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Un nuevo Norte para la Educación Superior en Chile

La Reforma Universitaria para el Siglo XXI

I. La necesidad de un nuevo paradigma


Educación Pública en un nuevo modelo de Educación Superior.
1

El país necesita cambiar. Requiere de una nueva fuerza que lo levante de donde está.
No solo de su estado económico, no solo de su estado político, sino de su estado
anímico, su estado cultural. Para esta labor es fundamental la juventud, una juventud sin
barreras ni fronteras, integrada socialmente, no individualista, con una activa
participación social y política y con una consciencia y compromiso con la realidad del
país. Para ello, esta juventud necesita un espacio y voz que hoy no tiene, necesitamos de
una voz juvenil que señale al país el camino de los cambios. Uno de los espacios
básicos desde donde la juventud hoy existe, se forma, piensa y actúa es la educación.
Chile debe tomar la educación en serio y ponerla como uno de los espacios
fundamentales para construir un país distinto.

Pensar educación es pensar como un todo, pensar y trabajar de manera integral y


coherente y multidisciplinaria. Hoy se ha hablado de educación de manera parcelada,
donde han primado los intereses particulares por sobre los intereses nacional de un
sistema coherente. La educación se ha convertido en un tema gremial. Debemos pasar a
hablar de educación como una sola cosa, algo que engloba todo el quehacer del ser
humano, que construye sociedad desde distintas visiones de manera integrada e
inclusiva. Una educación al servicio de la sociedad y no de intereses minoritarios.
Que apunte hacia el bien común, hacia un Proyecto País elaborado desde la
sociedad civil. Proyecto país que debe ser inclusivo, democrático, solidario y justo.
Donde todos tengan una oportunidad de desarrollar sus proyectos y realizarse, tener voz,
ser parte de la construcción de sociedad. Ya no sirven las decisiones aisladas, hablar de
educación es hablar del bien común.

Esta educación debe desarrollarse a través de un proceso democratizador nacido desde


una sociedad civil organizada, firme y fuerte. Para poder ser parte y tener voz dentro de
la sociedad civil, necesitamos ciudadanos formados y preparados. Si una sociedad
pretende llamar al ejercicio del poder a quienes estaban antes privados de él, es deber de
la Educación Superior preparar a los ciudadanos para el ejercicio masivo del poder en
todas sus formas. Esto requiere de la educación para todos; la Educación como un
derecho, y nunca más como un privilegio o simplemente un servicio. El derecho de la
educación se traduce para el país en un derecho a contar con profesionales y técnicos de
calidad, capacidades críticas, transformadoras, formación ética y política, creación de
cultura. Constituye una de las bases de una sociedad justa y firme. De esta manera
aseguramos la presencia de todos en la construcción de sociedad, y no sólo de unos
pocos.

Lo único que puede asegurar una nueva educación como ésta es la colaboración de
los distintos sectores de la sociedad, donde el Estado debe hacerse responsable de

1
Documento elaborado como propuesta de discusión para el congreso nacional de educación realizado
el 2009 entre diversos actores de la Educación.
garantizar el bien común, es decir, asegurar un sistema integral y coherente, que esté
en función de un proyecto país y donde la educación sea un derecho para todos.

II. Proyecto Educativo: Educación Superior de Masas.


Formación y Producción de Profesionales, Técnicos y Conocimiento con Sentido
Público

La última reforma a la Educación Superior fue la de los años 80. Ésta respondió a
un modelo de liberalización económica que se implantó durante el régimen militar. La
privatización de la educación y el decaimiento de las universidades públicas fueron
parte de sus consecuencias. Esta reforma estaba pensada según un proyecto político de
país basado en que el mercado podía ser la piedra angular en el aseguramiento de la
calidad. Los resultados fueron el debilitamiento y fragmentación de la Universidad de
Chile y la ex Universidad Técnica del Estado, y el fortalecimiento y creación de
universidades privadas. No constituyó un deber del Estado el aseguramiento ni la
regulación de la calidad de la educación. Esto afectó la posibilidad de distribuir los
bienes públicos propios de la educación superior en las formas que el país necesita.

