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Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación

Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas


Derecho 2 aplicado a la traducción

UNIDAD V

Derechos personales. Contratos: definición. Clasificación y formación del consentimiento.


Objeto. Causa. Forma. Prueba. Efectos e interpretación de los contratos. Contratos
conexos. Contratos de consumo. Compraventa. Permuta. Suministro. Locación. Leasing.
Obra y servicios. Transporte. Mandato. Consignación. Corretaje. Depósito. Contratos
bancarios. Cuenta corriente. Factoraje. Contratos asociativos. Contratos celebrados en
bolsa o mercado de comercio. Agenda. Concesión. Franquicia. Mutuo. Comodato.
Donación. Fianza. Juego y apuesta. Renta vitalicia. Cesión de derechos. Transacción.
Arbitraje. Fideicomiso.

Bibliografía Unidad V
Garrido Cordobera, L. (2015). Incidencias del Códígo Cívif y Comercial. Contratos en
genera{ /3. Director Alberto J. Brueres. Hammurabí. José Luis Depalma. Editor. Buenos
Aires. Capítulos: 11, 1/1, IV, V, VI.
Hersalis, M. (2015). tncídencías del Código Civil y Comercial. Contratos en particular./ 5.
Director Alberto J. Brueres. Hammurabi. José Luis Depalma. Editor. Buenos Aires.

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Lidia Garrido Cordobera

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Contratos en general
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Contratos discrecionales. Constitucionalización. Buena fe. Facultades


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en elrnesdejuniode2015 de los jueces. Capacidad, Objeto. Consentimiento. Acuerdos pardales.
en «Bíbllográñka, de VorosS.A»
sarzana 1263, BuenosAires -Argentina Negociación. Contrato por adhesión. Contratos conexos. Efectos.
Hechoel depósitode ley 11.723 Interpretación. Extinción. Codificación
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ISBN: 978-950-741-703-0(rústica)

Incidencias
------------------~--------------------------------------------- del Código
Udía GarridoCordobera Civil y Comercial
• Contratos en general
1' edición, BuenosAires, Hammurabi, 2015
252 ps., 23 x 16 cm. - Incidencias del Código Civil y Cornerdal: 3 / Alberto J.sueres
ISBN: 978-950-741-703-0
1. Derecho Civil. 2. Derecho Comercia!. 3. Contratos Alberto J. Bueres ~ammo
CDD346.02 • Fechade catalogación:5/612015 dirección JOSE Luis DEPALMAt EDITOR
Creemos que el contrato está hecho por y para los hombres, debe ser un hábil
instrumento en sus manos, pudiendo modificarse sin perder su esencia, porque el
hombre y la sociedad cambian, pero debe siempre poder responder a su razón de
ser de trascendencia, de ir más allá del mero materialismo, de adecuarse a su épo-
ca, siempre conforme a la ética y al principio de buena fe y no sólo desde las nego-
ciaciones, sino aun en el momento de su exti ndón o sobre todo allí.
Recordemos cierto dicho que antes se oía amen udo, "nadie es bueno si no es un
buen hijo, un buen padre, un buen hermano, un buen amigo y un buen cónyuge",
a lo que Santos Briz agregaba "y un buen contratante".
La reforma producida en la legislación, creemos y aspiramos, nos brindará luz
de
en ese camino a fin lograr seguridad jurídica, pero sin sacrificar la justicia con-
tractual, incorporando institutos y reglas que la doctrina venia sosteniendo y, mu-
chas veces, la jurisprudencia aplicando.
Viviremos tiempos de ajustes y de revisión hasta encontrar -como el río-, e!
cauce madre, pero serán épocas sin ninguna duda fructíferas, como lo fueron al na-
cimiento de nuestros códigos de Vélezy Acevedo, y como lo fue la reforma de la!ey
17 .711. De nosotros dependerá que no sea letra muerta o se desvíe en interpreta-
ciones antojadizas.

lidia M. R. Garrido Cordobera


Capítulo]
las disposiciones generales
de los contratos en el CCCN

§ 1. Nociones de contratos receptadas

Sabemos que el concepto de contrato no ha permanecido inmutable en el tiem-


po y ha receptado las diferentes corrientes filosóficas e históricas 1. Es un concepto
cambiante según las costumbres e ideas imperantes. Con él nos referimos a dife-
rentes situaciones; la teoría tradicional del contrato se ha visto impactada por las
transformaciones sociales operadas en el ámbito de la negociación, la autonomía
de la voluntad y la manera de manifestar el consentimiento, pe ro los prl ncipios ge·
nerales de buena fe y de solidaridad continúan, en nuestro criterio, más presentes
que nunca, y están estrechamente vinculados a las ideas de cómo la sociedad y el
mercado deben ser organizados.
En el Código observaremos varias nociones de contratos:,el paritario (art. 957),
el contrato por adhesión a dáusulas_.9.ru-i,.g.rales.e_rediseuestas(art 984) y el contra·
to de consumo (art. 1093), por lo tanto, se reconocen diferenciasen el poder de ne·
godadón, lo que indefectiblemente lleva a plasmar diferenterégimen de ~s
a fin de.proteger la buena fe y corregir la debilidad contractual.
Pero es ímportante el alcance gue se le g_q.&~9.jurldico bilatera I de contenido
2atrimonial, denominado contrato, pues no sólo será creador de derechos credito-
rios y reales, si no también de las modificaciones, transmisiones ~ la exti ncíón o dís-
tracto\.
a)" Aplícacióndedoctrinadelosartículosdel Códigode Vélez

1 - Noc1ón de contrato
Siguiendo a Garrido y Zaga, decimos que el concepto de contrato es un produc-
to del arte de los juristas profesionales con el que dan cauce y solución a determi·
na dos conflictos de intereses. La disputa acerca de si en determinad o caso ha habi-

1 VeaseGarrido-Zago, Contratoscivilesycomerclales,1985; Alteríni, Contratos.Teoríage­


neral, 1998; Loranzetti, Tratadode los contratos./'arte general, ?004; Mosset lturraspe- Piedeca-
32 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ · Contratos en general 33

do acuerdo de voluntades encubre el verdadero problema del derecho contrac- que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de otra u otras, a dar
tual, que es el de saber qué circunstancias oblígan a reconocer eficacia a una obli- alguna cosa o prestar algún servicio" 6.
gación. 'Cuando un tribunal declara la eficacia de un contrato, lo hace para evitar Señala Messineo que el significado más auténtico del contrato es aquel por el
la frustración de expectativa legítimamente fundada quede ordinario surge como cual el mismo se presenta como una subespede (la principal} del negocio jurídico
resultado de verdaderas manifestaciones de voluntad, pero que también pueden bilateral patrimonial; ~n cuanto a él. debe tenerse siempre presente la doctrina ge-
haber surgido por otras causas2• neral del negocio jurjdíco.Agrega que, en el contrato, !as dos declaraciones de vo-
Conforme a lo que dice Videla Escalada, existe una base uniforme mínima que l untad de las cuales ésél la resultante, se presuponen mutuamente; de manera que
ubica al contrato, en el cuadro de tas instituciones del derecho, cómo acto jurídico una sola de ellas no es un negado jurídico unilateral, sino un fragmento de ne99.-
bilateral, patrimonial y creador de derechos credltorios, Este concepto es el más do jurídico bilaté:ral. Afirma que del contrato, que debe concebirse así, ha de man-
restringido, puntualiza el mencionado autor, significa ya un régimen jurídico de tenerse rigurosamente diferenciada toda otra figura en que se presenten dos ne-
notoria amplitud, demostrada por la importancia adquirida por el contrato del de- gocios jurídicos unilaterales, que, aun combinándose en sus efectos, sigan siendo
recho francés, pero ha sido ampliada por otras legislaciones, yendo más allá de la autónomos desde el punto de vista de la estructura, tal. por ejemplo, el caso del de-
simple creación de obligaciones; así acontece con e! derecho civil italiano: "En el nominado contrato de derecho público. Añade que a las convenciones en sentido
derecho italiano el contrato se define por el art, 1321 del Cód. Civ.y Com. de 1942 propio les son inapHcables las normas sobre el contrato que estén influenciadas por
como el acuerdo de dos o más partes para constituir, regular o disolver entre ellos el contenido patrimonial de este último 7.
una relación jurídica patrimonial"3. En opinión de Segovia, la acepción lata de la palabra "contratos" (normas de
Esa definkión ha permitido que se señale que los contratos suelen distinguirse convención) es preferible a la restringida, porque los mismos principios rigen en
en constitutivos {son la mayor parte), modificativos {por ejemplo, novación, pacto general las convenciones que crean obligaciones, las que tienen por objeto dere-
de daclén en pago, cesión de crédito, "expromisión, carga de deuda ajena, y simila- chos reales, asf como las que conservan, modifican o extinguen los derechos perso-
res), y sokrtorios; estos últimos son, por lo general, también liberatorios (compen- nales o rea les. Este destacado jurista agrega que también Freitas reconoció la exís-
sación contractual, remisión contractual de la deuda, mutuo disenso)4• tenda de contratos constitutivos de derechos reales y de cesión de derechos reales
En e! derecho español, Puig Brutau entiende que por contrato debe aceptarse sobre cosas de otros y susefectos y que deben ser juzgados por las disposiciones del
el concepto del art.1321 del ((italiano cuando expresa: "El contrato esel acuerdo Libro Tercero y por las disposiciones generales sobre contratos, obligaciones yac-
de dos o más partes para constituir, regular o extinguir entre ellos una relación ju- tos jurídicos que no fe sean opuestos'',
rídlca patrimonial II s. Este es el concepto amplio del contrato, al cual arriba el indi-
cado autor, pero se presenta objetivamente opuesto, o más amplio, que lo dispues- Mosset lturraspe entiende que el contrato como acto o negocio jurídico civil
to en el art, 1254 del CC español, donde se dedara que "el contrato existe desde presenta las siguientes notas distintivas:
a) Es bilateral, por requerir o necesitar el consentimiento de dos o más perso-
nas.
b) Tiene que realizarse entre vivos.
sas, Contrátos.Aspectos generales,2005; Díez-Picazo • Gullón Ballesteros, Sístema de derechoci­ e) Tiene que tener contenido patrimonial, por tener un objetivo susceptible
vil, 9• ed., 2005; López de Zava!ia. Teoria de los contratos,t. 1, "Parte general", 1971; Spota, Insti­
tuciones de derechocivil. Contratos, 1974. de una apreciación pecuniaria.

2 Puig Brutau, Fundamentosde derecho civil, t. U, vol. I, "Doctrina general del contrato",
1954. ps, 8y9.
3 Vi dela Escalada, "Visión general del contrato", en Videla Escalada, Cátedrade contratos, 6 l'uig Brutau, Fundamentos de derechocivil, t. U, voil, #Doctrina genera! del contrato",
1971, t. l. p. 22. 1954, p.47.
~ Messlneo, Manual de derechocivil y comerdal, t. IV, "Derecho de las obligaciones. Parte 7 Messineo, Manual de derechodvil y comercial,t. IV, "Derecho de las obligaciones. Parte
general", 1979, p.435. '· general'', 1979, p. 434, § 133:
s Puig Brutau, Fundamentosde derecho civil, t. U, vol. 1, ~ooctr1na general del contrato", 8 Segovia, El CódigoCivil de la RepúblicaArgentina consu expfícacióny critica bajo la for-
1954,p-51. ma denotas, 1881, tl, p,325.
Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratos en general 35
34

d) Debesercausadoporserla causa fin un elemento estructural y el contrato re- Se acepta una nueva manera de considerar el contrato, lo vemos como una
gla exclusivamente de un modo inmediato o directo las relaciones jurídicas unión de intereses equilibrados, un instrumento de coordinación legal. la obra de
patrimoniales obligacionales, es decir, las propias del derecho creditorio9. la mutua confianza, y se sitúa en la éfüla de un juez que deberá saber ser, cuando

1:'.~~
corresponda, juez de equidad 12•
Es esencial para el desarrollo de nuestras ideas recordar que la teoría contrac- &l contrato, como expresión hUQ1~!1~uemtr~ cirCU(l~tancíado
tual está estrechamente vinculada a cómo la sociedad y e! mercado deben ser or- en un tiempo-espacio, es !oque en [a doctrina alemana configuró la base de! négo-.
ganizados. Pasemos entonces revista a algunas opiniones doctrinales. cio jurídico. Como categoría es susceptible de diversas el aslficaciones teóricas, con
Para Mac Neil, el contrato esun instrumento de previsión de futuro que utiliza importancia práctica (contratos consensuados, mégacontratos, nacionales, inter-
de manera accesoria la voluntad de las partes, siendo sensible a los cambios de la nacionales, conexos, de colaboración, civiles, comerciales, etcétera). Los contratos
realidad social, ya que existe una relación entre e! contrato y las circunstancias que responden a categorías y conceptualízaciones y, por ello, los sistematizamos y ha-
lo rodean y para Posnerel contrato seria un instrumento.de coordinación eficien- blamos de tipos contractuales englobantes de cada contrato particular 14.
te que debe utilizarse por las partes de manera no oportunista afín de evitar cos-
tosas medidas de autoprotección 10• Podemos señalar que la doctrina argentina ha tenido matices coincidentes, que
La teoría del contrato relacional está basada en cuatro ejes: el primero es que denomina remos uniformes, y algunos elementos cambiantes que producen las di·
toda transacción esta inmersa en relaciones complejas; el segundo, que el enten- ferendas que los pueden separar de autor a autor. Videla Escalada sostiene que se-
dertoda transacción requiere entender todos los elementos esenciales de las rela- rían elementos uniformes: ·
ciones circundantes; el tercero, que el análisis efectivo requiere el reconocimiento a) La pluralidad de partes dotadas de voluntad.
y la consideración de todos los elementos esencia les de las relaciones circundantes b) La licitud. ·
que pudieran afectar significativamente la transacción, y el cuarto, que el análisis e) El acuerdo entre aquéllas.
combinado y contextua I de las relaciones y transacciones es más eficiente y prod u- d) La ubicación dentro del.ámbito jurídico.
ce un resultado analítico final más completo y seguro que el que se obtiene con el e) El reflejo de los efectos, básicamente sobre la esfera de los sujetos en la re-
análisis no contextual de las transacciones 11. lación jurídica.
Según Mac Neil, contrato quiere decir relaciones de intercambio entre gente f> La aptitud suficiente para engendrar derechos creditorlos.
que ha intercambiado, está intercambiando o espera intercambiar en el futuro. Su-
pone relaciones complejas entre diversas partes en las que los vínculos personales Apuntaba e! autor citado como elementos variables o discordantes:
de solidaridad, confianza y cooperación son determinantes, se vincula con sus cir- 1. La amplitud de las consecuencias jurídicas del acto.
cunstancias y, en consecuencia, si ellas varían las partes están implícitamente obli- 2. El ámbito donde ésta pueda aplicarse 1s.
gadas a adaptar el contrato, Es una visión superadora de la teoría del análisís eco-
nómico. Por lo que venimos exponiendo y sostenido con anterioridad, definimos al con-
En e! derecho moderno, no podemos pasar por alto ta concepción de Ghestin trato como un acto jurfdíco bilateral destinado a reglar los derechos de las partes
que se asienta en Jo útil y lo justo; se sostiene entonces que se [e otorga fuerza obll-
gatoria al acuerdo de voluntades si e! mismo presenta utilidad social y justicia con-
tractual. Creemosqueesta línea de pensamiento nos lleva directamente al tema de 12 Alterini-López Cabana, la autonomía de la voluntaden e/contratomoderno, 1989, p. 71

lo justo y a la buena fe contractual con todas sus impl lcandas, y siguientes.


13 · GarridoCordobera, La interpretaciónde losaetosjurfdícos, en "RevistaZeus", 1987; ídem,
"Interpretación", en Garrido· Zago- Garrido Cordobera, Contratosc;ívi/esycomerdaies, t. 1, "Par-
te genera!", 2014;ldem, en Garrido-lago, Contratoscivilesycomerciafes, act. de Lidia M. R. Garrí·
S Mosset lturraspe, Jorge, Teoría general del contrato, 1970, p. 11. do Cordobera, 1998, t. 1.
10 Cfr. Nicolau, "El rol de la buena fe en la moderna concepción del contrato", en Trata do de 14 Garrido Cordobera, en Garrido - Za~o, Contratostivitesy comerciales,act. de Lidia M. R.
la buena feen el derecho, Marcos M. Córdoba (dir.)-Viviana Kluger- Lidia M: R. Garrido Cordobe- Garrido Cordobera, 1998, t. 1.
ra (coords), 2004. 15 Vldela Escalada, "Visión general del contrato", en Vide!a Escalada, Cátedra de contratos,
\l Nicolau. Fundamentosdel derecho contractual, 2009, p. 14 y siguientes. 1971, t. l, p.14.
36 Udia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 3.7

en el ámbito patrimonial, incluyendo tanto los derechos creditorios como los inte- brá contrato, cuando dos o más personas acordaren entre sí alguna obligación, u
lectuales o de derechos reales (por ejemplo, contrato de prenda, de anticresis, etcé- obligaciones reciprocas) a que correspondan derechos creditorios;o la modifica-
tera), abarcando su regulación la creación, modtñcación, transferencia, o extin- ción de tales obligaciones".
ción de estos derechos 16. · La nota al a rt. 1137 nos permlteobservarque en cualqu ierforma que se interpre-
te la posición de nuestro codificador, nunca ella tiene la extensión que resulta del
2 - Breve referencia a la definición texto de la ley, porque tras considerar que es más claro Freitas, transcribe la opinión
del Código Civil de Vélez Sarsfíeld:
$U análisis
de Mafnz, para quien los contratos tienen por objeto crear oextinguirobligadones;
pero parece inclinarse porla oplníón de Aubry y Ra u, para quienes convención es el
Según el art, 1137 de nuestro anterior Código Civil, "hay contrato cuando varias acuerdo de dos o más personas sobre un objeto de interés jurídico, y contrato es I a
personas se ponen de acuerdo sobre una declaración de voluntad común destí na· convención en que una o más personas se obligan hacia una o más personas a una
da a reglar sus derechos". prestación cualquiera,ytodavía agrega Vélez Sarsfield que Duranton, distinguien-
do las convenciones de los contratos, dice que ellas no comprenden sólo los contra-
En consecuencia, resultaría necesario que:
tos, si no que abrazan todos los pactos particulares que se le pueden agregar. Adara
1. Exista pluralidad de personas; lo correcto es la existendade dos o más par· que todo contrato es una convención; pero no toda convención, aunque tenga efec-
tes, porque pueden existir actos jurídicos plurilaterales que no sean contra- tos civiles, es contrato. La palabra "convención" es un término genérico que se apli-
tos. Podemos agregar que generalmente en elcontrato hay, necesariamen- ca a todo típo de negocio o de cláusula que las partes tengan en mira.
te, por lo menos dos partes {en la venta, en la locadón, en el comodato, etcé- Sín duda alguna, la postura de nuestro codificador ha sido relativamente res-
tera), pero es factible que el contrato se celebre entre un mayor número de trictiva al anotar, pero en el art. 1137, en cambio, ha definido al contrato en el sen-
partes (por ejemplo, la sociedad). tido asignado por la doctrina a la convención jurídica, yendo aún más allá de quie-
2. Exista una declaración de voluntad común, es decir, un acuerdo de vol unta- nes interpretan que eLcontrato permite no sólo crear sino también modificar,
des de las partes contratantes; de no llegar a haber este acuerdo de volun- transformar y extinguir obligaéiones patrimoniales jurídicamente exigibles.
tades, el contrato no puede existir. No olvidemos que, dentro de la estructura del Código Civil, el acuerdo de volun-
tades común (art. 1137) era un hecho voluntario (art, 897) y lícito (art. 898). Debe-
3. Esa de da ración de vol untad común esté destinada a reglar los derechos en-
rnos destacar que hay hechos jurídkos que siendo humanos, voluntariosy lícitos no
tre las partes. Todo acto jurídico puede tener por efecto crear, modificar,
tienen por fin inmediato'alguna adquisición, modlñcadén'o extinción de dere-
transferir, o aniquilar derechos (art. 944), es decir, derechos y obligaciones
chos, aunque sí tienen consecuencia de tipo jurídico (por ejemplo, la constitución
(art.499); por ello dice Salvatque el objeto del contrato debe ser siempre un
objeto jurídico y que si este objeto jurídico falta, el contrato no exíste, citan- de domicilio, actos reales importantes por sí al alcanzar un resultado de hecho, cut-
do el ejemplo dado porVélez Sarsfielden la nota del art. 1137 del CC, en el tivo, edificación).
El art. 944 del CC, definiendo a los actos [urld leos, indicaba que son tos actos vo-
que si dos personas se ponen de acuerdo para auxiliarse mutuamente con
sus consejos y su ejemplo en la persecución de la-virtud, de la ciencia o del ar- luntarios lídtos que tengan por fin inmediato establecer entre las personas relaciones
jurídicas, crear, modificar,transferir, conservar o aniquilar derechos. Esta normatí-
te, no constituye ello un contrato.
vidad legal es aceptada por un amplio sector de la doctrina, que si tiene contenido
En la nota del art. 1137, nuestro codificador comienza por citar la opinión de Sa- patrimonial representa la existencia de un contrato. Para otro sector rnlnorltario,
vigny, en cuanto se debe tener presente el objeto de fa voluntad, que para que de· de esas_actividades posibles se extrae la de crear relaciones jurídicas exigibles de
contenido patrimonial como el verdadero sentido de contrato, recogiendo aque-
rlve en contrato tiene que ser relativo a una relación de derecho; luego cita a Frei-
tas, opinando que el jurista brasileño es más claro en la materia, transcribiendo el lla expresión de Freltas de contrato forzoso o contrato obligatorio 17.
art 1830 del Esbo~o, y omitiendo las remisiones del texto del jurista brasileño: "ha-

17 En una u otra postura,se sostenía que no eran contratos: a) el matrimonio que sólo resul-
16 Garrido-lago-Garrido Cordobera, Contratosciviiesycomerdales,t.t, "Parte general", ta un acto jurídícocomplejo; b} los esponsales; e) la adopción; d) la designación de un agente de
2014. la administración pública; e) la expropiación; f} la constitución coactiva de medianerfa.
38 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 39

Recordemos, para tener en claro el panorama argentino, la nota del art. i 137, 4 - El contrato ysu importancia ética y económica
contradictoria respecto del texto del artículo, ya que en dicha nota se critica a Sa- No cabe duda de que fue propósito concreto de nuestro codificador,. que resul-
vigny y parece indicar que Vélez Sarsfield adoptaría la postura de Freítas según el taba correlativo y congruente con su postura jurídica, económicayfilosófica, hacer
texto del art. 1830 del Esbo~o. del contrato un elemento idóneo para asegurar la posibilidad fáctica de su ejecu-
Si bien ello no ocurre, la nota nos sirve para la comprensión del alcance que el tabiHdad porta vía í udicíal.
codificador quiso dar a los contratos. Una comparación de la extensión del tratamiento acordado en el articulado de!
Se debe compartir la postura de Videla E.scalada, para quien en el contrato pre- Código a la sección destinada a los contratos permite apreciar cómo Vélez fe acor-
valece y rige su ubicación dentro del campo patrimonial, por oposición al específi- dó preferencia con respecto a las demás fuentes de las obligaciones.
co del derecho de familia. Era necesario asegurar la plena libertad contractual en función volitiva de las
Ello permite excluirdel contenido del contratoal matrimonio,Ja adopción y de- partes, como también crear un vínculo que fuese, a la vez, obligatorio en el cumpli-
más manifestaciones del régimen de familia. Tambiéndebe a los a las constitucio- miento de las prestacionesque se hubieran convenido, e idóneo como elemento
nes y a los tratados internacionales. de exigibilidad en su etapa de cumplimiento.
Estamos frente a una convención simple cuando las partes han acordado y han Había que contemplar el propósito de que resultase definitivo el acuerdoy que
prestado su consentimiento, sin que de ese acuerdo, de ese consentimiento válida· con plena libertad las partes llegasen a promulgar lo que se denominaba "la ley de
mente prestado, se derive o tenga origen una coacción jurídica. Frente a una con- derecho privado", que estaba regulando su haber patrimonial futuro 18•
vención jurídica, cuando existen consecuencias en el derecho, sólo recibirá el norn- No era una mera invocación doctrinaria, sino que por el contrario resultaba que
bre de contrato cuando para la mayoría de la doctrina produce, modifica o extin- la norma había encontrado un camino adecuado para el aseguramiento del respe-
gue obligaciones de contenido patrimonial. Por ello, cuando la convención jurídi- to a lo convenido. El país comenzaba una nueva etapa de organización política,
ca se desenvuelve en el campo de lo patrimonial, estamosfrente a un contrato y en económica y cultural, y en dicho proceso estaría presente un Código de derecho
estos casos los términos "convención jurídica" y "contrato" resultan para la tesis privado, que conforme a la época regulase todas y cada una de las manifestaciones
amplia intercambiables y para la tesis restrictiva dos supuestos a los cuales, en de- interdependientes que celebraran las partes, respetando la nueva normatividad
finitiva, se aplicaban, en nuestro derecho, las normas determinadas para los con- que a ese efecto se creaba.
tratos y, por remisión, las que son propias de los actos jurídicos bilaterales. Los hombres de la generación de Vélez Sarsfíeld tenían claro que el propósito
que aseguraba el Preámbulo de nuestra Constituciónsólo podía ser cumplido si las
3 - Naturaleza juridica del contrato. normas del derecho privado se ajustaban positivamente a presupuestos que respe-
Su distinción tasen la voluntad de los participantes, así como les asegurasen, cualquiera fuese su
En el estudio de la naturaleza jurídica siempre se sostuvoque el contrato es una nacionalidad, la posible exigencia mediante la vía judicial de lo que había sido pac-
especie de actojurídico, cuando son actos jurídicos los actos voluntarios lícitos, que tado libremente.
tengan por fin inmediato establecer entre las personas relaciones jurídicas, crear, A este período histórico de orden, progreso y crecimiento era necesario dotar-
modificar,.transferrr, conservar o aniquilar derechos. lo de instrumentos jurídicos idóneos para su completo y eficaz desarrollo; un con-
E!lo sirve-para determinar que existe contrato cuando proviene de un acto I ícl- trato fuerte, seguro y eficaz qualmpulsase el desarrolloeconómico debía serviral
to que por su bilateralidad debe reunir las mismas condiciones para-las respectivas propósito tenido en cuenta por el legislador.
partes que lo celebran y con fines patrimoniales. Cabe reconocer que el propósito de Vélez Sarsfield se cumplió a partí rde la san·
El contratoes, entonces, una especiede acto jurídico bilateral y con contenido pa- ción de su Código, y el contrato, corno fuera concebido y regulado, sirvió como ins-
trimonial; de esta definición surge la importancia y trascendencia dentro de los ac- trumento idóneo tanto para posibilitar el crecimiento de la actividad comercial,
tos [urídicos del contrato con relación al contenido patrimonial que lo caracteriza.
Limitar el ámbito del derecho patrimonial ha creado dificultades, pero enten-
demos que cuando hablamos de derecho patrimonial nos estamos refiriendo al
que comprende los llamados derechos reales, los creditorios y los intelectuales, y is Recordemos lo dicho en la nota al art, 943: ºFinalmente, dejaríamos de ser responsables
de nuestras acciones, si la ley nos permitiera enmendartodosnuestroserrores, o todas nuestras lm-
que fue dentro de este esquema en que Vélez Sarsfield normatlvizó aí contrato a prudencias. El consentimiento libre, prestado sin dolo, errorni violenciayconlassotemnidades re·
pesar de la definición contenida en el art. 1137 del ce queridas por las leyes, debe hacer irrevocables los contratos".
40 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 41

como para promover la radicación no sólo de capitalesextranjeros, sino también de mantener la propia palabra es una de las conquistas más lentas de la civilización y
de personas de otras nacionalidades,que resultaron tentadas ante la seguridad e si uno se pregunta sobre la importancia de tal axioma se debe contestar que la vida
igualdadjurídicas que les brindaba e! nuevo ordenamiento regulatorío del dere- moderna, cada vez más intensa e Intrincada, requiere que las relaciones que los hom-
cho privado en nuestro país, bres establecen entre sí cuenten con principios que regulen la conducta de los par-
El principiode integridadde las reíaclonescontractuales ha estado siempre con- tícula res con trazos firmes y permanentes,sean ellos jurídicos o jurídico-éticosa la
dicionado, más en los tiempos actuales, pero siguiendo con la etapa previa a la ac- vez. Conviene recordar,un¡¡ vez más a Josserand que decía que: cuando el legisla-
tual reforma nos basta tener presenteciertas normasdel Código Civil, que comple- dor se empeña en enervada fuerza obligatoriacontractual, prepara el divorcio en-
mentaban los prindpiosesendalesde losarts. 21 (orden públko)y953 {objeto lici- tre la ley' positiva y el derecho natural; fatalmente, este divorcio será seguido de
to), nos referimos a los arts. 954{lesión), 1071 (abuso de derecho) y 1198 {buena fe) una reconciliadón,sin la cual la civilización sucumbiría; mas, en ta espera de este fe-
para establecer cómo la intangibilidadno es tal cuando concurren superiores inte- liz desenlace, causa estragos y provoca ruinas que difícilmente serán reparables: el
reses de carácter sodoeconómlce Y-ético. dirigismo debeserunfactorde orden y·no una escuela de anarquía jurídica y social;
Se ha señalado que tas nocionestenidas por tanto tiempo intangibles han per- un método científico aplicado con espíritu de finalidad y no una experiencia capri-
dido en la actualidad gran parte de su alcance, y la idea de contrato como institu- chosa, hecha de reacciones bruscasy de peligrosossobresaltos" 20.
ción de dogmas inmutables, con un ídad en el espacio y en el tiempo, tiende a de-
sapa recer para ser sustituida por otra con arreglo a la cual el contrato se caracteri-
za porsu adaptación a las d rcunstandasde época y de I ugar. b) El contrato moderno
La concepcióndel contrato como algo permanente, no cambiable,fijo, acusa un Habiendo cambiado las condiciones sociales existentes a la fecha de sanción del
grave error, hoy nos es dado asistir a la eclosión de este proceso, observamos que Código Civil, se produjo, además, desde principiosdel siglo xx, una transformación
los viejos moldes, con arreglo a loscualessemodelaban los contratos, tienden a de- técnko-científica que trastrocó fundamentalmente toda la arquitectura sobre la
saparecero sufren tantas y tan profundas modificacionesque resultan inútilespa- que se asentaban los principios sustentados en el siglo anterior; es decir, no sólo
ra estampar en ellos las modernas convenciones. han cambiado las condiciones en que se desarrolla la sociedad humana, sino que
En la fórmula feliz de dirígismo ha sido Josserand quien ha resumido en adrni- también se ha producido transformacióntécnico-dentlfica que ha permitido una
rabie síntesis la orientación del derecho contractual contemporáneo; ha expresa· total transformacióncultu raí y jurídica.
do que visiblementeel contrato escapa de más en más a la acción común concerta- Como consecuencia de ello debió admitirse el cuestionamiento no sólo de las
da de las partes; deja de ser una entente que interviene bajo la éjída de la libertad, posturas ideológicas, económicas, jurídicas y filosóficas,sino también de la legisla·
realizada por el juego de voluntades iguales y autónomas, para convertirse en una ción positiva del derecho privado.
operacióndirigida, sea por los poderes públicos representados aquí por ei ieg:Sla· El contrato, base y sustento de toda una época, comenzó a sufrir los embates de
dor y por el juez, sea por uno solamentede los contratantes que impone su fórmu- quienes admitían que, modificadas las condiciones existentes y habiendo a pared·
la y sus condicionesal otro 19. do una gran cantidad de nuevas relaciones contractuales o de forma de contrata-
Aclarando aún más los conceptos,explica que por el impulso de perentorias ra· ción, debía también adecuarse toda la normatividad pertinente.
zones de orden económico,e!legisladorcontemporáneo ha considerado ne cesa río Se habló de Iacrisís del contrato, crisis que, según Gastaidi,.no fue tal, pues "ca-
no dejar I i brada a la exclusiva voluntadde las partes la determi nación delconteni- da día se contrataba y se contrata más. La crisis pudo ser cualitativa,'pero no cuan·
do obligacíonal,y es así cómo, con el fin de dar cumplidasatisfacción a intereses co- titativa21•
lectivos permanentes unos y otrostransitorios, ha asumido una facultad reglamen· No podemos negar la existencia en la esfera contractual de situaciones fácticas
taria de la que antes no hacía uso y ha sancionado reglas obligatorias limitativas de que faltaba regular, la existencia de nuevos contratos no normativizados por la le-
la voluntad individual.
Sin embargo, se señala la necesidadde mantener la fuerza obligatoria del con-
trato porque, conforme a Sumner Maine, es un axiomacontemporáneo: "El deber 20
Citados por Arui'iaAnzorena, en Salvat, Tratadodederechocivilargentino.Fuentesde las
ob!igadones, z• ed. act por Arturo Acuña Anzorena, 1957, t.t ps. 24 a 26.
19 Acuña Anzorena, en Salvat, Tratado de derecho civil argentino. Fuentesde lasobligacio·
i, Gastaldi, La modemacontratadónen el Código Civil,en separata de la "Revista del Cole-
nes, 2" ed. act. por Arturo Acuña Arizorena, 1957, t.l, notas 1 Oc y 10d. gio de Abogados de Mercedes", 1984, nº 1.
42 Lidia M. R. Garrido Cordobera lncidendas del CCCN ­ Contratos en general 43

gislación, ni que habían variado fundamentalmente la forma de celebración del mos obligados a admitir la fundamentaciónpráctica de la necesidad de reconocer
acuerdo o, lo que la etapa genética en que nacela relación [urídica, que es casualmente esa facultad propia de las partes la que genera--wando no
E! consentimiento, en muchos casos, hoy se presta de manera distinta al tradi- viola límites legales expresos, orden público o buenas costumbres- nuevas sítua-
cional acuerdo que regulaban las legislaciones de siglos pasados, aún vigentes. dor:0; ~jcticasque por la cambiante rapidez de su creación no se encuentran nor-
La moderna técnica, los progresos científicos (Internet), la interrelación de los rnadas en texto legal alguno.
intereses (conexidad), y sobre todo, la urgencia de acordar la vinculación jurídica, La doctrina denomina a estas nuevas relaciones contractuales como contratos
ha hecho nacer los llamados contratos tipos, las condicionesgenerales, los contra- atípícos, superando la limitación que importaba llamarlos innominados, por cuan-
tos por adhesión. Esto significa la necesidad de un replanteo conceptual respecto to al reproducirse los convenios generalmente adquieren o reciben nombres que
de la autonomía de la voluntad y de la forma en que actualmente en muchos casos los identifican, aunque todavía no encuentren la respectiva legislación positiva
se presta el consentimiento o se celebra el contrato. que los convierta en acuerdos con base legal para exigir autónomamente su cum-
Hay también un ingrediente trascendente que es el reconocimiento de situado· plimiento. Sin embargo, veremos que el Código Civil y Comercial no adopta esta
nessociales y categorías de individuos (los consumidores}en los que predominan postura y mantiene la terminología de contratos nominados e i nnomi na dos.
intereses superioresque deben ser contempladas por los poderes públicos en una Según Masnatta "El esquema tradicional es desbordado por la realidad. ·El con-
regulacíóníurídica que modifique en determinadas circunstanciasel alcancey sen- trato no es solamente un testimonio de la libertad humana, manifestada en el cam-
tido de la plena vigencia de la autonomía de la voluntad (Ley de Defensa de los bio de voluntades. Es también una técnica. Es necesario que esta voluntad, esa li-
Consumidores). bertad, tome forma en una convención a la cual la ley determina aspectos y efectos
De todos modos, podemos decir con Santos Briz que: "El enfoque de lo social (... } Esta técnica necesariamente va a sufrir el reflejode las profundas transforma·
dentro del derecho cívil ha de partir de una visión de! derecho fundamentalmente dones económicas y sociales que plantea el dinamismo contemporáneo. La vida
personallsta {lo que no quiere decir en modo alguno individualista), en la cual la económica, obedeciendo a las leyes de uniformidad y repetición con que el hom-
conciliacióny armonía de los fines individualesy social es se resllce sobre la base del bre moderno busca dominar !a realidad caótica, nos brinda la aparición primero, y
reconocimiento,e! respeto y et rango preferente que en la jerarquía de los valores la proliferación inmediata después, de formas de predisposidón del contenido de
correspondea la persona humana. Todo derecho se ordena en definitiva al fin del los contratos"23,
hombre, aunque la vida de éste se desenvuelvesiempre en los medíos sociales" 22• • Evolución técnica del contrato
En consecuencia, es necesarioadmitir que en el derecho contemporáneo, como
1 - La prerredacción
resultado de las lógicas y fundamentales modificacionesproducidas en el ordena-
miento social, el contrato ha sufridotransformad enes estructurales que deben ser Altratar el contrato en el derecho contemporáneo,hemos mencionado en fer-
reconocidas por la legislación positiva, y tratar, en la medida de lo posible, de orga- ma somera la evolución del concepto del acuerdo a causa de la transformación
nizar legislativamenteel encuadramiento de las nuevas formas de contratar y de operada en el mundo; es evidente que el maquinismo modificó el alcance y la es·
los nuevoscontratos que surgen como consecuenciade las diferentes relaciones de tructura de la sociedad, por lo que resulta necesario reconocer la influencia del
derecho privado que se producen a diario en nuestra sociedad. cambio en relación a la figura del contrato24•
El contrato tradicional, aquel que tenía su base de sustanciación en la normati- Dijimos que se celebran cada vez más contratos, pero también manifestamos
vidad existente que le reconoda su fuerza legal, ubicándolo en la termínologfa que esta situación, cuantftativamente importante, no había evitado que se hablara
doctrinariao legal como contrato nominado o típico, no alcanza para comprender de la llamada crisis del contrato como simple consecuencia de que el consentimien-
y regular nuevas relaciones de tipo contractual, que día a día van surgiendo como to, uno de los elementos esenciales o estructurales inherentes a la existencia del
lógica consecuenciade las nuevasformas de relacionespatrimoniales entre los par- acuerdo, se presta en forma diferente a! previsto y reconocido por los códigos, que,
ticulares. Pero aun en el esquema tradicional, en el fundamento de que la autono- siguiendo al francés, puntualizaron el reconocimiento a outrance de la autonomía
mía de la voluntad puede generarla ley a que deberán someterse las partes, nos ve-
23 Masnatta, Las nuevas fronterasdel contrato, 1965, p. 32.
14 Garrido Cordobera, Las cláusulas abusivasy la mirada del análisiseconómico del derecho,
22 Santos Briz, Derecho civil. Teoría y práetic~. t. l. "Introducción y doctrinas generales", RCyS, marzo 2014; ídem, Nuevas perspectivasde fa teoría general del contrato, LL, ejemplar del
1977,p.14. 11/12113.
lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 45
44

