tie- ne un sorprendente desarrollo econémico-corporativo, pero avanza a tien- tas en el campo intelectual-politico. Muy vasta la categorfa de los intelec- tuales orgénicos, esto es, nacidos en el mismo terreno industrial con el grupo econ6mico, pero en la esfera més elevada encontramos conservada la posicién de casi monopolio de la vieja clase terrateniente, que pierde Ja supremacia econémica pero conserva durante largo tiempo una supre- macia politico-intelectual y es asimilada como “intelectuales tradiciona- les” y estrato dlirigente por el nuevo grupo en el poder. La vieja aristo- cracia terrateniente se une a los industriales con un tipo de estructura que cen ottos paises es precisamente el que une a los intelectuales tradicionales a las nuevas clases dominantes, El fendmeno inglés se present6 también en Alemania, complicado por otros elementos historicos y tradicionales. Alemania, como Italia, fue la sede de una institueién y de una idcologia universalista, supranacional (Sacro Romano Imperio de la Nacién alemana) y dio una cierta cantidad de personal a la cosmépolis medieval, depauperando sus propias energias internas y suscitando Iuchas que derivaban de los problemas de organiza cin nacional y mantenian la disgregacién tervitorial de la Edad Media. El desarrollo industrial se produjo bajo una apariencia semifeudal que duré hasta noviembre de 1918 y los junkers mantuvieron una suprema- ia politico-intelectual mucho mayor que le del mismo grupo inglés. Ellos fueron Jos intelectuales tradicionales de tos industrisles alemanes, pero con especiales privilegios y con una fuerte conciencia de ser un grupo so- cial independicate, basada en el hecho de que ejercfan un notable poder econémico sobre fa tierra, més “productiva” que en Inglaterra. Los juun- ers prusianos se patecen a una casta sacerdotal-militar, que tiene un casi ‘monopolio de las tunciones directivas-organizativas en ia sociedad politi- a, pero que tiene al mismo tiempo una base econdmica propia y no depende exclusivamente de la liberalidad del grupo econémico dominante. Por otra parte, a diferencia de los nobles terratenientes ingleses, los juut- ‘ers constituian Ia oficialidad de un gran ejército permanente, lo que les daba cuadros organizativos sélidos, favorables a 1a conservacién del es- piritu de cuerpo y del monopotio politico (en el libro Parlamenio e governo nel nuovo ordinamento detia Germania de Max Weber? se pueden hrallar muchos elementos para ver cémo el monopolio politico de los no- bles impidis la elaboracién de un personal politico burgués vasto y expe- 363, rimentado y c6mo se encuentra en la base de las continuas crisis parlamen- tarias y dé la disgregacion de los partidos liberales y democraticos; de abi la importancia del Cenito Catélico y de la socialdemocracia, que en €1 petiodo imperial lograron elaborar su. propio estrato parlamentario y directivo bastante notable). En los Estados Unidos debe observarse Ja ausencia, en cierta medida, de los intelectuales tradicionsles y por lo tanto el diverso equilibrio de los intelectuales en general. Se dio una formacién masiva sobre la base i tial de todas las superestructaras modernas. La necesidad de un equilibrio no es dada por el hecho de que hay que fusionar a los intelectuales orga nicos con fos tradicionales que no existen como categoria cristalizada y misoneista, sino por cl hecho de que hay que fusionar en un tinico crisot nacional de cultura unitaria fipos de culturas distintas traidas por los in- migrados de diversos origenes nacionales. La falta de | una vasta sedimen- tacidn de intelectuales tradicionales, como la que se dio en los paises. de antigua civilizacién, explica en parte, tanto la existencia de dos tinicos grandes partidos politicos, que en realidad podrian faciimente. reducirse uno solo (cfr. no s6lo con la Francia de la posguerra, cuando 12 mul- tiplicacién de los partidos se convirtié en fenomeno general) y al con- trario la multiplicacin ilimitada de las sectas religiosas (me parece que se han catalogado més de doscientas; efr. con Francia y con las encarnizadas luchas sostenidas para mantener la unidad religiosa y moral det pueblo francés). ‘Una manifestacién interesante esté todavia por estudiarse en los Estados Unidos y es la formacién de un néimero sorprendente de intelectuales ne- 8705, que absorben la cultura y la técnica americana. Puede pensarse en {a influencia indirecta que estos intelectuales negros pueden ejeroer sobre las masas atrasadas de Africa y en la influencia directa si se verficase una de estas hipotesis: 1] que el expansionismo norteamericano se sirva de Jos negros nacionales como agentes para conquistar los mercados africa- nos y extender a éstos su propio tipo de civilizacién (algo parecido ha ‘ocurtido ya, pero ignoro en qué medida); 2] que las luchas por la unifi- ceacién del pueblo americano se agudicen en tal medida que determinen ‘el éxodo de los negros y el retomno a Atrica de los elementos intelectu les mas independientes y enérgicos y por Io tanto menos propensos a so- meterse a una posible legislacion todavia més humillante que Jas costum- bres actualmente vigentes, Nacerian de ahi dos cuestiones fundamentales 1] de Ia Iengua, 0 sea ;podria el inglés convertirse en fa lengua culta. de Africa, unificadora de la existente multiplicidad de dialectos? 2] Ia de si teste estrato intelectual puede tener la capacidad asimiladora y organiza- dora en tal medida que llegue a convertir en “nacional” el actual senti- miento primitivo de raza despreciada, elevando al continente africano al mito y a la funcién de patria comGn de todos los negros. Me parece que, 364 por ahora, los negros de América deben de tener un espfritu de raza y nacional mas negativo que positivo, esto es, suscitado por la lucha que los blancos conducen para aislarlos y aplastarlos: ;pero no fue éste el caso de Jos judios hasta terminar el siglo xvur? La Liberia ya americanizada y con €l inglés como lengua oficial podria convertirse en Ia Sién de los negros americanos, con Ja tendencia 2 constituirse en cl Fismonte sfricano. En la América meridional y central la cuestién de los intelectuales me parece que debe examinarse fomando en cuenta estas condiciones funda- ‘meatales: tampoco en la América meridional y central existe una vasta ‘categoria de intelectuales iradicionales, pero la cosa no se presenta en Tos mismos términos de los Fstados Unidos. En efecto, encontramos en Ia base del desarrollo de estos paises los cuadros de las civilizaciones espafiola y portuguesa de los sigios xv1 y xvm, caracterizada por la Contrarreforma ‘€l militarismo parasitario. Las cristalizaciones resistentes todavia hoy en estos paises son el clero y una casta militar, dos categorias do intelectuales tradicionales fosilizadas en Ia forma de la madre patria europea. La base industrial es muy restringida y no ha desarrollado superestructuras com- plicadas: 1a mayor cantidad de intelectuales es de tipo rural y puesto que domina el latifundio, con extensas propiedades cclesidsticas, estos inte- Tectuales estan vinculados al clero y a los grandes propictarios. La com- posicién nacional es muy desequilibrada incluso entre 10s blancos, pero se complica por las masas notables de indios que en algunos pafses son a mayorfa de Ia poblacidn. Puede decirse en general que en estas regio- nies america|nas existe an una situacién de Kulturkampf y de proceso 6 Dreyfus, 0 sea una sftuacién en Ia que el elemento laico y burgués no ha alcanzado aun la fase do la subordinacion a la politica laica det Estado ‘modemo de los intereses y de la influencia clerical y