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UJ~Jl/JI
Poro la &;l(IO guanl1a, la. pacoorpnnultu dt Mm~,
Armando, f"tmondo, lltrnó.n y To.to, rompo11~1'0$ tk mil
batallas y al111u1ns 1;1ctoriu.

Para Auf1!1io. Syro y llronia, discfpulM baluan0$ q 11t


M t:onv1rlitron tn tnantroa.

Poro ti n¡uipo qut su~n''""· con amor trtlU'O, lo l'tdo«16n


d# tll~ libro; Alt>nt, l..flt:lnha, &lal1. •''ª'''ºy Susana

Paro Oro~a. la ml4.fer ll~· /41 n til 110111brea.,


Mll/lf'f' dt tni aln1a.

Ant.e8 d e nwñr, tengo quo cocont.ror alguno nloncro d o


cx¡>resar lo escocia) qua huy en 1ní, algo qu<1 nvncn he dicho,
algo que no CI amor. ni ocho, ru piedad, nj da1preao, s ino el
int.ent0 hálito propio de la V)da, que ,;t"M d~ m~ lejos y que inltOduce en I•
mPRESO EN LA ARCENTl'1A Vida humane la 1nmens1dad Y11.l
trenienda fuerza impan:inl dé la.a C093• no humanas.
Qutt.lo httho ti dtµMlfa
qut Pf"r414~M lo lty 11 123
Ucrtrn.nd Ru1111c.1, Aulobiogro{ta
O 1996. U1111nol S•donarnt'O"O S A
Hu,,.bfrto ( 5.tl, Bur1t011 Au"' Tocruindonoo alguna bbortad, poclt.- deór quo • I pol(OaJ)ál,.,.
e1> la acnaa de la tremenda fueru impnn:tal de las coeM no humanas del
hombre.
ISBN 950-07-llM-9
Priniera Parte

Advertencia para el lect-Or PRÓLOGO


LA HORA DE LOS ARQUEROS
L.,o.¡ numerot: volados remiten a notns agrupachu al final dl' rodl.l c.lPllU·
lo~ loe nunwro1 volüdOI prececl1doe de a.sLerisco corresponden " nottlS al p1t.
En IM noUut, :;¡.;ce Ju nbrc,•iaturo de St.a11dord Editu>n, In t"<hc16n ingle· Comienzo con un cuento de a.rc:o y flecha:
1a de la.iJ obru.t co1npleln1 do Freud. Oloíln, roy de lfé, prepara la liestn del tiempo de c08ocho. En el
pnlncio. en clinu1 de celebración, se sirven n1nnjareK pnro. 108 ilui!trcs
convidados.
Pero, otcnción: un pájnro gigantesco se posn, omcnazüntc, en el
pw1to 1nás nito del t.idificio. Su siniestra sombra atravic1H\ el polio ilu·
minndo por el sol. Oloíln ha olvidado hacer un •ocrilicio n los hechice-
ras, las Eltyé•. Omin08a omisión. Ellas u•ab•n esos pl\jaros malvados
p8rO sus ncfost.o1' misiones.
Ptlnioo y confusión en la co..W. El Rey mandn buscar 11 los Cata·
dores Custodios de la Noche. Primero prueba su punwrfa el CatRdor
de veinte ílochM; luego, el Cazador de cu:lr<'nta ílechM, y linalmcntc
el arquero de cincuenta flechas. Los tres fracasan. Eran arqueros ex·
perimcntadoo, pero cl pájaro gigantesco estaba protegido por el CllCU·
do invisible do las bnuM.
Sólo restaba el humilde arquero de un• lloica ílocha MieotrM
los pnmeros CatRdores Custodios de la Noche 80 ..,foruban en vano,
la madre del arquero de la ílecha SDlitaria habla consultado a un Bo·
l>oloo, que lo dijo:
- Tu hijo e.1tá a un paso de la muerte y a un paso de la riqueza.
Parn que In muerte se transforme en oro es prcciaJo que hogos unn
ofrenda.
El Bnba/ao le mandó sacrificar una gallina y abrirlo el pecho en
el momento o>wcto en que el hijo lanzara su ílocha. En ese momento
el tcmiblo pajarraco perdió la coraza protectora y In íloch a utravesó
su corazón.
En In corte del psicoanálisis desfilaron renombrados arquero•: el
formidable Jon~s, con sus incontables flechas oficiales; los t\J"Chivistas
Ellcnbcr¡¡er y Sulloway; el sombrío Schur, con su biogmílo "psic080·
mática" do Freud': el gran "interpretador" Aniicu; el culto y ve.....itil
Peter Gay: Roudinesco, la maravillosa contadora de histories, que
abrió el pocho del pájaro franc:éo; el poético Rietr; el molvado Ma...on
y el ..cincmn~fico• Sartre••, para mencion1'r a loe pr'incapaJes Ca-

•1 . ~te rc11ero o 1u (Uión pan la pe1iculade Houaton.PtTud (1962).

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z.udorcs CuRtodi08 de la Noche. Pero el cuento ofric.;'lno no nludc n que doee de cara con la frondae1dad de su neuroeis. Para los intelectuales
todos las Occh1uJ previas fuciron 'ncccsariaK pnrn el éxito do ~st.e, que de fuera do la cosa n01tra, lo figura del podre del psicoan!llisis ganó
c-s mi propio intento. mueho en "'coneisteocia de vida", como dice Sartre, que nnlcs lo consi·
Cuando confié a mis col('gns que pensobo escribir uno biografia doraba un frlo y limitado profesor dogmático'3.
de Freud, ellae 80 sobresaltaron por la audacia, por la osadla tal vez. Jones pavimenta la vio regia para la comprensión histórica de
Alguna razón 1.,. ru!lstc: para un psu:oanahota, historizar a F'rcud sig· nuestro héroe. Tiene razón Paulo Sour.a: "la imagen que Wt>emos de
nafica palparlo y auscultarlo; ••gnilica tumbarlo en el diván, escrutar Freud es, esencialmente, lo que nos legó Jones"<. Neces1tamae de él,
su cuerpo biográfico y pasar <"I peine fino en busca de piojos e xisten- sin creer mucho en él, porque (lo ha señalado Pbilip Rícm la ortodo-
ciales. LoR c~crit..ores de ese género son ilns>indosos, y revelan con gus- xia no es má8 que la h crajla dominante'. "Ese mentiroso galés" (asf lo
to intimidade• ••laces, como la operación sin éxito que d<>Bplazó el ell- llamaba Frcud) fue el disdpulo más ortodoxo y, por tonto, el menos
toris de la desvrnturada prin«sa lttarie Bonaparte, c.on la intención veraz. Hombre de las mentiras ciertas y do los milos verdaderos. Yo
de cumr su fn1?1dC•, o la práctica masturbalona de la joven y recata· no lo admiro. Pienso en una anécdota de Oide: ante la pregunta de
dn Anna Freud El biógrafo nato "" un sujeto cruel, ávido do anécdo- cuiil era el mll)'Or poeta fran<ff de todos loe tiempos, Gide suspiró an·
ta•. Podemos hablar, con de Mijolla, de una "pul•ión biográfica... Soy tes de responder. "¡Victor Hugo, lúlaa!" ¿Cuál es el mayor biógrafo de
uno de ellos. Freud? Emest Jones, ¡quó lo va.moe a hacer!
Dudo de quo exista, después de Jesucri•to y el tlo abuelo de Ma· La motivación motiva. La razón principal que me llevó o e&cribir
ríe Bonapart~. un individuo m's biogTafiado que Freud". Mucho se esta biograílo reside en el cruce del de~r con el deseo. Cuando el de-
ho escrito sobn• el padre del psicoanálisis, y ese montón de libros ber se vuelve deseante, proporciona un incentivo tan intenso que no
puede trnnsformnrsc en proV<..:ho mío. Existe la a.néC'dota do Freud l>&"lC". ~ubli~acióo•. Mi dapaeicióo a hilll<>nar se ve facilitada por mi
calificando n Adlcr de pigmeo El arquero do la Oecha solitana, con la ecJect1c1smo 1mperuteote, esa virtud con cara de vicio -o viceversa.
pequefta ayuda de su PC 468, l1ene la enorme ventaja del tremendo y Soy un ecléctico curtido; mo doy el lajo de no pronunciarme porque sé
lrlt.urado terrnplén de documc1\tación previa para catapultarse. que me pronuncio. Por eso vfo.1 mi aprccinción recorre un obnnico quo
La fi¡,>urn do referencia, sin duda, es Erncat Joncs. Como biógrafo va desde el eaearnio hasta lo hagiogralla. Ecléctico en lo medida en
oficial, él tuvo aCCC80 a un ae<!rvo que, por tacto o censura. quedará que nado con la marea trans:fcrencial que me va llevando.
fuera del conoc11ruento público hasta el siglo XXl. Paul 1!<>8.M!n tiene Esta tendencia plantea el tema del plllgio. ¿No "" ~te. acaso, el
razón al decir que • Jones llenó su biograíla de detalles valí...,.,. Fue colmo del eclecticismo? ¿Cómo digerir a Jones, Peter Gay, Didier An·
minucioso hnstn el punto do inhibir a quienes escribirían después de :<ieu, Roazen, Roudinesco, Ellenbergcr, Rioff y Schur, sin indigestar-
ól"". Su Vida y obro de Sigm1111d Freud ticno algo de empresa fo.raóni· se? ¿Cómo hacer un cierto ilegitimo o buso de la producción ajena?
ca¡ cae en la tcntnción de levonl-ür un mausoleo para la veneración de ¿Cuáles scn los limites del dceoro en el jardln de la propiedad privada
lu generaciones futuras. Pocas veces hubo una biografía tan 111com· intelectual?
prometida", con alma de texto apaetólico, expl'<lOlión tan cabal de la le- Ahora bien, considero que plagiar et un crimen ...hediondo• de
yenda y la doctnnn freudianDR &a militancia es su punto fuerte y su menor cuantía . ._Que mo corten la mano...... sería una •luai6n lite-
punto débil Lo8 tres tomos, pubhcados en la década de 1950 arroja· ral, en la medida en que plagiar trae ecoe masturbalon.,., do prácti·
ron uno increíble luz sobre lo "persona" de Freud. Hasta ese ~ornen· ca secreta, de una apropiación imaginario autoerótica - particular·
to, nadie, con In excepción de los familia.res y do algún miembro del m?nte si consideramos quo el plagio más común os ol plagio a uno
cfrculo palacirgo, conocía Ja naturaleza íntima, humana, má.8 que hu· mismo.
mana, de este Conquistador que vino a perturbar la complacencia del El plagio, como todo vicio, fascina. Estoy en buena compañía.
planeta. "Plagiar -le eecribe Freud a Jung-, jqué tentación!.,. Y lo confiesa a
Nunca ~supo tanto de un gran hombre como desde la publica· Fenmczi: "l'engo un intelecto francamente complaciente y una fuerúl
c1ón de la bio¡,'Tllíla de Jon<>S y la Correspond<ncUJ con Fliess. Para los tendencia al plagio...
nnalistar; fuo vejatorio toparse con el fuero fntin10 del Maestro, dán-

. • 2 El em4'.·nLojue:z tS1""M:l1ta l-la1m .Cobn. en su C!tlNJ"O aob~ CNto, caJcu. "3. Ponlab•, en su pretacio al guión de Sarttt, escribe: "Recuerdo haber-
J,\ que en e.te 111rlo el numero do h1.1tonas de Jeaúa alcanza la e3"PMtoA suma le oído dedr eon deleite. mi~nlru leí.a et líbro do Jooes: ·Bnt:N noeotroe, di·
dt• M.'ftenUt n11l Supongamos qua el JUO:z exagere, pero In cifra es elevo.dfaima game, 1 1,1 Froud era neurótico ha.ata la médule·· (Jean Paul Sortre, Fnud.
( 11 . Cohn, O l"fg(l111~,•l0 de Jts111, o no.ioreno, 1989, Jtío de Janeiro, ln1ogo). ol'-m do alma, 1984, Río de Jnneiro, Nova Frontclra, pág. 17).

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Con relación nl terno, Lacan, borgeaianamentc, pienan en un tan, de la1 que n1urmuron con la voz retumbante de los fnnt..asmns"6,
acervo comlln. patrimonio del Otro, donde el :icto plagiario no existe Dic. mil cartas excluidas acompañan el rexto teórico, dnndo pie para
como tal y oólo l!O relaciona con el derecho legislodo de propiedad tn· imaginar un hipertexto totalii.ador.
relectual. O ""ª• M! puodc trasgredir y pisar el a!spod del jardln pri- Existe olra razón, más íntima, para escribir el libro: yo estuve
vado'. Oeleuzc habla de agmciomúmo, una forma válida de apropia- all!. El arquero de una única flecha viv!a en LondrCJ! cuando ae publi-
ción·• deseanre -un plagio amorooo a cielo abierto. có el primer volumen de la biografia de Jones. Resultó el b<1l·Hlltr
Las btOj(r&ÍIM cambiaron de tono según la época La pnmera fue de ese alio en que yo cumplía veintinueve y terminaba mi an6-hsi1 con
la de Willel•, escrita anle1! de 1923, o sea ant.es del dlncer, cuando Paula Heimann, dentro del bando kleiniano.
aún no exi&tft\ In muerte anunciada 10• Historia que tiene au historia. Ocurrió una noche antes de Navidad. Nevaba. La calle estaba
Wittels, disclpulo de la primera hora, fue también uno de loo prime- rCJ!baladiza. Cosi me caigo en la puerta de la casa de Melnnie Klein
ros dCJ!terradoe de la Sociedad Psicoanalítica de Viena, por hnber ea- -"Mra. Klein•, como la llamaba. El resbalón se debió tal vez o los
crito una "'patografio" du Karl Krauss; lo readmitieron uno décndo •nervi08" de mis piernas inqu_ietas~ porque Mclanic KJcin me hobía
más wrde, convertido en biógrafo de FreudH Esta biogrnfín, udomáa invitado o ccnor, junto con mi mujer. Se encontraban tambi~n Emst
de eet.ar bien escrita, no peca de idealización excesiva. Asf, el escalda- F~cud, su espoao, y la bella Joan Rivi~re. Lo gran ccnn comentó con
do Wiltcls udvicrtc: "Frcud se ha transforn1ado en un emperador, en una humean lo sopa húngara. Recuerdo detalles de esn mesa: el aom·
torno del cual estñ tomando forma una leyenda. Rcinn en sus domi- brero de olas grandes de Joan Rivi~re, los cubiertos de plat.n, el pare-
nios, reconocido y absoluto; ho1nbre duro, consagrado o su cauaa" 12• cido de Ernst con su padre, la conversación de gente importante en la
Luego viene From Tlurty Years with Frtud, de Reik, unn óptica más que Frcud crn evocado con nostálgico acento vienés. Oran reunión.
nostálgico que épica, escrita hacia el final de la vido del podre del Frou Ernat l-"rcud estaba sentada a mi lado. En un momento dado,
psicoonáliaiK. Pinta un Jo.. rcud romántico e incompleto, ttin la Acade- t.111 ve. a loo postrCJ!, se inclinó hacia mí y me dijo en voz baja·
mia Espanolo de Ja adolc.sccncio, sin la correspondencia omof08a, sin - ¡Quó linda es su señora! Debe ser una joven judla
Fliess. Hast.a eso monlcnt4, Frcud es un libro abierto misterioeamoo- Dijo eso, juro que lo dijo. Un oído pcrapicaz, como el de Anzieu,
te oerrado. por ejemplo, 1in duda inferiría que lo que quiso nolmtnte decirme
EmCJ!t Joncs da el 1iguiente paso al penetrar en el arca de loe ae- era.
creto.. Quebrado el lacre, el cofre cede parte de su coatenido. J1111to a "Usted, que ha tenido tan buen gusto para elegir lllpoea, aerfa un
esta biografía, la Corrupontknd<i Frtud-Flúu conoce la luz del ella. biógrafo óptimo de mi ouegro.•
El deseo póetumo del Profeeor no fue obedecido. Contra su voluntad Volviendo a la realidad, lo que importa ea que yo eat.Jlba ali! como
en vida, lo familia, o sea Anna Freud, interpnta que el deseo incon• testigo del fin de una época. 1950. Punto importante: onk1 de la bio-
cienre do •u pndrc, en el fondo de los fondos, era M!r '"publicado·. De- grafía de Jonee. Para mí, y para el analista común de Londrea o de
cisión muy valiente? de Anna, tal ve'% no suficientemente reconocida, BuenOll Aires, el único gran amigo de Freud habla sido Brcuer; no ao
en la medido en que ello. también fue medro6a en la censura ulterior. sabia de la cxisrencia de Fliess. En adelante IOll annlistaa tuvieron
Oerhard Fichtncr estima que la producción epistolar frcudiann que aaimilor el impacto de esas revelaciones, y rcsígnificnr In vida
total alcanzo la incrc!blc suma de 20.000 cartas. Fichtner juzgn que privodn del MnCJ!tro.
la mitad de esas cort.ns ao han perdido. Quedan, entonces, 10.000 cor- Soy un MO.list.n de la cuarta o quinta generación. Abroham fuo
tas, de los cuales 4200 fueron publicadas, 3650 se conservan en el mi abuelo. Vi n un Jonca un tonto irónico polemi:t:ar en In discueión
limbo inquieto do los cosas censuradas, y hay que estimar que unas de trobajOll de Bion y Balint. Fui vecino de Mrs. Klein por más de doa
2000 no están totalmente perdidas, aino que, como bct!n de pirat.n, años. Participé en seminarios con Rickmann1 Glovcr y Annn Frcud, y
yacen en 86lanoe polvoricntos•s. Parafraseando el íam080 dictum de más t.Jlrde íntcrcombió correspondencia con Winnicott. Tomó el W coo
Lacan, cabe docir que la correspondencia frcudiana está estructurada Alix Strochey, servido por Mrs. Lindon, la bibliolA!caria del Instituto
como un laberinto, con un código de desciframiento que tiene que dar Británico de Psicoanálisis. Del otro lado del Atlántico, en la cost.JI de
cuenta no Milo de lu cartas que hablan, sino también de IM que fal- la tgo paychology, trabajé, durante más de tres aJloe, en la mi&ma cU-
nica que David Rappaport y Erik Erikson. Tengo una poderosa &rans-
ferencia con el puado, pero, junto con eso, soy un francotirador, un

•4. Fttud M rertero a la '"apropiación• como u~ rno<b.hdadde lol u\llln-


yo. Eit.6 en la natureleu íntima del hombre (vffM lo ConíeNnaa
io. del
xxm. se.. XVI, - · 358-311>. •$. ¡Una carta a Breuer eólo podrá conocerse en el at.o 2102'

12 13
a.rquero{rtt·/Ollll, alguien q~O ruc un.joven ~nRli8ta del tiem~ viejo Tahim de l.opcs, Aurelio Souza, ~Innocl Berlinck y Zefer1no Mocha,
y que ahora ce un v~e)o ann.hstn del t1~n~po JOVC~. Desde ~n mirador tiene la mismo y fértil .. aurn"' tc.rccrmund1Mto De Vicnn ni Cono Sur.
pnnorámico voo el 1t1nernr10 del nlov1m1cnto pe1coanalft1co. Pormo.· Del Danubio Azul a Foz do lguozú.
necl un prol~ngado periodo dentro de la Asociación Psicoonallrica ln- Por ello coincido con el neurobiólogo Francisco Vor~lo cuando,
ttrnacional l/PA), para luego ser agente do cambio con ese huracán hablando de sus primcrBB contribuciones, nfirma que ello.M fueron pe>·
manso que fue el movimiento Plataforma Soy el Anali81a de las sibles •por el hecho de que estaba en lo América Latina, porque era
100.000 horost. un chileno perdido en Santiago. Pero, al mismo tiempo, hnbla todo un
En esta historia miJenorin, Platofornto ec destaca CODl.O un nl.o- fenómeno que se estaba produciendo en mi país y, sinceramente, creo
1n~nto lmport.onto. Fue un grupo de ruptura, originado por analistas que no serlo posible repcn•nr lo nutonomrn lautopoiesisl fuera de ese
lWlianos, frnnC(l8Cs, suizos y argentinos. Bnulco, Kessehnnn y Roths· contexto polltico-social. Si yo me hubiese qucdodo en los ~;•todos Uni·
child fueron los iniciadores. Su primera razón de ser: un cuC8t.iona- dos, como querfa uno do mis profesores, 808pccho que nodo de eso ha-
m1ento radical del psicoanálisis como institución En Buen08 Aires se bría sucedido· 11• Consid,ro que ese '"f,nómeno que se producía en
fonnó un grupo in¡.,grado por cuatro •didactllll• (Marie Langer, Diego Chile" en el plano politico, esUi sucediendo en Latinoamérica en el
y Gilou, García Rcynoso y yo), al que se sumaban Rafael Pai, Baren- campo cultural actual.
blítt Pavlov•ky, Scíarreta, Rozitchncr y loo padres de lo criatura. Las biogrnfTas son nociona1istas de corozón. En el índico analfti·
Fuht'.os arqueros, esta vez arqueros políticos. Recuerdo la noche de co de Petor Gay no hoy lugar para Lacan ni par• Loploncho, Fcdida y
ll<!lícmbre de 1971 en que firmamos nuestro documento do ruptura. Pontalis - lo que es un gran lnpsus. Los franceses, por trndlción, des·
H01<ta entonce>. la IPA había impulsado -que yo sepa- sólo dos ba· conocen In literatura ang108ajona, y as( sucesivamente
jaa; la de Rcích y la de Lacan (11n contar el •olrjomiento" de Wittels). Jones terminó el tercer volumen de •u biogralia en 1957. El ar·
En ese momtnto renunciaban a lo institución n1á..s de cuarenta ana· quero que hoy en mi pienon que éste fue el punto de partido del Re-
lí•tas (entre ellos los cinco didoctns) si se sumaban los miembros de tomo a Frcud que, en los nñ06 60, scrln In primera bandern de Lacan.
Plotaforma y del ~'Tupo hermano Documento. Elle acto fue un pivoto Podemos postular que so entrelazaron dol'l retornos, el teórico y el his·
en la historia d(') movimiento psicoanalítico. Antes de Platofor1na no tórico. No ruo casual que lo biografla oficial se titulara Vula y obra de
exisUa la formación de analista• fuera de lo IPA. Antes, un libro co- Sigmund Preud. El movimiento de vuelta a las fuentco 8C' origina en
mo éste no podrfa haberse escrito. Francia. An~1eu publica El au«>análius d• Freud en 1959, y el Colo-
En los allos 60, Laplancho y Pontalis, en el prol<l@O del DiccUH1a- quio de Bonn•uol se realiia en 1960. Marthe Robcrt lanut ou Rwolu-
r10 del psicoandlisis, escribieron que "'El psicoanálisis nació hoce casi cwn p$icoonoUlica en 1964, 100! Escritos de Lacnn aparecen en 1966, y
tres cuartos de siglo. El ..movhnicnto psiconnoUt.ico• tuvo unn histo- el Vocabuloire Psyclumnlyt1que de Laplancho y Pontalís en 1968. Fi·
ria larga y tormentosa; se crearon grupos do analistas en muchos pal- nalmcnto, en 1969 ve lo luz llcrn1a110 ar1itnal, de Roazcn, ltl. pritnera
ees, doode la divcn1idad de los factores culturales repercutió sobre las crítica institucional al "'1ovimiento Psioonnnlftico 18. En In siguiente
propias concepciones•t•. Como observa Renato P.fegan, loe autore.s década, In •vida y obra• cobra un enorme impulso en 101 manos de
mencionan los erectos de esa d1venidad cultural, pero no extraen las Elisabclh Roudinesco, de Mijolla y René Major. Ellos aportaron su
conclusiones nccesarias 15 • Una de el.l as, la más importante, íue la erudito talento galo, pintando un Freud más descante, más char~
creación dé un movintiento psiconnalítico lntÍl"\OOmcricano. tiano, menos anglosajón.
Esta biogroflo se nutro con las contribuciones de los anolisl.08 del En la historia de las biografias, Anzicu tuvo el mérito de transi·
Hemisferio Sur. Nuestra goografla e historio nos coloca en una posi· tar por un camino diferente, 5X1r una scndn ..psicoanalít.ico." en la que
ción, digamos, versátil. Debcm08 superar el eervilismo del coloniiado la pregunta •¿qué es uno bíografJa psíconnalrtica?* ocupo un lugar
1i.n caer en la idcaliz.ación indigenista. Somos bicéfalos, con u.na cara destacado. Y por si eso fuero poco, él se embarca en el ambici060 pro-
vuelta hacia Europa, mientras que la otra es mti.s umbilical••. Nues- yecto de incursionar por loe meandros de la creación. Coincido con
tro visión del peicoanálísis <l'!ttl excluida del circuito intemncional. El Roudinesco en que ..Uno historia psiconnoUtica no puede prescindir
Frcud visto por Ricardo Avcnburg o ~{arcclo Vinar, Luis Hornstein, de una interpretación psiconnnHtica de In historia" 19 • Ln idea de An-
Juan David Nasio, Fernando Ulloa y León Roiitchner, o por Rcnato zieu de hacer de los sue~os el hilo conductor es bríllnnto. Demostró
Meian, Gan:ia·Roia, Jocl Birman, MDMagno, Urania Tourinho, Syra que el autoanálisis de Freud fue una aut-ObiografJa que norrn la cura
de Freud y el nacimiento del psicoanálisis'°. Aniicu nOO! hoce pensar
en Ellenbe'lter, aunque cetén en las antípodas: el primero pnrte de la
singularidad del sueño; el segundo, de lo universalidad de In culturo.
•6. Titulo de un ortSculo publicndo en lo revisto l'ercurso. Ambos J>OS<lCn un sello de garnntla de seriedad histórica.
14 15
El ~iguiente pn~ fue dado por unn generación de biógrnf06 criti· bas, tales como In •n1c1aci6n, el aullamiento. la pob~za y el ~torno,
cos como Roazcn y Sulloway. Críticos crueles y obstinad08, traen el Estos elementos convergen en el mito de la Fundac•6n.
nlnniqucísmo de los revisionistas. El lrnbojo de Sullowoy, que se pro- Para Hcnri Ellcnberger, Ja leyendo describe a un h~roc solitario
longo en el re<:icn«> libro de Erik Porgc, Vol d'idées, nos muestra un que lucha contra la adversidad y un cjfrcito de enemigos, pero final-
Fliess diferente del convencional. mente triunfa' •. Afirma que la "leyenda (freudiano) exagera conside-
La estrategia de Peter Gay, por su parte, es la del bcsl·seller. El rablemente la amplitud y el papel del nntisemitismo, do la hostilidad
M.1Jt·~ller es un envidiado género li~rario que carga con unn reputa· del mundo univendl.ario y de los supuestos prejuicios victorianos~.
ción injusta. Me guatarlo apropiarme de lo estructura novelesca del Otro caracterlst1cn de la propuesta mlhca consiste en CO!Cwecer gran
libro de Gay. parte del contexto cultural en el cual evolucionó el psicoanálisis. El
En los últimos tic1npos ha apnrccído una nueva vnricdrid de bió- mito exige la originalidad absolut.~ del héroe, a expcnllO• de sus predc·
groío, int.crcsant.c, (>Cligrosa, maldita. Personas jóvcnef', esotéricas, ccsorcs. piuncros, precursores, asociad08, diselpulos, rivales y contem·
con conocimiento de los archivos, que ncct\((cn al P."iconnóliMis por los por:lneos26• Brcucr. por ejemplo, e• rebajado para ennltt'Cer a Freud.
canlinos más insólit.ot. Sujetos que, imngino yo, en las reuniones ori- Esta mistificnción de los grandes honlbrcs es nloncda corriente
f11n3les de los Mi~rcole• se sentirlan como peces en cl 11¡,'Uft. Con ellos en la tradición occidental. En el co11<1 de la saga freudiano, el gigan·
se cierra el ciclo que denomino EJ Slf/IO del Psicoon6li•16 Estoy pen· t.ismo resultante, Aeg\ln Sulloway. te potencia por "'unR circunstancia
aando en Masson y Swoles; GeofTrey Masson llegó desde el oánscrito; unica en la historia de las ciencias: el psicoanálisis es lo primera gran
Peter Swales, vía Gurdjielf y, por increíble que parezca, vla los Ro- teorfa científico en la cual una pnrtc esencial consi8le en presentar
lling Stones. SwnlC'H se autodenomina el "'hii;lOriador punk del pslcoa· híetóricamente In fornla preciso coque debla nacer e1u1 teoría en el
ni\li•is"'I. Él "de<:lnrn In guerra a toda unn profesión-la de los psicoa· cspfritu de su autor-27 , Como lo scnnln Anzicu, Froud ..... descubrió el
nolistns- en Ja medida en que ellos tienen una ignornncin eupina psicoanáJisis a l 1nie1no licmpo que se descubría a sí mi1n11o""l8, Él fue
sobre la persona de Frcud..... Newton, pero lnmbi~n la manuinn. Sofló el psjcoonálieiK y fue soñado
¿Será a.si? por él. Hay una identificación iniciálica del hombro oon su obra. Dado
Sigmund Fnud • El Siglo del P11coon6/isis es unn experiencia ese enlace entre obJeto y sujeto. "cuestionar la leyenda frcudiana a
que cierra 50 años do práctica analltica. En este ballo de P"«>logta veces puede equivaler a cuestionar el fundamento del pensamiento
profunda, aprendí mi oficio en la espiro( de un movimiento doble de freudiano, eventualidad que los d1scfpul06 más celOS011 aólo en raras
identificación y distonciomiento respecto del proyecto de un gran ocasiones estaban dispuestos a encorar"'29.
ho1nbrc. de un genio misterioso. Por olio puedo hacer mfns, por extra· Una part.c importante del mito es el "'descenso n los infiernos"
ño que parezca, las palabras de un Presidente de la l PA: protagonizado por Froud en su autoanálisis. Dice Jones:

Para muchos de noeotros, Sigmund Freud subsiste como un obje- En cl verano de 1897 ... Freud inició su empresa más heroica: el
to perdido, como un coloso inaccesible. del cual tal vez no hemos psicoanálísi• de •u propio inconKiente. Es dificil hoy en día ima·
podido realizar cabalmente el duelo, al menos en su plenitud ginar hasta qué punto fue significativo ese hecho ... En la histo-
cmociooalil. ria de la humanidad, la empresa se intentó muchas veces. Filóoo-
fos y escritores, desde Solón hasta Montaigno, desde Juvenal
Eysenck, que detesta todo lo freudiano, afirma que los psicoana- hasta Schopcnhaucr, pretendieron realizarla, pero sucumbieron
listas somos "'hagiógrofos'"24 • •1 • La scuaoción: pintar ni Profesor con en el esfuerzo*>.
los colores de los ángeles. La truculencia de Eysenck ea poco elegante,
pero la tendencia a idealizar a Freud e. un factor que hay que consi· El autoanálisis, como veremos, ea más y menos que eso; mejor
deror. dicho. es otra coso; es una Mrromienta, según lo Cllt'9Cteriia Feman·
Estamos frente al Mito túl Htroe Citntlfico. ¿Cuáles ll<>n las ca· do UUoa.
r acterlsticas de ese mito? El protagonista pasa por uno ll<!rio de prue- ¿Cómo evaluar los avatares de lo idealización? Tanto Ellenberger
como Sulloway y Rooz.cn ven en el mito freudiano lo ~'Ton contradic·

·1: El propio Freud e.e.nía otra e:xpreaa6n: •hieloriadore1 do la corte de Bi·


1onc10 (carta de Pl'f'ud • fluss t• de m1yo de 1873 Lttt~• d~ ~uneSM •s. Es interaRnte con1igoar que otro milo semej.11nt. ae consLl'\lyó en
1990, Purú, Ca!limard, ...._. 237,: ' ' tomo de la 5-ura d• Pavlov.

16 17
ción psicoonnlftica; llaman la a\,eoción sobre la presencia de fuC'rzas grafla.eo e l arte de ser el otro que soy yo. Esa identificación fascinada
mist1ficndora• que actúan perversamente en la biografla de un hom~ Y fosc1nontc no se encuentra de cualquier modo, en el ocaso de una
breque dechcó su vida o demoler los miros de la culturo ¿Aca80 pue- noche. Ea el ~u.Ita.do de una larga marcha; a veces pienlO que se
de ser do otro modo7 El trabajo historiogTllJico es importanl(' en la trata de una 1n1c1ac16n, en la que la idea de la posesión no está au-
medida en que el mito, como una hinchazón, esconde las 1ri1ta1 de sente. !?" una cooa estoy &egUro: yo no salgo de esto expcricnCla •iCn·
do la mlJ!ma pcM!Ollo
cualquier gesta Pero ellos tienden a subestimar el hecho de que el
mito también e11 lo 110mbra gigante del cuerpo fáct ico Partiendo del O 8Ca que la biografla de Freud es la biografla de mi on61i•i•
con él
capullo mltico se alcanza, por los tortuosos caminos biográficos, la
conquista del gusano de seda. Dicho de otra manera· los mitos. como Para ~scribir uno hifttoria transformadora del psicoandlisis es
los sueftoa, eon indispen&obles en la íabricoción de un perfil de vida. menester 1r dnndo posos al tanteo, pasos casi impoeibles, y 1altar
Por cierto, yo idealizo o Freud. El biógrafo, empero, también pre- afue ra de. la transferencia de discípulo. Escribir de ese modo, enton-
tende abrir el pecho de .su víctima. Invento un nuevo dicho: •Pou.r ces, 1mphcn un proyecto intelectual en el que se inte nto 8nlir de la
écrire une b1ogrophic il faut casser des poitrines". transfor~ncia, n fuerzo de abusar de ella, quebrando el espejo. Hace
El acto de forjor mi universo freudia no genera unn didftctico, uno mucho tiempo que soy onalista y, en In última década, me he prcgun·
"tran•fcrencia de trabajo", que redunda en un tre mendo aprcnd izaje tn~o cómo podrln ncobor todo esto. Más concretamente: ¿•erá que
del psicoonáli•i•. Estoy hablando de un saber a ltamente pcrll-Onal que exrste u11 fi11ol de.011al1sta, así co"!o el final del análiRiR, aunque im·
busca unn •••puesto en el fondo de mi naturaleza P6icoanolftica . Al probable, e~ tcón comcntc posible 9? ¿Existe un momento en que la
mismo tiC"mpo, invento una fioción veraz y feroz de Prcud. t~ansfercnc1n con Frcud acaba y , por definición, se dcija de ser neuró-
tico paro cncr en la cxtrafto locura de la normalidad?
El hombre puede extender al máximo sus conocimientos. con la
impresión de HC:t lo m'8 ob1ctivo posible, pero, en ultimn instan-
cio, aólo produce su propia biograll'a.
NOTAS
Así hablaba N1etuche. Algo semejante dice GloYer·
1 O..rtn.nd Vichyn, "IA poychanalyoe entre la atdM!oloSt• l t l'ht01<>1re"
El ~· ª?imiala de la biogmfla, como el de emba!Mmar, <"ICUlpir &o.u fnl<ntaltMO/• d< l'Hl-r< <h la PoyehaM(y.,, VI, 1993, polf 13? •
o pintar tmt\gcne8. o redactar epitafios, responde a lo intención 2 ~ain de Ml)Ollo, "Freud, la biographie, eoo aulobtographie e - bio-
del nrtistn·biógmfo de reanimar y preservar, paro benefieto de la graph.. , R<•"' lnt<motionak <h la Poyehanaly... VI, 1993, polg 83.
posteridad, e l •emblonlc de aquellos que nlcanznron In fnmo. El 3. P. llA>ltzen, Prrud y.,,. ducfpul.., pág. 32.
superlativo mérito del género biográfico reside en el hecho do que 4. Paulo ~oar Sou:r.a, "Viclal! de Freud", Sigmund P,..ud lt o ¡¡ob1n<I• do
además d e brindar un retrato del biografiado -terre no donde In Dr. Locon, 1989, San Pablo, Edilora Brasilieruio, pág. 144.
escultura no tiene riva1- permite esbozar la trayectoria ettpiri· 6. Recomiendo el excelente libro do Rieff, Freud o la mtnt4t dt un rnora·
li-1tn, Pnidde, DutnOI Airea, 1966.
tunl d91 hóroe. Pero existe un problema: el biól,'Tnfo no puedo ir
más nllá do los lhnites do s u propia comprensión; esto es, no 1>uo· 124. 6. J . O. Nnsio, Cinq Letons sur la théorie de Jacqve• Latt1n 1 1992

·•g
• .,..• •

do ir más ollá de su propia autobiografia31. 7, Cart.t~ do Prcud o Jung del 12 de novieLnbre de 1911, f.'reud·Ju11g, Co·
rrt.spondlnc'o ConipleltJ, 1976, Río de Janeiro, tmago, pág. 524.
En C88 mi•mn lineo surge la noción de la tgo-historia, do N. Por· Sa 8. Cnrt.a de Freud u Perencii del 8 de enero de 1910 S191nund Frtud·
vu, que parto del poatulndo de que "el historiador ilumino la historio ndor forenui, Corre111><>11<Úlnct. 1992, Paru, Calman-Lo~y. pág. 144.
que escribe ... develando su propia historia~. 9. J~ue1 Lacan, D'un Autre o l'outre, 20 d e noviembre de 1968.
Yo, que me 1ic.nto nludido, diría que en esta escaramuz.a de cinco h 10. Prit& Wittela.. Sigmund Fn.ud: hia perM>nality, Jtit lt0<lu11g and hll
años ~io¡,..-4fiC08 íu1 analitado día y noche por Freud Me interpret<\ a "' ool, 1924, Lond,..., Allen & Unwin.
mí.mtBmo al interpretar a Freud. El objetivo biográfico ee n!Crear el
universo que constituye una condensatión simbolizada de ese hom·
bre, de ese acervo, de ese slntoma culturJ.1. El ideal serio cntrnr en
una ei!"tonío envolvente, existencial, poébca, histórica y retórica. ~ • •9_ La KI~ do u.n final <U o.nali..ta surgió en una memo,..blo conversa•
6
~~~n Uran1a Tounnho Pera, fuente mú que inspiradora do un futuro
mo quien afina un in.strumcnto más allá ic la simbiosis Es un ideal
alquimico, lo sé. Pero piénsese que, a diferencia de lo historia. lo bio- - --..,.. cuyo •ítulo • Una l<orlo et. lo f<fi.eid4d.

18 19
11. Bertrund Ykl>yn, ibld,. póg. 136.
12 t'rila W1ttel•, op cit•• p4g. 4.
13: Gtthurd Pic-htner, •LH lettra de Freud en tanl que eoun:e hi.tturi·
Que", Re 11uit lnttrna11onole de l'Hi1toi~ de lo P11<ho.nal_yK, 1989, ll, p6g•

SS-S.14. J t.oplonche y J .·B. Pon~li.1, Dittionano d'I P-•1coondla1i•. 1981, CAPÍTULO 1


Baroe&om-. l..obor. P4a xila.
15. A.en.ato ttleun, •ven une histoire de la psydulnah.sc... Re1,1u~ lnttf'o
not.,,,,al< d< /'HtM°'tt <k lo P1yehonolyst, 1993, VI, "'8 33
POR LA PASARELA DEL SUEÑO
16. Allnn Cut.elnUO\'O, ""Teorla psicanalitica. trabalho muJLid11e1plinar e
reahd.adt lalane>.am<-ricona•, Pr~uno, 1992) alto V,~ 9, p6¡c. 32
17. Ent.rcvi1W con Jo'randsco Vurela, en Rogério da Cott.a tco1np.), Ü· Fijemoe la fecha 1895. Comienza el Siglo del l'l!iooanll.lisis. Como
1nio.N!• do co11/('.mporát1to, 1993, San Pablo, Escut.a, pág. 80. en las pcUculas de suspenso, esta historia secular puede oonto.rl!<l em·
l~. Poul ltoo.zcn, /r1noo Animal, o hi81ória de F~ud t Tou1Jt, 1973, San pczando por el medio. Cinco años después del acto fundonl-0, en el
Pablo, Bn11ilicnto. nuevo siglo, Frcud escribo su carta más famosa:
19. Elist1beth Roudinc&CO, Hi1Jl6ria da psicondUae "ª Frnnfo. A bntnlJ1a
dOll cem an<>1, 1936, 1, Rfode Juneiro, Zahnr, pág. 9.
20. Alnin do Mijollo, ihld., pág. 83. Viena, 12·6· 1900
21. Cit..udo por Jonet A1nlooln1, /n the Freud Arquivc1. 1983, Nuevo York, Berggasl!C, 19.
KnofT, p«lg 134.
22. J. Molcolm, ibfd., p.~g. 135.
23. R. Wo.l1cr1lein, ·ono peychoanalysi,s or manyr, 111/ttnotional Jour· Mi querido Wilhelm:
nol o( P1yeho-A.11otr-... 1988, LIX, N" l, pág. 9. Recibimos visitas de In iamHia. Mi hermano mnyor, Emmanuel.
2'. H J. Eytcnck , Dttod~Mia y calda dtl tm~no fnud,ono, 1988. Bnr· llegó eo vlspems de Pent.ecoslés con Sam, su hijo menor, que ya
ce.lona. N ucva Arlo Thor, p6,g 47. tiene mll.9 do s:; aftoe, y se quedó hasta el miércolee por la noche.
25. H F Ellenbtrg<r, TM 0.-ryo/IM Un'°"'"'"''"• 1970, plig 647 Fue muy agradable, él es una excelente pe~na, o.l erta y vigoro-
26. lbld sa, a pet1ar de aus 68 o 69 aJloe. Siempre significó mucho po.ra mi.
27. Franlc J Sulloway, Fmut, ~ <k J'.,pnt, 1981, Pnrit, Fayard, DC8puéa mi hermano partió para Berlín, doodo la familia tiene
p6g.4. ahom ou cul\MA!I general ..•
28. Ihclier Andeu, A ocdo-andliae de Frnul e o ~ da ptcco1tdl1«.
1989, Artol M~te:U, Porto Alogre, pég. 359.
La vida en Bellcvuo transcurre plaoentcramenle. Laa mallanu y
29. lbld. las noches ton deliciosas, el perfume de las acoc.iaa y jazmínea
30. E.mee:t.. Jones. A vida to obra cú Sigmund Freud, 1989, Rlo de Janei· •ustituyo a loe albumos, las rosas silveatrea flo.-n y todo -has·
ro, lma¡¡o, 1, i>'g. 322. ta yo me doy cuenta- parece estar brotando con vida.
31. Edword Olover en el prólogo de Hilde Abraha.111 y Ern1t Frcud, A
p$ycho-analyt;c d1al<>1ue: tht ltll~r• o{ Sigmund Freud. and Karl Abrohom, Carta extra/la. Carta casi pueril. Podrla haberlo escrilA> un Uo
1907-1926. 1965, Nuevo York, llasic BookB, pág. ix. nuestro de vncocioncs. De pronto, fuera de contexto, el t.ono combia:
32. Fmn~i• Doao, •L'hietoirc devicnt le cnract.Cre psychique de eon ob·
ject."', Histoir-e lnternotio11ale ck la P#Y(hanalyse, 1993, VI , pág. 1-48. Imagino que un din habrá en esta casa una placo do mll.tmol que
digo:

AQUI, EL 24 DE JULIO DE 1896


SE LE REVELÓ AL DR.
SIOMUND FREUD EL SECRETO
DE LOS sumos·•

'l. La .,._..paddn por las placas, por tu Tablu de la 1nmort.oltdad. -

21
20
p el momento las pooibilidades son pocas. Pero cuo.ndo leo loo llevo junto o. uno ventana y examino su gnrganta. Se muestrn re-.
úrtÍmo• hbros poícológicO<S (el Analy.. der Empfindungen de calcitranto. como las mujeres que usan dcntaduro poetiza Plcnso
Mach 0 el Aufbou der Sttle, de Kroell y símil~ que tien~n un que ella no lo necesita Entonces abre bien la boc" y encuentro a
tipO de preocupación análoga a la mía, y veo lo que elloe llenen la. derecha una gran mancha y, más allá, veo formaciones extra-
que decír sobre 101 sueños, me siento satisíecho como el enano ñas, ondulndas, muy parecidas a los cometes de lo nariz y que
del cuento de hadas, p0rque "la princesa no oabe .. "1 ... muestran grondes escaras grisáceas. Llamo ... al Or M , quien
repite el examen y lo confirma ... El Dr. M. parecla diferente de lo
Curioeo contrapunto: el campo está eo Oor, de&bordando prima· habitual, muy pálido, cojo, y sin barba en el mentón ,.. Mi amigo
vera; "llaoto )'O me doy cuenta", profiere Freud con ~ melancólico, a Olto eatá también presente, junto a mi amigo Loopold; él la pcr·
pesar de acr el primero en conocer el secreto de la pnnceM ... pero ea cuto por enc1mn del coM!é y dice: "Ella pre<M!nta uno mocidez oba·
W'I enano. jo, o lo izquierdo (lo que percibo como él, por sobre lo ropar. El
Este sueno, softado para ganar la placa de mármol de la fama, Or.M. dice: "No hay duda, es uno infección, pero también existe
ocupa un lugar cmtral en La inrerprdaci6n de loo srullos'3• Su nom· una discntcrfn, ounquc el veneno será elimina.do .. .•. Inmediato·
bre: el Sueno de la Inyección de Jrma. Sirve de modelo de inwrpreta· mente sabemos también de dónde viene la infección . Mi omigo
ción en el capitulo 11 del libro. Otto lo hob!o nplicado, poco tiempo o~tes, cuando ella so sintió
En el d!a del sueno, Freud sólo tuvo tres pacientes y el fantasma n1al, una inyección con un preparado de Propil, Propilcn ... ácido
de la pobreza merodeaba por el consultorio vac!o. Pobreza y desilni· propiónico ... trimctila1nina (veo la fórmula ;mpreso en gruesos
mo. Un par de meses antes, en una carta a Fliess, despu~• de elogiar caracteres dclnnle de mi). No se aplican tales inyeccionc<! dcscui·
calul'08amente el libro Periodenlthre de su amigc, dice lo siguiente de dndamente... También es probable que la jeringa no estuviese ea·
su propia obra: •Conmigo ea djfercnte. Ningún crftico ... puede ver tcrilizadn"· ••
máe claro que yo la desproporción existente entre loe problemas y mis
reapuestaa, y acrla un castigo apropiado que ninguna de las inexplo- Digamos de cntrodo, con Erikson, que se tratn do "'un auei\o que
radas regiones de la mente que fui el primer mortal en piur, reciba lleva el peso histórico de haber sido soñado para ser aoaliuldo, y ana·
mi nombre u obedeu:a a mis leyes'2. Clara identificación coo Moia61. )izado a fin de cumplir un destino muy particular--.. Por ele camino.
e1 DO podrá ver la Ticl'Ta Prometida y, como en el caso de Colón, ella el deseo puede aolisticane, generando la pregunta: ¿cuál ~ el deseo
no llevará au nombre. llltimo de <M deaco1
Paacmoe a.1 oue6o mel'C!C<?dor de una placa de mármol: Pocas veceo ac vio un sueño tan auscultado. Se prcecnta. como el
mayor acertijo a resolver de la historia del psicoanálisis. El premio:
Un gran vcot!bulo, numeroeos invitados que estamoe rocibicndo. ganar la placa do mármol de las placas de mármol, de8CUbrir la gan·
Entre clloe lrma, a quien llevo aparte, como para responder a su zúo que abre ese enigma, porque el "deseo de lrma" t<>davla hoy en
carta y censurarla por no haber aceptado "mi solución•. Yo le di· día permanece hermético, como una Roseta semide&eifrnda . Razón
go: "Si t<>dov!a sient.es dolorea, es sólo por tu culpa". Ella reepon· para que loo arqueros más renombrados de todas las filiaciones psi·
de: "Si supieras el dolor que tengo en la garganta, el eetómngo, el coanaUticats recogieran el guante: Anzieu, Berenst.cin, Erik.son, Anna
vientre ... mo siento oprimida". Alarmado, la observo. Está pálida Frcud, HirschmOllcr, Kohut. Krüll, Lacan, Leav·i tt, Rooz.cn, Schur,
y edematosa. Pienso que puedo haber omitido algo ... orgánico. La Swolcs, van Vcltzcn, para nombrar los participantes más re<:onocidos
en riguro!IO orden olfnb<\tico.
uno con1tanto en Freud, nun cuando él lo niegué: •No fui realmontA: oinbici~
eo. Buacabn en Ja ciencia la aatiafa«ión que se obtiene durante la invttti1n·
ción y tn el momento del deecubrimiento, pero nunca me conté enlrc quienet •4, Una noca IObre las caracteristtcas de este auc.00. El texW on,rico li&-
no eoport4n la idea de morir 1in que au nombre aparezca grobado en ol¡una ne Ja propitdt\d. dtc ter elu.sivo. C'uando yo estaba en Austen Ragp. Eribon le
piedra• (Carta de F'nud o ~lartha del 9 de setiembre de 1883, S111mund déchcó un arminano. Noa dio lápiz y papel. Después de lec?r el eueAo de Irm.a
F,..ud. Corr.1po11.Un<UJ ~ omor, 1981, lmago, Rio de Janciro, polc. 11). nos pidió que lo &.rUn.cribi1:1·J.moe: con ta mayor 6delid.ad po11ble. Se compro-
•2. IWferenaa al cuea.t.o •Rumpelstiut:ben. de loe bermaMI Grimm, d· bó q_u,. ti t'Ontt-nu!o N muy dificil de retentt. Ni e¡qwera 8é dt'!lempeitid bien
lado por Muaon (CortY•pondlncio Siamund Frtud·W1Jlt,lm Fl1tu, 1986. Dav1d Rappaport, que lenia (ama de babt!r lcldo setenla y cualro vecee Lo
comp.porJ. M M._n, 1.,....,RiodeJaneiro, P'g. 419). ut~rpntoc16n d< to. 1ueilos Haga la prueba. (Erik Erikoon, ..,,,. dreen> •P6-
'3 Ele p1..,., como ~nía que oer, fue coloca.da•• Bellevuo •16 de nl"10 camen oípeychoanal.)'1tia·, Journ.ol of ~ricon Pqchoanal''''· l~. N-2.
ele 1977 ...,._ 5-56).

22 23
Por 18 pru10.rela de est.c sucr\o desfilan 101 personajes centrn.1<.•A de No C8 de cxtruñar. entoncea, que doce dfaa antes del sueño de lrmo,
la vida d<-1 joven Freud. Primero tenemos a ~1artha &mays, eu mu- él e11<:riba: "La mayor parte del tiempo lo carga"" sobrehumana"'.
jer Ello abre lo """""" onírica, junto a au marido, ya que la fiesta del La preocupación científica está prc8Cnte, petrificada en la placa
tueAo e" la de su aniversario. Attirtba había sido alguna vez: una de mármol Freud se queja a Flicsa: "Es una pena que ambos sufra·
pnnC('tla. Ahora, con casi 34 años y reiterados partos, está resignodo- mos de tantas enfermedades cuando tenemoo tanto en la cabeza-S De
mentt' grávida, aguardando a su sexto vástago para fin de año (mejor hecho, Freud había publicado bastonte, y adquirido una sólida rcpu·
dicho: C8lá esperando a Anno Frcud, la que será llamada "la ve•tal !ación loco! como neurologo. Fueron artlculos en revistos especializo-
del pe1coanálisis", hecho que no hey que olvidar). doa y enciclopt.-dias, y dos monogrnfirui, sobre la cocaína y las aía.sios;
¡Sexta hijo! nin1¡unn obra en el sentido pleno del término, salvo los Estudios sobre
Eso b""nvidez es sin dudo deplorada por el progenitor, como pue· la lii81cria. Ideas no le faltaban; los rcoultodos limitados se debían tol
de inferirse de la carta a Fliese, con fcchn 25 de junio de 1895, un vez o uno cic.rta precipitación. No tuvo el cuidado de verificar complo-
m<'ff antes del Rueño de Irma. Comienzo con felicitaciones: "Lns novo- tomente los datos-(caso do la coenina) o de extraer las consecuencias
dade• que me cuentos me hacen saltar de okgria. Si tú realmente ro- quo se imponlan (caso de la neurono) o de resaltar lo esencial (cnl!O de
aolviste el problema de la concepción lo sen, si ho encontrado un mé- las afaoias). lntuia su capacidad; sólo era cue•tión de madurar y regu-
todo onticonocpti,·o), lo único que tienes que hacer es decidir qué tipo lar In marcha de su carácter. Estaba pronto para dar el salto del ti1¡rc.
de m4rmol (!!!( te gusta más. Para mi el dcacubrimiento llega m"""" El e11CCnario del sueño de loo sueños está montado para el noci-
tarde, pero puede ser de utilidad el allo que viene·.$ miento del P01icoanálisis.
Wllhelm Fli""8, amigo amado, alma gemela, otorrino genial, tom-
b1~n mer<lCe •u placa. ¿C<lmo serla <'88 placa? Retomemos las asociaciones Loe rtat.ol diurnos son de una dive,..
sidod extrema. F·reud relató sus a&OCHlciones sobre cada frnse del
contenido manifiC8to. Este sucllo supera lns propias expectativa& del
AQUÍ, F.L25 DE MAYO DE 1895 80ñonlc, prcvnJece sobre nuestro héroe. Él es Freud y sus circunst.nn~
SE LE REVELÓ Al, DK. wn.1H;LM Fi,IESS cins. ~1últiplcs problemas - profcaionnlca, familiares, de salud, cxi&-
El MISTERIO llE 1.A CONCEPCIÓN tcnciolc»- lo atorn1cntan en esa noche de julio. Una paciente que ho·
bfo trolado con aplicaciones do cocofno sufrió una necrosis nasal.
Otro paciente, en viaje a Egipto, tuvo un nuevo acceso que un colega
A todo esto, Ida, la mujer de Flicss, se embaraza. Freud se iden· ignorante tomó como disentería. L88 noticins de su medio hermano
tilica con ella. Hablando del proximo "congreso" -como denominoban Emmanuel no eran buenas: la artritis lo limita. Freud añade que M
a sus encuentro&- anticipa que irá "ávido de todas tus novedades y yo en el 1uct\o 4'> &ea, Breue.r, e.n primer lugar- se parece a au medio-
mismo lleno de rudimentos y gérmenes embrionarios*. hermano•. Lns noticias de FlieM tampoco aon gratas: sufre supura·
Uno de e808 gérmenes embrionarioe et la · -Psicologfa", como él ciones nuales. Frcud también menciona un amigo muerto: Flei.schl,
denominaba a •u Proyttto. "Ln construcción de la ·Psicología, parece que abusó de la cocaína. En lo víspera, una anciana seMra, a la que
que pro~o. Pero todavía no lo sé. Decir oigo ahora serla como mon· oplicabo inyecciones, habla tenido un aloque de flebitis, debido pro-
dar a un feto femenino de seis meses o un baile .. :... Es imposible no bablemente a una jeringa mal cetcrilízada. Finalmente recibió la visi·
pcnsor en ese feto, que será Annn Frcud, cursando su cuarto mes en to de •u o•istente y amigo, el Dr. Osear Rie, pediatra de la fomilin.
el limbo ínlroutcrino6. Otto es "'un brave", como lo llama Lt\can; un "amigazo" que no C-8 por
Frcud piensa en un nombre para su futuro hijo, y pide permiso n intcloctuol, como Breuer, ni có1nplico o In 1nancra de Fliess. Oscor
su amigo ~ra lln.marlo \Vilhclm, Ri fuese varón. En caso contrario, yn Rio y Ludwig Rosenberg, también pediatra, asistentes ambo• de
so ha decidido el nombre do Anna, en homtnl\je a la única hija de Sa· Freud en la Clínica de Niños, l!On Otto y L<.>0pold en el sueño. Todos
muel Hammerschlag, su antiguo profesor do hebreo. Pero, también es loo dbados, por la noche, ellos se reúnen en casa de Leopold Kliniga·
probable que Anna se deba a su hermana celosa y celada, aquella cu- tein, paro jugar al taro!. En C83 oportunidad, Otto, además de rega·
yo piano. como veremos, él desterrort\ de su casa. la.r le un licor de ananás fermentado, lo irritó hablándole de lrma. Esa
S!, Freud deplora la grnvide& y no está dispuesto a llevar olegre- paciente.., habla tomado vacacionca desoyendo la "aolución" propues-
mcnte •<e feto al baile de la vida Scllol de eso es la U>Cal a~ncia de ta por Freud en su análisis. Otto le mformó c¡ue lrma no estaba bien.
cualquier comentario alusivo en Jo.s c:ortrut o Fliess. Cinco hijos son de Freud, aílígido, redactó esa misma noche un informe para Brcuer oo-
por •l una ~ga suficiente, que &e suma a In de sus padres y herma-. bre el caao. E8e pen060 informe - probablemente una "supervisión es·
nas. También es unn mala noticia pnrn Mortha, cansada de portoa. crita"- despertó el reumatismo do •u hombro der<lCho.

24 25
Breucr ee una figuro cJave en Ja fundación del psicoanálisis. AJ.. FinalmenU. el 12 d o julio, doce dlas ante• del 1ueño de lrma,
pna voz freud Jo llamó "llfoe•lro Secret<> de lo Histeria"'º· ·•. Ado· Freud ae queja: · -Nece11to mucha cocaína. También recomencé a fu ..
rnU de maestro, fue nm1f0. ¡eneroso mecenas. fuente de inspiración mar dcopués de dos o treo semanas ... Si tll todavla me lo prohibes,
con ol ca.o de Anna O. Podrfa ser oonsiderado el paradigma de la pt1i· renuncian!: nuevamente... • 1•.
coocurología de la época. Bien: "Un gran vestíbulo. numerosoo invitadoe que recibimos ... •.
Eso misma noche, Frcud escribe otra carta: un billete corto aun· El sueno se presenta oon un montaje que luego utilizará el cine: des·
que revelador a Plicas: •Demonio, ¿por qué no me cscribes?" 1 l. La co· de la primera escena pnnorl.'\micn del gran vcetíbulo, cuando se levan·
rrespondencia con el rinólogo berlinés, como veremos, es rica, ator· ta el U.Ión, hasta el close·up de la garganta do 1rmo, una situación
mentada, reveladora. Un dato para retener: Freud se queja del hcterosetual en la que el mirar juega un gran papel. El primer acto
silencio de su amigo, pero esa vez no le comunica su *sueño". aunque termina en la visión de la garganta ulcerada de lrma, carne de peta·
Fheu, vía la trimetilam1na. era la figura oníríca estelar. El. en el dilla. El segundo acto se abre con esa ineficienU. consulta médica,
•congreso• de Municb, hablando sobre la qulmica sexual, se babia re- donde se babia demasiado y se toca con ma.n os torpH. El drama se
ferido al papel fundamental que desempeftarfa una sustancia oomo la cierra en un nuevo clt»t·up, esta vez de fórmulas. evasivas. enigmáti·
trimctilnmina. ¿Cómo cxpl1cor esta resistencia nntc el •demonio-ana· ca.1: TRIMt."TUAML"'lA.
liota• Flie•s, sino pensando que la inyección do lrmo representa lo Loo pcn!Onajes masculinos entran en ación dellde el principio del
..curn" transferencial? segundo acto. Abundan los fantasmas, oomenzando por el semidiós
Debemos al médico biógrafo Schur otro antecedente del sueño, no caldo, abatido por la cocolna, la triste figurh brillante do Fleischl. Se
mencionado por Frcud 12. Se trata de Emma Eclu!tein. Ella, como lue· destaca Breuer, wstigo de loo errores wrapéuticos de Freud, listo pa·
go veremos, era una paciente de Freud que sufrió unn malograda ope- ra convertirse en objeto de aversión. Tras Brcucr encontramos a Em·
ración a manos de Flieu, quien había dejado una larga tira de gasa monucl. Otto y Leopold eon pcqueftos ollutgOfl. Loopold más pruden·
purulenta en la cavidad naaal. Esa tira de gua, aahtndo de la naria te, mú cuidadoso; Otto, más impulsivo, mtl.s nlpido.
ele Emma Ecbtein, haco penaar en las •grandes escaras (parecidas al &rensU.in sellala la evocación latente, en la elección del seud().
oomete) blanco-grisácea•" que Freud ve en la garganta de lrma. Di· nimo "Lcopold", del viejo bamo judlo de Leopoldatadt, maroo de la ao-
cho concx:ión refuerza el acierto de Eri.kson en cuanto a que el sueño gunda infancia del softante 17 • ti también sugiere que en escena m6-
tenlo el destino de caer en In pesadilla, y que fue una visión terrorffi. dico del suefto oon Otto y Lcopold tiene que ver con la operación de
co que Freud sólo pudo superar gracias a su •fucna pefquiea" 13• Este Emma por Fliess, en la que Freud estuvo presento. Yo encuentro quo
registro es ret.omado por Locan, en 1955, en su Se1ninario JI, donde la cen escena, como veremos más adelanto, mdR bien alude a la opera·
boca abierta de lrma es interpretada como una vagina pavorosa cual ción del glaucoma de Jaoob Frcud, padre de Sigmund, realizada por
cabeza de Medusa". Lacen habla de "confrontación con lo Real", re- Leopold KOnigst.ein, asistido por Koller, míentrM el b.ijo se ocupaba
gistro que tendrá larga vida de In anC!Bt.esia. Kbnipte1n se llamaba Leopold, y 1'9ta asociación mo
Continuemos con loe n•to. diurnos: las "'somatizaciones•. Tene.. parece más pertinente que la del barrio.,_
moe la problemática cardfoca del año anterior, con la triada de arrit- Con In junta médica, presidida por Breuer, el circo está montado
mia, taquicardia y dolor precordial. Junto a eso, F'nlud, en un ca.o ti- y revela ser un proceso judicial, como bien lo señala Anzieu 18• El pun-
pico de identificación cull)08a con el propio Fliea.s, comienza a tener to nuclear del proceso es claramente una cuestión do idoneidad médi·
aupurncioncs nasales. ca . ¿Quión es el culpable del acto iatrogénico? En el primer acto,
Pus y oocalna: "Siguieron algunos pésimos y furiosos dfas en los Froud se defiende: la responsoble es lrmn por no haber aceptado lo
cuales la cocalna en la nariz me ayudó de un modo sorprendente ... aolución. En el segundo acto, se presentan las poricias médicas y se
Al dla siguiente mantuvo la nariz en tratamiento con cocalna ... du- interroga el cuerpo do lo paciente. Todo se explica en el wrcer acto, y
rante ese periodo salió lo que, en mi experiencia, fue una cantidad co- el aue.fto se cierra con el caso reauelto. La culp8 es de la inyección .
piosa de pus espeso y, desde entonces, me siento maravillosamente Laa inyeccjones son siempre peligrosas. Otto abu&a de ellu; además,
bien, como si no hubiese habido nada 1s. ··• .
8

•1. Por otra parte, cea lrmo palpada y pcrcuUdo recuerda. a lítulo de
•5, ¿Por qué secreto? Oochh, el etpectáculo, norrndo por Jones, de lea grandce escenas histérica•
. •e. Pregunta: estas "opllcociones nasa.le.a·. ¿en quó ae diícrencian de •na· on ha SalpCt.riCre, provocodaa por lo. presión en los puntoe histc.rógcnoe. O Hn
nsue~ar· cocaína? quo Llene un fuerte iogr«licnt.e erótico.

26 27
<!I habla llevado licor de onanáa fermentado. "El contrapunw de la co- por lt1aS800 se equivoca gravemente:, ya que él habla directamente de
caína y el •ulfonal, del am1J y el propil Uegó o au fin: Freud encontró lo Srta. Eckstein...
la (ónnula que buscaba""· Todas los candidot.. presentan cunículos convincen~. Me pa.
El tema de la culpa y rcparaci6n, iniciado por Erikson y retoma- rece que el hecho de que Anno Freud optara por Anna Liehteín pe14
do por Anzieu, supone uno. visión kleiniana. "'Frcud se siente ahora en lo historia, pero. por más que refinemos obsc1ivamente nuestra
tan reoponsablo por In _vidn futura de la cunl Mnrtha está grávido, co- dudn, nlnl IXJdrían\os pensar que l.1iss Freud ~uc en ese entonces ea·
mo de su obra. Las furins que d<.'8caban la muerto de c.sa criatura, c<>- lobo en el vientre de su mndN.~ deseaba que l rmo fuese Anno.
mo pago por !<>dos IM culpas del padre, no tienen razón de ser. Ln 'fnmbión es Válido conjeturar que se tratn de una .,.figura com·
f6rm~la lrimetilam!nica de In vida, que Frcud de&cubre, las cortjura. pucsto:"'30, condensación do varios personajes reales, de toda una
La cnalura será W1lhelm o Anna"20. La salída de la culpa está en In conttclnción de persono• "que fueron superpuestas en el trabajo de
reparación. condensación"°' 1. ~tuchos piensan así. lrma es Emma, es Anna, es
Continuando con el elenco del sueño, por orden de aparición en Bcrtba Pappenheim (alia1 Anna 0,l y •otras más". Al fin de cuen·
cscenn, tenemos a la protagonista, Jrma, la paciente amiga de la fa- tas. este sueño es el t'jcmplo má.s acabado del mecanismo de la con·
milia Ella había sido invitada a la reunión quo 10<! Freud dañan tres denaación onírica, en el que la •trimetilaminn"' pone un broche de
dlll8 más t~rde, en el ~umpleoños.de Martha. En esa época Freud yn oro.
conocrn la 1nterferenc1n de lo soc1a1 en Ja rolnción médic<>-pacicnto: Annn O., paciente aupcrestrella de Brcucr, onliga de larga data
~Ouronte. el verano de 1895 tuve en tratamiento psicoanalítico a uno de Mnrthn, también est.obo en lo fiesta del •uefto. Todas ellas pueden
¡oven i;eñora (lrma) que tenla estr<><:has relaciones de amistad conmi· considerarse grandes histéricas históricas. Hay que reparar que una
go Y con los mfos"''· i::1 advierte que esa •mezclo" puede convertirse do ellos tiene como nombre el seudónimo de la otra -y en el sueño de
en "fuente de senlimicnu. embarazosos. El intcres personal del m6- lrma el mole es casi má• importante que el nombre. La primera An·
dico es más fuel'W y su aut<>ridad meno...... na., observa Anzi.eu, es viuda; la segunda enviudó aimbólicamente de
¿Quién es lrma? Gran juego analítico de salón. Anzieu nos dic:e2" Breuer Cuando Abraham, ataos despui!s, le prc¡unló a Freud si en la
que el debate fue y •igue siendo animado. interpretación de esto auefto se había agotado el sentido serual, el
, En primer lugar! entra decididamente en la ore.na el propio An· maestro le respondió: "Lo que está detrás, ocult<>, e• el delirio do
z1cu, arquero de lúc1das flechas autoanaHticns: •No8otros mismos grandeza sexual: las trca mltjcres, M.atbilde, Sophie y Anna, son los
on lo edición de 1975 de la presente obra, propusimos identificar ~ tres madrinas do mis hijos, IY yo las poseo n todasl"32
lrm~ con Anna Ha".'mcrschlag Lichtein. lguol que lrma, Anna es EKt..a "'omnipotencio erótica" revela la identificación con el padro
u.no Joven viuda, amiga de Frcud y de su familia, persona bien cono- de In horda, aquel que poseerá a todas las mltjercs en Tótem y Taba,
cida de Brcuer, una de laa pacientes favoritas do Freud"2A. Prueba "padre del goce impenitente, violador de sua propiu hijas....,.
de peso: una noto al pie de página de La inurp~toci6n d~ los Slll!/loo Hoy una Mathilde en el suefto que no es su hija ni la majer de
h~bla en ~avor .de la elección de Anz.i eu: •Anono ouena como el ape. Breuer. Esa segunda Mathllde entra en el suefto, por vla de las aso-
lhd? ~e ?''.pacie!'le lrma.... Bastaría cambiar "apellido" por "nom- ciaciones de Freud, de la 1igu1entc manera;
bre . M.i h1póteS1s fue adoptada por Hartmann y por la propia Anna
Freu.d"'2•. Anna Hammerschlog Lichtein , entonces, es una fuerte En una ocasión provoqué un serio estado tóxico al prescribir ro-
candidata. pctidas veces una drogo que en la época ern considerada inofcn·
Schur, el prím_ero en revelar el episodio infclit de lo operación do sivn (sulfonal). En con oportunidad me apresuró a pedir ayuda y
Emma Eckstem~ piensa qu.o el sueño reproduoo much08 temas y esce- consuelo a un colega más experimentado. Existe un detalle subsi·
n.as de su calvano fon particular, el tema de la g"80 saliendo de la na· dinrio que confirmo. In. ideo de que tenía cate incidente en mento:
!"l). Ella, como Irma, pttacnta una profusión do slntomas histéricoe mi paciente, que sucumbió por el veneno, llevaba el mismo nom-
Junt<> con males orglinicoa. El propio Freud le examinó nariz y ga,,. bre que mi hija mayor (MathildeJ."
nnta La hipó~is de Emmo fue luego adoptada entre otros por
Roazcn,27 Peter Swales'* y Thoden van Veltzen". ' '
U!la t.ercera posibilidnd, variante de la primero e, inclusive, gran
complacoc1ón de la segundo, es sustentada por Kroll. Según ella An· •s. Vénac particulnrmenl.tl la carta d4!:l 8 do nlano da 1895. Corrtspon·
ra es E~n1a. Freud, en su correspondencia con Fliess, al menci~nnr
a operación de Emma habría utilizado un seudónimo cllníco. Pero sí
dlnr10 S1gmund Frtud. \V1lhe/,,, Flieu, 1986, comp. do J. M. M3880n, lmago,
Rfo de Janc.iro, pág. 118. Mo portee poco probable que Fr6ud hayo. alterado el
•• Mf, lo correspondencia Sismund Freud-Will1tlm Fliess compil~da nombro en una ea.rt.a a. Fli~.

28 29
Loe rec1entH hellazgos de Hirschmtiller, en efecto. ubican a la Yo lanto mi flecha ~n la dirccció11 de este trío: la paciente de lo
Srta." Muthildc S. en lugar dcetocado34. Hirschmüller investigó en cocalna (cuyo nombre d....,nocemoe), Methilde S. y Mathtlde hija, en·
loo archivos del Hospital Psiquiátrico de Vienn, el BaumgartJ\cr Hl>- cnrnan las tres trnns.grCHioncs do Freud: la cocaína. In hipnosis y la
he. encontrando el •iguiente ~1'11(1C<Jdo d~ Admi•i6n de Freud, fecha· pulsión incestuosa.
do en octubre de 1889: Entre la muerte de Mathilde y el aueño de lrma transcurrieron
cinco años. Freud, en el 8Cgundo caso, pide ayuda y teme la critica de
La Srta. Mathilde S ., una joven de 27 aJIOll perteneciente a una Brcucr. Con Mnthilde, el "coleg11 experimentado" fue Mcynert. ¿No
familia distinguido aunque predispuesta a las enfermedadce ner- seni, entonces, que el M del suel\o rep~ta tanto a Breuer como a
viosos, de excelente educación y dntndo do numcroeos talentos, Meynert? La escenn se repite, lo culpa es la m1Sma, la tnmelllamioa
particularmente en el dominio artístico, fue tomada en febrero do tiene que neutralizar el Mulfonal.
1886 por una molancolfa, con tod08 loo íenómen08 de inhibición, A la luz de lo psicosis transfcrencial de Matltildc S., podemos
autoocusación e ideos delirontes mclancóhcos, sin nlucinncioncs pensar en t~munos erotómanos en ·olras· mujeres. Esle arquero tie-
ni trootomoe de la inteligencia ... A partir de julio de 1889 apare- ne dos candidatas. Unn fuerte competidora: Mónica Zajic, la niñera
ció uno manifestación manfnca que fue en aumento, causnndo la católica de los tiempos de Freiberg. Ella, o la manera de Breuer, fue
insociabilidad actual de la pacientc31. •u Maestra Secreta de la Sexualidad..º. En checo las nu'leras 8e lla·
rnnn .. Nnnotf', lo que está muy cerca de ·nnanlis•, que t:'n ale1nán se
Mathilde, internado por Freud, en pleno delirio maníaco, desa· escribe -o.nn.na". Sabem03 que Frcud con1cntó con Flicss la significa-
rrolló una J)8iC08i& transfcrencial, como lo atestigua el siguiente frag· ción -Profunda del sueño que va y viene entre mi ni.Aera (mi madre) y
mento: Martha"" · Una segunda flecha tal vez •ea la más sutil de todas, yo
quo se presenta con la malicia de la carta robada: Minna, la cunada
La paciente, que so jacta de M!r judío, exige ser llevada a presen· de Freud, estaría presente en la trimetilamino . La ~iinna trimclila-
cia del Dr. Frcud; se lira al suelo (cuando este deseo no so lo con- m(nica... Más adelante contaremos la singular y controvertida lustcr
cede), amenaz.a con 1u1cidorae e intenta estrangularse con una rin de esta hermana de Morthn Bcmays, Ja prhncra mujer que tomó
trenzo. de sus cobell08 . .. canta y grita de n1anera erótica. conocimiento del psicoanálisis.
Entonces: Emma • Annn • Anna O. • Mónica Zajic • Amalia • Mio·
Y también; no · Mathilde S., e ntre las mujeres. Luego veremos que lrma también
esFreud.
A poKnr do In contención, logró arroncar8c una trenza con los
diente8. Ninfomanlaco, ruedo por el suelo masturbándose. lla- Sigmund est.11 al bordo de los 40 a~os, edad crucial en la quo mu·
mando al Dr Freud, profesando ser su esclave"'. chos piensan que perdieron el tren de la historia. Erik Erikson, gran
especialista en lns crisis de la v1dn, nos (omiliariz6 con In idea de una
A esta altura, Mathilde S. ce.e en una depre•ión. Fue entonces crisis de In mediana edad on la vida de Freud; en esa crisis la Muerte
cuando Freud prcecribió un tratamiento alternado do sulfonal con hi· amcnazó su temeroso oorazóo.:
drato de cloral. Poco después la pociente muere con un cuadro agudo
do porfirio. Conviene seftolar quo sólo a partir de esta fecha el sulfcr Un hombre como yo no puede vivir Bi1\ una causa, sin una pagión
n&I pasó o M?r considerado una droga peligrosa que lo consuma; un tirano, en las palabras do $chille r. Ho oncon·
Durante el periodo maníaco, Meyncrt, admirado profesor de psi· trado a mi tirano y en su servicio no conozco limites. P.ti tirano se
quiatria d<• Freud, ea llamo.do e11 consulto.. Hirschmüllor concluyo que llama Psicologla. La J)8icologfa siempre fue nu meta distante; pe-
Freud babia hipnotizado a Math1lde S . Es muy probable, como luego ro ahora, con el estudío de lns neurosis, so volvió n1ucho más ac-
veremos, que Meynert no aprobara esa intervención de su disclpulo ... cesible ... Durante las últim93 semanas le dediqué cada minuto
E;stos datos arrojan una nuovu luz sobre ol suef\o do Irmn. yo que libre de mi tiempo a ese trab'IJo. Loa horas nocturna•, de las once
Malbilde S. podrla robarse la escena. Ella fue prácticamente ignora-
do por loe biógrafos. Ant1eu le dedica d08 líneas; •El acto se cierra con
el surgimiento de un segundo trío femenino: la enferma mal tratnda
con coco!na; otra, de nombre Mothjlde, a la que Freud ho.b!a me.lado •9, Bn Cit..'\ opor·l unidad le ccxlo Lni orco o r.1ori11 Auxiliodora Pornan-
con sulfonal, y la hija mayor, también llamada Math1lde que casi dN, de quacn fue la ide.a. Cierto que en alemán TIUMETILANIMA so o•cribe
mucre de d1fterin'"3t. ' ftUCmi..u.tl'.'rifN.

30 31
a las d08 de la mañnno, me encuentran imaginando. trasponien· Freud, t'n el sueño de lrma. no 068 explorar esa vía Él, que reve-
do adivinando y sólo obondono In cnutto cuando e l absurdo me lo con "'admirable falta de pudor"'"9 sus scnt.1nticntos con rclución a
vi~ito. No pida~ de n1f resultados por 1nucllo liernpo"4" (el é nfasis los colegas, CIJ cxtremadnmcntc prudente, cnsi mudo, cunndo se trata
es mio) . del contenido sexual del sucfto. Un análi•i• más profundo revelarla
•u deseo de "todas las mujcrea". Freud , ni.to de Mesmer, hijo de
Ese mucho titmpo es el que transcurre entre la plnca imaginada Chnrcot, bit~ r101n de la cocaína, no desea. ~r cruc::ific:ado. Aunque no
para Flies• y la euya propia. Tiempo que coincide con la gel!lllción de oc trata sólo de reticencias, él apela aqul a la vah06a noción del ·om-
Lo interpretación de los suenos. O sen que el sueño de lrmo. anuncia bligo del sueno•:
el lustro más creativo de In vida de Freud . La carta del "tirano" fue
C54:rita un mes antes del sueno. Tengo In iinpresión de que l a intcrprctnción de cstn pnrl-e de1
¿Cuál es conclusión finol de este sueno inaugural? "Por el mo- sueño no fue llevada a su tl!rn1ino, lo que habría permitido reve-
mento me contento ooo este noción recién adquirida: cuando se sigue lar todo •u sentido encubierto. De haber proseguido mi compara-
el mé~o de interpretación de los sue1'os que expuse aquí, !e verifica ción entre las lres mo.óerct, habrla llegado mucho más lcJ<)OI Todo
que el auci\o realmente tiene sentido y que no es de ningún modo In suer\o tiene por lo menOA un punto insondable, un ombligo por el
expresión do la fragmentación de la actividad ccrebrnl, como sostie· cual se conecta con lo dcsconocido50.
nen los autores. Cuando tcrrnirw el trob4Jo dt interpretación, se perci·
be que el sueilo es una reolitaci6n de dewos'°'43• Freud alude a este desconocido en el cplgrofe de "El Libro de los
Cierto, pero Lacan oc pregunta, con razón, cuál es la importan· sueños", con In frase de Virgalio; ..FlecUre '' nequeo superw, acheron·
cia de e1te rucf\o. Se advierte su desilusión cuando dice; ·¿Cómo es to mOVttbo• (si no puedo concihar o los dioses ce1cstiales, moveré a los
posible que Frcud, que más adelante hablará del deseo inconsciente, del mundo aubtcrráneo). Resulta evidente que el ombligo de """ labe-
aqu' presente, como primer paso de su dcn1ostración, un euci\o que rinto subterráneo está mucho más allá de In lujuria d e Frcud por
se explica totalmente por In satisfacción do un deseo que sólo puede ceas tres muje res que ya aparecen en el sucfao de las Tres Po.reos ...
denominarse preconscicntc o incluso totalmente conscicntc?"4·4 La Luego veremo• que en el ombligo del sueño, junto al sexo, eslá la
respuesta que da el propio La.can es bonita, aunque no totalmente muerte• 10•
convincente. •Este sueilo, en cuanto suefto, está integr8.do en el pro- El sueno de lrma rinde homenaje a las ideas del rinólogo berli·
greso de eu descubrimiento. En segundo lugar, este suefto no ea sola- n&. Freud utilí"" una de ceas ideas, la relación entre la gnrganta (el
mente un objeto que Freud descifra, es unn palabra de Frcud. De ah! "órgano cefálico") y el sexo, deeplazando el contenido ginecológico la-
su valor ejemplar; en cnso cont,r ario, tal vc-z sería menos dcn1ostrati· tente hacia un contenido manifiesto que conRi6t.c en un exomcn de la
vo que otros aucños" 46, lo que parafraseo un poco a Erik.son cuando nariz y la garganta. La segunda gran idea de Fliess, la de 108 perio-
babia del auefto soñado para ser decodificado; o sea, un sueño QU(' dos -ciclos vitales- diferentes en ta mujer y ~I hombre, es introduci·
cobra importancia por su valor histórico y su resonancin aimbóliC"a. da por la trimetilamina, sustancia que estarla en la blll!C do esa ope-
No caben dudBS de que el desciframiento de cele sueno fue una divi· ración.
soria de tas aguas, ya que, treinta y un nf\os más t.orde, él todavía El suel\o bobln con ambitJOltncia, para anticipar un término que
pensaba que -un insight como éste sólo se produce uno vez en In Freud utilizará más tarde. En primer luftOr tenemos la dceostrosa
vida"46• operación en Emma. Anzicu estima que ..-el exornen de lrmo t.ombién
Concuerdo con Garcia-Roza e.n que los elementos que hjeieron parece encubrir el deseo latente de auscultar é l mismo a Ido Fliess,
posible coc iJlliBhl, tomad.,. ai•ladamente, no oon muy novedosos. El antigua paciente de Brcuer. Ella (en el sueno) ee su pacimt.c; Frcud
primero eA la a!innación de que los suei\08 t1enen sentido. Considera~ procura ver el hijo que ella tiene en el vientre. En este pa"4je oc pu~
da en si misma, esta idea es, de hecho, muy antigua. El propio Freud de leer, en filigrana, Ja naturaleza edípica de la •traosfercncin· con
enumero uno serie de autores que, desde 108 tiempos de lns Pirámi· Fliess y la anticipación de su futurodescubrim1ento' 1•
des, afirmnbon que los suenos obedecen o las leyes del espíritu•'. El El sueno de Irme, como objeto simbólico polifacético, oc prest.a a
segundo elemento consiste en suponer que el sueño no es nada más muchas combinaciones. Vcam08 la fórmula do lo. trin1ctilan1ina:
que "'una realización de deseos inconscicntes"'48. Esta tesis también
era conocida por los oniromantcs. El tercer t:lcmento tic.no más nove--
dad: los dCM!OI inconscicntca de los que ae trata son de naturaleza se-
xual, mejor aún, de naturolez.n sexual infantil. En este punto, él no
tiene prccureores. • 10. A.gnde1.e0 esta. sugcrencio a Lucin Andn1dc.

32 33
Aquf encuentro In oportunidad para lanzar uno nechn qut' me·
parece certero, y que n1c llomo In atención porque soy -c:n1'í- el pri ·
mero en nrroJnrln. Yo he dicho de qué se trata: l rma es Frcudºll. ~1r
jor dicho: lrmn ot el Frcud. por venir. La garganta de elln, como lucgu
vcrem08, rcpreacnt.n y anticipa la formación maligno que lo ocechard
a él en el íuturo. Tal vez en el fondo de este suc11o histórico StJ C>n·
cuentre el deseo de mue~. E.•ta pulsión toma.ria In forma de un pac-
Para Lacan ésta e• la fórmula de la infancia de Freud en Freí· to fáuat1co por el quo se entrega la vida a cambio de la fundaaón de
berg. Lotl 3 CH corresponden a las tres familias que componfan el la ciencio del sigloºª'
protogrupo de Freiberg: el matrimonio Zajic, el motnmonio de Em·
manuel Frcud y el nuevo matrimonio de Jacob Freud, con •u• ,....pee.
tivos hijos. Su {'8tructura terciaria también incluirlo, en 1a aobrcde·
terminación, n los treo tipos de neuronas en los cuales Freud pensaba NOTAS
encontrar l o fórmula del aparato nervioso. De hecho, la fórmula apn·
rece por primera vez en una carta a Fliess, tres scmnnns dcJ11pul!R del
suefto02. 1. Cotln do Prcud n Flícss del 12 de junio de 1900 ('orrt1¡>nn(/~11c1 <t
Son Lrlodos dent ro de triad as. Se p ueden completar de In s i· Sigm.unil 1-·reud· \Vilht/ln Plie11, 1986, comp. de J1 ~1. ~1o~on, hnllgo, IUo de
guic1\tC for1no: .Jnncoro. 1MI~ 418.
2. Ct~rtu de Freud o J.""licSH del 7 de rnayo de 1900, ihíd , p:íg. <t ta.
3. SE, IV, pdg 107.
4. Enluion, ih!d . pá¡ 11.
lrma 5. Corlo de Frcud l\ Flieu del 25 de mayo de 1895, J ~t ~1ru•on

~
(cocnp.), op <1/ • páj{. 130.
amiga de lrmn 6, Carli\ de Freud o F1i-del 12 de junio de 1895, 1bld , pi\g 1~2
IAB mujeres 7 lbld
Marthn
8.<'•"" de ~'reud • 1'11- del 13 de aetiembre de 1895. ibld., pq. 120.
9. SE. IV. pdi 112.
10. Ded1cat.ori1 a o~uer de la tradu«ión del hbro de Charcot. J ~t
Brcucr M._n (comp.>, op. ttl , p4c. 20n.

FreudE----los más viejos~ FleiM:hl


11. Cart.ol do Pftud o F1iea del 24 de julio de 1895, 1bód., p6g 135
12. Mu Sc-hur, ¡·~ud. vido e a.gonÚJ, 1981, lmaon Río da Jeneu'O 1
poi¡. 93. e-• ' '
Emmanuel 1.3. Enk Erikaon, "'The drenm apecimen ofpsychoanalyei1·. Jnurnol o(
Amtncnm P•yclaot111alyt11, 19$4, ~ 2, pág. 16.
14.•J. Locon, U Afoi tla11a lo th~ de Freud el don-1 la tN"h11iqut de 1<1
~Otto ¡nycho,.nlytt., S.minoire 11, 1978, Pnrls, Seuil, págit. 177·204.
15. Corta do Freud a Plic1Ja del 24 de enero de 1895, J. ~1 t.ln1u1on
los iguales ~ Lcopold (comp.), o¡>. cit., pág. 107.
Fliess
• 1 t. ln1i1t.o on lo potcmidnd de la idea. y me remonto n llt!rolrto, unn no
vela ~ue etcnb( en 1969, donde digo, hablando dtl 1ucOO, que lm11 OI Frcud
•En 12. El euef\o., como luego veremos, rue tildado de •ncur6tieo• por Jung:
Ast, et aucfto contiene una representación simbólica do au propia hec~nt.o a t•o poco de neuros.i1, me permit.o llo.nl.8.tla lo l'lención llObre rt
l"ltructura... Eso noe aproxima de la visión nieLU1Chew>a del sueno co- de qu. \Llt.ed abre la 11iterpntoci6A de loa we:;Joa Mlm1Uendo f'n t.ono
mo forma de transmisión de una verdadM. El sucfto, para Zarothu.s- ~nto tu pf'Opu• neuro1ia -el 1ue60 de la inyección dé trmn ~. adf'nllfi·
tra. permite anticipar una verdad. Tenemos varios trfos: Oltc>-~ de J ron el neuróUC'O que necetnta tratunifllto. P.tuy ••cnUicotavo·. (Carta
pold-Fhr..e, Brcuer-Fleischl-Emmanuel El ·a·. numero aagrado, __ ':,°;;!~• Fttud del 3 de d1atmbre de 1912. ~11.d..Ju.1111. Corrt•pOttdtn~io
nuin<-ro peñecto, numero edlpico, la ley del temario en la Cábala, rige -·-~. 1976, Rlo deJan•iro, !mago, P'«· 596).

el ~"' d• 1 trma, donde la trimctilamina opera como broche de oro.
35
34
16 Carta de Freud • foiieu del 12 dejun10 de 189G,, ibíd., pág. 133.
53. 01dler Anz1cu. op. c1t , pág. 57
17. 1 SereuUnn~ ·Dt U. p/vn« la/QtU au ('Oftl.tnu manift•lt'"', Bull Pq·
<MI, 197G, N" 336, pép. 674-600. 54. Pnul·Lau,...nl "5soun, rf'<ud • N,.tu«· 1981 ~- ~bl B ·1·
aic, pág. 217, ,oe, •~nra. o, ra.sl. 1tn·
18. Oidier Aniieu, A outo-oná/i14• dt Frt11<1 e a deM!oberta da p•iccuuili«,
1989. Art.. Mtldi<.,, Porto Alegre, ¡M¡;. 47.
19 lbid • ple 48.
20. lbod.
21. SE, IV, p11g. 106.
22. lbid
23. Oidier Anzu.~u. op. tll_, pé.g 77
24. lbíd., po\g. 4~ .
25. SE. IV, pág 115.
26. A.nzieu, op tiL
27. ROAzen, ·St>m~ndditwnnl .. :
28. P. SwaleM, Pr-eud, dohn Weu•r ond tl1c Stotua of Stduc11on. The Role
oftltr Wdch in"'' ConttplrO't o{ Pan/a.y, 1982.
29. Thoden "'º Vellieo, lnno oJ the u:indow. Tlt• fouf'lh scnpl o{
fh!11d'1 IJ1t-'<imtm dtmm, Anuor. /mago, 41, l'or 3, págs. 245-98..
30. J)id1cr Aniicu, op. cit., pág. 44.
31 SE, IV. p.-1~ 292.
32 Corta de F'reud o ¡.bmham d•l 8 de on•ro de 1908, A hyth04nolytoc
D10Wg"e: tht Úllf'r~ ofStll'"""d Jihud a.nd Knrl Abraham, 1901· 1926, 1965,
Nueva York. Bosic: Book8
33 Scr¡e (~Let . Freud t o da(¡o do ¡nicon.o1Wa, Rlo de Jnn~iro. 7...nbar,
,.... 66.
~4 . SE, IV, PllK. 111.
36 !.1td.hildc S. ¿es soltera o caaada? No t.()ncm09 osn inforn1ución.
36. Albnichl HirachmUller, · r...,ud, Meynert et M1lhilde: l'bypn... en
qucstion"', R~vu~ lnt~rnalionoü <k /,o hycluJnolyat, J99J, Vl, J>é.c- 271.
37. Albrecht llirsch1n,lller, '"Frcuds •Malhilde•, (l1n weitcrcr Tagctrc1t
&um lrtna·Tnlum", Jb. P<Y<hoanal., 1998, XXIV, pég•. 129-l;9.
38. ¡.(bredll Honrchmuller, "Freud, Meyn•rt el Mathilde: l'bypnOM en
qucstion", obíd., ll4r 278
39. D1dier Ani1eu, op. cit., pág. 47.
40. Cf. la. )'ft meocion.ada dedie11toria a Urcuer de la tmch.1cci6n del libro
do Ch•rcot; vb!o I• nota 10, 1upTO.
41. Corto do FTeud o Plie88 del 9 de febrero de 1898, J . M. Moa'"'n
!<'Omp.), o¡>. cit., pá¡¡. 299.
42 Carta de Yreud a Pli... do 25 de mayo de 1895, ibld., J>áM. 130
43 SE, IV, p4g 182.
44. J. LMon, op. cit.. pág. 194·5.
45. lbld., pág 195.
46. l'refacio a la Tercera Eclición lngl...,., 1931, SE, IV, pág. uxiii.
47. l.. A. Garc1a·Roza, ª Um mundo attaico de VUIU ~e peua·
ment.os in1pcrfeiUM1·. •~anuacrito 1992, pág. 6.
48. SE, V, pá¡. G89.
49. I~ "- Gara1·Ro&a, 1bld., pág. 3.
50 SE, IV, JMll· 111.
51. Old.icr An1.icu, op. rlt .. pág. 51.
52. Carta do FTeud o t'lieu del 16 do og°'t.o de 1895, J . M. Ma11on
loomp.). op ..~. pug. 136.

36
37
que evaluar quó significaba lo cuestión judía en el Imperio Austro·
Húngaro n rnedindo• del siglo XIX.
1867· fecha clave. La vida dol Pueblo Elegido en Ja Europa Cen-
tral cambia dramáticamente de8pués de la Emancipación de 1867
Francisco José, al renu;nciar al poder absoluto, moderniza el apara·
CAPÍTUL02 to dc,J E•tado Y otorgn igualdad de derechos civiles n Jos judíos. Eso
s1gn1ficn ~1bcrtad .de v1v1endn y circu~ación. Fin del gueto, con KU
LA RUTA DE LA LANA con_finamaento cívico y geogr4fi_co. Abiertos los caminos, los judíos
e~1graron en masa para las (1udades. Aparece un nuevo tipo de
Diáspora que modificó rad1cnlmenle In IVtltanschauung judaica.
Frcud abre conlo sigue MU" notas nut.obiográficns: Los n1crcudcres se •asimi lan" a los tiempos, aprenden el me>do de
ser ~e los burgueses austrfacos, renuncian al tdisl1 •i y cambian de
Nacl el 6 de mayo dc" 1 1856 en Fn'1berg, Morovia, una ¡>«¡ue~a vegt¡mcnta. ~a "europeiza""'"- La asimilación no fue total y lo tra-
ciudad de la actual Chcco.;lovaqurn. Mis padr•• e ran judíoe; yo dic;ión penushó _bl\Jo la forma _d~ un judaí•mo liberal Por otra pnrte,
he seguido siéndolo. Creo que mi ronlilia paterna vi~ió mucho qu1cnes renunciaban a la rehg1ón judío dC'bían, por ley, registrortie
tiempo en la región rennno, en Colonia, y que con motivo do una en uno de los otros cultos establecidos (o""ª• el católico o el prolcs-
persecución contra loo judlos, en el siglo XIV o XV, volvió a Li- t.aot.e).
luania puando por Golitz.ia, rumbo a un país de lengua alcma· _Dos añ~ dcspuéa del nacimiento del padre de Sigmund, en 1817,
na, Austria 1• Ben.J&mín D1sraeh, niño semita de doce n.Aos, recibió el bautismo en
la lgl..,ia Anglicana de Saint Andrew's. Una década más tarde otro
El origen judlo constituye la tarjeta de presenlt\cióo en un texto niño judío, Ka.rl Hcinrich Mnrx, de seis nfioK, también fue bauti~odo,
que aspira a mostrar las rnlc:cs científiCM del psicoanálisis. Ser judlo c.n la pequeña ciudad de Ticr. Estos bautis1nos históricos marcnn el
como punto de partida de su }Ornada En ese sentido, cuando cumple inicio del judío en la culwra europea•.
70 aftoo, Frcud envía a In login Bitoi B'r•th el siguiente mensaje: *De- Antes de la Emancipación, d1gtun0<1 en el siglo XVIII, cinco gru-
bo confesarles que ni la fe ni el orgullo nacional me ligaron al judals- pos de judíoa vivían en la Europa Central. llors-concours encontrn·
mo, pues siempre fui ateo, educado sin religión ... Con todo, aubsis· mos lns Jlnn1adas "'familias toleradas"' - In o ristocrncia del dinero.
tfan muchas COIU que hacían irrcsistJblc p:u-a mí la atracción de los Ejemplo: loe Rolhllehild. Luego vienen lo• sefardíes, comerciant.ea lle-
judlos y el judof3mo: potencias sentimentales 06Curas y grandiosaB, gados de Const.aoünopla, riCOdl en su mayorla; hablan el l•dino, mez.
tanto más podcro<1M cuanto d1flciles do expresar en palabras; la clara cla de Cl!p~ol con nlgo de árabe El resto, In inmensa mayoría erran-
conciencia de lnios fntin1os, la secreto familiaridod de poseer una te, so divide en tres grupos con fronteras fluidas: loti n1crcadcrc3 de
mi.sr.lo arquitectura an{mica'"2. las ciudades, los vendedores tunbulantes y los ca.mpcMinos itinoron·
Roudinesco acota: "'Ser jud{o como •patrimonio g<'-nético-"''· tes. Vivl11n en guetos o de gueto en gueto.
En carta a Ottknr Pfister, Freud tM> pregunta· ·~Por qué el ¡l8iooa- La Emancipación fue el •fruto de una lenta lucha que duró ocrca
nálisis no fue cr<:ndo poT uno de esos innumerables hombres piadosos.• de setenta nAos y que comenzó importada por Napoleón ni derrotar n
por qué fue necesario esperar a un judlo totalmente atoo?"• Esta pre- las Potencias Centrales.,. El Corso dejó su marca, y no cxtralln que
gunta incluye una doble afirn1ación: primero, ern preciso ser judío; Freud lo admirase. En los años si¡,'Uicntcs n las conquista... napoleóni-
segundo, ser un hombre sin fe'. Inquietante eseveroción. Tenemos cas emerge "una Cl!pecie hasta entonces inc'clita": el intelectual judlo
urbano. Personaje brillante, oportunista, inseguro, lleno de culpo,
que, de una manera caricaturcgcn, recuerdo lns oeurotds de carácter
de nuestro siglo'3• Apnroce en los laberintos tortuosos de ese parodig-
• t ¿Es atí? Un pequef\o problcn1n, uno de los tanl<NI en el camino de la
bioerafia de Freud, tftide en que todo u cucc.bon&do por IOll Cazadore1 Cus·
tod101 de daio.. De •hi que, a portar de uf\ reglltro poco l~ble de la audad
de Ftt1berg, Vlod1mir Granoff afirme que Preud ntlci6 ti 6 de marzo, lo que •2 Ou·lec.t.oaJemá.n del aicfn XJV,con nume~ pabbru tn bebrt'O
planteo la c\lestlón do que In madre de S1g1nund &e hobrlo. casado en e&tado . ~'l. Ronat.o ~1e-zo.n e:nracterizn bien <'I Upo pticológico do este int.eh."C'tunl
inlCtNante. Pero lodo hace pena.i.'r que In fecha convenciont\l es la correcta y M1mdndo, "dilacerado por t.cndenci(t.11 oontradictori1111 vncilundo entre uni:t oe·
Preud wria un lAurino de ley (Cf. Théo Pfrimmer, Ptt11d, lttkur d~ lo Bibk, cu_ra fidelidad a1 pueblo perseguido que abundona~a, junto u un ren1ordi·
Pllc. 34) ID.lento •gun1men~ OICW'O nac:do de fllt.e alejami"nlo, y un• inmensa volu.n·

38 39
mn de l'uj<"to :itorn1entado que fu(' Frnnz Knfka ., Se coractcrizn por her ". En losyc•hivd, sólo se e•tudioba el Talmud. Pronto, a los 15
el abandono de lo tradición judfn , y Ruírc In culpo re~ultante de su años, Leopold dC"jó el gueto talmúdico para estudiar ..otrntt ciencias..
o8imiloción l,..a mctamorfoAis. co1no piel de ovcjo, dcbfo s<"r rod1cal, en i=:ragn 1t . Fu~ profc1«>r de hebreo durante veinte or'ios. Este: cuarto
1>ues, según dijo l leine en su célebre frase, "'el bautismo es el pa.sapor~ co.n11no puede denominar.tJe la "salidn curopciinntc". Como fruto de
te que permite entrar C'n la socie<lnd curopcn"8. llcine, que se convir- ese trabn,,o cultural, 1u huo tuvo frente al •antisemitismo· uno ncti·
tió un año después de Karl Marx, afirmaba enfáticnn1entc: "Yo soy tud menos problcmilli<a que In de Frcud ·•. En efe.to, los hombr<s de
boutizndo, no convertido•. Tenía Ru .,pntria 1>ortátit• que era In Biblia; la generación de J=f Br<uer, como Moriz Ben<dikt y Kaiieowiti no
juró ·oomprometersc nrdientemenle con la tau•• de los judfos y llu- se sintieron tan d iscriJninndos. '
char l por Ru igunldad de dcrechoH civiles; ~n los tiempos peores que Por otra parte, el antisemi_tismo furioso comenzó después del
sin duda vt"ndrán, la canalla germana escuchará mi voz, y gritar-O lo Miércole• Negro de 1873, y tr(!(:>Ó en los n~os 80 y 90. Es dificil eva-
bastante fuerte como para que (esa voil penetre en lnK cervccerfas y l~ar la malignidad de cst.• ola racista, ya que 108 testimonios son muy
108 palacios de Alemania". d1vcrgenlcR. Hny autores como Stefan Zweig que afirman no haber
Fn.:ntc n este panoramn, dice Janine Chaseguct-S1nirgel. "'Un ju- experimentado n1olestia racial olgunn 14. En cambio para Bo.ka n ~l ra·
d(o de la diáspora, en las condiciones de Frcod, que no fuese omb1va- cismo fue una pcsad111a 14 • Aquí et oportuno record~r el cuento del lo-
lcntc rcsp<..icto de su identidad judaico. estarla ~implemente al mor· cutor judio tartamudo que •e qucjnbo de ser di•cr iminodo por la BBC.
gen de las leyeK que gobi~rnon 1n psique humnna.. ·&. 9 V1olarh.'I el ExiMtfa una hipersensibilidad que llevó a Breuer a decir •Nuestra
Prin<opio de R<0lidad Las oltemntivn• ernn !re" la rcligio•a, en fa- cpid~rmi:; M~ está volviendo dcn1nsiado scn&iblc y sólo me resta espe-
vor do In fe, oon In segregnción conconlitantc; In HOluc16n as1milncic> rar que los Judfos ttngan una concicncia firme de su propio volor y
n1sta, con la negación parcial <Hcine) o rotol (Marx) de la condición mantcngnn cierta ind1ícrcncia írcnte al juicio de los demás, en lugar
judía y, finnlmcntc, In aalid11 sionista, lodnvrn en el hont00tc, que co- de C".88 aelitud susceptible junto con un aguzado poinl d'liou1U?ur".
mentará a esbozarse o fines de lo década de 1870. Bakan opina que el l>'•coanáJisis puede entenderse oomo una •se--
Quizás cx:isth\ una cuortn solida, más benigno que la pura n~a­ culoriz.ación"' del mi11tieismo judío. E l int.erés por los sueños, por
ción, ejemplificada por el podre de Joscf Brcuer. El hijo tenla lo si- ejemplo. En este punto, Bakan eofr<nta un obstáculo importante: la
guiente que decir de su progenitor; total nuscncia, en los textos íroudjano8", inclusive en In corresponden-
cia, de nada que haga pensar en un diBCUroo ml•lico. Freud, de hecho,
ti pertenecía a la generadón de judios que salieron del guero es- se pronunció rndiealntcnt.c en contra de cunlquicr monifestnción espi·
piritua l para respirar el airo de Occidente ... Es difici1 evaluar la ritualista, aunque eJt cierto que lo hizo refiriéndose a l .. misticismo
energfn espiritual que le fue lransmitida a esa gcneraci611. Cnm· nrio.. , a la JunR. Parn ren1cdiar esa debihdad de su nrgumentación,
bior nuestro dialecto por un nlemán correcto, los labcriotot: del Bakan apela a una tesis ingenioso y tCpicamcnto psicoon a Htica:
guct.o por los mod08 cdu<ados del mundo Oceidcntal, wncr acceso •Frcud tcnfn lo mejor de los razones para no mencionar expresamen·
a lo litcraturn, In poesra y la filosofia de la nación alemana 10• te esta tradición"", porque el antisc1nitismo '"era c.n la época ton int.en-
80 Y difundido que, al 1nd1car In fuente judaica de sus ideas, él hitbrla
Lcopold Breuer, rabino respetado en la comunidad vienC83, ettu- expuesto peligrosamente Rus teorías, c3encialn1cnle polémicas, a una
dió en la célebro yesllivd do Prcsbou ru. donde enseñaba Mosche Sop- oposición inútil y tal vez fatal""
Puedo ser, quión sabe, quizá.
En 1867, fceha de la Emancipación, Freud tenia 11 a~os y Rcna-
lo M ezan observa que el panorama hubiera sido otro de haber nacido
lnd de triuníor del -olro lado.....• <Rcnato ~tezan. Freud, pm«1dor da culturo, una década anlel!, porque habrln tenido d ificultades para ingresar en
1985, San Pablo. OrosilielU!e, l>ág. 64). la Un1verRidad, encontrando allC monifestaciones anliscmita.s más
•.e El h~roe de su novek1 El Qulillo •ioU!nta ro1nper el círt·ulo má,gico
judío"', µrocutundo parecerse lo nláxuno poe1ble n los campet1nos que encuen·
lra en 11ou interminable crunino. Véalé el análi.ti1 que rcaliXfi ~tarthc Roben.
de <'Sta ·a~um1lación· (~1orthe Robert, o·Otd,~ o /.l<>1a. 1974. París. Cel·
n1an-l..t.•vy. pág. 33). •6. En una carta dt Breuer al rrupo milil8nte judío Kadimah, él dice
•6 ·~~mplo cki ambtvalencaa: K8rl ?ttanc. •¿CuáJ e. en B( inisn10 t:I funda· ~uo ea posible acr a lemán y j ud'o ul mismo &iempo, y firma ~rno Joseí
n\tlnt.o do lo religión Jud1n? La nccesidnd pmctica. el egoísmo. Por~ el rnono-- reuer, ~SI'~ JUd0ttua. natU>n~ gtrnt011u. (Carto do J . Breuer n un retpon-
tei!;mo Judio es e.n realidad el polit.e(•1no de hus nocegidndcs n.1úlLiple.J, un mcr 8• nblt de la Asoc1oción Kadimah, c1t.adn por Albrecht H1raicbmUlle.r, JDMf
not.elsmo quo h:.c. de J:a &etnnnt un ob,eto de la loey dh•1na... Artillerla pNada "'""· 19!) 1. Pan•, PUf'. ~. 289).

40 41
duras que Jne mcncionodas en su Aulobiogrofla 16. Pero éJ tombién sagrado del exilio babilónico: •1.n memoria judla está atravesado por
fue objeto do una discriminación sutil: uno pu~a!ada que la tradición llama el 9 de Abo Jurb6 11 , que vio lo
desapanoón del Estado hebreo y el comjenzo de la diásporajudla""'·
La Universidad .•• me provocó de entmda algunos profundo• de- ·En la sel\'"'da mitad del siglo XIX un coplritu renovador ílun>i·
cepciones. Más que nada me prcocupoba ta ideo de que, por per- nó et pensanuonto de Europa. El mundo de El contrato social de
tenecer a la religión judln, coluviesc en situación de inferioridad Rou88eau Y del optimismo liberal se vio tran•formado por una ola de
frente e mis colegas, entre los cuales yo era un extranjero .. . desarrollo tecnológ_ioo"'°. &e giro l"('modeló la tradición cultural y ar·
Nuncn pude comprender por qué debería avergonzarme de mi tístíca, las conc:e(>Clones de la formo y el lengul\je, 106 valores, "inc!UBO
origen o, como yo se comenzaba a decir, de mi ..raza'". Por e8o re-- el aspecto de nue&tras calles, de nuestros casn1t e interiores de noso-
nuncié sin grandes cmocion{ls a la doble nacionolidad que me era tr~ ~ismos"2 1 • Ese siglo, romántico y positivi~tn, controdi~torio, cs-
negada " 17 • qu1zo1de, nos legó algunas de las moyorcs rcalir.acionco y algunas de
ouestru peores pesadillaa.
La agiloción antí•emita ocupaba un lugar destacado en la pla- . El romanticismo se origina en Alemania en el fin du 3iklt ftntc-
taforma polltica de los dos pnrlidos conservadores de la época: el r1or Y florece soberano en toda Europa. En su acepción restricto el
Cristiano-Social y el Pangermj\nico. Loa discurso• inflamados de movimiento estaba constituido por una red de pcqucftoe grupos, ~o
Von Schnor,r cr recibfan grandes titulare• en la prensa, y hubo va- orqu..,tados entres~ de poetas, artiotas y fil68ofoo.
rio• casos de judfoR ocusados de cometer asesinat-011 ritunles y crí- Se suele coMiderar ol romanticismo como una regrctción fren~ al
ntcncs satánicos. El rnovimi~nto Cristiano·Social, con el tenliblc Siglo de las Luces. El palhos romántico exoltoba lo irrncional y et cul·
Lueger a la cabeza, s.e transforrn6 en un partido de masas que reto- ton la singularidad. Mientras que tos enciclopcdisl88 colocaron ni
mó los temas racistas desde uno postura •aria•. Karl Lueger puede Hombre, con H bien ma,)"\l.8CUlal en rl centro dcl uni\'Cl'80, los román·
consideron1c un prohombre del nazismo, por haber sido mae&tro del ticoe pasaron n reverencil\r la Naturaleza, no sólo la Naturaleza Vil!•·
joven Hitler, que lo consideraba "el alcalde más poderoso que jomás ble, sino tambiún la cara oscura de la Luna. Oc ahí el interés por lo
se vio· 1s. que hoy denominamos los rnanifcsLOciones dC'l inconsciente: sucl\os,
Concuerdo con Renato A1ezon en que es posible que el antiaemi- delirios y Jocura en general, genio y figura, parapsicología, los pode-
tisrno estuviera difundido, pero era poco eficaz. En la época , el cen· res mi1teri0806 del dC$tino, la f88Cinación por loo Ouidos magnétioos.
tro del poder polltico tAldavfa pnsaba por el Emperador, figura decla- Así como el Renacimiento descubrió ta antigúedad greco-romana, el
radamente hostil o e•a discriminación, ya que poro él, desde Ja Romanticismo se volvió hocia la Edad Media. Schelling cantó los pro-
óptica de su sangre azul, todos los burgueses, do todas les raz.as, digios que resonaban en la penumbra de las catedralco. La palabra
eron igua1C8 ti fue, en realidad, anti-ftntisemjta. Además, no inte· clave era Wtltonacluluuflll, ocuñada por Wilhelm von Humboldt: una
rcsa tanto si e l racismo fue unn trabn en el pensamiento psicoonalr- oosmovisión que atraía e incomodaba a Freucf22.
tico, como hnsta qué punto el ..semitismo" freudiano so constituyó eo Tol vez la oposición mayor entre la Uustrnción y el Romanticismo
fuente de inspiración. Cuando Max Graf, más conocido como el padre se daba en el dominio del amor y el sexo. Para un Werthcr, paradig·
de Juanito, le preguntó a Freud s1 debla bautizar a su hijo, Freud le ma del héroe romántico, 106 matioee de la pasión eran la sal de In vi·
respondió que no: *'Si no permite que su hijo cre·zcn como judío, le . da. Werther execraba el invento "ilustrado• del "casamiento de lo ra·
impedirá di•frutar do fuentes de cnergln ireemploiables. Como ju· zón". Frente ni ideario burgués, el héroe era un joven trol)(.'Cista, bello
dío, él tendrá que luchar, y ust<!d debe dejar que en él se desarrollen como Byron, dispuesto a do.r su pirueta mortol. Se anuncia un nuevo
todas las fuerias que necesitará en esta lucha. No lo prive de esta tipo de subjetividad, un •espacio psicológioo• cuyo prototipo sera Goyo
vcntaja•at. con 1u -U-ansfonnación• demoníaca23.
Para Frcud la "nrquitecturn anímico" del judío lo dotaba de una . El romanticísmo germánico, en lo pluma de Wilhclm von Sche-
v~nt.aja enraizada. casi lrunarckiana, sobro el "'goy,.. 7 . Lo. idea aparece lling (1775-1854) generó una FilollORa de la Nntural<l'ln, que postula·
rt'itcrada.s veces en su correspondencia con Fcrenczi y Abrahom. Él ba la unidad CJK!ncial del hombre con el cosmos. Una malla de •sim·
Opootaba, vagamente, a lo que se llama el •espirito judío". Algo otj\vi- palla• liga a los seres, los hechos, 106 portentos, en un movimiento
co, transnlilido de generación en generación, que mnntieno el ruego

. •s. Cerard Haddad. El laVo 1legítrmo. Fwntt• tolmúdi«u MI psicoandli·


•1. T~r1nino, un tont.o despectivo. que dct1ino al gantíl "4, 1985, J.,,....lén, l..a S..mana, pág. 25.

42 43
universal del cual el hombre forma parte. De ahí que las ideas de explosiva expansión de Ja horda caucasiana por el planeta. Su hora,
A1csmer sobre el n1agnetisnio animal atizasen el fuego ron1ántico. sin duda, habia llegado.
La visión enaltecida de una naturaleza benévola y divina iba a Europa, centro del mundo, se agrupaba en naciones soberanai;.
Fter subvertido. por el gigantismo de las grandes ciudades, la masifi 4 Inglaterra, con su red ultramarina, era la Potencia hegemónica. Lu&
cación urbana y el ocaso de los pastores. Siglo más proteico que el go venian Francia y el Imperio Austro-Húngaro, mientras que Ale 4

nuestro, acepta ser dividido por la mitad: su gran crisis polftica e mania e Italia todavía "gateaban" rumbo a la conwlidación nacional.
ideológica se produjo en 1848, año de la revolución paneuropea2<. Mo- En el péndulo de la historia, pasada la hora romántica, el faro de
vimiento que recuerda el Mayo francés de 1968. Figuras como Kinkcl, los nuevos tiempos volvió a iluminar l as Luces. El Dios era nhora el
Schun y Watrncr en Alemania, Garibaldi y ~1azzini en Italia, fueron ..dato verificable". Lo oculto, la cosawen-si kantiana, no le interesaba a
algunas de sus cabezas. Vista desde otro siglo, la empresa parece más Augusto Comte, padre de la Filosotla Científica. El Hombre ocupa
ideológica que pol!tica. Revolución que montó la plataforma de Mal· nuevamente el centro del escenario. El positivismo se consagra en
wida von A1cysenburg, pionera del fcn1inismo. En esa cruzada, el pa· grandes templos: las universidades. Casas del Saber, consagradas n
dre de Ferenczi luchó por la liberación de Hungría. Fue tal vez la pri· la exploración científica, cuyo corazón late en los laboratorios, pupila
mera causa popular, en escala internacional, en la cual la juventud de los ojos del positivismo. Estamos al borde de lo que vendrá. El ex·
fue protagonista. El entusiasmo juvenil hizo que el movin1iento se de- ceso de esa corriente será el cientificismo~ El positivismo tuvo un
nominara la ..-Primavera de los Pueblos"'l6, gran mentor: Darwin, aunque no fuese un positlvista militante. El
Lucha contra el orden establecido, contra los privilegios de la origen de la.s especies, perla de la nueva era, p~ponía una t~1ría co-
burguesía. Era la hora de las minorías oprimidas frente a los poderes herente de la razón de nuestra existencia, "'cuestionando frontalmen-
absolutos. Fuera del escenario europeo, mejor dicho, en los márgenc-s te la idea cristiana de la creación".
de la Metrópoli, esa revolución tuvo su expresión más cabal e n las "Yo ya vivía cuando Charles Oarwin publicó su obra S-Obrc el ori·
guerras de emancipación en Latinoamérica. Europa, por su parte, gen de las especies"', rememora Freud setenta y cinco aii?s dc~p~~s
cambiaba con la volubilidad sostenida de un lento caleidoscopio. En del acontecimiento histórico2G. La vida del creador del ps1coanáhs1s
1848 Marx y Engels lanzan el Manifiesto Comuni.sta, anunciando el coinc,i dc con el comienzo de la •revolución darwiniana". En ese tiem·
surgimiento del nuevo proletariado industrial. Emerge una visión se- po, en el mismo siglo contradictorio, surge una forma de pe11sar que
cular materialista. La impresionante producción técnico-científica ge- tiene de romántica la singularidad de sus protagonistas. Nict.zsche,
neró una aceleración hi,st6rico, mutación infraestructura] que se fue yo diría, habla por todos:
expandiendo, con olor a hollín. La Revolución Industrial que acababa
de nacer en Inglaterra cubrió toda Europa y saltó a lo.• Estados Uni· ¿Usted piensa que las ciencias podrían ser lo que son :;in lo~ n'l='·
dos y la costa este del Canadá. La nueva dinámica comercial generó gos, los alquimistas, los astrólogos y los brujo• que lo• precedie-
un salto cualitativo en las fuerzas de producción, multiplicando el flu· ron? Ellos fueron los primeros en crear, a través do sus prorncsas
jo industrial, creando nuevos medios de transporte por los que corría y pretensiones engañadoras, la sed, el ha1nbrc y el gusto por po~
la red en expansión. Se inicia la interconexión de un planeta que, en deres escondidos y prohibidos....
la mente de su profeta, Julio Veme, podía ser recorrido en rnenos de
cien dias. Hoy en día, frente a un nuevo fin de siglo, podemos mirar desde
Serla cuestionable hablar de prosperidad; nuestros bisabuelos vi· cierta distancia el siglo que nos precedió. Podc1nos comparar los tres
vieron tiempos escuálidos, pero los índices de salud y mortalidad últimos fines de siglo. Ellos ~l nuestro inclusive- se caracterizan por
anunciaban un futuro fisiológico más promisorio. La mortalidad in- una ráfaga mística de características románticas, que to1na l a forn\a
fantil cayó sustancialmente, en concomitancia con una migración ma- del posmoderoisroo. En contraste con lo que se podría llamar el r<;
siva desde el campo a la ciudad. Este proceso de urbanización, la se-- rn.anticismo "clásico" del siglo XVIII, los noorrománticos crean el espf-
gunda ola de la Revolución Industrial, alcanzó su máxima expresión ritu finisecular con o sin interlocutor. Para el primero, el ::-ontacto era
en Francia. Resultado: Par{s, en el tiempo e n que Freud la conoció, intimista e idílico; para los neorrománticos In '"elación se ' ..;'•lve co 4

era la primera megalópolis del mundo, con más de dos millones de rrupta, decadenu, y la acompaña un individuali:-11no t·xaltado. i: ucron
ciudadanos. En los suburbios proliferaba una nueva cla$C social: el los tiempos de Narciso. El materialismo secular generó e~c ser.t i·
proletariado. Freud, siguiendo a Le Bon, habla de "'masas". La mayor miento de decadencia que llevó a Ibscn, su 1nayor ideólogo, Profct~
!'atalidad crea una fuerte corriente ntigratoria. ~1jllares de europeos del .Caos Moral, a afirmar: "La gran tarea de nuetitro ticn1po es defi-
invaden Canadá, Estados Unidos, México, Brasil y la Argentina. Van tru1r todaEJ las instituciones vigentes"'nl. El posrnodcrnign\o yn :tpuntn
a Austraha y Nueva Zelanda, e incluso a Sibcria. O sea que hubo una en el horizonte.

44 45
Con ese telón de rondo. vcamow lo poco quc se sabe de loe ant.epa· . El genealogista _Hellrcach trozó el 'ri>ol genealógico familiar, ha·
s&dos de Sigmund Frcud. ' c1endo una 1ndaguc1ón pormenoriznr:i11 en el cementerio de Buczacz.
Comenccmoo por cl padre. Mejor dicho, comencemos por la lana. Parece ser que los Freud \ 1ivicron en Buci.acz (a 60 kiló1nctros ni este
Ella puede ser el hilo conductor poro t<Ucr el relato del mercader Ko· d.e Ty11men1t~) por un tiempo no determinado. Los genealogistoa no
llnmon Jaoob Preud ... Cuondo él nació, In industria textil estaba con· L1encn dudas de que "Freud" deriva do! nombre •Frc1de", do la totnra·
vulsionodo por la tocnologla de IM nuevoo tiempos. Por llD lado se"" buela materna de Jocob Ese nombre fue regisll"ado en 1787 cuando
vt'nta In hi1nnderíl\ rnecdnicn que ngilizo tremendamente lo las nuloridodes de Galil2u\ obligaron a todoe Jos judfos a od¿ptor un
producción. Por el otro, comienza el ftn de esas va.stas ionas libres del apellido"'.
poston.'<l nómade. El campo oe Cl!lrncho, cuadriculado por cercas. El Freidc, lindo nombre. Segun Paul Johnson, para conseguir ope-
pastor de ovejas, Mroc de nuestrClfl cuentos do hados, tiene los dfas llidM bonito.., derivados de ílores o de piedras prcc108as (Lilienlhal,
contados. TrRCtor por pastor. Y los comerciantes de lana -Jacob Rosenlhal) habla que pagar soborn06; los pobres, o los mal visto• JlOr
Frcud entre ellos- intentan amoldarse preca.riomentc a un presente los molhumorados íunClooarios, recibían apellidos tales como Ola·
incierto, que se les eacapa con la aceleración del tiempo'". genstrick (cuerda do ohoreado), Eselkopf(cnbcza de burro>'".
Kallomon Jacob••o Freud nació en Tysmen11z el 18 de diciembre Tenemos entonces a:
d<• 1815. No (Xl6CCIDOI! ningún documento de nrehjvo que digo algo l!O-
brc él. Tysmenatz no tiene r<>gistros ni hístoria calalltral. Eso pequo-
liu ciudnd, empero, crn un oasis intelectunt judlo en la atrasada Oa· Jcsucher, casado con Frcide
litzia, uno de Jos centros CKot.é.ricos de In Oiáspora, conocido por su 1
escuela mística Numerosoe rabiooe y talmudiatas se rormaron en su J06eph, rModo con Ester
yesl1iv6. Según Sajner -<>Specialistn en In prchaslorin frcudaana- la 1
ciudad, en los ticmpoH en que nació Jacob, tenía seis n\U hubit.antcs, Ephro1m, cat'3do con Oébora
de los cuales IB mitad eran judf~.
La lk."Squisn rastrea con un modesto éxito el exilio de los ontcpa·
sados de SigmllDd Frcud por la Europa Oricntnl. Los cominos se cru·
znn en Colonio. Se sobe de un poblado israelita establec1do en el Schlomo, casado con Pcppi
tiempo de los romanos. Cuenta lo leyenda que un dfo el podre de
Frcud se enconl<ó con el secretario de la comunidad judfa de Colonia,
y éste le conftrn16 que el apellido Freud aparecía en loe registros de la
vi~ja ciudBd desde el siglo XIV. Ese, cuenta Ernest Jones, •pareció Joseph Kallamon Jocob Abae
sor <:uri08amente confirmado por el descubrimiento, en 1910. de un
fresco ftrmado por •Freud de Colonia. en la catedral de Brixen, oc·
tual 8f'C88Monc, al sur del Tirot•31 . Blond>8, autor del libro Tysmttmco, opina que Schlomo, padre de
.$egún Jones, •tos primeros huellu de la familia Freud se en· J acob, fue e l primor Preud que dejó Buczacz para instalnr8C en Tys·
cucntrun en Duczncz, aldcn al este de Stonislav, en Oalit2lo"'32. En ~ men1t~, como estudiante de la Y<•hivd. AIU so casó con Pcppi, pasan-
esa segunda encrucijada, lo familia so dividió: una porte marchó a do a v1v1r en la casa de su suegro Su88kind Hoffmnnn. Schlomo po-
Rumania y la otra a Moravia. Ambas romas se mantuvieron en con· acr'! el título de "'rabí"•t1. lo que no significa que ejerciera co1no
lncto. El más conspicuo Frcud ru1nono fue el •medio oeiático" Moriz rabmo. A su propio padre, el bisabuelo de Sigmund, Ephraim, tnrn·
Freud, que sufrla de ·seudologla fanlútica• y se casó con Mitzi, her· btén lo llamnbnn "ro.bf". Estos robles laicos eran personas cultas:rr.
mona de Sigmund33. Swales informa que Peppi le dio a Scblomo tre8 hij06 y una hija.
Jacob ora el primogénito'". El beatjamln, Joscph, fue la ovejo negra de

•g. En la gni..fia al<'tnana, Jacob H cteribo con *k"', pero el padra de Sig·
mund eecnbfa tu nombro con •e~. Aaf Mlá en au lápada de:I Cementerio Ctn· do ~11, Aunque Jaoob sabía hebroo, nunco tuvo derecho al codicio.do Utulo
trol de Viena. ra ':. °'Cofl.llClente o 1ncontaent.emente, J~ e"Dalrgó entone.u a tu hijo Sig-
•10. 1::1 nombre Kftllamon era doteonoeido en lot liempoe en que Jonea ~und Schlomo que continuara esn tradición familiar de erudición'" (Lydia
fferibió •u biocmlia. Conocemoe tu exi.tt.encia grac:iaa a Sajne:r. em, A uü.M ('()l.idiano de F~ud' '"" poci'tnte1, pág. 87).

46 47
In fnrnilia. El ot.ro hijo, Aboc, c..\j; dcAcrit.o por Frcud en estos términos: los tiño ... en ol mismo tugnr, para luego enviarlo8 a Gnlitzin y
"'Nunca menciono o mi tfo de Breslau porque nunca pienso en él ... Es que, en lrucquo, oomereinlízo lana, n1icl 1 cáñamo y sebo, y que co·
un hermano me nor de mi padre. La hi6toria de au familia es muy mcrciontcs extranjeros vienen hasta Frcibcrg paro comprar esog
tn.l<' De los cuntro hij°" sólo una hija es normal, casada en Polonia. art!culos, motivo por el cual o.lquilo un almacén para guardar los
Un hijo es hidrocéfolo y re tardado; otro, quo cunndo joven prometía productos; por et1as razones me parece necesario tener un pcrmi·
bn•tunte, enloqut'Ció a los 19 años, y una hija tambi~n, a los 20 y tan· so de rcsidcncin permanente en Freibcrg4'.
tos. Me habla olvidado do tal forma de este tío que siempre pensé que
mi familia estaba libre do cualquier tara hereditaria·<•'. El viejo mercader apela al peso de sua anos para justifieor el pe-
En esos tiempos, en CSM lugares, los judíos se Q.Saban jóvenes. dido:
El suegro de Sehlomo, Su,...kind HofTmnnn, abuelo materno de Jacob,
t.cnfn o lo sunH> cuar-cnt.n tulOH cuando nació su nieto. El pntrierca Designo a mi nioto Kollonlon Frcud, para que pueda ser nti
Su~•kind HofTmunn era In figura fuerte del clan. Comerciante en la· acompañante. ~I va a dirigir e l comercio exterior, mientras que
na, cáñamo. miel y i;cbo, comenzó a ser viajan!A! en 1808, recorriendo yo me ocupare exclusivamente de las compras y ventas en F~i·
el com1no de Cnhtzia a fttoravia. Schlomo, su yerno, lo acompa~ó a bcrg. Para dicho fin, con""lll'! los pasaportes que acljunto . Por
pnrlir de 1838'º · El pequeño Jacob, en t'<lad temprana, se suma a la estas razones, hogo el siguiente pedido: que la honorable Magis·
corilvnna, en h\ ruta al Sur. Reeorrfon más do 600 ki lómetros en ca· trnturn se digno concederme un Pern1it10 de Tolerancia paro r~i·
rr<:tas tiradBA por jumentos Más de una semano de pol\'O y sol. Un dir en Freiberg hasta la fecha de expiración de nucatro pasapor·
nuevo mundo, b<1JO e l ciclo ""trellado, llC abrió para el joven Kallamon te; o sea. basta el 18 de mano de 1845.
Jneob Freud en In ruta que bordeaba el no Mornvin.
Se desconoce la orientación religiosa de Schlomo, y sólo podemos Frciberg, 24 de junio de 1844
coojetutar la C"ducación que recibió eu primogénito. Sabernos que el Sus8kind HofTn1nnn
nifto Jacob lefa y C$Cribfa hebreo; es muy probable que hoya asistido Kallomon Jacob Freud'13
a una escuela rehgiosa trndicional (herder) y contlf\uo.do los estudios
en unnyeshiuá . Freud, en carta tardfn n Robak, dice: "Acaso le intere- Concedido. Lo corporación de mercaderes de lano de Freiberg
se snbcr quQ mi padre ca do ascendencia jasfdicn"'. 12• 41 • Porcce ser veía con buenos ojos las "'empresas comercinJes e lnduBtriales de los
que en Jacob se produjo un enfriamiento religioso a partir do 1833, comerciantes israclilo.s galitzinnoe, ya que ellos nos brindan ventnjns
acentuado cuando se casó con Sally Ka.nner". . .. que si bien no JJon brillantes, son por lo menos aceptables'""~. Ese
Sabem06 poco o nada de este ca.amiento. Si la fecha regi•t.r ada "permiso do toleranc10· era renovable••. Cuando Jacob Freud hizo su
del nacimiento del primer hijo, Emmnnucl, es correcta. el novio t.e.nfa presentación en el allo 1848, lag autoridades sólo se lo otorgaron por
lo imberbe ednd de 16 a1,os. Quizá fueron bodas do •apuro". como di· tres mcscs. En eso ópoca lns outoridadee municipnlc8 recibieron la
cen la. comodr""º· Seg.lo la investigación de Pctcr Swales, lo pareja orden de expulsar o todos Jos judíos en el término de tres mcscA, ..ei
tuvo otros dos hl)OS que muncron poco despuéa de nacer. ellos no satisfacían las reglamentacionea en materio de pasaporte y
El documento más antiguo donde consta el nombre de Kallamoo polida"" Ese mismo allo, Jacob también 110lieit6 que oe lo autorizara
JRCob Freud se encuentra en una "lista de judloo extraqjeroo do paso • a per manecer en Frcibcrg. En 1852 Jacob figura como titular de un
por Freibcrg, con fecha del 14 de abril de 1844 . Un S<lgundo documen· certificado de domicilio de la comunidad do Klogsdorf, cerca do Freí·
to, redactado en junio de csc mismo ano, escrito por su abuelo, aclara berg. Sl\jner opina que nunca vivió ah!: era más fácil obtener el dere-
el motivo del viaje: cho de residencia en una aldea que en una ciudad. KJogsdorf, enton·
..,,,, como eobeza de puente'".
Por el hecho de que compro Wjidos de lana en Freibcrg ... y que Ese año de 1848 marea la ruptura de Jacob con la tradición orto-
doxa pnrn e ntrar en el mundo oc-cidental. Poseía un ('jcn1plar ilustra·

• 12. De Ju itcctu de l08 lloa11dim, fundado a finee del aiglo lt a.C., con.sa·
grodn o la observoncia estricto del rit\1nl. ",Juaid" si"nifico piadOfJO. Fue In . *13. Eale y otro8 documentos fueron descubiertos por Sajner y Renée
L<>rcera eccta mb1.Llca de Europo. Orient.ol, junto con el franJtismo o el 1habba· ra~lhorn en )03 orthivoe del dh1lrilo de Neu Tit.achcin (Okrcanl Archiv Novy
~~~· ~~ la oetualidad Atthiv01 do Novy Jicin Ccf. el artleu1o de Sajner, ibíd ..
lalnno. Sus micmbroe se oponlan a IOI ettudios seculares y al rncionaliamo
jud100 (Man.in Bubor, W<r. .. 1963. Munld>, Heidelbor¡, llf). 0
48 49
do (hebreo-alemán) de la Biblia de Ludwig Philippson, en tres volú· ta quizás aparezca en el sueño •1851-1856", uno de los "sueños absur-
menes. Krtlll aclara que lp Biblia de Philippson era la favorita de los dos" del autoanálisis, en e l que Freud pregunta a s u padre: "¿Y te ca-
jud!os en v!as de asimilación, admiradores del Siglo de las Luces. En saste dcspuós?"60. 1851 es el año anterior al casamiento de Jacob con
Ja primera página, Jacob trazó s u firma y anotó 1~ f~c~a .. lº de no- Rebecca, y bien puede ser el ailo de la muerte de Sally Kanner. La
viembre de 1848""'. Que haya escrito alU en el frontisplCIO la fecha de pregunta de Frcud tendría sentido, como reproche: ..¿Y te casaste un
la Revolución (en el mismo lugar donde después registrará la fecha año después de la muerte de tu primera mujer?" Otra pis ta so en·
de la muerte de su padre, Schlomo, y la del nacimiento de su hijo Sig- cuentra en la célebre car ta a Fliess del 19 de setiembr e de 1897,
mund) habla de la relevancia de ese año para Jacob. cuando Freud, en el acto de abandonar s u tcoria de la seducción, se
¿Qué sucedió en el año 1848 en la vida de Kallamon J acob? ¿Un consuela recordando "una historiet.a de {su) colección: ·Rebecca, tira
golpe de fortuna? ¿Una conven<ión ideológica al alcanzar la edad de el vestido; ya no eres más novia.-"'6 1•
Cristo? Quizás hubo un gran y oscuro amor. Es.to no~ lleva al te!'lª. de Anzieu también afirma que Freud ..nunca supo de esta tercera
sus mujeres. Como lo señala Max Schur5°, existen chocantes dife- esposa. cuya existencia sospechó, s i le fue ocultada, o reprimió si le
rencias entre los datos ofrecidos por Jones acerca de los lazos conyu· fue comunieade"'62. Pero Anzieu no presenta ninguna prueba de sus
gales de Jacob Freud y los datos catast<ales aportados por Sajner en conclusiones. La mayoría de los bió&'Tafos, después de Sajner, entien-
1968. den que Fre ud, al menos "conscicntcn1entc", no conocía la existencia
Según Erncst Jones, después de la muerte de Sally, en 1852, el de esta mujer "'sandwich" en la vida de su padre•••. Desconocimiento
padre de Sigmund Frcud viajó por Alemania y se casó con la m.adrc que sería significativo, ya que habla de una fractura en el tejido bie>-
de Freud, en 1955." Historia oficial. Hoy sabemos de la eiustencia de gráfico, de un fant.asma en el altillo. Puede ser que el historiador du-
una tercera esposa, segunda en el orden cronolói,rico. Su nombre: Rc- de: el pllicoanalista •sabe" que Freud ·sabia" inconscientemente.
bec:ca. De he<:ho, poco o nada se conoce de Ja vida del viudo Jacob en- La po.•ibilidad de esta olvidable e inolvidable Rcbecca es tema de
tre 1848 y 1852, o sea, entre los 33 y los 37 años. Cuando resurge, en debate. El confiable de Mijolla encuentra que se trata de "la explota·
1852, aparece acompa~ado de sus dos hijos, Emmanucl -ya casado- y ci6n co1nercial de misterios y escándalos"63, pero no aporta datos que
PhiJipp junto a Rebecca, la "'misteriosa"' Rebccca, que recuerda a la respalden s u afirmación. Tres mujeres, por otra parte, no justifican,
heroín~ del libro de Daphne du Maurier. Ella tiene 32 aftos. Por su como pretende de Mijolla, la imputación de que se quiere pintar a Ja-
edad, no podr!a ser la madre de Emmanuel. Por ello la hipótesis de cob Freud como u.n "'Barba Azul"', ni hace n que la historia sea escan-
un segundo casamiento, intermedio, tiene numerosos part1darU>S, co-- dalosa.
menzando por Sajner y Gicklhornsz, seguidos de Schur5 3, Ellenbcr· Podemos imaginar que algún portento ocurrió a fines de 1851,
ger" y, posteriormente, Eissler'>'. Aunque de Mijolla.no concuerde. para usar una fecha onfrica. Sabemos que en 1852 Emmanuel se casó
Para las desconfiadas Mariano Krüll y Renée G1cklhom, se trata con María Kokach, una inmigrante rusa'•&; el propio Jacob le transfi·
de un casamiento hipotético. Puede ser que Jacob, a fin de obtener un rió sus negocios al primogénito, e hizo frecuentes viajes a Viena. Ex·
permiso de residencia, baya hecho pasar a alguien por su legitima es- traña jubilación prematura para un hombre fuerte y vigoroso de 38
posa. De todos modos fue un casamiento efimero. El nombre de Re· años, a punto de- formar una nueva familia con ocho futuros hijos64 .
becca no consta en los registres de 1854$$. Renéc Gicklhom57 no des· En esa época él conoció el brillo de la gran ciudad. Ahí vivía la futura
cru:t.a la posibilidad de que fuera repudiada por estéril; aunque tienei¡ madre de Sigmund Frcud.
que pasar diet años para que se pronuncien los rabinos. . Se llamaba Amalia Nathansohn. Su familia era oriunda de
Es válido preguntar quién sabia y quién no sabia de este matn·
monio, fugaz y sigiloso, guardado bajo siete llaves. Max Schur afirma
que los hijos mayores estaban al tanto. La madre de S1gmund, sin d~­
da, también: ella vivió cuatro afios e n una de esas pequeñas comuni- •1~. Honorio Oelpdo, el pionero del psicoanálisis en América del Sur,
dades de pocas centenas do "patricios" donde tales informaciones se en la biografía de Freud que escribió en 1926, eo Lima, Perú, hablo de lns
~ C8PoSM de Jac()b (no sabemos cóm() llegó a esa oonclu3i6n). Freud lé es·
proporcionan gratuitamente. Schur opina que "'todo hace suponer que ~: "'~ennft.ame corregirlo en dos C.l'T()rc8 históricos que se deslizaron en su
Sigmund no conocfa conscientemente de la existencia de esta tercera re ato b1og-ráfioo: mi padre se casó dos veces y n() tres; él tenía 40 aflos en el
esposa (que, en realidad) seria la segunda)"M. Pero, por eso mismo, :=nto de sus segundas nupcias y mi madre 20, de modo que no puede de·
debemos rastrear cuidadosamente el auto.análisis, las cartas, los s ue· ,ue era un hombre viejo".
ños y los recuerdos encubridores, e n busca de vestigios de este secreto ~ Eata t.taria o t.fary es, C()mo obscf\Ja de t.lijolla, una de las pocas
que "'podría haber determinado su manera de pensar"59 . Intrigante du . totalmente "'mudae,. en la vida de Freud (A. de MijolJa, Ú$ vUiteurs
pesquisa que el propio S<:hur no en1prende. Lanzo mi flecha: una pis- """·págs, 118·9). •

