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UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO 2
UNIVERSIDAD ANDINA DEL
CUSCO
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PROGRAMA ACADÉMICO PROFESIONAL DE DERECHO

Ciudadela de Caral
Ciudadela de Caral

CURSO:

Legislación sobre la Conservación de Bienes

Históricos

DOCENTE:

José Chuquimia Hurtado

DISCENTES:

Frans Arvin Choque Cruz Christopher Rudy Huamán Gutiérrez Kely Monzón Hermoza Wendy Malu Morales Suyco

Gabriela Sernades Pino

SEMESTRE ACADÉMICO:

2011- III

CUSCO – PERÚ

2012

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PRESENTACIÓN

Previo un cordial saludo damos a conocer el presente trabajo que fue realizado con sumo cuidado en su misma estructura y esencia, ponemos a la libre disposición y presentación del docente y de los compañeros, el cual deseamos que sea de su completo agrado y sobre todo que pueda servir para poder ilustrarnos de alguna manera con la información vertida en esta monografía, de existir alguna falencia nos comprometemos a subsanarlo en un posterior trabajo.

ATTE.

Los Alumnos

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INDICE

CAPITULO I: EL ASENTAMIENTO DE CARAL.................................................1

  • - ANTECEDENTES

  • - ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA CARAL

  • - UBICACIÓN DE LA CULTURA CARAL

CAPITULO II: DESCUBRIMIENTO.....................................................................2

  • - DESCUBRIDORA DE LA CULTURA CARAL (RUTH SHADY SOLÍS)

  • - DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO

CAPITULO III: MANIFESTACIONES CULTURALES.........................................3

  • - CARACTERÍSTICAS GENERALES

  • - ESTADO

  • - ARQUITECTURA

  • - RELIGION

  • - MUSICA

  • - QUIPU MÁS ANTIGUO

CAPITULO IV: ORGANIZACIÓN SOCIAL, POLITICA Y ECONOMICA............4

  • - EL ROL DE LA RELIGIÓN

  • - ORGANIZACIÓN ECONÓMICA

  • - ORGANIZACIÓN POLÍTICA

  • - ORGANIZACIÓN SOCIAL

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CAPITULO V: LA SOCIEDAD DE SUPE EN LOS ALBORES DE LA

CIVILIZACION......................................................................................................5

  • - SECTORES RESIDENCIALES

  • - IMPORTANCIA

INTRODUCCIÓN

Para comprender el desarrollo de Caral es necesario conocer las condiciones naturales y sociales del ámbito donde se formó la civilización más antigua de américa, uno mayor, a nivel del área norcentral del Perú, el costa, sierra y selva andina en el que ha sido identificado un conjunto de asentamientos del período arcaico tardío; el inmediato, en el valle de Supe, en relación con los otros sitios pertenecientes al mismo período y uno central, en relación con los asentamientos ubicados en la zona comprendida entre los valles de Fortaleza y Huaura. Con este marco referencial, del área, del valle y de su zona de manejo directos, adquieren significación y verdadera dimensión los resultados de la investigación en Caral, en los aspectos social, económico y político, que presentamos por capítulos de la siguiente manera:

- CAPÍTULO

I:

El

asentamiento de Caral en cuanto a sus antecedentes,

etimología y ubicación.

  • - CAPÍTULO II: El descubrimiento arqueológico junto a la arqueóloga peruana Ruth Shady Solís.

  • - CAPÍTULO III: Las manifestaciones culturales; dentro las que destacamos el

estado, la religión, la arquitectura, la música y el quipu más antiguo.

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  • - CAPÍTULO IV: La organización social, política y económica, así como el rol de la religión en esta civilización.

  • - CAPÍTULO V: La sociedad

de

Supe en los albores

de

la civilización, las

estructural cavadas y los sectores residenciales y la importancia de esta

ciudadela.

Con esta síntesis se da inicio al desarrollo profundo de cada capítulo, haciendo más extensa la información que se pudo encontrar en los libros y revistas investigados y analizados.

RESUMEN

  • 1. ¿Qué es Cultura?

CAPÍTULO I: ANTECEDENTES:

El uso de la palabra CULTURA fue variando a lo largo de los siglos. En el latín hablado en Roma significaba inicialmente "cultivo de la tierra", y luego, por extensión metafóricamente, "cultivo de las especies Humanas". Alternaba con civilización, que también deriva del latín y se usaba como opuesto a salvajismo, barbarie o al menos rusticidad. Civilizado era el hombre educado.

  • 2. Diferencia entre Cultura y Civilización

La cultura es el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad

determinada. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Civilización, utilizando el término en un sentido restringido, es una sociedad compleja. Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas

en el parentesco por el predominio del modo de vida urbano y el sedentarismo.

  • 3. Etimología de la palabra Caral

Caral, nombre del centro poblado cercano al sitio arqueológico, aparece mencionado en los procesos de idolatrías del siglo XVII en Cajatambo. Es

posible que fuera un nombre quechua. Sobre su significado no hay acuerdo, aunque algunos lingüistas han propuesto que significa "fibra" o "junco".

  • 4. Ubicación de la Cultura Caral en la Historia

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El sitio arqueológico de Caral se encuentra en el departamento de Lima,

provincia de Barranca, distrito de Supe, en el Valle medio del Río Supe, a la costa norcentral del Perú. No obstante, al hablar de la ubicación histórica de la Cultura Caral nos referimos a la historia del antiguo Perú.

  • a. El Antiguo Perú .- Tuvo tres periodos característicos:

Periodo Paleolítico

Periodo Lítico Periodo Arcaico

4.1.1 Características del Periodo Arcaico Tardío Peruano

  • 1. El desarrollo de la agricultura y la ganadería.

  • 2. Se inició el cultivo del maíz y el algodón.

  • 3. Se construyeron los primeros centros ceremoniales o templos.

  • 4. El crecimiento demográfico y la complejidad de las relaciones sociales.

  • 5. A este periodo corresponde la Cultura Caral con las características antes

mencionadas.

CAPÍTULO II: DESCUBRIMIENTO

  • 1. Descubridora de la Cultura Caral (Ruth Shady Solís)

Ruth Shady Solís, antropóloga, arqueóloga y educadora peruana. Nació en El Callao el 29 de diciembre de 1946. La Universidad Nacional Mayor de San Marcos en donde se licenció y doctoró en arqueología, fue directora en los Museo Nacional de Arqueología y Antropología, y además tuvo y tiene muchas otras funciones. Actualmente es catedrática de la postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Mayor de San Marcos. Ha efectuado investigaciones en Végueta (Huaura), Maranga (Lima); Pacopampa y Chota (Cajamarca); Bagua (Amazonas). Desde que inició en 1994 la investigación en la Ciudad Sagrada de Caral-Supe, dirige el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, con la finalidad de investigar, conservar y poner en valor este importante sitio, que tiene evidencias de la formación del Estado prístino, de las formas de vida urbana y de la civilización.

2. Descubrimiento Arqueológico

Fue descubierto por la antropóloga peruana Ruth Shady Solís en 1994, sin embargo se sabe que:

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- En 1940, un importante estudio sobre los valles de la costa realizados por el estadounidense Paul Kosok y por el arqueólogo Richard Schanedel quienes había visitado el valle de Supe y describió algunos aspectos de Caral e incluso tomaron una impactante foto aérea sobre un sector de la ciudadela de Caral. - Más tarde en 1975, el arquitecto peruano Carlos Williams hizo un registro de las zonas arqueológicas del valle del Supe, entre los cuales registro a Caral, en ese entonces conocido como Chupacigarro Grande. - En 1979, el arqueólogo francés Frederic Egel visitó el valle de Supe, hizo algunas excavaciones, Egel afirmó que Chipacigarro Grande pudo haber sido construido antes de la aparición de la cerámica en los andes, es decir antes de 1800 a.C. - Es en 1994, con un equipo de arqueólogos y con el apoyo económico del Instituto Nacional de Cultura y, posteriormente, de National Geographic y durante dos años, caminaban y examinaban en ambas márgenes del valle, identificando dieciocho asentamientos, entre estos Caral. - En 1996 empezaron las excavaciones de Caral, cuando se dieron los primeros resultados indicaban que Caral era un asentamiento especial, este correspondería al período Arcaico Tardío, a pesar de su complejidad arquitectónica, estos resultados cambiaban los conocimientos que hasta entonces se tenían sobre los orígenes de la civilización. En 1997, se involucró la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el programa de investigación.

CAPÍTULO III: MANIFESTACIONES CULTURALES

La cultura Caral, para resaltar lo más importante de la manifestación cultural sería, el Estado, la arquitectura, la religión, la música, la religión y el quipu. El Estado estuvo debidamente organizado, ya que este tenía poder no solo en las 65 hectáreas en donde se produce la investigación ya que en el momento que se investigó sobre de que se alimentaban en esta cultura se encontró diversos tipos de alimentos como de la costa, la sierra y la selva, es por eso que esta cultura tuvo una estrecha relación con los diferentes regiones del Perú. En la arquitectura se encontraron diversas construcciones dentro de ellas

señalaremos las pirámides que en conjunto cuentan 32 pero las más importantes serían 7 y a nuestro punto de vista decimos que existe una cierta relación con la música ya que se encontraron 32 flautas hechas con hueso de pelicano enterradas en el medio del templo anfiteatro, creemos que cada flauta representaba a una pirámide. Con respecto a la religión esta se escenificaba en los altares del fuego, es por eso que se les denomino Chipacigarro, porque se creía que su máxima representación religiosa era el fuego. Finalmente señalaremos la importancia del quipu, ya que este es el más antiguo encontrado en América latina, cuando se creía que este databa de la época de los Incas, Se podría decir que este tipo de escritura para la mejor organización es la que resalto es desarrollo de Latinoamérica.