Desde los noventa, han habido diversos intentos de recuperar, estudiar y pensar el
sistema de educación superior (Consejo Asesor Presidencial de la Educación Superior
del 2007, de Innovación 2007 y 2008, de Equidad del 2008, Informes de J. Brunner,
Informe de la OECD) pero hasta la actualidad no ha sido posible formular las
condiciones para la existencia real de un sistema de Educación Superior. El
comportamiento y características de sus partes (U, CFT, IP), y la institucionalidad que
debiese dar marco a su existencia, obedecen a lógicas parciales e incluso muchas veces
contradictorias. Para avanzar en el desarrollo social, económico, cultural y político,
necesitamos un verdadero sistema de Educación Superior, que permita pensar e
implementar un proyecto educativo de acuerdo a las aspiraciones del país.

Los fines de la Educación Superior son:

1) Asegurar la existencia de ciudadanos, profesionales y técnicos con las competencias


necesarias para el desarrollo nacional.
2) Ser un espacio de discusión, formación y práctica ciudadana, para contribuir a la
sostenibilidad y calidad de la democracia.
3) Producir conocimiento científico, humanístico y artístico, bienes culturales y desarrollo
técnico.
4) Traspasar dicha producción y desarrollo a la sociedad.
5) Constituir un instrumento de distribución equitativa de las oportunidades, orientado a
la integración social.

El sistema de Educación Superior, a través de un rol activo del Estado y la sociedad


civil, debe hacerse cargo de generar una oferta educativa acorde con la cantidad de
profesionales que cada área del conocimiento requiere para aportar al desarrollo, la
cantidad y tipo de investigación, y, en síntesis, organizando las instituciones de
Educación Superior en función de un proyecto nacional de ciudadanos, profesionales,
técnicos e investigación.
Hasta ahora, el factor de desarrollo inorgánico del aparato privado de Educación
superior, unido al abandono de las instituciones estatales, un sistema que responde a
razones de inercia histórica y con una carencia mayoritaria de regulación hace difícil
hablar de un sistema propiamente tal. La educación superior debe responder a un nuevo
paradigma, donde el Estado asegure un sistema basado en la integración social y la
distribución equitativa de las oportunidades. Una nueva mirada es necesaria para
garantizar una educación superior cuyo norte sea Chile y las necesidades de su pueblo.

Hoy día la educación superior apunta hacia la masificación. Hacia el 2020, Chile
aspira a llegar al 80 por ciento de la juventud (entre 18 y 24) accediendo a la educación
superior. Es por esto que se hace necesaria una reformulación del sistema en su
totalidad. La masificación del sistema debe ir acompañada de medidas que aseguren
una efectiva igualdad y equidad en el acceso, permanencia en el sistema y egreso,
además de una provisión de calidad integral por parte de todas las instituciones.
De otra forma, la masificación, es decir, la incorporación de sectores hasta ahora
excluidos, seguirá reproduciendo las desigualdades en vez de apuntar a corregirlas.

La masificación de la cobertura debe ir acompañada del desarrollo de una calidad


integral. Que integre una actitud crítica hacia la creación de conocimiento, formación
de gobiernos democráticos, formación de ciudadanos que enfrenten la realidad social
del país y no sólo sus problemas individuales, que integre a todos los sectores sociales y
que se oriente a lograr un equilibrio en relación al desarrollo regional del país, para
terminar con la centralización de las oportunidades en Chile. Esto apunta a revertir la
relación técnico/profesional. La universidad no puede ser el único medio para una vida
digna.

Este sistema debe proveer un marco de existencia que le dé un sentido público, que
garantice la primacía del bien común por sobre cualquier otro. Debe integrar el rol y
deber de las instituciones estatales, y el rol y relevancia de las instituciones privadas,
pero regulando su quehacer de tal manera de permitir instituciones privadas con rol
público. Este sentido público es fundamental, y sobrepasa las antiguas definiciones que
distinguen entre planteles de financiamiento o administración estatal versus privado;
hablamos de sentido público por estar alineado con objetivos comunes y públicos
por estar puesto sobre los intereses de todos los ciudadanos del país. Aquí lo
privado tiene una opción y lo público un deber.

La pregunta por este nuevo sistema para la Educación Superior es fundamental puesto
que su respuesta nos reflejará el modelo de sociedad que queremos. El nuevo Sistema
de Educación Superior debe estar vinculado en todas sus instancias con la realidad
social chilena. No puede existir ciencia, verdad, belleza, sin que ello responda a la
realidad de la sociedad en su conjunto, y a un ideal de inclusión y equidad entre sus
hombres y mujeres. El modelo de sociedad al que contribuye la Educación Superior
debe basarse en la movilidad social; en el fortalecimiento de la asociatividad, en el
fomento y la creación de proyectos colectivos; en una sociedad que tenga espacios
comunes inclusivos donde se manifieste la diversidad, y así terminar con la
segmentación; en una sociedad sin miedos, que se atreva a crear y hacer los cambios
necesarios; en una sociedad que genere ideas y debates públicos donde todos los
ciudadanos puedan participar, en una sociedad con una cultura fuerte hacia la
construcción de una identidad nacional, de manera inclusiva. La manera de lograr esto
es con una democracia completa y profunda. Un sistema de educación superior que
construya esta sociedad será un sistema con sentido público.

