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UNIONES QUÍMICAS

¿POR QUÉ SE UNEN LOS ÁTOMOS?

Todos los cuerpos están formados átomos. Se conocen trescientas variedades


estables de átomos deferentes, pero la diversidad de sustancias que se consigue con la
combinación de estos pocos átomos es muy numerosa.

Los átomos se unen entre sí para formar moléculas. De manera menos general y
precisa, se ha definido molécula como la parte más pequeña de una sustancia que
conserva sus propiedades químicas. De acuerdo con esta definición, que resulta
razonablemente útil para aquellas sustancias puras constituidas por moléculas, podrían
existir las "moléculas monoatómicas" de gases nobles, mientras que las redes cristalinas,
sales y metales quedarían en una situación confusa. No obstante se acepta esta
definición, la cual es apropiada cuando se trata de sustancias unidas covalentemente, tal
como se verá a continuación.

Las moléculas se clasifican en:

a) Simples: cuando están constituidas por átomos iguales.

i. Monoatómicas: formadas por un solo átomo. Ej. Gases inertes.

ii. Biatómicas: cuando las constituyen dos átomos. Ej. Gases simples
como H2, O2, N2

iii. Poliatómicas: constituidas por más de dos átomos.

b) Compuestas: en aquellos casos en que están formadas por átomos


diferentes, como por ejemplo el agua (H2O), cloruro de hidrógeno (HC)l,
óxido de calcio (CaO), dióxido de carbono (CO2).

En el análisis de las moléculas también es conveniente precisar el concepto de


atomicidad, que es el número de átomos que contiene la molécula de una sustancia. La
forma más usual de representación de las moléculas es mediante la fórmula molecular,
por ejemplo agua, H2O, tiene un total de tres átomos.

La masa molecular de una molécula es igual a la suma de las masas de los


átomos que la constituyen. Es un número que indica la cantidad de unidades de masa
atómica que forman una molécula. Ejemplo: la masa molecular de una molécula de agua
es 18 u.m.a, ya que cada átomo de H tiene una masa de 1 u.m.a. y el de oxígeno 16
u.m.a.

¿CÓMO SE FORMAN LOS ENLACES QUÍMICOS? TEORÍA DEL OCTETO

La condición necesaria para que los átomos se unan, y para que el conjunto
resultante se mantenga, es que el grupo de átomos sea más estable que los átomos por
separado.
Los gases nobles como ya vimos son los únicos elementos cuyos átomos se
encuentran en la naturaleza de manera aislada. En el resto de los elementos, los átomos
se encuentran unidos a átomos iguales o diferentes a sí mismos.
Se llama enlace químico al conjunto de fuerzas que mantienen unidos los átomos,
iones y moléculas, cuando forman distintas agrupaciones estables.

Como existe una estrecha relación entre estabilidad y energía, puede deducirse
que los sistemas más estables son los que contienen menos energía. Por lo tanto, las
moléculas tienen más estabilidad que los átomos aislados porque contienen menos
energía. Esto significa que siempre que se forme un enlace se desprenderá energía,
mientras que para romper un enlace será necesario suministrar energía, denominada
energía de enlace.
Al hacer referencia a la estructura atómica se observó la importancia de los
electrones del último nivel en las propiedades químicas de un elemento. Carácter
excepcional presentan los gases inertes al tener todos los niveles de electrones
completos incluyendo el último, y se relaciona este hecho con su inercia química.
La tendencia de los otros átomos a alcanzar esta estabilidad es la base de la “Teoría
del octeto” propuesta por G. Lewis en 1916. Esta teoría establece que en las uniones
entre los átomos intervienen los electrones de la capa externa. Sus premisas
fundamentales son las siguientes:
 Los gases nobles (Ne, Ar, Kr, Xe y Rn) por tener ocho electrones en su nivel
energético externo, son estables y no presentan reactividad química. Lo mismo
ocurre con el He, que tiene dos electrones y completa el primer nivel.
 La actividad química de los metales y los no metales se explica por la tendencia a
adquirir una estructura estable, similar a la del gas inerte más próximo en la tabla
periódica. Los elementos H, Li, Be y B, cuyo número atómico es menor que cinco,
tienden a adquirir la estructura electrónica del Helio.
 Dicha estructura electrónica, similar a la de un gas noble, se logra si el átomo
gana, pierde o comparte electrones.
Resumiendo:
Todos los átomos tienden a conseguir la estructura del gas noble más cercano en la
tabla periódica, y adquieren de esta manera su máxima estabilidad. Para esto se unen
entre sí con el objeto de lograr que todos tengan su última capa electrónica completa con
ocho electrones.

