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1.

INTRODUCCION

.
r

La primera mitad del siglo xx fue en cierto sentido un


f/1'Stcrl'o..- dJ.- período de transición en la cÍvilización occidental.
Para bien o para mal, una economía esencialmente ru-
ral se había transformado en otra urbana, basada en
Lf }-3b los procesos tecnológicos traídos por la Revolución in-
UóL - fr' dustrial. El hecho de que éstos eran capaces de gene-
rar grandes riquezas era evidente, pero no había una
L €c.:t,u'(ú..> ,3 conciencia lo bastante clara de que la industrialización
UV\ ,dc.c1 1- trae consigo contrapartidas además de beneficios. Has-
ta fines del siglo XIX, se había hecho hincapié eh la tec-
nología: si se pudiera conseguir la apropiada, la pros-
peridad resultante seguramente bastaría para curar
los males de la sociedad. No se comprendía lo suficien-
te que la industrialización rápida crea problemas so-
ciales, económicos y políticos que no pueden ser re-
sueltos por los métodos desapasionados que tan bien
habían servido para hacer avanzar la cienciá y la tec-
nología. En el se"no de la industria empezó a afirmarse
el elemento humano: por Un lado mediante el creci-
miento del movimiento sindical y por otro á través de
estudios formales sobre las técnica"s de la dirección de
empresa. La gente empezó a-preguntarse si la tecnolo-
gía le llevaba realmente donde quería ir. Los sistemas
educativos del mundo occidental empezaron a adap-
- tarse lentamente a las necesidades de la hueva socie-
dad en la que maduraba una generación más joven.
Los gobiernos fueron interviniendo de forma creciente
en los asuntos industriales, unas veces promoviendo
procesos que 'parecían de interés nacional y otras res-
tringiendo aquéllos que parecían indeseables.
Estas reacciones un tanto tardías a las consecuen-
. cias de los procesos del siglo XIX se complicaron por el
hecho de que la propia tecnología estaba entrando en
una fase nueva, Hasta entonces se había basado sobre
todo -aunque en modo alguno exclusivamente- en el
2 Desde 1900 hasta 1950 (1) Introducción 3

progreso de la ingeniería mecánica, pero una ~erza .se había desarrollado en un aislamiento casi completo
nueva se estaba haciendo sentir antes de acabar el si- ,\ COn respecto al mundo occidental, no introdujo la in-
glo. Este factor nuevo era la electricidad. Por aquel en- dustria moderna hasta la década de 1870, pero a par-
tonces no era un fenómeno recién descubierto, puesto tir de entonces procedió a disipar las despectivas
que ya era conocido por los filósofos de los siglos XVII. creencias de que no era más que un imitador. A fina-
y XVIII. No obstante, sería correcto afirmar que, excep- les del período que nos ocupa, ya se había revelado de
tuando la telegrafía, la electricidad tuvo poco impacto' forma decisiva como un innovador por excelencia, to-
social hasta la década de 1880, cuando empezaron a mando la delantera en las nuevas y muy sofisticadas
aparecer en las ciudades más importantes los prime- industrias -basadas principalmente en la electrónica,
ros sistemas públicos de suministro. A partir de enton- la óptica y la ingeniería de precisión- que se desarro-
ces, la electricidad se hizo cada vez más importante llaron después de la segunda guerra mundial. También
como hueva fuente de energía y, especialmente, de luz. en la agricultura las tendencias que empezaron en el
y lo que es más importante aún, la ciencia aliada de siglo XIX continuaron en el xx. Mejoras en los trans-
la electrónica, entonces en su infancia, estaba destina- portes, avances en la maquinaria agrícola, y mejores
da a provocar grandes cambios antes de mediados de métodos de conservación fomentaron la producción de
este siglo. La válvula termoiónica, de extrema impor- cereales y carne en los vastos espacios abiertos de Aus-
tancia en la primera época de la radio, preparó el ca- otralia, y América del Norte y del Sur.
mino para el transistor y el microprocesador, ambos Se pueden discernir varios factores que influyeron.
de profundo significado en el desarrollo de los ordena- en estos grandes cambios en la naturaleza y la ubica~
dores y sistemas de control automático. Ya en la dé- ción de la industria. Entre los más importantes estu-
cada de 1970, las consecuencias de la revolución de los vieron las instituciones educativas, las dos caras de la
microprocesadores se había convertido en un asunto industria -la dirección de la empresa y los trabajado-
de gran preocupación para los gobiernos por todo el res-' y los gobiernos. Distinguirlos no es difícil, pero
mundo occidental. evaluar su importancia relativa y desentrañar sus in-
Así como cambió enormemente la naturaleza de la teracciones, siempre fuertes y a veces violentas, es un
tecnología durante la primera mitad del siglo XX, tam- asunto harto distinto. Por comodidad, los trataremos
bién cambió su distribución geográfica. En 1900, Gran por separado, pero al mismo tiempo intentaremos se-
Bretaña y Alemania eran todavía los centros más im- . ñalar las múltiples interrelaciones.
portantes de producción industrial, pero a lo largo de
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los siguientes cincuenta años aparecieron competido-
res poderosos y triunfadores .. Estados Unidos, por I. LA EDUCACIÓN
ejemplo, no sólo se aseguró una posición dominante en
las industrias tradicionales, tales como el hierro y el A menudo se ha señalado que la Revolución industrial
acero, sino que además sentó las bases de industrias en Gran Bretaña fue iniciada y llevada a cabo por hom-
completamente nuevas, como la fabricación de auto- bres de poca o ninguna educación oficial, y desde lue-
móviles y aeroplanos. Después de la Revolución de go carentes de estudios universitarios. Se nos recuer-
1918, Rusia se embarcó en un programa de industria- da con menos frecuencia, sin embargo, que las univer-
lización masiva para sostener el nuevo Estado socia- sidades de aquellos tiempos, salvando las matemáti-
lista. En 1961, habría de asombrar al mundo entero al cas, tenían poco que ofrecer el los nuevos pioneros, aun
lograr el primer vuelo espacial 'tripulado. Japón, que en el caso de que las hubiesen frecuentado. La ciencia

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Desde 1900 hasta 1950 (I) 1ntroducción 5
se veía con suspicacia y la' ingeniería se consideraba
algo por debajo de la dignidad de un caballero; por ¡j, suspropios títulos. La primera unive~sidadde este tipo
fue la Universitat Fridericiana en Karlsruhe (1825),
otro lado, una base firme en los clásicos tenía poca uti- f
J. pero la mayoría de ellas se fundaron mucho más tar-
lidad para las nuevas exigencias de la industria. No
de: la Universidad Técnica de Munich se fundó en 1868
fue sino en la segunda mitad del siglo XIX (l875) cuan- t
¡:: y la Technische Hóchschule de Berlín en 1879. Era cos-
do se creó en Cambridge una cátedra de Mecanismos r:"

Aplicados y Mecánica Aplicada; no hubo cátedra de in- ~ tumbreque los profesores mantuviesen fuertes lazos
con la industria. Así, a comienzos del siglo xx, la in-
geniería en Oxford hasta 1907. La tarea de proveer a ~ ...
dustria alemana tenía una fuente de graduados debi-
las necesidades de los fabricantes en los primeros años
de este siglo se dejó principalmente en manos de las
universidades cívicas, en los nuevos centros de la in-
dustria y el comercio, tales como Liverpool y Manches-
r damente formados independiente de las universidades
tradicionales, así como una vinculación con centros de
investigación aplicable a sus propias actividades. La
ter. Incluso en éstas, sin embargo, el ambiente acadé- sensatez de esta política se hizo patente en la segunda

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mico era más favorable a las ciencias puras que las guerra mundial, en la que Alemania entró técnicamen-
aplicadas: en el mundo universitario, y en el país en te bien preparada para un largo asedio, mientras que
general, los ingenieros carecían del prestigio de sus co- Gran Bretaña tuvo que enfrentarse con escaseces in-
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legas de las artes. La relación entre los departamentos , mediatas de materiales tan básicos como los tintes, los
aparatos ópticos, los aceros especiales y los productos
académicos de ciencia aplicada y la industria era es- ,
casa. Tan sólo unas pocas cátedras -tal 'como la cáte- 1.
farmacéuticos. Francia, con sus liceos espléndidos pero
dra Livesey de las Industrias del Gas de Hulla y el ...l un tanto inapropiados, se encontró en apuros análo-
gos. Las viejas escuelas de ingeniería, tales como la
Combustible en Leeds (l908)- estaban relacionadas ~
t Ecole Nationale des Ponts et Chaussées (1747) y la Eco-
directamente con las necesidades de alguna industria f .
le Polytechnique (1794), eran inadecuadas para las
particular. Las ciencias puras recibieron un trato me- L nuevas necesidades. En el otro extremo de Europa, Ru-
jor, pero sus mejores graduados eran reacios a dedi- ~.

