Anda di halaman 1dari 7

EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN ESPAÑA

··••1111111111...·

FORMACION y EMPLEO: UN
MATRIMONIO CONFLICTIVO
MARIANO F. ENGUITA (*)

NA vez más, se vuelve a plantear el problema bajo colocan al sistema de formaci ón (el sistema educativo

~;~
','ir,'
¡ :, '
1U de cómo puede el sistema formativo responder
a los profundos y acelerados cambios que es-
tán teniendo lugar en el sistema productivo. En
realidad, el tema nunca ha dejado de plantear-
se desde la implantación de la escolaridad universal, lo ha
hecho con más fuerza cada vez que se ha ampliado el perío-
do escolar obligatorio y lo hace de manera especialmente in-
formal más otras instancias de formación para el empleo,
en particular la formación ocupacional) ante la tarea de pro-
ducir una fuerza de trabajo con capacidades amplias, capaz
de adaptarse a situaciones distintas y a procesos de cambio.
Sin embargo, está menos claro cuál sea la forma de conse-
guirlo. Las recetas al uso afirman que es necesario combi-
nar una buena formación general (O inicial) con un subsis-
tensa cuando, como ocurre en el momento actual, se con- tema ágil de formación permanente (O recurrente , o conti-
1 jugan los efectos de un cierto nerviosismo ante el problema
de la innovación tecnológica -nacido al amparo del feti-
nua), algo que nadie va a discutir pero que resulta dificil de
concretar.
chismo de las nuevas tecnologías y estimulado por la pers-
Todo sería más fácil si supiéramos exactamente qué va a
pectiva del mercado único europeo- y una reforma educa-
tiva en marcha. requerir el mercado de trabajo y pudiéramos determinar el
Dejaremos de ladoel problema de hastaqué puntoel em- número de personas que van a desempeñar talo cual em-
pleo debe ser el nortede la educación. Hay razones para po- pleo; no sólo el número de personas, sino las personas mis-
nerse en guardia ante tanta insistencia y preguntarse por qué mas. Pero lo primero no sucede, y lo segundo no debe su-
ceder. Aunque no faltan profetas, lo cierto es que sabemos
se olvidan otras finalidades igualmente dignas o más, como
puedan ser el desarrollo de la personalidad y la educación muy poco sobre las tendencias que actúan en el mercado de
trabajo, en todo caso muy poco de lo que tendríamos que
~ para la convivencia democrática, u otras algo vergonzantes
pero no menos ciertas, como son la custodia de los jóvenes
saber para adecuar el sistema de formación . Es un hecho
que la mayoría de las prospectivas de empleo que hasta la
a las horasen quesus padres trabajan. En todo caso, es cier-
fecha se han realizado en cualquier lugar del mundo han si-
I to que tanto los propios jóvenes como sus fam ilias toman
sus decisiones en materia educativa tomando muy en cuenta,
si es que no en primer lugar, las consecuencias sobre el fu-
do un fracaso, pero esto no es todo desde el punto de vista
de la formación. Desde que una persona entra en la escuela
turo empleo, y que si ha de haber alguna formación para el hasta que se incorpora a la vida activa, o desde que inicia
'1 ésta hasta que se retira de ella, los períodos de tiempo son
\ empleo ésta debe tener lugar, al menos en parte, en la edu-
1
cación formal. tan largos que, con los instrumentos disponibles, tornan im-
Lo que parece bastante más dudoso es que el problema posible cualquier previsión elicaz a largo plazo. Porque se
se presente en la forma de un sistema productivo con nece- trata no solamente de determinar nom inalmente cuáles se-
sidades crecientes, con la mirada puesta en el progreso, y rán las futuras ocupaciones, sino también de saber cuáles
un sistema educativo ensimismado y anclado en el pasado. van a ser sus contenidos. En general, las previsiones sólo
Sin duda esto es parte del problema, pero no es todo el pro- pueden funcionar a corto y medio plazo, por lo que sus efec-
blema. En las páginas que siguen intentaremos abordar su- tos deberán hacerse sentir más sobre la formación continua
cesivamente las dos caras del mismo. que sobre la formación inicial.
Por otra parte, una sociedad democrática tiene que en-
EL SISTEMA DE FORMACIO:" FRE~TE AL CA~1BIO contrar algún punto de acuerdo entre lo que se supone que
requiere el mercado de trabajo y lo que los individuos de-
Es un lugar común que el desarrollo tecnológico, la mo- sean como formación, lo que dificulta el ajuste cuantitativo
vilidad enel empleo y los cambios en la organización del tra- entre demanda y oferta de cualilicaciones en dicho merca-
(') MARIANO FERNANDEZ ENGU ITA es Soc ió log o. Profesor del oe-
do, y no cuenta ni puede contar con procedim ientos de
partamento de Sociotoqia 1/1 . Umversrdac Compl ulense de Mad rid, orientación escolar ni profesional forzosos , lo que hace al-
60 RHlsn DE ECO:'\O.\IIA y SOCIOLOGIA DEl TRABAJO. !'in!. 6/0CT LJBRE 89

_. . ." - ' '..- ~."- v ..


