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DIÁLOGOS
IV
REPÚBLI C A

INT RODUCCiÓN . TRADUCC iÓN Y SOTM

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CONRA DD W GERS LAN

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EDITORIAL GREDOS
Asesor para la sección IIriega: C.UUlS G.....ctA GUA.!..

Segú n las nor mas de la B. C. O., la trad ucció n de est e volumen ha sido
revisada por AlBERTO D EL P07-O ORTIZ.

:© EDITO RIAL GREDOS. S. A.


Sá nchee Pacheco, 81, Madrid. Es paña. 1988.

R EPÚBLICA
P R1MERA EDI CiÓ N ,mayo de 1986.
1." reimp resión, enero de 1988.

Depósito Legal : M. 525·1 988.

ISBN 84-249- 1027-3.


Imp reso en España . P rin ted in Spain.
Gráficas Có ndur, S. A. , Sánchez Pa checo, 81, Madrid, 1988. - 6162 .
INTRODUCCIÚN

l. LA COMPOSIC¡ÚN DE LA R EPUBLlCA.

Muy probablemente la República t sea la obra más


importante de Platón . En ella se nos presenta la teoría
t Traducimos por República el titu lo griego Politeill. 1..0 hacernos
no si n e scrúpulos, ya que lo q u e moderna me nte entendemos po r e re-
pUb licu no gu arda p rác ticamente relación a lguna co n lo que Pla tó n
entiende por /K' li te (a. vocablo co n el cual S" ,dicTe prin ci pa lme n te
a un t ipo d e organ i:tación politica que, e n tre ot ra s c a ra ci e rt snc as. pue·
de poseer la de .ser moná rquica. Proc".jemos asi, no o bstan te , porque ,
a l ma rgen de no d ispone r de n ingu na otra ,,:o;presión indiscu tib lem e n te
eq uivalente. en el lector de hab la his pa na está d emas iado a rra iga d a
la tra d ició n dd tit u lo R epUblica p a ra e sta obra de Pla tón , como para
p ro:lo:nd",r modi fic a rl a ahora s in ries go de confus iones . Meno r toler an-
cia em pe ro gua rd a mos co n ot ra tradición -la de ve rte r la pa lab ra
pól is po r eciud ad s-c-, ya q ue e n tal caso no te nemos q ue vé rnoslas
co n u n t itu lo (po r el m is mo mo tivo no traduci mos, de ntro de la obra,
po litd a po r e repubhc a s ). De por si, e n efecto, res ult a r ta e xtraño q ue
se d escrib iera n la s le ye s y la cons titución pol iti<,:a d e u na c iu da d, ya
q ue se h abl a de ele yes s y <le . co n stit u ciÓn o d e un a e nti d ad polí ti ca
c ua n do es ta e nti d ad fo rma una u n idad a utóno ma , e n tanto qu e h ab i-
tu a lm ent e u na ciudad fo r ma parte de u na entidad supe r ior, a sabe r,
de u n Estado. Claro qu e en es te pu n to se nos recordaré qu e, en el
case de a lgu nos p ue b lo s ant iguos , en tre ellos e l griego, «en el te rr-ito-
rio de ca d a Es ta do exis te só lo una c olon ización u rb an a , que da el no m o
brc al Estado », para decirlo con la s pa labras de H. B ENGS r ON (Griech i·
sche Ge.'·chi,·hle, 3.· e d. , 1965, pág. 77). Pero es to no es cierto respecto
del Estado a teniense , fu nda do so b re la b ase de cuatro ciu dade s
10 I I \ ¡,- DIÁ LOGOS INT RODUCCi Ó N 11
1'«" ,t i"' tl -,
metafí sica de las Idea s en algu nos de sus p r inc ipales Allí enc ont ramo s toda una concepción a ntropológ ica de
as pec tos, y. por primera vez, estratifica da mediante una la c u al ha derivado no sólo uno de los conce p tos acerca
jerarquizaci6n q ue coloc a a laIdea def Bíenen su c ús- del hombre qu e más a rraigo ha n te nido en Occi dente.
pIsfe~ - AlU el pe,!~am iento ét ico de su juven tu d y madu- s ino tam bién un pu nto de pa rtida pa ra la evolu ción de
rez recibe f undamr:ntacrnn rnetaltsica, a t ravés de la mi s- la ps icolog ía . a la cual tambié n a por ta r icos retrat os
ma Idea defBien. Allí se --e nunci a por primera ve z e n psicológicos q ue configu ran los p rimeros in te ntos te óri -
Greci a una tcoría de la ci e~cia q ue , junto con su d es a- cos de carac te rología , Y no e n ú lti mo término. ci er ta-
r rollo por Ari s tót eles, influyó decis ivamen te en la a xio- mente, debemos colocar su te o rí a de la educaci ón y su
mática e uclidean a. También po r p rimera vez se formu- _ _c once pci ón de la soci edad .
la n allí plantea mientos teológicos (recué rde se qu e la p ri- Pién sese, por otra pa rte, que el tratamiento de ta l
mera apari ci ón lite ra ria que conocemos de l vocab lo thec- mu lt iplicidad temá tica no agota, ni con m ucho, lo que
logia es la de Rep. 11 379a) y se bosquej a una preceptiva Pla tó n te ní a pa ra decirnos - ni s iqu ie ra en el momento
esté tica que, como toda s u propues ta polí tica , con ti núa mi smo de la composici ón de la ob ra- sobre cada un o
s iendo mo t ivo de pol émica toda vía a fin es del s iglo xx. de esos te mas. como lo podemos deduci r de un some ro
examen de lo que en o b ras a nteriores había dicho sobre
¡E.noe. Maralón. P robálintos y Trtanot osj. y qu e inclu ía ciu da des tan esos tó picos, lo c ual está a menudo im plicado en la
di s tan tes en tre si 0;010<) Ramnunt e . Es tir'ia, Acamas y Eleusis. ademá<s República.
de la p ropia Ale na s. Cua ndo Pla tón se ref ie re só lo a la ciudad de Ate· Por estos motivos no resulta po sible da r cabida e n
nas. como a l co m reneo de la R epú blica {1 327b l. emplea má s bien la esta Introducci ón a un est ud io que prete ndiera a b a r-
pa labra ásl y, no póli s. Y a unq ue e s to a parenteme n t.. só lo va le PAra ca r oa un mu y sinté ticamente. la tota lidad o s iqui era una
Aten a s, import a , po rque Ate na s es la pó/i s viva q ue Plat ó n critic a.
Más aprop iad o se r ia t raduci r politeta por «co n stituc ión. q ue po r b uena parte de los pu nt os que me recen un a llamada d e
«rep úb lic a •. Asi a vece s la ob ra a rist ot éli ca Potueta alhinuil:m es cono- a te nci ón al lect or. pa ra qu e se de ten ga sob re ello s al
cid a como «[a Cons titució n de los ulenietlSes . (aunq ue ta mbi én , aco r· enfrent a r el lib ro. De es te modo, nos limitaremos a in -
de con el laun, . la República de lus "'teni enses . ). Pero e l moderno cl uir aquí - a demás de algunas cons ide raci ones sobre
vocablo econ s utu cin n - la mpoco d a la idea exac ta q ue sugie re e l g rte-
ijO , con la Que <:onge n ia má s la d.,fi n idón de Hegel ; - es tru ctu re c jé u
la com posición de la obra- ob re ves estu d ios sob re tres
d el pode r de l Est a do . (En~ylr.lopiJdie. § 539). Una estructuració n, por de los principales te mas que surge n e n s u lec tu ra; y a no
lo de más, viva y s uje ta a modifica cione s h istór icas: «la Polite ia de los tes de esos est ud ios presenta re mo s u na síntesis del con-
ate nienses . de Arh tó tele s ncs pre sen ta lo Que denomina «o nce tra ns- te nido. con el p ro pó s ito de facilita r al lec tor pri ncip ia n-
fo rm acio ne s. de la orga nización poltr íca de Ate nas. Ta mb ié n la . Po li· te el bue n man ejo de u na ob ra de tales d imens io ne s,
lelll de Plató n •• s i bien co nce n t ra su s esfue rzos e n la descripción & 1
régi men político q ue co ns idera como más próximo al ideal. no deja
d e re trata r som eramen te otros cualro rrgime nes (timocr ad a, a ligar ·
quta, de mocracia y ti ranial. Que son p reslenta oo s como otra s tanta s l. La estrucl f4ra de la obra
fa ses d e s u fa ta l co rrcpc íze. (So b re lo s co nceptos de poiis )' po lil d ll
no s he mo s e xten dido en e1 . En sa yo prelimi na r . a l Cruón, 3. · ed., Bue -
no s Aires , 1984. y en el aruculo . Aten as y s u co ns tituc ión en la é poca
A me nudo ha n s ido d ist in guidas ci nco secciones e n
clastca e, e n Id A, 'UUlriQ de fi/V50fÍll [u ridica )' 50cial 2 [Bu eno s Aires , la composición de la Repú blica: u na integrad a só lo por
1983].) el lib ro l . q ue const it uye un verdade ro diálogo socr éñ-
12 DIÁLOGOS INTRODUCC iÓ N 13

ca cuyo tema es la ju st ici a; otra, com puesta por los li- - de la que se había ocupado ampliamente en 11-111- ,
b ros Il al IV, donde se t raza el proyecto político propia- en una exposición que no guarda re lación con 10 qu e
mente dicho de Platón; un a te rcera que incl uye los li- ha antecedido ni con lo que le seguirá.
bros V a VII, y que es la sec ción m ás es trictamente filo-
sófica de la obra; una cu a r t a qu e conforman los libros
VIII y I X, en la que se exponen los d ive rs os tipos de 2. La cronología absolu.ta
constituciones polític a s posibles, con su probable ori-
gen y de senlace, y los tipos cor respond ientes de hom- Para explica r aunque sea parcialmente hechos como
bres que suponen; finalmente, la se cción que constituye los que acabamos de ejem plifica r, se han elaborado cuan-
el libro X, can una su e r te de a péndice so b re la poesía do menos t res h ipótesis: 1) ha habido. en vida de Pla-
y un mito es ca tológic o que corrobora lo dicho ace rca tón, dos ediciones de la República: una que vio la luz
de las recompens as que reci be el justo. no más tarde del año 390 a. C. y que comprendía el li-
Aunque la obra tiene unidad, se advierten cambios ~ b ro I íntegro, lo esen ci al de los actuales I1-IV, el co-
de argumentación, in terrupcione s o regresos a pu ntos mi enzo del V Y algunas páginas relativas a la educación
ya tra tados, de un modo tal, que sugie ren qu e Platón superior, que hoy tenemos en los libros VI y VII ; Y u na
ha sentido necesidad de tratar nuevamente algo o de segu nda edición, alrededor del 370, e n la que el mate-
recomenzar la obra s in s upr imir lo anterior o de inte- rial fue reelaborado. quedando de la mane r a en que lo
rrumpir el t ratamiento de un punto pa ra aclarar otro, cono cemos hoy 'b"; 2) el libro I fue publicado como ob ra
e tc. Entre los casos más ll amativos podemos mencionar independiente, con el título Trasimaco, al rededor de l 390,
el evidente hiato entre los libros I y 11, tras el cual (con antes qu e el Gorgias, que s ignifi có una reelaboraci ón
las palabras «creía haber puesto fin a la conve rsacíón» )
se prosigue un diálogo qu e parecía concluido, pero con Lb i. En apoyo de esta tesi s se cita n, bás icam ent e: I} u n testimo nio
nuevos interlocutores, que continúan en es te papel has- de AULO GELIO , Noches Alkas XIV 3, donde nos dice que, cn s u Cirope-
d ia, Je no fonte se o puso a la Rep ública t ras ha ber leído «los a pro xim a -
ta el final de la obra. Al com ien zo del libro V se produ- da mente d o s libros que fueron d ivulga do s e n pr ime r lugar", y la com-
ce una interrupción de Adimanto, pe ro, a diferencia de proba ció n de J. Hi rme r de qu e. en la edición an tigua d e la Repúb lica.
otras interrupcione s, ésta no hace avanzar l a discusión compuesta d e seis lib ros, lo s dos pr ime ros correspond ían a al go más
ante rior, sino que, a p ropósito de un punto apenas ro- de tr es lib ro s de las ed icio nes actuales; 2) el r esu me n que de la Re pú-
zado a n te s (la comunidad de mujeres y de niños), cons- blica s e crce h allar en las primeras págin as del Timeo, y que co nté n-
dr ía só lo la re seña de los lib ros II hast a m itad del V; 3) las alusiones
tituye una digresión, que sólo cede luga r lu ego a nte la de l Busiris de hóc rates a las mismas pa rt es de la ob ra. Pe ro cabe re -
problemática filosófi ca más im p or ta n te de la obra. El plicar a 1): el te stimo n io de Auln Geli o p uede val e r m ejor pa ra avala r
tema iniciado al final del libro IV (la descripción de los una h ipó tes is com o la qu e n""otros preferimos; a 2}: ya R. HIRZEL (Der
tipos de organizaciones políticas) queda así relegado has- Dia/og, 1, Leipxig. 1895, reimp r. 1963, pá gs. 256·257, no ta) demo st ró
qu e en e l Tímeo no se a lude a la República s ino a una conversación
ta que se retoma al com ien zo del lib ro VII I. Finalmen- ficti cia; y C. Ritt cr y A. Riva ud consolidaron est a d emostración; a 3):
te, cu a ndo uno pensaría, al t érm ino del libro I X, que para lo tocante al Bu siris, nos remi timos a la refu taci ón q ue ha ce A.
sólo debe ría esperar a COnti n uaci ón un mi to escetol ógi - DIÉS {elntroductíon» a la République, Les Belle s Lenres, págs. CXXVII I-

ca , al com ie nzo del X Platón vuelve sobre la poesí a CXXXIV).


14 DI ÁLOGOS INT RODUCCi ÓN IS

del tema - mejo r desa r rol lad o-c. por lo cual Plat ón op- me las que les hace en el lib ro IX, pasan do por una
t ó por integra r el Trasima co en una obra de m ayo re s ca racteri zación de la jus t icia similar a la que traza a l
alcances. que es la q ue ha llegado ha s ta no sotros; 3) la final del I V (a unque p robab le mente sin la concepción
Repú blica fue com puesta a lo la rgo de dos déc ada s a de un a lma t ri partita. que parece corresponder a a lgú n
pa rt ir , aproximadamen te. del 390; no necesari am ente la s mom e nto pos terio r a l Fedón). De es te mod o , los lib ro s
pa rt es concl u idas de la obra fueron ed it adas en segu ida 11 al IV ha b r ía n implicad o un a dob le innovaci ón co n
de se r escrit as. y s u o rden ha s ido el m is mo que conoce- respec to a l plan inicial de la obra: la tes is d el a lma tri-
mo s nosotros, con la excepción d e que a parentemen te part ita, po r un lado. y, sob re to do , la idea de busca r
los lib ros VIII y IX fu eron compuestos a co nti nuación e n la sociedad u n conce pto de jus t icia vá lido también
de l IV. y só lo más t a rde los V· VII y el X. pa ra el individuo, idea que perm ite impu lsa r la inda ga-
Es esta terce ra hi pó tesi s -que fue C. F. Hermano ción acerca del mejor Es tado posi ble, y qu e imp lica fo r-
el pri me ro e n soste ne rl a . e n 1839, a unque no e xacta- ja r un proyecto político. Ambas concepciones, po r tan-
mente e n los m ismos términos en que aca ba mos d e to , surgirían poste riormente al p r imer viaje a Italia y
fo rmu la ri a- la que aqu í acep ta mos, dado q ue nos sirve a Sicilia (388/387) y a la co mpo si ción del Fedo n y d el
para ex plicar la s dificu lt ades que he mo s vis to sin la pre- Banquet e (ca. 385), unos ci nc o afia s después de esc ri-
cariedad de las otras do s. La idea m ás arriesgada que to el lib ro I. E stas co njetu ras no implican nece saria-
present a es la de qu e los libros V a VII fuero n re d ac ta- me n te una ed ició n sep arada de estas partes de la ob ra ;
do s después de los VUI y IX; Y aun no se tr ata de u n a a u nq ue, si confiáramo s en el te ~!imonio de Aula Oe-
con jet ura forzosa. Des arrollemos. pues, est a hi pó tesi s. Iio 1'", cabría pensa r que, co n lo ya red ac tado, ha podi-
El lib ro I no debe haber sido co mpues to antes del do tener lu ga r, s i no una edici ón en se n tido es t ric to.
año 390: en esto concordamos con las dos hipótesi s que si u na difus ión ent re los miembros de la Academ ia y
rech azamos; su es t ruct ura. en efecto, no es la mi sma o tros a migos de Platón sufici ente como para qu e el co n-
qu e la de los primeros diálogos llamados «socrá ricos s: tenido de los libros I-IV fu era ya conoc ido en peq ueño s
n i siqu iera puede dec irse q ue sea est rictame nt e a po ré ti- ci rc ulas de Aten as. Sobre la ba se de tales conjet u ras
co , pu es to qu e la refutaci ón de la tes is formulada por nos a t rever-íamos a decir que . cuando Plat ón escrib ió
Sócrates a pa rece sólo a l co m ienzo del lib ro 11. en forma los lib ros 11 a IV, mo d ific ó su s ta ncia lmente el plan que
de ob jeci on es. Es d iffc il es ta blece r s i Platón lo co m pu - tenía para la ob ra, ya que ésta pasó a propo ner una
so como int rod ucción a la obra, contando ya con un pla n ut opia po lí t ica , y segu ramente Platón pe n só ento nces
pa ra toda e lla , o s i lo escrib ió pe ns ando en ed it arl o in - un desarro llo más allá del lib ro IV, que incl uyera la
de pendientemen te. Noso tro s nos ind inamos po r una con- descr ipc ión d e la s di versas for ma s de gobie rn o y de los
jetu ra en cierto modo in te r me dia: Platón ha b rí a ten ido t ipo s humano s cor res pondientes , y u n final m itológico-
el propósi to, al es cr ibi r este p rim er lib ro, de compo ner escat ológico a la manera en qu e lo ha bía hecho en el
un a obra de una exte ns ión no mayor que el Gorg ías so- Gorgias y en el Fedón. De est e m od o, la compos ición
bre la just ici a, sob re la cual ya ten ía en m ent e, al ter m i- d e los lib ro s VIII y IX no hab ría tardado en segu ir a
nar el lib ro 1, objeciones como la s qu e al co mienzo de l
11 formulan Glau cón y Adimanto, y rép licas a ést as co - 11., ef. nota a n te rio r.
16 DIÁLOGOS INTRODUCC IÓN 17

la de los U-IV. En cambio, la de los V a VII tiene nar más pagmas aún sobre el tema, ahora desde una
que h ab er sido poste r ior a los años 379/377, ya que perspectiva ontológica .
- como Wilamuwilz fue el prime ro e n advertir- en VII Por consiguiente, la composición de la República ha
540a-b Platón afirma que el filós ofo t iene acceso a la de bi do extenderse a lo largo de un período de quince
Idea de l Bien pasados los cincuenta años de edad, afir- o veinte años : a partir ap roximadamente de l 390 a. C.
mación que obviame nt e no habría hecho si él mismo hasta no mucho antes del 370.
no estuviera en esa situación. Y esa referencia al cono-
cimiento de la Idea del Bien es im p re sci nd ible no s ólo
para la alegoría de la caverna, sino también pura la del 3. La cronología relativa
sol; y sin duda el lib ro V guarda uni dad con los VI-VII,
a l me nos desde el planteamiento de la ex igencia de sa- Mucho más simple para nosotros se presenta el pro-
ber s i la organización polít ica propuesta es posible y blema de estab lecer la cronología de la República en
cómo; lo cual conduce a la caracterización del filósofo relación con otras obras del Corpus Platonicum, porque
y al tema de su educación. Ciertamente, no podemos al p resente existe casi unanimidad respecto a su ub ica-
calcular los años que han podid o separar a esta parte ción dentro de éste. En efecto, si t oma mos en cuenta
de la obra de la s an teriores ya que no nos atrevemos las cronologías propuestas por veinticinco o treinta de
a proponer fec has p ara la composición de los libros Il los más importantes platonistas e historiadores de la
al IV, y por consiguiente tampoco de los libros VIII y filosofía griega, veremos que entre ellos reina unanimi-
IX. En cambio, po demos afirmar que fue en la década dad en co nsiderar, como anteriores a la República. to-
de los setenta cuando se redactó la parte filosóficam en- dos los escritos llam ados «juveniles» y algunos de ma-
te más importante de la obra (los libros V al VII), y d urez como el Fed án, y, como posteriores, el Parméni-
seguramen te an tes de finaliza r dicha década se comple- des, Teeteto, Sofista, Político, Pílebo, Timeo, Critias y Le-
tó la ob ra co n el libro X, en don de se a n tep u so al mito yes (aunque difieran en el orden de estos escritos de
de El', probablemente ya planeado antes, un nuevo ata- vejez). Pa ra la casi totalidad, también el Fedro es poste-
que a la po esía. Por las palabras de Pla tón (econsidcro rior; las excepciones a esto son Gomperz (1902), Shorey
qu e h emos fundado el Estado de un modo enteramente (1933) y Guthrie (1975). Pa ra la inm ensa mayoría, el Euti-
correcto al no acepta r de n inguna manera la poesía demo, Crátilo y Banquete (junto con el Fedón) son ante-
imitativa A vosotros os 10 puedo decir, pues no iréis riores : el Crátilo es posterior sólo pa ra Gomperz. Corn-
a acusarme ante los poet as trágicoa») se tiene la im p re- ford (1927), Shorey y Guthrie (1978), m ientras el Ban-
sió n de que, después de la d ifu sión de los libros I·IV quete es posterior só lo para Cornford (qu ien es el único
a que aludiría Aulo Oel ¡o, poetas o intel ec t uale s reac- en tener t a m bién por posteriores el Men éxeno y el Euti-
cionaron ante las crít icas que Platón había hecho a la demo) y para Cr ombie (1962). Es to muestra que só lo en
poesía en los lib ros II-IlI. Platón ha debido percibir, a los casos del Fedro y de l Crátilo ha y mayor discusión,
través de esas reacciones, deb ili dades en sus argumen- y aun así, sólo entre una minoría de in vestigadores. Por
tos, yeso explícarta que considerara necesario ed ícío- cierto que en esto hablamos de Rep. U-X, ya que en cuan-
to a la composición, m uy a nterior, del libro I no hay

94. - 2
18 DIÁLOGOS INTRODU CCIÓN 19

co nsenso. Noso t ros c reemos qu e és te ha precedido al a se r u sado por Platón. Los libros JI-X están a n udados
Gorg ias y. por cons igu iente, al Me nón y a los di álo go s al pr imero , de modo que fo rma n parte del rel a to ini cia-
de madurez, e n lo c ua l co incidim os co n qu ienes lo con- do en és te .
c ibe n como o bra sepa ra da, pero no lo a nte ponemos a A pa r tir del enc uent ro , que narra Sócrates , e nt re és-
nin gún otro d iálogo juve nil, por la di s~inta com posición te y Pole ma rca, se s it úa la escen a e n casa del a nciano
a que nos he mos referido. Por cons iguie nte, podríamos Céfalo. pad re de Polemarca. q ue e ra un met eco -o sea,
pro pone r un ordenam iento de esta índole: un ex t ranjero con reside ncia permanente e n Aten as-e-
l. o Diá logos de ju vent ud (incl uy endo el Menéxe no, no Go r- que ha bitaba en El Pireo, pu erto de Atenas, dond e se
gias n i Menó ,,) conce nt ra ba la ma yor pa rte de los me teco s ded icado s
2.° Rep. I a l come rci o o a la ind ustri a. El t rozo filosÓfic o ini ci a l
3. 0 Gorgia.s. Menón de la obra no s lo pre senta conversando co n Sóc ra tes
4.° Eu tidemo, Crátilo . Ba nque te, Fedó n (no necesa ria me n- acerca de la vejez, e n sa broso di ál ogo imitado más taro
te en este o rde n) de po r Cice ró n. En el mo mento e n que Sócrates pone
S,· Rep. U-X énfasis so b re el concepto de justicia, Céfalo se ret ir a
6.° Fed ro de escena y es sus ti tu ido como in te rlocutor po r Po leo
7. 0 Diálogos de vejez. marco. Pe ro la man sa aceptación por és t e de las obje-
cione s de Sóc ra t es. qu e lo hacen con tradecirse, desatan
la ira de Tras írnaco, quien ir ru m pe en escena de u na
4. Los per sonajes y 5U pa rticipaci ón en el diálogo
manera que hace pe n sa r en el momento en qu e, e n el
Gorgias 48 t h , Ca licles de saloja del papel de inte rlocu -
La Repú blica es un d iá logo q ue tiene la pa rt iculari-
tor a Polo . Como all¡ Calicl es, Tra stm aco asu me el pun-
dad de no int roduci r d ire ct amente en escena a los per-
to de vis ta de un sofist a olig á rquico q ue ju s tifica la ley
sonajes que ma nt iene n la conve rsación a lo la rgo de la
de l má s fue rt e. Presumible mente se tra ta d el maest ro
ob ra, sino de p re senta r prime ra mente un narrador: Es -
de orator ia que es crit icado e n el Fed ro. Pronto Tras í-
ta modalida d la compa rte con otr os escritos pla t ónicos,
maco es a m a nsado por Sóc rat es y termina re s ignado
como Cán n ides, Lisis, Protágoras, Eutidem o, Fedón , Ban-
a s u derro ta . Al té rmino del libro I desaparece como
quete, Teeteto y Parm é nid es. Pero a d iferenci a de los
in te rlocu tor, a u nque no só lo pe rmanece presente, si no
c ua t ro d iá logo s men ci onados en ú lt imo té rmino, el re-
qu e su punto de vista es tenido e n cuen ta más de u na
la tor es el p ro pio Sócrates, pro tagon ista de la obra. Tarn-
vez en las argume nt aciones e n p ro y e n co nt ra (cf . 11
b i én se d ife renci a del Prot ágoras y Eutidemo e n que.
358a-e, 367-368, V 4S0a-b, VI 498c, VIII 545a , IX 590d).
e n es tos esc ri tos, Sóc rate s comie nza , en un ca so , con- Hay otro pe rsonaje que interviene fu gazment e e n el li-
ve rsa nd o con u n a migo. en el o tro con Crit ón, a qu ienes
bro 1, Ch t ofon te , quien lo hace en fa vor de Tr a stmaco.
se d iri ge lu ego el rela t o. Como e n Cármides y Protágo·
y que en la vida real ha de sempeñad o un pa pel po lítico
ras, en R ep. I. Sócra tes es in ici alme nte el único persona-
e n At en as, es pe cialme nt e en la r evi sió n co ns titucional
je , po r lo qu e debe ent e nde r se que diri ge su rela to di -
del a ño 411. En el libro 1 son mencionados tambi én Ni-
rectamente a l lec tor. Este p roc ed im ie nto no ha vuelto c érato - h ijo de l general Nicias-c-, Lisias y Eut idemo
20 DIÁ LOGOS IN TRODUCCIÓ N 21

-c hermenos de Polemarco-c . un discípulo del orado r Is ó- 332d Polemarca.' es el beneficio a amigos y perjuicio a e nem igos
crates. Carmántides, y los he rm ano s mayores de Pla- Sócr ates : pero si se perjudica a un caba llo; se le vuelve
tón, Glaucón y Adimanto; pe ro n ingu no de ellos toma pe or respecto de su excelencia (aretl); dado qu e la jus t i-
parte en la convers ación . No obstante, a partir del libro cia es la exce lenci a del hom b r e, al perj udicar a un hom-
II Glaucón y Adimanto sé convierten en los únicos in- b re se lo vuel ve más injust o, y a s! se ha rta justici a pro-
terlocutores de Sócrates. Al comienzo de e se libro, la duciendo injust icia.
fuerza de sus arg umen tos y el con siguien te desconcier- 338c Trasim aco: es lo que conviene al más fuert e
to ficticio de Sócrates nos recuerdan la s últimas ob je- Sócrates: pero as í como un médico dispo ne no 10 qu e
ciones de Simias y Cebes , en Fed án 84c-9Ic . Pero luego le conviene a él sino lo que co nvie ne al enfermo, el go-
q uedan reducidos al papel de interlocutores que, con b ernant e debe d isponer 10 que conviene a los gobern a-
dos. Cada a r te aporta un be neficio pa r ti cu la r: e! de! m é- •
su asentimiento. permiten a la argumentación avanzar
d íco. la sal ud, el del me rcen ario el sa lario. Si el médico
0 , con la manifestación de su incompren sión {eno en-
gana di ne ro a l cu r ar, no se ben eficia con el arte m éd ico
tiendo, S ócrates»), da n lugar a una aclaración impor- sino con el arte del mercenario qu e añ ade al suyo. Así
tante. Son notables también algun as int ervenciones su - el que gob ierna no obtiene ningú n beneficio de su arte,
yas en las que Platón, tras decir con so lemnidad algo sino de u no a diciona l.
rel evante , se va le de ellos para expre sar una ch a pli-
348c Trusímaco: la injustici a es excel encia y sabiduría ,--
nesca autoironía (p. ej., en VI 509c: «jPor Apolo! [Ou é Sócrates: pe ro en cu alquie r arte el sabio no trata de
elevación demonfaca !»]. A di ferencia de los diálogos ju- aventajar a o tro que lo conoce , sino al qu e lo desconoce .
veniles - in cl uyendo ahora ent re ellos R ep . 1- , los in- y el justo no quiere avent ajar al ju sto, sin o al no-justo .
terl oc ut ores de Sócrates no quedan confundidos por la Por lo tan to es el ju sto quien se parece al sabi o y bu eno,
a rgume nt ación de és te , sino que pon en su buena fe en no el in justo.
in te nta r comprender la s enseñ anzas que lo s acercan a 352d La justicia es la exc elencia del alma
la verdad . Cada cosa tien e una función (érgon) que sólo ella cum-
ple o que e lla es la qu ", la cu m ple mejor. La s fu nci ones
del alma son atender, deliberar, etc., y su e xcelencia e s
n. RESUMEN DEL CONTENIDO DE LA REPÚBLICA la ju sticia, de modo que el alm a justa cum plirá su fun -
ci ón y vivirá bien, no así el alma injust a .

Lrea o
LIBRO II
32Sc Discusión preliminar sobre la vejez
Céfa lo: el carác te r , no la vejez, es la ca u sa de los ma - 357a Glauc ón: la justicia no es vista com o un bien en sí mismo .
les de que se que jan los ancianos: la ri queza pu ede ayu- Bienes qu e deseamos po r sí mi smos, q ue deseamos
dar a l ho mbr e sensato a ser justo . po r sus consecue ncias y que deseamos por a mbas cosas .
La justicia es co locada por la ma yo rí a en la segunda cla-
33 lc Ceíuío: la justi cia es la devolución de lo qu e se debe
se, como al go en sí m ismo penoso, y s610 dese able por
Sócrates: pero se puede devolv er lo que se debe con
su s consecu encias.
ju sti cia o no .
22 DIÁ LOGOS INT R OD UCCi Ó N 23

358e Glaucón: la ju sticia no es cu ltivada voluntari am ente 379a Pautas para ha blar de Dios (peri th eologias) en los textos
Los hombres sufren más al ser víctim as de inju sti- Hay que r epresenta r a Dio s ta l como es: bue no , y por
cias que lo que disfrutan al co meterlas ; po r eso la ju stl- ende qu e no pue de se r ca usa del ma l. No h a de pe rmi t ir-
cí a consiste en un a cue rdo p ar a no su frir ni co me te r se qu e los poe ta s p resenten a dios es haciendo mal o transo
in justicias. Só lo cultiva la ju st icia el qu e es imp o ten te formán dose : lo exce lente no es suscepti ble de modifica-
pa ra comet er injust icia. Mito de Glges. ción; tampoco mint iendo, pues la verdade ra me n tir a es
362d Adimanto: es preferible la injusticia a la jus ticia odiada por dioses y hombres, y la mentira en pa labras,
Cuando los in ju stos so n ricos pueden repa ra r c ua l- que es ú til a los hombres , no se r ía útil pa r a un dio s,
quie r delito y librarse de los mal es del más a llá. Incluso
se p uede per suad ir a lo s d ioses.
LIHRO IJI
• 368a Sóc rates : nacim ien to del Estado sano ....:-:,..
Se bus cará la ju sticia en e l Estado (pólis) prime ra- 386a Pau tas para hablar de los hombres en los tex tos
me nte, y lueg o en el ind ividuo . E l Es tado n ace cuando Los po etas no deben presentar a los héroe s lamen-
el individuo no se au toabast ec c s ino que nec esita d e otros. tándose po r la mu erte; ta mpoco como pres as de risa s
por lo cua l se a socia con los de más, Es tas necesida des o e nsalzan do la buena mesa .
son: 1) de alimentación, 2) de vivienda :Y 3) de vestim en - 392c Pautas para la dicción de la poesía
ta . Los expe r tos en cada act ividad produci rá n pa ra to- La narrac ión pu ede ser si mp le (d it ir am bos), por me-
dos los demás, reci biendo a ca mb io los produc tos qu e dio de imit aci ón (tr agedi a, co me dia) o po r ambas co sa s
necesi tan. Se llevará un a vid a au stera . a la vez (ép ica) . Los guardianes no de ben ha cer imita cio -
~ 372 d Tránsito hacia el Esta do enferm o nes, ya qu e cada u no es apto pa ra una sola ta rea , Pero
GlaUCÓ n: un a sociedad de cerdos no se rí a di stin ta. si imitan, deben imitar sólo ca racteres vali en tes, mod e-
SÓcrates : pues en tonces habrá que añadir cocineros, mé- ni dos , piados os , etc . Usará n el t ipo m ixto de narrat iva,
d ico s, músicos, mo distas, cte. Se rá un Es tado enfe r mo con u na parte breve d e imitación .
o lu joso, cuyo te rrit orio de be agr andarse a costa del ve- 398c Pau tas para las m elod ías
cino : o r igen de la gue r ra y de l ejército . El ejércit o debe Comu las armonías han de adapt arse al tex to, no se-
ser profesional. rá n que ju mbrosas ni re lajantes: las ú nicas ace ptables son
• 374e Cu alidades qu e debe n tene r los militares la doria y la frigia. No se ne ces ita rán in str umentos de
Serán selecc ionados como militares o gua rdianes los muchos son idos.
que posean agu de za, rapidez , fue rza y va len tía ; de be n 39ge Pauta s para los ritmos
ser mans os co n sus co mpatriotas y feroces con sus e ne- Sólo de ben per mitir se los r-itmos qu e sean p ro p ios
miga s. de un modo de vivir o rdena do y valeroso; el pie y la
~ 376c La edu cación de los guardianes. La m úsica : los tex tos melodía debe n adecu arse al te xto y no viceversa.
I
Hay qu e re cha zar la mayor-ía de los m itos de Home- • 403c La gim nasia y la medici na i
ro y Hesíodo, qu e presentan a los dioses co mo c rim in a- Deb e camb iar el ré gimen de vida de los atletas a ct úa- I
les o combatiendo entre si.
les. q ue du ermen demas ia do ; se excluirá el pescado y I
la carne he rvida, pe ro sin estar pendi ente del ré gimen. I
Sólo los ricos, q ue no cum plen una fu nción en la soc¡ e-
24 DIÁLO GO S INTRODUCC iÓN 25
,
dad , pu ed en pa sa rse el tiempo con los mé d icos; el a rte- • 421d La pobreta y la riqueza de los ciu dadanos
sano no t ie ne tie m po pa ra tra tamiento s la r gos. No debe haber gente ri ca ni pob re , ya que, si es r ica ,
• 4 10b Pode r ed ucat ivo de la gim nasia y la música no se ocupará de su tr a bajo . y si es pob re , no pod rá
I Ambas ed ucan el al ma: la gim nas ia, su lado fogoso realiza rlo b ien . Y s i en una gue r ra se co mba te contra
(lhymoeidésA y si se combina con mú sica, q ue cu hiva u n Est ado en q ue ha y r icos y po bres, se les ofrece rá
la du lzura, p rod uce, en luga r de la fu e rza b ruta, la a éstos la fo rt una de los ricos a ca m bio de su alianza,
vale ntla. ya qu e en este Es tado no in teresa la riq ueza .

• 412b Pruebas de los etmdidatos a gobernantes • 427d Las partes de la excelencia en el ESIUdo
Los q ue go b ie rnen se rá n los que tengan la convicción Para sa be r si se hall a la jus tici a en el Es tado, basta-
(dóg ma) de que lo qu e debe n hace r es siempre lo que rá con e xa mina r s i es tán pr esentes las o tras tres pa r tes
má s co nvenga al Es tado. Tre s clases de prueba s : 1) en - de la e xcelencia : la sabid u rla (sophia' la moderaci ón
ca rga r lo s de ta reas que facilite n su o lvido de esa convic- (só ph rosjtle) y la velenua (andreía). El Estado es sa bio
ción: 2) impone rles t ra bajo s. s ufri mientos y co mpeten- no por el conocim ie nto d e alguna c uestión particular,
cias, y 3} lleva rlos a luga re s te r ro r ífico s y luego a otros sino por el de su totalidad. que es el apropiado para
p lacenteros. la vigilancia q ue está pre sente en los guardiane s. El Es"
tado es valiente si lo e s a qu ella parte suy a que va a la
.4 14 Mito de las clases gue rra por su causa. El Estado es moderado cuand o go-
Tod os los ciudadanos han sido criados y educados bernantes y goberna dos coi nci de n en qu ién es deben go-
por la t ierra, que es su madre y nod riza; po r ta nto, to- bernar: a sl la me jor parte gobi erna a la peor.
dos son he rmano s en tre si . Pero en la co mpos ición de
un os (guard ianes gobe rnantes) en tró el oro, en la de: ot ros 432b La ju sticia en el Eüedo biel'! fundado
(aux il ia re s) la plata y en la de o tros (lab rad ores y artesa- / Es lo qu e res ta para que el Estado a lca nce la exce-
no s) el b ro nce y el h ie r ro . Puede darse el cas o de que lenci a: consiste en que cada u no ha ga lo qu e le co rres-
un homb re de oro gen ere uno de bronce, y que uno de ponde e n el Es ta do.
hie rro genere :1 uno de oro; e n todos lo s ca sos ha y q ue 436a Úl Spartes del a fm¡¡
llevarlos a l sec tor qu e les corresponde. ¿ Están prese ntes e n e l ind ividu o la s mi sma s cla se s
. 416a Comu nidad de los guardianes que en el Estado ? ¿ Ha blamos de géneros d is ti ntos , cua n-
Pa ra ser como perros de reba ño, no como lobos q ue do dec imos q ue por med io de u no a prende mos, po r o tro
devo re n a las ovej as , los guard ianes no de be n cont a r con somos fo goso s y po r otro a nhel a mos place re s ?
biene s pr ivados, salvo de pr imera nece sidad , y ha rán su s 436c El princip io de con t radicción
com idas e n com ú n. Una misma cos a no p rod uce ni pad ece efectos COI)-
rra r íos en e l m ismo se nt ido. co n respecto a lo mismo
LII' RO IV y a l mismo tiem po; no debe mos confund irn os c uand o
una cosa pa rece una y res ulta múltiple.
419a La feli cidad de /0. c1Q ~e gobe rna nte y la socie dad
437b LDs po nes del olma (continuaci ón)
Adima nto: los gobernantes, teniendo todo en su rna-
Si algu ien. t iene sed, es de bido a la pa rt e irracion al '
no pa ra ser dich osos , no podrá n as! d isfrut ar como los
(O/ógislol1) y apetitiva tepithyme tik án] del alma , pero pu ede
de otros Estados. Sóc rates: no debe mos mi ra r a la feli ci-
no q ue re r b ebe r a causa del razonam iento tlogism ós]: La
dad de los gua rd ia nes , sino a la de tod a la soc iedad. / ' .(, ,1

..

26 DIÁ LOGOS INTRODUCCtóN 27

fogosidad (t hymósj pa sa a vece s po r se meja nte a la a pe- be n pode r regoc ijars e y ent ris tecer se po r la s mi smas co-
t iti va, pe ro cua nd o u no se en coleriza con tra los pro p ios sas (po r decir todo s ' m io ' a lo mismo).
deseos se ve q ue n o es a s í; tampo c o se id ent ifi c a con '469b La e .~c1a vi lU d
y las luc has en tre griegos
la parte rac iona l (Iogist ik ónj, ya qu e uno p uede ent us ias- Los gr iegos nu ha rán escl a vos a otros griegos, sino
ma r se ir racionalment e y ser lla mad o a l ord en por la r a- só lo a los bá rb aros. En las gue rras ent re griegos no se
zó n. Por ta nto, so n t re s géne ros d is tint os . de spoja rá a los ca dá veres, e ",ce pto de sus a r ma s, y és tas
44lc Funciones dt las partes del almo. no se rán o frendadas e n los te mplos ; no d ep redarán los
Asl como el Es tado es ju sto cu ando la s tres clases ca mpos ni ince nd ia rá n la s c asas de los venci dos.
ha ce n cada u na lo su yo, lo m is mo con el individ uo: al • 47 lc Glau có n: ¿es posib le que tal orgal'lh acíó" pol ítica exista?
raciocinio cor re s ponde mandar y a la fogo sidad se r su Sóc rates: se ha inda gado qué es la jus t icia y el hom -
serv ido r y a liado . El in dividuo es valiente cu an d o la fo- bre jus to p ar a proponerl o s como parad igmas para nues-
gosidad se a lie ne a 10 p res crito por la razón, es sabio tros ac tos, no pa ra dem ost ra r q ue su exis tencia es pos]-
po r la parte ra cional y es mod era do por la a mista d y b lc. La pr ax is alc a nza siem p re meno s la ver dad q ue la s
co ncordia de estas partes en tr e s t. pa labras. Má s b ie n ha y que dem ostrar có mo se pu ed e
fu nda r el Estad o más p róx imo al desc rito . La cond ición
e s que los filósofos rei nen e n los Est ados o los gobe r-
U BRO V nantes filo sofen .
451d Natura leza y ta reas de la mujer 474b El filó sofo
En c ua nt o a la natu raleza d ifiere n ent re si un h om - Los q ue a ma n a lgo lo a ma n en su to tal ida d y no
b re ca rpintero y otro médico, no un hombre médico y en u na pa rte; a s! e l 'a mant e de la sabid u ría ' tphiloso-
LUla mujer méd ica: las dotes natu rale s están similarm cnrc p /w s) es aqu d que gus ta de lodo estu dio , siu ha rt a rse
dls t rib uid us en el hom bre y la muj er; sól o difiere n en nunca. Pero hay que d istingui r el 'verdad ero filó sofo' del
qu e la muje r es más déb il. Por lo ta nt o las mu jeres de- qu e es ' parecido a u n filó sofo '.
be n rea liza r la s m isma s ta re a s que los hombres y r eci -
4-:;;;:-'ws filó sofos ., las Ideas
bir la misma educación ,
Lo Bello, lo Justo. lo Bueno y tod a s (as Idea s son
• 457e Comunidad de mujeres y de ni fios u na ca da u na, pe ro, a l apa re ce r en comu nión con accio-
Ningu na m ujer coha bita rá en p rivado con un h om- nes, cue rpos y u nas con ot ra s, ca da una pa rece múlri-
b re ; las mu je re s serán co mu ne s a 100 0 S los hom b re s . p le . Los ve rd ade ro s filó sofo s, a d iferen cia d e los parecí-
Por partici par de las misma s t are a s, llega rán a la unión dos a filóso fos, no confunden la Id ea con las cosas q ue
sexua l; se cele brarán mat rimonios sagrados entre los me- ,. _ de ella pa rti ci pan .
jo res gua rdia nes y la s mejo res gua r dian es. Los hijos se-
476J'0 E I ob jeto del conocimiento y el ob je to de la opinión
rán com unes y no sabrán qu iénes son sus pad res; su edu-
) El que co noce , co noce algo que es (ón), no puede co-
cación se r á confiada a ma gistrados, se pa rándose a los
nocer lo que no es (m I! ón~ A lo que es co r re spo nde el
mejurt"S.
conocimie nto cie ntí fico l!J!ilJ_~mZ). a lo que 110 es corres-
. 462a Car ácter comunitario de la soci edad po nd e la igno ran cia . 'rembíen el q ue opina debe o pina r
El mayo r ma l pa ra el Es ta do es lo que lo d ivid e y sobre algo y no sobre lo q ue no es , pero la opi nión {d ó-
el ma yo r bien lo que lo un e . Po r en de , d ebe habe r u na xa) es algo má s o scu ro qu e e l conocim iento y más claro
comunid ad de p la cer y do lor: todos los ci u dadanos de-

,~ )
INTRODUCCtÓN 29
28 OJÁUKO QS

qu e la ignorancia, y po r ende co rres ponde a a lgo ín te r- ga r hasta el objet o del estu d io su pre mo, la Idea del Bien,
me dio ent re lo qu e es y lo que no es: la multiplicidad , q ue es algo su pe rior a la ju st icia.
p. ej ., de cosa s bellas e s a lgo in ter me di o entre la esencia 506, Aft!gorla del sol
(ousía) y el no ser ( l O mr ei",aij. Los q ue gustan de e lla Las cosas mú lt iples son vistas , las Idea s pe nsadas.
son aman tes de la opinión (phi1ódo:loi~ no filós ofos . Lo q ue es el sol e n el á mbito visib le respecto a la vist a
;'1
LIBRO VI
y de lo que se ve, es la Idea de l Bien en el ámbi to inteli -
gib le (noEtós IÓpos) res pecto del in telect o (nm i s) y de lo
j que se intelige, o sea, de la s Idea s. Asl como el sol e po r-
4863 El alma filosófica ta a las cosas vis ibles la p ro piedad de se r vista s y tam o
E l a lma filosófica susp ira sie mpre po r la tota li da d bién su vida , as! la Ide a del Bien confie r e a las Idea s
Int egra de lo d ivino y de lo humano. Desde temprano el pode r de se r conocidas pe ro ad emás el extsnr (IÓ ánaiJ
es j usta y mansa , bien dot a da de memo ri a y facilidad y la esenci a (ousío.', aunque el la m ism.. no se a esencia
de aprender. s ino que esté m ás allá de la esencia .
48 7d Dificultade s del eje rcicio de la ve rdade ra [ilosoíta S09d Al egod a de la línea
Cua ndo las cu a lidades del a lma filosófica [valen tía , Dividid a una linea e n dos se cciones des igua les , y <:0.'
mode ra ción , e tc.) se nu tren ma l, ar ra nca n a l alma d e la da una de ellas en otra s do s , ten dremos, en la sección
filosofía . Los que co rrompe n a los filosófos no son los visible. u na s u bsecc ió n de imá genes (somb ra s, renejos)
sofi stas sino los acusadores de éstos, que son los más y o tr a de la cua l en la pri mera h a y imá gen es (seres vi-
gra ndes sofistas: la multi tu d en la asamblea , teatro, e tc. '0'0 $, a rtefact os]. A su vez , en la p rime ra subsecct ón de
Los sofis ta s no ense ñan p r ivada me nte o tra co sa que las la parte inteligib le, el alma se sirve de sup ues tos (h.v~
co nvicciones que la mu lti t ud se fo rja cu ando se con gre- rhései5J, sin marchar h as t a u n p r incipio) (art:h~) s ino ha-
ga . Son muy pocos lo s qu e tratan dignamente con la fi- cia la conc lus ión. En la otra sub sccción parte de supues -
losofía , y, a l no ver nada sano en la política, se alejan tos , pero ava nza por medi o de Ideas ha sta l lega r a l pri n-
de és ta. ci pio no su pues to (a")'pó l hetos al'Cht~ La seeclón vis sble
497a La iu ve ntud y la filosofía se conoc e mediant e la opin ión y, dent ro de ella , la sub-
Cu and o los ad ole scen te s abordan la fil oso fía, a l lle- sección de imágenes po r lá co njetu ra (e;k as(aJ y la o tra
gar a su parte má s drñcn . la rel ativa a los conceptos po r la cree ncia (ptstí SÁ' la s~cci ón inteligib le es con ocida
abs tractos (ro pe ri tous Ióg ous). la a ba ndonan. En la a do- medi an te la int eli gencia (not4sJ: dent ro d e ella la subsec-
lescencia hay qu e da r les una educación apropiad a a la ciÓIl inferio r media nt e el pen sa miento d iscu rsivo (J id·
eda d, y, sólo c ua ndo la fue rza co rpora l d ecli na , hace rl os noí a}, I ~ supe r ior po r el intelec to (" ü IlS).
ocupar se de la filosofía .
49ge posibili dad de pers uadir a la m u l tilud
UB'-O VIl
La multil ud e stá ma l dispue sta con la fil osofla p or-
que nu nca ha visto un filosóf o como el d escrito, pero {¡f;17b', A legor(a de la caverna
se I ~ pu ede persu a di r de q ue lo dic ho es verdad . l' La cave rna e s el á mb ito visib le en que vivimos y el
.-/ fue go en e lla es el so l: afuera e stá el ám b ito in teligible,
502c El ob jeto del estudio su.premo
la s Idea s, y el sol es. la Idea del Bien. El a rte de volve r
Ha y que pro ba r a los gu ardiane s en la práct ica de
el a lma d esd e la s tinieb la s ha cia la luz es la cd u_cadon ,
los es tu dios superio res, pa r a ve r si son capac es de ll e-

30 DIÁLOGOS INTRODUCCtÓN 31

, los gobernantes, una vez ed ucados de ese modo , d eben y co njetura; a estas dos co n conju nto, o pinión, y a la s
gobe rnar. dos p ri mera s en conju nto, int eligenc ia (nó~sis). Es ta se
• 522c Es tudios dcl Jilósofo: 1) uritm érico. refi ere a la esencia, y la opi n ión al deveni r. Esencia : de-
Pa ra escapar a l á mb ito de l de ven ir (génesis) y capaa r veni r :: inte ligenci a: opin ión , y a su vez ciencia: creencia
la esenci a el gua rd iá n debe e stud ia r a ri t mética , q ue ele- :: pen samien to d isc u rsi vo: conjet u ra.
va el a lma y la o bliga a d iscu r rir (dialégesthai) sobre los • 534b Fo rmación de fes d ialécticos
Nú me ro s en st. Estudia rán desde niños . A los veinte año s se elegirá
• 526c 2) geometr ía plan a a lo s más inte lige nte s y du ra n te diez a ños se les hará
Aunqu e los ge ó me t r-as hab lan de 'c ua drar', 'a plicar', tene r UTllI visión en conju nt o (synops ís] de lo q ue en for-
e tc., como si sus d iscursos ap un ta ran a la p r axis, la geo- ma di spersa es tu d iaron cuan do níños. A los trei nta an os
met r-ía se dir-ige a l co noc im ie nto de lo que es sie mpre. se selecc ion a rá a los má s ca paces de p rescind ir de los
sen tidos y de ma rchar hacia lo qu e es e n s i, y se les •
• 528a 3) estereometria
ha rá desce nder a la cave r na pa ra ejercitar se en lod o ti-
El estudio de l só lido en si mi smo ha s ido emp rend i- po de t rabajo . A los ci ncuen t a se los forza rá a co ntc m-
do ha sta ahora dé bilmente; el Estado de be promove rlo. plar la Idea de! Bien, y a , to mán dola como pa ra d igma,
• 52Se 4} astronomla alte rn a rs e du ran te el re sto de sus vidas en e! go biern o
No hay qu e ocupa rse de ella con la vista , ni au nque del E sta do .
se m ir e haci a arri ba , sino co n la int eli gencia: los a stros
q ue se ven sólo sirve n como ejem plos pa ra el es tud io
de lo s q ue no se ven , en s u veloc ida d, figu ra y re lac io nes LIBRO VIII
verdadera s.
• 543c Las ci nco clase~ de consti tu ciones potuícas
• 530d 5) armon ía
El r égime n correcto es el descrito, la aristocracia . Hay
Lo mismo en el caso de la teoría matem át ica de la cuatro regím enes (poli teiai¡ deficientes: la timocrucia o
m úsica: a part ir de lo s aco rdes q ue se oyen hay que ele . tima rq uía . la o ligarquía. la d emocracia y la tiranía. Y
va r sc a l exa men de los números a rmó nicos y de los q ue hay otros tan lo s rtpos de homb res. de cuyo comporta-
no lo son, lo cual es úti l pa ra la búsq ueda de lo Be llo mi en to nacen aq uéllos.
y lo Buen o.
• 545d Lo. cor rupci ón del m ejor Estado (discu ~so de las Musas)
La Dialéct ica, estu dio sup rem o Ni s iq u iera los mejore s guard ianes podrá n controla r
los e studios an teriores só lo so n un pre ludio a la d ia- por com pleto la fecund idad y est erilidad ajust á ndose al
léc tica, que só lo pueden a lca nza r los ca paces de da r y ' núme ro geo mét r ico to ral'; de este modo se proc rea rá
r ec ibir razón de la esencia . Ta l co mo e l p ri sionero llega en momen to s no p ropicios y nacerán niño s no favo rcc l-
a l t érmino de lo visib le cu an do puede ver el so l, el d ia. dos po r la na t uraleza, qu e se rá n infe riore s a sus pad res,
l éctic o a rriba al término de lo inteligible cuand o C OIr ) cua ndo les toq ue gobe rn a r descu ida rán la mú sica y
tem pla la Idea del Bien. El mét od o d ial é<: tico e s el ú n ico la gim nas ia. Así su rge la t imoc ra cia.
qu e ma rc ha ha s ta e lla ca ncel a ndo los su p uestos.

G Relamo a la ategoria de la línea: o ~de tW m ie ~l/o epistem ológico


El conocimien to rela tivo a las cu at ro subseccioric s
son: ciencia (epis tf!me), pen sami ent o dis cursivo, creencia
• 547d Lo. tim ocracia
Llega r án a l gob iern o hombre s má s fogosos y má s a p-
tos para la guerra q ue pa r a la pal o Lo q ue preva lece
32 DIÁLOGOS INT ROD UCCi Ó N 33
-r--,
en e ste r égimen, co n la fogos ida d, es el deseo de im po- • 562a Lo. ti ranía
ners e y se r vene r ado. / El d eseo insa ci able de libertad p ierd e a la democ ra-
• 548d El ho mbre tim ocrát ico cia (como e! deseo in sacia ble d e ri queza p ie rd e a la oli .
Ajeno a las Musas. a ma el poder y los honore s, d e ga rq u ta ). Los ri co s que son des pojados de su fo rtu na
jove n de sdeña la riqueza , ma s no de adulto . Es hij o d e luch a n co nt ra el pue blo; éste po ne a su ca beza un ind ivi-
un padre bueno que vive en u n Estado mal organ izado . duo q ue se dese mba ra za viole ntamen te de sus enemigos,
y q ue a lienta en é l lo raciona l. Pero su ma d re y cr ia dos Al pri ncipio, cI tir ano libera de de ud as a los po bres y
cu lt ivan en él lo a pe tit ivo, pues a nhel an te ner más ri- les da üc rr a s. pero, c uando se rec onci lia co n a lgu nos
qu eza y poder y cr it ica n a s u padre . En es te confl icto en emi gos y extermi na a los demás, pro mue ve guerras
lleg a a u n com pr om iso. y ce de el gobi ern o de si a lo pa ra most rarse como cond uctor y para qu e los impu cs-
fogoso . tos empo b rezca n a los ciudadano s y no pu ed a n ocupar-
se de con sp ira r con tra él. Se llena rá de e nemigos , y será
· 550c La o íigarquia od ia do po r m uchos.
Régim en basado en la la sación de fort una s; e n él man o
da n Jos r icos . Surgen porque los homb re s q ue an s iaba n
hono res te rmina n po r volver se a migos de la riqueza y U lUl.O IX
llevar a los ricos al gobi emo. So n en realidad dos Esta- 57 1a El h om bre ti r ánico
do s: uno de los ri co s y uno de los pob re s . E n e l hijo del hombre democ r- átic o ha y de seo s repri-
t 5533 El hombre oligárquico m idos, que, a má s de innece sa r ios , son con tr arios a tod a
El h ijo del hom b re t imoc rá tico primero im ita a s u pa- no r ma; los forjado re s de t ira nos es timulan és tos ; a sila s
d re , pero, a l verl o lue go procesado y priva do de su for- op inione-s mo ra les anteriores so n some tidas por otras que,
tu na , deja de lad o la am hició n y fogosi dad qu e pr ev a le- cua ndo es tá inte rior ment e regido de modo dem oc rá t ico,
cian en su a lma y se vuelve h acia el luc ro. Su part e ra- só lo se libera ban durante el s ueño; no se a rred rará a nte
cional só lo mira cómo ac re c entar su riq ueza . Rep r ime crimen alguno.
los d esees de p lacer pa ra no gas ta r su fortuna. 576b Primera prueba de la superioridad del justo sobre el injusto
~ 555b La dem ocracia El hom b re ti r án ico es el m ás inju sto y, si llega a go-
Su r ge cua ndo los pobres ven que los gobernant e s o li- berna r so lo mu cho tiempo, es el más desdichado: es el
gá rqu ico s no va len nada y que só lo gob iernan por de bi- que me nos hace lo que q uie re ; es tá forzado a la adul a-
lid ad . En e ste rigimen a bu nda la libertad de pa la h ra y ción y al se rv ilis mo.
d e hace r ca da un o lo que le da la ga na. 580d S egunda pru eba
- 558<: El hom bre democ ráti co Seg ún la parte del a lma q ue p re domine, hay t re s ti-
Hay desees necesarios, qu e hay que satis facer para pos de ho mbres: el filósofo. el amb icio so y ti a mante
no morir, y de seo s in necesar ios. En el hijo del hombre del luc ro. Su by acente s a cada uoo de estos tipos ha y
o ligárq uico se produc e una pugna e nt re ambos tipo s de t re s clases de pla ce res. El filó so fo es el que mayor e xpe -
de seos, S i n ingun a de ambos rípos es aux iliado desde riencia t iene e n estas tre s cla se s. Por lo ta nto, su mod o
fue ra, el hombre democrát ico vive de un modo que no de vida es el más agra dab le .
e s contra rio a la libe rtad n i a tod a norm a. .

94. - .'
34 DI ÁLOGOS I NT ROOUCCI ÓN 35

583b Tercera prueba 6ü8c La inmo rtalidad de l alma


El es tado en qu e no se .sufre es intermedio en tre el El ma l de una cosa es lo q ue la cor rom pe . Pero los
placer y el do lo r . Pe ro cuan do se ignora el verdadero males de l alm a (la inju sti cia, la coba rdía , etc.] no la des-
plac er se loma po r pla cer la ces ación del do lor. Cu ando truyen . Nunca la pe rvers ión de u na cosa des truye a ot ra.
el a lma sigue a la pa rl e filos ó fica , cad a una de la s par- sino sólo la propia perver sión. De modo que si los ma les
t es hace lo que le corresponde y obtiene los placeres propios del alm a no la pue den des tru ir, menos aún po-
q u e le so n propios. El hom bre tirán ico, e n ca m bio, su- drán los ma les propios del cuerpo, que son ajenos al al-
met e la pa rle ra ciona l a la ape titiva. Po r ende, el ti r ano ma. y si el alma no per ece n i a causa de un ma l p ropio
vive del modo más des agradable y el r ey de l más agru- ni de u no ajeno, es inmortal.
da ble. El tir an o está alejado del verdadero placer en una
6 12b Ias recompensas del justo
canti da d que es el t ri ple de l tri ple.
I Aunque la ju sticia vale en sí misma y no po r sus con-
588b Lo. ju st icia es más ventajosa qu e la injusticia I sec ue ncias, goza de la m ejor reputación entre los dioses
El que comete inju st icia esclaviza lo mejor de s í, y, y hombres; pu es a los dioses no se les escapa qu ién es
si la ocu lta y no la expía. se vuelve más perverso.
I ju sto y qu ién inju sto. Y si e! justo es amado por lus dio -
ses , le sucede lo mejor, en vida o t ras la muerte. Lo mis-
.1 me con los h om br es: 'ta rd e o temp ran o reconoce n la jus-
L IBRO X lh t ici a de! ju sto. j t-"".{r , ~-j ......- v~
595a La poesía imitativa alejada de la verdad ) , 6 14b Mito de Er
Hay muchas ca mas, pero u na sola Idea de Ca ma, mi- Tras mo r ir, las a lmas son juzgadas y, según eso, pe -
ran da a la cual el ,ar tesano fabrica las 'ca mas múltiples: san mil añ os de cas tigo b ajo t ierra o. mil d e delei tes en
y a su vez el pi ntor"ha c e,(.o ~~a, ,,c am a, aun que no una ca- e! ciclo . Y al preparars e pa ra ren acer, no cs eleg ida ca -
ma real. Hay , pues, tres ca mas: 1) la que exist e en la d a alma por el demonio que guía a su des tino, sino que
na tu raleza y que es crea da por el 'p roduct or de na tur-a- ellas m ismas escogen su s de mon ios. Deben elegir ent re
leza s' (phytourgós), o sea , Dios; 2) la qu e hace el a rt esano mo dos de vida mu y distinto s, y luego su demonio deb e
td érn iou rg ós}, o sea, el ca rpint ero; 3) la que hace el pin o conducir su ejecución. En la elección pesan los hábitos
tor, que es el imitado r. Y no la im ita como es, sino co mo d e la vida an ter ior. En es to s modos de vida no hay nin -
le par ece según de dónd e la mire . Lo mismo los poe tas: gú n rasgo del al ma , porque és ta cam bia segú n el mo do
son imitadores de imágene s de la excelenci a, sin ac ce- de vida eleg ido: en eso rad ica su r iesgo .

I 6ü2c
der a la ve rdad.
La poe sía cultiva la parte in fe rio r del alma
Una m isma magnitud pa rece d istinta según de dónde

j se la vea, perturbando as! a l a lma . A esta perturbación


se opon e la parte rac ional, que es , por lo ta nto, dist inta
y super-ior a la p ar te perturbad a. En es ta y utras luc has
1Il. TRES TEMAS DE LA R EPÚBLlCA

1. La teoria de las Ideas y los conceptos universales


int eriore s de l alma , la poesía colabora con la pa r te in fe- ,
rior, que es la p re fer ida po r los poeta s para imitar.
Que la teorí a de las Ideas h a surgido a pa r t ir de una
problemática moral de origen socrático, ya fue indica-
36 DlÁ.LOGOS INT RODUCC iÓ N 37

do po r pr imera vez po r Arist óteles, en testimonios, por A no dudarlo, la pregunta por la va lent ía pide deci r
lo demá s. dudosos (Met. 1 6, 987 b Y X III 4, 1078 b), pe ro «qué es lo mism o e n to dos esos casos .. (Laq ues 191e,
en ese pun to conf ir mad os por los diálogos juven iles de d. Eut. Sd), o sea, lo co m ún a tod as las in stancias part i-
Pla tón . En ést os, se des taca, frente ai'-telat ivismo impe- cu la res a las que damos el nom b re de 'valien tes' . Pero
~n la A tenasdel -;iil~ -v-a:- C.: la bú sq ueda -de--un s i esto se interpreta a la ma nera del univers al a r is to té-
patrón s up raind ivid ua l Que"pued a dar normas a los' ac- lico , como una característica q ue se halla efec tivamen te
tosrSócr ates simbolizaba este pa trón sup r atnd tvídual " e n cada una de esa s cosas part iculares, se malentiende
en efApol~ -délfico que re s pondía a la s con su lt as de in- el pe nsamiento socrático-platónico, ya que para éste, por
d ivid uo s y de gob ie rnos sob re lo que debía hacerse. En ejem plo, la acción de Eu t ifró n de de nunciar a su pa d re
efecto, la pregunta so bre qu é es la valentta (Laques 19Od), no es de n ingún mod o p iadosa, por lo c ua l la unive rsali-
la moderación (Cánnide s 159a), la pied ad (E u tifrón Sd), zación de ac tos como ése no podr-ía resulta r nunca e n
ct c.. que tam bi én Je nofon te pone e n boca de Sóc rates, la piedad . Es probab le qu e, en esa primera e ta pa de: ,
aparece como genui name n te s ocrá ti ca, y no remi te a un Pla tón , lo piadoso, lo jus to, e rc., fue ra n s im pleme nte idea-
u ni versa l abstract o, como lo en tend ió Arist óteles, si no les ét icos, como dec ía Srenzel v" . Con viene nota r, no
más bie n a la realidad di vina , e n com unica ción con la obs ta n te ,' que el inmed ia to a n tecedente de tales pat ro-
cu al -en el reco noc ím tent o de la propia ignora ncia )' ne s morale s era el dios socrático, y qu e, en la e ta pa
en el acata mi ento de los ma nd at os d ivinos- se gene ra s igu iente de Plat ón , tales va lores o c ualidades fo rman
la c ua lidad mo ral de nu estros act os, con lo c ua l Dio s el á mbito d e lo d ivin o, por lo c ual cabe dudar de si la
viene a se r la fue nte de la perfecci ón o excelencia (a re- et apa ju venil ha qu eb rado en ese sen tido la cont inuidad.
u¡ humana. " Si es cor re ct a nue stra interpretación de que el pa -
Ciertamente, e n los diálo gos ju veniles, Platón no di - trón su pra ind ivid ual para Sócrates era el d ios, al obe-
ce que se a divina , y muy pl>cas veces que sea rea lidad decer cuya s prescrip ciones perfecciona mos nuest ra
tousia: Eut. l l a, Hipias Mayor 3D2c), pero sí in s ist e e n alma , esta co nce pción hab ía de es tar s ubyacen te e n la
q ue se tra ta de un patrón sup ra in divid ual. y así no acep- t esis p la tó nica juvenil de la ex ce le nci a o arett - cuyas
ta que el interlocuto r con teste con la mera refe rencia caras era n la ju sticia, la piedad , etc.- , s in reflexione s
a u na ins tancia part icular como «vale ntía e s pe rrnane- sob re su status ontológico: por esa fe e n lo a bsoluto se
cer e n el pu est o e nfre ntándose a l ene m igo, sin huir - (La· rac iona liza ba la pa radigma il cid éd renl á" es fe ra éti ca,
ques 190e), «piadoso es lo qu e aho ra hago » (Eut. Sd}, no su cond ición onto lóg ica. Y e n ese se ntid o, an áloga -
I "bello es una vir gen bell a » (H ip. Ma. 288a). No po r e so mente al d ios soc rático, lo piado so en sí (donde el «e n
es e n Pla tón u n conce pto u nive r sal, ni siq u ie ra a l el a bo- s¡ ». auto, su braya el con t raste con las inst ancias part i-
rar sob re esa ba se la teorí a de las Ideas l . c u la res) es de a lgú n modo la ca us a de q ue lo s ac tos hu-
manos sean piado so s: éstos t ienden a se r como lo pia-

1 Cf. C. RlY.>S, P/a/a '$ Theory al 1detl5 (2." c:d., Ox fo rn . 19 53), pág i- lh>o Studi~n ~u r Emwick lung da P/a /on u chen D!alek/ik (2.- ed . re--
na 225 , y la critica d e R. S. BWCK e n Pla /o s Phaed o (L.mdl"<'"s, 195 5). prod ucida d.. la de 19 3 1, Darmst ad t, 196 1), pág. 15. er. la c ri tica de
Apén d ice VII, pá gs. 174· 181. BLUCK. oro cit.. Al'. VIII, págs . 184 y 186.
,

38 DIÁLOGOS INTROIJ UCC IÓN 39

doso en sí, podríamos decir parafraseando una termt- Contr a r ia me nte a lo que nosotros e sperarí a m os, s in
nolog¡a posterior en Platón . emba rg o, al llega r a su te o r ía de las Idea s, en Fedá n
Claro que allí opera también otro tipo de ejemplari- y Rl?:pública, Platón se in clina por una co ncepción m e-
dad, que tiene q ue ver co n el lenguaje y su poder de no- n~ socrá-tica l del lenguaje: «h ay muchas cosas bellas,
minador. En efecto, Eutifrón dice q ue su acción es muchas buen a s, y a sí, con cada multiplicidad, decimos
'piadosa', mientras Melero afirma que la conducta de que exist en y las di stingu imos con el lengu aje » (Rep.
Sócrate s e s 'impía'; y se tr a ta de pone r co to a este arbi- VI Sü7b). De e ste modo, Platón s e atiene ahora al uso
trario uso del le nguaje, que constituye uno de los pila- com ú n del lenguaje, y mentando una universalidad for-
res del relativismo sofista. Por e so dice Platón: «Ens é- m a da a pa rtir de cosa s no r ealmente piadosas, justas,
ña m e qué es la forma es pecífica (idéa) misma [de 10 e tc .. sino simplemente cosas a la s cuales damos el nom-
piadoso], a fin de que, dirigiendo la mirada hacia ella b re de piadosas, justas , et c., a u nq ue a veces no nos
y s ir viéndome de ella como paradigma, pu eda yo decir parezcan pi adosas, ni justas, e tc . ¿A qué se debe e ste
que es pi adoso aquello que sea de esa índole en lo que camb io en el pensamiento p latónico? Precisamente "; (
tú o cualquier o tro hace» (6e). Pues es t á c la r o que ni nacimien to de la te o rí a de las Ideas, an u da da a l surgí- .
Euti frón ni Me leto, a l usar términos com o 'piadoso' e m ie nto de una p ro bl e mática ,e pis tem ológic a .
' im pío' , dirigen su mirada a un patrón supra índivtdual ¿ Cóm o se conoce 10 piadoso e n sí, lo belló en sí? Si
que fu ncione,..co m o paradigma. ·Y que es to no es una I la mayoría de la gente co nfu nde lo bello con la s cos as
in stancia genera l a universal ya 10 dice el uso del voca- bellas y 10 piadoso con lo s a ctos pi adosos, es porq ue
blo 'p a radigma'. Se t rata del paradigma del leng uaje c o- la vía cog nosci tiva hacia lo bello y lo piadoso no e s la
,\ rrecto, pe ro es paradigma del le ng u aje porque antes lo ) mi sma que la que conduce a la s c osas bellas y pia dosas ,
e s de la conducta moral. y sin duda más d ifícil. Pe ro a es t os objetos en sí pode-
Cabe objetar que aquí, de todos modos, e stam os freno m os a cc e der con la inte lige nci a (n'oús), miéñ iras que 10.<;
t e a al go universal; pue s no se trata de una universali- se nt idós ·Y "'l<Co pi riióii- (dóxa) q ue se basa en e llos só lo.
dad fo rmada a partir de a c tos como los de Eu t ifr ó n , nos permiten toma r co ntacto con instanci as pa r t icula-
pero sí de una formada a partir de ac to s co m o los de , res. Aquí sí, en forma explícita, se pl a nt ea la cu es t ión
Sócra te s y de todos aquellos - por pocos que sean- que '\ o nto lógico-e xis ten cia l: los objetos del co nocimiento de-
actúan teniendo lo p iadoso en sí como paradigma. Pero be n exi stir, pue sto que no es posible conocer lo que no
na turalm ente sólo es pos ib le saber cuáles son lo s actos es; pero no han de tene r la misma ent idad que los sensi-
realmente piadosos una vez conocido 10 piadoso, y no b les, ya que é s tos se presentan de modo diverso y conti -
al revés . (Y de toda s maneras lo piadoso es s iem pre tras- nua mente c a m b ia nte , m ientras aquéllos a pa r ecen como
cendente a los actos piadosos , ya que no es una in stan- permanentes e id énticos a s í mi smos. La mayor clari-
cia res ultante de e llos sino su modelo.) Hay, pues , un dad cognoscitiva de los objetos «inte ligible s » co rres po n-
len guaje corre ct o y un lenguaje íncorrectof El Ienguaje
corre cto es e l que atiende a la realida d {ous ía; e f. Cráti- J E n efecto, Sóc rat e s rese rvaba, p or ejemp lo, el nombre de 'juez'
[o ' 3 8 8b-c) .~-' . " a quien r ea lmente h acía justi cia , no a tod os los que lo juzga ron (Apolo "
gia 40a, d. 18a).
40 DIÁLOG OS IN T RODUCC IÓ~ 41

de a una superioridad ontológi ca: son lo q ue es real- de la experienci a se ns ibl e- d el conoc imient o intel ec-
m ente [to ónMs ón), lo qu e es plename nte (l ó pan tel ós tual. a la qu e nun ca más volvi ó a recu rrir. En ca m b io,
6n) y. en fin , lo ún ico que merece el no mbre de ..reali- e n su p ropia desmitologización de la cav e rna, Platón di-
dad . o «ese ncia s (OI~SÍtJ). La realida d de los objetos - o pi- ce q ue, u na ve z arr ibado el fi lóso fo al ámbito in teligible
na bles - no es negada, pero !>f dev aluada: se hallan en y contempla da la Idea del Bie n, se le forza rá a «des ee n-
un á m bito intermedio e ntre el se r y el no ser, e n tre la de r jun to a los pri s jon e ro s », e n lu ga r de lo qu e a ho ra
f rea lidad y la nad a: son 10 que se gene ra y lo que deviene ha ce, es to es, qu ed a rse contemplán dol a, «come si ya e n
1 (para ambo s casos ro gignó me non), y n unca alc an za n a vida es t uviera resid iendo e n la Is la de los B íena ventura-
. \ se r verdaderamen te, po r lo cual , más qu e el nomb re de dos » (Rep. VII 5 17b-5 19d).
«realid ad .., merecen el de «deven ir » o «génesis . (gén e- Aho ra bien, no se ria ext raño q ue , en es t e giro dad o
sis). Adem ás. los ob jetos «in tel ig ib les» re ciben la de no- en la ma du~e z a su concepción de la juve n tud , ha ya in-
minación de . 10 divino e in mo rt al - (nom bres ya de lo fl uido el contac to pro fund o que con la matemát ica ha
ápeiron de Ana xim anrl ro en 12 B 3). m ientra s los . o p~­ te nido pres u mib lemente a t ra vés de Arqu itas e n s u via -
nables s const ituyen . 10 huma no y morta l - 4. je a Ita lia . Po rq ue ind uda bleme nte los obje t os rnatemá-
Es as unto d e d iscusión si Pla tón si t uó a es to s dos neo s le ofrecí an tod a una es fe ra extramora l a la qu e
ti pos de ob je tos en mundos di st intos, los opinables en podía tener acceso con -el intelect o, y que no podía de ri -
es te y los in teli gibles en el más allá. Plat ón mi s mo nun- va r de la m u lt iplici da d sensible , Cuando pe nsa mo s el
ca habla de dos mundos distintos a l ref e ri rse a ambos cu ad ra do ma te má t ico , lo pe nsamo s perfecto, de u n mo-
ti po s de obje tos: e n Rep. VI-VII cont ras ta u n « ám b ito do que no ha llamos en ningún obje to c uad ra do e xis te n-
in teli gib le » ( n o ét ón lópon) con u no ..vis ible - u - opína- te ni e n el mej or cuad rado que d ibujamos; o para dec ir-
ble ,. ); cierta mente e n el Fed ro 247c mencion a un ..ám- 10 con ot ro ejem plo q ue Pla t ón po ne a ntes que el del
b ito su p racclestial » (hy perourimion lópo n) como mora- c uadrado, el conocim ie nto que tenemos de la igu ald ad
da de la «realid ad qu e realmen t e es» , pe ro den t ro de mate mática no provie ne de cosa s conc re t as qu e ve mo s
un mit o. Y de nt r o de ot ro en el Fedó n 74a-76c dice que como igu ales (leños , p ied ras, e tc.] , s ino de lo I gu al en
el hom b re h a adqu ir ido el conoci mien to de las Ide as si, a lo c ual deben aqué llas que se las llame 'iguales ' ,
a nte s de na cer, c ua ndo aún no pe se ta cue r po 6: u na ex- Las cosas e n s i (o eIdea s » , como se s uel e de nom ina r lo
plicación del ca rácter a p rio r i -esto es , ind e pe ndi e n te qu ~- e~ h v"erdadera realida d pa ra el Plató n madu ro ,
que s igu e u sando los térmi nos id éa y etdos, pe ro no ya
como eforma espec ífic a e] incluyen ahora, pues, objeto s
• Séanos pcnnitido aq ur mezc lar la diferenciaciÓfl del Fedó" 8Qa·b
ldo nde, en rigor, no se habla de lo 'opina ble' sino de lo 'no-inteligible', mate má ticos, además de valo res morales. Pero; u na vez
G"Ó<!lon ) con la d e Rep . V 478 a-e. a m pliado de ese modo su á m b ito, encontrándose en las
~ En re ali da d Platón nun ca hab la d el «á mbit o o pinable », pe ro en cosas e n si lo que se a t iende para de nomi na r a las cosas
la a lego ria de la linea d ivide és ta e n u na «sección int el igib le . y e n
conc re ta s, ya res u lta ba inevi ta b le e xte nde r poco a poco
o lra _opina ble » (VI 510a, VII 5 34cl.
• Hemos intent a do un a de smi to log il.ación d e eso ) pasajes e n ese mi smo carácte r a todos los obje tos des ignados e n
191>8 , en El . Fedó" . de Platón (3. " cd., Buenos Aires, Eudcba, 1983), el lenguaje (med ia nte adje t ivos, sus t a ntivo s o verbos).
p ág s. 63 y si go Así en el Fed ón se hab la de la Gran deza, la Sa lud , la
42 OI Á LOGO S IN T RO l>UCC l6N 43

Fuerza (65e), la Unid ad y la Dualidad (lOlc ), etc. En Rep. del Bien , q u e en la a legoría del sol provee a la s Ide a s
X 596a·b se añaden Idea s de artefacto s , como la Me sa de su existi r y de s u es e ncia , «a u nq ue el Bien no sea
y la Cama; y en la revi sión crit ic a del Parm énides se esenci a (oustat. sino a lgo q ue se e leva má s a llá de la
nos informa que Platón ha tenido dudas en aceptar Ideas esencia en cuanto a dignidad y potencia » (V I 509 b). Al
ta les como la s de Hom bre, Fuego y Agua. y ha te ndido decir Platón q ue e l Bien es tá más a llá de la ousia q u iere
a rec ha za r Idea s de Pel o, Basu r a y Fango ( J30c), pero in di car una je r a rquiza ción onto lóg ica, aunqu e e s eviden-
que deb ía m archar en esa di re cción. te que la e xpre sión literaria co n q ue la se ña la no le sa-
De a quí re s u lta com prensib le que Pla tón pre ste a ho- t isfa ce, ya que e n seguida ha ce u n comen ta r io irón ico
ra mayor a tenció n a l le nguaje vu lga r y acepte q ue sea y nu nca m á s toca el pun to .
a partir de éste que se da la referencia hacia Idea s. pues- ¿ En qué se nti do e l Bien co nf ie re a las Ideas el ser_.
lo que el en sanchamie n to del ámbito de Ide a s se ha o ri - y la ese ncia? Aqu í nos atrevemos a s uger ir que '_~!J!c!"
ginado en el exame n de l lengu aj e o rdina rio, y ya no res- fu era por la Id e a del Bien, la s Id eas sí sehabr ían con- ;
ponde, co m o antes, a un idea lis m o p ur a mente ét ico. vertido en universales (como'de h echo pasaron de a lg ún
/ De cua lq u ie r ma nera , la s Id ea s no so n, ta mpoco a ho- modo a se rl o. a l supr im irse la Id e a de l Bien e n los di á -
ra, co nceptos un ive r sal es h ipos tasiados -co m o c r eyó lo gos de vej e z). La Ide a del Bie n s ignifica fu ente de per-
Ari st ótel e s-e, resu lt a n tes de una in d ucci ón practicada fe cci ón de la s de más Idea s . Gracias a e lla, la s Ide a s son1
e n to das la s cosa s q ue reciben el m ismo nombre. No Idea s , e xiste n co mo ta le s y so n lo pe r fec to e n ca da ca - o
se lle ga a la Id e a del Cuad rad o busc ando característ i- so, aquello a lo cual a spira n la s cosa s part icula r e s.Z
cas comun es a todos los cua drad os que vemos, sino, a
la inve r sa, se di buja n c uadr a dos m ira nd o a l Cuad ra do
e n sí, y lo m ismo co n todos los objeto s de la naturale za 2. La Dialéct ica en la alegoría de la línea
y los fa bricados por el hombre 1. E s decir, se confie re
~.

ca rá cter ét ico a todo el deve ni r, que a dqui ere así un El hec ho de q ue la s al e go rí a s del sol, de la lín ea y
s igno--m a rcadamcn te teleológico. Pa r a ex plicar est o y de la caverna sean pre sentada s una inme d ia ta me nte des-
p rove er dcuna m ayor unid ad al ámb ito de la s Id ea s, pués de la otr a , a sí co m o el q ue la s tres contengan una
Platón des taca de e nt r e e llas la del Bie n, q ue ha sta e n- com paración del á m b ito . visible con e l á m bito inteligi-
tonce s só lo ha b ía tenid o ca rácte r moral , y que pasa a ble, conspiran cont r a la percepción de los di stintos e n-
oste nta r una posición m etafí sicamente privilegiada. En foq ues que Pla tón ha ce e n c a da c a so, e ind ucen a sí
el Ped ón se ha blaba d e . 10 bue no co m ún a toda s la s a cons idera r la a legoría de la lí nea como o n to lógica, es
cos a s» (98a), •.10 bueno y necesario que e n ve rda d co- dec ir, r eferi da prim o rdialm ente a obje tos o entid ade s
¡ necta y conse rva todo » (99c). De a q uí se pasa a la Id e a m etafísic a s , a s im il it u d de la del so l, en lu gar de e p iste -
mológ ica o referi da a forma s del conoc im iento. S in duda
1 N ótese la d ifere nci a ent re . Ia Ca ma e n si ~ de R ep. X y el Crá n-
ya en la a legoría del so l h ay un a specto epis temológico,
lo 389a-<,. donde aú n eidas e idia s igni fican cca rác te r- o . fo rma espe-
clfic...: el ca rpint ero fa brica una la nza de ra m ir a ndo a _aQud lo Que puesto q ue se d is tingue lo visible y se nsib le en gene ral
pu r na tu raleza s irv e pa ra leje n --es deci r, s u fu nció n- , y asl " a plica de lo intelig ib le. Pe ro el n úcleo de esa alegoría es meta -
la mis m a forma espec ffica » a todas las l an 1.a dc r~ s qu e fab ric a. fís ico: el papel de la Idea del Bie n es el de dadora de l
44 O IÁLO GOS INTRODUCCi Ó N 45

se r y de la ese nci a . Sob re los mo dos de co nocer u no el géner o ínt egro de cos as fa bricadas po r el ho m bre ..
y ot ro á m b ito no se e xt iende all í Plat ón, s ino que le b as- (5 IOa), es decir, de objetos o seres, y 2) el de que el pe n-
la con la ca ra c te r izac ión gene ra l de que la vis ta e n un sa m ien to discu rsivo (diánoia). p ro pio de la segu nda s u b-
caso y el in telec to (noüs) e n el otro son los podere s u se cción, es ca rac te r izad o como «a lgo inte r medio e n tre la
ór ga nos del conoc imiento. o pi n ión y la in telige ncia .. (5 11d) 8.
La s it ua ci ón ca m b ia e n la a legoría de la línea . l a Abara bien, el ca rác te r de «inte r med io .. que Pla tón
línea es tá d iv id ida e n dos seccio nes y cada un a de éstas a s igna a un modo de conocim ie nto como la di áno ía no
e n dos s ubseccíones. a cada un a de las cu a les corres- pe rm ite de nin gún mod o inferir q ue el obje to re spect i-
po nde un mod o de co nocimie nto: inteligencia . pe nsa- vo sea una ent idad inte rmed ia e nt re los obje tos de los
mien to d isc ursivo {d iá no ia], e n el á m b ito inteli gibl e, ot ro dos mod os, sino sólo que configura un e nfoque epis-
c reenci a {pist is] y conjetu ra (ei kasía) en el ámbito v is i- te mo lógicamente di st in to. Es c ierto que Plat ón da ejem-
ble. y e n c uan to a l á m bito in te ligible. oímos ha bla r e n plos de objetos de co nocimie nto 'de la te rce ra s ubsec-
él de ciencias como la s Ma temá t icas y la Dia léc tica . y ció n, a sa ber, los se re s vivos)' lo s a rt efac tos, y los de
de hec ho e l propó sit o primordial de la alegoría pa rece la c uarta subsecci ón, las so mbras de los objetos de la
se r la delim itaci ón de la Dial éc t ica respec to de las Ma- te rcera y sus reflejos , o sea, las «imáge nes•. Pe ro a l pa -
temáticas. Est e propósito rea pa rece en la al egoría de sa r a la sección inteligible ha bl a de un mod o d istinto :
la caverna , aunque all í el motivo central resulta se r pe- «en una pa r te lo se a, en la segu nda subsccui ón], el al-':-
dagógico y pol ít ico. ma, si rviéndose de la s cosas antes imitadas como si fu e-
Las inte rpretaciones ontolog iaantes de la alegoría de ran imáge nes , se ve forzada a indaga r .a pa r tir de su-
la linea ti e nden a co ns ide ra r a la s dos secci ones y c ua- pu es to s, ma rcha ndo no hast a un principio s ino haci a
tro subsecciones de és tas como po bladas por d istint a s un a conclusión; e n la ot ra pa rte [esto es , e n la prim e ra
clases de seres, la segu nda de las c ua les corresponderla subseccí ónl, a vanza has ta un p r inci p io no-s upues to par-
a las «en tid ades matemá t icas inte rm edias» a ludidas por t ien do de un su pues to, y sin recurrir a imágenes - a d i-
Ar ist ótel es e n diversos pa sajes, como, po r ejem p lo, M et. ferencia del o tro caso-, efec t ua ndo el camino con Ideas
1 6, 987b: «a l iado de las cosas se ns ibles y d e la s Ide a s, mi sm as y por medi o de Ideas .. (5 IOb). Como no se me n-
[Plat ón] a firma qu e ex is te n las cosas ma temá t icas (l a m a- ciona n obje to s específ icos de cada s ubsecci ón de la pa r-
Iht m alikáJ, d ife re nt es , por un lad o, de la s cosa s se ns i- te inte ligib le, el tex to da lu ga r pa ra qu e se int e r p ret e,
bles, e n q ue so n e te r na s e inm óviles, y, po r otro, de las con Na torp , q ue las hypothese ís o s up uestos sea n Idea s
Idea s, en c uanto son una pluralidad de cosas se mejan- y ésta s cor res ponda n por lo tanto a la seg u nd a s ubsec-
te s, mien tra s qu e para cada cosa ha y un a so la Idea ». ción; o b ien, con Kurt van Fr it z, a qu e el pr in ci pio
Esta in te r p ret ación - so ste nida e nt re otros por James no-sup uesto sean las Ideas y éstas cor respon da n a la
Ada m- no se a poy a, cierta men te, en n ingu na ex presión
I Cf. AJM.M, The Rep u blic, Fl, Apé n dice 1 al Iíbrc VII, págs. 159-163.
pl atón ica referida a la seg unda subsecc ión de la lín e a,
Una d iscusión de es te tóp ico se ha lla en H. CHE RNISS, The Riddle 01
s ino bási came nt e e n dos hech os: 1) el de que e n la terce- ,Ile Early ACIldemy, B"rkeley, 1945, pá gs. 75-78. Cf. ta mbién Roes, l'la·
ra s ubs ccción se ha bla de «los animales qu e viven e n 10'S l 'hn ,ry o f ld eas, págs. 59-67, y J . E. R AV EN , PlalO's Thougll1 in th e
nuest r o de r red o r, as f co mo todo lo qu e c rece, y ta m bién Maki>w , Cam b ridge, 1965, págs. 155 y sigs.
46 DIÁLOGOS INTR ODUCC IÓ N 47

primera subsección (y los objetos de la segunda serían fectas estas co sas en s í que el matemát ico ignora. Es to
imágenes de los de la primera), afirmación qu e por cie r- se logra a la luz de la Idea del Bien, que no es otr a
to no hace Platón) 9 , cosa que el principio de perfe cción de las Id eas. Por
Que el "principio no-supuesto» no sea todas las Id eas, eje m plo, el filósofo examina el cí rc u lo perfecto (es de -
sino só lo una, la del Bien, no 10 di ce so lamente el singu- cir, «par te de un supuesto », 5 1üb) que el matemático
lar. sino el pasaje e pis te mológ ico de la alegoría de la necesita concebir pa ra operar con él, y ha lla una gran
caverna, VII 533b·534a, que es el exacto eq u iva len te de diferencia entre el círculo perfec to y los círculos que
lo dicho e n la de la lín ea, como lo atestiguan los térmi- el m atemático dibuja, así como una relación de causali-
nos usados : «supuestos», " pr inci p io», «Dial éctica», «d ar dad entre aquél y éstos: el cí rculo perfecto es aquello
cue nta», etc. En cuanto a los «supuestos". el mismo Pla- por lo c ual llamamos 'círculos' a los cí rculos que dib u-
tón suministra ej em p los : «lo impar y lo par, las figuras jamos, aquello por 10 cu al éstos son círculos, y por eso
y tres clases de án gulos» (SlOe). Pu es bien, esta s cosas es co ns idera do el Círcu lo en sí, la Idea de Círculo. Es te
son para Platón cosas en sí, Ideas, a unque el matemáti- pr oc edim iento se repite a nte los d ive rs os «s upuestos» ,
co no se percate ni le interese. El matemático habla del por lo cual afirma Platón que el a scen so d ia lé ct ico se
cuadrado y de la diago nal que dibuja, di ce Platón, pero practic a «con Ideas mi smas y po r medio de Ideas» (51Ob).
piensa en el Cuadrado en sí y la Diagonal en sí (510d- e), De esta manera «el método d ia léctico ... marcha cance-
o bi en e n lo s Números en s í (VII 526d); no los piensa, la ndo los s u pues to s » (VII 533c), o sea desenmascarando
po r ci erto, como cosas en sí, sino, sin preocuparse por éstos, ha sta que finalmente, al arribar al Bien, fuent e
su statu s ont ológico, por el cuadrado perfec to y la dia- de la perfección de la s Ideas, se tornan «inteli gibles»
gonal perfecta, a los cuales el c uadr ado y la diagonal jun to a él (VI Sll d); o sea, el filósofo puede dar cuenta
dibujados imitan defec tuosamente. La palabra nypothe- de ellos.
sís, «su pues to», indica siempre en Plat ón un ocultamien- Por cons iguiente, en la se gunda s ubsccció n . el peno
to , un e nmasca ra mie nto de algo, en es te caso de la Idea, sa mien to discursivo o dián oia se en frenta a las Ideas,
bien que el ma te mát ico no está ocultándola consciente- tal como hace el intel ec to o noús en la primera: la di á-
me nte . Po r eso dice Platón que el matemát ico no puede noía es un pens amiento menos claro que el nous, y que,
«da r c uenta » de ella, o sea, e xp lica rl a, fundam enta r la. po r lo ta nto, no advie r te que se tra ta de Ideas; por ello
¿En qu é consiste la expli cación o fundamentación que Platón enti ende qu e pa ra la di áno ia las Id eas no so n
Pla tó n reclama ? Se trata de «dar cu ent a » del ser pe r- Ideas sino «supuestos» . La Dialéctica u sa 'e l nous y ac-
cede así al fundamento epist emológico de las Idea s de
9 P. NnoRP , Platon s l deent chre, 3.· c d ., Darmsta d t, 1961 , páginas
192· 193, K URT VON FRIT]., Platon, Theaeiet un d die antike Mathemati k, obj et os matemáticos. De este mo do, la Dialéctica es la
2. ' e d., Da rms tadl, 1969 . págs. SS y sigo Hemos of reci do u n a discus ió n cie ncia de la s cie ncias , o mejor (dado que en úl tima ins-
má s detallada en el tra bajó «La in flu encia de Pl a tón y Aris t ótele s e n t ancia Platón prefiere rese r var el té rmino «ci encia » pa -
la axi omática euclideana ~, en Nova Tellus 2, Méxic o (en p rensa).
ra la Dia lé cti ca), es la ciencia que fundamenta a la ma-
Sob re el e r ro r d e in terp reta r lo s obj et o s de la diánoia como im ágenes
de los objetos del noús, d . H. C Il E RN ISS, not a a PLUTARCO. Moralia 1002a
te má t ica. Natu ralment e, es te pa pel episte m ológico no
(XlII I, pá gs. 40·4 1 de Loeh), y . Lafra nce on Do xa», en Dialogue XXII, , es el único que ca be a la Dia léctica, pero es el que Pla-
1983, pá g. 143 Y nota 12. tó n le confiere en la alegoría d e la lín ea .
\

48 DIÁLOGOS INTRODUCCIÓN 49

3, Platón y el totalitarismo bro desa t ó una larga polém ica en el ámbito de los es tu-
dios platóni co s, a pesar de no se r su autor un hel eni st a
Aunque la parte filosófic amente más importante de ni un es tudioso de la filosofía griega - razón por la cu al
la Repú blica es la qu e versa sobre el filósofo y su edu- el p r imer volumen de la obra, consagrado a Pla tón, es tá
cación y sob re la filo sofía y su objeto, las Ideas, se tra- plagado de errores m etodológicos y de concepto- o La
ta de una ob ra básicamente de stinada a presentar u n exp lic aci ón de t al resona ncia pue de estar, más que en
proyecto político para una sociedad mejor. E ste proyec- el hecho de que Popper gozara de prest ig io inte rnaci o-
to nu nca fue llevado a la práctica, pero ha tenido u na nal e n la espec ialidad de filosofí a de la ciencia, en otro
singu la r fortuna en la h istoria del pen samiento: ha sido hecho: el de qu e de a lguna manera parece h aber tocado
im itado, discutido, el ogiado y com ba ti do, disfrutando tópicos que, dentro de la obra de Platón, puede n susci-
en su s línea s generales de una permanente actualidad t a r la du da de lect ores de distintos niv eles y que at añe
qu e no ha s ido reconoci da a ningún otro filósofo . Es to a he lenis ta s más a llá de su propia es fera. Es por este
se debe. sin du da, a la cons tante búsqueda de for m as mo tivo por lo que haremos aqu í a lgunas someras refle-
polít ica s q ue ha carac terizado a l hombre a lo largo de xion es so bre tres de es os tópicos, prescindiendo de to-
ta n to s siglos. Y esa razón exp lic a, tal vez, que el e xa- da referencia a los esquemas y supuestos de que parte
men de la propuesta pla tónica ha ya sido a menudo efec- Poppe r " .
tuado de una manera ah istórica, desgajándola del con-
te xto hi stórico en qu e fuera fo rjada, y t ransportándola a) EL PR IVIL EG IO DE LA CLASE SUPERIOR . - La Rep úbli-
al del mo mento de dicho e xamen; lo cual es legít im o, ca presenta, en realidad, dos utopías: el «Estado sano»
si lo que se trata es d e analizar su ap licabilidad, pe ro (JI 369a-372 e) y el «Es tado lujoso » o «afie brado » (372e
malinterpreta la conce pción platónica en su verdadero en adelant e), según se atienda sólo a las necesidades ele-
signific ado . mentales del hombre o se bu sque el placer má s allá de
Pro to típi co de esta situación es el lib ro de Karl Pop- éstas. En el primero ú nic a mente hay ofi cio s manuales
pe r The Open Society an d lt s E ne m ies '0 , publicado y comerciales, en el más absolu to igu alitari smo y s in
tras la segun da guerra mundial con el conve nci mie n to que siquiera Platón ha b le de gob ierno, porIo cu al sól o
de qu e a partir de e n ton ces la ci vilizació n occidenta l po demos s upone r un orden nat ura l. Con la búsque da
te nia del ante de sí un futuro de progreso y prosperi- de satis fac ci ón de de seos superfluos se com plica la vi-
dad, con t al de que su pie ra contra r restar a las fuerzas da inte rna de la póli s y nace la gu erra, y con ello la
tot alita r ias que se op ondrian a ta l avance h istórico, cu- n ecesidad de un gobie r no y de un ejército, y a su vez
yos principales nú menes seria n Pla tón y Ma rx ''. E lli- de allí la a parición de una clase gobe rnante y de una
clase milit a r. Lo que de cid e esta d ivis ión es el pr inci pio
IQ Nos ref",riremos a la 4. ' ed ición de 1962, Lond res. Rou tl edge
& Kega n Pau l (h¡¡y traducció n es paño la: La sociedad abierta y sus ene - 12 Hemo s ana liza do al gunos de eso s supu estos en Violen eja y es.
mig as, Ba rce lona-Bue no s Aires. 1981). In<clums, Bu eno s Aires, Bú squeda, 1970, págs. 78·84 y 87 n. 70. Natu-
. t Como se ha hecho not a r, en m ás de un p unto la cr-ítica d e Pop o
ral men te, son muc ho s más de tres los tópico s q ue, en ta l sen tid o , pre·
pe r a Pla tón coinci de con las d e do s d est acad os m a rxist as británico s: senta Pla tón en la República, po r lo que nu est ra selecci ón pue de peca r
Benj ..m in Farri ngton y Geo rge Thcmso n, de arbi tr aria.