. carse a la industria. Aquellos que lo hicieron descu- rt sia poseía lin cierto número de centros importantes pa-
ra las ciencias básicas y aplicadas, pero no se convirtió
brieron que 'sus universidades habían hecho poco por ¡ . en una potencia industrial hasta después de la Revohi-
prepararlos para los problemas prácticos de la vida in- f: . ción, cuando Lenin propuso su famosa ecuación: comu~
dustrial y sus patronos a menudo fueron incapaces de nismo .es igual a electrificación más poder de los sóviets.
sacar de ellos mayor provecho. Incluso a mediados de l.·.' Fuera de Europa, era ampliamente admitida laim-
este siglo, los científicos e ingenieros se quejaban de t:"
porúmcia deuna educación que hiciese hincapié en la
que eran comodines. más que directivos. ¡ ciencia y la tecnología. Japón, que llegó muy tarde a
En otras partes prevaleció una actitud más positiva r,r.: este campo, se dio perfecta cuenta de la importanCia
hacia la formación vocacional en ciencia e ingeniería. I
1"'
de la educación científica.. y tecnológica, en la que se
En Alemania, por ejemplo, las universidades antiguas ~
hizo hincapié en las cinco universidades imperiales
mostraron la misma clase de antipatía bacia la tecno- fundadas entre 1877 (Tokio) y 1911 (Tohoku). El éxito
logía que se manifestara en Gran Bretaña, pero esto práctico de esta política se puso de manifiesto cuando
fue contrarrestado por la fundación de instituciones Japón derrotó a Rusia en 1905: en menos de cuarenta
autónomas para la enseñanza superior de la tecnolo- años había surgido de la oscuridad para convertirse en
gía, las Technische Hochschulen. Estas tenían la cate- una potencia- mundial. En Estados Unidos, donde no
goría de las universidades más antiguas y concedían había inhibiciones acerca de la persecución de la ri-
6 Introducción 7
Desde 1900 hasta 1950 (1)

queza material, se admitía la necesidad de hombres Así pues, el mundo industrializado entró en el si-
debidamente preparados para dirigir las nuevas indus- f
¡. glo XX en diversos estados de preparación con respec-
trias y empresas comerciales que surgían. Conviene fi- f~, to a sus sistemas educativos. Acaso los que más plena-
jarse en la palabra «dirigir»: la iniciación y la direc- r1,
'

mente se dieron cuenta de la importancia de un am-


ción de las nuevas industrias estaban todavía en gran ',' plio conocimiento de la ciencia y la tecnología fueron
medida en manos de hombr~s como Andrew Carnegie, r• Alemania y Estados Unidos, yes significativo que és-
Sam Goldwyn y Henry Ford, los cuales apenas tenían tos fueran los dos principales rivales de la supremacía
una formación oticial de algún tipo, y no digamos en
ciencias y tecnología. Pero los tipos de industrias crea-
das por tales hombres únicamente pudieron florecer
f
~
industrial de Gran Bretaña. Al comienzo del siglo xx,
el total de la subvención estatal alas universidades y
colegios en Gran Bretaña ascendía tan sólo a 27.000 li-
con la ayuda de empleados bien preparados en todos bras: compárese con la subvención estatal de
los niveles. Una de sus mayores ventajas fue suhabi- 130.000 libras sólo para la Universidad de Berlín, y la
lidad para detectar y utilizar el talento ajeno. de casi 1 millón de libras para las universidades del
' En Estados Unidos, los primeros colegios universi- Estado de Nueva York. En 1913, había 40.000 estu-
tarios mantenidos por fondos privados ode los Esta- diantes, de ciencias y tecnología en Estados Unidos,
dos se vieron reforzados por los colegios y universida- 17.000 en Alemania, y 6.500 en Gran Bretaña. Si bien
des fundados bajo la ley Morrill de concesión de tie- es cierto que estas cifras representan diferencias sus-
rras de 1862. Esta ley estipulaba la reserva de tierras tanciales, no deben ser consideradas como estricta-
en cada Estado «para la creación, apoyo y manteni- mente comp<;irables, debido a las diferencias en los
miento de al menos un colegio cuyo fin principal sea ... progra'mas, la duración de los cursos, la calidad del
enseñar ramas del conocimiento que estén relaciona- personal docente, los requisitos de ingreso, etcétera.
das con la agricultura y las artes mecánicas». Cada Es- La primera guerra mundial subrayó la importancia
tado recibió 12.000 ha por senador y representante en estratégica de la ciencia y la tecnología, así como la ne-
. el Congreso en aquella legislatura. Poco a poco fueron cesic;:lad de disponer de profesionales adecuadamente
vendiendo estas tierras e invirtiendo el dinero resul., fonñados en todos los niveles. En cierta medida se fue-
tan te. [)espuésde un comienzo un tanto lento, lbs fon- ron corrigiendo las deficiencias conforme progresó la
dos totalizaban casi 20 millones de dólares eh 1927; guerra, pero esto fue por fuerza una cuestión de, im-
con tierras valoradas en 6 millones de dólares. Esto provisación; hasta que no se restauró la paz no se pu-
producía una renta anual de más de 1 millón de dóla- ,dieron planificar y poner en pr.áctica unos programas
Tes. Con los años se pudo ir contando con una ayuda de desarrollo aprópiados. En Gran Bretaña, se siguió
no -gubernamental cada vez mayor, y ya en 1892 tan haciendo más hincapié en las ciencias puras que en las
sólo un tercio del total de los ingresos de estos cóle- aplicadas. Aunque el número de plazas universitarias
gios procedía de fuentes federales. A mediados del si- , casi se duplicó entre 1919 (20.500) y 1938 (37.200), las
gloxx: esta cifra se había reducido a la décima parte. reservadas a la tecnología "permanecieron práctica-
Las universidades americanas en general tenían una mente invariables en torno a las 4.200, con lo que la
actitud muy favorable hacia la cienciay la tecnología, proporción de estudiantes de tecnología bajó del 20 %
y se desatrollahan según la' tradición de fundaciones ~
al 11 %. En términos relativos, Alemania, tenía el do-
independientes tales como' el Massachussetts Institute ble de estudiantes de tecnología. Más al Este, la URSS
ofTechnology (MIT, 1861) Y el Stevens Institute ofTech- estaba poniendo en marcha un programa de industria-
hoJogy (1870). lización aún más intensivo que aquél que había arras-
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Desde 1900 hasta 1950 (1) 1ntroducci6n 9
trado al Japón tan rápidamente al campo occidental.
Los planes quinquenales, iniciados en 1928, incluye- guerra inmediata presenciaron una corriente muc~o
ron medidasínasivas para la expansión de la educa- más fuerte a favor de una educación que diera impor-
ción superior, con un fuerte énfasis en las ciencias y la tancia a la tecnología: la cultura del númerO llegó a
tecnología. Un rasgo poco común era el alto porcenta- ser tan apreciada como la de las letras. Durante unos
je de mujeres estudiantes que hacia 1940 ascendía 'a pocos años, pareció que sin un conocimiento de las
más. del 40% en el campo industrial en general. ciencias y sus aplicaciones la batalla de la vida estaba
La segunda guerra mundial acentuó aún más la im- perdida antes de empezar.
portancia estratégica de los sistemas educativos; con Habría sido satisfactorio señalar que estos cambios
.una fuerte insist~ncia en las ciencias y la tecnología. en el modelo educativo fueron paralelos a las cambian~
Mucho más que en cualquier conflicto importante an- tes demandas de la industria, pero no fue así. Incluso
terior, la victoria fue el premio a la Superioridad tec- en' los países más progresistas siguió habiendo una
nológiea, superioridad no sólo en las industrias tradi- considerable dispari~ad. Las razones de esto son de-
cionales tales como la fabricación de acero, la cons- masiado complejas para poder ser analizadas aquí,
trucción naval y la fabricación de automóviles, sino en pero sin duda una de las más importantes fue la dife-
procesos nuevos tales como el radar, la penicilina y, rencia entre los ciclos académicos y los industriales.
por supuesto, toda la tecnología muy avanzada exig.i- Si es preciso, la industria puede responder muy rápi-
da para desarrollar el arma que habría de resultar de- damente a situaciones nuevas tales como el deterioro
cisiva, la bomba atómica. De nuevo, se revelaron im- de las circunstancias económicas o la aparición de tec-
portantes errores de planteamiento. Por ejemplo, Gran nologías nuevas y rentables, cada una de las cuales tie-
Bretaña perdió la fabricación de la penicilina en favor ne repercusiones inmediatas sobre el mundo de la edu-
de Estados Unidos debido prihcipalmente a la caren- cación. En la primera situación, se restringe el empleo;
Cia de instalaciones adecuadas para llevar a cabo fer- en la otra se requieren conocimientos y habilidades
mentaciones a largo plazo. en condiciones estériles. nuevos. Las universidades, sin embargo, no son capa-
,,1.
Alemania se resintió gravemente de su obsesión ideo- ces de responder tan rápidamente. Muchos de sus es-
lógica por una ciencia aria pura, contrapuesta a una tudi~mtes habrán hecho su elección genérica de espe-
ciencia judía pretendidamente corrupta. La expulsión cialidad dos o tres años antes de ingresar y no son fá-
de los judíos habría de proporcionar a los Aliados una ciles los cambios de última hora. Los aspirantes a in-
mano de obra científica muy inteligente y al día en los genieros, por ejemplo, están en desventaja sí no saben
mismos campos donde más falta hacía. matemáticas. Para los estudiantes de artes o letras, en
Con la vuelta de la paz en 1945, no parecía haber lí- la práctica es muy difícil cambiar a una carrera de
mites a 10 que podían hacer la ciencia y la tecnología :iencias o tecnología. Una vez dentro del sistema uni-
en beneficio de la humanidad. Los jóvenes, animados. versitario, los estudiantes quedan atrapados en un pro-
por padres y maestros, buscaron titulaciones en estos grama de tres o cuátro años que no puede modificarse
campos Y el número de plazas en universidades yes- con facilidad. Las universidades tuvieron pues que
cuelas técnicas creció Sustancialmente. Más adelante, proceder cautelosamente, aspirando a producir gra-
este entusiasmo habría de amainar, a medida que los duados bien preparados en general más que a respon-
ecologistas y los Sociólogos llamaran la atención cada der a las demandas rápidamente cambiantes de la 'in-
vez más sobre las concomi tancias destructivas de la dustria. Al actuar de esta manera, suscitaron gran can-
tecnología, pero es innegable que los años de la pos- tidad de críticas, muchas de ellas mal informadas.
Aunque el desarrollo y la dirección de las nuevas in-
- ''':,.:'":