militarista. Asi su- cede que por oposicién al jesuitismo tiene todavia mucha influencia 12 masoneria y el fipo de organizaci6n cultural como Ta “Iglesia positivista” Los acontecimientos de estos iitimos tiempos (noviembre de 1930), des- de el Kulturkarapf de Calles en México a las insurrecciones militares-po- ulares en la Argentina, on el Brasil, en ol Pera, on Chile, en Bolivia, demuestran precisamente la exactitud de estas observaciones, Otros tipos de formacién de las categorias intelectuales y de sus rela- cones con Ias fuerzas nacionales se pueden encontrar en fa India, en la China, en el Japén. En el Jap6n, tenemos una formacidn del tipo inelé y alemén, o sea de una civilizacin industrial que se desarrolla dentro de una envoltura feudal-burocritica con caracteristicas propias inconfundi- bles En la China existe el fendmeno de la escritura, expresién de 1a com- peta separacion de los intelectnales y el pueblo. En Ia India y en la China a enorme distancia entre los intelectuales y el pucblo se manifiesta tam- bbign en el campo religioso. El problema de las diversas ereencias y del 365 o modo diverso de concebir y practicar la misma religién entre los diversos estratos de Ia sociedad, pero especialmente entre clero ¢ intelectuales y ucbio, deberia scr estudiado en general, porque se manifiesta en todas partes en cierta medida, si bien en los paises del Asia oriental tiene sus manifestaciones més extremas. En los paises protestantes la diferencia es relativamente pequefia (Ia multipicacién de las sectas esté Tigada a la exi- gencia de una sutura completa entre intelectuales y pueblo, To cual repro- duce en la esfera de Ja organizaciSn superior todas las escabrosidades de a concepcién real de las masas populares). Es may notable en tos paises catélicas, pero en grados diversos: menos grande en la Alemania catélica y en Francia, mas grande en Italia, especialmente en el Mediodia y en tas islas; arandisima en la peninsula ibérica y en los pases de la América latina, El fencmeno aumento de volumen en los patses ortodoxos en los que hay que hablar de tres grados de la misma religidn: el del alto clero ¥ los monjes, el det clero sccular y el del pueblo. Se vuelve absurdo en 1 Asia oriental, donde la religién del pueblo a menudo no tiene nada que ver con la de los fibros, por més que a ambas se les dé el mismo nombre. Aspectos diversos de la cuestiGn de los intelectuales, ademés de tos arri- ‘ba mencionados.(Hlay que realizar un plan orgénico, sistemitico y razo- nado, Registeo de la actividad de cardcter predominantemente intelectual Instituciones ligadas a Ia actividad cultural. Método y problemas de mé- todo det trabajo intelectual y cultural, tanto ereativo como divalgativo, Es- cucla, academia, circulos de diverso tipo vomo instituciones de elabora- cin colegial de’ta vida cultural. Revistas y perisdicos como medios para onganizar y difundir determinados tipos de cultura.) Puede observarse en general que en la civilizacién moderna todas Ias actividades précticas se han yuelto tan complejas y las ciencias se han entre~ lazado a tal punto con la vida, que toda actividad préctica tiende a crear una escuela para sus propios dirigentes y especialistas y por consiguiente a crear un grupo de intelectuales especialistas de grado més elevado, que ensefien en estas escuelas. Asi, janto al tipo de escuela que se podria llamar “humanista”, y es el tradicional més antigo, y que estaba orientada a | desarrollar’en todo individuo humano la cultura general todavia indife~ renciada, la potencia fundamental de pensar y saber dirigirse en la vida se ha ido creando todo un sistema de escuclas particulares de diverso ‘grado, para ramas profesionales enteras o para profesiones ya espociali- zadas ¢ indicadas con precisa identificacién, Puede incluso decirse que Ia crisis escolar que hoy nos amenaza esté precisemente ligada al hecho de que este proceso de diferenciacién y particularizacién se produce cabtica- mente, sin principios claros y precisos, sin un plan bien estudiado y cons. cientemente establecido: ta crisis del programa y de la organizacién esco- 366 8 Jar, 0 sea de la orientacidn-general de una politica de formacién de oS ‘modernos cuadros intelectuales, es en gran parte un aspecto y una com- plicacién de la erisis orgénica ‘més amplia y general. La divisién funda- mental de Ia escuela en clisica y profesional era un esquema racional: 1a escuela profesional para las clases instrumentales, la clisica para fas cl ses dominantes y para los intelectuales. El desarrollo de la base industrial tanto en Ja ciudad como en el campo tenia una creciente necesidad del nuevo tipo de intelectual urbano; se desarroll6, junto a la escuela clési- a, Ja escuela técnica (profesional pero no manual), fo que puso en dis- ‘eusi6n el principio mismo de la orientaciin concreta de culture general, de Ia orientacién humanista de la cultura general fundada sobre la tra dicién grecorromtana. Esta orientacién, una vez. puesta en discusién, puede considerarse arruinada, porque su capacidad formativa se basaba en eran Parte en el prestigio general y tradicionalmente indiscutido de una deter- minada forma de civilizacion. Hoy Ia tendencia cs fa de abotir todo tipo de escucla “idesinteresada” (ao inmediatamente interesada) y “formativa” o de dejar de ella sélo un ejemplar reducido pera una pequeiia dlite de sefiores y damas que no tienen que pensur en prepararse un futuro profesional, y la de difundir cada ‘vez més las escuelas profesionales especializadas en las que el destino del alumno y su futura actividad se hallan predeterminadas. La crisis tendré tuna. solucién que racionalmente deberfa sepuir esta Ifnea: escuela dinica injcial de cultura general, humanista, formativa, que equilibre justamente el desarrollo de las capacidades de trabajar manualmente (tScnicamente, industrialmente) y el desarrollo de las capacidades del trabajo intelectual. De este tipo de escucla tinica, a través de experiencias repetidas de orien- tacién profesional, se pasard a una de las escuelas especializadas 0 al trabajo producitvo. — Debe tenerse presente la tendencia en desarrollo por fa que toda activi- dad préctica tiende a crearse su propia escucla especializada, asi como cada actividad intelectual tiende a crearse sus propios circulos de cultura, que asumen fa fanci6n de instituciones posescolares especializadas para orge- nizar las condiciones en las que sea posible mantenerse al corriente de los progresos que se realizan en cada rama cieatifica Se puede observar tam- bién que cada vez més los érganos deliberantes tienden a distinguir su actividad en dos aspectos “orginicos”, la deliberative que Tes cs esencial y la téenica-cultural por le que Jas cuestiones acerca de las que hay que tomar resoluciones son primero examinadas por expertos y analizadas cientificamente. Esta actividad ha creado ya todo un cuerpo burocritico | de una nuova estructura, porque ademas de los oficios especializados de ‘competentes que preparan el material técnico para los cuerpos deliberan- tes, se crea un segundo cuerpo de funcionarios, més 0 menos “volunta- rios” y desinteresados, elegidos segiin las ocasiones en la industria, en la 367 banca, on las finanzas, Es éste uno de los mecanismos a través de los ‘cuales ta burocracia de carrera acab6 por controlar los regimenes demo- craticos y parlamentarios; ahora el mecanismo | se va extendiendo ongini- camente y absorbe en su circulo a los grandes especialistas de la actividad practiea privada, que asf controla tanto a fos regimenes como a la buro- cracia, Puesto que se trata de un desarrollo orgénico