Anda di halaman 1dari 3

Sin título

Id Cendoj: 20069370032008100358
Órgano: Audiencia Provincial
Sede: Donostia-San Sebastián
Sección: 3
Nº de Recurso: 3105/2008
Nº de Resolución: 102/2008
Procedimiento: Rollo apelación faltas
Ponente: BEGOÑA ARGAL LARA
Tipo de Resolución: Sentencia
AUDIENCIA PROVINCIAL DE GIPUZKOA
Sección 3ª
SAN MARTIN 41 2ª planta- C.P. 20007
Tfno.: 943-000713 Fax: 943 00 07 01
N.I.G.: 20.05.1-07/016130
RECURSO: Rollo ape.faltas 3105/08-3ª
Proc. Origen: Juicio faltas 700/08
Jdo. de Instrucción nº 1 (Donostia)
Atestado nº: GUARDIA MUNICIPAL SN SN NUM000
Apelante: Braulio
Abogado: HERRERO
Procurador: RUIZ DE ARBULO
Apelado: Carlos Alberto
Apelado: Francisca
Apelado: Lucía
Abogado: CRISTOBAL
Procurador: OYAGA
SENTENCIA Nº
ILMA. SRA.
D/Dña. BEGOÑA ARGAL LARA
En DONOSTIA - SAN SEBASTIAN, a veintitrés de diciembre de dos mil ocho.
La Ilma. Audiencia Provincial Sección 3ª de esta Capital, ha visto en trámite de apelación los
presentes autos de carácter criminal tramitados como Juicio de Faltas con el número 700/2008 por el
Juzgado de Instrucción nº 1 de SAN SEBASTIAN seguido por una falta de LESIONES a instancia de Braulio
(Apelante) y Carlos Alberto Y Francisca Lucía (Apelados). Todo ello en virtud del recurso de apelación
interpuesto contra la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción antes expresado el día 30 de
septiembre de dos mil ocho.
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por el Juzgado de Instrucción nº 1 de SAN SEBASTIAN se dictó sentencia con fecha 30
de septiembre de 2008 , conteniendo el siguiente FALLO:
"Que debo CONDENAR Y CONDENO a Braulio como autor criminalmente responsable de sendas
faltas de lesiones del artículo 617.1 CP a la pena de 40 días de multa con cuota de 8 euros , aplicación del
artículo 53 CP en caso de impago, por cada una de ellas.
En vía de responsabilidad civil (artículo 109 y ss CP ) indemnizará a Lucía en 197,82 euros y a
Francisca en 270,45 euros.
Que debo ABSOLVER como ABSUELVO a Lucía e Carlos Alberto de las faltas de lesiones y
coacciones por las que ambos venían siendo acusados.
SEGUNDO.- Notificada a las partes las resoluciones de referencia se interpusieron recursos de
apelación que fueron admitidos y elevados los autos a este Tribunal, trayéndose a la vista del Magistrado
Ponente para dictar sentencia.
TERCERO.- En la tramitación de este juicio se han observado las formalidades legales.
VISTO.- Ha sido Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. BEGOÑA ARGAL LARA.
HECHOS PROBADOS
Se aceptan los hechos probados de la sentencia apelada.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
Se aceptan los fundamentos jurídicos de la sentencia apelada en lo que no se opongan a esta
resolución.
PRIMERO.- La representación de Braulio formuló recurso de apelación frente a la sentencia de
instnacia, alegando:
1.- Error en la valoración de la prueba. Las lesiones de la Srta. Lucía se produjeron como
consecuencia del forcejeo con el Sr. Braulio , con motivo de la resistencia de aquélla.
Braulio actuó en defensa de Montserrat , extremo acreditado por la declaración del propio Braulio ,
por la testifical del agente municipal y por la existencia de una discusión previa entre Lucía y Montserrat , en
la que ambas levantan sus brazos.
Braulio portaba uniforme indentificador, y así lo declaró Francisca y el responsabel de seguridad.
