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Extinción de los Actos Administrativos

Todo acto administrativo está destinado a producir los efectos jurídicos


queridos por su autor. Estos efectos concluyen frecuentemente, de una vez, al
ejecutarse el contenido del acto; y en ciertas ocasiones, pasado cierto tiempo,
al transcurrir el lapso preciso en el mismo acto. En ambos casos puede decirse
que el acto se ha extinguido por el cumplimiento de su ciclo normal, es decir,
que el acto administrativo se ha consumado.

Vía Administrativa y Vía Judicial

Siempre que una providencia de la autoridad administrativa pone fin a


la fuerza jurídica de un acto administrativo, se dice que se ha extinguido por la
vía administrativa.

En algunas ocasiones los vicios de mérito pueden no dañar todo el


contenido del acto administrativo sino partes de él, y en virtud de ello, la
administración puede resolver no declarar la extinción del acto, sino su
corrección o modificación.

Los administrados que se crean agraviados por los efectos producidos


por un acto administrativo y lo estimen ilegal o inconveniente pueden:

• Obtener por la vía administrativa dentro de los límites


establecidos, la revocación o reforma de aquel.

• Que la autoridad que formuló el acto, o un superior jerárquico,


según los casos, pueda dictar la revocación o reforma.

La supresión de la fuerza jurídica de un acto administrativo puede ser


también declarada por los órganos jurisdiccionales por razones de legitimidad.
Como los tribunales no actúan de oficio, es necesario que la anulación del acto
haya sido pedida por un interesado. Cuando los interesados solicitan ante un
tribunal la declaración de la nulidad de un acto administrativo, se dice que
hacen uso de la vía jurisdiccional.

Principio de Autotutela de la Administración Pública


La administración pública tiene la potestad de proceder por sí misma,
salvo ciertas limitaciones establecidas por la ley, esto sin necesidad de acudir a
los tribunales a declarar la extinción o reforma de los actos administrativos que
considere total o parcialmente viciados por razones de merito o legalidad.
Zanobini lo denomina “Principio de la Autotutela de la Administración Pública”,
el cual tiene según el autor el mismo fundamento que el principio de la
Ejecutoriedad de los Actos Administrativos. Así como la voluntad de la
administración pública se impone sin medición de los tribunales, cuando se
trata de dar ejecución a sus actos, también dicha voluntad se basta a sí misma,
sin necesidad de intervención jurisdiccional, cuando por una u otra razón
declara la revocación o modificación de actos anteriores deben ser acatadas
por los órganos de la administración y su obediencia se impone a los
particulares, sin perjuicio del derecho que corresponde a quienes se consideran
agraviados, de pedir a los tribunales competentes se declare la nulidad de la
revocación o reforma, lo que implicaría el mantenimiento del acto anterior
incólume.

Eficacia de los actos anteriores

Existen diferentes categorías sobre las decisiones de la


autoridad administrativa acerca de la validez de los actos anteriormente
dictados por la administración:

1. Revocación por mérito: es la declaración de una autoridad


administrativa en la cual, por razones de conveniencia u
oportunidad, se suprimen los efectos de un acto administrativo.

La revocación, se funda en un nuevo examen, hecho por la


administración, acerca de la conveniencia u oportunidad de una
medida, siendo entonces la nueva declaración una ratificación de
la primera, y puede también la administración, en vista del cambio
ocurrido en las condiciones de hecho imperantes en el momento
de ser dictado el acto, considerar conveniente para la comunidad
la eliminación de dicho acto.

2. Revocación por ilegalidad: esta es la decisión emanada de la


administración que declara la invalidez de un acto administrativo
por infracción de una regla o derecho. En este caso, la
administración, conforme con el principio de autotutela, se
anticipa a la sentencia declarativa de la nulidad que pudiera ser
dictada por un tribunal competente.

En Venezuela la declaración de nulidad de un acto


administrativo por ilegalidad, es decir, revocación por ilegalidad,
solo puede ser hecha por la administración cuando se trate de un
acto absolutamente nulo, y no de un acto simplemente anulable.
En el artículo 83 de la Ley Orgánica de Procedimientos
Administrativos, la administración podrá en cualquier momento,
de oficio o a solicitud de particulares, reconocer la nulidad
absoluta de los actos dictados por ella.

3. Reforma: la reforma del acto administrativo la declaración de una


autoridad administrativa en virtud de la cual se modifica o corrige
un acto administrativo cuyos vicios afectan parte de su contenido.

4. Declaración de caducidad: es la declaración de la autoridad


administrativa mediante la cual se suprimen los efectos jurídicos
de un acto administrativo, en virtud del incumplimiento del
beneficiario en las obligaciones a su cargo, derivadas de aquel.

5. Declaración de decaimiento: es la disposición de la autoridad


administrativa que pone fin a los efectos jurídicos de un acto
administrativo en razón de haber desaparecido las condiciones de
hecho o de derecho legalmente necesarias para la formulación y
subsistencia del acto.

