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METODO DE FORTALECIMIENTO

DEL CUERPO Y CONTROL SOBRE

LA ENERGIA VITAL

Corriente qigong de Emei

bc
A. YURKEVICH
"Qigong" se puede traducir como "trabajo con qi", "gobierno del qi" y "trabajo de la

respiración". Dicho termino agrupa toda una serie de métodos no medicamentosos de regulación

psicofísica, que se asientan en los mismos enunciados tenorios de la acupuntura oriental.

Los conjuntos qigong son combinaciones de movimientos respiratorios y procedimientos de

meditación. A menudo se emplean en conjugación con ejercicios f'isicos, masaje y, a veces, la

acupuntura. En China se incluyen en el qigong las acciones de extrasenso.

Elemento imprescindible en la práctica del qigong es el logro del estado "tranquilamente

iluminado" de la conciencia. Sus esfuerzos espontáneos estimulan y regulan los procesos

psíquicos y fisiológicos. Este fenómeno posee su base teórica. La tradicional ciencia china prevé

la tesis de la naturaleza "neumática" (qi) de todas las funciones del organismo humano, incluida

la psíquica. Dicho enunciado condiciona la posibilidad de controlar la circulación de qi mediante

el "espíritu" y la idea. Se presupone que estos últimos funcionan asimismo como formaciones y

"flujos" de qi.

Ciertas combinaciones de ejercicios respiratorios, meditativos y físicos de qigong, elegidos en

la experimentación multisecular, producen efectos de freno o liquidación en el córtex cerebral de

focos patodinámicos que condicionan uno u otro trastorno. La finalidad de estos ejercicios es

también normalizar la circulación del qi y de la sangre, lo que implica la formación de un

correcto recambio gaseoso, la circulación de la sangre y la linfa, así como el metabolismo.

Ventajas con respecto a las metodologías occidentales:

1. Los procedimientos de qigong se orientan hacia la normalización integral de las funciones

tanto fisiológicas como psíquicas. Al propio tiempo, los métodos qigong se diferencian de los

procedimientos de auto-entrenamiento conocidos en Occidente por la orientación directa hacia el

control sobre ciertos procesos fisiológicos, y no la oposición al síntoma de la enfermedad.

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2. La práctica del qigong permite a menudo reducir al mínimo la aplicación de preparados

médicos tóxicos.

3. Los ejercicios qigong en calidad de tratamiento y profilaxis pueden recomendarse a

personas de las más distintas edades y estados de salud. Hay cientos de métodos qigong y éstos

se distinguen por una extrema diversidad. Esto permite elegir el conjunto de ejercicios en

consonancia con las peculiaridades individuales de la persona y las tareas que ésta se plantea.

4. El sistema qigong comprende asimismo métodos de desarrollo de cualidades que nosotros

solemos incluir en el conjunto extrasenso. Dichos métodos empero, están al alcance de poca

gente: los aprenden sólo después de largos años de ejercicios bajo la dirección de expertos

preceptores. Al propio tiempo, elementos de dichos métodos, incluido el "masaje sin contacto",

entran en numerosos conjuntos de ejercicios al alcance de quienes apenas comienzan a

practicarlos.

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La corriente Emei de los ejercicios qigong, debe su denominación a los montes Emei de la

provincia de Sichuan, Sudoeste de China. En esta zona se hallaban desde antaño monasterios

taoístas y budistas. Dentro del cuadro de la praxis del culto de las dos corrientes filosófico-

religiosas _el taoísmo y el budismo_ se desarrollaron los complejos procedimientos de regulación

psicofisiológica.

Son propios de la corriente qigong de Emei el énfasis típico del taoísmo en la espontaneidad

de la acción y la multiforme técnica de meditación, cuyas formas más refinadas han sido

elaboradas en el cauce de las tradiciones del budismo. Los conjuntos de ejercicios suelen

practicarse en un régimen estático-dinámico, es decir, conjugan posturas estáticas y movimientos.

