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Capítulo 8

Homosexualidad
Lo que puede y no decir la ciencia
A. Dean Byrd, PhD, MBA, MPH

Quizás ningún otro tema en nuestra sociedad es más controversial que la


homosexualidad. De hecho, es difícil hablar de la homosexualidad de forma objetiva
porque es tan personal, ya que involucra a los individuos, las relaciones, las familias
y se extiende a las áreas del matrimonio y la adopción de los niños.

El tema de la homosexualidad no solo divide a las personas de ciencia de las


personas de fe, sino que está comenzando a observarse fuertes diferencias de
opinión entre los mismos científicos al igual que entre las personas de fe. Incluso
hemos llegado a observar como la homosexualidad divide a las familias. A las
madres de las hijas y a los padres de los hijos.

La homosexualidad se complica aun más debido a las políticas de la


homosexualidad. En las principales organizaciones de la salud mental existe mucho
activismo enmascarado de ciencia. Este activismo se traduce en pedazos
informativos para el consumo público, causando mucha confusión e incertidumbre.

Una vez considerada como una enfermedad mental, la homosexualidad ahora no


solo es vista como “saludable” sino que aquellos que no están de acuerdo con esta
noción de salud son catalogados como mentalmente enfermos o homofóbicos
(homofobia es un término muy mal utilizado dado a aquellos que no apoyan las
causas gay). De hecho se gastan más dólares en el estudio de la homofobia que los
que se gastan en el estudio de la homosexualidad.

Una rápida revisión de las investigaciones conducidas proporciona apoyo para esta
última conclusión.

Aunque no es el propósito de este capítulo debatir las políticas de la


homosexualidad. Es importante comprender el contexto en el cual se escribe este
capítulo. Algunos científicos, muchos de ellos bien intencionados, creen que incluso
el escribir este capítulo es dañino para los auto identificados homosexuales. Sin
embargo, a largo plazo es difícil hacer un caso de daño ya que la ciencia progresa
solo haciendo preguntas y no evitando hacer preguntas cuyas respuestas podrían
no apoyar una agenda particular.

La ciencia es siempre relativa, capaz solo de aproximarse a la verdad. Incluso los


“hechos” científicos siempre parecen tener excepciones. Por ejemplo, existe buena
evidencia científica de que el fumar provoca cáncer, pero algunos fumadores de
mucho tiempo no mueren de cáncer. A medida que exploramos lo que la ciencia
puede y no puede decir acerca de la homosexualidad, debemos mantener en mente
que siempre hay excepciones a las observaciones científicas, pero la ciencia todavía
es la mejor herramienta que tenemos cuando se trata de comprender aspectos tan
complejos como la sexualidad humana, incluyendo la homosexualidad.
L a Homosexualidad y la Ciencia:
El Argumento Científico

Durante los últimos diez años, el argumento biológico, de que los gays nacen de
esta manera, ha permeado las asociaciones de la salud mental nacionales y se ha
filtrado dentro del dominio público. El advenimiento del genoma humano se ha
agregado a la dominancia de las teorías biológicas. Las teorías biológicas simples
han sido favorecidas por los medios de comunicación, con las noticias reportando
un gen para esto y un gen para aquello. De hecho, se ha reportado el
descubrimiento de un “gen gay” al igual que un “gen de Dios”.

Con un minucioso escrutinio, incluso la persona secular puede ver que no existe
evidencia para cualquiera de los dos. ¿ Que evidencia tenemos para la explicación
biológica de la homosexualidad ?.
La investigación de LeVay del Cerebro. la evidencia inicial utilizada para apoyar un
modelo biológico de la homosexualidad fue desarrollada por Simon Le Vay, Dean
Hamer y el equipo investigador de J. Michael Bailey y Richard C. Pillard. De los
cuatro investigadores, tres se autoidentifican como homosexuales. Este hecho no es
uno de consideración sin importancia cuando surgen los aspectos de parcialidad o
tendencias como sucede frecuentemente en la arena de la investigación. De hecho,
es importante saber que a pesar de solo el 2 al 4 por ciento de la población se
autoidentifica como homosexual, más del 50% de la investigación es conducida por
científicos que son homosexuales.

Cuando realizó su investigación, LeVay era un científico biológico en el Instituto Salk


de San Diego. Condujo la investigación en cerebros de dos grupos de hombres:
hombres homosexuales y hombres que LeVay presumía fueron heterosexuales. Con
una muestra relativamente pequeña (diecinueve hombres homosexuales y dieciséis
presuntos hombres heterosexuales), LeVay condujo un análisis postmortem
enfocándose en un grupo particular de células en el hipotálamo conocido como
INAH-3. Reportó que había encontrado una sutil pero significativa diferencia entre
los cerebros de los hombres homosexuales y los hombres heterosexuales.

La investigación de Levay tuvo un número de limitaciones. Tuvo muy poca


información acerca de las historias sexuales de los sujetos de investigación.
Algunos de los sujetos murieron de HIV/SIDA. Aunque se encontraron diferencias
entre los dos grupos estudiados, algunos de los presuntos hombres heterosexuales
tuvieron núcleos pequeños en las áreas críticas y algunos hombres homosexuales
tuvieron núcleos lo suficientemente grandes como para ser incluidos en el rango
heterosexual normal.

A pesar de ello, basados en este estudio, los activistas anunciaron triunfalmente


que se había descubierto la causa biológica de la homosexualidad. El argumento de
nacidos de esta forma fue pregonado en los principales medios de comunicación.
Los puntos de vista opuestos fueron en su mayor parte silenciados. Cualquier
científico de nivel inicial pudo de forma rápida observar que esta afirmación estaba
lejos de ser correcta, pero la mayoría no se atrevieron a hablar por temor a ser
ostratizados o incluso catalogados como homofóbicos.

