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CITAS

(300 LIBROS)

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Compilación por:

Francisco Bengochea

1
Uno

1-Es indudable que tales experiencias visionarias resultan inquietantes para quienes las conocen.
"¿Estoy loco?" se preguntan. O: "¿Ven estas cosas las personas normales?". A menudo no
revelan a nadie sus visiones y sólo a mí las confían porque soy un médico que manifiestamente
investiga tales fenómenos. Sin embargo, en la mayoría de los casos existe también un factor de
consuelo. A medida que escucho más y más relatos se me ha tornado evidente que hay en los
seres humanos un aspecto espiritual que ha sido olvidado o rechazado como carente de
importancia o "irreal".

Melvin Morse: Últimas visiones.

2-Según mi punto de vista, que no descansa únicamente sobre la fe religiosa, y ni siquiera sobre
una idea original, sino más bien sobre el sentido común, establecer principios éticos vinculantes es
posible siempre y cuando tomemos como punto de partida la observación de que todos deseamos
la felicidad y aspiramos a evitar el sufrimiento. Si no tenemos en consideración los sentimientos de
los demás, el sufrimiento de los demás, tampoco tendremos un medio de discriminar entre lo
correcto y lo erróneo. Por este motivo (…) la conducta ética no es algo con lo que nos
comprometamos porque sea correcto en sí mismo.

Dalai Lama: El arte de vivir en el nuevo milenio.

3-La idea de que la vida puede culminar y malograrse, que nadie puede querer una vida fracasada,
que la vida lograda implica condiciones que no son caprichosas implica, no obstante [dos]
consecuencias en modo alguno triviales: En primer lugar, que la vida puede ser algo así como un
todo, o que, al menos, hemos de intentar concebirla de ese modo. En segundo término, que la
imperfección moral que atañe al “fin global de la vida humana en su conjunto” se asienta en un
conocimiento insuficiente de las condiciones de la vida lograda, pues quien las ha captado como
condiciones suyas no puede por menos de quererlas.

Robert Spaemann: Felicidad y benevolencia.

4-La conciencia no moral encuentra, tal vez casualmente, su realización allí donde la conciencia
moral encuentra la ocasión para obrar, pero sin que ésta le proporcione la dicha de la ejecución y el
goce de la consumación. Más bien encuentra razones para lamentarse de este estado de
inadecuación entre ella y la existencia, y de la injusticia que la limita a tener su objeto solamente
como puro deber, negándosele el verlo realizado y el verse realizada ella misma.

G.W.F. Hegel: Fenomenología del espíritu.

5-Por de pronto, se advierten en el lenguaje usual dos empleos, a primera vista completamente
diferentes, de la palabra “moral”. Según el más frecuente, ésta envuelve una calificación ética.
Pero otras veces hablamos de “tener una moral baja” o “elevada”, preguntamos “¿cómo va esa
moral?”, o decimos de alguien que “está desmoralizado”. Al parecer, estas expresiones no hacen
referencia a la “ética”, sino más bien al “estado psicológico” de aquel a quien se aplican. Entonces,
¿es que se ha convertido el vocablo “moral” en un término equívoco? (…) ¿No será que por debajo
de las apariencias estos dos sentidos están ligados entre sí?

José Luis L. Aranguren: Ética.


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6-Yo no soy una persona "religiosa" en el sentido ortodoxo de la palabra, ni tampoco miembro
practicante de una iglesia organizada. Sin embargo, al enfrentarme con el enigma último, sí creo, y
creo profundamente, en una fuerza central creadora y misteriosa. (...) Mis lecturas sobre Juana de
Arco no han hecho más que incrementar mi creencia en la existencia de esa unidad, y también la
creencia de que ciertas personas están en contacto con, o quizá mejor dicho, son receptivas a las
influencias de una unidad para la que no tenemos nombre adecuado, el todo más grande del que
nuestra imaginación no abarca más que una parte diminuta.

Vita Sackville-West: Juana de Arco.

7-Pienso en la escena de “Saint Joan” de George Bernard Shaw y en lo que dijo el capellán
Stogumber tras presenciar la ejecución de Juana de Arco. Nadie se había mostrado tan impaciente
como él por verla morir. (…) Pero una vez que la vio, el epílogo reza: “Les digo a mis colegas que
deben tener mucho cuidado. Les advierto: si pudierais ver lo que está en vuestro pensamiento
convertido en realidad, veríais las cosas bajo otro prisma. Os provocaría una profunda impresión…
Una vez hice algo muy cruel, yo no sabía lo que era realmente la crueldad. No la había visto. Eso
es lo importante: debéis verlo con vuestros propios ojos. Y entonces seréis redimidos y salvados…
No fue nuestro Señor el que me redimió, sino una joven a la que vi quemarse viva. Fue horrible:
espantosamente cruel. Pero me salvó. Desde entonces he sido un hombre distinto”.

Helen Prejean: Pena de muerte.

8-La formidable película de Dios, según la veía, era una película abstracta y prácticamente muda,
una sucesión de sentimientos que cada espectador asumía e interpretaba -y debería interpretar- a
su manera. Pero llegaron ellos y empezaron a poner subtítulos, a estropear con sonidos los
tremendos silencios de Dios, a traducir las manchas y las nebulosas. Al final, como siempre pasa,
las explicaciones eran mucho más largas que lo que explicaban, y yo comprendí que no se podía
uno fiar demasiado de alguien que, cada tres líneas de verdad revelada, te ponía una nota de tres
folios explicándote lo que, según ellos, había querido decir el autor del guión.

Andrés Aberasturi: Dios y yo. Crónica sentimental de una relación codificada.

9-"¿Bajo qué ley vivís? ¿La ley de Estados Unidos? Ésa es la ley del hombre. Si quebrantáis la ley
del hombre, pagáis una multa o vais a la cárcel, quizá. Ésa es la manera en que se procede con la
ley del hombre. Podéis quebrantarla y continuar en libertad. Ocurre continuamente. La gente se
imagina que puede hacer cualquier cosa sin consecuencias, y la mitad de las veces es así. Pero se
olvida de que hay otra ley, la ley del Creador. Nosotros la llamamos Ley Natural. La Ley Natural
prevalece en todas partes. Está por encima de la ley del hombre. Si violáis la Ley Natural, seréis
castigados. No hay juez ni jurado, no hay abogados ni tribunales, no podéis evadiros de ella por
compra, argucia ni ruego. Si violáis esta Ley Natural, seréis castigados, y duramente castigados".

Steve Wall - Harvey Arden: Los guardianes de sabiduría.

10-En una sociedad en la que la limitada búsqueda del interés propio material es la norma, un
cambio hacia una orientación ética es más radical de lo que mucha gente cree. En comparación
con las necesidades de la gente que muere de hambre en Somalia, el deseo de catar los vinos de
Francia palidece hasta la insignificancia. Juzgado a la vista de los sufrimientos de conejos

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inmovilizados sobre cuyos ojos se derrama champú, un champú mejor se convierte en un objeto
indigno.

Peter Singer: Ética para vivir mejor.

11-La fe es lo que nos dirige a través de los océanos turbulentos. La fe mueve las montañas y nos
transporta a la otra orilla del río. Esa fe no es más que una vida totalmente impregnada de la
certeza clara y consciente de que Dios está con nosotros. El que posee esta fe no desea nada
más. Aunque esté físicamente enfermo, está espiritualmente sano. Puede estar sin un céntimo,
pero no le importa: todas las riquezas del espíritu son suyas.

Gandhi. Todos los hombres son hermanos.

12-Cuanto más divina sea la religión cristiana, menos toca al hombre imponerla; si Dios la ha
hecho, Dios la sostendrá sin vosotros. Sabéis que la intolerancia no produce más que hipócritas o
rebeldes: ¡qué funesta alternativa! A fin de cuentas ¿pretendéis sostener por medio de verdugos la
religión de un Dios al que los verdugos hicieron perecer, y que no ha predicado más que la dulzura
y la paciencia?

Voltaire. Sarcasmos y agudezas.

13-"Es muy extraño, pero a veces me haces acordarme de mí mismo -prosiguió-. Tampoco yo
quería seguir el camino del guerrero. Creía que tanto trabajo era para nada, y puesto que todos
vamos a morir, ¿qué importaba el ser guerrero? Me equivocaba. Pero tuve que descubrirlo por mi
propia cuenta. Cuando llegues a descubrir que te equivocas, y que ciertamente hay un mundo de
diferencia, podrás decir que estás convencido. Y entonces puedes seguir adelante por tu cuenta.
Y a lo mejor, por tu cuenta, hasta te haces hombre de conocimiento".

Carlos Castaneda: Viaje a Ixtlán.

14-"Hace años te dije que, en su vida cotidiana, el guerrero escoge seguir el camino con corazón.
La consistente preferencia por el camino con corazón es lo que diferencia al guerrero del hombre
común. El guerrero sabe que un camino tiene corazón cuando es uno con él, cuando experimenta
gran paz y placer al atravesar su largo. Las cosas que un guerrero elige para hacer sus resguardos
son los elementos de un camino con corazón. (...) Éste es el empalme de caminos. Digamos que
hasta ahora no tenías verdadera necesidad de vivir como guerrero. Ahora es distinto, ahora debes
rodearte con los elementos de un camino con corazón, y debes rehusar el resto".

Carlos Castaneda: Una realidad aparte.

15-El "Kung Fu" original fue escrito en un lugar inverosímil... Brooklyn, Nueva York. Fue la
culminación de años de fascinación de un joven sobre el tema. Siendo un adolescente en 1960,
tropecé con lo que fue para mí un descubrimiento asombroso: que existían en China sistemas de
defensa personal (...) hipnóticamente bellos, difíciles, elegantes, clásicos... y efectivos. (...)
Abarcan el concepto del Chi, ese metafísico poder interior humano, la fuerza vital del universo. (...)
Muchas culturas antiguas tienen su propia comprensión y descripción de esta fuerza. (...) En el
tiempo de mi "período de artes marciales chinas", el kung fu estaba tan oculto que era virtualmente
desconocido en el mundo occidental. Para mí fue una odisea, y pasé una buena cantidad de

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tiempo en las estrechas calles del Barrio Chino de Nueva York y en otras partes, tratando de
averiguar todo lo posible sobre el tema.

Ed Spielman: Prólogo a La sabiduría del kung fu de Herbie Pilato.

16-Si tienen ustedes alguna certeza, entonces oblíguense a considerar la cuestión desde una
perspectiva diferente, incluso aunque eso les parezca idiota o absurdo. Cuando lean, no se limiten
a lo que dice el autor, traten de analizar lo que ustedes experimentan. Tienen que hacer el
esfuerzo de encontrar otro camino, señores, y cuanto más tarden en hacerlo menos posibilidades
tendrán de alcanzar sus objetivos. Citando a Thoreau: "La mayoría de los hombres lleva una vida
de tranquila desesperanza". ¿Por qué resignarse a ello? Partan en busca de nuevas tierras. Y
ahora, señores.

N.H. Kleinbaum: El club de los poetas muertos. (ficción)

17-Sí, hay muerte en este asunto de las ballenas; el caótico y rápido embalar a un hombre sin
palabras hacia la Eternidad. Pero ¿y qué? Me parece que hemos confundido mucho esta cuestión
de la Vida y la Muerte. Me parece que lo que llaman mi sombra aquí en la tierra es mi sustancia
auténtica. Me parece que, al mirar las cosas espirituales, somos demasiado como ostras que
observan el sol a través del agua y piensan que la densa agua es la más fina de las atmósferas.
Me parece que mi cuerpo no es más que las heces de mi mejor ser. De hecho, que se lleve mi
cuerpo quien quiera, que se lo lleve, digo: no es yo. Y por consiguiente, tres hurras por Nantucket,
y que vengan cuando quieran el bote desfondado y el cuerpo desfondado, porque ni el propio
Júpiter es capaz de desfondarme el alma.

Herman Melville: Moby Dick. (ficción)

18-[Al ciudadano] Kane se le olvidó este pequeño detalle y de pronto (pero demasiado tarde) se dio
cuenta de que tenía de todo salvo lo que nadie más que otra persona puede dar: aprecio sincero, o
cariño espontáneo, o simple compañía inteligente. Como a Kane nunca nada pareció importarle
salvo el dinero, a nadie le importaba nada de Kane salvo su dinero. Y el gran hombre sabía,
además, que era por culpa suya. A veces uno puede tratar a los demás como a personas y no
recibir más que coces, traiciones o abusos. De acuerdo. Pero al menos contamos con el respeto
de una persona, aunque no sea más que una: nosotros mismos.

Fernando Savater: Ética para Amador.

19-El egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son realmente opuestos. El individuo
egoísta no se ama demasiado, sino muy poco; en realidad, se odia. Tal falta de cariño y cuidado
por sí mismo, que no es sino la expresión de su falta de productividad, lo deja vacío y frustrado. Se
siente necesariamente infeliz y ansiosamente preocupado por arrancar a la vida las satisfacciones
que él se impide obtener. Parece preocuparse demasiado por sí mismo, pero, en realidad, sólo
realiza un fracasado intento de disimular y compensar su incapacidad de cuidar su verdadero ser.

Erich Fromm: El arte de amar.

20-"Nosotros hemos sufrido con aquellos que sufrieron en generaciones pasadas y hemos sido
también felices con aquellos que lo fueron. Por eso me siento responsable. Profundamente
responsable de los demás. Siento una responsabilidad tremenda hacia mis hermanos. (...) El

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hombre sólo es hombre cuando es hermano de los demás. Y no se nace hermano. Somos
nosotros los que nos tenemos que hacer hermanos a través de la acción buena, hecha del uno
para el otro. En definitiva, es el amor el que nos convierte en verdaderos hombres y hermanos".

Alberto Oliveras: Vicente Ferrer. La revolución silenciosa.

21-Cambió de nuevo mi estado de ánimo, aunque no me daría cuenta de ello hasta después,
brotaron espontáneamente en mi mente recuerdos hacía mucho olvidados, felices todos ellos. (...)
Pasaban por mi mente centenares de recuerdos, en el espacio que mediaba ente una roca y la
siguiente, y cada uno de ellos era rico, simple, amplio, completo, y no daba la menor sensación de
que fueran simples ramalazos. (...) Todos estos pensamientos e imágenes, conjurados sin
proponérmelo y que fluían a través de mi mente, eran básicamente felices y gratos. Sólo después
me dije: "¿Qué estado de ánimo es éste?", y comprendí que era una preparación para la muerte.

Oliver Sacks: Con una sola pierna.

22-Todos los niños habían quedado asombrados por lo que les había sucedido. Sabían que les
había pasado algo especial, pero, por su juventud, se sentían inseguros de lo que era. Para
algunos, la experiencia no significaba nada especial. Había pasado, y eso era todo. En otros
produjo cambios profundos. Algunos de esos niños sintieron que habían vuelto a la vida con un
propósito. Otros eran ahora más maduros que sus amigos, o mejores estudiantes. Ninguna de
estas EPM [experiencias próximas a la muerte] había afectado adversamente a esos niños. En
realidad, parecía que habían mejorado.

Melvin Morse - Paul Perry: Más cerca de la luz.

23-Durante ese período de inconsciencia sentí que me elevaba, como si no tuviera cuerpo físico.
Se me apareció una brillante luz blanca. Tenía tal resplandor que no podía ver a través de ella,
pero estar en su presencia resultaba tranquilizador y maravilloso. En la vida física no existe
ninguna experiencia semejante. Mientras estaba en su presencia llegaron a mi mente los
siguientes pensamientos: "¿Quieres morir?" Contesté que no sabía, pues nada conocía de la
muerte. Entonces la luz blanca me dijo: "Traspasa esa línea y lo aprenderás". Sentí que era
consciente de la línea que había frente a mí, aunque en realidad no podía verla. Cuando la crucé,
me inundaron los más maravillosos sentimientos de paz y tranquilidad y desaparecieron todas mis
preocupaciones.

Raymond A. Moody: Vida después de la vida.

24-Esta falta de pruebas les impide manifestar públicamente sus verdaderos sentimientos. Pero,
mientras tanto, siguen tratando de contestar de una manera científica a esa inquietante pregunta:
¿Qué nos ocurre al morir? Yo no creo que la ciencia pueda contestar jamás a esta pregunta. Se
puede analizar desde todos los ángulos, pero la respuesta final nunca será completa. Puede que
incluso consiguiéramos duplicar la experiencia del umbral de la muerte en un montaje de
laboratorio, ¿y qué? Lo único que conseguiría la ciencia es oír más cosas sobre un viaje que no
puede ver.

Raymond A. Moody: Más allá la luz.

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25-"Aunque este acontecimiento se produjo hace mucho, marcó un punto crucial en mi vida. Inició
un capítulo nuevo; un capítulo que continuaría durante el resto de mi vida. Ese momento y los
minutos y horas siguientes cambiaron mi vida entera. Me transformé de un hombre que se había
perdido y deambulaba sin objetivo, sin otro en la vida que el deseo de riqueza material, en alguien
que tenía una motivación profunda, un propósito en la vida, una dirección concreta y una convicción
abrumadora de que habría una recompensa al final de la vida similar a la vasija de oro que hay al
final del arco iris".

D. Scott Rogo: El retorno del silencio.

26-Muchas personas explican que fueron confrontadas con la verdad sobre sí mismas en presencia
de este ser luminoso. Vieron pasar ante ellas, como en retrospectiva, toda su vida terrenal. (...)
Este hecho no sólo les sucede a personas clínicamente muertas, sino también a aquellas cuya vida
corre súbitamente peligro; por ejemplo, cuando alguien sufre una grave caída en la montaña o corre
peligro de ahogarse. (...) Muchas "oyen" la pregunta que se les formula: "¿estás preparado para
morir?" "¿qué dejarías ver de tu vida?" (...) Las personas que han regresado a la vida comprenden
precisamente en ese instante que su lenguaje terreno no es apto para describir ese encuentro.

Willem Cornelius van Dam: Más allá de la muerte.

27-Los moribundos no desean ese distanciamiento sin riesgos que practican los médicos. Ansían
sinceridad. (...) Pero, desgraciadamente, los casos más graves, esas personas que estaban en las
últimas fases de la enfermedad, que estaban en el proceso de morir, eran las que recibían el peor
trato. Se las ponía en las habitaciones más alejadas de los puestos de las enfermeras; se las
obligaba a permanecer acostadas bajo fuertes luces que no podían apagar; no podían recibir visitas
fuera de las horas prescritas; se las dejaba morir solas, como si la muerte fuera algo contagioso.
Yo me negué a seguir esas prácticas. Las encontraba injustas y equivocadas. De modo que me
quedaba con los moribundos todo el tiempo que hiciera falta, y les decía que lo haría.

Elisabeth Kübler-Ross: La rueda de la vida.

28-Un Papalagi rara vez piensa en Dios. Únicamente cuando una tormenta le amenaza o cuando
teme que su lámpara de la vida cese de arder; entonces recuerda que existen poderes más fuertes
que él y que le gobiernan. A la luz del día, Dios estorba sus particulares hábitos y vicios. Sabe que
Dios nunca perdonaría esos vicios y que debería postrarse en la arena si realmente Dios estuviese
dentro de él, pues él está lleno de lujuria, odio y animosidad. Su corazón se ha trasformado en un
afilado anzuelo, solamente bueno para el robo, en lugar de ser una luz que conquiste la oscuridad y
le conduzca lejos del frío.

Erich Scheurmaun: Los Papalagi (los hombres blancos). Discursos de Tuiavii de Tiavea, jefe
samoano.

29-Se trata de un gran espejo o de algo así, aunque nadie ha podido decírmelo. En cualquier caso,
cuando se está ante él, se ve uno a sí mismo… pero no como en un espejo corriente, desde luego.
No se ve el exterior, sino el verdadero interior de uno, tal como en realidad es. Quien quiera
atravesarlo tiene que -por decirlo así- penetrar en sí mismo. (…) He comprobado que precisamente
los visitantes que se consideran especialmente intachables huyen gritando del monstruo que los
mira irónicamente desde el espejo. (…) Otros no habían visto al parecer nada más horrible, pero
tuvieron sin embargo el valor de pasar. Para otros fue menos espantoso, pero todos tuvieron que

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verse a sí mismos. No se puede decir nada que valga para todos los casos. Para cada uno es
diferente.

Michael Ende: La historia interminable. (ficción)

30-Momo le miró a los ojos. El hombre le daba miedo, sobre todo por el frío que salía de su mirada.
Por curioso que parezca, también le daba pena, aunque no hubiera podido decir por qué. (...)
Momo llevaba intentándolo todo el rato. Pero resultaba mucho más difícil escucharle a él que a
todos los demás a los que había escuchado anteriormente. En otras ocasiones, podía simplemente
introducirse en el otro y entender lo que quería decir y lo que era realmente. Pero con ese visitante
no lo conseguía. Cuantas veces lo intentaba tenía la sensación de caer en la oscuridad y el vacío,
como si no hubiera nadie.

Michael Ende: Momo. (ficción)

31-Estamos más orientados hacia el ego que hacia el cuerpo; en consecuencia, el poder se ha
convertido en el principal valor, mientras que el placer ha sido relegado a la categoría de valor
secundario. La ambición del hombre moderno es dominar el mundo y controlarse a sí mismo. Al
mismo tiempo, teme que esto no sea posible y duda de que, en caso de lograrlo, sea para su bien.
Sin embargo, dado que el placer es la fuerza sustentadora y creativa de su personalidad, su
esperanza (o ilusión) es que el logro de estos objetivos haga posible una vida de placer. En
consecuencia, su ego le lleva a perseguir metas que le prometen placer pero le exigen que lo
niegue. La situación del hombre moderno es similar a la de Fausto, que vendió su alma a
Mefistófeles por una promesa que no podía ser cumplida.

Alexander Lowen: La experiencia del placer.

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Dos

32-El problema político esencial para el intelectual no es criticar los contenidos ideológicos que
estarían ligados a la ciencia, o hacer lo preciso para que la práctica científica esté acompañada por
una ideología justa, sino saber si es posible constituir una nueva política de la verdad. El problema
no es cambiar la "conciencia" de la gente o lo que tienen en la cabeza, sino el régimen político,
económico e institucional de producción de la verdad. No se trata de liberar a la verdad de todo
sistema de poder -sería una quimera, ya que la verdad es ella misma poder-, sino desligar el poder
de la verdad de las formas de hegemonía (sociales, económicas, culturales) en el interior de las
cuales funciona por el momento.

Michel Foucault. Un diálogo sobre el poder.

33-Si se abandona el rígido monismo metodológico y deja de considerarse indigno de atención todo
aquello que no concuerde con la convención establecida, entonces, y sólo entonces, podremos
realmente relativizar nuestros saberes, que son productos de convenciones y desarrollos de estas
convenciones, y no podremos afirmar que nuestro conocimiento es la verdad, y que nuestra
convención es la verdadera, la que corresponde a la razón humana, sino que simplemente
mantendremos que es una forma de interpretar la realidad, un esquema de interpretación de la
realidad que pretendemos conocer. Subrayo: un esquema de interpretación, ni el único posible ni
el verdadero en última instancia. Quizás el más aproximado o más verdadero en un momento
determinado, pero que está destinado a superarse.

Albert Calsamiglia: Prólogo a ¿Qué es justicia? de Hans Kelsen.

34-En nuestros razonamientos cotidianos, así como en nuestras más rigurosas actividades
científicas, llegamos a conclusiones que no están avaladas por pruebas. Éstas pueden
conducirnos a diversas conclusiones, de modo que nuestro razonamiento deberá tomar en cuenta
consideraciones contrapuestas. Ese razonamiento no es silogístico y deductivo ni tiene una lógica
a toda prueba. Pero esto no quiere decir -o, por lo menos, no solemos creerlo- que nuestras
conclusiones carezcan de base o que no haya algo sustancial que descubrir. El criterio de que no
existe ninguna sustancia a menos que se pueda demostrar por un razonamiento a toda prueba no
tiene lógica.

David Lyons: Ética y derecho.

35-"Sí, pero ¿qué clase de ciencia? (...) Ustedes no tienen una formación científica y, por
consiguiente, no pueden juzgar. Yo llegué a ser hace ya mucho tiempo un físico muy bueno.
Demasiado bueno: lo bastante para comprender que toda nuestra ciencia no es más que un libro
de cocina, con una teoría ortodoxa sobre el arte de cocinar que nadie puede poner en duda y una
lista de recetas a la cual no debe añadirse ni una sola sin un permiso especial del jefe de cocina.
Yo soy actualmente el jefe de cocina. Pero antes fui un joven e inquisitivo pinche de cocina. Y
empecé a elaborar algunos platos por mi cuenta. Cocina heterodoxa, ilícita. En realidad, un poco
de auténtica ciencia".

Aldous Huxley: Un mundo feliz. (ficción)

36-El principio se halla en lo que es en sí, en lo inmediato, lo abstracto, lo general, en lo que aún no
se ha desarrollado; lo más concreto y más rico viene después, lo primero en el tiempo es lo más
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pobre en determinaciones. A primera vista, podría parecer que es al revés. (...) Podría pensarse
que lo primero es lo concreto, que el niño es más concreto que el hombre, de quien nos
imaginamos que es más limitado, que no vive ya esa totalidad, sino una vida más abstracta. (...)
Pero, en realidad, sucede al revés. La conciencia sensible es siempre, evidentemente, más
concreta y, aunque sea la más pobre en pensamientos, es, en cambio, la más rica en contenido.

G.W.F. Hegel: Lecciones sobre la historia de la filosofía.

37-Al llamar a Europa el “fin absoluto” de la historia, Hegel no pretendía sugerir, empero, que ésta
se haya acabado (cualquiera que sea el sentido en que se tome tal expresión), que jamás pueda
volver a suceder nada nuevo ni importante. (…) Lo que quiso subrayar era que el destino al que
había llegado la humanidad europea era también fatalmente el destino de la humanidad en general.
(…) Lo que históricamente había tomado forma en la vida “europea”, y el modo en que la cultura
europea incorporaba una fundamental “negatividad” acerca de sí misma, una suerte de duda
permanente y de incesante autocrítica que constituía su peculiar energía y su fuerza impulsora, era
algo que iba a extenderse a todas las culturas, no en términos de conquista europea, sino en
términos de que tales prácticas “escépticas” y “negativas” se irían introduciendo gradualmente en
todos los modos de vida.

Terry Pinkard: Hegel.

38-El sistema heliocéntrico proporcionaba una explicación más simple de los movimientos de los
planetas, pero, por muy atractiva que sea, la sencillez no es la última corte de apelación en física.
Como hemos visto, Galileo estaba convencido de que había encontrado un argumento físico
decisivo a favor del movimiento de la Tierra. Pensaba que el flujo y el reflujo del mar eran el
resultado del efecto combinado de la rotación diaria de la Tierra y de su giro anual alrededor del
Sol. (...) La idea era ingeniosa; desgraciadamente, también era falsa.

William R. Shea - Mariano Artigas: Galileo en Roma. Crónica de 500 días.