La existencia y funcionamiento del Sistema Nacional no puede sino asegurar


conjuntamente la equidad y calidad en la Educación Superior; esto es una
implicancia fundamental de su Sentido Público.

Hoy, en el proceso político chileno, las respuestas que se han dado al problema de la
Educación Superior han obedecido a una lógica de las partes por sobre el todo. Por otro
lado, muchas de las medidas se han implementado “a medias” respecto a su naturaleza
original, ocasionando nuevos problemas derivados de su ineficacia. Es por esto, que
planteamos que hoy es ineludible y fundamental que la sociedad chilena instaure un
nuevo contrato social que asegure, de una vez por todas, la existencia del Sistema
de Educación Superior con Sentido Público.
III. Institucionalidad: El Sistema Nacional de Educación Superior
(SINES) que Chile necesita

Se creará el Sistema Nacional de Educación Superior que tendrá como función articular
a todas las Instituciones de Educación Superior (IES) en una relación coherente y
nacional. El SINES deberá responder a las necesidades del país.

Es necesario conjugar distintas necesidades que imponen las aspiraciones de desarrollo


de Chile en un Proyecto Educativo, representado por el SINES. Por un lado, lo
integrará la formación de profesionales y técnicos, donde el conocimiento adquirido y
consagrado sea traspasado en la relación docente-estudiante y reutilizado por el
estudiante para ponerlo a disposición de las necesidades de la sociedad. Por otro lado,
está la creación de conocimiento, es decir, áreas de investigación y desarrollo, donde
se ponga en duda el saber generado por la ciencia pura y la aplicada – en relación a los
requerimientos sociales y productivos –, y en donde la búsqueda de la verdad carezca de
restricciones. Por último, no se puede olvidar que la propia existencia particular de la
Universidad y de la formación técnica inserta en la realidad latinoamericana, le impone
un fuerte rol social que exige incorporar a su quehacer la búsqueda de la solución a los
problemas sociales, con especial preocupación por los mas pobres y desfavorecidos.

El SINES apunta a construir un espacio de distribución equitativa de las oportunidades


y de la integración social, que establezca una red institucional nacional relacionada con
la sociedad civil, el sector productivo y el Estado, para así mejorar la calidad de vida de
las y los ciudadanos.

Misión del SINES


La misión del SINES es otorgar las garantías necesarias para una nueva
institucionalidad. Se debe presentar como un sistema capacitado para:
- Coordinar a las Instituciones de Educación Superior (IES).
- Fiscalizar la calidad, el funcionamiento, la generación y permanencia de las
Universidades, Centros e Institutos.
- Distribuir los recursos necesarios.
- Garantizar la incorporación de los quintiles más bajos a la Educación
Superior.
- Propender al aumento sustancial en la oferta de educación técnico-
profesional.
- Disponer de mayores recursos destinados a la investigación.
- Fomentar las actividades de extensión.
- Potenciar la creación artístico-cultural.
- Fortalecer la participación de las IES en el desarrollo regional y local.
- Asegurar la pertinencia de la formación técnica, profesional, y de postgrado en
relación a las necesidades del desarrollo nacional.
El sistema debe estar sustentado bajo criterios de orden colectivos, donde el sistema sea
capaz de sostener la permanencia de valores que mantengan la democracia, la tolerancia
y el pluralismo para todas las Instituciones de la Educación Superior. El SINES estará
integrado, según su propiedad, por instituciones estatales y privadas. El Estado
deberá hacerse responsable de las primeras y las instituciones privadas deberán ser sin
fines de lucro con la posibilidad de definirse como Privadas con, o sin Sentido Publico
según las prácticas institucionales que tengan.
El Estado tendrá el deber de asegurar la calidad y equidad de las instituciones estatales
con fondos públicos, mientras que el privado tendrá la oportunidad de acceder a fondos
públicos siempre y cuando cumpla acreditadamente con requisitos que lo haga tener un
sentido público. De esta manera el SINES estará integrado por IES Estatales, IES
Privadas con sentido público e IES Privadas sin sentido público. Las IES Estatales
deberán cumplir como un deber el sentido público.

