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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

Facultad de Medicina

Cátedra de Ética Del Ejercicio Profesional

La ética en la práctica de la oncología

Maestro: Dr. Jair García-Guerrero

Realizado por: Sofía Athié Moreno Fuentes


Germán Montemayor Cavazos
Liliana Solís Valdivia

Monterrey Nuevo León a 15 de noviembre del 2007


Índice

Introducción

i. Marco teórico
ii. Antecedentes históricos

Justificación

Material y métodos
iii. Variables dependientes e independientes
iv. Cronograma

Resultados

Conclusiones

Bibliografía

Resumen español

Resumen ingles
Introducción

Marco teórico

Para empezar hablar de la oncología seria coherente dar una introducción


breve de lo que es la oncología. La oncología es la especialidad médica que
estudia los tumores benignos y malignos, pero con especial atención a los
malignos, esto es, al cáncer. El término Oncología deriva del griego onkos
(masa o tumor) y el sufijo -logos-ou (estudio de). Los profesionales de esta
especialidad son los oncólogos.

Antecedentes históricos

El cáncer en México ocupa desde 1990, el segundo lugar como causa de


muerte; entre 1992 y 2001 la proporción de defunciones por neoplasias
malignas se incrementó de 0.6 al 13.1% del total de los fallecimientos ocurridos
por todas las causas. En el año 2001 se produjeron 55,731 defunciones por
tumores malignos. El número de casos nuevos también muestra una tendencia
al incremento de 2 a 3 % por año, con un promedio anual de más de 90,000
casos notificados, según el Registro Histopatológico de las Neoplasias.

Es a partir del año 1987 en que el Dr. Arturo Beltrán Ortega, entonces Director
general del Instituto Nacional de Cancerología, con el apoyo decidido del Dr.
Jesús Kumate Rodríguez, Secretario de Salud, llevan a cabo la creación de los
centros Estatales de Cáncer en México.

Sensibles a esta problemática de salud pública, las autoridades


gubernamentales federales y estatales a través de la Secretaria de Salud,
continuaron creando centros en todo el país, teniéndose a la fecha 22 centros
que permiten un acceso fácil, rápido y eficiente para el tratamiento del cáncer
en la localidad de los pacientes, ofreciéndoles comodidad en su
desplazamiento, racionalizando así los esfuerzos de éste y los recursos
públicos. Entre estos 22 se encuentra el Centro Universitario Contra el Cáncer
Hospital Universitario Dr. José E. González, ubicado en Monterrey, Nuevo
León. Este ofrece una amplio servicio al publico siendo el Dr. Juan Francisco
González Guerrero Oncólogo Médico / Radioterapeuta Jefe de la Unidad de
Oncología
Justificación

En si en medicina nos afrontamos a muchos dilemas éticos pero en la práctica


de la oncología creemos se presentan una combinación de diversos factores
que nos obligan a estudiar aun mas este tema.

La situación histórica determina la concepción y el modo en que se es


"paciente" o "médico". Reelaborar hoy los criterios asistenciales exige tener en
cuenta la práctica social privilegiada en estos tiempos: de consumo.

Pero a su vez esta reelaboración nos lleva a la pregunta, son los tratamientos o
los pacientes los que tienen el precio. Así como no es lo mismo tratar a un
paciente que a un "cliente", no es lo mismo "dirigir una cura" que dirigir al
paciente. La "facilidad" de este desliz está en deuda con la cultura
"posmoderna" de la manipulación, la economía de Mercado y los medios
masivos de comunicación.

Otro problema frecuente es que el medico tiende a ver al enfermo como un ser
irresponsable incapaz de actuar prudentemente. En esta situación de
incapacidad moral para tomar decisiones correctas, corresponde al médico y
sólo al médico decidir por él en cuestiones que afecten a la salud. Esta relación
medico-paciente paternalista aun que respete el derecho de la no maleficencia,
viola la autonomía de nuestro paciente.

Material y métodos

Consentimiento Informado en Oncología

El concepto del consentimiento informado proviene desde el Derecho, y eso


explicaría la dificultad de aceptación por parte de los médicos.

El Consentimiento Informado es la explicación a un paciente atento y


mentalmente competente de la naturaleza de su enfermedad, así como del
balance entre los efectos de la misma y los riesgos y beneficios de los
tratamientos recomendados y solicitarle su aprobación para ser sometido a
dichos procedimientos. La información debe ser comprensible y no sesgada. El
médico no debe aprovecharse de su dominio técnico y psicológico sobre el
paciente.
Los requisitos imprescindibles para que el consentimiento informado tenga
validez, tanto desde el punto de vista ético, como legal, son: Información,
Voluntariedad, Competencia, Autenticidad y Validez.