Sin embargo, LeVay mismo cuando fue presionado, contradijo a la interpretación


que los medios habían hecho de su investigación. En sus propias palabras LeVay
declaró:

Es importante destacar varias limitaciones del estudio. Primero, las observaciones


fueron realizadas en adultos quienes ya eran sexualmente activos por un número
de años. Para tener un verdadero caso convincente debe demostrarse que estas
diferencias neuroanatomicas existieron en las etapas tempranas de la vida,
preferentemente desde el nacimiento. Sin estos datos, existe al menos la
posibilidad teórica de que las diferencias estructurales sean de hecho el resultado
de diferencias en la conducta sexual, quizás el principio de “usarlo o perderlo”. Aun
mas, incluso si las diferencias en el hipotálamo surgieran antes del nacimiento,
estas podrían derivarse de una variedad de causas, incluyendo las diferencias
genéticas, diferencias en la exposición al estrés y muchas otras. Es posible que el
desarrollo del INAH-3 (y quizás otras regiones del cerebro) representen un “camino
final común” en la determinación de la orientación sexual, un camino para el cual
innumerables factores pueden contribuir.

Lo que LeVay intentó explicar aquí se relaciona con el bien establecido principio
científico llamado “el funcionalismo causa el estructuralismo”. Traducido, esto
quiere decir que la conducta particularmente las conductas repetitivas pueden
producir diferencias en el cerebro. la tecnología moderna ha demostrado esto con el
uso del escáner de cerebro. LeVay continuó diciendo:

Surge otra limitación debido a que la mayoría de los hombres gay cuyos cerebros
estudie murieron de SID. Aunque me siento confiado de que la pequeña cantidad de
INAH-3 que se encontró en estos hombres no fue un efecto de la enfermedad,
siempre existe la posibilidad de que los hombres gay que murieron de SID no sean
representativos de la población entera de hombres gay. Por ejemplo, pudieron tener
una fuerte preferencia por el coito anal receptivo, el mayor factor de riesgo para
adquirir infección de SID. Así que, si uno desea, puede hacerse un argumento de
que las diferencias estructurales en el INAG-3 están mas relacionadas con los
patrones conductuales de copulación actuales que por la orientación sexual como
tal. No será posible determinar este aspecto de forma definitiva hasta que se
tengan disponibles algunos métodos para medir el tamaño del INAH-3 en personas
vivas quienes pueden ser entrevistadas en detalle acerca de su sexualidad.
Finalmente, LeVay resumió los resultados de su investigación en la siguiente
manera:

Es importante destacar lo que no encontré. No probé que la homosexualidad fuera


genética, o encontré una causa genética para ser gay. No demostré que los
hombres gay nazcan de esa forma, el cual es el erro más común que hacen las
personas cuando interpretan mi trabajo. Tampoco localicé un centro gay en el
cerebro. Es menos probable que el INAH-3 sea un núcleo aislado del cerebro a que
sea una parte de un núcleo involucrado en la conducta sexual de los hombres y las
mujeres… dado que solo observé cerebros adultos no sabemos si las diferencias
que yo encontré estaban ahí desde el nacimiento o si aparecieron mas tarde.

Es interesante que ninguna de estas limitaciones fueron dadas a conocer por los
activistas, la academia o por los representantes de los medios de comunicación
cuando se anuncio la investigación de LeVay. De hecho, LeVay hizo estas
explicaciones de forma discreta y no apareció en televisión para quejarse de que su
investigación haya sido malinterpretada o que se hayan llegado a conclusiones
erróneas a partir de ella.

Aunque las distorsiones de los medios acerca de la investigación de LeVay fueron la


pagina principal de virtualmente los principales periódicos, el Dr. Leonard Sax en su
libro “porque importa el género” observó que no se le dio la misma clase de
cobertura a los subsecuentes reportes de que LeVay había cometido un error.
Recientemente, investigación más rigurosa utilizando métodos más exactos ha
fallado en demostrar cualquier diferencia entre los cerebros de los hombres
homosexuales y heterosexuales.

LeVay no intento volver a replicar sus descubrimientos (como la mayoría de los


científicos son dados a hacerlo). Desde entonces ha abandonado la investigación
cerebral y se ha dedicado al activismo político a favor del movimiento gay.

Los estudios en gemelos Idénticos de Bailey y Pillard. Los estudios en los gemelos
idénticos son formas populares de investigar las contribuciones relativas de los
factores genéticos en un rasgo en particular. J. Michael Bailey y Richard C. Pillard
estudiaron gemelos idénticos y encontraron una taza de concordancia del 52%, lo
cual significa que por cada gemelo homosexual, las probabilidades fueron del 50
por ciento de que su gemelo también podría ser homosexual.

Sin embargo, la pregunta más fascinante es esta: ¿ si hubiera algo en el código


genético que hiciera a un individuo homosexual, porque no todos los gemelos
idénticos se vuelven homosexuales dado que los gemelos idénticos tienen la misma
dotación genética ?. El mismo Bailey reconoció una probable parcialidad en la
selección de la muestra y mencionó que reclutó en lugares en donde los
participantes consideraron la orientación sexual de su gemelo antes de estar de
acuerdo en participar en el estudio. Tal sesgo no es una consideración sin
importancia particularmente en áreas en donde existe un activismo sustancial. Baily
condujo un segundo estudio utilizando el registro de gemelos australianos, quienes
recibieron un formato de respuesta anónimo, el cual hizo que fuera improbable la
parcialidad. Bailey reporte a partir de este estudio una taza de concordancia del 20
al 37% dependiendo de que tan libremente uno defina la homosexualidad. El
primer estudio recibió una gran cantidad de prensa, el segundo estudio de Baily
casi no recibió atención de los medios.