Lewis consideró que el átomo está formado por un núcleo de carga positiva, rodeado
por electrones dispuestos en capas o niveles de energía concéntricos (como en el modelo
de Bohr). En dicho modelo existe un número máximo de electrones posibles por nivel; dos
en el primero, ocho en el segundo, etc.
Lewis ideó un sistema para representar los electrones del último nivel; en él se utiliza
el símbolo del elemento rodeado por tantos puntos o cruces, como electrones haya en el
nivel más externo.

Criterio para la clasificación de las uniones químicas

Como hemos visto, la Teoría de Lewis de la unión química postula que, cuando los
átomos se unen para formar una unión, toman, ceden o comparten electrones de
manera tal que adquieran la configuración electrónica del gas noble más cercano, es decir
de tener 8 electrones en su último nivel de energía, por eso se la conoce también como
regla del octeto.

Si aceptamos que las uniones químicas se producen por transferencia o


compartimiento de electrones, necesitamos una propiedad que nos permita predecir
cuándo se produce cada una de las situaciones mencionadas. La información que
buscamos nos las da una propiedad periódica, que es la electronegatividad.

Denominamos electronegatividad a la capacidad relativa que tiene un átomo para


atraer los electrones de una unión química. Esta propiedad es inherente a los átomos
participantes de una unión, y por ello no tiene un valor absoluto, sino relativo (se expresa
simplemente por un número sin unidades). Se realizaron varios intentos para obtener una
escala de electronegatividades, siendo la más conocida la propuesta por Pauling en 1930,
en la que se adjudica un valor arbitrario de 4 al elemento más electronegativo (flúor) y los
demás se ajustan respecto de él. A continuación mostramos un gráfico a partir del cual se
puede visualizar cómo varía la electronegatividad en los grupos y períodos
correspondientes a los elementos representativos de la tabla periódica:

De la tabla anterior, podemos concluir que para cada período, el valor de


electronegatividad aumenta a medida que aumenta el número atómico (Z). Para cada
grupo, el valor de electronegatividad disminuye a medida que aumenta Z.
disminuye

disminuye
Los valores numéricos de electronegatividad no son importantes en sí mismos, lo
que es importante para caracterizar una unión es la diferencia de electronegatividad.

Teniendo en cuenta el concepto de electronegatividad, podemos entender la


existencia de diferentes tipos de uniones químicas, de acuerdo a la fuerza con que los
átomos atraen los electrones del enlace. Se pueden plantear 3 posibilidades:

1) Que los valores de electronegatividad de los átomos que intervienen en la unión


sean marcadamente diferentes: enlace iónico
2) Que ambos posean electronegatividad baja y similar: enlace metálico
3) Que ambos posean electronegatividad alta y similar: enlace covalente

Por lo tanto, estas alternativas dan origen a los distintos tipos de uniones químicas
que se conocen. La diferencia de electronegatividades de los átomos que forman un
enlace es decisiva para su caracterización.

Como podemos observar del gráfico anterior, los elementos con una
electronegatividad de 2.5 o mayor son los no metales, mientras que los elementos cuya
electronegatividad es 1.3 o menor son los metales alcalinos y alcalinos térreos. Entre
ambos extremos se encuentran los metales de transición con valores intermedios.

UNIÓN COVALENTE

Las moléculas son conjuntos de átomos que se encuentran unidos a través de


enlaces químicos denominados covalentes.

El enlace covalente es aquel en el que dos átomos comparten pares de electrones;


de esta manera, los átomos adquieren la configuración externa que predice la Teoría del
Octeto: ocho o dos electrones. Este tipo de unión se produce entre elementos no
metálicos, cuyos átomos poseen electronegatividad media a alta. El par de electrones
compartidos forman una nube electrónica que mantiene unidos fuertemente a los átomos.

Mediante este tipo de unión se pueden formar enlaces simples, dobles o triples.
Unión covalente simple: cuando se comparte un solo par de electrones (cada átomo
aporta un electrón).