39-Las cartas más detalladas acerca de los progresos de la "Nueva Astronomía" las escribió Kepler
a David Fabricius, un clérigo y astrónomo aficionado de Frisia. Algunas de estas cartas ocupan
veinte y hasta cuarenta páginas. Sin embargo, nunca pudo persuadir a Fabricius de que aceptara
el punto de vista copernicano; y cuando Kepler le informó de su descubrimiento de la Primera Ley,
la reacción de Fabricius fue la siguiente: "Con vuestra elipse abolís la circularidad y uniformidad de
los movimientos, lo cual me parece tanto más absurdo cuanto más profundamente pienso en ello.
Si al menos pudierais conservar la órbita circular perfecta, y justificar vuestra órbita elíptica
mediante otro pequeño epiciclo, sería mucho mejor".

Arthur Koestler: Kepler.

40-La mayoría de los sucesos tienen muchas causas posibles. Encontrar alguna causa posible no
es suficiente; usted debe dar un paso más y mostrar que ésa es la causa más probable. Es posible
que el Triángulo de las Bermudas esté habitado por seres sobrenaturales que protegen sus dminios
de la intromisión humana. Es posible. Pero la explicación sobrenatural es altamente improbable
comparada con las otras explicaciones posibles de la desaparición de barcos y aviones: tormentas
tropicales, vientos y olas impredecibles, etc.

Anthony Weston: Las claves de la argumentación.

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41-La opción sería considerar a la mente y al alma como diferentes aspectos de una misma
realidad, como se hace con las teorías corpuscular y ondulatoria de la luz, que son interpretaciones
complementarias de la realidad que poseen un conjunto de propiedades relativamente
independientes. Para ello, sin embargo, habría que precisar el conjunto de propiedades atribuidas
al alma. Ésta es una solución que no se basa ni en la lógica ni en la teoría experimental y que sólo
constituye una especulación que puede servir como hipótesis de trabajo para ser aprobada o
negada.

José M. R. Delgado: Control físico de la mente.

42-El dilema es el siguiente: si aceptamos que las actividades mentales, incluyendo las motoras, las
ideológicas, las emocionales y otras, son todas ellas manifestaciones del alma, entonces tenemos
que recordar que estas actividades pueden ser inducidas o modificadas por estimulaciones
eléctricas o químicas del cerebro. (…) Estas consideraciones pueden ser poco satisfactorias para
los dualistas que creen en la existencia de un alma independiente de la materia corporal, pero (…)
el dualismo todavía no ha propuesto hipótesis adecuadas que contradigan la realidad científica y
propongan la posible inmortalidad del alma.

José M. R. Delgado: El control de la mente.

43-Según el punto de vista del mundo científico, el universo es una realidad exclusivamente
material, compuesta de materias y energías conocidas por los físicos. La mente y la conciencia son
meros subproductos (epifenómenos) del organismo físico, sin el cual no pueden existir. Éste es el
punto de vista de la comunidad científica. Podemos señalar, sin embargo, que en realidad es una
filosofía, no una ciencia, una metateoría basada en la aceptación de ciertas suposiciones y en el
rechazo de otras.

Karlis Osis - Erlendur Haraldsson: Lo que vieron a la hora de la muerte.

44-Al tratar los fenómenos biológicos y sociales en los que no se puede ignorar el tercer valor de
las categorías lógicas trivalentes [verdadero, falso e indeterminado], no se debe caer en el
fisicalismo, doctrina que afirma que todo conocimiento científico debe ser, debe esforzarse por ser,
o será a la larga, igual que la física moderna. Eso es simplemente una forma primitiva y
especializada de cientifismo, que mantiene que todo conocimiento acerca del mundo y de cómo
funciona, en el cual podemos confiar, debe ser, debe esforzarse por ser, o será "científico" a la
larga en algún sentido mal definido.

John Ziman: La credibilidad de la ciencia.

45-Por desgracia, como hizo notar Goethe en una de sus conversaciones con Eckermann, "cuando
en las ciencias alguien sugiere algo nuevo... las gentes se oponen con todas sus fuerzas; se habla
con desprecio de la nueva opinión como si no valiera la pena considerarla o estudiarla, y por eso
una nueva verdad necesita esperar largo tiempo hasta que puede abrirse camino".

William Barrett: Visiones en el momento de la muerte.

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46-No todo el mundo comprende cuán totalmente racional es esto, el mantenimiento de una moto.
Creen que se trata de una especie de "maña" o de una cierta "afinidad con las máquinas" en
marcha. Tienen razón, pero la maña es, casi puramente, un proceso de razonamiento, y la mayor
parte de los trastornos son causados por lo que los veteranos de la radio denominaban un "corto
entre los auriculares", es decir, por no saber emplear la cabeza como es debido. Una motocicleta
funciona totalmente de acuerdo con las leyes de la razón, y un estudio del arte del mantenimiento
de la motocicleta es, en realidad, un estudio en miniatura del mismísimo arte de la racionalidad.

Robert M. Pirsig: Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta.

47-"Yo continué con esta clase de investigaciones por el camino por donde ellas mismas me
condujeron. Éste es el único camino, que yo sepa, para poder llevar las investigaciones científicas
a buen término. Planteé una cuestión, discurrí algún método para obtener una respuesta, y el
resultado fue una nueva cuestión: ¿será esto o aquello posible? No puede usted imaginar lo que
significa esto para un investigador, lo que una pasión intelectual produce en él. (...) Hasta hoy
nunca me han preocupado los aspectos éticos del asunto. El estudio de la Naturaleza hace que un
hombre pierda al fin sus remordimientos como la Naturaleza misma".

H.G. Wells: La isla del doctor Moreau. (ficción)

48-Y en otra [nota], que aparece por vez primera en la edición de 1923, [Cajal] afirma: “Hoy creo
menos en el poder de la selección natural que al escribir, treinta años hace, estas líneas. Cuanto
más estudio la organización del ojo de vertebrados e invertebrados, menos comprendo las causas
de su maravillosa y exquisitamente adaptada organización”. Las líneas a la que esta última nota se
refiere defendían, por supuesto, la explicación darwinista de las formas anatómicas a lo largo de la
serie filogénica.

José M. López Piñero: Ramón y Cajal.

49-Pascal, un filósofo que tú y yo amamos, dijo con toda verdad que “tout notre raisonnement se
réduit à cedre au sentiment” [todo nuestro razonamiento se reduce a ceder al sentimiento], y no es
imposible que el sentimiento de lo natural, de haberlo permitido el tiempo, hubiera recobrado su
antiguo ascendiente sobre la dura razón matemática de las escuelas. Pero no pudo ser.

Edgar Allan Poe. Cuentos de ansia y humor. (ficción)

50-Ocurre en parte como con las radios portátiles que encuentras como obsequio en los
detergentes: aunque en el dial están indicadas todas las frecuencias, en realidad al mover el
sintonizador sólo logras captar una o dos; todas las demás son zumbidos en el aire. Me parece
que el uso excesivo de la mente produce más o menos el mismo efecto: de toda la realidad que nos
rodea sólo logramos captar una parte restringida. Y en esa parte frecuentemente impera la
confusión porque está toda repleta de palabras, y las palabras, la mayor parte de las veces, en
lugar de conducirnos a un sitio más amplio nos hacen dar vueltas como un tiovivo.

Susanna Tamaro: Donde el corazón te lleve. (ficción)

12
Tres

51-Cuando un tumor, canceroso o no, detiene su crecimiento o desaparece por obra de una
imposición de manos; una hepatitis crónica severa, un fibroma, una epidermolisis bullosa, una
disfunción renal o un cálculo se esfuman después de haber recibido "energía sanadora" de un
curandero; o un cáncer o una artrosis dorsal causante de invalidez permanente desaparecen sin
dejar rastro porque el enfermo creyó en el poder curador de un hombre que no hizo más que hablar
con él -por citar sólo algunos de los casos que tenemos bien documentados-, cuando eso sucede,
repito, los criterios y enfoques de le medicina científica quedan reducidos, en buena parte, a meras
hipótesis en situación de naufragio.

Pepe Rodríguez: Curanderos.

52-[El padre César Fernández] fue destinado como misionero de la Orden de los Padres Blancos a
Burkina Faso. (…) Su intachable trayectoria [como médico] se vino abajo a los ojos de sus
superiores cuando confesó que buena parte de sus conocimientos los había recibido de los
curanderos africanos. Poco importó que el sacerdote (…) se hubiera ganado la confianza de los
miles de enfermos que habían pasado por sus manos. (…) Ante el acoso al que se vio sometido
por la jerarquía eclesiástica, tuvo que tomar la decisión más importante de su vida: acatar la orden
de sus superiores y abandonar esta dedicación sanadora o ser coherente con lo que le dictaba su
conciencia y seguir curando a tantas personas que le necesitaban. Eligió lo último. (…) Ante las
acusaciones que se le hicieron de no realizar un trabajo científico, cuando recurría a métodos cuya
garantía la ofrece la experiencia de miles de años, es realmente expresiva su opinión: “¿Pero qué
importa lo que es científico o no si la persona se cura?”

Jesús Callejo - José Antonio Iniesta: Testigos del prodigio.

53-Desde la década de 1840 se evidencia en la ciencia europea un marcado carácter determinista.


En la investigación fisiológica parece desaparecer casi por entero el antiguo vitalismo y todas las
escuelas y corrientes fisiológicas parecen coincidir en una orientación determinista y positivista.
Apenas iniciada la segunda mitad del XIX, salvo casos aislados de vitalismo residual, se advierte
una clara preferencia por los métodos experimentales. Todos o casi todos los fisiólogos europeos
de la segunda mitad del siglo XIX fueron positivistas. La vida es ahora interpretada ya no como un
principio o fuerza, distinto de los fenómenos físico-químicos; más bien se la concibe como puro
mecanismo, todo lo complejo que se quiera, pero mecanismo al fin y al cabo.

Juan Riera: Historia, medicina y sociedad.

54-Por mucho que un extraño pueda llegar a comprender el estado mental de los chamanes, las
sociedades chamánicas ven una continuidad entre éste y el estado del paciente y la sociedad como
un todo. Al igual que la iniciación del chamán, las “enfermedades” de los pacientes también son de
hecho episodios en su desarrollo personal global. La pregunta “¿cura el chamán?” es sólo una
pequeña parte de la pregunta “¿es real algo de esto?”. En ambos casos, la respuesta debe
apartarse de estrechos conceptos de validación científica experimental y acercarse hacia la
comprensión de las ideas de los diferentes pueblos acerca de la naturaleza de la realidad.

Piers Vitebsky: Los chamanes.

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55-A medida que este trabajo progresaba, empezó a dibujarse una visión general de los vínculos
entre el estrés social y los pensamientos, los sentimientos y el funcionamiento físico. La relación
entre la mente y las emociones, por un lado, y tres de los sistemas de regulación corporal más
importantes -el sistema nervioso autónomo, el endocrino y el inmunológico-, por otro, se hicieron
cada vez más evidentes. Parecía que el tipo de estrés que experimentábamos, y nuestro modo de
interpretarlo y resolverlo, podían constituir factores causantes de las enfermedades que sufríamos.

James S. Gordon: Manifiesto para una nueva medicina.

56-Ni siquiera estamos seguros de que el concepto y, sobre todo, la vivencia de salud sea uniforme
y comparable para todos los individuos. (...) En el fondo, la cuestión radica en que la salud, como
cualquier otra vivencia humana, consta de un mínimo componente físico y de un
extraordinariamente mayor componente psicológico o, mejor dicho, anímico. Las llamadas
enfermedades psicosomáticas, aquellas en las que lo psíquico influye en el origen, desarrollo y
mantenimiento de lo orgánico, llenan tratados completos de patología y todo médico sabe que una
buena parte de lo que sufre cada paciente está modulado en ese pequeño espacio que va desde
las cejas al nacimiento del pelo.

J. Ignacio de Arana: Diga treinta y tres. Anecdotario médico.

57-Otra diferencia que también me chocó fue la relación que se establecía entre los médicos y los
enfermos. Éstos, o sus allegados, elegían al médico por el que deseaban ser tratados, lo que
provocaba una relación en la que el enfermo y su familia tenían un papel muy activo; en alguna
ocasión observé actitudes serviles por parte de algún médico respecto a enfermos o familiares. He
visto a médicos relacionarse con enfermos en esta clínica y con enfermos en los hospitales de la
Seguridad Social y las diferencias eran muy llamativas; a los enfermos privados les consultaban, les
sugerían, les recomendaban, mientras que a los enfermos de la seguridad Social les ordenaban.

Cristina Francisco: Memorias de una enfermera.

58-Reglas de Spark para médicos: 1. Intente siempre parecer terriblemente importante. 2. Hable
con autoridad, pero sólo de hechos evidentes y demostrados. 3. Escuche absorto cómo discuten el
problema los demás. Ataque un asunto trivial y apabulle a los otros. 4. Si un subordinado le plantea
una pregunta oportuna, mírele como si se hubiera vuelto loco. Cuando mire al suelo, diríjale a él la
misma pregunta con otras palabras. 5. Cuando salga del despacho, camine con rapidez. Esto
reduce al mínimo las posibilidades de que los subordinados le hagan preguntas. 6. Mantenga
siempre cerrada la puerta de su despacho. Esto hará que sus visitantes se pongan a la defensiva y
además parecerá como si usted estuviera siempre en una conversación importante.

Arthur Bloch: La ley de Murphy para médicos.

59-El doctor decía: “Esto y esto indica que dentro de usted hay esto y esto; pero si esto no se ve
confirmado por los análisis de lo otro, entonces habrá que suponer que usted padece esto y esto,
etc.” Para Iván Ilich había una sola pregunta importante: ¿Era o no era grave lo suyo? Ahora bien,
el doctor no quería detenerse en una pregunta tan fuera de propósito. Desde su punto de vista, era
superflua y no debía ser tomada en consideración; lo único que existía era un cálculo de
probabilidades: el riñón flotante, el catarro crónico y el intestino ciego. No existía el problema de la
vida de Iván Ilich, de lo que se trataba era de un conflicto entre el riñón flotante y el intestino ciego.

L. Tolstoi: La muerte de Iván Ilich. (ficción)

14
60-El 15 de mayo de 1847, treinta años antes de que Pasteur empezara a identificar a los asesinos
microscópicos que hoy llamamos microbios, el doctor Semmelweis, siguiendo una intuición suya,
mandó poner un anuncio en la puerta de su sala: "A partir de hoy, todo médico o estudiante que
salga de la sala de autopsias y se dirija a la de alumbramientos, viene obligado, antes de entrar, a
lavarse las manos cuidadosamente en la palangana de agua clorada dispuesta en la puerta de
entrada. (...) El doctor Klein, aunque murmurando, le dejaba hacer. ¡Mientras no diera
problemas!... Algunos estudiantes siguieron de buena gana la disposición, pero otros consideraron
que las precauciones eran exageradas e incluso vejatorias.

Tomás Pinós: Hazañas médicas.

61-Pasteur acababa con los microorganismos de su trabajo mediante la ebullición. Pero ¡Lister no
podía hervir a sus pacientes! Días más tarde, mientras Lister le daba vueltas a la información, su
esposa Agnes le llamó la atención sobre una noticia aparecida en el periódico: el doctor Crookes
había eliminado el mal olor de las cloacas de Carlisle usando ácido carbólico (hoy conocido como
fenol). Lister conjeturó que el carbólico eliminaba las bacterias responsables de la putrefacción de
las aguas residuales y decidió probarlo.

Tomás Pinós: Médicos y aventuras.

62-En 1938, mientras el trabajo sobre la lisozima seguía su curso, Florey y Chain discutieron acerca
de la conveniencia de un estudio de otros agentes antibacterianos naturales. Florey se mostró
favorable a ello, y Chain comenzó a buscar literatura sobre ejemplos convenientes. Fue, por
supuesto, una tarea laboriosa, porque existían cientos de observaciones publicadas de inhibición o
destrucción de bacterias por hongos y sus productos o por otras bacterias. Chain recopiló unos
doscientos artículos acerca de la inhibición de bacterias por parte de estreptomices, hongos,
fermentos y varias bacterias, entre los que se encontraba el artículo de Fleming sobre la penicilina
que publicó en 1929.

Gwin Macfarlane: Fleming.

63-No encontraba un fontanero que viniera a arreglar esa nimiedad, porque ahora los fontaneros
sólo acuden si tienen que cambiar las cañerías y echar todo el baño abajo. A mí me sacaba de
quicio aquella gotera en el inodoro. Sin embargo, cuando regresé a casa, después del primer ciclo
de Pamplona, abrí la puerta del baño, cogí una silla, me senté frente al retrete que goteaba, y me
entró un ataque de risa. (...) En cierta forma, la enfermedad es como una tijera de podar, quita la
hojarasca, lo superfluo, y sólo deja lo esencial. Entonces saltamos por encima de las pequeñeces
con una facilidad impresionante.

Mariam Suárez: Diagnóstico: cáncer. Mi lucha por la vida.

64-Por un lado, se encuentran algunos cánceres muy agresivos que surgen de repente y aumentan
de tamaño prácticamente con cada observación y se diseminan de forma explosiva, provocando la
muerte a los pocos meses de su descubrimiento. (...) En el otro extremo, se encuentran los
tumores que crecen de forma más lenta que los benignos y que pueden pasar incluso por períodos
de latencia que duran años. De hecho, en ocasiones se han observado tumores que disminuyen

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de tamaño y que incluso llegan a desaparecer de manera espontánea, si bien este puñado de
"milagros" sólo constituye una pequeña cifra.

Varios. Robbins. Patología estructural y funcional.

65-En el artículo 10 de la Ley General de Sanidad están recogidos los siguientes derechos básicos
en relación con la salud: (...) 6. A la libre elección entre las opciones que le presente el
responsable médico de su caso, siendo preciso el previo consentimiento escrito del usuario para la
realización de cualquier intervención, excepto en los siguientes casos: a) Cuando la no intervención
suponga un riesgo para la salud pública. b) Cuando no esté capacitado para tomar decisiones, en
cuyo caso el derecho corresponderá a sus familiares o personas a él allegadas. c) Cuando la
urgencia no permita demoras por poderse ocasionar lesiones irreversibles o existir peligro de
fallecimiento.

Fernando Rodríguez: El abogado responde.

66-El internamiento o reclusión en un lugar determinado, aunque sea un centro terapéutico, está
perfilado con detalle en la legislación, siempre que el individuo no preste su consentimiento. De un
modo general, es el Código Civil el que lo regula para el presunto incapaz. Pero desde 1983, año
en que se reformó este cuerpo jurídico, es necesaria la intervención judicial para suprimir la libertad
personal del interesado y autorizar tal medida restrictiva, excepto en los casos urgentes (aún así,
habrá de darse cuenta al órgano judicial competente cuanto antes y siempre en menos de 24
horas). El juez tiene que examinar en estos casos a la persona objeto del internamiento, oír el
dictamen de un facultativo (psicoterapeuta) designado por él y, sobre la base de los datos
obtenidos, conceder o denegar la autorización.

Varios. Manual práctico de psiquiatría actual.

67-El plan consistía básicamente en el desarrollo de una asistencia comunitaria que, partiendo del
viejo manicomio, posibilitase la progresiva rehabilitación y reinserción social del mayor número
posible de enfermos cronificados e institucionalizados, que evitase al máximo la reclusión
prolongada y marginadora de los pacientes aún no cronificados, que fomentase la voluntariedad de
los enfermos en su tratamiento y que los atendiese preferentemente en su entorno sociofamiliar.
Una asistencia, por tanto, que prestase a la colectividad un auténtico servicio público, en relación
con la prevención y la promoción de la salud mental.

Enrique González Duro: Memoria de un manicomio.

68-Algunas veces me había pasado hasta dos semanas deambulando aturdido después de un
tratamiento de choc, sumergido en esa bruma borrosa, confusa, que tanto se parece al final
deshilvanado del sueño, esa zona grisácea entre la luz y la oscuridad, o entre el dormir y el caminar
o el vivir y el morir, cuando sabemos que ya no estamos inconscientes pero aún no logramos
discernir qué día es ni quiénes somos ni de qué sirve volver a todo eso... dos semanas así. Si uno
no tiene un motivo que le impulse a despertarse puede pasarse largo tiempo vagabundeando por
esa zona gris, pero descubrí que, si de verdad se desea, es posible salir inmediatamente de ella
con un esfuerzo.

Ken Kesey: Alguien voló sobre el nido del cuco. (ficción)

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69-“Rectitud” significa valentía, intrepidez, lealtad hacia los pares, resistencia contra la explotación,
negativa intransigente a admitir ninguna superioridad en el sistema oficial de valores, repudio del
prejuicio que hace mirar a los presos como hombres de categoría humana inferior. Consiste,
principalmente, en la reivindicación del propio valer, la integridad y la dignidad básica, en una
situación degradante por esencia; y la exhibición tranquila de estas virtudes personales, sin
apocamiento, ante los despliegues de fuerza del sistema oficial. En el Hospital Central, hasta en el
crudo ambiente de las salas donde, para arreciar el castigo se extremaba la clausura, y donde a los
internos les quedaba muy poco que perder, se apreciaban nobles ejemplos de altivez humana. Sin
salirse de sus casillas ni promover desórdenes, muchos pacientes demostraban, en su actitud ante
los diversos niveles del personal, una completa prescindencia y un manso desdén, conjugados con
un autodominio perfecto.

Irving Goffman: Internados.

70-El escollo fundamental de la medicina (lo que hace que ser paciente sea tan angustioso, ser
médico tan difícil y formar parte de una sociedad que paga las facturas que acumula tan fastidioso)
es la incertidumbre. No obstante, a pesar de lo que sabemos hoy en día sobre las personas y las
enfermedades y cómo diagnosticarlas y tratarlas, puede ser difícil entender cuán profundas son las
raíces de la incertidumbre. Sin embargo, como médico llegas a descubrir que la lucha por atender
a las personas es más a menudo contra lo que no sabes que contra lo que sabes. El estado
fundamental de la medicina es la incertidumbre. Y la sabiduría (tanto para los pacientes como para
los médicos) se define por la manera de hacerle frente.

Atul Gawande: Complicaciones.

71-Aunque demasiados médicos de laboratorio digan lo contrario, la medicina será siempre, como
la denominaron los antiguos, un arte. Uno de los requisitos más estrictos que el quehacer artístico
exige del médico es que se familiarice con los imprecisos límites existenciales entre tipos de
tratamiento cuyo éxito puede calificarse de seguro, probable, posible o irrazonable. Un médico
cuidadoso debe recorrer a menudo esos territorios inexplorados entre lo probable y todo lo que está
al otro lado, con la sola guía de su juicio enriquecido por las experiencias de la vida, para orientar
un conocimiento que hay que compartir con aquellos que están enfermos.

Sherwin B. Nuland: Cómo morimos.

72-Al evaluar tratamientos nuevos es necesario considerar tres aspectos: 1)¿es significativamente
mejor el nuevo tratamiento que el tratamiento disponible? 2)¿cuál es su coste y su atractivo
económico? y 3)¿cuántos pacientes pueden necesitar este tratamiento y cuántos pueden
permitírselo? El clínico está implicado principalmente en la respuesta a la primera pregunta.
Aunque los aspectos de costes constituyen en la actualidad una realidad de la práctica clínica
cotidiana y las presiones para la contención de los costes suelen ser muy importantes, las
decisiones clínicas tomadas por los médicos y basadas principalmente en consideraciones
económicas más que clínicas colocan al médico en el papel de agente doble (es decir, actuando a
favor tanto del paciente como del pagador de la asistencia) y comprometen nuestra obligación
fundamental respecto a los pacientes.

Varios. Harrison. Principios de medicina interna.

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73-Andrés Hurtado no manifestaba más sensibilidad que los otros; no le hacía tampoco ninguna
mella ver abrir, cortar y descuartizar cadáveres. Lo que sí le molestaba era el procedimiento de
sacar los muertos del carro en donde los traían del depósito del hospital. Los mozos cogían estos
cadáveres, uno por los brazos y otro por los pies, los aupaban y los echaban al suelo. Eran casi
siempre cuerpos esqueléticos, amarillos como momias. Al dar en la piedra, hacían un ruido
desagradable, extraño, como de algo sin elasticidad, que se derrama. (…) Al pasar unas escaleras
que había para bajar a un patio donde estaba el depósito de la sala, las cabezas iban dando
lúgubremente en los escalones de piedra. La impresión era terrible; aquello parecía el final de una
batalla prehistórica, o de un combate de circo romano, en que los vencedores fueran arrastrando a
los vencidos.

Pío Baroja: El árbol de la ciencia. (ficción)

74-De cualquier modo, la palabra “dolor” tiene para todos una doble definición: es una sensación
única, específica, individual, intransmisible, intraducible, siempre reconocible como tal por quien lo
siente (…); es también el conjunto de todos los fenómenos físicos, psicológicos o morales sentidos
como “desagradables”, “dolorosos”, “angustiantes”. Esta doble significación -ya dada por
Hipócrates-, ¿no podría acaso asimilarse a la dualidad dolor/sufrimiento, en la que el primer término
corresponde a la primera definición y el segundo a la siguiente? En este caso, hay que tener en
cuenta que el “dolor” toma el sentido de “sufrimiento” sólo a partir de un cierto grado de intensidad,
o en función de las circunstancias en las cuales sobreviene el fenómeno doloroso.

Marc Schwob: El dolor.

18
Cuatro

75-Trabajaba yo entonces con mi padre y maestro Antonio Vallejo-Nájera. Una tarde


especialmente complicada con varios enfermos de asistencia urgente se presentó, sin previo aviso,
un conocido de mi padre que traía a su hijo único, de 17 años, alarmado por la conducta del chico
que “no logro que se interese por nada”. Para no abandonar los casos urgentes y tampoco hacer
esperar demasiado a éste, me encargó que fuese estudiando al joven. Recuerdo mi desesperación
durante casi dos horas. No le encontré nada. (…) Un tanto humillado, regresé con las anotaciones
junto a mi padre. -No le encuentro nada anormal, sólo que se aburre. Mi maestro ensombreció la
expresión, leyó atentamente los apuntes y dijo con tristeza: -Lástima, no pensé que fuese tan
grave.

J.A. Vallejo-Nájera: Ante la depresión.

76-Por estado de ánimo se entiende esa tendencia básica en el ser humano que, enriquecida con
aspectos emocionales e instintivos, aporta a cada uno de los estados psíquicos de la persona una
tonalidad agradable o desagradable, oscilando entre los polos del placer y el dolor o sufrimiento.
En la depresión, parece como si el ánimo estuviese encadenado al sufrimiento y no pudiera
despegarse de él.

José María Villagrán: La depresión.