50 51
Brody, en la Gttlitzia oriental. Habla pasado la mayor parlAl de su in- dario cri•tiano, el din de lo muerte de mi podre es el 21 de febre-
fancia en OdessaM. · ro. Y el de su entierro, el 23 de febrero de 1856".
Paul Roazen, que distn de ser un adrnirndor del biógrnfo oficial,
dice: "La biogTafia de Jonea no es muy compleja, psicológicamente Parece poco probable que e l hijo füese a Ty•menit• en la hora de
hablando. Por ejemplo, Jonco aceptó sin reocrvas la descripción que la m~erte Y que haya cumplido con sus deberes filiales, recitando el
Frcud hizo de su propia infancia y de la relación con SU1' padres"'". lfaddish J~,nl<l a In tumba. Krüll piensa que este hecho dejó una mar-
Roat<!n tiene razón . En casa de herrero, cuchillo de palo. Tanl<I Jo- ca en el huo ausente, generado en é l remordimientos por haber aban·
ncs como Pcter Gay, como los bióg'rafos masculinos, comenzando donado 1~ tradición La culpa de Jacob, como luego vel'l!mos, acompa-
por Wittels y terminando por el propio Rooz.en, dejaron ein exami· ftó n su huo S1gmund cuarenta aftos después".
nar las posiblco "rafees ocultas" do ese casamiento. Fueron las mu- De Mijolla o¡>ina quo Schlomo murió de puro amargura. Tanto él
jeres, Robert, Krull, Gicklhom, las que formularon la pregunta me- como su padre -o aea, el abuelo y el bisabuelo de Sigmund- eran
dulnr: ¿en qué condiciones tuvo lugar este matrimonio entre un hombres cultos y piadosos, merecedon;.os como vimos del tllulo de
hombre de 40 ad08 y una "virgen" que tenla menos de veinte? Pnr- rabinos.. ~sn tradición se quebró con el ~ercadcr Jacoh y, más aún,
tamoe de la base de que 108 novios casi no se conocían, ya que, se-. con su h~o Joseph, un fücra de la ley. De Mijolln concluye quo el pa·
gún Snjner", Jacob sólo hizo cuatro cortos visitns a Viena en 1854. dre de S1gmund .~uc -un mujeriego quo 1c casó prematuramente y
El proyecto marital rue un asunl<I acel erado, pues la escena era de pronto tuvo un h1Jo, para dese•perncíón del rabino Schlomo". Enl<ln·
Sally hasta 1852, ain contar con la trayectoria meteórica de Re~ ces, "'con C'I anuncio de un tercer casamiento, y con un bebé en comi-
beccn. no, (Schlomol no pudo aguantar más", exagera de Mijolla, y opt.6 por
¿Se trató enl<lnces do un casamiento por interés? Es posible: la mucrte7'.
era la regla entre los judlos en eoc lugar, tiempo y condición. ¿Por En lo sombro de este luto culposo nació Schlomo Sigismu n d
qué, se pregunta KrUIJ, el •eftor Nathan80hn eligió para la hija o un Freud el 6 de mayo de 1856, dos mC>leS y medio después de la muerte
hombre que podfa oer su podre? ¿No será que los Nathansohn eran de •u ~bu.elo. El hecho de que le haya pucoto al hijo el nombre de su
tan pobres que la novia no tenla dote? Rcnée Gicklhorn responde pod'.': 1nd1ca, parn las Leyes de los Antepasado•, que Jacob "delegó e n
que 11: Amnlia fue "Vendido" por &u padre. Gicklhom piensa tam· su huo la tarea de reparar su propio falta""· ~tino que liga trea ge-
bién que el hombre pintó un Freiberg color de ro•o y quo la joven oc ncro.c1~ea. El ~Clo apattee Vivamente s1mbohzado en eeo página de
desilusionó al descubrir que vivirían en un solo cuarto, mientras la 8 1bha de Phihppson, donde, debajo de In e ntrada sobre la muerte
quo en Viena los Nathansohn tenían un cuarto y medioª. Puede del veneroble Schlomo, Jacob, •con una letra -6t'gún Lydia Flem- li-
ser. Pero Krtlll replica que lo d iíerencia no es tan gundo y, además, geramente l~mula de emoaón"", escribe:
no sobemos cuántos Nathnnsohn se apiftnban en ese cuo.rto y me-
dio. En el siglo pasado, en el confinamiento de los guet<>e, los judíos Mi hijo Schlomo Sigismund noció en el dla l' de Lar de 151616 a
vivfon en cubrculos cstrech08. Con una lente de otro color, se puede las seis y medio de la tarde.
decir que en su luna de miel l a pareja tuvo el privilegio de poseer
un cuarto sólo para ellos• Otra posibilidad: ¿wnla Amft.lia un "de- Como se loo en el rcol<I de la anotación, och o dlas después el b-Obe
foctó escondido"?, se pregunta Kru11 70, yo que las fotos de la época. :;6Samªformar parle de la alianza judía y fue circuncidado por el mo·
-como la tomada en 1864- muestron uno mujer por 1o menos atrae· son Frankl, de Ostrau. Sus padrinos füeron los hijos del rabi-
ti va ~0.dc Cernowitz, Lippa H!>rowitz y eu hcr1nana ?t1irl. En e.se oficio re-
El casamiento tuvo lugar el 29 de julio de 1855 en la sinagoga ~~¡'el sandalt, el ~dnno que-tiene al recién nacido para que el
de Viena. Lo bodn fue celebrada por el rabino reformado Manheí· .._,. realice el corte ntllal, fue Samuel Srunueli7'.
mer'11 .
Antes de que S1gmund nacieoc, murió el padre de Jacoh. Schlo-
mo J"": página muestra. cómo se pasa lo ontórchn del abuelo Schlo-
bre niew Schlomo .s'!P•m~d, ratificando la importancia del nom-
mo se fue sois meses despu~s de lns bodas. El hijo, como ya vimos, t.mb~ padre como •Je 1dent1ficatorio. O sea, que detrás del vendedor
escribió en su Biblia, con ..menudas lctra.s hcbr-eos"72: ~!;: Jacob cncontromos la figllra pntriarcnl de Schlomo.
"Kallamon·~mbién el momcnl<I en que el padre cambia de nombre, y
Mi padre, Schlomo, hijo del rabino Ephraim Freud, entró en su bre judlo tr es:iparcce para no volver nunca. Kallamon era un nom·
morado celestíal en el sexto dfo de la semana, viemea, a las cua- que ai ·¡¡.!d~cionnl, tomod.o, se(!lln algunos, del griego "Kalomyn08",
tro de la larde, el 6 do Adar , de 151616 y füe enterrado en mi ciu·
dad nntal de Tyamenit.z, el 18 de ese mismo mes. Sc(!lln el calen·
f:.
Dlll". com ~uen nombro , Y paro otros derivado del latfn "Coloma·
un en la Europa C..nt.r al, po.rticularmeol<> en Hungria.

52 53
Knllamon noe lleva al extrallo -Sueño de Garibaldi". Se trata de un La figura del padre de Frcud sufrió distoraionea en monos do los
oepécimcn do la serie de "sueños absurdos•' IS, ligadOfl a lo muerte del biógrafos. Conocemos el clisé que pinto a Jncob como un hombre bo-
padre, que merece ocr recordado: nachón, de buen humor, un tanto bobo, cclipsndo por Ja bcllezn y ju·
ventud de la estupenda Amalia Como u.n Garibaldi de pacotilla. De-
Dcapuéa de su muerte mi podre d~aempoftabo un p apel ~lfti_co bemos n su nieta Judith Bernnys-Heller la única descripción do su
con los magiarea, uniéndolos polihca"!ente. Allf (imagen 1nd18· abuelo en vida, que ella ve como un jubilado venerable que Ice el Tal-
tinto) veo uno multitud como en el Re1chstag Y 11na persono de mud en meeedora y a quien, al cner la trude, se puede encontrar en el
pie oobro una o dos aillos; otros l o rodean. Recuerdo que, en su café do! barrio8 1.
lecho de muerte él IJacob) ae parecía mucho a Garibaldi, Y me Uno coAO que Jonea y los biógrafos en general omiten -<:on la
alegra que eso p:.edicción, a pesar do todo, se hoyo realizado". excepción de Dubeovsky y de de Mijolla- es el vigor sexual de Knlla-
mon Jocob, hombre de fuerte constitución flsica y que disfruta do los
"¿Qué puede haber de más absurdo que este sueño?", te pregunta placeres de la carne. El padre de nuestro protagonista se present.tl co-
Frcud, acotando que se produjo: mo un ejemplar robusU> y oaludable, amonte de las mujeres, como lo
prueban su reincidencia marital y la progenie numcrosa•2. De Mijolla
... en la época en que los hllngaros fueron llevados, por obstruc- tiene razón cuando afirma, con ironla gala:
ción parlamento.ria, n un eet..odo caótico, y cayeron en una cruns
do lo cual fueron salvados por Kallamoo Siéll80• Casado a los 17 años, padre a los 18 y 22, casado nuevamente a
los 35, vuelto a casar a los 39, padre una vez más a loe 40 y por
Eoto suello fue interpretado por el propio Freud partiendo de la ocho veces consecutivas, estamos frente n un currkulum uitcu,
idea do que su carácter "absurdo" apuntaba a denigrar al muerto. para no hablar de uno marca deportiva, que no encajo bien con el
Luego retoma.remoe los sueños absurdos; a<¡uf quiero enfatizar el in· perfil de viejo que, o ejemplo de su hijo, evecnmos pfarnenle al
creíble hecho de que Freud, a pesar do su "saber• psicoanolftico, no imaginar o Jncob"".
relacionó ese Kallnmon Széll con el nombre de tu pndre. ¿Cómo es po-
sible que Freud no hiciese la obvio asociación? ¿Cómo es po•ible, por Conviene reparar que en el guión de Sartre para Fn,.d, la peU-
adadidura, que Aiuieu, o Grinstcin, o Jones, o ~ay. no hayan res.uel- cula do Hou&ton, se sugiere quo "'Valdría lo pena hacer ropresontar
to esa chorada? lntriganto ejemplo do amnesia grupal contagi~~a loo doe papel"" por el mismo actor, para marca.r las semcjanus, pero
después de lo repretión del lfder. ~I doto e~ t•~.exlrnño que de My~ también las diferoncias1'. Buena idoa de Sartre: una cuestión de
lla se pregunta, con justa razón, s1 el propio hijo deseonocla el anti· identidad; Si¡mund es un Jncob magnifico.
guo nombre de su podre (el último d ocumento firmado como Knlla-
mon Jecob Frcud data como vimos, de 1859: en ese entonces, Freud Del padre -eegdn Erncst Jonos- Freud heredó ol sentido del hu-
ya era un nillo inteli~te de 3 olios). Por otra parte, °!'.el viaje ICD· mor, el contundente escepticismo en relación con las inconKton·
timentnl de Freud o Freíberg, cuando tenla 17 aJlos, vmó en la casa cias de lo vida, la costumbre de puntuar una moraleja con hiato-
de loa Fluss, viejol amigoe de la familia que conoclan a Jacob como no3 Judaicas., el liberalismo de un librcpcnaador, osí como el gran
Kállamon. Parece imposible que Sigmund dC>1COnocícse el nombre de amor por su esposa. De su madre tomó el "sentimentalismo•. Esa
su podre, lo que serla un bocado de cardenal para Locnn. De alll que palabra, todavfa más ambigua en alemán, deberla probablemen-
"Kallamon• pal<> a ter un aignificnnte clave, y que cabe hablar de Ja· te entenderse como tcmpera1ncnto emotivo feme.ni.no. El intelecto
cob Frcud y de Kallomon Freud, como dos lugares identificatorioe po- era propio de élM.
lare8• 11.
. ~sumiendo: cxiete un Jacob Freud, comerciant..c pobre., optimis-
ta incurable, ineficiente, mercader en lana incapaz de enfrentar el
'16. !lo ta eerie formada por 1.. au•""- del "Conde Tbun', "GoeU>e Y el ~:t"º mundo industrializado, el papá de I~ tradición biográfico ofi-
paralítico·, · oarba Amarina· y, a mi ver, -cierren tos o;o.·, que Preud co!1"'1· ro en marcado contraste, tenemos a Knllamon Janob Frcud, el futu-
deró ..chistoeo• (este aue.ño inicia la lista). Se trato do sucl\oa neuunente hga· tie ~itor do la horda primitiva, el líder garibaldino que armaba su
8
doe a ta muel14 del pedre. n en las noches de luna por los caminos de Galit:iia.
•11. Recomiendo la lectura del capítulo "'Kallamon, Goelhe 1 el rabi.no
Scblomo·, en Ala.in do ~lijollu, IA.1 uisüeur1 du nioí, 1979, Paría, Les &Hes
1 - , p¡lp. 105-42

54 65
• 3:J Co,rtu de 1-'teud u .•"lieitr; del 27 de abril de 1898, Corr('1pontll"""'
NO'TAS S,g,,1und f>rrud.\V1lhf'ln1 flt~tta, 1986, J. ~l . fttasson (con,pJ lrnAt(O ltio de
Janeoro, pug 312 ' •
34 Th J-hwlf, Otr Jutl~n 1m Ataren 1908.
1 SE . XX. p¡\J 7 306 Paul John11on, llu1l6r1a den J~d~u• . Río de Janetro• Jma-
l"'i· 35 1ao7
o-• ~ •
2 SE. XX. p¡\c 274.
3 Eht8b<lh Roudines<O, -i'cltem •Talmud", 1993. úbirot••• 12·5·931 . 36 Stlomo Olond, 1)-.,,.,f'nrco . A m~moriol brooA'. 1974. Tel-Aviv. atado
por Manan• Kr\111, S1Km•n<~ /il$<k Jooió 1979 ParU. Calhmard .... 137
Pario. pá¡. 33 d 37 lbod ' ' ,,.....
4 Carta de Freud o Pft.8'ter del 29 de octubre de 1918, Corrt•pott antt
M s,11n1und F"ud ª'Vt' l~ Puteur Pfi.$W, 1966, Pan• . Galhmard. pd¡c 105: 38. Swnlff, Peter. .. Freud, ?.finn.a Bemays and the conquNL oí Ron1,·
5. Gemrd 1-h\ddad. El Ju.JO ihgllimo. Futnte• tolmud'MA d~l fM-tNOnolr · N~w Amtnron RtTttw. 1982 •
..,,,, 1985. Jeruanlén. t.n Scmnna, pag. 15. 39. Sagrnund ~'A'"ud, Corrt~pondin.cio d~ Amor, cnrt.a a ~1arthtt Bemays
6 1>aul Johnson, H1&tória dos JuMus, R10 de Janc1ro. l mORet. 1987. del 10 de febrero de. 1886, 1981, lma¡."O, R10 de Janeiro p.'11: 250
pág. 311 . 40. P.fur1ono KrUll, o¡>. crl. , págs. 134 y sigs. ' · ·
7. Renoto ~1e1.nn, Freud, um ~11sadordn tulturo. póg. 64. 41 , Corla o A. A. Robok del 20 de febrero de 1930, en S1g1nund Prcud
op. Cll, 1)1.~~. 458.
1

S. Citado por Jlnn110 Arendl, 19f>8, pág. 274.


9 . .J. Chns1~1ct.-Sn1irgcl. •AlgunnA rcOexioneit Mthro lo oc:titt•d de Preud 4 2. Moriono Krllll, op. cit., pág. 134 y sigs.
d unn\le el período nnzi". Reuuc lnternalionole del'J-fixto""' (/(' '" /l3,ytJ1nntdy· 43. Cilndo ¡)(1r KrUll, op. cil., pág. 137.
44. J08oíSajncr, ibld., ptlg. 169.
10. ,Jo11er Breuer, Curriculum uiloe. en J.I. ~tcycl', Jo~¡Jh Un.•11er. 192a,
14', 1, pág. 21. ' r.
pág. ~~.ArchivoM del regiaLro d e Novy Jicin. Citado Por St\jner, lbíd.,
pág1. 9.24,
11. AlbrechL 1-lirtehJuüllcr. JO/le{ 8rTuer. 1991, J>urht. PUP, pú" 2 l 46. P.lar1une Krüll, op. cit., pág. 141.
12 Uernhnrd \Vachstein. Dos Stalul (ur da.1 JJrthou• dfr /11rotlden ui 47. A.rch1voe de Novy Jicin, citado por Sajner, ibid .• pug. t7l
\Vitn; 111•1nt" Urheber und Gutheiftr, 19'.lG. Vicn•'· p:_íg. 34 48. ltlaruane Krull, op. cll., pdg. 143.
13. S. Zwcig, Di.t \Vtll l."On Gutem. 19'25 C 49 A A RoOOk. Frtud1ana.. lnclud1ng unpublulaftl letl~,., from Frtud
14 Oav1d 83kan, F~ud tl la myatiqut JUIW, 1911. l'ar\11, Payot, ambnd«i<, M..... l>'ii 89. '
p6p. 39.... pác. : · ~lax 8chur, Prtud, utdo e ogonia, 1981, lmago. R10 de Jenelro. 1,
15 !bid
16 Renot.o t.lez:an, P•1COnólist.Juda11mo.· l"('#Ondnc1a•, 1988, Sa.n Pa· 51 EmeatJonoo,op cit., l,pdc. 16.
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17 SE. XX. p:lj:o. 8-9. Fttud Fanuly, J01Jrnol of•~ Hi<torJof Medicuo.<, 1970, lCXIV p6p 37..j3
18 llelm $\.oerlin, Mol{ Hitler, Pan•, 1980, p¡\g 67. 53. Mruc Schur, op• .,,., polp. :is...o. ' '
19. Em~•tJones, A t11da e o obro de S1gn1und Frtud, 1989. Kio de Jnnci· 5! Hen~ P. Ell~nbcrger, op. ctl., pág. 354.
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20. P.lolcolm Oradbury, O mundo moderno De: grc111d('a t«rllON"I,
1-~rt
•66
i!·
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J ""· u1~¡;t1, <>o/'<"· Pons, Collimard, 1979, p<\g•. t0.38. '
S11mund
0Lro1

1989, ptlg. 21. · ooef$ajnor, 1b1d., pág. 171.


21. lbld. s7 . Ry J. Cicklhom, ibfd., pág. 41.
22. P.tax Sch eler, Vom Umsturz cllr Werle, 1951, pág. 126. 68. P.tox Schur on cu "'""ª 26
23. PatriciR Vinna Cellinger, "'Ooya: conOilc:ll•, C1ulen101t (/(• 1;r,bjrtiv1dO· 59. !bid. ' r • " l~o· '
ti<, 1993, Son Pnblo, pág. 228. . 60. St;., V, pdg. 435·6.
24. ti. g11enbcl1tt'r. TJ1e V i$1COueryoftht Uncon1r1oua, Nuavn York, Utuuc Pti«. ~~7 Corta do Froud a Flicu del 19 d e setiembre de 1897, op. cit.,
Bookl. 1970,pág. 223.
25. P. t"~to. 1848 dons le monde, le printernp• dfl ~upl1·1, 1948. 198962_ ,.. ,....An~i<"UP, A aulo-anóJtte de Fnud e a fhacobtrlo da p1i~náli.e
D1dier
Artcie
26. St:., lCXll, p.ig. 173. • ~1'"'cu.1t. orto Aleere pág 337 •
27 P. Nieuachc, ..Die frOliebe \Vissen!IChaR.... O C. ltl 63. ..Alunt
srapbc_,. R.t1.u' ¡
d1· P.t1,ollu · '"Fn:ud • a bºtogr::.phu.•.
· · . eon aut.obi()fC1'opl'ue f'- 1e1 bi~
28. Molrolm Brodbury,op. cit., págs. 21, 25
29 Ene Hobibawm, En tomo o los ~M• d~ lo rye,'()/u('J.Ón 111du•l11al,
n"
64 (;,..na. 1 1~rnatu.11nlt d': lo Pl)·chanalyae, 1993, VI. poa: 10 l
Kn.i.11 pnd.. n~ i.~ du('tl) de hl$Wnado!1l.S poco pan11moni01M -C1cklhom
1971, Modnd, S•ilo Veintiuno; S. Zweig, op ctL, p<\11)1. 87·90 ._ "'9nodq d~ lKS~: r";1 1d~,, de la situaoon cconom1aa de Jacob Fttud e~
30 JOMfSt\Jntr, -Sigmund Freuch bun¡en w eeanem Gebuniuorl Frei.. .. qut'I cun 11t.a f'l val ~~- f~xLole un doron>enlo de a1Th1vo de la Ciudad en
b<r¡<Pnborl und xu M5hren·. Clio Medico, 1968 ~~ d• .,." .;;r e."J ... ~rode Joe ¡M'Oduct.o e brut..os ,·end1doe por loe co-
1
31 Em.-t Jones, op. ctL, pág. 15. . ... C9\utrada. f'I" __, •parete en St:xt.o lu1tur enttt loe 18 comeraen·
32. lnformari6n proporcionad3 por la Hñon l..dy Fttud-~lan~.. h1J• de
~ton u y ~tane l""reud, citodl\ en Emes\ Jonet1. op. c1I., pap 1$-16.
57
56
65 EmmJoneo.op. cit. 1, p6a. 16.
66. Paul Roaun, ,..f'ltud y •u• di«ípulOI, 1974, AJjanxa, Buenoe A1res,
pág. 33.
67. Sojner, Jooef, ibfd,. pág. 17L ..
68. Jooeph Cicklhom y Rem!<! G1cklhom, 1b1d., págs. 17·8.
69. Mariano Krüll, op. cit., pág 146. CAPÍTULO 3
70. ibid .. pág. 147. 5· dF d
71 Willy Aron, "Foruichnu11gcn wcgcn opschl.ttm fun 1gmun rcu
un well"• scisJ1ddilchkcil". en Yiuo B!eur, 1971, páp. 266-174.
FREIBERG, EL PAÍS DE
72. Lydia Plem, A 11•do col1d«Jno de Preud ~ .ru.1 pM1entt1, 1986, LOS RECUERDOS ENCUBRIDORES
L&PM, pág. 85. • ··' ,
73. Emat Freud e Jite Gnibrich.Simi1.i1, Sigmu11d farel.A« . ,...1eux, IJlllllJea,
olQ«i. 1979, Pllrio, GalhmJUd. pll¡. 46. Sigismund, al nacer, wnra un cobcllo negro riiado tan frondoso
7.Í. Maria ne Krüll, op. cit.• p6c 150. que su joven madre lo llamó •Negrito••. En el decir de las parteras,
76. AJain de Mijolln, !As v111teun du mo•, 1979, Part'1, Les Bclles "Era un bc!M\ sano y grando". Como David Copperfield, "nació con In
Leurco, pág. 131. cabeza cubierta por una membrana fcta1 92 , lo que se consideró unn
76 Mariano Kndl, op. cit, p!\c. 1'8. sellal de buena estrella. En La intupreta<i6n <k lo1 1ueño1, cuando
77. L)'dio Plem,op. cit•• pág. 84. nu""tro héroe busca una explicación para su• ouellos de ambición, ,..,.
78. E. Froud, op. cit., pág. 46. cuerda que poco después de su nacímiento ·una vieja campo8ina le
79. SE.. IV, págs. 427-3.
profetizó o mi madre, feliz con su primer hijo, que hobfo dado nl mun ~
80. lbid. ..~
81. Judith Bernay•Hellcr, "t'teud's r-.tot.her and Faw.n- . do un gran hombre"' Ella lo creyó.
82. Santio.go Oub<:ovaky. La tripl~ t11cla sexunl de Freud, 1983, Buenos El matrimonio rreud ••instalo en la eolle de los Cerrajeros, N"
Ai,..., La AnlQf'cha. pág. 26- 117, cerco de la iglesia de Freibcrg. Alquilaron un cunrto en uno casa
83. AJain de a.tQolla, Lt1 v111teun du mo., 1979, Peri•. Le1 Btl1es senciUa quo duranl<l cuatro generaciones habla perl<lnecido a la fami-
Lettroo, pá~. 119. ¡ N •• lia Zajic. En ese lugar vino al mundo Sigi•mund. En el clan Zajic to-
84. J. P. $1\rt.re, fln!ud, alt1n da almo, 1986, Rfo de Ja.ne ro, ovn '"ron- dos eran cerrajeros y trabajaban en una frar,ia de la planta bajo. ~I
teina, pág. 22. nació bajo el •imboli•mo del hierro y el fuego 1•
85. Em..,.Joneo,op cit.. l,p6a.17. Parece ser que ambu familias convivfan en armonio. La sellora
Vil<lzolaba Balcarkova, hija de Joham Zajic, deda que su padre recor-
daba que Sig·i smund era uno "'criatura extrnordinariamento activa,
bien desarrollada y con alegria de vivir. Adoraba trabajar en el taller
de lo cerrajerfa, llamando la atención por au habilidad manual y au
fantasía en la fabricación de juguete• de hierro laminado"•. Lo que
re•ulta alt.omcnt.e improbable. Ninglln cerrajero do ley dejnrfo acor-
canea la fra¡ua a un chico de menos de treo allos.
Sajner nos informa que la viejo amistad con Joham Zttjic, seis
•1108 mayor que Sigíamund, continuó por el tCllto do In vida, y que él
(Job.am) fue "un huésped bienvenido en la casa de loo Freud hasta
una edad muy avanzada... Uno de los raroo amigoe de toda la vida.
Sduccde q~o Freud nunca olvidó su lugar de origen, los dult<!ff campo<!
e MoraVJn, lns aguas cantarinas del rlo Lubínu:

Bajo gruesas copas sigue viviendo en mr la criatura feliz de Frei·


oorg, el primogénito de una madre ton joven, que recibió de aquel
8.lre Y do aquella tiena 1.us prime.ras impresione• imborrables".

•t. La ca.u te COt\IC_rva búiaunent.o ino.lt.eroda ha.ata ol día do hoy.

58 59
Jones no cuestiono o ta ..criatura íehz de Freiberg-.., y dC!&Cribe el llevada al cuarto y arrojada sobre la cama por d08 pe-na·
te t b . . ·~· Jes que
lut,rar como parle del boSQuc cncantudo del .universo pnst.oril d~ nucs· 08 n n an picos de pá¡aro. Oe•pcrté llorando y gritando e ínt
troe viej05 1ueiloe'. Dice que Cl!<! prado mágico llegaba hasta el ¡ardln, rrumpí .el sucl\o de mis J)ndreR. Las figuras oxtra.,nmenlc olArg::
donde retozaba el pequeño Sigismund. Según Sojner, que estuvo nlll das Y d1sfr:azadas, con picos de pájaro, fueron tomadas de la Bi-
con e11pírilu crítico de agrimensor, no era tan osí: In callo de los Ce· blia de Ph1/1ppw11. Creo que crnn dioses oon cabC!zas de gavilán
rrajeros no se encontrnba tan cerca del paralso" pcrtcncc1entcs a un bajorrelieve egipcio 12 llo destacado en "Ph'-
1
Frciberg, o sen "f\1ontc-Libre.., era unn pcquci\a ciudad a la vera hppson ·es mio).
de una rut.n comercial nntiquísima. en el camino del ámbar y de las
pieles del Norte, una comunidad de 4500 habitantes fundada en 1213, A partir d? ese sueAo, Freud recuerda "al hijo andrajoso del por·
en los tiempos del rey Lothar". EslA en In ladera de 108 Cárpntus, cer- tero que solla ¡ugnr oon n~tros en el campo que estaba frente a ca-
ca de la actual frontera con Polonia De 108 ca.\l1 cinco mil hobitnnl-OR, sa. Creo que se lla_maba Phtltpp. Es muy posible que haya escuchado
unos 4000 eran cotóliOOI! y el resto •e dividía entre protestantes Y ju- de su ~' por pr~mera vez, la palabra vulgar con que se designa el
dí0$- Algunos kilómetros más al EttlC se c_ncucntra Hcinz.cdorf, cuna comorc10 sexual ... (el énfnsis es do Freudl 13 ·
de Gregorio Mendel, el monje que e•tnble<:16 los fundamentos de la ac: _ Philippson, Philipp, no cabe duda do que se trata de ntttllro Phi-
tual gcnélicalO. La caso de lo~ Zajic ~e erb.ru!a o In so1!'bro de la casi hpp. ~ita, esbelta, vital y sensual, Amaha, en 105 ticmpoe de Frei-
fam08a iglesia gótica cuyo campanano dominaba el v1~toso mercado b~rg, CJercío. un otractivo erótico no sólo sobre su marido, 9ino tom~
central. Lo iglt?fiin cuenta c<ul diez n1tarcs. y está orgnn1zadn en torno btén ~re •u entenado Philipp. Del "Negrito• ni se habla. Imposible
a San Urbano, el caz.ador de antipapas, patrono del lugar. En el cen- no COl\furar In 1mngcn de Yoensta. Tenemos la siguiente cntrnda en la
tro de la plaza l!C puede apreciar una virgen de granito. Mds alltl se Trou1n~eutung: •Es uno. expcrico.cia sin duda cotidiana que el acto
extendían los apacibles "alredcdore• de bosquCR den8"" y cohnns sua- sex~nl .impacta y nngust1a a los n1.,os. Explico <!Sa angustia por una
vcs•tt. cxc1~c1ón S<!Xual qu~ escapa Aau comprensión y que, adc.mt\s, re.suite
Vimos que, cuo.ndo Jacob cnsó con Amnlia, tenía dos hijoe del pri· repnm1da en la m~1da en .que estén involucrados los padn?S"". E88
mer matrimonio· Emm1tnuel, casado y u i;u vci con hijos, y Philipp, Yo_ca•ta ¡udío comphc6 lo VIda del peque/lo Sigismund. Freud en pa·
soltero. Emmanuel re•1día cerca. El! probable que Phtlipp haya vJYido ~es re:vel.adores de La i11Urprctoci.611 de 106 sut11os y en Joe ~menta~
con el padre hasto la llegada de la joven y atractiva madrastra. Em- ~os autobiográficos sobre su infancia, revela mucho más de au rela·
manuel ero má_a viejo que Amalia · 2• Ella ten fo. la misma edad que ción con el podre. Se puede decir que en ol autoanáHsis su madre no
Philipp. Por otra parte, John, hijo de Emmanuel y, por tanto, sobrino ~tra La •rcprimi_da· AmaJia resultó •fundamental en el descubri·
de Sigismuod, era mayor que su joven t'º·
Pora complicor todovfa ~uento del comple¡o de Edipo y en el cucst1onamicnto por bastante
más la troma, la viejn niñero checa de Sigismund. pereona,Je protagó- ~oempa postergado, sobre la fcminidad"1S. Era freno y fcrmento. A di-
n.ico en esta historia, tc.nfa uno edod adecuada para Kcr la espo."a de •renc1a de Jacob y otras figuras parentales, ella aparece raramente
Jacob. fº sus sue"os; es In gran a~scnte en .la Traun1deutung. Amolia, en
En esa marnfta gcncrac1ooal, Philipp es una pieza maestra La a°: tcx~ no puede competlr con la ruñcrn. frecuente compall.eca sc--
leyenda lo caracteriza como el "'pícaro" de la fn1nilia, rnás bien parcci· lS;;~nfrica. Cuando aparece, como en el •recuerdo encubridor.. de
do a la •oveja negra" Joseph Frcud alguien que "no toma nada en "?" ' comparte 8u lugar con otras dos Ílbruras rnaternales. Lo mie-
rio". Carecía do la autoridad que Emmnnucl tcnfn sobre su medio mo •uc00e en el suello de las tres Parcas:
hermano. JnconlCC'Uentc en Ja edad madura, fue rival temible en la
iníancia, lo que le vahó reiteradas entradas en Lti 1nttrprttoc16n ~ :;:'' cst.án las tres majercs de pie: una de ellas es lo duena do ca-
los •~ñOB y en la PsicopaU>logfa de la vtda co11dia11a. Aparece aludi- e-a· Mu~ve algo con las manos como si hiciera lt.nodel~. Dice que
do directomente en el 11guiente registro ..,t!;'º
do 0
180 esperar hasta que esté pronto (indistinto como discu,..
me n~paaento Y me voy, ofendido. Me pongo un sobreto-
El sucfto era sumamente clnro y mostrabo a n1i madre querida
adormcc::ida con una expresión particularmente tranquila., siendo
tn: :ro el pnmero q~c me pruebo mo queda grando. Lo doy vuel-
tiene u~º sorprendido porque est.é forrado de piel. El segundo
ª larga tara aplicado con uo diseño turco. Aparece un ex·

•2. ti t:na.. llt.t-ralmcnt.e. un entcnndo de Anialio. ya que la pnh1bn' dcri· • 3, u .


va dt>l latin on.le·natu, o aica, oaado antes. n hJ)O de raviol, ploto U"picojudlo.

60 61
1
odo una barb• puntiaguda, decla- tenla entre uno y dos años de edod. Se trola de mi sobrino John, un
trof\o que ticlnde ~~ ros~:~n~ lo ~uestro que c8tá todo cubierto año n1ayor, que ahora vive en ~1anchester .,.-23, Y además recuerda:
rondo ser e ucuo. • John era mt\s fuerte que yo y pronto o prendí o deíenderme. J;;ramos
de bordados turcos ..17 inscparable1 y nos querfomos, pero. en ciertos momentos, se~n n\e
. . . del sueno ..me recucrdnn o contaron, comcnz.ábomos a pelear y a acusamos mutuamente"'24.
Primera nsoc1ac'6!': lns tres ~UJC~~monos, y sé que unn de los Uno de los recuerdos más remotos, que luego será, por as( decir,
las tres Parcas que U?JeD lo• d~stmo~re·• que da lo vida y uimbi<'n el el primer op~s coup -o seo, una vivcncio corgadu mnómicamc11tc a
tres In anfitriona del sueño, e~ a~: Las lr<'1! Pan:M recordémoslo, posteriori- se refiere a algo que ocurrió cuando Sil;ismund tenla casi
pr i.;.cr alimento a l~•.Jf";¡" ~~v~rdn: Ulquc•is. que lo ~nrollu, y Átro- t res años. Un din de primavera, In estación de los dientes-de-león, Si·
son Cloto, que hila e o e terno e~oca al mismo \lempo. el hambre gis1nund, junto con John y su hcr1nona Poulinc, unos meses más jo--
pos, que lo corta. •Et 8CDO ma la nnécd~tn picaresca del Joven •que, ven, ¡ugaba en las colino• del rlo Lubina. La ni~a recog{a flores. De
y l a vida"'"· Aqul, dFroudhº'í,f~a de lo bella 11ma de leche que él tuv_o pronto, ¡znsl, los vtlnd>los cayeron sobre ello, arrancándole cruelmcn-
un cierto dla, c':'an o se at6o hnberse nprovechodo mejor de la••- tA! el ramillelé. Vandalismo que dejo marcos. De hecho, tanto la r iva·
en 108 tiempos td08, lamen no Jidnd como las alionz.as giraban fn.>cueotemeow en torno de Pauline.
tuncl~n~t9, vechó más to. idUicn aituación por cnusa de An· •&e trío onginal -eomenta Lydia Flem- influyó on todos los sende-
S1gismund no opro fi d 1858 Demasiado pronto. Anna ros a1ni• tosos y profesionales del Freud adulto: asl fue que Emma
na, au hermana, ~aci_da_ a in~ d~icación exclus1va de una madre Eck•tcin y Sabina Spielrein desempeñaron un popcl importante en
deshizo la fiesta s1mb16t1ca de,• d da en la novela familiar: ¿quién sus omistades apMionadM con Flicss y Jung"".
joven. Con ella, adcm!1-•· nace 0 -"J cob 0 Philipp7 ¿El veterano Ja- John .-t'rá el gran reverlant en la vido de su joven t1o. La ironía
fue el ~dre de esa odPhi''f c;'~:::i:~t":emce de Phihpp como galll.n. Se del de.tino hizo que, cuando Sigmund tenlo 14 ru'º"·
en una visila de
cob o el 1rrcvcrcnt-0 •PP· .. John a Viena, los dos actuaron en la obra de teatro Julio César; Si8-
trota de uno mlstcriosa novela fd''~!~rccto mut.uo. Él ..nunca gustó mund interpretó n Bruto:
S1gismund y Anna: un caso e o relata de sus primeros o.í\os
de ••a hormona"'°. l,o que ella luog Anno nunca olvidó que su her- Desde esa época, Joh.n tuvo numeros.u reencarnaciones quo rcvi·
mue.etra que los celos e.:n rcef:~°.:.ienlrns que todas tos hern:'nn~s vieron 1118 múltiples facetas de su penionalidod, fijadas de modo
mano tA!nla un cuarto 0 P"' d •tono Luego tonemos el ep1•od10 inalterable en nli memoria inconscic.nte26.
80 amontonaban en un ~rcer om;~ le · staba., pero Sigismund se
del p iano. A1ina t¡i.:oba, • lan~=..do co~abandonar la cosa. Anno lo Más nllá de las escaramuzas helero<!Cxuales con Pauhne, es muy
opuso tcrmma.nt<'mcn~. amed celoao• Aqu( eo pcrtincnw prcgun- P<*iblc, dice Krüll, que haya habido juego• h om08cxuale•"· El propio
conaideraba nuton1.ano, pc84h :;. Y 118 tarde le pW!O...., nombre a su Fn-ud es un tanto ambiguo cuando habla de ...relaciones lnt.imas".
tnrso por qué Froud, mue os 08 m • Pasemos a la niñera, personaje pivote en lo primera infancia.
hija menor. . ta recordRrá a 80 sobrlno John como amigo Y Mónica, de apellido Zajic. O sea, del clan de los cerrajeros. Las inves-
Nuestro proUliO'f, b Jochanan en aquella época- El llB•ciooca realizados en 1957 por S~ner, Kalidova y Oicklhorn en
enemi go inseparable .bSe l~~~ado cuando In familia ee instaló en Novy Jicin, en el registro de residentes en Freibcrg, verificaron que
"Jobn• fuo el sobrenom -~º ª1 ~5 de agosto de 1855; ero por lo ta_nto Mónica Zajic era omplendn parn todo servicio en la caso. de ~1oría
Manchcster. Hnbla oac1 sº e d Tenlan -relaciones ianto amiga· F'reud, o ""ª• la '"'posa de Emmanucl. Mónica, entonce•, h!lbr(a sido
nuove meS<.'8 mayo':..,'lue igismu~ · Fliess Freud escribe: "Sé t:>m· 1111• niñera colectiva de Sigismund, John y Pauline". La empicada de
ble• como belicosas . En _uénno ca a compañ~ro de travesuras cuando
8
~~ha_era, según Swalcs, Resi Wittek. A Mónica, Freud la llama
biéo de.de hoce mucho qui era nu "'\la ruñ<'ra prehiRtórica", pero, poro Anna Frcud, aún no tenía cua·
renta añoo en aquella épocaU_ Católica, llevaba al pcqucfto Sigi a mi-

. Rebecc• Bl turco de •roouo alarcodo Y •7 Pe .