de la vol untad como base legítima para crearla ley que dentro del derecho privado Recordemos que en la CE existe expresamente una Directiva que cubre estas sl-
de tas partes iba a regular sus relaciones patrimoniales convenidas libremente. tuaciones27y que el.Código Civil y Comercial alude a ellas en la Sección 2ª, a partir
Como apunta Atilio Alterini25: "El siglo xixaslstló a un fenómeno nuevo, inédi- del art. 984a unque las regula juntamente con el contrato celebrado por adhesión.
to, que fue la revolución industrial. La máquina derivó en subproductos, como e!
urbanismo y el maquinismo, originándose el fenómeno de la concentración de la /// - Elcontratopor adhesíón
industria y de los negocios, exigió la estandarización del tráfico, tanto que en el Pese a que este tema será tratado en profundidad en e! Capítulo 111, debemos
mundo moderno serla imposiblela contratación sin dicha 'estandarización'. A con- puntualizar que estos contratos constituyen una nueva forma de contratación, en
secuencia de este fenómeno, el contrato, tal como lo entendió la legislación indi- !a que el consentimiento tiene matices diferentes de los llamadostradicionales uti-
vidualista y liberal, no sólo entró en crisis, si no que debió adecuar sus modalidades lizados en épocas anteriores.
de celebración a otros presupuestos, que estaban regidos por la nueva situación Es una modalidad específica, que continúa siendo un acuerdo contractual, con
fáctica que gobernaba el mundo de la relación patrimonial privada después del las mismas connotaciones, pero con una manera distinta de prestar el consentí·
arribo del maquinismo". miento, por la diferente postura que sustenta cada una de I as partes28• Se ~rata de
El lo hizo surgir nuevos postulados, necesarios para la adaptabilidad de! contra- condicionesque, puestas con anterioridad por una de las partes o por uri tercero
to a la época actual, que generados por er maquinismofueron perfeccionándose según el Código Civil y Comercial, motivan la adhesión de la otra parte si es que és-
en lo técnico y mostrando sus falencias para superar la problemática soda I que se ta quiere llegar a celebrar el contrato.
derivaba de la suplantación del hombre por ta máquina. No estamos frente a una cate..g.ima.e.w~.!f!uratm.ka,~.tl
El siglo xx, en permanente evolución técnico-científica, mostró las falencias que serlos contrato~pe c;,_~mer~Y.Etl}!~. ~-r'!!~.9-moc!_~,et~$.~~J11, sino gµe giflerejp
a veces sufre el hombre para adaptarse en~¡ plano jurídico. La urgencia que domi- forma en que se !lega a cel~rar o t¡restar el consentí ro..ifillÍQ, se refiere_ ~glo ª-ltlJ.Q.
na el tráfico negocia! ha venido imponiendo en las últimas décadas una especie de de los elementos esencia !ei~l'.fLqyei:m..m9dificasu~c_g¡,la voluntad libremen-
contratos normados o contratos tipo, que se caracterizan por la predeterminación te expresada en cuanto a querer CO-%!~·
de! contenido contractual. L.~ ¡:mrt.!a!Jieo.ü~JL9.S.füUi9-ª:d.d.e..n.Q.~~L~.bm...tls.9Etr2.t5l, J!,!Qql¿§!,.?.t ~~-g~qgiu~
En esta situación, la libertad contractual aparece seriamente reducida, pues hacerlo, ~Pe someterse a las condiciones preestabled~e~.P-Qܪ.Q!f~_Ri!.áe.Expre--
mientras una de las partes ha preparado o redactado el contrato, la otra debe so- Sá"t,á víéie1á EscaTacfá":•'As7cónio.pueafconfrai:aise~por' correspondencia o 'por'
meterse a esa prerredacdón o no celebrar el acuerdo. agentes o 'por' teléfono, con las peculiares consecuencias jurídicas que cada uno
Algunos contratos-tipo estampados en formularios son admitidos por la legis- de esos modos origina, igual mente puede celebrarse el acto 'por' adhesión, y tam-
lación, por ejemplo, contratos de seguros, pues quien celebra un seguro debe so- bién, eh ta les circunstancias, el lo ha de produdr ciertos efectos propios".
meterse al contrato prerredactado que constituye una póliza tipo aceptada por e! -~~sgn~e_QJ~!Jª,.§.Q.~eacuer~o de rui_rt~J>.ª-zj~ten,.g~~icio!)~XE.~
organismo de control del Estado. ~~~~DS:l~,;¡s: por t.Jnlado, l~~~~l~!1 ..~C;!.LJ[l_?.Q!;JªsJ1_pllJ.D!esJ~e~i~~~
11 - Contratosa condicionesgenerales ~QJlgig.Q11~.&.Rrn.Q!~!!..estas,Y.e9l~!~r.o, ~~~--v?l.!:l.r:!.!~~9~.:~l:.~~~!.~~.!_a_por~
hfil@l~s.
En el tráfico negodal modernortas ·condiciones-generalesson consecuencia de GarridoyZago insístían en que estosdos &e!'flentosqueson tipificantes del con-
la "estandarizadón" o normativizadón uniforme y suelen fortificar la posición de tratg_RQLí'J¡;l.h~.o result~~~~~~r!~~)'...9.!.~int~ s~ee.rab!~.Y-2.~rt§~~[~Q,~.§_
los empresarios, quienes al imponer dichas condiciones mejoran su situación con· ~Q.S_\!QlhlmM.!;$.J!ifor:.emes, que ª!~~!l..c!Ja eigJ~á de dos partes con intereses
tractual, disminuyendosus riesgos, eliminando muchasde sus responsabilidades,Y
sometiendo, en fin, al otro contratante a circunstanciasque le son desfavorables, ----
~~~~§iqs, conforme se.!~9.~Le_r_i:.E.~~9::!~~ep~a,_ha~.!?.E~~!::.!~~:
' ' ..

lo que ha motivado el tema de las cláusulas abusivas26•


27 Directiva 93/13; Garrido Cordobera, Nuevasperspetfü'élsde la teoría general del contra·
25 Alterinl, "La regulacióndel contrato unlforme",en La ,r:mtratadrlr, M el tráfico contem· to, LL, ejemplar del 11112/13; idem, Las cláusulas abusivas y la mirada del análisis económico del de·
por/meo, 1979, t. 11, p. 28. recho, RCyS, mar.zo2014.
26 Alterini, "La regulación del contrato uniforme", en La contratadónen el tráfico contem- 28 En ellos, conforme a la opinión de Lafarlle, la diferencia sólo existe en lo que se refiere a la
poráneo, 1979, t. ll, p. 29. forma de manifestarse o de constituirse el consentimiento.
46 Lidia M. R. Garrido Cordobere Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 47

Reconocemos con estos autores que ha~ una desigu:aldjl~P.!fill...0...9.~Q valentes (conf. art. 3º, ley 24.240), puesto que es una legislación de orden público.
de ~f11.i¡l..Q2nfl~J.mntrn.tP,e.g~g!:JJf.t}.~&!~?Í9Y?IJ.\:!§!~,,t)S2g~"ªi~nta:tp.rJ.~Y..~D- Se tiende a proteger a los consumidores de los empresarios que elaboran y po-
~J-~!,1lS..ü.Q...~~~s.:1fi1:w:J~Jªltt?ertaddt~cepta r_2119_qllil,9?Dfi9JMft@J?.gt\lg~-1 nen en circulación bienes y servidos para el consumo, o realizan contratos con és-
jwklica_indispensab!epar? !a exi~tend~_del ~o; utilizamos la denominación tos, en los que se utilizan técnicas de prerredacdón, pero la noción misma de con-
g~.§stígulan_te,;0_e ag_l1.~f~l]1~.P.ªr'l.J!ª~er¡rp,g.~a. !.9s.si¿~WlD~inientes. sumidores implica una toma de posición, ya que enrolar en ella únicamente a las
personas físicas que contraten sobre bienes o servicios implicará excluir a las em-
IV ­ Contratosde consumo presas de las técnicas de proteccíón32.
Si bien, para abordar adecuadamente e I terna, debería hacerse un recorrido his- La ley 24.240 de Defensa del Consumidor (LDC)fuesancionada el 22 de septiem-
tórico, para entender y sopesarla aparición de esta categoría de sujetos, que irrurn- bre de 1993, con un veto en materia de garantías legales y en responsabilidad por
pe en el sistema, sea como microsístema o llevándonos a la revisión de las normas productos; un año después, en 1994, recién asistimos un hito fundamental, a la
contractuales (todos somos consumidores), ello excede al objeto de esta obra. consagración a nivel constitucional de los derechos del consumidor en el art.42 de
Sin embargo, hay que tener presente, una vez más, que el derecho contractual la CN, lo cual impulsó una profunda y vigorosa relectura de la ley3~; la reforma en
ha evolucionado de fas dogmas absolutos de los códigos decimonónicos al concep- · el 2008 introduce sustanciales modificaciones por la ley 26.361, aunque ciertos ins-
to de contrato con finalidad social y de un concepto estático normativo a un con· titutos despertaron fuertes críticas, como el daño directo o el modo en que se re-
e.epto social económico y valoratívo, hablándose del contrato relacional. Pasamos ceptó los daños punitívos34y finalmente et Código Civil y Comercia( regula en e!Tl-
de presuponer la igualdad de los ce-contratantes a distínguk sus desigualdades y tulo 111 los contratos de consumo a partir del art. 1092.
a intentar corregirlas mediante una serie de Instituciones. de vislumbrar el contra-
to desde que se celebra, a abarcarlo en las etapas de la negociación y acompañar· Encontrarnos entre el catálogo de de rechos35 de los consumidores, sin que ello
lo después de la finalización y de sus consecuencias propias, de hablar solamente implique una nómina taxativa, los siguientes:
de contratos negociados a contratos predispuestos, formularios y a condiciones 1. De ser informado.
generales, de que todo esté en los códigos al imperio de las leyes especiales. 2. be ser escuchado.
En los tiempos que corren el derecho tiene ciertas características destacables, 3. De peticionar cotectivamente ante las autoridades.
segun recordaba A!terini29, y hemos señalado con anterioridad que la protección 4. De ser resarcí do de los daños.
a cierta categoría denominada "los consumidores" se va a evidenciaren dos ámbi- 5. De educación.
tos dentro del derecho privado: el área contractual y el área de la responsabllí- 6. De protecdón-".
dad30 y que los derechos constitucional, administrativo, internadonal y procesal
también se ocupan de la protección de estos intereses, a punto tal que e! tema se
ha convertido en uno de los más populares del momento.
En el ámbito irrternadonal y de derecho comparado, el tema ha sido objeto de 32 Cfr. Mosset lturraspe · Lorenzetti, Defensa del consumidor.Ley24.240, 1993; Farina, De·
tratamiento legislativo, de declaraciones y directrices que marcan las pautas más fensadelconsumidorydel usuario, 1994; Pkasso-Vá:2:quezferreyra(dirs.),1.eydeDefelltadelCon-
sobresalientes de esto que algunos han denominado "derechodel.consumo" y que sumídor coment.Iday snoteds, 2009.
nosotros llamamos derecho del consumidor; resaltando al sujeto tutelado31. 33
• Ge!li, Constitución de le Nación Argentina comentaday concordada, 2003; Rinessi, Rela­
En la Argentina, en e! área patrimonial, fue notable la irrupción de las relacio- clon de consumo y derechos del consumidor, 2006; Mosset lturraspe, Defen~adel consumidor,
nesde consumo, que cruzan transversalmente el sistema y cuyos principios son pre- 2003; torenzetti, Consumidores,2003.
34
Alterini, Las reformasa la Ley de Defensa del Consumidor(primeralectura20 años des·
pués),LL, "Suplemento Reforma a Je ley de Defensa del Consumidor", abr. 2008; Pizarro. Stiglitz,
29 Alterini, Más allá del Código, LL, ejemplar del 4/3/1 O. Reformas;, la Leyde Defensa del Consumidor,U, ejemplar del 16/3/0!l;Picasso-VázquezFerreyra
(dírs.), leydeDefensadel Consumidorcomentaday anotada, 2009.
30 Véase Garrido Cordobera- Busto Lago, Los riesgos del desarrollo, una visión comparada.
35 Pérez Bustamante, Derechosocie!de consumo, 2004.
2010.
31 Parra tucan, Dañosporproduetosyprotecdón al consumídor, 1990; Marco Molina,La-res- 36
Rusconi, Manual de derecho del consumidor,2009; Pages Lloverás, "Protección judicial
ponsabilidad civil del fabricante por productos defectuosos, 2007; Seuba Hernández, La orotec­ del consumidor", en Manual de derecho del consumidor,Dante D. Rustoni (coord.), 2009, p. 451 y
ción de la saludante fa regulación intemacion;;,Ide los produetos farmace/Jticas,2010. siguientes.
48 LidiaM. R. GarridoCordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratos en general 49

La reforma de 1994 regló en el art. 42 de un modo expreso la protección de los puesto en el art. 37 y el Código Cívi! y Comercial también reglando lo que se ha con·
consumidoresen el territorio nacional 37, estableciéndose que "los consumidoresy siderado un piso mínimo uniforme en la regulación de consumo.
usuarios de bienesy servidos tienen derecho; en la relación de consumo; a la pro· No hay discusiones en doctrina en cuanto a que toda interpretación se orienta
tección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecua· en sentido de la tutela del consumldor", pues es una normativa que tiene tal fina-
da y veraz; a la libertad de elección y a condicionesde trato digno y equitativo", y lidad y por el art. 3° de laLDC ".•• encaso de duda, sobre la interpretación de los
en su párr. 2° se manifiesta enfáticamente que "/asautoridades oroveerán a la pro· principios queestab{ece la ley prevalecerá la más favorable para el consumidor"42,
tección de estos derechos". lo que nos enfrentará con la modificación del plazo de prescripción del art. 50 de la
Esta norma, según manifiesta Gelli, reconoce como fuente, aunque con varian- LDCestablecido en el anexo del Código Civil y Comercial.
tes, el art. 51 de la Constitución española de 197838; lorenzetti lo menciona como
un derecho fundamenta!39,y Farina al hablar,del mandato constitucional dice que
e) Síntesisy valoraciónde la reformaen estepunto
se basa en el reconocimiento del aspecto social del moderno contrato de masa, re-
cordando, como advierte SantosBriz, que todo derecho se ordena en definitiva al El art. 1092 en análisis recepta la definición doctrinal encuadrando a los contra·
fin del hombre4°. - - · ' ·· - · tosen la categoría de actosjurídicos bilaterales o plurilaterales de contenido patri-
Por su importancia ysu actualidad, hay que recalcar que el texto constitucional monial, siendo por supuesto un acto entre vivos, y acepta la mayor amplitud del ne-
incorpora el término "relación de consumo", lo que hasta la reforma de la ley de gocio, desde fa creación hasta la extinción del mismo, abarcando entonces las
protección al consumidor en 2008 obligó a una cuestión de armonizaciónlnterpre- transformaciones de las relaciones jurídicas, no sólo la creación, sino la regulación,
tativa, ya que la ley de 1993 tenía un concepto más restringido y recién con la últi- modificación, transferencia y extinción y no exdusivamente de las obligaciones si·
ma modificación se consagra con esos términos en el texto de la ley. no también los derechos reales e intelectuales:
Recordemos que en la Argentina nos encontramosen pleno auge de la interre- Resulta terminológicamentemás correcto que el Código de Vélez, aclarando
lación del derecho privado y la Constitución) en el proceso que se ha denominado que las partesson el centro de ímputadén de las relaciones y no las personas, y que
constitucionalizadón del derecho privado. el consentimiento de las mismas es necesario para configurarlo, no aludiendo a la
La relación de consumo es uno de los ej~ de la Ley de Defensa del Consumidor declaración de voluntad como lo hacía el Código Civil.
24.240, pues surge del art. 3º y del 1092 del CCCN (a cuyo comentario en extenso re-
mitimos). Se lo considera como el vínculo j ur_ídíco entre proveedor y consumidor o
usuario, adecuándose a la mencionada garantía constitucional: §2. la Importancia de recepción de los derechosconstitucionales
Cuando tiene su fuente en un contrato según el art. 1094 del CCCN, éste podrá de la libertad y de la propiedad
se onerosoo gratuito y se dará entre un consumidor o usuario final (persona huma-
na o jurídica) con otra que actúa profesional u ocasionalmente o empresa produc- a) Lavinwlacíónconstituáonaideltema contractual
tora de bienes o prestadora de servicios pública o privada, que tenga por objeto la
adquisldón.uso o goce de los bienes o servidos por parte de los consumidores o
Al aludir a las basesiconstltucíonales del derecho de los contratos estamos ya
evidenciando la toma de posición frente al tema de reconocer la existencia de va-
- usuarlos-parasu uso prívado, familiar o social.
sos comunicantes entre;las disposiciones del derecho civil ycomercialy los derechos
La LDC dispone en el art. 38 la regulación aplicable a los contratos de adhesión
fundamentales consagra~os en la Carta Magna, posición que se ve reafirmada le-
y a los contratosformularios, estableciendo:que la autoridad de aplicación vigila-
rá que los contratos no contengan cláusulas previstas con los alcances de lo dls-

41- Dijimos que desde la sanción del primertexto normativo siempre la interpretacióntendla

sr Existían desde la vuelta a la democracia en 1985 una serie de constituciones y leyes provin- a la que fe brinde mayor protección, obteniendo desde entonces carta de dudadanía en nuestro
ciales que ya los consagraban ensu territorio. Rusconl, Manual de derecho del consumidor,2009. ordenamiento jurídico un nuevo principio general, el dela protección al consumidor (favorconsu·
mídor o in dubio pro consumidor).
3s Gelli, Constituciónde la Nadón Argentinacomentaday concorda'da,200"3. p. 371. 42 Pérez Bustamante, "La reforma de la Ley de Defensa.al Consumidor", en Reformaa la Ley
39 Lorenzetti, Contratos, 2003, p. 76. de Defensa del Consumidor;Roberto vázquez Ferreyra (dir.}, 2008; Pizarro-Stíglitz, Reformasa la
40 Farina, Defensa del consumidory del usuario, 1994, p. 5. Ley de Defensadel Consumidor,LL, ejemplar del 1613/09.
Capítulo II
Clasif lcacíones, Presupuestos y elementos
de los contratos

§ 5. Clasificaciones de los contratos


El Código Civil y Comercia I va a mantener ciertas categorías de contratos dadas
por Vélez Sarsfield y no va a receptar las clasificaciones más modernas, como la de
la función económica. Suprime la categoría de contratosreales, más alláde mante-
nerse en ciertos supuestos la necesidad de la entrega de la cosa, el art, 1554 de do-
naciones manuales de cosas muebles no registra bles o títu los al portador exige la
tradición del objeto donado.
Creemos que se encuentran implícitas y deserrolladas las categorlasde contra-
tos paritarios, por adhesión, de consumo, de larga duración y conexos.

a) Contratesunilaterales,bilaterales
yplurilaterales(art. 966, CCCM1)

Es conveniente volver a recalcar que debe evitarse la confusión entre los actos
jurídicos unilaterales y los contratos unilaterales que son siempre actos jurtdicos bi-
laterales, porque un contrato sin dos partes no tiene et carácter de tal; en cambio,
en nuestro derecho son abundantes los casos de actosJuridicos unilaterales, con in·
tervención de una sola parte y con efectosjurídicos.
Al art. 966 del CCCN es plenamente aplicable su antecedente del Código de Vé-
lez y la doctrina que de él se elaboró. En la nota al art. 1138 se aclaraba que los con-
tratos. unilaterales, conteniendo sólo una obligación, no exigen sino sólo una ac-
dón; sin embargo, recordemos que puede suceder que el deudor cumpliendo la
prestación a la cual está obfigado haya sufrido pérdidas. o hecho gastos que deba

1 Garrido Cordobera - Piccinino Centeno, comentario a! art. 966, en Código Civil y Comer­
cial de /¡¡ Nación comentado, Julio C. Rivera • Gracie!a Medina (dirs.) • Marlano Esper (coord.),
2014,t.l!I.
78 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratosen general 79

pagarle el acreedor, y la ley en tal caso le concede a I efecto una acción; pero esa ac- Lafaifle, concita de Planiol, RipertyBoulanger, recuerda la incorrección dallen-
ción no es sino una consecuenciade actos extrínsecos y no una consecuencia direc- gua je en que se i ocurre al decir que un contrato es a título oneroso, pues un contra-
ta de la obligación primitiva. to no tiene título, es ef mismo contrato que puede servir de título para la adquisi-
Salvat específicaba que la clasificación en unilaterales o bilaterales considera el ción que, ésta sí, puede ser a título oneroso o gratuito.
momento de la formación, y si hay obligaciones a cargo de una sola parte, el con- Son a título gratuito cuando aseguran, a una u otra de las partes, alguna venta-
trato es unilateral; si la hay a cargo de ambas partes, el contrato es bilateral. Agre- ja, independiente de toda prestación de su parte. El ejemplo típico de contrato de
gaba, en cuanto a los acontecimientos ulteriores, que ellos no pueden modificar la esta clase .es el de donación; el donante se desprende de la cosa donada y ta trans-
naturaleza de los contratos, tanto más sí se tiene en cuepta que esos acontecimien- mite al donatario, sin que este último esté obligado a prestación alguna para con
tos pueden no llegar a existir. él. También puede agregarse el comodato, que siempre es gratuito.
Los contratos bilaterales son aquellos en que las partes se obligan recíproca- La determinacíón del carácter gratuito u oneroso de un contrato es una cues-
mente la una hada la otra. Es decir que en el contrato perfectamente bilateral hay tión de hecho, librada a la apreciación de los jueces y tribunales en cada caso parti-
un entrecruzamiento de obligaciones reciprocas que no consiste simplemente en cular. Para resolverla serápredso tener en cuenta todos I os antecedentes de la ope-
la entrega de la cosa; por ejemplo, en la compraventa por parte del vendedor y el ración y sus elementos materiales y psicológicos.
pago del precio por parte del adquirente, hay, en realidad, un doble juego de obli- En general, el carácter del contrato es único: o es un contrato a titulo oneroso o
gaciones; de allí su reciprocidad. es un contrato a título gratuito; en opinión de Salvat no puede ser oneroso hasta
Es conveniente destacar desde ya que, con precisión técnica, el codificador en cierta parte y a título gratuito en lo demás. Este criterio no corresponde a la posición
el art, 966 habla de aplicación supletoria de la bilateralidad a los contratos pi urí- del codificador del antiguo Código ni del nuevo; por ejemplo, en mate ria de dona-
laterales, receptando Jo que la doctrina argentina venía sosteniend,gt:s"·o no los ciones, ya que el art. 1564 establece el alcance de la onerosídad en las donaciones y
define. concuerda con el criterio del art, 1824del CCde Vélez, por ello se ha llegado a admi-
Lorenzetti identifica como pertenecientes a esta categoría los contratos de j ue- tir el carácter mixto de los contratos unilaterales inicia [mente gratuitos; en tal caso
go, los asociativos atípicos y la transacción cuando intervienen más de dos partes, son considerados gratuitos hasta el limite que no genere un sacrificio económico, en
y Rivera agrega las uniones transitorias de empresas, agrupaciones de colabora- esa parte adquieren el carácter de oneroso con los efectos que son propios por na-
ción, cesión de posición contractual y la delegación lmperfecta-. turaleza de tales contratos, como son la evícdón y los vicios redhibltorios,

b} Contratosa título onerosoy gratuito (art. 967,CCCN5) e) Contratos conmutativosy a/eatoríos(art.968, CCCW)

Dejando a salvo las cuestionesterminolóqicasexiste una correspondencia entre En forma expresa, nuestro codificador originarío no se había referido a esta cla-
el art. 967 del CCCNcon el art. 1139 del CC, por lo cual es de aplicación lo dicho por sificación, pero definió y reguló los contratos aleatorios y los conmutativos; lamen-
nuestra doctrina. Al respecto, Garrido4 defiende la existencia de esta clasificadón ción legal se incorpora a nuestra legisfadón por la reforma de 1968, cuando se es-
coincidiendo con Messineo, porque sibien todos loscontratos bilaterales son one- tablece en el parr. 2º det art. 1198 la aplicación de la imprevisión.
rosos, no todos los unilaterales lo son, por lo cual.las'razones.que.la.justíñcan son Expresan Garrido y Zago que ef contrato es conmutativo cuando las partes des-
aquí el sacrificio patrimonial de las partes, y en cambio, en la blíaterallded, la reci- de el momento de su celebración conocen la importancia y equivalencia económi-
procidad de las obligaciones. ca de las prestaciones otorgadas o a otorgarse con motivo de! cumplimiento del
contrato y que es conveniente recordar que el contrato es bilateral cuando existen
obligaciones redproeas; es oneroso cuando las ventajas que el contrato concede a
2
Rivera, comentario at art. 966, en Código Ovily Comercialde la Nación comentado,Julio una u otra parte no le es dada si no por una prestación ·que ella ha hecho o se com-
C. Rivera • Graciela Medina {dírs.) • Mariano Esper (coord.), 2014, t. m, p. 426. promete a hacer, y es conmutativo cuando esas ventajas estimadas al momento de
3 Garrido Cordobera • Pkciníno Centeno, comentario al art. 967, en CódigoCivily Comercial la cefebradón de! contrato guardan entre sí la adecuada equivalencia económica.
de la Nadóncomentado,Ju!ioC. Rivera· Gracie!a Medina (dírs.) • Mariano Esper {coord.}, 2014, t.111. Son tres aspectos que se complementan pero que no deben con fu ndírse.
4
Garrido.-Zago • Garrido Cordobera, Contratos civilesy comercia/es,t. 1, "Parte general", Saivat ha explicado que los contratos son conmutativos cuando las ventajas que
2014, p.153ysiguientes. ellos proporcionan a las partes son dertasy susceptibles de apreciación inmediata:
80 lidia M. R. Garrida Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratosen general 81

hay entre ellas una especie de compensación recíproca, que no depende de even- peratívo correspondiente y llenándose sus lagunas por el derecho supletorío esta-
tualidad alguna. La mayoría de los contratos a título oneroso, bilaterales o unilate- tuido en _,i!). Si un problema determinado no puede ser resuelto atendiendo a di-
rales, son contratos conmutativos, por ejemplo: la compraventa, la locación, el chas nóFV.!~, se acude a las reglas generales de los contratos, y sólo a falta de ellas
préstamo, etcétera; las ventajas que cada parte recibe son ciertas y susceptibles de se busca el tipo análogo. .
una apreciación inmediata; en la compraventa, la cosa y el precio son ventajas cier- Son innominados cuando la ley no los regule especialmente. Puig Brutau ha se-
tas que cada u na de las partes aprecia inmediatamente; en el préstamo hay para e! ñalado la conveniendá de llamar la atención sobre la diferencia que se establece
prestamista la ventaja de la colocación de su capital y el interés que recoge, y para sobre dos clases de contratos atípicos. Puede tratarse de un contrato propiamente
el prestatario, la del goce de aquél, y estas ventajas son ciertas y susceptibles de atípico, pues no encaja en ninguna de_ las figuras con específica regµlación ni respon-
apreciadón inmediata. Recordemos que la nota tipifkante de! carácter conmuta- de a una cornbí nación de elementos de figuras contractuales típicas, pero también
tivo consiste en el carácter económicamente equivalente de las contraprestaciones puede tratarse de una figura contractual que ofrezca dudas por combinar elemen-
mutuas; aplicable, con mayorfacilidad a los contratos bilaterales, pero extensibles tos que correspondan a formas típicas de la ley. En el caso de una figura contractual
a los unilaterales onerosos. que ofrezca dudas por combinar formas típicas diferentes el problema sólo exige
Explicando la definición de contrato aleatorio podemos indicar que se ha toma- diferente atención en cuanto a las normas propias de los contratos combinados
do en cuenta la posibilidad de contratos bilaterales o unilater-ales, por ejemplo, las que serán puntos de referencia de posible aplicación.
ventas de cosas futuras, sujetas a su existencia, la venta será aleatoria o la renta vi- Nosotros siempre hemos manejado una doble clasificación en nominados o ino-
talicia en la cual el alea está marcado por la duración de la vida del cabeza o el de minadossegun tengan un nombre dado por la ley, ytípicosoatipicossegún tengan
juego o apuesta. una regulación legal, además hemos compartido con Ghersi la utilización de típid-
dad legal y tipiddad social; creemos que podría haberse modernizado la termino-
logía en este punto.
d} Contratos nominadose innominados (art. 970, CCCN)

Se continúa con la denominación romana y del Código Civil en suart. 1143,y no e) Contratosformales (art. 969, CCCN)
se recepta la clasificación doctrinaria y jurisprudencia! de contratos típicos y atípi-
cos. tópez de Zavalía señalaba que un contrato es nominado (típico) cuando la to- Aquí tampoco se dice qué es un contrato formal sino que se disponen los efec-
talidad de sus dáusulas esenciales se adecua a un tipo especial. sin que tenga irn- tos que se producen cuando se incumple fa formalidad establecida.
portancia el nombre dado por las partes. Desde el punto de su incidencia con relación a la celebración del acto y a sus con-
El art. 970 del CCCNalude a la clasificación, pero sólo dice que serán nomina· . secuencias jurídicas los actos no formales son aquellos para los cuales la ley no ha
dos o innominados según la ley los regule o no, sino más bien lo que establece son señalado ni fijado forma determinada, y se rigen por el principio de libertad de las
las reglas o un orden de prelación para resolver los problemas que pueden plan- forma.
tearse con los contratos innominados, que está dado en primerlugar por la volun- Los actos formales se dividen en dos grandes categorías: a) actos formales ad
tad de las partes (inc. a), luego las normas generales de los· contratos y obligacio- solemnitatem (la ley ha establecido una determinada forma que no puede ser su-
nes·(inc. b), dándose-importancia a los usos yprácticas . deLlugar de celebración plida por ninguna otra y que no permitirá tener por celebrado el contrato), y b) ac-
(ínc, e), donde se nota la influencia del derecho mercantil, y recién como último es· tos formales no solemnes, de formas ad probationem.
calón la aplicación de los contratos nominados (típicos) afines y que deben ser Cifuentes expresa que los actos formales deben dividirse en tres clases: los de so·
compatibles y adecuarse a la finalidad; aquí debe tenerse en cuenta que cualquier lemnidad absoluta, los de solemnidad relativa y los formales no solemnes. Lo im-
regla de los contratos típicos que se aplique, debe hacérselo en la inteligencia de portante de esta clasificación es que admite una categoría intermedia, que sí bien
que armoniza con fa finalidad perseguida por los contratantes, de tal modo que no requiere la forma como elemento constitutivo del negocio ad substantiam, es·
se cumpla con lo que las partes verosímilmente han querido con la conformación tablece una formalidad que no permite plenamente fa validez en su origen del ac-
de ese contrato. to, aunque admite la conversión del negocio. Son aquellos contratos que, en caso
Por supuesto, ante todo será necesario determinar si las dudas pueden ser re· de no haber cumplido con fa formalidad exigida, admiten su conversión, con lo cual
sueltas conforme a la ley privada que las partes se hayan dado (inc. a, art, 970). El el acto pasa a ser un acto distinto, que adquirirá validez como consecuencia del
contrato nominado se rige por las reglas del tipo (sometido por ende al derecho irn- otorgamiento, por ejemplo, de la respectiva escritura pública.
82 Lidía M, R. Garrido Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratosen general 83

Conforme al texto del Código Civil y Comercial existentres cateqoríesde contra- los requisitos siguientes: 1) consentimiento de los contratantes; 2) objeto cierto
tos, basándonosen las formalidades requeridas para su celebración: que sea materia del contrato; 3) causa de la obligación que se establece,
Contrariamente, Vélez Sarsfield no colocó una disposición expresa en la cual
a) Contratos no formales, los cuales no están sujetos a formas de ninguna cla-
enumerara los elementos del contrato6; pero sí los legisló en capítulos sucesivos,
se y pueden serotorgados como las partes estimen conveniente, aun verbal-
cuando al hablar de los contratos en general se ocupó: 1) del consentimiento; 2)
mente, con las particulares dificultades de la prueba (conforme al último
de la capacidad de los contratantes; 3) del objeto, y 4) de la forma.
párrafo del art. 969), esto se articula con los arts, 284, 1015 y 1020.
El Código Civil y Comercial establece en el Capítulo llt las reglas sobre consenti-
b) Contratos formales relativos, para los cuales se exigen determinadas for- miento, en el capítulo IV, "lncapaddad e inhabilidad", en el Capítulo V, "Objeto",
mas, para que produzcan sus efectos propios, y mientras no se cumpla con en el Capítulo VI, "Causa" y en el Capítulo VH, "Forma".
ese requisitosólo valen como contratos en los que se obligan a realizarlo, es Nosotros valoramos la enunciación, aunque no participamos del criterio que
la conversióndel negocio jurídico. Rivera dice que el Código Civil y Comer- hace de fa capacidad un elemento esencial, y por el contrario, nos sumamos a los
cial considera que solo obliga a realizar el contrato definitivo con la forma que la consideran un presupuesto de vafídezy a la forma como un requisito del ac-
exigida por la ley, siendo sólo un contrato preliminar(Bueres, tópez de Za- to jurí díco.
valía) y no es un contrato obl igacionaldefínitivo5• Entendemos que el consentimiento (que debe manifestarse por oferta o pro-
e) Contratos formales ad solemnitatem o de sofemnídad absoluta, en los cua- puesta de una de las partes y aceptarse por la otra) no es otra cosa que e! acuerdo
les la observancia de la forma prescripta es esencial para la existencia del al que llegan los contratantes sobre una declaración de voluntad común que está
contrato, de modo que si ellas no han sido respetadasel contrato es nulo destinada a reglar sus derechos. Es decir, el consentimiento se vincula con e! plano
{primera parte del art, 969). Coincide con lo establecido en el art, 285 del genético del contrato y es casualmente lo que le da nacimí ento.
CCCN. Se mantienen como ejemplo las donaciones de inmueblesy de rentas Cuando las partes celebran e1 contrato, éste se perfeccionay produce sus efectos,
periódicasy vital idas, y se agrega la donacíon de cosas muebles regístrables sin perjuicio de lo que se. dspusíere sobre la forma, para generar susefectos propios
(art, 1552).
desde que las partes hubiesen redprocamenteprestado su consentimiento.
En el objeto, remitiéndonos además a las disposiciones respectivas para los re-
quisitos, vamos a distinguir prestación, que debe tener contenido patrimon.lal del
§ 6. Presupuestosy elementosde (os contratos interés, que puede ser extrapatrimonial {art. 1003).
Finalmente mencionaremos que el conceptode causa es referidaa la causa fin,
Corresponde ahora analizar los requisitos tácticos o presupuestos necesarios
finalidad, elemento teleológico indispensable (según Ios causalistesyneocausalis-
para la existencia del contrato. La teoría los ! lama elementos esencialeso requisl- tas) para la existencia delcontrato. Es la causa que se diferencia del objeto, que res-
tos, y en la legislación comparada, diferentes códigos los han enunciado, superan·
ponde este último alá pregunta ¿qué es? y, en cambio, la causa responde a la pre-
do en consecuenciala interpretación que debemos hacer en nuestro derecho posi-
gunta ¿por qué es?, pero entendemos necesario tener presente que si admití mos
tivo por no existir tal enunciación sistemática. como elementos esendales el consentimiento, el objeto y la causa, esta enuncia-
Desdeya conviene advertir la posibilidad de la existenciade elementos esencia-
ción parte del presupuesto de que hacemos expresa diferencia entre la noción de
les y particu1ares de los distintos tipos contractuales, y'a posteriorí trataremos los
objeto (cosa o hecho) :y la causa {finalidad).
llamados elementos naturales y accidentales. Además, conforme a pacífica y concordante doctrina, separamos los llamados
El codífkador francés dispuso en su art. 1108 cuatro condicionesesencialespa-
elementos esenciales,sin los cuales no existe el contrato, de los presupuestos de va-
ra la validezde una convención:el consentimiento de la parte quese obliga; su ca·
!idez para la existencia del mismo, que atañen a su posible nulidad cuando no han
paddad de contratar; un objeto cierto que constituye la materia de la obligación;
sido cumplidos, por ejemplo, la capacidad o la forma esencia l.
una causa lícita en la relación contractual. El Código Civil español, ensu art, 1261,
El elemento esendaldebe existir para que nazca el contrato; e! presupuesto de
en una enunciación general dispone que no hay contrato sino cuando concurren
la valldsz debe existir para que el contrato cuyo nacimiento se ha producido no

5 Rivera, comentario al art. 966, en c.ódigo Civil yComerd,1/ de la Nación comentado, Julio 6 Salvat, Tratado pe derecho civil argemino. Fuentes de las obligaciones,2• ed. act. por
C. Rívera - Graóe!a Medina (dirs.)- Mariano Esp~r (coord.),. 2014, t. ltl, p. 430. Arturo Acuña Anzorena, 1957, t. l, p. 48.
84 Udía M. R. GarridoCordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 85

pueda ser atacado y decretarse su nulidad. En el segundo, el contrato puede ser nu- tos cuya'célebradón está prohibida a determinadossujetos tampoco pueden ser
lo por vicios existentes en el momento de su celebración, pero que no obstaron a su otorgadospor interpósitapersona".
nacimiento. Este articulo presenta variaciones respecto al 1160 del CC: no existe ya una refe-
rencia a los religiosos profesos y a los comerciantes fallidos, que para cierta parte
de la doctrina no configuraban supuestos de incapacidad sino de inoponibiHdad o
a) lncapacídade ínhabílídad para contratar
de desapoderamiento y sólo comprende a los que no pueden contratar, para sí o en
Re{ordemosque entendemos por capacidad la aptitud de la persona para ser ti- interés de otro, porque tienen limitacíones a su capacidad para sertitularde dere-
tular de relaciones jurídicas, pudiendo adquirir derechos y contraer obligaciones, chos (art. 22, CCCN), reenviando a I~ disposiciones especiales de los diversos con­
habiéndose doctrinariamente puntualizado que se debe distinguí r la capacidad de tratos para establecer quiénes están impedidos de contratar.
ejercicio (art. 23) de la capacidad de derecho (art. 22)7. La primera, absoluta o rela- Para Colambres se darían las situaciones especiales reguladas además del art.
tiva, Y la segunda, siempre relativa, en función de la razón de ser de la prohibición 1002, en materia de consignación (art. 1341), corretaje (art. 1348), comodato (art.
que la determina, que en realidad no tiene en cuenta la aptitud física del agente, 1535), fideicomiso {art. 1676)8, supuestos a los que deben adicionarse según Jua-
su discernimiento, su aptitud, sino solamente la situación fáctica que se regula en nes las prohibicíones que impiden a los emancipados fa celebración de ciertos con-
atención al interés prioritario que se debe proteger. tratos (arts. 28 y 1548).
