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La enfermedad diarréica aguda (EDA) se puede definir como un cambio

súbito en el patrón de evacuación intestinal normal del individuo, caracterizado


por aumento en la frecuencia o disminución en la consistencia de las
deposiciones. Para ser considerada como aguda, su aparición debe tener menos
de tres semanas. La causa más importante y frecuente de EDA es la infección
entero-cólica con respuesta variable en los enfermos; algunos manifiestan
cuadros graves, otros síntomas moderados y otros son asintomáticos.

FISIOPATOLOGIA

El cuadro suele ser mediado por uno o más de los siguientes mecanismos:

a. Diarrea osmótica
b. Diarrea secretora
c. Diarrea exudativa
d. Motilidad intestinal alterada
e. Reducción de la superficie de absorción

Diarrea osmótica. Se origina por la presencia de solutos no absorbibles en la luz


intestinal, como laxantes y alimentos mal digeridos que causan la salida de agua.
Desaparece con el ayuno. Es frecuente luego de la administración de medio de
contraste oral para la realización de una TAC.

Diarrea secretora. Es secundaria a la secreción activa de iones que causa una


pérdida considerable de agua. Dentro de este grupo se encuentran las diarreas
producidas por virus (rotavirus), enterotoxinas bacterianas (cólera, E. coli),
protazoos (giardia) trastornos asociados con el SIDA, tumores productores de
péptido intestinal vasoactivo (VIP), tumores carcinoides (histamina y serotonina)
y adenomas vellosos de colon distal. No desaparece con el ayuno.

Diarrea exudativa. Es producto de la inflamación, ulceración de la mucosa


intestinal y alteración de la permeabilidad para agua, electrolitos y solutos
pequeños como la úrea. Puede tener algunos componentes de la diarrea secretora
como consecuencia de la liberación de prostaglandinas por células inflamatorias.
Es consecuencia de infecciones bacterianas (Salmonella), clostridium difficile
(frecuentemente inducidos por antibióticos) parásitos del colon (Entamoeba
histolytica), enfermedad de Crohn, enterocolitis por radiación e isquemia
intestinal, proctocolitis ulcerativa y enfermedad intestinal inflamatoria idiopática.

Diarrea motora. Aunque poco estudiada, se sabe con certeza que se producen
alteraciones hiperperistálticas con disminución en el contacto entre el contenido
luminal y la mucosa intestinal. A menudo la diarrea es intermitente y alterna con
estreñimiento. Es causada por diabetes mellitus, hipertiroidismo y, también por el
síndrome de intestino irritable.

Reducción de la superficie de absorción. Algunas operaciones (resección o


derivación intestinal amplia) dejan una superficie de absorción inadecuada para
líquidos y electrolitos. Es el denominado síndrome de intestino corto.

ETIOLOGIA

Los cuadros más corrientes de diarrea aguda suelen tener su origen en alimentos
o agua contaminados. Las diarreas agudas que se desarrollan con ocasión de
viajes se denominan "diarreas del viajero" y, en la mayor parte de los casos, son
producidas por infecciones bacterianas. Las diarreas de origen viral son
igualmente importantes (Tabla No.1).

Tabla No. 1

CAUSAS INFECCIOSAS DE DIARREA AGUDA


Bacterias Protozoos Virus
E.coli E. histolytica Rotavirus

Shiguella Giardia Norwalk

Salmonella Cryptosporidea Adenovirus

Vibrio choleral Calicivirus

S. aureus

La infección bacteriana más común en nuestro medio es la debida a


la Escherichia coli. Aunque la mayor parte de las cepas de E. coli son
inofensivas, algunas, como la enterotoxigénica, son las causantes del 70% de los
casos de diarrea del viajero.

La shigellosis, conocida como disentería bacilar, es causa importante de diarrea.


La presentación clínica incluye cólicos abdominales, fiebre y diarrea que con
frecuencia es sanguinolenta. LaSalmonella puede causar gastroenteritis, fiebre
tifoidea y bacteremia.

La diarrea viral se acompaña de síntomas sistémicos como fiebre, mialgias y


cefaleas. Por lo general se autolimita en tres o cuatro días, aunque en ocasiones,
produce cuadros severos con deshidratación, haciéndose obligatorio un manejo
intrahospitalario.