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CAPÍTULO IV: ORGANIZACIÓN SOCIAL, POLÍTICA Y ECONÓMICA

Organización Económica

Los pobladores de Supe aprovecharon distintas zonas naturales de su territorio para obtener una amplia gama de productos; tuvieron acceso a los recursos del valle, el río, los puquiales, los humedales, las lomas, los bosques y los montes ribereños. En el valle los campesinos excavaban y limpiaban acequias y cuidaban sus cultivos de zapallo, frijol, calabaza, algodón, camote, ají, mate y tutumo. Asimismo, cultivaban o recolectaban pacay y guayaba. A sus autoridades les entregaban parte de sus cosechas y les prestaban servicios cuando eran convocados para los trabajos colectivos en las tierras y edificios de los dioses, dando lugar a una dependencia mutua y a la especialización ocupacional. Los señores de Caral tuvieron también relaciones comerciales con pobladores de otras regiones, principalmente con los del litoral, que los abastecían de pescados y moluscos.

Organización Política

Para algunos se requiere constatar la presencia de una fuerza militar para probar la existencia de la organización política estatal, pero el primer Estado no

tenía enemigos con los que pudiera competir, su poder radicaba en la capacidad de unir a distintas comunidades en una misma ideología. La religión fue la fuerza que usó el primer Estado para implantar la disciplina laboral y social. Los gobernantes eran sacerdotes, administradores y científicos, encargados de las ceremonias; dirigían los actos y rituales públicos,

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Organización Social

Las evidencias materiales indican la existencia de clases sociales, diferenciadas por su ubicación en el proceso productivo. La clase dirigente realizaba tareas intelectuales, administrativas, políticas y religiosas, disfrutaba del excedente producido socialmente. Sus viviendas fueron amplias y muy elaboradas. Por otro lado, la clase más numerosa estaba dedicada a los trabajos agrícolas, y a los servicios prestados en la ciudad. Sus viviendas eran pequeñas y sencillas.

CAPÍTULO V: LA SOCIEDAD DE SUPE EN LOS ALBORES DE LA CIVILIZACIÓN

Caral el más extenso, pero sí el que muestra un diseño arquitectónico planificado y una fuerte inversión de fuerza de trabajo en la construcción de los edificios piramidales, La ciudad sagrada de Caral está conformada por 32 conjuntos arquitectónicos donde destacan los 6 grandes volúmenes piramidales que se observan desde el valle. Donde hace una breve descripción de las principales estructuras excavadas donde destacan:

El templo del anfiteatro,

El altar del fuego sagrado El pequeño templo de la banqueta, 1. SECTORES RESIDENCIALES

En Caral se han identificado tres sectores residenciales aunque Ruth Shady Solís apunta la posibilidad de que puedan existir más.

  • 1. La plataforma escalonada “usnu”,

  • 2. El templo mayor (pirámide E),

¿Por qué es importante Caral? La primera contribución de Caral a la sociedad actual es en el campo del conocimiento histórico al mostrar la gran antigüedad de la civilización en el Perú y América y modificar con ello concepciones sobre la condición humana en el planeta. En el caso más concreto de nuestro país, la investigación sobre Caral permite conocer las respuestas dadas por sociedades que habitaron por casi un milenio este territorio antes que nosotros; podemos aprovechar las experiencias positivas y desechar aquellas fallidas. ¿Por qué es importante su descubrimiento? Porque es uno de los más importantes de los últimos años para la arqueología mundial, porque el poder en la población de Caral lo detentaba un grupo de individuos, sobre la base de sus conocimientos directamente vinculados con la reproducción de las condiciones materiales para la supervivencia de la población.

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CAPÍTULO I: EL ASENTAMIENTO DE CARAL

I. ANTECEDENTES:

1. ¿Qué es Cultura?

El uso de la palabra CULTURA fue variando a lo largo de los siglos. En el latín hablado en Roma significaba inicialmente "cultivo de la tierra", y luego, por extensión metafóricamente, "cultivo de las especies Humanas". Alternaba con civilización, que también deriva del latín y se usaba como opuesto a salvajismo, barbarie o al menos rusticidad. Civilizado era el hombre educado.

Desde el siglo XVIII, el romanticismo impuso una diferencia entre civilización y cultura. El primer término se reservaba para nombrar el desarrollo económico y tecnológico, lo material; el segundo para referirse a lo "espiritual", es decir, el "cultivo" de las facultades intelectuales.

En el uso de la palabra "Cultura" cabía, entonces, todo lo que tuviera que ver con la filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc. Además, se entendía la cualidad de "culto" no tanto como un rasgo social sino como individual. Por eso podía hablarse de, por ejemplo, un hombre "culto" o "inculto" según hubiera

desarrollado sus condiciones intelectuales y artísticas. Esto es hoy muy frecuente.

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Las nuevas corrientes teóricas de sociología y la antropología contemporáneas redefinieron este término, contradiciendo la conceptualización Romántica. Se entiende CULTURA en un sentido social.

Cuando se dice "CULTURA China", "CULTURA Maya" se está haciendo uso muy distinto de aquel, se refiere a los diversos aspectos de la vida en esas sociedades. En general, hoy se piensa a la CULTURA como el conjunto total de los actos humanos en una comunidad dada, ya sean éstos prácticas económicas, artísticas, científicas o cualesquiera otras. Toda práctica humana que supere la naturaleza biológica es una práctica cultural.

Este sentido de la palabra CULTURA implica una concepción mucho más respetuosa de los Seres Humanos. Primero, impide la discriminación entre "hombres cultos" y "hombres incultos" que el término podía tener desde el romanticismo; Se hablará de diferencias culturales, en todo caso. Segundo, también evita la discriminación de pueblos que, como los nativos de América, fueron vistos por los europeos como "salvajes" por el solo hecho de tener "cultura" distinta.

Resumiendo, este uso actual del término CULTURA designa, como se dijo arriba, el conjunto total de las prácticas humanas, de modo que incluye las prácticas: económicas, políticas, científicas, jurídicas. Religiosas, discursivas, comunicativas, sociales en general. Algunos autores prefieren restringirse el uso de la palabra CULTURA a los significados y valores que los hombres de una sociedad atribuyen a sus prácticas.

Hay que señalar que cuando se estudian los hechos sociales, por ejemplo la economía o el Arte, se toman esos aspectos en forma parcial aunque en la realidad están estrechamente relacionados. Esto ocurre por la imposibilidad del pensamiento humano abarcarlo en su compleja red de interrelaciones. No está de más insistir en que no hay práctica social que esté desvinculada de las restantes, formando un todo complejo y heterogéneo de recíprocas influencias. Así, no puede explicarse cabalmente la historia del arte, para continuar con el

mismo ejemplo, si no se hace referencia a la historia económica, a la política, a las costumbres, la moral, las creencias, etc., de la época.

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Esta es la razón por la cual cuando se estudia la cultura se prefiere el sentido segundo de los mencionados párrafos arriba, el de los significados y valores que los hombres atribuyen a su praxis5.

En las ciencias sociales, el sentido de la palabra cultura es más amplio la cultura abarca el conjunto de las producciones materiales (objetos) y no materiales de una sociedad (significados, regularidades normativas creencias y valores).

2. Diferencia entre Cultura y Civilización

La cultura es el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano.

El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la antropología y la sociología. Civilización, utilizando el término en un sentido restringido, es una sociedad compleja. Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentesco por el predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que impone relaciones sociales más abiertas) y el sedentarismo (que implica el desarrollo de la agricultura y a partir de ella el desarrollo económico con la división del trabajo, la comercialización de excedentes y, más tarde, la industrialización).

II. ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA CARAL

En los años 70 del siglo XX el lingüista Alfredo Torero publicó que el idioma quechua habría tenido su origen en los valles de Supe, Fortaleza y Pativilca. Esta afirmación la hizo después de estudiar la toponimia (nombres de los lugares) de los tres valles. 1

Caral, nombre del centro poblado cercano al sitio arqueológico, aparece mencionado en los procesos de idolatrías del siglo XVII en Cajatambo. Es posible que fuera un nombre quechua. Sobre su significado no hay acuerdo, aunque algunos lingüistas han propuesto que significa "fibra" o "junco".

III. UBICACIÓN DE LA CULTURA CARAL EN LA HISTORIA

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El sitio arqueológico de Caral se encuentra en el departamento de Lima, provincia de Barranca, distrito de Supe, en el Valle medio del Río Supe, a la costa norcentral del Perú.

Caral está ubicado en la costa del área norcentral del Perú, a 182 km al norte

de Lima, y a 23 km del litoral, en la parte inicial del sector medio del valle de Supe, a 350 msnm.

Figura 1

La ciudad se encuentra sobre una terraza aluvial, 25 m por encima del fondo del valle, en un medio desértico, cubierta de arena, rodeada de cerros y poblada por achupallas, que proliferan y se llenan de flores rojas durante los meses de invierno. La ciudad se yergue entre el cielo y la tierra. Abajo queda el río, la vegetación colorida y el bullicio de la vida humana cotidiana. Las excavaciones arqueológicas vienen haciendo resurgir la obra humana milenaria del fondo del paisaje natural. No obstante, al hablar de la ubicación histórica de la Cultura Caral nos referimos a la historia del antiguo Perú.