La capacidad de ejercicio puede ser suplida, en el momento del nacimiento de La violación de la prohibición por interposición de persona en la celebración del
la relación jurídica, por la representación que e1 mismo legislador ha colocado pa- acto hará procedente, en su caso, una acción de simulación que hará caer el acto
ra que quien no puede por sf ejercer el derecho pueda sertítular del mismo, cele- nulo. ·
brando el acto el padre, tutor o curador. Sabemos que las restricciones a la capacidad jurídica para contratar revisten ca-
El Código Civil y Comercial regula la capacidad a partir del art, 22, establecien- rácter excepcional, y no comprenderían a los pródigos del art. 48 del CCCN, porque
do en su art, 24 que son incapaces de ejercicio, las personas por nacer, las que no éstos pueden contratar con la asistencia de un apoyo designado judicialmente (art,
cuentan dieciocho años o trece y la madurez suficiente de acuerdo a los ara. 24 y 43,CCCN}.
25, Y los declarados incapaces por sentencia judicial en la extensión y con los alcan-
Finalmente, el art. 1002 del CCCN establece quiénes no pueden contratar en in-
ces de la misma {conforme al art. 32 y en el art. 48 hace lo propio con la inhablllta-
terés propio, denominándolas inhabilidades especiales. Serían:
dón, regulándose la figura del pródigo}.
a) Losfuncionarios públicos,respectode bienesde cuya administracióno ena­
- Régimen en materia de contratos jenación están o han estado encargados.
El Código Civil y Comercial, en materia de contratos en el art. 1000 establece b) Losjueces, turcionetiosy auxí/íaresde la justicia, los árbitrosy medíadores,
que, declarada la nulidad del contrato realizado por persona incapaz o con capaci- y sus auxiliares,respecto de bienesrelacionadoscon procesosen los que in-.
dad restringida, el contratante capaz no podrá reclamar la restitución de lo paga- te,vianeno han intervenido,
do o gastado, salvo si derivó en enriquecimiento del patrimonio de la parte inca- e) Los abogados y procuradores,respecto de bienes litigiosos en procesos en
paz o con capacidadrestdng ida .. los que intervienen o han intervenído.
El fundamento es evitar el enriquecimiento sin causa (art.1794, CCCN), y la ley lí ·
d) Los cónyuges, bajoel régimen de comunidad,entre sf.
mita el alcance de los derechos de la parte capaz sólo a la medida del enriquecimien-
to, por ejemplo, en el caso del mandato conferido a un incapaz (art, 1323, CCC/',fJ. Los albaceas que no son herederos no pueden celebrar contrato de compraven-
El art 1001 específicamente regula el tema de las inhabilidades para contratar ta sobre los bienes de tas testamentarías que estén a su cargo.
diciendo: "No pueden contratar, en interés propio o ajeno, según sea el caso, los Las categorías de personas mencionadas en la norma no están habilitadas jurídi-
que estánimpe~ídospara hacerlo conforme a disposicionesespeciales. los contra­ camente para contratar por razones de interés pú blíco (prevenir influencias indebi-

7
Garrido - Zago. Garrido. Cordobera, Contratoscivilesy comerciales,t. 1, "Parte genera!", 8 Colombres, comentario al art. 1001, en Código Civily Comercial de la Nación comentado,
2014, p. 1nysiguiente,. Julio C. Rivera· Graciela Medina (dirs.) • Mariano Esper (coord.), 2014,.t. llJ, p. 496.
Lidia M. R. Garrido Cordobera lncídendas del CCCN ­ Contratos en general 87
86

das, o aprovechamientosreprochables)o, en razón de que los bienes están bajo su monlal, el que puede serfundado en razones de otra índole puramente subjetivas
manejo o influencia, pues en razón de la posición jurídica que ocupa el interesado dela parte.
con relación a ellos de algún modo podría acarrearle ventajas para sí y desventajas 2 - Objetos prohibidos
para la comunidad o las partes.
El art. 1102 subsume supuestos de incapacidad de derecho que el C6digo de Vé- En el art. 1004 se establecen los objetos prohibidos diciendo que no pueden ser
lez regulaba a través de disposicionesdispersasen distintos capítulos. objeto de los contratos los hechos que son imposibles o están prohibidos por las le-
Párrafoespecial merece el ínc.c) que contiene una pauta moralizadora pero dr- yes, sean contrariosa la moral, al orden público, a la dignidad de la persona huma-
cunscrípta a los cónyuges que esten en el régimen de la comunidad de bienes. na, o lesivos de los derechosajenos; ni los bienes que por un motivo especia! se pro-
A diferencia del Código de Vélez, el nuevo Código Civil y Comercial ha flexibili- híbe que lo sean, y espedficamente menciona los derechos sobre el cuerpo huma·
zado el régimen patrimonial del matrimonio, y ha recogido la doctrina nacional no, siendo en ese supuesto de aplicación los arts, 17 y 56.
acerca de la convenienciay necesidadde adecuar las relaciones económicas entre Vemos un correlato eón la norma del objeto del acto jurídico pese a una diferen-
cónyuges al cambio de circunstanciasque ha experimentado la sociedad. Esto se cia en ta redacción y la evidente unión con las normas de la Constitución Nacional
proyectaen la posibilidad de los cónyuges de optarporelsistema de comunidad de y los tratados de derechos humanos.
gananciales, o el de separación de bienes, con la particularidad de que el primero
operará como régimen subsidiarlo si no se ha formulado la opción autorizada por 3 - Situaciones especiales
el ordenamiento (arts. 446 y 463, CCCN).
1 - El cuerpo humano como objetodel contrato
El art. 1004 establece que cuando sea objeto del contrato el cuerpo humano se
b) E/objeto deberá aplicar la normativa del art. 17 que dispone que el cuerpo humano o sus
1 - Aplicación de los principios generales partes "no tienen un vaforcome_rcía/, sino afectívo, terapéutico, científico, huma­
nitario o socialy sólo pueden ser dísponib!es por su titular siempre que se respete
Conforme al art. 1003, y teniendo presente fo dispuesto para los actos jurídicos, alguno de esos valores••• ". Esto en realidad presenta el problema de falta de con·
el objeto del contrato debe tener las siguientes condiciones: ten ido patrimonial en el objeto aunque es entend ible pues se pretende que no sea
a) Ser lícito. objeto de lucro. la norma, creemos, debería ser completada con una !ey especial
b) Posible, material y jurídicamente. para elcaso.
e} Ser un objeto determínado o determinable. Por su parte, el art. 56 contiene la prohibición de disponer del propio cuerpo
d} Susceptiblede valoracióneconómicay corresponder a un interés de las par· cuando se ocasione una disminución permanente, con la excepción de que el lo sea
tes aunque sea extrapatrimonia! {art. ,1003), presentes o futuros (art. 1007). requerido para el mejoramiento de la salud de la misma persona; y sólo de modo
excepcional de otra persona distinta. El consentimiento no puede ser suplido, sino
La normativa aplicable a la que se remite-es el art, 279 del CCCN que alude.alos que resulta esencialmente revocable.
bienes y a los hechos y pone como-límite-a larnoral y·buenas·costumbres;-elorden
lf ­ Determinacíónporun tef(ero
público o ta lesión de derechos aj e nos o la dignidad de la persona.
Teniendo presente lo dispuesto con respecto a los bienes se requieren dos con· Recordemos que en materia de bienes ef objeto puede estar determinado o ser
dkiones: a} que se trate de bienes que estén en el comercio; b) "que por un moti- determinable y que en materia de obligaciones aludimos a las clasificaciones de
vo especial, la ley no haya prohibidoque sean objeto de algún contrato u {porejem· dar que, a su vez, podíanreferircosas ciertas, fungibles, no fungibles o a obligacio-
pío, herencias no deferidas) y a los hechos que no sean: a) hechos ilícitos, imposi- nes de !;Jénero, pudiendo ser estas últimas de género limitado. El Código Civil y
bles o contrarios a moral y las buenas costumbres; b) no ser hechos prohibidos por Comercial trae precisas reglas para la elección (arts. 762, 785) y e! art, 1005 da la
las leyes, y e} no ser hechos que perjudiquen los derechos de un tercero o la digni- pauta general diciendo que el objeto del contrato debe ser determinado en cuan-
dad humana, pudiendo ser conductas omitidas o de acción. to a su especie, aunque no lo sea en su cantidad, con tal que ésta sea determinable.
El art. 1003 viene a poner fin a la discusión respecto a I requisito patrimonial en El objeto del contrato puede ser determinado en forma exacta, con su individuali-
el objeto y a la posibilidad de la existencia de un interés que puede ser extrapatri- zación, o bien proporcionando los datos o elementosnecesarlos para que aquélla
88 Lfdia M. R. Garrido Cordober« Inckiencies del CCCN ­ Contratos en general 89

sea posible. La cantidad es determinable cuando existen bases suficientes para su El CCCN elimina toda mención al delito de estelionato, cuestión aludida en los
determinación. arts. 1178 y 1179 del CC, sin perjuicio de la responsabilidad que surge del contrato
El art. 1006 viene a solucionar el supuesto de determinación del objeto por un celebrado sobre bienes ajenos como propios ante la falta de entrega de ellos.
tercero, estableciendo que las partes pueden pactar que la determinación del ob-
V­ Bienes litigiosos o gravados
jeto sea efectuada por un tercero en caso de que el tercero no realice la elección,
sea imposible o no haya observado los criterios expresamente establecidos o por El art. 1009 establece que los bienes litigiosos, gravados, o sujetos a medidas
los usos y costumbres; puede recurrirse a la determinación judída!. cautelares, pueden ser objeto de los contratos, sin perjuicio de los derechos de los
Se infiere que las partes de! contrato han establecido una cláusula de designa- terceros sobre ellos y adara que quien contrata de mala fe sobre ese tipo de bienes
ción de un tercero a quien se atribuye la facultad de determinación de todo o una como si estuviesen libres debe reparar los daños causados a la otra parte si ésta ha
parte, de objeto del contrato. obrado de buena fe.
EL supuesto contem piado en esta norma encuentra aplicación concreta en el Es común que se contrate la venta de un bien inmueble sobre el que pesa un em-
contrato de compraventa, en el que se autoriza a que las partes designen en el con- bargo o una hipoteca y que el vendedor en ese acto lo levante o bien el comprador
trato a un tercero para que determine el precio del acuerdo (art. 1134, CCCN), y an- asuma la deuda.
te fa falta de esa determinación, se atribuye al juez la facultad de hacerla, por el la mención expresa de la buena y lama la fe resulta muy esclarecedora para evi-
procedimiento más breve que prevea la ley local. En este caso, el régimen dispues- tar díl;.idones aunque se arribaba a igual solución aplicando los principios gene·
to.varía respecto del que establecía el Código Civil, en el que la falta de determina· rales.
ción del precio por parte det tercero traía como consecuencia quela venta queda-
VI ­ Herencia futura
ra sin efecto (art. 1350, CQ.
La herencia futura no puede ser objeto de los contratos ni tampoco pueden ser-
111 - Bienes futuros
lo los derechos hereditarios eventuales sobre objetos particulares con la excepción
Una cosa es futura cuando su existencia posible depende de! desenvolvimiento de un supuesto específico contenido en el mismo art, 101 O o lo que expresamente
propio de causas naturales, o bien depende de la actividad humana, identificándo- se disponga en una ley.
se como un resultado de ella 9. Dice Salvat que: 1) los contratos sobre herencias futuras son odiosos e lnmora-
Tratándose exclusivamente de bienes futuros cuya existencia no dependa de la les porque se especula con la muerte de una persona; la parte que se beneficia con
voluntad o accionar de una de las partes, si la cosa no llega a existir, el contrato re- esta clase de contratos está interesada en que la muerte del dueño de la herencia
sulta ineficaz por falta de objeto, salvo que el contrato sea aleatorio. El art, 1007 se produzca cuanto antes; 2} los contratos sobre herencias futuras son peligrosos,
habla de promesa de trasmitir el objeto cuando llegue a existir. porque el estipulante, en miras del interés que acabamos de enunciar, puede llegar
a valerse de procedimientos criminales para apresurar la muerte del de cujus,y 3}
IV ­ fJíenes ajenos los contratos sobre herencias futuras, si fueren autorizados por la ley, constituirían
Conforme al art. 1008 del CCCN, IÓs bien es ajenos pueden ser objeto de los con- un med lo de. vi o ladádlmente las disposiciones sobre la legítima hereditaria, que
tratos y si el que promete transmitirlos no ha garantizado el éxito de la promesa, e1 legislador-ha considerado como una institución de orden sodal y ha querido po-
sólo está ob! igado a e mplear los medios necesarios para que la prestación se reali- ner a cubierto de toda especulación que pudiese comprometerla.
ce; si por su cufpa, el bien no se transmite, deberá reparar los daños causados. Pero La prohibición que estudiamos tiene evidentemente un muy amplio campo, ya
también puede suceder que haya garantizado el resultado y si éste no se cumple, que se aplica: a) tanto para el caso de herencia testamentaria, como en el de suce-
deberá indemnizar al contratante. sión sb intestato; b) la prohibición funciona tanto ante el desconocimiento del
La norma además contempla la situación del que ha contratado sobre bienes dueño de la herencia como si el contrato se ce lebrecon su participación, y e) la pro·
ajen-os como pro pi os en la cual sería responsable de los daños si no hace entrega de hibi dón al canza a! contrato que recaiga sobre la totafidad o una parte de la herén -
ellos. da, y también cuando se trate de derechos hereditarios eventuales sobre objetos
partícula res,
Los contratos sobre herencias futuras son actos nulos por estar prohibido el ob-
9 Aparicio, Contratos. Parte general, 2001, t. 2, p. 244. jeto principal del acto, y reposando esta nulidad sobre motivos de orden público,
90 UdíaM. R. Garrido Córdobera lncídendas def CCCN ­ Contratos en general

la misma resulta de carácter absoluto, y no cubierta por la prescripcióny aunque el Integran esta categoría los contratos que forman parte de "canales de comer-
contrato se celebre con el consentimiento de [apersona de cuya sucesión se trate o cialización", donde los bienes y servicios de un fabricante o productor llegan al
respectode derechos hereditarios eventuales sobre objetos particulares, siempre usuario a través de un distribuidor, al que se lo conoce con esa denominación o
estará viciado de nulidad. también como agente, concesionario p franquidado según las modalidades que
Se suprime del tratamiento en el Código Civjl y Comercialel art. 1176del CC que adopte el vínculo establecido entre los contratantes, los contratos de sumí n istro o
decía: "Los contratos hechos simuftáneamentesobre bienes presentes y sobre bie- aprovisionamiento serían en principio también todos aquellos en los que las inver-
nes que dependen de una sucesión aún no deferida, son nulos en el todo, cuando siones de las partes requieren ser amortizadas como, por ejemplo, la explotación
han sido concluidospor un solo y mismo precio; a menos que aquel en cuyo prove- de un bosque o construccióny alquiler de una estación de servicio, entre otros.
cho se ha hecho el contrato consienta en que la!totalidad del preciosea sólo por los Se estableceen la norma lo que se habla sostenidoen la doctrina y en la jurispru-
bienes presentes". dencia respecto a su ejercido, pues las partesdeben ejercitar sus derechos confor-
La operación contractualtenia que haber sldo establecida por un precio único, me con el deber de colaboración, siendo ésta una clara manifestación de la buena
y con ello estamos frente a una única operaciónque no sería posible separar y des- fe contractual en la etapade ejecución, respetando la reciprocidad de las obliga-
doblar sin violar los motivosfundamentalessobre los cuales la prohibición de con- ciones del contrato considerada en relación a la duración total.
tratar sobre herencia futura reposa; en consecuencia, cuando esta condición con- La parte que decide la rescisión debe dar a la otra la oportunidad razonable de
curre el contrato es alcanzado por la nulidad.· renegocíar de buena fe y no: incurrir en ejercicio abusivo de su derechos de extin-
Sin embargo, se sostenía que cuando el posible beneficiario admite que todo el ción contractual; esto es éoncordante con otras disposiciones del Código Civil y
precio ha sido convenido respecto de! bien existente o presente descartando su de- Comercial tanto en m~teria contractual como en el Título Preliminar; pero se pue-
recho sobre lo que podría corresponderlerespecto a la herencia, el contrato pue- den generar ciertas dudas respecto a si se trata de rescisión de un contrato sí n pla-
de tener validez pero sólo con relación a los bienes presentes. zo o entraríamos en el supuesto de alteración de las expectativasde una de ellas o
La excepción contemplada en la norma del art, 101 O alude a los pactos relativos en la alteración o la imprevisión (resolución).
a una explotación productiva o a participacionessocietarias de cualquiertlpo,con Aquí se evidencia el concepto de contrato relacional sostenido entre nosotros
miras a la conservaciónde la unidad de la gesti6n empresaria o a aquellosque tien- por Nicolau y la necesidad dé ver a los contratoscomo cooperativosno confronta-
den a la prevencióno solución de conflictos,pudiendo estos pactos sí incluir dispo- tivos.
siciones referidas a futuros derechos hereditariosy establecer compensaciones en
favor de algunos legitimarios. · e) causa
Se estable expresamente que estos pactos son válidos, aclarando que lo serán,
siendo o no parte el futuro causante y su cónyuge, poniendo como límite que no La distinción básica la señala Vélez Sarsfiefd en su nota al art. 499, al decirque el
afecten la legítima hereditaria, los derechosde! cónyuge, ni los derechos de terceros, Código francésy losdemás:códigos que lo han tomado por modelo han confundido
· En lo que constituye una innovación del régimen anterior, el CCCNdeja a salvo fas causas de los contratos con las causasde las obligaciones. Respecto de estas últi-
la validez de los pactos relativos a una explotación productiva o a participaciones mas indica que nacen, además de los contratosy cuasicontratos que son los actos lí-
-societarias de cualqulertlpo, con mlrasa la conservadén.de.la unidad de la gestión citos, de los actos Ilídtos, delitos y cuasidelitos y de las relaciones de famifia, agre-
empresariao a la prevención 6 solución de conflictos, que pueden incluir disposi- gando que la causa de ellas {las obligaciones)debe hallarseen estas fuentes que las
ciones referidas a futuros derechos hereditarios y establecer compensaciones en originan, no sólo en los contratos, Arias decía que fa causa en las obligaciones y. so-
favor de otros legitimarios. Ello as! en la medida en que se respete la legítima here- bre todo, en los contratos es uno de los puntos más confusos del derecho civil.
ditaria, los derechos del cónyuge,y los derechos de terceros. Respecto de la teoría de la causa históricamente podemos precisar, básicamen-
te, la siguiente trilogía: a} doctrina clásica; b) anticausalismo, y e) neocausalismo,
Vfl ­ Los contratos de larga duración con sus vertientes objetiva; subjetiva y dualista 10.
El Código Civil y Comercial considera que en los contratos de larga duración, el
tiempo es esencial para el cumplimiento de] objeto, para que se produzcan los
efectosqueridos por las parteso se satisfaga~ las necesidades que las indujo a con- 10
Garrido-Zago • Garrido Cordobera, Contratos civile,y comerciales, t. 1, "Parte general",
tratar y expresamente lo contempla en una norma (art. 1011 ). 2014, p. 281 y siguientes.
Udia M. R. Garrido Cordobera lncldencirJS riel CCCN ­ Contratos en general 93
92

Se puede partir de la observación de que todo negocio j urídico cumple una fun- En su juicio crítico enseña que tanto del primero como del segundo significado
dón económica y social y que el ordenamiento jurídico reconoce como relevante de ta causa que hemos expuesto (causa-función y causa-resultado), escapa toda
para sus fines y que esto es suficiente para justificar la tutela acordada a la autono- aclaración de! "porqué" el sujeto emite la declaración de voluntad.
mía privada. Por eso sostiene que en !ugar de hacerlo por.concepto de fundón o de resulta-
Messineo expresa que suele declrsa que en dicha función reside la causa del ne- do, la causa del negocio debe definirse partiendo del concepto de fin o finalidad.
gocio, en sentido objetivo; la cual sirve para individualizare! determinado tipo del Mientras el negocio es considerado como un medio pero sin referencia al suje-
negociofrente a todos los otros ti pos 11• to, para cuya utilidad se ha dispuesto y que to emplea, no se puede apreciar ade-
Valorandoesa concepción manifiesta que sus enunciados son exactísimos, pero cuadamente la causa. 1 nd lea que en cambio quien no se detenga en éstos, sino que
no conduyentes,porque, cuando se cree identificar la causa de! negocio por un ele· considere que et negocio no entra en su momento dinámico, a menos quesea pues·
mento del mismo (función económicaysocíal), en realidad identifica todo el nego- to en movimiento por un sujeto y que el sujeto se val e de él para conseguir el efec-
cio tomado en sí, o sea que se define su contenido complejo y el efecto que de él de· to propio del negocio, viene a poner de relieve la que es verdaderamente la causa,
rlva Así, por ejemplo, cuando se dice que e! contrato de compraventa ejercita la esto es, identifica la causa del negocio con la finalidad del mismo, estableciendo la
función de provocar el intercambio económíco de una cosa contra un precio, no se ecuación causa= finalidad. La causa del negocio es, en efecto, su finalidad eh el
necesita mucho esfuerzo para darse cuenta de que, de ese modo, se da la definición sentido de que el sujeto, en tanto emplea el negocio jurídico (contrato), se prome-
del típico contenido del contrato de compraventa, visto en su integridad y no en un te obtener de él un determinado efecto ( que valga para satisfaceruna necesidad y
elemento. un interés suyo); la causa, por lo tanto, viene a ser elemento teleológico y el neqo-
Causa, en este primer sentido, equivale a noción concreta, funcional, no mera- cio aparece como aspecto de un medio, con relación a un fin 13.
mente estructural del contenido de determinado negocio y, como tal, no puede Messin eo afirma que la causa es impersonal; el motivo es persona I y eminente-
faltar nunca; si faltase esta causa, faltaría el negocio in toto. mente subjetivo. Por consiguiente, hacer de la causa la fina I ida d del negocio j urí-
Pero adara que puesto que esto no agrega nada al concepto de determinado dico (contrato) no significa, en modo alguno, confundirla con el motivo 14.
negocio, el concepto de causa, en este primer sentido, es una superafectadón y po- Recordemos que esta distinción es muy importante, pues los motivos para ser
dría suprimirse sin daño alguno 12• tenidos en cuenta por el derecho deben objetivarse y además por la relación de la
Se puede hablar de causa del negocio en otro sentido; como resultado jurídico causa con ta frustración del fin del contrato.
objetivo que al sujeto le es posible conseg ul r valiéndose del determinado negocio.
1 - Distinción entre causa y objeto
Aquí en vez de contemplar al negocio en su función total, se toma en examen su
resultado objetivo con referencia a lo que cada participante puede obtener al ser- Puede afirmarse que el objeto consiste en la materia sobre la que versa el acto,
virse de determinado negocio: resultado que es diverso, según que se considere al vale decir el aspecto objetivo del contrato se relaciona con los bienes o los hechos
uno o al otro de los partid pantes. sobre los cuales versa; en cambio, la causa es la finalidad buscada por las partes, o
Puede decirse, como ejemplo, que a! realizar un arrendamiento, et arrendador sea, la razón de ser del acto.
consigue el resultado de obtener la utilidad de la cosa arrendada, bajo la forma de SiEimpre, por lo tanto, debe existir una causa finar como elemento de todo con-
canon {predo),mien:tras el arrendatario consigue el resultado de tener el goce trato;" por ello hemos dicho que para el Código Civil yComercial son elementos esen-
temporal de una cosa ajena. ciales de los contratos: a} e! consentimiento; b) el objeto; e) la finalidad o causa.
Con esto no se consigue gran cosa. puesto que, también aquí, la causa no dice
nada que no esté Im plídto en el concepto de que cada negocio en concreto ofrece 2 - Aplkacíón de los principios generales
el ordenamiento jurídico; la causa es aquí una descripción parcial del contenido del Recordemos que Vélez no mencionaba a fa causa como elemento estructural
negocio, descripción que da su noción meramente conceptual. del contrato, probablemente por influjo de Freltas, que en su Esbo~o omitió deli-
beradamente toda referencia a la causa fin, asumíendo una posición claramente

rt Messineo, Manual de derecho civif y comercial, t. l!, "Doctrinas gen'erales•, 1979, p. 369, §
38, nº 1.
13
Messinso, Manual de derecho cívi/ycomerdal, t.11, "Doctrinas generales", 1979, p. 371.
12 Messineo, Manual de derecho civil y comercial, t. l!, "Doctrinas generales", 1979, p. 370. i4 Messineo, Manual de derecho civil y comercial, t.11, "Dcctrinas generales", 1979, p. 372.
94 Udia M. R. Garrido Cordobera lncidfmcias del CCCN ­ Contratos en general 95

anticausalista. Sin embargo, al tratar las obliqadones, los arts. 500 a 502 reprodu- El texto del Código Civily Comercial ratifica y jerarquiza et rol de la causa fin en
cen los del modelo francés que fuera la expresión más refinada de estirpe causalis- su etapa deformación (tratativasy perfeccionamiento)y de ejecución(cumplimien-
ta y esta ambivalencia dio motivo a una airada polémka doctrinaria referida a la in- to) abriendo la posíbilidad de plantear su frustración, receptada en el art. 1090 y
terpretación de estas normas. · · despeja así toda dude.relativa al valor estructural de este elemento en la gestación,
El CódigoCivil y Comercialtornala posición~e regular en la materiade contratos perfeccionamientoy cumplimiento contractual, superando discusión que el Códi-
la causa fin y con ello se supera una de las discrepanciasdoctrinariasmás encendidas go Civil planteaba en la interpretación de los arts. 500 a 502.
en nuestro país y se califica a la causa como un, elemento esencia\ del contrato. El Código Civil y Comercial recepta la construcción teleológica de ta noción de
Conforme al art, 1 o 12 del CCCl'J se apíicana la causa de los contratos las disposi- contrato, que exige una dirección particular a la voluntad para alcanzar un resul-
ciones de la Sección 2:", Capitulo 5, Título IV, Libro Primero del CCCN. tado que las partes descuentan al contratar y que produce determinados efectos
Se define a ta causa como el fin inmediato autorizado por et ordenamiento [url- jurídicos.
dico que ha sidodeterminantede la voluntad,de las partes {art.281),tarnbién la in- La nulidad, extinción o adecuación al negocio que carece de causa fin o la pier-
tegran los motivos exteriorizadoscuando ellos sean lícitos y han sido incorporados de, está prevista en la norma y esto reafirma que la pervivencia del negocio sólo se
al acto en forma expresa, o tádta, si fueren esendales para ambos; según Rivera si mantiene si está dotado de una causa licita, que es la que leotorqa fundamento co-
los motivos son individuales se convierten en causa si son exteriorizados Y sólo mo regulación dotada de sentido y validez.
aceptaríamosla expresión tácita si son comunesy esenciales 15•
El art. 282 regula la presunción de causa aunque no esté expresada en el acto, 11 ­ Causa ilícita
mientras no se pruebe lo contrario y aunque ésta fuese.falsa, concordando con el El art. 1014 dispone expresamente la nulidad del contrato cuando: a) su causa
art 1013. es contraria a la moral, al orden público o a las buenas costumbres, o b) cuando
Si bien la existencia de la obligación o de.las deudas no se presume (ya que no ambas partes lo han concluido por un motivo ilícito o inmoral común; asi, ha a por·
puede presumirseninguna situaciónque entrañe una restricciónsin libertad inma- tado claridad a las consecuencias derivadas del acto, despejando cualquier duda al
nente a toda persona, véase.art. 727 del CCCN), una vez acreditada la existencia de respecto.
una obligación, fa misma hace suponer que ti,ene razón de ser legítima, ya que, pro- Se amplían los supuestos,manteniendo no sólo a aquellos reñidos con la moral,
bado o demostrado un efecto, es razonable lndudr que se funda en alguna causa, el orden público o las bu.enas costumbres,sino también incorporando los supues-
aun cuando ésta permanezca oculta oen la penumbra. En consecuencia, la prueba tos de ilicitud o inmoralidad perseguidos por ambas partes.
de que no existe la causa, ni por consiguiente la obligación, es de resorte del deu- Sí sólo una de ellas ha obrado por un motivo ilícito o inmoral, ésta no tiene de-
dor, en todo de acuerdo con los principios que rigen ta carga de la prueba. El onus recho a invocar el contrato frente a la otra que obró de fuena fe, liberando a esta
probandi incumbe al que recepciona, ya qu~ el deudor pretende modificar una si- última de la obligación de cumplir con lo que ha ofrecido y aún no ha satisfecho, y
tuación jurfdkaadquirida, al menos aparentemente, por el acreedor. permitiendo que reclame lo entregado.
Desde esa perspectiva teleológica en qué se construye la noción de contrato,se Cuando ambas partes han actuado por la fuerza determinante de móviles ilíci-
exige una dírecdón particular a !a voluntad, alcanzar un resultado que las partes tos; no hay duda de que ataca su estructura, que no sólo formalmente debe ser lí-
descuentan al contratar y que produce determinados efectos jurídicos. cita. Cuandounasola-deJas parteshafundadosu hacer en causa ilícita, la doctrina
se divide con respecto a las consecuenáas. Una primera postura sostiene que el vi-·
3 - Disposiciones especiales de causa de los contratos do ínsito en la conducta de una de las partes no constituye vicio del acto sino en los
l­ Necesidad de causa casos en que el otro otorgante haya compartido el móvif ilícito o, al menos, lo ha-
ya conocido.
la causa debe existir en la formación del contrato y durante su celebración, Y
Para otros, el acto reviste causa ilícita cuando la finalidad de cualquiera de los
subsistir durante su ejecución; la falta de causa da lugar, según los casos, a la nuli-
otorgantes adolezca de este vicio y aun cuando el otro contratante no haya parti-
dad, adecuación o extinción del contrato (ert, 1013).
cipado en él, lo cual sin embargo le permitiría al otorgante inocente pedir la de-
claración de nulidad; el Código Civil y Comercial parecería tomar partido por esta
15 Colambres, comentario al art. 1 OOt, en Có¡:figo Civily Comercialde la Nacíón comentado,
postura.
Julio C. Rivera-Gradela Medina (dirs.}- Mariana E$per (coord.), 2014, t.111. p. 526.
Capltulo Ill
El consentimiento en los contratos

s 7. Nociones
Como acto jurídico bilateral, el contrato necesita dos voluntades diferentes,
aunque encaminadas a un fin común. Para su nacimiento y validez precisará, en
consecuenda,el acuerdo de voluntades, que sólo será posible rnedlante la yuxta-
posición ::;,~, :.:,s mismas en el consentimiento.
Si bien admitimos que los nuevos estilos de vida han modificado los esquemas
clásicos en los que se mueve la materia contractual obligando a hacer día a día un
replanteo general sobre sus caracteres y modalidades, estableciendo nuevas pau-
tas legislativas, en nuestro estudio seguíremoslas disposiciones legislativas exis-
tentes y su correspondiente interpretación doctrinaria y jurisprudencia!.
Estamos frente a I acto i urldico de probable mayortrascendenciaen el desenvol-
vimiento diario de nuestra sociedad en su actividad negodal, y es por ello que ad-
quiere significación el establecer con claridad el akancey las consecuenciasque de·
rívan del acuerdo, al que se llega indudablemente por medio del consentimiento,
que no es otra cosa que la exteriorización común de ambas partes para lograr rno-
díñcar sus derechos en el orden patrimonial.
Etimológicamente, la expresión "consentimiento" deriva del latín consensus,
que proviene a su vez de cum y sentire; lo cual supone, en consecuencia, el-acuerdo
de dos o más voluntades sobre un mismo punto. El consentimiento de las partes es
inherente a la existencia misma del contrato, ya que, por defi nidón y conforme al
art. 1137, "hay contrato cuando varias personas se ponen de acuerdo sobre una de-
claración de voluntad común, destinada a reglar sus derechos".
Según Sa!vat, la voluntad de cada una de ellas es un acto unilateral, pero el con-
sentimiento, representando el concurso o la unión de esas voluntades individuales,
es ya un acto bilateral.
Coincidente con ello, ha dicho Barbero: "El contratocomo negocio bilatera I no
es !a yuxtaposición de dos negocios unilaterales sino la resultante negocia! unita-
ria de manifestaciones provenientes de dos o más partes".
98 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 99

Estas expresiones, "provenientes de dos o más partes", deben estar di rígidas a b) Los términosdel consentimiento:ofertay aceptación
la contraparte (por ello se llaman receptidas), debiendo ser, además, cruzadas o
Debemos tener presente que la vol untad se expresa también tácitamente, por
cambiadas entre sí, a íos fines del mutuo conocimiento necesario.
lo cual las corrientes modernas se indinan por sustituir la clásica distinción entre
Respecto de qué debe entenderse por consentimiento, la doctrina se encuen- manifestación expresa y tácita, por la de manifestación directa o indirecta. Al pro-
tra dividida: poner esta nueva dasíffcadón se tiene en cuenta, antes que los medios de exterio-
rización de la voluntad: palabra (hablada o escrita} o signos, el fin inmediato per-
1. Para atgunos (conf, Salvat), el consentimiento es siempre un acto bilateral,
seguido con ladedaraclón.
consistente en el acuerdo de la voluntad de las partes.
Entendemos por manifestación di recta !a destinada a hacer conocer al destina-
2._ Para otros, es un hecho individual que se traduce en la adhesión respectiva tario, de manera precisa e inmediata, lo que el declarante entiende expresar. La,
• que resulta de la oferta de uno de los contratantes y de la aceptación por el manifestación indirecta, por el contrario, es la que se exterioriza mediante actos
otro. que, si bien en realídad no tienen por fin directo e inmediato expresar la voluntad,
3. Finalmente, una tercera posición conciliatoria asigna al término una doble son incompatibles, por la contradicción que significan, con una voluntad diversa 1.
significación. En un sentido etimológico, expresa et acuerdo de voluntades
de las partes. En una acepción más restringida, designa la conformidad o ad- 1 - La oferta
hesión de cada una de las partes a las condiciones del contrato. ConceptuaHzándola podemos decir que es la exteriorización o declaración de
voluntad unilateral y recepticia, que tiene por destinatario al aceptante. En cense-
Debemos admitir que el acuerdo sobre una declaración de voluntad común re- cuenda, no se trata de un negocio jurídico, sino de un acto unilatera I que tiene por
quiere algo más que el intercambio de las diferentes manifestaciones de voluntad; fin lograr el asenti mientode la persona a que ha sido destinada a efectos de hacer
precisa una resultante que no es otra que la integración recíproca de esas volunta- surgir el contrato. Quien realiza la oferta se llama oferente, ofertante o proponen-
.des en un negocio común o unitario. Ruggiero opina que "consentimiento es e! te; mientas que aquel a quien va airigida es denominado aceptante .
acuerdo de dos declaraciones de voluntad, que partiendo de dos sujetos diversos Es definida en el Código Civil y Comercia! en su a rt. 972 como la manifestación
se dirigen a un fin común, fundiéndose", Y no podemos pensar que a! fusionarse dirigida a persona determinada o determinable, con la intención de obligarse y
las distintas manifestaciones de voluntad engendren otra voluntad superior, dis- con las precisiones necesarias para establecer I os efectos que debe producir de ser
tinta de la voluntad común, que contendrían en sí las voluntades singulares. aceptada.
Conforme a lo expresado, es evidente que el consentimiento en el momento de La norma en análisis difiere de la del art.1148 del Cede Vélez, que no contem-
la celebración del contrato es elemento esencial para la existencia del acuerdo que plaba la posibilidad de serdirigida a persona "determinable"; sin embargo, un im-
reglará la actuación posterior de las partes, que presupone la existencia d~ capaci- portante sector de la doctrina naci onal venia propiciando la validez de la oferta he·
dad en los otorgantes y la inexistencia de vicios de la voluntad, como así también cha al público cuando reunía las condiciones y el destinatario era determ inable{Se·
los límites impuestos por el ordenamiento Jurídico. govia, Salvat, Spota, Fontanarrosa, Garrido Cordobera), posición que se refirmara
por el art. 7° de la LDC.
Losrequlsitosde la oferta son: a) que ésta sea receptida, es decir, dirlgidaa per-
a) La reguladón en elCCCII/ sona o personas determinables; b) que sea hecha sobre un contrato en especial, es
El nuevo ordenamiento simplifica y ordena las normas referidas al consentí- decir que se debe especificar concretamente cuál esel contrato que se pretende ce-
miento, adhiriendo las mismas al tráfico moderno e, innovando en materia de la lebrar (compraventa, locación, comodato, etcétera); e) debe contener todos los
teoría para la conclusión del mismo, adoptando la teoría de la recepción. antecedentes constitutivos de los contratos, con ro que se significa que debe traer
Regula también institutos como los acuerdos parciales y sus efectos (art. 982) y, en sí las diferentes modalidades que en el contrato a celebrarse se quieren incluir;
sobre todo, incorpora una sección para los contratos por adhesión a condiciones es decir, por ejemplo, si fuere una compraventa, la oferta indicará el precio, pero