94. - 4
50 DIÁLOGOS INTRODU CCI Ó N 51

de q ue cada ind ividuo es apto po r natural eza pa ra reali- se r es tos filósofos gobe rn a ntes cons ide rados opre so re s,
za r u na sola ta rea , que ri ge ta m bié n y sobre lodo pa ra cua ndo ya de sde el li bro I (342a), y a t ra vés de toda
los ofic ios man ua les y comerci ales, a unque éstos so n la obra, se hace vale r e l p rinci pio de que los gobe rn a n-
englobados en una única tercera clase. deb ido al esfuerzo tes de be n gobe r na r no en be neficio propio s ino e n c l
de Platón por hace r coinci d ir las pa r tes de la soc ieda d de los gobe rn ados.
con las del al ma. que so n: la raciona l. la fogosa y la l o que de tod os modos podría c uestio na rse es el he-
apet it iva . Es to lle va in cl uso a sust itu ir a los «la brad o- cho de que, segú n pa rece de s prende r se de 11 374b-376c,
res y a rtesanos », como integrantes de la te rce ra cl ase. los gober na ntes proceda n de la clase milita r . Es te pun-
e n In 4 15a . por los «negocia ntes», e n IV 434c, es deci r. lo es t ratado po r Pla tón de u na form a con t radictoria
converti r los e n un a clase no-produc tiva: lo c ual concue r- o c ua ndo me nos a m bigua, ya que el mito de los me ta les
da mu c ho más con la t r ipa n ición del al ma. ya que la (111 4 15a-c) establece, con forme a l p r inci pio de las d is-
p r im e ra clase gobierna medi ante la razón, y la segunda tin ta s aptit udes natu rales pa ra cada act ivid ad, q ue la
combate med iante la fogos idad, mi entra s los la brad o- com po s ici ón de la natu raleza de los goberna ntes sea
res y a rtesanos no c um plen su función mediante los ape- diferent e de la de los militares . En c ua lquier caso, y
titos, y sí, en ca m bio, los negociantes (ya q ue la apetitt- a pa rt e de la distancia que abiertamente to ma Pla tón re s-
vidad de la tercera clase es vista por Platón básicamen- pecto de regímenes e ttmccráttcos - como el de lacede-
t e como e afá n de luc ro " cf. IX 58 tb-c). De este modo, mon ia , el c u al pone en el gobierno hom b res «po r natu-
la div isión es no toriamente ps icologis ta; pa ra poder h a- ral eza aptos para la guerra a n tes que pa ra la paz , (VII I
b la r de «cl ases . en se nt id o mod erno, t endríamos q ue 547c), es bi en explicita la corrección que efec túa en VII
hall ar, si no grupos socíoecon ómicos como aris tocracia, 536e res pecte de 111 41 2c en cuanto al mom en to de la
bu rguesía y prole taria do, a l menos sec tores de r icos y vida e n q ue se de be se leccionar los gobe rnantes: ha y
pobres, o a l menos de opresores y op r imidos. que eleg irlos desde n iños. En tal caso, pierde se nt ido
Pe ro el caso es que Plat ón excl uye en s u proyecto la s uposici ón de que se los escoge e ntre los milit a res,
político que haya ricos o po b res (IV 42 Id-422a) y ta m- y e n la co nt radicci ón o a mbigüedad a nterior se im po ne
bi én que ex ista un a clase privi legiada (IV 420 b, VII 5 19c la alternat iva ind icad a e n el m ito de los met al es I~.
ss .), e impone a la cl a se gobe rn a nte un a vida ascé tica
y com u ni ta r ia , s in b ienes privados sa lvo los de p r ime ra b) LA ESCLA V ITUD. - Dice Popper: - el pri nci pio de
necesidad (11 1 4 16d ss. ). de ma ne ra que, no por cont a r que cada clase debe ocuparse de lo s uyo s ign ifica, b reo
con la fue rza «se asemeja rán a lobo s e n lu ga r de a pe-
neos Filósofos pa ra que la soci edad fun cio ne de bédam .. nte . La rec r ta
rros [gua rd ia nes] ... a a mos sal vaj es en lugar de a asi s- <le q ue e l p ue blo d ebe se r ed ucado es. como ""bemo s, mo de rna .
te nt es be nefacto res » (I Il 416a-b) ". Mal, pu es , podrían l' I'o ppe r d ice una y o tra vez que no c abe la pos ibil ida d de c am-
biar de u na cl ase a o tra, a unque en el mito d.. lo, meta les se indica
IJ Popp er a rg uye que la cla se go bema nte posee el p rivilegi o d e h ien clerarneote la neces id ad de d icho ca mb io, cuando co rrespo nd e
la ed ucación; pero él mismo reconoce que Plat ón <sólo se inte resa por (4ISb-c). lnfo rrnad o ac erc a de es te pasaje, insiste : «Pe ro e n 434b·d , e
lo s goberna n tes » (pág. 47). Pla tó n piens a q ue la multitud d ebe ser pe ro incluso más claram ente en 547a , est a lic encia es re lirada . (pág. 225
sua d ida , y puede serlo s i ve a lgu na ver. a un verdad ero filó sofo (VI 11. 31). Po r c ier to que nada es retira do; sólo se enf ati1.a el p ri ncipio
49l!d.500b). Por co nsig uien te, l:Tee qu e basta con que se formen autén- tie que cada u no d ebe rea liza r la tarea par a la que es natu ra lmente apto.
52 DIALOGOS I NTRODUCC iÓN 53

ve y llanamen te, que el Estado es justo si el gobernante ta do bue no consis te, tanto en el niño como e n la muje r ,
go bierna, el trabajador trabaja y el esclavo si rve como en el esclavo co mo en el libre y en el artesano, e n e l
esclavo» (pág. 90, subrayado de Popper). Pe r o ¿en q u é gobernante como en el gobernado, en que cada u no h a-
se basa es ta afi rmación? En 11 369d-371c, Pla tón enume- ga lo suyo, sin mezclarse en lo s as untos de los demás» .
ra cu idadosamen te los tipos de individuos que son ne- Aquí no no s parece cuestión de discutir. como hacen
ces arios en el «Estado sa no »: lab r a do res, albañiles , Le vínson y Vla stos, si Pla tón se «olvi da« de que está
tejedores, zapateros y otro s artesanos que cu idan de ves- hab la ndo de l Es tado id ea l y se refiere, por un momen-
tir el cuerpo, carpinteros , herreros y otros artesanos que to, a la soc iedad de su tiempo. A nuestro juicio se trata,
fabrican herramientas, boyeros, pastores y cu idadores más bien, de si lo que se qu iere saber es si Pla tón incl u-
de los diversos tipos de ganado, servidores a cargo de yó o no esclavos e n su pr o pues ta polític a , o bien si
la importación y exportación de bienes, marinos, m er- Platón era ant i-esclavista. Po rq u e a 10 segundo h ay que
c a deres, comerc iantes y «asalariados» co n "fuerza COf- re sponder con una negativa tajante: Pla t ón no fue una
pora l suficientemente para las tareas pesadas». En el e xce pció n a su tiempo , a l me nos en ese se nti do, aunque
«Estado en fe r m o " se añaden toda clase de cazadores en o tros (p. e., en lo r efe r en te a la mujer) sí lo haya
e im ita do re s, poetas, r a psodas, actores, bail a rines, em - sido. Pe ro t ambi én lo p r ime ro debe ser co n te s tado na-
pr esarios. pedagogos, nodrizas, institutrices, modistas, gativa mente: es obvio q ue si Platón hubiera co n templa-
peluqueros , co nfi ter os, cocineros, médicos y m ili tares do la exi s tencia de es clavos e n su polis, ha b ría pensado
(373b -374c) . En ninguna parte se me ncionan esclavos. e n u na act ividad qu e realizaran aunque sól o fu e r a la
En un im po rta nte e nsayo sobre el tema, Gregory Vlas- de h ace r tareas pesa da s, que descar ga en los «asala ria-
tos declara, frente a una r éplica - sim ila r a la nuestra- dos». En la econom ía de Atenas los es cl a vos desem-
de J ohn w ild: esto «es fo rmalm ente c ierto: Platón no pe ñaban u n im po r t a nt e pape l, evide nte a cu a lquier
habla de esclavos como constituyendo una de las t r es a ten iense : ¿por qué prescindió Platón de ellos en la ec o-
mere o eidé de la pál is. Pero Wild no cuenta co n la posi- nomía de su pólis? Sin duda, po rque no existe una acti-
b ilidad de q ue Platón podría admitir esclavos en la so- vidad propia por naturaleza de los es clavos (e l «se rvir
ci e da d sin pensar en ell os como una parte propia de como escla vos» es el m odo en q ue Popper elu de el pro-
la polis» 1\ Y luego de analizar a lgu nos p asajes con b lem a o lo ign or a »; y q ue re em pl a zaran a los hombres
q ue Popper (pá g. 47 y pág. 224 n . 29) arguye en favor lib r es en la s a cti vid ades propias de és to s habría sido
del esclavismo en Pla t ón , Vlastos e ncuentra só lo un pa- inco mpatible con el ca r ácter racional del proyecto po lí-
saje que podría ser aducido en tal senti do, aunque haya t ico platón ico 17).
s ido pasa do por a lto por los acusadores de Pla tó n, y
sól o ci ta do po r uno de su s abogados, Ronald Lev inson: b ro ente ro , In Deíens e o/ Plato. Cambridge. Mas s., 1953), tampoco en -
el de IV 433d 1": «lo q ue co n su p re senci a hace a l E s- (' lrlces ha a tendi do a l pasaje que cas i viene a concorda r con sus pro-
pias p ala b n . s.
13 «Doe s Sla vcry exist in Plaro's Republic?» (Ensayo de 1968 in- 17 Por lo de má s. pu esto que la escl avitud existía efe ctivamente en

clu ido en ['Ialunic S tudies, P rinc cton, 1973. pág. 141). Grecia. no se ve en q ué se e sta ri a oponiendo Platón a la historia. Del
'" Ibid., pág. 145. Aunque. en la 4. ' edici6 n. POPP¡':R h a añad ido infec un do «m ovimie nto anti-esclavista _ a l qu e Pop per confie re rele-
una répli ca extensa co n tra LEV INSO N (qu ien le h ab ía consagrado un Ji- vancia, n o tenemos más que ínfimo s te s timon io s de esa ép oca.
54 DlA L.OGOS INTRODUCCiÓN 55

e) LA CENSURA DE LA eoesn. - Aunque este punto no def or mación religios a y moral de los atenienses . Que
es tra tado por Popper - quien alude a él sólo de paso-, el e xamen sea correc to o no, aquí impor ta poco, porque
consideramos de importancia detenemos muy b reveme n- lo que querernos de tectar es su actitud, que tiende a
te en él, por cuanto const it uye la piedra del escánda lo lib erar a los gobe rn antes de su E s tado ideal de las ata-
p ara muchos de los lectores de la República, y es s in du ras ideológica s qu e la t radición poética im pl a nta b a
duda el más d ifícil de los tres a los que aquí pasa mos en la menta lidad de sus contem poráneo s. Na tu ralme n-
revista. te, no jus tificamos ese t ipo de ce n su ra. Pero, si se tra ta
Nuestra exp eriencia moderna de gob iernos t ot alit a- de llegar a la verdad , re cl amamos equidad: si se juzga
ri os nos hace proclives a identi fica r la censura sólo allí a Platón, que se ha ga lo mis mo con Homero.
don de está instit ucionalizarla, y a pasar por alto, empe-
ro, el po der censor en sus fo rmas veladas, como c ua nd o
se no s reco r ta una info r mación o se escamot ea una rea-
lidad; formas veladas que, en la s últimas décadas, han NOTA SOBRE LA TRADUCCION
comenzado a ser des enmascaradas por soc iólogos, psi-
cólogos y filósofos en lo que a los mode rn os ma ss-media
concierne. Alguna vez habrá que aplicar ese procedimien- Para la presente traducción no s a tenemos básicamen-
t o a la historia griega . t e a las ed ici ones de James Adam y John Bu rnet, a mbas
Platón, por cierto, gusta de la poesía y lo confie sa ; de 1902. Pr ác ti camente en todas las dive r gencia s que
pe ro , con mayor cla ri da d aún que Jen ófanes y Heródoto, estas do s ediciones pres entan entre sí, nos h emo s deci-
sabe que Homero ha educado a toda Greci a, en cuant o dido po r la s lec turas de Adam . En las esc as as ocasiones
a creencias religiosas y prácticas morales. Probablemen- en qu e nos apartamos de Ada m -c-casi todas en el libro
te ignora que Homero ha entrado en la historia gr iega IV- , de jamos constancia del hecho en no tas al pie de
con la rep res ión de la relig ión y de la mitología popula- página .
re s - y ha callado, esto sí Platón 10 sa be , las referencias
consiguientes a Deméter y a Dioniso -, pero tiene bien
prese nte que Sócrates - y antes que él Anaxágoras. Pro- BIBLIOGRAFIA
tágora s y Eu r íp ides- ha caído víctima de una int ole -
rancia ideológica amparada en Hornero. La extensa sec-
ción II 377b-III 402c cons tit uye un mi nucioso exa me n B. JOWETT-L. CAMPB ELL, The Republic of Plato. Oxfo rd , 1894 , vo lu-
de los pos ib les eleme ntos que, en Homero y otros poe- men JII; No tes.
PLATO. Republic, 2 vols., trad . po r P. SHOREY, Lond res, Loeb Class.
t as la, habrían mot iva do lo qu e Platón entiende com o
Li brary, 19 30·1 9 35.
La Repu bblica, tr ad., int ro d. y no tas de G. FRACCARQLI, prep arada
13 Extendi do también a ritmos y mel od ía s. Res pecto de la prohi- por F . UBALDI, F lo re nci a, 193 2.
bición de in novación en mú sica. VU STOS -san. cít., pág. 145, n. 18-
señ ala que exist ía una convicción gene ra lizada de que la mo ral a te- sospech aba que es to en buena par te se debí a a las innovaciones en
n iense se había det erioraJo tra s las gue rras Médi cas. y que Platón mús ica.
56 DIÁLOGOS

P U TON, Oeuvr/!!s Comple tes, La R épub liqu e. 3 vols.• tex to es tableci-


do y t raduci do por E. CHA MIlR Y. co n u na In trod ucc ión de AUGus -
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OO. W. x ec u, Amsl erd am , Te ubner, re trnp r.. 1965. Ayer bajé al Pi reo, junto a Glauc ón, hijo de Art s t ón. 327"
PU.TÓH, La Repr.i btic<l, J vol s., J .- ed., ed b il., t rad., in tr. y no ta s para hacer una plegaria a la diosa 1, y al m ismo tiem-
de J. M. PAllÓN-M. FUNÁ"'O U GAUANO, Mad r id, 19B1. po co n deseos de cont em plar cómo hac ían la fiest a, qu e
U. V. WtL\1Il0WITZ, Plato n, \101. 1, Ber-lín , 19 19, pá gs. J8 9-444; volu-
ent once s celeb raban por primera vez. Ciertamente, me
me n n, pá gs 179-220.
C. R!TTHl., Pla/ o", \101. 11, Mun ich, 1923 , pá gs. 554 ·64 1-
pareció hermosa la procesión de los lu gareñ os, aunque
M. HEIDEG(; ER, Píatons Lehre va n de r Wahrheit, 2.· ed. , Berna, 1954. no menor b rillo mostró la que lle varon a cabo los tra-
R. C. CRoss·A. D. WOOILEY, PI<lto 's R... public: A Philosoplr ica l Com o cios. Tras o rar y cont emp lar el espectá cu lo, march am os b
m em a ry, Lond res, 1964 . hacia la ciudad ', Entonces Polema rca, h ijo de Céfa lo,
P. fR IEOlÁNOU., Plat o, 11, págs. 50-66, y -Pl~/o, lit pá gs . 6J·) 40, tra- a l ve r desd e lejos que pa rtí amos a nuest ra casa, orde nó
duc ción de H. M EYEIl HO fF, Lond res , 1964 y 1969. a su esc lavo que corrie ra y no s ex ho rta ra a es pe ra rlo .
C. R.JTTER, Th e Essellu 01 Plato 's Ph ilosoph y, reim p r., trad . de A. y el escl avo llegó a as irm e el ma nt o por de trás, y dijo :
AU ES, Nue va Yo rk , 1968, págs. 71·86. - Polema rco os exhorta a esp e ra rlo.
W. K. C. GUTI-IR IE, A fli sto ry 01 Greek Ph ilosoph y, IV, Cambridge , Me volv í y le pr egunt é dónde es ta ba su amo.
1975, págs . 434·;6 1.
- AlU a t rás vien e, esp erad lo -c-respo ndió.
O. GIGON. ('.eg enwQ rtigke;1 u nd Utopie. Ein e l merpreta tion van Pla ·
t omo «S ra a t », vo l. 1, Zuric h-Mu nic h, 1976.
- Bue no, lo es pe ra remos - d ijo Glacc ón.
N . P. WH1Tf.., A Com panion /O Pküo 's Re public. Ox fc rd , 1979. y poco después llegó Polerna rco . y con él Adim anto, e
G. RU LE, S tor ia d...lla Filosotia Ant ica, 11, Milán, 1979, págs. 173·213 . el hermano de Glaucón , y Níc érato, hijo de Niel as, y
J . AP'l P'l AS, An Introdu ction to Plato 's Re pub lic, Odo rd. 1981. algu nos más, como si vinieran de la proc esión.

, 1 En 354a se a lude a la d iosa tracia Ben tlis como pa tr ona de la


fie sta; el eseo li" (GREE P'lE 188) afi rma que Bt'nd is es llamada por er res
Artem isa . JENO¡-'ON T E (H e/. 1 4, 11) habl a de un te mplo en el Pirco dedi.
cado a Ar temi sa y Bendis.
l l a ciudad (ásl y), o se a . Aten;].s, cuyo pu er to era el Pireo.
58 DIÁLOGOS REPl1HU CA 1 59

Entonces Po lemarcod ijo : no lo vela. Est aba sentado en u n s illó n p rovisto de un a


- Conje t u ro, Sócrates, que emprendéis la marcha ha - a lmohada para reclinar la cabeza , en la que lleva ba u na
cia la d ud ad . co rona , da do-que aca ba ba de hace r u n sa c r ificio en el
- Pue s no ha s co njetu rado m al -cont esté. atrio. Y no sot ro s nos se n tamos a s u lado; ha bía a llí. en
-y b ie n. ¿ no ves c uántos so mo s nosotros ? efec to, a lgu no s as ie ntos colocados en círcu lo. E n cua n-
- Cla ro qu e si. to Céfalo me vio, me sa ludó co n estas pa la b ras:
- En t al caso, o bi en os volvé is más fue r tes q ue no- - Oh Sócrates , no es frecuente qu e bajes a l Pireo a
sot ros, o b ien permaneceréi s aquí. vernos. No ob st an te, tend r ía q ue ser frecue nt e. Porq ue
- S in embargo. resta u na posibilidad - re pliq ué-: s i yo t uvie ra aún fu erza s como pa ra cam ina r con faci li-
la de q ue o s persuadamos de que es necesa ri o dejamos dad hacia la ciudad. no se ría necesario que vin ie ras hasta
ma rchar. aqu í, s ino q ue nosotros Iría mos a t u casa. Pe ro a hora d
- ¿ Y podría is convencem os, si no os escuchamos ? ' e res tú qu ien de be venir aquí con mayor asidui da d. Y
- De ni ngún m od o - res pond ió Glaucón . es b ue no que se pas que. cu a nto má s se es fu man pa ra
- Entonces haceos a la id ea de que no os escuchamos. m i los place re s del cuerpo. tanto más crecen los dese o s
A eso añadió Adimanto : y placeres en lo q ue ha ce a la conve rsación. No se t rata
J2S d -Pe ro ¿realmen te no sabéis que, a l caer la tarde. de que deje s de reunirte con estos jóvenes. s ino de que
hab rá carrera de a ntorchas a caballo en honor de la ta mb ién ve ngas aquí co n nosot ro s. como viejos amigo s.
di osa? A lo cual repuse :
- ¿A ca ballo? Eso s i q ue es nuevo -exclamé- . ¿ Los - Por cie rt o, Céfalo. que me e s grato di al og a r con
competidore s mantendrán las a n torch as a ca ballo y se los má s a ncianos. pue s me parece necesa rio enterarme f
las pasa rá n unos a ot ros ? ¿A ese modo te refieres ? po r ellos. como gen te q ue ya ha a vanzado po r un cam i-
- Así es -contest ó Po lemarco- . Y de s pués celebra- no que tambié n nosotros tal vez debamos reco rre r. s i
rá n un fest iva l nocturno, que es di gn o de ve rse. Una es un cam ino escab r oso y difícil , o bi en fác il y tran si ta-
vez que ce ne mos. pu es , sa ld re mos y prese nciaremos el b le. Y en pa r ti cular me agradaría co noc e r q ué te pa rece
fes t iva l. y a llf nos hemos de re u n ir con m u chos jóvene s a t i - dado q ue te ha llas en tal edad- lo q ue los poetas
b y di aloga remos. Ouedaos y dejad de lad o c ualquier o t ra lla man 'um bral de la vejez' J: s i lo decl a ras como la
cosa. pa rt e pe no sa de la vida . o de q ué ot ro mod o.
y Glaucón d ijo : - Por Zeus, Sócra tes - excl a mó C éfalo-e, te d iré cuál 329«
- Pie nso q ue te nd remos que queda rn os. es m i pa rece r. Con fr ecuenci a nos re u nimo s a lguno s qu e
- S i eso pie nsa s, conve nd rá que as í lo haga mo s. te ne mos práct icame nte la m isma edad. como para pre-
Fu imos e ntonces a casa de Polemarca , y all í nos en- se rva r e l a nt iguo proverbio 4; y al es tar jun tos . la me-
cont ramos con sus h e rmanos Lis ia s y E u tidemo, así co- yo ~ la de nosotro s se la me nta, ec ha nd o de menos los pla-
mo ta m bi é n con Trasím aco de Ca lcedon ia, Carm ánti des
de Pean ia y Clitofonte, hij o de Ar istóno mo . En la casa ) cr. ííiada XXI 60, XXIV 487.
es ta ba también Céfa lo, el pa dre de Po lemarca, quien m e • Se gun l ·e y ADAM. es el proverbi o citado e n e l Fedro 240c: _el
e pa reció m uy ave je ntado , pu es hacía mucho ti empo q ue q ue ne ne ci e rta ed ad se com pad ece cid q ue tit:n., la m isma eda d •.
60 DIÁLOGOS REPÚBLICA I 61

ce res de la ju vent ud y re memorando tan to lo s go ces se- -Céfa lo, creo qu e, cuando hablas, m uc hos no te da- e
xuales co mo la s borrache ras y fest ines, y otras cosa s rá n s u a p rob ación, si no que conside rarán q ue a t i te
de índole s imila r, y se ir ri ta n como s i se vieran priv a- es fáci l sobrellevar la vejez, no e n razón de tu ca rá cter,
dos de grandes bienes. con los cua les hab ían vivido bien, s ino en razón de posee r a bu ndan te fo r tuna ; pu es pa ra
m ie nt ras a ho ra ni s iq u ie ra les pa rece que vi ven. Algu- los r icos, se dice, ex is ten mu chos mod os de cons o la rs e.
b nos se quejan también del t ra to ir respe tuoso que, debi- - Lo qu e d ices es cie r to - respond ió--: no da rán su
do a su vejez. reci ben de sus fa miliares, y e n base a aprobación. y razón tie nen, a unqu e no ta n ta como c ree n.
esto declaman contra la vejez como causa de c uanto s Pe ro aq u í vie ne al caso la frase de Tem ts tocles. a qu ie n
males padece n. Pero a mí , Sócrates. me parece q ue ell os inju ri a ba un se r ifio y le decía que no debía su re nom b re B Oa
toman por causa lo q ue no es ca usa ; pues s i ésa fu era a sí mismo s ino a su pa tr ia. Te místoc les le re spond ió:
la causa, también yo hab ría padecido po r efecto de la ..Ni yo me haría famoso s i fuera de Sén fo. n i tú aunque
vejez las m is mas cosas, y del m ismo modo todos c uan- fue ras de Atenas s ' . Es ta frase viene bien para aque llos
tos han llegado a esa etapa de la vida. Pu es bien. yo que no son ri cos y pasan penosamente la vejez, porque
mismo me he encont rado co n otros para qu ie nes las co- ni e l hombre razonable soportaría con mucha facilidad
s as no so n así . Por ejemplo, cierta vez est a ba junto al una vejez e n la pobreza , ni el insensato se volverí a a
poeta Sófocles cu a ndo al guien le preguntó: _¿Cómo esa edad tolerante por se r rico.
e eres, Sófocles, en relación con los placeres se xuales ? - Dime, Céfalo - le pregunté- : ¿has heredado la ma-
¿Eres ca paz aun de acostarte co n una muje r?- Y él res- yo r parte de lo que posees o la has ac rec e ntado tú ?
pondió: «Cu ida tu lenguaje, hombre; me he liberado de -¿ Qu ie res sabe r, Sócrates, qué es lo qu e he acre-
ello tan agradablemente como s i me hubie ra liberado ce ntado yo ? - d ijo a s u vez Céfalo-. En c uestión de b
de un a mo loco y salvaje. » En ese momento lo que d ijo hacer d inero he resultado in termedie e nt re m i ab uelo
me pareció mu y be llo , y ahora más a1ÍIl; pues en lo t o- y mi padre. En efecto, mi abuelo, CU}'O mi s mo nombre
ca nt e a esas cosas, e n la vejez se pro duce m ucha paz lle vo yo, he re dó una fort una poco más o menos s im ila r
y libe rt ad . Cuando los a petitos cesan en su ve heme ncia a la q ue po seo actualmente, y au mentó su ca ntidad m uo
y a flojen su te ns ión, se real iza po r com ple to lo que dice c has veces; en camb io, mi pad re, li san ias, la d isminuyó
d Sófoc les: no s desembarazamos de m u lt itudes de a mos a una cant idad infe ri o r a la actual. En cuan to a mí, es-
e nloquecidos. Pe ro res pecto de t ales q uejas y de lo que t a ré co nte n to s i no la dejo a mis hijos men o r en cant i-
concierne al trato de los fa milia res, ha y u na so la ca usa, dad, sino s iqu ie ra un poco ma yo r qu e la que heredé.
Sóc ra tes, y que no e s la vej ez sino el ca rácte r de lo s - El mo tivo por el c ual te lo pregu nta ba - d ije-,
homb re s. En efec to, s i so n mode rados y tolerantes, tam - e s el de q ue me parecía q ue no a mabas de ma siad o
bié n la vejez es u na molest ia mesu rad a; en caso co n-
t ra rio, Sócrates, ta nt o la vejez como la ju ve ntud resul- ~ Pa ráf r as is d e lo que cuenta HERÓ llOro e n VIII 125: c ua ndo Te -
místoclcs re gres ó de Lace dem on ia, Timúdemo de Afidn as prete ndió
tará n d ifíci les a quien así sea.
insult arl e di cien do que los ho nores q ue habla re cib id o en L",ced~mll·
y yo, adm irado de l as cosas qu e ha bí a dicho Céfalo, n in no e ran para él sino pa ra Atena s. Ternl sl ocles le n "plicó: eTle nes
q uería que con t inuara h ab lando, de modo que lo in ci t é, r azón: si yo h ubiera s id o de Be lbina no se me hab rfa honrado e nlre
d ici é nd ole : lo s es partanos, n i a ti, homb re , au nq ue f ue ras de Atenas •.
62 Ill ÁLOGOS RE PÚBLICA I 63

e las riquezas. y así obran por lo general los qu e no las 10 acompaña, alimentando su cora zón ,
han adqu irido por s i m ism os. Los que la s han ad quiri - lUl a buena esperanza, nodriza d e la veiei ,
do , en ca mbio. se apegan a e llas dob lem ente que los la cua l m e jor guía
de má s. Por u n lado, en efec to. t al como los poe tas a ma n el versátil juicio de los m ortales 6 .
a s us poe ma s y los pad res a sus h ijos. a ná loga mente
los que se ha n enriquecido po nen su ce lo en las riq ue- Algo admira b leme n te bien d icho . Es en este re specto
zas, como oh ra de ello s: y por otro lado, como los de- que cons ide ro de mucho valo r la posesi ón de las rique-
má s. por la ut ilidad que les prestan. Son gent e di fíci l zas, no para cualqu ie r hombre, s ino pa ra el se nsa to . En b
de tratar. por no es tar di spues tos a ha bla r b ien de nada efecto, la posesión de riqueza s co n tribuye en gra n pa r te
que no sea el din ero. a no engañar n i ment ir in vo luntariamente, así co mo a
- Es ve rdad -dijo Céfalo . no ade udar sacri ficios a un d ios o d inero a un hombre,
d -Sin duda - a na dí- . Pero d ime aún algo más: ¿c uál y, po r cons igu iente, a no mar charse co n temores haci a
es el mayor benefi ci o que crees ha be r obtenido de po- el Hades. Las ri quezas, por supues to, tienen muchas
scer una gran fortuna? ot ras ventajas: pero co m paran do u nas con ot ras, Sócra-
- Algo con lo cual. s i 10 digo. no persuad iré a mucha te s, no co ns ideraría a las me nci on ada s como las de me-
gente - re spondió. Pues debes saber, Sóc rates, que, en nor importancia para que la ri queza sea de máxima u ti -
aquellos m omentos en que se avecina el pensa miento Iidad a un h ombre inteligent e.
de que va a mo ri r, a uno le ent ra miedo y preocupación -H abl a s co n pa labras muy bellas, Céfalo - d ije- o(;
por co sas que antes no teni a en me n te. Así, pues, los Ahora bien , en cu anto a esto mismo que ha s me nciona-
mitos q ue se na rran acerca de los que va n al Hades , do . la ju s tici a. ¿decl a rare mos, como tú, que en todos
en el sent ido de q ue a llí deb e ex piar su cu lpa el q ue los casos cons iste en dec ir la verd ad y en devolver lo
ha sido injus to aq u l, an tes movían a ri sa , pero ento nces q ue se recibe ? ¿O bien ést as son cosas que a lgunas ve-
~ atormen tan a l al ma con el temor de que sean ci ertos . ces se hacen just a mente y otra s veces injust ament e ? Me
y uno mism o, sea po r la debilidad provocada por la ve - re fie ro a casos como éste : s i algui en rec ib iera a rmas
jez, o bien por hall a rse más próximo al Had es, pe rcibe de un a migo q ue es tá en su sano juicio, pero si és te
mejor los m ito s. En esos momen tos u no se llena de te- enloq ue cie ra y las reclamara, cualquiera esta rl a de
mores y de scon fianzas, y se a boca a reflexiona r y exa- ac uerdo en qu e no se las de be de volver, y q ue aq ue l
mi na r s i ha comet ido algu na inju st ic ia contra a lgui en . qu e las devolviese no sería j us to, n i tampoco s i quis iera
Así , el que descub re en s i mis mo mucho s actos inju stos, de ci r toda la verdad a qu ie n est uviera e n tal esta do.
fr ecuen temente se despi erta de los s ue ños as us tado, co- - Es cierto lo que dices -c-as tnü ó. d
mo los niños, y vive e n u na des dichada expectati va . En - Po r cons igu iente. no se puede defini r la jus tici a
33111 cam bio, a l q ue sa be qu e no ha hecho nada inju st o le como el d ecir la verdad y devolver lo que se h a reci bido.
acompaña siemp re una ag rad ab le es pe ra nza, un a buena - S i q ue se puede , Sóc rates - re plicó s úbit amente
'nod riza de la vejez', co mo d ice Píndaro. Pues en efecto, Polcmarco- ; al me nos , si debe m os creer a Sim ónides.
Sócrat es, b ell ament e h a dic ho és te que a aquel qu e ha
pa sado la vida ju st a y piadosame n te, ~ PfNUARO, fr . 2 14 SCHR6 DER (91 de or igen incie rt o, I' UIlCII).
.. _ - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -..-

64 DIÁLOG OS REPÚB LICA 1 65

- Bue no, en tal caso a vosot ros os en trego la argu- lo si son amigos tanto el que reci b e como el que devuel -
m entaci ón - dijo Céfalo- , po rque yo de bo ocuparme ve. ¿ No es eso lo qu e afirmas que dice Simónides?
de la s of rendas sag radas. - Por ci erto que sí.
- Pu es entonces - preguntó Po lemarca-, ¿ no soy yo - ¿ Pero cómo? ¿A los amigos h a y que devolverles lo
tu he redero ? que se les debe?
- Claro qu e sí - con testó r iendo su padre-, y se mar- - A no du da rl o, lo que se les debe - respon dió
chó a ha cer las ofrendas. Polemarco- . Eso sí, c reo que lo que se debe al e nemigo
e Ent onces in terpelé a Po lemarca: es lo que corresponde al e nemigo: algún mal.
- Pu esto que eres el heredero de la argumentación, - Entonces - rep liqu é- me parece que Simónides
d i qu é e s lo que Simónides afir ma co r rectamente acer- ha bló poéticamente , con enigmas, acerca de lo que es
ca de la ju s t icia. justo. Pues en te nd ía, según me parece, que lo justo es e
- Que es just o devolver a cada uno lo que se le devo lve r a cada uno lo qu e cor responde, y a esto lo de-
debe : me p a rece que, al decir esto , hab la muy b ie n nom in ó ' lo que se debe '.
- respon dió . - ¿Y qué otra cos a piensas?
- Cie r ta men te - d ije-, no es fáci l du da r de lo que - ¡En no m b re de Zeus ! -cxcl a mé- . Si a lguien le
dice Simó nides , pues es un varón sab io y divino. No preguntara: «S im ón id es, el a rte que se lla ma medicina,
obstante, qué es lo que q uiere deci r, tal vez tú lo sepas, ¿a quiénes da lo que se de be y corresponde y qué es
Polema rc a, mas yo lo ignor o. Por que es evide nte que lo que da?" ¿Qué c re es que respondería?
no se refiere a aquello de que acabamos de hablar: el - Que es e vide nt e que la medic ina da re medios, ali-
caso de devolv er a alguien que, no es ta ndo en su sano mentos y bebidas a los cuerpos - contestó Po lc marco .
juici o, reclama lo qu e h a e ntregado en depósito. Sin em- - y el a rte llamado culinario, ¿a quiénes da lo que
b argo , eso que se ha deposi tado es algo qu e se de be, se debe y corres ponde y qué es lo que da ?
332a ¿ no es así ? - Da el condimento a la comida. d
- As í es. - Bie n . ¿Y q u é es lo que da el arte que podría lla-
- Pe r o es tá claro que no se deb e devolver a algu ien marse just icia, y a qui énes lo da ?
qu e lo reclama sin estar en su sano jui cio. - Si es ne cesa ri o ser consecuent e con lo dicho antes,
- E s ve rdad . Sócrates, d ire mos que da rá be neficios a los amigos y
- En t once s es otr a cosa lo que qu iere deci r Sim óni- pe rju ici os a los enem igos.
des , segú n parece, con eso de que lo justo es devo lve r - Por cons igu iente, Simó n ide s lla ma justicia al ha -
lo que se debe. ce r bie n a los amigos y m al a los enemigos.
- Otr a cosa, por Zeus -excl am ó-, él pie nsa que los - As! creo.
amigo s de ben obra r b ien con su s am igos , nunca mal. - ¿Y quién es el má s capaz de hacer bien a los ami -
- Com p re ndo - dije- : el qu e ha de devolver oro al ga s enfermos y mal a los enemigos en lo refe re nte a
b qu e lo ha depositado, no devuelve lo que debe si la la enfe r meda d y a la salud ?
devolu ción y la recepción se t orna n pe rjud ici ales , y só - - El médico.

94. - 5
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66 DIALOGaS R RPlJB LICA 1 67

e - ¿Y a los navegantes, en lo referen te al peligro del - En ta l cas o, asociarse con el justo en la colocación /,
mar de u na ficha de ju ego es mejor y más út il que con u n
- E l timonel. jug ad or 7 .
- Veamos ahora el caso del just o; ¿en qué asunto - No, con un jugador.
y en qué función es el má s capaz de beneficiar a los - Y en la coloc ación de lad rillos y piedras , ¿asoci ar-
amigos y p erjudicar a los enem igos? se con el ju s to es más ú til y mejor que con un cons truc -
-En combatir con éstos y aliarse con los otros en tor ?
la guerra, cre o. - De ni ngún modo .
- Acep témoslo. En cu anto a los que no es tán enfe r- - Pero entonces, si es me jor asociarse con un ·ci t a-
mos, el mé dico no es útil, querido Po lemarca. rtsta que con u n ju s to respecto de los son idos que pro -
- Es ci erto. d uce n las c uerdas de la Jira , ¿respe cto de qu é es mejor
- y pa ra los que no navegan, el timonel no es út il. as oci arse con el justo que con el ci taris ta ?
- Así es. - Respecto del di nero , me p arece.
- En t al cas o, p ara los que no están en gu er ra t am- - Exce pto tal vez , Polemarca, en cuanto se haga uso
poco es útil el justo. del dinero: cuando se deb e com prar o vender en socie-
- Eso no m e parece en absoluto cierto . da d un ca ballo, es en tonces m ás ú til el entendido en c
31'a - ¿E s útil la just icia, pues, también en la paz? caballos , ¿oo es así ?
- Sí, es ú til. - Parece qu e sí.
- Pero ade más en la paz es útil también la agricu ltu- - y cu ando se t rata de un barco, ¿el construc tor de
ra . ¿ No es así? na víos o el piloto?
- En efec to . - De ac ue rdo.
- ¿En lo concerniente a la provis ión de fr u to s ? - Pero si es as í, ¿cuándo se da el cas o de que, s i
- Sí. se debe u sar en sociedad plata u oro, el justo resulte
- ¿Y la téc nica de fabricar calzado? más útil que los de más?
- También es ú t il. - Cu ando se lo de posita pa ra qu e es té segu ro, Só-
- En lo concern iente a la provisión de sandalias , píen- crate s.
' 0. - ¿Cuan do ~10 se lo utiliza para nada , si no que se
- Sin du da . lo conserva íntegro, quieres deci r?
- Veam os ahora; ¿en Jo concerniente a qu é benefi - -c-Cier-tamente.
cio o a la provis ión de qué afirmarías qu e la justicia - O sea, cu an do el dinero no es útil ¿se da el ca so
es útil en la paz ? de que la ju st ici a es út il ? d
- En lo conc er n ien te a los con tra tos , S ócr ate s.
7 El jueg o de «fichas », pe/Ida o petleuli kt, es dif e renciado en Ir
- ¿Llam as 'contratos ' a las asoci aci ones o a qué otra
364c del de dados (DODDS, Ple to's Gorgias, pág. 197). Como d icen J·C
cosa ? sob re la bas e de VI 487 c, p arec e trata rse de un jucgo en el cual, co n
- A eso precisamente, a las as oci aci ones. la coloc ación há bi l de u na ficha , se p ued e bloq uea r el av anc e de l con-
tra ri o.

68 I>IÁl.OGO S RE PUB UCA I 69

- Parece se r 'as í. - Asl a l menos, lo mue stra e l a r gumento -dijo Pole -


_y cuando es nece sario conservar una podadera. tan- marca.
lO e n com ú n com o privad ame nte. lo útil e s la ju st icia; - Pa rece, pue s, q ue el justo se reve la c o mo una suer-
pero cuando se la u sa ¿ no es útil la vit ivinicultura ? te de la d ró n; y me da la impre s ió n de que es o lo has
-Por cierto. aprendido de Homero. És t e, en efec to, es tima a Aut6-
_ y a s! tam b ié n di r ás que cu a ndo es necesario co n- lico, ab ue lo m a te rno de Uli se s , y d ice q ue se ha des- b
se rvar un escudo y un a li ra y no u tili za rl os par a nada, tacado e ntre todos los hombres - Pc r e l la t roc in io y el
¿es lo útil la justicia, en ta nto q ue , c ua nd o se los u sa , jurerne n tov ". De es te m od o parec e que. para ti, co m o
lo út il será. r espectiva m e nt e. el a r te de la infanterí a o para H om e ro y para Si rn ónides, la justicia es un modo
e l de la m úsica ? de roba r , b ie n que para provecho de los a m igos y per-
-c-Necesa r-iarnente. j uicio de los enem igos. ¿No e s eso lo q ue dices?
_y acerca de toda s la s dem á s cosas, ¿ la ju st ici a e s - No, ¡por Zeus ! Pe ro ya ni yo mi smo sé lo q ue dije.
in ú t il du r a nte el uso d e c a da una, y útil c uando no se De todos modos, s igo creyendo q ue la just ici a consiste
las ut il iza? en bene fici a r u los amigos y perjud icar a los enemigos .
- Pa rece qu e sí. - y lo s q ue d ice s que so n a m igos, ¿son los q ue a e
f. - Pue s e n tonce s, m i a m igo, no se r ía la jus t icia algo ca da uno pa re cen b uenos, o bi e n aque llos que so n bue-
muy va lios o, si só lo resulta út il en cua nto a la s cosas nos au nque no lo parezcan? Y lo mi smo re specto d e los
inút ile s. Pe ro ex a m inem os esto: el más há b il para gol- injus tos .
pea r , se a en e l pugilato o e n c ualquier o tra clase de - Lo na tura l es a mar.a los que se co ns ide r a buenos.
lucha, ¿no lo es t am bi é n pa ra es t a r en guardia cont ra y odia r a los que se co nsidera malo s.
los go lpes? - Pero ¿ no se eq u ivoca n los ho m br es ace rca de esto,
-Efect ivamente. y a sí le s pare ce q ue muchos so n b ue no s, a u nq ue no lo
- Del mismo modo, aq uel q ue e s háb il para estar e n se a n, y les s ucede tambi é n -co n m uc ho s lo contr a ri o?
guardia c o nt r a una enfermedad, ¿ no es ta m bié n el m ás - SI, se eq u ivocan.
capaz de producirla s in q ue o tros la advie r tan? - En tal caso, para ellos los buenos so n e ne m igos
- A m i m e parece que sí. y lo s malos, a m igos.
~ 1l4<> - Más a ú n; el que es buen guard iá n de un campa- - En efecto.
m ento militar. e s el mi smo que s ab rá apoderarse de l os - No c bstame, para e llos es justo benefi ci ar a los
pl ane s m ili tares y otras cosa s del ene m igo. m a lo s y perjudica r a los buenos . d
-c-Cie r-tamente, - Así parece.
- Po r consigu ient e. q u ie n es há bil para guardar a lgo - S in e m ba rgo, los buenos so n j us to s e inc a paces de
e s há b il ta m bié n para robarlo. o brar inju s ta mente .
- As í parece . - Es verdad.
-En ese caso , si el justo e s h á b il para gu arda r d ine-
ro, también es hábi l pa r a r oba rl o.
3 Cí. Odisea XIX 396. Entrecomillamo s só lo la cita text ua l.
70 mALOGOS REPÚBLI CA 71

- Se gú n tu argumento . pues, es justo hacer mal a - Sin duda: hay qu e perjudicar a los malos y ene m i-
los que en nada han obrado injust amente. gos nuestros.
- De ni ngú n mo do. Sócrates; es el argumento lo que - Aho ra bien , a l pe rj u dica r a los caballo s ¿se vue l-
parece est a r mal. ven és tos mejores o peores ?
- En t al caso, es j us to pe rjudica r a los injus tos y - Peore s.
be nefici ar a los j us tos. - ¿Peores res pe ct o de la exc elencia de los pe rros o
- Est o pa rece mejor que lo ot ro. res pe ct o de la de los caball os ?
- En tonces, Po lemarco, sucederá a muc hos - 3 cua n- - Respect o de la de los ca ba llos.
tos se equivocan acerca de los hombres- que para ell os - y al ser perjudicados los p er ros, se vuelven peo-
e se rá ju st o perjud ica r a los am igos, ya que son malo s. re s re specto de la exc elenci a de los perros, no re s pe ct o
y be nefi ciar a los e ne m igos , pues so n buenos. Y a sí a r-ri- de la de lo s caba llos.
bamos a lo cont ra r io de lo que decl amas afirma ba S i- - Es fo r zoso .
mó n id e s . - En cua nto a los homb res, am igo mio, ¿ no diremos,
- As í sucede. efectivamen te - contestó Polema rco-. an áloga me nte , que , si los pe rjudicamos, se volverán pea- e
Pero retractémonos; pues es probable que no hayam os res respecto de la excelencia de los hombres ?
cons ider ad o correc tam ente al am igo y al enemigo. - Ciertame nte.
-¿ y có mo los hemos co ns ide ra do, Po lema rco ? -¿ Y no es la ju st ic ia la exce len ci a hum ana ?
-Al a mi go , co mo el q ue parece bue no. - También esto es forzoso .
- y ahora ¿có mo nos retract are mo s ? - Entonces ta mb ié n aq ue llos ho mb res que sean per-
- Cons idera ndo am igo al que parece bueno y lo es, judic ados se vo lverán necesariamen te inj us tos.
JJ5a m ien t ras que al que parece bueno pero no lo es, esti- - Así pare ce.
ma remos que parece amigo sin se rl o. y ha re mos la m is- - Aho ra bi en : ¿puede n los mús icos, por med io de la
ma cons idera ci ón acerc a del enem igo. mú sica, ha cer a otros ignorant e s en mú sica?
- Según ese argum ent o, el b ue no será amigo, par e· - Impos ib le.
ce, y e l malo ene mi go. - y los en tend idos en caballo s ¿ pueden, po r med io
- Sí. del conoc im iento de ca ba llos. ha ce r a otros igno rantes
- Propo nes, po r ende , añad ir a lgo a nues tr a primera en caballos ?
co ns ideración de lo ju sto, cuando decl amas que e ra jus- - No.
to hacer b ie n al am igo y mal al en emigo: ahora qu ie res - y por me dio de la ju st ici a, ¿los jus tos pueden ha-
que , adem ás , di gamo s que es jus to hacer bien al amigo ce r injustos a ot ros? En re sumen, ¿ los buenos pueden d
que es bueno y pe rjudi car a l enem igo que es malo. ¿ Es o hacer ma lo s a o tros po r medio de la excelencia?
es lo q ue propones ? -c-No, im pos ible .
b - Ciert amen te; así me parece que queda b ien d ich o. - En efecto, no es fu nci ón del ca lor enfr iar, s ino de
- En tal caso, ¿es p rop io de l hombre jus to pe rjudi - s u co nt ra rio.
ca r a a lgún homb re ? - Así pa rece.
72 DIÁLOGOS RE POB Ll CA I 73

- Ni. humed ecer es fun ción de la sequed ad, sino de - ¿De quien ?
lo cont rario de ésta . - Creo q ue es de Peria nd ro . de Perdl ca s. o bien de
- S in duda. Jerjes o de Is menias el tebano ID , o de a lgún ot ro hom-
-Po r ta nt o no es fu nción del bueno perjudicar, si no bre rico que se cre ía con un gran poder.
de su cont ra ri o. - Lo que dice s es muy cierto.
- Pa rece que si. - Pues b ien -c-dije-> , s i se ha mostrado que ni la jus-
- ¿Pe ro acaso el jus to no es bueno? ticia ni lo ju sto son así , ¿que ot ra cosa pu ede decirse
-Claro que sí. que sean?
. -c-Bnton ces. no es fu nción de l justo perju di ca r. Pole- Entonces Tra sím aco -cquien. m ientras dial ogábam os. b
ma rco, sea a un ami go o a o tro cua lq uiera, s ino de su ha bía intent a do varias vec es adue ña rse de la co nversa-
cont rario, el injust o . ción, pero había si do impedido en ell o por qu ienes esta-
e - En t odo me parece qu e d ices la verdad . Sócra te s ban sen tados a su lado y querían escuch arl a ín teg ra-
-repuso él. ment e- , e n cuanto h icimos una pau sa tras deci r yo
- En tal caso, si se dice que es ju st o dar a cada u no aquell o, no se con tu vo má s, y, agazapándose como una
lo que se debe. y con ello se qu iere sign ificar que el fiera, se a bala nzó sobre nos otros como si fu era a despe-
hombre ju s to debe pe rjudicar a los enemigos y ben efi- daz arnos. Tanto Polemarco como yo nos estreme ci mos
ciar a los amigos, diremos que no es sa bio hab lar así, de pánico, pero Tra stmaco profiri ó gritos en me d io de
pu es equ iva le a no decir la verdad, ya que se nos ha todos, clamando:
mostrad o que en ni ngún cas o es jus to perjudicar a al- - ¿ Qué clase de id iotez hace p re sa de voso tros des de e
gu ien. hace rato. Sócra tes ? ¿Y qué juego de tontos hacéi s uno
-Convengo en ello - d ijo Polemarca . con otro co n eso de devolveros c umplidos entre voso-
- Por consigu iente. tú y yo co mba tiremos j untos con- tros mis mos ? Si realment e qu ieres sa ber lo que es ju s-
tra cualq uiera que di jera q ue ha n ha blado así Sim óni. to, no p regu ntes sola men te n i te envanezcas refuta ndo
des. Bia nte, PHaco ' o a lgún ot ro de esos va ro nes sa - cua ndo se te re sponde. sabedo r de q ue es m ás fácil p re -
bios y b ienaventura dos. guntar que responder, sino responde tú mi smo y di que
- En cuanto a mí , es toy di spuesto a par ticipar del es pa ra ti lo ju st o. Pero no me vayas a decir que lo jus to á
combate. es lo necesario, lo provechoso , lo ú til, lo ventajoso y
336<1 - Pero ¿sabes de quien me parece que es ese dicho
10 Per tan dr o Iue tira no de Corin to entre el 627 y 586 a. e ., y DIÓ-
segú n el cual es jus to benefici ar a los amigos y pe rjudi- GENES LAuClo (1 94· IOOj lo pinta como u n pr....... naje crim ina l. La inva -
car a los e nemigos? - le pregu nt e. sió n d e Grcc¡e por el rey pe rsa Je rje s e n el 480 a. C. es a d ucida por
C-alicles (e n e l Gorgias 483d ) para respa lda r su tes is -ad én nc a a la
de Trasfma co- de que la just icia es e l p redom inio del má s fue rt e.
• En el Pro/tigoras 341a se menciona n los 'no mb res de Tales, PI· Ta mbi<!' n e n e l Gorgias 471a·d, se me nciona a u n rey Pe rd icas de Mace-
taco , Bia n te, Solón, Cleo b ulo , Misón )' Ouil6n como lo s d e los sab io s don ia, pad re d e Arquela o , joven de a mhidóll des me d ida y de mayo r
qu e p ron u nciaban sen tenci as breves (. Iaco nila ba n »), y a los qu e nro- impor lan cia en re a lid ad , en la hi storia de M~ cedonia, que s u pad re .
GENES LAE RCIO conoce como los «sie tes s abios. (1 40), aunque su stltu- El rebano Ism enla s es mencionado en Merlón 90a co mo un a mbicioso
yendo el nombre de Mis6 n por el de Periand ro (1 13). qu e se aca ha d e hace r rico con poCOS cscr ú p ulos.
74 DI ÁL OGOS RE PÚB LICA I 75

lo conve nie nt e; s ino d ime con cl a ri da d y e xactit ud qué - Eres sab io, Tras ímaco -c-r es pondí -c . Bien sa b ía s
es lo qu e s ign ifica. p ues yo no he de tolera r que d iva - q ue, s i pregu ntaba s a a lgu ien cuánto es doc e, y a l pregun-
gues de se mej a n te modo. ta rl e le prev inieras: - No m e va yas a dec ir , a m igo, que b
Al oírl o quedé azorado y Jo conte m plé con pavura; doc e e s do s vece s se is ni tre s vece s c uatro ni se is vece s
y c reo q ue si no hubiese s ido que yo lo miré a él ante s dos ni cuat ro veces tre s, porque no he de tole rar que
q ue él a m i, habría perdid o el habla . Pe r o e n e l m o me n- m e d igas ta le s idiotece s », se ría claro pa ra t i, c r eo, que
ro e n qu e come nzó a exaspe rarse po r la conversación. na di e res ponde r fa a l que inq u iri e ra de ta l m od o. Pe ro
~ yo ha hí a sido el pri me ro que lo contem p ló. de modo s i te p re gu nta ra : .¿a qué a punta s . Trasím a co? ¿ A q ue
que luego me fue po sible responderle. y le d ije, no s in no res ponda ning un a de la s cosas sob re la s que m e has
un lige ro tem b lo r: p reve nido, ni s iq u ie ra s i a lgu na de e llas fu e r a la correc-
- No seas duro con nosot ro s, Trashnaco. p ues tan to ta , ho mbre aso m b roso, s ino que debo deci r a lgu na d is-
Po le marca como yo, s i e rramo s e n el e xa me n de es tas ti nta de la cor re ct a ? ¿O a qué o tra cosa te refie-
c ues t io ne s, ha s de sa be r q ue e r ra mos sin q ue re rl o . Pues res ? ¿Qué c o ntes ta r ía s a e s to ? e
s i es tuvié ramos b usca ndo o ro, no c rea s qu e q ue r rí a mo s - ¡E s tá b ueno! -c-excla m ó: ¡como si e s te c as o fuera
hace rn os c um plidos el un o a l ot ro e n la búsqueda, sem ej ante a aq u é l!
ec ha ndo a perder s u h a lla zgo; m en os aún, busc a ndo la - No veo por qué no -c-re spo ndí-c-. Pero, a u n cua n do
ju st ici a, cosa de mucho m ayo r va lor que el oro, no s h a - no fu era se mejante , s i a l inte r roga d o le pa rece q ue es
ríamos co nces iones uno al ot ro, in sensatame nte , sin e s- se m ejant e , ¿ pien sa s q ue dejará de r e sponde r lo que le
fo r za rnos a l m áxi m o en ha ce rl a apa rece r. Cr ée me, a mi- parece a é l, prohib émoselo nosot ros o no?
go. Lo q ue su cede e s q ue no so m os c a paces de hacerla _¿ Y a s f ha s de o b r a r tambié n tú ? ¿ Respo nde rá s a l-
a pare cer. Así e s mucho m á s p robable q ue sea m os como g una de la s cos a s que te he proh ibid o ?
337a padecidos por voso tros , los há bi les , e n lu ga r de s e r - No m e a sombra ría s i, despué s de 'exa m tnarlo. o pi-
m a lt ratados. nara q ue es as í.
Tra s esc ucha rme, Trasíma co se ec hó a reír co n gra n- - ¿Y si yo te m ostrara o tra r espuesta , además de d
de s mueca s 11, Y di jo: toda s ésas, ace r ca de la just icia, m ejor q ue e llas? ¿ Qu é
-¡Por H é rcule s ! E s ta no es s ino la hab itu a l iron ía pena m e recerlas?
de Sócr a tes, y yo ya pr e d ije a lo s presente s q u e no e st a - -¿ Qué o t ra pena que la q ue c o nviene a al guien que
n a s di spue s to a r es ponde r , y que, s i a lguien te pre gun- no sa be? Y sin d uda lo q ue co nvie ne a l q ue no sabe
ta ba a lgo, haría s co m o q ue no s abes, o cualq uier otra es apre nde r de l q ue sabe. Yo tambié n m e r ece rí a esa
cosa, a nt es que responder . pena.
- E res g racioso; pero ademá s de a pre nder , pa ga rás
tam bi é n d ine ro.
11 El a djetivo ve rbal aqu í usado. j<lTdá'l io 1l, es e xp licad o po r el
- En c u a nto lo tenga, ci e r tame nte.
esco lias ta (GREENE 129). qui en se remite a Od. XX 301, donde Ulises
elu de un guIpe de Crcsí po y so nde nl'dú niu n. Dice el es co liast a q ue
- Lo tiene s -dijo Gla ucón- . S i e s po r e l di nero, Tra-
ha bla u na plan ta de Cer deüa q ue fo rzaba a ha cer una mueca, co mo s ímaco. habl a. Todos nosot ro s aportaremos po r Sócrat es.
de ri sa , al que la cum la.
76 U¡ ,( I.O GOS REP ÚBLIC A [ 77

" - Veo d a ro todo -pro test ó Trastmaco-,- . Lo hacen Porque sin du da lo que afir m as no es , por ejem p lo , que
pa ra que Sóc rates cons iga lo ha bitual: que él no res pon- s i Pol idama nte, el pa nc raciasta, es más fu erte qu e noso-
da. s ino que, a l res ponder otro, to me la pa la bra y lo Iros, y le co nviene -en lo concernie nte a l c ue rpo- la
refut e. ca rn e de bu ey, es te a limen to es tambi é n convenie nte y d
- ¿ Y có mo podría algu ie n responder. mi excelente j us to pa ra noso tr os, que somos más dé bil es que é l.
a migo -se ñalé-, c ua ndo, en pr ime r lu gar, uno no sa- - Me repugna s, Sócrates : inte r pre tas la definición del
be, y des pu és, s i piensa algo, u n hombre na d a insi gnifi- modo que más pu eda s di s to rsio narla .
can te le prohíb e que hab le de las cosas que es tá cansí- - Pe ro , mi e xcel e n te a migo, de ni ngún mod o : e xpre-
331la de rando? Más natural es q ue ha bles tú; ya qu e dice s sa más claramen te lo q ue q u ieres decir .
sa be r y te~er a lgo q ue deci r. No te niegu es. pues. s ino -¿ Acaso no sabes que e n alguno s Es tados el gobier-
hazme el place r d e contestar y no rehú ses e nseñar a no es tirá n ico, e n otros dem oc rá t ico y e n ot ros ari sto-
Glaucón, que está aq u í dispuesto. y a los de más. c rát ico?
Una vez que dije es to, t anto Glau cón como los de- - ¿Cómo no he d e saberlo ?
más le pidi eron que no se ne gase. Y era evidente que -¿ y no es el gobierno el que ti en e la fu erza e n cada
Tras ímaco es taba deseo so de hablar para ganar en pres- Est ado ?
t igio. porque c re ta con ta r con una re spuesta excelent e; -Sin duda.
ha c ía como si qui siera lograr que yo fuera el que res. - Bien. De este modo, pu es, cada gob ie rno implanta
pendiese, pe ro term in ó por ac ced er . y e n seguida dijo: la s leyes e n vist a de lo que es conveniente para él: la ~
b - Esta es la sab iduría de Sócrates: no estar d is - de moc racia. leyes democráticas; la ti ran ía , leyes t ir áni-
pue sto a e nseña r. sino a aprender de los de más yendo cas, y así la s demás. Una vez im pl a ntadas ... manifies tan
de un lado a otro. s in s iq uie ra darles las gradas. qu e lo que conviene a los gobernantes es jus to para los
- En lo de qu e a prendo de los demás dices verda d gobernados, y al que se aparta de esto lo castiga n po r
Tra símaco -ccontest é-c. Pe ro e n c ua nto a lo que dice s infringir las leyes y obrar in jus ta mente . Esto, m i buen
qu e no lo agradezco. estás equi vocado, pues re t ri buy o a migo, es lo q ue qu ie ro decir ; que en todo s los Estados 3394-
en la forrna que puedo; y só lo puedo hace rl o en elogios , es jus to lo mi sm o: lo que convie ne a l gobie rno est a ble-
po rque d inero no ten go. Y con c uánto cel o c u m plo con ci do, que es sin d uda el q ue tiene la fuerza , de mod o
ello c uando me pa rece que a lgu ie n ha bla b ien, has d e ta l qu e, para quie n razone co rrectamente , es jus to lo
sa be rlo inm edi ata men te. después de que respondas . mi sm o en todo s lados, lo que co nvie ne al más fue rt e.
e Cn..'O, e n efecto. q ue habla rá s bien. . - Ahora he co mp rendido lo q ue q ue r ía s decir; si es
-c-E sc ucha, pues - di jo Tras fm aco-. Afirmo que lo verdad o no, t rata ré de com prende r lo. En to nces, Tra sí-
jus to no es ot ra cosa que lo que conviene a l más fue rte . maco, t amb ién tú ha s respondi do que 'ju st o' es lo con-
y a hora ¿por qu é no me elogias? Pe ro no, no est ás dis. ven iente, au nque a mí m e hab ía s prohibi do que contes-
puesto a ello. tara eso; si bi en a lo dicho en ese momento a ñades
-Prime rame nt e de bo com prende r qué quieres decir, h a hora qu e lo es para el más fue rte. b
pu es a ú n n o lo sé . Afi rmas que justo es lo qu e con. -Un a ña d ido pr obablemente in signifi ca nt e - d ijo
viene a l m ás fue rte. Y es to, Tras ímaco, ¿qué s igni fica? bu rlonamcntc Trasímaco.
78 DIÁLOGOS REPÚBLI CA I 79

- Toda vía n o está claro si es im portante. Pe ro Jo que - Piensa tamb ién que has estado de acuerdo en que ~
está claro es que hay que exami nar si lo que dices e s es jus to hacer lo que no convien e a los go bernantes
cier to. Porque estoy d e acuer do e n q ue lo j usto es a lgo -que so n a la vez los m ás fuer te s- c uando los gober-
co nveniente, pe ro tú ha s añadido a esto la afinnaci 6n na ntes, s in qu ere r, o rdenan algo malo para sí m ism os;
de q ue es convenie nte para el más fuert e. y esto lo ig- y dices que para los gobernados es jus to ha cer lo que
no ro, y debo examina rlo. los gobe rnantes han o rdenado. Entonces, sapie nt ís imo
- Examínalo - res pon dió. Trastrnaco, ¿no result a as í fo rzo samente que es jus to
- E so har é. Dime a hora: ¿no a fi rmas t am bié n que hacer lo co ntra rio de lo que t ú dices ? En efecto, de lo
es ju st o ob edecer a los gobernantes? que afirmas re sulta, sin duda, que se ordena a los más
- Cier tam ent e que lo afi r mo. dé b iles que ha gan lo que no conviene al má s fu erte.
e -c-Veamos, pue s: ¿son in fali bl es los que gob iernan en - Sí, po r Ze us , Sócra t es - excl am ó Polemarco- ; es 340a
cada Estado, o pu eden equivoca rse ? cl arís imo.
-No ca be duda de que pue den eq uivoca rse. - Cla rís imo , si t ú lo a te st igu a s - di jo Clitofon te, to-
-Po r en d e. c uan do se a boca n a im plantar leye s. u n a s mando a su vez la pala b ra.
las implantan co rrectamente. ot ras incorrectamen te . - ¿Y para qué ha ce falt a u n testi go ? Si el m ismo
- Eso creo yo. Trasím aco est á de acuer do en qu e los gober na ntes a ve-
-Ahora b ien, im pl antarlas correctamen te sig nifica ces o rdenan algo ma lo para sí mi smo s. y que para los
imp lanta r la s que les convie ne n a ellos mi smos, c inco> gobernados es j ust o hacer eso q ue les ordenan. #

rrect ame nte la s que no les co nvien en. ¿Así lo ent iendes ? - lo que Tra símaco consideró j ust o, Polema rca . fue
- As í 10 en tiendo. lo qu e los gobe rnantes manda n hace r.
- Pe ro u na vez imp la ntadas, los gobernados de ben - Sí, pero ta mbién cons ide ró j us to, Clitofont e, lo que
acatarlas, y eso es lo ju st o. conviene al más fuer-te. Y además de cons iderar ambas "
- ¡Cla ro que sl! co sas, est uvo de ac ue rdo en que a veces los m á s fu ertes
d - En t al caso, es jus t o no só lo ha cer lo que conviene orden an que 10 qu e no les convie ne a ellos mi smos sea
al más fuerte. de acue rdo con tu arg ument o, sino tam - hech o por los gobernados, qu e son los más débiles. Y
bién es jus to lo contrario, hace r lo que no le conviene. una vez acord ada s ta les cosas, en nad a sería má s ju st o
-¿Qué dic es ? - exclamó Tras ímaco. lo qu e convie ne al más fue r te que lo qu e no le co nvi ene.
- lo mi smo qu e tú , me parece. Pero examinémos lo - Pero lo que conv iene al má s fu erte -replicó
mejor . Por un lado hemos acordado que, cuando los go> Clitofon te- signific aba para Tra s lm aco lo qu e el más
bernantes o rde nan a los gobern ados qu e hagan ciertas fuer te enten diera que le con viene: esto de be se r hecho
cosas, a veces se eq u ivocan respecto de lo qu e es mej or por el más débil, y esto es lo que consideró como lo justo.
para s í mismos; po r otro lado , hemos concorda do en - Sin embargo , no fue eso lo q ue d ijo -protes tó Po-
q ue es just o que lo s gobern ados haga n lo que les orde- lem arco.
nan los gob ernantes. ¿ No hemos conve nido amba s cosas? - No impo rt a , Polemarca - d ije entonces yo-; s i aho- e
- Pienso que s i. ra T rasírn aco afirma esto, se lo admitiremos. Dime. pue s,
80 D lÁl.OGOS RE I'ÚB LlCA 81

Trasírnaco: ¿e ra esto lo que querí as decir a l hablar de - ¿Crees. pues, que a l p reg untarte como te pregunté
lo justo, a s abe r. aquello qu e a l más fu erte le parezca lo hacía con la mala intención de desprestig ia rte en tu s
que es lo que m á s le convie ne a el. sea Que le convenga argu me ntos?
rea lme nte o no ? ¿Esto es lo qu e q u ie res decir? -Lo sé m uy bien. Pero no ga narás nada. ya q ue que-
- En ab so luto diría eso: ¿crees q ue lla m aría m á s fuer- dará al descubie r to qu e qu ie res des pres tigia rme. y. u na
le al qu e se equ ivoc a. c ua ndo se equ ivoca ? vez puest o al desc u bie rto. no pod rás ejercer vio le ncia b
-Cie r ta men te, yo pensé qu e que rías deci r eso cuan- e n e l a rgumen to.
do estuv iste de ac uerdo en que los gobe r n a ntes no era n - Ni lo intentaría, be ndito amigo. Pe r o p ara que no
d in falibles, sino que tambié n se equivocab a n . nos suceda otra vez lo mismo, dete r mina de cuál de es-
- E res un t ra m po so en tus argumen tos, Sóc ra tes ta s dos m ane ras te refieres al qu e gob iern a y que es
- cont est ó- o Veamos, po r ejemp lo . ¿lla mas médi co al más fuerte: si e n la fo rma com ú n de ha blar o si en el
que se eq uivoca respec to de los e n fe rmos. en c ua nto se se n tido es tricto de los t érminos, se gú n el c ual aca ba s
equ ivoca e n eso? ,O calc ulador a l que se equ ivoca e n
e l c á lcu lo. e n el momen to e n que se eq uivoc a. e n cuan to
de e nuncia rl o. a sa be r. aquel a quien. po r se r el más
fue rte , será justo qu e el m ás débil haga lo que con viene.
a esa equ ivocaci ón? Cla ro que u samos la expresión 'el - Me refie ro al que gobie rna, en el se nt id o más es-
médico se eq uiv ocó' o 'el calcu la dor o el gramático se tricto de los t é rminos. Ur de nuevas t ret as y aprovecha
equ ivoca n'. Pe ro ca da uno de és tos , en realidad, e n la lo d icho p a ra de s prest igia nne, si pu edes: yo no te 10 he
med id a q ue es aq uello por lo c ua l 10 de no m ina mos a s í, - de impedir, pero no se rás capaz. <
e e nt ie ndo q ue jamás se equ ivoca. De este modo, e n se n t i- - ¿ Acaso c rees que he e nloq uecido a l punt o de in-
do es tric to - ya q ue qu ie res que ha b le mos estr ic ta- tentar ton s ura r un leó n y urdir tretas contra Tras ím aco ?
men te- n ing ún a r tesa no se equ ivoca, puesto qu e el que - Lo acabas de intentar, s in poder est o tampoco.
se equ ivoca al ca recer del conocimie nto respectivo se - Su fici en te, dejemos eso. Dim e a hora: el médico, e n
equivoca en algo e n que nu es a r tesano. Y a s i como el el se n tido es tricto del término, como acab a s de decir,
a rtesano o el ex perto, ningún go be rn an te se equivoca ¿es un mercade r o el que c u ra a los enfe r mos? Ha bl a
cuando es gobe r na n te , a unque todos di gan qu e se eq ui- del ve r dade ro médico.
vocó el médico o se equ ivocó el gobernante. Int e r p re ta - Es el que c ura a los enfermo s.
pue s, de esa forma a hora lo que respond í e ntonces. Pa- - ¿ y el piloto ? El verdade ro pi loto, ¿es u n ma r ine ro
ra decirlo e n el se ntido más est r ic to de los t érrn i- o es el que manda a los marin e ro s ?
341.. no s, el gobernante. en tanto es gobernante; no se equi- - El que ma nd a a los mari neros. d
voca, y al no equivocarse establece 10 mejor para si mis- - En su caso. pues, no es el hecho de que navega
mo , y esto es lo qu e d ebe h ace r e l gobernado. De mudo e n una n a ve lo qu e se toma e n cue nta, y no por eso
tal que, co mo afir mé desde un p ri nci p io. decla ro q ue de be se r llamado marine ro, dado que no se lo llama p i-
es justo h ace r lo que conv ie ne a l más fue r te . loto po r na vega r s ino por el a r te de gobe rn a r a lo!'> ma-
- Bue no , Trasímaco - dije- ¿Sigo pa reci éndote un r in e ros.
t ra m po so ? -Es verdad .
- Sin la menor duda - respo nd ió.