- -
.... ~"
• FORMACION y EMPLEO: UN MATRIMONIO CONFLICTIVO

tamente probable que, aunque se logre una aproximación dicionales), Yo me inclino más por culpar a la escuela, que
cuantitativa, las cualificaciones de los puestos de trabajo y fuerza a todos a seguir un currículum relevante sólo para
las de los trabajadores no resulta fácil que se encuentren. una parte de ellos, los que lo encuentran en armonía con su
La mayoría de las personas trabajan en algo para lo que cultura de origen y en concordancia con sus expectativas
nunca recibieron una preparación específica fuera del lugar ocupacionales y sociales, forzando a los demás a elegir en-
de trabajo, y la recibieron para algo en lo que no trabajan. tre aprender lo que otros han decidido que aprendan, que
Esta inviabilidad de un ajuste anticipado es lo que reva- carece de interés aparente (yen gran medida real ) paraellos,
loriza el problema de la relación entre la formación inicial y renunciar a cualquier aprendizaje intelectual.
y la continua. Sobre el papel, la solución es asombrosamen- El tercer problema es quizá el que presenta mejores pers-
te sencilla: la educación general debe preparar a la gente pa- pecti vas. Creo que es un acierto de la Administración, en el
ra llevar a cabo nuevos procesos de aprendizaje a lo largo actual proceso de reforma, haber optado por una concep-
de su vida activa. Este es el sentido de esa máxima tantas ción de la enseñanza profesional y técnica como un sistema
veces repetida: la mejor formación profesional es una bue- de salidas horizontales desde cualquier puntode la enseñan-
na formación general. za general hacia el mercado de trabajo, constituidas por en-
'! Desde esta perspectiva, el problema de la formación pro- señanzas cortas y estrictamente profesionales, en lugar de
fesional podría plantearse en los siguientes términos: prime- como una rama paralela de la enseñanza, destinada a alber-
ro, la formación general debe incorporar elementos de an- gar a los excluidos y prepararlos para su inserción en em-
ticipación de lo que suponemos pueden ser necesidades de pleos de segundo orden. Conviene recordar, no obstante,
todos los trabajadores. Segundo, la formación general debe que éste era el propósito del « libro blanco» de Villar Palasí,
propiciar, antes que aprendizajes específicos de utilidad du- hace ya dosdecenios, que prontofue estrepitosamente aban-
dosa, el desarrollo de capacidades y actitudes generales que donado por la Ley General de Educación al incorporar las
faciliten ulteriores aprendizajes específicos (éste es el senti- ..materias instrumentales» (las de siempre) a la Formación
I do de otra vieja máxima: aprender a aprender) y la adqui- Profesional y convertirla en un subsistema autosuficiente, el
sición de conocimientos y habilidades transferibles de un basurero del sistema educativo en su conjunto.
contexto a otro. Tercero, los terminales del sistema educa- El cuarto problema puede también formularse como el de
tivo deben aportar un desarrollo especializado respecto a la la formación ocupacional, continua, recurrente o permanen-
formación general anterior, pero amplio respecto del parti- te. Es el problema de la formación profesional o especiali-
cularismo de los empleos. Cuarto, el resto es algo que zada hasta el nivel del puesto de trabajo o sus inmediatos
corresponde a la formación en el empleo, con o sin inter- aledaños. La política de formación de mano de obra de los
vención del sector público. países europeos, así como de los órganos comunitarios, es-
El primer problema es el que más atención ha suscitado tá hoy focalizada en gran medida hacia este punto, y la for-
por parte del sistema educativo, pero también elque más re- mación ocupacional ha conocido un auge que no tiene pa-
i sistencia ha desatado. En cieto modo, se reduce a la incor- rangón en el sistema educativo. Cientos de miles de perso-
~ poración de «contenidos» nuevos, menos anclados en el tri- nas, fundamentalmente jóvenes, acuden a cursos ocupacio-
vium y el quadrivium y más proyectados sobre los previsi- nales de diverso tipo, y todo permite pensar que la elastici-
blescambios en lascualificaciones (y también sobreloscam- dad de la demanda esde momento ilimitada. Aparentemen-
I bios en el resto de la sociedad, fuera del reducto de la pro- te, la ocupacional habría venido a «cubrir un vacío» am-
ducción, pero ése no es hoy nuestro tema). Es el reto al que, pliamente sentido, al menos si juzgamos por su éxito de pú-
mejor o peor, tratan de responder innovaciones como la in- blico (pero no siempre de crítica). Por todo ello, merece que
1 troducción de la tecnología general y la informática, o el re- nos detengamos un poco más largamente en ella.
forzamiento de las lenguas extranjeras. En otros momentos
y lugares hemos tratado algunas de estas medidas con más
detalle y no vamos a detenernos ahora en ellas. Baste con
señalar que, estando los escolares sometidos a una presión
ya bastante alta, no debería introducirse nada sin sacar al- LA FORMACION OCUPACIONAL COMO
go a cambio. ESPEJISMO
El segundo problema es más complejo, y es ahí donde se
produce el cuello de botella. Aprender no es sólo cuestión La formación ocupacional comparte con el resto del sis-
de capacidad, sino también o más de disposición, y el fun- tema educativo importantes funciones como son: capacitar
cionamiento de la escuela parece ser tal que una parte im- para el empleo, socializar para el trabajo, servir como dis-
portante de los alumnos pierden esa disposición en pocos positivo de selección, formar parte de las estrategias indivi-
años. Siempre cabe culpar de ello a los alumnos, a sus fa- duales para la competencia en el mercado de trabajo y ga-
milias o a la influencia de otros agentes (desde los medios rantizar la custodia de los jóvenes. La función manifiesta es
de comunicación de masas hasta la crisis de los valores tra- la primera, pero, como no contamos con instrumentos ade-
NUM. 6, REVISTA DE ECO~OMIA y SOCIOLOGIA DEL TRABAJO 61