Las infecciones parasitarias como la giardiasis, además de la diarrea, que nunca


es sanguinolenta, producen dolor abdominal. La amebiasis es clínicamente
indistinguible de las colitis bacterianas, por lo cual es indispensable el estudio de
las heces frescas en busca de trofozoitos para asegurar el diagnóstico.

DIAGNOSTICO

Para establecer el diagnóstico son indispensables una historia clínica detallada y


una exploración física cuidadosa, y hacer distinción entre las causas infecciosas y
no infecciosas de la enfermedad (Tabla No. 2).

Tabla No. 2

Causas no infecciosas de diarrea aguda

o Enfermedad inflamatoria del intestino

Colitis ulcerosa - Enfermedad de Crohn

o Deficiencia de lactasa
o Fármacos: laxantes, antiácidos, antibióticos
o Lesión aguda por radiación

Es imprescindible precisar:

a. La existencia de síntomas sistémicos que faciliten clasificar la severidad


del proceso
b. La duración del cuadro y antecedentes de episodios similares
c. La existencia de antecedentes epidemiológicos personales o familiares
d. Las manifestaciones extraintestinales. Una diarrea asociada con dolor de
articulaciones, iridoscleritis o erupciones cutáneas, sugiere la existencia de
una enfermedad intestinal inflamatoria.

El examen físico debe incluir el rectal y el pélvico (vaginal).

Estudio paraclínico

Aunque no en todo paciente con diarrea aguda es necesario el examen


coprológico, por cuanto en la mayoría se inicia tratamiento empírico, en los casos
graves está indicado el examen microscópico de las heces para detectar glóbulos
rojos y leucocitos. Su presencia confirma la existencia de una diarrea de origen
inflamatorio (exudativa) mientras que su ausencia sugiere la presencia de una
diarrea secretora, osmótica o motora. El examen es igualmente útil para la
detección de parásitos, para el cultivo y para detectar enteropatógenos. El cuadro
hemático es útil para valorar la evolución de un cuadro infeccioso, o la existencia
de anemia como parte de una patología crónica de base. Ante una neutropenia,
debe considerarse la enteropatía neutropénica, una entidad grave que se
caracteriza por inflamación segmentaria, úlceras y hemorragias de la pared
intestinal.

El estudio químico de las heces es útil, puesto que si hay deficiencia de


disacaridasas, el pH es inferior a 5,5 y aparecen azúcares reductores por encima
de 0,5 g/dl.

En la investigación de las diarreas por virus se usan la inmunolectrofóresis, las


pruebas de fijación del complemento, radioinmunoanálisis (RIA),
inmunofluorescencia y Elisa.

La sigmoidoscopia se considera útil en aquellos pacientes con signos y síntomas


de proctitis y es absolutamente necesaria cuando existe evidencia clínica o por
laboratorio de sangrado, ya que posibilita visualizar la mucosa y por lo tanto,
confirma o descarta la colitis ulcerativa y la colitis amebiana.

Las determinaciones de electrolitos, gases arteriales, seroaglutinaciones y la


radiografía simple de abdomen, dependen del cuadro clínico del paciente.

TRATAMIENTO

El objetivo primordial es corregir la deshidratación y los trastornos


hidroeléctricos y mantener la homeostasia durante el curso de la enfermedad;
para ello se recomienda la solución de rehidratación oral, la cual puede ser
salvadora en los niños y en los ancianos. La composición por litro de agua
consiste en: cloruro de sodio 3,5 g; cloruro de potasio 1,5 g; bicarbonato de sodio
2,5 g; glucosa 20 g. Su uso es más eficaz. Un adulto con diarrea profusa debe
beber entre 700 y 1.000 ml cada hora, según el peso, la edad y la severidad de la
enfermedad.

Debe tenerse en cuenta que en algunos casos esta solución hipertónica puede
incrementar la diarrea y que en la mayoría de diarreas simples, como la "diarrea
del viajero", es suficiente ingerir cualquier líquido salado o acompañado de
galletas saltinas. También son útiles las soluciones minerales comerciales, que
son de muy buen gusto, como el Gatorade.
La hidratación parenteral se indica en casos de dishidratación grave, cuando
fracasa la hidratación oral o se sospecha enterocolitis. Se utiliza lactato de
Ringer, 10-20 ml/kg/hora, según la intensidad de las pérdidas.