<)4 , _ (;
82 DI ÁLOGOS REPÚBUCA I 83

- Y a cada uno' de es tos t ipo s que he menci ona d o - Es así.


hay a lgo que le conviene. - En tal caso, la medicina no exa m ina lo que co n- e
- Por su puesto. viene a la medici na , s ino al c ue r po.
_ ¿Y no es acaso e l a r te a pto pa ra buscar y pro vee r - S I, efectiva me nte.
lo q ue convie ne a cada uno ? - Ni el a rt e de la eq uitación ex a m ina lo que convie-
-Ap to para eso, efectiva me n te. ne a ese a r te s ino lo que convie ne a los caba llos, y nin-
- ¿Y a cada un a de las a rtes conviene ot ra cosa que guna ot ra a r te e xamina lo conve ni ente a s í mi sma , ya
el se r lo más com ple tas po sible ? que no es tá necesi t ad a de nada, s ino sólo examina lo
e - ¿Qué quieres decir con eso ? que conviene a aque llo de 10 c ual es a r te.
- Lo siguien te: si me pregun t aras si al cu er po le bast a - Así pa rece.
se r como es o si t icne necesid ad de a lgo, y yo te respon- - Ahor a b ien , Trasím aco, la s a r te s gob ie rn a n y p re-
di e ra: eS¡n duda . es tá necesi tado; p reci samente po r e so valece n sob re aque llas cosas de las cua les son a r tes.
se ha in ven tad o a ho ra el a r te de la me dicina : po rq ue En es to ta m b ié n nos pusimos de acuerdo , b ien que
el c ue rpo es defi ci ent e y no le b as ta se r como es, ha con bas ta n te fa stidio por par te de Tras ímaco.
sido or gani zado este a r te. de mod o qu e pueda p ro curar- -c-Ni ngú n conocimiento arte sana l exa min a n i di s po-
le la s cosas que le ccnvienen s, ¿no te pa rece que al ha- ne lo que convie ne al m ás fuerte s ino lo que conv ie ne
blar as í hab la rl a correct a mente? a l má s d ébil, a l gobe rnado po r aquél. d
342<1 -Correc t a me n te -convino Tras ím aco. Tras ímaco ta m bié n te rminó por reconoce r esto, no
- Vea mos a ho ra , ¿es el arte de la medicina defici en- sin a ntes intenta r d is putar la c uest ión. Y c ua ndo lo re-
te ? ¿ Ha y algú n a r te qu e tie ne necesid ad de perfecci ón , conoció, d ije:
así com o los ojos t ienen necesidad de la vis ta y la s o re- - ¿Aca so a lgún médico, en la medida e n que es mé-
jas del oído, para 10 cual se deb e co nta r con algún a r te dic o, e xa mina y d ispone lo <lJ1e convie ne al médico , no
que examin e lo qu e es conveniente para ver y pa ra oír al enfer mo? Hemos quedado de acuerdo , e n ef ect o, e n
y se lo procure ? ¿Aca so en el arte m ismo hay u na ci e r ta que el médico, en se n t ido estricto , es un gob e rn a nte dc
deficienci a, y cada a r te nece sit a d e otro a r te qu e e xa rn l- c ue r pos y no u n me rcader. ¿ No lo hemos acordado?
ne lo que es conve nie nte pa ra aq uél. y otro, a su vez, Tras ím aoo as int ió.
pa ra q ue atienda a éste, y as¡ has ta el inf in ito ? ¿ D aqué l -y el piloto, e n se n tido es t ricto , es gobernant e de
b e xa minará q ué es lo qu e le convi ene a sí mismo? ¿ No marine ro s, y no u n ma rine r o. e
será que no tie ne neces idad ni de sí mi smo n i de nin gún Tambié n aquf es tuvo de acu e r do .
ot ro arte para e xam ina r lo que co nvie ne a su deficien- - Pe r o ta l pilo to-gobe rn ante a t ende rá y dispondrá lo
ci a , ya que e n n ingú n arte e xis te defi ci e nc ia o nece si - que convie ne no al p iloto, s ino al m a ri ne ro-gobe rn ado.
dad algu na, y que a un a r te no co r re s ponde b usc a r o tra Lo admit ió a dura s penas.
cosa que lo q ue convie ne a aquello de lo cua l es a r te, - En tonces, Tras lmaco, e n nin gún tipo d e go bie rn o
dado q ue e l arte mi s mo es realme nte inc ól ume e in con- aq uel que gobie rna, e n tanto gobern a nte , examina y d is-
ta min ado, y, m ie nt ras es a r te, e n se ntido est ri c to, es in- pone lo que le co nviene, s ino lo q ue convien e al gobe r-
tegramente lo que es ? Exam iné moslo en sentido es t r íe- nado y a aquel pa ra el qu e emplea su arte, y, con la
to : ¿es as í o no ?
84 DI ÁLOG O S RE PÚBLI CA 85

vista e n és te y en lo q ue a éste conviene y se adecua. aquél. a l d isolve r se la asocia ci ón n un ca ha lla rá s que e l


dice tod o lo q ue d ice y ha ce todo lo que h ace. jus to te nga m á s q ue el inju sto. sino me no s . Des pué s ,
343.. Cuando e stába mos en un punto de la d isc usión en e n los a s un to s co nc e rn ien te s a l Es ta do, c uando se e s ta-
q ue e ra manifie sto para todos que lo que Tra sí m a co h a - blecen im pue stos, a unq ue sus b ienes sean igu a les, e l j us-
bí a d icho a ce rca de lo jus to se h abía co nve r ti d o e n 10 to paga m á s, el injus to m e no s . Pero c ua nd o se t rata de
contra r io, éste, e n lu gar de responder, e xcla mó: co b ra nza s, a q uel no re ci be nada. éste cobra m ucho. Y t
-Dime , S óc rate s : ¿ tienes una nodri za ? c uando cada uno de e llos ocupa un cargo. a l jus to le
- ¿ Yeso por qué lo d ices ? ¿ No se r ía mej or con te s- toca . a fa lta de o tro perju ic io, vivi r mi se r ablemente por
tanne que pre gunta r esas cosas? desc uidar s us a su ntos particu la re s , s in obte ner proveo
- Porque se no ta que te deja co n las narice s moquean- c ho a lguno de los a sun tos público s . e n razó n de se r j us-
d o c ua ndo necesi ta s q ue te la s ha ga sonar; y s i tuvieras to; y a de más de e so. e s abo rre ci d o por s u s pa r iente s
nodriza. el la te ha b rí a e nsenado a reconocer o vejas y y conoci dos. por no es tar d ispues to a ha cerl e s un se rví -
pasto r. cí e a l m a r gen de la ju s ticia. Al in ju sto le s ucede todo
- ¿Cómo es eso? lo contrario . Hablo de a q uel al que ha ce u n momento
b - Porq ue c rees que los pa sto r e s y los boye ros at ien- m e re fe rí a . que es capaz de alcanzar los más grandes
den al bien de las ovejas y las vacas, y las en gordan privilegios. A éste debes o b se rva r , si e!'> que quie re s J44<l
y cu idan m irando a otra cosa que a l bien de los a mos d iscernir cuánto m ás le co nviene pe rsonalme nte se r in-
y al de ellos m ismos; así co mo también e stim a s q ue los justo q ue justo. Pue s bien , lo a prenderá s de l mo do m á s
gobernantes de los Es tados - los q ue gobiernan verd a- fáci l s i llega s a la injusticia m á s complet a. la cual ha ce
de r ame nt e- p iensa n acerca de los go be rna dos de otro fe liz a l m á ximo a l q ue ob ra inj ustamente y m á s desd i-
modo que lo que se ha estab leci d o re specto de la s ove- chados a los q ue padecen injustici a y no e s tá n d ispue s-
ja s. y q ue los atie nde n d ía y noc he de ot ra m a nera que tos a se r injustos . E sto es la t iran la. q ue se apodera
de aquella que les a provechará a e llos mi smos . Y h a s de lo ajeno . no poco a poco, s ino de un solo golpe, ta nto
e id o tan lejos e n lo concernien te a lo j usto y a la ju s- co n eng a ño co m o co n vio lencia. t r á te se de lo sagrad o
tici a , a lo in justo y a la inj usticia. q ue descono ce s q ue o de lo p ia doso, de lo privado o de lo público: c ua nd o b
la justici a y lo jus to es un bi e n en realidad ajeno a l q ue a lgu ien es de sc u b ierto. t ras o b rar injustame nte e n u no
lo p r act ica . ya q ue es lo c o nve n iente pa ra e l m á s fue rte so lo de esos casos, e s ca stigado y vit uperado. pue s los
q ue go bie rna , pe ro un perju icio p r o pio del que obedece q ue co mete n tal e s de lit os parciale s so n lla mad os sacr í-
y s irve; y q ue la inju st ici a es lo cont rario y go b ie r na legos. secuestra do res. asa lta ntes. e sta fa dore s o la d ro ne s .
a los ve rdade ram e nte ingenuos y ju s to s. y q ue lo s go- Cu a nd o a lgui e n. e n cam b io , a demás de secuest ra r la s
berna dos ha cen lo que co nvie ne a a quel q ue es m á s fuer- fortuna!'> de lo s ciudadanos, se cuestr a ta m bi én a és tos ,
te . y a l se rv irl e ha cen feli z a é s te , mas de nin gún modo es cl a vizá n do los . en luga r de aqu ellos denig rantes ca lifi-
d a s í m ismos . Es ne ce sario o bserva r , m i muy cánd i do c a t ivos es llama do 'feliz ' y 'b ien aven tu r a d o' no só lo por
a m igo Só cr at e s , que e n todo sen t id o e l ho m b r e justo los ci ud a danos . sino por todos aq uellos que se han en- e
tiene m enos que e l inju sto . En pr imer lu gar, en los c on- te ra d o de toda la in jus ticia que h a come t ido. En efec to,
tratos e nt r e uno s y o t ros . allí donde é ste se asocia con los que cc nsu r a n la injus tici a la ce nsu r a n no po r temor
86 DIÁLOGO S REP ÚBLI CA I 87

a come te r ob ra s injustas. sino po r mi edo a padecerlas. tame nte c uand o es timamos má s a la justici a que a la
De este modo. Sócrates, la injus ticia. cuando llega a serlo injust icia .
s uficie ntem en te. es más fu erte. más libre y de mayor -¿ Y cómo he de pe rsuadirte ? Si con la s cosas qu e
a u tori dad que la justicia; y ta l como dije desde un co- he dicho no te ha s persuadido, ¿qué puedo hace r ccnti-
mienzo. lo justo es lo qu e conviene al más fu e rt e, y lo go a ún? ¿Acaso llevaré mi argumen to ha sta tu alma ha-
injust o 10 que aprovecha y conviene a sí mi smo. ci éndotelo t raga r? u.
d Una vez dichas estas cosas, Traslmaco pen sa ba m ar- - No, ¡por Zeus !, teso no ! Más bien, e n pr im er lu -
charse. co mo si fuera u n bañero q ue no s hubiera volca- ga r, has de mantene r aque llas cos as qu e di ga s, y s i la s
do sob re nu estro s oídos un cá nta ro re plet o de sus a rgu- ca m b ias e n a lgo, cá m b ia la s a b ie rtame nte y no no s en-
mentos. Pero los qu e estaban presentes no se lo pe rm i- gañes. Ahora , Traslmaco -cons ideremos nu evamente e
ti eron , sino q ue lo ob ligaron a pe rmanecer 'i a re n dir lo dicho a n tes-, pu ed es ve r que, tras habe r definido
cue ntas de lo dicho. Yo mi sm o le pe dí con ins istenci a: a l ver da dero médico, no ha s pe ns ado que e ra ne ce sario
- Divino Tras ím aco, ¿ vas a ma rchar te tra s arroja r- de spués vig ila r con preci sión lo que co ncierne al verda-
nos u n d iscurso, an tes de enseñarlo adecuadament e o dero pa stor, sino que c rees que és te apacienta a las ove -
de qu e a p re ndamos si es as¡ o de otro modo? ¿Crees jas, e n t anto pastor, s in mirar a lo qu e es mejor pa ra
e que es un asunto insignificante e! de in tentar det er-mi- las ovej as: como un invitado a un banquet e que está
nar el modo de vida que cada u no de nosotro s pod r ía d ispues to p a ra el fe stín, o como un me rcad er, para ven-
llevar para vivir una vida más provechosa ? de rlas; pe r o no co mo pastor . Pu es el arte de! pastor d
_¿Y yo acaso pie nso e n o tra cosa que é sa ? - bramó no c uida s in duda de n inguna ot ra cosa qu e dc aqu ella
Tra sfmaco . con respe ct o a la c ua l está organizada , a fin de procu-
- Parecla que s i, o al men os q ue nada te im port a ba rarl e lo mejor, ya que, e n cuan to a s i mism a, el a r te
de noso t ro s, ni qu e te preocupaba que fuéramos a vivir del pasto r ya está s uficie ntemen te provist a m ien t ras na-
peor o mejor, des conoc ie ndo lo qu e d ices sa be r. Pe ro da le falte para ser a r te del pas tor. Del mi smo modo
a n íma te, mi buen a mi go, a in st ruim os; no se rá para ti estoy conve ncido de que es forzoso est ar de acuerdo en
)454 una mala inversión lo qu e hagas en nuestro benefi cio, que tod o gobierno. en tanto gobierno, no a t ie nde a nin-
s iendo tantos como so mos. En lo qu e a mí toca, te d iré guna otra cosa que a l su mo bien de aq uel que es su
q ue no es toy conven cido, y que no creo que la injustici a gobe rnado y está a su cuidado, t rátese de l gob ie rn o e
sea más p rovechosa q ue la just icia, ni aunque aq uélla del Estado o de á m bit os pa rt ic ul a res. Pero ¿ tú c rees
sea permit id a y no se le im pida hacer lo q ue quie ra. acaso que los q ue gob ie r nan los Estad os lo hacen volun-
Admitamo s, mi a migo, qu e e xis t e e! hombre injus t o y taria me nt e ?
que pu ede obrar injust a me nt e, sea en form a ocu lt a o
comba tie ndo a ca ra de scubierta . Pero a un a sí no me pero n T ras lmaco re to ma la bu rlo na image n do.' la nod riza, p resenta.
suado de que es más provechos a qu e la justicia. Y e s to, da en 34)a. En e fec to, el ve rbo e...liI¡'~mi. que trad ucimos ebace r t ra-
ga r >, es usado , co mo nota ADA. M, e n relación con la a lime n ta ción d e
b segurame nte , ta m b ié n le ha s uc edido a al gún ot ro de
los ni ño s pür la no d ri1a , Asl ARISTÓfAN ES , Caballeros 71 6: _Ta mbién.
no sot ros, no sólo a m l. Pe rsu ád enos adec u adamente , mi como la s nodriz a s, lo alimen ta s ma l; despué s de ma st icar el al ime nto .
biena venturado amigo, de qu e no a rgumen ta mos corree- le haces tra ga r un poco.•
88 DI ÁLOGOS RE PÚBLICA 1 89

- No es a lgo que m era men te creo, ¡por Zeu s!, sin o - Sea .
qu e bien lo sé. - En ta l caso, c ua lqu ie ra que se a el benefici o que
- Pero T rasfm aco - p rosegu í-, ¿ no te pe rcatas de a p rovecha a todos los a r tesano s e n com ú n, es pa te nte
qu e, e n c uanto a los ot ros tipos de go bie rn o. nadi e está q ue lo ob t ienen de algo que en com ún adicionan a l ejer-
di spues to vo lu nta r ia me nte a goberna r, s ino que dema n- cicio de cada a r te.
da un salario, por pe nsa r que de l gobe rnar no obtendrá - Así pa rece.
be neficio para s i mi smo s ino pa ra los gober nados ? - Aho ra b ien, d iremos que, a l ga nar un sa la r io, los
34M En efec to. dime esto: ¿no es carla un a de las a r tes d is- artesanos se be ne fici a n con el ejercici o del a rt e del me r-
t inta de las ot ras po r tener un po der di st into ? Respón- ce na ri o que adicionan al de cada a r te .
deme . b ienaven t urado a migo, no e n contra de Jo q ue No sin d isgu sto lo admi t ió.
piens as. pa ra po der prosegu ir. - Pue s e ntonces, no es de su arte particular que ca-
-¡Claro qu e carla una es di stinta por eso ! - repu so da uno obt iene ese be ne ficio q ue es la recepción de l d
Trasímaco. sala r io, sino que , si consideramos las cosas con el ri go r
- ¿ y no nos aporta ca rla arte un beneficio particular que corre sponde, la medicina produce la salud, el arte
-no común a tod as las artes-o tal como la medicina del mercenario produce un salario, el de la arqui tectu-
aporta la salud, el pilotaje la segu ridad al n avega r , 'j ra una ca sa; y el del m ercenario que se añade a ca da
así las demás ? una, u n sala r io; y así en toda s la s demás artes, ca da
- De ac ue rdo. u na rea liza su función y benefici a a aquello con respec-
- Yen c u a nto a l a rt e del me rce na ri o, a porta un sa- to a lo c ual está organizada. Y s i no se le a ña de sa la ri o,
b lar¡o, ya que ta l es s u peculiari dad. Ahora ¿lla ma s a ¿se beneficiará el artesano con s u arte?
una misma a rte medicina y pil ota je ? O b ien, s i es q ue - Parece qu e no.
qu ie res delimitar co n preci sión los t érminos , como p ro - -¿ No produce be neficios, e n tonces, c ua ndo cump le ~
pusi s te, en caso de q ue, al coma ndar un a na ve, u n pilo- su fu nci ó n gratui tamente?
ta se sa ne , porque le hace bien na vegar e n el ma r, ¿lla- - Creo q ue sí.
ma r ás a l p ilotaje ' med ici na ' ? - Pues bie n, T rasí m aco, a hora es ev idente q ue n in-
- De n in gún modo . gú n a r te n i gobie rn o or ga niza lo qu e le be nefi ci a a s i
- Ni ta m poco a l a rte de l mercenario, c reo, lo lla ma- mismo, s ino q ue , como decía mo s a ntes, orga niza y d is-
rás 'med ici na ' porque a lgu ien sa ne mi e nt ras ga na su sa- pon e lo que be nefici a a l gobe rnado: a tiende a lo qu e
la ri o. conviene a aquel qu e es el m ás dé bil, no a l qu e es e l
- Por ci e rt o qu e no. más fuerte . Por eso mismo, que rido 'I'r aslrnaco, decía
- Ni a la me d ici na la lla marás ' a r te del me rcena- hace un mo mento que nadie es tá dispues to vol unt a ri a-
rio' porque el médico ga ne un salario c ua n do cur a a mente a gobe r nar y tomar e n s us mano s y co r reg ir las
otro. defi cie ncia s aj enas , sino que para ello reclama u n sala-
e - Tam poco. rio; porque aq uel q ue va a eje rce r adecuada me n te s u
-¿ y acaso no he mos concordado en qu e cada arte a r t e ja má s hace o dispone - si dis pone de ac ue rdo con .l 47a
tiene un b eneficio part icu la r ? su arte- lo mejor para sí mismo sino para el gobe r na-
-, ,
,
¡
90 DIÁLOGO S RE PÚB LIC A I 91

do ; y pa ra eso es nece sario, segú n parece , as ignar una como la ha y ahora por gobernar, y all í se to rnaría e vi-
r emuneraci ón a los q ue est én p rest os a gobernar. sea dente que el verdade ro gobe rn a nte , por su propia natu-
pla ta u ho nores. o un cast igo, si no estuvie ra d ispuesto ra le za, no at iende realmen te a lo que le conviene a él,
a gobe r na r. s ino a l gobern ado; de manera q ue tod o homb re inte li-
-¿Qué q u ieres dec ir co n eso, Sócra tes ? -pregu ntó ge nte p refe r ir ía se r beneficiado po r otro a ntes que ocu -
Glaucón-. En cu a nt o a los dos t ipos de remuneración , pa rse de be nefic ia r a otro. Por todo es to, de ni ngún mu-
lo pe rci bo. pero de qu é ca st igo hablas y có mo lo inclu- do est oy de ac ue rdo con Tra st maco e n q ue lo just o es ~
yes en la s cla ses de re m une ra ciones, no lo co mprendo. lo que co nvie ne a l más fue r te. Pe ro est o lo e xa m ina re-
- Por que no com prendes la remuneración de los me. mos e n otra oportunidad. Aho ra me pa rece much o me-
b JOTes - resp ondí-, po r la cual gobi erna n los más a ptos. jo r e xa mina r lo que di ce Trasíma co cua ndo a firma qu e
c ua ndo está n d ispues tos a gobernar. ¿Acaso no sa bes el modo de vida del injusto vale más que e l del just o.
que el a mo r a los honores o a la p la ta es con sid e rado En lo que loca a ti , Glaucón, ¿c uál de am bos modos
reproba ble. y qu e lo es real mente ? de vid a eliges? ¿Cuál de las dos afirmacion e s te parece
- Eso sí lo sé. más val ede ra ?
- Por ta les mot ivos. pues, los hombre s de bien n o - Creo -dijo-, que el modo de vid a d el justo es más
es tá n d is pues tos a go be rn a r con m iras a las r iquezas provechoso.
ni a los hono res. No q uie ren, en efec to, se r lla m ad o s -¿T ú ha s escuchad o c uántos bienes acaba de e nu - l4S<l
me rce na ri os po r exigir a bier ta men t e un sala r io para go- me ra r T r-as fmaco e n el modo de vid a del injust o ?
be rn ar, ni se r llamados ladrones por a pode rarse de ri - - Lo he esc uchado, pero no me ha convencido.
q uezas oc u lt a men te, po r s i m ismos, desde el gobierno. -¿ Quie res que lo persuadamos, s i podemos desc u-
y tampoco po r caus a d e los honores, pues no a ma n lo s bri r de qué modo hacerlo, de que no d ice la verdad ?
e honores. Por eso es necesario que se les im ponga co m- -¿Cómo no he de qu e rerlo ? -excla mó Gla ucón.
puls ión y castigo pa ra que se pres ten a gobern a r; d e - Pues b ie n, si nos cont rapusié ramos a é l. efec tua n-
alll es p ro bab le que sea cons ide rado vergonzoso el a van - do un rec uento - fren te a l s uyo- de c uá ntos bie nes ofre-
ce volunta rio haci a e l gobie rn o, s in ag ua r da r una com- ce el se r jus to, y é l a s u ve z rep licara y no so tros a é l.
puls ión . Ahora bie n, el ma yo r de los castigos es se r go- ha bría q ue enumerar los b iene s y conta r c uán tos men-
bernado por a lgu ie n peo r, c ua ndo uno no se pres ta a cionamos de cada lado; y por e nde neces ita r ía mo s jue- b
gobe rn a r. Y a m i me pa rece que es po r temor a ta l cas- ces qu e decid ieran. Si hace mos el exa men, e n ca mbio,
tigo que los más ca pa ces gobie rn a n, cuando gobie rnan . po nié ndono s de ac ue rdo entre nosotros, como a ntes, no-
y entonces ac ud en al go bierno n o con la ide a de qu e so tr os mismo s se remos a la vez jueces y o radores.
van a logra r a lgú n beneficio para ellos ni con la de qu e - Es muy cierto.
lo pasarán bien a llí, s ino com p ulsiva me nt e, por pe nsar - ¿Cuál de los dos p rocedimientos prefieres ?
que, de otro modo, no c ue n ta n con sustitutos mejores - El segundo .
d o sim ilares a ellos pa ra cu m pli r la fun ción. En efecto, - Pues ento nces - dije-, Tr-a sfmaco, vuelve a l co-
si llegara a ha ber un Es tado de ho m bres de b ien, proba- m ienzo, y resp ónde nos : ¿afirma s qu e la completa inj us-
b lemente se desat arla un a lu cha por no gobe r nar, tal ti ci a es más provechosa que la justici a plena?
92 llI Ál. OGO S ~ ~ R EPU BLICA I 93
- ~----------
<: - Cla ro que lo afi rmo - rep licó Trasímaco-, y t am- bella y vigorosa y que le a tribui rás todo lo demá s
bié n he d icho por qué . qu e a trib uimo s a lo jus to , ya que has ten ido la a uda- J 4Qa
- y b ien, vea mo s de qué mod o hablas de esa s do s cia de co loca r a la injus tici a e n la sec ci ón de la e xcelen-
cos as: ¿ca lificas a u na de 'e xcele nci a ' y de ' ma logr o' la ci a y de la sa b idu rí a.
otra ? - Ad ivina s pe rfectamente la verdad .
- Si. - S in e m ba rgo, no debo vacila r en pro se gu ir el ex a-
- Por ta nto , ¿ca lificas a la jus t ic ia de 'exce lencia' y me n del argu mento, al menos m ie ntras suponga q ue lo
a la inj ust icia de ' ma logro'? q ue di ces es lo que p ie ns as. Pu es me da la im presión.
-c-Pr oba bleme nte, mi gracioso amigo. pue st o qu e d i- Trasímaco, de que a hora realm ente no br omeas, s ino
go que la inju stici a da provecho y la jus t ici a no . qu e dices lo qu e c rees acerca de la ve rdad de estas cosas.
- Pues e nto nces ¿q ué afinnas ? -¿ y qué d iferenci a te ha ce el q ue lo c rea o no ? Má s
- Lo contra r io. bien refu ta mi a rgumentación.
- En tal caso ¿es la jus t icia mal ogro? - No ha y ni nguna diferencia. Pe ro trata d e res po n- b
d -c-No, más bi en una genui na ca ndidez. de r también a esto: ¿te parece que el homb re justo qu iere
-¿ y a la injus tici a la llamas mala p redisposición? su pe ra r e n algo a ot ro ju sto?
-c-Nc, s ino buen se nt ido. - De ni ngún modo, pues en tal caso no se r ía t a n en-
- ¿ y ta mbié n c rees, Tras lrnaco, qu e los in justos so n cantador y cá n dido como es.
inteligentes y bu enos ? - ¿ y tampo co est á dis pues to a su pe ra r a la acción
-SI. al men os los que pueden obrar de modo com- just a ?
pleta mente injust o, y q ue tienen el pode r de some ter - Ta m p oco.
a Est ados y a pu eb los e nteros. Tú piens as, tal vez , que - ¿Cons idera rí a va lioso, en cambio. s upe ra r al injus-
me refiero a los corta do res de bolsas; in cl uso esto da to, y c ree r ía qu e eso es jus to, o pe n saría qu e no es just o ?
provecho, t a m bié n, s i pasa inadve rtido, pe ro lo que es - Cree r la que es jus to s upe rar a l injus to y lo consi-
di gno de me nci ón no es eso, s ino las cosas de qu e aca bo derarla valioso, pero no lo logra d a .
de ha bla r. - Est o últ imo no es lo que pregu nt é, s ino só lo s i el
~ - No, me doy bien cue nta d e lo qu e q uieres decir, jus to no co ns ide ra r ía va lioso n i que r r-ía s u pe ra r a l e
pe ro a ún me asombra qu e co loques a la injus tici a e n j us to, ma s s í a l injus to.
la sección de la excele nci a y de la sa bid ur ía, y a la justi- - SI, así es.
cia en la secci ón co nt ra ri a. - Yen lo que hace a l Injust o , ¿aca so cons ide ra r ía
- Sin e m ba r go , a sí las coloco, po r cie r to . valioso av entajar al ju sto y a la acción ju st a ?
- Es to es ahora a lgo más sólido, m i amigo, y ya no - ¿ y cómo no . s i preci samente es el qu e con side ra
es fácil pode r contestarlo. Si hubies es afirma do , en efec- valioso su pe ra r a tod os?
t o, que la inj us tici a da provecho , pe ro concor daras con - Po r cons igu ie nte, el inju sto lucha rá para ave nt a-
otros en que es maldad y algo ve rg onzos o, podríamos ja r al hombre inj us to y a la acción injust a , de mod o
replicar ha bla ndo con forme al u so habi tual de estas pa - de logra r m uc ho más que todos.
labra s. Per o ahora Ca pate n te que di rás que es una cosa - As! es.
94 DIÁLOG OS REPÚflLl CA I 95

- Afirmemos es to, entonces: el jus to no trata rá de - Y e n cua nto al médico, cu an do prescr ibe un r é- 350a
-ave n taja r a s u se meja nte, s ino a s u cont ra r io; mi en t ra s gime n de com idas y be bidas, ¿ te parece qu e quie re ave n-
d el injust o trata rá de ave ntajar t anto a su se mejan te taj ar a un médico o a la profesión de méd ico ?
como a s u con trario. -Sin d uda q ue no.
- Muy b ie n d icho. - Pero querrá aventajar en eso a qu ien no sea méd ico.
- Aho ra bien. e l injus to e s intelige nt e y bueno; e l ju s- - Cla ro.
to ni un a cosa n i la otra. - Mira a hora. respe ct o de cualq uie r conoc im iento a ro
- Efec t iva mente. tesa nal o de la ause nc ia del mi smo , s i te pa rece que
-Por cons iguien te. el injust o se parece a l inteligen- el conocedor de u n a r te quie re log rar , en lo que hace
te y al bu eno, mi e nt ras el ju sto no se parece a és tos . o d ice. má s q ue otro conocedor de ese arte, e n lu ga r
- ¿ y cómo no ha de parec érse les aquel que es como de obtene r lo mis mo que su se mejante e n di cha activi-
ell os, e n ta n to el otro no ? dad .
- Muy bi en. Po r lo tanto ¿ca da uno de ellos es ta l -Parece r ía fo rzo so que sea de la se gunda manera.
como aquello s a quienes se parece ? -¿ Y el que desconoce el arte? ¿ No tratarla de aveno
-¡ Pero no VL'O d e qu é otro modo podría ser! t ajar t anto al co nocedor de dicho a rt e como igu almente b
- Es tá bi en, Tras ímaco, ¿lla ma s 'm ú sic o' a alguien, al que lo desconoce ?
te y a ot ro 'no-m ús ico ' ? - Ta l vez.
- Sí. - ¿ Y el conocedor es sabio?
- ¿ Y c uál de ellos dices que es in teligente y a cuál - Si.
llamas tonto? - ¿ Y el sabio es bue no ?
-Por su pues to. d igo que el músico es inteligente y -Sí.
qu e el no-m úsico es to nto. - En tal caso, el que es bueno y sa bio no qu e r rá aven-
- y e n lo que un o es intelige nte es tambié n buen o , tajar a su se mejante, s ino a su contrario.
mi e nt ras q ue en ese se nt ido e l tonto es ma lo. - Así pa rece.
- As í es. - El ma lo e ign ora nte, en cam b io, qu errá a ven tajar
- y res pec to del médico ha bla remos del m ismo tanto a s u se meja n te como a su contrario.
mod o. - Es manifies to.
- Del m ismo mod o . - Pues bien, T rasímaco , e l inj us to nos pa recía que
-¿ y te parece, mi e xcel en te a migo, que u n bue n mú- que r ía aven tajar tan to a su con t rario co mo a su se me-
s ico, al te mpla r la lira, qu iere a ve ntajar a otro músico jant e. ¿Aca so no decías eso ?
en c ua nt o a pone r ten sas la s c ue rdas o aflojarlas, y con - - Si.
sidera valioso aventajado e n eso? - y vimos que el justo no quiere ave ntajar a su se - e
- No, claro. mejante, s in o a su con tra ri o.
- Pe r o que rrá ave n ta jar, en esa actividad , a qui en - S í.
no se a mú s ico . - En ta l caso, el justo se parece al sa b io y bu eno.
- Forzosame nte. el injust o al malo e ign ora nte.
96 DI ÁLO GOS RE PÚBLIC A 1 97

- Prob ab lemente. más fuerte que la ju st ici a. Pe ro a ho ra, a ña d í, s i la ju st t-


-Per o nos hemos pues to de acuer do, a dem á s, en que ci a es sa bi d u r la y excelenc ia. p ie nso que se m anifie s ta
cada u no de ellos es tal como a q u ellos a lo s q ue cada fác ilmente m á s fu erte que la in j us t icia , pue s to que la
uno se pa rece. inj us t icia es ignora ncia: nad ie lo desco noc ería. Ma s no
- En efecto. lo hemos acordad o. deseo va le rme de a lgo ta n s im ple , Tr a s ím a co; prefiero
- Po r lo tanto, el ju sto se nos h a re vel a d o co mo b ue- exam ina rl o de o tro modo: ¿d ice s que un Estado pu ede
no y sa bio, e n t a nt o el inju sto co m o ignorante y m a lo . ser inju sto e in ten ta r som e te r injus ta m en te a o tros Es- b
Tr as ímaco con vino e n todo es t o, pe ro no tan fác il- tados - o habe rl os s om etido ya- , e incluso m a nten e r
d m en te como lo narro ahora. s ino que lo hizo c om pe lido som e t idos bajo s í m u chos Estados ?
y a regañad ie nt e s. con gran sudo r , má s aún po r e l calo r - ¡Cla r o ! -c-co ntes tó-c-. Y el mejor Es tado, que es el
q ue h abí a . En to nce s vi a lgo q ue n unca ha bta visto a no injus to , lo lleva rá a ca bo a nte s q ue n ingún o tro y del
les : T ras ím aco e n rojecí a. Ahora b ien. de spué s de que modo m á s pe rfec to.
h ubimos co nve nido e n que la ju s t icia es e xce le nci a y - Co m p rendo, porq ue é s ta e ra tu te si s -c-d ije-c-. Pe ro
s a bid u r ía y la inj u st ici a , en camb io. m a lo gro e igno ran- res pecto de e lla exam ino lo sig u iente: el Es tado que lle-
cia, d ije ; ga a p revalecer so bre o t ro, ¿ ha de mantener ese pode r
- Bien, demos esto por establecido. Pe ro t ambié n he- sin ju sti cia, o le se r á fo rz os o con ta r co n jus ti cia ?
mas d icho q ue la injust icia es vigo rosa. ¿ Recuerdas, T ra- - S i fuera como tú acabas de d ecir, q ue la jus ticia e
símaco? es sabidu rí a, te ndría q ue con ta r con justic ia -e-respon-
- Recuerdo - di jo-. Pe ro no estoy confo r m e co n lo d ió- . Pero s i es como yo he d icho, co n in ju stici a .
q ue aca bas de decir, y te nd rí a ba sta nt e q ue ha bl a r de - Estoy e ncant a do, Tr a slma co - di je yo-, porque no
e e stas co sa s . Claro q ue si 10 h icie r a , bien sé que di r ías te limi t a s a a se nt ir y dise nt ir c o n la ca beza . s ino que
q ue e st oy a r e ngando. De m odo que , o b ien me deja s h a- t a m bién r e sponde s tan b r ill a ntemente.
b lar com o quier o, o b ien, si q u ie r e s pregu ntar, pre gun- - Lo ha go pa ra co m place r te - co nte s tó .
ta , y yo te d iré «está bie n » -co m o a la s viejas q ue c uen- - y lo hac es m uy bi en ; pe ro a hora d ime es to, tam-
ta n le yenda s-c. a s int ie ndo o d is int ie ndo co n la c abeza. b ién para c o m pla ce r m e: ¿ te pare ce que un E sta d o o un
- Pe r o de modo que, e n ni ngú n caso , se a en con tra ejé r ci to, o u na ba nd a de pi r a ta s o de la d ro nes , o cua l.
de tu pro pia o pinión. q uie r o t ro gru po q ue se propus ie ra ha ce r e n com ú n a l-
- Del modo q ue te p laz ca -d ijo-, pue sto q u e no me go injusto, podría te ner é xito s i comet ieran inj ust ici as
per m ites ha b la r. ¿Qu ieres a lgo más q ue e s o? ent r e sí?
-i En no m bre de Zeu s , na da más! Si obras a sí. h a z- - No, por c ie n o. d
lo . Yo p re gunt a ré. -y si no la s co me t ie r a n ¿ser ia m á s probable que
-c-Pr egun ta. pue s. tuvie ran é xito?
- Te pre gu nt a re lo que te acabo de p reg unta r , a fin - Segur a m en te.
35 \11 de exam ina r la c uest ió n o rde nadame nte : c uá l e s la re-
/ -En e fec to , T ra símaco, la injus tici a prod uce e nt re
la ció n e ntre la jus t icia y la in ju sti cia . H a ce un momen - los hombre s di sco r d ia s , o d ios y dispu ta s; la just ici a , e n
to ha sido d icho que la inj u stici a es m á s poderos a y c a mb io, conco r dia y a m ista d. ¿N o e s as í?

94. _ ·f
98 DIÁLO GOS REPÚB LIC A 1 99

- Aceptémoslo - contes t&--, pa ra no disc u tir contigo. - En tal caso, Tras ímaco, el injusto se rá hostil a los
- Pe r o haces m uy b ien. m i e xcele nte amigo. Y a ho ra d ioses, y e l j us to se rá a migo de ello s.
d ime esto: s i la obra de la injustici a es crea r od io all í - Dis fr u ta del a rg ume nto si n te mor a mi réplica
donde se e nc ue ntre, a l su rgir e ntre hombres lib res o - d ijo-. Pues yo no te he de con trade cir, pa ra no vol-
bien e ntre escl avos. ¿ no ha rá que se od ien y di sput e n ve rme od ioso a t us a migos.
r e nt re s í, de modo que sean inca paces de hace r ju n tos - y b ie n -c-prosegu t-c-, com ple ta lo que qu eda del fes-
algo e n com ú n? ti n respo ndiéndome como hasta a hora. Pues los justos
- Sin duda . aparecen como más sa bios, mejores y más capaces de
_ ¿ Y s i su r ge ent re dos pe r sonas? ¿ No d iscutirá n y ac t ua r, m ie ntras los inju stos no pu eden hace r nada jun.
se od iará n y llega rá n a se r tan e ne migo s e nt re s i co mo tos: y s i decimos que a lgunas veces, a un si e ndo inj u s- e
lo so n de los ju st os ? tos, hace n algo juntos en com ún y con vigor, no di remos
-Si, llega rán a se rlo. la verda d en ni ngún se nt ido. En efec to, s i fueran com-
_ ¿ Y es ta pro p iedad la pe rde rá la injusti cia e n caso pletamente inju stos, no se habrían abste n ido de enfren-
de que surja e n u n so lo homb re, adm irab le Trasíma co, tarse e nt re sí, sino qu e evidentem ente anida ba en ellos
o en nada disminuirá ? algo de jus ticia, lo qu e les im pe d ía atacarse entre s í
-En na da di sminuirá -respond ió. mi ent ras cometían injusti ci as contra ot ro s, y graci as a
-Po r cons iguiente. sea que surja en u n E st ado. en ella ha n hecho lo que h a n hecho. Est o es, se han aboca-
una fam ilia. en un ejército o en donde sea, aparece siem- do a ob rar inju sta me n te cua ndo es t aban perjudicados
pre contando con la prop ieda d de produci r , primera- sólo a medi as por la injusti ci a , ya que los qu e es t uvie-
3'>2<1 mente, la inca pa ci dad de obrar en conjun to, a r aíz de ran com pletame nt e depravados y fuera n complet a me n-
las dis putas y d iscordi as, y, e n segu ndo lu ga r, la e xis- te inj us tos no hub iesen podido hacer nad a. Qu e estas d
te nci a de u na e ne mistad tanto consigo mi sm o como co n cosas sean así lo com p re ndo, pe ro no como t ú las ex pu-
c ualq u ier ot ro y con el jus to. ¿ No es as í? sis te a l co mie nzo. Ahora debe mos ex a mina r s i los jus--
- Así es. tos vive n mejor que los inj u st os y s i son más felices ,
_ y c uando se e nc uent ra en u n solo hom b re, pie n so , que es lo q ue a nterio rme nte propu si mos. Por ci e r to, eso
producirá todas las ob ras q ue cor responden a su natu- pa rece cl a ro, a l me nos as í lo c reo, a pa rt ir de lo que
raleza. Pri me ramen te, la incapacid ad para ob rar, po nién- hemos estado d ici endo . No obs tan te, ha y qu e e xam ina r-
dolo e n conflic to y e n desacuerdo consigo m ismo, y, e n lo mej or, p ues no es un te ma c ualquie ra, si no q ue con-
segu ndo lu gar, lo torna rá hosti l t a nto con sigo m is mo ci e rne a c u ál es el modo e n que se de be vivi r.
como co n lo s ju sto s. ¿ No es acaso así? - Exa m ína lo, e ntonces -dijo.
-Sí. - Lo e xam ina ré -c-respo n dí-c-. Dime, ¿ te parece que
- Ahora bien, t amb ié n los dioses son ju sto s, ¿ no , mi hay un a fun ción pr op ia del caball o ?
a migo ? - Me parece qu e sí. ,
b -Que lo sea n - res pon dió. - y lo que admites como fu nci ón del ca ballo, al igu al
que en c ualqu ie r otro caso , ¿ no es lo que sólo aqué l
hace , o lo que él ha ce mejor?
100 mÁLOGOS REPÚBLICA 1 101

-No co m prendo -a legó. - Sí, también.


- Vea mus de es te modo: ¿puedes ver con otra cosa - ¿ Y no s ucede lo mismo respec to de to das la s de -
que con los ojos? más cosas?
-c-No, por cie rto. - lo mismo .
- ¿ Y pued es oír con ot ra cos a que con los oídos? - y bien, ¿acaso lo s ojos pod rían algu na vez c um-
- De ningún mod o. plir adec ua da me nte s u fu nción, s i no c ue n ta n con s u
- En ta l caso ¿s e r ía correcto q ue d ijé ramos que ver propia excelencia, s ino, e n su luga r, con un a fa le ncia ? e
y o ír son funcione s de esos órganos? - ¡Claro que no ! -ccontestó-c-. Ya qu e seguramente
- Cie rtame nte. qu ieres de cir que t ie ne n la ceguera en luga r de la
J 5la -Ahora b ie n, ¿pod rías co rta r un sarm ien to de u na vista.
vid con un cuc h illo o con un cincel o con ot ras he r ra- -Cualquíera que sea su excelencia - repliq ué-, pu es
mientas an á loga s? tod a vía no p re gu nto esto, s ino si las cosa s que t ien en
- ¡Si que podría ! una función la c um p len bien gracias a la prop ia e xce-
- Sin e m b a rgo, me parece que con n inguna de ellas lencia, pero mal con su malogro.
s e podarla la vid tan apropiadamente como con un a po- - Eso es cierto.
d ad era. qu e ha sid o fabricada pa ra ello. - Por cons igu íen te, ta m bié n los oídos, privados de
-Es verdad. su excelencia, cum plir á n mal su funci ón .
- ¿Ad mitiremos. en consecuencia. que podar la vid - Po r cierto.
es funci ón de la podadera ? -¿ Y aplicaremos a tod as la s cosas el mismo argu- d
- Adm itá moslo. me nto?
- Creo que ahora comprende rás mejor lo que te p re- - Me pa rece que sí.
gu ntaba hace un mom ento, c uan do inquiría si la fu n- - Bien. Después de eso, debemos examinar lo sigu ien-
c ión de cada cosa es o no lo qu e sólo ell a cu mple o te: hay fu ncione s del alma que ninguna otra cosa d ístt n-
lo que esa cosa c um p le má s a p ro piadame nte. ta de ella podría c umplir. Por ejemplo, e l prestar ate n-
- Efec t iva mente, com prendo, y me parece que eso ción, el gob e rnar, el deliberar y todo lo de esa índ ole:
b e s la fu nci ón de cada cosa. ¿se rá cor rec to qu e a trib uyamos estas funci ones a otra
- Bie n. ¿ Y no te pa rece que ha y una excelenc ia p ara cosa que a l al ma y d iremos que son prop ia s de és ta ?
cada cos a q ue tiene asigna da una fu nci ón ? Pe ro volva- - Las atribuire mos a l al ma.
mos a lo dicho a nt es: ¿ no decíam o s que los ojos t ienen - y respecto del vivir ¿diremos que es un a función
u na fu nci ón ? del alma?
- Sí, t ienen u na funci ón . - Cla ro, por en cima de tod o.
-¿Y no tienen los ojos también una excelencia? -¿El alm a tiene, por ende, un a e xcele ncia?
- Ta m bié n. - Así es.
-Pe r o a demás ¿habla una [unción de lo s oídos ? - ¿Y a lguna vez, Tra símaco, el alma cu m plírá bíe n t
~\\'Ul I "'"C'-Sí. sus funciones si está privada de su propía excele ncia,
~~ - .. "').¿ Y por co ns igu ien te, ta m bié n una e xcelenci a ? o le será im posib le ?
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102 DIÁLOG OS RE PÚBLICA l 103

-Le . se rá imposib le. ri or a és te; de modo que el result ado del di álo go es e
-c-For zcso es, por co ns igu ie n te, gobe rn a r y presta r que a hora no sé nada. En efect o, pu est o que no sé qué
a tención ma l con un alma mala, y, con un al ma buena. es lo j us to. mu c ho menos he de sabe r s i es excelencia
hace r bie n t odas esas cosas. o no, ni s i quien lo posee es feliz o in feli z.
- f o rzoso.
_¿ y no ha bfa mo s conven ido q ue la jus ticia es e xce-
le ncia. y la inju st icia ma logro de aqué lla?
- En efecto.
- El a lma jus ta. po r e nde. el hom bre ju sto. vivirá
bien: el inju sto , e n cam b io. ma l.
-Según t u argumen to - dijo- es manifiesto.
35.... - Pero preci samente q u ien vive b ien es feli z y b ie n-
ave nturado . a l cont rario del que vive mal.
-Asl es.
- Por 10 tanto, el just o es feliz y el injus to de sdi ch ado.
- Adm it á moslo.
- Ahora b ien; no se obtiene p ro vecho al se r de sdi-
chado. sino al ser feliz.
- ¡Cla ro !
- En tal caso, biena venturado Trastmaco, es más p ro-
vechos a la j usticia qu e la inj u stici a.
-c-Bien, Sócrates -dijo-. ya tienes tu fe st ín para ho n-
rar a la d iosa Bendis.
-A ti te lo debo, Tra s tmaco -dije-, po r haber s ido
tan a mable conmigo y cesa r de irritarte. S i a pesa r de
b eso no lo di sfruto , no es por tu causa , s ino po r la
mí a . En efec to, t al como los glotones e n gu lle n vor az-
mente cada nu e vo m a nja r que les s irve n, a n tes de sa bo-
rear el a nte rior de modo adecuado, así me parece que
yo, a n tes de h allar lo que debía mos e xam inar p ri me ra-
mente, o sea, qu é es lo ju sto, lo he dejado de lad o y
me he a boc ado al e xa me n de s i lo ju sto es ign orancia
o sabid uría y excelenci a : y luego, a l ocur rt r seme la cu es-
t ión de s i la injusticia es más prove chosa que la justi-
ci a, no he podido abstenerme de pa sa r del asunto a nte-
II.EPÚIH .lC A It 105

méd ico que reci be un enfe r mo, el ej e rcici o de la med id -


na y c ua lq u ie r ot ro ' modo de ga na r d ine ro? Pues de es -
ta s cosas diría mos que son pe nosas pero qu e nos bene-
fici an , y q ue no las deseamos poseer por s í mi smas, J
s ino por los sa la rios y demás bene ficios q ue se gene ran
de ellas.
- Es cierto - repus e-, es un a terce ra clase de b ie-
11 nes. Pe ro ¿y des pués que ?
-¿ En c uá l de esas t res cl ases - p regun tó- colocas
a la ju s tici a ?
- Pie nso - respondí- que ha b r ía que co loca rl a e n )58<1
1574 Después de h a be r d icho estas cosas, c reía yo ha be r la clase má s be lla, l.a de los bienes que a nhela mos tan to
pues to fin a la conve rsación; pero, al parec er, hab ía s i- por sí mi smos como por lo qu e de ellos se genera, al
do só lo el prel udio. Glauc ón, en efecto, quien so lía ser menos para quien se proponga se r feliz .
el más val e ro so de tod os, en esta ocasión no consintió - Pues la mayoría no opina así - dijo-. s ino que la
la retirada de Traslmaco y exclamó: col oca en la clase de bienes penosos, que hay que cu lti-
-c-Sócrates: ¿quieres que parezca que hemos que da - va r con mi ras a obtener salarios y a ganarse una buena
b do co nvenci dos o que verdaderamen te nos conv enzamos reputación, pero que, si fue ra po r sí mismos, habrla que
de que lo ju s to es mej o r que lo inj usto e n tod o se ntido ? evitarlos, por ser des agrada b les.
- Yo prefe riría e-contest é-e- conve nceros verdade ra- - Ya conozco esa opinión -dije -, y hace rato que,
me nte, s i de m í dependie ra. en base a ella, la justicia es ce nsurada po r T rasímaco
- En ta l caso - in sist ió Glaucó n- . no h aces lo que y alabada e n camb io la inju st ici a . Pero yo he sido lerdo
qu ieres. Dim e, pu es: ¿ no c rees q ue hay una cl ase de b ie- en darme cue nta , según pa rece.
ne s que no deseamos poseer po r lo que de ell os resu lta . -Escúchame, entonces -dijo Glaucón- , pa ra ver b
si no que nos agradan por s í mis mos, tales como el rego- s i es tás de acue rd o conmigo; pues T ras lmaco , me pare-
cijo y aq ue llo s place res inocentes . po r medio de los c ua- ce , se ha re ndido de mas iado p ronto, e ncantado po r t i
les nad a se p rod uce e n un mo me n to po st erior, sino sólo como po r u na se r pie n te. Pero aú n no se ha hec ho una
el di sfrute de posee rl os? ex posición de una y ot ra a mi gusto. Deseo esc ucha r.
- Creo que s í - respo nd í. e n efecto. qué e s cada una de e llas y qué poder tien e n
e - Pero h a y biene s que a nhe la mos ta n to po r s í rms- por s i m ismas a l es t ar en el a lma, con indepe nd encia
ma s corno por Jo que d e ello s se genera, tales como la de los salarios y de las consec ue nc ias que d e r iva n d e
com pre nsión, la vis ta y la salu d. Esas cosa s, en efecto, ellas. Es to es lo que haré, si tú estás de acue r do: re to-
nos agrad an por am b os mot ivos . m aré el a rg umen to de T r-asfrn aco, y primeramente te e
- AsI es . . di ré qu é es lo que se dic e 'qu e es la just ici a y de dónd e
- ¿Advie rt es un a terce ra cla se de bienes, en la c ual se ha originado; en segundo luga r , cómo todos los qu e
se en cue ntra n la práct ica de la gim nas ia, el tra t amiento la c u lt iva n no la cult ivan volunta ri a mente s ino po r ne-
106 DIÁLOGOS R EP ÚB LIC A 11 107

ce sldad . pero no por se r para ell os un b ien ; y en te rc er po r ello lo j usto, qu e está e n el med io de a mbas situa-
lu gar. po r qué es natural que ob re n así . ya que dic en ciones, es deseado no como un bien, s ino estimado po r b
que es mu c ho mejo r el mod o de vivir del inj usto q ue los que carecen de fue rza para come te r inju st icias; p ues
el del j usto. En lo que a m í conci e rn e. Sócra tes, no s oy el q ue pue de hace rl as y es verd aderame nt e hom b re ja-
de esa op inió n. pero tengo la d ificult ad de que los oídos má s co ncer taría ac uerdos para no comet er injus ti ci as
se me at u rden al escuc ha r a Tra símaco y a mu chos otros, ni pad ece rl as, sa lvo que es t uvie ra loco. Ta l es, po r con-
e n ta nt o que de nadie he escuc ha do el argumento q ue s igu iente, la natu ra le za de la jus t ici a, Sóc ra tes, y las
d quisie ra o lr e n fa vor de la just icia y de s u su pe r io ridad s it uaciones a pa r t ir de las c ua les se ha o rig inado, segú n
sobre la injusticia. Desea rl a escuc har un elogio de la se c ue nta.
ju stici a e n s i m isma y po r s i m ism a; y creo que de ti. Vea mos a ho ra el segu ndo punto: los q ue c u lt iva n la
m ás que de c u alq uie r o t ro, podrí a a prende rlo. Por eso jus t ici a no la cultiva n volun ta ri a me nte sino por im po-
habl aré poni endo tod a s mis energías en defender el mo- te nci a de come te r injustici as. E s to lo percibiremos me-
do de vida del inj us to; y después de ello t e mostraré jor si no s imaginamos la s cosas d el sigu iente mod o:
de qué modo qui sie ra oírte censurando la injust ici a y de mo s tanto al jus to como al injusto el po der de hace r e
al ab an do la jus t icia . Pe ro ahora mi ra si te place lo que lo que cada uno de ellos quiere, y a con ti nu ación s l-
digo. gámos los para observar adónde conduce a cada uno el
- Más que cualquier ot ra cosa -c-respcndí-c-. ¿ Hay deseo. En tonces so rp renderemos a l justo to mando el mis-
e acaso a lgo sobre lo cual alguien con sentido com ún mo ca mino q ue el injus to, movido por la codicia, lo qu e
goza r la más al hablar y esc uchar u na y otra vez? t oda criat ura pe rsigue por natu raleza como u n b ien, pe.
- Perfectame nte - d ijo Glaucón-; óyeme ha b la r so- ro q ue por convención es vio len tamente de splaza do ha-
b re aque llo que afi rm é que lo haría e n pri mer lu gar: cia el res pe to a la igual dad . El poder del qu e hablo se-
cómo es la jus ticia y de dónde se ha originado. Se di ce, ri a efect ivo a l máximo s i aquellos homb res adqu irieran
en efecto. que es po r n a turaleza b ue no el come te r inju s- un a fuerza tal como la que se d ice que ci e rt a vez tuvo
tici as, ma lo el padecerla s, y que lo malo del pa decer Giges, e l a nte pasado del lidio. G iges era u n pasto r que d
injus t icias s upe ra e n muc ho a lo bueno del comete r la s. se r vla al en tonces rey de Lid ia . Un día sob re vino u na
De es te modo, c ua ndo los hombres come ten y padecen gran tormenta y u n te r remoto q ue rasgó la tie r ra y pro-
inj us t ici as e nt re s í y expe r imenta n a m bas s it ua ciones, dujo un a bis mo e n e l lu ga r e n q ue Giges lleva ba el ga -
JS9<l aque llos que no puede n ev ita r una y elegir la ot ra nado a pa s torea r. Asombrado al ve r esto ; desce nd ió a l
ju zga n ve ntajoso conce r tar ac uerdos e n tre unos hom - a b is mo y h all ó, entre otra s ma r avill as que narra n los
bres y otros p ara no com ete r injust icias n i sufri rlas. mi to s, un ca ballo de b ro nce, hueco y con ventanillas,
y a part ir de allí se comie nzan a im planta r leyes y co n- a t ra vés de las c uales d ivisó adentro un cadá ve r de tao
vencione s m utua s, y a lo presc rito por la ley se lo lla m a m año más gra nde qu e el de u n hombre , segú n parecía,
' legíti mo' y 'justo'. Y éste , d ice n, es el ori ge n y la esen- y que no t en ia nada e xce pto un a nillo de oro en la t
cia de la ju st ici a, que es a lgo int e r medio ent re lo m ej or mano. Giges le quit ó el anillo y salió del a bismo: Ahora
- que se r ia come te r injusticias impunemente- y lo peor b ien, los pas to res hací an su reunión habitua l para da r
- no po der desquitarse c ua ndo se padece injusticia-;
108 m ÁI.OG OS REPÚB LICA II 109

al rey el in fo rme mens ua l conce rn ie nte a la haci enda de tal poder, no q u is iese nu nca cometer inju st icia s n i
cua ndo llegó G iges lle va ndo el an illo. Tras se n tarse e n : ec ha r m a no a los bie nes aje nos , seria cons iderado po r
t re los demá s. ca sualme n te volvió el e ngaste del an illo los que lo vieran como el hom b re má s desd ic hado y to n-
haci a el inte r ior de su ma no. Al s uceder es to se tornó to. a u nq ue lo elogia ra n e n público, e ngañá ndose as í mu-
360<1 invis ib le pa ra los que esta ba n se ntados a llí. quienes se tuame n te po r te mor a padece r injus t icia . Y es to es todo
pus ie ro n a ha blar de él como s i se hu b ie ra ido . Gige s sobre es te p un to.
se asom bró , y luego. e xam in a ndo el a nillo. dio vuelta En c ua nto a l ju icio sobre el modo de vid a de los dos ~
el e nga s te haci a a fue ra y tornó a hace rse visi ble. Al ad- hom b res que hemos descri to, po ndremo s a parte al más
ver t irlo. e xpe ri mentó co n el a nillo pa ra ver s i te nía ta l ju sto del más inju sto; de ese modo podremos juzga r co-
propiedad. y co mprobó que así e ra : cuando gira ba el r rectamente. ¿Qué clase de separación efec t ua re mos ?
engas te h aci a adentro, s u dueño se hací a invis ible, y , La s igu ie nte: no quitaremos al inju sto nad a de la injus-
cua ndo lo giraba ha cia a fuera. se hacía visible. En cuanto ti ci a, ni a l ju sto nada de la justici a , s ino qu e s upo nd re-
se hubo ce rcio ra do de ello, maqu in ó el modo de forma r mo s a uno y otro perfectos en lo que hace a l comporta-
parte de los qu e fu e ron a la residencia de l rey como miento que les es propio. E n primer luga r, e l hombre
b Inf orman tes: y una vez alli se d ujo a la reina, y con inju sto ha de actuar como los a rtesanos expertos . El
ay u da de ella mató al rey y se a poderó del gobierno. mejor piloto o el mejor médico. por eje m plo, discrim i-
Por consigu ie nte, s i ex is t iesen dos a nillos de esa índole nan lo que es imposib le de lo qu e es posibl e, en sus
y se o to r ga ra uno a un hombre justo y otro a u no injus- re spectivas artes, para intentar la e m p resa e n el ú lt imo 361"
to, segú n la opin ión co m ún no habría na d ie tan íntegro caso , abandonarla en el pri.m ero. Incluso s i e n a lgún
qu e perseverara firme me n te en la just icia y sopor ta ra se nt ido dan un pa so en fa lso. so n ca paces de e nmendar-
e l a bst enerse de los bienes ajenos , s in toc a rl os, cuando lo. De es te modo, e l hombre inju st o in te ntará come te r
po d r ía tanto apode rarse im pune me nte de lo q ue q uis ie - delitos co rrec ta me nte, esto es, s in se r desc ub ie r to, s i
e ra del me rcado, como. a l e ntra r e n las casas, acost a rse qu ie re ser efec t ivame nte injusto: e n poco es te nido quien
con la m uje r q ue prefir ie ra, y ta nto mata r a unos como es sor p re nd ido en el acto de delinquir. ya qu e la más
lib ra r de las cade na s a otros, segú n s u volun tad, y ha- alta inju sti ci a cons is te en pa rece r j us to s in se rl o. Qu e
ce r tod o como s i fue ra igu a l a un d ios ent re los hom- se confie ra al que es pe rfect amen te injust o la perfecta
b res. En es to el homb re jus to no harta na da difere nte inju st ici a, s in qu ita rle nad a, pe ro a la vez qu e se conce-
de l injus to, s ino q ue a m bos ma rcha rí an por el mi smo da al q ue come te las mayores injus t ici as la mejo r re pu-
cam ino. E incluso se d ir ía qu e esto es u na im portante t aci ón que, en cu a n to a just icia, se le pueda procu rar.
prue ba de q ue nad ie es ju st o volun ta r ia mente, s ino for- y s i da un paso e n falso, q ue lo pueda enmenda r y b
zado, po r no co ns ide rarse a la justicia com o un bien se r ca paz de ha blar de mod o que co nve nza de su ino-
individua l. ya q ue allí do nd e cada uno se c ree capa z ce ncia s i es den u nciado en alguno de sus de litos; o bien
d de come ter inju s tici as , las co mete. En efe ct o , t odo hom- ha ce r vio le ncia cuantas veces sea nece sa ri a la vio len-
bre piensa q ue la injus tici a le brin da m uc has más ve n- cia, por medio de su fuerza y su co raje, o por med io
t ajas individua les que la ju s tici a , y es tá en lo ci erto , de sus amigos y de la fo r tuna que se haya p r ocurado.
si habl a de acue rdo con es ta teorí a. Y si algui en, do tado Una vez supue sto semeja nte hom b re, coloquemos e n teo-
110 DIÁLOGOS 11 1
R EPUB Ll CA It

rt e. j unto a é l al homb re justo. s im ple y no b le. que no efecto, d irán que el inj u sto es el q ue e n rea lid ad se ocu-
qu iere. a l deci r de Esqu ilo. parecer bu eno s ino se rl o ' . pa de lo s u yo a teniéndose a la verdad y no viviendo se-
Por consi~u ien t e. hay que quitarle la a pa r ie ncia de ju s- gú n la a pa r ienci a : no qu ie re pa rece r injusto s ino se rl o,
e to; pues SI parece que es justo, s u apariencia le repo r ta-
rá honores y recom pe n sa s, y luego no queda r á e n cla ro cosechan do en los su rcos pro fun dos que atraviesan su
si es just o con mi ras a lo just o o con mir a s a la s recom- [corazón,
pe nsas y hon ore s. Des poj émoslo de todo. pues, exce p to de do nde brotan sus nobles propósitos, b
de la j ust icia . y conci bá moslo en la cond ici ó n opues ta
a la del ante rior: que, sin cometer injus tici a, pose a la En pr imer lu ga r. a l pa rece r que es un ju sto , gobie rna
mayor reputación de inj usticia. a fin de que, t ra s ha be r en el Es tado; des pués, se casa a llí don de le plazca, da
sido pues ta a prueba s u consa gración a la j us tici a en sus h ijos en matr imonio a quie nes pref iera, y se asocia
no ha be rse abla nd ado por caus a de la ma la re pu tación concerta ndo contra tos con quienes de see; y saca venta-
y de todo lo q ue de és ta se deriva , pe rma nezca inal te ra - ja de todo esto, e n c uan to a prove cha el obrar injusta-
d b le ha st a la mu e rt e, pareci endo toda la vida injusto a un mente si n tener esc rú pu los. Cua ndo e nta b la una con-
tienda e n forma privada o pública , predomina y supe ra

I
s ie ndo justo , De es ta sue rte, lle gado s a mb os al punt o
ex t remo, de la justici a uno, de la injusti cia el otro se a su s adve rs a ri os. y a l obtener ve ntaj a se enrique ce y
po drá ju zga r cu ál de ellos es el más feliz. ' puede ben eficia r a s u s a mi gos y pe rju dicar a su s ene - e
- ¡Es maravilloso, que r ido G lau cón -c-ex cla m é-; e l m iga s, as í como ta mbién ofrece r sacri ficios a los d io-
modo vigo r oso con q ue has pu lido a es tos d os ho mb res ses, consagrándoles ofre ndas e n forma adecuada y mag-
como si fu e ran est atuas, para poder juzgarlos! ' n ífica, y puede honra r a los di oses y a los hombres q ue
- Hag o lo mejor que pu edo -respondió-. Y me pa - quiera, mucho más que el justo; de modo que, con toda
rece que, por se r a mbos de tal índole , no ha y d ific ultad p ro b ab ilid ad, le cor respo nde se r má s amado po r los dio-
alguna e n desc ri bir q ué cl ase de vida ag ua rda a cada ses que e l justo. Así d icen, Sócrates, que el homb re in-
e un o. Hable mos, pue s. y si lo que di go result a chocan te just o es p ro vis to ta nto por los d ioses como po r los ho m-
Sócrates, no piens es qu e so y yo quien hab la, sino aq ue - bres pa ra llevar una vida mej o r que la de l ju sto.
110s qu e alaban a la injus t ici a por sob re la jus ti ci a . Una vez quc Gla uc ón dijo es ta s cosas, me propuse d
Ellos dirán que el ju st o, tal como lo hemos prese ntado , responderle, pe ro su hermano Adim anto me pregu ntó:
se rá azo ta do y tortura do, pu e s to e n p ri sión, se le q ue- -¿ Tú no c rees, Sóc ra tes, que el te m a ha q uedado
3624 rua rán los ojos }', t ra s pad ece r tod a cl a se de cas tigos su ficie nte me nte e xpuesto, ver dad ?
~rá empa lad o . y recon oce rá q ue no hay que quere r se : -¿ Qué? ¿ Hay algo m ás a ún? -c-exclam é.
JU s~o, smo parecerlo. En ese caso lo dicho por E squ ilo - Lo que no h a s ido expue s to es lo que e ra más ne-
se na m ucho má s correcto s i se refi ri era al inj u sto. En cesar io e xponer - respo nd ió.
- Pues b ien -dije- , como d ice el p ro ve r bio, q ue el
herma no a yude a l he rmano; de modo que, s i a t u her-
1 Es~J1. o. :'>iel e con/ Fa Teba s 592: «pu",s (Anfiaro) no quiere pa re-
cer el mejOr SIOO se rlo _. Pocas line as m ás a bajo, en 36 2a-b, Plat ó n man o le fa lt a algo , ac ude e n su s oco r ro . Au nque lo e x-
ella los verso s 593.594. pues to por él h a s ido su fici e nte p ara abatirme y torna r-
me incapaz de salir e n auxilio d e la ju sti ci a ,
112 DIÁLOGO S RE PÚB LI CA 11 113

e - No es ci e rto lo q ue dices - re plicó Ad ima n to- , Muse o y su hijo , po r s u parte, conceden a los justos,
a ún tie nes q ue oí r mas, pues es necesa ri o que e xam ine- de parte de los di oses, bienes má s res pla nd eci e ntes que
mos los a rgume ntos o pu es tos a los que e nunció Gla u- los de Ho me ro y H esíodo. Segú n lo que se na rra, e n
eón: los de q uie nes a jaba n la j us t icia y ce nsuran la in - efec to, (os lleva n al Had es, coronadas s us cabe zas, le s
jus t ici a. pa ra que resu lte más cl aro lo que me parece p repa ran u n ba nq ue te de sa ntos y les hace n pas a r tod o d
que re r deci r Glau cón . Los pa dres dice n y e xho r ta n a el t iem po e m b r iag ados, con el pe nsamiento de q ue la
363a s us h ijos c uá n necesa ri o es ser j us to -y cuan tos ve la n ret r ibució n más be lla de la virtud es una borrac hera
por alg u ien-oaunq ue no es po r si mi sma por lo que ala- e te rn a. Y o tros prolongan más a ún que ello s las recomo
ban la jus tici a . s ino por la bu ena repu tación q ue de ella pe nsas con que los d ioses ret ri b uye n: dicen q ue , t ras
se de ri va . con el fin de q ue, a l pa rece r q ue se e s ju st o. el varón p ío y fie l a sus juramentos, quedan h ijos de
se obtenga n ca rgos, casam ie ntos conve nie nt es y todo lo s us h ijos y, de allí en adela nte , toda un a es t irpe . Es ta s
que Glaucón acaba de desc ri b ir. cosas qu e co r respon- y ot ras cosas an á loga s refie ren e n favor de la just ici a.
de n a l jus to por su b ue na reputa ció n. Y en cues ti ón d e En c ua nto a los sacrí legos e injustos, en cambi o. lo s
fama. va n m ás lejos en sus a rg umentaci ones. Afirma n , su me r gen en el fango en el Hade s y los obligan a lleva r
en ef ect o, q ue , al gozar de b uena re pu tación a nte lo s agu a en una c r iba ' , h acié nd olos portado res de mala ~
dioses, cuen tan con lo s ab undantes bienes que, según reputación mient ras vive n y de t od os los cast igos que
dic e n, los dioses confie re n a los qu e los reve rencian . Gla ucón de scribió respecto de los justos qu e h an adqui-
As í el nob le H es íod o ha bl a co mo H ome ro . Hes íod o afi r- rido fa ma de inj u s tos; y estos castigos -y no otros-
b ma que los d iose s hacen, pa ra los ju stos, que los t ie ne n e n c ue nt a al hablar acerca de los injust os. Ta l
es el elog io y ta l la censura de la justicia y dela injus-
robles
t icia.
porten bello tas en sus copas y abejas en el medio
Cons idera, ade más, Sócrates, otra especie de d iscu r-
y las ove ías est én cargadas de lana 1
sos res pecto de la just icia y de la injus ticia, d ichos ta n-
to po r poeta s como por pro fa nos. Todo s a u na voz, en 36<4a
y mu chos otros bien es q ue se añ ade n a éstos. Y en fo ro
efecto, ca n tan a la sob riedad y a la just ic ia por se r a lgo
ma s im ila r se e xp resa Hom ero:
be llo, a u nque tambié n di fícil y pe noso; la lnte rnpe ra n-
Tal como la glo ria de un rey irreprochable y tem eroso cí a y la inj u st icia, e n cambio, son a lgo ag radable y fá ci l
[d e los dioses, de adqu ir ir , ve rgonzoso sólo para la opin ión y la con-
qu e mantiene recta justicia. la negra tierra le apo rta ven ción. Af irma n que la inju sti cia e s más vent ajosa, po r
e trigo y cebada, m ient ras fas árboles se cargan de frutos, lo gen e ral, que lo just o; y que los pe rve rso s son r icos
el ganado pare S ¡'1 cesar y el ma r 10 p rovee de peces l.
• Alus ió n, segú n ADAM y el LSJ , al casti go de las Da naid es, q ue
es mencio nado por p ri me ra vez en e l pse udo -pla tón ico Ax{oc n 371e (GIl'
¡ Trahaíos y J){a$ 232·234,
HEh fUlJo , 1 H MIE, Uri eo y la religió n griega, trad. J . V AL M AMD , Buenos Aires, 1970,
1 Od. XIX 109· 113. P]¡.ló n um ite, ,,,, el ver so 110, <q ue im pera s o- pág. 192, n. 10). S in la refe re nci a a las hija s d e Dáuao se ha lla ya
hre mu cho s y v i g(}ro ~ os varones _. e n Gorgias 493b.

94. - 8
114 DIÁ LOG OS R EPÚB LIC A JI 115

y cuentan con otros poderes, por lo cual est án di spues- los dioses mismos son tam bién accesi bles a los ruegos,
tos a co ns ide ra rlos felices y a ho n rarlos ines crupu losa- po r m edio de sac rificios y tiernas plega rias,
men te, t anto e n público como e n privado. y a subest i- con libaciones y aroma de sac ri ficios los conmueven e
b mar e ignorar a q uienes son débiles y pobres. aun [los hombres
cuando reconozcan que és tos son mejores que los ot ros. que imploran, cuando se ha cometido alguna transgresi ón
Pe ro los re la tos qu e c ue ntan acerca de los d ioses y de [o algu na falta r.
la exce lencia so n los más asombrosos de todos : los d io-
ses han acordado. a la mayoría de los bu en os, infort u- Provee n. po r otra pa rt e, u n fárrago de libros de Mu seo
nios y una vida desdichada. e n tanto que a los malos y de Orfeo. descendientes de la luna y de la s Mu sas,
la sue rt e contra r ia. Sacerdotes mend ica ntes y ad ivinos seg ún afirman, y llevan a cabo sacr ifici os de acue rdo
acuden a las puertas de los ricos. convenciéndol os de con ta les lib ros. Y persuade n no sólo a individ uos s ino
que han sido provistos po r los d ioses d e u n poder de a Estados de que, por medio de ofrendas y jue go s de
reparar. mediante sacr ifici os y encantamientos acamo p lace res, se producen tanto absoluciones como pu r ifi-
e pañados de fe stines placenteros. c ualqu ier delit o com e- caciones de c rí mene s, tanto mientras vi ven como in - 36Sa
tido po r uno mismo o po r sus antepasados; o bien, si c1uso tras ha be r muerto: y a es tas co sa s la s llaman ' ini-
se quiere dañar a al gún ad versario por un precio redu- ci aciones', que nos libran de los males del más a llá . A
cido, trátese de un hombre justo lo mismo que de uno los que no han hec ho esos sacrificios, en camb io, agu a r-
inju sto, por medio de encantamientos y ligaduras mági- dan cosas te rribles.
cas, ya que -c-según afirman - han persuadido a los d io- Si se cu e nta n todas est as co sas, de talíndole y ta nta
ses y los ti enen a su se rv ici o. Como testigo s de todas cant idad, ace rca de la excelencia y del mal ogro. as¡
est as narraciones ponen a los poetas. Unos confieren 1 como del modo en que hombres y d ioses la s es t ima n,
a la maldad fácil acceso, de mod o que mi que r id o Sóc rates -aña d ió Adimanto-, ¿cómo pen o
sa re mos q ue, una vez escuchadas, afec tarán las almas
tam bién en abun dancia se puede olcanrar a la pe rve r-
de jóvenes b ien dot ados y capaces de revolo tear, por
tsidad asl decirlo , de u na a otra sob re todas estas leye ndas,
d fácilmente; el cam ino es liso )' ella mora muy cerca .
y de in fe ri r de ellas de qu é modo se ha de se r y por h
dónde ha y que e ncami na r la vida para pa sarla lo mejor
Fren te a la e xce lencia, e n ca m b io, los dioses han im - po s ible? Pro ba bleme nte, s igu ie ndo a Pínda ro , se dirá a
puest o e l sudor ", y un cam ino la rgo y escarpad o. si mis mo aque llo d e
Ot ro s in voca n a Home ro como te sti go de la persuas ió n
de los dioses por los hombre s, po rque tamb ién él di jo:
J En e pa s aje de la ex hortación de Fé nix a Aquil es en ti. IX
497-501, cita d o de memoria a qul o no, gu a rd a algu na s dife re ncias con
1 Aq u l no .. a parta mo s de Adam y segu imos los man uscritos. c on los Mss. d e Ho mero. de las cuales la má s not abl e se h a lla en el v.
Bu rne r. 49 7, don d e el adje tivo Slrepto( (emud a bles de á nim os} es sus t itui do
• Traba jas y Dlas 787·789. Au nqu e en el te xto de Hesíodo la t ra- po r e l extra ñ o voc ablo íistot (trad ucimos . a cces ih les a los rueg os - ).
du cción más co nve ntemc de areN! pa re ce se r la de Pao la víc ncno. «é xi. Es om itido e l v. 498, ele virt ud, la fue r za y la hon ra de e llos es much o
to o. seguimo.. la interpretación de Pla tón como «excele ncia •. mayor. ,
~J6 DIÁLOGOS R EPÚ BUCA 11 117

¿por cuál de las dos vías ascenderé a la al ta ciudadela, dolos «po r me d io de sac r ificios y ti ern as plegarlas - y
por la jus ticia o po r las trapace rías to rtuosas ', ofre ndas . lI ay q ue c reer a los poe ta s en ambos pun tos
o en ningu no d e e llos. Si hemos d e creerles, debe mos
para atrincherarme a lll y as l pa sa r toda la vida ? Pue s ob rar inj us ta me nte y hace r sacrificios po r los crí me nes
se me dice que. si soy justo re al ment e y no lo parezco . cometidos . Cie r ta mente. si somos jus tos no sufrire mos ~
no obtendré ventaj a algu na. sino penas y cas tigos man i- cas tigos de los dio ses, pe ro rechazaremos las ga nancias
fie stos; en ca mb io. si soy inju st o y me p roveo de u n a de la injus ticia. Si somos injustos, en ca mb io. obt end re-
reputación de practica r la jus tici a. se d ice que lo q ue ma s esas gana ncias y, cuando co meta mos transgresio-
me espera es una vida di gn a de los dioses. Ahora, pue s- nes o faltas. implorando pe rsuadiremos a los d ioses pa-
e lo que. segú n muestran los sabios. elparecerpreya lece ra evitar se r cas tigados. Se nos di rá : «Pero en el Had es
sobre la _verdad y de cid e eo cu_a nto a la felicidad, deb o exp iaremos la cu lpa de los delitos que hem o s come tido
abocarme por-entei--ü--aeso!i He de trazar a mi derre dor en esta vid a y. si no nosot ros. al m enos los hijos de nues-
una fachada -extei' io r-que-forje un a ilusión de virtu d. y tros híjcs. » «Sin embargo, mi am igo ». responderá ha-
arrastrar t ras de mí al astuto y su til zorro de l sapient ísi- ciendo sus cá lcu los , «es mucho lo que pued en las 'ini-
mo Arqu lloc o. " Pero », dirá algu ie n, «no siemp re es fác il ciaciones' y los dioses absolutorios. seg ún afirman los
al ma lo pasar inadvertido », Por nuestra parte re sponde- Es tados m ás importan tes y los h ijos de dioses, con ve r- b
remos que nada de enve rgadu ra es de fác il obtención. No tidos en poetas y en intérpre tes de los dichos divinos.
d obs ta nt e, si hemo s de ser felices. debemos marchar por quien es h an revelado qu e es tas cos as so n así».
el ca mino q ue trazan los pa sos de est os argumentos. En tal ca so, ¿qué razón no s llevarla aú n a preferi r
En cuan to a lo de pa sa r inadvert idos, nos reuni rem o s la justicia an tes que la máxima injusti cia. si podemos
en liga s sec retas y hermandades: y hay mae stros que practicar és ta con un di sf raz .de res pe tabilidad y obrar
ens eña n a pe rs ua d ir med iante un a sabi du ría adecuada a nuestro gusto tanto en lo co nce rn ien te a los dioses
a las asamb leas po pu lares o a las cortes judi cia les. Co n co mo a los hombres. tal como lo afirm a no só lo la mulo
estos rec u rsos persuadire mo s en a lgu nos casos. en o tros titud sino ta mbién la éli te ? Pues b ien. Sóc ra tes. u na
eje rceremos la violencia, para p revalece r sin sufrir cas- vez d ich as es tas co sas . ¿por qué artificio es ta ría di s- e
tigo.• Pero no es posibl e ocultarse de los d iose s ni ha - puesto a venera r a la ju sticia a lgui en que co ntara co n
cerles violencia.» Ahora b ien, si los dioses no ex is ten algún pod er me nt al o físi co, o con riquezas O nob le lina-
o no se mezcl an en los hechos human o s, ¿por qué pre- je, en lugar de echarse a reír a l oír que se la elogia ?
~ oc uparse en ocu lta rnos de ellos? Si exis ten y se pre ocu- Porque incluso si algu ien pudiera demost ra r q ue es fa l-
pan po r no sotros, no sabe mos de e llos ni h em os oído so lo que hem os d icho y tuvi ese un co nocim ie nto satís-
nada qu e proceda de a lguna ot ra pa rte qu e de las leyen - facro r ío de q ue la ju st icia es lo mejor, rendrta m ucha
das }' de los poetas q ue han hec ho su genealogía : lo s indu lgencia con lo s ho mb re s injust os y no se encoler i-
m is mo s poetas que d icen q ue los d ioses so n de tal Indo- zaría con ellos: sabr ía que sólo por inspiración di vina
le que se les pu ed e h ace r mu da r de opi ni ón convencién - a u no le repugna come ter injusti cia. o bi en qu e s e abs-
t iene de ello por haber teni do ac ceso a la ciencia; pero
5 Fr . 213 SCIHl,<'j p ~ ", (90 d e origen i n ci ert o, PUECH).
que, en los dem ás casos, nadie es justo voluntariame nte d
118 DIÁLOGOS REP ÚBLICA 11 11 9
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y que sólo por coba rdía. por vejez o por cu alqu ier o t ro - el ma l en un ca so, e l bien en el o t ro - sobre su porta-
t ipo de debilidad, ce ns u ra la acción inj u sta , al ser inca- dor cad a una po r sí so la, despo jad a de s u re pu taci ón,
paz de llevarla a cabo . Que es as l es evidente. ya que tal como G la ucón rec lama ba . En efec to, s i no su pr imes
el prim e ro de tal e s censore s q ue acceda al poder será en a mbos casos la re pu tación ve rdade ra y añades en
el primero en cometer injust ici a s tanto cua nto le sea ca mb io la fa lsa. di remos qu e no el ogias lo ju s to s ino
posible. Y la ca usa de todo es to no es otra que aquello lo qu e parec e ser j usto, y que no cens u ra s lo q ue es e
de lo que partió el argumen to que Gla ucó n, aq uí pre- inj us to s ino lo que pa rece se r in justo, y que recom ien-
sente, y también yo, te expo nemos a ti. Sócrates. a sabe r: das se r inj us to ocu lta me n te . Y también , que es tás de
. Admi ra b le am igo : entre t od os cuantos recomendáis ac uerdo co n Trasímaco en que lo justo es u n b ie n aj en o
e la jus t ici a. comenzan do po r los héroes a nt iguos cuyos para qu ien lo practic a, ven tajoso para el más fu er te;
discu rsos se han co nse rvado, has ta los de los hom b re s lo inj ust o, en cambio, es vent aj oso y ú t il en si mis mo,
de hoy en d ía . jamás a lguno ha cens u rado la inju st ic ia pero de s vent ajoso par a el más d éb il. Has conven ido en
o ala bad o la jus t ici a po r ot ros mot ivos que la reputa- que la justicia es uno de los. b ienes su premos, o sea,
ción, los hono res y dádivas que de ellas de ri va n . Pero de tos que merecen ser poseídos por las consecuencias
en cuan to a lo que la ju sti ci a y la injusticia son en sf que de ellos se derivan, pe ro mucho más por s i mismos,
mism as , po r su p ropio poder en el interior del alma q u e como, por ejemplo, ver, escu char, comprende r, est a r
lo pose e, oc ulto a diose s y a hombres, nadi e jamás h a sano. y to dos aquellos bien es gen u inos por su natu rale- d
d emost rad o -ni en poe s ía ni en pro sa - que la injusti- z.a y no por lo que se ju zgue d e ellos . Elogia. pues, la
ci a es e l má s gra nde de los male s que puede a lberga r justi ci a por lo que por medio de ella se benefi cia el q ue
el alma dent ro de si mis ma, ni q ue la just ici a es el la posee - m ient ras se perjud ica por la inj usti cia- , y
367<1 su pre mo bien . Pu es s i desde un com ienzo hu bi erais deja a o t ros el encom io de hon ores y recompensas. Yo
hablado de este mod o y desde n iños hubiésemos s id o adm it irl a que ot ros e logiaran la justicia y cens u ra ra n
persua d idos po r tod o s vosot ros, no tendríamos que vi- la injust ici a de ese mo do, así como que a labaran o vitu-
gila r no s los u nos a los otros pa ra no comete r injus ti - pera ran los ho no re s y recom pen sa s correspo nd ien tes,
ci as , s ino q ue cad a uno de nosot ro s se rí a el pro pio pero no qu e lo haga s tú, s alvo q ue lo ordenes, ya q ue
vigilan te de s i m ismo, temeroso de que, al come te r in - has pas ado toda t u vida examin ando só lo es to . No só lo e
ju s tici a , qued a ra conviviendo con el peor de lo s mal es. » debes de most ra r con tu a rg ume nto , po r ende, qu e la
Esta s cosas, Sóc ra te s, y pro ba b lemen te m uchas otras j us t ici a es s upe ri or a la inju s ticia, s ino q ué produce
m ás las podría decir Trasl ma co o cua lquier otro a pro- - el b ien en un caso, el ma l en el o tro- sob re el porta-
pós ito de la jus ticia y de la injusticia, in vir t ie ndo grose - dor cada una po r si sola, pas e inadve rt ido o no a los
ra mente, me parece, la propiedad de una y otra. En lo homb res y a los d ioses.
b qu e a m i re specta, me s ien to ob li gado a no ocult arte Yo s iempre habla admirado las do tes nat u ral es de
nad a. Si ha bl o co n tod a la vehemencia que me es posi- Glau cón y de Adi manto, pero en esta oc as ió n, t ra s escu-
ble, es porque deseo escuchar de ti lo con t rario. Por cha rlos, me regocij é m uc ho y exclamé: 36 8a
10 tant o, no s6 10 debes demost rar con tu argumento que - Oh, hijos de aquel varón, con razón el amante de
la ju st ici a es su pe rior a la injusti ci a, sino qué produc e Gla uc ón os ha di stingu ido a propósito de la ba tall a d: ,.). ;~
~- '.
120 DIÁLOGOS Rl' PÚB LlCA J( 12 1

Mega ra . c ua ndo dice a l com ie nz o de la eleg ía qu e mas le tras se h allan e n un ta maño ma yor e n o t ro lugar
com pu so: más gra nde , pa recerte un regalo del ciel o el reconoc e r
hijos de Ari slón, lin aje divino de un varón renom brado. prime ra mente las le tra s más grandes , pa ra observar de s-
p ués s i las pequeñas son las mis mas que aq uélla s.
y es to, mi s amigos. me pa rece b ien d icho. Sin duda ha- - Muy b ien, Sócra tes -dijo Ad iman to-, pero ¿qué
bé is e xpe rimen tado a lgo divino. pa ra que no os hayái s ha y de s imila r en tre eso y la indagaci ón de la j us t ic ia? e
persuadido de q ue la injustici a es mejor q ue la justici a , - Te lo d iré -cconrest é-c-. Hay una j ust icia propia
cuando sois ca paces de ha b la r de ta l mod o e n favor d e del indi vid uo; ¿ y no ha y tam bién una jus ticia propia del
esa tesi s. Y me dais la im presión de que rea lme nte no Es tado?
b est áis persuadidos de e lla. Pe ro el juicio me lo forme - Cla ro q ue sí -respond ió.
a partir de vuestro modo de se r , ya que, s i me a t uviera - ¿ Y no es el E stado más grande que un individ uo?
a vues tros argumentos, de be rí a desconfia r de vosotros. -Por cierto que más grande.
Ahora bien. c ua n to má s confío en vosotros, tanto más -Quizás entonces en lo más grande haya más ju st i-
siento la dificultad respe cto de lo que d ebo hace r . Pue s cia y más fácil de aprehender. Si qu e réis, indaga remos
ya no sé co n qué recur so s c uento, y me parece una tao primeramente cómo es ella e n los Estados; y de spués. 369<1
rea imposib le. Señal de eso es, pa ra mi, que cuando creía del mi smo modo, in speccionaremos también e n cada In-
de mos t ra r, a l ha bla r a Trasímaco, qu e la justicia es me- divi duo, prest ando a tención a la s imili tu d de lo más
jor qu e la injust icia, no os he sati sfe c ho . Per o tampoco grande en la figu ra de lo más pequeño.
puedo dejar de ac ud ir e n su defensa, ya que te mo que - Me parece que hablas correctamente -eexpresó Adi-
se a sac r ílego es ta r presente c ua ndo se injuria a la jusfi- man to.
e cia y re nu nci a r a defenderla mi entras respire y pueda - En tal caso - p rose gu í-, si contempláramos en reo-
hace r me o ír. Por elJo lo más valioso es p resta r le a yu da r-ía u n Estado que nace, ¿no veríamos ta mbién la just i-
e n la medida que me se a posible. cia y la injusticia q ue nacen en él?
En tonces Gla ucó n y los de más me pid ieron q ue ape- - Pro bablemen te - respond ió.
la ra a tod os mi s recu rsos, y que no abandonara la di s- -Una ve z logrado eso, ¿no podremos es pe ra r ver más
c usión s in indaga r previa men te q ué es la ju st ici a, Qué fácilmente aq uello que indagamos ?
la inju st ici a, y q ué ha y de cie r to acerca de las ventajas -Cie rtamente. b
de cada una de a m bas. Yo dije a continuación lo que - ¿O s pa rece q ue es necesa r io in te nta r lle va r a cabo
opina ba: . esta ta rea ? Creo que no es un a t area pe qu e ña; exam i-
- La invest igación que in ten taremo s no es se nc illa, nad lo me jor.
sino qu e, según me pa rece, req u ie re una m irada pe ne- - Ya est á examinado -repuso Adimant o- . No ha-
d n-a n te. Ahora b ien, p uesto que nosot ros, cr eo, no somos gas de ot ro mo do.
su ficie nt e men te h áb iles pa ra ello - d ije-, dicha in ves - - Pues bien - dije-, segú n est imo, el Es tado nace
ti gaci ón debe realizarse de es t e modo: si se presc ribie ra cuando cad a uno de n osotros no se autoaba ste ce, s ino
leer desd e lejos le t ras pequeñas a qu ie nes no ti enen un a qu e nece sita de much as cos as. ¿O piensas que es otro
vist a m uy agu da, y a lgu ien se pe rcata ra de que las m is - el origen de la fu ndaci ón del Estado ?
122 DI ÁLOGOS REI' UBUCA 11 123

-No. a los cuatro y dedique el cuádruple de t iempo y de e s-


(' -En tal caso, cuando un hom bre se asocia con otro fuerzo a p rovee r los de grano s, a soc iá ndose co n los de-
por una necesidad , con o tro por otra neces ida d, habien - más ? ¿O. po r el contrar io, n o se preocupa rá de ello s
do nece si dad de muchas cosas, llega n a co ng regarse en y p roducirá, sólo para s í mi smo, la c uar ta parte del gra- 370"
una sola morada muchos hom bres para asocia rse y aux i- no en la e n la c ua r ta parte del t ie m po, y pasa rá las ot ras
liarse. ¿ No daremos a es te a lojam iento com ú n el nomo t res en proveerse de casa, ves t iment a y ca lza do, s in pro-
bre de ' E st a do'? ducir cos as que co m pa r t a con los demás sino obrando
- Claro que sí. por sí sol o en lo que él necesi ta?
- Ahora bien ; cu a ndo alguien in tercam b ia algo co n y dij o Adim a n to:
ot ro, ya se a dando o lo mando, lo hace pen sa ndo que - Pro ba bleme nte, Sócrates, la primera alternativa sea
es lo mej or para él mi smo . más fáci l qu e la otra .
- Es cierto. -¡Nada insólito. por Zeus, es lo que dices ! -c-e xcla-
- Va mos, pues - d ije- , y fo rjemos e n teoría el Esta- mé-. Pues me doy c ue nta, a hora que lo d ices,
do desde su comienzo; a un que, segú n parece, lo fo rj a- de que cada uno no tiene las m is mas dotes natura les
rán nuestras necesidades. que los de más, sino que es di ferente en cu a nto a su di s- b
-Sin duda. posición natural: u no es apto para realizar una tarea,
d -En tal caso, la pr ime ra y más importante de nues- otro pa ra ot ra. ¿ No te parece ?
tras necesid ades es la p rov is ión de alime ntos con vist a -A mí sL
a e xist ir y a vivir. - Entonces, ¿se rá mej or que uno solo ejerci te mu-
- Com ple ta mente de acuerdo . c hos ofici os o que ejerci te uno solo?
-La segu n da de tales ne ce sidad es es la de viviend a -Que ej ercite uno so lo.
y la te rce ra es la de vestim enta y cos as de es a índole. - Per o e stá cl aro, me parece, que, s i se dej a pa sa r
- Así es . el momento propicio para una ta rea, la obra se estropea.
- Veamos ah ora - continué- : ¿cómo sa tisfa rá un Es - - E st á claro, en efe cto.
tado la pro visión de ta le s cosas? Para la primera , ha r á _ y es, pienso, porque el t rabajo no ha de agua rd ar
falta a l menos un la b ra dor; para la segund a, un cons- el t ie m po libre del t ra baj ador, co mo s i fuera un pasa- e
truc to r; y para la tercera, un tejedor. ¿N o a ñadiremo s t iem po, s ino que es forzoso que el t raba jad or se consa-
ta m bién un fa brica n te de calza do y c ualqu ier otro d e gre a lo que hace.
los que a si sten en lo concernient e al c uerpo ? -Es forzoso .
-Ciertamente . - Po r cons igu iente. se pr odu cirá n más cosas y me-
- Por ende, un Estado que sa t isf aga las nec es idade s jor y más fá ci lmente si cada uno trabaja en el momento
m ínim as cons tará de cua t ro o ci nco hombres. oportu no y acorde con sus a pt it udes naturales. libera-
~ - Es ma nifies to. do de las demás oc upacione s.
-Ahora bien , ¿de be cada uno de ellos contr ib uir con - Ab solu t a me nte ci e rto.
su propio t rabajo a la com un idad de todos, de modo - En tal caso, Adimanto, se necesitan má s de cuat ro
que, po r ejempl o, un sol o labrador su r t a de alimento s ciudada nos pa ra procu rarse las cosas de qu e acab amos
124 DlAlOGOS RE PÚ BLICA lJ 12S

de hablar. Pue s el labrador no fabrica rá su arado. al me- b ien del t ip o y cant idad reque ri do s por aque llos con los
d nos s i quiere que es té bien hech o, ni su azada ni la s de.. cuales se nece sita intercambiar bienes.
más he rramientas que conciernen a la ag ri cu lt u ra: ta m- - En ef ec to.
poco el cons tructor. a quien también le hacen falta - Entonces te nd re m os que aumentar el número de
m uc has cos as, ni el tejedor ni el fab ri cante de ca lza do. labradore s y dem ás artesanos del Est ado.
-Es verdad. - Aumentémoslo.
- He aquí. pues, a carpinteros, herre ro s y mu chos -y también el nú me ro de servidores a cargo de la
a r tesanos de esa ín dole que, al conve r t irse e n nues tro s im po rt aci ón y ex po r tación de bienes. ¿So n come rci a n-
asocia dos e n el pequeño Es tado. a um e ntarán su pobla - tes, verdad?
ci ón. - Si.
-Con segu ri dad. - Por lo tanto , ¿ ta m b ié n neces it a mo s comerci a n tes ?
- Ma s no se rí a m uy grand e in cl uso s i le a ñadiéra- - Po r cierto.
mo s boyeros, pastores y c u ida do res de los di versos - Y en caso de que este comercio se realice por mar,
~ ti po s de ganado, pa ra q ue el la brador tenga b ueyes pa- ha rá n fa lta mu chos ot ros hombres conoc edores de la s b
ra arar, y tam bién para qu e los cons t r uc tores di spo n - t areas ma r íti mas.
gan, junto con los labradores, de yu ntas de b ue yes para - Muchos, sin duda .
el tras la do de ma teri al es, y los tejedores y fa bricantes - Ahora bi en , en el seno de l Estado mi smo. ¿cómo
de calzado de cueros y la na . inte rcam b ia rá n los ci u da danos aqu ell o qu e cada uno ha
- Pues no se rá un E stado pequeño - re p licó Ad í- fa b r icado ? Pu e s con vista s a eso c rea mos la sociedad y
man to -, s i debe con te ne r a toda es a gen te. fu nd amos un Est ado.
- y además - dije-, se rí a práctica mente im posible - Es obvio que po r medio de la ve nta y de la com pra.
fundar el Estado en un luga r de tal índole que no tu vie- - De ahí, por ende, su rgirá un mercado y u n sign o
ra neces idad de importar nada. monet ario con miras al inte rca m b io.
- Im po s ible. - Cla ro.
-En ese ca so requerirá también gente que se ocup e - Yen caso de qu e "el labrador o cualqui e r ot ro
de traer de los otros Estados lo que h ace falt a . artesano que lle va a l merca do lo que produce no lle gue e
- La requerirá. en el mismo momento q ue los que nece sitan in tercam-
-Pero si el se rv id or e ncarg ado de eso va con la s bi ar me rcadería con é l, ¿ no dej a rá de t rabajar en su
man os vacía s, si n portar na da de lo q ue necesitan im- p ropio ofi ci o y permanec er á se ntado e n e l me rcado ?
portar aq uellos Est ados para satisfacer s us p ro pia s - De nin gún modo - repuso-, porque e xis te n quie-
371<1 neces idad es, regresa rá de ell os ta mbién con las mano s nes, a l ver es ta s ituación, se asignan a s i mi s mo s es te
vacías. ¿ No te pa rece ? servicio. E n los Es tados correctamente ad ministrados
-A mí s i. son, e n ge ne ral, los más débiles de c ue r po y menos ap-
- Por cons igu ie nte, se debe producir e n el país no tos pa ra eje rci ta r cua lquie r ot ro oficio . Deben perma-
s610 los bienes suficie ntes para la propia gen te, sino tam- necer en e l mercado y ad quirir, a ca mb io de p lata, lo d
126 DI ÁLOGOS REPÚ BLICA 11 127

que u nos neces it an vender, y ve nder. tamb ié n a ca m bio pa r ra madas de nue za y m ir to; fe stej a rá n e Uos y sus hi-
de plata , lo que otro s necesi tan com prar. jo s be bie ndo vino con la s ca be za s coro nadas y cantando
- Esta necesidad . pues -dije a mi vez-e, da o r ige n him nos a los d ioses. E starán a gusto e n co m pañía y no
e n e l Estado a los me rcade res. ¿O no lla ma mos 'me rca- tend rá n hijos po r e nci ma de sus recursos, pa ra p reca- e
deres ' a los que, inst al ados e n el mercado, se e ncargan ve rse de la pobre za o de la gu e rra .
de la co mp ra y venta, y 'come rci a n tes ' a los que come r- Entoces Gla ucón tomó la pal a bra y d ijo:
cian viaja ndo de un Es ta do a ot ro? - Pa rece que les das fes tines con pan seco.
- ¡Por s u puesto ! - Es verdad - respondí-; me olvidaba q ue tam b ién
e - Hay aún otros tipos de servidores, que no son m uy tendrá n cond imen tos. Pe ro es obvio que coc ina rán con
va lio sos pa ra nues t ra s oc iedad e n intelige ncia, pe ro qu e sal, oliva y queso, y h ervirán con cebolla y legu m b res
posee n la fu e rza co rporal su fici e nte para las tareas p e- como la s que se hi erven e n el campo. Y a ma ne ra de
s adas. Po rq ue pone n e n venta el u so de s u fu erza y d e- po stre le s serv ire mos hig os, ga rbanzo s y habas, asl
nomi nan 'sala ri o ' a su precio son llamados 'asala ri ados '. como baya s de m irto y b ello tas que tost arán al fu ego, ti
¿ No es asi ? bebiendo moderadamente. De es te mod o, pasarán la vi.
-Sí. da en pa z y con salud, y será natural que lleguen a la
- Lo qu e com ple ta el E stado, pues, son, me parece. veje z y transmitan a su descen denci a una manera de
los asala riados. vivir se meja nte.
- A mí también me pa rece. y él replicó:
- En tal caso, Adima nto, nue s tro Es ta do ha crecido - Si or ga nizaras un Es ta do de cerdos, Sócrates , {les
ya como para se r pe rfecto. darlas de comer otras cosas q ue ésas?
- Proba blemente. - Pe r o e ntonces, ¿qué es necesa ri o hace r Gla ucón ?
-¿Có mo se ha lla rá e n él la j u st ici a y la inj us t icia ? - inquiri.
¿ y con c uál de los hom bres q ue hemos cons ide rado so- - Lo q ue se acost u m bra -c-re s po nd íó-« qu e la gente
b reviene n ? se recues te e n ca ma s, pie nso, pa ra no sufr ir mol es t ias,
- No me doy c ue nta, Sócrates -contestó Adiman to--. y coman sobre mes as ma nja res y po stres como los que t
31211 A no se r q ue s obreve nga en el trato de unos con o tros. se di spo ne actua lmen te.
- Ta l vez sea correc to lo que d ice s - d ije-, y ha y - Ah , ya co mp rendo -c-dije-c-. No se tra t a me ra me n-
que exa mina rl o s in re troc eder. Ob servemos, e n p r imer te de ex a m inar cómo nace un E s tado, s ino tamb ién có-
luga r, de qué modo viven los qu e así se han or ga nizado. mo na ce u n Es tado lujoso. Tal vez no es té mal lo q ue
¿Prod uci rá n ot ra cosa que gra nos, vino, vestimenta y sugie res; pues al es tu dia r un Est ado de esa índole p ro-
calzado? Una vez co ns t r u idas s us casas, t rabaja rán en ba bl eme nt e pe rci ba mos cómo echan ra íces e n los Esta-
ver an o desnudos y descalzos. En in vie rn o en ca mb io, do s la just ici a y la inj us ticia. A m i me parece q ue el
b a r ropados y calza dos s ufici e nte mente. Se alim en tarán verda de ro E stado - el E st ado sa no, por as í deci rl o- es
con harin a de t r igo o ce bada, tra s amas a rl a y cocerla, el que hemos descr ito; pe ro s i vo sotros que réis, es tu d ia-
se rv irán ri cas tortas y panes sob re juncos o sobre hojas re mos t am b ién el Es tado afi eb rado; na da lo im pi de. En
lim pias, recosta do s en lechos formados po r hoj as des- ef ecto, pa ra algun os no ba st arán las cosas me ncionada s, 373<1
128 DI ÁLOGO S REP ÚBLI CA J[ 129

segú n parece, ni aquel régi me n de vida. sino que qu e- - Sí, así.


r rán añ adir camas, mesas y todos los demás mueble s, - En tal caso debe remos amput a r el terr ito r io veci -
y t amb ién man ja res, perfum es. in ci enso. co r tesa nas y no, s i qu e re mos contar co n tie r ra s u fici en te pa ra pas to-
go losina s. con todas las va r iedades de cada un a de es- re a r y c u lt iva r: así co mo nuest ro s veci nos debe rán ha-
tas cosas. Y no se co ns ide ra rá n ya como necesidad es ce rl o con la nues t ra, e n c u anto se a b a ndone n a un a fá n
sólo las que me nci onamos primera me n te. o sea, la vi- ili m ita do de po sesió n d e ri que za s, so b re pa sa ndo el
vie nd a, el vest ido y el ca lzado, s ino que hab r á de poner- limite de su s necesidad es. I!

se e n juego la pi ntura y el bordado. y ha brá qu e ad qui- - Pa rece forzoso, Sócrates -c-respo nd i ó Gla ucón.
r ir oro, ma rfi l y todo lo demá s. ¿ No es verdad ? - Después de esto. Glauc ón. ¿ ha re mos la guer ra? ¿O
b - S i -cco ntest ó. puede se r de otro modo?
-c-Entcnces, ¿ no se rá necesa ri o ag randar e l Es tado? - No, a sí .
Porqu e aq ue l Estado sano no es ya su fici ente, s ino que - Por a hora no diremos -añad í- s i la gue r ra pro-
debe a umentarse su tamaño y lle na rl o con una m ult i- duce perjuicios O benefi ci o s. sino s610 qu e hemos des-
tud de gen te que no t ie ne ya en vis ta la s neces id ades c ub ie r to el origen de la guerra: es aquello a partir de
en el Est ado. Por ej emplo, tod a clase de cazadores y lo cual. c uan do surge . se producen las mayo res cala mi-
de imitado re s, tanto lo s que se oc u pan de figuras y co- dad es, ta nto privadas como públicas.
lores cua n to los oc u pa dos en la música; los poetas y -Mu y de ac u e rdo.
s us a u xilia res, tales como los ra p sod as, los actores, los - Entonc es el E stado d ebe ser a ú n más grande. pe ro
bail arin es, los empresarios: y los artesanos fa bricante s no añadiéndole algo peque ño. sino todo un ejé rci to que 374<>
e de tod a va riedad de a rt íc u los, entre ot ros t ambié n de los pueda ma rc har e n defen sa de toda la r iqueza p ro p ia •
qu e conci e rn en al adorno feme ni no . Pe ro neces ita remos -com ba t ie ndo a los inva s ores- y de aquellos que aca-
tamb ién más servidores. ¿O no te pa rece que ha rá n fa l- bamos de e nu me ra r.
ta pedagogos. nod ri zas, ins t itu trices, modis tas, pe luque- - ¿ Por q ué ? -pregu n tó G laucón- . ¿ No se bast a rá n
ros, y a s u vez co nfite ros y cocine ros ? Y a ún necesi ta re- ellos mismos ?
mos po rq ue rizos. Es to no e xis tía en el Estado a nte ri o r , - No - res pondí - , a l me nos s i tú y tod os no sotros
pue s all í no hael a fa lt a nada de eso, pe ro e n éste se rá he mo s co nve nido correctamente cuando modelamos e l
necesa r io. Y de be rá habe r ot ros t ipos de ga nado e n gran Estado . Porqu e has de recordar que nos pu simos de
ca nt idad pa ra cu b r ir la necesi dad de come r carn e. ¿ Es- acue rd o e n q ue es im pos ibl e que un a sola persona eje r-
t és de ac ue rd o ? cite bien m uc has a r tes.
- ¿Cómo no hab r ía de est a rl o? - Es cierto lo que d ic es -co ntestó.
d -y s i lleva mos ese régim en de vida habrá mayo r - Pu es b ie n. ¿ no c rees que la lucha bélic a se hace b
necesidad de médicos qu e an tes, ¿ve rda d ? con reglas propias de un a rte ?
- Ve r d ad . - Cla r o que sí.
- y el te rritorio qu e e ra a nterior me nte sufic iente pa- - ¿ y acaso h emos de prest a r ma yor at enci ón 'a l a r te
ra alime ntar a la gente no será ya suficiente, s ino pe- de fa b r icar calzado que al de la gue r ra?
que ño . ¿ No es a sl ? - De ningú n modo.