•4.Otro J)\1ede ser, como \'"IMOI. .._ · tor Swal y Sajncr <1e9eubneron un documento en las termu ~
barbo en punta"' Philipp. rt' d Gcinsteln osoc•on 'ªtriple imo~n de I~ ..,_ "dMotavia, do fecha 7 de Junto de 1857, donde figura ªAmalia 1-l"C!ud,
1
~ (d~ ~u~ rn~rcadcr .cn lnnu, y su omploudu Rea11i Wittek, de Frt"libcr~
•s. vanos &rQuff'OS. • pa.
madre en Freud con las lree mu..)e:ru qu~

10 cu:daron en Freibcrg. o &eo Ani&
O tüAera ch«a) ""-J':'anane Kru.11, S1g111und, fil• d~ Ja.rob. 1979, Parl•, Gn11imard,
llo, ~iorio (lo cs_pot.o de. Em~o.nl~el) >'.~ 6 ~::n ~uevft York, e~ 1955.
1

•&. A.nna vtvló erun un a1~ o, 1nun


63
62
Hny quien piensa que Mónica Zaji ~ .
más grave. Las referencias basta te e uc despedida por una cau"3
""y le hnblaba de Dios y del fuego eterno del infierno. En \S97, en llevaron a V1u» a postular un ... n n~mel"08a.s a símbolos cristianos
loe 11cmpos del aut.oan:llisis, ~·reud onterTOl!Ó a su madre &Obre lo mu- niilera habria hecho bautiur ~~conocoente ~tiano• en Freud ·• La
¡cr Parece ser que •cuando volvfa de la iglesia, Sigismund r~ab• y verdadero motivo del despido Lo P<!<!Uefto Stgt, Y ése habria sido el
contaba lo que hacía Dios Todopoderooo""'. Amalia la pinta como una sa. Pero creo muy probable ~e que me po.r«e otra flecha caprocho-
•mujer madura, fea y despierta". Ello sedujo a Sigismund, siendo -eo- 1
m~sica co~
junto al perfume mfstico d: es ed mundo a media luz de la catedral
mo luego veremos- compnftcro de juegos sexuales en sus primeros
qu~ u~a ~n
gregoriana de fondo ha doi¡adancra que es el incienso
lancea amatorios. De alll quo c!l lo llome •maestra de la sexualidod""°. olmo de un niño sensible i:J:vr CJO o vívida impresión el
Mónica Zajic, desde otra óptico, serfn el orquetipo de In Crnn Madre rcsc cstn descripción de una Ma n no ten o cuatro años36. Coneidó·
junguinna.
F'reud en el museo de Dresden: donna de Rafael, contemplado por
La niñera fue despedida cuando nació Anna. Philipp la ncul!Ó de
un pequeño robo. Cicatriz doble: In madre pare y la niñero desapare-
ce. EstM pérdidas dejaron una morca indeleble en el ombligo de su puede ~par,
Emana de esteaunque
cuadro yo tuvi~za
una b 11 f nsc1~an~
. ~e la cunl no lliC
paaado. Frcud recuerda haber buscado desesperadamente n la mo- de la Virgen .... Casi contra mi v una seno obJ?C•ón por tralnrsc
que ella era una encantadora y / u~"!d "" me unpuso la ideo de
drc, llorando sin consuelo. Entonce• Philipp, que habla delatado a 1
Mónica, abrió maliciosamente un cajón -un K08Un, en alemAn- para cfo. en n1odo alguno al mundo ~~ .hco ~ul~ro. que no pert.<.-ne--
m08trar que ella no estaba prcaa alli"- Pero el pequeño Sigismund Oaa cure1vas de -Oiñera"' so f lett1al, tuno a nuestro mundo"
aólo ae calmó cuando opart"'ió 1u madre en el vano de la puerta, "lin- nmu .
3
da y ¿Por
C!!bclta'"
qu6 '.Philipp hnbrfo m°"trado un cajón vatio? La respueat.a Tcncmoe una información ·
do la vida de Sigismund en Fr:!'' gtMr" de IOd primeros tres aftoo
llegó ní\os mi\s tarde, en In olla de In Troumdeutung. Cuando Sígis· tentes provienen de La inter re~b~rg. La mayoría de los datos cxis·
mund le preguntó al hermnno por la niilern, éste respondió que esta· de lo uída cotídiana Y la Co~re• c1dn de_ los sutil~, la Psicopotologfa
bn eingekastelt - "encajonnd•"- , oludiendo en chiste ol hecho de catar rea prof~Rionalcs se horrorizarr:Í:~~cto con Fl1~ss: Los historind<r
en In cárcel. La patnbro '"encQjonodn.. tiende un puente ah.11Jivo entre º!'8 onfr1cas, restos diurnos rec de \ e o eso~ nugi:uas que son csc:c·
confino.miento y gravidez. El niño temía que su madre también hu· historial cllnico fantástico Úna ~cr 08 ~lcubndores, y configuran un
b1cae desaparecido poro siempre. Los biógrafos don gran importancia lado oscuro de la memori·a infan':'.ITn~ e relámpagos rescatado• del
a cate momento; Krull va todavfo m6s lejos: "Yo no dudarla en atri- mú lui &obre nuestro hé · e.ro esos fogonazos arrojaron
buir a es...'\ experiencia el origen de la neurosis cardíaca de Freud~ .
33
d.re ob1etnva. roe que cualquier crónica minuciosa de mo·
Lo que es, pienso, una Oecha un tanto fantasiosa.
Luego tenemos la nota al poe de página del capitulo IV de la P..· . Cierta
vicio por unavezvaga
Sigismund entró en e1 cua~ de sus progenitores, mo-
curiosidad
copotolOffla de la uido cotidiana, donde, en relación con ..,te r«uerdo I-
padre &orado. FTeud reeordabn'fi":J!I, ':'1b16 una reprimenda de IU
cupe, papá, le voy a . r ic o en la ocasión: •No se preo-
infantil. Freud acota:
ehein••. Con cxperie~ºc~:rar u~o can1a nueva Y bonita en Ncut.is·
Quien se interesa por In vida mental infantil, íácilmcnt.o adívino· qu~ ~P.rosenta e l filoso ~n~~~e¡antca ~e consolidó Ja ley del padre
rá el motivo profundo del pedido hecho a su hcrmnno mayor: el pnnc1p10 d e placor. No ~a ~o de realidad; la madre sustentaba <•I
niño, que todavía no t.cn(l\ tres años, comprendió que 8U herma· ~re en la ..vida real" eray, ~n cmbnrgo, rnz6n para pensar que su
nita, nacida poco antes, se ho.bfa desarrollado en el vientre de su -<l~lrtll a medindoe del sigl:~sc;,cro ~uc el promedio en la Europa
madre. Él estab• muy l~joe de concordar con e•tc aumento de la ace Jonca- indican que Jacob 'r ore cont.Tario, -wclas )as prucbM
familia, inquieto y de.confiando que el vientre materno pudiese ue un podre afectuoso y tolerante
albergar a otras criaturas También quiso mirar dcnll'O del cajón
'
y recurrió a su her'mano mayor que, como queda claro en otro
material, ocuP" el lugar del padre como rival del niilo A la 8081"'"
cha fundado de que este hermano tenla "encajonada" a la ooile,.. ~El lulo de Vitz, büaclo ..
~ . lel\.ala I• preeeo.cia de peaall"Of_nle ttn el aut.flo de la bfonogntla
desaparecida, se sumaba la duda de que él era quien habla, de ' - .:=::nwn (repetiaón dcli:J:bru 11,ntfil'Abvas comoc~i(tro (porta·
alguna manera, introducido al bebé, recientemente llegado al -..U.."* ~I Conde Thun Y t.1i hijo ~'r'~). Tar',llH~n to1na otroe ejempl~ tn
mundo, en el vientre matcrno'4. l'fud, pég. 143). • miope (ouado por An%ieu. Cln 1u Aulo·

~st.e es el párrafo más k1ciniano que Freud hnyn ciscrito nunca.


65
64
aunque JU 1to y e<:uánime-it. El h\Jo lo consideniiba el ·hombre má.S
pOdcroso, •nb10 y nc:o· de la Tierra. como todo padre tiene que serlo•O. nerot;, que antes veía con buenos
La cicatn• mayor de •• prehistoria quiui rue la muerte de Julius; mano Y Jacob F'reud dio un OJOB i.,. 0 ~ de Su>skind Hoff.
el se¡;undo hi.Jo de Amalia nació en octubre de 18b7 --0 seo, cuondo Si- ger, ""°no fue así''. En este :;::~e j_8!J grados. Poro, pnrn Ellcnbcr:
gi•mund tenla un at'lo y mc<lio- y falleció sets m - mú tarde, de uno documentación que refuta 1 • .....,ner, una .... mú, ~
unn •inflamación intestinal" Momento de "del!C06 moléfiooo y aulén· no OXJstló ~ crisia en la indu.:'nªrgumcnto de ~oncs. Pnrcce Her que
ticos ~loa infantiles"''· No conocemos la duración de la enfermedad época, Particularmente en Brun a textil Morav1a Prosperaba en eaa
ni la reacción de la madre Joncs no hablo del luto materno; en ""°" cerca di; f'reiber¡'I Tomemos el n, la "Manchcstcr morava·, situado
tiempo11 In morlalidad infanhl era muy elevada, pero la pérdida de un la, el Pn.mer amor adol._,,te d~de IRJtaz Fluss, el padre de O~
hijo aiempre. _ 'l'y1men1u, tenla un deJ>68ito m h ud. F1use, lamb1éo originano de
LotJ ttcientes dNCUbrimienl.08 de Pcter S\\•ales•t arrojru-on nueva
lu% oobre este epillod10; un mes nnte8 de la muerte de Julius, otro Ju· b~ud, pe~ con el tiempo, fue~~~~~ pequeí\o que e l de Jacob
nea de IAlJ•dos cuando g 1 punto
,....~...... al de tentt r.
hus, hermano de Amalia, murió de tuberculosis en Vienn, o los veinte Tampoco está Probad~und ¡rcud lo visitó a IOfl 17 •íl011 una a-
aíl.,. de edad'1 Una pérdida doble pera ella Es muy i-1ble que 11 bajo de Jacob Kallamon, ya~~~ ~f::rrocaha~ rril ~ j)el)udicado et tro-
y un ramal del Exp d 1 "" negl'.)Ctos en t.od ¡
muerte del hermano y del hijo mal'C3ran el fionl de la juventud dora·
da de Amalia. La muerte, que se llevó al abuelo Schlomo y a los do& kilómetros de Frei= .,:_,nN<>ri<! llegaba a Oatrau, aitwid: :'.:..lll
dem - e · ....., er encontl'll d
! 6:': .
u~10 -
Julius, se lu.o sentir temprano en la vida de Sigismund Ue.stran un flort'Cimiento de los o . oeumentos de archivo qut.•
Julius no apon>ee en el aut.oan•Lisi.s. Emerge en otro lutiar. en el Tenemos, por ejemplo, el certificado egoca.., en la década de 1850..
olvido del nombre del poeta Juhu• Mosen En esa oportunulad, F'reud que consta que "El señor Jacob Ka de la alealdla de Klogsdort: en el
le ~ribe a Fhess que la causa está en -c¡crtos materiales i1úant1lc8 ~ 18 de d1c1embrc de 1815, Junto ! ' : n Frcud, noci~o en 'l'ys~eniu
qu" hablan deoempeñado su papel en la represión de este nombre-U. athansobn. Y los hijos de esta uni ~ Amalaa F'reud. nacida
Aquf tenn1na una época que luego será reoordoda con interm1na· :~bedrg el 6 de mayo de 1856, Y~~ ~sdmund_ Froud, nacido en
ble noatalgia. Sólo a través de un rodeo, de tu palabras atribuidas a e 1c1embrc de 1858. del m1sm od u • nacida eo Frt-iberg el
"°"
un "¡>.-\ciente ficticio"-<'• el articulo sobro los recuerdos encubndores-
nos enteramos de que la ptrdida de Freiberg habla aido "la catútrofe
original que conmocionó todo [su) existencia,..•. F1n de ese paraiso
perdido. Cuando Sigismund tenla t"'5 años, la familia emigró.
dan n-.. de ""ta unión
leodri • u- l'(>gjdo m o que t.odce los h\Jo¡! que puo·
rcclto a domicilio y mi.,;• -- no entes de esta comuna y tienon d~
fraseriton en todo momento &tilo en nucst
encuentren Ot1o 1
cob Pre 'como represcntani. de la com ra co~una. Además, el in·
upr de ret.idencia,
~

¿Cut! fue el motivo del éxodo? Segun Jones, la 1ttuaa6n ecoo6au- ud Y su eoposa tienen un b una. certifica que •I - o r Ja.
ca de Freibc.rg, relativamente bue1\n hasta 1840. se deterioró con la su -du<ta nada d ..favorabte... uen nombro Y que nunca hubo en
llepda del ferrocarril que iba de \-¡, na a Varoov>a y que pesaba lejos cho Este certilicado d<!9Carta la ~rí
de Freiberg. La pcqueíla ciudad ubicada junto al río Lubina hab10 . no oe sabe, a ••eneta cierta cu'~ead';, la J)Cr11ecuc16n checa. Oc he-
Roazen sugie , a.i 1ueron Jos mob . ..1-1 . .
prosperado anteriormente por ser un punto estrotégloo do la caravana
ele 1.,. men:adereo4'. Jooes pinta el siguiente cuadro: ·La actiVldad de
'•••to de 1 r~ un gran revés financiero Segú Ed ,.,. ...., enl10.
Jacob fue directamenw afectada. Habla. también, olros presagios 1i· =~ equTv:~d':,. ~~ 1:::~·.~;~~nueÍ y PhiLJpp h';~~C:..,~e¡;,",~~
mestroo Uno de Ice resultados de la revolución de 1848-9 íue el esta-
blecimiento dcl nacionalismo checo como poder emergente en la pollti·
ca austriaca, con la con1iguientc hipertrofia del nacionalismo local
.,.,.::o
JIOd e plum"" de avestruz" Ot eanao, dedieadu a la produc-
haber sido el servicio ~lli;:,.motivo, conjeturado por Ronz{'n
....., mar las armas. En aquellos ~fª que hab.1~ t - Freud ftpt~
Ho.sta en Fre1berg, los fabricantes de lcjidos de lann, todos cbcooo, co- iunta"f"'lidad para loe judfosU Se .1 os, el .serv1c10 militar crn una
menmron a murmurar que Ice comerciantes Judios era.a to. rcspon...
bles de la nueva situación precaria""- O sea que In corporación de la· ... Fr., .ane Krun desentems un
•;
~.'&~a':;"° hablaría en favor de la Cº~ toda ~ Í~ia mudó oe
18 e l<lrv1eto m1htnr. En esa
°""las .:i,~· I? ""· Philipp, y otro
..
Otro '8&óones militares...
t!;:,rt"
en la que oe habla de J>ín.
ano, que "tienen que cumplir
lertiu Jl0e1ble motwo ésta •
.g Amaba t.enÍli a.astro hermanoa: llennann y Natham, muc:bo ~ ~°:ran Jos 1>resun~ eelos~~~:c~'¡;'h..ª muy enlc.ica de Mariane
que ella, Adolfo, que Pf'O"l>O'Ó en Cl-aco>u. y •I fallerido JuliUJ<. Según Swe- lllla re1..,;,,ª Ph1hpp, de ser ciert<> co j¡ ti podrlo haber querido
•o
leo. que• bua wia carta 1n4cb1a de Ob"'r a Ben1kld. F'......i .,.¡¡,,.,.i>e • ..._ llay u:a•únlt~ este ~IUmo Y ~ah~.:_ eg6 a concluir, que babia
eu bo Hermann (Mariano Kt1l.ll, op. cu., pá¡ 196).

66
-- d tima co -
,:r;::·
•I • •unto de los ;::'~r:.·
·
la mú plaUBible de tocia.. Se
· En l866, Joacph, hermano de
67
infierno ... ~1l
ligada n ese onguatia·10.
ep1.sodio•1 de vuvnr,
.. ahora superada, lambién está
Jocob frtud, cayó preso por falsificación de rubloe. •fue uM historia
tri•t.e•, ttmemora Sigmund Freud.. , que no •imput.iuba con 1u Uo.
nmer- es el funesto destino d~ 1 castigo -<:<>molo scllaln Thóo
En La 1nttrprttaci6n dt los sueños menciona que loe cabellos de su Pf . El alma condenoda ol infierno· ese .
padre oncanreieron de disgusto en pocos dlas. Jon .. da cuenta del Nuevo Testamento. ~I observa tambo:' grand"8 pecadorca, según el
epu1od10 en un par de lineas><. Una v"1' más, la• invc1tigncion.. de menClonn Frcud -tres oños cu do iéo qu~ la edad equivocado que

~xodo e~ r::~~~:n:!:' ~ic".


Gicklhom''. reaumidaB por Krull, pcnnitieron -\arecer IDI andan· pande a la fecho de In d • ' "". en reahdad tenla cuatro- co
ias de cata oveja negro de la familia. Joseph fue detenido por reeep- otra versión del Mónica Encontro":
cuarenta oño• dcspu~:
ción y venta de rublos falsos. y condenado, con un cómplice, a die• 0
carta a FhellS de 1899, sea,
añoo de prisión, en Viena, el 22 de febrero de 1866 (S1giJlmund tenla
10 nftCMI). "La •operación• -según el Jefe de Policfa- fue montada por
escCM de lo primero infanc~~~as ~·• fantasr~s, deACubrl una
extremlsLo• de origen polaco"'"· La moneda falsa era fabricada en Profundomcntc enterrada b .
lnglnt.crrn, con In complicidad de los 'hijo• del hermano· del ncusa· lleno todos los rcqu isitos en 1n es e los vernttdói< meses) que
do, establecido• en Monchester. Existe In posibilidod, entonces, de mas rcstnnt.cs. Ella es todo al ,:t:l c?nvcrgcn todo" los cn ig-
que Jncob tnmbién estuviese implicado en In •mnfin polnco•. JMeph onturt\l y el rc~lo. At'in me cuesta s o : 1cmpo: sexual, inoccnt.c
fue prc•O en 1865, aunque tal vez e•tc open•tivo ya runcionase en
1859. Do ncuerdo con los documentM de la ópoca, yu hobln billetes
hubic•• dcs~nt.crrodo una vez mtl~rccro. Es como si Schlicmon~
to~ccs conMidcrodo unn gron fáb 1a TroOya, lo quo ero hnslo en·
falsos en 1863· Según esta hipótesis. Emmanuel y Philipp podrían
haber emi~r.1do n Manchcster para eolrar en contMtO con los falsifi·
m1 teorfo en n1i propio cnso u a ... cmostró In rcalidnd do
isolución de mi fobia anteri~ dán~ol_lle, de forma eorpr<'ndcnt.c In
cndore• y pftrticipar en la organización. En tal caso el propio Jacob tanto, era uno fontasla de e': v;,a¡a~
e? tren ... M1 fobia, lopo;
bre, determinada por mi voraci~dr:;.:~~~~ ~nn fobin df' hom-
1
estarla comprometido, puesto que financió el viaje y la 1nstnlación
63
inicia\
S<>• quo •e debiera al racismo, el ..,rvic10 militar, ln.s plumns de
nvc,.lf'll., el adulterio de Amalia, los rubl08 ral-. lo ciel'IO es que no
ae conoce con ccrl"1'3 la ruón ni la rccba de In partida. El éxodo se
la angu•tlo
No rueron tiempos fácil"8.
de Sig11mund en elConcuerd
'nfi d .
con Manane Krull en que
mente a excitación sexual Es d.' iemo. e Breslau no se debió aola·
prodUJO deopués del 11 de agosto de 1859, cuando Amo.ha recibió su
paanportc. y antes del 21 de mano, el din en que au tercera hija, Ro-
~nismo.
el éxodo era tenao, al borde d:.respán~lJ'
..que el clima de loe adultos
100--. No estaban hacu~ndo t.u-
an, nació en Viena. Conlo el ferrocarril no pUaba por Fre1berg, la fa·
~Alsabemos nada de la perm~' a amil1a se mudó 8
comicnz.o de IR migració 1 f: ..
:Po~ad luLcc~ e.ncucntrn fuera denl~n;~':a,e~i es':.,,"~dad .. ¿Por q~ó un~
miha cubrió en carreta los treinta kilómetro• hosta Ostrau, y alll to- Lc1plig Tam
mó el ExpreM> del Norte que iba a Leipzig, pasando por Broslau.
Froud, de varias maneras, habla de In partida como una cala·
Lci '!" !pzig? ¿Permanecieron al rec e f,..,1bcrg o Viena?
pz1g, mC)Jor dicho ese . . d gunos meses o todo el ono 1859?
midad:
Cuando tenlo aproximadamente tres olios, la ramo de In indu•· :.~':nceul~ral de In t;nvcsl~1 ';~ 8 ~':,";.d~ d~ Frciberg, muren el cho·
la a n .en quo el •auloanálisis d m a . A fines de 1897, en un
trio en In cual mi padre trabajaba sufrió una catástroro&•. mnesitt infontil 80 lcvnnt es, e hecho, la coan n1á~ c.scnciol"'"
a en parte, y Frcud r<..-cucrdn· '
AJum después, cuando Jacob sugirió el casamiento con Paul ioe, Má .
Sigrouod relata que su •padre tenla buenas intenciones ni planear di· • tarde,
P<rtó entreenlos
mi libido dos 1~dos .años Y medio de edad, se des·
relociln
cho cMamicnto, quena compensarme por la pérdida !debido al la pri· on m1 matrem, cuando durontc un
m•ro catdstroft qu• ti habla causada en toda mi vida""°·
Infortunio que pasa por el infierno. El primer recuerdo que 11)CU·
pero en ese otoilo autoanalítico de 1897, cuando In amnesia infantil '10. Cambta ndo de aplica, Y abandona d
._ ~nn:t
ae rMga. lo lleva a ese viaje en tren, etapa inicial del éxodo; - •I- F. •or¡>..nd• que Fnoud haya .n.; Hta VOZ el Jl'ftft ansul•r de
• ltltordar. •te f'K'UrtO moderno •Un . vtVl o au pnmera tnfancao 11n co-
Breslau t.ambitn desempe!la un p8pel en mi• recuerdos jnfanti· ~do '*~:, ~ .IOV<n fue de otro .;g';: ';3'!: llepdo • Ftt1btrs Con.,,..
loe.. ht<iroci6(•rlrnl" Ahl vivía Abae ~I -rí ~talmente. 8,..l•u tra un
1... A loo tres años de edad pasé por esa estación cuando parb· 09 y ~rdados-la ...:-. o pnmtdo", eon iu h11&.ona
moe de Freibcrg para Leip<ig, y las llnmn1 do ¡as que vi entonCf'f - • ll<'uropo!A>lógtca.
por primera vez me hicieron pcnur en e1plritu1 ardiendo en el
69
l\R
vin,re nocturno en !Ten de Leipzig a Viena, tuve lo oportunidad de "un perseguidor profesional de 'udl . .
vetla nudani&4. manero má3 trucu1Qnta"''3 J os d1fic1Jmente IC: expresa.ria de
Eso joven del 81 glo xix m e
De Freiberg a Leipiig: lns llomoe infcmoles de Breslau; de Lcip- años. Cabe consignar que la ,;;d só ~n In escuela cuando tenía diez
zig a Viena: Ja visión de la madre desnuda Como si en la C3tela de tos ~o scxunles. Con ella Sigismun': ue •u ~ae.str~ Inicial en asun·
ese tren de emigrantes rurales se acabara la inocencio. do Sigiemund, lección de su vida. "-iando 1 aprendió la pnmera Y más dura
eso inoeencio que luego el padre del ps1coanáJi•is decretará que no cuerda: con e aueño de laa Tres Pa.rcaa, él ..,.
existió, que nunca existe.
Curioso det.alle: Freud se equivoca en cuanto a la fecho de ese Cuando tenla seis anos Y estab . .
acontec1miento. i:I tenía eerca de cuatro años en ess época. Era, por nes de mi madre, ello querln e a r~1b1endo las primeras leccio-
tanto, mayor. más concupisccnt.o. más voyeuristo, cuando vislumbró chos de polvo y debemos, por ia:::;;n:rmc que todos estamos he·
n su madre desnudo y grávida. Interesante que aún a los 4 1 aftos. me agradaba Ycuestioné el dogma' Mo_lver: la berra. La idea no
siendo ya el menos coov('ocional de los exploradores del sexo, optara g6 Jas man08, como si estuviese h . . í ma ro entonces se restre-
por el n1atrcn1 nudam, apoyándose en un lotín más púdico, por su teníu harina en ollas Y me mos1:'1endo ltntxi<ls, excepto que no
condición do lengua muerta". f":'to de la fncción, ,,,{mo Prueba d as escamas de la epidermis,
Fino.lnlentc1 Vi~na. Días acingos. La fam11ia cambiaba de domici· Mi asombro onte esta demostr . e que Pl'OCOOíamos de la tierra.
lio con la frecuencia de los desposeídos. Varias mudanus entre 1860 me resigné a lo que más ta d ación od oculum no tuvo limites y
y 1865, todas ellas en el barrio judlo de Leopold•tadt. Todas ellas en bras •tú debet una muerte arlaº:ant.:.~~~~~freeado por latJ pal'n ..
lo incertidumbre. Leopoldstadt, como barrio, parece un et1Cenario aór·
dido de novela de Dickens, y Sigismund, otra vez como David Copper- tste es uno de los pocos recuerd
field, vive en edificios grises y tn&tes, con el rnncio olor a repollo de la lntencia. La escena, con 3us connot ~ de eu m~dre en el período de
~mos mortales, no hay salida Eac1,ones blbhcas, fue memorable.
angustia suburbana. Es muy probable que su odio sempiterno por
Viena date de ese período en el que lo fnmilio corría el riC&go de caer
al nLvel de IR villa miseria.•.
pierde su inmortalidad. En una ~o~
que los dos afectos involucrados
r
~ora del ~sombro, el nii\o
a p1c de pá¡poa, Frcud añade
El barrio se amontonaba en la e<tremidad norte de lo ciudad, se- tupcfocción Y la resignación p en lo es~cna infantil fueron la es-
parado del centro por un canal contaminado del Danubio. En esa pa~ noda, hay qua aferrar t~o"f: c::cJwr:.
No so debe d~jar esca ..
época, cerca de la mitad de los 15 mil judlos radicados en la Capital de,¡ar r,asar ninguna ocasión 1 ·~ se puede tener ... no se debo
del Vals se conccntrnbn en osa zona. Leopoldstadt, que inclula Bri· tobJe• 6, a VI a es 1-n corta, la muerte inevi-

gittenau y el Prnter, venia siendo un gueto desde la Edad Media... El h' ~hur liga esta Pordbo/o d•I KntXJ .
impacto de la ..invasión isroeHtn". como preícrfan decir los racistas. ••tona blblica; croe que •se u el al interés de Freud por ¡0
ponlo a los judlos asimilados frente al dilema típico de cualquier gue- °'ne·~ antes de haber leído p s~\pensar que 1!1 conocía el texto del
to: lo. •di&eriminoción intcmn". Los recién llegados, desnutridos y mi· t.!mprana el caráct.!r inelucta~I da ~spcare·, Y que "aprendió a edad
seroblee, ..vcnlon do una Europa Oriental aumcrgida en laa tinic· eate e~1sodfo eurgió una im e e a mu~rte~G. •11. Para A.n.zieu, de
blaa·10, y suscitaban una mezcla de compasión y repulsa entre sus da la Vida y la madre que doªlf:~ mi;:::Cna 1nquÁ1etantc: In mndro que
hermanos yo afincados. El joven Sigmund no e•taba libre de tales Rospect.o del lazo u~ ' loto Y troPO&n.
sentimiento&. A los dieci.séis años. de vuelta de una visito a eu Frci- :~judío, debió tener u::'..ª~r:~Ó~~ comenta que Sigismund, "por
berg natal, a.e encontró en el tren con •un viejo judío, altamente res- aui!.°41~xphcar!a la notable represió~admadre carg.a da de ••gnifica-
petable y su vieja ju dia correspondiente, con una hijita melancólica y fi .,8 1s11 -represión que J e cea relación en 80 propio
llena do granos y un hijo imprudente ...". Le describe eu rcchnzo a su d: tod Freud eacribirá: "El ni~~·:ia~ta sin cuestionar en su biogra-
omigo Emil Fluss, también judlo11• Considera que son lo más "inso- ""' a relación amorosa E t . o de la madre es el protol.ipo
portable que se pueda imaginar·. Ese individuo estaba "hecho do la bcont.rarloWft . ncon ror el objeto 8exual os, en suma,
misma ~stora con que el destino hace a la gentuza: astuto. mentiJ"OIO,
mant.e1udo por su cara familia en la convicción de que ea un hombre
de ~lento y, junto con eso, lo libertad do no tener principios ni con·
copetón del mundo. A su lado, completaba el cuadro una cocinera de ~ta
• J l. Cbeet·, . - 1
nona a Pn.1C0c1dad d
Bohemia, dueña de la mds perfocta cara de bulldog que yo haya vi&- ...... ~~a rnuert.ea lo.cinco o!.m_o~n~d·La mayorln do 108niñoe 10
to. Estaba horto de esa ralea.,., Peter Gay tiene razón al aftrmar que con la naturuleza. ---. in uao a.otee ai han a.ido cria-

70 71
b Nathonsohn, el abuelo materno de S1- mos considerar que Freibcrg era una ciudad pequeña, y que el "'cris~
En octubre de 1865, Jaoo . de uno gangrena'°. Su nieto asiste, tiano'" ~r bien podría haber ~udo un vecino.
gismund, mucre a consccuenc~a t coma*' ~ta fue tn primero muerte El período menos conocido de In vida de nue•tro hércc es quizás
impresionado, n los esteft?re9 ~ante rque incluía el sufrimiento de el que va de 1862 a 1872, abarcando la latencia, lo pubertad y la en-
presenciada, do~lemen~ imfª·d de :.:. meses de Alexandr~. La vi~­ trada en lo adolescencia. Lo poco que sabemos noo llega de su herma-
su madre. Amaha •.•t.11 a gr 1t aFueron tiempos sórdidos; v1vlan ap1-
da, Sarah, pasó a vwar oon ~ °:~1 abuelo .obrevino la prisión del \fo
na Anna - testigo tendencioso. Su a rtículo, '"1'1y brothcr, Sig1nund
Frcud", ca poco confiablc87•
ñados. Después de la mue e .6 ' Jooes concluye que Sigismund debe *haber sido un •buen• niño,
Joseph. Gangrc~a~ mucrW y oorr_upc~iR~il<lll""'· El fontas1nn de la ~ nnda rebelde, aficionado • lo lectura y al estudio"". Lo que no quiere
•Entonce8 vinieron largoo "º°:: 'be como "hijo de padres ongi-
brczn siempre presente. Frcud.se <!'~na ucl t\ ·ero de provincia con
decir nada . Una grao laguna curricular cubre In alfabetización y la
escolaridad primaria. Jonca liquida el tema con sólo un párrafo: "Des-
nalmcntc acomod!dEOll quhe;,:;, v~~nc~ un\equ~o ejemplo de lo que pués de las primeras lecciones con su mndrc. e1 padre &e encargó de
bastnnte confort . sa iv.:r "6S su educación. ant~s de rnundarlo u una cscucln particu lar. Aunque
Freud llamorll "Novclo Fa,~1har , dó o la cconomlo familiar. Cuan· autodidacto, [Jacob) era evidentemente un hombre culto, con intcli-
La fertilidad de Ama '" no •Y~ on a Viena sólo tcnlan dos hi· gencu1 y visión superiores ol promedio-81• Jacob Freud, judío en vías
do Jac~ Frcud Y su mujr se ::'~nº;ápido gecu~ncia. entre 1860 Y de nsimilo.ción, no le dio n su hijo In educnción religioso que la trndi·
jos: S1gismund y Anna. ucg .' . tr "cuatro hermonns -Rosa, ción mando. La familia no comia /tosher·12 ni respetaba lns fiestas re-
1866, Sigismund tuvo c¡ue rcc•~;,'.~-~m~n Alexandrc. Según I~ her· ligiosos, excepto un oca.sionnl Sedtr o Peuog.
Mario, Adolfine Y Pouhn<;¡ y~ ~re fue elegido por el propio $1- Annn Bernaye, por su lodo, cuenta que no fue el padre quien edu-
mona Anno.M, el nombre e .exnani\os en una reunión (a.miliar que có a Sigismund: "Mi hermano mayor era el orgullo de la familia. Du-
gismund, que entonces tenfn diez, ó ei nonlbro que proponía el pri· rante todo el periodo co"""'pondiente a lo C1!CUelo primano, mi madre
él mismo habla convocado. Se ac'¡ft añas heroicas. Pequeño con•ue- le dnba ella misma leccionCll en ensa, de modo que él sólo asistió o la
mogénito, JM;!'sando en anltgu~:b:~e perder el titulo de único hijo escuela p\lblica a los diez ruios, al entrar en el liceo"90. Seno de quien
to pnra el hlJO celoso que oca fueren los méritos de su educación, el h~o es que Sigi.l'mund eiem-
varón. medio de la i nfnncia, divide pro amó la lcc:turn. Conocfn los clásicos notes do entrar en la escuela
Un acontecimiento fundamento.1' e 0 di o doce ai'\os cuando y, a los ocho, inicinba su larga aventura con Shakespearc, pero sólo a
lns aguas. Freud recu erda que •debla tener
scoe* En""una ocns1ón,
. a fitn de loo trece leyó su pnmera novela modema
mi padre comenzó! a lldeva~:i,~:~~~:r~o radicalmente paro los judíos Con ttspecto o la en8C'ñanzn rcligi08a, las investigaciones nctua,.
demostrarle que B VI ~ • ' . les no permiten prC!'Cisar cuánto licn1po asistió a la escuela, ni o cuál
en Austria, él contó el s1gu1eote caso. fu•. Sólo AAbemoo que aprendió historia judla a lo largo de sus calu-
d ~ . o pasear p<>r la• calles de la d1ot primarios y secundarios. Ruben Rainey" ha presentado uno te-
Cuando yo era joven, un sá~n o, .º' d con un gorro de piel nue- &i8 bien documentada sobro el asunto. En ella npnreccn los progr-a·
ciudad donde naciste. Iba bien t::~: :~ cristiano y tira mi gorro mu religi~ de la época y las reseñas de los ortlculos de Samuel
vo en In caboz..o. De ~ront.o.~c n rn do la acero, judto!"' . Hammerschlag, el profesor de religión que consideraba a Sigmund
en la alcantanlla, gritando. ¡Fue s· . nd Tuvo la ••· Freud como su hijo.
- ¿Y qué paoó? -pregunta el pequeño ig1smu . Dos_manualea regían esas clases. El primero -por esas vueltas
b"'icnto respuesta: 1 1 ro"> del destino-.era de l.M>pold Breuer, el esclarecido padre de Jooeph
_Nada, b:\ié a la alcantarillo Yreoog e gor · Breuer. E8Cr1to en estilo eintplc, pnra nH'ios, el texto se divídía en dos
es\ .sodio en tomo del cual el P&rtes: In primero trataba de la ltistoria de los judíos hasta el Tal-
Mucho se ~.ª co.mentodo sobre e cphe es~ ntcantorilla nooe su ::ud fsiglo IV d C.); la parte final cubrlo hasta 1860 El segundo
hijo rumió prol11•• tantosfas de ve~;,ª· 'nlrépido semita Anlbal, t •to, mt\!IJ nv~zado, era una antolog1a del pcn~nmiento judío, que
idtn\ificnci6n con la ligur~ ~el ']\ 1 ta~~~é~'el nombre de Alexandr<! .•n
..::,•b~ part1~ulnr del Pueblo Elegido en la Diásporo. Raincy co-
que juró vengar a Cartag~? \~arthe Robert que esta historio n08 ~· obl ta. ~n los tiempos de Frcud, la educoción religiosa era materia
pnro. su hcrn\anO meno~. 1 ~ • Kallnmon Jncob. Elln eol\Je- icatono, tanto en las escuclu públicas como en la privodas•.n
una idea de la apanen~ao. fis1cadde:l~:;'aba ciertas carocterísticns de
\uro que el padre de S1gt•mw> co 1 pecto... que.., t,.,.. •12 Co
•u GaliUlo natal que "pcrmitEfon conoccrni:;:r ~n '::'n din •ilbodo. l)ebe" mida P"t'P&rad& 11guie-ndo los p~pc.os judtoa.
taba de un judlo pindoso de u ropa orie
73
72
Frcud leyó las obras comple ta• de Ludwig Borne a los 13 a~os. NOTAS
Fue un irran deocubrimicnto en el portal de la adolescencia. En una
corta a Ferencz1 et cr1ta en 1919 se refiere al efecto de esn lectura: l. CW. ll· UI, p.og 143
*Muy joven, tal vez al cumplir loo trece alloo, recibf de regalo la obra 2. Emest Jones_ A tuda t oO
de Borne; la lei <0n gran entusiasmo y guardé en mi memoria algu- 1" Imaco, I, P'c. 18. a ro dt S'lmund Ft'fud, 198$, Río de Jane1~
no& de sus !l(!(luellos ensayos, aunque no el dedi<ado a 11 criptomne- 3. SE, IV, P'lg. 192.
1ia u Cuando relel eate último texto, me aorprend1ó comprobar que, 4· J-f Sljner -SÍillluod l"t d
en varios pasajes, coincide palabra por palabra con coeas que yo •iem· berg (Pnbor) uod zu' Aflhtm• ,..., . c~1~~gen zu st1inem Gebru.st.aort. Frei·
5. lbíd ' ....... - 1968, P4. 172.
pre peMé y s ustenté. Él podrla ser, efectivamente, la fuente de mi
originahdnd.... Tal vez este olvido se deba a que Borne fue un judlo 6. Carta al alcalde de •'reibe (P
que se convirtió al cristianismo. S1gmund Frrud Corrt•pondi11c14~ Anbor) del 25 dt octubre de 1931 en
P'c- 250. ~ mtN, 1981 , Río de Jan4 1ro. Jm~go.
En la leyenda freudiana hay por Jo menos dos rcícrencias o éxi·
tol futuroa. Ci<'rta vez, cuando él tenía 11 años, en un restaurante 7. Enl<it J.on.., op. ttt, 1 -. 1, P4. 19
8.J-fSljner, 1bid. , J>Or. 179 •
del PTater, el famoso paseo de Viena, un poeta ambulante aumó au 9. Tomado de Tb Pfri
predicción a la de la campesina al pie d e la cuna El poeta recoma las PU•', pág. 35. mmer, Pr<ud, l«tour <k lo 81bl~. 1982, Parú.
mesas, improvisando sonetos por mont'dos. ·l\1e mandaron -cuenta 10. Roa.ald Clarlc Prt d / !u>m
Freud- que llamara ni poeta a nuestra mesa, y él mo&tr6 su agradecí· Aires, JJrdic. 12. • u ,< brr Y'" cauto. 1985, Planeta. Buel)Qll
miento al mensajero. Antes de preguntar por el tema, reató algunos ll. Pete.r C•y Fryud uma d
versos respecto de mi e, inspirado, declaró que algún dla yo probable- Compa.nhia da.a Letras. 1989 _,,_"~r:º paro 0 no.tao lt!mpo, 1989, San Pablo
mente Mtria ministro"". En el chma liberal de Viena deapu& de 11 12. SE, V, pdc. S83 ' ,..... ~. '
reforma de 1869, dicha profecfa parecla peñectamente sensata90 • 13. !bid.
Si minimiumoo la disparidad d e edadea de loo progenitores y la 14. SE, V, 1>4. 585
pobreza sin hambre. sobresalen los celos pOr los nacimientos de las l5. L,-dio Flem A u1da cot ºd ·
LAPAt., péc. 127. ' l cano <h Pr<ud fl ~u• paci~ntt1, 1986,
hermanas, la culpa por la muerú' del bebé Julius, el episodio er6tico- 16. SE, UI, páp. 303-23
C1t61ico con Ja niftera, la rivalidad con su medio hermano l'tiihpp, el 17. SE, rv, páp. 204-8. .
vandalismo con Pauline, la complicidad con John (paradigma del fu. 18. SE, IV, pág. 204.
turo amigo..-nemigo), y quizá, lo más fue.u de todo, ele Com> pater- l9. SE, IV,"'«> 181-2
no en la alcantarillo. De alll que la mayorla de los biógrafos, analil!-
tas d e profesión, acostumbrados a historiales cllnicoe máa bien ~~ ~· op. <d., pág. 23.
• .,.... 2'31,
pesados, estimen, con Marthc Robcrt, que ~I tuvo •una infnnc1a tn· 22. SE, V, Pfi«. 424
vial ... cuyo& principales acontecimientos podían pasar inadvertidos 1 ,,.J3. Carta do Freud 1 Flieu del 3 10.
los ojos de los adultos". Una infancia que podemos considerar, pani· · Wdlt«m p¡,._ 1986 J M M • Ri!17, c.w..,,,,,,,1dt•<10 S'#"'u•d
fraseando a Winnicott, rawnablemente buena Eso vale para todo e1 24. SE, v, "41. 4Íl3 ' • · .._., o de Janoiro, lruago, pág. 269,
periodo, y es doblemente d.lido para los tres pnmeros Mol, "baña· 25. Lydia Flem, op. át • JJ4c. 85
dos por unn cálida tntimidad familiar, en contacto con lo. naturaleza ~-SE, V,"'-'· 424.
y con toda la hbertad concebible en aquellos bem~.... Conviene ,.... 2i~-:;:-Krúli~Jiüd<J-6, l919 Pana,r-n.-~
cordar que, según la firme y certera convicción del biografiado, ésOO 29. Carta M - (comp:~ op. at, pág. 27 !n. ' - . . . , . , llÓll- 184.
aon los tiempos fundaotes del sujeto barrado. Como luqo ,·eremos. 30 Carta de FreucJ a . , . . doJ 15 de Octubre de 1897 •
Si«tsmund Freud fue un chico mucho más sano que, para dar un ª
3L Carta de Preud ru... c1e1sdeoctubrede1 ' il>ód • ~ 212.
32 e de Preud a Fli... del 15 de OCWhrt de 897, •bid., pág. 269.
ejemplo, Car! Gust.av Jung
~.::::: Preud. Flioosdel 15deoe<u.brede :~· ~ · P4 270.
34. S¡¡ VI l(r\¡U, op. at , pág. 175. • d • P4 272.
" ' -35· p · 'C. Vita,
' ""'· 50-1
S"mund p
3.,~ rtud CAr11tian Un<on.c1ou1, 1988, Cu1líord
. Manan. l(r\¡U .
,.__37. Carta de F • op et., pág. 172.
13 T6ctuca de Borne que aparece tn un rn1ayo titu1udo •Cómo aptl'P-
der a escribir eo lrN dlas·
-._.u reud • ld.tttba del 20 d
ne1a: d.t omor: 1981 Rio de e. <!Jlero de 1883, Si¡¡mund Preud.
' ' J11Mtro, ¡.._ 1>11s- 10«.
74 75
7!>. SE, IV, pdp. 207-8.
33. cw.11. "'"' 221
39. Emetl Jo1\~s. op. cit. , pá¡t. 2 l. 76. l\ta.x Schur, f.'rtud, u1do # aaonia, 1981, Rfo de Joneiro Ima no t
pág. 33. • • • •
40. cw. 11, 1>.lg. 207.
41. Corln de Frcud a Jo"heat del 3 de oclubre de 1887, J . ~t. ~tas.son 77. Oidier Antleu, A aulo·c111dli1t dt flreud r 11 de1to~rlo da psic<uidU«
(comp.), op " ' • pág. 269. 1989, Artes Médicu, Porto Alegre, pága. 260-8. '
42 Pett-r S••ate.. Frrud, Joham Wt1fr and lht: Stolus o/ &duct•on_. TM 78. P. Rieff, J'rwud, 14 TMnt~ dt U.n morol1S10. 1966, Bueno. A1rH. Pai-
rol.t: o( tM Wt1cA 1n tite Conttpl1on o{ Fantu:y. 1982. Nueva York. tdicion del d61, pág. 147.
nutor. 79. SE, XXII, ""· 66.
43. Cnrrn de freud n Fiie,. del 26 de og..to de 1898, J M. Ma1son 80. Mnri•no Krilll, op. cit., P'is- 223.
(comp.), op. <11., 1>ág. 325. 81. cw. 111, p~g. 406.
44. S&, 111 , 1>og. 314. 82. SE, 111, pág. 312
45. Kurt t:iMler, Sigmund ,...f'C!ud, o bJotirophrml Wtch , 1978, Londres. 83. PeU!r Cay, op. cit., pág. 25.
Oeut&ch, pllg 12 84. Anoa Bem-.ye. •!ity brot.her, Sigmund Frcud'", A.~rican Aftrcury,
46. EmHt Jooes, op. cll., P4-25. 1940, póp. 33S..2
47. Henn t". Ellenbcrger, Tht Du;cowryo(tht: Unconsc1ou1. 1970, Baste 85. SE, IV, pdf. 197.
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48. Mnriune Krüll, op. cit.. pág. 201. 87. Annn Bcrnnys, ibfd.
49. Jooef Sl\jner, ibíd., pá¡¡ 176. 88. Emesl Jon~a. op. cit.• pág. 29.
50. lbtd 89. EmestJonu, op. cit. pá¡ 31
51. Paul Ro.zen, Entrev11ta a Edward Bema)'t del 28 de noviembre de 90. Anna O.mayo, ibld., pág 7.
1965, Fnud Y ' " ' d1«fpult», 1974, Bue006 Aira, Alianza, pág 30 91. R. ~t. Ra1ney, ªFreud 8.1 a •tudent oí ttH(ton· perspecla""e• on the
52. lbid bac~grouod aod de;velopmeot ofh11 thought•, Univer11ty of ~lontana, Ptlis.
53. f\.h.r·n1nc KrOll, op. cit., pág. 203. ooun, 1975 (Th. Pf"nmer, op. cit., pá¡¡, 57).
64. lbld. 92. Citado por 1"h. Pfrimer, op. cit., págs. 58-9.
55. SE, IV, pág. 133. 93. Carta de Freud a Ferencii dol 9 de abril do 1919, Sigttu1nd J<'rcud·
56. Eme.t Jones. op. cll , p4g. 17. Sando,. Fertntt.1, CON't•J>Olld(U&Ct, Pari1, Calm&n·l...evy, 1992.
57. R Cic.klboro, Sigmund ¡..,~ud und dt r On•dtroum D1clstung und 94. SE, IV,""'- 192-3.
WahrMtt, Vitna, 1976. 95. SE, IV, pq. 193.
58. t.tanane Krull, op. cit. 96. !-1. Robert, Lo nuol.uc1ón p11toa11alítiM, Afóico, Fondo Nuaonal de
59. Sf:, 111, pág. 312. CulLura, 1978, pár. 35.
60. SE, 111, pág. 314.
61 . Carta. de Freud a Flieu del 3 de dicic1nbre de 1897, J . ~f. l\1asson
(comp.), op. Cll , pág. 235.
62. Th Pfnmer, op. ni., p6g 50.
63. Carta de freud a .,,... del 21 de d1C1tmbre el<> 1899, J M. Masson
(comp.l, op. cll., p~gs. 392-3
64. tt1orionc KrülJ, op. ca., pág. 200.
65. Co.rtn de Freud n Flics.11 del 15 do ociubre de 1897, J . ~t. t.tasson
(comp.), op. <11., pág. 2? l.
66. Can.o de Freud a ti,.., del 3 de octubre de 1897, ibld., pág. 269.
67. Pe1ttC01.op. c11., P'c 28. .
68. Btrtan, Célia, A mulht.rtm Vi(na nO# ttmpoa de Frtud, 1989. Campa-
nas, Papin>t, pág. 77.
69. Mt1rlono Krüll, op. cll., pág. 207. . . .
70. t.lor1ho L. Roscnblit, 1'he Jew• of V1e11n(l, 1865·1914: A1111tul<Jtio11
and lcknlily, 1983. págs. 13-45, 27.
71. C•M de Freud a tlUAt, d•I 18 de ..i1embre de 1872, úllre• tk J<U·
M"', Parit, Calhmard, 1990, poig. 228.
72. lbld
73. Peltt Ca¡i, op. <•L , pág. 35.
74. S&, IV, pág. 205.

76 77
"A ambos lados..- levantaban edificios pubhcos y sólidas casos
l"Cflidencialcs, que celebraban la cultura y el conslltucionalismo libe·
rnl El nuevo teatro público fue concluido en 1869; dos grandes y
pompos08 museo• fueron innugurados doce nftos después"•. Una Brn·
silia babélica, construido por los más brillantes arquitectos de la épo·
en, que levantaron un conjunto imponeot.e do odificios, con unn nle-z..
CJAPÍTULO 4 cla tal de estilos que •orprende que el rceultodo no haya sido un
LAS AVENTURAS8 DE CIPIÓN y BERGANZA coloBal espantajo.
Pero Francisco J~ y Viena no impresionan al joven Sigisn1und,
que opina lo siguiente de la tiudad imperial, en uno carta a su amigo
e.Recuerdan la esttno? E 106 aires el mono 1mo· Em1I Fluss· ""Cuando vengns a Viena no reconocerás el Pratcr. 1Quc
¡:mado por Stanley Kubrick .El hueso vuela :rr el orma ·que lo soca de transformación radicnl' ¡Qué aire distinguido!'" 7 En seguida, pasa n
su vida simic~ca y ese mie:m' acaba de de~u ~utn en una estación es· describir el jubileo de los veinlicinco años de roinndo del emperador
pocial. Hablo do la pelfcul~no hueso se tran•dc/ .~ ocio. ¿Lo mllsica? Frnncisco José de una 1nnncrn má.." pintoresco que respetuosa:
Primero, Zarnthustro, de R1I~ 2001, Odisea L e : un fantástico vals:
el Danubio Azul, de Johann\lchard Sira~••¡, 1~ 3e la alegre sofi&tico· Si dentro de veinte o treinta años lees e.n olgún lugar: "'El lº de
0
ción humana. Las eMfcra11 co.n StrauPl.s'i 8 "' frtvola perfección. Esto moyo de 1873 fue uno de los dios más bellos que n uestro climo
"" lo máximo que se puede dcelestcs "¡" ss~~= de fin de siglo: el centro septentrional haya conocido. La felicidnd proverbial de Su Ma·
supremo del hedonismo mun dec;1 r de. n manes de un Pan• habl· ¡Coitad el emperador Francisco José no lo obandon6 en esa oca·
todo por franceies maleducaunduil, ~in los dc~a Venecia de
lo An1sterdam de loo afto• Gcados. VienR ero d
M•- Polo,
un poco presumida y
a16n solemne. En una carroza descubierta, acompañado por IG-!l
prlncipes más 1mportonles de su época, lo figura caballeresca
ml'ntirosn. Un poco cruel U• 60, u!ln Adnd~~r
Asf pensaba Freud Una c1uda e • q
ª:Chabfa que desconfiar. ovnnzó en medio de uno multitud extático, etc.·. todo escrito en
el estilo de los historindores de la corte de Biz,nncio, no creas nn·
Viena crecía ~on ..truoit. d li ándose cada sctcnto n1'os. da de esto y si en lo que le digo; en ese l ' do mt1yo hacfa un frío
Yn su¡>eraba el nullón de haosa~entc, up e orfa rovcnicntc de las wsi siberiano, uno lluvin democrática enchnrcnba campos y ove·
zonas paupérrimas del lmpc hab!tantes, lu may g.udad de contras· nidas. Su 1'1ajest.nd tnn1bién tenía un aire ton poco caballcrei;co
k'K,luminosamente 86rdidanper10 Aust~o·llUng~cj~ba un c&OM 1ub1i- como el de nuestro ... vend€'dor de escobas, 108 príncipes cxtranjc--
mado: call~:; mifl.crablett, f9.1da. Su arqu~t.ect.urde$ascaradns; burdeles ros parecían reducirtoe o bigotes y condecoraciones Yt en fin, na·
JUnl0 _81 luJO de tiUA catedra rachadas Yll'jl\l' y Al ca irrelevancia de s:us die aplaudía a 1.. altezas apostólicas a no 1er algunos chicos tl"O-
palacios barrocos' C1udaddrales Y la ari•t~es'y onduladas, cuya lu• pados en los árbole1 mientras el pueblo •e protegía bajo
siempre fascinó o los p1ntortad de cohnTs ve . ental de su remota es· pora¡uas y algún sombrero se agitaba para ealudarlo. Se percibe
tlrpc. Hanns Sachs. ese Ltt.itores. ~on ° toque ~~ca un capitulo de 1u .h· ft\calmente que este sincero amigo y narrador no participó de di·
v·1 a No oro uno•¡<>-
bro sobre Frcud'. "Torea diflAbenkunstler, le d
ven cocotte .. ni uno •vieja dificil, comptc~'ldcr. 6 c; ·viejn tnscivn '!
l>iodosa"3, Sachs cuenta u1icja be~to .. , .8100 J~v~noso hum~rist..n J<nrl
cha fiesta. Por lo 1nenos digo que me 1iento muy superior con10
honibre de pe11san1iento y como ciudadnno íntegro, frente a csn
1
Krouss: en el día del ~uici<~ ~na_h1 stor1 n ~e ªcuando el difunto 1nl~
"'troupe" coronada•.

del sueño eterno. lo pnmennc10 Fin&l, en Vicno.. mano estirado, P1 No fue fácil la •doptación de este chico, nncido en la ribera del
d1cndo limosna, de quien Jo ne.ro que encu~ntra es ~ 8 4
110 Lubina, al ritmo de la gTan ciudad. Reiterad .. veces babl6 con
La ciudad de ~a ¡uvenln lo ayud6 • ••br del ~% ~e· rostro para si•"':
6
lllDargura de la Ciudad del Val$: "No se puede dor una idea de la im
pro. "En 1857, el ¡oven emtentud de Freud cam J sé demoli6 lal aoU :'E'";':ue me cau86 Viena Fue algo muy de..gradable" t, le escribe
¡.'Uas fortificaciones del peri emperador. Fra~cisco laºciudadela; en loe "1: ; ~· luss a los 17 aftoo, después de uno visita a Freiberg. La nos·
te años siguientes, fue to pct1mctro histórico dcRin strass-e, uno. v•'cn • Na por los a1'os de In '"criatura feliz de Frcabcrg" era g·rnndc.
nvenida en formo de hcrrac!c tomando forma la 11 . ·smund cntr6
8 , ; d~ª superó In nootnlgia por los bellos bosques junio a mi cnsn,
el LcopoldsUldtcr Rcol u ndorradura. En 1865.' cuan~~m 'girador y Inº!""';. La de, ca~i ~al.cando, 80Ho escapar ..... lO,
ratriz inauguraron solem.ncund ObergynlnOMiunl, e
trasse fue el escenario de hemnement..e nquc
pe ·da"' Ll\ :R1ng
no gron oven• ·
del joven, del rn°
d•'° •can
.... 1 CR<:-!""'J:lCtón cnricntun..-i.scn del jubileo del Emperador c<ulcuer·
...,...,ª
'truón clá•icn de loe historiadores sobre el Imperio Auetro·
y del anciano Proud de las largas cominatas · ta caract.enzoci6n, empero, es injust.a; no refleja la rcali-

79
78
dnd pohtica de los tiempos de la Monarqufa Dual. Se acostumbraba Que yo Cl'\lyera en la inmortalidad d 1 E
pmtar los allos del lniperio como ridkulamente anticu.adoe, nogidoa ra mi familia y quizá para la b e f mperador md1ca que pa-
por una anstocracia barroca y danzante. Craso error. De hecho, como pesar de los conOicta. Y contra?.., a austriaca, el Imperio, o
señola Somaryt•, lejos de ser un anacronismo polftico, el lmperlo cionnlc8, era inmutoblcl.3 icaooes políticas, ROC1aJes y na·
A.atro-Hunpro e1taba a la cabeia en la creación de lo que hoy en
dla llamaríamos -Estado supranacional", que puede ser considerado El siglo XIX fue escncialmcnt . .
el pW>to de partida de la Europa unificada actual. La nu~a constitu- gente de Nación JlO«>nció los m e nac1o_nal~sta. el concepto emer-
ción de 1867. dcspu<!s que Francilco Jesé rcnunaarn al poder absolu- d08 modernos. ~ 1 b gred1cni... mshtuaonalea de 108 Esta·
to, dividía su universo en dos Estados con lOI mismos derechoa, am- e urgués, el poder"" secula.rUa 1 _,.
no"". encarga de la educación y la salud En A t · R Y e ~~ier­
bos sujetos a un aoberano que era Emperador de Austna y Rey CODVtfrle en un norecieote Pode ~ : . us na, e 1 ~ichstadt se
Ap<lO!úllico de HW>gria ' 1 Cada uno de esoe Estad08 .,.,..eln una cultu· sanciona ~I presupuesto. Conqui•~• Ji~~~!:,v~~ue propone leyes y
ro étnica dominante y varia.8 m1norfas. Casi todas estas m¡norfu El "'inado del Emperador duró 68 all • eUu
tran turbuJeotas, con una pe:rversa tradición cismática "'balcAniea*. rio renaam1ento intelertual de Vie ':.:!abiar del e.rtraordmo·
Serbios, crontas, bosnios, siempre fueron un dolor de cabeza para la sé" sería impreciso . na en e empo de Francl6CO Jo.
diplomacia europea La unidad de la 1-0fishcada estructura polltica mú brill te d ,.:!'ª q_ue ~""reinado incluye varios "tiempos• El
an e e...., se ln1C16 en 1890 No ca.be d d d
rq><JSaba en la lealtad al Emperador, junto a una administración pú- dad vienesa de fin de siglo e¡crció una'. n . u • e que la soci.,.
blica eficiente y un ejércit<> con poca erpericncia puo de marctalidad una pnentci6n de inl.elfdual de F'rcu in uenaa pro~unda .,n toda
unponente, con bonitos umformee azules y la caballería mejor monta- Weuunger, de Richard Strau: a ~ d a Wittgenstein, de KaJka a
da de Europa. La complejidad de este edificio polltico llevó a conside- años de la declinación del imperio d::~~::u~:ron durante 108
rar que ~ Imperio era un unprobable castillo de arena, pronto a d...
moronanc ante la primera pleamar. Loa austriacos y húngaros se
c:onsideroban un baluarte en la frontera del mundo avihiado Al Sur El ~=::.•~ó~';"~ó:~~ge 106 Frcud mejora en la dkada del 70
pwüa el Imperio Otomano y la norte despótica del Sult6n ... Por otra ridad, probablemente • bs d Ita, Y Jaeob f!eud conoce cierta Pnl6J»
parte, lo amena.a potencial para la Monarquía Dual Austro-Húnga-
ra, a mediad08 del si¡lo puado, Uegaba del lado de Rusia•>.
chcster 1•. Pero aun d~pu~;~~n
comprar un piano para Anoa-2
.:¡-
los huos .con negoc:i08 en Man.
cr pcrm1t1rse tener ernpleadu,
Este pals, después de que el z;ar Al<UMdro JI cone<dicra en 1861 ron que contenta"'e con un dep!.::"ªr :' ;1 Prater, los Frcud tuvie-
la emancipación a 22 millones de s1ervoe, pasó a tener un ,..pido_. pequeño para eaa familia tan men e S<'IS cuartoe, demasiado
cimient<> industrial y comercial, bajo un régimen autontano con pre- cinco heno ·. numeroea. Loe padres, Alexandre y las
tensiones expansionistas. En Hungria, en particu.lar. laa matan2.8.8 de ·-ritorio•~:S se ap~aban en treo p1eias. Sólo Sigiomund usaba el
loe tiempos de lv"1 el Terrible quedaron grabadu en la memona del la ca11e-11. El=~: Yb:trecho, con una ventana que daba a
pueblo. dormra, estudiaba a TTOUldo de libros, su único IU,Jo. Ahl
El eterno Francisco José había sido noronftdo emperador a loo 18 .,llDd ""'eló ser :,~~~•:,,v~ co~la 8010, sm d~u de lett sig;s-
,.!
allos, en 1848 Durante más de 60 añ08 dominó la política de la Euro-
pa Central, imprinnendo un cuño nacionalista en el Imperio. Mario
- · - un admi bl te e P!"mera m"lP'itud, brillante
trada la noche, bajo ~~cr ~e asund~ón. Estudiaba hasta bien en·
Y,.,..
- Pft'.Íudica.be la . ut e Wla mu1crable lámpara de kerosene
Lan¡er dice en su autobioerofla

Vivl un compl~o de Edipo Jmpenal ... En 1917, afio de la ...,,-olu·


t!:n.an mendigos ae":fu8m~::::'!:)~~e,Loen Inglaterra, hasta el último
0 •11. &
7 • aver¡onuba ""no tener un
ción bolchevique, yo IA?nla aiete añ08 y murió el emperador Pran- e_ Pnmogtn;to ·
cisco José. No lo podla creer; rue nomo si hubiese muerto Dios ... ::io, actuaba en el sco.f';::ti'!""º· era el favorito declarado. Por otro
llcael lzabajo ....,1.,. de Ice h 1nr como un censor puntano. Supervisa.
~lo que no se debla hace ·~~os y d1t1ertaba aobre lo que se de-
•· . 15 añ08, él desaprobó Í~ ermana Anna cuenta que, "tuando
"l. Siltema que ~. pei,. bien o pera mal. la actual e1tructura ~ •do PÍcantes- ,, p G I~ de Baliac y Dumas por t1er d.,.
lo GTllll Bre1aaa. en la que Inglaterra, Galeo. E.mcia e Irlanda del Nort.c ue- eter ay piensa quo "Ja familia aceptaba su
aen un eoberano eomú..o.
•2 ConnU'e' recordar que lol tun:oe aatJ.aroo dos veces la audo.d de Vie-
na. y que la tie¡unda vez., en 1683, cata la saque&n •a. El piano de la .
ducord10.

80
81
dominación pueril con scrcn,idnd, a1imentando sus sentimientos de cuanto al Kriego, que versaba sobre un pasaje de trelnta y tre.s
cxccpcionalidod"20. v~rsos del Edipo Rex, rec1br un "'bueno·, el único de la clase. Tam·
brén , hablo leído ese fr11gmento para mf mismo ... Lo prueba de
En 1865, año de In muerte de Jacob Nothanoohn, su abuelo matemáticas ... fue un éxito total. Me atribuyo un "bueno", por-
mat<>rno, freud entra en el liceo úopoldstiidtcr Real 111'4 Obcrgym· q.uo no conozco todavía In nota exacta. Por último, mi composi-
nas1un1, un año antes de la edad reglamentaria Esto indica que los ción de alernán se vio coronada con un .. cxcclcnten. El tcmn era
estudios roolizados en lo casa con el padre (o lo madro) le brindaron altamente moral· ·¿Qué consideraciones hay que tener en cuenta
una rormación adecuado. Durante los ocho años en el liceo, él fue caoi en In c~ccci6n de una proícsiónr', y puse más o menos lo que te
siempre el primero de la close21 "En el liceo fui el primero de la claoe he escrito hnce dos se.manas, sin que entonces nle cnlificara3 con
durante siete años, mantuve uno posición privilegiado, ca.si nunca d1 un ·excelente...
exámenes"". Los boletines eJ!COlo,..,,,, que él conservó, son ejemplares,
y enorgullccerfan o cualquier mndrejudla"'. Pos~dns los pruebas escritas, Sigmund escribe con el mejor de
Pero •u paso por el licro tuvo dos etapas. Al principio fue rebelde. los esplntus a su compañero Eduard Silberowin:
De nllf el siguiente comentario a Martho:
Estoy tomándome la libertad d o informarte que ayer, 9 de julio
Esto diflcilmcntc se ndivinn o primera visto, pero en In cscueln de 1873, p!\Sé .con mención honorifica mi examen y con la ayuda
yo fui un oposicjonii;ita rcb<>ldc, siempre pronto a defender cual- de Oros, obtenrendo el titulo de bachiller. Fue uno jornada int<>re-
quier posición cxtren1a y generalmente duspucsto a pagar caro santc; mis notas son brillantes: un excelc.nt.c 3icte muy buenos y
por eso. Cuando me promovieron o lo posición de nlumno líder. felicitaciones eo geografia21. '
en la cual permnnecl nños y Mios ... In gente dejó de tener motivos
para quttiarse de mi" Según Jos documentos que exa1ninó Roiney, en el Jicco do Lco-
poldstndt. durante 108 años 1865-70, no había ningún profesor que
. En el _cincuentenario del Leopold81/Jdtu Real 1111d Olx!rsymna· cngc"oro religión judín. Los alumnos de religión ..mosaica• (ése ero e1
siun1,el hceo p1d1ó trabt\jos alusivos o Jos alumo08 <'méritos. Sig- nombre utilizado en In época) seguían el curso fuera de lo escuelo. La
mu.nd Freud fue uno de los convoc.ndos: brografia ilustrado de E. Freud reproduce el bolet.m del padre, firma-
do por Hnmmersehlag2t.
Se tiene una sensación extrai\a cuando, ya avantado en la vida. Hamnlerschlog tuvo una gran influencia sobre el joven Frcud.
se recibo lo orden de escribir una compoRicióo escolar. Uno obe- Ese prof08or de ""'tro sereno 08labo hecho de la m1Bma fibra que los
dece entonce& outomt\ticamentc, como el viejo soldado que se profetas, y en sus ojos ardía una "chispa del mismo fuego que brilla
cuadrl\ si escucha la palabra •¡Arenc1ón'" ...• en el espíritu de los grand"" vident.cs"29.
Mucho se ha discutido sobre los conocimrent06 que freud habrfa
Esa "composición escolar" habla de lo ambivalencia del alumno !<>nido del hebreo. En una carta a Rebak30, afirmó no conocer la len-
respeclo de los profesores, a los cuales "tendía a amar y odiar" por gua de su pueblo, aunque hay quien piensa que esa re.spucet.a fue fru-
partes iguales••. ' to de la irntación del momento. Es muy posible, empero, que la carta
Gracias n la correspondencia coo Fluss y Silbersrein, sabemos de diga la verdad . La Biblia que servía de libro de texto en el liceo era
los resultados final08 de su bachrllerato en dos tiemr- freud escribe una versión alemana, y la orientación liberal de la Kulturgesmtinde
a su amigo Emil Fluss, de Freiberg: tenla un sesgo ..imilacronista, y prestaba poca awnción al estudio de
lo "lengua de lOdl Profot.as"'' · Por otra parte, los manuales de catcqu<>-
El bachillerato ha muerto, viva el bachillerato. Paro ser breve en sis de Loopold Breuer estaban parcialmente escritos <'ll hebreo'2.
las cinco pruebas obtuve las notas de excelente bueno bu~no Uno 1nc6gn1ta importan!<>: el Bor Miúud. Es posible que el joven
bueno. suficiente ... En latfn me tocó un pasaje de VirgiJio que: Frcud haya tenido el Bar Mitzuá que conduce al universo de la tradi-
po; sueru:, habla leido para m1 plae<>r, ... lo que me permitió e&- ción de sus ani.>pasados. Eo la práctica piadosa judaica, el estudio
cr1b1r rápidamente, utilizando sólo In mitad del tiempo acordado rehgioso tiene ollf su momento iniciático. La ceremonia se habría
lo que me~ perder la nota de •muy bueno· ... Ltl gramática la'. realizado en 1869, uno de los años mas mudos en la vida del joven
tina parecía simple, !><'ro°"ª facilidad disimulaba su dificultad, Freud. No t<>nemos datos que confirmen o excluyan el episodio. Se-
rntóo por la cunl le consagró un tercio del tiempo disponible, lo gún Lydin fiem , seria ..sorp~ndcnte que el padre, que Jo circÚncidó,
que resultó en un lamrntabl<' fracaao'. de ahf el "suficiente" ... En que lo inició en la lectura do In Torñ y que respetaba la grandes fiC8-

82 83
Jó'::°e~~:,:u desorrollo fue más calmo que el de la mnyorfo de los
tas del calendario íudfo ... no haya preparado a su hijo poro el rit.o de
p.'8aje·"'· Son embargo, la ausencia de toda mención al Bar Mitzvd
¿Será ur• Estn descripción co
pluma de un ano1isto. y de un anal~;~n~1~na~Ἴ parece iahda de In
en la correspondencia y en los escritos autobiogT'lÚtC08 me porcc:c un ·
dat.o en contro de lo opinión de Flem. Él nunca u.s6 su nombre jud!o y de la noción de rac1o~nhzo.ción y de la 1~ cad1blre de Joncs, invl'ntor
prcc1samenlAl a partir de los 13 años Sigismund paoó a Uamane Sig· de que el cuadro es en general inv . ca e semblante>'. Aparte
mund. Sigmund •uena menos judlo que Sigismund. Ja vida atribulada de Frc-ud inco:":Jm•l, conocc~os concretamente
ventud aercna, trnnquila y, ~re t~o ~:a':i' la hop6W111s de una ¡u·
Hablemos del Ployboy Co•'Oli•r3': el seductor que en sul aventu·
ras o.rnor0808 allcrna damas respetables, solteras o casado.a, con Petcr Gay, por s u lado, pinta una imagen ~:!~~~xunl
beilarinns prost.itutaR y, particularmente, con ta. auae model, la mi·
voraz en 8UH lcelura!J, el adolesc':n~ F•
dinettt vienesa.
1
Ésta puede ser una costurera, una 1nodcsto trabaja- Ambicioso, nparenU>mentc segu d . b .
dllant-e en la escuela y
dora que nd1niro a los jóvenes de vistoso uniforme y amo o alguno con nes paro creer que lo n ardab rcu tenlo todas las rnto-
ta esperanzo de un romo.nce n upcial, aunque gcncr-nlmcntc termina tre que la l!Obrio renlidfc: le ~r':nut~ª ~rrer~ tl~!1!re, lo mtl• ilus·
desplazada por la dote respetable de una virgen respetuoso. Lo •oo. •""' 1 1ese imaginar-· ,
hernia nuslrfocn"3$. El énfnsis cao sobre el adolescent b
Porls y Viena son las capitales del sexo del fin de siglo. El código de la promcea y el brillo y disimulan 1" ue¡•.Y casto. Todos hablan
de ln \:.poca cxigfn. locanianamente, el máximo de conquisto& n los tro héroe40. La moslurb'ación . . pr ct1cas soHlo.rias de nues~
ª?i
hombrea, y lo consecución de amantes di~rctos n In mujer. La scn- Roaz.en cuenta que le oconsc·ó sat~pre ue problemático paro Frcud.
suaHdnd de Vicnn, c1\ contraste con el cancán parisiense, ac cnrocteri· oportunidad le dijo a llitsch:J a IJO que" no se masturboro41. En uno
z.nba por un cierto intimismo hipócrita. La Viena scxuo.1 ero un Parfs cióo ~>n~iale en que hay quemS::~r~r~~!i.,;;~f~lema de lo mMlurba·
de aquello que luego denominará "vi~~ · ~ era~a el flujo pulsionnl
suburbano
Schnit%1er explota literariamente el tema del erotismo vienés en ¿El ¡oven Frcud lo practicaba bº • ·T 1 •
su clállica p1ez.a teatral La Rornh donde, en sucesiv06 diA!ogos amoro- todos los otros, cocaína Y tabaco inclui/os., r.~ , o sea, la ml\drc de
'°"• aporccen lllll relaciones sexuales entre la prootituta y el eoldado, pervcn16n autoerótica, aunque la salid · s1eD?pre co~dcnó esta
el ooldado y la empleada, la empleada y el Ptoyboy Col!GIU!r, el joven ven Sagmund luchó contra la m a~ "practicarla bien· El jo-
caballero y la mujer casada, la mujer casada y su espooo, el espoeo y Eo carta a Flicss diré más tard~~~bacaón Y sucumbió en la lucha
la allot machi. lo su.. mtukl y el poeta, el poeta y la aclri•, In act.n• y cual él adolcclal "° odquiere en la·é n~~ast.en1a masculina lde la
el cando y, finalmente, el conde con la prostituta, ccrrnndo el ciclo de ~ cua ndo el hombro alcanza los 2Ó: e Sa ~ubcrtad y se monifics-
In plusvalln concupiBCCnte, en el carrusel del W"'"• by Nacht. Eote ro- caóo, cuya frocut'ncio. es com lcta a os. u ucntc es la mosturba-
deo valo como telón de fondo para la pregunta: ¿qu6 sabcm06 de la ..,. neurrutt.enia mMCulino,,..t p mente paraJela a la frccut':ncin de lo
xunlidnd delJoncs
joven nos
Freud?
Erncat. 1eg6 la imagen de un ndolcecentc sereno, estu· Loo biógrafos
contramos un Eiff.81cr u . ·~~en 1a •ei:<>t1c?"
no profund· . del joven Frcud . En-
di080, el mejor alumno, orgulloso, idealista, deportista. El hijo ideal Y au lrobnjo do 1899 1o·q le t}ce. La ~xperienc1a amoro•O descrita en
Y¿c':bión , puedo nse~~:..lo u~l~ ~';:,m".[a 1exped.ricncin o~ns~onndn ...
dedicado que todos querrlamos tener:
o puede asegurarlo? ' 1
a e os icz aftos s1gu1cntcs..,.'.
Pnaeor, caminar, constituía su principal diversión en sus ar.os de
estudiante. Le gustaba patinar, pero ese deporte t.odavla estaba •uaencia de referencias~ cue~t1ón cl~ando supone que '"lo cosí lotnl
Cla rk •bordo bien 1 •
en uno faso muy prim_itiva36. :"* fragmentoe autobio mu¡eres . e la adolescencia de Frcudl en
lllportancia de la se ~~fic;8, sugiere que el hombre que reveló In
Buen nadador, devorador de libros; en él: ::te ill'exuodo. o bi~~aq~cº la~n l:S m!1óes mentales ero pnrticular·
un motivo comprensºbl es rucc1 n de sus papeles penonalcs
lu necesidades emocionales que generalmente hacen su apari· 1 emente humano~•.
ción en la adoleaceocia -continúa Emest. Jone&- encontraron su
expresión principalmente en reflexiones ñlooóficas, y después en
una 1Cri• adhesión a los principios de la ciencia. Por lo que sabe- "4. HUachmann, 1-·,.._ud? úf~ ond Ditclh • Amencan
mo1de1ua equilibrados años maduros y de taa aublimaciones . 1mago, pq 141 .
evidentemente bien logradas de su adole8CCDCi•, se puede supO'
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Aquí nos cont.cntamos con repetir la pregunta: ¿cómo oro la se- máticn, sin siquicro el deseado diccionario. Se e8tableció sobre In bo·
xuahdod del joven Freud? ~de textos, probablemente una antología que incluía morctoux choi-
'"" de Cervantes, entro ellos las andanzas de los perroo Cipión y Scr-
A loa 16 oJ\08, tal vez antes, aparece el primer amor, amor que ganza en el hoop1tal de Scvm·•
tiene que acr contado desde un Jugar muy especial, llamado la Acade- . En _la rcparlició!' de papeles, Sigmuod era Cipión. perro de espl·
mia E&pru'lola. ntu crlllco. pedagógico ( para no decir psicológico) y el mils rcnexivo
En algún momento de la adolescencia, aotea de loo 15 tu'loo, Sig· d_c l par; Edua"! ero _Bcrgonza, méa extravertido, casi Ployboy Caoo·
muod Frcud y Eduard Silbersreio fundaron una aocicdad aecret.a, lur; contaba h11tonao humorlslicas y hacia de la vida una alegre
primero llamada SSS (Spanische Sprache Schule) y luego Academia aven~~ra. Cen mujeri.ego que tiene aventuras con la •bella ~leido• y
Espanola Tenlan un acllo y un código secreto, como correoponde a la°"'.º'ª y alegre Gott1ngen•. Freud parece deleitarse con C8lo8 cocar·
toda lo¡,~o que oe respete. Esta sociedad de dos miembroe fue conce- ceos moon~ucnt.cs, aunque la cosa cambia cuando su amigo se com-
bida para el estudio del español, para la invención de mitolo¡,'1ao pri· prom~te seraomcntc. En ese momento, Cipión pronuncia su sermón
vados, paro. promover un estilo expositivo regido por el absurdo y, machista: •un hombre .racional es su propio legislador, confesor, ob--
lasl bul 1101 ltast, para hablar de mujeres. Los estatutos de lo Acade- solvedo~. P~ro un& muJcr. aúrt más, una joven, no posee ningún pa-
mia Espanolo yo estaban consolidados cuando los dos miembros fun· drón ót1co 111noto; sólo puede actuar correctamente ei so 1nnnticno
dadorce inicioron en 1871 una correspondencia que durort\ hnsta ?entro de los ~!¡nites de In convención, acatando lo que la sociedad
enero de 1881, fecha en que se interrumpe sin previo aviso, un par J';'zga cor.re;~ .. Tengo que admitir que esta carta no fovorccc mi le·
do mese• ante• de que Frcud se recibiera do módico. Logia fruto de sis de lo 1n1c1oc1ón acxunl precoz del joven FTcud.
unn on\istod:
La_Acade'!'ia Española trata de mujeres y de libros. En los car-
Fuim06 omigoe en una época en que no se ve ta amistad como un tas a S1Jbcrste1n abundan lns referencias literaria.>. Freud lee o Schi·
p.&soporte o una ventaja. sino cuando se necesita un amigo para ller y Goothe, Heine y Shokespeare. Devora "al viejo Lichtenbcrg con
compartir las cosas. Estábamos juntos, sin exa1erar, toda• las gTan placer·••. Conoce de memoria el segundo volumen de los Ensa·
hor8.8 que no pasáb$mos en los bancos escolares<>. yos de Macauley que Silbenteio le prestó"'. Srückner''. en •u C8ludio
sobre las lectura• de Freud, concluye que cooocla la Ttogonfo y la
Freud HCribc: ·Creo que nunca nos scpararemoe, ya que nos hi· Eunc~o d~I Cr111lan11mo de Feuerbach. Es muy probable que estas
cimoo nmigoo por libre elección y estamoo unidoo uno al ot.ro. y pare- obra.> m•piraran en parte t.anto su critica a la religión como su t.eorla
ce que la naturaleza nos hubiese colocado en la Taerra como herma- de loa suefto• Considórese el siguiente pensamiento do Ludwig
º°" de •angrc. Pienso que hemos alcanzado el punto en que ae ama Feuerbach: "'Dioe .~ lo interior ma~ifestado, la mismidad expresada
al otro tal como él es y no. como antes, par sue cualidades poeit.i· del hombre; lo religión et1 la revelación solemne de los u,soroo ocultos
YOS..46• del hombr:c, lo dcclornción de Jos pensaroientos má.o lntimoa, Ja confc·
Carta reveladora en más de un sentido. La intensidad del pacto 81ón pública de 8U8 secretos do amor"... Si cambiamos "Dios" por "el
anuncia el vinculo oon Flicss. Al mismo tiempo hay sutileza psicológi· ~nconscicnto" y "la religión• por "'el psicoanálisis.. tenemos uno do las
ca en ese párrafo, donde el joven Sigismund ant.icipa al Freud freu· !deas f~ndamcnlalc• d? la psicologia profunda freudinnn. Sin duda lo
di ano. impresionó In afirmación del padre de la antropologfa (ilos6(ica en
Dentro de est.a amistad "Sigísmund" pasa a ser "Sigmund". Antes cuanto a quo, "'los hombres crearon a Dios o su imagen y scmojnn·
de In oporición de las "cartas de juventud", autores corno A.nzicu y za"63: en csn torsión antropológica Dios muere.
Marthe Robcrl pensaban que el cambio de nombro se habla producido
alrededor de los 22 tu'los, coincidiendo con la aparición de sus prim<>- Se sabe mucho do Sigmund Freud; casi nada de Eduord Silben·
ros t.robajos científicos, que fueron firmados •sigmund Freud•. En tein. Cipi~n qucm? lllB cortas de ~u amigo en la primera hoguera de
realidad, en lo correspondencia con su amigo vemos que el cambio de 1~. Péfnmo h6b1to que se repetirá con las cart.as a FliCS8 Silbcrs·
nombro fue gTadual". Firmó Sigmuod por primera VC1 en setiembre tern, .por su parte, las guardó cuidadosamente. Pero, ¡coromba!. co-
de 1872, pero en 1874 Sigísmuod aparece varins veae. Sabemoo, por mo dice Freud en aua cartas~ la castración epistolar nos deja escu·
otra parte. que Freud nunca us6 el "Schlomo·. E3 Upico de un adol.,..
cent.e experimentar con su fuma.
En la primavera de 1871 el estudio del cspru'lol progreaaba en el
oeno de la Acodemia E3pru'lola. Empresa montada sin profC90r ni gra· 'S. En Cervanl.M .. lnlt.aba del boopit.al de Valladol1d

86 87
cbando sólo un J3do del diálogo sofisticado entre dos adolcsccnt<>s crn "'poder conocer con certeza el ambiente y el estado de ánimo del
fuera de serie·•. . otro .....,_ El u:teltly penodica/ anuncia dos desarrolloo importantes
en el futuro: el autoanálisis y la correspondencia con Fliess.
Sabemos, eso si, que Silbcrstein era rumano y que n3ció en 1856 Los dos an1igos tcnfn11 buen oído pnra los idiomoa, y las cnrtas
ocho meses después de Sigtnund. El padre de Edu3rd también esta~ ponen de manifi..to los grandes progresos realizados con el correr del
indircctamentc.'igado al comercio de In lann. ti montó, en los márge- tiempo. Las primeras estaban plagadas de errores. Pero, en honor a
nes del Danubio, una cmpre&a que le pern1iti6 enviar a los hijoM o lo verdad, el español de Cipión crn primitivo. No sólo en la sintaxis;
estudiar en Viena. Durante varios años Eduard y S1gmund fueron hay muchos pasajes donde se nota la ausencia del diccionario. Con
condiscípulos, primero en el Real1f.Ymnosium y después en el frecuencia aparecen palabras que no existen en español Ejemplos: en
Obugymnosium, en la zona cst.c de Loopoldstadt. No se sabe cuándo lugar do "deseo", palabra que será crucial en el futuro teórico de lo
ni cómo comenzó esa amistad. Ya en 1870 eran amigos, porque loa nueva ciencia, encontramos, vfo latín, ..dcsiderio..; en lugar de "'vio-
padres de Frcud, por razones econ61nicas, propusieron tomar a los lan·, •gcigolina", o partir de ..Gc1ge•, violín en alemán; ferrocorril es
hermanos Si.lbcrst.cin - Eduard y Karl- como pensionistas en el nuevo '"cnn1ino do fierm... Pero todos los caminos van n Sevilln.
dcpartam~to que aca~ban do alquilar; pero ese proyecto no prospe- Scvilln, para los miembros de la Academia Españolo, significaba
ró. Es ~1ble que Amolla Frcud, acompañada de un hijo, tal vez S1g. ont.cs que nada "el mundo" y, después, ·v1coa·. Algunos párrafos tie-
mund, v!s1tara la csln.c1ón termal de Roz.nau, cerca de Frcibcrg, don- nen que ser descifrados; e¡emplo; "Mi padre se valió de un ·Ruso• p.1·
de tam~~éo se encontrnba Anna Silbcrstein de Broila, acompañada ro invitar o tu hermano o una visit.a•s.8. ¿Qui(!n es este Ruso? Jacob
de un hyo, quizás Eduard". El hecho es que ambas famihns estre- Ff'C'ud conocía bien a Karl Silbcf1~in y no ne«"Bitaba de un intcrme-
charon lozos en torno del vfncu1o ent.ro los dos amigos. diorio. Po rece ser que Frcud qulso decir "'estratogcma• y, no encon·
En 1874, un año dcspué• do rccibiru, F'rcud lanza un proyecto trondo la pnJabro española, apeló al frnncés, 111ruse". En el código in·
que not1 da uno idea del tiempo febril de la adolescencia y anuncia temo. •principios· eran ln.s jóvenes atrnctivas.
portentos futuroo: La mitología propia que las cartas aWstiguan, parece remontarse
n una visiu1 a F'r<!ibcrg e11 el verano de 1871. Los Freud fueron hués-
N080tros, los miembros de la Academia E$panola, nos contamos pedes de In familia Fluss, a la que conoclan deHdc los licmpos do Re-
entre esos hombres modernos cuya jornada de trabajo abaren bcccn. Tcnlan siete hijoo, entre ellos Giscla, de 12 años, que recibió el
más de 12 horu, Y que por loa noches, o causa do la fatiga acu· insóHto mote de lcliosnuro; era inaudito cortejar n uno mujer ton jo-
mulada, no conocen los sue"os". ven poniéndole un nombre de reptil. Krüll oplnn que lcliosaurn era
otra chica de la región, y puede ser que tenga razón ... Ella, con eu pe·

~-~~
Lo propuesta, ya que elloe están .. en un frenes( de actividad"' es
. d1gree antcdiluv'iono, será la mUJCr "'principio• por excelencia.
El nombre de lctiosaura, par.n los cazadores de rastros antiguos,
se aclara un tanto cuando se deecubre que Cipión firma algunas de
...que cada uno do nosotroo, que •omos los portocstandort.ca do In sus cartas con lo fórmula "Príncipe del Lfas y &!ñor del Cretáceo", y
A E., escriba todoo los domingoe una carta que no será nada me· que denomina .. Iguanodonte• a uo personaje no identificado. Todos
noe que uno enciclopedia completa. Dicha enciclopedia incluirá, estoe nombres provienen de un poema de Joscph Viktor von SchclTel,
en su respeto escrupuloso por la verdad, la norración de todo el Hermnnn Hesse de aquellos tiempos. F'reud, en realidad, siempre
aquello que hicimos y no hicimos, así como todOI nuestros pensa- siguió sintiéndose fascinado por el ticm 1>0 de los Grandes Reptiles"'.
mientos Y.observaciones dignos de ser consignados y, finalmen~ 1 Tarde en la vida escrlbi6: "'Puedo imnginar que hace miJJones de
unn cspec10 de bosquejo de nuestros sentlmicntos ... "56, •~os, en el Período Triásico, todoe los grandes iguanodontes y saurios
estaban or¡,'Ullosos de su raza reptante y contemplaban el futuro sabe
E!' !urna, alp> qu~ podria ser una 1)6icologfa secuenciada de la vi· Dios con qué expectativas de un porvenir graodioso"60.
da cot1dmna. La finalidad de este Wftltly periodical, como él lo llamo, Sigmund volvio a encontrar a gu lct1osourn durante el verano si~
guicntc. Eso vez vaajó s111 &u an'iJ.:O Eduord. Groc1as a In ausencia de
Berganza, él escribió las cartas hnmletia.n as del 17 de agosto y el 4 de

•.a. De ~echo, Fr~ud lel\ía el nial hábito de deet..ruir lo corrospontdencio


QJt.na; ta,mb1én •ueedió con l as cartas de Fliess. El único t'hO inveno se da
coo et ep1.etola.n o Charcoc.·~ud.