1. El Antiguo Perú : El Antiguo Perú es la región histórica de América del Sur y un extenso periodo de la historia del Perú, Bolivia y Ecuador principalmente, donde surgieron diversas civilizaciones originarias, que en la arqueología del siglo XX han sido conocidas como civilizaciones andinas o centroandinas.

Las civilizaciones del Antiguo Perú surgieron en la costa norcentral del Perú hacia el IV milenio a. C. de entre las aldeas de pescadores y agricultores desarrolladas por un largo proceso iniciado a finales de la última Glaciación de Würm o Wisconsin. A partir del siglo II a. C. comprendió el occidente peruano y boliviano, el Norte Chico chileno y el Noroeste argentino, que corresponden con

las sub-áreas Central y Centro-Sur del Área Cultural Andina. En el siglo XV, el Tahuantinsuyo abarcaría un territorio mayor hacia el norte. 2

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En esta región se desarrollaron sociedades de gran complejidad política y cultural (como Inca, Moche, Tiahuanaco, Huari o Nazca) entre el tercer milenio antes de Cristo y el año 1532, cuando se desata la Conquista del Perú. 3

La civilización andina fue una de las civilizaciones prístinas, es decir, que se originaron de forma autónoma a otras (como Mesopotamia en el Viejo Mundo y Mesoamérica en el Nuevo Mundo).

El desarrollo de la civilización andina se dio a través de un largo proceso cuyas etapas responden a secuencias que la arqueología muestra con claridad, tanto en sus espacios de asentamiento cuanto en sus épocas e influencias interregionales, y aunque en algunos casos como consecuencias de la diversidad ambiental y la utilización de recursos ecológicos distintos las culturas regionales se muestran con características más o menos diferentes, tienen en común mucho más de lo que se puede observar en la decoración de las vasijas o en las particularidades de la arquitectura; a un nivel antropológico, esas sociedades actuaron frente a su hábitat en la solución de sus necesidades y configuraron un original y unitario proceso de desarrollo social y político. Ese proceso, desde la llegada de los primeros grupos de cazadores-recolectores a finales del Pleistoceno, hasta la conquista española, cubre alrededor de 12,000 años, y atravesó distintos estadios de evolución cultural definidos en términos antropológicos (sociedades igualitarias o segmentarias, sociedades de jefatura, Estados prístinos, Estados expansivos o de conquista, Imperios regionales), para culminar en el Imperio universal que representó para la región el Estado Inca.

Finalmente, tenemos que referirnos que el antiguo Perú experimento tres periodos y son los siguientes:

2 Álvarez, Bartolomé, De las costumbres y conversión de los indios del Perú, Ediciones Polifemo 1era Edición, Pág. 128 3 Álvarez, Bartolomé, De las costumbres y conversión de los indios del Perú, Ediciones Polifemo 1era Edición, Pág. 129

Periodo Paleolítico

(Figura 2)

Periodo Lítico

(Figura 3)

Periodo Arcaico

(Figura 4)

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En este último es donde se desarrolla la Cultura Caral, En el Periodo Arcaico (7000 a.C. - 2000 a.C. aprox.) se inicia la agricultura incipiente y la domesticación de animales. Los principales arqueólogos llaman Arcaico Inferior o Temprano al periodo en que surgen las primeras aldeas de horticultores y pastores de camélidos; y Arcaico Superior o Tardío al periodo de la Revolución Agropecuaria en los Andes, caracterizado por la sedentarización de los pueblos de economía productiva, desarrollo de la arquitectura ceremonial, la especialización artesanal, el surgimiento de las clases sociales y el estado teocrático incipiente. 4

Los horticultores y pastores del Arcaico Temprano son los grupos humanos de:

Al Arcaico Tardío corresponden: Cerro Paloma (Lima), Huaca Prieta (La Libertad), Caral (Lima), Kotosh (Huánuco), La Galgada (Ancash), Huaricoto (Ancash), Los Gavilanes (Ancash) y Piruro (Huánuco). La mayoría de arqueólogos siguen considerando que el advenimiento de las técnicas de cerámica en los Andes Centrales es el hito divisorio convencional entre el Arcaico y el Periodo Formativo, donde se desarrollaron las Altas Culturas como Cupisnique, Chavín y Paracas.

1.1 Características del Periodo Arcaico Tardío Peruano 1. El desarrollo de la agricultura y la ganadería revolucionaron las formas de vida en los Andes centrales. Las aldeas crecieron en población, se construyeron nuevas y más sólidas viviendas y centros comunales. Se consolidó la sedentarización del hombre andino. 5

4 Bartolomé de las Casas, De las antiguas gentes del Perú, Extramuros Edición, S.L. Pág. 52

5 Ruth Shady Solís, La ciudad sagrada de Caral-Supe, Pág. 62

  • 2. Se inició el cultivo del maíz y el algodón, cultivos fundamentales en el desarrollo de las sociedades andinas. El Arcaico Tardío es el periodo de la Revolución Agrícola en los Andes peruanos. 6

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  • 3. Se construyeron los primeros centros ceremoniales o templos como Sechín Bajo (en la región Ancash), y la primera "ciudad sagrada" del Perú y América: Caral (en la región Lima). 7

  • 4. El crecimiento demográfico y la complejidad de las relaciones sociales de producción, hicieron que las nuevas tribus sedentarias desarrollen una especialización artesanal, surgiendo los tejedores, escultores, constructores, fabricantes de mates, cestos, sogas, etc. Pero todavía no habían ceramistas ni orfebres. 8

  • 5. En el Arcaico Tardío se desarrolla una incipiente forma de organización política: la “jefatura”. Estas eran entidades políticas donde una o dos personas destacadas eran designadas por su comunidad para dirigirla temporalmente. Estos jefes eran necesarios para concentrar y redistribuir los excedentes productivos y para dirigir actividades de cohesión social (faenas comunales, fiestas y rituales). 9

CAPÍTULO II: DESCUBRIMIENTO

I. DESCUBRIDORA DE LA CULTURA CARAL (RUTH SHADY SOLÍS)

Figura 5

Ruth Shady Solís, es una destacada antropóloga, arqueóloga y educadora peruana. Esta destacada arqueóloga nació en El Callao el 29 de diciembre de 1946. Estudió en la G.U.E Juana Alarco de Dammert, y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en donde se licenció y doctoró en arqueología. Siguió diversos estudios de post grado en el extranjero y se dedicó a la enseñanza y al trabajo arqueológico en San Marcos, así como, en el Museo Nacional de Arqueología y Antropología, del cual fue, también, directora.

  • 6 Ruth Shady Solís, La ciudad sagrada de Caral-Supe, Pág. 62

  • 7 Ruth Shady Solís, La ciudad sagrada de Caral-Supe, Pág. 62

  • 8 Ruth Shady Solís, La ciudad sagrada de Caral-Supe, Pág. 62

  • 9 Ruth Shady Solís, La ciudad sagrada de Caral-Supe, Pág. 63

Reconocida por su labor de revalorización y datación de Caral. Actualmente es catedrática de la postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Mayor de San Marcos. Ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1964, y realizó estudios en los programas de Antropología y Arqueología. Ha hecho pasantías de especialización en los Estados Unidos y Francia. De 1975 a 1984 se desempeñó como jefa de investigaciones en el Museo Nacional de Arqueología y Antropología, institución de la que fue directora en 1984. Ha efectuado investigaciones en Végueta (Huaura), Maranga (Lima); Pacopampa y Chota (Cajamarca); Bagua (Amazonas). Estas últimas junto con el arqueólogo Hermilio Rosas LaNoire. Ha sido directora de la Escuela Académico Profesional de Arqueología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y becaria de investigación en la Dumbarton Oaks (Washington), durante los años 1992-1993. Ha estado dedicada, además de la investigación y la docencia universitaria, a dirigir el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre los años 1997-2002, donde impulsó programas de difusión científica mediante exposiciones, conferencias y publicaciones.

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Fue Decana del Colegio Profesional de Arqueólogos del Perú en el período 2006–2007. Es coordinadora de la Maestría en Arqueología Andina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos desde 2010, cargo que ocupó anteriormente entre 1999 y 2007. Es Presidenta del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios - ICOMOS Perú.

Desde que inició en 1994 la investigación en la Ciudad Sagrada de Caral-Supe, dirige el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, con la finalidad de investigar, conservar y poner en valor este importante sitio, que tiene evidencias de la formación del Estado prístino, de las formas de vida urbana y de la civilización.

El

trabajo

que

viene

realizando

se

caracteriza por la aproximación

multidisciplinaria

y

la

vinculación

del

patrimonio

arqueológico

con

las

poblaciones actuales del entorno; la producción científica y la ejecución de proyectos con responsabilidad social. Fue directora del Museo Nacional de Arqueología y Antropología del Perú y del Museo de Arqueología y

Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Presidenta de ICOMOS-PERÚ, profesora principal y coordinadora de la maestría en Arqueología Andina de la Unidad de Post-Grado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional mayor de San Marcos y directora del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe/Instituto Nacional de Cultura. Autora de numerosos artículos publicados en libros y revistas, tanto peruanos como extranjeros.

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II. DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO

A pesar de la cercanía del valle de Supe a Lima y de conocerse que en Supe se encontraban una diversidad de sitios arqueológicos, este no fue suficientemente investigado. Este se debía a que las evidencias arquitectónicas estaban afiliadas a otras culturas provenientes de valles vecinos.