'< 4. - 9
130 DIÁLOGOS REP ÚBLICA 11 ¡ 31

- Pe ro e l caso es que al fa brica nte de calza do le h e- - Por s u puesto .


mos prohi bi do q ue in tenta ra a l mismo t iempo se r la- -Nuest ra ra rea se r ía entonces. según parece; si es
b rador o tejedo r o const ruc tor, s ino sólo fa bricante d e qu e somos capaces de ello , deci dir q ué na tu ra leza s y
calzado, a fin de que la tarea de fa b r icar calzado fue ra de qu é índo le son las a p ro pia das pa ra se r gua rd iá n del
b ien hecha ; y del mismo modo hemos asignado a cada Estado.
u no de los demás una tarea única , res pe cto de la c ual -Sin d uda.
cada u no es taba dotado na tu ralme nte. y e n la c u a l - ¡Por Ze us! - e xcl a mé- _ Nada insi gnifi ca nte es el
e debía t rabajar a lo la rgo de su vida, lib er ado de las a sunto del que nos hace mos cargo. No ob s ta nte, no de-
demás tareas, s in deja r pasa r los momentos p ropic ios be mos tit ubear, a l menos en cuanto nues tras fue rzas
para realizarla bie n. Y en el ca so de lo concern iente a )0 pe rmita n.
la guerra ¿no se rá de la mayor impor tancia el q ue sea - No, no t itubearemos.
bien efec tu ada ? ¿O acaso el arte de la gue rra es ta n -Ahora bien, ¿ piensas que, e n cu an to al ser guar- 37500
fáci l que cu a lqu ie r la b rador puede se r a la vez guerreo dí an . difie ren la na t u ral eza de u n cachorro b ien alimen-
ro, y también el fabricante de calzado y todo aquel que tado )' la de un joven de noble c una?
se ejercite en cu alquie ra de la s otras artes, mientras - ¿Ou é es lo que quieres de cir?
que. para se r un die st ro jugador de fichas o dados, se -Que ambos, por ejemplo. deben poseer agudeza en
requiere practicar de sde niño. a un cuando sea tenido la percepci ón, rapidez en la persecución de lo percibi-
por algo incidental ? ¿O se rá su fici ente haber tomado do, y ta m b ié n fuerza, si tiene que luchar con la p re sa.
ti un escudo u otra c u alquie ra de las a rmas y he r ra- -En e fec to, deben poseer todas esas cosas.
mi entas de com ba te para con vertirse. el mi smo día . en - Además de valentía. si que re mo s qu e com bat a n
un com ba t iente de in fa nt e rí a pesada o en c ualquier otro bie n.
c ue rp o de com bate? Porque e n lo que concierne a la s - Po r cierto.
demás he r ramien tas, n inguna de e llas convert irá en at le- - Pe ro ¿lle ga rá a ser va lie nte un caballo o u n perro
ta o e n artesano a qu ien la to me, ni se rá de u tilidad o c ua lqu ie r otro a ni mal que no sea fogoso ? ¿O no te has b
a quien no ha ya ad qu ir ido los conoci m ie ntos propios percatado de cuán irre s istible e inve nci ble es la fogos i-
de cada arte ni se ha ya eje rc itado adec uadame nt e e n dad, me rced a cuy a p re senci a ni n gú n a lma es te me ro sa
s u man ejo . o conq uis ta b le ?
- De o t ro modo -d ijo Glaucón-, se da rí a a las h e- - SI, me he pe rca tado.
r ram ien t as u n va lor e xcesivo. - Entonces está a la vista cómo de ben ser las cua li-
- Po r cons iguiente - cont inué-, cua nto más ím po r- dades corpora les qu e debe posee r el guard iá n.
" ta n te sea la funció n de los gu a rd ia nes, t anta más libera- - S í.
ció n de las ot ras tareas ha de requerir, as í com o may or - Yen cuan to a las del a lm a, es ob vio q ue el guar-
arte y a plicación. d iá n debe se r fogoso.
- Así me pa rece -contestó. - Eso ta m b ién.
- ¿ y no se nece sit a ta m b ién u na naturaleza ade cua- - Pero s i tal ha de se r s u nat u raleza, Glaucón - p re-
da a la act ivid ad mi sma? gunté- , ¿ no se com porta rán como sa lvaje s ent re sf y
fr e nte a los de más ci udad anos?
128 DI ÁLOGO S REPÚBLICA JI 129

segú n pa rece, n i aquel régimen de vida. sino que que- - Sí, a sí.
rrán añ ad ir ca mas, mesa s y todos los de má s mueble s, - En ta l caso debe re mos amput a r el te r ri tori o veci-
y t a mb ié n manjares, perfumes, in cie nso. cortesa nas y no, s i qu eremos con tar con tierra su ficie nte pa ra past o-
golos inas, con todas las variedades de cada una de es- rear y c ult iva r; así como nuestros vecinos de be rán ha-
tas cosas. Y no se cons iderará n ya como necesidades ce rl o con la nu estra , e n cuant o se abandone n a un afá n
sólo las que me ncionamos prime rame nte. o sea , la vi- ilimitad o de po ses ión de r iquezas, sob repasa ndo el
vienda. el ves tido y el ca lzado. s ino qu e habrá de poner- límite de su s necesidades. t:

se e n j ue go la pi ntura y el bordado, y habrá qu e adqui- - Pa rece forzoso, Sócrates - respond ió Glau cón .
rir o ro . ma rfil y todo lo demás. ¿ No es verdad ? - Oes p ués de es to, Gla ucón , ¿ ha re mos la gue r ra? ¿O
b - Si -con testó. puede se r de otro modo ?
-c-Entonces, ¿ no se rá necesa ri o ag randar el Est ado ? -No, asl.
Porque aq ue l Es tado sa no no es ya suficiente. sino que - Po r a ho ra no di remos -añadi- s i la gue rra p ro-
de be a u ment arse su tamaño }' llenarlo con una m ult i- d uc e pe rj u ici os o be ne ficios, s ino só lo que hemos des-
t ud de ge nte que no ti ene ya en vis ta las ne ce s idad es c ub ie r to e l origen de la guerra: es aquello a pa r ti r de
en el Estado. Por eje m plo. toda clase de cazadores y lo cual, cuando su r ge, se p roduce n las mayores ca lam i-
de imitadores, ta nto los que se ocupan de fig ura s y co- dad es, tanto privadas como públicas.
lo re s cuanto los ocu pa dos en la música; los poetas y - Muy de acuerdo.
sus a ux iliares, tales como los ra psod as, los actores, los -En to nce s el Estado debe se r a ún más grande, pe ro
bailarines, lo s empresarios; y los a r tesanos fabric a ntes no a ñadié ndole algo pequeño, sino todo un ejérci to que 314<>
e de tod a va ri edad de a rtlculos, entre otros también de los pu eda marchar en defensa de toda la ri que za propia
que conciernen a l ado rno fe menino. Pero necesita remos -com ba t ie ndo a los inv asores- y de aque llos que aca-
ta m b ién má s se rv idores. ¿O no te pa rece que ha rán fal- bamo s de e nume ra r.
ta pedagogos, no d riza s, inst itu t r ices. modistas, pe lu qu e- - ¿ Po r q ué ? - p reguntó Glaucón - . ¿No se bastarán
r os, y a s u ve z confi teros y cocineros ? Y a ún necesi tare- ellos mi smos ?
mos po rque ri zo s. Es to no ex is t ía en el Es tado a nterior, -No - respond í- , al me nos s i tú y todos no sotros
pues alll no hacta falta nada de eso, pero en és te se rá he mos conve nido co rrec ta mente cuando modelamos el
necesa rio . Y deberá ha be r otros t ipo s de ga nado en gra n Estado. Porque has de reco rdar qu e no s p usimos de
ca nt idad pa ra c ub r ir la neces id ad de comer carne. ¿ Es- acuerd o e n que es im posible que u na sol a persona ejer-
t ás de acuerdo ? ci te b ien muc ha s artes.
-¿Cómo no habría de esta rl o ? - Es cier to lo que d ices -c-contest ó.
d - y s i lleva mos ese régimen de vida h ab rá mayor - Pues bi en , ¿ no cree s que la lu cha béli ca se hace b
ne ce s idad de médicos que a n tes . ¿verdad? con reglas propias de u n a rte ?
- Ve r dad . -Cla ro que sí.
- y el terr itori o que era a nteriormente suficiente p a- -¿ Y aca so hemo s de prestar mayor at en ción al a rte
r a alimentar a la gent e no será ya su ficiente. s ino p e- de fabricar calza do que al de la gu erra ?
queño. ¿No es a sí? - De ningún modo.

<,)4, - 9
130 DIÁLOGOS REPÚBLI CA II 131

- Pe ro el cas o es que al fabrica nte de calza do le h e- - Por supuesto.


mo s prohibido que in tentara a l m ismo t iem po se r la- - Nuest r a tarea sería entonces , se gú n pa rece; s i es
b rador o tej edor o const r u ctor, sino sólo fa b r ic an te d e que som os capaces de ello, decidi r qué naturalezas y
calzado, a fin de que la tarea de fa bricar calza do fu era de qué indole s on las apropiadas pa ra se r guar dián del
bien hecha; y del mismo mo do hemos as ignado a ca da E stado.
uno de los demás una tarea única, respec to de la cu al - Sin duda.
cada uno estaba dot ado natural mente, y en la cu al - ¡Por Zeus ! -ce xcla m é-c. Nada in signific ante es el
e debía trabajar a lo largo de s u vida, liberado de las asunto del que nos ha cemos carg o. No ob stante, no de-
demás t a reas, sin dej ar pa sar los momentos p r opicios bemos t it ubea r, al menos en c uan to nuestras fuerzas
para realizarla b ien. Y en el ca so de lo conc e rniente a lo permi tan.
la guerra ¿oo se rá de la ma yor import ancia el que se a - No, no t itu bearemos.
b ien efectuada ? ¿ O acaso el arte de la guerra es t an - Ahora bien, ¿piensas que, e n cu an to al ser gu a r- 375a
fácil qu e cualquier labrador puede se r a la vez gu err e- dián, difieren la naturalez a de un cachorr o bien ali men-
r o, y t am bién el fab r ic an te de calzado y todo aquel que t ado y la de un joven de noble c una?
se ejercite en cualqu ie ra de las ot ras a r tes , mie ntra s - ¿Qué es 10 que quieres de cir?
que, para ser un di estro jugador de fic h as o dado s, se - Que ambos, por eje m plo, deben posee r agudeza en
requ iere practicar desde niño, a un c ua ndo se a tenido la pe rcepción, rapidez en la persecuci ón de lo percibi-
por algo incidental ? ¿O será su ficien te habe r tomad o do , y tam b ién fue r za, si ti ene que lu cha r co n la pres a.
d un escudo u ot ra cu alquiera de las a rmas y herra- - En efec to, deben poseer todas esas cosas.
mientas de com bate para con ver t irse, el mi smo día, e n - Ade má s de valentí a, si queremos que comba tan
un com ba tiente de in fa nterí a pes ada o en cualquier otro bien.
c uerpo de comb a te? Porque en lo qu e concierne a las - Por cierto.
demás herramientas, ning una de ellas convertirá en a tle- - Pe r o ¿llegará a ser vali ente un cab all o o un perro
ta o en artesa no a qu ien la tome, ni se rá de utilida d o cualquier otro animal que no sea fogoso? ¿O no te has b
a qu ien no h aya adquirido los conocimientos propios perca t ado de cuán ir resistible e invenci ble es la fogos i-
de cada arte ni se h aya ejercit a do adecuada me nte e n d ad , merced a cuya pre sencia ningún alma es temerosa
su manejo. o conquistab le?
- De otro modo - d ijo Glaucó n-,. , se darí a a las h e- - Sí, me he percatado.
rrami ent a s un va lor excesivo. - Ent on ces está a la vista cómo deben ser la s c uali-
- Por co nsiguien te -ccon tínué-c-, cuanto más im po r- dad es corp orales que debe pos ee r el guardiá n .
e ta nt e sea la funci ón de los gu a rdia nes, t a nta más libera- - Sí.
ción de las ot ras tareas ha de reque r ir , así como mayor - Y en c uanto a las del al ma, es obv io que el gu ar-
arte y a plicación. dián debe ser fogoso.
- Así me pa rece - con test ó. - E so también.
- ¿ y no se nec esit a también u na na t u rale za adecua- - Pe r o s i t al ha de ser su naturaleza, Gla u c ón - p re-
da a la act ividad mis m a? gu nté-, ¿no se comportará n com o salva jes entre sí y
fr ente a los demás ciudadanos ?
132 DIÁLOGOS REPÚ BLICA 11 133

- ¡Por Zeus! e-ex cla m ó Glaucón- . Difícilmente no - No parece ir co nt ra la natural eza.


lo sean . - Ahora bien. no te parece que, para llegar a se r un
o: - Sin embargo, es necesa r io que sea n m an sos con verdadero guard ián . se requi e re a ún algo más que Jo
s us com pa t r iot as y feroces fr e n te a su s e nemigos. De di c ho: a la fogosidad. añ ad ir el ser filósofo por na t u ra-
o t ro modo. no ag ua rda rá n a que otros los de st ruya n, leza ?
s ino que ellos m ismos será n lo s prime ro s e n ac tua r. -¿ Cómo ? - inq uirió Glau có n- . No me doy cue n ta. 376a
- Es verdad -contest ó. - Tam b ié n esto 10 pe r cibirás en los perros: algo dig-
- En ese cuso - d ije- , ¿qué haremos? ¿Dón de en- no de admiración e n un an imal.
cont raremos u n carác ter qu e sea no la vez manso y de - ¿Qué cosa ?
gran fog os idad? Porq ue sin duda u na na turaleza fogosa -c-Ou e, a l ver un desconocido, au n c uando no ha ya
es opuesta a otra mansa. suf ri do an tes nada malo de pa r te de ést e, se enfu rece
- Eso parece. con él; e n cam b io, al ver a un conocido, a unque és te
- Pero s i es tá privado de a lgu na de esas dos cua lída- ja más le ha ya hec ho bien alguno. lo recibe con a legría.
des nunca llega rá a se r u n buen gua rdián. Y parece ¿ No te has m a ra vill ado nunca de eso?
d imposib le qu e esté n a m bas. por lo c u al el resultado e s - Hast a ahora no había prestado mu cha a tenci ón a
q ue es imposible qu e ha ya un buen gu a rdiá n . eso - respo nd ió Gla uc ón-. pero es patente que ob ra
- Me temo que s í. de esa manera.
Me quedé un momento dudando, y. tras rev isa r e n - Bie n, ése es un rasgo e xqu is ito de la na tu ra leza
s ile nci o lo d icho a n te r io rmente, di je : del pe r ro, el de se r ve rd ade ra me nte a man te d el co noc i- b
- Con razón, a m igo. estábamo s envue lt os en dud a s; m iento. o sea, filósofo .
pu es hemos dejad o de lado la comparación que habí a- -¿ De qu é mod o ?
mas pr op uesto. - De es te modo : n o di stingu e un as pect o amigo de
- ¿A qu é te refieres ? un enemigo por n ing ú n otro med io que po r haber co no -
-No nos he mos dado cuen ta de qu e, de h echo, c xts- cldo el prim ero y desconocido el segundo. y b ien . [c ó-
te n na turalezas t ales como las q ue no po día mos conc e- mo no ha brí a de se r a ma nte de a p render quie n delimita
bir, que posee n aq uellas c ualidades opuestas. mediante el conocimie nto y el descon oci mie nto lo pro-
- ¿ Dónde ? pio de lo ajeno?
- Se la s ve también en otros a n ima les. pero a nte to- - No puede se r de ninguna o tra man e ra.
do e n el que nosotro s hemos paran gonado con el gua r- - ¿ Y acaso no es lo mi smo - p r ose guí- el se r a man -
~ d ián . Seguramente ha s advertido el carácter que por te de aprende r y el se r fil ósofo ? '.
n aturaleza t iene n los perros de raza : éstos son mansi s i- - Es lo m ismo. e n efe cto.
mas con los que conoce n y a lo s qu e está n habituad o s. -¿ Adm it iremos confiada men te. en tonces, qu e. ta m-
pe ro todo lo cont rario fre nte a lo s desconocid os. b ié n e n e l caso del hombre, s i queremos que a lguien e
- Aho ra lo veo.
- Se tra ta, pues. de algo p osible -cdeclar é-,-, y nue s. • Tra duc imo s ph i íomath és (eam a nt e <.l e aprender e) y tr a nslite ra-
t ra b úsqueda de un guar dián de esa índole no va co ntra mo s si mple men te philósúphú5 {eamartte de la sabid urt a -).
la natu raleza.
134 DIÁLOGO S REPÚBLICA 11 135

sea man so frente a lo s fa m iliare s y conoc idos debe se r - iAs l es!


por na t u ral eza filósofo y a mante de a p re nder? - ¿ y no h ay que educa rl os por medio de a m bas vn«
- Adm itá mosJo -c-respondió. cl a ses, y e n p ri me r luga r po r medio de los discu rsos
- Filósofo, fo goso, rápido y fu e rte, po r consiguiente. fa lsos ?
ha de SeI'", por naturaleza . el qu e pue da llegar a ser el - - No entiendo qué quie res deci r .
gua rd iá n se ñori al de nuest ro Es ta do . -¿ No e nt iendes -pregun té- qu e prime ra mente con-
-Abso lutamente e n todo de acue rdo . ta mos a lo s niños mitos, y qué és tos so n e n ge ne ra l fa l-
- As f ha de se r po r na tural eza . Aho ra b ie n, ¿de q ué sos, a u nque también ha ya en e llos algo de verdad ? y
modo de be mos c r ia r los y educarlos ? Y ¿ no nos se rá útil ames que de la gi m nas ia ha re mos uso de los mitos.
d ese exa me n para div is a r aq ue llo e n vista de lo c ual - Es como dices.
exa m ina mos todo: cómo n ace n e n el Es tado la jus ticia - Po r eso dije que de bemo s oc u pa rn os a ntes e n la
y la injust icia ? Lo d igo pa ra no om itir un concepto im - m ú s ica qu e e n la gim ná st ica .
portante ni extendernos más de la cuen ta . -Correcto -respondió Adima n to.
y el hermano de Glaucón in tervino: -¿ Y no sa be s que el comienzo es e n toda tarea de
- Po r mi parte - d ijo- , espe ro qu e tal examen nos su ma importancia, sobre todo para a lguien que sea h
sea ú t il para ese fin . joven y t ierno? Porqu e, más que en cualqui er otro mo-
- ¡Por Zeus! -c-re pli qu é-c. No de bemos e ntonc e s me~to, es ent~nces moldeado y marcad o c~on el se llo.coi
a ba ndona rl o, incluso aunque el exa me n resulte más ex- que ASe quiere' estampar a cada u no . ,
tenso. - Así es.
- No, por cierto. - En tal caso, ¿ he mo s de pe rm it ir que los ni ños es-
- Adelan te , pues , y, como s i es tuvié ramos con ta nd o cuche n con tanta facilidad mitos c ua lesqu ie ra forjados
m itos, mie ntras te nga mo s tie m po para ello, eduquemo s por cual esquiera autores, y que e n sus a lmas reciban
e en teoría a nuestros hom b re s. opiniones e n su mayor parte opuestas a aque llas que
- Hagá moslo. pensamos debe r ía n tener a l llegar a grande s?
- ¿Y qu é cl ase de educación les da remos? ¿ No se r á - De ningún modo lo permit iremos.
difícil hall a r ot ra mej or que la que ha si do descubierta - Pri meramen t e, pa rece que debemos su pe rv is a r a
hace mu ch o tiempo, la gimnást ica para el cuerpo y la los forjadores de mitos, y admitirlos cuando estén bi en e
m ú sica para el a lma ? he chos y rechazarlos en caso contrar io. Y pe rsuad ire-
- Será d ifícil, en efec to. mos a las ayas y a las madres a que c ue nten a los niños
- Pues bie n, ino come nzaremos por la m ús ica a nte s los mitos que hemos ad mit ido, y con és tos model are-
que po r la gim nást ica ? mos s us a lmas m ucho más qu e s us c ue rpos con las ma-
-Ciertame nte. nos. Respecto a los que se cuenta n ahora, ha brá que
- ¿ Y e n la m ú sic a in cluyes di scu rsos o no? rechazar la ma yoría.
- Po r m i pa rte sí. -¿Cu áles son ésto s?
-Ahora bien, h ay dos clases de di scur so, u no verda- - En los mitos mayores - res po ndí- podre mos ob-
dero y otr o fa ls o.v serva r también los menores. El se llo, en efec t o, deb e

-', , ,
/

136 DIÁLOG OS RE PÚBLICA 1I 137

ser el mism o. y han de ten e r el mi smo ef ec to tanto los - En efecto - d ijo- , esos relato s p re sentan d ific u l-
d ma yores como los menores. ¿ E res de otro parecer? ta des . _,.)..'
- No, pe ro no advierto cuáles so n los que denomi - _ y no deben ser narrados e n nues t ro Es tado, Adí-
nas 'ma yo res ' , ( ma nto, como tampoco ha y que de ci r. a un joven qu e b
- Aquello s qu e nos c ue n ta n Hesíodo y Homero. y nos escuc ha, q ue al cometer lo s del itos más ext remos
también ot ros poetas, pu es son ellos quienes han como no ha ría nada aso m b ro so , o que si su padre delinque
pu est o los falsos mi tos que se han narrado y aún se y él lo cast iga de c u alqu ie r modo . sólo haría lo mismo
na rran a los hom bres. q ue los d ioses primeros y más im porta ntes.
- ¿A q ué mitos te refie res y q ué es lo que censuras - ¡No, por Zeus! Tampoco a mi me pa recen cosas
en e llos ? adecuadas para na rrar.
- Lo que en primer lugar hay que censu rar - y má s - Ni admitamo s e n a bsolu to que los dioses haga n
q ue cualqu ie r otra co sa- es sobre todo el caso de la s la gue rra a dioses, se confabulen o combatan u nos
.mentiras innobles. I " J. 1-' - J contra ot ros; pues nada de eso e s cierto: al menos si "
e - ¿A qué llamas as í ? exigimos que los que van a guardar el Es tado co ns ide-
- Al caso en qu e se re presentan mal con el lenguaje ren co mo lo más vergonzoso el disputar entre sí. Y con
los dioses y los héroes. tal como un pintor que no pinta menor razón aún han de narrarse -o representarse en
retratos se mejantes a lo que se ha propuesto pintar'. bo r dados- gigantomaqu ias y m uc hos otros enfrent a-
- Es e n efecto correcto ce n su ra r tales casos. Pe ro mi entos de toda cl a se d e d io ses y héroes con su s pa-
¿cuá les se ri a n en aq uellos que e stamos e xaminando . .)' rientes y pr óji mos. Ant es bien, s i quere mos persuad ir -
de qué modo ? los de que nin gú n ci udadano ha di sputado jamás con
- Pr imeramente -exp liqué- , aq uel que dijo la men- ot r o y de qu e eso habrí a si do un sacri legio, tal es cosas
t ira má s grande respecto de la s cosas más importantes son las que, tant o los a ncia nos co mo las ancianas,
es el q ue fo rj ó la Inno ble me ntira de que Ur ano obró de berán con ta r a los niños desde la infa nci a; y a u n J
del modo que Hesíoi:lo le a tri buye y de cómo 'Creeos llegados a adu ltos, ha y que forzar a los poeta s a compo-
378<> se ve ngó de él 10, En c uanto a las acci ones de Creeos ne r, para éstos, mitos de índole afio a aqué lla . Na r rar
- - y los pa decim ien tos q ue s u fri ó a ma no s de su hijo " , e n ca m b io. los e ncade na mientos de He ra por su hij o o
incluso s i fu e ra n cier ta s. no me pa rece que de ba n con- que Hefesto fue a rrojado fuera del Olimpo por s u padre
t arse con tanta lige reza a los n iños a ún irrefl e xivos. Se- c ua ndo intentó im pe d ir que és te go lpeara a s u mad re ,
rí a pre fe rib le gua rdar s ile nci o; pe ro si fu era ne cesario as í como c ua ntas ba t allas ent re d ioses ha com pue sto
conta rlos, que unos pocos los oyesen se c re ta me nte, tras Homero, no lo penniti remos e n nues t ro Es tado, ha yan
habe r sac r ificado no u n cerdo s in o una víctima más im- s ido com puestos co n sentido al egórico o s in él. El niño,
po r ta nte y di fic il de co nsegu ir, de manera que tuvieran e n efecto, no es ca paz de discern ir lo que es alegór ico
acceso a la aud ició n la menor ca ntidad po si ble de niños . de lo que no lo es, y las im pres iones qu e a esa edad
recibe n su elen ser la s más di fíciles de borra r y las que e
10 el. Te0!i()'1la 154-182. I menos pu eden ser cambia das . Po r ese mo tivo, t al ve z.
1I l bid. 453.500. debe pon e rse el máx imo cuid a do en los prim ero s rel e-
1, 1. ' I

138 Dl Ál.OGOS REPÚBLICA 11 139

to s qu e lo s niñ os o yen , de m odo q ue esc uche n lo s m ilo s - Sí.


má s be llos q ue se ha yan com puesto en vista a la e xce- - En ese caso, lo bu e no no es causa de tod as las co-
lenci a. sas; es caus a de las cosas que están bien, no de las malas.
- Eso es razonab le - repus o Ad imanto--. Pero s i a l- - Abs olu ta mente de acuerdo - exp resó Adimanto. e
gu ien nos p regunta ra a ún, conc r e ta me nte , q ué cosa so n -Por cons igu ien te - prosegu í-, dado qu e Dio s es
ést as y c uá les son los m itos a qu e nos refe r imos, ¿qu é bu eno, no pod r ta se r ca usa de todo. como d ice la ma yo-
contes taría mo s ? rí a de la ge nte; se r ía sólo cau sa n te de una s po cas cosas
y yo le co ntesté: que acontece n a los homb res , pero in ocen te de la ma-
379<l - En est e mome nto. ni tú ni yo somos poetas s ino yo r pa rt e de ellas. En efecto, las cosas buenas que nos
fu ndadores de un Es ta do . Y a lo s fundador es de un Es- sucede n son muchas menos que la s mal a s. y s i de la s
tado cor responde cono ce r las pautas según las cuales bue nas no d ebe haber ot ra ca usa que el d ios, de las m a-
lo s poeta s d eben forjar los mi tos y de las c ua les no de- las debe bu sca rse otra causa .
ben a pa r ta rse s us c reaciones; mas no cor responde a d i- - Gra n ve rdad me parecé que d ices.
chos fundadore s com po ner m itos. -Pe ro entonces no de be mos admiti r, ni po r parte
-Correcto -cd íjo->, pero p recis amente e n relaci ón de Home ro ni por parte de ningún ot ro poeta, e rrores
con est e mi smo punto : ¿cu áles se rí a n estas pautas refe- tales ace rca de los di os es como los qu e cometen tont a- d
rentes a l modo de habla r sobre los dioses ? mente. al d eci r que «dos ton eles ya ce n en el suelo fre n-
- Aproximadamente éstas: de be rep resentarse si em- te a Zeus » u, llenos d e sue r tes: p ro pici as en el p rime-
p re al dios como es realme nte, ya sea e n versos épico s ro , de sdichad as en el ot ro. y qu e aquel a quien Zeu s
o líri cos o en la traged ia . ha otorgado u na mezcl a de a m bas 11 - e nc uem ra a ve-
- Eso es necesa ri o. ces el bien, a veces el mal » " , pe ro que a aquel a qu ie n
- Ahora bi e n, ¿ no es el di os realme nte.bueno por s í, Ze us no le a larga la me zcla s ino los mal es ínmezcfados,
b y de ese mod o debe habla rse de él ? cu na desdichad a mi seria lo hace e m igrar por sob re la
- ¡Claro ! t ierra d ivina . ". Ni a dmit iremos tampoco q ue se d iga r
- Pe ro nad a que se a bueno es perjudicial. ¿O no ? que zeus es para nosotros di spensad or de bienes y de
- Me parece q ue no puede se r perjudici al. males. En cuanto a la violaci ón de los juramentos y pac-
- ¿ Y acaso lo q ue no es pe rjud icial perjudica ? to s e n qu e ha inc u rrido P ándaro, s i algu ien afi nna que
- De ningú n modo . se ha producido por causa de Pal as Atenea y de Ze u s
- Lo que no pe rjudica ¿ produce algú n mal ? no lo a pro baremos, co mo ta m poc o que h aya te nido
- Ta m poco .
- y 10 q ue no prod u ce ma l a lgu no ¿ pod r ía ser causa 11 JI. XXIV 527. Las palabras siguie ntes parafra, ea n el v. 528: ede
de un mal ? do nes que se: distrib uyen, malos en un "aso, bueno s en el ot ro •.
- No veo cómo . U Parafra sís del v. 529; só lo falt a el epíte to de zcus, «q uien se
- Pue s bien, ¿es benéfi co lo bueno? delei ta ro n el r ayo•.
1" ¡bid. 530. La frase siguiente es un a paráf ra sis muy libre del
- SI. v. 531.
- ¿ Es, en tonces, ca u sa de un bienestar? 15 ¡bid. 532.
140 DIÁ LOG OS REPÚBLIC A 11 14 1

380<1 lug a r un a di sc o rdi a y un ju icio de los d iose s por obra aj us tarse los d iscursos ace rca de los d ioses, s i se ha bl a,
de Temi s y de Zeus l . , Ni debe mos pe rm itir que los j ó- y los poema s, s i se compone: que el d ios no es ca usa
venes oiga n cosas como las que di ce Esquilo. a saber, que de tod as la s cosas, s ino sólo de las buenas .
- Y eso basta .
u n d ios hace c rece r la cu lpa entre los hombres. - Vea mos ahora la segu nda: ¿c rees q ue el d ios es d
cuando quie re arru inar una casa por completo 17. un hech ice ro capa z de most rars e, por medio de a rtifi-
cios, e n momentos d is tintos co n aspectos di s ti nt os, de
y s i algú n poeta ca nta los pad ecimientos de Níob e en
manera tal que a veces él mi smo a parece y a ltera s u
yambos como és tos. o los referirlos a los PeJópidas o
propio aspecto de m uc has Form a s, e n tan to o tras veces
a los troyano s o a lgún otro tema de esa- índole, no le
nos engañ a , hac ié ndonos creer ta les cosas ace rca de él ?
hemos de pe rmiti r que d iga q ue esos pesares son obra ¿ No c rees, po r el contrar io, que el d ios es s im ple y es,
de un dios. o , s i lo dice. debe idear una explicación co-
de todos lo s se res, quien menos puede a ba ndonar su
mo la que no sotros buscamos a ho ra, decl a rand o que el
prop io aspecto?
b d ios ha producido cosas justas y buenas, y q~e los q ue
-Ahora mi smo no podría co nt es tar te.
jha n sid o ca st iga dos se han benefic iarlo con ell o: Pe ro
- Pues dime: ¿no es forzoso que si al guien abando~a
a fi rma r qu e so n infortunados los que expían sus delitos su propio aspecto lo haga transformándose po r s i mi s-
y qu e el autor de su s Infortunios es el di os, no hemos
mo o por ob ra de otro?
t de perm ítt rselo al poeta. Si dij era , po r el contrario, que
- Sí, es forzoso.
t

¡ los malos son infortunados porque necesitaban de un


-En el caso de que sea por obra de otro halla remos
cas t igo, y q ue se han beneficiado po r obra del dios al
que las cosas mejores so n las que menos pu ede~ se r
expia~. ~u~.:.~rJi tos , eso s í se lo pe rmit iremos . En cua nto
alteradas o modificada s. Por ejemplo , el c uerpo mas sa-
a- qu e Dios: que es bu eno, se h a conve rtido en ca usan te
no Y más robus to es e l q ue me nos puede se r alterado
de males pa ra algu ie n. debemos opone rn os por tod os
por obra de a lime ntos. b eb idas y fa tigas, así como la
los medi os a que sea dicho o escuc ha do e n nuestro Es-
pla nt a más fue r te es la que menos puede se r a lte rad~ 381a
t ado. si pretendemos q ue es té regido po r leyes ad ecua-
por obra de l ca lo r sol a r, o de los vie ntos y otros accr-
e da s; ni el hombre má s jove n ni el má s ancian o narrarán
de ntes s imila res .
ta les mitos, es té n e n verso o en p rosa, pue s to que s e -
- S in duda .
rían rela to s s ac r ilegos , y ni son conven ie ntes pa ra no so- _ ¿ y no es e l alma más vigorosa y má s sa b ia la q.u e
tros ni cohe re ntes e ntre s í.
menos puede se r pertur bada o modificad a por c ua lqu ie r
- Sumo mi voto a l tuyo -repu so Adimanto- en Fa-
Factor e xte rn o ?
vo r de esta ley: tamb ién a mi me place.
-Sí.
- Est a s er á, pu es, la pr imera dej as leye s y de las - y tam bién cabe supo ne r qu e, po r la mism a razón ,
pa u tas qu e concie r ne n a- los di ose s, a la có a] deberán
to dos los obje tos fabricados: utensilios, edificacione s y
vest imentas, s i han sido bien elaborados y se ha llan e n
l. l hid. XX 1.74, bu en es tado, son los que menos pueden ser alte rados
17 E~Q U ll .O. fr. 1 5 6 N .\lICk. por la acci ón de l tiempo y de las diversas influe nci as.
142 DI ÁLOGOS REP ÚBLI CA 11 143

-Es. cier to. Ni que nadie c uen te ment iras acerca de Proteo ,. y de
-Por cons igu ie nte. todo lo q ue es excele nte, sea p or Tet is " , ni prese n te a Hc ra - en t ragedias u o t ro ti po
b natu raleza, s ea por a r te o po r a m bas a la vez, es lo que de po emas - t ransfomándose e n una s acerdo tis a me no
meno r modificaci ón adm ite po r obra de otro. d iga ndo
- As! parece. para los hijo s - dado res de vida- de [naco, el rey
- Pues bie n . ta nto e l d ios como las c ua lidades pro- [de Argos 1'.
pia s del di os e n todo se nt ido so n pe rfecta s.
- Claro que si. y q ue no no s prete ndan engañar con mu chas ot ra s fal - e
- Por ese motivo. el dio s es quien menos podría adop- se dade s s im ila res, ni que las madres. convencidas po r
ta r form as múltiples. estos poetas , asusten a su s hijos co ntá ndo les ind ebida-
- En e fec to. nadie pod ria menos que él. mente mi tos segú n los c uales ciertos di ose s ro nda n de
- Pe ro ¿aca so no podrla él mi sm o tran sformarse y noc he , co n a pa ri enci a s semejante s a las de m uchos ex-
al te ra rse por s i solo? tran jeros d e las más d iversas regione s. pa ra no blas fe-
- Evidenteme nte, si es ci e rto que se altera. mar cont ra los dioses y hace r a la vez a sus h ijo s más
- ¿Se t ran sfonnarfa en lo mejor y más bello o e n coba rdes.
lo peor y má s feo que él mismo ? - Debe n evita rl o.
- En lo peo r, necesariamente - re spond i&-, siem pre - Pe ro ¿ no podría suc ede r que los d ioses mism o s no
e que sea ci erto qu e se altera . Pues h emos dicho que a l puedan transfo rma rse, y no s hagan cree r que se ma ni-
dios na da le falta en cua nto a belleza y a perfección. fiesta n de dive rsos modos , echando mano a e ngaños y
- H as hab lad o cor recta mente. Y si es así, Adimanto, bruje rías ? Wn
¿ te pa rece qu e algu no de los di ose s o de los hombres - Ta l ve z.
se vo lverla, voluntariamente, pe or en algún sen tido ? - En ese caso. ¿es ta r ía u n dios dispuest o a menti r. 382a
- Es impos ibl e. con pa labras o act os, recurri endo a u na fal sa apa rie ncia ?
- En tal caso, es im po s ible que un di os esté dispues- - No sé. _
to a a lte ra r se ; c reo, po r el cont ra ri o, qu e cada uno de - ¿ No sabes acaso q ue la verdade ra mentira -s i se
los dioses, por se r el m ás be llo y mejor pos ib le, ha de puede hablar asf- es od ia da po r tod os los dioses y
pe rmanece r s iem pre s im ple me nte, e n s u prop ia form a. ho m b res ?
- Todo eso me parece forzoso. - ¿Q ué qu ieres de cir?
- Pues en to nces, mi querido a m igo , que ning ún - Esto: que nad ie está dis pu e st o a se r e n ga ñado ver
d poeta no s venga a d eci r qu e lun t a ri ame nt e en lo que de sí m ismo m ás le importa
dioses, sem ejantes a extranjeros de todas las partes, 19 En Dd. l V se na rr an la s sucesivas tran sfo rmaciones de Prot eo
toma ndo toda clase de apari encia s, visita n las ciu - e n leó n, d ragón , pa n te r a, ja ba lí, agua y á rbo l, pa ra inte nt ar ín útilme n-
[dades 1S, le escapa r de Mcnelao y sus hombres.
10 Las t ran sformacione s de Tct is pa ra es ca pa r a l ma trimo nio co n
Pel eo son ca n ta d as por PfNDARO,' Nem eas IV 62 ss. (not a d e ADAM ).
IS oc XV II 485.486. 11 ESQUll.O. f r. 168 N"UCK.
144 DIALOGOS REPÚB LICA II 145

ni respecto de las cosas que más le im porta n, sin o que él có m o han sido los hechos de la a n tig üe da d, asim ilara
te m e sobre todo se r engañado en cuanto a eso. la m entir a a la ve r dad?
- Aú n no te entien do. - No. eso sería ridículo.
- Lo qu e sucede - dije- es que piensas que m e - Po r cons iguiente, no pue de h a llarse en Dios un poe-
b refiero a a lgo maravilloso . Pero lo qu e yo quiero decir ta m enti r os o.
es qu e 10 qu e m enos admit iría cualqu ie r ho mbre es ser - Me parece q ue no.
e ngaña do y est a r enga ñado en el a lm a co n res pecto a - ¿Ment irí a , entonces, por te mor a sus enem igos? e
la realidad y, sin darse cu enta, aloja allí la m entira y - E so m enos aú n .
la retie ne; y q ue esto es 10 q ue es más de t estado. - ¿O po r la insensatez () a rranque de locu r a de sus
-Cier tamente. amigos ?
- y sin duda es lo más correcto de todo llamar a -·No - d ijo Adiman to - , po rque nin gú n loco o in se n-
es o, como lo hic e hace a pe nas u n mom ento, «u na verd a- sato es amigo de Dios. (., ~ I. ",
dera men tira» : la igno r a nci a en e l alm a de q u ien-está - En tal caso, no h ay mot ivo al gu no p ara que Dios
engaña do. Porque la mentira exp re sad a en pala bras es mienta. ')
sólo una im itació n de la que afe cta a l alma; es una - No lo hay. 1, .J,iM" ,.(
-v im agen que surge po st eriormente. pero no un a m entira - Po r ende, lo propio de Dio s y lo di vino es en todo
absolutam e nte pu ra. ¿No es así ? senti do aj eno a la mentira.
- Muy de a cuer do. - Po r completo .
- Po r con sig u iente, la men tira real n o es sólo odi osa - Po r lo tanto, el d ios es a bsolutamente s im ple y ve-
-, para lo s dio ses, si no ta m bié n pa r a los ho m bres. raz tan to e n sus he chos como en sus palabras , y é l mi s-
- Así m e parece. mo n o se tran sfo rma ni engaña a los d emás po r medio
- En cuanto a la m entira expresa da e n palabr as, de una aparición o de discur so s o de l envio de s ignos,
¿ cuá ndo y a quién es útil como para no m ere cer s er se a e n vigi lia o durante el sueño.
odiosa ? ¿N o se volverá útil, tal como uiiremcdíc que - Al dec ir lo t ú, tam bi én m e pa r ece a mí. 383a
se emplea pr eventivamente, frente a los enemigos, y tam- - Ento nces est arás de acue rdo co nmigo en cu an to
b ién cua ndo los llamados a m igos in te nt a n hacer a lg o a la segunda paut a a la qu e ha y que a tenerse para ha-
malo, por u n arra nq ue de locu r a o de algú n tipo de in - hl a r y obrar respecto de lo s di os es: q ue no s on hechice-
sensate z ? Y tamb ién en la compo sición de lo s mitos de ros q ue se transfo rmen a si mi smos ni nos induzcan J
d que ac abamos de hab lar ¿no tornam os a la m entira ú til a equivoca r no s de pala b ra o acto.
c uando , por desconoce r h as ta qué punto son cie r tos los - E stoy de acuerdo.
he chos de la antigüedad, la asimilamos lo más po sible - Po r consigu iente , a un cuando a labemos muc has
a la ve r dad ? cosas en Homero, no el og ia r em os el pasaje en qu e se
- Sin d u da. refier e el m en saje que, m ientras due rme Agamenón, le
- Pe r o ¿ en cuá l de es tos casos la m entira será út il e nvía Zeu s 11, ni ta mpoco aquellos ve rsos de Esquilo
al dios ? ¿Acaso sería en e l caso de que, por des conocer
17j II el. Il. JI 1·34.

, t. 'lA
94. - 10
14 6 Ol ÁLOGO S

b en los cuales Teti s dice que Apelo, cantando en sus


bodas.
exaltó mi feliz progenie
con vida s extensas, libres de en ferme dades .
y t ras decir todo est o. celebró mi fortuna. cara a
[los dioses,
con un peá n con que deleitó mi corazón. III
y yo no imaginaba qu e la boca divina de Febo,
plena del arte de la profecía. fue ra mentirosa.
Pero este m ismo dios qu e ca ntaba. el mismo qu e
[asistió al iesun - En lo tocante a lo s dioses -c-prosegu t-c-, me parece 38óa
en perso na, y que hab ía predicho todo aquello fue que es ta índole de cos a s es la que d ebemo s permitir
qu ien asesinó a mi hijo ". o proh ibir que, ya de sde niños, oiga n quienes hay an de
hon rar a los dioses )1 a sus propios padres, as í como
<: Cuando un poeta diga cosas de ta l índole acerca de lo s quien es no vayan a tener en poco la amistad entre sí.
diose s, nos enc olerizare mos con él y no le facil itaremo s - Tamb ié n a nosotros nos parece, y creo qu e correc-
un coro. Tampoco permitiremos que su obra sea u tili - tamen te.
zada para la ed uc ación de los jóvenes; al menos si nos - Pues vea mo s; si de ben ser va lientes, ¿no convien e
proponemos que los gua rd ianes respeten a los dioses aca so que se les diga cosas que les hagan tem er la muer-
y se aproximen a lo divino. en la medida que eso e s te lo me nos posib le ? ¿O consideras que algu ien qu e dé b
posible para un hom b re . ca bi da dentro de si a ese temor a lgu na vez llegará a
- En cuanto a mí - re spondió Adimanto-, estoy co m- ser valiente ?
pleta me nte de ac uerd o con estas pau ta s; y, llegado el - No. por Zeus, no lo creo.
caso, la s adopta rla co mo leyes. _ ¿ y te parece q ue el q ue crea que el Hades 1 ex is-
te y es ter ri bl e no ha de teme r a la mu erte y la p refer i-
II EsQUILO. fr. 350, 1·9. NA UCK . El p rimer verso es acomodado po r rá en el co mbate an tes qu e a la derrot a y a la esclav itud ?
Pla tón a s u propia red acci ó n.
- De ningún mod o .
- Pues en tonces se rá nece sari o, c reo, que s uperv ise-
mos tamb ién a los qu e se pon en a con tar tales clase s
de m ito s, y qu e les p idamos que no desacredi ten tan
absolut am en te lo que co ncierne a l Hades, sin o qu e má s
bien lo elogien ; ya que lo que rela tan ahora no es cierto
ni provec hoso pa ra los qu e vayan a ser com batien tes. <:

1 La mo rada subterrá ne a del d ios Ha des o Plutón.


148 DIÁLOGOS REPÚBLICA 111 149

- Se rá necesario. e n efec to. lamentan do tal destino y abandonando la iu ven -


- En ta l caso, bo r re mos de nuestra me nte tod as la s [tu d en pleno vigor 7 .
cosas de esa Indo le, co menzando por versos como és tos:
Preferiria ser u n labrador que fuera siervo de otro Tamb ién éstos: 337"

hombre. el su vez. pob re y de muy poc os bienes, y el alma se march ó bajo tie rra, como sr fuera
antes qu e reinar sobre todos los m uertos l. ían m ndo un chillido 8. [humo,

o éstos: y estos otros:


d que quede a la vista de mortales e inm ortales la así com o los mu rciélagos, en el fondo de la gru ta
{mo rada [sagrada.
tem ible y tene brosa, a la cual incluso los di oses revolotean ch illa ndo, cuando alguno d e ellos se
[a bo rrece n J. [desp rende
de la fila adherida a la roca, y se aferran un os
y también : [a ot ros,
asi las {almas de los pretendientes} avanzaban ch i-
¡Ay, por los dioses. es cierro, pue s, que en la m ora - [/landa 9 .
[da de Hades existe
el alma' como imagen , aunque en ella no haya
Por el lo solici t a re mos a Home ro y a los demás poetas b
[men te en ab scluto! »,
q ue no se encolericen si tach amos los ve rsos que hemos
ci tado y todos los que sean de esa índole. no porque
o aq ue l q ue d ice :
estimemos que no sean poéticos o que no agraden a la
para él el ser sabio; las som bras, en cambio, lo mayoría, s ino, al contrario. porque cuanto más poétt-
[rodean 6. cos. tanto me nos convie ne que los escuc he n niñ os y hom-
bres qu e t iene n que ser libres y te mer más a la esclaví-
y tud q ue a la mu e rte.
- De ac ue rd o en todo.
Desde los miembros el alma partió volando hacia - Debe mo s rec ha za r. además, tod os los nombres te-
[el Ha d es,
r roríficos y tem ib les que hallamo s e n tales descr ípcl o-
nes. co mo ' los que se la mentan ' IQ, ' las aborrecidas',
os. XI 489·491
1/. XX 64·65. l/. XVI 856-857.
• Alma . era el signíffcadc de psych~ para Platón, au n cua ndo pe - , Ihid . XXIII 100-10 1.
ra Homero era más bie n el aliente vital cuando se pierde. er. B. S NEL l , Od. XXIV 6·9.
Die El'lIdecku>1g des &iSleS, 3.. ed., Hambur go, 1955, pág s, 17·42 . lO E n gr iego kl1kytos , que también sirve de nombre al ríe del Ha-
! JI. XXIII 103·104. des cccuc: otro rte. el Ésügc. está empa re nta do al verbo de la expre-
6 oa X 495, sión siguiente, stugé" «abo rrecer • .
150 DIÁLOGOS REP ÚBLI CA 1II 151

e 'los que es tán en las zonas inferiores ', 'los manes' y - Na tu r a lmen te.
todas a q ue llas den om in a ciones de l mi s m o tipo q ue h a- -En tal caso, será co r recto q u e e lim ine mos los la-
ce n est remecer a to do s los q ue los esc uchan. Y ta l ve z mentos de los varones de re nom b re , y q ue los r efi ra-
es o co nve ng a e n o tros caso s; pero noso tr os te meremos mos a las m uj e res -y no a aque llas qu e so n va liosas-
qu e, a ra íz de un es tremec imiento de esa índole. los guar- y a los hombres viles. de modo qu e. a qu ie nes decimos 3884
dia nes se tomen más te mplados y suaves de lo necesa rio. q ue hemos de e d uca r para la vigilancia del pats. les de-
- y nues t ro s temores estarán fu ndados. sag r a de pa rece r se a éstos.
-¿ Su pri m iremos , pues, aque llos no mbres ? -Correcto.
-Sí. - Nuevame nte a Home ro, as í como a los demás poe-
- ¿ No ha b r á que ha bla r y co m po ner poemas segú n tas , pediremos q ue no presenten a Aquil es, h ijo de u na
pauta s o puestas a aq ué llas ? diosa.
-Eviden temente. tendido por momentos de costado, por m omentos
ti -¿Om iti re mos también las quejas y los lamentos po r {con el rostro hacia arriba.
parte de va ro nes de al t a co nsidera ción ? por m omentos boca abajo, y tras lev anta rse,
- Es necesario, al menos si nos atenemos a lo di cho a veces de pie, vagando agitadamente por la ori -
anteriormen te . [l/a del mar e st~ril ll ;
- Exa m ina a ho ra si hemos proc edido co rrec ta mente
en ta les su p res io nes. ¿Afi nnar em os que un hombre ra- ni tampoco b

zonable no juzgará q ue, para o tro ho mb re razonable del recogie ndo con ambas manos negra ce niza
cual sea co m pañe ro. la muerte sea te rrible ? y derram ándola sobre su cabe za IJ ,
- Lo afirma re mos, en efecto.
- Po r e nde no ha de ha ber la mentos por é l, como ni q uejándose y lamentándose de tantas otras cosas co-
s i le hubiese a contecido a lgo terrib le . mo las q ue Home ro 1:1a desc rito. y qu e no p re se nt e a
-c-No, ci ertamente. Prf amo, pr ó xim o a lo s di ose s po r su ge nea logfa,
- Ya e llo debemos añadir q ue el hombre que es d e
ese m odo se rá e l q ue más se baste a s í m ismo para vivi r su plicando y arrojándose en el fango,
" bien ; y q ue se d ife re nci a de los de m ás e n q ue es q u ie n llama ndo a cada va ron por su nom b re u.
me nos ne cesi ta de o tro.
- Es ve r dad . y m ucho m ás que en estos casos, les ped ire mos q ue no
- y pa r a é l, me nos qu e pa r a nadie, se rá terrib le ve r -' represe nte n a d ivinid ades la m ent á ndose y excl a m a ndo:
se privado de un h ijo o de un h e r m a no, o b ien de rique- ¡Ay, desgra ciada de mí! ¡Ay, desd ichada madre del m ejor e
zas o de c ua lqu ie r otro b ien . [de los héroes! 1"
- Me nos que para nadie. es ci e rto.
II l/. XX I V 10-12. En el v. 12 Pla tó n sustit uye pa lab ras.
- y será también q uien men os se lamente c ua nd o I u ¡bid. XX lIl 23·24 .
le acontezca u na desgracia de esa índole, y el que co n lJ ¡bid. XXII 4 14,415 .
m a yor moderaci ón la so po r t a rá. 14 /b id. XVIII 54.
152 DIÁLOGOS RE PÚBLIC A JIl 153

y si as¡ retratan a los dioses, que al menos no se atre- - Me parece que s í.


van a presentar al más grande de los dioses tan dis to r- - Por cons iguiente, es ina cep ta b le que se present e
sionadamente como para que exclame: a homb res de va lía domin ados por la risa. y mucho 3S9Q
menos si se trata de dioses .
¡Ay de mí, un hombre que me es querido es el que con
- Por cierto.
[m is ojos
- En t al caso, tam poco aceptaremos a Home ro co-
veo perseguido alrededor de la ciudad, y aflige mi cara-
sas como éstas acerca de los dioses:
[zón! I~

o bien: y una risa interminable brotó entre los dioses bienaven-


[turados,
¡Ay de mi; Sarpedón, el más amado por mí entre los hom- cua ndo vieron a Hefesto moverse presurosamente por to-
. [bres le [da la casa 17 .
d ha sido des tinado a morir a manos del menecíada Pairo -
[elo! - De acuerdo con tu argumento, no se puede acep-
tar est o.
En efecto , mi querido Adimanto, si nuestros jóvenes es - - Mío será si me lo quieres adjudicar -repuse- ; de
c ucha ra n seriamente t al es cosas y no se ec hasen a reír todos modos , en efecto , no se puede aceptar. b
por tratarse de palabras indignas, menos aún un hom- -c-Pero además la verdad dehe ser m uy estimada. Por-
bre podría considerarlas indignas de sí mismo, y nadie que s i hace un momento hemos hablado co rrectamente,
le reprocharía s i se le ocurriera decir o hacer algo de y la ment ira es en realida d inútil para los dioses, aun-
es a índole; tal hombre, por el contrario, ante los más que útil para los hombres b ajo la forma de un reme-
pequeños infortunios, prorrumpiría en una multitud de dio la, es evidente que semejante remedio de be ser re-
quejas y lamentaciones, sin sentir vergüenza ni tener servado a Jos médi co s, mi entra s que los profanos no
p aciencia. deben tocarlos.
e - Lo que dices es cierto. -Es e vid e nte.
- Pe r o no conv iene que ocurra eso, tal como nuest ro - Si es adecuado que algunos hombres m ientan, és-
razonamiento acaba de mostrarnos, y a él de be mos ate- tos serán los que gobiernan el E st ado, y que frente a
nernos, por lo menos hasta qu e alguien nos convenza sus enemigo s o frente a los ciudadanos mi ent an para
con otro mejor. be neficio de l Estado; a to dos los dem ás les estará veda-
- De acuerdo. do . Y si u n part icu lar m iente a los gobernantes, d ire - e
- No obstante, no conviene que los guardianes sean mas que su falta es igualo mayor que la del enfemo
gente pronta para re írse, ya que , por lo común, cu ando al médico o que la del a tle ta a su adiestrador cuando
alguien se abandona a una r isa vio len ta, esto provoca no les d ice n la ve rdad respecto de las afecciones de su
a su vez una reacción violen ta . propio c ue r po; o que la del marinero que no dice al pi-
I~ lbid. XX II 168-169. 17 Ibid . 1 599-600.
1" Ibi/;l. XVI 433·434. l~ Cf. sup ra, JI 382e-d.
154 Dr ÁL OGOS REPÚBLIC A III l 55

loto la verdad ace rca de la na ve y su tripulación ni cuál - Sí, es tá n b ien dichos .


es su cond ición o la de sus compañe ro s. - Vea mos es te otro:
- Es mu y cie rto.
aton tado po r el vino, poseedo r de ojos de per ro y de u n
- En tonces, s i qu ie n gobie rn a sorpre nde a ot ro mi n- [corazón de cier vo u.
d tiendo en el Estado
entre los que son artesan os: ¿Están b ie n este ve rs o y los que lo s iguen, así como 39011
un ad ivino. un m édico de males. u n carpintero en ma- todas aquellas otras insol enci as que. e n prosa o en poe.
[J era s 19, sía. sea n d ic has po r un ci udadano a los gobe rnantes ?
lo cas tiga rá por int roduci r u na práctica capaz de su b- - No, no es tán b ien.
ve rt ir y arr u inar un Est ado de l m ismo modo que u n a - En efecto, no c reo que sean cosas adec uadas pa ra
n ave. qu e escuc he n los jóven es respecto de la moderación . Cla -
- As! se rá. s iem pre que los hechos se aj usten a nue s- ro que no ha y que a sombrarse de que les produzcan
tra s palab ras. alguna cl a se de place r. ¿Cuál es tu op in ión sobre es to ?
-Ahora bien. i no necesitarán mode ración nues tros - La misma que la tuya .
jóvene s ? . - Pue s bien; cu ando un poeta hace de ci r al más sa-
-¡Claro que s i! b io de los hombres n que lo que le parec e más helio
- Pe r o la moderación. en lo que concierne a la mulo de todo es el momento cu an do
ti tu d, i no cons is te p ri ncipalmente en obedecer a los que al lado están las m esas abun da ntes.
t gob ie rn an y en gobernar uno m ism o a los placeres que ' en pan y carne. mi entras el escan ciador saca el vino de b
conciernen a las be b idas. a la s comidas ':f a l sexo? Ila crá tera.
- Así me pa rece, a l menos. lo lleva y lo vierte e n las copas ;M ,
- Dire mos, e ntonces, que es tá n bie n dichas palabras
como las que Home ro pone e n boc a de Diomedes: ¿c rees que pa ra un jove n es a propia do escucha r tal es
siéntate callado, amigo, y obedece la o rden " , cosas e n c uanto a s u templanza ? ¿ Y acaso pode mo s a fir-
marlo de aquel verso que d ice q ue
y los ve rsos que sigue n a ést e:
el destino m ás lamentable qu e pu eda tocar en suerte es
los aqueos ava nzaban respirando co n ánimo VIgOroSO,
[morir de hambre? 2~.
lenta ment e, temiendo a sus coma nda ntes.",
y los dem ás de esa índole. ¿o b ien na r rar que Ze u s, el únic o de sp ie r to m ient ra s
los demás di o ses dorm ían, t ras olvida r fáci lmente tod a s
19 os. XVII 383.384.
20 11. IV 412, 11 JI. I 225.
21 A pe~ a r de lo anun cíudo por Plat ón, estos vers os no siguen a l 1) Ulises .
que acaba d e ci ta r, y se hall an en cantos d iferentes ent re si: el prim e- lO Od. IX 8·10.
ro , en III 8, Y el seg un do en IV 431, sie mpre de la l/fuda. l~ [bid. XII 342.
,I

156 m ÁLOGOS REPÚB LICA 11I 157

e las maquina ciones que habla ideado, impulsado por la Tampoco debe alabarse a Fé nix , el maestro de Aquiles,
pa sión se xua l, al ver a Hera se excitó de modo tal, que como s i hubiese hablado correctamente a l aconsejarle
ni siquiera q uiso llega r a s u alcoba. sino que prefiri ó qu e, s i recibía los done s, acudiera e n a u xilio de los
acosta rse con ella sob re el pi so , a legando que era p resa aqueos, pero que, s i no los recibía, no deja ra s u ira de
de un deseo tal como no lo ha b ía po seido ni s iquie ra lad o JO. Ni ad mit ire mos conside rar a l m ismo Aquiles
la primera vez que se acost a ro n juntos. apegado a las riqueza s has ta el punto de recibir dones
de Agamenón II y esta r así dispue sto a de volver un ca-
a escondidas de sus queridos padre s 26,
dáver t ra s recib ir u na compensación, pe ro de o tro mo- 391..
do no ",
o bien contar qu e Ares y Afr odita fueron encadenados - Po r cierto -dijo Adimanto- que no hemo s de elo-
po r Hefesto po r cosas de esa índole ? u .
giar ta les rela tos.
- ¡No, po r leus ! No me pa rece que sea apropiado . _ y dudo, só lo porque se trata de Home r o, e n afir-
d -Si se na rra, por el contrario. cómo renombrado s mar que es im pío ha bl a r así de Aquiles y en creer a
varones d a n p ruebas de perseve ranci a. de palabra o ac- los ot ro s que le narran; como también que Aquil es di -
to, como é sta:
ce a Apolo:
golpeándose el pecho, increpó a su corazón con es tas Me tl1gafil1ste. Apo lo, e l más fu nes to de todos los dio ses;
[palab ras: y, por cierto, te 10 haría paga r si contara con el poder
sopó rtalo, co razón; ya aira vez afrontaste algo más ha- [para ello u.
[TTi ble 28,
h a y que conte mpla r las y escuc harl as. En cuanto a que Aquiles obrara desobedeciendo a l Tia , b
- Est oy tota lmente de acuerdo. s ie ndo éste un di os. y estuvie ra dispuest o a com batir-
-Ni tampoco de bemos pe rmiti r qu e los varones que 1 lo ": o qu e, respecto de s us cabellos, con sagrados a
otro r te . el Esperqu eo, di jera
educamos sean sobo rnables o apegados a las riquezas.
" -De ningú n modo . desearía ofrecer m i cabelle ra 111 hé roe patroc ío »,
- Ni que se les canten ve rsos como el q ue dice:

los presen tes persua den a los dio ses, así como a los 10 cr. II. IX 5 15-518. ,
[reyes má s respet ables 19. II /bid. XIX 278-279, lo s presen tes d e Agamenón 50n cond uc t-
J o s a la nave de Aqu iles , pe ro és te vuelve al co mba te no po r es e mo li·
VO , sino pa ra ven ga r la mu erte de Pat roclo.
1~ JI. XIV 396. II Au nq u e, ibid. XXIV 593-594, Aqu iles dice que h a devu e lto el
11 Cf. OJ. vm 266.3211. ca dáv er de Hécto r a su p ad re po r el p ago de u n resca te , pero la ve rd e-
18 ¡bid. XX 17. 18. dera razón es la de que m madre Tetis le a conseja qu e as l lo h a ga
19 Seg ún"¡ antig uo léx ico Suda, este v" roo h a si do at ribuido la r . pólra 11" irri ta r a los dio se s (XXI V 560·562, d. 133·137).
d laTnente a Hesíodo . ef. EIJllfl.'UJES , Me dea 964-965: «u n p ro ve rb io dice II /bid . XXII 15 Y 20.
qu e lus dones persuaden a Jos dioses, I y el oro va l" para los mo rtale s l' l hid. X XI 314 ss .
m á s qu e mill are s de palehras •. JI {bid. XXIII 151.
(

158 DIÁLOG OS RE PÚ BLICA III 159

que e ra ya ca dá ver, y ha ya p roc edido así, no de be ser no so n en nada mejores que lo s homb res. Ta les afir ma-
c reído . Y a s u vez, e n lo conce r niente a las vu e ltas alre- ciO"nes,- como acabamos de deci r. so n sac r Hegas y fal- I!

dedor de la tumba de Pat roclo. donde e ra arrastrado e l sas¿ puesto q ue hem os demostrado q;wes ·impos ib le que
cadáve r de H éc tor M, y el sac r ificio de ca u tivos vivos se generen ma les a p a rtir de los d io ses.
sobre la pira )1 , d ir emos q ue toda s es tas cosas qu e se - Cla ro que s i.
han con ta do no son cie r tas. Tampoco pe r mit i re mos que - Ta les af ir maciones. ademá s, son perniciosas para
e se haga cree r a nues tros jóvenes Que Aquil es (hijo d e q u iene s las escuchan. Pues todo hom b re se perdon ará
un a d iosa y de Peleo - e l má s moderado de lo s hombre s a s i mi smo t ras obrar mal, si está convencido de que
y descend iente de Zeus en terce r grado-c. así como edu- cosas se mej a ntes hacen y han hecho tambié n
cado por el sa pien tls imo Qui mo) haya sido p resa de una
confusión tal. que d ie ra cab ida dentro de sí a dos enfer- los parientes de los diose s,
medades o puestas entre si: el servilismo que acompaña más próximos a Zeus. de quienes ha y. en el éter
del m onte Ideo, un a lta r a Zeus paterno,
al apego a la s r iquezas. y el meno spreci o tanto respecto
de los dioses como de los homb res. y en quienes no se ha extinguido aún la sangre divi·
(na JO.
- Tienes razón .
- Po r consiguiente - pro se gu í- , no debe m os de ja r -
nos convencer por estas cosas, ni consenti r q ue se afir- Por es ta razón hay que poner término a semejan te s mi -
tos, no sea que c reen e n nue st ros jóvenes u na fu e rte 3924
d me qu e Teseo, h ijo de Posidón, y Pirt too, hijo de leus ,
ha ya n emprendido tan terri b les raptos " , o que c ua l - in cli nación h acia la vileza.
- S in du da.
qui er otro hé roe o hij o de un d ios se haya a t revido a
-En tal caso ¿qué clase de di scursos restan pa ra
come te r obras ho r r ibl es o sac r-ílegas como aquellas de
delimitar aque llos q ue se deben rela tar de aque llos que
las que a hora mendazm en te se les acusa. Más bien he -
no ? Ya ha s ido expue sto. e n efecto. cómo se de be ha-
mos de obliga r a los poetas a afi nna r que es as ob ras
b la r acerca de los di ose s y acerca de los de mo nio s, as¡
no ha n s ido come t idas po r aqué llos. o bien q ue aquéllos
como de los hé roes y de los que ha b itan en el Hades.
no son hijos de di oses; pe ro no decir que a m bas cosas
son cier tas e intenta r persuadtra nues t ros -jóvenes de - Asl e s.
- y lo que rest a ¿no se rá lo qu e concie rne a los hom-
q ue los d iose s e nge nd ran a lgo ma lo y de que lo s h éroes
bres ?
-c- Eviden temen te.
J6 Ibid. XXIV 14.16. - Pero nos es im po sible ordena r es to, mi querido ami-
'H lbid . XXIII 175.176.
go, al men os por el momento.
l~ Se refi e re a la leyend a, según la cual Pirít oo ay udó a r eseo a
raptar a Helena y, en re tri bu c ión, T éseo ay udó a Pirítoo a rap ta r a - ¿ Por qu é ?
Per s éfone, que h a lla mo s en ISÓCRATES, X (_E logio de Hel ena .) 18.20 . - Porque creo que , a pa r t ir de lo admit ido , hem os
l sóc rates compa ra el más conoci do - pa ra nosot ro s - rap to d e Helena de afirmar que los poetas y narrad ores h abl a nmal
por Alejan d ro-Pa ri s con el d e Pe rs éfonc por el d io s Hades (d . e l Him . - --- -~

no «ho m érico - A Dem eter, do nde no se men c ion a para na da a Teseo


n i a Pirltoo). l" Oc la tra gedi a Niob e, de ES QUILO (fr . 155 O l NDOR F) .
,

160 DIAl.OGOS RE PÚBLIC A III 16 1

h acerca de .lcs ..bcmbre s en los .temas más importante s. - Esto ta mbién necesito que me lo e nseñe s más cla-
al "deci r q ue hay m uc hos inj us tos felices y e n ca m b io ra men te .
just os des di chad os, y q ue cometer inju st ic ias da pr ove- - iPa rece que soy un ridículo y osc u ro maest ro !
cho s i pa s a inadve rt ido. e n ta n to la ju st icia es un b ie n - e xcl a mé-. Pues e ntonces, tal como los que son inca-
aje no para e l justo, y lo propio de éste su pe rju icio. ¿ Pro- paces de hace rse e nte nde r. no me referiré al conjunto de
hi biremos q ue se diga n tal es cosa s y p rescribire mos q ue la cues t ión sino q ue, t ra s sep a rar de al li u na parle, e
se ca n te n y c ue nten mi tos e n sen tido opue sto a aqu é- inte nt aré most rarte e n és ta lo qu e pretendo. Dime: tú
llas. o no te pa rece ? conoces e l comienzo de la llíada, donde el poeta c ue nta
- S í, bi en lo sé. que Cri ses pid ió a Aga me nó n la devoluci ón de s u hija,
- Y e n caso de q ue estés de ac ue rd o e n que lo que y que éste se e ncole r izó, po r lo c ua l Crtses. al ver q ue
di go es cierto, ¿ podré a firma r que es tás de acue r do e n no te n ia é xito, im ploró al di os cont ra los aq ueos oo. 39 34
lo que b u scamo s desde un co m ie nzo? - Po r ciert o,
- Lo h as pe nsado correc tamente. - Po r lo tan to, sa bes que ha sta esos ve rso s,
e - Por lo t an to, d ado que se debe habla r ace rca de
y suplicó Q codos los aqueos,
los homb res con discurso s de t al ín dol e. ¿nos pondr e-
)' en particular a los dos Atridas, caudillos de pueblos ",
mos de acuerdo en eso c ua ndo descubramos qué es la
ju st ici a y cómo ést a, po r s u naturaleza, da provecho al
habla el poeta mi smo sin tratar de ca m bia r nuest ra id ea
qu e la posee , ta nto si pa rece o no ser justo ? de qu e es él m ismo y no ot ro quien ha bl a. Pe r o después
- Mu y cierto .
de los ve rsos citados ha bla como si él m ismo fuera b
- Finali cemos entonces lo concerniente a los disc ur-
Cr tses. e in te nta hace r nos c reer qu e no es Home ro el
sos; e n cuan lo a s u dicci ón, creo qu e debe se r exa mina-
que h ab la si no el sacer dot e, que es u n anciano. Y a p ro-
da a con tinuación, de modo que no s quede perfectame n te
ximada me nte as í ha com pues to todo el res to de la na-
an alizado tanto lo que debe dec irse como el modo e n rración sobre lo que ha acon tecido en I1ión, en h aca u
q ue de be se r dicho.
y e n la Odisea íntegr a.
Aqul me in te r r um pió Ad imanto:
-De ac ue r do.
-No com p re ndo qué es lo qu e qu ie res decir - man i- - Pues b ie n, ha y na rración no sól o cua ndo se refie -
fes tó.
re n los d isc u rsos sosten idos e n cada oca sión, sino ta m -
d - Sin em ba r go - insistí - , de bes com prende rl o; t al
bié n c uan do se re la ta lo 'q ue su cede entre lo s disc u rso s.
lal vez lo a pre hendas mejor de e sta man era : ¿acaso no - Na t u ralme nte.
s uce de q ue tod o c u a nto es re la t ado por com po sito res - Pero c ua ndo se presenta un di sc urso como si fue ra e
de mi los o po r po et as es un a na r ración de cosa s que
ot ro el qu e habla. ¿ no diremos que asemeja lo más po sí -
ha n pa sado , de cosas que pa sa n y cosas que pasarán ?
- ¿ Y de qué ot ro modo po dría ser ? 'U 1/. 1 8-42.
-c-Pc r o la na r ración qu e lle va n a cabo pue de se r s im - 'l / bid . 15.16.
ple, o bi en p ro ducida por medio de la im it ación, o p or ,¡ ll i6n es utru nomb re de Troya: h aca es la is la de la cua l es
a m ba s cosa s a la vez . rey Ulisc s, y en la qu e t ra nscurr e parle de la Odisea.