10 Desde 1900 hasta 1950 (l)


T
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1 ntroducci6n
n
mujeres. Productos sofisticados de la tecnologíamo-
dustrias dependían de la disponibilidad de un núcleo derna -tales como la radio de transistores ylos equi-
de personal bien ydebidamente formado, esto de por pos para nivelar terrenos- son manejados por opera-
sí no era suficiente. Los nuevos equipos exigían una rios sin ninguna cualificación. Por supuesto, esto es en
mano de obra más instruida, con un mayor énfasis en gran medida consecuencia de innovaciones delibera-
las ciencias, la ingeniería y las matemáticas. Aunque, das en el diseño por parte de los fabricantes: cuanto
claro está, no podían ser estudiadas con mucha pro- más g-rande es el mercado a desarrollar, menos se le
fundidad, estas materias se fueron introduciendo de
forma creciente en los planes de estudios de las escue- puede exigir al usuario.
Esto suscita consideraciones muy importantes que
olas secundarias. Aquí, como en las universidades, ofre..: no podemos desarrollar aquí con detalle. En particu- o
cían dificultades porque -al contrario que algunas de lar, está la cuestión de la transferencia de tecnología.
las asignaturas tradicionales, donde los textos pasaban ¿En qué medida puede transferirse la tecnología mo-
literalmente de padres a hijos-O su naturaleza dinámi- derna -que no es lo mismo que los productos tecno-
ca requería una constante revisión del programa. Las lógicos de los países avanzados-o á los países en vías
ciencias en 1950 teriían que incluir muchos temas que de desarrollo, Y cuáles son los principales factores de-
eran prácticamente desconocidos en 1900. terminantes? ¿Hasta qué punto puede un país atrasa-
No menos importante fue que el público en general do depender de sus propios recursos y hastaquépun-
tuvo que adquirir de una manera u otra los conoci- ¡oto y durante cuánto tiempo deberá depender del ase-
mientos oy experiencias básicos imprescindibles para
aceptar y utilizar los nuevos productos de la industria.
,~ soramiento y la supervisión extranjeros? Es imposible
¡ cuantificar tales consideraciones, pero está claro que
Es discutible hasta que punto fue estoconsecuertcia de ¡ la educación es de extrema importancia, y que en este
una educación de más amplia base, en contraposición
a la natural adaptabilidad de la raza humana. No po-
r . contexto hay dos aspectos a considerar. Por un lado,
l está el aspecto puramente tecnológico: por ejemplo, no
demos pasar por alto el hecho de que los más ancia- l se puede diseñar, constrUir Y hacer funcionar una re-
nos de nuestros ciudadanos han absorbido tranquila-
mente importantes procesos que ocurrieron mucho
I finerla de petróleo sin los servicios de unos ingenieros
¡ altamente cualificados, aún cuando éstos puedan ha-
después de que su educación oficial hubiera conclui- ¡. cer uso de una cantidad sorprendente de mano de obra
do: citemos como ejemplos -tomando en· cuenta la ~o no especializada e ignorante. No menoS, importante;
fecha de su impacto social más que la de su inven-
ción- el cine, el teléfono, la radio y la televisión; el au-
I sin embargo, es la creación de un contexto educativo
¡. favorable a los cambios tecnológicos deseados por mo-
tomóvil y el aeroplano; la luz eléctrica; la refrigera- l tivos políticos Y económicos. Dentro de nuestro siglo
ción y los alimentos congelados; .los ordenadores y la t hay incontables ejemplos de países relativamente atra-
automatización. Todas estas cosas se convirtieron en ~o o sados en los que una política de industrialización se
componentes normales de la vida cotidiana en el mun- ¡ ha visto frustrada no tanto por las dificultades técni-
do occidental, utilizadas sin dificultad por millones de I cas como por una violentá reacción popular honda-
personas que ..,........con independenda de la naturaleza de I mente arraigada en una aversión a la intervención ex-
su educación- no tenían una comprensión real de : tranjera Yen el respeto a las tradicionales prácticas, re..
cómo funcionan. Conducir unautómovil, por ejemplo, I ligiosas y sociales. En tales situaciones; no debemos es-
al principio se consideraba un arte que sólo con difi- ~ oo tar demasiado dispuestos a suponer que el instinto po-
cultad podría ser dominado por los hombres y que es-
taba prácticamente más allá de la capacidad de las o pular n9 tiene la razón.
.. ¡~i;

12
Desde 1900 hasta 1950 (I)
1 Introducción
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13
n. LA ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL
En pocas palabras, la doctrina de Taylor afirmaba que
Para la organización industrial, al igual que para la se podía aumentar la productividad si se analizaba
educación, la primera mitad del siglo xx fue un perío~ cuidadosamente cada etapa de la tarea de un trabaja-
do de transición. En un relato tan breve como éste no dor con vistas a acortarla o eliminarla. De hecho, lo
cabe hacer más que generalizar, reconociendo que los que buscab-a era aplicar al trabajador hurriano los mis-
cambios tuvieron lugar a diferentes velocida,des y de mos principios que habían tenido tanto éxito en el per-
diferentes maneras en los diferentes lugares y en las di- feccionamiento de los diseños de las máquinas. Taylor
ferentes industrias. A principios de este siglo, los pa. suponía que laúnica motivación del obrero era la eco-
tronos eran dominantes aunque no necesariamente nómica y que un incremento de salario sería suficien-
opresivos; los sindicatos eran pequeños :v débl1es~A te recompensa para una mayor productividad.
mediados de siglo, había aparecido una clase directiva Taylor tuvo algunos éxitos notables y sus métodos
profesional y los sindicatos, partiendo de los viejos gre- fueron ampliamente aclamados en la industria ameri-
mios de artesanos especializados, .habían penetrado cana y más tarde en el extranjero. Así, por ejemplo,en
profundamente entre las filas de los obreI'os no cuali- una acería aumentó la capacidad de un manipulador
fica,dos. Con esta polarización entre dirección de em. de hierro colado de 12,5 a 47,5 toneladas por día: en
presa y sindicatos surgió una compleja maquinaria ne- consecuencia, el obrero recibió un 60 % más de jornal
gociadora en lugar de las deCisiones arbitrarias basa- que sus colegas. El fallo deltaylorismo era que no to-
das simplemente en la autoridad. Otro factor que vino maba en cuenta los sentimientos. y la motivación del
a complicar más las Cosas fue el surgimiento de dispu- trabajador. En realidad, éste no quería que su patrono
tas entre sindicatos, principalmente sobre la demarca_ conociese los límites de su capacidad. Esto fue expues-
ción de las áreas de trabajo y el mantenimiento de las to sucintamente (en 1914)por N. P. A. Alifas, portavoz
diferencias salariales. Además de esto, todos los paises de la Asociación Internacional de Maquinistas:
desarrollaron una legislación compleja y en continuo
cambio -'a menudo basada en motivos puramente po- La única manera en que el trabajador ha podido retener su-
lítieos_ para controlar los salarios y las relaciones en- ficiente tiempo para realizar el trabajo a la velocidad a la
que cree que debe hacerlo ha sido manteniendo al patrono
tre la dirección de empresa y los trabajadores. La cues- en la ignorancia del tiempo preciso que se requiere [ ...] La
tióndel derecho a la huelga, por ejemplo, fue un tema mayoría de las personas van al trabajo por la mañana an-
de importancia perenne. En una situación tan comple. dando, si no está demasiado lejos. Si alguien descubriese que
ja es imposible distinguir de forma cuantitativa cómo corriendo podrían llegar en un tercio del tiempo, acaso no pu-
influyó la cambiante organización de la industria en sieran reparos a que se averiguase ese hecho, mas si el hom-
el desarrollo de la tecnología en su conjunto: a los his- bre que lo averiguara tuviese poder para obligarles a correr,
toriadores les ha resultado difícil llegar a conclusiones acaso pusieran reparos a que éste lo descubriese.
firmes
un paísincluso
dado. con respecto a industrias concretas en Cosa que no sorprende, el taylorismo se desprestigió
No obstante, a pesar de estas reservas, se pueden ver y fue reemplazado por las nuevas doctrinas orientadas
claramente ciertos procesos fundamentales, y en el hacia el trabajador. Los directores científicos de em-
Contexto de la dirección de empresa, el primero de és- presa fueron sustituidos inicialmente en Alemania por
tos fue la teoría de lá dirección científica de empresa los psicólogos industriales, los cuales creían que el en-
de F. W. Taylor, publicada por vez primera en 1895. foque correcto era hacer corresponder la personalidad
del individuo con la tarea que habría de desempeñar.
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Desde 1900 hasta 1950 (1) r