Las IES para constituirse, poder existir y ser parte del SINES deben cumplir con 3 de
las siguientes 4 funciones: docencia, investigación y creación, extensión, y
responsabilidad cívica (revisar respecto a acreditación). Deberán cumplir, además
con libertad de asociación de sus integrantes.

El pilar angular del SINES, en cuanto a la calidad institucional, equidad y la pertinencia


de acuerdo a las necesidades país, será el Consejo de Instituciones de Educación
Superior Públicas (CIEP), que estará constituido por instituciones con sentido público.
Participarán de éste todas las IES Estatales y las IES Privadas con sentido público.

El sentido público del CIEP


Para ser considerada una IES con sentido público y así formar parte del CIEP se deberá
cumplir con:

1) Apertura a la sociedad: promover la integración social, es decir, no concentrar de


manera excluyente a un sector socioeconómico.
2) Carácter pluralista: contar con libertad de cátedra y asociación;
3) La existencia de una estructura participativa y democrática, con un gobierno
universitario elegido por la respectiva comunidad y provisto de representación
triestamental.

Las IES Estatales tendrán esto como un deber y las IES Privadas como una posibilidad,
que las diferenciarán entre instituciones con y sin sentido público.

(Falta agregar la regulación de aranceles y el criterio: poner un máximo como


porcentaje del presupuesto total de la universidad)

Deberes del CIEP


Debe hacerse cargo de las necesidades curriculares y de formación, teniendo la
posibilidad de generar proyectos conjuntos y de asociación entre cada una de las IES
que lo conforman, siendo su principal preocupación la Educación Continua y la
capacidad integradora de los diferentes niveles y grados educativos.
1) Monitorear y asignar la cantidad, y tipo, de Profesionales y Técnicos que
requiere el país en un trabajo conjunto con la Planificación Estratégica de los
diferentes sectores productivos y áreas de conocimiento.
2) Fiscalizar los Niveles de Calidad Institucional: Calidad docente, calidad de
investigación, calidad de creación y extensión, calidad de integración social,
calidad de gestión, calidad de gobierno democrático.
3) Regular el acceso, permanencia, egreso y ejercicio profesional y técnico
(inserción laboral) a través de la participación de un Comité vinculado con los
colegios de profesionales y técnicos, de tal manera de asegurar la calidad,
pertinencia y equidad de ellos.
4) Asegurar la integración social en las instituciones, la permanencia de cotas
socioeconómicas en la configuración de estudiantes. Ej: cumplir con una
distribución de máximo 40% de colegios particular pagados.
5) Asegurar la movilidad estudiantil entre universidades, propendiendo a la
Educación continua y la integración de los diferentes niveles y grados
educativos a lo largo del país.
6) Promover la inserción de los egresados en las zonas donde el país requiera un
incremento de la calidad y ejercicio profesional y técnico generando los
incentivos necesarios para aquello. Avanzar así en la descentralización
impulsando programas “Generales de Zona” en todas las profesiones.
7) Regular el nuevo sistema de financiamiento.
8) Regular el nuevo sistema de acceso.
Las agencias del Sistema Nacional de Educación Superior (SINES)

Comisión Acreditadora de la calidad de programas e instituciones CNA:


1.- Entregar la categoría de Universidad, Instituto o Centro de Formación Técnica a las
Instituciones que quieran ingresar al SINES.
2.- Establecer un repertorio de necesidades formativas con sentido de país que oriente la
generación de nuevas carreras por las instituciones.
3.- Establecer un proceso general de acreditación de carreras que incorpore variables de
calidad como las mencionadas en (2). Este sistema debe ser riguroso y pertinente. No
como el que hoy existe.
4.- Un sistema de información transparente en permanente actualización con respecto a
las niveles de calidad determinados por la acreditación. Influenciar así la permanencia
de las carreras y programas de estudio.
5.- Evaluar y calificar el funcionamiento según el cumplimiento de niveles de calidad
institucionalidad bajo las especificaciones de su categoría de formación académica y
profesional cada un periodo de tiempo determinado.
6.- Regular la entrega de matrículas profesionales en conjunto con la institución
pertinente que planifique las necesidades productivas del país respetando el principio de
libertad de contenido curricular.
7.- Encargada de formular y evaluar el egreso mediante el examen único Nacional para
que las instituciones potencien la excelencia en cada una de las profesiones a modo de
indicador Institucional (y no como indicador individual).