~.. :'\... . j -
EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN ESPAÑA
.·.."lIIlIlu..··

cuados para comprobar si es o no eficaz a la hora de elimi- Para los que recorren con éxito el sistema escolar hasta
nar el paro friccional o facilitar el acceso al empleo, ni si llegar a las últimas etapas, la educación superior presenta
las capacidades, conocimientos y destrezas que aporta son una larga carrera de obstáculos (selectividad, númerus clau-
realmente requeridas en el mercado de trabajo y necesitan sus, primeros cursos selectivos, división de ciclos) y una am-
de instituciones formativas ad hoc, suponemos que la cum- lia gama de opciones (entre carreras cortas y largas, de élite
ple porque los cursos se llenan sin importar cuán rápida- y de aluvión, coronadas o no por doctorados y masters, et-
mente se multipliquen. La cuestión es si semejante éxito no cétera) que aseguran una selección más pormenorizada. Pe-
se deberá más a las funciones latentes que a la función ro los que abandonan pronto el sistema escolar apenas se
manifiesta. distribuyen en un pequeño número de grandes masas indi-
La escuela ha tenido siempre y sigue teniendo por fun- ferenciadas (los queabandonan desde la EGB, losque lo ha-
ción someter a niños y jóvenes a un entramado de relacio- cen a mitad de la FP 1, los que culminan, etcétera) cuyas
nes sociales que, por su similaridad con las del proceso de credenciales educativas no ofrecen mucha información a los
producción capitalista, los preparan para incorporarse a él empleadores. Si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría
de manera no conflictiva. Dicho de forma más simple, tie- de los cursos de formación ocupacional no están asociados
~é:]. nen que generar, seleccionar y consolidar las actitudes y dis- a ofertas de empleo por empresas concretas, sino a su mera
íf~ posiciones que definen a un "buen » trabajador. Sin embar- posibilidad hipotética, cabe preguntarse si la formación ocu-
'..Si pacional en su conjunto no estará cubriendo el papel de lle-
go, mientras la mayoría de los empleos se ven abocados o
se mantienen en las coordenadas del trabajo fragmentado, var a cabo la selección de detalle entre los excluidos del sis-
rutinario, subordinado, repetitivo, no creativo, frustrante y tema eductivo.
r:',
alienante, la escuela ha conocido una importante evolución Efectivamente, si sólo la mitad de los jóvenes entre 16 y
que la ha llevado hacia prácticas más liberales, flexibles y 24 años son activos y sólo la mitad de esa mitad están ocu-
democráticas. Aunque le quede todavía la mayor parte del pados (y la mitad de la otra mitad probablemente estudia
I camino por delante, la parte recorrida ha sido suficiente pa-
ra que entre los empleadores y sus portavoces se extendiera
porque no hay empleos, pero esto no importaahora), si hay
muchos menos empleos en oferta que jóvenes trabajadores
la impresión de que la escuela ya no es lo que era, que sus demandantes, y si la mayoría pasa largos períodos desde
productos -los jóvenes que se incorporan al mercado de que abandona laescuela hasta que encuentra el primer pues-
trabajo- difícilmente encuentran satisfactorios losempleos to de trabajo, ¿cómo pueden los empleadores saber quiénes
que se les ofrecen, carecen de una moral de trabajo adecua- no han olvidado lo poco de bueno que -desde su punto de
da, desconocen la autoridad y el esfuerzo, etcétera. vista-aprendieron en la escuela? Una forma, sin duda, es
La formación ocupacional, en contrapartida, alejada de examinar sucurrículum en formación ocupacional. Con una
la luz pública, desembarazada del artículo 27 de la Consti- ofertaocupacional amplia, quien ha aprovechado una opor-
i tución, generalmente gestionada por autoridades políticas y tunidad tras otra, aunque representaran una pérdida de
\
administrativas distintas de las del sector educativo, libre tiempo, es un trabajador en potencia idóneo; quien no apro-
~ del cuerpo de enseñantes y su ethos "progresista.. y «huma- vechó ninguna o las aprovechó mal, habrá tenido que pa-
nista » y bajo la influencia directa de los empleadores, esta- sar el tiempo haraganeando en su casa, en los billares o en
las esquinas y habrá perdido las buenas costumbres o tal
I ría libre de una evolución tan poco deseable para éstos y se-
ría más capaz de restablecer los verdaderos hábitos de tra-
bajo, es decir, los que gustan a las empresas.
vez no las haya adquirido nunca.
La tercera función que hemos apuntado es el reverso de
él Otra función de la escuela es y ha sido siempre la de ser- la anterior. Si los puestos de trabajos son enormemente es-
~ vir de instrumento de criba para distribuir a las personas en casos para los jóvenes, cualquier cosa que los acerque a ellos
las distintas posiciones sociales, lo que significa sobre todo o les ayude a destacar sobre, o a no quedarse a la zaga de,
yen primer lugarentre lasdistintas ocupaciones. Que tal se- sus concurrentes se convierte en una necesidad inevitable.
lección sea meritocrática, como pretende el discurso domi- La formación ocupacional, en la medida en que tenga lugar
nante, o reproduzca las desigualdades a través de genera- en las empresas o en contacto con ellas, ofrece la oportuni-
ciones es algo que queda fuera del objeto de este artículo. dad de ser visto por el empleador. Lo que menos importa,
Lo que importa es que sucesivas reformas del sistema edu- en todo caso, essi resulta o no verdaderamente relevante en
cativo formal han elevado los resultados y las credenciales términos de captación para el empleo. Si todo el mundo se
mínimas del conjunto de la población a través de la amplia- incorpora a ella, o si mucha gente lo hace, entonces nadie
ción del ciclo obligatorio y la .. masificación .. de los niveles puede dejar de hacerlo salvo que quiera autoexcluirse. La
inmediatamente superiores. La formación ocupacional de suma de las racionalidades individuales no es necesariamen-
hoy, aunque no lo digan las leyes, está prioritariamente des- te una manifestación de racionalidad colectiva.
tinada a los que abandonan el sistema escolar al terminar Finalmente, no por obvio hay que dejar de señalar que
el período obligatorio, poco después o, como mucho, tras la formación ocupacional es una forma de sacar a los jóve-
cubrir el ciclo siguiente. nes, esos seres peligrosos, de la calle y disminuir las cifras
62 REVISTA DE ECO\O\lIA , SOClOlOGIA DEl. TR\B\JO. :'il:.\1. 6