77-Hasta este siglo las técnicas de relajación estaban mucho más desarrolladas en las culturas
orientales que en la occidental. Métodos tradicionales, como el yoga, logran muy buen nivel de
relajación y pueden ayudar a neuróticos con ansiedad; tienen el inconveniente de mezclar con las
maniobras útiles elementos religiosos, ceremoniales, folklóricos, etc., que en realidad estorban o
hacen perder el tiempo. (…) En los grados profundos de relajación y entrenamiento autógeno, o
con otras técnicas de relajación, se logra control de funciones vegetativas normalmente
inasequibles a la voluntad, como la vasodilatación periférica, frecuencia de latidos cardíacos,
tensión arterial, etc.

J.A. Vallejo-Nájera: Conócete a ti mismo.

78-La inspiración repentina, la pirueta mental que de un chispazo "ve" cómo resolver con sencillez
un problema, es algo totalmente distinto de la inteligencia general. Estudios recientes muestran
que personas dotadas de gran capacidad "¡ajá!" son todas ellas inteligentes hasta niveles
moderados y que, a partir de tal nivel, no parece existir correlación entre elevada inteligencia y
pensamiento "¡ajá!". Puede suceder que una persona posea un elevadísimo coeficiente intelectual
medido con los procedimientos psicotécnicos ordinarios y, sin embargo, obtenga puntuaciones
bajas en capacidad "¡ajá!". Por otra parte, individuos sin especial brillantez en otros aspectos
pueden poseer gran capacidad de pensamiento original.

Martin Gardner: Inspiración ¡ajá!

79-La gente que toma buenas decisiones no se queda sentada dándole vueltas a la cuestión;
cualquiera podría volverse loco de esa manera. En vez de eso, esas personas simplemente
recuerdan tomar distancia de la urgencia del momento y se preguntan qué es lo más importante.
Cualquiera que sea la respuesta que se les ocurra, se aseguran de que tenga un peso crucial en su
decisión. No toman buenas decisiones por haber encontrado una respuesta brillante, perfecta.
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Toman buenas decisiones porque recuerdan hacerse la pregunta sobre "lo más importante".

Charles Foster: Cómo decidir.

80-Queremos, pues, vivir por encima de nuestros sentimientos. No nos fiamos de ellos. Ni la
alegría ni el placer ni la tristeza nos parecen suficientes porque aspiramos a una alegría superior, a
un placer más intenso, a un miedo sin cobardías. Esta insatisfacción continua nos impulsa a
buscar nuevos estados sentimentales. Necesitamos que la inteligencia nos diga qué sentimientos
debemos profundizar, cambiar, abolir. Lo que significa, desde la perspectiva del objeto, meditar
sobre la versión del mundo que queremos dar a luz.

José Antonio Marina: El laberinto sentimental.

81-En la soledad también se pueden encontrar las razones de nuestra identidad, es una buena
ocasión para descifrar quiénes somos, aunque para eso hay que bajar un poco el volumen del
espectáculo externo. La exploración de uno mismo puede ser una fuente de satisfacción, es la
soledad como oportunidad. Cuando estamos a solas oímos la voz de nuestro pensamiento, no hay
interlocutores, ni locutores. No hay otra voz que la nuestra. Es una buena oportunidad para saber
qué decimos, sin que nos influya la presencia de otros, el pensamiento de otros.

José Ángel Medina - Fernando Cembranos: La soledad.

82-Para sentir alegría, hay que estar libre de la ansiedad que provoca el temor a dejarse llevar por
los sentimientos y a expresarlos. O, por decirlo de otra manera, hay que ser despreocupado e
inocente como un niño. Los narcisistas no son ni una cosa ni la otra. Han aprendido a jugar el
juego del poder, a seducir y manipular. Están siempre pensando en la opinión y la respuesta de los
demás con respecto a ellos. Y tienen que mantener el control, porque perderlo evoca en ellos el
miedo a la locura.

Alexander Lowen: El narcisismo, la enfermedad de nuestro siglo.

83-El concepto de sentido de coherencia (SOC) (Antonovsky, 1987) es un caso particular de control
que parece haber demostrado asociación con el estado de salud. Antonovsky define el SOC como
una característica del individuo que incluye tres componentes: comprensibilidad (creencia de que
puede comprender la naturaleza y dimensiones de los problemas con los que se enfrenta),
manejabilidad (que las dificultades derivadas de los estresores son manejables), y significado (que
tiene sentido o merece la pena abordarlos). El SOC no es un rasgo de personalidad, sino que
expresa una tendencia a reaccionar ante los estresores. Cuanto más fuerte es el SOC de un
individuo, mayor disposición demostrará a aclarar la naturaleza del estresor específico, a
seleccionar los recursos que considera apropiados a dicha situación y a recibir feedback que
permita modificar la conducta.

Varios. Psicopatología general. (Ed. Síntesis)

84-Principales estrategias de afrontamiento ante el estrés: [1]-Confrontación: abordar directamente


la situación. (...) [2]-Distanciamiento: tratar de alejarse del problema. Ejemplo: no pensar en la
situación problemática. [3]-Autocontrol: tratar de controlar tanto las conductas como los
sentimientos (...) [4]-Búsqueda de apoyo social: buscar consejo, información o apoyo en otras
personas. Ejemplo: contárselo a un amigo. [5]-Aceptación de la responsabilidad (...) Ejemplo:

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disculparse. [6]-Escape-evitación: huir o evitar la situación (...) [7]-Planificación: analizar la
situación y hacer un plan de acción. (...) [8]-Reevaluación positiva: tratar de dar un significado
positivo a la situación. Ejemplo: decirse "se aprende de los fallos".

Juan A. Cruzado - Maria Luisa de la Puente: Lo psicosomático.

85-Imagínate a un niño que quiere coger una caja de galletas pero no llega; apila varios libros, pero
tampoco lo consigue. Este niño puede hacer dos cosas: desanimarse o volver a intentarlo. Uno de
los problemas de las personas pesimistas o con baja autoestima es que ni siquiera acercan la silla
al armario. Las galletas están muy altas. No se ven capaces de llegar a ellas. Y como no llegan y
no vuelven a intentarlo, se quedan sin galletas. Están convencidos de que no lo conseguirán por la
sencilla razón de que ni siquiera lo han intentado.

Raimon Gaja Jaumeandreu: Quiérete mucho.

86-En caso de duda, nosotros mismos podemos cambiar nuestra vida. Para ello no es necesario
partir de una infancia superprotegida ni revestirnos de una brillante coraza de autoestima. Esas
nociones las pusieron en circulación ellos, los psicoterapeutas. El espíritu humano dispone de
inmensas reservas para sanarse a sí mismo. Por eso desaparecen la mayoría de los trastornos
psíquicos sin precisar intervenciones ajenas. En cambio, la idea fija de que no vamos a poder salir
del apuro sin la ayuda de un psicoterapeuta puede ser suficiente para generar un círculo infernal.
Importa más distraerse mentalmente del problema y lanzarse al mundo en plan activo, por no decir
con cierta agresividad.

Rolf Degen: Falacias de la psicología.

87-Hasta cierto punto el impacto de los acontecimientos traumáticos también depende de la


elasticidad de la persona afectada. (...) Sólo una pequeña minoría de personas excepcionales
parece ser relativamente invulnerable en situaciones extremas. Estudios realizados sobre diversas
poblaciones han alcanzado conclusiones parecidas: los individuos resistentes al estrés parecen ser
aquellos con alta sociabilidad, un estilo de manejar la vida reflexivo y adaptativo, y una fuerte
percepción de su capacidad para controlar su destino.

Judith Herman: Trauma y recuperación.

88-El temor tiene vida propia y, por tanto, actúa con independencia. Tiene sus razones. Sabe que
le ha sido designado el papel del que alerta de un peligro y lo cumple a la perfección. El temor es
el presentimiento de una amenaza y hay que contar con él, puesto que es probable que cuando nos
parece que a nuestro alrededor no pasa nada es porque hemos perdido la capacidad de detectar
qué está sucediendo. El que presume de valiente es porque es un insensato o se ha vuelto
insensible a los peligros que nos acechan. La amenaza tiene un valor pedagógico, ya que de ella
extraemos una manera razonable de actuar. Eso es lo que hacen quienes saben que el miedo es
un camino de aprendizaje y no una trampa en la que quedar atrapado.

Assumpta Roura: Hasta luego, tristeza.

89-Desde que comencé a escribir mi libro sobre la depresión, en las reuniones sociales nunca
faltan quienes me piden que les describa mi experiencia, y yo suelo decir que tomo medicación.
“¿Todavía? -me preguntan-. ¡Pero si parece estar muy bien!”. A lo que yo invariablemente

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respondo que parezco estar bien porque lo estoy, y que lo estoy en parte gracias a la medicación.
“¿Y durante cuánto tiempo más supone que seguirá tomando eso?”, preguntan. Cuando respondo
que seguiré haciéndolo de forma indefinida, esas personas que han escuchado de manera tranquila
y compasiva cuanto les he referido acerca de mis intentos de suicidio, del estado catatónico, de los
años de trabajo perdidos, de la significativa pérdida de peso, etc., me observan alarmadas.

Andrew Solomon: El demonio de la depresión.

90-Estas personas que se autocastigan también toleran el sufrimiento porque se sienten


impotentes. Creen que no pueden hacer nada para cambiar la forma en que viven. Las cosas les
suceden, y ellos son meros receptores, no agentes. No se sienten con la disciplina, capacidad o
energía necesarias para comportarse de otro modo. Y no creen tener control o verdadera
influencia sobre lo que sienten. Incluso si poseyeran el poder personal para influir sobre las
circunstancias no sabrían cómo mejorarlas. Los masoquistas cotidianos pueden ser intuitivos
acerca de muchas cosas, pero no sobre sus actos y actitudes de autosabotaje.

David Brandt: Evita ser manipulado.

91-Aunque conozco muchas personas que funcionan bastante bien, adaptándose con flexibilidad y
razonablemente a las vicisitudes cotidianas , no creo que conozca a nadie a quien se pueda llamar
“normal”; todos los seres humanos utilizan defensas neuróticas y sufren cuando menos ciertas
dificultades episódicas mínimas en una serie de sus funciones del yo. Si hubiera que diferenciar
entre los “llamados” normales y los neuróticos, cabría hacer hincapié en el exagerado empleo de
ciertas defensas neuróticas con la correspondiente merma de adaptación en este último grupo.
Como las distinciones entre normal y neurótico son arbitrarias y subjetivas, agrupamos a los
normales y neuróticos conjuntamente en la categoría “sana” dentro de esta clasificación
diagnóstica.

William N. Goldstein: Iniciación a la psicoterapia.

92-La relación entre sus pensamientos, sentimientos y conductas es recíproca: todas sus
emociones y acciones son el producto de sus pensamientos y actitudes. Análogamente, sus
sentimientos y sus pautas de conducta influyen en sus percepciones en una amplia variedad de
formas. Se deduce de este modelo que todo cambio emocional es el producto, en última instancia,
de las cogniciones; cambiar su conducta le ayudará a sentirse mejor con respecto a sí mismo si
ejerce una influencia positiva en la forma en que usted está pensando. (…) Al modificar su forma
de pensar se sentirá con más ánimos para hacer cosas, y esto ejercerá un efecto positivo aún más
intenso en sus modelos de pensamiento.

David D. Burns: Sentirse bien.

93-La mayoría de la gente va a la tumba lamentándose de cosas que no ha hecho. La manera más
sencilla de ser uno de ellos es sumarte al coro de la sociedad en lugar de cantar tus propias
canciones. (…) Pon siempre en tela de juicio lo que digan y hagan tus vecinos. La conducta de la
mayoría no debe ser un precedente viable para tu propia vida. Si lo es, te encaminas hacia un gran
descontento y desilusión. Aquello a lo que aspira la mayoría rara vez te aportará felicidad,
satisfacción y libertad. (…) La vida te será mucho más fácil cuando dejes de seguir al rebaño.

Ernie J. Zelinski: El éxito de los perezosos.

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94-Ser feliz estando soltero requiere que nos decidamos a aprovechar al máximo nuestra situación.
Eso le supondrá algo de esfuerzo y, en ocasiones, también será incómodo. Tomar el camino más
fácil y cómodo (quedarse en casa sentado y echarle la culpa al mundo) le llevará a un callejón sin
salida. La satisfacción duradera sólo se consigue emprendiendo actividades desafiantes que a
veces resultan de algún modo difíciles. Hay que pagar un precio en términos de tiempo y esfuerzo.
Si usted ya no es un chaval, a estas alturas debería haber aprendido que en la vida nada de lo que
tiene grandes repercusiones llega regalado.

Ernie J. Zelinski: ¿Casarme? No, gracias.

95-Cuando el amor fracasa sin remedio, se desfigura y se convierte en la imagen inversa del
enamoramiento. Es realmente sorprendente la intensa aversión o el asco que muchas parejas
rotas sienten el uno por el otro. Quizá el destino más lamentable y tenebroso ocurre cuando los
sentimientos amorosos desaparecen, pero los ayer enamorados permanecen juntos, y sufren día
tras día en silencio, atrapados, prisioneros de una relación vacía o fingida para salvar las
apariencias.

Luis Rojas Marcos: La pareja rota.

96-Cuando se considera el matrimonio como la meta de toda una serie de dificultades, se espera
de él un final del tipo “y vivieron felices”. Pero esa imagen, que se espera y vive como el premio de
una lotería que resuelve todos los problemas, es completamente infundada. Nadie puede evitar
llevar consigo sus problemas y limitaciones. Es incluso muy probable que las dificultades
personales se multipliquen en lugar de desaparecer, o por lo menos disminuir, a la luz de la
felicidad recientemente adquirida: al tener cada uno que correlacionar sus problemas con los del
partner, antes que una resta lo que se obtiene es una suma de dificultades.

Edoardo Giusti: El arte de separarse.

97-Y es que mantener el orden es muy complicado. Cuando se logra el orden aparente, cuando
todo parece estar como debe, el otro siempre encuentra una norma de exigencia superior que ha
quedado sin cumplir, un fallo, un mal paso. Una mesa puede estar perfectamente ordenada,
inmaculada, libre de objetos amontonados o dispersos, pero, ay, el otro descubrirá tarde o
temprano que los cajones de esa mesa están atestados de cachivaches que han sido acumulados
caóticamente sólo con el fin de preservar el buen aspecto exterior y superficial de la mesa. O de lo
que sea.

Manuel Hidalgo: La guerra del sofá.

98-Ley de Murphy para todas las parejas: Si algo puede salir mal en una relación, saldrá mal.
Corolarios: 1. Las cosas no son tan fáciles para usted como para otras parejas. 2. Hace falta más
tiempo para que las cosas vayan bien que para que se tuerzan. 3. Cuando se deja a su aire, la
relación tiende a ir de mal en peor. 4. En cuanto se ponga a intentar solucionar una serie de
problemas, surgirán otros nuevos. (...) Leyes de Murphy sobre la discordia: Si algo se puede
interpretar mal, se malinterpretará. Corolarios: 1. Los cumplidos se tomarán como insultos. 2. Los
elogios se tomarán como críticas. 3. Cualquier cosa que se diga para aclarar algo, lo único que
hará será empeorarlo todo.

Arthur Bloch: La ley de Murphy del amor.

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99-En mi opinión, David está dispuesto a algo más que a un simple beso. A veces yo también
quisiera ir más allá, pero luego algo me bloquea. Él nunca me impone nada, pero me pregunto si
de verdad se siente satisfecho. Sandra dice que los chicos quieren llegar hasta el final, que forma
parte de su virilidad. Pero aún no estoy preparada. Me resultaría difícil decir que no, aunque deseo
ardientemente que David sepa esperar el momento oportuno para que sea algo especial y no una
cosa rápida hecha a oscuras y que ni siquiera sepamos lo que ha ocurrido. A mí me gusta
imaginármelo así.

Yvonne Coppard: Padres... no, gracias. El diario de una adolescente. (ficción)

100-"Todas las muchachas soñamos con que ese momento debe ser por amor, en un entorno
romántico, algo para recordar toda la vida. Pero ese hombre no tenía ni dientes y su piel tenía un
olor dulzón, como de falta de higiene. Cuando me vi, tan joven con la piel blanca, al lado de ese
cuerpo devastado y seboso, me puse a llorar. Después, con la heroína que entraba en mis venas,
mi cuerpo se relajó y hasta sentí placer cuando me penetró. Era físicamente inmundo, pero me
gustó".

Isabel Pisano: Yo puta. Hablan las prostitutas.

101-La vida en pareja está llena de desencuentros, que van dejando un poso de creciente
insatisfacción: ya no se coincide como al principio, ni se comentan las cosas triviales, ni se dedica
atención a la otra persona: es la urgencia de lo inmediato -menos importante- lo que se impone,
siempre hay demasiadas cosas que hacer. Entonces la pareja y el amor, o lo que quede de ese
sentimiento, se van dejando para otro momento más oportuno en el que tengamos tiempo, tiempo
que no llega. Así, sin darnos cuenta, se retrocede poco a poco, y el amor y la pareja se van
alojando en el furgón de cola.

Suzanne Cohen - José M. Plaza: Cuando mi pareja se fue.

102-En realidad no sé por qué no me he casado. La mayor parte de las cosas que he hecho las he
hecho por instinto, sin saber muy bien por qué las hacía. Sólo muchos años después he
encontrado justificación a mis intuiciones. Ahora pienso que quizá nunca me casé por el terror que
produce comprometerse a algo para siempre. A lo mejor, todo es mucho más sencillo y sigo soltera
porque no me ha propuesto matrimonio nadie que valga la pena, pero honradamente creo que, en
algún momento impreciso de mi vida, debí darme cuenta de que yo no quería una existencia como
la de mi madre ni un matrimonio como el de mi hermana; que las murallas de Ávila no eran los
límites del mundo y que debía haber algo más en la vida, algo indeterminado que yo no sabía qué
era, pero que deseaba descubrir.

María Antonia Valls: Para qué sirve un marido.

103-Pero el deseo de volver a casa existe. Y es lógico y humano: cuando uno está cansado y las
cosas no resultan como esperaba, busca un refugio. Y las mujeres no podemos con la carga de la
doble jornada, de nuestras parejas, de nuestros hijos, de las otras mujeres, de la incomprensión, la
insolidaridad, la soledad. También los hombres están cansados, no nos engañemos, pero ellos no
pueden “volver a casa”. Los hombres no tienen casa a la que regresar, aunque muchos de
nuestros compañeros seguro que piensan, e incluso nos expresan, esta voluntad en la intimidad.
Pienso que la vuelta al hogar que se nos ofrece a las mujeres como la perfecta solución a muchos

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de nuestros problemas personales y sociales no sólo es la salida del cobarde, sino que es una
trampa preparada para cerrarse sobre ti.

Ángels Marín: ¡Se acabó!

104-Vivimos en una sociedad que debe proteger a sus ciudadanos de los individuos violentos y
antisociales. Cierto. Pero créeme: es mejor que tengas la opinión de que tu seguridad es
responsabilidad tuya, y no de la policía, del gobierno o de los tribunales. ¿Cómo empezar a asumir
esta tarea? Disponemos de un gran recurso: la intuición. “La intuición nos conecta al mundo
natural y a nuestra naturaleza. Está libre del yugo del juicio y unida a la percepción, lo que te
permite hacer predicciones sorprendentes”. Tales predicciones se resumen con frecuencia en una
frase que musitamos después de observar que algo ha sucedido: “No sé cómo, pero lo sabía”.

Vicente Garrido: Amores que matan.

105-Los psicópatas parecen poseer una incapacidad manifiesta para sentir de modo profundo el
complejo rango de emociones humanas. En ocasiones, junto a una apariencia fría y distante,
manifiestan episodios dramáticos de afectividad, que no son sino pequeñas exhibiciones de falsa
emotividad. Cuando aseguran que sienten emociones, son incapaces de describir las diferencias
sutiles existentes entre diversos estados afectivos. (...) Esta ausencia de afectividad llevó a los
psicólogos Johns y Quay a decir que el psicópata "conoce las palabras, pero no la música", es
decir, puede hablar como si estuviera teniendo una emoción, pero, en realidad, no la está
experimentando, habla "de oídas". (...) Se trata de un déficit importante, ya que las personas sin
esta condición son incapaces de aprender a inhibir determinadas conductas.

Vicente Garrido: El psicópata.

106-A veces las superficies o los objetos le parecían amenazantes, como si estuvieran encima de
él cuando de hecho se hallaban a bastante distancia; a veces le confundía su propia sombra (...) y
se detenía, o daba un traspié o intentaba pasar por encima. Las escaleras, en particular, poseían
un riesgo especial, pues lo único que veía era confusión, una superficie plana de líneas paralelas y
líneas que se entrecruzaban. (...) Ahora, cinco semanas después de la operación, a menudo se
sentía más inválido que cuando estaba ciego, privado de la seguridad y la facilidad de movimiento
que poseía entonces.

Oliver Sacks: Un antropólogo en Marte.

107-Volvieron a quedarse callados, un rato aún mayor, inmóviles, atónitos; y luego John, tras una
prodigiosa contemplación interior, formuló un número de doce cifras. (...) Mi libro (que, que yo
supiese, era único en su género) no sobrepasaba los primos de diez cifras. Pero Michael sí,
aunque debió tardar cinco minutos... y al cabo de una hora los Gemelos estaban intercambiando
primos de veinte cifras. (...) Ni siquiera había un medio fácil de hacerlo en 1966, a menos que
pudiese uno recurrir a un ordenador potente. (...) No existe ningún método simple para calcular
números primos de este orden... y sin embargo los Gemelos estaban haciéndolo.

Oliver Sacks: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.

108-Son abundantes los relatos acerca de las derrotas infligidas por Von Neuman a los
ordenadores en la realización de proezas colosales de cálculo matemático. En una necrología,

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Paul Halmos cuenta la historia de la primera prueba del ordenador electrónico de Von Neuman:
alguien propuso una pregunta del tipo “¿Cuál es la potencia más pequeña de 2 que tenga la
propiedad de que su cuarta cifra decimal, empezando por la derecha, sea 7?”. Según cuenta
Halmos, “la máquina y Johnny empezaron al mismo tiempo, y Johnny acabó primero”. Episodios
como el mencionado parecen asombrosos hasta que uno descubre que, a los seis años, Von
Neuman ya era capaz de dividir mentalmente dos números de ocho cifras.

Sylvia Nasar: Una mente prodigiosa.

109-Cualquiera que haga el más extraordinario esfuerzo de la imaginación para inventarse un


doctrinario, no importa cuán disparatado o increíble sea, y unas circunstancias en las que poder
vivirlo, no alcanzará a llegar más allá de lo que ya existe, de lo que, en algún rincón de la sociedad,
ya hoy, en este momento, está buscando su lugar al sol. En los catorce años que llevo
investigando sectas me ha tocado aprender una lección muy poco agradable: no hay límite de
credulidad y humillación que no pueda ser superado y acatado, aparentemente de buen grado, por
un ser humano normal y corriente que busque seguridad. Y tampoco hay límite de degradación
que un hombre, investido con poder absoluto, no pueda infligirles a quienes tengan la debilidad de
asumirse como dependientes suyos.

Pepe Rodríguez: El poder de las sectas.

110-Una joven ex sectaria, llena de confusión, culpabilidad y temor me confesaba: "En la secta
descubrí todo un mundo de afectos, de apoyos y de posibilidades que nunca tuve en mi casa, ni en
ninguna otra parte. Yo no quiero decir que mis padres tengan la culpa de los dos años que he
pasado en el grupo, pero sí que estoy segura de que la forma en que me criaron me ha hecho una
sectaria en potencia. Ahora me he salido de una porque ya no podía soportar más la vida que me
obligaban a llevar, pero siento que sigo necesitando depender de algún grupo, me hace falta la
seguridad que se respira cuando te conviertes en uno con todo el grupo. Sé que soy carne de
secta y, seguramente, sin darme cuenta, acabaré metida en alguna otra".

Pepe Rodríguez: Tu hijo y las sectas.

111-Después de haber sido presionado para obedecer incondicionalmente las enseñanzas y reglas
del líder, puede resultar útil volver a aprender los derechos básicos que uno tiene como persona
(...): 1.Tengo derecho a evaluar mis propios pensamientos, comportamientos y emociones, y a
asumir la responsabilidad de su iniciación y las consecuencias que se deriven de ellos. 2.Tengo
derecho a decidir si soy responsable de solucionar los problemas de otras personas. 3.Tengo
derecho a cambiar de forma de pensar. 4.Tengo derecho a cometer errores y a ser responsable de
ellos. 5.Tengo derecho a ser ilógico al tomar decisiones. 6.Tengo derecho a decir "no sé".
7.Tengo derecho a decir "no comprendo". 8.Tengo derecho a decir "no me importa". 9.Tengo
derecho a establecer mis propias prioridades. 10.Tengo derecho a decir "no" sin sentirme culpable.

M.L. Tobias - J. Lalich: El terrible poder de las sectas.

112-La revelación del profeta vivo sobre la "Nueva Luz" creó más angustia entre su rebaño que
ningún otro suceso anterior al tiroteo con el ATF [Buró Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de
Fuego]. Ni siquiera la inquietante acumulación de armas y el paso a la militancia armada de los
antiguos pacifistas había dado lugar a tantas y tan profundas dudas y desilusión respecto al
cambiante credo de los davidianos. En agosto de 1989, cuando reclamó el derecho a hacer suyas
a todas las mujeres de la secta, [David Koresh] todavía se llamaba Vernon Howell. (...) El anuncio

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era desolador. Los discípulos de Howell ya habían renunciado a casi todo; sólo les quedaba la vida
física y sus mujeres. Ahora se les decía que también tenían que entregar a sus esposas, novias,
hermanas, hijas y madres.

Clifford L. Linedecker: La masacre de Waco, Texas.

113-Si bien es cierto que hasta 1939 era voluntario ingresar en las HJ (Juventudes Hitlerianas), la
omnipresente presión y también la tentación de entrar en aquella gran comunidad hacía que muy
pocos niños se resistiesen. Si ya anteriormente, en el Imperio de Guillermo II, el Ejército había sido
considerado la “escuela de la nación”, el Estado nacionalsocialista empezó ahora a instruir a los
más pequeños compatriotas en el espíritu de cuerpo militar y en el servilismo, fiel al lema: “¡Tú no
eres nada, tu pueblo lo es todo!”

Guido Knopp: Los niños de Hitler.

114-Poco más se le podía sacar a Emami. Tenía esa idea de la vocación, explicación suficiente de
sus catorce años de estudio: no podía salir de sí mismo para reflexionar sobre su vida y sus
motivaciones. Su mundo tenía unos límites rígidos. En realidad, lo que en él pasaba por saber era
sólo una forma de aprender las normas. Conocer las normas equivalía a simplificar la vida, y
Emami era un hombre sumamente obediente. Era lo que exigían la fe y la religión: en los
periódicos [de Irán] aparecían mensajes de este tipo a diario.

V.S. Naipaul: Al límite de la fe.