Estu~ a 'u vez fueron reemplaza<lus en la década de


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1920 pUr l<>!l SOCiólugos, especialmente identificadus no eran en total más de 750.000, representando alre~
con la figura de EIton Mayo enAustralia, el cual creía dedor del 5 % de una población activa de unos 16 mi-
que la productividag:estaba estrechamente ligada a las llones. Eh 1948, el Congreso de Sindicatos (Tuc)britá~
relaciones del indivi<luu CUn sus cUmpañeros de traba. n:ico tenía un total de casi ocho millones de afiliados,
ju y su vida personal. Esto era, pur supuestu, la mis. unas diez veces más. Gran parte de esta decuplicacióh
mísima antítesis del taylorísmo.
tuvo lugar después de la primera guerra mundial. En
Mientras se debatian estas teurias rivales subre téc. . líneas gene:Ólles, el crecimiento del movimiento sindi-
nicas de dirección de empresa, la naturaleza de las em. cal en Europa fue paralelo al de Gran Bretaña: el total
presas a las que se aplicaban cambiaban continuamen_
te. El pequeñu neguciu fami1iar~n el que la auturi.
de afiliados pasó de unos ocho millones eh 1910 a unos
26 millones inmediatamente después de la primera
<lad estaba" en manus <lel dUeñu y sus parientes, quie. guerra mundial. Al contrario que los británicos, sin
nes rara vez se interesaban por la teoría de la direc- embargo, los sindicatos continentales encerraban un
ción de empresa_· iba cediendo el paso a las grandes fuerte elemento religioso. También eran más propen-
sociedades anónimas, algunas multinacionales, en las sos a las destructivas luchas políticas internas entre
qUe forzusamente habia que delegar una buena parte comunistas y no comunistas, como ocurrió en Francia
de la auturidad en lus direqores de empresa profesiu. después de la primera guerra mundial. Alemania tam-
nales, lus cuales no tenian ninglln interés persunal di. bién se resintió de las polémicas entre socialdemócra-
recto más allá de la conservación de su puesto de tra- tas y comunistas: éstas acabaron bruscamente en 1933
baju y las perspectivas de Promoción. Cada Vez más, cuando los nazis disolvieron el movimiento. 'No fue
al principiu en lus Estadús Unidus y luegu en Europa, sino después de la segunda· guerra mundial cuando re-
lus dire<:tores <le empresa profesionales recibian su foro surgió el sindicalismo en Alemania.
mación en las diversa. escuelas de estudios empresa. En Estados Unidos, dOI1de había muchas restricciones
rtales depen<lientes de las universidades y Utras insti. legales, el movimiento creció relativamente despacio.
tuciones de enseñanza sUperiur. HaCia 1925, práctica. En 1910, el número de afiliados apenas pasaba de los
mente todas las Universidades americanas tenian su dos millones, la cuarta parte que en Europa, y todavía
escuela de estudius empresariales, pero en Gran Bre.
en 1939 no superaba los seis millones. Su crecimiento
taña éste fue un procesu esencialmente de la pósgUe. se produjo sobre todo tras la fund(:lcián en 1935 del
ITa. El Institutu .Británico de DireCCión de Empresas
Congreso de las Organizaciones Industriales (cm), por
fue fundaduen Lundres en 1947, pero hasta 1965 nu se
fundaron iniciativa de John L. Lewis, del sindicato minero UnÍ-
er escuelas de estudius empresariales en Man. ted Mine Workers, aprovechando la boga del New
cheS/ , Londres y Oxfurd. Ante. del final de nuestro
periodo, la alta dirección de empresa reclamaba la DeaL Esto abrió camino a la sindicación de muchas in-
ayuda de Una pléyade de disciplinas qUe iban desde la dustrias anteriormente no organizadas, tales como el
Psicolugfa hasta la estadistica y la teoria de juegos. acero, la industria textil y la del automóvil.
Al igual que la dire<:ción de empresa se había ido Si bien es cierto que estos cambios en la actitud de
adaPtandu a la cambiante situación industrial, tamo la ,dirección de empresa y en la organización de la
bién lu habian he<:hu los sindicatus. Aqui también tuvu mano de obra modificaron sustancialmente la configu-
lugar Una transición sUrprendente: en Gran Bretaña, ración de la industria, las cifras antes citadas dejan
pUr ejemplu, los miembros de lus sindica tus en 1889 claro que buena parte de la producción industrial to-
davía era efectuada por una mano de obra no sindica-
da dirigida por unos hombres educados en la vieja tra-
!'@!I!!'§l!MU:"",",,:~? !"""''11:"', '"

16
Desde 1900 hasta 1950 (I) . . Introducción 17
dición autoritaria. En Gran Bretaña, todavía en 1945, los porcentajes. No es responsabilidad mía dirigir la
la Imperial Chemical Industries (lel) -una de las más . economía. Lo que nos interesa es conseguir el salario
importantes empresas del país, con un historial exce- apropiado para el trabajo». En consecuencia, es muy
lente como patrono-seguía basando sus relaciones la- ..~¡ difícil hallar algún ejemplo de avance tecnológico 'que
borales en un paternalismo benévolo; o bien Como di- ,1\';; fuera iniciado por una actividad sindical; la respuesta
'j ..
rían otros, en un autoritarismo benévolo. En aquella instintiva era obstruccionista. En cierta medida, esto
época, uno de los directores de la companía, Sir Fre- 't7r
refleja el hecho, a veces no tenido en cuenta, de que
derick Bain, tuvo que recordar al Consejo: ;~
las organizaciones de empresarios y trabajadores son
El trabajador de hoy en día, incluso el de los muelles, no es
el paleto ignorante de la generación pasada. Tiene ese escaso
conocimiento que es peligroso, p~ro que basta para conven-
-l·.' .
tl
';;
.~
diametralmente opuestas. En la dirección de empresa,
el poder está concentrado en la cima y se hace más di~
fuso a medida que se desciende hacia los niveles infe-
riores de la organización. En los sindicatos, por el con-
cerle de que algo no funcionaba en sus antiguas condiciones
de trabajo, y en particular, en un sistema en el que su propio .~.' trario,el poder reside en los trabajadores, quienes eli-
sustento y el de su familia estaban sujetos a la amenaza de. l gen a sus cuadros para que éstos cumplan sus órdenes.
un ayiso de despido con una hora o una semana de an-
telación.
f ,-
En la práctica, naturalmente, no es tan sencillo,pues
depende mucho de las personalidades. Un dirigente
. J; sindical decidido y persuasivo puede arrastrar a sus
En términos generales, éste es un buen resumen del "',-.:• afiliados al igual que un director de empresa ambicio-
cambio general de actitud por parte de los trabajado- ; ,

so puede persuadir a sus superiores del valor de sus


res que se produjo durante la primera mitad de este si- f propias ideas.
glo. No sabían claramente qué querían, ni siquiera , ~,' Es natural, si bien algo decepcionante, que los sin-
dónde radicaba su verdadero interés, pero no estaban f, dicatos vean su papel como el de protectores de los in-
sastifechos con 10 que tenían y sabían que el cambio L tereses a corto plazo de Sus afiliados, pero al menos
podía efectuarse mejor mediante la acción colectiva. k. ello sirvió de contrapeso a un autoritarismo a veces in-
Las consecuencias para la historia de la tecnología I humano. En todo caso, las nuevas industrias no crea-
son difíciles de rriedir. Por un lado, la innovación pro-
venía cada vez más.-.aunque en modo algunoexc1u-
¡. ron, en conjunto, desempleo: en 1950, millones de tra-
bajadores encontraron empleo en industrias que ni si-
sivamente- de las grandes empresas, y la sindicación quiera existían en 1900. En 1950, por ejemplo, se fa-
.fue una respuesta natural al crecimiento de éstas. En bricaron diez millones de vehículos a motor y veinte
este sentido, puede decirse que los sindicatos promo- millones de aparatos de radio: ninguna de estas dos
vieron el progreso tecnológico. Por otro lado, su res- grandes y crecientes industrias era económicamente
puesta directa a los nuevos acontecimientos se basó significativa a principios de siglo. Hoy en día, tan sólo
casi enteramente en la estricta cuestión de si suponían el mercado mundial de neumáticos equivale a 2.000
o no una amenaza al empleo o la remuneración de sus millones de libras esterlinas por año. No obstante, es
afiliados; las cuestiones a más largo plazo les intere- indiscutible que la innovación tecnológica cambió
saban poco o nada, actitud todavía ampliamente ex- constantemente la configuración de la industria, y que
tendida. La tradicional actitud de los funcionarios sin- los trabajadores desplazados no siempre tuvieron los
dicales fue resumida en 1979 por Moss Evans, secreta- conocimientos y experiencia necesarios para las nue-
rio general del poderoso Transporteand General Wor- vas profesiones ni tampoco pudieron trasladarse sÍem-
kers' Union de Gran Bretaña: «A mí no me preocupan pre con facilidad a los nuevos centros de empleo. Lo
r!
i'""'~~~ ·;-r·
18 Desde 1900 hasta 1950 (1) f Introducción 19

