Anda di halaman 1dari 8

El Poliamor, como nueva forma de relacionamiento interpersonal, entre lo

perverso, y la adhesión a una nueva identidad sexogenérica.

La presente reflexión busca analizar brevemente, la práctica de


interrelacionamiento personal y sexual que ha sido llamada Poliamor, a través
de la perspectiva de Identidad que plantean Berger y Luckman (2003) y también
de lo que plantea Foucault (1991) sobre la implantación perversa. Para el efecto
se tomarán dos artículos periodísticos que traten sobre el Poliamor y se
realizará un análisis de lo que contienen los mismos.

Para empezar, vale la pena hacer una puntualización metodológica, ya que este
trabajo se direcciona a analizar, la producción periodística, que debe ser
entendida como un tipo de discurso. Para el ef ecto hemos recurrido a Teun Van
Dijk (1999), que propone que el discurso es una construcción social que se
dirige a autentificar y reproducir relaciones de poder, en un marco de interacción
simbólica. Así el discurso posee un alto grado de construcción soc io-política,
cabe señalar que dentro de esta perspectiva no se separa la política de la
reflexión científica, y por esta razón el Análisis Crítico del Discurso se
constituye como una práctica y una teoría política y científica a la vez. Además
en el Análisis Crítico del Discurso, se puede identificar mediante el correcto
proceso del análisis discursivo, cómo la ideología se coloca detrás de los
autores de un texto, y direcciona el mismo con finalidades sociales, políticas y
económicas; de esta manera se plantea que el discurso está dirigido también a
reproducir y socializar la ideología que se encuentra sobre los productores del
discurso (Van Dijk, 1996).Otro punto importante de señalar en el Análisis Crítico
del Discurso, es el concepto de “discurso” para e sta disciplina; el discurso se
constituye como una práctica orientada política e ideológicamente, socialmente
construida y a la vez socialmente constructora, es decir que a la vez que se
forma desde un contexto social y con códigos sociales, su praxis conf igura las
relaciones sociales.

En el aspecto práctico desde el Análisis Crítico del Discurso , se considera a la


“Noticia como Discurso” (Van Dijk, 1990) y plantea que la noticia posee una
microestructura que la forma y le da sentido, así cada noticia estar á formada por

1
Gabriel Echeverría
una secuencia de proposiciones que se relacionan entre sí y tienen sentido y
coherencia local; para ello las oraciones que conforman una proposición están
relacionadas entre sí y tienen sentido complementario, a esto se lo llama
“Coherencia local”. Esta coherencia local depende directamente del tema que se
está tratando, es decir el sentido, que va cobrando la interrelación entre
oraciones y proposiciones dentro de un texto, es determinado por el tema del
cual esté tratando en este caso la noticia, así una secuencia proposicional
tendrá sentido en un ámbito y entre otro no. Esto significa que el texto cobra
sentido en tres momentos, por un lado en la redacción del mismo, también en la
microestructura (la organización de sus proposiciones), y en la dependencia a la
temática general del texto. Con este aporte de Van Dijk, queda claro que el
análisis de una producción periodística, es válido desde las ciencias sociales ya
que a través de éste, queda en evidencia el contexto sociocultural de produ cción
noticiosa, y su posterior recepción de parte del público. Así en el caso de las
notas sobre el Poliamor que se han revisado, primero nos habla de un contexto
social donde esta práctica de relacionamiento interpersonal, es ya conocida por
parte de sus miembros, y el hecho de ser publicadas en medios masivos,
generará mayor conocimiento, y quizás, aceptación, de parte de la sociedad a
quienes tienen este tipo de prácticas.