115-Durante mis estudios en la Universidad Pontifica de Comillas, perteneciente a la Compañía de


Jesús, se me prohibió tajantemente asistir a las clases de teología que, según mi criterio, estaban
dentro de la más estricta ortodoxia. Puesto que en mi universidad la asistencia a clase era
condición sine qua non para aprobar y había que aprobar todas las asignaturas para pasar al año
siguiente, me vi abocado a romper mi voto de obediencia para conseguir pasar de curso. Por
último, y para mi propio estupor, se me prohibió la lectura de un libro del Nuevo Testamento, la
epístola de san Pablo a los Romanos, pues había comentado a mi director espiritual cómo san
Pablo critica en ella el exagerado legalismo mosaico para hacer una apología de la caridad
cristiana.

Javier Ropero: Hijos en el Opus Dei.

116-Como primera medida, utilice una táctica amable tratando de detener los avances del criticón.
Dígale claramente que usted hace, precisamente, lo que usted cree que debe hacer, y que la forma
en que usted decide comportarse no tiene por qué coincidir con la suya. Subraye que usted es el
único que decide qué es lo apropiado o no para usted mismo. Si el criticón persiste en corregir su
conducta con comentarios negativos, y usted no puede o no es capaz de desconectarse de él,
limite su relación a lo imprescindible.

Francisco Gavilán: Toda esa gente insoportable.

117-Cuando tratamos a los enfermos como si no estuvieran, como niños o como cosas, cuando les
damos de lado y decidimos todo por ellos, cuando hacemos las cosas en su lugar, cuando no nos
tomamos la molestia de hablarles y darles explicaciones, lo único que podemos lograr es
deprimirlos. (...) No tiene sentido pensar que, porque presentan problemas de lenguaje, ya no son

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capaces de entender, que podemos decir cualquier cosa delante de ellos y manejarlos sin ninguna
precaución ni explicación. Esta actitud les hunde en su soledad y desesperación, para
desembocar, al final, en una crisis depresiva.

Mitra Khosravi: Convivir con un enfermo de Alzheimer.

118-Otro camino de pérdida de la conversación es la desestimación. Es evidente que los padres y


los maestros suelen saber más que los niños, sobre todo cuando éstos son pequeños. Si las
contestaciones que dan a sus preguntas pierden su sentido de carácter informativo y se convierten
en un pretexto para resaltar la ignorancia del niño y la sabiduría del adulto, entonces el niño
aprende pronto a ocultar su ignorancia. (...) Otra vía son las respuestas falsas. Los niños hacen
todo tipo de preguntas y a veces sobre cuestiones incómodas para el adulto al que van destinadas.
El dinero, los sentimientos, el sexo, suelen ser algunos de los temas resbaladizos. Si la
contestación no se ajusta a lo preguntado o no es adecuada, el niño aprende a inhibir las
cuestiones que se refieren a ellas.

Victoria del Barrio: Los problemas infantiles.

119-Por tanto, poco después del nacimiento se establece el principio de “úsalo o lo perderás”, que
gobierna el número final de neuronas y sus conexiones en las partes correspondientes del sistema
nervioso humano. (...) Para dar un ejemplo, si se tapa la visión de un ojo de un animal recién
nacido durante muchas semanas después del nacimiento, muchas de las neuronas de las franjas
visuales alternas de la corteza visual que corresponden al ojo cubierto degenerarán y el ojo
quedará total o parcialmente ciego el resto de la vida. La mitad o más de las neuronas de muchas
áreas de la corteza cerebral se eliminan por falta de uso. (...) Esta ductilidad del sistema nervioso
opera sobre todo en las primeras etapas de la vida, y resalta la importancia que tiene exponer al
niño pequeño a múltiples experiencias de aprendizaje.

Arthur C. Guyton - John E. Hall: Tratado de fisiología médica.

120-Ante un enfermo esquizofrénico tenemos muy a menudo una incómoda sensación de no poder
charlar correctamente. La razón de ello puede ser variada: a veces, simplemente, el enfermo
apenas dialoga y nos cuesta arrancarle los escasos monosílabos o frases cortas que profiere; en
otras, el paciente sí habla, incluso largamente, pero al acabar tenemos la desazonante sensación
de que “no ha dicho nada”; próximo a este trastorno está el de ciertos pacientes que tienden a
emprender largos discursos, con profusión de detalles irrelevantes o con especulaciones vagas y
pretenciosamente profundas, que podemos calificar de “filosofía barata”. Es también típico, a
veces, un estilo amanerado y rebuscado, con uso de palabras pretendidamente cultas o técnicas
que no vienen al caso. Esta afectación puede provenir también de una entonación particular o una
tendencia a hacer rimas, juegos de palabras, etc.

Jordi E. Obiols - Joan Obiols: Esquizofrenia.

28
Cinco

121-Deshacerse de las cosas innecesarias puede dar lugar a diferentes soluciones: se pueden
regalar a un amigo, donar a los servicios sociales, llevar a tiendas de segunda mano, vender en un
mercadillo o tirar a un contenedor. (...) Cuando mi marido y yo empezamos a simplificar y
realizamos este ejercicio, nos dejó atónitos la cantidad de "trastos" que habíamos acumulado y que
ya no usábamos. Deshacernos de todos ellos fue una experiencia tremendamente liberadora.

Elaine St. James: Simplifica tu vida.

122-Hablo, pues, para la gran masa de descontentos, que se quejan ociosamente de la dureza de
su sino y de los tiempos que corren en vez de tratar de mejorarlos. Los hay que culpan enérgica y
desconsoladamente a otros porque, dicen, cumplen con su deber. Y tengo también en mi mente a
aquellos, al parecer pudientes, que en realidad pertenecen a una clase terriblemente empobrecida,
que ha acumulado basura y que no sabe cómo hacer uso o deshacerse de ella, y que de esta
forma ha fraguado sus propios grilletes de oro y plata.

Henry David Thoreau: Walden.

123-Mientras tanto, en el Sheraton San Cristóbal, los doce supervivientes a quienes se había
permitido salir del hospital, disfrutaban con absoluta plenitud de todo lo que habían carecido
durante tanto tiempo. (...) Cuando el doctor Surraco le comentó a Canessa que el hotel le debía
parecer extraordinariamente cómodo después de haber vivido en los restos del avión, Canessa le
contestó que, para él, no había diferencia entre estar en el hotel comiendo camarones o en la
cabaña de los pastores comiendo queso.

Piers Paul Read: ¡Viven!

124-El aspecto que debería ser enfatizado es que, incluso aceptando pequeñas disminuciones en
las tasas de paro, las tendencias a largo plazo apuntan a niveles aún mayores. La introducción de
tecnologías más sofisticadas, con sus ganancias implícitas en productividad, supone que la
economía global puede producir una mayor cantidad de bienes y servicios empleando, para ello, un
porcentaje significativamente menor de masa laboral. (...) De pronto, en cualquier punto del
mundo, hombres y mujeres se están cuestionando si existe algún papel para ellos en el nuevo
futuro que se desplegará a lo largo y ancho de la economía global.

Jeremy Rifkin: El fin del trabajo.

125-Las ineficiencias económicas de las restricciones sobre el libre comercio son tan manifiestas
que todo aquel que se muestre crítico con el libre comercio global desregulado es fácilmente
acusado de ignorancia económica. Pero el argumento económico para un libre comercio global
desregulado obliga a hacer abstracción total de las realidades sociales. Es cierto que las
restricciones sobre el libre comercio global no mejorará la productividad, pero alcanzar la máxima
productividad a expensas de la destrucción social y de la miseria humana es un ideal social
anómalo y peligroso.

John Gray: Falso amanecer.


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126-Robert Reich divide a la población estadounidense en un 15 por ciento de subclase, otro 15 por
ciento de "superclase", y una gran mayoría intermedia a la que denomina "la clase angustiada". (...)
Es cierto que las clases medias se han quejado antes y con frecuencia, ya fuera por los altos
impuestos, la educación o las oleadas anteriores de desempleo, pero sus temores están
actualmente mucho más justificados.

Anthony Sampson: Hombres de empresa.

127-Por mi parte, pienso que el apetito insaciable de expandir el capital se entiende mejor como
una manifestación de las tendencias que en sociedades anteriores adoptaban la forma de
expansión ilimitada del imperio o la glorificación apoteósica de sus reyes. El carácter vacío de la
idea de maximización de las utilidades y el más bien tibio de la "mejora de nuestra condición"
atribuido al hacer dinero adquieren entonces su necesario apremio, al vincular la ambición de
amasar riquezas con los motivos inconscientes derivados probablemente de fantasías infantiles de
omnipotencia.

Robert Heilbroner: El capitalismo del siglo XXI.

128-El sufrimiento y el dolor se volvieron parte del proceso de redención, y prueba de que el país
iba por buen camino. Yo también creo que a veces el dolor es necesario, pero no es de por sí una
virtud. Las políticas bien diseñadas pueden a menudo evitar mucho dolor, y algunas de las formas
del dolor -por ejemplo, el corte tajante en los subsidios a la alimentación, que lleva a disturbios,
violencia urbana y disolución del tejido social- son contraproducentes.

Joseph E. Stiglitz: El malestar en la globalización.

129-Los estados han asumido como propia la estrategia del desarrollo. Han sucumbido a la
dependencia y a la servidumbre de las grandes estructuras de poder económico internacional,
facilitando la acumulación de riquezas en lugar de avanzar hacia modelos participativos y
redistributivos. Los estados defienden y extienden el pensamiento de que es normal e incluso
bueno que el pez grande se coma al chico.

Enrique Arnanz - Miguel Ardid: La pobreza en el mundo.

130-Antes la injusticia creaba tensiones sociales. La gente tomaba conciencia de la situación y se


rebelaba. Hoy, por el contrario, el que está arriba en la escala social no es considerado como un
usurpador al que rechazar, sino como un modelo a imitar. (...) El bienestar ha mezclado las
diferencias económicas y nos ha colocado a todos en la mentalidad capitalista. (...) Lo que nos
iguala y nos hace sentir a todos en el mismo barco es el gran nivel de consumo. A todos excepto,
naturalmente, al 15% de pobres que está al margen del banquete.

Varios. Norte / Sur, la fábrica de la pobreza.

131-El poder, que practica la injusticia y vive de ella, transpira violencia por todos los poros.
Sociedades divididas en buenos y malos: en los infiernos suburbanos acechan los condenados de
piel oscura, culpables de su pobreza y con tendencia hereditaria al crimen; la publicidad les hace
agua la boca y la policía los echa de la mesa. El sistema niega lo que ofrece, objetos mágicos que

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hacen realidad los sueños, lujos que la tele promete, las luces de neón anunciando el paraíso en
las noches de la ciudad, esplendores de la riqueza virtual: como bien saben los dueños de la
riqueza real, no hay valium que pueda calmar tanta ansiedad, ni prozac capaz de apagar tanto
tormento. La cárcel y las balas son la terapia de los pobres.

Eduardo Galeano: Patas arriba. La escuela del mundo al revés.

132-Mientras Joaquim continúa, con tono amargo y sarcástico, yo recuerdo las palabras de dom
Helder [Câmara]: "Es preciso comenzar por transformar las estructuras de los propios países
desarrollados y poner fin a la influencia de los trusts internacionales que hacen la política del
mundo, que imponen privaciones a los países pobres y les impiden desarrollarse. El tercer mundo
tiene menos necesidad de ayuda que de justicia. Es necesario modificar las reglas del comercio
internacional".

François de Combret: Las tres caras de Brasil.

133-Es decir, como alternativa al Estado-salvaje debemos seguir apostando por el Estado de
Bienestar. Y frente a la acusación del burocratismo-gigantismo estatal o de la inviabilidad, por falta
de recursos, de nuestro proyecto, debemos defender la eficacia, la descentralización y el
tratamiento individualizado de los problemas sociales. En suma, favorecer la humanización del
Estado a través de su proximidad al ciudadano y de la movilización de los recursos públicos para
combatir la dualización, la marginación y la pobreza. Defendamos de momento estos objetivos y,
además, planteémonos si es éste el socialismo democrático que queremos.

José María Benegas: El socialismo de lo pequeño.

134-La corriente se ha acentuado en los últimos quince años respecto a los precedentes, pero
ciertamente los americanos han aceptado desde sus principios una menor provisión de servicios
sociales a cambio de pagar menos impuestos. Los americanos aportan menos dinero a Hacienda
que los suecos, los ingleses o los españoles, y día tras día los políticos conservadores prometen
una reducción mayor. La sociedad se dibuja como un panorama compuesto por una gran riqueza
privada acumulada en algunas manos y una creciente ruina en las atenciones públicas.

Vicente Verdú: El planeta americano.

135-En la propaganda retórica de la Reforma de la Seguridad Social, se daba por sentado que
tener un trabajo era el pasaje para salir de la pobreza y que lo único que frenaba a los beneficiarios
de la Seguridad Social era su reluctancia a salir en su busca. Yo conseguí trabajo, y a veces más
de uno, pero el registro de mi trayectoria en materia de supervivencia es mucho menos loable que
mi desempeño como trabajadora. (...) Algo va mal, muy mal, cuando una persona soltera con
buena salud, una persona que por añadidura tiene coche, apenas puede sostenerse con el sudor
de su frente.

Barbara Ehrenreich: Por cuatro duros. Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos.

136-Habíamos cambiado nuestro último cheque de viaje, el dinero menguaba amenazadoramente y


Liv estaba esperando nuestro segundo hijo. Teníamos que racionar la comida. Entonces tuve
verdadera oportunidad de darme cuenta de lo bien que había vivido siempre, al criarme en la parte
de la sociedad que da por supuesto que va a desayunar, comer y cenar todos los días. (...)

31
Mientras permanecía allí, con mis últimos centavos, insuficientes para pagar el alquiler, en el
bolsillo, mirando los manjares que se exhibían en los escaparates, incapaz de llevar algo rico a
casa para Liv y para el pequeño Thor, vi la injusticia de nuestra sociedad bajo una luz aterradora.

Thor Heyerdahl: Tras los pasos de Adán.

137-La creación de los McDonald's y el proceso de mcdonalización no tuvieron lugar en medio de


un vacío histórico; contaron con importantes precursores, con predecesores que, en la actualidad,
tienen un considerable tamaño. Estos precursores fueron quienes proporcionaron los principios (de
la cadena de montaje, de la organización científica del trabajo y de la burocratización) sobre los que
se han levantado las empresas de restaurantes de comida rápida. (...) Si bien los restaurantes de
comida rápida adoptan elementos de sus predecesores, representan un salto cualitativo en el
proceso de racionalización. Aunque la mcdonalización es una derivación de la racionalización, está
tan alejada de la idea original que se justifica el uso de un nuevo término para describir las actuales
manifestaciones de este proceso.

George Ritzer: La McDonalización de la sociedad.

138-La hamburguesa, esa resudada y parduzca rodaja de al menos 98 milímetros de diámetro y, o


bien 145, o 125 gramos de peso. (...) Tanto frita como asada a la plancha, se le asigna un
denominado "período de vida" de diez minutos, pero por lo común la consumen mucho antes. Si se
la deja un rato por ahí para que se descongele, empieza a apestar, así que se la hace pasar
inmediatamente del estado de congelación al de asada a la plancha y, con los consabidos
aditamentos e ingredientes, se la mete entre las dos mitades de la torta de trigo blanda como la
espuma y se la encierra en su ataúd de poliestireno.

Günter Wallraff: Cabeza de turco.

139-Reconoced que sois unos privilegiados/as. No es fácil de asimilar, pero sí esencial. Tenemos
siempre la mala costumbre de comparar nuestros cuartos mirando hacia arriba. Hacia la breve
sociedad de los bien provistos que hacen las veces de nobleza y que hacen soñar a las
democracias que tienen lo que ellos. Tratad, para situaros, de pensar en los cuartos mirando hacia
abajo. Sin compararos con los chinitos o recordaros simplemente que habríais podido nacer
polacos (Polonia está muy cerca), os propongo una escala de referencias mucho más cercana:
vuestra propia familia. ¿Cómo encontráis vuestra vida material en relación con la de vuestros
abuelos? Mucho más confortable, probablemente. ¿Y en relación con la de vuestros padres?
También ellos tenían el dinero menos fácil que vosotros.

Christiane Collange: Nuestro bolsillo.

32
Seis

140-Napoleón no estaba satisfecho con estos recordatorios meramente militares. En 1802 propuso
al Consejo de Estado una orden honorífica abierta a todos los franceses. Un consejero protestó
contra esas "fruslerías". "¿Fruslerías?", replicó Napoleón, quizá porque estaba recordando su
presentación de los estandartes a los regimientos en Italia. "Se conduce a los hombres con
fruslerías... Voltaire describió a los soldados como Alejandro que reciben cinco sous diarios. Tenía
razón. ¿Ustedes creen que se derrota a un ejército enemigo mediante el análisis? Jamás".

Vincent Cronin: Napoleón.

141-Si queremos estar a salvo de este continuo conflicto con lo inesperado, son indispensables dos
cualidades: en primer lugar, una inteligencia que, aun en medio de la oscuridad más intensa, no
deje de tener algunos vestigios de luz interior que conduzcan a la verdad y, en segundo lugar, el
valor para seguir a esa tenue luz. (...) La mera inteligencia no implica necesariamente valor, ya que
a menudo comprobamos que la gente más clarividente carece de determinación. Así pues, la
inteligencia debe despertar primero el sentimiento de valor que ella misma mantendrá y apoyará,
porque en momentos de emergencia el hombre es dominado más por sus sentimientos que por sus
pensamientos.

Karl von Clausewitz: De la guerra.

142-En 1946 escribí estas palabras: "El factor individual más importante en la guerra es la moral.
Es imposible proseguir una guerra durante mucho tiempo si falta la voluntad de la gente para
luchar; en tal caso, la máquina bélica nacional no funcionará. En la batalla, es la moral lo que
cuenta; sin ella no puede triunfar ninguna estrategia. Una vez que se ha perdido la moral, la
derrota es inevitable". Estas palabras son tan ciertas ahora [en la era nuclear] como cuando fueron
escritas. Sólo añadiré seis palabras: Tienen igual aplicación en la paz.

Mariscal Montgomery: Historia del arte de la guerra.

143-“Siempre tuve la capacidad de reducir los problemas a sus términos más simples. Siempre
hice esto y siempre estuve dispuesto a decir francamente lo que creía justo y a sostener mi punto
de vista. Jamás tuve dificultades a la hora de adoptar decisiones inmediatas sobre algo que
hubiéramos tenido que hacer después. Sé muy bien que se me acusa con frecuencia de no querer
reconocer que las cosas podían hacerse de otro modo. Pero no creo que mis generales puedan
negar que siempre cambié de opinión cuando era preciso. Estoy convencido de que aun cuando
sea un defecto, es muy de desear en medio de una batalla, en el momento en que hay que tomar
decisiones sin dilación alguna. Yo no era de los que van por ahí preguntando lo que había que
hacer”.

Giorgio Lazzarini: Montgomery.

144-Un amigo mío me ponderaba en cierta ocasión las condiciones que reunía una muy alta
personalidad política que, en lucha con otros rivales suyos, aspiraba a la jefatura del partido. Para
decidirme a que yo ingresara en sus filas, me decía: "La Providencia le ha dotado de todas las
condiciones necesarias a un jefe de partido. Posee intuición extraordinaria, habilidad, elocuencia
asombrosa, flexibilidad, una voz incomparable, dominadora de todos los registros y que arrastra a
sus oyentes". Y seguía exponiéndome la letanía de sus méritos, hasta que le interrumpí,
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preguntándole: “¿Tiene carácter?" "Carácter, no", me respondió. "Pues si no lo tiene, le falta lo
principal".

Conde de Romanones: Breviario de política experimental.

145-En este tipo de situaciones extremas y ambiguas desempeñan un relevante papel los detalles
secundarios, el factor psicológico. En el seno de la junta golpista existía un líder "interno", pero
además -en el peor de los casos- podría haber concurrido al éxito del golpe un líder "de puertas
afuera", un líder "representativo". La figura de Kriuchkov -el líder interno- despertaba tenebrosas
asociaciones con la represión estalinista. (...) Quizá el papel de "cabeza visible" podría haberlo
asumido alguna figura nueva para el ciudadano, como por ejemplo Baklánov, pero los golpistas
temían violar la Constitución e hicieron emerger a Guennadi Yanáiev, confiando en su empuje y en
su seguridad en sí mismo. Sin embargo, las expectativas no se vieron colmadas.

Boris Yeltsin. Los diarios del presidente.

146-Cuando abandonaba la reunión, Kennedy bromeó con Hubert Humphrey: “Si hubiera sabido
que este trabajo era así de duro, no le habría derrotado en Virginia Occidental”. “Ya lo sabía, por
eso le dejé que me derrotara”, respondió Humphrey. Al enfrentarse a la posibilidad de una guerra
nuclear inminente, la presión sobre Kennedy era inimaginable. Ése fue uno de los motivos de sus
llamadas a los tres ex presidentes. Pensaba que serían los únicos que comprenderían lo
insoportable de su carga. “Nadie -le dijo Kennedy al historiador David Herbert Donald en febrero de
1962- tiene derecho a juzgar a un presidente, ni siquiera el pobre James Buchanan, si no se ha
sentado en su sillón, examinado el correo y la información que tiene sobre su escritorio y
comprendido por qué toma las decisiones”.

Robert Dallek: J.F. Kennedy. Una vida inacabada.

147-Suelen decir los hombres prudentes, y quizá no sin razón, que quien quiera saber lo que será
considere lo que ha sido, porque todas las cosas del mundo tienen en cualquier época su
correspondencia en los tiempos pasados. Y esto es así porque, al ser aquéllas obra de los
hombres, que tienen y tuvieron siempre las mismas pasiones, necesariamente éstas surtirán el
mismo efecto.

Maquiavelo. Pensamientos y sentencias.

148-Hay un pacifismo de los que nunca han estado ante la opción de morir o matar. De los que
siguen discutiendo sobre los instrumentos, olvidando los motivos. Y hay un pacifismo de los que
hemos visto tanta guerra que nos produce entre lástima y vergüenza escuchar algunos argumentos
de magnífica integridad moral pero ninguna consecuencia para los condenados a morir. De los que
insisten en que no les gusta el odio, como si bastara que no te guste para que desaparezca. De los
que predican una cultura de la paz, del desarme, pero no parecen darse cuenta de que entretanto
se mata, se viola, se destruye.

José María Mendiluce: El amor armado.

149-Reconozco, es verdad, que es comprensible, dados los precedentes y conociendo a los


actores, el miedo que provoca que el principio de intervención por razones humanitarias se
consagre. Quién decide, cuándo, dónde, cómo y para qué son preguntas más que razonables y

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requieren respuestas concretas en forma de derecho internacional y de construcción de una nueva
doctrina: el deber de intervención por razones humanitarias, regulado y bien definido. Pero
mientras muchos se sienten encantados haciendo preguntas, o resaltando contradicciones, sin
aportar soluciones ni respuestas, se masacra, se expulsa por la fuerza, se cometen genocidios
sobre la base de la soberanía nacional o contando con la pasividad internacional. Y eso resulta
simplemente inaceptable.

José María Mendiluce: Con rabia y esperanzas.

150-Mucho dudo de que dictador alguno ejerciera sobre su nación un poder tan efectivo como el
que ejerció sobre la suya el Gabinete de Guerra británico. Siempre que expresábamos un deseo,
éramos apoyados por los representantes del pueblo y jubilosamente obedecidos por todos. Sin
embargo, jamás disminuimos, en instante alguno, el derecho a la crítica. A la par, los críticos casi
siempre respetaron los intereses nacionales. En ocasiones osaron desafiarnos, pero entonces la
Cámara votaba contra ellos por abrumadora mayoría, y esto -lo que contrastaba con los métodos
totalitarios- sin la menor coerción, intervención o uso de la policía o el Servicio Secreto.

Winston Churchill: La Segunda Guerra Mundial.

151-Pero cuando hay un momento de reposo, que los hay todavía, escuchan otra voz, no la que
viene de arriba, sino la que trae el viento de abajo y que nace del corazón indígena de las
montañas, la que les habla de justicia y libertad. (…) Y cuentan los viejos más viejos que el viento y
la lluvia y el sol le dicen al campesino cuándo debe preparar la tierra, cuándo debe sembrar y
cuándo cosechar. Y cuentan que también la esperanza se siembra y se cosecha. Y dicen los
viejos que el viento, la lluvia y el sol están hablando de otra forma a la tierra, que de tanta pobreza
no puede seguir cosechando muerte, que es la hora de cosechar rebeldía.

Varios. Chiapas. La palabra de los armados de verdad y fuego.

152-En todas las comunidades humanas e incluso en las sociedades animales, el poder ofrece a
sus detentadores ciertas ventajas y privilegios: honores, prestigio, beneficios, placeres. Por
consiguiente, es el objeto de una áspera batalla en la que se enfrentan, en principio, individuos que
luchan por un escaño parlamentario, por un puesto de gobernador, por un nombramiento de
ministro, por el fajín de general o por el capelo cardenalicio. En las grandes colectividades, estos
conflictos individuales van acompañados de conflictos entre los grupos constituidos en el interior de
la sociedad global; rivalidades locales, regionales, nacionales; lucha de clases, de razas, de
ideologías.

Maurice Duverger: Introducción a la política.

153-Caso típico es el de la esclavitud, aceptada por los mayores pensadores del mundo clásico.
(...) Podrían multiplicarse los ejemplos, porque posiblemente apenas exista una práctica, por
repugnante que hoy nos sea, que no haya sido defendida y usual en algún pueblo. Ello nos ha de
hacer también cautos respecto a los juicios que hoy formulamos sobre nuestros propios principios,
pues no es fácil adivinar qué se opinará de ellos dentro de varios siglos. Quizás entonces la pena
de prisión que hoy estimamos normal y moderada, aparecerá tan bárbara como ahora
consideramos los castigos corporales usuales hace doscientos años.

Ángel Latorre: Introducción al Derecho.

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154-Cuando en un argumento se omiten las razones pertinentes que pueden llevar a la aceptación
o el rechazo de su conclusión y se utilizan, por el contrario, y se invocan como "razones" hechos o
circunstancias (imaginarios o reales) con la única finalidad de excitar los sentimientos y emociones
del auditorio, nos encontramos con un argumento falaz que se denomina "ad populum". Este
término significa que el argumento se dirige a un conjunto de personas -"al pueblo"- con la intención
de provocar en ellas aquellos sentimientos que les hagan adoptar el punto de vista del hablante.

Fina Pizarro: Aprender a razonar.

155-De un bote de pulgas que tiene ante sí, el célebre experimentalista Van Dulmholtz toma una
cuidadosamente, le arranca suavemente las patas traseras y le manda en voz alta que salte.
Observa que la pulga no se mueve y lo vuelve a intentar con otra. Cuando se han acabado las
pulgas del bote, hace su estadística y concluye satisfecho que las pulgas tienen el oído en las patas
traseras. Aunque pueda parecer absurdo, otras variantes de esta explicación aplicadas en
contextos menos transparentes pueden resultar muy convincentes para personas que partan de
preconceptos suficientemente arraigados.