.~ ~
•• ~ J
; y •
. - ;~
'11"" ,. ~ ':,"'.'
• FORMACION y EMPLEO: UN MATRIMONIO CONFLICTIVO

de paro. Como la Administración lo sabe, paga por acudir ¿POR QLT SOLO HA DE ADAPTARSE LA ESClELA?
a ella (mientras que en el resto del sistema de formación, en
el sistema educativo formal , son los jóvenes los que pagan Aunque resulta imposible generalizar sobre las empresas
por acudir), y los jóvenes parados acuden porque se les pa- como si fueran entidades homogéneas -desde el punto de
ga -salvo que encuentren la forma de cobrarsin hacerlo-, vista de la organización del trabajo no existe «un mundo de
aunque sea mal. la empresa», sino una constelación de pequeños mundos-,
Ese conjunto de funciones , distintas de la función mani- no me parece imprudente identificar hoy dos grandes ten-
fiesta de capacitar para el empleo, concitan alrededor de la dencias en su organización. Una, ya clásica, es bien conoci-
formación ocupacional un colorido abanico de intereses, si da bajo el epígrafe de «taylorisrno»: producción en grandes
no coincidentes al menos confluyentes. En sus funciones de series, instrumental muy especializado, mano de obra poco
socialización y selección interesa primordialmente a los em- cualificada, especialización de tareas y una rígida organiza-
pleadores, en su función de instrumento de competencia en ciónjerárquica. Escierto que lascadenas de montaje, su for-
el mercado de trabajo a los individuos y, en su función de ma paradigmática, ya no son lo que eran ni en cantidad ni
custodia y disfraz del paro, al poder político. en cualidad. Sin embargo, sería un error afirmar que se tra-
ta de una etapa ya superada, pues los principios de jerar-
:'}'1 Pero, ¿y la capacitación? Las funciones anteriormente se-
quización y estricta división del trabajo informan todavía la
}iJ ñaladas no niegan ésta, pero la relativizan y, sobre todo, re-
lativizan sus criterios de éxito. La formación ocupacional mayor parte de los procesos productivos, sean de bienes o
-o continua, o permanente, o como queramos lIamarla- servicios, en organizaciones públicas o privadas.
es, sin duda, necesaria porque el plano de generalidad en De cara a esta forma de organización del trabajo, la es-
que se mueve -y debe seguir moviéndose- la enseñanza cuela forma a la vez demasiado y demasiado poco. Para lo
general (su nombre lo indica) necesita de puentes que per- que requieren los empleos que se encuentran en la base de
mitana los individuos transitar hacia laespecificidad que re- la pirámide jerárquica, la escuela ha generado una gama de
I presentan los puestos de trabajo -pero no llegar hasta expectativas imposibles de satisfacer y una mayoría de co-
ella-. En ese sentido, la formación continua es una nece- nocimientos inutilizables. Esto trae como consecuencia la
sidad de los individuos cualquiera que sea el punto en que insatisfacción del trabajador con su trabajo, su frustración
abandonen el sistema educativo y, posteriormente, en dis- y, a la larga, conflictos individuales y colectivos. No es pre-
tintas estaciones de su vida activa. De hecho, donde los po- ciso detenersse aquí a explicar la larga lista de manifesta-
deres públicos no han querido o no han podido ponerla en ciones de este descontento: absentismo, rotación, consumo
pie por sí mismos o regularla, ha surgido en todo casoadop- de alcohol y drogas, problemas de calidad, pequeños sabo-
tando formas variopintas (véase, por ejemplo, el elenco de tajes, etcétera, así como conflictos colectivos en torno a la
masters y otros estudios de postgrado que se ofrecen a los organización del trabajo. El hecho de que la elevada tasa de
universitarios ; en la práctica, el doctorado cubre también desempleo actual haga preferible el peor trabajo a ninguno
¡ esa función). Sin embargo, aquí es concebida fundamental- no debe inducir a un falso optimismo en torno a la satisfac-
01 mente como educación compensatoria, dirigida a los exclui- ción de los trabajadores con su puesto de trabajo.
dos (los -fracasados») del sistema educativo. En el otro extremo de la pirámide, en su cúspide, las em-
Pero ésta, aparte de no ser su misión, resulta punto me- presas encuentran a menudo el problema exactamente con-
I nos que imposible. Del efecto de la enseñanza general so- trario. Lagente llamada a cubriresos puestos no parece que
bre los alumnos puede decirse lo que del matrimonio ecle- haya adquirido en la educación formal las capacidades de
siástico: si lo que Pedro ate en el cielo nadie lo desatará en ejercer la iniciativa, tomardecisiones, trabajaren equipo, re-
'1 la tierra, a quien la escuela excluya no lo recuperará la for- solver problemas, afrontar imprevistos o moverse con au-
)
mación ocupacional. El problema consiste en que la escue- tonomía que se requieren de un cuadro.
la no sólo divide entre aprobados y suspensos, titulados y De manera que podría decirse que la escuela se excede
no titulados, o titulados en una cosa u otra, sino que escin- con unos pero se queda corta con otros. Sin embargo,
de a la masa de los jóvenes entre unos que se creen capaces «unos" y «otros" no son entidades equivalentes. Desde la
de aprender y otros que no, unos queestán siempre dispues- perspectiva de la organización taylorista del trabajo, los
tos a hacerlo y otros que nunca más, unos que podrán se- "unos» -los de arriba- son únicos e imprescindibles mien-
guir progresando - sea en el sistema formal o en el ocupa- tras los «otros» -los de abajo- son iguales entre sí y fá-
cional- y otros que se estancarán. Experimentos aislados cilmente sustituibles. Pero, desde el punto de vista de la so-
pueden arrojar buenos resultados, pero, para la mayoría, la ciedad global, y de la economía nacional, las insuficiencias
participación que se opera en la primera fase de la adoles- de los pocos suponen un problema menor, mientras el es-
cencia es definitiva. Y esto, como apuntamos antes, no es caso aprovechamiento de las capacidades de los muchos re-
cuestión de capacidades de los jóvenes -no para las cifras presenta un magno problema, tanto económico como so-
de excluidos que se manejan-, ni de calidad de los centros, cial. Un problema que algunos califican de «sobreeduca-
sino de orientación de la enseñanza. ció n», pero yo creo que puede ser más certeramente desig-