Para ofrecer algo de perspectiva en los estudios de gemelos y los rasgos humanos
sería bueno examinar la evidencia que existe para otras características. Por
ejemplo, las siguientes contribuciones genéticas a los rasgos de personalidad
basados en estudios de gemelos ofrecen las siguientes tazas de concordancia:
habilidad cognitiva general (50 %), extroversión (54%), conciencia (49),
neuroticismo (48), apertura (57), agresión (38) y tradicionalismo (54%).
La investigación de Bailey se quedo lejos de probar la génesis biológica de la
homosexualidad. En cambio, su investigación demostró claramente que la biología
no es suficiente para explicar la génesis de la homosexualidad. (de hecho, Bailey
incluso sugiere que la homosexualidad puede representar un error del desarrollo).
Los estudios de gemelos en la homosexualidad apoyan el papel que el ambiente
tiene en determinar cuáles, si es que hay alguna, de las predisposiciones genéticas
que están presentes en un individuo podrían ser expresadas. De hecho, el hecho de
que el ambiente puede incluso modificar la expresión genética es un hecho de la
ciencia.

El estudio genético de Hamer. El tercer estudio, y quizás el más sensacionalizado de


los estudios que pretenden una base biológica para la homosexualidad fue
anunciado por los medios como el descubrimiento del gen gay. Dean Hamer y su
grupo intento vincular la homosexualidad masculina a una franja de DNA localizada
en la punta del cromosoma X, el cromosoma que algunos hombres heredan de sus
madres. En su estudio, haber examino a 40 pares de gemelos no idénticos,
hermanos gay y destaco que 33 pares, un número significativamente más algo que
el de veinte pares que la probabilidad podría dictar habían heredado los mismos
marcadores genéticos vinculados a X de sus madres.

Las críticas hacia el trabajo de investigación de Hamer vinieron de una fuente


sorprendente: el Dr. Neil Risch, el científico de la escuela de medicina de la
universidad de Yale, quién inventó el método utilizado por Hamer. Risch comentó:
“Hamer y Colaboradores sugieren que sus resultados son consistentes con el
vinculo X debido a sus tíos maternos tienen una taza mayor de orientación
homosexual que sus tíos paternos y que los primos relacionados mediante una tía
materna tienen una taza mayor que la de otros tipos de primos. Sin embargo,
ninguna de estas diferencias es estadísticamente significativa”.

Los medios pregonaron el descubrimiento de un gen gay y anunciaron


triunfalmente que otro estudio había proporcionado pruebas para la génesis
biológica de la homosexualidad. Las críticas al estudio de hamer no fueron dadas a
conocer. Hamer al igual que LeVay y Bailey y Pilliard hizo poco para corregir las
malinterpretaciones de su investigación. Sin embargo, cuando fue cuestionado
directamente, Hamer dijo lo siguiente: “sabemos… que los generes fueron solo un
parte de la respuesta. Asumimos que el ambiente también jugó un papel en la
orientación sexual, como lo hace en la mayoría si no es que en todas la conductas.”

Posteriormente Hamer hizo notar que, “El no cree que la homosexualidad….es


puramente genética….. [el ambiente juega un papel.] no pensamos que exista un
simple gen maestro que haga a la gente gay…. Hamer dijo que él no esperaba… ser
capaz de predecir quien será gay”. Al citar la falla de su propia investigación Hamer
concluyó, “el estudio de pedigrí fallo en producir lo que originalmente esperábamos
encontrar: una simple herencia mendeliana. De hecho, nunca encontramos una sola
familia en la cual la homosexualidad estuviera distribuida en el obvio tipo de patrón
que Mendel observó en su planta de guisantes.

Lo que es aun mas intrigante es que cuando el estudio de Hamer fue replicado por
Rice y sus asociados con una investigación más robusta, los marcadores genéticos
se encontraron no significativos. Rice y sus compañeros investigadores
concluyeron, “no es claro porque nuestros resultados son tan discrepantes del
estudio original de Hamer. Debido a que nuestro estudio fue más grande que el de
Hamer y colaboradores ciertamente tuvimos el poder adecuado para detectar un
efecto genético tan grande como el reportado en este estudio. Sin embargo,
nuestros datos no apoyan la presencia de un gen que afecte en gran manera la
orientación sexual en la posición XQ28.”

Descripción general de las teorías biológicas. Los estudios biológicos han sido
extensamente revisados por equipos investigadores de renombre mundial,
incluyendo a Byne y Parsons y Friedman y Downey. Los dos experimentados
equipos llegaron a una conclusión singular: un modelo biológico simple no encaja
con la investigación actual. De hecho, Friedman y Downey declararon “en las
conferencias clínicas con frecuencia uno escucha…. Que la orientación sexual es fija
e inmodificable. Ninguna de estas afirmaciones es cierta….. la afirmación de que la
homosexualidad es genética es tan reduccionista que debe ser rechazada por
completo como un principio general de la psicología.

Dr. Janet Cummings hizo notar que: “la creencia de que la homosexualidad es
siempre innata huye ante el rostro de la evidencia disponible de que la genética, el
ambiente en la niñez y las decisiones personales son todos factores de ella.
Concedemos que algunos puedan destacarse más que los otros, pero desde un
posición solamente genética los genes responsables pudieron haber desaparecido
durante milenios por una falta de actividad reproductiva.