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setiembre, donde el amor por ella llevo su timidez ol punw de fusión. ¡Qué carta más extr~fta! Todavfa no dije ni una sola palabro de lo
La prhncra cnrta conlicnza cOn un largo preámbulo en alemán, donde q~e .ocupa IA>do m.' tiempo ... El miércoles pasado, d..pués de es·
finalmente dice que ealá escribiendo con "'uno franqueza que n él mis· cnbarw, ello portió, no sin jugarme una mala pasada''°. Me des·
mote extraitia, en la plena eonfianz.a de quo nadie ajeno leerá esta pedJ con tristeza y fui a Hochwald, mi pequel\o paralao, donde vi·
carta-ti. Luego, para tener mayor seguridad, pasa a la lengua oficial vi I~• ."'ás agradables de 101 horae. Ahl pude apaciguar loa
de la Academia Espallola. senttm1entos que bulllan en mi mente, y sólo me aobresalté lige·
La parte en espallol comienza asf· ra.':' ente ~ua~do 1.a ma.d re de ella pronunció el nombre de Gise-
1a. 1. LR 1nchnaCJ?n hizo su aparición como en un buen dfa de
¿•Vuestra Graela" se acuc.rda de un joven llamado Emil, director p~1r,nnvera; sólo m1 absurdo hnmletismo, mi timidez mentol, im-
de la tintoreria, aquel que intent6, en la época, que yo me aproxi· p1d1~~n que me encontrara cómodo y a gusto junto a esa joven 1
mase a la lctiosaura? Emll Fluss es su nombre". mecho ingenua, medio cultaª
Freud luego se explaya más de una página con les otros herma· Breslau, ciudad fatldica: primero los llamns infernales y el tlo
nos, hasta que finalmente llega a Gisela, el plotA> fuerte: Abae con tu hi.Jo hidrocéfalo; ahora, el lugar imposible de un amor
evanescente~ E~ ~p".ncip.io" perdido. Freud promete detallar la dife-
Sólo puedo decir que surgió en mi una "inclinoción"'8 por la hijo rencia .ent~c '!'' 1~chnac1~n" 12 y otras pa8iones, pero sólo explico que
mayor, llamada Cisela. que va a partir mañana, ausencia que me en la "inchnación por la JOven él "no expcriment6 ningún hiato entre
conferirá una seguridad en In conducto que host.a ahora no he lo ideal Y lo reahdad, y quo serla incapaz de burlarme de Gisela" Se
conseguido. Porque "Vuestra Gracia" sabe, conociendo mi carác· t~atl\ de una perfecta articulación entro nmor y deseo: buena doÍini-
ter particular ... que yo me alejé de ella, en lugar de aproximar· aón del amor cortés.
me y que nadie, ni siqu1cra ello, sabe de lo que sucedió (en mO En la 1egunda parte de la carta, Freud pata a hablar extensa·
más que el Rey de los Turcos. No tengo miedo do parecer ridlculo mente do Eleanoro Flu••, lo madre de Oisela . Comienza diciendo:
ante tUB ojos ..• porque tú saboJ! hasta qué punto IA>do• aomoa lo· "Me parece que tr."nsferl aobre la hija, en lo formo de amistad, el ros·
coa, cstúpídos e idiotasll, pe\A> que me .tru1pira la madre ... E8tA>y lleno de admiración por esta
mUJCr quo n!ngun.o de sus hijos iguala"". Habla maravillas do esa
Lamentación éata que habla do una adolescencia poce tranquila, matrona ~~nsmt\t•ca: es culta, lcfda, tiene el don de la conver&Rción
aunq,ue interesante. De hecho, Gisc1a, en ta mañana sigu.ie.nte, regre- amena, dinge la fábrica con macsltla juntA> al marido y sabe hacerse
só al colegio en llreslou. Lo historia no acaba aqul. El panorama sen· ~~deeer. E~ sus clo'!,.os, Frau Fluss e8 comparada favorablemente
ti.mental se complica: existe más do una forma do interpretar la se-
gunda e.arta, que se abre con un nuevo preámbulo, en el que las
palabras tienen la complicado aerodinámico de un boomtlrcng:
:.u su propia madre: Otras madres -y por qué negar que las nues-
pertenecen al promedio, sin que por ello IAS queramos menes-
o 8C ocupan de la vida corporal de sus hijos, y no eje....,n ningún
poder sobre su desarrollo ospiritual-t'.
'N no me haC<>8 justicia al atribuirme un humor mórbido y triste; En la hora de la confusión, un diente duele. Sigmund bebe para
ponlo a cuenta de mi estilo absurdo que nunca me permite decir
lo que quiero; en la medida en que mi último te llevó a creer lo
que has 1upuesw"'.
,,.,,_ .... o
poeta 'y m'J!:. 1lhmanl, 1990). Joham Oouíried Herder (1744-1803) fue
"Estilo absurdo', lo que un profesor llamó estilo "idiótico~• de 118 , 1 ~ 10 alemán.

Freud. Después de más piruetas, él exclama: 10. ¿Cuél fue?


~ 'll . pC.O... curioea• a tro &emeJant.e
· ocurrió algo mú do treinta atios
Cu.nta Qua,.~d es~ba anahundo el famoeo coeo del Hombre de tu Rlita•
lldlit.aree ~:c;c¿t..e ."se 1inti6 muy impreaionado durante lt\JI maniobr~
- - . St bee P1~ N. mendonó el nombre de Gise.la Fluss (!!Ir. En
•& fncllnaci6n: luego rct.oma.remoe eta polnbra. ._,
-.:ao. de ,que''
roe H y H<nbe·· "Loa ••rnos
• de•d m.Jrac1
. ºón de Freud aluden al
'9. En carta a Emil Fluu, cuando Freud la cuent.a que recibió un exc¡· <SI. ~ p6a, ). habfa aentldo muy atraído por una joven llamada Giaela•
knt~ en elen'Wl. a.Aade: •EJ pro(ceor me dijo ... que poseo lo que Herder auLi ~ 280
ment.e llama etb.lo i.di6',co. o a.ta, un eelalo al ml&IDO tiempo cotft(;t.o Y caf9C"'
terí11~ico* (Carta do Freud n Piusa del 16 de junio de 1873, lAttnl CÜ ....... eleoci6n anadibca de'::;:.:_'-du mú tardo, epa.--.ril como Anl<h·
12. Eoa 'inchnació •

90 91
concilior cl suefto y se aiC'nte mal, a punto de vo1n1Ulr. Eleanora FJuss Co11{ide11ciol
·cuidó de mí como si yo fuese su hijo'". Frcud U!rm1na su.& elogios ex·
trapolnndo: Viena, 18 de setiembre de 1872

Hermosa nunca f~e. aunque en sus ojos brilla un fuego espiri· Querido nuevo amigo,
tunl, una luz interior. La belleza de Gisela también e8 una belle-
za salvaje, casi dirfa una belleza trnciana: tic.ne la nnriz aguile- Cumplo con la promesa de relatarte mi viaje. De \•uelta en mi
i'la, largos cabelloo negros y labios firmes; de •u padre n!Cibió la antiguo domicilio ... sólo Dios sabe qué torbellino me llevó fuera de
piel bronceada y una expresión algo indiferente en el rostro .. No Freiberg .. dejo que todo Ouya, preguntas, cumplidos y folicitacio·
puedo sacar do mi espíritu In imagen de Gisoln. iCarnmba!e& ncs ...a

Tengo una duda: la borrachera, más allá del dolor de muelas Una vez más, como fue el caso con Eduard Silberstein, Frcud pi-
¿fue pnrn olvidor a la hija o poro tener el regazo de la madre? Pos1: de re&erva o. au nuevo amigo, ya que "'voy a c:ontar la verdad 11n reto-
b1ementé no so equivoque quien piense en una complicada transfe- ques y espero que ningún ojo extrafto vea estru¡ lineas• (¿el OJO de G1-
rencia cruzada El propio Freud nos alerta "ponlo a cuenta de mi es- st!la, tl <k Frau Fl111s7). Frcud pa.sn a narror entonces una serie de
tilo obRurdo que nunca me permite decir lo que quiero·. No olvidar aventuras que habla tenido en el tren de regreso. Primero encuentra
que él está en Freiberg - mejor dicho, on Montcltbre•l3, su parníso uno mujer con la coro. deformada por un al>ACeso. Su repugnancia es
perdido. en el ?'omento en que In i1nagcn de la mujer se potencia en tnl que tiene que cnmbiar de asiento. En el próximo compartimiento
ese par femenino que lleva la apuesta erótica a niveles que Joncs. de ese viaje o.tribu lado, en el que lo tormenta interior lo dc•garro,
aparentemente, nunca sospechó. deacubre ese matrimonio ya citado de viejos Judíos y ldnguidos hijos
que despiertan su violento desprecio.
El secreto era fundamental, nndie podía conocer el contenido de El viaje continún. Despu~ de una deliciosa ccrvcia co Prcrau, se
C88.8 c~rtas. Correspondencia ultrnsecreta Me pregunto: ¿qué es más topo con una mujer nerviosa. llena do suspiros y gemidos, que tiene
~.xpl~1v~ p~ra un adoles~nte: el Rmor PQr una joven de 13 años o In el tic de con•ultar todo el tiempo 811 reloj. El tipo de mujer que fre-
mclinnc1ón por una mU,Jer que tiene la edad de su madrt'? La mara- cuentará In sula do espera de su consultorio. Junto a In madre neuró-
villosa Frou Fluss U!nlft 38 opulentos allos en la época Este &mor tica, la hija de 12 aft08, un ángel:
instantáneo, bicéfalo, estival, recuerda al héroe de la novela Catchtr
011 tlot 'Y" de J. O. Salingcr. A partir de Prcrau, dos h odas eatrellns centellearon sobre mf.
~fontelibre en la encrucijada; la familia Flu.88 en la mira. Aquí Aquí ... detente un momento y guarda sllcncio ... eran lns estre-
teo~mos que incluir a ~mi) Fluss, l_)robablementc ~u segundo m'Jor llas de dos lindas pupil&I ... La nül.a oom!a mucho más pausada·
amigo en la adolcscenc1n. Las rcloc1oní's omist-0sos de los Frcud con mente que su madre y, de11pués de cada bocado, dejaba •u• tlmi·
los Fluss databan de antes de que Jacob Frcud dejara Frciberg y per- dos ojos costañ08 vagar por los comensales. Pero incluso antes de
diera su "Kallamon". Es. más que probable que Emil haya jugado con que mi primer apetito estuviese saciado, oun antes de haber te-
S1gi.smund, John y Pauhnn, en los campc<1 en Oor. e1 nació el 8 de oc- nido tiempo para mirar f\jamente el fondo de esos ojos cru¡taños,
tubre de 1856._ de modo que tenla cinco meses menos que Sigismund . la madre ansiosa lo llevó lejos, ju.nt..o con eu hermanita mcnoriO.
. Las fom1has &e mantuvieron en contacto, y Amalia 1-"'reud visitó
var.1as veces Fr~1berg rumbo a la estación termal de Roznau. La El jcven Sigmund Freud llO enamora perdidamente de ese cflmc-
amistad con Em1I Fluss fue retomada en los dos viajes do la adoles- ro ángel y pasa el resto del vi11Je int.entando un encuentro de OJOS- La
cencia. Poco después de In segunda visita, Freud eseribe eu primera carta termino diciendo: "Si qufores un relato completo de la lctíosau·
~·_con fecha del 18 de setiembre de 1872, dos M!manu después de ra, relato qu~ te estoy debiendo, yo no me negaré..., 1• Pero nunca cum-
Jo m1s1vn ya c1tndn a Eduord Silbcrstein. Esa primera carto es impor- plir' esa promesa. Parece ser que algo muy importante sucedió en
tante, no tnnto por Jo que dice, conlo por lo que no dice: 080ll d!as en Montelibre, donde las pulsiones brotaren como un volcán
erótico, como ese absceso, fuente de rt'pugnoncia. Tres mujeres sur-
gen y se entrelazan, suscitanOo la d-.confianza de los biógrafos. Gise-
la, Eleanorn Fluss y ese Anee! Rubio que recuerda las bellas futuras
criaturas arias de In juventud nazi .
•13 •M..,teto~· <Fm, bbre; s.,.. montaAol. en SSS. Años después, a fin de •il!llO, cuando su vida es autobiografla pu·

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creando fantasías que extrañamente no apuntaban a1 futuro, si-
rn, cuando la idea de re.olida~ psíquica finalmente germina, Freud no que. procura~a.n n1ejorar el pasado. ¡Ah, si ... yo hubiese per·
conlo un prestidigitador, usa un recuerdo encubridor personal carnu~ ~anec1do en m1 ciudad natal, creciendo en aquellos campos, vol·
nado y atribuido a "'un hombre de educación universitari~ de 38 viéndome robusto co1no los jóvenes de la casa hermanos de la
años", para hablar de.sí mismo. Un Deckerin11erung, un screcn 1ne· bien amada, si hubiese retomado la profesión demi padre, para
1nory tras otro Decker111nerung. Aquí, el burlador fue burlado por la finaln1ente casarrlle con la joven de la que, por cierto, con el co·
peri~ia detec~ivesea de Bernfeld, antes incluso de que la correspon- rrer de los años, me habría hecho ínti1no! Naturalmente no du-
dencia con Fhess aclarara totalmente el delito de identidad. Bernfcld, daba ni un solo instante de que en las circunstancias ~readas
después de la muerto del Profesor, destapó la olla, y bajo el seudóni- por mi fantasía, yo la a1naría cor~ un amor tan ardiente como el
mo vemos aparecer una bella página de amor de Freud ' " . Vale la pe- q.ue sentía entoncQs ... Puedo recordar con precisión el color ama-
na detenerse en este recuerdo doblemente encubridor de Gisela: r illo de la ropa que ella vestht en nuestro primer encuentro. Du·
rante mucho tiempo, cada vez que veía ese color en algún lugar
El sujeto de esta observación -disimula Frcud- es un hombre de me sentía emocionado'3.
educación universitaria de 38 años72.
~ran amor, amor cretáceo, que necesitó la distorsión de tantos
Luego annde, probablemente pensando en su autoanálisis: es¡>eJOS para finalmente desenn1ascararse. Cosa cu.riosa: el recuerdo
encubridor de 1899 tiene la misma actualidad inmanente la misma
Su p~ofesión se desenvuelve en un área n1uy diferente de la mía; urgencia por el secret<», que la carta de juventud escrita ~r Cipión a
él se rntoresó por los problemas psicológicos a partir del momento su a1nigo Bcrgan.z a"15,
en que fui capaz de ayudarlo psicoanalfticamente con una fobia Amor imposible qiue brilló en una mirada fugaz. Tiembla ante el
de poca intensidad. El año pasado este paciente llamó mi aten· nombre de G1sela. Su "tccuerdo lo hace transgredir. Porque FTeud, al
ción sobre sus recuerdos infantiles, que ya habían desempeñado ponerse la máscara de, ese "hombre de educación universitaria de 38
un papel en su análisis. años", está deslizándo1Se en un delito de ocultación de identidad ma-
quillaje biográfico y albuso de confianza con el lector. Inventa u~a ro.
Una vez montada la fachado, Freud paso al asunto principal: plica de sí mismo.
,. l~ocencia aparte, iesta práctica de montar historiales, .. fals.ifican-
Eran mis primeras vacaciones en el campo -relata el ..paciente•-. d.o b1ograflas, se volv1erá un vicio bastante conlún en 1\uestra profe-
Tenía 17 años. Estaba en la casa de mis amigos que habían as· sión. Aparece en. el priimcr tcabajo de Anna Freud, donde ella pone en
cendido mucho en el mundo desde el tiempo en que nos mudn- ~a de una_paciente S:ius propias fantasías de flagelación. Algo seme-
mos. Podía evaluar el grado de bienestar existente allf y compa· Jante sucedió con Hu~-Helhnuth y su sobrino asesino, y con Melanie
rarlo con nuestro propio estilo de vida (de otrora] . Pero de nada Klein y sus hijos.
vale que trate de eludir por más tiempo lo esencial: debo admitir
que había otra cosa que me excitaba poderosamente. Yo tenla 17 Dejando la cucstiióo ética de lado, ¿qué ocurrió en Montclibre?
añQJl y en la casa de familia donde me hospedaba había una hija P~ra mí, el héroe, en Eau camino, fue puesto a prueba. La tentación de
de 15, por la cual 1nmed1atamente me apasioné. Era la primera G1s~la prometía un rtetorno nostálgico a1 mundo mágico infantil de
vez que mi corazón ardía de una ma_n era tan lntensa, y yo guar- Fre1berg, mundo nata\l de una fami1ia feliz. Por un momento, él estu-
daba completamento el secreto. Pocos días después la joven vol· vo dispuesto a tirar SUI. sueño cultural por la ventana, inclusive abra-
vió a su colegio ... y esta separación, después de tan breve en-
cuentro, no hizo más que exacerbar mi nostalgla. Pasaba una
hora tras otra en la soledad de aquellos magníficos bosques,
*15. Una tercera veersión, en otro registro, aparece en una can.a a ~tar·
t~a:."?Yª t~ cont.é que CGisela. íue mi primer amor, cuando yo apenas tenía
d1ec1Set$ pnmaveras? ¡)No? Bueno, te vas n reír de mi, primero por mi gusto,
•14. Frcud, acgUn Swalcs, intentó supri1nir este artículo de sus obras segundo porque nunca diirigi a la criatura ni siquiera palabras neutrM, y mu•
~m~letas. ~demás, en ediciones posteriores de la interpreW.C.i6n de los sue· cho menos, por lo tanto,l, palabras amables•, miente Freud sin mentir CCart.a
$°"• tntrochoo dos n\Odi6cacionea que podrían traicionar su identidad
(Peter de Frcud a ~tartha del 223 de julio de 1885, S;gmund Freud. C()rre•pondincW
:'"'oles, •Freud, P.linnn and the conqucst of Rome" The Nt1u American Re· de anwr. 1981, )mago, RRío de Ja..neiro, pág. 194).
Ul<W, 1982, pág. 2). '
95
94
UUldO la profesión lanero paterna. con uil de gozar de la simpatla de ta entre loo dos amigos El col\llultorio en cuestión quedaba en Mariat-
KU Dnma. De allí ese pa•aJe"Un tanto cr1ptico de la carta a Sil~rs· herc~1en•trasse, 8. Tres m...., más tarde, Freud te mudaba a su defi·
tllan. en el que mnnifiest.n no harer expcrimClnlado "'ningún hiato en· nillvo lkrggnse 19. ¿Quó puede haber significado, paro un hombre po-
trc el ideal y la realidad'" y sentirse "incapni de burlarme de ctta•1 • . seedor de un rico mundo supersticioso. esta inmolación de una
Si, ól es incapaz de burlarse, porque esa imOJ.(Cn idealmente reo.l, o desesperada neurótica que rnucrc o sus pies? Sólo se puede conjeturar
realmente ideal, se conslitufn en la Prin1era 1'cntaci6n de Sign1ur1d que, 1>nrn Pouline Thcilcr, Cipión y Berganzo ernn nuis que simples
Freud. héroes cervantinos. Cabe ¡l('nsor que Silberstein era uno especie de do-
El color amarillo nbrc otra ventana sobre el dominio de los re- ble complementario de Frcud, de In misma manera que 5.'Ulcbo •casa"
cuerdos encubridores. Tras el vestido amarillo de Gisela se esconde la con Don Quijote. Pero, en ••te
caso, la tragedia Cll)'Ó sobre Dul<:inea.
figura de Pauline, la llObnna dcl ramillete de dienle3 de león a la que,
como vamos, su hermano John y el propio Sigi!4mund habían sometido
o un •atentado• scxuol Entonces la línea scrfa Paulinc - Giscla
IEleanora Fluss - lctiooaura) - llfartha - Grad1va: la mujeres •princi· NOTAS
pio" de su vida, las mujeres de la "inclinación'".

Lo que sigue 1\0 tiene nada que ver con el (\Spfritu de Freiberg. ni 1, Sunliago Dubcovsky, l..a triple vida sexual de Frc¡,d, pág. 20.
con el amor cortés. Al contrario, tenemos unn historia inquietante 2. l~ ::inng Sachs, Frtud, ,\f(Jlftr t111d /t"riend, 1946, IJoit.on, liarvard Uni-
que pone un final siniestro a lo que parece un cuento de hadas de \'eM11ty P·f'CMt .Págs. 18-38
Pnncipes y Saurios. Se troui de otra Pauline 3 lb1d
Sabemos que S1lbe1"11tein e8tudió derecho durante cuatro semea· • lb1d • pág. 29.
trea en Lcipzig, interesado en leona polftkn y social. Luego continuó 5 Ptltr Cay. Frtud, umn &·1dn poro o nOl$0 ltmpo. 1989. San Pnblo.
1us estudios en Vicno, pnra doctorarse en 1879. En un encuentro Componh1• d., L.e1ras, P<llr· 34
emocionado, en vlspero• de la partida de Silbcnitein para Brñila, "Ci· 6. lb1d
pión .. pronunció un pequcno discurso, en el que declaró que el amigo 7 Cnrt...'l de Freud n FluJJ.1. del t• de ninyo de 1873. úllrr• dt.)(!uticiu.
•• c•tabo llevando conoigo la juventud do ól, Frcud'•. Lo que qui•ás 1900, l'url8, Callimard, póg. 237.
ero verdad, como lo a<:~aln Grosskurth: con el fin de la Academia Es· 8. lbfd.
9 . lbíd. pág. 230.
paftolo, Freud "perdió au alegria en la realidad a<:ria del casamiento, 10. SK
de la pobreza y de la ambición frustrada"'•. 11 Pelix Somary. Bn"n~rJJngrn ou.s mertt~m l...tMn. Zuric:h, 1959.
En esa época Eduard Silberstein se callÓ con Pauline Theiler, 12 lfcnri F. EUenbergt1', Tlt.t' /)uw:ot>e
. ryoflhe UM01t1C1ou.. 1970, Bu1c:
unajo\·en neurasténica de Nllud precaria, definida por Freud, en car- Boob. Nueva York, paga 2S9·6C>
ta a l'1artha, como ·uno muchacha rica y burro-n. Peor todavía, uno 13. t.ll1ne LangeT, Altmono. hr•U>no y d•OlOlflO p11coonolíl1M. 1981, 1'1é-
ch1cn problema. xico, Pohoe. pág. 3.
Cuando el estndo psicológico de su mujer empeoró, Eduard man· 14 A Junik y S. Toulm1n, W11t¡¡tnite1n Vienna, 1973, J>OIC-73.
dó n Pauline Theilor ni consultorio de su amigo. El dio de la primero 15. A1nrit•ne Krüll, S1gnuau/, fil•de Jaccl>, 1979, Purís. GaJliniard, págs.
entrevista, ella ordenó u In persona que In ncompnnaba que la cspo· 219·23.
ro.ro en el corredor, pero en lugar de bajar ni consultorio subió al ter- 16. A. Bernayi. "~ly brothcr Sig1nund Frcud". Amcr. Afercury, 1940,
cer piso y desde ah! se tiró por la ventana, muriendo en el acto". Es· pógo. 235-42
17. Cnrui de Freud a Sllboro1Al1n del 9 de setiembre do 1873, L<ttns de
t.a historia fue contada de un modo un poco més plausible por la
nieui de Eduard Silberstein, Rosita Braunste1n Vieyra. Segiln ella, " " -· po¡;. 169.
18 lb1d
Poulinc Theiler •rue trotada sin éxito por un amigo de mi abuelo, 19 l'eter Gay, op. <1t., p6g 30.
S1gmund Freud, y se arrojó de una ventana de la casa de este tlltimo 20. lbfd.
Esta tragedia fue rat.ificoda por Anna Freud. que me invitó a visitar- 2 t R Gicklhum. "'E1ne 1-:p1110de nus Sigmund FroucU ~l1ltelschulu1t ..,
lo en 1982, pocos me8<!8 antes de su muerte"''. En realidad, no se sa· en Un11CN Heimat, 36, P•ig». 1~24
be si el suicidio se produjo nntes o después de que Freud hubiera••· 22. SI;, XX, pág. 8.
lado con la mujer y el relato en el Neuts \Viener Tageblatt no 23. Pcl.Cr Gay,º"· cd., ¡>ág. :J7
nlenciona nombrcs80. 24 Cnrto de Freud o ~tnrtho Uemnyt del 2 de (cbrero de 1886, SCgmund
Sucedió el 14 de moyo de 1891, di"" años después de la ultima cnr- >~rrud C.~tp<>ndin~ia de omor, p¡q:. 241.

96 97
25. SE, XXlll, páJ 241 58. Carta de Freud a Sd~rt:tc1n del 2 de octubre de 1815, útt~• d~.Jt-u·
26· lb•d. pág 242 ...... pág. 174
• "" ' 1·10 de 1873, l..tltrea de ¡eu
. d e1 10 de JU
27, Cnrln de f'rcud n 81IU\l'talc1n . 59. ftfarinne Kri.111, op. e11.
nesse, pÓJCd. 49·50. . . 60. Cnrto de l"rcud a Pti8tcr del 7 de febrero de 1930.
28. E. Freud, Lieux. t••R<IRf•· obpu, 1:>on1, Gnllimard, pág. 41. 61. Carw de ~·rcud del 17 do ng"5to de 1872, /,,,11rcs<kfe11nt"'" p6.g. 43.
29. HointnaJC en oca.1ión de 1a muerte de Jtammerschlae (SE, IX, pág 62. lbfd,
63. lbíd
2.55).30. Carta de F'reud • Robek, S1gmund F1'ud. ~spondln<10 ck º-'· 64. Carta de 1-""reud a S1lbe-rtt<':tn del 4 de Mllcmbre de 1872, Ltttru de
JfUM<M, pág. 44
pág. 262. • h
3 l. R. ~l. Rniney. '"Frcud ll3 u atudent. orrch¡pon: pcrapecliVC8 º.º l e 65. lbíd,, l>Óll'· 45.
background nnd dcvclop1nent of his thought•, Uoivcrgity of ~lontR~o. ~1LSSOu-. 66. lbíd,, pág. 47,
ri, 1975 CTh. Pfnonmcr, Fr.... d, leel•urd• I• 81b/<, 1982, .Pnn1, ~UF, pág. 61). 67, lbíd.
32 Albre<hl Hir.!Chmullcr. Joa[ Br<uu, 1991, 1'11nA. PUF, pág. 72. 68. !bid., J)lla, 48.
33. L. Flem, 1,'ltomni< 1''r<ud, 1991, Pnru, Seuil. pág._ 126 69. Carta dt t'reud a 1'1uu d<I 18 de ..Utmbre de 1872, vllrft d< JtU·
34. Sanhogo Oubcov1ky, l..o lriple c1da airxunl de >"ud, 1983. Buenoe ""-· ¡»¡:. 227.
Aires, Ln Antorcha. pdg. 150. 70. !bid,, pá¡r 229.
35. lb1d .. pjlg. 57. . 71. lbid,, pág. 230.
36. Eii\Cll Joncs, A uldo '"h obro ck S1gnuu1d Fn!ud, 1989, l{ío de Janc1· 72. SE, 111 , 1><1~. 287. I
ro. lmngo, 1, pug 37. 73. lbíd.
37 lb•d • pog. 37 74. !bid • pág. 45
38. Emeat Jones, •Rat1onahtalion 10 ~w-ryday life·. 1908. Papers on 75. Carw de P..,ud a Martha del 7 de f<b"'ro de 1884, C,,,.,.,,pon<llnoo
P$YChoonnf_v111a, 1948. LondrM. Ba1Uiere. Ti.ndt\11 e Cox, páp. 17-31. de amor, pftg 123
39. l'ctcr Gay, op. cit., p<lg 37. 76. lbid,
40. SonLingo Oubcovaky, o¡>. cit., pág. 67. 77. Cart.n de F'rcod a ttlnrthn del 7 de febrero da 1884, Comlf)Oltd.!nc1a
41 . Poul ltoa1.en, Frtud )'sus disc;puloa, 1974, Bueno. Ail'C!8, A1ianzn, d• Omor, pág. 123,
1974. - B 78. Sigmund Jo'reud, Lettrr1 dt)tun~ue. pág 19
42 Corrt1pondtnc1a S1smund P"ud-\V1lhtlm Fl1t••· ~hu\uscnt..o , 79. Rosita Hntunstein Vieyra, "Notice bioif'Oph1que sur Eduf\rd Sdbtts·
1986, Río de Jn.,..ro. •maco.~· 40. t<1n paraa ptt.te-fille·, úllrnd•Jt"""-· pág. 255
43. K. El.Mlt":r, CTUJl1fJ1<Üuk t odoúattn''ª· pag. 44. 80. Phyllu Groukurth. O elrculo .cnt-0, 1992. Río de Janearo, lm.ago,
44. Ronold Clatk, f'rtucl, el hombre y 1u ("(JU.Ja, 1985, Planeta. 8uenoa t>ás 52.
Air.,., pág. 20. S , d
45. Corln do Freud o ~tnrt.ha del 7 de feb1·cro de 1884, 1111nund f rcu •
Cvrt<PO•db1<10 de amor, p;li:a. 122-3.
46 Corto d~ Freud o S1lbt:rst.ein del 9 de ecbembre de 1875, Ltttres dt
)tU. . . . ., pdj¡ 170
47. lbfd • .,.... J!, •
(8, Curta de Freud • Eduard Sdberotoin del 27 de fobrero de 1875. lb1d ,
págs. 133-4.
49. Cnrln de Freud l\ Silberat.eir\ del G de d iciembro de 1874. lbíd.,
pá¡;. 110
50. Carta de Freud a $1lberst<in del 7 de oetiemb..., do 1877, ll>íd,
pág.206
51 p Bn.1ctner. Sigmund Freucú Pnc1al/~Jtturt.
52. 1.udw1g feuertmch, Dol Weun fhn Chn1ttnhuns, 184:1. pág. 243.
53. Ludwig t'cucl'bach, lo tscncia cl"I cr11t1anisn10, t9'1G, 5..,1amanc.-n,
Sígueme, pjlg. 66.
54 .J. &,,nct, "'A íe.milia_ f'reud en Rox.nau".
55. Cruta de Freud 1 S1lbtntein dt-1 4 de tt't.i<':mbre de 1874. Ltllns dt
JtUllU#, pO¡¡o. 9().91.
56. lbfd
57. lbld.

98 99
dos, 1niquidade.s y degeneraciones que pervierten la c1v1hz.ac1ón"". La
teorfa de la '"bcrcnc10..<fcgenerativa" no era tanto una doctrina médi·
ca como un modo de pcn.""r de la época'. Los austrfaCOll, entonces, en·
troron .en una o..Wn rnc1sta. Los cnricoturistas dibujobnn "'banqueros
de nariz ganchudo y cubcllo crespo"*, batiendo alas de bui~res.
CAPÍTULOS Sigmund Frcud comienza su carrera universitaria rclntivamen-
LA SEGUNDA TENTACIÓN DE SIGMUND FREUD tc temprano -a lo!!: 17 ª"ºs-- y la termina relati\•amente tarde con
25 oftos bien cumplido.. Poco dcspu~ de que él ingmiaro en lo 'uni·
vcrsidad, los hcch'!" que llevaron al derrumbe de lo Bolsa provoca·
ron, c~mo hemos v111to, un brote v1ru1cnto de antiscmilisnlo. Esa ola
En la décnd n de 1870, ser libernl "ero bueno. poro los judfos"' · Ln d~ rncu;n:io lo marcó paro el resto do su vida'. Signlund Jo'lrcud reac-
verdad sea dicha, 1'"'rcud siempre ful' un cscéptu:o C:H'I rc1ac16n co~ In ~ 1onó activan:ient.c ontc la arrogancin do In mayorfo cntólica. Por ser
politica; no ero un conservador ompcdemido, poro t.nmpoco encaia.bo Judi?, .lo cons1dcroban nu:lú volkswge/X;rig, que se puc<lc traducir co-
en un ideario 80Ciahsta. Se trata de u.n JOven burgu~s que no trans1~l' mo •Jen~ ~I pueblo •u•triaco•. Pero, como señala Pl'U>r Gay, •él de-
con la inmunidad oristocrálit"a arrogante y menos ttun con la lgl<!'i'Ul clinó dec1d1damente esa 1nv1taci6n a la humildad_ En m's de una
Católica. Romn oro considerado el principal ob•Ulculo P:U:ª la plena oc..1ón Freud declaró preferir esa posición de marginado de la com·
2
integración de IM judíos en In vidn clvica aus.trí.nco " Conviene ~r· pRcta mayoria"lº.
dnr que el sionhs1no todavía no tcnln sustancia JUrf~1co. El sueno del El episodio de Jncob Freud recogiendo mansamcnw el gorro de
retorno a Jcrusoll•n, tan viejo c~mo. In Di.ás~ra, rcc1é~ to1nn forma en 1~ alcont.~nlla fue una de sus ·Escena• Temida•~'. E•ccno que atra·
1897, cuando ttc crea la Organ1r.nc1ón S10~1~ta 1'otund10.~, ~uc propor· v1csa La 1nltrpretocWn de los sueilo1 y que cimentó su coráct.cr. No
ciona oohcn.•nc:u\ poHtica y combustible rehgaoso ol 1novnn1cnto de IOA e xtrafta. e:ntonc<".s, que su hijo ~fartin recuerde que el padn.', en 1901,
Amantes de $1ón . •n Wl pueblo de veraneo de BaVlern, cerca del lugar donde nació Hi·
Fue Theodor Hcnl. cuatro l\11\os menor que Freud. quien le dio
fuerza política o un movimiento de la intclectuahdad francesa, en l~ tler, desban?ó un-""~ de ~rea de diez hombres y algunas mujeres
qu ~ les hab1an gntodo insultos antisemitas a ~fart1n y eu hermano
estela del proceso Orcyfus. Suya fue la idea de tron•íormar ~n renh·
dad el viejo proyecto sionista del Reto~n~ a la T1er:r• Prometida. PI•·
Ohver ; Freud nvonzó furiosamente hacin la pandilla con el bastón
nmcnnzante.11
toforma polttica montada sobro un socu,ltsmo ut.?p1co. A fi nes de 1923, al leer las pruebM de im prenta de lo biogratla
Fueron los liberales quienes en 1867 conccd1cr~n dcre~hos plenOR
los judros de Austria. Estas reforn1as, en últ.1ma 1n~t.anc~a, eran de
de W11t.els, Freud colocó un gran signo de admiración, o sea de proles·
8naturaleza rnA• cosmética que transforma~ora Como die~ A~nold t.a, al margen de la siguiente frase "Su destino de JUdfo ... lo ator·
mentó con sentimiento& de inferioridad. de los cuales n1nglín judío
Schnitzler "'Lo autocracia lim1tadn dio espaao para un const1~aono·
lismo limi'tado·l. Con los nacionolismos if?pcrontcs, el ~ég1men de
ale mán podía escapar"''. Para él, el coraje personal era una cuestión
de honor. Veamos un par de aoécdot.n• IObre su valentfa. Freud CllCri·
Francisco José refrenaba con d 1ficultod los intereses polit1cos en con· be en la Traumdtuturig:
Riel<> y a los grupo• óloicos hostile•. Hervía In caldera de razas. As!,
en tas vispcras del Viernes Negro de 1873, que llevó a la ruma a l Pªj Se d~scutlo en un grupo de est.udinnles alemanes la relación de
drc de Theodor Heril el auslrfnco valsaba alegromcnt.e en la calle, O
!•s c1rutetas noturoJcs con la filosofia. Yo era en la época un joven
borde de un volcán d~ humo azul pront.n a explot.nr. "El alegre apoca· mexpert<> ll~no de doctrinas materialistas, y defendí el punto de
hpsis"' lo llamó llermann Broch d vista matenahsta con vehemencia Uno de mis compafteros. ma·
La calda de la 8-0lsa de V1eno provocó bancarrotas Y corri ••
bancarias en mnsa que arruinaron a especuladores imprudentes. re~
tistns, hombres de negocios, arte8an~ y agricultores despist~dosÍodo
un dra paro otro, escribe Mnx Eyth. los austrfncos ~un pcr~ido ,,5
su dinero o más bien han dcKCubicrto que nuncn tuvieron d1ner<> ·d
• • . · · E
Semejante desastre cxigln un chivo exp1ntor10. ~ es~ ~ 't'A·
nt'lo e lhi~n:!·~érmin~ l-Omndo de He.mán Kcualmann, que deai¡;na un acontcci~
1873, Wilh•lm Marr, periodist.n alemán, creó el U'rmmo ant1sem~a P9rüd reumático reprffent.ab1e de la vida de un sqjeto ~ible punto de
""""4~· pa'; u na R\U1hphcación dram,l1C.fl grupal (Ver Lo
multiplicoci6n
mo" e.n un folleto titulado "La Victoria del Judalsmo sobre el Ge . - • Henuln KeMelmann y Eduardo l'avlovsk;y, Ayllu, 1989~
nismo", que ocusaba a losjudfos de •ser port.ndorco de todos los pee•
101
100
dr que guardase paro sf a.uíli fra.i;es vadas . que no me inspiraban
.., terionnentc demoolro su habilid3d n1ngun respeto, y al otro. que viniese a recibir lo que le espera-
yor y más ~Ocsivo . queo~niz.ar maso.&. cuestionó mi punto de ba Yo estaba totalmente preparado para matarlo, pero él no vi-
Pª;.'.:, coy~t~~~~º:i'~~J~n~hijo pnldigo, hablo cn•do puercos on no. Quedé contento por no haber insultado n n\i vez, algo que
VI 13 sicrnpre se debe dejar o los otros. Con eso ncucrdo de la rejilla
R\I juventud .. . · do In ventilación o ctunbio de la vcnt.ono tcrrninó el primer
· d cspondió ''puerco· octol~.
El joven Freud, .d~ trm~rnme~to apo~~~rn ~~~ ~I hubiese criado
nltntc'" (sautrgob) d1c1cndo que no o sorp Lo aventura continúa. Acude el conductor. llnmndo por Freud, y,
puercos. Los ánim06 ge caldearon: sin tomor partido, le ofr«e otro coche. Frcud lo rechozn. A todo esto,
Indignación general; pidieron que retirara mlB palabras y yo·~~ en In estación siguie nte bajnn unos pasajeros y dt'jon otra \'entano

~:f'a~u~\1~:::ouf~: ~~~';~:~:;,e;~.~nl~s~C:': ::n:;";!~t~·


abierta. Él se sentó •vahentemente al lado d e ella porque se sentla
listo pnra la lucha... Con\ienza el acto segundo. El antisemita, est.n
vez con irónicos buen08 modales, reitera el pedido;
ban 14 •

se~ Fr•:~~:i:.~~~~.~~\~e!~::11•~0:~1~~~~~~~~~~ªn :i
1 "No.. , respondf, ..no lo horó". y le dije que recurriese nl conductor.
O 're Me mantuve firme htustn lo estación siguicnt.c. Uno vez rnás el
Bi\OO en a poca. W d ~-k S'gmund escribe o su novia en el duro conductor se negó n intervenir. pero otro funciono.río, que casual·
tren de regreso de on suc t mente se enteró de In disputa ... decidió que todas las ventanos
in\'iemo de 1883: ~nron que estar cerradas en invierno. Entonces la. cerré. Des-
Oresdcn y Rie&a tuve mi primero gT11n oventurtl, deugrn· pués de esta derroto me parecía que tocio ••taba perdido: una
Ed:~:: co el momento, pero· agradable en visión retrospeclW•. 'N
fresco y procuro abnr ventanas, to-
tempestad de insultos y amenazas cayeron sobre mi, hasta que
me paré, gritándole al lldcr del bando que viniesen conocerme.
:,~~~~ee~~~:~c~~i:.°;~':.odo que en u.n momento dado abrl No tenla cerúlZa alguna del resultado. Lo respuo•la fue que todo
el mundo calló ... y de nllf en más reinó el silencio ... Estimo que
una ventanillo y soquó la cabeza paro resp,rnr un poco.
montuvo mi posición con coraje. usando todos los medios a mi
díopo$ición, y de cualquier modo no baj~ al nivel de ellos. A fin do
Punto de partida d•l incidente: cuentas, no soy ningún gigante, no t.cngo cresta para erizar, ni
Entonces me flTlt.&n que la cierre (e!"' del lado del _viento), ~·:::: dientes para rechinar. ni rugido amenazador. ~1i apariencia no
cialmente un determinado sujeto. Digo que estoy dispuesto ~ ica llama la atención ... pero ellos deben haber notado que yo no le·
cerio si abren otra. del lado opu.esto, ya queaq~:1:: ~:C~.:. y
nla miedo ... 1•
ventana abicrt.& en el coche. r-t1e1\trM prosegu . . ve~
el hombre dijo que oceptaba ~b;i~ ~d~·~~\·.~~;:."~r~~~:iudlo Este incidente beligeronte es el opuesto dramático al gorro en la
a lcantarilla. Sigmund, sin cresta, pero valiente, lucho contra muchos.
de la ventana, llegó~.", i:r•to .: \n odquirió u;, cont orno difo- Vnlo consignar que, en ambas situaciones. padre e hijo son identifica-
inmundo". Con CRO, wua 1a si uac1 . t' mitl\ y
rente. ?-1i primer adversario tamb1ón resultó ~dr an.~scpor los
dos como judfos. En el episodio de Jacob, Murthc Robert consideró
que el gorro lo identificaba. Ahora bien, en el coso del hijo ... ¿será
declaro: ..Nosotros. los cristianos. tenemos cons1. erac• n ioao
otras nonas: 11cria mejor que pena&se menos en su prc;uca~ que IOR alemanes poseen un olíoto racista tan dco~rrollado?
perSO::...

etc .• y murmur~ndo ins~\to8 odecuados a suC:ma de
. ~•ndo odversano aounCló que saltarla por•? ,. M En el ver ano de 1875, Freud fue a visitar a sus hermanos de
a n , m1 -..&- E\ i\ pasado sin 1r tn&U" d anchostcr. Tenía 19 ru'IOOI cuando pisó la \lerrn de sus sueños. Envi·
los asientos para de mostrarme .. etc. a º., • .ó . ~hora .,.toY l &aba a Em~aouel por vivir en Inglaterra y criar a sus hijos lej08 de
1. h b' esc quedado mudo d o pura exc1-ci n,
c~:5'bi~¡o; ~oi t.uvo el menor miedo de aquella ralea: a uno te pe- •• J)<'rsccuc1ones habituales en tierra auKtrío.ca 11 liablando de lo
cuestión judía, Joncs norrn que en 1'1.anchcat<•r loa .hermanos sostu·
¡ 1cr~n largas conversocio1\C8 sobre el pasado de lo fnmilia, evocando
°:. •~mpos nómades en In Gnlitzia de Kallamon .Jocob~ esas convcr·
1 cioncs tuvieron el efecto de suavizar las criticas por el episodio de

103
102
la o.lcantorillo'B. PonlA.!riorrnent.c, en su "'Libro de los st~?i\os•, Freud nñM. más trud;, en uno carta a su novin, hablondo de la~ ·1mpresi~
confesó que solía entrega""" a lo fanlru!la de ~ue era h1¡0 de. Emm•· n.es 1!1delcblcs con que volvió a su caso, añade quo fue .. Una cxpe-
nucl .. lo que hubiese hecho mucho m::\s fácil su traycclor1a en la nenaa que tuvo una influencia dl'cisiva en mi vida-26. Éso fue IR Se-
vida~1t. O sea que Freud tuvo unn doble fanlosfa en su .. novelo fnmi· gunda tentación de Signtund Freud .
liar•: ser hijo de Emmanuel y también de Ph1hpp. l.a primera, desea- ~n esta. t~nlación, el scftuelo era Pouline. la nii\a de las flores
do· la ~gunda. nbo1nioadn. ~ amarillas. La idea familiar· sacarlo del mundo rarefacto de los libros
' Ani... de Viajar, le escribe a Silberstein que está •leyendo histo- con 8us huecas funtaMfas y 1nogros florines. '"Cuando con1probnro~
ria&inglesas, cscribiond? cort~s en inglés, d~clamnn~o ~e~ 1ngl; -eome~ta Freud- la fir·mczo de mis intenciones, abandonaron el
ses, escuchando dei1Cripc1ones inglesas y ansinndo pa1sa¡es. mgleSCB , plan... . En ese proyecto, entonces. el algodón ocupaba el lugar de Ja
para rematar, con típico humor de can scviJlttn0: ..Lo esena~ del \'lA· lana...pero Pauline no era Git1Cla~ .
je a Lnglnlcrrn está fuera dé n1i alcance; lazos controctunlcs •nduwlu· Lo cierto es que varias veces en la vida. cuando el dinero escasea·
bles me ligan o In eocuela de natación de Viena"'°. bn, ól se d!'<:laró ~rrepentido de no haber cmi¡,..,.ado a Inglaterra. Todo
Los Freud de Mnnchester, partiendo del mundo textil, se hablan q~edó en un 0C4l!1onal lllmento, y Freud continuó ligado a su •escuela
diverSificado. Emmnnuc.I, odcmAs de co1nerciar algodón, tenía un ne- Ylcne:sa de natación"'.
gocio al por menor, él era ft11t drokr, y Philipp, conocido como ~lister Ei:neet Jones cierro el episodio de Manchcster con llcmática tru-
Robinson",joyero e importador dofancy food••>. Pcqueft08 empresa- culen~1a: "$1 los encantos ~e ella <Paulinc) hub1"8ell sido iguales a los
"°" modem08, hablan escalado posiciones sociales, se hablan muda-
do a barrios residenciales, y habfan fundado la S0<,th Monchuttr Sy-
de l n JOvon del co1npo (G1selo), rnuchas cosas scrínn diferentes en
nuestro mundo-21
ncwO(lut, la mó• primorosa sinagoga de las Midlands. ~mmanucl, en
1875, vivía en Green Street, un •uburbio de da.so med.10 alta. al sur La. experiencia de Manchcster 1narcn un vuelco decisivo en fnvor
de Mancht'Ster. Philipp, por su lado, se habla ensndo en 1873 con Ma- de lo caencla. ~ ,_ue má.s le impresionó en el paradigma cit'ntífico in-
lilda Frankel, y tenla una hija, Poppy, de menos de dos anos de edad. glés fue el cmp1ru:nno coherente de un 1lndall, la intuición tcmplnda
R~sidía en Ardwick, cerco de Emmanuel22. Sigmund le presenta su de un Huxley y e l t.i:abajo "shcrloekiano• de un Lyell. •volví con poeos
familia .. inglesa" a su amigo Silbcrstcin de lo siguiente manera: ..Son hbl'()e, pero el conoc1m1cnto c1~ntflico que he adquindo tendrá el efec-
d08 herman08 por el lado de mi padre, fruto de su primer casamiento, to de co)ocorme Miemprc del lado de los ingleses en rnis cstudios"30.
que tienen 20 y 22 nllos más que yo. El mayor, Emmanuel , está casa- FTeud comenzaba a inclinarse por Ja aversión británica frente a las
do desdo su juventud . El otro, Philipp, desde hace dos anos y medio. fantasiosas ospoculaciones mctafisicas. ·ocscrco de lo filosofio más
Mis sisters in /ow fcuñadasl son alegres y lindas - una es inglesa, lo que nunca•, le confla a Eduard Silbcrtitein'' ·
que hace la conversación con ella sun1nmcnto agradable ... Tú conoces
a John, él es mglés de la ca~a a los pies, tiene conocimientos técni· No fue un turista. co1nún:
coe y un vocnbula.rio ftupcrior al comón en formación comercial Pau·
line tiene 19 oftos y Bertha, a quien no conoc:h1, 17, y finalmente un No estuve -«incluye Freud- en Londres, Sheffield, Birmingham,
sobrino, un muchacho de 15 allos que responde al nombre de Sa· Oxford, cte., como se espera de quien viajn por placer. Alimento
rnuc.l. .. "'2a . la esperanza de volver a Inglaterra el año que viene...
Tuvo una espléndida reeepción. Emmonuel escribe a la fnmiha
on Vienn: '°NOff han proporcionado un verdadero placer al eoviam?S a Además de los empiristas, con()(ió el mar:••
Si¡¡mund. Él es un espléndido ejemplar de ser huma.no; si yo tuviese
el arte de Dickens, lo convertirla en protagonista de mia obras Las ~~conmover ol poeta que albergas, imagina que vi el mnr, el
descripciones de ustedes son un pálido reOcjo de lo que"" él...""- E~ asus sagrado. ¡Segul las 0181 de In marea y r"""f!f enngr(ljos
eaa atmósfera cordial, se habló de la posibilidad de quo Freud em1· Ycstrollas de mar en la playa!'"
grnra o ese lugar, de que echara rarees en el comercio. De hecho,
Gran Bretaña le ¡,'Ustaba mucho más que su tierra natol, a pesar de &ngu~n de las. f>Oéticu estrellas do mar. AJ allo siguiente disecará
1
.. la neblina y la lluvia. el alcoholismo y el conservadurismo•26. Saete ns en Tn est..c. En el medio está la cuestión vocacional.

•4 Que
•3. Bapcciu, productos oxóticoa, clavo y canclu, delitt1les1tn . yo eepe., e.te íue su primer ~ocuentro con et mar

104 105
Fue la horn do lo duda. No porque lo elección fuese variada: para en una confCrcncia püblica por (J) profesor Carl llrOhl. .., coondo deci-
un Judío vienés, la go.ma de aportunidodcs era reducida industria. dí etttudiar mcdicino'"•O.
conlcrcio, derecho y nlcdicinn". Las d08 primera111 oltemat1vas hnbfno . En reahdad,_él se decidió por la "haatoria natural", lo que serla
• ido definitivamcnw dcseortudas después del "complot de Manchca- b1ologla _hoy en dia. El poder, lo nquezo y la glorío sólo serian In con·
t.cr"'>•. "'Aunque vivi~s.cmoa en circunst.nncias muy lim itadas -nnr,r n sccu~nc1a do que fuera un grnn hon1brc de ciencia. Tendrfu que ser
Freud en au autobiografía-. mi padtt insistia en que. <'n In elección Alguien: "Le IA!ngo miedo a la mediocridad", le e.cribe a Emil Fluss
de profesión, yo siguiese mis propios inclinaciones"". Y acota: •Na en en una noche insomne de 1873", despu~ de haber pasado 106 exám°"
eso época, ni en mi vida postctior, sentí una predilección particulnr ncs ímrues. Pem ¿qu1fo puede tener la seguridad de e•tar labre de el!C
por la car~ra de médico. ?\1e movió, más que nodo, uno especie de cu- fantasma en los tiempos conturbados de la adolescencia?
ri061dad, que se dingfa más o las cuost1ones humanos que a '°"
obje-
tos naturnlcs ... •ll. Esa predilcc:ción paRaba por sus rafees judaicas:
. Veam08 otra versión autobiográfica. n1ás extensa, sobre su elec~
01ón do profesión.
"'1'.1 i precoz coutact.o con la historia bfblicn (cuando a\ín no habfn ter·
minado de aprender e leer) tuvo, como comprendf más tarde, un <!'fcc- Desp_u és de 41 a1,0R de act.-ividad n1édica, n•i autoconocimiento
l<> duradero oobre In du-eeción de mi interés.... me d1oe que nunca fui ."!' médico en el sentado propio de la paja.
En el momento de la elección, también estuvo presente el interés bra. ~te formé en n1echann al verme obljgado o desvut.rmc de mi
80Ciol: "Bnjo la poderosa inOuC'ncia de una an'listad de In escuela con propósito original, y el triunfo en mi vida consiste en haber en~
un ¡oven un poco mayor que yo, desarrollé el d.,_ de eotudiar dero- contrado ~1 camino de .retorno a mi tr{\)'ectoria inicial, después de
cho como él y realizar actividades socintes-n. u~a la~a Y tortu08a )Ornada. No recuerdo haber albergado, en
Ese t.unigo era lleinrich Braun, futuro lfdcr del partido socinldc· mis primeros anos, el menor anhelo de ayudnr a la humanidod
móc:rato austriaco. Do él, cincuenta nftoa más tarde, Freud dijo lo si· gufriento. Mi disposición sádica innotn no c rn 1nuy fuerte de mo.
guiente: ..Conocf a lieinrich Braun el d(a en que recibimos nuestra.a do que no tuve In oportunidad de desarrollar sus dcri~ativoe.
primeras •notas.- y en seguidR nos hicimos amigos inseparables. To- Nunca ..Jugué a k r médico·~ evidenW:meni,e. mi curiosidad infan-
dos las h oras libres después de la escuela los pasábamos juntos ... til iba por otros senderos.
~I reforzó n'li aversión por la escuela y por lo que ahf se enseño, des-
pertando una fuerte tendencia revolucionaria •.. • 38 ·s. Este Broun ¿Cuáles eran esos •cnderoe?
fue quizás el primero de una M!'rie de hombres que influyeron en su
vida. En mi juvent~d, sentía uno inmensa necesidad de comprender
Por otro parte, Sigmund (Ira un joven idenlisla que quería ..c.xa- oigo do_los en1g1nn~ del mundo en que vivirnos 1 y de contribuir
m1oor los documentos milenarios de la naturaleza•. Joven un tanto con algo_n su solución. El medio más promisorio para alcaniar
ajeno al panorama mocrosoc1al circundante. Le confía a Silberstean esa finohdad, en aquel entonc:t?S, era matriculorme en la facultad
quo "en política est.oy tan poco ni corriente de lo que sucede, quo ape- de mcdic1nn, pero ou~ así experimenté sin éxito con lo. biologfo,
nas si puedo tener una opinión"'. Paro concluir: ..Sin dudo soy repubH· lo zoologlo y la quhmca, hosta que por fin, bajo lo influencia d e
cano, en la medida en que considero que la república "" el único régi· ~r\icke, la autoridad que influyó más que cuolquicr otra en mi
mcn r bcional ... Pero de alU n una militancia real en favor do la V1_da, dl'Seubrí Ja fisiología. nunque, en esa época, se hmitaba a lo
i11•tauración de la república ... laoy grt111 trecho" (la basturdilla ""es- h.1stolog!o•>.
pallol de Freudl39. La polltica tuvo su cuarto de hora en 108 alloo re-
beldes, antes de que sufriera la irresistible atrocción de Darwin, tu· O ""'1_que la aversión a la escuela sólo fue superada por la pre·
moda a un ensayo de Coetho. Freud relato: • .. . los teorfns de Darwin, i:,""ª cansmátaca de Brucke sobre el telón de fondo de la Oda goet-
que eran do sumo interés, mo atrajeron podcroanmcntc, pues prome- ano. Esta_ Oda es el retrato romántico de una tierra maternal y g°"
tían un extraordinario adelonto en la comprensión del mundo; y fue noroea, vestida con 106 11<>b.lrbios ropajes de la Selvn Negra.
al olr el bello ensayo de Goethe sobre la Naturaleza, leido en vo• alta Tobl Pero es apócrifa. Se piensa que fue cserita por Georg Christ<>ph
tón. ~r. teólOfC'o auazo, amigo de Ooethe, divulgador del idealismo tcu-
...i':'·
·% ~ud escuchó lo opologlo 11lti11<>nonte de unn noturnleza e roti·
madre que e.nvolvf~. casi asfixiant.ct.3.
•s. H. Oro.un aparece rcpetJdM "'CON en la corno-3pondenoa con S11bt,.. -~ • Natura.l eui! -comienza- "Nao rodea y abnua. Som08 impo-
t.ein (cf. In tnrta del 7 d~ setiembre de 1874, úttrt>• dt JeUn~""'• 1990. l>PrfJ. eti..·.. ~ra ••pararnos de ello e impotentes paro ir mds allá de
GalUmard, pág. 95). · na c"pccae do Yocasta ecológico. 1-' ritz Wíttels comenta con

106 107
penspicacia que cHo Oda parece funcionur como rccuen.to encubridor, En el otMo de 1873, año poco promisorio asc>lodo por la epide·
tapico J)eckcrrnnerung aru1oc:uo que, detrú de su bucólica trrul.sparcn· min de cólera, por In pobreza y por el derrumbe de In Bol•a'• Freud
cia 1 oculta fant.asfas con reR-Onnncins inconfesuble&. in~a en la Uni\'ersidad de Vieno Se matricula en la Facu'ltad de
Los biógrafos se detienen en un episodio que tuvo gran inOucncia A1cdicino. qul' inclufa trcR años de cstudiOft previos - una 1ntroduC'Ción
crl la '"cslruclurt\ definitiva de su ombición""'4)_ Cierta vci:, cuando Si· común para medicino y biologlo .
gismund tenía sicte u ocho n/ios, 11una noche, nnt~1' de ooost.nrn1e, 88· En 108 prin1cr'Off dos años, In elección de temas fue alucinante. En
tisfiee mis necesidades en el dormitorio de mis padres y en la praco- uno carta a Sllberst.ein, Frcud enumera los cuf'80s progra1nadoM: Ann·
cia de ellos. ~li padre, al retarme, exclamó irrlt.ado: .. ¡Este chico tomía de los Vertebrados, Anatomfa de 108 Mc>IW!COS. Opbca (Wórica y
nunca. será noda en lo vide!·~" prAcllca>, F1s1ologfn, Zoologia, Quimica, Laboratorio de Fisioloflfn, Ló-
Ese chico no vale noda. El epit!Odio es recordado como nt10eiac1ón gacA y Ftlo..,ofiR con Brentano Elección voTaz y caótica Corneliua
con ta palabro "onnar en el •ueño del Conde Thum Suefto que mues· Hcin. en s u nlinuciosa traducción de l Jungebr1e{en, estima que cstod
tra eo plenitud la• fantasía• sádico-ul'()traleM y la curio•idad anfonlJI. cursos r<'prescntaban una carga de 51 horas y medin'°. A e.o se sumo
Frcud indicará mu tarde que la verdadera fuente de la investigación 6~ pretensión de entrar en In Facultad de Letras, ·ya que mi inten-
cicnt.Uica broto de la epi8teniofilin infantil. E11te recuerdo lo persiguió ción es cursar las dOI! facultades a l mismo liempo y presentarme den ·
por a.Aos; ero imperativo que lo demostrara al pndre que se hnbfa tro de 3 o 4 años a 108 dos exámenes de doctorado-.'.
equivocado. "Ese chico" t endna que llegar lc¡os, no podía ser un me- Poco después de haber entrado en la Uttiversidnd y do haber sen·
diocre. Los impul806 que lo movlnn en la búsqueda do grandeza eran tido "el lodo duro y pérfido" de Viena, Cip1ón Frcud confla ta siguien-
sumamente complejos. La medicina promell• recompellll88 ¡l6icológi- te fo.ntasfo. a 11u an,igo Bcrganta: ..,,e confieso que hoy en dia tengo
cas que ibnn máa nllá de la s ublimación do In cpistcmofilia primor- más de un idea.!, be sumado un ideal práctico a mi ideal teórico de tos
dio!. Apostaba mélodo y aut-Ocontrol. Ser médico implicaba rigor, vo- añ08 nnt.criores"U Así, si alguien le hubiera preguntado, e l año anto-
rificación empírico, uno. fornlo. de domesticar a lo ya mentado ~ladre n or, cuál era su mayor anhelo, él habría respondido: "'Un laboratorio
Noturaleu cantada por el seudo-Ooet.he. y tit!mpo libro, o u.n navío·7 en el océano, con tod0d5 los instrumentos
¿Cuál crn la 1natcria prima de su ambición? Concordamos con que un .investigador precisa; hoy en día, hago un balance y me pre.
Bemfeld cuando opina que •1as fantas!a• y los ensueft°" de In adoles- gunto s1 no debería pensar en un gran hOR"pital y suficiente dinero pa-
cencia do Frcud ... no anticipan ni futuro creador del psicoanálisia"'. ra erradicar de este mundo todos los malea que amenazan n nuestros
Son mtls propias de un general o un empresario "'que de un oyente, en cuerpos. Inglaterra sería el pals indicado para dicho ambición".,_
jomado completa, de quejas triviales, histonas monótona! y relatos Gran ambición . Para.satisroc.-erlo, ningún transatlántico scrvirfn,
de s ufrimientos irracionnles,..1 . por mayor que fuese: qu11á ~lo la Santa Maria de Colón. Freud se
La.rgo fue el camino del oil\o que devoró la historia d e Thiers, nos preS(lnla como un conqui.slador:
que cnnt.a el poder de Napoleón, y quo se identificó con el mariscal
Mo.ssena, duque de Rivoli y Príncipe do Esling, hasta convertirse en ~ues. la v.ordad es que no soy, de ningún modo, un hombre de
el psicoonalista que admite, de hecho, tener muy poco control 80bre el t1enc1a, 0 .1 un obsen•odor , ni un experimentador, ni un pensador.
s\Qct-0 dcl incoosc.iente, aobre el hombro que está más ncá y más allá Soy, por temperamento, un conquistador-54 •e.
del Principio de Placer.
Elección dificil en lo encrucijada de los 17 allos. Frcud nunca tu· El co~q.uistndo~·filósofo que soñó Aristótell'8. Seña bueno preci-
vo la certezn imperativa de, digamos, un ~.!endel, su cotcrrá.neo, apo- sar la P001c1ón del iovcn Freud frente a la filosofia. Ella ora un peli-
dado el Mozart do la Oenética. Cuando finnlmente se decidió, tuvo
que pl'()panlr a su interlocutor Emil Fluss, previniéndolo: "Si t.e l'()vc-
lo lmi decisión!, ¿no v93 a sentirte defraudado?" -le pregunta dramá-
ticamente a su amigo-. "EntoncCI, allf va: dccidf convertirme en i~· . . . •6. La red do cloncas de Viena era precana. A raí& de esta ~ptdemia ,.
vestigador noturnl". Pero, como c>bserva Peter Oay<t, el vocabulano ~caó la roc:upen1ción del Danubio nzul, el pri1ucr río cont.ominndo dol m~n·
- 1 ee tomaron medidas de unidad bá..icas.
juñdico de cata carta muestra la dificultad de la elección: "Voy• exo- ,,_,_' 7. N~vío 811l dudo 1nap1rodo por el H. At, S. Beogle, en el que viOJ6 1u
mmar los documentos milenarios de lo naturaleza~ quizá me entro· ~ 0 an\'tn entro 1&3 1..S
m eta pc_rsonalm~nte en s u eterno litigio, y compartiré mis victorins •a. "'Conqu1•t.o.dor"' ~tá en eepañolEo "'ªcarta de fin de 1i.ao f"reud
con todos !°" que quieran aprender••. Se advierto la complejidad de .....enta·· ·Acabo d o ndquJrar
· · un Nietzsche de quien espero cnoontrnr
"' ' palo·
ese carácter que npelo a la i ronfa como cimitarra turca, usando el -- ~~u~ de aqutUo que ectá enmudetldo en mi.· •Conquistador" e1
leogull)e de 1u renuncia para hablar de sus futuros logros. ~ n1etl.lfC.betln3.

108 109
otTil tentación casi lM fuerte como 011C:la. Cuando, muchos ai\oe habla ganado una doble reputación de filósofo aristo~lico y psicólogo
W:•!ida
Jfl
tarde Erne•~ Jones le pregunta cuánta filosofio hablo leído en
J<."'~cud rr1:1pondc: .. Muy pQC:o~ cunndo joven sentí una fuerte
empirista Seductora alianza; uno especulación controlada por Ja ob-
scrvncióne&.
:~racciÓn por la espccu.Jac¡ón, pero la refr<'n6 implocab1_emente96&. En En 1873, Brcntuno entro en su cncrucijodo exislcncial: cuelga IOR
.....,.. años, empero, dos penS11dore11 ocuparon un lugar importante en hábitos, lo que le vale la hootilidad declarada del clero y Je cu""t.a la
Rus lecturu8: Lud,vig Feucrbach y Franz Brcntano. . . cátedra universitaria. Llega a Viena como el filósofo polémioo de Eu·
"Entre IA>do• los filósofos -le informó o Edunrd S1lbcr•lem en ropa. Su obra da un giro decisivo en 1874, cutlndo publica loo dos pri·
187f>- Feuerbach es el h<>mbre que más respeto y odmiro•s.. Feuer· meros tomos de su Psicologla desdo el punto de vista tmpfricoM.
bach :ra el campeón del hegeliani~mo de izquierdo~. . El ex podre, mog1stral en retórico, era un "tipo oolosal"" Freud
tt wnía mucho que ('l\Señarlc, tanto en contenido como en estilo. asi8tí6 a todos sus •cminarios y tamb1~n le solicitó entrevistos parti·
Buena parte de tiU.S escrit.os se proponen "'desenmascarar la l.COlogfo"', culurcs. Brentano Ac nutría en las dudas 1nctafisicnK de su tiempo:
ya que afirmaba que la nntropologia era •el secreto de la teologia• creía en un Dios y . ni mismo tiempo. ~spct.n.ba a Dnrwin. EM duda
Jo'reud devoró la Esencia del cristianismo, primera obra de Fcuerbach. franca resonó en el Joven Frcud, que le confin o Berganza: "Yo no soy
La lectura de los Principioa <k 11110 filosoflo del futuro, donde el ti16- mntcrialiRlR, y tanlpoco tcístn"'8.
eofo elabora la noción de que el cristianismo es "'fundamentalmente Él crelo sin cre<'r. pero nunca se convirtió en un hombre de DioB.
una ilusión"'67, no fue, sin duda, inutil, cu11renta oñ0& más tnrde, a la El poder persuasivo del Padre de la Fenomenología fue grande, e hizo
hora de escribir El porVt!nir de una ilusi6n. Se c~nlprcn~e que ~cucr· escornr el navío conceptual del joven . '"Cuando consigue superar loa
btlch fueso objeto de su admiración, dada su radical critica o ~· toda fuertes argurncntos con que Brcntnno le da jaque, Freud vuelve n su
filosofia o casi toda teologia. Se empe~aba en poner de marufiesto incredulidad básico y allí Sé queda Pero Brentano había contribuido
que su ,;lodo de filomlfar ero '"la ~crdader~ tmt~tcsis o!ª especulaci.ón a enriquecer su ~nsnmiento. dejando sedlmentos 1ndeleble3 en su
absoluta inmaterial infoluado ~•. Opositor s1stcmát1co a cualquier mcnte"69.
8i.8temálÍca, "'llegaba'a negar a su filosofla e1 !1ombre de fil~fio". No Para Brenlano, discípulo y rival de Herbort, In acnsación era lo
ec consideraba lil6soío: '"No soy mt\s que uo 1nv~t1gador 1nteleclual base de la Rctl\•idad psíquico •Los fenómenos psíquicoo son represen·
de la naturalczn'°'9 • taciones o reposan en representaciones". De ese modo encabezaba la
Fue una ironla del dCJ1tino que Freud oomentnra a frecuentor lo vanguardia de un rcprcsentocionisnlo radical , que nnticipabn la tco·
metalisica en Ja f'acultad de Medicina, "bastióo do las ciencias natu· ria del significante Cuando Freud, una década y media más larde,
rales"«I. Desde ol comienzo del siglo IA>doo los estudiantes de medici· pono en In base de lo actividad pslqu1ca la Vors~llung, está retoman·
na vieneses tenían que seguir un curso obligatorio d~ inicioci6n. filo- do el camino brentnniano. 1o;1 ex pndrc, adcrnás, tcnfn una pc11chant
116fica'ª · Sin embargo, esta '"obligación fue supr11n1da a parb_r,de lacnniana ni juego de palabro.s, y Preud lo n1cncionn en El chist.e y su
1873""', precisamente en el momento en que la Facultad ~e M".'11ana rrlott6n con lo incon«iente10
obre sus puert.otJ ni joven Conquii:Jt.ador. "¡Notable co1nc1dcnc1a -:ex· Feuerbnch en los libros, Brentano de cuerpo presente.
clama Asaoun-. que, de al¡,ru.na manera, simboliza ln relación amb1va· En 1861 se encontró en la roca calcáreo del jur~•ico superior de
lente de Freud con la filosofia!,... SI asiste IA>daa las semanas, por Solenhofün, una de 108 mejores muestras de dos tipos previstos por el
propio iniciativa, n las .. reuniones de Ice.tura" sobr~ Aristóteles. con· El origen dt las ••Pt•1es. El lvchcreopttry era un eslobón intermedio
ducidas por el mayor maestro do mayéul1ca de su época. Se puede de· pr.ácticamcnt.e perfecto entre oves y reptiles. Ese descubrimiento con·
cir que Brcotano fue el primer pc80 pesado filosófico que Frcud en· tribuyó al reconocimiento entusiasta de los ideas de Darwin11. En
contró en su vida, y qui1.ás el ún1co. . Alemania, a diferencia de Francia donde la teorfa darwininna tardó
En Ja época do ese encuentro, Frani Brentono go.iabn de inmc~ en ocepta~se, quizá por Ja resistencia de los discípulos de Butron, et
ao P""'tigio, al punto de que Joncs comenta 9ue lo •nut.ad de V1enn . bvolu~:onu1mo encontró sucio fértil, gracinM a f.lncckcl y Oegen-
ee apiñaba para asistir o sus conferencias. El llegaba de la U01ve~1· auor º· Ü<'genbauer fue uno de los maestro.! de Carl Claus.
dad de WOrtiburgo, la Sorbonne olemann de los tiempos pos-hegeha· Freud, al regresar de ~tonchcster, comcn:i6 a trabajar con Carl
nos. Su libro,~ la mil/tiple sig11i(icaci611 <kl ser acgún Arist6teles, le Clnus, biólogo importado pnro modomízar el Departamento do Zoolo-

*9 El gran infortunio de Fcuerbec:h en la h.i.t.oriB muchas vecce mezquina t-,K- •~O. Entre los libro.e que 1-'r-éud ao llevó consigo o l...ondrcs hnbrn un
de la fil<>ool"ltl fue •I de haber - blanco de la "momfeni" " ' - " " ' ele MAT"- mp ar d~I é'.OOZ..O d~ anatomf.o comparado de GC"genbaucr

110 111
gto. Clau2' tcnfn íood08 para montar una ~Rtoción experimental d1 t.nr ni cvolunr p<>stcriorm«:"nt.e eS-OH º''ºs inciertos. Puede ser, con10 in·
biologio marllimo en Tr1este. Porte del dinero estnba destinada tt wrpreta Marthe Robert, que se culpara de diletantismo. mejor dicho,
Mubsidíol'l paro estudiantes avcntajadoK. Sig1nund Freud fue uno de -de ese Schlampertt al que se scnlfa propenso"''· De hecho, retoman·
tlJos. Tricste, entonces, fue el primer encuentro con el. l\1cditc1·ráneo do lo metáfora náutica, Frcud ibo a la deriva, sin encontrar su puerto
que tanto cautivara su 1maginaci6n. Claus ern la máxima outoridad seguro. Sólo en el wrcer ofto de la Univertidad encontró en Brúcke el
en hermafroditismo. Los textos de In época estipulaban que lns an- lugar de omarre.
guilas eran hermafroditas. Clnus querln verificar la afirmación de un A fines de 1876, de vuelta de Tricste, Preud entró en el Institu-
biólogo triestino-polaco, Simón de Synk,y, quien sostenía que había to de Pi•iologla de Brücke, que estaba instalado en una antigua fá·
observado gónodns masculinaff en ani,ruilas, lo que rt'ffolvía uno de 10tl br1ca de ~rmas. Predio 08curo y precario que carecía de gas y de
problema• "biológicos más antiguos y deaeoncertantes"'" · ogun corriente. El aguo M! llevaba desdo un pozo del quintal, donde
Parece ser que el M!XO de laa anguilas había desconcertlldo a los uno barraca abrigaba los animales empicados en los experimentos.
investigadores desde AnotótelCl!, ya que, como dice Freud, -Nodie ha· Así y todo, ese instituto era el orgullo de la Escuela de Medicina de
bía encontrado una anguila adulta 1nnsculinn, nadie había visto los Vicna82.
te.stlculos de una anguila, a J)Cf'ar de lns innumerables inveatigacio- Frcud trabajaba con su microscopio instalado en el laboratorio
nes realizadas o lo largo de los siglos"'>. Si Synsky estaba en lo cierto, junlA> .con los otros fomulu. Según Bemfeld, BnJckc prefería que I,.;
cala la idea tradicional de la nnguila conlo ""últín10" nninlal hermafro- estudrnntes desarrollasen sus propios proyectos de inve•tigación, pe-
dita". Aquí cnbe preguntar •i la Oio&n del Destino no le tendió n ro tamb1611 estaba d1spuest-0 a definirles In tarea o los noval-Os Umi·
Preud una trampa simbólica en su elección. Es lo que piensa Bernfeld dos o ind<'<:isos. Nuestro héroe resultó M!r un fomulu• de ese tipo83.
cuando lonza KU flecho esotérica : "'¿No es uno cxtrni\o coinc1dencio Brucke le encal'RÓ una investigación relacionado con la lmtologfn del
que el descubridor del complejo de cn•trnción dedicase su primer tra· sistema nervioso.
bt\JO a 108 testículos auocntes de las anguilas •"'• Peter Gay afirmn Aquf entra en cacenn el Petromyzon En In médulo de este pez
que considerar lu investigación Robre loe testEculos de las anguilas~ perteneciente a los prim1l1vos Cyclostomoteo, Re1ssner había dl"8CU·
mo ejemplo inicial de su interés en la sexualidad -lo que hncc Bcrn· bicrto un tipo especial de célula gigante, de función desconocida. La
feld- -.., una hipótesis infundado.,pu"""' que fue uno Larca impues- misión de f'reud: esclarecer la estructura íana de cana células anóma·
to"1S. ¿No será que la s1ncron1c1dod junguiann n veces funciono? 1...... Tarea modesta pero fascinante. .E:I tuvo la suerte de los pnnci-
LoR primero& esfuerzos fueron un fiasco. 1'Todas lns anguílas di· pinntes: descubrió que 103 células no mielanizadaa de los nervios pos-
eecadas - le escribe a Eduard S1lberslem- son del sexo débil"77 Al ca· teriores so originaban en las células gigantea de Rcissncr. Eran
bo de doe temporadas en Tricste, Frcud puede confirmnr parc101men· homólogas a las célula> ganglionares espinale8 posteriores; abarca·
te las conclusiones de Syrsky. Silbcrstcin recibió una detallado ban una variedad de células unipolares y bipolares que anteriormcn·
descripción de las dificultades •urgidaa de diaecar "cuatrocientas an· te C'ran só~o co~ocidns.cn los vertebrados s uperiores (unipolares) y en
g\lilas y examinarlas bajo el microscop10-TB. Su contacto .con el ~ama· animales 1nfeno""' (bipolares). Aunque este descubrimienl-0 oo expt;.
ble sur" fue ambivalente y ali!, en contraste con la cufona poólaca en case la noluralcin celular, algunas hipótesis corrientes quedaban
las estrelladas playas jnglesa.s, él revela uno cjerta "'neurostcnia•: descortlldas. Frcud presenta su informo y Brücko, satisfecbo, lo pre.
-Soy un individuo afligido por una desafortunada predisposición: en· INtnt.a a la Academia de Ciencias a comienzos de 1887...
cucntro todo habitual y me acostumbro fácilmente n todo; después d~ Para situarn09 mejor; a partir del descubrimiento de Broca, la
18 años de pisar t.ierra firme, me veo súbitamente desplazado u la n · estructuro y función del t.<Uido nervioso ora objeto de un intenso deba·
bera de uno de los más beU08 mares que existen, y élite, puados dos !O., El propio Freud, eo un artículo posterior, sintetizó la polémica:
días, me deja complctnmentc indiferente, como si hubiese no~1do ~n •puéll del reconocimienlA> de las células nerviosas y de las fibras
un barco de peecadores"7•. Aquf Preud está anticipando la epadem•a nerviosas como partes fundnment.nlcs del sistema nervio80, comcnia·
de tedio de fin de siglo. . ron los esfuerzos tendientes a aclarar la estructura más fina do esos
Trieete es lu Perla del Adriático, famosa por sus bellas mu¡eres doe elementos, con la esperan.u de usar el conocimiento de s u cslruc-
Freud repara en las formas femeninas, pero no se aproxima . ..Fisioló- ~ra para el csclarecimienl-0 de su función. Como es bien sabido, has·
gicamtnlc sólo sé que les gusta caminar"', pero, agrega,· con un leve U ahora no se ha alcanzado una comprcnKión s uficiente al respecto.
toque do sadismo:• ... lamentablemente estd prohibido disecar••""' .n autor concluye que las células nerviosas son granuladas, otro
humanos"80.
Contribución meritoria la de encontrar esos testEculos, pero
Freud nunca tomó en serio ese logro. Eicperimentará un cierto malet·
eo:::
::~ que eon ~brilares.; alguien 808ticnc que Jo fibra nerviosa es un
do fibr11lns, otro lo r-epresenta como uno colun1nn lfquida.
uentemen«t, mientras que unos elevan la célula nerviosa aJ

112 113
rango de íu<'nte bu.sica de la aclavidnd nerviosa, otros lo degradan a tos de conducción, t.c'ncmoi; que decir que los con1inos que e11 el neru1o
la condición de m!'ro núcleo de lns vn1nas de Schwnnn"81. t1tdn stporad0$ con(luytn tn la "'lultJ ntru1osa: entonces lo célula
Ademá.8 de este problema estructural, C'St.aba Cln juego uno cueFi· nerviosa pasa o ser el •origen• de todas lus fibras nerviosas anatómi-
tión de grnn porte; el interrogante filogenéhco de 11 las unidad('S bá· camente relacionadas con ('IJo~.
sicas del sistema. nervioso -o sen, las ncuronos- crnn las nlismt.'ltt a lo Como lu<'go "·eremos. más de un -~ vez Freud estu,·o cerca de ol-
largo de la """ala evolutiva. Controvcroia básica. ¿El cerebro del hom- cnrlz.ar el éxito o, nlCJor dicho, la fnma. En este caso se tratnba do la
bre y el del Petromyzon KOn esencialmente i1tUale<1• ¿El homb"' «! un t.oori~ de las nc:uronn"' \Vnldcyer. en 1991, cierra una .serie de descu·
mero superpctro1nyzon? ¿La diferencio era cualitativa o tJólo se lrata· brim1entos que •e hablan iniciado con Broca y pasaba por Forcl y R11-
ba de una suma de complejidades? Muchas imphcociones lilooóficas nlón Y CojaL Ln "neuro1la" U!rnllno acu1\udo por et propio Waldeycr,
sobre el tapete, inclusive In exietcncin de OiOH. esUi en la base de la neuroloefa moderna "Fue la primera vez -se la-
Frcud continun investigando e l Pctromyzon. con un intcreMonte menta Emest Jones- que Freud perdió por estrecho margen la fama
•método embriológico"" Parece> ten<r manOI de hada en el dominio nlundlnl co e l oomicnio de su vida profesional, por no atreverse a so-
de Jns tinturas histológicas. Gracias n la excelencia de sus prepara· guar su pensamiento hasta su conclusión l6gic:a-tt. Vo1\·eremos sobre
dos, pudo concluir que 188 células de Reissner •no son más que célu· este punto a l hoblar de la cocnlna.
las gonglionnrcs espinales que en los vertebrados inferiores ... perma· Su ca~ino de investigador estaba claramente perfilado. Según
necen dentro de la médula cspinnJ"8'l. Do ali! que "e•aS células loo ~otcnd.1doo_. los trobajos publicados entre 1877 y 1883, a partir de
esparcidas (fuera de la médula espinall morquen el camino que los los 1nvcst1gac1oncs sobre el Petrornyzon, entrañan descubrimientos
ganglios esp1nalcK recorrieron durante la evolución.... que. no son nada tri••ialcs. Freud "'<Ordará luego estos tiempos de es·
Se puede especular que esto.is investigaciones CKtán en la pr-chis· t~d1antc como un período d(\ paz interior y gran concentraclóo profe..
torio del concepto de "fijoción" El propio Freud establoce eso cone· s1onal. Estaba en la ruta de lo que yo denominó el "Deber Deaeantc•
xión en la Conferencia XXII, de lns Conferencias de introduc~i6n al o ...a, obedeciendo el dictado de su almat$ '
ps~náli.ai1, donde infiere que, "'en cada pulsión ecxunl particular,
algunas partes quedan atrás, en los cstadi08 iniciolcs de su de•arro-
llo. nlicntrns que otras parte$ pueden haber nlcanzado KU objetivo fi.
naJ"to. Defipués de resumir estos trabajos, acota: "Por eso puedo de- NOTAS
clarar sin reservas que considero posible. paro cada una dt' las
puleiones sexuales tomadas en particular, que una parte permanezca
en un estado preYiO de au deMrrollo, mientras que las rest.anWs al· l. Pct.C!r Gu,y, Frt1HI, uma vida para o 11o.s:so ltmpo, 1989. Son Pnblo
Companhia da.a Letra., pjlg. 37
canzon su fin ... Por eso descnbimos ese rctnrdo en un et!ladio ante· 2. lbíd
rior oomo una fijación; o sea, uno fijación de la pulsióo"91 , 3. A. Schnitzlcr,J11Jren in \Vrfn, pág1. 78-81.
En la polémica lilogenéticn, Freud presentó un segundo informe 4. llermann Broch, Ver nolionolf Zwilt un dit Jud1'11 tm 0Bterreicli
completo sobre el Petromyzon. El estudio, de más de 80 páginos, tie- 1886, citado por ~Gay, op. cll., p6g 34. '
ne 18 de "'seña bibliográfica. La siguiente investigación tuvo el mis· 5. C1tndo en Ucmhnrdt Zeller, Juscnd in \V1en: littrolur 11m 1900.
mo obJetivo, pero esa ve• él mismo elogió el tema. Se trataba de estu· 6. L. _l>oliakov. H UJ.to.re <h 1'011tiknutismt, Pari1. 1976.
diar las células n erviosas del longostln. Examinó los tejidos vivos al do. 7. EJ1MbeLh Roud1ne9e0, ll1•t6na da paacondliN na Fra.11~ A bataJAa
rnicr08C0pio para llegar a la conclusión de que los cilindros asiolcs de ~m ª''°'"·
1986, 1, R(o deJoneiro, Zahar, pág. 9.
las fibras nerviOBn.8 tienen estructura fibrilar. Iba por buen camino· 8. PelerGay, op. etl., pág. 31.
9. SE, XX. poip. 7.9
fue el primero en comprobar csn carnct.críst.icn fundnmcntol del siste-
10. P•tcr Gay, op. <11., pág. 33.
ma nervioso, abriendo las puertas poro la futura tooria de las neuro-
nas. En efecto, lna células y los fibrillas nervioso.& son visualiz.odns - -' !.,.1;_M7art.ln Prcud, S411mund 1''rt11d: mi padre. 1966, Buenos Airc.s., Hor·
- · ....... 1·2.
como una unidad morfológica y fisiológica92. El énfasis del trabajo t:'• arlti~2 ·,:rti W1Lt.els, S1grnund Freu<I: hú Pfr&onal11y, lus teaching and h14
sobre la anotomlo de esa unidad estructural Las consecuencias fi.,o- • .,4• Londres, Alleo & Unwin, págs. 14-15.
lógicos de lo red neuronal no son explicitadas, aunque a posteriori se 13· 8 "•IV, p<lp. 212-3.
puede decir que el as¡>«to dinAmico estabo impUcito. Solamente"/ 14. lbíd.
un pdrraío, en la conferencia sobre Lo esJ,ructuro dt los tltnuntos de ~5i::,.."" do Preud a Martha del 16 de diciembre de 1883, Si¡¡mund
Si-$tema nct1.1ioso, él se aventuro a ir más allá de In anatomía: -Si so- 16. lbid.-dfnc•• el<º"""• 1981, lmago, Río deJane1ro, i>'gl. 101·2.
ponemos que las fibriUu dcl nervio tienen la significación de trnye~

114 115
17. SE. V, páf. «$. . 50. Corto de Frcud n S1lbel'3tcin del 15 de morto de 18'16, ibíd.,
18. t!rnest Jonea. A t1do e 9 obro d~ S111nund FtYud, R10 de Jane1ro, pág 147n.
hnngo, 1989, I, P"i· 36. 61. Cana de Freud a Salberstein del 13 de man.o de 1875 1bíd
19. SE. VI, pág. 219. pág. 142. • •
20. Ca.u de Fttud a Salben;tc.n d•I 6 de op<t<> dr 1873, ltllrts <h .i<u· 52. Corúl do Freud a Silbe11t.cin del 9 de setiembre de 1875, ibíd., pág. 171.
• • - 1990. París, Gnllimard. ~ G3--4 53. lbfd • pág. 171
21. Corta de l''reud R t.1artb~ del 16 do dic1cmbr.: de 1883, Srgmund 64. Carto de ~reud a Pliote del t• de fcbrt.ro de 1900, Co~•pondinc10
f~rtud. Corrcspondlntio d4! 01nor, pág. 102. SiJJmund Ff't!ucl· Wrlhtlm Fli~••. 1986, comp. por J. M. ~1a1eon, lmago. Río de
22. ManaM Krtill, Slllmun,d, fil• dt Ja.00, 1979, Pnri•, Galhmnrd. págs. Jonoiro, pág. 399.
:z:n,3. 65. EmoetJon.,., op. cit., 111. pág. 205.
23. Carta do Prcud a Silbcr.;tcin del 9 de &etiembre de 1815, Uttrt1 d~ . 66. Cana de Freud a Silbentein del 9 de seuembre de 1815, Lfllres dr
ftUlllt.SfU!, pág. 138.
""""""· pégs. 17CH.
24 Anna Berna,y1, ·~ty brother. Sigmund Preud·. Am-tncon Afe"ury, 67. Ludwig Feuerbach, /Jo• Wesen dtn ChtUttnhuna, 1843, pág. iii,
LI. pág. 336. 58. "'""•Gay, op. <11., " "· 43.
25. Corta de Frcud o. S1lbcrste1n del 9 de setiembre de 1883. letlrt1 de 59. Ludwig Feuerboch, PnndpcM de umo filOIO(ia do futuro 1842
J<••-· pá¡¡.171 60. ~· L. Aasoun, f'roud, lo filmofia y'°'fi/6M>(... p.'lg. 14. '
26. Carta de Fttud a Mortba d•I 16 de a¡;oet<> de 1832. citada por Eme.i 61. Eme.tt Jone1. op. cit., 1, pq-. 50.
Joncs. op til., 1, páp. 178-9 62. lbíd
27. Corta de Preud n Silbcrstcin del 3 de ugusto de l875, Uttrts de ftll· 63. P. L. Auoun, op. cit., pdp. 14, 15.
M ..., pole. 168. 64. Erneat Jonea, op. cit., J. pág. 67.
28. O. ttfannon1, FtYUd, d dncubnmKntodel 11tflOll«~nte, ptl¡ 26. 65. P. L. Alaoun, op. cit, P'ic· 17.
29. ~~rnestJon~ op. tri.,(, pág. 38. • 66. F. Ott.ntano, ~ol.~ du po11tl <Ú r;u~ rmptriq,,., 1944, Pañs, Au·
30. Curta de Prcud n $1lbc.-st.ein del 9 de iretiembre de 18*J5, Letlf'fl dt b1er, pág. 102.
J<••--· pág. 172
31. Carta de 1-"'reud a S1lbel"f~1n del 9 de seutmbre de 1875. 1b,d.,
67. Carttl de Frcud n Siloo,..t.cin del 7 de mRrio de 1875, f.,et1r<1 lkjeu·
...- . pág. 136
pi\¡¡. 173. 68. Caru de Freud a Silberwtein del 13 de mano de 1876, abíd.
32. lbíd, pág1. 171-2. 69. Pe.ter Coy, op. cct., pág. 44.
33 EmestJOMS,op. <11, I, p6g 40. 70. SE, VIII, 31n.
34. Emest JonH, ibíd 71. Lucillo B. Ritvo, op. <11 , pég. 25.
35. SE, XX, pjlg. 8; GW, XIV, pág. 34. 72. Ronald Clarll, op cit., p.'\c. 31.
36. SE, XX, pág. 9. 1~. Beobachtungcn Obcr Ceataltung und fcineren D11u des als holden
37 SE, XX, páf. 8. be.chneben C...ppen orvane det Hala. Von Sigmund J-"'"reud, 1tud. med.
38- lbíd. 74. ~rGay.op. <1L, pág 46.
39. Cnrta do f'n)ud n Silberstein, del 7 de marzo do 1875, lellres <k JtU· 75. S. Berofeld, •freud't tc•tntific be01noinp· 1949 Amtr. fm,.,.,. VI
pAgJ, 165·96. e· ' • ......,-. •
~. páJ¡. 139.
40. SE, XX. p4g. 9. 76. ~r Gay, op. <•l., pág. 46.
41. Corta do f'reud o Emil FIUMdel l6do1uniodo 1873, /Lll~•d•J<•· 77 Cana de Fn>ud a Silbe,.tein del 6 de abnl de 1876, IAtt- d• feu-
IH!SN, póg, 243. ,,._, pág:s. 189.90.
42. SE, XX, t>'ll. 253. 78. lbfd., pl\g. 187.
43 l.ucille B RitYO, A 1n/luin~1a de Dorw1n d n Freud , 1992, Río de 79. lbíd., pág. 182.
JMeiro, lmogo, p(i.g. 38. 80. lbíd., polg. 187.
44. Ronald \Y. Clark, /t'n!ud, el l1on1bre y 1u cauM, 1985, Plonclá, Bnrce· 81. M. Roben., La roll0iuc16n p•icoanollti<a, pág. 54.
lona, p6g 25. 82. Emesl Jonea:, op. cit., 1, ~g. 58.
45. 01dier Anz.aeu,A outo-on<il1M de Frrud. 1989. Porto Ale¡re, Art.H : · i.,.S.rnfold, ibld, VI, polg. 175.
Médic.'8, pág. 202. ·., eitt Jones. op. c1l., I, p6g. 59.
46. SE, IV, pág. 216. VI vo 85. Uebcr dcr Ur8prung dar hinterem Nervcnwurzeln im Rueckenmark
47 S. Be:rnfeld, "'Freud'1 lcientdic beginnings·. 1949. Amtr /mago, • w:º Am~l.al (Pet.romyton Plaocri)", A.u• ckn phy1iologiarhen Tn.stituk dtr
pág•. 166-96. "";; vnu,,...,uu, 1877, pág:s. ll>-27.
48. l>et.er Cay, op. cit., 1>ág. 39. Preud ·S. Freud. '"Die.SLruktur der Element.e dea Ncrven.a:y1rtems. von Dr. S .
49 Carta do t'rcud a Ftuss del 1• de 1nayo de 18'13, Ullrtl defeuneue. c.Wot ~ 5zekundar.ar7.t 1m allgcmainen Krankenhnuae·, Noch eintm 1m psy·
pég.116. - n v....... gthnlknen v"""'8. 1884, pégo. 221-9.