En la deficiencia de disacandasas ocasionalmente es necesario reemplazar la


leche y derivados, los jugos y frutas, por preparados de proteínas vegetales o
animales que no contengan disacáridos; también es útil el caseinato de calcio.

Los agentes antimicrobianos sólo están indicados en casos específicos de


enfermedad diarreica:

a. Disentería por Shigella. se trata con ampicilina (g diarios durante 5 a 7


días) o trimetropin - sulfametoxasol (2 tabletas de doble concentración
durante 5 a 7 días)
b. Enteritis por Campylobacter. Su manejo se hace con eritromicina (250 mg
tres veces al dia durante 7 días)
c. Giardiasis. Está indicado el tratamiento con metronidazol (250 mg tres
veces al día durante 7 días)
d. Escherichia coli. El tratamiento con antibióticos sólo está indicado si los
síntomas son intensos e incapacitantes; el fármaco de elección es el
trimetropin-sulfametoxasol (2 tabletas de doble concentración durante 3
días).
e. Amebiasis. Está indicado el tratamiento con metronidazol (500 mg tres
veces al día durante 7-10 días)

Los antidiarreicos usados comúnmente (coalín, pectina, Peto-bismol, etc), en


general no cambian el curso de la enfermedad. Los opiaceos sintéticos son útiles
ocasionalmente, puesto que inhiben la hipersecreción y la hipermotilidad
producidas por las prostaglandinas E1 y E2.

Sin embargo, agentes como el lomotil pueden tener efectos adversos sobre la
evolución de la enfermedad al favorecer la secreción prolongada de toxinas y
aumentar el tiempo de contacto del agente infeccioso con la mucosa. Están
contraindicados en los procesos inflamatorios invasivos bacterianos o
parasitarios.

La mayoría de las "diarreas del viajero" son producidas por bacterias (o sus
toxinas) y en ellas ha demostrado ser beneficioso el uso de antibioticoterapia,
especialmente trimetropin sulfametoxazole o ciprofloxacina, usualmente en una
dosis grande y única.
¿Cómo podemos prevenirlas?

Los agentes infecciosos causantes de la diarrea son alrededor de 20 y se transmiten


habitualmente por la vía fecal-oral (es decir, a través de la ingesta de agua o alimentos
contaminados con materia fecal, o mediante la contaminación directa de las manos u objetos
utilizados diariamente.)

La falta de higiene, la ingestión de agua y alimentos contaminados son las vías por medio de las
cuales se adquieren estas infecciones.

1) Consumir sólo agua segura. Si no se cuenta con agua de red, colocar 2 gotas de lavandina por
cada litro de agua o hervirla durante 3 minutos, tanto sea agua para beber, lavarse las manos o
los dientes, cocinar o lavar las verduras y frutas.

2) Lavarse cuidadosamente las manos con agua y jabón, después de ir al baño, de cambiarle los
pañales al bebé, y antes de comer o manejar los alimentos.

3) Lavar frutas y verduras con agua segura. Si se van a consumir crudas, dejarlas en un
recipiente en agua con un chorrito de lavandina durante 10 minutos y luego enjuagarlas muy bien
con agua segura.

4) Consumir únicamente alimentos bien cocidos o fritos, preparados higiénicamente. No


consumir pescados o mariscos crudos, ni alimentos elaborados en la vía pública.

5) Mantener los alimentos bien tapados y refrigerados, ya que los microorganismos pueden ser
transportados por insectos o por el polvo, y se multiplican con rapidez, especialmente en épocas
de calor.

6) Alimentar al niño con leche materna durante los primeros 6 meses de vida. Entre las
múltiples ventajas de la lecha materna está la de proporcionar defensas contra las infecciones
gastrointestinales.

7) Lavar adecuadmente las mamaderas. Éstas constituyen un excelente medio de cultivo para
las bacterias causantes de la diarrea, por lo que es importante desechar todo resto de alimento
que quede en ellas, lavarlas cuidadosamente con agua segura y jabón o detergente. También es
recomendable esterilizarlas periódicamente, hirviéndolas durante unos 5 minutos en un
recipiente con abundante agua.
8) Utilizar baños, letrinas o cualquier otro medio que garantice el aislamiento de las
excretas.

Las principales medidas para prevenir la diarrea en bebés y niños, son:

- Prolongar la lactancia materna.