generales (art. 984 y ss.), otro para las tratatívas contractuales (Sección 3ª), los con·
tratos preliminares (art. 994 y ss.), el pacto de preferencia (art. 987), y el contrato I
Garrido -Zago • Garrido Cordobera, Contratosdvilesy comerda/es,t. 1, "Parte general",
sujeto a conformidad (art, 999). 2014, p. 207 y siguientes.
lidía M. R. Garrído Cordobera tnckienties de{ CCCN ­ Contratos en general 101
100

además la forma de pago, el posible interés a pagar por saldo de precio en el caso La fuerza obligatoria de la oferta surge expresamente del art. 974, que estable-
dequesedenfaciHdades, el plazo en que e! mismo debe ser pagado,etcétera. ce que l;; oferta obfiga al proponente, a no ser que lo contrario resulte de sus tér-
La intención de obligarse con la oferta se presume salvo que fuese con fines de minos, á0 ie. naturaieza del negado o de las circunstancias de! caso.
enseñanza, o locandi, o bien se exprese con la frase ad referendum, sin comprom i- En la actualidad, cada vez con mayor firmeza se pregona la existenda de la res-
ponsabilidad como lógica consecuencia de la ob!igadón unilateral quecontraería
s o, sujeta a revisión2. .
Rivera señala que la ausencia de ciertos elementos de la oferta no Implica que el oferente a! dirigir su oferta, pues toda oferta genera para su autor una obliga-
ellos no puedan ser integrados con elementos externos a ellos, por ejemplo, las ción a su cargo por el hecho mismo de formularla y con independencia de la acep-
prácticas comerciales habidas entre las partes o los usos habituales de la rama del tación del destlnatario".
negocio en el que se desenvuelven las· partes pueden integrar las omisiones de la Algunos códigos modernos la admiten en e! plano legislativo, y doctrinaria-
oferta.Ejemplo de esa integración es el art. 1143, que remite al precio en plaza pa- mente cada vez es mayor la cantidad de autores que la recepdonan. La teoría tle-
ne su fundamentación jurídica en la decla radón unilateral como fuente de obliga-
ra esas mercaderías en el momento de ce!eb ración del contrato.
E! Código Civ[I y Comercial también regula como una situación particular en e! ciones. Según Salvat, manteniendo la fuerza obligatoria de las propuestas duran·
art. 974 fa oferta dirigida a personas indeterminadas, que es considerada comoin- te un término fijo o prudencialmente estimado, se descarta la posibilidad de r-e-
vitación para que hagan ofertas, excepto que de sus términos o de las drcunstan- tractadones abusivas.
cias de su emisión resulte la intención de contratar del oferente y, en este caso, se El Código Civil y Comercial adopta el criterio consagrado por el BGB afemán,
la entiende emitida por el tiempo y en las condiciones admitidas por los usos. que atribuye eficacia vinculatoria a la oferta, salvo que se haya excluido su vincula-
Para calificar la oferta al público no es determinante el número más o menos ción, estableciéndose de ese modo una presunción de su fuerza obligatoria.
grandede los destinatarios, ni que éstos sean conocidos o desconocidos por el ofe- Las excepciones previstas serían: a) que surja de los propios términos de la ofer-
rente, sino sólo e! hecho de que el oferente se dirija de manera no individual sino ta; b) que surja de la naturaleza del negodo; e) que surja de las circunstancias de!
colectiva, utilizando un medio de com unlcadón de masa 3• caso.
Señala Vivas que debe, pues, distinguirse la oferta al público de esta simple in· 2 - Aceptación
vitación a oír ofertas, la primera es una propuesta contractual en cuanto resulte eu-
Tanto la aceptación como la oferta son un acto jurídico unilateral, constituido
tosufkiente; mientras que la invitación al público, usual en la publicidad comercia!
por una expresión de voluntad que está dirigida al ofertante, y que cuando es con-
se sirve de I as circulares y otros medios para poner en conocimiento de la el íentela
gruente y afirmativa resulta idónea para considerar celebrado el contrato.
la existencia de mercaderías u otros servicios. En consecuencia, podemos decir que la aceptación, manifestación unilateral de
La auténtica oferta al público sucede en el caso de las vidrieras de las casas de co-
una de las partes, complementa fa otra manifestación unilateral, exteriorizada por
mercio donde se ofrece una mercadería, indicándose el precio donde hay oferta al
la oferta, y al unirse ambas, dan nacimiento al contrato.
público y su aceptación hace surgir el contrato, mientras que en el ejemplo del
"cartel" de "se alquila", la invitación a oír ofertas carece de las notas inherentes a Los requisitos que podemos indicar son:
una propuesta contractual. a) Que se trata de una declaración unilateral de vol untad d irígida o encamina-
Sin embargo, et Código Civil y Comercial adara que cuando de lostérrninos o cír-
cunsta ncias de su emisión resulte la intención de contratar del que emite I a oferta,
a
da cerrar el ciclo del contrato, es decir, a hacer nacer el acuerdo mediante
la respuesta afirmativa de la oferta recibida.
encontraremos el carácter vinculante y la aceptación del destinatario concluirá el
contrato; sin embargo, esta solución está condicionada a que dicha oferta queda b) Et carácter de recepticia, pues la obligación del aceptante surge de la recep-
sujeta a la condición de entendérsela emitida por el tiempo y en las condiciones ad- ció;; por el ofertante de su conformidad con la propuesta.
mitidas por los usos. c) D< "ser total mente congruente con la oferta recibida, es decir, debe coin-
cidir en un todo con la proposición enviada, ya que, según el art, 978, cual-

2 Rivera, comentarioal art. 972, en Código Civily Comercialde la Nación comentado,Julio


C. Rivera - GracielaMedina (dirs.) . Mariano Esper (coord.), 2014, t.111, p. 440. 4 Garrido - Zago - Garrido Cordobera, Contratoscivilesy comercia/es,t 1, "Parte general",
3 Roppo, El contrato,trad. de Eugenia Aríano Deho, 2009, p. 124. 2014, p.212ysiguientes. .
Udía M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratosen general 103

quiera modificaciónque se hiciere en la oferta al aceptarla importará la pro- cer una nueva oferta, que parte en este caso del presunto aceptante convertido en
puesta de un nuevo contrato. oferente. No habrá modificaciónde la propuesta, sino que simplemente aquélla ha-
brá caducado y estaremosfrente a una nueva gestación contractual.·
d) Supone, además, la existencia de una oferta subsistente, para tener plena El lo significaque la aceptacióno respuesta debe limitarse a aceptar la oferta, no
vigenciay lograr la formación del contrato. siendo posibleconsignar en ella modificaciónalguna a la oferta red bida, por cuan·
to importa ría la proposición de una nueva oferta no vinculada a la anterior.
Conforme al art, 978 del CCCN para que el contrato se concluya, la aceptación Por ello es que, a unque resulte reiterativo, es necesario insistiren que la oferta
debe expresar la plena conformidadcon la oferta; debe ser por regla Usa Y llana. debe ser hecha con todas las modalidades particulares del contrato que se quiere
Cualquier modificación a la oferta que su destinatario hace al manifestar su celebrar.
aceptaciónno vale como tal, sino que importa la propuesta de un nuevo contrato; La ley habla de "cualquier modificación", entendiendo portales a las modifica-
hasta aquícoincidecon el sistemaanterior, pero se agrega un párrafo por el cual las ciones propuestas al aceptar la oferta, con las cuáles no es posible confundir las
modificacionespueden ser admitidas por el oferente si lo comunica de inmediato proposiciones o contra proposicionesque se suceden en el curso de la tramitadón
al aceptante. · de un neqodo, no sólo porque ellas no se realizan al aceptar la oferta, sino también
Esta disposición reposa sobre la idea consistente en que la modificación de las porque aplicarla a éstas implicarla hacer imposíble toda conversaciónsobre un ne-
condiciones establecidasen la oferta implica tácitamente su rechazo; las nuevas gocio.
condicionesrepresentan la proposiciónde un nuevo contrato; la persona a quien Entre presentes, según ekart, 978 del CCCN, esas modificaciones pueden ser ad-
la oferta había sido dirigida se convierte a su vez en proponente . mitidaspor el oferentesi lo comunica de inmediato al aceptante; pensernosque la
Conformeal art. 979,toda deda ración o acto del destinatario que revele la con- aceptación contiene variantes insignificantei;, no relevantes.
formidad con la oferta constituye aceptación, y dispone que el silencio importe Parecía en la doctrina excesivodecir que el contrato no se ha celebrado, se sos-
aceptación sólo cuando exista el deber de expedirse. tiene que se trata de la aplicación de la regla de la buena fe que permite la celebra-
Esto se vincula con lo dispuestoen el Código (ivil y Comercial en los arts. 262 a ción de! contrato aun cuando la conformidad no sea total y absoluta y siempre que
264 en materia de manifestaciónde la voluntad en los hechos y actos jurídicos. las modificacionesformuladas en la aceptación sean admitidas por el oferente y
La ley omite la mención de este deber, el que puede resultar de la voluntad de comunicadas al aceptante.
las partes, de los usos o de las prácticasque las partes hayan estableddo entre ellas,
o de una relación entre e! silencio actual y las declaracionesprecedentes, tal vez por d) Los contratosplurilaterales
considerarlosobreabundante{conforme al art. 263).
. La aceptacióndebe ser oportuna, si estamos entre presentes, de un modo ínme- El Código Civil y Comercial dispone en concordanciacon haber estableddo y re-
diato Y si estamos entre ausentes, la misma debe llegar al oferente dentro de un conocido la categoría de los contratos pluri1aterales que si el contrato ha de ser ce-
cierto plazo {arts. 974 y 980, CCCN). lebrado por varias partes y la oferta emana de distintas personas, o es dirigida a va-
El plazo puede ser indicado por el mismo oferente; en su ausencia, el art, 974, in rios destinatarios, no hay contrato sin el consentimiento de todos los interesados,
fine establece que será aquel en que razonablemente puede esperarse la recep- excepto que enla convencióno en la ley se autorice a la mayoría de ellos para cele-
ción de la respuesta, expedida por los mediosusualesde comunicación.El plazo pa- brado en nombre de todos o permitan su conclusiónsólo entre q ulenes lo han con-
ra la aceptaciónentre ausentes coincide con el plazo de eficacia de la oferta: ven: sentido (art, 977).
cido el plazo, la oferta deviene ineficaz,y una aceptación posterior, tardía es ina- La norma contempla expresamente los supuestos de conclusión del negocio,
decuada para celebrarel contrato. . dejando a salvo dos situaciones; a) que la convención o la ley autoricen a la mayo-
ría de ellos para celebrarlo en nombre de todo; b) que la convención o la ley per-
mitan su condusión sólo entre quienes lo han consentido.
e) Las modifkadones de la oferta En los contratos plurilaterales, cada parte adquiere derechos y obligaciones res-
Dijimos que es necesario que el oferente sea daro y concreto en cuanto a las di- pecto de todos los demás; la conclusión del negocio se presenta más compleja por
ferentes particularidadesdel contrato cuya celebración persigue, pues la más míni- cuanto es preciso establecer a quién y en qué forma deben manifestarse las diver-
ma modificación a las condiciones propuestas que ocurra en la aceptación hará na- sas voluntades y cuándo se consideraque ha mediado consentimiento.
104 LidiaM. R. Garrido Cordobera lncídendasdel CCCN ­ Contratosen general
105
e) la retracción y la caduddad
La aceptación también puede ser retractaday el art. 981 establece para otorgar-
A continuación nos vamos a ocupar de la duración temporal de la oferta y de le eficacia que la comunicación de su retiro sea recibida por el destinatario antes O
la posibilidad de que ella sea retractada o caduque, y de la aceptación y cuáles son al mismo tiempo que ella.
las implicancias prácticas de cualquiera de esas situaciones. La retractación de la aceptación debe ser recibida porel oferente antes o al mis-
El poder de retractaciónes una manifestaciónde la autonomía yde la libertad, mo tiempo que ella, tal como sucede con la retractaciónde la oferta (art. 975).
consistente en dsddiryvalorar cada uno en su propio interés, que et ordenamien- Esa libertad que aludimosut supradebe conciliarse con el respeto de los com-
to reconoce siempre que no perjudique a terceros. promísos vol untariamente asumidos, y por eso el poder de retractaciónpuede ejer-
Recordemosque hablamosaquí de caducidad para referirnos a hechos que le citarse ~?19 hasta que el compromíso contractual no haya surgido, es decir, hasta
ocurren a los sujetos independientemente de su voluntad de padecerlo, corno la que el contrato (que se desearía impedir) no se haya celebrado; celebrado e[ con-
muerte y la incapacidad, que van a i_nfluiren el futuro contrato quítándoleeficada trato, éste vincula a las partes,y el arrepentimiento sería tardío, según Roppo.
al consentimiento. La retractaciónde la aceptación impide el contratosólo si el aceptante logra ha-
cerla llegar al oferente antes o simultáneamente de que le llegue la aceptación; en
1 - Retracción la práctica, habiendo la aceptación partido antes que la revocación,obviamente'es
E! Código Civil y Comercial admite la oferta revocable y la irrevocable; la regla necesario que ésta sea comunicada con un medio más veloz; si es recepdonada en
es que la ofertacon plazo es irrevocabley obliga por todo el término, salvo que sea tiempo oportuno, ninguna responsabilídad cabe al aceptante; por el contrarío, si
revocable y se la retracte conforme a I último párrafo del art. 97 4 ("Cuando se hace lo fuera con posterioridad, el contrato quedó perfeccionado y se torna obligatorio
a una personaque no estápresente,sin fijación de plazo para la aceptación, el pro­ para las partes (art. 959).
ponente queda obligado hasta el momento en que puede razonablementeespe­
rarse /a recepción de la respuesta, expedída por los medios usuales de comunics­ 2 - Caducidad por muerte o incapacidad
ción. Losplazosde vigenciade la oferta comienzana correr desde la fecha de su re­ de las partes
cepción, excepto que contengan previsión diferente. El oferente, y en su caso sus La oferta caduca cuando e! proponente o el destinatario de ella fallecen o se in-
herederos, están obfígadosa mantener la oferta durante el tiempo de su vigencia, capacitan, antes de la recepción de su aceptación; vemos que aquí el ciclo del con-
a menos que, siendorevocable,la retracten"). La retractaciónsupone un acto po- sentimiento no se cierra.
sitivo de retiro de una oferta ya realizada. la muerte o la incapacidad de cualquiera de las partes operan con eficacia ani-
Cuando la oferta llega a su destinatario, el proponente ya no puede impedir, quilativa aun después de la aceptación, y mientras el proponente no haya recibido
mediante revocación, que la aceptación.en tiempo útil perfeccione el contrato; en la aceptacións. .
ese supuesto, la oferta tiene una duración determinada ex lege: el lapso en que el Producidos cualquiera de estas drcuntandas en la persona del oferente, aquel
oferente puede esperar la llegada de la aceptación en circunstancias normales. Pa- a quien la oferta había sido dirigida no puede aceptar e invocar esta aceptación
ra Rivera este tipo de norma abierta genera cierta incertidumbre pues "que es ra- contra los herederoso representantes de aq ué/, pues el art. 976 del CCCNen análi-
zonable"·queda en manos de los jueces en cada caso. Los plazos de vigencia de la sis dice expresa y categóricamente que "caduca". Lo mismo en el caso de muerte
oferta principian-desde su recepción, en sintonía con el principio de la recepción del que se ría e[ aceptante, donde tampoco pueden sus herederos aceptarla e invo-
consagrado en los arts. 971 y 983. car su aceptación contra el oferente.
Además, conforme al art. 975 del CCCN, la oferta dirigida a una persona deter- Sin embargo, el que aceptó la oferta ignorando la muerte o incapacidad del
minada puede ser retractada si la comunicación de su retiro es recibida por el des- oferente, y que a consecuencia de su aceptación ha hecho gastos o sufrido pérdi-
tinatario antes o al mismo tiempo que dicha oferta. das, tiene derecho a reclamarsu reparación conforme lo establece expresamente
Vemosentoncesque la oferta obliga al proponente (salvo supuestos específicos el art. 976 del CCCN.
previstos),pero éste podría retractaria mediante un acto positivo de retiro de una Rivera señala que resulta curioso que no se prevee el derecho del oferente a ser
oferta ya enviada, siempre que la retractación llegara antes o simultáneamente indemnizado de la misma manera cuando el que falleció es el aceptante, pues en
con la oferta, excepto que sea irrevocable.
Se deja a salvo el supuesto de revocación de la oferta previsto en el art. 7º de la
LDC que establece la utilización de los mismos medios empleados para la oferta. 5
Lóp_ezdeZavalía, Teoríade los contratos, t.j, "Partegeneral", 1971, p. 187.
106 Lídia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratosen general 107

el caso de haber recibido la aceptación sin conocer esta circuntancia podría haber mediante las correspondientes comunicaciones o preacuerdos, en el derecho ale-
incurrido en gastos O sufrido pérdidas6• Creemos que en ese supuesto el círculo mán ha surgido la teoría de la punktation, también denominada de las minutas
contractual se ha cerrado con la recepciónde la aceptación y los derechosY debe· vinculadas, que tiene en consideración los diferentes borradores entrecruzados o
res pasaran a los sucesores con las limitaciones propias de las obligacionesintulto suscriptos por las partes, y dentro de ellos, si los acuerdos a que se ha arribado ver-
san sobre puntos esenciales.o no del contrato a celebrarse.
persona e.
Se trata de un supuesto de responsabilidad defoente legal (obligaciónex lege), Dijimos que para la teoría de la punktation (minuta) debe distinguirse entre
por acto lícito, razón por la cual la indemnizaciónno cubre todo el daño negativo cláusulas esencialesy cláusulas secundarías, y establecer acabada mente si las par-
sufrido, sino los gastos y pérdidas que se realizan al ínído de la ejecución. tes, respecto de las primeras, habían o no llegado a un acuerdo.
En el caso de la existencia del acuerdo sobre las cláusulas esenciales, instrumen-
tadas en el correspondiente borrador o minuta, el acuerdo sería válido y el contra-
fJ Los acuerdospard{41es to debe entenderse cond uido.
Los acuerdos pardales de las partes concluyen el contrato si todas ellas, con la Esta posición, de raigambre alemana, ha sido recepáonada por el Código suizo
formalidad que en su caso corresponda, expresan su cqnsentimiento sobre los ele· de las Obfigaeíones,que en el art. 2° expresamente disponía: "Si las partes se pusié-
mentas esenciales particulares.: · · ran de acuerdo sobre todos los puntos esenciales, el contrato se reputa concluido,
En la norma incorporada por el Código Ovil y Comercial el contrato puede ~on· aun cuando los puntos secundarioshubieran sido reservados,A falta de conformi-
cluirse mediante acuerdos parciales en tanto las partes expresen su consenümien- dad sobre los puntossecundarios,el juez los estableceteniendo en cuenta la natu-
to sobre los elementos esenciales particulares, mientras que el Código c;ivil reque- raleza del negocio. Quedan reservadas las disposiciones que rigen las formas de los
ria de un acuerdo total, sobre todos y cada uno de los puntos en discusión,,sindls- contratos". ·
tínguir entre elementos esencialesy secundarios, Es decir,mientras las partes van llegando al acuerdo sobre e! contrato van ins-
La norma actual adopta la teoría de la punktation, la que distingue entre dáu- trumentando su conformidad mediante la confecciónde borradoreso minutas, de
sulas esenciales y secundarias;en caso de acuerdo sobre las esenciales, aunque exis- donde surgiría si tal acuerdo.es sobre los puntos esenciales del contrato a celebrar-
ta disensosobre las secundarias, el contrato se reputa concluido. se o si, por el contrario, lo es sólo sobre lo particular o no esencial. De esta determi-
En doctrina, y especialmente en sistemas extranjeros, hace más de cuarenta naciónsurgirá si dichosborradores o minutas son vinculantes y obligan a las partes
años se abren paso cada vez con mayor fuerza las posicionesque hacen verque el a la celebración del contrato omo,
contrato no es de nacimiento espontáneo, sino.por el contrarío, que a é'. s1;, llega Por ello, dice Spota que.conforme a la doctrina en análisis: "Existe contrato si
portratativas y gestiones que en determinadas.circunstanáasgeneran obligado· media acuerdo sobre los puntos esencialesdel contrato y pueda desprendersede
nes y derechos entre los que las realizan7• · la circunstancia que las partes tuvieron esa voluntad contractual, aun cuando re·
En estos casos conviene averiguar en qué puntos estaban de acuerdo Y cuáles servaron.expresa o impllcitamente,la consideraciónde p.untosaccesorios,es decir,
eran las disonanciasque en definitiva iban a hacerfracas_arel acuerdo. Es decir, po- sea que se trate del disenso ma,:iifi esto o del disenso oculto (... )sólo se forma el con·
demos considerardos clasesde proposicionesexistentes entre las partes: a) las que trato sí el acuerdo sobre todo lo que resulta indispensable para la convención no
eran recíprocamente aceptadas,y b) aquellas que, no pudiendo ser solucionadas, cae en el campo de lo impreciso".
en definitivá iban a impedir la concreción del contrato.. El Código Civil y Comercial contínua diciendo que, en tal situación, el contrato
Una vez establecidasestas premisas, cabe determinar si los puntos coincidentes queda integrado conforme a las reglas del art. 964, pues si bien esos puntos secun-
eran principales o accesorios,resultandode ello la posible responsabilidad de las par- dariosen la negociación pueden ser posteriormente llenados por la voluntad de las
tes intervinientes. Como es posible que las tratatívas ~ayan sido documentadas partes,de no hacerlo se integrara el contrato conforme a lo dispuesto en el artícu-
lo mencionado.
Pero en caso de duda de si ha existido acuerdo o no sobre los puntos esenciales
el Código Civil y Comercial toma posición por considerar que el contratose tendrá
6 Rivera, comentario al art. 976, en Código Civily C:omerda( de la Nacíón comentado, Julio por no concluido y reforzando esta idea expresa que no se considera acuerdo par-
C. Rivera -Graciela Medina (dírs.)- Mariano Esper (coord.}, 2014, t, 111, p. 447 • ·.,
cial la extensión de una minuta o de un borrador respecto de alguno de los elemen·
7 Garrido-Zago-GarrídoCordobera, Contratosdvilesycomercíales,t. t. "Parte general", tos o de todos elfos creemos que se está hablando justamentede la emisión de una
2014, p. 215ysiguientes.
108 Udia M. R. Garrido Cordobera fncidencias del CCCN ­ Contra tos en general 109

minuta o borrador no acordado, pu es es sólo un documento provisorio, resumen o Cuando I a oferta es formulada a una persona presente o por medio de comuni-
extracto sobre el que pueden realizarse ajustes y cambios. cación simultánea, como ser telefónicamente, chat, o una videoconferencia, y en
tanto no contuviere plazo, sólo puede ser aceptada inmediatamente.
g) Regla para la condusión de! consentimiento Es decir, e! tiempo útil para contestar es el inmediato, sin solución de continui-
dad 11• Se ·:,~1Fier1de que tal manifestación requiere la percepción directa del ofe-
E! art, 971 de! CCCNestablece que !oscontratosseconduyen con la recepción de rente, no osoiendo d[sti nguír si estarnos frente a una oferta verbal o por escrito; se
la aceptación de una oferta o por una conducta de las partes que sea suficiente pa- aplica la misma solución en cuanto a que la aceptación debe ser inmediata.
ra demostrar la existencia de un acuerdo. También prescribe que cuando se hace a una persona que no está presente, sin
Recordemos que para lossostenedores de teoría de la recepción el momento de fijación de plazo para la aceptación, el proponente queda obligado hasta el mo-
la formación del contrato es aquel en que la aceptación llega a destino, o sea, a po- mento en que puede razonablemente esperarse la recepción de la respuesta, ex-
der del oferente; la misma res u Ita plausible desde el punto de vista de la seguridad pedida por los medios usuales de comunicación.
jurídica, ya que el momento queda precisado por la recepción de la respuesta, Y no, Adara que los plazos de vigencia de la oferta comienzan a correr desde la fecha
como ocurre con la teoría de la información, con el conocimiento que de ella efec- de su recepción, excepto que contengan una previsión diferente.
túa el oferente. Recordemos que el oferente, y en su caso .sus herederos, están obligados a man-
Fue el sistema adoptado por Freitas en su E,boro (arts, 1840 y 1841), el que com- tener la oferta durante el tiempo de su vigencia, a menos que, siendo revocable, la
pleta el sistema mediante la fijación de plazos para la validez y subsistencia de la retracten o estemos en el supuesto de caducidad.
oferta, aplicado, además, por el Código suizo de las Obligaciones, el mexicano, el Vemos que el consentimiento, tal como normaba el Código Civil, puede tener lu-
soviético, el uruguayo, pero no por el Código Civil3• gar entre presentes o entre ausentes. Con respecto al primero, debe señalarse que,
La voluntad negocia! no puede adquirir relevancia jurídica si no se manifiestas, conforme a la norma del art, 974, la oferta, sin fijación de plazo, hecha a persona
si no se exterioriza de modo inequívoco (arts. 259,262, 263 y 264, CCCN). presente o por medio de comu nícadón, sólo puede ser aceptada inmediatamente.
Señala Rivera que esta norma se aplica a los contratos discrecionales Y en cuan- La cuestión planteada respecto de la celebración de los contratos entre perso-
to al supuesto de la conducta de las partes suficiente para demostrar que hay nas que están separadas físicamente por la distancia había dado lugar al surgi-
acuerdo, expresa que el juez debe tener en cuenta varias cuestiones como l_a pres- miento de diversas teorías para determinar el verdadero momento en que el con-
cripta por el art. 982 de acuerdos parciales, las conductas de las partes y, sobre to- trato queda,efectlvamente celebrado. El Código Civíl y Comercia! ha tomado, co-
do, la aplicación de los actos propios (art. 1067}1º- mo dij irnos, postura por consagrar la teoría de la recepción. Debemos además aco-
tar que el progreso, fundamentalmente en materia de comunicaciones, ha compli-
h) Régimenentre los presentes y ausentes cado en mucho las diferentes posiciones, ya que el teléfono o e! télex permiten que
a la distancia las partes puedan estar en comunicación directa, cosa que no ocurría
El art, 980 regula ambos sistemas estableciendo que la aceptación perfecciona
con anterioridad.
el contrato si es entre presentes, cuando es manifestada; y entre ausentes, cuando
Entre ausentes, el art, 1154 del CC acogía la teoría de la "emisión" o" envio" co-
es recibida por el proponente durante el plazo de vigencia de la oferta.
mo regla general, a diferencia del Código Civil y Comercial que adopta la de la" re-
Esto se une con el art, 974 que; alhablar de la fuerza obligatoria-dela-oferta,
cepción". Recordemos que esta teoría parte de la idea de que nadie puede quedar
también establece que la oferta hecha a una persona presente o la formulada por
obligado sin hallarse en fa posi bil idad de saberlo y esa posibilldad existe cuando la
un medio de comunicación simultáneo, sin fijación de plazo, sólo puede ser acep-
respuesta del aceptante ha llegado a su destino.
tada inmediatamente.
En el acuerdo entre ausentes se aprecia con nitidez la presencia de dos volunta-
des en e! proceso de su gestación, cuyos contenidos, lugares y momentos de exte-
riorización son diversos 12.
E Garrido - Zago - Garrido Cordobera, Contratos civiles y comerc:íales, t. 1, "Parte general",
2014, p. 240ysiguientes.
9
Spota, ln;titudones de derecho civil. Contratos, 1974, vol.I, p. 237 ·
Mossettturraspe, Contrato!, 1988, p.107.
'ºRivera, comentario al art, 971, en Código Civily Comercia! de fa Nación comentado, Julic
11
12 Mosset lturraspe, Contratos,1988, p. 108
C. Rivera-Grade!a Medina (dirs.)- MarianoEsper (coord.), 2014, t.1!1, p. 438.
Lidia M. R, GarridoCordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratos en general 111
110

Debemos puntualizar que el Código Civil y Comercial contiene además artícu- Ello ha permitido a García Amigo afirmar, en opinión que compartimos: "las
los para la formación del consentimiento en los contratos de consumo celebrados condiciones generales de los contratos son una manifestación típica del derecho
de la economía moderna; realmentetiene sentido cuando una empresa realiza ser-
a distancia {art. 11 OS).
vidos o produce bienes de una manera sistemática y regular para el gran público,
para una clientela indeterminada y actuando un tráfico en gran escala. Es eviden-
§8. Los contratos por adhesión te que el nacimiento de las condiciones generales de los contratosse debe a fas exi-
a cláusulas generales predispuestas gencias que la moderna économla demanda a la dogmática del contrato, como ve-
hículo jurídico utilizado para el intercambio de los bienes en una economía basada
a) Conceptoyevoluclón en la división de trabajo: ellas representan un paso más en la evolución técnica de
Estos contratosconstituyen una nueva forma de contratación, en que el censen- dicho instrumento jurídico y corresponden a las necesidades económicas y sociales
timíento tiene matices diferentes de los llamados tradicionales utilizados en ápo- de nuestra época, de la querepresentan un medio técnico-jurídico inseparable(. .. )
cas anteriores 13. En resumen, la utilización de condiciones generales representa la racionalización
Al tratar el contrato en el Capítulo 1, hemos mencionado en forma somera la de la técnica contractual, como manifestación concreta del proceso racionalizador
evolución del concepto del acuerdo a causa de la transformación operada en el de la total activídad de una'empresa ".
mundo; es más que evidente que el maquinismo modificó el aícancey la estructu- Recordemos que algur:ios contratostipo estampados en formularios son adm itl-
ra de la sociedad, y en la figura del contrato. · · dos por la legislación, por-ejemplo, contratos relacionados con seguros, la prehori-
La revolución industrial hizo surgirnuevos postulados, necesarios para la adap- zontalidad o propiedad horizontal, pues quien celebra un seguro debe someterse
tabilidad del contrato a la época actual, que generada por el maquinismo fue P;~- al contrato prerredactado que constituye una póliza tipo aceptada por la Superin-
fecdonándose en lo técnico y mostrando sus falencias para superar la problemátl- tendencia de Seguros, y quien adquiere un departamento en propiedad horizon-
ca social que se derivaba de la suplantación del hombre por la máquina. tal debe adherirse al reglamentQ del edificio preexistente y también a un boleto
Dijimos que se celebran cada vez más contratos, pero también manifestamos prerredactado por la empresa vendedora, que es igual para todos los adquirentes
que esta situación, cuantitativamente importante, no había evitado que se habl~- de departamentos de eseedlfído.
ra de la llamada crisis del contrato como simple consecuencia de que el consenti- En el_ tráfico negocia! moderno, las condiciones generales son consecuencia de
miento, uno de los llamados elementos esenciales o estructurales inherentes a la la "estandarización", y fqrtifican la posición de los empresarios, quienes al impo-
existencia del acuerdo, se presta en forma diferente al previsto y reconocido por los ner dichas condiciones mejoran su situación contractual, disminuyendo sus ries-
códigos, que siguiendo el francés puntualizaron el reconocimiento a ultranza de la gos, eliminando muchas de sus responsabilidades, y sometiendo en fin al otro con-
autonomía de la voluntad como base legítima para crear la ley que dentro del de- tratante a circunstancias que le son desfavorables.
recho privado de las partes iba a regular sus relaciones patrimoniales convenidas li- Ossorio dice que: "Constituye una típica y cada vez más frecuente modalidad de
bremente. contratación, que se caracteriza por el hecho de que es una de las partes la que fija
El siglo xx mostró las fa lencias que a veces sufre el hombre para adaptarse en el las cláusulas o condiciones, iguales para todos, del contrato, cuya celebración se
plano jurídico a las necesidades económicas, . · propone, sin que quienes quieran participar. en él tengan otra alternativa que
La urgencia que domina el tráfico negocia! ha venido imponiendo en las últimas aceptarlo o rechazarlo en.su totalidad; es decir, adherirse o no a los términos del
décadas los contratos normados o contratos tipo, que se caracterizan por la prede- contrato preestablecido, sin posibilidad de discutir su contenido ... " 14_
terminación del contenido contractual. Para Valfespinos, contrato de adhesión es aquel en el cual el contenido contrac-
En esta situación, la libertad contractual: aparece seriamente reducida, pues tual ha sido determinado con prelación, por uno solo de los contratantes, al qué se
mientras una de las partes ha preparado o redactado: el contrato, la otra debe so- deberá adherir el ca-contratante que desee formalizar una relación jurídica obli-
meterse a esa prerredacción o no celebrar el acuerdo. gatoria 1s.

14 Ossorioy Florit, Diccionariode cienciasjuridíras,polítícasysocia/es,1974.


13 Garrido-Zago-Garrido Cordobera, Contri3tós civilesy .comerciales,t. 1, "Part~ g<:nera!", 15 Vallespinos, El contrato por adhesíóna condicionesgenerales, 1984, p. 237.
2014, p. 78ysiguientes.
112 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 113

Se trata, pues, de una modalidad específica que continúa siendo un acuerdo partes; 3) papel del Estado; 4) promesa pública, firme e irrevocable, y 5) predo-
contractual, con las mísmas connotaciones, pero con una manera distinta de pres- minio del interés general18.
tar el consentimiento, por la diferente posición negoáal que sustenta cada una de
las partes. Ya hemos puntualizado que este tipo de contratos ha sido la consecuen- Aclaramos:
cia de! maquinismo y de la transformación tecnológica del siglo xx.16. 1. La simplificación del acuerdo. que hace que el aceptante no pueda diferir o
'Son condicionesque, puestas precontractualmente por una de las partes,moti· modificarla propuestaya prerredactada a la quede be adherirse, motiva una
van la adhesión de la otra parte si es que ésta quiere llegar a celebrar el contrato. notoria economía de tiempo, que está también asegurada por la irrevoca-
Este sistema o modalidad da origen o nacimiento a los llamados contratospor ad- bilidad de la oferta, que porsu parte impide al proponente modificarla o re-
hesión que comenzaron llamándose contratos de adhesión. En ellos, conforme a la tractarse.
opinión de Lafaílle, la diferencia sólo existe en lo que se refiere a la forma de mani-
festarse o de constituirse el consentimiento. 2. La desigualdad de las partes consiste en que una de ellas ha tenído el privi-
El origen de la terminología empleada tuvo comienzo en Saleilles, quien la po- legio de determinar las condiciones en que debe ser aceptada la propuesta,
pularizó en su obra sobre la declaración de voluntad, modificándosela con el cam- y es la que origína los mayores problemasen el análisis de esta categoría eor
bio de la preposición" de" que ha sido reemplazada por la partícula" por", habién- haber facilitado los posibles abusos en perjuicio de! contratante más débil.
dose asimismo adoptado otras terminologías, como, por ejemplo, "contrato tipo" 3. El papel del Estado está dirigido a evitar los posibles abusos en perjuicio del
y" condiciones generales" como se lo llama en España. En e! proyecto de reformas. contratante más débil. El Estado puede tomar intervención en esta clase de
de 1936se lo denominó "ofertasat público". contratos por intermedio de los tres poderes que lo componen: el Legislati-
Comoapunta Videla Escalada17: "El cambio de preposición, pese a su escasa en- vo, por la sanción de leyes que establezcan las condiciones generales a que
tidad, significa una variación fundamental en el concepto mismo de la figura, ya deben ajustarse estos actos en general o determinadas hipótesisen partícu-
que descarta la posibilidad de equiparar a estas convenciones con los contratos es- lar; et Ejecutivo, por la pertlnente vía de reglamentación que posibilita e!
peciales, que han encontrado ubicación en los códigos civiles a lo !argo de los tiem- control sobre las cláusulas establecidas por los oferentes o proponentes;y
pos, y señala que sólo se encuentra en juego, y asume características especiales, finalmente, el Judicial, que en la interpretación y valorización de cada uno
uno de los elementos esencia les del contrato: el consentimiento". cfa los. casos especificos que lleguen a dirimirse ante él, puede corregir el
No estamos frente a una categoría especial o una figura típica, como podrían contrato o llegar hasta su anulación si apareciese viciada la voluntad del
ser los contratos de compraventa,locación, comodato, etcétera,sino que difiere la aceptante.
forma en que se llega a celebrar o prestar el consentimiento. Forma que se refiere 4. La promesa pública, firme e irrevocable tiene estado público desde el mo-
sólo a uno de los elementos esenciales pero que no modifica su esencia, la volun-
mento en que se emite y no puede luego ser modificada por el oferente,
tad libremente expresada en cuanto a querer concretar el acuerdo. La parte tiene
quien también queda sujeto y atado al cumplimiento de las condiciones ge·
la posibilidad de no celebrar el contrato, aunque, si se decide a hacerlo, debe some- nerales que ha cristalizado en la formulación de su oferta.
terse a las condiciones preestablecidas por la otra parte.Dice Videla Escalada que
así como puede contratarse "por" correspondencia o "por" agentes o "por" telé- 5. El predominio del interésgeneral está dado por la simplificación del sistema
fono, con las peculiares consecuencias jurídicas que cada uno de esos modos orígi- que permite contrataciones acordes con la realidad fáctíca producida como