Superintendencia de Educación Superior:


1.- Regula, controla y permite el ingreso de las IES al Consejo de Instituciones de
Educación Superior Publica (CIEP), mediante la evaluación y seguimiento del
cumplimiento de su misión y funcionamiento interno. Este criterio se revisará
permanentemente para las IES Privadas.
2.- Velar por la transparencia de la gestión interna de las IES
3.- Regular la política arancelaria de las IES estableciendo máximos para impedir el alza
indiscriminada de estos.
Comité del Ejercicio Técnico-Profesional (CETEP). Será garante, junto a los colegios
de profesionales y técnicos, del ejercicio de ellos:
1.- Encargado, en conjunto con los Colegios y Gremios Profesionales y Técnicos, de
entregar el título profesional a quienes logren el nivel académico necesario y hacer
evaluación de la situación de los profesionales y técnicos a nivel país para así ser
fiscalizadores de la calidad.
2.- Monitorear la pertinencia de la distribución profesional y técnica a lo largo del país e
impulsar la descentralización del país.
2.- Los colegios y gremios profesionales y técnicos serán los encargados de
salvaguardar el ejercicio profesional mediante la participación y asociación entre pares.

Regulación
ingreso por la
CNA Universidade
se
Instituciones

IES con
sentido
Público.
IV Financiamiento: Recursos para asegurar derechos.

La educación es un bien social mixto caracterizado por sus fuertes externalidades dado
su carácter público, no sólo las personas directamente educadas sino la sociedad misma
mejora con la enseñanza. Esto implica que debe haber un interés colectivo de que las
personas concurran a la Educación Superior, por lo que deben destinarse recursos
públicos a aumentar los beneficios o reducir los costos de quienes se educan.

La necesidad actual de financiamiento


Las falencias del estado actual de la educación superior han hecho plantear a los
distintos actores que existen una serie de elementos en los que es necesario incidir y
transformar. Estos se establecen como sigue: (1) En el porcentaje del PIB destinado en
Chile a Educación Superior, existe una excesiva proporción de gasto privado por sobre
público (1.8% de un total de 2.1%). (2) Hay recursos públicos financiando instituciones
con bajo o nulo compromiso social. Esto incluye el subsidio al lucro, lo que impide que
los recursos generados sean utilizados en el desarrollo y mejoramiento de la propia
educación. (3) Hay instituciones de Educación Superior que producen beneficios
sociales, y no están recibiendo fondos públicos para su desarrollo. (4) Es necesario
reconocer que las instituciones que cumplen un rol público no son exclusivamente de
propiedad estatal. (5) Es estrictamente necesario poder clasificar y categorizar las
instituciones de Educación Superior para otorgarles un financiamiento adecuado a su
función.

Además se ha señalado que es imprescindible aumentar el gasto público destinado a


Educación y que además este debería estar orientado a: (a) La incorporación de los
quintiles más bajos a la Educación Superior, las condiciones necesarias para su
permanencia y egreso. (b) Un aumento sustancial en la oferta de educación técnico-
profesional. (c) Disponer de mayores recursos destinados a la investigación científica.
(d) Fomentar las actividades de extensión. (e) Potenciar la producción artístico-cultural.
(f) Prioridades de carácter territorial, asociadas al desarrollo regional y estrategias de
competitividad. (g) Aseguramiento sustantivo de la formación en disciplinas que
producen bienes intangibles.

Principios de un nuevo modelo de Financiamiento de la Educación Superior.


En función de las demandas y exigencias en Educación Superior deben establecerse
algunos principios que definan el nuevo modelo de financiamiento: (1) El carácter de
bien mixto de la Educación Superior, implica que ésta no puede considerarse
exclusivamente según su valor de mercado. (2) Los recursos públicos no pueden
aprovecharse para el lucro privado. (3) El financiamiento estatal debe orientarse a la
oferta. (4) Los recursos basales no pueden ser competitivos, es decir: universidades
públicas y privadas no pueden competir por los mismos fondos fiscales para su
financiamiento basal. (5) Cualquier sistema de acceso a la Educación Superior no debe
discriminar de manera socioeconómica.