Quizás el mejor sucinto resumen de la investigación en la génesis de la


homosexualidad viene del Dr. Francis S. Collins, el jefe del proyecto del Genoma
Humano en el instituto nacional de salud.
El ofreció lo siguiente:

Un área de particularmente fuerte interés público es la base genética de la


homosexualidad. La evidencia obtenida de los estudios de gemelos de hecho apoya
la conclusión de que factores heredables juegan un papel en la homosexualidad
masculina. Sin embargo, la probabilidad de que el gemelo idéntico de un varón
homosexual sea también gay es de alrededor del 20% (comparado con el 2-4 por
ciento de varones en la población general), indicando que la orientación sexual está
genéticamente influenciada pero no entrelazada por el DNA y cualquier gen que se
encuentre involucrado representa predisposiciones no predeterminaciones.

Dr. Collins continua diciendo que tanto el ambiente, particularmente las


experiencias de la niñez al igual que el papel que juega la libre voluntad nos
afectarán en formas profundas.

Así que, porque todo este interés en probar que la homosexualidad is hardwired o
que la homosexualidad está determinada biológicamente? quizás LeVay tiene la
respuesta: el mencionó que “las personas que piensan que los gays y las lesbianas
“nacen de esta manera” son mas dados a apoyar los derechos gay”.

La conclusión de LeVay encuentra apoyo de la psicóloga lesbiana Lisa Diamond,


quien observa que “parece ser que por ahora, la forma más segura de promover los
derechos gay/lésbico/bisexual es seguir propagando un modelo determinista: que
las minorías sexuales nacen de esta manera y que no pueden ser de otra forma. Si
esta es una ruta fácil para la aceptación (el cual parece de hecho el caso) realmente
no es tan malo que esta ruta sea incorrecta ?.
La erosión del argumento biológico se refleja en una reciente declaración de
posición cambiada por la Asociación Americana de psicología (APA). La anterior
declaración de la APA (1998) leía así: “existe considerable evidencia para sugerir
que la biología, incluyendo la genética o los factores hormonales de nacimiento
tienen un papel significativo en la sexualidad de una persona. La declaración más
reciente de la APA (2008) menciona.

No existe consenso entre los científicos acerca de las razones exactas…. Aunque
muchas investigaciones han examinado las posibles influencias genéticas,
hormonales, de desarrollo, sociales y culturales en la orientación sexual no han
surgido ningunos descubrimientos que permitan a los científicos concluir que la
orientación sexual está determinada por cualquier factor o grupo de factores.
Muchos piensan que tanto la naturaleza como la educación juegan roles complejos.
Con la erosión del argumento biológico, los científicos se están volviendo hacia los
argumentos de crianza o psicológicos. Muchos están comenzando a reconocer que
existen por igual muchos caminos que llevan tanto dentro como fuera de la
homosexualidad y que la homosexualidad es de hecho más fluida que lo que se
pensaba. Aun cuando puede haber predisposiciones biológicas subyacentes a la
homosexualidad, estas están en muchos otros desafíos complejos. Es el medio
ambiente el que determina si y cuando estas predisposiciones se manifestarán.

La Homosexualidad y la Ciencia:
El Argumento Psicológico

Las teorías psicológicas de la homosexualidad pueden colocarse dentro de una de


estas tres categorías: psicoanalíticas, aprendizaje social e interaccional. Cada
enfoque ha hecho contribuciones para comprender las posibles rutas hacia el
desarrollo de las atracciones homosexuales y existe alguna evidencia científica que
la apoya.

La Teoría Psicoanalítica. Desde una perspectiva psicoanalítica la homosexualidad


surge de un contexto de relaciones familiares difíciles, particularmente de un padre
despegado y desconectado y de una madre sobreprotectora. Estas insanas
relaciones contribuyen al rechazo de la identidad de género masculina o femenina.
Existe alguna investigación que apoya la noción de relaciones padres e hijos
perturbados en donde el hijo rechaza la identificación con el padre del mismo sexo
y se vuelve hacia compañeros o adultos del mismo sexo en búsqueda de amor,
apoyo y afirmación. Por ejemplo, Weinstein y Hammersmith encontró que el 72 por
ciento de los hombres homosexuales en su investigación recordaban sentirse muy
poco o nada parecidos a su padre. Rekers concluyó que la relación del niño con su
padre era predictivo del resultado de la identificación sexual. La investigación de
Dickson y asociados también encontró diferencias entre las relaciones madre-hijo
cuando comparó hombres heterosexuales con hombres homosexuales.

Sin embargo, el psicoanálisis sufre de una falta de estudios rigurosos que apoyen
esta teoría. No obstante, existen abundantes datos clínicos vía reporte de casos en
apoyo de la teoría psicoanalítica de la homosexualidad, particularmente antes de
que se eliminara en 1973 la homosexualidad del manual psiquiátrico.

Teoría del aprendizaje Social. La teoría del aprendizaje social explica como
aprendemos mediante la observación y adoptamos acciones y actitudes de
personas significativas para nosotros. En esta teoría, el condicionamiento
conductual, tanto el directo como el indirecto, cuenta para las atracciones que
desarrollamos y las conductas que adoptamos. Desde esta perspectiva, los niños y
adolescentes aprenden tanto la conducta sexual como la preferencia sexual de sus
padres, compañeros y los medios de comunicación. Son recompensados o
castigados por personas importantes para ellos por sus actitudes y conductas
sexuales. Un jovencito, por ejemplo, pudo haber estado involucrado con actividades
de masturbación con sus amigos y aprendido la actividad homosexual de dichas
interacciones. La teoría del aprendizaje social sugiere que los compañeros y los
medios de comunicación tienen una tremenda influencia en las actitudes y
conductas de los adolescentes.