necesario que tiende fa integrar el personal especializado en Ia téenica politica con personal es- pecializado en Ias cuestiones coneretas de administracién de las actividades Drécticas esenciales de las grandes y complejas sociedades nacionales mo- Gemas, todo intento de exorcizar estas tendencias desde el exterior 0 pro- duce oico resultado que prédicas moralistas y gemidos ret6ricos. Se plan- tea la euestién de modificar Ja preparacién del personal técnico politico itegrando su cultura segiin las nuevas necesidades, y la de claborar nue- vos tipos de funcionarios especializados que colegialmente intezren la ac- tividad deliberante. El tipo tradicional del “dirigente™ politico, preparado s6lo para las actividades juridico-formales, se vuelve anacrdnico y repre+ senta un peligro para la vida estatal: el dirigente debe tener aguel minimo de cultura general técnica que le permita, sino “crear” auténomamente Ja solucién justa, sf saber juzgar entre les soluciones presentadas por los expertos y clegir en consecuencia la que es justa desde ef punto de vista “sintético” de la técnica politica. Un tipo de colegio deliberante que busca incorporarse 1a competencia téenica necesaria para operar realistamente fue ya descrito en otro lugar,* donde se habla de lo que sucede en Tas re- daeciones de ciertas revistas, que funcionan al mismo tiempo como redac- cciones y como circulos de cultura. El citculo critica colegialmente y con- tribuye asi a claborar los trabajos de Jos redactores, cuyas tareas estén organizadas segiin un plan y una divisién del trabajo racionalmente dis- puesta, A través de la discusion y la critica colegial (hecha de sugerencias, jos, indicaciones metodolégicas, critica constructiva y orientada a Ia Sn reeiproca) por la que cada uno funciona como especialista en su materia para integrar la competencia colectiva, en realidad se consigue clevar el nivel medio de los redactores, para aleanzar la elevacion 0 la capacidad del mas preparado, asegurando’a la revista tna colaboracion cada vez mas elegida y organica, y no s6lo eso, sino creando las condiciones para el surgimiento de un ‘grupo homogéneo de intelectuales preparado para producir una actividad “librera” regular y metédica (no s6lo de pu- blicaciones de ocasién y de ensayos parciales, sino de trabajos organicos de conjunto), Indudablemente, en esta especie de actividad eolectiva, cada trabajo produce nuevas capacidades y postbilidades de trabajo, porque crea condiciones de trabajo cada vez mas orginicas: ficheros, clasificaciones bibliogréficas, recopilacién de obras especializadas fundamentales, etcé- tera, Se exige una lucha rigurosa contra las tendencias al diletantismo, a la improvisacién, a las soluciones “oratorias” y declamatorias. EI trabajo 368 debe hacerse especialmente por escrito, asi como por escrito deben ser las critcas, en notas apretadas y sueinias, lo que puede obtenerse distribu- yendo a tiempo cl material, etcétera; el eseribir las notas y las criticas es lun principio didactico que se hace necesario por la necesidad de comba- tir los hdbitos de_prolijidad, de 1a declamacion y el paralogismo ercados por la oratoria, Este tipo de trabajo intelectual es necesario para hacer 1 a Jos autodidactos la disciplina de los estudios que procura una carrera escolar regular, para taylorizar el trabajo intelectual, Asi, es ttl €l principio de los “ancianos de Santa Zita” del que habla De Sanctis en sus recuerdos sobre la escucla napolitana de Basilio Puoti:* 0 sea que es Gail. una cierta “estratificaciéa” de las eapacidades y actitudes y la forma- ci6n de grupos de trabajo bajo la guia de los mas expertos y avanzados, que aceleren la preparacién de los ms atrasados y toscos. Un punto importante en el estudio de la organizacién préctica de ia escuela unitaria es el que concierte a In carrera escoler en sus diversos ‘grados conforme a la edad y al desarrollo intclectual-moral de los alum- hos y a los fines que la propia escuela quiere alcanzar. La escuela unita- ria o de formacién humanista (entendido este término de humanismo en sentido amplio y no sélo en el sentido tradicional) © de cultura general, cberia proponerse introducir en la actividad social a los jévenes después de haberlos conducido a cierto grado de madurez y capacidad para la creacidn intelectual y prictica y de autonomfa en la orientacién y en la iniciativa. El establecimiento de la edad escolar obligatoria depende de las condiciones econémicas generales, porque éstas pueden obligar a exi- gir alos ios cierta aportacién productiva inmediata. La escucla unitaria exige que el Estado pueda asumir los gastos que hoy ¢s- tin a cargo de las familias para el mantenimiento de los escolares, 0 sea gue transforma el balance del Ministerio de Educaciéa nacional de arriba a abajo, extendiéndoto en forma inaudita y complicandolo: toda la funcién de la educacién y formacién de las nuevas generaciones pasa a ser de pri- vada, piblica, porque slo asf puede abarcar a todas las generaciones divisiones de’ grupos o castas. Pero esta transformacién de la actividad escolar exige una ampliaciGn inaudita de ta organizacién préctica de Ia escuela, 0 sea de los edificios, del material cientifico, del cuerpo docente, eteétera, El cuerpo de docentes especialmente deberia ser aumentado, porque la eficiencia de 1a escuela es tanto mayor y més intensa cuanto ‘is pequefia es la relacién entre maestro y alumnos, lo que plantea otros problemas de no fécil ni répida solucién. Tampoco Ia cuestion de los edi- ficios es sencilla, porque este tipo de escuela deberia ser una escuela-co- logio, con dormitorios, refectorios, biblioteces especializadas, salas ado cuiadas para el trabajo de seminario, eteétera. Por eso inicialmente el nue- vo tipo de escuela debera y no podra ser sino propia de grupos restringi- dos, de jévenes seleccionados por concurso 0 indicados bajo su responsa- 369 n bilidad por instituciones idéneas. La escuela unitaria deberia corresponder al periodo tepresentado hoy por las elementales y las medias, teorgani- zadas no s6lo por lo que toca al contenido y al método de la ensenanza, sino también por Ja disposicién de los diversos grados de Ia carrera esco- Jar. El primer grado clemental no deberia ser de mas de 34 aitos y junto a la ensefianza de las primeras nociones “instrumentales” de la instruc cin eer, escribir, hacer cuentas, geogratia, historia— deberta desarro~ lar especialmente Ia parte hoy descuidada de los “derechos y deberes”, 0 sca las primeras nociones del Estado y de Ia sociedad, como elementos primordiales de una nueva concepcién del mando que entra en lucha con tra las concepciones dadas por los diversos ambientes sociales. tradicio- nales, 0 sea las concepciones que se pueden lamar folkléricas. BI proble- ma didictico a resolver es el de atemperar y fecundar la orientacién dog- mitica que no puede ser otra en estos primeros afios. Fl resto del curso no deberfa durar mas de seis afios, de modo que a los 15-16 afios se debe- ria poder cumplir todos los grados de la escuela unitaria. Se puede objetar que semejante curso es demasiado fatigoso por su rapidez, si se quicren efectivamente aleanzar los resultados que la actual organizacién de le es- cuela clésica se propone pero no alcanza. Se puede decir, sin embargo, que el conjunto de la nueva organizacién debera contener en si misma fos ele- ‘mentos generales por los que hoy, al menos para una parte de los alum- nos, el curso es por | contratio demasiado lento, {Cudles son estos ele- mentos? En una serie de familias, especialmente de los estratos intelec- tuales, Jos nifios encuentran en