Ahora, vamos a revisar que es lo que se dice sobre el Poliamor, es la filosofía


no posesiva, honesta, responsable y ética de amar a varias personas al mismo
tiempo. Implica el consentimiento y conocimiento de todos los involucrados.
Hay infinidad de formas de aceptarlo y vivirlo" (Etxebarria en:
http://www.elmundo.es/cronica/2016/05/20/5737551dca4741f64e8b45e9.html ),
esta práctica es reivindicado como una identidad sexo-genérica. Pero esta
identidad, no es afirmativa del discurso social y sus planteamientos de
idoneidad. Sino que es una anti-definición en términos de Berger y Luckman,
estos autores sostienen lo siguiente:

Las anti-definiciones incipientes de realidad e identidad se presentan en cuanto


los individuos de esa clase se congregan en grupos socialmente durables, lo
que pone en acción un proceso de cambio que servirá de introducción a una
distribución de conocimiento más compleja. Aho ra puede comenzar a
objetivizarse una anti-realidad en el grupo marginal de los deficientemente
socializados. Al llegar a este punto el grupo iniciará, por supuesto, sus propios

2
Gabriel Echeverría
procesos de socialización. En tanto estos individuos -aunque sean más de un
puñado-- no formen una anti-comunidad propia, sus identidades tanto objeti vas
como subjetivas se pre-definirán de acuerdo con el programa instituciona l que
les confiera la comunidad (2003: 205 -206).

Como se puede notar, para estos dos autores no solo es necesario que el
individuo y colectivos tengan un discurso que sostenga su i dentidad, sino que
se agrupen en una comunidad para poseer sus propios procesos de
socialización, y en ese ámbito, afirmar y continuar construyendo su identidad
sexual. En este punto, se puede notar, cómo se han formado comunidades
sobre esta identidad, hasta que incluso tienen una bandera que los identifica,
posee tres franjas horizontales igual, azul, roja y negra respectivamente, y en el
centro el signo de Pi. El reportaje del diario español El Mundo, refleja que
efectivamente se forman estos colectivos:

Junto a sus parejas, Álex y Jorge, crearon hace año y medio la Asociación de
Poliamor Madrid, que cuenta con 150 parejas poliamorosas de todos los perfiles
y edades. Se reúnen el segundo viernes de cada mes en las conocidas como
Policañas, eventos públicos organizados en un local en Atocha. "Vamos siempre
unas 100 personas, entre ellas mucha gente curiosa que quiere conocer el tema.
Nos dividimos en grupos dirigidos por un moderador y siguiendo un guión se
debate durante una hora sobre los modelos d e Poliamor como relación afectiva
en parejas de todo tipo de identidad sexual", dice Karen, que ahora lleva
una campaña de crowdfunding para financiar la traducción y publicación en
castellano de More Than Two (Más de dos), la Biblia del Poliamor, un libro de
referencia obra de los estadounidensenses (y pareja) Franklin Veaux y Eve
Ricket. "También trabajamos mucho los celos y los mecanismos para
manejarlos. Analizamos nuestros sentimientos y los compartimos con nuestras
relaciones". Hay varias asociaciones poliamorosas como la de Karen en España.

Estas comunidades poliamorosas, fungen de nexo entre las personas que han
ido adhiriéndose a esta identificación sexual. Y no solo existen en España, sino
que incluso, en Facebook, se pueden encontrar grupo s de Buenos Aires,
México, Santiago, o Bogotá, no se ha encontrado ninguna agrupación en el país.
Al existir estas comunidades se crea también un campo simbólico, con códigos y
reglas acordadas por los integrantes, y en ese contexto los individuos poseen

3
Gabriel Echeverría
más elementos simbólicos que aglutinar y articular en el proceso de
construcción de su identidad. Y así lo sostiene estos autores:

El individuo no solo acepta los "roles" y las actitudes de otros, sino que en el
mismo proceso acepta el mundo de ellos. En realidad, la identidad se define
objetivamente tanto ubicación en un mundo determinado y puede asum írsela
subjetivamente solo junto con ese mundo. Dicho de otra manera, todas las
identificaciones se realizan dentro de horizontes que impl ican un mundo social
especifico (Berger y Luckman, 2003: 166)