Ejemplo: cloro (Cl2)


Los átomos de cloro poseen 7 electrones externos por lo que requieren un electrón más
para estabilizarse. Así cada átomo de cloro aporta un electrón al enlace, compartiendo
ambos átomos un par de electrones, formándose así un enlace simple. Cada átomo de
cloro presenta de esta manera 4 pares de electrones en su nivel electrónico externo, uno
enlazante y tres no enlazantes.
Estructura de Lewis (se señalan los pares de electrones enlazantes y no enlazantes
alrededor de uno de los átomos de cloro):

Estructura de líneas o desarrollada (se representa cada par de electrones compartido


(pares de electrones enlazantes con una línea que une ambos átomos):

Cl - Cl

Unión covalente doble: cuando se comparten dos pares de electrones entre átomos
(cada átomo aporta 2 electrones).

Ejemplos
Oxígeno (O2) dióxido de carbono (CO2)
Estructuras de Lewis:

Estructura desarrollada (de líneas):

O=O O=C=O
En el caso del oxígeno, sus moléculas están constituidas por dos átomos de
oxígeno. Estos presentan 6 electrones externos por lo que se estabilizan con 2 más. Por
ello se enlazan ambos átomos de manera que cada átomo de O aporta 2 de sus 6
electrones al enlace. Así, se constituye una unión doble y cada átomo de O posee 4 pares
de electrones externos, 2 pares enlazantes y 2 no enlazantes.

En el caso del dióxido de carbono, el C es el átomo central el cual posee 4


electrones externos, aportando dos electrones a cada oxígeno. A su vez, cada átomo de
O contribuye con 2 electrones a su enlace con el átomo de C. De esta manera entre C y
O se comparten 4 electrones, es decir, 2 pares de electrones, formándose dos enlaces
dobles C=O. El átomo de C en esta molécula se estabiliza con 4 pares de electrones,
todos enlazantes y cada átomo de O, con 2 pares enlazantes y 2 no enlazantes.

Unión covalente triple: cuando se comparten tres pares de electrones entre los átomos
(cada átomo aporta 3 electrones).

Ejemplos:
Nitrógeno (N2): Los átomos de nitrógeno presentan 5 electrones en el último nivel de
energía, por lo que requieren 3 electrones para estabilizarse. Cuando se unen dos átomos
de nitrógeno, entonces, cada átomo comparte 3 de los 5 electrones constituyéndose un
enlace triple (tres pares de electrones enlazantes). Cada átomo de N de esta manera
tiene 3 pares de electrones enlazantes y 1 par de electrones no enlazante en su nivel
energético externo.
Estructura de Lewis: Estructura desarrollada:

N≡ N

Cianuro de hidrógeno (HCN): El átomo de nitrógeno presenta 5 electrones en el último


nivel de energía, por lo que requieren 3 electrones para estabilizarse. El átomo de H tiene
1 electrón externo, necesita 1 electrón para completar el primer nivel de energía, y el
átomo de C posee 4 electrones externos, por lo que se estabiliza con 4 electrones más.
Siendo el átomo de carbono el átomo central comparte uno de sus electrones con el
átomo de H, el que aporta su electrón constituyendo un enlace simple, y los otros 3
electrones con el átomo de N, el cual aporta también 3 electrones constituyendo un
enlace triple. De esta forma, tanto el átomo de C como el de N se estabilizan con 4 pares
de electrones (todos enlazantes en el caso del C y tres enlazantes y uno no enlazante en
el caso del N).
Estructura de Lewis: Estructura desarrollada:

H–C≡N

En todos estos ejemplos, cada uno de los átomos que participan en el enlace contribuye
con un electrón a la formación de cada par electrónico compartido.

Otros ejemplos:

Representar los enlaces en las moléculas de metano, amoníaco, formol y acetileno


mediante estructuras de Lewis y de líneas:

Metano (CH4) Amoníaco (NH3) Formol (H2CO) Acetileno (C2H2)

Unión covalente dativa o coordinada: cuando el par que se comparte es aportado por
uno solo de los átomos que se unen.

Ejemplos:
Dióxido de azufre: SO2 Trióxido de dicloro: Cl2O3
Estructura de Lewis: Estructura de Lewis:

Estructura de líneas: Estructuras de líneas:

En el caso del dióxido de azufre, el átomo de azufre aporta un par de electrones al


unirse a cada oxígeno. De esta manera los átomos de oxígeno llegan a adquirir un octeto
de electrones. Ahora bien, como el átomo de azufre presenta 6 electrones externos y
requiere 2, solo uno de los átomos de oxígeno aporta un par de electrones, constituyendo
así un enlace doble. La unión entre el átomo de azufre y el otro átomo de oxígeno es
dativa ya que solo se comparte un par de electrones que es aportado por el azufre (dicho
átomo de oxígeno no aporta electrones al enlace). Esta unión dativa se representa en la
estructura de líneas o desarrollada con una flecha que sale desde el elemento que aporta
el par de electrones al que no involucra sus electrones en la unión.