Revocación y anulación del acto administrativo

Existen dos criterios para diferenciar la revocación de la


anulación:

• Criterio material: se toman en cuenta los motivos, razones


o fundamentos de la eliminación del acto. Desde este
punto de vista se entiende por revocación de un acto
administrativo la declaración de extinción de este acto,
pronunciada por razones de merito, esto es, por
circunstancias relativas a la conveniencia u oportunidad del
acto; y por anulación, la supresión del acto administrativo
producida por razones de legitimidad, es decir, por
infracción de una regla de derecho.

• criterio orgánico: toma en cuenta la naturaleza,


administrativa o jurisdiccional, de la autoridad que pronuncia
la eliminación del acto. Dentro de este criterio se estima que
el rasgo distintivo de la revocación es que emane de la
administración, ya sea de la misma autoridad que emitió el
acto, o de su superior jerárquico. Se considera, en cambio,
que la anulación del acto es el pronunciamiento de la
extinción de un acto administrativo, emanado de un órgano
jurisdiccional, es decir, de un tribunal.
El segundo criterio expuesto es el que ha dominado
en Venezuela, en la jurisprudencia y en el lenguaje de los
juristas.la distinción entre revocación y anulación se basa
en que la autoridad que extingue el acto pertenezca a la
administración o a la justicia.

La revocacion: la decisión que contiene es un acto


administrativo.

La anulacion: la declaracion constituye una


sentencia.

Fundamentos del poder de revocacion

En principio todo acto administrativo es revocable,


existen dos excepciones. Los actos administrativos se
presuponen elaborados conformes a las reglas generales
preestablecidas, e inspirados en el interes de la
comunidad. La conformidad de derecho es la legitimidad, y
la conformidad con el interes general, la oportunidad. Si
faltare uno de estos supuestos, esto es, si el acto resultare
violatorio de una regla juridica o contarria a la utilidad
general, la autoridad administrativa tiene derecho y esta en
deber de revocarlo. Tal es el fundamento de la potestad de
revocar los actos administrativos.

Limitaciones del poder de revocar los actos


administrativos

La potestad dela administracion de revocar o


reformar los actos administrativos de alcance general
dictados por ella, no tiene limites; todo reglamento puede
ser en todo instante derogado o reformado total o
parcialmente por el organo competente para dictarlo;
igualmente, las resoluciones ministeriales de efectos
generales pueden ser en cualquier momento revocadas o
reformadas.

En cuanto a la potestad de revocar o reformar los


actos administrativos individuales, conviene distinguir entre
los actos administrativos regulares y los irregulares.

El acto administrativo individual que confiere


derechos, siempre que no sea absolutamente nulo, no
puede ser revocado por la administracion: En esta
materia asume particular importancia el principio de la
seguridad juridica, que exige el respeto a las situaciones
juridicas establecidas. Esto se aplica tanto en los actos
subjetivos como a los actos condiciones, esto es, a las
desiciones creadoras de derechos subjetivos a favor de
determinadas personas o atributivas a poderes juridicos
preexistentes a ciertos sujetos. Pueden ser revocados
libremente los actos graciosos, por los cuales su autor
haya concedido un puro favor, como la licencia otorgad a
con goce de sueldo, por el superior jerarquico al subalterno
por motivos de salud, fuera de toda prescripcion legal; los
actos por los cuales su propio autor ha dado un carácter
provisional; y los que estan subordinados al cumplimientos
de actos posteriores.

Los actos administrativos que confieren


derecgos que sean juridicamente regulares: Son
intangibles, salvo disposiciones expresas en la ley.
Tratandose, pues, de un acto administrativo regular que
crea o atribuye derechos a determinados sujetos, carece la
administracion de facultad discrecional para revocar o
reformar pior consideraciones de merito, o de oportunidad,
salvo que esa potestad se la confiera el texto expreso de la
ley, caso en el cual unicamente pòdra ser ejercida con
sujeción a los procedimientos y formas provistas en el texto
legal.el poder de revocar o reformar actos administrativos
regulares constitutivos o declarativos es pir lo tamto, un
poder regulado. Por eso el nombramiento hecho
regularmente no puede ser revocado sino en caso que la
autoridad que hizo la designacion tenga, conforme a la ley,
la atribucion de nombrar y remover libremente.
El acto administrativo viciado de nulidad absoluta: su
revocabilidad esta fuera de discusión. En el articulo 83 de
la Ley Organica de Procedimientos Administrativos “ la
administracion podra en cualquier momento, de oficio o a
solicitud de particulares, reconocer la nulidad absoluta de
los actos dictados por ella”. La palabra “ reconocer” debe
ser entendida como “ declarar”. Este pronunciamiento
puede ser hecho en cualquier momento, es decir, el acto
viciado de nulidad absoluta no se convalida por la accion
del tiempo. La declaracion de nulidad puede ser hecha de
oficio a solicitud de parte interesada. En este caso el
principio de autotutela de la administracion sobre sus
propios actos no encuentra limites en los derechos
adquiridos por los particulares, porque en los actos
viciados de nulidad absoluta no puede basarse derecho
alguno.