Esto se ve claramente en el ejemplo de uno de los conjuntos iniciales de la corriente qigong de

Emei, el "método de fortalecimiento del cuerpo y control sobre la energía vital". Su descripción

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la ofrece el maestro de qigong Liu Zhibang en el libro "Obras escogidas de famosos maestros de

qigong" (Pekín, 1987, en idioma chino), corregida y desplegada por el autor partiendo de la

experiencia personal de enseñanza y consultas con especialistas chinos. Dicho conjunto tiene el

objetivo de preparar a la persona para el cumplimiento de ejercicios de nivel superior, brindarle

hábitos de observancia de los principios básicos y empleo de métodos básicos de qigong. En

tanto que medio terapéutico, este conjunto se indica en casos de trastornos de las funciones del

sistema circulatorio de la sangre, enfermedades crónicas y debilidades del metabolismo y a

personas con organismo débil por distintas razones. La diversidad de los procedimientos que se

usan en él permite recomendarlo como medio de profilaxis de las mencionadas enfermedades y

las de los órganos de respiración, de los sistemas gastrointestinal y cardiovascular y trastornos

nerviosos. Ya su propia denominación prueba el carácter multifuncional del conjunto.

Los ejercicios qigong permiten esperar efecto terapéutico y curativo sólo cuando se cumplen

con conciencia de ello. La representación figurada de la finalidad de unos y otros movimientos y

posturas contribuye a la creación de ideas subconscientes de determinado "programa" de acciones

psíquicas y f'ísicas y orienta la labor de la imaginación. Esto es de suma importancia para

sincronizar la labor de la psiquis y el cuerpo, sin la cual muchos conjuntos qigong resultarían

menos eficaces que los más sedativos ejercicios matinales. Por cuanto el mencionado "programa"

se orienta hacia procesos que se tratan en términos y conceptos de la medicina china, sería

necesario dar a conocer el contenido de dichos conceptos.

La misión fundamental de los ejercicios qigong es, como se estima en general, el

mantenimiento y reforzamiento de la "auténtica qi", la zhen qi, de todo el conjunto de "sanas

energías neumáticas" del organismo que se hallan en "equilibrio" y aseguran su funcionamiento

normal. Se admite que las funciones fisiológicas del organismo aseguran la "semilla", la jing, que

se acumula y se genera en los riñones. Esto se manifiesta en forma de qi (jing qi) "afinada

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(esencia seminal)" y se localiza en la "reserva energética" inferior del organismo (se estima que

en el cuerpo humano estas "reservas" dantian, unidas entre sí, "campos de cinabrio", son tres).

En el centro de la zona inferior de la dantian, a 4-5 cm más abajo del ombligo, se halla el punto

de acupuntura qihai. Fundamentalmente a través del qihai y el punto simétrico mingmen en la

espalda entra la qi en la zona dantian, donde "se enriquece" con la "semilla" jing. A través de

estos mismos puntos de "enriquecimiento" la qi se dirige al organismo por los respectivos

conductos.

En los ejercicios qigong, desempeña un importante papel el punto laogong, cuya actividad

ejerce influencia sobre la circulación en los conductos relacionados con la zona del corazón.

Importantes conceptos, de los que cabe tener idea cuando se aprenden los ejercicios qigong

son la "revelación" y el "cierre" (kai y ha). Estas categorías de la tradicional ciencia china en

medicina y en qigong se emplean cuando se trata de todo el organismo, sus "reservas

energéticas" y los puntos biológicamente activos. Al "revelarse", eliminan el qi del organismo o

le desbrozan el camino para que siga por sus conductos; al "cerrarse", retienen el qi acumulado y

absorben una nueva porción de él, uniendo y equilibrando las distintas transmutaciones de

"energías neumáticas".

Estas explicaciones son aproximadas y convencionales. El funcionamiento del organismo

humano no se puede explicar dentro del cuadro de la teoría de la medicina china con ayuda de un

elemental sistema mecánico. Los complejos procesos de "transformaciones" (hua) de las

sustancias del organismo que se producen con arreglo a esquemas variados de interacción de los

principios contrarios yin y yang, se describen en los tratados de medicina china con empleo de

cientos de conceptos polisemánticos y sutiles matices de clasificación. Las interpretaciones de

dichos esquemas por los especialistas suelen ser muy distintas. Hemos aducido sólo los datos más

generales, lo mínimo indispensable para abordar con conocimiento de causa el estudio del

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conjunto que se describe a continuación. Estos datos deben ayudar a quienes quieren construir y

fijar en el subconsciente cierto género de forma mnemotécnica capaz de facilitar la disposición

para cumplir acciones psíquicas y f'ísicas de modo consecutivo en cierta medida. Sirven al mismo

objeto las indicaciones que se hacen en el texto respecto de la labor de la imaginación, al igual

que las aclaraciones sintéticas a la descripción de cada ejercicio del conjunto.

