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ADVERTENCIA: Clase, Estado y Nación en el Perú Si bien se planificó realizar algunas preguntas alrededor
ADVERTENCIA: Clase, Estado y Nación en el Perú Si bien se planificó realizar algunas preguntas alrededor

ADVERTENCIA:

Clase, Estado y Nación en el Perú

Si

bien se planificó

realizar

algunas

preguntas

alrededor de

la

obra en comentario

 

de

la

Cabe

PROFESORA: CAROLINA ORTIZ FERNANDEZ

ALUMNO:

al

autor

misma.

Rojas Alarcón, Frank | 14150194

DICIEMBRE 2016

reconocer que dicho propósito fue difícil de llevar a cabo. Consultándose con la Cátedra se vio una solución alternativa en efectuar dicha entrevista, esta vez a modo de comentario, al Dr. Hugo Neira Samanez, quien también se ha enfocado

en la revisión del concepto nación en su obra: ¿Qué es nación? (2013) y sobre el concepto de Estado en su obra: ¿Qué es república? (2012).

Como el Dr. Neira lo explica al inicio de la entrevista, realizada poco después de terminar su clase de Max Weber en la Cátedra de Sociología Política en la Facultad de Ciencias Sociales UNMSM, los acercamientos a la cuestión de la nación, principalmente, son diferentes. Principalmente, por las diferentes tradiciones académicas en las que fueron formados tanto el Dr. Cotler como el Dr. Neira.

Además, cabe señalar que a diferencia del Dr. Cotler quien sufriera exilio por no compartir los métodos del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, el Dr. Neira si participo, junto con un contingente de la izquierda peruana, en el proyecto nacionalista del Gral. Velasco Alvarado.

Otras diferencias también se desprenderán de la entrevista, que sin embargo, reviste importancia por ofrecer una perspectiva de parte, sobre esa ruptura con el modelo oligárquico que dominaría el Perú, mismo que desaparecería, pero que como el Dr. Neira advierte, amenaza regresar.

ENTREVISTA A HUGO NEIRA SAMANEZ

Doctor en Ciencias Sociales por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París.

ENTREVISTADOR : Buenas tardes Dr. Neira, le agradezco por su apoyo. Como ya le había comentado

ENTREVISTADOR: Buenas tardes Dr. Neira, le agradezco por su apoyo. Como ya le había comentado hace unos momentos, la entrevista gira entorno de la obra del Dr. Cotler, en especial de su libro “Clase, Estado y Nación en el Perú”, del cual se desprende algunas categorías y reflexiones que el doctor que realiza en un contexto muy particular, como fue la Revolución de las Fuerzas Armadas (1978). Previo el doctor había realizado un estudio preliminar llamado “Mecánica de la dominación tradicional y del cambio social” (1968), que parecía que debía servir de preámbulo a una obra mayor, pero al final son dos libros distintos, tanto que ni siquiera los conceptos recogidos en uno son usados en el otro, sin embargo, una idea que es persiste en la obra del Dr. Julio Cotler es responsabilizar de los problemas nacionales a una suerte de persistencia de la herencia colonial. ¿Ud. coincide con dicha propuesta?

HUGO NEIRA: Bueno, es una buena tesis pensar en el periodo colonial. Sin embargo, hay una objeción bastante sencilla: “de la colonia no salió ninguna nación”. Lo que ocurrió fue una interrupción del orden colonial traído por personas que sostenían una idea de nación, que fue Bolívar y San Martín. Ambos

por su cosmopolitismo. Los libertadores eran una clase social muy especial: eran nobles como Bolívar o militares de carrera profesionales. ¿Con quién iba a ser? Con España. Eran cosmopolitas y trajeron consigo un concepto que se había creado en Europa.

Yo tengo otra aproximación al tema de la nación, distinta a la de Julio. Primero, porque somos criados en dos escuelas distintas. La mía es la escuela europea, que es multidisciplinaria, siempre trabaja con términos de historia, también el sujeto mismo. Y, Julio, más bien, es la escuela norteamericana, con todos mis

respetos. Hay dos sociologías, dos ciencias políticas.

La

mía

no

es

norteamericana, cuenta mucho con la historia y con lo que llaman la

interdisciplinariedad.