En la molécula de trióxido de dicloro, se producen dos uniones dativas en la unión


entre los átomos de oxígeno de los extremos y los átomos de cloro. Como el cloro posee
7 electrones externos alcanza la estabilidad logrando un octeto a partir del electrón que
aporta el átomo de oxígeno central, por lo que no requiere más aporte de electrones por
parte de los otros átomos de oxígeno.

Estructuralmente no hay manera de distinguir un enlace covalente dativo de otro


enlace covalente simple. Se trata de un par electrónico compartido, independientemente
de cómo se ha formado. El enlace covalente dativo se representa por medio de una flecha
desde el dador al aceptor

Tendrás que poder escribir las fórmulas de Lewis de muy diversos compuestos.
Debés notar que en las estructuras de Lewis los electrones que se representan son los
electrones de valencia, los del último nivel. De ellos, algunos participan de las uniones
químicas, son los pares enlazantes, y otros no participan, son los pares no enlazantes o
libres.

Además, puede dar lugar a moléculas polares o no polares según la diferencia de


electronegatividad entre los átomos que se unen.

Si los átomos que se unen son iguales, tienen la misma carga nuclear y, por lo
tanto, atraen con la misma fuerza a los pares de electrones compartidos. Entonces, en la
molécula las cargas eléctricas están distribuidas uniformemente, no hay polos eléctricos
positivo y negativo. En este caso se trata de una unión no polar.

En cambio, si se unen dos elementos con distinta electronegatividad, como ocurre


con frecuencia entre no metales del grupo 16 o 17 y el hidrógeno, la nube electrónica es
más atraída por el átomo más electronegativo. Se forma así un dipolo, y la molécula que
se forma es polar. Esto es de suma importancia para interpretar las propiedades de
sustancias fundamentales como el agua y para analizar los procesos de solubilidad.

La diferencia de electronegatividad entre dos átomos permite predecir qué tipo de


enlace se establecerá entre ellos. Por ejemplo, en el cloruro de hidrógeno (HCl) los
electrones no son atraídos de la misma manera por los núcleos y pasarán
estadísticamente más tiempo cerca del núcleo del átomo más electronegativo, en este
caso, el cloro. La diferencia de atracción de los núcleos genera un dipolo permanente en
la molécula. Por los tanto, existen una zona con carga negativa sobre el átomo de cloro
más electronegativo, y otra con carga positiva sobre el hidrógeno. Dichas zonas se
representan con los símbolos + (densidad de carga positiva) y - (densidad de carga
negativa), tal como se observa en la siguiente representación.
+ -

H - Cl
Si una molécula es diatómica y por lo tanto tiene un solo enlace, su polaridad es
directamente la polaridad de dicho enlace.
Si el enlace es no polar como en el cloro la molécula es no polar:
Si el enlace es polar como en el caso del cloruro de hidrógeno la molécula es
polar. Cuando existe esta polaridad hay una separación de fracciones de carga, y se
forma un dipolo.

Si la molécula presenta más átomos será necesario conocer su geometría además


de la polaridad de cada uno de sus enlaces

Veamos el caso del agua (H2O), del dióxido de carbono (CO2) y del tetracloruro de
carbono (CCl4).

Caso del H2O : la molécula tiene geometría molecular angular. Los dos enlaces O-H son
polares, existiendo una densidad de carga negativa sobre el átomo de O y positiva sobre
el átomo de H. La molécula presenta, debido a su geometría, una clara separación de
cargas + y - . Por lo tanto, se trata de una molécula polar, por poseer enlaces polares y
una asimetría en su estructura molecular. Es una molécula polar.

Caso del CO2: se trata de una molécula lineal. Tiene dos enlaces polares, pero no se
manifiesta una separación de cargas + y – debido a su geometría lineal que determina
que sea simétrica.

Caso del CCl4: se trata de una molécula tetraédrica con enlaces polares que tampoco
presenta separación de cargas + y -. Es una molécula no polar.

H2O CO2 CCl4


UNIÓN IÓNICA

La unión iónica ocurre entre átomos de elementos cuya diferencia de


electronegatividad es grande y su característica esencial es que hay una transferencia
completa de electrones desde un átomo a otro con formación de cationes y aniones.