na, igl$1mente puede celebrarse el acto "por" adhesión, y también, en tales cir- lógica consecuenda del desarrollo tecnológico de la sociedad.
constancias, ello ha de producir ciertos efectos propios.
Tratando de puntualizar las características especificas de este tipo contractual, Planiol, Ripert y Esmein señalan cinco elementos o rasgos característicos: a)
pueden ser notas distintivas: 1) simplificación del acuerdo; 2) desigualdad de las una oferta de carácter general y permanente; b) el oferente goza de un monopo-
lio de hecho o, al menos, de una gran fuerza económica; e) el objeto del contrato
16
es la prestación de un servicio de utilidad pública; d) la oferta se instrumenta co-
Garrido- Zago • Garrído Cordobera, Contratos cíviJes y comercieies; t. 1, "Parte genera!",
2014.
17 Videla facalada, "Contratos por adhesión", en /:studios de derecho civil en homenaje a
Hector Lafaille, 1968, p. 718. 18 Lafaille, Derecho civil, t. VIIJ, "Tratado de los contratos", 1953, vot. l, n• 122..
114 lídfa M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 115

mo contratotipo cuyas condicionesgenerales so.n presentadas en bloque a los di- aceptante adherente la posibilidad de no querer celebrar el contrato, pues sin su
versos destinatarios; e} existe un conjunto de cláusulasfavorables para quien las consentimiento no nacerá la relación contractual.
formula19. En consecuencia, en el acuerdo de partes existen dos posiciones da rasy bien di-
Vallespinosentiende que para que quede configurado el contrato por adhesión ferenciadas: por un lado, la expresiónde una de las voluntades mediante condicio-
son necesarios dos momentos jurídicos, que consisten en su preelaboradón por nes generales predispuestas, y por e! otro, una voluntad que se manifiesta por la
una de las partesy en su perfeccionamiento o formación. adhesión a esas condiciones generales. Pero, insistimos, estos dos elementos que
No se trata dé una oferta para su consideración y discusión,si no de una situa- son tlpffkantesdel contrato por adhesión, resultan necesariosy distintos, separa-
ción jurídica que presenta una sola opción para que quede configurado el contra- biesy pertenecientes a dos voluntades diferentes,que atañen a la existenciade dos
to: la aceptación lisa y llana de las condiciones generales elaboradas. La oferta, en partes con intereses contrapuestos.Una moderna denominación permite hablar
este supuesto,está di rígida al público en general, haciéndosela conocer,en la ma- de estipu!ante en lugar de oferente, y de ad he rente en lugar de aceptante.
yoría de los casos, mediante la publícldad. En un segundo momento en la forma- Ana lízando la naturaleza jurídica de este tipo de contratos, adherimos a la po-
ción del contrato se produce la entrega del contrato tipo-en forma de solicitud, sicióncontractuallsta, por admitir, conforme lo hemos expresado, que sólo hay una
formulario impreso, etcétera-, cuando se ponen en contacto oferente y posible modificacióny no una supresión de la voluntad de! aceptante.
adherente.El modelo no se entrega para su discusiónsino simplemente para que Hay, sí, una desigualdad en el plano genético de la formación del contrato, pe-
el aceptante manifiesteo nos u adhesión a las condicionespreestablecidas y que fi- ro dicha desigualdad no es atentatoria o excluyente de! requisito especificode la
guran condicionandosu posibleconformidad. Si dicha propuesta es aceptada, de- libertad de aceptar o no que configura la potestad jurídica indispensable para fa
be serlo mediante la simple adhesión a las condicionesgenerales predispuestas existenciadel acuerdo.
que han llegadoal aceptante. En opinión de Videla Escalada21, puede intentarse dar un concepto diciendo
Val lespínos pone de resalto la importancia que se debe asignar a estos dos mo- que hay contrato por adhesión cuando en un acto jurídico bilateral destina do a re-
mentos trascendentes en la formación del contrato, cuyo análisis detallado nos glar los derechos de las partes en el ámbito patrimonial, la redacción del contrato,
permitirá compararlocon la situación similar que se plantea ante una forfr':Atdón o sea, las cláusulasde la convención,queda librada a una sola de las partes, mien*
de oferta común en cualquierotro tipo de contrato20• tras que la otra puede sólo concretarse a aceptarla o no, pero no a modificarla; es
Para este autor es allí donde notamos diferencias con la dáslca estructura del decir que aquella a la que denominamos proponentegoza de un mayor poder con·
contrato,ya que se ha producido una modificación en uno de sus elementos; pre- tractual, en cuanto a esa convención, respecto dela otra parte, ya quetienela po-
dsamente en la declaraciónde voluntad común; Puntualiza que él habla de modi- sibilidad de prestar-un servicio o realizar un hecho de interés general, que puede
ficacióny no de extincióno desaparldón, por cuanto, en definitiva,considera que hasta configurarun hecho de verdadero monopolio: que, además, la redacción del
en este tipo de contratos están dados todos los presupuestos necesarios para la contrato constituye un todo.orqánico, de posible contenido favorable para quien
existencia del contrato clásico o tradicional. la preparó¡ que la oferta es abierta al público, teniendo carácter firme e lrrevoca-
Agrega que tan sólo hay una alteración en el acuerdo de voluntades, que apa- ble;todo ro cual permite la simplificación del acuerdo, generando una desigualdad
rece como "impuesto" o, con más precisión, preelaborado por una de las partes, entre las partesque puede hasta motivar la íntervención del Estado en forma pre-
preelaboraciónque hace que la otra parte sólo tenga libertad de tomarlo o no, si- de
ventiva-o¡iosterior,.en-ejercick>-deLpoder público, por cualquiera sus órganos
tuación que existirá aun en los supuestos en los cuales como consecuencia de un propios, para evitar los eventuales perjuicios derivadosde la posible existencia de
monopolio la posibilidad de contratar determinado servido se agotada con !a un abuso en las condiciones predispuestas.
empresa o entidad que ha formulado la propuesta o ha remitido el correspon- Coincidimos,con la tesis que admite, a pesar de las connotacionespropias de es-
diente formulariode solicitud.Aun en estos supuestos quedaría siempre para el te tipo de acuerdos, que en toslllamados contratos por adhesión a condiciones ge-
nerales está presente el consentimiento, y que resulta necesaria la voluntad de am-
bas partes para que se concrete.
19 P!aniol, Marce!. Ripert, Georges- Esmein, Paul, Tratadopráctico de derecho civil francés,
t. V!, "Obligaciones'', cit. porVídela Escalada, "Contratos por adhesión", en Estudiosde derecho
civil en homenajea HéctorLafaí/le, 1968, p. 72A i1 Vi dela Escalada, "Contratos. por adhesión", en Estudiosde derecho civil en homenajea
º
2 Vallespínos, El contrato por adhesióna condicionesgenerales, 1984, p. 241. HéetorLafai/Je, 1968, p. 730_
116 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 117

b) Régimen légaf cu lar. Esto es muydaro en materia de contratosparitarios y tenía aún mayor i rnpor-
tanda en los contratos por adhesión como lo sostuvo nuestra doctrina y juríspru-
1 - Defín ición y requisitos
dencia al darle preeminecia en la interpretación de esta modalidad contractual.
El art, 984 del CCCN incorpora una definición legal de contrato por adhesión po- En el art, 986 del CCCN se hace referencia a aquellas cláusulas que son negocia·
niendo el acento en que uno de los contratantes {adherente) se limita a adherir a das individualmente y que son insertas en el contrato por adhesión ampliando, ¡¡.
lo establecido previamente por la otra o un tercero sin haber participado en la re- mitando, suprimiendo o hasta interpretando una de las cláusulas generales, recep-
dacción, criticada por Rivera por considerar más claro poner el acento en que una clonando et valor de la autonomía de ambas partes por encima de la voluntad del
de las partes se vio precisada a dar su consentimiento22. . predisponerte, generalmente autor de la cláusula general.
Lo hace diciendo expresamente que el contrato por adhesión es aquel median· Recordemosque la cláusula general es la que ha sido redactada con alcance ge-
te el cual uno de los contratantes adhiere a cláusulas generales predispuestas uni- neral para ser utilizada en todos los contratos particulares de la misma especie y
lateralmente, por la otra parte o por un tercero, sin que el adherente haya partid· será predispuesta cuando haya sido determinada unilateralmente por una de las
pado en su redacción. partes.
La jurisprudencia comercial ha establecido desde la década de los '80 ciertos pa- Vemosa fin de evitar discusiones que se cubren todos los posibles aspectosde la
rámetros particulares para el tratamientode las dáusulas generales y el art, íD de la dinámica hasta la interpretación auténtica.
Ley de Defensa del Consumidor establece el contenido del denominado documen- En caso de incompatiblidad entre las cláusulas generales y las particulares pre-
to de venta en los contratos de consumo,que se vuelcan en la norma del art, 985. valecen estas últimas; se considera a éstas el fruto de la libre discusión y plena au·
Son requisitos de las mismas ser comprensibles (poder ser entendidas por co- tonomía de fas partes .
contratante), autosuticientes (lo que limita la situación de remisión a cuerpos no Estas cláusulas particulares, aunque el articulo no lo dice expresamente, tienen
entregados), su redacción debe ser clara (no oscura o ambigua), completa (autosu- que respetar siempre los límites impuestos por la buena fe y el orden público.
ficiente), y fácilmente legible (se debe a la exigencia usual del tamaño del tipo de
letra, de a!li la denominada letra chica del contrato). 3 - Interpretación de las cláusulas ambiguas
Expresamentese establece que se tienen por no convenidas aquellas que efec- La jurisprudencia y la doctrina han sostenido reiteradamente este tipo de ínter·
túan un reenvío a textos o documentos que no se facilitan a la contraparte del pre· pretación contra el autor de la norma en caso de ser la redacción ambigua {cuando
disponente, previa o simultáneamente a la conclusión del contrato. da I ugar a más de un sentido), a modo de sanción por no cumplir con el pri nci pío de
El texto del artículo reafirma esta solución, pero engloba las dossituaciones po- claridad y buena fe que debe imperar en las transacciones.
sibles: la de la entrega simultánea y la anterior que no son iguales por la premura a Es positiva la incorporación expresa de una norma de interpretación contra el
veces de celebrar el negocio. predisponertetal como lo hace el art. 987 del CCCN, la que podemostambién unir
La presente disposición es aplicable a la contratación telefónica, electrónica o si- con el requisito de que fas cláusulas sean comprensibles {art. 985), aunque debe-
milares Y creemos que esto resulta muy acertado pues permite su aplicación a los mos recordar la experiencia de que cada vez que la jurisprudencia identifica una de
contratos por adhesión realízad~s por estos medios, puesto que no siempre estare- estas cláusulasen las condicionesgenerales éstas son redactadas cada vez de mane-
mos en el ámbito de los contratosde consumo, donde se recurre a las disposiciones ra más clara en contra del predisponente. · ·
especiales. Vemos que en estos casos ya no se discutí rá y se recurrirá a una norma ex·
presa que establece la aplicación de la normativa de los contratospor adhesión. 4- Cláusulasabusivas
Hemos dicho que el hecho de que una parte tenga menor poder de negociación
2 - Las cláusulas particulares
que otra puede ser decisivo; el mero consentimiento de tas partes, si ellas están en
En virtud de la autonomía de la voluntad, las partes pudieron siempre estable- situaciones demasiado desiguales, no siempre basta para garantizar la justicia del
cer las cláusulas particulares en materia contractual respetando pautas generales contrato.En esta corriente jurídica, Josserand señaló que la defensa del débil jurí-
del límite establecido por el ordenamiento en general y en los contratos en partí- dico es la preocupación esencial del derecho moderno.
Vemos que la función de protección de la debilidad jurídica es llevada a cabo
22 muchas veces mediante la coordinación, como un mínimo inderogable que condi-
Rivera, cornentarlo al art, 97 t, en Código Civil y Comercial de la Nación comentado, Julio
C. Rivera- Graciela Medina (dirs.). Mariano Esper (coord.), 2014, t.111. p. 438. ' dona la autonomía privada sobre el que se construirá el contrato estableciéndose
Lidia M. R. Garrido Cordobera lncídendas del CCCN ­ Contratos en general 119
118

ciertas normas cargadas de orden público que no pueden ser vulneradas Y otras tuyen un estándar de gran amplitud que permite abarcar un extenso universo de
mediante normasde interpretación como es el caso de la debilidad ante una posi- situaciones que conciernen :al mantenimiento de la equivalencia en la relación
ción domí nante que determina soluciones especiales. · conforme a todas las circunstancias del caso y se vincularía con la noción de causa
. Frente a la existencia de este tipo de cláusulas abusivas en la Argentina se ha final.
aplicado en muchos casos el abuso de derecho (art, 1071,' CO y con anterioridad el La aprobación expresa por el adherente de estas cláusulas siempre ha causado.
límite de la moral y buenas costumbres o la ilicitud (art, 953,CQ y planteándose la discusión en la doctrina y se ha sostenido que sería vélida si respeta los lfmites de la
nulidad o ineficacia parcial de la cláusula en cuestión. buena fe y siempre que la aceptación de la cláusula tenga una causa justificada y
Recordemosque el art, 37 de la LDC se refiere a las clausulasque invierten la car- sea razonable.
ga de la prueba, importen renuncia o restricción de los derechos del consumidor, La LDCpara el ámbito de consumo establece en el art. 38 la regulación aplicable
amplíen los derechos de la otra parte, desnaturalicen las obligaciones o limiten la a los contratos de adhesión y a los contratosformularios, disponiendo que la auto-
responsabilidad por daños. ridad de aplicación vigilar~ que los contratos no contengan cláusulas previstas en
El decreto reglamentario de la Ley de Defensa al Constimidor nos brinda un con- el art. 37. · ·
ceptoy establece que se considerarántérmlncsocléusulas abusivas las que afecten Dijimos que las cláusulas especiales insertas en un contrato se basan en et princi-
inequitativamente al consumidor o usuario en el cotejo entre obligaciones y dere- pio de autorreguladón y de la autonomía de la voluntad, y son de utilización usual
chos entre las partes en concordancia con la Directiva 93/13. · en la dinámica contractual, sean ellas previstas para el caso concreto, como así tam-
En los contratosde contenido predispuesto suelen descalificarse a las cláusulas bién para la generalidad de la figura contractual {como, por ejemplo, las cláusulas
abusivas o condiciones generalesIrritas hablando de su contraposición al conteni- de escape o las de rescisión unilateral en contratos de franquicia, concesión o sumi-
do ético, con la utilización de los argumentos de la buena fe, la moral, las buenas nistro), pero no siempre serán consideradas válidas o serán respetadas en una revi-
costumbresy la debilidadjurídica de uno de los co-contrat¡mtesy suele contraata- sión judicial del contrato, p!Jes podemos encontrarnos con supuestos de nulidad o
carse tal argumentacióndiciendo que no se tiene por qué presumir que el ce-con- también de ejercido abusivo ~e fa misma.
tratante tenido por débil es un ignorante. . , : Vemos que el Código Civil y Comercial considera expresamente que ni la apro-
El art. 988 del CCCN si bien da una fórmula abierta establece una serie de situa- bación por el ente de control administrativo de una cláusula hace obligatoria la
ciones en las cuales las cláusulas se tendrán por no escritas, éstas serán: las que des- misma o no revisable por eljuez, sólo brinda !a apañen da de licitud, pudiendo e[
naturalicen las obligaciones del predisponerte {inc; á) o que amplían sus derechos juez declararla nulidad de la misma, generalmente estamos frente a un caso de nu-
emanados de normas supletorias (ínc, b), lasque implican renuncia o restricción de lidad pardal, y de ser necesario debe integrar el contrato para mantener la finali-
los derechos del adherernte {inc. b} y las que nó son razonablemente previsibles dad del mismo (art. 989), Rh,;era señala que la solución no es igual a la prevista en el
por su contenido, redacción o presentación. · ' ·· art. 398 del CCCN, donde el juez sólo puede integrar el acto si la cláusula es separa·
La doctrina ha hablado en ciertos casos del vicio de sorpresa (Leíva Fernández) ble, mientras que el art. 989 prescinde del criterio de la separabilidad y operará
y Rivera recalca que para saber si una cláusula es inusual deberemos tomaren cuen- siempre la integración aunque se haya afectado por la cláusula abusiva la finalidad
ta las estipuladonesregularmente usadas dentro del sector de que se trate y, ade- del contratc24• .· ·
mas, las negociacionesentabladas entre las partes23. · · ·
Son situaciones en las que se entiende que conl levan a fa pérdida del equilibrio
entre las prestaciones del contrato. Indican que se cambiaría lo que se considera la § 9; tas tratatívascontractuales
normalidad del "ser" del contrato por eso sí hubiese una adecuada compensación
o contreprestadón, Recordemos que la negociación forma parte esencial de cómo nos vinculamos
Se trata de fórmulas abiertas que permiten al juez también efectuar un análisis en el contrato y suele decirse ál referirse a su dinámica que es la ciencia que com-
de conjunto para determinar si se justifica la descalificación de la cláusula. Ccnsti- prende et análisis sistemático de habilidades en el manejo de las relaciones inter-

23 Rivera, comentario al art. 989, en Código.Ovily <;omercia/ de la Nacióncomentiido, Julio ZA Rivera, comentario al art.·989, en Códígo Civil y Comercial de la Nad6ncomentado, Julio
C. Rivera- Graciela Medina (dirs.) • Mariano Esper (coord.), 2014, t. !U, p. 467 · C. Rivera-Graciela Medina (dirs.)' Mariano Esper (coord.), 2014, t.111, p. 469.
120 Lidia M. R. GarridoCordobera lnddenciasdel CCCN ­ Contratos en general 121

personales, !a capacidad de convencer, de ser escuchado y escuchar, de saber qué no se conduirán, o cuando se continúan aun teniendo intención de romperlas osa-
estrategia usar, cómo y cuándo hacer102s. biendo que no se concluirá el acuerdo. Vemos que se ha generado un estado de
Vemos que se puede salir de la zona de autonomía, para relacionarse íntersub- confianza, la otra parte en la futura realización del negocio y que no le es atribui-
jetivamente, siendo libres para promover tratatlvas dirigidas a !a formación del ble culpa o negligencia a quien creyó de buena fe en arribar a un contrato.
contrato y esta libertad consiste también en poder abandonarlas en cualquier mo- Para Fagella el fundamento de la responsabilidad tiene su origen en la viola-
mento; se verá, en cada caso, sí este extremo puede o no generar responsabilidad ción del acuerdo concluido expresa o tácitamente entre las partes para entablar
por vulnerar el deber de buena fe. negociaciones, surgiendo la obligación de obrar conforme a la equidad comercial
La doctrina y la jurísprudencía habían aplicado criterios para cubrir la denomi- y a la buena fe, y en consecuencia, si una de las partes !a vulnera resultará su res-
nada etapa precontractual, pues la complejidad de la vida y los negocios hacen hoy ponsabilidad. · ·
que no todos los contratos sean simples ni de concertación instantánea. Con respectos a los alcances de ella, el Código Civil y Comercia! no contiene aquí
una norma expresa que se refiera, por ejemplo, al interés negativo o gastos causa-
a) Libertad de negociación dos por la negociación y el daño causado por haber rechazado otra oferta, o el da-
ño emergente. Rivera dice que entonces sería de aplicación la normativa común de
Para solucionar la carencia expresa de normas, el Código Civil y Comercial con- responsabilidad del Código Ovil y Comercial y serían atribuibles todos los daños
sagra en el art, 990 el principio de libertad en la negociación, tanto para iniciarlas, que tengan una relación de causalidad adecuada26. ·
como para abandonarlas sin responsabilidad y se relaciona con el prí ncí pío consti-
tucional yen este mismo CCCNcon el art. 958 que recepta et principio general de li- b) Deberesemanadosdela buena fe
bertad de contratación que se fundamentaen la libertad consagrada en el art. 19
delaCN. Continuando reafirmemosque en la etapa previa al nacimiento del contrato, el
La incorporación de esta etapa previa a la emisión de la oferta resulta un signí- apartamiento de las negocíaciones -conforme algunos autores- hacía incurrir
ficatívo aporte, ya que estas tratativas serán las bases posibles para el acuerdo y en responsabilidad si tal conducta·era abusiva o intempestiva (abuso del derecho},
fundamentalmente para la inteligencia de las posibles responsabilidades. Es una culposa (Brebbia) o vulneraba el deber de buena fe (Garrido, Leiva), su extensión
etapa en I a que las partes discuten, preorde na n, cambian ideas, proyectan el acuer- tampoco estaba regulada especialmente dentro de nuestro derecho positivo.
do, conciben y elaboran dáusulas, pactos, modalidadesy sanciones para la hipóte- El art, 991 recepta la opinión doctrina! y jurísprudendal en materia detratativas
sis de incumplimiento. Se pueden distinguir, además, en esta etapa previa dos mo- previas o preliminares de la obligación de negociar o comportarse de buena fe,
mentos: a) el de las negociaciones preliminares o tratativas propiamente dichas; siendo además una aplicación del principio general plasmado en el art. 961 y del
b) el que tiene por objeto concretar la oferta definitiva. art, 9°, 2 fir1 de evitar las discusiones sobre su aplicación a la etapa previa a la for-
Es la fase inicial en el íter contractual, que comprende las pourpar/es o conver- mación del consentimiento o de la emisión válida de la oferta del art. 974.
saciones previas que están destinadas a preparar el terreno para la oferta; adare- Confirma que tal conducta debe observarse en toda la etapa de las negociacio-
mes que en esta etapa no existe la verdadera vinculación aún, pero ambas partes nes, aun antes de formularse la oferta, y establece que la conducta contrariase con-
están obligadas por la buena fe a cumplir con ciertos deberes; . figura cuando se da un apartamiento Injustificado, lo que sería una conducta con-
Resulta claro que cualquiera de las partes puede apartarse de la negociación traria a la honestidad y una falta de lealtad para con la otra parte.
preparatoria sin incurrir en responsabilidad en ese retiro si ha mediado buena fe, Debernos recordar nuevamente las nociones de daño positivo (o de cumpli-
pues no se impone la obligación de contratar pero sí de obrar con un comporta- miento) y daño negativo (o interés de confianza). Bueres señala que el interés ne-
miento correcto y leal (deberes de corrección). gativo olnterés de confianza es aquel que se compone por todos los daños sufridos
La violación del principio de buena fe se daría, por ejemplo, cuando se ejerce de por el acreedora causa de haber confiado en la vigencia de un contrato que no se
mala fe el derecho a retirarse, cuando se ha iniciado negociaciones sabiendo que concretó o que se extinguió, o, en otras palabras, los daños, en relación de causali-
dad adecuada, que ocasiona la frustración del acto.
25 Garrido Cordobera, Las desigualdades negocialesy la trascendencia del poder en fa nego·
ciación contractual, en "Vniversítas", nº 115, ene.-jun'. 2008, p. 213; ídem, Las dáusulas abusivas y 26 Rivera, comentario al art. 991, en Código Civil y Comercial de fa Nación comentado, Julio
la mirada del análisiseconómico del derecho, RCy5, marzo 2014. C. Rivera - Graciela Medina (dirs.}- Mariano Esper (coord.), 2014, t. 111, p. 475.
lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 123
122

Diremos entonces que no existe la posibilidad de exigir el cumplimiento;sólo ta decían Garrido y Zago que se trata de una propuesta dirigida a un tercero exte-
cabe a! acreedor reclamarsus derechos a través del daño o interés negativo, que riorizada en la carta y que tiene por objeto producir un efecto provisorio que que-
podrá ser integrado por el daño emergente (gastos realizados durante las tratati- da agotado en la preparación del contrato27• Por supuesto que no es instrumento
vas) y por el lucro cesante (pérdida de contrataciones similares por estar pendien- en el que consta un acuerdo, ni tampoco obliga a quien la emite.
tes las tratatívas). El deber de confidencialidad también se derivaba implícitamen- En doctrina, y en sistemas extranjeros, existen posicionesque hacen ver que el
te de la aplicación del principiode la buena fe, pues el Código C1vi I no traía una nor- contrato no as de nedrnlento espontáneo, sino por el contrario, que a é! se llega
ma expresa, y de la ley que establece la confidencialidad sobre la información de por tratativas y gestiones que pueden haber sido documentadas mediante las co-
serviciosy productos que estén bajo el ámbito de control de una persona y se d!vul· rrespondientes cornunkadones o cartas de intención que expresan un consentí·
guen indebidamente de manera contraria a los usos comerciales. Esta conducta miento para negociar sobre ciertas bases y I imitadas a ciertas cuestiones relativas a
violatoriadel deber de confidendalldad daba Jugara la responsabilldad pre o post· un futuro contrato. Cabe sf,distinguir esta situación de la teoría de la punktation o
contractual, según corresponda et encuadre delhecho y siempre con fundamento de minutas vinculantes, donde ya hay acuerdo sobre los puntos esenciales.
en el principiode la buena fe. Las cartas de intención son comunes en los contratos complejos o importantes
Et art. 991 del CCCN distingue en la información genera[, la de carácter confi- con elaboración prolongada y pueden tener un variado contenido que va desde'la
dencial, aunque no las define, y esta última, en caso de ser difundida a terceros (la expresión de las partes de estar en conversación para la posible celebración de un
utilicen o no) o utilizada por la contraparte ínapropiadamente, harán incurrir en contrato, establecer ciertas bases para la negociación, las personas habilitadas pa-
responsabifidada quien viola el pacto de confianza, vulnerando la buena fe. ra llevarlas adelante, descripción de la información suministrada o a suministrar,
· Según Rivera la regla es la no confidencialidadde la información en esta etapa, actos de confidencialidad,plazos de desarrollo de las negociaciones,y autorizacio-
salvo que expresamente se dé:ta1 carácter por la parte que la suministrao que exis- nes para acceso a documentos2S .
ta un acuerdo de confidencialidadpropio de los contratos Intemadonalss. · Estos instrumentos o cartas de intención serán en caso de discusión de interpre-
Se dispone la obligaciónde reparar el daño sufrido, abarcando todos lost ubres tación restrictiva y ante la duda serán consideradas tratativas y sólo se considerará
establecidos por et ordenamiento y reconocidostradicionalmente, siendo además que media una oferta si se cumplen con los requisitos para configurarla (arts. 972
muy importante la referencia expresa a la ventaja indebida obtenida por la utiza- y974).
don de la información confidencialque da lugar al nacímiento de la obligaciónde
indemnizar en la medida del propio enriquecimiento, siendo una pauta objetiva
§ 10. Regulación de ciertas modalidades contractuales
del cuantificaciónconocida en España como daño lucrativo (Llamas Pombo).
· La inclusión de una norma específicadespeja cualquier duda respecto a los efec- Se adopta la postura de incorporar metodológicamente la regulación de los
tos fluyentes en la negociación, pues estamos en la etapa previa al nacimiento de! contratos preliminares, del pacto de preferencia y el contrato sujeto a conformi-
contrato y en la cual quizás ambas partes requieren que se les suministre informa- dad dentro del Capítulo 3 referido a la formación del consentimiento, y no corno
ción esencial y confidencial para la toma de decisionesy cuya divulgaciónsin nin- un supuesto de cláusulaso contratos particulares.
guna duda genera la vulneraciónde una de las manifestaciones de la buena beco-
mo el de la confianza. ·
a) Los contratos preliminares
e) !as cartasde intendón El art. 994 establece que los contratos preliminares deben contener el acuerdo
De conformidad con los preceptos que regían en nuestro ordenamiento legal sobre fos elementos esenciales particulares que identifiquen e! contrato futuro de-
positivo, para la existencia del consentimiento, y como consecuenciade él ta con- finitivo.·
creción de un contrato, era necesario un acuerdo total sobre todos y cada uno de
los puntos que conciernenal mismo. Para Vélez Sarsfield e! contrato nace y se per-
fecciona en forma que podemosconsiderar instantánea, cuando la aceptación lisa 27
Garrido -Zaqo - Garrido Cordobera, Contratoscivilesy comerciales. t. T, "Parte generat•;
y llana se une a la oferta aún subsistente. 2014.
Las cartas de intención del art. 993 del CCCN corresponden a las cartas misivas 28 Rivera, comentario al art. 993, en Código Civily Comercial de la Nación comentado, Julio
de lasque se habla en el art, l 036, pero en relacióna su valor vinculante corno ofer- C. Rivera - Gracie!a Medina {dirs.)- Mariano Esper (coord), 2014, t. m. p. 478.
124 lidia M. R. GarridoCordober« Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 125

Podemos decir que el contrato preliminar es aquel en el que las partes asumen El supuesto paradigmático resulta ser el boleto de compraventa.El art. 1 Ot 7, inc.
la obligación de concluir en el futuro un contrato definitivo, por lo tanto, se gene- a) del CCCN prevé que la adquisición, modificación o extinción de derechos reales
ra una obligación de hacer. sobre inmuebles debe realizarse por escritura pública y en los supuestos en que no
Atañe al proceso formativo del contrato y se desenvuelve en miras al perfeccio- se cumplatal forma, en los que se genera una obligación de hacer (art, 1 o 18, CCCN).
namiento de un contrato y es una autolimitacíón a las libertades de conclusión y de Con respecto al contrato de opción, éste se regula en el art. 996, que establece
configuración. que el contrato que contiene una opción de concluir un contrato definitivo otorga
El contrato preliminar es un contrato perfecto,con todos los elementos y preci- al beneficiario el derecho irrevocable de aceptarlo, pudiendo éste ser gratuito u
siones particulares del contrato definitivo y, por lo tanto, una vez concluido, se ge- oneroso.
nera una responsabilidad de tipo contractual='. Como limitadones establece que debe observarse la forma exigida para el con-
Spota explica que la finalidad práctica de esta figura consiste en que puede con· trato definitivo, y no es transmísiblea un tercero, excepto que así se lo estipule por
tratarse en forma preliminar cuando no es posible material o [urídicamente o a las partes.
veces hasta conveniente relízar el contrato definitivo. Esto puede suceder por tra- Nada dké/1:Spectoa !asopdonesrecíprocasmuy comunesen el campo de las so-
tarse de una cosa futura, que no esté disponible inmediatamente o se carecían de ciedades por acciones o contratoasociativo en elcu~I una parte puede obligar a la•
ciertos datos (por eso parte de nuestra doctrina calificó al boleto de compraventa otra a venderle pero también ésta a comprarle.
como contrato preliminar). Entendemos que en la opd ón contractual existe un derecho perfecto de uno de
La diferencia entre el contrato prelíminary el preparatorio consiste en que este los contratantes, que puede o no ejercerlo según sea su voluntad, Como ejemplo
último no obliga a realizar el contrato, sino que regla las vinculaciones que las re· más común tenemos un contrato de locación, en el que el locador, al celebrar el
girán si estos contratos llegan a existir; son los acuerdos marcos, contratosregla- contrato; ha dado opción al locatario para que utilice, si así lo desea, una prórroga
mentarios o normativos. por un plazo fijado, habiéndose también convenido el caso de que el locatario ha-
El plazo de vigencia de las promesas previstas en esta Sección del CCCNes de un ga uso de la opción otorgada en su favor. En dicho caso, si el locatario hace uso de
año, o uno menor que convengan las partes,quienes tienen la facultad de renovar- la opción, el locador no puede neqarse a aceptarla, por cuanto en la formación del
lo a su vencimiento;se trata de un plazo de caducidad y no de prescripción. contrato ha prestado ya su conformidad30.
El Código Civil y Comercialcontempla ta promesa de celebrar un contratofuturo,
en el que ambas partesse.obligan a celebrarlo y los contratos de opción en los cuales b) El pacto depreferencia
una de las partestíene el derecho irrevocable de aceptar el contrato definitivo.
El art. 995 del CCCN dispone que las partes pueden pactar la obligación de cele- Vemos que el tratamiento metodológico de esta disposición varia respecto del
brar un contratofuturo y que el futuro contrato no puede ser de aquellos para los Código Civil que la estipulaba como una cláusula específicadentro del contratode
cuales se exige una forma bajo sanción de nulidad; quedarían excluidos la dona- compraventa aunque por la autonomía de la voluntad, podía utilizarse en otros
ción de inmuebles, de cosasmuebles registrables y rentasperiódicasyvítalldes (art, contratos,como el de locación, asociativos, suministro, entre otros.
1552). Sofía conceptualizárselo como el derecho que tiene uria de las partes a realizar
Recordemos, y ~a norma lo dice, s aplicable elréqirnen.de.las obligaciones un negocio determinado si se cumple la condiciónestablecida por ellas.
de hacer. Vemos que existe también una posible opción, pero que no configura un dere-
La promesa de un contrato futuro obliga a las partes a celebrar el contrato de- cho potestativosino modal (es decir que está sometido a condición, que necesita,
finitivo. No tienen la facultad de arrepentirse, de no contratar, salvo que se haya para que el titular de la opción pueda hacerla valer, que se produzca el hecho futu-
convenido expresamente o exista pacto de seña penitencial. ro e incierto que las partes previeron al contratar). Por ejemplo, los pactos de prefe-
Si una de las partes es renuente puede ser compelida al cumplimiento y, llegado rencia y de mejor comprador son casos que no son puras y simples y en los cuales la
el caso, se procederá a su realización por e! juez. opción únicamente se puede ejerceral producirse el hecho tenido en consideración.

30
Garrido-Zago· Garrido Cordobera, Contratos dvilesycomerciales,t. 1, "Parte general",
zs López de Zavalfa, Teoría delos contratos, t.1, "Parte general", 1971, p.151 ysiguíentes. 2014.
126 Lidia M. R. Garrido Cordobera lnddencias del CCCN ­ Contratos en general
127
El Código Civil y Comercial lo regula en el art. 997, estableciendo que el pacto de Recordemos que el Proyecto de 2012 tenla una norma en el art. 1165 que deda
preferencia genera una obligación de hacer a cargo de una de las partes, quien si q~e ~I acto eraváfldo y se debían los daños y perjuicios a la otra partes, pero fue su-
decide celebrar un futuro contrato, debe hacerlo con la otra o las otras partes. prirnido.
El pacto en sí supone que si el promitente decidiera concluir un contrato, debe
hacerlo con la beneficiaria del pacto, si es que esta última al menos equipara las e) Ef c.ontrato sujetoa conformidad
condiciones de contratación de un tercero oferente, puesno seria razonable obli-
garlo a realizarlo por un monto menor. El.contrato s~jeto a conformidad, denominado.también ad referendum, impli-
El art. 997 adopta la posición de parte de la doctrina de que.se genera una obli- ca la lncorporacíén expresa qel contrato sujeto a condición suspensiva.
gación de hacer y no dos en cabeza de la misma partes, una de no hacer (por ejem- Se habla de negocios ad referendum cuando la declaración de voluntad de urio
plo, venderle a otro) y otra de hacer. de los contratantes (o la de ambos) requiere ser integrada por otra declaración de
La regulación actual no sólo permite la utilización en los contratosde cambio en voluntad (asentimiento, aprobación, homologación)31.
términos generales, sino incluso en los asociativos, con la particularidad que en es- El art. 999 expresa que se denomina contrato sujeto a conformidad al contrato
tos últimos puede ser recíproco, pues adara expresamente que si se trata de partl- cuyo pe~eccionamíento depende de una conformidad o ele una autorización y
c1 padones sociales de cualquier naturaleza, de condominio, de partes en contratos queda sujetoa las reglas de lj:l condición suspensiva.
asociativos o similares, el pacto puede ser recíproco. . S~pone entonces que su perfeccionamiento depende de la aprobación o auto-
El Código Civil y Comercial establece como regla que los derechos y obligacio- mación de un tercero ajeno; en razón de ello, el período previo genera un verda-
nes derivados de este pacto son transmisibles a terceros, con las condiciones y ex- dero estado de incertidumbre negocia!.
cepciones que las mismas partes hay<1n pactado. Esto sin perjuicio de que en el art, ~l negocio es ~ondicionaf¡ pero como esa autorización o aprobación opera con
1165 del CCCN mantenga el sistema anterior, eri cuanto a que el pacto de preferen- caracter.suspensivo, para el supuesto en que la misma no se cumpla las partes de-
cia incluido en un contrato de compraventa otorga un derecho personal y no pue- ben r.~1tuirse lo que hubieren recibido con sus accesorios. Si, por el contrario, la
de cederse ni pasa a los herederos. co.nd1c1on se cumplió al quedar perfeccionado el contrato, las partes deben cum-
Con respecto al procedimiento para ejercer et derecho, el art. 998 dispone que. plrr con las obligaciones que hubieren asumido.