Voy a hablar de que es mi perspectiva, en mi libro “¿Qué es nación?” (2013). Cuando lo define Julio, por los años 60 por ahí, desde un concepto importante, interesante. Yo me ocupo más bien en mi libro del concepto de nación, visto por los investigadores europeo que han vivido la construcción de la nación. Es obvio decir que las primeras naciones fueron resultado de la modernidad, modernización, de la revolución francesa, también de la americana. Y yo he acudido al debate teórico entorno de (Ernest) Gellner, que es un hombre de la Middle Europa, que fue profesor en Inglaterra (no era de origen inglés), lo que piensa Eric J. Hobsbwan, típico hombre de Oxford, un marxista muy libre, muy original, esas cosas inglesa. Y luego por otros pensadores en las sociedades que fueron afectadas por el fenómeno nacional: (Johann Gottfried von) Herder, el alemán. Pienso también en (Ernest) Renan, el francés. Pienso como en el nacimiento de la nación moderna en ellos, como pensaría un extranjero que examinara al Perú, y diría entonces: ¿qué dice Jorge Basadre?, ¿qué dice de la nación Víctor Andrés Belaunde?, ¿qué dice de la nación Haya de la Torre y Mariátegui?, eso es lo que he hecho, estudiar a los pensadores de ese nivel, que conocen sus sociedades y (como tú me has escuchado en la clase) sus singularidad de cada nación.

Entonces, yo entré a explicar cómo se formó la nación fuera de nosotros, porque parto del supuesto (que en algún momento me voy a ocupar de la nación peruana) que no la hay. Si no logro guiar al lector o al profesional, a explicarle porque hay nación en otros lugares, por ejemplo Japón o en México, y porque no lo hay en el Perú. Hay que partir de un trabajo comparativo. Allí me separo de Cotler, que hace un trabajo solamente sobre el Perú, que lo haga, y eso está muy bien. Pero yo comparo.

ENTREVISTADOR: Precisamente, de esa reflexión sobre la nación, pareciera que el Dr. Cotler añora esta idea de un estado-nación que no se ha consolidado. Sobre ello, ya hay ejemplos en la realidad latinoamericana, más cercanos, Ecuador y Bolivia, constituidos, al menos nominalmente, como estados plurinacionales. Pero en construcción hacia ello. ¿Ud. le encuentra alguna posibilidad al Perú de adoptar este modelo?

HUGO NEIRA: Nosotros el modelo de estado-nación lo hemos adoptado, de eso vivimos, ahora que lo procesamos mal, es otra cosa. Para que exista estado- nación tiene que haber unos requerimientos comunes a todos. Aquí nunca hubo, por ejemplo, el sufragio universal, que aquí llegó siglo y medio retrasado. Durante el siglo pasado hubo presidentes que salieron con voto censitario, como por ejemplo Pardo. La Sra. Mc. Evoy se olvida de eso. Eran elegidos por 3000 personas, que eran las personas que sabían leer y escribir, y había un censo por departamentos. Solamente aparece en 1931.

Y yo te pregunto: ¿la educación peruana es una ecuación uniforme, a un cierto nivel para todos? no, ¿se hizo servicio militar en el Perú? no, ¿se pagan impuestos? no. Entonces, los elementos sociales que construyen una nación son esos. Lo digo porque así fue como se construyeron las naciones en Europa y en oriente, en Japón. Entonces, ¿Por qué es importante el estado-nación?, en primer, ¿por qué lo tenemos un elemento como si fuera real?, si no lo hemos construido. Esta no es una nación, hay arequipeños, cajamarquinos. No somos una nación constituida. Y la nación es necesaria para resistir las fuerzas internacionales. ¡Ay del país! ¡Ay del Estado!, que no logra tener un nación-

estado,

frente

a

mundialización.

los

imperios

económicos

y

sobre

todo

en

un

época

de

¿Por qué sobrevive China? porque tiene una nación poderosa. Los Estados Unidos es una isla, y (Donald) Trump la está volviendo una nación, y Europa sobrevive. ¿Por qué Turquía es fuerte?, por ejemplo. ¿Rusia? ya no la Unión Soviética ¿porque es fuerte Brasil? porque son naciones-estado. Todavía no hemos encontrado otra forma o modalidad. El Estado es una construcción jurídica que viene de Hegel, y la nación es ese conjunto de personas que pueden ser muy heterogénea y ser muy dispares. La India es mucha más heterogénea que nosotros. Entonces, a mí no es que yo añore. No puedo añorar lo que no ha existido.