- Mantener las manos limpias (tanto de los niños como de los adultos que los cuidan).
- Lavar las mamaderas.
- Utilizar baños o letrinas.
- Desechar los pañales descartables en bolsas bien cerradas.
- Desechar la materia fecal de los pañales de tela en baños o letrinas, y lavar bien los pañales con
agua y jabón.

¿Qué hacer ante la presencia de diarrea?

- Consultar al médico o acudir a un centro de salud lo antes posible.


- Administrar líquidos abundantes para prevenir la deshidratación.
- En caso de bebés y niños pequeños, no interrumpir nunca la lactancia.
ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD DIARREICA AGUDA:

CUADRO CLÍNICO:

Ante la presencia de un paciente con Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) se debe


indagar las características de las deposiciones, presencia de otros síntomas
acompañantes, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre, mialgias, tenesmo rectal y
ardor perianal, así como la existencia de otras personas con cuadros clínicos similares
y su relación con la ingestión de alimentos posiblemente contaminados. Generalmente
el comienzo es brusco, la mayor parte de los episodios de diarrea aguda remiten
espontáneamente y duran de 3 a 7 días, no obstante el personal médico debe tener en
cuenta los grupos de alto riesgo:
1. Niños a los que se ha suspendido la lactancia materna exclusiva.

2. Personas que viven en condiciones de hacinamiento.

3. Niños y personal que coexisten en círculos infantiles u otra institución infantil.

4. Inmunodepresión.

5. Ancianos.

6. Pacientes que reciben tratamiento con esteroides e inmunodepresores.

7. Trabajadores sexuales.

8. Personas positivas al VIH.

Es de vital importancia la realización de interrogatorio y examen físico minucioso que


proporcione datos de gran valor para la orientación etiológica.

En el examen físico del paciente es necesario valorar los siguientes aspectos:

• Estado nutricional del paciente mediante el examen físico y la toma de peso y talla.

• Lesiones cutáneas bucales de avitaminosis.

• Existencia o no de fiebre.

• Palidez Cutáneo mucosa.

• Abdomen globuloso.

• Hiperperistaltismo.

• Timpanismo o matidez.

• Tumoración abdominal.

• Prolapso rectal.

Una alta proporción de niños que evolucionan hacia un curso prolongado presentan ya
altas tasas fecales y deshidratación iterativa a los 5-7 días de evolución
intrahospitalaria.

COMPLICACIONES DE LA DIARREA AGUDA

La deshidratación con acidosis es la complicación más común de la diarrea aguda.


La mayoría de las diarreas que causan excesivas pérdidas de líquidos resultan en una
concentración isotónica de los espacios corporales(isonatremia). En niños
desnutridos o con diarrea crónica o repetida, tiende a producirse hiponatremia. La
deshidratación hipernatrémica, por otra parte, se ve raramente en la actualidad y su
tratamiento requiere de una corrección de la deshidratación más lenta y controlada.

Las complicaciones digestivas son: fleo paralítico, invaginación intestinal, enteritis


necrotizante, neumatosis quistica intestinal, peritonitis, apendicitis, déficit transitorio
de disacari-dasas, enteropatía perdedora de proteínas.

Complicaciones renales, infección urinaria, trombosis de la vena porta, necrosis cortical


bilateral, papilitis necrotizante, síndrome hemolítico uremico.

Complicaciones neurológicas, meningoencefalitis tóxica, meningoencefalitis purulenta,


trombosis de los senos venosos, absceso cerebral. Entre las complicaciones
cardiovasculares se encuentran miocarditis y shock, hematológicas: septicemia,
endocrinas; insuficiencia suprarrenal aguda, etc.

Complicaciones latrogénicas, superinfección, disbacteriosis, intoxicación hídrica,


hipernatremia, infección por trocar, aporte insuficiente de líquido, uso prolongado de
venoclisis, infección cruzada por mala manipulación del paciente.

EXÁMENES COMPLEMENTARIOS:

Entre los complementarios fundamentales a realizar:

• Hemograma

• Orina

• Heces fecales seriados (3 muestras)

• Coprocultivo

• Determinación de leucocitos polimorfos nucleares en heces

• Gram. en heces

• Intubación duodenal

Se pueden indicar otras pruebas en dependencia de los síntomas: ionograma,


gasometría, osmolaridad del plasma y otras. (1,4,7,8,9).