No se puede dar valor a la declaración de Francisca dado que en el momento de los hechos se
encontraba bajo la influencia de bebidas alcohólicas (testifical del agente municipal nº NUM001 ).
Las lesiones de la Sra. Francisca reflejadas en el informe forense pudieron producirse en el forcejeo
que mantuvieron Francisca , Lucía e Carlos Alberto con Braulio , en las escaleras de Complot.
2.- Infracción del articulo 20.7º del C. Penal por su inaplicación dado que el Sr. Braulio actuó en todo
momento en defeesa de la integridad física de Montserrat .
Al quedar amparada leglmente la conducta del vigilante, la de Lucía e Carlos Alberto , que se
resistiron a ser expulsados, provocaron lesiones a Braulio , y procede su condena como autores de una falta
de lesiones del art. 617,1º del C. Penal .
Suplica: estimación del recurso, se revoque la sentencia dictando otra en su lugar que absuelva a
Página 1
Sin título
Braulio por entender aplicable la eximente recogida en el artículo 20,7 del C. Penal , y condene a Lucía y a
Carlos Alberto como autores de una falta de lesiones a la pena de 12 días de localización permanente y a
indemnizar a Braulio en 12.462,05 euros más los intereses con expresa imposición de las 2/3 partes de las
costas de ambas instancias a ambas.
SEGUNDO.- La representación de Carlos Alberto y Francisca se opuso al recurso de apelación.
TERCERO.- La representación de Lucía impugnó el recurso de apelación.
CUARTO.- Hay que señalar que la Jurisprudencia del T. Supremo ha establecido reiteradamente en
interpretación del art. 741 de la L.E .Criminal que la valoración de la prueba en el juicio penal debe ser
realizada por el Juez de Instancia y de acuerdo con el principio de la libre valoración y en conciencia, lo que
no supone la admisión de arbitrariedad, sino que se deberán tener en cuenta en esa valoración pruebas de
cargo existentes, y que las mismas sean suficientes, practicadas con sujeción y respecto a los principios de
inmediación, oralidad, publicidad y concentración y en presencia de las partes.
La revisión de la valoración de la prueba que ha efectuado en la sentencia recurrida el Juez a quo, se
debe concretar a la forma en que se han practicado o desarrollado en el plenario las pruebas, si existen
pruebas de cargo, y si la valoración efectuada obedece a las reglas de la lógica, experiencia y de la sana
crítica (SS. T.C. 17-12-85, 23-6-86, 13-5-87, 2-7-0, 4-12-92, 3-10-94 ), y únicamente debe ser rectificado,
bien cuando no existe al imprescindible marco probatorio de cargo, vulnerándose entonces el principio de
presunción de inocencia, o bien, cuando un detenido examen de las actuaciones revele un manifiesto y
claro error del juzgador "a quo" a tal entidad que imponga la modificación de la realidad fáctica establecida
en la resolución apelada, o más concretamente, sólo cabe revisar la apreciación hecha por el Juez de la
prueba recibida en el acto del juicio oral en la medida en que aquella valoración haya sido llevada a cabo
por el órgano judicial de forma arbitraria, irracional o absurda, es decir, si la valoración de la prueba ha sido
hecha mediante un razonamiento que debe calificarse de incongruente o apoyado en fundamentos
arbitrarios, como aquéllos que aplican criterios contrarios a los preceptos constitucionales. (SS. T.C. 1-3-93,
S. T.S. 29-1-90 ).
Como conclusión a la doctrina expuesta, no se puede obviar que el Tribunal de apelación podrá
valorar sin cortapisas la prueba documental, cuya valoración, dada su naturaleza, no precisa de inmediación
como ha establecido la S.T.C. 198/2002 de 28 de octubre , ATC 220/1999 de 20 de septiembre ; más
cuando la cuestión se centra en la valoración de la prueba testifical, pericial o en la declaración de las
partes, tal valoración no puede efectuarse sin la concurrencia de los principios de publicidad, inmediación y
contradicción, que integran el derecho constitucional a un proceso con todas las garantías, las cuales no
podrán ser valoradas en segunda instancia dada la constitucionalidad declarada del art. 795 de la L.E.Crim .
y practicada en la instancia, si no concurren los requisitos previstos en el apartado tercero de aquel
precepto, la prueba no puede ser reiterada; lo que implica la no posibilidad de su valoración en la segunda
instancia, que es la pretensión deducida en el presente recurso de apelación.