En el Perú las clases altas no han construido una nación en ningún momento. Sería otra la educación peruana. Estamos en San Marcos, sería mucho mayor la renta que San Marcos tendría. Entonces, mucho mejor los salarios de los maestros y los recursos que tenemos. Estamos pensando que se puede avanzar en la historia por la vía económica y yo rechazo por completo esa hipótesis. No existe ninguna economía que se desarrolle sin orden legal, y el orden legal lo da el Estado. Y este país está podrido de arriba a abajo, porque precisamente que el tema político es una cosa y el tema económico es esto. Y además, la economía es una buena ciencia, pero el economicismo es una vanidad, la economía no es el centro de las ciencias sociales. Y si algo fundamental es el centro, es aquel que toma en cuenta la racionalidad y también las pasiones políticas y eso se llama política.

Lo que los tecnócratas no pueden entender es que un país no se puede deshacer de eso, porque o tenemos políticos o tenemos caos. Fíjate lo que ha pasado en Estados Unidos. ¿Qué ha regresado? La política. Contrariamente a la lógica empresarial, la clase obrera desocupada se ha rebelado desde las urnas. Entonces acabemos con esa hegemonía de la economía. La economía es racional. La política tiene elementos pasionales. Eso no lo digo yo, lo dice Pareto, lo dice lo no lógico. Entonces, lo no lógico pueden imponerse en una economía

que puede ir muy bien y se derrumba porque precisamente no ha atendido las demandas populares que son emocionales.

¿Qué pasó con la Unión Soviética? ¿Perdió una guerra? ¿Le hicieron una revolución? Se hundió. ¿Qué pasó con los romanos? ¿Pensaban que los barbaros no los iban a invadir? Los invadieron. ¿Qué pasó con los chinos que tenían una muralla para protegerse de los mongoles? Los rebasaron. ¿Qué paso con el imperio de los Habsburgo, que creía que nunca se iba a derrumbar? Napoleón intervino, los criollos se levantaron y se acabó el imperio. Entonces, ¿en qué va acabar esta sociedad con tecnócratas que no entienden, que ellos no entienden al pueblo, y no forman una elite suficientemente capaz de poder competir con los offsiders que allí siguen llegando al poder en este país? ¿Cómo no nos vamos a preocupar? ¿En qué manos vamos a caer?

ENTREVISTADOR: Doctor, hace unos momentos Ud. en su clase señaló que el Perú por sus particularidades o por su sociedad, tomando un concepto recogido por el Dr. Cotler, el Estado peruano era más bien uno coloidal, adopta la forma o estaba a la búsqueda de una. Precisamente, el Dr. Cotler señala que la revolución de las fuerzas armadas, al menos en su primera fase, dirigida por el Gral. Juan Velasco Alvarado, es el que acaba con la dominación oligárquica. ¿Ud. cree que esa dominación oligárquica ha terminado?

NEIRA: Claro que sí. Los peruanos, a ver, antes tenía Ud. que casarse para ser de la clase alta, ahora no hay oligarquía. El Perú tiene el defecto, los peruanos, de no ver la realidad. Cuando hubo la revolución mexicana los textos de historia de México se dividían así: primero, la revolución mexicana, que fue un hecho espontaneo en el año 10, que acabo con el año 27 o 28, que se formalizaron, crearon instituciones, apareció el PRI, etc., 30 años; y luego el segundo capítulo se llama reconstrucción y desarrollo. El tercer capítulo se llama evolución de la sociedad mexicana, la sociedad mexicana nunca volvió a ser la sociedad anterior, porque la clase que había rodeado a Porfirio Díaz, que por cierto fue un dictador modernizante, industrial, cometió el error de olvidarse del campo. El campo se

sublevó. Fue una de las pocas revoluciones populares, espontáneas. Era otra sociedad.