TRATAMIENTO:

Profiláctico:

• Mantener la lactancia materna exclusiva por 6 meses

• Evitar el destete precoz.


• Educación Sanitaria a las madres para mejorar sus conocimientos dietéticos, no dar
más de un litro de leche al día, buena preparación de la leche.

• Mantener las medidas de higiene en el hogar.

• Promover la asistencia a las consultas programadas.

Dietético en la diarrea aguda:

• Mantener la lactancia materna

• Se debe interrumpir el consumo del alimento o fármaco responsable.

• Proporcionar una ingesta adecuada de líquidos y electrólitos con la finalidad de


lograr la repleción de volumen y mantenerla. En estos casos están indicadas las sales
de rehidratación oral.

• La rehidratación se basa en la restitución de la cantidad de agua, glucosa y


electrolitos que se pierden a causa de la diarrea y es la primera medida a poner en
marcha una vez diagnosticada.

La OMS y la UNICEF recomiendan la siguiente fórmula de rehidratación por vía oral:

• Agua, 1 litro

• Glucosa 20 gramos

• Cloruro sódico, 3,5 gramos

• Cloruro potásico, 1,5 gramos

• Bicarbonato sódico, 2,5 gramos

Esta fórmula está comercializada en todos los países del mundo de forma estándar, en
sobrecitos que hay que verter en una jarra con un litro de agua, agitar hasta su
disolución y comenzar a beber inmediatamente, en pequeñas cantidades cada 1-2
horas. Pero a falta de esta posibilidad, existe el recurso de preparar una fórmula muy
similar en casa, con lo siguiente:

• Agua, 1 litro

• Azúcar (para la glucosa), dos cucharadas soperas

• Sal (para el cloruro sódico), media cucharada de café

• Bicarbonato, media cucharada de café

• El zumo de un limón mediano (para el potasio)


En casos menos graves se pueden consumir jugos de frutas u otras bebidas capaces de
corregir la depleción de volumen, Ej. Bebidas carbonatadas descafeinadas, té y caldo
con pan tostado.

• La ingesta nutricional se ve con frecuencia limitada, por tanto la dieta aporta de


forma transitoria una cantidad suficiente de nutrientes en comparación con los Aportes
Dietéticos Recomendados (ADR).

• Modificar dieta para mayor comodidad del paciente.

Cuando la diarrea ha comenzado a ceder y se ha restaurado el volumen de líquido se


puede iniciar la alimentación, la progresión de una dieta blanda baja en grasa y fibra
dietética hasta una normal, se debe extender durante 2 ó 3 días, según tolerancia.

Las comidas frecuentes y poco copiosas se toleran mejor y contribuyen a una ingesta
nutricional más adecuada, la leche y sus derivados se añaden con precaución en casos
de diarrea infecciosa ya que puede haber lesionado la mucosa de intestino delgado y
producirse una disminución transitoria de la actividad de la lactasa.

PLANES DE TRATAMIENTO:

Existen 3 planes de tratamiento:

• Plan "A": para prevenir la deshidratación (tratamiento en el hogar)

• Plan "B": para tratar la deshidratación por vía oral

• Plan "C": para tratamiento rápido de choque por deshidratación.

PLAN "A" (TRATAMIENTO EN EL HOGAR)

Para tratar al niño con diarrea sin deshidratación se aplica el plan "A", se capacita al
responsable del cuidado del paciente con enfermedad diarreica, para continuar su
tratamiento en el hogar y para iniciarlo en forma temprana en futuros episodios de
diarrea, aplicando el ABC de las diarreas a continuación se menciona:

A Continuar con la alimentación habitual.

B Aumentar líquidos y ofrecer vía suero oral (bebidas abundantes).

C Reconocer los signos de deshidratación y otros de alarma (consultas efectivas).

Si la madre o responsable del menor, lleva un adecuado manejo efectivo en el hogar y


sepa identificar los signos de deshidratación y alarma, podrá evitar consigo
complicaciones y la muerte del menor.
PLAN "B" (PARA TRATAR LA DESHIDRATACIÓN POR VÍA ORAL)

Ante el caso de ser médico o enfermera deberá manejar el siguiente procedimiento


ante un caso de diarrea con datos de deshidratación.