En este momento ya estaríamos en situación de redefinir lo que es el


Consentimiento Informado: es un proceso gradual que tiene lugar en la relación
médico-paciente, mediante el cual un sujeto competente recibe una
información comprensible y suficiente que le capacita para participar activa y
voluntariamente en la toma de decisiones con respecto al diagnóstico y
tratamiento de su enfermedad.

El Consentimiento Informado sirve pues para asegurar que el paciente ha


recibido información, cumplir un precepto ético, el respeto al principio de la
Autonomía, y sirve también para cumplir con una regulación legal, tanto a nivel
administrativo como judicial.

El deseo de ser informado

Uno de los cambios más importantes ocurridos en la química y que más ha


afectado al desarrollo de las normas legales que regulan los procesos de la
sanidad, ha sido el cambio en la relación médico-paciente. Lo fundamental de
este cambio es la nueva relación más simétrica entre médico y enfermo.
Hemos visto que al informar se cumple con el derecho del paciente al ser
informado, pero también la información se da con un propósito bien definido
tanto ética como legalmente: permitir a los pacientes conocer sus alternativas
de tratamiento y que colaboren en la toma de decisiones que necesariamente
se deben plantear, para lo cual tiene que otorgar el consentimiento al médico.
Podemos asegurar que el hecho central de la nueva relación médico-enfermo
se basa en el consentimiento informador, mediante el cual el paciente es capaz
de participar en el proceso de decisión terapéutica.

El fundamento ético del derecho a la información es el respeto al principio de la


autonomía. En general los médicos han sido muy sensibles al principio de la
beneficencia, en cambio han ignorado el principio de autonomía. En Bioética
está aceptado ampliamente que el derecho del paciente a dar el
consentimiento informado al tratamiento conlleva, al menos, dos importantes
corolarios.
1: El derecho a rechazar la información sobre su enfermedad como expresión
Del ejercicio de la autonomía.

En caso de ejercer este derecho, es posible que el médico se enfrente al hecho


de que si cumple la normativa legal e informa a un paciente que no quiere ser
informado, atente contra el principio de autonomía del paciente.

Las actitudes y prácticas de la verdad a las personas con cáncer han cambiado
sustancialmente en los últimos años. Sin embargo, las diferencias individuales
y culturales persisten, y algunas dificultades comunes en todas las
especialidades médicas se acentúan en oncología.

En este trabajo no se intenta revisar y analizar los datos de las actitudes y las
prácticas de la verdad en todo el mundo. Tampoco evaluar las justificaciones
éticas, con especial referencia a los aspectos interpersonales de los pacientes
y de la autonomía de la naturaleza dinámica de la verdad en el contexto clínico.
Se proporcionan ejemplos para mostrar cómo esta perspectiva ética oncólogos
puede ayudar a enmarcar el discurso sobre la verdad y encontrar soluciones a
los dilemas de si, cuándo y cómo decir la verdad a sus pacientes en la práctica
clínica.

2: El derecho a rechazar el tratamiento.

La elección del tratamiento depende de los hechos y valores personales. La


selección entre las distintas opciones podrá ser realizada por el médico o por
médicos en las clínicas multidisciplinarias, en presencia del paciente o no. La
decisión final de hacer o no el tratamiento pertenecen al paciente.

En oncología, el pleno intercambio de la información no siempre es realista, ni


pregunta por el paciente. Pero a menudo, el médico se refiere a un protocolo
preestablecido, construido por parte de los médicos, en representación de la
elección de la mayoría en la "misma" situación.
Sólo una de las opciones que se ofrece a los pacientes de los cuales se pide el
consentimiento, la información se vuelve a explicar la elección realizada. Esta
actitud paternalista es muy eficaz, cómodo y no alteran la satisfacción de la
mayoría de los pacientes, sin embargo, limita la autonomía del paciente. Al
paciente no se le permite escoger entre todas las posibilidades, sino aceptar o
rechazar la elección del médico. Con la extrema variabilidad de las situaciones,
sería ilusoria la defensa de una singular actitud.