Yo sostengo que hay que ser muy imbécil para no darse cuenta que en este país Velasco marca, nos guste o no, un tiempo. Después de Velasco no hay una sino dos clases sociales que se han o volatilizado o transformado, no hay más oligarquía, por una parte. Quiere decir familias dueñas de haciendas, que además tenían industrias, se acabó. Mis parientes Samanez dejaron de ser gente fuerte e importante. Desapareció la oligarquía. Ahora hay burguesía con dinero, es otra cosa, y el pueblo, abajo, ya no hay indios. No hay indios que trabajen gratis, no hay arredindes, no hay pongos, no hay yanas, son personas iguales que Ud. y yo. Personas que tienen propiedad, que ganan dinero, se compran cosas.

¿Cómo es posible que no se den cuenta que esta es otra sociedad?, cuando abajo ha habido un cambio fundamental de 2 millones de personas que ya no trabajan para otro gratis. Y, arriba, la oligarquía desapareció, porque, ¿quién tiene haciendas el día de hoy?, no trabajaban. Y, ¿en una sociedad que cambia el pueblo y cambia la elite es la misma? La pregunta es, hablamos en la clase, ¿por qué no se habla de esa evolución de la sociedad? Porque nadie se puede vestir de la victoria realista de Velasco, porque eso no es de izquierda, eso no el APRA, eso no es de la derecha. Entonces, no quieren saber nada con algo que ocurrió, pero que ellos no participaron.

ENTREVISTADOR: Esa es una mezquindad.

HUGO NEIRA: ¡Una mezquindad! ¡Una pendejada! Porque de esa manera no están diciendo que origen tienen. ¿Por qué? porque de esa manera está apareciendo la re-oligarquización del país. El país se está volviendo neo-oligarca. Los ricos se están encerrando, y al pueblo lo han conseguido separarlo creando una capa social que es tipo maleducado, precario y que se cree el dueño del mundo y empoderado, que va a montar una empresita. Han creado un nuevo tipo de cholo, y lo han separado con la educación. Los latifundios del día de hoy son las universidades.

Eso no lo dice Julio Cotler, no fue velasquista, por eso esta jodido. (Risas)

ENTREVISTADOR: el Dr. Cotler no lo dice, pero también hay que recordar que en “La mecánica de la dominación tradicional y del cambio social” él señala esa clase, este tipo especial, el achorado, y lo señala como una forma de resistencia una forma evolucionada de indio que no se somete a la ley que no lo beneficia y hace su propia ley

HUGO NEIRA: pero, Hay otra cosa que tengo que decir. Hay una izquierda que es parte de la dominación. Esa izquierda a la que él tiene tanta simpatía, es la que califica mal a todo aquello que no es ella, ellos son los dominantes también. Este es un país muy raro, el Perú, el que mantiene statu quo, es la izquierda que jamás corrió un riesgo, es la que no fue a la horrible guerra de Sendero (Luminoso), pero tampoco a la guerrilla de Béjar, y tampoco al compromiso que tuvo muchos de nosotros con Velasco.

No pongo en esa lista a la gente que hicieron cosas, por ejemplo Ricardo Letts, a Barrantes, esa fue una izquierda que hizo algo. Pero hay otra iglesia. (¡Que buen lapsus!) Hay otra iglesia que califica: quien es moral o inmoral, quien es, quien vale o no, moralmente. Ellos deciden eso. Es que se es de izquierda por que se dice, Jesús decía no digas: ¡Señor! ¡Señor! para entrar a los cielos. ¿Qué han hecho de incómodo para el sistema? ¿Qué precio han pagado? ¿Qué exclusión? ¿Cuándo han estado en una cárcel? ¿Cuándo han estado perseguidos? Nunca. ¿Eso es izquierda?

ENTREVISTADOR: Precisamente, sobre este tipo de izquierda que no cumple con su papel histórico… HUGO NEIRA: No cumple ninguno, son los jueces, son los inquisidores.

ENTREVISTADOR: precisamente, sobre la política, si es que se puede hablar de política nacional, ¿esta se encuentra marcada por el antagonismo entre derecha o izquierda, o de conservadores o liberales?

HUGO NEIRA: ¡No! ¿Cómo podrías calificar fenómenos políticos como el de Keiko? ¿Cómo clasificarías el voto por Humala? ¿Cómo clasificas lo que ha sido

Toledo? Se rompen. Fenómenos nuevos no están. La pequeña izquierda está en sus cátedras, está en los medios, muy tranquila. ¡Sedentarios!. Ellos no han tenido que irse a Europa como yo. Esos no han tenido nunca porque nunca han sido. Como Béjar que estuvo preso. ¿Qué precio han pagado?

