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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 1: VIDA PLENA

OBJETIVO. Conocer las 8 etapas del desarrollo humano que propone Erik Erikson para
poder comprender nuestro propio caminar en la maduración propia y de nuestros hijos e
hijas.

ORACION: Salmo 139 Tú me conoces...

CANTO: Hoy, Señor, te damos gracias. (Libro Verde No. 89)

INTRODUCCION: En los temas de Ser Cristiano Hoy, hemos visto cómo Jesús viene a
mostrarnos que Dios es nuestro Padre y un Padre que nos ama incondicionalmente, es un
Padre que quiere vernos libres de todas nuestras ataduras y quiere que todos tengamos la
vida plena y vida en abundancia.
Ahora vamos a tratar de conocer las etapas que pasamos en la vida para ver cómo hemos
vivido cada etapa y lo que en cada una hay que lograr para crecer plenamente y así poder
acompañar a nuestros hijos e hijas.
Tal vez encontremos que en nuestras propias vidas ha habido algunos vacíos o ataduras que
quedaron por no haber vivido plenamente alguna de estas etapas, ahora se trata de darnos
cuenta para poner remedio.

1. VER
Trabajo personal: en 5 minutos cada persona reflexiona las siguientes preguntas:
a) ¿Cuáles crees tú que son las etapas de la vida de una persona humana?
b) ¿Cuál es la característica principal de cada una de esas etapas?
c) ¿Cuáles son las principales necesidades de cada una de esas etapas?
d) ¿Cuáles son las principales dificultades que tenemos las mamás y papás para educar
a nuestros hijos e hijas en las primeras etapas de su vida?

Ponemos en común las respuestas a estas preguntas y tratamos de llegar a un acuerdo.

2. PENSAR

Ahora vamos a ver las etapas de la vida que nos propone un señor llamado Erik Erikson.

PRIMERA ETAPA: Infancia hasta los 2 años. En esta etapa está en juego lograr una
confianza básica o por el contrario una desconfianza básica. La virtud que necesitamos
promover en esta etapa es la esperanza. En esta etapa de la vida es muy importante la figura
de la mamá, la forma de relacionarse, la actitud con el bebé, cómo lo trate, lo atienda, la
cercanía física, las palabras que le dice, los gestos, las caricias...

SEGUNDA ETAPA: Niñez 2 – 3 años. En esta etapa está en juego la autonomía o por el
contrario la duda, la vergüenza. La virtud que se necesita promover en esta etapa es la
voluntad. En esta etapa es muy importante la relación con el papá y la mamá.
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TERCERA ETAPA: Edad del juego 3 – 5 años. En esta etapa está en juego la iniciativa o
por el contrario la culpa. La virtud que hay que promover es el propósito. En esta etapa es
importante la relación de la familia.

CUARTA ETAPA: Edad escolar 6 – 12 años. En esta etapa está en juego la industria
(habilidad) o por el contrario el sentido de inferioridad. La virtud que hay que desarrollar es
la competencia (ser competente). Aquí las relaciones se amplían a los vecinos y a la
escuela.

QUINTA ETAPA: Adolescencia 12 – 18 años. En esta etapa está en juego la identidad o


sea, se afirman como hombres y mujeres o por el contrario se confunde y surge el
homosexualismo. La virtud que hay que desarrollar es la fidelidad. Las relaciones se
centran en el grupo de amigos, y son importantes los modelos de líder.

SEXTA ETAPA: Principio de la edad adulta o juventud 19 – 35 años. En esta etapa está en
juego la capacidad de intimidad o por el contrario el aislamiento. La virtud que hay que
desarrollar es el amor. Aquí es importante la pareja, los amig@s, compañeros de trabajo,
soci@s.

SEPTIMA ETAPA: Edad adulta 36 – 65 años. En esta etapa está en juego la generatividad
(tiene que ver con la procreación, la creatividad, ser productiv@, la realización) o por el
contrario el estancamiento. La virtud a trabajar es la solicitud, ser dinámico, buscarle a la
vida. Aquí es importante que cada quien encuentre según sus capacidades su forma de
trabajar

OCTAVA ETAPA: Vejez 66 años en adelante. En esta etapa está en juego la integridad, la
plenitud o por el contrario la desesperación. La virtud a desarrollar es la sabiduría. En esta
etapa de la vida es importante la humanidad entera.

1. ¿Qué nos llama la atención de estas etapas?

A lo largo de los siguientes temas vamos a ir profundizando cada una de las etapas.

ACTUAR: Ubica en que etapa está cada miembro de tu familia y descubre cómo está
actuando.

ORACION: Volver a leer el Salmo 139


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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 2: EL CONTACTO PERSONAL.

OBJETIVO: Reconocer la importancia del contacto corporal para desarrollar la confianza


en las personas.

.ORACION:

V E R:
1. Comparte con el grupo, de forma espontánea, distintas experiencias de confianza
o de desconfianza que has vivido.
2. ¿Qué nos pasa cuando hay confianza?
3. ¿Qué nos pasa cuando hay desconfianza?
4. ¿Con qué colores identificas a una y a otra?
5. ¿En qué parte de tu cuerpo sientes la confianza y en cuál la desconfianza?

Dinámica:
a) Se piden 4 voluntarios, (si no se completan, sólo 2 personas harán la dinámica)
b) Sin que los demás escuchen, se les explica por parejas qué van a hacer.
c) Una de cada pareja se va a vendar los ojos por turnos.
d) La compañera de la primera pareja se va a guiar por la voz.
e) La compañera de la segunda guía llevando de la mano a la que está vendada.
f) La compañera de la tercera la guía tomándola de los hombros.
g) La compañera de la cuarta la conduce abrazando a la que está vendada.

Se comenta en el grupo la dinámica con la ayuda de las siguientes preguntas.


a) ¿Qué vimos?
b) ¿Cuándo hubo más confianza y cuándo más desconfianza en la que se dejaba guiar?
c) ¿Cómo se sintió la persona que fue guiada?
d) ¿Por qué es importante el contacto corporal para desarrollar la confianza?
e) ¿Los bebés sienten el amor o el rechazo antes del nacimiento?

PENSAR/JUZGAR:
1. Comenta en el grupo si es importante o no el contacto de los padres (hombres) con sus
bebés y por qué.
2. Lee el siguiente texto:
¿Qué tan importante es el amor del padre?
Aunque el cuidado y el amor de la madre son de crucial importancia durante la infancia,
los bebés también necesitan que el padre los cuide y los toque. Sin embargo, con
frecuencia los padres tienen dificultad para interactuar con un infante. El padre promedio
interactúa con su bebé durante los primeros meses de vida de éste solamente entre dos y
siete veces al día con un promedio de 37.7 segundos. Cuando los padres tienen poca o
ninguna oportunidad para interactuar con su bebé y establecer un lazo entre ellos, puede
darse el establecimiento de un lazo "anormal", como lo es la alta incidencia de conductas
incestuosas que se dan entre los padrastros que nunca tuvieron oportunidad de establecer un
lazo con sus hijastras durante la infancia de éstas. Otros estudios acerca de la ausencia
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del padre reportan efectos perjudiciales que van desde altas tasas de delincuencia y bajos
puntajes en las pruebas de inteligencia hasta el embarazo pre-nupcial.

Pero cuando los padres interactúan con sus infantes, éstos sobresalen. Investigadores de
Yale estudiaron a 17 bebés entre dos y 12 meses de edad cuyos padres se quedaron en su
casa para criarlos mientras sus madres trabajaban. Cuando se les hicieron pruebas para
compararlos con los bebés que permanecieron en casa con sus madres, resultó que los que
habían sido criados por el padre mostraron una ventaja de entre dos y 12 meses en su
capacidad para la solución de problemas y de entre dos y 10 meses en cuanto a su destreza
social: Estos niños que se quedaron en casa con sus padres se desarrollaron tan rápido
debido a que, a diferencia de lo que sucede con muchos padres que trabajan, sus madres
desarrollaron un fuerte lazo con estos bebés interactuando con ellas cuando regresaban del
trabajo. Así, estas criaturas crecieron rodeadas del amor de ambos padres en vez del de uno
solo. Cuando se les sometió de nuevo a pruebas psicológicas dos años después, la tasa de
desarrollo de estos niños no se había vuelto más lenta.

Comenta en el grupo la lectura.


¿Qué tan posible es que los padres dediquen más tiempo para interactuar con sus bebés?
Recuerda lo que se dijo sobre si los bebés sienten el amor o el rechazo antes del nacimiento
y, en seguida, haz la siguiente lectura:

Cuando estábamos en el vientre de nuestra madre, ya sentíamos.


Nos sentíamos seguras, calientitas, protegidas.
No nos faltaba nada.
Nuestra mamá nos daba el calor y el alimento que necesitábamos.
Al momento del parto, sentimos miedo
porque ya no estábamos cubiertas, protegidas.
Además, por primera vez nos faltó aire
y tuvimos que aprender a respirar.
Después, cuando sentíamos alguna molestia,
o sentíamos la necesidad de algo, llorábamos.

Nuestro cuerpo y nuestra alma tienen necesidades.


Nuestro cuerpo necesita alimentos y líquidos.
Si no se los damos, nuestro cuerpo se enferma,
se debilita y puede morirse.
Nuestra alma tiene necesidad de cariño,
de seguridad, de ternura,
desde que estábamos en el vientre de nuestra madre.
Sentir que nos quieren es tan importante
como recibir alimentos.
Si satisfacemos las necesidades de nuestro cuerpo
y las de nuestra alma, nos sentimos bien.
Si, por el contrario,
nuestras necesidades no quedan satisfechas,
nos sentimos mal.
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Comentar la lectura:
¿Dice algo de nuestra experiencia?

Leer Lc. 1, 39-45 y comenta qué nos dice la Palabra de dios sobre la vida humana antes
del nacimiento.

ACTUAR:
1. Busca tener momentos de contacto corporal con tus hijas e hijos. Dales caricias
positivas.
2. Comparte con tu espos@ la lectura de hoy,

Material: Biblia, 4 pañuelos para vendar los ojos y sillas.


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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 3. EXPERIENCIA DE DIOS Y CARICIAS MATERNAS.

OBJETIVO: Comprender que percibimos a Dios de acuerdo a cómo nos trataron en


la infancia.

ORACION:

V E R: Cierra los ojos y trae a la memoria de tu corazón al hijo o a la hija con


quien te cuesta más trabajo relacionarte.
Ahora recuerda cuando era bebé, ¿Le amamantaste? ¿Qué sentías entonces hacia él
o hacia ella? ¿Le acariciabas? ¿Le acaricias ahora con frecuencia, por qué?
Ahora, recuerda experiencias positivas de cuando tú haz sido acariciada. ¿Recuerdas
alguna caricia de tu mamá? ¿De tu papá? ¿De tus abuelitos?
¿Te acariciaron con frecuencia cuando eras bebé?
¿Puedes sentir las caricias de Dios? ¿Cómo? ¿Por qué?

Escucha la música suavecita y toma un poco de plastilina.


Modélate a ti misma como si Dios te estuviera modelando y acariciando cuando
estabas en el seno de tu mamá.
De cuando en cuando, mira la cartulina que está en el centro:
“¿Acaso olvida una mujer a su bebé de pecho, sin compadecerse del hijo o de la
hijas de sus entrañas? Pues aunque ellas llegaran olvidar, yo no te olvido”
Is. 49, 15

Al terminar, comparte con el grupo:


a) ¿Qué imagen tenemos de Dios?
b) ¿Cómo te trató tu mamá en los primeros años de tu vida?
c) ¿Podemos comparar el amor de Dios al amor de una madre?

PENSAR: Lee

Cómo cambió mi imagen de Dios


Un día Hilda vino verme llorando porque su hijo había intentado suicidarse por
cuarta vez. Me contó que estaba involucrado en prostitución, tráfico de drogas y
asesinato. Terminó su lista de los “grandes pecados” de su hijo, “lo que me
preocupa más es que mi hijo dice que no quiere tener nada que ver con Dios. ¿Qué
va a suceder con mi hijo si se suicida sin arrepentirse y deseando no tener nada que
ver con Dios?”

Puesto que en aquella época mi imagen de Dios se parecía a la del buen tío Jorge,
pensé “Dios probablemente enviará a tu hijo al infierno”. Pero no deseaba decírselo
a Hilda. Me dio gusto que mis años de estudios de teología me hubieran enseñado
qué hacer cuando no sé como contestar una pregunta difícil: preguntar a la otra
persona “¿Qué piensa?”
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“Bueno -contestó Hilda-, pienso que cuando mueres, te presentas frente al tribunal
de Dios. Si viviste una vida buena, Dios te mandará al paraíso. Si viviste una vida
mala, Dios te mandará al infierno”. Tristemente, concluyó: “Puesto que mi hijo
vivió una vida tan mala, llegara a morir sin arrepentirse, Dios seguramente lo
mandará al infierno”.

Aunque tendía a estar de acuerdo con ella, no deseaba decir: “¡correcto, Hilda! Tu
hijo probablemente será enviado al infierno.” De nuevo agradecí mi entrenamiento
teológico que me enseñó una segunda estrategia: cuando no sepas cómo solucionar
un problema teológico, entonces deja que Dios lo resuelva. De manera que dije a
Hilda: “Cierra los ojos. Imagínate sentada al lado del tribunal de Dios. Imagina
también que tu hijo murió con todos estos graves pecados y sin arrepentirse. Acaba
de llegar ante el tribunal de Dios. Aprieta mi mano cuando lo hayas podido
imaginar.”

Algunos minutos después Hilda apretó mi mano. Me describió toda la escena del
juicio. Entonces le pregunté: “Hilda ¿cómo se siente tu hijo?” Hilda contestó: “Mi
hijo se siente muy solo y vacío”. Pregunté a Hilda qué le gustaría hacer. Me dijo:
“Deseo abrazar a mi hijo”. Levantó los brazos y empezó a llorar al imaginarse
abrazando fuerte a su hijo.

Finalmente, cuando dejó de llorar, le pedí que mirara a los ojos de Dios y viera lo
que Dios deseaba hacer. Dios bajó del trono y, al igual que ella, abrazó al hijo de
Hilda. Y los tres, Hilda, su hijo y Dios, lloraron juntos estrechándose entre sí.”

Comparte con el grupo:

¿Nos amará Dios de la misma manera que esta madre ama a su hijo?

A C T U A R:
- Descubre y goza las caricias que Dios te hace para mostrarte su amor.
- Muestra a tus hijos el mismo amor que Dios siente por ti.

MATERIAL:
º Grabadora y música suave.
º Plastilina
º Cartulina con la frase bíblica.
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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 4: DIOS ME AMA COMO UNA MADRE

NEXO: ¿Cómo descubrimos las caricias que Dios nos hace para mostrarnos su
amor?

OBJETIVO: Desarrollar la confianza en nosotr@s mism@s y en nuestr@s hijos e


hijas experimentando el amor que Dios nos tiene.

V E R:
Dios nos ama como la mejor de las madres

“Jesús... relacionó la confianza hacia un padre amoroso con la fe en un Dios


amoroso. Jesús alentaba a la gente a que llamara “Abba” a Dios, que quiere decir
“papá”. Para Jesús el uso de la palabra “Abba” no tenía la intención de revelar a
Dios sólo como un ser masculino (el opuesto a un ser femenino), sino a una persona
que es íntimamente paternal (el opuesto a la imagen de un Dios distante, patriarcal,
que era común en esos días). Jesús también usa un conjunto de imágenes femeninas
para describir a Dios. En Lucas, por ejemplo, cuenta tres parábolas acerca del
perdón misericordioso de Dios, y en la segunda presenta a Dios como el ama de
casa que busca una moneda perdida (Lucas 15, 8-10; véase también Mateo 23, 37;
13;33).. Al hablar de Dios como alguien femenino y maternal, Jesús se estaba
basando en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, Isaías habla de Dios como de una
madre amorosa pariendo y el autor del libro de Los Números habla de Dios como el
que da a luz, amamanta y lleva a la criatura en su seno (Números 11: 12; véase
también Exodo 34.6, Deuteronomio 32: 18, Isaías 49: 15; 63:15; 66:13, Salmos
131:2.) Masculino y femenino, los padres y las madres amorosos reflejan para
nosotros la imagen de Dios (Génesis 1:27).

Aunque nuestra experiencia humana con las personas nunca podrá hacernos extraer
la naturaleza de Dios, el director espiritual jesuita, Tony de Melo, dice que si vamos
a hacer a Dios una persona, necesitamos hacerlo por lo menos tan bueno como el
mejor de nosotros. Dios es más padre que el mejor padre humano, más madre que
la mejor madre humana. El 10 de septiembre de l978, hablando públicamente, el
Papa Juan Pablo I, dijo:

Somos objeto de un amor que nunca falla por parte de Dios. Sabemos que El
siempre tiene los ojos abiertos para nosotros, aunque parezca ser de noche. El es un
padre, y más que eso, es una madre. No tiene la intención de hacernos daño alguno;
El quiere sólo el bien para todos nosotros.

Juan Pablo I habla de Dios como padre y como madre. La encíclica “Rica en
Misericordia”, escrita por su sucesor, Juan Pablo II, expresa esto cuando habla de
la misericordia divina de Dios, diciendo que ésta tiene dos aspectos, descritos por
dos palabras hebreas. Hesed, que significa la felicidad de Dios, el amor paternal de
dios, en el cual Dios es fiel a sus promesas porque es fiel a Sí mismo. Y Rahamim
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(compasión) viene del sustantivo hebreo rehem, que significa matriz o útero. Así, la
tierna compasión de Dios es como la tierna unión entre una madre embarazada y la
criatura que ésta protege y alimenta en su seno. Juan Pablo II dice que este aspecto
de Dios como madre quizá está mejor expresado en Isaías 49:15: “¿Acaso olvida
una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus extrañas? Pues
aunque éstas llegasen a olvidar, yo no te olvido.”

Judith MacNautt nos contó una historia acerca de cómo experimentaba ella este lado
maternal de Dios. Judith había batallado muchos años con el miedo y la
desconfianza hacia Dios. Cuando nació Raquel, la hija de Judith, ésta se sintió
abrumada de amor por Raquel. Un día que estaba cargando y amamantando a
Raquel, Judith empezó a llorar con reverencia y júbilo por el amor que sentía por
Raquel. Y luego Judith escuchó a Dios decir: “La amas de veras, ¿no es así?”. Judith
respondió: “Sí, muchísimo”. Entonces, Dios dijo: “Yo te amo más”. Judith contestó:
“No, no me amas más”. Dios le dijo: “Sí, te amo más y siento aún más júbilo
cuando te cuido a ti del que tú sientes al amamantar a tu hija”. Judith nos dijo que
en ese momento se curó del miedo que le tenía a Dios, como “si algo muy profundo
se hubiera roto dentro de mí. Dios tuvo que darme un hijo para que yo pudiera
comprender su amor”. Así, Dios se reveló a Sí mismo a Judith como una madre
mejor que las madres humanas”.

Comenta con el grupo:


º ¿Qué tanto amamos nosotros(as) a nuestros bebés de pecho?
º ¿Qué vemos en la experiencia de Judith?
º ¿Cuándo nosotros(as) hemos experimentado el inmenso amor a Dios?

PENSAR:

Después de relajarte, recuerda tu propia infancia y busca en tu corazón experiencias


positivas de contacto corporal que te dieron confianza.
Probablemente también recuerdas experiencias dolorosas de abandono y de
sufrimiento que generaron desconfianza.

Lee:
Oración de curación en Belén

“Así fue como yo me curé. Yo no podía dejar que la gente me tocara. Cada vez que
lo intentaba, sentía como si en mi interior se prendiera una alarma contra incendios
y yo quisiera decir: “Puedes guardar tu distancia. No quiero que me pongas encima
tus garras sentimentales”. Sabía que necesitaba curación, pero durante todos mis
años de psicoanálisis no fui capaz de descubrir por qué me resistía a que me
tocaran. Un día, una amiga estuvo de acuerdo en rezar conmigo y en pedirle a Jesús
que me mostrara el recuerdo. Estuvimos diez minutos en silencio y luego, cuando
compartimos entre nosotras lo que habíamos visto, las dos habíamos tenido la
misma imagen. Las dos vimos a una bebita de seis meses. A quien cargaban en
Belén. Durante varias semanas, en mi oración regresé muchas veces a esta imagen.
No parecía saciarme de que José y María me cargaran siendo una criatura de seis
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meses. Pensé que debería ser más pequeña, ya que en Belén, Jesús era recién nacido.
Pero si trataba de encogerme, en cuanto me concentraba en absorber amor y me
olvidaba de mi tamaño, crecía de nuevo hasta la edad de seis meses. Después de
varias semanas de oración, me di cuanta de que podía dejar que los niños me tocaran
sin sentir que se estaba prendiendo una alarma contra incendios en mi interior.
Cuando fui a casa a visitar a mi madre le dije: “No entiendo por qué estoy orando de
esta manera. ¿Qué me pasó cuando tenía seis meses?” Mi madre me contestó:
“Cuando tenías seis meses tuviste una erupción y estabas cubierta de ampollas.
Durante varias semanas no te pude cargar. Era algo tan doloroso que no te
podíamos vestir, no te podíamos bañar, nadie te podía tocar en absoluto.” Entonces
supe por qué en mi oración tenía que tener seis meses. Fue a los seis meses cuando
escuché por primera vez el mensaje, “tocar es doloroso” y fue en esa época cuando
más necesitaba absorber amor.

Comenta con el grupo:


º ¿Qué descubrimos en cada lectura?
º ¿Por qué es importante el contacto corporal en la primera infancia de
nuestra vida?
º ¿Se relaciona el contacto corporal con la confianza?

CELEBRAR: Cierra tus ojos para ir a Belén.

Imagínate el lugar: un humilde establo con un pesebre rodeado de animales.

Jesús me ha dejado su lugar en el pesebre y yo me veo ahí cuando apenas era


bebé.

Ahora siento cómo María me toma en sus brazos y me amamanta. Al mismo


tiempo que me da su leche, me da todo su cariño. Me mira con ternura, hay
un brillo en sus ojos donde me miro y siento su amor. Esto me da mucha
confianza.

Luego San José me toma entre sus brazos y me pone a repetir hasta que me
quedo confiadamente dormida en sus brazos. El me besa y luego me recuesta
en el pesebre calientito y se queda ahí mirándome con gran cariño.

Al poco rato siento la presencia de mi mamá junto a María y la presencia de


mi papá junto a José.

Yo duermo segura y confiada mientras ellos platican.

Poco a poco siento que despierto, respiro profundo y regreso a mi espacio.


Entonces platico a mis compañeras lo que viví y escucho lo que ellas
vivieron en Belén.
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A C T U A R:
Ve a Belén a platicar con María y con José. Lleva el pesebre a cada una de
tus hijas y de tus hijos, especialmente aquellos con quienes más trabajo te cuesta la
comunicación. Haz oración con ellos mirando su fotografía o, simplemente, su nombre
escrito.

EVALUAR: ¿Estos temas nos ayudaron a darnos cuenta que tanto confiamos o
desconfiamos?
¿Nos ayudaron a crecer en la confianza? ¿Cómo nos ayudaron?
¿Qué recuerdos aparecieron?
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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 5: AUTONOMIA E INSEGURIDAD

OBJETIVO: Comprender que, entre el año y medio y los tres años de vida, se empieza a
desarrollar la autonomía de las personas y aparece la vergüenza y la inseguridad.

VER:

a) Reúnete con un pequeño grupo y juntos vean qué es lo que sucede entre el año y
los tres años de vida.
En una hoja pinten a una persona de esta edad y anoten, junto, los nuevos
aprendizajes y descubrimientos que se hacen en esta etapa.
b) Comenta con los demás las diferentes reacciones que podemos tener las
personas adultas ante los aprendizajes y descubrimientos de las niñas y los niños
en esta etapa y anótalas en la hoja.
c) Piensa y siente los sentimientos que pueden generar en las niñas y los niños cada
una de esas reacciones y anótalas en otro espacio de la hoja.

Comparte con los otros grupos lo que trabajaste en el tuyo.

PENSAR:

1. Lee:
La experiencia de Luis y Mary

“Cuando nosotros tres visitamos la casa de Luis y Mary por primera vez, ellos nos
prepararon una barbacoa en el jardín e invitaron a dos amigos nuestros para unirse al
festejo. Mientras estábamos sentados alrededor de la mesa del jardín, nos dimos cuenta
de que Alicia, la hija de cuatro años de Luis, estaba en cuclillas en un rincón del patio.
Cuando se percató de que la estábamos viendo, su cara se sonrojó de vergüenza. Por su
postura y su cara supimos que estaba mojando el pantalón. Alicia supo que nosotros
sabíamos. Luis, calmadamente nos dijo: “Ella tiene en estos momentos una regresión.
No está acostumbrada a ver tanta gente nueva en su casa al mismo tiempo.” Luego, Luis
cargó a Alicia y suavemente la llevó adentro de la casa. Unos cuantos minutos después,
la volvió a llevar afuera. La había lavado y le había puesto un vestido limpio, un vestido
especialmente lindo y femenino. Luis sabía que el miedo de Alicia la había hecho tener
una regresión emocional temporal de la edad de cuatro años a la de dos años y que ella
se sentía muy avergonzada de su conducta inmadura. A él le preocupaba más ella que
lucir bien delante de las visitas por tener una hija “perfecta”. En vez de explotar su
vergüenza regañándola por haberse orinado, el amoroso cuidado de Luis le decía a
Alicia: “Tú sigues siendo mi hija linda y yo te amo, a pesar de lo que sea.”

a. ¿Cómo reaccionamos ante una situación parecida a la de Luis, Mary y


Alicia?
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2. Comenta con tus compañer@s lo siguiente:

En esta etapa de la vida se desarrolla la autonomía en la medida en que el niño o la niña


tratan de hacer su propia voluntad y alcanzar lo que quieren.

Ser una persona autónoma significa que la persona misma va descubriendo las propias
normas y leyes que favorecen la vida. Va descubriendo sus propios deseos y voluntad
sin necesidad de depender de los deseos o de la voluntad de otras personas.

Ser una persona dependiente o heterónoma, significa ser una persona que no tiene
capacidad para decidir por sí misma sino que necesita que las demás personas le digan lo
que tiene que hacer. Significa también que depende de normas y leyes que le vienen de
fuera sin suficiente capacidad para discernir lo que ella misma, como persona, quiere o
puede hacer.

Ser una persona teónoma significa que, siendo una persona autónoma, con capacidad de
decidir sobre su propia vida, ha elegido vivir de acuerdo al querer de Dios que ama la
vida. Tiene a Dios y el Evangelio como punto de referencia que le ayuda a tomar las
decisiones más adecuadas para su vida y para la vida de las demás personas.

Si las niñas y los niños no cuentan con una guía amorosa, se puede explotar su capacidad
para sentir vergüenza, duda e inseguridad.

La vergüenza aparece cuando las niñas o los niños eligen su propia voluntad pero
experimentan la decepción de su mamá o de otras personas porque no actúan de acuerdo
a sus expectativas.

3. Comenta con el grupo:


a. ¿Cómo aprendimos a actuar: con autonomía, con dependencia o
buscando lo que Dios quiere?
b. ¿Qué situaciones nos causan vergüenza y a qué se debe?

4. Mira nuevamente la lista de las reacciones que tenemos frente a los aprendizajes y
descubrimientos de esta etapa y los sentimientos que estas reacciones generan. Junto a cada
sentimiento anota una A si favorecen la autonomía o una V si favorecen la vergüenza.

5. Lee y comenta el texto de Mc. 10, 13-16


¿Qué actitud tenía Jesús con los niños?

ACTUAR
Comparte lo que aprendiste hoy con tu pareja y tu familia.
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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 6: MODOS DE ACTUAR, COSTUMBRES QUE NOS CONDICIONAN

OBJETIVO:
Reconocer que existen modos de actuar, costumbres, que condicionan
nuestras reacciones frente a los aprendizajes y sentimientos de los niños y las niñas
en su infancia.

V E R:

- Trabajos en tres equipos.


Equipo l. Cómo nos han dicho que “debe” actuar un niño varón a los dos o tres
años de edad..
Equipo 2. Cómo nos han dicho que “debe” actuar una niña mujercita a los dos o tres
años de edad.
Equipo 3. Cómo nos han dicho que “debe” actuar una persona a los dos o tres años
de edad.
Comparte en el grupo el trabajo de los equipos.

Reflexiona junto con el grupo:


- ¿De dónde sacamos que así deben ser los niños y así deben ser las niñas?
- ¿Este deber ser del niño o de la niña ayuda a la autonomía o a la vergüenza?
- Cuando nace un bebé ¿qué tan importante es, que sea niña o niño?
- ¿Por qué educamos a las niñas como niñas y a los niños como niños y no a
ambos como personas humanas?

PENSAR- JUZGAR:

Haz la siguiente lectura:

Los estereotipos sexuales


“Un estereotipo es una idea fija, rígida o arraigada que tenemos acerca de las características
que debe tener una persona, un animal o un objeto.”

“Es importante aprender a identificar los estereotipos y a darse cuenta de que ésta es una
forma de crearnos una idea irreal o poco objetiva de las situaciones.

...Tenemos diferentes ideas acerca de lo que el hombre y la mujer deben hacer. Estas ideas
se nos han transmitido a través de nuestros padres, amigos, maestros y de los medios de
comunicación masiva: La T:V:, el cine, los libros.

Algunas de estas ideas nos presentan una imagen tradicional y fija de lo que se espera del
comportamiento de un hombre y una mujer. A estas ideas se les llama estereotipos
sexuales.
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Por ejemplo, hay quienes piensan que los hombres deber ser siempre fuertes y las mujeres
siempre tiernas, suaves y débiles.

Los estereotipos van guiando nuestra forma de pensar y de esta manera empezamos a actuar
de acuerdo con lo que los demás esperan de nosotros, sin pensar en lo que nosotros
realmente queremos.

Ideas como éstas hacen que muchas mujeres no trabajen fuera del hogar, por temor a que se
las considere madres o esposas irresponsables; y que algunos hombres no expresen sus
sentimientos de tristeza o lloren, porque temen ser juzgados como débiles y poco varoniles.

Todos, de una manera u otra, nos dejamos influenciar por estereotipos, sin pensar si son
adecuados o no.

En muchas ocasiones, el cine y la televisión nos enseñan mujeres rubias, altas y delgadas y
hombres de éxito altos, atractivos y elegantes como los modelos ideales.

Esta manera de presentarnos a las personas, hace que de alguna forma empecemos a no
valorar y respetar a la gente que no tiene esas características, a discriminarlas y a no
colaborar con ellas.

No hay una diferencia real entre el hombre y la mujer que les impida hacer las mismas
cosas y procurar utilizar y desarrollar todas sus habilidades, haciendo lo que a cada uno le
gusta y desea hacer.

Tanto hombres como mujeres podemos expresar nuestros sentimientos, trabajar en


diferentes oficios, estudiar lo que más nos guste y realizar diferentes actividades.

Igualmente, todas las personas somos diferentes y por tanto, tenemos cualidades y defectos,
capacidades y limitaciones que nos hacen valiosos e importantes: seamos ricos o pobres,
altos o bajos, blancos o negros, feos o bonitos, hombres o mujeres.

Lo importante es que empieces a aceptar a cada persona tal como es, independientemente
del estereotipo que exista acerca de ella. Así mismo, debes reconocer lo que tú quieres
hacer o ser, ajeno a aquello que los demás esperan de ti.”

Comenta la lectura y reflexiona:


- ¿Para qué nos sirve dividir las tareas entre hombres y mujeres?
- ¿Cómo aprendemos lo que podemos o no hacer?

Lee los siguientes comportamientos, actividades o características. Coloca una “F” frente a
aquéllos adjudicados al sexo femenino y una “M” frente a aquéllos generalmente
adjudicados al sexo masculino.

__ Usar faldas __ Ser bello/a


__ Ayudar en las labores de la casa __ Llorar
__ Trabajar __ Gritar
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__ Cocinar __ Barrer
__ Ser fuertes __ Limpiar el polvo
__ Ser gerentes de una empresa __ Cambiar pañales
__ Estudiar __ Lavar el carro
__ Pagar los gastos del hogar __ Ir al mercado
__ Bailar ballet __ Vestir a los hijos
__ Ser elegante __ Usar pantalón
__ Ser inteligente __ Levantar cajas

Compara tus respuestas con las de tus compañeros(as) e intercambien sus opiniones.

A C T U A R:
Hacer una lista de las ideas fijas que tenemos de lo que debe hacer un hombre y lo
que debe hacer una mujer.
17

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 7: TODAS LAS PERSONAS SENTIMOS.

NEXO: Compartir la lista de las ideas fijas que tenemos de lo que debe hacer un hombre y
de lo que debe hacer una mujer.

OBJETIVO:
Identificar y expresar diferentes sentimientos que son normales en todas las
personas y así evitar que se bloqueen en las niñas y en los niños pequeños.

V E R:

Dinámica

a) Pedimos la colaboración de cinco voluntarias y, a parte del grupo, les explicamos que
cada una tiene que hacer gestos con sus caras que expresen los sentimientos sin decir
una palabra. Cada una expresará un sentimiento distinto: tristeza, alegría, cólera, miedo,
sorpresa.
b) En el grupo explicamos que vamos a fijarnos en las caras de las compañer@s para
descubrir qué sentimientos traen dentro de ell@s.
c) Se realiza la dinámica y se trata de descubrir los sentimientos de las compañer@s ¿En qué
los descubrimos?
d) Hacemos un rato de silencio y algún ejercicio de relajación. Después vamos a ir
nombrando sentimientos. Cada un@ tratará de reconocer alguna experiencia en la que
haya tenido ese sentimiento. Si nos fijamos bien, podemos reconocer ese sentimiento
reflejado en alguna parte de nuestro cuerpo.

α Siento alegría
α Siento cansancio α Siento confianza
α Siento contento α Siento vergüenza
α Siento coraje y rencor α Siento gratitud
α Siento angustia α Siento dolor
α Siento paz α Siento compasión
α Me siento traicionad@
α Siento depresión

Ahora, así, en silencio, vamos a ir nombrando algunas partes de nuestro cuerpo y


trataremos de poner nombre al sentimiento que habita esa parte:

_ Entrañas _ Hígado
_ Corazón _ Rodillas
_ Garganta _ Hombros
_ Vísceras _ Espalda

Comparte en el grupo la experiencia de nombrar y localizar tus sentimientos.


18

a) Lee:
Cómo sentimos al ir creciendo

Cuando éramos pequeñ@s, teníamos muchas necesidades,


y queríamos que nos dieran lo que necesitábamos de inmediato
y sin tardanza.
Si no lo hacían, empezábamos a llorar, a gritar.
Sentíamos cólera, sentíamos impaciencia.
A veces nuestra mamá tenía mucho que hacer
y no podía abrazarnos todo el tiempo.
Y empezábamos a llorar, sentíamos tristeza.

Cuando despertábamos y nuestra mamá


nos tomaba en sus brazos y jugaba con nosotr@s,
sentíamos alegría.
Al ir creciendo, empezamos a gatear
y luego a dar los primeros pasos.
Al ver que podíamos movernos,
e ir a donde queríamos, sentíamos ánimo y entusiasmo.

Cuando nos caíamos y nos golpeábamos,


sentíamos desaliento, desánimo.
Si un día nos acercamos a la hornilla y nos quemamos,
sentimos temor y dolor.
Si nuestro papá o nuestra mamá nos pegaban,
cuando los veíamos acercarse, sentíamos miedo.
Cuando nuestra mamá nos acariciaba con amor,
sentíamos gusto y placer.

b) Subraya en el texto los distintos sentimientos que aparecen.

Reflexiona con el grupo:


*¿Por qué nos cuesta trabajo reconocer y expresar nuestros sentimientos?

PENSAR- JUZGAR

Lee:
Todas las personas tenemos sentimientos

“Todos los seres humanos tenemos sentimientos. Un sentimiento es lo que experimentamos


cuando algo pasa a nuestro alrededor. Por ejemplo: cuando nuestro papá juega con
nosotros, nos sentimos contentos.

Hay diferentes tipos de sentimientos: alegría, coraje, tristeza, amor, miedo, dolor, cariño,
confianza, sorpresa, compasión, ternura y otros.
19

No hay sentimientos malos: llorar, tener miedo, sentir coraje, son sentimientos normales en
todas las personas.

Las niñas, los niños, las mujeres, los hombres, los jóvenes y los viejos sienten lo mismo.
Así como pueden sentir miedo también pueden sentir alegría.

Lo importante es saber expresar, es decir, comunicar nuestros sentimientos a los demás.

Cuando no sabemos qué es lo que nos pasa, podemos hablar con alguien de confianza para
que nos ayude a aclarar nuestros sentimientos.

A veces es más fácil hablar de los sentimientos agradables como de alegría, amor o ternura,
pero eso no significa que no se deba hablar de los sentimientos desagradables.

Piensa que si por ejemplo, no sintiéramos miedo, no nos defenderíamos de los peligros.

Es muy importante decir lo que sentimos en forma clara y directa para lograr que los demás
nos entiendan y nos puedan ayudar cuando lo necesitamos.”

Comenta la lectura.
a) Las personas adultas, además de bloquear nuestros sentimientos, podemos bloquear la
expresión de los sentimientos de las niñas y los niños. ¿Por qué lo hacemos? ¿Cuándo
lo hacemos?
b) ¿Qué consecuencias puede traernos el bloqueo de los sentimientos?

Mira en los evangelios los diferentes sentimientos que expresó Jesús y comentar las
lecturas: Mc. 3, 1-6; Mc. 6, 34; Lc. 10, 21; Jn. 11, 32-36; Mt. 26, 38-39.

A C T U A R:

Darme cuenta de mis sentimientos y animarme a expresarlos.


20

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema 8: IMPORTANCIA DE LAS DECISIONES

Compartir cómo nos fue en el reconocimiento y la expresión de nuestros


sentimientos. ¿Alentamos a nuestras hijas e hijos a expresar sus sentimientos?

OBJETIVO: Reconocer la importancia del ejercicio de la voluntad para el desarrollo de la


autonomía de las niñas y los niños de 2 y 3 años de edad.

V E R:
1. Equipos:
a. Hacer una lista de las pequeñas decisiones que hacemos diariamente.
b. Reflexionar y compartir sobre:
¿Cómo aprendimos nosotras a decidir?
¿Qué cosas es importante tomar en cuenta antes de tomar una decisión?
¿Quién o quiénes nos enseñaron a decidir?
Sociodrama:
Pedimos la ayuda de dos voluntarias. Aparte les explicamos que una va a
representar a la mamá y la otra a una niña de 3 años. La niña quiere agarrar un cuchillo o
unas tijeras u otra cosa peligrosa y la mamá, enojada, la regaña.
Después de presentar esta escenificación, compartimos en el grupo lo que vimos y
reflexionamos sobre la manera de educar la voluntad de nuestros hijos e hijas en un caso
como éste.

V E R: Lee:
CRECIENDO Y DESARROLLÁNDONOS

Cuando éramos chiquitas,


aprendimos que hay cosas que nos pueden hacer daño,
sobre todo cuando una es pequeña
y no sabe cómo usarlas:
el fuego, la plancha, la hornilla,
el cuchillo, el machete, las tijeras, las agujas,
el pozo de agua, el río.
Cuando nuestra mamá estaba cansada o molesta,
nos gritaba o nos pegaba.
¡No agarres eso! Nos gritaba.
¡No te vuelvas acercar al pozo! ¡Te voy a pegar!
Cuando ella nos hablaba así, nos asustábamos.
No entendíamos bien por qué no debíamos hacerlo.
Pero pensábamos:
Mejor no lo vuelvo hacer,
porque si lo hago, me pega.
Pero no entendíamos bien.
Y como no entendíamos bien,
a veces pensábamos
21

que nuestra mamá era injusta o mala


porque no nos dejaba
jugar con tijeras o tocar el fuego.
Reflexiona y escribe: ¿Qué recuerdos conservamos de lo que nos enseñaron nuestros
papás? Escribe 2 o 3.

Aprendimos cosas buenas y malas


Un paso muy importante
En el desarrollo de nuestra mente,
Fue cuando empezamos a distinguir
El bien del mal.
Mientras más crecíamos, descubríamos
Que en este mundo hay cosas buenas, cosas no tan buenas,
Más o menos buenas y malas.
Y cuando íbamos a hacer algo,
Nuestra mente ya podía decirnos
Si había algo de bueno o de malo en lo que íbamos a hacer.
A veces no estábamos muy seguras.
Conforme pasaban los años,
Fuimos conociendo más y más cosas.
¿Quiénes nos dieron ese conocimiento del bien y del mal
y todo lo que aprendimos?
Nuestros padres, nuestras maestras, las tías,
nuestra abuelita, el sacerdote.
También aprendimos por nuestra propia experiencia.
Lo que nuestros padres, maestros y mayores
fueron depositando en nuestras mentes,
a través de sus palabras y acciones,
son como semillas sembradas en nuestra cabeza.
Algunas de esas semillas
son de muy buena calidad, de primera.
Otras son de mediana calidad, con algunos defectos.
Y algunas semillas son inútiles.

¿Qué aprendizajes nos han ayudado, cuáles nos han estorbado? Escribe uno o dos.

En grupos compartan las reflexiones anteriores y hagan una lista de las decisiones que ya
pueden tomar las niñas y los niños cuando tienen 2 o 3 años de edad.

Leer y comentar Mt. 5, 38-48

A C T U A R: Durante la semana tratar de darnos cuenta qué enseñanzas les estamos


dando a los hijos, nietos, sobrinos, sobre lo que es bueno o malo y cómo lo estamos
haciendo.

Material: cuchillo y tijeras. Biblia.


22

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema No. 9: IMPORTANCIA DE LAS DECISIONES

NEXO: Que descubrimos durante la semana acerca de las enseñanzas que damos sobre el
bien y el mal y cómo lo hacemos.

OBJETIVO: Reconocer la importancia del ejercicio de la voluntad para el desarrollo de la


autonomía de las niñas y los niños de 2 y 3 años de edad.

VER:
Reflexionar personalmente:
* ¿Qué sucede en nosotras(os) cuando nuestras hijas e hijos eligen algo distinto a lo
que nos gustaría que eligieran?
* Identificar nuestros sentimientos, actitudes, acciones.
Poner en común.

PENSAR- JUZGAR: Lee

¿Cómo se crea una sana autonomía?


La autonomía “necesita afirmarse de manera que pongan de manifiesto su (de las
niñas y los niños) voluntad sanamente. Esto significa que cada vez que la criatura esté
tomando las alternativas correctas, uno debe aprobar realmente su elección. Los psicólogos
han encontrado que incluso de los 9 a los 18 meses, el niño aprende las bases de la
autonomía si se le da la iniciativa en juegos por lo menos entre el 30 y 40% de las veces.
De igual manera, aquellos que se sienten a gusto con todas sus emociones y tienen empatía
con el niño le ayudan también a la criatura a que exprese plenamente todo su rango de
emociones. Por ejemplo la gente que se regocijaba cuando tú decidías que te leyeran Los
tres cochinitos, y luego se fingían asustados por el lobo y se emocionaban cuando los
cochinitos se le enfrentaban, ésa fue la gente que realmente formó tu voluntad, la que te
ayudó a decidir y a hacerla realidad.
Pero no nada más se necesitan que se afirmen las alternativas correctas, sino que
comprende toda la parte interna de esa palabra: firme. Se necesita firmeza cuando se escoge
algo equivocado. Cuando el niño está prendiendo todas las hornillas de la estufa y poniendo
luego la mano sobre ellas nada más para ver qué pasa, se necesita firmeza para decir “no”,
aunque esa criatura va a volver a probar una y otra vez. Tiene que probar su voluntad contra
la tuya. Se necesita esa firmeza para que el niño aprenda que hay algunas cosas que
simplemente no puede elegir hacer. De otra manera, cuando crezca, el niño se convertirá en
dictador. Será un pequeño Hitler y la familia entera tendrá que responder a cada uno de sus
dictados. Se convierte en el adulto que siempre tiene que salirse con la suya.
El fracaso por lograr el equilibrio entre amor y firmeza pasa fácilmente de una
generación a la siguiente. Nuestros amigos, Andrés (psicoterapeuta) y Sandra, nos dijeron
que ambos provenían de hogares donde no se les dio suficiente atención amorosa. Por tanto,
cuando nació su primera hija, Susana, estuvieron decididos a darle tanto amor como fuera
posible. Así, cuando Susana lloraba en vez de quedarse dormida, Andrés y Sandra la
cargaban hasta bien entrada la noche. Descubrieron que Susana se quedaba dormida más
rápido si había un ruido de fondo constante como el de la aspiradora, mientras la cargaban
23

y la arrullaban. En poco tiempo, Susana no se quedaba dormida si no la cargaban,


arrullándola, mientras estaba prendida la aspiradora. Finalmente, Andrés y Sandra se dieron
cuenta de que Susana los estaba programando en vez de estar aprendiendo autonomía de
parte de ellos. Andrés y Sandra fracasaron en moldear una sana autonomía para Susana
porque no respetaron su propia necesidad de sueño. Exhaustos y desesperados, le aplicaron
“el tratamiento” a Susana. Estaban amorosamente presentes con ella a la hora de ir a la
cama, pero una vez que Susana estaba en su cuna, Andrés y Sandra se rehusaban a cargarla
otra vez. Después de varias noches de lágrimas y berrinches, Susana aprendió a quedarse
dormida sola. Ahora, viendo hacia atrás, Andrés y Sandra nos dicen que están arrepentidos
del “tratamiento”, ya que la súbita privación de cargarla a la hora de irse a la cama fue un
ajuste demasiado duro y traumático para Susana. En vez de ello, hubieran querido reducir
gradualmente la cantidad de tiempo que cargaban a Susana a la hora de dormir.
Para cuando nació David, el segundo hijo de Andrés y Sandra, ellos mismos estaban
mucho más seguros y tenían un sentido sano de la autonomía. Cargaban con frecuencia a
David y lo abrazaban cuando lloraba, pero le comunicaron que se tenían que respetar sus
límites. David nunca hizo las demandas excesivas a la hora de ir a la cama que hizo Susana.
Aunque es posible que Susana y David simplemente sean diferentes en su necesidad de
atención, nos dijo Andrés: “creo que David fue diferente porque nosotros fuimos
diferentes”. Susana se había perturbado cada vez más con el fracaso de sus padres en
respetar sus propias necesidades, mientras que David percibió la sana autonomía de sus
padres y respetó pacíficamente sus límites. Como escribe Alicia Miller:
A una criatura a la que se ha amamantado durante nueve meses y ya no se le quiere
hacer más, no se le tiene que enseñar a que renuncie a ello. Y un niño al que se le ha
permitido ser egoísta, voraz y social el tiempo suficiente, desarrollará un placer espontáneo
al dar y al compartir... Si una madre se respeta tanto a sí misma como a su hijo desde el
primer día, nunca tendrá que enseñarle el respeto por los demás. El (niño), desde luego, se
tomará en serio tanto así mismo como a los demás: no podría ser de otra manera. Pero una
madre que de niña no fue tomada en serio por su madre como la persona que realmente era,
estará ávida de este respeto de parte de su hijo como un sustituto y tratará de obtenerlo
entrenándolo para que se lo de.
Los padres que tienen una sana capacidad para decir “sí” y “no” son los que muy
probablemente encontrarán de manera natural el equilibrio adecuado entre dejar hacer al
niño lo que quiera y la firmeza extrema, y por tanto, crearán una sana autonomía en sus
hijos.
Comenta:
♦ ¿Cuáles son los límites para formar la sana autonomía de las niñas y los niños?
♦ Qué significa que la mamá se respete a sí misma en la educación de sus hijas e
♦ hijos?
♦ ¿Cómo podemos combinar la firmeza y la ternura?