Si se conoce el peso del menor: 100 ml/Kg. de peso (25 mi/ Kg./hora) fraccionado en
dosis cada 30 minutos. La dosis de suero oral de 100 ml/Kg. en cuatro horas, es para
reponer las pérdidas previas (50 a 80 ml/Kg.) y las pérdidas actuales (5-20
ml/Kg./hora), en un niño con deshidratación de 5 - 8 % y con evacuaciones diarreicas
no muy abundantes. Si tolera bien (no se distiende, ni vomita y bebe con avidez) dar
la misma dosis calculada para cada 30 minutos, pero cada 20 minutos. Evaluar cada
hora y si continúa con buena tolerancia aumentar la dosis 10% más de la ingerida y la
hora anterior y así sucesivamente.

ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LAS DIARREAS:

• Se evitará la fibra vegetal ya que aumenta el volumen intestinal y estimula el


peristaltismo, es decir, la motilidad intestinal.

• Se suprimirán los guisos, fritos, embutidos y salados porque irritan la mucosa


digestiva.

• Se evitarán las grasas por ser de digestión prolongada

• Se evitarán los estimulantes del reflejo gastrocólico y del peristaltismo: café, zumos
de naranja azucarados.

Tratamiento Farmacológico:

Los objetivos de este consisten en la curación del proceso inicial, la corrección de la


deshidratación y los déficit hidroelectrolíticos, restablecer el balance ácido-básico y el
control de las complicaciones secundarias a la lesión de la mucosa. En las diarreas
virales el tratamiento es de soporte y consiste en prevenir la deshidratación
administrando líquidos y electrolitos. Los antimicrobianos están indicados para:
Shiguela, Vibrio Cholerae, Giardia Lambia y Entoameba histolytica.