~V M . 6, RE\"ISTA DE f.CO\O\lIA y SOClOLOG IA DEL TRAB\JO 63

't ... ~ .,k~_


EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN ESPAÑA
·•...11111111..••·

nado como infrautilización de las capacidades adquiridas o


una gama de opciones políticas. Al emplear la palabra "po-
despilfarro de recursos humanos. lítica.. y sus derivados no estoy pensando, ni mucho menos,
en elecciones, parlamentos o partidos. Estoy pensando en
Frente a esta tendencia, todavía dominante, se yergue hoy
los problemas de poder que tienen por escenario los ámbi-
otra; minoritaria, a veces vacilante , pero más prometedora
y pujante. Me refiero a lasque genéricamente se denominan tos de las empresas y las escuelas.
"nuevas formas de organización del trabajo». Hay una gran Hoy en día contamos ya con un número de experiencias
con las «nuevas formas de organización del trabajo» más
variedad de ellas: enriquecimiento de tareas, rotación en los
puestos, pequeños equipos, círculos de calidad, grupos de que suficiente para permitirnos afirmar que, rebus sic stan-
tareas, empresas «Z", empresas de «tercer tipo», etcétera,tibus, son más productivas que las formas tradicionales. Es-
pero podemos referirnos a todas de manera global. En con- to es fácil de comprender sin necesidad de análisis micro o
traposición al modelo anterior, se basan en la producción recuentos dedatos en los que no podemos entrar aquí. Clau-
de pequeñas series o por encargo, la maquinaria de tipo uni-
sewitz ya sabía que cualquier ejército cuyo estado mayor
versal, una mano de obra altamente cualificada, procesos quisiera controlarlo todo, sin dejar ningún espacio de auto-
nomía a sus subordinados, estaba condenado al fracaso. En
de producción flexibles, descentralización de las decisiones,
~'?i.l lo concerniente a la elaboración de sus estrategias, las em-
retroalimentación desde el lugarde producción hacia lasofi-
t:il cinas de diseño y métodos, etcétera. presas sediferenciaban antes de losejércitos enqueéstos tie-
nen que hacer frente a una proporción infinitamente más
Se trata de una tendencia que responde a varios factores.
elevada de imprevistos; pero, en un contexto de crisis eco-
En primer lugar, las dificultades que para el modelo taylo-
nómica y mercados y tecnologías rápidamente cambiantes,
rista tradicional, basado en la planificación y en la inver-
. , ~; tal diferencia se desdibuja. Cien cerebros siempre piensan
sión a largo plazo en un contexto estable y previsible, han
más y mejor que uno, a no ser que haya muy pocoque pen-
supuesto las variaciones irregulares e imprevisibles de los