!
(-

I
que pudo serbueno para la sociedad acaso resultó de-.. En caso extremo, claro está, los gobiernos pueden
, sastroso para el individuo.
Así pues, la reorganización de la industria, con su po-
larización en dirección profesional de empresa y sin-
r~ adquirir directamente las industrias. Esto sucedió en
gran escala en Rusia despliés de la Revolución y en los
nuevos Estados comunistas de Europa oriental des-
dicación, nos plantea en cierto modo el mismo dilema ¡ pués de la Segunda Guerra Mundial. En otros países
que los cambios en la educación. Podemos discernir t
r con economías mixtas, los gobiernos se contentaron
ciertas tendencias claras -que discurren con diferen- r con controlar las industrias clave, como en Gran Bre-
te fuerza en diferentes circunstancias- pero no es fá- ¡ taña después de la segunda guerra mundial. Las indus-
¡
cil distinguir entre causa.y efecto. 1 trias así nacionalizadas eran predominantemente ser-
~ vicios públicos tales como transportes y energía.
lIt LA INTERVENCIÓN GUBERNAMENTAL ·l Sin embargo, los gobiernos han ejercido indirecta-
mente una gran influencia sobre el desarrollo de la tec-

La intervención de los gobiernos en los asuntos tecno-


lógicos tiene una larga historia. Como ejemplos toma-
Il .nología a través de la legislación de uno u otro tipo.
Esta puede adoptar la. forma de impuestos o de nor-
mas restrictivas concebidas para favorecer o desani-
dos de épocas pretéritas, recordemos los grandes sis., mar una determinada evolución o para proteger al
temas deregadío de Egipto YMesopotamia; las minas ¡ consumidor. También han ayudado a establecerse a in-
de plata atenienses en Laurión; el sistema de calzadas l, dustrias nuevas mediante la' restricción o el aumento
romanas; el gran canal construido por'los chinos para de los impuestos de las importaciones. Ni que decir tie-
transportar el tributo de cereales a Pekín. Todas éstas ¡ ne que los resultados no siempre fueron los pretendi-
fueron grandes empresas iniciadas y controladas por dos por los legisladores. En el curso de esta obra nos.
el Estado en el interés nacional. Al mismo tiempo, sin 1 encontraremos con muchos ejemplos de la influencia
embargo, no fueron más que manifestaciones particu- ¡ de la legislación sobre la tecnología; por ahora basta
larmenteespectaculares de un sistema de intervención ¡r ' con citar uno o dos ejemplos. En Gran Bretaña, el tem- .
estatal en la industria que era aceptado por todo el r prano desarrollo del automóvil fue seriamente obsta-
mundo occidental mucho antes del comienzo de la Re- ¡
f" culizado parla Ley de la Bandera Roja, que exigía que
v.olución industrial y que se había vuelto muy comple- . ¡
.¡ un hombre portando una bandera roja caminara de-
.jo a principios del siglo xx. . i lante de cada vehículo: no se revocó esta ley hasta
¡
En líneas generales, el papel del gobierno puede ser 1896. En la industria química británica el desarrollo
directo o indirecto. Otros ejemplos de participación di- de un proceso de obtención de petróleo a partir de car-
recta son los arsenales gubernamentales y los astille~ f bón en la década de 1930 dependió de la disposición
. ros de la Marina de guerra. En la misma categoría hay ¡
(" del gobierno a conceder un margen de preferencia al
-que incluir el vasto Proyecto Manhattan, que produjo petróleo de producción nacional. Después de muchas
las primeras bombas atómicas en 1945. Otros surgen peleas, éste se concedió finalmente en 1934. La planta
cuando los gobiernos hacen pedidos de fabricación, o posteriormente construida por la ICI en Billingham,
de investigación y desarrollo, a contratistas indepen- junto con una segunda abierta en Heysham durante la
dientes. En algunos casos la participación puede lle- segunda guerra mundial habrían de dar a Gran Breta-
gar a ser muy estrecha; ComO en la moderna industria
aeroespaciaf, donde los gobiernos implicados son los
principales clientes.
¡ ña millones de galones de combustible para la avia-
ción tan urgentemente requerido. En Estados Unidos,
la Autoridad del Valle de Tennessee fue una de las pri-

1
~ /"·.···
Desde 1900 hasta 1950 (l) 21
20 1ntroducción
,
r····
1;
meras consecuencias del New Deal de 1933: engendró un convertio internacional para facilitar la patente de
una vasta, empresa para la producción de electricidad, ~,. uh invento en varios países, el coste era aún conside-
la fabricación de abonos, y la creación de un plan de
control de las inundaciones y regadío.
!L rable, especialmente dado que, con la crecie'nte com-
plejidad, podía hacer falta registrar una serie entera
Un factor crucial en el desarrollo de la mayoría de f de patentes: Había que vigilar cuidadosamenteelcos-