En cuanto a los actos que confieren derechos


subjetivos a los particulares, o de los cuales puede
desprenderse intereses legítimos, personales y directos
para un particular, aun tratandose de actos anulables, no
podrían ser revocados poir la administración. Articulo 82 de
la Ley , contra estos actos solo sería procedente el recurso
de nulidad, intentando dentro del plazo legal, ante el
orgáno competente de la jurisdicción contencioso
administrativa.

Alcance de los efectos de a revocacion

La revocación del acto administrativo unas veces


hace desaparecer los efectos del acto, inclusive los ya
cumplidos, y otras veces sólo suprime sus efectos para lo
porvenir.

Los actos administrativo generales, pueden ser


revocados o reformados porla administración. Los
reglamentos pueden siempre ser derogados o reformados
total o parcialmente. Son decisiones de carácter general,
como lo son normalmente las leyes y lo mismo que estas,
producen efectos para el porvenir. Los efectos cumplidos
bajo el imperio de un reglamento derogado permanecen
incólumes.
Cuando se trate de actos administrativos de efectos
individuales, conviene distinguir entre la revocación
fundada en consideraciones de mérito y la revocación
basada en motivos de legitimidad.

Acto revocado por razones de merito: se refiere a


actos que solo producen efectos para lo porvenir, los
efectos de la revocación no se proyectan en el pasado.

Actos revocados por motivos de legitimidad:la


revocación en estos casos es una sanción de la grosera
ilegitimidad del acto, y por lo tanto todos los efectos del
acto extinguido deben desaparecer. Sin embargo, por
razones de equidad o conveniencia pública, o en vista de
los efectos definitivamente producidos para el día de la
revocación por el acto revocado, podrá la autoridad
administrativa establecer los límites a los efectos naturales
de la revocación.

Declaración de caducidad

El acto administrativo se extingue por caducidad


siempre que el interesado en su mantenimiento deje de
cumplir determinadas obligaciones que le impone el acto.
La caducidad no obra de pleno derecho, sino que es
necesario que sea declarada por la autoridad
adminiostrativa. La declaracion de caducidad, como los
actos administrativos en general, tiene la ejecutoriedad, es
decir, , puede ser ejecutada por la misma administración,
sin necesidad de dirigirse a los tribunales. Si los
interesados se consideran agraviados por ese
pronunciamiento, les asiste el derecho de pedir
judicialmente su nulidad, y por ende, la declaracion de la
subsistencia del acto cuya caducidad ha sido pronunciada.

Declaracion de decaimiento
La desaparicion de algunas de las condiciones de
hecho o derecho, indispensables para la formacion y
subsistencia del acto administrativo es la causa de
extincion del mismo llamada decaimiento.

Santi romano y otros autores Italianos han


denominado esa causa de extincion; con el nombre de
invalidez ulterior de los actos administrativos. En la doctrina
Italiana la invalidez del acto administrativo puede provenir
de vicios de legitimidad o de vicios de merito; asimismo, la
invalidez ulterior puede provenir, según los referidos
autores, de la desaparicion de algunos de los presupuestos
qu fueron juridicamente necesarios para dictar el acto o
que influyeron en su oportunidad. Según esto, puede haber
invalidez ulterior por razones de oportunidad ( condiciones
de orden publico que hagan peligrosa la actividad permitida
con la autorizacion). Conforme a esta doctrina, un acto
administrativo, legitimo y oportuno en su origen, puede
convertirse en invalido por la desaparicion de
circunstancias esenciales para su mantenimiento o en
razon de nuevas exigencias de interes general.

El expositor zanobini rechaza el concepto de


invalidez ulterior, pues a juicio del gran jurista, la invalidez
deriva siempre de un vicio del acto administrativo, y el vicio
no puede ser mas que la realidad inherente a su formacion.
La aparicion de nuevos hechos o de nuevas circunstancias
no puede influir en la validez del acto. La renovacion por
hechos sobrevinientes incide mas bien que en el acto, en la
relacion creada.

Zanobini acepta que en la situacion contemplada, la


administracion, puede de oficio hacer cesar la relacion que
se ha convertido en contraria a la ley o al interes publico.

Para el autor Sayagués Laso, el decaimiento del


acto administrativo puede provenisr de la desaparicion de
un presupuesto indispensable para la validez de acto, o de
la derogacion de la regla legal en que el acto se fundaba, o
en el cambio de la legislacion que haga juridicamente
imposible la subsistencia del acto.
En todos estos casos el pronunciamineto de la
autoridad administrativa no es la extincion del acto, sino el
reconocimiento oficial de la cesacion de los efectos
juridicos de acto. En el caso del funcionario publico cuya
designacion cesa de producir efectos juridicos por la
perdida de la nacionalidad, la providencia adoptada por la
autoridad en un acto declarativo la desinvestidura operada.