ia vida familiar una preparacién, una prolongacién y una integracién de Ia vida escolar, absorben, como sucle decirse, del “aire” toda una cantidad de nociones ¥ actitudes que facilitan {a carrera escolar propiamente dicha: ellos conocen ya y desarrollan el conocimiento de la lengua literaria, o sea el medio de expresion y de co- ‘ocimiento, técnicamente superior 'a los medios poseidos por la media de la poblacién escolar desde los seis a los doce afios, Asf los alumnos de la ciudad, por el solo hecho de vivir en Ta ciudad, han absorbido ya antes de Jos seis afios una cantidad de nociones y actitudes que hacen més fécil, mas provechosa y més répida la carrera escolar. En [a organizacién intima de Ta escuela unitaria deben crearse al menos ias principales de estas condi- iones, ademas del hecho, que es de suponer, de que paralelamente a la escuela unitaria se deserrolle una red de asilos de infancia y otras ins tuciones en les que, incluso antes de la edad escolar, Ios nifios sean habi- tuados a cierta disciplina colectiva y adquicran nociones y actitudes prees- colares, De hecho, la escuela unitarie deberia ser organizida como colegio, con vida colectiva diuma y nocturna, liberada de las actuales formas de Aisciplina hipécrita y mecénica, y el estudio deberia hacerse colectivamen- fe, con Ia asistencia de los maestros y de los mejores alumnos, incluso cn Jas horas de aplicacién llamada individual, etcétera, 370 EI problema fundamental se plantea para aquella fase de Ta actual ca- rrera escolar que hoy est4 representada por el liceo y que hoy no se di- ferencia en nada, como tipo de ensefianza, de las clases precedentes, 2 no ser por la suposicién abstracta de una’ mayor madurez intelectual y moral del alumno conforme a la edad mayor y a la experiencia prece- dentemente acumulada, De hecho, entre liceo y universidad, esto es, entre Ia escuela propiamente dicha y le vida, hay un salto, una verdadera solu- cin de continuidad, no un paso racional de la cantidad (edad) a Ta ca- lidad (madurez. intelectual y moral). De la enseftanza casi paramente dogmatica, en la que la memoria tiene gran parte, se pasa a la fase crea- tiva 0 de trabajo auténomo e independiente: de Ta escuela con disciplina de estudio impuesta y controlada autoritariamente se pasa a una fase de estudio y trabajo profesional en la que la autodisciplina intelectual y Ia autonomiia moral es tedricamente ilimitada, Y esto sucede inmediatamente después de la crisis de Tz pubertad, cuando el fuego de las pasiones ins- ivas y elementales no ha terminedo atin de luchar con los frenos del ccarfcter y de la conciencia moral en formacién, En Htalia, aclemés, donde en [as universidades no se halla difundido el principio del trabajo de “se rminario”, el paso es todavia mas brusco y mecénico. He ahi pues que en la escuela unitaria la fase diltima debe ser conce- bida y organizada como la fase decisiva en la que se tiende @ crear los valores fundamentales del ““humanismo”, la autodiseiplina intelectual y la autonomia moral necesarias para la ulterior especializacién, bien sea de cardcter cientifico (estudios universitarios), bien sea de cardcter inme- distamente préctico-productivo (industria, burocracia, organizacién de cambios, etectera). El estudio y aprendizaje de los métodos creativos en la ciencia y en la vida debe comenzar en esta iiltima fase de la escuela y no ser més un monopolio de la Universidad o ser dejado al acaso de 1a vvida préctica: esta fase escolar debe ya contribuir a desarrollar cl elemen- to de ia responsabilidad autnoma en los individuos, ser una escuela erea- tiva (hay que distinguir entre escuela creativa y escuela activa, incluso Ia forma dada por el método Dalton. Toda Ia escuela unitaria es escuela activa, si bien cs preciso poner Iimites a las ideotogias libertarias en este ‘campo y reivindicar con cierta energia el deber de las generaciones adultas, © sea del Estedo, de “conforfmar” a las muevas gencraciones. Se esti atin en Ia fase romsntica de la escuela activa, en la que los elementos de la lucha contra la escuela meedinica y jesuitica se han dilatado morbosa- mente Por razones de contrase ¥ de polémica: hay que entrar en It fase “lisiea”, racional, encontrar en los fines a alcanzar la fuente natural para elaborar ios métodos y I2s formas. La escuela ercativa es la coronacién dela escuela activa: en la primera fase se tiende a disciplinar, por Jo tanto también a nivelar, a obtener una cierta especie de “conformismo” que se puede lamar “dindmico”; en la fase creative, sobre el fundamento alcan- amt » zado de “colectivizacién” del tipo social, se tiende 2 expandir le perso- nalidad, convertida en aut6noma y responsable, pero con une conciencia moral ¥ social slida y homogénea. Asi, escuela creativa no significa escuela de “inventores y descubridores”; se indica una fase y un método de investigacién y de condcimiento, y no un “\programa” predeterminado con Ja obligacién do la originalidad y de la innovacién a toda costa. Indica que el aprendizaje se produce especialmente por un estuerz0 esponténeo y aut6nomo del estudiante, en el que el maestro ejerve s6lo una funcién de ‘guta amigable como sucede o deberia suceder en Ia Universidad. Desev- brir por sf mismos, sin sugerencias y ayudas exiernas, una verdad, es crea- cin, aunque la verdad sea vieja, y demucstra la poscsién del método; indica que de cualquier modo se ha entrado a Ia fase de madurez.inte- lectual en la que so pueden descubrir verdades nuevas. Por eso en osta fase 1a actividad escolar fundamental se desarrollard en los seminatios, cn las bibliotecas, en 10s laboratorios experimentales; en ésta se recogerin Jas indicaciones onginicas para Ta orientacin profesional). El advenimiento de fa escucla unitaria significa cl comicnzo de nuevas relaciones entre trabajo intelectual y trabajo industrial no s6lo en la es cuela, sino en toda la vida soeial. El principio unitario se reflejard por lo tanto en todos fos organismos de cultura, transforméndolos y déndoles un nuevo contenido. Problema de la nueva funcién que podrén asumir las Universidades y las Academias. Hoy estas dos instituciones son indepen- dientes Ja una de la otra y las Academias son el simbolo, @ menudo justa- mente ridiculizado, de la separacion existente entre la alta cultura y la vida, entre ios intefectuales y el pueblo (de abt el cierto éxito que tuvieron Jos futuristas en su primer periodo de Sturm und Drang antiacadémico, an- titradicionalista, eteétera), Fn una nueva situacion de relaciones entre vida y cultura, entre trabajo intelectwal y trabajo industrial, las academias deberian convertirse en Ia organizacién cultural (de sistematizacion, ex- pansidn y creacién intelectual) de aquellos elementos que después de ta escuela unitaria pasardn al trabajo profesional, y en un terreno de encuen- {ro entre ellos y 10s universitarios. Los elementos sociales empleados en el trabajo profesional no deben caer en Ja pasividad intelectual, sino que deben tener a su disposicién (por iniciativa colectiva y no de individuos aislados, como funcién social orgénica reconocida de publica necesidad y utilidad) institutos especializados en todas tas ramas de investigaciin y trabajo cientifico, en los cuales podrén colaborar y en fos que encontrar ran todos los subsidios necesarios para cualquier forma de actividad cul tural que se propongan emprender. La organizacign académica reorganizada y vivificada de arriba abajo. Territorialmente tendra ‘una centralizacién de competencias y de especializaciones: contros nacio- nales que se agregardn las grandes instituciones existentes, secciones