John Allen Paulos: El hombre anumérico.

156-La ironía es indudablemente una herramienta fundamental de la retórica parlamentaria. El


debate parlamentario está cuajado de toques irónicos, merced a los cuales se sobreentienden
cosas sin necesidad de decirlas expresamente. No decirlas expresamente tiene muchas ventajas:
suaviza la reacción del oponente y hasta le puede colocar en un mal lugar, toda vez que el primer
orador puede negar, con algún viso de realidad, lo que su rival ha creído entender; es por otro lado
frecuente que a través del uso irónico se dé la sensación de que se sabe mucho más de lo que en
realidad sabe el que acude a él. El orador que acude a la ironía tiene, por otra parte, posibilidades,
o al menos mayores que si no lo hiciera, de atraer hacia sí la atención del auditorio, el cual gracias
al juego irónico se siente más interesado, pues le acucia la curiosidad, el deseo de saber, adivinar a
dónde quiere ir a parar el orador.

Luis María Cazorla: La oratoria parlamentaria.

157-Libertad es autocontrol: o bien cada cual llevamos un policía, un médico, un psicólogo, un


maestro y hasta un cura al lado para que nos digan lo que hay que hacer en cada caso, o bien
asumimos nuestras decisiones y luego somos capaces de plantar cara a las consecuencias, para
bien o para mal. (...) A fin de cuentas, la Ilustración política que a mediados del siglo XVIII
desembocó en la democracia moderna supone (...) que los hombres hemos salido de la minoría de
edad política.

Fernando Savater: Política para Amador.

158-Cuando llegan las elecciones, cumplo con mi deber como ciudadano y me abstengo de votar.
Créame, el país saldrá mejor parado si me mantengo alejado de las mesas electorales. Soy
demasiado ignorante como para añadir otra cosa que no sea aleatoriedad al resultado de una
votación. Y lo digo pese a que me leo todas las pegatinas que puedo colgando de coches ajenos,
lo cual significa que estoy mejor informado que el votante medio. Incluso si fuera lo suficientemente
insensato como para participar en las elecciones, no sabría cómo registrarme para votar sin
exponerme a riesgos innecesarios. Alguien me dijo que podía acudir a la oficina de correos para

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registrarme, pero tengo miedo de que lancen mi solicitud a una bolsa equivocada y acabe reclutado
por las Fuerzas Armadas.

Scott Adams: El futuro de Dilbert.

159-Se debería empezar por tener en cuenta que si los partidos políticos son instrumentos de
participación en la democracia, no resulta tolerable que se rijan por procedimientos alejados de ella.
Lo curioso del caso es que, por ejemplo, la libertad de expresión en el seno de un partido está
limitada a la aquiescencia previa a las resoluciones de los congresos. Los reglamentos
disciplinarios a veces dificultan algo tan elemental como es el derecho a ser oído en defensa
propia. Los partidos, en definitiva, viven en estado de excepción, lo que resulta desde todos los
puntos de vista inaceptable.

Justino Sinova - Javier Tusell: La crisis de la democracia en España.

160-Con todo, los sistemas educativos estadounidense y soviético no son más que puntos
extremos de la figura educativa general. Luis González Seara insiste en el papel que desempeña
la educación en la adaptación de las actitudes que encuentran su expresión en las opiniones. La
educación, dice, suministra los supuestos básicos de una ideología y acostumbra a los individuos a
ver las cosas desde una concepción del mundo. La educación crea en nosotros unas creencias,
unos hábitos, unos estereotipos, que luego van a dificultar la recepción de mensajes que no se
hallen implícitos en el sistema ideológico recibido. Todos los estudios de propaganda saben que
ésta no puede hacerse en contra de las corrientes de pensamiento imperantes en la sociedad en
que actúa.

Ignacio Gómez de Liaño: La mentira social.

161-Su vida, por lo que ellos sabían, era lo que fue siempre. Generalmente tenían hambre,
dormían sobre paja, bebían del estanque, trabajaban en el campo; en invierno sufrían los efectos
del frío y en verano de las moscas. A veces, los más viejos de entre ellos buscaban en sus turbias
memorias y trataban de determinar si en los primeros días de la Rebelión, cuando la expulsión de
Jones aún era reciente, las cosas fueron mejor o peor que ahora. No alcanzaban a recordar. No
había con qué comparar su vida presente, no tenían en qué basarse exceptuando las listas de
cifras de Squealer que, invariablemente, demostraban que todo mejoraba más y más.

George Orwell: Rebelión en la granja. (ficción)

162-"Ahora te diré la respuesta a mi pregunta. Se trata de esto: el Partido quiere tener el poder por
amor al poder mismo. No nos interesa el bienestar de los demás; sólo nos interesa el poder. No la
riqueza ni el lujo, ni la longevidad ni la felicidad; sólo el poder, el poder puro. (...) Los nazis
alemanes y los comunistas rusos se acercaban mucho a nosotros por sus métodos, pero nunca
tuvieron el valor de reconocer sus propios motivos. Pretendían, y quizás lo creían sinceramente,
que se habían apoderado de los mandos contra su voluntad y para un tiempo limitado y que a la
vuelta de la esquina, como quien dice, habría un paraíso donde todos los seres humanos serían
libres e iguales. Nosotros no somos así. Sabemos que nadie se apodera del mando con la
intención de dejarlo".

George Orwell: 1984. (ficción)

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163-[Disponemos de muchas] horas después del trabajo, sí, pero, ¿y tiempo para pensar? Si no se
conduce un vehículo a ciento cincuenta kilómetros por hora, de modo que sólo puede pensarse en
el peligro que se corre, se está interviniendo en algún juego o se está sentado en un salón, donde
es imposible discutir con el televisor de cuatro paredes. ¿Por qué? El televisor es “real”. Es
inmediato, tiene dimensión. Te dice lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón.
Parece tenerla. Te hostiga tan apremiantemente para que aceptes tus propias conclusiones, que tu
mente no tiene tiempo para protestar, para gritar: “¡Qué tontería!”.

Ray Bradbury: Fahrenheit 451. (ficción)

164-La mitología escatológica y milenarista ha hecho su reaparición estos últimos tiempos en


Europa en dos movimientos políticos totalitarios. A pesar de estar radicalmente secularizados en
apariencia, el nazismo y el comunismo están cargados de elementos escatológicos, anuncian el fin
de este mundo y el principio de una era de abundancia y beatitud. Norman Cohn (…) escribe a
propósito del nacional-socialismo y del marxismo-leninismo: “Mediante la jerga seudocientífica de
que uno y otro se sirven, se encuentra una visión de las cosas que recuerda especialmente las
lucubraciones a las que se entregaba la gente en la Edad Media”.

Mircea Eliade: Mito y realidad.

165-Nos encanta odiar a los políticos. Y nos lo ponen muy fácil. Pero ¿deberían ser ellos el
auténtico objeto de nuestro desprecio? Es decir, ¿cuánto poder tienen en la práctica? Como la
mayoría sabemos, muy poco. Quizá sea ése otro motivo por el que la gente no vota: el auténtico
poder, los hombres y mujeres que en realidad cortan el bacalao, no se encuentran en la papeletas.
Si Totó pudiera retirar el telón del Congreso para nosotros, lo que veríamos es un grupo de
hombres poderosos manejando las palancas. A estos Magos de Oz de Washington se les llama
grupos de presión. Aunque no los vemos, están allí todos los días, asegurándose de que el
Congreso hace exactamente lo que quiere la América Corporativa. Para cimentar la relación, esos
lobbies suministran montones de pasta a los políticos, con el fin de garantizar que cumplan su
voluntad.

Michael Moore: Todos a la calle.

166-El fanatismo no es otra cosa que la apropiación subjetiva de la realidad en su versión extrema.
Se produce cuando un individuo o un colectivo confunden la realidad diversa con su manera de
entenderla, y convierten esta manera de entender la realidad diversa en su única realidad. Por lo
general nos imaginamos ese proceso como un proceso de alienación del pensamiento, como una
construcción irreal sobre la irrealidad de una obsesión, una paranoia, o la vivencia esquizoide de un
determinado grupo humano que convierte su propia realidad en el cenit de la aspiración humana.
(...) El observador que se adentre por los vericuetos de esta extraña realidad con la carga racional y
emocional de quien contempla algo que no debería existir se encontrará de bruces con una
presencia obstinada y cierta que le devolverá la mirada aumentando su perplejidad inicial.

Kepa Aulestia: Crónica de un delirio.

38
Siete

167-En tan triste situación, nuestras contrariedades aumentaban diariamente; cada día recibíamos
una nueva punzada, tanto más cruel cuanto que establecía un porvenir sin término. En medio de la
irritación que necesariamente debían causarnos tan repetidas vejaciones, la menor cosa excitaba
nuestra sensibilidad, y con mucha más razón cuanto que las más de las veces el insulto iba vestido
con todos los coloridos de la ironía. (...) A la carta de M. Montholon la respuesta fue injuriosa y
brutal: "No se conocía un Emperador en Santa Elena: la justicia y la moderación del Gobierno
inglés con respecto a nosotros causaría la admiración de edades futuras, etc."

Conde de Las Cases: Memorial de Santa Elena (1815-1816).

168-Cuando Krummacher recibió este resumen, subrayó la frase que calificaba de "maniobra
diversiva" los desembarcos de Normandía. (...) Sin la menor duda, el veneno de Garbo se había
mostrado particularmente eficaz en su caso. Más tarde se descubrió que este mensaje había
producido un efecto devastador en el Alto Mando alemán, y provocó la cancelación de un
importante contraataque acorazado en Normandía, empleando unidades procedentes de la región
de Calais. Al contrario, las tropas que se hallaban en camino recibieron la orden de regresar a sus
bases. El tan temido contragolpe con efectivos blindados nunca llegó a materializarse.

Juan Pujol - Nigel West: Garbo, el espía del siglo.

169-“Vi la película El día más largo –según contó [el sargento] Slaughter-, donde mostraban a los
soldados saliendo de las naves para después cruzar la playa como hadas, y puedo asegurar que
nada más lejos de la realidad. Tenías que abandonar la lancha e inmediatamente meterte en el
agua, porque si no era seguro que ibas a caer abatido por un disparo alemán”. El campo de tiro
que les esperaba en tierra era terrorífico. Para Slaughter, “hizo a los niños hombres de un
plumazo. Algunos demostrarían una gran valentía; otros, en cambio, pronto morirían, pero todos
aquellos que sobrevivieron serían hombres asustados. Hubo quienes mojaron los pantalones,
quienes estallaron en llanto como niños, y quienes buscaron en sí mismos la manera de cumplir
con su deber”.

Stephen E. Ambrose: El día D.

170-"Éstas son, señores diputados, las razones que tenemos, por lo menos, modestamente, las
que tengo yo, para exigir como un derecho y para colaborar a la exigencia histórica de transformar
el Estado español, de acuerdo con esta modalidad nueva del espíritu nacional. Y esto lo haremos
con franqueza, con lealtad, sin declaración de guerra, antes al contrario, como una oferta, como
una proposición de reajuste de la paz. De lo que yo me guardaré muy bien es de considerar si esto
le conviene más a la Iglesia que el régimen anterior. ¿Le conviene? ¿No le conviene? Yo lo
ignoro; además, no me interesa; a mí lo que me interesa es el Estado soberano y legislador".

Manuel Azaña. Memorias políticas y de guerra. Año 1931.

171-Pero la posición adoptada por Constantino, es decir, la tolerancia religiosa general, no podía
sostenerse mucho tiempo. Quizás en el mundo antiguo no existía lo que denominamos la
ecuanimidad religiosa. A medida que cobró un aspecto menos liberal, el imperio comprobó que era
imposible abstenerse de perseguir al cristianismo. Ahora que había aceptado al cristianismo,
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comprendía que era cada vez más difícil abstenerse de perseguir a sus enemigos, internos y
externos. Las mismas fuerzas compulsivas actuaban sobre la Iglesia. El modo en que se
transformó y pasó de un cuerpo doliente y perseguido, que rogaba tolerancia, a un ente coercitivo,
que reclamaba el monopolio, merece un estudio más o menos detallado.

Paul Johnson: Historia del cristianismo.

172-Las sanciones [contra los cátaros] varían según el grado de sospecha que recaiga sobre los
individuos denunciados. Se empieza por las prohibiciones profesionales (prohibición de practicar la
medicina, de ejercer funciones de administración pública o privada). Se sigue con la imposición de
marcas distintivas consideradas infamantes: no se trata de una estrella amarilla, claro está, sino de
una cruz de color vivo sobre la ropa. Se persigue para aplicar la pena de calabozo. Por último,
está prevista la comparecencia de los supuestos culpables ante las jurisdicciones de excepción:
todo está preparado para la Inquisición, aunque ésta todavía no se haya confiado a los dominicos
(lo que se hará en 1233).

Anne Brenon: Los cátaros. Hacia una pureza absoluta.

173-Hoy platiqué con Funes. Me felicitó por la defensa cerrada y acertadísima, según él, que hice
frente al que me moteja de profanar con mi traducción los Cantares. Me pidió que insista siempre
en el argumento incontrovertible de que lo que puede leer en latín cualquier cristiano, y es bueno,
igual de bueno será si lo lee en nuestra lengua. (...) Se sentía sin embargo Funes muy preocupado
por no estar seguro de si los inquisidores tienen o no en su poder el texto íntegro de mi Exposición
del Cantar. Lo que, dice él, que es hombre docto y discreto pero temeroso, podría ser malo para
mí, tal y como están de encarnizados mis enemigos.

José Fernández-Cormenzana: Fray Luis de León, un intelectual en el banquillo. (ficción)

174-La primera fase de la tortura es la llamada "territio", que consiste en mostrar al reo los
instrumentos de tormento y explicarle su funcionamiento. Si esto no resulta suficiente, se pasa a la
fase siguiente o tortura propiamente dicha. Asiste a la sesión el tribunal completo, es decir, los
inquisidores y el representante episcopal. La norma es que permanezcan impasibles, aguardando
la confesión del reo. No se le pregunta nada, ni se le da señal alguna de compasión. Las
declaraciones insatisfactorias, las peticiones, las súplicas resbalan sobre la calculada indiferencia
del tribunal. El inquisidor que lleva la voz cantante se limita a exhortar al reo en tono impersonal
machaconamente, a que confiese. La fórmula es "diga la verdad y no se quiera ver en tanto
trabajo".

Juan Eslava Galán: Historias de la Inquisición.

175-Lennon y McCartney sabían que eran grandes compositores de canciones, pero de dónde
provenían siempre fue un misterio, incluso para ellos. Y prefirieron que fuese así, confiando más
en la inspiración que en la transpiración. McCartney explicaba que se mantenía apartado de
cualquier fórmula fija para componer canciones "de modo que cada vez las saco del aire". Las
mejores canciones "generalmente se componen de un tirón" dijo, añadiendo que "lo bueno de
trabajar con John era que no le gustaba dar demasiadas vueltas. No le gustaba aburrirse, lo que
siempre es un instinto positivo".

Mark Hertsgaard: Los Beatles. Un día en la vida.

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176-Al día siguiente de hacerse público que cuatro augustas MBO [medallas de Miembros de la
Orden del Imperio Británico] iban a parar a manos de cuatro adolescentes cuyo único mérito había
sido aullar mientras rascaban una guitarra, un buen montón de ex generales, ex coroneles y ex
héroes de las guerras del Imperio atusaron sus bigotes y blandieron sus bastones como antaño
habían blandido una espada en la India o cargado contra los cipayos, y en señal de protesta
devolvieron sus propias MBO. La reacción inicial de estos caballeros fue secundada en los días
siguientes por otra ingente cantidad de devoluciones de MBO vetustas que olían a alcanfor tras
haber sido rescatadas del fondo de armarios de caoba y vitrinas señeras. Buckingham Palace
daba cuatro y recibía a cambio ciento.

Jordi Sierra i Fabra: John Lennon.

177-Realmente los amigos eran cada vez menos. Algunos emigraron [de Checoslovaquia], como
Vera Linhartova y Jan Triska. Éste llegó a la conclusión de que no podía hacer teatro, tener dinero,
casa y coche, y al mismo tiempo contar con sus amigos más queridos. Al final acabó con aquella
situación huyendo dramáticamente. Algunos conocidos tenían tanto miedo que, antes de
encontrarse con Václav, preferían cruzar la calle. El director de Na Zábradlí, el doctor Vodicka, le
prohibió la entrada al teatro. Teniendo en cuenta su proverbial sentido del respeto, Václav no
quería poner a nadie en situaciones embarazosas, por eso apenas buscaba compañía. En los
teatros no había prácticamente nada que ver. Las personas que le trataban de siempre tenían más
o menos dificultades con la policía política.

Eda Kriseová: Václav Havel. El reto de la esperanza.

178-Ante lo desesperado de la situación, era natural que yo tratara de evitar innecesarios destrozos
que harían más difícil la reconstrucción; el espíritu apocalíptico que iba impregnando a ojos vista al
séquito de Hitler no se apoderó de mí. Por medio de un ardid asombrosamente sencillo, conseguía
una y otra vez vencer con sus propios argumentos a Hitler, que cada día se mostraba más brutal y
obstinado en la organización de la catástrofe. Puesto que hasta en las situaciones más
calamitosas insistía en que los territorios perdidos serían reconquistados enseguida, no tenía más
que hacer hincapié en que entonces volveríamos a necesitar las industrias que allí había para
mantener nuestros suministros de armamento.

Albert Speer: Memorias.

179-A pesar de esos informes, Hitler seguía convencido de que su III Reich lo resistiría. Estaba
increíblemente orgulloso del hecho de que sus ejércitos dominaran a más de trescientos millones
de personas: desde la costa del Atlántico, en Francia, hasta las estribaciones del Cáucaso, y desde
los cabos del norte de Noruega hasta las blancas arenas de Libia. Había llegado al apogeo de su
poder. Pero, el 19 de noviembre [de 1942], cuando el Ejército Rojo lanzó su masivo contraataque
en el Don, su imperio nazi empezó a marchitarse imperceptiblemente. Y, aunque habrían de pasar
dos años antes de que se hundiera por completo, la decadencia demostraría ser irreversible.

William Craig: La batalla por Stalingrado.

180-Para otros, se trató de un genocidio. Entre medio millón y un millón de soldados se calcula,
según algunas fuentes, habría costado la continuación de la guerra por medios convencionales.
Según otros historiadores, esa cifra podía no haber pasado de más o menos cuarenta y seis mil.
Los cálculos de bajas estimadas por los estadounidenses para el total cumplimiento de las

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operaciones “Olympic” y “Coronet” -previstas para noviembre de 1945 y marzo de 1946,
respectivamente- consideraban un promedio de ente trescientos a quinientos mil caídos. Las cifras
de Okinawa (casi treinta y ocho mil bajas para los estadounidenses) suponían un contundente aviso
para quienes planificaban los desembarcos aliados sobre el territorio metropolitano nipón. Además,
según los veteranos del Pacífico, conviene analizar Hiroshima en el espíritu de aquellos años.

Manuel Leguineche: Recordad Pearl Harbour.

181-La guerra vivida por los combatientes tiene su historia, que no es la gran Historia: posee su
cronología propia, sus dramas y sus fases prolongadas. Tienen lugar primero las ilusiones con que
parten para la guerra, después el descubrimiento de la dura realidad. Viene más tarde la época de
las primeras trincheras y de las esperanzas de las ofensivas inútiles fallidas repetidas veces y
marcadas por el recuerdo de tragedias, como los gases, la muerte de los camaradas clavados a las
alambradas y el barro pegajoso de la sangre de los muertos.

Marc Ferro: La Gran Guerra. 1914-1918.

182-Son las ocho de la tarde. Ahora se va a votar el Proyecto de Ley para la Reforma Política, el
"real torcedor", la llave que va a abrir la puerta del camino hacia la democracia. La votación es
nominal. El secretario de las Cortes llama, uno por uno, a todos los procuradores presentes. Y uno
por uno se van levantando de su escaño y van diciendo "sí", "no" o "me abstengo": 425 votos a
favor, 59 en contra, 13 abstenciones. El Proyecto de Ley ha sido aprobado. Imperceptiblemente,
en un gesto fugaz que tan sólo las cámaras han sido capaces de captar y reproducir luego
ralentizado, Adolfo Suárez echa hacia atrás la cabeza, la apoya en el respaldo de su banco azul y
cierra por un instante los ojos. Ya está.

Victoria Prego: Así se hizo la Transición.

183-También para el rey fue una larga noche, la noche más larga de su vida. Y muy peligrosa,
pues era consciente de las numerosas trampas que se tendían en su camino. Según iba llamando
a los capitanes generales, don Juan Carlos sentía hasta qué punto pisaba arenas movedizas. No
dejaba de preguntarse: y éste, ¿cómo va a reaccionar? Incluso aquellos generales cuya fidelidad a
la Constitución era indiscutible podían ser víctimas de falsas informaciones oídas de boca de sus
compañeros. (...) Pero todos le respondían: "A sus órdenes, Majestad, para lo que sea". Y era el
rey quien tenía que dar a comprender claramente en qué campo se situaba, y por qué.

José Luis de Vilallonga: El rey. Conversaciones con D. Juan Carlos I.

184-“Yo [Leopoldo Calvo-Sotelo] pienso que el rey se ganó el trono en esa noche. Y que se lo
ganó como se lo ganaban sus antepasados en la Edad Media. Luego, en general, no se lo han
ganado, lo han heredado. (…) Él tuvo conciencia de que a la legitimidad de origen había añadido la
legitimidad de ejercicio, como decían en tiempos quienes defendían la causa carlista, que
distinguían mucho entre esas dos posibilidades. En definitiva, el rey usó una prerrogativa
constitucional establecida en el artículo 62, que dice que al rey le corresponde -entre otras cosas y
muy en último lugar- el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Pero no se puede olvidar que el
rey hizo la carrera militar, que tuvo compañeros de armas y que se generó entre él y sus
compañeros esa relación de camaradería, que es larga e intensa. (…) Todo eso fue sin duda
decisivo, y no sólo en esa noche, sino a lo largo de toda la transición mientras hubo un problema
militar”.

Victoria Prego: Presidentes.

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185-Ortega seguía hablando por la radio. Recordé que le había preguntado por qué creía que los
USA estaban tan obsesionados con Nicaragua. Contestó: "No somos sólo nosotros. Lo que quiere
hacer Reagan derrotándonos es mandarle un recado a la región". El recado de la derrota del FSLN
sería claro y rotundo: Dejadlo, tíos. Aceptad el hecho de que pertenecéis al imperio
norteamericano. La resistencia es inútil: terminaréis peor de lo que estabais. "Haced lo que os
decimos".

Salman Rushdie: La sonrisa del jaguar.

186-Como tantas veces, los portavoces británicos quisieron tener un trozo del pastel y comérselo.
Anunciaron que los habitantes de Hong Kong podían confiar en la continuidad de sus libertades,
puesto que estaba recogida en la Declaración Conjunta. ¿Y si se infringía la Declaración Conjunta?
En ese caso, y si bien, lógicamente (tal era la respuesta habitual), nunca contestamos a preguntas
en condicional, lo previsible sería tomar ejemplo del rey Lear: "Haré cosas tales... en qué
consistirán, no lo sé ahora; pero serán el espanto de la tierra".

Chris Patten: Hong Kong, antes y después.

187-A partir de aquí la conquista se hace inteligible. Porque no fue el resultado de la acción de
algunos centenares de españoles, ni siquiera de un millar, sino una empresa en la que colaboraron
decenas de miles de indios, bajo diferentes aspectos. (...) José Luis Martínez insiste: "Cortés y sus
soldados, marinos, carpinteros y herreros, se limitaron a planear la estrategia, a contribuir con su
técnica y la superioridad de sus armas, y sobre todo a dirigir y organizar las acciones militares. La
conquista de México hubiera sido imposible sin el apoyo indígena y, por supuesto, sin la
conducción de Cortés y el arrojo decidido de sus capitanes y soldados".

Bartolomé Bennassar: Hernán Cortés, el conquistador de lo imposible.

188-Uno a uno comienzan a subir los escalones del templo. Cuando llegan a la cima, cada uno de
ellos es sujetado por cuatro oficiantes y tendido boca arriba sobre la piedra de los sacrificios o
techcatl, de forma que el pecho les queda en tensión. Mientras los cuatro sacerdotes sostienen a la
víctima por las extremidades, un quinto le coloca una argolla de madera en la garganta para evitar
que grite. Un sexto sacerdote, el principal, es el encargado de abrirle el pecho de un tajo por
debajo de las costillas, empuñando con ambas manos un cuchillo de pedernal. Por la herida
introduce una mano con la que arranca el corazón, que es ofrecido al sol, a la luna o a los astros.
(...) Moctezuma mismo participa en el ritual, realizando los primeros sacrificios. (...) Acabada la
ceremonia, en la que se han sacrificado miles de cautivos, con las gradas del templo y patio
bañadas de sangre humana, los soberanos se dirigen a sus aposentos.

Álvaro Cruz García: Moctezuma.

189-Y es que los hechos no se parecen realmente en nada a los pescados en el mostrador del
pescadero. Más bien se asemejan a los peces que nadan en un océano anchuroso y aun a veces
inaccesible; y lo que el historiador pesque dependerá en parte de la suerte, pero sobre todo de la
zona del mar en que decida pescar y del aparejo que haya elegido, determinados desde luego
ambos factores por la clase de peces que pretenda atrapar. En general puede decirse que el
historiador encontrará la clase de hechos que busca. Historiar significa interpretar.

Edward H. Carr: ¿Qué es la historia?

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190-A la caída de Madrid siguieron días de gran barullo y confusión. Hubo un gran desfile de la
victoria que Franco presidió rodeado de sus fieles y combativos generales. Se celebraron festejos,
cócteles e incluso bailes en los palacetes de la Castellana, muchos de los cuales habían sido
saqueados durante la guerra. Mientras unos bailaban, otros morían en los paredones de los barrios
obreros, acribillados a balazos. Los vencedores se vengaban de los vencidos sin que nadie
interviniera para impedir la matanza.

José Luis de Vilallonga: El sable del caudillo.

191-Poca duda podía caber del odio profundo que inspiraba la Iglesia, especialmente los religiosos,
gran parte de cuyos esfuerzos estaban dedicados al mantenimiento de escuelas para los hijos de la
burguesía mientras que los hijos de los obreros se veían privados de la enseñanza secundaria. Se
calcula que en Barcelona murieron asesinados 277 sacerdotes y 425 religiosos. Se quemaron
numerosas iglesias y conventos, aunque algunos se salvaron gracias a la intervención de la
Generalitat. Por encima de todo lo demás, lo que al principio más asustaba a las clases medias era
el primitivismo de la persecución clerical.

Ronald Fraser: Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.