1 costes de las materias primas, el combustible y la mano desar o que todo pueda ser pensado de antemano. Las formas
descentralizadas y participativas de organización tienen a su
obra, al igual que la diversificación e inestabilidad de la de-
favor el hecho de conjuntar capacidades en mayor número,
manda. En segundo lugar, las dificultades técnicas inheren-
en una gama más amplia y diversificada y de forma
tes a la supercentralización de la toma de decisiones en las
grandes organizaciones, problema que se acrecienta a me- complementaria.
dida que éstas se vuelven internamente más complejas o lo Pero los experimentos de reorganización del trabajo no
hace el contexto al que deben responder. En tercer lugar, son evaluados tan sólo en función de su productividad. Ade-
las dificultades sociales derivadas del creciente desfase más de complementarse, las capacidades en juego pueden
-siempre dentro de este modelo- entre lo que el trabaja- entrar en conflicto, tanto por el mero hecho de compartir
dor quiere y lo que el puesto ofrece. o concurrir en un espacio decisional de límites finitos y di-
visorias móviles como porque todo proceso de reorganiza-
Desde la perspectiva de esta tendencia, la educación for-
~
ción supone la redistribución del poder y su conversión en
mal se encuentra todavía demasiado apegada a las tradicio-
nes de disciplina, conformismo y sumisión que nacieron ba-problema "público.., en algo discutible y susceptible de ser
jo la influencia del modelo de organización industrial pre-modificado, en contraposición a la facticidad de lo larga-
mente establecido. En otras palabras, el problema de las
I cedente. No hay en ella formación en el sentido de la ini-
«nuevas formas de organización del trabajo» podría residir,
ciativa. ni para la participación, ni para el trabajo en equi-
no en un funcionamiento deficiente, sino en funcionar de-
po, ni para la toma de decisiones, ni para la resolución de
masiado bien. Quizá nadie haya resumido el problema me-
problemas nuevos o complejos ni, en general, para el am-
~i plio abanico de capacidades y, sobre todo, actitudes nece-
jor que un directivo de la General Motors, Thomas Fitzge-
raid, en la Harvard Business Review:
sarias para desenvolverse eficazmente dentro de formas de
(...) Los temas de participación no se restringen necesa-
producción más descentralizadas y flexibles. Este modelo de
riamente a esos pocos asuntos que la dirección considera de
organización del trabajo se encuentra más cerca que el an-
interés directo y personal para los empleados (...) <Un plan
terior de la dinámica específica de la escuela y de la direc-
no puede> mantenerse largo tiempo sin que (a) sea recono-
ción de sus tendencias evolutivas, pero también, probable-
cido por los empleados como manipulador o (b) conduzca
mente, más lejos del punto alcanzado en ella por el mo-
a expectativas de una participación más amplia y significa-
mento.
tiva - «¿Por qué sólo nos preguntan sobre los planes para
pintar la oficina y no sobre la sustitución de este viejo equi-
po o la reorganización de este instrumental?.. . Una vez que
se ha mostrado (o que se cree que se ha mostrado) que se
UN PROBLEMA POUTICO
es competente en, por ejemplo, reordenar el lugar de traba-
jo, y cuando la participación se ha convertido en una acti-
Tanto para el mundo de la producción como parael mun- vidad consciente y con apoyo oficial, los participantes pue-
do de la educación, lo que está en juego es una opción o den muy bien querer pasar a los temas de asignación de ta-
64 REVISTA DE E(o:\om-\ y SOClOLOG IA OH TRABAJO. :'iliM. 6