116 117
87. i''rank J. Sulloway, Freud, bioJ.ogi•t• ''" l'esp1it, 1981. París, Foyord,
pág. 13. •
88. Ueber Spinalcan.glion uod Rueckenmark des Petn:im.yzon, von S .
Freud, tll. med. A\1.1 dem phya1ologilche ln.alatute der W1eMr Univtr11tát..
1877, p4p. 81-167.
89. s. Freud, •1nh0Jt.sangabo der wis11enschoftlichen•, 1897, lnl. Ztitsch·
ri{I f. P<Y</woMIYf", 1940, pág1. 68-100. CAPÍTUL06
90 SE, XVI, pág. 340.
91 lbid. LOS OJOS DE BRÜCKE
92. Smith Ely, Jclhíe, Slsmund Frtud 41 n«urologi1t. Soñw not~• on hi,a
earlier neuro·bioJoSlcol ond ctinical sludie1, en Journol of Mtntal D11t0$4!,
85, 1937, págs. 696-711. La U11iversidad de Viena, en los tiempos de estudiante de
93. Confereoaa publicada en el Jcltrb/Jdt.tr für Pqc_luotru a eo1nie:nms Frcud, t<>nfa una galaxia de estrella& m~dicas de brillo internacio-
de 18&4 (01e Struktur du Efemt:nle des Nerven.systeme. Von Dr. S. Preud. nal. Ademá• de Carl Claus, recién transferido de Gotinga, se de3ta·
Sekundarart1 im allgemeinen KrankMhaUM). caban Ern•t Brucke y Hermann Nothnagel al frente del Departa·
94. Emest Jonea, o¡>. cit., pág. 62. mento de Medicina Interna, avanzada en elcctrofisiologla 1• A ellos
95. E. Rodrigué, Gigante por su propio noturalezo., 1989, Buenos Aitcs, se sumaba el brillante cirujano Theodor Billroth, pionero de la ciru·
Sudamericana. i¡fa cardiaca e Intimo amigo de Brahms, y el equipo eatable de la
Universidad, formado por disdpulos de Robitansky y Oppolz.er. Esa
docta constelación dobn un aire de distinción intelectual o la provin·
ciana Viena.
El Instituto do BrUcke era In filial vienesa de un nlovimiento
cientifico de grandes dimensiones, conocido como la Escuela de ~1edi·
cina de Helmholtz. La meteórica historia de eoe circulo comienza en
el inicio de la década de 1840, cuando Emil Du Bois-Raymond se en·
cucntra con Ernst BrOcke y los dos se juramentan en torno de uno
misión. Du Bois-Raymond escribirá más !Arde: "Brilcko y yo hicimoo
el pacto de desarrollar cabalmenu esta verdad· ·Más allá de las fuer-
zas 6sieoquímicas comunes, no hay otras fuenas activa.e dentro del
organismo. En los casoe que por el momento no pueden ser •XPlicados
por esas fuerzas, hay que encontrar el medio o la formn espcc(fica de
su acción por el método fisicomotcmático, o poetular nuevas fuerzas
de dignidad igual a IM inherentca • la mat<>ria, reduciblee a las fuer-
zas de atracción y ~pul1ión•.,.
El pacto fue ratificado y sellado cuando Hermann Helmholtz y
Car! Ludwig intcgrnron el Círculo, completando "un grupo con esplri·
tu de cruzada"' positivista'. Ellos pensaban la ciencia en términos ri·
gurosamente mecaniciAlas, aunque este movimiento bU>fisicalista di·
feria considerablemente del materialismo duro de un Vogt o de un
Haeckcl, en la medida en que se cuestionaba el andamiaje epistem~
lógico do In plataforma doctrinaria de estos llllimos. A pesar de ser
radicalmente antivitalista, el grupo se inl.<>re3aba por los problemaA
filosófiCOB de la nawralcu. La cueeti6n de la inmanencia, sin ir mú
l<tjos. Por e.o, decir que la Escuela de Helmholtz era una facción ul·
tromecaniciata, como lo presentan Bernfeld 4 y Assoun6, constituyo
una simplificación injustas.
Du Boia~Raymond, en 1880, enuncia sus célebre& Sitte enigma.a
del mundo; el tex·t o, que pasó a ser el maniflcsto del agnosticismo,

118 119
po~tuln cuáles ton la8 cos~ que ignoramos y que sie1npre iunorare· cia muy real en In que la mirada mortífera había sido 1n de eu mncs-
mos. No tenemos conoc1m1ent.os sobre: tro Freud explica "Brucke había d=ubicrto que algunos vecca yo
llegaba tarde ni laborat<>rio. EntoncCB, un din llegó puntualmente a la
1) el origen del movimient<>; 2) la aparición de In vida; 3) e l ordc· horo de cntroda, y 1nc esperó. Lo que dijo fue sucinto y directo, J)Cro
nnm1cnto finalista de la naturaJezo; 4) lo oparici6n de la &cnsibi· no ertlJ\ las pnJabraB lo importante, sino los temibles ojos atoles, ante
lidnd; 5) el origen de la conciencia; 6) el pcnsamient<> rnc1onal; 7) 106 cuales yo me disolvf. Loe ojoo del gran maestro, maravill""8mente
el origen del lcngu1\je. bellos en su edad nvonzadn ..... 12. Dicen que eran 1dénticos a los del
propio Freud Quienca lo conocieron afirmaban que la mirada del pa-
Du Bois·Reymond era hombre de manifiesws; Br0cke, hombre de dre del psicoanálisis era aguda y ·-rutadora"13.
loboratorio. El prime.ro extrapolo, el segundo no se aventura fuera de La excelencia de un maestro impecable fue necesario. para que
los límites de su praxia. As..~un opina que el contact-O de Fr<.>ud con Freud recibiese su bautismo de fuego. Como seftnla Petcr Gay, ·to
Brücke tuvo un efecl<> moderador "sobre lo que habltlJ\ sido sus pri· que Brucke propon:1onó a Freud, joven pecador, fue el ideal de la au·
meros cntusia&nlos románticos"'. Lo que descubre en loe confcrcncina todiAciplinn profesional en acción· 1•.
del maestro sobre fosiolog!a, en 1874, no es una teoría grandiosa, ele- "En el laboratorio de Ernst BrOcke -le escribe Cipión 11 Ber¡¡an·
vada a dtmensiones C'Oélmol6gica8, sino una fecunda hipótesis genéti- za- finalmente encontré 808iego y ple.na satisfacción•. Se aiente aolo,
co, Ja Jlnvc programático de una práctico experimental. como "la última rosa de verano", pero satisfecho11 • Fueron tiempos de
•En el espfritu de Frcud - reflexiona Jones- cxistJa un clnro con· formnción. Durante seis ni\os trabajó en el microscopio, resolviendo
traste entre Claus y Bruckc: insatisfacción con el primero -aun los problemas que su maestro le planteaba. "Descifrando los rompeca-
cuando fuese un zoólogo de renombro- y admiración por el segundo. ~o• del sistema nervioso, inicialmente de los modestos peces y des-
Como ambos, científicamente hablando, eran de los mismos quilatea, pués de seres humonos, cumpliendo con Jos expectotiva15 y exigencias
C8 probable que nlgún aentimient-0 no profesional entrase en el asun· del severo profesor, Freud se sentfa singularmente fcliz" 16• Como
to"''· • 1• muestra de gratitud, en 1892, Freud le dio a su cuarto hijo el nombre
La transferencia con Brücke podrla calific:anie de omor filial . Pe- de Ernst. "Brucke fue la mayor aut<>ridad que actuó sobre mí" 17•
ro para Pcter Gay, gran parte de este atractivo de Brúcke ae debla Siegfried Bernfcld inveatigó en formn exhaustiva Ja influencia
precisnn1cnte a que •no era como (el) padre• de Freud 9. E·r a, por ul del Maestro oobre Freud 1t. 1'. Jonee, hablando de la •orientación evo-
decirlo~ el antipodre: no tenía lo "'generosa displicenciolt do Knllamon lucionista do Brücke•, escribe: "'Dnrwin habla demostrado que en un
Jacob Freud'º· Jacob era simpático, hedonista, alegre, bonachón, fan- futuro próximo so podrla lograr alguna comprensión concreta del •có-
t.nseador, tal ve'Z un tanto Schnorrer-2, Su ~1aCfltro, en contn\st.e, era mo- de los orfgeoea. Los evolucioni8taS estaban convencidos de que
. meticuloso, preciso; BU rigor llegaba a la pedantería; intimidaba como Darwin ya había contado Wda la hí•torie. Mientnlll 106 entusiastaa y
examinador y jefe exigc.ntett. los escépticos medfon Bus fuerzas, los invcsti.gadorc.s es:toban ocupa·
Los ojos de Brucke. Magnéticos, eiules, aoeradoe, esos ojos en· doe reuniendo loe Arboles genealógfoos, llenando lagunas, reorgani-
traroo mcmorablementc en "El libro de los sueños". En uno de ellos, zando los si8tcmas taxonómicos ..."'20. Lucille Ritvo llama la ate.nc.ióo
llamado Non uixit, un rival es aniquilado con "'una mirada penetran· acerco de que este parrafo, que Joncs cita de Bernfeld, so aplico mils
te-•. Eate sue~o reveló ser un fragmento deformado de una experien- a Claus y sua actividades zoológicas que a Brücke y su interés fisioló-
gico. •No hay pruebM de que la biología darwiniana fuese de especial
interés paro Brückc, como vimos que era para Claus, ... principal
mentor de lo .:revolución do.rwinio.na•W2 1, Ritvo, en efecto, no encon-
•t. Bcmfeld, considerando el hecho de que Clou.s es 20 a.ños mayor que tró referencias a Darwin en los textos de Brücke, ni en loe de Exner o
Prcud, y 8rlicke 40, pienau que "eatl.8 difercpcias do edad corresponden cxne- Flcischl. De hecho, el propio Cleus afirmó que ninglln fisiólogo podria
tamente, por u.n lado, a la e.xistente eot.re f'reud y au medio hermano, Phi~ haber realizado el descubrimiento de Darwin, por carecer de conoci-
hpp, temible rival imag¡nario en la primera infa.noa y, PQf" el otro, a la eii.9-
lonte en\.re Freud y su omniscienle padre" <Bernícld, ~reud's Sc1entific ~ionws gcológicosH. El interés de Claus giraba en torno del orden
O.gínninp", pép. 169-74). Argumento dudoeo, ya que la diferencio de od•d sistemático de las plantas y animales, mientras que el de Brücke, se--
cotr"e8Ponde mú: a la que ttJ.Ate con Emmanuel. gtln eus propias palabras, era "'encontrar In verdadera diferencia en·
'2. O. tal palo ... tre animalt""I y plant.as, estudiando su alimentación, sus proce&08 de
•a. 1';1\ ese auoi\o, crucial en lo relación de Proud con Plicsa, eatdn pro- aeimilación y au modo de crccimiento""13.
tentes todoe loe o;o. supr.ryoieo1. comenzando por Ja mirada de su hermano O sea que Claua no tuvo un Bernfeld que lo proyectara a la bío-
J ul1us. muerto exed.amente 40 at\oe antH grafra oficial de Jone.s. Freud se mantuvo cxtratiamente silencio.so

120 121
con respecto a Clautt. Quiz.á éste fue un individuo dificil, amargado los desfiles frente a la puerta de la Ópera, loa domingos por la mafta·
por la muerto prematura de Iros esposas ... na. .. Fleischl tenía un eapfntu irreverente. vivo y alerta. Su ambi-
El poeitivismo nació ol grito de "¡Ab¡tjo lo Metoflsica!" Su piolo· ción no era la carrera universitaria, de modo que no competía con
formn prospera en fiaico, química, astronomfo y medicina. El pora- Exner.
digmo era la matemático, Reina del Saber. De allí que Comte, prcr Brúcke, Emer, Fleiechl. Un cuarto nombre, que luego se volverá
foto del positivismo, consideró posible dor bases sólidas al estudio per11onaje central en esto historia, fue el de Joscf Breuer, el Dr. M .
del individuo en la sociedad y acuñó la palabro "sociología": la socio- del sucfto de lrma. itl ya no trabltjaba en el Instituto de Brückc, como
logia como una especie do flsica social. Esto recuerda la Psicohistcr parece deaprcnderse de lo biogrnfla de Joncs, pero lo visitaba regu-
rio que Hari Seldon, Mroe de Asimov, so~ara para la Fundación del larmente, y era gran amigo do la plana mayor. Es muy posible que
Futuro. Freud conociera a Breuer dcede 1877, cuando éste dio un curso sobre
El positivismo promovió el espejismo de que el saber cienUfico nefropatSM2t.
baltaba para barrer lo que había de bestial en el ser humano, de que En 1876 Brilckc publira su ópera prima: las Conftnncias S<»re
ero una herramienta paro crear el poco com\ln eentido común con u.n {i1tolO(!fO, basadas en tu cluea que el propio Frcud habla ayudado a
nndamiaje sólido basado en la Razón. Los poeitívistas creían píamen- preparar y en las que habla actuado como asistente. Este grueso ver
te en todo lo que era del orden de lo natural. Lo que el hombre tiene lumen fue su segundo libro de cabecera, sólo dctrá• de El origen de
do natural es bueno24 . En ese punto, cu riosnmcnte, los positivietntt los eaptciu, del •meyor Mneatro de todos". El vitalismo, la filosofla
cro.n románticos. romántico de la naturaler.a, con su poéticc palabreo engañador, era
Los auxiliares del Instituto de Fisiología también dejaron impre- el enemigo por derribar. Baota de tinieblas y do fuerzas ocultas. Pri·
aioncs profundas en Freud. Alll ccnoció a dos persoo¡tjea importantes mcr mandamiento del catoci•mo ideológico de Freud. Su enérgica
en su vida: Emer y Fleiechl Ambos eran a.saatentes de Brücke. Difl· afirmación de que el pslcoan'1isi1 no tiene una vi1ión del mundo p~
cilmcnte se podría encontrar a dos hombrea con temperamentos tan pia, y de que nunca podría generarla, fue su manera de rendir un
opuestos. perpetuo homenaje a sus prof...,res po6itivis1As El poiccanálisis, tal
Sigmund von Exner habla sido su profesor de fisiología de los ór- como él resumió la cuestión en 1932, ªes una parte de la ciencia y
ganos sensoriales. Frcud ee refiere a é l como u.no de los '"hombrea puede adherir a una visión científica del mundo·JO. Lo que era fil080-
quo yo podía admirar y tomar como modelo.... Miembro de una fami· fla se convierte en ciencia .
lio rica, vinculada con lo corto del Imperio Austro·Húnga,.,;i•, figuro En aquella época los eatudiantes de medicino hoclan el servicio
del Tout Viena. Técnico nnto, excelente administrador, de sólida co· militor como asistente" médicos. Frcud tuvo la &uerte de trabajar en
rrcra universitaria. En el futuro ocupará la cátedra de BrUcke como una clínica ambulatoria cerca de la Ringstrasse. Su tarea, en ese a/lo
Profesor Ordi.nariu1 y Director del Instituto de Fiaiología. Pero, más de paz de 1880, consistía en atender a algunos ooldados enfermo• y
allt de la burocra.c ia, merece ser recordado por lu nociones de Bah· huir del tedio. Se desempeM bien en el ámbito militar. y fue dado de
nung ("facilitación" o "huellaí y de "suma de e.icc1t8Clones• que Freud ~a cubierto de bono-. Es curioso que este judlo rebelde e impeni·
retomará en su l'royttto. ~nte lograra elogios marci1le1 de los oficiales superiores por ser
La familia de Emat von Flei8Chl-Monakow, por su parte, era tan •muy confiable y animado•, *humanitario• con 1u1 Pticientes31 . En esa
próspera y renombroda como la de Exner, pero sus conexiones mun- épocn Freud traduce loe onsayos de John Stunrt Míll . Coasiguió este
donas pasaban más por el orte, el mundo de la mú•ica y del t eatro'•. trobajo gracias a una recomendación del yo olvidado Brentano. Es
Figuro byronesca hnslo en su dest.ino trágico, Flcischl impresionó vi· muy probable que Breuer, grnn amigo del filósofo, también le dieae
vamc.nte la lmaginación del joven Freud, abriendo lo ventana inteloe· una mano32,
t.ual de un universo fascinante, que iba desde la equitación y el juego Me.ses sin hacer ab11olutamente nada. Frcud no podía adivinar
japonés del •go• hasta el aAnecrito". "Era el hombro mejor vestido de que, a la sazón, a pocaa cuadras de distancia, Brcucr comenzaba a
tratar a Anna O., una majer cla"·e en su destino.
Anna O.: oportunidad para hablar más de Joeef Breuer. Este
•4, La madre. Ida Flcitchl, reunía en un 1nlón literario a hombre• de hombre pronto se convertirá on gran amigo paterno! y confidente. Ca·
cienc.io, periodistas y llrti1to1, entré los que se encontraban el arqueólogo torco aft08 más viejo que Frcud, era conocido en Viena oomo el hom·
Emnionucl L6wy, la eecrit.orn Uetty Paoli y In gran n1nign y corresponsal do brc de In "Mano de Oro"». Jo0-0f Brcuer era el médico personal de la
Breuer, P.tarie von Ebncr·Etchenbach (Albrecht Hirtcho10ller, Josef Breuir, mayoría do los profcaoros do la Facultad do Medicina, comenzando
1991, Pario, PUF, pág. 36). por el propio Brücke, lo que lo convertía en el cllnico más solicitado

122 123
de todo el Imperio Austro-Hüngaro. Su fama ee basaba en 1u ínfalibi· unn joven dulce y tímida; el tipo de mujer que. como los buenOIJ vmos
hdod paro diagnosticar. Uno de los último• grandes "médicos de ca· de las bodega• de su padre, m~orn con el correr de los añOt1. Freud,
bccera•, hoy en día una especie en vías de extinción. que gustabn mucho de ella, dio el nombre de Mnthilde a su hijn ma·
J oscf, como vimos, era hijo de Lcopold Drcucr, el autor de los ma- yor. En carta n HU suegra, nnuncinndo la llegado do la nietn, dice: "Se
nuales religiosos de Sigmund Freud. Existe un "parocido de cuna• llonla ~1athildc. r1olurlich 42 . El nalurlich dice mucho; significa que no
entre Freud y Breuer: el padre de est.e último, como Jacob, se casó podía ser de otro modo. Freud, en efecto, frecuentaba la ca.Ba de los
ta.rde en la vida, con una tsposa joven· Leopold tenía 49 años; ella, Breuer, quien"" lo hablan adoptado como si fuese de la familia -sin
Bertha Semler, 24. La pn~a tuvo d06 hijoo. J06ef y Adolf. Josef no duda en el lugar de Adolf, el hermano menor muerto.
conservaba ningún recuerdo de au madre, que murió al dnr n luz a su Más allá de los ecos nostálgicos. una serio do punl<>s en común
segundo hijo, "glorificada de juventud y belleza "3'. Lecpcld no se vol· vinculan a Froud y Brcuer. Existe un notable paralelo en la elección
vió a casar, y su suegra se hito cargo de lo c8ila y de lo educación de dél camino profe11ional. De hecho, nmbos renuncian a la carrero uni·
106 niños". Adolf murió de tuberculosis a loe 30 años. ver8itaria, siempre obst.aculiindn por un toque de antiscmitismo•s,
La trayectoria de Breuer mer«:e ser detaUada, ya que él fue, por para dedicarse a lo clínica pravada Digam08 de paso que, cuando
lo menos, lo "parUra• del l"'icoanálisis. Poco se sabe sobre ou infan- ~'reud elaboró su método de tintura de clorato de oro, tenla lo misma
cia, más nllt\ de un par de párrafos de su currículum, escritos a los edad que Brcuer en la época en que estudiab.• el mecanismo de In fie-
ochenta y cuatro aftos. Él lo sintetiza hablando de una aurea medio· bre. Los dos tuvieron los mism08 maestros. Otrn cosa en común: el
criias, lo que parece contatituir un pecado de n1odcstia sazonada con omor por los senderos de los Alpes.
humor. En carta a María Ebne,.,.Eschenbach. •u corresponsal de toda Breucr, eso sr, siempre recibió 01ayor reconocimiento do lo clase
la vida, Brcuer dice que tu\·o una juventud -.muy calma, muy feliz y m6dica. y fue nombrado miembro de la Academia Vienesa de Cien·
muy ordenada"". Excelente alumno, lograba notas máJtimas en grie- cías en 1894, o se:. en el Mo en que ponfan punto final a los E1tud1os
go, geografía y matemáticns, y tenia uno "conducta ejemplar y aten· aobn la hi.<11Ur1a. ~1omeoto en que Breuer y Freud comienznn a ale·
ción concenlrndn"31. jarse. Es muy probable que el reconocimiento ocodémico boyo pcsndo
El joven Josef in¡¡resó en lo universidnd n los 16 nftos y aparente· pnro que este rci:Jpetable supcrmédico del Imperio Austro·l-fún.goro,
mente siguió siendo un estudiante calmo, feliz y ejemplar. Por consi· mic1nbro por su c.nson1iento de unn familia ricn. de Viena, amigo cpis~
dcrar que aun no tenia una edad adecuada para los estudioa médicos, tolar de Brentano, no entrara en la el!CMdaloso cruzada de la et.iol<>-
hizo un afto preparatorio, cul'IOOdo "Historia de la Fil080flo Griega•, gfa sexual de los neurosis. Teorfa que no era de él. A esta altura. co-
"Flsica Matemática· y "Cálculo Diferencial e Integral". Al afio si· moveremos. Anno O. ya no ero !luya.
gujente ingrcl!Ó en la Facultad de Medicino, en la llamado Segunda Los biógrafos llenen tendencia a enfatizar In bondad peroonol y
Escuela Vienesa de Medicino, encabezada por el patólogo Robi· el óxito clínico do Breuer, en detrimento de su correr&co1no invcsti·
tansky. El fomoso Virchow habla apodado o Robitansky "el Linneo de gndor. Él pose(o una excelente mentalidad teórico y era u n fisiólogo
la anatomla patológica". En su cosmovisión médica los sínt-Omos apa· do primera l!neo 'l'iene el mérito de dos impcrtantes hallazg08, adc·
recen "'como los signos necesarios y esencialee para la formación dc1 máa de su pnmcra investigación IObre la tennodmámica corporal.
producto potológico->8. Se p""lenln como el podre de la "anatomía t... El primer deM:ubrimiento de import.0nc1a, realizado aimuJtá·
pognifica•. neamonte pcr Ernst Mach y Crum Brown, se refiere al papel de los
Breoer fue disc!pulo y Mistcnl-0 de Oppclzer, el gran scmiólogo39. cono.les semicir<:ulnres del oído, ecgún la denominada U!orfa dtl n1oui-
En esa posición trabó amistad con Moriz Boncdeck, con el fisiólogo miento endolinfdtú:o del aparato vestibular''. Broucr describió corroe·
Wunderlich y con el cHnico Skorda'º· tomcnte los dis1>osit.ivos rcflejoB mediante los cuales los corpúeculos
Fleischl era integrante conspicuo de eac circulo. Una profunda 11<>nsoriales, en el interior del laberinto, consiguen coordinar la pcotu·
amistad unla a Breuer y Emst Fleischl von Monakow. El grupo, de· ra, el equilibrio y el mo,~miento. También llamó la atención sobre el
nominado "Club de Fisiologlo de Viena•, 1e completaba con Exner, •••lema de otoh"'8, cuya función habla sido subeotimada por Mach y
Anton von Frisch, RudolfCroback y Vinccnt Ctemyº. Do la misma Brown44.
manera quo la muerte do Charcot afectó a J anet, In carrero de El segundo dc8cubrimiento lo llevó a identificar el mecanismo
Breuer se vio alterada por el deceso prematuro de Oppolzor, en 1871,
vfctima de la epidemia cspai'lola de tifus.
Jnsef ae cal!6 "bien· a los 26 años, con Matb.ilde Altmann, hija
menor de un comerciante en vinos. Los AJtmann eran una de las fa· ·s. ~ntraruun~nt.e a to que M piensa. Bre\ler también sufn6 (aunque
milias burguesas judíos ricas de Viena. Mothilde parece haber sido en •1lenaoJ la. v~i11t.udee de la cond1aón de judío (1bfd.• pág. 40).

124 125
autorre¡¡ulador del nervio vogo. Tenln 25 nl\os en la ~poai, curonba el c,.Cuál e ra el r..¡:o fundamental de la biologla de Brcucr?
úllomo año de modicina y trablljaba bajo lo dirección de Ewald He· El lenfo una visión del cuerpo que, en el soglo XX, ibn o de.embo-
ring (du llhl ol nombre del "reíle¡o de Hering·Breuerl''. •EJ ingenioeo car en la lemátíca del feedbach. Lo idea era una autorregulnción de
experimento proporcionó la prueba decisiva respecto do uno de IOM lus funciones corporales, centradas en su utilidad para el orgnnismo.
primeros mocaniRmos de retroacción biológica c1tud1ndos en 108 mn· Breuer habla de "performance telcológica"". Tanto en su trabajo so·
míferos"... bre lo fiebre como en su fi81ologia de la respiración y del aparato V1!$-
En este contexto, Hering, su maestro de fi11iologfa, no puede ser tibulor, csludió diforentes tipos de regulación 1>or rotronlimenta-
ignorado. Diacipulo de Fechner, eminenw miembro de lo escuela de ciónS.2.
Lci¡nig, Hering fue el gran rival de Brucke y de Helmholtz... "Pode- Sulloway considera que "'las invcgtigncioncs fiMiológ1cas de
mos pensar - piensa Hirschmüllcr- que rn aquellos tiempos Breucr Breucr propon:ionarcn IM bases conceptualet para la l<!orfa de avnn·
estaba más cercn do llering que de Brucke"" Ell0& diferían en el iodo que ~I y l'reud elaboraron poKleriormente·~. Esto puede ser
abordaje de los grandes problemn• biológicos. Hering •no veln In vidn una exageración, Sulloway tiende a atribuir más mérit-08 a Breuer y
como un proceso mcc._'\nico, (consideraba) necesario ~n~r su acta· o Flicss, nnvegn.ndo contra Ja corriente biográfica que sncrifica a los
vidad propia, su nutonomfn y su finalidad, tratnndo de cncontror c&- colaboradores en el altar del mito. El enfoque cienllfico de Brcuer, no
tas caracterfsticas generales en todas las manifcstac1onea particula· muy ulejudo del de Charcot, fue •in duda útil parn Freud, un poco
re8"48. Por otra pnrte, juzgnba 11upernda In creencia optimista en el preso en cierto dogmatismo helh.moltziono. .. Brcucr era un fecundo
progreso mecanicisln MI se carocleriza el debale del tmpirismo de la creador do 1ntu1cionc3 cicntíficns y un observador atento-..., nos cuen-
Eacuclo de Hclmholti con el notivismo de llering. que ccnecbia un or- ta Peler Gny. Tenia plenn conciencia de la ma¡:nilud del foso que •c-
garusmo con leyee propias y dispo@ición lel<'Ol>lgica. para lo hipólesis del conocimiento. En su capflulo leórico de E•tud1os
Haciendo historia, se puede decir que lo P•icologia de Fechncr tobrt lo hi1~rio, Breucr cita a Tcseo (Sucilo de uno noche de uerono),
era uno elaboración construida o partir do Herbnrt. Fechncr -ese úl· que dice: "'Lo mejor de eslc género es apenas 1'0mbra"'5oS, y ex-presa la
timo panteísta romántico- fue el primero en aphcar o loe organi~moe cspernnza de que hoyo por lo menos olguoa correspondencia entro la
vivos el principio recién descubií'rt-O de la conservación de la cncrgin. idea de la h1stcr1a que so forma el médico y la oosa en si
~I fue entonces el primer •1nvest1gador entrópico•. Soslenla que ·1,,. En 1881 Cipión se despido de Bcrgllnza. The dream is over. La
movimientos en el sistema nervioso dan origen 11 la ideas". e influyó Academia Española, el Período Llu acabó. La vida va distanciándo-
en Brcucr, que sólo lo considera h.~ comparable a Goethe<t los; <!Ro relación dio todo lo que tenía que dnr. Con el ocaso de eso
Freud, cont.inuando el circuito Hcrbart.--Feehner~Hering-Brcucr, amistad acaba la adolescencia Sevilla vuelve a ser Sevilla, y Viena,
por esa via, aprendió que la mente y el cerebro eat.11\ tan lntimomen- Vienn. Se puede pe08ar, entonces, que el lugar dejado vacanle por
te ligad08 que deben ser considcrndos como doR expresiones del mü1· Eduard Silben1tein pasó a ser ocupado por unn persona que era din·
mo fenómeno. Se puodc hablar con lodo derecho de la "mecánica del mctrnlmentc opuesta: Joscf Brouer.
En ese año Freud rindió loe tres rigoroStJ. o seo, los tres exáme·
facultades tnn en boga en '°"
cerebro". Esa psicologin asociacionistn repudiaba la psicologfa de lns
comienzoo del siglo XIX, y en conlra do
la cual 1lerbort levnnló su "dual i•mo dinámico".
nes linale:s. En el primer rigorosunt, Química, escapó •apenu del de-
sastre por la cl(.lmencia dc:l destino o de los exa1ninudorcs". En el so-
Por otra parto, sabemos poco de la influencia directa de ll cring gundo rigorosuni, de medicina gcncra.1, se descmpctió bien, oblu\'O un
sobre Frcud. Jones menciona quo en 1884, en pleno periodo de lo coca, •satisfactorio", y no le fue aún mejor por no haber estudiado de mc-
Hering "invitó a Freud a trobajar como asi&tcnte suyo en Pragn, sien· morin medicinn lego l. En el tercer r1gorosum, sobre especialidades
do probable, ,, que Breucr tuviese algo que ver eon esa mv1tación•;. 50 médicas, sacó lo nota máxima$S,
A la hora seftalndo, '°"Plldres de GiBela FIUS8, llegados de Mon·
tclibrc, concurrieron especialmente parn In oco.sión.
Recibiroe no hizo gran diferencio. El titulo all<!ró poco su rutina.
Como la correRpondcncitt con Silbcrstein termina un pnr de meses
"6. JoM rivnlidod fue lo cau&n de que Bruckc vet.nse do. vec:et la cnndida· antes de su doctorado, no tenemos detalles de eu estado de ánimo en
lur• de He.ring para la tt-gtanda útNlr-a de fiaiologi'a de la Univcr11idad de
Viena.
•1. F..ste fue el periodo en que Freud buscaba fucnte1 de troba.JO. Stro ·
chey. en el Aplndue A dtl arttculo lll>bre ~I incooeciente. hAbla de la tmduc.
ción de un cn1Qyo de Hcring rt!alizndo por Frcud, en lo que ~ste. en nota al :adue "- Plic'ologúl tiene dtrttho a dar por .enl&da ln exiat.eocia de una aclivi·
PI• de pqin.a, .eñal.a que aerc.u obwrvacioDee de Hering "permí~n •up0ner mtntal 1nc:on1C1enw· (SE, XIV, pég 205).

126 127
NOTAS
esos moment08. Continuó trnbajando junto o Brückc, full tune. por
más de un oi\o. Fue promovido a la posición de "'dcmostrodor•·e. '' Er·
nest Jooes revuaó los orchivoS del Instituto y no enconlró et registro l. Jocqueo N..,,r, l'rtud, l"rn<0<1«unt, 1977, Paru, Gal1lé<>.
de ninguno invootigoción suya durante ese periodo. Complel6 su tro- 2 S . Bc!rní~ld , •f'ttud'1 Sc"•nbfic Beginnings·. AnKrlCOn lm<110. p.ac.
b'IJ<) sobre el longostln en el otoño de 1881. Investigó g......., en el Ins- 173.
tituto Químico do Ludwig. Aunque aficionado a la qulmica, no le gus· 3. Eme1t Jonet. A 111do to obro tk S1gmund FtTud. Rio de Jan(!1f'O, lm:a-
16 ese trablljo. De hecho, posteriormente calificó a 1882 como "el allo go. 1969, 1, "" 63
mis meloncóhco y men08 exil08o de mi vida profesional .... 4 S. Bernftld, ·Freud'1 Klenufic beginnings·, 1949, Amf'r1con lm~o,
En reahdad, Freud estaba mas cerca que nunca de Brucke. Por Vl, páp. 165-96.
eso esperó hostil el final de 1882 para abandonar, por conl!('jo del 5. P.·L-Auoun, ·1,.o1 fundamentos fi1oeófioos del Pf1c:oa.n6l.1.1L1·, H1stont1
dtl Psito0ncilr111, con1p. de Ro1and Ja.c:ard, 1984, Bueno• Airu, Cren1ca,
!tiaestro, ~• cepullo protector del laboratorio, y asumir un puesto su·
pág. 73.
baltemo en el li06pital General de Viena. 6. Albrechi lhrschmüller, Jost{Bn:uer, 1991, Parí., PUF, pág 64,
Decisión fundomental. Cuarenta años dcspu~, en su Autobiogra - 7. P.•L. AMoun, lntroduoOoa cpiskmologi.o freud10110, p{ig 233.
f(a, dice lo siguiente: 8. ErnetL Jonee, op. cit., ti, pág. 52.
9. Pcler Coy, Fnud, un1a uida paro o nosso le1n¡>o, 1989. Snn Publo,
Lo decisivo ocurrió en 1882, cuando mi profesor, o quien yo t.enfn Componhio du1 1"'1ttl\s, pág. 47.
c.n In rnós oltn estima posible, corrigió ta gcncrosn impre visión de 10. SE. XX, J>'\~. 10.
mi pudro, aconsejándome enfáticamente, en visto de 1nl moln si· 11. E. Lc1ky, Tlu1 V1e11no Aftdical &hool of !t1ed1c1nt o( rite 19th Ctt1
tuoción financiera. que abandonara la carrero lcóricn. ~guí eu tury,pág.231
consejo, dejó el laboratorio de fisiología e ingresó en el llospilal L2. SE, V, pá¡1. 521-2
Ocnerut$9, 13 Peter G•y, op. cu., pág. 47.
14. lbld . pó~ 48
15 Ca.u de Fn!ud a S1lberstein del 22 de jumo de 1879.1..<11,,.1 d• J<U·
Veamos eo1te momento más de cerca. Jacob Freud, que, es bueno
reconocerlo, hobla cooteodo los estudios de su hijo, atravesaba """ª" M-. 1990, Paria, Galhmard, Piie- 213.
16. P.wGay,op. tal., pile. 47.
dificultades económicas, después de perder gran parte de au pequello 17. SE, XX. pq 253.
capital en el derrumbo de la Bolsa en 1873. A partir entonce•, la fa. 18. s. Bemftld. 1btd. polp. 165-96.
milía comenW o 1ufrir graves penurias. La cosa estaba negro. con o 19. S BemC.ld, "Pn!ud urh•-' theories and the IChool of Holmholu",
sin el "mito del héroe pobre• del que nos habla Sullowoy. Hay un 1944, l'ly<h1J01UJ/y11< Quor~ny, XIII, N' 3.
"gran trecho" entre lo Academia Española, con •u ..,110 y su blasón, y 20. Emell Jonu, op. cu., I, P'ga. 54-5.
la casa aórdida lucha por la vida de un médico recién diplomado. 21. Lualle B. R1tvo. A ln/lutncio de Dorwin tob~ Frcud. 1992, lm~.
Frcud tenlo ante si une elección dificil: lo práctica cientlficn elitista o Río de Janciro, pá¡. Z9.
la práctica mOdicn paro ganarse la vida. Opl6 por lo ""gundo. 22. lbfd., pág. 211.
Ln pobrci:n ern un factor importante en In cncrucijndo, pero fue 23. Ern1L BrUck<!, Vorlt1ung.-n Ubtr Phy1iologic unter dtnri Auf1itht
la llegado mclAlórica do Martha Bemays lo que cambió su vida. Ln fe- nocla steno¡¡raphi1ehtt1 Aufzt1hnu11gen bearouge114b«n, 1875, 2 t.omo1, Viena,
cha; 10 do junio de 1882. El lugar; el jardln de MOdling. 1\111 Frcud BeaumOller, pi\g. 40.
24. lleckcr, "Ocpoi• do Froud", U!lro f,.udiana, 1989, pág. 61.
declaró su amor y obtuvo un si. Once dlas después, en uno entrevista 25. SE, XX, pd¡¡. 8.
con BrOckc, tomó In decisión de abandonar el lnstit..uto. Sus roz.ones: 26. Slg1nund Exner em eobrino nieto de Frnnz Serophim Exncr, pcdtt~o­
la pobreto, el nmor, la ambición. go reíormi8t.o, ami.RO do Herbart.
En rcolidnd , eu corazón estaba dividido entre el gran amor por 27. Corta do Freud a Martlrn del 27 de junio de 1882, Si¡¡mund frtud
Martha y el omor por lo ciencia (por las anguilas. 106 longostin06, el CorrupondlMio d~ amor. 1981, linago, Rio de Janeiro. pág. 30
corte histológico). Ese pobre corazón enamorado latla ol ntmo de un• 28. I Stone, JU pou&• da <M•I•, 1, pág. 24.
nueva drogo que él acababa de experimentar: la cocalnn. Pero el 29 S lltmfekl, "S1¡¡mund Fnoud, MD, 1882-1885". /nl J. P1y<hoanul.,
amor llegó an~ que la coca. X:XXll, 1951 ...... 217
30.SE,XXlll ...... 181
31. "Qwal1facolJOtU Enaca••", 1886, atado por Peter Gay
32 &m.lJo-.~.<11.,l,r>'g 01.
33 1 St<>ne, ~ <11, I, pdg 31
•3_ Cnr¡o wn)CJant.e el de ,efe de 1'rabaJOI PricUC09.

128 129
34 J Breuer, Curriculum V1«ie,,Lraducído por Obendorr. pdg. 11 .
35. Albrecl>L llon1<hmtJller, op. cit., pdg. 114.
38 Carta de Dnmer o Mario Ebner·E.clicnboch del 16 de abril de 1903
Corre1pondincia d~ Breuer com &fetne Ebner-B.f<A~nbocla, 1966, comp. Po;
Roo.rt Kahn, 1>4. 73.
37. Albrocht J-fuschmullcr, op. ctl. , p4.g 28. CAPfTUL07
38. E. Laoky, Thc V~11na M<dkcl &hool of Medicine of the J9th Cen·
tury, pág. 132.
LA ÉTICA DEL TROVADOR
39. Archivo. de Breut.r, citado por Albrechl Hirschmüllcr op •i't
1>ág 38. ' • • .,
40. Albrecht Hin>chmülltr, op. t11 i>'¡. 33
o. E. Leoky. op. ctt., p~. 538. ' En una tarde fría de abril de 1882, Freud volvfa dcl ln•tituto,
42•. Cana de Freud a Emmeline y Aotinna Berna.ya d<':l L6 de octubre de quoiá deopués de haber teñido 1u milésimo Petromyz.on. Ese dla, en
1887, Si¡/rnund fuud. CorN!spo11dincia de amOI', J)dg. 266. vez de aubir dirt'Ctamente a su cuarto, con\O ac08tumbraba hncerlo, lo
.43. J . Breuer, "U<btt d1er Punklion dcr Bobencanp d.. Ohrlabyrintlll" detuvo In presencia de una alegre joven que mordisqucab:i una man·
Al~'ttnt«h JahrbtJ.cher, 1874, IV. ~ zana. •&a primera visión -<:uent.a Joncs- fue fnt.a1" 1 • La joven du la
44. trnnk J. Sullowoy, F,..ud, ~··de l ....•rit 1981 Pans, ' F•-rd manzana era lttartha Bemays, con 1us veinte primaveraa. La acom·
pág. •7. ...,.,, ' • -- • pallaba Minna, su hennana menor Amigas de Anna. El flechnzo fue
. ~~· J. Breue.r, •Di• Se1~~urun.g dtr Athmu.ng durch den nervU$ va- fulminante.
gu.s, S1t.a.uopbenchte dce ka.1&ef11chen Akndemie dcr \Vis.senahnnen· vol JI En los draa quo siguieron, aemana tras semana, abundaron los
AbLhcolung, págs. 9()9..37. ' · '
encuentros. Encuentros borrruJcosos. con la torpeza de los llmidos.
46. Cranefield. •Joaepb Breuer·. Diclionary of Scientific Biography "Para Freud era máa fácil presentar un Mpccto antiooc:ial y cxcéntri·
1970, 11, pág. 446. '
47. Albrec:bL Hi~Qller, op. cit., pág. 64. co que hacerle la corte abiertamcnto"'. Pretendicnto desmañado. Su
48. Citado por H1111chmüllcr, ibld., pág. 63 conducta repito el •hamlcti•mo• del encuentro con Gioela' 1• Pero lue-
49. Em..tJon..,op. <ÍI, I, pág 375. go cambia, porque •cualquier se.,al de artificialidad en relación c:on
60. JonelJ cita uno carta in6dita de Freud a P..lartho del 27 de mayo de una joven como éso habrfa sido intolerable''.
1884 (Erneet Joo... op ciJ., pq 230). Garboso -aunque esto""ª cuestión de gualo8- y seguro de si mi•·
• 51. Josef Breucr, "ÜOO.r der •·unction der Borgengtlnge der Orfabyrint.- ma, Martha peinaba hacia ntráa su cabello lacio y negro, realzando
hea, M<d1ca/ Jahrl>uch, 1874, Viena, P'ca. 72-1114. su cuello grllcil .
62. Albrocbt Hirschtnüller, op. cU., pág. 112. Según Marthe llob<>rt, la joven, también llamado ·my sw<tl dor·
63. Frank J . Sullowo,y, op. m., pág. 46 lirig girJ•, '"mi dulce novia·...mi bien amada ~1artune•, "'mi bichito va·
64. Peter Gay, op. cit., pág. 74. nidoeo•, -mi princoeita•, ..mi dulce teeoro", •1ni corazoncito", '"mi que-
55.SE, ll, páp. 250-1.
rido amor", "mi Cordclia", •mi Dulcinea•, •mi Evita'", no parece
56. Carta de Freud a Silberotein del 22 do julio do 1879, L<ttreo dc¡eu· justificar ..,mejonte rosario de calificativos y oobrenombres'2. Es 'del·
....... pág. 212.
57. Eme1tJon..,op. cit., páa. 71. gada y delicada, de rasgos fi.noe auoquo insignificantes••. Pero tenía
68. lbld.
59. SE, XX, p<ig. 10

•1. ¿Recuerda el lecc.or la carta o Silber1t.ein?: •t..a inclinnción hoce tu


aparición como en un buen d(a de primaven; sólo m1 abeurdo bamleti.amo.
mi limidez mental, me impidieron encont.ranno cómodo y l\ guito junto o esft
joven, n\odio ingenua, modio culta• (carta de f'Teud del 17 de apto de 1812,
Lettr.. tk.i<uM-, 1990, Paria, G•llimord, i>'g. 43). Hablon pa•odo mi\1 do
dioi afio....
•2 A modo de contraste, humano. tan humano. en 1908, un cuurt.o de si·
glo m.ú lardo, en OCtUJión del Primer Congreeo Psicoanalítico de Saltburco. él
ena.beu su carta con Qn ·~ti querida Vieja· (carta de Preud a ti1nrtba del 29
de abril do 1908, Sigmuncl Freud. Corn1pondint1a dt amor, 1981, lmaco.
R>o deJan•u·o, P'«- 322~ Martha ,.nla a la auón 47 llJ\oo.

130 131
varios pretendientes, lo que llevó al joven Freud a niveles insospecha· te nuestro encuentro e l domingo y haga llegar clandestinamente
dos de celos. Por seducido que estuviese, él no la consideraba bella y, esta audaz carta 10.
con una franqueza desconceft\lnte para un corazón apasionado, le di·
jo lo siguiente: El sigilo es esencial para la audacia del amor cortés:

Sé muy bien que no eres h ermosa, en el sentido e.n que pint.ores y Pero sé que n o puedo dejar de escribirle; eo los pocos minut~s
escultoref; lo entienden; si quieres que dé a las paJabras su senti· que pasaremos juntos no encontraré la colma y tal vez. el ~ra.ie
do estricto, IA!ngo que confesar que no eres una belleza•. necesarios para hablar de todo con us!A!d: las pequeñas intrigas y
planes que su partida para Hamburgo despiertan en mí 11 •
Jones se esmera en describir el noviazgo paso a paso, y relata
que en el último día de mayo tuvieron su primera conversación '"se· Después del sigilo aparece la transformación:
ria", bajando del Kahlenbcrg tomados de Ja mano. En su diario, Sig·
mund se proguntó ese dfa si él podría significar para ella tanto como Querida Martha, ¡cómo ha cambiado usted mi vida! Hoy, en su
ella significaba para él, cuestión que está en la base del ritual de des· casa, fue tan maravilloso estar juntos... 12
hojar la 1nnrgaril.a. Ese día tambi~n interpretó como indiferencia que
Martha se negar a a aceptar el pequer1o rogalo de hojas de roble reco· Luego viene la ética del trovador: •
gidas en el lago de los enan1orados del parque. "Eso hizo que odiase
los robles", h oja por hoja&. ... yo no podría utilizar para mi propio interés los pocos r:nom~n·
Apenas dos días después, el sol volvió a brillar y ella se mostró tos en que EH nos dejará a solas, eso me parecerla una vtolac1ón
encantadora en los bellos bosques de MOdlin g. La naturaleza fue de la hospitalidad y yo no ha ria nada vil cerca de usted •3.
cómplice: encontraron un almendro doble, que los vieneses llaman
Velliebchen y por tradición impone como pronda que se haga un rega· En seguida pasa a describir su amor como vivencia;
lo. Al día siguiente ~1.artha le e nvió una torta hecha con sus propias
manos, para que él Ja "djsccasc". ¿Habrá recordado Freud a las bellas Hubiera deseado que la tarde y el paseo no acabaran nunca. No
mujeres de Tr ieste? El pretendiente, que odiaba los robles, pasó a me atrevo a escribir lo que me conmovió. No podía creer que por
adorar las tortas'. meses no veré sus adoradas facciones ... Tanta esperanza, dudas,
El ritmo se acelera: dos días después, ella cena en la casa de é l; él fe1icidad y privaciones se concentraron en el pequeño espacio de
~ apodera de Ja tarjeta de visita de la joven como souvenir; en agra· dos semanas .. .1 4
decimiento por ese gesto, ella le a prieta la mano por debajo de la me-
sa. El delicioso frisson no pasa desapercibido para las hermanas de El novio "no es vil'\ aunque a l l ado de ella no vale nada: "'Usted
él, y un murmullo disimulado recorre la mesa ovalª. Al dia siguiente va a viajar y tiene que permitir que yo le escriba". Él tiene que ~scri·
salieron de paseo y Martha le contó que babfa recogido para él, en bir "'porque e x-p eri menté la magia de Martha". Aquí, con astucia, se
Baden, una flor de azahar. Animado, en In soledad de su ..escritorio", vale del simbolismo de Ja "envoltura sacra":
él rodacta su primera carta de amor, vertida en el más puro estilo de
los trovadores9. Tengo un pequeño plan . Si acaso una letra masculina extrañaría
en la casa de su tfo [donde e lla iba a pasar las vacaciones), Mar-
My sweel dar/ing girl, '3 tha podría escribir varios sobres con su suave mano y yo llenaría
ese precioso envoltorio con un contenido miserable 15.
comienza la trémula carta. Lo pre<>cupa e l problema del sigilo:
A continuación viene el problema del "tú", de la intimidad:
Todavfo no sé cómo haré para que estas lfneas lleguen a los ojos
de la querida joven: creo que pediré a mis hermanas que contac- No puedo decirle aquf a Martha lo que todavía me falta. No rengo
t en a Eli [Eli Bemays, hermano de Martha], para que é l concier- confianza para completar la frase ... Me permitiró a~.n~s una co:
sa: la última vez que nos vimos yo habría deseado dlngirme a m1
amada, a mi adorada, tratándola de ..tú" y estar seguro de ~na
relación que tal vez por algún tiempo tenga que ser manten1da
•3. En inglés en eJ original. en secrcto16.

132 133
El Du (t~) es el equivalente n la contraseña cátara. Freud da fin mi ónice pensamiento fue que hobrfa que reparar el anillo y que
8ta corto con una pirueta de trovador- "'La consideración de la amiga loe accidentes de ese tipo no pueden evit.M!e"'.
por cota carta implora su Dr. Sigmund Freud• •.
Ea extrailo que, en ese momento, Freud decidi.d amente no encaje
Por Rougcmoot17 sabemos que cxieten las Leys d~mor: Pac1cn· en la categoria de ..hombre sensible•. Se trata, a m1 v~r, más de ~1mu·
c1a, ~feturo, Honra y Secreto. Pac1encío significa paz de esp(ritu. t.fo- loción que de negadón: sin duda au coraz6n •ucumb16 ante el a1mbo-
surn ímplica limites, los límites del equilibrio, la lucha interior por la li•mo de la cosa. ~I "disimula", pero está hablando "trágicamente en
nrmonln. Lo honra da la medida ética del trovador. El secreto, final· serio" sobro el ei.gnificado oculto de ese '"occidente" que pone en riesgo
mente, implica transgresión, porque el omor cortés es transgresor por e l nmor cortés.
su propio naturaleza. Filtro dcstilodo en el boudoir. La not.uro1cza del accidente es nttnnlcnt.e significativa. Joncs na~
El amor cortés engendra símbolos. El anillo fue uno de ellos. Jo· rrn: •1..o que ocurrió fue que un cirujano acababa de introducir el bis·
ne.A nos cuenta que "la respuestn de f\1nrthn n la carta de la envoltura turí en su garganta partt remover un obsccso y, al sentir el dolor,
sacra• fue regalarle •un anillo del padre que le dio la madre -tal vez Freud golpeó la mesa con la mano. En el mismo instante, Martha 08·
oon esa finalidad"'"· El anillo, grande para ella, calzaba en el dedo tab3 ocupada en nada más terrible que oomer un trozo de .torta"2•.
meilique del novio. Por desgracia, se produjo un accidente. De alU la Ahora bien a diferencia de lo que Freud dice de él mJSmo, yo soy
siguiente carta: 1uperaticiooo y~ en la bruja de la aiocronicidad. Ese anillo, al qu~
brane, ¿no estaba hablando de su muerte futura, 45 años més tarde,
Tengo que hacerle una pregunta trégicamente seria. Respónda· de8pué8 de 1ufrir innómeras operaciones en lo región bucal? Tend,....
me por su honor y a conciencia ei n las once del último jueves ae moa ocruiión de retomar el tema fáustico del destino.
einLió menos afecta a mí, o más cnoJnda conmigo que lo habitual, Tres dlru1 después, el sábado 17 do junio, formalizaron el noviaz.
o quizds hasta •infiel .. -como en lo canción •s. Jt. go. Lo fecha será reoordada; celebraron el 17 de cada mes durante va·
rios anos. Lo olvida.r on por primera vez en febrero de 1885. Els~ date
¿Cuál es el motivo de eso ..ccrc1noniosa conjuración de mol nos permite prt."Cis.ar el tiempo durnnto ~I cual el amor co~s reinó en
gusto"?. se pregunta el celoso novio, para luego mentir descarado· estado puro: dos ailos y ocho me..,,., Treinta y dos meses sm que el 00·
mente: raz6n conociera olvidos. Cabe la prer¡unta: ¿qué marcó el fin? Tal vez,
la felicidad misma. En esa época, él se siente "0$pléndidamente bien•.
Porque él!ta es una buena oportunidad para poner fin a una au· i.. noche del 10 de marzo escribe a au enamorada: "El dla de hoy, co-
pen1tic16n. mo aabee, representa una clara línea diviso.¿a ~ mi vida: todas la.a
coe.u antiguas terminaron y estoy en una 11tuac1ón completamente
Se exphca: nueva-U. Un mes después enciendo lo primera gran fogata de 1u1
cartaa ensayoo y papele8. En el cielo del futuro, brilla París.
En ese momento mi anillo eo quebró en el punto en que estaba e,;a fue una de las grandes ccrr<!lpondenciM roménticas de todoe
montado la perla. loe tiempos•>. Philipp Rieff comenta: ·Esas cartas _fuoc~o~an como rc-
velacionca deliberadas de sf miemo, con la audacia 1n1c1al de eu tre...
Lo qoc sigue es increíble en la pluma del hombre que dará al "ne· menda inteligencia sobre el coso ospccíol de esa relación mutuo. Las
te fallido" el estatuto de •acto preciso": cortas do Froud sirven, un doblo propósíto: prepnran a Martha paro
casal'l!C con él y forman parte de un aprendizaje para la larga y tenaz
Debo admitir que mi corazón no sucumbió, ni fui acosado por el lucha con sua sentimientos ...•·•. 24 Concuerdo en que esa correspon-
presentimiento de que nuestro noviazgo no llegará a buen térmi· dencia tiene carécter iniciático. Puede considerarse una incursión
no, ni por ninguna negra sospecha de que usted, en ese exacto profunda en el diálogo del amor, materia prima del psiooanálisis. Alll
mom~nto, estuviese ocupada en apartar mi imagen de su cora·
z6n . Un hombre sensible hubiera experimentado todo e.o, pero

•e. ~I Robtrt ti otra biógrafa que aprocia ette epi.s:t.ol~o amoroeo . Si-·
cün e.llo, la coM't:lpondencia •es digna de l'igumr en la h1stona d~ la hte~tu·
•4, El papel de Ja carta tenia el membrete da Jacob Freud. ra junto a lnt m'• hermosas carto.t de a mol"' (Lo revoJución p1ccooMll11co,
'fi. Canción da EichendorfT. ()(11. urbroc:henen Ri111Jlein.
"'•· 62).
134 135
ee ~icia un tipo de r:eflexión ~ue conduce al propio análisis, a la pos· Luego recuerda el cuento romóntlco de Gocthc sobre e l hombre
ten or correspondencia con Fhes~ y a Jo revelación del poder de In aso- que llevaba a au enamorado en una cajita; saJc a buscar el libro y
ciación libre. Estamos frenw al gran amor del hombre del •iglo con Ja descubre "detrás de cada detalle de ta historio ... unn referencia n
mujer de su vida. Son en total 900 cart41, lo que darla paro dos volú- nOBOtros dos, y al acordarme de la lmporLancio. Q.ue 1ni enomorado
menes. En cllns vemos su Indo fogoso, viril. El cuño tourino, dirán los atribufa al hecho de que yo sea má• alto que ella, tuve que tirar el li-
astrólogos. bro, medio enojado, mOO.io divertido, y confortarme con el pcnsnmien·
Do8 caras se esbozan en esas cruta.s: un perfil sombrfo, volcaln1co, to de que mi ~tortho no es una sirena y sf un hermoso ser huma·
torturado por los celos, a veces cariñoso y sentimental, dotado de un no"'2t.
hum~r feroz; el otro perfil es razonable, un poco demasiado razona- A continuación sentencio:
ble, s1~mprc pronto o reconocer sus errores (Bi se loe demuestran de
modo inequívoco),_con propensión a la pedanterra•'. "Est.as dos caras Cuando amo soy muy exclusivo.
aparecen aJtemabv~me~te o. a veces, eimultáne.ament.e en la miama
curta. Martha conoció pnmero al Freud romántico. L8 opinión do Pe- Freud concluye In carta diciendo: "¡Qué hechiceras son ustedes,
t.er Gay en nada contradice a Marthe Robert: ·~1 se muestra afectuo- Ju mujcrcs1•ao.
eo e íntimo, a v~ 1mp~ls1vo, exigente, exaltado, deprimido, did,cti·
co, rezongón , d1ctntor1nl y, en raros rnon\entos, con1pungido. El amor so quiere reciproco:
Faníarr6n, desatento en su íranquez.a, impiadoso con los 8e:ntimicn-
tos de ella Y aún más con los suyos, llenaba sus cartas con relatos Es preciso que me ames ain ratón, como aman sin razón todos IOll
pormenonzados,_con una atención a las nlinucíos digna de un detecti· que aman, 8implemente porque yo te tun<Y' 1•
ve ···o de un psu:oanalista-H. Yo incluirla uno tercera cara rarn en
Freud: la de un hombre que disfruta do un vino Mosela bien' frío del El amor por cl amor, la primero de Ju Leya d'Amor.
placer de que lo haya afeitado un buen barbero, de un bano de ~gua
fresca ~mado en la casa de Breucr, en la noche más tórrido de un ve-- Cierta ve2, Freud tuvo una fuerte inflamación de garganta que lo
rano vienés. impidió tragar durante varios días. Al recuperarse fue ºatacado por
Freud P8IÓ por los torpes balbuceos de la pasión: un hambre gigantesca, corno un animal que despierta de su hiberna·
cióc>.... A esa hambre la acompallaba una intensa añoranza de su no-
Sabra quo solamente despuOs de que te fueras yo comprenderla via: "'Un gran anhelo, grande no es exactamente la palabra, mejor se-
toda >.a profund}dad de mi felicidad y -¡pobre de mr!- también la rio. declr extrafto, monstruoso, colosal, gigantesco; en suma, uno
ma¡¡n~tud de m1 pérdida. Todavía no consigo entender, y si aque- indescriptible nostalgia de ti'"· Esto nos llevn a la problemática ya
lJa cnJ1tn elegante y eso suave foto no oatuvieecn frente a mf Cl!bozada de la castidad.
pen».rfa que todo ha sido un suello engallador y tendría mied~ Frcud, comenta Perer Gay, "pudo haberse mantenido casto du-
de despertar ... Tu encantador retrato; primero lo subestimó rante ese periodo, no existe ninguna indicación sólida de lo contrario.
cuando tenía e l original junto a mt, pero ahora, cuanto más I~ Pero e l interminable período de más de cuatro ail.os de abstinencia
cont.einplo, más oe asemrja al objeto amado· entonces espero que d<tió su me.r ea en la formación de las tcorlas de Freud sobre )a e t.iolo-
lns raccio~cs pálidas tomen el color de nu~stras rosaa, que los gla sexuol de las neurosis.... JonCl! afirmo que Freud "era monógamo
brazos dehcados oe separen de la superficie y alcancen mi mano· e n gra do bastante inusit.ado'J6. En la contingencia última del sexo, el

c1encu1.1 ¡Poc1enc1nl Soy sólo un símbolo, una sombra l anzada en


P:"ro ~a queri~a f?tografTa no oe mueve, apenas parece decir: 1Pa: orden simbólico no permite pirucLas imaginarias del tipo do estar
•un poco encinta•. Se es o no se es monógamo. Paul Roa.un, por au
el papel, la penlOna verdadera va a volver y entonces podrás olví· lado, considera que Jones estaba en lo cierto al describir a Freud e~
darme otro vezn. mo "casi castoº en su compromiso con Martba... El lado puritano de)
novio era muy fuerte. En unn ocasión Mnrtha QUISO hospedarse en la
Y también· casa de una amiga que. aunque dceposada, •so había •casado-· antes
de la boda'. Él prohibió dicho encuentro". Muchos aftoe después, en
Do tus labios caen rosas y perlua como sucede con la Princesa del 1915, escribió que estaba "a favor de una vida sexual infinitamente
cuento de h~d33, y uno no sabe si es la bondad o Ja inwligencia lo libre, aunque personalmente usé poco de CJ!a libertad". Y agregó una
que predomina en t1. Fue asr como adquiriste el tttulo de Prince- roeerva a esa renuncia: "'sólo en la medida en que me aentf con dere-
sa .. Que las coeu sean siempre asf entre n060t1"0I dosU. cho a tcnorla"33

136 137
..Al con1icnzo de su noviazgo -e11cribc Pa.ul Roozcn- el ardor de ción complct.omente contraria a la del amor cortée con su conau1no-
Freud, o. vt!ccs expansivo, a veces celoso, era evidente; sus cartas lo ción imposible. .
dicen todo. Podemos conjeturar, sin miedo a equivocarnos, que, en el *Tengo tendencia a la tiranía..,.3, escribió al comic~zo del nov~nz~
comienzo de su matrimonio, en 1886, la te.mura de Freud acompañó go, aunque ese autoconoc.imiento1 tal vez fuga.z, no lo ht.Zo menos tirá-
plenamente "" pasión sexuar39• Ea muy posible que un párrafo de nico. Pero el noviazgo surtía efect<> y, en la misma carta en que habla
"El tabú de lo virginidad", artículo ceerito en 1917, se aplique a su de •u despollgmo, añade; "A esto se 1umo el hecho de q~e estoy m~y
propio noviazgo: "'Quien fue el primero en sat.isfnccr el deseo de amor alegre últimamente; me he dejado llevar por una e1pcc1e de ~.~for1a
de una virgen, deseo c:ontcnido durnnl-0 mucho Ucmpo y con grandes juvenil e inmadura que antes me ero completamente extraña : Los
esfuerzos, y que, aJ hacerlo, venció los resistencio.s que se habían for- conflictos reprimidos de au infancia, en los que el amor y el odio se
mado por influencia de su ambiente y su educación, ése es el hombre mezclaban indistintamente, ahora se manifiestan en una •melo.ncoUa
que ella aC(!ptará parn una relación duradera, poe1b1lidad que no vol- alegre" que lo lleva a preguntarse si realmente merecfa a su Martha.
verá a existir para nlng\in otro hombre'".,. Ella era por cierto una princesa! ~ro ~l. duda de.ser reatm~nte un
A ~ortha Bernaye, cinco años 1nc.nor que él, Cfttc cortejo impulsi- prlncipe. Tol vez sea más apropiado decir que ps1codramahzaba lo
v.o le exsgfa to?os los recursos del tacto femenino y, en momentos crí- que Juego tcorizará como retiro de In lí~i?o del y~ del enamorado. La
ticos, la capacidad de defender amistad"" amenazadas por la vorégi- euccióo del amor objeta! chupa el oarc1s1smo, de¡ando al yo exanglle
ne de los celos A juzgar por las cartae de Martha -que Jon .. pudo en el fondo del lago que no reil~a nada.
leer- resulto evidente que ella •10 nmaba verdadero y profundome.n- Freud, como machista de la bel/e tpoqru, aspiraba a tener el com·
te,..0. Parece ser que nunca fue uno novio *derretido". Durante mucho pleto dominio de Martha. E8tá cla"? que cre!a. en el derecho del hom·
tiempo Frcud dudó de que lo amara y, al final del noviazgo, In censu- bre a dirigir la vida de In mUJer. E¡cmplo típico de esa certeza de I~
ró por lo que Uama el pnmum falsum de su relación: el hecho de que •guperioridad masculina" fue su critica o John. Stunrt MiU. tl:l ndm1·
él se hubiera apasionado por ella nueve meses antes -todo un cmba~ raba a Mill, por considerarlo "el hombre del siglo que meJOr superó
ra~ que ella por él, y de que pasó momentos terribles mientras ella tos prejuicioe 1D1peranlee. Pero, en aertU cosas, carecla del sentido
trataba de amarlo41 • del absurdo"'$.
Pero óste es el si1,rno del amor cortés. ¿Cuál ora ese absurdo? .
Las carta.e también aoo un peregrinaje erótico. Cuando aeeiende Era abeurdo que las mujerca pudieran ganar lo mismo que. los
a la torre de Notre Dame, Freud hiperboliza: "Se eubeo treeeicntos hombres. Esta idea, a juicio de Freud, no tenía en cuenta las reohda·
eecalones, es muy oscuro, muy solitario y en cada eocalón yo te habría dcs domésticas; •mantener Ja casa en orden, supervisar y educar a los
dado un beso •i hubierae estado conmigo, y habrfoa Uegado a Ja cima hijos conaUtuye una ocupación de tiempo completo. El hogar~ el 1~­
enloquecido y sin alionto"42. Trescientos besos embriagadores. Ella gar de Jo mujer. Enviar a las mujeres o la lucha por la supervavcncrn
llegaría al co1npanario vibrando e.n un orgasmo gótico. Freud nos r& ea una idea •nbortada.-"'• 6.
velará más adelante el simbolismo de la& torres y del acto de subir es- Y no se contenta con esto.
caleras.
Para finalizar, concuerdo con la legión de comentadores en que Sencillamente esta idea de MiU no puede considerarse humana
las cosas o~ pasaron de be808, aunque un 66culo demorado y Mmedo, ... Realmente~ una idea que nació muerta: Janu.r a las majeres
en el sllcnc10 de la noche, puede llegnr lejos. a la lucha por la existencia, exoctnmento como si ~uescn hom-
El amor como rito do pa&aje. Tengo la impresión de que los bió- brea. Si, por ejemplo, yo imaginase o mi dulce. y gentil muchocha
grafos no 1upieron darle a este amor - tonnentolo, posesivo, celoso, como un competidor, teodrfa que dejar de decir ... que estoy apa·
te"?'bloroso por momentos, a veces líri~ su verdadera dimensión. sionado por ella, y pedi.rle que cambiara la lucha por la tranqwh-
Q_u•:tá se cont.ogiaron del propio novio que, en máa de una ocasión, re-- dad sin competitividad en mi hogar''.
niega de. C8C .amor y culpo n Martha, cnt..re otras cosas, por su fracaso
en el ep1&od10 de la coco. Conviene reparar en que, en los años 20, O también:
cuando Frcud habla del amor y de lo mujer, lo hoce d<'Sde una posi·
En conclusión la nat.ura.leza ha destinado a la mujer, a través
de lo belleza, Ía dulzura y el encanto, a algo más que el trabajo
duro".
u. . ~ 1: ~n lo lit.oraturn nnolftica tambiól\ encuentra 11u lt1gar la iden opue&·
• irueaa mento propuosta por AdJcr: el l'at('nt.lmiento por la desfloración. Estas opiniones sobre la emancipnción de lo mujer eran iguales a

138 139
las de la mo.yoría de los vieneses que tomoban su oervez.a en el Café torvo nmenozondo con dispnrar contra su rival y despul!s contro s{
Kunweil, ol promediar el octavo decenio del siglo pasado. Freud, em- mism~ en el caso en que Sigmund no la hiriera felit El clima empoo.
pero, no crn un hontbre común. Nndic podrfo. haber imaginado, o juz.. raba o 'cada instante, lo que motivó una carc"1ada histérica de ~d.
gar por este manifiesto impecablemente conservador, que él estaba Esa salida extemporánea íuo interpretada como un desafio por Fritz,
por elaborar la Ulc>ria más 1ubvel"8iva, perturbadora y poco convencio- y lo lle»ó a decir que ai él, Wahle, le ordenaba a Martha que acabnro
nal sobre In naturaleza do los seres humanos•'. con eso noviazgo ella lo obedecerla S1gmund se negó a creerlo. Fntz.
Por el momento, Sigmund Freud guardaba n Martha Bernoya en pidió papel y le 'escribió un billete a la dama ~i•put~da "Adorad,:>
esa cajita que era su corazón. El Olpíritu de su rogooidad ""co~ la Martha" comenzaba la misiva, y hablaba de un amor 1mpereoedc~o ·
reflexión, en contraste, ea conservadora. Freud sueña con un hogar Amor a ta medida de los cel1><1 del novio. este rugó la carta. Fnlz,
donde el hombre y la mujer ocupan los lugares rcscrvadOfl por In tra- mortificado sollozó nuevamente. Esto calmó y conmovió a Freud, que
dición a cada sexo. A la ""POfl8 le corresponde la casa la cocina la ro- también ro,;,pió en llapto62• Al día •iguiente, sin embargo, so recrimi-
pa bien apilada en los armarios. El bogar en el que Í;¡ pensab~ posi- nó: "El hombre que tnie lágrimas a mis ojoe tiene que esfonarse mu-
blemente era el de los Fluss en Frciber¡¡, donde Eleanorn madre de cho para que yo lo perdone. Ya no ca mi. amigo y ay de él so se vuelve
Giscla, brillaba como una estrello doméstica de primero 'magnitud. mi enemigo. Estoy hecho de una motena más dura que ól, y cuando
La perspectiva de una vida hogareña era el deleite supremo, y a me- nos enfrentemos vcrA que no es mi iguaJ ...8. .a,
nudo soñaba con "el pequeño mundo de In relicidad". Era optimista: Fritz Wohle en erecto estaba hecho de otra materia, lo cual
"Todo lo que n"""8itamos 80n dOfl o tres l)('Queños cuartos para habi- preocupaba a Fr~ud. De allí' la siguic.nte reflexión: •Pienso c_1ue exiate
tar, comer y recibir visitas, y un hogar en el que la lumbre nunca se una enemistad radical entre los artistas y qwencs se dedican a los
apague. Picnsn en todas loe cosas que esos cuartoe van o tener: me- detalles del trabajo cientflico. Sabemos que ell°" tienen en su orle
sas y sillas, cama, un espejo, un reloj para recordar a la íclfa par.-ja el una ganzóa que abro con focilidad los corozones fe1nen1noe. n;i1entras
J>'.'80 del tiempo; una poltrona para una hora de agradable sueño dcs- que nosotros pennanccemoe desamparado• antc el extrano diseño de
p~crt.o; alfombras para ayudar a lo llau.sfrau a conservar el piso lim- ta cerradurn y tenemos que atormentarn08 para dcacubnr una llave
p_10; ropa blanca atada con lindas cintas en el ropero, un vestido de úl· apropiáda"6-<. • • . •
tuna moda y sombreros con flores artificiales, cuadros en la pared, ?t.tartha~ muy mujer. insistía en que Fr1t.i era sólo unn v1CJ& n1n1s·
vasos para lodos los días y otros pnra el vino y laa ocasiones festivas tad. Ella ya estaba instalada en Wan~1bek, cerca de ~amburgo.
bandejas y platos, una pequeña despensa paro ol caso do tener u~ Freud decidió conseguir dinero de cualquier ma?era par~ or • buscar-
ataque de hambre o por si una vi.tita aparece súbitamente y un ma- la, tomando por asalto el •castillo de Wandsbek; con o sin cerradura.
nojo de llave& enorme y ruidoso-so. ' Fueron días atormentados, en los que se sumió en un-estado do des·
Poco antes del fi.n del gran vuelo amoroso inicial tenemos In his- vario ly) de noche vagaba por las calles d~rante horas ..
toria del hombre-que-besó-a·Martha. Se llama Fritz. Wahle, pintor de Otro rival hecho del mismo moter1nl de los ort1sta8, era ~1ox
proíe&ión y ex proresor de la novia Fritz era compañero del grupo de Maycr mllsico' primo de la novia. Max había sido el primer amor de
Frcud en el Café Kurzweil. Estaba de novio con una prima de Mar-
tba, pero era amigo fraterno de esta última. Una amistad Cntima -<»-
Marth~. Esta ~.. ta hoguera de '°"
ec>los fue atiz~da por Anna, la ce-
losa Anna Frcud. que ma.liciosamcnte hizo men~16n d~ algunas can·
menta Jonea- "'aparentemente sin ningún arrilre pen$1Ú""' · AJ par& cioott que Max compusiera y cantara para su pnma. S1gmuod se eo-
cer, en una .ocasión~ dicroo un beso. Parn empeorar las cosas, esto futtció aún más cuando Max observó que "Martha o...,.,ilaba amor,
había oeurndo el mismo día que la joven rechazó las hojas de roble. de modo que pronto encontrarla un marido-e<. Como si ello fuese una
El reta_blo de los celos estaba montado. Schonberg, en el papel de de ..u muchachas que salen por ahí, a la caz.a de hombres. .
ltfcrcut10, actuó como mensajero, y Freud lo presionó para que le con- Max &Obre Friu, eran demasiado partl 1us cel"". Freud le proh1·
tase lo peor. En realidad, la historia de Fritzy Martha se venía bió a Martha que se refiriera al músico como "Max•; tenla que lla-
arrastrando en una serie de cartas, y Sigmuod juzgaba que el tono de marlo Htrr Mayor. No cabe duda de que el gran trabajo anímico del
la correspondencia era. por lo menos. impropio e incomprensible. noviazgo, como lección de vida, rue elaborar sus cel~: ·No puede ha·
SchOnberg cebó lena al ruego al comentar la extraña conducta de ber nada mál! loco, me dije o mf mismo: has conseguido o la más ado-
Fritz. Freud 1upo que el pintor había Uorado al saber del noviazgo de
su amiga, Y que de..de entonces se quejaba de que las cartas de ~19,..
thn ya no eran las mismas.
Hubo.un encu~ntro en el Caré Kunweil. ScMnberg ofició de árbi- •e. Est.a1 palabta• recuerdan un fo.moso dicho p01t.crior, cuando loco-
tro Y me<hador. Friu ~menta Jooes- se presentó histriónicamentc menta a Ma.rt.hai: ~o no 90'/ un Breuer"

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savcncncios humnnas. Philipp, el viejo_hermano rival, slndduto nn~~·
rabie joven sin ningún mérito de tu parte, y no sobes hacer nodo me- ba de cuerpo presente en esa furia, "'encajonando'" a su or •ng g1r .
jor qua al cnbo de una semana, ... atormentarla con tus celos. La r bajce motivos, en.el ca&tillo de Wandsbek. .
amada 'no debe convertirse en 'u na muitieca de porcelana ... Cuando po Aol y todo, Sigmund no era santo de In devoción de Prou Ber-
una joven como ~1artho gusta de mí, ¿cómo puedo temer a un t.fax nays, esa viuda vivaz y dogmática. Freud le cuenta a M1nna.
Mayer o" una legión de Max Mayers?""
Luego Ulnemoe el caso de Eli, hermano de Martha. Ella habla Bien no quiero que píen""" que siento hostilidad hacia cll~ ... No
confiado a au hermano una cierta cantidad de du>ero reservado para creo ;..,r 1ajusto, veo en eUa a una persona de gran f':'~ mt.cl~
loo muebJ.,.. Eh lo gaat.ó, y al ser interpelado sugirió que loe muebl.,. tual y moral que ae d.,.taca ... capaz de grandes realiZft"!o~es, ·~~
se compraran a p11W>8. El novio, fuera de sí, exigió que Martha le es- un vestigio oiquiera de las debilidades absurdas de las vie¡as ...
cribiera una carta al hermano, en la que éste era tildado de "canalla".
Aun después de lo devolución del dinero, Freud "le hizo prometer a Pero cxist.c un pero:
Martha que romperlo todas Ju relaciones con Eli"~.
Junto a loR celos, estaban las reticencias de Frau Bcrnoys, que ... no 60 puede negar que ella está tomando posición .centro todos
tenlan sentido. Lo8 Bernays gozaban de una posición de mayor pn>s- nosotf08, como una vieja. Como su encanto.Y. eu ~·tohdad h~n du·
pcridnd y pre•tiglo que loo Freud. Bcrman Bernnys, hijo de robino y
podre de Mnrthn, se hnbfn mudado a Viena con el puesto do asistente
rado tnnt.c ex.igo n cambio una plena part1c1pac1ón en la vida -r
0 sólo Jo quo cabe n Jo• viejos- y espera ser el centro, In nutori-
del fomoeo cconomi~to Lorcnz von Stcin. Bcrman muríó sUbitamento, ~ad el fin en si. Todo hombre que ha envejecído honrosom.cnte
en la calle, de un •íncope cnrdínco, a los 53 año•, en 1879, trea oñoe qui~re lo mismo, pero la difere~~ia está en que con lna mlijcrcs
antes del primer encuentro de Martha con Freud. No onbomos cuál no estamoe ncoatumbrodos a eso .
fue el impacto de coto muerte en lo joven de 18 aJloa, ni cómo fue ela-
borado ese duelo. Quiénes eran "tod06 n<M!Otroo"? Sigmund, Martha, lgnaz Y Min-
Lu circunatanciaa de la familia Bemays cambio.ron con la muer- oa f~rmoban un cuarteto inseparable. lgnaz ScMnberg. era nr10 de
te del padre. A partir de ese momento Ja prooperidad de lo fam1ha de- Minna Bemo.y11 que en la época tenía 16 allos. Dos pare.JU ce ~ ru~
clinó, aunque Eh era considerado un administrador eficiente.
Narra Ja leyenda familiar que Prau Bemays, al saber del novfaz-
del amor. La d~11ión de Frou Bemays de partir p~ra Alemania ª::1
duda loe heria a loe cuatro. WondBbek recuerda Ja mfernal Bresla ,
go, Uevó inmediatamente a su hija a Hamburgo, donde perman-ria donde G1sela partió para siempre. . r N
hasta que pudiera realii.arae el casamiento. Justificación: es mejor E melino Bemays recuerda en algo a la fonn1dabl~ Ama 1a at-
mant.c.ncr a la pal'(,'ja separada si parece que el ooviaz.go va a ser lar- banoo~n en Ja tercera edad, aunque Ja "vieja" Emmehne 86!0 tenía
go. Jonea dice que "La Sra. Freud IMartha] me lo contó con una mal entonces 53 alloe. Ella abrigaba dudas sobre el. futuro de .s111!'1und
disimulada admiración por la conducta de<:idida de au madre..•. Frcud y no sin su medida de razón. Era un candidato prom1sono, pe-
Agrega, au> embargo, que "en este caso su memoria debe do haberle ro tod~ hacia pensar que estaba condenado a años de pc~reza. La fu-
jugado una mola puada, pues la mudanza a Wandsbek sólo ae reali- tura suegra rezongaba. Los Bernays tenían mll.s mérito• ~u.e los
zó un año máa tarde, y por razones que no tenfnn nada que ver con el Freud en Ja pirómide del status: Marth.a Bemays tenla presllgto l!O·
noviazgo"'°. La sospecho de que Ja separación fue proyectada por Ja cial, aunquo no dinero; Frcud, ni lo u.no ni lo otro63: Poco ,podr~ cepc·
futura suegro parece carecer de fundamento. Joncs, •por rozones que rar de un padre ochncoso, paupérrimo como el pr~p10 Gnribold1, en el
no se pueden do~·•, omitió un motivo, el más maqu.iavéHco, do ost.a ocaso de su vidn, sin hablar de Ja sombra pohc1nl de Joseph Freud
8<1Parnción. En el seno de la familia Bernays se dirimía una lucha de proyectada desde Scotland Yard. .
poder entro Eli y au madre, y éste maquinó el alejamiento del grupo La siguiente carta, escrita en las v{spc.ras del c0Bam1cnto, reve1!1
familiar para excluirla del comando de las operacionco. Siendo nsl, la muy bien loa sentimientos de Emmeline Bema~s. Sólo Jung, en el • 1-
furia de Freud con Eli estarla máa justificada en la eocala de 108 de- glo eiguicnt.o, e&eribiria una carta tan msolente.