Junto a estos principios se instalará el criterio general de que todas las instituciones
tendrán acceso a financiamiento estatal, pero habrá un trato diferenciado. Las IES
Estatales lo tendrán como derecho por su carácter, aunque deberán rendir cuentas y
resultados frente a sus deberes con el país (de acuerdo al interés público que tengan); y
las IES Privadas que cumplan con el sentido público (ej: Universidades que sean
Complejas) y según las actividades de interés público que tengan, podrán gradualmente
acceder a fondos estatales. Así se financia el sentido público de la educación superior.

Tipificación de las Instituciones de Educación Superior


Para otorgar financiamiento fiscal a las Instituciones de Educación Superior (IES) es
necesario tipificar las IES según tres ejes: (1) estructura de la propiedad, (2) sentido de
la universidad, cft e ip, (3) considerar el número de actividades de interés público que la
institución realiza.

a) Estructura de la propiedad
1) Estatal
2) Privada
b) Sentido Público
El Sentido Público de una institución depende que sea abierta a la sociedad, en el
sentido de no concentrar de manera excluyente a un sector socioeconómico sino
que contenga estudiantes de los distintos niveles socioeconómicos en proporción
adecuada a la realidad nacional; que sea pluralista en el sentido de contar con
libertad de cátedra; y que tenga una estructura democrática, con un gobierno
universitario con representación triestamental. Esto constituirá un deber para las
instituciones estatales, y una posibilidad para las privadas. Por tanto las
instituciones podrán definirse como públicas y no públicas según su orientación.

c) Actividades y categorías de interés público


Existen actividades que realizan las IES de interés público por su impacto en el
desarrollo o la sociedad misma. Estas se ubican en las áreas de formación y
docencia; investigación y creación; extensión, relación con el medio social, local,
cultural; y responsabilidad cívica (externalidades sociales). Configuran ciertas
categorías que son de interés estratégico para el país y determinan la posibilidad de
contar con aportes basales.

Actividades de Interés Público:

A. Actividades de Formación y Docencia:


1. Formación de profesionales
2. Formación de técnicos
3. Formación de investigadores

B. Actividades de Investigación y Creación:


4. Producción de conocimiento científico y filosófico.
5. Creación artística.
6. Innovación Tecnológica.

C. Actividades de Extensión y relación con el medio social, local y cultural:


7. Conservación y difusión del conocimiento.
8. Fomento de las artes, la cultura y la identidad nacional.

D. Actividades de Responsabilidad Cívica:


9. Mejoramiento de la calidad de vida de la población, comunidad.
10. Promover la integración social.
11. Fomento de la Cultura cívica-democrática y de la discusión pública.
Categorías Universidades
Categoría Universidades Complejas: desarrollan las 11 actividades mencionadas y
desarrollan creación de conocimiento centífico- filosófico y creación artístico-cultural
en la mayoría de las áreas del conocimiento. Tienen programas de doctorado y magíster
en una gran gama de áreas del conocimiento. Éstas tienen desenvolvimiento a nivel
nacional.
Categoría Universidades Sub-complejas: Desarrolla al menos 8 tareas de las
enunciadas, y efectúan creación de conocimiento científico-filosófico y creación
artístico-cultural en algunas áreas. Tienen programas de magíster y de doctorado en
algunas áreas.
Categoría Universidades Regionales y Especializadas: En general cumplen criterios
de formadoras de profesionales o sub-complejas por su baja productividad científico-
cultural o se abocan principalmente a un área del conocimiento que es de importancia
estratégica para el Estado de Chile. Se caracterizan por su labor estratégica territorial
para algunas zonas del país. Por ejemplo Universidades pedagógicas o tecnológicas
como la UTEM, la UMCE o la Universidad de Playa Ancha. No todas las
Universidades en Regiones deben corresponder a esta categoría, puesto que algunas son
complejas y cumplen con un carácter nacional.

Tipos de Financiamiento Fiscal:


Existen dos formas de distribuir los recursos públicos en el Sistema Nacional de
Educación Superior, ambas en una lógica que privilegia el Subsidio a la oferta.

1) Financiamiento Basal de Libre Disposición


Pueden acceder a estos recursos las IES estatales de cualquier tipo, para las que será de
libre disposición. Los montos de asignación dependerán de un modelo que incorpora
parámetros que midan las necesidades sociales y el rendimiento, premiándose la
calidad, la productividad y eficiencia. En el caso de las universidades estatales el monto
debe asignarse sobre un mínimo del 50% de su presupuesto. Se recoge propuesta del
“nuevo trato” pero agregando otros elementos. Este modelo contará con cuatro
componentes (equidad en el acceso; necesidad; desempeño e histórico) y se otorgarán
por el Consejo de Instituciones de Educación Pública (CIEP) en forma fija por 4 años.