~.
.- .-
:- . ~ - ~'1..; . ..». . ~ "" ~~ ", ~.-:
• FORMACION y EMPLEO: UN MATRIMONIO CONFLICTIVO

reas, distribución de recompensas e incluso selección de los individualismo competitivo, la represión de todo interés que
responsables. En otras palabras, el actual monopolio <de se salga del programa , la sumisión,..
control> de la dirección puede llegar a ser, él mismo, obje- Es algo que exigiría cambiar radicalmente el func iona-
to de discusión. miento cotidiano de las escuelas, pero esto es mucho más di-
Corre prisa decir que lo que se pone en cuestión, incluso ficil que cambiar un programa, un libro de texto o el con-
en peligro, no son solamente las prerrogativas de la direc- tenido de una clase magistral. Muchos profesionales de la
ción, sino también y quizá más las de los cuadros interme- educación hacen suyas sin dudar las distintas fórmulas aso-
dios. La autonomía de los grupos de trabajadores convierte ciadas a la idea de la enseñanza activa, pero son muy pocos
a menudo en ociosa la presencia de capataces, supervisores los casos en que esto tiene como consecuencia un cambio
e inspectores de calidad. Los técnicos medios pueden ver en la estructura de las relaciones y las prácticas escolares.
también recortadas sus funciones, aunque sean las más sim- Como en la empresa, el problema reside aquí en que la
ples, y sentir, no sin razón, que ello hace su posición más transferencia de capacidad de decisión al alumno merma el
vulnerable, que son menos imprescindibles. Los mismos sin- poder y la seguridad de la posición del profesor, así como
dicatos son frecuentemente hostiles a procesos de reorgani- la de toda la línea de autoridad situada tras él o ella, y ero-
zación que, si bien mejoran la posición de los trabajadores, siona la eficacia de los instrumentos tradicionales de con-
pueden ser meros expedientes para apropiarse de sus des- trol de la conducta integrados en la relación pedagógica.
f~
!~C;
f<Z!. trezas o, simplemente, un obstáculo para estrategias de ne- En todo caso, el hecho de que tanto la empresa como la
t:V<
gociación y de movilización basadas en la condición unifor- escuela presenten en su interior una dinámica contradicto-
me de los asalariados y su desafección hacia el contenido ria, una tensión entre una estructuración rígida yjerárquica
del trabajo. y otra flexible y participativa, no deben hacernos olvidar
El problema no es muy distinto en la educación formal. que, en general, la empresa media o grande se inclina más
Las actitudes y capacidades que se requieren para actuarde hacia lo primero y la escuela hacia lo segundo. Como ya he
manera eficaz en contextos de trabajo flexibles -lo mismo indicado, en la relación educación-empleo resulta tan im-
I que para contextos rígidos, aunque sean distintas- no se
adquieren a través de la información oral o escrita, fácil de
portante el problema de la infrautilización de las capacida-
des adquiridas como el contrario. Las contradicciones in-
modificar, sino a través de la práctica de las relaciones co- ternas y el desajuste mutuo pueden resolverse, teóricamen-
tidianas de la escuela. Formar personas creativas, acostum- te, de dos maneras: volviendo empresas y escuelas a ser lo
bradas a trabajar en equipo, con iniciativa, capaces de re- que tradicionalmene han venido siendo o evolucionando
solver problemas y hacer frente a imprevistos, etcétera, es ambas, sobre todo las primeras, hacia las nuevas formas de
algo harto dificil para una escuela basada en las rutinas, el organización del trabajo y del aprendizaje apuntadas.