Como criterio podemos considerar que cuando la diferencia de electronegatividad


es mayor o igual a 2, la unión será predominantemente iónica. Como ejemplo vamos a
considerar la sal cloruro de sodio formada por los elementos sodio y cloro. Si escribimos
las configuraciones electrónicas de ambos observamos que al sodio, le sobra un electrón
para adquirir la configuración electrónica del gas noble más cercano, en este caso el neón
y, en cambio, al átomo de cloro le falta un electrón para adquirir la configuración
electrónica del gas noble más cercano que en su caso es el argón.

CE (Na)= 1s2 2s2 2p6 3s1 Dist e- niveles= 2/8/1


CE(Ne)= 1s2 2s2 2p6 Dist e- niveles= 2/8

CE (Cl)= 1s2 2s2 2p6 3s2 3p5 Dist e- niveles= 2/8/7


CE (Ar)= 1s2 2s2 2p6 3s2 3p6 Dist e- niveles = 2/8/8

Debido a su mayor electronegatividad, el cloro tenderá a atraer los electrones de la


unión hacia su núcleo. Esto producirá la transferencia del electrón del sodio hacia el cloro.
El resultado es la formación de una partícula con carga negativa, el anión cloro, y una con
carga positiva, el catión sodio. Ambos iones tienen la configuración electrónica de los
átomos de un gas noble, lo cual les confiere una gran estabilidad.
Cuando es necesario debemos agregar otro átomo que nos permita completar la
unión química como lo indica la REGLA DEL OCTETO
Por ejemplo en la unión entre MAGNESIO (metal) y CLORO (no metal):

Nota que cuando realizamos la unión, a los elementos no metálicos, en ambos


ejemplos el CLORO, los escribimos entre corchetes.
Su fórmula química es: MgCl2

¿Por qué arriba y a la derecha de los elementos unidos se ven los signos + o -?
Para aclararlo se debe empezar por recordar que en el ejemplo del SODIO y CLORO:
Elemento Protones Electrones
SODIO 11 11
CLORO 17 17

Si el SODIO pierde un electrón (una carga negativa) entonces deja de ser neutro:
11 Cargas eléctricas positivas - 10 Cargas eléctricas negativas = 1 Carga eléctrica
positiva

Si el CLORO gana un electrón (una carga negativa) entonces deja de ser neutro:
17 Cargas eléctricas positivas - 18 Cargas eléctricas negativas = 1 Carga eléctrica
negativa

Otros ejemplos:

Representemos mediante estructuras de Lewis el enlace iónico que se establece cuando


se unen los siguientes pares de elementos:
a) K y O

El átomo de potasio tiene un electrón en el último nivel y tiende a perderlo adquiriendo


una configuración electrónica más estable. El átomo de oxígeno presenta 6 electrones
externos y tiende a ganar 2. Por ello, se combinarán dos átomos de potasio por cada
átomo de oxígeno. Los átomos de potasio forman iones con carga +1 por la pérdida de 1
electrón y el átomo de oxígeno forma un ion con carga -2 por la ganancia de dos
electrones. La estructura de Lewis del enlace es:

b) Ba y N

El átomo de bario posee 2 electrones externos y el átomo de nitrógeno, 5. El primero


tiende a perder esos 2 electrones y el segundo tiende a ganar 3 electrones. Es así, que el
bario forma un ion con carga +2 y el nitrógeno, un ion con carga -3. Si consideramos que
los electrones que adquiere el nitrógeno provienen del bario, debemos entender que se
requieren 3 átomos de Ba por cada 2 átomos de N. Los tres átomos de Ba pierden cada
uno de ellos 2 electrones, liberando 6 entre los tres, cada átomo de nitrógeno acepta 3
electrones por lo que 2 de ellos adquieren los 6 electrones perdidos por los átomos de Ba.
Observar que los compuestos resultan eléctricamente neutros, en este caso, los tres
iones que forma el bario con carga +2 dan un total de +6, y los dos iones que forma el
nitrógeno, cada uno con carga -3, dan un total de -6 y ambas cargas (+6 y -6) se
cancelan. La siguiente es la representación de Lewis del enlace:

La existencia de iones con cargas positivas y negativas hace fácil la comprensión


de este tipo de unión, que llamamos iónica. Esta unión se produce debido a una fuerza de
tipo electrostático y los iones se atraen con una fuerza cuya intensidad es inversamente
proporcional al cuadrado de la distancia que los separa (ley de Coulomb). Las fuerzas de
atracción se extienden en todas las direcciones del espacio. Así,
por ejemplo, en el caso del cloruro de sodio los iones Na+ se
rodean de cierto número de iones Cl- y recíprocamente. Este
hecho determina que el cloruro de sodio no exista en forma
molecular, ya que el cloruro de sodio constituye una red
tridimensional en la cual cada Na+ se rodea de 6 Cl- y al mismo
tiempo cada Cl- se rodea de 6 Na+.