El aprendizaje social también cuenta por el papel que un trauma grave como el
abuso sexual tiene en el desarrollo de la conducta homosexual. Algunos
investigadores han encontrado una alta prevalencia de abuso sexual en las historias
tanto de homosexuales varones y mujeres. Por ejemplo, Shrler y Johnson
encontraron que los muchachos que posteriormente se identificaron como
homosexuales se habían vuelto sexualmente activos a una edad más temprana que
sus contrapartes heterosexuales (12.7 años contra 15.7 años). Utilizando una
población no clínica, Tomeo, Templer, Anderson y Kotler encontraron que el 46 %
de los hombres gay y el 22 por ciento de las lesbianas habían sido abusados de
niños, comparado con el 7% de sus matched hombres heterosexuales y el 1% de los
Matched mujeres heterosexuales. Particularmente intrigantes fueron los resultados
que 68 % de los hombres homosexuales y 38% de las lesbianas no se identificaron
como gay o lesbiana hasta después del abuso.
Quizás no exista mejor ejemplo del papel que juega el abuso sexual en las
vidas de los auto identificados homosexuales que la historia de Greg Louganis. La
historia de Louganis no solo apoya la teoría psicoanalítica clásica sino también la
teoría del aprendizaje. Considere los siguientes extractos de su libro al describir el
abuso sexual que recibió de un perpetrador que tenía la edad del padre de
Louganis.

Colocó sus brazos alrededor mío y me besó. Realmente me gusto ser


abrazado y me encontraba sorprendido de que este tipo me encontrara
atractivo…. Pensé que con el paso del tiempo me sentiría menos
avergonzado acerca de lo que estaba haciendo pero solo se volvió
peor. La diferencia de edades me molestaba mas y el no podía
exactamente ser una parte de mi vida. Me sentí estúpido diciéndole lo
que estaba haciendo en la escuela y no podía presentarlo a nadie de
mis compañeros de clase. Odiaba la separación y el secreto pero
continué regresando por el afecto, the holding, the cuddling más que
por el sexo. Estaba hambriento de afecto y el era feliz de dármelo….
Me enojaba que fuera mucho mayor que yo, no porque me sintiera
molestado o algo parecido. Yo había sido más que una pareja dispuesta
pero las diferencias de edades hacían que las experiencias fueran cada
vez mas vergonzosas.”

Louganis continuó diciendo, “en este punto el me dijo que estaba preocupado por
verme porque era yo menor de dieciocho años. Aparentemente, había estado en la
cárcel en el pasado por escoger a menores de edad.”

El abuso sexual crea estragos en las vidas de los niños mediante la introducción de
la confusión, particularmente confusión de género. Las teorías del aprendizaje
social explican de qué forma las necesidades de atención y afecto se mezclan con
la sexualidad cuando ocurre el abuso sexual. Los niños pueden desarrollar una
afinidad por las relaciones sexuales debido a que la estimulación física puede ser
reforzante. Los muchachos en particular son propensos a los errores cognitivos
cuando confunden la estimulación física con el abuso sexual. La estimulación física
derivada del abuso sexual es simplemente un indicador de que el cuerpo está
trabajando; el cuerpo no hace juicios acerca del acto abusivo en sí. Es claro que la
confusión de género surge del abuso sexual y que dicha confusión es vista con
frecuencia en el historial de los hombres homosexuales.

También existe evidencia para apoyar el papel que los amigos o compañeros
juegan en el desarrollo de las atracciones homosexuales. El conocido psiquiatra
Harry Stack Sullivan sugirió que la falta de conexiones con los compañeros del
mismo sexo coloca el fundamento para el posterior desarrollo de las atracciones
homosexuales. La desatención o el abuso por parte de los compañeros (burlándose
o intimidando) resultan con frecuencia en desconexiones. Dicho trauma,
particularmente durante los primeros años preadolescentes pueden causar
confusión de género y subsecuentes problemas con la orientación sexual. Más
recientemente, ha surgido apoyo proveniente del trabajo del psiquiatra de
Pennsylvania Richard Fitzgibbons acerca de las contribuciones que el abuso de
compañeros tiene en el desarrollo de la homosexualidad.

Es importante comprender que las conclusiones que se pueden obtener de los datos
de muchos de estos estudios son correlaciónales y no de causa- efecto. Es decir, el
modelado, el abuso sexual y el abuso de compañeros pueden ser factores
contribuyentes a las atracciones homosexuales y las conductas homosexuales, pero
que estos factores no causan directamente estas atracciones. Dichas experiencias
con frecuencia contribuyen a la confusión de género y tal confusión en realidad
hace que los hombres jóvenes sean vulnerables a una variedad de desafíos,
incluyendo la homosexualidad.
La Teoría Interaccional. La teoría interaccional combina los efectos indirectos o
predisponentes de la biología con los factores ambientales para explicar la
homosexualidad. Daryl C. Bem, un investigador auto identificado gay de la
universidad de Cornell postula que los genes no causan directamente la
homosexualidad sino que establecen el escenario para la homosexualidad para la
influencia del temperamento. Su teoría, conocida como EBE (Exotic Becomes Erotic)
(exótico se vuelve erótico), sugiere que cuando el temperamento está asociado con
un inconformidad de género (en donde los niños se identifican con las niñas y las
niñas con los niños en términos de sus actividades) se le priva al niño de interactuar
con los compañeros del mismo sexo y por lo tanto falla en vincularse o identificarse
con los compañeros del mismo sexo. Durante la adolescencia, estos jóvenes
“sexualizan” “la otredad” o aquellos con quienes no se identifican. En otras
palabras, estos preadolescentes sexualizan aquello con lo que ellos no están
familiarizados. La investigación de Bem apoya a una trayectoria de desarrollo en
donde los niños en particular se ven a sí mismos como diferentes de sus
compañeros hombres y esta diferencia se vuelve sexualizada lo que posteriormente
lleva al desarrollo de las atracciones homosexuales.

