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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTIN

FACULTAD DE PSICOLOGIA, RELACIONES INDUSTRIALES Y CIENCIAS DE LA


COMUNICACIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA
LITERATURA NACIONAL Y REGIONAL
CICLO 2017-B
Prof. Carlos Arturo Caballero M.
Estudiante: Baca Nakawaga, Libithza Grymel
CUI 20172665
Ibacan@unsa.edu.pe
10º de octubre del 2017

EL ABUSO EN LA OBRA REDOBLE POR RANCAS DE SCORZA

Sumilla
Es una de las tantas obras literarias en las que se aprecia cierta indiferencia, y esto se debe a que
existe cierto desconocimiento sobre el abuso de poder en ciertas épocas, evidenciándose así la
realidad en la que vivimos. Esto se debe principalmente por la ignorancia que había en aquellos
tiempos y que debido a estos la clase elite los explotaba pero luego se dieron cuenta de que tenían
derechos que tenían que ser respetados y como se dieron cuenta que por la vía legal les era
imposible optaron por la violencia.
La idea de desarrollar dicho ensayo constituye en interpretar diversas críticas que se han hecho
hacia la obra a través de ensayos de tesis de la “universidad nacional de san marcos”.
Expone la injusticia social y la lucha del pueblo indígena por recuperar sus tierras, contra el
avasallamiento y despojo por el estado represivo y el imperialismo yanqui por intermedio de la
"Cerro de Pasco Corporation".
Luego se analizara las objeciones y aciertos, finalmente se presentaran las conclusiones.

Palabras clave
Redoble, degollar, genocidio, sumisión, poder
Julio Rodríguez-Luis sostuvo que «La representación del indio auténtico [...] debería haber sido
el foco natural de la novela indigenista, pues la creación de aquél como objeto artístico sostendría
mejor que ningún otro elemento de la obra, el propósito político». Interpretando de manera tan
ajustada este proyecto, es decir, como una literatura que debió haber literaturizado al indio para
dar cuenta de su opresión social, Rodríguez-Luis atinó a sentenciar nada menos que su fracaso: «la
novela indigenista no logró, sin embargo, dar vida literaria al indio; lo cual explica que nos deje
insatisfechos tanto el proyecto representado por la primera novela de Matto como su perfecta
concreción en la primera de José María Arguedas».

La idea de darle al indio vida literaria, de representarlo en la lucha por exigir, proviene de una
lectura de José Carlos Mariátegui, quien fue el primero en plantear el problema del indio en
términos socioeconómicos. Mariátegui había equiparado las narrativas indigenistas con el
mujikismo de la literatura rusa pre-rrevolucionaria, y había entendido aquéllas en un estadio de
gestación, previo a lo que felizmente prosperaría como la literatura del indio: «Una literatura
indígena, si debe venir, vendrá a su tiempo. Cuando los propios indígenas estén en grado de
producirla». Es esta aseveración la que Rodríguez-Luis agarro por criterio para determinar el
principio y el ocaso del género, pasando por alto que en realidad se trataba de un proyecto mucho
más complejo e inconstante, el cual contenía pero superaba la protesta social contra la situación
del poblador americano. No por nada había marginado el corpus en el que basa su estudio una
obra como Hombres de maíz, de Miguel Ángel Asturias, inconexa para su análisis.

Mauro Félix Mamani Macedo en su TESIS “LAS FRONTERAS DE LA LITERATURA:


REDOBLE POR RANCAS” no menciona que:
“En RxR, cuando los campesinos le pierden fe a la legalidad y se dan cuenta de que es difícil
luchar contra ella, sólo les queda dos formas de enfrentarla: por medio de la ironía y por medio
de la violencia. La ironía implica una burla a la ley, cumple un rol de denuncia. En ella se da a
conocer que el poder de la ley no viene de lo escrito, sino de los intereses del juez o de sus estados
de ánimo, tal como se (re)presenta en RxR. La otra forma se da cuando fracasa la legalidad y tiene
como desenlace la violencia. Esto se observa en la recuperación de sus tierras o en la destrucción
del cerco de la compañía norteamericana”.