Querido Sigi
•9 Ahora Nbt:mo. que la omisión respondía al deHO de no violentar a Su carta no me espantó ni &1n poc,o y su único paM\ie se~aato .tt.
1.. pnmaa de Anna P-.1. Es1a ínformacióo provi<.ne de lu certu de J.,_ "Estoy preparado para desistir de nuestroe plan.,. matnmon¡a-
a "'1na l'nud dol 23 de abril 1 del 18 y el 26 de r>OYi•mbre de 1952 (alado en les"'. Que u1t.ed, siquiera por un único momento, en tu actua e1
Ebu.bolh Younc·Bruehl,Aono p,.ud. o óU>tfroph;y, ~ 31, 465).
143
142
c1rcunl4tuncins, cuando tiene que dejar el consultorio p0r casi dos noviazgos, Freud est1nu1ba que ft.fartha e Ignaz eran los mejorcg del
meses, pucdn pensar casarse en setiembre seria, en mi opinión, cuartelo, mientras que r-1innn y él mismo eran *solvajenlcnlc pnaio·
un acto irresponi.able de precipitcción . Otra pnlabra scrfo más nales•. Y agrega· "Dos seres parecidos como Minna y yo no ae llevo·
aprop1ndo, pero no la usoié. No daré mi con.sentimiento a acme- rían muy bien""
jantc idea En virtud de eoa calamidad (el servicio militar) su Schonberg, ya en 1882, habla contraldo tuberculosis. AJ principio
supervivencia ("Slá completamente amenazada. y el plnn, en una el mal no fue tomndo muy en serio, a pesar de que lsaac, hennono de
palabro, se ha vuelto impolibk e imprac:ticnble". Minno y Martha, habla muerto de esa enfermedad. En el verano de
1883 el estado de oua pulmones empeoró. Freud lo acompa~a a un
Como s1 ruero poco, Emmeline Bemays continúa spa de Hungría ~I se recupera parcialmente y va a Oxford a pn?pa·
rar un diccionario de sánscrito. Pero el mal avanzaba, trayendo con-
Cuando un hombre sin medios o perspecti"as se compromete con sigo un cambio de carácter, aunque hay quien piensa que su rctrai·
una joven pobre, tácitamente asume, para los aftot venideros, miento fue el intento romántico de un moribundo quo se propon fa
unn pesnda. carga, pero no puede pretender que nadie se sienta deailu•ionar o su novio. ScMnbcrg mucre o comienzos de 1886.
responsable por esa carga. No puede, además, aumentar esa cnr- Frcud le escribe a Minnn una carla singular: "Tu triste romance ter·
g11 casándose por fo ria, que es justamente lo que usted está a minó ... Ahoro qucrrfa pedirte una cosa: procura recobrar un poco do
punto do hacer. la juventud perdido ... do un largo descanso a tus oinocionca, y ven a
Alquilor un dc1>art.amcnto en agosto, poco antes de partir por 5 o vivir oltjún tien\pO con nosotros dos, que somos los personas más
6 scrnonus, CH literalmente tirar dinero por la ventano ... UAtcd allegadas a ti". Termino la carta diciendo: "Te aconsejo que quemes
no tiene motivos pura el mal humor, que rayo en lo pntológico. sus carl.a.8 este mismo invierno, que liberes tu csplritu do todo eso Y
Descarte t..odns sug n1aquinaciones y antes que nndn conviértase pienses en lo lnrga vida que tenemos por delante y en los cosas nla·
en un hombre ai.cnsolo. Ahora parece un chico niimodo que lloro ravillosos y extroordinnrias que aún pueden suceder en nuestro cír-
porque no puedo actuar como quisiera, pensando que asf puede culo. Pronto habrás olvidado la omargura que el recuerdo de él te
coruscguirlo todo. No se enoje por esta última frase, pues ella es provoco y entonces dirés que perdiste a un hombre bueno, noble y
realmente verdadera Reciba con el corazón abierto estas pala· afectuoso ..:. Firmado· "'Tu devoto hermano, Sigmund"6t. Cur'iosn
bnu verdaderamente bien intencionadas y oo pien&e mnJ de carta de )>&ame, realista y, en el fondo, ca.si rr1a· 11 • 'º·
No 88bcmo1 hasta qué punto esta muerte abatió a Minna , que
au fiel Mamll15• luego se empleó como dama de compañia en Bmo, en la casa de una
pe.r iente ricall, Al)8re:ntcmente se resignó a quedar aol~ra Es muy
El énía1111 y loe gntoe llOn de ella. probable quo Ct1ta muerto haya pesado en el ánimo do Emmelino Bel'
¡Quó suegra más formidable! Es evidente que est.c Sigi, a loe ojoe nays, preocupada por el ruturo de sus hijas, huérfanu de padre. De
de Frou Bernayo, no tiene nada de Gokkner. Ella íue otra piedra en alll la opoeición al pobre Sigi.
el camino del noviazgo. Parece ser que la actitud de Martha con su Dada eso oPotición, el •noviazgo tenía que aparecer como un te·
madre, como c"bo a toda joven comprometida, era de soUcit.n obcdien· rrible secreto"'"· Tal vci ese "terrible secreto•, como lo llama Jones,
cia; cumpl!a al pie de la letra la voluntad materna. Freud la consid<>- también ero unn pieia esencial en el juego de las uys d'Amor.
raba por demás obediente. En contraste, Minna, independiente y vo- Las cort.as do lo novio no llegaban a la casa de Frcud, sino a tra-
luntorioso , rnujor fálica en Ja terminología futura, cnfrcntobo a su vés de un asist.cnte del laboratorio del Instituto BrOckc. El secreto era
madre, pora delicia de Sigmund. Subrayando ese contraste filial, él dirrcil de preservar. Sin ir más lajos, pocos d(as después de lo partida
escribo: "'Tll no In nmas mucho y tienes la mayor consideración poro de Mortho, Frcud, en la reunión con sus amigos del Coítl Kurzweil,
con ello; M_innn lo orna, pero no escatima crlticas"66, permaneció preocupado, porque tcm(a que quienes catubon al tanto
Marth n hizo a au hermana confidente de sus primeros cncuen· del secreto-Emil Flusa, entre ellos- lo trnicionaran sin qucrer· 12 •
tro<! con Sigmund. Minna comenta: "El doctor es muy amable al int,e.
º·'
resane tanto por nosotras.. 1 1 . No podía adivinar entoncca que viví·
ria 4 3 afto• en la coso de su cuñado. Durante los a!IO<! de 101 dos
• 11 _Contruta con la carta dirigida a ?\1artha. ~1 atao •ntenor. en Od•
8IÓO d•l 1uidd10 de Nothan Weiu (carta de f'reud a Mari.ha d•I 16 de Mtl...,.
bre de 1883, S.,mund Prrud. ~ncia de amor, Ñ· 79). •
• 10. Eee ·~o noeotnu•. como "'ettmos,. traerá cola. • 12 Un.a vei Por eemana. en el cui. Gempre lranqwJo Cal• Kuriwetl. e.l

144 145
Penosa separación de Jos enamorados. "Las dos semanas sigu1en· bfan, eran casi inexistentes, ya que "'un tt8bOJo sub~lt-::mo perjudic~·
"'ª a la partida de Martha a Wandabek fueron de las peores que elloa
vivieran f.lartha, en cartas múy tiernas y pacientes. consintió en vol·
ria lss oportunidades de casamiento"''· Con todo, M.1tzi, la t.ercera h1·
ja, fue" Paria, donde estuvo un año empleada como gobernanta, lo-
ve..-c -compañera de armas-, como él lo dc.eaba, pero dejando en da· grando enviar a Ja familia la respetable auma de 300 francos. Dolfi
roque no pensaba sumarse a él en un asalto frontal a la familia..,'. -la cenicienta de la casa- quedó como apoye de la madre. Rosa! la llO-
Wandsbek era un castillo remoto, casi inaccesible. Freud era de- gunda hcr·mann, tuvo una seria decepción amorosa Y su medio her·
mneindo pobre para visitar a su novia con frecuencia: no era fácil cec>- mano Emmanuel la invitó a afmcarse en ~1ancbester. .
nomízor, Oorln por florln, el precio del pasaje. Emest Jones, afilando Las cotas mejoraron cuando Anno, In hija ~ayor, se ca~ con Eh.
ol ltlpit, ca lculó que l a pareja estuvo separada durante tres de los El hermano de Martha tenía una bucnn situnc1ón, en términos ~m·
cuatro nftos y medio t ranscurridos entre el prin1er encuentro y ol ca· parativos. En esa época se hizo un reajusto del presup~esto fam1hnr.
samiento. Estima que "En muchas ocasiones hubo dos o incluM> tres Emmanuel 118 umla Ja responsabilidad do nportor 50 h bras onualc.s,
cartAS escritas el mismo día. Misivas largas. Las de cuatro páginRs mientras que 111 cuota de Sii:?'und qu~ó estipulada en 4 dólares. San
eran cortas, algunas llegaban a doce pá¡,onaa y, la más larga de todu esta ayudo exterior, la fam1ha, ese~cu.\lmente pequeño-burgue&a1 co-
alcanzó lu veintidós páginas". rrla un riesgo inminente de prolctanurse.
La pobn!'Ul rebrotó con singular fueru en Jos años del noviazgo. Freud ganaba muy J>OC'.O· Tenla el _subsidio dcl hospital, un cua~
Freud evoca la libertad de las pampu: "El d.i nero es gas hilarante pa· con calefacción y ropa limpta. Al aalano del ~p1tal se sumaba lo que
ra mi Desde mi inf~cia sé que los caballos salvajes, en las pamJ>M, percibla de Jos alumnos, en su mayoria envtados ~r Fle1.schl. Tam·
después de haber sido enlazados por primera vez, quedan con una bién ganaba algún dinero con reseftu para u~a revlSla médica. Mú
cierta ansiedad por el resto de su vida. Conocl la pobreza sin remedio, sustancial.., fueron los ro;yaltie• por la traducaón del libro de Charcot
y ello me nterooriza coostantcmcntc.,". (290 florinc1ll. y hay que agregar los cun!<le sobre anatomlo cerebral,
Freud fue educado -¿domesticado?- en el rigor de Ja escasez. Yo para médicos norteamericanos, que comenzó a dar en .1884.
vimos que Ja pobnna 'sin remedio" nsoló o la familia desde los tíCm · Finnlmcnte, durante los cuat ro oftos en el hosp1t.al yre~d, ~uvo
pos de lo collc de los Cerrajeros. Hubo un pequeño interludio que trn· pacientes po.rt.iculares, la. mayorfn dcrávodOff ~r Breue~. E·n Jun,10 do
jo el piano de Anna y otras satisfacciones, pero el lazo estaba siempre 1884 anunció orgullosamente que habla rcc1b1do al pnmer pa.c1~nte
pronto. Su padre orillaba los 70 años, en franca claudicación. Amalío no enviado por alguien, el que habla oldo hobla~ de ~s descubnm1cn·
Freud hada milagros, secu.n dada por sus hiju. Para empeorar lasco- tos relativos a Ja cocaína; le pagó n Freud 2 Oonnes .
..,., ella lambién contrajo una tuberculoslS gTave. La enfermedad de A cstu magras fuentes se sumaban los préstamos. Brcucr i;ra el
la madre, junto a la ansiedad general, cauaó inevitables gutos cuan- principal mect!nas. Solía prestarle -darle, en reaJ!dad- una cierta
do la paciente tuvo que dejar la tómda V1eno estival y trasladaroe al auma mensual. Este patrocinio coment.6 con el noviazgo Y llegó hss·
campo. Un pronóstico sombrlo llevó a Frcud a escribir que •estaban ta el casa.miento en 1886. En La inUrprttacwn de los siuños en~n·
tratando de mantenerla con vida por algún tiempo". Nadie podio tu· tramoe ta alusión a un amigo que to ay·ud6 durante cuatro o c1nco
poner quo Amalia vivirla sus vigor08os 95 años. Freud hizo todo Jo años". En maye de 1884, calcula Joncs, Ja deuda habla alcanzado la
que pudo, pero podía muy poco. En cens ocosiones le resultaba in.se>- sumo de l 000 florines (400 dólnre•>. hecho que Fn!ud, con un toque
portable ir n su casa y ser testigo de lo miserable 'situación do la fa· Schnorror; no deja de comentar: .. Aumento. mi .autoe;stima el conocer
milio. Lo amorgaba el aspecto macilento de sus h ormon as. Contó mi valor parn alguienlll'791 pensamiento metopslcológ¡camentc corr~
que, cierto vez, invitado a almorior afuero, no podría tragar lo carne to. Esa sumo, fue creciendo año o o.fto, ~asta llegar_a los 2300 n on ·
asado, pensando en el hambre que po8aban sus hermanas'5. Parce.e nea. Deudo. considerable, que acabó mlnando precisame nte su ou·
un tango en la pampa, pero era asl. tocstima. Entonces Freud escribo: "'Breucr ~arece enca~ar c~os
LA solución lógica: poner a todo el mundo a trabajar, pero en préltamoa como una institución regular, pero &lempre mo siento in·
aquella época las cosas no eran tan fáciles. Las posibilidades de en· cómodo con éJ"tO, . . .
-lrar un trabajo adecuado, como laa sufragistas vienesas bien lo aa· Fleiochl fue otro patrocinador. Lo prestó dinero en vanas OCU•<>-
nes y murió antes de que Freud pudiera devolvérselo. Joeef Pancth,
por au port<>, aportó una donación de 600 dólares a fin de abre".'a.r cl
Bund, o aea el srupo •unión·, se reunía huta altas horas de Ja madrupda. noviai¡oi'. Freud, por supuesto, quedó muy contento Y le escnb1ói •
charlando•. nloeofando y jugando al 8J~tez. Enlre los compal\eroe del Bund Martho que parcelan estar entrando en el segundo volumen de un <>-
ettabon Eh O<!mays, los tres hermanoe Wrihle y los tres hcrmnnoe de Oi11ela lletln de fin de siglo. · b·
Fluae YKnofmachtr, además de E<tuanl Silbcretcin. Co1no el mlto del héroe pobro est.á prceento, se pueden perca ar

146 147
enlre ambos hombrea." Pero es mucho más probable que el ment<>r
ciertas imprecisionet Jon~. q~e es nuestra fuente pnncipal, dice que haya encamado las propu1.s resistencias maritales del novio.
Eh -ienfa una bue.no B1tuac16n económica, como admiruatrador de Jos Estar de novio le cambió la vida. El mundo se convirtió en un bo-
bienes de la familia Bcrnays• 1': Cabe entonces pregunt.o.r 3i su her· tln que habla que ganar. El siguiente poso fue ir a ver al grao Noth·
monn, M:irtha Bcrnoye, era tan pobre como Jones lo pinta. Emma~ nngcl. que acababa de llegar a Viena, proveniente de BerHn, para
nucl. c.s suce~ivo1~cn.te d~crito com~ pobre y opulento. Joncs llega a ocupar la cátedra de Medicina Interna. ~'rcud llegó temprano o la ci·
e8Cnb1r que es dificil dectr de qué v1vfn la familia""· Por otra parte ta. Lo casa de Nothnngcl era u.na mansión opulenta, nuevo, con olor
seglln él mismo lo seftala, "pocos jóveneo pobres de a<¡uella época po'. a barniz. .. La salo de espera era simplemente deslumbronte•. En un
drfan haber visto tanto mundo' como Sigmund83, ~I conocfa Man· caballete se podía admirar el enorme rctrot<> de una mujer de notable
chesler, Triesle, Hamburgo, Bruselaa, Gmundem, Teochen, Colonia belleza, de cabelloo -.iros. Nothnagel hace su entrada, descrita con
y, lost but not ltort, Porfs. detalle para que la novia se haga '"una idea•: '"Se siente una gran
Mo.rtba, nos nnrrn Ernest Jone8, '"también encontró un padrino emoción cuando se está en presencio de un hombre que tiene tanto
do cuento .de hadas", uno modesto, pero cuento de hadas a l fin: un tlo p<>dcr sobre nosolro8 y sobre el cual nosotros no tenemos ninguno. El
lo prometió 50 n1nrcoe por trimestre, unos 12 dólares. L.n primavera hombro no es de nuestra raza. Un leftador germánico. Cabello, cal»
d~ 1885 llegó c~n dos golpes de fortuna: la muerte de uno parienta za, mofletes, cuello, totalmente colorados. Dos verrugas enormes: una
d1•tonte que deJÓ a Prou Bemays uno herencia de 376 dólares y la en el rostro, otra en la punta de la nanz; ninguna gran belleza pero,
muerte de Lea LOwb<er, hermana de Emmelioe que le legó loOO d~ sin duda, alguien fuera de lo común""'.
lares a cada sobrina La reacción de Freud fue 'un tant<> tangencial· Freud le con.f!a a Martha que estaba un poco nervioeo, pero "en el
"Sólo las i;>"r&OnBB pobres se sienten embarazadas al recibir algun~ calor de la batalla", se calmó. Eotoncco aa.luda y entrega la tarjeta de
COB&; los neas, nunco"t4, presentación de Mcynert. Sabia lo que contenía: "Caro profesor, le re-
En 1884 era imposible predecir cuándo podrían casnn1c; en mo- conlicndo vivamente ni Doctor Sigmund Freud por su valiosa obra
mcnt'?8 dep~~1v08 Uc~nro~ a ~nsar en un noviazgo de 10 a 15 años. hislológica, y quedarfo agradecido si le concede uña entrevista. Espe·
C08n 1nadm1s1blc, segun m1 arrugo astrólogo, para un t.ourino. Pero en rando verlo en breve. su -Theodor Mcyoert•.
esa época, no era algo inaudito; incluso la irascible Emmelioe Ber- Nothnagel, con uno sonrisa amable, dijo lo que tenla que decir:
nays había estado do novia durante nueve allos. Frcud, traB minucio- •Recibo con mue.ha atención una recomendación de mi colega ?t.tey·
- cálculos, concluyó que, Dios mechan!<!, el purgatorio podrfa durar nert. ¿En qué puedo serlo útil, doctor?".
custro aftos. El sncromento se consuma.río en cuant.o le ratificaron ta La impresión ero buena. Freud comenta que estaba ante ""un
demorada docencia. hombre que siente lo que dice y"""ª sus palabras•. Uno pen1ona "que
En la. espero, el circo clínico estobo montado paro un joven médi- lnspiro. confianza•. Frcud abre e l fuego:
co aguerrido, con buenas c?ncxioncs científicas, discípulo do Charcot - Probablemente usted ya ha adivinado de qué se trato. Dicen
y Brücke, una pcnions tün1da aunque con sentido del humor acorra· que va a contratar un asistente, y también que dentro de poco tendrá
lada pero ambicioaa. Seguía confiando poco en sus habílidad~ médi· un empleo nuevo para ofrecer. También ol decir que da gran impor·
cas, Y repetidas vecee se quejó de &eotirse inadecuado pa.r a lidiar con tancia a la invcatigac1ón cientlfica. R<!alicé algunos trabajoo cientifi·
los pacentes. Todot los hist<>riadorcs consideran que la ctemización cos, pero por el moment<> no tengo posibilidades de continuar, de mo-
del periodo premorital se debió a las finanzas. Pero no por nada do que consideré aconsejable presentarme como candidat<>.
Freud fue~I inventor del Complejo de Edipo. Creo que le resultó difi· - ¿Ha traído algunas separata• de sus trabajos, doctor?
c1l separarse de lo ma~rc. Cierta noche, narra Erncst Joncs, en casa - Sí -dice Freud.
de los Breue~, el novio hablaba de su atribulada novela nupcial. Mientras Nothnagel hojea los papele•, Freud explica su posición:
Cuando Mathilde Breuer entró con brfos en el asunto Joscr exclamó: - Primero estudié 1oologla, despu4!oi fisiología e hice algunas in·
"¡Por. el amor ~e Dios, ~o lo instiguca a casarse!•ao. J;,.,ca interpreta vlllligaciones en hist<>logfa. Cuando el PT<>fesor Brüc.k.e me dijo que no
cata mtervenoón como indicador precoz de un conllict<> en la relación podfa prescindir de ou asistente ... renuncié.
Aquf Nothoagel se explayó:
- No le ocultaré que varias peraonas se disputan este puesl<> y
que, por consiguiente. no puedo darle ninguna espcronzn. No serta
d • 13. S;abc.moe quo EH Bemays amru16 una fortuna an Américo. En 1920 justo. Por eso voy u anotnr su nombre pora el caso de que aparezc,a
onó un m1Uóo de coronaa para íu.ndar uno guardería (carta de Freud a Pfi1· otro empleo. No haré promesas ... Me quedaré con sus trabajos, si no
~r dPfiel 9 de mayo do 1920, Cortt1pon.dancce ck s;gmund FrYud º"e le poi· t1(~:ne ineonvenient.e"'.
ur utu, 1961 , Pario, Callimard, P'J. 121).
149
148
"Todo e11to -ob<lerva Freud- fue dicho de la mo.nera mú Dml8tosa Mejor prcguntarnO<!; •¿Cuál era el deseo de Frcud?". Lo más pro-
quemo es posible reproducir: no fuo rudo; a lo sumo un tanto reser- bable es que hoya tenido la eeperanzn de que Bnlcke, conmovido por
vado, pero siempro cordial""°. · lo precariedad económica de su pupilo. hiciera al(!1ln tipo de cxcop·
Esta entrevista, narrada paso a Pll80, ilustra bien la situación del ción para que cJ promisorio investigador permaneciera en el Institu·
postulan!<> Freud: entonoes ¿qué hacer? t4. Freud no iba en busca de un consejo; deseaba ecducir a su viejo
Una alternativa era emigrar. En la entrevista con Nothnagel ¡efe de los ojos azules. El mero con.oejo recibido d ebe de haber 11do
Freud mencionó la poeibilidad de trabajar en ln•loterra "donde •-n' una amarga decepción. En lo jcrarqufa u.nlversitarin, los asistenta
.
go par1cnt~8 .., . La .d
1 co d e probn,r fortuna en otras
" '
tierras "' •
persistió cst.aban muy por encimo de los demoetrndoree . Ambos asistentes
por algún ~ocmpo. Gran ~ret:'ña •••!"Pro en primer lugar: "Anhelo in· eran desgraciadamente apenas 10 a~os mayores que Freud, y habla
dependcnclB, para seguir mis propios deseos. La imagen de lnglate. pocas probabilidades de que lo muerte los visitara en un futuro razo-
'"!"ª surge an~ ~í con eu ~ria prosperidad, eu generosa coneagra- nable.
aón al ~•en pubhco, el obshnado y """"ible sentimiento de justícia de Uama lo atención que un pupilo brillante de uno de los mayo""'
s~s habitantes ... toda• lns mdeleble11 impresiones de mi viaje de hace institutos de fisiologla de Europa, con varios trabajO<! meritorios pu·
s1c_te añOH, .que tuvo una influencio decisiva en nli vida, despertaron blicados, que contaba con In amistad de Fleischl y el estimulo de
b&JO una viva luz. Estoy volviendo o leer la historia de la isla las Brcuer, tuviera que soportar tantas penurias paro 80b~evivir. Co~n
obras de los hombres que fueron mts verdaderos maestros, tod~ io- dos posibilidades: o en el momenro de la verdad lo consideraban ••m·
B!cscs o ~scoceses; y he ~rdado el que para mi fue el periodo hist;;. ptemente alumno y no disclpulo, o bien habla algo en él que ya iba a
neo más tntcresante: el reinado de los puritan"" y Olivcrio Cromwell contrapelo del orden esroblcc1do. Por eoo no se puede descartar la eu·
y también el grandio•o monumento de e•e periodo - El Pora(so perdí'. gerencia de ese buen biógrafo que fuo Wittels cuando plantea la ~i­
do-, donde recientemente, cuando no me sentí seguro de tu amor1 en- bilidad de un "'cnfrianlicnto con la c\lpula"', aunque nada hubiera
contré consuelo y ánimo. ¿l)ebemoe permanecer aquíJ Marthar"2 cambiado en la superficio''. El famoeo epioodio do los "terribles ojos
En otro momento pensó radicarte en el interior; haría un curso axules de Bnlcke" bien pudo ser el deaplaxamiento de otra "mirada",
br;eve de lres meses d e ob&tetricia y pediatría, para instalane en al· mb seria ·a. En el caso de Nolhnagel, ,. muy probeble que de alguna
gun lugar de la Monarqu!o Dual dondo se hablara alemán: Moravia manera se tran•parentara lo actitud altanera de Proud: "En circuns-
por ejemplo. "Contigo, mi pila de libro41 y un microscopio espero en'. tancios favorables, yo podrfn realizar más que Hermano Nothnagcl, a
contrar consuelo suficiente por haber fracasado en la ci~dad . No se quien me sicnw muy superior"'6. Se puode detectar cierta ambicioso
pa~ece de pobreza en el ine<>rior, ya que alll faltan médicos por do- ironía en la minuciosa dc11tripción que Freud hace del "lellador ger·
qwer. Y no quedaremoa en eJ olvido para siempre pues continuaré minico•, un cierto racismo. .
con mi trobajo.... Apenos tres días dcopués escribe°: "Me siento lleno &e también fue el tiempo de la primera hoguera. Le idea de que-
do energfn y ya no pienso en desistir de mi futuro en Viena..,.. mar su producción escrita es muy antigua. En Freud encontramos
. Pasadu unas semanas, Freud vuelve a ver a Nothnagel n fin de desde muy t-0mprano una pulsión .. piromanfaco". Clnrk nos cuonta
r~ti.rar 1u1 separatas (que, para mé.1 datos, eran originales aio ~ que ya en 1875 planeaba destruir los a.rchivos de la Academia Espa·
p1ao). En la nueva charla obtiene la misma respuesta peoimista. El Ilota, y en setiembre de 1877 le escribió a Silberstein: "Propongo que
maestro podrla darle recomendaciones para Madrid o Buenos Ai- celel>remoe una agradable velada invc:mal y que quememos luego loo
r~s'". O seo q~e ninguno de los dO<! "pesos peoad""" cientffieos C8tnba archivos de lo Academia en un solemne auto de fe,,.••. Otro tanto ma·
d1spucsto a s.nhr del comino burocrático para dorio una mano. quinó respecto de la correspondencia amorosa99.
En la encrucijada vocacional, la fundamenta) conversación con Como scllala Sulloway, en el crisol de la produc~íón inteleclual,
Brücke ocupa el centro. ¿Qué sucedió realmente en ella? "La Pre..n· "existe una poderosa tensión subterránea entre la oncnf:8CJón del os·
tacl6!1 ou~obiográfico no nos dice el Brucke. por propia iniciativa, p1rante al descubrimiento, que apunta al futuro, y la onentac1ón del
ofreaó su influyente consejo, o si Freud le pidió una opinión.... Cree- historiador dirigida al posado••OO. No cabe duda de que nuesn:> héroe
mos qu~ Jo~c& tieno rozón cuando observa: "No vemos cuál podfa ser P""Cía un ll<lntído histórico oguzado, en la medida en que el ps1cooná·
la contribución de BrOcko ni conocimiento de algo que Freud ya scgu·
romcnte anbfa.....

'15. En contra de esta t•i•, tenemoe e.l hecho, como luego veremoe. de
que 8riicke promovíó calurot0mente su beca a París.
•1.t. ¿lnHtginan. a F'rcud como colega de José lngenioro1? '16. En co1t.ellano en el original.

150 151
1..1• procura la recuperación del pasado del sujetA>. Pero en lo que a él procuran obliterar la hlSt.oria a fin de recrearla según su con\•cnien·
concierne trató de dificultar la taren de aus futuros biógrafos. Tres cia ideológica"?'"'. ¿No acrá que Freud en~ró en 1885 en esa ecnda de
veces en la vida, en 1885, 1908 y finoln1entc en 1917, con sus artícu- un ap~•-coup orwellinno (en el doble sentido del térmmol?
los motopsicológicos, eu pasado fue incinerado. Luego veremos que Por otra parte, ¿cuál serla la •perplejidad" de los b iógrafos? _Él
cado auto de fe tuvo &u significado circunetanciaJ. acaba de descubrir Que ..el demonio do un ser humano ce au n\eJOr
Comencemos por la primera hoguera encendida en loe tiempos de parte, es él mismo"to&. Está. pronto a quemar l as naves. Acab~ de re-
la cocalna, un día "ruin y árido" en el que acababa de IA>rlurar a "dos chazar la promisoria invitación de ~1eyne.rt_. •Es verda~. ~vidente~
con~ que mordisqueaban nabos y ensuciaban el piso". e1
le coofia a mente que aún no tengo la beca y los subs1d1os para el vuue; mucha
Martha su intención· gente dirá que ea una locura rechazar un empico que disputé hace un
mes... 1• .
Intención, dicho sea de paso, que terminé de llevar a cabo y de la Repitamos la pregunta: ¿cuál era el. d~l!CO de Freud? .
cuol olgun.aa personas infclieos, que oún no hon nacid~, algún Si pensamos en !Alrminos de posterioridad, Freu d descubrió la oo-
día se quejarán . Como no vas a odivinar a quiénes n1c refiero coínn dos rulos más tordc; lo hipnosis, cuatro; la e t.iologío sexual de
vol'. a decírtelo: son mis biógrafos. Destrur IA>das mio notru! de 1.,.; las neurosis, seis. Ese inve&tigador aventurero, poco convencional,
últimos 14 allos, fueran ellas carta&, "'8úmenes de lrabajoe cien- nie!A> de Mesmer no "calzaba" bien en el ln•titu!A> de Bnlcke. Tal vez
Uficos o los manuxritos de mis monograt188 101. el con01cto cenmtl de Freud no se producla entre la ciencia y el amor,
como creen Jones y Gii)'. Esto es, le acíertan al bul!A>, pero fallan en la
Sólo fueron preservadas las cartas de la familia: suUIC'Za. Esas tensiones estaban presentes, pero las fuerz.aa en pugna
se dobo.n en un nuevo campo de •inclinación .. , para usar el término de
Los tuyas, mi amor, nunca corrieron pcligro·11. la Academia Espafiola, u n campo apenas vislumbrado'"· f!sa incli~a­
ción lo Llevaba hacia el lado de Charcot, hacia el sonambulismo arttfi·
Cu.an~o ~uema au ptl8ado, considero que '"tcxlos mia pensamien- cial de las grandes histéricas. hacia las alteraciones de la con8Cienc.i.a,
toe ~ sent1m1en~ ~bre el mundo en general y sobre mí mismo en con o sin droga. En ese horizonte próirimo ac proyectaba el dcaeo IR·
particular (son) 1nd1gnCM1 de seguir existiendo". Les da un coup d~ conoc:ieote de Freud
grace. Todo tendrá quo ser pensado de nuevo. La decisión, por 1er desgarradora, fue dolorosa: El pr imer P"'!"
ero i.ncvitable: Frcud tenía que capacitarse para abnr un con~ltono
Pero este material cstá asentándose como las nubes de polvo en privado. Necesitaba e xperiencia clínica hoopitalaria. El e1tud10 de la
torno de la Esfinge'º'. medicina en e l Viejo Continente ponía el 1noyor é nfasis en e l nul~ Y
las demost.-aciones· el cstudiantc poco aprendía del quehacer clínico.
¿Premonición? ~I ea la Esfinge, mejor dicho, él.., el héroe que re- Faltaba práctica iU:-.t<> al lecho del paciente, sobraba juntA> al cadáv<;r
ve~a la gran mcógruta De allí que esta carta, probablemente escrita en la fria mesa de mármol. Por eso Freud planeó pasar dos &llos .,_
bajo loe efectos de la cocaína, continúe: viendo y eatudiando en el hospital, inmeno eo 1~ clínica On~ días
después del noviazgo sellado en el Jardín de M6ld1og, Freud ac tnscn·
En cuanlA>_ a 1?" biógrafos (una vez más(, que se atcrmenten, no be on el Hospital General de Viena. . .
tenemos nmgon dcseo de h acer las cosos fáciles para ellos. Todos En ese sombr!o afto de 1882, y d u rantc el pnmcr tiempo en el
tendrán razón cuando expresen au opinión sobre la "'Evolución Hospital General Froud hizo una rondo de especialidades, pasando
del Héroe•, y ya eslcy anticipando su perplejidad•~- de un dcpartamc~to o ot.ro durante tres a.i\os. Prefirió co.mcninr por
cirugfa· el laboratorio lo había formado para un uso eficiente de las
¿Qué significa esta destrucción •i•temática de su propio pasado? manos.' Pero no resultó bien: permaneció 8610 un par de ~eses ~n l_a s
Freud encendió e~as hogueras antes de que pudiese adivinar que su aalas quirúrgicas. Vi1tit6 entonces las 681as de clín1ea méchca, ps1qu1a-
Vlda tenía la consistencia que anticipa In inmortalidad, por más que trlo, derma!A>logfo y ot\olmologfa.
softnro. con placas do mdrmol. ¿No será que Sullowny tiene razón
cunndo especula "que 108 espíritus revolucionarios ... frecuentemente

•ta. Ademú del traba.Jo con Meynert. frcud babia solicitado empleo en
la F\a.ndaa6n Rudolf JUnto • Julius Han,,
'17 Perobutahoyao-.lalu•d•lclía. •19. La misma -.¡nd1MCWn· que lo llevo a apuaonarse por CiMI&.

152 153
Partió de la posición máa aubaltema posible, la de Aspirant una dio de largo aliento. Holllinder se cansa pronto de examinar millare8
..pcc1e de asistente clínico, y fue promovido a S.lwndorortz en :nayo de láminas de cerebros de (et.os, y el proyecto se interumpe, aunque,
de 1~3, al ingresar en el Departamento de Psiquiatrla de Mey- como verem08, más tarde Freud sacó partido de ese esfueno•at.
nert . En ¡uho de 1884 J>&'!6 ª. wr S.lturul~irartz Supuior, para 8 1. El peiquiatra y anatomista general Thcodor Meynert no em me-
cana::ir. f!~almente, al año s1gu1ento, el cochciado título de Prluatdo- noo iluatre que Notbnagel. La obra y la personalidad de Thoodor
zent, poe1~60 que J?rocuraba mú prestigio que salario. t.1eyncrt hablan impresionado a frcud ya en sus tiempo& de ettu-
La Viena médica era sumamente competitiva. No debe extrllllinr- diante. Obstinado, con la meta de uno poicologfa científica, Meynert
nos que, como lo señala Gay, albergaac fantasías hostiles front-0 n co- ern un dctcrminist.a estricto que descartnbu el libre albedrío como
legas que obstaculizaban su cnmino. Como ~l dirá más tarde en su simple iluoión, y consideraba que lo mente obedecía a un orden fun -
Trauntdeutun~: "En cualq.uior lugnr del mundo donde e xista jornr-. damental oculto, el que aguardaba un nnálieis profundo que lo socnra
quin y P!º?>oc•ón, está abierto el camino para deseos que deben de o luz. Alumno y prptcgido del gran IWbilansky, Meynert abrió lo pri-
ser &upnm1d08"101. mera cátedra de psiquiatría de lo Universidad de Viena, en 1870, y
. En setiembre de 1883, des~uét de con~er Jos Alpes por sugert'n· dominó el panorama •psi" hasta su muerto en 1892110• Poderoso, fue
c1~ d~ ~rcucr, ou?~U:O héroe p1d16 el consc10 de su amigo. La viiita criticado en la época precisamenlo por su vuelo especulativo. Se Je ...,.
co1nc1d1ó con _el sw~d10 de su col!'ga Nathan Wei.ss, promisorio neuró- procbaba que hubiera elaborado una "m1tolog!a d.e l cerebro". Kraepo-
1~?¡,,c:uyo óbito de¡aba un espacio t'fl el empinado camino univenita- ltn prcvenfa a los estudiantes que no ·se instalaran apresuradamente
rio . Frcud descartó la posibilidad de ocupar e.;e vacío. Le dijo a en el edificio que Mcynert había erigido en el aire ..." 111• Meynert fue
Breuer que creía ten~r algunos. méritos 161id06, pero no mucho ambi- un buen maeatro de Freud. Su postura filosófica, con su epistemolo-
ción (el talón de Aquiles de We1S1, dicho sea de paso) que no fuera 1 gía pooitiviota, 1610 podía servir como confirmación y estímulo. Una
de caanrsc. C?e insi~tir con la neurología quedaría preso en Viena~ deuda: la noción de un "principio de displacer" y, también, la de "•u-
prolon~ondo mdefin1damente su n.ovioz.go. En cambio, en provincioa n1n de excitaciones". Freud vio en (11, primero, a un admirado protcc·
~!'!:.. nt-0ndcr partos, arrancar dientes y cndcre:zar piernas qucbrn- tor, y dcatpués un obstáculo, má.8 quo un rlvol. Casi desde el comienzo
de eu relación, Freud se quejó de que ero dificil trabajar con eso hon»
. Brcucr propuso una salido intcrmcdía: continuar con lo que ve.nía brc .illcno de manías e ilusiones"; '"no te escucha ni te cntiende" 112• En
hil~1cndo Y permanecer atento a otras l>08ibilidades"2i. Asl, al dfa 8¡. los ot\oa noventa, los dos iban a disput.ar por cuestiones muy paJpi-
gu1ente, Freud le p1Clió al director del hospital que incluyera su nom- tanta: la histeria y la hipnosis.
b"' en el teclor de enfermedades d~I aistema nervioso y del hlgado (1). Es muy posible que el periodo en el pabellón de Meynert haya si-
AcorTBlado entre la m_conmov¡ble burocracia de Ja carrera docen- do el momento del giro ele Freud hacia lo •cooa• psicológica. Ese vera·
te Y I~ logfatíca del casanuento, ae llene la impresión de que a Freud no de 1884 puede considerarse el turning point. No en vano Sartn
no le importaba ~ue el paciente íueao un <>nfermo de la piel, de loo inicia el guión de la pellcula en los viejos corredores del Hoopilal
huooos o de la ve¡i¡¡a, con tal de que acudiera a su futuro conaultorio. General de Vlena. donde dos en.fcrmero8 nevan en camilla a una an·
El panorama comienza a cambiar cuando entra como Seltundorortz ciana que padece de ceguera histérica. La conducen a la sala donde
en el d_cpartamenlo de Meynert. Ali! retomó el contacto con laa per- Freud y Meynert, frente a los estudiontel!, tienen u.na discusión sobre
turbac1on.es corebrales y obtuvo pormiso del jefe para trabajar en •u la validez del discurao histérico (discusión que realmente se produci·
lobo;otorio: Freud le propuso a Hollttndor, aegundo de Meynert, que ni a partir de 1886).
reahzaran ¡untos un trabajo sobro el cerebro del recién nacido. Estu-

NO'l'AS
bit.o·~bfl ~•Lo de Freud a Atan.ha aobre ut.e ami.go que •se ahoro:S en u.n
pPcol!; •
~~ le calle Land" de.muett.ra una comprenhón apzada de la
do para a wiada. • ··· .-us cuahdadtie buen.;" 1 malas se habían combin•· 1 Emtot JO<IM, A <ido ta obro <k Sagmund Frrud, 1969, 1Uo de JaM•·
uo 1nve~fisu_ caída; 1\1 vida. pc;r &1'f dearlo, h3.b1a. sido elabonda por
Fft-ud • Ma~ ::;es Y esl.:t caU.~&roít íue el fin inevitable'"' (carta de "" '""'''"
2. lbld.'· J>'ic. 114.
tlO tk amor, pép 7~)e sct.ombn! de 1811-1, Sq¡mund F1TU<L CormpondJ•· 3 lbld
•2i. Exactrunente lo. 1 •. M. Robert.. IA ret>Olucidn p11eoono.lftu:o, 1978, Fondo Nacional do Cul-
dia antoe. que e Pn>pio Brouer había hecho una década y me- tura, M'xico, pág. 87.

154 155
5. Carta de Fl'cud a l\fartha del 2 de ag<>.tlo de 1882, eit.ada por Jones, 43. Cai-W de Frcud a 1'·J arlha del 22 de agosto de 188a, Sigmund Freud.
op. cit., 1, pág. 113. Corrt1pondi11cia de a1nor, pág. 62.
6. ErneslJones,op. cit., 1, págs. 114~5. 44. lbíd.
7. lbfd.. pág. 115. 45. Carta de Freud a 1'tartha. del 15 de noviembre de 1883, Sigmund
8. lbíd. Freud. Correspondlncia de'amor, pág. 98.
9. lbíd. 46. lbfd.
JO. Carta citada por EmestJoncs, ibíd., 1, págs. 115-!6. 47. lbíd.
11. lbíd. 48. lbid.
12. lbfd. 49. Peter Oay, op. cit., pág. 52.
13. lbíd. 50. Carta de Freud a Martha del 18 de agosto de 1882, Sig1nund FreHd.
14. lbíd. C.OrrespondincitJ de ainor, pága. 47-8.
15. lbíd. 5 L. Ernes-tJones, op. cit. , 1, pág. 122.
16. lbfd. 52. lbid.
17. Denis de f«>ugemont, El an1or y Oc.:id'!nte 1978 Barcelona Kairó8 53. lbfd.
pág. 18. • • • • 54. Cart..a de Freud a l\lart.ha del 8 de julio de 1882, citada por Jones,
18. Em&st(Jones, op. cit., I. pág. 117. ibid., págs. 12 1-2.
19. Cni;ta de f'roud a Mortha del 16 de mayo de 1884, ciU.do por Ern..t 55. lbíd .. 1, pág. 123.
Jones,op. cit., I, ~g. Jl7. 56. !bid.. '· pág. 121.
20. lbfd. 57. Carta do 1'fartho dé fecha incierta, citada por Jones, ibíd., pág. 121.
21. !bid. 58. lbíd., 1, pág. 146.
22. Carta do Freud a Martha del 10 de marzo de 1885. Sigmund Freud. 59. lbíd .. 1, pág. 119.
Correspondinc1a de amor, pág. 165. 60. lbfd.
23. lifartha, como Fliess, consttrvó todas laá cartas, llevándolas ptlra In- 61. Carta de Freud a ~1inna Bemaya del 21 de febrero de 1883, Sigmund
glaterra en 1938. Noventa y Lré8 de esas cartas fueron incluidas en Sigmund FN!ud. Correspondincia ckarnor, pág. 56.
Frt.ud. Corrc.$po.ndéncin de amor. Aproximadamente dos tercios del total está 62. lbid.
guardado baj~ siete llaves a la espera del próximo milenio. 63. Petcr Ony, op. cit., pág. 51.
24. P. R1eff, Freud, la menú de un moralifto, 1966, Buenos Aires, Pai· 64. Carta de Frau Bernaya del 27 de junio de 1886, citada par Ernest Jo·
dóo, p¡lg. 237. nes, op. cit., I, págs. 157..S.
25. M. Robert, op. cü., p¡lg. 89. 65. lbld.
26. P_ctcr Gay, Freud, urna vi.da paro o nosso t~1npD, 1989, San Poblo 66. lbíd., 1, pág. 127.
Companhia d•• Letrns, pág. 50. ' 67. lbíd.
27. Carta de Freud a Marthn del 19 de junio da 1882, Si¡¡mund Froud. 68. !bid.. 1, pág. 174. •
Corre.spondincia de amor. pág. 26. 69. Carta de 1'Tcud a 1''1inna del 7 do febrero de 1886, Sig1nun.d Fnud.
28. lb!d., pág. 27. Corre.spondéncia de amor, pág. 243.
29. lbfd. 70. lbíd.
30. lbíd. 71. Pctcr Swalca, •Prcud, P.1inna Bernays and the conquest of Rome"',
31. Carta de Freud a Martha, dol 16 de enero de 1884, ibfd., pág. 114. New American Reuiew, 1882, pág. 2.
_ 32. Carta de Frcud a A1artba de agosto de 1882, cilada por Jonos, op. 72. Emest J one.s, op. cit., pág. l 19.
cit., I, pág. 178, 73. lbfd., 1, pág. 136.
33. lbíd. 74. Carta de Freud a Flieaíl del 21 de seliembre de 1889.
34. Petar Gay, op. cit., pág. 51. 75. Carta inédita a ~1artha del 10 de agosto de 1884, citada por Jones,
35. Emest Jones, op. cit., 1, pág. 149. op. cit., pág. 168.
36. Paul Roa.zen, Freud y sus di8clpulo$, 1974, Alianza, pág. 72. 76. lbíd.
37. ErncstJones,op. cjt., 1, pág. 123. 77. lbid., 1, pág. 169.
,.L __ 38. Carta de Freud a J. Pulnan1, del 8 de julio de 1915 Sigmund Freud. 78. SE, V, pág. 482.
'-""'f'tSpondi.ncUt de amor, pág. 360. ' 79. ErnestJone.s,op. cit~ , I, pág. 170.
39. Paul Roa:zen, op. cit., pág. 72. 80. lbíd.
40. Emest Jone.s, on. cit. J pág 119 81. lbfd., 1, pág. 171.
41. lbíd. p ' • • •
82. lbíd., 1, pág. 166.
42 83. lbíd., 1, pág. 167.
te · Carta de Freud n Martha del 5 do diciembre de 1885 citada por Pe·
r 0 ay. op. cit., pág. 53, • 84. lbíd., I, pág. 171.

1 56 157
85. Csu't..o do J"raud a l\torthn del 18 de &gofJto de 1882. cilOdo por ErnOlt
Jo ..., ibld., pi\« l~
86 lbld
87. Cruv de Freud a Martha del S de octubre de 1882, S1J1mund P.-.ud
C4t-1Yspondln~•O ~ OMOI", pág. 51.
88. lbíd
89. lbld,P'«. 53 CAPÍTULOS
90. lbld
91 lbld EL SALTO DE GATO
92 C..rta de P'n!ud a Martha del 16 de agooto de 1882, otada por r.,.,,..t
Jon... op. cit • 1, Jll\c 187
93. C..rta de Freud a Martha citada por Em<J1LJonea, 1bíd , I, pág 189 ?tfarthB, novia aplicada, se interesa por la actividad de su novio.
94 . Cert.a de 1-'ttud a Ma.rtha de setiembre de 1882 citada por &me1t J;;ste •explica• su trabajo de la siguiente manera: "Bien ... en primer
Jone1, 1bíd.. l. p¡IR. 189. ' lugar, el cerebro debe ser endurecido (en alcohol, por ejemplo) y, en
95. lbld .. 1. p4g. 73. seguida, cortado en rebanadas finas para ver dónde se encuentran las
96. lbld. fibras y las células en relación recíproca, adónde van los libros, etc.
97. Prilz \Vitt.el8, Sigmun<.l l,.reud: his perM>nality, hi• toochb1g and hi• Llls fibras son los conductos de las diversas pnrtcs dol cuerpo, los cé-
11<hool, 1924, Lond"'8, Allon & Unwin, pág. 20.
98. Cart.n ~o Praud u A1tutha del 2 de febrero de 1886, Sisn111nd Freud l ulas los controlon, do modo que debemos respetar estos estructu·
Cor~11poncUnc10 d~ amor, pág. 241. ra.s"I. Esos "'·respctoblcs" estructuras son, en sumo, los neuronas.
. 99. C.orta de f-'roud a Silbertt.ein del 7 de selien1bre de 1877, itttrra de Ya comentomoe que Froud tiene talento paro los tinturas. J;;¡ mc>-
JtUMIM! 1 pt.\g. 207. dificó lo fórmula do Reichert (me'Zcla de ácido nftrico con glicerina)
100. Sullowll)', Proud, biologi.i• de l'upnl. póg. 6. para preparodoe del tejido nervioso. Usa la nueva fórmula "con la fi.
101 C..rta do Freud • Martha del 28 de abril de 1886, S11mund Prwud. nalidod de preparar de modo seguro y fácil el sistema nervioso cen-
<:cn-upon~.... túª"""· páp. 168-9. tral y periférico de loo vertebrados superiores (ratonC11, con~oo. bovi·
102 Carta do •·n1ud a Martbo &maya del 26 de obnl de 188• 1b1d nos) ... Estimomoo que (el método) facilita considerablemente la
"""· 168-9 ... .. preparación de nervios situados en loo canales ~ y la preparación
103 lbld y de&linde do anastomosis y redes nerviooas"2.
104 Sullowll)', op al., péc. 4. Lo Uamauvo de SWI incurgiones neurológicas es cl apego a la ana·
!05 Carto • Mortha del 31 c1A! marzo clA! 1885, Sfllmund Fr<ud CONT•· tomla. Eaa ftjación en la estructura microscópica ..tática tal ve• le
~··túª"'"'· pác. 167 impidió profundir.ar la fisiología de la neurona. En carta a su amigo
106. Emeot Jonao, op <it., 1, pág. 76.
107. SE. V, p4¡. 484. Knofroacher, Froud dice en 1878: "Me he pasado a otro laboratorio y
108. C..rta de Pl"Oud a Mart.ha del 19 de l!etiembrc de 1883, citada por me estoy preparando para mi propia profesión -mutilando animales o
Emeet Jone1, op. <11., 11, p4g. 208. a.t ormentando "'""" humanos ....... Lll preferencia del ojo sobre lo ma·
109. Carta do Preud o Martha del 2 de julio de 1883, citada por Emeat no -comenta Jonc.t- tal vez fue la causa del poco éxito de Frcud con
Jonco, 1bld., 1, pág. 207. el método experimental. Sus ensayoe "con el dinamómetro para medir
110.~~na l.aky, Die iuiener mtdizinische Schult 1m 19. JohrJu,ndert, la fuerza muscular bajo e l efecto de la cocafna fueron inl.crrumpidos
1965, Colomu, Oraz, p4p. 374·80. ein resultados concluyontes"4 . Lo mismo sucedió con su incursión on
1,11. .Emll Kmopclin, Die Richtungen <kr P8Ythiatri~hen 1'0rsuug, 1887, la fisiolog!a animal en e l laboratorio de Strick er. Esta visito merece
Loipzog, citado por Erna Lc•ky, ibíd., p4g. 377. ser mcncionndo: "'Mi demonio me hizo visitar c1 laboratorio de Strie-
112. Carta de Freud o Mortho del 20 de ng08to do 1883, Bri•f•. p¡lg. 49. ker. Fui bien recibido y me ofrecieron excelentes proyectos. Ahora 08-
toy inmerso en loa glándulas salivares y tengo la certeza de que en·
QOntraré alguno cofu\. El mes que viene iniciaré experimentos con la
eecr«:ión sali..·nr de pe_rroe"$,
Repa~moe en que casi 25 años después, Pavlov -que 1f ero un
gran experimentador- encontró en la saliva de los perroe le llave
maestro de •u teoría de 108 reflejos condicionados. [)eede el punto de
viata de la hllltoria de 1118 ideas, 106 trabajoe de lván Peirov~tcl> Pav-
lov IOn contemporéneoe de los de Frcud y de Janct. El •error de lv"'

158 159
Pctrovitch Pavlov tal vei fue considerar que la ..salivación psíquica", se electrifica, mientras una gigantesca red telegráfica "parlotea" por
como é l la denominó, esto es, el "agua en la boca", era un fenómeno el continente. La tecnología de la ciencia médica da un tremendo sal-
psicológico•. · to aun antes de la llegada de los rayos X. En esa época, la electrici-
Freud nunca fue receptivo a la noción de comprobación experi · dad. tanto la galvánica como la farádica, era la varita mágica de la
mental. En una carta tardía al psicólogo norteamericano Saúl Ro- neurología, no sólo con fi nes diagnósticos, sino sobre todo como prin·
scnzweig, hablando de la situación analítica, nfirn1a que "Ja riqueza cipal recurso terapéutico. Eo el verano de 1883, en la Exposición de
de las observaciones sobre las que se basaban lnucstras) aserciones Electricidad de Viena, se presentó el más sofisticado de estos apara-
las indcpendi•aba de la comprobación experimental"'. Él privilegiaba tos, y Fleischl llevó a Freud a verlo. Había hasta un teléfono interno,
las horas que pasaba fluctuando en Ja escucha analítica•1 instalado especialmente para el evento, que permitía hablar de una
El tema de la ambición merece que nos detengamos en él. Freud sala a otra 12. Frente a esta tecnología de punta, Freud vio la nccesi·
tenía ambición de sobra. Basta pensar en su identificación napoleóni- dad de profundizar en el tema. Fleischl se ofreció a ayuda rlo econó-
ca, en sus fantaslas como Príncipe del Cretáceo, en el futuro estreme- mican1cntc en la compra de los aparatos. Durante más de cinco años
cimien to existencial frente a la Acrópolis, y en el también futuro arri- Freud experi mentó con los flujos galvánicos Yt en 1888, e n carta a
be con Jung al puerto de Nueva York. Es curioso, eso sf, que él mismo Fliess, describe un tratarniento hidroeléctrico en el que "el caso re·
no se considerara ambicioso; más alin, pensaba que su falta de ambi- s ultó bastante simplc" 13. Luego, inspirado en el trabajo de Breuer,
ción era un defecto de carácter. En abril de 1884 escribe: "Lo malo es investigó los cambios que produce la fiebre en la conductividad eléc·
que tengo poca ambición,.. trica del sistema neuromuscular 14 • También llevó a cabo un t,r abajo
En sus rondas Por el Hospital General, Frcud llega al sector del conjunto con KOnigstcin sobre la reacción eléctrica del nervio óptico.
Dr. ~ranz Scholz, d~ndo estudia las enfermedades nerviosas orgáni· No publicó nada en esa esfera. Nunca tuvo mucha fe en los efluvios
~as. Me estoy definiendo cada vez más como neuropatólogo ante mi galvánicos y en 1890 abandonó, con evidente alivio, toda la "parafer-
Jefe"9. Scholz era ..un fósil", pero su indolencia senil tenía por lo me- nalia elktrica" 16. Es interesante una observación que hizo cuando
nos la ventaja del laissez.faire, y los médicos gozaban de amplia li- estaba tratando con elect.ricidad a su primer paciente particular: "en
bertad'º· esos casos -comenta- tratamos mucho más con nuestra personalidad
Además estaba la electricidad, de reciente adquisición en el arse- que con los instrumentos"l6, La transferencia aún se llamaba magne.
nal médico. Sartre, en su guión cinematográfico, monta el consultorio tismo. Para él los aparatos galvánicos valfan tanto como la baqWJt de
de Freud e n esa época de la siguiente manera: ?.1.esmer.
De hecho, en 1883, Fre ud estaba lejos de las neurosis. En su
Un escritorio cubierto de papeles y libros, algunas sillas sin esti· Presentación autobiográfico hay u n párrafo en el que se ufana por
lo definido y un diván contra la pared, frente a la mesa. Un sus pálpitos como ncuropatólogo: "La fama de mis diagnósticos con-
biombo abierto oculta l a pared izquierda, frente a la ventana: firmados post·1norte1n atrajo a numerosos médicos norteamericanos,
ante ésta, una extraña silla ·2, ligada a cables y enchufes que pa- para los cuales di c.onferencias sobre los pacientes de mi sector, en
rece más un instrumento medieval de suplicio que un aparato te- mi inglés pid.gin. Pero yo no sabla nada sobre las neurosis. En cierta
rapéutico ... 11 ocasión p resenté ... a un neurótico q ue sufría d e dolor de cabeza co-
mo un caso de meningitis crónica localizada; todos de inmediato prcr
En 1878 Thomas Alva Edisoo inventó la lamparilla incandes- testaron ..." (el énfasis es mío)l7 •
cente. Con ella la "luz mágica" entra en su mayoría de edad y Europa O sea que en 1883, cuando Breucr le habla sobre Anna O., Freud
""no sabía nada sobre las neurosis". En el año y medio que precedió a
su v isita a París, las investigaciones histológicas estaban en auge.
Experimenta con las células de la médula espinal, la parte del siste-
•1_. Luego veremos que, en la historia del psicoanálisis, una honrosa ma nervioso que aún constituía su principal interés. Para convertirse
excepción ~ est.a post.u ro fueron 10$ experimento& en simbolismo onírico de en un neuropatólogo completo tenía que "ascender por la médula".
~e~:crt Silbcrcr y .los estudios experimeota1ca de Otto POtzl. No podernos Entonces comienza, bajo la supervisión de Brilckc, un estudio de l a
º·VI ar tan~J)OCO el 1n1pacto do los experimentos de Bernhein1 con Jns suges-- estación central radicular: el bulbo raquídeo. En 10$ d°" años quepa-
tione: poeh1p~6tiC!'a d<: Na!lcy.
2d
• taJ Esa silla 1 n1ag¡nann no puede dejar de recordar Ja te1niblc poltrona, só con Meynert, su trabajo fue de primera línea. A la sa.ón -antes del
clásico trabajo de Monakow- la estructura de) paraencéfalo era en
1
?ª a a en un pequefto cuarto vecino al gabinete de Pteud en la que & par-
t •rórtesde.su eánoor de boca, iban a rea.lir.an;e regularmcnte'lo!f ajuatc~ a las gran parte un misterio.
p is qué 1o torturaron. El caso más perfecto de polineuritis aguda ratificada por la au·

160 161
con f.lollbndcr, comenzó a dor frutos. Aquí, en la cuestión del "orden
topsia (el de un jovf.'n ponnderol apareció publicado n comienios de filogcnético'". comicn%a a madurar la noción de .. regresión· (término
1886'" El profeeor $p<'rling, al romentarlo en el Nt11rolotJ•sch•• Z..n· de Hughhngs Jnckoonl, que Freud elaborará en su hbro sobre lns
tralb/att, escribe: '"Se trato de una contribución muy vahOtJn poro afasias
nuestro conoc1m1ento de la polineuritis aguda'"''· El úlhmo articulo histológico, en este periodo de los tintura•,
Poco d.,.pué<I de entrar en el laboratorio de Meyncrt, Preud ba· apareció en un pen6d1co especial sobre otología en setiembre de 1886.
s,indcx;e en uno au~rencia de F1e.ischl de unos años antes, inventó un Es un estudio detnllndo de los orígenes y conexiones del nenno acu...
método para colorear preparaciones del sistema nerviooo con cloruro tico, que demuestra, al pos..r, que los pares craneanoe (V, Vlll, IX y
de oro. El oro nunca oe habla usado en forma de cloruro. Dcsput!s de Xl son homólogos a los ganglios radiculares posteriores de la mt\dula
pocas scmanM de experimenteción, Freud alcan.zó resultedoe oorpren· espinal. En ese estudio, observa Jones, "'aparece uno vet máa ~I as--
dent.cif, y se cntu&U\Smó con este procedimiento que le bnndoba una pecto genético" ...
"imagen marnv1ll~amente nítida y precisa.... Exultante, lo pnmero Posaron los ai\os y Abraham, en el catálogo de un anticuario, en
que h.1zo fue reunir n olgunos colegas, comprometerlos bajo jura1ncnto 1924, encontró In refere ncia al trabajo de 1878 sobre el Pctromyzon;
a guardar el K'Crcto, y concederles permiso para usar el nuevo y mara· ufano, se consideró coleccionista hors concours de la obra dol l\lacs-
villoso cloruro do oro en •u• sectores específicos. En el reparto, a llo- tro71. Frcud, que c•Lnba terminando su Prescn1<1cw11 a11tobiogr6(ico,
ll~ndor lo tocó el cerebro; n i:ustgarte~ la piel; a Ehrmann los gándu· le respondió a vuelta de correo: "La tentativa de identificarme como
las suprarrenales, y n Horow1tz la VOJ1ga21. '"Así, distribuí lns divorsns el autor del trnbajo sobre el ganglio medular del Petromy•on impone
partes ~el cuerpo o lo mo;ncrn de un comandante en jcfc"221 como cobc, una cx.igoncin excesivo a In unidad de mi personalidad. Pero o.sí ticno
acotariamo8, o un ~on9u1sta~or que divide el botín de guerra. que ser, y creo que fui más feliz con ese hoJlotgo que con cualquier
. La competcnc10 histológico era feroz en e"°" tiempos. De nllr su otro"'lll. Aquí cobe la siguiente pregunte: ¿qué papel tuvo el joven in·
prisa por cnvior uno "Comunicación Preliminar· sobre 11u método ol vcstigador del cloruro de oro en el trayecto cientUico posterior? Ese
&ntrolblatt f1JT dit Mtdiziniache'! \Vw.e11$Cho{ltn; tembién logró que camino, ¿fue lineal o diepcrso, quebrado o continuo? Jonct, Bcrnfeld,
su.artículo se pubhcoro fn la revlSta mgle.sa Bratn. En visto. de este Sulloway, ponen el énfa.sis en la continuidad del recorrido; A.8&0un 1
éxito. Brockc vnl1canó erradamente que ·sóto sus diversos y nuevos ~Jario Franc1oni 29 y los epistcmólogos en general, creen en loe 1altos
métodoe le trnerfan fama"". y la. tors1onea eptst<!micas, en las que la palabra de orden aerfa la re-
• Años de1pu~. Frcud escribe: "El bulbo raquídeo es una coea M>- significación, en una BCCuencia regida por el tiempo ret.toactivo de la
na y bella RA?cu<'J'do muy bien cuánto tiempo y preocupación dediqué posteridad
a au estudio anos atn\s. Hoy en d1a, a decir verdad, debo coníeaar que El Entwurf zu Eintr Physiologisch•n Erklórun/l dtr Poych11<htn
º.º conoz.co ~oda que me parcua menos pertinente para la compren· EN1Cheinw•Rtn, de Exner, se publicó un año antes que el Proyecto. Je>-
s1ón patológica de In angustia que el conocimiento de lM traycctoriM nes recuerda que Ex.n cr, "'como Freud, cubre u.o vasto campo; trata
nerviosas que siguen sus cxcltacioneg"'24. temas tales como lo percepción, el juicio, la ideación, el roconocímicn·
~ero, como veremos,, no era e,q~ Jo que Frcud pcnsobo en Jo él»" to y los prl>«!SOR de pensamiento"'°. Ambos postulan la primocla del
ca del Proyecto, ~uc ~nststc, esenc1almente, en la tentativo de cxp~ principio de placer.
sar su teoría ps1cológ1co en un lenguaje neurolót,rico, buscondo en lo Joncs y Bcrnfcld fueron Jos primeros e.n scñalor In importancia
~ntomlo cerebral dntos duros (y no metáforas) para uno psicología de esos u~o• de trabajo en el Laboratorio de llrOcke, junto a Exncr y
cacntíficn. Fleischl . Bcrnfcld so sitúa en una línea empirista cuando da mós im-
Freud dedicó dos años ni estudio del bulbo y publicó tres ortrcu· portonciu o In técnica que n la teoría: "El psicoanAlieis, antes que no·
los que •Crén su• últimos trabajos histológicos. En e•tOS estudios se da, fue unn nueva técnico que permitió iluminar todo uno cotcgorfo
~poyo de nuevo en un descubrimiento de Fleiscbl : In miclíniznción de nuevos dntos, nnt.ce inaccesibles"" 1 • La técnica organizo. los dntos.
o las va1nns mcdulnres de las fibras nerviosas no se produce simul- "Freud inventó el instrumento, que usó para hacer grandes deM:ubri·
láneam~nte, 1ino por ,f!l'Upos eigui~ndo un o~en filogcnético, lo que mientoe, y que le permitió organizar una teorfa y espcculor más allá
rrmltt' RU ~1fcr<'ncaoc1ón La pista embrtológica aportada por de lo cooocido·i2 Pero do allit concluir que "'el descubrimicnt.-0 freu·33
leis.chl 11rv16 de J.'"Ufo para la decodificación annt6m1ca. Entonces, diano fue un resultado casi incidental de la invención frcudiono•
oustiluyendo •l ~ido adulto por un cerebro fetal en el que oólo son hay. como decfa Cipión, un gran tf'eCho. Esta manera de razonar es
v1s1bl.. unos ~ ,~~ 0 • •a-1cu . •
, . J 1os m1ehn1zados •
se obtiene .
una 1mouen tlpica de qu1enea p1en..,n que la histología nació a partir del m1croe-
superior d a l ot1 pt<·pnrad oa ..enmttraJtados de' la..ct secc1one1
. •
tranevtr·
"" ••J.
1
supe icao
r 1 ~~~ro adulto) qu~ sólo permiten una visión topográfica
• ..a 1nvcat1gac1ón de cerebros embrionario,.. 1n•cisda
copio, cuando, e_n realidad, la histología inventó el 1nicf08COP10 para
darse cuerpo
163
162
Existe uno follo fundamental en la concepción de Bemfold y Jo- avance parece rcahu.rse en un con/1nuum ilusorio ~n esto tenemos
n ... Ellos hablan de la revolución freud1ana como la lk'jiioda de algo que concordar con Ailsoun. El papel del observador rct1peclo del objeto
c"pant-01'\amentc nuC\'O, iUn precedentes ni precursores. Pnra Joncs, de la observación cambia con el psicoanálisis. Aparece el sujeto del
virjo militante fiel, el psicoanálisis hace bor-r'Ón y cuenta nueva con la inconsciente, la inc:crtidumbre sobre lo que se llama •yo pienso". Una
hi8torio del pensamiento. Pero, como &ci\nla Assoun, c~o acontecer mutación·•. Más de veinte años después, hablando del dificil coso del
jnM1to no está Joc:oli:tndo "en el niuel ele IO!-t principios t¡Ji1tétnioos, o llcmbre de las Rat88, ~'rcud le escribe a Jung: "¡Qué mala• 9'>n nues·
gen en el registro teórico de ese pensamiento"'l<I. No es lo originalidad trM reproducciones, de qué modo deplornble disecamos los grandes
lo que está en juego. Todo ocurre como si Freud se hubiCOIC opropiado obras de art(l de la naturaleza psíquica!·••
de entrada de un dewrm1nado capital ep18temol6gico - bnlckiano, di· Comprobado el &alto de gato, habrlo que nombrar a algunos pre-
gnmtw'- que le sirvió para el resto de 11u vida, y como s1 ese rondo or- cursores. En esta travcsla genealógico aparece Caru•. 1789·1869,
ganizado de toorfa (po•itivismo del s iglo XIX) se hubiera ut<lizado en médico, pintor, maestro en fisiognón11ca, romáotjco radical, ..gran ad-
lo investigación de todos los fenómenos, haciéndola prosperar consi- mirador de la cicncio goctheann",41 el primero en reo.lizor una pre-
dcroblc mcntc sin que se adoptaran "ueuos principios. Todo e l psioon- scntoción perfecta del inconsciente, en el párrafo de apertura de su Ji.
nálisis, entonces, vivirlo de esa primero renta, percibiendo un lucro bro Psiche:
incesnnle sin necesidad de renovar su empresa inicial". De allí que
"88oun.., hable p1ntorescamenw de un borrot:0 •pÜiúmol6/11co, carne· La clave para el conocimiento de la vida del alma COMCtente yace
teriitt.ción válida 8i definlmos el barroco como encuentro totalizador en el dominio del inconscienw. ~ explica la dificultad de llegar
de Hlilos heterogénl"OI. Jones, que no entro en preciosiMmoe estilísti- a tener una comprensión cabal del secreto del alma. Si fuese
cos, resuelve el problema del turntng J)O;n1 del psicoanáli8i8 conclu- con1pletament.c imposible encontrar e1 inconsciente en el cons·
yendo que F,..¡ud heredó de Brtickc un cierto "espíritu de rigor• teóri· ciente, e l hombre nunca podrfu alcanzar un conocitniento de sf
co, de base fis iológica, en el cual •trutó n1ós tarde de inRcrtar sus misn10. Pero si esto imposibilidod es sólo aparente. lo principal
descubrimientos de orden psicológico"3'. Convengamos en que Freud tarea de la ciencia del a.ln1a es buBCar la manera de que el espCri-
ce mucho más que un discípulo disidcnw de Brucke: "S1 ....,.pé a _, tu del Hombre pul'da descender n •u• profuodidadce<'.
i.nnucncia no fue renunciando a los principios de Brucke . sino am·
plu\ndolos empíricamente a los fenómenos psíquicos, 8in considerar, Para Carus. moefflro de Von Ho.rtmann, la concienc11t ee desarro-
por lo tanto, la anntomla .... Aqul justamente se encuentra el proble· lln gradualmente, pero •icmprc bajo la iníluencia del inconsciente, al
n1a que Joncs ignora ol mencionarlo como hecho. En caMO contrario, que e l sujeto retorno pcriódicamenw cuando sueña. Oc ahí el subtltu·
tcndrla razón Mario OoN?r cuando dice que Freud quizá sen un mero lo Pzyché: Historia de lo cuolllci611 </;t{ alma. Cnrus, adenul• de •freu·
seguidor de Brückc o de Meyncrt, cuyo originnlidad apenas estriba dinno", también fue 111junguiano"', al rorn1ular que el inconsciente indi·
en la oplicación e1np(rico de esos principios a una nueva esfera de fe- vidual está rclacionndo con el inconsciente de todos los hombres43•
nómenos. Pero, entonces, ¿cuál es la identidad epistemológica freu- Von Hartmnnn represento la culmiruición erudilo de In filosofia
dl(U\a? rom6ntica del &iglo XLX. Él describe tres niveles en el 1nconscicntc:
Para Jones serla una metodologfo prestada. una visión conserva· 1) un absolut.o inconM:ientc que constituye ta sustancia del universo y
dora de pequeño investidor. Él no postula un salto copcrnicano. No que es fuente de IR& ot.ros ronnas de inconsciente; 2) un inconsciente
entro e n lo que Onlbicz alguna vez de.nominó la roge frcudinna39. Ro- cn.rusiano, que serla uno instancia dinámica en la génesis del psiquis·
tomnndo Assoun, cabe preguntar si existe nlgo as( como un "cnpital mo, y 3) un inconsciente psicológico, sumergido en e l fondo de nuestro
epistémico". La rico metáfora mercantil sugiere que esos principios vida consciente. Con Corus y Von Hartmann, la •voluntad" de Scho-
son una garantía, 13 bose segura de uno nueva ciencia Lo que. en úJ. penhauer afina su puntorfa y recibe un nombre más adecuado.
hmo instancia, reDeja el parti pri1. a su vez conservador, de los epis-. Schopenhauer, a su vez, publicó au El muntÜJ como volunto".y n·
wmólogos. Tiene •u lógica, anárquica, pero lógica al fin, pen•or que lo pnuntaci6n en 1819, cuando wnla 31 aftos, pero el hbro pasó rnad·
que marca a un hombre como genio es precisamente la producción de vertido. A este hombre la fama le llegó tardiament.c, en 1850. Para él
lo 1n&lito epistémico. Lo nuevo est.á en In simiente y no en el suelo.
Frcud p~uc~, en e l crisol analítico, un hombre desconocido, en una
nuoya dim~ns1ón que constit..ujrá, a port.ir de ese momento, Ja marca,
la d1fcrenc1a en su apucat.a (l6icológica. •a . Robcrt Holl. ·A Revicw of tome or Preud's bioloricol usumpti?n•
Hubo un corte, ain duda. El problema precisamente reside en and their influence 1n hia theoif, P1yt hoonalysis and Curnnl 81olog1cal
que cae corte no es una cosa obvia, sino un sutil salto de gato. El T"""1Jht, ¡>ép. 93. 124

164 165
la voluntad tenía el carácter dinámico de una fuerza Clef[O, de la oosa 19. Emest Jon.tt. op. cit., l. pá;g" 2Q'.)
en el, kantiana, 1eme,¡anlA! a la D1ng eobre la que Freud especulará 20. Eine neue P.ltthode &um Studium dN P'aM.n·erlauf• am Ztntralner-
vensyslem, 'ron Or $_ 1-'reud. Archlv f Anatonlie und Phy.-iologie Anat.omit:·
mtlll de cien rulos de.pué&. El dunli•mo de Schopenhauer reparte las che Abth., 1884, p,'lp 4G:J.460.
fucrzn& irracionolcff en dos instintos: c1 de conservación y el sexual, 21. EmcstJonet1, o¡>. ~d.. l. pág. 213.
siendo el segundo mucho más importan!<> que e l primero. "El hombre 22. Carta de Prcud o ~lurthi\ del 12 de octubre de 1883, ciLodo por Er-
et instinto SC"xual cnrornado ya quo debe su origen a lo. copulación, y nea-l Jones. ibíd., l, pl1,g. 212,
el deseo de sus dcscoR es copular..44 La sexu3lidad serla la mayor 23. Carta o Mertha del 28 de octubru de 1883, citada por Emeot Jones,
afirmación vital y, en ese sentido, In critica de pansexuahsmo le cabe 1b1d. 1, pág. 212.
mtlll a él que a Freud4$. Ellenberger consigna que cst.oo doe grandes 24 SE, XIV. w-. en ..pec;a1, la metapo•cologia.
80litarios ~nfan tres puntos en comun "'una conoeJ)Clón 1rracionalista 25. MonalS<hn{I (ur Oh<Tn~•IAund< , vol. XV, 1886, pág 408
del hombre, uno ídentíficación del impulso vital con la pulsión sexual 26. Emest Jonef, op. cit., 1, pág. 215
y un pesimismo antropológico,.46, ' 27. Cart,, do Abrohom a Freud del 17 de setiembre de 1924, A P8'cho·
<u1<ilylic Dialogue: tlu· l..clters of Sisttu1ncf f'reud and Karl Abrc,ha111, 1907·
1926, 1965, Nuc,•n York, llns;c Book•, p6g 368.
28. Carta de Freud o Abraham, ;bid., páe 369.
29. ~fario l'Tnnc:ioni, •tti.storia" tl 111tu:;11tion épist.émologlque de la psy·
NOTAS chanal)'1Je: filial.ion et ortbo-praxt,•, ~•.:~ lnltmoJWnolt dt l'll1ll01re de la
Piy<honoly«. 1993, VI , págs. 187·96.
30. Emett Jooe11., op et/_, l. pág. 380
l. Carta de f'n'!ud o ~1artb.a del 15 de oclubrc de 188..1, S1gmund /lY'tud. 3 1. S. Bemfcld, •f'reud's scienlific ~ginnings·, 1949, Amtr. !mogo, Vl,
C<>rl'Y!#pondincfri d(• an1or, 1981, lmago, Río do Jnneiro, p~g. 92. ¡><\g•. 165·96.
2. ZentrolblCJll fdr clíe !ledízinÚlChcn \V11uMtho(lcn, XVII, 1879, pág. 32. lbfd .. pág. 184.
468. 33. lbíd.
3 Carta de Freud • W11helm Koop(machcr del 6 de -IO d• 1878, T,.. 34. P.-L. "-""· lntrodUfdo o tputtmol~IO frtudJOno, 1982, Rlo de Ja.
O"#••• o( P.y<htH1no/11u. 1954. Londreo, In-. pág 16n
4. Emest Jon... A tula •a obm tk SJ6mund F<Tud, 1989, Rlo de Janei·
"""°· !mago, pág. 117
35. !bid.,"" 118.
ro, !mago, 1, pdg. 63 36. !bid.
5. Carta de Freud o S1lbe..win del 14 de ogooto de 1878, L<ttr<a túfeu· 37. lbid., p,ig. 117.
rrtstNr, 1990, Parie, Colllmnrd. 38. SE, XX, pi\g. 253.
6. Eli.sabet.h Roudinesco, Hisl6rio da paieanálíse na f'rtar1~a. A bat<Jlho 39. Rolnnd Onlbici, /.o mllhode pr,¡ch<,nalytique et la doclri11c frtudie11 ·
<IN C<m anoo, 1986, 11, llfo de Janeiro, Zohor, pág. 51. nt, (y IJ, 1949, Pnrl1, Denoel.
7. Carta de Preud a Ro••nr•r<ig del 28 do febrm> de 1934, DaYld Shakov 40. Carta de Fi-eud o Jung del 30 de junio de 1909, Fr<ud.Jung, eo........
Y David Rappaport, Frcud• 1nflu~ntt 111 Ant4'ricon P•ycholOQ, 1964, pág pontUnCJO Comphto, 1976, Rio de Jane1ro, lmojCO, pág. 289
12'1n. .Cl. JacquN Le R1der, crítica del libro Vor FtYud. PA1l,,_,,Jr~tft1Chichlli·
8. Carta de Freud a Martha d•I 19 de obnl de 1884, S~mund 1"<Tud. Co- cht Vorous•tzungtn dtr Psyclloonol,H, de \Vilhelm W , Hemec.ltcr, 1991,
""'pondin<ia <h amor, páp. 132-3. Munich, pág. 656.
9. EmcstJonOI, op. cit., 1, pág. 208. 42. C. G. Cnru1, P1yche, zur Entw,rldunssgeschichtt dtr Setlt, 1846,
10. lbfd. Pforihcinl, FlünlmClr o Uoffmann.
11. Jean Paul Sartre, Freucl, aUm do olmo, 1984, Río de Janeiro, Nova 43. Andrew Snmucl1, •Paychologie ootionoJc, nationol-eoclolismo et psy·
Fn>nwira, pág. 165 chologie analytiquo·, Re&Jue lnternat1011olf' c/'Hístoire de lo l'•ychanolyu,
12 ErneotJo..,.,op aL. I, pág. 198 1992, V, pág. 204.
• 13. Carta de Froud a Fhes.s del 4 de ítbtt:ro de 1888, CorJY•pondltl<'o <44. A. Schopenh•ue.r, Die "'ellt ali W11le und Vor1ttllung, JI, pág.
S'lfmund Frtud-WdMlm Flwu, 1986, comp. por J ait. ti.1nuon. lrnago, Río de 456-60
Jono1ro, pág. 22. 45. Luis Graitje1. ·Schopeohauer y Freud·, Acto1 Lu10-E1pañ.ol.o1 de
14. Carta de Froud o f\tartha del 29 de l'unyo de 1884 S11J1nu1td Freud. Nturologtoy P1iqu1olrfo, vol. IX. 1950, pdp. 120-34.
Coi'f'ttlpondtncia df 01nor, pág. 139. ' 46. Henri F. F.llcobcrger, The Di~vcry ofthe. Unoon"'º"'· 1970, Basic
15. SE, XX, PéR. 16. llooiut, Nueva York, pág. 209.
16. Carta de Freud e Mertha del 5 de •Coitó de 1883
17. SE, XX, pág. 12.
l& ~·~Mr M«lu1n1ch~ Woc~n«hnfl 1884, N"' S..10

166 167
Duronte unn ligera depresión debida al cansancio tomó por pri·
mera. vez 0,05 grnmos de muriato de cocaína diluidos en ngun en
una solución del ISI ... Pocos minutos después experimenté uno
sub1ta exaltación y sensación de alivio3.
CAPÍTUL09 No reoultó fácil obtener literatura sobre cata novedad tn lo far·
macopea; fue el propio Fleischl quien le dio una carta de recomendn·
LA DROGA MÁGICA ción para la btbhot«n de lo Gesselshaft der Arzte <Soctodod de M~h·
coal, donde encontró un volumen publicado poco ru>IA!s que cont<>n!o
amplia informoción 80bre el tema.
C 11H ,.N041 "Al principio ~menta Jones- él no esperaba gTRndea resulta·
dos... El grnn obotáculo, en esos años de vacas ílacna, era el CO•to de
El inttnto de Sherlock Holm~s de escapar d~ los t<ntdculos de lo la cocalno, encargada al Laboratorio Merck' 3• Sabia quo el gramo ibn
cocafna ero el tttfuerzo nid-s titdnico quejanids prese,,_crt ... El pri· a costorlo 33 coronns (13 centavos de dólar), y so sintió oterrodo al
"1tr dfn Si11nau11tl Pnuc/ co11sigui6 mesmerizar a Holn1es, que comprobnr que el precio era de tres florines y 33 <'Oronns (1 dólnr con
al1ora dorniitoba en u11 cuarto en el piso superior. E'i Ctlanto Hol· 25 centavos). Pen8ó que con eso terminaría In investigación, perol&
nics se acost6 Cll la cania ele estilo barroco, Freud n1e scrcudi6 la mernriamcnto cncRrgó un gramo e hizo la experiencia de que el ..bri-
1nanJ(a y ordenó: "Rápido, \Vatson, tenernos que reuisar su cqui· llo" de In cocafnn tronAformnra f;U mal hun1or en bucnn diflposición,
pajc•I. concluyendo ..que no hny ningún motivo para prcocuporsc116 •
Aqul tenemos quo hablar de los "problcmos funcionnles• de
El año de 1884 fue cnpitnl en la formación de Frcud. En 1883 ha· t'rcud. Durante muchos años él sufrió depresión, ostonio y npotlo
b!a descubierto el cloruro de oro; al año siguiente le tocó el turno do crónica..s con dispepsia contumaz, síntomas corporales que tueco asu-
las saleo de cocalno Esta droga cambió su vida y, como luego vere· mieron I~ forma de ataques de angustia. Las rcac:c:ioncs neuróticos &e
mos, &u modo de penanr. Tiempos psicodélicos en aguas turbina. Él exacerbaron en au tumultuocso compromiso amof'Of!O. en el quo lo abt-
todavía no conoda a Charcot y el psicoanálisis no era ru siquiera un linencia sedimentaba como neurastenia. La cocaína raolvfo el cua-
ouello. Pero la coco!na fue una ilusión que terminó en pesadilla. dro levantando la depresión y la opresión dispéptica del C!l!tómago.
El intcrt<s aufl'Ó de una monografia del médico alemlln Theodor 'Erneot Jonea le dedica a esta época un cap!tulo que titula· •El
Ascbe.obrandt, que en 1883 describió sus experimentol de adminis· episodio do la cocalno-.. Pareee ser que Freud tuvo un éx.11<> eapect.a-
tración de la drora n soldados en maniobras. Objetivo: combatir lo fa. cular con el nlcaloidc en un caso de catarro gástrico, en et cu&I elimj-
liga'2. En su informe "El efect<> fisiológico y la importancia do lo CO· nó inmediatamcnta el dolor. Su entusiasmo crcda en rápido progre-
calna•, Allchcnbrnndt presenta el caso de un soldado que sufre un sión. En mayo de 1884 le comunica las buenas noticias a Mortha. La
colapso por a¡¡otomient<> durante las maniobras y que, después de to- primera carttl, del dio 21, todavfa ea cauta:
mar •una cuchara sopera que contenla 20 gotas de muria!<> do cocal-
na (0,5:10)", se recupera y continúa marchando varios kilómetros con Le( com~ntarios sobre la cocaína, el eficaz componente do loa ho-
l a pesoda mochila a cuestas2. jas do la coca que los ind!genas de algunas tribuo mascan parn
El 30 do nbril de 188~ Frcud supo por experiencia propio que IVJ. resistir la privación y la fatiga ... Ahora encorguó una pcquolla
chenbra.n dt y los indios del altiplano tenlan razón: cantidad y, por motivos obvios, voy a experimentarlo. en cosoR do
enfcrmcdnd~e del coratón, agotamiento nervioso, cspccinlmonto

• i. &-tan la fórmula de la coc:aína e$tablecida por Loaan. •3, bterdt fue el primer laboratorio que t"Onsiguió •e1tubll1t1t" ~I efecto
•2 t.o. elemane1••empre1e eapeeiah:iaron en la pi11cofarmacolorfa de de la dn>«R LN 801.ucaone. onterio-res eran inestables. inclutive el reputado
"""'"' El...., mila ~l•b~ rue el U80 de las anfelammM por p.lotoo en la S&- vino dt f.larian1 ~1tttk, íundadOf' de la actual fm:na ~htrt.k. Sharpe & Ooh·
gunda Cutrn ftfund1al En 1883, cuando Asc.beobrandt expennK'.nt.abo con me, eemh., •Pabnco el alcaloide cocaína puro, asa como en combanaaón con
la coc.án3 delpufe de m.a.rchu tonadas, W'la AJem.tuúa uo1liceda, en Ju m'1· Ml.do muni'Uco.. con "1do salicilico. con ácido bjdrobrómico. con Aado t.artá-
ooe de Bá1marck. comtnu.ba la e9C&lada militar pna11ana que prenu,naoba rico y con 6ddo cftnco• (E_ !ttt:ttk, •A cocaína e 15ua salM•• en Frtud ~o «JCO/·
laa Blu:lin•11 d<I •ielo XX ••>.Robtr1. Bydt (oomp.), 1989, Rlo de Janeiro, Espa~ e Tempo, p4c. 89).

168 169
en el terrible estado que sigue a la interrupción (del consumo) de que la tomaba, no percibía ningún deseo de volver a tomarla, es-
morfina (como es el caso del Dr. Fleischl) ... Sólo necesitamos un taba diciendo estrictamente la verdad. Como sabemos ahora, se
golpe de suerte de este tipo para montar nuestra casa7. necesita una predisposición especial para incubar la dependencia
a la droga, y Frcud, felizmente, no tenía esa predisposición 13 .
Cuatro días más tarde su entusiasmo crece:
Si esto funciona, voy a escribir un ensayo que espero acabe en·
.. ¿¡Feliznienle no tenlo. esa predisposición!? El propio Freud co·
mentó en incontables oportunidades los tormentos de su tabaquismo.
contrando su lugar en la farmacopea ... También albergo otras Concuerdo con Jones en que no fue cocainómano, pero entró directa-
expectativas e intenciones. Tengo la esperanza de que acabará mente en la propuesta de la droga. En ju.nio de 1883, en medio de la
con los vómitos más rebeldes, aun los que provienen de un dolor lucha por liberarse del cigarro, escribió: "Necesito nlucha cocaína..14 •
intenso. Resumiendo, sólo ahora me siento médico y tengo con- Coca y amor. f'reud suspira, estornuda, moja la pluma para es·
6anta en poder ayudar a los otros•. cribir su centésima carta de amor:
...Freud envió una cierta cantidad de la droga a su novia para for- Ay de ti, mi princesa, cuando yo llegue. Voy a besarte basta que
talecerla y dar rubor a sus mejillas; la ofrecía insistentemente a sus te suba el color y alimentarte hasta ponerte gordita. Y si te OP<>-
amigos y colegas, y también la repartió entre sus hermanas. En resu- nes, verás quién es nlás fuerte: una delicada joven que no quiere
men, a la luz de lo que sabemos hoy en día, Freud estaba convirtién- comer o un hombre grande y salvaje que tiene cocafna en el cuer-
dose en u.n verdadero peligro público... pol5.
Droga mágica. Furor terapéutico. La palabra del día: •esperan·
za". El filtro corría libremente, dándole, como dice Pierre Eyguesier Intrigante billete. Parece una versión surrealista de Caperucita
un .. Efecto de Fortuna"ªº· La verdad es que, durante por lo menos d0: Roja con un final indeclinable: el lobo Freud quiere comerse a su sa~
ce años, 1-Teud tomó cocaína regularmente. '"Entre la cura de Anna O. brosa enamorada. La carta va más allá de mostrar u.na dulce fantasla
y el vivo interés por el método catártico, están los amores de un neu· sádica en estado naciente: da testimonio, en vivo y en directo, de una
rólogo •neurasténico• con una •Substancia mágica•"'l l . producción literaria escrita bajo los efectos de la droga. Sólo con "cecal·
Cabe preguntarse si este entusiasmo no lo llevó a buscar una cla· na en el cuerpo.. un tímido y neurasténico muchacho judío -considera·
ve para su autoconocimiento mediante la inducción de un estado alte- do virgen por muchos- pudo haber escrito ese billete gargantuesco.
rado de conciencia, transitando el mismo camino que Moreau de El arquero de una sola ílccha se pregunta otra vez: ¿es posible
Tours había recorrido cincuenta af\os antes, al consunlir hach1s en su que ese "'hombre salvaje" haya Uegado virgen al casamiento, después
laboratorio. Años cruciales, eo los cuales nace el psicoanálisis. Tal de pasar cuatro años al rojo? Lo veo improbable. Considerémoslo: un
vez se pueda decir que s i los sueños constituyen la Vía Regia para el joven buen mozo de 28 afios, con bellos ojos oscuros, un Ubrepensa·
inconsciente, la cocaína electrificó los rieles·•. Eygucsier concuerda: dor, picaresco ex miembro de la Academia Española, que incinera
"Mi idea es que el encuentro de Freud con la cocaína marca la puerta buena parte de su correspondencia, que luego pasa a ser consumidor
de ent-rada para Ja experiencia psicoanalítica de una manera tan dG- habitual de cocaína y que -como escribe en su artículo 1..o ominoso"-
cisiva como el autoanálisis" 12. en un viaje a Italia rumbeó para el barrio de las prostitutas••. Sería
La idea de que esta droga pesada participe de los orlgenes del demasiada idealización pensar que ese "'conquistador" llegó virgen al
psicoanálisis incomoda. Resulta incómoda particularmente a los espí· casamiento. De hecho, no sé si serla idealizarlo o deformarlo: depende
ritus conservadores que, lógicamente, repudian esa idea de un padre del punto de vista.
~cocai~ómano•. Por eso la postura de Ernest J oncs se revela comple- Por otra parte, los lectores que hayan experimentado con la co·
J&: vahentc y medrosa a l mismo tiempo. Él documenta fielmente el caína concordarán conmigo en que la droga arroja un fuego perverso
episodio de la coca, aunque encuentra lugar para decir: sobre la sexualidad. Es obvio que Jones nunca la usó. La cocaína, re.
pito, es una droga pesada. Freud tenla que saber que estaba jugando
(~ud) no tenía ningún motivo para pensar que su conducta era con fuego•5.
peligrosa, y cuando afirmaba que, a pesar de la frecuencia con

~4. He desarrollado est..o idea en mi Ondino, Supertromp, 1989, Río dé •s. en efecto, como veremos al hablar de las ut.iliza.cioncs de la droga, él
Janetro, lmngo. menciona hu propiedades afrodisiacas.

170 171
Sea como fuere, su vida a1norosa de adolescente no fue gran cosa. llegue tan lejos, ya que no encuentro las condiciones favorables y
Que se sepa: algunos juegos sexuales infantiles, Giscla como estrella no tengo el poder de obtenerlas por la fuerza. Hoy hablo hasta
fugaz, preocupaciones masturbatorias y poco más. Ese poco más, va· por los codos. ¡Hay tantas cosas que quería decirte! ... ?-1i dulce
mos a imaginar que pudo haber sido la visita a un prostíbulo de Man· tesoro, estoy hacióndote confesiones muy estúpidas, sin razón al-
chcster, tal vez con John, alguna escapada en Trieste o en París o al guna, a menos que sea la cocaína la que destraba mi lengua"l9,
Graben, el barrio rosa de Viena, en las sombras de )a noche. No sé.
Me resisto a pensar que el mayor sexólogo de todos los tiempos haya '"Nunca fui joven ... y no consigo envejecer". Ésta no es una carta
sido nada mlis que un tímido y furtivo "'puñetero". común. El propio Jones observa que .isc trata del ntás extenso comen-
tario que Freud hizo sobre él mismo"'20. .
La cocaína también electrifica el romance: "En el jard!n de las prohibiciones, el hombre es cómplice del ra·
yo"2 1• Sicgfried Bernfeld tiene el 1nérito de haber sido el primero en
Si reaJmente iosistes en encontrarme en Ja estación, no puedo considerar la droga, no con10 un mero tropiezo en e l camino (según la
impedirlo. Yo estoy en contra porque no quiero que la estación y interpretación de Jones), sino como una "transgresión crcativa"2'2.
las valijas interfieran nuestros primeros besos. Pero si Jos serios F·r cud, con la coca, siguió por primera vez su propio rumbo. Las in-
hamburgueses no te intimidan y quieres darme un beso al verme vestigaciones realizadas bajo la dirección de Brücke, así corno su tra·
y luego, can1ino a Wandsbck, otro y otro más, etc., entonces estoy bajo en neurología clínica, fueron fundamentalmente conservadores,
de acuerdo. No estaré cansado porque voy a viajar bajo la in· aunque revelen singular talento y originalidad en el detalle. Los obje·
fluencia de la coca, a fin de vencer 1ni terrlble impaciencia'1••6. tivos, los conceptos, la metodología, los interrogantes planteados y
sus respuestas son otros tantos elementos absolutamente alineados
La siguiente larga carta a Martha es muy reveladora. Comienza con el positivismo doctrinario de sus admirados maestros. •En cam·
anunciando que, .. la pi:r.ca de cocaína que acabo de tomar est.á vol- bio, nadie avalaba sus estudios sobre la cocaína ... Aquí Freud trans~
viéndome locuaz, mi mujercita ..: gredió las estrechas fronteras del dominio de la investigación ..."23 •
Assoun coincide: "Ésta es la originalidad del trabajo sobre la cocaína:
Sabías que el hombre es una mei.ela muy extraña: sus virtudes la primera empresa sin patrocinador"2". Entramos en los dominios de
~uentemente estáb en el origen de su perdición, mientras que una "'transgresión de las reglas del juego epistémico, brecha sutil por
sus faltas le dan la felicidad ... Pero si hoy fuese e l último día de la cual se desliza la promesa de autonomía"25.
mi vida y alguien preguntara si yo fui feliz, escucharía de mí un Freud escribe febrilmente su ensayo Über Coca, monografía
sí categórico. Porque nunca dejé de creer que algún día serías apreciada principalmente Por su nivel literario. Lo que no deja de ser
m!a y confié en tu amor ... A fin de cuentas, lo que más deseo es una verdad errada. Este texto redactado en un estilo .isuave que no se
poseerte, y poseerte tal como eres18. encuentra en ningún otro cscrito1126 inaugura una nueva forma de ha-
blar sobre la condición del sujeto parlante. Anna Freud, por su parte,
Luego habla des! mismo: opina que este ensayo está "al borde del entusiasmo•21. Encontramos
allí Jos tres atributos de vivacidad, simplicidad y claridad.,. Joncs co-
¿Piensas realmente que soy simpático? Tengo mis dudas al res- menta: ..En este ensayo hay sobre todo un tono que nunca se repetirá
pecto. Sospecho que las personas encuent·r an en mí alguna cosa en los textos posteriores, una notable combinación de objetividad con
que los desconcierta y eso se debe, en última instancia, a que du- vehemencia personal, como si él mismo se apasionara por el contcni·
rante mi juventud nunca fui joven y que ahora, cuando la edad do"28. Bemfeld va todav!a más lejos, y da ejemplos. Freud, en lugar
madura está a la puerta, no consigo envejecer. Sé muy bien que de decir "una dosis de cocaína• babia de "una dádiva (Gabe) de coca!·
no soy un genio y no comprendo cómo puedo pretender serlo. Ni na•; en ot.ro párrafo celebra "la más espléndida excitación de la dro·
siquiera soy alguien dotado: toda mi potencia de trabajo proviene ga"29. Es fácil pensar que para este trabajo, tan opuesto al de los tes·
de mi carácter y de la ausencia de grandes Oaquezas intelectua· •• \!culos de las anguilas, el autor se inspiró en la mejor tradición de la
les. Pero sé que esta mezcla puede llevarme lentamente al éxito ...
Tal vez con6iga igualarme con Charcot. Eso no quiere decir que

•1. Buen ejemplo del estilo histórico de FToud, tal c:omo es descrito p<>r
Pat.rick ~1ahony en Uma defini~do do estilo de Freud. 1986, Río de Janciro,
"'6. Y, tal vez, su -Wrribte• fobia ferroviaria. lma.go.

