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Grupo de Estudios Metafísicos

Piscis: Evasión o Trascendencia


Finalmente el Sol . llega a la última etapa de su recorrido anual, el héroe solar se enfrenta
a su última prueba, aprender a ser Universal, transformarse en un Ser Cósmico.
Astrológicamente piscis p es un signo mutable de agua, por ello las personas nacidas bajo
su regencia son de naturaleza flexible, adaptable, sensible, emotiva, perceptiva, psíquica,
soñadora y romántica. Es el signo de la fe, cuya palabra clave es Creer.

El Dios blanco del invierno agoniza, ya que las aguas congeladas


recuperan su movilidad, su fluidez, su pureza y transparencia. De
acuerdo al principio alquímico de Solve et Coagula, es el momento
en el cual en la naturaleza se disuelve lo coagulado, lo fijo se
volatiliza. Y nosotros mismos nos preparamos a pasar de una etapa
introspectiva a una etapa extrovertida, ya que en primavera y verano
la energía fluye de adentro hacia afuera, tendencia centrifuga yang,
época de trabajo externo; mientras que en otoño e invierno fluye de
afuera hacia adentro, tendencia centrípeta yin, época de trabajo
interno. Es como si la naturaleza nos dijera que hay un momento para conocer lo exterior a
nosotros mismos, vernos en el espejo del mundo, y otro para conocer nuestro propio
interior, ya no buscar la imagen sino la esencia.
Flujo y reflujo, como las olas del mar, el constante ir y venir, subir y bajar, dar y recibir,
sístole y diástole, aprender y enseñar, análisis y síntesis, unir y separar, yin y yang en
constante transformación, como los dos peces del signo que nadan en direcciones opuestas
pero complementarias.

Durante la Era de Piscis la Religión y la Ciencia no lograron nadar


en la misma dirección, una enfatizó lo divino pero sin respeto al
libre albedrío, monopolizo y comercializo lo sagrado, imponiendo
la fe ciega, el dogma y el fanatismo; mientras que la otra después
de liberarse de su yugo opresor se volvió hacia el polo opuesto
enfatizando la razón, las leyes de la materia, mofándose de lo
paranormal sin siquiera investigarlo, cayendo en el escepticismo.
Se constituyeron así en los dos ladrones que nos alejan de la
Verdad, en las dos columnas que flanquean el pilar del justo medio al centro de ellas, como
Cristo en medio de los dos ladrones.
Es por ello que los dos peces representan la evasión o la trascendencia, la
fe ciega o la fe razonada, ser guiados por el dogma externo o por la
consciencia interna.
Según la Astrología religiosa o precesional el simbolismo de piscis
impregna al cristianismo, desde las catacumbas a Cristo se le representa
por un pez crucificado; la iglesia se representa por un barco en medio de la
tormenta, siendo Cristo su ancla; Cristo multiplicó los peces –piscis- y los
panes –espiga de trigo, Virgo. Cristo dijo a sus discípulos “Yo os haré
pescadores de hombres”, Predico el amor universal y Venus –planeta del
amor- se exalta en piscis. Por eso mismo se come pescado los viernes de
cuaresma. La mitra de obispos, cardenales y el Papa nos recuerda un pez
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con la boca abierta hacia el Cielo, y a Oannes el hombre pez de los sumerios. En la última
cena lavó con agua los pies a los apóstoles, piscis es un signo de agua y rige los pies; los
pies representan aquello en lo que nos basamos, es decir, cual es nuestra fe. Se bautiza con
agua. La palabra pez en griego ΙΧΘΥΣ - IChThYS es un
acrónimo de (Iēsoûs Christós Theoû hYiós Sōtér), que
significa "Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador"…