Esta teoría interaccional parece una alternativa lógica para las teorías biológica,
psicoanalítica y del aprendizaje social. La teoría interaccional postula que una
personalidad biológicamente predispuesta o rasgos de temperamento son nutridos
en contextos de relaciones y ambientales. Así pues, este modelo considera una
variedad de factores o que algunos han llamado la “conspiración de factores” que
posteriormente se combinan para formar atracciones homosexuales y conductas
homosexuales. Sin embargo, la principal desventaja es el fracaso de la teoría
interaccional en considerar el papel del albedrio o la elección en el desarrollo de la
homosexualidad.

El albedrio y la conducta homosexual, una área descuidada. La teoría biológica


sugiere la fuerza de la naturaleza (genes, hormonas prenatales) en el desarrollo de
las atracciones y la conducta homosexual. La ambiental sugiere la influencia de la
familia y las relaciones con los compañeros, la importancia del modelado y los
medios de comunicación. Y la posición interaccional postula algunas contribuciones
de cada una de ellas. Sin embargo, ¿cual es el papel del albedrio, la elección o la
propia participación de la persona en el desarrollo de la preferencia sexual?

Elegir no necesariamente significa una elección consiente. Las atracciones sexuales


puede que no sean elegidas, pero las respuestas a esas atracciones involucran la
elección. Las atracciones espontaneas o no buscadas pueden venir debido a
factores situacionales y experiencias sexuales anteriores. Incluso puede haber
alguna clase de predisposición biológica que haga que dichas atracciones sean más
problemas que lo contrario. Pero estas atracciones pueden aumentar o disminuir
por las elecciones que la gente realiza.

Byne y Parson argumentan: “conspicuamente ausente de la mayoría de las teorías


acerca del origen de la orientación sexual esta en un rol activo del individuo en
construir su (propia sexual) identidad.” Igualmente, Diamond observó que aun
cuando la biología puede predisponer la orientación sexual de una persona, como
individuo es flexible en responder a dichas predisposiciones biológicas e influencias
ambientales.” Quizás la activista lesbiana Camille Paglia lo dijo mejor cuando
concluyó, “existe un elemento de elección en toda conducta, sexual o cualquier
otra.”
Si de hecho, somos libres para escoger, entonces debe haber elecciones. En
algunos casos de homosexualidad, puede no haber antecedentes identificados
como eventos adversos de la vida, no abuso, no dificultades paternales o con
compañeros o amigos y no causas identificables. Nadie sabe como él o ella han
llegado a las atracciones homosexuales. La respuesta es bastante compleja,
sugiriendo que los modelos simplistas simplemente no funcionan. La investigación
ha señalado hacia posibles factores biológicos, posibles factores psicológicos y el
papel del albedrio en la génesis de la homosexualidad. El modelo de interacción
acompañado por la elección individual en respuesta a estas contribuciones es el
escenario más probable.

Un modelo biopsicosocial mediado por el albedrio encaja mejor los datos


científicos.

Un modelo biopsicosocial mediado por la elección representa mejor el estado actual


de la investigación en la homosexualidad. La homosexualidad no es explicada por
ya sea un simple modelo biológico o un simple modelo psicológico, tampoco puede
la homosexualidad ser reducida a una simple materia de elección. La evidencia
científica que ha surgido apoya la noción de que la homosexualidad no es algo
simple o fácil de definir y que los homosexuales no son una población homogénea.
Además, los términos atracción homosexual, orientación homosexual e identidad
homosexual se refieren a realidades muy diferentes. Las atracciones homosexuales
pueden emerger durante la adolescencia y desaparecer. Una orientación sexual, la
cual es una respuesta afectiva general hacia los miembros de su mismo sexo
parece ser fluida, puede crecer o disminuir. Una identidad homosexual es una
declaración sociopolítica de que uno desea ser identificado como gay.
Frecuentemente, las tres distintas categorías han surgido tanto de los medios de
comunicación como de la academia, haciendo que sea difícil incluso discutir el
termino homosexualidad.
El explicación más probable de la homosexualidad es que esta resulta de una
compleja combinación de factores biológicos (tales como el temperamento),
traumas ambientales (tales como los asociados con el abuso sexual o de los
compañeros), y relaciones parentales difíciles, y todas ellas son igualmente
diferentes para personas diferentes. No debemos de excluir el rol que tiene el
albedrio o la elección en respuesta a dichas atracciones.
Quizás una pregunta más importante es, ¿Qué pueden decir los científicos
acerca de la maleabilidad de la homosexualidad? Una vez establecida, ¿son las
atracciones homosexuales modificables o cambiables? ¿Puede un individuo que es
predominantemente homosexual volverse predominantemente heterosexual?

LA CIENCIA Y LA ATENCIÓN PSICOLÓGICA PARA AQUELLOS CON


ATRACCIONES HOMOSEXUALES NO DESEADAS.

Realmente no puede uno hablar de proveer atención para aquellos que tienen
atracciones homosexuales no deseadas sin hacer notar algo de la historia de la
atención psicológica para esta población. Antes del año 1973, la atención
psicológica era rutinariamente proporcionada para aquellos que están infelices con
sus atracciones homosexuales no deseadas, pero la American Psychiatric
Association (APA) (A sociación Psiquiátrica Americana) fue presionada por los
activistas gay para eliminar la homosexualidad del manual psiquiátrico. En 1973, la
APA cumplió parcialmente con las demandas de los activistas pero todavía mantuvo
la categoría de homosexualidad “ego-distonica”, lo cual significaba que si un
individuo estaba afligido por sus atracciones homosexuales no deseadas, él o ella
tenían el derecho de recibir atención psicológica. Sin embargo, debido a la presión
de los activistas gay incluso la categoría ego-distonica fue eliminada en 1987.