Q4. _ 11
I

162 D1ÁLOOO S RE PÚ BLICA 111 163

ble su propia di cción a la de ca da personaje que , según p los y los s ac r ificios de vícti mas q ue él había ofreci do .
an t ici pa. ha de habl a r ? e n nombre de es o le im plo raba que sus lá grimas fueran
- Lo d ire mo s. en efec to . ex piada s por los aq u eos con da rd os de l dios » u . Asf
-y asemejarse uno m ismo a ot ro en hab la o as pec- -concl u í- se crea. m i a migo. una na rraci ón s im ple.
to i no es imi ta r a aq uel al c ual u no se a semeja ? s in imit aci ón . b
- S í. - Ent ie ndo -contestó Adím anto .
I - En el caso presente, por 10 t a nto, parece qu e tan to - Com pre nde del mi smo modo que se pro duce un
éste como los dornas poetas compon en la narraci ón m e- ti po de na rraci ón opu esta a aqu éll a , cu an do se su pri-
diante imitaciones. men los rel atos que inte rcala el poe ta en tre los d iscu r-
- Es toy m uy de acu e rdo . sos y se deja n só lo los di ál ogos.
- En camb io. si el poeta nun ca se escond iese/ tod a - Ta m b ién com pre ndo esto: es lo que s uc ede e n la
S ll poe sía y s u na r raci ón se r ía n producidas s in imit a- t ragedia .
d ción a lgu na. Pa ra que no me vayas a decir qu e no - Has pensado muy co r rect a men te - d ije- , y c reo
com prendes có mo podría suc eder esto, te lo ex plica ré. qu e a ho ra puedo hace rt e claro aquello qu e ante riormente
Si Home ro . tras decir qu e Cr ises llegó t rayendo el res- no pu de: que ha y. e n primer lu ga r, un tipo de poesía
cate de su hija. como su plic a nte a los aque os pe r o espe- y com posición de mi tos in le gramente imita t iva -como t:
ci almente a los reyes:-conÚnua~ ha blando no como s i t ú dices, la t raged ia yla comedie-e: e n segundo lu ga r.
se h ubiera converti do e n Cr ises s ino como si fu e ra a ú n e l que se p r od uce a t ravés de l recita l del poeta , y que
Home ro . te pe rca ta rá s de que no ha b ría imitación s ino lo ha llarás e n los ditira mb os, má s q ue e n cualquie r o tra
narración sim ple. Ha br ía s ido algo a prox imada me nte a sí pa rt e; y e n te rce r luga r, el que se c rea po r a mbos p ro-
(m;;- e xpres;Cn pro sa. pue s no soy poeta): "Al llegar. cedim iento s, lan to e n la poe sí a é pic a como en mu chos
e el sacerdote rogó que los dioses permit iesen a los aqueos ot r os luga res, si me e ntie nde s.
co nqu ist a r Tro ya y con se rva r la vida , y que éstos libe- - Aho ra capto lo que antes querías deci r.
ra ran a su hija t ras acept a r el resca te. y res petando a l - Rec ue r da que a nt es afirm amos t amb ién que ya ha-
dios. Cuando él d ijo es tas cosas. los aq ueos lo a prob a- bía mos ha b lado de lo que se de be decir, pe ro que a ú n
ron re ve rente men te. pe ro Aga menón se irritó y lo co n- quedaba po r e xam in a r cómo se debe deci r .
minó a pa r tir inmed ia tame nte y no volve r. ya qu e de - Lo recue r do.
nada le valdrían el báculo y las gu irnaldas de l dios. Y - Pues b ie n , aq ue llo a lo cual me re feria e ra que d
le dijo que. antes de liberar a su h ija. és ta envejecería sería nec esario ponemos de acue rdo so b re s i he mos de
e n Ar gos jun to a él; y le orde nó marchar se y qu e no pe rmitir que los poe tas nos com po ngan las narraci on es
.J J 944 lo irritase más. s i que r ía regresar a su casa sa no y sólo im itando. o bien im itan do e n pa rt e si, e n pa r te no
salvo. Al escuc ha r est o. el a nciano se a te mori zó y se -yen cada caso. qu é es lo q ue ím it ará n- . o s i no les
ma rchó e n s ile ncio. Pe ro cua ndo se a lejó del cam pame n- pe rm it ire mos imit a r.
to rogó ex ten sa men te a Apele , invoc a nd o al di os po r
sus diversos ep ítetos y pidi é n dole que. s i recordaba que 01 Lo qu e aqui entreco millamo s es la paráf ra sis que Plat ón hace
a lguna vez le hab ía n s ido grato s la edi fica ci ón de tem - p .42.
del pasaj e d e JI. 1
164 DI ÁLO GO S R EPÚBLICA 1Il 165

-Adi vino lo que es tás proponiendo examina r: si he- pequeñas aú n, de ma ne ra que es in capaz de imit ar b ien
ma s de admit ir o no e n nu es tro Estado la traged ia y mu chas cos as, o de hace r la s cosas mismas a las cua les
la comedia . las im itaci ones se ase mejan.
- Ta l ve z - contes té-, pe ro ta l vez tambi én algo de - Es muy ci erto.
más im po r ta nci a q ue eso, a unq ue yo mi smo no lo sé - Por cons igu ien te, s i hemos de mantener nuest ra pri-
aún, sino que a lll ado nde la argumentación. como el vien - mera regla , segú n la c ual nue s tros guard ia nes debían
to, nos lleve, hacia allí debemos ir. se r re le vad os de todos los de más ofi cios para ser a rte-
-Dices bi en. sa nos de la lib ertad del Es tado e n se nt ido est ricto, s in e
e - Ahora. Adtmamo. obse rva lo s igu iente: ¿de ben s er ocuparse de nin guna otra cosa que no co ndu zca a ésta ,
nuest ros gua rd ia nes a p tos para la im itación, o no ? ¿De no será conveniente q ue hagan o imiten cualquier o tra.
lo que he mos d icho a ntes no se s igu e acaso que cada Pero si imitan, correspondería que imi ten ya de sde ni-
uno rea liza b ien un solo oficio. no muchos. y que, s i ño s los tipos que les son a propiados: va liente s. mod e ra-
trat a d e a plicars e a muchos. fracasa en todos s in poder dos, piadoso s, libres y todos los de esa índo le. En cam-
se r tenido en cu ent a en ninguno? b io, no debe prnctiea r se -n i el servilismo ni el ser hábil
- No puede se r de otro modo. e n imitarlo -como ninguna otra bajeza-e, para que no
- y el mi smo a rg umen to cabe con respect o a la imi- suceda que, a raíz de la im it aci ón , se compene t ren con
tación: que un mismo hombre no es capaz de imitar m u- su realidad. ¿Aca so no has advertido que, c uando las d
chas cosas t a n b ien como lo hace con u na sola. imitaciones se llevan a cabo de sde la juventud y duran-
- Cie r tame nt e. te m ucho tiem po, se ins tauran en los háb ito s y en la
395<1 - Mucho menos. por e nde, po drá ejercitar oficios d e natu raleza m isma de la persona , en cua nt o al cuerpo,
alto valor s im ultánea me nte con la im it ación de m uchas a la voz y a l pe nsamiento ?
cosas. po r hábil qu e sea al imitar, puesto que in cl uso -Si, lo he adver tido.
los dos ti po s de imitación que parecen se r ta n vecinos - No tol e raremos pues, que aquell os po r los cuales
e ntre si -como la comed ia y la tragedi a- no pu eden debemos p reocupamos, y que se espe ra qu e llegu en a
se r practic ado s b ien por las mismas personas. ¿O no ser hombres de bien, s i son va ro nes, imiten a una muo
lla ma ba s hace un momento imitaciones a estas dos je r, jove n o a nciana, q ue injuria a s u marido o desaña
fo r mas ? a los di oses , con la mayor jac ta nci a porque pi en sa que
-Sí, y tienes ra zón a l afirma r qu e no puede n ser e s dicho sa, o b ien porque es tá sum ida e n in fo r tu nios,
los mi smos poet as los que c reen a m bas. . pe na s y la mentos. Y mucho me nos que represente n a ~
-Ta mpoco se puede a la vez ser rapsoda y ac tor. u na mujer e nfe r m a o enamorada o a punto de dar a luz.
- Sin d uda. - De ningún modo.
-Ni s iquiera los actores que ac túa n en las comed ias -N i tam poco a escl ava s o a es cl avos, al m en os reali-
" son Jos m ismos qu e e n las t ragedias; sin embargo, toda s zando actos se r vile s.
éstas son for mas de imitación. ¿No es así? - Ta m poco.
- E incl uso más que es to, Adímanto: m e parece que . - Ni que represen te n a hom b res viles 'i cob a rdes,
la na tu ral eza human a est á de smenuzada en pa rtes más que ha gan lo contrario de lo que hemos dicho ya, in sul-
(

166 DIÁLOGOS REP ÚBLICA 111 167

tá ndose y ri dicu lizá ndose u no s a ot ro s y d ici e ndo obs- de que el im itado sea ind igno de t a l varón, éste no esta-
396<1 ce nidades, eb r ios o sobr ios, y cuan tas ot ras pala b ras rá d ispues to a im itar se ri a me nte a a lguien inferior a
o accione s de esa índole con que se degradan a sí m is- él. sa lvo e n las escasas opo rtunidades en que el imitado
mos y a los ot ros. Creo también que no se los debe acos- haga algo de va lor; y de todos modos se a ve rg onzará,
tum brar a imitar, ni en pal ab ras ni en acto s, a los qu e e n parte por ca rece r de práctica en la imitaci ón de tao
e nloq uece n .' H a y que conocer, e n ef ecto, a los locos y les personaje s, en parte po r sentir re pu ls ión hacia el
a los malvados, hombres o m ujeres, pe ro no se debe a moldars e él mis mo y adaptarse a los t ipo s de b aj a ra- e
obra r como e llos ni imita rlos. lea ; de sde ñará estas cosas, excep to como pasa tiempo.
- Es una gran verdad. - Es n a tural.
- En cua nto a los he r rero s y a los q ue eje rce n a lgú n - Por cons igu ie nte , u sa rá e l t ipo de narrat iva que
otro oficio. o a los reme ro s que hace n a van zar a un a desc ri bía mos hace u nos momen tos a propó si to de los
na ve, o a qu ie ne s les m arcan el t ie m po a aquéllos, o versos de Homero, y s u modo de relata r parti ci pará tan-
b cualqu ie r ot ra cosa de esa índo le, ¿de ben los guar dia- to de ta im itación como de la narraci ón s im p le, pero
nes imitarlos o no ? la parte de imitación se rá breve dentro de u n texto ex-
- ¿ Y cómo podría adm it irse eso, si ni siqu ie ra se le s ten so . ¿ Ent ie ndes ?
permitirá prest ar les atenci ón a esos ofici o s ? -c-Sf, Y c reo qu e as í ha de se r for zosa men te el proto-
- Pues b ien , ¿im itarán acaso los relinc hos de los ca- tipo de r~l a tor . ~~
ba ilas, los m ugid os de los toros, el m u rmullo de los r íos, -En tal -caso ; el rela tor q ue no sea como és e se r á 397a
el es trépito del mar, los tru enos y otros ruidos s imila res? ta nto más med iocre, prefe ri rá imit ar todo y no con s íde -
- No, ya que no se les pe r miti rá e nloq uecer o q u e ra rá na da ind igno de él, de modo que t ra ta rá de im it a r
Imi te n a los locos. . se r ia me nte y a nte mu c hos tod o lo qu e acabamos de men-
,;_ - Entonces, s i e ntiendo lo que qu ie res decir, ha y una ciona r: t ru enos, ruidos de vientos y granizo, de ejes de
___ especie de dicción y na r ra tiva a que recu rre el homb re r ue das y po leas, trom pe t as, fla ut as, s iri nga s y sonidos
e ve rd aderamente va lioso c uando necesita decir a lgo, y de todos los instrumentos, a sí como voces de perros,
ot ra especie com p letamente d ist in ta , de la que se servi- ovejas y pájaros. Y as í todo s u relato estará for-
rá el hom bre que , po r naturalez a y educación, es lo con- mado por im it aciones de sonidos y ge stos, y muy poco h
Irario de aq ué l. de narración .
- ¿ y c uáles son esas especies? - Fo r zosamente.
- Me pa rece que, c ua ndo un va rón ca ba l llega , en - Ta les son, pue s, los dos t ipos de narrativa a los
la na rraci ón , a a lgu na frase o acc ión pro pias de un hom - que me refería .
bre de b ie n , esta rá d is pu es to a inte r p re tar dicho pasa - - Esos son, e n efecto.
je, s in a verg onzars e de ta l imitación, má xim e s i imita a l -Y e n un caso la s va r iaci on es son peque ñas, y, u na
d homb re de b ie n q ue ob ra de mod o fi rme y sa bio ; pe ro vez que se as igna n a l texto la a rmanla y el ritmo ade-
es ta rá menos dis p ues to , y en me nos ocasiones, s i se u-a - c uados, sucede que el que recita correc tame nte sólo ne -
ta de imitar a a lguien p resa de en fe rmedades. o de a mo- cesit a recita r segú n la misma cadenci a y en una m isma
res, o de e b ri edad o algú n ot ro padeci mien to . y en caso armonía - ya que son po cas -la s variaci ones- ,-y-ell-u n"-
"r it me a ná logamente parejo.
168 DIÁLOGOS R gPÚ BLlCA 1II 169

- Así es . Ji t-! f¿ v{., .:' 11,;" «, ,- pusiera hacer una exhibición de su s po emas, c reo que
-En el otr o casó' se requ iere lo con t rario: tod as la s no s proster naríamo s ante él como a nte alguien di gno
armonías y todos los r it mos, si es que ha de recítarse de cuita, maravilloso y encantador, pero le diríamos que
de l modo que le es prop io, ya que cue nta con var íeda- en nues tro Es tado no hay hombre al guno como él n i
des de toda forma. está permitido qu e llegue a haberlo, y Jo m andaríamos
-Con toda razón. a otro Est ado, tras derramar mirra sobre su ca be za y
-y todos los poetas y los que cuentan algo echan haberla coronado con cí n t ílles de lana. E n cuanto a no -
mano a uno u otro tipo de recitación de los ya menci o- sotr os, empl earemos un poeta y narrador de mitos más
nados, o bien a al guno que res ulte de la mezcla de eusteroyménosagradeble, "pero que nos sea más Pt"> b
ambos. vechoso . que imite el modo de hablar del hombre de
- Necesa r iamen te. bíeri y qu e cuente sus relatos ajustá ndose a aquellas pau·
d - Per o ¿qué ha remos? ¿Admiti remos en nuestro Es- t as qu e he mos prescri to de sde el com ienzo, c ua ndo nos
tado todos estos tipos, o bien a lguno de ellos en es tado di spusimos a educar a los militares .
puro, o bien u no mezclado con el otro? - Así haríamos, en efec to, si depende de nosotros.
- Si m i opinión se impone , admitiremos la imitación - Me parece, mi querido amigo, que ya h emos dado
pura de l hombre de bien. com ple tamente térm ino a la descripción de la parte de
- Mi querido Adimanto, ta m b ién es agradable el ti- la música que concierne a los discursos y mitos, pues
po mixto; pero mucho más ag rada b le para los ni ño s, hemos hablado de lo que hay que decir y de cómo hay
así c omo para sus maest ros y para la mayoría de la mu- que decirlo.
che du m bre, es el opuesto al que tú eliges. -c-Ta m b i én a mí me parece.
- Cier ta me nte, ese tipo es el que agrada más. - Desp ués de eso resta lo q ue atañe al ca rác ter de e
- Con mucha probabilidad, sin em b a rg o, dirás que los cant os y de la s melodías.
ese tipo no se adecua a nuestra organización política, - Es ev id ente.
e porque en n uest r o Estado el hombre no se desdobla ni - Segu ra ment e todos pueden darse cue nt a de lo qu e
se multiplica, ya que cada u no hace una sola cosa. hay que decir acerca de ta les asuntos, pa ra concordar
- No se adecu a, en ef ecto. con la s pautas ya mencionadas.
- Por esa razón, en nu estro Estado únicamente ha- Glaucón se echó a reír :
lla remos al za pa te ro que fabrica calzado sin se r piloto - En lo q ue a mí t oca , Sócrates - d ijo-, te mo que-
ad emás de fabricant e, y al la b ri ego que es labriego, pe- dar e xcl ui do de esos 'todos ', pue s por el momento no
r o no juez al mi smo tiempo que la br iego, y al militar me es posib le conje tu ra r qué es lo que debemos decir:
que es militar y no es comerciante además de ser mili- no obstante, algo barrunto.
tar, y as í con todo el resto. - En to do caso, ha de se r te po sible hab la r de u n d
-Así es . primer punto: la melodía está compuesta por tres ele-
- De ese modo, sí arribara a nuestro Estado un hom- mentos, a saber, te xt o, armonía y ri tmo.
39 8a bre cuya de streza lo ca pacit a ra para asumir las más - Eso sí.
variadas fo rmas y para imita r todas las co sas ,y se pro-
170 DIÁLOG OS REP ÚBLICA III 171

-En lo que hace a l te xto e n sí mi smo, no difie re in fort u nio de fo r ma Fi rme y va lie nte. Tam bién pi ens a
d el te xto que no sea cantado, e n cua nto a la necesida d en ot ra a r monía con la cual se pueda imit ar a q u ien ,
de que se aju ste a las pa utas y modalidades que hemo s po r medio de una acción pacífica y no vio lenta sino a ten-
enuncia do a nte riormente. ta de la vo lu nta d de l ot ro , lo inte nta pe rsuadir y le su-
-c-Cierto. pli ca: co n un a plegaria a u n dios, co n u na e nse ñanza
- Y e n Jo toca nt e a la armonía y al ritmo. deben ade- o una ex hortación a un homb re; o a la in ve rsa, q ue se
c ua rse a l te xto. somete por s i m ismo a l intento de ot ro de s uplic a rl e,
- Eso es claro. e nseña rle y persuad ir-le, s in comporta rse co n sobe rb ia
- Ahora bien, hemos d icho q ue e n los textos no pe r- tras habe r obten ido lo que deseaba . s ino que e n todos
mitiríamos qu ej a s ni la me ntos. esos casos ac túa con mod er aci ón y mes ura. y se sa tis-
-Asíes. fa ce con los resulrados- La s armonías que de bes dej ar- e
e - ¿ V cuá les son esas a rmonías quej umbrosas ? Dime- no s, pue s, son la s que mejor imitarán las voc es de los
lo, ya que e res mú s ico. infortunados y de los afortunados, de los moderados y
- La lidi a mixta. la lidia tens a y otras simila res . de los valientes.
- En tonces. és as d eben ser suprim ida s; no son úti- - Pu es las que pides qu e nos queden no son ot ras
-; les, en efec to. ni s iqu ie ra para mujeres qu e se hagan que la s que acabo de mencionar.
acreedoras al respeto; y menos aún para el resto. - En tal caso no nos hará falta. para nu es tras ca n-
- De acue r do. ciones y melodías. contar con m uchas cuerdas ni abar-
- Pe ro ta mb ién la embriaguez, la molicie y la pereza car todas las armon ías.
so n por comple to ina p ro plada s pa ra lo s guard iarié's. -Creo qu e no.
-¿ Cómo nega r lo ? -No tend remos que a limentar, por cons igu ie n te,
-¿ y c uáles armo nia s son mu ell es y a p tas para can- a artífices de t riá ngulos, pec tides ... y de tod os aq uellos d
ciones de bebedores ? ins trume ntos que cue ntan con m uc has c ue r das y a bar-
- Algunas armonías jonias y lidias son considerada s ca n m ucha s a rmonías.
re lajan tes. -No lo necesitaremos, en efe c to.
399a - ¿ Y pod ría e mpleárse la s an te va rones que va n a l a _ ¿ y adm it irás en nues t ro Es tado a los f laut ist as y
gue rra ? a los fabric antes de fla utas ? ¿No es acaso la flau ta el
- De n ingún mo do ; y me te mo q ue no te quede n ya instrumento que posee más sonidos, y no son acaso imi-
más que la dor ia y la fri gia . taciones de la fla uta los inst rume ntos mi smos que Per-
- De a r manlas yo no sé nada; pe ro déjanos una co n mite n todas las armo nías?
la cual se pueda im itar adecuadame nte los tono s y mo- - Evidenteme n te.
du laci ones de la voz de u n varón valiente que , part.ici -
~1 pa ndo de un suceso bé lico o de un acto cualqui era d e u El otr ia ngu lo o que se m encion a a qu¡ no es el inst rument o de
'':, violenci a, no t iene for t una, sea porque sufre he r id as o percu sión q ue ac tualmen te conocemos, sin o m ás bi en una sue rte de
cae mu erto o expe ri mente alguna ot ra clase de desgra- cíta ra tr iang u lar de m uchas cu e rdas y son ido s agudos , en esto sim ilar
" b cí a: pero que, e n c ua lq uie ra de esos casos, afronte e l al epec tts », d c o rigen lid io.
r-,
172 DIÁLOGO S REPÚBLICA III 173

- Te. qu edan. e ntonces, co mo út iles e n la c íudad " ha y t res cl ase s de pasos." a part ir de los cuales se foro
la lira y la cít a ra; y pa ra los pastores, en el campo, I~ man co m b inacione s, así como ha y cuatro cl a ses de no-
siring a. las n de dond e se ge ne ran todas las a r mo nías. Pero no
- El argumento lo demues tra. podría afirma r qu e modo de vida rep resenta cada cl ase.
~ - Nada nue vo ha remos, mi a migo : escogere mo s a - En ese caso -c-d ije-c-, con s u ltaremo s a Da món 50 b
Apalo y s us inst r um entos a ntes q ue a Ma rsi as y los d e sob re que pa sos correspo nde n a la baje za. a la desme-
éste .... su ra, a la de me nci a y o tros males, y c uáles ritmos ha y
- Al parece r, nada nue vo ha remos, rpor Zeus! -re- que reserva r pa ra los estados con t rari os a estos. Creo
p lic ó Gla ucón . haber oído h a bla r -no muy c la ramente -e- ace rca de u n
- ¡Y por el pe r ro ! <1 -exclamé- . Sin da rn os cue n- com puesto que el llamaba 'enopli o' $1, así como de un o
ta hemos estado pu rificand o de nuevo el Es tado q ue ha- dáct ilo y de o tro heroico que orga nizaba no sé cómo,
ce poco decí amos e ra lujoso . igu alando los tie mpos no acentuados con lo s ace ntua-
- y hemos proced ido se nsata me nte. dos 'J. y q ue desemboc aban tanto en u na s ila ba b re ve
-c-Bien, purifiquemos lo que queda. Porque a la s ar-
mo nías de be segu ir lo relativo a los ritmos: no hay qu e ... Traduc imos b4seis por wp a sos. (d. LSJ . 1, 1, .,.. GK",o". Gtgen-
ir e n pos de ri t mos m uy va riados ni de pasos de toda ..·a r¡;/:1<á l und Utop ie. p á gs. 2n· 278). no po r wpieu o . me tros.., con-
índole, sino observar los ri tmos que so n propios de u n ce p to s. pa ra lo s cu a les Pla tón emplea e n este pasaje t érm ino s griegos
modo de vivir ordenado)' valeroso y, una vez ob serva- má s apropiados. • Pa so _ es una un id ad r ítmica q ue contiene un a refe-
re nc ia a la da nu, .,.. s in·e para ex p re sa r una acti tud (p . ej., u n _pa so_
400a dos. será necesario que el pie y la melodía se adecuen
de va ls es di sti nt o de un <paso - de ta ngo).
al. lengu aje p ro p io de se mejante hom b re. y no que el ft S e t rata de la s cuatro no tes bas icas por las q ue p ued en e xpre·
le nguaje se adec ue al pie y a la melodía. Decir cuál e s sarse lo s int e rva los primarios -segun las relaciones de la lon gitu d
son esos rit mos es fu nción q ue debes cum plir tú, tal d e la s cu a tro c ue rd a s de un tet ra co rdio CII tre si . pa ta obtene r sl' ndas
como hici st e a l habla r de la s a r monía s. notas-e, q ue. e n nu es tra notación mu s ical, pod ría n ser. m i a lt o (oot/l
de la c ue rda infe rior), mi bajo (in te rva lo d e un a oc tava ), la (int erva lo
- Sin e mba rgo . por l eus, no estoy en cond iciones de u na q ui nta re specto del mi a it o) .,.. si (intervalo u c u na c ua rta).
de decirlo . En efecto. po r lo q ue he vis to . afi nnaría que so Damó n ha si do m ae s t ro de m üs tca . contem po r:lonco d e
Anax á go ra s.
•• E n es te c as o co rrespollJe traduci r pólis po r - ctu dad », po r es. $1 E l wc nup lio., p ues. no es un p ic s ino un ritmo (d. P ROCW , In
ta r co nl ra puclil a a agrás «c a m po •. Rernpubl. I 61. l·S K RO LI ) prop io uc u na ma rc ha m ilita r. E n Nub cs
... Dts nnt a s ve rs tones mi tu ló gica li "lÚre n tan a l d io s Apo lo con d 6S0. 1. ARISTóFANE s p resen ta a Sóc ra te s exhortando a conocc r «c ua l de
« liá~ i ro . o ~ sil eno . Ma n; ia s. La c o nfron tac ió n q ue PLATÓN ti en e p rese a - lo s rtnnos es el enoplio. cu á l el d ác t ilo •.
te aqu ( es de Indo!... mu s ical : la p re fe re ncia d ... Apolo po r la lira y la Sl Lite ralment e . igua la ndo arri ba y abajo . (asl t raJ ucc SHOR EY).
de Ma rs ia s por la fl a ut a . Cf. Ban'lw:le 215c . Al ma rcar el co mpás m usic al, el go lpe hacia a rrib a ind icaba la pa rle
' 7 Má s de . u n a Ve l hallarnos es te juramento en Pla tón; Shore y acentuada u érsis .,.. el go lpe h acia abajo co rrespondía a la I h "'s i~ o
p ien sa q ue es ..mpl cad o pa ra no jurar po r lo s d ios es en van o, pero parte no a centua da . Ahora b ien, el acen to m us ical recaía en u n a sílaba
aqu i se acabu de jurar _en vano . por Zeus. J ·C re miten al eo r¡;ill.5 la rga y d os sílabas breve s equivalían a un a la rga , cons tando el píe
4 82b : _po r el per ro , el d io s egiprio » (nonDS - Plat o 's Gorgias, p ági . d áctilo de un a sila b a la rga y dos breves , y el e spon deo de d os la rgas,
na 262- pi e nsa q ue e s un a a lusión l úd lca a l dios eg ipci o Anub is , po r lo cual se ad vie r te clarame nte po r qué en el r itmo da culíco (o
caracter iza do con cabeza de perro). en el h ero ico ) la dr..is qu ed ab a igualad a con la l/ibis.
174 DIÁLOGOS REP ÚBLICA III 175

como en una larga 53, También hablaba, me parece, del secuenci a d e la simplic idad del alma; m as no de esa
yambo, y llamaba a otro 'troqueo' , asignando a a m bo s fa ltade ca r ác te r que por eufemismo llamamos s im plici-
e s ílab as largas y breves 5<, Y a al guno de és tos, c reo, dad, sino de la di sposi ci ón verdade r amente buena y be-o
cen su ra b a o elogiaba en cuanto a los movimientos ss 11a del ca récte r; y del ánim~ "' - -
impreso s al pie mi smo, no menos que a los ritmos en -'::-Com p le ta men te' de acuérdo.
s í mismos, o b ien a alguna com bi nación de ambos, no - y nuest ro s jóvene s deberá n buscar por doquier ta-
puedo decirlo bi en. Pero como dij e, para eso deb emo s les cualid ades . si han de ha ce r su pa rte.
remitirnos a Damó n; pues discernirlo nos requeriría un - Debe n busca rlas.'
tratamiento e xte ns o. ¿ No te parece? - Pues bien, la pintura es tá plena de ellas, y 10 mis- 40\ "
-Ciertamen te, por Zeu s. mo toda artesa nía análoga. com o la de tej er o bo rdar
- Pero al menos podrás decidir esto: ¿no depende o cons t r u ir casas o fab ricar toda clase de a r te fac tos ca-
la graci a y la falta de gracia del ritmo.perfecto y del seros; y también la naturaleza de los c uerpos de anima-
ritmo def ectuoso, respectivamente? - les y la naturaleza de las diversas plantas. Porque en
- Por s upuesto. tod a s estas cosas hay gracia o falta de graci a. Y la falta
d - Ademá s, el ritmo pe rfe cto se ada pt a a la dicción de gracia, de ritmo y armonía se he rmanan con el len-
b ella. aseme jándose a ella ; el ritm o defectuoso, a la dic- guaje grosero y con el mal carácter, en t a nto que la s
ción op uest a. Del mi smo mo do con lo armonioso yIo cualid ade s contrarias se hermanan con el ca rácter opues-
care nte de a rmonía, s i es qu e el r it mo y la armonía s e to, que es bueno y sabio, y al cual representan.
ajus t an al texto, como declama s ha ce un mome nto, y - Per fec ta mente cl aro.
no el texto al r it mo y a la armonía. - Por con sigu iente, no sólo a los poet a s hemos de b
- Cla ro que se ajus tarán al texto - respondió Glau- su per vis ar y forza r en s us poemas im ágenes de buen
eó n. carácter - o, en caso contrario, no pe r miti rl es com po-
- y la mane ra de decir, y el text o, ¿no se ad ecuarán ner poemas en nuest ro Estado- , s ino que de be mos su-
al ca ráct er del alm a? per visar también a los demás artesa nos , e im pedi rles
- Sin duda. representar, en la s imit aci ones de se res vivos, lo mali-
- ¿ y lo demás no sigue a la d icción ? ci oso, lo in temperante, lo se rvil y lo indecente, así co-
- S i. mo tampoco en las edificaciones o en cualquier ot ro pro -
-E I1!.9x!<;:es~ to el lenguaj e correcto como el equ i- ducto a rt esanal. Y al que no sea ca paz de ello no se
-- _.
e librio armonios o, Ia"grac ia yel ritmo perfecto son con -
~ , - ,_.
le pe rmitirá ejercer su a rte e n nuest ro Es tado, pa r a evi -
t a r que nue stros gu a r d ianes crezca n ent re im ágenes del
Sl Adam sugie re qu e es to debe de re feri rs e a la posib ilida d de que vicio como e ntre hie r bas m alas, que arrancaran día e
el ri tmo d actllico termine con u n dá ctilo (y por ende con una silab a t ras día de muchos luga res, y pacieran poco a po co , sin
breve) o con un espondeo (y en tonces con una s ílaba larga). pe rca t arse de que están acumulando un gran mal en
s.¡ El ya mbc constaba de do s s ílabas. la prime ra breve y la s e·
gunda larga. El troqueo. a la inve rsa. su s al mas. Por el contrario, hay que busca r los artesa-
53 El movimie n to podi a ser ráp ido. lento, e tc. (anál ogamente a nos capaci tados, por sus dotes naturales, pa ra seguir
nuestro lempo musica l). lo cual torna rela tiva.la duración de las s ílaba s. las huell as de la be llez a y de la graci a. Así los jóv enes,
176 DI.4: l.OGOS REPÚB LlCA 1II 177

como si fueran hab it a nte s de una regron sana, extrae- - Es cie r to.
rán p rovecho de todo. all í do nde el fl ujo de las obras - y s i s uce d iese que en el agua o en es pe jos apa re-
hell as excita s us ojos o s us o ídos como una brisa fresca cieran, refl ejadas, imágenes de la s letras, no la s re co no-
d que t rae sa lud de sde luga res sa lu b res . y desde la t ie rna ced a mos a n tes de ha be r cono cido la s letra s mi sm as,
in fa ncia los conduce in sensi b lemente hacia la afi ni dad, pues una cosa y otra corresponden a l m ism o a rte y al
la amis ta d y la armon ía con la belleza racional. mism o estudio.
- Con mucho ése se rí a el mej or modo de ed uc arlo s. -Comple ta me nte de acue rdo.
-Ahora bien. Glau cón, la ed uc ación mus ica l es de - Pue s bie n. lo qu e afir mo ¡por los d ioses ! es que
s uma importanci a a ca usa de q ue el ritmo y la armon ía no se re mos m úsi cos , ni nosot ro s ni aque llo s de los que
so n lo que más pe ne t ra en el interior del alma y la afec- decimos deben se r ed uc ados, los gu ardianes, a ntes de e
ta más vigorosamente. t raye ndo con sigo la gracia. y c rea q ue cono zcamos las formas especí fica s de la mod e ra-
gracia s i la persona está debidamente ed uc ada . no s i ción, de la valentía, de la libe ralidad , de la magnan imi -
e no lo está. Además, aq uel que ha s ido educado m us ical- dad )' de c u ant as vi rtudes se h e rmana n con e llas, así
mente como se debe es el q ue percibirá más ag u dame n- como de sus opuestas, en todas la s combi n aciones e n
te la s deficienci as y la falta de be lleza, tanto en las obras qu e aparezcan po r doquier, ni a n tes de que pe rci ba mos
de arte como en las na tu rales. ante las que su re pu g- su presencia allí donde están presentes -ella s y su s
na ncia estará ju st ificada; alabará las cosas he rmosas. imágenes-o s in de scuidarlas po rque sean pe queñas o
regocijándose con ellas y. acogiéndolas en su al ma, se grandes, si no que pe nsare mos qu e una y otra cosa co-
nutri rá de ellas ha st a convertirse en un hombre de bie n . rres ponden a un mismo arte y a un mis mo es tudio.
40lQ Por el cont ra rio, rep robará las cosas feas - ta mbién -Es forzoso que así sea.
ju sti fic ada me nte- y las odiará ya desde joven, antes - Po r lo t an to -c-d ije -c-, s i se produce la coinci de ncia J
de se r capaz de a lcanzar la razón de las cosas; pero, de que esté n prese ntes e n el a lma bell os rasgos que tam-
al llega r a la razón, aq uel que se haya educado del mo- b ién se h all a n e n la figu ra corpo ral y concuerda n y a r-
do descrito le dará la b ie nvenida , reconocién dola co mo mo niza n con aq uéllos. por partici pa r del mi s mo t ipo,
a lgo fa mi liar. ¿ no será éste el más hermoso espec táculo para qu ien
- Me parece, e n efec to, qu e la ed uc aci ón mu si cal lo pud ie ra conte m plar ?
a pun ta a eso. - Muy ci erto.
- Por cons igu iente, pa sa de mo do a nálo go al caso -¿ Y lo más he r moso no es lo que más se a ma?
de las le t ras, e n qu e se ntí a mo s reconoce rl as s uf icie nt e- - ¡Cla ro !
ment e cu a ndo és tas, por poc as que fue ran, eran de sc u - - Si es así, el verdade ro mú sico amará má s a los
biertas po r no sotros en todas la s combinaciones exi s- hombres de esa índole; pero si c a re cie ran de armo n ía,
tentes, s in descu idarlas por se r peq ueñas o grandes no los amará .
¡, - como si por eso no hiciera fa lta pe rcibirlas- , sino - No los a m a rá - rep licó Gla ucón- s i la ca re ncia
poniendo celo e n di st in guirlas en t odas sus a parici one s, conci e rn e al alma; si co ncerniera al cuerpo, en cam bio,
con el ' pensamiento de que no llega r ía mos a leer b ien los so por tarí a y ha st a es taría d ispues to a da r les la
an tes de ob rar as í. bienvenida.
'1.\ . _ 12
(
178 DlÁ.LOGOS RErOOU CA 11I 179

~ -Entiendo -crespo nd tc-, po rque amas o has amado - Es toy de acuerdo.


a alguien así; y lo admito. Pe ro di me esto: ¿tiene el pla- -Ahora bien, después de la m ú sica los jóvenes de -
ce r excesivo algo e n com ún con la mod e raci ón ? be n se r educados por medio de la gim nasia.
- ¿ y cómo po d ría te ne r lo. s i saca de quicio al hom - -Es lo que cor res po nde .
bre. no meno s que el dolo r ? - Por lo tan to, ta mb ié n e n ese se nti do ha y qu e edu-
- ¿ Y con a lguna otra vir tud tie ne a lgo en com ú n? carl os, desde niño s, tod a la vida . Te di ré lo que pie nso d
40J~ - De ningú n modo. sob re este asunto, pero examínalo tú ta mb ién. No creo
- ¿Y con la de mencia y la int em pe rancia ? que, aun cuando el c ue r po es té en cond ici on es óptimas,
- Con éstas, más que con c ualq uie r otra cosa. su perfección ben efi ci e a l al ma; pe ro en el caso in verso
- Veamos: ¿puedes me ncio na r algún place r más fuer - un a lma buena , po r medio de su excele nci a , ha rá que
te y más vivo qu e e l p lacer sex ual? el cuerpo sea lo mejor po sib le. ¿ Y tú que opinas ?
-No, n i ta m poco alguno má s próximo a la loc u ra . - lo mi s mo qu e tú .
- Pe ro el verdad ero a mor consis te po r na tura leza e n - Pues e nto nces, s i hemos a te nd ido sufic ie ntemente
a mar de Forma mod erada y armoniosa lo ordenado y nuest ro espíri tu y le t ransfe r imo s el c u idado más p recio
bello . so de lo que concierne al cuerpo, y nosotr os in dic a mos e
- Sí. sólo las pautas, para no ex tendernos en discursos, ¿ac-
-En tal caso, no se a di ciona rá al verdadero amor tua remos correctamente?
nada afín a la loc u ra ni a la intempe ran ci a . - S in duda.
-No, ci e rtame nte. - Ya hemo s d icho q ue los guardia ne s de b ían a bs te -
h - N i t ampoco se le adici onará aquel placer ya me n- ne rs e de embr iaga rse ; po rq ue p ara cualqu ie ra es má s
cionado, que no debe te ner nada e n com ún con el ama n- admisib le qu e pa ra un gu a r diá n la em bri ag ue z y la p ér -
te y el a ma do que se a man verdaderamen te. dida de la noci ón del lu ga r de la ti erra e n que es tá .
- No, Sócrates, no hay qu e a ñadí rs elo, po r Zcus . - En ef ect o - dijo Glaucón- , se ri a ridículo que un
- Si es a sí como parece, en el Es t ado que estamos guar diá n nece s it a ra a su vez de un gua r diá n.
fundando p ro m ulgarás una ley segu n la cual u n a mante -¿ Y e n lo qu e a tos alime ntos concie rn e? Pues nu es-
debe rá besa r al a mado, estar jun to a él y aca r ici a rlo tros hom b res son a t letas q ue toma n pa rte en la compe-
como a un h ijo, con un p ropósito noble y s i media con - tici ón má s impor ta nt e. ¿ No lo c rees ?
se nt imie nto; pe ro por lo demá s su rel ación con aquel - Sí lo c reo.
por el c u al s e preocupa debe ser tal. q ue nunca se c re a _ ¿Y será el modo actu al de ejercitarse el adecuado
r que el t rato ha ido más lejos. En caso contrario, que a ell os? 404<:1
afronte el rep roc he de tosquedad y del mal gu sto. - Tal vez.
- Así sea. - Sin e m bargo, es algo somno liento y pe ligro so para
- ¿Y no te pa rece que ahora ha alca nzad o s u fi n e l la salu d. ¿O no ves q ue se pasa n la vida du r mi e nd o .
di scu rso acerca de la m úsi ca ? Pues ha terminad o don- y, si se alej an u n poco del ré gimen p resc r ito, esto s a tle-
de deb ía term ina r, ya que conviene que la mú sica ter- tas padece n grandes y violen tas e nfe rmedades ?
mi ne en el amor de lo bello . -Sí, lo veo.
180 DIÁLOGOS RE PÚBLI CA. 111 181

- Entonces se necesita un tipo de ejercicio más ade- - Cla ro qu e s í.


c uado a nues tros guerreros at let as, quie nes , como los -¿ y las afa mado s delicias de la pa stele ría a te nie nse?
perros, debe n es ta r s ie m pre ale r tos y aguza r a l má xim o - Nece sa r ia me nte.
ojos y oídos, y aun cu ando s ufran mu chos ca mbios - Pien so que ha rí amos una com pa ració n correc t a si
b du ra nte las cam pa ñas - sea de agu a y dive rs os alimen- cotej á ramos semej ante alimentación y todo ese rég imen
tos, se a de calores sola res y de torme ntas inve r nales -e- de vid a con la melodía y con el canto compu esto donde t
han de gozar de una sa lud resis te nte. cabe n todas las a r monías y todos los r it mos.
- Es toy de acuerdo. -Oc acuer do.
-En ta l caso, ¿la mejor gim nasia no est a rá herma - - Aho ra bien, la va riedad pro duce intemperancia e n
na da con la m úsica que ha ce un mom ento des cribíamos ? u n caso, en el otro e nfermeda d : e n cambio la si m plici-
- ¿Qu é qu ie res deci r ? da d en la m ú s ica gene ra mod e raci ón en el a lma, y la
- Pien so e n una gim nas ia sim ple y adec uada espe- s im p lic ida d e n la gim nasia confiere s alud al c ue r po .
cia lme nte en lo qu e concier ne a la gue r ra. -Es m uy cier to .
-¿ y c ómo se rá ? - Pe r o si en el Est ado a bunda n la intem p er an ci a
- Eso lo hemos ap re nd ido de Hom ero. Sabes qu e , y la s e nfe r medade s, se a b ren muchos tribu nales y ca sas 40.'i,~
cua ndo sus héroes comen en campa ña, no los alim en ta de a te nción médica, y la a r gucia judicia l y la medici na
e co n pescado, n i au nque es té n j un to al mar o en el son vene radas solem ne me n te cuando incl u so m uc hos
Heles pon to, y ta m poco co n ca rne he r vida, sino só lo asa - homb res lib res po nen su celo intenso e n e lla s.
da, que es la que más fácil pueden procu ra rse los solda - - y no puede ser de otro modo.
dos. Porq ue. como se s uele decir, en todas partes e s má s -Sin d uda , no podrás d a r con una pru e ba mayor
fácil provee rse del fu ego solo que dar vuelt as de u n la- de un a educaci ón púb lica vici osa y ver gonzosa que la
do a otro llevan do potes. que ofrece la necesi dad de médicos y jueces hábiles, no
- Más fácil , en efec to. só lo por pa r te de gente vu lga r y de los tra bajado re s ma-
- Yen c ua nto a du lces, c reo. Home ro jam ás los men - nua les, s ino t a m bién por q u iene s se jactan de hab e r
d on a. Y es to es al go que los demás a t le ta s sa ben: s i si do ed ucados de forma liberal. ¿y no te pa rece ve rg on- b
ha n de m an te ne r su c ue r po en forma deben a bs tene rse zoso y una im po rt a nte pru eba de la defi cie n te educa-
de to do s los alimen tos de esa Índole. ció n la necesid ad. por falla de j us tici a y de rec ursos
- No só lo lo sa be n b ie n s ino qu e ef ec tiva me nte se propios, de apelar a otros e n cali dad de a mo s y juece s ?
abs tie ne n de ellos. - Es lo más ve rgonzoso .
d - y no c reo, mi que rido a m igo, q ue apr uebes la - Pues d ime s i no te pa rece más ve rgonzoso a ú n es-
mesa si racu sana ni la va r iedad de pla tos s icilia nos, s al- t o: c uando a lgu ien pa sa la ma yor parte de s u vida en
vo qu e opi nes qu e estas cosas son co r rect as. los t ri bunales, como acus ad o o acu sador, y. lo que es
-No, no op ino eso . peor, a ca us a de su ignoranci a de lo valioso. se pe rsua-
- En tal caso, ta m bié n cens ura rás a los homb res qu e . de de que d~be e no rgu llecerse de su ha bilidad para el
debiendo mante ne r su c ue r po en forma, tengan u na jo- e de lito y de su ca paci dad pa ra dar toda clase de vu eltas, e
ven corinti a como concu bina. recorre r to dos los recovecos y escapa r, doblá ndose co-
182 IJIÁLOG O S REPÚB LIC A III 183

mo un mi m b re. a fin de no afront a r la ju st ic ia . Y esto otra cosa qu e no fue ra su tratamiento méd ico. to rt u-
po r CO."3 !> d e poco o n ing ún valor, m ie nt ras desconoce rándo se s i llega ba a apa r ta rse e n a lgo de su régimen
c uánto más bello y mejor es orga nizarse la vida de m o- habitual, y así llegó a la vejez. muriendo durame nte a
do que no te nga neces idad de un jue z se midor mido. causa de su sa b idu rí a.
-Si, me pa rece que esto es más ve rgon zoso a ún. - iBello presente le a por tó s u a r te!
- Yen lo que conc ie rn e a la neces id ad de la me d ici - - El q ue es natu ral pa ra quien no sa be qu e Ascl epio e
na -c-prosegu í-c-, no a caus a de he ri das ni de u na de no mo s t ró a sus descendientes es t a cla se de medicina,
esas enfe r meda des qu e acome te n a nua lmen te, sin o no po r ignoranci a n i inexperiencia . sino po rque sa bía
d por ob ra de la pereza y del tipo de vida que ya he mo s que pa ra todos los ci u dadanos d e cada Estado b ie n or-
desc ri to. se llenan . co mo si fueran estanque s. de co rrie n- de na do ha y as ignada una fu nción que necesa r ia mente
tes y de vien tos. ob liga ndo a los inge niosos Ascl epíad a s deben cumplir. y nadie tendrí a ti empo pa ra enfe rmarse
a po ne r a es tas e nfe r medades nombres como 'c a ta rros' y pasar toda la vida oc upado en s u tratamie nto médico.
y 'fl atulencias '. ¿ No te parece t a m bién vergonzoso? Es algo que , absurdame nte , nosotr os adve r t imos cu a n-
- SI. en realid ad ésos so n nombres de enfenneda- do se trat a d e los a rtesanos, y lo pa samos po r alto. e n
de s. reci én in ven tados y a bs u rd os. cam bio. si se trata de gente r ic a y que parece d ichosa.
- A mi ver, nada de eso ha bía en tiem pos de Ascle- - ¿ Cómo es eso?
p io. He aqu í la p ru eba: c uando sus hijos estaba n e n - Cua ndo un carpinte ro est á enfermo, pide al méd i- d
~ Tr oya y vie ro n a Eurl pilo herido. no ce nsu ra ro n a la ca q ue le libere de la e nfermedad . sea beb ie ndo a lguna
m uje r que le di o a beber vino de Pramno salpicado con poc ió n qu e lo ha ga vom ita r o e vac uar e xcremen tos. sea
406<1 harina de ce bada y con q ueso fresco rallado. q ue pare- recu rriendo a un a ca ute r izaci ón o a u n corte con un
ce se r infla ma to ri o, ni ha n cens urado a Pa troclo por c uc h illo. Pe ro si se le presc ribe u n régimen la rgo . ha-
p roc eder de ese mod o . ciéndole po nerse e n la cabe za u n gorrito de lana. y tod o
- y sin e m ba rgo - d ijo Gla ucón- , era una be bida lo que s igue a es to. pronto d irá q ue no t ie ne t ie mpo
absurda pa ra q u ie n est uvie ra e n esas cond icione s. pa ra esta r e nfe r mo ni le es p ro vechoso vivir as í. a te n-
- No ta n a bs u rda - repuse- s i refle xionas qu e, ano d iendo a s u e nfe rmedad y desc u idando el trabaj o qu e
tiguamente -segú n se dice, a ntes de Her ódico-c-, los As - le co r respo nde . Y después de eso se des ped irá de ese
cl e píad as no prac tic aban el a r t e de a te nde r enfe rmeda - médico y e m p rende rá s u modo de vida habit ua l, tras ~
des, la med ici na ac t ual. Heród ico, q ue era maes tro d e lo cual se sa n a rá y vivirá ejerciendo su oficio; o e n caso
gim nasia y cayó e nfe rmo. me zcló la gim nasia con la de que su c ue rpo no sea capaz por s í so lo de resi s t ir,
b med ici na , con lo c ua l se a tormentó prime ramen te y a l mor ir á y quedará lib e rado de s us preocupacion es.
máximo a s í mi smo, y después a muchos otros de su s - Tal parece se r la medicina q ue cor res ponde a pli-
su cesores. car a ese ti po de hombre.
-¿ De qué man era ? - ¿ y ac aso eso no es así po r qu e ti ene una fun ci ón
- H aciendo que s u muer te f uese lenta . E n ef ecto, al t al que. s i no la realiza, no le resulta provechoso vivir ? 407a
a te nder cu idados a me nte su e nfe r medad, que e ra m or- - Es evi de nte.
tal y no pudo cu rar, viv ió toda s u vida s in tie mpo para
184 Di ÁL.OGOS REP ÚllLlC A liI 185

-El ric o. e n cambio, podemos decir qu e no t iene una _ y po d re m os deci r q ue Ascl epio co nocía es tas co-
fun ción propia q ue, s i fu er a a a bandona rl a. s u vida ca. sa s, y ha tenido en cuen ta a a q ue llo s q ue m ant iene n
r ecerta de sen tido. sa nos s us c ue r pos gra ci as a la natu r a lez a y a su régi-
- Podemos decirlo. men de vida , y só lo son afec tados por a lgu na enfe rme-
-¿No has oído cómo d ice Focílídes q ue, cuando ya dad b ien del im itada, pu es para e llos y e n t a l cond ición d
se cue nta con medios de vida , se debe p racticar la ha reve la do el a r te de la m ed ic ina y. pa r a no pe rj ud ica r
virtud ? ". los asuntos poltticos. les presc rib ió pociones e inci s io-
- Po r mi pa rt e, opino q ue la debe rí amos prac tica r nes qu e ex pulsa ran las enfe rmedades s in cam b ia r la di e-
tambié n an te s. ta ha b it ua l. En ca m b io , e n los casos e n qu e lo s c uerpos
- Pero no vamos a pelea rn os por ese pu nto -argüí- , es tá n totalmente en f ermes por de n tro, no intentó pro-
s ino, más b ien. a ins truirnos s i eso de practicar la lo nga r la desdic ha da vida de lo s e n fe rmos por me d io
vi rtud debe ser ocupación p ropia del rico a ta l punto de dietas, q ue incluyeran eva cuac iones e infusion es gra-
q ue la vida carezca de sentido pa ra éste si no p uede d uales, ni hacerles procrear hijos semejantes a e llos, pro-
b ocuparse de ella. o bien si ese cuidado de las enferme- bablemente. H a pe nsado, e n efecto, q ue no se deb ía
dades que impedía a l carpintero y a los otros artesanos cu r a r a l que no pue de vivir en u n período e sta bl eci do e
pensar en su propio oficio no es un obs táculo pa ra cu m- como regular, pues eso no seria pro vechoso para él ni
plir con la exhortación de Focí li des. para el Es tado.
- SI. po r Zeus, probablemente lo que m ás im pi da - Hablas de Ascle pio com o si hub iese sido u n es ta-
cu m plir con e lla es la exagerada a te nc ión del c ue r po d ista.
m ás a llá de la gi mnasia común. Es . en efecto. al go m o- -Es pate nte que lo e r a. Y también su s hijos: ¿ no
les to ta nt o e n la administración d e la casa co m o e n las ves cómo revela ron su b ra vu ra en la gu erra de T ro ya.
expediciones m ilit a res o en e l desem pe ño de cargos se- a la vez qu e em p learon la m e di cina de l modo q ue he 40&
denta r ios e n la ci udad . desc rito ? Re c ue rda q ue , cu a ndo una Flecha de Pá nda ro
-c-Pero la ma yo r de las dificult ades q ue a ca rrea le p rod ujo a Me nel ao u na h e r ida,
- proseguí- concie rne a toda clase de a pre ndizaj es, pen o
e sa m ientos y re fle xio nes acerca de s í m ismo, ya que se
chu paron sa ngre de ésta .v le aplica ron Wl remedio cal-
im a gin a siem pre cefaleas y m a reos, y se ac us a a la filo- [m ante 51.
sofla de gene ra rlas. De modo q ue a llí do nde ex ista ese
c u idado de las e n fe rm e da des se rá u n o bs tácu lo e n todo Pe ro no le pr esc r ibie ron lo q ue des pué s de eso de b ía
se nti do para q ue la virt ud sea prac ticada y para q u e be ber o come r --co m o t am poco a Eu rí p ilo- , pe nsando
sea puesta a p r ueba, pues ha ce q ue la persona crea es- que ta l remedio e ra su fici ente par a cu r a r a va ro nes qu e,
ta r siem pre enferm a y nunca deje de lamentar se po r a n tes de las heridas , habían sido sanos y o r denado s en
el esta do de su c ue r po. su ré gim e n de vida, au nq ue se die ra el ca so de que en /,
- Es na tural. ese mom ento es tuvie r a n bebiendo a lgun a m ezcla . Y pen-

se Cf. Poc ruo ss , fr. 10 BI~RGJ" 57 Mezcl a de l"s versos 21 8 y 219 d e ll íada IV.
186 DIÁLOGO S REP ÚBLI CA III 187

sa ba n qu e la vid a de a lguien enfe rmizo e in te mp eran te a r te , ya de sde n iños ha n ten ido co ntacto con la mayo r
po r na tural eza no se r ia de pr ovecho ni para s í mismo ca nt idad pos ib le de cuerpos en m uy ma la s cond icione s
n i para los de más. po r lo c ua l no se le de bía a plicar de sa lud, y ellos m ismos h an p adeci do tod a cla se de t
el a rte de la medicina n i lleva r a ca bo tratamiento algu- e nfe rmedades y no son de cons t itució n mu y sa na. No
no, ni a u nq ue fu ese algu ien más rí co que Midas. c reo, e n efecto, q ue al c ue r po se lo c ure con el cuerpo,
- Muy inge n iosos fue ro n los hijos de Ascl epio, se- ya que, de ser así, no se podrí a permit ir a los médi c~s
gún lo que d ices. esta r e nfe rmos ni enfe r marse n unca . Pe ro es po r medie
-Es lo que co rresponde a la re a lidad, aunqu e lo s de l a lma q ue c uran a l c ue rpo, y el a lma no puede c urar
a u tores de traged ias y Pínda ro M no com pa r tan nue s- nad a s i es e nferma o se e nfe r ma.
t ra opinión y d iga n qu e Asdepio, hij o de Apo lo, Fue - Es co r rec to.
¡; se ducido con oro pa ra que c u rara a un hombre r ico que - Po r otro lado, e n cam b io, a migo mío, un j uez go-
estaba por mori r, por lo cu al fue abat ido por un ra yo . bie rna el a lma por med io de l alma, y no convie ne qu e 409a
Pero noso t ros, conforme a lo dicho, no les creeremos su alma se ha ya educado y familia ri zado con almas per-
ambas cosas a la vez. En ef ec to. si era hij o de un dios, versas, ni que haya pasado por toda clase de injust icias,
no se envilece r ía por ganar di ne ro; y si se envilec ie ra habi éndolas cometido ell a m isma a fin de probar por
por ganar dinero, no se r ía hijo de un di os. sí m isma las injusticias de los demás , tan perspicazmente
- Eso es m uy cie rt o -res pond ió Gla ucón-. Pe r o di- como en el caso del cuerpo enfermo. Por el contrario,
me, Sócrates, qué pien sas acerca de es to: ¿no es necesa - es necesario que carezca de experiencia y de co ntact o
rio que el Es tado cuente con b ue nos médicos ? Y és tos con caracteres viciosos ya desde joven , si ha de se r ho-
han de s e r, s in duda, aq ue llos que ha n t ratado a la nest o y discernir sa na mente lo q ue es j usto. Po r ello
J mayor canti dad de hombres sanos y de hombres enfe r- los hombres decentes pa recen in gen uos cuando jóvene s,
mos; análogamente, buenos jueces se rán los que h a n te- y son engaña dos con facilidad por los indece n tes: po r-
n ido que v érsel es con toda clase y na tura leza de hom- que no poseen de ntro de sí mi smo s pa trones s imila res b
bres. e n rasgo s a los de los pe rversos.
- ¡Cla ro q ue pienso que de be tene r bue nos méd icos ! - Cie rta me nte, eso es lo qu e s ue le s uceder.
Pe ro ¿sabes a qui é nes considero ta les ? - Po r e llo el bue n juez no debe se r jove n s ino a ncia-
- Sólo s i me lo dices. no : algu ien que ha ya apre ndi do después de mu cho tiem-
- Puedo inte n ta r lo; a unque , con una misma fó rmu- po cómo es la inj ust ici a , no po r h aberl a perc ib ido como
la , ha s p regu ntad o po r dos c uestiones dis tinta s. reside nte en su propia alma, s ino como a lgo aje no que
-¿ Cómo es eso? h a es t udia do en almas ajenas durante largo t iem po, un
-Por u n lad o, los médicos q ue lleguen a ser má s m al cuya na turale za ha lo grado d isc r im inar po r medio
h áb iles se rán aque llos que, junto al ap rendizaje de su de la cie ncia, sin te ner que recur ri r a la e xperie nc ia e
p ro pia .
5~ ] .e y ADAM, a los efectos de ind ivid ualiza r a "los a u tore s d e -Ese parece ser e l juez m ás e xcelen te.
tragedias », I'e mi ten a ESQ UIl_O, Agamenón lO22, y a E UR tPlD ES, Alcesris 3 ,
y en cuanto a PtNilARO, a la Pttica IU 55.

\
188 OIAlOGOS REPÚB LICA 1Il 189

-Un buen juez, en todo caso, que es lo que qued a s - Cla ro qu e si.
s a be r; pues el que tiene un al ma buena es bue no . E n _ ¿ y no preferi rá el musrc o prac ticar gim na s ia s i-
ca m b io. el hombre há b il y p ron to para pensa r ma l d e gu ie ndo los mis mo s pasos, de mo do que no necesite b
los dem á s, siendo él m ismo autor de numerosas inj us ti- e n nada de la medi cina, e xce pto en casos de fue r za
cias y creyendo se r astuto y sabio, c ua ndo trata con ge n- mayor ?
t e s imilar a él parece háb il y p reca vid o, pues a tie nde - Me pa rece que s í.
a los pat rones qu e pos ee de nt ro de s í. Pero c ua nd o - En c u a nto a la gimn asia m isma y a los esfuerzos
se rel aciona con gen te bue na y de mayor edad res u lta que requie re, los lle va rá a ca bo dirigiendo la m irad~
J es t úp ido, con su desconfia nza in opo rtuna y su inca paci- haci a el la do fo goso de su naturale za , de mo do de es t i-
da d de re con ocer el ca rácte r sano, por no tener dentro m ula rlo: y no ha ci a la fuerza físi ca , como hacen los de-
de sí los respect ivos pa trones que lo gu íe n. Pe ro co mo más atle tas, que ad m in is tra n sus comidas )' ej ercicios
con mayor fr ecue ncia se halla con hombres pe rversos e n vista al vigo r m u sc ular.
que con homb res decentes. pasa má s po r sa b io qu e po r - Muv co r rec to.
ignoran te a n te los demá s y an te sf m ismo . - Pu~s bie n , Glau cón, los que ha n inst itu ido la edu-
-Es muy cierto . cación por medio de la música y de la gim nas ia no "
- Ahora bien, el juez qu e de bemos buscar es el bue- lo han hecho, como algu nos creen, para cuid a r po r me-
no y el sabio, no el otro; la mald ad , en efec to, jamá s dio de és ta al cuerpo y po r medio de aquéll a al alma .
se conoce rá a sí mi sm a ni a la vir tud; la vir t ud, e n _ ¿ Y. s i no, pa ra qu é ?
'" cambio, con el t ie mpo alcanzará el conocim ien to s im u l- -Es p ro ba ble q ue haya inst itu ido a mba s fo rmas de
táneo de s i m ism a y de la maldad. Por co nsigu ie nte, el educación pa ra c u idar al alma.
sa b io será el hombre virtuoso, pienso, y no el m alvado. -¿ Cómo es eso ?
- E stoy de ac uerdo cont igo . -¿ No te has pe rcatado de qu e quienes pract ican gim-
-En ta l ca so, cor res ponde qu e se dict e e n nu est ro na sia duran t e toda la vida. s in prestar atenci ón a la mú -
Estado un a le y rel a t iva a los méd icos, tal como los he - s ica , es tá n d ispu es tos a ní m icarne nte de un modo muy
mu s descrito, y otra relativa a lo s jueces, de modo que dis t in to a l de qui enes es tán dispu est os de la for ma in -
los ci udada nos bie n cons tituidos sean atendidos tanto versa ?
4 10u en sus cue rpos como e n sus almas. En cu a nto a los otros, -¿A qué te refieres? d
se deja rá morir a aq ue llos que esté n ma l const it u idos - A la rude za y rigid ez, po r un lado, y a la mo lici e
Fís icament e; y a los q ue te ngan un alma perversa po r y a la dulzu ra, po r otro.
na turale za e in curable s e los condenará a m ue r te. - Por cierto, que los que practican la gim nas ia de
- Bien ha sido mostrado que est o es 10 mejor, tanto form a exclusiva se tornan má s rudos de lo de bido, y
para los qu e padecen el mal como para el Estado. los que cu lt iva n sólo la música se vuelven m ás blandos
-Res pe c to de los jóvenes - proseguí- , es e vide n te de lo que les convendría_
qu e se cu idará n de no tener que enfrenta rse con los jue - _ Y, sin embargo -añad í- , la rudeza es produci da
ce s, pa ra lo c u al se se rvirá n de a quella música sim ple por el lado fog oso de la naturaleza; la cu al, s i es c r iada
que decí amos engen dra mode ración . correct amente , puede llegar a se r valentía , pero si es
190 DIÁLOGO S REPUBU CA 11I 191

pue sta en te nsión extrema, se convierte natu ralme n te t u ra le za; si en cam bio t iene fog os idad, se le debilita el
e n du reza y b rutali da d. a n imo y lo vu elve inest a ble. de modo que se irrita r ápl - e
- Así me parece. dame nte por poca cosa y de la mism a manera es apla-
e - Pues b ien ¿no es acaso la du lzura peculia r de la cado. De all¡ que tales hombres llegu en a se r disc olos
na turaleza que an s ía sa be r? No hay que dejarl a re laj ar e irasci b les e n lu gar de fo go sos, por hall arse co lmados
de modo que se vue lva má s b la nda de lo deb ido , s in o de de sconte n to .
qu e, educá ndola b ien, se lo gra rá que sea su a ve y or de- - Sí.
nada. - Ahora , si un ho mbre se ejerci t a con asiduidad en
- Así es. la gim na sia y se alimenta con fes tines opíparos, dejan-
-y decl a ma s que los gu a rd ia ne s deben poseer po r do de lado la mús ica y la filosofí a , ¿ no suc ede rá prime-
naturaleza a m ba s cos as. ra me nte que el bue n es t ad o corpo ral lo llene de or gu llo
e-Efectivamen te, deben po seerlas. y b uen á nimo y lo hará se r más valie nte de lo que e ra?
- ¿ Y no es necesario tam bién q ue armonicen a m ba s - Si n d ud a.
en t re sí? - ¿ Y e n el caso de que no se ocu pe de ningu na otra
-¡ Por sup ue s to! cosa }. qu e de ni ngú n modo se relacione con la Mu sa ?
- y el alma del homb re en la cual a rmonicen, ¿ no Si existe de ntro de su alma al gún deseo de aprender. ¿no ti
se ra u n alm a sabia y va lie nte ? sucede q ue , puesto q ue no gus t a de a prendizajes n i de
4 11.. -Ciertamente. in dagaci on e s. ni pa r t icipa de di sc u sion es ni de otras co-
- y la del hombre en que no armon ice n , ¿ no se rá sas que pertenecen a la Mu s a, ese deseo se debilita , se
ruda y coba rde? e nsor dece y se enceguece. porque no ha s ido despena-
- Con segu ridad. do n i a lime ntado, e n medio de se nsa ci ones que no ha n
- En tal ca so, c ua ndo alguien se abandon a a la mú- sido purificadas ?
s ica de modo tal que el so nido d e la flauta he chice su - De acue rd o.
alma y fluy a a t ra vés de sus oídos como de un e m budo, - Tal hombre se co nve r ti rá, c reo, tanto e n un e ne m i-
pa ra oí r a rmonías como la s que hemos desc rito, dulces , go de la razón como e n un extraño a la Mu sa, y no ac os -
s ua ves y plañide ras, y pasa tod a s u vid a ca n turreando tumbrará a pe rsuad ir po r med io de a r gu me ntos s ino
y d isfrutando las ca nci ones , lo prime ro que le oc urre po r la vio le nci a y la fuerza, co mo un a fie ra, para ce nse - f
b es que , si c ue nta con a lguna fogo sidad, és ta se vuelve gu ir su s pro pó s itos, y vivirá e n la ignoranci a y en la
d úc til como el hie rro, y de rígida e inserv ible se ha ce ine ptitu d pa ra la convivenci a, falto de todo sent ido del
ú ti l. Pe ro si cont inúa sin resist ir al hechi zo. su fogosi- r it mo y de la gracia.
dad pronto se d isue lve y se fu nd e, ha sta consu mirse , - Así es .
como si cor ta ra n los nervios del al ma mi sm a, y el hom- - Creo incl uso po de r decir qu e algú n d io s h a conce-
b re se convie r te e n un guerre ro pus ilá nime. d ido a los s e res human os est as dos artes. la de la músi -
- Muy ci e rt o. ca y la de la gim nas ia, con mira s a estas dos cosas: la
- Esto se cumple rápida men te si ya desde un comien - fogosi dad y el an sia de sabe r. Por lo tanto, no con mira s
zo se trata de a lguien desprovist o de fogosidad po r na . al cue r po y al alma, exce pto en forma ac cesoria, sino
In Il I ÁI.OGOS REPÚBLIC A III 193

de modo qu e a m bas alca ncen un ajus te a r mo nios o entre - Sí, eso t a mb ién .
412a si, después de ponerse en tensión adecuada men te j' ade- - Pe ro los mejores agricultores ¿ no so n acaso los mas
cu adame nte rel aja rse, has ta llegar a l p un to m ás conv e- a ptos pa ra la agr icu ltu ra?
niente. -SI.
-Efect iva mente. - Entonc es, s i nu es tros gobe rnantes de ben ser los
- En ta l caso, aq uel q ue com b ine la gi m na s ia co n mej ores gua rd ia nes, ¿no han de ser acaso los más a ptos
la m úsi ca más bellame nte y la aplique al alma con m a- para gua r da r e l Est a do ?
yor se nt ido de la pro po rci ón se r á el que di gamos co n - Efect iva men te.
jus tici a q ue es el mús ico más pe rfecto y má s a r monio- Y e n ta l caso ¿ no convie ne que, pa ra comenzar, se a n
so, con m ucha má s razón que e l que combina e ntre sí in te lige ntes, ef icientes y p reocupados por el Es ta do ?
las cuerd as. -Sin du da. d
- Es mu y probable, Sócrates . - y aq ue llo de lo que u no más se p reocupa su ele
- Pues b ie n . quer ido Glaucón, ¿ no necesitaremos en se r lo que ama.
nue st ro Est ado u n s upe rv iso r s iempre atento a es to, s i - Necesa ri a men te.
queremos preservar la es t ructu ra básica d e dicho Esta- - y lo que uno a ma al máximo es aquello a lo cual
do? considera q ue le conv ienen las mismas cosas que a sI
b -Ciertamente lo necesitaremos. y que sea lo más ca- mi smo, y de lo cual pi en sa que, si lo que le acontec e
paz posib le. es favorab le, lo s..ra p ara él t ambién; y en caso cont ra-
- Ya te ne mos entonces las pa utas de su cri an za y rio, no.
educaci ón . ¿ Pa ra qué ha b ri amo s de describ ir las da n- - De ac ue r do.
zas de los a lu m nos, o la s cace r ías, o las persecu ciones - E n ta l caso, hay que sel ecciona r entre los guardia -
con perros, o las com pe t iciones h íp icas y gimn ástica s ? nes hom bres de índo le t a l qu e, cuando los exa mine mos,
Pues es ev ide nte q ue esas act ividades debe n ajus tarse no s parezca n los más inclinados a ha ce r toda la vida
a aquella s pa u tas, y por Jo ta nto no es d ifícil descubri r lo que haya n cons iderado que le convie ne a l Estado , y t
su modalidad . que de ni ngún modo est a r ían d ispues tos a ob ra r e n se n-
-No es di fíci l, proba b leme nte. tido opu esto .
- Bien . Y des pué s de esto, ¿qu e se rá Jo que tene mos - Ser ia n los más a propia dos, e n efec to .
que deci d ir ? ¿No de beremos refe r irn os a quié nes - de - Po r eso me pa rece q ue en tod as las e ta pas de la
los ci ud ada nos ya a lud idos- han de gobe rnar y qu ié - vid a se los debe vigila r obse rv an do s i son c ui dadosos
nes ha n de se r gobe rn ados ? de aqu ella co nvicc i ón y si en al gún momento son e m-
e - Pu es está cl a ro . brujados y forza dos de modo t al que llega n a expulsar,
- Que los más an cianos debe n gobe rna r y los más como si lo hubieran olvidado , el pe nsamien to de que
jóven es ser gobe rnados, es paten te. se deb e obrar de la manera que sea mejor para el Est ado.
- Es pa tente , en efec to. -¿ Qué qu ie res decir al habla r de 'e xpu ls ión' ?
- ¿ y no lo es ta mbién qu e quienes deben gobe rn a r - Te lo diré. Me parece qu e un pe n samiento se va
han de ser los mej ores de aqué llos ? de nuestra mente, que r i éndol o o no no sot ro s, y qu e que-

'14 , - \3
f/ '

194 D1ÁL OCAlS RE.PÚ B LlCA 11I 195

re mo s que se vaya cu a ndo es un pe ns a m ie nto falso que siem pre es lo que piensa n qu e es lo mejor pa ra el E sta-
4IJa trastorna n ues t ra instrucción , pe ro no queremo s c ua n- do . Los de bemos ob se r va r, pu es, desde la n iñez, enca r-
do es verdad e ro. gá ndo los de tareas e n la s cua les más fácilme nt e se les
- Com p rendo lo que co nci e r ne a l caso en qu e 'qu e- ha ga ol vidar aquella convicci ón y de ja r se eng a ña r . Lue -
re mos', pero aún ne ce sito que se me instr uya con re s- go, he mos de a proba r al que t iene b uena m elT~o:i a y
pecto al ca so en que ' no queremo s' , es d ificil de engañar, y desechar a l de la s co ndiciones d
- ¿Cómo. pues ? ¿No con sidera s, como yo, qu e los contrar ias a ésas. ¿ De ac uerdo ?
homb res son privados de los b ie nes sin qu ererlo. m ie n- - De acue r do.
tras q ue de Jos males . que rién do lo? ¿ Y no es un mal - Tam bié n hab rá que impone rles t rabajos, sufr imien-
acaso enga ñ a rse acerca de la verdad y un bi en alcanzar tos y competic iones en los cu a je s debe rá ob servar se lo
la verdad ? Y bi en. i no le parece qu e pe nsa r las cosas mi smo.
como son es alca nzar la ve rdad ? - Correcto.
- Tienes razón , y me pa rece que los hom bres so n _ y hab rá que c rea r una te rce ra espe cie de pr ue ba,
p r ivados de l pe nsam ie nto ve rdade ro sin quererlo. un a prueba de he chi cería, y cont emplarlos en ella. Así
b - y est o les sucede media n te robo o embrujo, o por como se lleva a los pot ros adonde hay fue rtes ruidos
la violenci a . y est r ue ndos, para e xa mina r si son as u stadizos , del m is-
- Es to tampoco lo e n tiendo. mo mod o se debe conduci r a nu estros jóvene s a luga res
- Tal vez m i le nguaje sea p rop io de la tragedia . Pue s terroríficos, y lu ego tra s ladarlos a luga res p lac e nte ros..
qu iero decir, cua ndo d igo que les s ucede m edia nt e ro- Con ello los pondrfamos a pru eba mu cho más q ue al o ro t
bo , que les hace ca m b iar de idea o b ien olvi darla, por- con el fuego, y se pondría de manifiesto si cad a uno
que , en un caso el discurso, en el otro el tiempo , los es tá a c ubie r to de los hechizos y es dece nt e e n todas
despojan sin que lo advie rtan. Ahora entie nde s, supongo. las oca s io nes, de modo que es bue n guardiá n de s í mis-
-Sí. mo y de la ins trucci ón e n la s Mu sas qu e ha recibido,
- En c u a nto a los que, s in q uere rlo, son privados del cond uci é ndose sie m p re con el r itmo adecu ado y con la
pensamiento verdadero por la vio lencia, me est oy refi- armonía que c orrespon de, y, e n fin, t al como tendría
r iendo a aq uellos a los que algu na pena o s ufrim iento que comportarse para se r lo má s útil po si b le, ta ~ to a
hacen ca mb ia r de opinión . sí mismo como al Es tado. Y a aq ue l que, some tido a
-Es to también lo com pre nd o, y conc ue r do cont igo . p ru eb a ta nto de ni ño como de ad ol esc e nte y de hombre
C' -y c u a ndo hab lo de los Que son e m brujados me maduro, sale airoso, ha y que e r ig irlo en gobernante y 4 14<1
re fiero -y tal vez tú pod r ías también decir lo mi smo-- gua rd i án del Est ado, y colm a rl o de honores e n vida; y,
a los qu e cam bi a n de op ini ón seducidos por el hechizo una vez m uer to , confe ri rl e la gloria más grande en fu-
de algún p lacer o pa ralizados por algú n temor. neral es y ot ros ritos recordatorios. Al qu e no salga airo-
e-Pa rece, e n efec to, Que todo c ua nto e ng a ña hec hi za . so de tales prue ba s, e n cam b io, ha y q ue rechazarlo . Tal
- Pues b ie n , como decía hace u n mo me nto, neces ita - me pa rece, Glauc ón, que debe se r la sel ecci ón e ins titu-
mos bu sca r los mejore s gua rd ia nes de la co nvici ón que ción de los gobern antes y de los gu a rd ia nes, para dar
les es in he re nte, y según la cual 10 que se debe ha cer la s pautas generales s in entrar e n de t alles.
196 Dl Á.LOGOS REPÚB LICA 111 197

- Tam bié n a mí me parece que así de be se r. sueños; pero qu e en realidad ha b ía n es tad o en el se no


b - ¿ Y no ser ia lo más correcto de nominar 'gua rd ia- de la tierra, que los ha bla c riado y moldead o, tan to a
nes' , en se n tido es tr icto, a quienes cuide n que los ene- ellos mismos como a su s armas y a todos los demás
migas de afuera no pueda n hace r mal ni los a migos d e e nse res fa b ricados; y, una vez q ue estuvie ron com ple ta- .,
ade ntro desee n hace rl o ? A los jóve nes q ue hast a ah o ra me nte fo r m ado s, la ti e rra , po r se r su mad re, los d io a
llamába mos 'g uardia nes', en cam bio, será m ás co r rec to luz. y po r e llo de be n a hora p reocup a rse po r el territo-
denominarlos 'g ua rdias' )' 'auxili ares' de la a u tor idad rio en el cu a l vive n , como por un a mad re y nodriza,
de los gobern an tes. y defe nd e rlo s i a lguien lo a taca, y cons id e rar a los
-Me parece más co r rec to . demás ciudadanos como hermanos }. como hijos de- la
- Ahora bien, ¿cómo podríamos inventar. entre esas mI•sm a ti•erra . ,,1 I , 1

menti ras q ue se hace n necesaria s, a la s q ue nos hemo s - No e ra e n va no q ue te nía s esc rúpu lo e n conta r la
e re ferido an tes , un a mentira nobl e, con la que mejorÍ>e-r- mentira.
- -. . 1---'·
suadir ta rnos a los gob ernantes mismos y. s i no, a lo s _ y e ra muy natural. No ob stante. escucha lo que res- 4 15<1
de más ci u da danos ? y_.. ,. ta por contar del mi to. Cu an do les narremo s a sus des-
- No sé cómo. tinatarios la leyenda, les diremos: ..Vosotros, todos cuan-
- No se t rata de nada nue vo, s ino de un relato fe n í- tos hab it áis e n el Es tado. sois herman os. Pe ro el d ios
ci o ~ q ue , segú n d icen los poe ta s y ha n pe rsuad ido d e que os modeló pus o o ro e n la me zcl a con que se ge ne ra -
él a la ge nte, antes de a hora ha acontecido e n m uc has ron cuantos de vosotro s son ca paces de gob e rnar, por
pa rte s; pe r o e ntre nosotros no ha s uced ido ni creo q ue lo c ual son los que má s vale n; pla ta, en camb io. e n la
suc eda. pu es se nece sita m uc ho poder de pe rsua s ió n de los gua r d ias, y h ie rro y bronce e n las de los la b rado-
.pa ra llega r a co nvencer. re s y demás artesanos. Pues to que todos sois congéne-
-Me p a rece que titubeas en conta rl o. res, la mayoría de la s veces enge ndraréis h ijos se mejan-
-Después de que lo c ue n te, j uzgarás si no te nía mi s tes a vosot ros mismo s, pe ro puede darse e l ca so de que
razon es para t it ubea r . de un ho m b re de oro sea en gen drado un hij o de pl a t a, b
-Cuén ta lo y no te mas. o de u no de p la ta u no de oro , y de mod o a ná logo e nt re
d - Bien , lo contaré; a unque no sé ha st a dónde llega r á los hom bres divers os. E n pri me r lu ga r y de manera prin-
m i audacia ni a qué palabra s recurriré para expresar- cipal. el dios o rdena a los gobernantes que de nada sea n
me y pa r a intentar pe rsu adir. pri me ramente a los go- tan bue nos guard ia ne s y nada ....igilen tan intensamente
be rnan tes y a los milita res, y d espués a lo s demás ci u- como aquel metal q ue se me zcl a e n la compos ición de
dadano s, de mo do qu e c rean que lo qu e les hemos e nse- las al mas de s us hij os. E incl u so si su s pr opios hi jos
ñado y les he mos inculcado por med io de la educación nacen con u na mezcla de bronce o de hierro, de nin gún
e ran tod as cosas q ue imagin aba n y q ue les suced ian e n mo do tend rá n com pasió n, s ino que, esti mando el valor e
adecuado de sus natu raleza s. los arrojarán entre los a r-
~ Refe re nci a a una leyen d a q ue ha lla mo s en div erso s pasa jes d e tesano s o lo s labradores. y s i de éstos, a su velo. nace
la poes ía gri e ga, po r lo me no s has ta Eurl píJes, en la q ue se ha bla algu no co n me zcla de oro o pla ta , tras tasa r su va lo r,
de la fundaci ón de Tebas po r el fenicio ,Cad mo. los ascenderán e nt re los guard ia nes o los guardi as, res-
j,
(

198 DI ÁLOGO S REPÚBLICA III 199

pec t iva me n te, con la idea d e que exis te u n orác u lo se. ellos , no vay an a parecerse a a mos salvajes e n vez de
gún el c ual el Est ad o s uc um birá cu ando lo custodie un a asi stentes benefac tores.
guar diá n de hie rro o bronce _. Respec to de cómo p ero - Ha y que vigila rlo.
suadir/os de es te mito ¿ves a lg ún p rocedimiento ? - En ta l se n tido es tarán provist os de la manera más
d - Ningu no, m ientras se t rate de ellos m ismos , pero precavida s i reci ben realm e nte u na buena educaci ón.
s í cua ndo se tra te d e s us h ijos. s us s ucesores y demás - ¿ y acaso no la poseen ya ?
hom b res q ue ven gan de spués. -Eso no se pu ede a firmar con ta nta confianza, m i
- Pue s ya eso - d ije - se ría bu eno pa ra que se preo- querido Gla uc ón. Sólo po demos sos te ne r lo que acaba-
cuparan más del Es ta do y unos de ai ras; porque c reo ma s de decir, a sa be r, que es necesario q ue lo s gua rd ia-
que entiendo lo q ue q u ie res dec ir. De tod os modos , será
Á-- - ne s c ue nte n con la educación correcta, cualq u ie ra q ue e
como la creencia po pu la r decíd á? E n c uanto a nosotros, ésta sea , s i han de tener a l má xi mo lo po s ibl e para se r
t ras armar a es tos h ijo s.oe-Ia-t ierra, hagámoslos a va n- a mables e nt re s í y con aquellos que est é n a su cu idado.
zar bajo la conducción de sus jefes . ha st a llega r a la - Es tás e n lo cierto.
ci udad, para que mi ren dónde es más adecuado acam- - Ade más de esa educación, un hombre co n se ntido
pa r : un luga r desde el cu al dominar mejor el te r r itor io, com ún dirá que es ne cesario que est én provistos de mo-
t: si al gu ien no quiere ac a ta r las leyes, y desde el c u a l radas y de bienes tales que no le s impidan se r los mejo-
defende rse del exte ri or, s i algún enemigo atacara como res guardianes ni les inciten a causar da ños a los de -
un lobo al rebaño. Una vez acampados y tras hacer los más ciudadanos. d
sacrificios a quienes sea necesario, cons t ruirán sus re. - y hablará con ve rdad.
fu gic s. ¿No te pa rece ? - Mira entonc es si, pa ra que así sea, no les se rá fo r-
-Si. zo so el s iguien te mod o de vid a y s u vivienda . En p rimer
- Y éstos han de se r ta les que los p roteja n e n el i n. luga r, nad ie posee rá bienes e n p ri vado, salvo los de pr í-
vie rno y les s irva n pa ra el ve rano. me ra necesi dad. En segu ndo luga r nadie tendrá una mo-
-¡Claro! Pues c reo que te refieres a s us moradas. rada ni un depósito al que no pu eda acceder tod o el
-Si. pero morad as de soldados, no de come rcia ntes. que quie ra . Con respec to a las vituallas, pa ra todas las
:'-4 16a -¿ Có mo dife ren ci as e ntre unas y otras? que neces itan ho mbres sob r ios y vali entes que se e nt re-
-Vaya t ra ta r de e xplicá rt el o . La cosa más ve rgon- na n pa ra la gue rra , se les as ignará un pago po r s u vi- e
zos a y terr ib le de toda s, para un pastor, se ría alimentar gila nci a, q ue recibirá n de los demás ciudadanos, dc mo-
a pe rros gua rdianes de re ba ño de modo tal que, po r obra do ta l que du ra nte el a ño tenga n como pa ra qu e no Ics
del desen fre no, del hambre o de malos háb ito s, a t aca. sob re ni le s faite nada. Se senta rán jun tos a la mesa,
ran y d añara n a la s ovejas y se asem ej aran a lobos e n como soldados en campaña que viven en comú n. Les
lu ga r de a perr os. diremos qu e, graci as a los dioses, cue nta n s iem pre e n
- Cie r ta men te, se rí a te rrib le. el a lma con oro y plata divina y que para nada ne ccsi-
b - Pu es entonces de bemos vigilar por tod os los me- tan de la humana, y que sería sa crílego manchar la po-
dios que los gu ardias no se com por te n as í frente a los ses ión de aque l oro d ivino con l a del oro mortal , mezo
ciu dadan os , y que, p or el hecho de se r má s fu ertes que
I

200 DIÁ LO(j OS

dándolas. ya que m uc hos sac r ilegios han nacido e n


4 17atorno a la mon eda corriente . m ien tras que el o ro q ue
hay e n ello s es pu ro. En el Est ad o, por cons ig u ie n te,
únicame n te a ello s no les estará perm itido ma nipul a r
ni toca r o ro ni pla ta. ni s iqu ie ra cobija rse bajo el m is-
mo techo que éstos. n i adorn a rse co n ellos. ni beber en
vasos de oro o p lat a. Y de ese mo do se salvará n e llos
y salva rá n a l Estado. Si en cambio po seye ran t ie rra pro- IV
.'
-c

pia, casas y di nero. e n luga r de gua rd ia nes serán ad m i-


nisrradore sy la b rado res. e n luga r de asi sten tes se rá n
dés po tas y e ne m igos de los demá s ci udada nos, odiarán
y se rá n odiados. conspira rán y se conspirará co ntra ello s, Entonce s Adimanto inte rvino en la conve rsación y 419<1
y as í pa sarán toda la vida. tenuendo más bien y mucho d ijo:
más a lo s e ne m igos de ad ent ro que a los enemi- - ¿De qué modo te defenderías, Sócrates, s i algu ie n
b gas de afu e ra , con lo c u al se a pro xima rán rápidamen te afirmar a que no haces en absoluto feli ces a es tos hom-
a la des trucción de ello s mismos y del Estado. Es en bres. y eso por ca us a de s í mismos ? Pues el Estado .es
vis ta a todo esto que hemos dicho cómo deben estar en realidad de ell os, y sin embargo no disfruta n de run -
provist os los guard ianes respec n, de la vivienda y d e gún bien del país, como los gobernantes de ot ros Es ta-
tod o lo demás. ¿ Legi slaremos a sí o no? dos. qu e poseen cam pos y constr uyen casas grandes y
- Así, s in duda - res po ndió Glaucón. be llas a la s que p rov ee n de los enseres adecuados, y
ofrecen a los dioses sacrifici os p ri va do s, alojan a e x-
tranjeros y son prop ietarios de lo que .t ú acabas de ~en­
clona r . o ro y pla ta y tod os aqu ellos b ienes qu e cons tde-
ren que los van a hace r dichosos..Y a ñad i r~a que lo s
que has desc r ito parecen se r gua rd ias asalanad~s, que
nada t ie ne n que hacer e n el Es tado salvo CUIda rl o. 42Od.
- S í - con tes té- ; más a ú n , no t rabajan má s qu e pa-
ra s u sus te nto , sin reci bi r, ade má s de los a lime n tos, un
sala r io como los demá s, de m an era q ue ni s iq uiera se
les per mite h ace r u n viaj e pa r t ic ul a r de p lacer, no se
les conc eden cor tesa nas ni gastar par a d a rse gus tos, tal
como gastan los que pasan por se r más f~li.ce s . Es tos
pun tos y varios ot r os más los h as omi t ido en t u
ac usaci ón.
-c-Bien, ¡que figure eso también entre las acusaciones!
_ ¿ Y p reguntas cómo me defende rí a ? b
202 I)JÁLOC OS RE PÚB LIC A IV 203

- S i. dad ente ra sea feli z. Pero no no s encargu es eso, porq ue.