Se tiene conocimiento que la pionera del descubrimiento e investigación de la Ciudadela de Caral es la antropóloga peruana Ruth Shady Solís, sin embargo previamente al formal descubrimiento de Caral, en 1940, un importante estudio sobre los valles de la costa realizados por el estadounidense Paul Kosok y por el arqueólogo Richard Schanedel quienes había visitado el valle de Supe y describió algunos aspectos de Caral e incluso tomaron una impactante foto aérea sobre un sector de la ciudadela de Caral. Hicieron un informe, publicado en el libro “Life Land and Water in Ancient Peru” en 1965 donde hizo mención que Chupacigarro, como se conocía a la Ciudadela de Caral en alusión a un ave del lugar, era muy antiguo pero no pudo demostrar cuánto.

Más tarde en 1975, el arquitecto peruano Carlos Williams hizo un registro de las zonas arqueológicas del valle del Supe, entre los cuales registro a Caral, en ese entonces conocido como Chupacigarro Grande.

En 1979, el arqueólogo francés Frederic Engel visitó el valle de Supe, hizo algunas excavaciones, Egel afirmó que Chipacigarro Grande pudo haber sido construido antes de la aparición de la cerámica en los andes, es decir antes de 1800 a.C.

En 1994, con un equipo de arqueólogos constituido por Fanny Montesinos, Lyda Casas, Camilo Dolorier, Lucy Palacios y Ruth Shady Solís, emprendieron

el estudio del valle bajo y medio de Supe, contaron con el apoyo económico del Instituto Nacional de Cultura y, posteriormente, de National Geographic. En estudio que emprendieron lo realizaron todos los fines de semana, de viernes a domingo, durante dos años, caminaban y examinaban en ambas márgenes del valle, basándose en fotos aéreas y en el catastro arqueológico efectuado por Carlos Williams y Francisco Merino. Gracias a dichas fotos y catastros pudieron así reconocer cientos de sitios arqueológicos, pero entre todos ellos identificaron dieciocho asentamientos que fueron asignados a un mismo período de temprana datación por la recurrencia de algunos rasgos arquitectónicos, estos se dividían en: Chupacigarro Grande, Chupacigarro Chico, Chupacigarro Centro y Chupacigarro Oeste. Para diferenciarlos Shady los denominó, Caral, Chupacigarro, Miraya y Lurihuasi. Los resultados de este trabajo motivaron el interés de Ruth Shady Solís por emprender excavaciones en por lo menos alguno de estos restos arqueológicos, con la finalidad de ubicarlos en el tiempo y caracterizar las expresiones socioculturales de sus constructores.

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Las excavaciones en Caral empezaron en 1996, este asentamiento fue elegido entre otros dieciocho asentamientos, ubicados a lo largo del valle de Supe. Caral fue elegida en base a ciertos criterios: la ausencia de alfarería en la superficie del sitio, la larga extensión, su diversidad arquitectónica con varios conjuntos domésticos y edificios públicos, la distribución ordenada que mostraba su traza urbana y la monumentalidad de por lo menos siete construcciones elevadas de las treinta y dos que se apreciaban en el sitio. Con la ayuda de los arqueólogos Arturo Ruiz Estrada, Manuel Aguirre Morales, Lyda Casas, Pedro Espinoza y Cristian Mesía excavaron en cinco sectores de la ciudad durante dos meses con apoyo económico de National Geographic. Cuando se dieron los primeros resultados indicaban que Caral era un asentamiento especial, debido al contexto cultural recurrente, Caral correspondería al período Arcaico Tardío, a pesar de su complejidad arquitectónica, estos resultados cambiaban los conocimientos que hasta entonces se tenían sobre los orígenes de la civilización. La carencia de fondos económicos fue el principal problema pero con participación de los alumnos Pedro Espinoza y, posteriormente, de Martín García Godos y Elizabeth

Enríquez, se pudo proseguir con las excavaciones y mantener abierto el programa. En esa etapa fue de gran ayuda la colaboración del ex alcalde de Supe, Sr. José Arámbulu, quien no solo brindaba víveres semanalmente sino que también brindo una casa a los arqueólogos.

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En 1997, el Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Dr. Manuel Paredes Manrique, visitó Caral e involucrar a la universidad en el programa de investigación. Esta intervención permitió que las investigaciones puedan continuar lo que produjo la obtención de los resultados que actualmente se tiene sobre Caral. También los alcaldes de las Municipalidades de Supe Pueblo y de Barranca se comprometieron a apoyar dichas investigaciones.

En 1999 la Dra. Betty Meggers, del Smithsonian Institution, ofreció obtener financiación de la Fundación Taraxacum para colaborar con el fechado radio carbónico de seis muestras de Caral. Posteriormente, otros dos arqueólogos, el Dr. Jonathan Haas y la Dra. Winifred Craemer, llevaron doce muestras más para datación radio carbónica, con el compromiso de obtener financiación de sus instituciones, el Field Museum de Chicago y la Northern Illinois University respectivamente. Los dieciocho fechados radio carbónicos no hicieron sino confirmar lo que por cronología relativa ya se había establecido desde las primeras publicaciones en 1997, Caral era el asentamiento urbano más antiguo, con arquitectura monumental del Perú y de América del Arcaico Tardío. Los dieciocho fechados radio carbónicos obtenidos, fueron publicados la revista Science, han generado gran interés en el mundo científico y en el público en general debido a que la fecha más antigua, de 2627 años a.C. ubica al asentamiento urbano de Caral, a la organización sociopolítica compleja que lo construyó y al nivel avanzado de conocimientos en ciencia, tecnología y arte plasmados en su arquitectura, como los más antiguos de América, sólo comparables a otros focos civilizatorios de viejo mundo, desarrollados en Mesopotamia, India y Egipto. A nivel de América estos resultados suscitan interesantes preguntas sobre las condiciones que hicieron posible este desarrollo precoz en Perú. A escala mundial hay interés por conocer las características del proceso peruano, teniendo en cuenta que éste se produjo en

total aislamiento de otros focos civilizatorios contemporáneos, relación que, en cambio, se dio entre algunas civilizaciones del viejo mundo.

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Por otro lado, el excelente estado de conservación del asentamiento de Caral, ubicado sobre una terraza aluvial, protegida de fenómenos naturales mayores y del saqueo por la carencia de alfarería, ha permitido que se conserven las evidencias de las ocupaciones desde la etapa inicial y a lo largo de los varios siglos de su hegemonía en el área. Condiciones que lo convierten en un laboratorio de primer orden para investigaciones sobre aspectos sociales, económicos, políticos e ideológicos vinculados con los orígenes de la civilización.

CAPITULO III: MANIFESTACIONES CULTURALES

I. CARACTERÍSTICAS GENERALES:

La disponibilidad de un excedente productivo para la movilización de ingente fuerza de trabajo en construcciones públicas y de élite. La organización social compleja, con división del trabajo y distribución desigual del excedente. Un gobierno estatal. La habitabilidad en asentamientos urbanos con mejoras en la calidad de vida para una clase social. Un avanzado conocimiento en ciencias exactas y predictivas como aritmética, geometría, física, medicina, astronomía, etc. y su aplicación en la tecnología agraria, en la construcción de edificios monumentales, en la medición del tiempo, en el manejo apropiado del territorio, en la administración pública, en los trabajos especializados, etc. El cultivo de las artes y su expresión material en la elaboración de objetos diversos de uso suntuario. La existencia de complejas y extensas redes de intercambio. Las expresiones culturales compartidas por la población de un extenso territorio.

II. EL ESTADO

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Forma de desarrollo de la sociedad caracterizada por el ejercicio del poder de parte de una clase social dominante sobre la población de un determinado territorio, que es organizada jerárquicamente y controlada por la fuerza militar o por la fuerza de la religión; con lo cual se asegura la perduración del sistema.

Una sociedad estatal supone la existencia de:

Una economía excedentaria: ya sea por sobre trabajo o por el desarrollo de los medios de producción para incrementar la productividad. Una división social del trabajo y relaciones sociales de producción que enfatizan lo individual sobre lo social. La apropiación por unos grupos del producto social o excedente, derivada de la división de la sociedad en clases, con sujetos apropiadores y sujetos expropiados. El Estado cuenta con: Un aparato, la burocracia político-religiosa para el control del excedente, la circulación de bienes y servicios, el uso de los recursos y para la ejecución de las diversas funciones y acciones. Fue denominado como “Chupacigarro” ya que es el nombre en español de un ave del lugar. 10 Sin duda alguna sus gobernantes dominaron íntegramente el valle, obteniendo incluso ingentes dosis de proteínas de la generosa costa donde desemboca el río, a 25 kilómetros de la ciudad. 11 Los pobladores de Caral fueron quienes bautizaron a dos tipos de poblaciones en el valle como los Huacache y Lurihuasi. 12

III. ARQUITECTURA

En 65 hectáreas de extensión los arqueólogos realizaron una magnifica tarea por descubrir la arquitectura que atañe a la civilización de Caral, pues en esta

  • 10 Esta denominación fue dada después de la visita realizada por: Julio C. Tello; Paul Kosok; Federico Egel

  • 11 “Gua! el insospechado origen del lenguaje pp. 22”

  • 12 Alfonso Klauer, “Gua! el insospechado origen del lenguaje” www.eumed.net/libros/2007b/ pp. 22

después de un arduo trabajo se pudo encontrar en diferentes excavaciones las

  • 32 estructuras piramidales, en donde se encontraron productos de la sierra y

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selva, lo que nos demuestra que tuvieron un intercambio con otras culturas o

que esta civilización llego abarcar los diferentes regiones de nuestro país.