los inventos es la protección de los derechos de los in- r te de las patentes, al igual que el de los segurOs; para
ventores mediante patentes que les den un período de ~ que el prec~ode las pólizas na llega.ra a ser despropor-
tiempo reglamentario en el que cosechar los beneficios r cionado en relación'con el riesgo. En este context9,em..
de sus descubrimientos. A comienzos de este siglo to- t·¡:- pero, hemos de recordar ~ue 'el kn~-how es freCl~en­
tementeuna, .mexcancía tan vendible como "un~"p~,:
¡
dos los pI:incipales países tenían oficinas de registro f.
¡
bien establecidas y una nueva profesión especializada: tente·
ff Yaen '1900,Ja indu,stria.e&t;lba aco~tumbr.ad~ a·uria
la de registradores de la propiedad industrial. En la
tecnología moderna, las patentes cumplen un doble
! masiva legislación reguladQr~i pero.'hasta 'esa~fech~'la
~f' tendencia había sido 'fundamentalmente,econÓmiCa.
papel: promover los inventos propios y bloquear los de
los rivales. Sin embargo, su creciente complejidad a f Una buena' parte de .la rertta.n~~iori,alproc,edíá: de"'lo$
menudo daba pie a disputas, y muchos inventos im- impue$tos sobre p~odudos iai;1:vai-iadQ's,cpilio)as:be:'"
portantes han sido objeto de largos y a veces encona- : bidas alcohólicas, el tabaco.y las, c.erHlas, La Tegú-l~:-:
dos litjgios. Como ejemplo dentro de nuestro petíodó ción de lo.s precios ye1 con~rol de los diyidendós.;c;:ojno . ,
actual citemos las reclamaciones antagónicas de Lee por- 'ejemplo. enJa industria del g'as,alumbradQ,::e~~á~'
de Forest y J. A. Fleming a propósito de la invención banconcebidos para proteger,eí bolsillQ del cbris"tÍmi~ ,
dé la válvula termoiónica; esta disputa atrasó sustan- ,dor. En los ptimúo~ añosde: este 'sjgl~' Stdrtc.oQ,.9rbJa..
cialmente el desarrollo de la industria de la radio. Hoy , e~cala"móvn en Jas leyes porla~ que ,Se' regi'aI1)nuclías "
en día, si bien es cierto que las patentes desempeñan de léls empresas de~ gas ·brHá.nic'as:EsJa-prevetáque,lp.&
todavía un papel esencial, existen pruebas, al menos dividendos.p·odíáii s~pérar e}l-O:Yksi'.se' r'edud.á.et.p,ré-,
en el terreno de la tecnología avanzada, de que se han . ,~j6'der" gas, 9' a. la ,iny~r~, .r:edpcirs.e s¡'~sea.iJ.rÍ1e'q.~ab.a
f el precio. . . , . ' .' .'.' . '. : :" ... ,. ' .' "
vuelto _relativamente menos importantes. Ello acaso
"'Má~ a menudo, sin etnbargo,elcontr..qJ gJJb~rt.'amen­
I
f
esté relacionado Con la importancia menguante del in-
ventor aislado y la pequeña empresa. El éxito de,mu~
¡ talestaba destinado. a proteger al consvmldbtilP'.sólo
chos procesos no depende tanto de la disponibilidad de la "explotación ~omercia1. s,ino t~biép de, t()s· posi"':',
de indicaciones precisas para llevados a cabo (las cua- blesefe~tos darünos de losp(oductbs:indusld~le's:A
les, en todo caso, rara vez. son proporcionadas por las mediad-os de1siglD, y especialmente,"eli.. rás;déc~d,a~:,si:,"
especificaciones de las patentes) como de lo que expre- guiente~, e1,movimierito'de defeJlsa deleonsuii\i<;lOP' h.á~, .. '
sivamente se llama en inglés know-how (experiencia y bía a1canladD niveles que afectaban seriamente~J.a.m.~. '
conocimientos prácticos). Esfácil conseguir recetas de nov~ci6n industrial. El fabriqmte, tenía no's.ó~oqtie·s,a";,
los grandes platos de .cocina del mundo pero única- tisfacer muchos requis'itos, que podían variar' ~~t~ti~ :
merite un gran chef, con los materiales y enseres apro- cíalmerite ,de un país'"a Qtro, sino también :q~ hacer ..'
piados, es capaz de prepararlos a la perfección. Un fac~ frent~a seV~I"aSpena,s .por características negátiviís.d.~
tor adicional en la tendencia hacia la protección me- su 'product'O, que P9dían pasar ina.d:verti~ldsa,!éi'más '
diante el secreto y el know-how fue el creciente coste . C94éi~~zud3:- evaluaciÓn previaa.1a,:c~t1?-~~iali.~a:Ci<)~.
de las patentes. Aunque ya en 1883"se había firmado 'Q\lizás.las, 'lllás:
.
'afeét~das
'.. . ..
.e~n.,la'.ín~~s~tí~,g~imi.d;ly'
.. . . : ' . ' .' . . ',' ~ .. . .:..... . .- .
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22 ~ ....
DeSde 1900 hasta 1950 (1) [ntroduccíón 23
la farmacéutica, muy estrechamente ligada a ésta. Es r cuando la eliminaci6n legal del plomo de la gasolina
¡.
indiscutible que los primeros insecticidas sintéticos .: -sin duda dañino y una causa seria de contaminación
del tipo del hidrocarburo clorado tenían propiedades f
! atmosférica, especialmente en las zonas urbanas-
tóxicas imprevistas, aumentadas por una utilízación f tuvo que ser pospuesta a la vista de la crisis energéti-
imprudente. No obstante, el número de muertes hu- ,. ca y la necesidad de extraer el valor máximo de cada
manas atribuibles a estos agentes fue ínfimo en com- galón de gasolina quemada.
paración con las salvadas por su empleo, bien fuera
t La tecnología es considerada vulgarmente como si-
mediante el control de insectos destructores de alimen-
tos o mediante el de insectos vectores de enfermeda-
des, tales como los mosquitos. la mosca tsetsé, y los
piojos. No podemos permitirnos el ignorar el hecho de
¡~'
nónimo de ciencia aplicada, pero esto no es cierto. Mu-
chas tecnologías estaban muy desarrolladas mucho an-
. tes de concebirse· la ciencia en la forma que nosotros
I la conocemos; los textiles, la cerámica y la construc-
que en 1971' la Organización Mundial de la Salu'd in- ¡ ción naval son ejemplos importantes y familiares. No
formó que las tres cuartas partes de los 1;800 millones
de personas que se calculaba que vivían en zonas del f obstante, hacia 1900 la tecnología había alcanzado una
mundo anteriormente palúdicas en aquella fecha vi- I¡ etapa de desarrollo en la que la principal vía de pro-
r greso pasaba por la aplicación de la ciencia. En cierta
vían en regiones donde se había eliminado práctica- t
1 medida esto fue posible simplemente utilizando la re-
mente la enfermedad mediante la erradieación de los r
mosquitos. ! serva acumulada de conocimientos, pero cada vez se
t-
Sin duda, una parte sustancial de este éxito puede
atribuirse a otro aspecto de la tecnología, a saber, los
.¡ hizo más necesario adquirir conocimientos nuevos me-
diante la investigación: Los gobiernos, por tanto, diri-"
gieron de manera creciente su atención hacia, estos
proyectos de desecación de los terrenos, pero es evi- problemas! aunque lo hicieron de diferentes formas y
dente que hay decenas de millones de personas vivas con diferentes actitudes mentales. En un extremo es-
hoy día que de otra manera hubieran muerto, y que de- taba el supuesto un tanto ingenuo de que apoyar la in-
cenas de millones de personas más se han librado de vestigación era de por sí algo bueno porque de ella re-
una mala salud permanente. Paréldójicamente, mu- sultarían como algo normal, aplicaciones útiles, aún
chos de estos programas de erradicación fueron lleva- cuando la naturaleza de éstas fuese impredecible. En
dos a cabo por los mismos gobiernos que en su debido ¡
r el otro estaba la creencia tenaz de que el gasto' en in-
momentohabrian de condenar el uso de los agentes 1,
vestigación --o al menos el gasto público-- tenía que
~.
que habían empleado con tanto éxito. El hecho de que ser canalizado hacia objetivos concretos con el fin de
regulaciones más rigurosas acompañasen al avance de I justificarlo. Ninguna de estas dos actitudes se sostiene
los conocimientos fue tan inevitable como deseable, en la práctica. La investigación moderna depende fuer-
pero muchos de los especialistas en medio ambiente l·
temente de los productos de la tecnología moderna,
que ejercieron una creciente influencia en los años que como efectivamente lo demuestra una visita a cual-
siguieron a la segunda guerra mundial no reflexiona- quier laboratorio. Igualmente, no vale la pena perse':
ron lo suficiente acerca de las consecuenGias de las res- guir objetivos prácticos mientras no existan ya los co-
tricciones que defendían tan apasionadamente. Como i
l'
nocimientos básicos o se pueda confiar en que existan
tan a menudo sucede en la historia, los gobiernos ten- próximamente. Esta perogrullada básica queda bien
dieron a reaccionar exageradamente frente a las de-, ilustrada por el Proyecto Manhattany por los proyec-
mandas emOCionales populares. En la década de 1970 tos de vuelos espaciales que culminaron en los aterri-
hubo que tomar decisiones más pragmáticas, como zajes en la Luna. Todos ellos partieron del reconoci-
24
Desde 1900 hasta 1950 (I)
l 1ntroducción 2
miento de que había importantes problemas por resol-
ver y que su solución no 'estaba en absoluto clara: no [ te dela misma, pero no son de un interés específico tal
que suscite el apoyo de una empresa particular. Como
obstante, el estado de la ciencia y la tecnología,era tal
que los problemas parecían solubles siempre que se r reza el refrán, lo que es asunto de todos no es asunto
de nadie. Un ejemplo típico de 'la corrosión: a escala
dispusiera de suficientes recursos y se adoptara el en- r mundial, los daños causados por la corrosión ascien'-
foque general correcto. Esto úItimo es una matización den a miles de millones de libras esterlinas cada año,
importante. En la investigación espacial, por ejemplo, pero esto es algo que afecta a todo el mundo de modo
un aterrizaje lunar basado en los cohetes de combus- que la carga individual es pequeña. Otro ejemplo es el
, tiónera claramente viable. Por el contrario; un aterri- del mantenimiento de patrones de longitud, masa y
zaje basado ~n algún tipo de dispositivo anti-gravedad tiempo de forma que todo el trabajo se refiera a las
no ofrecía ninguna esperanza de éxito: el estado actual mismas unidades básicas. .
de los conocimientos indica que tal dispositivo -si.es Por tales razones, desde hace mucho tiempo los go-
que en verdad alguna vez resulta realizable- no po- biernos han fomentado aquellas instituciones de Ínves-
dría producirse en la' actualidad, por mucho dinero y tigación que proporcionan un apoyo general a la in-
esfuerzo que se invirtiese en ello.
dustria o al país en su conjunto, Un ejemplo temprano
Al asignar dinero para investigación, los gobiernos t fue el Observatorio Real' de Greenwich, fundado en
neces~riamente tuvieron que llegar a un compromiso r 1675 en beneficio de la navegación en general. A par-
y dar su apoyo a trabajos tanto puros como aplicados. .~
tir de finales del siglo pasado, sin embargo, se toma-
En nuestro examen de la educación ya hemos visto una . ~.
ron más en serio estas responsabilidades. En 1894 se
de las maneras en ~ue se hizo esto: la investigación ,i: creó en Gran Bretaña el cargo de «químico guberna-
sólo es posible cuando existen suficientes personas pre- ~
/ mental», primordialmente para controlar los procedi-
paradas para llevarla a cabo. Incluso eri países como
mientos analíticos necesarios para hacer cumplir el vo-
Gran Bretaña, en los que había un importante sector -lumen creciente de legislación técnica, mucha de ella
de enseñanza privada, se gastaron sumas enormes Y
relacionada con el cobro de tasas. La década siguiente
crecientes en educación y, como hemos visto, hubo Una'
fue testigo de 'la fundación del Laboratorio Nacional
tendencia a introducir más ciencia y tecnología. Eri
de Física (1900) en Inglaterra, la Oficina Nacional de
este sentido, los gobiernos fomentaronlainvestigaCión
Normas (1901) en Estados Unidos y el Instituto Kaiser
al mejorar la enseñanza a nivel secundario y terciario. 1 ¡ . Wilhe1m (posteriormente Max Planck, 1910) en Alema-
En países co~o Alemania, .que había fundado univer-
sidades tecnológicas, una porción relativamente aIta ¡ nia. Con posterioridad, varios países crearon impor-
(--" tantes organizaciones para trabajos de investigación y
. de los fondos asignados a la educación fue destinada.
desarrollo en cooperación con la industria, como por
. al apoyo de la investigación en ciencia y tecnología.
En la mayoría de los países, las universidades eran
los principales centros de investigación, pero, aún
cuando no estuvieran excesivamente dedicadas a in-
!! ejemplo el Departamento de Investigación Científica e
Industrial en Gran Bretaña (1917), que dio lugar a una
serie de asociaciones de investigación identificadas
con las principales industrias, y la Nederlandse Cen-
vestigaciones fundamentales escogidas sin tener en
trale Organisatie voor Toegepast Natuur (1932) en los
Cuenta su utilidad potencial, había de todas formas "1"

