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Universidad andina

“Néstor Cáceres Velásquez”


E. A. P. DERECHO

UNIDAD DIDÁCTICA N°5

“Los tratados de derecho internacional”


PRESENTADOS POR:

 PACSI CARDENAS LUZ MARINA


 MAQUE CHURA JHIM ERICK
EL ABOBADO DEL
SIGLO XXI
INDICE

1. Introducción……………………………………………………………………………1

2. Concepto…………………………………………………………………………………2

3. Clasificación de los Tratados………………………………………………3,4,5

4. Requisitos……………………………………………………………………………….5

5. Procedimiento……………………………………………………………………6-18

6. Efectos que produce…………………………………………………………18-21

7. La modificación y revocación……………………………………………21-23

8. Validez y nulidad………………………………………………………………23-36

9. Conclusión……………………………………………………………………………36
INTRODUCCION

• En España el sector de la abogacía española ha sufrido una desaceleración del crecimiento en


términos de facturación en los últimos diez años (fuente Expansión).

• No se trata de que haya menos trabajo legal si no una contracción de los precios y la existencia
de trabajo menos sofisticado existente a consecuencia de la crisis económica. Hablamos de
reducciones sistemáticas para el sector de entre un 20 y un 30 %.

• Los cambios de hábitos de compra y la tendencia a la baja en los honorarios no sólo son propios
en el sector legal español si no también a nivel internacional. Esto ha forzado a una optimización a
la gestión y un enfoque a clientes. Estos cambios pueden resumirse como:

 El formato de concurso como elemento primordial de contratación


 La indiferenciación del servicio técnico para firmas de un mismo rango
 La presión a la baja en los honorarios
 Preferencia por el precio cerrado
 Existencia de precios de entrada de captación de clientes
 El entorno es tan competitivo entre los despachos que el crecimiento en facturación
supone arrancar cuota de otro competidor, por eso estamos asistiendo a los crecimientos
inorgánico y fichajes de laterales en el sector como herramienta estratégica de
crecimiento

• De la crisis los despachos saldrán reforzados en su gestión y en la optimización de los procesos


de prestación de servicios jurídicos.

• Los despachos más competitivos son los que se han adaptado a la tecnología y ofrecen
plataformas y sistemas comunes e integradas con sus clientes.

• Los modelos tradicionales de firmas de abogados están sufriendo procesos de cambio y


replanteamiento en cuanto a sus estructuras.

 Fórmulas de compensación
 Tipos de Carreras
 Desarrollo de negocio

• El entorno tan competitivo ha hecho replantear las fórmulas de compensación de socios y


buscan el premiar a los socios generadores. Los socios técnicos con alta compensación y no
capaces de generar negocio han supuesto una restructuración de las firmas que innovan y buscan
nuevos modelos y pasos en las carreras profesionales.

• Las carreras de desarrollo profesional incluyen en el 100% de las firmas la generación de negocio
como requisito indispensable para ser socio.
• Cada vez se incluye en los más jóvenes las capacidad de generación. Algunas firmas incluyen
ciertas responsabilidades de generación desde los juniors

CONCEPTO

El Abogado del siglo XXI debe tener ciertas cualidades: capacidad negociadora, equidad,
ecuanimidad; en consecuencia, los abogados deberán tener conocimientos de mediación,
conciliación e incluso ser una especie de psicólogos y sociólogos, todo esto con la finalidad de
evitar largos procesos legales que distan completamente de la rapidez y agilidad que demandan,
actualmente, las relaciones comerciales y en general, las relaciones jurídicas de la sociedad.

LOS AVANCES CIENTÍFICOS Y TECNOLÓGICOS, así como las transformaciones sociales, políticas y
culturales, fruto del incontenible transcurso del tiempo repercuten en todas las ramas el saber y
en fin, sobre la conducta humana. La labor del Abogado no está al margen de éstos cambios, por
el contrario, en la actualidad el profesional del derecho se ve obligado a adaptarse a las nuevas
exigencias y necesidades que presenta la sociedad. En este contexto, el Abogado del siglo XXI
requiere mayor preparación y destrezas, que no se limitan estrictamente a los conocimientos
jurídicos sino a disciplinas extrajurídicas, cuyo dominio implica un mejor perfil profesional y en
consecuencia, la posibilidad de obtener mejores oportunidades en un entorno profesional tan
competitivo.

Tradicionalmente el buen abogado ha sido concebido como aquel que más juicios o contiendas
legales gana; sin embargo, ese concepto ha ido evolucionando; y, hoy por hoy es posible afirmar
que el profesional del derecho más eficaz es aquel que logra solucionar los conflictos
extrajudicialmente, que tiene la facultad de persuadir a las partes para que cedan en sus
pretensiones y lograr un acuerdo; para tal efecto, el Abogado del siglo XXI debe tener ciertas
cualidades: capacidad negociadora, equidad, ecuanimidad; en consecuencia, los abogados
deberán tener conocimientos de mediación, conciliación e incluso ser una especie de psicólogos
y sociólogos, todo esto con la finalidad de evitar largos procesos legales que distan
completamente de la rapidez y agilidad que demandan, actualmente, las relaciones comerciales
y en general, las relaciones jurídicas de la sociedad.

Por otro lado, el gran número de abogados que existe en nuestro país, genera una fuerte
competencia, que obliga a los profesionales a especializarse en las diversas ramas que
comprende el derecho; las mismas que no se agotan en las materias tradicionales como el
derecho laboral o societario, sino que ofrece una amplia gama de alternativas que aumenta en
gran medida en base al desarrollo de la ciencia y la tecnología, así, actualmente se escucha
hablar de Derecho Informático, Derecho Ambiental, entre otros.
Dentro de las disciplinas extrajurídicas que el abogado debe dominar está la informática, el
profesional del presente siglo debe conocer y manejar con solvencia las herramientas y sistemas
informáticos, que no sólo facilitan su trabajo y optimizan su tiempo sino que además les
permiten mantenerse permanentemente actualizados, como es el caso de la red de Internet, a
través de cual se puede acceder a la más vasta información, así como exponer, analizar, discutir,
intercambiar distintos puntos de vista sobre temas legales específicos mediante salas o foros
virtuales.

El proceso de globalización también trae repercusiones para los profesionales del derecho. En un
mundo sin fronteras es imprescindible la utilización de una lengua única que permita facilitar
intercambios culturales, económicos, tecnológicos, científicos. Sin lugar a dudas, este idioma es
el inglés. La red de internet que en su gran mayoría se encuentra dominada por esta lengua es
una muestra de ello y de la necesidad de que los abogados se preparen en el aprendizaje de este
idioma o al menos un idioma extranjero.

De lo dicho se desprende que actualmente, la preparación del Abogado debe ser integral e
interdisciplinaria, no puede limitarse a la ciencia del derecho, debe comprender conocimientos
de informática, idiomas extranjeros, administración de empresas, economía y en fin todas
aquellas materias que tiene relación con cada una de las ramas del derecho. La ciencia del
derecho está llamada a normar y regular la conducta humana, bajo esta premisa el Abogado
debe prepararse para afrontar y adaptarse a los cambios y las nuevas tendencias futuras.