LECTURA BIBLICA: Deut. 30,19-20

A C T U A R: Identifica los sentimientos, actitudes y reacciones que tienes frente a las


decisiones de tus hijas e hijos.
Material: Biblia
24

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

Tema No. 10. CURAR NUESTRA NIÑEZ

NEXO: Compartir los sentimientos, las actitudes y reacciones que identificamos en


nosotras ante las decisiones de nuestras hijas e hijos. ¿Estamos contentas? ¿Dimos algún
paso significativo? ¿Por qué?

OBJETIVO: Recordar nuestra niñez, identificar las personas que nos ayudaron a desarrollar
nuestra autonomía y reconocer las heridas que ahora nos estorban en la educación de
nuestras hijas e hijos.

VER

Después de un ejercicio de relajación y concentración, en silencio, vamos a recordar


nuestra niñez, es decir, vamos a hacer memoria con el corazón de cuando teníamos dos o
tres años de edad.

Recuerda, mira la imagen de las personas o la persona que te expresó y te ayudó a expresar
las emociones y sentimientos positivos y negativos. Míralas despacio, reconoce sus gestos,
sus palabras, su contacto corporal contigo. Ahora recuerda en la memoria de tu corazón a la
persona o las personas que, de una manera amorosa te pudieron decir “sí” y “no”. Identifica
tus sentimientos y emociones al recordar a esas personas.

Ahora, piensa en una foto de cuando eras pequeña, ¿qué recuerdos te trae la expresión de tu
cara?... Si no tienes fotos, imagínate a ti misma de dos años, aventando comida, tirando la
leche, rompiendo algo o pegándole a otro niño. Ahora imagina a tu papá o a tu mamá y la
manera como reaccionaba ante tu comportamiento.
Aunque no recuerdes hechos reales, los sentimientos y las actitudes que experimentes al
imaginar estas cosas, son reales y expresan la forma en que tu corazón recuerda lo que
puede haber olvidado tu mente consciente.

Pregúntate cómo reaccionas ahora cuando una criatura de dos años avienta la comida, tira
la leche, le pega a otro niño. ¿Qué le dices? ¿Qué haces?.
Si reaccionas con afirmaciones como: ¡Ten más cuidado! O ¡Dios te va a castigar! O ¡Va a
venir el coco por ti! O ¡La señora te va a llevar! O ¡Qué vergüenza me das!, pregúntate a ti
misma quién te pudo haber gritado a ti algo parecido.

Ahora regresa poco a poco al salón, mueve las manos y abre los ojos.

- Estos ejercicios pueden ayudarte a reconocer tus heridas que es importante


sanar. Al terminar el ejercicio compartir la experiencia.
25

PENSAR

Reflexiona personalmente:
a) ¿Cuál es tu recuerdo más lejano de haber sido corregida o castigada?
b) ¿De qué persona de tu familia te sentías más distante?
c) ¿Cuál es la primera vez que recuerdas haberte sentido infeliz?

No tenemos que descubrir las heridas más profundas, sino simplemente dejar que el amor
de Jesús toque el dolor de cualquier experiencia dolorosa que todavía lastima.

ORACION DE CURACION

Cierra tus ojos y cierra tu mano derecha. Siente ahí la tensión y pídele a Jesús que te
muestre alguna herida de tu vida que quieres cambiar. Deja que Jesús también mire tu
herida, y ve, en los ojos de Jesús cómo él también siente tu dolor.

Ahora, escucha atentamente la lectura de Mc. 1, 40-41. Imagínate que tú estás ahí, en
medio de la gente. Ves de lejos a Jesús y te das cuenta que él te ha mirado con cariño. Poco
a poco te acercas, sabes que estás enferma, que hay una herida que te está lastimando y que
él puede curarte. Dile, con todo tu corazón: Si tú quieres, puedes curarme. Cuéntale
despacito eso que más te duele en el corazón, deja que revise tu herida, siente el dolor que
genera. Permite que la acaricie con cariño, que la desinfecte, que la alivie. Repite con todo
tu corazón: Si tú quieres, puedes curarme.

Deja que Jesús te diga, con mucho amor: sí quiero, queda curada. Escucha una y otra
vez cómo repite en tu corazón: Si quiero, queda curada… Mientras escuchas estas palabras
de Jesús y sientes todo su amor, ve abriendo poco a poco tu puño y deja que salga todo el
dolor que traes dentro… respira profundo repitiendo: Sí quiero, quedas curada y, al exhalar,
deja salir todo tu dolor…

Ahora, poco a poco, vuelve a respirar profundo, siente tus labios y, ve abriendo los ojos.

- Comparte libremente la experiencia vivida en la oración.

ACTUAR

Durante la semana vuelve a hacer el ejercicio de la oración de curación y comparte tu


experiencia con tu familia.
26

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 11: RASGOS DE LA ETAPA DE INICIATIVA.

OBJETIVO: Conocer algunos de los rasgos que aparecen en la etapa de la iniciativa,


llamada también la edad del juego.

VER:
1. Anota las características que ves en las niñas y los niños de 3 a 5 años de edad

2. La imaginación es una de las claves más importantes para comprender esta etapa:
Vamos a hacer un ejercicio de imaginación y a ver qué dirías y harías tú en una situación
semejante.
Después de un breve ejercicio de relajación:
“Imagínate a ti misma de tres años de edad y que estás en la cocina. ¿te acuerdas de la
mesa de tu cocina? Súbete a ella ¿Qué tan alto le llegas a la mesa de la cocina? ¿te da al
nivel del cuello, o está un poco más alta, un poco más baja?
Luego, mira la alacena. Imagina que en la alacena están escondidos unos dulces. Quizá tu
madre los escondió para tu próxima fiesta de cumpleaños o para la Navidad. Todas las
madres tienen lugares secretos para esconder cosas que sólo conocen los niños. Acercas un
banquillo (quizá el banquillo sea de tu misma estatura) Luego te subes en él. Mientras te
equilibras en la punta de los pies, te sostienes de la alacena con una mano y alcanzas los
dulces con la otra. Imagina que al agarrar los dulces le pegas accidentalmente con tu mano
a la mejor taza de tu madre. La taza se estrella en el suelo y se hace añicos.
¿Qué pasa ahora? ¿Qué haces con los dulces que traes en la mano? ¿Y con la taza? ¿Cómo
decides manejar la situación con tu mamá? ¿Cómo reacciona ella?

3. Comparte lo que imaginaste que harías en una situación semejante: recuerda que te
estás poniendo en el lugar de una niña de tres años.

VER:

1. Lee:
La imaginación de Lucía
“Si eres como yo, probablemente no te comiste los dulces y trataste de limpiar el
estropicio para que tu madre no se diera cuenta. No sólo puse los dulces en el mismísimo
lugar como los había encontrado, sino que recogí los pedazos de taza y los eché hasta el
fondo del bote de basura. Luego me salí y empecé a jugar en el patio. Muy pronto oí a mi
madre llamarme: “Lucía”. Para prepararme para esta emergencia, había cortado un ramo de
dientes de león. Mientras se lo entregaba, puse cara de inocente y le pregunté sorprendida:
¿Qué, mamá?. Ella me dijo: “Lucía, ¿qué están haciendo aquí estos pedazos?” (¿Cómo es
que siempre hay evidencias que sólo una madre puede ver?) De modo que le dije: “Mamá,
yo quería darte una taza de te. Cuando abrí la alacena, se cayó la taza”. Y luego ella dijo:
“Lucía, ¿qué debes hacer cuando se rompe algo?”. (Esa es una pregunta de madre que uno
no contesta. Simplemente pones cara de sorpresa) “Lucía, cada vez que rompas algo, se
supone que debes venir conmigo y avisarme. Ahora, ¿qué vas a hacer si algo se rompe otra
vez?” “Vendré y te lo diré, mamá”. Y finalmente me la imaginé a ella diciendo: “Lucía,
27

quiero que seas más cuidadosa con mis platos. Si puedes ser realmente cuidadosa, me
gustaría que ahora mismo me ayudaras a poner la mesa”. Y yo me dije a mí misma: “Guau,
se acabó la presión. ¡Pondré todas las mesas que quieras!”

2. Lee y comenta lo siguiente:

La edad del juego


“Entre los 3 y los 5 años, los niños poseen un “exceso de energía” que les permite
convertirse en “autoactivadotes” o “iniciadores”, especialmente mientras dominan tres
habilidades: lenguaje, movimiento e imaginación. Como estas tres habilidades le ayudan al
niño a romper los límites del mundo adulto, a esta etapa también se le llama la etapa de la
intrusión (de intruso). Así, los niños van dominando distintas formas de intrusión por medio
del lenguaje y de decir “dame esto” o “dame aquello”. Los niños también se entrometen por
medio del movimiento cuando escalan para alcanzar cosas que hasta los padres creían que
estaban fuera de su alcance.

Los niños se entrometen especialmente a través de su imaginación porque pueden


convertirse en cualquier cosa que se imaginen ser.”

Independientemente de la respuesta que imaginamos al problema de la taza rota, “este


ejercicio de imaginación sugiere varios desarrollos importantes en esta etapa. Primero,
como ya lo mencioné, te conviertes en lo que imaginas. Y así puedes inventar todo tipo de
historias, como la de hacerle una taza de té a tu madre. Tu maravillosa imaginación dispara
en ti lo travieso y la iniciativa cuando te dispones a explorarlo todo, desde el anaquel más
alto de la despensa hasta el fondo del bote de basura. Pero si van a seguir desarrollándose
sanamente o no tu juguetonería, tu curiosidad y tu iniciativa, depende, de acuerdo con
Erikson, de un factor crítico en esta etapa: el manejo de la culpa. La capacidad para
experimentar sentimientos de culpa proviene de una conciencia que está emergiendo. Tú
sabes que algo es malo aunque nadie te lo diga. No tienes que contar con la opinión pública
(vergüenza) para saber que lo mejor es recoger esa taza rota”

3. Comenta el texto y comparte alguna experiencia vivida en la que creas que se desarrolló
en ti el sentimiento de culpa.

PENSAR

1. Lee y comenta el siguiente texto:

El desarrollo del sentimiento de culpa


“En esta etapa (de los 3 a los 5 años), los niños son tan sensibles a la culpa que no sólo
es probable que se sientan culpables por haber roto la taza, sino que se sienten totalmente
responsables y culpables de cosas que poco o nada tienen que ver con ello, tales como el
divorcio de los padres o incluso la muerte de un amigo. A causa de esta extrema
sensibilidad, los niños a quienes se les regaña continuamente con palabras tales como “niña
mala” o “niño malo” pueden acabar sintiendo un profundo odio hacia sí mismos. Esto
ocurre porque los niños con frecuencia son incapaces de distinguir entre el hecho de que su
persona sea “mala” y lo opuesto, que sólo su acción es la “mala”.
28

De este modo puede darse un sentimiento de culpa enfermizo o paralizante cada vez que
los niños perciban que la crítica o el castigo signifiquen que ellos mismos son malos. Un
sentimiento de culpa enfermizo o paralizante se da no nada más cuando el niño odia el
pecado (esto es, hacer que se rompa la confianza de su madre por no haberle dicho
honestamente que había roto una taza), sino también al pecador (esto es, el niño se odia a sí
mismo); mientras que un sentimiento de culpa sano se da cuando el niño detesta el pecado
pero ama al pecador. Que me digan que soy un “niño malo” junto con una paliza para
enfatizar ese punto puede hacer cambiar mi conducta y me puede mantener alejado de la
alacena y también impedir que rompa otra taza. Pero mientras que el miedo al castigo y el
disparo de un sentimiento de culpa enfermizo pueden cambiar la conducta de un niño (o de
cualquier persona sobre la cual tengamos influencia), ese miedo y esa culpa no pueden
hacer cambiar al niño, al menos no al punto de que éste se vuelva amoroso. Únicamente el
amor puede hacer amoroso a un niño. Si a través del castigo me percibo a mí mismo como
una persona mala o desagradable (esto es, me siento enfermizamente culpable de ser quien
soy), el uso continuado de un castigo de este tipo probablemente provocará que me odie a
mí mismo y hará de mí una persona desagradable.

Los signos de un sentimiento de culpa enfermizo y del odio a sí mismo en un niño


varían: los niños o se vuelven excesivamente enojados consigo mismos (odio a sí mismos)
o excesivamente enojados con los demás (odio a sí mismos proyectado hacia el exterior).
Los signos de un sentimiento de culpa reprimido y del odio a sí mismo introyectado van de
la depresión hasta el perfeccionismo. En la depresión, con su melancolía y desaliento, no
trato de ocultar el odio a mi mismo; mientras que en el perfeccionismo trato de hacer todas
las cosas bien con la esperanza de ocultar el odio a mi mismo y de sentirme bien otra vez
conmigo mismo. En un perfeccionismo tal, me convierto en un fariseo, tratando de cumplir
al pie de la letra con la ley para que yo (e inconscientemente mi padre o cualquiera que me
haya castigado) pueda sentirme otra vez bien conmigo mismo. Manejado durante años por
un sentimiento de culpa enfermizo, el cuerpo tenso del perfeccionista a menudo se
convierte en víctima de enfermedades psicosomáticas, mientras que el espíritu del
perfeccionista frecuentemente se vuelve víctima de los escrúpulos, a menudo en materia de
sexualidad o de trabajo.

Cuando el sentimiento de culpa enfermizo y el odio a sí mismo de los niños se proyectan


hacia los demás, el blanco de ellos por lo general será el padre o cualquier persona que los
haya castigado. Así, cuando los niños crecen y son más capaces, frecuentemente castigarán
a sus padres comportándose en formas que les desagradan a ellos y a menudo acaban
incluso castigando a otros, especialmente a sus hijos.

ACTUAR
A lo largo de la semana, registra las ocasiones en las que, con tus reacciones
alimentas el sentimiento de culpa en las personas que te rodean y las veces en que alimentas
el sentimiento de estima hacia ellas.
29

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 12: IMAGINACION Y CULPABILIDAD.

NEXO: Compartir las experiencias de la semana en las que desarrollamos el sentimiento de


culpa o de estima en las personas con las que nos relacionamos.

OBJETIVO: Recordar experiencias positivas y negativas de la propia etapa del juego y


conocer experiencias que pueden ayudarnos a sanar heridas.

VER

1. Con ayuda de tu imaginación, recuerda:


a. Tres experiencias que te ayudaron a desarrollar tu imaginación y escríbelas
en una hoja.
b. Tres experiencias que desarrollaron tu sentimiento de culpa y escríbelos
detrás de la hoja.
2. Comparte en grupo pequeño estas experiencias.

Lee:
La etapa del juego

“En la etapa del juego, los niños pueden ser lastimados profundamente por heridas que
ahogan su iniciativa para explorar: pasar demasiado tiempo mirando la televisión, cambios
de residencia que dejan sin raíces, hospitalizaciones, ser herido por el bravucón del
vecindario o por un perro y por cualquier cosa que provoque pesadillas. Cualquier cosa que
provoque sentimientos de culpa (como por ejemplo, experiencias sexuales o ser incapaz de
resolver conflictos familiares) también ahoga la iniciativa.

A nosotr@s, como mamás y papás, nos ayuda saber que


“Mucha de la creativa iniciativa y de la juguetonería provienen de los intentos del niño
de ser como sus padres. Así, mientras trato de imitar la fuerza de mi padre cargando dos
pesadas bolsas de mandado, mi hermana tratará de imitar la belleza de mi madre andando
por ahí con los zapatos de tacón de mamá. Mi identificación con mi padre no significa que
yo deje de necesitar a mi madre. En una familia sana, la madre le revela el padre al niño y
el padre le revela a la madre. En presencia de mi madre, mi padre se animaba totalmente, y
mientras ella admiraba los tomates que él había cultivado o le decía todas las cosas que
amaba de él, tanto él como yo aprendíamos lo que significa ser un hombre. En esta etapa,
como en todas, lo que el niño más necesita no es un padre o una madre, sino la amorosa
unión entre ellos.
Al tratar de volverse como sus padres, los niños empiezan a hacer comparaciones entre
ellos y los padres, los niños pueden comenzar a sentirse inadecuados al comparar su
tamaño, inteligencia, capacidad sexual o de trabajo con el de sus padres. Así, los niños
aprecian extraordinariamente la forma como se parecen o que los hace convertirse casi
idénticos a sus padres, lo cual les asegura que algún día podrán ser como su madre o su
padre. Y cosas tan sencillas como el que mi madre me permitiera poner la mesa con ella o
que mi padre me permitiera poner cosas en su carrito de la compra son crucialmente
30

importantes, esto le da esperanzas al sueño que está detrás de todas las iniciativas de juego
del niño en esta etapa: la esperanza de convertirse en un adulto exactamente igual a mamá o
a papá”.

PENSAR

Lee y comenta la siguiente experiencia de curación:

Para curar la etapa del juego

“A la edad de 18 años, después de años de terapia infructuosa para sus delirios y


alucinaciones, los psiquiatras catalogaron a Eva como una “esquizofrénica paranoide”
destinada a pasar el resto de su vida en un hospital para enfermos mentales. Treinta años
después, Eva fue presentada a Judith para ser sometida a terapia. Después de tres sesiones
frustrantes, infructuosas, Judith sugirió a Eva que ambas le pidieran a Jesús que les
mostrara cómo comenzó la enfermedad de Eva.

Eva empezó a verse ella misma a la edad de tres años, en la época en que su padre sufrió
un infarto Eva visitaba todos los días a su padre, quien estaba hospitalizado, en estado de
coma, y se aferraba de su mano. Como su madre abusaba de ella, el padre de Eva era la
única fuente de amor en su vida. Finalmente, un día se le dijo a Eva que se sentara en el
vestíbulo mientras los doctores corrían a la habitación de su padre. Pronto, su madre salió
intempestivamente del cuarto y arrastró a Eva por el corredor. Eva dijo: “Le quiero decir
adiós a mi papi”. Su madre le pegó y le gritó: “Nunca volverás a ver a tu padre. Esta
muerto. Si alguna vez te veo llorar o te vuelvo a oír hablar acerca de él, te pegaré”. Así, Eva
se tragó sus lágrimas, su ira y su soledad, y regresó a casa con su madre, quien tiró todas las
cosas de su papá.

Eva le preguntó a Judith: “¿Tú crees que éste podría ser el recuerdo de cuando empezó
mi enfermedad?” Judith asintió y le dijo: “Eva, ¿puedes verte otra vez sentada en esa silla
en el vestíbulo?” “Sí” “¿Te sientes como una niña de tres años?” “Sí” “Ahora ve si puedes
ver venir a Jesús al vestíbulo.” Después de un minuto, Eva dijo:”Sí, él está entrando en el
vestíbulo”. Luego su cara se iluminó y Judith simplemente la dejó estar en silencio con
Jesús varios minutos.

Después, Eva le contó a Judith lo que había sucedido. Jesús vino por el corredor del
Hospital y dijo: “Hola, ¿cómo estás?” Eva le contestó: “No muy bien. No me dejan entrar
ahí”. Jesús dijo: “Bueno, a mí no me van a detener.” Así, Jesús tomó a Eva de la mano, la
condujo a la habitación, despertó a su padre y le puso a Eva en los brazos. Eva derramó las
lágrimas que había contenido y le dijo a su padre todas las cosas que nunca le había dicho y
se regocijó con sus abrazos y sus besos. Luego, Jesús le dijo a Eva: “Sabes, me gustaría
llevarme a tu papi a estar con mi papi”. Eva le preguntó: “¿Cómo es tu papi?” Jesús le
respondió: “Es igualito a mí”. Jesús miró a Eva con tanto amor en los ojos, que ella supo
que su papi sería verdaderamente amado si estuviera con un padre tan amoroso. Como una
criatura de tres años, Eva preguntó: “¿Dónde vive tu papi?” “No lejos” “¿Puedo ir a visitar
a mi papi?” “No, pero algún día podrás venir. Yo mismo vendré por ti” “Está bien”. Luego
31

Jesús dijo: “¿Por qué no abrazas a tu papi y le dices adiós ahora?” Eva abrazó a su papi y le
dijo: “Adiós, nos vemos después”. Luego, Jesús la llevó afuera del cuarto.

Eva regresó al hospital para enfermos mentales. Unas cuantas semanas después le llamó
a Judith y le dijo: “Cuando volví al hospital, ellos se dieron cuenta de inmediato que algo
era diferente. Me hicieron pruebas varias veces, me dijeron que estaba perfectamente
normal ¡y por fin me liberaron!. Eva sigue todavía libre de todos los síntomas que sufrió
durante cerca de 40 años.”

ORACION DE LA IMAGINACION CREATIVA

Empezaremos con un ejercicio de relajación y después:


a. Recuerda un momento en que te sentiste profundamente amada. Vuelve a
vivir la escena, inhalando ese amor una vez más.
b. Ahora recuerda una escena de la etapa del juego, especialmente un momento
en que fuiste herida. Reexperimenta la escena utilizando todos tus sentidos
para imaginarla. Ponte en contacto con cualquier sentimiento de haber sido
herida. Si no puedes recordar nada de esta etapa, rememora la escena en la
cual rompiste la mejor taza de tu madre.
c. Deja que Jesús se te una en la escena. Fíjate en lo que te dice y en lo que
hace por ti.
d. Inhala todas las maneras como Jesús te está amando y exhala cualquier
herida que tengas.
Después de un rato, mover las manos y abrir los ojos.

ACTUAR

Durante la semana repite la Oración de la Imaginación Creativa.

MATERIAL: Hojas limpias, plumas.


32

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 13: IDENTIFICAR EL SENTIMIENTO DE CULPA

NEXO: Compartir cómo nos relacionamos con nuestras heridas durante esta semana.
¿Aparece el sentimiento de culpabilidad?

OBJETIVO: Identificar y describir el sentimiento de culpabilidad para aprender a vivirlo


con madurez.

VER
Reflexiona en tu vida e identifica alguna situación que haya generado en ti un sentimiento
de culpabilidad.
1. Reconoce ese sentimiento.
2. ¿En qué parte de tu cuerpo lo sientes?
3. Cuando te sientes culpable ¿qué te pasa?

En grupo pequeño comparte:


• ¿Qué cosas nos hacen sentir culpables a las mujeres? ¿por qué?

PENSAR
Comenta en grupo la afirmación de W.W. Dyer:

“De todas las zonas erróneas del comportamiento,


la culpabilidad es la más inútil,
la que despilfarra más energía emocional,
porque te sientes inmovilizado en el presente
por algo que ya pasó”

Lee y comenta:
¿Te sientes culpable?
“No todo sentido de culpa es malsano. Los psicoanalistas advierten que ya en los
primeros días de nuestra vida, antes de tener conciencia del bien y del mal, de la
prohibición y de la transgresión, brota en todo ser humano el germen de un sentido de
culpa, que puede ser fecunda, constructiva y sana o, por el contrario, infecunda, destructiva
y malsana”

“Los sentimientos de culpabilidad sanos, según García-Monge:


 Ayudan a darte cuenta que una acción no es correcta, sin poner en duda la
bondad de la persona.
 Nace de mi libertad responsable, con un conocimiento de lo bueno o malo del
acto.
 Se da importancia al daño causado a otro, no tanto si soy feo(a) o malo(a).
33

 Son perfectamente compatibles con la autoestima: uno(a) puede sentirse


sanamente culpable y seguir amándose sanamente a sí mismo(a) y aceptar
con gratitud la gratuidad del perdón.

Por otro lado, los sentimientos de culpabilidad malsanos:


 Provocan que nos agredamos a nosotros mismos, que nos acusemos a nosotros
mismos y nos castiguemos, nos hacen sentir como personas feas, malas, nos
rebajan.
 Nos pueden llevar a beber o comer en exceso.
 Bloquean los recursos personales para cambiar, para mejorar, porque, si
realmente llega uno a creerse malo, acabará actuando como gente mala y fea.
 A veces llegamos a disfrutar el “ser malos” consiguiendo que se apiaden de
nosotros reconociéndonos malos.
 También puede ser que busquemos castigarnos por el mal cometido. Creemos
que el sufrir repara el mal que hicimos.
 Incluyen a menudo componentes de miedo a un posible rechazo o castigo, de
vergüenza por haber decepcionado a alguien, de temor a padecer una tara
importante en el carácter… Van acompañados a veces de la sensación de estar
siendo vigilado por un ojo crítico interno que le espía a uno y observa sus
vivencias más secretas, le juzga, le desprecia, le condena… “Ojo interno” que
fácilmente se proyecta en un “dios” acechante, vengador y primitivo,
impredecible y caprichoso…”
 Esa culpabilidad malsana nos hace pensar que todos conocen nuestros errores y
nos rechazan por ellos. Y nuestras dificultades en relacionarnos con las
personas se las achacamos a nuestras culpas.

ACTUAR
Te vamos a proponer dos maneras de trabajar el sentimiento de culpabilidad, según se
trate de un sentimiento sano o de un sentimiento malsano.

1. Lee cuidadosamente el siguiente texto y subraya aquello que para ti sea más
importante:

Si experimentas SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD SANOS, es recomendable:

1. Reconocer ante uno(a) mismo(a) y ante la persona dañada, lo desacertado del


hecho y el daño cometido y tratar de minimizar el daño realizando acciones o
gestos verdaderamente compensatorios.
2. Reconocer el error y tratar de reparar el daño, pedir disculpa, proponerte
conductas constructivas y no destructivas.
3. Acoger, aceptar el perdón ofrecido y perdonarte a ti misma.
4. Tomar conciencia de tus propios recursos y posibilidades para vivir de una
manera coherente con los valores personales y continuar disfrutando del
bienestar del que, a pesar de tus errores, te consideras merecedor(a) como ser
humano limitado que eres.
34

5. Mirar más allá de ti misma hacia la tarea de cuidar y alimentar la propia vida y
de generar una convivencia armónica con quienes te rodean.

Cuando experimentes SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD MALSANOS conviene:


A. Preguntarte: ¿De acuerdo con qué normas juzgas tu conducta? ¿Desde qué normas
te estás condenando? ¿Esas normas proceden de ti o de fuera de ti?
¿Qué es lo que tú realmente crees sobre el asunto?
Puede tratarse de “normas no asimiladas realmente”, me las habría “tragado”, como
una piedra entre las lentejas, sin apenas darme cuenta.
Puede ocurrir que, si me informo con honradez e inteligencia, caiga en la cuenta de
que esas normas impuestas “sin mi permiso” no son válidas para mí en mis
circunstancias.
Si me siento culpable por normas que me tragué sin pensar inculcadas por personas
significativas, tal vez piense que, si esa persona (padres, superiores…) lo supiera,
me rechazaría y siento miedo a desafiar (aún en secreto) a esas personas a las que yo
he concedido poder moral sobre mí; miedo, en otras palabras, a mi libertad
decisoria y a mi autonomía personal.
El problema, pues, está en si puedo vivir en paz conmigo misma sin la aprobación
de mis figuras significativas. Una actitud sensata se podría formular así: si me
aceptan, encantada; si no, estoy dispuesto(a) a actuar según mis convicciones,
aunque atraiga su desaprobación”
Algunos ejemplos de normas que nos tragamos:
- La mujer debe estar en su casa.
- El hombre no se cansa
- La mujer debe cargar su cruz (marido borracho y desobligado)
- El hombre no llora
B. Tratar de comprender por qué actué como actué (circunstancias, contexto, motivos,
sentimientos, necesidades que experimentaba en ese momento).
C. Esforzarte por evaluar la propia conducta como si fuera la de una amiga entrañable.
Tratarte a ti misma como tratarías a tu mejor amiga si se encontrara en una situación
parecida. Escucharte a ti misma así como le escucharías a ella, comprenderte como
la comprenderías…
D. Preguntarte: ¿Qué proporción de tu persona se juega en esa conducta concreta? A
veces no condenamos solo la conducta sino a la persona total. Podemos decir con
toda verdad: “Soy una persona buena que ha cometido una acción mala”

2. Elige la forma que crees que más te ayuda a manejar adecuadamente el


sentimiento de culpa y ejercítalo durante la semana.
35

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 14: MEJORAR LA AUTOESTIMA

NEXO: ¿Qué ejercicios hicimos para empezar a manejar nuestros sentimientos de culpabi-
lidad? ¿Qué resultados alcanzamos?

OBJETIVO: Hacer un ejercicio que nos ayude a superar posibles sentimientos de culpabi-
lidad y a reforzar nuestra autoestima.

VER
El camino para crecer, aprovechando nuestros errores y para cambiar el sentimiento
de culpa, es el perdón a mí mismo(a). Para esto necesito dar algunos pasos:
1. Darme cuenta que Dios me perdona desde antes. Con Dios no hay
problemas. El me ama incondicionalmente y me perdona. Leer la Parábola
del Hijo Pródigo, Lucas 15, 11-32.
2. Examinarme de qué soy realmente culpable. Tomar en mi mano la culpa.
3. Reconocer mi culpa, aceptarla.
4. Comprenderme a mí mismo(a). Responderme la siguiente pregunta: ¿A qué
se debió que actúe así?. Auto-comprenderme.
5. Aprender del error cometido. Preguntarme: ¿Qué aprendí de mi error? ¿Qué
enseñanza me deja este error?
6. Decidirme a perdonarme.
7. Volver a confiar en mí mismo(a). Perdonarme de corazón.

Este ejercicio de REFLEXION, VISUALIZACION Y ACCION puede ayudar a


superar posibles sentimientos de culpabilidad y a reforzar la autoestima.

“En un ambiente, en una postura y en un momento que faciliten la serenidad mental y


corporal:

REFLEXIONA

1. Recuerda una acción propia que todavía suscita en ti sentimientos


de culpabilidad que desearías eliminar o, por lo menos aliviar.
Remóntate al momento en que tomaste la decisión de hacer lo que
hiciste.
2. Intenta reconstruir mentalmente lo que pensabas y sentías justo
antes de decidir. Si tenías idea del dolor que iba a causar tu
decisión, ¿cómo superaste el dolor?... Considera también la fuerza
de la necesidad que sentías y cómo influyó en tu decisión.
36

Pregúntate: si pudieras volver a aquel momento, a aquella


situación, con las mismas necesidades, información, etc. que
entonces tenías, ¿obrarías hoy de manera diferente?... Compréndete
a ti mismo(a), ¿a qué se debió que actuaste como actuaste?... ¿Qué
aprendes de tu error?
3. Habiendo aclarado la dinámica de tu decisión, habiéndote
responsabilizado y habiendo asumido las consecuencias dolorosas
de tu acción y teniendo en cuenta, si es el caso, la inevitabilidad de
alguna acciones desacertadas, haz un esfuerzo sereno y deliberado
de perdonarte a ti misma con la magnanimidad con que te
perdonaría una buena amiga, o con la que tú la perdonarías en tales
circunstancias.
4. Relájate… y visualiza con todo detalle el lugar donde ocurrió el
episodio culpabilizante, a las personas que intervinieron y a ti
misma (tu rostro, tu expresión, lo que sabías de la situación, lo que
hiciste, lo que dijiste…) antes del episodio en cuestión.
5. Mientras respiras pausada y acompasadamente, repite, en sincronía
con tu respiración, una breve frase, cuidadosamente escogida por ti
misma… que, reconociendo tu responsabilidad, alivie tu
culpabilidad, como por ejemplo: “Fulano(a) (tu propio nombre), te
perdono de todo corazón”; “Soy nada más y nada menos que un ser
humano limitado”; “Puedo aprender de mis errores”; “Soy una
persona buena que ha cometido una acción mala”; “Me perdono
por no ser perfecta”… u otra frase que te parezca más convincente.

ACTUA

Compórtate, aunque al principio te cueste, como una persona que, habiéndose


perdonado de corazón, volviendo a confiar en sí misma, se reconoce digna del respeto
propio y ajeno y merecedora de disfrutar los gozos y las alegrías que la vida le ofrece. Y,
para comenzar, concédete un premio, haz algo que especialmente te satisfaga, que te
entretenga, que te encante, que te guste a ti –y no disguste a otros, ya se entiende-,
precisamente por ser quien eres, no por el desacierto que cometiste”

Al terminar, rezar el Padre Nuestro tomadas de la mano, y al llegar a la frase que dice:
“Perdónanos como también nosotros perdonamos a nuestros hermanos” repetir tres veces:
“Perdónanos como también nosotros nos perdonamos y perdonamos a nuestros hermanos”

Comparte en el grupo cómo te fue en el ejercicio.

Comenta con el grupo la afirmación de J. Masiá:

“Solo desde la aceptación de quien me acepta a pesar de todo, puedo perdonarme yo


a mí mismo(a). Y sólo dejándome perdonar así y perdonándome a mí misma, seré capaz de
abrirme a perdonar, es decir, a no poder menos de perdonar a los otros.”
37

ACTUAR

Durante la semana trata de confirmar el perdón que te diste y realiza el premio que te
concediste.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 15: CULPABILIDAD SANA O MALSANA

NEXO: ¿Cómo nos vamos sintiendo con nuestros sentimientos de culpabilidad? ¿Hicimos
algún ejercicio que nos ayude a manejarlo? ¿Te diste el premio?
OBJETIVO: Distinguir los valores personales de aquellos que la sociedad nos enseña,
como recurso que nos ayude a discernir cuándo un sentimiento de culpa es
sano o malsano.
VER:
Con otras dos compañeras haz una lista de las afirmaciones que aprendimos y que
comienzan con la palabra “debes”, “deberías” o “tienes que”. Para hacer este ejercicio tal
vez también te ayude recordar cuándo les dices a tus hijas e hijos que “deben” hacer algo o
que “deberías ser” o que “tienen que ser o hacer…” de determinada manera.
AFIRMACIONES: “DEBES” O “DEBERIAS” . VALOR . RoT

Con la ayuda del mismo equipo:


a) Escribe junto a cada una de las afirmaciones anteriores, el valor que se
quiere defender con esa afirmación.
b) Subraya con color las afirmaciones que responden a estereotipos
sexuales aprendidos.
c) Escribe una R si son valores reales que queremos defender
profundamente o una T si son “deberías” que tiranizan y generan
culpabilidad malsana.

PENSAR:
Comparte en grupo el trabajo de los equipos
- ¿Por qué las mujeres tenemos más sentimientos de culpa?

Lee:

“La familia y la religión son, sin duda, fuentes fecundas de valores y principios sanos,
sabios y prudentes, pero también pueden serlo de culpabilidades malsanas, sin que
necesariamente medie mala intención por parte de los culpabilizadores…
Cuenta un autor la historia de Susana, cuya madre, cuando la niña rompía algo o sacaba
malas notas, le decía: “¿Por qué me haces a mí esto?”, como si lo hiciera a propósito para
herirla. La madre, que habría perdido tempranamente a su marido y no se había vuelto a
38

casar, solía quejarse de la dificultad para una mujer de criar sola a una hija y de lo cruel que
el destino había sido con ella. Se sentía víctima y, de alguna manera, transmitía a su hija la
idea de que era ella la culpable de su desgracia. La culpabilizaba echándole en cara
cualquier cosa, como mancharse la blusa, o llegar tarde a comer, o hacer demasiado
ruido… Y su abuelo, pastor protestante fundamentalista, complicaba las cosas insistiendo
una y otra vez en la necesidad de considerarse sucios pecadores de pensamiento, palabra y
obra delante de Dios.
El resultado de esta educación culpabilizadora –nunca cuestionada y, por lo tanto, nunca
resuelta- fue que Susana llegó a los treinta años sintiéndose profundamente indigna,
descontenta e infeliz. El psicoterapeuta le ayudó a ver que su triste situación se debía a que,
en su madurez, no se había encarado valientemente con esas enseñanzas culpabilizadoras
de su infancia ni las había cuestionado rigurosamente con la razón ni contrarrestando con la
conducta.
La sexualidad es un campo abonado en el que ciertas creencias religiosas han causado
verdaderos estragos psicológicos de culpabilización malsana… Temas estos que, por un
lado, no se podían discutir abiertamente en aquellos centros y, por otro, se suponía que
conllevaban inevitablemente determinadas prácticas inmorales, prohibidas y merecedoras
de castigo.
Afortunadamente, las actitudes y enseñanzas referidas a la sexualidad han cambiado,
para bien, en muchos centros religiosos de educación; pero todavía quedan residuos de los
antiguos criterios, sobre todo en personas que estuvieron expuestas a ellos en su juventud y
no han conseguido liberarse en su madurez…
La mente infantil es fácilmente susceptible de ser “programada” por los mensajes que le
llegan de personas significativas para el niño; mensajes que, si son negativos –como por
ejemplo: “Debería darte vergüenza hacer eso…”; “Si no me obedeces, mamá no te querrá”;
“Si te tocas, Dios te castigará”… y otros por el estilo-, pueden generar sentimientos de
culpabilidad malsanos y persistentes, mientras no se confronten y se desenmascaren con el
rigor del pensamiento y la contundencia de una conducta adecuada.
En el proceso de la ecuación familiar y religiosa de un niño, fácilmente se le inculca a
éste un buen número de “deberías” que, si no se ventilan a su debido tiempo, pueden
condenar al joven y al adulto a vivir insatisfecho bajo la “tiranía de los ‘deberías”. Por
ejemplo “Deberías esforzarte por complacer a tus padres”; “No deberías rechazar ninguna
petición de ayuda”; “Deberías estar siempre dispuesto a sacrificarte por los demás y
olvidarte de tus deseos y necesidades”; “Deberías obedecer sin protestar las decisiones de
las autoridades competentes”; “No deberías comer dulces ni helados, para no engordar”;
etc., etc. Y cuando obramos contra esos imperiosos “deberías”, no podemos menos de
sentirnos culpables.
No todos los “deberías” que se nos inculcan de niños son malsanos: “Deberías
asegurarte de que el semáforo está en rojo, antes de cruzar la calle”, por ejemplo, es un
consejo sumamente saludable. Tampoco queremos decir que no tengamos el deber de hacer
ciertas cosas que forman parte de nuestro sistema de valores, aunque en un momento dado
no nos apetezca, como podría ser el defender a una persona tratada injustamente.
Únicamente queremos decir que a lo largo de nuestro desarrollo se acumulan bastantes
“deberías” infundados que nos tiranizan y culpabilizan innecesariamente”.

- Comenta en el grupo la lectura.


39

ACTUAR:
Haz un esfuerzo por utilizar la palabra “prefiero” o “me gustaría” en vez de “deberías”
para comunicar a tus hijas y a tus hijos aquellas cosas que para nosotras son un valor.
Haz una lista de los motivos que nos hicieron utilizar la palabra “deberías” y la palabra
“prefiero” o “me gustaría” a lo largo de la semana.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 16: LEYES QUE HAN INFLUIDO, QUE FUNDAMENTAN, EL SENTIDO


DE CULPA (SANO Y MALSANO)

NEXO: ¿Te diste cuenta en qué ocasiones usaste las palabras “deberías” o “tienes que…”?
¿Pudiste cambiar por “me gustaría” o “prefiero que…”?

OBJETIVO: Conocer los sistemas de leyes que hay en la Biblia y que han influido mucho
en nuestras vidas.

VER

Lee y comenta en grupo:

LA VIEJA LEY DE DIOS

La llamada Ley de Dios o Diez Mandamientos de los catecismos forma parte del sistema
de prohibiciones que existían, en la sociedad de Israel, como existen en cualquier sociedad,
destinadas a permitir que reine un cierto orden entre la gente, entre las familias; su objetivo
se puede definir así: tratan de evitar, en la medida que sea posible, una cierta “violencia”
que amenaza con degradar cualquier formación social, llevándola al caos y a la muerte.

Nos interesa captar algunos de los problemas que hoy se nos plantean con una
perspectiva diferente de aquella, moralista y represiva, que todavía actúa sobre nuestra
sociedad.

Más que de violencia, debemos hablar de violencias, ya que hay dos tipos de violencia
presionando sobre cualquier sociedad: La violencia de la enfermedad que produce la muerte
natural y otra violencia: la de la agresividad, de la injusticia, del asesinato. Una tiene la
finalidad de mantener la vida y el otro de mantener la vida digna, que no haya pobres en
medio del pueblo. En Israel a ambos tipos de violencia corresponden dos sistemas
diferentes de prohibición y de reglas; a uno de ellos lo llamaré el sistema de la mancha y al
otro el sistema de la deuda (o del pecado). Ambos sistemas están organizados alrededor de
tres centros: la mesa de la comida israelita, su “casa” (en el sentido de parentesco, de
familia) y el templo del culto religioso.

El día de hoy veremos solos uno de los dos sistemas de leyes:

EL SISTEMA DE LA MANCHA
40

El primero de ambos sistemas, tal vez el más antiguo, puede caracterizarse por el tipo de
violencia que intenta erradicar que es la violencia de la muerte. De hecho, si intentamos
analizar las leyes de los libros bíblicos antiguos, encontraremos una serie de ellas que hacen
referencia a la muerte. Por ejem. alrededor de la “mesa”, la prohibición de comer ciertas
categorías de animales considerados impuros, manchados. Un ejem. conocido de esto, ya
que los árabes aún hoy mantienen esa prohibición, es la prohibición de comer carne de
cerdo. Otra prohibición es la de comer la sangre de los animales. ¿Qué indica esto? Que
comer animales, igual que vegetales, es comer cadáveres que están sujetos a la
podredumbre de la muerte; es precisamente porque hay una amenaza para la vida de los que
comen, y que comen para evitar la muerte por lo que existen leyes reglamentando,
procurando contener esa amenaza permanente (esta explicación solo se refiere a la
existencia de esas leyes, no a la razón de ser de ésta o aquélla). Igualmente en función de la
muerte (del aparato digestivo, diríamos hoy), se consideran impuros, manchados, los
excrementos, que son también elementos de podredumbre. La clave de estas leyes es que se
trata de evitar la muerte, por eso se trata de evitar todo contacto con todo lo que se pudre:
excremento, cadáveres, sangre…

En torno a la “casa”, el parentesco, se procura sobre todo erradicar la violencia del sexo,
como G. Bataille ha demostrado en un célebre ensayo sobre el erotismo ligado a la misma
violencia de la muerte. La prohibición fundamental es la del incesto, según el principio de
que el hombre no puede unirse a la carne de sus parientes porque es su propia carne y una
sola carne no se fecunda a sí misma.

En una economía de base familiar, parece claro que este impedimento es condición del
mismo “trabajo”: la violencia sexual está en el seno de la unidad familiar, es necesario
evitar esa violencia para permitir la producción. (sea dicho de paso que las comunidades de
vida cotidiana que se intentan constituir hoy día no sobrevivirán mucho tiempo si, “dentro
de ellas”, no hay un cierto “impedimento del incesto” que evite el “comunismo sexual”).
Otros impedimentos como el de la homosexualidad y el de la bestialidad (relaciones
sexuales con animales), erradican la violencia sexual, en un tipo de sociedad donde el sexo
está orientado predominantemente a la procreación. También los cadáveres humanos están
manchados y no pueden tocarse sin volverse uno impuro durante un cierto número de días;
el leproso es impuro y vuelve impuro al que lo toca; la sangre femenina, tanto de la
menstruación como del parto, vuelve a las mujeres y a los que las tocan impuros por un
cierto espacio de tiempo, aquí está bien claro que es la violencia del sexo en su relación con
la muerte la que se pone en cuestión; también el esperma derramado mancha, etc. Todos
estos impedimentos hacen referencia al “cuerpo” y vuelven intocables a los cuerpos
manchados: existe una estricta frontera establecida entre cuerpos puros y cuerpos impuros,
como en las enfermerías de contagiosos, y así se crea un cierto orden, un cierto tipo de
segregación social. De esta misma forma procede una sociedad que aísla a las mujeres
considerándolas “peligrosas”, cerrándoles las puertas de las casas “respetables”, creándoles
barrios propios, (zonas rojas).