Pueden obtener financiamiento basal también las instituciones privadas con sentido
público (pertenecientes al CIEP) que sean catalogadas dentro de las categorías de
Universidad Compleja, Subcompleja o Regional bajo los mismos indicadores. La
categorización es llevada a cabo por el CIEP cada 4 años para las dos primeras
categorías y cada dos años para la última. Esto deberá estar en coordinación con los
períodos de acreditación de carreras y actividades.

a) Componente Equidad en el Acceso


Monto que se otorga en función del número de estudiantes de los tres primeros quintiles
que ingresen a la institución (independiente de si es estatal o privado con sentido
público) para que de esta forma se les financia completamente sus estudios superiores.
Para cumplir con esto se fiscalizará la fijación de aranceles. Sólo cancelarán
completamente éstos los estudiantes del quinto quintil. Los del cuarto quintil se
asignarán con créditos blandos.

b) Componente Necesidad
Debe considerar: (1) el número total de estudiantes matriculados en carreras de
pregrado; (2) número de estudiantes en cursos técnicos, (3) área construida
(mantención de infraestructura y equipamiento).

c) Componente Desempeño
Debe considerar: (1) pertinencia de los contenidos curriculares, (2) inserción laboral de
los egresados, (3) número de graduados y certificados, (4) número de tesis definidas y
aprobadas, (5) títulos del cuerpo docente, (6) graduación/titulación en relación al
número de estudiantes y a la duración de los estudios.

d) Componente Histórico
Debe permitir que los montos no varíen en más de un 50% respecto al total de la
asignación anterior.

2) Financiamiento Específico Competitivo:


En relación al Financiamiento Específico, son elegibles todas las IES del CIEP. Los
montos se otorgarán cada 2 años por el CIEP según el cumplimiento de las actividades
de interés público de manera individual y en base a objetivos estratégicos. Un objetivo
fundamental es posibilitar la inversión de recursos en el sistema además de permitir la
realización de las actividades de interés público que las universidades emprenden.

Este fondo busca generar incentivos que apunten a metas específicas, tales como calidad
y cantidad de programas de postgrado, producción de conocimiento, creación artístico-
cultural, desarrollo tecnológico o actividades de extensión.

Por tanto los subfondos en que se distribuye el Financiamiento específico competitivo


son: (1) Formación de profesionales; (2) Formación de técnicos; (3) Formación de
investigadores; (4) Producción de conocimiento científico y filosófico; (5) Innovación;
(6) Creación artística; (7) Conservación y difusión del conocimiento; (8) Fomento de las
artes, la cultura y la identidad nacional; (9) Mejoramiento de la calidad de vida de la
población; (10) Promover la integración social; (11) Fomento de la Cultura cívica-
democrática y de la discusión pública.

Financiamiento Estudiantil para la integración social: Aranceles y cotas.


Como parte de los criterios de distribución de los recursos, se incluirá el
financiamiento estatal a los tres primeros quintiles, mediante fondos entregados
directamente a las IES en porcentajes del Financiamiento Basal. Sólo los quintiles IV y
V deberán asumir parte del costo de la educación en el sistema, a través de aranceles
diferenciados. Sin embargo, dentro de estos grupos existen grandes diferencias que
podrían hacer que la clase media, que logra capacidad de pago a través de sistemas de
crédito, termine pagando mucho más por la educación, que aquellos grupos que
disponen inmediatamente de recursos. Para evitar esta situación regresiva el sistema
debe asegurar, en especial para el quintil IV, la existencia de bajas tasas, lo que hace
recomendable la consolidación de una institución estatal de Crédito Estudiantil.

Fiscaliza una política nacional de aranceles, donde el total de ingresos por estos
conceptos (principalmente de los altos quintiles) será de un 15% del presupuesto de la
Universidad.
Acompañado con esto, establecer, como parte de los requisitos para poder ser parte del
CIEP, contar con una distribución socioeconómica determinada. Así se impulsa una
política concreta de integración social.

Generación de recursos fiscales


El crecimiento y desarrollo del sistema de educación superior debería estar fuertemente
vinculado al crecimiento económico. Para esto es preciso hacer grandes inversiones en
educación superior, lo que implica destinar mayores recursos del PIB para cubrir las
necesidades de financiamiento de las universidades bajo estas premisas. Esto
complementado con una Reforma Tributaria que aumente los recursos fiscales y revierta
el carácter redistributivo actual y el cobro de royalties a las grandes empresas que
explotan recursos naturales.