-c-Reco r riendo el mismo cam ino que está bamos ha- s i te ob edece mos, ni el la brador será labrado r, n i el 42 1a
cie ndo -dije- e ncon t ra re mos, c reo, lo que de be res-- a lfa rero a lfa re ro, ni habrá nadie que integre el esq ue -
po nderse. Diremos. en efecto. q ue no se ría nada asom- ma con el cu a l nace el Estado. Con todo, con los demás
broso s i los qu e he mos desc ri to son los más feli c es; ci u dad a nos la cu est ión es me no r. Po rq ue s i los fabri-
pe ro q ue no funda mos el Es tado con la mirada pu es t a cantes de ca lzado se pervierten. se co rrompe n y preten -
en que un a so la cl ase fu era exc e pci ona lmen te feli z. si no den ser lo q ue no son. no es nada terrible pa ra el Es ta-
en que lo fue ra a l má ximo toda la soc iedad. Porque pen- do. Pero s i los guardiane s del Es ta do y de sus leyes
sá bamos que e n u n Es tarlo de tal índole se r ía don de parecen guardia nes s in se rl o, ves bien claro qu e co rrom-
mejor hall a r lamos la j us t icia . y en camb io la injust ici a pen po r co m pleto todo el Estado, y só lo ellos tienen la
e en el peor fu ndado; y tras observa r uno y o tro, pro- oport u nida d de orga niza rlo b ien y hacerlo feli z. Forme-
nu nci a rí amos el ju icio sob re Jo q ue hace rato que bu s- mos, pu e s, verdadero s gu ardi ane s, hombres q ue puedan
camo s/¡ Modela mos el Es ta do feli z, no esta b leci endo que dañar al Est ado lo m enos pos ible; y aquel q ue proponga b
un o s pocos, a los cua les segre gamos, sean fel ices, sino aquello de que los labriegos son feli ces regodeándose
que lo sea la tot alidad; y en seguida exam inaremos el co n banq uet es, como en un fest ival más qu e en un Es ta-
Est ado o puesto a aqué l. Sería como si es tu viésemos pin- do, habla de al go disti nt o a un E stado. Ha y que exa mi-
tando una es tat ua y, a l acerc arse. al guien nos censu ra- nar, por con si gui en te, si instituim os los gua rdia nes co n
ra declarando quc no a plicamos los más bellos un gü en - la mirada pues ta en proporcionarles a ellos la mayor
to s a las pa r te s má s bellas de la fi gu ra, puesto qu e no feli cidad posi ble, o si m ira ndo a tod a la soc ie da d se la
pi nt ábam os con pú rpur a los ojos. q ue son lo m ás bello, deb e cons idera r de modo que és ta la a lcanc e; pa ra lo
sino de negro. En ese caso parecer íamos defendemos cual estos guard ias y los gua rdiane s deben se r obli-
d razo nablement e s i le res pondi éramos: - Asomb roso a m i- ga dos o persuadidos a hacer lo q ue los haga se r los e
go, no pienses qu e deb emos pin tar los ojos t an he rmo- mej o res a r te sanos de s u p ro pia funci ón, y del mismo
sos qu e no parezcan ojos, y lo m ismo con la s o tra s par- mod o todos los demás. Y as í, al florecer el Est ado en
tes de l cuerpo, s ino consi dera s i. a l a plicar a cada una s u conju nto y en ar mo n iosa organizaci ón , cada una de
lo adecuado, crea mos u n co nj unt o hermoso _jAsí en el las cl ases pod rá participar de la fel ic idad q ue la nat u-
ca so p resen te no me oblig ues a otorg ar a los guardia- ra leza les ha asignado.
nes un a feli cidad de tal índole q ue haga de ello s cua l- - Me pa rece que e stá b ien lo qu e d ices.
qu ier cos a men os gua rd ianes. Nosotros bien sabemo s _ ¿ y te parecerá q ue hablo co r rec tame n te en cuan to
e ves t ir a lo s labradores con manto s se ñoriales, rodearlos a otro t em a emparenta do con éste?
con oro y orde na r les que trabajen la tier ra si les p lace, -¿ Cu ál ot ro tema ?
y también reco star a los al fa reros en ci rcu lo alrededor -Cons idera si est a s cosas corrompen a los dem ás d
del fuego , de modo qu e beban a gu sto y disfruten d e ar tesanos d e modo t al que se perviertan.
banq u etes, co n el torno a su disposición pa ra el caso - ¿Pero cuáles co s as ?
de que a lgunos descaran hacer su oficio; y análoga m en- - La riqueza y la pobreza.
te hacer dich osos a todos los demá s, para que la sacie. - ¿De qué modo ?
204 DIÁLOGOS REPÚBLICA IV 205

.- De. éste: s i u n al fa re ro se e nriquece. ¿c rees qu e se- - En p rimer lugar, si ha y que luc ha r, ¿no se rán hc m-
guí r á di spues to a oc u pa rse de s u oficio? bres e nt re nados para la gue rra los q ue luc he n cont ra
- De nin guna mane ra . hombres ri cos ?
-¿ No se torna rá más perezoso y neg ligente de lo - Eso s i.
qu e e ra? - Pue s bien, Adimanto, ¿no c rees qu e un solo pú gil
- Muc ho má s. que esté ca pacitado y preparado lo mejor po s ible luc ha-
-¿No se conve rtirá, cons iguie nte me nte. en un peor rá fácilmente contra dos hombres r icos y go rdos q ue
a lfare ro ? no sa be n boxear ?
-Mucho peor. -Si no es a l mi sm o tiempo, qu izás.
- Por e rre lado. s i a raíz de se r po bre no puede p ro- _¿ y e n e l caso de que pu d ie ra re troceder cont in ua-
c ura rse la s he r ra mi e n ta s y cualq uie r otra cosa neces a- mente y, dándose vuelta, golpea r al que viene at rá s, y e
ria para su oficio. fa bricará obras de mal a ca lida d, re pit ie ra esto varias veces bajo el sol y e n u n ambiente
" de modo que, s i e nseña a sus hijos y a otros, formará sofoca nte? ¿No podría entonce s ese ho mbre vence r a
malos a rtesanos. mu chos como ésos?
- A no duda rlo . - No resultaría sorprendente .
- De ah í que tanto la pobreza como la riqueza son _¿ y c rees que los r icos po seen mayor conocimiento
ambas ca u sas de mal as obras artesanales y de malos y e xpe rie nci a del arte de la gu erra qu e de l pugilato ?
artesa no s. - No lo c reo.
- Asl parece. -En tal caso, muy proba bl eme n te re sulte fáci l para
- En ta l caso, según da la im presió n, hemos descu- nues tros hombres, e nt re na dos par a la guerra, combat ir
b ie rto otros asu nto s que requ ieren la vigil a nci a de los cont ra enem igos que s ean el doble o el t riple e n núme-
guardia ne s, pa ra q ue ja más se les int roduzcan in adver- ro que ellos.
tidamente e n el Es tado. -Estoy de acue rdo, ya que me parece que lo que
- ¿Qué asun tos? d ices es correc to.
422" - Pues la riqueza y la pobreza, ya que u na produce - Po r lo demás, se podría e nviar a uno de los dos d
el libe rtin aje, la pereza y el a fá n de novedad es, mien- Estados be ligerantes u na e mbajada qu e les dijera la ver-
tras la ot ra gene ra el ser vilis mo y la vileza, además del dad: «Noso t ro s no u samos pa ra nada el oro n i la p la ta,
afá n de ca m bios . porque no no s está pe rmit ido usarlo, como a voso t ro s.
- Muy cierto. No obsta nte, Sócrat es, exam ina de q ué Po r lo ta nto , s i os a liá is con nosotros, obte ndréis el o ro
modo nu estro Es tado, si no ha acu m ulado for t una, será y la plata del o tro Est ado ». ¿ Pie ns as que qu iene s escu-
capaz de h ace r la gue rra, so bre todo si est á forzado a c ha ra n es to elegiría n com ba t ir cont ra perros firmes y
combatir co nt ra otro grande y r ico. flaco s a ntes que junt o a los pe rro s cont ra corde ros t ie r-
- Ev ide n tem ente será más dificil combatir contra nos y gordos?
b un solo E st ad o, pe ro si J ue ra con t ra dos sería más e-Pien so qu e no. Pero mi ra s i, en el caso de qu e u n
fácil. . solo Es tado acumule las ri qu ezas de los dem ás, no s ur-
- ¿ Qué qu ie res decir ? ge peli gro para el qu e no ha enriquecido. e
206 LllÁLOG OS RF.PÚBUCA IV 207

- Eres m uy in ge nu o SI Juzga s que merece darse el que el E stado no sea pe queño ni grande e n a pa rie ncia,
no mbre de ' Es ta do' a a lgú n ot ro que aque l que hem os sino qu e sea u no y su fici ente.
orga nizado. - ¡Lo qu e les e ncarg amos es s in du da ins ignific a n te !
-¿ Por qué ? - y más ins ignifica nte a u n que eso es lo que a nte-
- A los demás ha y que denomi na rlos de un mo do riorrn ente menciona mos c ua ndo di ji mos qu e, e n caso de
más a m plio, pues cada uno de esos Es ta do s no es un que de los gu a r dia nes n azca algún hijo infe ri o r, nece sa -
Est ado sino m uchos. como e n el juego l . Son dos como ri a mente han de e nvia rlo con los que le sea n a fines,
mínimo. con una e ne m is ta d m utua: el Es tado de los po- y. en el ca so cont rar io, si nace de los o tro s uno va lioso, d
423a bres y el de los ricos. Y e n cada Estado ha y m uchos e nvia r lo jun to a los gu a r dia nes. E l pro pós ito de es to
Es tados; s i los tra ta s como a u no solo, te equ ivocarás es mos t ra r que tam b ié n los demás ciudada nos de be n
de cabo a ra bo. S i los t ra ta s como a m ucho s, en ca m . e nca rga rse , cada uno, de la función pa ra la c ua l está
bio, cediendo a unos la fort u na . e l pode r y la gen te mis- na turalmente dotado. De es te modo, a l ocu parse d e lo
m a de los ot ro s, asl tendrás sie m p re muchos ali ados único que le es adec u ado, ca da u no llega a se r uno y
y pocos ene migos. Y m ie ntras se adm inist ra sabia men- no mú lt ipl e, y así el Estado íntegro crece como uno
te el Estado con el or de n descrito. no só lo tendrá fama solo y no m últ iple.
de se r muy grande s ino que se rá verdaderamente m uy -¡ Pues esto es m ás pequeño aún que lo ot r o!
gra nde , a u n c ua ndo cuente sólo con un millar de gue- - y sin e m ba rgo, m i que r ido Adim ant o, tod as es tas
rreros. En efecto, no hall a rás fáci lme nte un Est ad o m ás pres cri pc iones que les impone mos, po r mu ch as e im -
b grande, n i e nt re los griegos ni entre los bárbaros, a u n- portantes que puedan p a rece r, son todas de po ca mono ,
q ue m uchos pue da n parecer mu cha s vec es má s gra n des ta. si se a t iende a la única ' co sa grande ', como se di ce,
q ue éste . ¿ Piensas de otro modo ? o ma s b ien, en luga r de 'gra nde', 's ufi cien te'.
- No, po r Zeus - respo ndió Adimanto. -¿Cuál es ?
-En ta l caso, nu es tros gobe r nantes c ue n tan ya con - La ed ucaci ón y la ins t rucción. Pues si los hom b re s
el más acer ta do limite qu e debe n fijar al t amañ o del es tán ed ucados bien, llegan a ser mesu rad os y a pe rci-
Es tado y del territ or io a l cual, d e a cue rdo con ese t a- bi r fáci lm e nte todas e stas cosas y ot ras más que a hora
ma ño, ha n de delimita r, re nunciando a c ua lq u ie r ot ro. hemos dejado de lado, como la po sesión de las muje res,
- ¿Cu ál es ese lím ite ? los mat r imonios y la pro c reació n de hij os, cos as q ue,
- El siguie nte , pie nso: q ue el Est ado es té e n condi- según e l prove rbio, debe n se r 'tod as com unes' al rnáxi- 424a
ci one s de c rece r e n ta nto con se rve su unidad , pe ro que roo posib le l . .-/

no c rezca má s de a ll í. - Se rá lo más co rrec to.


e -Es tá muy b ien. - y más a ú n : u na ve z que la o rganización del Es ta do
- Por tanto, cor respo nde que los gu ardia nes a tíen - sc pone en mo vimient o adecuad amen te, a va nza c r-ecie n-
da n es ta otra p resc r ipción: vigilar po r todos los medi o s
1 Es te pro\'t"rbio , ya ci ta do en el Lis is 20? c (y luego por ARISTÓTE·
I J.e y AI>" M s igue n a<.¡ ul a l éxic os re la tiva me n te antig uo s, co m o LES, St, Nicom. VII I 9, 1159b), es atr ibui do - t" S proba ble que
el de Hes lquio o de S uda , do nde póleis puhchl (<<jugar a los Es tado s _) correct amc ntc - a Pitágoras y a lo s prime ro s pitagó ricos p llT el bis to-
figu ra com o u n p rov erb io ref eri do a u n j ue go con pieza s y tabl er o , ria do r TIM EO DE TAUKOME NIO (frs . l3 a y 13h J ac onv).
208 Ol Ál OGO S REPUBLICA IV 209

do como un cí rcu lo. En efec to. la c rianza y la ed uc a- -Sí, e n pa rte ju gu e tcnamente, y como s i no p rod u-
ción, debidame nt e ga ra nt izadas. forman bue na s natura- je ra da ño.
lezas. y. a s u vez, la s buena s n a tu ra lezas. as istidas por - y no lo produce, salvo que se des lice poco a poco ,
semejante ed uc ación. se torn an mejores aún que las pre- ins tal á ndose suave me n te e n las costumbres y e n las ocu-
cede ntes e n las d istin tas act ividade s y tambié n e n la pa ciones, de donde c rece ha s ta lo s cont ratos que hacen
b proc reaci ón , como s ucede ta m b ién con los otros ani- unos homb res con o tros. y desde los contratos a vanza ha-
ma les. ci a la s leyes y la org a n izació n del Estado, Sócrates, con t
- Probablemente. la ma yo r desfac hat e z. has ta q ue te r mina por tras tocar
- Pa ra dec irl o con poca s pa la b ras. esto de be ser in- todo, tanto la vida privada como e n la públi ca .
cu lcado fi rmemente e n q uie nes d e ha n guard a r el Esta- -Bie n - pregu n té-, ¿yeso sucede ast?
do. de mane ra qu e no s uc eda que inadve rt id ame nte se - A m i modo de ve r, sí.
corrompan. En lod o ha n de vigilar que no se introdu z- -En ta l caso. como hemos d icho desde el princi pio.
can innova ciones en gim nasia y m ús ica contra lo p re- debe mos p ro vee r a nuest ro s niños de juegos su je tos a
c ri to, te miendo c ua ndo algu ien d ice que normas; puesto q ue, si el juego se de se nvuelve s in nor-
ma s y los niños también. será impos ible que de éstos 425<1
el canto que los hombres más considera n
c rezca n hombres esforzados y con afecto por el orden .
.es el más reciente que, celebrado por los aedos, surca
-Claro que s í.
[el aire J.
- Po r consig u iente. cuando los niños comienza n de-
e No sea que a lgu ien c rea que el p oeta no se refie re a b ida men te. gracias a la música intr odu ce n en sus jue-
ca ncione s nueva s. sino a un mod o nue vo de cant ar, y gos un afe c to por el orden, y. al con tra r io de lo que
elo gien eso: no hay que e log ia rlo, ni siqu iera concebir- acon tecía con los otros a qu e al udíamos. este afec to por
lo. Pues hay que po nerse a sa lvo de un ca m bio e n u n el o rde n los acom pa ñará a todas pa rt es y ayudará a c re-
n uevo género mu s ical. y pensar que a sí se pone todo cer y a rest a blecer lo que quedaba de l Es tado a nte r io r.
en peligro. Porq ue los mod os mus icales no son cambia - - Es verdad. s in duda al gu na .
dos nunca s in remove r la s más important es leyes que - Entonces estos ho mb res desc ubrirán preceptos que,
ri gen e l Estado, tal co mo d ice Damón , y yo es toy con- te nidos po r peque ñe ces. sus predec esores ha b ían de ja-
vencido. do com ple ta mente de lado.
-c-Cu én ta m c a m í tamb ién e nt re los co nve nci d os - ¿Cuáles?
- d ijo Adima nto . - Tales como éstos: que los más jóvenes calle n f re no b
d -Allí - p ro segu f-. e n la m úsica, creo qu e debemo s te a los más a nciano s c ua ndo corre spon de, les cedan
edifi car la res iden cia de los guardia nes. el asien t o y pe rm ane zca n ello s d e pie; el c u idado de sus
- Allí, ci e r tamen te, la ilegalidad se introdu ce de m o- pad re s. el pelo b ien cortado, y lo mismo la rop a, el ca l-
do fáci l, s in qu e uno lo ad vie r ta. zad o y el porte del cuerpo en su con junto, et c. ¿ No crees?
-Sí, por cie rto.
} Ud. I 35 ]·352, con algu nas pa lab ra s s us tituida s po r o tras. S o- - Pero pi en so que sería in gen uo legisla r sob re es-
bre la no innovación e n m at e ria musical, c L Introducción pág. 55, n. 18. ta s cos as : e n nin gu na pa r te se h ace, y s i fue ran leg is- I
11 94 . - 14 I
J
210 DIÁ.LOGOS RE PÚ BLICA IV 2 11

ladas. ni la palabra esc r ita ni la oral la s ha rí an p ero -Qui e res decir qu e los que ob re n así vivi rán como
du ra r. los e nfe rmos que. por su intempe ranci a, no q uieren aban-
- No ha y mod o. dona r un régimen pe rjudici al.
- Pr oba b lement e su ceda, Adim a nto, que, segú n ha- - Preci sa me nte.
cia dónde uno se dirija, partiendo de la educación . _ y por cie r to - d ije- pasan una vida e ncantadora. 426<1
e de ese modo sea lo qu e venga después. ¿O no atrae sie m- e En ef ecto, aunque se some ten a l t ratamiento médico,
pre lo se me ja nte a lo se mejan te ? no logran ningún res u ltado, como no sea el de qu e s us
-Asl es. e nfe rmedades tomen ma yo res proporciones y com plica-
-y pod rí a mo s deci r que, a l té rmino de ese p roc eso, ci ones, s iem pre con la espe ra nza de que, si se le s receta
el resultado se rá algo comple to y vigoroso, ya se a bue- un remedio. gracias a éste san a rán.
no, ya lo contra rio. - Así les suc ede a tales e nfe rmos, por lo com ú n.
- No cabe otra alterna tiva. - Ha y, ademá s. otra cosa e nca ntadora e n ellos: con-
- Po r ese motivo no me a bocada a la ta rea de legi s- s ide ra n como el más odioso de todos los hombres a l
la r sobre ese tipo de co sas. qu e les diga la ver dad , a saber, qu e si no dej a n de em-
- Lo que dices es razo na ble. briagarse, comer h ast a el h artaz go y e nt regarse desen-
- En cu a nto a los asun tos qu e se t ratan e n el ág o ra frenadamente a los placeres sex uales y al oci o, no habrá
-ya sea con re spect o a los con tra tos que allí hacen unos re medios ni cau te rizaciones n i co rtes, como tampoco he- b
d con ot ro s o, s i tú prefieres. acerca de los cont ra tos chtzos ni a m ule tos ni n inguna o tra cosa s im ilar qu e los
con a rresanos-c-, o a las inj urias. asa ltos y de mandas socorra.
judiciale s, la elección de jueces y, donde sea el caso, -No es t an e nca nt ado ra -rep licó Adim an to - , pues
pagos y exacciones que sean ne cesarios. y e n gene ral e nojarse co nt ra el que hab la bien no tiene encanto al-
de rechos de com pra y ve nta en el me rcado , o bien e n gu no .
lo que toca a la vigila nci a de la s calles o de los puest o s, - Pa rece qu e no e res ad mirador de los hombres de
e rc., d ime, por los dioses, ¿ nos a t re ve remos a legisla r esa índ ol e .
sobre asun tos de tal ín dole ? - No, por Zeu s.
- No seria dig no apli car tales prescripciones a la gen- - En ese caso, t ampoco elo giarás al Est ado en te r o,
te honest a, pues ésta po r si misma descubrirá f ácilm en- del que hablábamos hace un mo men to, si ob ra de u n
I te la mayoría de las cosas sobre la s qu e conv ie ne legi s- mod o se meja n te. Po rque s in duda has de pensa r que
la r . ob ra n de la mis ma man e ra que aq uellos los Esta dos que,
- Sí, am igo mí o - repuse-, s ie m pre que Dios les pe r- a un fu ncion a ndo mal como tal es, prohiben a su s ciu da- t:
mit a preservar las leyes q ue an teriorment e hemos des- dan os camb ia r algo en la cons t it ución pol ítica, y que
c r ito. sufra la pe na de muerte aquel qu e lo in le nte, y que.
-A no se r qu e se pase n la vid a ins tit uye ndo y e n- por el cont ra r io, q u ien s irv a co n su mo pl ace r a los que
mendando la ca nti dad de c ues tiones a que nos hemo s gobie rnan, adulándolo s con ob sequios, y sea há bil pa ra
refe ri do, co nvenci dos de qu e as ! alcanza rá n la perfec- e nte ra rse de su s deseos y lu ego sa t isface rl os, les pare-
ci ón .
2 12 DIÁLOGOS REPÚ BUCA IV 2 13

cer á un hom bre excele nte y sabio e n cuestiones impor- porque se r ía ineficaz y no ay u da r ía en nad a ; e n el se-
tantes, y recibi rá honras po r parte de ellos . gundo, po rque cualquiera podría descubr ir algunas de
-Tam bié n yo creo que es os E stados ob ran igu al qu e ellas, y las ot ras se se gu ir -ía n automáticamente de la s
los hombres que antes desc ribiste. y ta m poco los adm i- cos tum b re s a nte r io res.
raré. -Entonc es ¿nos resta aún algo conce rn iente a la "
d y en lo que toca a quie nes están di spuestos a se rv ir leg is lación?
a ta les Estados. a ns iosos por hacerlo. ¿ no admiras su -A no sotros no nos resta nada -c-respondí-c-. Pero
valentía y su irrefl e xiva com p lace nci a ? a Apolo, d ios de Delfos, corresponden las p ri meras or-
-Si, los admiro - respon dió- , e xce pto en los casos dena nzas, la s más im po r ta ntes y bellas.
en qu e ellos mismos se engaña n y c reen que, porque -¿ Y cu á les son?
muchos los elogi an, son verdaderos estadis tas. - La fundación de tem plos, la instituci ón de sac ri fi-
- No te entiendo: ¿no vas a d isculpa r a eso s hom- d os y otros servicios a los diose s, a los de monios y a
b res ? Imagínate u n hombre que no sa be med ir se. y a l los hé roes, asl como d e tum bas a los di funtos y cuan tos
q ue m uc ho s otros. que tampoco lo sabe n. le dicen que honores de ban rendi rse a los de l más allá para que sean
~ tie ne c u a t ro codos de estatura; ¿te parece qu e por sí propicios . De tales cosas no sabemos nada al funda r el
solo dejará de creerlo ? Es tado, ni nos dejaremos pe r su adir po r otros, sino que e
- No, no c reo Que deje de c reerlo. no no s serviremos de a iro exégeta ~ que el pa terno; es-
- Pues entonces no te enoje s con t a l t ipo de ge nt e, te dios, e n efecto, es exége ta p at e rno pa ra todos los hom-
ya que es la más enc a n tado ra de toda , en cu a nto legis - bres, y, se n tado e n el centro, so b re el ombligo de la
lan so bre minucia s como la s que hemos descrito hace ti err'a, interpreta los asuntos de esa ín dole .
un mo me nt o y la s corr igen continuamente, e n la c reen- - Muy bie n dicho; as í debe ob ra r-se.
cia de Que puede halla rse un límite a los fraudes Que - Pue s b ie n, hijo de Arist ón -dije-, ya tienes fun-
se cometen en los con t ra tos y e n las de más cosas que dado e l E s tado . Des pu és de esto indaga en su in t e r ior, d
he mencionado; sin ad vertir que, de hecho, es como s i procurán do te de don de puedas la luz ad ecu ada. y apela
se cortaran la s cabezas de la Hid ra ' . a la ayuda de tu he rman o Gla ucón, as í como de Pol e-
427<1 -Es cierto: no hacen otra cosa. ma rca y lo s otros, pa ra qu e columbremo s dónde exi s te
-Po r eso mi smo, yo no pe n sa r ía que el ve rd adero la ju st ici a y dónde la injustici a, y en qu é se dife re ncia
leg isl ador debiera ocup a rse de leyes o de una organ iza- una de otra, y c uá l de las dos de be adquirir el que ha ya
ción po lític a de se mej a nte especie, ni e n un E stado bien de se r fe liz, pa se est o inadvertido o no a los dioses y
gobernado n i e n uno ma l go be rn ado. En el primer caso, a los hom b res todos.

• E.l luto só lo dice «co rtaran la hid ra •. Se nala de un a a lusió n


a la leye nd a (má s exp lic ita d a en el EWlide >l1 o 426rl -e) según la cu al Hé r- s El _c Jit get a. e ra un fu nciona r io o fic ia l qu e ell Ate nas se enca ro
cu les, en s u luch a co nt ra la Hid ra , no b ien co rtaba la cab«i1 del mon s- gaba de dilucidar cuestio nes eti co rre lig iosas qu e podian prese ntarse
truo, ve ía nacer o tra ín me dia ta rne nte, con lo cua l su ta re a se to mab a en la vida cot id ian a, y que «ín te rp re ta ba» la volun ta d d ivina (c r. E U /I ·
intenn ínable; como la que aco meten, vien e a decir Platón . los que q uie- frón 4d) . Aqu í, dice S HOIlP.~. _Apolo e s, ro un se nt ído más el evad o, el
re n pone r fin a todos los ma le s median te códigos. inté rpre te de la relig ión para toda III hu ma ni da d •.

1
)

2 14 DIÁLOGOS REPÚBLICA IV 21 5

- Nada de es o - rep licó Glaucón- ; te has co m pro- - Si.


~ me ti do a inda ga rJo tú, con el a rgumen to de q ue se r ia _ y es to mi smo, la p ru dencia, es evidenteme n te un
sacrí lego no ac u d ir e n defensa de la justici a po r todos co noci m ie nto, ya qu e e n ningún caso se ob ra prudente-
los m e di os q ue te fu era po s ib le . mente po r igno ranci a, s ino po r co noc imiento.
- Es cierto lo q ue me recuerdas. de modo q ue a s¡ - Es e vidente .
te nd ré q ue ac tuar; pero necesito que cola bo réis conm igo. - Pe ro e n el Estado ha y mú lt ip les va r iedades de
- De ac uerdo. co noc im ien to.
- Es pero descubrir lo de esta m anera. Pienso q ue. si - Cla ro.
nu es t ro Estado ha s ido fundado co r recta me nt e, es por - En ese caso, ¿será por caus a del conocim iento de
co m ple to bu eno. los carpinte ros que ha de deci rse q ue el Es tado es sab io
- Es forzoso q ue as í sea . y prude nte ? ~
-c-Evidenteme nte, pu es, es sabio. va liente, mode r ado - De ningún modo - respondió Gla ucón- ; por ese
y jus to. cono ci m ien to se d ir á sólo que es h ábil e n car p inte r la.
- Evide nte me n te. - Tam poco deberá llamarse sa b io a l E s ta do debido
- Aho ra bi e n, si descubrimos e n el Estado a lg una de a l conocimient o relativo a los muebles de m ade r a, s i
42& est as cosas, lo qu e reste será lo que no hemos encon - delíbera ' sob r e có mo ha ce rl os lo m ejor pos ible .
trado. - No, por cierto.
- Asl es. -Ni po r e l co nocim iento r el a ti vo a los objetos q ue
- Por ejem plo: s i de cu a t ro cosas cua les quie r a --en se ha cen con bronce. ni po r ningún o t ro de esa In-
e l asunto que fue re- b usc á r amos una so la, y sucediese da le.
q ue en prim e r luga r r econociéramos ésa, sería s ufici e n- - En ni ngún caso.
te pa r a no sotros. En ca mbio. si e n primer lu ga r r econo- _ y no se dice q ue e l Es ta do es s ab io po r el c o noci-
cié ram os las otras tre s. co n es to m ism o ya r econoceria - m ie nto re lativo a la prod ucción de frutos de la tie r ra.
mas la q ue bu scábamos , pu esto q ue es pate nt e que n o s ino que es há bil e n a gr icultu ra.
se ria otra que la que a ú n q ue dara. - Así m e pare ce.
- Lo qu e d ices es co rre c to. -Aho r a bien, ¿ hay e n el Es ta do q ue acabamos de
- En ta l caso y respec to de a q ue llas cu a lidades. ya fun da r un ti po de conocim ie nto prese nte e n a lgunos ci u-
que tambi é n so n c ua tr o, de bem os indagar de l mi sm o da da no s. por el c ual no se de libere sob re a lguna cues- d
modo. t ió n pa rticula r del Estado sin o so b re és te e n su to tali -
- Bien está . dad y so b re la modalida d de su s rel aci ones consigo
- Me parece. pue s, qu e lo prim ero que se ve cl aro mi sm o y co n los de m á s Es tados ?
b en es te as u nto es la s ab id u rí a ; a unqu e e n lo tocante a - Si.
ella se ve a lgo extra ño. -¿Cuil es y en quiénes est á presente ?
-¿ Cómo es eso ? /
- Ver da de ramen te sa bio m e p are ce el Estado qu e he. & Nos apart am os de Adam, que adopta un a conjetura de Hclndc rf
mas descr ito, pues es prudente . y nos at enemos a los m anus critos, con Burnet .
2 16 DIÁLOGOS RE PÚ B LICA IV 2 17

-Es el con ocim ien to a propia do pa ra la vigilancia, aquella pa rte suya que combate y ma rcha a la guerra
y es tá presen te en aq ue llos gobe rnantes a los que h e- po r s u ca us a?
mos de nom ina do 'gua rd ia nes perfectos'. - No, sól o mirando a ella .
- Yen virtud de ese con ocim ie nto ¿que d irás del Es- -Por eso c reo que, a unque los demás ci udad anos
ta do ? se a n cobardes o val ie ntes, no de pe nde de ellos el que
-Que e s prude n te y verdaderamente sabio. el Es tado po sea u na c ualidad o la ot ra.
- ¿ Y qué c rees, q ue e n nu estro Est ado ha b rá mayo r - Yo ta m bié n lo c reo.
t: cant idad de t ra bajadores del bron ce o de es tos verda- -En ta l caso, un Es tado es va lie nte gracias a una
de ros gua r d ia ne s ? pa r te de s í mi smo. po rque con es ta parte t ien e la po si -
- Muc ho s más trabaj adores del bronce . bil idad de co ns e rvar, e n toda ci rcu ns tancia. la opinión e
- ¿ y no se rán es to s gua rd ia ne s m uc hos menos en acerca de las cosas tem ibles, que han de ser las mi smas
n úme ro s i los co m pa ra s co n todo s a q ue llos o tros q ue y ta l cual el leg is lado r h a dispuest o en su programa edu-
reciben el no mbre de acue rdo con los conoc imientos que 'cauvo. ¿No lla mas a es to ' va lent ia' ?
poseen? - No te he comprendido del todo: dí melo de nuevo.
- Muchos menos. - Quiero decir que la valentía es , en cierto modo,
-En es e caso, gracias al grupo humano más peque- cons e rvación.
ño , que es la par te de él mi smo que es tá al fre nt e y _ ¿Qué cl ase de cons e rvación ?
gobierna, u n Estado confo r me a la naturaleza ha de ser -La conse r vaci ón de la opin ión e nge nd rada por la
sabio en su tota lidad . Y de este modo, según parece , le y. por medi o de la ed ucación . acerca de cuáles y cómo
4294 a l sec to r más peq ueño por na turaleza le cor res pon de son las cos as temibles. Y he d icho que ella ' e ra con-
el úni co de estos tipos de conoc im ie nto que me rece ser se rvaci ón 'e n tod a circ un st ancia ', e n el se ntido de qu e
denominado 'sabid u ría' . qu ie n es valien te ha de mantene rl a - y no ex pu lsa rla
- Dice s la ver da d. del alm a n unc a- tanto en los place res y deseos como d
- He aq uí qu e hemos descubie r to, no sé de qué mo- e n los temores. Y estoy di spues to a rep rese nta r lo que
do, una de las c ua tro c ua lida des que busc áb amos 7 , as í pie nso por medio de una compa ración, s i qu ieres.
co mo el pu est o que e n el Est ado le corresponde. - Cla ro que quie ro.
- Y a mi mod o de ve r ha sido desc ubierto sat isfac to- - Tú sa bes qu e los tintoreros, c ua ndo q u ie re n teñir
ri amente. de color pú rpu ra la lan a , la esc ogen pr imerame nt e de
- En c ua nto a la va lent ía y al lu ga r q ue tiene e n el la que , e nt re lo s di ve rsos colores, es de un a sola s us ta n-
Estado, por c uya ca u sa el Es tado debe se r llamad o 'v a- cia, b lanca. Después la preparan, t rat á ndo la con mu cho
lien te', no es mu y difícil pe rcib ir la. c uidado, de modo que adqu iera el tono púrpura más
- ¿D e qué modo ? brillante posib le y só lo entonces la sumergen en la tin -
b -¿ Acaso algu ien d iría qu e un Estado es coba r de o
vali ente, después de ha be r con tem plado otra cos a que s Po r una vez nos aparta mo s tant o de Adam como de Bu rn ct . si·
gulendc la lecció n de lo s Mss. y d el tex to de Est obco, ya adop lad a
1 Cf. 427e.428a. por Sho rcy.
2 18 DIÁLOGOS REP ÚB LICA IV 219

t tu ra . Y lo que es te ñid o de esa manera queda con un res, trataremos con m ayor correcci ón lo toca nte a ella ;
color fijo. y e l lavad o. con ja bó n o sin él, no puede h a- a hora, en e fecto, no es esto lo que in daga mos s ino la
ce r desa pa rece r e l brillo de l colo r . ¿Sabes ta m bién lo jus ticia , y, res pecto de nuest ra indagación sob re la va-
que s ucede s i se tiñ en la na s de ot ro s colo res. o Inclus o len tía , c reo que es su fici ente lo alca nzado.
la nas b lancas. s i no se les da ese tratamiento previo ? - Es toy de acuerdo con lo qu e di ces.
-Sé que queda n des teñida s y r id íc ula s. -Pues b ie n. res tan todavía dos cosa s que de bemos tl
- Su po n te e ntonces qu e a lgo semejan te hacemos e n obser va r e n el Es tado: una. la mode raci ón, y la otra es
lo posi ble tam b ién nosot ro s, c ua ndo he mos sel eccion a- aq ue lla con vistas a la cual esta mos indaga ndo todo , la
do a lo s mili tares y los hemos educ ado por medio d e jus t icia.
430<1 la mú sica y de la gimnasia. Pien sa que no tenemos o tro - Muy verdad.
p ro pó si to q ue el de que adquieran lo mejor posib le, al -c-r C ómo podrí a mos hacer para descubr ir la ju stici a
segu ir nues t ra s leyes. una especie de ti ntura que sea p ri mero. para no ocu p a rnos ya m ás de la moderación ?
para ellos -gracias a habe r recibido la n aturaleza y -Por lo que a mi toca, no lo sé, y no qu errfa que
c r ianza apropiadas- una op inión indeleble acerca de se hici e ra pate nte en p ri me r lugar la just icia, s i e n t al
lo que ha y que temer y de las demás cosas; de manera caso no hubiéra mos ya de exa minar la mode raci ón . Má s
tal que esa tintura resis ta a aquellas lejías qu e podría n b ien, si qu ieres com p lace rme, ex a mina a ntes és ta.
bo rrarla: po r ejemplo, el place r. qu e es más poderoso -Claro que quie ro; quier o y debo hacerlo. t

b para log rarlo que cualquier soda calestrana: o b ien e l - Haz pues el examen.
dolo r. el m iedo y el deseo, que p uede n m ás que c ua l- - He de hacerlo; desde nuestro punto de vis ta, la mo-
quie r ot ro ja bón ' , Pu es bien, al poder de conservación de raci ón se parece a una concordancia y a una a nnonla
-en toda ci rc uns tancia- de la o pinión co rrecta y leg í- más que la s cu alidades exam inadas an te rionnen te .
tima lo cons idero 'va len tía', y as í lo denomino , si no - Ex plíc a te.
Jo objet as. - La mode raci ón es un t ipo d e o rde namiento y de
- Nada tengo qu e objet a r -contestó Glaucón -, pues cont rol de lo s place res y apet it os. como c ua ndo se di ce
c reo que no cons ide rarás legít ima la opin ión co r rec ta que ha y que se r 'due ño de s í mismo' - no sé de qué
ace rca de ta les cosas producida s in educaci ón. como la mod o-c. o bie n ai ras fr ases del mi smo cuño. ¿ No es asf?
del a nimal o la del esclavo, e incluso la llamarás con -SI.
otro nom b re q ue ' valentía '. - Pe ro eso de se r 'due ño de s í mismo ' ¿ no es r idícu-
e - Dices la pu ra ve rdad. lo ? Porque quien es due ño de sí m ismo es t ambié n es-
- Ad mito, pues, qu e 'valen tía' es lo que as í ha s deno- cl avo d e s í mi smo, po r 10 cual el que es esclavo es t a mo
mina do. bién du eño. Pu es en todos e st os casos se habla de la O la
- y si a dm ite s, ad e más , qu e es propia del Es tado, mi sma perso na.
lo h a rás cor rectamen te. Pero en o t ro momento, si qui e- - Sin duda .
- Sin e m barg o, a m í me pa rece que lo qu e quie re
• Aquf ta m bién no s apa rtamos de Ada m y seg uim os, con Bu rne t , decir est a fr a se es que, dent ro del m ismo hombre, e n
los Mss.
lo que conci e rne al al ma hay una pa rte mejor y una
220 DIÁLOG OS REPÚ BLICA I V 22 1

peor, )' qu e, cua ndo la que es mejor po r na turaleza d o- - Abs o lu ta ment e ci e rto .
m ina a la peo r, se d ice qu e es 'due ño de sí mism o ' a _ y de ac uerdo co n todos es os ra sgos. ¿ no co r res-
mo do de elogio; pero c ua ndo. de bido a la mala c r ia n za po nde deci r que es 'mode rado' ?
o com pa ñ ía. lo mejor. que es lo más pequeño, es domi- - Más que e n c ua lqu ie r otro caso.
nado po r lo pe or, q ue abun da. se le re procha e n to nces _ y s i e n a lgún Es ta do se da el caso de q ue ta n to
b como deshonroso y se lla ma 'escl a vo de sí mism o' e los goberna n tes como los goberna dos coinci da n e n la
'i nmode rado' a quie n se hall a e n esa s ituaci ón . opinión acerca de q uié nes de be n gobe rnar, t ambién ~
- Asf pa rece . se rá e n és te e n el que suced a. ¿ No te pa rece?
-Diri ge a hora tu m irada haci a nue st ro Est ado . y en- - Cla ro que sí.
ce n tra r ás p rese nte e n él un a de esas dos si tuaci ones, -¿ Yen c uál de ambos sectores de ci udadanos d irás
pu es tendrás de rec ho a ha bla r de é l calificá ndo lo de 'due- que , e n una s ituación de esa índole, está p re se nte la mo-
ño de sí mi smo ', si es qu e debe u sa rse la calificación d eración? ¿ En el de los gobernan tes o en el de los
de ' moderado', y 'due ño de si m ismo' allí do nde la pa rte gobe rnados?
mejor go bie rna a la peor. -En a m bos, ta l vez.
- Al mira rl o. veo que t ienes razón. -¿ Te da s c uent a a ho ra cómo presagia mos co rrect a-
- Cla ro que en él se pue de ha lla r una multiplicida d mente h ace u n momento cu a ndo dijimos que la modera-
e de de seos de toda índo le, de pl ace res y de sufrimiento s, ción se asemeja a un a especie de a nnonía?
s obre tod o e nt re los niños, la s m ujeres y los sirv ien te s -¿ En qué se nt ido?
y en la mult itud de gen te medi ocr e, a unque sean llam a- - En el se n ti do de que tanto la valent ía como la sa-
dos 'libres'. b idu ría . a u n residiendo cada u na de ellas e n una parte
- Muy cie rto. del Estado, logran que este sea va liente, en u n ca so , 4324
- En lo que hace a los deseos sim p les y mesu ra do s sabio e n el ot ro ; m ien t ras que no sucede lo p ropio con
en ca m bio, qu e son gu iados po r la razón de acuer -do la mod e raci ón, sino que ésta se extiende sobre la tota li-
con la op inión rec ta y sens a ta men te, los halla rás en un os dad de la oc ta va mu sical . produciendo un cant o uniso-
pocos, los que son mejores po r naturaleza y ta m bié n no de los má s déb ile s. los más fu e rt es y los inte r med ios
po r la fo rma e n q ue ha n s ido ed ucados. ---en in teli genci a o e n fuerza o e n cant idad o e n fo r tu-
- Es verdad. na, como te guste-e, de mane ra q ue po d r ía mo s deci r.
- Pue s b ien - pro segu l-, ¿no ves es tas cosas tam- con todo derecho, que la moderación es esta concordia
b ién e n e l E sta do , en e l cua l, so bre los a pe t itos que y es ta a rmon ía na tu ral e ntre lo peor y lo mejor en cu anto
d habitan e n la multitud de ge nte mediocre, p revalece n a c u ál de los dos debe gobernar, tanto en el E stado
lo s d ese os y la p r udencia de aquellos qu e son los meno - como e n cada ind ividu o. "
res en núme r o pero los más ca p aces ? - E stoy de acu e rd o con tig o.
- Si. lo veo . - Bien; hemos ob servado ya t res cualidades e n el Es-
- En t al caso, si ha de decirse de al gún Es tado qu e tado; al me nos as í c reo . En cu a nt o a la es pecie que que-
es due ño ta n to -de su s plac eres y a pe ti tos cuanto de s í da pa ra q ue el Es ta do alcance la excele nci a, ¿cuál
mi smo , debe ser d ich o del qu e es t a mos describi endo . podrla se r ? La ju sticia, evidentemente.
222 DIÁLO GOS REPÚBLICA IV 223

-e- Evidememen te. - Es to es ya un la rgo preá mbul o a lo q ue estoy de-


- Por lo ta nto. Glaucó n, e s ne cesar io ahora q ue no- sea ndo q ue m e cue nte s .
sot ros, como cazado res q ue dan vue lta alrededor del es- -c-Buenc, te lo contaré, para ver si lo q ue pie nso OJo¡
co nd ite del a nim a l, prestemos a tenció n pa ra que no se tie ne se nt ido. Lo q ue desd e un co m ie nzo hemos e s ta b le-
nos esca pe la justici a y co ns iga desapa re cer de nu est r a ci do q ue debía ha ce rse en toda circunstanci a. c uando
e vist a. Po rque es manifiesto que de algún modo a nda por fundamos e l Es ta do, fu e la jus tici a o a lgo de su especie.
aquí. Mira e ntonces y t r a ta de d ivisarla. por s i la ve s Pue s estab lecim os, s i m a l no recue rdo. y varia s vece s
antes q ue yo y m e la muest r a s . lo hemos re pet ido, que cada uno de b ía ocu pa rse de u na
- ¡Ta n sólo que pudiera ! Mejor me parecería segu i r- so la c os a de c uantas concie rn e n a l Estado. aquella pa ra
le y m ira r lo q ue me m ue stras , e n la medida que sea la cual la na t urale za lo h u bie ra d ot ado m ejor.
ca paz, pa ra q ue ha ga s un uso a decuado de m í. -Efect iva mente, lo d ijimos.
. -c-S igueme, pues, tras haber hecho una plegaria con. _ y q ue la justici a consi s tía e n ha ce r lo que es pro-
m igo. pio de un o , sin d is persarse en m uchas tareas, es tam o
- la haré. pero s610 mien tras te sigo. bi én a lgo que hem os o ído a m uchos otros, y que naso- b
-c-Cíertamente, e l lugar par ece sombrío e inaccesi- tros he m os dicho con frecuencia.
ble; cuando menos es oscuro y difícil de a tra vesar. No - En e fec to. lo he m os d icho y repetido.
obstante. ha y que marc har. -En ta l caso, m i amigo, parece q ue la just icia ha
d - Ma r che mos, pues. de consistir e n hac er lo que co rresponde a cada uno,
- ¡Gla uc ó n ! -exclamé, de pront o, a l po ne r a ten- del modo adecuado. ¿Sabes de dónde lo deduzco ?
ción-. Me pa rece q ue conta mos con a lgu na p ista , y ya -No, d ímelo tú .
no c reo q ue la justici a se nos esfume. - Opino q ue lo que resta en el Es ta do, t ra s ha ber
- ¡Buena no t ici a ! exam inado la mode ra ci ó n, la va le ntía y la sab id uría , es
- En re a lida d, hemos s ido est ú pidos. lo que, con su pr ese ncia, co nfiere a todas es as c ualida-
-¿ Por q ué ? des la capacidad (le na cer y - u na vez naci d a s- les per -
- Hace ra to , y ya desde e l p ri ncipio, que rido a m igo , mi te s u co nservaci ó n. Y ya d ij imos q ue, de spué s de que
creo que ha e stado rodando del an te de nue s t ros pie s , hallá ra mo s aquellas t re s, la jus t ic ia se r ía lo q ue re sta ra e
pero q ue no la hemo s perci bid o, s ino q ue nos hemo s de esas c ua t ro c ualidades.
e co m portado r id ícu la mente, c o m o lo s que a ve ce s se - Es forzoso, en efe ct o.
de se spera n b uscand o a lgo que ti enen e n su s manos . As í - Aho ra, s i fu era nec esar io de cidir c uál de esas c ua-
nosotros no dirigimos nu e stra vis ta h aci a e lla sino que tro cualida des logra ría co n su presencia hacer a l E sta-
la hemos m ir ado de sde lej os, y por ello probablem ente do bueno a l máximo, re sult aría difícil juzga r si es que
ha perma necido o culta para nos otros. co nsiste en un a co inci dencia de opini ón e ntre gobe rnan-
- ¿Qué q u iere s decir ? t es y go be r na dos, o s i es la que trae a pareja da entre
-Que m e parece que todo e l tiempo hemos es ta do los m ilit a r es la conserv a ció n de una opinió n paut a da
habla ndo y co nversa ndo sob re la ju st ici a , sin percatar. acerca de lo que debe te m e r se o no, ° s i la ex is te nci a
nos de q ue es tába m os mencionándola de a lgún modo. de una inteli gencia vigilante e n los gobernante s; o s i lo d
224 DI ÁLOGOS REPÚBLICA IV 225

que con s u presenc ia hace al Es tado bueno al má ximo - No m ucho.


cons ist e. ta nto e n el ni ño como e n la mu je r, en el escl a- - Pero c ua ndo un a rtesano o al guien q ue por na tu-
va como en e l libre y e n e l artesano, e n e l gobernan te ral eza es a lec to a los negoc ios. induci do po r el d inero b
como e n el gobernado. e n que ca da uno haga só lo lo o po r la mu chedumb re o por la fu erza o cualq u ier ot ra
s uyo, s in m ezcl arse e n los asun tos de los demás . cosa de esa índ ole, in tenta ing resar e n la cl ase de los
-c-Cíe r ta me m e, resultada d ific il de deci dir. guerreros, o algu no de los gue r re ros procura e ntra r e n
- Pues e ntonces, y en relación con la excelencia del la cl ase de los con sejeros y guar d ia nes. si n me recer lo,
Es tado. e l poder de q ue e n é l cada individuo haga lo in te rcamb ia ndo sus he rramienta s y re t ribuciones , o bie n
suyo puede r ivali za r con la s a bidu r ía del Estado. s u mo- c ua ndo la mi sm a persona trata d e hacer tod as estas co-
deraci ón y s u vale n tía. sas a la ve z, este in te rcambio y e s ta di spe rs ió n e n múl -
- As! es. ti ples ta rea s, c reo, serán la perdición del Es tado. ¿ No
- Aho ra b ien. lo que puede r ivaliza r con éstas e n piensas tamb ién tú lo mismo?
~ r e lación con la e xcelencia del E s tado, ¿no e s lo q u e - Por ci e r to que sí.
denomi na rl a s 'j ustici a ' ? - En tal caso, la di spersión de las t res clases exis ten-
e-Exacto. tes en múltiples tareas y el intercambio de una por la e
-Exam ina ta m bién esto y dame tu op inión: ¿ no les ot ra es la mayor injuria contra el Est ado y lo más co-
encomendarás a los gobernantes la conducción de los rrect o se ría conside rarlo como la mayor villanía.
procesos judiciales del Estado? - As! es.
-Si, cl aro. _ y la peor villanía contra el propio Es t ado. no di-
- y c ua ndo j uzgu e n, ¿ tendrán en vis ta otra cosa an- rás que es 'injusticia ' ?
tes que és t a, a sa be r. que cada uno no se a podere d e -Cla ro.
lo ajeno ni sea p r ivado de lo prop io? - Por cons iguien te, la injust ici a es eso. A la inversa ,
- Ningu na otra cosa. conven ga mo s en que la rea lización de la propia labor
- Po rque eso es lo jus to. po r pa r le de la clase de los negociant es, de los au xilia-
- SI. res y de los gua rd ia nes, de modo tal que cada uno haga
- Y e n ese se nt ido habrí a que convenir que la j us t i- lo s uyo en el Es tado - al contrar io de lo a ntes desc ri to-e,
4.~"" c ia con siste tan to e n te ner cada uno lo p ropio como e n es la just ici a, que convie rte e n jus to a l Es tado.
hacer lo suy o. - No me parece que puede se r de otro mod o . d
- Así es. - Pe ro no lo d igamos a ú n con e xcesi va confia nza, s i-
- Mira a hora s i estás de acue rdo conmigo. Si un ca r- no qu e ap lique mos la noción a cada indi viduo, y si est a-
pinte ro inte nta realiza r la labor de un zapatero, o un mo s de acuerdo e n que allí t amb ién eso es jus tici a, lo
zapatero la de un ca rp intero, intercambiando en tre ello s conc ede remos, pues ¿qué podría ob jetarse ? Si no estu-
la s herramient as y la s ret r ibuciones, o si una mi sma viéramos de ac ue rdo, ha bría que e xam inarlo de ot ro mo-
persona t rat a de hace r ambas cosas, mezclán dose t od o do. Por a hora Ilcvemos a t ér m ino el exame n tal como
lo dem ás, ¿ te pa rece qu e eso produciría un grave dañ o lo hemos co nc ebido, o sea, que s i dábamos con a lgo de
al Estado? mayor tamaño que poseyera la ju st icia y procuráb amos

'14, _ 15
226 DIÁ LOGOS RE PÚB LICA IV 227
con templa rla allí . luego seria más fáci l divis a rl a e n u n - Pues esta vez, admirable amigo, hemos ven ido a
e solo ho mbre . Y no s ha parecido qu e es te 'algo' es el e nf re n ta rnos con una c ues tión insi gnificante rela ti va al
Estado. po r lo cual lo hemos fundado lo mejor q ue he- alma: s i és ta conti ene o no aquell os t res gé neros.
mos podido, sa be dores de que la just ic ia estaría en el - A mí no me parece ins ign ificante. En efec to, Só-
Estado mejor fund ado. Ahora bien, lo que alJi se nos cra tes, ta l vez sea verdade ro el p rove r b io de que las co-
ha puesto e n evide nc ia refi rá rnos lo al indi viduo. y si co n- s as bella s son d ifícil es.
cu erda lo de all¡ con lo de aquí quiere deci r que marcha -Asl pa rece. y pa ra que te enteres, Glaucón, lo q ue
b ien . Si en ca mb io apa rece en el individuo a lgo diferen- pienso es que nunca aprehenderemos exact ame nte esta d
4354 te, retorna remos al Es ta do para verificarlo a llí. Puede cuest ión con método s como los q ue hemos u sad o en
se r que, e n to nces, al ha ce r el e xamen fro tándo los uno nu estros a rg umentos: e l camino que conduce a e lla es
co n el otro. co mo dos as till as de la s que se enci ende más la rgo y com plejo. No obs ta n te, conserva su val or
el fuego. h ici éramos a pa rece r la jus tici a. y al t ornar se lo que hemos di cho y examinado h asta ahora.
manifiest a la verificar/a mos en nosot ros mi smos. _¿ y no debemos conten tarn os con eso ? Al menos
- Lo que dic es es un método -<lijo- co n el cual con- a mi me res u lt a sufici en te por el. mo mento .
viene que p roceda mos. - Pues e ntonc es -dije-, a mí tamb ién me bast a rá
- Bien; c ua ndo se afinna qu e a lgo de m ayor t amañ o en sumo grado.
es lo m ismo q ue ot ra cosa má s pequ e ña, ¿ resu lta dí s t- - En ese caso no te de sanimes, y prosigue el examen.
mil o s imilar a es ta otra e n el se n tido que se di ce que _ . No nos será aca so enteramente necesa rio conve- I!
es lo mi smo ? n ir que en cada uno de nosotros h abitan los mism o gé-
-Sim ilar. ne ros y com po rtamien tos que e n el E st ado ? Pu es éstos
-Tampoco un hombre ju sto d ife ri rá de un Estado no llegan a l Est ado procedentes de n ing ún ot ro lad o.
b justo e n cuan to a la noci ón de la justic ia mi sma, sino En efec to se ri a ridículo pensa r qu e la índole fogosa qu e
qu e se rá s imila r. se imputa a Estados como los de Traci a y Escit ia y a
- S im ila r, e n efect o. las regiones no rteñas e n general - así como el ~e ~eo
-Por otro lado, el Estado nos pareció jus to c ua nd o de a prender que se atribuye a nuestro país, o la .a h clón 436a
los géneros de na tura lezas e n él presentes hacían cad a al comerc io de lo s fe nicios y de los que ha b ita n e n
c ua l lo s uyo, y a su vez nos pareció mod e rado, va liente Egip to- no se gene ra ra en los Es tados a pa rti r dc los
y sa b io en ra zó n de afeccione s y estados de esos m is - ind ividuos que ha y e n ellos.
mos gé ne ros.
-Muy cierto.
- Es ve rdad . - Qu e esto es así no ha y d ific u lta d e n reconoce rlo.
- Por co ns iguiente , amigo mío, estimaremos qu e e l -No s in duda.
e in di viduo que cue nte en su alma con est os mis mos t re s -s-En cambio, resu lta difíci l darse cue nta s i en todos
géne ros, en cuant o te nga n las m ism as afeccion es que los casos act uamos po r medio d e un mismo géne r o, o
aq ué llo s, con to do derecho se h ace acreed or a los mi s - bien si , por ser tres los género s, e n un caso obramos
mos calific a t ivos qu e se confie ren al Es tado. por medio de u no de ellos, en a tro par medi o de otro.
- De toda ne ce sidad. Por eje mplo : por me d io de u no de estos géneros que
228 DI ÁLOG OS RE PÚBLICA IV 229

ha y e n nosotros ap rendernos. por medio de otro somos la rme nte en un mi sm o lu gar, no lo a pr oba ríamos, pues-
fogosos y. a s u ve z, po r el tercero de seamos los pla ce re s to que no so n las m ismas partes de ta les obje tos la s
rel a tivos a la a lim entación , a la p roc rea ción y tod os los qu e pe rman ecen y la s que se mue ven. Má s bien di r ía- e
b similares a e llos . ¿ D es acaso por medio del alma ín te- ma s qu e esos objetos tienen u na línea rect a y una cir-
gra que procedemos en cada uno de esos casos, cua nd o cunfe re ncia, y que est án qu ie tos e n c uanto a la rec ta
nos po ne mos e n acción ? Es tas son la s cuestiones d ifíci - - ya qu e po r nin gú n lado se ind ina n- , pero que se mu e-
les de de lim itar conven ientemente. ven circularmente en c uanto a la circunferenci a . Pero
-Yo tam bién creo q ue es así. cuando la pe r pe ndicu lar se in clina hacia la de rec ha
-Inlentemos delim ita r de esta ma nera S I las cosas o hacia la izquierda, o haci a ad elante o haci a a trás, al
so n la s mi smas entre s i o distintas. mismo tie m po que gi ra, no está qu ieta e n n ingú n sen-
- ¿De que ma nera ? t ido.
-Es evidente q ue una m isma co sa nunca producirá - y sería la respuesta correcta.
ni pa dece rá efectos contrarios e n el mismo sentido . con - Por consiguiente , ninguna de tales afirmaciones no s
respecto a lo m ism o y al mismo t iempo. De modo que, pe rturbará ni nos con vence rá de que alguna vez lo qu e
si hallamos que sucede eso en la misma cosa, al mismo tiempo es lo mismo en el mi smo se nt ido y
e sabremos que no era una mi sma cosa sino más de una. respecto de lo mismo producirá. será o padecerá cosas 417"
- Bien . contrarias.
- Exam in enos ah ora esto. -A mí al menos no me conve nce rá .
- Te escuc ho. - No obstante. y pa ra q ue no nos veamos fo rzados
- ¿E s posible que la mi sma cosa es té quieta y se m ue- a prolongar en fo r ma tedi osa el examen de todas estas
va al mi sm o ti em po y en el mis mo sen t ido ? objeciones ni a demostrar que son falsas , partamos de
- De n ingú n mod o . la base de que lo d icho es así , y a va nce mos. convinien-
-Pon gámonos de ac uerdo con mayo r preci si ón a ú n , do en que, s i se nos apa rece.algo di s tinto, todas las con-
pa ra qu e no nos cont radiga mos al proceder. Por ejem- cl usiones que de all í ext raiga mos ca recerán de vali de z.
plo, s i se dice qu e un hombre está quieto pe ro que mue- -Se rá necesario procede r de ese modo .
ve las manos y la cabeza, no debe rí a mos a firmar que - Ahora bien, el asentir y e l d isentir, el te nde r haci a b
a l mismo tiempo e l mism o hombre es tá quie to y se m ue . a lgo y el repeler-lo, el atraer algo hacia s í y el rechazar-
d ve , me parece, s ino qu e un a p a rl e de él está quiet a y lo: ¿ no tendrás tod as estas cosas como contra r ia s e nt re
otra se m u eve . ¿No e s as!? s í (trá tese de acciones o de pa decimientos, ya q ue e n
- Así es. eso na da difieren)?
-y s i el qu e declara t ales cos as añadiera otras sut i- - Si, son con tra rias.
lezas y, para hacer alarde de su ingen io, aseverara qu e - Pues bi en , la sed y el hambre y los ap e t it os e n ge-
10 5 trompos est án a l m is mo tie mpo detenidos y en mo - ne ral, el deseo y la voluntad, ¿no los ubicarás en las
vim iento cu ando permanecen en el mismo punto -donde clases de que acabamos de h ab la r ? ¿No dirás, por ejem- e
se fija su pú a-, a lre d edor del c u al gira; y lo m ismo plo, que el alma de aquel qu e a petece ti ende hacia aque-
respecto de c ua lqu ie r otro ob jeto qu e se m ue ve circu- llo que ape tece, o que atrae haci a s í aquello qu e quiere
230 DI ÁLOGOS RE PÚB LICA IV 231

consegu ir, o b ien que, e n la medida que desea procurar . tema, nos de sconcierte alguien que alegue que nadie a pe-
se a lgo, se hace a s í mi sma un s igno de asen tim iento , tece beb ida sino una b uena beb id a, n i un a com ida s ino
como s i a lgu ien la inte r roga ra. s us pira ndo por logra r - un a buena comida. En ef ect o, todos a petecen cosas bue-
lo ? na s; po r lo tanto, si la sed es un apetito, ha de se rlo
- Si. por ci erto. respec to de algo bue no , sea be bi da u otra cosa, e igua l-
- Vea mos a ho ra: el no-q uerer y no-desear ni apete- mente e n los demás casos.
cer, ¿ no es lo mi smo que rechazar y alejar del alma, - Probable me nte quien ha bl a a s! pa rece rl a de ci r al -
y no de beríamos te ne r todas estas cosas por contrarias go de importancia.
a las primeras ? - De tod os modos, hay ciertas cosas qu e es tán referí- b
d -Sin duda . das a o tras, y que so n, c reo, de una índole u otra, pero
-Si es a st, ¿no diremos q ue hay una especie consti - cada una de e llas, en sí misma, se refie re só lo a cada
t uida por tales a pet ito s, y que los q ue de éstos salt a n una de la s otras en sí mismas.
m ás a la vista son el q ue llamamo s ' sed ' y el que deno - - No com prendo.
mi namos 'h a m bre' ? - ¿N o com prendes que lo mayor es de tal índole po r·
-De acuerdo. que es ma yor que otra cosa ?
- Uno es el deseo d e bebida, otro el de comida. ¿No - Es o si .
es asf? -¿ Y qu e lo es res pect o de lo menor?
- Si . - SI.
- Pues bi en. la sed en tanto tal exis te e n el alma co- -¿ Y lo que es mucho m ayor lo es respecto de a lgo
mo un a pe t ito de a lgo más qu e lo que hemos di cho. Por mucho menor?
ejem plo. la se d es se d de un a bebida caliente o de u na -c-Tamb ién.
fria . una se d de mucha o poca bebida, o de talo cu al - ¿Y lo q ue e n cierto momen to e ra mayor lo e ra res-
t: be bida. S i se a ña de a la sed un ci erto calor, esto trae rá pecto de lo que e ntonces e ra me nor, y lo que ha de ser
aparejado e l deseo de lo fria, mi e nt ra s q ue. si a la sed mayor lo se rá respecto de a lgo que ha de se r menor ?
se a ña de u n cierto fr ia, el de seo será de bebe r algo ca- - iCla ro !
lie nt e. Y por la prese ncia de la abundancia, se se ntirá - y lo má s re spec to de lo menos, el dob le respec to e
sed de muc ha be bida, y por la de lo poco se rá de poca de la mit ad, y tod o lo de esa índole: y a su ve z lo má s
be bi da. Pe ro la se d e n s í m is ma ja más se convert irá e n pe sa do re specto de 10 m ás liviano, lo má s rá pi do res-
otra cosa q ue e n un a pet ito de lo que le cor responde , pecto de 10 más len to, así como lo ca lien te re specto de
la bebida en si mi sma, y a su ve z el ha m b re es u n apeti- lo frío, y con todas las cosas simi la res a éstas pa sa as l.
t o de a limento. - Por sup uesto.
- Asl es ; cada apetito, e n s í m ismo, lo es sólo de lo -Yen lo concernie nte a las ciencias, ¿no oc urre 10
qu e por naturaleza le corresponde, y no de talo cu al mi smo? La cie ncia e n cuanto tal es ci enci a de lo que
cosa qu e se le afiada . se aprend e en ta nto t al, o b ien de esto o aque llo que
438.. - H ay qu e esjar aler ta, pues - pro seguí- , de modo debe ser refe r ido a la cie nci a. Pe ro un a cie ncia determi-
que no suceda que, por no h ab er reflex ionado sobre el na da lo es de algo de te rminado . Quiero decir lo siguiente:
232 DIÁl. OGO S REP ÚBLI CA IV 233

d cua ndo. se ha gene rad o u na cie nci a de la construcción das de buena o mal a cl ase, e n u na pa labra, una sed de-
de casas, esta se ha d is t ing ui do de las demás ci encia s terminada, s ino que la se d en t a n to tal es po r na tu ra le-
y ha de b ido se r lla mada 'arquitec tu ra '. za sólo se d de la beb ida en cuanto tal.
- Cie rta men te. - En u n tod o de acue rdo.
-¿ V es to no oc u r re po r ser de una índo le de term i- - Por consigu ien te, el al ma del sed ie nto, e n la medi-
nada. d istint a a tod as las demás ? da que tie ne se d, no q u iere otra cosa que bebe r, y es
- S í. a est o a lo que aspira y a lo c ual d irige su ím pe t u. b
- Y cuando se ha ge ne rado de una índole determina - - Evidente me nte.
da. ¿ no ha s ido por s e r cie ncia de a lgo determinado ? - En ta l caso, si e n ese momento algo impulsa al
¿ Y no es as í con la s demás a rt es y cienci a s ? alm a sedienta e n otra d ire cci ón , ha b r ía e n e lla algo di s-
- Así es. tint o de lo qu e le h ace tener sed y que la lle va a beber
- Dime a hora si has com p re nd ido lo que quería de- como u na fiera. Pu es ya dijimos q ue la mi sma cosa no
ci r hace un mo me nto: tod as la s co sas qu e es tán refe r- í- ob r a ría en fo rm a cont r a r ia a la misma pa rt e de s í mi s-
das a otras, si lo es tá n sólo e n s í mi smas, es tá n ref er-i- ma, respe c to de s í m is ma y al mismo ti empo.
das s610 a e sas otra s cosa s e n s í m ism as; en ca m b io , - No, en ef ec to.
e s i es tán refe ri d as a ot ras cosas dete r m ina das, ella s - Dc\ m ismo modo, creo que no se ría correc to decir
m ismas es tán determin ad a s. y con es to no qu ie ro de cir qu e la s ma nos del m ismo a rquero rech azan y a la vez
que, ta l co mo sea n esas otras cosas, así se an aq uella s a t raen haci a si el arco, sino que un a es la ma no que
a la s cu ales la s o tras está n refe r ida s, por eje m p lo, qu e lo recha za y la ot ra la que lo a t rae haci a si.
la ci e ncia de la salud y de la e n fermedad sea sa na y -Con toda segu ri dad . e
e nfe rma, o que la de los mal es y de los b ie nes sea ma la - Pe ro pode mos d eci r que ha y a lgu no s que t iene n
y bu e na. Lo que qu iero deci r es q ue , c ua ndo un a cien . sed y no q u ieren be be r.
ci a llega a se r cienci a no de l objeto de la ciencia en - S í, a menudo y mucha ge nte.
s í misma s ino de algo de te rminado -eccmo es la salud _¿ Y qu é cabría deci r ace rca de ella ? ¿ No se rá qu e
y la e nfe rmedad-e, sucede qu e ella misma llega a se r en su alma ha y algo que la insta a beber y que hay t a m-
dete rmi nada, y es to im p ide de sd e entonces lla m ar la sim- b ién a lgo qu e se opone, algo distinto a lo primero y que
plem ente 'ci encia ', sin o q ue h ay q ue a ñad irle el nom b re pre val ece sob re aque llo'?
del a lgo de tenninado a l q ue está refe r ida, y lla ma rl a - As! me parece a m í tam bié n .
as í 'cie nci a médi ca '. - Pues b ie n, lo que se opo ne a tales cosas es gene ra-
- Ahora he com p re nd ido, y c reo q ue es como d ices . do. cada ve z que se ge ne ra, po r el razona mi ento, m ien- d
4l9<l - E n cuanto a la sed ¿ no la col oc a rás e ntre las cosas t ras que lo s impu lsos e ímpetus so b revie nen por obra
qu e se refieren a otra ? Porque s in duda es sed de a lgo . de las a fecci one s y de las enfermedad es.
- Sí, de la bebida. - Pa rece que si.
- y dado que hay beb id a de tal o cu al índole, ha b rá - Pues no se rí a infundada men te que la s juzga r ía mos
ta m b ién sed de talo c ual índo le. Ahora b ien, la se d en como dos cos as distintas e ntre sí. Aqu ell a po r la cual
tanto tal no es sed de m uch a o po ca bebida, n i de be bí- el alma razona la denominaremos 'racioci nio ', mientras
234 DIÁLOG OS R EPÚBLICA IV 235

que aq ue lla po r la q ue el a lma a m a, tiene hambre y sed -No, po r Zeus.


y es excitada po r todos los demás a pe t itos es la irracio- - Vea m os aho r a e l caso en que a lguien c ree obra r e
nal y a pet it iva . amiga de a lgu nas sa t isfacciones sensua - injust ame nt e: c uan to m ás noble es. t a nt o m e nos pu e de
les y de los placeres en gene ral. encolc r iza rse, a unque s ufra hambre. fria o cualq u ier o t ro
" , - Se r ia natu ral, por e l cont rario, q ue la s juzgáramos pa decim ien to de esa ín dole por causa de a q uel ~~c
a S I. - sc gú n p iensa- act úa justamente. Por e llo, como d ije ,
-Tengamos, pu es, por de limi tadas es tas dos espe- su fogos id a d no consentirá en desperta r c o nt r a éste.
cies q ue ha bitan en e l a lm a. En c uanto a la fogosida d . -Es ve r dad .
aquello po r lo c ual nos e nardece mos ¿ es una tercera -Por el co nt ra ri o, en el caso de algu ien que se co n-
es pecie. o bien es semeja nte por na turaleza a a lguna s ide re víc t ima dc inj us ticia, su fogosidad hi e rve e n él.
de la s otras dos? se irrita y co mba te po r lo q ue ti ene por ju sto, y su -
-Ta l ve z sea semejante a la apetitiva. frc hamb re, frío y pa deci m iento s sim ilares, soporta ndo- d
- Sin em ba rgo. yo c reo e n a lgo que he escuchado los h asta que triu nfe, no cesando en su noblc s propósi-
cierta vez; Leonc ío, hi jo d e Aglay ón, subía del Pi reo ba- tos hasta que lo s c u m ple por c o m ple to, o b ien hast a
jo la parte e xterna del muro boreal, cu a ndo percibi ó que perece o se ca lm a al ser llamado por la razón como
unos cadáveres que ya cían j unto a l verdugo público. Ex- el pe rro por su pastor.
perimentó e l de se o de mirarlos. pero a la vez sint ió una -Muy a ce r t ada es la com pa r a ci ón que hace s ---dijo
r epugna nci a q ue lo apartaba de a llí, y durante unos m o- Glaucó n-. sobre todo porque habíamos di spuest o que
mentos se deba tió interiormente y se cubrió e l rostro. en nu estro Estado los auxiliar es s irvie ran a los gober-
440<1 Fina lmente. ve nci do por su deseo. con los ojos desme- nant es. q ue son co mo pastores dcl Estado .
s ~ rad a~e n t e ab i~nos corrió ha ci a los cadáver es y gri - - En tie ndcs m uy bien 10 q ue q u iero decir. Pe ro ¿ no
to: _Mi ra d. m al d itos, sa tis fa ceos con tan be llo espec- ha b rá que conside rar algo m ás ?
tá c ulo... - ¿Qué cosa? ,
-También yo lo he oí do contar. - Qu e lo q uc se manifiesta r es pecto de lo fogoso es
- Este re lato sign ifica que a veces la cóle r a combate lo cont rar io de lo que creí a m os hace un m omento. Pues
co nt ra los deseos, mostrándose co mo do s cosa s di sti nt as. e nto nces c reíam os q u e e r a a lgo a pe t itivo, mi en tras q ue
- Eso es lo q ue s ig nif ica , e n efec to. ahora, muy lejos de eso, debemos deci r qu e. e n e l c o n -
- Y en m uchas o tra s ocasio ne s hemos a dve rtido que, fli cto inte ri or del a lma, toma sus armas en fa vo r de la
cu a ndo los deseos viole n ta n a un hombre cont ra su ra- r a zón.
h c loc tn to, se insu lt a a s í mi smo y se e nardece co nt ra 10 _Enteram c nte d e acuerdo.
qu e, dentro de sí mi sm o, ha ce viol enci a, de modo que, _ ¿ Y es a lgo d ist int o de la razón, o b ie n es una espe-
como en un a lu ch a e n tre dos facc iones, la fogosidad se cie r acion a l, de modo que en e l alma no habría tres es-
convie rte e n a liado de la r azón de ese ho m b r e. No creo pecies sino do s, la racional y la apetitiva ? O bie n , as i
en cam bio q ue pueda s decir - po r haberlo visto en ti co mo en el Est ado había tres géneros que lo co m po n ía n,
m ismo ? en cualq u ie r o tro- q ue la fogosi dad ha ga cau. el de los ne gociantes, el de los auxiliares y el de los 441a
sa comun co n los dese os a ct uando co nt r a lo q ue la ra- co nseje r os , ¿ del m ismo modo h ab rí a en el a lma un a te r -
zón deci de.
236 DIÁLOGOS RE P ÚBLICA LV 237

ce ra es pecie, la fogosa , qu e ve ndr ía a ser como el a ux i- _ y q ue por (a m isma cau sa que el ci udadano pa rt i-
liar de la na tura leza raciona l, salvo que se corrompiera c u la r es va lie nte y de la m ism a ma ne ra, tambié n el Es- J
po r obra de u na ma la instrucción ? tado se a va lie nte. y así con todo lo demás q ue conci e r-
- Fo r zosa mente se ri a una tercera es pe ci e. ne a la exce lencia: debe va ler de l m is mo modo pa ra
-c-Sí. s iem pre q ue s e nos manifies te di st inta a l racio- a m bos.
ci nio, tal como se no s manifest ó di s tinta de lo a petitivo . -Es forzoso .
-Eso no es di fícil de ser mos t rado - rep licó Glau- - Yen lo tocante al hom b re just o, Gla ucón, c reo que
eón-o Ya e n los ni ños se puede advert ir que , ta n pron- ta m b ié n d iremos q ue lo es del mi smo modo po r el cua l
to como nacen , est án llenos de fogos idad. mientra s co ns ide ra mos que un Est ado era justo.
b que , en lo que hace al raci ocinio. a lgunos jamás al ean- - También esto es nece sa rio .
zan a tene rl o. me pa rece , y la mayoría lo alcanza mu- - Pe ro en ni ngún sentido olvidaremos que ¡el Es tado
cho tie m po después. es j us to por el hecho de que las t res clases que e xisten
-Por Zeus, lo que di ces es muy cierto -c-ccntest é-c-. e n é l hacen ca da una lo suyo.
Incl uso en las fieras se ve c u á n correctamente es lo que - No c reo que lo hayamos olvidado.
ha s afirmado. Y además con ta m os con el te stirnono de - Debe m os re cordar entonces que ca da uno de noso-
Home ro qu e hemos ci tado m ás arriba l&: tros se rá justo en tanto cada una de la s especies que
golpeándose el pecho, inc repó a su corazón con estas h ay e n él haga lo suyo, y en cuanto uno mi smo haga ~
[palabras. lo su yo.
-Sin duda debemos recordar lo.
Allí Home ro ha presentado claramente una especi e del _ y al raciocinio correspo nde mand a r, por se r s ab io
e alma ce ns u ran do a otra : lo que reflex io na ace rca de lo y te ne r a s u c u idado el al ma en te ra , y a la fogos idad
mejor y de lo peor ce ns u ra nd o a lo que se e na rdece le co r respo nde ser servidor y aliado de aq uél.
irracionalmente . - Cie r ta me nte.
_¿ Y no se rá, como decíamos ", un a comb inación
-Hab las de u n mod o enterame nte co r rec to.
- Por cons iguiente, y a unque con d ificultades, he mo s de mú s ica y gi m nasia lo que las hará concordar, po-
c ruzado a nado es tas agua s, y hemos conve nido ad ecua - niendo a u na e n tensión y a limentándol a con palabras
dament e qu e en el a lma de cada ind ivid uo h a y las mi s - y e nseñanzas bella s, y, en cambio , relajando y apec l- 442 a
mas clases -e idé nt ica s e n cant id ad- que en el Estado. gu an do la otra, aqu ietándola por medio de la a r monía
- As! es. y del r itmo ?
- Por lo tan to , es necesario que, por la m is ma caus a -Claro que sí.
- y estas do s es pe ci es, cr iadas de ese m od o y t ras
que el Estado es sa bio . sea sab io el ci udadano particu-
lar y de la m isma manera. ha ber ap rendid o lo suy o y haber s ido educadas verda-
-S in duda . de ra men te, gob erna rán sob re lo a pe t itiv o, que es lo que
más abund a en ca da a lma y que es, por su na tu ral e za ,

10 En m 390d . AIII se ci tó Od. XX 17·18; aqu l.~e cita s610 el v. 17. 11 En ll1 411e--4 12a.
238 D1ÁWGOS REP ÚBLI CA I V 239

insaciableme nte ávido de ri quezas . Y de be vigilarse es- -¿ Y co n esto no quedará la justicia de sdibujada de
ta especie apetitiva. para que no suceda que, por col. modo tal que pa re7.ca d istin ta de como se mostró en
marse de los denomi nados placeres rel ativos a l c uerpo. el Estado?
crezca y se fo rt a lezca. dejando de hace r lo suyo e in- - No creo.
b te nta ndo, a n tes bien, esclavizar y gobernar aque llas - De todas man e ra s, si algo e n nuestra alma contro-
cosas que no correspo nde n a su cl ase y trast orne p or vie r te t al n oci ón de just icia, la consolida re mos del e
com ple to la vida de tod os. todo añadiéndole algu nas ideas vulgares.
- Con toda segu ri dad. -¿ Cu áles ?
- ¿ y no serán estas do s mi sm as especies las qu e me- - Por ejem pl o: si, acerca de aquel Es tado y del va-
jor pongan e n gua rd ia al alma ín tegra y al cu e r po con. r ón se meja nt e a él por naturale za y po r su educación,
t ra los enemigos de afue ra. una deliberando. el otro co m- nos fue ra preciso llegar a u n acuerdo sobre s i ta l hom-
ba ti en do en obe d iencia al que manda. y c um p liendo co n bre, tras recibi r un depósi to de o ro o de plata, se nega-
va len tía con sus resoluci ones? ra a devolve r lo , ¿quién c rees que pe nsada q ue él ha rí a
- Si. eso antes que cuantos son de índole d iferente a la s uya ? 443a
-c-Va liente, precisamente, creo, llama remos a cada - Nadie lo pensaría.
e individuo por esta se gunda pa rt e , cuando su fogosi da d - y ese mismo hombre, ¿no estarfa lejos de profa-
p reserva, a t ravés de placeres y penas, lo prescrito por nar tem plos o de ro bar o de t raicionar a a migos e n la
la razón e n c ua nto a lo que ha y que temer y lo que n o. vida pri va da y a l Estado en la vida pública ?
- Correcto. - Bie n lejos.
-y sabio se le ha de llamar por aq ueJla peq ueña - y de ningú n mod o se ria in fiel a sus ju rame n tos
parte 12 que ma nd ab a en su int e r ior pres crib iendo t a- ni a otro t ipo de ob ligaciones.
les cosas, poseyend o en si m ism a, a su vez , el conoci- - ¡Cla ro !
mi ento de lo qu e es provechoso pa ra cada una y pa ra - Ta mb ién los adu lte ri os y la negligenci a respect o
la com u nid ad que int egr an las tres. de los pa dres y del cu lto a los dioses convendrí a n a cu al-
- De ac ue r do. q u ier otro me nos a l hom bre de q ue h ab lamos.
- y mod erado' será po r obra de la amis ta d y concor- - A c ualq u ie r otro, por cie rt o.
d d ia de es tas mi smas partes, c uando lo que manda y lo _ y la causa de todo esto es la de que cada una de b
que es mandado están de acuerdo e n que es el racioci- las clases que hay e n él h acen lo s uyo, tanto e n 10 qu e
nio lo qu e debe mandar y no se querellan contra él. hace a mandar como en lo rel a t ivo al ser mandado.
- Pues eso y no otra cosa es la moderación, ta nto - E sa es la cau sa , y ninguna otra.
e n lo qu e hace al Es tado como en lo tocante a l ind ividuo . - En tal caso, ¿ bu sc as aún o t ra cosa que la ju stici a
- y se rá asim ismo justo por c umplir con lo qu e tan- como lo que provee de ese poder a tales varones y a l
t as veces he mo s d ic ho -añadi. Es tado?
-Necesariamen te. - No, por Zeus.
- Por consi guiente , se h a cu m p lido pe rfectamente
11 cr. 428e . nuest ro sueño, po r el c u al, dec ía mos. presentíamo s que,
240 DIÁLOGOS REPÚ BLICA IV 24 1

ta n p ronto co mo come nzáramos a fund a r el Estado. co n- - o sea, s i afirmá ramos que hem os des cu bi erto a l
fo rme a a lgu na d ivi n idad , d a rí amo s con un p rinc ip io y ho mbre jus to y al Es ta do jus to y lo que es la justici a
e u n mo lde de la jus ti ci a. que se e ncue nt ra e n ello s, no pensaríamo s e r rónea me nte.
-Com ple tamen te de ac uerdo. - No, ¡por Zeu s!
- Contába mos e nt onces , Glaucón. con una cier ta ima- -¿ Lo afirmaremos. entonces?
ge n de la just icia . q ue nos ha s ido de provecho pa ra - Lo afi r maremo s
te ner por recto qu e q uie n es por na t u raleza fa b r icante -Sea; c reo que, después de esto, debemos exa m ina r
de calzado no haga otra cosa que fabr icar ca lzado. y la inj us t icia.
que el ca r pinte ro no haga otra cosa que obras de car- -Es evide nt e.
pintería . y as í con lo s demás de esa índole. - ¿No ha de consis t ir e n u na disp uta in terna e ntre
- Es claro. la s t res parte s, en u na in t rom is ión de un a en lo q ue "
- y la justici a e ra e n realidad. se gún p arece, algo corres ponde a otras y en una sublevación de una de las
J de esa índol e. mas no respec to del quehacer exte rior pa r tes cont ra el conjunto del a lma, para gobe rn ar en
de lo suyo, si no respecto del quehacer interno, qu e es ella, a u n cuando est o no sea lo que le correspo nde, ya
el qu e verdaderame nte concierne a sí mi smo y a lo su- que es de na tu r aleza tal que lo que le es a dec uado es
yo, al no permiti r a las espec ies que ha y de ntro de l al- se rv ir al géne ro que realmente de be gobernar? Piens o
ma ha cer lo aj e no ni int erferi r una en las ta reas de la que diremos que cosas de esa índole, y el d eso rden y
otra. Tal hombre ha de di sponer bien lo que es suyo el funcionamiento e rrático de estas partes es lo que cons -
pro pio, en se nt ido estricto, y se autogobe m a rá. po n ién- tituye la inju s ticia, la inmode ració n, la cobard ía , la ig-
dose en o rd en a s í m ism o con a mor y armonizando s u s noranci a y. en resume n , todos lo s mal es de l a lma.
t res es peci es s im ple mente como los t res términos de la - Así es es to.
escala mu sic a l: el más bajo, el más alto y el medio. - Por co ns igu ie nte, tanto el obrar injustam en te y e l e
~ y s i llega a ha be r otros t érmino s inte rmedios. los un irá ser injus to como el actuar ju st amente, tod o es to se nos
a todos; y se ge nera rá as í, a par tir de la m u lti plicidad , re vela cl aramente, s i ya se nos ha re velado cl a ramen te
la un idad a bsolu ta , mode rada y a rm ónica. Qu ien obre la j ust icia y la injust ici a .
e n ta les condiciones, ya sea e n la adq uisición de r iq ue- - ¿ De qué mod o ?
zas o e n el cui da do del c ue rp o, ya en los a su ntos del - Tal como las cosas sanas y las malsa na s, de la s
Est ad o o en las transacciones pr ivadas, en todos estos q ue e n nada d ifieren, pues lo que és tas son en el cuerpo
cas os te nd r á po r jus ta y bella - y as í la de nominará - aq uélla s lo son e n el al ma.
la acción que p reserve este es tado de alm a y coady uv e - ¿ En qué sen tido ?
a s u producción, y por sab ia la ciencia que supervise - En el de que las cos as sanas producen la sa lud
dic ha acción. Por el cont ra ri o, considera rá injusta la ac· y las malsanas la en fe rmedad.
444 a ci ón que disuelva dicho es tado an ímico y lla ma r á ' igno- - Sí.
ran te' a la opinió n que la haya p residi do . - De m a ne ra análoga, el obrar just amente produce
- E n tod o sentido di ces la verdad. la justici a, m ient ras el actuar in justamente e nge nd ra
la injusticia. d

94. -1 6
242 DIÁLOGOS REPÚBLICA IV 243

- E s forzoso. podemos divis ar con la mayo r claridad que las cosas


- Pues bi en. prod uc ir la salud eq uiva le a ins ta urar son as í, no de bemos desfallece r.
el p redo mi n io de algu nas pa rtes del cue rpo so b re ot ras - ¡Por Zeus ! De n ingún mod o debemos desfallece r. e
que son some t ida s. conforme a la na turaleza; e n cam- -Ven a hora, pa ra m irar cuá ntas cl ases h a y de ma-
bio. la enfer meda d su rg e cuando el predomin io de una s logro , que, en mi opinión, va le la pe na observar.
y el somet imie nto de ot ra s es co nt rar io a la natu raleza . -Yo te s igo ; a t i sólo te toca ha bl a r.
-Sin duda. _y b ien - dije-, ya que hemos asce ndido hast a u n
- En tal cas o, parece que la e xcelenci a es algo com o s it io que es como a t alaya de la a r gu mentación, me pa-
e la salud. la bell eza y la buena d isposició n del á nimo; rece que ha y una sola especie de e xcele nci a e inconta-
mie ntras que e l malogr o es com o una enferm edad, fcal - bles de m alogr o, a u nqu e só lo cua tro de ellas son di gna s
dad y flaqueza . de me nci ón .
- Así es. -¿ Qué qu ieres deci r ?
- y las empresas bellas cond ucen a la adquis ición -Que po r cua ntos modos de gobie rno cu ente n con
de la excelencia. en tan to q ue las des hon es ta s llevan al formas especi fica s. p robab leme nte ha ya tantos modos
malogro . de alm a.
- Necesa r ia m e nte. _¿ y c uántos ha y ? tl
- Lo q ue nos resta exam ina r es, creo, qué es m á s -Cinco modos de gob ierno y ci nc o modos de alma.
445<J ventajoso. s i ac tua r con ju st icia. e m prende r asuntos b e- - Dime cuáles.
110 5 y ser ju sto - a u n c ua ndo pase ina dve rtido el que - Digo que el mod o de gob ierno que hemos descrito
se sea de tal tnd ole-c. o si ob rar inju sta mente y se r in- es uno, pero qu e pod r ía lla ma rse con do s no mb res. Así,
just o, aun en e! caso de quedar impune y no pode r m e- si e ntre los gobe rnan te s su rge u no qu e se de staca de
jorar por ob ra de un castigo. los demás, lo lla ma remos 'mona rquía ', mientras qu e, en
-Per o Sócrat es, - pro testó Glau cón- , me pa rece que caso de que se a n varios , 'aristocraci a' .
ese exa men se vuelve ridículo. S i en el caso de que el - E s ci e r to.
c uerpo est é arruin ad o fí sic amente se piensa que no es -Por eso , en tonces, afirmo que es u na especie ú ni-
po sib le vivir, ni aunque se cue nte con tod a cl ase de a h- ca ; pu es n i a unque sea n va r ios, ni a unque su rja uno
me ntas y de bebida s y con todo tipo de riqueza y d e so lo, cam bia rá n las leyes de l Es ta do e n forma notable, f
pode r, men os aún se rá po s ible vivi r en e l caso de q ue si es qu e se han c r iado y educado del mod o que hemos
b esté pe rturb ad a y corrom p ida la na turaleza de aq ue llo desc ri t o.
gracias a lo cual vivimos, por más que h aga t odo lo que - No pa rece proba bl e.
le plazca . Sa lvo q ue se a pa r te de! mal y de la inju sti ci a ,
y se ad qu iera, en ca m b io, la jus tici a y la excelenci a. Pue s
cada una de estas cosas ha rev e la do ser t al co mo la
h abíamos desc r ito .
- En efecto, ser ía ridículo -c-res pondí-c-. No ob st a n .
te, pue sto qu e hem os llegado a un p un to desde el c ua l
REP ÚBLI CA V 245

detalles; y pa rece r ía q ue has c reíd o q ue pa sa rí as inad-


vertido al deci r a la lige ra, en lo ref eren te a las m ujeres
y niños, que es evide nte pa ra cu a lqu iera q ue tod as las
cosas son com unes a los am igos.
- ¿ Y no es eso co rrecto, Ad imanto ?
- SI, pe r o lo cor rec to de esto, como en los de más
casos, requie re u na argu me ntación respecto de cómo es
tal com un idad, ya q ue puede haber muc hos modos. No
v o mitas, pues, lo que tienes en me n te . Pues nosotros ha-
ce rato que estamos ag uardando lo q ue creíamos di r ías d
ace rca de cómo se p rocrea rán los n iños y, luego de p ro-
c reados, cómo se educarán, y todo lo que e n tie nd es al
44'Hl -A semej ante Est ado y a semejante forma de go- hablar de comunida d de m ujeres y niños. Pen sa mo s, en
bierno llamo buena y recta, lo mismo que al hombre efec to. que para el Estado es de suma importancia que
correspond iente; pero a la s otras las t engo por malas eso se produzc a de modo correcto o in correcto. Por eso
y erróneas, tanto en lo relativo a la administración d el ahora, cuando ib as a abordar la exposición de otro regi o
Estadu, como a la organización del carácter del alma men polltico a nte s de haber definido esas cosas sufi-
individual. y su mald ad exi s te en cuatro clases. cie n temente, hemos resue lto lo que has oído: no dejarte
- ¿Cuáles ? p rose gu ir a nt es de que haya s expuest o todas est a s 450a
y yo iba a de scribirla s una t ras otra , tal como m e cosas, como has hec ho con las demás.
b parecía que cada u na de ellas se t ransformaba en las - Pues tam b ién a m í - dijo Gla ucón- cons ide rad mc
de más; pero Polema rca -qu ien estaba sentado a po ca asociado a vuestro voto.
dist a nci a de Adimanto-. exte nd iendo su mano, as ió por -¡Sin la menor du da! --excla mó Trasímaco-. Esa
a rriba el manto de éste. del lado de l hom br o, y lo hi zo re so lución la comp artimos tod os; puedes c ree r lo , Sócra-
girar haci a si e, incl inándose hacia él. le susu rró a lg u- les.
nas palab ras, de las c uales nada p udimos ente nder. sal- -¿Qué es lo que hacéi s, atacá nd ome a sí? - me
va esto: quejé- o [T ama ña di scusi ón pro movéis acerca de nues-
- ¿Qué hare mos ? ¿ lo dej a re mos segui r? t ra or ga ni zación políti ca , como si est uv iéramos al co-
-De n ingú n modo - re pu so Adi man to, habla ndo ya m ie nzo ! Po rq ue yo me regocijab a de ha be r concl u ido
en voz alta. ya la desc r ipci ón, e ncan tad o de q u e se la di e ra por ad-
-¿ Qué es lo que no deja réis segu ir? -c-p r egun té . m it ida t a l como había sido exp u es ta . No sabéis vos-
- A t i. ot ros, al recl am arla ahora, el enja m bre de argumen ta - /)
e - Pe r o ¿ po r qué? cíones que suscit a ré is. Ya en aquel mom ento lo soslay é
- Po rque nos da s la impresión de se r indolent e y es- preci sa me n te por advertirl o, pa ra no pr ovoca r se mejan-
ca mo te a r t od a una parte de la di scusión, y no la m ás te perturbación.
insi gnifican te, para no tomarte e l t rab ajo d e e nt rar en
\,'