Finalmente, también interviene el sistema de la mancha en el Templo. Los animales para


los sacrificios, además de puros, no deben tener defectos ni taras. Los sacerdotes están
sujetos a ciertas reglas de pureza, no pueden casarse si no es con mujeres israelitas de
sangre pura (punto de vista racial), los sumos sacerdotes solo con vírgenes de familias
41

sacerdotales. Y los sacerdotes que sean ciegos, cojos, leprosos, raquíticos, etc., pueden
comer la carne de las víctimas, prohibida al ignorante; pero no pueden subir al altar de los
sacrificios (se es sacerdote por ser hijo de sacerdote). Por otro lado, la “sangre” de las
víctimas de los sacrificios, impura por definición, como hemos visto, por ser la señal de la
muerte conseguida, realizada, esa sangre en el altar sirve para purificar al que está impuro.
Vemos aquí algo fundamental en el sistema de la mancha: en el corazón de la pureza, de la
vida, está la misma muerte, íntimamente ligadas, conjugándose en su mayor intensidad, del
mismo modo que el sexo (donde el paroxismo de la vida que él representa se resuelve en un
estado de pérdida de sí, violenta, el orgasmo, una especie de muerte en la médula de la
vida). Según Bataille, de forma general, la vida es un lujuriante consumo de energías,
llevadas a un exceso que se vuelve muerte y renacimiento de vida.

El sistema de la mancha israelita, que hemos ilustrado con algunos ejemplos lo


constituyen una serie de impedimentos que contienen y regulan este exceso vital y mortal,
para que la misma sociedad no se consuma orgiásticamente. Este concepto de mancha que,
como veremos más adelante, el Evangelio excluyó de la práctica cristiana, ha sido de tal
modo vuelto a tomar posteriormente en la práctica de la Iglesia que fenómenos, como por
ejem. la “obligatoriedad” del celibato de los sacerdotes, están muy ligados a un concepto de
pureza y de sexo como mancha, propios del viejo sistema hebraico. Igualmente la doctrina
eclesiástica sobre la sexualidad y la procreación están ligadas a estos viejos impedimentos.

El mismo Dios, llamado Yavé, se concibe unido a este sistema, en la medida en que ver
a Dios es morir, en varios de los textos más antiguos del Antiguo Testamento (Jacob,
Moisés, Elías). El mismo hecho de ver a Dios, suprema vida, provoca la muerte, lo que
demuestra claramente la conjugación de la vida y de la muerte en lo más íntimo del sistema
de la mancha. Existe una contradicción entre vida y muerte, que nosotros tenemos también,
a la que se procura evitar, legislar mediante el sistema de prohibiciones de la mancha.

PENSAR

Lee y comenta:

Levítico 11, 1-8 Marcos 7, 14-23

Levítico 12 Marcos 5, 24-34

- De esas leyes antiguas de pureza e impureza ¿Qué rastros encontramos todavía


en nuestra vida?
- ¿Cuál es la actitud de Jesús?

ACTUAR

Durante la semana trata de ver las normas, que recibiste en tu familia o en la sociedad,
que más te hacen sentir culpable.
42

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 17: LEYES QUE HAN INFLUIDO, QUE FUNDAMENTAN, EL SENTIDO


DE CULPA (SANO Y MALSANO)

NEXO: ¿Qué normas o leyes descubriste que están influyendo más en tu vida diaria?
¿Cuáles te ayudan a sentir una culpabilidad sana y cuáles una culpabilidad
malsana?

OBJETIVO: Conocer los sistemas de leyes que hay en la Biblia y que han influido mucho
en nuestras vidas.

VER:

Ahora conoceremos otro sistema de leyes que está en la Biblia y que fue muy importante
para mantener la igualdad entre las personas y evitar que hubiera pobres en el pueblo.

Lee y comenta en grupo:

EL SISTEMA DE LA DEUDA

El otro tipo de violencia que afecta a cualquier sociedad, y por lo tanto también a la
sociedad de Israel, es la violencia de la agresión, cuyo caso típico es el “asesinato”. Muerte
en un caso, asesinato en otro, son las dos caras de una misma violencia, o dos violencias
fundamentales de una sociedad humana. Las prohibiciones que se encuentran comprendidas
en el Decálogo, en los llamados Diez Mandamientos, en la Biblia están todas ligadas al
impedimento de la violencia de la agresión. Y así como el sistema de la mancha prohíbe la
mancha para que se afirme la pureza, también aquí se prohíbe la deuda (el pecado), para
que se afirme el “don”-

Así, por ejem. en torno a la mesa se puede analizar una serie de preceptos legislativos
que implican que se dé a los pobres la décima parte de aquello que se recoge durante tres
años; que los pobres tengan derecho a recoger trigo o uvas o lo que sea de los campos de
los otros, pero solo en la medida de lo que puedan comer en el lugar, sin que puedan llevar
nada para casa. Existe de este modo un conjunto de reglas que lleva al israelita que trabaja
y que tiene una mesa abundante, a extenderla, a repartir con el que tiene necesidad. Así
como él está saciado debe ayudar a saciar a los que no lo están. A esta dimensión, don,
distribución de la saciedad, corresponde una restricción: la del robo: no robarás. O sea, no
tomarás de los demás “aquello de lo que tienen necesidad para vivir”, aquello que
constituye su vida (ya que los pobres pueden tomar lo que sobra a los afortunados, como
43

hemos visto). No se trata por lo tanto de defender la propiedad de los ricos, sino al
contrario, de defender la vida de los pobres.

En torno a la “casa”, al parentesco, encontramos el don de las mujeres, reverso de la


medalla del impedimento del incesto, como ha demostrado Levi-Strauss. Si se prohíbe el
incesto es igualmente porque el padre (el hermano) debe dar sus hijas (hermanas) como
mujeres a otros hombres, fuera de su “casa”.

A este don de las mujeres corresponde el impedimento del “adulterio”: la mujer, dada al
marido en posesión, el adulterio se convierte de este modo en un robo. Igualmente la
procreación se busca como una bendición fundamental en el israelita, que quiere tener
muchos hijos, en el sentido de que su “casa” pueda siempre prolongarse y que su nombre
perdure de generación en generación. En sentido contrario a este “don” de la vida en la
procreación y en la prolongación del nombre de la “casa”, actúan dos impedimentos: el del
“asesinato” (procrear es dar vida, asesinar es quitarla) y el de la “difamación” (semejante a
los sentimientos clásicos “del honor familiar”, proteger la fama de la casa).

Esta preocupación por el “nombre de la casa” es extremadamente importante por la


razón de que no existe ninguna idea de supervivencia en el cielo, de inmortalidad, de
resurrección de los cuerpos, creencias que son para nosotros más o menos familiares, pero
que están totalmente ausentes en el antiguo Israel; la única “inmortalidad” posible para
ellos, si así se puede decir, es la de la supervivencia de su nombre en su descendencia. De
ahí –y en relación igualmente con cuestiones de herencia- la ley del levirato que presenta
Marcos (Cap. 12) como argumento contra la resurrección (el hermano debe casarse con la
viuda del hermano más viejo, si éste no deja hijos, para dar un hijo al difunto).

Otro ejemplo de la “deuda” en torno a la “casa” es el precepto de “abandonar” al padre y


a la madre y unirse a una mujer para formar una sola carne, lo cual expresa la ruptura que
todo hombre establece con la “casa” de su padre de cara a fundar su propia “casa”. A este
precepto corresponde el de honrar al padre y a la madre: que ya son viejos; cuando no
puedan subsistir por sí mismos, deberán ser sustentados por los hijos que un día los
abandonaron. Al abandonar corresponde el honrar. Nótese el anacronismo (y el
oportunismo ideológico) del catecismo de nuestra infancia donde este precepto se convirtió
en un precepto para niños, de obediencia a los padres. En un precepto de conformismo
social. En Israel se trataba de dar solución al problema fundamental de la supervivencia de
los ancianos, en un sistema donde el consumo, (la propiedad) está ligado estructuralmente
al trabajo; conocemos muy bien cómo ésta cuestión es crucial y cómo los ancianos están
abandonados en el sistema capitalista.

Todo el conjunto de las “casas” de Israel forma una sola “casa”, la “casa de Israel”, que
también vive bajo una ley, en este momento la de la endogamia, que excluye el casarse con
los paganos, con los extranjeros, de cara a que la “casa de Israel” crezca y se vuelva grande
y pura de contaminaciones de sangre impura de otros pueblos.

Por fin en torno al “Templo”, el sistema de la deuda (además de preservar el tiempo del
sábado y de la fiesta como tiempo “dado” a Yahvé) caracteriza al culto como “don”, como
gasto gratuito, ofrecido a Dios (las víctimas de los sacrificios, la décima (el diezmo), etc.).
44

¿Por qué? Se trata de una sociedad que ha sido nómada, patoril, que se sedentariza y vive
por lo tanto de la fecundidad de los rebaños y de la tierra, de la agricultura. Ahora bien en
un país muy caliente y en parte desértico, la lluvia es un elemento decisivo desde el punto
de vista económico, es lo que fecunda la creación y los campos; pero la lluvia viene de lo
alto, del cielo, y, por eso se considera que Dios está en los “cielos” y da la lluvia (igual que
el sol) para fecundar la “tierra”. Esta pareja cielo-tierra, constituyen el lugar de Dios y el
lugar de los hombres.
Porque es Dios quien “da” la lluvia y fecunda los campos y los ganados, también el
hombre israelita debe “dar” lo que tiene; del mismo modo que Dios lo hacía, él debe saciar
a su prójimo. O sea, el sistema del don-deuda se entiende como regulador de la sociedad
israelita de tal manera que el que recibe como don la abundancia en su mesa y en su casa
debe dar, compartir la mesa y la casa con el que está privado de abundancia. Recibe por un
lado y da por otro, como condición básica de la concepción de la vida en la ideología de
Israel.

PENSAR

Lee con atención las siguientes citas bíblicas:

Deuteronomio 15, 1-15 Mateo 25, 31-40

Pensar un rato en silencio las siguientes preguntas:


- De estas leyes antiguas de don-deuda, ¿qué rastros encontramos todavía en
nuestra vida?
- ¿Cuál es la actitud de Jesús?
- De estos dos sistemas de leyes: pureza-impureza y don-deuda, Jesús ¿cuál nos
invita a tener en cuenta?
- ¿Qué culpas nos han dejado estos sistemas de leyes?
- ¿Cuáles son sanas y cuáles malsanas?

ACTUAR

Durante la semana reflexionar:


- ¿Cómo nos sentimos cuando tenemos en abundancia?
- ¿Qué actitud tenemos cuando vemos a alguien que no tiene?
45

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 18: LEYES QUE HAN INFLUIDO, QUE FUNDAMENTAN, EL SENTIDO


DE CULPA (SANO Y MALSANO).

NEXO: ¿Qué sentimientos surgen en nosotras cuando tenemos en abundancia?


¿Qué actitudes descubrimos en nosotras cuando vemos a alguien que no tiene?

OBJETIVO: Conocer los sistemas de leyes que hay en la Biblia y que han influido mucho
en nuestras vidas.

VER
Ya hemos visto los dos sistemas de leyes en el Antiguo Testamento y ahora vamos a ver
las consecuencias que trae el cumplir o no estas leyes:

Lee y comenta en grupo:

BENDICION Y MALDICION

Esta concepción obedece a otra oposición, la de bendición-maldición. La vida es la


“bendición”, es la multiplicación, la fecundidad, la saciedad, el tener muchos hijos, un
nombre ilustre y honrado, la vida es en cierto modo, la justicia material y por eso debe ser
don, reparto, multiplicación, amar al vecino y al prójimo como a sí mismo, al indigente, al
huérfano, a la viuda, al levita, a aquel que no tiene medios de trabajo, por cualquier motivo.
La vida es también, simultáneamente, la pureza de los alimentos, de las “casas”, de los
cuerpos.

La doble violencia de la muerte y de la agresión, ataca a esta bendición constantemente:


la enfermedad, la muerte y el sexo (la pasión, como suele decirse), por un lado; el robo, el
asesinato, el adulterio, la difamación, por el otro: todo esto es la “maldición”.

En la medida que la maldición cae sobre cierta persona en su mesa o en su familia, sobre
cierta región o sobre su santuario, la maldición aparece como contagiosa y puede, igual que
la lepra, ganar a unos y a otros, esparciéndose por el país, entonces se hace necesario
invocar la bendición mediante los sacrificios del culto mediante la oración. Esta ida y
vuelta constante entre bendición y maldición está presente en toda la historia de Israel, es
ella la que abre el lugar para que los profetas clamen que si Israel está sujeto a la maldición,
es porque no obedece las leyes del sistema de la deuda que le fueron dadas por Yahvé a
través de Moisés.
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La lógica de este sistema simbólico-ideológico es pues la siguiente: cuanto más


obedezcan la ley los israelitas erradicando la mancha y la deuda, tanto más serán felices,
saciados, fecundos, ricos; cuanto más infrinjan los impedimentos, tanto más serán malditos
y tendrán la muerte, vivirán en la desolación, en la pobreza, en la enfermedad. Las
relaciones con los paganos derivan de esta concepción: no deben ser contaminados por
ellos y deben manifestar, en la abundancia material de su vida, la sabiduría de sus leyes; los
paganos reconocerán entonces que el Dios de Israel es más fuerte que sus dioses y se unirán
a Israel que se convertirá en centro del mundo.

PENSAR:

Leer: Juan 9
Preguntas:
- ¿Cuál era la causa de la ceguera según los judíos y los fariseos?
- ¿Cuáles pensamos que son las causas de nuestras desgracias y de nuestras
enfermedades, de la pobreza?
- ¿De qué nos sentimos culpables?
- ¿Cuál es la actitud de Jesús ante la ley?

EJERCICIO:

Empieza por respirar profundo y relajarte.


Imagina que te encuentras con Jesús y le platicas todas tus culpas. ¿Cómo te ve? ¿Qué te
dice? ¿Qué hace por ti?... Disfruta este momento de encuentro y los sentimientos que
surgen en ti, luego despídete y vuelve al salón.

- ¿Qué sentimientos deja en ti este encuentro?

ACTUAR
Durante la semana:
- Trata de descubrir en qué momentos la gente habla de maldición o bendición en tu
familia, con la gente con la que tratas.
47

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 19: ¿DIOS ES TIRANO Y CASTIGADOR?

NEXO: Compartir en qué momentos se habla de bendición o maldición en tu familia o con


la gente que tratas.

OBJETIVO: Aclarar por qué los sentimientos de culpa que nos tiranizan generan en
nosotros la imagen de un Dios tirano y castigador.

VER:
Lee la historia de:
El buen tío Jorge
“A veces crecemos con una imagen de Dios que se parece al buen tío Jorge, como lo
describe Gerard Hughes:
Dios era un pariente de la familia, muy admirado por mamá y papá, que lo describían
como un ser muy amoroso, gran amigo de la familia, muy poderoso e interesado en todos
nosotros. Con el tiempo nos llevaron a visitar al “buen tío Jorge”. Vivía en una mansión
formidable, tenía barba, era rudo y amenazante. No podíamos compartir la admiración que
profesaban nuestros padres a esta joya de la familia. Al final de la visita, el tío Jorge se
dirigió a nosotros: “Ahora escuchen, queridos -empezó con un aspecto severo-, deseo
verlos aquí una vez por semana, y si dejan de venir, permítanme mostrarles lo que les
sucederá.” Entonces nos guió al sótano de la mansión. Estaba oscuro, se volvía cada vez
más caliente a medida que bajamos, y empezamos a escuchar gritos sobrenaturales,
aterradores. En el sótano había puertas de acero. El tío Jorge abrió una. “Ahora vean en el
interior, queridos”, dijo. Vimos una imagen de pesadilla, un grupo de hornos llameantes
con pequeños demonios en espera, que lanzaban llamas a hombres, mujeres y niños que no
visitaron al tío Jorge y que no actuaron de una manera que él aprobara. “Y si no me visitan,
queridos, es ahí a donde irán con toda seguridad, dijo el tío Jorge, después, nos llevó
escalera arriba con mamá y papá. Cuando fuimos a casa, tomados fuertemente de una mano
de papá y de la otra de mamá, ella se inclinó hacia nosotros y dijo: “Y ahora, ¿no aman al
tío Jorge con todo su corazón, su alma, mente y fuerza?” y nosotros, aborreciendo al
monstruo, dijimos: “Sí, lo amo”, porque decir cualquier otra cosa sería unirnos a la fila que
esperaba para entrar al horno. A una tierna edad se ha instalado la esquizofrenia (tener dos
personalidades diferentes, dos formas de actuar muy diferentes) religiosa y no dejamos de
repetir al tío Jorge cuánto le amamos y cuán bueno es y que sólo deseamos hacer aquello
que le complazca. Obedecemos lo que se nos dice que desea y no nos atrevemos a admitir,
ni siquiera a nosotros mismos, que lo aborrecemos.”
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- Comenta en el grupo:
a. ¿Qué cosas de nuestra vida cotidiana nos recuerdan esta historia?
b. Recuerda alguna experiencia que viviste y que te ha dejado la imagen de
un Dios tirano y castigador.
c. También tú haces o dices cosas que hacen sentir culpables a los demás,
merecedores del regaño de Dios castigador. ¿Puedes recordar algunas de
esas cosas?

PENSAR:
Leer: Lucas 15, 11-32
¿Cómo es el Dios que nos muestra Jesús?

Leer el siguiente texto:


El castigo nunca sana,
sólo el amor puede sanar.
“Cuando hablamos de la medida en que nuestra recuperación depende de conocer al Dios
misericordioso y amoroso, la pregunta que se nos hace con mayor frecuencia es ésta: “Si
Dios es tan misericordioso y amoroso, ¿entonces por qué hay que ser bueno?”
Yo comprendo esta pregunta porque hice muchas cosas buenas por temor a un Dios
vengativo y castigador. Por ejemplo, leí en Mateo 25, acerca de las ovejas y las cabras.
Interpreté este pasaje literalmente y pensé que puesto que las ovejas van al paraíso y las
cabras al infierno, quería asegurarme de ser una oveja. De manera que, por miedo y como
buena oveja, hice muchas cosas buenas, como visitar a los enfermos y alimentar a los
hambrientos. Pero cuando cambió mi imagen de Dios, hice más cosas buenas y las hice
con más amor. Realizamos las acciones más amorosas por los que amamos más, no por los
que tememos más.
Podemos asustar a las personas para que cambien su conducta por medio del temor al
infierno o el miedo a perder el amor. De hecho, en ocasiones, el temor puede haber sido
utilizado para una emergencia. Por ejemplo, una familia puede decir al padre alcohólico
que a menos de que cambie, se irán para protegerse de su conducta. Al recurrir a su temor
de no pertenencia, esta familia puede lograr que el alcohólico deje de beber. Pero a menos
de que el temor del alcohólico a la larga sea remplazado por una profunda sensación de
amor y pertenencia, sustituirá la bebida por otras adicciones. Por medio del temor podemos
cambiar temporalmente la conducta de una persona, pero sólo el amor y la pertenencia
pueden cambiar definitivamente a esa persona.
Yo (Teresa) crecía en la tradición judía, en la que no se nos enseñaba “el miedo al
infierno”. Nunca se les hubiera ocurrido a los judíos de mi comunidad asustar a las
personas por no ser buenas. Se nos enseñó que las personas, aunque limitadas e
imperfectas, eran naturalmente buenas. Si hacía algo que no era bueno, era sólo porque
estaban lastimadas y asustadas. Sabíamos que esas personas asustadas necesitan algo que
no fuera precisamente más temor, sino más amor y atención de todos nosotros. La conducta
no amorosa es negativa. Lo que la sana permanentemente es el amor. Como dijo Hill W.:
“El castigo nunca sana, sólo el amor puede sanar.”

Comenta la siguiente pregunta:


1.¿Has pensado alguna vez que las personas que hacen algo malo es porque están
lastimadas o asustadas?
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ACTUAR:

Durante la semana date cuenta cuando has hecho algo positivo por tu familia o
vecinos, ¿lo has hecho por amor o por temor?

Date cuenta a quienes amas y a quien o a qué le tienes miedo.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 20: NECESITAMOS PERDONAR Y SER PERDONADOS.

NEXO: Compartir si nos dimos cuenta a quienes amamos o en qué momentos


actuamos por temor.

OBJETIVO: Reconocer que somos personas en proceso, con aspectos positivos y


aspectos negativos, que necesitamos perdonar y ser perdonados.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:


Para mantener la autoestima positiva es necesario actuar de acuerdo a los valores y
principios que hemos hecho nuestros, por el contrario cuando actuamos en contra de esos
principios y valores nos sentimos culpables y para recobrar nuestra autoestima y salir de la
culpa necesitamos perdonarnos a nosotros mismos y reparar el daño en cuanto sea posible.
Cuenta Branden el caso de Gerardo, que se sentía profundamente culpable por haber
abandonado, hacía bastante tiempo a su mujer y a su hijo de dos años; desde entonces, se
había divorciado y se había vuelto a casar.
Ahora, al cabo de quince años, se preguntaba angustiado: “¿Cómo puedo perdonarme a
mí mismo por el daño que les causé, sobre todo a mi hijo? ¿Cómo rectificar lo que hice?”
En primer lugar, Gerardo aprendió, poco a poco, a perdonarse a sí mismo, teniendo en
cuenta sus circunstancias cuando los abandonó; y, ya más sereno, decidió buscar a su ex
mujer y a su hijo, comprendiendo que ellos tenían derecho a sentirse agraviados, y
dispuesto a hacer lo que pudiera para desagraviarlos. Los encontró, aceptó serenamente sus
comprensibles ofensas y quejas y, aunque no pudo hacer mucho con su ex esposa, sí pudo
establecer con su hijo una relación satisfactoria para ambos, después, -por supuesto- de un
largo y difícil período de lágrimas, sospechas y manifestaciones de reprobación por parte
del hijo. Gerardo hizo lo que honradamente pudo por reparar el daño que había cometido en
un momento de arrebato juvenil, y así restaurar su integridad personal y reforzar su
autoestima.
Otro ejemplo es una escena de la película Gandhi, donde un hindú se dirige al Mahatma
para confesarle que se siente como si estuviera en el infierno, pues en un arrebato de furia
incontrolable había matado a un niño musulmán, y lo había hecho porque los musulmanes
habían matado a su propio hijo. Gandhi le sugiere el siguiente modo de salir de su
particular infierno de culpabilidad: buscar a un niño musulmán cuyos padres hubieran sido
asesinados, acogerlo como suyo propio y educarlo como musulmán; acción auténticamente
50

compensatoria, aunque no fácil, que le restituiría su sentido de integridad personal y, en


consecuencia, su autoestima.

PENSAR:
Leer: Mateo 18, 21-22 y Lucas 17, 3-4
- ¿Cuántas veces te perdonas tus culpas?

EJERCICIO:
Este ejercicio de REFLEXION, VISUALIZACION Y ACCION puede ayudar a superar
posibles sentimientos de culpabilidad y a reforzar la autoestima.
“En un ambiente, en una postura y en un momento que faciliten la serenidad mental y
corporal:

REFLEXIONA
Recuerda una acción propia que todavía suscita en ti sentimientos de culpabilidad
que desearías eliminar o, por lo menos aliviar. Remóntate al momento en que tomaste la
decisión de hacer lo que hiciste.
Intenta reconstruir mentalmente lo que pensabas y sentías justo antes de decidir. Si
tenías idea del dolor que iba a causar tu decisión, ¿cómo superaste el dolor?... Considera
también la fuerza de la necesidad que sentías y cómo influyó en tu decisión. Pregúntate: si
pudieras volver a aquel momento, a aquella situación, con las mismas necesidades,
información, etc. que entonces tenías, ¿obrarías hoy de manera diferente?... Compréndete a
ti mismo(a), ¿a qué se debió que actuaste como actuaste?... ¿Qué aprendes de tu error?
Habiendo aclarado la dinámica de tu decisión, habiéndote responsabilizado y
habiendo asumido las consecuencias dolorosas de tu acción y teniendo en cuenta, si es el
caso, la inevitabilidad de alguna acciones desacertadas, haz un esfuerzo sereno y deliberado
de perdonarte a ti misma con la magnanimidad con que te perdonaría una buena amiga, o
con la que tú la perdonarías en tales circunstancias.
VISUALIZA:
Relájate… y visualiza con todo detalle el lugar donde ocurrió el episodio
culpabilizante, a las personas que intervinieron y a ti misma (tu rostro, tu expresión, lo que
sabías de la situación, lo que hiciste, lo que dijiste…) antes del episodio en cuestión.
Mientras respiras pausada y acompasadamente, repite, en sincronía con tu
respiración, una breve frase, cuidadosamente escogida por ti misma… que, reconociendo tu
responsabilidad, alivie tu culpabilidad, como por ejemplo: “Fulano(a) (tu propio nombre),
te perdono de todo corazón”; “Soy nada más y nada menos que un ser humano limitado”;
“Puedo aprender de mis errores”; “Soy una persona buena que ha cometido una acción
mala”; “Me perdono por no ser perfecta”… u otra frase que te parezca más convincente.
ACTUA
Compórtate, aunque al principio te cueste, como una persona que, habiéndose
perdonado de corazón, volviendo a confiar en sí misma, se reconoce digna del respeto
propio y ajeno y merecedora de disfrutar los gozos y las alegrías que la vida le ofrece. Y,
para comenzar, concédete un premio, haz algo que especialmente te satisfaga, que te
entretenga, que te encante, que te guste a ti –y no disguste a otros, ya se entiende-,
precisamente por ser quien eres, no por el desacierto que cometiste”
51

Comparte las siguientes preguntas:


1. ¿Qué consecuencias tiene el sentirnos culpables?
2. ¿Cuáles son los sentimientos de culpa más comunes entre hombres y cuáles son
más comunes entre mujeres?

ACTUAR:
Durante la semana trata de captar cuáles son las culpas que no has podido superar o
perdonarte.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 21: EL CAMINO DEL PERDON

NEXO: ¿Pudiste darte cuenta de qué culpas no has podido superar o perdonarte?

OBJETIVO: Conocer los pasos que necesitamos dar para regalarnos a nosotros mismos el
perdón o regalárselo a otros.

VER:

El perdón es rehacer una relación que por algún motivo se rompió o dañó, ya sea por el
error de alguna de las dos partes o por las dos partes. El perdón, también, es recobrar la
confianza en mí mismo y en la persona a la que ofendí o me ofendió.
Perdonar es volver a confiar.
El perdón es algo que yo doy, es un regalo que consiste en restablecer la confianza.
El fruto del perdón es restablecer, rehacer el vínculo con la otra persona a la que ofendí
o me ofendió. También es liberarme del resentimiento, es volver a encontrar la paz, es
liberarme de mis amarguras, resentimientos, odios.
El perdón es, a fin de cuentas, una manera de manifestar el amor a mí mismo, a los
demás, a Dios.
No se puede llegar al perdón si no es dentro del ambiente del amor a mí mismo, a los
demás, a Dios.
La primera condición para empezar el camino del perdón es tener la experiencia de
amar. El perdón solo se da como una expresión, como un regalo del amor.
Otra condición es que termine la agresión (No puedo empezar a perdonar si me estás
golpeando).
Otra condición es tener deseo de liberarme de mis resentimientos, odios, amargura,
querer vivir mi vida con libertad.
Si quiero perdonar a otras personas necesito otra condición: perdonarme a mí mismo,
cuando alguien nos ofende o daña solemos echarnos alguna culpa (esto me pasa por buena
gente, por amar tanto, por tonto, por ingenuo…).

PENSAR:

Los pasos para perdonarme primero a mí mismo:


52

1. Darme cuenta que Dios me perdona desde antes, que el amor de Dios hacia mí es
incondicional (Lc. 15, 11-32 El hijo pródigo). Lee y ponte en el lugar de un hijo o
del otro y trata de sentir el amor del Padre.
2. Examinar de qué soy realmente culpable, ya que a veces o nos echamos culpas que
no son nuestras o agrandamos nuestras culpas, nuestros errores, o inventamos
culpas que no son nuestras (nos culpamos hasta del color de la piel que tenemos). Se
trata de tomar en nuestras manos nuestra culpa real, con su verdadero tamaño, ni
más grande, ni más chica de lo que es. Puede ser que al llegar a este paso te des
cuenta de que no hay culpa y que no tienes nada de qué perdonarte.
3. Una vez que ya reconozco cuál es mi culpa se trata de reconocer mi error, aceptar
mi error, responsabilizarme de mi error, quiere decir que si causé algún daño físico
necesito curar a la persona que dañé, si causé algún daño emocional necesito pedir
disculpas, necesito hacerme cargo de los daños que causé.
4. Es muy importante que comprendamos a qué se debió que cometimos ese error,
necesitamos comprendernos a nosotros mismos, darnos cuenta qué pensábamos, qué
sentíamos, qué necesidades experimentamos, a qué se debió que actuamos como
actuamos.
5. Ahora se trata de aprender del error, sacarle experiencia al error que cometimos, si
le sacamos algún aprendizaje o experiencia a nuestro error, podremos dar el paso al
perdón. (Por ejemplo: sé que siempre que tomo me da por golpear, si no quiero
golpear no tomo. Sé que si me junto con fulanita vamos a hacer chismes, entonces
aprendo que cuando hable con ella invite a otra amiga para no hacer chismes. Me
sentí culpable de embarazarme y entonces aprendo que no basta usar un solo
método, es necesario combinar dos o tres métodos).
6. Si ya comprendí a qué se debió mi error, si ya le saqué experiencia, lo que me falta
es decidirme a perdonarme, necesito volver a descubrir que mi error no borró mi
dignidad, reconocer que mi error no me quitó mis capacidades, mi valor. Se trata de
distinguir que soy una persona buena que a veces comete errores. Es el momento de
darme el perdón, de volver a confiar en mí, de reconocer mi dignidad, mis
capacidades y mi valor. Dejar el error ya en la historia.

El perdón es el camino para borrar la culpa.


Una vez que me he perdonado a mí mismo, es importante ver si tengo algo que perdonar
a los demás o a alguien que me ofendió. El perdonarme a mí mismo me prepara para
perdonar a quien me haya ofendido. Para lograrlo necesito dar los mismos pasos que di para
perdonarme a mí mismo.
Si para perdonar a alguien siento que el rencor es tan grande que ni siquiera deseo
perdonar, que me hace rebelarme, entonces me puede ayudar caer en la cuenta que me he
vuelto esclavo de esa persona, porque el odio, el rencor, actúan como cadenas que nos atan
a la persona que nos causó algún daño o nos hirió de alguna manera.
Cuando cometí un error o alguien me ofendió, las cosas ya no van a ser igual, pero si
emprendo el camino del perdón, las cosas pueden ser mejores porque el perdón nos ayuda a
crecer y a madurar como personas.

ACTUAR:
53

En un momento de silencio nos relajamos, tratamos de entrar al fondo de nuestro


corazón y vemos si hay alguna culpa, resentimiento, odio o amargura hacia otra persona, si
descubro algo de esto, trato de empezar a dar los pasos para perdonarme a mí y perdonar a
la otra persona.
Puedes comprobar que el perdón se ha dado cuando hay confianza en ti, cuando vuelves
a encontrar la paz, sientes de nuevo la alegría de vivir, cuando has vuelto a confiar y se ha
restablecido la relación, el vínculo con la persona que te ofendió o a la que ofendiste.
Durante la semana pon atención a algún sentimiento de culpa, o si descubres que no has
perdonado a alguien, trata de seguir los pasos y perdonar.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 22: PODEMOS CAMBIAR NUESTRA IMAGEN DE DIOS

NEXO: Compartir cómo nos fue en nuestro esfuerzo por superar el sentimiento de
culpabilidad.

OBJETIVO: Reflexionar sobre la necesidad y la posibilidad de cambiar nuestra imagen de


Dios.

VER:
Lee y comenta la siguiente historia:

Todos somos buenas cabras

“Hace algunos años, presentamos algunas de las ideas de este libro a un grupo de
monjas católicas romanas que ya eran ancianas y estaban retiradas. Una de las hermanas
levantó la mano y dijo: “¿Pero qué hay acerca de la historia de las ovejas y las cabras? En
ella se dice que las ovejas van al paraíso y las cabras al infierno.”

Dennis contestó preguntando a todo el grupo: “¿Cuántas de ustedes, por lo menos una
vez en su vida, hicieron lo que Jesús pide al principio de ese pasaje y alimentaron a una
persona hambrienta, vistieron al desnudo, o visitaron al que está en la cárcel?” Todas las
monjas levantaron la mano. Dennis dijo: “Es maravilloso. Todas son ovejas”. Después
preguntó: “¿Cuántas de ustedes, por lo menos una vez en su vida, ignoraron a una persona
hambrienta, no vistieron a una persona desnuda o no visitaron a alguien en la cárcel?”.
Lentamente, todas las monjas levantaron la mano. Dennis dijo: “Qué pena, todas son
cabras”.

Las monjas se veían preocupadas y perplejas. Entonces, súbitamente, se levantó la mano


de una monja muy anciana. Dijo abruptamente: “Ya entendí. Todas somos buenas cabras”.

Esa monja lo había comprendido. Comprendió que el lenguaje acerca del paraíso y el
infierno es un lenguaje simbólico. El paraíso y el infierno no son lugares geográficos
específicos. Son símbolos de realidades internas, de estados del ser. Todos los que nos
hemos sentido angustiados, perturbados, no amados, apachurrados por la vergüenza o
impotentemente atrapados en un vicio, sabemos lo que es estar en el infierno. Y todos los
54

que hemos sido acogidos en casa, que hemos visto nuestra bondad reflejada en los ojos
aprobadores de otras personas, o que hemos sido amados durante nuestra recuperación,
sabemos lo que es estar en el paraíso. Todos tenemos en nosotros trigo y cizaña, ovejas y
cabras. El reino de Dios está en nosotros, y todos somos buenas cabras”.

Ahora lee y comenta el siguiente texto:

La lectura “al pie de la letra” de los pasajes acerca del castigo vengativo
nos puede volver locos.

“Cuando comprendí más claramente el peligro de leer literalmente los pasajes de castigo
vengativo en la Biblia fue cuando me llamaron a un hospital para enfermos mentales para
ver a mi amigo Juan. Los guardias me escoltaron a su habitación. Las manos de Juan
estaban encadenadas a su cama y tenía una venda sobre el lado derecho de su cara. Aquella
mañana había intentado sacarse el ojo derecho. Cuando le pregunté por qué, me mencionó a
Mateo 5, 29 “Por tanto, si tu ojo derecho te fue ocasión de pecar, sácalo, y échalo de ti; que
mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no todo tu cuerpo sea echado al
infierno”.

Todos sabían que Juan había actuado como un loco por tomar tan literalmente la primera
parte de ese pasaje. “Si tu ojo derecho te fuere ocasión de pecar, arráncalo y échalo.” Pero
me daba cuenta de que Juan no estaba más loco por tomar la primera parte de ese pasaje
literalmente que yo por tomar de la misma manera la segunda parte creyendo que Dios
vengativamente me lanzaría al infierno.

Juan no estaba más loco que yo cuando siendo adolescente caminaba por una estación
de gasolina y vi un calendario con la fotografía de una mujer desnuda. Pensé: “Ahora que
cometí un pecado mortal, si después de salir de aquí tengo un accidente de coche y muero,
iré directamente al infierno.” Y Juan no estaba más loco que muchos padres que he
escuchado decir a sus hijos: “Más vale que te comportes porque si no Dios te castigará”.

PENSAR:
Lee y comenta el siguiente texto:

Dios es un Padre; más que eso, Dios es una Madre (Juan Pablo I)

“Algunas veces yo (Dennis) me he resistido a cambiar la imagen que tengo de Dios


como un maltratador de niños por la de un amante de los niños. Al principio pensé que me
resistiría a cambiar mi manera de entender a Dios. Pero descubrí que todos somos
engendrados por un hombre y una mujer; todos tenemos aspectos del hombre y aspectos de
la mujer. En los hombres predomina lo masculino, pero hay aspectos dentro que son
femeninos. En la mujer predomina lo femenino pero dentro hay también aspectos
masculinos.

Para volverme una persona más equilibrada, necesitaba desarrollar mi lado femenino, y
para desarrollarlo era necesario conocer a Dios como Madre. Todo el lenguaje utilizado
para Dios es un ejemplo que nos dice más; Dios no es literalmente un padre. Pero si Dios es
55

como un padre, entonces Dios es también como una madre. Hombre y mujer, madres y
padres amorosos reflejan para nosotros de la misma manera la imagen de Dios (Gn1, 27).
¿Por qué es esto tan importante?.

Así como llegamos a ser como nuestros padres humanos, también nos volvemos como el
Dios al que adoramos. Si sólo fuimos criados por un padre humano y nunca tuvimos una
madre, es probable que nuestro lado femenino este poco desarrollado. De la misma manera,
si sólo conocemos a Dios Padre y no a Dios Madre, es probable que nuestro lado femenino
esté poco desarrollado y que nuestra vida emocional y espiritual tenga un arraigo
masculino, como la mía.

Pero estoy cambiando porque personas como Carmen e Hilda me introdujeron al lado
femenino de Dios. Al abrazar a su hijo no arrepentido, Hilda personificó para mí a lo que
Juan Pablo II hacía referencia con rahamim, o la dulce compasión que viene del lado
materno de Dios. La raíz de rahamim es el nombre hebreo de rehem, que significa ‘vientre’,
‘útero’. Este amor del vientre materno de Dios se expresa en Isaías 49, 15 “¿Se olvidará la
mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque
olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”. Este amor femenino es energía de sus entrañas. No
filtrada por la cabeza, no tiene nada que ver con la decisión o el mérito. Como en el caso de
Hilda, proviene de una necesidad interior; una verdadera madre “no puede evitar amar al
hijo malcriado”. En otras palabras, así como Dios es más padre que cualquier padre, Dios
es también más madre que cualquier madre.

Cuando Hilda descubrió que el movimiento más profundo de su corazón, su “amor de


vientre” por su hijo, era una expresión del amor de Dios, y que su deseo de abrazar a su hijo
era deseo de Dios. Me introduje al lado femenino de Dios y me enseñó a percibir a Dios de
una manera femenina. Mi énfasis masculino en el espacio externo había afectado mi
manera de percibir a Dios. Había conocido sobre todo al Dios trascendente, que se
encontraba “allá afuera”. Mi Dios era infinitamente poderoso e iba más allá de todo y de
todos, el “rey” y el “Señor” de los himnos cristianos que crecí cantando. Este Dios estaba
siempre frente a mí, llamándome para que cambiara y creciera. En contraste, la conexión de
Hilda con su espacio interno me reveló a un Dios que vive dentro de los más profundos
movimientos de mi corazón. Este Dios me ama exactamente como soy, sin necesidad de
arreglar o cambiar.

Cuando no tengo ambos lados de Dios, fácilmente me quedo fijo en una manera de ser
masculina. Un síntoma de esta fijación sería pensar que Dios ciertamente enviaría al hijo de
Hilda al infierno. Este pensamiento atribuye a Dios mi excesivo énfasis masculino del
domino, el control y la competencia, en las que claramente hay ganadores y perdedores.

Mientras tengamos un Dios completamente masculino, lo que me sucedió a mí le


sucederá también a nuestra cultura y a nuestra Iglesia. También sus valores serán los de
dominación y competencia, en los que devaluamos a la mujer, no desarrollamos nuestro
lado femenino, y no confiamos ni apreciamos la vida interna en nosotros mismos y en los
demás. Y mientras creamos en una cultura que nos dice que es bueno dominar y controlar,
reforzaremos nuestra imagen de Dios exclusivamente masculino.”
56

ACTUAR:
Reflexionar Isaías 49, 13-15
1. En un ratito de silencio trata de descubrir ese amor de Dios en tu corazón.
2. Pon una sonrisa en tu cara que corresponda a ese amor.
3. Sonríe a una persona que te ama y permítele que a su vez te sonría.

“Acoger la sonrisa de alguien que nos ama es muy simple y puede ser una de las cosas
más curativas de nuestra vida. La sonrisa de un amigo puede sanarnos si sabemos que Dios
nos ama, por lo menos tanto como la personas que más nos ama”.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 23: EL SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD EN LA EDAD ESCOLAR

NEXO: Recordar las etapas de la vida en las que hemos profundizado e introducir la edad
escolar:
Vimos:
- La etapa de la confianza – desconfianza
- La etapa de la autonomía – vergüenza
- La etapa de la iniciativa – culpa

OBJETIVO: Recordar que en la edad escolar se desarrolla el sentimiento de inferioridad o


el de ser capaces de hacer las cosas bien.

VER:

En un clima de silencio y recogimiento, recuerda cuando tenías entre seis y doce años e
ibas a la escuela. Imagínate entrando en ella, recuerda sus espacios, sus olores, sus
colores… Entra en tu salón de clases y siéntate en tu viejo mesa-banco. ¿Te acuerdas cuál
es? ¿Quién se sentaba atrás y quién delante de ti? Recuerda a tu maestra o a tu profesor:
Mira a tu maestra y observa cómo se fija en ti para hacerte una pregunta. ¿Te sientes capaz
de responder o te sientes asustada, inferior? ¿Cómo contestas a su pregunta? ¿Cómo
reaccionan tus compañeras y compañeros? ¿Cómo reacciona la maestra? ¿Cómo te sientes
tú?

En grupo pequeño comparte diferentes experiencias que viviste en la edad escolar,


experiencias en las que te sentiste inferior a otras personas, o experiencias en las que
sentiste que sí eres capaz de hacer las cosas bien.

Lee el siguiente texto:

Edad escolar

“Erikson cree que durante la etapa de la industria (la edad escolar, de los 6 a los 12
años), los niños se enfocan principalmente a sentirse competentes al aprender y hacer bien
las cosas, o a sentirse inferiores si fracasan. En ésta, como en todas las etapas, nosotros
creemos que la verdadera tarea es descubrir una nueva manera de dar y recibir amor de los
57

demás. Así, la escuela no es sólo un lugar para adquirir competencia a través de los
conocimientos y destrezas, sino más bien la oportunidad de experimentar la intimidad del
aprendizaje compartido con los compañeros y los maestros.

En esta etapa, los maestros tienen un gran poder para hacernos sentir competentes o
inferiores. En un experimento llamado “La profecía que uno mismo cumple”, los
investigadores les dijeron a maestros de primaria: “Vamos a realizar pruebas a sus alumnos
para descubrir a los estudiantes que sobresaldrán, a los que florecerán este año”. Después
de realizadas las pruebas, le dieron a cada maestro una lista de los estudiantes que
sobresaldrían. Al final del año volvieron a realizar pruebas a los alumnos y encontraron que
en cada salón los cinco estudiantes que habían sido designados como sobresalientes habían
avanzado lo correspondiente a tres años en un solo año, y sus puntajes de coeficiencia
intelectual se habían elevado entre 12 y 36 puntos. Los maestros estaban extasiados y les
pidieron a los investigadores que regresaran cada año para identificar a los que
sobresaldrían. Los investigadores contestaron algo así como “en realidad ustedes no nos
necesitan. Nosotros simplemente tomamos cinco nombres al azar. Ustedes pensaron que
esos cinco serían sobresalientes, de modo que les brindaron una atención especial. Ustedes
tenían una expectativa más positiva cada vez que les hacían una pregunta, de modo que
ellos contestaron de forma que satisficiera sus expectativas. Cada uno de los alumnos es
moldeado de acuerdo con las expectativas de ustedes.”

Los estudiantes tienen también un gran poder para moldear las reacciones no sólo de sus
compañeros de clase, sino incluso de los maestros. Los alumnos de una clase de psicología
decidieron programar a su maestro. El grupo se puso de acuerdo para ignorar la enseñanza
del maestro hasta que éste caminara hasta la puerta. Cuando se acercó a la puerta, todas las
cabezas se levantaron atentas. El maestro pasó el resto del semestre dando clase desde la
puerta, sintiéndose competente al estar parado ahí en vez de sentirse inferior.”

Discute y comenta en grupo la lectura.

PENSAR:

Lee: Mc. 6, 1-6


- ¿Cómo respondió la gente ante la sabiduría de Jesús?
- ¿Qué tanto alentamos o despreciamos a los hijos e hijas?

Lc. 10, 17-20


- ¿En qué está el valor de ser capaces, según Jesús?

Comparte en grupo:
1. ¿Qué significa sentirse inferior a otras personas?
2. Cuando en un grupo hay hombres, ¿las mujeres nos sentimos inferiores, iguales o
superiores a ellos? ¿Por qué?

ACTUAR:
58

Durante la semana registra los momentos en los que te sientes inferior a otras personas y
los momentos en los que te sientes capaz de hacer las cosas bien.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 24: EL SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD

NEXO: Compartir los momentos en que nos sentimos inferiores a otras personas y aquellos
en que nos sentimos que sí somos capaces de hacer bien las cosas.

OBEJTIVO: Comprender cómo se alimenta y se refuerza el sentimiento de inferioridad en


las mujeres, más allá de la edad escolar.
VER:
Comparte en grupo pequeño cómo somos tratadas las mujeres en general: en la familia,
en la calle, en las clínicas de salud, en los lugares de trabajo, en los medios de
comunicación social, en la Iglesia.
(Tal vez conviene que en grupos de tres reflexionen cómo somos tratadas en uno de los
espacios mencionados)
Comparte con los otros grupos lo que reflexionaste en el tuyo.
Vamos preguntándonos ¿a qué se debe que sea así el trato?