Recomendaciones generales

1. Los movimientos deben ejecutarse con lentitud, a ritmo uniforme. Entre los distintos

movimientos y ejercicios no debe haber pausas, excepto los casos de reservas especiales. Cada

movimiento debe redundar suavemente en el siguiente.

2. Al cumplir los ejercicios se limitará la libre tensión muscular, lo señalan las indicaciones del

tipo "un poco", "ligeramente", "algo". El esfuerzo físico, como digamos, "opresión" de los dedos

de los pies, y "tensión" de las nalgas debe ser en medida considerable "imaginario": al hacer un

ligero esfuerzo, imagínese que se hace al máximo. De lo contrario será difícil lograr el

indispensable nivel de relajación, la excesiva tensión muscular reducirá a la nada el efecto

psicorregulador que surte el cumplimiento de los ejercicios. Al cabo de unos cuantos meses de

ejercicios regulares, los movimientos físicos deben cumplirse automáticamente, de modo

espontáneo, no deben efectuarse por una tensión premeditada de los músculos, sino con el

objetivo de cumplir el "programa" fijado. Según las ideas tradicionales, ello prueba el logro de un

nivel más alto de estado "tranquilamente iluminado" de la conciencia.

3. En igual medida cabe evitar excesiva tensión psíquica al concentrarse en la ejecución de

alguna acción. En caso contrario se bloquea la posibilidad de acciones espontáneas, después de

los ejercicios, en lugar de sensación de quietud y paz, surge la de cansancio. La base de la

orientación psicológica hacia el cumplimiento de los ejercicios qigong debe ser el ánimo de

lograr satisfacción con los ejercicios.

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4. Después de adoptar la postura de partida surge a menudo la sensación de "languidez" que, a

veces, se trueca en euforia. Esto resulta frecuente en los casos de respiración pectoral natural. En

varios casos, en cierta etapa de los ejercicios esto conduce a una repetición involuntaria y

múltiple de un mismo movimiento. A fin de eludir el cambio de sensaciones agradables en

euforia cabe dominar el tipo abdominal (diafragmal) de respiración. Además, hay que fijarse de

antemano la tarea clara de centrar la atención en la zona inferior de dantian cuando surge un

estereotipo motor cíclico.

5. Cabe aspirar y espirar el aire a través de la nariz. La respiración debe ser tranquila e igual,

no se puede "adaptarla" al movimiento. La coordinación de los ciclos de respiración y de

movimientos en este conjunto sólo es necesaria en los ejercicios con respiración retenida.

6. Si le han interrumpido durante los ejercicios, no los suspenda con brusquedad, termínelos

aunque sea con una breve concentración en la zona inferior de dantian.

7. En las primeras dos semanas de ejercicios cabe cuidar en primer término de que sea acertada

la postura de partida y de que los movimientos sean exactos, coordinados y rítmicos. En lo

sucesivo es preciso lograr el adecuado y oportuno cambio del "foco de atención".

8. Los ejercicios deben practicarse de 1 a 3 veces al día, mejor al aire libre, donde no haya

corrientes ni viento. No se deben practicar ejercicios antes de pasada media hora de haber

comido, realizado algún trabajo físico activo, de lavarse o al sentir mucha sed o hambre. Para los

ejercicios vale cualquier ropa y calzado que no impidan los movimientos y sean ligeros (es

preferible el calzado con suela de cuero o tela). Si no se tiene tiempo para mudar de ropa, basta

desabrochar el cuello y los puños y aflojar algo el cinturón. Antes de los ejercicios hay que vaciar

la vejiga y el intestino. La ducha o el baño se permiten no antes de pasada media hora después de

los ejercicios. No conviene repetir el conjunto más de 3 veces seguidas.

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Cuando se cumplen debida y regularmente los ejercicios ya en las primeras semanas se siente

una mejoría subjetiva.