La S.T.C. de 09.02.2004, establece que "en la apelación de las sentencias absolutorias, cuando
aquella se funda en la apreciación de la prueba, si en la apelación no se practican nuevas pruebas, no
puede el Tribunal ad quem revisar la valoración de las practicadas en la primera instancia, cuando por la
índole de las mismas es exigible la inmediación y la contradicción (STC 167/2002 ).
Consiguientemente se vulnera el derecho a un proceso con todas las garantías cuando el Tribunal de
apelación que debe resolver un recurso de apelación frente a una sentencia absolutoria revisa y corrige la
valoración y ponderación realizada por el Juez de Primera Instancia de las declaraciones del acusado sin
respetar los principios de inmediación y contradicción, siendo ello necesario para pronunciarse sobre su
culpabilidad o inocencia en la medida en que, a consecuencia de ello, la condena carezca de soporte
probatoria".
Sentada la anterior doctrina, se concluye que con base en la misma no puede procederse a efectuar
una nueva valoración de la prueba en alzada, en lo que respecta a la declaración de las partes y testigos,
sin que concurra el principio de inmediación y que de la revisión de la documental no pueden extraerse las
consecuencias inculpatorias que sostiene la apelante en relación a la pretensión de que se condene a los
acusados absueltos.
QUINTO.- Revisión de la prueba practicada en relación a los hechos declarados, probados,
determinantes de pronunciamiento condenatorio.
Tras la revisisón de las pruebas practicadas en la vista oral, se constata:
El acusado manifestó: " que estaba recogiendo unos vasos en la barra del bar, vió como una chica se
abalanzaba sobre otra y la empezaba a pegar él la cogió por detrás y la sacó del bar hasta las escaleras,
donde apareció un chico y una chica que le zarandearon, le hicieron perder el equilibiro y se cayó,
golpeándose el codo."
La testigo Asunción , manifestó en el juicio:"Estaba dentro del bar y vió que el chico de seguridad le
agarró del brazo y le gritaba suéltame que me haces mucho daño:" el cogió a la chica del cuello y a ella le
dió un empujón contra el coche. Aparecieron los de seguridad."
La testigo Lucía , declaró: "Estaba dentro del bar y empézó a discutir con una chica, gesticulando sin
coger carretilla, levantó las manos y notó que el chico le agarró por el brazo y la arrastró por el bar:
Asunción le dijo que le soltar. Le soltó y golpeó a Asunción en la cara lanzándose contra las escaleras le
volvió a agarrar del brazo y lanzó a Asunción contra un coche y apareció el jefe de seguridad."
Carlos Alberto declaró: vió que los hombres de seguridad metieron al acusado en el "Komplot".
Montserrat testificó: "no se acordaba de nada, habia bebido".
Ramón , responsable de seguridad de la discoteca Komplot, declaró que estaba en la sala e Braulio
salió con tres personas que le estaban increpando, tenía sangre y arañazos en el brazo y un golpe.
Del conjunto de las pruebas practicadas en la vista oral, se concluye que la valoración que en
conjunto ha realizado el Juez a quo de las mismas, es racional, lógica y ajustada a la realidad de la
resultancia fáctica, que ha quedado establecida en virtud del testimonio coincidente en lo sustancial de los
apelados, con la corroboración objetiva de las lesiones que avalan el desarrrollo de los hechos
denunciados, sin que proceda sustituir el criterio del Juez a quo por el interesado del acusado
. Se ha acreditado la realidad de las lesiones que presentaban ,compatibles con la descripción de la
violencia física que empleó el acusado frente a ellos, sin que hubiera existido una agresión entre Montserrat
y Lucía previa a la intervención del vigilante y sí sólo una discusión entre ambas.