Por esto, al Poliamor debe entendérselo en el contexto de antidefinición de la


identidad heterosexual y monogámica. En este punto se observa como puede
entrar en el campo de lo perverso, lo que la sociedad define como fuera del
horizonte de idoneidad de las personas. Foucaul visibilizaba como se ha ido
transformando las prácticas y perspectivas frente a la sexualidad:

Hasta fines del siglo XVIII, tres grandes códigos explícitos —fuera de las
regularidades consuetudinarias y de las coacciones sobre la opinión — regían
las prácticas sexuales: derecho canónico, pastoral cristiana y ley civil. Fijaban,
cada uno a su manera, la línea divisoria de lo lícito y lo ilícito. Pero todos
estaban centrados en las relaciones matr imoniales: el deber conyugal, la
capacidad para cumplirlo, la manera de observarlo, las exigencias y las
violencias que lo acompañaban, las caricias inútiles o indebidas a las que servía
de pretexto, su fecundidad o la manera de tornarlo estéril, los momen tos en que
se lo exigía (períodos peligrosos del embarazo y la lactancia, tiempo prohibido
de la cuaresma o de las abstinencias), su frecuencia y su rareza —era esto,
especialmente, lo que estaba saturado de prescripciones (1991: 24).

Cuando Foucault habla de la implantación perversa, muestra como la sociedad,


clasifica a las prácticas que están fuera de las normas ideales de
comportamiento, y las aglutina dentro del concepto de lo perverso. Si se hace
un análisis a priori de la situación del Poliamor, esta práctica también podría
incurrir en lo perverso, eso sí, con el paso del tiempo se puede ir insertando
dentro del horizonte de idoneidad. Así queda en evidencia en una entrevista del
diario El Mundo

Tenemos a Tauro, un joven espigado de 21 años. En su primer año de carrera


empezó a salir con Géminis, una chica bisexual de la misma edad, que un año
después se enamoró en la biblioteca de Libra (22 años), quien a su vez estaba

4
Gabriel Echeverría
saliendo con Virgo (23). "Es difícil de explicar y de entender, pero nos da igual.
La gente se puede pensar que somos unos viciosos salidos y que esto lo
hacemos porque somos jóvenes, pero en realidad nos queremos y tenemos una
relación súper bonita", nos cuentan. Después de varios intentos y con el
compromiso de no desvelar ningún dato que les pueda identificar, quedamos con
el cuarteto poliamoroso en su piso de Salamanca. "Nuestros amigos y familia
más cercana lo saben, pero esta ciudad es muy pequeña y no queremos que se
nos juzgue por nuestra forma de amar", dice una de las chicas. "¡Venga!,
pregunta si nos lo montamos todos con todos, que lo estás deseando", bromea.
Duermen cada uno en camas separadas, pero sus citas sexuales suelen ser en
la habitación más grande, la del mayor d e los cuatro, Virgo. "Sí que nos
acostamos juntos, los únicos que no hacemos nada entre nosotros somos los
chicos, que somos heterosexuales", confiesa
(http://www.elmundo.es/cronica/2016/05/20/5737551dca4741f64e8b45e9.html ) 1

En este extracto de la noticia se puede notar que existe un recelo, sobre lo que
la sociedad pueda pensar sobre este tipo de relacionamiento, ya que los mismos
implicados mencionan que pueden pensar de ellos como unos viciosos, como
perversos. Foucault manifiesta sobre el tema lo siguiente:

No sin lentitud y equívoco, leyes naturales de la matrimonialidad y reglas


inmanentes de la sexualidad comienzan a inscribirse en dos registros diferentes.
Se dibuja un mundo de la perversión, que no es simplemente una variedad del
mundo de la infracción legal o moral, aunque tenga una posición de secante en
relación con éste. De los antiguos libertinos nace todo un pequeño pueblo,
diferente a pesar de ciertos primazgos. Desde las postrimerías del siglo XVIII
hasta el nuestro, corren en los intersticios de la sociedad, perseguidos pero no
siempre por las leyes, encerrados pero no siempre en las prisiones, enfermos
quizá, pero escandalosas, peligrosas víctimas presas d e un mal extraño que
también lleva el nombre de vicio y a veces el de delito (1991: 26).