246 DIÁLOGOS REP ÚBLI CA V 247

- ¿Y qu é ? -prorrumpió Tr as ím a co-. ¿Acaso píen- groso; y no po r incita r a la r isa . ya que eso se r ía puer il;
sas que hemos ve nid o aq u i para buscar a lgú n teso r o, e l pe ligro cons ist iría m ás bien en q ue. a l fra casar res-
en lugar de asi stir a a rgumentaciones? pecto de la verda d. no sólo caiga yo sino que a rra stre
-SI - rep liqué-. pe ro argumentacione s con me- en m i caida también a m is a migos en r e la ció n con las
dida. cosas en que menos conviene errar. Imploro la gracia
- Bie n, Sócra tes -dijo Glaucó n-, m as la med ida de de Ad r ast ea 1, Glaucón, por lo q ue vaya decir. Consi-
argumentaciones como éstas es, pa ra la gen te inte lige n- de ro. e n efecto, q ue llega r involu ntaria mente a se r a se -
te, la vida en te ra . Pero no te preocu pe s po r nosotros; s ino de a lgu ien es un a fa lta m enor q ue la de e ngañarlo
por ningún motivo de be s tit ubea r e n ex pone r tu pa rece r respect o de las in sti tuci ones no b les. buena s y ju stas. Y
e ace rca de lo qu e te p regun ta mos: e n qué cons istirá esta va le m ás la pe na co r rer es te rie sgo co n los e ne m igos
com u nidad d e mujeres y niños para nues tros gua rdia- qu e con los a m igos . de m odo q ue no ha ces bien e n dar- b
nes, y e n qué la c r ia nza de los ni ños cuand o au n s on m e ánimo.
pequeños. e n el período in te rmedio ent re el n acimiento - Que r ido Sócra t es -repu so Gl a ucón, ec há ndose a
y la educ aci ón, qu e p a re ce se r lo más es p in oso. Tr a ta r e ír - , si suf r im os a lgún perjuicio por causa de tu argu-
de de cirnos de q ué m odo debe desa rrollarse . mento. te a b so lve re mos como s i se trat ara de un homi-
- No es fá cil expone r tal tem a, be ndito amigo - co n· r-id¡o, y te de c lararem os limpio de t~da m ancha y de
test é- , pu es a r r oja much as m ás dudas a ún de lo que todo in te nt o de engaño. De m a nera qu e habla con con-
hem os descrito hast a ahor a. En efecto , se du dar á de q ue fianza.
lo dicho se a po sible, e in cl u so e n e l ca so de que lo fu e- - Est á b ie n -c-a se nt f-c-, ya que , co mo dice la ley 1,
ó r a . cabrá la d uda de q ue eso sea lo mejor, y de ese m o- el a bs ue lto e n ta l caso J qu eda limpio. Y es natura l q ue
.do. Po r e llo vaci lo en t ra ta r estos asuntos, ya q ue la lo q ue va lga pa ra ta l caso valga pa r a e l cas o presente 4.
expos ición pue de pa re ce r una ex p resión de deseos, que- - Por es o m ismo. pues. h a bla .
ri do mi o. - y pa r a ha blar debemos a ho ra retornar a lo q ue.
- No va ciles. porq ue los qu e t e escuc han no son des- e n a q ue l m o m en to. le correspondía el turno en nu es t r a
considerados. ni incrédulos n i hostiles. exposición. Pe ro ta l vez sea co rrecto proceder así: q ue, e
-c-Exce le nte am igo, sin duda me ha bl as de ese modo un a vez completada la actuación masculina, se cumpla
porque q uie res darme ánimo. a su ve z la feme nina. máxime dada tu exho r ta ción a ello.
-SI, por ci erto. Porqu e, en m i opin ión , no ha y, para hom b res nacidos
- Pues b ie n, produces el efec to con tr a rio . En efec to,
1 La pri mera menci ón de Ad ras tea en la literat ura griega conser·
s i yo es tuv iera co nfiado e n s a ber aque llo de lo cua l de- vad a se ha lla e n e l verso 936 d e P ro m eleQ encQdetlaó" de EsooI LO: - Los
bo ha bl a r, s e r ia e xcel ente tu m a ne r a de da r me á n imo, s a bios se ind ina n a nte Adra stea _ (es el m ismo ve rbo que aqu i: po r
ya q ue, quien conozca la ve r dad. pue de h ablar con se- d conte xto , t rad ucimos _implo ro_ ). Un escolio a ese vu so acl a ra ba:
g ur idad y a udacia sob re los te m a s más caros e im pa r. «u na diosa que ca sti ga ba a lo s o r gullo sos •.
2 Ad a m re m ite aqu l a Uyes 86ge y a OE MOSnNf.S, XXX VII 58·59.
, tantes en m edio d e perso na s int elige ntes y qu e ri d as.
l O sea. e n el c aso de q ue el hum icidi o se a involunta rio.
Pe r o e xpone r teorías cuando aun se du da de e llas y se • O sea, en el caso dc los presu n to s errore s a que p uede ind ucir
45 1a las in vestiga, t al como debo h a cer yo, es t em ib le y pelí- la a rgume nt a ción d e Sóc rates.
248 OIÁI.OGOS RE PÚ B LI CA V 249

y ed ucado s de la mane ra que hemos desc ri to, ot ro mo- - Por lo qu e dices, es probable.
do rect o de posesión y tra to de sus hijo s y m ujeres q ue - Cla r o que ta l vez m ucha s de la s cosas q ue, co nt ra
el de seg ui r en co nfo rmidad co n el impulso que origi na- 10 acost umbrado, e xponemos parezcan r id ícu la s si se
r iamen te le hemos imprimid o. Y en nues t ro di scurso la s pone e n práctica .
nos he mos esforzado e n est ab lece r a estos hombre s co- - Si , por ci erto.
mo gu a rd ia nes de ganado . - Pe ro ¿qu é es lo má s ridículo que ves e n ella s ? ¿ No
-A sí es. es obviamente el hec ho de que la s mujeres haga n gim-
d - Sigamos con la com pa ración, e nto nce s, y démos le s nasia de snudas e n la palestra ju nt o a los hombres, b
la ge ne ración y la cria nza de modo s imila r, y e xami ne - y no sólo la s jóvenes sino ta m b ién las más ancianas,
mo s s i nos conviene o no. como esos viejos que se eje rcitan e n los gimnasios cuan -
- ¿En qué se ntido ? do están ya a rrugados, y gus tan de la gim nasia, au nque
- En és te : ¿c reemos que las he m bras de los perros- presenten u n a specto desagradable?
gua r d ia nes de ben partici pa r e n la vigilancia junto con -Si , ¡por Zeus! Parecer ía ri dículo, a l menos en la s
los machos, y caza r y hace r todo lo dem ás junto con ac t ual es circ uns tancias.
éstos , o bie n ellas qu edarse en ca sa, como s i estuvie ra n - Con todo, puesto que nos hem os propuesto h a bla r,
inca paci tada s por obra del parto y crianza de los cacho- no debem os temer las pu llas de los gracio sos, digan
rros, mi entras ellos cargan con todo el trab aj o y todo c uanto digan y lo qu e di gan sobre tu l transformación
el cu ida do de l rebaño? referente a la gim na sia y a la música, y no menos al e
- De be n hacer todo en com ún. e xce pto q ue las t rate- man ej o de armas y a la equitación.
e mas a ella s como más dé bil es y a ellos como más fue r- - Tie nes ra zón.
tes. - Má s b ien, dado que he mos come nza do nu es tra ex-
-Pero ¿se puede e m p lea r a un a nima l en la s mi s - posición, hay que av a nzar hacia e l a spec to áspe ro de
ma s tarea s que otro, s i no se le ha brindado el m ismo la ley en c ue s tió n, y les rogaremo s a aque llos graciosos
a limento y la misma ed ucación ? que dejen de la do s u s bromas, y que se pon ga n serios
- No, no se puede. y recuer de n que no h ace mucho tie mpo a los griegos
- Pu es enton ce s, si hemos de em plear a la s m uj eres -como a hora a la mayor ía de los bárbaro s- les pare-
e n las mi sm as tareas q ue a los hombres , debe e n se ñar- cía que e ra vergonzoso y ridículo mirar a hombres des-
se le s la s mismas cosa s. nudos. Sólo cu a ndo comenza ro n a hace r eje rcici os gim-
4~ la -Sí. násticos ' los c re te n ses pr ime rame nt e, y después los d
- Y tenemos que a los hombres se les ha brindado lacede monios. les fue posib le a los c his tosos de enton-
la e nse ña nza tanto de la música como de la gim nas ia. ces rid iculizar tod as esas cosas. ¿ No lo crees ?
- Así es. -Sí.
- Por consiguien te, ta m bié n a las mu jeres de be ot re-
c érs cles la ense ña nza d e amba s a r te s, as í como las que s La t raducción de gym nasia po r - ej e rcicics g imná sticos > no
concie r ne n a la gu er ra, y debe tratá rselas del mismo muestra el mati z de desnude z (gymn ós = «dc snudo») que implica el
modo qu e a los hombres. vocab lo g riego.
250 D14l OGOS RE PÚBLIC A V 25 1

- Pe ro despu és de que la e xperie ncia reveló a los ma s negarlo. «¿Y acaso no h ay una gran d iferenci a
hom bres q ue e ra mejor des nuda rs e que c ub r ir todo el entre la natu ra leza de la mujer y la del h omb re ?" Pr e-
cuerpo ", pie nso. lo qu e parec ía ri dículo a los ojos se gu nta a la que ten dría mo s que respo nd e r a fir ma tiva-
desva neció po r obra de lo que, a la luz de la ra zón , se men te. eE n ta l cas o , cor res po nde asigna r a cada uno
most ró co mo excelente. Y esto ha pu es to de manifiesto una ta rea d is tint a , seg ún su p rop ia na turaleza ". A lo e
que es un ton to aq ue l que considera r idíc u lo otra cosa cual de be ría mos asent ir. «¿Cómo nega r, por ende, que
q ue el ma l, y qu ien t rata de move r a ri sa mi rando como aho ra os eq u ivocáis y os co nt ra decís a vosotros m is mos,
e ridículo cua lqu ie r otro espect ácu lo que el de la locu ra a l afi rmar q ue los hombres y las mujeres de be n rea li-
y el de la mald ad , y que. a su vez, se propone y pe rsigue za r la s m is mas tareas, a un cua ndo cue nte n co n na tu ra-
se r ia me nte otro mod elo de be lleza que el de l bie n. lezas tan d is ti ntas ?" ¿ Pu edes a leg ar algo, m i ad mira b le
-Por entero de acuerdo . am igo Gla uc ón. fre nt e a ta les objecion es ?
- Lo pri me ro e n que debemos ponemos de acue rdo - As!, repenti na mente, no es fáci l. Pe ro yo te roga ré,
es sobre si estas propue st as so n po sib le s o no . Y debe- te ruego aho ra m ismo q ue expongas nu estro propio
mo s abrir el de ba te. para quien quiera discuti r -sea a rgumento, cu alquiera que sea.
451.. en broma o en serio-c. si la na tu raleza humana femeni - - Hace rat o, Glaucón , qu e yo preveí a es tas cue s tio-
na es ca pa z de co mparti r co n la mascu lina todas las nes y muchas otras de la misma índole. y por eso te m ía d
tarea s o ningu na , o si u na s sí y otras no , y s i entre las y titubea b a en tocar la ley con ce rniente a la po se si ón
que pueden compartir- est án o no las referen tes a la gue- y educación de las m uj eres y niños.
rra . Si co me nzamos ta n bie n, ¿no es natural q ue tam- -Y en efecto, ¡po r Zeu s !, no parece fácil.
bién concl uyamo s de la mejor m an e ra ? - No, pero hay que te ner en cue nt a es to: t anto s i
- Por cier to . algu ie n se cae en u na pequ eñ a p iscina co mo s i cae e n
-¿ Quie res q ue de batam os la cuest ión cont ra noso- el ma r más grande, debe ponerse a nadar.
tros mismos, en nombre de los de más, para q ue la pa r- - Por su p uesto.
le de l argu me nto cont ra rio no su cu mba al asedio por - As l ta mbién nosotro s de bemos nadar e inten tar po-
fa lta de defensa ? ne rnos a sa lvo de la d iscus ión, se a con la es pe ra nza de
b - Nad a lo im pide. que a lgú n delfín nos pe r mita mon t arnos sob re su l o~o,
-Hablemos. pu es, e n nombre de ello s: «No es neceo o b ien con alg una otra for ma desesperada de salvación .
se rio, oh Só cra tes y Gla ucón, qu e ot ros os di scutan. Pues - Pa rece que s í. e
vosot ro s m ismos, al co me nzar la fu ndaci ón de vues t ro - Veamos, pu es, si hall amos de alg ún modo la sa li-
Estado , h ab éi s conven ido en que ca da uno de bía 'reali- da . Hemos convenido, e n efecto , que a cad a nat ural eza
za r una sola tarea, acorde a su nat ura leza - ". Nosotros le co rresponde un a ocupaci ón, y que la de la mujer es
lo hab íamos convenido, cre o, de modo que no pod ría- d iferente a la del homb re . Pero ahora afi rmamo s que
a es ta s n atu ralezas diferentes corresponden las mi smas
~ Lit eralmente serta : «Pe ro desp ués de que, a quienes hic ieron la
oc u paci on es. ¿Es esto lo qu e se nos re proch a ? l .
e xperi<: ncia, el desn udars e se re veló com o mejo r que el c ub ri r todas
la s cos as de es a ¡minI e,. ~ Nos ap a rt amos de Ad a m y, con Bu rnct, segu imo s la lección del
, cr. JI 369a-370c.
VindobrHlensi s 55.
25 2 DI,( LOGO S RE P ÚBLIC A V 253

- Preci sa me nte. pacione s e n s i mismas ? Qu eríamos deci r, pur ejem plo,


4~ -¡ Cuán excelente, Glau cón, es el poder del arte d e que un méd ico y una médica q ue cu entan con un a lma
la d isputa ! de médico t ienen la misma na tu ra leza ' . ¿O no piensas
- ¿ Por qué? así ?
- Por que me parece que m uc hos van a parar a di cho -Sí, por ci erto.
arte incluso s in q uere rl o. ya q ue no creen contende r -En ca m b io, u n médico y un ca r pintero tíenen dis-
sino a rg umentar, a ca usa de s u inca pacidad para exa. ti n ta na tu ral eza, ¿no?
mina r lo q ue se dice dis ti ngui e ndo especie s; pe rs igu en - Por com p leto.
la cont rad icci ón de lo que ha s ido di cho, a ntes a te ntos - Y e n e l caso del sexo masculi no y de l fe me nino,
meramente a las palabras, rec u r r ie ndo a a rguci as, no s i aparece q ue sob resa len e n cuanto a un a rte o a otro
a a rgumen tos. ti po de ocu pación, di re mos que se ha de acorda r a cada
. . - Es to, en efec to, s ucede a m uc ha gent e; pero ¿ ta mo uno lo s uyo, pero si pa rece que la d iferencia consi ste
bien nos alc a nza a noso tros en este momento ? en q ue la hembra a lu mb ra y el macho procrea, m ás ~
b -Sin ninguna duda. Y corremos el riesgo de com- bie n afirma remos que aún no ha quedado demostrado
promet ernos, a pesa r nuestro, e n una cont ien da verb al. que la mujer difiere del hom b re en aquello de 10 que
-¿ De qu é modo? es tábamos hab lando, sino que seguiremos pensando que
- Ate ntos me ramente a las pa la bras, m uy virilme nte los guardia nes y sus es posas deben ocuparse de las mis-
y al modo e r ís tico, perse guimos la tesi s de que a quie- mas cosas.
nes no poseen la mi sma na tura leza no corresponde n la s - Lo a fi rm a remos correcta me nte.
mis mas ocupa ciones, s in que de n in gún mo do haya mos -c-Des pués de eso ¿no e xho rta remo s a nu est ro objetor
exam ina do la especie de la dife renci a o de la ide n tidad a q ue nos e nseñe respecto de 'q u é arte o de qué oc upa- 4~Stz
de la na tu raleza, ni a qué apuntá bamos al dis t ing u irlas, ci ón de las rela t iva s a la organización del Estado la n a-
c ua ndo atrib uía mos dife ren tes ocupacione s a dife ren- t u raleza de la m ujer no es la misma qu e la del hombre,
les natu ralezas, y las m is mas ocupaciones a las m is mas sino di st inta ?
naturalezas . - Pues eso es jus to.
-En efecto, no lo hemos examinado. - Tal ve z enton ces algún ot r o diría lo que t ú h ace
e - Por lo tanto, según da la imp re sión, no e s licito poco ''': que ha b lar sa tis factor ia mente no es fá cil, pero
pregu ntarno s s i la naturaleza de los calvos y la de los tras ha be r refle xionado no es di fícil.
pe ludo s es la mi sma o si es contraria, y, s i convenimos - Pod ría decirlo.
e n que es con t ra r ia, e n caso de qu e los calvos sea n zapa- - ¿Quieres q ue pidamo s a nu est ro contend ien te que
teros, no permitir que lo sean los pe ludos, y a la in ver sa. nos siga, a ver si le demost ramo s que no hay ocu pación b
- Pe ro eso ser ía ri d ículo - re plicó Gla ucón .
-¿ Y ac aso sería ri d íc ulo po r a lgú n otro motivo que
~ Pasaje de re dacci ón oscura. Adoptamos, con Bu mc l, la lec ció n
porque ento nces no p lanteáb amos la iden tidad y la d ife- de la ma yor ía de los códices, bie n que dejando el pa rti ci pio ónta qu e
renci a de naturaleza e n todo se n tido , s ino sólo aquella figura en és tos.
d es pecie d e d iver si dad y de sim il itu d rela tiva a las ocu- 10 En 453<: .
I
1

254 DIÁLOG OS REP ÚBLIC A V 255

a lguna excl u siva de la m ujer en lo que toca a la adm i- -Complet amente de acuerdo.
ni st raci ón del Es ta do ? -¿ He mo s de as ign a r entonce s todas las tarea s a los
- ¡Cla r o q ue si! homb res y ninguna a las mujeres ?
- Va mos . pues, le d iremos nosot ro s, responde: ¿ no -No veo cómo ha b rí a mos de hace rl o.
dec ías q ue el homb re bie n dotado pa ra algo difie re del - Creo q ue, más b ie n, di re mos q ue un a muje r es a p-
poco dotado e n que el p rimero a prend e fácilme nte, e l ta para la med ici na y otra no, un a a pta po r na tu ra leza
ot ro co n d ificu ltad, y e n que uno , tras b re ve a prend iza- para la mú si ca y otra no.
je, se toma capaz de desc ubrir mu cho más de 10 que -Sin duda.
ha aprendido, mientras el otro, con u na ins trucc ión lar- -¿ Y aca so no hay mujeres a ptas para la gi m nasia 4 S6a
ga y m ucho estudio. no puede re tener lo q ue se le ha y para la gu erra, mientra s otras serán incapaces de com-
enseñado. y en que, en tanto que los miembros de l cuer- batir y no gusta rá n de la gim nasia ?
po del p ri mero son se rv idores adecuados de su espíritu , - lo c reo.
e los del seg undo lo contraría n? ¿ Es por estas cosa s o _ ¿ Y no se rá una amante de la sa bid uría y ot ra e ne-
po r otras por lo que di stingufas al hombre bien dotado miga de és ta? ¿Y una fogo sa y otra de sangre de bo r-
para algo del poco dotado ? c ha ta?
- Na die di rá otras cosas. -As! es.
- Ahora bien. ¿conoces algu na de las actividades que - Po r ende, una m ujer es apta pa ra ser guardia na
practican los se res humano s donde el se xo masculino y o t ra no ; ¿ no es por tener una naturaleza de ta l lndo le
no sobresalga en tod o se nt ido sobre el femen ino ? ¿O po r lo qu e hemos eleg ido guardianes a los hombre s ?
no s e xte nderemos ha bla ndo del tejido y del c u idado de -De tal Indole, en efec to.
los pa st e les y pu cheros, cos as en la s cua les el sexo fe - - ¿ Hay, por lo ta nto, una m isma naturaleza en la
d me nino parece s ignif ica r a lgo y e n la que el se r su pe ra- m ujer y e n el hom bre en relaci ón oo n e l c uida do de l
do sería lo más ridfcu lo de todo ? Est ado, e xce p to en que en ella es más d éb il y en él más
- Dices ve rdad e-co ntes t ó Glaucón- , pue s po dr ía de- Fuerte ?
cirse que un se xo es com ple ta mente aven ta jado por e l - Parece que s í.
otro en lod o. Claro q ue muc has mujeres son mejores -Elegire mo s, e ntonces, mu je res de esa índole pa ra b
q ue m uc ho s homb res e n m ucha s cosas; pe r o en gene ra l convivir y c u id a r el Est ado en com ú n con los hom b res
es como tu di ces. de esa índole, pues to que son capaces de ello y a fin es
- Por cons iguiente, q ue r ido mí o, no hay n inguna ocu - e n na tura le za a los hombres.
paci ón e ntre la s conce rn ien tes a l gobierno del Es tado - De ac ue rdo.
qu e sea de la m ujer po r se r muje r ni del ho mbre en _ ¿Y no de bemos as ignar a la s mismas naturalezas
tanto homb re , s ino qu e las do tes naturales es tán sim io las m is mas ocupaciones?
la rmente d ist ri bu idas entre a m bos se res vivos, por lo - Las mi s mas.
cu al la m u je r pa rt ici pa , por na t uraleza, de todas las - Tra s un rodeo , pues, volvemos a lo a n te s d icho,
e oc upaciones, lo m ismo que el homb re; sólo q ue en todas y conven im os en qu e no es contra natu raleza as ignar
la mujer es más dé b il qu e el hombre. a las m uje res de los gu a rdianes la m ú sica y la gim nasia .
256 llIÁLO GO S RE PÚBLICA V 257

- Absol uta me nte cierto. - Ta mb ién con mucho.


- No h icimos. pu es, leyes imposi bles o q ue fue ran _¿ y ha y algo mejor pa ra un Es tado qu e e l que se
e me ras ex p resione s d e deseos, pues to que impla n ta m o s ge ne re n e n él los mejo res hombres y m ujere s po si b les ?
la ley confo rme a la na tu ra leza: sino que más b ien lo - No lo ha y.
que se hace hoy en d ía es hec ho con tra na turaleza . se. _ y es to lo logra rán la m ús ica y la gim nas ia llev a-
gú n parece. das a ca bo de l mod o descrito. 457..
-c- Parecc. e n efecto. -No puede se r de otro modo.
- ¿V no declamos qu e nuest ro exa me n d eb ía versa r - Por consigu iente, la prescripc ió n que estab leci mos
sob re s i esas no r ma s e ra n posibles y además las mejo- no sólo es po s ible s ino tam b ién la mej or.
res? - As í es.
- Deb ía ' versar so bre eso. - De be rá e ntonces desvestirse a las muje res de los
- Ahora. que eran posib les. hemos estado de ac uerdo. guard ia ne s, de modo qu e se cubran con la excelencia
- S í. e n luga r de ro pa, y participarán de la gu e rra y de la s
-Lo que entonces de be mos acordar después de es o demás ta re as re lativas a la vigila ncia de l Estado, y no
es que so n las mejores. h arán ot ra cosa , pero las más livianas de estas t a reas
- Evide n te mente. han de confi a rse más a las mujeres que a los hombres,
- Ahora bien, con re specto al proceso en que se lle- dada la debilida d de su sexo. E n cua nt o al varón que b
ga a se r m uje r guardia na. no hay una educación para se ría por la desnudez de las mujeres, que se eje rci t a n
d el hombre y otra pa ra la m ujer, ya que e s la mism a en vista a lo mejor, ..arranca a n tes de que madure el
natura leza la que la recibe. fruto s 11 de la ri sa, y de sconoce por qué ríe y lo q ue
- No es d isti nt a . hace. Porque lo mejor que se d ice y que se rá dicho es
- Pues bien , ¿c uá l es t u opin ión sobre esto? que lo p ro vechoso es bell o y que lo pe rnicioso feo.
- ¿Sob re qué ? - Com p le ta me n te de acuerdo.
e-Sobre el conceb ir de t u pa r te a unos hom bres me - - En esto, pu es, he mos esqu ivado a lgo as ! como u na
jores y a ot ro s peore s; ¿o t ienes a tod os por simila res? ola , al habla r de la ley sobre las m uj e res, de modo qu e
- De nin gú n mod o . no hemos s ido com ple ta me nt e in un dados por ella , p res-
- En el Est ado qu e hemo s fu ndado, ¿q u ié nes c rees c ri b ie ndo q ue tan to nues t ro s gu a r d ia nes como nuest ras
qu e se rán los mej ore s homb res: los guardia nes q ue he- guard ia nas debe n ejercer e n com ún tod as sus oc u pa~ i o­
mos formado con la educación q ue desc r ib imo s, o los nes; incl u so de a lgún mo do el argu mento ha conve nido C'
zapa te ros que ha n sido ins t ru ido s e n el a r te de fa b r ic ar cons igo mi sm o en que d ice cosas posibles y pr ovech os as.
cal zado? _ y por ci erto, n o es pequeña la ol a que esquiva st e.
- Es r idícu lo lo que pregun tas. - Pe ro dirá s que no es gra nde cua ndo veas la qu e
-Com p re ndo -c-dije-c- . Y b ien, ¿ no son és tos los me- vien e desp ués.
r jores e nt re todos los ci u dadanos ? - Habla sob re ella , para qu e la vea .
- y con m ucho.
-¿ Y su s es posas no se rá n las mej ores de las muje re s ? 11 PtNl>ARO. fr. 209 SCtlRODbll (86 de origen incie r to . POECH).

<) 4. _ 17
258 DIÁLOGOS REPÚBLICA V 259

-De es t o y de la s de más cosas precedentes - d ije-, ser llevado a la práctica, lo má s conve n ien te de todo
e n m i opi nió n. se sigue es ta ley. para el Estado y para los gua r d ia ne s. Es to es lo que
- ¿Cuál ? intentaré primera men te indaga r j unto con t igo; despué s
- Que tod as es ta s mujeres debe n se r com unes ato- lo otro, s i t ú lo pe r m ites.
d dos es tos ho m bres, ninguna cohabita rá en priva do con - Es tá b ien, lo pe r mit o; haz el e xamen.
n ingú n hom b re ; los hijos. a s u vez, serán com unes, y - Pie nso q ue, s i los gobe rn a nt es son d ign os de tal e
ni el pad re conocerá a s u h ijo ni el h ijo a l pa d re. nom b re , y lo mi smo qu e ellos los a uxilia res. es ta rá n d is-
- Esto d es pertará mu c ha mayor desconf ia nza que lo puest os unos a hacer lo que se les ordene y otros a oro
otro , ta nto e n c ua nto a s u pos ibilidad como a su u tili dad. de na r, obedeciendo las leyes e imitándolas e n cuantas
- Re specto de su ut ilidad no c reo que se di scuta que prescripciones les encomendamos que hagan .
el tener las muje re s e n comú n y e n com ún los hi jos es -Es na t u ral.
el bie n s u p re mo, si es que e s pos ib le; pero pienso que - Aho ra bie n: tú, que e res su legislado r, ta l como
la di sputa sob re s i es posible o no, será grande . se lecci onas te a los homb re s, as í has de seleccionar a
~ - Es sobre ambas co sas que se di sputará. la s mujeres, y se la s d arás, tanto cuan to sea po sible,
-Lo que mencionas es una alianza de objeciones; de na tu raleza similar. Y ellos , al tene r ca sa en com ún
yo pensaba que escaparía a una de ell as, de modo que, y co mida en común, sin poseer privadamente nada de
si opinabas que e ra a lgo útil, me queda r ía sólo la d e esa índole, vivirán juntos, entremezcl ados un os con otros d
s i era po s ib le o no. en los gi m nas ios y e n el resto de su educación, y por
- Intentando escapar te, s in embargo, no h as pasad o una necesidad natural, pienso, serán conducido s hacia
ina dve rtido, sino q ue has de dar cuenta de ambos. la uni ón sexual. ¿ O no te parece que di go co sas necesa-
-Me someto al castigo -c- respondí-c-. Pe ro h azme el ri a s ?
45& s igu ien te favo r: penníte me q ue me tome asueto tal c o- - Pe ro no neces ida des geo métricas sino eróticas, que
mo la gen te de espíri tu oc ioso acostu mbra, homenajeá n- puede n se r más agu das que aq uélla s respecto del pero
dose a s i m isma , c ua ndo cami na so la. Pues s in d ud a suad ir y atraer a la ma yo rí a de la gente .
sabes que tal es pe rsona s, a ntes de de sc ub r ir de qué m o- - Asi es. Pe ro des pu és de eso, G la ucón, que se unan
do se rea liza rá lo que des ea n, om ite n la cuest ión , para ir regula r men te u nos co n ot ros o hagan c ua lq u ier o tra
no fat iga rse deli be ran do acerc a de si es po sib le o n o: cosa, se r ia sacr lleg o en un Es tado de biena ve nt ur ad o s, ~
conside rando lo qu e quie ren como algo ya rea l. d ispo- y no lo pe rm it irán los gobern antes.
ne n el rest o y se del eitan pasando revis ta a lo que h a- -No se ria ju sto. e n efec to .
rán una vez cum plido su deseo, volviendo además a su a l- - Es pa t ente, pues, qu e conformaremos matrimonios
b ma, ya pe rezosa, m ás pe re zosa aún. T ambié n yo a hora sagrados e n cuant o sea posib le. Y se rán sag ra dos los
me a ba ndon o a la floje ra, y deseo po sponer pa r a de s- más be neficiosos.
pués el e xa men de si lo qu e p ro pong o es po sibl e; por - En te ra men te de acu erdo.
a ho ra, si me lo permites, cons ide rándolo como siendo - Pe ro ¿cóm o han de se r los más beneficioso s ? Dl- 459"
po sible, examina ré có mo los gob e rn a ntes lo dispondrán melo , Gla uc ón. pues veo en tu casa perr os de caza y
una vez alca nzada s u realización , y cómo ha de ser, t ra s gra n número de ave s de r aza : ¿ ha s prest ado a te nción,
260 DI ÁLOGOS RE PÚBLIC A V 261

por Zeus, a a lgo e n ,s u s a pareami e n tos y procreacio- - y era co rrecto lo que d ijimos.
ne s ? - Pue s entonce s en los matrimonios y e n la s p rocre a-
- ¿A q ué te refiere s ? ciones esto que e s co r r ec to no se r á in s ignific ante.
e-Pri me ra mente, en t re ellos mi smos, aun cuando sean -¿ Có m o ?
de ra za ¿ no hay acaso a lgunos qu e llegan a se r mejore s ? - En vi sta de lo que ha s ido co nveni do, es nece sa r io
- Los ha y. q ue los mej o r es hombre s se unan se xualmente a la s m e-
-¿ Y haces p rocrea r a lo dos de l mi smo modo, o po- jores muje re s la m a yor parte de la s vece s; y lo cont ra-
nes ce lo e n qu e procreen los mejores ? r io , los m á s malos co n las m á s m a la s ; y hay q ue c r iar
-Para qu e p roc reen los mejores. a los hi jos de los primeros , no a los de los se gu n-
b - y b ien: ¿ pre fie res los m á s jóvenes, los más viejo s dos , s i el rebaño ha de se r so bresalien te . Y s ie m pre que ~
o los que está n e n la flor de la vida? s uce da n estas cosas pennanece r á n oc uItas ex cepto a los
- los que está n en la flor d e la vida. gobernan te s m ism os , s i, a su vez, la m a nada de los gu a r-
- y s i no se procrean así, ¿c re e s que degene r a r á mu- dianes ha d e estar, lo más posible , libre de disensiones.
cho la raza de las aves y la de los perros? - Es muy correcto.
-Sí, por ci erto. - Por lo tanto, inst ituirem os festivales en los cu ales
- Yen cuanto a los ca ba llos y a los demás animale s , acoplaremos a la s novias co n los novio s, a sí como sac r t-
¿ pi e nsas que sucede rá de otro modo ? ñc los. y nuestros poetas deberán componer hlmnos aeo;
- No, se ri a insólito. adecuados a las bodas que se lleva n a cabo. En cuanto
- ¡Válga me Dios! ¡Cuá n necesa rio se rá que conte mo s a l número de m a t rimon ios, lo encomendaremo s a los
con gobe rn antes sobresalientes, s i ése es t ambién el . gobe r na ntes , para que preserven al máx imo posible la
caso res pecto del género h umano ! mi sma c a n tidad de hombres, ha b ida cuenta de la s gue-
e - ¡Es tambi én e l caso! Pe ro ¿por qué lo dice s ? rras, e nfermedades y toda s la s cosas de esa ín dole, de
-Porq ue les se r á ne cesa rio echar m ano a m uchos modo que. e n c uanto sea posible , nues tro Estado no se
re medios; c reemos que incluso un m édi co medi ocre bas- a gr a nde ni se ach iq ue.
ta pa ra cuerpos q ue no req uie ren re med ios s ino que es- - Bien.
tá n d is pue s tos a so me te rs e a un régimen. Pero c uand o - Debe r á n ha cerse inge ni oso s so rteos , pa ra que el
se de be adm in istrar m edicamentos , sa bemos q ue hac e m edi ocre cu lpe a l azar de c ada cópula, y no a los go be r-
falta un m éd ico m á s a udaz. na nt es .
- Es ve rdad, pero ¿ res pecto de q u é lo d ice s ? - S í.
- Re specto de es to: parece que los gobernante s de- - Y a lo s jóvene s qu e so n buenos e n la gu e r r a o e n b
ben hac er uso de la ment ira y el e ngaño en buena c a nt i- a lgu na o t ra cosa debe dotárselos d e honores y ot ros pre-
d dad par a be nefi ci o de lo s gobernados ; en algún m omen- mi os , y e n especi al de u na más p lena li bertad para acos-
to dijimos 11 que toda s la s cosas de esa índole s on ú ti- t a r se co n la s mujeres, pa r a qu e, al mismo tiempo, sirva
le s en co ncepto de remedios. de pretexto para q ue de ellos se procree la mayor canti-
da d pos ib le de ni ños.
11 En III 389h . -c-Corrccto.
262 [)JÁ LOGOS REP ÚBLICA V 263

- Y.cada vez que nazca n hijos. de ellos se e ncarga- - Po r cier to q ue pa ra a mbos es el floreci mie nto e n 46 1"
rán los magis trados asigna dos, sea n éstos hombres o cu a n to al cuerpo y e n cua nto a la in teligencia.
m ujeres o a m bos a la vez; pue s las magistratu ras son - y s i algu ien de mayor o menor edad que ésa inter-
sin duda comunes a las mujere s y a los hombres . fiere en la s procreaciones e n común, diremos que su
- Sí. transgresión es una profanación y una injusticia, ya qu e
4: -En lo que ha ce a los hijos de los mej ores. creo, está engendrando para el Estado un niño q ue, s i pasa
se rá n lle vad os a una guarder ía j un to a inst itut r ices que inadvertido, se generará si n los sac r ifici os y las plega-
ha b itarán e n a lguna part e del pa ls se pa rada me nte del r ias que para tod os los matrimon ios ce lebra n tanto sa-
resto . En c ua nto a los de los peores, y a c u alqu ie ra d e ce rdotes como sacerdo t isas y el Est ado In tegro para
los ot ros que nazca defect uoso, se rá n escond idos e n un q ue s iem pre nazcan de padres bu e nos h ijos mejores , y
luga r no menci on ad o n i manifies to. co mo co rres po nde . de pad re s ú t iles hijos más útiles a ún . Este niño, por b
- As í se pr ocede rá, si ha de ser pu ra la cl a se de lo s el con tra r io, ha b rá n acido en la oscu r ida d y tras u na
gua rd ianes . te rrib le in continencia.
- Es tos magis trados ta m b ié n se e ncarga rán de la - Bien.
cr ianza, y de condu ci r a las madres a la gu a rde rí a cuan- - l a ley es la mi sma si algun o de los que a ún pro-
d do es té n con los pec hos hench idos, po nien do el má xi m o crean toca a una m ujer en edad debi da s in que un go-
ingenio pa ra que ni nguna perciba que es su hijo; y s i bernante los ha ya acop lado; bas ta r do, ilegít imo y sac rí -
ellas no tienen su ficient e leche, la prov eerán ot ras qu e lego d ire mo s q ue es el hijo que ha im puest o al E stado .
sf la te ng a n, y de éstas mism as c uida rá n de modo que -Sumamen te correcto .
a mamanten un pe r íodo razona b le de t ie m po; y e n c uan - - Pe ro c ua ndo las m ujeres y los hombres a ba ndo-
to a las vigi lia s y otras pe nurias, las tran sfe rirán a la s ne n la edad de procrear, pienso, los dejaremos lib res
nodriza s e inst it u trices. de uni rse co n quien qu ieran, excepto a l varón con s u e
- ¡Gra n des facilidades para la c rianza da s a las es- hija y su madre, las h ija s de su s hijos y las ascendientes
posas de los guard ia nes ! de su mad re, y tamb ién a la muje r e xce pto con su hijo
- Es lo que conviene - res po nd í-; pero prosigamos y con su padre y con s u s descendientes y a scendien tes;
con lo que no s hemos propuesto. H emos d icho que se no sin a nt es exhor ta rl os a poner gran celo en que nada
debe engendrar los h ijos en la flo r de la vida. de lo que hayan conce bido, si así ha suc ed ido. vea la
- Es verdad. lu z, y, si escapa a su s p reca ucione s, plan tea rse q ue se -
e -¿ Y no com pa rtes m i opinión de q ue el período ra- mej a n te n iño no será alime ntado.
zone ble de tiempo de este floreci mi ento es de veint e a ños - Dices es tas cosas razona bleme nte -dijo Glaucón- ;
en la muje r y treinta e n el ho mbre ? pe ro ¿cómo d ist ing u irá n e nt re s í los padres , las hij as d
-¿ y c u á ndo ubi ca s esos añ os? y t odo lo q ue acabas de deci r ?
- l a mu jer, a partir de los ve int e a ños y has ta lo s - De n ing un a ma nera; pe ro des de el d ía e n que se
cuaren ta , pa rirá pa ra el Est ad o; y el hombre procrea r á con vi r tió en novio, a tod a criatura que nazca e n el déci -
pa ra el Es t ado después de pas a r la cu lmi nación d e s u mo m es o e n el sé pti mo después la lla mará 'h ijo' s i es
velocidad e n la ca rre ra hast a los ci nc uenta y cinco años. macho, 'hi ja' s i es hembra, y és tas a aq uél ' padre'; del
264 DI ÁLOGO S REPÚB LIC A V 265

mi smo mod o los h ijos de es tos serán llamados 'nietos' nes del Es ta do, o de los ciu dada nos, unos se pone n muy e
y és tos los lla mará n 'a buelo' y ' a b uela '; y los na cido~ aflig ido s y ot ros muy conte n tos?
en aque l t ie m po e n que s us madres y sus padres pro- -Sin du da.
e crearon se lla ma rá n unos a ot ros 'he rma nos ' y 'herm a. _ . y no se produce esto porqu e no se pro nunci a n
nas ', por lo c ua l, como acabo de decir, no se tocarán a l un~sono e n el Es tado palab ras ta les como lo ' mio '
e ntre sí. Pe ro la ley pe rmit ir á que hermanos y he rma- y lo ' no m ío' , y lo mis mo res pecto de lo ' aj e no ' ?
nas coha biten, s i el sor teo así lo de ci de y la Pitia lo - Asl preci samen te.
a prueba. - Por lo tanto, el Es tad o mejor go be rnado es aquel
- Muy jus to. e n q ue más ge nte di ce lo 'm ío ' y lo 'no m io ' refe ridas
c-Esta es, .~ues . Glaucón, la com unidad de las muje - a las mis mas cosas y del m ismo modo .
res y de los nmos con los gua rd ianes de tu Estado. Aho- -y con m ucho.
ra, .q,ue es consec ue nt e con e l res to de la o rganización _ ¿ y no se rá éste el que posea mayor si mi lit ud con
poht~ca y que es con. mu c ho lo mejor, es lo qu e en el ho mbre individual ? Por ejemplo , c uando un o de no-
se gu ida debemo s conf ir mar po r la argumentación . ¿O so t ros se golpea un dedo, toda la com u nidad de l c ue r po
ha remos de otro modo ? se vuelve hacia el alma en busca de la or ga nización uní-
4ó2Q -As í. por Zeu s. ta r ia de lo que manda en ella, y toda ella s ie nte y d
- ¿ y no es acaso el p rincipio del acuerdo el siguien - sufre a un t iem po , a unque sea u na parte la que pad ec e,
te: p:egunta rn os a nosotros mi smos c uál es el má s gran- y es as ¡ como decimos que 'al hom bre le duele e,l dedo'.
de ~Ien que podemos mencionar en c ua n to a la organi- y el mi smo argumento cabe res pecto a cu a lqu ie r ot ra
zac í ón de l Es tado, que el legisl ador ti en e en vist a al es- parte del hombre, en cuan to al dol or po r la parte que
t~blecer s us leyes. y c uál es el más grande m al. y a con- padece y el pl ace r por el alivio de s u dolor.
tí nuací on examinar s i las cosas que a ho ra he descrito -El mi smo. e n ef ecto -repuso Glaucón- . En c ua n-
se nos ad ecuan a la huell a .del b ien . y no se adecuan to a lo que preguntas, el E st ado mejor organ izado polí-
a la del mal ? tícame nte es el más si mila r a ta l hombre.
-Más qu e c ua lqu ie r ot ra cosa . - S i a u no solo de los ci udadanos, pues, le afecta
- ¿Y p uede ha be r pa ra u n Es tado un mal mayor qu e algo bueno o malo, pie ns o que se mejante Es tado di rá , e
b aquel q ue lo de sped aza y lo convie r te e n múl tiple en con e l má xim o de in te nsi da d , que es suyo lo que pade-
lug a r de uno ? ce, yen s u totalidad pa r ticipará del regocijo o de la pena.
-No pu ede habe r un ma l m a yo r. - Es fo rzo so, si está bi en legis lado .
- ¿ No es e ntonces la com un idad de place r y dolor - E s ho ra -pr osegu í- de re torna r a nu estro Esta-
lo que une, a sa ber, c u a ndo todos los ciudadanos se re - do para obse rva r en él si lo aco rdado en nuestro ar~u­
g~ ijan o se e nt ristecen por los m ismos casos de ganan- men to lo contie ne nuestro E st ado m ás qu e cu alqu ie r
eras o de pé rdidas ? ot r o.
- Abs olu ta men te de acuerdo. - Es nec esario.
- ¿Y no es la par t icu la ri zaci ón de est os estados de - Bie n; ¿ex isten e n los de má s Estados gobern antes y 46 .10
á nimo lo que disuel ve, cua ndo, ante las mism as afeccio- pu eblo, como exis ten en ést e ?
266 DIÁLOGO S RE PÚBLICA V 267

- Sí, existe n. m ano o su hermana, po r su pad re o su mad re, po r su


- ¿ Y todos se llam an 'ciud ad an os ' los unos a lo s hi jo o su hija, po r su descen di ent e o su ascendiente.
ot ro s ? - Hab las perfect ament e -c-ase nt t-c. Pero dime aún
-¿ Cómo po d rí a se r de o tra man era ? es to: de esta fam ilia ridad ¿legis la rás sólo los nom b re s,
- Pero ade más de ' ci udada no s ', ¿cómo denom in a el o ta mb ién tod as las accione s h an de realizarse co nfor- d
pueblo de 011'"05 Es tados a s us gobe rnantes ? me a ta les nomb res, y, re specto de los padres, cuanto
- En mu chos de ellos 'amos', pe ro e n los Es tados la ley exige acerca del re speto a los padres y del cuida-
democrá t ico s se les da est e mi smo nombre de 'gob e r - do y obe die ncia a los p rogenitores, au nque no haya lue-
nantes'. go algo mejor pa ra ellos de la pa rte de los d ioses y de
-¿ Y e l pueblo de l nues tro? Además de que son ci u - los homb re s, ya qu e ser ía inju sto y sacri lego que ob ra -
dada nos, ¿q ué di rá de s us gob e rnan tes? ran de otro modo? ¿Se rán éstas o di sti nt a s las voces
b -Que son sa lva dores y a ux ilia res IJ. oraculares qu e deb en ser repetidas u na y ot ra vez por
- y éstos ¿qué dirán del pu eblo? tod os los ciudadan os en los oídos de los niño s ya desde
- Que so n quienes les dan s u salario y su sustento. tem prano, respecto d e aqu ellos que se les presenta
- i.Y cómo lla m an a su s pueblos los go be rnantes de co mo pad res, y respecto de los de más parient es ?
otros Estado s ? -c-Bstas. Pues seria ridículo limi ta rse a pronunciar t
- Siervos. con la boca esos nom b re s de famili ares, sin los ac tos
- ¿Y los gobe rnantes unos a otros ? correspondien tes.
-c-Co-gobernames. - Por consiguie nte, en este Es tado más que en c ua l-
- ¿ V los nu estros ? q u ier o t ro , lo s ci udadano s coincid irán, cuando a u n ciu-
-c-Co-guard ia nes. dadan o le va b ien o le va mal. en habla r del modo que
-¿ Puedes decirme si a lguno de los go be rnantes de hace u n mom ento me ncionábamos: ' lo mío va b ie n' o
otros Es tados puede d iri girse a u no de los co-gobe ma- ' lo mio va mal'
dores como famili a r, a ot ro co mo ext ra ño ? - Muy cie rt o .
-Sí, en much os casos. _y a es ta convicción y a este modo de habla r ¿no 41'4<1
-¿ Y hab la de u n fa m ilia r co mo ten iéndolo por su- dij imos que seg u ía la comunidad de p laceres y do lores ?
e yo, y de un ex t ra ño como no s uyo? - y lo d ijimos co rrectamente.
-Asi es. _¿ y nu est ros ci udadan os no pa rticiparán más que
- ¿Y e n cu a nto a tu s guard ianes? ¿Habrá algu no de en cua lquier otro lado de alg o en com ún que deno mina-
ellos que se dirija a sus co-gua r dí a nes ten ién do los por rá n 'm ío'? Y por parti ci par de est o, ¿no tend rán a l
ext raños ? máximo una com unidad del dolor y de la a legría?
- De ni ngún modo - res pond ió Gla ucón- ; pu es sea - S in du da.
qu ien sea co n el qu e se enc uent re , lo tend rá po r su her- _ y la causa de es to ¿no es, además del resto de la
II Como seña la Adam , aqu¡ la pal abr a «a u xilia res » no designa la
cons tit ución, la comu n idad de las m ujere s y -dc los
segunda clase del Estado, s ino la p ri mera (no co mo de no mina ció n, en- niños con los gua rd ianes?
tonces, sino como ca lifica ti vo , como ea u xllla res del p ueb lo » . - Más que cualqu ier otra cos a.
268 DIÁLO GO S REP ÚBLICA V 269

b - Ahora b ien, hemos co nve nido que és te es el b ie n - Es fo rzoso que se desembaracen de eso.
su premo pa ra el Es tado. a l compara r un E st ado b ien _ y tam poc o po r vio le ncias o u lt raj es habrá e nt re
fu nd ad o con la act itud de un c ue r po hacia un a pa rte ello s razó n pa ra que h aya plei tos; pues d ir e mo s q ue es
s uya res pe c to de u n dolo r o de un placer. digno y justo que u n ca ma rada se de fie nda de sus ca-
-y lo convenimo s recia me nte. maradas 1', im po nié ndole s la obligación de ma ntene r el
- As í, la ca us a de l más grande bie n e n el Estado s e c uerpo e n bue n estado.
nos aparece como la co mun idad de mujeres y ni ños en- -Correcto
tre los auxiliares. e-Ta mbién d icha le y a po rta este otro aspecto corree- 46 5..
- Cierta mente . to: s i a lgu ie n se enardeciera, un a vez sati sfecha s u ira
- y ta mbién en esto co ncorda mos co n lo dicho ant e- de se mejan te mod o, menos p robable será q ue vaya a
r io rme nte; pues dij imos qu e los guardianes no debía n parar a qu erell as m ayores.
e tener privadamente casas ni t ie r ra ni propiedad algu - - Sin duda.
na; s ino. t ra s recibir de los demás ci u dada nos susten- -Por lo demás, al hom bre más anciano se le pres-
to como com pe ns ación de se r guardianes. hacer su gas- cribirá mandar y ca s tiga r a todos los más jóvenes.
to todos en com ú n, s i había n de ser realmente guar- - Cla r o.
dianes. -Ya su vez el más jov en, com o es natural. no ínt en -
- y lo de cí amo s correc t a me n te. tará ha ce r viole nci a al que es mayor, golpeándolo, salvo
- ¿ No e s, enton ces, como digo, cuando las cosas an- qu e se lo o rdenen los gobernantes; ni lo de shonrará, creo.
tes d ich as y las q ue deci mos a hora las realizan más a ún de ningún otro modo; pue s son s uficientes pa ra im pe -
co mo verdaderos guard ianes y les im pid en des pedazar dí rselo do s guardia nes , el te mor y el respeto; el respeto,
el Es ta do, a l de nom ina r ' lo m ío ' no a la misma cosa que lo aparta de po ner la mano sobre qu ien es pueden b
sino a otra, arrastrando uno hacia s u propia casa lo qu e se r sus padres; y e l te mo r de que vay a n o tros e n ay uda
ha podido adqu irir se pa rada men te de los demás, o tro de l a fec ta do , u nos como hijos, ot ros como he r man os,
d hacia un a casa di s t inta , lla ma ndo ' míos ' a mu je res y ot ro s co mo padres.
niñ os dis t in tos qu e, po r ser pr ivados, producen dolo res - Ha de ocurri r eso, e n efecto.
y p lace res p ri vados ? ¿No te nde rán , po r el con t ra rio, to- - En c ualq u ie r caso, los hom b res ma nte nd rán la paL
dos a un mis mo fin, con u na sola cree nci a respe c to d e ent re s i gracias a las le yes.
lo fa m ilia r, ). se rá n sim ila rme nte afec ta dos po r el pla- - Una g ra n paz.
cer y la pena ? - y pues to qu e ent re ellos no ha y lucha s intest ina s,
- Cla ro q ue sí. no h ay pe ligro de que a lgu na vez el res to del Estado
- y los ple ito s y acusaciones ent re e llos, ¿no se es- e nt re en q ue rella con t ra ellos o entre sf.
fu ma rá n po r asi decirlo, e nt re los gua rdianes, eri razón - No, no ha y peligro .
de no posee r nada privadamente excepto el cue rpo, y
todo el rest o e n com ún ? De a llí que les co rresponda Il Tra ducimos pa r <ca m a rad a. el voc ablo !zlli x. cu ya trad ucci ón
e estar exen tos de las di sens iones que, por ri q uezas. hi- lite ra l seria ..de la m isma ge nera ció n . (pad res con pad res. hijo s con
jos y pa ri e ntes, se pa ran a los hombres . hijos).
\

27 0 DI ÁLOGO S REP ÚBLICA V 27 1

e - De los más pequeños males d e los c u ales se de- tal lo más feliz po sib le , plasmándolo sin d iri gir la m ir a-
se m baraza rán. t itubeo e n hab la r, po r no parecerme de. da hacia la felici dad de una so la clase.
coroso: la ad u lación de los ri co s. siendo po bre s; las di fi - - Rec ue rdo.
c ultades y pe nu r ia s que preval ece n e n la educación de - y ahora que la vida de nuestro s a ux iliares a parece
los n iños y e n la neces idad de hace r dinero pa ra la in- como mejo r y más be lla que la de los vencedo res o lím-
d ispensable m anutención de los se rv ido re s. llegando a p icos, ¿se ma n ifiest a t al como la vida de los za pa te ro s b
pe d ir prestado o a nega r la deuda, procurándose de to- y de los demás a rtesa nos y la b radores ?
do y e nt regá ndolo como depós ito a esposas o serv idores - No me pa rece.
pa ra que lo administ re n; y c uantas cosa s. querido mí o , -Con todo, es j us to repetir aqu í lo que d ije alll: que
padece n e n. to m o a eso, que son eviden tes. inn ob les y s i un guard iá n intenta se r feli z. de un modo tal que deja
no es d ign o de menci ona r. de se r guardián, no se cont ent a rá con este mod o de vi-
d -Evidentes incl us ive pa ra u n ciego. d a mesurado y se gu ro que según lo qu e deci mos, es el
-Pues de todas e sas cosas se de se mbarazarán y lle- mejor, sino que lo so rpre nderá una opinión insensata
va rá n u na vida d ichos a, más d ichosa que la de los ven - e in fa ntil acerca de la felici dad y lo e m pujará a apro-
ce dores en los juegos olímpicos. pia rs e. por poder hacerlo, de todo lo que hay e n el e
-¿Cómo? Estado; lle gará a da rse cuent a de que Hesíod o era real-
-Es que és to s son lla mados felices en vi r t ud de una mente sabio c uando decía que, e n ciert o modo, la mi tad
pequeña pa rt e de lo que co r res po nde a los guar di anes ; era má s qu e el tod o 16.
la vic to ria de éstos es más be lla, y má s com p le to el s us- - si acep ta m i co nsejo -c-dijo Gla ucón - , queda rá en
tento qu e reciben del e rari o púb lic o, ya que la vict ori a aq uel prime r modo d e vida.
q ue obt ie ne n cons is te e n la salvaci ón del Estado en te ro ; - ¿ Es tá s de acue rdo conm igo , e ntonce s, e n la com u-
y e n luga r de corona son provis tos de a lim e nto y cu a n- n idad de las muje res con los hombres q ue he descrito,
tas cos as se necesi ta n para vivir ellos y sus hijos; mien- respec to de la ed ucación de los niños y del c uidado de
., t ras vive n, reci ben hon o re s por pa r te del Est ado, y, t ras los demá s ci uda da nos ? ¿ y estás de ac ue r do e n q ue las
morir , un di gn o en tie r ro. m uje res, ya sea que pe r manezca n e n el país o q ue ma r-
- Dices algo m uy be llo. c he n a la gue r ra, debe n com par tir con los hombres
- ¿ Rec ue rda s a hora -dije- q ue a lgu ie n - no sé la vigila nci a y la caza , como los pe rros, viviendo e n d
q uié n- nos s ac ud ió con el argu me nto de que no hací a- lo po si b le tod o e n com un ión y en todo se n tido, pu es
4600 mas fel ices a los guardia nes , y que pudi e ndo po seer to- obrando así h a rán lo mejor que ca be obrar y no e n con-
do lo d e los ciudada nos, no po seía n nada ? IS. Nosot r os tra de la na tu ral eza de la hembra en relación con la
co ntest amos que, s i se dab a el ca so, ya volveríamos so- del macho, po r la cual correspo n de na tura lmente a uno
bre el tema, pero que po r el mo mento estábamos h a- com ulga r con la ot ra ?
cie ndo guardia ne s a los guardia nes y al Es tado como - Estoy de acuerdo.

IS Adim a nt o, e n IV 4 19 a s . I~ Tm bfljns y lJÚg 40 .


272 DI Á L OGOS REPÚBLtCA V 273

-As!, [o qu e qu eda por deci d ir es si es posible que - ¿Y pie n sa s que tie ne poca import an ci a, y q ue no e
se ge ne re esta com un idad ent re los hom b res. corno e n- va le la pena corre r el r iesgo, el que ob se rve n lo refere n-
tre los demás a ni males. y de q ué modo es pos ib le. te a la gue r r a los ni ño s que, cuando se a n homb re s, ha-
- Te ha s a nt ici pa do. a l ha bl ar de lo que me estaba rán la guer ra?
movie nd o a int e rrumpirte. - No; t iene gran importan ci a con respecto a lo que
e -c-Po rque, en lo concern iente a la gue rra , es evide nte dices.
el modo e n q ue combatirán. - Debe mos come nzar. po r co ns igu iente, po r hace r a
- ¿Cómo ? los ni ños observadores de la gu erra, pe ro ta m bién p ro-
- Emprenderán la gue rra juntos. y conduci rá n a ella c u ra r les seguridad , y esto esta rá b ien. ¿ no ?
a sus hijos cu a ndo estén c reci dos, pa ra que, como lo s - Si.
h ijos de los demás artesano s, contemplen los trabajo s - ¿ y no se rán sus padres conocedores de las campa-
467" qu e deberán hacer una vez a d ult os; y, además de con- ñas mili tares y , en cuanto eso cabe a homb re s, q u ien es
templa rlos, pre sta r sus se rvicios y s u as istencia en todo podrán juzga r c uáles de éstas en traña n peligros y cuá- d
lo referente a la guerra, y auxiliar a sus padre s y ma- les no ?
d res. ¿O no te ha s perca tado de lo que sucede en las - Es p r ob a ble.
distintas art es, donde, por ejemplo. los hijos de los alfa- - En ese caso los conducirán a unas y tomarán pre-
re ros pa san la r go tiempo observa ndo y ayudando antes caucione s en las otras.
de poner sus ma nos e n la ce rám ica ? - Cor rec to.
-Si. -y no les asignarán, pa ra comanda r-los, gente me-
-¿ Y ha n de ocuparse éstos de ins truir a sus hijo s di oc re, sino jefes y pedagogos capaces, por su edad y
po r me dio de la e xpe rienci a y de la observación de la s por su exper ienc ia.
cosa s res pect ivas más que los guardianes ? ' - Es lo qu e corresponde.
- Seri a ri dí culo. cier tamente. -Pero aú n podremos deci r q ue much as cosas s uce-
- Además, todo a ni mal combate de modo más sobre- de n a m ucha ge nte e n contra de lo esperado.
b s alie nte cuando están p re sentes sus hijos . -Si , m uchas.
- Así es, Sócra tes: Pe ro no es peque ño el peligro d e - Pa ra p reven ir tal es cosas, que r ido ami go, es nece-
qu e en caso de caer. cosa u sua l e n la guerra, al mor ir sario da r a las a los n iñ os de sde te m pran o, de mod o q ue
con e llos su s hijos, se haga imposi b le al res to del Est a- puedan escapa r vol a ndo cu a ndo sea p reci so.
d o rec upera rse. - ¿Q ué qu ie res decir ? ~
- Dice s la verdad - re pli qué-; pe ro , e n prime r [u - - Ha y qu e montarlos a ca ballo desde mu y niño s y,
ga r. ¿cons ide ras que só lo se ha de proc ur a r no correr una ve z en se ñados, se los conducirá cabalgando para
ja más peli gro alguno ? que obs e rve n, pero no sob re caballo s de gue r ra ni fogo-
- De nin gu na ma ne ra. sos , sino lo más veloces y mansos pos ib le; así observa-
- y s i a lguna vez han de correr peli gr o, ¿no se r á rá n del modo má s b ello y seguro la t area qu e les es
c ua ndo, al te ner é xito , llega n a se r mejores? p ropia y, s i es ne cesario, se po ndrá n a salvo s iguie ndo
- Evide n te me nte. a jefes m ayores que ellos.

94. - IR
I !

274 DI ÁLOG O S REPUBUCA V 275


I
- Creo que hablas co r rec ta mente -dijo Gla ucón. - Pe ro, ade más, de a cuerdo con Ho me ro, hon raremos
461la -Ahora b ien. e n Jo re lativo a la guerra, ¿cómo se a cuantos de los jóvenes se an buenos, en la s formas d
com po r ta rá n los milita res entre s i y fren te a los e nemi- sig uie ntes. Pu es c ue nta Home r o que, ha biéndose dist in-
gas ? ¿ Te parece que es correcto lo que opino ? guido Ayante por su val entí a en la guerra lo homenajea-
- Dime qué es lo que op inas. ' ron con un lomo en tero de res, en el pensamiento de
-El que de ellos abandone s u puesto o a rroje sus que. ése era el homenaj e a propia do para un hombre va-
armas ¿ no será conve rt ido, por cau sa de esa vileza. e n liente y en la flor de la vida; con lo cual lo hon raba n
a rtes ano o la b ra dor? y a la ve z acrecentaba n s u fu e r za 11.
-Com pletame n te de acuerdo. -Sumame nte correc to es lo que dices.
- y el que es apresado vivo por el ene migo, ¿ no se rá - Obedeceremos a Homero, e ntonces, al menos en
obse quiado a sus cap tore s como un presente, para que esto. Así, p ues, e n los sacr ific ios y e n tod o lo demás,
hagan con s u presa lo que qu ieran ? honrare mos a los buenos guardian es, en la medida que
b - Por com p le to , revelen se r bu enos, co n hi mn os y la s ot ras cos as que
- y al qu e se di stinga y sobresalg a por su valent ía. acabamos de menciona r y, ad emás, con s itia les de honor,
¿no te parece a t i que deberán co rona rlo durante la cam- carnes y copas llena s 18; pa ra que, a la vez que los ho- e
pa ña, a ntes que nadie, cada uno de su s camarada s de me najeamos. en trenemos co rporalm ente a los homb res
armas, jóve ne s y ni ño s, por turno ? y mujeres buenos.
- A m i si. -Es lo mej or .
-¿ Y no le e st recharán la di estra ? -Sea; y de los que mueren en com bate, aquel que
- Ta m bié n eso. a l morir sobresa le po r su vale ntía . ¿ no d iremos en pri-
- Pe ro lo que sigue, pie nso, no te pa rece rá ya b ie n . me r luga r que es de la raza de o ro ? 19 .
- ¿Q ué cosa? - Más que cualq uier otro.
- Que bese a cada uno y sea besado por cada uno -y haremos caso a H esí od o en eso de que, cuando
de ellos. m ueren hombres de esta raza.
- Eso más que to do lo demá s -c-replic ó Glaucón- .
se vu elven demonios puros, terrestres, %9<1
e y a la le y añ ado que, en tanto permanezcan en campa-
buenos, apart adores del m al. gua rdianes de hombres de
ña, nadie se podrá rehusar a que él lo bese, si q uiere;
(VOl articulada. " ,
a fin de que, si por casualidad ama a alg uno, varón o
mu je r, po nga más cel o e n obtener el premio a la valeruta. -Sin duda le ha remos caso.
- Muy b ien - ase nt í-o Y ya hemos d icho que, para
el bu en guar diá n, se tend rán dispues tas ma yor nú me ro
de bodas que para los de más, y q ue la s ele cci ones d e 17 cr. ti. VII 32 1·322.
la c r. ¡bid. VIII 16 1·162.
és tas se rá n m ás frec ue nte s para con él que pa ra los
19 Cf. sup ra 11I 41Sa.
demás, pa r a que de él sea de qu ien se enge n dren má s ;ro Trabaios y txas 122·123. Al cita r de memo ria , Platón sustit uye
hij os. el fin al del v. 123, . [gua rd ia nes) de hombres rnortules », por el de los
- Lo hemo s dicho. verso s 109 y 143, «hombres de vor. ar ticulad a •.
'/

276 DIÁLOGOS REP ÚBLICA V 277

-Inquiriremos a l d ios. pues, s ob re cóm o y con qu é c ue rp o del mue r to, cuando el verdadero e nem igo se ha
dist inci ón debe se pulta rse a es tos hombres demoníaco s vo lado de él y lo q ue ha quedado es sólo aque llo por
v di vinos, y los se pu ltare mos del modo que indiq ue e l medi o de lo cua l com ba tía ? ¿O c rees que los que hace n
exéget a. esto actúan de modo dife rente a los perros que se e nCu- ~
- No pod ríamo s hacer de otra ma nera. : recen co nt ra las piedras que les so n arrojada s, pe ro s in
h - y desde a llí en adela nte cu ida re mos y ve neraremos toca r a q u ie n las lanza ?
sus tu mbas como s i fueran de demonios. Y ob servare- - No ha y ni una pequeña d ife renc ia.
mos las mi smas práct ica s cua ndo a lguie n muera de ve- - Debe te rmina rs e, e ntonces, con e l des pojo de ca-
jez o de c ua lq u ie r otro modo. con c ua n tos e n vida ha- dáv eres y con los impedimentos para que éstos sea n res-
yan sido juzgados como sobrema ne ra hue no s. catados.
- Es ju sto. - Debe te rmin a rs e , por Ze us .
- Ahora bie n; con respe ct o a los enemigos, ¿ qué ha- - Ta m poco he mos de llev ar a los templos la s armas
rán lo s sold ado s? d e los e ne migos como ofren das vo tívas, sobre tod o las
-¿ En qué a spec to ? de lo s ¡,;r jegos, si es que en algo no s p reocupa es tar 470a
- En pri me r luga r . en lo que co nci e rn e a la es cl av i- en bu en as relacione s con los demás griegos; más bien te -
tud. ¿parece justo que los gr iegos escla vice n a Estado s meremos qu e sea u na ominosa mácu la llev a r al templo
griegos, o no deberían permitirlo incluso a ningún otr o despoj os de pa ri entes, sa lvo que el dios diga ot ra cosa.
e Estad o, y acostu mb rar los a respe tar la r aza griega , - Es lo más correcto.
previni éndose de se r escla viza dos por los bárbaro s ? - En cua nto al asola m iento de los campos griegos
- E n tod o senti do im po r ta qu e la respe te n . y del in cend io de sus casas, ¿cómo obrarán los solda-
-Por consigu iente, no adqu ir irá n ello s mi smos es- dos respecto de sus enemigos ?
clavos gr iegos, y acon sejarán a lo s otros griegos proce- - Si me revelas tu opini ón , la oiré gu s tosa me nte .
de r así. - Pues yo c reo qu e no se deb e hace r ni un a cosa n i
- Com pleta me nte de acue r do - d ijo Gla ucón- . Má s la a ira , sino sólo quita rles la cosecha del año. ¿Quie res ¡,
bien, debe r ían volverse cont ra los bárba ros, y a bs tene r - q ue te di ga qu é es lo que tengo e n vista?
se de com ba t ir e nt re s i. - Cla r o que s í.
- ¿Y aca so está bien despoja r a los m uerto s des pué s - Me pa rece que, a sí como hay dos nom b res para
d del triunfo, como no se a de las a rm as? ¿ No es para des ignar, po r un la do, a la gue rra , y, po r ot ro , a la di s-
los cob a rdes un prete xto para no ir al combate, como pu ta in testina, ha y a llí también dos cosas , se gún a spec-
s i es tuvi e ran haci endo a lgo nec esario, quedándose e n- tos diferent es. Las do s cosas a que me re fiero so n, por
co rva dos sob re el cad á ve r? Por lo d emás, m uchos ejé r- una pa rt e, lo familiar y congénere, y, po r otra, lo ajeno
citos han suc u mb ido por ca u sa de semeja nte rapacidad, y lo extra nje ro , A la hostilidad con lo familiar se le lla-
- Asl es. ma 'dis pu t a intestina ' 21, a la hostilidad con lo ajeno
- ¿ y no c rees que es propio de una cod ici a servi l 'g ue r ra' ,
el pillaje de un ca dáve r, y qu e e s propio de u na ment e
me zquina y afe m ina da cons ide ra r co mo adversario a l 21 Noso tro s diríamos «gue rra civil».
T

278 DIÁLOGO S RE PÚB LI CA V 279

- No es nad a in a propia do lo que d ice s. -Sin duda .


e - Mira a hora s i es a propiado lo que sig ue. Afi rmo, - Po r lo tan to, cu ando ten gan una de sav en encia co n 411a
en efecto que la raza gr iega es fa milia r y congénere res- griegos , po r se r és tos familiares suyos, la conside rarán
pec to de s i m isma. aj e na y ext ranjera respecto de la como una di s puta intes t ina y no le darán el nomb re de
raza bá rbara. 'gue r ra'.
- Muy a pro piado. -No, en efecto.
- Entonces, s i los gr iegos combaten contra los bár- - Cons igu ientemen te, liti ga rán co mo quienes ha n de
baros y los bá rb aros contra los griegos, di remos qu e reco nci liarse.
po r nat u ra leza son ene migos, y a esa hos t ilidad la lla- - Cla ro.
ma remos 'g ue rra' , En ca m b io. cu a ndo combate n grie- - Ento nc es los enmendarán amis tosament e, s in lle-
gos contra gr iegos, habrá que decir que por naturalez a ga r a cas t iga rlos con la esclavitud o con el exte nninio,
son amigo s y que Grecia e n es te caso est á e nferm a y ya que son enmendadores, no en emigos.
ti con di sen siones inte rn a s. y a es a hostilidad la den omi- -De ese modo, en efecto.
naremos 'd is puta in testina', -Por ser gri egos, no dep redarán la H élade ni pren -
- Es toy de acuerdo en conside rarl o as í. derán fu ego a la s casa s, y no aceptarán que , en c ual -
- Ob se rv a a hora. c ua ndo oc urre a lgo de esta ín do le qui er Est ado, todos, hombres, muj eres y niños. sea n sus
que he mos convenido en llamar 'd is pu t a intestina', en enemigos, sino qu e sólo son sus enemigos los cu lpa-
la qu e el Es tado se divide en facciones, y cada una d e b les de la d esa venencia, que siempre son pocos. De ahi b
és tas devast a los cam pos de la otra e incendia s u s ca- que no es tarán d ispuestos a asola r territorios do nde la
sas, cómo la d ispu ta in test ina parece abominable y n in - mayorla son a mi gos, n i a arruinar sus ca sa s, s ino que
gu na de las facciones pa t riotas; s i no, no ha b rí a n some- llevarán la co nt ie nda ha sta que los cu lpa bles sean for-
tido a su madre y nod riza 12 a ta les es tragos. lo que zados a expiar su de lito po r los inocentes qu e s ufre n .
e pa rece ra zo nable es que los vencedores q uite n los fr u - - Es toy de ac uerdo - dijo Glaucón- en que a sí de-
tos a los ve nci dos, de mod o que pued a pen sa rse qu e be n t ra ta r nu estros ci udadanos a sus adversarios, y a
se reconciliarán y no es ta rán combat iendo s iem pre . los bárbaros como hoy los griegos se tratan unos a ot ro s.
- y esa act itud se rá más nobl e que la otra. _ ¿ Estableceremos por esta ley. ento nces, que los
- Bien; ¿ no es un Es tado griego el qu e fund as ? gua rd ianes no deb en asola r los terri tori os ni incendiare
- Necesa ria mente. la s cas as ?
-Entonces, ¿los s uyos serán hombres b uenos y - Lo est a blece rem os, y damo s es ta ley po r buena ,
no b les ? ta l como en los casos anteriores. Pero creo, Sócrates,
- Por ci erto que si. que si se te permite segu ir h ab la ndo de estas cosas, ja-
- ¿ y no serán hel enófilos, q ue conside rarán co mo más te acorda rás de lo que anteriormen te hiciste a un
propi a la H élade , y no compar t irán el culto reli gios o lado para h ab la r de todo esto: s i es posib le que llegue
con los demá s griegos? a exis t ir ta l org anización po lítica y de qué mod o es po -
s ible. Por cierto que, s i llegase a exis tir, el Es tado con-
11 CL III 414e. tarí a con to das es as bondades. Y menciono otra s que
280 DIA LOGOS R HPÚBLl CA V 281

d has omitido: combatirían como lo s mejores contra los - Con miras a un paradigma, pues, buscábamos la
enemigos, y, menos que nadi e, se abandonar ían los unos justicia misma, y el hombre perfectamen te justo, si po-
a los otros, al recon oce rse y darse los nombres de her- día existir, y lo mismo con la in justicia y el hombre
man os, padres e hijos ; y, si el sexo femenino se añadie- comp let amen te injusto, para qu e, d iri gien do la mirada
se en las expediciones militares , ya fu era e n la pri me ra hacia éstos, se nos revel a ran en lo que hace a la felici-
fila o bien ordenado m ás atrás, con el fin de inf und ir dad y a la des gracia y nos viéramos con st reñid os a conve-
temor al en em igo y de se rvir de r ese rva si es prec iso, nir, respecto de no sotros mismos, qu e qu ie n sea más d
b ien sé que en ese sentido se rían por comple to irresisti- se me ja nte a ellos tendr á un destino semejant e al suyo.
bles. y veo que ha s om it ido aquellas bondades de que No con mi ras a demos trar que es pos ible que lleguen
e dis frutan en paz. Pero yo admito todas ell as y mil ot ras, a existir.
s i esa or gan ización po lí tic a llega a e xist ir, por lo qu e - En est o dices verdad.
no hables ya más de és ta, sino in tentemos convencer- - ¿Piens as, acaso, que un pint or que h a re tra tado
nos nos ot ros mi smos de que es posible y cómo es posi- como paradigma al hombre más hermoso, habi endo tra-
ble, y de spid á mon os del resto. ducido en el cuadro t odos sus rasgos adecuadamente,
472 a - Re pe nt ina me nte - dije- has asaltado mi exposi- es menos bueno porque no puede demostrar qu e seme-
ción, s in pe rdonarme qu e di vagar a. Ta l ve z no te da s jante homb re pueda ex istir?
"
c uenta de que, c ua ndo apenas he esquivado las do s pr-i- - ¡Por Ze us qu e no!
mer as olas, ahora me conduces fren te a la te rcera, qu e - ¿ y no diremos qu e también nosotros hemos pr o-
es la más gra nde y la más pe ligrosa. Después de que ducido en palabras un paradi gma del buen E st ado? e
la hayas vis to y oído, serás más indulgen te conm igo, - Cie r ta m ent e.
po rq ue con razón yo titubeaba y temía exponer e inten- - Pu es entonces , ¿p iensas qu e nues tras palabras so-
tar el exa men de un argum ento t an paradój ico . bre es to no es tán ta n bien dichas, si no podemos de -
-Cua ntas más cosas de es a índole digas - replicó mo strar que es posible fu ndar un Estado tal como el
b Glaucón-, menos te librarás de e xponernos de qué que decimos?
modo es pos ibl e que aquella organ ización política e xis- - Cla ro que no.
ta. Habla, pu es, y no pie rdas t iempo. - Por consigu iente, eso es lo cierto; ahora, si, para
- Pues bien, an te t odo cab e recordar que llegamos compla certe, debo poner celo en demost rar de qué mo-
a este punto indagando qué es la justicia y la inju st ici a. do y en qu é senti do es pos ib le al máximo, respecto de
-cCab e. en efecto, pe ro ¿por qué lo dic es ? tal demostración me has de concede r lo mismo.
- Por nada. Pe ro , s i descub r imos qué es la ju st ici a, - ¿Qué ?
¿cons ide raremos que en nada debe diferir el varón jus- -¿ Se puede poner en prác t ica algo ta l como se di- 473a
e to de ella , sino ser en todo sen t ido de la misma índole ce? ¿O no es acaso que la p raxis, por naturaleza, alc a n-
que la justicia , o b ie n nos con te nt a re mos con que" se za la verdad menos qu e las palabras? Podría parecer
ap roxime al máxi mo posib le y participe de ella más que que no, pe ro tú ¿lo concedes o no?
los demás? - Lo concedo.
- Con es to nos contentaremos .
282 DIÁI.OGOS REPÚBLICA V 283

-No me obligues. e nt once s, a q ue m uestre cómo lo eso se p ro duci rá, e n la medida de lo pos ib le, ni verá
que desc ri bo con el di sc urso debe realiza rse e n los he - la luz del so l. la o rga n ización polít ica q ue a hora aca ba-
c ho s co m p letame nte; pe ro s i lle gamos a se r capaces de mos de des c ri b ir verba lmente . Es to es lo q ue desde ha-
de scubrir cómo se podría fun da r el Estado má s p r óxi- ce rato ti tubeo e n decir, po rque veía que e ra un modo
b moa lo que hemos d icho. debes decir que hemos descu - de h abl a r pa radójico; y es difíc il adverti r q ue no hay
bie rt o 10 que de ma n das: que tale s cosas pued en llega r otra ma nera de se r feliz, tanto en la vida privada como
a ex istir. ¿ No te conte ntarás s i a rribamos a es o? Po r e n la pública.
mi pa rte me confo rm a ría. Glaucón e xcl a mó: \
-Yo tamb ién - respo nd ió Glaucón. - iQué pal abras, Sócrate s, qué d iscu rso has dej ado
- Desp ués de est o , me pa n.-cc q ue hemos de inte ntar escapa r ! Des pu és de hablar así , t ienes que pe n sar que
ind a gar y mos trar q ué es lo que ac t ualme n te se hace se ha n de echa r sobre ti m uc hos hom bre s nada insi gni - 474~
m al e n lo s Estados. po r 10 c ual no están gobe rn ados ñcantes . se quitará n su s ma ntos , por así dec ir lo, y, des-
del modo qu e el nuestro, y con qu é camb ios - los mí ni - po jados de ést os, coge rán la pr im era a rma que tengan
mo s po s ibles - llega rí a un Estado a est e mo do de c r ga- a mano, di spuest os a h ace r cualquie r barba ri dad ; de mo-
nización po lítica: prefe ri bl emen t e con un solo camb io , do que, si no te defie n des con tu a rg umento o esqu ivas
s i no con dos, y, si tampoco así, con el menor número los golpe s, verdaderame nte expiarás t u falta convirtié n-
de ca m bios de menor sign ific ació n. do te e n objet o de burl a.
e - Com ple tame n te de ac ue rdo . _ ¿ Y acaso no e res t ú el cu lpab le q,e es t o? - me
- Con un ~ solo cambio, c reo, podría most rarse que qu ejé .
se prod uce la tran sform aci ón , a unq ue no sea un ca m - - S í, e hi ce bien. Pero no. te he de abandona r, sino
bio pequeño ni fáci l, pero pos ible. que te defe nd e ré tanto como pued a ; y lo que puedo es
-¿ Cuál es? po ne r buena voluntad y alen ta rte; y ta l vez yo sea más
- He arr iba do a lo que hemos com pa rado con la m ás complacien te que otros pa ra re sponde rt e . Ahora, pue s, b
grande ola. Sin embargo h ab laré, a u nque , co mo u na o la que es tás provis to de se meja n te ay u da , trata de demos-
de carcajadas, me sumerja sin m ás e n el r id ícu lo y en trar a los in c rédu los que es como tú dices.
el despreci o. Exa min a lo que vaya deci r. -Lo he de trata r, puesto que t ú me ofreces una alian-
- Habla . za t an import ante. Pu es bien, c reo que se hace nec esa-
d - A menos qu e los filósofos reine n e n lo s Est ados , rio, s i hemos de esqu iva r de algún mod o a los que h as
o los que a hora son llamados reyes y gobernant es fil o- menci on ado, de termi na r a qu é filó sofos alud imo s c ua n-
sofe n de mod o genu ino y adecuad o, y que coinci da n e n do nos a t re vi mos a afirma r- que e llos de be n gobe rn a r ,
un a mi sma persona el po de r político y la filo sofía, y de mod o que, d ist ingu ié ndolos, pod a mos defendernos,
que se p ro híba r igu ro samente q ue ma rchen se pa rada - most ra ndo que a unos corresponde por naturale za a pli- e
mente por cada uno de est os do s caminos las múlti ple s carse a la fllosofía y a l gobie rn o del Est ado , en t a nto
natu ral ezas que actualmente h ace n así. no habrá, que ri - a los demás de jar in cólume la filo sofí a y obedecer al
do Gla u có n, fin de lo s mal es pa ra los Estados ni t a m o que mand a .
~ po co, c reo, pa ra el géne r o hum an o; tampoco antes de -Es la hora de de termina rl o.
284 DI ÁLOGO S RE PÚ BLICA V 285

-Vamos e ntonc es, s fgueme. si es que de un modo - En cuanto a los que aman los honores, pienso que
u otro soy u n gu ía adecu a d o . percibes que, s i no pueden lle gar a se r generales, son
--Guíame. capita nes . Y s i no son honra dos por los hom b res m ás
-¿ Debo recor da r le yo o te ac ue rd as tú de que , cuan- gra ndes y más so lem nes, se conte ntan con que los hcn- b
do afinnamos qu e al gu ien ama a lguna cosa, s i habla- ren hombres más peque ños e in si gnificantes, porq ue de
mos co r rectame n te, de be quedar bie n e n cl a ro qu e no c ualqu ie r modo de sean q ue se los honre.
es tá a ma ndo un a pa rte s í, otra parle no, de s u objeto, - Muy cierto.
sino que está qu e ri éndolo ín tegro ? - Afir ma ah ora es to , o niégalo: c ua ndo decimos que
J - Pa rece qu e me Jo tendrás que recordar, pu es yo una persona es tá ansios a de al go, ¿declara remos que
no me doy cue n ta en a bs olu to. lo ans ía en forma In te gra? ¿O acaso u na parte sí , una
-A otro , no a ti , co nve nd rí a. Gla ucón , deci r lo que parte no ?
dices. Porque a un varón a mo roso no le conviene olví - -En forma Integra.
dar que todos los q ue están e n la flo r de la juven tud -y de l aman te de la s a bid uría o fil ósofo , ¿diremos
de algú n m od o aguijonean y excitan al amante de los que no a nhela la sa bi du ri a en parte s i, e n pa rte no, s ino
jóvenes, y parecen tod os dignos de su s c u idados y de íntegramen te?
s u ef us ivid ad . ¿O es que obrái s de otro modo con lo s - Es verdad.
jóvenes bellos ? S i uno es de nariz c ha ta, es elogiado - y de aquel que no le gusta estudiar, sobre todo
por vosotros y llama do 'graci oso '; s i otro es de nariz m ientras es jove n y no c ue nta aún con razón para deci - e
e agu ileña, decí s que es 'rea l'; y del q ue la tiene in te rme- d ir s i eso es ú til o no , no direm os q ue es a mante del
di a e n tre la s ot ra s, q ue es ' m uy proporcionada '; que es tudio o q ue es filósofo ", como tampoco del que s ie n-
los morenos se ven 'viriles' y los bla ncos 'h ijos de los te avers ión por los alimentos he mos de decir que tie ne
dioses '. ¿Y piensas que esa expresión, 'amaril lo co mo hambre o que desea a lime nt os, ni q ue es voraz, si no que
la miel', es otra cosa que una invenci ón eufemí st ica de es in apetente.
u n a mante qu e disimu la la pali de z de su amado, si éste - y hablaremos co r rec ta men t e.
es tá e n la flo r de la juventud ? En un a pa la b ra, alegá is -En c uanto a aque l que e stá rápidame nte d ispuest o
475.1 tod os los prete xtos y e m itís todos los son idos para no a gus ta r de tod o est ud io y marcha r con alegr ía a apre n-
solta r a ninguno de los que est á n e n la pr im avera de de r, s in darse nu nca po r harto, a éste con jus t ici a lo
la vida. lla ma remos 'filósofo' .
- S i qu ieres decir que los amantes ob ran así , tornan- - Pues en ese caso te ndrás mucha gen te de esa índo- d
dome por ejemplo, estoy de acue rdo, e n beneficio del le y muy extraña -dijo Glaucón-; en efecto, tod os los
a rg ume nto . que aman los es pec tácul os con regocijo por aprehen-
- y los qu e a ma n el vino, ¿no ves que obran del m is-
mo modo, saluda ndo todo tipo de vino con cualqu ie r
21 Nos penn il imos d u plica r la pa la bra ph ilóso phos e l! la traduc-
pretex to? ci ó n, para la mejo r com pr e nsión de s u se nt ido en el co ntexto . En los
-Es ci erto. demás cas os de palab ras que comie nzan co n phi/o tradu cimos «a ma nte
de-•.
,
J c.
\ <., f> .
286 Dl Á.LOGO S ~<.~ ... REPUBLICA -V 287

de r . me parece a mí , son de es a índole; y aún m ás ins ó- -Aque llos qu e a man las aud icione s y lo s espec tácu-
litos so n tos que a ma n las a ud iciones. al meno s para los se delei ta n con sonidos be llo s o con colores y figu -
ubicarlos ent re los filósofos , ya que no es tarí an d ispues- ras be lla s. y con todo lo que se fa b ri ca co n cosas de
tos a partici pa r vo lun ta r ia men te de un a d isc u sió n o de esa indol e; pero su pe nsa miento es in ca paz de d ivisa r
un es tud io serio ; a ntes b ien. co mo si hubiesen a rrenda - la natu ra le za de lo Bello e n sí y de de le ita r se co n ella .
do s us oídos. recorren las fie stas d ionisiacas para oír - Asi es. e n efec to.
tod os los coros, sin pe r de rse u no , se a e n las ci ud ades. -En cam b io. aque llos qu e so n ca paces de avanza r
se a en la s a ldeas. A todos estos a prend ices y ot ro s se- has ta lo Bello e n s i y contem p la rlo po r sí mi smo. ¿ no
( e mejantes. Incluso de artes menore s, ¿llamará s 'filósofos'? son ra ro s ?
- De n ing ún modo -c- re spondt-e. más b ien ' pa reci- - Cie r ta mente. t

dos a filósofos ', - Pues b ien; el que cree que hay cosas bellas. pero
- En tonces, ¿a quiéne s llamas 'verdaderamente filó- no c ree en la Be lleza en si ni es capaz de seguir a l que
sofos' ? conduc e haci a su conocimiento. ¿ te pa rece qu e vive so-
- A quienes am.m el espectáculo de la ver da d . ñando . o de spierto? Exa mina . ¿No consiste el soña r e n
Bien. pero ¿qué quieres decir con eso? que, ya sea m ientras se duerme o bien cuando se ha
-De nin gún modo se r ia fácil con otro, pero p ienso d espertado. se toma lo semeja nt e a algo, no por seme-
que tú va s a es tar de acue rdo conmigo en es to. jante. sino como aquello a lo cual se asemeja?
- ¿Qué cosa? -En efec to. yo diría qu e soñar es a lgo de esa índole.
- Que. pues to que lo Be llo e s contrar io de 10 - Feo . - Vea mo s a hora el caso cont rario: aq ue l q ue est ima ;:-=¡
son dos cosas. ~, 1>. ' que hay a lgo Bell o e n s í, y es capaz de m ira r lo ta ntq d
476<> - ¡Cla ro ! ~ como las cosas que pa rt icipan de él. s in confu ndirlo con
-y qu e. pu est o q ue son dos. cada uno es ¡uno. las cosas que pa rticipan de él. n i a él }Xlr es tas cosas
- Ta mb ién eso está claro. part ici pantes. ¿ te parece que v ive despie r to o so ña ndo?
- y el m ismo disc u rso acerca de lo Jus to y de lo - Des pie r to, con m ucho.
Injus to. de lo Bu eno y de lo Malo y tod a s las Idea s: ca- - ¿ No de no m inare mos correc ta mente a l pe nsamien-
da una en s i mi sm a es un a. pero, al prese nta rse por to de és te, en c ua nto conoce, 'conoc imie nto ', mie ntra s
doqui e r e n co m un ión con las acciones, con los cuer pos a l del o t ro . e n c uanto opina , 'o pin ión' ?
y u na s con otras, cada una a pa rece como múltiple. -Co mp letamente d e acue rdo.
- Ha b las co rrec ta mente. -¿ y s i a quel de l q ue afirmamos que opina se e nco-
- En es te se n tido. p reci same n te, hago la di stinción, ler iza co nt ra nu so t ro s y a rguy e que no deci mos la ver-
a pa r tando a aqu ell os qu e acabas de mencionar. am a n- da d ? ¿No te ndremos q ue apaci gu a rlo y convencerlo de e
tes de es pec tá c u los y de la s a rtes y ho mb res de acci ón , que se calme, ocu ltán dole q ue no está sano?
b de aq ue llos so b re lo s cuales versa mi di sc urso, que so n e-Convend r á que así lo hagamos.
los ún ico s a qu ien es cabri a de nominar correcta men te - Va mos, pu es, exam ina qué hemos de responde rl e.
'filósofos ' . ¿ O prefie res que lo inte rroguemos ; di ci é ndole qu e, s i
- ¿Qué qu ie res decir ? sa be algo, no le t endre mos env idia, sino que no s regocl-
288 DI ÁLOGOS REP ÚBLI CA V 28 9

jarem os de ver que sabe algo? ..Pero dino s: ¿e l que cono- Pero a ntes me pa rece, m ás bien, que de bemos dist in-
ce , conoc e a lgo o no co noce nada ? Re spóndeme en lu - gu ir a lgo.
ga rs uyo. - ¿Qué?
- Responde ré qu e conoce algo . - Afir ma mos que los pod e res son un gé ne ro de co- e
477a -¿ Algo que e s o a lgo q ue no es ? sas graci as a la s cuales podemos lo q ue pod emos noso-
- Que es; pues, ¿cómo Se podría conoce r lo que no es ? tro s y cua lqu ier otra cosa que puede. Por ejem plo, c ue nto
- Por lo ta nto, tenemos segu r idad e n esto, desde cual- e nt re los pod eres la vis ta y el oído. s i es q ue com pre n-
qu ier pu nto de vis ta que ob se rvemos: lo que es p le na- des la especie a que quie r o refe r irme.
me nte es plena me nte cog nosci ble. m ien tras que lo que -c-St. com prendo.
no es no es cognosci b le e n n ingún sentido. - Esc u c ha lo que, con respect o a ellos, me pa rece.
- Con la mayo r segu r idad. No veo e n los podere s, en efe c to , ni colo r ni figu ra ni
- Sea. Y s i algo se com po r ta de modo t al que es y na da de esa índole que Ih alla mos e n muchas otras co-
no es . ¿ no se si t ua rá ent remedias de Jo que es en form a sas, di r igiendo la m irada a las c uales pu edo dis t in guir
pura y de lo qu e no es de ningú n mod o ? por mi mismo unas de 'otras. En un poder m iro sólo J
- Ent remed ia s. a aquello a lo cual está referido y aquello que produce ,
-Por co ns iguie nt e, s i el conocim ien to se refiere a y de ese mo do denomino' a cada uno de ellos 'pode r',
lo q ue es y la ignoran ci a a lo q ue no es, debe rá indagar- y del que está asignado a lo mismo y produce lo m is mo
se qué co sa int e nnedia e ntre el conocim ie nto ci entífico cons id ero que es el m ismo pode r, y d istinto el que es tá
b y la ignora nci a se refiere a es to in te rmed io, s i es que a signa do a o tra cosa y produce otra cosa. Y tú ¿cómo
hay algo a sí . proc edes ?
- De acuerdo en es to. - Del mi sm o mo do.
- Aho ra b ien , ¿llamamo s a a lgo 'op inión ' ? - Vo lva mo s atrás, enton ces, m i excelente a migo. ¿ Di-
- ¡Cla ro! ces que el conoci m ie nto ci entífico es un pode r. o e n qué
-¿Es un pod er dist int o que el de l conoc im iento cien - gé ne ro lo ub icas ?
tífico, o e l m is mo ? - En ése : es el más vigo ro so de lod os los poderes.
- Distin to. - ¿ Y la o pi n ión es un pod er o la t ra ns fe r iremos a e
- Así pues, la opinión corres ponde a u na cosa y el otra espe cie?
co noc im ie n to cient ífico a otra . - De nin gún modo. po rque aquello con lo c ua l po de-
- Así es. mos op ina r es la opin ió n.
- y a l corresponde r por na tu r aleza el conoc im ie nto - Pe r o hace apenas u n momento conv ini ste en que
cient ífic o a lo q ue e s 24, ¿ no conoce cómo es el e nte ? el co noc imi e nto científico y la op in ión no son lo mi smo.
- ¿ y cómo un hom b re e n su sano juici o adm it irí a
que es lo m ismo lo falib le y lo in fa lib le?
2' Trad u ci mo~ en general /o ÓI1 por . 10 que es . (r eserv amo s .el
ser. pa ra el ínll nl tlvo s us tantivado fo d tl tl i). Sólo en f rase s co mo la - Muy bien - asen tí- o E s manifiest o qu e es ta mos
que s igue Inm edia tamen te ve rtimos ec l enl e •. pa ra que no pa rezca u n de ac ue rdo e n que la opinión es distinta del conocimiento 4711u
ju ego d e pa lab ras. cie n tl fico .