Leer:
Los datos que recogemos sobre la realidad de las mujeres, aunque incompletos, buscan
expresar una de las formas en que se manifiesta la dominación de los hombres sobre las
mujeres y, en el caso que nos ocupa, a través de la manipulación de nuestro cuerpo y
nuestra sexualidad.
Antes de comenzar queremos recordar que las características físico-biológicas de
nuestro cuerpo, por ejemplo la fuerza física, la inteligencia…, se han utilizado para
justificar con ‘causas naturales’ el reparto del trabajo según el sexo y la desigualdad entre
los sexos. La comprensión tan limitada que los hombres y las sociedades tienen de nuestro
cuerpo femenino, ha hecho de él un instrumento que sirve para encubrir los mecanismos de
dominación patriarcal y para continuar en la historia una forma de relación en la que los
hombres someten a las mujeres, controlan sus conciencias y sus relaciones interpersonales,
y establecen el papel que debemos jugar en nuestra historia.
Esta forma de dominación patriarcal ha sido aprendida por nosotras como algo bueno y
conveniente, gracias a los medios que controlan nuestra manera de pensar, para justificar
nuestra manera de comportarnos y de actuar.
Las relaciones de dominación se viven de diferentes maneras, según el espacio en que se
desarrollan.
59

a. En la familia se reproducen las relaciones de dominación que hay en el


resto de la sociedad. La familia es el espacio donde vivimos y sufrimos
la primera dominación del hombre como padre y como esposo. Ahí se
nos enseña a vivir subordinadas a su voluntad y sometidas a su
autoridad.
El hogar, además, uno de los lugares privilegiados por algunos hombres
para humillar y doblegar a la mujer haciendo uso de su fuerza física,
practicando la violencia sexual; el hombre manifiesta así su poder y la
mujer soporta todo por la satisfacción de ser madre.
Sabemos que es difícil contabilizar las veces y las formas en que, en el
seno de la familia, el cuerpo de la mujer es maltratado y golpeado.
b. En la calle nuestros cuerpos son tratados como objetos de propiedad
pública. Pueden mirarse, manosearse y violarse impunemente. Nuestro
temor a ser humilladas y denigradas siempre está latente.
c. En los lugares de trabajo nuestro cuerpo es, con frecuencia, objeto de
ofensivos exámenes de gravidez y/o de hostigamiento sexual. Sabemos
que las mujeres más “jóvenes, bellas y fáciles”, aquellas que más se
acercan al modelo ideal impuesto por el mercado sexual, son quienes
más y mejores posibilidades tienen de ascender de puesto, de elevar su
sueldo y de asegurar un mejor futuro.
d. Los medios de comunicación social, en respuesta a intereses económicos
y políticos de los grupos en el poder, nos presentan continuamente el
mercado de belleza que ofrece cosméticos, tintes y jabones, cremas y
fragancias que hagan sentir a la mujer más valiosa, más mujer. Esa
misma belleza de la mujer nos la presentan para comprar cigarros,
cervezas, autos, etc.
e. En las instituciones del estado: escuelas, universidades, clínicas,
hospitales, y a través de los medios de comunicación masiva, se
reproducen cotidianamente los modelos socialmente aceptados de
relación entre hombres y mujeres y los mecanismos de control
ideológico que se necesitan para prolongar la dominación patriarcal y
para introyectar en nosotras los mitos, tabúes y tradiciones que nos
mantienen contentas con la situación actual. También presentan un modo
de relación hombre-mujer en el que el dominante es el hombre y nos
hacen sentirnos cómodamente contentas con esa situación.
f. En la Iglesia, los sacerdotes célibes se han autonombrado responsables
de normar y regular nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestra sexualidad sin
escuchar nuestra opinión y nuestra experiencia. Su visión masculina y
reducida ha llevado a muchos de nuestros pastores a cargar nuestros
cuerpos de culpa y de pecado, a deformar nuestra mentalidad tratándonos
como menores de edad, han creado en nosotras una conciencia
equivocada de nuestra sexualidad y han promovido una práctica de la
sexualidad muy limitada, temerosa y frustrante.
Comenta en grupo:
¿Hemos vivido nosotras, o sabemos de otras mujeres que han vivido alguna situación de
opresión en los diferentes espacios que analizamos?
60

PENSAR:
Leer: Lucas 7, 36-50
- ¿Cómo fue el trato de Jesús a la mujer?
Comparte en grupo:
1. ¿Por qué la opresión genera en las mujeres sentimientos de inferioridad?
2. ¿Sabemos por qué, en general, los hombres oprimen a las mujeres?

ACTUAR:
Durante la semana registra las situaciones de opresión que vives y las situaciones en que
te sientes tratada en condiciones de igualdad.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 25: EL SISTEMA PATRIARCAL Y LA INFERIORIDAD DE LAS


MUJERES

NEXO: Compartir las diversas experiencias de opresión y de igualdad que vivimos durante
la semana.

OBJETIVO: Comprender que la opresión de los hombres sobre las mujeres es fruto del
sistema patriarcal de relaciones que aprendemos desde antes de nacer.

VER:

Comenta en el grupo:
a. Normalmente, ¿quién es jefe de familia? ¿quién es jefe de estado? ¿quién es jefe del
comité de vecinos? ¿quién es jefe de la Iglesia?
b. ¿De qué sexo son? ¿Por qué?
c. ¿Podemos las mujeres ocupar esos puestos y prestar esos servicios? ¿Por qué?

Lee el siguiente texto:


El patriarcado

Todas las sociedades para poder existir, construyen complejos sistemas de relaciones
que norman el comportamiento social e individual. Así se fue construyendo el sistema
patriarcal, producto del desarrollo económico, político y social de los pueblos.

El patriarcado es un sistema social de relaciones humanas que se caracteriza por la


valoración del poder masculino. Elisabeth Schussler Fiorenza lo define como una estructura
política de dominación y subordinación de la mujer. Esto significa que todas las
instituciones de la sociedad, construidas por el mismo hombre, quedan bajo su dominio.

Los orígenes del patriarcado se pierden en la historia. Existen muchos estudios que
buscan encontrar el cuándo, el cómo y el por qué de esta construcción humana tan
generalizada. De esos estudios han surgido diferentes explicaciones que nos sugieren
posibles respuestas a estas preguntas, tan importantes para las personas que luchan por una
sociedad justa en todos los sentidos.
61

Sobre su origen sólo contamos, a la fecha, con explicaciones o acercamientos, con


teorías sobre su construcción pero, lo que sí está claro, es que el patriarcado es una creación
que surgió con el tiempo, como muchas otras que han surgido a través del desarrollo de las
culturas humanas. Un sistema que ha evolucionado como evolucionan las sociedades y que
va ajustando sus características con el fin de mantenerse y reproducirse.

El patriarcado, aunque se funda en el dominio de los hombres sobre las mujeres, explica
también el dominio sobre los más jóvenes, los más débiles y las minorías sociales porque
construye un sistema de relaciones desiguales de dependencia donde unas personas quedan
bajo el dominio de otras.
El patriarcado no se expresa sólo en sí mismo sino que siempre se presenta articulado
con otros poderes opresivos. Por eso el poder patriarcal también es clasista, racista, etc.
Según Marcela Lagarde, además de las mujeres, son sujetos de la opresión masculina los
niños, los jóvenes, los ancianos, los homosexuales, los discapacitados, los enfermos, los
obreros y campesinos, los indios, los analfabetas, los gordos, feos, chaparros, oscuros…

El patriarcado es anterior al capitalismo pero, cuando éste apareció, se articuló a él de tal


manera, que juntos se refuerzan y se recrean para mantenerse y reproducirse.

Aunque el patriarcado ha tenido diferentes expresiones en las distintas sociedades, tiene


como denominador común las siguientes características:

La oposición entre los géneros que convierte a los hombres y a las mujeres en
competidores, en que siempre sale ganando el hombre; esta competencia no se refiere a la
biología de cada quien, sino al papel que deben jugar en su comportamiento social. A esto
hay que añadir la opresión a las mujeres.

El patriarcado genera una visión del mundo en la que el centro es el hombre. Esta visión
excluye, como si no existiera, el punto de vista femenino de la realidad. Esto no se debe a
que las mujeres estén ausentes del quehacer histórico sino a que las mujeres no han
protagonizado esas acciones o no se ha reconocido su protagonismo.

El patriarcado genera enemistad entre las mujeres porque se basa en la competencia por
los hombres y por los espacios de vida que la sociedad les asigna como propios de su
condición.

Marcela Lagarde, al hablar del patriarcado, menciona tres puntos que es importante
destacar:

Los que ejercen la opresión patriarcal, en primer lugar, son los hombres. Esto por el sólo
hecho de ser hombres. Con conciencia o sin ella, con su voluntad o sin su voluntad, La
opresión también la ejercen las instituciones y las normas que las rigen. Pero, como el
poder patriarcal es delegado, no es extraño encontrar, además, que las mismas mujeres, que
son oprimidas por el sistema, oprimen a otras mujeres, a niñas, a enfermos, ancianos,
discapacitados, etc.
62

La opresión que sufrimos por ser mujeres, es la principal opresión entre todas las otras
opresiones que cualquier individuo pueda sufrir. El grado y el tiempo de la opresión
dependerá de la combinación con otras circunstancias sociales: clase, etnia, etc. La opresión
de género penetra toda la vida social.

En el sistema patriarcal, como en todos los sistemas sociales, se gestan las


contradicciones de las que pueden surgir alternativas de cambio.

Todavía no tenemos claro cómo y cuándo surge el patriarcado pero sí sabemos que es un
producto histórico y que, con diferentes características, existe en todas las sociedades
modernas.
Hay que reconocer que algunos principios patriarcales van disminuyendo con leyes que
dan más libertad a las mujeres. Hay avances y retrocesos, pero los adelantos no se quedan
solos. Mujeres, y algunos hombres en el mundo, han luchado contra este sistema de
opresión tanto de manera individual como de manera colectiva y organizada.

Cada vez se hace más necesario estudiar y poner bases sólidas en la crítica al patriarcado
para lograr quitar el velo de impunidad que lo cubre y convencer a hombres y mujeres del
daño que ha provocado y que sigue provocando en la mayor parte de los seres humanos.

Comenta:
1. ¿Qué nos llama la atención de este texto? ¿Qué aprendemos?
2. ¿Qué es el patriarcado?
3. ¿Cómo se relaciona el sistema patriarcal con el sentimiento de inferioridad de las
mujeres?

PENSAR:

Leer: Génesis 1, 26-31


- ¿A quién entregó Dios la creación?
- ¿A quién puso Dios como jefe de la creación?
- ¿Cómo podemos ayudar a volver al origen?

ACTUAR:

En el grupo definan algo que todas podamos hacer durante la semana para ir cambiando
el sistema patriarcal.
63

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 26: COMPETENCIA Y COOPERACION

NEXO: Compartir cómo pusimos en marcha lo que acordamos en el grupo para ayudar a
cambiar el sistema patriarcal.

OBJETIVO: Comprender la diferencia entre competencia y cooperación, y reconocer


cómo estos sentimientos se desarrollan en la edad escolar, es decir, entre los
seis y los doce años.

VER:

En el grupo, da algunos ejemplos de la vida cotidiana en los que se viva la competencia


y otros en los que se viva la cooperación.

Da ejemplos de cómo, las niñas y los niños en edad escolar, viven la competencia y la
cooperación.

Lee:
¿Fuiste sobredotado pero ignorado?

Por lo general elogiamos nada más a los pocos que están hasta arriba –al estudiante que
saca dieces, al equipo de básquetbol campeón del estado, a la reina que vuelve a casa- y a
los otros les decimos: “Qué mal que perdiste. Tal vez el siguiente año seas de los
primeros”. Este tipo de competencia le dice a la persona que ganó que es superior, pero a
todos los demás les dice que son inferiores. Los científicos sociales Roger y David Jonson
han demostrado que la competencia no es la mejor motivación para el aprendizaje. Ellos
han entrenado a los maestros de muchos distritos escolares en métodos que incluyen
pequeños grupos de aprendizaje cooperativo y donde no hay calificaciones individuales, en
esta atmósfera de cooperación, los niños aprenden mejor, se siente mejor con ellos mismos
y se relacionan mejor con los demás.

Tomás A. Edison, aun después de su intento número 2000 por inventar el foco, conocía
el valor de la continua cooperación. Su desmoralizado asistente se quejaba: “Todo nuestro
trabajo es en vano. No hemos aprendido nada”. Edison le respondió: “Hemos llegado muy
64

lejos y hemos aprendido mucho. Ahora sabemos que hay 2000 elementos que no podemos
utilizar para hacer un buen foco”. Cuando al fin tuvieron éxito al hacer un foco que Edison
pensó que podía funcionar, su nervioso asistente lo tiró. Trabajaron sin parar e hicieron
otro, y luego Edison se lo dio de nuevo a su tembloroso asistente para probarlo. Edison
sabía que era más importante arriesgarse a tirar otro foco que negarle a su asistente la
oportunidad de recuperar su sentido de competencia. Nuestras escuelas forjarán más Tomás
Edisons cuando enseñen a los alumnos la actitud que mostró éste ante la cooperación y la
competencia en vez de recompensar sólo a los que tienen mayor éxito.

Comenta la lectura:
- ¿Qué es la competencia?
- ¿Qué es la cooperación?

PENSAR:

Comenta con tu grupo:


- ¿Cuándo se vive la competencia entre las mujeres?

Recuerda que en el tema pasado vimos que:

“El patriarcado genera enemistad entre las mujeres porque se basa en la


competencia por los hombres y por los espacios de vida que la sociedad les asigna
como propios de su condición”

- ¿Cuándo se vive la cooperación entre las mujeres?

Lee:

I Cor. 2, 26-28 y 12, 12-26


- ¿Qué nos enseña Jesús al escoger a los débiles?
- ¿Qué necesitamos para cooperar unos con otros?

ACTUAR:

Registra las situaciones en las que vives la competencia y las situaciones en las que
vives la cooperación con otras mujeres.
65

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 27: AMISTAD ENTRE MUJERES

NEXO: Compartir las situaciones en las que vivimos la competencia o la colaboración con
otras mujeres.

OBJETIVO: Valorar la amistad entre las mujeres.

VER:

Piensa un momento estas preguntas:


- ¿Qué experiencia de amistad has tenido?
- ¿Qué experiencia de amistad con mujeres?
- ¿Qué es lo más valioso que has encontrado en esas amistades?
- ¿Qué es lo que hace que se rompa una amistad?

Comparte en grupos tus respuestas.

Lee el siguiente texto:


Amistad entre mujeres

1. Introducción:

Las mujeres tenemos una gran necesidad unas de otras. Necesitamos el apoyo y el
permiso de las demás mujeres para lograr la autonomía y la autorrealización que
perseguimos. Nos necesitamos unas a otras para llegar a comprender las dificultades que
vivimos en tantos frentes de la vida. Necesitamos explorar los sentimientos que ahora están
ocultos, que se viven y se sienten calladamente, que están contaminando nuestras relaciones
con las demás mujeres. Si asumimos estos sentimientos, podremos preservar, mejorar,
alimentar y transformar aquellas relaciones que son de vital importancia para nosotras: la
amistad entre mujeres.

Partiremos de un hecho que tal vez nos cause gran alivio, esto es, aceptar sinceramente
que las mujeres tenemos sentimientos contradictorios hacia las demás mujeres,
sentimientos que nos causan dolor: dolor de los celos, dolor de la envidia, dolor de la rabia,
66

dolor de la competencia, dolor del abandono, dolor de la traición, dolor del deseo. Ante este
hecho nos surgen preguntas elementales: ¿Qué es lo que hace que la amistad entre mujeres
sea amarga y dulce a la vez? ¿Cómo es posible que las mujeres sintamos hoy lo precioso e
importante que es el apoyo mutuo y, mañana, la rabia, la envidia y la traición? ¿Cómo
comprender esa proximidad entre amigas íntimas y el amargo rechazo de esa relación
cuando se pelean?

Para responder a estas preguntas describiremos primero cómo son las relaciones entre
mujeres.

2. Amistad entre mujeres.

Las mujeres confían unas en otras con ingenuidad y con una tranquilidad que suele dejar
pasmados a los hombres. El compartir no es una lucha particularmente difícil, sino más
bien parte de la forma que tienen las mujeres de relacionarse entre sí.

El tejido de las relaciones entre mujeres contiene elementos de compasión ternura,


simpatía e identificación. Son estos elementos, estas profundidades emocionales, las que
tejen gran parte de la vida femenina; en este sentido podemos hablar de una cultura
específicamente femenina.

La amistad femenina tiene una importancia inmensa, mucho mayor de la que podemos
imaginar. Desde la tierna infancia las mujeres han aprendido a escuchar atentamente y a dar
con generosidad apoyo, consuelo, simpatía y consejos.

Las amigas estimulan su confianza mutua y se ayudan a suavizar los difíciles momentos
emocionales de la vida cotidiana. Las relaciones amistosas íntimas son una sólida roca de
estabilidad en su vida, una intimidad exquisita caracteriza la amistad entre mujeres: al
compartir una experiencia, un riesgo, un desafío, cooperan y se ayudan unas a otras. La
amistad ofrece una seguridad distinta a la que existe en una relación sexual.

Pero estos sentimientos positivos recíprocos tienen una contrapartida en sentimientos


opuestos de igual fuerza. Estas relaciones producen un arcoiris de intensas emociones;
originan sentimientos de rabia, envidia, competencia, culpa y pesar. La intensidad con que
se experimentan puede llegar a ser insoportable. Pero al mismo tiempo resulta más
insoportable la idea de hablar directamente con esa amiga de estos sentimientos, sobre estos
malestares, sobre estas contradicciones que luchan en nuestro interior.

En las relaciones entre mujeres todavía no existe un marco aceptado para hablar de la
irritación, del enojo, de los celos, de la competencia… no ventilamos aún nuestros
sentimientos, por el contrario, intentamos esconderlos y los sufrimos solitariamente.

Comenta en el grupo:
1. ¿Qué aprendemos de este texto?
2. ¿Cómo podemos tener mayor amistad con otras mujeres?
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Lectura bíblica:
- María e Isabel Lc. 1, 39-56

¿Qué nos llama la atención en la relación de estas mujeres?

ACTUAR:

Durante la semana trata de valorar a tus amistades y fortalecer esa amistad.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 28: LA ENVIDIA

NEXO: Compartir la experiencia de valorar sus amistades y cómo fortalecieron esa amistad

OBJETIVO: Reflexionar en las causas de la envidia.

VER:

Dinámica de los listones:


(Se tendrán varios rollitos de papel crepe, suficientemente largos como para alcanzar a
dos personas. Serán de tres colores:
- rojo que significa enfado o enojo,
- verde que significa competencia,
- amarillo que significa envidia.

Se explica al grupo el significado de cada color.

Los listones se meten en una bolsa negra para que nadie vea qué rollito sacará, así,
cuando una compañera saque un rollito según el color dirá cuándo ha experimentado ese
sentimiento y cuándo ha percibido que otra tiene ese sentimiento con ella.

Por ejemplo, si saca uno amarillo, dirá cuándo ha sentido envidia y cuándo ha sentido
que le tienen envidia.

Después de hablar, aventará el rollito a quien ella quiera, sin que suelte la punta. La
compañera que recibe la otra punta del rollito responderá a su vez las mismas preguntas
sobre el mismo sentimiento.

Después otra persona sacará otro rollito. Así se hará hasta que han participado todas.

Esta dinámica tiene dos objetivos: darnos cuenta visualmente, con los rollitos, que las
relaciones entre mujeres están tejidas de distintos colores, de distintas emociones y
sentimientos, y darnos cuenta de que todas, sin excepción, hemos experimentado en mayor
68

o menor medida, estos sentimientos. Así se recuperará la experiencia de las participantes


sobre estos tres sentimientos.)

- Comenta con el grupo la dinámica.

El grupo se divide en tres equipos; uno tratará la envidia, otro la competencia y otro el
enojo. En cada equipo se responderán las siguientes preguntas:
1. ¿Cuáles son las causas de este sentimiento?
2. ¿Cómo nos sentimos ante este sentimiento?
3. ¿Tiene algunos aspectos positivos este sentimiento? ¿Cuáles? ¿Por qué?

- Comparten con los otros equipos su reflexión.

Lee el siguiente texto:


ENVIDIA

Sus causas las encontramos en la represión de la posibilidad de desear, de atender, de


poner en primer plano nuestras necesidades. Esto es, las mujeres envidiosas se debaten en
un conflicto de anhelos o deseos no permitidos.

Tras este sentimiento de envidia descubrimos no a una persona destructiva, poco


generosa y maligna, que es como se siente la mujer cuando se ve dominada por estos
sentimientos; por el contrario, se trata de una persona con un conflicto tan profundo acerca
de sus propios deseos y anhelos que se asusta cuando ve que otra mujer es capaz de
responder a los suyos propios. Admira esa capacidad, pero no puede comprender cómo es
posible que otra consiga lo que ella se siente incapaz de lograr; se sorprende de la
capacidad de las demás mujeres para autorrealizarse.

La envidia puede considerarse como un indicador del deseo; no es algo que deba
reprimirse por insolidario hacia las demás, sino que es una respuesta emocional a tomarse
en consideración.

La envidia es la manifestación de profundos anhelos, de la fuerza del deseo que se


proyecta en los demás, es una señal de que las mujeres no han claudicado (u olvidado), de
que todavía desean, es un mecanismo de defensa que aparece para rechazar, proteger,
ocultar, o confundir necesidades internas insatisfechas que la persona teme no poder
satisfacer o afrontar.

La envidia es una pregunta acerca de la posibilidad de sentirse suficientemente dotada:


¿Tengo yo suficiente de aquello que tú si tienes? ¿Me siento suficientemente segura para
atreverme a ser yo misma?

La envidia es un indicador del deseo. Bajo esta luz y pese a lo desagradable que estos
sentimientos pueden llegar a ser, podemos verla como una rebelión y como una forma de
resistencia frente a la privación y represión de nuestras necesidades; podemos verla como
los primeros intentos de manifestar el deseo, nuestros deseos, y de empezar a querer
satisfacer nuestras necesidades emocionales, económicas, políticas o sociales.
69

Desde el momento en que nos damos cuenta de que la envidia es un indicador de


nuestros propios deseos, podemos entender este malestar que nos causa tanto dolor. Cuando
nos conectamos con nuestro deseo, cuando lo descubrimos, podemos optar por realizarlo o
no; entonces podemos luchar directamente con los obstáculos que nos impiden satisfacer
nuestro deseo.

También podemos intentar luchar contra las voces interiores que sabotean la posibilidad
de realizar nuestros deseos.

a. ¿Qué aprendemos de este texto?


b. ¿En qué nos ayuda el sentimiento de envidia?
c. ¿Cómo podemos hacer realidad nuestros deseos y satisfacer nuestras
necesidades para no envidiar a otras personas?

Lectura Bíblica:
Agar y Sara Gn. 16, 1-16 y 21,1-21
¿Qué deterioró la relación entre estas mujeres?

ACTUAR:

Durante la semana detecta los sentimientos de envidia y busca la necesidad o los deseos
que hay detrás de esa envidia y qué hacer para satisfacerlos.

MATERIAL:
Rollitos de papel crepe: rojos, amarillos y verdes.
Una bolsa negra
Biblia.
70

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 29: LA COMPETENCIA

NEXO: Comparte tu experiencia al detectar durante la semana tus sentimientos de envidia,


y los deseos o necesidades que descubriste detrás de la envidia y qué hiciste para
satisfacerlos.

OBJETIVO: Reflexionar en las causas que originan la competencia (ser más que…)

VER:

La semana pasada compartimos un poco en la competencia que se suele dar entre las
mujeres, hoy reflexionaremos un poco más sobre ello.
- ¿Qué recuerdan de lo que hablamos sobre la competencia?
- ¿Cuáles son los síntomas de alguien que entra en competencia?
- ¿Qué diferencia hay entre ser competente y ser competitiva?
(Competente = capaz Competitiva = luchar, rivalizar)

PENSAR:

Lee el siguiente texto:

Competencia

Sus causas las encontramos en las prohibiciones en relación a la autonomía y a la


proyección personal.

La mujer competitiva se debate contra los sentimientos de insuficiencia y falta de


confianza en sí misma. No se siente capaz ni competente: no sabe cómo adquirir esas
cualidades; se avergüenza al reconocer sus sentimientos de insuficiencia.

Históricamente, uno de los aspectos de la competencia entre mujeres se ha centrado en


los esfuerzos por conquistar la atención de los hombres, donde unas a otras se ven como
rivales.
71

Detrás de la competencia se ocultan otros aspectos que revelan una desesperada


necesidad de atención (filial, familiar o laboral) de que alguien nos escuche, nos reconozca;
de que se perciba nuestra individualidad, nuestra presencia; de que se den cuenta de que no
somos invisibles.

La competencia está relacionada a menudo con el deseo de ser reconocida. Cuando una
se siente relegada, inadvertida, pueden surgir sentimientos de competencia que representan
una lucha por la propia identidad, propia y separada de las/os demás. Una mujer quiere que
se adviertan sus éxitos, que se perciba su yo.

Los sentimientos positivos de competencia de las mujeres son expresión de la energía


que impulsa hacia la vida, hacia la autorrealización, hacia la diferenciación, y el derecho de
ser ellas mismas. Expresan el deseo de separación e identidad propia; animan a la
superación de las paralizantes dudas e inseguridades personales; empujan al deseo de lograr
la confianza necesaria para hacer realidad nuestras ambiciones, y nos estimulan para lograr
lo que queremos ser y tener las mujeres.

Podemos distinguir tres formas de competencia que se dan entre mujeres:


a. La competencia por el reconocimiento externo:
Por ejemplo: que se den cuenta que tengo bonito cuerpo.
b. La competencia como forma de encubrir sentimientos de insuficiencia:
Por ejemplo: Siento que no puedo hacer las cosas y mediante la competencia
trato de demostrar que soy más de lo que en realidad siento que soy.
c. La competencia como parte del intento de establecer una identidad separada:
Trato de demostrar mi identidad, mi manera única de ser y darme a conocer.

Cuando una no se siente competente, quiere demostrar lo contrario y entonces se entra


en rivalidad, para ocultar ese sentimiento de incapacidad.

Los medios de comunicación, sobre todo la televisión y el cine, nos van presentando un
modelo de hombre o de mujer que anhelamos ser o que anhelamos poseer y no nos
conformamos con menos, y para ello entramos en competencia: tratamos de llenar los
requisitos del modelo y/o entramos en rivalidad (competencia) para lograrlo.

Finalmente, podemos considerar la competencia como un medio para atendernos mejor


a nosotras mismas y a las demás mujeres. Podemos reconocer que representa en parte, un
intento de obtener reconocimiento, así como un aspecto de la lucha por la autorrealización,
por ser vistas plenamente como personas individuales.

Comenta en grupo:
- ¿Qué aprendemos de este texto?
- ¿Es posible valorar los sentimientos de competencia? ¿cómo?

Cita Bíblica:
Rut 1, 11-17
Lc. 10, 38-42
72

¿Cómo es la relación entre estas mujeres?

ACTUAR:

En la semana revisar si nos hemos sentido en competencia con alguien.


Revisar si hemos hecho conscientes nuestras capacidades y las hemos desarrollado.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 30: CORAJE - ENOJO

NEXO: Comparte las ocasiones en que te sientes en competencia y las capacidades que has
hecho conscientes y desarrollado.

OBJETIVO: Aprender a manejar el coraje, el enojo.

VER:

El coraje es uno de los sentimientos que nos pueden causar daño cuando no lo
manejamos, se nos escapa de control, nos puede producir úlcera, diabetes, alta presión,
enfermedades del corazón o del sistema nervioso; ya que produce una gran descarga de
adrenalina en nuestro organismo, esta produce mucha energía que hay que sacar de alguna
manera para que no nos haga daño. En realidad no es el sentimiento el que nos daña, sino la
gran cantidad de energía que se produce en nosotros.

Vamos a empezar haciendo un pequeño ejercicio, relajando todo nuestro cuerpo. Nos
ayuda respirar, poniendo atención en la nariz, observando cómo entra y sale el aire, sin
perder una sola respiración.
Después de unos minutos, pasamos a darnos cuenta cuándo nos enojamos, ¿qué nos
produce enojo?, recordamos algunos casos.
Luego volvemos a respirar y tomar conciencia de la paz en que nos encontramos en este
momento.

• Ahora compartimos en grupos.

PENSAR:

Es necesario tomar en cuenta que nadie me puede hacer enojar. Yo soy la que me enojo
en el momento en que alguna actitud o modo de actuar de alguna persona, o algo que
sucede, me hacen sentir impotente o insegura, surge en mí el coraje, el enojo.

Vamos a ver qué sucede cuando una persona se enoja:


1.- Nos sentimos inseguras o impotentes. De allí surge el coraje.
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2.- El coraje nos lleva a sentirnos amenazadas, siento miedo a que crean que soy tonta o
incompetente.
3.- Ese miedo nos lleva a suponer que a lo mejor ya no van a tomarnos en cuenta o que nos
van a hacer a un lado.
4.- Esas suposiciones nos llevan a hacer una valoración de nuestra persona. Juzgamos que
no somos valiosas, que no servimos para nada, que somos inútiles.
5.- Esa devaluación de nuestra persona nos lleva a sentir más coraje.

1.- Tengo inseguridad o


impotencia y me da Esto me lleva a sentir 2.- Amenaza: miedo a que
coraje. crean que soy tonta o
incompetente.

5.- Más enojo y vuelve


a sentir. Paso a tener:

4.- Valoración personal: 3.- Suposiciones: a lo mejor


No me siento valiosa. no me toman en cuenta,
No sirvo para nada. o tal vez me quieren
correr.

Ya que entendimos lo que sucede cuando nos enojamos ahora vamos a ver qué pasos
vamos a dar para manejar nuestro coraje:

1.- Reconocer que yo soy la que tengo coraje, con lo que tú haces, con lo que tú dices o
con lo que hace o dice cualquier persona. O bien cuando sucede algo, se trata de darme
cuenta que yo soy la enojada y que no culpe a otro(s). Que no les de poder a otros sobre
mí.
2.- Buscar formas de expresar mi coraje, sin dañar a otros. Ejemplos: encerrarme en mi
cuarto o en el baño; dar golpes a una almohada, romper periódicos, retorcer el
trapeador o una toalla, gritar con una almohada en la cara, caminar o correr, etc.
Se trata de sacar la energía que produce el enojo.
3.- Darme cuenta del tamaño de mi enojo. Darme cuenta si es fuerte o solo un desacuerdo
o diferencia de opiniones.
4.- Localizar en qué me siento insegura o impotente ¿qué hace que me sienta insegura o
impotente?
5.- Tratar de reconocer si además del enojo hay otro sentimiento, por ejemplo: celos,
envidia, tristeza, orgullo, vergüenza, que están alimentando mi coraje.
6.- Si es impotencia lo que siento es muy importante darme cuenta que casi siempre es
mentira que no puedo hacer nada, se trata de calmarme, ver qué es lo que he querido
hacer que no funciona y buscar otro camino, otra forma diferente a la que he estado
usando. Siempre hay otras formas, otros caminos.
Ante la inseguridad, se trata de reconocer y valorar mis capacidades y mi dignidad.
74

7.- Si nos sentimos ofendidas por alguien se trata de otorgar y dar la confianza, o sea
perdonar. Primero perdonarme a mí misma y luego al otro.
Existen dos clases de perdón, el perdón intelectual y el emocional.
PERDON INTELECTUAL: Es el que hago con mi cabeza, conscientemente quiero
perdonar. Mi razón dice que devuelva mi confianza y mi cariño a la persona que me
ofendió, aunque mi corazón se sienta ofendido o tal vez con coraje.
PERDON EMOCIONAL: Es el que hago con el corazón. Vuelvo a sentir confianza y
cariño en la medida de lo posible hacia la persona que me ofendió. Solo hasta que
perdonamos podemos vernos libres de nuestro enojo que nos ata y hasta llega a
esclavizarnos.

- ¿Qué nos llama la atención de éste texto?

Cita Bíblica:
Mc. 3, 1-6

- Contemplar a Jesús en su enojo


- ¿Cómo resolvió Jesús su enojo?
- ¿Cómo resolvieron los fariseos su enojo?

ACTUAR:

Tratar de manejar nuestros enojos en la casa o en el trabajo, con los amigos y en la


familia, tratando de seguirlos pasos que aprendimos en este tema.
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ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 31: MANEJO DE SENTIMIENTOS (1)

NEXO: Comparte tu experiencia al tratar de seguir los pasos para manejar tus enojos.

OBJETIVO: Aprender a manejar nuestros sentimientos.

VER:

Los sentimientos ordinariamente solo siguen dos caminos: o yo los manejo o ellos me
manejan y me destruyen, me enfermo.

En general no nos han enseñado a manejar nuestros sentimientos. Por ejemplo el coraje,
ordinariamente decimos: “me hicieron enojar”; o a veces decimos: “somos envidiosos”, sin
manejar lo que hay detrás de la envidia y satisfacer esos deseos o necesidades para superar
la envidia.

Para manejar nuestros sentimientos necesitamos darnos cuenta de cómo funcionamos


como personas humanas:

1.- Todos los seres humanos tenemos sentidos: tacto, olfato, oído, vista y el gusto. Por
medio de esos sentidos nos damos cuenta, percibimos, captamos lo que sucede, los hechos,
acontecimientos, actitudes de la gente, modos de actuar, conductas. Lo que sucede fuera o
dentro de nosotros estimula nuestros sentidos.

2.- Una vez que nuestros sentidos han percibido algo, han sido estimulados, lo que hacemos
enseguida, tan aprisa que no nos damos cuenta que lo hacemos, es pensar, juzgar,
interpretar eso que vimos, escuchamos, palpamos, olimos o gustamos. El modo como
pensamos, juzgamos, interpretamos es lo más personal que tenemos, es el fruto de todo lo
que hemos vivido, experimentado, estudiado desde que nos engendraron hasta ahora. Al
mismo tiempo que es lo más personal, es lo más inconsciente, necesitamos ir haciéndolo
consciente cada vez más.

3.- Según lo que pensamos, interpretamos, juzgamos nacen o brotan los sentimientos,
las emociones, como es el miedo, la alegría, la tristeza, la ternura, el cariño, el odio, el
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rencor, etc. Por ejemplo: Pasa un amigo y nos mira, si esa mirada la interpreto como: “me
vio feo”, mi sentimiento será de tristeza o coraje. Si esa mirada la interpreto como: “trae un
dolor de estómago o de cabeza”, voy a sentir preocupación, compasión.
Otro ejemplo:
Yo antes estaba completamente sordo.
Y veía a la gente, de pie y dando toda
clase de vueltas. Lo llamaban baile.
A mí me parecía absurdo… hasta que
un día oí la música. Entonces comprendí
lo hermoso que era la danza.

Ahora veo la absurda conducta de los santos.


Pero sé que mi espíritu está muerto. De manera que suspendo mi juicio hasta que esté
vivo. Tal vez entonces comprenda.

Veo el disparatado comportamiento de los que aman.


Pero sé que mi corazón está muerto.
De modo que, en lugar de juzgarlos, he comenzado a orar para que un día mi corazón
llegue a vivir.

4.- Otra fuente de nuestros sentimientos son las necesidades insatisfechas o satisfechas:
Panza llena, corazón contento. La soledad nos puede llevar a sentir tristeza o a la depresión.
La necesidad de tener un lugar en la sociedad me puede llevar a sentirme en competencia.

5.- De acuerdo a lo que pensamos y sentimos o de acuerdo a nuestras necesidades


actuamos, hacemos cosas y ahí volvemos a conectarnos con el mundo exterior o con
nosotros mismos.

VEMOS, OIMOS, TOCAMOS HECHOS, ACONTECIMIENTOS


OLEMOS, GUSTAMOS MODOS DE ACTUAR, ACTITUDES

ACTUAMOS INTERPRETAMOS

JUZGAMOS, PENSAMOS
SENTIMOS
NECESIDADES

Para vivir plenamente es necesario tener un modo de pensar, juzgar, interpretar,


correcto, positivo, más de acuerdo con la realidad. De nuestro pensar, juzgar e interpretar,
brotan los sentimientos y las emociones que nos llevan a actuar.

Es en esa parte de nuestro ser, en el modo de pensar, de interpretar lo que sucede, donde
nos podemos equivocar, donde de hecho nos equivocamos, donde amargamos nuestra vida
y acabamos por echarla a perder. Entre más positivos sean nuestros pensamientos y más
apegados a la realidad, tendremos más posibilidades de una vida feliz.
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Es nuestro modo de interpretar el que nos hace muy malas jugadas y nos hace pasar la
vida muy difícil. Ejemplo: Tal vez cuando fuimos niños un día vimos que nuestro papá o
mamá hizo una caricia a nuestro hermano mayor y cuando menos acordamos ya estábamos
muy tristes, y cuando nos mandó a un mandado le rezongamos y no quisimos ir. ¿Qué fue
lo que pasó? Que sin darnos cuenta al ver a mi papá que acariciaba a mi hermano,
rapidísimamente pensé: “mi papá quiere más a mi hermano que a mí”. Fue tan rápido que
no me di cuenta de lo que pensé. Di como hecho real que mi papá no me quería y eso me
hizo sentir celos y tristeza y mi vida se obscureció y le rezongué y no quise hacer lo que me
mandó.

DINAMICA:
En silencio tratamos de recordar un sentimiento fuerte, o emoción que hayamos tenido
últimamente, ya sea positiva o negativa. Luego tratamos de recordar lo que pasó y
enseguida trataremos de descubrir lo que pensamos, interpretamos o lo que juzgamos de
eso que pasó y así entender la razón de nuestros sentimientos o emociones. Lo importante
es descubrir esos pensamientos, interpretaciones, esos juicios que despertaron a los
sentimientos, a las emociones.
Luego compartimos con los demás.

PENSAR:

Según lo que pensamos de nosotros mismos, de los demás, de la vida, del mundo y de
Dios; será nuestra vida plena, dichosa, o más o menos aburrida y sin sabor, o muy amarga.

Cita Bíblica: I Jn. 4, 7-10


- ¿Qué idea teníamos y tenemos de Dios?
- ¿Qué pensamos de nosotros mismos?
- ¿Cómo hemos ido aprendiendo a amar?

ACTUAR:

Durante la semana darme cuenta cuando tengo algún sentimiento ¿Qué pensamiento,
juicio o interpretación ha provocado ese sentimiento?
78

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 32: MANEJO DE SENTIMIENTOS (2)

NEXO: Comparte tu experiencia al observar tus sentimientos y ver qué pensamiento, juicio
o interpretación provocó ese sentimiento.

OBJETIVO: Aprender a manejar nuestros sentimientos.

VER:

Ya vimos cómo funcionamos como personas, ahora vamos a aprovechar este


conocimiento para empezar a manejar nuestros sentimientos:

1.- Es muy importante tomar conciencia de nuestras emociones, darnos cuenta qué
sentimos, identificar bien los sentimientos, ponerles nombre: siento alegría, siento tristeza,
siento coraje, siento envidia… Aceptar el sentimiento, soy yo la que siente esto, siento
alegría, siento rabia.

Vamos primero a darnos cuenta de qué es un sentimiento, distinguirlo de la emoción.


Vamos a empezar por ver qué es la emoción. La palabra emoción viene de una palabra en
latín: motio, que significa movimiento. La emoción es movimiento de energía que se
manifiesta fisiológicamente. Ante un estímulo externo o interno a mis sentidos viene una
descarga de adrenalina que produce energía en mi cuerpo, esa energía me lleva a temblar, a
cambiar la coloración de mi piel, a cambiar el ritmo de mi respiración, el ritmo del corazón,
a movimientos bruscos, sudo… El sentimiento aparece cuando le pongo un nombre a esa
emoción, cuando hago consciente la emoción. Por ejemplo: me sudan las manos, tengo
miedo. El corazón me palpita muy rápido, tengo angustia. Tengo ganas de brincar, de
gritar, siento el cuerpo lleno de energía, estoy contenta, me siento plena.

2.- Localizar en qué parte de mi cuerpo se carga la energía, cuáles son mis sensaciones,
cómo se manifiesta. Por ejemplo: la energía de mi coraje la puedo sentir en los brazos, en
los puños, siento ganas de golpear. La tristeza o la angustia la puedo sentir en el pecho
como opresión…
79

3.- Expresa tu sentimiento, puede ser de manera verbal y en primera persona: yo siento
alegría, yo siento miedo…
Con una comparación: me siento como pez en el agua. Me siento acorralada. Me siento
hecha polvo.
O también en forma de acción: Si siento coraje golpeo una almohada o retuerzo un
trapeador. Si siento ternura hago caricias, doy un abrazo…
O puede ser verbales y actuadas: digo lo que siento y actúo, por ejemplo digo: estoy
contenta y salto. Digo: siento coraje y golpeo una almohada.
Al verbalizar, al expresar, sacamos la energía que generó la emoción y el sentimiento.
Al expresarlos necesitamos tener en cuenta el momento, la forma adecuada, y tener en
cuenta a la persona a la que queremos expresar nuestro sentimiento. Lo que no se vale es
reprimirlos o dejarnos llevar por ellos.

4.- Buscar el origen del sentimiento. Para esto nos ayuda el recordar los hechos, los
acontecimientos, lo que sucedió y luego preguntarme: ¿cómo interpreté, cómo juzgué o
cómo pensé eso que sucedió? Por ejemplo: el marido llega y da un portazo, la señora
interpreta: mi marido viene enojado, la señora puede sentir miedo, tristeza y hace como que
si estuviera muy ocupada. O puede interpretar: viene contento, con mucha energía y siente
alegría y lo recibe con un abrazo.

Si veo que mi sentimiento es inadecuado o me hace daño o hace daño a otros, si quiero
cambiarlo necesito cambiar la forma como pensé o interpreté lo sucedido. Necesito un
pensamiento alternativo, un pensamiento diferente para sentir de un modo diferente.
Cuando se trata de sentimientos que brotan de mis necesidades, necesito encontrar la forma
de satisfacer esas necesidades: Siento hambre, busco algo para comer.

El siguiente cuento nos puede ayudar a ver que siempre pude haber un pensamiento
alternativo:
Era una vez un sacerdote tan santo que jamás pensaba mal de nadie.
Un día, estaba sentado en un restaurante tomando una taza de café –que era todo lo
que podía tomar, por ser día de ayuno y abstinencia- cuando, para su sorpresa, vio a un
joven miembro de su congregación devorando un enorme bistec en la mesa de al lado.
“Espero no haberle escandalizado, Padre”, dijo el joven con una sonrisa.
“De ningún modo. Supongo que has olvidado que hoy es día de ayuno y abstinencia”,
replicó el sacerdote.
“No, Padre. Lo he recordado perfectamente”
“Entonces, seguramente estás enfermo y el médico te ha prohibido ayunar…”
“En absoluto. Estoy totalmente sano”.
Entonces, el sacerdote alzó sus ojos al cielo y dijo: “¡Qué extraordinario ejemplo nos
da esta joven generación, Señor! ¿Has visto cómo este joven prefiere reconocer sus
pecados antes que decir una mentira?.

PENSAR

Cita Bíblica: Mc. 6, 30-34


- Al ver la multitud ¿cuál fue la interpretación de Jesús?
- ¿Qué sintió?
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ACTUAR

Durante la semana darnos cuenta cómo interpretamos los hechos, las conductas, lo que
sucede y darnos cuenta de los sentimientos que nos brotan. Luego tratar de ver qué otro
modo de interpretar puede haber.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 33: TENEMOS DIFERENTES CAPACIDADES IGUALMENTE


POSITIVAS.

NEXO: Compartir nuestra experiencia al darnos cuenta de cómo interpretamos los hechos,
las conductas, lo que sucede y los sentimientos que surgen. También los modos
diferentes que encontramos para interpretar lo que sucede.

OBJETIVO: Comprender que los seres humanos tenemos diferentes capacidades que son
igualmente positivas.

VER:

Comenta con el grupo la siguiente lectura:

Durante la edad escolar, “aunque hubiéramos sido competentes a nuestra propia manera,
quizá no nos recompensaron. Aquellos que muestran ser competentes en el arte, la música y
el baile, por lo general no reciben los elogios que se les dan a los que son competentes en
lectura, escritura y matemáticas, las destrezas que se enfatizan más en la escuela. De igual
manera, las escuelas recompensan más a los pensadores que a los que sienten, los
sentidotes. Los pensadores valoran la búsqueda lógica de la verdad, mientras que los que
sienten le dan más valor a las relaciones interpersonales. En la libreta de calificaciones de
Juanito se le elogia por su 10 en el examen de matemáticas, pero ignora el hecho de que
empezó el semestre con un amigo y ahora tiene cuatro. Así, los artistas y los que sienten, a
menudo se sentirán incompetentes durante los años escolares, no porque no tengan dones,
sino porque sus dones no son afirmados en la escuela.

Además de estar divididos en pensadores y sentidotes, también estamos divididos en


intuitivos y sensitivos. La gente intuitiva sueña, vive en el futuro y ha considerado todas las
preguntas posibles antes de que la maestra haga alguna. Está lista y pude responder
rápidamente. En contraste, la gente sensitiva vive en el presente y absorbe todos los datos.
Al sensitivo no le preocupa la pregunta que la maestra va a escribir en el pizarrón, sino que
nadie ha borrado bien el pizarrón y el gis está muy corto. A la persona intuitiva le lleva un
segundo contestar una pregunta de la maestra, pero aunque la sensitiva sepa la respuesta, se
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tarda tres segundos para darla, tres veces más. Muchos maestros no esperan tres veces más,
sino que catalogan al alumno sensitivo como “lento” y, por tanto, deciden preguntarle a
otro alumno”.