Otro de los grandes dilemas éticos enfrentados son los de costos en oncología
vistos como una cuestión moral. Si bien los economistas utilizan la palabra
"racionamiento" para describir todas las limitaciones a la utilización de los
recursos humanos que son resultado de la elección, la distinción entre el
lenguaje común y la asignación de racionamiento es moralmente significativa y
los oncólogos pueden ayudar a determinar su buen papel en la moral de la
contención de costos.

Se argumenta que oncólogos no deberían estar obligados a dar o negar


tratamiento, ni se debe dar incentivos económicos a la práctica, ni deben ser
objeto de una variedad de mecanismos burocráticos de controlar los costos
indirectamente. Además, se argumenta que el hecho de que los tratamientos
tienen un precio, lógicamente, no implica que los pacientes tengan un precio.

Análisis de costo / eficacia es a menudo sugerido como una forma de decidir la


mejor manera de asignar los recursos, pero algunos de sus muchas
limitaciones éticas se discuten. La alternativa es un proceso abierto, público, el
proceso de participación sobre la forma de ración de atención, el abandono de
las fórmulas pretensiones de análisis de costo / eficacia, pero con el
compromiso de la razón, la buena voluntad y el sentido común.

Resultados

El deber de un medico ala hora de explicar los resultados, beneficios, efectos


secundarios del tratamiento oncológico y calidad de vida, tiene que ser claro,
directo, serio y tiene que manejar puntos de vista y alternativas del tratamiento
que sele puede ofrecer al paciente, no omitir o mentir acerca de la forma del
tratamiento o resultados del mismo, mucho menos un medico puede garantizar
resultados en un tratamiento de esta índole o cual quiere otra.
La principal finalidad de la oncología es tratar de curar a los pacientes con
cáncer, a fin de reintegrarlos a la sociedad. Frente a una curación no factible, el
médico debe indicar la finalidad secundaria de la oncología. En este caso, debe
dar un carácter objetivo a una remisión prolongada de la enfermedad para que
el paciente pueda ejercer sus actividades plenamente, lejos de los efectos
dañinos de la enfermedad.

Conclusiones.

Como punto final en la practica de la ética medica, tenemos que recalcar unos
puntos muy importantes, el paciente tiene derecho a escoger el tratamiento
mas adecuado o rechazar este, la obligación del medico es informar y guiar al
paciente a un buen tratamiento, actualmente a tratamientos muy específicos y
con menos efectos secundarios y el medico tiene como responsabilidad de
estar capacitados para estos y futuros tratamiento que ayuden a un mejor
tratamiento en un futuro.

Resumen. (Español)

La oncología se ha convertido en una disciplina compleja que cuenta con el


auxilio de otras especialidades, tales como la cirugía, pediatría, patología,
radiología y psiquiatría, entre otras.

El profesional que trabaja en la oncología debe ayudar al paciente a mantener


su dignidad, entender sus flaquezas y evitar sentimientos de frustración,
animosidad y desarrollar el buen juicio. Lo principal es tener sensibilidad y
sentido común por parte de un buen medico que use una buena ética.
Summary

Oncology has become a complex discipline that counts on the aid of other
specialties, such as surgery, pediatric, pathology, radiology, psychiatry, and
others.

The professional who works on oncology must help the patient to maintain their
dignity, to understand their weakness and to avoid feelings of frustration,
animosity and develop the good judgment. The main thing is to have sensitivity
and common sense from a good doctor that uses good ethics.
Bibliografía

Aspectos Legales en Oncología Médica 2000; Cáp. II


Montalar Salcedo J.

Consentimiento Informado en oncología


Dr. Héctor Esteban Deymonnaz
Mural.uv.es/barna/EL20%CONSENTIMIENTO.htm

Informed consent or choice? An ethical dilemma in oncology practice


Vennin P.
Journal in Oncology, marzo 07.

Ethics in oncology
Berlin J., Bruinooge SS, Tannock IF.
Journal in Oncology, febrero 07.

Cancer care, money, and the value of life: whose justice? Which rationality
Sulmasy DP.
The John J. Conley Department of Ethics, St Vincent's Hospital-Manhattan and
New York Medical College, New York, USA.

Telling the truth to patients with cancer: what is the truth?


Surbone A.
Teaching Research Development Department, European School of Oncology,
20122 Milan, Italy.
PMID: 17081920 [PubMed - indexed for MEDLINE]

Instituto oncológico de Mexico


http://www.smeo.org.mx/mod/institucionesoncologicasenmexico_directorio2005.
pdf
CD de presentación