ENTREVISTADOR: ¿Los regímenes peruanos podrían adaptarse con esa clasificación que establece el autor (Alain Rouquié) que Ud. comentaba en clase, en el libro El siglo de Perón? ¿Serian parte de esa estirpe de políticos?

HUGO NEIRA: Por supuesto, serian parte de esos movimientos hegemónicos con apoyo popular, porque el pueblo que se cansa. Eso es terrible porque no sabemos por dónde puede ir. Es preocupante, es una forma de ver las cosas de otra manera. Yo creo que hay que ser muy cautos. Izquierda y derecha existen, pero son muy pequeñas, ambas. ¿Qué diablos es esa izquierda Patria Roja que controla la educación, que no deja que nadie que haya producido, que haya un libro sobre Sánchez sobre Haya que se pueda estudiar los hechos de forma independiente? Yo tengo los textos sobre la historia de Chile, ponen: Pinochet, ¿qué hizo de bien que hizo de mal?, Allende ¿qué hizo de bien que hizo de mal? ¿Quién bloquea esa posibilidad de ver las forma racional de ver las cosas? El SUTEP. Entonces, estamos llenos de sectarios.

ENTREVISTADOR: Dr. Neira muchas gracias por su tiempo.

(Hall del segundo piso de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM. 30 de noviembre de 2016. 6:30 pm.)

SELECCIÓN DE TEMAS

Como ya se adelantó, el Dr., Neira comenta la obra del Dr. Cotler a partir no solo de la comparación con otras realidades, sino de su propia obra. Los detalles sobre la importancia del gobierno de Velasco Alvarado y el papel de la izquierda corresponden en buena parte a su propia experiencia.

Es importante contrastar que el Dr. Cotler solo realizara un nuevo prefacio para la tercera edición de su libro en el año 2005, mientras que el Dr. Neira mantiene una prolífica producción editorial, como lo demuestran ¿Qué es nación? (2013) y ¿Qué es república? (2012), ambas publicadas por el Fondo Editorial de la Universidad San Martin de Porres, a iniciativa de la Escuela de Gobierno de la propia universidad. Además, el Dr. Neira también se vincula a la labor docente como lo demuestra su compromiso con la base 2014, a la que gentilmente acepto dictar el curso de Sociología Política en el presente año.

Por lo anterior, se pueden revisar los siguientes temas a la luz de una y otra posición.

1. La tesis de la persistencia de la herencia colonial

El Dr. Cotler reflexionaría en su nuevo prefacio señalando:

La ruptura del “pacto colonial” “descabezo” el cuerpo social, por lo que la nueva formación política se encontró sin un centro que legítimamente dirigiera y ordenara el disgregado organismo social. (Pág. 16)

Sin embargo, el Dr. Neira sostiene que la independencia solo terminó con el orden colonial, más la noción de nación recién se introduce a partir de las ideas libertadoras de San Martín y Bolívar, por la influencia de la ilustración y las revoluciones de las cuales tienen noticias en el viejo continente y América del Norte:

“Bueno, es una buena tesis pensar en el periodo colonial. Sin embargo, hay una objeción bastante sencilla: “de la colonia no salió ninguna nación”.

Lo que ocurrió fue una interrupción del orden colonial traído por personas que sostenían una idea de nación, que fue Bolívar y San Martín. Ambos por su cosmopolitismo”.

Por lo tanto, la tesis de la persistencia de la herencia colonial para el Dr. Neira carece de importancia. Más cuando “la persistencia de las relaciones coloniales de explotación de la población indígena”, ya no se dan, precisamente, por obra del gobierno de Velasco Alvarado.

2. La nación peruana

Desde la “visita” de los libertadores al Perú trayendo consigo la idea de nación han pasado cerca de 200 años, sin embargo para el Dr. Neira el proyecto de nación peruana todavía no existe. Y ello no pasa por replantear la discusión en términos de estado-nación o de estado plurinacional, puesto que la decisión se inclinó hace mucho por la primera.