Datos y cifras
 Las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años. Son
enfermedades prevenibles y tratables.
 Las enfermedades diarreicas matan a 760 000 niños menores de cinco años cada año.
 Una proporción significativa de las enfermedades diarreicas se puede prevenir mediante el acceso al agua
potable y a servicios adecuados de saneamiento e higiene.
 En todo el mundo se producen unos 1 700 millones de casos de enfermedades diarreicas cada año.
 La diarrea es una de las principales causas de malnutrición de niños menores de cinco años.
Las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años, y
ocasionan la muerte de 760 000 millones de niños cada año. La diarrea puede durar varios días y puede
privar al organismo del agua y las sales necesarias para la supervivencia. La mayoría de las personas que
fallecen por enfermedades diarreicas en realidad mueren por una grave deshidratación y pérdida de
líquidos. Los niños malnutridos o inmunodeprimidos son los que presentan mayor riesgo de enfermedades
diarreicas potencialmente mortales.
Se define como diarrea la deposición, tres o más veces al día (o con una frecuencia mayor que la normal
para la persona) de heces sueltas o líquidas. La deposición frecuente de heces formes (de consistencia
sólida) no es diarrea, ni tampoco la deposición de heces de consistencia suelta y “pastosa” por bebés
amamantados.
La diarrea suele ser un síntoma de una infección del tracto digestivo, que puede estar ocasionada por
diversos organismos bacterianos, víricos y parásitos. La infección se transmite por alimentos o agua de
consumo contaminados, o bien de una persona a otra como resultado de una higiene deficiente.
Las intervenciones destinadas a prevenir las enfermedades diarreicas, en particular el acceso al agua
potable, el acceso a buenos sistemas de saneamiento y el lavado de las manos con jabón permiten reducir
el riesgo de enfermedad. Las enfermedades diarreicas pueden tratarse con una solución de agua potable,
azúcar y sal, y con comprimidos de zinc.
Hay tres tipos clínicos de enfermedades diarreicas:
 la diarrea acuosa aguda, que dura varias horas o días, y comprende el cólera;
 la diarrea con sangre aguda, también llamada diarrea disentérica o disentería; y
 la diarrea persistente, que dura 14 días o más.
Alcance de las enfermedades diarreicas
Las enfermedades diarreicas son una causa principal de mortalidad y morbilidad en la niñez en el mundo,
y por lo general son consecuencia de la exposición a alimentos o agua contaminados. En todo el mundo,
780 millones de personas carecen de acceso al agua potable, y 2 500 millones a sistemas de saneamiento
apropiados. La diarrea causada por infecciones es frecuente en países en desarrollo.
En países en desarrollo, los niños menores de tres años sufren, de promedio, tres episodios de diarrea al
año. Cada episodio priva al niño de nutrientes necesarios para su crecimiento. En consecuencia, la diarrea
es una importante causa de malnutrición, y los niños malnutridos son más propensos a enfermar por
enfermedades diarreicas.
Deshidratación
La amenaza más grave de las enfermedades diarreicas es la deshidratación. Durante un episodio de
diarrea, se pierde agua y electrolitos (sodio, cloruro, potasio y bicarbonato) en las heces líquidas, los
vómitos, el sudor, la orina y la respiración. Cuando estas pérdidas no se restituyen, se produce
deshidratación.
El grado de deshidratación se mide en una escala de tres:
1. Deshidratación incipiente: sin signos ni síntomas.
2. Deshidratación moderada:
o sed;
o comportamiento inquieto o irritable;
o reducción de la elasticidad de la piel;
o ojos hundidos.
3. Deshidratación grave:
o los síntomas se agravan;
o choque, con pérdida parcial del conocimiento, falta de diuresis, extremidades frías y húmedas, pulso
rápido y débil, tensión arterial baja o no detectable, y palidez.
La deshidratación grave puede ocasionar la muerte si no se restituyen al organismo el agua y los
electrolitos perdidos, ya sea mediante una solución de sales de rehidratación oral (SRO), o mediante
infusión intravenosa.
Causas
Infección: La diarrea es un síntoma de infecciones ocasionadas por muy diversos organismos bacterianos,
víricos y parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua con contaminación fecal. La infección
es más común cuando hay escasez de agua limpia para beber, cocinar y lavar. Las dos causas más
comunes de enfermedades diarreicas en países en desarrollo son los rotavirus y Escherichia coli.
Malnutrición: Los niños que mueren por diarrea suelen padecer malnutrición subyacente, lo que les hace
más vulnerables a las enfermedades diarreicas. A su vez, cada episodio de diarrea empeora su estado
nutricional. La diarrea es la segunda mayor causa de malnutrición en niños menores de cinco años.
Fuente de agua: El agua contaminada con heces humanas procedentes, por ejemplo, de aguas residuales,
fosas sépticas o letrinas, es particularmente peligrosa. Las heces de animales también contienen
microorganismos capaces de ocasionar enfermedades diarreicas.
Otras causas: Las enfermedades diarreicas pueden también transmitirse de persona a persona, en
particular en condiciones de higiene personal deficiente. Los alimentos elaborados o almacenados en
condiciones antihigiénicas son otra causa principal de diarrea. Los alimentos pueden contaminarse por el
agua de riego, y también pueden ocasionar enfermedades diarreicas el pescado y marisco de aguas
contaminadas.
Prevención y tratamiento
Entre las medidas clave para prevenir las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:
 el acceso a fuentes inocuas de agua de consumo;
 uso de servicios de saneamiento mejorados;
 lavado de manos con jabón;
 lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida;
 una higiene personal y alimentaria correctas;
 la educación sobre salud y sobre los modos de transmisión de las infecciones;
 la vacunación contra rotavirus.
Entre las medidas clave para tratar las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:
 Rehidratación: con solución salina de rehidratación oral (SRO). Las SRO son una mezcla de agua limpia,
sal y azúcar. Cada tratamiento cuesta unos pocos céntimos. Las SRO se absorben en el intestino delgado y
reponen el agua y los electrolitos perdidos en las heces.
 Complementos de zinc: los complementos de zinc reducen un 25% la duración de los episodios de diarrea
y se asocian con una reducción del 30% del volumen de las heces.
 Rehidratación con fluidos intravenosos en caso de deshidratación severa o estado de choque .
 Alimentos ricos en nutrientes: el círculo vicioso de la malnutrición y las enfermedades diarreicas puede
romperse continuando la administración de alimentos nutritivos —incluida la leche materna— durante los
episodios de diarrea, y proporcionando una alimentación nutritiva —incluida la alimentación exclusiva
con leche materna durante los seis primeros meses de vida— a los niños cuando están sanos.
 Consulta a un agente de salud, en particular para el tratamiento de la diarrea persistente o cuando hay
sangre en las heces o signos de deshidratación.