Comenta en el grupo:
- Cuando fuimos a la escuela ¿qué se nos facilitaba más?
- ¿Para qué éramos buenas, buenos?
- Nuestra sociedad ¿en dónde ubica a las mujeres y en dónde ubica
a los hombres? ¿por qué?

Lee y comenta el siguiente texto:

Pensando, mejoramos nuestra vida


“Cuando Dios puso al hombre y a la mujer sobre la tierra
no les dio todas las cosas que ahora usamos y tenemos.
Lo que sí les dio fue la capacidad, el don de pensar.
Utilizando sus cabezas,
la mujer y el hombre fueron haciendo cosas nuevas
y mejorando su vida.
A fuerza de pensar y de hacer pruebas,
hicieron el cuchillo, el hacha y el machete
para cortar cosas duras que, antes,
sólo con la fuerza de sus manos, no podían hacer.
Hicieron ollas y cazuelas para cocinar
los animales que agarraban en el monte
y las verduras que antes comían crudas.
Hicieron sandalias para que las piedras y las espinas
no les lastimaran los pies.
Hicieron ropa para cubrir su cuerpo
y defenderse del polvo, del frío, de la lluvia y del sol.
Descubrieron, después de mucho observar y pensar,
que no debían matar algunos animales para comérselos,
porque les podían servir
como bestias de carga para ir a los lugares lejanos.
Que había plantas que podían curar dolores y enfermedades.
Que a los bebés había que cortarles las uñas
para que no se lastimaran.
Estos son solo algunos ejemplos
de tantas y tantas cosas
que los hombres y las mujeres han hecho y descubierto,
utilizando su cerebro, pensando.
Pero esto no se ha detenido o acabado.
En estos últimos años,
se siguen descubriendo y haciendo cosas nuevas.
Si una persona utiliza su mente,
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se le pueden ocurrir cosas que son muy útiles.

PENSAR:

Cita Bíblica: I Cor. 12, 12 – 13, 7


- ¿Cuáles son tus propios dones? ¿Para qué eres buena?
- ¿Cuál es el mayor don que hemos recibido?

ACTUAR:

Durante la semana registra en qué acciones te dejaste llevar más por el pensamiento y en
qué acciones te dejaste llevar más por el sentimiento.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 34: PENSANDO CREAMOS COSAS NUEVAS

NEXO: Comparte tus descubrimientos al observar en qué acciones te dejas llevar más por
el pensamiento y en qué acciones te dejas llevar más por el sentimiento.

OBJETIVO: Reconocer y valorar que pensando creamos cosas nuevas.

VER:

1.- Recuerda algunas ocasiones en las que te han dicho que eres tonta o que no sirves
para nada.
2.- ¿Qué has pensado y qué has sentido en esas ocasiones?
3.- Ahora recuerda las veces en que tú has dicho lo mismo a tus hijas o lo has pensado
de otras mujeres.
4.- ¿A qué le llamamos tonta: a que mi pensamiento va más al fondo y el de la otra no
vale. A que la otra no piensa, o a que es más eficiente y me da envidia?
5.- ¿Realmente las mujeres somos tontas? ¿Por qué?

Comenta con el grupo tus respuestas.

Lee el siguiente texto:

Pensando creamos cosas nuevas

“En la historia de la humanidad,


muchas mujeres han descubierto o inventado cosas nuevas.
Cuando el hombre aún vivía en tribus,
sólo cazaba los animales, no los criaba.
Tampoco sembraba, sino que recogía las frutas silvestres.
En ese entonces
fue la mujer quien, después de observar largamente
lo que pasaba con las semillas,
empezó a sembrar, apareciendo así la agricultura.
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La mujer, a lo largo de miles de años,


desarrolló la técnica agrícola.
Ella sabía cuándo sembrar una semilla,
en qué terreno sembrarla y cómo hacerlo.

Hay un libro que dice que, hace miles de años,


siglos atrás, fue una mujer la que descubrió
cómo amansar a los caballos.
Los caballos antes eran salvajes.

Y esa mujer pensó que si se acercaba despacio al caballo


y le platicaba con palabras suaves,
durante muchos días y semanas,
y con mucha paciencia,
el caballo iba a dejar que ella lo tocara.

La primera vez se acercó sólo un segundo


Y luego poco a poquito,
Hasta que lo amansó y pudo montarlo.

Podríamos seguir dando muchos ejemplos


de las personas que han puesto a trabajar su mente
para beneficio de ellas y de todas nosotras.
Pero lo que debemos guardar en nuestra mente
y en nuestro corazón es esta verdad:
Dios nos ha hecho un regalo maravilloso,
una mente para pensar,
y si nosotros queremos,
podemos usarla para nuestro provecho
y para bienestar de la comunidad.

Comenta con el grupo:


- ¿Qué es lo que pensamos más frecuentemente? ¿En qué
ocupamos nuestra mente?
- ¿Expreso mis pensamientos, los comparto? ¿Cómo lo hago?
- Ante los conflictos en mi familia ¿qué pienso? ¿cómo expreso lo
que pienso? ¿cuántas veces me he guardado mis pensamientos?
¿a qué se debe que no digo lo que pienso?

PENSAR:

Lee algunas de las causas por las que las mujeres creemos que somos tontas:

Siempre nos han dicho que somos tontas


84

Ya hemos visto que muchos hombres y mujeres han usado su mente


y así, pensando y reflexionando,
descubrieron nuevas formas de hacer las cosas.
Muchas mujeres pensamos que somos tontas
y que no servimos para nada ¿por qué?
Veamos algunas de las cusas por las que creemos que somos tontas:

Primera causa:
Desde chiquitas nos repiten tanto que somos tontas,
que terminamos creyéndolo.
Cuando éramos niñas o más jóvenes,
y hacíamos algo mal hecho, nuestros papás
o el maestro nos decía:
Ah, pero tú eres una tonta.
De veras que eres tonta y no sirves para nada.
Y nosotras, de tanto oírlo, nos lo fuimos creyendo.
Años después, ya casadas,
cuando hemos hecho algo que no le gusta a nuestro esposo,
él, enojado, también nos ha dicho tonta
para regañarnos y humillarnos.
Y nosotras, al oírlo, sentimos que se nos encoge el corazón
o nos enojamos, pero también se lo creemos.

Segunda causa:
A veces nos equivocamos al hacer las cosas,
porque tenemos miedo.
Le tenemos miedo a nuestros padres,
miedo a los maestros,
miedo a los que tienen autoridad,
y a los que creemos que saben más que nosotras.
Y el miedo no nos deja pensar bien.
Entonces hacemos las cosas mal.
Es el temor el que nos hace equivocarnos.
Y no es porque seamos tontas.

Tercera causa:
La tercera causa
por la que a veces parecemos tontas,
es porque a nuestra mente le falta ejercicio,
le falta práctica.
Si nosotras nos amarramos un brazo
y no lo movemos durante un mes,
cuando lo soltemos va a estar débil,
aguado, sin fuerza.
No vamos a poder levantar ni una cuchara,
menos mecer al bebé.
Nuestros brazos, manos y piernas
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se nos ponen fuertes cuando los usamos seguido.


cuando los ejercitamos.
Lo mismo pasa con nuestro cerebro, con nuestra mente,
cuando no la usamos para pensar
en cómo hacer más fáciles los quehaceres de la casa,
cómo educar a nuestros hijos,
cómo participar mejor en las reuniones del grupo
y para buscar soluciones a nuestros problemas.
Y si, además, hacemos las cosas arrebatadas, a como salgan,
nuestra mente tampoco se desarrolla, ni crece.
Por el contrario, si pensamos, si reflexionamos,
nuestra mente empezará a despertar,

Quizás al principio sea difícil


y nos cueste trabajo.
Pero, como dice el dicho:
‘todo lo bueno cuesta’.
Animémonos pues, a vencer el miedo y la pereza.

Cuarta causa:
A veces hacemos las cosas mal, es cierto.
Pero a veces las hacemos mal
porque no sabemos cómo hacerlas bien,
porque nos faltan conocimientos
y no porque seamos tontas.
Una cosa es ser tonta
y otra es que a una le falten conocimientos.
Una persona tonta tiene una falta en su cerebro,
producto de un golpe o por sufrir desnutrición
y por eso tiene una mente limitada.
Nosotros tenemos un buen cerebro,
una mente sana, pero no hemos tenido la oportunidad
de adquirir nuevos conocimientos, que nos permitan
hacer bien las cosas.
Otras veces no ponemos cuidado a lo que estamos haciendo,
no nos esforzamos por hacerlo bien.
Ya sea porque estamos cansadas
o estamos enfermas.

- Comenta con el grupo con cual de estas causas te identificas más y lo que puedes hacer
para superarla.

Cita Bíblica: Mc. 7, 24-30


1.- ¿Qué pensó la mujer pagana?
2.- ¿Cómo expresó su pensamiento?
3.- ¿Cómo le contesta Jesús?
4.- ¿Cómo reacciona ante la respuesta de Jesús?
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ACTUAR:

Durante la semana date cuenta cuándo, ante qué, ante quién te juzgas tonta, trata de
buscar un pensamiento diferente que te explique realmente lo que sucedió, y así superar el
sentimiento de inferioridad.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 35: PODEMOS SUPERAR NUESTRO SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD

NEXO: Compartir nuestra experiencia al darnos cuenta cuándo, ante qué o ante quién nos
sentimos tontas y cómo superamos el sentimiento de inferioridad al cambiar
nuestro pensamiento y explicarnos lo que realmente sucede.

OBJETIVO: Superar nuestro sentimiento de inferioridad.

VER:
Ahora vamos a hacer oración con nuestro sentimiento de inferioridad y dejar que Jesús
nos ayude a superarlo:

1.- Ponte en contacto con una experiencia dolorosa que hayas vivido entre los seis y los
doce años, especialmente una en la que te hayas sentido inferior. Puedes imaginarte
entrando a tu salón de clases como se sugirió al principio de esta unidad. Pregúntate a ti
misma cuándo te sentiste tonta e incapaz de hacer las cosas bien. Tal vez prefieras ponerte
en contacto con un momento de tu vida actual en que te hayas sentido incompetente, y
pídele a Jesús que te acompañe para descubrir dónde comenzó todo esto.

2.- Comparte brevemente lo que sientes más profundamente. No te preocupes por tener las
palabras “correctas”, sino únicamente trata de compartir tu corazón.

3.- Ahora, ponte en contacto con la respuesta de Jesús, ya que él te está hablando desde tu
interior. Puedes hacer esto preguntándote cuáles son las palabras más amorosas que quieras
que él te diga como respuesta: “No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre, tú me perteneces… tú vales mucho a mis ojos, yo te aprecio y te amo mucho… No
temas, pues, ya que yo estoy contigo” (Is. 43, 1.4.5) “¿Puede una mujer olvidarse del niño
que cría, o dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues bien, aunque alguna lo olvidase, yo
nunca me olvidaría de ti” (Is. 49, 15) “Ya no les llamo servidores, porque un servidor no
sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que
aprendí de mi Padre” (Jn. 15, 15).
87

4.- Escribe la respuesta de Jesús, tal vez ésta sea sólo una palabra o una oración. Puedes
estar segura de que cualquier cosa que escribas que te ayude a saber con más claridad que
eres amada, no sólo serán tus propios pensamientos o tu imaginación, sino lo que Jesús
realmente te quiere decir.

PENSAR:
Comenta en el grupo el siguiente texto:

Y nos llaman sexo débil

“No sé quién nos puso este nombre, este nombre de “sexo débil”, pero creo que quien nos
lo puso y nos califica así es porque no nos conoce o se equivocó de calificativo.

Nos llaman el sexo débil, cuando muchas veces desde pequeñas somos capaces de asumir
una responsabilidad, somos capaces de trabajar, de cuidar, de dar amor, proteger y asumir
el papel de madres, cuando se nos encomienda la custodia de hermanos, sobrinos, vecinos,
siendo también nosotras necesitadas de cuidados.

Nos llaman sexo débil cuando tenemos capacidad de entrega y de hacer felices a los demás.

Nos llaman sexo débil, cuando somos capaces de llevar en nuestro seno durante nueve
meses a un nuevo ser, desorganizando esto el equilibrio de nuestro cuerpo, lo vivimos y
tenemos fortaleza para continuar.

Nos llaman sexo débil, cuando aún con llanto y con miedo somos capaces de vivir la
experiencia del parto.

Nos llaman sexo débil, cuando podemos enfrentar una enfermedad ajena desvelándonos,
privándonos de dormir y continuando nuestra vida ordinaria al día siguiente.

Nos llaman sexo débil, cuando el esposo emigra al otro lado y asumimos la responsabilidad
de sacar adelante el hogar, buscando el alimento, la ropa; soportando la soledad.

Nos llaman sexo débil, cuando nos levantamos a las 5 de la mañana, preparamos la comida
y nos vamos a trabajar y cuando regresamos el trabajo de la casa continúa.

Nos llaman sexo débil, cuando aun enfermas podemos continuar vendiendo por las calles,
trabajando en las casas, en una oficina, en el campo, en el molino y en nuestro hogar.

No obstante, con esto… y mucho mas… ¿por qué nos llaman sexo débil?”

Preguntas para reflexionar:


- ¿Te has sentido inferior por ser mujer?
- ¿Qué pensamientos necesitamos cambiar para modificar esos
sentimientos?

Texto Bíblico: Jn. 19, 25-27


88

1. ¿Qué encargo dio Jesús a la mujer?


2. ¿Qué encargo dio Jesús al hombre?
3. ¿No hubiera bastado hacer el encargo a Juan o a María? ¿A qué se debió que hiciera
el encargo a los dos?

ACTUAR:

Durante la semana date cuenta de cuál es la manera de sentir, de ver, de actuar del
hombre y cuál es la manera de sentir, de ver, de actuar de la mujer. Compréndete a ti misma
y comprende al otro, valórate a ti y valora al otro.

ETAPAS DEL DESRROLLO HUMANO

TEMA 36: LA ADOLESCENCIA ES ETAPA DE TRANSICION

NEXO: Con el tema anterior terminamos la etapa de la edad escolar. Vamos ahora a
recordar brevemente las etapas que hemos visto:
PRIMERA ETAPA: Infancia hasta los 2 años. En esta etapa está en juego lograr una
confianza básica o por el contrario una desconfianza básica. La virtud que necesitamos
promover en esta etapa es la esperanza. .
SEGUNDA ETAPA: Niñez 2–3 años. En esta etapa está en juego la autonomía o por el
contrario la duda, la vergüenza. La virtud que se necesita promover en esta etapa es la
voluntad.
TERCERA ETAPA: Edad del juego 3–5 años. En esta etapa está en juego la iniciativa o
por el contrario la culpa. La virtud que hay que promover es el propósito.
CUARTA ETAPA: Edad escolar 6–12 años. En esta etapa está en juego la industria
(habilidad) o por el contrario el sentido de inferioridad. La virtud que hay que desarrollar es
la competencia (ser competente).
La etapa que vamos a empezar a ver en este tema es la de la Adolescencia.

OBJETIVO: Reconocer la adolescencia como la etapa de paso a la edad adulta.

VER:

En silencio, con los ojos cerrados, recuerda la etapa de tu adolescencia, cuando tenías
entre 12 y 18 años de edad. Piensa en las preguntas que te hacías:
- ¿Quién soy? ¿Cómo soy?
- ¿Qué estoy haciendo aquí?
- ¿Qué voy a hacer?
- ¿Qué quiero hacer de mi vida?
Recuerda los sentimientos más fuertes de esta etapa de transición entre la infancia y la
edad adulta.
En grupo comparte cómo viviste tu adolescencia.
89

PENSAR:

Lee el siguiente texto:

Marzo 15/94
Querido diario:
Hoy ha sido un día terrible. Desde que abrí los ojos todo empezó mal. Mamá gritaba
porque yo no me levantaba y se me había hecho tarde. Al entrar al baño y mirarme en el
espejo me vi más fea que nunca, no me cabía un barro ni una espinilla más. Lloré con
desesperación; pero, entre más lloraba, más fea me veía. No quería ir al colegio, pero
mamá insistió. Salí corriendo: apenas tuve tiempo de tomarme el jugo.
En clase no podía concentrarme, sólo pensaba en lo maravillosa que sería mi vida si el
profesor de matemáticas me pidiera ser su novia, pero ¡qué horror! Lo que me pidió en ese
momento, fue pasar al pizarrón; yo estaba tan distraída que apenas si entendía. Todos se
burlaban de mí; yo quería desaparecer. Al terminar, busqué a Patricia para contarle lo
que sentía pero ella había salido con Ana –ahora sólo quieren estar juntas y a mí me dejan
sola.
Estoy en mi cuarto, no quiero que nadie me hable, pero no tarda en llegar mi hermanita
y empezará mi suplicio. ¡Cómo quisiera que el día de ayer, cuando estaba tan feliz, no
hubiera terminado!
¿Qué me pasa? ¿Puedes tú, querido diario, responderme?
Ligia

Comenta con las demás:


- ¿Qué le está sucediendo a Ligia?
- ¿Han tenido sentimientos parecidos a los de Ligia? ¿Cuándo? ¿A
qué se debe?

Durante la adolescencia ocurren en el ser humano una serie de cambios físicos,


psicológicos y sociales.
En base a tu propia experiencia o a la de tus hijas e hijos, has una lista de los cambios
que se viven en la adolescencia y compártela con el grupo.

La adolescencia, como etapa de crecimiento (crisis) exige continuas readaptaciones al


adolescente y a las personas que conviven con él/ella.

Discute con el grupo:


- ¿Qué adaptaciones exige a los adultos la convivencia con
adolescentes?

Texto Bíblico: Lc. 2, 41-52


- ¿Cómo reaccionan José y María ante la pérdida de Jesús?
- ¿Qué cambio se da en María?

ACTUAR:
90

Observa los modos de actuar de los adolescentes y anota los modos de ser propios de
esta etapa.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 37: LOS CAMBIOS EN ADOLESCENTES

NEXO: Compartir los modos de ser, modos de actuar que observamos como propios de la
adolescencia.

OBJETIVO: Profundizar en los cambios que se experimentan durante la adolescencia.

VER:

a.- Personalmente, en media hoja tamaño carta, escribe tres de los cambios que
experimentaste durante la adolescencia. ¿Qué pensaste? ¿Qué sentiste?
b.- Dobla la hoja a la mitad y deposítala en la caja.
c.- En el grupo, por suerte, saca una hoja de la caja, lee su contenido y coméntalo con el
grupo.

Ahora observa el cuadro de los cambios físicos de la adolescencia:

SECUENCIA DE LOS CAMBIOS FISICOS DE LA ADOLESCENCIA

CARACTERISTICAS DE LAS CHICAS EDAD EN QUE SE PRODUCEN LOS


CAMBIOS
Crecimiento de los pechos 8 – 13 años
Crecimiento del vello púbico
Crecimiento del cuerpo 8 – 14 años
Menarquia
(Primera menstruación) Punto máximo promedio, 12 años
Vello bajo el brazo 10 – 16 años (promedio 12.5 años)
cerca de 2 años después del vello púbico
Aumento en la producción de las glándulas
que producen sudor (glándulas sudoríparas) Cerca de 2 años después del vello púbico
91

y grasa (glándulas sebáceas)

CARACTERISTICAS DE LOS CHICOS EDAD EN QUE SE PRODUCEN LOS


CAMBIOS
Crecimiento de los testículos y del saco
escrotal 8 – 13.5 años
Crecimiento del vello púbico 10 – 15 años
Crecimiento del cuerpo 10.5 -16 años (Promedio máximo 14)
Crecimiento del pene, glándula de la
próstata y vesículas seminales 11 – 14.5 años (Promedio 12.5 años)
Cambio en la voz Más o menos al mismo tiempo del
crecimiento del pene
CARACTERISTICAS DE LOS CHICOS EDAD EN QUE SE PRODUCEN LOS
CAMBIOS
Primera eyaculación del semen (polución Cerca de un año después del comienzo del
nocturna) crecimiento del pene
Vello en la cara y bajo los brazos Cerca de dos años después de la aparición
del vello púbico
Aumento de las glándulas que producen Más o menos al mismo tiempo de la
sudor (glándulas sudoríparas) y grasa aparición del vello bajo el brazo
(glándulas sebáceas)

Lee y comenta el siguiente texto:

“Los seres humanos, al igual que todos los seres vivos, sufrimos cambios a lo largo de
nuestra vida. Tal ves los cambios más importantes ocurren alrededor de los 12 años de
edad. En esta época, tanto los niños como las niñas atraviesan por lo que se conoce como
pubertad.

La pubertad se refiere a la época de la vida en que los cuerpos de los niños y de las niñas
empiezan a cambiar hasta convertirse en adultos.

Los cambios que ocurren durante la pubertad incluyen el crecimiento físico, el desarrollo
sexual y ciertos cambios sicológicos y sociales.

La mayoría de los cambios que ocurren durante la pubertad, pueden observarse a simple
vista y se relacionan con el desarrollo de las características sexuales secundarias.

Las características sexuales secundarias son aquellas que empiezan a aparecer durante la
pubertad y que permiten diferenciar físicamente a los hombres de las mujeres.

En las niñas se notan cambios como el crecimiento de los senos, la aparición del vello, la
menstruación y el acné.
92

En los niños son usuales el cambio de voz, el comienzo de las eyaculaciones nocturnas y la
erección, la aparición del vello, la producción de espermatozoides, la sudoración axilar y el
crecimiento del pene.

La pubertad es el período durante el cual los órganos reproductivos o sexuales adquieren la


capacidad para funcionar.

Los cambios producidos por el desarrollo de la sexualidad tienen diferentes significados


para uno y otro sexo. Para las niñas lo cambios son más bruscos y visibles que para los
niños, lo que les genera gran incomodidad, temor y vergüenza. En los niños los cambios
son más lentos y menos observables, por lo que pueden acostumbrarse paulatinamente a
ellos.

A medida que se producen los cambios físicos en el niño y la niña, éstos comienzan a
sentirse extraños con respecto a sí mismos y al cuerpo con el que han estado familiarizados
desde los primeros años de su vida.

En esta época, los niños y las niñas están más preocupados por su apariencia física que por
cualquier otra cosa de su vida, dado que ahora les preocupa atraer a personas del sexo
opuesto y sentirse aceptados por su grupo de compañeros o compañeras.

Por tal razón, los cambios normales del desarrollo, como los “gallos” en la voz, el acné, la
obesidad, suelen ser experimentados como lo más horrible que le puede suceder a un joven
o a una joven y producirle sentimientos de enojo, tristeza, soledad y rebeldía.

A medida que los y las adolescentes van madurando físicamente, empiezan también a
madurar en su forma de pensar. Todos estos cambios, por ser tan rápidos y nuevos, les
hacen sentir extraños, diferentes e inseguros.

Igualmente, las personas que estamos a su alrededor: padres, maestros, compañeros,


hermanos, amigos, tendremos que ir cambiando la manera de tratarles a medida que van
creciendo. Pero todo esto requiere tiempo.

Sin embargo, todo lo que les pasa, es completamente normal. Sus preocupaciones con
respecto a su apariencia física, sus sentimientos de no saber quiénes son en realidad, los
cambios en su manera de ser y de reaccionar, su deseo de adquirir mayores
responsabilidades se deben a que están madurando como personas.

Al comienzo probablemente las personas adultas nos asombraremos y extrañaremos de lo


que está sucediendo y haremos incluso comentarios al respecto que pueden llegar a
molestarlos.

También sus compañeros, preocupados por la misma situación, harán comentarios e


intercambiarán secretos, básicamente buscando seguridad o destacando los “defectos” de
los demás.
93

Lo importante en esta etapa de la vida es que los y las adolescentes se sientan satisfechos
con su propio cuerpo, y toleren aquellos cambios que se pueden presentar, algunos de los
cuales son temporales, o podrán corregirse con el paso del tiempo, en la medida en que
cuiden su salud.

Este es el caso de molestias sencillas como el acné, la obesidad, la escasa musculatura, los
gallos de la voz, el busto pequeño.

Crecer y madurar les permitirá a los adolescentes asumir nuevas responsabilidades y tomar
decisiones que antes no podían tomar.

Así, es la hora de participar en grupos con un interés común: grupos deportivos, musicales,
sociales, religiosos, comunitarios; salir con su grupo de amigos; escoger su propia ropa, su
corte de pelo; asumir nuevas responsabilidades en el hogar; cuidar un hermanito, preparar
alimentos, servir su comida, escoger su música preferida, etc.

Pero sobre todo, esta mayor independencia la deben ganar con base en su responsabilidad y
respeto de las normas y deberes adquiridos.

Los adultos, basados en la conducta de los adolescentes, les iremos delegando nuevas
responsabilidades y guiando para que logren las metas que se hayan propuesto.

En este momento los adolescentes necesitan estar más seguros de sus capacidades y sus
habilidades para que les sea más fácil sobrellevar todos los cambios que implica madurar.

- Intercambia con el grupo:

1.- ¿Qué actitudes hemos tomado con los adolescentes?


2.- Al tener claro que los cambios de la adolescencia son normales ¿cómo podemos actuar
ante ellos?

Textos Bíblicos: Efesios 6, 4 y Colosenses 3, 21


¿Cuál es el mejor trato que podemos darle a un adolescente?

ACTUAR:

Relaciónate comprensiva y cariñosamente con los adolescentes.


94

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 38: MITOS SOBRE LOS CAMBIOS QUE SE DAN DURANTE LA


ADOLESCENCIA

NEXO: Compartir cómo nos fue en nuestra relación con adolescentes.

OBJETIVO: Aclarar mitos y conceptos erróneos relacionados con los cambios que suceden
durante la adolescencia.

VER:
Junto a las afirmaciones que aparecen a continuación escribe una “V” si crees que es
verdadera o una “F” si consideras que es falsa.

a.- La pubertad es la etapa de la vida en la que maduran los órganos sexuales ( )


b.- La menstruación en las niñas indica que ya están en capacidad de tener hijos ( )
c.- La menstruación es una enfermedad que impide a las mujeres realizar sus
actividades diarias ( )
d.- Las emisiones o eyaculaciones nocturnas se producen cuando el muchacho
solo piensa en sexo ( )
e.- Uno puede saber si una mujer tiene la menstruación con solo mirarla ( )
f.- Las eyaculaciones nocturnas pueden hacer que se le acabe el semen al hombre ( )
g.- Las eyaculaciones nocturnas permiten al joven deshacerse del semen que sus
órganos sexuales han comenzado a producir ( )
h.- Durante la pubertad es frecuente que uno se toque y acaricie sus genitales
para conocerlos y sentirse bien ( )
i.- Tocarse los genitales produce locura ( )
j.- La única consecuencia negativa y perjudicial de tocarse los genitales son
los sentimientos que se producen después de haber hecho algo que uno
considera malo, vergonzoso o pecado ( )
k.- Bañarse durante la menstruación hace daño ( )
l.- Durante la menstruación, la alimentación puede ser la misma de siempre ( )
m.- Los estudios han demostrado que casi todos los hombres y mujeres tocan
sus genitales en alguna época de su vida ( )
95

n.- Una mujer no puede nadar ni hacer ejercicio durante su menstruación ( )


o.- Durante la menstruación no se pueden consumir frutas ácidas como el
limón o la naranja ( )
p.- No hay relación entre tocarse los genitales y el retraso mental; esta creencia
se debe a que es frecuente observar personas con retraso mental tocando
sus genitales en público, dado que no comprenden la importancia de la
intimidad ( )
q.- Durante los días de la menstruación, al igual que los demás días, se debe
realizar el baño diario con agua y jabón para evitar los olores desagradables.
Esto no afecta en nada la cantidad de flujo menstrual ni produce cólicos. ( )

Discute, en grupo, sobre las afirmaciones en las que no tienen la misma respuesta,
identifiquen las diferencias en los puntos de vista.
PENSAR:

Lee, analiza y discute el siguiente texto:

“La pubertad es un período de maduración sexual. Se caracteriza por una serie de


cambios, la mayoría de los cuales puede observarse a simple vista. Sin embargo,
internamente también se dan cambios muy importantes.
Los órganos sexuales que conforman el aparato reproductor, maduran y comienzan a
funcionar. En el caso de las niñas, los ovarios empiezan a producir óvulos y se presenta la
primera menstruación o menarquia. La menstruación es un proceso normal y saludable
experimentado por la mayoría de las mujeres (a excepción de las embarazadas) desde la
pubertad hasta la menopausia.
La primera menstruación (menarquia) es un evento muy importante en la vida de
cualquier mujer. Se da por primera vez alrededor de los 12 años, aunque cada vez se
presenta a una edad más temprana sin que esto sea algo de qué preocuparse, como tampoco
lo es que se presente después de los 16 años.
En el hombre, el primer indicio de madurez sexual son las emisiones nocturnas de
semen involuntarias, que ocurren mientras está dormido.
Estos dos sucesos tan importantes en la vida de los seres humanos tienen diferente
significado para cada persona: algunos sienten vergüenza, otros miedo, otros los viven con
emoción y hasta con alegría. La diferencia parece estar relacionada con el tipo de
información recibida a lo largo de la vida acerca de estos hechos y todo lo relacionado con
la sexualidad.
También durante la pubertad, los chicos y las chicas sienten curiosidad por tocar sus
genitales para conocer y saber cómo funcionan.
Existen muchos mitos, es decir, ideas equivocadas que se han transmitido de generación
en generación, en relación con los efectos negativos de tocarse los genitales.
Sin embargo, en la actualidad se sabe que este comportamiento es totalmente sano y
normal; sólo puede causar problemas cuando se hace en contra de los propios valores y por
tanto produce sentimientos de culpa y arrepentimiento. O cuando se pasa demasiado tiempo
en esta actividad y se deja de hacer otras cosas que son importantes para crecer como
personas.”
96

Piensa en una situación conflictiva que tú hayas vivido durante la adolescencia y en


aquello que te ayudó a superarla. Coméntala con el grupo.

Cita Bíblica: Jn. 8, 30-32


- ¿Cómo hemos ido encontrando la verdad sobre los cambios que
se dan durante la adolescencia?
- ¿Qué conflictos viven los adolescentes y cómo podemos
ayudarles a superarlos?

ACTUAR:

A los adolescentes que estén a tu alrededor explica con verdad los cambios de esta
época.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 39: UNA ETAPA EN EL DESARROLLO DEL SER HUMANO

NEXO: Compartir cómo explicamos a algún/a adolescente la verdad sobre los cambios de
ésta época.

OBJETIVO: Aceptar que la adolescencia es una de las etapas de desarrollo del ser humano.

VER:

Comparte con el grupo:


- Para ti qué fue lo más significativo de la adolescencia, cuál es el
recuerdo más vivo que te quedó de la adolescencia.

La Enciclopedia de la Sexualidad nos dice:

“La adolescencia es:


a. un período de cambios fisiológicos, mentales, afectivos y sociales
profundos;
b. una etapa de transición en que los cambios corporales, mentales y sociales
señalados ocurren con mucha rapidez, exigiendo continuas readaptaciones;
c. un período en que las personas se hacen mucho más autónomas de la
familia, de las instituciones educativas, de la moral y, en general, de la
influencia de los adultos;
d. una época en la que se intenta hacer un proyecto de futuro.
En realidad, el adolescente es una persona con capacidades biológicas, mentales,
afectivas y sociales que empiezan a ser bastante similares a las del adulto, pero al que le
falta experiencia. Todos estos cambios profundos y rápidos hacen que la adolescencia sea
siempre un período de crisis que exige readaptaciones continuas al adolescente y a los que
conviven con él”

PENSAR:
97

Lee el siguiente texto:

“Cada etapa de la vida plantea al ser humano problemas propios y nuevas oportunidades
de participación en el mundo. La adolescencia constituye en nuestros tiempos, un período
de la vida donde con mayor intensidad que en otros, se aprecia la relación entre la
personalidad del individuo y las metas que la sociedad espera que alcance.

Sin embargo, la adolescencia no puede considerarse como una etapa del desarrollo
humano universal, es más bien un producto de circunstancias históricas y sociales, que sólo
comienza a reconocerse como tal desde finales del siglo XVIII. Antes de esto se hablaba
sólo de “niños” y “adultos” y la pubertad marcaba el límite entre ambas etapas.

Aún hoy en muchas sociedades tradicionales, la pubertad es reconocida como el


comienzo de la vida adulta, celebrándose por tanto con diferentes ritos o ceremonias de
iniciación.

En algunas sociedades, el ritual incluye pruebas muy drásticas de fuerza: la mutilación,


la circuncisión, la perforación de orejas, los tatuajes, actos religiosos y de magia, la
separación de la familia, el ayuno, entre otros.

En las sociedades modernas como la nuestra, ningún ritual señala el paso de la infancia
a la vida adulta pues las demandas del medio implican que haya un período llamado
adolescencia, en el cual los individuos alcancen su madurez sexual, elaboren su propia
identidad y se planteen un proyecto de vida personal.

La adolescencia es un período de la vida que requiere múltiples reajustes por parte de los
jóvenes antes de llegar a la adultez. Se caracteriza por una serie de cambios, los primeros de
los cuales son fisiológicos asociados a la madurez sexual y que podemos definir como
pubertad. El adolescente tiene que habituarse a estos cambios para comenzar a aceptar un
cuerpo renovado, y en consonancia con ello, integrarlos a la imagen que tiene de sí mismo.

Estos cambios son universales, es decir, se dan en todas las culturas.

Junto con estos cambios corporales aparecen, especialmente en las culturas industriales,
una serie de cambios a nivel sicológico y emocional. El adolescente comienza a
preocuparse por su identidad: ¿Quién soy? ¿Qué lugar ocupo en este mundo?; pero además,
le surgen inquietudes con respecto a sus creencias, valores, planes en la vida, tratando así
de lograr independencia con respecto a su familia y afianzando sus relaciones con su grupo
de amigos y con personas del sexo opuesto.

Aunque muchos han denominado a la adolescencia como un período de “tormenta y


agitación” o más bien una época de crisis que muchos adultos temen que llegue, se ha visto
que es más un fenómeno cultural. Sólo aquellos jóvenes que viven en determinados
ambientes manifiestan los comportamientos considerados típicos de esa edad: rebeldía,
idealismo, conflictos.
98

Se ha observado que muchos adolescentes durante su desarrollo no presentan casi


ningún tipo de conflicto ni con su familia ni con los valores que ésta le ha inculcado.

La adolescencia es, por tanto, una época en la cual el joven se prepara para el futuro
aprendiendo valores, habilidades, aptitudes y capacidades para enfrentarse a una variedad
de decisiones importantes en la vida como sus metas para el futuro, sus amistades, su rol a
nivel familiar, social y comunitario y su manejo de la sexualidad. Para superar en forma
exitosa esta etapa, es necesario que los adolescentes hayan hecho una serie de adquisiciones
a saber:

- Establecen, fisiológica y culturalmente, la diferenciación de los


roles sexuales, qué hace el hombre y qué hace la mujer.

- Dejan de tomar en cuenta lo que digan de ellos sus familiares.

- Fundamentan su autoestima en capacidades propias y la


confirman por las relaciones con el grupo de iguales.

- Descubren sus necesidades y las posibilidades de satisfacerlas y


descubren cómo realizarse como personas.

- Actúan de manera independiente y autónoma, es decir, de


acuerdo con sus propios valores, respetando siempre a los demás.

- Elaboran la propia escala de valores a partir de la revisión de las


creencias y normas existentes en el medio familiar, escolar y
comunitario.

- Desarrollan un proyecto de vida personal y plantean las metas a


corto y largo plazo que les permitan alcanzarlo.”

Comenta el texto en base a las siguientes preguntas:

a. ¿Qué diferencia hay entre la pubertad y la adolescencia?


b. ¿Por qué se dice que la adolescencia es un fenómeno cultural?
c. Explica cada una de las adquisiciones que deben hacer los y las adolescentes para
pasar a la edad adulta.

Cita Bíblica: Cantar de los Cantares 5, 10-15 y 6, 4-7


- ¿Cómo ve el hombre a la mujer?
- ¿Cómo ve la mujer al hombre?

ACTUAR:

Durante la semana trabaja en aquel aspecto que sientes más débil en el paso de la
adolescencia a la adultez.
99

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 40: LOS VALORES PERSONALES

NEXO: Compartir la experiencia al trabajar en aquel aspecto más débil en el paso de la


adolescencia a la adultez.

OBJETIVO: Comprender que en la adolescencia luchamos por definirnos de acuerdo a los


valores personales y no de acuerdo a los valores que aprendemos o que nos
imponen otras personas o instituciones.

VER:

Lee la experiencia que vivió Daniel en su adolescencia:

“…cuando llegó la fecha de mi graduación, le llamé a Caty. “Caty, ¿te gustaría ir al


baile de graduación?” Y Caty dijo: “Ah, pasé una noche tan encantada contigo”. Cuando
ella empezó a describir los ratos tan maravillosos que pasó conmigo, yo me preguntaba si
realmente habíamos asistido al mismo baile. “Daniel, me encantaría ir a tu baile de
graduación, pero antes que nada, le tengo que pedir permiso a mi mamá”. Aunque tapó el
teléfono, pude escucharla decir: “Mamá, ¿puedo ir al baile de graduación de Daniel?” Creo
que a su madre la tomó por sorpresa, pero estaba contenta de que alguien por fin hubiera
invitado a salir a Caty. Oí que su madre dijo: “Eso suena muy bien”. Cuando Caty regresó
al teléfono, me dijo: “Daniel, mi madre dice que tengo que cuidar a unos niños. No puedo ir
a tu baile de graduación”.
Aunque estaba decepcionado por la respuesta de Caty, no me sorprendió. Yo no me
gustaba a mí mismo y no creía gustarle a nadie tampoco. Gran parte del odio a mi mismo
provenía del hecho de ser una persona muy escrupulosa. Esto significa que yo me definía a
mí mismo por los valores de la autoridad (por ejemplo, maestros, padres, líderes de la
Iglesia) y me convertí en lo que ellos decían que yo era. Como lo describe Erikson,
“muchos jóvenes, encontrando que las autoridades esperan que él sea un ‘vago’, o un
‘chiflado’, o ‘un tipo fuera de onda’, perversamente les obligan a convertirse en eso”.
En mi caso, tomé la actitud que adoptan muchos de mis párrocos y maestros referente a
que “dios ve la sexualidad como mala, y tú eres malo porque no puedes vivir como Dios
100

espera”. Recuerdo, por ejemplo, haber ido en un viaje de dos semanas. El primer día
paramos en una gasolinera donde exhibían un calendario que mostraba a Marilyn Monroe
con un pequeñísimo traje de baño. Después de mirar detenidamente la fotografía, me asusté
por haber cometido según yo un pecado mortal. Aquí estaba en este viaje, pasando dos
semanas en pecado mortal y esperando no tener un accidente automovilístico, pues si no,
moriría y mi alma iría al infierno. Siempre estaba preocupado por salvar mi alma. Más
tarde, mi creencia de que los sacerdotes tenían mayores probabilidades de salvar sus almas,
fue una de las razones por las que me uní a los jesuitas.
Aunque gran parte de mi crisis de identidad ocurrió porque sin cuestionármelos tomé
como míos los valores de los maestros y de las autoridades de la Iglesia, para otro
adolescente la crisis puede tomar la forma de salirse de la Iglesia y cuestionar todos los
valores de las autoridades. Pensando que todos los demás son “anticuados”, algunos
adolescentes desechan todos los valores de su familia y no tienen ningún ancla. En esta
etapa de “baja tolerancia”, los adolescentes se avergüenzan de sus padres y encuentran una
manera de rebelarse, como irse de la casa, alejarse de la Iglesia o, incluso, cometer suicidio.
Frecuentemente al rebelarse contra sus padres, se rebelan contra el Dios de sus padres.
Esto puede crear una crisis de fe. Aunque otras circunstancias, tales como una tragedia
súbita, pueden disparar una crisis de fe incluso en una familia sana, esas crisis ocurren con
menos frecuencia si los padres tienen tanto una imagen sana de Dios como una relación
sana con el adolescente. Cuando falta alguna de esas dos cosas, el adolescente a menudo se
siente alejado de Dios del mismo modo que de sus padres. Así, un adolescente puede
rebelarse contra un Dios que, como sus padres, siempre lo critica y nunca lo abraza, lo ama
más cuando tiene éxito o, como ocurre con su padre ausente, nunca se puede encontrar con
él. Los educadores religiosos han descubierto que un vínculo estrecho con los padres es una
base más importante para la fe que la educación religiosa. Así, un maestro de preparatoria
se llegó a frustrar tanto al tratar de enseñar religión a adolescentes en rebelión, que ahora
empieza el año con estas preguntas: ¿Cuándo me siento más cerca de mis padres? ¿de
Dios?, ¿Cuándo me siento más alejado de mis padres? ¿de Dios? ¿Qué aprendí de estas
preguntas?.
Con frecuencia es necesaria una crisis de fe para poder descartar la imagen de Dios que
tienen los padres y encontrar la propia. Una crisis de éstas a menudo causa serio conflicto
entre los padres y los adolescentes, pero puede ser sana porque ahora el adolescente se
puede comprometer con un Dios que actúa diferente de sus padres que pueden equivocarse
y que ama más de lo que sus padres nunca imaginaron.”

a. Pensar en silencio, un momento, las siguientes preguntas:


- ¿Durante la adolescencia a qué le fuiste dando más importancia?
- ¿Quiénes fueron los modelos de los que aprendiste?
- ¿Contra qué y contra quiénes se rebelan nuestras hijas e hijos (o
nietos) adolescentes?
Comparte tus respuestas en grupos de tres.

b. Discute en el grupo lo siguiente


- ¿Qué enseñanzas te quedaron de: padres, maestros y sacerdotes?
- ¿En qué te ayudan y en qué te estorban las enseñanzas que
aprendiste de tus padres, maestros, sacerdotes o de otras
autoridades?
101

- ¿Cómo podemos ayudar a los adolescentes a que encuentren lo


que es valioso para ellos mismos?

Cita Bíblica: Jn. 15, 9-17


1.- ¿De dónde aprende Jesús lo más importante que hay en la vida?
2.- ¿Qué tan importante nos parece a nosotros aprender y enseñar a amar?

ACTUAR:
Durante la semana trata de darte cuenta lo que ha sido más valioso para ti y trata de ver
qué está siendo más importante para los adolescentes hoy.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 41: DURANTE LA ADOLESCENCIA SE NECESITA AYUDA Y


COMPRENSION

NEXO: Comparte lo que has descubierto como más valioso para ti y lo más importante
para los adolescentes hoy.

OBJETIVO: Reconocer y aceptar la necesidad de ayuda, comprensión y apoyo durante la


adolescencia.

VER:

Trabajo personal:
En una hoja, responde por escrito a las siguientes preguntas:

- ¿Qué haces cuando te sientes triste o preocupada?


- ¿Recurres a alguna persona especial? ¿A quién?
- ¿Te ayuda hablar con alguien cuando te sientes así? ¿Cómo?
- ¿Cómo te sientes cuando compartes tus sentimientos con un
amigo/a?
- ¿Cómo te sientes cuando no compartes tus sentimientos?
- ¿Cómo te sientes cuando alguien comparte sus sentimientos,
preocupaciones o temores contigo?

En parejas comparten sus respuestas.

En grupo, recuerda la experiencia que vivió Daniel durante su adolescencia y que vimos la
semana anterior.

Ve lo que ayudó a Daniel:

“Probé una serie de posibilidades en mi búsqueda por encontrar una forma de vivir que
me diera significado a mí mismo y a los demás. Primero probé con las calificaciones y me
102

gradué como el mejor de mi clase. Luego probé con el dinero y tenía una cuenta en el
banco más grande que nadie de mi edad. Por último, entré al seminario y así supuestamente
resolví lo que Erikson, acertada o equivocadamente, sugiere que es la causa primaria de
confusión en los adolescentes: “La incapacidad para establecerse en una identidad
ocupacional”. Probé muchas maneras de decir “esto es lo que soy”. Yo soy lo que sé, el
dinero que ahorro, el trabajo que hago, Pero seguía odiándome a mí mismo y odiando la
vida.

El rompimiento vino cuando tenía 18 años e hice una confesión general de todos los
pecados de mi vida. Llené ocho páginas, a espacio cerrado, de todas las cosas que odiaba de
mí mismo. Después que terminé mi lista, el sacerdote, que quizá para entonces estaba
totalmente exhausto, vino hacia mí y me abrazó. Fue la primera vez que un sacerdote me
abrazaba. Como yo juzgaba tan serios tantos pecados, esperaba el sermón común acerca de
cómo había decepcionado a Dios y necesitaba cambiar de forma de pensar y esforzarme
más, pues si no, finalmente tendría que sufrir las dolorosas consecuencias del infierno. Pero
en ese abrazo encontré a un Dios que amaba mi peor parte. Recuerdo que regresé a mi
cuarto llorando y sintiéndome como alguien que podía amar mucho porque se le había
perdonado mucho. En ese momento se me dio la identidad, como hermano, alguien que es
hermano de todos y que puede amar mucho porque se le ha perdonado mucho. Sigo
teniendo esa misma identidad”.

Comenta en grupo:
- ¿Por qué fue tan importante ese abrazo para Daniel?

Lee:

“La necesidad de recibir ayuda, comprensión y apoyo se hace más profunda durante la
adolescencia, época en la cual todo es nuevo. Los adolescentes están aprendiendo a vivir
con su nueva imagen, a ampliar su núcleo de relaciones, hay una intensa búsqueda de los
valores personales y un deseo de independencia, de sentirse amados, aceptados y
respetados.