“Esta no es una nación, hay arequipeños, cajamarquinos. No somos una nación constituida. Y la nación es necesaria para resistir las fuerzas internacionales. ¡Ay del país! ¡Ay del Estado!, que no logra tener un nación-estado, frente a los imperios económicos y sobre todo en un época de mundialización”.

3. El modelo del estado-nación

“Nosotros el modelo de estado-nación lo hemos adoptado, de eso vivimos, ahora que lo procesamos mal, es otra cosa. Para que exista estado-nación tiene que haber unos requerimientos comunes a todos. Aquí nunca hubo, por ejemplo, el sufragio universal, que aquí llegó siglo y medio retrasado”.

Con estas palabras el Dr. Neira ratifica su posición sobre el rumbo que debe tener el país, especialmente sobre la base de “requerimientos comunes”, que como apela al ejemplo se reducirían a la ampliación de servicios públicos, como educación, salud, seguridad, y como correlato, el derecho al voto y a ser elegido. En este sentido, coincide con el Dr. Cotler sobre la necesidad de contar con un estado-nación, que no es que este mal llevado, es que simplemente no existe.

4.

El Estado peruano

El Dr. Neira como explica, se alimenta de la tradición europea, por ello alude a las experiencias de varios autores europeos. Por eso, mismo tiene en claro que importancia reviste la existencia de un Estado en conexión con su nación:

“El Estado es una construcción jurídica que viene de Hegel, y la nación es ese conjunto de personas que pueden ser muy heterogénea y ser muy dispares”.

Por eso mismo, critica que nuestro Estado peruano presente fallas

“No existe ninguna economía que se desarrolle sin orden legal, y el orden legal lo da el Estado. Y este país está podrido de arriba a abajo, porque precisamente que el tema político es una cosa y el tema económico es esto”.

Las que según su análisis se derivan del extremo acercamiento del aspecto económico, hasta convertirse en el principal eje de la vida política en nuestro país. El Dr. Cotler también advertía ello, pero consideraba que había expectativas positivas para ganar independencia en un contexto internacional marcado por la supremacía de capitalismo.

  • 5. Las clases sociales en el Perú

El Dr. Neira reconoce la desaparición de la clase oligarca, a la vez que advierte que su lugar ha sido tomado por la burguesía. A la desaparición de la clase oligarca, dominante, él también señala la desaparición de las clases dominadas, como es la indígena:

“Después de Velasco no hay una sino dos clases sociales que se han o volatilizado o transformado, no hay más oligarquía, por una parte. Quiere decir familias dueñas de haciendas, que además tenían industrias, se acabó. (…) Desapareció la oligarquía. Ahora hay burguesía con dinero, es otra cosa, y el pueblo, abajo, ya no hay indios. No hay indios que trabajen gratis, no hay arredindes, no hay pongos, no hay yanas, son personas

iguales que Ud. y yo. Personas que tienen propiedad, que ganan dinero, se compran cosas”.

Sin embargo, también llama la atención sobre el atavismo de lo oligarca en el país, y la degeneración de lo que antes era considerado un “achorado” y ahora sería un emprendedor-empoderado.

“Está apareciendo la re-oligarquización del país. El país se está volviendo neo-oligarca. Los ricos se están encerrando, y al pueblo lo han conseguido separarlo creando una capa social que es tipo maleducado,

precario y que se cree el dueño del mundo y empoderado, que va a montar una empresita. Han creado un nuevo tipo de cholo, y lo han

separado

con la educación. Los latifundios

del

día

de

hoy son

las

universidades.

6. El papel de la izquierda y la derecha

El Dr. Neira se muestra muy crítico respecto del papel desempeñado por la izquierda peruana, la misma que no respondería el papel histórico que le toca desarrollar. En esta crítica, se revela un cierto enfrentamiento entre las militancias del Dr. Neira con las del Dr. Cotler:

“Hay una izquierda que es parte de la dominación. Esa izquierda a la que él tiene tanta simpatía, es la que califica mal a todo aquello que no es ella, ellos son los dominantes también. Este es un país muy raro, el Perú, el que mantiene statu quo, es la izquierda que jamás corrió un riesgo, es la que no fue a la horrible guerra de Sendero (Luminoso), pero tampoco a la guerrilla de Béjar, y tampoco al compromiso que tuvo muchos de nosotros con Velasco.