La modificación de esta categoría y la subsecuente eliminación del diagnostico de


homosexualidad del manual psiquiátrico resultó en una ausencia de estudios
científicos de los resultados terapéuticos. Sin embargo, se han realizado algunos
esfuerzos y se continúan haciendo para evaluar la eficacia de la atención
psicológica en disminuir la homosexualidad no deseada.

Es bastante interesante que la investigación histórica que evaluó el éxito del


tratamiento de la terapia de reorientación para aquellas personas infelices con sus
atracciones homosexuales es muy similar al resultado de investigación para otros
difíciles desafíos psicológicos. Esto es, al igual que otras problemáticas, las
atracciones homosexuales no deseadas son susceptibles a las intervenciones
psicológicas no tan diferentes a otras dificultades.

Satinover revisó esta investigación y reportó una taza de éxito compuesto de 50 por
ciento. Master y Johnson, los afamados investigadores sexuales reportaron una taza
de éxito del 65 por ciento después de un seguimiento de cinco años. Elizabeth
James condujo un análisis de alrededor de cien estudios y concluyó que cuando se
combinó toda la investigación, aproximadamente el 35 por ciento de aquellos con
atracciones homosexuales se “recuperaron”; un adicional 27 por ciento “mejoró”.
Ella concluyó que una mejora significativa e incluso una completa recuperación de
una orientación homosexual era enteramente posible.

Hace más de treinta años, Freund utilizando una plestimografía penial encontró que
algunos hombres homosexuales podían voluntariamente alterar sus respuestas
peniles para responder a estimulo heterosexual sin alguna vez recibido terapia de
reorientación.

Más recientemente, Lisa Diamond, una investigadora y activista gay concluyó


que la identidad sexual está lejos de ser fija en las mujeres quienes no son
exclusivamente heterosexuales. Aunque Diamond no desea que su estudio
sea utilizado para apoyar la noción de la fluidez de las atracciones
homosexuales, su estudio longitudinal hace exactamente eso. Y Diamond no
está sola. La investigadora Ellen Schecter condujo un profunda investigación
con mujeres que se auto identificaban como lesbianas por diez años y
actualmente mantenían una relación heterosexual con duración de por lo
menos un año. Ella concluyó que etiquetar a una mujer como lesbiana puede
sobre simplificar la experiencia e identidad sexual de las mujeres.

Un estudio publicado coautorado por el presente escritor reveló lo siguiente: antes


de la terapia, 68 por ciento de los participantes se percibieron a sí mismos ya sea
como exclusivamente o enteramente homosexuales que heterosexuales y otro 22
por ciento declararon que eran más homosexuales que heterosexuales antes de la
terapia. Después de la terapia, solo un 13 por ciento se percibieron a sí mismos
como exclusiva o enteramente homosexuales mientras que un 33 por ciento se
describieron a sí mismos como exclusiva o enteramente heterosexuales. Noventa y
nueve por ciento de los que respondieron en el estudio reportaron que ellos creían
que la terapia para cambiar la atracción homosexual puede ser efectiva y valiosa.

Un meta-análisis realizado por el presente autor también apoyó la noción de la


maleabilidad de las atracciones homosexuales. El análisis, el cual combinó un
número de estudios llegó a una conclusión similar: la homosexualidad es más fluida
que fija y la terapia de reorientación es en efecto exitosa para algunos individuos.

Quizás el simple más importante estudio recientemente realizado conducido a


investigar la efectividad de la terapia de reorientación en cambiar a una orientación
homosexual a una orientación heterosexual fue realizado por el Dr. Robet I. Spitzer.
Irónicamente Spitzer fue el mismo psiquiatra que dirigió el cargo para remover a la
homosexualidad del manual psiquiátrico en 1973.

En el año 2000, la Asociación Psiquiátrica Americana estableció la prohibición de la


terapia de reorientación. Durante su reunión en Chicago, asistentes a la convención
fueron recibidos por camiones cargados de evangélicos cristianos que protestaban
este intento de prohibir dicha atención. Spitzer (junto con el presente autor) se
reunieron con algunos de los que protestaban y Spitzer encontró sus historias de
cambio creíbles y decidió que llevaría a cabo un estudio para ver si realmente la
homosexualidad era fija en todos los individuos. Aunque escéptico, Spitzer realizó
su investigación y se sorprendió de los resultados. Encontró que el 66 por ciento de
los hombres y el 44 por ciento de las mujeres habían logrado un buen
funcionamiento heterosexual. También concluyó que después de la terapia de
reorientación el 89 por ciento de los hombres y el 95 por ciento de las mujeres
fueron disturbadas solo de manera muy ligera o en absoluto por atracciones
homosexuales no deseadas. Contrario a la afirmación de algunos de que la terapia
de reorientación era dañina, no encontró en absoluto que este fuera el caso. De
hecho, muchos de los participantes en su estudio estaban deprimidos cuando
comenzaron la atención psicológica. Virtualmente nadie estuvo deprimido a su
terminación de la atención. Spitzer concluyó que los cambios se llevaron a cabo no
solo en la conducta sino en aspectos centrales de la orientación sexual incluyendo
la atracción y la fantasía.