Todo esto no es más que una muestra de lo que significa crecer y madurar.

Para poder satisfacer esta necesidad, que a veces los adolescentes no reconocen porque
piensan que son capaces de salir adelante por sus propios medios o porque piensan que sus
padres no son las personas adecuadas para guiarles, se requiere la comunicación. No se
puede esperar ayuda si no están dispuestos a recibirla.

Con frecuencia los padres, maestros, amigos, o su novia/o les invitan a dialogar
mostrándose dispuestos a ayudarles.

Muchas veces se les dice: ¿Te sucede algo?, ¿Puedo hacer algo por ti?, ¿Quieres que
hablemos?, ¿Qué te vas a poner?, ¿Quieres algo más?, ¿No te gustó lo que hice?, ¿Estás
molesto?
103

Es importante reconocer que una relación de ayuda requiere un ambiente de confianza


que facilite el crecimiento mutuo, y la base de la confianza es ser auténticas no
pretendiendo ser o sentir algo que verdaderamente no somos o sentimos. Así como tú
necesitas ser comprendida, aceptada, apoyada, también otras personas sienten la misma
necesidad y es cuando hay que estar dispuesta a dar.

La ayuda implica comprensión, respeto y consideración por la otra persona. No te


niegues esta oportunidad. Todos, en mayor o menor grado, hemos necesitado de los demás
para solucionar nuestros problemas, aclarar nuestras dudas, nuestros sentimientos y
despejar nuestros temores, sin que ello signifique menos madurez, menos inteligencia o
menos capacidad.

También todas hemos sentido la necesidad de compartir nuestros triunfos y alegrías para
sentirnos apoyadas y reconocidas”.

Compartir en grupo:
- ¿Por qué en la adolescencia cuesta trabajo reconocer que se
necesita ayuda?
- ¿Qué podemos hacer para crear un ambiente de confianza que
favorezca la comunicación con los y las adolescentes?

Haz oración con la parábola del Hijo pródigo:

1. Pídele a Jesús que te revele aquello de lo que más te avergüenzas


2. Lee Lucas 15, 11-32
3. Después de leer pregúntale qué es aquello de lo que más te sientes culpable o
avergonzada.
4. Con ayuda de tu imaginación, ponte en lugar del padre o de la madre y, sin palabras,
dale la bienvenida a tu hijo.
5. Ahora, ponte en el lugar del hijo, de la hija y empápate del amor de Dios mientras te
da la bienvenida a casa

ACTUAR:

Durante la semana sigue haciendo oración con esta parábola y trata de comprender a los
adolescentes que tienes cerca.
104

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 42: AYUDA REZAR CON AMIGAS/0S QUE ENCARNAN EL AMOR DE


DIOS.

NEXO: Compartir cómo nos fue en nuestra oración con la parábola del hijo, la hija pródiga.

OBJETIVO: Comprender que para sanar las heridas profundas de la adolescencia


necesitamos orar con amigas o amigos que encarnen el amor de Dios.

VER:

Haz silencio interior y recuerda tu propia adolescencia. Mira si viviste alguna herida
profunda durante esta etapa.

Reflexiona en la experiencia de Virginia:

“Entre las áreas que Erikson ve especialmente importantes durante la adolescencia están
el desarrollo sexual, el pertenecer a un grupo de amigos y formar uno sus propios valores.
Yo (Virginia) recuerdo cómo me hirió una experiencia de abuso sexual en las primeras dos
de estas áreas y cómo me desafió en la tercera.
Un hombre que vivía en nuestro barrio abusó sexualmente de mi justo antes de que yo
entrara en la adolescencia. Esta experiencia me afectó profundamente porque nunca le
hablé de ella a nadie hasta muchos años después, de modo que estuve enteramente sola con
los efectos traumáticos de ésta.
También, esto reforzó las heridas que tenía de etapas más tempranas provocadas por mi
situación familiar. En cualquier etapa del desarrollo, una herida no curada no sólo nos
afecta en esa etapa, sino que también nos debilita en todas las etapas futuras. Así, yo tenía
pocas reservas de emociones que me pudieran ayudar con los devastadores efectos del
abuso sexual.
Me aislé por completo de las relaciones con niños y, más tarde, con hombres jóvenes.
Esto no lo experimentaba como una elección consciente, sino más bien como una total
incapacidad para relacionarme con los hombres. Cada vez que estaba en presencia de un
105

hombre, me sentía emocional y físicamente paralizada, incapaz de moverme o de hablar


con normalidad. Sentía como si tuviera un nudo de hierro en el centro de mi abdomen, con
alambres que se extendieran a mis manos, pies y cuerdas vocales, que quedaban tiesos del
miedo. Para pasar inadvertida, me ponía lo menos atractiva posible, me vestía con ropa sin
forma y siempre estaba encorvada. Cuando veo fotografías mías tomadas durante esa
época, percibo una persona aterrada.
No fue sino hasta los 18 años cuando identifiqué mi incapacidad para relacionarme con
los muchachos y mi experiencia de abuso sexual en la niñez; había reprimido tanto este
recuerdo que nunca se me ocurrió que fuera la raíz de mis dificultades en la adolescencia.
Después de varios meses de oración y de estar en presencia de relaciones sanas,
desaparecieron por completo todos mis síntomas de abuso sexual. Ya no me sentía
asustada, congelada, culpable ni llena de pena. Durante una sesión de oración, el “nudo de
hierro” en mi abdomen pareció disolverse y nunca más lo volví a sentir. Empecé a vestirme
de manera atractiva y a pararme más erguida. La gente que tenía varios meses de no verme
me dijo que parecía otra persona. Y efectivamente así es como me sentía.”

PENSAR:

Vamos ahora a escuchar una lectura Bíblica, escuchando la Palabra de Dios dicha
expresamente para nosotros:
(Leer despacio)
“No temas, porque yo te he rescatado;
te he llamado por tu nombre,
tú me perteneces.
si atraviesas un río, yo estaré contigo
y no te arrastrará la corriente.
Si pasas por medio de las llamas,
no te quemarás,
ni siquiera te chamuscarás.
Pues yo soy Yavé, tu Dios,
el Santo de Israel, tu Salvador.
Para rescatarte, entregaría a Egipto
Etiopía y Saba, en lugar tuyo.
Porque tú vales mucho más a mis ojos,
Yo te aprecio y te amo mucho.
(Isaías 43, 1b-4a)

Ahora recuerda el momento en que te has sentido más culpable, avergonzada, sola… y
ve cómo Dios está presente, siente por unos momentos su presencia amorosa, cariñosa,
comprensiva, acogedora… ¿Qué te deja esa presencia?... Agradécela.

Comparte en grupo:
- ¿Qué puede ayudar a sanar una herida tan profunda como la de
Virginia?

Veamos qué fue lo que la ayudó:


106

“Cuando encontré la curación, fue a través de una comunidad amorosa y con la que
orábamos juntos.
Mientras amigos amorosos oraban conmigo, me invitaron a volver con mi imaginación a
la escena del abuso sexual y a invitar a Jesús a unírseme ahí, oramos muchas veces de esta
manera, durante un período de varios meses, lo cual a menudo es necesario cuando uno
hace oración por una herida profunda. En la experiencia de oración que mejor recuerdo,
Jesús entró en la escena y de inmediato intervino para detener el abuso. Me dejó bien claro
que no le gustaba lo que estaba ocurriendo y que estaba enojado porque me estaban
lastimando. Luego Jesús me levantó, me abrazó y me consoló hasta que se me fue el miedo.
Me hice consciente de la presencia de María en la habitación, y Jesús me llevó a María.
Mientras yo descansaba en los brazos de María y miraba a Jesús, El regresó junto al
hombre que había abusado de mí y le puso el brazo sobre el hombro. Jesús me mostró que
ese hombre me había lastimado tan sólo porque él mismo estaba profundamente herido.
En esta plegaria, Jesús hizo varias cosas para mí que fueron curativas. Primero, me hizo
saber que él estaba conmigo en la experiencia del abuso, esto fue curativo porque mucho
del poder destructivo del abuso sexual es su calidad de oculto, dejando a la víctima
sintiéndose sola con un oscuro y terrible secreto. Compartir la experiencia con aquellos que
oraron conmigo y haberse reunido Jesús conmigo en el recuerdo me ayudó a apartar de ella
esa calidad de oscura y secreta. En segundo lugar, Jesús intervino para protegerme y me
hizo saber que estaba enojado por lo que me habían hecho. Esto fue curativo porque las
víctimas del abuso sexual se sienten impotentes para protegerse y tienden a culparse a sí
mismas en vez de sentir una justa ira contra el abusador. Jesús me transmitió que El me
protegía y que, como El estaba enojado por lo que me había ocurrido, yo tenía derecho a
sentir ira también.
Luego, Jesús me abrazó y me consoló hasta que ya no tuve más miedo. En ese punto,
Jesús me estaba llenando con el amor que necesitaba en ese momento. Es significativo que
Jesús me demostrara su amor abrazándome, con lo que reemplazó la experiencia de que me
“tocaran mal” con la de que me “tocaran bien” y ayudándome así a restaurar mi confianza
en que el contacto físico es básicamente bueno. La manera como Jesús me entregó después
a María fue curativa porque yo necesitaba el amor de una mujer maternal tanto como el de
un hombre. Las niñas que han sufrido abuso sexual con frecuencia se sienten alejadas de su
madre, sintiendo vergüenza por haber deteriorado su calidad de mujeres, e ira porque su
madre no las protegió. Finalmente, Jesús me dio su comprensión y compasión por el
hombre que abusó de mí, lo cual me ayudó a perdonarlo. Tal vez una de las razones por las
cuales fue tan palpable para mí el amor de Jesús y de María en estas oraciones fue que el
amor de aquellos que oraban conmigo, especialmente las parejas, era muy palpable. Con las
heridas profundas necesitamos orar con amigos que encarnen el amor de Dios.
La oración de la imaginación creativa se basa en el poder de Jesús para curar los
recuerdos dolorosos llenándolos de amor. Curar los recuerdos no significa que ya no nos
acordemos del suceso doloroso, sino que ya no experimentemos el dolor u otros efectos
secundarios mutilantes.”

Comparte en el grupo:
- ¿Qué ayudó a esta persona a sanar?
- A ti ¿qué te llamó más la atención de esto?

Lo que hay que tener en cuenta ante un abuso sexual:


107

a. Que la víctima se siente sola y con un oscuro y terrible secreto.


b. La víctima se siente impotente para defenderse y tiende a culparse a sí misma en
lugar de sentir coraje contra el que la agredió.
c. La víctima siente dificultad para relacionarse libremente con los hombres, siente
temor, necesidad de protegerse.
d. Las niñas que han sufrido abuso sexual se sienten alejadas de su madre y sienten
vergüenza y coraje con la mamá porque no las supo proteger.
e. Ayuda a sanar el orar en una comunidad que encarne el amor de Dios.

ACTUAR:

Pon los medios necesarios para sanar alguna herida profunda que viviste durante tu
adolescencia.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 43: GENERO Y SEXO

NEXO: Compartir los pasos que hemos dado para comenzar a sanar alguna herida
profunda vivida en nuestra adolescencia.

OBJETIVO: Comprender que la dominación del hombre a la mujer es una forma de abuso
sexual y conocer la diferencia entre género y sexo.

VER:
En pequeños equipos comenta:
- ¿Cómo presentan los medios de comunicación a las mujeres?
(Carteles de publicidad, anuncios, comerciales, telenovelas,
fotonovelas, algunas películas)
- ¿Podemos decir que esta manera de presentar a las mujeres es
una forma de abuso sexual?
- ¿Qué significa abusar sexualmente de la mujer?
Comparte en grupo la reflexión de tu equipo.

Lee las observaciones de Virginia sobre el abuso sexual:


“Yo veía cómo salir con los chicos podía ser un abuso sexual a su manera, siempre que
esto se basara en el hecho de tratar a la gente como objetos sexuales. Este tipo de actitudes
son penetrantes en nuestra cultura, y mi experiencia fue sólo una forma extrema de abuso
sexual que todos experimentamos a diario al mirar carteles, al ver comerciales en la
televisión, en los cuales se nos alienta a tratar a la gente como objetos sexuales.
Como sabía muy bien lo destructivo que es que lo traten a uno como objeto sexual,
llegué a la conclusión desde que era adolescente de que ser un objeto sexual no era una
buena base para una relación entre hombre y mujer. Llegué a creer que la comunión de las
personas en la amistad era una mejor base para ello y que en el matrimonio la sexualidad
física podía ser una gozosa expresión de tal amistad”.

Comenta en el grupo la diferencia de una relación de amistad entre mujer y hombre y la


relación de objeto sexual.
108

Lee el siguiente artículo sobre:


El género
“Hablar de GENERO no es lo mismo que hablar de SEXO.

El sexo se refiere a las características biológicas que son determinadas genéticamente en


el momento de la concepción, resultando en una apariencia física característica del hombre
y de la mujer, así como el funcionamiento de su cuerpo, sobre todo en lo referente al
aparato reproductivo femenino y masculino, como la menstruación, el embarazo, la
eyaculación, etc. Estas características no todas son observables a simple vista. Ahora no
vamos a profundizar en los componentes del sexo pues lo que nos interesa es poder
distinguir entre género y sexo.
Con el sexo nacemos. El género lo aprendemos. Desde el momento del nacimiento la
sociedad se encarga de decirnos cómo debemos comportarnos para ser niña o niño. La
sociedad está representada por la madre y la familia más cercana y, luego, por la familia
extensa: amistades, escuela, medios de comunicación, iglesia.

Confundimos sexo y género porque hemos interiorizado tan profundamente eso que nos
dicen que debemos ser, es decir los roles para cada sexo, que llegamos a creer que nos
vienen junto con el sexo, que es “natural” que las mujeres actuamos de manera diferente a
la de los hombres, pero no es así.

El género es una construcción cultural, de nuestro modo de vivir. Entender esto nos
permite analizar lo que a los ojos de todas las mujeres y de los hombres ha pasado como
algo “natural”, “normal” y desapercibido.

El género, por ser una creación cultural, varía en las diferentes culturas, inclusive en
algunas culturas lo que aquí vemos como masculino allí es visto como femenino.

El género también evoluciona y cambia. Por ejemplo, antes en la sociedad mexicana era
impensable que una mujer asistiera a la universidad, lo que ahora es más común.

Decir femenino y masculino es referirnos al género, por lo tanto, lo que hace femenina a
una hembra y masculino a un macho, no es la biología o el sexo, sino la cultura y lo que a
cada sexo le señala.

En realidad lo biológico, es decir, el sexo, no existe solo pues nacemos ya en una


determinada cultura y dentro de ella somos determinad@s hacia comportamientos,
actitudes, valores y maneras de ver la vida que asumimos mediante un complejo proceso
individual y social. Este es el proceso mediante el cual se adquiere el género.

Robert Stoller en su libro “Sexo y género” dice que la identidad de las personas
comprende, además del sexo biológico, una dimensión psicológica en cuyo proceso de
construcción se articulan tres elementos básicos:

1.- La asignación de género que se realiza en el momento en que nace el bebé, a partir de
que se reconocen sus genitales.
109

2.- La identidad de género que se establece cuando la niña o el niño adquieren el lenguaje
y es anterior a un conocimiento de la diferencia anatómica entre los sexos, de tal forma que,
la niña o el niño en cuestión, se va identificando a través de sentimientos o actitudes,
comportamientos y juegos, después de esta etapa, en que se establece la identidad de
género, todas sus experiencias van a pasar a través de este filtro que es lo femenino y lo
masculino y es muy difícil, casi imposible, cambiarla.

3.- El papel de género se constituye por el conjunto de normas, prescripciones y leyes de


la sociedad o de la cultura y que les son exigidas a las identidades. Con fundamento en ese
proceso se establecen los estereotipos:

MUJERES: HOMBRES:
La mayoría de las mujeres son dulces y suaves. Los hombres son rudos y violentos
La mujer tiene que ser obediente y sumisa Son fuertes y agresivos
Las mujeres son coquetas y bonitas Son feos y conquistadores
Las mujeres son volubles e inconstantes Deben tener experiencias sexuales y todo
tipo de libertades.
A lo anterior se suman la represión o el estímulo que limitan a las personas por medio
del comportamiento que la sociedad le asigna a cada género.

El uso del lenguaje es un mecanismo muy efectivo para asumir el género y para reforzar
las identidades de cada género. La sociedad presenta frases que dicen representar a los dos
géneros pero que, en realidad, se refieren sólo al género masculino. Por ejemplo: “el
hombre fue creado”, “los derechos del hombre”, “la inteligencia del hombre”, “el trabajo
del hombre”, “el hombre común”, “a la medida del hombre”, “el hombre y la naturaleza”…

El lenguaje, en esta forma, sirve únicamente para hacer invisible la presencia y la acción
de las mujeres.

Saber que la forma de ser y de actuar de las mujeres y de los hombres no es parte de las
herramientas con las que nacemos sino que se adquiere en un proceso educativo, nos
permite analizar los modos que el patriarcado utiliza para mantener a las mujeres
subordinadas al poder masculino y empezar a definir unas nuevas identidades masculina y
femenina, más acordes al sistema de relaciones humanas igualitarias que queremos
construir.”
Comenta:
1. ¿Nos queda clara la diferencia entre sexo y género?
2. ¿En qué consiste?

PENSAR:
Comenta en grupo:
a. ¿Qué actividades asigna la cultura a las mujeres como algo propio y natural de
nuestro género y que son actividades que también los hombres pueden realizar?
b. ¿Cómo colaboramos las mujeres en la construcción de la identidad de género de
otras mujeres?
110

c. ¿Qué podemos hacer nosotr@s para construir una cultura más humana e igualitaria
para las personas de ambos sexos?
Lectura Bíblica: Lc. 13, 10 - 13
1. ¿Qué sucede con ésta mujer?
2. ¿Cómo está la mujer antes y después de la curación?
3. ¿A qué nos invita Jesús?
4. Escucha por unos momentos estas palabras de Jesús dirigidas a ti: “Mujer, quedas
libre de tu mal”. Y ahora enderézate y empieza a caminar erguida.

ACTUAR:
Durante la semana proponte hacer alguna actividad que ayude a construir una cultura
más humana e igualitaria para las personas de ambos sexos.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 44: LA PUBERTAD ES UNA ETAPA EN QUE LAS RELACIONES


SOCIALES SE DAN CON LOS DEL MISMO SEXO.

NEXO: Compartir cómo nos fue al realizar actividades que ayudan a construir una cultura
más humana e igualitaria para las personas de ambos sexos.

OBJETIVO: Reconocer que la pubertad es una etapa en que las relaciones sociales se dan
con los del mismo sexo, esto permite identificar las ventajas y desventajas
de ser mujer u hombre y analizar lo que esto significa en nuestra sociedad.

VER:

Dinámica: Juan y Juana.

Vamos a crear dos historias, la de una mujer llamada Juana y, luego, la de un hombre
llamado Juan. Es importante hablar de personas comunes, lo más reales posible.
Quienes participan forman un círculo y van pasando la pelota a quien quieran, cada vez
que alguien toma la pelota debe decir algo imaginario de la vida de Juan o de Juana, de tal
manera que vamos a ir construyendo la historia de estos personajes.
Simultáneamente se van anotando en las cartulinas (rosa para Juana y azul para Juan) los
elementos más importantes.
Después de crear las dos historias se comparan los elementos de cada una, destacando y
diferenciando las características biológicas y las características del género. También hay
que identificar las características comunes a ambos.

Lee:

“Durante la pubertad nos gusta estar con amig@s del mismo sexo y generalmente
tenemos un amig@ especial, íntimo con quien compartimos todos nuestros secretos. Por tal
razón a la pubertad se le considera un período que se caracteriza precisamente por la
conformación de grupos exclusivos de hombres o de mujeres.
111

Con sus amigos o con sus amigas, los adolescentes comparten sus temores con respecto
a los cambios que experimenta, sus sensaciones al tocar su cuerpo, sus fantasías, sus
ilusiones o primeros amores y la información que tienen sobre aspectos sexuales.

Además con su grupo, ahora que están convirtiéndose en adultos, aprenden la manera de
relacionarse y comportarse con el otro sexo.

A veces quieren estar sólo con amigos del mismo sexo y estas experiencias pueden
producirles mucho temor de estar viviendo algo “anormal”. Pero vale la pena recordar que
precisamente estas amistades del mismo sexo les permiten entender lo que les está pasando,
adquirir seguridad en ellos mismos y aprender lo que significa ser hombre o mujer en
nuestra sociedad. Entonces la tendencia a estar con personas del mismo sexo nada tiene que
ver con la homosexualidad o atracción por el mismo sexo.

Este aprendizaje de lo que significa ser hombre o mujer les lleva muchas veces a
comportarse de una manera exagerada y extrema. Por ejemplo, los niños se preocupan por
demostrar que son fuertes, seguros, agresivos y que son los que tienen que proteger o
dominar a las mujeres. Estas mientras tanto, pueden mostrarse como personas indefensas,
indecisas, lloronas, capaces únicamente de cuidar la casa y la familia.

Vale la pena que en estas situaciones piensen si realmente estos comportamientos


extremos son necesarios, y si no es más importante aprender a comportarse en forma
solidaria e igualitaria”

PENSAR:

En pequeños equipos piensa y anota las ventajas de ser hombre o mujer en la comunidad
a la que perteneces.

Reflexiona en grupo:
- ¿Quiénes tienen más ventajas?
- ¿A qué se debe que admitamos como normales estas diferencias?

Lee:
Más allá de los estereotipos

“El estereotipo es una construcción compuesta por creencias, mitos y prejuicios. Señala
los modos de comportamiento esperados de un sector de la sociedad, frente al resto de la
misma. Algunas de las ideas y creencias acerca de los estereotipos de mujer y de hombre
son las siguientes:
• Mujer que trabaja, igual a hijo abandonado.
• El hogar es el paraíso de la mujer.
• Las mujeres son envidiosas, celosas, conflictivas.
• La mujer que realiza su proyecto de vida fuera de la casa,
menosprecia y descuida a su familia.
• Los hombres son autónomos e independientes.
112

• El hombre debe sostener económicamente a su familia


• El hombre debe ser exitoso, seguro, fuerte, valiente.
• Los hombres no lloran.

Estas creencias atrapan tanto a las mujeres como a los hombres y por tanto se hace
necesario profundizar sobre ellas.

Mujer que trabaja, igual a hijo abandonado. Cuando se afirma que por el hecho de
trabajar fuera del hogar, la mujer abandona a sus hijos, le están creando sentimientos de
culpa. En realidad, nadie puede permanecer siempre en un mismo sitio. El movimiento que
se da entre estar ausente y estar presente es parte de la condición humana, y separarse de los
hijos momentáneamente no equivale a abandonarlo.

El hogar es el paraíso de la mujer. Según los casos, esta afirmación puede o no ser
verdadera. El hogar es el paraíso para la mujer que elige como proyecto el permanecer en
su casa. Pero cuando las tareas domésticas son vividas como una imposición para lo cual no
hay salida posible, es muy difícil sentir la casa como si fuera un paraíso. Tal vez en esos
casos sea todo lo contrario.

Las mujeres son envidiosas, celosas, conflictivas. Este es un modo de depositar


exclusivamente en la mujer sentimientos negativos. En realidad, todos los seres humanos
experimentan toda clase de sentimientos, desde los más nobles, hasta los menos apreciados
socialmente; parecería que los hombres tienden a poner más en juego sus sentimientos
negativos en situaciones tales como la política, el deporte, la guerra, etc.

Los hombres son autónomos e independientes. Y no deben mostrar que necesitan de


nadie, deben poder arreglárselas solos, esta premisa lleva al hombre a actuar aisladamente,
sobre todo en momentos difíciles en los cuales es necesario intercambiar dudas, temores o
inquietudes.

El hombre debe sostener económicamente a la familia. Esta premisa, cuando es asumida


por los hombres y éstos se ven en dificultades para cumplirla, les puede generar situaciones
de mucha ansiedad y depresión, repercutiendo de manera directa en el grupo familiar. Las
relaciones del hombre con la pareja, los hijos e hijas y otros miembros de la familia pueden
verse afectadas negativamente al no verse satisfechas las necesidades económicas que se
considera deben ser cubiertas cien por ciento por él.

El hombre debe ser exitoso, seguro, fuerte, valiente. Casi como un superhéroe de
historieta. Estos rasgos promueven un modelo de persona tal vez deseable, pero a todas
luces irreal. El éxito, la seguridad, la fortaleza y la valentía, coexisten en todo ser humano
-ya sea hombre o mujer- con la duda, la debilidad y el temor.

La mujer que realiza su proyecto de vida fuera de la casa, menosprecia y descuida a su


familia. Para muchas mujeres, el hecho de quedarse dentro de su casa las protege de
sentirse quebrantando un mandato. Hay otras mujeres que en su interior, libran una
113

verdadera batalla entre lo que desean hacer y lo que creen que es su deber. Se sienten
juzgadas, e intentan adaptarse a un modelo con el cual no coinciden profundamente.

Los hombres no lloran. Esta forma de expresar el dolor, el sufrimiento o la alegría, les
está censurada. Este modelo marca al hombre que se expresa así, con el estigma de ser una
persona débil e incapaz de controlar sus emociones.

Pero los estereotipos también se transforman. Si antes el hombre se movía en el espacio


público y la mujer en el ámbito privado, esta división –tan marcada en otros tiempos-,
tiende hoy a ser más flexible.

La inclusión de la mujer en espacios y actividades tradicionalmente masculinas es parte


de un proceso que no resulta sencillo, ya que le genera conflictos en torno a las diversas
identidades que necesita organizar para llevar adelante las exigencias de estos nuevos
espacios.

Muchas veces el conflicto se expresa a través de sentimientos de marginalidad y


soledad, con la sensación de estar transgrediendo su rol tradicional de ama de casa, este
proceso reubica a la mujer en varios mundo diferentes, pero coexistentes.

Ser madre, hija, esposa, trabajadora, funcionaria, artista, etc., son roles posibles con
relación a posibles experiencias.

Pero pertenecer a muchos ámbitos no quiere decir necesariamente renunciar a espacios


deseados. La elección da la posibilidad de definir con autonomía la forma de pertenecer a
mundos, espacios y proyectos diversos generando verdaderas alternativas a los modos
asignados a la mujer. Ir más allá de los modelos será una búsqueda creativa para evitar la
repetición de costumbres que limitan el crecimiento y la capacidad de decisión. Será existir
en un espacio propio y diferente; recrear los vínculos con el hombre, con los hijos, con la
sociedad; compartir responsabilidades y derechos en los espacios públicos y privados.

Estas modificaciones en el quehacer de la mujer contribuyen a reformular los papeles


que juega el hombre al interior del hogar y así ir planteando nuevos modos de ser mujeres y
hombres.”

Comenta con el grupo:


- ¿Qué podemos hacer para generar alternativas a los papeles que
se asignan a hombres y a mujeres?
- ¿Cómo podemos ayudar a nuestr@s adolescentes a adquirir una
identidad más humana e integradora?

Lectura Bíblica: 2, 23 – 28
- Para Jesús ¿qué es más importante: las leyes o el ser humano?
- ¿Qué hace Jesús con las leyes que no ayudan al hombre-mujer?

ACTUAR:
114

Proponer en el grupo un compromiso a vivir durante la semana.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 45: IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN DURANTE LA


ADOLESCENCIA.

NEXO: Comparte si el hecho de ser mujer ¿influye en tu manera de expresar tus emociones
y sentimientos? ¿Por qué?

OBJETIVO: Reconocer la importancia de la comunicación con los miembros de la familia


durante la adolescencia.

VER:

En grupo pequeño comparte las principales dificultades que tienes o has tenido en la
comunicación con tus hijas e hijos adolescentes.

Lee el siguiente texto:

“La comunicación juega un papel importante en la vida de las personas a lo largo de


todas sus etapas de desarrollo, porque es la comunicación de la que brota el amor, lo
sostiene, lo hace crecer y lo hace enraizar. Es la comunicación la que nos ayuda a
conocernos y conocer a los otros, a aceptarnos, apoyarnos en nuestras debilidades, dar y
recibir capacidades, unos a otros respondernos a nuestras necesidades.
Comunicarnos es establecer un puente entre mi soledad y la tuya para que juntos
salgamos de esa soledad. Es hablar de lo que pienso, de lo que siento, de mis anhelos, de
mis frustraciones, de mis alegrías, de mis tristezas. Y es escuchar con todos mis sentidos
atentos a captar a la persona, sus necesidades, para respondernos unos a otros, para
desarrollar nuestras capacidades, para darnos y recibirnos unos a los otros.
Durante la niñez, es a través de la comunicación que el niño logra que sus padres
satisfagan todas sus necesidades.
Ya en la adolescencia, esa comunicación requiere un esfuerzo mutuo entre padres e hijos
para que sea eficaz y satisfactoria, porque durante esta etapa necesitamos sentirnos
independientes de nuestros padres. En ese afán por independizarnos, empezamos a
cuestionar y a dudar de todo lo que nuestros padres dicen o piensan, partiendo de la base de
que sus ideas son a veces erradas y anticuadas.
115

A partir de esta convicción se dan muchos de los problemas de comunicación entre


padres e hijos adolescentes.
Es así como en varias ocasiones cualquier conversación por trivial que sea se torna en
una discusión. En otras tantas, se busca mantener la armonía familiar suavizando cualquier
desacuerdo; es decir, no se discute pero tampoco se dialoga.
Sin embargo, la mayor parte de los adolescentes desean llevarse bien con sus padres,
poder hablar con ellos de cosas realmente importantes y sentirse libres para pedir sus
opiniones, sin el temor de exponer las suyas o de ser obligados a cambiarlas aceptando la
de los padres.

Para esto es fundamental que:


- Partamos de la base de que nuestros hijos e hijas adolescentes, al
igual que nosotros, están aprendiendo a comunicarse desde su
realidad: ya no son niños/as pero tampoco son adultos.
- Escuchemos atentamente lo que necesitan, piensan o sienten sin
anticiparnos a dar por hecho que no nos escuchan y que es inútil
comunicarnos, pues con esta actitud sólo pondremos una barrera
entre ambos.
- Expresemos claramente nuestras opiniones y sentimientos y, si
no estamos de acuerdo, planteemos nuestras propias ideas.
- No queramos tener todas las respuestas y soluciones a sus
problemas. Aceptemos que como seres humanos nos podemos
equivocar.
- Aceptemos a los miembros de la familia tal como son, no
esperemos que todos piensen y actúen como nosotros.
- Expresemos abierta y sinceramente cuando el comportamiento de
algún miembro de la familia interfiera con la satisfacción de
nuestras necesidades, pero sin agredir ni faltar el respeto a los
demás.
Si seguimos estas recomendaciones muy seguramente nuestra relación con los miembros
de la familia será mutuamente satisfactoria.
Comenta en el grupo:
1.- Cuando éramos adolescentes ¿con quién nos comunicábamos?
2.- ¿Cómo lo hacíamos?
3.- Con nuestros hijos e hijas adolescentes ¿cómo fue o cómo es nuestra comunicación?
4.- ¿Qué nos ha ayudado a comunicarnos?

PENSAR:
Organicen 4 parejas, en cada una de ellas, una persona representa al padre o a la madre y
la otra representa al hijo o a la hija adolescentes.
Cada pareja escenifica una de las siguientes situaciones:
1.- Tu padre te dice que no puedes salir con tu novio porque a él no le gusta ese muchacho.
2.- Tu madre te compra un vestido que no te gusta y te dice que es para que lo uses en la
fiesta de quince años que tienes el sábado.
3.- Como adolescente, estás cansada de levantarte temprano los sábados para ayudar a
116

arreglar la casa.
4.- Deseas conocer la opinión de tu hija sobre el matrimonio entre adolescentes.

Comenta en el grupo lo que harías usualmente en situaciones parecidas.

Cita Bíblica: Lc. 2, 41-50


- ¿Qué nos llama la atención de esta comunicación entre María y
Jesús?

ACTUAR:
Toma conciencia de las situaciones que se te presenten en la semana y cómo haces uso
de las recomendaciones para comunicarte con los y las adolescentes.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 46: IDEAS ERRONEAS SOBRE LA ADOLESCENCIA

NEXO: Compartir las situaciones que se presentaron en la semana y en las que hicieron
uso de las recomendaciones para comunicarse con los y las adolescentes.

OBEJTIVO: Reconocer que la idea de la adolescencia tiene una carga negativa que impide
a los y las jóvenes controlar y decidir su vida.
Por otra parte identificar los aspectos positivos que los adolescentes pueden
aprovechar para darle sentido a sus vidas.

VER:

Personalmente completa las siguientes frases con lo primero que se te ocurra:


1.- Los adultos de la familia dicen que los/las adolescentes son…
____________________________________________________________________
2.- Los profesores de la escuela dicen que los/las adolescentes son…
____________________________________________________________________
3.- Yo creo que los/las adolescentes son…
____________________________________________________________________

En pequeños grupos comparte tus frases y presenta en el grupo las características que, de
acuerdo a estas opiniones, tienen de los y las adolescentes.

En el grupo, trata de establecer hasta qué punto ésta descripción corresponde a la


realidad y si tiene alguna influencia en el comportamiento actual de los y las jóvenes.

- Lee y comenta el siguiente texto:

La mayoría de las veces existe consenso entre los adultos con relación a lo que es el
adolescente. Lo describen como un individuo inmaduro, impulsivo, rebelde, irresponsable,
caprichoso, conflictivo, que tiene dificultades para comunicarse efectivamente,
indisciplinado, entre otras cosas.
117

Muchos adultos esperan con terror la llegada de esta etapa de la vida, y cuando ya se ven
enfrentados a los jóvenes no saben cómo tratarlos, cómo comprometerse con ellos y dan
como excusa que el comportamiento del hijo o del alumno obedece a la época de crisis por
la que éste atraviesa.

La idea de adolescencia está tan deformada en nuestro medio como la idea de feminidad
y masculinidad. Nos hemos acostumbrado tanto a pensar negativamente de los adolescentes
que los prejuicios y mitos al respecto, nos impiden rescatar lo positivo que tienen.

Los adolescentes, para que no se les considere “anormales”, a veces se adaptan y hacen
lo que no quieren y dejan en manos de los demás el control de sus vidas.
Por tal razón, los adultos interesados en el desarrollo humano han centrado sus estudios
en los problemas que una minoría de jóvenes presentan en esta época; problemas que van
desde embarazos no deseados, consumo de drogas y alcoholismo, hasta infecciones por
sida, perdiendo de vista que la adolescencia para la gran mayoría es un tiempo en el que:

 Se cuenta con la energía suficiente para disfrutar y reconocer la belleza.


 Todo parece posible.
 Se tienen habilidades o capacidades especiales.
 Se puede experimentar en diversos oficios y sentirse orgulloso de hacerlo.
 Se tienen muchos amigos de ambos sexos.
 Se cuenta con gran sentido del humor.
 Se participa en diversos grupos deportivos, culturales y recreativos.
 Se puede usar productivamente la creatividad e imaginación.
 Se tienen como ideales: la honestidad, la lealtad, la sinceridad, la justicia.
 Se es perseverante y se tiene la energía para luchar por lo que se quiere.
 Se tiene capacidad de liderazgo.
 Hay interés por dar y recibir afecto, por colaborar y compartir.
 Se tiene la habilidad para darse cuenta de los sentimientos del otro.
 Se cuenta con la habilidad para asumir riesgos, para aventurarse y para
crecer a través de los éxitos y fracasos.
 Se es capaz de cuestionar los valores existentes, de descubrir a los farsantes
que tienen una doble moral.
 Hay una preocupación real por el futuro del país y del mundo.
 Se es tolerante.
 Hay posibilidad de cambio y capacidad para adaptarse a lo nuevo.

PENSAR.

En pequeños grupos comenta estos aspectos positivos y cómo animar a los/las


adolescentes a vivir esas cosas positivas.

Cita Bíblica: I Timoteo 4, 12 a 5, 2


- ¿Qué capacidades, cualidades nos llaman la atención de los
adolescentes?
118

ACTUAR:

Trata de ver lo positivo que hay en los adolescentes y hácelos saber.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 47: SANACION DE LA ADOLESCENCIA

NEXO: Compartir lo que hemos descubierto de positivo en los/las adolescentes y cómo se


lo hicimos saber.

OBJETIVO: Sanar las heridas de la adolescencia.

VER:

Lee el siguiente texto:

Los daños sexuales son uno de los muchos daños o heridas que se presentan en los
turbulentos años de la adolescencia. En una encuesta reciente, los adolescentes que iban a
un servicio clínico, enlistaron así sus heridas más comunes: tener malos resultados en sus
calificaciones (34%), discusiones entre sus padres (28%), enfermedades graves de algún
familiar (28%), rompimiento con novio o novia (24%), diferencias con los papás o tutores
(21%), pérdida de un amigo cercano (17%), y angustia por una enfermedad o daño personal
(16%). Muchos de los adolescentes tratan de calmar su dolor recurriendo al sexo, a las
drogas, al alcohol, sólo para meterse en más graves problemas; por eso, los accidentes,
homicidios y suicidios son las tres causas más claras de muerte entre los 15 y 19 años.
Cuando los adultos son interrogados sobre los momentos más difíciles o menos agradables
de sus vidas, generalmente se refieren a sus años adolescentes.
Pero la buena noticia radica en que la angustia de los años adolescentes puede ser sanada
para producir adultos maduros.

Lee la siguiente experiencia:

Cindy cuando tenía 15 años, se sintió tan desalentada por los problemas con sus padres y
su novio, que intentó suicidarse con una sobredosis de barbitúricos. Después de diez días
luchando entre la vida y la muerte en el hospital, Cindy se recobró pero para caer en una
depresión persistente. Oía voces, tenía alucinaciones, y se le diagnosticó esquizofrenia.
119

Estaba atascada en una confusión de identidad, incapaz de terminar sus estudios o continuar
en un trabajo.
Puesto que había tenido problemas con sus padres y su novio, ya sabía que la imagen de
Dios que Cindy tenía podía estar alterada, y podía necesitar alguna atención, antes de que
pudiésemos orar por su salud. Pero me dijo que recientemente había descubierto que su
visión confusa de Dios se resumía en dos signos: ‘no molestar’, y ‘no’ a todo; pero que esto
era cierto con respecto a sus padres, pero no a Jesús. Así, cuando terminó de contármelo, le
dije: “Cindy, ¿quieres orar por tu salud?” –Me contestó que sí, y entonces le pregunté,
“Cindy, ¿cuándo crees que Jesús se encontró con una persona como tú?”. Nos dimos cuenta
que la mejor escena era la de Jesús orando por la hija de Jairo (Lc. 8, 49-56).
Desde su intento de suicidio Cindy se había sentido como la hija de Jairo, muerta por
dentro y en necesidad de ser llamada a la vida. Cuando tomó mi mano, pedimos que sintiera
la fuerte mano de Jesús, que llamaba de nuevo a la vida, a la hija de Jairo. Entonces, una
vez que Cindy estaba segura de tocar la mano de Jesús, que la amaba sin condiciones en
cualquier circunstancia, entró en su peor momento: el recuerdo terrible de su sobredosis.
Tuvo que luchar mucho pues por momentos el miedo y el dolor parecían ahogarla más
profundamente que la realidad del amor de Dios. Pero mientras se agarraba con fuerza a la
mano de Jesús, supo que El nunca la soltaría, y sintió que la vida la inundaba de nuevo.
Cindy pudo experimentar el peor momento de su vida y conocer el amor de Jesús más
profundamente que cualquier miedo o dolor.

PENSAR:

Empezar por preguntarnos ¿Cuándo fue mi peor momento de adolescente? Si no


podemos recordar una crisis de la adolescencia, podemos preguntarnos, ¿Cuándo me he
sentido más muerto en mi interior?, o según lo veo actualmente, ¿cuándo ha sido el peor
momento de mi vida?

Cita Bíblica: Lc. 8, 40-42

a. Con sentido de oración recuerda la historia de Jesús entrando al peor momento de la


hija de Jairo; recuerda su curación (Lc. 8, 40-42 y 49-56)
b. Toma de las manos a tus compañeras y ahora conviértete en Jesús y extiende tu
mano derecha, como El lo hizo, para que tomes la mano de la hija de Jairo. Durante
dos minutos, un total silencio, pásale Su vida y Su fuerza a esa adolescente.
c. Recuerda tu peor momento como adolescente, o en tu vida actual, imagina que
Jesús toma tu mano izquierda con su mano derecha y respira profundamente y al
respirar recibe en tu interior la vida y muerte de Jesús. Deja que esa fuerza y esa
vida te llenen en tu peor momento.
d. Termina este momento de oración agradeciendo a Dios su Presencia de Vida.

ACTUAR:

Durante la semana repite este modo de orar en tu Comunidad o en tu familia.


120

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 48. EL ADULTO JOVEN (18 A 35 AÑOS)

NEXO: Ver si logramos sanar heridas de nuestra adolescencia.

Vamos a recordar brevemente las etapas que hemos visto:

PRIMERA ETAPA: Infancia hasta los 2 años. En esta etapa está en juego lograr una
confianza básica o por el contrario una desconfianza básica. La virtud que necesitamos
promover en esta etapa es la esperanza.

SEGUNDA ETAPA: Niñez 2 – 3 años. En esta etapa está en juego la autonomía o por el
contrario la duda, la vergüenza. La virtud que se necesita promover en esta etapa es la
voluntad.

TERCERA ETAPA: Edad del juego 3 – 5 años. En esta etapa está en juego la iniciativa o
por el contrario la culpa. La virtud que hay que promover es el propósito.

CUARTA ETAPA: Edad escolar 6 – 12 años. En esta etapa está en juego la industria
(habilidad) o por el contrario el sentido de inferioridad. La virtud que hay que desarrollar es
la competencia (ser competente).

QUINTA ETAPA: Adolescencia 12 – 18 años. En esta etapa está en juego la identidad o


sea, se afirman como hombres y mujeres o por el contrario se confunde y surge el
homosexualismo. La virtud que hay que desarrollar es la fidelidad.

OBJETIVO: Darnos cuenta cómo es la etapa del adulto joven y qué valores están en juego.

VER:

Recordar cómo vivimos o estamos viviendo esta etapa, qué es lo que consideramos más
valioso de esta etapa entre los 18 y los 35 años.
121

Pensamos cada uno(a) en silencio unos momentos.


Compartimos en grupos de tres.

Lee el siguiente texto

En la etapa del adulto joven la meta vital es compartir amorosamente con alguien más,
la amistad, la procreación y el trabajo. En estos años está en juego lograr la intimidad (con
la fuerza del amor expresado en abrazos, luna de miel y la participación profunda en todo),
o por el contrario experimentar el aislamiento, sentirse aislado.

“Ninguna persona es una isla. Las mariposas son libres pero las personas necesitamos
el corazón de otro, como un hogar para nuestro corazón. La persona plenamente viva tiene
el más profundo gozo y felicidad que se puede experimentar sólo en ese hogar.”

Escoger la intimidad da vida. Para descubrir quiénes son los más inmunes a las gripes,
los investigadores han examinado desde los tripulantes de un submarino, hasta los
constructores de grandes edificios. Con gran sorpresa encontraron que los más inmunes son
los lunamieleros. En la intimidad de una luna de miel, el profundo sí a la vida fortalece el
sistema de inmunidad, para luchar por más vidas. Los abrazos y los besos auténticos no
trasmiten los gérmenes sino que los matan.

Los abrazos restauran también el bienestar del corazón. La falta de abrazos e intimidad,
especialmente en situación de conflicto o de críticas puede propiciar ataques al corazón, al
subir la presión arterial entre un 40 a un 50%.

La edad de la que hablamos (la del adulto joven) es una de las más importantes épocas
de cambio, para bien o para mal. Si logramos la intimidad encontramos la felicidad, aunque
las etapas anteriores no hayan sido felices.

Para responder a la pregunta: ¿qué es la intimidad?, nos ayuda pasar de la pregunta:


¿quién soy yo?, que nos hacíamos en la adolescencia, a la pregunta: ¿Quiénes somos
nosotros?. En la intimidad me descubro a mí mismo. Pero en la intimidad me arriesgo a
perderme y encontrarme, puesto que en el amor a otro se hace de dos seres un ‘nosotros’.

Entre mujeres y hombres puede establecerse una lucha diversa, en el paso del yo al
nosotros. Mientras que los hombres se pueden quedar atorados en el ‘yo’ de la identidad,
las mujeres pueden sacrificar su yo en aras del ‘nosotros’. Daniel Levinson descubrió que
en esta etapa los hombres se enfocan más a una carrera y buscan tanto un profesor como
una mujer especial que los ayuden a cumplir con sus sueños de lograr dicha carrera. Y
después entre los 28 y los 33 años revisan sus sueños, cambiando a veces de trabajo, de
profesor y hasta de esposa. Desafortunadamente, según este estudio de Levinson, los
hombres de empresa que logran más éxito, no tenían amigos o amigas cercanas. Los
hombres están pues tentados, frecuentemente, a dar más importancia al trabajo, que a la
intimidad. Y las mujeres, en cambio, aun cuando tengan una carrera, se enfocan
generalmente a una relación íntima dentro de su familia nueva, o en otra amistad. Por tanto,
las mujeres caen más fácilmente en la tentación de entregarse a otro, sacrificando así, a
veces, sus necesidades o sus sueños.
122

Claro que todo esto es una generalización, porque cada sexo puede perder de vista la
importancia de la intimidad, como se ve en la obra “El violinista en el tejado”: Tevye
pregunta a su esposa, ¿me amas? Y ella contesta recitando todas las cosas y fórmulas de los
últimos 25 años. Tevye le dice, “está bien, pero ¿me amas?”. La verdadera intimidad no
está en dar cosas, sino en darse a uno mismo. Y se presenta sólo cuando ambos sujetos
conservan su yo soñador, y su disponibilidad para permitir que este yo se convierta en un
nosotros, o sea cuando las dos personas conservan su yo, su propia identidad y se disponen
a soñar juntos, a realizar juntos sus sueños, cuando logran un proyecto común que englobe
sus sueños, tareas, objetivos establecidos en común.