192-La ola de violencia que asoló el Penjab después de la partición alcanzó, sin embargo,
proporciones que ni Mountbatten, ni los expertos consultados, ni ningún dirigente indio habían
previsto nunca. Los cincuenta mil soldados de la Fuerza Especial de Seguridad movilizados para
mantener el orden en la provincia fueron desbordados por este cataclismo sin precedentes. (…)
Para los supervivientes, la larga y dolorosa prueba de la reinstauración exigiría meses, años
incluso. Habían pagado por la libertad de una quinta parte de la Humanidad, y este precio dejaría
amargos recuerdos a toda una generación. Esta amargura encontraría su sorprendente expresión
en un grito de rabia y frustración, un grito suplicante lanzado una tarde de otoño al rostro de un
oficial británico por un refugiado en un campo del Penjab: “¡Decidles a los ingleses que vuelvan!”

Dominique Lapierre - Larry Collins: Esta noche, la libertad.

193-Se había previsto armar al pueblo y abolir el ejército regular; sin embargo, los comunistas
crearon con rapidez un Ejército Rojo disciplinado y bien organizado, encuadrando en él incluso a
antiguos oficiales zaristas. La policía debía perder su carácter político; en vez de eso, fundaron la
Cheka, una policía secreta de nuevo cuño con amplias atribuciones para combatir la
contrarrevolución. La Asamblea Constituyente, otrora exigida por los bolcheviques, se disolvió
cuando se negó a sancionar las conquistas de la Revolución de Octubre. La guerra civil trajo el
poder absoluto del Partido Comunista, y todos sus enemigos fueron eliminados de la escena
política.

Hermann Weber: Lenin.

194-Teóricamente, un submarino con propulsión nuclear era el medio ideal para explorar el Ártico.
Capaz de descender a grandes profundidades, podía fácilmente pasar por debajo de los bancos de
hielo, aun de los de mayor espesor. Gracias a sus máquinas nucleares no necesitaría salir a
superficie para cargar los acumuladores, como estaban obligados a hacer los submarinos
corrientes, por lo que podía permanecer sumergido indefinidamente, navegando despacio o a toda
velocidad, según lo desease. (...) En el interior del submarino, la tripulación no experimentaría la

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menor molestia física, gracias al sistema de aire acondicionado y de calefacción. (...) Desde el
punto de vista estratégico era evidente que un submarino de propulsión nuclear armado de
proyectiles teledirigidos podría utilizar el Ártico como base ideal del lanzamiento y dominar así más
de 3.000 millas de la costa soviética.

William R. Anderson - Clay Blair: Nautilus 90º Norte.

195-Había llegado el momento decisivo. Con manos temblorosas, abrí una pequeñísima brecha en
el rincón superior izquierdo. (...) Lo que había detrás, fuere lo que fuere, estaba vacío, y no lleno de
desechos como el pasillo que acabábamos de limpiar. (...) Al principio no vi nada, pues el aire
caliente que se escapaba de la cámara hacía oscilar la llama; pero luego, cuando mis ojos se
acostumbraron a su tenue luz, los detalles del interior de la estancia fueron emergiendo poco a
poco de la bruma: animales extraños, estatuas y oro, por todas partes la refulgencia del oro. Por un
momento me quedé mudo de estupor, y cuando lord Carnavon, incapaz ya de soportar la espera,
me preguntó anhelante: "¿Ve usted algo?", no me salieron de mis labios más que estas palabras:
"Sí, cosas maravillosas".

Howard Carter: El descubrimiento de la tumba de Tut-Ankh-Amón.

196-Suponga que mañana se asistiera a grandes manifestaciones en la plaza Roja de Moscú,


donde centenares de personas agitaran banderolas donde apareciera escrito en caracteres
cirílicos: "¡Traed a nuestros hijos de Afganistán!", (...) "¡Reducid el presupuesto de defensa!", (...)
"¡Destruid el Muro de Berlín!", etc. Semejante manifestación no se celebra nunca, a excepción de
la aparición de vez en cuando de un puñado de heroicos originales. Se mueven unos instantes por
la plaza Roja provistos de banderolas y son inmediatamente capturados por la milicia. Según la
versión optimista, se los vuelve a ver al cabo de algún tiempo en estado más o menos bueno.
Según la versión pesimista, no se los ve nunca más.

Christine Ockrent - Conde de Marenches: Secretos de Estado.

197-Al decir "pertenece a la historia de la Unión Soviética", quiero decir algo muy específico: el
Gulag no surgió ya formado de la nada, sino que, por el contrario, reflejó el nivel general de la
sociedad que lo rodeaba. Si los campos eran mugrientos; los guardias, brutales; los equipos de
trabajo, negligentes, era en parte porque la mugre, la brutalidad y la desidia abundaban en otras
esferas de la vida soviética. Si la vida en los campos era horrible, insoportable, inhumana; si la
tasa de mortalidad era alta, eso tampoco era sorprendente. En ciertos períodos, la vida en la Unión
Soviética fue horrible, insoportable, inhumana, y la tasa de mortalidad era tan alta fuera de los
campos como en su interior.

Anne Applebaum: Gulag. Historia de los campos de concentración soviéticos.

198-A menudo tuve la impresión de que la moral de trabajo no es precisamente muy elevada que
digamos en la Unión Soviética. Y tampoco en Siberia, donde a pesar de todo las circunstancias
son algo mejores. Posiblemente el clásico "nitchevo" ("qué más da") siga siendo un problema
fundamental de Rusia. Ello hace que, de una manera completamente inesperada, se encuentre
uno a menudo ante puertas cerradas, con el rótulo "sakryto" ("cerrado"); ante ascensores que no
funcionan; ante taxis libres que no cogen viaje; ante oficinas, institutos e incluso tiendas que, por
razones completamente inexplicables y sin aviso alguno, son de pronto cerradas o reparadas.

Hugo Portisch: La Siberia que he visto.

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199-Los soviéticos emprendieron una enérgica campaña en contra de la IDE, a pesar de que ellos
habían emprendido con anterioridad programas de naturaleza similar, incluida la interceptación de
satélites. Tenían, desde luego, motivos para sentirse preocupados. El programa IDE ponía en
jaque su estrategia a largo plazo, basada en una acumulación de medios ofensivos de tal
naturaleza que pudiera ser utilizada como medio de coacción política. La Iniciativa de Defensa
Estratégica amenazaba con convertir todo ese esfuerzo en chatarra. El programa de Reagan era
difícil de replicar en el terreno dialéctico, puesto que los distintos proyectos de la IDE eran
meramente defensivos, no armas susceptibles de ser empleadas contra el enemigo.

Miguel Platón: El fracaso de la utopía. Por qué cayó el comunismo.

200-En opinión de algunos críticos, la incertidumbre, por sí sola, no siempre es algo bueno. Un
escudo norteamericano puede despertar dudas en los militares soviéticos, no sólo sobre la
prudencia de la agresión, sino también sobre la capacidad de respuesta después de un primer
golpe norteamericano. Durante una crisis internacional, los soviéticos pueden decidir si es mejor
lanzar rápidamente todo su arsenal contra un escudo norteamericano, a pesar de las
incertidumbres, antes que esperar a intentar penetrarlo con los pocos misiles que pueden escapar
al ataque de sus silos. En este escenario, un escudo disminuiría las posibilidades enemigas de
tener éxito en su agresión, pero, paradójicamente, también podría alentar esa agresión.

William J. Broad: La verdadera guerra de las galaxias.

201-Un sistema operativo de combate para la IDE debería satisfacer un conjunto aparentemente
imposible de características. Tendría que estar alerta a todas horas, ofrecer una estimación
infalible acerca de cualquier modelo de ataque que se inventara y responder a esa estimación con
fuerza militar, con casi total seguridad y sin tiempo para la intervención humana. Tendría que
funcionar pese a los intentos de neutralizarlo, y debería continuar funcionando con eficacia durante
cierto tiempo en un contexto de explosiones nucleares, peligros, engaños y radiaciones
electromagnéticas a gran escala. Un sistema así debería empezar a funcionar segundos después
de detectar un primer lanzamiento de misiles.

E.P. Thompson: La guerra de las galaxias.

202-Al escribir estas líneas, las perspectivas de la democracia en Rusia son aún inciertas, y
tampoco está claro que Rusia, aunque llegue a ser democrática, vaya a llevar adelante una política
que conduzca a la estabilidad internacional. A lo largo de su dramática historia, Rusia ha marchado
al compás de un tambor totalmente distinto del resto del mundo occidental. Nunca tuvo una Iglesia
autónoma; no conoció la Reforma, la Ilustración, la época de los descubrimientos y la moderna
economía de mercado. Los dirigentes con experiencia democrática escasean; casi todos los
líderes de Rusia, así como los de las nuevas repúblicas, ocuparon altos cargos durante el
comunismo. Un compromiso con el pluralismo no fue su primer reflejo, y probablemente no
demuestre ser el último.

Henry Kissinger: Diplomacia.

203-En su garrulería, Imelda [Marcos] entendió que el lenguaje materialista es el que manda en la
sociedad. Lo que no le dio la cuna se lo permitía el saqueo de la riqueza nacional. "Filipinas es mi
jardín" y la mansión de Honolulú, el edificio de la Corona en la Quinta Avenida neoyorquina, la finca

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de Lindenmere en Long Island, el Centre Herald en Manhattan, los tres apartamentos en las Torres
Olímpicas, el apartamento de Park Avenue... Una de las casas de Roma se valoró en unos 300
millones de pesetas. Sus apartamentos en Londres cuestan más de 18 millones de dólares. Da
vértigo repasar la lista de sus bienes.

Manuel Leguineche: Filipinas es mi jardín.

204-Era la cima de la gloria para Rhodes: tenía el poder político en Suráfrica, poseía una fortuna
inmensa y los territorios de la Corona [británica], gracias a su esfuerzo, llegaban hasta el Zambeze
y, muy pronto, se extenderían hasta el actual Malawi. Sólo los acuerdos de Berlín para el reparto
de África entre las grandes potencias europeas lograron frenar su sueño de echar a los
portugueses de Mozambique, hacerse con las riquezas minerales del Congo y ascender como una
llamarada conquistadora por el centro de África.

Javier Reverte: Vagabundo en África.

205-La incapacidad de Vincent para el aprendizaje contribuyó en gran medida a la originalidad que
le iba a capacitar en sus años de maestro para realizar creaciones únicas. Sin embargo, no
podemos olvidar que esta incapacidad representó inicialmente un elemento negativo. Si el
aprendizaje consiste en introducir en la memoria cierta materia, comparable a una computadora
llena de datos, hemos de buscar los factores que impedían esta función mecánica al intelecto de
Vincent, que, por cierto, no era escaso. Aparte del defecto motor que hacía de su mano un
instrumento torpe, existían sin duda ciertos trastornos psíquicos responsables de su incapacidad
para el aprendizaje.

Herbert Frank: Van Gogh.

206-Créeme, cuando llevas un año y medio encerrada, hay días en que ya no puedes más.
Entonces ya no cuentan la justicia ni la ingratitud; los sentimientos no se dejan ahuyentar. Montar
en bicicleta, bailar, silbar, mirar el mundo, sentirme joven, saber que soy libre, eso es lo que anhelo,
y sin embargo no puedo dejar que se me note, porque imagínate que todos empezáramos a
lamentarnos o pusiéramos caras largas... ¿Adónde iríamos a parar? A veces me pongo a pensar:
¿no habrá nadie que pueda entenderme, que pueda ver más allá de esa ingratitud, más allá del ser
o no ser judío, y ver en mí tan sólo a esa chica de catorce años, que tiene una inmensa necesidad
de divertirse un rato despreocupadamente?

Ana Frank: Diario.

207-El 24 de abril empezó la evacuación del campo. A mediados de mayo estaba casi vacío, sólo
quedaban trescientos internos antiguos y la guarnición británica en Belsen. Se reunieron todos
mientras un oficial británico se dirigía a ellos: "Este momento es el fin de un capítulo cuyas páginas
están llenas de la peor historia de crueldad, odio y bestialidad nunca escrita por una nación..."
Cuando acabó su discurso, las cabañas y los edificios de Bergen-Belsen fueron incendiados. Los
internos y los libertadores contemplaron cómo ardían los edificios uno a uno, hasta quedar
reducidos a cenizas. Entre ellos estaban los barracones en los que habían muerto Margot y Ana
Frank. Sus cuerpos yacían unos metros más allá, en una tumba pestilente, sin identificar.

Carol Ann Lee: Biografía de Ana Frank. 1929-1945.

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208-Contar, por ejemplo, nuestra subsistencia -ya que no se le puede llamar existencia- en
Auschwitz-Birkenau. Algo muy difícil para mí, porque creo que si viviera mil años y mil años
escribiera, aún me faltarían las palabras para poder expresar lo que allí sufrimos. Las
humillaciones más inimaginables, las más innombrables indignidades se sucedían segundo tras
segundo. Ni los animales más despreciables son tratados de la misma manera. Y a pesar de los
años transcurridos desde entonces, a pesar de mi esfuerzo por olvidar, muchas de las torturas,
muchos de los horribles momentos de mi estancia en Auschwitz yo aún los recuerdo, igual que los
demás supervivientes, como si acabase de vivirlos.

Violeta Friedman: Mis memorias.

209-"Presentían la derrota; flaqueaban sus fuerzas, su seguridad, sus convicciones. ¿Para qué
había servido todo aquello: las guerras libradas en tantos frentes, inabarcables, los desfiles en
Nuremberg de la raza superior, los once millones de muertos en los campos de exterminio? (...)
Nuestros pasos eran ahora más seguros, más decididos. Los obuses, el paso de la aviación aliada,
reconfortaban el ánimo. No sé por qué los alemanes intentaban justificarse sobre todo con los
españoles. Las nuevas miradas de los presos a los SS eran todo un desafío: de arriba abajo.
Muchos de nosotros habíamos llegado menores de edad y salíamos viejos, veinte o treinta años
más viejos. ¿Cuántos años de vida representan cinco años en Mauthausen?".

Manuel Leguineche: El precio del paraíso.

210-Uno de los hornos del "lager", donde han sido quemados millares de antinazis y judíos, ha sido
encendido ya desde el día anterior. (...) Unas horas más tarde se apaga el horno y se deja enfriar.
Luego, por la abierta portezuela, los soldados recogen con palas las cenizas, dejándolas en dos
bidones metálicos de basura. Los oficiales redactan el parte, lo firman, y lo hacen guardar a los
soldados como testigos. Todos se comprometen a guardar secreto sobre esta operación. Los
recipientes son llevados en jeeps a la orilla del Isar, el río que baña Munich, y las cenizas,
dispersadas a paladas en la corriente. Por decisión común, los aliados han establecido que no sea
conocido el lugar donde se arrojan los restos de los ex "amos del Tercer Reich".

Varios. El ajuste de cuentas.

211-“Dentro de algunos meses debe existir un Estado judío en Palestina. Nosotros luchamos para
que se vea ese día. Es natural. Nos es preciso pagar por ello y derramar nuestra sangre. Es
normal. Los mejores de entre nosotros han caído, es cierto. Pero no es menos cierto que nuestra
moral, sea cual sea el número de nuestros invasores, no decaerá”. [Golda Meir] reveló entonces a
sus oyentes que los invasores vendrían con artillería y carros blindados. “Contra tales armas -
declaró-, nuestro coraje, tarde o temprano, no tendrá razón de ser, ya que habremos dejado de
existir…” Había venido a pedir a los judíos de América de veinticinco a treinta millones de dólares
para poder comprar las armas pesadas que permitieran afrontar los cañones árabes.

Dominique Lapierre - Larry Collins: Oh, Jerusalén.

212-No estábamos dispuestos a repetir el ejercicio de 1956. Discusión, negociaciones,


compromisos, concesiones... todo eso, sí. Pero nada de volver a donde habíamos estado el 4 de
junio de 1967. No podíamos permitirnos transigir hasta tal punto, ni siquiera para que Nasser
pudiera salvar la cara o para que los sirios se sintieran mejor respecto al hecho de no habernos
destruido. Era una lástima que los Estados árabes se sintiesen tan humillados por haber perdido la

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guerra que ellos habían comenzado, que no pudieran resolverse a hablar con nosotros, pero, por
otra parte, no podía esperarse que nosotros les recompensáramos por haber intentado arrojarnos
al mar.

Golda Meir: Mi vida.

213-Lo que la martirizaba eran los pies, poco acostumbrados al ejercicio. Todos los días, desde los
seis a los ocho años, había lanzado gritos de dolor cuando su ama le envolvía los pies con vendas
húmedas muy tirantes que se contraían al secarse para que los arcos se le estiraran hacia abajo y
atrás. Con el tiempo, sus pies llegaron a tener la mitad del tamaño normal; los dedos tocaban la
planta del talón, como hacen los pajarillos al sujetar una rama. Así, Meihua quedó tullida desde la
infancia, pero sus pies tenían el aspecto perfecto de una verdadera señora Ming.

Robert B. Oxnam: Ming. (ficción)

214-Nadie me obligaba a ingresar en la Guardia Roja. Era yo quien deseaba hacerlo: A pesar de
todo cuanto ocurría a mi alrededor (...) nunca se me ocurrió poner en tela de juicio a la Revolución
Cultural o a la Guardia Roja de un modo explícito. Ambas eran creación de Mao, y Mao se hallaba
fuera de toda duda. Al igual que muchos chinos, me hallaba entonces imposibilitada para
desarrollar un pensamiento racional. Nos sentíamos todos tan acobardados y confundidos por el
miedo y el adoctrinamiento que nos hubiera resultado inconcebible apartarnos del camino señalado
por Mao. (...) Resultaba prácticamente imposible vislumbrar la realidad de la situación y llegar a un
juicio sensato.

Jung Chang: Cisnes salvajes.

215-Pero más enojoso que aquella continua carrera era la oculta burla de los compañeros de
reclusión, que se regocijaban a mis espaldas. De los ocho antiguos oficiales del “Manchukúo” que
compartían mi celda, ninguno se hubiera atrevido anteriormente a levantar la cabeza en mi
presencia; pero ahora resultaba insoportable su burlona sonrisa y la manera con que trataban de
ocultar sus gestos maliciosos. Aquello no era, sin embargo, lo peor. Desde que nos
encontrábamos en Fuchun se estableció a partir del primer día un servicio de celda, por el cual
cada uno tenía que limpiar la mesa y vaciar los cubos. (…) No había tenido especiales escrúpulos
para firmar el tratado secreto entre “Manchukúo” y el Ejército del Kwantung, pero consideraba el
vaciado de cubos como una insoportable humillación a la memoria de mis antepasados y una
vergüenza respecto a los jóvenes miembros de mi clan.

Pu Yi. El último emperador.

216-Desde luego, fueron los barcos y los cañones de mejor calidad los que ganaron la batalla,
antes de que los españoles empezaran a tener dificultades con el tiempo, y las pérdidas sufridas a
la altura de Irlanda se debieron más a las duelas de barril incendiadas por Drake en el cabo de San
Vicente que a las tormentas, pero cuanto más se considerase la destrucción producida en el campo
enemigo como obra directa del Señor, más y mejor se evidenciaba que Dios era protestante, y que
la causa de éstos, según proclamaban, era la causa de Dios.

Garrett Mattingly: La derrota de la Armada Invencible.

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217-El poderoso primer ministro Stolypin redactó y presentó al zar una lista con las aventuras
nocturnas de Rasputin. Nicolás la leyó de cabo a rabo y, sin más comentarios, pidió a su ministro
que siguiera ocupándose de los asuntos del día. Stolypin había dado el primer paso hacia su
pronto cese. Finalmente arremetió contra Rasputin el gran duque Nikolai Nikoláievich, su antiguo
admirador, al tomar conciencia del peligro que con él acechaba a su dinastía. El hombre a quien el
zar nombrara comandante en jefe al comienzo de la guerra, la persona más allegada al zar, midió
sus fuerzas con un simple mujic. Y el mujic resultó ser el más fuerte.

Edvard Radzinsky: El último zar.

218-Dentro del universo de las monedas fluctuantes, los europeos intentaron reducir las
fluctuaciones entre sus propias divisas. El interés de ese esfuerzo era evidente: no podía
esperarse mantener corrientes de intercambio estables en el interior del Mercado Común con
precios que hubiesen fluctuado tanto como las monedas. Era preciso, pues, limitar las variaciones
de las tasas de cambio en el interior de Europa y, para ello, fluctuar todos juntos con respecto al
exterior. No era fácil. La especulación hacía subir las monedas fuertes -marco alemán y florín- a la
vez que hundía las monedas más débiles -franco belga, lira, y a veces el franco francés-.

Valery Giscard D'Estaing: El poder y la vida.

219-“Por consiguiente, este tribunal ordena que sea usted deportado a ultramar al lugar que Su
Majestad, por indicación de su Consejo Privado, considere adecuado designar por el término de su
vida natural”. O siete años, o catorce…, en cualquier caso, el efecto de la sentencia era terrible.
Según la letra de la ley, siete años de destierro significaban exactamente eso. Pero qué hombre
podía estar seguro de volver a Inglaterra al final de esos siete años. Para muchas personas la
deportación (fuera cual fuese el número de años expresado) debía parecer como un viaje sin
retorno al fin del mundo. Uno podía soportarlo con dignidad en el muelle, pero poco después
llegaba la desesperación.

Robert Hughes: La costa fatídica. La epopeya de la fundación de Australia.

220-Guglielmo intentaba alcanzar una distancia aún mayor. Realizaba modificaciones en los
aparatos y probaba cómo funcionaban. Si el resultado era positivo, incorporaba la innovación a su
aparato y proseguía, en busca siempre de cualquier otra mejora: materiales para las bolas del
oscilador, metales diferentes para las limaduras del cohesor, diversas formas de reducirlos a polvo,
etc. Así iban pasando las horas, intento tras intento, experimento tras experimento. (...) No es que
Guglielmo tuviese una idea concreta sobre cuál sería la mejor solución. Se limitaba a probarlo
todo, pacientemente, observando y registrando los resultados, utilizando aquello que funcionaba y
descartando lo que no.

Beverley Birch: Guglielmo Marconi.

221--Déjeme que le diga lo que pienso. Pienso que este hombre fue elegido por la voluntad de
Dios, porque Dios quería premiar su humildad. Pero en cierto modo, a finales de 1977 y a
principios de 1978 Luciani estaba cansado de este mundo. Sólo quería una cosa: morir y disfrutar
de la presencia y bondad de Dios. Una vez me dijo, habíamos llegado de una visita pastoral y
estábamos sentados a la mesa, y dijo: “A veces pido al Señor Dios que venga y me lleve”. Y ésta
es mi interpretación. Dios quiso responder a su oración. (…) Y creo que si se lloró tanto a este
hombre después de su muerte es porque toda la humanidad se enamoró de él, porque imitó a

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Cristo sobre todo mediante la benignidad.

John Cornwell: Como un ladrón en la noche. La muerte de Juan Pablo I.

222-De mala gana y con tristeza empezó Sisi a observar las reglas de la corte, si bien nunca llegó a
conocer la justificación de una etiqueta tan rígida. Más adelante explicó a su dama de honor el
miedo que había pasado en el mundo de los desconocidos, de los grandes, donde todo era tan
distinto, y añoraba profundamente su tierra y a sus hermanos, así como aquella vida
despreocupada e inocente en Possenhofen... Lo natural, lo sencillo, había tenido que desaparecer
bajo la absurda opresión de la exagerada etiqueta... Dicho con otras palabras: que aquí sólo se
trataba de "parecer" y no de "ser", y cuán duro había sido todo, con frecuencia, para ella.

Brigitte Hamann: Sisi, emperatriz contra su voluntad.

223-Está en todas partes, sus retratos se asoman desde cualquier esquina, pero parece que nadie
le ve. Por lo menos nadie se atreve a enjuiciarle públicamente, ni siquiera a bromear sobre él. En
agosto de 1987, un alto miembro del Partido Baas fue detenido por no informar de una fiesta donde
se habían contado chistes sobre Saddam Hussein. Le interrogaron y torturaron junto con todos los
varones de su familia, tres hijos y un cuñado. Después, Saddam ordenó su ejecución y que tiraran
abajo su casa para que allí no pudieran vivir las viudas. En Irak, los insultos en público o contra
Hussein están castigados con cárcel de por vida o la muerte. El Código Penal contiene una lista de
24 ofensas verbales que se pagan con la horca.

Alfonso Rojo: Diario de la guerra.

224-A la espera de noticias sobre las armas, los rebeldes viven peleando contra los mosquitos,
aprendiendo a sobrevivir en la sierra en condiciones deplorables de higiene y extendiendo
lentamente su influencia y su red de colaboradores. Son tiempos en los que “nuestro olfato estaba
completamente sincronizado con ese tipo de vida: las hamacas de los guerrilleros se conocían por
su característico olor individual y nuestro enemigo más malo era la macaguera, una especie de
tábano que daba unas picadas en lugares no defendidos que, el rascarnos, con toda la suciedad
que teníamos encima, se infectaban fácilmente ocasionando abscesos de más o menos
consideración”.

Paco Ignacio Taibo II: Ernesto Guevara.

225-Oí de repente un rumor de orugas. Venía un tanque desde el puente de los Inválidos, con
todas las escotillas cerradas, con el cañón apuntando hacia delante. Me oculté detrás de un árbol.
Tal vez era un panzer alemán. El tanque giró hacia la izquierda y fue a inmovilizarse ante la
entrada principal del Grand Palais. Me sobresalté: una soberbia estrella blanca adornaba su
blindaje. Era un tanque americano. De la torreta emergió un gigante rubio, con la cabeza
descubierta y el mono manchado de grasa y polvo. ¡Mi primer liberador! Me lancé como una flecha
hacia esta visión mágica. Quería gritar mi alegría a ese americano, darle las gracias, abrazarlo.
Pero no hablaba inglés. (…) Recordé súbitamente que conocía al menos dos palabras en la lengua
de Shakespeare. Eran simbólicas de los tiempos que atravesábamos. Me estiré todo lo que pude
hacia él y le grité con todas mis fuerzas: “corned beef!”

Dominique Lapierre: Mil soles.

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226-Hacia el año 3500 a.C. aparecieron en Sumer (...) las más antiguas tablillas de barro con
escritura, todavía no descifrada, que llevaban incisos símbolos numéricos o dibujos muy
esquematizados: una cabeza humana significaba “cabeza”, una espiga equivalía a “cebada” y un
círculo a “sol”. Este tipo de escritura pictográfica dejó paso muy pronto a la escritura basada en
ideogramas, suma de dos o más signos para expresar una idea distinta a la significación de cada
signo. De allí se pasó a los fonogramas, es decir, a dotar de un sonido concreto a un determinado
signo. Con este instrumento, herramienta básica de la civilización, el hombre pudo hacer cálculos
mucho más complicados, desarrollar ideas y, en suma, formar sociedades más complejas. Con la
escritura pudo (...) abrir su inteligencia a posibilidades nunca imaginadas.

Federico Lara Peinado: Mesopotamia.