Página 2
Sin título
Por lo expusto, se ratifica la valoración probatoria efectuada en la instancia.
SEXTO.- Respecto de la aplicación de la eximente 7 º del artículo 20 del C. Penal .
Alega la recurrente la sentencia de 12 de julio del 2.006 del Tribunal Surpemo, que en relación a
dicha eximente estableció que: "La Ley 23/92 dedica específicamente a la figura de los vigilantes de
seguridad la Sección Segunda del Capítulo Tercero , detallando entre sus competencias -artículo 11 ,
apartados a) y c) las de "ejercer la vigilancia y protección de bienes muebles e inmuebles, asi como la
protección de las personas que puedan encontrarse en los mismos" y de "evitar la comisión de actos
delictivos o infracciones en relación con el objeto de su protección. Para el legítimo desempeño de sus
funciones, es igualmente exigible, segun preceptúa el artículo 12 que los vigilantes se encuentren
integrados en empresas de seguridad, que vistan el oportuno uniforme identificador y que ostenten el
distintivo del cargo que ocupen, debidamente aprobado por el Ministerio del Interior y en todo caso diferente
y no confundible con los habitualmente empleados por las Fuerzas Armadas y por las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado. Como lógica consecuencia de todo ello, hemos de entender que estas funciones de
seguridad, legalmente conferidas a los vigilantes privados, hacen posible extender los efectos de la causa
de justificación pero cumplimiento del deber o ejercicio legitimo de un oficio o cargo cuando concurran estos
presupuestos y los estudiados en el fundamento precedente. Por su parte, el artículo 1 del Reglamento de
SeguridadPrivada , aprobado por R.D. 2364/1994, de 9 de diciembre, en consonancia con el articulo 5 de la
Ley 23/1992 , regula las actividades que podrán prestar las empresas de seguridad, entre las que se
comprenden las de "vigilancia y protección de bienes, establecimientos, espectáculos, certámenes o
convenciones " (letras a). Como destaca el recurrente, el artículo 1.4 de la Ley 23/1992 desarrollado por el
artículo 66 del Reglamento , confiere a estas empresas y a su personal la obligación especial de auxiliar a
las fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones y en particular respecto de los vigilantes
de seguridad dispone el artículo 77.1 a) del R. Decreto que les corresponde "ejercer la vigilancia y
portección de bienes muebles e inmuebles, así como la protección de las personas que puedan encontrarse
en los mismos", debiendo seguir las instrucciones que le impartan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así
como colaborando con las mismas dentro de los locales o establecimiento en que presente su sercivios en
cualquier situación en que sea preciso para el mantenimento y restablecimiento de la seguridad ciudadana
artículo 77.2 del R.D .).
En el presente caso, se concluye la imposibilidad legal de apreciar la circunstancia alegada, no ya por
el hecho de que el imputado no portara uniforme que le identificara (ni tenía contrato de trabajo escrito), sino
por razón de que su conducta carecía de justificación al no ser precisa su intervención violenta para la
evitación de la comisión de un delito ni para la protección de las personas por razón de la discusión habida
entre Lucía y Montserrat , y mucho menos arrastar a Lucía fuera del local con el resultado acaecido.
El recurso debe ser desestimado.
SÉPTIMO.- Al no apreciarse temeridad se declaran de oficio las costas de la alzada.
En virtud de la Potestad Jurisdiccional que nos viene conferida por la Soberania Popular y en nombre
de S.M. el Rey.
FALLAMOS
Desestimo el recurso de apelación formulado por la representación de Braulio frente a la sentencia de
30 de septiembre del 2.008 del Juzgado de Instrucción nº 1 de San Sebastian , la confirmo íntegramente,
declarando de oficio las costas de la alzada.
Así, por esta Sentencia, lo pronuncio, mando y firmo.
PUBLICACION.- Dada y pronunciada fué la anterior Sentencia por los Ilmos. Sres. Magistrados que la
firman y leída por el/la Ilmo. Magistrado Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo el/la Secretario
doy fe.

Página 3