Aquí el autor muestra que toda practica fuera del horizonte de la idoneidad, no
tenía una sanción legal, sino una especie de sanción social en el campo
simbólico, ya que se ‘está siendo’ lo que se supone ‘no debe ser’. Sin embargo,
este proceso del Poliamor, debe ser entendido como una de las respuestas a la

1 Los nombres de las personas han sido sustitu idos por el diario, para conservar la
identidad de los mismos.

5
Gabriel Echeverría
imposición del modelo monogámico de relacionamiento. Foucault, también habló
de la posibilidad de existencia de práctica por fuera de este modelo:

Sin duda, pues, es preciso abandonar la hipótesis de que las sociedades


industriales modernas inauguraron acerca del sexo una época de represión
acrecentada. No sólo se asiste a una explosión visible de sexualidades
heréticas. También —y éste es el punto importante— un dispositivo muy
diferente de la ley, incluso si se apoya localmente en procedimientos de
prohibición, asegura por medio de una red de mecanismos encadenados la
proliferación de placeres específicos y la multi plicación de sexualidades
dispares. Nunca una sociedad fue más pudibunda, se dice, jamás las instancias
de poder pusieron tanto cuidado en fingir que ignoraban lo que prohibían, como
si no quisieran tener con ello ningún punto en común. Pero, al menos en u n
sobrevuelo general, lo que aparece es lo contrario: nunca tantos centros de
poder; jamás tanta atención manifiesta y prolija; nunca tantos contactos y lazos
circulares; jamás tantos focos donde se encienden, para diseminarse más lejos,
la intensidad de los goces y la obstinación de los poderes (Íbidem.: 31).

Sintetizando el análisis podemos ver que el Poliamor se constituye como una


práctica social de identificación colectiva, que apunta a una antidefinición del
modelo idóneo de relacionamiento heterosexual y monogámico, para construir
esta identidad es necesario la formación de comunidades propias, y así generar
escenarios de socialización comunes para sus integrantes. También en términos
de Foucault, el Poliamor, se inscribe en el universo de lo perverso, ya que está
por fuera de la pareja hetero-monogámica que e la ideal dentro de las
sociedades industriales modernas.

Para concluir, se puede decir que el Poliamor, es una práctica de


relacionamiento interpersonal y sexual, que busca desligar la monogamia como
centro moralizador y determinante en las relacione entre las personas, la
aceptación social de este tipo de prácticas dependerá de la capacidad, de
difusión y agencia política que vayan adquiriendo sus c omunidades, y como este
hecho sigificará el paso del Poliamor, desde lo perverso hacia lo socialmente
aceptado.

6
Gabriel Echeverría
7
Gabriel Echeverría
Bibliografía:

 Berger P. y Luckmann T. “La construcción social de la realidad” Buenos


Aires, Amorrortu, 2003.
 Foucault, Michel. “la historia de la sexualidad I” Madrid, Siglo XXI, 1991.
 Van Dijk, Teun El análisis crítico del discurso en: Anthropos N° 186
Barcelona, 1999.
 Van Dijk, Teun El análisis ideológico del discurso en: Versión N° 6
México, UAM-M, 1996.
 Van Dijk, Teún La noticia como discurso Barcelona, Paidós, 1990.

Webgrafía

 http://www.elmundo.es/cronica/2016/05/20/5737551dca4741f64e8b45e9.html
 http://www.vice.com/es_mx/read/los-jovenes-somos-mas-abiertos-al-
poliamor-o-simplemente-nos-encanta-poner-el-cuerno

8
Gabriel Echeverría