una necesidad de investigación gubernamental direc~


í Países Bajos. En Estados Unidos, con su predilección
tao Muchas investigaciones tienen interés para la in- i [
por la empresa privada, se fundaron diversas institu-
ciones de investigación como sociedades independien-
dustria en su conjunto, o al menos para una gran par- ¡ tes cuyos beneficios fueron reinvertidos para mejorar .
~
¡
26
.Desde 1900 hasta 1950 (1) 1ntroducción 27
sus instalaciones y actividades de investigación. La
primera de ellas fue el Mellon Institute (1913) en Pitts- mentales muy especializados. Ejemplos de ellos son
burgh; en 1925, se fundó el Battel1e Memorial Institu- Harwell en Gran Bretaña, Saclay y Marcoule en Fran-
te, que después de la segunda guerra mundial (1952) cia, y Houston en Estados Unidos. Estos laboratorios
abrió filiales en Europa, -en Ginebra y Francfort, para desempeñaron bien sus funciones requeridas pero pos-
hacer investigaciones patrocinadas por la industria. teriormente presentaron problemas que resultaron in-
solubles. En resumen, ¿qué se debe hacer con unoscen-
Aunque independientes, tales institutos dependían tan
tros de investigación muy grandes y muy especializa-
fuertemente de los contratos gubernamentales (224
millones de dólares en 1969) que, a efectos prácticos, dos cuando su objetivo fundamental ha sido alcanza-
hay que considerarlos como una forma de apoyo gu- do enteramente o en gran medida? Para conocer la res-
bernamental a la investigación y el desarrollo. puesta habremos de leer los escritos de los historiado-
res del futuro .
. En varios países, los gobiernos se esforzaron por es-
tablecer centros para fomentar determinados campos
de investigación considerados de especial importancia
IV. LA INNOVACIÓN
nacional. No cabía esperar que éstos surgiesen espon-
táneamente. En Gran Bretaña se establecieron a tra-
Para el historiador, cualesquiera. que sean sus ideas,
vés de organismos tales como el Consejo de. Investiga-
las situaciones estáticas son de poco interés, a no ser
ciones Médicas (1920) y el Consejo de Investigaciones
que busque las razones del estancamiento. Es el cam-
Agrícolas (1931), los cuales tenían sus propios centros
de investigación y también patrocinabaninvestigacio_ bio y sus causas lo que realmente le conciernen. En la
nes en los dep~rtamentos univ~rsitarios apropiados.
historia de la tecnología, el síntoma del cambio es la
t. ,innovación', la introducción de productos o procesos
En Estados UnIdos, poco despues de la segunda gue-: 1
nuevos, por lo que resulta adecuado concluir este ca-
rra mundial, se establecieron los Centros de Investiga- .
ción bajo Contrato Federal (posteriormente Centros de pítulo introductorio con algunas consideraciones acer-
Investigación y Desarrollo Firianciado por Fondos Fe- ca de la innovación y sus causas, haciendo especial re-
derales). Eran administrados por universidades, con- . ferencia a nuestro siglo. En las secciones precedentes
sorcios industriales o institutos de investigación y de-. hemos considerado algunos de los factores que inter-
sarrollono lucrativos del tipo ya descrito. vienen ....:...cambios en el sistema educativo, cambios en
Las limitacines de espacio sólo permiten una des- la organización de la industria y creciente intervención
cripción sumaria de la compleja red de institutos y de los gobiernos-, pero éstos se relacionan con el me-
asociaciones a través de los cuales los gobiernos par- dio genérico de la innovación y no hemos considerado
ticiparon en las actividades de investigación y desarro- las causas subyacentes.
llo. Como hemos visto, esta participación estaba ya Hemos de empezar dejando claro que no es éste un
bien establecida a principios de siglo y se hizo cada tema en el que haya un claro consenso de opinión, pues
vez' más complicada con el paso de los años. La segun- se presta al razonamiento subjetivo más que al estrÍC-
tamente,.lógico. Preguntar qué es lo que hace que un
da guerra mundial, y sus- secuelas, con sus exigencias
(le rápido desarrollo de nuevas tecnologías de impor- hombre invente es 'como preguntar a alguien qué es lo
que le hizo ser pintor o escritor creador. Muy a menu-
tancia estratégica ---como en la industria de la ener-
gía nuclear y la aeroespaeial_, acentuó el proceso y do no lo sabe ni él mismo; ¿cómo, pues; pueden expli-
llevó a la creación de múltiples laboratorios guberna- . cárselo otros? Lo más que cabe esperar es poder iden-
tificar la clase de medio que parece propicio a la in-
'
28 Desde 1900 hasta 1950 (1)

¡. 1ntroducción
novación, teniendo en cuenta que esta vía de indaga-: sar económicamente tanto como aquéllos. Por ejem-
ción a veces puede resultar estéril, y también que los ,¡ plo, un nuevo agente catalítico que incrementase el
inventos se pueden hacer en circunstancias muy dis- ~ rendimiento de un proceso químico en no más de un
29

tintas, inel.uyendo algunas aparent.emente desfavora:- • 1% podría rentar anualmente un millón de libras es-
bIes. .
terlinas si -lo que no es nada infrecuente-. la produc-
Como primer paso podemos dasificar la innovación ción anual fuese de 100 millones de libras. El innova-
de diversas maneras, empezando por las innovaciones dOr puede, pues.. . ganarse muy bien el sustento aún
radicales y menores. En la primera categoría podemos cuando no le alcancen los verdaderos bombazos de la
incluir los productos totalmente nuevos que se derivan nueva tecnología.
directamente de los existentes. Como ejemplos toma- Se han hecho diversos estudios acerca de las fuentes
dos de nuestra época podemos citar la válvula termoió- de los productos y procesos nuevos. En general, hay
nica y el transistor; el aeroplano provisto de motor, la una tendencia a que los productos nuevos se originen
fotografía en color, la xerografía y-Ia energía atómica. fuera de las industrias implicadas y a que los nuevos
En la misma categoría están los procesos nuevos para procesos se generan dentro de ellas. Esto no resulta del
fabricar productos ya existentes. Ejemplos típicos de todo sorprendente. Las empresas establecidas en' gene-
éstos son los procesos a baja presión para la fabrica- ral prefieren expansionarse ampliando sus fronteras de
ción de polietileno, la deshidratación por congelación forma continua en vez de lanzarse a' territorios nue·
de los alimentos, yel cracking catalítico del petróleo. vos, y tienden a percibir con demasiada claridad difi-
En este contexto, claro está, debemos adoptar un en- cultades de las que el que viene de fuera es felizmente
foque sensato de lo que entendemos por derivación di- ,inconsciente. En cambio, la mejora de un proceso es
recta. Los puristas podrían sostener que nada surge es- un objetivo natural de las empresas ya existentes, las
pontáneamente, que el aeroplano estaba implícito en cuales tienen el respaldo dé una gran cantidad de co-
los experimentos con planeadores de George Cayleyen noCimientos y experiencias que no resultan fácilmente
la primera mitad del siglo XIX o incluso en los dibujos asequibles a los que vienen de fuera, quienes, por tan-
de Leonardo da Vinci;que el transistor no fue más que
un desarrollo obvio del detector de alambre de los pri-
meros receptores de radio a base de cristal de galena.
Tenues la.zos de este tipo ex:istenen un sinfín de casos: '
nuestro interés aquí ha de centrarse en los procesos
.
I.
:,
to, se hallan en desventaja. Como ejemplo de esta te-
sis general podemos citar la experiencia de Du Pont,
una de las primeras empresas de productos químicos
de Estados Unidos, entre 1920 y 1949. Durante este pe-
ríodo, miembros de su propia plantilla fueron respon-
que provocaron el nacimiento de importantes indus- sables de cinco de las siete innovaciones importantes
trias nuevas o que llevaron a cambios considerables en , en los procesos de fabricación, pero sólo de cinco de
las ya existentes. Muchas invenciones no llegan a ser los dieciocho nuevos productos.
aceptadas porque están, como si dijéramos, por delan- Hemos de admitir que la invención, en más de un
te de su tiempo: puede que haya insuficiente demanda f sentido, está muy alejada de la comercialización de un
para ellas, que su precio resulte inaceptable, o que la ¡. producto nuevo o de la puesta en marcha de un nuevo
tecnología actual sea inadecuada para su realización. :, proceso. Salvo en circunstancias excepcionales --como
La reinvención es un Suceso corriente en la tecnología. ' las que se dieron en ei Proyecto Manhattan, donde el
Los fenómenos más llamativos, sin embargo, no Son gasto y la asignación de los recursos tuvo muy poco en
necesariamente los más importantes; pequeñas mejo- cuenta la economía- el desfase entre la invención y
ras en productos y procesos existentes pueden compen- la comercialización suele ser de unos diez años. Du-
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30 ¡:~'