Este florecimiento de nuestras realidades es un hecho entre nosotros tres: Dennis, Sheila
y yo (Matt). Por ejemplo Dennis es más optimista que yo. Cree que vivimos en el mejor de
los mundos posibles. Y creo que tiene razón. Cuando damos un retiro, Dennis se fija en los
rostros alegres y seguros de de las primeras filas. Yo me fijo en las caras tristes de los
últimos bancos, en los que se acaban una caja de pañuelitos de tanto llorar, en los que se
van o en los que se duermen. Dennis sabe lo que Dios está haciendo; y yo me fijo en lo que
le falta por hacer. Dennis tiene necesidad de mi don, como yo del suyo, si queremos ver la
realidad completa. Cuando amamos a alguien, sus dones se desarrollan, y a su vez, nosotros
nos desarrollamos gracias a esos mismos dones.

En cambio, Sheila, tiene también otros dones que yo necesito. Ella no se preocupa si una
sanación ocurre de inmediato o se toma su tiempo, porque cree que basta con que alguien
ame y apoye a una persona, para que ésta se desarrolle sanamente. Pero, a mi vez, yo creo
que también se necesita que se le pruebe. Por tanto, Sheila apoya el acompañamiento y yo
el poner a prueba. En una ocasión vivimos esta diferencia. Iba saliendo por una escalera
cuando descubrí un ratoncito que bajaba por ella. Lo miré fijamente y lo amenacé con mi
zapato. Al ver que alguien más fuerte lo probaba, se regresó corriendo. Cuando le dije a
Sheila que por poco mataba un ratón me miró horrorizada; entonces le pregunté: -“¿Qué
harías si encontraras un ratoncito bajando la escalera?”. Ella dijo: “-Bueno, le hablaría con
tranquilidad y le pediría que se fuera.” Insistí: -“¿Y si no te hace caso?”. Respondió: -“Lo
tomaría gentilmente de la cola, sin hacerle daño, lo bajaría y lo pondría fuera.” Como se
ve, es muy distinto, su modo de aceptar, apoyando, a mi modo de amar, retando.

La intimidad necesita del apoyo que afirma, que desarrolla los dones de cada uno y del
amor que reta, que empuja al desarrollo de nuevos dones. Para la intimidad necesitamos
tanto el amor comprensivo como el amor exigente; el primero porque impulsa los dones
que ya tenemos y el segundo porque nos reta a ensayar nuevos dones.

PENSAR:

En grupo contesten las siguientes preguntas:


- ¿Cómo hemos experimentado la intimidad?
- ¿Cómo hemos tenido la experiencia del “nosotros”?
- ¿Qué nos ha ayudado a dar el paso al “nosotros?
- ¿Me he sentido apoyado(a), afirmado(a)?
123

- ¿Me he sentido invitado(a) a dar más de lo que hasta ahora puedo


dar?

Cita Bíblica: Jn. 12, 23-28


1. ¿Qué pasa cuando el grano de trigo no se hunde en la tierra?
2. ¿Qué aporta el trigo, qué aporta la tierra, para dar más vida?
3. ¿El trigo deja de ser trigo? ¿La tierra deja de ser tierra?
4. ¿Qué me enseñan la tierra y la semilla en relación a la intimidad?

ACTUAR:

Durante la semana trata de observar los momentos en los que sientes que logras llegar a
la intimidad.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 49. FORMAS DE FAVORECER LA INTIMIDAD

NEXO: Comparte lo que entendiste por intimidad y si lograste vivirla en la semana.

OBJETIVO: Descubrir las formas que favorecen la intimidad.

VER:

Lee y comparte el siguiente texto:

Formas de favorecer la intimidad


El amor cercano, aunque fuese de una sola persona, puede sanar profundamente a
cualquiera otra persona. Tomemos por ejemplo el caso de Tomás, sencillo ayudante de un
hospital psiquiátrico, sin ninguna preparación de psicoterapia, que logró ayudar a una de las
enfermas más difíciles del hospital. Esta mujer enferma tenía ya 18 años internada. Nunca
hablaba con nadie y ni siguiera te miraba a los ojos. Solía sentarse en una mecedora y
balancearse en ella todo el día. Una tarde, durante su descanso para la cena, Tomás jaló otra
mecedora y se puso a balancearse en ella junto a la enferma, mientras comía. Y volvió a
hacerlo así el siguiente día, y al siguiente también. Aunque sólo trabajaba cinco días a la
semana, pidió permiso para venir también los días libres; siempre se balanceaba junto a la
enferma, todos los días hasta que pasaron seis meses. Hasta que un día, cuanto Tomás se
levantó para irse, la mujer le dijo: “Buenas noches”. Era la primera vez que hablaba en 18
años. Después de esto empezó a mejorarse. Tomás siguió viniendo para mecerse junto a
ella, al fin la enferma se curó.
Aunque Tomás no tuviera ninguna preparación técnica en psicología, sabía lo que
hay que dar a una persona con perturbación psicológica, al igual que a él y a todos nosotros
también: apoyo e intimidad emocional. Lo que ayuda a la persona es el amor del que quiere
ayudar al que necesita ser ayudado, un amor que afirma, que se manifiesta en cercanía
emotiva, afectiva.
124

La intimidad es saber compartir el corazón y el espíritu, es una forma de ser, es una


cercanía afectiva, no tanto una relación sexual genital.
Afirmar es una forma de ser afectiva, es dejarnos conmover por la bondad, lo bueno
que hay en cada persona. De hecho no nos afirmamos a nosotros mismos, solo podemos
recibir de otro este apoyo (afirmación) porque libremente nos lo entrega. Es necesario que
otros reconozcan lo bueno que hay en nosotros y nos lo hagan saber.
La intimidad consiste en fortalecernos en nuestra manera de ser, gracias a la entrega
de otra persona: “Tú no serás nadie hasta que alguien te ame”.
Por ayuda del Dr. Conrad Baar, yo (Sheila) aprendí el profundo significado de esta
‘consolidación’ o afirmación. El encontró que la falta de afirmación o seguridad es el daño
emocional más común y corriente. Con esto quiso decir que a muchísimas personas en
nuestro medio no se les reveló su propia bondad (tal como otras personas sí la veían), por
no haber sido amados incondicionalmente, no por lo que hagan, sino por lo que son. Este
doctor cree que no podemos llegar a ser verdaderamente nosotros mismos, sino a condición
de ser afirmados. Descubriremos quienes somos hasta que veamos nuestra bondad reflejada
en los ojos de alguien que nos ame. Dice, también, que nacemos una vez ‘físicamente
hablando’. Pero muchos de nosotros nunca hemos tenido nuestro ‘nacimiento psíquico’,
porque nunca nadie nos ha avalado o afirmado.
La Dra. Anna Terruwe cuenta que había estado tratando a una paciente durante seis
meses, sin lograr ningún avance. Un día, por fin, esta valiente paciente se atrevió a decirle
lo que sentía: “Doctora, nada de lo que me ha dicho ha tenido resultados. Durante seis
meses me he sentado aquí, anhelando que usted me tomara en su corazón pero usted ha sido
insensible a mis necesidades”
La paciente necesitaba algo muy sencillo, algo que todos necesitamos: que alguien
nos lleve dentro de su corazón y nos afirme. Hay personas que han tenido unos padres que
no los han sabido apoyar o afirmar, porque quizás ellos mismos tampoco lo habían
recibido. Pero, también todos nosotros, necesitamos nuestra dosis diaria de apoyo o
afirmación.
La afirmación consiste en cosas sencillas de la vida como una sonrisa o un abrazo al
saludarnos. Estas cosas tan sencillas son formas básicas de lograr la intimidad.

PENSAR:

En silencio piensa y contesta estas preguntas.

- ¿A quién(es) sientes cercano(a), que sientes que te afirma?


- ¿En los ojos de quién ves reflejado lo bueno que hay en ti, tu
valor?
- ¿Qué tan fácil o qué tan difícil ha sido aceptar que te digan lo
bueno que hay en ti?
- Tú, ¿a quién(es) afirmas, apoyas, les haces sentir lo bueno que
hay en ellas?
- ¿Cómo te sientes al ser apoyado(a) y al apoyar a otros(as)?
- ¿Qué detalles de otras personas te han hecho sentirte apoyado(a),
afirmado(a), amado(a)?
125

Ahora van a formar grupos de tres personas y cada una va a decir a las otras dos algo de
lo bueno que descubre en ellas. Intenten decirlo mirándose a los ojos.
Al terminar compartan cómo se sintieron con lo que pensaron y al escuchar lo que les
dijeron.

Cita Bíblica: Lc. 7, 36-50


1. ¿Cómo nos ilumina esta Palabra el tema que estamos viendo?
2. La mujer ¿cómo afirma a Jesús? Y Jesús ¿cómo afirma a la mujer?

ACTUAR:
Durante la semana trata de ver lo positivo que hay en la gente que te rodea y házelo
saber de alguna manera.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 50. LOS CUATRO PASOS PARA SER AFIRMADOS

NEXO: Compartir cómo se sintieron al encontrar lo positivo en los demás.

OBJETIVO: Conocer los pasos que se necesitan para afirmarnos.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:

Hay cuatro pasos o aspectos en el proceso de ser afirmados.

Primer paso: Ver la bondad en nosotros mismos, lo que supone que ya hemos recibido
apoyo para afirmarnos. Si recordamos la narración de Tomás, vemos que debió haber
recibido el don maravilloso de conocer su propia bondad, ya que pudo pasar seis meses
viendo algo bueno en la mujer enferma.

El segundo paso para afirmar a alguien consiste en notar la bondad y amabilidad únicas
de esa persona, estando quietamente atentos a todo ello. Tomas, por ejemplo,
espontáneamente captó a la mujer enferma, notó su bondad y amabilidad únicas, y estuvo
quietamente atento a todo ello, meciéndose a su lado. Esta capacidad que mencionamos
supone un recogimiento interior, una gran tranquilidad y una capacidad receptiva para ver
la bondad en toda la creación. Si somos capaces de descubrir la bondad y amabilidad
únicas de una flor o de una gota de agua, lo seremos también para captar la bondad de una
persona.

El tercer paso es el gusto por la bondad de los demás, sin querer posesionarnos de ella o
cambiarla para satisfacer nuestras propias necesidades. Tomás es de nuevo el ejemplo,
126

porque le gustó mecerse junto a la mujer enferma, sin tratar nunca de cambiarla o de
forzarla a una respuesta. El gusto que tiente una persona, como Tomás, con sólo contemplar
la bondad de otra persona, supone una sana integración de todas las emociones. Con
cualquier emoción que reprimamos, todas saldrán fuera de balance. Así si reprimimos
nuestra pena, sentiremos menos alegría; y si lo hacemos con el coraje, probablemente
sentiremos menos gusto por la bondad de los demás.

En el último paso para afirmar a otra persona, dejamos que la alegría que sentimos por
su bondad, se exprese exteriormente, en especial, bajo formas no verbales. El uso de las
palabras representa sólo el 7% del impacto de nuestra comunicación efectiva. El otro 93%
viene del tono de la voz, de la expresión del rostro y de otras conductas no verbales. El
interés expresado en el rostro de Tomás, al acercar la mecedora, lo cálido de nuestras voces,
los abrazos y sonrisas espontáneas, etc. son algunas de las formas más sencillas, pero más
poderosas de afirmar a alguien y de favorecer la intimidad.

PENSAR:

1.- Piensa en 7 cualidades, capacidades o cosas valiosas que hay en ti y anótalas.


2.- Ahora reúnanse en grupos de 6 ó 7 personas, obsérvense durante unos momentos
y luego cada una diga a las otras una cualidad que vea en ellas(os).
3.- Cada quien ve si concuerdan las cualidades que vio en sí misma(o), con las que le
dijeron.

Ahora, en un ratito de silencio, nos damos cuenta de cómo nos sentimos ante lo que
dijimos, ante lo que nos dijeron, ante lo que descubrimos.

Expresa a través de gestos o palabras lo que sientes.

Cita Bíblica: Lc. 13, 10-13

- Trata de descubrir los cuatro pasos en esta acción de Jesús.

ACTUAR:

Durante la semana sigue buscando tus capacidades, cualidades.

Sigue atenta a las cualidades de los demás y expresa tus descubrimientos.


127

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 51. INTIMIDAD CON NOSOTROS MISMOS Y CON LOS DEMAS.

NEXO: Qué cualidades descubriste en ti o en los demás que te hayan impresionado más.

OBJETIVO: Lograr la intimidad con nosotros(as) mismos(as) y con los(as) demás.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:

Ya que el proceso de afirmación empieza al ver la bondad en nosotros mismos, nuestra


propia intimidad es esencial para la intimidad con los demás.

Esta intimidad con nosotros mismos se desarrolla cuando estamos conscientes de


nuestros sentimientos, necesidades, miedos, desilusiones y sueños. Con esta claridad
interior, tendremos un yo que entregar al otro. Tener esta claridad interior supone tiempo y
organización. Dedicar todos los días al menos cinco minutos para darme cuenta cuál fue el
momento de mayor entusiasmo del día y el de mayor desconsuelo y luego compartirlo con
otro u otra. A veces para poder descubrirlo podemos preguntarnos: ¿por cuál momento del
día estoy más agradecido? ¿por cuál me siento menos agradecido? De esta forma nos
damos cuenta de sentimientos profundos y luego los podemos compartir para irnos
ayudando y para corregir falsas interpretaciones antes de que se hagan más complicadas.

Por ejemplo, en una ocasión Sheila reportó una molestia porque habíamos preferido
pasar la tarde escribiendo, más que atendiendo una invitación a cenar con una familia. Yo
había dicho que prefería mejor quedarme en casa a escribir, después de cuatro días de
intenso trabajo hacia el exterior. Al compartir estos sentimientos, nos dimos cuenta que
nuestras diferencias podían provenir de diferentes esquemas familiares. La perturbación
128

mental de la mamá de Sheila le impedía tener amigos que los invitaran, mientras que mis
mejores recuerdos eran las tardeadas familiares con invitados. Una vez que nos dimos
cuenta de nuestros diferentes esquemas de intimidad, nos arreglamos para poder respetar
las necesidades de todos. Y ahora, después de que durante cinco años hemos participado
diariamente de estos comentarios sobre nuestras altas y bajas (reconciliando malos
entendidos), comenzamos a experimentar lo que Erikson define como el compromiso
principal de la intimidad: “a veces podemos enamorarnos, o buscar ‘intimidades’, pero la
intimidad de la que hablamos es la capacidad para comprometerse en relaciones concretas
que nos pueden pedir significativos sacrificios y responsabilidades.” Por tanto, ‘intimidad’
no es sinónimo de expresiones sexuales o de implicaciones románticas, sino que se refiere a
una expresión personal y compartir mutuamente lo que vamos viviendo, ya sea con
amistades, familia, colaboración de trabajo, la comunidad, etc.

Cuando uno comparte consuelos y desolaciones, con respecto a lo que somos, desde
nuestras amistades hasta nuestro trabajo en común, crecemos por el conocimiento de
nosotros mismos y de los demás.
Al igual que nosotros muchas otras personas se dan cuenta que al compartir la intimidad,
recibimos nueva vida.

Si alguien tiene un amigo(a) con quien orar y compartir madurará, sin importar en medio
de qué problema se encuentre (a menos que también requiera ayuda profesional).

Y para las personas casadas, en principio, el compartir se da ante todo con el cónyuge.

PENSAR:

Ahora, en silencio, vamos a pensar unos momentos:


- De qué me siento más agradecido(a) en este día.
- De qué me siento menos agradecido(a)
- Cuál es el sueño que considero más importante en mi vida.
En grupos de tres personas compartimos.

Cita Bíblica: Lc. 10, 17-24


• ¿De qué están agradecidos los apóstoles?
• ¿De qué está agradecido Jesús?
• ¿Cómo se da la intimidad entre Jesús y sus discípulos?

Mc. 6, 30-32
• En este pasaje ¿qué vemos necesario para la intimidad?
• ¿Qué tiempos y espacios te permites para la intimidad
contigo y con los demás?

ACTUAR:
Durante el día dedica un rato a darte cuenta qué sientes, cuáles son tus deseos más
profundos, tus satisfacciones, y compártelos con alguien.
129

Intenta dedicar un rato a hablar con tu pareja de lo que están agradecidos cada día.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 52. LA INTIMIDAD EN LA PAREJA

NEXO: Comparte cómo te fue al ver tus sentimientos, deseos más profundos, satisfacciones
y si pudiste compartirlos con alguien.
Comparte, también, si lograste hablar con tu pareja sobre lo que estaban más agra-
decidos cada día.

OBJETIVO: Clarificar cómo mantenerse unida la pareja.

VER:

En silencio reflexiona unos momentos:


- Piensa en los momentos felices que has vivido con tu pareja
- Piensa en los momentos difíciles con tu pareja
- ¿Qué los ha hecho (o los hizo) permanecer juntos? Escribe cinco
razones o más.

Libremente formen grupos de tres personas y compartan. Vean si encuentran algo en


común.

Lee y comenta:

En Torreón el 70% de los matrimonios se están separando, la intimidad matrimonial se


constituye en un problema de vida… o divorcio.
Para dar con lo que mantiene unidos a los matrimonios, los Dres. Jeannette y Robert
Lauer estudiaron a 300 parejas que tenían 15 o más años de estar casados. Menos del 10%
consideraron que eran las buenas relaciones sexuales. Más bien señalaron que la intimidad
era el cemento que mantenía unidas a las parejas felices.
130

“Juanita es la mejor amistad que tengo. Prefiero ocupar mi tiempo con ella, platicándole,
o estando simplemente con ella, que con cualquier otra persona”. Erikson señala que las
dos primeras razones son la amistad y el gusto por el otro; y la tercera es el
compromiso. “El compromiso implica la disponibilidad de soportar infelicidad por algún
tiempo”, dijo una persona con más de 20 años de matrimonio, “yo no aguantaría años y
años si el matrimonio está echado a perder; pero no se pueden evitar los momentos
difíciles. No podemos ser felices uno y otro todo el tiempo. De allí que el compromiso sea
algo tan importante”.
La siguiente lista muestra las respuestas de las 300 parejas a la pregunta de lo que los
mantiene unidos. Hay que hacer notar que se comparte tanto en el matrimonio que incluso
las 7 primeras respuestas de cada columna son las mismas:
He aquí las respuestas que dieron maridos y esposas a la pregunta, en orden de
frecuencia: “¿Qué es lo que hace durar a los matrimonios?”
Hombres Mujeres

Mi esposa es mi mejor amiga Mi esposo es mi mejor amigo


Me gusta mi esposa como persona Me gusta mi esposo como persona
El matrimonio es un compromiso a largo El matrimonio es un compromiso a largo
plazo plazo
El matrimonio es sagrado El matrimonio es sagrado
Estamos de acuerdo en metas y fines Estamos de acuerdo en metas y fines
Mi esposa se ha puesto más interesante Mi esposo se ha puesto más interesante
Quiero que la relación tenga éxito Quiero que la relación tenga éxito
Un matrimonio duradero es importante Reímos juntos.
para la estabilidad social
Reímos juntos Concordamos en al filosofía de la vida.
Estoy orgulloso de los logros de mi esposa Concordamos en la forma y cantidad de
nuestros afectos
Concordamos en la filosofía de la vida Un matrimonio duradero es importante
para la estabilidad social
Concordamos en nuestra vida sexual. Tenemos estimulantes intercambios de
ideas
Concordamos en la forma y cantidad de Discutimos calmadamente
nuestros afectos
Confío en mi esposa Concordamos en nuestra vida sexual
Compartimos intereses y aficiones externos Estoy orgullosa de los logros de mi
esposo

Si los esposos saben compartir mutuamente, sus hijos también crecerán en intimidad.
Otra cosa muy importante para mantenerse unidos es orar juntos y compartir los
sentimientos, las luces, ya que estos ratos ayudan a fortalecer la intimidad, sobre todo
cuando en estos momentos se comparte lo que el uno significa para el otro y cómo uno
anima al otro. Recordemos que la comunicación verbal es importante sin embargo hacen
falta las miradas, las actitudes de interés, de escucha, de cariño.

PENSAR:
Ahora reflexiona en silencio si los momentos felices que han vivido como
131

pareja han coincidido con momentos de intimidad:


- momentos en que uno valora al otro
- momentos en que uno dice las cualidades del otro
- momentos en que uno dice lo que significa la otra persona
- momentos en que uno expresa la aceptación del otro
- momentos de expresar lo a gusto que está el uno con el otro.
¿Cómo lograron llegar a esos momentos?

Cita Bíblica: Jn. 15, 1-17


. ¿Crees que Jesús logró la intimidad con sus apóstoles? ¿cómo?
. ¿Para qué buscar la intimidad?

ACTUAR:
Durante la semana trata de compartir con tu pareja lo que has encontrado en esta reunión
y pídele que te platique por qué cree que han permanecido juntos.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 53: LA INTIMIDAD Y NUESTRA IMAGEN DE DIOS.

NEXO: Comparte tu experiencia al hablar con tu pareja sobre el tema anterior.

OBEJTIVO: Darnos cuenta cómo lograr la intimidad con Dios.

VER:

Piensa un momento:
¿Cómo te das cuenta de tu intimidad con Dios, que te ama, que te afirma, que El y tú son
“nosotros”?.

Lee el siguiente texto:

Yo (Dennis) me di cuenta que el obstáculo mayor en mi etapa de la intimidad, era sanar


mi imagen de Dios. Y tuvo lugar cuando dejé que Dios fuera conmigo tan amoroso y
cercano, como lo eran las personas que más me querían. Lo que sigue narra cómo sanó mi
imagen de Dios, y por consecuencia, la forma en que Dios sanó también la mayor parte de
lo que me blo1queaba para ser íntimo con otros (en especial mi rigidez).

Hasta hace 3 años, esta rigidez me cerraba a los demás, porque siempre me hacía
levantar mi índice amenazador hacia las otras personas. Recuerdo, por ejemplo, una
ocasión en que estaba muy enojado por la forma en que los agentes de vigilancia de la
frontera trataban a los mexicanos que cruzaban la línea fronteriza. Estaba con Sheila
escribiendo al aire libre cuando vimos que estaban a punto de capturar a cinco de ellos.
Buscando ayudarlos, entramos a casa y salimos con algunos panes para dárselos, en la
playa. Para entonces los mexicanos ya estaban con las manos en alto y eran registrados.
Como poco antes habíamos estado en México, conocimos sus dificultades para encontrar
132

trabajo y alimentar a sus familias, por lo que buscaban pasarse a Estados Unidos. Pero los
guardias los seguían tratando en forma impersonal, sin tratar de ver quiénes eran o por qué
salían de su país. Estaba tan enojado que, aunque los guardias trataron de hablarme varias
veces amablemente, yo me negué a dirigirles la palabra. Sólo ofrecía a los mexicanos los
panes y mis disculpas por la forma impersonal en que eran tratados.

De regreso a casa, olimos la sabrosa comida que Matt nos preparaba. Le contamos lo
sucedido y le preguntamos por qué no había ido. El contestó: “Dennis, estabas tan enojado,
que yo no hubiera arreglado nada contigo.” Y decía la verdad. Era justo que estuviera
enojado por la forma impersonal en que trataban a sus prisioneros. Pero me equivocaba al
hacer explotar mi enojo y tratar a los guardias en la misma forma impersonal que les
criticaba. Al rehusar comunicarme con ellos (aunque los guardias sí lo habían intentado con
amabilidad) cortaba toda posibilidad de influir en su conducta diaria represiva. Por tanto,
volvimos de nuevo con más panecillos; pero ahora fuimos hacia los guardias y nos
disculpamos por tratarlos en forma impersonal. Al comer los panecillos con ellos, también
llegaron a contarnos que no les gustaba su trabajo de capturar mexicanos, pero tenían que
hacerlo para alimentar a sus propias familias. Y mientras más intimidaba con estos
guardias, más vergüenza tenía por mi conducta rígida y santurrona que me había hecho
tratarlos tan mal. Cuando me volví a disculpar, los guardias fueron capaces de abrirse a
nuestras sugerencias para tratar mejor a los mexicanos.

Aunque oré mucho tiempo para sanar esta actitud mía, que me dificultaba la intimidad
con los demás, no fue sino hasta cinco años atrás que mi imagen de Dios fue sanada. Esto
aconteció cuando Hilda me pidió que orara, porque ella estaba preocupada ya que su hijo
Roberto tenía ideas suicidas. Para mi sorpresa no me preguntó: “¿Qué puedo hacer por él?”
(Poco después me ‘dí’ cuenta que Hilda ya estaba en tratamiento desde hacía algún tiempo
y se relacionaba sanamente con su hijo, aunque éste no siempre le correspondía). Su
pregunta más bien fue esta otra: “¿Qué pasará con Roberto si se quita la vida?”, y en ella se
reflejaba todo lo que Hilda sufría, sus miedos y sus desvelos. Por lo que yo le pregunté, a
mi vez, qué era lo que ella creía que iba a pasarle. Me contestó enumerando una larga lista
de los crímenes de Roberto, entre los que había droga y cosas graves, pero sobre todo lo
que a ella le parecía lo más terrible de todo, ‘no quería saber nada de Dios’. Y añadió:
“Puesto que su vida sólo pertenece a Dios, y como no tendrá tiempo de arrepentirse de sus
crímenes y de su suicidio, Dios seguramente lo condenará al infierno, y ya no podré hacer
nada más por él”.

No sabía qué decirle… A mí también me habían enseñado que si un pecador muere sin
arrepentimiento y con pecados graves, irremediablemente será condenado por Dios al
infierno. Entonces le dije que cerrara sus ojos y viera que su hijo sin arrepentirse acababa
de suicidarse. Y le pregunté qué era lo que veía. Contestó que veía a su hijo acercándose al
juicio de Dios, en donde San Pedro y Dios se apresuraban a condenarlo. Le pregunté si
podía sentir lo que su hijo sentía. “Roberto se siente tan acongojado. Ha pasado tantas
penas y sufrimientos”. Entonces le pregunté: “¿Qué quieres hacer cuando lo veas venir?”.
Hilda me contestó: “Quiero correr para abrazarlo y tenerlo siempre junto a mí”. Y al decirlo
extendió sus brazos como para rodearlo, y terminó llorando. Poco después le pregunté:
“¿Crees que Dios ama a Roberto, tanto como tú?”. Al asentir, le pregunté: “¿Entonces, qué
crees que hará Dios cuando lo vea llegar?”. Ella sonrió, y dijo “hará lo mismo que yo”.
133

Cerró entonces sus ojos y vio cómo Dios corría a recibirlo y lo abrazaba. Esto es
exactamente lo que pasó en la parábola del Hijo Pródigo, en la que el Padre corre para
encontrarse en la intimidad del abrazo con su hijo herido y apenado. La sagrada Escritura
nos cuenta varios recibimientos parecidos. Es el caso de Pablo, todavía no arrepentido, que
perseguía a los primeros seguidores de Jesús (Hechos 9, 1-10), o del poseso tan empecinado
que rogaba a Jesús lo dejara solo (Mc. 5, 7). En ambos casos, Dios rompe esas corazas y
llega al corazón, como también pasó con Roberto (Mt. 5, 43-46; Rom. 5, 7-8).

Me percaté que Dios deseaba la intimidad, y amaba a Roberto por lo menos tanto como
su mamá. Años más tarde me di cuenta que esta oración con Hilda me sanó radicalmente,
porque hizo cambiar totalmente mi imagen de Dios. Ahora veo que Dios quiere mi
intimidad, y me ama por lo menos tanto como la persona que más me quiere. Esto quiere
decir que Dios me tratará tan íntimamente y con tanto o más amor que Matt o Sheila, o
quien quiera que me ame mucho. Pero amar, por lo menos, como Hilda quería a Roberto o
como Matt y Sheila me quieren, significa que Dios nunca me juzgará con venganza, que
Dios nunca calculará mis méritos en base a mis pecados, y que Dios estará siempre
perdonándome, incluso antes de que se lo pida.

PENSAR:

Trabajo personal:

¿En qué momentos has sentido con más claridad esa intimidad con Dios, ese amor tan
personal a ti?

Ahora van a compartir por parejas.


Después se juntan dos parejas y una persona cuenta lo que dijo la otra persona.

Cita Bíblica:
Hechos 9, 1-10
- ¿En qué momentos Jesús se le hace presente a Pablo?
- ¿Cómo logra Jesús esa intimidad con Pablo?
- ¿A qué se debería que después de ese encuentro, Pablo no se
siente culpable, sino lleno de entusiasmo?
- ¿Cuáles son los sentimientos más profundos que tengo yo en mi
relación con Dios?

ACTUAR:

Durante la semana dedica ratos a darte cuenta de esa Presencia amorosa con Dios.
134

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 54: ¿CÓMO LEER LA BIBLIA CUANDO HABLA DE CASTIGOS, DE


JUICIO Y DE INFIERNO?

NEXO: Comparte tu experiencia al experimentar la Presencia amorosa con Dios.

OBJETIVO: Darnos cuenta que la Biblia nos manifiesta la intimidad y el amor incondicio-
nal de Dios.

VER:

Nuestra reunión de hoy va a ser una oración, vamos a iniciar haciendo algunas
respiraciones profundas, tratando de serenarnos y de relajar nuestro cuerpo, para esto lo
vamos a ir recorriendo lentamente, soltando confiadamente todos nuestros músculos.
Cuando hemos logrado esto nos disponemos a orar con las siguientes preguntas:
- ¿Has sentido alguna culpa que te haga pensar que Dios te va a
mandar al infierno?
- ¿A qué personas condenarías al infierno?
- ¿Cuál es el momento en que has sentido más cercano a Dios?
Ya que hemos reflexionado un ratito en estas preguntas rezamos juntos el Padre
Nuestro, lo vamos a hacer despacito, pensando en cada palabra.

PENSAR:

Ahora nos disponemos a escuchar con atención la siguiente lectura, que iremos leyendo
lentamente para ir reflexionando, al final guardaremos un ratito de silencio:

Aunque la oración de Hilda y mi nueva imagen de un Dios íntimo se desarrollaron


gradualmente, mi primera reacción fue dura frente al Dios que abrazaba a Roberto. Y lo
135

cuestioné: “¿Y entonces las Escritura que me dicen que castigas en el infierno a los
pecadores que no se arrepienten?”. Su respuesta me golpeó más fuerte: “Dennis, tienes que
dejar de leer las Escrituras”. - “Pero, ¿cómo voy a hacerlo, si las Escrituras son tu Palabra?”
– “De acuerdo; pero no en la forma en que las estás leyendo”.
Me pareció, a través de la oración de Hilda, que Dios me estaba invitando a leer las
Escrituras de un modo nuevo: escuchando a un Dios amoroso que usa el lenguaje de los
enamorados. Así, por ejemplo, me invitaba a fijarme cómo usan los enamorados un
lenguaje de castigo. No tenía problema para entender el ‘castigo’ de tipo terapéutico, como
la mamá que dice al niño ya cansado: “Si no paras de molestar, te mandaré a tu cama a
dormir”. Pero ¿cómo quería Dios que entendiese en lenguaje de enamorados un castigo
vengativo, como enviar al pecador no arrepentido al infierno?
Un día en que escuché a mi hermana, María Elena, usar este lenguaje vengativo y de
castigo con su hijo, David, pude entender la forma en que Dios usa el lenguaje de los que se
quieren. María Elena pacientemente esperaba a que David recogiera sus juguetes para
llevarlo de compras, ya que tanto le gustaba. Pero David, ansioso por salir, sólo había
recogido la mitad. Su mamá le dijo: “David, si no recoges tus juguetes, mamá se irá sin ti y
te quedarás solito en casa”. Entonces, David temeroso de que lo dejaran solo, terminó de
juntarlos, y pronto estuvo listo. Como María Elena quería realmente llevarlo, había usado
un lenguaje que si se hubiese entendido al pie de la letra significaría un rechazo (“si no
recoges tus juguetes, mamá te dejará solito”) y un lenguaje de castigo.
Pero como sabía lo mucho que María Elena quería a su hijo, sabía que nunca lo hubiera
dejado solo en la casa. Sin embargo, si María Elena, fuera de las que abusan de los niños, se
podrían tomar literalmente sus palabras de amenazas, pues las cumpliría dejando solo al
niño. Pero ni Dios ni María Elena son de ese tipo de personas. ¿Podría ser entonces que
cuando Dios, mi hermana, o un enamorado usa un lenguaje de castigo vengativo, dicha
amenaza no implica que la persona lo llevará a cabo, sino que únicamente indica lo
importante que es obedecer para que el amor mutuo aumente?.
La prueba que me pongo para saber si estoy entendiendo adecuadamente un pasaje de la
Escritura, es preguntarme: “¿Si una persona que me quiere me estuviera amando al
máximo, obraría así?. Si es que me quiere así, probablemente estoy entendiéndolo. Pero si
no, me estoy equivocando, porque tomo literalmente lo que se pretende más bien que sea
una imagen, una expresión de amor.
También a Jesús le pasó que tuvo que luchar mucho con los sacerdotes, escribas y
fariseos, para hacerles entender que la Escritura habla un lenguaje de enamorados,
malinterpretado por ellos al pie de la letra. Por ejemplo, fue constante su reproche hacia
ellos porque interpretaban literalmente la ley y sus castigos, en cosas tales como la
observancia del sábado a las reglas de purificación. Por eso tuvo que luchar con ellos, como
cuando curaba en sábado, o tocaba a un leproso no purificado. La historia de la mujer
adúltera es quizás el más claro ejemplo de que Jesús no tomaba literalmente la Escritura
que habla de castigo vengativo. (Jn. 8, 1-11). En ella, los Fariseos citan la ley de Moisés, y
exigen la interpretación literal que pide el castigo vengativo para la mujer sorprendida en
adulterio (Lev. 20, 10; Dt. 22, 21). Si Jesús hubiese leído literalmente, como los fariseos,
estos pasajes de castigos, se hubiera unido con ellos para apedrearla. Al invitarlos a dejar
las piedras, los invita también a leer estos pasajes de castigo vengativo como El lo hace, no
literalmente, sino como alguien que lee las palabras de un amante.
136

El juicio para el hijo de Hilda y para el Pródigo se sellaba más bien con un abrazo de
amor incondicional, de intimidad. Porque sólo en este abrazo de Dios, de verdad me doy
cuenta de la gravedad de mi único gran pecado –rechazar el amor de Dios
El juicio íntimo de Dios me capacita para arrepentirme y cambiar, (como el de las
personas que me aman), porque se me da por medio de un abrazo, que no permitirá que me
vaya sin importarle lo que vaya a hacer. Por tanto, el amor de Dios, no depende de que me
arrepienta, sino que me da el poder de arrepentirme e incluso de darme cuenta de faltas que
antes no podía ver. Este es el significado de I Jn 4, 19: “Amamos porque Dios nos amó
primero”.
La oración de Hilda me hizo cambiar no sólo mi idea del juicio sino también mi
pensamiento sobre el infierno. Pensaba que Dios enviaría al infierno a los ‘grandes’
pecadores. Pero al ver cómo abrazaba Hilda a su hijo impenitente, empecé a dudar. Ahora
creo que Dios en su abrazo, (como Hilda) tratará de probar todo, desde abrazos hasta
exorcismos, a fin de sanar a Roberto, la única forma de ser culpable para siempre en el
infierno, será el continuo decir ‘no’ a las iniciativas de Dios y a las de los que nos aman. Si
alguien permanece para siempre en el infierno, se debe a que él mismo cierra la puerta por
dentro y no porque Dios la mantenga cerrada por fuera. O sea, que si alguien está en el
infierno no es porque Dios lo haya enviado, sino porque dicha persona lo escogió en cuanto
que rechaza definitivamente el amor de Dios.
La Iglesia Católica acepta que el cielo existe y que algunos por lo menos (los santos) ya
lo habitan. Pero mientras también afirma que el infierno existe y que es posible ir a él, ni la
Iglesia, ni Jesús nunca han dicho que alguien esté allá. Lo que la Iglesia Católica dice es lo
mismo que Hilda me invitó a vivir: no juzgues quién está condenado (Mt. 7, 1-2), más bien
ora para que todos reciban el amor de Dios.
Probablemente cuando regrese el próximo año a México fronterizo, juzgue que los
guardias siguen tratando de forma impersonal a los mexicanos. Pero espero que mi juicio
no sea vengativo como antes, cuando me alejé de ellos y los rechacé por su conducta. Creo
que volveré a ofrecerles pastelillos y volveré a compartir con ellos, para que al contarles lo
sucedido el año anterior, se abran de nuevo a mis sugerencias de cómo tratarlos.
Lo que los guardias fronterizos e Hilda me enseñaron es lo siguiente: llegas a ser como
el Dios que adoras. Durante años adoré a un Dios vengativo, con su índice de fuego,
enviando pecadores al infierno. Y así como adopté a través de los años muchas
características de mis papás, también he adoptado las que creía eran de Dios. Pero, desde
que el Dios que adoro es un Dios íntimo que no levanta su dedo vengativo, yo también he
ido cambiando en esa línea. Debemos orar para recibir los dones de intimidad que Erikson
describe para esta etapa. Pero muchos como yo, sólo llegarán a intimar con los demás,
siguiendo la huella del Dios que adoramos.

(….. Guardamos unos momentos de silencio ..…)

Ahora vamos a continuar nuestra oración dando un paso más, vamos a buscar a otra
persona con quien sintamos confianza, y vamos a orar en pareja:
1. Trata de ver en qué necesitas la ayuda de Jesús.
2. Compártelo con la otra persona.
3. Primero una persona da la oración mientras la otra la recibe. Si tú la das, ponte en
contacto con tu amor y el amor de Dios para la otra persona. Que salga de ti (como Jesús
quiere sacarlo) para llenar a la otra persona de su amor durante unos cinco minutos. Ponte
137

en contacto con la otra persona ya sea poniendo las manos sobre su cabeza, sobre los
hombros, tomando sus manos, según lo sientas o lo quieras dar. La persona que recibe la
oración, simplemente aspira profundamente el amor, llenándose de él.
4. Después de los cinco minutos cambian.

(Si estás solo, imagina que tomas las manos de Jesús y las de una persona a quien amas.
Durante cinco minutos llénate de ese amor ofrecido. Pregunta entonces a Jesús qué necesita
la persona amada. Con Jesús (o María) otorga a la persona amada el amor sanador de Jesús)

Escuchemos ahora la Palabra de Dios: Jn. 8, 1-11 y Jn. 4, 19


En silencio dejamos que esta Palabra nos llene el corazón…

Terminamos con un Padre Nuestro.

Compartir cómo nos sentimos al terminar.

ACTUAR:
Durante la semana trata de hacer la oración en pareja unos minutos cada día, sea con tu
esposo(a), o con otra persona con quien tengas confianza.
ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 55: EDAD ADULTA (GENERATIVIDAD CONTRA ESTANCAMIENTO)

NEXO: En la etapa anterior descubrimos la necesidad de afirmarnos unos a otros, la


necesidad de descubrir nuestra bondad y la bondad de cada uno de los otros
y hacerla ver. Ahora entramos a la edad adulta plenamente.

OBEJTIVO: Comprender que en esta etapa se trata de lograr salir de nosotros para cuidar
de los demás, dedicarnos a dejar un mundo más humano, amable para los que
vienen detrás de nosotros.

VER:

Lee con atención el siguiente cuento:

El lugar Sagrado

En tiempos pretéritos, cuando el mundo era joven, dos hermanos compartían un campo
de sembradío y un molino; cada noche dividían en partes iguales todo lo que lograban en
ese mismo día. Uno de ellos vivía solo; el otro tenía su esposa y muchos hijos. Un día el
hermano solitario pensó para sus adentros: “No es justo que dividamos las ganancias por
mitad. Yo soy solo, pero mi hermano tiene a muchos que alimentar”. Entonces, cada noche
empezó a llevar parte de su grano al depósito de su hermano, para que nunca le llegase a
faltar.
Pero el hermano casado un día pensó: “No es realmente justo que dividamos nuestras
ganancias por mitad, porque yo tengo hijos que cuidarán de mis necesidades cuando sea
viejo, pero mi hermano no tendrá a nadie. ¿Y qué hará entonces?”. Cada noche empezó
138

pues a llevar parte de todo esto. Cada uno de ellos encontraba que misteriosamente cada
mañana sus existencias de grano se rellenaban.
Pero sucedió que una noche se encontraron a la mitad del camino entre sus respectivas
casas, y se dieron cuenta de lo que habían estado haciendo; amorosamente se abrazaron con
cariño. La historia dice que Dios observaba la escena y proclamó: “Este es un lugar
sagrado, -lugar de amor- y aquí se construirá mi Templo”. Y así fue. El lugar sagrado en el
que Dios se manifiesta a su pueblo, es el lugar en el que los humanos descubrieron que se
amaban.

Preguntas:
- ¿Qué nos impacta más de este cuento?
- ¿Qué aprendo de este cuento?

PENSAR:

Lee en grupos de tres el siguiente texto, deténganse en cada pregunta, piensen un


momento y compartan las respuestas:

La etapa adulta se da entre los 35 y los 65 años, es la etapa de la generatividad, del


cuidado y la dedicación a los demás. Hay que evitar el estancamiento o sea perder el
sentido de la vida.
La generatividad implica el cuidado por los demás, más allá de la propia familia, hacia
las futuras generaciones, y hacia la clase de mundo en el que vivirán. Como lo dice el
Talmud: “Hay tres cosas que debe hacer cada uno durante su vida: criar un hijo, plantar un
árbol y escribir un libro”. Aunque la forma más común de la generatividad es precisamente
por la generación y crianza de los hijos, otras formas posibles incluyen el papel del maestro
o educador, o cualquier otra forma en que se produce vida y se busca que continúe.
Lo importante es encontrar formas de prolongar nuestra vida haciéndolas significativas
para la siguiente generación.
Ya como adultos que, en esta etapa de la generatividad, buscan dejar algo para la
siguiente generación, a lo mejor tenemos que preguntarnos: ¿Qué es lo que realmente deseo
dejar a mis hijos, a las generaciones que vienen detrás de mí? ¿Qué mundo les queremos
dejar?
En esta edad tenemos el peligro de darnos cuenta que no realizamos nuestros sueños,
que no pudimos realizar nuestros grandes deseos; podemos quedarnos con la sensación de
no haber dado ni recibido la vida plenamente, podemos perderle sentido a la vida.
Te has preguntado alguna vez: ¿Para qué he estado viviendo? ¿Ha valido la pena mi
vida? ¿En qué he fallado?
La gran tarea de esta edad es aprender a perdonarnos y a dedicarnos amorosamente a los
demás con la bondad que encontramos en nosotros mismos en la etapa anterior. Este es el
camino para la liberación.

Ejercicio:
Un ejercicio que puede ayudarnos a descubrir el sentido de nuestra vida es pensar qué
nos gustaría que escribieran en nuestra tumba que resumiera nuestra vida. Escribe
brevemente lo que te gustaría que escribieran en tu tumba.
139

Cita Bíblica: Jn. 10, 9-16


- Según este texto ¿qué daba sentido a la vida de Jesús?
- ¿Cuáles eran sus grandes deseos?
- ¿Cómo alimentan, los deseos de Jesús, mis deseos?

ACTUAR:

Durante la semana trata de descubrir tus grandes deseos, compartirlos con tus amistades,
con tu familia.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 56. CRISIS DE LA EDAD ADULTA

NEXO: Comparte tus grandes deseos que descubriste durante la semana.

OBJETIVO: Descubrir y buscar caminos de solución a las crisis que se presentan en esta
etapa.

VER:
Lee y comenta el siguiente texto:

En esta etapa de la vida, así como tenemos grandes deseos, también se presentan
grandes crisis: el adulto se enfrenta a la pérdida de sus padres ancianos, a cambios de
trabajo o jubilaciones, a hijos problemáticos o que dejan el hogar, el alejamiento de los
hijos, a problemas conyugales o al divorcio, a sus cuerpos que envejecen o se enferman, a
problemas económicos, y en especial a la crisis de sentido (de la mitad de la vida), la
remoción de un pecho, la muerte de un ser querido… una crisis de sentido puede ocurrir en
cualquier edad, pero sin duda son más comunes a los cuarentas. Gandhi se preguntaba:
“¿Qué es lo que realmente tengo para dejar? ¿Qué más quisiera hacer antes de morir?”.
Estas preguntas surgen cuando ya no tanto crecemos sino envejecemos, y no sólo contamos
los cumpleaños sino cuantos años nos quedarán.

En esta etapa hay una buena noticia: todas las ‘crisis’ son ‘normales’; la mala noticia es
que ahora podríamos tener muchas horas ‘normales’.

Las crisis normales de esta edad serán, desde luego, diferentes en hombres y mujeres:
las mujeres pasan de tener cuidado de los demás (por ejemplo, criando a los niños) a tener
cuidado de sus propias necesidades (por ejemplo empezando una carrera o unos estudios,
140

ya que los niños han crecido). Los hombres, van más bien en dirección opuesta, primero
tienen cuidado de sus propias necesidades (por ejemplo pueden sacrificar amistades por
terminar su carrera) para preocuparse más tarde de las necesidades de los demás.