Postura de partida

Posición erecta, los pies separados al ancho de los hombros, las plantas de los pies deben estar

paralelas. Los dedos de los pies se aprietan algo, "apoyándose" en el suelo: las piernas están en

posición natural, derechas y sin tensión. Se redondea el perineo, para lo cual se separan algo las

rodillas, se fija la posición del perineo y se vuelven las rodillas a su posición anterior. Se tensan

algo las nalgas y se aprieta el abdomen, se aflojan los músculos en la zona de la cintura. Se

endereza la espalda y se contrae algo el pecho. Se aflojan los hombros, se sueltan libremente los

brazos de modo que se vean los huecos de las axilas; con tal objeto se adelantan un poco los

hombros. Las palmas de las manos se aflojan, los dedos se abren libremente. El cuello se

endereza naturalmente, los músculos del cuello se aflojan. La cabeza está derecha (según

expresión de los maestros chinos, la cabeza debe parecer "colgada por la coronilla"); se recoge

libremente la barbilla; la punta de la lengua toca el paladar cerca de los alvéolos. Semejante

posición de la lengua culmina cierta cadena de conductos "energéticos" e impide la salida del qi

al medio exterior. Además, estimula la secreción de saliva, lo que desempeña, según ideas

tradicionales, importante papel en la "depuración" y la "nutrición" del organismo. Los labios se

cierran sin tensión. En las primeras semanas de ejercicios la respiración es pectoral natural; en lo

sucesivo se pasará a la respiración abdominal (diafragmal) natural. Se mira adelante, fijando la

vista en el objeto por el que pasa la línea de la mirada (es deseable que no sea de vivos colores ni

brillante y que se halle nada más que a unos metros de usted). Se controlará la posición de la

cabeza, el torso y las extremidades de arriba a abajo (en orden contrario a la descripción

anterior), procurando la máxima libertad y relajación de los músculos; luego, de abajo a arriba.

Concentrarse en las bases de las orejas. Mantenerse en dicha postura de 1 a 2 minutos (fig. 1).

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La postura de partida puede considerarse como ejercicio aparte para relajar y tranquilizar la

conciencia. Desde el punto de vista de la medicina china ello supone la sumersión en el estado de

reposo f'ísico y psíquico. La finalidad de la determinada postura del tronco y las extremidades es

también limitar el escape de qi del organismo ("cerrarla") y a la vez contribuir a su libre

circulación.

Una peculiaridad de los ejercicios qigong de Emei consiste en la concentración en las "bases

de las orejas". En conjugación con la fijación de la mirada en determinado objeto, a condición de

absoluta inmovilidad f'ísica y máxima relajación de los músculos, contribuye al freno en la

corteza de los lóbulos frontales del cerebro y al olvido de los objetos externos y los sufrimientos

internos. La observancia de esta demanda facilita la postura derecha de la cabeza y, en los

ejercicios dinámicos, el control firme "subconsciente" sobre la ejecución de los movimientos.

Movimiento 1

Los brazos, derechos y sin la menor tensión, se levantan lentamente con las palmas vueltas

hacia la parte inferior del abdomen, los dedos se extienden algo hacia abajo. Concentración en la

"interacción energética" de los puntos laogong y qihai. Dicha postura durará 1 o 2 minutos (fig.

2).

Según la tradición, el qi procedente de los puntos laogong va a parar en la zona inferior de

dantian y estimula allí la circulación de qi saturado de "semillas" jing. El qi se "irradia" del

punto qihai y lo reúnen los puntos laogong. Cuando se concentra la debida atención en la parte

inferior del abdomen debe surgir la sensación de calor y cierto peso.

Movimiento 2

Partiendo de la postura de los brazos en el ejercicio 1 se volverán las manos con las palmas

para afuera, los brazos se doblarán algo en los codos. Los brazos se moverán en arco lateral hacia

la espalda, concentrándose en la "recolección del qi externo por el punto laogong" (fig. 3).

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Cuando las palmas se vuelvan la una hacia la otra habrá que dirigirlas hacia la zona de los

riñones (el punto shenshu) enviando hacia allá el qi "recogido" antes (fig. 4). Al volver las

palmas de las manos hacia arriba, se las levantará (impulsando así el qi "interno"). Las manos

pasarán por debajo de los antebrazos, dirigidos los dedos hacia adelante (fig. 6), las puntas de los

dedos tocarán los puntos yuanie ante los huecos de las axilas ("recogiendo el qi malo") y se

enderezarán lentamente los brazos por delante paralelamente al suelo con las palmas vueltas

hacia arriba ("echando el qi malo") (fig. 7). Concéntrese en el punto laogong al recoger el "qi

externo"; abra los brazos al máximo (fig. 8).