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Ocho

227-Animado por la expresión incrédula de sus oyentes, siguió explicando cosas. Habló de los
"tranvías", grandes como casas, con montones de ventanas de cristal transparentes como el hielo
fino. Corrían sin perros que tiraran de ellos, sin humo, y llenos de personas risueñas que no tenían
miedo a su destino. Y todo esto sólo porque un hombre tiraba de un cordel. El asombro se
convirtió primero en risas y luego en incredulidad. La gota que colmó el vaso fue su descripción del
"acortadistancias": Él, Uisaakassak, se había levantado y había hablado con Peary, que estaba de
visita en otro pueblo, sin gritar; habían hablado por un embudo que tenía un cordel. Aquello era
demasiado. El anciano Soqqaq se levantó y le dijo: "Uisaakassak, ¡vé a contar tus mentiras a las
mujeres!".

Ken Harper: Minik, el esquimal de Nueva York.

228-La civilización y la clase de vida de los tibetanos valen tanto como el progreso técnico del cual
nosotros nos sentimos tan orgullosos. ¿Existe acaso en Europa o en América un país donde la
cortesía sea tan refinada como en el Techo del Mundo? Aquí nadie se altera ni nadie intenta
significarse. Los adversarios políticos compiten en cortesía cuando se encuentran y cada uno
respeta las opiniones del prójimo. Las esposas de los nobles de este país son magníficas amas de
casa y dan pruebas de un gusto exquisito en la elección de vestidos y joyas. ¿Por qué trastornar
todo esto?

Heinrich Harrer: Siete años en el Tíbet.

229-Es bonito presenciar sus trueques en el bazar, los hombres con su postura libre, orgullosos y
robustos, y las mujeres siempre alegres, con unas mejillas tan coloradas que parecen manzanitas
lustradas. De nuevo pueden llevar su vida nómada, que para ellos es vital y necesaria para su
felicidad. Por lo visto, los chinos comprendieron, por fin, que sería contraproducente imponerles
otra forma de vida, del mismo modo que, para mí, también constituye un error que nosotros, los
europeos, viajemos por todo el mundo como turistas y misioneros y creamos que nuestra moral,
nuestra religión y nuestra manera de vivir es lo único acertado y, en consecuencia, debe ser
difundido. Nunca me encontré con algo semejante por parte de los tibetanos mientras estuve entre
ellos.

Heinrich Harrer: Reencuentro con el Tíbet.

230-Cierto que los papúes admiraron la agudeza de las hachas de acero y el brillo de la hoja y que
se sintieron orgullosos de poseer una. Pero mi argumentación de que con un hacha de acero se
podía realizar el mismo trabajo en la mitad de tiempo que con un hacha de piedra -seguramente
para nuestro concepto la mayor de las ventajas- resultaba para los papúes absolutamente
incomprensible. ¿Por qué ha de ocurrir algo con más rapidez de lo que ocurre? ¿A quién le
beneficia eso? A los papúes, no. En una ocasión les conté a los tibetanos que un reactor
atravesaba el océano en veinte minutos menos que todos los demás aviones. Aquella noticia no
me valió más que un apretado silencio lleno de incomprensión. Hasta que uno de los tibetanos me
preguntó: “Pero… ¿para qué?” Sí, ¿para qué? Debo confesar que no supe qué contestarle.

Heinrich Harrer: Vengo de la edad de Piedra.

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231-Estos pensamientos no impedían que de vez en cuando me entrase una gran nostalgia de mi
patria y que sintiese deseos de regresar a mi ambiente. Sufría al no tener un compañero de mi
raza, con quien hablar un idioma que me resultase familiar y compartir con él mis impresiones más
profundas y mis problemas. (...) Existían mil pensamientos que hubiera querido expresar, pero que
por fuerza habían de permanecer reprimidos, encerrados en mi otro "yo", el de antes. Estaba
conociendo una forma singular de soledad.

Michel Peissel: Mustang, reino prohibido en el Himalaya.

232-¡Con lo mucho que nos gustaban las fiestas, las bodas, las reuniones de familia en las que
éramos libres de reír y bailar! Los paseos por la calle para comprar maquillaje, cintas de música,
libros. (...) Sé muy bien que una mujer no puede vivir en nuestra cultura sin la protección de un
hombre, ya sea el padre, el hermano o el marido, porque sola no tiene existencia social. No
rechazo esta protección, al contrario, pero quiero mi independencia y mi libertad de pensamiento.
(...) Estoy rabiosa de impotencia contra estos talibanes que nos mantienen encarceladas y me dejo
invadir por la horrible idea de que, si se mantienen mucho tiempo en el poder, mi vida se habrá
perdido.

Latifa: Cara robada. Tener 20 años en Kabul.

233-Esa parte de la mujer somalí está cubierta y cerrada... Tiene mejor aspecto. Yo he hablado
con hermanos, primos y amigos que han salido con mujeres europeas, o con mujeres que tienen
clítoris, y dicen que nosotras lo tenemos mejor: que es más pequeño, más duro, es limpio y menos
húmedo. Yo misma sé que olemos mejor y somos menos sucias que las mujeres que no están
circuncisas. Sabes, Rahima, he oído decir que muchos europeos, muchos blancos, vengan de
donde vengan, tratan de educar a los africanos acerca de la circuncisión. ¿Pero lo aceptarían ellos
si nosotros intentásemos educarles para que se circuncidaran?

Virginia Lee Barnes - Janice Boddy: Amán. Historia de una joven somalí.

234-Búho Gris podía cambiar de nombre, de hábitos, incluso de modo de hablar; la metamorfosis
podía acabar siendo tan completa que ningún desconocido que le tratara sospecharía que no era
indio, y al mismo tiempo podía convencerse a sí mismo de que era lo que afirmaba ser. Pero había
una cosa que no podía cambiar, y eso era la complejidad de la forma de pensar que había
heredado. (...) Generación tras generación, remontándose hasta los que caminaban detrás del
arado, o cabalgaban con un halcón en la muñeca entre las colinas neblinosas de las Lowlands de
Escocia, habían contribuido a esa pauta, y nada en una vida corta podía cambiarla.

Lovat Dickson: Búho Gris.

235-Rodean al jefe muchos curiosos, los cuales aprueban todas sus palabras con carcajadas
ruidosas. Un día me preguntó Mataka que, en el caso de ir a Bombay, qué debería hacer para
ganar mucho dinero. Yo le contesté que lo mejor era llevar marfil. "¿Y no se haría con los esclavos
mejor negocio?", me preguntó. "Vender un hombre en Bombay, repliqué, os conduciría a la cárcel".
La idea de que el gran Mataka pudiera estar preso, hizo fruncir el ceño al jefe; y esta vez no se
rieron sus oyentes.

David Livingstone. El último diario del doctor Livingstone.

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236-De un solo impulso, con todo su cargamento en las espaldas, ganan los taludes más abruptos
cuando nosotros para alcanzarlos tenemos que ensayarlo cinco veces. Pasan entre espinos y
ramajes sin que ni siquiera se les enganchen los fardos, cuando yo me siento aporreada y arañada
por todos lados. Andan con los pies desnudos por las malezas más espinosas, vestidos con unos
shorts muy pequeños que les cubren apenas la raya de las nalgas, y, no obstante, no sufren tantas
heridas como nosotros. Del más alto al más bajo, tienen todos una fuerza, una agilidad, una
rapidez y un sentido del equilibrio fenomenales. A su lado me siento débil, enferma, lamentable, un
pobre desecho de la civilización.

Evelyne Coquet: La aventura amazónica.

237-Así que regresan. A un tiempo anterior a que tuvieran todo esto: señala los utensilios y armas
que chasquean entre las llamas. Pero pueden llevarse todo aquello consigo, protesto: esas cosas
son útiles, ¿no? Son la riqueza de la tribu; ¿por qué destruirlas? Porque sus espíritus detienen la
tribu. (...) En consecuencia, sus posesiones más valiosas deben ser destruidas; lo mismo que sus
chozas y poblados. Una y otra vez. Esa operación de sucesivas destrucciones, de repetidas
reubicaciones, constituye el viaje en sí. (...) Estaban navegando en el tiempo. Liberando atadura
tras atadura con cada poblado provisional que erigían y luego dejaban atrás. Liberándose más y
más con cada puñado de herramientas y armas que rompían y arrojaban al fuego.

Petru Popescu: Los misterios del Amazonas.

238-Supe repentinamente que si los iticoteris nunca se habían mostrado curiosos respecto de mi
pasado era por elección y no por falta de interés. Para ellos, yo no tenía historia personal. Sólo así
podían aceptarme como algo más que un ser extraño. Los acontecimientos y relaciones del
pasado habían empezado a desdibujarse en mi memoria. No es que los hubiera olvidado:
simplemente había dejado de pensar en ellos, porque no tenían significado allí, en la selva. Como
los iticoteris, había aprendido a vivir el presente. El tiempo estaba fuera de mí. Era algo que debía
utilizarse sólo en el momento. Una vez usado, se hundía de nuevo en sí mismo y se convertía en
una parte imperceptible de mi ser interior.

Florinda Donner: Shabono.

239-Aquí se ha descubierto uranio y otras riquezas minerales. Es posible que los planes salgan
pronto de los archivos. Ya es hora de que todo este territorio sea declarado parque natural. Eso
significaría una veda, una tregua para los indígenas. Si, por el contrario, se construye la carretera,
eso significaría casi una sentencia de muerte contra todos los yanonami de Brasil. Por perfecta que
sea su adaptación a la selva, son totalmente incapaces y están completamente impreparados para
soportar el choque con la "civilización".

Rüdiger Nehberg: Yanonami. Supervivencia en la selva.

240-Los nuevos invasores ejercen un influjo casi tan pernicioso para la vida de los indios como los
primeros europeos que se asentaron en las riberas de los ríos en los siglos XVI y XVII. Gran parte
de las tierras que pertenecían a los indígenas les han sido arrebatadas, y los árboles talados para
dejar paso a carreteras, poblaciones, cultivos y explotaciones ganaderas. Los misioneros han
persuadido a muchos indios de que su estilo de vida es pecaminoso y de que deben abandonar sus
creencias y llevar vestidos. Enfrentados al mundo moderno, muchos indios han perdido la fe en
sus propias tradiciones. Ante la invasión de la selva, se ven imposibilitados de mantener su antiguo

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estilo de vida, y muchos mendigan para subsistir junto a las nuevas carreteras o en las poblaciones
vecinas.

Paul Henley: Indios del Amazonas.

241-Para los aborígenes supervivientes, la cuestión era cómo vivir en este extraño mundo nuevo.
El problema de los blancos y sus gobiernos era, por el contrario, qué hacer con los aborígenes. En
diferentes momentos, el hombre blanco ha probado dos soluciones distintas. La primera consistía
en ignorar al aborigen, con la idea de que, de una forma o de otra, acabaría por sucumbir. (...)
Según la otra alternativa, los aborígenes debían abandonar por completo su antigua forma de vida,
aprender oficios y convertirse en ciudadanos australianos, como los blancos. Muchos fueron los
nativos que optaron por esta solución, pero descubrieron con frecuencia que no les querían. Nadie
les concedía empleo, a no ser los más bajos y peor pagados. Se les prohibía permanecer en las
ciudades y sólo podían vivir acampados en los suburbios. Si algún niño asistía a la escuela, el
maestro rara vez se molestaba por él.

Virginia Luling: Aborígenes.

242-Y en todo el Ártico se registran actividades parecidas; así, se ha comenzado a trabajar en


grandes proyectos de construcción y de generación hidroeléctrica. Los camiones dejan en la
tundra huellas que perdurarán durante siglos. Los oleoductos forman redes sobre el paisaje ártico,
lo que dificulta el éxodo de los rebaños de caribúes que aún quedan. (...) Lo que opinan de esto los
esquimales puede condensarse en esta frase de Elijah Takkiapik, concejal del Ayuntamiento de
Fort Chimo: "Nos desagrada que los blancos tomen nuestra tierra como si fuese suya. Parecen
creer que pueden esquilmarla a su antojo sin pedir permiso. Nos roban nuestras materias primas
sin consultarnos ni dar a los inuit el más mínimo porcentaje de lo que se llevan. Necesitamos
ejercer el poder sobre la tierra".

Derek Fordham: Esquimales.

243-En cuanto los indios fueron conquistados, algunos blancos de buena voluntad lucharon porque
dejaran de ser indios y siguiesen "los pasos del hombre blanco". Creían que su civilización era la
mejor que jamás podía existir y que lo más sensato que podían hacer los indios era unirse a ella lo
antes posible. Pero los indios, por mucho que tuvieran que cambiar sus costumbres en varios
aspectos, querían seguir siendo ellos mismos. (...) Algunos miran hacia atrás, hacia la época en
que sus antepasados vivían en el mundo sin dañarlo, cuando regían sus destinos sin gobiernos ni
cárceles, cuando se honraba a los hombres que regalaban sus posesiones, no a quienes las
amasaban. Piensan que quizá sea el hombre blanco quien necesita educarse.

Virginia Luling: Indios de las praderas.

244-El cambio de ambiente desde la tienda hasta la residencia urbana generó muchos trastornos
para la familia beduina, especialmente para las mujeres, que nunca antes habían salido del
desierto. (...) Cuando se entregaron las primeras casas a los beduinos libios, muchos de ellos
levantaron sus tiendas al lado, dejando las casas para los animales, y es que en comparación con
las tiendas, las casas están poco ventiladas. Además, las alfombras y esteras tendidas en la arena
son más cómodas y calientes que si se extienden sobre el suelo de cemento. Si los nuevos
inquilinos compraban camas y sillas, revolucionaban radicalmente su estilo de vida. (...) El estilo de

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vida en el campamento, donde todas las personas allegadas vivían en el mismo entorno, se vino
abajo cuando cada familia tuvo su casa.

Stella Peters: Beduinos.

245-El Congreso Gitano Mundial ha sido criticado a veces, sobre todo por los sociólogos, quienes
piensan que los gitanos no deben mantenerse apartados, sino integrarse con el resto de la
población. Hay también quienes dicen que los delegados del Congreso tienen un grado de
formación demasiado elevado como para saber qué es lo que realmente quieren los gitanos sin
educación, y que los dirigentes pierden demasiado tiempo discutiendo entre sí. Algunos afirman
que ponen excesivo empeño en proteger del cambio a los gitanos; otros, que están haciendo
excesivos cambios y con demasiada rapidez. Pero estas críticas, en realidad, no tienen valor. Los
gitanos educados sienten el deber de trabajar en favor de su pueblo.

Thomas Acton: Gitanos.

246-Los misioneros prohibieron las fiestas que no fueran religiosas y las danzas cuyo carácter
erótico les escandalizaban. Prohibido llevar flores en el pelo, hacerse tatuajes, los juegos, la lucha,
las peleas de gallos e incluso los concursos de adivinanzas a las que tan aficionados eran los
tahitianos. Todas las noches oraciones en común y reuniones. Los tahitianos se veían obligados a
recorrer kilómetros para ir a cultivar sus campos o acudir a sus lugares de pesca, ya que alrededor
de aquellas aldeas construidas contra todo buen sentido faltaban el agua y la tierra. Las casas, al
estilo europeo, eran calurosas e incómodas. Sus vestidos se convertían en harapos y olían mal.

Jean Lartéguy: Fiu. Tahití, la piragua y la bomba.

247- Fijada en su forma ceremonial e ideológica a finales de la década de 1880, la religión del
peyote se dispersó rápidamente en la década siguiente y a comienzos del siglo XX. (...) El atractivo
de la religión residía en su congruencia con muchas ideas generales de las religiones nativas, tales
como la importancia de las experiencias visionarias, así como en su código moral tan adaptable al
mundo blanco cristiano. (...) A pesar de los beneficios de la religión del peyote como una guía de
conducta para sus seguidores, las autoridades blancas habían intentado ilegalizarla debido al “uso
de drogas” en sus rituales. Tales ataques surgieron casi desde sus inicios y continúan en el
presente. (...) El peyotismo es un ejemplo clásico de un movimiento nativista acomodativo. Al
contrario de la Danza de los Espectros, que profetizaba un inminente y cataclísmico regreso a una
Edad de Oro, el peyotismo ofrece un camino a la transformación personal y la felicidad en un
mundo de hombres blancos, sin sacrificar la identidad fundamentalmente india.

J. Anthony Paredes: Indios de los Estados Unidos anglosajones.

57
Nueve

248-Al cabo de unos minutos, resultó evidente que el presentador lo encontraba demasiado
complicado. Con no disimulada contrariedad, interrumpió a su invitado. "Sus ideas precisan
pensar mucho -advirtió al hombre-. Podríamos estar cuatro horas hablando de sus ideas". Estaba
claro que eso era, simplemente, una posibilidad inimaginable. Yo había tenido encuentros
parecidos en Miami. Había gente que me preguntaba que dónde "encontraba" tiempo para leer,
como si, en cierto sentido, fuese injusto que el asunto requiriera realmente tiempo.

David Rieff: Camino de Miami.

249-Camus entendió fatal el mito se Sísifo. La imagen del noble rey de Corinto empujando
eternamente su roca cuesta arriba no simboliza la vida, sino las labores del hogar. Pero tiene que
haber alguna filosofía que nos libre de este sino, del mismo modo que el existencialismo nos libra
de tener que pensar un argumento para escribir una novela. (...) Mis mejores argumentos en contra
de la limpieza de la casa son de tipo antropológico. En efecto, la definición de mugre varía mucho
de una cultura a otra. (...) Pero las ideas de la clase media sobre higiene y decencia se están
imponiendo en el mundo entero, a pesar de alguna rebelión esporádica.

P.J. O'Rourke: Cómo tener la casa como un cerdo.

250-Luego está la miseria. Es algo que no ha cambiado desde 1867, pero en otros tiempos los
turistas trataban de evitarla. Ahora la buscan en donde se encuentre. Los turistas modernos tienen
que ver la miseria para a su regreso poder explicarles a todos cómo les cambió su actitud ante la
vida. Describir la miseria, siempre que sea con una dosis suficiente de indignación, hace que los
amigos y parientes se vean moralmente obligados a prestar atención a las aburridas historias de
tus vacaciones.

P.J. O'Rourke: Vacaciones en la guerra y otras historias.

251-Otra característica de los centros urbanos de hoy es que, en comparación con las áreas
rurales, brindan gran autonomía, numerosas alternativas, elecciones y un mayor equilibrio entre
aspiraciones y oportunidades, incluso a individuos excepcionales o anómalos. Al mismo tiempo, en
las metrópolis los hombres y las mujeres se sienten menos coaccionados por las reglas y presiones
homogeneizadas tan comunes en el medio rural. Como resultado, muchas de las actitudes y
conductas que ordinariamente se suprimen o se ocultan en las pequeñas comunidades, se admiten
y se hacen evidentes en las ciudades.

Luis Rojas Marcos: La ciudad y sus desafíos.

252-Otra característica de este medio urbano enfermo es el anonimato, tan frecuente y extendido
en las grandes ciudades, donde para la mayoría todo llega a adquirir un tono gris, indiferenciado,
monótono e insípido. La ceguera del ciudadano hacia conductas marginadas y el sufrimiento
humano llega a niveles sorprendentes. Progresivamente, se observa un estado de evidente
degradación social en el que los costes y beneficios de las conductas antisociales se confunden o
se ignoran, las fronteras entre el bien y el mal se difuminan y los controles se desmoronan.

Luis Rojas Marcos: Latidos de fin de siglo.


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253-De todas las teorías que se barajan sobre las causas del crimen violento, ninguna ha recibido
tanta atención ni ha ocasionado debates tan apasionados como la que se centra en la influencia de
la estructura familiar en la formación del delincuente. (…) El problema es que los defensores de
estas hipótesis no suelen tener en cuenta la proporción mucho mayor de estos hogares “diferentes”
que no producen criminales. Sospecho que análisis con tan imperdonable omisión reflejan más un
compromiso ideológico con el modelo de familia tradicional que un intento serio y objetivo de
abordar las verdaderas fuentes del crimen.

Luis Rojas Marcos: Las semillas de la violencia.

254-Lo más importante de todo es, sin embargo, la voluntad de funcionarios individuales dispuestos
a cumplir con su deber por encima de todas las injusticias, desgracias y circunstancias adversas.
Sorprendería conocer el número y el coraje de estos funcionarios generosos, incontaminados aún.
Quienes tratan con la Administración saben que en cada dependencia hay un funcionario, a veces
de categoría muy modesta, que ha cargado voluntaria y gratuitamente sobre sus hombros la tarea
de hacer que el servicio funcione. Y lo curioso del caso es que estos individuos están
perfectamente identificados por la superioridad que ni los gratifica ni los estimula, pero, eso sí,
respeta su puesto y función informal porque sabe que, si los toca, se disuelve el servicio.

Alejandro Nieto: La organización del desgobierno.

255-En mi informe acerca de la disciplina, me había permitido poner en duda el acierto de tesis que
entonces eran generalmente aceptadas y que afirmaban que el castigo no hace más que educar
esclavos, que se debía dar libre curso al espíritu creador del niño y, sobre todo, que era preciso
hacer hincapié en la autoorganización y en la autodisciplina. Me permití sostener el punto de vista,
para mí incuestionable, de que, mientras faltasen la tradición y los hábitos elementales de trabajo y
de vida, el educador tendría derecho a la coerción, y no debía renunciar a usarla.

A. Makarenko: Poema pedagógico.

256-Vivir en un país donde hay cuarenta y cuatro millones de personas que no saben leer, y otros
doscientos millones que saben pero normalmente no lo hacen, resulta aterrador. Un país que no
sólo produce estudiantes analfabetos en masa sino que parece apegarse cariñosamente a su
condición de necio e ignorante no debería estar gobernando el mundo, al menos hasta que una
mayoría de sus ciudadanos sepa localizar Kosovo (o cualquier otro país que haya bombardeado)
sobre el mapa.

Michael Moore: Estúpidos hombres blancos.

257-Ya sé que con los fachas las cosas no son muy diferentes; pero ellos pegan a los niños para
que sepan a qué atenerse y aprendan a obedecer. Mi padre, sin embargo, nos apaleaba porque
estaba borracho, porque se avergonzaba de sí mismo, porque odiaba al mundo. Sí, sentía odio. Y
poco a poco yo también comencé a sentirlo. Un odio tan atroz progresa poco a poco. Odias a
todos cuantos te rodean. ¡No puedes ir a ninguna parte sin ese odio! A ninguna parte. Te has
convertido en puro odio. Y entonces agarras a alguien por el cuello, quienquiera que sea, y le
haces sentir ese odio.

Marie Hagemann: Lobo Negro, un skin. (ficción)

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258-Svoray no tenía el menor deseo de regresar. Tal como él lo veía, había cumplido ya su misión
[de infiltración] y no necesitaba más a Reisz. Había comprobado que existían lazos de conexión
entre generaciones, que los nazis del Tercer Reich transmitían sus odios a los jóvenes receptivos,
que varios grupos neonazis e incluso los republicanos “legales” estaban en estrecho contacto,
ayudados por molestos tábanos como Reisz, que había cabezas rapadas alemanes aprendiendo lo
esencial sobre las guerras étnicas en Croacia, que la derecha violenta buscaba dinero para
organizarse y que estaba ansiosa de apoyos procedentes del exterior.

Yaron Svoray - Nick Taylor: La sombra de Hitler.

259-La vuelta a casa andando fue un verdadero calvario para Wilt. Su dolor no era ya físico. Era el
calvario de la humillación, el odio y el desprecio a sí mismo. Había quedado como un imbécil, un
pervertido y un mamarracho ante gente a la que despreciaba. Los Pringsheim y su círculo
representaban lo que él más odiaba, eran falsos, engreídos, pretenciosos, un circo de payasos
intelectuales cuyas sandeces no tenían siquiera el mérito de la suya, que al menos había sido real.
Las de ellos eran sólo una parodia de goce. Se reían para oírse reír, y exhibían una sensualidad
que nada tenía que ver con los sentimientos, ni siquiera con los instintos.

Tom Sharpe: Wilt. (ficción)

260-Con los dueños de los solares urbanizables todo era más fácil. Los de las obras eran siempre
"facci tagghiati", gente dispuesta a degollar a su propio hermano por un pequeño contrato. Los de
los solares eran personas normales: campesinos, nobles arruinados, profesionales. Se ponían muy
pálidos, querían discutir el precio conmigo, que llegásemos a un acuerdo. No entendían nada, pero
no eran peligrosos. Era mejor no asustarlos mucho porque podían hacer alguna idiotez. Yo les
hablaba siempre en su propio interés. Les hacía ver la gente que había acabado en un agujero en
su propio solar. Y encima, en vez de una lápida, les habían puesto un edificio de diez pisos con
ascensor y todas las comodidades.

Anónimo. Un hombre de honor.

261-No tengo especial inclinación a realizar exámenes de conciencia y, de todos modos, durante
aquella época no tuve tiempo para meditar. Tuve algún sentimiento encontrado, porque apreciaba
a Sonny Black. Sentía como si existiese una especie de parentesco entre nosotros. Pero no tuve
ningún sentimiento de culpa o traición, porque siempre había mantenido en mi mente y mi corazón
una clara separación entre nuestros mundos. En cierto modo, ambos estábamos haciendo nuestro
trabajo; si él hubiera descubierto quién era yo, me habría liquidado. (...) Por motivos difíciles de
explicar, me gustaba mucho. Pero no me detenía a considerar el hecho de que iba a meterlo en la
cárcel, o que iban a asesinarlo por mi culpa. Ésas son las reglas.

Joseph D. Pistone - Richard Woodley: Así me infiltré en la Mafia.

262-Si por las características de su puesto de trabajo usted tiene que crear documentos o
presentaciones, esto puede constituir una fuente de gran satisfacción laboral. Nada más empezar
su andadura profesional, seguramente habrá tenido la impresión de que los documentos no son
más que un medio para conseguir un fin. Pero, con el tiempo, se habrá dado cuenta de que el "fin"
sólo lo disfruta el accionista, no usted. Debe encontrar formas de derivar placer de los medios,

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porque es la única parte del proceso a la que usted tiene acceso. Solución: crear preciosos
documentos.

Scott Adams: El placer de trabajar.

263-Me preguntas si me desespero. No, sólo que ya no tengo nada que hacer aquí. Sólo
recordando la vida no se puede vivir. Tiene que haber un equilibrio entre el cuerpo y la mente. Si
uno de los dos falla, falla el mismo proyecto que la vida ideó. ¿De qué sirve que se conserven en la
memoria intactos todos los sentimientos, fantasías y pasiones intrínsecas a todo ser humano, si
sólo sirven para atormentarme con deseos que jamás se podrán realizar? No es desesperación.
Es lógica racional. La idea de la muerte en estas circunstancias es más que un simple deseo de
separarse de la vida. Es el deseo de terminar una existencia que no encaja dentro de las leyes de
mi razón.

Ramón Sampedro: Cartas desde el infierno.