Caral, fue construida sobre una terraza aluvial desértica, en la parte inicial del valle medio de Supe y a 350 msnm; siendo el asentamiento urbano más destacado, por su extensión y complejidad arquitectónica, de todos los identificados en el nuevo continente, entre los 3000 y 2000 a.C., para construir las plataformas de las pirámides se usaron muros de contención de piedra unidas con barro que alternan piedras grandes largas con otras más pequeñas, para la obtención de las piedras se usaron canteras próximas a Caral; el interior se rellenó con piedras y barro contenidas en redes tejidas de fibras vegetales llamadas shicras, la técnica más usada en su época. Se construyeron, principalmente, tres tipos de muros: estructurales, de contención y fachadas; las construcciones en la Ciudad Sagrada de Caral fueron continuamente remodeladas, con estructuras cada vez más complejas, esto significa la evolución de las técnicas de construcción, el conocimiento de las ciencias exactas corno la aritmética, la geometría e igualmente la astronomía que influyeron en las antiguas culturas peruanas. Destacaron el espacio, la arquitectura y la precisión, especialmente en los seis volúmenes de las pirámides mayores. Las construcciones monumentales que más destacadas en Caral son: La Pirámide Mayor, La Pirámide Menor, La Pirámide de la Galería, La Pirámide de la Huanca, El Templo del Anfiteatro, La Pirámide de la Cantera; y El Templo del Altar Circular. 13 La ciudad más antigua de América: Caral, en el valle del río Supe. Sus monumentales siete pirámides de piedra dicen bien de la envergadura y ámbito de acción del pueblo que la erigió… 14

En el contexto de la arquitectura señalaremos los que más resaltan por su belleza y tamaño y sus motivos por cuales fueron construidos, unos serán por la inquietud hacia su religión otras serán como ofrendas y otros para el uso o disfrute de estos como viviendas, y son los siguientes:

  • 13 Fuente pagina web

“http://www.perupediaescolar.com/info_articulo/cultura-caral/55_61/79”

  • 14 Alfonso Klauer, “Gua! el insospechado origen del lenguaje” www.eumed.net/libros/2007b/ pp. 22

Templo Anfiteatro

FIGURA 6

Plaza Circular Caral Templo Mayor Pirámide de la Galería Pirámide de la Huaca Pirámide mayor y menor Pirámide de la Cantera Altas del Fuego Sagrado, etc.

FIGURA 7

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Se han encontrado 32 flautas depositadas como ofrendas bajo el piso de la plaza circular, del anfiteatro; son flautas tubulares horizontales con un orificio central

Plano de la ciudad de Caral

La Ciudad de las Pirámides, Caral destacan 7 grandes pirámides rodeadas de otras varias pequeñas, sumando 32 montículos en total. Sus constructores organizaron esta ciudad en 2 sectores: uno alto (al norte) y otro bajo (al sur). Un antiguo cauce seco divide a ambas partes. En el sector alto se ubican 6 pirámides principales rodeando un espacio vacío. En el sector bajo destaca la Pirámide del Anfiteatro y varios edificios menores alineados con ésta. La zona residencial es un conjunto de casas donde habitaron los pobladores de Caral. Dichos conjuntos de casas están formados por muchas habitaciones interconectadas entre sí. Sus muros son muy angostos y están hechos con cañas entrelazadas recubiertas con barro (técnica llamada quincha). En algunas de estas habitaciones se han encontrado evidencias de que fueron usadas como talleres para la producción artesanal. 15

FIGURA 8

IV. RELIGIÓN

La religión tuvo un rol predominante en la vida de los pobladores y en su organización social, los templos destacaron en los centros urbanos y en torno a ellos se desenvolvieron las actividades cotidianas de diverso orden. Cada

15 Ruth Shady Solís, “Caral, la ciudad del fuego sagrado” 2004.

asentamiento tuvo así un carácter sagrado y los templos fueron el foco de la dinámica socioeconómica y política.

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Estos templos sirvieron como fundamento de la cohesión social y recibieron una periódica remodelación, posiblemente en relación con observaciones astronómicas, una de las actividades efectuadas por los gestores de estas ciudades, encargados de la medición del tiempo y de la elaboración del calendario agrícola. Las varias piedras paradas o «huancas», identificadas en las plazas y atrios, habrían servido para esta función. El trabajo permanente de construcción-destrucción y reconstrucción de las estructuras en medio de rituales, ofrendase incineraciones, era también un modo de mantener las obligaciones de la población con la religión y de utilizar a ésta como medio de cohesión.

Los gestores o conductores de la ciudad de Caral reforzaron su poder con estas prácticas ceremoniales y rituales, Todas las actividades efectuadas en la ciudad estuvieron teñidas de religiosidad, cada ambiente tuvo su fogón central donde se incineraban alimentos y otras ofrendas.

Antes de la remodelación de un ambiente se quemaban bienes y se esparcían los carbones y las cenizas por el piso del recinto, que luego era enterrado. En algunos casos, se colocaba en hoyos, tapados por alimentos quemados y cenizas, una especie de «tamales», alimentos preparados, envueltos en hojas. En un período tardío se puso unas canastas llenas de piedras y alimentos quemados en medio del relleno de la habitación que estaba siendo enterrada.

Los altares de fuego

Para los curacas de Caral poder predecir el clima y entender los indicadores que la naturaleza ofrece para su comprensión (como el movimiento de los astros, por ejemplo) era importante pues les permitiría planificar la producción (como el cultivo y la pesca) y de ese modo asegurar la subsistencia. Poder predecir el comportamiento de la naturaleza no depende de la adivinación o la suerte, sino de poder entender las señales que ella misma nos ofrece. Entender esas señales era hablar con las huacas. En Caral existe un lugar muy especial donde se entabló esta comunicación: el "Altar del Fuego Sagrado". El "Altar del Fuego Sagrado" es una pequeña habitación de forma circular o

rectangular con un único ingreso en cuyo interior hay un pequeño pozo (al centro, en el piso) donde en especiales ceremonias se incineraron pequeñas ofrenda. Un conducto de ventilación corre por debajo del piso y conecta el

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exterior del recinto con el interior del pozo alimentando de oxigeno la flama

producto de dicha incineración. Es

común

que

el

piso de este ambiente

presente dos niveles, uno más alto, que corre pegado a los muros y otro nivel

más bajo, al centro, donde se ubica el pozo de las incineraciones. Algunos altares del fuego sagrado están asociados a otros pequeños recintos que

sirven de ambientes auxiliares y en

algunos casos todo el

conjunto está

rodeado

por un muro perimétrico

que

lo aísla

del

entorno y restringe su

comunicación con el exterior a través de un solo ingreso.

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V. MÚSICA

La

música

ha

sido,

desde

los

albores

de

la civilización andina, parte

fundamental del ceremonial y la religiosidad. Prueba de ello es el hallazgo de 32 flautas depositadas como ofrendas bajo el piso de la plaza circular en la Pirámide del Anfiteatro. Fueron colocadas sobre una piedra cortada acompañadas por un canto rodado a un lado y al otro por una figurita de barro crudo sin rostro que se deshacía al tacto, todo cubierto por más piedras cortadas. Se les ha clasificado como "flautas traversas", pues son tubos delgados con un orificio central de forma ovalada que sirve de embocadura.

Sólo en dos casos dicha abertura es rectangular. En el fondo de la embocadura un triángulo hecho de arcilla cruda sirve de tabique regulador que distribuye el aire entrante hacia ambos extremos. Fueron elaboradas usando huesos de ala de pelícano. Las flautas están decoradas con representaciones de monos, aves, serpientes y figuras humanas. Algunas no presentan ningún tipo de decoración.

FIGURA 9

En otro sector de la misma Pirámide del Anfiteatro fue hallado otro conjunto de 38 instrumentos de vientos, posiblemente cornetas hechas con hueso de

16 Fuente pagina web

“http://www.perupediaescolar.com/info_articulo/cultura-caral/55_61/79”

camélido o venado. Estas no tienen embocadura sobre el tubo y su superficie está decorada con canales horizontales. 17

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FIGURA 10

VI. EL QUIPU MÁS ANTIGUO

Hasta hace más de un siglo se creía que el Quipu databa de la época de los incas, hoy en la actualidad este estudio ha sido rebatido por las investigaciones hechas y se puede decir que el quipu llego a su máximo apogeo con los incas, ya que este ya se utilizaba desde la civilización de la cultura Caral.

El quipu, el sistema de contabilidad que usaban los habitantes peruanos de hace 5000 años y que forma parte de la exposición "La civilización de Caral - Supe, 5000 años de identidad cultural en Perú" en Lima. Se informó que los arqueólogos del Proyecto Caral hallaron recientemente un quipu con una antigüedad aproximadamente de dos mil años antes de Cristo, una cangrejera, antaras, sonajeras y pelotas, entre otras cosas. Los quipus son ramales de cuerdas, con nudos y varios colores, con los que los antiguos peruanos daban razón de las historias, noticias y de las cuentas. Según el arqueólogo Carlos Leiva, miembro del proyecto Caral, son una forma de registro igual de válida que la cuneiforme o jeroglífica usada por los mesopotámicos o los egipcios.

FIGURA 11

El Quipu es un mecanismo de nudos utilizado para transmitir información detallada. El haber encontrado uno en la ciudad más antigua de América, revela que hace 5.000 años ya existía un sistema de escritura en esta parte del mundo. En la imagen, la arqueóloga peruana Ruth Shady muestra una figura durante una exhibición en el Museo Nacional de Lima el 18 de julio de 2005, para la publicación de dicho hallazgo.