La dirección de las palmas hacia la zona de los riñones tiene la finalidad de estimular la

segregación de la "semilla" jing. La idea de las sensaciones que se deben experimentar al dirigir

las palmas hacia el tronco es posible cuando este ejercicio se cumple en la "variante de contacto",

pasando lentamente las palmas por el cuerpo. Cuando se "recoge" el qi externo surge la sensación

de calentamiento de las palmas y "ampliación" del punto laogong.

Movimiento 3

Sin dejar caer los brazos se les separa máximamente. Vueltas las palmas hacia abajo se

ejecutan movimientos "sinusoidales" con las manos (semejantes a los movimientos de la

serpiente y el gusano de la seda). Bajando y subiendo consecutivamente los hombros, los codos y

las muñecas, aflojando correlativamente y tensando algo los músculos de los hombros, los

antebrazos y los carpos, se acompañará mentalmente el movimiento del qi a lo largo de los

brazos a través de los hombros, los codos, las muñecas y las manos hasta los extremos de los

dedos (fig. 9). El ejercicio se ejecutará 9 veces.

Este ejercicio desarrolla los hábitos de sincronización de las acciones psíquicas (pensamientos)

y el flujo de qi, mejora la capacidad de los "puestos" en la zona de las articulaciones y el estado

funcional de estas últimas. En el momento en que se "acompaña" mentalmente el flujo de qi a

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través de las articulaciones surge la sensación de calentamiento y ampliación de las mismas. El

flujo de qi se percibe como una ola templada que pasa por la mano.

Movimiento 4

Levántense los brazos enderezados hacia los dos lados, júntense los dedos, y la punta de la

lengua se aprieta contra el paladar; hágase una inspiración profunda por la nariz, "extendiéndose"

con esfuerzo las articulaciones de los hombros, los codos, el radio y la muñeca, se enderezan los

dedos de las manos y se divide mentalmente la cavidad abdominal verticalmente en dos partes

(fig. 10). Reténgase la respiración, concentrándose en estirar "ilimitadamente" los dedos. Tan

pronto como la respiración retenida comience a molestar algo, se espira lentamente a través de la

nariz, separando la punta de la lengua del paladar y relajando consecutivamente los hombros, los

antebrazos, los carpos y los dedos. Sin bajar las manos, el ejercicio se repetirá 3 veces.

Al aspirar el aire, estando la punta de la lengua apretada contra el paladar, le cortamos "las vías

de salida" de qi del organismo y unimos a la vez el qi "externo" con el "interno". La división

mental de la cavidad abdominal tiene la finalidad de activar la circulación de qi en la zona

inferior de dantian con sucesivo "cambio de polaridad": la transformación de qi, que sustantiviza

el principio yang al pasar a la otra mitad de dantian, a la sustancia yin y a la inversa. La

retención de la respiración se consideraba desde antaño medio eficaz para mejorar la salud: al

limitar la entrada de qi en el organismo y la salida de él, estimulamos la respiración interior "del

tejido" y regulamos con ayuda de esfuerzos psíquicos la circulación del qi presente, "encerrado"

en el organismo. Al concentrarse en estirar "ilimitadamente" los dedos, intensificamos la

afluencia de qi a ellos, y al relajar la mano y suspender el esfuerzo psíquico, facilitamos el reflujo

de qi por los conductos que comunican los puntos de acupuntura de los dedos con los órganos

internos.

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Movimiento 5

Las manos quedan alzadas hacia los lados. Se abrirán ligeramente los dedos dirigidos hacia

arriba. Concéntrese en los puntos laogong (fig. 11). Hágase una profunda aspiración larga y con

esfuerzo (pero no violenta), lanzándose las palmas hacia los lados. Reténgase la respiración,

concentrándose en estirar "ilimitadamente" las palmas. Tan pronto como la retención del aire

comience a molestar, espire lentamente, "encogiendo", a la vez, el punto laogong, redondeando

algo la palma y relajando consecutivamente los hombros, los antebrazos y la zona de los carpos.

El ejercicio se repetirá 3 veces.

La lógica interior de los movimientos y esfuerzos psíquicos es la misma que en el movimiento

anterior.