Anexo

Financiamiento Criterio de equidad en Promedio de estudiantes quintiles I, II y III


Basal el acceso
Necesidad N° de alumnos en cursos técnicos
Institucional N° alumnos matriculados pregrado
Mantención de infraestructura
Desempeño Pertinencia de los contenidos curriculares
Inserción laboral de los egresados
N° de graduados
N° tesis definidas y aprobadas
Títulos del cuerpo docente
Histórico Variación máxima de un 50% respecto a
asignación anterior.
Financiamiento Formación Formación de investigadores
Competitivo Investigación y Producción de conocimiento científico y filosófico
Creación Innovación
Creación Artística
Extensión y Conservación y difusión del conocimiento
externalidades Fomento de las artes, la cultura y la identidad
sociales nacional
Responsabilidad Cívica Impacto en el desarrollo local y la calidad de vida
Promover la integración social
Fomento de la Cultura cívica-democrática y de la
discusión pública

V Formación Técnica: Por verdaderas alternativas de desenvolvimiento


social.

La formación técnica y especializada para el país es fundamental. Chile requiere invertir


la proporción de técnicos y profesionales. Además, es fundamental dotar al país de
verdaderas alternativas de desarrollo de vida a las universidades. La formación técnica
debe ser una alternativa de desenvolvimiento social y ser parte de la construcción
colectiva de ella. Para esto es necesario reconocerla socialmente como contribución
esencial al desarrollo del país. Es necesaria esta mirada para poder revertir la actual
caracterización del trabajo de primera y de segunda que existe. Para esto se requiere una
buena formación de técnicos, educados y críticos, capaces de levantar la situación
nacional que tienen. Que sea una verdadera alternativa de ascenso social.

Frente a esto, existe hoy una oferta 100% privada. Frente a esto, se debe asegurar
también el acceso a la formación técnica de calidad por parte del Estado, entendida esta
como parte del derecho a la educación superior. El Estado debe participar directamente
en la creación de una Universidad Estatal de formación técnico-profesional de calidad y
con carácter gratuito para incentivar el ingreso a ésta como una verdadera alternativa.
Simultáneamente el CIEP se deberá encargar de asignar estas oportunidades con las
necesidades del país de técnicos.

Simultáneamente a esto, se dispondrá de un Fondo Técnico-Profesional para estimular y


financiar las Universidades Estatales que impartan programas técnicos, abran centros de
formación técnica, e incluyan dentro de las Universidades a la formación técnico-
profesional. Esto apuntando a acercar al mundo universitario la “práctica” de sus
aprendizajes, y así también acercar la “práctica” a la abstracción del mundo
universitario. El acercamiento de lo universitario y técnico en este sentido es importante
para entender las nuevas formas de educación. Todo esto para dotar de una oferta
técnica estatal (la oferta técnica ha ido disminuyendo en el tiempo) de calidad.

Simultáneamente, el CIEP deberá hacer más riguroso que hoy la regulación y el


aseguramiento de la calidad de los CFT e IP. Junto a esto se impulsará la libertad de
asociación dentro de ellos y se vincularán con los colegios de técnicos que deberán
formarse.

VI Acceso.

Resguardar el cumplimiento de un SINES donde la exclusión de los sectores


comprendidos en los tres primeros quintiles, que en la educación secundaria se ubican
principalmente en colegios municipales y/o particulares subvencionados, constituye
unos de los principales objetivos del diseño de un nuevo sistema de acceso a las IES.
Hasta hoy, el sistema de acceso complementado entre los resultados de una Prueba
Nacional de Selección Universitaria y la concentración final de notas obtenidas por los
alumnos en la enseñanza media no permite lograr el ingreso equitativo según la
distribución socioeconómica nacional. En este sentido, un nuevo sistema de acceso
acorde a los desafíos planteados debería permitir erradicar la exclusión de los sectores
pertenecientes a los quintiles más bajos del sistema.

En este sentido, consideramos que un nuevo sistema de acceso debiese permitir:

- El ingreso por cuotas de matricula según establecimiento de educación


secundaria de procedencia. Es decir, un proporción correspondiente a las
cuotas de cada establecimiento en la matricula de cada programa de estudio.
- Una selección de estudiantes acorde al rendimiento especifico de cada
estudiante en su contexto educativo y socioeconómico de procedencia.