el otorgante de la preferencia debe dirigir a su o sus beneficiarios una declaración, V~mos queelcontrato adreferendumtlenecomo característica desu perfeccio-
con los requisitosde la oferta, comunicándole su decisión de celebrar el nuevo con- nemtento el hecho de la aprobación por un tercero ajeno a I mismo y mientras ello
trato, en su caso de conformidad con las estipulaciones del pacto. El contrato que- no ocurra el negocio queda.~omo latente.
da concluido con la aceptación del o de los beneficiarios. ~ diferen:ía con el contrato preliminar es que en éste hay dos partes que se
El Código Civily Comercial no prevé plazo para ejercitar el derecho concedido, obligan a realizar un contrato futuro definitivo y cuyo contenido queda determi-
lo que supone que las partes deberán manejarse con prudencia y en cumplimiento nado por el preliminar.
del parámetro de buena fe que se impone a todos los operadores del derecho. Casos de contratos sujeto~ a conformidad son las ventas de los tutores que re-
En el pacto de preferencia, el vendedor no podrá ejercerlo sino cuando medie quieren aprobación por parte del juez o de los administradores de fas Sociedades
voluntad del comprador de vender. la cosa o darla en pago, es decir que la prome- Anónimas cuando requieren ratificación de la asamblea societaria.
sa de contratar está sometida a un evento condicionante determinado por las par-
tes, como en el ejemplo que da Spota en que el pacto se instituye en favor del arren-
datario para el hipotético caso de que el locador se decida a vender la casa alquila-
da. Aquí dependerá de este hecho futuro o incie'rtoque el arrendatario pueda ha-
cervalersu derecho, y no de la simple voluntad del arrendatario, como ocurre en el
caso que comentáramos de la opción.
Si media incumplimiento de este pacto, la doctrina ha discutido sobre la validez
o no del acto como no existe una normativa expresa y sabemos que deberían in-
demnizarse todo el perjuicio que resulte se debería tener en cuenta la buena o ma-
la fe de! adquirente. 31
de
L6pez de Zavalia, Teoría loscontratos,t. 1, "Parte general". 1971, p. 152 y siguientes.
Capítulo !V
Forma y prueba de los contratos

§ 11. Forma de los contratos


Ossorío 1 define a la forma como a la "figura, apariencia exterior de las personas
y cosas" y a la forma de los actosjurídicos como "los requisitos o solemnidades que
acompañan o revisten a los actos júrídicosy que son específicamentedeterminadas
por la ley. En algunos casos, también especialmente previstos, su omisión puede
acarrear hasta la nulidad del acto". En consecuencia, le forma son los requisitos o
solemnidades que revisten o csrecterizen a las diferentesactosjurfdicos. Es la par-
te externa, la que se ve, e/ continente, en alguna medida, que tiene que estar pre-
viamente determinada por la ley para que podamos hablar de forma solemne o ad
probationem,
La cuestión de trascendente importanciaen la primera época del derecho roma-
no, esencialmente formalista,fue perdiendo entidad, aunque no importancia, en
el curso delas diferentes épocas, y las legislaciones actuales adoptan en genera I el
presupuestode la libertad de formas; esdedr, los actos jurídicos que no tengan for-
mas preestablecidasdependerán de la voluntad de las partes, que podrán realizar-
lo en la forma que más les convenga a los recíprocosinteresesque están en juego.
Entendemos promisorio et sistema de la libertad de formas, por creer innecesa-
rio el ritual exagerado que caracterizó una determineda.épocahistórka del dere-
cho romano, que por otra parte justificamos en la apetencia de la época de dar se-
guridades que sólo podían ser dadas, respecto a los terceros, por la exteriorización
de las voluntades en alguna de las formas prescriptas por la ley. Se justifica y se en-
tiende aquella época por I as pocas probabilidades que se tenían, a no serporel cum-
plimiento estricto de la forma prescrlpta, para dar seguridad en los negociosjurídi-
cos, no sólo en. lo que atañe a las partes, sino también con relación a terceros',

1
Ossorioy Florit. Diccíonario de cíenciasjvrídfais,políticasy sociales, 1974, p. 325.
2
Garrido-Zago-GarddoCordobera, Contratoscivi/esycomerdales, t.1, "Parte general",
2014, p.294.
130 lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 131

En una primera acepción, la voz "forma" puede ser empleada para referir a los to que ellas versen solamente sobre estipulaciones accesorias o secundarias, o que
modos de expresiónde la voluntad negocia!, y en este sentido, es correcto afirmar exista disposición legal en contrario.
que todos los actos son formales porque se alude al modo de exteriorizar, o hacer Esta norma contiene una previsión gen eral en orden a ta necesidad de observar
visible socialmente la expresiónde la voluntad. Esta es una significación amplia de la misma formalidad exigida para la celebración del contrato al tiempo de introdu-
la forma, como un elemento estructural del sctojurldico, ya que es el vehículo por cir modificaciones de índole relevante.
el cual e! sujetoexteriorie:asuvoluntad. En este sentido, decimos que todo acto tie- Es una medida razonable para evitar que sealte re el contenido acordado por I as
ne una forma, porque sin ella no hay manera de hacer apreciable exteriormente la partes, variando el alcance y naturaleza de los derechos y obfigaciones o reforman-
declaración de voluntad privada. do aspectos esenciales del negocio, que desvirtuaría íos efectos normales del con-
En una segunda acepción se utiliza la palabra "forma" para afirmare! carécterso- trato en perjuicio de una de las partes y, en su caso. de las expectativas de terceros
lemne de determinados actos jurídicos. Se trata de actos en los que la expresión de interesados.
voluntad debe ser realizada de una maneraprecisa,ordenada por fa ley. Así, en sen· Esta exigencia no se justifica cuando sólo se afecten estipulaciones no relevan-
tido estricto, la forma permite distinguir los actos jurídicos formales y no formales. tes, por ser accesorias o secundarias, y también puede obviarse cuando medie dis-
Consideramos que existen tres categorías de contratos, basándonos en las for- posición iega! que así lo establezca. Creemos que es positivo que se hayan plasma-
malidades requeridas para su celebración: a} contratos no formales, los cuales no do estas excepciones, pues no entorpecen la libertad comercial, aunque, por su-
están sujetosa formas de ninguna clase y pueden ser otorgados cómo las partes es· puesto, cuando no se las utilice en fraude a la ley.
timen conveniente, aun verbalmente, con las particulares dificultades de la prue-
ba¡ b} contratos formales ad probationem, para los cuales se exige deter minadas e) El requisito dela escritvrapúblka
formas, pero únicamente a los efectos de asegurar la prueba de su existencia, de
suerte que el contrato es obligatorio, aunque ellas no hayan sido observadas, Y e) El Código Ovil y Comercial reduce significativamente el enunciado de Josonce
contratos formales adsolemnitatem, en los cuales la observancia de la forma pres- incisos del art, 1184 del ce aunque no lo altera en sustancia.
cripta es esencial para la existencia del contrato, de modo que si ella no ha sido res- El art. 1 O 17 establece que deben ser otorgados por escritura pública:
petada el contrato es nulo.
a) Los contratos que tienen por objeto la adquísldón, modificación o extinción
a) El principio en materia contractual de derechos reales sobre inmuebles. Quedan exceptuados los casos en que
el acto es realizado mediante subasta proveniente de ejecución judicial o
El art. 1015 del CCCN recepta el principio de libertad de formas reiterando la re- administrativa.
gla del ert, 97 4 del CCy establece que sólo son formales los contratos a los cuales la
ley les impone una forma determinada. Conforme a lo establecido a la forma del b) Los contratos que tienen por objeto derechos dudosos o litigiosos sobre in·
muebles.
acto jurídico, pues conforme a! art. 284del CCCNlas partes son libres de escoger la
formalidad que estimen conveniente si la ley no designa una forma determinada e) Todos los actos que sean accesorios de otros contratos otorgados en escritu-
para la exteriorización de la vol untad. ra pública.
De acuerdo con e! art. 1015 del CCCN, los contratos formales son únicamente los d) Los demás contratos que, por acuerdo de partes o disposición de la ley, de-
·que tienen una forma ordenada pare! ordenamiento jurídico y esa solemnidad con- ben ser otorgados en escritura pública.
dicionará la validez o la eficacia del contrato de acuerdo al art. 285, in fine del CCCN.
lo mismo sucederá en caso de que las partes hayan acordado la observancia de En el ínc, a) se encuentra fa excepción de la ex igenda de la escritura pública a los
una determinada formalidad en ejercicio de su autonomía privada y conforme lo actos de adquisición, modificación o exti ncíón de derechos reales sobre inmueb!es
autoriza el art. 284, in fine que autoriza a las partes a convenir una forma más exi- que se realicen mediante subasta, judicial o administrativa.
gente que la impuesta por la ley. . Comprendería: 1) contratos de compraventa, permuta, donación, de aportes
de inmuebles en sociedad, etcétera; 2) a la constitución de usufructo o alouna
b) Modifícadanes
obligación o gravamen sobre los mismos, como pueden ser hipotecas y servidum-
El art. l O 16 establece que la formalidad exigida para la celebración del contra· bres; 3) al traspaso de derechos realessobre inmuebles de otro. Se trata de fa trans-
to rige también para las modificaciones ulteriores que le sean introducidas, excep- misión de una servidumbre en favor del adquirente de inmueble dominante.
Lidia M. R. Garrido Cordobera Jncídencías del CCCN ­ Contratos en general
133
Vemos que en realidad en este primer inciso también quedaría comprendido el Esta norma debe leerse a la luz del art. 285 del CCCN,según el cual el acto que
supuesto contemplado en el ínc, b), que exige esa formalidad para los contratos no se otorga en la forma exigida por la ley no queda concluido como tal mientras
que tienen por objeto derechos dudosos o litigiosos sobre inmuebles, y esto coin- no se haya otorgado el instrumento previsto, pero vale como acto en el que las par-
cide con la norma expresa del art. 1618, inc, b) del CCCNque exige la escritura pú- tes se han obligado a cumplir con la expresada formalidad, excepto que ella se exi-
blica para la cesión de derechos litigiosos sobre inmuebles. ja bajo sanción de nulidad.
Además, respecto de los derechos litigiosos sobre inmuebles y de la transacción Cuando se trata de una forma de carácter relativo, la ley, en lugar de sancionar
entendía Uerena3 que una vez presentado al juez el escrito de transacción firma- la inobservancia de la forma con la nulidad del acto, opera la conversión del nego-
do por las partes, el acto quedaría completamente válido sin necesidad de escritu- cio jurídico, permitiendo que un acto se convierta en otro acto jurídico válido, de
ra pública. Cuanto más, agrega, aquel a quien el acto favorece podría pedir la pro- contenido distintoS. Esta interpretación está inspirada en el principio de conserva-
tocolización del documento de transacción, el cual serviría de título suficiente. ción del negocio jurídico.
Entendernos, por el contrario, que en el supuesto y conforme al nuevo artículo Recordemos que cuando la forma es exigida con carácter relativo, no está en
la transacción deberá ser hecha por escritura pública y que dicho requisito no po- cuestión la validez del acto, sino la plenitud de su eficacia, y, como consecuencia del
drá ser suplido ni siquiera por la protocolización, que partiendo de una de las par- incumplimiento del requisito de forma, el acto no producirá la plenitud desusefec-
tes no reuniría las exigencias legales de su autenticidad para que pueda ser opues- tos propio, síno otros efectos distintos, como es el de engendrar una obligación de
ta válidamente en acción judicial posterior", hacer, es decir, cumplir con la formalidad no observada.
El inc. e) reitera lo reglado en el art, 1184, inc, 1 O, del Código de. Vélez, y se con- El Código Civil y Comercial expresamente establece que si la parte condenada a
solida el principio de accesoriedad con relación a los actos accesorios del contrato otorgarlo es remisa, el juez lo hace en su representación, siempre que las contra-
principal celebrado con esta formalidad. Tales actos accesorios deben confundirse, prestaciones estén cumplidas, o asegurado su cumplimiento.
pues no coinciden con las estipulaciones a que refiere el art. 1016, que regula las Aparicio trae a la memoria la doctrina y la jurisprudencia en cuanto a las faculta-
modificaciones ulteriores que pueden introducirse al contrato. ~es judiciales y a la obligación de escríterar en el caso del boleto de compraventa de
El tercer inciso resulta una innovación y el inc. d) tiene ta particularidad de con- inmuebles, pero vemos que se refiere también a los contratos verbales que debían
solidar el principio de la autonomía de las partes en materia de forma, ratificando ser hechos por escrito como ocurría con la Ley de Locaciones Urbanas (ley 23.391).
lo dispuesto en el art, 284 del CCCN, permitiendo que los particulares opten por la
escritura pública como la forma más conveniente en todos los demás casos en los
que la ley nada dice, y se entiende como una cláusula residual que otorga carácter § 1-2. Prueba de los contratos
obligatorio a toda disposición de! Código Civil y Comercial o de la voluntad de las a) Noción
partes que establezca que se requiere escritura pública como medio de instrumen-
tación del contrato. Messineo expresa que prueba es la representación de un hecho y, en conse-
cuencia, la demostración de la realidad {o de la irrealidad) del mismo. Si el hecho
no se prueba conforme a lo dispuesto por la ley, es como si no existiese.
d) la omisióndela formay fa conversión ~grega que son objeto de prueba los hechos jurídicos en general; y hasta puede
Conforme al art. 1018, el otorgamiento pendiente de un instrumento previsto decirse que la prueba se dirige'precisamente·a·añrrnar hechos jurídicos. Sólo que
constituye una obligación de hacenslernpre que el futuro contrato no requiera aquí la expresión "hecho jurídico" debe entenderse en su más amplia acepción, in-
una forma bajo sanción de nulidad, dejando a salvo entonces los.contratos solem- cluyendo no sólo los hechos naturales, sino también los hechos humanos y los actos
nes, como la donación de bienes inmuebles, de cosas muebles registrables y de y negocios jurídicos. Luego de indicar que Ia prueba del hecho genera la prueba de
prestaciones periódicas bajo pena de nulidad (art. 1552, CCCfl!J. la relación íurídica y de los derechos subjetivos, concluye este aspecto manifestan-
do que la prueba es un medio instructorio que opera de ordinario en el proceso 6.

3 L!erena, Concordanciasycomentarios
del Código Civilargentino,3• ed, 1931, t. IV, p. 261. 5
Aparicio, Contratos.Partegeneral,2012, t. 3, p. 57.
4 Garrido. Zago. Garrí do Cordobera. Contratoscivilesy comerciales,t. 1, "Parte general•. 6
Messineo, Manualde derechocivily comercial, t. U, "Doctrinas generales•, 1979, ps, 506 y
2014, p. 308. 507.
Lidia M.R. Garrido Coídobera lnddendas del CCCN ­ Contratos en general 135
134

La prueba de los contratos consiste en determinar su existencia por elementos Deja librada al criterio del juez la apreciación razonada de la eficacia probato-
objetivos aptos para su razonable apreciación en sede judicial. ría del medio utilizado, que deberá ajustarse a los principios de la lógica para alcan-
Nos lleva este concepto a diferenciar los "medios" de los "modos" de prueba, zar un convencimiento racional a través de las reglas de la sana critica 7. El sistema
cuya distinción corresponde a esferas de competencia de la Nación Y de las provin- de la libre convicción, que no significa libre arbitrio.
cias, respectivamente. Modernamente la distinción no es tajante, en especial en los Excepto que una disposición legal que establezca un medí o especial, y en el ca-
países de organización centralizada, donde no caben los conf!ictosde co~pet~~- so previsto por el mismo artículo de los contratos en los que usualmente es instru-
da ni de inconstitucionalidad,como, en cambio, seda en los parses de organ1zac1on mentado bajo la forma documental (arts. 286 y 287, CCCN), que no podrán ser pro·
federal. bados exdusivamente portestigos.
Estimamos que medio representa con qué se prueba un contrato.y modo, cómo La norma general es lo suficientemente amplia y abarcativa como para dar ca-
se logra objetivizar tales medios. bida a todos los medíos probatorios disponibles que la jurisprudencia ha ido recep-
Requerimos la presencia de elementos objetivos para considerar probado un tando.
contrato, porque la ley imputa efectosa lo que se exterioriza; sin du~a,.no cabed~-
e) taprueba de los contratos formales
tenerse en la declaración y es conveniente penetrar en la esfera subjetiva, pero sm
sustituir los elementosobjetivos que denotan su presencia en el mundo jurídico. El Código Civil y Comerdal establece en su art. 1020 que los contratosen los cua-
Si bien aquí pueden entremezclarse los aspectos de prueba e interpretación, les la formalidad es requerida a los fines probatorios pueden ser probados por
no deben confundirse. El elementoobjetivoes apto para acreditar la existencia de otros medios, inclusive por testigos, si hay imposibilidad de obtener la prueba de
un contrato, con todos sus elementos, e incluso, su inserción en el.plexo normati· haber sido cumplida la for,malidad o si existe principio de prueba instrumental, o
vo; v. gr., un instrumento público, otorgado por ante un notario con registro habl- comienzo de ejecución. · ·
litado, prueba la existencia del convenio. · Se ocupa también en aclarar que se considera principio de prueba instrumental
Ello no excluyesu impugnabilidad por las vías legales si existe un vicio descallfl- a cualquier Instrumento que emane de la otra parte, de su causante o de parte in-
cante o una incapacidad de derecho, pero en tal caso nos trasladamos a la labor teresada que haga veroslmll la existencia del contrato.
propia de interpretación del juzgador. Como indica Mes.sine?, la prueba~ u~ m.e· El articulo reitera el principio del art, 1191 del CC en materia de prueba de los
dio instructorlo que opera de ordinario en el proceso;alh actua la potestadjurisdk- contratos donde la forma es ad probationem y resuelve el problema de la omisión
cíonal del juez, quien dirá cuáles son los efectos válidos de la vol untad común. de la forma prescripta admitiendo la utilización de otros medios de prueba, entre
La prueba se vincula con la razonable apreciación judicial, nuestra Corte S~pre- ellos, fa prueba de testigos, cuando ha mediado impedimento para disponer de
ma, por vla de la sentencia arbitraria, ha acogido la tesis según la cual el magtstra· aquella formalidad, cuando haya comienzo de ejecución del contrato, o principio
do no puede apartarse del deber de valorar los medios de prueba, el modo como de prueba instrumental. ~~o coincide con el concepto de principio de prueba por
han sido utilizados y si su conjunción prueba la existencia de una relación contrac- escrito contenido en el art.1192· del ce.
tual. El apartamiento de este deber primario descalifica toda resolución judicial. El art. 286 del CCCNla define como aquella que se vuelca en instrumento pú bl i-
La aptitud de los elementos objetivos debe permitir la razonable apreciación en co, o en instrumentos particulares firmados o no firmados, cualquiera sea el sopor-
sede judicial. te en el que conste "siempre que su contenido sea representado con texto inteligi-
ble, aunque su lectura exija medios técnicos".
b) La regla en materia de medios de prueba La ley 25.506 regula la eficacia probatoria del documento electrónico, el cual
puede ser admitido con el valor jurídico de un instrumento particular en general, e
El Código Civil y Comercial en suart. 1019 establece que los contratos pueden ser incluso, con la eficacia probatoria de un instrumento privado si cuenta con firma
probados por todos los medios aptos para llegar a una razonable convicción según digital. Esta no es una firma ológrafa sino Un procedimiento electrónico, que otor-
las reglas de la sana crltka, y con arreglo a lo que disponen las leyes procesales. ga confiabilidad al documento porque permite atribuirle autenticidad e integri-
Omite toda enunciación concreta de mediosde prueba admisibles Y se pronun- dad, y con ello, acreditar la seguridad que el tráfico requiere.
cia con gran amplitud de criterio. Expresa el principio de la libertad de los medios
de prueba y acepta la posibilidad de acreditar la existencia del contrato a travésde
todos los medios disponibles que sean eficaces para alcanzar ese resultado. 7 Aparicio, Contratos.Parte general, 2012, t. 3, p. 137.
LidÍa M. R. Garrido Cordobera Incidenciasd. ;; '. ·,­c;N ­ Contratos en general 137
136

Los nuevos recursos tecnológicos permiten la manifestación de voluntad en so· Los documentos electrónicos son admitidos como medio de prueba, ya que, se-
portes digitalizados carentes de firma autógrafa, y hoy han adquirido valor proba· gún Farina, quien cita a Giannantonío, no existe norma alguna c¡ue inhiba al juez
torio equivalente a otros medios de prueba. para recurrir a ellos o que prevea su admísibílidadsóloen el caso de falta de otros
Esta modalidad se ha impuesto en el tráfico rnercantH desde hace años y va des- medios de prueba o que le imponga una determinada eficacia probatoria.
de los tickets de parq uf metros hasta documentos electrónicos. Sin embargo, la incorporación de las modernas tecnologías de la información al
Hay que tener presente aquí también !o dispuesto en materia de contratos de ordenamiento jurídico argentino, a pesar de las normas sancionadas en la materia,
consumo y la utilízadón de medios electrónico prevista en e! art. 1106 del CCCN aun afrontaba dificultades y resistencias.
que considera que si empre que la ley exija que el contrato conste por escrito, tal re- Tanto la adhesión de las provincias a la.ley 25.506, como las decisiones de tribu-
caudo se considera satisfecho con la existencia de un soporte electrónico u otra tec- nales superiores de implementar infraestructuras de firma dig ita 1, el impulso a las
nología similar. notificaciones electrónicas, las contratadones estatales por medios electrónicos, et
domicilio fiscal electrónico, la factura electrónica, entre muchas otras iniciativas,
d) La prueba de los contratos celebrados por medios electrónicos van derribando las barreras culturales que pudieron justificar su exclusión, como
registros documenta les eficaces y, en muchos casos, extremadamente más confía-
Decíamos que en la actualidad se ha ido imponiendo la postura de considerar bles que el papel y la grafía.
elemento probatorio también al denominado documento electrónico, que si bien Señala Malina Quiroga que aun cuando no podamos invocarlas presunciones
tiene muchos inconvenientes es
una realidad de la economía. La informática tiene consagradas en la ley 25.506, porque no contamos con certificadores I icenciados pa-
aplicación en el derecho, v. gr., las cintas magnéticas, los archivos de computación ra la denominada firma digita 1, la eficacia probatoria de los registros digitales de·
y los micro fil ms8• · be reconocerse, pues se trata de documentos cuya autoría y no alteración pueden
Ya B ielsa previóq ue en un tiempo relativamente breve casi toda la actividad re- demostrarse, si se acude a los procedimientos adecuados",
ferente a la documentación se desarrollaría en forma automatizada, esto es, que En el caso de las firmas electrónicasavanzadas, aun cuando el certificado digi-
el documento tradicional sería sustituido por el documento electrónico. tal no provenga de un certíficador licenciado, su seguridad documental descansa
Por supuesto que se sigue sosteniendo, siguiendo a Fontanarrosa, la admisión en la tecnología empleada, más que en la presunción establecida por la ley. Los ca·
de nuevos medios de prueba teniendo siempre presentes la sana crítica, el resguar· sos judiciales actuales revelan que es posible resolver las cuestiones probatorias
do de los principios de la buena fe, la veracidad y la autenticidad. adecuándose a la sociedad de la información.
El contrato celebrado por medio de télex o fax es ya de uso común, y en Italia,
con una normativa similar al art. 1012 del ce, se lo considera como un instrumento
privado aunque carezca de firma.
Es cierto que !os juristas han prevenido respecto de la inseguridad de este tipo
de documentos debido a la posibilídad de su alteradón (por ejemplo, modificación
de archivos): también se ha intentado brindar alternativas postulándose e! uso de
particulares programas de control.veriflcedón de mensajes y el múltipletecleodel
texto por terminales distintas.
Además de estos inconvenientes, hay que tener en daro que si bien hay que per-
mitirla captación y utilización del avance tecnológico en la concreción de los nego·
dos, hay que resguardar la confianza de las partes y de los terceros respecto de la
seguridad jurídica que brindan estos nuevos ti pos de documentos.
Por ello se le reconoce una efüaci a probatoria limitada por ser un documento no
firmado, pudiendo afirmarse que se trataría de un principio de prueba por escrito.

8 Garrido·Zago -GarridoCordobera, Contratoscivilesycomercíaies, t. 1, "Parte genera!",


9 Moti na Quiroga, Documento y firma electrónicos o digitales, LL, 2008-F-1084.
2014, p. 338.
Capítulo V
Efectos de los contratos

§ 13. El efecto relativo de los contratos


Se !laman efectos delcontrato a íasreladones que se determinan entre las par-
tes, y a veces, también frente a terceros; nacen por el solo hecho de la conclusión
del contrato¡ otros, para producl rse, presuponen que tenga lugar también la eíe-
cución del mismo. Esto plantea ciertas cuestiones como el alcance de la noción de
partes, de los sucesores,de los terceros y, necesariamente, de las obligacionesintuí-
tu personae.
Con referencia a las personas de los contratantes,ef principio fundamenta[ es
que el contrato tenga eficacia entre las partes, lo cual es perfectamente comprensi-
ble. Pareciera, inclusive, que et contrato no debe tener eficacia fuera de estos limi-
tes, pero ya habremosde observar excepcioneslegales con respectoa este principio.
Se ha señalado que si el;acuerdo de voluntadesque constituye el contrato está
destinado a reglar los derechos de quienes en él intervienen, es evidenteque el
propósitoperseguido no ha podido ser e! de involucrar a los extraños en sus conse-
cuencias,las cuales,por lo demás, no podrían afectarlos sin menoscabo de la líber-
tad individual y del derecho que a cada uno incumbe para administrar y disponer
delo suyo.
A los interesadosque personalmente actúan en el planteamíeete-y gesta<:ió n
del acuerdo quedan perfectamente asimilados aquellos que lo hacen por medio de
mandatario legal o judicial,ya que entonces favorecen o perjudican al permitente
como si ellos mismos hubieran pactado; cabe decir lo propio con referencia al me-
ro gestor en la estrecha medida del art, 22.97, esto es, en cuanto a la utilidad que
hubiere resultado 1.
El primero y fundamenta! efecto, cuando el contrato se ha perfeccionado, es
que el mismo adquiere ob:ligatoriedadentre las partes conforme al art, 959 del

1 Lafallle, Derechocivil,t. Vtll, "Iretedo de los contratos", 1953, vol.I, ps, 316 y 317, n• 262.
140 lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general
141

CCCN, dijimos que con esto se quiere expresar un concepto significativo; de que las da, se desarrollasegún los principios que le son propios, teniendo en cuentasu pe-
partes no pueden sustraerse al deber de observar.el contrato según el tenor del culiar contenido, mientras que el contrato agota su función, slnalagrna llamado
mismo2. genétíco.
En segundo lugar, e I contrato, en sí, produce un efecto que no puede ser disuel- No siempre el contratoestá lirnltado a un ciclo de vida tan restringido, pues me-
to, y ni siquiera parcialmente modificado, por voluntad unilateral,salvo los casosex- diante prestaciones recíprocas, y especialmente si tiene una ejecución continuada
presamente admitidospor la ley (revocabilidad unilateral y separación unílateral), o periódica, el mismo permanececon vida comofuente reguladora del ulterior de-
porque, como el contrato es ef resultado de la voluntad concorde de las partes,aquí sarrollo de la relación hasta que ésta se agote y por eso se habla de un sinalagma
también, normalmente, hace falta el concursode las mismas voluntad es para efec- fundonal. Messineo marca la diferenciaentresinalagma genétícoysinalagma fun-
tuar su disolución o modificación. Es e! principio de la intangibilidad del contrato. cional, explicando que cuando e[ sinalagma es genético el contrato establece la in-
En tercer lugar, el contrato genera como efecto el deber de cumplirlo. Se índi- terdependencia entre las obligaciones en el momento de su perfeccionamiento,
ca que la ejecucióndel contrato consiste en la prestación de la actividad necesaria mientras que cuando es sína!agma funcional establece tal interdependencia tarn-
para hacer posible los efectos. La ejecución del contrato es definitiva, esto es, irre- bién con respecto a las prestaciones a efectuar.
vocable y no sujeta a ser materia de arrepentimiento. En la ejecucióndel contrato, · El contrato vive una situación muy particular; producto de una transformación
los actos de I as partes forman estado y no pueden ser reducidos a la nada, a menos general del orden jurídico, ya que éste ha dejado de lado la proclamación en voz al-
que el contrato esté, por alguna razón, destinado a caer y nazca la obligación de ta de muchasexpresiones hermosas, para adoptar un criterio más realistay anall-
la restitución. zar si tales declaraciones se reflejan en la existencia cotidiana o sólo quedan en el
En cuarto lugar, los efectosdel contrato se deben siempre ajustar al contenido, o ámbito de!.;;~ manifestaciones de deseo4.
sea, a las cláusulas del mismo, entendidas y llevadas hasta el punto al que pueden Tras el desarrollo de la denominada crisis del contrato en el análisis de elemen-
llegar, en virtud de su interpretación. Los efectosno pueden ir más allá. Por ejemplo, tos característicosdel contrato moderno, puede señalarse la simplificación del
si uno de los contratantes ha callado la modalidad a la que entendía que se hubiese acuerdo, la desigualdad de las partas, el aumento de la intervención del Estado, la
sometido su prestacióno la contraprestación, tal modalidad no tiene valor, porque presencia de una promesa pública firme e irrevocable, el predominio del interés
ha sido callada y de cualquier manera no es conocida por la contraparte3• general y el goce de un monopolio de hecho por parte del ofertante, lo que ha lle-
En quinto lugar, una parte importante de la doctrina considera que el conteni- vado al dictado de reglas especíales más modernas.
do del contrato es un modo de adquisidónde los derechos;o sea que el contratoes La regla del efecto relativo de los contratos hoy no puede ya entendersetajan-
tras/atívo, conrtítutívoo modificativo. La medida de los efectos entre las partes, temente como que las convencionesno repercutende diferentes maneras sobre
cuandose trata de contratos traslativos,está dada por la extensión del derecho del los tercerossino que no hacen nacer derechos u obligaciones que los afectencomo
transmitente en aplicación del prindpio nemo plus iurís, propio de las adquisicio­ principio.
nes a título derivativo.Por ser norma básica, cabe recordar que esta disposición es- Se ha indicado que el problema del efecto relativo de íos contratos concierne a
tablece que nadie puede transmitir a otro, sobre un objeto, un derecho mejor o la determinación de entre quiénes se producen los efectos del mismo, es decir, las
más extenso que.elde. que.estaba investido y, recíprocamente,nadie puede adqui- personasque están o no autorizadas para 1 nvocar los derechosemergentes de ellos
rirsobre unobjeto un derecho mejor o más extensoque el que tenía aquel dequ ien o sometidas a! cumplimiento de las obligaciones.que por. los mismosse han creado.
lo adquiere.
Encsexto lugar, el contrato, normalmente, tiene un efecto benéfico cuando ha Esta materia se había reglamentado en ef Código Civil por dos -r~glas funda-
dado lugar a la relación obligatoria o al desplazamiento del derecho real, en com- mentales: ·
. plemento con la tradición establecida en el Código. La relación, una vez constituí· 1. Los efectosde los contratos se producen entre las partes o personas asimila-
das a ellas (arts. 503 y 1195, CQ. Nuestro Código CivH acuñaba el principio
enel art, 503, a! precisar que las obligacíon,.~no producen efecto sino entre
2 Messineo, Manual de derecho civil y comercial, t IV, "Derecho de las obligadones. Parte
general', 1979, p.491, § 136, nº 3c .,
3 Messineo, Manual de derecho civil y comercial, t. IV, • Derecho de las obligaciones" Parte 4
Garrido· Zago· GarridoCordobera, Contratosciví/esycomerciales, t. 1, "Parte general",
general". 1979, p. 492. § 136, nº 3. 2014, p. 341 ysíguientesc
Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 143
142

acreedor y deudor, y los sucesores a quienes se transmitiesen activa y pasiva- invocarlo para hacer recaer sobre las partes obligadones que éstas no han conve-
mente las obligaciones. nido con excepción de una disposidón legal.
2. Los contratos no producen efecto con relación a terceros {a rt, 1195, in fine, Los terceros son entonces aquellos sujetos que no tienen con el negocio jurídi-
CC), si bien, este último aspecto tenla un carácter relativo y estaba someti-
co relación alguna, suelen ser también simples terceros para distinguirlos de los
terceros interesados que tienen un interés legitimo afectado por la relación con-
do a excepciones.
tractual.
ª' la regla general
Recordemos que los contratos pueden aumentar o disminuir la solvencia de los
ce-contrata ntes, por eso pueden eíercer las acciones integradoras del patrimonio
El art, 1021 del CCCNestablece que el contrato sólo tiene efecto entre las partes {simulación, fraude, subrogatoria y la directa).
contratantes; no lo tiene con respecto a terceros, excepto en los casos previstos por Los contratos no hacensurqlr obligaciones para ellos, ni pueden invocar dere-
la ley. Se ha reubicado la cuestión, pero el principio que el Código Civil y Comercial chos contra las partes, salvo convención de ellas o disposición legal. Ef Códígo Civil
traecontinúasiendo el dela relatividad de los contratos, esto es, que genéricamen- y Comercial trae en la Secd<'.ln 2ª las reglas expresas para la incorporación de los ter-
te las convenciones no tienen efecto sino entre las partes contratantes, volcando ceros al contrato a partir de los arts. 1025 a 1032.
en la nueva norma el mismo espírltu, reafirmándolo al sostener que los contratos Se trata de la contracción á favor de terceros (art. 1027), en nombre de terceros
no producen efecto respecto a terceros, excepto los casos previstos por la ley. Re- (art 1025), promesa del hecho de un tercero (art, 1026), contrato por cuenta de
cordemos que se trata de un principio que no es absoluto, y que las excepciones es- quien corresponda (art. 1030) y persona a designar (art, 1029}.
tán expresamente previstas en los contratos en particular y a pertlr del art 1025
que trata la incorporación de los terceros al contrato.
e} Los sujetos comprendidos
No obstante lo dicho, Stiglítz sostiene que el contrato en sí porta eficacia gene-
ral, entendiendo que debe ser respetado por todos y están obligados a reconocer 1 - Las partes del contrato
los efectos de la relación jurldíca sólo las partes, Es lógico que el efecto alcance a las partes, porque si el contrato tiene su base y
fundamento en la vol untad de las personas que lo celebran, es entre ellas que sus
b) La situad611 de Jos terceros·
efectossedeben produdr.:
Si el acuerdo de voluntades que constituye el contrato está destinado a reglar Pero los efectos de los contratos se extienden también a otras personas que, sin
los derechos de quienes en él intervienen, es evidente que elpropésíto perseguido haber asistido personalmente, quedan equiparadas a las propias partes contra·
no ha podido ser el de involucrar a los extraños en sus consecuencias, las cuales, por tantes.
lo demás, no podrían afectarlos sin menoscabo de la libertad individual y del dere- Segt'm Llambías, parte es quien interviene en el negociojurídico ejerciendo una
cho que a cada uno incumbe para administrar y disponer de lo suyo. prerrogativa que le es propia; diremos que puede o no intervenir directamente en
Del análisis armónico del Código de Véiez surgía la pauta de que los contratos el acto, pues foque importa es que se le atribuyan los resultados, mientras otorgan-
no pod ian perjudicar a terceros (arts. 1195 y 1199), no se podía contratar sobre he· tes es quien realiza materialmente el acto pudiéndolo hacerlo para sí o por otro o
chos de terceros obligándolos a la prestación o sobre bienes ajenos como propios, en nombre.deotro.{representante,.comitente) ...
pero podían ser invocados por ellos en caso de operarla ratificación (arts, 1161 y Conforme el art. 1023 del CCCNseconsidera parte delcontrato a quien: a) lo otor-
1162), y sí podían beneficiar a terceros mediante una cláusula denominada."valu- ga a nombre propio, aunque lo haga en interés ajeno; b) es representado por un
ta" por la doctrina, situación prevista en el art, 504. En estos últimos dos supuestos, otorqante que actúa en su nombre e interés; e} manifiesta la vol untad contractual,
una vez operada la ratificación del acto o la aceptación del beneficio se señalaba aunque ésta sea transmitida por un corredor o por un agente sin representación.
que estaban asumiendo el carácter de parte en et primero y de tercero interesado El art. 1023 plasma los distintos supuestos para evitarconfuslonesentre sujetos
en el segundo y ya no de simple tercero. intervinientes en el contrato y las partes establ edendo que es parte quien actúa en
El Código Civil y Comercial en el art, 1022 brinda una pauta clara reorganizan· sunombre,aunque lo haga en interés ajeno en eí inc, a (serla el caso, por ejemplo,