Aunque no se ha sometido la reliquia a una prueba de Carbono14, se ha estudiado el contexto en el que fue hallado a través de una estratigrafía (estudio de la superposición de las capas naturales y desocupación cultural que se van encontrando en la tierra al momento de hacer la excavación) Esto ha permitido elaborar una cronología relativa que, debido a las características del sitio arqueológico, que no ha tenido una ocupación posterior al periodo arcaico, debería corresponder a la antigüedad supuesta.

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CAPITULO IV: ORGANIZACIÓN SOCIAL, POLÍTICA Y ECONÓMICA

Los centros urbanos o “pachacas” contienen varios conjuntos de unidades residenciales y edificios públicos, cuyas diversas características son indicadores de las distinciones sociales al interior de cada asentamiento así como entre asentamientos. En las “pachacas” se realizaba un conjunto de actividades para garantizar el autosostenimiento como también de los especialistas y autoridades. Estos dirigían y controlaban a la fuerza de trabajo para la realización de todo tipo de actividad, en base a una ideología que justificaba la inversión y la distribución de la riqueza producida. La recurrencia de determinados elementos arquitectónicos y formas culturales así como la distribución social al interior de cada sentamiento y entre el conjunto de ellos indican la integración de estas comunidades autosuficientes o “pachacas” a un sistema mayor que mantuvo, sin embargo, las autonomías de gobierno.

La presencia de determinadas estructuras arquitectónicas, como el edificio escalonado o ushnu, la plataforma con 13 cubículos, los recintos con hornacinas, entre otros, que aparecen en Caral, continuarán como símbolos del poder político y religioso a lo largo del proceso cultural andino hasta el imperio Inca.

En varios edificios de la ciudad se han encontrado entierros humanos, mayormente de niños, todos vinculados con determinados rituales. Los objetos

18 Ruth Shady Solís, “Caral, la ciudad del fuego sagrado” 2004.

asociados a estos entierros indican diferencias de estatus, que en el caso de los niños, de menos de dos años, eran adscritos. Un diferente acceso a los bienes de consumo y de prestigio revela, asimismo, a una sociedad con desigual distribución de la riqueza.

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La desigualdad social se hace también en los resultados alcanzados por los estudios de paleopatología de un individuo de 20 a 25 años, que fue muerto y enterrado contra su voluntad. El cadáver había sido depositado junto con la capa de tierra y piedra al enterrarse un atrio de la Pirámide Mayor. El cuerpo estaba desnudo con los brazos extendidos y cruzados en la espalda y no llevaba ninguna ofrenda. Los estudios indican que tuvo una salud precaria en su infancia (espongiohiperortosis, cibra orbitalia e hipoplasia del esmalte, además de una patología oral profusa) derivada de una dieta hipoproteica asociada a anemia crónica; padeció de osteoartritis precoz de la columna dorsal baja y lumbar, patología asociada a un trauma crónico por motivos laborales como la carga de peso excesivo por tiempo prolongado (transportando materiales para la construcción y remodelación de los templos o para el comercio a largas distancias), así como de osteocondritis dissecans, lesiones en la articulaciones metatarso falángicas de ambos pies, patología que se da en varones jóvenes que esfuerzan muchos sus pies; murió como consecuencia de un traumatismo cráneo encefálico frontal. El hallazgo de falanges en nichos del templo enterrado corrobora la hipótesis de sacrificio de este individuo, perteneciente a la clase trabajadora de la estratificada sociedad de Supe.

I. EL ROL DE LA RELIGIÓN

Para algunos se requiere constatar que hubo un ejército o fuerza militar para probar la existencia de la forma política estatal. Pero en el estado inicial de la formación estatal tal control de la población no fue necesario; la religión era el instrumento de cohesión y de coerción de la población, de gran efectividad. La ideología prestigiada por el estado de Supe habría actuado como el nexo de cohesión más importante de los grupos sociales o “pachacas” que se encontraban bajo la dominación del gobierno centralizado; ellos habrían compartido Dioses generales y representaciones simbólicas de preceptos

religiosos y cosmológicos. Como indican algunos documentos coloniales sobre el área, dioses como Huari habrían enseñado a los pobladores a preparar sus chacras, trazar sus canales, sembrar las plantas, mejorar su cosechas y a poner sus hitos en defensa de sus pertenecías. Al sol, a la luna, a la tierra y al agua, simbolizados con determinadas formas, había que rendir culto, hacer ritos propiciatorios y cumplir con el calendario de ceremonias, asociado con los trabajos en los edificios públicos, en las tierras de los dioses, y de quienes eran sus intermediarios.

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En el Perú, las formas de organización económica, social y política de las poblaciones de Caral-Supe causaron fuerte impacto en la historia del área; trascendieron el espacio y el tiempo, y sentaron las bases del sistema sociopolítico que tendrían las poblaciones de los Andes Centrales.

En el área norcentral del Perú, el modelo de organización diseñado e implementado por el Estado de Supe, condujo por varios siglos el accionar de los individuos en los diferentes campos: económico, social, político y religioso.

II. ORGANIZACIÓN ECONÓMICA

Los pobladores de Supe aprovecharon distintas zonas naturales de su territorio para obtener una amplia gama de productos; tuvieron acceso a los recursos del valle, el río, los puquiales, los humedales, las lomas, los bosques y los montes ribereños.

En el valle los campesinos excavaban y limpiaban acequias y cuidaban sus cultivos de zapallo, frijol, calabaza, algodón, camote, ají, mate y tutumo. Asimismo, cultivaban o recolectaban pacay y guayaba. A sus autoridades les entregaban parte de sus cosechas y les prestaban servicios cuando eran convocados para los trabajos colectivos en las tierras y edificios de los dioses.

En el río extraían camarones y peces. Cazaban venados y vizcachas o recolectaban frutos, raíces y caracoles en las lomas. En los humedales cortaban juncos y totoras, necesarios para la elaboración de shicras y petates.

Por los caminos transversales de la costa, sierra y selva los comerciantes de valle llevaban productos agrícolas y pesqueros que eran intercambiados por maderos, hierbas, semillas, pigmentos, plantas medicinales y caracoles, provenientes de asentamientos distantes; los cuales hacían circular, a la vez, por los poblados costeños.

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Los pescadores de la costa extraían anchovetas y sardinas, además de machas y choros. Secaban pescado y separaban los moluscos destinados al intercambio. Al igual que los campesinos, entregaban parte de los recursos extraídos y estaban al servicio de sus autoridades.

Los agricultores abastecieron de algodón a los pescadores, fibra indispensable para la confección de las extensas redes que solían utilizar; a la par, los pobladores del valle adquirían productos marinos, necesarios para complementar su alimentación. Se formó así la primera integración socioeconómica entre regiones, dando lugar a una dependencia mutua y a la especialización ocupacional.

Los señores de Caral tuvieron también relaciones comerciales con pobladores de otras regiones, principalmente con los del litoral, que los abastecían de pescados y moluscos. También intercambiaron productos con los costeños de Pativilca y Fortaleza, e inclusive tuvieron vínculos con lugares lejanos como Kotosh en el Huallaga, La Galgada en Tablachaca, Santa; Piruro en el Marañón y Huaricoto en el Callejón de Huaylas.

El intenso intercambio generó un dinámico proceso económico entre regiones y fomentó la acumulación. Aquellas condiciones permitieron a la sociedad de Supe fortalecer su proceso de integración política bajo la forma de un gobierno estatal y favoreció la formación de clases sociales. La eficacia de esta forma de gobierno puede ser cuantificable por el auge de las construcciones de grandes conjuntos monumentales, que emprendió el Estado.

III. ORGANIZACIÓN POLÍTICA

Para algunos se requiere constatar la presencia de una fuerza militar para probar la existencia de la organización política estatal, pero el primer Estado no

tenía enemigos con los que pudiera competir, su poder radicaba en la capacidad de unir a distintas comunidades en una misma ideología.

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La religión fue la fuerza que usó el primer Estado para implantar la disciplina laboral y social. Los gobernantes eran sacerdotes, administradores y científicos, encargados de las ceremonias; dirigían los actos y rituales públicos, preparaban los trabajos colectivos y administraban los bienes recaudados, cotejaban los datos astronómicos y elaboraban los calendarios para ajustar las actividades del pueblo. Por otro lado, los agricultores y pescadores reconocían el poder de sus gobernantes pagando tributos sobre trabajo y servicios, en beneficio de la clase señorial.

Se tenía la certeza popularizada que los dioses les habrían enseñado a preparar sus chacras, trazar sus canales, sembrar las plantas y construir sus hitos; por lo cual era necesario realizar rituales propiciatorios y cumplir con el calendario de ceremonias y ritos al sol, al agua y a la tierra. Todas las actividades, domésticas de producción, construcción, administrativas y gubernamentales realizadas en Caral, están de una u otra forma relacionadas con ofrendas, ceremonias, rituales y sacrificios.

En las distintas edificaciones, ya sean residenciales o públicas, se puede observar la presencia de fogones, usados para la quema de ofrendas; costumbre generalizada que consideraba al fuego como medio para comunicarse con los dioses. La gran cantidad de templos y las constantes remodelaciones que se observan evidencian un sistema religioso dinámico, en constante renovación y, al mismo tiempo, el poder social de la religión y el voluminoso trabajo invertido por los pobladores con el fin de alcanzar el favor de los dioses.