Movimiento 6

Extiéndase ligeramente las manos hacia los lados, relájense las muñecas, las manos con las

palmas hacia abajo se dejarán caer por los lados hasta que los antebrazos se hallen bajo un ángulo

de 20 grados respecto del tronco. Las puntas de los dedos se dirigirán hacia los lados y se hará

una lenta aspiración cumpliéndose un movimiento de presión de las palmas hacia abajo.

Concéntrese en la interacción energética de la tierra y el punto laogong (fig. 12). Reténgase la

respiración. Tan pronto como esto comience a molestar, espire lentamente, "encogiendo" el punto

laogong y relajando consecutivamente los hombros, los antebrazos y las zonas de los carpos y la

mano. El ejercicio se repite 3 veces.

El movimiento compresor de las palmas estimula el flujo de qi hacia el punto laogong, y el

relajamiento, la "absorción" de las "energías neumáticas" de la tierra por el punto laogong y

facilita el movimiento inverso de qi a partir de este punto.

Movimiento 7

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Se bajarán los dedos de las manos, se les encogerá, recogiendo algo las palmas. Concéntrese

en la "absorción" del qi del medio ambiente por el punto laogong y la que mana del cuerpo (fig.

13). Se levantarán lentamente las manos hasta que queden paralelas al suelo al ancho de los

hombros con las palmas hacia abajo, los carpos relajados. Imagínese que los dedos yacen sobre

un gran globo de aire (fig. 14). Doblando lentamente las piernas, a la vez que el cuerpo se

mantiene derecho, póngase en cuclillas, sosteniendo mentalmente el globo y superando su

resistencia. Figúrese que el cóccix "se sume en la tierra", los brazos bajan lentamente a lo largo

del tronco (fig. 15). Desplace el "esfuerzo mental" hacia las bases de las orejas, incorpórese

lentamente hasta que las caderas se hallen paralelas a la superficie del suelo (fig. 16). La flexión

se repetirá 3 veces con las manos bajadas.

El movimiento del tronco hacia abajo con "superación de la resistencia del qi externo" ayuda a

encauzar lenta y suavemente el flujo de qi hacia la zona inferior de dantian y luego hasta el

punto huiyin en el perineo, el cual se "abre" en el momento de la flexión. Durante el movimiento

inverso el huiyin "se cierra", aumenta el flujo de qi que aumenta hacia arriba. El cambio del

"esfuerzo mental" "atrae" el flujo de qi hacia arriba y estimula su movimiento.

Movimiento 8

Enderécense las piernas, únanse los grandes dedos en el ombligo, los medios en la zona del

pubis, marcando así la zona dantian; concéntrese en ella (fig. 17). Trague la saliva en tres actos

consecutivos, dejándola caer en el dantian y "reuniendo" allí el "auténtico qi". Manténgase en

dicha postura uno o dos minutos. Concentrándose en las palmas de las manos frótelas unas 20

veces. A lo largo de uno o dos minutos pase las palmas de las manos por la cara desde la barbilla

hasta la coronilla. Vuelva a la postura de partida y permanezca así unos 5 minutos (fig. 18).

La activación de la zona del dantian ejerce efecto benéfico sobre la circulación de qi en todo

el organismo. El calentar frotando con la palma de la mano estimula los puntos biológicamente

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activos en las palmas y los órganos relacionados con ellos por mediación de distintos conductos.

Las palmas calentadas "emiten la energía neumática" con más intensidad a la piel de la cara. El

masaje de la cara y la cabeza mejora la circulación de la sangre y contribuye al

"rejuvenecimiento" de la piel. El retorno a la postura de partida normaliza la circulación de qi y

de la sangre, al igual que la respiración.

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"Qigong" se puede traducir como "trabajo con qi", "gobierno del qi" y

"trabajo de la respiración". Dicho termino agrupa toda una serie de

métodos no medicamentosos de regulación psicofísica, que se asientan

en los mismos enunciados tenorios de la acupuntura oriental.

Los conjuntos qigong son combinaciones de movimientos

respiratorios y procedimientos de meditación. A menudo se emplean en

conjugación con ejercicios f'isicos, masaje y, a veces, la acupuntura. En

China se incluyen en el qigong las acciones de extrasenso.

Esotérikas. Autoayuda. Espiritualidad. Energía

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