264-Me voy poniendo cada vez más nervioso. Se debe a que hay que ir a tientas por esta región:
la de la muerte concertada. (...) Al llegar arriba, miro nuevamente hacia fuera desde la tranquila y
segura escalera y entonces voy al pasillo y entro en la habitación. Nadie me hace preguntas. Teus
está sentado entre los montones de almohadas. Mi querido anciano, tan viejo ahora, tan enfermo.
"Venid, chicos", dice a sus hijos. Le abrazan, uno a uno. (...) Se queda el hijo mayor. Cerramos la
puerta con pestillo. Los demás esperan en el pasillo. Saco las ampollas, tembloroso y un poco
lloroso por esa despedida. Antes de ponerle la inyección le digo con una vocecita débil: "¿Estás
preparado, Teus?". "Sí. Y gracias por hacer esto. No tengas miedo".

Bert Keizer: Danzando con la muerte. Memorias de un médico.

265-Fue el doctor Admiraal quien estableció los criterios hoy aceptados por las autoridades
judiciales holandesas como la forma correcta de realizar la eutanasia. Brevemente, estipulan que
un paciente que sufre de modo insoportable debe expresar un deseo firme, voluntario e inflexible de
morir, incluso cuando esté enteramente informado sobre otras formas potenciales de terapia y
sobre los posibles recursos clínicos. La decisión de llevarla a cabo debe implicar a más de un
profesional y debe incluirse un médico para garantizar la competencia en la elección y el empleo de
los fármacos.

Jack Kevorkian: La buena muerte.

266-Si el encarnizamiento terapéutico se ha convertido en algo raro y tributo casi exclusivo de los
jefes de Estado (todo el mundo se acuerda todavía de las crueles muertes de Franco, Bumedián o
Hirohito), sigue habiendo, sin embargo, muchas víctimas del activismo terapéutico sistemático.
Numerosos enfermos que entran en un hospital terminan prisioneros de los engranajes de los
cuidados sanitarios intensivos. (...) Se tiende, en efecto, a confundir el fin con los medios. Es decir,
el hecho de que exista la tecnología no quiere decir que haya que utilizarla siempre. (...) Si el
paciente ha manifestado el deseo de terminar, hay que saber aceptar que ha llegado la hora de la
muerte.

Jean-Pierre Souliner: Morir con dignidad.

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267-Tercer antiguo mandamiento: nunca te quites la vida e intenta evitar siempre que otros se
quiten la suya. (...) Los enfermos incurables que piden a los médicos que les ayuden a morir en un
momento que ellos eligen no están perjudicando a los demás. (...) El Estado no tiene razones par
interferir, una vez que se ha convencido de que no se perjudica a otros y que la decisión es una
decisión permanente que ha tomado libremente y tras informarse una persona adulta capacitada.
(...) Tercer nuevo mandamiento: respeta el deseo de vivir o morir de una persona.

Peter Singer: Repensar la vida y la muerte.

268-Muy pocos moralistas apoyan abiertamente la ayuda al suicidio, por muy razonable que sea,
pues socialmente está considerado como un tabú; esto hace que la ayuda sea un tema de debate
más bien desagradable. (...) El rechazo de la persona profundamente religiosa con respecto al
suicidio asistido procede directamente de una aceptación total de la autoridad moral de Dios sobre
el transcurso de la vida humana. No obstante, para los que no creen en Dios, o piensan que un
Dios compasivo aprobaría lo que se proponen hacer, el dilema se presenta de forma diferente.

Derek Humphry - Ann Wickett: El derecho a morir. Comprender la eutanasia.

269-Las mujeres de mi generación hemos tenido que pelear contra un régimen político dictatorial,
una sociedad atrasada, una iglesia opresiva, una generación de hombres que preferían casarse
con extranjeras a entendernos a nosotras y con el ostracismo en el trabajo. Somos supervivientes
de ni se sabe cuántas batallas bastante sangrientas, que han dejado muchas huellas y muchas
cicatrices. Me vienen a la mente (...) todas las mujeres que siguen luchando a brazo partido contra
casi todo y contra casi todos para mantener la cabeza fuera del agua, para no dejarse avasallar ni
en casa, ni en el trabajo, ni en la vida.

Carmen Rico-Godoy: Cómo ser mujer y no morir en el intento.

270-La mentira es una característica tan central de la vida que una mejor comprensión de ella
resulta pertinente para casi todos los asuntos humanos. A algunos este aserto les hará
estremecerse de indignación, porque entienden que la mentira es siempre censurable. No
comparto esta opinión. (...) La verdad puede utilizarse como una cachiporra y causar con ella un
dolor cruel. También las mentiras pueden ser crueles, pero no todas lo son. (...) Existen mentiras
inocuas y hasta humanitarias.

Paul Ekman: Cómo detectar mentiras.

271-Singapur me daba miedo porque en gran medida ya funciona así. El estado es el ordenador y
la sociedad se regula como la temperatura: mediante una especie de termostato electrónico. ¿Se
descubre que los hijos de intelectuales tienen un coeficiente de inteligencia superior al del resto?
Pues se anima a los docentes universitarios a tener hijos. ¿Se comprueba que no se casan
suficientes jóvenes? El estado crea una unidad especial de desarrollo social que organiza bailes y
cruceros para facilitar los emparejamientos. ¿Se descubre un día que esta ciudad rica y moderna
es aburrida, sin cultura y sin arte? Pues se escoge a un general del ejército y se le nombra
ministro: ya se encargará él de dar las órdenes necesarias para que el arte y la cultura florezcan de
nuevo.

Tiziano Terzani: Un adivino me dijo…

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272-Por eso, una de las primeras cosas que yo aconsejo a quienes se incorporan a cumplir su
"servicio" militar es la de que se olviden de que son personas, entes humanos, sino meros
antropoides, absoluta y completamente obedientes, sumisos -lo de la insumisión, antes- que,
durante el tiempo que dure su misión y sumisión, jamás contradigan ni discutan la orden de un
superior. Incluso, si llegado el caso, tienen que jurar que lo que están viendo no es una hormiga
sino un orangután de Borneo, lo juren sin más dilación y hagan todo lo posible por demostrarlo, con
la aportación de otros testigos o cualquier documentación que les pueda servir de aval.

José Luis Coll: ¡Firmes!

273-El servicio militar obligatorio puede producir secuelas profundas de carácter patológico y muy
difíciles de erradicar. Ello se debe al simple hecho de que no todos los individuos son iguales. El
continuum incluye desde personas marcadamente insensibles hasta otros de una sensibilidad
extrema. El ejército no tiene medios ni interés en hacer ese tipo de distinción entre los reclutas, y
se limita a aplicar el mismo patrón a todos. La presunción tiende a ser que todos pertenecen al
grupo de los marcadamente insensibles.

Juan A. Herrero Brasas: ¡Rompan filas!

274-Los jóvenes oficiales y suboficiales que egresan de las academias con la savia renovadora de
sus pocos años pronto caen en la decepción y frustración más absolutas ante unos soldados
apáticos y fríos, remolones y escurridizos, entre los cuales prima la suprema consigna de pasar
desapercibidos para sus mandos, escaquearse lo mejor posible, y ante unos jefes atrincherados en
una disciplina prusiana y franquista que se resisten a abandonar porque constituye un escudo
inmejorable para el abuso; además, tienen que utilizar un material anticuado, de museo, apañarse
con sueldos escasos y soportar la incomprensión o el ataque de gran parte de la sociedad y de los
medios de comunicación.

Amadeo Martínez Inglés: Mi lucha por un ejército profesional.

275-El problema es que en Estados Unidos se cometen muchos crímenes diariamente, y la policía,
los jueces y todo el sistema legal tienen que justificar sus sueldos, y para hacerlo, en muchas
ocasiones terminan cogiendo el camino más fácil, que es culpar al primer infeliz que aparece con
algunos indicios en su contra. Hay mucha gente que, conociendo el sistema, se aprovecha para
llevar a cabo sus venganzas particulares. Vas por la calle, te atrapan, no sabes qué pasa, te meten
preso y te achicharran en una silla eléctrica, te entierran y se acabó. Estados Unidos es un lugar
peligroso, y es el país más poderoso del mundo.

Joaquín José Martínez: Memorias del corredor de la muerte.

276-“Creo que ésta es una de las reuniones más importantes de la historia de la humanidad”.
Estas palabras fueron pronunciadas por el Dr. Timothy Leary, académico de Harvard y patrocinador
de la cultura de las drogas en los sesenta, que había exhortado a toda una generación a
“sintonizar, rebelarse, perderse”, y que es muy posible que haya asistido a las suficientes reuniones
de seres no humanos como para poder permitirse hacer comparaciones. No obstante, la reunión a
la que se refería no parecía digna de anuncio tan extravagante. Podía haber invocado, quizá, a los
espíritus de Platón, Max Planck, Marshall McLuhan y los Grateful Dead, podía haber proclamado el
amanecer de una nueva era, podía haber agradecido y declarado su amor a todos los que la

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promovieron, pero, a pesar de todo, seguía siendo solamente un congreso técnico de informática,
celebrado en Dallas en agosto de 1990.

Benjamín Woolley: El universo virtual.

277-Apoyé la cabeza contra la ventanilla y vi un cartel que rezaba: “Bienvenidos al aeropuerto John
F. Kennedy”. (…) Repasé la posibles consecuencias, desde el punto de vista del espionaje, de mi
inesperada presencia en suelo norteamericano. ¿De qué podrían acusarme ellos si llegaban a
identificarme? ¿Bastaría cualquier cargo para detenerme o incluso juzgarme aquí? En ese
momento estábamos entrenando a algunos de nuestros agentes más prometedores, con el
propósito de infiltrarlos en Estados Unidos. (…) Esta línea de pensamiento fue interrumpida por un
codazo de mi colega. Señaló a los chinos que estaban frente a nosotros. Los dos correos
diplomáticos habían abierto su equipaje de mano y estaban devorando resueltamente los papeles
que llevaban. Nos conmovió su consagración al deber. Masticar y tragar eran las únicas armas
que podían usar contra el enemigo de clase. Pero los documentos eran gruesos y no tenían agua
para ayudar a digerir esa comida tan poco apetitosa. ¿Debíamos, en nombre del internacionalismo
proletario, ofrecer ayuda? Lo consideramos brevemente y llegamos a la conclusión, con cierto
alivio, de que eso podía constituir una intervención injustificada en los asuntos internos de China,
con imprevisibles consecuencias para las relaciones [con la RDA].

Markus Wolf - Anne McElvoy: El hombre sin rostro.

278-“¿Qué demonios pinto yo allí? ¿Por qué tengo que aguantar todo eso? ¡Eso es lo que quiero
saber! Mira, no lo soporto, y no podéis obligarme. ¿Qué sentido tiene que todo el maldito día te
estén picando hormigas, avispas, avispones, abejas y demás? Lo he pensado bien. Siempre la
misma lluvia, los mismos mosquitos, esos árboles espantosos, esos ríos que no terminan nunca,
esa comida repugnante, y encima empapado todo el santo día... No existe compañerismo. No hay
vino, ni mujeres, ni canciones, ni un sitio decente para cagar. (...) A los yanomami no quiero ni
verlos. Si hay algo que no aguanto es la pobreza. Me da náuseas sólo de pensar en ello. Esta
gente no tiene nada de nada. Además, las cámaras están llenas de moho, de porquería y de
parásitos hasta el último rincón. No me extrañaría que hubiese algún pez. Una verdadera mierda”.

Redmond O’Hanlon: Entre el Orinoco y el Amazonas.

64
Diez

279-Al cabo de unos minutos, mi lucha interior se desvanece. Comienzo la inacabable y ardua
tarea de achicar el agua y secar el equipo. Tal vez cuando regrese celebraré un picnic con vecinos
y amigos. Sí, he de volver para vivirlo. Reiremos mientras los niños corretean entre hierba recién
segada, pinares y arroyos trucheros. Reviviré esas sensaciones y nos comeremos todo un
brontosaurio a la parrilla. La gente me preguntará qué sentí en el mar. Yo responderé que odié
cada instante. No había un solo rincón de la balsa que no apestara. Jamás alguien podría desear
una situación así.

Steven Callahan: A la deriva.

280-Aunque la presencia de interruptores de 28 voltios en un tanque de 65 no tenía por qué ser


causa suficiente para deteriorar un tanque, al menos no más de lo que, por ejemplo, una mala
instalación eléctrica en una casa tendría necesariamente que causar un incendio la primera vez que
se acciona un interruptor, el error, sin embargo, era considerable. Las causas necesarias para
convertirlo en una catástrofe fueron otros descuidos, también humanos, y el Comité Cortright no
tardó en descubrirlos.

Jim Lovell - Jeffrey Kluger: Apolo 13.

281-Los planes que trazaron les conducirían a Longyearbyen [islas Spitzberg] y al gobernador. Ivar
había comprado todas las provisiones necesarias según el criterio de Fredrik y su experiencia de
muchos años. Pero el gobernador tenía una lista diferente. Lo primero, en su lista, era un orinal.
¿Qué le sucedería al pobre Ivar si Fredrik estuviera en una cabaña e Ivar en la otra herido o
demasiado enfermo para salir y utilizar el retrete exterior? Ivar opinó que, en caso de suceder tal
cosa, un lecho maloliente sería el menor de sus problemas.

A.E. Maxwell - Ivar Ruud: Allí, el día dura un año.

282-Diario de Scott, 16 de enero: "Lo peor ha sucedido. Una simple mirada nos revela todo. Los
noruegos se nos han adelantado... Mañana iremos hasta el polo, después volveremos a la base lo
más rápidamente posible". (...) El 17 de febrero, Evans muere a consecuencia de una caída. El
calvario prosigue. 16 de marzo: Oates sabe que la gangrena le ha vencido; mañana cumple 32
años. Fuera brama la ventisca y él sale para no volver. "Hace cuatro días que nos es imposible
salir de la tienda: el huracán aúlla a nuestro alrededor..." En la primavera austral de 1912, el equipo
de una expedición hallará los tres cadáveres, los carnés de ruta y las últimas cartas.

Bertrand Imbert: El gran desafío de los polos.

283-Acostumbrarse significa una intensidad patógena mayor: el alma transplanta el terror de lo


transitorio a lo crónico, de la extraterritorialidad a la vida. La fuerza que se consigue se saca de
unos recursos que más tarde ya no están disponibles, y lo que se consigue está en extrema
desproporción con lo que se pierde. ¿O no es así? Ninguno de los supuestos es verificable y es
evidente que no se pueden cuantificar de verdad. Son características de la vivencia en forma de
supuestos. Un aspecto remarca las consecuencias a largo plazo del trauma; el otro, la necesaria

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dimensión de energía que ha exigido en su momento. Esto no es ninguna disculpa, sólo puede
esclarecer acaso un poco el mecanismo del fallo.

Jan Philipp Reemtsma: En el zulo.

284-Tenía miedo de pensar, porque estaba irracionalmente convencida de que él podía penetrar en
mi mente. Con frecuencia alimentaba este temor, diciendo: “Sé en qué estás pensando, Tehmina,
créeme. No te atrevas a pensar en nada que yo te haya prohibido. (…) Tan sólo el talante
esquizofrénico de su comportamiento -y mis propias y ambivalentes reacciones- me permitían
sobrevivir. Cuando estaba de buen ánimo, era amable y considerado. (…) Me prometía que sería
un buen marido. Yo me aferraba con desesperación a estas señales de aprobación. Mi meta era
mantenerlo en este estado de ánimo.

Tehmina Durrani: Mi señor feudal.

285-Me pasa lo mismo cuando me asaltan en la calle con una navaja. La gente dice que es
normal, porque los que asaltan tal vez están con el mono y no tienen más remedio que asaltar para
pagarse la droga. Yo no digo que no sea así, pero me pone mal que me asalten y, sobre todo, me
pone mal que después de asaltarme y quitarme todo lo que llevo encima, me den un navajazo o
dos. Reconozco que soy muy raro, que eso le pasa a mucha gente, y lo toman a broma o lo
comentan en casa divertidos. (...) A mí me da mi mujer con una jarra en la cabeza y me cabreo. Y
es que como dice la gente, soy muy raro, pero no lo puedo remediar. ¿Qué puedo hacer? Soy así,
y a mi edad es muy difícil cambiar.

Miguel Gila: Yo muy bien, ¿y usted? (ficción)

286-"¡Acéptelos! -exclamó-. Estoy convencido de que usted es una persona de honor y se los doy
como lo haría a un verdadero amigo. Si yo tuviera la seguridad de que iba usted a abandonar el
juego, Homburg, y de que regresaría a su patria, estaría dispuesto a darle inmediatamente mil
libras para que comenzara una vida nueva. Pero no le doy mil libras, sino únicamente diez luises,
porque en la actualidad, para usted, da lo mismo mil libras que diez luises. De todos modos, los va
a perder. ¡Acéptelos, y adiós!"

Fedor Dostoyevski: El jugador. (ficción)

287-Aquella noche no se trataba de algunos bichos de luz aislados; se trataba de millones. Había
por todas partes, en la hierba, entre las zarzas y por encima de los árboles. A estas chispas
vivientes, venía a responder desde el cielo la reverberación de las estrellas. Era una verdadera
danza luminosa. Pero, de repente, un rayo vino a aclarar toda la tierra. Era un meteorito enorme
que dejaba una larga estela luminosa a través del cielo. Un instante después, el bólido se quebró
en mil chispas y cayó más allá de las montañas. La luz se extinguió. Como por un toque de varita
mágica, los insectos fosforescentes desaparecieron. Pero, dos o tres minutos más tarde, una
chispa se volvió a iluminar en una zarza; a continuación una segunda, y después otras, hasta que
el aire se llenó de nuevo, al cabo de treinta segundos, de millares de luces remolineantes.

Vladimir Arseniev: Dersu Uzala. La taiga del Ussuri.

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288-Mi mente estaba llena de punzantes preguntas, que me imposibilitaban el sueño. ¿Estaba
actuando racionalmente? ¿Debía seguir el consejo de los funcionarios de la embajada, o aferrarme
a cualquier posibilidad de libertad, viniere de donde viniere? ¿Estaba poniendo a Mahtob en
peligro? ¿Tenía ese derecho? ¿Y si me pillaban? ¿Me devolverían a Moody, o -peor aún- me
deportarían y entregarían a Mahtob al que consideraban su legítimo propietario, su padre? Ésta
era la peor de todas las pesadillas. No podía imaginar el infierno de regresar a América sola.

Betty Mahmoody - William Hoffer: No sin mi hija.

289-El hacker no perdió un instante. Fue directamente al programa de autorización y agregó una
nueva cuenta. Bien, en realidad no fue una nueva cuenta sino una antigua que no se utilizaba y la
modificó. Cierto oficial de las fuerzas aéreas, el coronel Abrens, tenía una cuenta que no se había
utilizado desde hacía un año. El hacker la modificó ligeramente, para otorgarle privilegios de
sistema, y cambió la clave por AFHACK. ¡AFHACK! [Air Forces hacker] ¡Menuda arrogancia la
suya! Se mofaba de las fuerzas aéreas de Estados Unidos en sus propias narices. De ahora en
adelante ya no necesitaría la cuenta de campo. Disfrazado de oficial de las fuerzas aéreas,
dispondría de acceso ilimitado al ordenador de la División Espacial.

Clifford Stoll: El huevo del cuco.

290-La carta de protesta dirigida al presidente Miterrand empezaba de una forma diplomática, con
un gesto destinado a tender lazos de lealtad: "Somos franceses y sabemos cuán importante es
para el país mantener su independencia económica y militar..." Fue idea de Elaine Shaw escribir al
presidente francés como preámbulo de la campaña de Greenpeace en Mururoa. (...) Para Shaw se
trataba de un acto quijotesco, porque nadie esperaba que el presidente llegara a leer la carta y
mucho menos que reflexionara sobre su contenido, pero podía ganarse algunos adeptos si la
prensa mostraba cierto interés.

Robin Morgan - Brian Whitaker: Rainbow Warrior.

291-Era evidente, explicó, que ahora los vientos que traían el frío desde Rusia se dirigían a
Provenza a mayor velocidad que antes, tardaban menos tiempo en llegar a su destino y, por lo
tanto, tenían menos tiempo para calentarse por el camino. Y la razón de todo ello -Monsieur
Menicucci se permitió una breve pausa llena de dramatismo- era el cambio en la configuración de la
corteza terrestre. Mais oui. En algún lugar entre Siberia y Ménerbes la curvatura de la tierra se
había aplanado, y esto permitía que el viento siguiese una ruta más directa hacia el sur. Era
totalmente lógico. Desgraciadamente, la segunda parte de su conferencia (por qué la tierra es cada
día más plana) se vio interrumpida por el estallido de otra tubería que reventaba y mi catequesis
quedó abandonada en favor de algún trabajo de virtuosismo con el soplete.

Peter Mayle: Un año en Provenza.

292-Así se cerraba un capítulo de mi vida y se abría otro. Ya era un presidiario. Tenía que fingir
ante mis enemigos. ¡Qué deprisa había ido todo! Me parecía increíble. Hace sólo seis días estaba
corriendo por montes y ríos, respirando aire puro, gozando de la naturaleza y de mi gitanilla. Ahora
lo he perdido todo. Soy un presidiario sin derecho a nada; sólo fingir y callar. Me humillan, me
miran el culo y tengo que callarme. Tengo menos derechos que un animal.

Eleuterio Sánchez: Mañana seré libre.

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293-El experimento consistía en permanecer enterrado en vida, en una fosa en el centro del ruedo,
durante dos horas, mientras duraba la novillada o el desencajonamiento. El señor Pagés se lo
propuso a D. Domingo Dominguín, extorero y, por aquella época, empresario de la plaza de toros
de Tetuán de las Victorias. Le gustó el asunto. Nosotros lo hacíamos en plan de prueba, por lo
que solamente pudimos sacarle tres mil quinientas pesetas por mi enterramiento en vivo. (Durante
este relato detallaré por qué puede un hombre permanecer enterrado en vida).

Gonzalo M. Tortajada: La insólita vida del fakir Daja-Tarto contada por él mismo.

294-Ahora mis ojos se abren y veo que los médicos de la Casa de la Vida conocían únicamente los
textos y las costumbres, pero nada más. Porque si preguntaba por qué había que cauterizar una
herida purulenta mientras se unta una herida ordinaria y se la cubre con un apósito y por qué el
moho y las telarañas curan los abscesos, me respondían: "Así se ha hecho siempre". No tardé en
darme cuenta de que hacía demasiadas preguntas, porque todos comenzaron a mirarme de
soslayo, y los camaradas entrados más tarde que yo pasaron delante de mí y me daban órdenes.

Mika Waltari: Sinuhé, el egipcio. (ficción)

295-La gran estrategia de la vida social se hace más evidente durante las disputas territoriales y la
competencia por el alimento. Las hormigas obreras entran en combate de manera más temeraria
que las avispas solitarias. Pueden actuar como kamikazes de seis patas. La avispa solitaria no
tiene esta elección. Si resulta herida o muerta, el juego darwiniano ha terminado, del mismo modo
que ocurriría si hubiera abortado las rutinas necesarias de construcción y aprovisionamiento del
nido. No ocurre así en la hormiga. Para empezar, es un individuo no reproductor, y si se pierde
será más rápidamente sustituida por una nueva hermana nacida en el nido.

Bert Hölldobler - Edward O. Wilson: Viaje a las hormigas.

296-Creería uno que los progresos del embalaje, después de dos guerras mundiales y de un
programa de conquista del espacio, deberían haber excluido para siempre los reveses comerciales
debidos a insuficiencias físicas de aquél. Pero no hay tal. Las deficiencias surgen continuamente,
y en toda clase de productos nuevos, desde el azúcar y pasando por las pastas para sopa hasta los
detergentes. (…) Para las pastas, pese a su renovada popularidad, todavía estamos esperando un
envase que se pueda volver a cerrar cada vez; como se sabe, la mayoría de las pastas para sopa
vienen en bolsas de celofán. Una vez abiertas, quedan reventadas y hay que hacer equilibrios para
que no se desparramen los fideos, o ponerlos en las estanterías en posición horizontal (y no menos
precaria).

Michael Gershman: Acertar a la segunda.

297-Claro que mi padre era un trabajador infatigable. ¡Se levantaba a las cinco de las mañana!
(...) No daba horas y recibía a todos los enfermos que llegasen aquel día. Como no tenía secretaria
ni enfermera, después de cenar se quedaba hasta las doce o la una, haciendo las historias clínicas.
Algo tremendo. Trabajaba hasta los domingos por la mañana, en los que visitaba a los pacientes
del hospital. El problema de estas personas tan rigurosas consigo mismas es que proyectan sus
exigencias sobre los que les rodean.

J.A. Vallejo-Nágera - J.L. Olaizola: La puerta de la esperanza.

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298-Carlos aprovechó la grieta en el pedestal de su mujer. Ya la había calificado de descerebrada
y teleadicta; añadió que su única meta en la vida era vaciar boutiques de Chanel y atiborrar los
armarios a cuenta de su marido. En Londres, durante una fiesta, Carlos se quejó amargamente de
lo que Diana gastaba en viajes y ropa; según él, cada mes tenía que pagar trece mil novecientos
dólares en gastos de “imagen”. Cuando Diana lo supo, replicó: “Él se gasta el doble en cuidar a
sus puñeteros ponis de polo”. Pasados unos días, los periódicos publicaron la lista anual de gastos
de “imagen” de Diana, dando a sus lectores la ocasión de juzgar por sí mismos.

Kitty Kelley: Los Windsor.

299-Por fin llegué a la Jefatura Superior de Policía [de Yaoundé], donde se concedían
efectivamente los visados. Para no apartarse de lo habitual, empezaron a mandarme de un
despacho a otro como si fuera la primera vez que oían hablar de conceder visados. Empecé a las
nueve de la mañana. A las tres de la tarde había llegado al despacho del jefe de policía. Dado que
en ese momento me encontraba sin visado para quedarme y sin visado para marcharme, sólo él
podía decidir sobre mi situación. Escuchó mi relato con aburrida superioridad. "¡Que le den el
visado!", le gritó a un subordinado. Nadie me pidió los documentos que había ido reuniendo tan
penosamente a lo largo de siete semanas, a tan alto coste y molestando a tanta gente. Salí del
despacho dando traspiés, mareado de incredulidad. Así debió sentirse Moisés cuando Dios le
entregó las tablas.

Nigel Barley: El antropólogo inocente.

300-Superficialmente, es fácil distinguir entre educación y propaganda, pues el fin de la primera es


formar criterios independientes y el de la segunda proporcionar unos criterios prefabricados para
evitar que se piense. El educador busca un proceso lento de desarrollo, el propagandista persigue
resultados rápidos; aquél le dice a la gente “cómo” pensar, éste le dice “lo que” pensar; el uno se
esfuerza por conseguir una responsabilidad individual y una mentalidad abierta; el otro, utilizando
argumentos para la masa, se esfuerza por conseguir una mentalidad cerrada. Sin embargo, la
distinción es más difícil de lo que puede suponerse.

J.A.C. Brown: Técnicas de persuasión.

Marzo 2005

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