Desde 1900 hasta 1950 (1) 1ntroducción 31


rante este período, hay que gastar mucho dinero sin
ninguna ganancia (cash-flow negativo en la jerga de los tratégica, como sucedió con innovaciones,tales como
economistas) y con la clara conciencia de que, al final, el radar. Como hemos observado, los éxitosrentables
puede que no se logre el éxito y haya que dar por per;. han sido igualados por los fracasos costosos. Es más,
dido el gasto realizado. Un ejemplo viene dado por el la empresa innovadora no se apunta necesariamente
J una clara ventaja sobre los rivales que se introducen
desarrollo de los procesos de cracktng catalítico que
adquirieron gran importancia en la industria del pe-
t en el sector más tarde, una vez que se han superado
tróleo a partir de los años veinte. Uno de los más lo- los problemas iniciales. Por ejemplo, a las primeras
grados, el proceso Houdry, fue desarrollado por el in- empresas que fabricaron penicilina en Gran Bretaña
geniero francés E. J. Houdry a lo largo del período la aventura no les resultó rentable porque su tecnolo-
1925-36 (10 que ilustra el desfase de diez años) y costó gía pronto quedó obsoleta.
11 millones de dólares al consorcio de empresas par- Por último, hemos de dirigir nuestra atención hacia
ticipantes. El posterior proceso en base a fluidos los propios innovadores. No es sostenible el supuesto
(1938-41) exigió un desembolso de capital de más de de que el lucro personal es un incentivo primordiaL
30 millones de dólares. Hubo, claro está, innovadores como T. A. Edison y
Gastos a esta escala sólo son posibles para las em- Henry Ford que no tuvieron inconveniente en demos-
presas grandes o --en los proyectos más costosos, ta- trar su aprecio por las ganancias económicas. Pero se
. les como el Manhattan-. para los gobiernos. Se ha afir- pueden contrastar con otros pioneros que no tuvieron
mado que esto ha sido un factor importante en el cre- motivaciones similares, como por ejemplo J. K. North-
cimiento de las grandes industrias durante este siglo .. rop, cuyo objetivo principal parece haber sido fabricar
Aún aceptando este argumento, hemos de' reconocer aviones cada vez más eficientes y que finalmente se
que otros muchos factores han fomentado la concen- agotó en un intento malogrado de desarrollar un aero-
tración de la industria. Las fusiones, por ejemplo, pue- plano compuesto enteramente por aJas, sin ningún fu-
den decidirse por la simple razón de la defensa frerite selaje. Otros pioneros de la aviación demostraron tá-
a rivales más progresivos, como cuando en 1890 se for- citamente su indiferencia hacia el ánimo de lucro al
mó en Gran Bretaüa la Uni ted Alkali Company como arriesgar literalmente -y a veces perder-' la vida en
consorcio de unas cuarenta y cinco empresas produc- sus empresas mucho antes de que hubiese un mercado
toras de sosa según el método Leblanc, amenazadas' importante para los aeroplanos. Este mercado no se
por el proceso Solvay, básicamente más eficiente: a pe- desarrolló hasta bien entrada la segunda guerra mun-
sar. de la inferioridad tecnológica, lograron 'defender el dial.
fuerte hasta quedar absorbidas por lel cuando se for- Hay que sacar la misma conclusión si nos fijamos en
mó dicho cártel en 1926. Otras fusiones fueron moti- la innovación en el seno de las grandes compañías in-
vadas por un deseo de adquirir el activo o la liquidez, ternacionales que pasaron a dominar cada vez más el
' o ambas cosas, de una empresa' rival. escenario industrial durante este siglo. Aunque estas
En una economía libre gobernada por las fuerzas del empresas frecuentemente tuvieron que. recurrir al .
mercado, el incentivo normal para la innovación es, mundo exterior para buscar nuevos productos,' y en
por supuesto, conseguir una ventaja transitoria sobre cierta medida nuevos procesos, en conjunto su capaci-
los rivales, pero la innovación per se no es necesaria- dad innovadora se hizo formidable. Y sin embargo,
mente rentable. En el caso de los gobiernos, la ventaja' t esto fue realizado por ejecutivos que sabían muy bien
buscada puede no ser en absoluto financiera sino es- t que hasta en las compaüías más generosas la recom-

~
pensa sería insignificante -en relación con los benefi-

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¡¡'"!!F.F

33
Desde 1900 hasta 1950 (1) Introducción
32
damentales fueron hechas por hombres que ni busca-
ciosresultantes. La fabrIcación de fibras sintéticas, por ban ni esperaban tina recompensa mayor que la de sus
ejemplo, es hoy en día un nuevo y enorme negocio, ma- compañeros, y en muchos casos se dedicaron a su tra-
yormente desarrollado después de la segunda guerra bajo mucho más asiduamente, a veces minando su pro-
mundial, con poderosas influ~ncias sobre las gigantes- pia salud en el proceso. Claramente, gran parte de la
cas industrias químicas y textiles. Pero los principales innovación fue, y es, la manifestación externa de una
inventores -W. H. Carothers (nailop)y J. R. Whinfield
. compulsión interna.
yJ~ T. Dickson"Cterylene/dacrón)- no obtuvieron ni he-
neficiosp'ersonales,' ni tan siquiera algún reconoci-
, ,miento público apreciable. Apesar de queme4io mun-
dO.se viste-eon fibrasartifíciales bien pocos sabrían de-
Cir sus ·nombres. Carothers fUe' elegido miembro de la
BIBLIOGRAFIA
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era al cien~ífico puro al que se eS,timaba;, ó,lalqtiiú iíi- ARGLES, M., South Kensington to Robbins,: an account of En-
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hombre cuyo, genio produce demostrablemente gran- nomy, University of Minnesota Press, Minneapolis, 1963.
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rece no sólo un reconocimiento sino también alguna ment, HMSO, Londres 1 9 7 7 . '
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participación en las ganancias. Por otro ladó, puede' ton, Nueva York, 1972.
afirmarse que no es más que un ·rrüembro de un equi- BRIGHT, J. R., Automation and manag~ent, Harvard Grad.ua-
po que hace y desarrolla su invento en U'!) me~iocr.ea­ te School of Eusiness Studies, 1958.' . "
do por sus compañeros. Dar esperanzas de una ganan- . BURN5, T. y STALKER, G. M., The management of innovtiiiorz,
cia individual fomentaría el secretismo y destruiría la Tavistock, Londres, 1961. '
propia base del trabajo en equipo de la que depende BUSH, V.; Science,. the endless frontier: a report lo the Ptesident
cada vez más el progreso. No obstante, se han tomé:;\do on a program for post-war sctentific research, US Govem-
ment Printing Office, Washington, D.C., 1945:
medidas para hacer que sea obligatorio quel~s p~tro­ r' CocHRANE, Raymond c., The Natio1Jal Academy df Sc.ienc~s:
nos premien· al inventor 'individual, pero éstas en su , the first hundred years, 1863~1963; NatiQrialAcaa~Il1y. of
mayoría caen fuera .del periodo que nos OCupa. En la, Sciences, Nueva York, ~978.
primera mitad dell)~glo'
, .- .
xx, muchas
. innova~ion~s f\:in-
0'
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Desde 1900 hasta 1950 (I) ¡,ji ji",,'

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1955.
brar. Si bien es cierto que su' producción dependía en
WILLIAMSON, H. F., comp., Evolution of international manage- gran mep-ida de la generación de vapor en calderas ca-
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1975. lentadas por carbón -de forma queéra un modo in-
directo de emplear el combustible fósil en vez de una
ZWEIG, F., Pr"aductivity a,nd trade unions, BasiI Blackwell, Ox- nueva fuente de energía-, ya en .la década de 1890, el
ford, 1951. 'lf
proyecto del Niágara había demostrado lasposibilida-
des de la energía hidroeléctrica en situaciones favora-
bles. Aunque inevitablemente habría problemas para
lograr un equilibrio continuo entre la oferta y la de-
, manda, no parecía haber razones para dudar de que,
en general, habría suficiente energía disponible para
todos los procesos industriales.
A mediados de siglo, la situación era bastante dis-
,,1\-' tinta. El carbón ya no ocupaba un lugar preeminente,
y no porque hubiese un declive absoluto sino debido
al crecimiento rapidísimo de fuentes de energía alter-
, nativas, en especial el petróleo. La producción mun-
dial de carbón (en millones de toneladas) fue de 1.300
en 1913, de 1.200 en 1928, de 1.100 en 1938, y de 1.100
en 1946. En ,contraste con esta evolución prá~ticamen­
'te estática, la producción de petróleo se multiplicó