Se han hallado distintas ofrendas en contextos ceremoniales y en los rellenos de las construcciones:

Estatuillas de arcilla sin cocer, a manera de entierros simbólicos, generalmente representando a mujeres relacionadas con rituales de propiciación o fertilidad.

Textiles y cestos quemados.

Alimentos quemados.

Cruces tejidas u "Ojos de Dios".

Entierros de niños o adultos, algunos ataviados con collares, indicadores

de alto estatus. Cuentas, lascas o fragmentos de piedras semipreciosas,

Spondylus, cuarzo.

Hojas, mates.

Vegetales entrelazados.

Bollos de hojas de sauce.

Conchas de Choro mytilus con cabellos humanos, cuarzo

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IV. ORGANIZACIÓN SOCIAL

1. El Aspecto Político

Las evidencias materiales indican la existencia de clases sociales, diferenciadas por su ubicación en el proceso productivo. La clase dirigente realizaba tareas intelectuales, administrativas, políticas y religiosas, disfrutaba del excedente producido socialmente, vivía en casas extensas y contaba con objetos lujosos, como hachas de cuarzo, asientos de vértebras de ballena y collares de cuentas exóticas. Sus viviendas fueron amplias y muy elaboradas. Por otro lado, la clase más numerosa estaba dedicada a los trabajos agrícolas, y a los servicios prestados en la ciudad. Sus viviendas eran pequeñas y sencillas.

2. Sacrificios Humanos Rituales

Se han excavado entierros de niños, al parecer tratados como ofrendas relacionadas a eventos constructivos, ya sea debajo de un muro o de un piso. Algunos fueron enterrados con vestidos y collares, como expresión de su posición social elevada.

Por otro lado, se halló un adulto que, al parecer, fue sacrificado; lo enterraron desnudo, con las manos y los dedos cortados, algunos de éstos fueron recuperados en unas hornacinas del recinto enterrado también ritualmente.

Cabe resaltar el elaborado peinado que lucía el individuo, de aproximadamente 23 años.

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CAPÍTULO V: LA SOCIEDAD DE SUPE EN LOS ALBORES DE LA CIVILIZACIÓN

La Ciudad sagrada de Caral en los albores de la civilización en el Perú, es un trabajo preliminar de la doctora Ruth Shady Solís donde describe el resultado de sus primeras investigaciones en torno a este importante centro ceremonial Caral es el asentamiento más destacado de los 18 identificados a lo largo de 40 km del valle bajo y medio de Supe, cada uno de los cuales reúne edificios públicos con la característica plaza circular hundida, además de un conjunto de unidades domésticas. No es Caral el más extenso, pero sí el que muestra un diseño arquitectónico planificado y una fuerte inversión de fuerza de trabajo en la construcción de los edificios piramidales, esto debido a la extensión de los asentamientos y por la cantidad de trabajo invertida se hace evidente que ellos tienen un ordenamiento jerarquizado y que había una organización social unificada en el valle. Este patrón de distribución puede extenderse también a los valles de Pativilca, Fortaleza y Huaura, los cuales, al lado de Supe, debieron constituir el territorio base de formación del Estado prístino.

Otros centros contemporáneos de Caral son: Áspero, en el litoral del Supe; La Galgada, en el departamento de Ancash; Piruro y Kotosh en Huánuco; Huaricoto, en el Callejón de Huaylas y el Paraíso, en el valle del río Chillón en Lima.

Parte de los restos arqueológicos conocidos en la actualidad como Caral, eran mencionados anteriormente por otros investigadores con el nombre de “Chupacigarro” (Willians-Merino) en trabajos que hacen referencia a la arquitectura monumental; corresponde a la Doctora Shady Solís haber

determinado la importancia del sitio y emprender las primeras excavaciones sistemáticas a partir de julio de 1996. La ciudad sagrada de Caral o “La ciudad de las pirámides” ocupan un área aproximada de 50 hectáreas y está conformada por 32 conjuntos arquitectónicos donde destacan los 6 grandes volúmenes piramidales que se observan desde el valle. Donde dicha doctora Ruth Shady Solís, hace una breve descripción de las principales estructuras excavadas donde destacan:

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El templo del anfiteatro, estructura de 150 m. por 90 m. caracterizada por una gran plaza circular hundida o “anfiteatro” de 29 m. de diámetro, unida a una pirámide escalonada. El altar del fuego sagrado, pequeño edificio circular rodeado de un espacio rectangular en cuyo centro se ubica un fogón oval provisto con dos ductos de ventilación subterráneos orientados norte-sur. Las paredes y pisos fueron decorados con pinturas crema, amarilla y ploma. Llama la atención el parecido con estructuras de otros centros ceremoniales, en especial con Kotosh. El pequeño templo de la banqueta, estructura ubicada al oeste del templo del anfiteatro. Esta estructura muestra evidencias de múltiples reconstrucciones y variaciones en cuanto a la orientación de sus muros asociado, posiblemente, a mediciones astronómicas. Las paredes muestran revoques de pintura: blanco, crema, amarillo, gris, anaranjado y azul.

I. SECTORES RESIDENCIALES

En Caral se han identificado tres sectores residenciales aunque Ruth Shady Solís apunta la posibilidad de que puedan existir más. El sector residencial ubicado al este del templo del anfiteatro fue excavado identificándose 10 capas estratigráficas y varios estilos y técnicas diferentes. Uno de los patrones constructivos más extendido fue el realizado con armazones de madera de huarango cruzado con carrizos. En el conjunto residencial se halló un depósito especial de ofrendas y una “letrina”, al parecer las heces humanas estaban asociadas a las ofrendas.

La plataforma escalonada “usnu”, es una pequeña estructura escalonada unida al muro del sector A. El templo mayor (pirámide E), Es una de las estructuras más resaltantes, consta también de una plaza hundida de 19 m. de diámetro, los estudios preliminares muestran un desfase de 6 grados en el eje de ubicación entre el acceso a la plaza y la entrada a la pirámide.

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La estructura auxiliar de la pirámide cuadrangular I, posiblemente depósitos provistos de fogones centrales, aunque lo más probable es que su función haya cambiado en el tiempo. Muestra pintura en los muros. En base a los datos recopilados se puede afirmar que Caral fue una sociedad compleja donde la religión tuvo un rol predominante en la vida de los pobladores.

Los templos regían la vida social y política de esta civilización. La economía tenía un carácter mixto: actividades agrícolas; pesca en el mar y el río y aprovechamiento de los recursos vegetales y animales de las lomas cercanas. La elite de Caral estuvo en posesión de conocimientos de arquitectura, geometría y astronomía así como el poder para movilizar a la población. Existe una gran afinidad entre las construcciones de Caral y de Áspero, en el litoral de Supe. Se destaca también el emplazamiento de este centro ceremonial articulado en un eje norte sur y otro esteoeste lo que permitiría una facilidad de intercambio con otros centros del área norcentral, la más avanzada socioculturalmente en el Perú durante el Arcaico Tardío. 1500 años antes de Cristo, por razones aún desconocidas los habitantes de Caral decidieron enterrar sus construcciones y abandonar la ciudad.

Caral ocupa 66 ha, en las cuales se distingue una zona nuclear y una zona marginal. En el núcleo, las edificaciones están distribuidas en dos grandes mitades: una alta donde se pueden apreciar las construcciones piramidales más destacadas, una plaza circular hundida, dos espacios de congregación pública masiva, además de las unidades domésticas y de almacenamiento de los funcionarios, así como un conjunto residencial extenso. La mitad baja tiene edificios de menores dimensiones, aunque destaca el complejo arquitectónico del Anfiteatro, y un conjunto residencial, igualmente, de menor extensión. La

zona en la periferia tiene numerosas viviendas agrupadas, distribuidas a modo de archipiélago en «islotes», a lo largo de la terraza que linda con el valle.

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Millones de piedras fueron cortadas y trasladadas a la ciudad para la

construcción de

los

edificios

públicos,

para

remodelar

los

diseños

arquitectónicos o para enterrarlos cíclicamente y construir uno nuevo.

II. IMPORTANCIA

¿Por qué es importante Caral?

“Paul kosok, antropologo norteamericano, fue uno de los primeros en resaltar la importancia de la zona arqueologica de Caral (Derecha)”

Figura 12

La primera contribución de Caral a la sociedad actual es en el campo del conocimiento histórico al mostrar la gran antigüedad de la civilización en el Perú y América y modificar con ello concepciones sobre la condición humana en el planeta. En el caso más concreto de nuestro país, la investigación sobre Caral permite conocer las respuestas dadas por sociedades que habitaron por casi un milenio este territorio antes que nosotros; podemos aprovechar las experiencias positivas y desechar aquellas fallidas.

Desde la perspectiva cultural, Caral está llamado a convertirse en uno de los más importantes instrumentos para mejorar la autoestima de los peruanos y a constituirse en el símbolo más destacado de la identidad nacional, por ser la primera civilización, la más antigua de América y el modelo de organización sociopolítica que desarrollarían otras sociedades en períodos posteriores en el territorio del Perú. Nos pone en evidencia la capacidad creadora de los habitantes de este disímil territorio que con esfuerzo y organización lograron ingresar al estadio civilizatorio un milenio y medio antes que otras poblaciones del continente.

