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LOS NEGROS EN ESTADOS UNIDOS EN LA DÉCADA DEL 60

LOS NEGROS EN ESTADOS UNIDOS EN LA DÉCADA DEL 60 “…Si la efervescencia contestataria de los

“…Si la efervescencia contestataria de los campus californianos tuvo muchas veces un carácter lúdico y festivo, la movilización estudiantil contra la Guerra de Vietnam y la lucha de la población negra co ntra la segregación racial resultaron ser dos factores decisivos, y a menudo complementarios, para que de todo ello surgiera un movimiento social y político relativamente organizado.

A la vanguardia del mismo se situaron las asociaciones negras pro derechos civiles, que habían

experimentado un notable desarrollo en la década anterior, consiguiendo vencer el miedo y la resignación tradicionales en la población afroamericana, y que habían encontrado en el joven Martin Luther King un líder con gran talento y carisma. Seguidor de la doctrina de la no-violencia preconizada por Gandhi, M. L.

King, se puso al frente de un amplio movimiento de protesta contra la segregación racial que se tradujo en

un sinfín de manifestaciones, sentadas y boicots a las empresas y organismos que seguían practicando la

segregación. La originalidad de sus métodos, su brillante elocuencia y sus firmes principios religiosos y políticos, sin que a menudo se distinguiera muy bien los unos de los otros, dieron al reverendo Martin Luther King una extraordinaria capacidad de convocatoria, demostrada en la marcha sobre Washington de agosto de 1963, en que consiguió congregar a 250.000 manifestantes. En 1964, en pleno apogeo de su popularidad, dentro y fuera de los Estados Unidos, M. L. King obtuvo el premio Nobel de la Paz.

De todas formas, a esas alturas, la segregación no era tanto un problema legal como el resultado de un

conflicto entre poderes federales, de un lado, y la población blanca y de las autoridades locales de los Estados del Sur del otro. Así lo demostraban el fuerte rechazo que la legislación federal, cada vez más abierta y progresista, encontraba en los feudos tradicionales del poder blanco y los problemas de las instituciones federales para acabar con el racismo secular de los Estados del Sur, cuya actitud fue en ocasiones de franco desafío a la autoridad presidencial. Sólo la intervención directa del presidente Kennedy en mayo de 1963 hizo posible que el gobernador de Alabama, George Wallace, revocara su decisión de impedir el acceso de los estudiantes negros a la Universidad Tuscaloosa, hasta entonces reservada exclusivamente a los blancos. Otras veces fue Robert Kennedy, hermano del presiente y fiscal

general, el que tuvo que mediar a favor de la comunidad negra, con el envío incluso de tropas federales, para evitar que los sectores más intransigentes de la población blanca, con la complicidad de las autoridades locales, provocaran un baño de sangre en algunas ciudades del Sur. El trágico fin de Luther King y Robert Kennedy, asesinados en 1968, cinco años después que el presidente, reforzó la sensación

de que el destino había unido al líder negro y a los hermanos Kennedy, salvando las evidentes diferencias

que había entre ellos, al hacerles víctimas de la misma resistencia al cambio y del odio del sector más

inmovilista de de la sociedad norteamericana. La lucha por los derechos civiles marcó en gran medida el camino que siguieron que siguieron las movilizaciones contra la Guerra de Vietnam: sentadas en los campus, desobediencia civil, resistencia pasiva y marchas sobre Washington… Todo ello no impidió, sin embargo, que de vez en cuando, tanto en

la lucha contra la segregación como contra las protestas contra la guerra, se produjeran fuertes estallidos

de violencia, sea como reacción espontánea a la represión policial, sea por la actuación de grupos

radicales que no creían en la eficacia de la no-violencia. La oleada de disturbios que sacudió los guetos negros entre 1965 y 1967, con el resultado de 4.000 heridos y 225 muertos -34 de ellos solo en Los Ángeles, puede considerarse una combinación explosiva de dos factores: de la desesperación de amplios sectores de la población negra, que no veía mejorar su situación pese a las reformas legales, y de la acción de un incipiente “nacionalismo negro”, de carácter musulmán, que adoptó como líder a Malcolm X, o de grupos de corte revolucionario e insurreccional como los Panteras Negras. En todo caso, la investigación llevada a cabo por el FBI sobre el origen de esta explosión de violencia concluyó sin ningún dato que avalara las sospechas de algunos blancos sobre un complot negro: “La mayor parte de los motines y los

disturbios se lee en el informe de FBI- es fruto de movimientos espontáneos de violencia popular (…) Los desórdenes del verano de 1967 leemos en otro pasaje del informe- no han sido causado por un grupo

organizado o una conspiración”. El asesinato de Martin Luther King en 1968 pareció cargar de razón a los partidarios del uso de la violencia y dio a la lucha contra la segregación un carácter más radical y minoritario y un sentido antisistema que no había tenido con King” (Fuentes, Juan Francisco y La Parra López, Emilio; HISTORIA UNIVERSAL DEL SIGLO XX, De la Primera Guerra Mundial al ataque de

las Torres Gemelas; Editorial Síntesis; Madrid; 2004; páginas 293 a 295)

Actividades:

a) ¿Cuál es la situación de la población negra en Estados Unidos?

b) ¿A qué se debe?

c) ¿Qué actitudes asumieron los negros americanos ante esta realidad?