J
I
"

1I
,

NUM.6, RE\lSTA DE ECO\O\III\ y SOCIO LOGIA DEL TRABAJU 65


'.. ~:- ~ ..
-" ~~

EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN ESPAÑA


.·..111111111..•··

El viejo problema del ajuste entre formac ión y empleo tiene que replantearse . En sus mis-
RESUMEN mas coordenadas, es necesario incorporar a la enseñanza general elementos de anticipación
de la vida activa, priorizar la adqu isición de capacidades generales sobre aprendizajes espe-
FORMACION y cíficos de ut ilidad dudosa, llevar a los momentos terminales del sistema educativo la forma-
EMPLEO: UN ción espec ial izada y dejar para los empleadores la formación específica para el puesto de tra-
MATRIMONIO bajo . Pero es preciso salir de estas coordenadas para ver y resolver otros problemas. En pr i-
CONFLICTIVO mer lugar, es necesario dejar de atribu ir i1usioriamente la expansión de la formac ión ocupa-
cional a un vacío formativo y comprender sus func iones de custod ia de los jóvenes, adm inis-
tración del desempleo, selecc ión al detalle y resocialización de la fuerza de trabajo , así como
su papel espúreo en un contexto de fuerte competencia por empleos muy escasos. En se-
gundo lugar, hay que dejar de suponer que la empresa representa la inevitable racionalidad
técnica mientras la escuela tiene que adapta rse a ella mediante opc iones pol íticas : el proble-
ma hoy, más que el de un reducido número de empleos para los que no existen trabajadores
con las cualificaciones adecuadas, es el de una inmensa mayoría de trabajadores a los que
sus empleos, si los tienen, no permiten aplicar sus capacidades, adqu ir idas en buena parte
en la escuela. El problema del ajuste formación-empleo nos remite siempre a dobles opc io-
nes sobre qué organización del trabajo y qué tipo de formación educativa deseamos.

~1

I
The old problem of adjustment between training and employment must be restated . Wit -
SUMMARY hin its own coordinates, it will be necessary to incorporate to general education some advan-
ced elements of the active life , to give priority to the adqu isition of general knowledge upon
TRAINING AND spec if ic tra in ings of dubious utility, to bring to the last stages of the educat ion system the spe-
EMPLOYMENT: A cialized training , and to leave for the employers the specific tra ining for the job in question .
TROUBLESOME But it shall also be necessary to get out of these coordinates in order to see and solve ot-
MARRIAGE her problems. In first place , it is essential to stop attibuting, ilusorily , the expansion of pro-
fessional tra ining to a training gap and to understand its functions to custody youth, adrn i-
ñistration of the unemployment, detailled select ion and re-social ization of the labour force ,
¡¡S well as its talse role within a context of strong competence for very scarce jobs.
In second place , we must stop th inking that the enterprise represents the unavoidable tech -
,¡ nical racionality while school must adjust to it through polítical opt ions : the problem today,
W>
more than being that of a reduced number of jobs Ior which there are not qual ified labour, is
that of an inmense mayority ot workers who can not put into their [obs , if they happen to ha-

I ve them , the ir capac ity adqu ired at school. The tra ining-employment adjustment problem ref -
fers us always to double opt ions about the type of labour organ ization and the type of tra i-
ning education we wish to have.

66 RE' ISTA DE ECO\ O\l IA , SOClOI.OCIA DEl. fRAIl\JO . Nl!M. 6

1
...... I
-
~ 1. ~. ~ ..