Anda di halaman 1dari 3

La montaa y el pjaro

Hace muchos aos, en un lugar muy lejano, viva una montaa


solitaria y estril. La montaa estaba terriblemente sola. Vea salir y
ponerse el sol, el da y la noche. Pasaban las estaciones: primavera,
verano, otoo e invierno y nadie se acercaba a ella. Vea alejarse a
las nubes, y cmo la lluvia caa en silencio. An as, la montaa
intentaba comunicarse hablando en alto:
- Hooolaaa! Hooolaaa!
Pero nadie le contestaba, hasta que un da, mientras observaba a una
bandada de pjaros volando por ella, de repente, sinti que uno de
aquellos pjaros se pasaba en su hombro. Y comenzaron a hablar...
El pajarito le cont historias de los lugares que haba visitado, las
cosas que haba visto, y que es lo que senta al dominar los cielos y
conquistar el espacio. La montaa escuchaba embelesada, pero
pronto lleg el da en que el pequeo pjaro tena que reunirse con
su bandada y proseguir su viaje. Pero prometi volver al prximo
ao con nuevas historias.

La montaa suspir y esper con impaciencia a que el pjaro


regresara.

Y al ao siguiente, el pjaro cumpli su promesa. Y lo sigui


haciendo ao tras ao, contando historias emocionantes de todo lo
que haba visto. Y as, la montaa ya no se senta ni triste ni sola,
porque tena un amigo que le era fiel y leal.
Sin embargo, el pjaro se fue haciendo mayor y un da le dijo a la
montaa:
- Me estoy quedando mayor y el ao prximo mis alas ya no podrn
soportar un viaje tan largo. As que esta ser mi ltima visita, amigo.
La montaa, de triste y apenada, casi se puso a llorar. Pero el pjaro
la consol diciendo:
- No te preocupes, mis hijos vendrn a visitarte y te contarn las
aventuras de sus viajes.
Volvi a caer la lluvia en silencio y las nubes se alejaron despus de
la montaa. Hasta que un da una bandada de pjaros volvi a
aparecer cerca de ella y tres pjaros jvenes se posaron en su
hombro y empezaron a contarle nuevas y curiosas historias. Eran los
hijos del pjaro amigo de la montaa.
Y as fue como la montaa no volvi a quedarse sola. Cuando los
tres pjaros se hicieron mayores mandaron a sus hijos a hacerle
compaa a la montaa, y luego fueron los hijos de sus hijos... Y la
montaa siempre ha podido contar con la compaa y las historias de
sus pequeos amiguitos.
Y colorn, colorado, este cuento se ha acabado...

Un cuento que habla del valor de la amistad y de la lealtad

Alumna: Hanna Itzel Cano Valdespino

2 Grado Grupo A