regio- nales y provinciales y cfrculos locales urbanos y rurales. Se seccionaré 372, por competencias cientfico-culturales, que estardn todas representadas en los centros superiores pero sélo parcialmente en los circulos locales. Uni- ficar los diversos tipos de organizaci6n cultural existentes: Academia, Insltitutos de cultura, circulos filoldgicos, etcétera, integrando el trabajo acatlémico tradicional, que se explica predominantemente en Ta sistema- tizacién del saber pasado o en el intento de establecer una media del pen- samiento nacional como guia de la actividad intelectual, con actividades vinculadas a la vida colectiva, al mundo de la produccin y del trabajo. Se controlardn las conferencias indusirales, la actividad de la organizacién Cientifica del trabajo, los laboratorios experimentales de fabrica, etcétera Se construiré un mecanismo para scleccionar y hacer avanzar Tas capaci- dades individuales de la masa popular, que hoy son sacrificadas y se debi- litan en ertores y tentativas sin salida. Cada circulo local deberia tener necesariamente 1a seccidn de ciencias morales y politicas, y poco a poco ‘organizard las otras secciones especiales para discutir los aspectos técni- 0s de los problemas industriales, agrarios, de organizacién y racion¢ zaci6n del trabajo, de fébrica, agricola, burocratico, etestera. Congresos periddicos de diverso grado hardn conocer a los mas capaces. Seria dil tener la lista completa de Jas Academias y de las otras orga- nizaciones culturales actualmente existentes y de los temas que son pre- dorinaniemente tratados en sus trabajos y publicados en sus Actas: en gran parte se trata de cementerios de Ia cultura, pero no obstante tienen luna funeién en la psicologia de Ia clase dirigente, La colaboracién entre estos orgenismos y Jas universidades deberd ser estrecha, as{ como con todas las escuelas superiores especializadas de todo _género (militares, navales, etcétera). El objetivo es obtener una centrali- zacién y un impuiso de la cultura nacional que serfan superiores a los de Ja Iglesia Catélica. Este esquema de organizacién del trabajo cultural segin los principios gonerales de la escuela unitaria, deberin ser desarrollado en todas sus par- tes euidadosamente y servir de guia en la constitucién incluso del més ele- ‘mental y primitivo centro de cultura, que deberia ser concebido como un embri6n y una molécula de tods la estructura mas masiva. Incluso las ini- Ciativas que se saben transitorias y experimentales deberian ser concebidas ‘como capaces de ser absorbidas en cl esquema general y al mismo tiempo ‘como elementos vitales que tienden a crear todo el esquema, Estudiar con atencibn Ia organizaci6a y el desarrollo del Rotary Club.) ir. Cuaderno 4 (XID), pp. 11-19, 19-21 bis. <8 2>. Observaciones sobre la escuela: para la bisqueda del principio ‘educativo, La fractura determinada por la reforma Gentile entre la escuela 8 Bn el mannscrito: “se controlaré. 373 clemental y media por una parte y la superior por Ia otra, Antes de la re- forma existia una fractura similar, s6lo que de modo menos marcado, en- tre la escucla profesional de una parte y las escuelas medias y superiores do Ia otra: la escucla elemental estaba colocada en una especie de limbo, por algunas de sus caracteristicas particulares, sls clementales dos elementos se prestaban a la educacién i6n de los nifios: Ias primeras nociones de cioncias naturales y las nociones de derechos y deberes del ciudadano. Las nociones cientificas, debian servir para introucir al nino en la “societas rerum”, los derechos y deberes en la vida estatal y en la sociedad civil. Las nocicnes cientificas éntraban en lucha con la concepcidn magica del mundo y de la naturaleza que el nifio absorbe del ambiente impregnado de folklore, as{ como las nociones de derechos y deberes entran en lucha con las tendencias a la barbarie individualista y localista, que es también un aspecto del folklore, La escuela con su ensefianza lucha contra el folklore, con todas las sedi mentaciones tradicionales de concepei6n del mundo para difundir una con- ‘cepcién més modema, en Ta que los elementos primitivos y fundamentales son dados por el aprenclizaje de la existencia de las leyes de la naturaleza como algo objetivo y rebelde a lo que hay que adaptarse para dominarlas, Yy por las leyes civiles y estatales que son un producto | de una actividad hhumana, que estén establecidas por ef hombre y pueden ser cambiadas por ei hombre para los fines de su desarrollo colectivo; la ley civil y estatal ordena a los hombres en el modo histéricamente mis adecuado para do- minar las leyes de la naturaleza, o sea para facilitar su trabajo, que es el ‘modo propio del hombre de participar activamente en la vida de la na- turaleza para transformarla y socializarla cada vez més profunda y exten- samente. Puede decirse por ello que el principio educativo que era funda- mento de las escuelas elomentales era el concepto de trabajo, que no puede realizarse en toda su potencia de expansiOn y de productividad sin un ‘conocimiento exacto y realista de Jas leyes naturales y sin un orden legal ‘que regule orginicamente 1a vida de los hombres entre sf, orden que debe ser respetado por conviccién espontanea y no sélo por imposicién extema, por necesidad reconocida y propuesta a si mismos como libertad y no por simple conceién. El concepto y el hecho del trabajo (de la actividad te6- Tico-prictica) es cl principio educative inmaneate en las escuelas elemen- tales, porque el orden social y estatal (derechos y deberes) es introducido ¢ identificado por el trabajo én el orden natural, El concepio del equilibrio ‘entre orden social y orden natural sobre el fundamento del trabajo, de Ia actividad te6rico-practica del hombre, crea tos primeros clementos de una intuicién del mundo, liberada de toda magia y brujeria, y da la base al des- azrollo ulterior de tina concepeién histérica, dialéctica, del mundo, para ‘comprender el movimiento y el devenir, para valorar la suma de esfuerzos de sacrificios que ha costado el presente al pasado y que el futuro cuesta, 374 al presente, para conebir fa acuaidad como sins de pasado, de todas las generaciones pasadas, que se proyecta en el futuro, Este es el funda- mento de la escuela elemental; que éste haya dado todos sus frutos, que en el cucrpo de los maestros haya existido Ta conciencia de su misién, es ‘otra cuestién, vinculada a la critica del grado de conciencia civil de toda la nacién, de la que el cuerpo magisterial era sélo una expresién, todavia devaluada, y ciertamente no una vanguardia, No es completamente exacto que la instrucci6n no sea también educa- cin: el haber insistido demasiado en esta distincién ha sido un grave error dela pedagogia idealista y se ven ya los efectos en la escuela reorganizada por esta pedagogfa. Para que la instruccién no fuese también educacién serfa preciso que el escolar fuese una simple pasividad, un “recipiente me- cinico” de nociones abstracias, lo que es absurdo y por lo demas es “abs- tractamente” negado por los defensores de 12 pura educatividad precisa mente contra 1a simple instruecién mecanicista. Lo “cierto” se vuelve “verdadero” en la conciencia del niffo, Pero la conciencia del nifio no es ninguna cosa “individual” (y mucho menos individualizada), es el refle- jo de la fraccién de sociedad civil en la que el nifio participa, de las rela- ciones sociales tal como se anndan en Ia familia, en Ia vecindad, en la po- blacién, etcétera, La conciencia individual de la inmensa maycria de los nifios refleja relaciones civiles y culturales distintas y antagénicas