En el aspecto económico, la puesta en valor de Caral, a través de acciones de investigación, consolidación y restauración de sus imponentes construcciones monumentales, la convertirá en un destino turístico de primer orden a escala nacional e internacional, y en una fuente de ingresos importantes para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones de la localidad y del país en general. Por su valor histórico, cultural y económico, el destinar fondos a Caral no es un gasto es una inversión que contribuirá al desarrollo del país. Confiamos en el cambio de actitudes, en el reconocimiento de los valores de nuestra historia milenaria, que todo peruano debe hacer para afirmarse y conducirse con seguridad, sesionado de la misma visión de desarrollo, en beneficio de los que conformamos esta nación.

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Caral debe su éxito y crecimiento al ser el centro de una amplia red de intercambio y reciprocidad que se extendía por la costa, la sierra e inclusive la selva. El principal cultivo en Caral fue el algodón (Gossypium barbadense), el que usaron para elaborar ropa y redes de pesca y para intercambiar por productos de otras regiones. Por ejemplo, lo intercambiaron por grandes cantidades de pescado (sobre todo anchoveta) con las poblaciones del litoral (como con la huaca de Áspero, por ejemplo). Su amplia red de intercambio les permitió a los Caralinos obtener el "mullu", molusco bivalvo que habita solo en las aguas calientes del Océano Pacífico, desde California hasta Ecuador. Fue muy usada como símbolo de riqueza y en ceremonias para la predicción climática. Diversas fuentes para la obtención de recursos tuvieron los caralinos en las proximidades de su ciudad. Terrenos pantanosos en la margen del río donde crecen bosques de caña brava, carrizo y "cola de caballo" que usaron como material para construir los muros de estructuras pequeñas como los conjuntos residenciales. Lagunas cercanas de donde cosecharon totora y junco con los que elaboraban canastas y esteras. Bosques de guarango y algarrobo de donde obtuvieron la madera para ser usada como combustible o como postes en la construcción de casas. Los desiertos próximos donde crece en abundancia la "achupalla" (Cardo de loma) usada como alimento y combustible. El río Supe, donde abundan los peces y camarones y finalmente el valle, fértil y pródigo lo usaron para el cultivo del zapallo, fríjol, camote, pacay y guayaba.

FIGURA 13

“Caral fue el centro de una amplia red de intercambio de productos

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El mar y sus frutos fueron una de las principales fuentes de alimentación de la población caralina. Sin embargo la ciudad de Caral se encuentra a más de 23 kilómetros tierra adentro lejos del litoral. Una apreciable distancia, tomando en cuenta que el abastecimiento de productos marinos debió ser diario. En la costa se han podido encontrar algunos sitios contemporáneos con Caral, como Aspero, con quienes mantuvieron estrechas relaciones de reciprocidad e intercambio. El mar frente a las costas del valle de Supe es rico y productivo en especies aptas para el consumo humano. Los Curacas (gobernantes) de Áspero debieron mantener un lazo de intercambio y reciprocidad con los de Caral, pues en el primero se puede encontrar redes y tejidos de algodón provenientes del valle y en Caral restos de los productos preferidos por ellos:

anchoveta, sardina, choro y macha. Hay que mencionar que la variedad de productos marinos hallados en Áspero es mucho más grande y por tanto sólo usaron para el intercambio los productos más solicitados. Es de destacar que no se ha reportado el hallazgo en Caral de redes o cualquier otro implemento de pesca, reafirmando el hecho que los productos marinos hallados en Caral provinieron por intercambio y no como labor propia de los pobladores de Caral.

¿Por qué es importante su descubrimiento? El descubrimiento de Caral, por sus características, es uno de los más importantes de los últimos años para la arqueología mundial. Una de las peculiaridades que hasta la fecha llama la atención es que no se haya descubierto ningún complejo militar en esta zona. En Caral no hay indicios de violencia militar, aunque sí hubo violencia para aquel que no cumplía con las normas de la sociedad; el control se hacía a través de la religión. Fue la religión el instrumento de control y coerción que la sociedad tuvo, y que fue ejercido por el grupo que la dirigía. El poder en la población de Caral lo detentaba un grupo de individuos, sobre la base de sus conocimientos directamente vinculados con la reproducción de las condiciones materiales para la supervivencia de la población. Este grupo de dirigentes era

el encargado de hacer las observaciones astronómicas para elaborar el calendario y así indicar los períodos de tiempo más convenientes para realizar las diversas actividades económicas. Ellos fijaban las fechas de la siembra y de la cosecha; dirigían la construcción de las terrazas de cultivo y la apertura de los canales de riego; conducían el comercio entre pescadores y agricultores; y hacían llegar los productos hasta largas distancias, en la costa, sierra y selva.

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CONCLUSIONES

  • a) El descubrimiento de esta cultura no inicio en 1994, esta se dio mucho tiempo atrás, cuando algunos investigadores ya describían a dicha cultura, específicamente los monumentos arqueológicos, pero no se le dio la importancia necesaria ya que se creía que Caral era la extensión de cultural aledañas. Gracias a Ruth Shady se le dio la importancia que merece ahora esos datos cambian el rumbo de la historia, ya que la antigüedad de Caral trae nuevas dudas y campos de investigación a los historiadores del mundo.

  • b) En cuanto a su economía tenía un carácter mixto, importantes para su desarrollo como son las actividades agrícolas; pesca en el mar y el río y aprovechamiento de los recursos vegetales y animales de las lomas cercanas.

  • c) La elite de Caral estuvo en posesión de conocimientos de arquitectura, geometría y astronomía así como el poder para movilizar a la población, lo que contribuía a una mejor organización.

  • d) Podemos señalar dentro de la manifestación cultural de Caral – Supe, que su desarrollo fue una de las civilizaciones casi completas del mundo antiguo y en específico en el modo de organización de su Estado que

este llego a tener una arquitectura bastante cómoda como para su época, con pirámides y lugares de culto para sus deidades, como una de ellas era la representación el fuego. También tenían como una distracción la música, para la mejor realización de sus momentos libres, como fue que se encontró las 32 flautas con hueso de pelicano enterrado en el medio del anfiteatro, rodeado de piedras en las cuales se encontraron figuras hechas de barro y se podría decir que también tenían arte y cerámica, pero que en el momento no se puede especificar más a fondo estas manifestaciones, y esperamos que estas sean investigadas en el menor tiempo posible, ya que esta cultura data de los 90’ pero con la tecnología que contamos esperamos tener más investigación para su mejor aprovechamiento cultural, como podría ser el turismo y el estudio de nuestro pasado peruano.

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  • e) Al estudiar la Cultura Caral podemos resaltar la habilidad de esta antigua sociedad en sus grandes manifestaciones culturales, artísticas, etc. Ya que si bien no contaban con una sociedad con gran desarrollo como las de hoy, eso no fue un obstáculo para marcar una diferencia dentro del Antiguo Perú.

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RECOMENDACIONES

  • a) Debemos conservar y difundir los valores de la civilización Caral, preservar su patrimonio arqueológico; y fomentar el desarrollo social y económico de las poblaciones del entorno, a partir de la puesta en valor del patrimonio arqueológico. Asimismo, pedir al Estado peruano que continúe o incremente su apoyo económico a las actividades de investigación y conservación.

  • b) Se debe dar mayor interés a la ciudadela de Caral, difundirla más como una zona arqueológica, no solo nacionalmente si no mundialmente, ya que su importancia trascienda en la historia mundial. Esto dará a la población aledaña mayores ingresos económicos y mejores condiciones de vida que permitirán un mejor desarrollo para su sociedad.

  • c) Caral está llamado a convertirse en uno de los más importantes instrumentos para mejorar el autoestima de los peruanos y a constituirse como el símbolo más destacado de la identidad nacional, por ser la primera civilización, la más antigua de América y el modelo de organización sociopolítica que desarrollarían otras sociedades en períodos posteriores en el territorio del Perú, sintiéndonos cada vez más orgullosos de ella y adoptando las más relevantes características como son: La política, su organización, su economía, etc.

  • d) La Cultura Caral es un Patrimonio Cultural de la Humanidad, por lo tanto es nuestro deber como peruanos cuidar la riqueza cultural que tenemos en nuestro país, y si bien queremos cuidarla empecemos por conocerla, mediante documentos que abundan en las bibliotecas e internet, pero también visitando en alguna oportunidad tan bella riqueza que el Perú nos brinda.

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  • e) Un punto muy importante que debemos señalar como una recomendación es que la investigación de la cultura Caral debería tener más apoyo del Estado para que el personal encargado del estudio sea más eficaz, y que está a futuro repercuta en el aprovechamiento, como podría ser en el turismo.

BLIOGRAFIA

  • f) SHADY SOLIS, Ruth, “Caral-Supe y su entorno natural y social en los orígenes de la civilización” – Universidad Nacional Mayor de San Marcos

  • g) SHADY SOLIS, Ruth, “Caral: La primera ciudad del mundo” – Universidad Nacional Mayor de San Marcos

h) DE LA CASAS, BARTOLOME, “De las antiguas gentes del Perú”, Extramuros Edición, S.L. Pág. 52

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ANEXOS

FIGURA 1. Ubicación

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FIGURA 2.- Paleolítico

2 ∑ FIGURA 2.- Paleolítico ∑ FIGURA 3.- Lítico

FIGURA 3.- Lítico

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FIGURA 4.- Arcaico

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FIGURA 5.- Ruth Shady Solís

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FIGURA 6.-

2 ∑ FIGURA 6.- ∑ FIGURA 7

FIGURA 7

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2 ∑ FIGURA 8

FIGURA 8

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FIGURA 9.-

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∑ FIGURA 9.- 2 ∑ FIGURA 10.-
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FIGURA 11.-

2 ∑ FIGURA 11.- ∑ FIGURA 12.-
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FIGURA 13.-

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