Resumiendo:

LA UNIÓN IÓNICA se produce cuando se unen un metal y un no metal con


suficiente diferencia de electronegatividad entre sí. Se forman iones con cargas
eléctricas contrarias y la atracción electrostática entre ellos forma la unión.

EL ENLACE METÁLICO

La mayoría de los elementos metálicos se encuentran en la naturaleza formando


compuestos iónicos. También se hallan disueltos en agua como cationes. En la corteza
terrestre se encuentran como metales nativos: la plata, el oro, el cobre, el hierro, etc.

Los metales forman una red cristalina cuyos “núcleos” están constituidos por los cationes.
Los electrones de enlace están deslocalizados, se desplazan entre los cationes en
distintas direcciones.

De ellos resulta una estructura de iones positivos que parecen inmersos en un


“mar de electrones”. La fuerza de cohesión entre esos cationes y los electrones
deslocalizados forma un tipo de enlace que se denomina enlace metálico.
Propiedades de las sustancias en relación al enlace químico predominante

Características de los metales


 Son buenos conductores del calor y de la electricidad, tanto en estado sólido como
líquido. Las cargas libres son las responsables de la corriente eléctrica y de la
buena conductividad térmica.
 Presentan brillo metálico debido a su alto poder de reflexión. La mayoría son
blancos o plateados, excepto el oro que es amarillo y el cobre que es rojizo.
 Son maleables (pueden extenderse en láminas muy delgadas) y dúctiles ( pueden
estirarse para formar hilos muy finos). Estas propiedades se deben a que los iones
de la red pueden desplazarse sin que haya repulsión de cargas de igual signo.
 Puntos de fusión y ebullición variables: son bajos en los metales alcalinos,
aumentan en los metales centrales de la serie de transición y, luego, vuelven a
disminuir en los últimos grupos de esta serie. No obstante y por lo general, son
más altos que los de los no metales. Son sólidos a temperatura ambiente excepto
el mercurio.
 Densidad y dureza mayores que los de los no metales, pero variables: los metales
alcalinos son blandos y de baja densidad, mientras que algunos metales de
transición son muy densos y duros.

Características de los compuestos iónicos

 Punto de fusión y ebullición: la gran mayoría son sólidos cristalinos a temperatura


ambiente y tienen puntos de fusión elevados. El punto de fusión del cloruro de
potasio es de 772 C y el de ebullición, de 1407 C.
 Solubilidad: en general son solubles en agua y otros solventes polares. Los dipolos
del agua atraen y rodean a los iones. Los aniones de la sal de mesa (cloruros) son
atraídos por los polos positivos de las moléculas de agua y los cationes (sodio) por
los polos negativos de ésta.
 Dureza y fragilidad: son duros y quebradizos. Presentan gran resistencia al
rayado, pero si se les aplican fuerzas moderadas se quiebran.
 Conductividad de la electricidad: en estado sólido son malos conductores de la
electricidad pero disueltos en agua o fundidos son buenos conductores.

Características de las sustancias moleculares (constituidas por moléculas cuyos átomos


se enlazan mediante enlaces covalentes):

 Estados de agregación: se los puede encontrar en los tres estados: gaseoso,


como el oxígeno y el dióxido de carbono, líquido, como el agua y el alcohol, y
sólido como la sacarosa (azúcar común) y la cafeína.
 Presentan bajos puntos de fusión y de ebullición: en consecuencia, a temperatura
ambiente muchas de ellas están en estado gaseoso.
 Tienen muy baja solubilidad en agua: esto se debe a que la mayoría son no
polares. Las sustancias polares como la sacarosa son solubles en solventes
polares como el agua, en cambio, las sustancias no polares como el yodo, son
solubles en solventes no polares, como el tetracloruro de carbono.
 Son malas conductoras de la electricidad: Esto ocurre porque, para que haya
conducción eléctrica, es necesario que existan cargas que puedan desplazarse en
una dirección, al aplicar una diferencia de potencial. Pero en estas sustancias no
hay cargas libres, ya que los electrones están localizados en los enlaces
covalentes.
 Dureza y fragilidad: son blandos y no presentan gran resistencia mecánica.