con res- pecto a las que son representadas por los programas escolares: lo “cierto” de una cultixa avanzada, se convierte em “verdadero” en los euadros. de una cultura fosilizada y anacrénica, no hay unidad entre escuela y vida, y por eso no hay unidad entre instruccién y educacién. Por lo tanto puede dccirse que en la escuela el nexo instruccién-educacién slo puede ser representada por el trabajo vivo del maestro, en cuanto que cl maestro es conseiente de los contrastes entre el tipo de’ sociedad y de cultura que él representa y cl tipo de sociedad y de cultura representado por Ios alurnnos, y es consciente de su tatea que consiste en acelerar y disciplinar Ia for- ‘macién del nifio | conforme al tipo superior en lucha contra el tipo infe- rior. Si el cuerpo magisterial es deficiente y ¢l nexo instrucci6n-educaciéa es disuelto para resolver Ja cuesti6n de la ensefianza segtin esquemas acar- tonados en los que Ia educatividad es exaltada, Ia obra del maestro resul- tara atin més deficiente: se tendra una escuela’ retérica, sin seriedad, por- ‘que faltaré 1a sustancia material de lo cierto, y lo verdadero seré verda- dero en palabras, o sea en retdrica, La degeneracién se ve ain mejor en la escuela media, en los cursos de literatura y filosofia. Antes los alumnos, por lo menos, sc formaban un cierto “bagaje” o “moblaje” (segin los gustos) de néciones concretas: ahora que el maestro debe ser especial- ‘mente un fildsofo y un esteta, el alumno descuida las nociones concretas y se ‘Ilena fa cabeza” de firmulas y palabras que para él no tienen senti- do la mayor parte de las veces, y que inmedistamente son olvidadas, La 395 10 10 tucha contra fa vieja escucla era justa, pero ia reforma no era tan sencilla como parecia, no se trataba de esquemas programéticos, sino de hom- bres, y no de los hombres que inmediatamente son maestros, sino de todo el conjunto social del que los hombres son expresiOn. En realidad, un maes- tro mediocre puede lograr obtener que los alumnos se haga’ mis ins- truidos, no lograré obtener que sean mas cultos; desarrollaré con eseré- pulo y conciencia burocritica la parte mecinica de la escuela y el alumno, sies un cerebro activo, ordenar por su propia cuenta, y con la ayuda de su ambiente social, el’ “bagaje” acumulado. Con fos muevos programas, {gue coineiden con tin descenso general del nivel del cuerpo de ensefianra, no habré ningin “bagaje” que ordenar, Los nuevos programas habrian debido abolir completamente los examenes: hacer un examen, ahora, debe ser terriblemente més un “juego de azar” que antiguamente, Una fecha ‘5 siempre una fecha, quien quiera que sea el profesor que examine, ¥ tuna “‘definiciGn” es siempre una definieién; ,pero un juicio, un andlisis estético 0 filos6fica? La eficacia educativa de la vieja escuela media italiana, tal cual 1a habfa organizado la vieja ley Casati,” no debia buscarse (0 negarse) en a vo- luntad expresa de ser o no escuela educativa, sino en el hecho de que su organizacién y sus programas eran la expresién de un modo tradicio- nal de vida intelectual y moral, de un clima cultural difundido en toda Ta sociedad italiana por antiquisima tradicién, Que tal clima y tal modo dd vivir hayan entrado en agonia y que la escuela se haya divorciado de la vida, ha determinado la crisis de ta escuela. Criticar los programas y 1a organizacién disciplinaria de Ia escuela, quiere decir menos que nada, si no se toman en cuenta tales condiciones, Asi se vuelve a la participacién real- mente activa del alumno en la escuela, que s6lo puede existir si Ta escucl esti ligada a la vida, Los nuevos programas, cuanto més afirman y teorizan la actividad del diseipulo y su colaboracién activa con el trabajo del docen- fc, tanto més estén organizados como si el discipulo fuese una simple pa- sividad, En la vioja escuela el estudio gramatical de las tenguas latina y ariega, unido al estudio de las literaturas e historias politicas respectives, ‘era un principio educativo en la medida en que el ideal humanista, que se encama en Atenas y Roma, estaba difundido en toda ta sociedad, era tun elemento esencial de la vida y la cultura nacional. Incluso el aspecto ‘mecanico del estudio gramatical estaba basaco en la perspectiva cultural. Las nociones aisladas no eran asimiladas para un fin inmediato préctico- profesional: el aprendizaje parecta desinteresado, porque el interés era el Gesarrollo interior de Ia personalidad, la formacién del earécter a través de Ja absorcién y asimilacién de todo ci pasado cultural de la moderna civi- lizacion europea, No se aprendia el latin y el gricgo para hablarlos, para trabajar como camareros, como intérpretes, como agentes comerciales. Se aprendia para conocer directamente Ia civilizacién | de ambos puetios, 376 presupuesto necesario de la civilizacién moderna, o sea para ser uno mi ‘mo y conocerse a uno mismo conscientemente, Las lenguas latina y griega se aprendian segin la gramética, mecnicamente; pero hay mucha injus- ticia © impropiedad cn la acusacién de mecanicismo y aridez. Hay que vérselas con muchachitos, a los que hay que hacer contraer ciertos habitos de diligencia, de exactitud, de compostura incluso fisica, de eoncentracién psiquica en determinados temas que no se pueden adquirit sin una repe cién mecénica de actos disciplinados y metédicos. ;Un estudioso de cua- renta afios serfa capaz. de permanecer ante su escritorio durante dieciséis horas seguidas, si de nifio no hubiese adquirido coactivamente, por eoac~ ‘ci6n mecainica, los habitos psicofisicos apropiados?' Si se desea Seleccionar grandes cientificos, todavia hay que comenzar por ese punto y hay que presionar sobre toda el area escolar para lograr hacer emerger es0s miles ‘© centenares 0 incluso sélo docenas de estudiosos de gran clase, de los ‘que toda civilizacién tiene necesidad (si bien es posible mejorar mucho en este campo, con la ayuda de subsidios cientficos adecuados, sin regresar a los métodos escolares de Ios jesuitas) Se aprende el latin (0 mejor dicho, se estudia el latin), se lo analiza hasta en sus partes mas elementales, s¢ lo analiza como una cosa muerta, ¢ cierto, pero ningén andlisis hecho por un nifio puede ser sino sobre cosas muertas; por otra parte no hay que olvidar que donde se hace este ‘estudio, on estas formas, In vide de los romanos és tun mito que en cierta medida ha interesado ya al nfo y le interesa, puesto que en Io muerto hay siempre presente un algo vivo més grande, Ademés: la lengua esta muerta, es analizada como una cosa inerte, como un cadaver sobre la mesa ana~ témica, pero revive continuamente en los ejemplos, en las narraciones. @Se podria hacer el mismo estudio con el italiano? Imposible: ninguna len~ gua viva podria ser estudieda como el latin: seria y pareceria absurdo. ‘Ninguno de los nifios conoce el latin cuando se inicia el estudio con ese método analitico. Una lengua viva podria ser conocida y bastarfa que un solo nifio Ja conociese, para romper el encanto: todos irian a Ia escuela Berlitz, immediatamente. FL latin se presenta (igual que el griego) a la fan~ tasfa como un uso para el maestro. Fl latin no se estudia para aprender fatin; el latin, desde hace mucho tiempo, por una tradicién cul- tural-escolar cuyo origen y desarrollo s¢ podrian investigar, sc estu- dia como elemento de un programa escolar ideal, elemento que resume y satisface toda una serie de exigencias pedagégicas y psicoldgicas; se estu- dia para habituar a los nifos a estudiar de un modo determinado, @ analizar ‘un Cuerpo histérico que se puede tratar como un cadéver que continua- mente se recompone en vida, para