No pongo en esa lista a la gente que hicieron cosas, por ejemplo Ricardo Letts, a Barrantes, esa fue una izquierda que hizo algo. Pero hay otra iglesia. (¡Que buen lapsus!) Hay otra iglesia que califica: quien es moral o inmoral, quien es, quien vale o no, moralmente. Ellos deciden eso. Es que se es de izquierda por que se dice, Jesús decía no digas: ¡Señor! ¡Señor!

para entrar a los cielos. ¿Qué han hecho de incómodo para el sistema? ¿Qué precio han pagado? ¿Qué exclusión? ¿Cuándo han estado en una cárcel? ¿Cuándo han estado perseguidos? Nunca. ¿Eso es izquierda?”

Aunque quedan librados, en palabras del Dr. Neira, los que sí hicieron algo, esto es tomaron posición por el país.

7. Velasco, política y sociedad peruana

“Nadie se puede vestir de la victoria realista de Velasco, porque eso no es de izquierda, eso no el APRA, eso no es de la derecha. Entonces, no quieren saber nada con algo que ocurrió, pero que ellos no participaron”.

Para el Dr. Neira la figura del Velasco representa un antes y un después, tal como la presencia de la revolución mexicana es un giro copernicano en la historia de la sociedad mexicana. Sin embargo, lo peculiar es que Velasco carece de herederos que reclamen la mezquindad como la historia oficial lo retrata. Esto enerva al Dr. Neira. Y piensa en un complot, de una suerte de secta que quiere ocultar la verdad con fines non sanctus:

“Yo creo que hay que ser muy cautos. Izquierda y derecha existen, pero son muy pequeñas, ambas. ¿Qué diablos es esa izquierda Patria Roja que controla la educación, que no deja que nadie que haya producido, que haya un libro sobre Sánchez sobre Haya que se pueda estudiar los hechos de forma independiente? Yo tengo los textos sobre la historia de Chile, ponen: Pinochet, ¿qué hizo de bien, que hizo de mal?, Allende ¿qué hizo de bien, que hizo de mal? ¿Quién bloquea esa posibilidad de ver las forma racional de ver las cosas? El SUTEP. Entonces, estamos llenos de sectarios”.

DIÁLOGO CON LAS CLASES DE SOCIOLOGÍA PERUANA Y LATINOAMERICANA

El libro del Dr. Julio Cotler representa un esfuerzo muy propio de su tiempo, esto es, un análisis de la realidad peruana a partir de una crítica del modelo económico dependentista, pero marcado por un suceso que a la vez se percibe como un fenómeno común y a la vez particular. La llegada al poder de una Junta Militar vía el golpe de estado. Sin embargo, la junta, encabezada por el Gral. Velasco Alvarado, toma una orientación ligada a los planteamientos de Raúl Prebisch y las recetas económicas de la CEPAL. Julio Cotler no critica eso, más bien lo apoya, pero critica que las reformas sociales no sean consultadas. Como resultado encontraría el exilio.

El Perú hasta entonces se había limitado a ser un proveedor de materias primas, en el triste papel de periferia del mercado mundial. Esto en correspondencia con la división internacional del trabajo. Pero, la llegada de este gobierno militar sui generis rompe el esquema. De antiguo venían los reclamos sobre la cuestión de la reforma agraria, sin que ningún gobierno civil o militar le diera solución real. Velasco Alvarado realizaría esa suerte de revancha histórica, obligando a la desaparición de la clase oligarca.

Ahora bien, salvo el caso de Julio Cotler y otros críticos al modelo de estos militares progresistas. Se haría notoria la presencia de miembros de la izquierda peruana en la estructura del gobierno de Velasco Alvarado. Principalmente en el llamado SINAMOS (Sistema Nacional de Movilización Social) donde colaborarían Neira y Béjar.

En línea con la propuesta de Fals Borda, estos académicos habrían realizado una investigación-acción, pues era la ocasión propicia para llevar a la práctica las demandas sociales que hacía años la izquierda académica venía sosteniendo. También, por aquellos años se daría un fuerte impulso a la investigación sobre las comunidades campesinas y las dinámicas de las ex haciendas.