El planeta regente de piscis es Neptuno n, en la mitología es


el Dios del mar, siendo el mar símbolo del subconsciente
universal, de los contenidos del inconsciente colectivo, el mar
o agua como la sustancia o energía de la cual surge todo lo
existente, la materia prima de la creación. Son las matrices
astrales de las cuales derivan las formas materiales.
Neptuno es el planeta de la fantasía, la creatividad, la inspiración, los altos ideales; rige
tanto a los alcohólicos y drogadictos, como a los grandes místicos, canalizadores y
maestros espirituales. Con la influencia de neptuno o se evade o se trasciende la realidad.
Según las enseñanzas del Sagrado Tarot, la clave correspondiente al
agua y neptuno es la XII “El Colgado”, debido a que el agua es un
espejo natural y en los espejos las imágenes se invierten, en la carta
aparece un hombre de cabeza colgado de los pies, esta es precisamente
la parte del cuerpo regida por piscis. Según la Santa Qabaláh a este
Arcano Mayor le corresponde la letra Mem m ideograma de agua y mar.
La clave 12 nos invita a invertir o cambiar nuestras opiniones, ir más
allá del llamado “sentido común”, que no siempre tiene la razón. El
Colgado es como un péndulo que ha dejado de oscilar entre las dos
columnas mencionadas, quedándose quieto, en equilibrio en el punto
medio, ese logro equivale a parar el dialogo interno. El número de la
carta nos recuerda a los 12 apóstoles, las 12 puertas de la nueva Jerusalem, las 12 piedras
del pectoral del sumo sacerdote, las 12 columnas del Templo, los 12 meses del año, así
como los 12 signos zodiacales. Entre los 12 apóstoles nos recuerda muy especialmente a
San Pedro, quien pidió ser crucificado de cabeza al no considerarse merecedor de ser
crucificado como su Maestro. De allí que esta carta represente aquellas pruebas de la vida
sobre las cuales no podemos ejercer acción ninguna, quedándonos solo la aceptación
consciente y la asimilación de la enseñanza contenida en la experiencia. Son las pruebas
que como el agua purifican el alma.

En los Arcanos Mayores del Tarot la clave correspondiente a piscis


es la XVIII “La Luna” en ella se ve un camino que serpentea al
centro de la carta y asciende a partir de un estanque hasta llegar a la
cima de una montaña. El Camino o Sendero de Retorno se recorre
con nuestros propios pies regidos por piscis, el agua del estanque es
la materia prima o Luz astral de la cual deriva todo, cerca de ella hay
piedras, plantas, un camarón, un perro y un lobo, el sendero cruza en
medio de dos torres que hacen las veces de umbral, todo ello indica
que piscis es el signo de la evolución y que esta asciende de lo
mineral, pasa al vegetal, sigue al reino animal y cruza por el reino
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humano y más allá aún lleva al reino de lo suprahumano, ya que el ser humano común es la
semilla de un nuevo hombre, un Ser trascendente, universal, cósmico, un Ser que ha
desarrollado todo su potencial latente y se ha liberado e iluminado, transformado en un
Maestro Ascendido, un Ser de Luz.

Poema de la Reencarnación
De Yalal ad-Din Muhammad Rumi (Poeta Místico Sufí)

Morí de mineral y llegué a ser una planta;


Morí de planta, y reaparecí en un animal;
Morí de animal y llegué a ser hombre;
¿Por qué motivo debo temer?
¿Cuándo crecí menos muriendo?

La próxima vez moriré de hombre,


Y con eso puede que crezcan las alas de ángel.
Porque de ángel, también, debo buscar avanzar;
Todas las cosas que perecerán conservan Su rostro
Una vez más volaré mi camino sobre los ángeles;
Llegaré a ser aquello que no puede ser imaginado.
Entonces déjame llegar a ser nada, nada,
Porque las cuerdas del arpa lloran en mí,
Verdaderamente, hacia Él regresamos...

La letra hebrea atribuida a piscis y a la clave XVIII es Qoph q ideograma de nuca y


cerebelo, es ahí donde se encuentra la caja negra, el resumen
de la historia personal, racial, terrestre, galáctica y total, es
decir, toda la sabiduría accesible al hombre.
Al sumar los dígitos de la clave 18 –La Luna, piscis- nos da 9
–El Hermitaño, virgo- por eso esta última carta representa
quien ascendió como Moisés la Montaña interna de la
realización, la Montaña a la cual se dirige el camino
ascendente de la clave 18, este es también el ascenso de los 32
Senderos de la Sabiduría del Árbol de la Vida qabalístico.
Y debido a que las enseñanzas del Tarot indican que cada carta
es un espejo donde podemos conocer algún aspecto de la
consciencia de nosotros mismos, el Sendero de Retorno que
vemos en la clave 18 no se dirige hacia fuera, sino que es un
sendero en el cual nos dirigimos cada vez más hacia nuestro
propio interior, es allí donde encontraremos lo que buscamos,
nuestro verdadero Ser, nuestra esencia Divina, es el sitio donde hombre y Dios, el hijo y su
Padre se reúnen y ya no hay diferencia, el buscador y lo buscado son una y la misma cosa,
fundiéndose en la Unidad Omniabarcante, el Uno-Todo.
¡Felicidades a todos los Piscis!
Saludos fraternales en el Sendero de Retorno a la L.V.X.
Edgar Jerezano A.
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