do la cuestión y plasmando una regla de este modo por la cual los contratos no in- del comisionista), el reprentado, en el inc, b {por ejemplo, mandato) y el que mani-
vol u eran a terceros pero, permitiendo excepciones lega les diciendo que el contra- fiesta la voluntad contractual aunque rea lízada por un corredor o agente sin repre-
to no hace surgir obHgadones a cargo de terceros, ni los terceros tienen derecho a sentación, en el inc. e).
144 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 145

Así, en el caso de las personasque, sín haber concurrido personalmente al otor- cual en reslidad hay transmisión de un conjunto de cosas, pero susceptibles de ser
gamientodel contrato, son las verdaderas interesadas y han estado representadas considerec.ss \1dividualrnente, y sin que integren una unidad jurídica, como Jo es
en él por otras, sean mandatarioslegales, sean voluntarios, rige el prind pio de que la sucesión mortis causa.
los actos real izados por e! mandatario dentro de los límites de sus poderes se repu- E! art. 1024 del CCCN expresa que los efectos del contrato se extienden, activa y
tan hechos por el propio mandante, ya que entonces favorecen o perjudican a! per- pasivamente, a los sucesores universales, a no ser que las obligaciones que de él na-
mitente como sí él mismo hubiera pactado, igual para el mero gestor en cuanto a cen sean inherentesa la persona, o que la transmisión sea incompatible con la natu-
la uti!ídad que hubiere resultado. raleza de la obligación, o esté prohibida por una cláusula del contrato o la ley.
Particularinterés presenta la recepción de la materia comercial evidenciada al Este artículo elimina la reiteracióny, en consecuencia, el principio general es que
considerar parte en este artículo a quien actúa en su nombre, como en el inc, a} los efectos propios de los contratos se extienden a las partes celebrantes y a sus su-
donde encuadramos al comisionista y al mandato oculto, éste con sus particulari- cesores universales con la lógica limitación de ser obligacionesintuito personae o
dades, y el inc. e), en el cual la voluntad que vale no es la del intermediarioque la da inherentes a la persona, que la transmisión sea incom patlble con la naturaleza de
a conocer, como ocurre con el corredor o el agente sin representación, pues ellos la obl igacíón, esté prohibida por una cláusula del contrato,o esta limitación surja
son sólo un instrumentode la voluntad de otro. dela ley.

2 - Los sucesores universales § 14. Los terceros y el contrato


El art.1195 del ce disponía que los efectos de los contratos se extienden, activa La regla es que los contratos no hacen surgir obligacíones para los terceros, ni
y pasivamente, a los herederos y sucesores universales, a no ser que las obligacio- ellos podrían invocar derechoscontra las partes, salvo convención de las mismas en
nes que nacieren de ellos fuesen inherentes a las personas, o que resultase lo con- ese sentido o disposición legal.
trarío de una disposición expresa de la ley, de u na cláusula del contrato, o de su na- Son los terceros a quienes Dumoulin llamaba los penitus extranei, los cuales no
turaleza misma; en consecuencia, conforme al art 3417 del ce, los efectos de los pueden a título alguno desempeñar el papel de acreedor o dedeudoren una rela-
contratosse transmiten también a los herederos, ya que ellos representan la per- ción jurídica concertada entre otras personas.
sona del causante y a ellos se transmiten todos sus derechos y obligaciones, por En realidad, el examen de esta cuestión, desde el punto de vista de los terceros
cuanto nuestro régimen jurídico es la sucesión en la persona y no exclusivamente que no son acreedores de las partes, sólo sirve para poner de manifiesto el deber
en los bienes; por ello, a un cediendo la herencia, el heredero continúa revistiendo jurfdico que a todos incumbe de no interferir o impedir el cumplimiento de! con-
tal carácter. DecíanGarrido y Andorno que era conveniente aclararque cuando ha· trato. Ef contrato, en definitiva, da lugar a una situación en laque se dan acciones
blamos de ta sucesión mortis causa, no cabe hacer distingos entre las expresiones contra el terceroque interfiere en su cumplimiento.
de heredero y sucesor universal, siendo intercambiables ambos términos (arts, El principio general es que los contratos no aprovechan ní perjudican a las per-
3279, 3281, y argumento art 3719, CC). En consecuencia, cuando la ley diceque los sonas que no han concurrido al otorgamíento de ellos, ni han estado representa-
efectos de los contratos se extienden, activa y pasivamente,a los herederos Y suce- dos en su realización. Esas personas, extrañas al mismo, reciben el nombre de ter·
- sores universales, está incurriendo, sí se refiere a la sucesión mortis causa, en una ceros. Este principio nos viene desde el derecho remano-sintetizado en un adagio
posible reiteración del concepto. cuyas primeraspalabras son reiteradas constantemente:.Res inter eiios acta, que
Existía, sin embargo, una tendencia doctrinal y alguna recepdón jurispruden- reflejan el concepto deque las cosas otorgadas entre las partes no pueden aprove-
cia! según las cuales dichos términos no serian sinón irnos, pues al no hablar expre- char ni perjudicar a otro.
samente de la sucesiónmortis causa pueden referirse a ta suceslón universal de ca- Se ha entendido la existencia de una doble regla: 1) !os contratos no pueden
rácter patrimonial. Se ejemplificaba con el caso de la adquisición de una tienda periudícar.s ts,ceros, es decir, no pueden ser invocados contra ellos por la parte
mercantil o fondo de comercio, en cuyo caso tendríamos un sucesor universal, pe- otorgante de los mismos; · 2) los contratos no aprovechan a los terceros, es decír, no
ro no un heredero (art. 8º, !ey 11.867). Los partidarios de esta tendencia consideran pueden ser invocados por ellos en contra de las partes contratantes 5.
que la transmisiónde la tienda mercantilo del fondo de comerciotransformaal ce·
sionario de tal patrimonio separado en un sucesor universal que resulta titular de
s Puig Brutau, Fundamentosde derecho civll, t. ll, vol. !, "Doctrina general del contrato",
esa universalidadjurídica. En opinión opuesta se estima que no se trata de la trans- 1954, ps, 267 y 268; Ripert-Boulanger. Tratadodederechocivil(según el Tratadode P!aniol),t. IV,
misión de una universalidad jurídica sino de una universalidad de hecho, con lo vol. I, "lasobligaciones(primera parte)", trad. de Delia García Daireaux, 1964, nº555.
146 Lidia M, R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 147

La doctrina denomina contratos en perjuicio de terceros a los contratos que de ésta legal o voluntaria, y postula la posibilidad de ratificación por el tercero, que
reflejo produzcan perjuicio al tercero, aun no estando dirigidos a ese fin; tales son, podrá ser expresa o tácita, y esta última dada principalmente por la ejecución de la
por ejemplo, los pactos que prohíben a los productores hacerse competencia el obligación, lo que supone la purga de la ineficacia original, a través de la ratifica-
uno al otro y que se resuelven en daño a los consumidores, en cuanto, al menos en ción, que cubre la insuficiencia o carencia de apoderamiento original.
algunos casos, tos mismos sirven para impedirla rebaja de los precios de los produc- En concreto, se contrata por otro sin tener su representación ni mandato, ne·
tos o de los servlciós;también se agregan en forma especifica las hipótesis de col u· gando la ley eficacia aun frente a quien actúa como falso procurador. La doctrina
slón entre un deudor solidario y el acreedor; el contrato entre deudor principal y clásica6 consideraba que hay nulidad cuando la ley expresa que el contrato cele-
acreedor, para mantener en vida un crédito extinguido; de estipulación de contra- brado a nombre de otro, de quien nose tenga autorización o representadón legal,
to con un tercero, no obstante la presencia de la d áusula exclusiva que prohíbe a es de ningún valor y no obliga ni al que lo hizo si se considera que es la consecuen-
uno de los contratantes tal estipulación; el compromiso de un empresario que no da lógica de la regla que prohíbe celebrar contrato en nombre de otro sin tener su
aceptare el persona! despedido por otro, y similares. representación voluntaria o legal, aclarándose que la palabra "autorización" está
Para que se tenga contrato en perjuicio de tercero es necesa rio que se pueda es· tomada en el sentido de representación voluntaria, o sea, mandato.
tableoer una dependencia o nexo causal entre el contrato y la consecuencia daño- La doctrina ha sostenido que la voluntad del representante no ha tenido inrne-
sa sufrida por el tercero, la cual puede ser inmediata o mediata, según los casos. diatamente e! poder de atar al representado; el contrato existe pero sería imper-
La sustancia de este tipo de contrato está en una íncompatibilidad entre los fecto. Es inoponible al tercero mientras este último no ha dado su ratificación 7.
efectos del contrato y los efectos que por éste son producidos sobre los derechos Entre nosotros, Spota señala que el contrato a nombre de tercero, es decir, sin
del tercero con daño de él. acto de apoderamiento o con apoderamiento insuficiente, es inoponible a terce-
Son, espedfícamente, aquel los contemplados expresamente por nuestra ley ci- ros, y no obliga ni a quien prometió ese hecho del tercero.
vil cuando se actúa en fraude o en perjuicio de los titulares del crédito dando ori- Este autor señala que el acto del seudo-representante que menoscaba la buena
gen a la acción revocatoria o pauliana y, de igual modo, cuando se producen defi- fe-creencia del otro contratante, ofrece a éste la alternativa de exigir los daños y
niciones de gravámenes aparentes, ya en forma absoluta, ya con carácter relativo, perjuicios s. .
cabe recabar que se declare su nulidad por.símuladón. En estos casos de fraude o El art. 1025de! CCCN negando todo valor al contrato celebrado sin autorización
de simulación, el contrato inicialmente perjudicial tiene una acción para eliminar o representación legal no tiene otro alcance que el de su inoponibilidad al tercero,
esa situación. pues entre los intervinientes!lasoludón está en la aplicación de las normas, gene-
Reiteramos que este concepto general de creación de derechos que involucren rando distintas posibilidades; esto es, la falta de todo efecto si el contrato se cele-
a terceros presenta las limitaciones que examinaremos en el apartado siguiente, bró conociendo los limites del: mandato o de la representación; la obligación de
pues el Código Civil y Comercial trae en la Sección 2ª las reglas expresas para la in- cumplir el contrato o responder por daños y perjuicios cuando ha existido buena
corporación de los terceros al contrato en los arts, 1025 a 1032. fe-creencia, y se contrató creyendo en la existencia de mandato suficiente y la obli-
Se trata de la contracción a favor de terceros (art.1027),en nombre de terceros gación de pagar daños e intereses si por escrito el falso procurador se hubiera obli-
(art. 1025), promesa del hecho de un tercero (art, 1026), contrato por cuenta de gado por sí mismo respecto de algo que no podía cumplir o si se obligó a presentar
quien .cor.responda.{ar.t.-1030)y.pe15oaa a.qesignar {art.1029}, la ratificación del mandante.

b) La promesa delhecho de tercero


a) Contrataciónanombredetercero
Quien promete el hecho de un tercero queda obíiqado a hacer lo razonable-
El art, 1025 establece que quien contrata a nombre de un tercero sólo lo obliga
mente necesario para que el tercero acepte la promesa, conforme lo dispone e! a rt.
a éste si eíerce su representación.
A falta de representación suficiente el contrato es ineficaz, pero la ratificación
expresa o tácita del tercero suple la falta de representación y la ejecución tendrá 6 Salvat, Tratadodederechocivifargentino.Contratos, 1950, t.I, p.235, nº309.
los alcances de la ratificación tácita. 7 Ripert• aoulanger,Tratadode derechocivil {según el Tratridode Planio{),t. !V, vol. !, "Las
El Código Ovil y Comercial reitera conceptos del Código Gvit en cuanto estable· obligaciones (primera parte)", trad. de Delia Garda Daireaux, 1964, p. 373.
ce que nadie puede contratar en nombre de otro sin tener su representación, sea B Spota, lnstitudones de derechocivil. Contratos, 1974, vol, 1, p. Jl-3.
Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 149
148

1026 del CCCN, y sí ha garantizado que la promesa será aceptada, queda obligado Examinemos tres casos que darán pautas prácticas respecto de las relaciones en-
a obtenerla y responderá personalmente en caso de negativa. tre las partes: 1} la donación con cargo, 2} el contrato de renta vitalicia y 3) el con·
El Código Cívil y Comercial recepta !a postura de que cuando un sujeto promete trato de seguro de vida.
el hecho de un tercero, sin garantizar que aquél aceptará, está obligado a gestío- La relación jurídica entre sstipulante y promitente no exige como ímperativo la
naresa aceptación haciendo sus me jo res esfuerzos, y de ser así. no seg eneraria res- existencia de una contraprestación por parte del promitente. Puede ser una con-
ponsabilidad alguna por la no obtención del resultado. vención para favorecer a un tercero.
Pero si tal garantía fue asumida por el prornitente, su obligación consiste en ob- La aceptación del tercero no afecta la relación contractual básica. El tercero no
tener que e! tercero acepte o cumpla, generándose su responsabilidad personal e pasa a integrarla, como acontece en la situación de la ratificación. Ello explica que
si bien el t~rcero puede exigírel cumplimiento del cargo, la revocación por incurn-
integral en caso contrario.
Aclaramos que cualquiera sea la sltuación no se vulnera la libertad ní el patrirno- pllrniento es privativa del estip ulante {donante).
niode!tercero, pues no experimenta ningún perjuicio jurídico. ni integra el contra- En materia de renta vitalicia, hay onerosidad, pues el promitente lo es por una
to mientras no manifieste su voluntad de aceptación. Pensemos en quien se com- prestación ya cumplida por el estipulante y que se ubica en situación conmutativa
promete a conseguir la actuación de un cantante en un recita! determinado. con las prestaciones que estarán a su cargo; esa contraprestación favorecerá a un'
Debemos distinguir esta situación de la prevista en los arts, 1108 y 1132 referi- tercero.
La situación de este tercero lo coloca como titular de un derecho propio ten·
dos a contratación sobre cosa·ajena y venta.
diente a exigí r el cumpl [miento de la renta estipulada en su favor, pero carece de
acción para demandar la nulidad, por ejemplo, por lesión al tiempo de celebrarse
e) Estípufociána favor de tercero la convención. Esa acción es privativa del esti pulante. Ello ocurre porque el tercero
El art. 1027 del CCCN establece que si el contrato contiene una estipulación a no penetré! como parte en el contrato, quema ntiene su vigencia hasta agotarse su
favor de un tercero beneficiario, determinado o determinable, el promitente le cumplimiento entre et esti pulante y .el promitente.
Bueres9 presenta una interesante aplkadón práctica de la estipulación a favor
confiere los derechos o facultades resultantes de lo que ha convenido con el esti-
de tercero. Explica que, por un lado, se computa la a utonomla científica que tiene
pulante. Sin embargo, el esti pulante puede revocar la estipulación mientras no re-
ciba la aceptación del tercero benefi darlo, pero no puede hacerlo sin la conforml- el médico respecto de las autoridades del establecimiento y, por otro, la verdadera
raíz de las declaraciones voluntarias vinculantes;
dad del promitente si éste tiene interés en que sea mantenida.
En consecuencia, entre la dlnica (estípuíante) y el médico (promítente) se cele·
El tercero aceptante obtiene directamente los derechos y las facultades resultan-
bra un contrato a favor del enfermo (beneficiario), De este doble juego de reíaclo-
tes de la estipulación a su favor, pero las facultades del tercero beneficiario de acep-
tar la estipulación, y de prevalerse de ella luego de ha berta aceptado, no se transmi- nes surge que las responsabilidades del galeno y del ente asistencial frente al pa-
ciente son directas y de naturaleza contractual.
ten a sus herederos, excepto que haya una cláusula expresa que lo autorice.
También dispone en concordancia que la estipulación es de interpretación res· Adara que la estipulación a favor del enfermo celebrada entre la clínica y el mé·
díco desea rta que entre los dos primeros exista una negociación autónoma. Agre-
trlctiva
El contrato con estip uladón a favor de tercero e.s aquel en el que una de las. par- ga que a partir del emplazamientonegodai en la figura del art. 504 del CCy des·
contándose que el médico no puede considerarse un subordinado de !a clínica (su-
tes -estipulante- conviene en su propio nombre y por un interés digno de tute-
la, que el promitente quede obligado hada el beneficiario (tercero) a cumplir una jeto a un poder de mando), en cuanto concierne a su labor técnica o científica, se
plantea u na interesante cuestión destinada a fijar el rea I alcance del deber de la en·
prestación.
El tercero, ajeno al contrato, puede exigir el cumpHmientosí aceptó la estipula- tidad por las faltas médicas.
ción pactada ensu beneficio y a notició tal decisión; hasta ese momento, el estlpu- Los principales requisitos para el contrato a favor de tercero son: 1} la existencia
lante puede revocar el beneficio mediando conformidad del promitente que pue- de un verdadero tercero ajeno al contrato; 2) la i~existenda de una gestión de ne-
gocios; 3) e 1 propósito o la finalidad de crear una obligación en favor deltercero 10.
de tener interés en que se mantenga la esti pu ladón.
Se ha indicado que la norma anterior del CC {art. 504} debía leerse como si dije-
ra "si en el contrato se hubiese estipulado ... "; en este caso, los sujetos son notoria- 9 Bueres, Responsabílidadcivíl de las dínicasy establecimientosmédicos,1 !l81, ps. 20 a 35.
mente tres: a) el ostloulante, b) el prorniterrte, y e) el tercero. 1º Busso, Código Civil anotado, 1944, t. m, p.232, nº 214.
150 lidia M. R. Garrido Cordobera Jncídencíasdel CCCN ­ Contratos en general 151

Estimamos que también constituye un requisito la necesidad de aceptación ex- Esta comunicación debe revestir la misma forma que el contrato, y ser efectua-
presa por parte del tercero antes de la revocación11• da dentro del plazo estipulado; si no se estableció, la ley establece que debe serlo
Con respecto a las relaciones entre las partes, el art. 1028 del CCCN establece dentro de los quince días desde su celebración.
que el promitentepuede oponer al tercero las defensasderivadas del contrato bá- Mientras no hay una aceptación del tercero, el contrato produce efectos entre
sico Y las fundadas en otras relacionescon él. • las partes. Pero si no lo hace, sí no aparece ni ngun tercero, el que contrató queda
El estipulante puede: a) exígir al promltente el cumplimiento de la prestación, obligado.
sea a favor del tercer beneficiario aceptante, sea a su favor si el tercero no la acep- Vemos que se denomina asf a! contrato en virtud del cual una parte se reserva la
tó oel estipulantela revocó; b) resolverel contrato en caso de incumplimiento,sin posibilidad de designar en e! futuro y dentro de un plazo determinado a un terca·
perjuicio de los derechosdel tercero beneficiario. ro que ocupará su lugar en el contrato.
Vemos que en los contratos con estipulacióna favor de tercero se pueden iden- La fig~!l9s re~.al.mntr.a.lQJ,tecomisión, ~Y..!.~-~L~~.J9.~JªL~ilm~Jm·
tificar distintas relaciones: a) entre estipulante y promrtente (las partes del con· P..~~g_;gl~~-º-ª·bª~ruie.mimsan materia C.Q[l~J::i.i'lJ. :
trato), que genera la posibilidadpara el primero de exigir el cumplimiento del be· Crovi dice que puede,tenerdos funciones, la de gestión o representación ocul-
neficio acordado al tercero, desde que resulta un débito en el marco del contrato ta, en la que existe un nexo con el tercero, o bien la de intermediación, en la cual,
del que forman parte; b) entre el estipulante y el beneficiario¡ c} entre el proml- por ejemplo, compra para revender pero sin tener vínculo con nadie aún 12.
tente Y el beneficiario. En este último caso, el promítente puede oponer al terce-
ro todas las defensasque emergen del contrato, y también las que encuentran ori- e) Contrato por cuenta de quíen corresponda
gen en relaciones con et beneficiario, y éste i¡!xigi r el cumplimiento de·la estipula·
ción a su favor. El art. 1030 regula el contrato celebrado por cuenta de quien corresponda, di-
El tercero, generalmente denominado beneficiario, no es realmente parte del ciendo que el mismo queda sujeto a las reglas de la condición suspensiva y que el
contrato base y sólo presta una adhesión perfeccionante, si acepta debe hacérselo tercero asume la posición contractual cuando se produce el hecho que lo determi-
saber al promítente. Se dice que su derecho ~urge lisa y llanamente de la voluntad na como beneficiario del contrato.
de los co-contratantes conforme al prlndplode autonomía de la voluntad. Se prevé en este articulo el contrato en virtud del cual una Rarte al momento de ·
Al formarse, el contrato involucra a dos partes, pero sus resultados engloban a ~eriecciona_rel contr~9 se reseiiaeGierecfiOjje""d°eft~~,;on;qüeqé:üpa~iiY.
tres, la del estipulante con et promitente obligado (contrato}, la del estlpulantecon !~~~~ro,sea por)9.noranda.o índeterminadón deqpjén~~~e \er~~r~~­1
el beneficiario(generalmente un deseo de benefidarlo)y la del promitente obliga· momento de contratar: · .
do con el beneficiario(por la cual el beneficiariotienen acción de cµmplimiento). Al realizarseelcontrato uno de los contratantes, segun Croví, sólo tiene apareo-
temente o formalmente el carácter ~arté, puestoque necesariiyfdrz~sa~eite
dJ Contrato para personaa designar será reemplazado más tarde B9rel verqai:L~ªºtí:~]!ír~JJti]§esüñ1€c_eroW-
Fontanarrosa explicaba que en ciertas círcunstancias uno puede verse en la ne-
El Código.Ovi ly Comerdalregula en elart. 1029 una situación particular, distln- cesidad de contratarsob~ciert~t.QS.ils.ai.mqu_e_no_se.a~Y.PfQP..!§1ªr(Q_yJ6:J1a!'.~,.PJ2.'.r
guiéndola-de.la-~esiónde-la-posidón contractual del art. 1636. cUenfadequ~~lt~utftular, da_ndo el ejemplo de!Rortad9r en ef cOntratQ de
Cualquierparte puede reservarse la. facultad de designar posteriormente a un trarisportede3~rcaderíasque las deeos.ita judicia!ment!;l,
tercero para que asuma su posicióncontractual, excepto si el contrato no puede ser La característicade este contrato es que, desde el inldo, el ce-contratante sabe
celebrado por medio de representante, o la determinación de los sujetos es indis- que su contraparte sera fa persona que resulte ¡;beneficiaria" co~
pensable. ~~- . . . ~··· . · --- . . . . . . ..-.-. .-~--~-"*"'·~
La asunción de la posición contractual se produce con efectos retroactivos a la
fecha del contrato, cuando el tercero acepta la nominación y su aceptación es co-
municada a la parte que no hizo la reserva. · 12 Croví, comentario al art. 1029, en Código Cívif y Comercialde la Nación comentado, Julio
C. Rivera - Graciela Medina (dirs.)- Mariano Esper (coordj, 2014, t, 111, p. 561.
13
n Garrido-Zago-GarridoCordobera, Contratosdvilesycomerdaies, t. 1, nPartegeneral", Crovi, comentario alart. 1030, en Código Civily Comerdalde la Nadón comentado, Julio
2014, p .. % 1 y siguientes. C. Rivera· Gracie!a Medina (dirs.}- Mariano Esper{coord.), 2014, t. l!L,p. 563.
Lidia M. R. Garrido Cordobera
152

d~i::imi.ento.d.el.b.ecl;l.o.,:fjj¡;_Q.Q...CQ..QJ9S:QO.didóo._'f~-~-~~9_ue a!.5~ng,~j~~el n';; Capítulo V!


g,2~10 bajo coru!Jcipn s.US.PftJlS.íY..a, l~,!~1:t?.~e_det;rí!11na~1on~~!~~!;,a;!!L.<W!:!.!!?.f.~~,-
rá parte del contrato opera como extmoon.
Interpretación de los contratos
~.­, ,,•1•""'
.·,-•V'."•·•·••r' ~.,..,,__~1"""•• _ •. ­,•1~­.. ·~·.·-r· ::,
••• ·,,~· ...... -_.-., ••

§ 15. Interpretación
En este terna, convergen una serie de cuestiones que presentan para muchos, o
bien una solución ti neal provenientede un planteo de igual naturaleza o uno com-
plejo, en etque se entrecruzan la filosofía y varias ramas del derecho, entre ellas,
recalcamoslas de derecho privado. Intentaremos avanzar por esta segunda senda
con una visión integradora centrada en el ser humano y en la realizacióndel valor
justicia.
Es indudable que en materia contractualel pilar sobre el que se asienta la nego·
dación y la ejecución de los contratos es el de la autonomía de la voluntad y que
presupone la libertad de contratación de las partes; esto no está ubicado en un crl-
terio estricto del pacta sum servanda con carácter estático, sino por el contrario,
con un carácter dinámico y rodeado por una serie de institutos correctores o lími-
tes, como e! abuso de derecho, la imprevisión, la aplicación de las leyes de proteo-
ción al consumidor, la teoría de los actos pro píos y, sobre todo, la interpretación del
negocio jurídico mediante la pauta o criterio de la "buena fe" contractual, abar·
cando ésta todo el periodo desde las negociaciones previas hasta la etapa post-
contractual'. ·
Recordemos que en la actualidad el contrato tiene un fin ético y social y no sssó-
lo un instrumento de realización de intereses económicos, que tiene una dimen·
sión distinta que debe conllevar a la realización del progreso económico,ético y so-
cial de las comunidades.
La problemática de la interpretación pertenece a la hermenéutica jurídica y se
aboca tanto a la problemática de la interpretacíón de la ley como la del "negocie
jurídico" .sea éste unilateral o bilateral, y desarrollándose en el devenir de su evo-

1 Andorno · Garrido Cordobera • Andomo, Doctrina de los actospropios, JA. ejemplar del
13/5/87.
154 Udia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratosen general 155

lución, diversos criterios metodológicos que van desde el histórico hasta el socio· acto jurídico genérico o en el acto jurídico bilateral de contenido patrimonial del
lógico o el gramatical, pasandotambién por el realismo escandinavoo a la escuela contrato.
de intereses. El motivo que nos inducee realizarla está determinado por la oscuridad llteral
Ejemplode esta diversidaden el derecho y en las posturas que se adoptan es que y práctica de los términosempleados por las partes, con la consiguiente discrepan-
aún continúa planteándose la polémica respecto a las denominadas "lagunas" y a cia existente entre éstas, sobre el alcance y contenido del contrato como un todo o
la solución de los "casos difíciles" que el juez Hércules deDworkin realiza. Puede el sentido y alcance de una de las dáusufas del mismo.
verse como esta temática se refleja en las posicionesdoctrinarias que adcptan au- El intérprete y la labor interpretativa será entoncesla consecuencia necesaria,
tares como Vílley, Bobbio, Cueto Rua, Ross, Hart, Kelsen, Goldsmicht por mencio- lógica de la oscuridad de la ley, del acto jurldko y, ya en nuestro tema, del contrato
nar algunos2. de que se trate,
Debemos abordar el problema de desentrañar ese producto de la voluntad co- Para lograr el objetivoha sido indispensable la creación de una-dencia y arte de
mún que denominamoscontrato. Observaremosque las partes, por el principiode la interpretación que tiene aplicación en muy distintos campos de fa actividad del
la autonomía de la voluntad, pueden plasmar reglas claras y sencillas a las cuales hombre, como ponía de relieve Lafaille.
adecuaránsus actosy que son ta manifestacíón dela voluntad real existente al con- Por ello es que una de las tantas ramas de la hermenéutica es la jurídica, donde
tratar. · se produce, al decir de Videla Escalada3, un fenómeno particular, pues aquélla, al
Pero la situación no siempre se plantea de manera tan transparente, pues a me- igual que el derecho, reviste carácter simultáneo de ciencia y de arte. Su objeto es
nudo nos encontraremoscon situaciones no previstas por las partes: cláusulas os- desentrañar el sentido de una exteriorizaciónque debe reflejar una voluntad.
curas, cláusulas contradictorias, etcétera, problemas que deben ser solucionados
para ubicar al contrato en su real y auténtico contexto. a) Los sistemasEm doctrinareferidos
Sostiene López de Zavalía que la interpretación existe siempre que sea necesa- a la Interpretación de los contratos
rio algún esfuerzo, alguna aplicación de conocimiento por clara que sea la mani-
festación de voluntad. Señala Salvat que la teoría de la interpretación de los contratos nos da las reglas
Lo cierto es que I uego de celebrado un contrato se plantea el problema de esta· y los principios fundamentalesque pueden serví rnos de guía y deben observarse en
b!ecer su contenido. Para Fontanarrosa el problema de la interpretación surge la reafizaci6n de la tarea que nos interesa;el conjunto de reglas que la constituyen
cuando las partes no coinciden realmente en cuanto al sentido que ha de dársele a · ha tenido origen en el derecho romano y ha pasado a las legislaciones antiguas y
una cláusula o al contrato. Cuando se descubre !a divergencia bajo una aparente modernas. A ésta se la ha denominado "doctrina tradicional" y se sustenta en tres
manifestacióncomún, la determinación del verdadero contenido, lo que reelmen- principios esenciales: 1) la convención es obra de la voluntad común de las partes
te las partes quisieron, puede ser obra de ellas mismaso ser encomendada la tarea y por consiguiente es preciso atenerse ante todo a la intención de ellas; 2} los tér·
a un tercero.Todos los autores coinciden en que interpretar es un proceso de com- minos deben interpretarse según el uso común en los negocios jurídicos, a menos
prensión que fija el contenido y el valor de una declaración. que de las circunstanciasy antecedentes del caso resulte evidente que se utilizó el
Dice Ossorio, en su Diccionario de cíencíasjurídicas, políticas y sociales, que la término con un significado diferente; 3) las cláusulasdudosas se interpretan en fa.
voz "interpretación" resultaserlaacdén y.el efecto de interpretar, de explicar o de vor del deudor, porq ue, es a quien se les restringen sus derechos o libertades por el
declarar el sentido de una cosa, principalmente é! de los textos faltos de claridad. acuerdo de voluntades.
Agrega el destacado autor que las leyes de Las Partidas definían la interpretación La doctrina moderna tiende, como regla básica de interpretación, a Jo que es
como verdadera, recta y provechosa inteligencia de la ley según la letra y la razón. usual en el comercio y a lo que normalmente se hace en los negocios jurídicos, te·
Para Zago la necesidadde la interpretación en el campo jurídico resultará de la niendo siempre en cuenta las circunstancias del caso; tal como fo señala Sa!vat, es
deficitaria claridad de los términos o conceptos empleados, ya sea en la ley, en el un criterio más objetivo y realista.
Masnatta afirma que la interpretación contractual nos dará el qué de la presta-
ción (contenido de la deuda}, y el cómo de la prestación.

• 2 Vigo, Perspectivas iusfílosófícascontemporáneas, 1991; Ross, Sobre el derecho y la justi·


era, trad. deGenaro Carrió, 1994; Dworkin, Losderechosenserio, 1984; Kefsen, Teoríapfír'f, de/de­
recho, 1969; Nino, Introducción al análisis del derecho,2" ed., 1980. 3 Vídela Escalada. La interpretaciónde los contratosciviles, 1964, p. 8
156 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 157

Concretando, podemos decir que la lnterpretaclón es una actividad dirigida a significaciones objetivas, desprendidas del autor que las formuló y capaces de ír su-
desentrañar el signíficado de una manifestación de voluntad común considerada ministrando soluciones según las circunstancias y maneras de cómo se actúa; hay
con relación al ambiente sodoeconómko dentro del cua 1 ha sido producido. que recordar que para ellos la costumbre es la fuente primaria de! derecho.
Sostienen Aftalión, García O(ano y Vilanova que si tuvieran que señalar algún
rasgo comúnde todos los métodos de interpretación dirían que consiste en la pre-
b) Ubicadón dentro del problema hermenéutico
tensión perseguida de constituir el método por excelencia para extraer de la ley la
Tornando el concepto dado por Llambías, si podemos decir que se denomina única dedsión correcta a través de un proceso estrictamente intelectual. Afirman
"teoría de la hermenéutica", "al conjunto de principios que debe tomaren cuenta los citados'a(Ítores que "en los hechos ninguno de los métodos tradicionales ha de-
el intérprete para una adecuada interpretación de la norma jurídica". Tiene carác- mostrado ser capaz dedesplazartotalmente a los otros, lo que se pone de manifies-
tery función auxiliar, sirve de guía en el proceso investigativoyexige ante todo una to cuando se repara en que se han ido acumulando más que reemplazando ... "4,
dar a y fina intuición del fenómeno jurídico, un conocimiento del sistema de dere-
cho, de la historia de las instituciones y de las condiciones de vida en que las relado- 3 - Medios y criterios interpretativos
nes jurídicas se producen. Los elementos con los que contamos son: el gramatical, Conviene que diferenciemos qué son los medios de interpretación y qué, los cri-
el lógico (el motivo o fin), el histórico y el sociológico (hay que atender a los usos Y terios interpretativos. Los primeros son el amentos atinentes al caso concreto, y los
costumbres imperantes). segundos son máximas y principios que trascienden elcaso específico y que el intér-
prete infiere de la experiencia común y de la conciencia social.
1 - Los tipos de lnterpretadón
Veamos cómo suele clasificarse la interpretación. Tenemos la llamada auténti- 4- La interpretación de los contratos
ca, a la que conceptuamos como aquella que emana de las partes mismas, surge de Sr bien el acto de la interpretación abarca todo el derecho, cabe distinguir los su-
sus palabras y de sus hechos; la doctrinaria, que es emitida por los juristas con fuer· puestos de Interpretación de la ley (art, 2°, CCCN) y de los actos jurídicos y, entre
za moral cientifka y que generalmente influye en la opinión de los jueces, y lajudí· ellos, ros actos unilaterales y bilateralesS.
cía/, que es la realizada por los tribunales cuando la cuestión se plantea ante ellos La incor« " '3ción del art. 2° a nuestro sistema resulta muy importante, pues es-
y pone fin a la cuestión que es debatida, siendo en realidad los últimos intérpretes. tablece no sv;v la interpretación gramatical o de las palabras de la ley, sí no que se
deberá tener en cuenta ta finalidad, y que los usos, prácticas y costumbres serán
2- Métodos
vinculantes cuando las leyes o los interesados se refieren a e!lasoensituacionesno
La interpretación del derecho pertenece a Iafilosoña jurídica y se ha hablado de regladas legalmente siempre que no sean contrarias a derecho.
pluralidad de métodos hermenéuticos. Señala Recasens Siches que se ha olvidado Videla Escafada sostiene que se debe distinguir entre el supuesto de los actos
que es necesario entender e! sentido de los hechos que suscitan un problema [url- unilaterales y bilaterales, pero también resulta necesario afirmar que hay normas,
díco (hecho jurídico relevante y jurídicamente calificado). tópicos y problemas de interpretación comunes a toda clase de actos jurídkos6•
Con respecto a los métodos interpretativos propíamente dichos, hay que recor- El Código Ovil alemán, que tiene en esto fundamental importancia, ha precisa-
. daresa pluralidad tan criticada por Recasens Siches, en la cual encontramos el mé- do con clarídadendos artículos la manera en que deben serinterpretadas lasma-
todo exegético, el método histórico, el de la voluntad del legislador, etcétera. nifestadones de vol untad. Decía el a rt. 133: "En la interpretación de la declaración
El método gramatical es probablemente el más antiguo. Consiste en atenerse a de voluntad, debe indagarse la verdadera voluntad aun contra el sentido literal de
las palabras del texto escrito de la ley, pero hay que señalar que el í nterés del j uris- la expresión", y el art. 157: "los contratos deben interpretarse según !o exige la
ta no puede detenerse en la consideración de la palabra en sí (eso es materia de los
gramáticos y etimólogos}, sino que se la debe tomar para comprender la conducta
de las partes, y no aisladamente sino en su contexto que estaría dado por todo el ~ Aftallón - García Ola no - Vilanova, lntroducdón al derecho, 1972, p. 484.
acuerdo de vol untad es y la legislación. s Garrido - Zago - Garrido Cordobera, Contratos civiles y comerciales, t. 1, "Parte general",
Se ha utíllzado también el método lógico, que pretende desentrañar por medio 2014, p. 441 y siguientes.
del razonamiento e! pensamiento real, psicológico, del autor. Encontramos, como s Videla·Escalada, "Visión genera! del contrato", en Vide la Escalada, Cátedra de contratos,
contraposición, el método dogmático, que considera el texto como sustento de 1971, t. l, p. 27.
158 Lidía M. R. Garrido Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratosen general 159

buena fe en relación con los usos". Conforme lo hace von Tuhr, es necesario poner Para Castán Tobeñas8, dos principales problemas se suscitan en el terreno doc-
de relieve que en el acto unilateral se debe indagar a fondo cuál fue la voluntad trinario respecto de la interpretación de los contratos: a) ¿deben los códigos for-
real del sujeto (por ejemplo, el testador), debiendo llegarse inclusive a destruir la mular reglas de interpretación de los contratos, o deben abandonar esta materia a
apariencia de una disposición que no se ajuste en su redacción al contenido verda- la ciencia, y en suma, al arbitrio judicial?, y b) en uno y otro caso: ¿ qué criterio de-
dero de aquella voluntad, o sea, la intención del autor. · be guiar o presidir esa interpretación? Para él yen respuesta al primer interrogan-
Porel contrario, en el acto bilateral hayque recordar que las declaracionesafec- te la cuestión resulta dudosa, ya que la interpretación, en principio, no puede ser
tan intereses ajenos y na se puede tomar en cuenta únicamente a quien la formu- reducida a una serie de preceptos estereotipados que, o han de ser arbitrarioso in-
