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Decretos Ley impulsados arbitrariamente, sin parlamento ni aprobación ciudadana,

durante los años 1979 y 1980, que establecen el sistema educativo que hoy tenemos.
Todas las falencias e inequidades presentes en nuestra educación provienen de estas
políticas.

Por Decreto Ley 3063/79; Decreto Fuerza Ley 13063, publicados en el Diario Oficial el 2
de junio de 1980 y Decretos Leyes 3473 - 3476 y 3477 de 1980; se implementa todo un
sistema de traspaso a las Municipalidades de los Establecimientos de Enseñanza
Básica y Media del Estado.

Por Decreto Ley 3166/80, se autoriza al MINEDUC para entregar la administración de


establecimientos de Educación Técnico - Profesional a instituciones del sector público o
a las personas jurídicas que no persiguen fines de lucro.

Por Decreto Supremo del 5 de junio de 1980, se fijan nuevos objetivos, planes y
programas a la Educación General Básica. Se introducen los criterios de objetivos
mínimos y flexibilidad curricular.

El Decreto Ley 3476/80 es una nueva ley de subvenciones a la enseñanza privada, que
mejora sustancialmente los montos. La idea es estimular el proceso de privatización
de la Enseñanza.

Constitución política, Santiago, 21 de octubre de 1980. Establece la responsabilidad de


los padres de educar a sus hijos, desligándose el Estado de su responsabilidad
educativa (art. 19 n° 10) y la Libertad de enseñanza (art 19 n° 11) que permite y fomenta
el lucro con la educación y los recursos públicos. Publicado en el Diario Oficial de fecha
24 de octubre de 1980.

Por Decreto Ley 3621/81 se fija al colegio de Profesores un plazo de 90 días para que se
transforme en Asociación Gremial. Pierden aquí los Profesores, el organismo que podía
representarlos en el ámbito nacional.

Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, santiago 10 de marzo de 1990. Reafirma la


Libertad de Enseñanza (lucro) y especifica el funcionamiento de la educación pública en
Chile.

Ley General de Educación, 2008. Sigue manteniendo la Libertad de enseñanza (lucro) y


la desligación del Estado en la Educación, solo como protector de este derecho y no
como garante y asegurador.

Así como en todos los países Latinoamericanos e incluso en países como Estados
Unidos, en Chile se debe establecer que el Estado tiene la obligación de asegurar y
garantizar la educación pública gratuita y de calidad hasta el nivel superior de
enseñanza.

La municipalización de la educación chilena causó graves daños en el sistema educativo


pues socavó todo lo logrado durante el siglo XX en cuanto a calidad de los colegios y
liceos públicos. Desde entonces todos los nuevos colegios públicos serían de baja
calidad debido a que esto dependería directamente de los recursos económicos que
maneje cada municipalidad. Esto provocó la segregación de nuestros niños y jóvenes
nuevamente ya que solo los colegios de municipalidades de comunas ricas tendrían
opción de ofrecer una educación digna. El resto de los colegios caería en la precariedad
y rápidamente serían ocupados por alumnos de bajos recursos, mientras que los
subvencionados serían utilizados por familias de clase media y los privados por familias
acomodadas. Hay que aclarar que esto no era así en Chile antes de 1980 cuando se
municipalizó autoritariamente la educación, las escuelas públicas eran espacios de
encuentro de todos los sectores sociales. Debido a su alta calidad eran preferidos por
todas los sectores, altos, medios y bajos. No existía la segregación en la Educación
pública y ésta era uno de los grandes orgullos nacionales, siendo reconocida a nivel
internacional como una de las mejores (si no la mejor) de toda Latinoamérica. Llamaba la
Atenas de Latinoamérica a la Educación Pública chilena. Después del traspaso a las
municipalidades de los establecimientos pasaríamos en pocos años a pasar el puesto
100 en el mundo en cuanto a calidad de educación, y el país con peor comprensión
lectora en la región. ¿Por qué es esto así si nuestro país es de los que más millones
invierte de su PIB en educación? Simplemente porque el sistema municipalizado, junto a
la Libertad de Enseñanza y la privatización constante de la Educación pública hacen que
todos los recursos invertidos sean mal utilizados,