172 173
encuC'ntro bajo In influencia de cualquier droga ... Se puede renltz.nr
literatura ro1nánticn germánica. Uber CoctJ inaugura In modolidnd un intenso trabajo mental y fisico sin la menor fntiga Dc~puég de In
expositiva dC'l "'obi"C'rvndor observado•. La experiencia personal con\o p~imera adminiHtrnción, o aun después de repct1da.s d08i8, no surge
materia prinu1 Aunque está a años luz del psicoanálisis. esta mono- rungún deseo dl' m!LI coca1na; se siente al contrario una curiosa aver-
grafin hace JX'n~nr en La 1nttrprttaa6n de los sueñ°": un componente sión por ena-i>.
11ubvennvo se infiltra en ambas obras. Los efectos c!c la coca, pnmero; El párrafo final de Ubu Ceca revela el "error" de Freud En ese
luego los efecto. del recuerdo de los sueños. El riesgo del comprom1110 texto, cocnto "°" pri•o, él concluye: ·La capacidad de la coca!no y sus
autobiográfico eo rl mismo. Eo o.robos escenarios él se LraU. como au· sales, aphcadü en soluciones concentradas, para oncs~inr membra-
1eto. En el cl\llO de lo coc31na, Freud piensa que el akaloode aumenta nas cutáneas y mucosas, sugiere un posible uso futuro, especialmente
la fuerzo muaculor y dit-minuye el tiempo de reacción, Rtnbuyendo en ea.os de mfcccoones locales. Es probable que eo un futuro próximo
eaos dos efectos a una causa psíquica intermediana. Algo ~mejontc se desarrollen algunos otros uaos de la coca!na, b11J1ados en eso pro·
sucede en el plono on1r1co: la asociación libre provoca la intenslfica~ picdnd anestésica""·
ción de las rcpr(l'&entociones inconscientes, propiciando las condicao~ Años dcspu~s. en un demorado apris coup, Frcud IJC recriminó
nes para que entre en ncción un dispositivo creativo30. an1atgonu:!nto que hubiera perdido la fama por un tris. Pero coincido
La m~no¡¡rnfru Re obre con la saga mltica de Manco Ctlpoc, el hijo con Erncat Joncs en que e l autorreprochc estaba mal cncl\minodo.
real del 0108 Sol, que repurt!n la coca como "dádiva de los diORea paro t'reud, coono Moneo C~pnc, tenla una visión exaltada del filtro mági-
aatisfoocr u loe hambrientos, fortalecer a los agotados y hacer que lo• co, del "Elixir de In Virilida.d ..'8 y se puede conjcturor que, oun con to·
desdichados olviden sus pcnas"31 • Freud acota: "Las hojas de cocn do el tiempo o. eu disposición, no hubiese penando en lo uplicnción
eran ofrecidos en sacrificio a los dioses, mascadas durante los ccrc- ~uirúrgicu o.séptico y localizada. tan ajena a sus prcocupocionee toto-
monins rcligi0808, i1\clu.so introducidas en la boca de tos mucrtos ..."32, hz.antcs. Los u808 locnles que tenia en mente sólo se rclocíonoban con
Manco Cápac nfirmoba que el divino hijo del Sol habla deoccndido de mitigar el dolor en infecciones cutáneas. Solamente eso. O sen que
los peñ1111C08 del logo Titicaca en tiempos remotos •trayendo esa vera la cocofnn como nnnlgésico, y no como anestésico. Cuando le su-
planta divino que da fuenas•. .". ' girió al ofirumólogo Konigstein, su amigo de tarot, que el alcaloide ac
. La rula de lo droga pasó por España. Noticias de la planta mo· podrla aphear en loo ojoe, ambos pensaban en calmar loa dolores del
ravilloea Ucgaron a la corte de Felipe V a mediadoe del •iglo XVI en tracoma el celaba interesado, C80 SÍ, en la aplicaoóo ofrodoafoea, CU·
las deacripc1onee del viajero Nicolás Mooardes. Neda .., hizo con ~Uo foriz.a.nte, lejos del bil!ltun"l'1. No fue, entonces, por pura pr«\pitación
~r más de tres siglos, hasta que en 1855, un año ant~s del nnci - que no dCl!Cubnó In ublidad de la cocaína como anestb!ico de los mu-
ouento de Freud, Oardeke extrajo de esas hojas un alcaloide que de- cosas. Estoy de acuerdo con la hija de Koller en que "lo que parece
nominó •er1trox1lon". El proceso fue perfeccionado cinco ai\os mt\s hoy en día Lan obvio no lo era" en la época, ya que las propiedades
tarde por Albert Nicmann, quien le dio el nombre de cocaína o la anestésicos de la cocaína no habían sido advertidas por "Mantcgana,
sustancia obwnidn". Niemann, Moreno y Wóhler"38• Todos ellos invesbgadoreo de pcllO.
Fre.ud, en cuanto a sus propiedades farma.:ológicas, confirmo 1118 Oc hecho, al final del ensayo, Freud presenta "las ulilítnciones
conclue1ones de Mnntcgazza sobre el valor terapéutico del nlcaloido terapéuticas de lo coca". Son siete en total, enumerados por orden
su acc!ón cetimulnntc y n.1 _m ismo tiempo adormecedora del estómago'. de importoncin: 1) como estimulante, 2) en la dispepsia, 3) en la co-
Ta.m~1ón con.fir1no su ut~hda~ ~n la melancoHa ...Es notorio que los qucxia1 4) c.n ol tratamiento de adicciones a lo morfina y el olcohol,
ps1q~atras ta~nc1~ o su d1spos1c16n una gran variedad de drogas pnrn 5) en e l asmo., 6) como afrodisíaco y 7) en último lugar, con\O oncstó·
reducir lo c.xc1tac1ón de los centros nerviosos 1 pero nil\gunn que sirvo. sico local.
para aumentar el funcionamiento reducido de los nervios centra· Examincm08 In poicologla del autorreproche en f'rcud. i::1 eapern-
les•3'. Sobre el modo de actuar de la droga, él prepone la hipótesis, ba olcnnznr unn cierta fama con la cocaína, y no podío imaginar que
después confirmndn. de que la cocaína no incide djrectamentc sobre unn famo. mucho mayor aguardaba a quien In aplico.se como nncste-
el c:erebro, sino que suprime las actividades depf(!S()rt\& de las estimu- sia. Se recrimina cuando lo advierte: ..Sé muy bien cómo me auct"dió
lac1ones corporntes
~ S<?gundo P8!'1• del ensayo trata sobre los efecto8 de la droga, o
part1r_ de obscrvo.caones realiz.ndas en sí mismo y en el consultorio.
Oescnbc la •euforui. duradera que en nada difiere de lo. euíorio nor· •s. Vfue la propaganda de los •vinos ~lariaru· en el hbro de P. Eygu•
mal de la penona IOludable ... Se percibe un aumento del autoeontrol 11er, C~mmtnt l'rtud d~rnnl dro.,..an. Anex:o 11 1983, Pari1, N•varin.
Y. un" mayor votahdad y capacidad de trabajo ... En otras palabras,.., P'g. 44 e·.. '

sigue en un estado M!ncillamente normal, y cuesta creer que uno &e


175
174
-le cutnU. Frcud a Fri.tz \Vitt.els-: el estudio de la coca e ra paro ml de polvo blanco ... diciendo más o n\cnos lo siguiente: ..Espero, en
un -atOJO- que yo estaba ansioso por abondonnr-"'39. realidad creo, que este polvo hará al ojo insensible al dolor"".
E."8 serla la "Tercera Tentación de Freud•. Habla renunciado al
camino ~trecho de la investigación hititológica sobria para tomar un Una rana fue retirada del vivero. envuelta. en un pa.l\o e inmovih·
dcevío transgresor -un *atajo'"- que, n fin de cuentas, le trajo sufrí· iado Cartner continúa:
miento, mientras que otra penronn, su colega Kollcr, alcanzarlo uno
fama internacional como benefactor do la humanidad. Todo e•to, di· Colocamos unas gotas de la M>lución en uno de sus ojoe protuOO-
cho &en de paso, pertenecía a un futuro próximo pero incspcrodo. ronlca. Los reílejos de la córneo fueron testeados a intervalos de
Frcud , sin In menor idea de ese porvenir, pnrtió impaciente, en e l pri· unos pocos segundos. Durante cerco do un nünuto no sucedió no-
mcr dfn do setiembre, para disfrutor sus vacaciones en \Vandsbck, e n do fue ro de lo común. Luego, el E,rrttn momento histórico. Ln rano
Ja hucllu de los húmedos ósculos. dojobo que su córnea fucae tocado ... Cuando el ojo tratado con In
Über Coca, de hecho, n o sólo fue redactado con apuro, sino que drogo ero arañado o pinchndo, ello nos contemplaba en calma,
quedó inconcluso desde el punto de visto expositivo. Así se explico con completa indiferencia, pero reepondio con la agitación hnbi ·
que no tengo un párrafo de conclusión, ni siquiera unas palobros de luol ol menor toque en el otro ojo. La experiencia prosiguió en e l
cierro. El breve ensayo de veinticinco páginas termina con las siete chmo de excitación que lo oportunidad justificaba ... La experien-
utilizac¡onca terapéuticas ya citadas. Freud nunca, ni antes ni des· CUl no duró más de una hora42.
pués, dojó uM obra suya inconclu88 Exí•len cuatro motivos pooiblC8
1) la pn88 de un novio abstinente por ver a su Dama; 2 ) la culpa por Conviene recordar •que a princípioe del siglo XIX. antes de Lister,
el ·desvlo• implícito en el trabl\¡o con una droga de alto riesgo; 31 la el dolor todavfa no había sido dominado; la anestesia general puó a
"'transferencia• con la cocaína, y 4) algo uf como una neurosis de fro· ser empleada, en las intervenciones importantes, a partir de 1847~'.
CMO ante el éxito. Parcoo ser que la cocaína corre por In sangre de quienes la invet·
l\1ientros Frcud celebraba su ccntéHimo beso, la "otra persono .. tigan, porque e l tiempo se acorta otro voz. Koller escribe con mucho
entró en CtJccnn. Carl Kolle r, un nf'io más joven que Freud, tie ne su priMn uno notn preliminar, fechado en setiembre de 1884, que fue lefa
nicho - pcqucí\o aunque segur~ e n In l listorio de In l\1.edicina por ser do en uno Convención d e Ollalmologín e n Heidelberg. Segtln los mi·
el primero que empleó la cocaína como anestésico local. Esto permitió nutos de la Convención, "'El efecto fuo e lcctrizante"44 . Un mes desª
un salto cunlitotivo en la cirugía oculnr. Kollcr e ra médico residente pués, n mediados de octubre. realizó una exposición detallo.do. y
en 01\almolcgfa. ·cierto día -narro Frcud- yo estaba en el palio con definitiva ante la Sociedad Médica de Viena. En e l primer párrafo se
un grupo de colegas, entre ellos e8<l hombre, cuando otro interno pasó deetaco In obcrvoción siguiente; •N080troa, los médicos vieneM.'I, co-
a nuoetro lodo dando señales de intelllO dolor. Le dije ·Creo que pue- nocimos la cocaína gracias a la compilación minuciosa y el interesan-
do ayudarlo-, y todos fuimos a mu hab1tociones, donde le apliqué al- te elll8.)lo terapéutico de mi colega en el Hospital G.!neral, el Dr. Sig·
guou gota.s de un remedio que hizo dC88parecer el dolor instan!Anea· mund Freud·.s.
mente. Expliqué a mis amigos que esa droga e ra el extracto de uno Cuando Freud vuelve de Wandsbck en octubre, encuentra el
planta eudamericana, la coca, que parecía tener poderosas propicda· mundo cambiado por el sensacional hallazgo ollalmológico. La hijo do
des pa.ra aliviar el dolor. El hombre, que tenía un jnterés permanente Koller exclamo: "'Las cosas sucedieron tan velozmente que la &ecuc.nª
por el ojo, y cuyo nombre era Corl Kollcr, no dijo nada, pero pocos me· cio de los aconlccimientos, e inclW!o los hechos que rodearon el dc'8Cu·
sea dcspué• supe que habla comenzado o revolucionar la ciru¡¡la de brimicnto, quedaron desdibujados"''. El Dr. Herman Knopp, oft.nJ.
los ojos con el uso de la cocaína, facilitnndo operaciones que hasto e n· mólogo norteamericano, futuro omigo de Koller, afirma: "Ning\ln
tonccs hablan sido imposiblea,..O. remedio moderno fue recibido por lo clase médica con semejante en·
Y asl fue: Car! Koller Ice el en811,YO de su amigo y la historia nuc- tusiosmo, ninguno se difundió tan rápido y dillcilmente algún otro
vamento te acelera. Esas veinticinco pt\ginas cambiaron su vida. Re-- hayo dcmoatrado tener un campo do aplicación tan amplio como la
~ap.1tulemoe: Freud tomó coca el 30 do abril, y publicó su ensayo en cocalna, el anestésico local que reci•ntcmente ha h echo conocer el Dr
Junto de eoe allo. Koller leyó el ensnyo o principios de agosto y realizó Koller"''.
!u e~nme~to definltivo a fine. de apto. Gartner, que se c:.ons1dera Como vimos, Freud también había llamado la atención de •u
el lltuco tesl.ígo ocular del nacimiento del anC81A!sico JocaJ•, narra· amigo Leopold Konigstein M>bre el poder embotante de la cocalna, y
le había sugerido su aplicación para aliviar el dolor de ciertas cnfcr-
El Dr. Karl Koller entró corriendo en e l laboratorio del Prof. ~cdadea oftálmicas, como el tracoma y la iritis. Leopold K6nig•teín
Stricker, ••có del bolsillo un pcqueno frasco que contcnla un poco siguió e-1109 indicaciones con éxito, y sólo slgunas semanas después

176 177
exwndió el uso de la droga al campo de la cirugia, extirpando el ojo En u.n sentido, In a.mistad sc. ..,,trechó. Cuando Koller se baw a
de un perro con la ao101<>ncia del propio Freud. O sea que Konigstc1n duelo por haber oído llamado "puerco judloº, Freud le eiicribe a Mar-
perdió el tren por t.an poco que entró en litigio. En la reunión del 17 tha: ·c:n esw exacto momento ellOfl l'<tán batiéndose a sable, con con-
de octubre presentó un articulo que describía sus experiencias con la diciones muy sovcr(IS ... Estoy dcmnMindo trastornado parn escribir
cocnrna sin mcncionor a Carl Kollcr. Todo estaba pronto para una de· ulgo ahora, y sólo voy a mandar esta carta después de contarte el re-
sogradable disputa por la prioridod, pero Freud consiguió desactivar eultado del duolo··u. Ese mismo din, de "emociones violentll8", le es-
la bomba, persuadiendo a Leopold Konigstein de que incluyera en su cribe a Koller, onte• del duelo: •Me daría una gran nlegrfa oi acept88e
texto una referencia a la •Comunicación Preliminar" de Corl Koller. mi ofrecimiento de que nos tuteemos fnmiliarmente, como prueba de
En abril de 1885 Jacob Freud visitó a su hijo con una molestia c.n la •incera ami•tad, simpatia y disponibilidad que nos une. Pennlte-
los ojos. Sigmund se mostró inclinado a minimiiar el hecho, pero Carl me desearle que la.a sombras que t.odavfa parecen ame.nazar su vida
Koller, que estaba pre.sen!<>, c.xami.nó a Jacob y diognosticó un glauco- dcsoporezcan y quo usted siempre llCB lo que fue duran!<> las últimu
ma. Pidieron entonces la ayuda do KOnigswin, jefe de Koller, y KO- semanas y dios: un hombre al •ervicio do la humanidad y un orgullo
nigstein lo operó con éxito. En la mesa de operaciones, Cnrl Kollcr, poro sus amigos".''· 64• Hay que rcporar que fuera do lo Acade mia
que adm.inistrabn In nueva ancstesin local con la asistencia de Freud, Española, F reud •ólo se tuteó con Fliess y Kollcr. Ambos son los
ob11Crvó que ali! CBl.Oban presentes las tres personas que hablan par- ""amigos de la coc'dna•. Por otra porte. In hija de Koller encontró, en·
ticipado en la introducción del alcaloide. El hijo sin duda se sintió or- tre los papelee de ou padre, un enaayo de Freud, "Contribución al co-
gulloso: él, a fin d• cuentas, habla llegado a ser alguien''· nocimiento del efecto de la cocaína·, con la siguiento dedicatoria: ·A
A mi juicio t.on1bién existe una secreta conexión entre la droga y mi querido amigo Coca Kollcr.... ¿Hay alguna ambivalencia en este
Jacob Freud. Como luego veremos, en la misma c.nrtn en que Freud mote que anticipa a la Coca-Cola?
onuncia a Flicas lo muerte de su padre, le comenta: '"... t\ propósito, Scgón Bcrnfcld, '"entre ambot ho1nbrcs se ins tnló un cierto con-
dejé completamc•ntc de lado la escoba de la cocalna..8. Oicto, sutil y ca8i inadvertido. En su ogradecimiento n Preµd, Koller
Podría suponerse que Freud quedó muy abatido e irritado consi· comete el error bibliográfico de mencionar la monogrnfla Über Coco
go mismo por la haia~a de Carl Koller. Una vez más lo histérica Dio- como publicada en ogosto de 1884. Freud corrige rápidamente el
"'de la Fortuna lo marcaba en la recta final. Pero no fue as!. Le rela- equivoco.... La teoría de las parapranao tOOavfa no habla sido elabo-
tó el hecho a Martha de la siguiente manera: • M; 84.'1!Unda noticia es rada. El •error" daba una falsa sensación de simultaneidad, pero la
más amena. Un col~ga mío descubrió una notable aplicación de la co- hija de Koller oonaidera que Bem.feld fue demasiado su•picai.
ca en cftalmologfa, y In comunicó ni Congreso de Heidelberg, con gran Hemos visto que, el experiment..nr por primera vez con lo "'Droga
óxito.,9 . Mágica", Freud pcnsnba en la morfinomanía de s u amigo F lcischL
Sólo más larde, después del tu1nult.o ocasionado por lo riña entro Aqul entrara08 en un capitulo importonte: la amistad con un hombre
los dos '"K", Frcud se da cuenta de que openas se lo rcconocia el "'5%> admirable. Admirado inicialmente desde una cierta distancia, Frcud
del mérito• por el dcacubrimiento y "los otros se qucdoban con la par- pn.16 después a conoc:erlo de manera más personal. En una carta a
te del león.... Entonces se deprime y se acusa de negligencia. Años Martha Bernaya, en los albores del noviazgo, exprC8a lo siguienw:
más larde, cuondo los efectos mágico• del filtro de amor ya hablan •Ayer estuve con m1 amigo Ernst. Fleischl, a quien envidiaba hasta
desaparecido, ~I dijo, con poca elegancia: "'Fue por culpo de mi novio hace. poco, antes do conocer a Martha en todos sus aspect.06. Se trata
por lo que no mo hice famoso cunndo todavía era muy jovcn•s1. Er· de un hombre muy distinguido, por quien tanto la naturaleza como lo
nest Joncs , olvidondo las reservas mencionadas, conlcnta: ..así, por educación han hecho lo mejor. Rico, practica todos los ejercicios frsi·
segunda vez en Jo vida, Freud se perdió la fama por un pcto•$2. coa, y tiene una mnrce de genialidad un todos sus rasgos. Fuerte, es·
Freud y Koller eran amigos, tenían Ja misma edod, ambos eran belto, con 1><?1108 sentímientoe, dotado de tOOos los talcnlo8 y capaz de
¡udlos pobres'º· trabajaban en el mismo hospital. ¿Cómo quedaron una opinión original. No desean.sé hasta que nos hicimos amigos Y
•u• relaciones d..pués de la oocalna? pude experimentar una alegrfa pura con su capacidad y reputa·
ci6n-S7.
En otra ocaaión escribe: •1...o admiro ... con una pasión intelectual,
•9, Esta e&eann e1t importante en el imoginario de Frcud . Reaparecerá
en el suefto de lrmA cuondo Leopold y OUC) examinan la zono de nu1eidet en
el toreo de Ju pacicnt.c, y en el suefto do lo l\tC)nografia BoUSnita.
• 10. Koller no pudo leer peraonahnente au -COmun1caci6n Preliminar* *11. El Freud fut.u:-o. ¿no encont.raria aquí un buen d~mplo de forma·
en He1delberg por no t.<'ntt clinie-ro para el pasaje ferroviario rión ttactiva?

178 179
si me pcrm1t.e1 ce.a expresión. Su destrucción me pcrturbnrfn como In No crn solamente dolor y dC8CSperación:
destrucción de un t.cmplo famoso y sagrado. Lo estimo como a una de
las realiiacioncs preciosas de la creación. más que co1no .a un ser hu· En todo momento me preguntaba si en mi vida experimentaré al·
mano, y no tiene!3 por qué sentir ce1os-ss. guoa cosa ton perturbadora e inquietante ... Su conversación,
La trágica historia de Fleischl comienz.a con una sena 1nft'tt16n sus explícacionce de todas las e.osas oscuras J)Olibles, sua juici03
del pulgar derecho, controlda al disecar un cadáver. Porte dd pulgnr sobre lu pen10nu de nuC?$tro círculo, su actividad múltiple inte-
íue amputado . Se formó luego un tejido granular, conocido como "en· rrumpida por C818dos del más completo agoUlmiento, alivtado por
,·encnamiento cadavérico• de Bicha~, y la herida se nbrfa continua- la morfina y la cocalno, todo eso constituye un ensamble que es
mente, en una ult<'rnción ~lde. El profosor Billroth lo operaba por imposible deocnbir".
lo menos dos vecca al año, pero sin resultados positiv°" El dolor era
insoportable. A cauM de las terribles noches en blanco, Fle1ochl co- Este episodio, paradigma del "goce•, dejó una hue llo proíunda en
menzó o u1u1r y o~usar de la morfina. La neuralgia, que lo olormcntó Fn:ud. El fontnsma de Fleisc:hl aparece en el ombligo del •ucno de la
durante n>1la de d1ct años, fue poco a poco derrotándolo. Fn:ud •• per- Inyección de lrma
cató de su cato.do en uno visita realizada en otoño de 1883. "'Dcscon·
solado, le preguntó adónde iría a llevarlo todo eso. Dijo que su&pn· El episodio do lo cocalna continuó arectando la vidn do Frcud. El
dres lo considcrnban un gran savant, por lo que tratnrfn de continuor interés general por el alcaloide iba en aumente. Entonce• decidió
con ~u trabajo mientras ellos viviesen. Una vez muertos, él Re pcgorío reimprimir su ensayo, ahora en forn1a de folleto, con unn tirado. de
un tiro, pueajuzgobn prácticamente imposible seguir por mAa tiflmpo. 500 ejemplares. En esa época, a lgunoo colegas informaron sobre óxi·
No tcnfa sentido intentar consolar a un hombre que ve su sit..unción tos te rapóuticos pnlSuntamente obtenidos con la droga, mientras que
oon tanta claridad""''. otros rueron mtls n:tieentes. Brücke, en su lecho do muerte, probable-
Freud quería ayudarlo. A mediados de 1884 comenzó a admini.. mente habría det11probado la temeridad. Bn:uer, con su habitual cau-
lrarle oocaín&, con la e8peranza de que Fleischl pudiera prescindir de tela, fue uno de los que no se dejaron impresionar, aunque como mó-
la morfina. De hecho, comenzó a ta-atarlo un pnr de semanas dcspuél! dico de la íamiha de los Fleischl estaba al tanto de la intentona•'.
de haber experimentado la droga él mismo". Hubo un breve periodo Toda droga m'gica, como lu estreUas de rock, tiene una aocen•ión
de éxito. Fleitdtl compartió el optimismo iniciaJ"tt. Pero luego empeo- meteórica y una calda no menos espectacular. Preud, t,r·ea anos des·
ró. En una ocasión, f'toeud, que lo visitaba diariamente encontró Ja pués, íue oh.Jeto de acwacionca méa o menos veladas de irresponaabt·
puerta cerrada.y nadie respondía a sus golpes Le pidió ayuda a lidad mc!d1co. A la postre, é l quedó oomo el villano de la pellcula, me-
O~rste1ner y JUntoa echaron la puerta abajo, para encontrar a nospreciado por haber cantado loas a una droga que se e•taba
Fle1ochl dcsínllccicntc, C&8i sin sentido•>. revelando como el "tercer flagelo de la humanidad", deopuéa de In
J oscr Bn:uer, mt!dioo de Flciscbl, tomó medidas para que Obers- morfina y e l alcohol'"· Este hecho, según Byck, explica que el papel
telner entrase en el cuarto diariamente, con una llave maestro. Un08 pionero de Freud en In peicofarmacologfa moderna haya sido olvida-
días después Bíllroth sometió al enfermo a estimulnción clé<:trico bajo do... En julio de 1884 Erlenmeyer escribió una critica mordoi contra
narcosis: el rcsultodo rue desastroso, y el estado de Flcischl se dete- los abusos de lo cocalnu6'. Después de élogiar las cualidadeg litera·
rioró aún más. rias del ensayo fn:udiano, agn:ga: "Él nlCOmienda, sin reservas, el li-
Semana n semana el consumo de la droga aumentaba. "Cierto bre emplee del a lcaloide en el tratamiento del morfinismo.... El pro-
vei Froud pasó lo noche junto a Fleischl , mientras éste permnnccln p io Freud , sólo tnrdlamente, reconoció el peligro de In droga. En
en un bano tibio. Freud escribió que era ca.si imposible describir oigo 1908, en e l coso de Otto Groas, atribuye su comportamiento • .. .n In co-
así, yo que nunca había experimentado nada scmcjant.-0: •se tocaron caína que, como yo mismo bien sé, produce uno paranoia t-Oxico"°''·
todas las notas do In méa profunda desesperación•. esa íue lo prime- El hombre que pn:tcodla beneficiar a la humanidad o, en lodo ca·
ra .de numerosas n oches análogas que él pasó en los dos mese• gi- so, ganar fomn cu.rando la neurastenia y otros morbos nfinca era aho-
gu1eotea-CS. ra acusado de ·creador de flagelos•, de persona irrencxiva e impru-
dente70. Un "peligro público", como dice J ones. Esa incipiente mala

• 12 En O~r do.t Com Fftud canta victoria precipitadamente, hablando


de que el "1>eaente Y• no auardaba cama y podía lrabajar nonnalmt'n~. Du·
rante loe pnmerw dl'.N del trat.am1eoto lomó doels diarias de 3 de do ('0('01
num muna11cum (-sobre• coca~. en Robert Byck, op.~iL , pég 84).

180 181
reputación se vio agravada cuando una paciente mur16 por sobredo- 25. lbíd
sis. •Es dificil determinar hasta qué punto esto afectó el concepto de 26. Potrick ~h•hony, Frcud f'tcrlvo rn, l990, Parí•, Bellc1 Lett.ret,
Freud en Viena· todo lo que él mismo dijo al reai>«to fue que el episo- pág. 33.
dio le acarreó •graves cenauras • ., 1• Las cosas no mejoraron cuando, 27. Anna Frcud, Tite cOMrM pcpe.ra, 1974, Nueva York, New Amt:rican
Lobrary, 1>4. 49
ese mismo año, él apoyó con entusiasmo las ideas do Charool sobre la 28. EmestJones,op. cit., 1, pác. 92.
hipnosis y la histeria mBJ1Culina. Precaria base de su•t.eotación para 29. S. Bernfeld, "0A cstudos de Freud sobre n cocuinn•, en Byck, op. cit.,
lanzar al mundo, al cobo do pocos a~os, sus chocantes teorfns sobre la pág. 30'1.
oexualidad infantil. 30. H. Sehott, •Froud cxpcrimcnt on himeolf wllh eocaine a1 a íoreru·
net", J. lnt llisl0<rt />6ychoonol, 11, páp 7-9.
31. -SObre t\ Coca•, en Robert 8yck, op. cit., con notat de Anna 1'i-eud,
1939, pág. 66.
NOTAS 32. lbíd
33. Robcrt l)yck, op. cit., pág. 1.
34. !bid • pá¡¡ 81.
1 Nícholu Meyu, TM S.0<n·f1<r-«•t Solutil>n, 1975, Londroo, Corone~ 35. lbíd., páp. 74-6.
2. Informe de Al;chcnbrandt., catado por &mfeld, -Os Eltudo. de lo""n!:ud 36. Jbíd .• pá¡¡. 86.
*>brea cocaa.na·. eo Robert Byck, Fnud en cocofna, RCo de Ja.nciro, Eapo~ e 37. Emtoat. Jone.s, op. cit., 1, páp. 94-6.
Terupo, 1989. 38. Hortense Koller-Becker, "'Coca Koller"', en Byck, op. cit., pág. 261
3. lbíd., pág. 73. 39. Em..tJooes,op. cil., I, pá¡. 9-4.
4 Emeot Joneo, A "id<r to obro ~ S'lf"'uná Frtud, 1989, Rlo de Jonei- 40. Cortn do Froud a Mortha del 4 de abnl de 1885, atada por Emm
ro, lmogo, I, pllg. 91. Jooea.op. cit., páa. 98.
5. Corta de Preud a Wíttels del 12 de cUcicmbre de 1923, cílodn en Er- 41. S. llemíeld,·o. ""ludos de l'reud sobre a -..in•". .., R. Byck, op.
ne1t JoOH, 1bíd., I, pág. 90. CÍL , pág. 304.
6. lbíd., 1, pllgs. 89-108. 42. lbld.
7. Carto de l'reud a Martha del 21 de mayo de 1884, Si1mund F.-.ud. 43. J Orgcn Thorwnld, O tkulo dOI coru'11'6<1, 1891, San Pablo, H•muo,
Corre•pondlnci<J d~ amor, 1981, lmago, Rlo de Janeiro. pág 135. Capitulo 11, "O d ..pertar do ~ulo", pll8JI. 97-161.
8. Carta de JJ'reud u. Mart.ba del 25 dé mf\)'o do 1884 , eit.eido en ErnQat. 44. K. Koller, -Vor1Aufige Milt.eilun¡ Obe.r localé Ana.the•ierung am
Jonee, op. ~11., 11, pág. 91. Auge", VeN<1m. el OphtaL Gt..llscho(l, 1884, XVI, pógo. 60-3, citado por Ro-
9. lbíd., 1, pll8JI. 91-2. nald W. Ciar&. Fnud, (/ hombrt y au cou.a, 19.S~. PJanet.a, Barcelona,
10. P. Eygue.ltry Comm~nl Frr.ud ck1,.111t df'06ma.11, Navarin, Paris, 1983, pág. 55.
pág. 23. 45. lbíd •
11.lbld • pá¡ 25. 46. Byck, op. col., pllg. 268
12. lbíd .. p11,. 19. 47. H. Knapp, ..,On cocoinc nnd ita use in opht.almic nnd general s ur·
13. Emcot Joncs, op. cit., 1, pllg. 92. gery", XIII, 1884, atado por 11 Koll•r ll«ker •• 8yck. op. c1L, p4¡. 268.
14. Carta de l'reud a Martha dtl 12 de junio de 1895, Si1muná Pr<ud. 48. Carta de Preud n Fhc•• del 26 de octubre de 1886, C«rtlponálncia
Corrc1pondlncia dt amor, pág. 133. Si.gmund F~ud· Wt.LMlm p¡;f,., 1986, 001np. por J. ht. 1'1auon, lmago, Rfo de
15. Carta de Freud a Martha del 2 de junio do 1884, no incluida en Ja Janeiro, pág. 202.
Corrttponálncio (Em..t Jontt, op. <1L, Polg. 95). 49. Carta do Proud a Mortbo del 10 de octubre de 1884, citada por Er-
16. SE, XVU, pág. 237. ne&t Jooee, oP· ctl., 1, p&lg. 98
17. ErneetJo...,,op, cil., I, pq. 96. 50. Cart.a do Preud o 1'1inna Bernays, del 29 de octubre de 1884, catada
18. Cnrtu de Preud o Mortha del 2 do febrero de 1686, SOGmuná Frtud. por ErnHtJo..,.,,op. c.L, l, pág. 99.
Conn,,omUncia ~ amw, pllp. 240-l. 51. SE, XX, póg. 15.
19. lbíd. 52. EmcstJones, op. cit., 1, pá¡. 96.
20. Emeet. Jonee. op. ct't•• 1, pár. 92. 63. Corta de Preud a Mortba del 6 de en•ro de 1885, Sigmund F.-.ud.
21 OctavWi Pu. ._la Cm:ular".
22. S . llcmfeld, •o. estudos de Freud aobro a cocainn•, en R. Byck, op.
Corf'f,pondJncia ck ontor, pág. 158.
54 Corta de l'reud a Koller dtl 6 de cnuo de 1885, ibld., pi(¡. 159.
<il.. """- 297-321 55. H. Koller Beckcr, "Cooa Koller", en 8y<:k, op. <11., póg. 269.
23. lbfd., P'IP- 316-7. G6. S. Bemfeld, "01 est.udos da Preud 80brc o cocoJna•, ibíd, pág. 300.
. 24. P.·L. AAIOun., lntrodur41> o tpistt!nwJog;o fnudion«, 1982, Rfo de Ja· 57. Corta de t'teud a Martha del 27 de junio de 1882, alada por Emeet
. ..,.., lmqo, " ' ' 130. Jon61, op. cit., l.

182 183
68 lbíd.
69 Eh.sabeth RoudJnflk'O. Hut6ria da psicondil« no F'ro.nfa. A bolo/ha
d.. "'"'º"""· 1986, 1, Río de JaMn'O, Zahar, ~· 18.
60. Em..t Jo..,., op. <lt., P'lg. 100.
61. Robert Byck, op. cit., póg. 3.
62. EméstJonea,op. cU. , I, ~g . 101.
63. lbíd. CAPÍTULO 10
&l. Ibíd.
65. S. Bemíeld, en Byck, op. cit., póg. 300. UN JUDÍO EN LA CORTE DEL REY CHARCOT
66. Robert Byck, op. cit.
67. U<l><r Morp!Uu...,U<ht, 1887.
68. Ut~r Coctzinsuchl. Dtut.«h~ j/ttJi.z.ina«Ar Ztatun1. mayo de 1886 París, meca pgiquilltrica. Buen momenl<> para un breve rclal<> de
"""· 74-112. • la historia de la locura en la prehi.st<>ria del p111eoanálisis. La locura,
e;,,,.,.,.
69. ~arta de Freud o Jun¡¡ del 21 de junio de 1908, r,..ud.Jun11, como obJeto cultural, comicnz.a, como tantas ot.ras historias, en el si-
pondincta Complttto. 1976, Río de Janeiro. lmn,go, J)lfg 204. glo XVI, en la hora de la quiebra de las verdadC8 antiguas, acumula·
10. Emeat Jonea:, op. c11. , J, pág. 104. das durante más de dos milenios. Desde AristótelC8 hasta el Espíritu
71. lbíd.
Santo, todo fue convulsíonodo por esw siglo magnifico, atnvesado
por la osadía do Colón, por el cotruendo de la pólvora y por el Edicto
do Lutero.
Después de este torbellino vino el orden de la racionalidad del si·
glo XVII. "En el tiempo de Shakespeare, loo comew eran todavla co-
sas portA?ntosas••. Pero con la publicación de IOI Pnnapia de NewlA>n
oe aupo que Halley habla caJculado las órbitu de ciertos comew y
que éstos obedecían a hu leyes de la gravedad. El modelo newtoniano
ee aplicó ol cuerpo, y comenzó a constituirse un nuevo saber sobre el
hombre. En el corazón de e•to mecánica, que rc~nc el cielo y la tierra
en una sola constelación, emerge la complejo figuro do Descartes, al
mismo tiempo revolucionario y he.redero del pensamiento de los anti·
guoe. ~I penetra en los dominioe de la subjetividad. El univel"SO de la
reOexión cambia; •e( hombre deja de ser wma y pasa a ser proble-
ma'"'.
¿Qué queda dcspuéa del terremoto? Deatniida la garantía de la
exterioridad, sólo resta la certMa de la intenoridad. ºEn las ceniua
de Dioe y d e las verdadCll establecidas, no quedo más que el "'5C<lpti-
cismo y la ausencia de cualquier garantía"". Montaigne, ese hombre
que nu.nca envejece, mentor de los siglos futuros, inaugura la rcflc·
xión introspectiva•. Descartes hizo de la duda de Montaígne el punto
de partida de su propio pensamiento. Sobre I°" cimientos de la duda,
él erige la certeu incierta del cogüo hecho razón.
La revolución ca..rtaiana inspiró un reparto entre razón y sinra·
zón Según Foucault, éao íue el preciso "momento en que la 1"8%6n pro-
dujo la locura... El loco hace finalmente su aparición bajo la visión
aguda de la racionalidad cartesiana. Para Foucault, anW.S el loco no
eristla: transitaba por uno indefinida región margi.n alizada de la so-
ciedad, una frontera compartida con el lumpen, el vagabundo, el bo-
rracho, el delincuente, el s ifilítico y los últimos leprosos, a punto do
de-eoparecer misterloeamontc del mapa de Europa. La locura. on su
e•pccillcidad, es un producto del siglo XVII. No tenla estatuto come

184 185
tal antes de Dc8Cnrtes de In mi.smo manera que el neurótico actual es ma de la sinro:ión"2, Pero ~1oreau de Tours va aún má& IC'joa. No ea
un fruto del planetnrio írcudiano• 1• ti. nece.sorio un artificio para saber cómo es la locura. Todos enloquccc-
Fue en este universo donde la oposición razón-sinrazón se volvió m08 en nueolrol! •ueftos. "El suefio ea la locura del individuo dormido,
irreduct ible. So estaba de un lado o del otro. En la encrucijada surge y lo• locos son .. ~adores despiertos•. Con esto se anticipa a Jorge
el psicótico modcmo. Emerge oomo objeto del saber y no eólo como di· Luis Bor¡e9.
ferencia. Lo que Oeocartea lleva al discuno filosófico va a con•tatuar Continuando con la galería de antepasados de la snga freudiana,
una realidad que trasciende ese discurso, el cual quedará oomo uno esta vez por el lado de Cbarcot, teoemOll la figura faacinan\4 de ese
de ¡.., regi.UO. de eoa realidad. Deseart.!s, entonces, siguiendo la im· Gran Bnuo que fue Frant Mesmer, austríaco, doctorado en medicina
pecable lógica de Foucault, era un looo que creía ser Ocscartea por la Universidad de Viena. creador de la teoría del magnetismo.ani-
En la encrucijada, lo que distingue al hombre del animal es la ra- mal. $eg\ln él. la• enfermedades nerviosas provenían de un desequJj.
cionalidad: el demente es identificado como animal. Oc alll que los brio en la distnbucaón do un "fluido universal' que corre por los orga·
practicruo psiquit\tricaa domen a las fieras. "La locura más alltl de la nismoe animal y hum.mo. &3e fluido tenia parentesco con el imán; se
sinrazón -o preciso.m ente por ella- es furor"7. ' crela que cmannba del brillo de los ojos, y que bastaba llevar a 108 en·
El loco, como Hujcto civil, es efecto de la convergencia de dos se- ferm08 o un cat.odo de sonambulismo para restablecer el equilibrio de
ries -la serio osilnr y la serie médica- en el sentido de que el hospi- la circulación n1agnética·3.
cio, en Jo terminología foucnultiana, es la gran fá brica poro In mnnu· Mcen1cr wn&iderabe el sonambulismo artificial como u n tipo de
factura do psicóticos, y los psiquiatras sus diligentes operarios. suefto inducido. El me"mcrismo difería de la técnica de l o '''fascin a-
Ltl producción compocla de insania implica un conjunto de prác· ción", empicada por Oonoto, en la cual el poder del hipnotizador so
ticas de dominación, destiladas en la elaboración de un snbor. Pnro aplicaba en e1t.odo de vigilia. El magnetismo animal evolucionó h is-
Foucault -nuestro mentor en e6tos asuntos- eme saber psiquiátrico tóricamente o partir de la antigua práctica del exorciemo: h ablo q ue
esa "mcdicalización de lo ineóLito", según la feliz frase de Rennto Me'. desenmoscoror el mol. La posesión finalment e desapareció, eueti-
ian,• nunca ca cuestionado. La medicina trataba de presentar al looo tuida, en el reino de lu histerias, por la manifestación de la P<'rlO--
como potencialmente pelign>80, y al psiquiatra como guonlián de la nalidad múltiple" . Anna O. fue el paradigma de la po<1eaión mo-
aociedad. El diagnóst100 no era diferencial sino absoluto•. Cu1tod1ar y derna
no curar. El inte.rrogotono ....a diferencia de la anamneais psicoanallti· El div6n de M01mcr era la boq1UI. •En una sala silenciosa, bafta·
ca- era el punto de articulación entre el poder y el snber 1)8'iquiátri· do por una lu• filtrada y suave, se colocaba un gran tonel de madera
COI. Su objetivo: obtener una confirmación, o sea el reconocimiento de cedro, de aproximadamente d0& metros de diAmetro y medio metro
por ~arte del paciente de au propia locura. En la imJ)Ol!ibalidad de de altu.ra •. En el fondo del tonel, lleno de agua, repouban botellu
locahzarla en el cuerpo del individuo. la psiquiatría buscaba eee sobre una mezcla de vidrio molido y limadurao de biem>. Por IO<t orifi·
s~trato en lo familia, en forma de predispoaiciones heredo-degenera- cios de la tapo del tonel ealfan varas de hiem>; una de aus extttmid~·
tivas, que se revelarían a través de recuerdos lnfantilee10. El interro- des estaba eumergidn en el líquido, y la otra, móvil y ofiloda, ae apb·
gatorio era la manera de llegar a esas memorias, y de tal modo noe caba o los cucf'l)08 do loe enfermos. Los pacientes, sentodoe en tomo
a proximom09 a In era freudiano. del tonel, crnn ligados entre si por una cu erda. Pero la acción l!Ólo ac
La prehistoria del psicoanálisis comienza con uno serie do pr-o- volv!n magnóticn cua.ndo Mesmer en persona entraba en el grupo •. .
cursor es d ol siglo XIX. Ya vimos a algun os, como Von Hnrtmann, Entonces tcn (o. lugnt la práctica de la •gran corriente•: l a corriente
Herbort, Cnrus, cte. Por el lado de la psiquiotrio, tcnomOI, en prlmcr del magnetizador, cncontránd08c oon la corr iente qu e provenra do lo
lugar , la figura de Pierre Moreau de Tours, clínico frnncé.8 considero.-
do ~I Claudo ~croan! do la psiquiatría. Como ya dijimOll, él inició uno
~no de oxpcnmcntos con hachís, consumiendo la droga alucinógeno,
igual .q ue nuestro contemporáneo Timotby Leary. Objetivo: producir •2. FA do ¡nl<!rél con1igoa.r que Charcot, en 1857, también con1umi6 ha·
chis con la m1tma dl1poeici6n experimental (Elisobeth RoudinMCO, lli•t6rio
expenmcnt.almente loe elntomas de la locura en sí mismo, adquiricn· da p11con6l1« no Froneo A bot41M dos cem anoi, 1986, t, Río de Ja.ne.1ro,
do de esa manera un saber en carne propia sobre la naturalez.ft Cnt.ie Zaba.r, pdc 31).
•3 "Le propedad dtl cuerpo a.ruma), sensible a la infl~noa de •oe cutt-
poe ee.lestel y a la acaón l"f!dproeai del medio amtñente. poeee d;~CM
eemt-JMLM al un'-n, que me llevaron a hablaT de ...magnetu:mo animal•"' (0.
•t. Tomando t'IM tnn foucaultiano, podemot c:oajetura:r que I• br'UJft n•· fin11Ci6n de t.fMmer, alada por R. Darot.on. La fin dn Lum&i~., lc: mtamttu·
ce al pie de la hocuero m- tt lo ,y,,.oJut1on, 1984. Pañs., Perrin).

186 187
cuba, provocobo en lo cadena humana un verdadero rcnlolino: ojos munica su movimiento al paciente. Nada me irnpido lanzarlo, pero
muy abiertoo, cuellos erguidos, cabezas colganws y el público oobro· puedo c nconlrnr un obfltáculo en el individuo sobre el cu81 nctúo••¡
saltado reía, llorob11, gritaba, entraba en trance y sentía dolores IJC- entonces experimento una mayor o menor resistencia, como cuando
cretos •12, empico mi fucno para levantar un fardo muy pcsado" 11•
Meamer tuvo un éxito •"8Candaloso" en Viena y debió abandonar Deleuze hobla U.mb1én por primera'"'" de la relación, el ropport
su ciudad natal Expulsado, pidió asilo a Luis XVI. A este rey, Umido entre magnetizador y magnetizado: "Cuando se quiere magncl.ltnr eo
y trllglco, le intereoaban las aencias naturales y adoptó al magnetJza. necesario, en pnmer lugar, establecer la re.loción mediante el contac·
dor, otorgllndolo un castillo. El mesmerismo pronto conquista a Jos to, y ésta e.i la ra.ión de que el fluido que parre de mt actlle l!Obre la
º?bles.; la íam09a cubn se convierte en centro de muchM de 1u1 reu- pcrsonn que magnetizo. 81e:ndo necesario que los dos fluid08 ae juntm
niones ~iale.i. Según Roudinesco, "los elegante• "" npaaionabnn por para que tengan el m1t'mO tono de movimiento"20. El mismo '"período·,
la alqu1m1a de 108 •ueftos"1'. El magnetismo y la boqu.i se convirt1e· djria FlicllS. Freud utilizará el término francés ropport en distint.o8
ron en juegos de 11al6n, mientras numerosos charlatanes difundfan Jo lugares; por ejemplo, en s u Contribución a la historia d~l mou,naitnlo
"fiebre mcsmérico• por IWI plazas y los mercados. F.l!te frenes{ erótico psicoanolfttco, donde 1 ~n 1914, en relación con el caso de Annn O., co.
proliferó en oieto nft08 do convulsiones públicas, nlormondo a Jos po- menta: ·ercucr diHponín, para el restablecimiento de su paciente. de
deres .del Estado. Se creó entonces una comisión real paro investigar un ropport .-umnmcnto intenso, una relación en la cual podemos ver
la vnhdc~ de cst.n práctico, que terminó condenada como pecado de el pr-0totipo de lo que llnanamos .. transíerencia."2 1•
~eprovac1ón. Mnsmcr, viejo y pobre, se exilió en Suizo. Pero hnbta de- En el •iglo XIX, "siglo racional que adora lo oculto"2'l, nparecic·
¡~do sus hucllns, y tonla numerosos adeptos. Asl nació el nenmcsme- ron nunlcrosns 8<.'Ct..ns espiritualistas que veían en el ..'trance hipnót.i·
nsmo14. La.s técnicas del ""fluidismo" se vuelven más sofisticada& con co" la posibilidad de comunicarse con los vivos y los mucrt08. Desde
el marq.uéa Chastcn~t de Puységur (1751·1825), que exploro el •so- los tiempos de Me•mer proliferaron ligas maaónicru1 que crctan en el
nambuhsmo magnético.., o sea el sueño hipnótico. El sonambulismo "'fluido cclc~tc universal". En eUas nace el arte de la escritura auio-.
m~ético modifica la U\cnica terapéutica: prescinde de Ja crisis con· mática o psico¡¡raflo, que Janct retomará m'8 tarde. Ludwir B<lme,
vuls1va (cuyo cardcter lascivo había escandalizado al tl'ibunal del en la mismo venn, publicó su bre\'C ensayo El am de e<>nuert1rM tn
Rey>.Y e&lableco una reloción verbal con el pacienl<>, cosa que Mesmer un tur1tor or1g1nol tn trr1 dfo1. En 1920, FTeud, como vimos, re-
prohibía. cuerda haberlo leido en su juventud, y le atribuye un papel original
En .M ancheawr, un cirujano escooés, James Braid (1795-1860), en Ja creación de la técnica p11icoanalftica de las a80C'iaeiont• li-
p"'8enaa el espectáculo realizado por magnetizadores fran~ y se bres23.
convence de la real1d11d de los fenómenos observados, tal como Bren· Uno figuro importante, aunque olvidada, en e1a evoluciól) del
tano, Brcuc~ y el p~pio Freud lo harán cuarenta &1108 mlls larde. El mesmerismo rumbo o la hipn08is, es el Abate de Fario (1756-1819),
~océa comae~zn ~ investigar el asunto y despierta una vez más el que critica la modo espiritualista para concentranse en el aspecto peí·
interés de lo c~cnc1a por lo que él denomina.r á "hipnotismo••$. Braid cológicn del fenómeno. Afirma que el sonambulismo artificial depende
P!antea por P"!"°'ª vez el problema de la naturalcta "íntima• de Jo de facto~ esenciolmcnto psaquicos como la concentración, lo confia.n·
~1pnos1e, cu~1t16~ que Chortok formula en los siguientes términos: za y In convicción. Se trota entonces de un •sonambulismo hlcido-""l4 •
el estado ~1pnóltc~ ¿contiene algo específico, o sólo se troto de los "No puedo concebir que lo especie humana haya llegado a la extrava-
clcm~n~e introducidos por el bipootizador?"18 Se idcntificon como gancia de buscnr lo. causo de est.e hecho en una voluntod externo, en
pecuharododes cspceUicas del fenómeno la hipcrmnesia Ja hipcremo- cubas, en e l color onhnul y en 1nil ridículas extravagancinJJ por e l e&-
tiv1dad Y la regi:e•!ón inducida. a edades pasadas. El val~r wrnpéutico tilo"2S. Él recomiendo ni sujeto que se siente cómodamente, cierro los
~· :;:icas pot<>ncUlhdodcs del hipnotismo fue explorado por la Escuela ojos e intente concentrarse en el sue.rio que vendrá. Luego le ordena;
e ancy. Allt se encuentran las simientes del método colártico de '"¡Duerma!" Lo mera 8ugestión verbal también sirve para despcrto.rlo.
Breuer. En caso de fr~co.ar, &e empica la técnica de hacer que el •ujcto í\je la
"'No ~neta manera, el mesmerismo va transformándose e:n hipn08ÍI. mirada en su propin mano abierta, que luego debe aproximar lenta-
. eceeano -<»nstata Puységur- que yo toque a todo el mundo·
una !1' 1rado, un reato, un acto de voluntad es suficien• ...•11 'C'-a •·n:
deoc1a se pe t · 11.<C • c.;n ..e
parta , rpe ua •n Jean Philippe Deleuze (1753-1835), quien..,
~ ª:;.mu d• la "taumaturgia mesmeriana••1: ·cuando magn.,. *4 , Se~nt.o 1ta01 mú tarde, partiendo de la miam.a comprobldón, ex•
dizo ~ m •ante la voluntad eovfo el fluido hacia mis ma.nog. y me-. preaada ca.ti en lo. muimot \.fnniDOI. Pnud propondrá un1 r.eorii.eción de
an esa ma1ma voluntad le imprimo una dirección, eete nuido ~ esa -fuena• a:>ntnn1 y deecnbu"f. el mocanilmo de la ..reaiatend•*

188 189
mente a sus ojos. El Abate fue el primero en emplear la '"sugestión encuentra Ja proporción de un paciente masculino por cada ~5 muje-
posbipnótica". res. Briquet estima que el mal es endémico en las clases baJaS, más
Eug~ne Azam 0822-1899) difunde las IA?orfas de Braid en el con· común en el campo que en la ciudad, en el Norte que e n el Sur, e n las
tinente, y en 1859 presenta el caso de Félida, la primera histérica es· prost,i tutas de Parfs que en el convento de Amiens. ¿La causa? Emo-
tudiada sistemáticamente. La '"divina" Félida, corno Anna O., pad~e ciones violentas, penas insolubles, conflictos familiared, amor frus·
un "desdoblamiento de la personalidad". trado, en personas predispuestas. Él subraya el factor heredita~.io;
Conviene recordar que el hipnotismo no fue un producto del siglo encuentra que el 25 por ciento de las hisM:ricas tenían a su vez htJ8S
XVIII ni del siglo XIX. Desde la época de los egipcios nace, es olvida· histéricas.
do y vuelve a ser descubierto, como un yoyó que se pone y pasa de Para los psiquiatras, especialmente los franceses, la histeria es·
moda. Tomó múltiples formas, se apeló a muchos fluidos, pero la fór- taba ligada por un lado con las enfermedades magnéticas y, por el
mula básica fue siempre la misma. Por otra parte, el propio hipnoti- otro, con la hipnosis. El sonambulismo histérico espontáneo podla ser
zador, con su capa de mago, no tenla una idea muy clara de lo que es· inducido pero también curado por ese sonambulismo artificial. En la
taba haciendo•s. histeria aparecían con frecuencia s(ntomas como el letargo, la cata·
Como la hechicera, el hipnotizador fue popularizado por la litera· lepsia, la personalidad múltiple. .
tura romántica del siglo XIX. Aquf reina la figura del gran héroe de Briquet descartaba la etiologfa sexual "uterina" de las neuros~s.
El Conde de Montecristo, de Alejandro Dumas. Enclaustrado en el Tanto en él como en Charles Lepois3 1, casi un siglo más tarde, pers1s·
castillo de lf, ese sabio poliglota, alquimista, filósofo y matemático, te el vínculo entre el cerebro y el útero, pero desplazado: el cerebro
transmitió su saber monumental al joven marinero Edrnond Dan«:!s, desempeñaba el papel de distribuidor de un mal cuyo ori\len serl~
preparándolo para realizar "una de las mayores venganzas jamás na- visceral. Ése fue el punto de partida de Charcot, e.n la tradición de Pi· 11
rradas" 26. El Conde de Montecrist,() testbnonia la fascinación de ese nel. É l corta la conexión útero-cerebro: no existen efluvios "mágicos •
siglo obsesionado por el modo iniciátieo de transmisión del saber, del La histeria es una enfermedad nerviosa de origen orgánico. Nada
cual los psicoanalistas somos herederos27 • más. Para defender las nuevas fronteras nosográficas, refutando a1
Los hipnotizadores del siglo pasado tenían sus asociaciones, sus mismo tiempo las acusaciones de simulación, fu~ nec~sa;io descB:rlar
revistas y su ética profesional. Una mujer casada sólo podía ser mag- taxativamente la antigua etiología sexual. Esta torsión charcottana
netizada en presencia del marido. Para ser hipnotizador había que descarta la "cosa genital.. como noxa, creando un nuevo 1.ugar: un "es·
seguir cursos especiales, leer a Mcsmer y Puységur, Dcleuz.e y Aubin pacio psíquico". Desde ese lugar Freud, en un ~.gundo.ttempo, puede
Gauthier28 • La semejanza con el psicoanálisis es todavía nlayor si rcintroducir una "etiología sexual de la h1ster1a , desvinculándola de
pensamos que se planteó incluso la cuestión del magnetizador lego, la anatomofisiologfa imperante del saber médico32•
porque las sociedades médicas entendían que sólo ellas estaban califi· En la primera mitad del siglo XIX, antes de la hegemonía de la
cadas para formar hipnotizadores. histeria otros cuadros (como el sonambulismo espontáneo, el letargo,
Como la hipnosis, Ja hlstcria también es conocida desde los tiem· la catal~psia, la personalidad múltiple, el é xtasis ro9Jlfaoo y la "'.'iSión
pos de Plinio el Viejo. La palabra "histeria", inventada por Hipócra· extát.ica) dominaban la sintomatología clínica cuando Charcot mau-
tes, denota un origen uterino. Hoy en día puede ser definida como la guró el pabellón VII de la Salpétri~re. Todas éstas se contaban entre
enfermedad sin ningún síntoma Upico29. ~1al misterioso como matriz las llamadas "enfermedades magnéticas,.; sus síntomas eran ""extra..
voladora. En la Edad h1edia, las manifestaciones histéricas eran co- vagantes''. pero muy diferentes entre sí. El sonambulismo•. por ejem-
sas del diablo. Ya eo esa época, sin embargo, la opinión médica cues- plo, es lo opuesto del letargo, pero todos estos cuadros tienen una
tionaba la tradición demonológica. Sólo en el siglo XVI pasa a ser gran afinidad con la histeria. . .
considerada una enfermedad del cerebro que puede producirse en El efecto hipnótico, ya instalado en el arsenal terapéutico, constl·
ambos sexos. A partir de Briquet, en 1849, con su Traité de l'hysterie, tuye, según Ja sagaz versión foucaultiana, otro instrumento del poder
es estudiada de manera sistemática. Briquet la define "'como una psiquiátrico: el médico pasa a disponer enteramente del c:uerpo del
neurosis del cerebro, cuyo principal trastorno concierne a la expre· paciente. Ese dominio permite tanto la supresión (temporana) de .sin·
sión de las emociones y pasiones..30. En los 430 casos estudiados, él tomas como la domesticación más sutil del comportamiento. Dicha
domesticación pigmaliónica, reforzada por la neurología, va a tran•
formarse en el grao imperio de Charcot.

. •s. En realidad, hasta hoy e.n cjfa no se sabe muy bien lo que es la hipno- ¡Paria, here iue come!
111ia, comenzando Por ese hueso duro de roer que es la sugestión. "En el último día de agosto de 1885, Freud dejó el Hospital Gene-

190 191
mi de Viena para swmpro, d ..pués de haber vivido y trabajado en él Porfs, entonces, fue su primera Roma. Freud aun C01\tinuaba sus
durante tres años y un me8 Fin de su experiencio médica gencrnli&- invest.agnciones en anatomía cerebral pero, despu& del episodio de la
ta.... cocaína. tl!taba dispuesto a conquistar el mundo Y ese mundo pasa·
f'uc bueno practicar el arte de la espera Surgió una oportunidad bn por el ms6lito lado de loo •trastornos funcionales", nombre que en
quo no implicaba la miscrin en Viena ni arrancar dientes en Moravin, aquellos tiempos recibfan la• neurosis. En ese fin de siglo, la psiquia·
sino, voilll!, ganar una beca y visitar a Charcot en Porís, durante un trio Cl!taba poco desarrollada en Viena. Con Meyncrt las relaciones
semestre. Un conejo inlll!pcrado salió de la galera. Pero no nos apre- ya no eran buenas; ni el propio Nothnagel tenla mucho que ofrecerle.
suremos. Su on1bición aspiraban más que lo que podín brindarle Viena. ''1\ In
El triste estudiante pobre y apasionado no tcnfo recursos para distoncia -<!scribi6 40 añ08 después- brillaba el ¡;rnn nombre de
trulndarse a Paris. En 1885, en vl•pcras de obtener el cargo de Pri- Charcot"37, que acababa de IM'r nombrado titular de In primera Cátc·
vatdoz~nt, Freud solicita uno beca de estudios a Jo Universidad. La dra de Enfermedades Mentales de Occidento.
Casa del Saber proporcionaba apenas un magro estipendio y una h· La Salpétrierc. Roudinceco pinta un escenario •n el que •Jas epi·
cencia no menos magra de 6 meses. La voluntad de viajar. empero, lépti<as contaban pesndillM o viva voz, historias de miembros muti·
era imperiosa, ya quemadas las naves en la última conversación con Indos, de mujPres devorados por una especie de crustáceo con cabeia
Meyncrt. Conseguir In bc<:n no fue fácil. Fleischl, que conocía la situa· de p!\jaro ... Todo parcela •urgir de las tinieblas de In Edad Media"'"·
ción, informó que Ja demorcl1e •1c bab!a sido es~rcpitosnmente desfa· l_.as hi8téricns, continúa In impagable Roudincsco, cuidaban de suK
vorab1c, y la victorio de In sesión de hoy puede ser cxclus!vamcntc conlpni\crns, "simulando nlorovillosamcntc todos los morbos, posef-
atribuida al hecho de que Brücke hizo una npnsionadn defensa su· do.s iX)r In manía espcculnr de mimetizar lo.tt sufrinlicntos de los otros
ya"". Así y todo, pasaron meses antes de que In Tcoororía entregara ... como loo acróbatas y los bufones de otras cortes. empnpadas, au·
1.. fondos. Todo sugiere que una defensa tan calurosa debió respon· llantce y andrajosas, en"(?rtando la locura del mundo y la miseria dol
der a un ataque no menos vehemente, y que la "'malo nota"' de Freud pueblo'1t.
ante el jurado sólo podio ser la incipiente y nefasta fama incubada Cuando Charmt ent.r a en la Salpétri~re. e.ite inmenso hospital,
por la cocaína. llamado la Ciudad de loe Locos, tenía de cinco a ocho mil pacientes.
Finalmente partió porl\ París, haciendo una escalo sentimental La Salpiltrim-e, como su nombre lo indica'1 , lo mismo que el Instituto
en el castillo de la novia en Wnndsbck. Una de las portes más sabro- do BrUcko, era un antiguo arsenal, construido bajo el reinado de Luis
sas do lo corrcspondcncin onlorosa eerá lo rescrvoda o su estada en X!V y destinado a la fnbricnción de pólvora. A lo sazón era el mayor
Parla, In Capital del Amor. hospital de Europa. Chnrcot lo recorre, snln por sula, y hace la si·
El 13 de octubre de 1885 llega a la Garc du Nord, vla Bruselas, guicntc observación: .. Los tipos cUnicos que so ofrecen a la observa-
un joven esbelto y del¡ado de 29 nllos, de cabellos y ojos negros. Se lo ción permiten considerar laa enfermedades de una forma, por así de-
ve perdido en esa multitud, una hormiga más bajo el colosal domo de cir, definitiva, ya que los vocfos [nosográficoel quo ocasionalmente se
c:riltal y hierro". Llegar a Pruú •ignificabn la ronhzacíón de un sue- forman, pronto serán llenados. Estamos en presencia de una suerte
t.o. Sucl\o incierto en eaa fria mañana de otoi\o. Como cuadraba a de Museo Patológico Vivo, con sus c:onsidcrablN recul'llOS•.o. Una es-
uno hormiga pobre, termínó en el Barrio Latino·•. pecie de Tabla Periódica de Mendeleiev psiquiátnca
¿Cuál era el horizonte intelectual de este bccru-io vienés que con· Frcud estaba frente a un "tesoro" de '"desviaciones" humanas,
templaba la ílamante Torro Eiffel con unos pocos francos en el bolsi· prácticon1cntc inagotable. Como visitante, se contagió con el fermen-
llo? Pnris era u.na promesa, uno prueba en su comino. Mos después, to intelectual que animaba o Charcot en su Galoría de l.ocos, al iden·
en el tercer sueño de lo Serio Romana, en relación con lograr lo impo- tificnr y din¡¡nosticar todos los lrastomos mentales posiblca. En aquc·
sible, Froud asocia: '"l'ambién Paris fue durante muchos años la meta lloK dfaa era u.n arte rnro diRCriminar una enfcrmOOod mental de otra
de mi nostalgia, y la felicidad con que pisé por primera ve< el pavi· y diferenciar los '"trastornos íunc1on3lcs· de loe malea flsieos, dado
mento de Paris fue tomada como testimonio de que habrla de cumplir que •1aa autoridades mayorff de Viena estaban acostumbradas a
también otros deseos_,._ daagnoe:t1car la neurastenia con10 un tumor ccrebrar·. exagera Roudi·
nNCO•t,
1,,.. primeros tiempos de Freud en Pnris no fueron fácilC$. Pasa·

'6. Ourunte loa primerns &emnn.a.s vivió en a1 li6t.cl de In Pttix, 5, Jo1p1v1·


10 Roye....COllard, un tellcjól\ 1in salida en la tallo Oay·Louuac. a doe minu·
\OI del Paothéon. Luego pq6 a vivir en el Hótel de Oré•il. roe de Coft •7. Salpltre: nitrato de poltulio.

192 193
bn horas e n loo bares de la Rive Gauche, desdo donde escnbfa a su nas sólo van de a caballo y en carruaje. Las mll)cres elegantes cami-
no\'iO Por lo corre!pondencia con l\.1artha (!lnica fuente de iníor·m a- nan con un aire que da a cnt(!nder que niogo.n ta existencia en este
cioncg de ese pcrCodo), se puede inferir que sufrió una aguda crisis de inundo do cunlqu1cr pe rsono que no sea ellos o sus mnride>f .. ."9 Un
ndaptación en octubre y diciembre de 1885. Chert.ok considero que l~do de la a~enída está formado por un parque extenso 011 el que los
por un momento pensó seriamente en abandonftr Paris•2• Huir delco- niños más hndos hacen girar sus trompos, andan en calrutit.o, asisten
looal museo erótico de la miseria humana. Asl, en una carta a Martha e un espectáculo de pay880s, o pasean en carril.os tirados por cabras
d<'<:lara que, "más allá de alguna utilidad subjetiva y científica, espe- .. Más adelante se llega a la Place de la Concorde en el centro de la
ro ton poco de mi estnda oqul que .. imposible que me desilusione"'· cual se levanta el obeli;sc<> d.e L:uxor . lmaglnate, un 'obelíseo auténtico,
Yo r10 descarto que esa "'crisis"' 1ca en parte un ..fingimiento cpisto- cubierto de hermosa.• mscnpc1on .. de cabeza• de pl\jaro:<, hombreci-
lnr", una formn de atemperar los inevitables celos de Mertho'•. Mar- toe sentados y otros ¡erogllfiC<le ..."".
l ho Bernays, ciudo.dana d e Hamburgo, se siente desde luego omcna· En su lucha solitaria contra las tentnciones sexuales Frcud cm·
1nda por París. ~l. creo, la consuela: "Hoce hoy una semana que te vi plea su tiempo libre en largos paseos que casi siempre t~rn1anan en
por última vez, y todos los dfu pi~nso que voy a verte nuevamente. 1'!" torres de Notre Dame. Ali! sube los 300 peldaflos entro be.os una-
¿llnbrfa sido m<:jor que yo hubiera ido a Berlln? Podrfa pasar todos ginan06, gárgolM y momtruos. "¿En qué so~aba en ese pináculo del
10« domingos contigo, saliendo los sábados por la noche"••. Considero mundo cristínno?", se pregunta Helen Welk~r Puner'º "¿C'.on el he-
<1uc 6st.as son "'pnlobras vanas de nn1or": una forn1n de decir cur\nto la roísmo, las conqui stas, la famn o el amor?" Sabemos que, nftoH des·
nmn. La prueba os que dos dlOJI más tarde, dospué<! de su primero en- pués, en el sucfto l\1ingitorios al aire libro, él ee identifico con Oar·
lr"('v1sta con Chnrcot, cambia do humor y escribe: "'•.. mi estada aquí
vn a valer la pena, ya lo puedo vtrclarament.e~-'.
Un problema, con todo, era la soledad •No tengo a nad1e con
gantúa, el superhéroe, orinando desde eH-o '"pináculo dtil n1undo
cnstiano", montado en las torrea de Ja catedral, inundando o
81enses.
'°"
pari-

qu1c11 hablar•. Se sentía aislado, fa rfullando con acento teutón, un El encanto del gigant<>ICO Louvro. Freud se demora en In .• nnti-
idioma, el francés, en el que "'codo eusurro significa una doceno de co-- g(ledades, en la "multitud de estatuas, lápidas, inscripcionc. y rumas
HOK diferentes""ª· Es preciso recordar el chauvinhuno endémico de los griegas y romnnos. Vi algunns cosas fantá Rtictuncnte bolln.s, dioses
pnrisienses. Pero, 'a la xenofobia gala, él opone la suya: despu~8 de antiguos que representan innumerables épocas, también la famosa
nHifltir a una representación de Carmen, esa ..ópera proletaria·, en~ Venus de l\fiJo, ein brazos• En el piso superior: .. Reyes asiriot, altos
cu~ntra que ·tt\ turba da rienda suelta a los impulsos que nOAOtros como roble., siuet.ando leones como si fueran perritos., animell't!l·hom·
controlamos. NOK privamos para mantener nuC8tra integridnd, nues- brea alados con cabellos belltimente rizados, inscripcionee cuncifor·
tra capacidad de apreciación, nu03tras fuerzas ... Hay una psícologia mes ton nltidas como si hubiesen s.ido hechas o,ycr; bajorrelieves pin-
dC'I ho1nbre eo1nón que difiere considerablemente de la nuestro"'•'. tados en Egípto con colores v ivos, verdaderos colosos, esfinges
¡."rcud camina y camina por las calles de un París recién pavi- auténticas, un inundo como de aueño""49.
rnentado, trolinant la ciudad de arriba abajo, tal vez pensando en su La experiencia fue "'más histórica que eef..ética"'60; inWrprclo que
amigo lkrgnnza, de los tiempooa del entusiasmo, cuando el mundo se se trató de una ..experiencia de v1da~, o sea un viaje en el que la Jma·
llamaba Sevilla. La• primera• impresiones de las calles, a la vuelta 11nación voló a la Mesopotam1a. En el museo hubo, eso si, un choque
d• In Rue du chat qui p&he, la• iglesias, el teatro, las "librcril\8 am- cultural: la ventana arqueológico se abrió de par en par, dnndo naci-
bulantes', los museos, los jardines públicos n lo largo del Seno, tan miento a su futuro interna por In estatuario antigua de In Cuenco del
poco atul como el Danubio. "El paseo que hice hace tres días ... me Mediterráneo. Porls tnmbíón abrió las vcntanrus eróticas, P<Jro ~ste es
llevó por el Quai O'Orsay, donde están los MinisteriOti, pasando por el un asunto delicado. De acuerdo con Chertok, ospecialísta en el París
!Xlme des Invalide•, hasta la Avenue des Champa Elysées, la porte de Cbaroot, fuud tu\'o, •por lo que se sabe, pocas aventura• ~cxuales
máii bella de Parla, como diria John; aquí no hay tiendas y las pen!O- o ninguna.,,1.
Pero del periodo parisiense, eólo i..nemos lrus cartas a Martha, y

•a. Algo an.SloRO sucede e-n In ~Hcu1a cuendu "lorthn se despide de


~t11nlf:Om.ery Chf\...l''h.'ud. en la e«en.a de la e.st.8C'ión Un nO\'iO sueho tn Pa· •9. Pel'O e1 J)Ol:1ble que Freud hayn tomado por a.m:ipncia lo qu~ era alie--
n 111 no puede COl'Tt'r ti nesgo de pintarle ta Ciudad Lu1 ceo color8 ncc.wuva· n.raón: por lo rnenoe eo ese.e aicto, nodM mira a nadi• en el J./~tro do 1..n..
n.i('nle hJmino.io. a •u tnamorada tttlu1da en un sombrio autillo del norte de •to. (Cuí • 1empre inoportuna' No con.1ulW 1u hbro: Fnud. lu• Uftt ond
l-,11n1p.t h,. Mind. 1949, Nueva Ywk, páa 267.

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t''reud no era un fantttico de: la ~erdad eptttt.olor· ~1e parece una in· pultándolo en una dirección en la cual, segUn algunos 1nd1c10~ visi·
J:f'nuidad de Jon<.-8 citar la siguiente carta como prueba de c:aatidad: bles, ya venfo oncaminéndosc: la psicologfa. El estilo cicn\lfico y el
..A.noche John vino n. verme ... y s,ne divirtió que tratara de sondearme encanto personal de Charcot lo sedujeron cl\&i más que el contenido
p&rn saber sl yo tenía una amnnto aqui62. Convengamos en que John de sus conferencias. Las "fuscinnntcs" conferencias eran unn pequeña
no es un sobrino cualquiera. Se trota de su viejo compañero, cómplice obro de arte de construcción y composición: ªel momento en que él
de jue¡ios sexuales infantiles en los campos amarillos en flor. Aunque oparecra más maravilloso ... ero despué• de haberse esforuido, pre-
.. te John sea "lngléa de la cabeza a los pies-$3, estamos en una charla &entando brillontemente au raciocinio con 1a mayor franquez3 sobre
privada entre hombros. Esa pregunta sobre mu¡eres sólo se hace aus dudas y vacilaciones •. ."'".tse fue, precisamente.. uno de los pun·
-pienso yo- cuando hay intimidad y resonancut.. tos fuertes de In retórica del futuro Freud freudiano. Con la misma
Freud, en 188f>, tenía poquísimo dinero. Pnu~rrimo, conlpra una vena, escribe: "Después de nlgunas confcrcncins salgo como si hubic--
plumn más lino pnra "'escribir más en una pábrina y economizar papel ro estado en Nolre Dame. con una nuevo percepción de In perfec·
y correo..,, Hnsl.3 los fósfon>o! tuvo que racionarse. Sólo iba al teatro ción"60. Esta nlonumental metáfora recuerdo otra,, ""la deslrucción de
para ver a ta mornvillosa Sarah Bemhardl, la gran vedettc bisexual, un templo sagTndo"", empicada al hablar de Fleischl. Chnn:ot estaba
interpretando L'Aiglon en el Boulevard, o lao comedias de Moh~re. en su Panteón
que Je parcelan brillantes y que usó como •1occ1onos de francés·. ¿No La "'experiencia" de la hi11teria está ínt1mamentc ligado a una
8Crá que ú rna/adc imaginair<! Jo dio un prenuncio de ese '"médico del
imnginarlo"" por venir? En otrn oportunidad vio Las bodas de Pfgaro,
cpi•odio que Juego será recordndo en el complejo sueño del Conde
Thun.
) •clínica de In miroda"'2, en In que Charcot. -ese ..,visual", como lo de·
nominó Freud- era el paradigma. Tanto el moe•tro como su• discrpu·
loo Janet y Binet fueron también virtu0808 de In "Clínica de In Anam·
ncsis..•12, o seo, de la palabra inductora del médico, que pnv1legia la
Char-col era clínico de clínicos "'En una ocasión -Fttud recuer- escucha. futuro matriz: de la intervención ptJicoanalítica.
do.- cstábamoe en un pequeño grupo, todos CRtudiantcs extranjeros, En el c:élebre cuadro de Brouillet, titulndo Una lecculto el/mea en
\'Cnidos de una fi1'iología germánica acadérn1c.n, y abusábamos de su la Salpetrilre, vemos a Chnrcot presentando un caso de gran histeria
paciencia con nueRLras dudns acerco de sus innovaciones clínicas"5.s. ante la platea compuesta por médicos ftunosOH y escritores de rcnom·
Uno del grupo olzó la voz, diciendo .. Eso no puede ser cierto, contradi· bre, como el binomio Binet-Oaudet. Detrás de ellos, Babin•ki, •u dis-
.., lo ley de You11$·Helmholtz". El Maestro no contestó directamente, cípulo favorito. El Maestro l!OStiene a una mltjer desvanecido, pronta
pero "dijo algo que me impr.,.1on6 mucho; ·Lo tMom, c·..1 bitn, mds a caer en una camilla. La voluptuosa dama tiene los ojos extraviados
ro n Cn1pecM J>a• dUisl~r-·se. y la mano izquierda retorcida en una postura que los méchcos den<>-
Freud describe· a Charcut on los •iguienl<'J! IA!rminos: "M . Charcot minan "puño de tocólogo•. Su corsé blaooo de¡n entrever wno• mórbi-
entró 3 las d1et.; ~M un hombre alto, de 58 aDOK, galera en la cabeza, dos. Su nombro: Blanche. Chorcot la admirnba . Se la llamó la Reino
ojoff negros y curiosamente sunvei; (uno de los cuales no ticno cxpre· do la Sal~tribre, y se prestaba para la demootroción de los tres esl.3·
to1ión y parece extranomente desviado hacia adcntro)' 11 , con una larga di06 de la hitteria63.
melena sujeta detrás de las orftios, bien rasurado, con facciones muy El Maestro se valía de In pintura como método proyectivo de de-
t·xpresivas y labios camOIOB~ en suma, parece un socerdoU!: mundano, mootración. •Et estudio del cuadro de Ruben1 San Ignacio curonda a
de quien se ct1pcra mucha sabiduría ...""'· las~- lo brindaba la oportunidad de dc11Cnbir, con multiplicidad
En las primeras semanna Frcud trabajó en el laboratorio anato- de detalles, lns fases del gran ataque histérico: la fase tpileptoide,
mopatológioo de In Salpetribrc, en el estudio microscópioo de corobros con sus nlovimicntos tónicos, e n la cual la enferma se encoge como
inftmtiles. Tnmbién frecuentó la morgue de Porl•, donde asi•Uó a las una bola; In fo~ de c/ownismo, con sus contorsiones, su postura en
nutopsilll! forenJ<>• de Brouardel Ah! tomó contacto oon las atrocida- gran aroo y aus gritos de odio: la fa.,, posional, acompaftada por acti-
dt"ft cometidas con tos niños, hecho enfatizado por ~1assoo, para ma&- tudes de •uphca y de panll181t oxtáticas, y finalmente el ptrlodo úr-
tmr que Freud estaba al tanto de las tendencias infantíc1dao de la minol ... Él agregó una varlNÚ>d <kmonlaco, en Ja cual la Inquisición
época$&. doS<:ubria loa eeftales de la presencia de Sotonás en el útero de las
El punto de nlutación, sin duda, fue el encuentro ooa el MAcstro.
Su presencio. poderosa lo alejó del microscopio y de Ja morgue, cota- ' mujeres-Gt.

t
• 12. Le •anamncs-is· Mrfl et intento de UNr el interro1iat.orio. no para
·11. V-el 1utnoCiom>looo)OO, SE, IV, 1MIR. 318 extraer ooníe.1onee. y sí como 1n1t.rumento tere~uLioo.

196 197
Frcud adhiere con entusias mo al modelo fisiológico charcotiano un conJunto de sínt.onul.1 bien definidos: Jo h.i stcrio, nos recuerda Fou·
de lo hil!ltcria. ltiomento de fecundación: "'$1 la simiente algún día va cault' '. M? convierte en un producro del deseo del médico. Intentando
8 dnr frutoe. oo lo sé; lo quo 1d s+ con certeza ca que ningún otro ser superar esa impa-. Charcot va a elaborar lo teoría del trauma ~
humonojamás actuó sobre mf de esa manera"65, ~n é.1• en el sistema nervt080 puede actuar unn predisposición here-
¿Cuál era el modelo de la histeria en ese momento áureo de la ditaria que genero ul) estodo hipnótico o seo una alteración de lo
psiquiotrra francesa? Partamos de la base de que lo existencia ·de- concicnci~ que hace a In persona sugesti~nnblc'2. El trauma aparece
mostrado de una lesión nnotó1nico era un factor de gron importancin c.oi:no un inductor permanente, que puede mnnifcJJt.o.rse en una pará-
para lo medicina del siglo pasado. La anatomln patológica comenzaba hs1~, una ceguera o ~unlquier otro síntoma. El estado hipnótico scrrn
a ser vista como el único medio de inclusión de lo medicina e.n el cam· u1\ inductor de ese tapo, sólo que temporario. Ahora bien, en Ja medi·
po de las ciencias exactas Se esperaba del médico que sus investiga· ~a en que ~I t;aumo del que M? trata no es de orden fl•ico, resurge lo
cionea cllnicas fuesen vahdadM por hallazgos anotomoparológicos 1mportanc1a de la anan1ncsis como herramienta cUnica. El paciente
Las enfermedades se d1v1d!an en dos grupos; laa que presentaban pasa o relatar su hisrona pen10nal a fin de que el médico pueda loca-
unl\ 11nt.omatologfa run y regular, con lesiones or¡4nicas, y las otras lizar el momento traumático responsable del mal Le h1sterio casada
-los neurosis- "que ernn perturbaciones sin lesión, y en los cuales Ja con la historia.
sintomotologia no manifestaba la regularidad dcoeada"66• Charcot Lo que Cbarcot no e11peroba era que en eso nnnmncsis la lujurin
comporl<l la creencia en In eficacia de la anatomrn patológica. Además del sexo entrase como temo hegemónico. A partir do nllr estaba "sella·
de neurólogo, él era profesor de unatomra patológico do la Universi- do el pacto entre histcrin y sexualidad, pacto rccueodo tácticamente
da.d de Porís. De hecho, ~n un prln1cr momento pensó que las moni- por Chorcot y que se convertirá en punto de porlidn en la inveshgo·
fe~tnciones histéricas tcn!nn un correlato orgánico. Dcspu~ modificó ción frcudiana"13.
su punto de vista, concluyendo que la histeria, "'como tantas otras es· La teoria del trauma, con •u apertura al domimo de la palabra, va
finges•, era un mal que escapaba a los más peneLrantes estudios ana- a tener una profunda repercusión oobre los e8Critoe iniciales de Freud
t6micos'1. Pero, a pesAr de la ausencia de referencia orgánica, la en- y, paradójicamente, luego se constituirá en escollo en un segundo
fermedad presentaba a sus ClJ08 una sintomatolog!o bien definida, que !tempo de la elaboración de ou propio edificio conttptual. Mientras lo
obcdecfo. a reglas preci! nB Observación importante, pues permite ideo de trauma persiste, In sexualidad infantil y el Echpo no pueden
dcscortnr la hipótesis de aimulnción, el gran cuco de lo. psiquiatría del entror en escena, ya que ln noxn se considero proveniente del extc-
siglo XD(68. r'ior14. La concepción inicial fue explicitada en el nrtrculo que Freud
E•ns reglas precisas procedron de la conciliación de dos verdndCll escribió en 1888 para lo Enciclopedia Vil/arel. Él rccomíenda dos tipo•
opnrentcmente contradictorins· "una pasteuriana, para la cual la hjs- do t.rotamiento básicos; el primero consiste en la inW:mación, en el alo-
tcria ero una afección ncrvio.sa transmisible por vfo hereditaria, y jamiento del paciente do su medio familiar. Objetivo inmediato: cam-
otra neurológica (para In cual M? trataba) de una enfermedad nervio- biar el ambiente y proporcionar condiciones para la hidroterapia y lo
sa completa, autónoma, funcional, aunque sin trezu de lesión•. AJ gimoMia. El segundo hpo de Lratamiento cons11te en la remoción de
separar la histeria de las nfccc1ones anatomopatológicas, Ch=t la las causas psíquicas de los •!ntomas mediante el método catártico de
introduoe en el campo de las perturbaciones fisiológicas del sistema Breuer, que es descrito como una forma de hacer que el paciente, bajo
nervioso y, eo función de eso, busca nuevas formas de intervención el efecto de la hipn08is, so remonte a la prehistoria polquica de su en-
d!nícn. Aqul entra la hipnoois, que le interesa por su proximidad fe. f~rmcd~d, para localizar el ncont.ecimiento trnu1nático que disparó el
nomcnológica a las manifestaciones histéricas. Lo hipnosis. scn1bla.n· dl8turb10. Serla, entonces, uno. anamnes.is hipnótica guiada 75.
to do la historia. La hipnosis, histeria provocada que sirve de "repli· En las sesiones donde las histéricas eran examinadas por Char·
cnnte" por la sintonía fino de sus manifestaciones. cot, •:rcud presenció t.odns las manifestacione11 de la "'gran crisis•,
El Mago de la Sal~tri~re. con golpes de varito y consignas impe- también llamada por BnbiMki •gran hipnosis", carocteriiada por pa·
rattvu, haoe aparecer y de.aparecer, ante un auditorio estupefacro, "!'"'"·anestesias y convulaiones". Como surge de su "Informe sobre
ane1te1tias, cegueras y parálisis. Freud, en 1886, lo confirma: ""Me- m11 estudios en Pam y O..rlrn"", él quedó particularmente imprc8io-
diante el estudio cientrficomente realizado del hipnot11mo ... Chan:ot nado por la fase alucinatona del atoque histénco, y en nota de pie de
logra edificar una especie de teoría de la sintomntologfo histérica""'. i>'gina de su.trad.ucción de las~ du mardi scllal6 que "el núcleo
Como la bruja por el Snnto Oficio. o el loco por el oeilo, la crisis dtl ataque ~stér1co .. . es un rtcutrdo y la vi;tión uJucinatoria de ese
h.iot.éricn paso a ser fabricado con gran regularidod en las presenta· r~ucrdo C8 1mportontc en lu producción de In cnr~rmcdnd"'78. Tam
c1onca clínicas de la Snl~tritir-0. El objetivo de In hipnosis era contro- b~én ~istió a v~rias t1csionce en las que se denu>Stró el Potencial de la
lor lo situación. A travéa de Jo sugestión hipnótico el módico obtieno h1pnos1s como 1nstru1ncnto oxpcriment.aJ. "Ahorn, por primera vez, el

198 199
lncon!:iciente, en el fenóincno de la h ipnoi;is. pasa a ser algo actual, dedicada a la ciencia, la otra al bienestar. AJ entrar se ve el jardín
tangible y pa$ible de experimcntación"19. a través de una triple venlana: los cristales simples están separa·
Habla1'ldo del psicodrarna sexual histérico, Chertok cree que la d~ por vitr3les. Al fondo de las ¡>arcdes laterales, dos grandes bi-
crisis de Freud en París, donde pensó incluso en la alternativa de es· bliotecas llegan hasta el techo, cada una con su escalera para al·
capar, se debió al choque sexual que fue el primer contacto con Ja las· canzar los estantes superiores. A la izquierda de la puerta se
civia de las histéricas· 13. Sartre, por su parte, en el guión de la pelfcu· encuentra una enonne mesa cubierta de periódicos y libros varia·
la, le saca máximo partido teatral a escenas en las que las mujeres dos; frente a la ventana hay mesitas con papeles y clasificadores.
alcanzan violentos paroxis1nos orgásticos. Ernest. Jones piensa en esa A la derecha de la puerta hay un gran ventanal, con vitrales, ante
misma línea cuando dice: "preseociar e l espectáculo provocado por la el cual está el escritorio de Charcot, bastante sencillo, lleno de
palpación de los puntos histerógenos debe de haber provocado una manuscritos y n1ás libros; cerca hay una poltrona y otras sillas.
violenta atracción y rechazo e n Freud"SO. De 1nodo que los dos pien- Las paredes están cubiertas con gobelinos y cuadros ...82
san que ese shotu detonó algo as( como un "'pánico heterosexual~.
Quién sabe, tal vez, quizá. El escenario está 1nontado:
Quince días después de ese improbable conato de fuga, cuando
Charcot lo autoriza a traducir sus Leccio11es de r1eurologfa, él recupe· Pero estarás ansiosa por saber cómo me desempe ñé en tan ilus-
ra su aplomo y de in1nediato suella con la fa1na y la gloria, fantasean- tre compañía. Muy bien; 1ne aproximé a Lépinc, cuya obra cono-
do casarse con la hija del maestro, la robusta y corpulenta Jeanne. cía, y luego hablé con Strauss y Giles de la Tourette'•s. Acepté
Esto nos lleva a uno de los platos fuertes de la estada de Freud en una taza de café ofrecida por la señora Charcot, después tomé
París, la velada social c1'l casa del Maestro: cerveza, fu'!'é con10 una chimenea y me sentí a mis anchas, por-
que el ambiente era muy informal y nos prestaron mucha aten·
.. Richctti, que hasta entonces venía usando ropas desaliñadas, ción a nosotros, los extranjeros ... En un determinado n1omcnto
fue persuadido por su esposa de que se comprara pantalones y un me convertí en el centro. R(lchcttil conversaba cortésmente con
son1brero nuevos; su sastre le dijo que para una fiesta no era ne- la Señorita y la Señora Charco\, y ésta de pronto quedó entusias-
cesario ir de levita¡ por lo tanto, fue el único invitado que no esta- madísima e informó: "Qu/il parle toutes les langues" ... Et vous
ba vestido para la ocasión. 1\1i apariencia era impecable, pero yo Monsieur?..-pregunt6 la Sra. C harcot, dirigiéndose a mí ...Ale-
cambiaría la infeliz corbata blanca por una de las bonitas corba- mán, inglés, un poco de español", respondí.~ francés muy mal".
tas negras de llamburgo. Ta1nbién con'lpré una camisa nueva y ... Charcot agregó: ·u est trop modeste. JI ne lui manque que de
guantes blan008, puesto que el par lavable ya estaba gastado. Me habitrrer un peu l'oreille". Entonces admití que muchas veces sólo
hice recortar la barba, dejándola medio hirsuta, a la moda fran- comprendía medio minuto después, y comparé esta deficiencia
cesa; en total gasté 14 francos para esa noche ... Tomarnos un ca- con la tabes, lo que cayó muy bie n83.
rruaje cuyo costo dividimos. R. estaba terriblemente nervio.so, y
yo muy calmo con la ayuda de una pequeña dosis de cocaína. Fui- "Tabes", ingeniosa salida del Witz freudiano. Con habilidad con-
mos los primeros convidados en llegar después de la cena y pasa- sigu? usar el canal del que dispone para hablar con Charcot: la jerga
mos el tiempo admirando los 1naravillosos salones•14.&1 • módica. Por otra parte, Eyguesier t ie ne razón cuando dice que Ja co-
calna ocupó un lugar dcstacado8<. El propio Freud le rinde homenaje:
La carta continúa con una detallada descripción del gabinete de "Éstas fueron mis hazañas (mejor dicho, Jas hazañas de la cocaína),
Charco\: que me dejaron muy satisfecho"85. En esa reunión, la droga mágica
destrabó s u lengua. Entre los invitados estaban además de Strauss
El gabinete es tan amplio como toda nuestra futura casa, una sala Upinc y de la Tourette, Brouardel, el médico l~gista, Brock, rcnon'l~
digna del mágico palacio donde él vive. Tiene dos partes, la mayor brado astrónomo, y un joven hijo de Daudct. En la reunión siguiente,
Freud _conoció a Alphonsc Daudet en persona: "Un semblante magnl·
fico. Figura pequeña, de cabeza estrecha con una abundante cabello-
"'13. Leon Chertok, '"Freud in Paril{: a crucial st.ogé'", / nt. J. Psychotrrl(zl.,
1970.
.; "'14. Richet.ti era un médico austriaco que ejercía con éxito en Venecia. 1
r-.l Y su rnujer eran amigos de Frcud. que los encontró en Parí.!J. Por otra par- • 15. Oiscipulo d e Charcot que dio su nombro a una de las psi~is más
te, ¿t..cnío t'rcud un deoler en ltl Ciudad Lu7.? cxtrattn.a e inofensivos. caract.cri7.8da por accesos de ooprolnlio.