94. - 19
290 D14.LOGOS REPÚBUCA V 291

- Sí, d is t inta. . - En tal caso, no se opina sobre lo qu e es ni sobre


- Por cons igu ie nte . cada una de es tas cosas, po r te - lo q ue no es.
ne r un poder d ist into, está as ignada po r n at u ral eza a - No, por cierto.
a lgo di stinto. - Por en de , la op inión no es ignorancia ni conoci-
- Necesariamen te. miento.
- y t al vez el conocimiento ci entífico está por natu- - As! pa r ece.
ra leza a sign ado al en te , de modo q ue conozca cómo es . -¿ Es tá e n tonces más allá de a m bos, sobrepasando
-Sí. a l conocimie nto e n clar idad y a la ignoranci a e n
-La opin ión. en ca mbio. de cimos que o pina . osc u ridad ?
-Así es. - Ni u na cosa ni la otra.
-¿ y conoce lo mi s mo que el conocim iento cie n lifi- - ¿O te parece que la opini ón es más osc ura que el
ca? ¿Y lo m is mo será co gnosci b le y opin able , o es im po- conoc imi e nto y más cla ra que la igno rancia ?
sib le es to ? - Eso s í.
- Es im posible -respo ndió Gla ucón - , dado lo q ue -¿ Yace ent re a m bos ? d
hem os conve nido. Si un distin to poder corres ponde por - SI.
n aturaleza a u n objeto distinto, y ambos. opinión y co- -¿ La opin ión es , pues, inter medi a e ntre uno y otro?
h na ci miento ci ent ífico. son poderes, pero cada u no dis- -c.Exac tamente.
ti nto del otro, c om o deci mos. de a Jli re su lta que no ha y -¿ y no di jimos a nte r iormente 2' que, s i se no s apa-
luga r a qu e lo cogno scible y lo opinable se a n lo mi sm u . recia algo que a la ve z fuese y no fue se, una cosa de
- Po r lo tanto, si lo que es es cogno scible , 10 op ina- t al índo le yace ría en tre medio de lo que purame nte es
ble será al go distinto de lo qu e es. y d e lo qu e por comp leto no es , y ni le correspondería
- Dis t into, e n efecto. el conoci mie nto científico ni la ig norancia, s ino, como
-¿Se op ina e ntonc es sob re lo que no es, o e s im po- decim os, a lgo q ue parece int ermed io ent re la ignoran-
sib le op in a r sobre lo que no es ? Refl e xiona: aq uel q ue ci a y el conocim iento científico ?
opina tiene una opinión sob re algo. ¿O acaso es po sibl e -c-Correoto.
op ina r sin opina r so bre nad a? -Pero se ha mos trado que lo que llamamos 'o pini ón '
- No, es impos ibl e . es int ermedio entre el los.
-¿No es, más b ie n , que el que opina opina sob re - Ha s ido mo st rado.
u na cosa? -Nos queda r ía e n to nc es por descubri r aquello q ue , ~
- Sí. según pa rece, pa rti ci pa de a m bo s, tanto del ser co mo
~ - Pero lo que no es no es a lgo, sino nada, si habl a - de l no se r. y a lo que no podemos deno m inar rec t ame n-
mos rec ta mente. te ni como un o ni co mo otro e n forma pura; de mod o
- Ente ra me nte de acuerdo. que, s i a parece, d igamos con ju s tici a q ue es op ina-
- A lo que no es hemos asignado necesa r ia me nte la
igno ranci a, y a lo qu e es el conoci mie n to .
- y hemos procedido correc ta men te. JI En 477a-b.
292 DIÁ LOG O S
R EPÚBLICA V 293
blc , y a signe mos las zo nas e xt re m as a los poderes ex tr e-
de n inte rp r e ta r e n dob le se ntido, y no e s pos ib le conce-
mos y las tn rerm cdics a lo inte r me d io. ¿No e s así?
birl a s con fi rme za co rno siendo ni co mo no s iendo, ni
- S í. a m bas a la vez o ninguna de ell as.
479.. - Ad m it ido esto, pod ré deci r q ue me hable y r es po n-
-¿ Sa be s entonces qué ha ce r c o n ta les cosas - p re ·
da aqu e l va liente que no c ree que haya a lgo Be llo e n
gu nt é-, o la s u bi c ará s e n u n s it io mejor q ue e nt re la
sí, ni una Idea de la Be lle za e n s í que se co mporta sie m pre
realidad y e l no se r ? En efecto, n i a pa recerán s in duda
del m ismo mod o. sino muc has cosas bellas; aquel amante
m á s o sc uras q ue e l no ser como para no se r
de es pect á culos que d e ni ng ú n m odo tole ra que se le
m enos aú n, ni má s lu m inosa s que el se r como pa ra ser d
d iga que existe lo Be llo ú nic o. Jo Jus to, etc. «Excel e nte
más a ú n.
am igo-, le d ire mo s, «de estas múlt iples cos as be llas. ¿ha y
- Es m uy cierto.
a lgu na que no te pare zca fe a en algú n se nt ido? ¿ Y de
-Por co ns iguie n te , hemos descubie r to q ue la s múl-
la s ju sta s . a lguna q ue no te pa re zca in justa. y de la s
t iples c r ee nci as d e la m ultitud ac erca de lo bello y de-
sa ntas una q ue no te parez ca p ro fana? .
m á s cosa s están como rodando en un terre no interme-
b - No. nece sariamente las cosas bella s h a n de pa re-
d io entre lo q ue no e s y 10 que es en forma pura .
ce r en algún se nt ido fea s. y a sí co mo c ua lq u ier o t ra de
- lo hemos descubierto.
la s que preguntas .
~Pe ro h cmos ~onven i do a nte riormente en que, s i a pa-
_ ¿ Y la s múlt ip les cosas dobles? ¿Pa re ce n menos la
re cta algo de e sa ín dole, no se debe rí a de c ir que es cog-
mitad que e l doble ?
nosci b le sino opina b le y, va gand o en territorio interme-
-No .
di o, e s detectab le por el pode r int erme dio.
- y de la s c osas grande s y la s pequeñas, la s li viana s
-Lo hemos co nve nido.
y las pesa d a s , ¿ las de nomina remos con e stos nombres
-En t al caso, de aquellos q ue contem p la n la s mú lt i- e
que e nu nciam os m á s q ue c on lo s cont ra rios?
p ies cosa s b ell a s, pero no ven lo Be llo e n s i ni so n ca pa-
- No, ca da u na co nt ie ne siem pre a ambos opue stos .
ces de segu ir a otro q ue los conduzca ha ci a é l, o ve n
_ ¿Y cada u na de e stas mu lt iplici dades es lo que se
m ú lti ple s c osas justa s pero no lo Jus to e n s i, y a si co n
di ce que es má s b ien que no es? u.
todo, diremos que opina n acerca de to d o pe ro no co no-
-Esto -seña ló Glaucó n- se pa r ece a los juegos de
cen nada de aquello sob re lo q ue op inan.
palabras co n doble sen ti do q ue se hace n e n lo s b anque-
- Ne ces a ri a m e nte.
e te s, y a la a divina nza in fa nt il del e unuco y de l t iro a l
- ¿Qué d iremos , e n c ambio, de los que co ntem pla n
mu rci é la go, en q ue se da a a div in a r co n q u é le ti ra y
la s co sas e n sí y q ue se co m por t a n siem pre de l m ismo
sobre q ué e stá po sando 11. Es tas cosa s tamb ién se pue-
modo, sino que co nocen, y que no opinan?
1. Segu imos a Sborey e n la licencia de subra ya r el - cs . (y el «no
- Ta m b ié n es necesar io esto.
cs . ) de la oración princip al pa ra ayud a r allector a evitar la co nfusión
co n el «eso de la oración de re lat ivo. le arrojó y no le al roj ó una piedra qu e no er a pledra-. Las pa labras
17 Según el esc olia sta (GRI!I'.NE;, 235) la adivina nza respectiva pu· cla ves son <eu nuco », «m urciélago ». «ca na ., «pied ra póm ~lo, con las
dría ser ést a: «adivina nza: un hombre q ue no e ra hom brel vio y no q ue J:C reco nst ruye n la so luci ón: «un eu nuc o vio imp e rfe ctament e un
viu a un páj aro que no e ra pájll roJ po sado en un leño qu e no era lei\o J lIl.u rcu~l a go posado en un a caña y le a r roj ó. sin acertarle. un a pi ed ra
pe r nea ».
294 lHÁL OG OS

- ¿ y no añadiremos que éstos dan la b ienv e nida y


4S0a aman aquellas cosas de la s cuales ha y co noci m ie nto y
aquéllos las cosas de las que hay opini ón ? ¿0 no nos
acordamos de que decíamos que tales hombres aman
y contemplan bellos so nidos , colores, e tc. pe ro no tole-
ran qu e se considere como ex istente lo Bello en sí?
- Sí, lo reco r daremos.
- ¿ y comete re m os una ofe nsa si los de nomina mo s
'amantes de la opi ni ón ' m ás bien qu e 'filós ofos '? ¿Y se VI
encolerizarán m uc ho con no so t ros s i habla mos así ?
- No, al menos si me h acen caso; pu est o que no es
licito encole ri zarse con la verdad.
- En ton ces ha de llamarse 'filó sofos ' a los que dan - Qué son los filós ofos y qu é los n o-filósofos 484"
la bienve nida a cada una de las cosas que son e n sí, - pro segu í- : esto es , Glaucón, lo que se nos ha mo st ra-
y no 'ama ntes de la opinión ' , do a través de la desc ripción efec tuada en un d iscurso
- Com p le ta men te de acu erdo . ex te ns o y de algu na m an e ra fatigoso.
- Tal vez no habría sido fácil a t ra vés de uno b re ve.
- Pa rece que no; y c reo que s e nos h a brí a revelado
mejor a ún si hubiésemos te n id o que ha bla r acerca de
eso sólo, y n o t ener que entrar a det alla r la s muchas
cosas qu e quedan p ara advertir en qu é se diferencia la
vid a del ju s to de la de l injusto. b
- ¿Qué es, pues, lo que viene desp ués de eso?
-c-Ningu na ot r a cosa sino la que le sigue en or de n:
puesto que so n filósofos los qu e pueden alcanzar lo que
se compo r ta siempre e idé nticamente del mismo modo,
mientras no son filósofos los in c ap aces de eso, que, en
cambio, deambu la n en la multiplicidad abigarrada,
¿qu iénes de ellos deben ser jefes de E st ado ?
- ¿Cómo podrí amos responder algo razonabl e ?
- A los que de ellos se revelan ca paces de vigila r la s
le yes y costumbres del Estado, a és os ins titu iremos
como guardianes. e
- Cor recto .
- He aquí al go qu e es cl a ro: si el guardiá n que cus -
todi a lo qu e sea debe ser ciego o de vista ag ud a.
296 Dl Ál. OGOS REPÚB LIC A VI 297

- ¿ y cómo no ha de se r cla ro? te nte y q ue no deambula someti da a la gene ración y


- Pues b ien. ¿crees que d ifieren e n al go de los cie- a la corrupción.
gos los que están rea lm en te p riv ad os del conocimiento - Co nve ngá mos lo.
de lo que es ca rla cosa, y no ti enen en el alma un para- _ y además que la aman ínt egra, s in rec haza r pa r te
d igm a ma n ifies to, ni so n ca paces, co mo un pintor . de a lguna de ella , se a pequeña o gra nde, má s hon ora ble
d iri gir la mi rada haci a lo más verdadero y. rerniti éndo- o más desprecia ble, tul como ant erio rmente desc ri bimos
d se a e llo s in cesar, co ntemp la do con la mayor pre cis ión re s pec to de los que am a n los hono res y de los e na mo ra-
po s ible, de modo de im pla nta r tam b ién aq uí las regla s dos.
conc ern ien tes a lo bello , a lo ju sto. a lo b ue no, s i ha y - Uablas cor rec t a me nte.
aún que im pla nta rl a s. o , s i ya están estableci das. pre- -c-Des pué s de eso examina s i los que ha n de se r e
se rva rlas con s u vig ila ncia? tal como decimos c ue ntan en su natu raleza con algo
- ¡Por Ze u s que no difiere n e n mucho! má s.
- ¿Ins titu iremo s a éstos como guard ia nes más bien -¿ Qué cosa?
q ue a aquellos que, co noc ien do lo que es ca da cosa , no - La veracidad y la no admis ió n volu nt aria de la Ial-
les falt a en c ua nt o a experiencia nada re specto de és- seda d, el odio a és ta y la inclinación a la verdad.
tos, ni ta m poco les van a la za ga en cuant o a la excele n- - Probablemen te.
cia e n ni nguno de su s aspe ctos ? - No sólo es probable, querido a m igo, sino tambié n
- Se ri a a bsurdo - dijo Gla ucón- escoge r a otros, s i com ple ta mente necesario que qu ien es a mo roso po r na -
no les fa lt a nada en las resta n tes cosas, ya qu e los turaleza a me a todo lo que es con géne re y empa re ntado
sobrepasan e n c ua nto a lo que es prác ti ca me nte m ás con las cosas qu e a m a.
Im po rtante , como el conocim iento de lo que es cada - Cor recto.
cos a. - Pues bi en : ¿ha lla rás algo má s e m pa re n tado con la
485.. - y lo que t en e mos q ue decir a ho ra es de q ué mod o sa b idu r ía que la ver da d ?
po d rá n alcanzar las res tantes cosas a la vez que la - Cla ro que no.
pr inc ipal. - En ta l caso, ¿puede una m is ma na turale za filoso-
-c-Com pleta rne nte de ac ue rdo . far y a mar a la falsedad ? d
- Como decía mo s a l come nza r esta a rgume n ta ción, - De nin gún modo.
e n pr ime r lu ga r es necesa rio a p re he nde r su na t u ra leza ; - Por cons iguien te, es nece sa ri o que el que a ma ve r-
y pien so que, s i nos ponemos de acue rdo suficien te me n- dad e rame nt e a pre nder aspire desd e m uy te m prano a la
te sob re ell a, conco rda re mos tamb ién en que tajes hom- ve rd ad Inte gra.
bre s pued en alcanzar es as cosas , y e n que no deb en se r - Abs olu t ame nte.
ot ro s que éstos los jef es de Est ado. - Pe ro a demás sabe mos que, c uando a al guien lo
-¿ De qu é mo do ? a rras t ran fu e rtemen te los dese os haci a una sola cosa,
- H emos de conveni r - afi rm é- , con respecto a las se le tornan más débiles la s demá s, como un a corriente
b natura lezas de los filósofos, que siem pre a man aq u el que es ca nalizada hacia alli.
es tudio qu e les hace paten te la reali dad siem pr e ex is - - Es cierto.
298 DIÁLOGO S RE PÚBLI CA VI 299

- Y e n aque l e n qu e ha n flu id o los dese os haci a el - Ta m b ién es to: al ob se rva r el a lma de l filósofo y
conoci mie nto, y haci a todo lo d e es a índo le, éstos con- la del que no lo es. e xam ina si ya desde te m pra no es
cierne n al pla ce r de l a lma mi sm a y po r s í m isma y a ban- jus ta y ma ns a, o insoc ia ble y s a lvaje.
e don a n los place res cor po rales. s i es q ue ha de se r filó- -c-Com ple t ame nte de ac uerdo.
sofo ve rd ade rame nt e y no de modo a rt ifici al. e- Pe ro pie nso qu e ta m poco dejarás de lado lo s i- e
- Com ple ta me nte necesario. guie nt e.
-Un hom b re semejante se rá mo derado y de ningú n - ¿Qué cosa ?
modo a man te de las r ique za s, p ues las cosas por las - Si a prende fácilmente o con d ific ultad . ¿O espe ras
c uales se po ne ce lo e n conseguir las r iq ue zas. con tod o qu e alguna vez a lgu ien pu ede q uerer como es deb ido
su derroc he. hace n qu e a él me no s que a n ingún otro lo que hace , s i al h ace rlo se mo rtifica y pe nosame n te
conve nga esforza rse en ob te ne rl as . a lcanza ma gros re su lt ados ?
- Así es. -No.
486a - y aún hay qu e examinar lo s iguien te. si va s a -y s i no pud iera retener nada de lo que a prend ió,
disce rnir" la naturaleza de l fil ósofo de la de l que no olvid á ndose de todo, ¿serí a po sible que no quedara
lo es. vacío de co noc im ien tos?
- ¿Qué cosa? - No se ri a posible .
-Que no se te oculte nad a q ue tenga parte en lo _y si t rabaj a en vano. ¿no piensas que necesa r-ia-
se rvi l: porque la mezquindad es, s in du da , lo más opues- mente term ina r é po r odiarse a sí mism o y a se mejan te
to a u n a lma que haya de su sp ira r sie m pre por la totalí - t rab ajo ?
d ad integra de lo d ivi no y lo hu mano. -¡Cla ro!
- Una gran verd ad. - Por cons igu ie nte. no debe mos adm itir el alma d
- y aquel espíritu al qu e cor respo nde la contem pla - olvidad iza ent re las debi da me nte fi losóficas. s ino que
ció n sublime del tiempo todo y de tod a la realidad. ¿pien- hemos de b u scar una dotada de b uena me mor ia .
sas qu e puede c ree r q ue la vida humana es gra n cosa? e-Com p let a me nte de ac ue rdo .
- Es impos ible. _ ¿ Y no d iríamos menos que la nat u ra le za que es
b - ¿Y acaso se mej a nte hom b re cons ide rará qu e la ext ra ña a la Musa y a la buena forma no em puja ha cia
mu e r te es a lgo temib le ? ningun a ot ra parte q ue a la desmesu ra ?
- N i e n lo más rntnimo. - Sin d uda .
-c-En to nce s, a u na n atu ra leza coba rde y se rv il no le -¿ Pero la ve rd ad es con gé ne re de la desm esura o
cor responde lomar pa rte, segú n p a rece, en una ve rd a . de la m es u ra ?
de ra filosofía . - De la mesu ra.
-Creo que no. - Busca remos, por cons igu iente, un esp íritu que, ade-
- En cuanto al var ón ordenado qu e no a ma las r i- m ás de las ot ras cua lidades , es té na t ura lmente dot ado
que xas y no e s se rv il n i jactancios o n i cobarde , ¿pue de de mesu ra y gracia y qu e, por su propia nat u raleza, se
llega r a ser dific il de tra t a r o in ju sto ? deje gu iar fáci lmente h acia el aspecto de lo que es cada
- No. cosa.
300 D IÁ LOGOS
REPÚ BLIC A VI 30 1

-No podr ía ser de ot ro mod o . tasopero qu e en los hec hos se ve que cuantos se abocan
e - Bien. ¿ Y no c rees que estas cualidade s q ue he mos a la fi losofía, no adh ir iéndose s impleme nte a ella con
desc rito son necesarias y se sigu e n una de otra para miras a estar educados comple ta mente y a bandonán-
el a lma que va a aprehender de modo s uficien teme nte do la sien do aún jóvenes. sino prosiguiendo e n su ejer- d
perfec to lo que es ? cicio largo t iempo, en su mayoría se convie r te n e n indi-
487" - Sí. son necesarias al máximo . viduos ex traños, por no decir de p ra vados, y los que pa -
- ¿ Has de censu rar entonce s a una ocupación que rece n má s to le rab les. no obstante, por ob ra de esta
no se puede pract icar como es deb ido si no se est á por ocupación que tú elogias, se vue lven inútiles para los
na turaleza dotado de memoria, faci lidad pa ra a prender. Es tados.
grandeza de esp íritu y de gracia y no se es am igo y co n- y una vez que lo escuché, di je:
génere de la verdad. de la justici a, de la va le ntía y de - ¿ Y pie nsas q ue los que habla n as í m iente n ?
la mo de ración? -No sé, pe ro con gus to oiría tu oprr uon.
- No, n i Momo ' cens u ra ría algo por el estilo. - O irí as, pues, q ue me parece q ue dicen la ve r dad .
-¿ y no es sólo a estos hombres, una vez perfecci o- -¿ Cómo, e ntonces, ha de es t ar bien di cho qu e no e
nados po r la educación y por la edad, que encome nda- ce sa rá n los m ales para los Estados antes de qu e e n ellos
rás el Es ta rlo ? gob iernen los fi lós ofos. c ua ndo venimos a reconocer que
b En ese pu nto intervino Adimanto. les son inútiles ?
-c-Nad ¡e, oh Sócrates - d ijo-, po dría contradecirte. - Para contesta r la pregunt a que haces nece sito de
Pe ro a lo s que esc uchan en cada ocasión lo que dices u na comp a ración.
les pasan cosas como és ta: es ti man q ue es por su in ex- - ¡Y cl aro. tú no acostu m bras. c reo. a ha b la r con
periencia e n interrogar y res po nder po r lo q ue son de s- im ágenes!
via do s un poco po r ob ra del a rgumento en cada pregun- - Bue no, te burl as t ras ha be rme a rrojado e n un asun-
ta, y. a l ac u m u la rse al fina l de la d iscusión es tos peque- to dificil de de mostrar . Escucha a hora la im age n, para 4880
ño s de svíos, el error llega a se r gra nde y a parece con- qu e pueda s ver cu á nto me cues ta hacer un a com pa r a-
tradiciendo lo primero que se d ijo. y así como en el ción. Tan c ru el es el trato que los Estados infligen a
juego de fichas los expertos t erminan por bloquear los hombres más razonab les. que no ha y ni ngú n otro
1; a los inexpertos. que no tiene n d ón de moverse así tarn- individuo que padezca algo se mej a nte. Por eso, para po-
bié~ ellos aca ba n po r quedar b loqueados. s in ;ener qué der com pararlos y defende rl os, d eben reunirse m uchas
decir. por obra de este ot ro juego de fichas que no se cosas. a la manera e n que los p intores me zclan pa ra
juega con gu ija rros sino con pal abras, au nq ue la ve r- re t ra ta r cie rvos-cab r íos y otros de esa índole. Im agín a-
dad no gane más de ese mod o ' . Digo es to mirando a l te qu e respecto de muc has naves o bien de una sola
caso presen te; pues ahora podr ía deci rse q ue de pa la. sucede es to: hay un pa t ró n, más a lto y más fuerte que
bra no se puede contradeci r te en cada cosa q ue p regun- todos los que es tá n en ella, pe ro algo sor do, del mismo b
modo cor t o de vist a y ot ro tan to de con oci mientos náu-
Momo era el dio s de l reproche, la censura y la bur la.
ticos, mie ntras los mar ineros es tán en di sputa sob re el
ef . not a 7 a l lib ro L gobierno de la nave, cada uno pensando qu e debe pilotar
302 D IÁLO GOS KE PÚHUCA V I 303

él, au nqu e jamás haya a p re ndido el a r te del timonel y - Por lo ta nto, ha s de ens eñar la im agen a aquel que
no pu eda mos tr a r cu á l fue s u maest ro ni el tiempo en se asombraba de qu e los filósofos no sean hon rad os e n
que lo a pre nd ió; declara ndo. además, que no es un a rte los Es tados, e in te n ta convence rlo de qu e mu c ho más b
qu e pueda e nseñarse, e in cl uso está n dis pues tos a des - asombroso se ri a que los honrasen.
e c ua rt iza r a l q ue d iga qu e se puede e ns eñar; s e a monto- - Se la e nseña ré.
nan s iem p re e n de r redor del patrón de la na ve, rog á n- _ y ta m b ién convé ncelo de que d ice la verdad al afi r-
dole y ha ciendo todo lo po s ib le pa ra que les ce da el ti- ma r q ue los filósofos más razonab les son inú t iles a la
món . Y en ocasiones. s i no lo persuaden e llos y ot ros m uc hedu mbre, pe ro cx hó rta lo a qu e eche la c u lpa de
s i, mat a n a és tos y los a r rojan po r la borda. e n c ua n to eso no a los hom bres razo nables si no a q u ienes no rec u-
al nob le pat rón , 10 e ncade na n por medio de la ma nd rá - rre n a ellos. Porque no es acor de a la na turaleza que
go ra, de la e m br iag uez o cualqu ier o tra cosa y se pon e n e l pilot o ruegue a los mari neros que se deje n goberna r
a goberna r la na ve. ec ha ndo ma no a todo lo que ha y po r él, n i q ue los sabio s acu dan a las pue r tas de los
en ella y. tras beber y cel e brar. na vegan del modo q ue r icos. Miente aquel q ue id ee t al in geniosi dad . Lo que
es p ro ba ble ha gan semejantes individuos; y además de ve rdaderamente corresponde por naturaleza al enfermo
d eso a laban y denominan ' na vegador ', ' piloto'y 'entendí - -sea rico O po bre- es que vaya a las puertas de los e
do en náu tica' al que sea hábil para ayu darlos a gober- médicos, y a todo el que t iene necesidad de ser gober-
nar la nave. pe rsuadiendo u obliga ndo al patrón en t an - nad o ir a las puertas del que es capaz de gobe rn ar. no
to que al q ue no sea há bil pa ra eso lo ce ns u ran como que el que gob ie rna ruegue a los gobe rnados para po-
in útil. No pe rciben que el verdadero piloto 'necesaria- de r gobernar. si su go bie rno es ve r dade ramen te prove-
men te p res ta a tención al momento de l a ño. a las e sta - c hoso. Pero s i compa ras a los politi cos que actualme nte
ci on es. al cielo. a los astros. a los vientos y a c ua ntas gob ie rnan con los ma r ine ro s de qu e acab a mos de ha-
cosas concie rn e n a s u a r te, s i es que real me nt e ha de bla r. y a los que aquéllos decía n 'inú t iles ' y 'cha rl a ta nes
se r sob e rano de su na ve ; y, respecto de cómo p ilot a .- de las cosa s que está n e n lo alto' con los ver dade ros
" con el consentim ient o de ot ros o s in él. pie ns a n que no p ilo tos, no te equ ivoca r ás.
es posible adqu irir el a rte del ti mo nel ni e n cuanto a - Cor recto.
conoci m ie ntos téc nico s ni e n c ua nto a la prác tica. S i - De aqu l y e n estas circuns ta ncia s no es fáci l que
s ucede n tal es cosas e n la nave. ¿no est imas qu e el ve r- la oc u pa ci ó n más e xcel e nte sea te n ida e n a lta es t ima
dade ro pilot o se rá lla mad o 'o bse rv ador de las cosas que por los q ue se ejercita n en se nt ido con t rario; pe ro la d
489 a están e n lo alto ', 'c harla tá n' e ' inú til ' por los t r ipulan- ma yo r ca lu m n ia y la más violen t a haci a la m asona so-
tes de un a na ve en tal est ado ? breviene por obra de qu ienes dicen ocupa r se de ella,
- Cie r ta mente -crespo ndió Adimanto . y que, según lo que a fir mas , hacen decir al qu e acu sa
- y no pienso que debas e sc rutar m uc ho la compa - a la filo sofia que la m ay oría de los qu e se oc upa n de
rac ión para ver que t al pa rece se r la di sposición de los ella son depra vados, y que los m ás razon ab les son in-
Es tados haci a los ve rd ade ro s filó sofos , ya qu e en t ien- ú tiles, cosa e n que yo convine cont igo que e ra verda-
des 10 que di go. de ra .
- Así es . - Sí.
304 DIÁLOG OS R EP ÚB LICA VI 305

-¿ He mos expu est o ento nces la causa d e la inu tili - - Pe r o s i la ver d ad es la qu e lo cond uce, pie nso , no
da d de los filós o fos razonables ? pod re mos deci r que la sigue un coro de males.
- Por cie rto que si. - ¡Cla ro q ue no !
- ¿Qu ie res que , a cont in uación de esto, e xpongamo s - Más bi en dire mos que la s igue un ca rá c te r sa no
que es forzos a la pe r ve rs i ón de la ma yo r parte de ello s . y just o, al c ual se acop la también la mode raci ón .
y que t ra te mos de most rar, e n c u a nto nos sea po s ible. - y lo d iremos correctame nte.
., qu e la cu lpa no es de la fllo soña ? -¿ Qué nece sidad ha y e n to nces de po ne r e n el orden
- Com p le ta men te de acuerdo. fo rzo so . nue va me nte desde el principi o, el re s to del co-
- Ahora hable mos y oiga mos recordando aquel pun - ro correspondien te a un a lma filo sófica ? Recue rda q ue
to e n qu e desc r ibíamos cómo de be se r neces aria me nte e ncont ramos que le co nve nía la va lentía , la fa cilidad de
la nat u rale za del q ue va a se r u n homb re de real va lía. a pre nde r, la memoria; y c uanto ob jetas te que cualquie ra
-l9Oa Si lo recue rdas, e n primer lu gar, de bía se r conducido se ve ría Forzado a estar de acuerdo e n lo q ue decíamos, d
por la verdad, a la c u al te nía que buscar po r todo s la - pero que, s i dejáb amos de lado las pa lab ras y dirigí a-
dos y e n tod o se n t ido. sa lvo que fue ra un impostor que mo s la mi rada a la gente sobre la que versaba el di sc ur-
no tuviera parte al guna e n la ve rdade ra fi losofía. so, podría decirse que se ve qu e de ellos u nos son inúti -
- Asl era, en ef ect o. lo que decíamos. le s }' la mayoría pe rve rsos de toda perversión ; hemos
- ¿ y no es es o com ple ta men te contrario a la opinión a rribado ahora, en el examen de la causa de esta ca-
qu e generalme nte se t iene de el? lumnia , a la pregu nta de por qué la ma yorí a sao perver-
-Sin duda . sos; y es en vista a eso que retomamos nu evamen te la
- ¿ y no no s defende re mos razon ab lemente s i deci - t a rea de delimita r la naturaleza de los ve rdaderos fil ó-
mos que el que a ma realmente a prender es a pto por sofos.
e nat uraleza para asp irar a accede r a lo que es, y no se - Así es. e
queda en cada multi plicidad de cosas de la s que se opi- - Debe mos e ntonc es observa r la corrupcron de se-
na que son, s ino q ue a va nza s in de sfa llecer ni de sist ir mejante na tu rale za ta l como se p roduce e n la mayo rí a,
de su a mor a nt es de alca nz a r la natura leza de lo qu e y a la qu e esc a pan pocos, los c uale s no son lla mados
es cada co sa , alca nzá ndola con la pa rt e de l a lma que . 'pe r versos' sino ' in ú til es '; y, después de eso, ob se r var
correspon de a esto (y es la pa rt e a fín la q ue co r respo nde ), c uá l es la natu raleza de la s a lmas q ue im itan la na tura-
po r medio de la c ual se a p ro xim a a lo qu e rea lmente le za filosófica )' se abocan a tal oc u paci ón, a r r ib a ndo 49 1a
es )' se fu nde co n esto , e ngendrando inteli genci a y a u na ocu pació n que las s ob re pasa y de la qu e no so n
ve rd ad, y ob t iene co noci m iento, nu t r ición y ver da de- d ignas, po r lo c u al comete n eq ui voc aciones por doquier
ra vida, cesa ndo entonces sus do lo res de pa rto, no y as í por doq u ie r y e ntre tod os los de más hom b res en-
antes ? dosan a la filosofía la repu taci ón de la qu e ha blas.
-Sería la defen sa m ás ra zon a ble. -¿ A qu é cl ase de cor rupción te refi ere s ?
- Bie n; ¿y será parte de s u naturaleza amar la men- - Tra t a ré de ex plic árte lo, s i soy capaz de ello, Pien -
ti ra , o, tod o 10 cont ra r io, od ia rla ? so que todos estarán de acuerdo en est e punto: una na -
e - Odia r la . tura leza de ta l índole, do tada de to do cu a nto acaba mos

94. _ 20
306 DIÁLOGOS REPÚBLICA VI 307

b de p rescri bir a qu ie n haya de co nve r tirse completame n- se vuelven es pecialmen te mala s. ¿O pien sa s acaso que
te en un filósofo, su rg e pocas vec es entre los hombres los mayores delitos y la más ex trema malda d provienen
y en pequeño número. ¿N o p iensas as í ? de una natural eza mediocre, y n o de una vigorosa que
- ¡Cla r o que s í! ha s ido corrom pida por la nu tri ción, y q ue la na tu rale-
- Exa m ina ahora c u án t as cosas y de qué magni t ud za débil es alguna vez ca usa de gra ndes bienes o gran-
llevan a es tos pocos a su pe rdic ión. des males ?
- ¿Cu áles ? - No; es así como dices.
- Lo más a somb roso de escuchar es que cada u na - En conse cuenci a, si la na turaleza filosóf ica que no - 492a
de las cu alidades que he mos elog ia do en su naturaleza sotr os planteáb amos se enc ue nt ra con la e nseñanza ad e-
corro mp en al alma filo sófica que las po se e y la arran- cuada es nec es ario que crezca ha sta accede r ín tegramen-
can de la fi¡osa fía. Me refiero a la va lentía, a la modera- te a la excelencia; pero si t ras se r sembrada y p la ntada
ción y todo lo demás que hemos des cri to. crece en un s it io inadecuado, será todo lo contrario,
- Resu lt a insólito al oírlo. a menos que algún dios acuda en su a uxilio. ¿O tú crees
e - Má s aú n ; to do s los llamados 'b ienes' co rrompen lo que la mayoría, a saber, que hay algunos jóv enes co-
al alma y la arrancan de la filosofía: la belleza, la rique- r romp idos por sofis t as y algunos sofist as que cor rom-
za, la fu er za corpora l, las conex ione s políticas influy en- pe n privadamente de mod o d igno de menc ión, y no que
tes y todo lo afín a es tas cosas. Ya cuen t as con un a quien es d ice n t ale s cos as son ellos m ismos los m ás
pauta de aquello a lo que me r efiero. grandes sofi s tas, qu e educan de la manera más comple- b
- Sí, aunque con gusto esc uc harí a una exposi ci ón ta y conf or man a su a ntojo ta nt o a jóvene s como a a n-
más minucios a . ci anos, a h ombres como a m uj eres?
- Ap re hé nde lo ent onces correctame nte de modo ge- - ¿ y cuándo su cede eso ?
ne ral, y te re sultará luminoso y dejarán de parecerte - Cua n do la m ulti tud se sienta junt a, ap i ñada e n la
insóli tas las cosas que he dicho. asamb lea, en los tribunales, en los te a tro s y cam pamen-
- No entiendo qué es 10 qu e me pides. tos o e n c u al qu ier otra reuni ón públic a, y tum ultuosa-
d - Toda se milla ve getal o retoñ o anima l, si no encuen- mente cen su ra algun as pa labras o hechos y elogia otras,
tra el alimento, la estación y el lu ga r que conviene en excediéndose en cada caso y da ndo gritos y a plau diendo.
cada caso , sabemos que, cu a nt o má s fuerte, ta nto más de lo cual h acen eco las pie dras y el luga r en que se e
sufr e la falta de 10 que requie re: pues sin du da lo malo hall a n, du pli cando el fr agor de la censura y del elogio.
es má s opu es to a lo bueno que a lo no bueno. En semejan te caso, ¿cuál p iensas que se rá su án imo.
- ¿Cóm o no habría de se r así? por así decirlo? ¿Q ué educación privada re s istirá a ello
- H ay razón, e nto nc es , p ien so, en que la m ejor natu - sin cae r a nonadada po r se mejante censura o elogio y
raleza, some tida a una nutrición que no le co rresponde , sin ser a r rastrada por la corrient e hasta donde és ta la
salga peor pa rada que una medioc re . lleve, de mod o que term ine d ici endo que son bellas o
- Sí, hay razón en ello. feas , las mismas cosas qu e aq uéllos dicen, así corno ocu-
e - Diga mos, por consigu ien te, Adimanto, qu e la s a l- pá ndose de lo mismo que ellos y s iendo de su misma
mas bien dotadas, si tropiezan con una mala educación, índol e?
308 DIÁLOG OS REPÚB LICA VI 309

d - Es de toda necesi dad , Sócra tes. fue rte, conocie ra sus im pulsos y deseos, cómo de bería b
- Pe ro no hem os hab lad o a ún de la ma yor coacción. acerc ársele y cómo toca rl a, c u á ndo y po r qu é se vue lve
-¿Cuál es ? má s fero z o más mansa , q ué son id os aco st um bra a e mi-
- Aqu e lla q ue im po ne n estos educado res y sofistas t ir e n qué o casiones y cuáles son idos e mitidos por o t ro ,
s i no pue de n persuad ir con pala b ras. ¿O no sabes que a su vez, la tornan ma nsa o salvaje; y tras a prende r to-
al que no puede n conven cer lo cas t iga n con pr ivación das estas cosas dura n te largo tie m po e n su com pa ñia ,
de de recho s po líticos. m ultas y pe na de m uer te ? diera a esto el nombre de 'sabid u rí a ', lo s is te matizara
- ¡Cla ro que lo sé ! como a rt e y se a bocara a su e nseña nza , s in saber ve rda-
- ¿Y qu é otro sofis ta y qu é discursos p rivados opu es- deramente nad a de lo que en esta s conv icciones y apet i-
tos a ello s piensas que podrán aspirar a p re va lecer? tos es bell o o feo o bueno o ma lo o jus to o inj us to; y e
.. - Pienso que ninguno. a p lica ra todos es tos t érminos a la s opiniones del gra n
-e-Cíe r ta mc m e qu e no, ya que el inte nta r lo es pura a n imal. denomin a ndo 'buenas' a la s cosas q ue a éste
locura. Pu es no hay ni ha habido ni ha brá un carácter regocijan y 'malas ' a las que lo opr imen, a unque no pu -
d iferente en cuanto a excelencia que haya sido educado diese da r c uenta de ellas, sino que llamara 'bella s' y
con una educaci ón d iferente a la de ellos. Ha b lo de un ' jus tas' a las cosas necesa rias, s in adv e rti r en cuán to
ca rác ter humano, amigo mio, ya que del divino hay que difiere real mente la natural eza de lo necesario de la de
descartar la mención, como dice e l proverbio. Debes sa- lo bueno, ni ser capaz de mostra rlo. ¿No te parece, por
be r b ien, e n efec to, q ue , si a lgo se salva y llega a se r Zeus, que se meja nt e educador e s insólito?
49l.:1 como se debe , en la act ual co nstituci ón de la organiza- - A mí s í me pa rece.
ción polít ica, no ha b la rás mal s i dices que se salva po r - ¿ y acaso te parece que difie re e n algo de ést e aquel
una intervención d ivin a . que t iene po r sa b iduría la apre hensión de los impulso s y d
- Creo que no es de otro modo. gus tos de la a biga r rada mult it ud re u nida, ya sea re s-
- J uzga a ú n, ade más de esas cosas, la s igu ien te. pecto de pi nt u ra , ya de m úsi ca, ya ciertamente de po lí-
-¿ Qué cosa? tica ? Porque, e n efec to, s i algu ien se di ri ge a ello s para
- Cada uno de los q ue po r u n sa lario ed ucan priva- some te rles a ju ici o u na poes ía o c ualqu ier o t ra obra de
da me nte ', a lo s c ua les aq uéllos llaman 's ofistas' y t ie- a rt e o se rv icio pú blico, convi r t ien do a la m uc he dumbre
nen po r s us com pe t ido res, no e nse ña n o tra cosa que las en a utoridad para sí m ismo m ás allá de lo necesario,
convicciones qu e la mult it ud se forja cua ndo se congre- la llamad a nec es ida d de Diomedes ' lo forza rá a hace r
ga, y a lo cual los so fis tas denominan 's a b idu rí a'. Es
como s i al gu ien, pues to a cria r a una besti a grande y • El escolias ta (G RE!'.N!'., 239) c uenta una leyenda según la cual Dio-
medes evi tó una muerte segura a ma nos de Ulis es e-c uando a mbos
regre saba n al eam pame nto tras robar en T ro ya una est a tua de Pal as
1 Es d ifld l ofrece r una t rad ucció n que dé la idea exacta de lo que Atenea-e, y, a tá ndo le las m an os, lo obligó a ca m inar delan te de H
Platón tien e en me nte co n esta expresión. No c rit ica. cie rt a mente, la l -C y AOAM menci o na n ta mbién una e:o;p [icación dada en un escolio
educac ión pr ivada, ya q ue la Acad em ia m isma e ra pri vada; má s bien a Ecc/uiaz usQI" 1029 de ARISr 6FANES, qu e hab la de ot ro Oiom edes, el
ha y aq uí un a co ntra posició n lmplicita e ntre beneficio privad o y bien tr ac to, qui en, teniendo escl avas prost itu tas. ob ligó a un os ell't ra nje ros
común, e n la cua l lo pri me ro es equ ipa rad o al luc ro . q ue pasaban a forn icar co n ellas.
3 10 DIÁLOGOS REPÚ BLICA VI 3 11

lo que aquélla apruebe. En cuanto a que es tas cosas -E s lo que sucede habitualm ent e.
son ve rdaderame nte buenas y be lla s, ¿ has oído que a l- -¿Qué piensas que hará semejant e hom b re e n se-
gu na vez di era n cue nta de ellas de un modo no ridícu lo ? mej an tes c irc unsta ncias, sobre todo s i se da el caso de
t - No, y pie nso q ue tampoco lo oiré. que pe rte nece a u n Es ta do im port a nte, y e n é l es r ico
- Te nie ndo todo esto en me nte , recue rda lo a n terio r: y nob le, y a de más bue n mozo y esbe lto? ¿N o se colma rá
¿hay mo do de qu e la m uchedumbre sopor te o adm ita de es pe ra nzas va nas, es liman do qu e va a se r ca paz de
que ex iste lo Bell o en sí, no la multiplicidad de co - gob e rna r a griegos y a bá r baros, y ade más exaltándo se d
494" sas bella s, y cada cosa en sí, no cada m u lti plicidad ? a si m ismo e n su a r r oga ncia, lleno de ínfulas y de vací a
- N i en lo má s mínimo. e insensa ta va nidad ?
-¿ Es im po sib le, en tonces, que la m ultitud sea -Segu ramente.
filósofa ? - y si al qu e es tá a sí di spuesto se acerca gen ulmc n-
- Imposible. te algu ie n y le d ice la ve rdad, a sabe r, q ue no tie ne in te-
- Po r consiguiente es fo rzoso q ue los q u e filo so fa n ligencia sino que ésta le falta, y que no la po drá adqu i-
sean c ri ticados po r e lla. ri r s in t rabajar como u n esclavo por su po sesi ón, ¿pien-
e- Forzoso. sas que le será fáci l prest ar oídos en medio de tamaños
- y también por aquellos ind ividuos q ue se asoc ian males ?
con la masa y a nhelan com p lacerl a . -Ni con mu cho.
- Es e vide nte. -Incluso s i un in dividuo, en razón de s u bue n natu-
-A pa r ti r de lo di c ho ¿ ves a lg una sa lvaci ón para el ra l y s u a fi nidad con tal es pa la b ras, de algú n modo la s ~
a lma filo sófica, de mod o que perm an ezca e n s u q ueha- capta y se vuelve y de ja a rras tra r haci a la filosofía, ¿q ué
b ce r has ta alcan za r la mela ? Recapaci ta so bre lo a nte- pe nsa re mos que ha rán aquéllos al es ti ma r que pierden
r io r, pues hemos co nve nido en qu e son propias del filó- su s se rv icios y su amis tad ? No ha b rá acci ón que no rea-
sofo la facil idad para a p re n de r, la mem o ria, la va lent ía licen ni palab ras qu e no le di gan pa ra que no se deje
y la gran deza de es pír it u . persuad ir; y en c ua nto al que inte nt a persuadi r-le , trat a-
-Sí. rá n de que no sea ca pa z de ello, cons pira ndo p ri vada -
- Un ho m bre así será ya desd e ni ño el prime ro e n- me nte contra él e inici á ndo le proceso s judicia les e n
t re todos, especi almente s i el c ue r po c rece de mod o púb lico.
s im ila r al alm a. - Es forzoso. 495<1
- Sin duda. -¿ Pu ede semejante hom b re filosofa r?
- En ese caso, p ie n so, cu a ndo llegue a se r mayor, - No. po r ci e rto.
s us pa rientes y co nci udada nos que r rán e m ple a rl o pa ra - ¿ Ves a ho ra que no hablá bamo s ma l c uando decía-
s us propios asu ntos. mos q ue aq uellas cua lidades de las q ue se com po ne la
- ¡Cla ro qu e s i! natu raleza fil osófica, s í se n ut ren e n el mal, so n de a l-
e - Y se p ondrá n a s u d is pos ici ón, rogánd ole y ho n- gún modo causa del deterioro de su ocu paci ón, y as!
rá ndolo, tratand o de conqu ist a rl o de a ntem a no y ad u- pasa con los llamados 'b ienes ', la s riquezas 'j todos los
lando anticipa damente el poder qu e va a tene r. recursos con q ue est á provisto ?
3 12 DIÁLOGOS REPÚBUCA VI 313

-c-Nc, ha blábamos correctamente . -¿ Y te parece que se ven d ifere ntes e n al go de un


-De tal índole y d e tal d ime nsió n, mi adm irable ami- he r rero baj o y calvo que ha hech o d ine ro y, reci é n lib e-
b go , es la ru ina y corrupci ón de la mejor natura leza res- rada de s us cade nas, se la va e n el baño y se pone un
pecto de la ocupación más excelente, s iendo por lo de - ma nto nue vo , p resentándose como novio para desposar
más rara tal nat u raleza. segú n he mos dicho . Y de es to s a la h ija de su a mo deb ido a la pobreza y soledad de
homb res procede n lo s que cau san los peores males a és ta ?
los Es tad o s y a los pa rt ic ula res, y tambi én los q ue les - No d ifieren e n na da . 496..
hacen los má s grandes b ienes, s i la co rrie nte los favo- - ¿ Y qué clase de descendencia te ndrá semejante ma-
rece . En ca m bio, ja más u na naturaleza peq ue ña hace t ri monio? ¿ No será bast arda y de ba ja estofa?
a lgo grande a nadi e. sea a un Es tado o a un pa rti - - Es de toda nece sidad que asl sea.
c ula r. - y c ua ndo hombres indign os de se r educ ados se
- Es la pu ra verdad. ace rcan a la filosofía y t ra tan con ella de un modo no
- Por consigu ien te. a l fr acas a r ast aquello s a los acorde con s u di gnidad. ¿qué cl ase de concep tos y de
" c uales co nviene al máximo, dej an a la filosofía solita ria opinion es di remos que procrean ? ¿No se rá n lo que po -
y solt era, y ellos m ismos viven u na vida que no es con- demos e nte nder por ' sofisma s' , carentes de nobleza y
ven ie nte ni verda de ra, mient ras la filosofía, como unu de inteligenci a verdadera?
h ué rfa na s in pa ri ente s, es as alt ada por gente indi gn a - Tot alme n te de acuerdo.
que la desho n ra y le formula re p roch es com o los que - Quedan e ntonces, Adim an to, muy pocos qu e pue- b
dices le hace n los que decl aran que, de quienes toman dan t rat a r co n la filo sofía de ma nera digna: algu no fo-
contacto co n e lla, un os no va len n ada y ot ro s son mere- gueado e n el e xilio. de ca rácte r noble y bie n educado.
cedo res de m uc hos ma les. que, a fa lta de q u ienes lo pe r vie rt an , pe rman ece en la
- Precisa mente eso es lo que se dice. fil osofia ; o b ien u n a lma grande que nace e n un Est ado
- y se d ice razona blemen te. Pues al ve r otros peti- pequeño y despreci a. t en iéndolos e n menos, los asu ntos
d met re s que la plaza ha quedado vacante pe ro colmada po liti cos; o b ien algunos pocos bien dot ados na turalme n-
de be llas palabras y apa r ie nci as, t al co mo los que hu- te qu e con jus t icia desdeñan los de má s ofici os y se acer-
yendo de la cárcel se refugian en un te m plo, también can a la filosofía. También el freno de nue st ro a migo
és tos escapan desde las t écnicas h aci a la filosofía. y sue. T éages " pue de retener a o t ros de ntro de la fil oso-
len se r los más há b iles e n ésas s us tecníc tllas. Porque fía, ya que, d ánd o se todas las demá s co nd ici ones ca- e
la filosofía, incl u so hall án dose as í malt ratada. re tiene mo para que dese rta ra de ella , a T éages lo r-e tuvo el
u na repu tación gran diosa en com paración con las ot ras cu idado de su c uerpo enfe rmo, que lo ma ntuvo a parta-
técn icas, y a esto aspira m ucha ge nte dotada de natura- do de la po lít ica. En cuanto a mi signo demon íaco, no
lezas incompl et as; la cual, tal como t iene el c ue r po
a rru ina do por las técn icas a r tesa nales , así t ambién , T éagee era u n jov<'n am igo de Sóc rat es q ue es cir adc en Apolo-
g{a 33e: ~ t a mb ié n (e:;lá p resen te) Pá ral o s - hijo de Dcmódoc o- , de
e se hall a con el al ma e m bot ada y ene rvada po r los tra be-
q u ie n era he rm ano T éages ». El pasa do . er a. pe rmite su po ner que Tea-
jos manuales. ¿ No es est o forzos o ? ges ha bí a m u er to por en to nce s. Un d iál ogo pseud o-plat ónico tie ne su
- ¡Cla ro que sí! no mbre.
314 llIÁr.OGOS RE PÚ BLICA VI 3 15

vale la pe na ha b la r. pu es an tes de mí a penas ha ha b ido - Ninguna, )" yo me quejo de qu e nin gun a de las cons- h
algún caso, o ni ngu no. Y los q ue ha n s ido de estos po- ti tuci ones pollt ica s de hoy en dí a se a d igna d e la natu-
cus que he mos e nume rado y han gustado el regocijo y raleza filos ófica : por eso se desví a y se altera; ta l co mo
la Fel ic idad de ta l po ses ión, pu eden pe rci b ir suficie n te- una se m illa exót ica se mbrada en ti e r ra e xtra ña se des-
men te la loc ura de la m uc hed um bre. a sí como q ue na tu ra liza , some t ida por ésta, y s uel e ad a pt a rse a las
no hay na da sa no - po r as í decirlo- en la act ividad es pecies ve rnácu las, así tam poco esta índ ol e Filosó fica
d po lítica. y q ue no c ue nt a n con n ingún ali ado con el c ua l conserva su poder, s ino que degene ra e n un ca rá c te r
pue dan acud ir e n socorro de la s ca usas ju s tas y conser- ex traño. Pe ro s i da con la mejor organización política.
va r la vida , s ino que, como un ho mbre qu e ha ca ído acorde con que é l m ismo es el mej or, resulta rá ma ni- ~
e nt re fiera s. no es tá n d ispuest os a unír seles e n el da ño fiest a qu e e ra algo realmente d ivin o, mie ntras tod o lo
ni son capaces de ha cer fre nte a su fu ria salvaje. y que, demá s -naturaleza y ocupacion es - , humano . Pe ro, des -
antes de p resta r a lgú n se rv icio a l Es tado o a los a m i- pués de e sto, es obvio que pregu nt a rá s c uál es esta or-
gos , han de perecer si n res ultar de provecho para s í gan ización política mejo r.
mi smos o para los de más. Qui en reflex io na sobre todas - Te equ ivoca s, pues no iba a preguntarte eso, sino
estas cos as se queda q uieto y se oc upa tan só lo de sus s i es esta la que h em os descrito al fundar nuestro E sta-
propias cosas, como a lgu ien que se co loca junto a un do, u otra.
muro en m edio de u na tormenta pa ra pro teger se del -En otros sen t idos es és ta; per o queda un punto al
polvo y de la lluvia q ue trae el viento; y, mirando a los cual nos hemos refe rido ya ': que de be rí a haber s iem-
demás desbordados por la inmoralida d, se d a por con- pre e n el Estado al guien que tuviera la mi sma fórmul a d
tento con que de algú n mod o él pueda estar limpio de de la organización política que ha s ten ido tú, el legisl a-
.. inj ust icia y s ac r ilegios a t ravés de su vida a qu í a bajo da r, al implanta r las leyes.
y aband ona rla fa vo rableme nte d is pue sto y alegre y con -Nos hemos refe rido a eso, e n efecto.
una be lla esperanza. - Pe ro no quedó s ufici ente me nte escl a recido por el
497" - Si as í se des e mb araza de ella - d ijo Adimanto- temor a vuest ros a taques, c ua ndo mo st ra st e is que la de-
no se rá insi gn ifica nte lo qu e ha logrado. mos t raci ón de eso e ra la rg a y di fícil ; ap arte de que lo
- Pe r o t ampoco muy importante - re puse yo- , a l que re staba expone r no e ra e n a bsolu to fáci l.
no halla r la o rga ni zaci ón polí tica adecuada, pues en u na - ¿ De q ué se trata ?
a propiada c recerá más y se po ndrá a sa lvo a s í mi smo - Del mod o en que un Est ado ha de t ra ta r a la Filo-
particu la rmente y a l E s tado e n com ú n. Pero e n lo qu e so fía pa ra no s uc um b ir; pues todas la s cosas gra ndes
h ace a la fil osofí a, me parece qu e hemos habla do razo- son a r r iesgadas, y las h e rmosa s realmente di fíci les, co-
nablem ente sobre los mot ivos de que se la calumnie mo se dice.
y sobre qu e est o es injusto, si no tienes ot r a cosa qu e - No ob s ta nte, debe s comp letar la demostración ecla- f
deci r. rando este punto.
- Nada acerca de I;:SO , pero ¿c uál de las organizacio-
nes política s act uales di rías que es adecua da p a ra la
filosofía? 6 cr. 111 412(1.
316 DIÁLOGOS REPÚBLICA VI 3 17

- No me lo im pedirá el no que rerlo, sino el no po- serVICIO a la fil osofl a. y al c r ece r e n ed a d, cuand o e l
de r. Pero t ú, qu e es tás pre se nte, ve rás al meno s mi a lma co m ie nza a alca nzar la m adu re z. hay q ue int en si -
cel o. Ob serva e ntonces cuá n a rdi e nte me nte y de q ué mo- fica r los eje rcicios que co r re s ponde n a é s ta; y. c ua nd o
do m ás a vent urado voy a deci r un a ve z más q ue el Esta- cede la fu e rz a cor poral y co n ello qued an ex cl u id os de
do de be abor da r la prá c tica de la filo sofía de una mane- las tareas pclt ucas )' m ilitares . d ejarlos pac er libre mente e
ra opue sta a la a c tua l. y no ocu pa rse de o tra cosa q ue de la fi losofía, a no ser
-¿Cómo? de forma acceso ria . s i e s q ue han de viv ir d ic hosamente
- En la act ua lidad la abordan a doles centes que a pe- y. t ras mo rir, han de coro nar a llá la vida q ue han vivid o
4911<1 nas han sa lido de la niñe z. y que , en e l in terval o a nte - co n u n a decuado d e s tino .
ri o r a l cu idado de la casa y de los negocio s, c uando a pe- - Es verdad, Sócrates, c reo que ha bl a s c o n ardor ;
nas se han aproximado a la pa rte más d ifíci l de la fil o- pi e nso. sin e mb a rgo. q ue muchos de los q ue te escu-
sofía - la concernie nte a los co ncep tos abstractos- J . chan, comenza ndo por Tr a síma co, se rán m á s a r dorosos
la dej an de la do. pasando por fil ósofos he chos: de a hí a ú n a l opon érsete y no se dejarán pe r sua d ir en lo más
en a dela nte e st á n dis puestos a co nve r t ir se e n oyen tes ml nimo.
de otros q ue sea n a ctivos en fil osofía , c uan do so n inv i- - No nos indis pongas a mi y a Tras ím a co. cuando
t a dos, con lo c ua l c reen hacer gran cosa. pensa ndo q ue aca bamos de ha ce rnos a m igos. s in h aber s ido a nte s d
deben p r a cticarla como a lgo accesor io. Y a excepció n e ne m igos ; pu e s no hem os de de scu idar ningú n esfue rz o
d e unos pocos. cerca de la vejez se apagan m ucho m á s ha st a que lo pers uada mos a é l y a los dem á s . o les s ir-
b que el so l de He ráclito, por c u a n to no se encienden va mos e n a lgo e n otra vida. s i. a l volve r a na ce r. se
nuevame nte ' . e nc ue nt ran e n co nve rsacio nes de e s ta Indo le.
- ¿Y q ué debe ha c e r se ? -¡Estás ha bla ndo de un breve la pso de t ie m po!
- Todo lo co nt ra ri o; c uando so n niños y adole scen- - No es nada. a l m enos si se lo co m para con la tola -
tes. ha de a d m in ist r á rseles una educa ción y una filo so- Iidad de los tiempos . De todos m odos . que la m u ltitud
fía propia s de la ni ñe z y de la adolescenc ia. y, mi e ntr a s no se deje pe r suadir por lo que d ecim os no es na da so r-
sus c ue r pos se desar ro llan para a lca nza r la virilida d. pr e nde nte. pues ja más ha visto q ue se ha ya ge ne rad o
de be n cui d a rl os b ien. procura nd o a s í que pre sten un lo que ahora hemos ex p r esa do, s ino m á s bi en ha o id o t
ciertas fr a se s haciendo c o nsona ncia entre s í a propósi-
1 Aña d imos «a bs t rac tos •. CHIIMD ...Y y PIIBÓN-F. GIIUANO trad ucen to, no ac ci de n ta lm ente. como m e a c aba de oc u r ri r. Pero
e sta e xpresión uo peri loils lógous) po r «díaléct tca », pero este conce p to
e n c ua nto a ve r a lgún homb re q ue se halle e n equ ilibrio
se explicita por pr ime ra ve z e n SI lb, den tro de la a lego ría d e la lí nea .
3 cr. H EI<4cl lTO, fr. 30 DltilS -K u .. z: • .•. fuego sie m p rev ivo, q ue S" y co nso na nci a co n la exc e lenci a , d e palabra y ac to, tan
enci end e co n med ida y se ap aga co n me dida ». No obs tan te , ALEJAN ORO pe rfe ctamen te como sea posib le, gober nando e n un Es- 499 0
DE AFRO Dlsr... u sa p a lab ras s im ilares a las de Pla tó n -al oo m e n ta r el f r . ta do de su mi sma índole, nunca ha vi st o uno ni mu-
6 (.el sol es nuevo cada dí a .: ver tCx tos en Los filósofos p' esoná tícos,
cho s. ¿ O pi ensa s que si ?
Mad r id, 1978 , vo l. l, págs. 331-334). Conl<J el fue go de H EIlÁCl lTO ha
sido co nce b ido a image n y semeja nza d el sol (d. f r. 16), n" es d if[cil - De n ingún modo,
qu e a n te s de la s palab r a s citndus e n e l fr. 30 f igu rara n térm ino s s imi- - Ta m poco esa m u lt it ud ha p restado suficiente men-
lares refer idos a l sol, te o ídos, bienaventurado amigo. a d iscu sio ne s be lla s y
3 18 m ÁLOGOS REPÚ BLICA VI 3 19

se ñor ia les e n la s cuale s se b usq ue se r ia men te la ve rd ad - Pe ro dirás qu e a la m uchedu m bre no le parece lo


por todos los medi os con el fin de conoce rl a. y en las mi s mo, ¿ ve rdad?
c uales se salude de sde lejos esas sut ilezas y a rgucias -c-Pro ba ble mente.
capc iosas que no tienden a otra cosa que a ganarse una - Mi dichoso a mi go, no conde nes de tal modo a la
repu tación y a promover di scordi a en los tribunales y muchedumbre. Ella cam bia rá de opinión si, e n lu gar de e
en la s convers aciones par t iculares," d iscutirl e con a rg ucias, la exhortas a deponer su falsa
- Ta m poco eso, efectivamente. image n re spe ct o del a mor al saber, mo st rán dole cómo
-Fue es to lo que te nía mos a la vis ta y preveí a mos son los que d ices Que son filó sofos y definiéndole, como 500<.1
b c ua ndo di jimo s. a unque no s in temor y fo rzados por la hace u n momento, la natu raleza de ello s y s u ocupa-
verdad. qu e n ingún Es tado. n ingu na cons t ituc ió n políti- ción, para que no c rean Que les hab las de los que to man
ca, ni s iqu ie ra un ho m b re. pue de n a lguna vez llega r a por filósofos. y si los con te m p lan de ese modo, podrás
ser pe rfec tos, a ntes de que es to s poc os fil ósofos, q ue decir que h a n ado pta do otra opinión y que res ponden
a hora son conside rados no ma lvados pe ro s í in útiles, en for ma d istin ta. ¿O pie nsas Que se irrita n'¡ cont ra al-
po r u n go lpe de fort un a sean ob liga dos, quiéranlo o no, gu ien que no se irrita o será ma liciosa co n qui en nada
a e ncargarse del Es tado, y el Es tado ob ligado a obed e- mali ci a, cuando ella m is ma es mansa y nada maliciosa ?
ce rles; o bie n antes de que u n verda dero a mor por la Como veo lo qu e vas a deci r, decl aro que una naturale -
e verdade ra fil osofía se e ncienda, po r a lgu na in sp iración za t a n díñ ctl. p ienso, se h alla en algunos pocos, no e n
di vina, en los hijos de los Que a ho ra gob iern an o en és- la multitud .
tos mi smos. Que la realiza ción de un a de estas dos -No te preocu pes, que doy m i asentimie nto.
cosas, o de las dos, sea im po s ible , a firmo q ue no hay - Ta m bié n dará s t u asen ti miento a esto: que, si la b
razón pa ra s u pone rlo; pues si fue ra así, estaríamo s ha- mult itud está mal disp uesta con la filosofía , los c ulpa-
ci e ndo justamente el r id ícu lo, por est a r construye ndo bles son aq uellos int rusos que han irrum pido en ella
cas tillos e n el aire. ¿ No es así ? de modo de sor de na do e indebido , vih pcndi ánd ose y ene-
-Sí. mi stándose u nos con otros y reduciendo s iem pre su s
- Por cons igu iente, si se ha d ado el caso de que al- di scursos a c uesti ones pe rsonale s, compor tándose de l
gu na necesidad haya obligado a lo s más vali oso s filóso- modo menos aco rde con la fil osofía.
fo s, en la in fin itud del tie mpo pa sa do, a ocuparse del -Efectivamente.
Es tado, o el caso d e Que se los ob ligue ac tua lmente e n - Sin duda, Adiman to, cuando se tie ne verdaderamen-
J alg una re gió n bá r bara lejos de nuestra vis ta, o el de te d iri gid o e l pensamiento hacia las cosas que so n, no
que se los o blig ue más adelante, estoy dispues to a sos- queda tie m po pa ra desce nd e r la mirada hacia los asun-
te ner con mi a rgumen to Que la orga nización po lít ica des- tos human os y po ne rse e n ellos a pelear, colmado de e
c rita ha ex is ti do, ex is te y llegará a ex ist ir t oda vez Que envidi a y hos tili dad ; s ino Que , mira nd o y contempla ndo
esta Musa tome el co nt rol de l Es ta do . Pues no es a lgo las cosas Que es tá n bien di spuest as y se compor tan siem-
im pos ibl e que suc eda, n i habl amos de cos as im posibles; pre del mismo modo, s in su fr ir ni come te r inj usticia
e n cu an to a que son diflci les, lo reconocem os. u nas a otras, conse r vá ndose toda s en orden y conforme
-Tamb ié n a mí m e pa rece ast. a la razón, tal hombre las im ita y se asemeja a ellas
320 DIÁLO GO S R EPÚBLICA V I 32 1

al máx imo. ¿O piensas que hay algú n mecanismo po r cia lo que por natura leza es Jus to, Bell o, Mode rado y
el cua l aq uel q ue convive con lo q ue admira no lo imit e? todo lo de esa índole. y. a su vez, haci a aque llo qu e pro-
-Es imposible. du cen e n lo s hom bres, com b ina ndo y me zclando di st in -
-Entonc es, e n cuanto el filósofo convive con lo que tas ocu paciones pa ra ob tene r lo propio d e los hom-
es divino y ordenado se vue lve él mis mo or dena do b res ", e n lo cu al t omarán como muest ra a quello que.
d y d ivino, e n la medid a que esto es posible al hombre . c u ando a parece en los hombres, Homero lo llama 'div i-
Pe ro la calu m nia abunda po r doquier. no' y ' p ro p io de los d ioses'. / /
- Del todo de acuerdo. - Co rrec to.
- Por cons iguie nte. s i al go lo fuerza a oc u pa rse de - y tan to borrarán como vo lve r án a pint ar, p iens o,
im plan ta r e n las cost umbre s pr iva das y públicas de los has ta que ha yan hecho los rasgos human os a grada bles c
homb res lo qu e él observa a llá, e n lugar d e limi ta rse a los diose s, e n la medida de lo po si ble.
a fo rma rs e a s í m ism o. ¿p ie ns as que se conve rtirá e n - Una p int u ra as! llega r la a se r hermos ísima.
un ma l artesano de la moderaci ón, de la justici a y de -Pues bien; e n cuanto a aque llos que decías 10 qu e
la excelencia cí vic a en general ? se pondrían e n orde n de combate pa ra avanza r sob re
- Oc ningún modo. nosotros, ¿ no los persu adiremos de algún modo de que
- Per o si la muchedumbre percibe qu e le decimos semejante pi ntor de or gan izaci ones politica s es el filó-
e la verd ad ·res:pec-t9..::..d.~J-º~,. fi !óso fo s ; ¿coriTfñUar áTrd tán. sofo qu e les ala bábamos en tonces, cuando los irrit aba
' close con t ra ellos y desconfia nd o -de Ji'ósot ro s cuando de- que pusiéramos en S llS manos el Estado ? ¿ No se a man-
c.!..J!l0s que i~' Estado de ni n g_~~.. modo ~s.~!á.J~J.inde_~ sa rán, más bi en, al esc uc har no s ahora ?
_ve z, a no se r q ue s u pla no es té d ise ñad o por los dibu- - S in la me nor dud a; al me nos, s i est á n e n s u sa no
james que recurren al.modele ..d ivino ? ju ici o.
501<1 ' - -~i lope rcibe , cesará de irrita ~~ PC:E~_~de qu~ - En tonces, ¿qué es lo qu e podrán discutirnos ? ¿Aca· d
modo e nt ie ndes ese plano ? so que los fi lósofos no está n e na morados de lo qu e es
- Toma rá n- éf -E sta dó y los ra sgos ac t ua les de lo s y de la verdad ?
hombre s como u na tab let a pi ntada , y pr im e ramente la - Eso se r ía insólito.
borrarán, lo c ual no es fáci l. En todo caso, sabes que -¿ O qu e su na tura leza , tal como la he mo s de scrito,
ya e n esto dife rirá n d e los demá s legisladores , pues no no es prop ia de lo mejor ?
estarán di spues tos a tocar al Es tado o a un particula r - Ta mpoco eso.
ni a p rom u lgar leyes, s i no los recibe n a n tes limpio s
o los han lim piado a ntes e llos mi smos.
- y harán bie n. 9 Lite ra lme nte «de co lo r enc arna do •• q ue es el q ue ti pintor tra-
- Despu és de eso, ¿ no piensa s que bosquej a rán e l la de obte ne r med ian te la me zcla d e vario s co lor es (d . Crátilo 424e).
esquema de la organización po lítica ? T ra du cirno s, empe ro , . p ro pio de los hom b res- para ma nt e ne r la con-
traposi ció n del te xto griego con la exp re sió n «p ro pio de [os d io ses _
- Cla ro que sí.
b - y luego , pienso, realiza rán la obra dirigiendo a me-
(qu e es e l ep iteto de Aquiles, p . ej.. e n 11. I 131), quc a pa rece dos lí neas ,
más abajo.
nu do la mirada en cada una de a m bas direcciones: ha - la En V 47411, au nq ue era Glaucón, no Ad imanto , q uie n lo deda.

(1--\ _ 2 1
322 DIÁI.OGOS REPÚ BLICA VI 323

_¿"( qué ot ra cosa? ¿Que semejante n at uraleza, si no será im posib le que los ciudadanos estén dis puestos
da con las oc upaciones ad ecuadas. no lle gará a ser per - a hace r su pa r t e.
fectamen te buena y filosófica, si es qu e a lguna pue de - En ningún respecto será im posible.
serlo? ¿O dirá n que más b ien llegarán a serlo aquellos - y lo que a nosotr os nos parece ¿será asombroso
que nosotros hemos exclu ido? e imp osib le qu e les pa rezca tam b ién a otros ?
e - ¡Cla r o que no ! - Por m i parte no 10 creo.
- ¿ Se enfurecerán todavía al oírn os decir que, an te s - Por lo de más, q ue estas cosas, en caso de que sean
que la raza de los filó sofos obtenga el cont ro l del E sta- pos ib les , son las mejores, pie nso qu e ya lo he mos mos-
do, no cesarán los males para el Estado y pa ra los ci u - trado su ficientement e en los argumentos precedentes .
da danos, ni alcanzará su realización e n los hechos aq ue- - Sufici e n te men te, en efecto.
lla or ga nización políti ca que mít icame nte he mos id eado - De all í se sigu e ahora, según me pa rece, que lo
en palabras? que decimos respecto de la legislación, si es reali zabl e,
- Probab le me nt e menos . es 10 mejor , y es difici l de realizarse, pero a l menos no
502a - E n lu gar de decir 'menos ', ¿no pr efi eres que lo s im posib le.
de mos po r abs olu tamente ama nsados y pe rs uadidos , pa - - Se s igue eso, efecti vamente.
ra que, avergo nzados, si no por otra cosa, es té n de ac ue r- - Una vez arriba dos pen osamente a esta meta , qu e-
do'? da por de ci r, a continuación , de qué mod o contaremos
- Con m uc ho lo prefiero. con los que preserven la organización po lítica, por
- Te ngá moslos, por consiguiente, por persuadidos. medio de qué estudios y ocup aci on es se formarán y a d
¿ y se podrá discutir alegando que no puede dar se el qué edad se a plicarán a cada uno de ellos.
caso de que nazcan h ijos de reyes o de gobern an tes que -c-Digám oslo, e nto nces.
sean filósofos po r naturaleza? - No me ha resultado as tuto en na da, pue s, ha be r
- Nad ie lo ha r ía . dej ado a nte r io rmente de lado dificultades como la de
_ ¿ y a lguie n podrá decir que, a unque nazcan así, la posesión de las mujeres y de la pr oc reaci ón , así co-
es forzoso que se corrompan? Que es difi ci l sa lva rse, mo la de l establecimiento de los goberna ntes, co nscien-
¡, lo he mos ac ordado. Pe ro qu e e n la t ota lidad de Jos te como estaba de lo odioso y difícil qu e sería la ver da d
t iempos no haya uno solo que se sa lve ¿lo discu tiría total IL; pero no por eso ha llegado menos la hora de
alguien? ha bl a r de ellas. E s cier to que e n lo co nc erniente a las e
- ¿Cómo po drí a discutirlo ? m ujeres y a los niños hemos conclui do, pero en cuanto
- Pues bien, sería suficiente que hubie ra uno solo a los gob ernantes, es preciso ret omar la cosa p ráctica-
que contara con un Es tado qu e lo ob edeci ese, pa ra qu e men te desde el comienzo. Decí amo s 11, si recuerdas, S0 3a
se llevara a la realida d todo lo que actualme nte result a que debían mostrar su am or al Estado, ponién dose a
inc reible. prueb a t a nto e n los placeres como en los dolo res, s in
- Se rá suficie nte, en efecto.
- y si se da el caso de que un gobe r na nte implant e 11 En V 449 c-d .
las leyes e in stit uciones que he mos des crit o, sin dud a 12 En III 4I 2d Y ss.
324 DIÁ LOGOS RE PÚBLICA VI 325

rechazar est a- convicción 1J en medio de fat igas, temo- los temores, fren te a los estudios les sucede lo m ismo:
res o cualqu ier otra circunst ancia. Antes bien. aquel que se mueven difícilmente y son duros de aprende r, como
se mu estre in capaz de ello debe ser excluido, mientras aletargados, y se entregan a l sueno y al bos tezo cuando
que quien e me rj a puro en todo sentido, como oro pro- se les ex ige que tra bajen e n ese ámbito.
bado con el fuego, se rá e rigido gobernante y colm ado - Así es .
de dones y p remios tanto durante la vida como tras la - Pero afirmábamos que deb en pa rticipar del modo
muerte. Aproximadamente esto es lo que había sido di - más perfecto de ambos tipos de c ualidades, sin 10 cual
cho en momentos en que el argume nto se desvió y se no tendrán parte en la educación más perfecta ni en
b cubrió de u n velo, en e l temor de vérnosias con lo que los honores y el gobierno.
ahora se presenta. - Cor recto .
- Gra n verdad; ahora lo rec ue r do. - ¿ y no piensas que esa doble part icipación será
- En efecto, ami go mío, yo t it ubeab a en avent ur a r- rara?
me a hacer la s audaces decl araci ones que acabo de ha- - Cla r o que s í.
cer; pero ahora he mos de ser más audaces y decir que - Por con s igu ien te, hay que probarlos en la forma e
es necesario que los gu a rdia nes perfectos sean filó sofos. en que decíamos en su momento 14, o sea, a través de
- Seám oslo. fatigas. temores y placeres, y a lgo más que entonc es pa-
- Ahora bien, debes pensar c u án pocos es probable sam os por alto pero que ahora decimos : que es necesa-
que sean . Porque las partes de la naturaleza que he mos r io q ue se ejerciten en muchos estudios, para examina r
dicho que tienen que es tar presente s en ellos pocas ve- si son ca pa ces de llega r a los estu dios superiores o bien
ces confluyen en un mismo individuo, sino que la mayo- si se acobardan como aquello s a los que les pasa eso SÜ4a
ría de las veces c recen di spersas . en las competiciones atlé ticas.
e - ¿Qué quieres deci r ? -c-Cíer ta mc nte, ese exa men conviene. Pero ¿cuáles son
- La facil idad de aprender, la memoria . la sagaci- los es tudios superiores a que te refie res ?
dad, la viv acidad y cuantas cosas sigu en a éstas, el vi- - Sin duda rec uerdas que, tras haber dividido el al -
gor mental y la grandeza de espíritu, no suelen c rece r, ma en t res géneros IS, exa minam os qué es la justicia,
hien lo sabes, junto con una disposición a vivir de una la moderación, la valentí a y la sabiduría, lo qu e es cada
manera ordenada, con calma y constancia; sino qu e quie- una de ellas.
nes las poseen son llevados azarosamente por su vivaci- -Si no me acordase de eso, no sería jus to que escu-
dad y se les es ca pa todo lo constante. chara el resto.
- Dices verdad. - ¿ y lo dicho antes de eso ?
- Por su parte, aquellos caracteres constantes y po- - ¿Qué cosa ?
d co volubl es , en los cuales uno depositaría más su con- - Decí amos 16 que para contemplarlas 10 mejor posi- b
fianza y q ue en la guerra difícilme nt e son movidos por b le necesitaríamos de u n circuito más la r go, tras rcco-
14 En III 413c-d.
Il La de que se debe hacer siempre lo que sea mejor pa ra el Es· n En IV 43óa.
tado. el. III 413c. 16 En 43Sd.
326 DIÁLOGOS REPÚB UCA VI 327

rrer el cual se nos aparece rían cla ras. a unque ta mbién - Por cierto que no , pero también tú pu edes pregun-
podría a plicarse u na demo st ración q ue se acopla ra a tal'. Por lo de más, me has o ído hablar d e eso no pocas
lo ya dicho; vosot ros habéis d icho que bastaba. y las vece s 17; y a hora, o bien no recue rdas, o b ien te propo-
cosas que e ntonce s d ije carecie ron de precisión , segú n nes plantear c uest io nes pa ra pert urbarme . Es es to más 505.0:
me pareció, pero s i os ag radó os toca decirlo "a vosotros. b ie n lo que creo, po rque co n fr ecuen ci a me ha s esc u-
- A m í me pareci ó medidamente razon a ble; y t a m- cha do decir que la Idea del Bie n es el objeto del estud io
bién a los demás. su premo, a partir de la cua l las cosas just as y todas
e - Pe ro , m i ami go, una medida de estas cosas que las demás se vu el ven útiles y vali osas. Y b ien sabes que
a ba ndona en al go lo rcu l no llega a se r medida merne, estoy po r h ab la r de ello y, ad e m ás, que no lo conoce-
pu es nada imperfecto es me dida de a lgo. Sin embargo, mo s su fici en te me nte. Pero también sabes que, si no lo
a veces a a lgunos les pa rece qu e ha n alca nzado lo s ufi- co noce mo s, po r má s que conocié ramos tod as las demás
ciente y qu e no neces itan ind aga r más a llá. cosas , s in aquello nada nos se ria de valo r, asl como s i
- S í, con frecue nc ia les pa sa eso a mu chos por indo- posee mos algo si n el Bien. ¿O crees q ue da vent aja po- b
len ci a. seer cual quier cosa s i no es b uena, y com p re nder todas
-Pues precisamente eso es lo que menos conviene las demás cosas s in el Bie n JI y s in com p re nde r nad a
q ue suc eda a un guard ián de l Est a do y de s us leye s. bello y b ue no?
-Na tu ralmente. - ¡Po r leus qu e me parece que no !
- Entonces, am igo mio, es e l ci rc u ito más la r go el - En t od o caso sabes que a la mayo ría le pa rece que
d qu e de be recorrer, y no debe esfo rzarse menos e n estu- el Bien es el place r, mi e n tras a los má s e xqu is itos la
d ia r que e n practica r gim nasia ; s i no, como acaba mos inteligencia.
de decir, jamás alc anzará la me ta del es tud io sup remo, - Sin d uda.
que es el qu e más le conviene . -y además, qu e ri do mío, los que piens a n es to últi-
-c-Pe ro ¿aca so - p regunt ó Adi ma nt o- no son la jus- mo no pueden most rar qué clase de in teli genci a, y se
t ici a y lo demás que hemos de scrito lo su p remo, s ino ven fo rz ados a te rminar por deci r que es la inteli ge nci a
q ue ha y a lgo tod a vía ma yor ? del b ien .
-Mayor, ci ertamente - respo nd l-. Y de esa s cosas - Cierto, y re su lta r id ícu lo.
mi smas no debe mos conte m pla r, como hasta a hora. u n -c-Cla ro, sobre todo s i nos reprochan que no conoce- e
bosquejo, s ino no paramos ha st a ten er un cuad ro aca- mas el bien y ha blan como si a su vez lo supiesen; pu es
bada. ¿N o se ría ridículo ac aso que pusi ésemos tod os dicen qu e es la in te ligencia de l bie n, como si com pren-
e nuest ros esfu erzos e n otras cosas de escaso valor, de d iéramos qué q u ieren decir c uando pronuncia n la pa la-
modo de alca nzar en e llas la mayo r preci s ió n y pureza b ra 'bie n '.
posibles , y q ue no cons ide rára mos d ignas de la má xima
17 S i es ta refe re nci a no es ficticia, ha de a lud ir a conversacion es
p reci sió n justame nt e a las cosas su pre mas?
o ellposicion e,. orales en la Aca de m ia .
- Efect iva mente; pe ro en c ua nto a lo que lla mas 'e l 11 A pa r tir de "G u l ma rcam os la refe re ncia al Bien COmo 'Idea J el
es tud io sup remo' y en cuan to a Jo que trata, ¿t e pa re ce Bien <::o n m ay úscula, para dif erenciarla de los usos no met afísicos del
que podemos deja r p as ar sin preguntarle qué es ? vocablo - bten •.
328 DI ÁLOGO S REPÚ B UCA VI 329

- Es muy verdad. -c-Presie n tes b ien.


- ¿ y los qu e define n el b ien como el p lacer ? ¿Acaso -Pues en tonces nuestro Est ad o estará pe rfect a me n-
incurren menos en error que los otros ? ¿ No se ven for- te organizad o. s i el gu ardián qu e lo vigila es algu ie n b
zarlos a reconcer que h ay place res malos ? que po see e l conoc im ie nto de es tas cosas.
-Es forzoso . - Fo rzos a men te. Pero tú . Sóc rates, ¿qué dices que
- Pero en ese caso, pienso. le s sucede que deben re- es el bie n ? ¿Ciencia, p lacer o alg una otra cosa ?
conoce r q ue la s mi smas cosa s so n bue nas y majas. ¿ No - ¡Ho m bre ! Ya veo bien cl a ro qu e no te conte nta rá s
es asl? con lo que opi nen otros acerca de eso.
d - S1. - Es q ue no me pa rece cor recto. Sóc ra tes. que ha ya
- Ta m bié n es ma nifies to que ha y m uc ha s y gra ndes que at e nerse a la s op inio ne s de otro s y no a las de u no.
disp utas en to rno a esto. Iras ha be rse ocu pado tanto tie m po de esas cos as. ' e
- Sin d uda . - Pe r o ¿es que acas o te pa rece cor re c to decir acerca
- Ahora bien, es patente qu e, res pecto de las cosas de ellas, como s i se s upiese, a lgo que no se sabe?
just as y be lla s, m uchos se atienen a las apari e ncias y. - Como s i se su p ie ra. de ningún modo, pero si co mo
aunque no sean justas ni bell a s, actúan y la s ad quie ren