En este párrafo nos da a entender que en aquellas épocas los campesinos no tuvieron otra opción
que llegar a la violencia debido principalmente a que no había justicia para ellos, ya que solo la
justicia en de aquellos tiempos y me atrevo a decir que hasta la actualidad, la justicia es para los
intereses del juez, para los de la elite

Paulina Calderon en su tesis “EL PODER BAJO LA LENTE DEL HUMOS EN REDOBLE DE
RACAS” EN ESTE NOS MENCIONA QUE “La sociedad rural indígena de entonces (1952-
1962) estaba sometida a un patrón colonial del poder. Los sectores modernos del capital
internacional utilizaban para su propio beneficio los tradicionales abusos del poder local contra
los comuneros indígenas. Este es, en pocas palabras, el marco político de las relaciones entre los
grupos sociales que representa la novela”.
En esta frase corta y muy entendible nos da a entender que aquellos lugares donde había más
oportunidades económica, sociales, educativas, etc. se aprovechaban de la ignorancia que los
indígenas tenían en aquellos tiempos.

Durante las rebeliones de comienzos del siglo xx, los gamonales, los indigenistas y los indígenas
realizaron una batalla política que se vio en la literatura, en la abundante documentación judicial
y en los escritos de la prensa de ese periodo. Estos agentes sociales emplearon discursos
“condicionados por toda una diversidad de perspectivas sicosociales, etno-económicas, históricas
e ideológicas utilizadas para diferenciar, los cuales son más o menos violentos en sus necesarias
exclusiones constitutivas” (spivak 1990: 30). Sus diferentes narrativas tenían dos objetivos
precisos: informar y sensibilizar mediante la prensa escrita a una interesada opinión pública sobre
un problema que tenía lugar lejos de los principales centros urbanos; y convencer al gobierno para
que legislase a su favor.
Aparte de las campañas periodísticas que se realizó, desde ese momento algunos parlamentarios
indigenistas denunciaban la violación de los derechos ciudadanos y daban a conocer los reclamos
de los indígenas, mientras que otros —los gamonales o sus representantes— planteaban el
genocidio de la población indígena.

A pesar de todos los sucesos, los gamonales ya no podían acusar a sus adversarios con la misma
impunidad de antes. Sus escritos fueron desafiados por los indigenistas, que consideraban que la
“guerra de castas” era un motivo para justificar la posesión ilegal de tierras y las masacres de
indígenas. De acuerdo con los indigenistas, sólo hubo algunos actos que estuvieron aislados de
fuerza contra determinados gamonales, que estaban muy lejos de ser una explosión generalizada
de violencia que pudiese interpretarse como una “guerra de castas”. En su opinión, la violencia
indígena estaba dirigida contra los gamonales más injustos y crueles y no contra aquellos que
hacían producir pacíficamente su tierra con la complicidad de las autoridades, los ejércitos
privados de los gamonales habían sobredimensionado expresamente algunos pequeños
movimientos indígenas llamándolos “rebeliones”. Todo esto justificaba las masacres y la
necesidad de que el ejército interviniese con el fin de “eliminar y pacificar las rebeliones” en sus
respectivas provincias.

Los indigenistas denunciaron también las diferentes estrategias que los gamonales utilizaban para
robar ilegalmente las tierras indígenas y clasificaron a este grupo según las modalidades
empleadas. Por un lado estaban los gamonales “letrados” que fraguaban documentos legales para
apropiarse de los derechos de propiedad de las tierras indígenas o que, con engaños, hacían firmar
papeles a los indios analfabetos en los que éstos renunciaban y cedían sus derechos a la tierra. Por
otro lado figuraban los “bandoleros” que usaban directamente la violencia física para intimidar a
los indios (Ramos 1990: 26). Otra modalidad denunciada por los indigenistas fue la de manipular
a los indígenas o “colonos” que trabajaban en las haciendas para usurpar las tierras de las
comunidades campesinas. A pesar de que hubo diferentes estrategias, los indigenistas sostenían
que todos los gamonales tenían una narrativa común cuyo objetivo era justificar sus injustas
acciones contra los indígenas.