Piensa y comparte en grupos de dos o tres las siguientes preguntas:


1. ¿En qué momentos me he sentido desilusionado(a), derrotado(a)?
2. ¿En qué momentos he sentido que pierde sentido la vida?
3. ¿A dónde me han llevado estos sentimientos?
4. ¿Qué he hecho para salir?

(NOTA: Las y los que no han llegado a esta edad, pueden compartir cómo han visto esta
etapa en sus familiares)

PENSAR:

Lee y comenta el siguiente texto:

La solución es igual a la dedicación

Tanto los hombres como las mujeres resuelven sus crisis de la edad madura cuando
encuentran nuevas formas de cuidado de sí mismos y de los demás. Esta tarea del cuidado
debe encontrar el equilibrio entre la entrega a los demás (generatividad) y el recibir para
uno mismo. La persona que sólo dé a los demás corre el riesgo de ‘quemarse’, de sofocar a
los demás, y de vaciar su vida interior. Y el que sólo recibe arriesga egocentrismo,
indiferencia a los demás, dificultad para convertirse en un adulto generador de vida. Tal
como lo dijo Jesús el ideal radica en “amar al prójimo como a sí mismo”. (Mt. 22, 39).
Amarse a sí mismo significa darse tiempo para la vida interior en la soledad, en las
amistades íntimas; significa recreación, ocupaciones, retiros, oración, llevar un diario, un
nuevo aprendizaje, etc.

En esta etapa atendemos los aspectos que no habíamos tenido mucho en cuenta: los
hombres desarrollarán su lado femenino, desarrollándose un tanto en la cocina, siendo
receptivos de la música, y cariñosos con los niños y los nietos. Las mujeres, en cambio,
atenderán a su lado masculino para tener mayor formación académica, con más iniciativas,
siendo más directas en decir sus necesidades o al expresar sus opiniones y más seguras de sí
mismas.

Pero el cuidado de uno mismo es sólo la mitad de la solución, ya que puede convertirse
en una absorción de sí mismo, foco de estancamiento sin la generatividad que sale de sí al
cuidado de los demás. El ideal es: dedicación a sí mismo y dedicación a los demás. El
cuidado de sí mismo implica la presencia al menos de una amistad con la que
amorosamente se puede compartir los detalles de la vida; pero también es necesario que
además de amigos, las comunidades y familias cuenten con una o más personas difíciles,
que hacen que los demás maduren en un amor incondicional. En las Escrituras nos fijamos
que aparece unas 250 veces este amor difícil, incondicional, llamado ‘agape’ (amor hasta
para los enemigos).
141

Con frecuencia la persona más difícil de amar, es la más diferente a nosotros o la que se
parece más a nosotros en aquello que no aceptamos de nosotros mismos. Una comunidad o
familia, necesita tanto de los que preservan la tradición como de los que sueñan con
creatividad.

La verdadera comunidad o familia existe no cuando todos piensan lo mismo, sino


cuando todos son respetados.

Una comunidad pasa por cuatro etapas: ‘Pseudo-comunidad’ en la que todos los
miembros pretenden que todo está bien y evitar el conflicto. ‘Caos’ cuando los miembros
expresan sus diferencias pero tratan de borrar las de los demás, o buscan un dictador que no
permitirá las diferencias. ‘Vaciedad’ cuando los miembros hacen a un lado sus ideologías,
prejuicios y expectativas para entender el mundo del otro. Y finalmente ‘la comunidad’ en
la que las personas con sus diferencias son aceptadas y amadas, aunque no siempre se
caigan bien. Si parece difícil, es porque realmente lo es, y es por esto por lo que debemos
estar llenos de amor, si no, no tendremos amor que darle a la persona difícil.
¿Pero cómo podemos guardar el equilibrio entre recibir amor de nuestros amigos y dar
amor a los que lo necesitan? Primero uno debe aceptar su propia identidad, aceptarnos
como somos y tener amistades profundas, antes de que esté uno listo para la generatividad.

El auténtico cuidado y dedicación, radica en un balance adecuado del grado en que


damos y recibimos nueva vida.

Cita Bíblica: Jn. 15, 9-17


- Jesús ¿de quién recibe y a quién da?
- Jesús ¿qué recibe y qué da?
- Yo ¿de quién recibo y a quién doy?
- ¿Qué recibo y qué doy?
- ¿Voy encontrando el balance adecuado entre recibir y dar nueva
vida?

ACTUAR:

Durante la semana observa cómo cuidas de ti mismo(a) y cómo cuidas de los demás.
142

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEA 57: LA LIBERTAD EN EL CUIDADO DE LOS DEMAS

NEXO: Comparte tu experiencia al observar el cuidado que tienes de ti misma y de los


demás.

OBJETIVO: Aprender a cuidar de los demás desde nuestras posibilidades y saber dejarlos
en libertad.

VER:

Durante algunos minutos piensa en silencio:


- Actualmente ¿qué personas me están preocupando?
- ¿A qué personas estoy queriendo ayudar?
- ¿Cómo lo estoy haciendo?
Comparte ahora en grupos de tres.

Después de compartir vamos a pensar un momento:


- ¿Qué tan libre me siento o qué tan atada a esas personas que
quiero ayudar?

PENSAR:

Un día, estando lejos de las ciudades, Jesús se pasó el día hablando con la gente. En
la tarde los apóstoles se angustiaban y le dijeron a Jesús que mandara a la gente a buscar
comida. Jesús, tranquilo les dijo denles ustedes de comer, ellos dijeron ¿cómo darles si no
tenemos?, ni con 200 denarios les daríamos de comer, Jesús les dice: vean qué tienen y al
regresar le dicen: hay uno que tiene unos panes y unos pescados. Jesús entonces les pide a
143

los discípulos que hagan sentar a la gente en grupos y que compartan lo que traen.
Comieron todos, más de 5,000 y sobró comida.

Podemos ayudar a otros donde nosotros mismos hemos recibido ayuda. Por ejemplo
un papá que ha podido recibir ayuda para ayudar a un hijo drogadicto podrá ayudar a otros
que tienen problema de drogadicción. Una pareja que peleaba continuamente y lograron
recibir ayuda y superar sus conflictos pueden ayudar a otras parejas a superar sus
conflictos.

Al ayudar es importante hacer lo mejor que podemos hacer por los demás y luego
dejarlo en manos de Jesús y en manos de ellos mismos depositando toda nuestra confianza
en Jesús y en ellos mismos. Cuando no damos este paso solemos querer resolver los
problemas de los otros y vivir su vida. Pero Jesús quiere que hagamos lo más que podemos
por los demás y luego los liberemos en sus manos, que el resto se lo dejemos a El. Sobre
todo los papás necesitan hacer lo que puedan, y dejar que Jesús sane los errores que todos
los papás cometen. Lo que más daña al niño, no es el error, sino el no enseñarle a crecer
con todo y errores.

Para esto es necesario que los papás no estén solos frente a sus hijos. Si están solos
el niño los identificará como fuente de todo: como Dios. Los convertirán en ídolos que
deben ser adorados, en vez de sólo imágenes que significan la presencia de Dios. El niño
es incapaz de aceptar que no todo lo de sus padres es bueno. Pero, si sus padres introducen
al niño en el misterio de Dios, el niño descubrirá que sus padres no están solos, no son
todopoderosos. Que no son fuente primordial de vida; que tienen sus fallas. Entonces los
padres podrán pedir perdón a sus hijos cuando se equivoquen. Padres e hijos están juntos
ante Dios, como hermanos y hermanas, orando y pidiendo perdón juntos.

Generalmente podemos perdonarnos, sólo después de haber perdonado a nuestros


padres porque tienen heridas y son humanos y no Dioses. El problema no está en no
cometer errores, sino en no confiárselos a un Dios salvador y cuyo infinito cuidado puede
crear nueva vida en cualquier momento que haya daño.

Para dar vida a los demás, necesitamos descubrir en dónde encontramos vida
nosotros, porque si no, ¿cómo podemos discernir en dónde nos llama Jesús a tener cuidado
de nosotros mismos o de los demás, de modo que encontremos nueva vida?. Generalmente
ahí donde encontramos vida nueva podemos renovar nuestra vida y ayudar a otros que están
en una situación similar a la nuestra.

En esta etapa en la que cuidamos de los demás es muy importante aprender aquella
enseñanza china: “Dale un pescado a una persona y comerá un día; enséñalo a pescar y
comerá toda la vida”. Esto quiere decir enseñarles de modo que desarrollen sus propios
dones y capacidades y ya no necesiten de nosotros.

Comenta en el grupo:
Con tus propias palabras explica los rasgos de una ayuda en libertad.

Cita Bíblica: Marcos 1, 29-31


144

- ¿Nosotros en qué hemos recibido ayuda?


- ¿Al sentirnos alivianados qué actitud hemos tomado?

ACTUAR:
Tratemos de ayudar a la gente que nos rodea con esa libertad.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 58: ANCIANIDAD: INTEGRIDAD Y SABIDURIA CONTRA


DESESPERACION.

NEXO: Compartamos nuestra experiencia al ayudar a los demás en libertad.


Hoy empezamos una nueva etapa, es la última en las etapas del Desarrollo Humano

OBJETIVO: Comprender que es importante escoger la sabiduría en esta última etapa de la


vida para encontrar felicidad.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:

Erickson marca la ancianidad de los 65 años en adelante, esta etapa también es


llamada la ‘edad de la integridad’ y la ‘edad de la sabiduría’

La sabiduría es un sentido de compañerismo con hombres y mujeres con diferentes


objetivos relacionados con la dignidad humana, con la vida y con el amor.

Además la integridad y la sabiduría significan también la aceptación de la propia


vida. “Es la aceptación del ciclo vital propio y único, y de las personas que han sido
significativas en él… independientemente del deseo de que pudieran haber sido distintas; y
de que se acepta también el hecho de que la vida de cada uno es su propia responsabilidad”

Se desarrolla, también, la habilidad de mirar hacia atrás, y ver cómo se ha madurado


a través de todo. No desear que las “cosas hubiesen sido distintas”. Por ejemplo: la muerte
145

de Juan, mi hermano, hizo que mis padres abrieran sus corazones como para adoptar a mí
hermana Mary. Siempre parece que las grandes tragedias se vuelven fuente de crecimiento.

Lo contrario de la sabiduría es la desesperación. Al contrastar la sabiduría con la


desesperación, Erikson insiste en que la sabiduría se asemeja más a la gratitud y a la
esperanza y menos al ‘conocimiento de muchas cosas’.

Quizá el mejor ejemplo para ver esta alternativa entre la sabiduría y la


desesperación, sea el caso de Wild Bill, prisionero en un campo de concentración alemán.
Antes de ser hecho prisionero, Wild Bill vivía en una comunidad judía de Varsovia, con su
esposa, sus tres hijas y dos varones. Ante sus propios ojos, los Nazis asesinaron a los seis
miembros de su familia. Con el corazón deshecho, Bill suplicó a los soldados que también
lo mataran a él, antes que mandarlo al exilio del campo de concentración. Pero como
hablaba seis idiomas y necesitaban un intérprete en dicho campo, no lo mataron. El mismo
describe cómo cambió su reacción.
- “Tenía que decidir en ese mismo momento si iba a permitirme
odiar a esos soldados por lo que habían hecho. Realmente era una
decisión muy fácil. Yo era un abogado. En mi práctica, había
visto con frecuencia lo que el odio hacía en las mentes y en los
cuerpos. El odio había hecho que murieran los seis a quienes más
quería en la vida. Entonces, decidí que pasaría el resto de mi vida
–fuesen unos días o muchos años- amando a cada una de las
personas con quienes me encontrara”.
Y Wild Bill entregaba su amor, en seis lenguas, dieciocho horas al día para
reconciliar las discusiones que siempre surgieron entre las diferentes nacionalidades de las
personas del campo. Cuando Wild Bill decidió que el trágico asesinato de su familia a
manos de los Nazis, no lo convertiría en odiador de soldados, sino en un reconciliador, pasó
de la desesperación a la integridad o a la sabiduría. Erikson señala que generalmente la
desesperación empieza por el desprecio a las personas (los soldados), abarca entonces a las
instituciones (el campo de concentración) y finalmente lleva hasta el desprecio de sí mismo
(la muerte de sí mismo).

Pero, por otro lado, la tragedia lleva a la sabiduría y a la integridad, cuando logra
que alguien como Wild Bill empiece a dar un sentido a su vida. El decide que ‘va a amar a
cada una de las personas con quienes se encuentre, a ser un reconciliador’. Según Erikson,
para lograr tal sentido de la vida, debemos empezar por reconocer nuestras disminuciones o
deterioros, (perder su familia y su libertad), debemos perdonar a los demás (Nazis),
debemos perdonarnos a nosotros mismos (sus segundos deseos de odio), y así aceptar el
hecho de que la vida de cada uno es propia responsabilidad. Así, el don de la sabiduría y de
la integridad se logra cuando descubrimos el regalo y el significado, a veces muy profundo,
que está dentro de cualquier tragedia o experiencia vital.

En la etapa de la integridad, nada –ni siquiera la muerte- será capaz de quitarnos el


poder ser un pueblo lleno de sabiduría y de dones.

PENSAR:
146

Cita Bíblica: Lucas 24, 13-35


- ¿Qué fue lo que golpeó a estos discípulos?
- ¿Cómo reaccionaron ante ese golpe?
- ¿Qué les ayudó a superar esa situación de desánimo y desilusión?

Si estamos en esa edad (después de los 65):


- ¿Qué dificultades duras hemos pasado?
- ¿Cómo estamos reaccionando ante ellas?

Si tenemos menos edad:


- ¿Cómo hemos visto a los mayores enfrentar los problemas
grandes en sus vidas?

ACTUAR:

Durante la semana piensa y platica con tus familiares cómo quieres vivir tu vida, ya
sea pocos o muchos años que nos queden.
Pregunta a tu pareja o a tus hijos cómo quieren vivir su vida.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA: 59: ESCOGER LA SABIDURIA EN MEDIO DEL DETERIORO

NEXO: Comparte tu experiencia al platicar con tus familiares cómo quieres vivir tu vida y
al escuchar cómo quieren vivir su vida tus familiares.

OBJETIVO: Aprender a descubrir los dones, los regalos que traen las enfermedades, el
deterioro, las grandes pérdidas.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:

Esta última etapa de Erikson nos reta (así como a Wild Bill y a los discípulos de
Emaús) no sólo a encontrar el don escondido en la muerte de los seres queridos, sino
también en nuestra propia muerte y en nuestro deterioro. Un estudio ordenado de los
traumas más frecuentes en la ancianidad pone en primer lugar, la muerte del cónyuge y
después, ser confinado a una institución, la muerte de un pariente cercano, un daño o
enfermedad grave, y finalmente perder una actividad y el divorcio. Erikson va ampliando
esta lista, cuando va describiendo cómo los ancianos sufren deterioros o disminuciones en
cada una de las ocho etapas de la vida. “Parecen lamentarse no sólo por el tiempo perdido,
o el espacio reducido, sino también… por la autonomía debilitada, iniciativas perdidas,
intimidad que extrañamos, generatividad recaída, -para no hablar ya de los potenciales de
identidad dejados de lado o que hemos limitado demasiado-”.

Otro escritor ya mayor de edad describe así sus deterioros:


- Todo nos duele, y lo que no duele es porque ya no sirve.
147

- El brillo de tus ojos, son los rayos del sol en tus bifocales.
- Te sientes como si hubieras trasnochado y no has ido a ningún
lado.
- Tu libro de direcciones contiene sólo personas con títulos
inexistentes hoy.
- Tus barajas están todas ajadas.
- Tus hijos empiezan a ser abuelos.
- Te inscribes en un deportivo, pero nunca vas.
- Una llave goteadora parece causar urgencias incontrolables de la
vejiga.
- Anhelas que ya llegue la tarde, pero ésta será aburrida.
- Necesitas lentes para encontrar tus lentes.
- Apagas las luces por cuestión de economía, más que por
romanticismo.
- Te sientas en una mecedora, pero no logras que puedas mecerte.
- Tus rodillas tiemblan, pero tu cintura no.
- Tu espalda sobresale más que tú.
- Tienes demasiados lugares por toda la casa, pero ya no en el
botiquín.
- Cuando clavas los dientes en lo que comes, allí se quedan.
- Sabes todas las respuestas, pero nadie te hace preguntas.

Independientemente de los deterioros, la integridad y la sabiduría vendrán no de


quejarse de las disminuciones sino de encontrar el don escondido en ellas. Cuando
aprendía español en Bolivia, vivía con una familia, cuyo padre Julio estaba agonizando.
Aunque cada semana perdía más control, siempre estaba agradecido por lo que quedaba. Si
la medicina, por ejemplo, le quemaba la garganta, cada palabra valía más. La privilegiada
era ‘gracias’. La decía si podía morder algo de pan, o si salía del estado de coma. Decir una
palabra, dar un bocado, o tener una hora lúcido, eran ya dones. El ‘gracias’ siguiente era
para el amigo que le apretaba la mano, como por última vez. Cada noche lo hacía conmigo
y los dos deseábamos que no terminara. Hacia su final, todos los miembros de la familia lo
abrazaron y besaron. Y aunque ya vomitaba sangre, corría enojado a alguno delirando, o no
respondía nada en sus letargos comatosos, nada impedía que su familia lo siguiese amando.
Mientras más se debilitaba Julio, más lo quería su familia. Sólo Dios era tan amado.
Aunque Julio en su delirio hubiese rechazado a su familia o a Dios. El mismo lo abrazaría
al menos con tanto amor como con el que su esposa lo abrazó al morir.

Al ver y sentir tanto amor, ya no necesitaba morir con el ‘Jesús’ en la boca y la


sonrisa en los labios, en la muerte perfecta. Ya no tendría miedo de renegar de mis amigos
o de Dios, en el delirio. Porque sabía que el amor de Dios y de mis amigos, superaría
cualquier apariencia en contrario. Desde la muerte de Julio, ya no cuento con mi control,
sino con Su amor que puede superar todos los deterioros, para dejarme ir en Sus manos que
nunca me abandonarán.

En grupos de tres contestar la siguiente pregunta:


- ¿Qué actitud hemos ido tomando ante las enfermedades, ante las
pérdidas de los seres queridos, al llegar a la edad de los ‘nuncas’?
148

PENSAR:

Cita Bíblica: Lucas 23, 32-43


- ¿Qué te dice la actitud de Jesús?
- ¿Qué aprendemos de El ante las adversidades?

ACTUAR:

Durante la semana busca los aspectos positivos de las contrariedades o dificultades


que se te presenten.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 60. ¿QUÉ NECESITO HACER ANTES DE MORIR?

NEXO: Comparte los aspectos positivos que encontraste en las contrariedades o


dificultades que se te presentan.

OBJETIVO: Descubrir aquello que necesitamos hacer antes de morir y valorar nuestros
recuerdos positivos para vivir esta etapa con paz.

VER:

Lee y comenta el siguiente texto:

En la etapa de la integridad me enfrento al hecho de que yo, como Julio, algún día
moriré. Entonces es importante que haga todas las cosas implicadas en estas preguntas: “Si
llegara hasta la Navidad ¿qué haría? ¿qué es lo realmente esencial en mi vida? ¿qué
necesito hacer antes de morir?

Mientras más pronto me haga estas preguntas, más sentido daré a lo que me resta de
vida. Nunca es tarde para cambiar la dirección de la vida.

La mayor parte de la humanidad necesita hacer algo nuevo antes de morir en paz.

Erikson dice que en la etapa de la integridad hay una última crisis y la llama la crisis
‘del final de la vida’. Parece ser una nueva edición de las crisis de identidad, que podría
enunciarse de la siguiente forma: “yo soy lo que sobreviva de mí”.
149

En esta etapa, mientras más arreglemos los asuntos pendientes de nuestras vidas,
más daremos la bienvenida a nuestro mayor deterioro: la muerte; el momento de decir:
“Amo la vida y hay mucho que todavía me hubiera gustado hacer; pero he podido hacer lo
que realmente necesitaba hacer, ahora la muerte es bienvenida”.

En esta etapa vienen a la mente los recuerdos positivos. ¿No te has sorprendido
alguna vez de la facilidad de los abuelos para recordar con pelos y detalles acontecimientos
de hace 50 años, como si hubiesen ocurrido ayer? El psiquiatra Robert N. Butler, que ha
escrito mucho sobre los ancianos, cree que esta experiencia de revisar su propia vida es casi
universal entre las personas mayores. Dice que el recordar es tan característico de esta
época, como si este mirar hacia atrás nos animara a ir anhelando la muerte. Mientras que
algunas funciones se ven drásticamente disminuidas en esta edad (el razonamiento
abstracto en física y matemáticas), otras funciones de la mente se ven agilizadas, como la
habilidad de recordar y hacer sanos juicios basados en las experiencias vitales recordadas.
Es como si la naturaleza nos dotara para integrar la vida (recordando el pasado)
acumulando sabiduría en contra de la desesperación. Instintivamente los ancianos
reconocen la sabiduría de empezar con los recuerdos positivos ‘de los buenos tiempos
idos’, ya que los recuerdos negativos no cubiertos por el amor de los positivo, puede llevar
a la desesperación, la trampa de esta edad. Por eso, para cada una de las ocho etapas,
tenemos la tarea de acumular sabiduría e integridad, yendo siempre primero a los recuerdos
positivos antes de tratar de sanar los negativos.

Además de tener los recuerdos positivos de cada etapa, necesitamos también los
recuerdos positivos de ver a otros convertirse en ancianos. Debo preguntarme: ¿Quiénes
son los ancianos con más vitalidad que he conocido?. Basta con haber estado con ellos,
para que alejemos el miedo desesperado de envejecer.

Por último, “la sabiduría consiste en hacer lo siguiente que debemos hacer, con todo
el corazón y encontrando gusto en ello”. Teniendo presente que la sabiduría no viene solo
de la ancianidad, sino de toda una vida agradecida, y de abrazar cada momento de la vida
con una acción de gracias.

PENSAR:

Piensa un momento las siguientes preguntas y comparte tus respuestas con el grupo.

- ¿Qué me llama la atención de la etapa de la ancianidad?


- ¿Qué sentimientos me brotan?
- ¿Qué quiero o qué me gustaría hacer antes de morir?
- ¿Qué necesito para realizarlo?

Cita Bíblica:
Jesús en la última cena, al despedirse, expresa sus preocupaciones y sus deseos y
dice lo positivo.
Juan 17, 1-26
- ¿Qué recuerdos tiene Jesús?
- ¿Cuáles son sus deseos?
150

ACTUAR:

Durante la semana sigue reflexionando sobre lo que consideras más importante


lograr en tu vida.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 61. DAR GRACIAS AHORA POR TODA LA VIDA

NEXO: Comparte tu reflexión sobre lo que consideras más importante lograr en tu vida.

OBJETIVO. Entender que la sabiduría viene de saber dar gracias.

VER:

En silencio trata de recordar:


- Los más grandes regalos que has recibido en tu vida… (silencio)
- Recuerda cómo los has disfrutado… (silencio)
- A qué se debe que los consideres los más grandes regalos…
(silencio)
- ¿Cómo has agradecido estos regalos o cómo crees que puedes
agradecerlos?... (silencio)
Comparte en grupos de tres tu experiencia.

Ahora lee y comenta el siguiente texto:

En el tema anterior decíamos que la sabiduría no viene sólo de la ancianidad, sino


de toda una vida agradecida, y de abrazar cada momento de la vida con una acción de
gracias.

Ya que la sabiduría viene de saber dar gracias podremos gozar de la sabiduría


bastante antes de la ancianidad. Hace algunos años yo (Matt) experimenté la sabiduría que
proviene de saber ser agradecido. Sucedió cuando pronuncié mis últimos votos religiosos, a
151

los veinte años de haber hecho los primeros como novicio jesuita. Busqué entonces una
manera de hacer mis votos finales mucho más significativos que los primeros. Decidí
entonces que pasaría el año anterior a los votos en continua acción de gracias por los veinte
años transcurridos. Al ir recordando agradecido los sucesos positivos (como el trabajo con
los indios Siux), y al ir sanando los negativos (como haber sido incomprendido) hasta poder
también agradecerlos, me iba llenando de nueva vida y energía. Por ejemplo, casi nunca
podía escribir más de dos horas seguidas, pero después de llenarme de gratitud por esos
veinte años, tenía suficiente energía para escribir varias horas, hasta pasada media noche.
Como veía con agradecimiento lo que Jesús había hecho por mí en el pasado y en el
presente, cuando llegó el día de los votos, reconocí la entrega de Jesús a mí, y me
comprometí con entusiasmo a una vida futura juntos.

Poco después de los votos mis amigos me comentaron: “Dentro de un mes vas a
cumplir los cuarenta años, ¿no es cierto?. Lástima que ya estás a la mitad de la vida. ¿Estas
preparado para cumplir cuarenta años?”. Me hablaron de las dificultades y dolores
padecidos después de los cuarenta, porque el cuerpo empezaba a declinar. De verdad
comencé a sentirme viejo y a pensar: “Ya no puedo recordar algunos nombres. Se me
olvida el español que aprendí. Mi cuerpo declina –me canso muy pronto y necesito
bifocales. Todo irá peor en adelante en vez de mejor”. Y al enfocarme en mis limitaciones,
se evaporó mi energía y perdí la creatividad para escribir por largo rato.

Entonces me detuve y pensé: “¿Qué me está pasando? Sólo han pasado tres meses
de mis votos y de que me sentía muy bien. La diferencia no está en la edad sino en la
actitud. Al hacer mis votos, estaba agradecido por la vida recibida, y sabía que Dios me
sería fiel en el futuro. Pero apenas cumplí los cuarenta, sólo me fije en mis limitaciones y
en lo que podía ir mal. Esa es la única diferencia”. Tan pronto como empecé a ver con
agradecimiento lo que Dios hacía o podía hacer en cualquier situación, surgió de nuevo la
vida en mí. Cada noche voy a la cama dando gracias por lo que pasó durante el día, y me
levanto con una nueva vida. Desde mis votos finales vivo con el siguiente versículo: “Estén
siempre alegres, oren sin cesar, y en toda ocasión den gracias a Dios: ésta es, por voluntad
de Dios, nuestra vocación de cristianos”. (I Tes. 5, 16-18). Y, por supuesto, la vida es mejor
después de los cuarenta.

Dar gracias en todo momento significa agradecer también lo positivo que


encontramos en aquellos acontecimientos dolorosos, en aquellos que calificamos como
negativos y nos brindan la oportunidad de crecer.

Cita bíblica: Lucas 10, 17-24

- ¿En qué momento Jesús agradece al Padre?


- ¿Cómo agradece al Padre?
- ¿En qué momento yo he agradecido lo que he recibido?
- ¿Cómo agradezco?
-
Jesús goza el conocer a su Padre, comparte con sus apóstoles este conocimiento.
Ahora ellos conocen al Padre y Jesús agradece que lo conozcan.
152

ACTUAR:

Durante la semana descubre y agradece a Dios todos los regalos que recibes, aún en
los acontecimientos duros y difíciles.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 62. ¿VIVO AGRADECIDO(A) O ME ATORÉ?

NEXO: Comparte tu experiencia al agradecer a Dios todos los regalos que recibes, aun en
los acontecimientos duros y difíciles.

OBJETIVO: Darme cuenta a qué le llamo estar atorado en mi vida y cómo salir de la
situación que no me deja vivir.

VER:

Lee el siguiente texto:

Mientras los vientos helados soplan afuera, oigo también el rechinar de llantas de un
carro atascado, inútilmente resbalándose más y más. Mientras más trata el chofer de
sacarlo, más se hunden las llantas haciendo el hoyo más profundo y entrampándose más.
Finalmente viene un vecino y empuja el carro hacia atrás, sacándolo del pozo de nieve, y
haciéndolo bajar un poco en el declive de la calle. Entonces el conductor se echa un poco
más para atrás, toma impulso suficiente, otra vez, y ahora sí puede subir hacia la colina.

Al observar este drama, veo que no sólo los carros se atascan, sino que también las
personas. Si hemos sido muy dañados no basta con tratar una y otra vez. Nuestras ruedas
resbalan, mientras más nos desalentamos, cayendo en una trampa. Generalmente
necesitamos un buen vecino que amorosamente nos guíe de nuevo hacia la etapa de la
confianza. Retroceder, en especial a los recuerdos positivos, nos permite tomar nuevo
impulso para correr de nuevo a la colina. El tratar de hacerlo una y otra vez sólo funciona
en el grado en que se logre impulso a partir de la primera etapa de la confianza.
153

Cobramos fuerza para impulsarnos cuando sumamos los recuerdos positivos, y


reexperimentamos las veces en que dimos o recibimos amor. Podemos empezar por
preguntarnos: “¿De qué recuerdos estoy más agradecido(a)?”. Únicamente después de
tomar fuerza en ellos, podemos seguir con la pregunta: “¿Qué ha pasado en mi vida que no
puedo agradecer?”

Quizá al recorrer las etapas de la vida han brotado recuerdos negativos, de los que
difícilmente podemos ver o celebrar algún provecho o maduración. Santo y bueno que esto
pase. Si alguien te roba o te golpea, tus primeras palabras seguramente no serán: ¡Bendito
sea Dios! Cuando sus perseguidores golpearon a Jesús, dijo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has abandonado?”, pero no dijo: ¡Bendito sea Dios!. A veces cuando hemos sido
dañados emocionalmente, el proceso de sanación psicológica lleva algún tiempo, como
cuando nos hemos cortado y se necesita también un cierto tiempo para que se realice el
proceso fisiológico de curación. Pero si apresuramos el proceso, si quitamos la costra muy
pronto –si decimos, ¡Bendito sea Dios! muy pronto-… deberemos volver a empezar.

PENSAR:

Ahora vamos a dedicar un buen rato de trabajo personal.

Vamos a empezar por respirar profundo algunas veces, tomar conciencia de todo
nuestro cuerpo, en cada respiración y vamos a ir aflojando todos nuestros músculos:
nuestros pies… nuestras piernas… nuestro tronco… nuestras manos… nuestros brazos…
los hombros… el cuello… la cabeza… Y en este ambiente de paz, voy a ir repasando las
etapas de mi vida y descubrir:

- ¿De qué recuerdos estoy más agradecida(o)?


- ¿Cómo he agradecido?
- ¿Qué ha pasado en mi vida que no puedo agradecer?
- ¿Qué actitudes he tomado ante eso que no puedo agradecer?
¿Qué he hecho ante eso?
- ¿Qué he hecho para volver a la confianza? ¿He pedido ayuda?
¿Ha habido alguien que me ayude?

Vamos a dejar 30 minutos para esta reflexión.

Ahora, vamos a continuar nuestra reflexión a la Luz de la Palabra de Dios, cada


uno(a) va a ir buscando las siguientes citas:
Jn. 18, 19-23 Mc. 15, 33-37 Lc. 23, 44-46

- ¿Jesús qué actitud tomó ante esta situación difícil que vivió?
- ¿Qué hizo al final?
- ¿A qué me invita?

ACTUAR:
154

Compartir en parejas mi experiencia de este rato.

ETAPAS DEL DESARROLLO HUMANO

TEMA 63. ETAPAS PARA SANAR HERIDAS Y/O ACEPTAR LA MUERTE

OBJETIVO: Conocer las etapas para ir pasando de una a otra y poder sanar heridas y/o
aceptar la muerte.

VER:

Vamos a ir leyendo el texto y a detenernos en las preguntas que vamos a encontrar


al final de cada etapa:

La Dra. Elizabeth Kubler Ross (en su trabajo con los moribundos) descubrió las
cinco etapas emocionales siguientes: negación, enojo, regateo, depresión y finalmente,
aceptación. Aunque la muerte es la herida más profunda, podemos encontrar también estas
mismas cinco etapas en la sanación de cualquier herida emocional, al tratar de perdonar a
quien nos hirió. Mientras yo daba clases en la Reservación Siux, aprendí cómo el hecho de
ir pasando por estas cinco etapas del perdón, facilita el proceso de sanación de una herida
emocional.
Un día se presentó en el salón un estudiante –Jack- completamente borracho, sin
saber dónde se encontraba. Era del doble de mi estatura. Apenas me vio, se me echó encima
con gran furia. Me levantó en peso, me azotó, me golpeó, me persiguió por el cuarto… Su
novia estaba en el salón y sabía que le iba a ir mal a Jack, por lo que vino a salvarme. Se
interpuso entre nosotros a pesar del peligro que esto representaba. De momento, Jack
tampoco la reconoció, e igualmente la arrojó por el suelo; pero ella siguió tratando de evitar
que me golpeara, pues sería expulsado de continuar golpeando a un profesor. Finalmente lo
controló y lo sacó del salón.
Aún después de que había salido, yo seguí temblando. Traté de salvar las
apariencias, frente a los alumnos, pretendiendo que no había pasado nada grave, pero no
155

pude ya dar clases en todo el día. Empecé por la etapa de Negación, sonriendo y diciendo
que no había sido herido. Sé que estoy en esta etapa, cuando apenas medio oigo y no
quiero sentir nada. Tapo mis sentimientos heridos trabajando duro, sin dejar tiempo
para estar solo o para orar. Por eso, esa tarde trabajé y trabajé, pero al final del día tuve
que hacer lo que ayuda a la etapa de negación.
Hay tres cosas que podemos hacer en cualquiera de las etapas: decidirnos a
perdonar, actuar de forma amorosa, y orar por el que nos hirió.
Cuando estamos en la negación, para decidirnos a perdonar, tenemos que
empezar por reconocer que necesitamos perdonar. Lo mejor para mí es sentarme, con
el Señor, y decir “¿De qué estoy agradecido hoy, y de qué no puedo darte gracias?”.
Entonces claramente me di cuenta que no daba gracias por lo que había pasado con Jack.
Sentí que había parecido como un loco cuando era perseguido por todo el salón. Tuve
miedo de que los estudiantes me perdieran todo respeto, y me sentí avergonzado.

- ¿En qué consiste la etapa de la negación?


- ¿Cómo se que estoy en esta etapa?

Gradualmente, mientras me fui sintiendo menos avergonzado y más claramente


consciente de culpar por todo a Jack, deseando que no hubiera pasado nada, fui pasando a
la segunda etapa del perdón: el enojo. Mis sentimientos se enfocaron a acusarlo.
Todavía no estaba preparado para reconocer si yo había actuado con inmadurez. Empecé a
pensar lo siguiente: “Jack debe ser expulsado de la escuela”. Usualmente no es fácil que
capte mi enojo directamente, sino que más bien me doy cuenta de mi conducta
-consecuencia indirecta- en la etapa de enojo, Por ejemplo, empiezo con una ‘prisa
enfermiza’: me apresuro a pasar los semáforos, devoro la comida más que saborearla,
trato de hacer lo más que se pueda en el menor tiempo posible. Hago ejercicios físicos
rápidos más que nada para destrabar mis músculos, que están así por el enojo, de modo que
la distensión física mejore mi tensión emocional. Y aun al ir trotando, voy como
compitiendo con cualquiera, porque tengo un enojo flotante que busca dar en un blanco.
Tanto el hablar con un amigo, como el orar con Jesús, sobre el verdadero
objetivo de mi enojo, me ayudan a irlo liberando. Entonces, le fui contando a Jesús lo
que pasó de malo en ese día hasta que llegué al asunto de Jack. Compartí con Jesús mi
enojo y odio a Jack, y dejé que me amara con todos mis sentimientos. Sentí que Jesús
me quería decir que El también se había sentido mal con el ultraje de mi herida. Una vez
que supe que Jesús me entendía, le pedí ver a través de Sus Ojos, pidiéndole entender a
Jack. “Señor, ¿cómo quieres cambiarlo?”. Porque yo tenía muchas ideas de cómo debería
ser ese cambio; pero, al ir orando, me di cuenta de las heridas de Jack. Su padre, un
criminal que había estado en prisión, finalmente se suicidó. Me percaté que yo era la figura
paterna en ese salón de clase. Al estar borracho y entrar al salón, dirigió hacia mí su enojo
por todas las heridas recibidas de su padre. Puedo empezar a perdonar a otro, cuando
me doy cuenta de las razones de su actuar. No andaba nada más persiguiéndome; estaba
dañado y necesitaba ser amado. Le pedí a Jesús, entonces, poder hacer oración por Jack,
son Su misma oración.

- ¿En qué consiste la etapa del enojo?


- ¿Cómo se que estoy en esta etapa?
156

Si puedo empezar a entender a una persona y a orar por ella con la oración de
Jesús, con frecuencia paso a la tercera etapa del perdón: el regateo. Regatear significa
que voy a perdonar a alguien sólo si hace esto o aquello. Estos regateos de que la otra
persona cambie son, con frecuencia, deseos apropiados que brotan de nuestro sentido
de integridad ultrajado por una injusticia, buscando además que no se vuelva a
cometer. Uno de mis regateos fue, por ejemplo, que perdonaría a Jack si me daba una
disculpa. Mi sentido de integridad me pedía que Jack se disculpara, porque sólo cuando lo
hiciera cambiaría su conducta violenta. Para pasar de esta etapa del regateo, no tuve que
renunciar a este deseo correcto de que Jack cambiara; sólo tuve que estar dispuesto a
perdonar, sea que Jack cambiara o no.
Tuve otros dos regateos. Lo perdonaría sólo si dejaba, primero, de beber; y segundo,
si reconocía que yo había manejado bien la difícil situación. Nuestros regateos se derivan
de nuestra fortaleza o de nuestra debilidad. El primero de estos dos regateos venía de mi
fortaleza: yo no tenía un problema de bebida. Si me lleno de orgullo y creo que lo logro por
mí mismo –si yo puedo, tú también- exijo que el otro haga lo mismo. Pero no me doy
cuenta de que mi exigencia no toma en cuenta que todo es un don de Dios.
En cambio, el segundo regateo –que había manejado muy bien la situación- se
derivaba de mi debilidad. Por este reconocimiento, que exigía a Jack, se cubriría mi
debilidad, por la que estaba muy avergonzado: el temeroso y cobarde perseguido por todo
el salón, y el volcán de ira que no pudo perdonar una vez que Jack hubo salido del salón.
Antes de perdonarlo, quería que él reconociese delante de mí, que había yo tenido mucho
valor y que había sabido controlar mi enojo. Quería cubrir esta debilidad, de modo que no
tuviese que cambiar mi enojo y no tuviese que enfrentar mi vergüenza. Sea que mis
regateos vengan de mi sentido de integridad, de mi fortaleza o de mi debilidad, necesito
ponerme bajo la cruz y decir: “Señor, ayúdame a perdonar a esta persona, no porque se lo
merezca, sino porque lo necesita”. Compartí, pues, con Jesús, mis regateos, diciéndole
cómo quería que Jack cambiara, antes de perdonarlo. Jesús me dijo que apreciaba que mis
regateos provinieran de mi sentido de integridad y justicia. Le pedí, entonces, Su Corazón
que perdonaba incondicionalmente a Jack, sea que cambiara o que no.

- ¿En qué consiste la etapa del regateo?


- ¿Cómo se que estoy en esta etapa?

Cuando llego al punto de querer ya cancelar o hacer a un lado mis regateos,


paso a la etapa de la depresión. En ella empiezo a preguntarme: ¿en qué me
equivoqué? ¿Por qué reaccioné tan mal? ¿Por qué tuve tanto miedo? ¿Por qué dejé que
esto me afectara tanto tiempo? ¿Por qué no me percaté de que perseguía a su padre y no a
mí? ¿Por qué yo no pude perdonarlo de inmediato, como lo hizo su novia, a pesar de que
también la golpeó? Me día cuenta que nunca me di tiempo para estar a solas con Jack,
entender su situación, y evitar que proyectara a su padre en mí. “Debería haber sido una
persona de mayor tamaño. Debería haber sido mejor”… En la etapa de la depresión
usamos mucho el “Debería”… Cuando esto pasa, o puedo seguir golpeándome a mí
mismo, o puedo dejar que el Señor y los demás me amen y me perdonen. Tuve que
escoger entre vivir conforme a lo que los estudiantes opinaran de mí, o conforme a lo que
Jesús quería, o sea, que a través de su amor y su perdón cambiara en mí lo que había que
cambiar. El don del estado depresivo radica en que me muestra los aspectos en los que
realmente necesito cambiar. Cuando me di cuenta que mi distante actitud hacia las
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personas había contribuido al ataque de Jack, acepté cambiar. Como primer paso, empecé a
visitar a los estudiantes en sus casas, y abrí un hogar para estudiantes con problemas de
abuso de la bebida.

- ¿En qué consiste la etapa de la depresión?


- ¿Cómo se que estoy en esta etapa?

Cuando dejé que Jesús me amara y me ayudara a cambiar, pude pasar a la


quinta etapa del perdón: la aceptación. A veces es difícil distinguir entre la aceptación y
la negación. La diferencia radica en que durante la negación, no puedo salir de mí ni
mostrarme agradecido, mientras que en la aceptación, puedo alcanzar a la persona que me
ha herido, y puedo empezar a agradecer lo que sólo veía como un daño. Claro que no
agradezco la destrucción realizada en mí, sino la nueva vida que brota a partir de ella.
Cuando le pedía al Señor que me ayudara a crecer en gratitud por lo que Jack me había
hecho, comencé a sentirme agradecido por tres razones.
Ante todo por haber descubierto lo que quería decir ‘ser un Siux’. Aunque había
aprendido su lengua lakota, e incluso había vivido durante un verano en casa de uno de
ellos, sólo hasta que fui perseguido por uno de ellos, me percaté de quiénes eran realmente.
Las familias Siux sufren un 70% de desempleo y de un desenfrenado alcoholismo. Ser un
Indio significa tener siempre a alguien persiguiéndote –sea un blanco u otro indio-,
significa tener miedo de no saber quién va a llegar fuera de control durante la noche. Nunca
supe de sus miedos, hasta que no experimenté en aquel salón lo que significa que los Siux
siempre vivan con él.
Mi segundo motivo de gratitud, fue el haber sabido cómo los Siux pueden vivir con
resentimientos y la dificultad que tienen para perdonarlos. Vi lo mucho que me costó
perdonarlo y el tiempo que me tardé, de modo que dejé de exigir que perdonasen y
cambiasen de la noche a la mañana. Me di cuenta que en otras ocasiones había hablado con
los otros profesores sobre los estudiantes, llamando a eso ‘crítica constructiva’ cuando en
realidad buscaba quedar bien y parecer bueno. Empecé por criticar menos, porque vi que, al
arruinar la reputación de un estudiante, hacía exactamente lo mismo que me disgustaba que
Jack hubiese hecho conmigo.
Mi tercera razón para mostrarme agradecido fue que mi oración mejoró por esta
experiencia con Jack. Ya que me di cuenta que no podía perdonar a Jack por mí mismo,
sino que necesitaba a Jesús. Lo más importante que logré de esta herida fue saber quién
quería ser, y que necesitaba la ayuda de Jesús para lograrlo. Quería ser como la novia de
Jack; ella se había portado como Jesús en la cruz, soportando el abuso y perdonando,
amando incondicionalmente y perdonando al instante; al recordarla, sabía que para los
humanos también es posible tener el perdón al estilo de Jesús, si amamos tan
profundamente como El. El ejemplo de esa muchacha me ha ayudado a pedir, una y otra
vez, el don de perdonar y dar vida, como ella lo hizo conmigo, al amar a Jack. En esta
oración, pido el don del perdón incondicional.

- ¿En qué consiste la etapa de la aceptación?


- ¿Cómo se que estoy en esta etapa?

Cualquier persona, al morir, o al perdonar incondicionalmente una herida, pasa


generalmente por las cinco etapas mencionadas, que ahora resumiremos:
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- la ‘negación’, cuando pretendemos que no ha pasado nada;


- después ‘el enojo’ cuando culpamos a la persona fuera de
nosotros;
- ‘el regateo’ cuando decimos: “perdono, solamente que…”;
- ‘la depresión’ cuando nos culpamos a nosotros mismos;
- y por fin la última, la ‘aceptación’, cuando podemos agradecer no
el mal, sino el don que nos beneficia, sobre todo al capacitarnos
para salir de nosotros hacia la persona que nos ha herido.
La Dra. Elizabeth Kubler Ross desarrolló primero estas etapas al observar el proceso de los
moribundos para lograr por fin la aceptación de sus muertes. Vio también pacientes que se
quedaban atorados en una de las etapas, por ejemplo la del enojo, y morían en ella. ¿Por
qué unos progresaban hasta la aceptación y otros se quedaban atascados? La principal
diferencia que ella observó consistía en que las personas que sí pasaban todas las etapas
hasta la aceptación, tenían una persona significativa junto a ellas con la que compartían sus
sentimientos y por la que se sentían amadas. Contando con ella, se sentían capaces de pasar
de una etapa a la otra. Lo más importante de estas etapas, no es pues que las recordemos,
sino que las compartamos con alguien muy significativo para nosotros. Si a través de la
oración, compartimos estas etapas con Jesús, y le permitimos ser una persona significativa,
automáticamente iremos pasando a través de las cinco etapas.

PENSAR:

En silencio reflexiona las siguientes preguntas:


- ¿Hay algo que me haya herido y que no haya aceptado que me
produjo herida?
- ¿Hay algo que no he podido perdonar?
- ¿En qué etapa estoy?
Ahora comparte en grupos de tres personas.

Cita Bíblica: Lc. 15, 11-32


- ¿Qué le facilitó al Padre perdonar a sus hijos?

ACTUAR:

Durante la semana reflexiona si hay algo que no has perdonado, trata de ver en qué
etapa estás, habla con alguien y haz oración para pasar a la siguiente etapa del perdón.
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