La investigación de Spitzer provocó una tormenta de controversia y fue asaltado por


muchos ataques personales. Sin embargo, su investigación fue rigurosamente y
profundamente revisada por un colega y fue publicada in quizás la revista de
psicológica más prestigiosa en el mundo: Archives of Sexual Behavior (archivos de
conducta sexual).

Aunque la mayoría de los ataques fueron montados en contra de Spitzer de forma


personal con poca o ninguna crítica a su investigación, hubo una notable excepción.
La crítica del Dr. Scott HERHBERGER. Antes de conducir su estudio, Spitzer había
acordado que pondría disponibles los datos de su estudio para que cualquier
científico los revisara. Hershberger respondió a la invitación de Spitzer para
escrutar posteriormente los datos. Es importante mencionar que Hershberger es un
distinguido académico y estadístico al igual que un auto identificado esencialista.
(Uno que cree que la homosexualidad está biológicamente determinada).
Hershberger sometió los datos de un análisis Guttman. Dicho análisis es
esencialmente un procedimiento estadístico utilizado para determinar si los
cambios reportados por los participantes del estudio ocurrieron de una forma
adecuada (esencialmente para determinar si o no los participantes mintieron).

Hershberger reportó:

La auto identificación homosexual observada en el estudio de Spitzer es fuerte


evidencia de que la terapia reparativa puede ayudar a los individuos a cambiar su
orientación homosexual a una orientación heterosexual. Ahora les corresponde a
aquellos escépticos de la terapia reparativa el proporcionar una comparable fuerte
evidencia para apoyar su posición. En mi opinión, ellos todavía tienen que hacerlo.

Después del estudio de Spitzer continúo realizándose investigación adicional, como


la realizada por la Dra. Elan Karten de la Universidad Fordham, quien identificó
factores en el proceso de cambio. Por ejemplo, Karten concluyó, entre otros
factores, que el desarrollo de saludables relaciones no sexuales con los hombres fue
una importante parte del proceso de tratamiento.

Uno de los estudios más interesantes que se llevaron a cabo desde el estudio de
Spitzer fue un estudio longitudinal conducido por el equipo investigador de Jones y
Yarhouse. Estos investigadores investigaron la pregunta de si o no algunos
individuos podían alterar aspectos de su orientación homosexual a través de
ministerios religiosos similares a Alcohólicos Anónimos (AA). Su conclusión fue sí.
Utilizando medidas psicológicas estandarizadas bien aceptadas, Jones y Yarhouse
encontraron una solida evidencia de que la orientación homosexual podría ser
significativamente modificada a través de intervenciones de ministerio cristiano.

Finalmente, un estudio completado por el presente autor y asociados fue publicado


en una revista de psicología de revisión por colegas este año. En el estudio,
determinamos partiendo de los reportes de los clientes que aquellos factores que
impactaron el proceso de cambio incluyeron el tener un grupo de apoyo, tener un
terapeuta interesado y nurturing y teniendo un líder espiritual. Particularmente
notable fueron las intervenciones espirituales que fueron listadas como
importantes. Estas incluyeron la oración, el estudio de las escrituras, la fe, el perdón
y un total compromiso con el poder sanador de Dios.55

LA HOMOSEXUALIDAD: UN RESUMEN CIENTIFICO

El estudio científico de la homosexualidad no ha revelado que la homosexualidad


tenga una sola causa. Es probable que el modelo alopático, o un modelo simple de
causa y efecto simplemente no funcione. En su lugar, un modelo de factor de riesgo
encaja mejor con los datos. Es decir, existen muchos factores, la combinación de los
cuales puede culminar en el surgimiento de las atracciones homosexuales.
declarado simplemente, un modelo biopsicosocial mediado por el albedrio o la
elección encaja mejor con los datos científicos. Traducido esto quiere decir que
cuales quiera sean las contribuciones biológicas presentes, estas no predisponentes
y no predeterminantes. La homosexualidad por igual resulta de factores
temperamentales influenciados biológicamente junto con factores ambientales
como el abuso sexual o el abuso de los compañeros acompañados de tensas
relaciones parentales (de esta forma, la homosexualidad no es diferente de otros
desafíos como el alcoholismo o la obesidad).
Y la elección – albedrio, o el papel activo del individuo en construir su propia
identidad es una consideración importante. Esta elección puede no ser una elección
consciente en el desarrollo de las atracciones mismas sino que es una elección en
como el individuo responderá a aquellas atracciones. Sea que las acepte y actúe en
ellas o elija no actuar en ellas y enfocarse en eliminar o disminuir las atracciones.

La pregunta científica más importante es esta: ¿una vez establecida, las atracciones
homosexuales son maleables o modificables? La respuesta es que tanto la
investigación histórica como la actual demuestran que la homosexualidad no está
invariablemente fija en toda persona. Quizás el mejor resumen científico de la
investigación es si o no los individuos pueden cambiar de una orientación
homosexual a una orientación heterosexual fue ofrecida por Spitzer. El concluyó,
“como la mayoría de los psiquiatras…. Yo pensaba que la conducta homosexual
podía ser resistida, pero que la orientación sexual no podía ser cambiada. Ahora
creo que esto no es cierto- algunas personas pueden y cambian.”56

El hecho de que algunas personas puedan y cambien debería ser un ímpetu para los
científicos para investigar posteriormente los agentes y los procesos de cambio. Si o
no la atmosfera actual de activismo permitirá tal investigación todavía está por
verse. Respecto al estudio de la homosexualidad, Bailey, uno de los más
prominentes investigadores en el área declaró, “sería una pena…. Si las
preocupaciones sociopolíticas evitan que los investigadores realicen una
consciente consideración de cualquier hipótesis razonable.”57

Yo concuerdo con él.

Traducido por Narciso Castañeda Téllez.