habituarlos a razonar, a abstraer ¢s- quematicamente aun siendo capaces a remitirse de la abstracci6n a la vida real inmediata, para ver en cada hecho o dato lo que tiene de general y Jo que tiene de particular, el concepto y el individua. ZY qué no significa, 377 ‘educativamente, el continuo parangén entre cl latin y la lengua que st ha- bla? La distincion y la identificacion de las palabras y los conceptos, toda la logica formal, con las contradicciones de fos opuestos y el andlisis de los distintos, con ef movimiento histérico del conjunto lingbistico, que se ‘modifica en el tiempo, que tiene un devenie y no slo un estatismo, En los ‘ocho afios de gimnasio-liceo se estudia toda la Tengua hist6ricamente real, después de haberla visto fotografiada en un instante abstracto, en forma de gramatica: se estudia desde Enio (e incluso desde las palabras de los Fragmentos de las doce tablas) hasta Pedro y los cristianos latinos: un proceso histérico es analizado desde su aparicién hasta su muerte en el tiempo, muerte aparente, porque se sabe que el italiano, con el que ef Istfn es continuamente confrontado, es latin modemo. Se estudia la gramética Ge cierta época, una abstraccién, el vocabulario | de un periodo determi- nado, pero se éstudian (por comparacion) Ia gramética y el vocabulario je cada autor determinado, y el significado de cada término en cada ‘petiodo” [estilistico] dcterminado: se descubre- ast que la gramética y el vocabulario de Pedro no son tos de Cicerén, ni los de Plauto, 0 dle Lace tancio y Tertuliano, que un mismo nexo de sonidos no tiene el mismo nificado en los diversos tiempos, ni en los diversos escritores. Se comparan continuamente el Jatin y el italiano: pero cada palabra es un concepto, ‘una imagen, que asume matices diversos en los tiempos, en las personas, en cada una de las dos lenguas comparadas. Se estudia la historia lite ratia, de los libros escritos en aquella lengua, Ia historia politica, la gesta de los hombres que hablaron esa lengua. De todo este complejo organico resulta determinada Ia educacién del joven, del hecho de que aunque s6lo sea materialmente ha recorrido todo aquel itinerario, con aquellas etapas, eteétera, Se ha sumergido en la historia, ha adquirido una intuicién his foricista del mundo y de la vida, que se Convierte en una segunda natur: lera, casi una espontaneidad, porque no ha sido pedantemente inculcada por “voluntad” extrinsecamente educativa. Este estudio educaba sin tener la voluntad expresamente declarada, con la minima intervencién “educa- tiva” del maestro: educaba porque instrufa, Se haefan experimentos 16 cos, artisticos, psicoldgicos sin “reflexionar en ellos”, sin mirarse conti- nuamente al espejo, y se hacia especialmente un gran experimento “ tético", filossfico, de desarrollo histérico-real. Esto no quiore decir (y seria torpe pensarlo) que el latin y el griego, como tales, tengan cualidades intrinsecamente taumattingicas en el cam- po educativo, Es toda la tradicién cultural, que vive también y especial- mente fuera de Ta escuela, la que en un detérminado ambiente produce ta- les consceuencias. Se ve, por fo demés, cémo, cambiada ta tradicional in tuicién de Ia cultura, la escuela ha entrado en crisis y ha entrado en crisis. el estudio del latin y del ariego. Habré que sustituir el latin y el griego como crisol de la escuela forma- 378 tiva y se susttuitén, pero no seré ffeil organizar la nueva materia o Ta nueva serie de materias en un oxen didactico que dé resultados equiva- Tentes de edueacién y formacién general de la personalidad, partiendo de Jos nifios hasta el umbral de la eleceién profesional, En este periodo. en efecio, el estudio o la parte mayor del estudio debe ser (0 parecerles a los disefpulos) desinteresado, esto es, no tener objetivos précticas inmediatos (© demasiado inmediatos, debe ser formative, aunque sea “instructivo”, sea rico de nociones concretas En la escucla actual, por la crisis profunda de la tradicién cultural y de Ia concepeién de la vida y del hombre, tiene lugar un proveso de dege~ neraci6n progresiva: las escuelas de tipo profesional, o sea preocupadas por satistacer intereses pricticos inmediatos, plerdent su posicidn de van- guardia en la escuela formativa, inmediatamente desintercsada. El aspecto ‘mas paradéjico es que este nuevo tipo de escuela aparece y ¢s predicada ‘como democrética, mientras que por el contrario ella no solo esta destina- dda a perpetuar las diferencias sociales, sino a cristalizarlas en formas chinas. La escuela tradicional ha sido oligarquica por estar destinada a ta nueva generacin de los grupos dirigentes, destinada a su vez a volverse dirigen- fe: pero no era oligérquica por el modo de su ensefanza, No es la adquisicién de capacidades directivas, no es la tendencia a formar hom- bres superiores lo que da el sello social a un tipo de escuela, El sello soc es dado por el hecho de que cada grupo social tiene su propio tipo de escuela, destinado a perpetuar en estos estratos una determinada funcién tradicional, directiva o instrumental. Si se quiere destruir esta trama, es preciso, pues, no multiplicar y graduar los tipos de escuela profesional, sino crear un tipo tinico de escuela preparatoria (elemental-media) que conduzca al joven hasta el umbral de la elecciGn profesional, forman|dolo entre tanto como persona capaz de pensar, de estudiar, de dirigir 0 de controlar a quien dirige. La muttiplicacion de tipos de escuela profesional tiende, pues, a eterni- zar las diferencias tradicionales, pero como, en estas diferencias, tiende a suscitar estratificaciones internas, he abi que hace nacer la impresion de poseer una tendencia democratica, Obrero manual y obrero calificado, por ejemplo; campesino y gedmetra o ayudante de agrénomo, etcétera. Pero fa tendencia democritica, intrinsecamente, no s6lo puede significar que tun obrero descalificado se yuelve caliticado, sino que todo “ciudadano” puede volverse “gobernante” y que la sociedad lo pone, aunque sea “abs- tractamente”, en las condiciones generales de poder legar 2 serlo; la de- mocracia politica tiende a hacer coincidir a gobernantes y gobernados (en cl sentido del gobicrno con cl consenso de los gobernados), asegurando a todo gobernado el aprendizaje gratuito de a capacidad y ia preparacién téenica general necesarias al fin. Pero el tipo de escuela que se desarrolla = En ef manuserito: “toma”. 379 a 2 como escuela para el pueblo no tiende ni siquicra a mantener Ia itusién, porque se organiza cada vez més en forma de restringir la base de Ia clase gobernante técnicamente preparada, cn un ambiente social politico que restringe atin mas la “iniciativa privada” en el sentido de impartir esta apacidad y pteparacién téenieo-politica, de modo que se regresa en rea~ lidad @ las divisiones de “orden” juridicamente establecidas y cristalizadas, ims que a la? superacia de las divisiones en grupos: fa multiplicacién de las escuclas profesionales cada vez ms especializadas desde el comiem- zo de la carrera de los estudios es una de las manifestaciones més visibles, de esta tondenca, A propésito del dogmatismo y del criticismo-historicismo en Ta escuela elemental y media, debe observarse que la nucva pedagogia ha quetido dar Ia batalla al dogmatismo precisamente en el campo de la instruccién, del aprendizaje de nociones coneretas, 0 sea precisamente en el campo en el que un cierto dogmatismo es précticamente imprescindible y puede ser reabsorbido y disuelto s6lo en el ciclo entero del curso escolar (no so puede ensefiar gramftica historica en las escuclas elementales y en el ginmnasio), pero se ve obligada