Así, se denunciaron situaciones específicas en las cuales los gamonales habían usado la violencia
contra los indios y se acumularon evidencias para probar que torturaban, mutilaban, asesinaban y
ocultaban los cuerpos de los líderes de las revueltas. Con esas evidencias, los indigenistas
justificaron parcialmente la violenta reacción de los indios, pues desde su perspectiva ellos
defendían legítimamente su vida y sus tierras. Consideraban que los levantamientos eran la única
alternativa que tenían los indígenas luego de haber intentado defender sus derechos sobre la tierra
con medios legales. Señalaban que los indígenas demandaban primero a los gamonales,
presentando evidencias que respaldaban irrefutablemente sus demandas, pero que todos sus
intentos de justicia habían fracasado, pues el poder judicial estaba coludido con los
gamonales.Frente a esta situación, los indigenistas exigieron al gobierno mejorar el sistema de
justicia para que éste pudiera garantizar un tratamiento igualitario a los indios y el respeto a la
nueva Constitución aprobada por Leguía en 1920. Otra denuncia que hicieron los indigenistas fue
la de que los gamonales no cumplían las leyes al explotar a los indígenas, pues la mano de obra
indígena era gratuita en sus propiedades. Los indígenas trabajaban más de ocho horas y no poseían
ningún tipo de propiedad.

En respuesta a la campaña indigenista y al movimiento indígena, en su periodo populista Leguía


demostró interés por los problemas indígenas y formó comisiones parlamentarias para investigar
las masacres. También creó nuevas instituciones, tal como el Patronato de la Raza Indígena
(1922), y respaldó a las organizaciones indigenistas. Pero al mismo tiempo promulgó leyes
ambiguas, como la Ley de Circunscripción Vial que fue aprovechada por los gamonales para
explotar la mano de obra indígena en la construcción de caminos hacia las haciendas.

Al final, los gamonales lograron ganar la batalla. Sus representantes en el Parlamento y la


campaña en contra de los indígenas en la prensa escrita provocaron la marcha atrás del gobierno
de Leguía. En 1927 se comenzaron a separar las organizaciones indigenistas, como el Comité Pro
Derecho Indígena Tahuantinsuyo, y se acabó prohibiendo cualquier institución indígena (Kapsoli
1984: 243-244). Asimismo, los indígenas perdieron los juicios emprendidos contra los gamonales
y los rebeldes fueron asesinados.
BIBLIOGRAFIA:
1- Cornejo Polar ,Antonio ,(1984) sobre el neo indigenismo y las novelas manuel Scorza
revista iberoamericana 127pp 549-557
2- Gras Dunia (2002) introducion redoble por rancas Madrid : Catedra (13-143)
Webgrafia:
1. http://www.monografias.com/trabajos94/manuel-scorza-redoble-rancas/manuel-scorza-
redoble-rancas.shtml
2. https://www.monografias.com/docs/Analisis-De-Redoble-Por-Rancas-FKYW43CYBY
3. http://www.asocamerlat.org/DE%20REDOBLE%20POR%20RANCAS%20MANUEL
%20SCORZA%20A%20REDOBLE%20POR%20CONGA%20abril2012.pdf
4. http://www.unmsm.edu.pe/noticias/ver/humor-y-politica-en-redoble-por-rancas-de-
scorza
5. http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/redoble-por-rancas-y-la-conceptualizacin-
del-neo-indigenismo-una-tendencia-a-la-homogeneidad-0/html/0218124a-82b2-11df-
acc7-002185ce6064_2.html
6. http://cybertesis.unmsm.edu.pe/bitstream/cybertesis/158/1/Mamani_mm.pdf