ló; la buena fe exige que e!significado de la manifestacióncorresponda al sentido justos o tan vagos e imprecisos que nada resuelven,
con que la han podido entender las personas que confían en ella. Asimismo como La legis[ación comparada por su parte adoptó ambos criterios y los códigos que
lo ha comentado Danz, el destinatario tiene el derecho de basarse en el sentido ob- siguieron los lineamientos del napoleónico, inspirado en el Trátado de /as obliga­
jetivo y habitual de las expresiones utilizadas, siempre teniendo en cuenta las cir- ciones, de Pothier, regularon la interpretación contractual consignando normas
cunstancias que le son conocidas y que pueden evidenciaruna voluntad diversa de específicas sobre la misma, como por ejemplo, el español, el uruguayo, y aun el me-
la aparente. Por ello coincidimoscon Videla Escalada admitiendo que se podría da- jicano de 1928 y el italiano de 1942.
dr que en el caso de los actos jurídicos unilaterales se debe tener más en cuenta la En la Argentina, el Código de Comercio de 1862 contiene las normas de ínter-
voluntad real, mientras que en los contratos adquiere mayor preponderancia la pretadón y algunos doctrinarios entendieron que ello indica que Vélez Sarsfield
voluntad declarada. optó por un silencio intencionado, ya que juzgaba tales reglas como impropias de
Conforme la oplnión autorizada de Mosset !turraspe 7, en el contrato las mani- un cuerpo de leyes, destinado a contener normas preceptivas y no meros consejos.
festaciones de voluntad son receptldas, estando dirigidas a la otra parte y como Nuestra postura siempre se inclinó por la conveniencia de !a reguíadón especí-
consecuencia de ello su contenido no se debe fijar atendiendo sólo a la voluntad fica, porque entendemos que ello desvirtúa el riesgo de la posible inseguridad ju-
interna depositada en la declaración,sino que ejebe ser valorizada "como un títu- rídica, que surgiría como simple consecuenda de dejar librado al criterio judicial la
lo con vida propia", que despertó la confianza y cuyo alcance" ha de ser aquel que forma y manera de interpretar la voluntad exteriorizada en e! contrato y su posible
razonablementese le podía asignar atendiendo a las circunstancias en que se for- inteligencia que ha sido generadora de la obligad6n contraída por las partes.
mulara", También puntualizaremosque debemos separar,como lo destaca Puig Bruta u 9,
Por ello es que nosotros diferenciamos en la interpretación del acto juridko lo entre la interpretación propiamente dicha, con la interpretación integradora y con
atinente a! unilateral del bilateral, por cuanto en éste, cuya especie más significa- la calificación del contrato. La primera se atiene af análisis de lo que las partes han
tiva es el contrato, la manifestación de vol untad no sólo debe ser considerada en querido al celebrar el contrato, fijando el sentido de lo manifestado por el las y ave-
relación con quién la emite, sino que además debemos tener presente que su valor riguando, par lo tanto, los efectosque correspondena la voluntad contractual, po-
estará condicionado a la receptividad que de la misma haya podido tener la otra sibilitando mediante una interpretación extensiva de lo expresado resolver las di-
parte, Ello adquiere singular valor y produce connotaciones propias y específicas ferentes cuestionesque se pueden producir. Pero puede suceder que esta ¡ nterpre-
en cuanto al método o sistema interpretativo que nos servirá para clarificar la os· tadón extensiva no resulte suficiente o comprensiva de la totalidad de las situacio-
curidad del contrato, considerado como un todo orgánico o bien la dáusula.del nes que.se planteannse.pueden plantear;y en tal caso se admite la posibilidad de
mismo que aparece oscura o poco inteligible. la existencia de una interpretación integradora del contrato, por la cual se recono-
La labor del intérprete no será exclusivamente dedicada a desentrañar lavo- ce eficacia a lo que el contrato contiene de manera virtual; de esta manera queda
luntad de quien ha formulado la manifestación como ocurría, y lo puntualizamos, incorporado al contrato umelemento normativo que no procede tal vez de la vo-
respecto del acto jurídico unilateral; en el contrato, además de ese significativo luntad de los contratantes.pero cuya inclusión resulta indispensable para que se
presupuesto se deberá atender asimismo a la posible interpretación o compren- pueda alcanzar la finalidad perseguida con su celebración.
sión que de la voluntad exteriorizada ha tenido el otro contratante y que en virtud
o como consecuencia de esa inteligencia ha celebrado o acordado el contrato de
que se trate. 8 Castán Tobeñas, Derech~ civil español, comúny foral, 1983, t. m, p. 577.
9
Puig Brutau, Fundamentos'de derecho civil, t. 11, vol. I, "Doctrina general del contrato",
7 Mosset lturraspe, Contratos, 1988, p. 260. 1954, p. 236.
160 LidiaM. R. GarridoCordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 161

Para ello debemos tener presente que los problemas de interpretaáón de los tar el contrato, sin embargo, han creído útil trazar ciertas reglas ya formuladaspor
conlratossurgen come, consecuencia de un desacuerdo poscontractual, y que para Domaty Photier1 º.
supe:ar tales desacuerdos muchasveces no bastan las normas del derecho supleto- En el Código Civil francés tenemos el art. 1156, que expresa: "En los contratos
rio'. siendo preciso integrar el contenido del contrato, de manera que se vaya más deberá investigarse cuál ha sido la común intención de las partes contratantes, más
alla de lo que pudo estar en la conciencia de los contratantes en el momento de la bien que atenerse al significadoo al sentido literal de las palabras". Si la expresión
c:lebración, peroque la buenafeexigequese debe considerartambíén como que- es
empleada confusa, ambigua o contradictoria, el Código trae una serie de reglas.
rido en un momento posterior. · Señalan Ripert y Boulanger que "el Código formula como artículos de ley un
Por su parte, la posible calificación del contratotiene referencia y está dirigida cierto número de principios de interpretación que son rnés bien reglas doctrina-
ª la disciplina del mismo, estableciendo, mediante una indagación que resulta ser rias. Todas estas reglas han sido copiadas de Pothier".
de derecho, la naturaleza del contrato, y en su consecuencia qué normas jurídicas Analizan estasreglas diciendo que las cláusulas dudosas: 1) debenser interpre-
le son aplicables, y de manera mediata qué efectos resultan de la voluntad de las tadas de acuerdocon el uso en el lugar donde ha sido concertadoel contrato (art.
partes. Los contratos se deben juzgar según su propio contenido, con total inde- 1159); 2} lo que conviene más a la materia del contrato (art, 1158); 3) si hay dos
pendencia de la posible calificaciónque las partes le han podido dar en el momen- sentidos que convienen igualmente, habrá de optar por aquel con ~I cual el contra-
to de !a celebración. to es susceptible de producir algún efecto (a rt. 1157); 4) en caso de duda el conve-
Las partes pueden, porvirtudycomoconsecuen~iade la autonomfa de la volun- nio se interpreta contra el acreedory a favor de quien ha contraído la obligación11,
tad, crearla ley de derecho privado que va a regir sus relaciones patrimoniales,y es- Puig Bruta u por su parte señala respecto al tema de la interpretación de los con-
ta l~y una vez dictada será obligatoria y no dependerá en cuanto a sus efectos de la tratos en la normatividad del Código Civil español, que son trascendentes los arts.
posibl~denominación que las partes, equivocadas o no, le han querido dar. Elcon- 1281, 1282 y el 1287, pero sobretodo hace referenciaal art. 1258 que estableceque
tra~~' independiente de lo denominado por quienes lo han celebrado, tendrá su los contratos obligan no sólo a lo pactado y a lo que deviene de la ley, si no también
cahf'.cación legal ajustada a la verdadera normatividad privada y será juzgada en a cuanto derive del uso y de la "buena fe" 12.
tal virtud Y no de acuerdocon la denominación específica que le hayan podido dar Con respecto al Código Civil italiano de 1942, Messíneo manifiesta que para re-
las partes. construir la común intención debe valorarse" el comportamiento conjunto obssr-
Respetuosos de la capacidady prudencía de nuestros jueces, no dejamos de to- vado por!as partes, aun posteriormentea la conclusión de! contrato",y que deben
~ar partido para dar importancia y trascendencia al valor seguridad en las transac- tenerse en cuenta las circunstancias en que las declaraciones fueron emitidas; lo
ciones de derecho privado bañado por el principio de la buena fe (art. 9°, CCCN). más importante con respecto al resultado es que puede devenir una rectificación
El principio de buena fe teñirá todo el ámbito del derecho y lo vemos reflejado del nomen iuris del contrato 13. · · ·
en una serie de normas contractuales. En el grupo que suele denomlnarsecomo enrolado en fa "buena fe objetiva",
encontramosal Código Civil alemán cuyos§§ 133 y 157 establecen la base general
para la interpretación, siendo éste la pauta de la "buena fe" de comportamiento;
§ 16. La buena fe en la interpretación de los contratos
en tal sentido, Enneccerusexpresa que la voluntad real interna no constituye fa fi-
a) El principio de buena fe (remisión) na lid ad de la interpretación aunque deba ser investíg ada, yaque el objetode la in-
terpretadón es la declaración de voluntad y para Danz, sería lo que dos personas
1 - La «buena fe» y su importancia rectas entienden respecto a un negocio jurídico determinado 14.
en la interpretación contractual
Reiteramosque es trascendente el desentrañar los alcances del producto de la
voluntad común de lo que técnicamente denominarnos" contrato". to Mazeaud, H. - L.-J. - Chabas, Tratado de derechocívif, 2006.
11
Las partes en virtud de la autonomía de la voluntad pueden plasmar reglas cla- Rípert · Bou!3nger, Tratado de derechocivil (segvn el Tratado de Planiol),t. IV, vol. I, "Las
obligaciones (primera parte)", trad. de Delia García Daireaux, 1964.
ras Y sencillas y cumplir con la observancia de todos los límites impuestos por el or- 12
den Público. Puig Brutau, Fundamentosde derechocivil, t. 11, vol.í, "Doctrina general del contrato",
1954.
Los hermanos Mazeaud y Chabas comentando la legislación francesa recalcan 13
M!is,lneo, Manualde derechocívílycomercial,t.11, "Doctrinas generales", 1979.
que los redactores del Código francés han reconocido al juez el poder de lnterpre- 14
EN;.;.:cerus • Kipp- Wolff, Tratadode derechocivil, 1966, vol. l,
162 lidia M. R. Garrido cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratos en general 163

5( ~e trata de enunciados incompletos, señalan los citados autores que se deben de interpretarse·como exigen la fidelidad y la 'buena fe' en atención a los usos del
suplir en el contrato las clausulas usuales aunque no estén expresadas (art, 1160}, Y tráfico" 17.
afirman que la leyfrancesa dice ya algo en igual sentido en el art. 1135 al hablar de Recalcan los mencionados autores que la reforma ha tenldo presente una cali-
que un contrato obliga a todas las dáusulasque comprende según la equidad o el fkada j ur[sprudenda nacional que veníé! sosteniendo que en la interpretación de
u501s. ·· • un contrato, se debe investigar la voluntad real de las partes, sin atenderse al sen-
En el derecho argentino codificado por Vélez Sarsfield, en materia contractual tido literal de las expresiones empleadas, ya que la vol untad no consiste sólo en los
za omite la al~ión expresa del término "buena fen, pero según la doctrina autorl- términos con que se exterioriza,sí noen las circunstancias externas con las cuales ha
ª.d~ no excluia de modo alguno al principio de la "buena fe" aunque no se lo ex· podido contar el autor de la dadaradón, para determinar el alcance exacto de ellas
phcitara en los textos aludidos, ya que estaba incito en la filosofía del Código, en y tal i nterpretadón se debe regir por los principios de "buena fe observado en la
11,

sus fuentes legales y en las doctrinales mencionadas y en múltiples aplicaciones medida que las perticularicedes del caso lo permiten, sobre la base del principio
que fueron demostrando ta importanciade la "buena fe" como eje fundamental del equilibrlo económico o principio de equilibrio de las prestaciones.
en la teorfa contractual . la relación entre obrar de "buena fe" y obrar con- cuidado y previsión aparece
r Entre estas últimas~ modo de ejemplo podemos citar la cesión onerosa de de· muy dara, la función de diligencia para Mengoni guarda relación con la conserva-
echos, con un trato distinto al cedente de ~buena fe" que al cedente de mala fe ción de la posibilidad de cumplir, es un esfuerzo dirigido en dirección al cumpli-
que responde por todos ¡05 perjuicios, 0 el mandato, cuando se le exige que el miento.
mandatariodé prevalencia del interésdel mandante por encima del suyo, erigién- Atento a ta carencia dehtexto que estábamos comentando, nuestra jurispru-
dose fuertemente la "buena fe" lealtad, pero tambiénveremos en este contrato dencia en virtud del art, 16 del ce, que permite la aplicación de la analogía para la
que los terceros se ven protegidosal contratar con el mandatario sobre la base de solución de los casos planteados, ha recurrido a las normas establecidas en el Códi-
la "b~~na fe" creencia, otras más genéricas se dan en materia deevicción Y vidas go de Comercio, sobre todo en sus arts, 217, 218 y 220, y además ha elaborado to-
redh1b1torios1s. do un sistema, en cuanto ala interpretación en la modalidad contractual de los
El primitlvo y derogadoart. 1198 de! Código Civil establecía:" Los contratos obll- contratos por adhesión y que¡ se ven reflejados en lo atinente a la protección del
gan º? sólo a lo que esté formalmente expresado en ellos, sino a todas las cense- consumidor en los artículos respectivosde la Ley de Defensa del Consumidor y aho-
cuancias que puedan considerarseque hubiesen sido virtualmente comprendidas ra en el Código Civil y Comercia[.
en ellos", Y sirvió para que se admitiera·que configuraba una norma interpretati· Sucintamente, los parámetros brindados por el Código de Comercio tenían co-
v~, l~ que debía ser consideradapara desentrañar el posible supuesto de oscuridad mo eje la expresión de que las palabras de los contratos y convenciones deben en-
O
inmteligenda de las partes acarea del contenido del contrato. tenderse en el sentido que les da el uso general. aunque el obligado pretenda que
la reforma acaecida en 1968, conocida como ley 17.711, introdujo en el primer las ha entendido de otro modo; se remarcaaquf su estrecha vinculación con el tema
~Partadode lo ~ueserta el art.1198 del ce, et siguiente texto; "Loscontratosde- de la "buena fe" y es sumamente importante que las partes hayan puntualizado, lle-
en celebrarse, mterpretarseyejecutarse de 'buena fe' y de acuerdo con lo que ve· gado el caso que sentido no "usual" o común, sino técnico I e daban a sus palabras y
rosí~i.lrnente las.partesentendierono pudieron entender, obrando con cuidado Y que, por lo tanto, ambos hayan comprendido acabadamente los alcances de su ma-
pr~vts16n", recogiendo la interpretación jurisprudencia! que valorizaba la pauta nifestación de voluntad.
de interpretación de la "buenafe,,. · ·• . En lo que respecta a los lineamientos contenidos en el art. 218, encontrábamos
Pero como dijeron Garrido y Andorno, con esa reforma se consagró expresa- en sus diferentes incisos, la interpretación contextual, el principio de la preserva-
mente e! principio de la "buena fe" siguiendo en ello al Código italiano cuyo art. ción del contrato, la interpretación auténtica utilizando como parámetro ía con-
1136 prescribe: "El contrato debe ser interpretado según la 'buena fe"' Y concor- ducta interpretativa, y también e! criterio de búsqueda de la voluntad real y el fa.
dando con el § 157 del Código alemán en el qu~ sarnanifiesta: "Los contratos han vordeoitotis, entre otros. ·
Podemos decir ciertamente que la "buena fe" a la cual aludimos ilumina toda
la vida de! contrato, desde l¡i creación de los deberes a cargo de los contratantes,
obllo . Ripert- Boulanger, Tratado de derecho civil (según efTratadode Planiol), t, IV, vol. l, "las
gaaones (primera parte}", trad. de Delia García Oalreaux, 1964, ps. '2P,7 Y 288.
16 17 Garrido-Andomo, Reformas al Código Civil. Ley 17.711 comentada, 2ª ed., 1971.
Spota, Instituciones de derecho dvil. Contratos, 1974, vol.hl,
lidia M. R. Garrído Cordobera lncidencías del CCCN ­ Contratos en general 165
164

antesdel nacimientodel mismo contrato, el momento de la formación o en la que tes-, no puede considerarse, en cierto modo, como en estado de guerra con el
se plasma el consentimientodonde se manifestará con deberes específicosde da· deudory comportarse de tal manera que aumente el daño del incumplimiento, de-
ridad, coherencia,congruencia,el tiempo de su cumplimiento, donde también de· sinteresáridose de las consecuencias perjudiciales que su indiferencia produce en
berá prestarsecolaboracióny aun con posterioridad, donde deberá, por ejemplo, la esfera de los intereses de la otra parte.
guardar reserva de aquello que le hubiera sido confiado en virtud de la relación El deber de corrección, en la etapa del i ncumplimíento, impone el deber de evi-
negocia!. tar el aumento de los dañosparae! deudor;de limítar. en la medida de fo posible, los
Es cierto que la "buena fe" es asimismo una pauta para la interpretación del daños cuya reparacióndeberá soportare]incumpliente. El principio de cooperación
contrato,ya que es ella la que ordena las conductas probas, leales, dignas y desear· o de solidaridad no desapareceni siquiera frenteal comportamientoantijurídico.
ta todo procedimientocontrario (suele hablarse aquí de "buena fe" objetiva) y es La solución de muchas de las cuestiones que nos planteamos importa, y no sólo
la que manda ajustarse a la apariencia de lo que el otro contratante pueda enten- desde un punto de vista teorético, ya que, de encontrarla, permitiría lograr el efec-
der o creer para no defraudar la confianzasuscitada (es la "buena fe" objetiva)18, tivo ordenamiento de la vida del país en las condiciones actuales.
Va a tener importanciaen lo que algunos denominan área "postcontractual", Para concluir, recordemos la afirmación de Barassi, de que la "buena fe" obliga
o sea, con posterioridad a I cumplimientode las obligaciones príndpa les, la "buen- a los contratantesa tener en cuenta el fin y las razones que determinanlaforma-
a fe" servirá como pauta de interpretación en lo referido a las denominadas obli- ción de las relaciones obligacionafes19; es cierto que el deudor debe cumplir, pero
gacionesaccesoriasquesubsisten por estarvirtua lmente comprendidas en ese con- también lo es que el acreedor no puede pedir más que lo que armonice con la equi-
trato. dad yla "buena fe", atendiendo a las circunstancias del caso, a las particularidades
Pero es cierto que en la interpretación contractual, vamosa tener que hacernos de persona, tiempo y lugar y al tipo de negocioJurídico.
cargo de las vicisitudessobrevinientes que afecten la base del negocio jurídlco Y El contrato precisa la mediación de cualidades como la conformidad con el or-
ello nos llevará indefectiblemente, en algunos casos al campo de la denominada den público y las buenas costumbres, la sí nceridad, la confianza, el honor de la pa-
teoría de la imprevisión,también tendremos en otros supuestos un riguroso uso de labra empeñada y, por sobre todo, el .intento de realizar la justicia en esta norma
un derecho, pero que contraría los fines e iríamosa las situaciones de abuso de de· particular, con dimensión social. Es hora de volver al civismo contractual.
recho,además, en el casode haber existidoun aprovechamiento en el momentode El principio de la buena fe, el orden público, la moraly las buenas costumbres, y
contratar, podremostransitar el caminode la lesión subjetiva-objetiva; es que el el abuso del derecho, son los principales límites a tener en cuenta por las partes a!
derecho no está compuesto por compartimentos estancos sino por institutos que contratar. ·
fluyen y redes que se retroalimentan, para cumplirjustamente, en este caso, con Resulta Interesantelo manifestado por Garrido y Andorno, quienes señalan la
los fines económicosy socialesdel contrato. amplitud que debe presidir el principio de la buena fe en la vida del contrato, que
Los deberesnacidosde la "buena fe" en la etapa de ejecución,desprendidos de su
no se circunscribe a la interpretación del mismo, sino que abarca también cele-
la lealtad y probidad que debe presidirel comportamiento de las partes, permiti- bración y ejecución.
rán decidir si el interés del acreedor se encuentra o no satisfecho con el cumpli·
miento parda 1 de! deudor, si la prestación así fracd onada o cumplida parcialrnen·
te reviste o no un interés razonable o bien si ha perdido toda razónríeser, § 17. La regulación en materia de interpretación
Dice Betti que la "buena fe" entra en Juego aun en ta fase patológica del incum· de los contratos en et Código Ovil y Comercial
plimiento, en la que ya no se trata de satisfacer las recíprocasexpectativas y, por lo.
tanto, la "buena fe" ya no puede jugar con función positive, comocompromiso de Ademásde la importancia que el Código Civil y Comercial le da al principiode la
cumpHr, pero sin embargo. sigue existiendo un contacto social entre las dos esferas buena fe y·su aplicación en materia de contratos, específicamenteen materia de in-
de interesescontiguos del acreedor y deudor; el acreedor, aun cuando queden in- terpretación va a establecer un capítulo completo con reglas a aplicarse a los con·
satisfechas sus expectativas-como consecuencia de las viclsitudes sobrevinien- tratosen general, en el cual se ordenan y actualizan las pautas y principios herme-
néuticos.

is Mos;ettturraspe,en Código Civil y normas complementarias. Análísis doctrinal y jurispru­


art
dencia!, Alberto J. Bueres (dir.). Elena 1. Highton (coord.), 2007, t. 3(, comentario al 1198.
19 Barassi, La teoría general de la obligadón, 1944.
166 Lidia M. R. Garrido Cordobera lncídencías del CCCN ­ Contratos en general 167

a) la intención común dad dirigida a desentrañar el significado de la manifestación de voluntad común


considerada con relación al ambiente sodoeconómicodentro del cual ha sido pro-
El art. 1061 establece que el contrato debe interpretarse conforme a la irrten- ducido y conforme ar principio general de ta buena fe.
dón común de las partes y al principio de la buena fe.
Debemostener presente la existencia de las normas contenidas en el Código de
b) la intenciónrestrictiva
Comercio de 1862. Vélez no estableció normas espedfícas y concretas en materia
de i nterpretadón contractual general en el Código Civil, sin embargo, el art, 11$8 El art. 1062 del CCCN dispone que cuando por disposición legal o convencional
original del Código Civil sirvió para que se admitiera que configuraba una norma se establece expresementeuna interpretación restrictiva, debe estarse a la I iterall·
interpretativa, la que debía ser considerada para desentrañare! posible supuesto dad de los términos utilízados al manifestar Iavoluntad.
de oscuridad o ininteligencia de las partes acerca del contenido del contrato. La re- Este artículo no es aplicable a las obfigadones del predísponente y del provee-
forma de 1968 introduce expresamente el criterio de la buena fe en materia de in· dor en los contratos por adhesión y en los contratos de consumo.
terpretación de los contratos, .. Las partes, por el prlnd pto de la autonomía de la voluntad, pueden plasmar re-
Ef criterio establecido en el art. 218, inc.1° del CCom., se ha denominado ínter· gías darasy sencillas a las cuales adecuarán sus actos y que son la manifestación de
pretadón subjetiva, ya que se atiene a la intención común de las partes, a lo que la voluntad real existente al contratar, entre ellas, está la posibilidad de establecer
ambas han querido, a lo que realmente ha determinado la celebracióndel contra- una interpretación restrictiva.
to, y cuando dicha intención surja ya sea de 1a interpretación a uténtica o de la rea, Suéle conocerse este tipo de interpretación por las partes, cómo interpretación
lízada por el juez, es esa voluntad real la que se debe respetar, aunque la misma autentica, aludiendo a que no existe nadie en mejor posición de entender los al-
pueda estar en contradicción con et sentido literal de las expresiones realizadas. cancesy efectos que se persiguen con el acto que los mismos contratantes.
La mayor parte de la doctrina ha sostenido que la necesidadde la interpretación El artículoestablece que la ley puede disponer este tipo de interpretación y ade-
en el campo jurídico resultará de fa deficitaria claridad de los términos o conceptos más expresamente limita la posibilidad de pactarlo a contrario seosu en [os contra-
empleados, el motivo para realizarla está determinado por la oscuridad literal Y tos paritarios, pues acertaclamenté, excluye los contratos por adhesión y los con·
práctica de lostérrninos empleados por las partes, con la consiguiente discrepancia tratos de consumo para la Iatrpretadón de las obligacionesdel preélisponentey del
existente entre éstas, sobre el alcance y contenido del contrato como un todo o el proveedor. ·
sentido y alcance de una de las cláusulasdel mismo. Se alude a la literalidad de los términos utilizados para entenderla declaración
Masnatta señala que la interpretación contractual nos dará el qué de la prestas de voluntad lnterpretatlvade las partes lo que nos remite a un método específico
dón {contenido de la deuda), y el cómo de la prestación. Mossetlturraspe sostiene dentro de la hermenéutica¡que atiende al sentido llteral o gramatical de los térmi·
las
que en e! contrato manifestacionesde voluntad son recepticias, estando dirigí· nos usados.
das a la otra parte, y como consecuencia de ello sú contenido no se debe fijar aten-
diendo sólo a la voluntad interna depositada en la declaración, sino que debe ser e)·. El significadode fas palabras
valorizada "como un título con vida propia", que despertó la confianza y cuyo al·
canee "ha de ser aquel que razonablemente se le podía asignar atendiendo a las El art, 1063 del CCCN expresa que las palabras empleadas en el contrato deben
circunstancias en que se formulara". entenderse enel sentido qué les da el uso general, excepto que tengan unsignifi-
Muchas veces la "buena fe" aparece frente al intérprete para completar una cado específico que surja de la ley, del acuerdo de las partes o de los usos y prácti-
norma o para adecuar un resultado que, de otro modo, no permitiría la captación cas del lugar de celebración conforme con los criterios dispuestos para la integra-
de la realidad Demolombese referia a ella como el alma de las relaciones socia fes, ción del contrato, .
Clementede Diegocomo al alma que ha de presidir la convivenciasocial ytodos los Recordemos que decía el art, 217 del ce que las palabras de los contratosy con-
actos. venciones debían entenderse en el sentido que les da el uso general, aunque el
Ef art. 1061 del CCCN plasma expresamente que en casos de discrepancia la re- obligado pretenda que las ha entendido de otro modo; es I o que se ha denomina-
gla es que debemos estar a la voluntad común de las partes, dejando atrás las dls- do interpretación filológica, o sea, la interpretación literal, pero teniendo presen-
cesiones acerca de las voluntades individuales (oferta y aceptación} que llevan a te que la misma debe ser regida por el sentido-que le dé el uso general, y no por el
conformaresa vol untad común y recalca que {a Interpretación será conforme a las que pudiera pretender darle el obligado. Pero si las palabras y expresiones emplea-
reglas de la buena fe. Podemos decir que la interpretadón contractual es la activi- das fueren equívocas, debía preferirseel sentido que les da el uso general (es el uso
168 Lidia M. R. Garrido Cordobera Incidenciasdel CCCN ­ Contratos en general
169

y !a práctica generalmente observados en el comercio en casos iguales y, sobre to- El Código Civili y Comercial no establece el requisito de ambiguedad u oscuri-
do, la costumbre en el lugar de ejecución del contrato, art, 218, inc.-6°, CC). dad Y expresa la regla general de la interpretación contextual tan útil, por la cual
El art, 220 del CC establecía que cuando se hubieran usado términos genéricos se reconoce al contrato como un todo orgánico en el que se plasma la voluntad de
para designar monedas, e! peso o la medida, que puedan aplicarse a valores o can- las partes y que debe ser respetado leyéndolo sistemáticamente y no aisladamen-
tidades diferentes, habrá que entender que se contrató en aquella especie en uso te cláusula por dáusu!a.
en los contratos de igual naturaleza.
El precepto consagrado en este articulo del CCCNha tenido vigencia universal, e) Las fflentesde la interpretación
estando formulado en innumerables oportunidades a través de los siglos, hablen- ·
do sido aceptado sin restricciones por la doctrina y jurisprudencia de los países de El CCCNdispone en su art. 1065 que cuando el significado de las palabras inter-
legislación más dispar. Por ello, las palabras de los contratos se deben interpretar y pr1:tado contextualrnente no es suficiente, se deben tomar en consideración las si-
guientes pautas:
entender en su acepción común y general, salvo que la ley o las partes hubieran
puntualizado o advertido que otro era el significado que le daban a la expresión a) Las circunstancias en que se celebró, incluyendo las negociaciones prelimi-
que insertaban en el respectivo contrato o de los usos y prácticas específicos, pun- nares. .
tualizando que serán las del lugar de celebración, apartándose de la pauta del Có- b) La conducta de las partes, incluso la posterior a su celebración.
digo de Comercio del lugar de ejecución, Esto deberá adecuarse a los criterios dis- e) La naturaleza y finalidad de! contrato.
puestos para la integración del contrato.
E! parrafo final de este artículo extiende acertadamente su apli cadón a las otras
E! Código Civil establecía en materia de interpretación que la posterior conduc-
ta ?e las partes, a la condusión del contrato, puede ser una guía para establecer
manifestaciones del consentimiento no verbales, signos y conductas de las partes,
c~a! fue su v~rdadera intención (art. 218, lnc, 4°, CC), pero simpreseseñaío que no
no dando I ugar a dudas respecto al alcance del consentimiento prestado, debido a
solos~ tendrá en cuenta la conducta posterior, si no también la contemporánea y la
una serie de contratos, que denominamos conductuales, que se dan en el tráfico
anterior a la celebración de! acto. ·
contractual. Expresa que se aplican iguales reglas a las conductas, signos y expre-
L.ª.incorporación de este articulo de CCCNcontiene otras pautas de gran razo-
siones no verbales con los que el consentimiento se manifiesta.
nabilidad pues establece que en caso d no ser suficiente la interpretación contex-
tual ha d: a~dirse a l~s :ircunstandas en la que se celebro el contrato, ind uyendo
d) La ínterpretación contextual las ~egoc1ac1ones ~~ehi:imares inc. a); a la conducta de tas partes índuyendo la pos-
terior a la_cele~rac1on, me. b}; y la naturaleza y finalidad del contrato,
E! art. 1064 del CCCNdispone que las cláusulas del contrato se interpreten las
. Barassi sostiene que la "buena fe" obliga a I os contratantes a tener en cuenta el
unas por medio de las otras, atribuyéndoles el sentido apropiado al conjunto del
fm Y las razones que determinan la formación de las relaciones obligadonales, el
acto. El contrato habrá que tomarlo como un todo coherente y orgánico; sus clá u-
deu~or debe cum~lir, pero también el acreedorno puede pedir más que lo que ar-
sulas deben interpretarse unas en función de otras, y, según e! art. 218, inc. 2°, CC,
monice.con!~ equidad y la "buena fe", atendiendo a las circunstancias del caso, a
las cíáusulas equívocas o ambiguas deben interpretarse por medio de términos cla-
las pa:t1cula rldades de persona, tiempo y lugar, y al tipo de negocio jurídico.
ros y precisos empleados en otra parte del mismo escrito, cuidando de darles, no
Es importante la ind usión expresa del lnc, e) en lo atinente a la finalidad y a la
tanto el significado que en general les pudiera convenir, cuanto ef que correspon-
n~turalez~_del contrato como pauta de interpretación que recepta la tesisteleoló-
da por et contexto general.
g1 ca yq ue permite el encuadre de las voluntades conforme a la naturaleza del con-
Ha sido entendida con el siguiente alcance según Garrido: las diversas dáusu las
trato (calffkación contractual).
de un contrato deben ser interpretadas de una manera coherente, las unas por me·
dio de las otras, considerando e! contrato como un todo integral, cuyo contenido,
sentido y espíritu está unificado. Puntualizaba que se la ha denominado también fJ El principio de conservación
interpretación contextual, y sostenía que adquiere significación y trascendencia, Conforme al art .. 1066 si hay duda sobre la eficacia del contrato, 0 de alguna de
y_a que hace necesario fundamental mente del imitar la finalidad concreta del todo, sus _dá~sulas, deb~ interpretarse en e! sentido de darles efecto y si esto resulta de
para luego dirigir y establecer la interpretadó n de aquellas cláusulas que puedan vanas interpretaciones posibles, corresponde entenderlos con el alcance más ade-
resultar equívocas o ambiguas. cuado al objeto de! contrato
170 Udia M. R. Garrido Cordobera Incidencias del CCCN ­ Contratos en general 171

El art. 218, inc, 3° del CCestablecía que las cláusulassusceptiblesdedos sentidos, debe interpretar en el sentido menos gravoso para el obligado y, si es a título one-
del uno de los cuales resultaría la validez, y del otro la nulidad del acto, debía en· roso, en e! sentido que produzca un ajuste equitativo de los intereses de las partes
tenderse en el primeroy si ambos dieran igualmente validez al acto debía tomarse {art. 1068, CCCN).
en el sentido que más convenga a la naturaleza de los contratos, y a las reglas de la Ef art. 218, inc, 7º, del CCestablecía una norma residual por el cual en los casos
equidad. Habiéndose considerado que este precepto excluye aquellas interpreta· dudosos, en que no se podía resolver según las bases establecidas en los incisos an-
dones que hagan les dáusulas de un contrato inútiles o ilusorias, estando inspira- teríores, las dáusulas ambiguas debían interpretarse siempre en favor del deudor,
do en el principio de conservación del negocio jurfdico que obliga a preferir en los o sea, en e( sentido menos gravoso o de la liberación.
casos dudosos aquella interpretación que sea favorable a la validez del negocio y Este precepto también tiene su similar en el derecho penal, donde es de uso co-
de cada una de las cláusulas. mún el llamado in dubio pro reo y en el derecho de! consumidor (favor consumidor)
El art 1066 del CCCN mantiene el conocido principio de conservación del con· que derivan en la aplicación del principio in dubio pro debilis; sin embargo, debe·
trato, estrechamente vinculado al principio o presupuesto de que los contratos se mos tener presente que la sobreprotecdón de! deudor, aparente parte débil, p ue-
hacen para cumplirse, pero moderniza la terminología y se distingue del ordena· de romper el sinalagma, según Roge! Vide.
miento anterior al utilizar el término "eficacia", en lugar de nulidad y se refiere a El art. 106a del CCCNexpresa que si pese a las reglas de los artículos anteriores
la interpretación más adecuada al objeto del contrato en lugar de su naturaleza y el problema de interpretación subsiste deberemos distinguir si estamos en el ám-
a las reglas de equidad. bito de los contratos onerosos, estableciendo allí la pauta de[ ajuste equitativo de
Por lo tanto, si hay duda respecto a la eficacia del contrato, debemos lndlnaraos los intereses de las partes, lo que alude a I sinalagma de la base del negocio j ur!di-
a su supervivencia y la producción de efectos y en. caso de que varías cláusulas io ha· co, permitiendo el reajuste de las prestaciones vfa interpretación, y si estamos fren-
ganen ese sentido, pero discrepen en cuanto a sos alcances, se interpretaráa la luz te a un contrato gratuito regirá la pauta de la menor gravosidad para el obligado,
de compatibilizarla misma con el que resulte más adecuado al objeto del contrato. lo que también es equitativo, pues en caso de duda ha de estarse por considerarlo
obligado en la menor medida.
g) La protección dela ccnfianza El sentido y la finalidad deja norma, apunta a que en el plano contractua I en la
formación del acuerdo y ensus efectos debemos distinguir las diferentes situado·
El art. 1067 del CCCNestablece que la interpretación debe proteger 1.a confian- nes y tender a la supervivencia del contrato en equidad.
za y la lealtad que las partes se deben recíprocamente, siendo inadmisible la con·
tradicción con una conducta jurídicamente relevante, prevía y propia del mismo
sujeto. Vemos que dentro del orden de ideas que fuimos desarrollando,ta poste·
rior conducta de las partes, a la conclusión del contrato, puede ser una guia para es·
tablecer cuál fue su verdadera intención (art, 218, inc.4º, CC), pero hay que señalar
que siempre se sostuvo que no sólo se tendrá en cuenta la conducta posterior, síno
también la contemporánea y la anterior a la celebración del acto y en virtud de la
interpretación del art. 1198 del CCse aplicó la teoría de los actosproplos enmate·
ria contractual. creación doctrínaria y jurisprudencia!.
El artículo del Código Civil y Comercial expresamente plasma la protección de
confianza y lealtad recíproca, derivación y aplicación del principiode la buena fe.
Enfatiza además que no se admitirá la conducta contraria de uno de los co-con-
tratantes que sea prevía y jurídicamente relevante (actos propios) a la hora de in·
terpretar el contrato.

f) las expresiones oscuras


Cuando a pesar de las reglas contenidas en los artículos anteriores persisten las
dudas, el Código Civil y Comercial dispone que si el contrato es a título gratuito se