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APUNTES

la eficiencia de los sistemas de riego reviste una gran importancia porque determina la

relación del agua realmente usada en el regadío y el agua captada a nivel de Bocatoma

El presente manual pretende orientar gerencialmente y técnicamente a las personas

dedicadas a las pequeñas irrigaciones, con el objeto de mejorar la eficacia de los proyectos

de riego.

Para el desarrollo de los diseños de las obras proyectadas, el caudal es un parámetro clave

en el dimensionamiento de las mismas y que está asociado a la disponibilidad del recurso

hídrico (hidrología), tipo de suelo, tipo de cultivo, condiciones climáticas, métodos de

riego, etc., es decir mediante la conjunción de la relación agua – suelo – planta. De manera

que cuando se trata de la planificación de un proyecto de riego, la formación y experiencia

del diseñador tiene mucha importancia, destacándose en esta especialidad la ingeniería

agrícola.

Éste es un elemento básico que se utiliza para dimensionar las obras de infraestructura

de riego, así como planificar y programar el riego de los cultivos a nivel parcelario.

Otra medida necesaria es la instalación de aparatos para facilitar el control social en el

reparto del agua. En la actualidad, nadie - el Estado como los usuarios - puede realmente

comprobar si un usuario está captando más agua que lo que debería. Además, para la

reducción de los derechos de agua de los usuarios durante las épocas de estiaje, no se

podrá verificar la aplicación de estas medidas sin la presencia de aparatos de medición.


PLAN PROVINCIAL RIEGO

Diagnostico Cap. I y II

En cifras globales la provincia del Cañar dispone de una superficie regada actual de

35.000 Has, de las cuales 20.414 Has corresponden a tres sistemas de riego, entre público

transferido y privado de la costa, parroquias Manuel J Calle, Pancho Negro y la Troncal,

con una mayor influencia del Sistema Manuel J Calle, a disponer de 13.376 Has bajo

riego y 8.124 usuarios, por lo que la política provincial, será orientada de manera puntual

para cada una de las zonas de planificación y riego.

Las principales diferencias de gestión de estas grandes zonas, están relacionadas con el

caudal autorizado, por ejemplo, el sistema Manuel J Calle dispone de una autorización de

uso de agua para riego de 14.000 litros /segundo, lo cual es proporcionado

satisfactoriamente por las fuentes continuas de pie de monte y llanura aluvial de la costa,

hacia donde fluyen los caudales de escorrentía de la parte media y alta del Cañar.

En las zonas media y alta de la provincia, se observan alrededor de 90 microcuencas de

descarga hídrica, dentro de las cuales hay una diferencia muy marcada, al haber algunas

como las microcuencas Capulí, Shan Shan, Angas, en donde se concentra la utilización

del agua para riego, llegando a situaciones críticas por falta de agua en época seca.

A nivel institucional el GAD provincial del Cañar a través de la Dirección de Riego y

Drenaje