luego a ver introducido el dogmatismo por excetencia en el campo del pensamiento religioso e implicitamente a ver descrita toda Ja historia de la filosofia como una sucesién de locuras y deliios En fa ensefianza de 1a filosofia, el nuevo curso pedagdgico (al menos para aqusllos alumnos, y son la inmensa mayorfa, que no reciben ayudas intelectuales fucra de Ta escuela, en la familia o en el ambiente familiar, y deben formarse s6lo con las indicaciones que reciben en clase) empo- brece la ensefianza y rebaja su nivel prdcticamente, no obstante que ra- cionalmente parezea bellisimo, de una bellcza utépica, La filosofia des- criptiva tradicional, reforzada por un curso de historia de la filosofia y de Ta lectura de cierto mémero de filésofos, précticamente parece 1o mejor. La filosofia descriptiva y definidora sera una abstraccién dogmética, como Ja gramatiea y las mateméticas, pero es una necesidad pedagosica y di- déctica 1-1 es una abstraction, pero nadie es condueido por ello a pensar que una mosca es igual a un elefante. Incluso las reglas de la I6- gica formal son abstracciones del mismo género, son como la gramética del pensar normal, y no obstante es preciso estudiarlas, porque no son algo innato, sino que deben ser edguiridas con e! trabajo y la rellexién, El nue Yo curso presuypone que la I6gica formal es algo que ya se posce cuando se piensa, pero no explica cémo se la debe adguirir, 10 que précticamente ‘es como ‘si se la | supusiera innata. La ldgiea formal es como la pramé- tica: es asimilada en forma “viviente” aunque el aprendizaje necesaria- mente haya sido esquemitico y abstracto, porque el diseipulo no es un disco de graméiono, no es un recipiente pasivamente mecénico, aunque Ia En el manuserito: “de”, 380 Bice de los eximenes lo haga aparecer asi en oca- siones. La relacién de estos esquemas educativos con el espirita infant es siempre activa y creativa, como activa y creativa es la relacién entre el obrero y sus utensilios de’trabajo: un calibrador es también él un con- junto de abstraceiones, y sin embargo no se producen objetos sin previa- mente calibrarlos, abjetos reales que son relaciones sociales y contienen, implicitas, ideas. EI nino que se esfuerza con los barbara, baralipron,! se fatiga, es cierto, y hay que procurar que sufra la fatiga indispensable y no més, pero también es cierto que siempre deber4 fatigarse para aprender a forzarse a si mismo a privaciones y limitaciones de movimiento fisico, © sea someterse a un aprendizajc psico-fisico. Hay que persuadir a mucha gente de que también et estudio es un oficio, y muy fatigoso, con su especial aprendizaje, ademas de intelectual, también muscular-nervioso: ‘es un proceso de adaptacién, es un habito adquirido mediante el esfuerzo, cl aburrimiento e incluso el sufsimiento. La participacién de masas mis vastas en la escuela media acarrea la tendencia a disminuir la disciplina del estudio, a exigir “facilidades”. Muchos piensan incluso que las difi- cultades son artificiosas, porque estin acostumbrados 2 considerar como trabajo y fatiga sélo el trabajo manual. La cuestién es compleja. Cierta- mente, el niio de una familia tradicional de intelectuales supera mas {5- cilmente el proces de adaptacién psico-fisica; desde la primera vez que entra a clase tiene numerosos puntos de ventaja sobre sus compaiieros, tiene una orientacién ya adquirida por los hbitos familiares: concentra 1a Atenci6n con mayor facilidad, porque tiene el habito del control fisico, et- eéiera, Del mismo modo el hijo de un obrero de ciudad sufre menos al entrar a [a fabrica que un hijo de campesinos o ua joven campesino ya desarrollado para la. vida rural. ‘También el régimen alimenticio tiene su importancia, eteéiera, He ahi por qué muctos del pueblo piensan que en Ta ificultad del estudio hay un “truco” en su petjuicio (cuando no piensan gue son estépidos por naturaleza): ven al sefior (y para muchos, en el campo especialmente, seiior quiere decir intelectual) realizar con soltura Y aparente facilidad el trabajo que 2 sus hijos les cuesta Lagrimas y san- re, y piensan que debe de haber un “truco”. En una nueva situacién, estas cuestiones pueden hacerse agudisimas y"habri que resistr Ia ten” dencia a hacer facil aquello que no puede serio sin desnaturalizarse. Si se quiore ctear un nuevo estrato de intelectuales, hasta llegar a las mas grandes especializaciones, de un grupo social que’tradicionalmente no ha esarrllado las aptitudes correspondiente, babré gue superar dfelades inauitas Cie, Cuaderno 4 (XI), pp. 28-32 Dis § <3>. Cuando se distingue entre intelectuales y no-intelectuales en realidad nos referimos solamente a la inmediata funcién social de la ca- 38h tegoria profesional de los intelectuales, esto es, s¢ toma en cuenta la di- receién en que gravita el peso mayor de {a aciividad especifica profesio- nal, sien ta elaboracién intelectual o en el esfuerzo muscular-nervioso. Es- to significa que si se puede hablar de intelectuales, no se puede hablar de no-intelectuales, porque no-intelectuales no existen, Pero Ia misma rela- cin entre esfuerzo de elaboracién intelectual-cerebral y esfuerzo muscu- lar-nervioso no es siempre igual, por lo tanto se tienen diversos grados de actividad especifica intelectual, No existe actividad humana de la que se pueda exciuir toda intervencién intelectual, no se puede separar el 126 homo faber del homo sapiens. Todo hombre, en fin, fuera de su | pro- fesidn explica una determinada actividad intelectual, es un “filésofo”, un artista, un hombre de gusto, participa de una concepeién del mundo, tie- ne una Tinea de conducta moral consciente, por lo tanto contribuye @ sosiener 0 modifiear una coneepeién del mundo, 0 sea a suscitar nuevos ‘modos de pensar. El problema de la creacién de una nueva clase intelec- tual consiste por lo tanto en elaborar criticamente la actividad intelectual que en cada uno existe en cierto grado de desarrollo, modificando su relacién con el esfuerzo muscular-nervioso hacia un nuevo equilibrio y ‘obteniendo que el mismo esfuerzo muscular-nervioso, en cuanto elemento de una actividad prictica general, gue renueva perpetuamente el mundo Yy social, se convierta en fundamento de una concepcién del mundo nueva ¢ integral. El tipo tradicional y vulgarizado del intelectual lo re- presenta el literato, el fildsofo, e} artista. Por eso los periodistas, que. se consideran litcratos,filésofos, artistas, sc consideran a st mismos. también como los “verdaderos” intelectuales. En el mundo modemo Ia educacién técnica, estrechamente vinculada al trabajo industrial, incluso al més pri- mitivo 0 descalificado, debe formar iz base del nuevo tipo de intelectual. Sobre esta base ha trabajado el Ordine Nuovo" semanal para desarrollar iertas formas de nuevo intelectuatismo y para determinar sus nuevos con- ceptos, y ésta no ha sido una de las menores razones de su éxito, porque tal planteamiento correspondia a aspiracionés latentes y correspondia al desarrollo de las formas reales de vida. El modo de sér del nuevo inte- lectual no puede seguir consistiendo en la elocuencia, motriz. exterior y ‘momenténca de los afectos y las pasiones, sino en el mezelarse activamente en la vida prictica, como constructor, organizador, “persuasor perma- nentemente” porque no puro orador, ¥ sin embargo superior al espirita abstracto matemitico; de Ia técnica-trabajo llega a la técnica-ciencia y a Ja concepcién humanista histérica, sin la cual se permancce como “espo- cialista” y no se Mega a “dirigente” (especialista + politico). Ctr, Cuaderno 4 (XII), pp. 21 bis, 39 bis-40, © En el mannscrito: “0. N 382