200 201
ra ntgrn y ondulndo, lnrga barba, rasgos fLnos, voz ~onnnlc, y muy Es algo que co la mucho más hondo: se trata del daimo11 de Frcud.
vivnz en sus movinlicnt.os..M. Jeannc Charcot tocó el piono ft In horn Por otra parte, él tiene el hábito (una forma de coraje) de hablar de
del armagnac. las coso.s que nosotros callamos, de nuestros fanta8e09 Es muy 1irn·
Jeanne tenla veinte años y hablaba alemán corred.amente Bajo pi~, todo• queremos casarnos con la hija del patrón para después
y corpulenta, tenrn un parecido casi ridículo con su pndrc. "'Ahora tnunfor en Hollywood y compartir la cama con Madonno
bien, si yo no estuviera de novio y fuese aventurero. me tentarla Aquí termino.o las andanzas de un judío en la corte del Rey
aprovechar In situación, ya que nada es más peligroso que unn joven Charcol
con 108 rasgos del hombre que admiramos. Entonces me convertirla
en objeto de burla ... me¡or dejar las cosas como están, a fin de cuen·
tas""'. La inefoble Roudmesco no podía dejar de comentar que, •o fin
de cuentos•, fue mCJOr o.s(. No quiero ni pensar lo que hnbñn 1ido de NOTAS
Sigmund Freud sí hubiern cedido a sus tentaciones n1undo.no1. "'En
una mnñonn de prin1nvcra - fantasea Roudinesco- se hnbrfo caso.do
con In hijn del maestro Charcot, una joven gordita, fea y muy rico. El l . Ucrtrond RuNell, H11l6ria do fi'osofia ocidental, 1982, Um11l10, ~A11-
torn Uoiveroídndo de llrMilio, 111, pág. 57.
explorador del inconsciente se hobr hl t ransforn1ndo en e l yerno del 2. J. D. Cnrcío Bocea, Antropología filos6(ica contcrr1poninro, 1982, Bar--
inventor del concepto do neurosis histérica ... "88. ¿Serín perverso de rni rolonn, Anthropo&, CA1>ítulo J[.
parte conjeturar que Houdinesco está pensando en Jncque• Aloín Mi· 3. Koytó, Con11i<Jrra(M110bre Descartes, Lisboa.
Jlcr?· 18 4. Sergio Cordogo, ·o home.m, um homem: du hunu.tni1uno rtnoce11tiat.o u
Ésas ROn lo• "fanta•ías Schnorrer'" típicas de Frcud en In época. ~1ichcJ de 1'1onta.lgne·, ~rt11rbador mund-0 nouo, 1994, Slln Poblo, Elcutn.
Schnorrer se puede traducir como -·m endicante• (Emcst Jonea) o ...pa. 5. 1... A. Cnre1n·Hor.n, ,...rtud e o inconsciente, 1988, Río de Janeiro Zohar
rásito" CSnntia¡¡o Oubcovsky)ll•. Hay algo de ·aprovechodor• en un pdg. 26. • •
Schnor,..r. Se trola, en el caso de Freud, de •fantasías oportunistas". 6. E Rodnguf, "'Pa:icanalite como arte marcial•.
Tenemos un buen ejemplo en s.u relación con los Richett.i El matri · 7. L. A Com•·Roza. op. <iL. pdg. 28.
monio era muy afecto a Freud y no tenia hijos, lo que dcspcrul la fan· 8 . Renato ~fez.an. Frtud. ~nsodor da culturo, 1985, Bru1hento, pég.
tasia de benofic1anie como herede.ro. Otra fantasía de es!Al tipo consui· 103.
tfa en imoginrir la siguiente escena: los caballos de un camutje corren 9. Poucoull, ll1.t6na da lowm. San Pablo, Penpoolh-a, 1993.
desbocados; Sigmund, vohentemcnte y con suma h.obilidad, domina 10. L. A. Cnma·Roza, op at, plg. 29.
11. Honn ~· Ellcnb<rgor. TM Di11COVery o( lh< U•<01t1<1ou•. HYIO, llaoi<:
los anímale• y evito. el desastre. Entonces un mognffico penonajc &ou, Nuevn York. pq. 111.
desciende del carruaje, y le dirige estas palabrrui: "Ha aolvodo mi vi- 12. Zeíenno Rocha, Fr~ud: opr-oximo~s. 1993, Pernambuco, UFPE,
da. ¿Qué puedo hocer para recompensarlo?""' páp. ITl-8.
Tengo unn tcor(o - frcudiana por cierto- según lo cual el lodo
fuerte del hombre es su lodo débil. El saber comón dice que en cosa ' 13. Eli.aabeth Roudine8CO, H1atóna da JMicandli1t no >-.mnra. A baJalha
d01 e.cmº"°"· 1986, JI, Río deJaneiro, Zahar. pág. 88.
de herrero cuchillo de pnlo, lo que intenta explicar que nuestra fuerzo 14. Jaquelinc Corroy, "Peut-on fairc de l'histoiro de l'hipnoser, R~uue
esconde nuCRtrn ílaqueza. Freud es un hombre espléndido que alber- l nternationalt df! l'l/iftou't <h lo Pl)...:hona,yse, 1993, VI, pág. 216.
ga unn cierta • incscrupulosid ad a mbiciosa•. Él mismo re flexiono so- . 16. J. Broid,,Nturo.hJ111nology or tM Rationale o( NtruoutJ Slcep Con1ide·
bre e l asunto: "Pero lo llamativo en lodo esto es que d illcilmcnw oxis· rtd in Rtlotion ";1tJ1 A111n1al Ala,gnetisnt, 1843.
ta a lgo q ue rechace más que e l pensam ie nto d e ser e l protegido de IG. L. Chortok, l'//y¡mo,., 1963, pág. 78.
J7. Citado en Jli•toire do hypnMe en Frona:, 1967.
alguien ... Mí cnrác!Alr se adapta poco $1 p apel de criotura protegi·
18. Alain de ~tijolln, "Loa orígenes de la práctica p11ico1uu1lítico·. lli•k>·
da"9 1• Serlo un error interpretar estas frases como simple negación. na dtl p11coon.db•11, Bucnot Airos, Granica., p..í.g. 28.
19 .Jean Ph11ippc Oelcuz.e, Hittoire critique du mognl t11m4! on1mol
18 19. •
20. lb!d
• 16. Jeanne e.ttt.oba en.a.morada de Léon Daudel, hijo de AlphonM Dau• 21 SE, XIV. 1>4. 12
de1, poro fl pttf•ria o la Dltlla de V-ldOr Hugo CElisabeth Roud1n«<0. H1M6- 22 Alfrod do Vi¡ny. JournoJ d"un potu.
no do P6tCOt16l1« na Fronro. A bol.olho d04 um ono., 1986, vol 1, Z.har, 23 SE, XVIII. P4 265
plg. 321. 24 Jaquth~ CarTOy. •Peut.-on faire de llaistoire de l'hipnOM-r-, &11u~
1llÜ:nt4tKNtal~d~l'H••loc~cklo Pqchanolya. 1993. VI, pc1( 215
•11. FNud u.a el ~rmioo voriu ,-eces en su ClOl'ftt'pondenaa con FhMt.

202 203
25 Abo.lle dt llnrln· IN la cauie du SQmmtil lucuk. ou lf1utl1t de la nalu· 61. Corto de Freud o ~1nrtha del 21 de junio dt! 1882, c1l.tldn por EnH.'•t
"'d~ l'homm«!. l'Ari.t.1906. citado por Alnin de t.tij-oUa, op. tll., pdg. 35 Jont1, op. c11., J
26 El11<1b<Lh Roudoneoro, op. c1l, 1, pág. 51. 62 A Qu1net., ·A hlilena e o olha.~. .Polo, 1987.
27 !bid
23_ Au~n Gauth1tr, 17o11i prot1qw du '""1.lf'nila1~ t du .amnamboult.t·
63 Eh..abelh Roud1neaco,op.
64 Jbld • Piie 40
'''··l. pág. 57.
,,.., Paril. 1845. - . 309-5'1 • 65. Carta dt Jo"ttud a Atan.ha del 24 de no...iembre de ltU~5. !i1RMund
29_ Ph Juhtn. i•appoN frrudi4!n · EUm~nts pour unt tneyclopidtt d~ lo F~ud. C-0NY§pond~ncaa di amor. pág. 219.
poy<Mnol••· Po•"" Kaufmann y colaboradores. 1993, Pan., Bon!Ju, pdf 162 66 L. A. Cama·Roia, op. coL, pég. 32.
30. P Bnquet-. Tra.1tl~lanaqtat/l.Mropiutaq~tk/'huUnt, PaN, 1859 67 K K Lcv1n. F'TPud: a pntMtro psko/1:tgUJ du nitul'Ollt•. 1980, Kío de
31 M. Fouceull, H1Kl0<1'tk la fo/,., París, 1972. Janetro, Zahar. Piie 48
32. Eh.. b<t.h Roudon.,..., op. c11., I, pág. 44. 68. L. A Coraa·Row. op c1/., pdg. 32.
33. Erncal Jont•, A 1.11da e a obra dt Sigmund Frtud, R10 de Jane1ro, 69 Eht.11belh RoudinCIJOO, op. cit., 1, p..~g. 21.
lmugo, 1989, 1, p<I¡. 87 70 SE, 1, P<lc 10.
34. C11ru1 do t"leischl · ~1orxow a Freud, probableo1entc de Junio d<" 1885. 71. f\1 . iloucault, op. td.
35. St1ntingo Ou~vsky, La triple vida $tx11al dt Frt11d. 1983, Duenoa 72. K.. K Lcvin, oP· c1I., pág. 50.
Airea, Lll Anwrcho. f)<lg. 116. 73. L A Ourcio·Hozo, op. <it., pág. 34.
36. Sf~, I V.¡Jdg. 195. 74. O. f\1annoni, J.'reud e a psicanalise, 1976, p(t.g3. 3S·3G.
37. Sf:, XX, pág. 11. 75. Sf;, 1.11ág•. 41·57.
38. 1-:li.suOOlh Roudinc1:1co, op. cit., pág. 17. 76. Ciwdo por Alo in de Mijolln, op. ciJ., pág. 32.
39. lbod. 77. SE, 1, pág. 137.
40. J ~l. Chnn::ot, Ufon• du 1nard1 ó lo Salpétrilrt. vol l. 78. lbld
41. f:hsobclh Roudine1co, op. cd., 11, pág. 88. 79. SE. XIX, pt\g 192
42. L. Chertok, ·Freud in Pans: a crucial sta.ge•, Jnt. J. P1yeh().-onol.• Vol 80 f;m~c. Jone., op_ cit., l. pág. 193.
51, l'artA! 4, ""' 516 81 Cann de Frcud a P.lart.ha de1 20 de enero de 1886, S111mund >'rYud.
43 Cartu de Freud a Mort.ha del 19 de octubre de 1885. S111mund F,.ud Cornt•pon<Unc10 tk omor, pép. 232-4.
Cornt.,,..<Uncw ckamor, 1981 , lmago, Ríode Jan<iro, pég. 207. 82 lbid
44. lbid 83 !bid
45. Carta de Freud a Mortha del 21 de octubre de l88S, 1bid, polg 210. 84 P Eygue-1cr, Commtnl Pnud ckcint drotJl'nlUI, Nava.nn. Pan:t., 1983,
46. Carta de Freud a Minna O.maya, ibi<L pág. 223. pdg.44
47 Carta de Freud a Mart.ha del 5 de diciembre de 1885. ª"'da en Er- 85. Carta de Fr<ud a Man.ha del 20 de entro de 1686. S1grnund >r.ud.
neot Joneo. op cit, 1, pdp. 198-9. Corru,,.,,d<ncia tk omor, pdp. 2324.
48. Cana d• F'reud o Martha del 19 de octubre de l88S,S111mund ~·rtud. 86. !bid
Corre1pondl11tra dt omor, pág. 206. 87. !bid • pág. 235.
49. !bid. pdp. 206·7. • 88. Ehsabeth Roudine-aco, op. cit., l.
50. !bid • pd¡¡. 207. 89. Santin.go Duboovsky, op. cit., pág. 57.
51. L. Chertak, ibld., ptl¡¡. 516. 90. SE, VI, pá¡¡o. 149·50.
52. Corto do 1-" reud n f\1ortho del 26 de noviembre de 188G, S1g1nund 9 1. Corta da fo'reud o ~l ortha del 2 de febrero de 1885, S1g"u'"'' F~ud.
/o'reud. Cor1'!apo1ul~ttcra de Otnor, pág. 221. CorrteJ><»1d~ncia de nn1or.
53. Ct\rtn de Jo"rot1d n Silboratcin del 9 de &ét.ie1nbru do 1875, Lcllrtl de
jeu11e1M, 1990, Porí1, Gollimnrd, págs. 170·1.
54. Cortn de frcud o f\1ort.bo del 15 de octubre de 1885, cilodrt por Er--
neot Jon... op. cít.. 1, f)<lg. 193.
55. SE, 111, pt\f. 12.
56. lbfd
67. Cano de f"reud • ~lnrtha del 20 de octubre de 1885, Si1n1und Frtud.
Corrt,pondlncui d~ omor, páp. 2()8..9.
68. Jefrrey Mouaoo,.rr M....n. El a.aolto o lo wrd4d, 1985, Barttlona,
Se1x Bamil, pq,. 38-19
69 SE.111.polc 18
,
60. C.rta de 1-~tt:ud a ~t artha del 24 de noviembre de 1885, S11mund
FJTud. ~·pondlnao d~amor, pág. 219.

204 205
Mnthilde, nació en elffi casa en octubre de 1887; fue el primor vll•lago
que llegó ni inundo en lo Cosa de Expiación, ratón por In cuo1 el En1-
perador envió un bonito jarrón y una amable carta do fclic1tocionei;
por lo nueva vida que 8C iniciaba en un local donde hobfan pct'\.">Cido
t.ant4s'
CAPÍTULO 11 Las mon1obras militares duraron un mes. El batallón de 1'..rcud
íue env1odo a Olmuu, pequei\a ciudad en Morav1a no muy alcJadn de
LUNA DE MIEL EN LÜBECK Freiberg Semc10 duro para un civil de ciudad, sólo acoetumbrado o
108 - por In R1n¡;strassc. Mucho más pesado que el IM!rv1c10 mih·
lar realizado ec1.s nnos antes. Después de iniciar el dla o los tres v
El c'.l.~nnlit.•nto no fue un acto premeditado. "Siempre Juzgué util media con el toque de diana, marchaba sin cesar hasta un olntucrz~
1ncditnr ((ko( pro"\ y los contras a.1 tomar una decisión d~ poca monto tnrdlo, horo de inlcmr las consultas médicas. Mortha, motcrnolmenw
Pero en cu('tol 1<Hl<.'tJ esenciales, tales como escoger con1pañcrn y profe· solícito. recomiendo: "No marches muy rápido""· En cnrtn H Orcu('r,
stón, 1;1 dctc_•rrn1nnc1ón es inconsciente: sale de alguno porte de nues- Freud obre su atribulado corazón:
tro inlt·rior 'fodns lth; dc."Cii;ioncs trascendentales de nuct1trnK vidnto'
deberíno r<•girfl~ por lnff necesidades interiores, profundas, de nuestra Aquí estoy, ntodo o este horrible agujero -no puedo pcnitor en
naturalt•zn.. 1 • "'N<.•ccKidod interior": Freud está hablando dt.1 In ~tica n i nguno otra manera de describirlo ... Lo único notnblo do CHtn
d1•i:it.•unt('I. ciudad es que ello no tiene idea de lo remoto que es'.
l~n lo
1Jrimov<•rn de 1886, las perspecti\'aS parecían tnn inciC'rt.ns •
como !-lu.·mprt.• ltnbfn que hacer algo. De modo que el domingo de PnK· Pero In cnmpnfta tiene su lodo lúdico:
cua In cd1ciún matutino del /\'eue Freie Press t.raia en sus not1cing lo·
coles un P<'querlo párrafo que dccla: "Herr Dr. $1gmund Freud, Do Jugamos a lo f:UCrra todo el tiempo, una vez. ha~t.8 8in1ulurnOK el
cl'nte dl' Enft•rn1edod<"!ll NC'rviosas en la Universidad. volvió de su sitio o una fortalczo, y est;iy desempei\ando el papel de oíiciol
viajo do ••tudioo en Parfs y il<-rl!n, y atiende las consult.ru! en el Rath· médico, d1htr1buyendo impresos que muestran hcr1da11 hcd1on ·
hau<•I"""º N" 7 entre lo 1 y JOB 2 y media" Breuer y Nothnagel le du. En cuanto mi bota.Llón emprende un a.salto, me tu1nbo con
envían pncientt"9. algunos de los cuales pagan, y aunque continúa con mis hombrea 1obre un terreno pedregoso. Los cartuchos ~n dt
bll"> invci;tigacione~ en <'l nuevo laborat-Orio de anatomía de ~teynert. íoeuco y 108 comandOd!, íal8"8. Ayer el general pasó cabalgando y
su princ1pnl pl'C!O<Upación es gonarse la vida La "Batallo de Viena·, ducr "¡Soldad06' ¿Qué sucederfa si esa munición fuese verdndcm?
como º'"'"be o Martha, conhnuobat. Cuando todo cstoba pront;i poro ¡Nadie est.orla v1vo!-.
la victoria final, otra mala noticia Uega por correo~ Freud <!ti convoca·
do premoturnmente paro. un mes de maniobras en el cjérclto Eao 1m· Pobre Freud, omctrallado en una guerra imoginnrio. ~Ido •u
plicaba gn•t06 en equ1pamicnt4 y también el lucro cesante de más de opinión &obro esw grupo "artificiar llamado ején:ito:
un mes. Él no cstobn dispuesto a permitir que el nuevo hecho obHtO·
cu1izora sus planes. Frou Bernays, por su lado, y como ya vin1os, se Un oficial l'B una criatura miserable. Envidia o 8UK iguo108, obu-
horrorizó por lo dcrnuru y le envió In fulminante cnrtn .. Querido Sigi" sn do sus subordinados y tiembla ante sus superiores; cuanto
que hemos ci•.ndo. más alto está, mllll mic'Clo tiene. Me desagrada proíundonwntc te·
Rci:Jtnbn el problcmo de In vivienda. Los dcparton1cntos que visi- ncr mi vnlor C'scrito en una etiqueta, como si yo ruct4o In 1nuceira
tó estaban fuera de •u alcnncc. Finalmente, Frcud se ente.O de que do olgl)n product4.
era fácil conseguir un departamento en la recientemente construido
Kai.serliclrta S11(tu111.11hauss, conocida como Siunlurhauss ...Casa de 18 A C?ntinunción Freud le confiesa a Breuer, por primera vez, eitn
expiación•, que el Emperador habla erigido en el local del' tnst<:menlA! cosa fntimn que es su neurastenia.
célebre R1n11tlttattr. en cuyo incendio murieron más de qu1n1cntas
pcrl'\OnaR . Poco1 querfan ocupar un edificio marcado por su nefasto Pero serla ingrato no admitir que la vida mihtor, con Hu inev1
p.1sado Freud le preguntó a Martha si ella compartía la supen1t1c16n 1-?-blo "deber", ea muy buena para la neurastenia Ella dc110pnrc·
1mp<"mnw. L.'\ novia u"6 el flamante servicio telegráfiro paro dar 8U c16 en la primera gemana. Toda esta historio está por oc.abar,
acuerdo Se hit.o la reserva El depanamento tenfa cuatro cunrto~ L3 sólo íalton diei dfu ... y habré olvidado esta.s cuntro aemano ..
dírttción : ~lnriotheresi('nstrasse. N• 5 . La hija mayor de Freud. locael,

206 207
Freud volvió a Viena para colgar el uniforme, y partió a \Vands· Treinta AJ\os, ~sa matanza particularmente cruel del siglo XVII, pasó
bck al dla siguiente. Verificó que el sueldo habla sido la mitad de lo a ser el paradigma d~ l~ guerra religiosa que desgarró a Europa. En
previsto. de modo que tuvo que escribir a ~1inna Bcrnays pidiendo di· ella el desastrado Cnst1án IV fue lle vado a capitular en ... iLübeck!
nero prestado para el viaje. Consiguió a duras penas comprar el rcga· Queda abierta la cuestión de si i.~reud capitu la o la lucha continúa en
lo de casamiento: un bello reloj de oro. "Pretendía comprar un collar las playas de Lübeck, playas sobre las que el poeta Pope cantó que en
de coral para su cuñada, pero co1no el embajador portugués no le pa· "'sus eternas sonrisas, su vacío traicionaba"l6,
gó sus honorarios, tuvo que desistir de ese presente"'8. Pocos días después partieron para Travemünde cerca de Lübcck
Hasta el último momento, la religión fue el "punto máximo de ta.m bién en el Báltico, donde pasaron la mayor p~rte de Ja luna d~
teosión"'9 en la pareja. ~1artha pertenecía a una familia religiosa de miel. En ese verano de 1886, la temperatura en todo el norte de Euro-
Hamburgo. Su abuelo había sido amigo de Felix Mendelssohn y gran pa fue una de las más cálidas del siglo.
rabino de la sinagoga mayor de Aussenalster. Los Bernays seguían Luego, de regreso a casa, pasaron por Brünn para agradecer a la
las reglas de una ortodoxia severa, mientras que Frcud era un ateo Ua Lea, que con su regalo de 300 dólares hizo posible el casamiento.
"comecuras", decidido a alejar a su novia de todo ese disparate celes. Finalmente, el l• de octubre do 1886, llegan a Viena, donde "la egposa
'º·
tial Aunque el casamiento civil, en el cual insistió Freud, era sufi· fue calurosan1ente recibida por los amigos de Freud y luego se sintió
ciente en Alemania, la ley austríaca exigía u 11a ceremonia religiosa. enteramente a gusto.., según nos informa Jones, que agrega: ..La es·
El casamiento civil tuvo lugar el 13 de setiembre de 1886, en la alcal- posa tenla entonces exactamente 25 aílos y el marido 30. Pareja bien
día de Wandsbek. "'Sesenta y cinco años más tarde la novia todavía par~1da. Freud e ra buen n1ozo, delgado pero vigoroso, con una caOO.
recordaba vfvidamente el comentario que había hecho el funcionario za bien confor1nada, rasgos regulares y ojos negros brillantes. Medía
acerca de la forma decidida en que ella estampó su nuevo nombre en un metro setenta de altura y pesaba poco más de 64 quilos.
e l registro, sin la menor vacilación ..J 1. Frcud pasó los dos días previos Jones pinta. un casamiento color de rosa: ..Freud por fin había al·
en la casa del tío Elias Philipp, ejercitándose en las oraciones hcbrai· canzado el puerto de la felicidad ansiada. Se conocen pocos casan1icn·
cas que debe ría memorizar para el casamiento religioso. El novio, tos más exitosos. ~1artha resultó ser una excelente esposa y madre.
conjetura Joncs, probablemente tuvo que morderse los labios debajo E·r a una ad1nirabJe administradora -el tipo raro de n1ujer que consi·
del baldaquín ritual do sus antepasados 12 • guc conservar indefinidamente a las emplead as- pero nunca fue una
La cere1nonia fue realizada en la casa de Emmel.ine Bcrnays. Da· Hau~frau que diera más importancia a las cosas que a las personas.
da la simplicidad del ritual, el traje de rigor fue sustituido por levita El bienestar y las conveniencias de su marido siempre ocuparon un
y chistera 13. La pareja, después de la ceremonia, partió para Lübeck, lugar destacado. En los primeros años, él solfa d iscutir sus asuntos
localidad del Báltico renombrada por sus vastas playas en la marca con ella por la noche, pero más tarde no era posible esperar que
baja. Lübeck ocupará un papel importante en el segundo sueño de la acompañase el vuelo de la imaginación de su n1arido•11.
serie romana, interpretado por Crinstein como una forma de alcanzar Luego los hijos comenzaron a Uegar. Despuós de un año, tuvieron
la Tierra Prometida 14 • El flamante matrimonio redactó una carta noticias para la familia. E l 16 de octubre d e 1887, Freud escribe a
conjunta para En\melinc Bcrnays, alternándose en los párrafos, de Frau Bernays y a Minna en \Vandsbek:
una 1nanera que anticipa los "'cadáveres exquisitos" de los surrcalis·
tas''. Jones nos cuenta que la parte de Freud terminaba así: "Dado Estoy terriblemente cansado y todavía tengo que escribir muchas
e n nuestra actual residencia de Lübcck, en el primer día de lo que es· cartas, pero ésta tiene prioridad. Ustedes ya saben por el telegra-
peramos revele ser una Guerra de los Treinta Años entre Sigmund y ma que tenemos una hjjita, Mathilde. Pesa 3 quilos y cuatrocien·
Martha" 15. tos gramO<!••.
¿Por qué guerra? A primera vista, suena a la t"ípica salida de un
marido machista, de los que dicen "mi peor es nada", una salida que Acota:
<'Stá a leguas de las perlas del amor cortés. La cosa resulta histórica-
n1e nte interesante. En primer lugar, set.rata de una obvia alusión al Martha se sintió en seguida muy bien, comió un plato de sopa,
problema religioso, exacerbado por el casamiento. La Guerra de los quedó inmensamente satisfecha cuando le mostraron el bebé y en
m~d10 de la devastación fisica y moral causada por taJ aconteci·
miento, ambos nos sentimos muy felices. Vivo con ella hace 13
me~ y nunc-a cesé de felicitarme por haber tenido Jo osadía de
• l, "Cadáver exquisito", texto grupal en que cada participante escribe la pedirla en matrimonio aun antes de conocerla; desde entonces
frase que se le ocurre. doy valor a la preciosidad que gané, pero nunca la vi tan majes·

208 209
tuOil-3 en su •i1nplicidad y bondad como en eso ocasión crfticn que. está delante de mi, estoy pegando una lámina doblado En codn
a ÍU\ de cutntM, no permite ímgimientos. Estoy muy ícl1z 1• ejemplar eet.á Pl"t'IO un espécimen disecado de la planta, como si
fue1!C un herbario21•
El 6 de diciembre de 1889 nace Jean Martin, MÍ llamado en ho-
menaJe a Cha~t El 19 de febrero de 1891 nace Ohver, ""( llamado Freud neocia •Esa mañana había vist.o uo libro nuevo en la vi-
en homenl\)e a Cromwcll, antiguo héroe de Freud. driera de una hbrerfa, titulado El Gema Cú:'4men. Loe cichlmenea,
Mucha agua corrió Danubio abajo. Freud le escribe a tu nuevo pen&<', son loa Oore1 favoritas de mi mujer, y me reproché por acor-
amigo FhCM: •¿Qu6 ha hecho usted además de la rese~a de m1 traba· darme tan pocos veooe de llevarle las Dores de su guito'''. Otra cade-
jo? En mi caso, "'m'8• significa un segundo varoncito, Olivcr, que ohe>- na asociativa lo llevo al tema de la ambición: "De pronto recordé que
ra tiene tJ"C't mesca'"20. yo había eaerito alguna cosa semejante a una monc¡¡ra{(tl l<H>re uno
Al cuarto hijo lo llamaron Emst, en homenaje a Bruckc; pal!Ó ca· p'4nto, una di11ertación sobre la coca, que había llamado In atención
si inadvertido: au nacimiento, el 6 de abril de 1892, no es mencionndo de Carl Koller sobre las propiedades aneslésicu de lo coca!n•""'· La
en la corl"C8pondencia con Fliess. Sólo hace su debut epistolar cuatro cocalna se vincula con la ambición y ya vimos que él luego culpará a
años más tarde, por unn amigdalitis que comparte con 8U hcrrnnno Marlha por haber arañado la fama sin llegar más lejos. El sentido del
Mar tin•1. Sophic, lu bella Sophie, nacida en 1893, aparece tres ono• sueno es 1>erfcctomcnte claro para Fromm . El espl!cimc11 soco do In
después, pero hace unn entrada triunfa) cuando se caso Rosie, lo her- plontu cxpre&o el conílícto central. "Una flor es símbolo do nmor y
mana de t'reud. ¡t¡ escribió:• ... lo más adorable del CMtllniento .. . fue alegría, espccin.l mcnto cuando es la flor favorita de su mujer ... Pero
n uestra Soplterl, con los cabellos enrulados y una b'llirnalda de no- la planla de coco representa el interés cient!fico y su ambición. ¿Qué
moo)videe en la cnbezn"'22, sucedió con l as norcs del amor? Él las prensó paro colocorlos en un
lt1ucha agua, de hecho, corrió Danubio abajo. Lo majestuoso herbario. Convirtió el a.n1or en tema cientffico, quedando seco y C8t.é·
Princesa Mnrtho se convirtió en Frau Freud, señora hamburlf\-1eea de riJ en su vida conyugal ....
acento cerrado y útero nbierto. El casamiento marca un antes y un El amor. 11.n duda. se marchitó. El amor, canta Viniciua, es eter·
después. Antes, tenemos un novio apasionado. palodfn celoso del no mientro.s dura Pero no coincido con la interpretación de Fromm .
amor que 1!6lo t1e sublima en sí mismo; despu~. un mando e.¡emplar, No creo que él haya 11do dcsviado por el herbario de la ciencia El lér·
de gentil compai\fa, sexualmente tibio. Fromm observo. con ro&ón, mino •inter& c1enUfi.co• no da plenamente cuenta de la encrucijada:
que en las ca.l'IM a Flieu, ese espejo confidencial de Froud, las rola· la apue1ta del Conquistador Froud era mucho más alta, en la btlJlque-
cionea maritales "'nunca son presentadas como fuente 1mportftnte de da del aecreto del alma. Por otra parte, su amor, riwmábco, oc destiló
íelicidad. P.lartha es rara vez: mencionada. salvo en fralCI convencio- en la olucina.n te ami&tad con Flies.s.
oalea"2J. Ella aparece como un dato ginecológico para confirmar las SI, la pa11ón sa marchitó. Lo que, por otra parle, no ee de extra-
tablas do loe bionitmoe do Fliess, en cuant.o a los perfodoe menstruo· ñar. Casi todoe preaupo.nen una Jcy e.ntrópica en el alambique mari-
les. Esto contrasto con el detallismo de Freud cuando escribe sobre tal. El fuego del amor se consume como un petardo, peor todovfa, co~
ideas, pacientes, cigarros, éxitos y reveses. Sus cartas, tan revelado~ mo u n buocopié. Recuerden la famosa carta de la "cocaína en el
ras, hablan con frocucncia del vac!o, del tono gris do la vida cotidiana cuerpo•: "Ay do li, mi princesa, cuando yo llegue. Voy a besarte hasta
de un hombre cuyo demonio lo arrastra a las profuodidadoo do lo ~o­ que qu00e8 bien ruborizada ... "30 La cocaína en el cuerpo ero pasión,
lcdad. Froud trobajoba do ocho a una, almon<aba, daba un poseo, vol· ero. transgre•ión, cron mil bolas de fuego asediando el castillo de
vía n s u conaultorio entro las tres y las n ueve o diez, poro lu~go aten~ Wandsbck.
de r su correspondencia y sus textos hasta bien avaniadn Jo noche. El 8ucño de la Monograrra Botánica fue soñado en marzo de
Las comidos no parecen hober s ido particularmente socinblcs. Un 1898, eo el momento más decisivo del descubridor que descubre y se
buen ejemplo era su C08lumbre "de llevar la última antigllcdad com· descub~. En aua asociaciones. Freud llega final.mente o una eecena
prado, habitualmente uno estatuilla, y colocarla delante do él como origínaria. "'Un dfn, mi padre como parte de una broma. noe entregó a
acompaft.ante durante la comida". Acompañante silencioeo para un mf y a mi hermano mayor ... un libro con láminas en coloret (dcecrip-
hombre lacitumoM ción do un viaje a Peraia). En el plano pedagógico Oa diversión pater·
Concuerdo con Erich Fromm en que "'Ja expresión más clnra de In na).., dificil de ju1tificar. Yo tenla ent.onces cinco alloe, mi hermana
naturalC10 problem4tica de la relación conyugal tal ve• ee encuentra meooe de tre11 y tengo la imagen de nosotros doe, criaturas, e.n el col-
en el auefto do la Monogralla Botánica,.: mo de la olegrla, arrancando una por una las bojas del libro (como oi
fuera una alcachofa). i::1te es el único recuerdo plútico quo me quoda
Yo habla c.1erit.o una monografla sobre una cierta planta El hbro de ese periodo de mi vida. Después, cuando eatudiante, desarrollé

210 211
una predilección man1f'icst.n por coleccionar ... una pasión fovorita, co.. tenso de su vidn, dentro y fuera del consultorio. Freud ae moderniza.
mo la quo en los pensamientos del sueño ya apnrecc en relación con En octubre do 1895 usa su teléfono recién inst.alado, al programar
el ciclamen y la alcachofa Me volví un ratón th b1b/101tco (8tU:htr· una gran fiesta para celebrar los ocho años de su hija l\fothildo'f.
wurm). Desde que kngo uso de raz.ón, siempre reviví esta primero Freud, dicho sea de p880, fue un padre dedicado, virtud que caca·
pasión de mi vida, c:on esta impresión de nii\o o, mejor dicho, reconoz.. sea entre IOdl hombrea famosos:
coque e<1ta cecena míantil es un •recuerdo encubndo,.. do mi b1bliofi·
Ua ultcrior'°'31 Hoy apuntó el pnmer dientecito de Annerl sin ning\ln mol.,..tar:
De recuerdoe encubridores se trata. El recuerdo del vandali1mo Math1lde ""~ m.comparablemente mejor desde que fue retirad~
del libro·alcachofn remite, obviamente, al primer recuerdo encubrí· de la escuela¡ Ohver, en ~a excursión reciente en lo primavera,
dor: el &laque llCXual con John a Paulinc. cuando te arrancaron lu preguntó, con mucha sene<lad, por qué el cucú cstA siempre ca.n·
flores amorilloa. Trna lo desconsideración con ~tnrlhn se esconden tando su propio nombre•'.
fantaslas sádicos contra la mujer. Freud comienza a deshojar su PO·
sado. Coincido con Anzicu en que "el suefto de la Monogrnfla Botánica Y:
retoma e l movimiento interrumpido, desde la aporici61\ del complejo
de Edipo, do lo rc1ncn1oración de su propia sexualidad infnntil•a2. Mi tropa In paso muy bic.n aquf, en circunstancies bosillnlc fav~
rabies. Pt1i mujer, es claro, está bastante inn1ovilizndo, pero,
En el nfto del dcocubrimiento del Edipo, en la Pnscua, Sigmund y npnrlc de ceo, se encuentra bien dispuesta. Recicnto1ncntc mi
su hermano Alcxondcr partieron de la Estación Sur de Viena rumbo hijo Olivcr dcn1ostró hábilmente su característica de conccnt~or­
a Gorizie, donde comino.ron a plena luz del sol entre cruu1s blnnque.n- ~e ~n. el futuro inmc~iato. Un~ tía entusiasmada le preguntó:
das n la cal, bajo árboles cubiertos de pimpollos albo!!, y sorbieron na· Oh, ¿quO co lo que quieres •er? Y él rcspondíó: ·un chico de cin·
ra.njas y frutas fft'CBA. Estaban cerca de lzonzo, ese rio ambnrino que co a.Jlos, tfe, en febrcro"'J8.
1"\ja de 106 Alpes Julian06, rumbo al mar Adriático. La campiña ila·
liana_ ob6crva Frcud, es muy diferente de la austriaca, má.11 intensa. Aquf tenemoe un buen cuadro del hogar en Berg¡¡asse 19. Mar-
más sudada y alegre. Loe dfu son luminosos, festivos Aal llegan a lha ealli "inmovalizoda", los hijos hacen el espectáculo. Ellos, nos
Aquilea, antigua audad romana con su basílica del siglo XJI En el cuenta Emeot J~ne<I, llegaron a ser adultos sanoe y rob.utos, pero de
museo encuentran una colección de estatuas priápicas. "'Una Venus pequeftoe contrll)eron todas lu enfermedades infantile<1 imagínobleo.
que aparta. indignada. la mirada del hijo recién nacido, cuando le Esto era una fuente de constante ansiedad, pues conviene recordar
mucstran su pene". Mál allá encuentran un •l'rfapo viejo cuyoo geni· que en l.• época no babia lralamient<> serológico para malea como la
tales están cubiertos por un Sileno y que, a partir de entonce&, puede escarlatina, lo viruela y el aarampión. Tal vez la difieria era la enfer-
entregarse a la bebido•, y también "un animal alado con un pene pe- medad m6s peligroan antes del descubrimiento por Roux del auero
quel'\ito en el lugar natural, mientras que las propias olas lerminon antidifiérico en 1894...
en pcn~·33. . ¿Cómo vivía Frcud? Berggosse N" 19 era un departamento e•pa·
Freud -escribiendo o su amigo Fliess- concluye: "'Prfopo significn cu>so pero no suficiente para albergar bien a la creciente prole. Poco
la er~ción p<!rmnncnic, una realización de deseo que representa lo de.spués, en~ncea, alquilaron otro departamento en lo planta bajo dol
inverso de lo ilnpotcncia psicológica"'3". mismo ed1fic10. Alll estaban el consultorio, la sala do espera y el gabi·
Volvom°" ni comicnio de esa década. El amor burguOs so consoli· nete do lectura do Freud. Lugar tranquilo, daba a un pcqucfto jard!n
da a linea de 1891, dcapuOs de la llegada de Oliver al mundo. En el en 108 fond08. El Proícsor, como luego será llamado, pasnba en ese lu·
otoño de ese allo los Freud se mudan a Berggase 19, deportamento gar .la moyor parte de su tiempo. Fra.u Fliess conmemoró la ocasión
que será el cuarwl general por 47 allos. Ahl la familia creció y lns fi. enviando uno muestra de sus trabajos manualesto.
nanzas m~joraron. Unos aftos antes, nos cueot.a Jones, las consult.aa Producto l(pico de una familia judía, a Freud le intcreaobo la
en MariathereaienalraJJe sólo ocupaban el mediodía, y duranw algún suya. La pobreta de los aftOdl SO babia pasado, aunque todavla tenla
tiempo Freud se referfa a los pacientes como ·negros", aludiendo a que sustentar a 1ua padrea y hermanas. Alexander ayudaba - proba·
una caricatura del diario Fliq¡tnth Büitur en la que se vela a un león blemente la "mafia• de Mancbester también- pero aun 881 él tuvo
murmurando: "Med1odla, y ningún negro.... Que Freud explique e<1ta que pedirle un pr8t.runo a p¡¡.,.., '
salida racista Hubo, eeo sr, un aa.lto cuantitativo en las ftnanias. e.o un momen-
El apetito del león eotaba saciado en Berggase 19 Fueron aJloo to que no eoUI bien definido. Un abismo separa al Freud de 1883, pa·
atareadoa. La década de 1890 tal vez represente el momento mál tn· radar una fecha, que pasa hambre en la calle, tfe los tiempoe que

212 213
d..cnbc su hijo Martín, en el bbro Sigmund Freud: nu padn, donde 4. &mest Jonea. A r.:1d4 fa obro tk Swmund Prtud, 1989, Rio de Jane1-
nos informa que la familia teoia. a principios de 11glo, •una ~era ro, lma¡o, I, pág. 201. .
que tM!lo cocinaba ... una mucama que sólo servia la me88 y reobla a 6 Correapondéncia en poder de P.htrt.in Freud, c1tad1 por Jones, ibfd.,
póp. 201·2.
loe pacientes ... una gobernanto para los hijos m(\yorcs y una oiJ\ern 6. lb(d.
para los menores, además do uno empleada que vcnfn diariamente 7. lbid.
para todo servicio'°" 1• •
8. Eme•tJenes,op. cít.. pág.167.
Aun as( había que hacer malnbarismo paro estirar los florines.
9. Pcter Gay, Freud, umo vido para o 110110 ttntpo, 1989, San Pablo;
Erncat Jone~ da detolles do la •economía doméstica" del consultorio. Companhia das Letras, póg. 51.
Vemos entonces que •en mll,YO de 1896 su sala de espera quedó vacla 10. lb(d., pép. 51-2.
por primera vez;, y durante semanas no tuvo ningún pacien~ _nuevo. 11 . Emest Jones, op. tll , l. pág. 160.
En noviembre las cosas todavía eran preocupant.ea, pero en diciembre 12 lbid.
trabojó 10 horas diarias, ganando la apreciable auma de 40 dólares•. 13. lbíd., I, ¡de. 159.
En una semana ganó 250 dólarea, trabajando setenta horas, Y obser- 14. Alexander Gnna~in. ~ '"'Aoo tk S¡gmund Frrud, 1981, Siglo XXI,
vó: •uno no gana eso por nodo. Uegar a rico debe &er muy duro·<>. p¡lg 63.
Esos altibajos no contribuían a su tranquilidad espiritual. $eg\1n 15. Curta citada. por Jon(llf en. op. cit., 1, pá.g. 160.
la fam06o •carta de retractación" del 21 de setic1nbre de 1897, una de 16. A. Pope, Epitaph lnte11<led to Sir /$(1Q.C Nf't{Jton .
las conM..~uencias perturbadoras de su ..primer error" era que no se 17. Emest. Jone•, op. cit., 1, pág. 161.
18. Carta de Freud n Em1neline y ~1inno Bernoy1 del 16 de octubre de
scntfa seguro de estar en condiciones de curar los neurosis; o sea, la 1887, Bnefe, pág. 232.
actividad con la que se ganaba la vida43• "En el mea aiguicnte su pre- 19 Cart.a de Freud a Emmclane y ~1inna Bemayt del 16 de octubre de
sentimiento se hizo realidad. Tenla apenas dos pacientes gratuitos, 1887, Scgmwrd Fnud. ~•pondbtcio ~ OtnOI'", 1981, lmago, Río de Janel-
ademd.1 de él mismo: •lo que hace tres, pero no rinde nada;.-..~. Ou·
ro, ""'· 267.
rantc un ado las cosas continuaron mal y tuvo que permanecer en 20 Carta de Freud a Flo.., del 2 de mayo de 1891, C.,,,.l¡)ONÜnt10 S1g·
Viena porque no podJo íalt.ar a un Onico día de lrabl\ÍO. En setiembre, mund Frtud· WilMlm Fl~u. 1986, comp. por J. 1'1. ~tauon, lmngo. Río de Ja·
en contraste, trabajaba arduamente de nuevo, con once horas de psi- neiro, pág. 28.
conndlisis por día. '"Diez o once psicoterapias por dfo. Naturalmente, 21. Carta de Freud o Fliesa del 23 de febrero de 1896, ibíd., pág. 174.
quedo sin habla y medio sordo por la noche"46• 22. Corta de Freud a Flic.. del 17 de mayo de 1.800, ibfd., pág. 188.
"En moyo del mismo afto el trabajo había cafdo a dos horo.s y me- 23. Erich Fromm, Í.A 1n;1i61t de Sismund Freud, pág. 35.
dia por ella, y en octubre estimó que sus ingresos de 106 wtimos seis ~. ErnestJon.... op. cit., /l. pág. 379.
meeea no habían alcanzado para cubrir los gastos. Buscó entonces 25. SE, IV, pép. 169-76
26. SE, IV, pág. 169.
otra fuente de recunios e intentó emplearse en un sanatorio durante 27. lbld.
loo m"""" de verano, pero no lo logró"". 28. SE. IV, pág. 170
Es diRcil imaginar tama.ila volatilidad en Ja clientela. También 29. Erid> Prtimm, op tll , "41. 38.
cuesta creer en el ritmo vertígino&O de "'ciert-06 dío1• de su vida coti- 30. Carta de Freud a ~tartha del 2 de junio de 1884. no incluida en I•
diano . "'Después de hacer d03 visitas profesionales, empezaba a las Corn1/)0IU);w:io (Emest Jones, op. cít., pág. 95).
nueve y, luego de un intervalo de unos 90 minutos n nlodiodfa, termi· 31. SE, IV, pép. 172·3.
naba a las nueve de la no<.'110. A continuación venía In redacción de Lo 32. Didier Anzieu, A outo·o11dli&t. ck Freud «a dtt«>bcrto do psicandli&f,
intlrpre«u:ión de los siuñoa, la correspondencia y el outoanálisis-. 7. 1989, Ario.. Médicas, Pon.o Alegre, pág. 192.
33. Carta de Freud a fo'"lioa1 del 14 de abril do 1898; <A>rrttpondincio
S11mund i'nud·Wili..lm F/14#, pág. 309.
34 !bid.
35. EmeáJones, oP· <11, 1, pág. 161.
NOTAS 36 Carta de Freud a Fli.., del 18 de octubre de 1896, Connpondln«o
S1gmund Frrud· Wili..lm F11-, p<lg. 146.
37. Carta de Freud a Fli ... del 26 de abril de 1896, íbld., pág. 185.
l. T. Reik, Li&tening w1th th~ Third Eor, pág. 7. 38. Carta de Freud a Fiie.. del 16 de agoot.o de 1895, ibid., pág. 137.
2. Corta a Martha del 6 de mt1yo do 1886. 39. flmclli Jones, op. cit, 1, pág. 331.
3. Mortin Freud. Sismu'ld Frtud, mi podre, Hormó, Buenos Airea, 40. lb!d.
pá¡. 27. 41. Véase el capítulo 111 de Marün Freud, op. cit., pá¡¡a. 33-46.

214 215
•2 Erocat Jones, op. cit.. I, pág. 339.
4S. Corta do Preud o Fl1cu del 21 de 8etiembre do 1887, Corrt•ponden·
cia S1gmund Frtud·W,Jh~lm FI•~••· p._íg. 265.
44. Emeat.JoM:1,op. cit. , I, pág. 340.
•5. Carta de fo''reud a f1aeu del 9 de octubre de 1898. Corrt•pondjnc10
Scgmund Prtud- Wi/Atlm Ff,eu, pá.c- 331
46. Emeot Joneo. op <11 • l. pag 340. CAPÍTULO 12
47. lbld
"¿CUÁL ES LA NOVEDAD?"

¿Cuál era entonces el horizonte científico, a In vuelta de París?


Frcud tenlo rozón al decir que "el Psicoanálisis se desarrolló n partir
de uno bose estricto.mente restringida••. La base de caa bosc era la
psioopntologia. Conocer bien la literatura no constitufo uno ,:rrnn hn·
zaña, ya que eso campo aún permanecía bien limitado. Salvo f\.focbiOs
y Lowenfcld, pocos especialistas podían aportar oigo originnl . Los
únicas fuentes do esthnulo eran Breuer, Chareot y Bcrnhcim, en ese
orden. Tal vez Jonet. En su prefacio al libro de Chorcot, wro11s d11
niardi, Freud sei'\nln lns diferencias teóricas de las e8Cuelos y su pro-
pin toma de posición: "Uno caracwrfstica puede ser explicodn por la
evolución histórica de In medicina cl.ínica alemana: la tendencia a la
comprensión fisiológica de los estados patológicos. Las observaciones
clínicas de loa franecscs ciertament.c ganan en independencia .,rr re-
legar los punto@ de VlSta fisiológicos a una posición suboltema .
En el 1n1c10 tenemos uno ducha de agua fria. Freud volvía a Vi~
na trayendo a Charcot. Dio varias conferencias (una de ellu en lo So-
ciedad de l'liquintrfa) proporcionando un relato informal del viaje, di·
sertando sobre el hipnoltsmo y su relación con la histeria Hoblo.r de
hipnotismo, aventuro Jonea, "'no podía haber mejorado 1u posición
junlO o ~1cynert. paro quien el hipnotismo era anotcma'"l.
Finolmente, el 15 de octubre de 1886 pronuncio su esperada con·
ferencio titulodn "'Histerio masculina•, en una de los célebres reunio-
nes de los viernes de la Sociedad Imperial de Medicino. Presento en·
tonces los investigaciones de los últimos tiempos do Chnrcot sobre ol
tema, que ngrupnn los afntomas hjstéricos en cuatro estadios, aca-
bando con In idea de lo simulación. Expone las conclusiones de lo Sal·
~trit!rc en cuanto n que no hay conexión entre histeria y útero, y que
la histeria put.\()o darse tonto en el hombre como en la mujer. Ejem·
plifico cst.c último t.cmn con un caso de histeria masculina, estudiado
por Charcot y que él mismo observó•.
Jones narra que Freud "quedó profundamente afectado por lo
mala recepción do la que hablo sido objeto"; Bamberger (el preeidenl<l
de la reunión) dJjo ctuc, n peNr de su admiración por Charcot. ""no po-
día encontrar nada nuevo para los médicos vieneses en lo que acaba·
ba de eteuchar" Por otro parte, "Meynert, de manera b..tante altiva,
desafió a Frcud a que probara sus palabras preeentando un CBIO de
h~teria mrurcuhna con los •íntomas típicos de<scril49 por Char<Ot...

216 217
Este evento c1 uno de los episodios tomados por Ellcnbc rgcr y conocían desde mucho antes, de modo que Freud pudo haber P•·
Sulloway para demoler el mil.o del héroe en Freud 6• '. Ellenbergcr en- reeido dC'sprecintivo por ju:..garlos ignorant.cs12,
tra en los detalles del caso, describiendo a la Sociedad Imperial de
Médicos (Ka1Mrlicht Ge1U1l$Cho{I dtr Ante), que era una de laa mb Vemos entonces que, frente al mil.o del genio incomprendido en
reputadM asociacionea médiCM de Europa. Una larga li•ta de médi· su tierra, •urce el anli·mit.o de Ellenberger, que pone, en boca de
coo famOIOI hablan UMdo eae podio para anunciar adelantoe cientlfi· Bamberger, el in1ult.o m'ximo que Freud podio recibir "¿Cu'1 e1 la
cos importantes. Ahl fue donde Nitze y Leitcr exhibieron su c i t - novedad?" Me parece vl.lida la critica de este autor, y tambitn válido
pio, Semmelweiu desenmascaró la infección hospitalaria y Koller y lo que él dice de la hiatcria rnllllCUlina, pero hago una lectura diferen-
Konigstein, doe allO<I antes, anunciaron el uso de la c:ocalna en c1rugla te. Aquí opueato mú al mil.o que a la realidad en bruto: hubo oigo de
ocular". rito do iniciación en esa noche de la Sociedad Imperial. El joven que
La afirmación de Bamberger de que "no habla escuchado noda hablaba tan alto de un Sant.o de otras tierrM mercda ser humillado.
nuevo" quedó retumbando fantasmagóricamente en el mil.o del héroe Tenemos un Froud entusiasmado, mcsmerizado, se podría decir, por
freudiano. Parn el mito, Sigmund Freud era el joven cmi8nrio que Charcot. De vuelta de Parls, venia de pasar su luna do miel en las
traía las nuevos verdades que circulaban en la Salpétribre -como lo dunas dorados do LUbeck. La Sociedad Imperial de Mcdícln&.. en e l
existencia de lo hístcrin masculina-, siendo rechazado y vilipcndiodo corazón científico de Vicno, era el locus ideal paro transmitir au nuc--
por un bando de fósiles vieneses. Pero, según Ellenbcrger, no fue asl. vo sobcr, mc-jor dicho, para presentar una nueva verdad sólo vislum·
En realidad, de hecho, los cosas nunca son así. Las minutos do C80 broda. El hecho de que e l podio fuese el mismo donde Koller 8-0 había
reunión dejan en cloro que nadie cuestionó la existencia de In hiHtcrin consagrado dos aftos antes, sin dudas realzaba e l lugar y la ocaoión.
en el hombre como entidod nosológica. Tres de los cuatro orodorcs Era su gron soírée para lanzar su cruzada: esa noche 8-0 proscntabo
(Roeenthol, Lcidesdorf y el propio Bamberger' 1) afirmaron explicita· decisiva en lo "Batalla de Viena": "El martes di una conferencio en e l
mente la realidad de ese cuadro. Meynert, por su lado, ocobnbo de Club do Fisiologla sobre el hipnotismo; fue muy aplaudida. Anuncié
presentar un ca.90 de histeria clásica masculina•. la millma conferencia de aquí a 15 días en el Club de Psiquiatría y en
Ellcnbergnr enumera tres hechos sobre la conferencia del ¡oven el curso de las próximas tres semanas daré otra sobre mis cxperien·
Freud en Viena· ciaa en Paria en la Sociedad Médica (Imperial). De modo que la bata-
lla do Viena marcha a toda máquina...• 13
Primero, Freud no ae había amoldado a las tradicionea de la So- La recepción más bien tibia de Bamberger, que cuel!ltiona la no-
ciedad, las cuales requerían que el conferenciante introchuera al- vedad, y el desafio de Meyncrt de que presentara un caso de hi1teria
go nuevo (he serla el sentido de la observacido de Bamberg<!r)10. masculina o lo Charcot, representaban un balde de agua fria para la
planeada blit<lrnq¡ dcl recién Uegado, que dos díM ant.. de 1u confe-
De modo que hobrfa aido mejor que Freud hubiera presentado un rencia le escribió a Koller: "l'ienes razón al suponer que París signifi·
caso propio, en lugar de referirse a la casuística charcotiana. Esto lle- ca para mt un nuevo comienzo en la vida. Encontré ollf un maoelro,
va al segundo punto: Charcot, cxoctnmentc como lo había imaginado... • 1•
Con o sin mito, fue duro. Primero el fiasco de la cocafnn, luego el
Freud ae apoyó exclusivamente en la autoridad do Charcot en semifiasco de In hipnosis, para darse contra la pared unn voi mdi.s.
una controvcnJin en lo que no parecía captar las sutHcz.ne de sus Freud no percibió "la naturaleza singular de su hallazgo ... Pero
implicocionoelt, el silencio con que míe comunicaciones fueron recibidas, el vacío quo
se formó a 1ni alrededor, las insinuaciones que me rodcnron , hicieron
Para Ellenbergcr el tercer punt.o pesa más: que poco a poco comprendiera que no se p uede esperar que los con·
ccpciones sobro el papel desempeñado por la sexualidad en la eLiolc-
Es muy poeible que fuese irritante para esos neurólogos oír que gfa de las ncurosi1 teogan la misma receptividad que otras comunica·
Charcol había descubierto que la histeria no es fingimiento ni cio.nea. Comprendí a partir de entonces que yo mo contaba entre
una enfermedad de lndole genit.al, hechos éstos que 101 vieneses quienes habían •perturbado el sueño del mundo•, como dice Hel>bel, y
que no podía contar con objetividad y t.olerancia""·
Loa genioe perturban el suello del mundo. El mito del héroe cien·
tf6co, cuyu rafcee ae remontan a la cicuta socri.tica, puando por la
•t. Heumch YOo Btunbtrgv fue UbO de loe profeeore1 de la comJJtón que hoguera que ca.si chamusca a Galileo y que carbonizó a Oíordano
otorgó la - ci. Parfl. Bruno, ligue un camino bien definido. En este ciclo particular, el h6-

218 219
roe sale d e la pobreza, supero el prejuicio racial. te lt'mpla en su es- con otro 3?1igo, el of\almólogo Konigslein. El nuevo trat.tjo rue recibi·
pléndido aislamient<>, para hbrar la batalla final con lu Fuenas Es· do con t1b10...~ ap1ausos en uno noche colmada de expoeiciooes. De mo-
tablccidas. Con o sio mito. Frcud. en este momento tnn particular d~ do que esta ~da reunión no consiguió borrar el gusl<> amargo de
su cnrrcra, comienza a hablar l'U lengua y a hoblor olto; el psicoanáJi· lo pnmera. De hecho, Fl'<lud se peleó con Moyncrt antes del ím de ....,
sis empieza a tener su voz, au mús ica, por lo menos, mientras Ja Jctra nño 1886, ton lleno en contni•tcs.
no csli\ todavra definido. Coíncído con Flcm cuando dice que, "desde Ln disputa de escuclaK, In vieja rivalidad franco-germana fue el
su origen, el psicoanálisis se preacnta como uno nnrrnción en proceso tolón do fondo d o lo reunión del 15 de octubre de 1886, pun'to quo
de escritura, una nove la iniciática escrita en lo primero persona del Ellcnbcrger pasa por alt<>. Chnrcct lo ayudó a cmnnciparse de la nou·
singulor· 1•. Se crea un mundo, y Freud será al mismo tiempo su in· rologin ..Freud, por otrn parte, estaba mal informado sobre el campo
ventor y ou legislador. de la po1cologia acndém1ca contemporánea. Quiiás éaa sea la razón
R<!t<>memos el problema de la hiswna masculino Jones resume por la cual los psicólogos profesionales encontraban (y todavla en·
en un p4rrofo oscuro lo que en realidad fue el quid de la cuestión en cuentran) e xtraña buena porte de la terminologfa psicoanalít ica.
esa n oche; • Por fin, (Freud) mencionó la sugerencia de Charcot de F'ttud, por no tener una formación específica, podio ser descuidado e
que algunos casos do traumatismos vertebrales coue.odos por acciden· 1~prec1so en el uso de lo j<'rgn psicológica. ·Percepción• e •'idea". por
tea fe rroviarios podian ser históricos, punto de viHln norteamericano e.1cmplo1 o veces se confunden.
que estaba siendo cuestionado en Alemania"''· Volviendo a Mcyncrt, ól re presenta a la psicologfo a lemana, o sea
Sulloway 18 concuerda con Ellcnbcrger en que esn reunión resulto o la parte más esclarecida de una psicologfn que se sabe próxima o In
poco inte ligible, si no se define lo que la histeria mosculfoa "abaren· extinción. Joncs tiene rilzón ol suponer que hubo una fuerte pugna
bn" en esa época. gencrncional 24• Parece •er, además, que el Meynerl de la tercera edad
Sucede que en toda Europa, con la tentacular expansión de las no era un hombre fáetl Él<I\ <'8 lo impresión que da la nieta en la bio-
redes ferroviarios (y sus primel"08 desastres),junl<> con In difusión de graíra de su abuelo'$. Hombre sensible, buen po<>ln amatorio, pero co-
las compañías de seguros, noció una nueva enfermedad, denominada rrado írente a los pares y d1stnnte de los alumnos (más próximo a loa
ro1/1ucq 1p1ne (espina del tren), y los peritos en htigioe comenzaron a Stt1nhtgens). Hombre un tanto pomposo, con uno vüuón testaruda-
discriminar entre choque ncrviOM y choque traumático. Los neurólo- mente organicista de los lrMtomos nerviosos. \Va.gncr..Jauregg, con -
gos olcmancs describieron cnsos de trastornos funcionales que resut .. le'!'pori\noo de Frcud, opinaba que •por lo gcnornl, era Meyoert
tabnn en uno neurosis traumática diferente d e In hístcria . Charcot quien tenla la culpa....
negobo lo existencia do los neurosis funcionales traumáticas fuera Pnrccra sentirse trnicionodo por Frcud cuando dijo: "Considero
del campo d e lns histeria•. "Ln e xpresión ·histeria mosculina• se apli· su adhesión a las terapias por la augcstión t.ant.o más extraordinaria
caba a dos cuadros diferentes: la histeria masculina clásica cuya cuan!<> que, al viajar la Parf@), él era un hombre pcñectamente íor·
exiat.encia nadie cuestionaba, y la histeria mascuhna de Ch~t•t mado en fisiologia"27 • Para "t eynert, Freud "era uno de los nues-
q~e al era objeto de violen!<> debate en la época"20, A esa sutilez~ tro11•
d1agn681Jca se reíerfa el deon.fio de Meynert, y no n In exi•tencia de lo Al fiasco en la Sociedad Imperial de Med1e1na •e •umó una
hi11tcrio en el "'sexo fuerte". En ÚJ mterpretación tk lot 1u~ños Freud segunda conferencia, esto vez ante los venerables miembros de la $o.
cuenta que A1eynert, en articulun1 naortis, le. confesó que ~1 mismo era dedo~ Psiqui.átrica do V1enn . Habló sobre la etiolog[a sexual de In
un C.080 clásico de histeria mnacuHna21. La historin Licne nláS sentido h~st~nn, ~fir1éndosc n cxcnvnciones arqueológicas, accidentes ferro·
si pcn11omos que el viejo l\1cyncrt estaba más cerco de lo que se pien- v111r10•, niños seducidos y las fuentes del Nilo28. Krafl't.·Ebing, que
sa de •u •nmado-rival".~ Tienen que haber existido lazos íucrles para ocabobt\ ~e ~scribir su beRt·sellcr titulado Psychopatieren Sexualilf,
que uno relac1.ón termino con una confesión en el lecho de muerte. hace el s 1gu1ente comentario: "'¡Parece un cuento de hodas cientffi.
Fi:eud .., 1deotific6 con su maestro y dio pruebas do canibalismo 1<>!Al- ~i·• Freud, por su parú!, le cscnbe a Fliess: -ruvc una recepción gó-
m1co, como lo demuestra el 11guiente pasaje de una carta a Fliess: hda de esos imbéciles....
"La temana pasada se me coneedió un raro placer: la oportunidad de Jone!: se r:efiere a es.n reunión como otrn prueba del momento de
elegir de la b1blr~a de Meyncrt lo que me conviniese, en cierto mo- mt\x.1mo aversión del e1tobli1hmtnl vienés frente a fuud3 1.
do como un ~alv¡ye que be~ lo 6avia d el cráneo del c.ncmigo~. Inte- Snrtre, en su guión, le saca el máximo provecho a esb escena de
resante prouiew do Tótem y tabú. vetusto repudio psiquiátrico. E.s posible que en este punto, una ve z
. Froud aceptó e l desafio y pr<'l!entó el caso do uno histeria mascu· más: ISO hnya exagerado In vche1nencia de los opositort"8. Frcud no fue
hno un mes más tarde, en uno reunión dirigido esta vc;i por su amigo tan 1nfnmodo como dice In biografía y como Sortro psicodramati2n.
y l<>Cayo Exner. Se trotabn de un paciente atendido en colaboración Ellrnbcrgcr, nuevame nte, rcvi86 lo.s minutas de lo Sociedad Médico y

220 221
r.
señala quo el póblico presente, aunque escéptico, "'no asu1nió nctilu· 8. J.IC!nn P 1-:llcnbcrgcr, op_ cll.• pág. 438.
9. lbld
des de ccn.1ura 11\iuriOftti u ofensiva"J'l. 10. lbld .• püg 44 l.
Coneidero que lo herencia herbart:iana, y además Breucr, consti· 11 lbld
tuyen la •bue restringida del psicoanálisis"33 de la que noe habla 12 lbld
FTeud. ti no invenió el psicoanálisis de la nada. La idea del 1ncon•·
ciente y de lo aexunlidad infantil, así como la noción del origen fun·
' 13. Corto de F"'ud a Martha del 13 de mayo de 1886. S•1mund Fr<ud
Corrt•pondlncso d~ amor, 1981, lmago, RíodeJaneiro. pq. 260.
cional de las neur0111. estaban todas en el mant.a.no del saber, mAdu· 14. Ce.na de P...,ud a Koller del 13 de octubre de 1886 s.,mund Fr<ud.
ras, pront.u para aer cosechadas. ~<Ún<UJ <Ú .,...., ptlg. 263. •
Como yo dijimos, no debe engatiiamos la aparienc1a de eont1nui· 15. SE. XIV, ptlp 21·2.
dad, reconocida por el propio FTeud, cuando declara que puó "de la 16. Lydaa t1em. A "ul.o mt1dtona <h F'rtud ~ aeru J><K~nt~I 1986 Río de
histología del soslcma nervioso a la neuropatología y, en seguida, bajo Jane1ro. U.PAi , ptllf 16. ' '
nuevas influcnci&a, al estudio de las neurosis·$4. Aunque e8C cemino 17. Em.,,tJonca, op. <11.. 1, pág. 237.
18. Fronk J. Sullowoy,op cll., pág. 34.
corresponde a una realid9d panorámica sobrevolada, el recorrido, en 19. J_.~t Chorcot._ •ttitl<'-ria y neurastenia en el hombre"', en Lo1 Jli1t~·
delalle, resulla más lnbcrlntico y accidenlado. En ese recorrido fue rio.s, oom1>. por Souri, pdg.s. 121)-30.
concebido el psicoanáliRie. Pero nació en mil lugares: uno de ellos, co- 20. Henri I"', Ellcnbcrs,:er. op. cit., pág. 439.
mo lo señala Paul·Laurcnt Assoun, fue "el baño cHnico tomado en Ja 21. SE, V, pág. ~38.
Salp(ltri~rc, quo hnco bruscamente abstracto el modelo ncuropntoló· 22. Pronk J, Sulloway, o¡>. cit., págs. 40·1.
gico: abstracto pero no caduco"""· Esos ecos del pasado son sin duda 23. Corto do ~'r<lud 11 l'li.,.. dcl 13 do julio de 1992, Corrt1pond~ncio Sia·
valiosoe. No ce probable que Freud realizara una lectura 8istcmática m~nd Freud· \V1llu:l1n File••· 1986, co1np. por J. ~1. f\.1a88Qn, Jmogo, Río de Ja·
de Herbart. E8 más bien posible que Freud conociese a Horbart vln neoro, llÓK· 32
~feyncrt, y o é21te, o su vez. vía Griesinger, cuyoe textos tenla en alta 24 Erne.l Jone•, op. et/,, 1, pág. 286.
consideración. Mcynert, disclpulo de Herbart, describe dos vect<>rcs 25. Oorn Stocker·~leynert, TM.odor MeyMrt un.d flt•n«- Zt1t. l930.
de energfa. en términos de "ataque• y "defensa•. Elabora el "principio 26. Juhen \Voener.JButtgg, Lebtn«nirinntnu~n. 1950.
27. l'rank J Sulloway,op. c1J, pág. 40n.
de d.isplacer'" berbartinno y, como Freud, habla de "suma de excitacio- 28 SE, 111. ptlp. 191-224
oes•. La mente recibe estfmuloo de dos fuentes, el mundo externo y el 29. Carta de F'roud a Plie1$ del 26 de abril d~ 1896, Corn1pondlnc10
cuerpo, y amboe &on trotados de la misma manera pOr la pg1que. De S'lmund f'.-.ud Wú1"1m FI...,, ptlg. 185.
aJU que para Mcynert todo en el cuel'l)O perlcncce al mundo extenor, 30 !bid.
excepto las propias células cerebrales. 31 Emoot Jonft, op. c1J., 1, ptlg. 267.
El procceo fundamental de esa máquina cerebral ea el reflejo El 32. Honn I' Ellcnber¡er, op. n~
"yo 8"Cundano" aparece como instancia controladora - Meynert usa Ja 33. OW, XII, pág 405.
palabra "inhibitoria" ali! donde FTeud hablará de "represión". "El •yo 34. SE, XX. pái. 1 l
primario• es inconsciente y está allí desde el periodo inicial de Ja vi· • 35. P.·L. ~un, lntrodu~ • •pútemolo¡pa fr<urúono. l981, Rlo de Ja-
ne1ro, lmago, pt1.K. 133.
da, lo que recuerdo el poetulado de que el inconscicnw cs infantil"lt. 36. Emoet Jonoe, op. cit., 1, pág. 376.

NOTAS

l . OW, XII. pá¡. 405


2. Charco<, Polikl1n11tht Vortriige, 1982.
3. Emeel Jone.. A uido ~o obre tk Sigmund Fnud. 1989, Río de Janei·
ro, lmaRO. 1, 1>4. 236.
4. Ibld • 1. ptlc 237
s. Ibld .1. ptla 239
6. Htnn F Ell•nber¡•r, Th< Di«OCJUY o{ th< u-'°"'· 1970, &uic
Boob. N-• York.
7. Frult J . Sulloway, f'r<ud. b1olqfisk cú r ..pnl. 1981, Paria. Fsyud

222 223
a ltura de su forn1nción, pis.a fuerte co el territor io de In hemiplt•jío cc-
rebrnl infantil. Confiado, le comunica a Fliess sus sentin1il'ntos a.guo-
rridos; "l){,ntro do J>OCB• semanas U!ndré el placer de enviarle un pe-
queño libro oobre 1118 ofosios. En él soy muy impúdico, y me lrobo en
lucho con ou am1¡:0 Werrucke' 1, con Lichtheim y con GrtUlhley, y llego
CAPÍTULO 13 hasta n nrañar al poderosf.s1mo Meynert"".
El en•oyo hoce mucho más que arañar a los poderosos, yn que
EL APARATO DEL LENGUAJE cuestiono todo lo neurología localiiacionista en boga Lleva el apro-
p1odo subtítulo de ·un estudio critico·, por consistir en esencia en
unn reviMión rttd1cal de In doctrina wemickeann, en~ncee unive~l­
Tol vei se puedo hablar de un Freud joven pavloviono y de un mente nccptndo
Freud moduro freudiano o de un Freud neurólogo y un Freud peicólo- 1"1ngamos hi8tOr'1n. El estudio de las afasias se inicio en 1861,
go. Hubo un tiempo, empero, en que ambos confluían. En obril de cunndo Broca de•cubre un área del lóbulo frontal del cerebro cuyo le-
1886, cuando asume la dirección en el servicio de ncurologln de In cll- sión causo .. oro.sin motora .. , con grandes perturbaciones en In función
nico de Kasowitz, se abre el periodo áureo neurológico, del que datan del habla. Wcrnickc, lrece anos más tarde, descubre un llre11 s imilar
10<! brillan~• nrtlculO<! sobre la he mianopsio y la hcmi1>lcjlo infnntil, en el lóbulo lCnlporol, cuyo daño provoca "afasia sensorial.., o sen incn·
y quo culminó, cinco nt\os n1ás tarde, con la publicnción del libro 80~ pncidud r>nra comJ)r('ndcr el lenguaje. A partir do cntoncce, loH n curó~
brc los ofosin•. En eso lapso. la his teria quedó rclcgod n. Entre lo logos dcRCubrcn unn serie asombrosa de variedades mixtos. Esos va-
charlo fundnnte con Brcucr sobre el caso de Annn O y el viaje a In riedades, que hicieron lnR delicias de los lingüistas veinte oftos más
Salp~tri(l:rc, el interés se csrumR, ya que siguieron cinco anos de SÍ· tarde, tM>n nfnsio.s pnrcinle& (incapacidad para hablnr C8pont.ánearncn-
lcncio. Hay que esperar hasta 1895 pnra que apor<'ican lot Estudios tc o repetir lna pnlnbras cn1itidas por otro, incnpncidnd para repetir le·
toóre lo hi11ltr10 1. Ahora bien, en esa época, Freud est.oba 1nmer&0 en tras y no palabra•, y asr sucesivomenl<!). Wemicke y Lichthcim deli-
sus trabajos sobr<' la anotomla del cerebro. "En el momento mismo en n earon elaborados esquemas de supuestas conexiones entre los
que se convence definit.Jvamente de la insuficiencia de la explicatlón centros, y po8tulnron todo un mapa localiiador de les1onc.1. Muy pron-
anatómica de lo histeria -<>bserva P.-L. Assoun- continúa buscando to e.tos d1agromo.a 11e volvieron exeesivamente compl(ÜOl!J, un univcreo
en la investigación de la anatomla cerebral la clave de la próximo in- ~bélico donde la regla creaba la excepción. Finalmenw, como b1ro di-
vestigoci6n...'. t..& era la piedra e.n el camino del joven ~ud la ven· JO J oncs, '"Ha 11tuoción tolemaica pedía un Kepler que In 11mphfica·
fi cación histol6ftlca de una intujción que no pcxlfa ser verificada ra"' Freud fue CllC organizador del planetario cc~bral Lo noción es-
En 1891, Freud publica su libro inaugural, meses nnlet de ini- tanca de lrui locahiac1oncs cerebrales quedó impugnado O...poJó a los
ciar su primera 1)8ÍCOlcrapia por el método catártico. Titulo: La con· "centros" de Wcmickc y de Broca de su carácter mítico de ogentca au-
«pci611de101 afasias. Fue dedicado a Breuer. Por un momento pensó to-octunntcs, odclnntando que su importancia era anatómica (derivo·
en Flciechl , que cstnbn en su lecho de muerte. Pero ern .. un gceto da de lo proximidad de las áreas del cerebro) y no fisiológica (derivada
apropiado homenajear a quico había sido generoso en los períodos de la entrada de las fibras provenientes de los núcleO<! ncu•tiC0<1). Con-
más diflcilcs y que le habla dado la clave d e s u obra íutura"3. Ade- tinúa ovanzondo -·itqu( viene el arañazo a Mcyncrt- y cucationo el
más, los d03 C8tnban escribie ndo conjuntamente Sobre cl 1nccc11aisu10 dogma do •u Profesor de Psiquiatrla de que los idcns y rccucrdoe de-
psfquico de los fen61n enos hi.stéricos: con&u11icoci611 pre/i1ni11ar4. ben ff.Cr de8crito8 conlo vinculados a diversas células cerebrales.
Lo co11ccpci61l de los afasias es el más import.nnto de los textos . El _análisis dctollndo do loa casoa publicados mostraba contradic-
ncui;ofisiológícos de Freud. Hay quien dice que este trabajo le nbrió el c~onC'S •nl..<'rnas, lo que llevó a Freud a presentar uno explicación fun·
camino o. Kurt. Ooldetein, punto de partida de nuestro conocimiento c1onal olt:crnoti~n: Partiendo de las dos grandes afasins, lo nlotorn y
a~tual sobro la ciencia del cerebro•. Entre todoa los tcxtoe de tran81· la scnROr1al, eugin ó que todas las subvariedades deberinn ser cxplicn-
c16n, ésto tiene el m~rito de ser cJ que por primera vez lrnla la actavi· das como ftf'OdOA var1nblcs de desorden funcional a partir de un Atta
dad mental. Se puede decir que es la obra freudiano inicial no aólo compromct1dn11•
por I~ lucidez., por el estilo y por Ja argumentación persuaa{vn, slno
tam~1én ~rque rntroduce: una rorma radicalmente nueva de encarar
lo psicológico. E.te ensayo es el m.irador panorámico del inconoc1enw.
Lo pnmern vuelto del futuro caracol teórico.
Freud tiene 3S años y acaba de mudarse a Berggnsse 19 A <.,.ta

.
• 1 FIM!'M •tudiió con \\'ernidte en 13 Uni"'Cl"8idad de BerUn· de aJU lo de
~~~

224 225
¿Qu~ se ('ntícndc por func:ionaJ en este ensayo? Lo intcrncción del da en ngrupnmicntos más funcionales que topográficos. Lo quo anun-
sistemn nc>rviOAO c~ntral Frente a una lesión, 001nento Gorcia·Rozn., cia cinco ni\os ont.cs la8 ideas del Proyecto. Aquí, en In. discuaión con
""el oporat.o reacc:1onarfa como µo todo, de manera 801idnrio, prcsen· Meynert, Freud desarrolla su reflexión fundamental sobro el 11gnifi·
tando un debihtam1cnto en su función, sin demostrar una deficiencia cado de la "afasia agn6sJca", concepción suya de un trastorno funcio-
en •us parte• ao•ladnM... Es«> refutaba la U.sis de Wemickc de que nal del lenguajo que compromete el vínculo asociativo entre la Ding-
los dove..- tro•tornos del lenguaje, observados en la clínica, podían vorst<llung (reprc.eotación de cosa) y la \Vorut<llung (representación
vincularbe con le~iones cerebrales localizadas. de palabra). En el aparato del lenguaje la representación de cosa per-
A la hlpótesia \\'ernickeana, Freud opone un aparato que fun- manece abierta a nuevas impresiones, mientras que In de paln.bra se
ciona en térm1n011 de proceso. Parte de la noción de lo "deaevolucoón" mantieno cerr ada •t.a percepción del objeU> -como n'CUerdn Abler·
del neuropntólo¡;o Hughhngs Jackson. Según esta teorfa, IOll novele<! man- queda por lo tonto siempre abierta a nuevas impreeioncs·1•
más eomple¡Oll y refinados de la habilidad lingufstoca se p ierden pri- Resulta que de lo asociación de esas dos representncionel! (eo@a/palo-
mero, mientros que los más primitivos se conservan un tiempo ma· b ra) surge la "eoncienc10" C&wu$t~in), y su disociación produce "in·
yor, y son los ult1m011 ofcctodos. Aparece aquf por primera vei po8tu- consciencia" (U11bt1uuslae1n).
1ndo un ntcconismo de "'retrogresión", proceso involutivo que sigue un Se planten, entonces, el problema de lo normnl y de lo pnU>lógico,
comino invcr80 ol evolutivo. Para Hughlings Jockson el espíritu hu· ya que en los oct06 fnllid06 del sujeto n ormal p ueden npar~cr altera-
mono prcH-cntnbn uno serie jerarquizada do nivel~ do funcionn1nicn- ciones línguísticas. El discurso del afásico paso a ser conaídcrndo unn
to: los funciooos volur~tn rias ..superiores" cubr(an y do1ni nnbon los genuina por oproxi•. Efectos del sujeto, dirá Nassif, och ento unos más
funcion~s inforiorcs 1º. Frcud señala: ..En la evalunción del opornto tarde 16 • A fin de cucntne, el lenguaje es algo que MO adquiero y el apa·
del leni,ruojl' en condicioneR patológicas, adopt amos co1no pri ncipal rolo dtl lt riguafe CH algo que se construye, "'piet.a por piczo", como pu·
gu!n In doctrino de Hughlings J ackson de que todos los modos de radigma del proceso de aprendizaje. Son éstos los momenU>s en loa
reacción reprcttent.an instancias de la retrogresión funciono) de un que el habla comienzo • hablarse. De esa manera, la problemáliC4 del
aparato alt.antcntc organizado, y corresponden a 108 estados prcvi08 discuno afá•ico nos pone en la senda del discurso hosténeo. De allí
de su d""3rrollo"11 • En esa Une•. la nominación dt ob.J<IOS c. la parte que Eduardo Sonde •firme: "En varios aspecU>s, el texto de las afa·
más delicodn de nucatra evolución lioguí.stica y, por tanto, Jo que su· sias es la más ovanzAda tópica freudiana, principalmente en lo que
fre en pnmer lugar. dice con respecto a ..,le aparato, las asociaciones do objeto y la repre-
Ya en loa páginas iniciales Freud introduce el término Spra- Mmtación-palabrn"••.
chtapparat -·opor oto del lenguaje"- como si se trotara de algo co- En el capítulo quonU> de Afasias, Freud hace el ll«U1ente reau·
rriente paro loe OJOS y ordoo de la época. Este dispooutovo, en la opo· men de •u pooo<ión "Rcchazam06 por lo tan«> las hipóteois seglln IM
nión de Ste1n1el, ·es el hermano mayor del •aparato psfquico." 12 cuales el aparnto del lengu8J• está constituido por dostintoll centl"08,
Puede 1cr descrito como una organización jerárquica de funciones separados por regionCll corticales carentes de función ... Sólo noe res-
con un sustrato orgánico. Freud U>mó este término de Mcynort, que ta concebir la rtgi6n cort,cal túl lenguaje como un drto continuo del
acababa do hablar de un Se/emapparat, "aparato del alma". A ~nr cdrtu, en el interior de lo cual se efectúan, con una complejidad quo
de la novedad, Chorcot, condiscípulo de Broca, ya veinte ni\os antes desafin lo comprene:ión, los asociaciones y las transfcrcncios sobre las
se h ablo nproxomndo o esta noción al estab l~or una ofinidod entre que reP<l'!an las funciones del lenguaje".
las toorln• do! lenguaje y las de la imagen. Apoyándose e11 los ost u· Noce In ideo de un t(}rritorio del lcnguajo, un "área continuo del
dios de Ribot, consideraba q ue la pala bra tiene cuatro elementos: lo córtox", mntríz do In concepción de un campo do osociociones y de
imogc:n auditivo. la hnogcn visuaJ 1 la imagen motora do oriiculación transfcrcncioe 11. Este disposltivo cLif'iere cons iderablemente del modo·
Y Jn imo.gcn motorn g ráficot3, Freud privilegia la imagen oc!lstica; lo wornickouno. La rc prcaentación no está contenida e n In célul a
Chnrcot, lo v1auol. nervioso, ~¡ es pensada COI\ independencia de loe asocincionce. Lo ro--
El propio Mcynert también es c riticado por su especulación de P_resentacoón puede vcne como la diferencio entre dos serica do aso-
que el crr<·bro contienl' una ·proyección de las diverso" partee del ~aci~n~. El ..t~rritorio del lenguaje" es definido oon10 un lugar unita·
cuerpo" Freud apuntó a loe errores de anawmra histológico en que n o e 1nd1v111ble, hech o de diferencias.
esa t"'Or18 k l"Ut1t<·ntoba. Las fibras que entran en los núcleos de la Freud tomó do Brentano el concepU> de ,..pr<Mntac16n Brentano,
mkluln BOn,mna numerosa.a que las que pasan de la médulo al córtex, en la l!noa de Herbart, colocaba la 8<'0saci6n en la bMe de la ac:tovi·
de modo que no puede haber continuidad entre lo pcriforia y el cere- dad psíquica ·i.o. renómenoe psíquicos son representacaonc.s o repo-
bro. Hay oólo uno "proyección" de la periferia en la materia gris de la - en "'P"-·ntacoonc.· Utiliza el término Vom•llu"lf (rep......,nta-
médula ..pina!, acompalloda de una "representación" cerebral, basa· caón> para designar el acto de representar -pero no hay acto de

226 227
repr<-Mentar sin que hnyn tnmbién un obJtto representado. No hay PodemO<I reemplarar &rlfn por Postdam o inten:nmbiar palabras con
pPn:t>pción sin objeto percibido y viceversa 1• un sonido semejante, como Buttcr y MuJttr. o incluso realizar íu.eio-
Las Vorstdlungt11 •on los ladrillos del "aparato del alma" en n"" del tipo Vutter, en lugar de Mutler o Valer Eato ocun-e en peno-
~1eynert. como también Jo serán en Freud. Brentttno, en su memora· nas normales. Cabe decir que Jo que Freud escnbió sobre las "para·
ble polémica con Wundt, rcchaia la analoglo del C'CO entre la fisiolo- praxiu" bien podrla servir de prefacio a su Psicopa/-0/cgfa <k la uida
gfn y In psicología, yo que el fenóme no psicológico no es un mero cotidiano:
cpifcnómcno fisio16gico. ConKidcra que el ..acto psicológico" es inttn·
cionol y no automálioo. "Ean presencia intcncionnl pcrl<tnece exclusi· Las pa ra praxins, ideas y crronis en el uso d o las palabras por pn·
vomcnle a Jos fenómenos psfquicos..i 9. Dicho cnlidod intencional apo· cientes afásicos no difieren del uso incorrecto ni de la distorsión
rece (In el Proyecto co1no unn propiedad de las neuronas omega. de las palabras que las pe<11onas saludables pueden observar en
Cuando Breucr, tn au capítulo teórico de los Estudios, afirmo 8 ¡ mismas en estado de fAtiga, awnción dividida, o bajo la in·
que toda conciencia es conciencia de un ob1eto postula la necesidad de Ouencia de afect<>e perturbadores... "'
un corre1ato objet.al parn el neto de conciencia, aun cuando el objeto
seo un puro objeto de fantasfo, corno los un1com1os de la vida20. Todo Do ah! que esw ensayo aea la mórula, el primer prototipo del P"i·
representación presupone n •u objeto. El sentido de una representa· conn álisis. "Freud no tuvo suer!Al con este libro·• -«>menta Ernest Jo-
ción, sin embargo, no osttl dndo por el objeto y si por la relación oon nes- 11 pesar de q ue muchas de eus conclusiones fueron finalme nte
otrnK rcpresentacioncs·2. aceptadas. La época toduvra no estaba madura para él"."· Tal v ci •e
Frcud distingue trc• tipos de afasias: la afasia verbal, la afa"io pueda pensar que la époeo nu nca está madura parn n adie; mc1or aún,
aain1b6lica y la afasra og116sica; esta últin1n es unn perturbación ex· que el genio, como Mroc de In cultura, hace mnduror el mundo a gol·
trlnseco al lenguaje, !)<!ro que produce un efecto aftls1co. pes. Est imo que, en la tarea de ..arañar al poderosísimo ltieynert•,
En la afasia '"rbal, que podrla Jlama<11e 11mbd/1co, la perturba· Frcud no percibió que 13 layonet.a entraba mú o fondo.
ción afecta los elementoa d e la represeotación-polabra; se trato de Freu d queda perplejo: ")lay algo curiooo e incongruenw entro el
una perturbación del complejo formado dtntro de Ja palabra por las 1prec.io en que se tiene el propio trabajo intelectual y el valor que loe
1mAgenes acústica, motora, escrita y leida. En lo ofosio osimb61ica, Jn otros le atribuyen. Tomemos el caso de ese libro •obre las diplejlas,
perturbación impide la asociación entre el compl('jo de la reprcsenlft· quo compaginé con todo prisa, con un mínimo do interés y esfuerzo.
ción·palabra y la reprcsent41ci6n-objeto. En la afasia agnósico lo que Pue1 bien , loe crfticos vortieroa 106 mejores clogiOll sobni él; los frnn·
cotá comprometido es la relación de la reproscninción do objeto con la co808, en especial, lo el evan por las alt uras. Hoy mismo he encontrn·
cosa, au naturaleza de 8ig110. Se trata de una perturbación del recono- do un libro de Raymond, el •ucesor de Charcot. que simplemente co·
cimiento del objeto. Ln producción de signoo queda fuera del aparato pió e.a obra e n una sección adecuada~ eso sí, con un agradecimiento
de lenguaje. rapetuoeo. Y de las C01aa realmente buenas, como Afasias o (el ar-
La conctpci611 dt la• a{a11a• describe perturbaciones neurol6gi· t kulo IObrel las •ideas obeesiva,a., no puedo cs-pern.r más que un re.
cas; su universo es el lemtono de Ja corteza cerebrnl, de modo que el petable fracaso....
•discurso afásico•, con 1u1 "'efectos de sujeto•, et concebido como con· Freud se most raba profundamente fascinado por la psicopatolo-
8CCucncin del mal funcionamiento del aparato, como un conjunto de cfa cllnica (por la ne urología cl!nica, todo lo contrano). La psicopato-
trastornos que hay que corregir o atenuar21. "MM t.nrde, lo que en ese Jogla como clave pa ra establecer una teorla gene ral de las neurosis:
opnroto apar ece con10 follo será prccisament.c lo que va a tener lnK alll 08taba el quid de lo cuestión. Mientras quo otros e ncaraban 198
nuis i1nportantes consecuencias para el futuro teórico del apar ato del neuroeis como desvl08 du lo norma.!, él p ronto tuvo la intuición de quo
lcnguajc".22 El "discurso ofásico" no alcanzó el estatuto del "discurso por alll pasaba el camino d e acceso a las capuo mós profundas d e la
histérico•, aunque hoy en d(a es evidente que lo anticip.._1. mente. El psicoanálisi•, quo Bleuler posteriormente llamó de "psicolo-
Por parapraxio "debemoo cnwnder uno perturbación del lenguaje cfa profunda", estaba deatinado a inw ntar eso ambiciosa tarea.
en la cual una palabra adecuada es sustituida por otra menos ade-- El propio Freud es muy explícito en loe &tud10. dr< l1l /ústena:
cuoda pero q·u e mantiene uno cierta relación con lo palabra exacta-D •Al realizar este traba,,o, ce claro, debemos mantenernos librea del

• ••2. Tc1nn que luego 11cn\ elaborado por l..acan cuondo hnbla C:e la red de •3, Se tiraron 850 * m1>IAre11, de los cualea H vendieron 257 ole-abo d o
11gn11icontca, y por Oólcuzo on eu t.rorlo de 103 rizo1ntUJ. nune doe. El reeto fuo lrun1formado en pasta d e popel.

228 229
prejuicio teórico de que lidiamos con loe cerebros anormoles de dégi· toón ...neurosis actun1·. el psicoanAh~1R toda\ria no habfa &ido inventa·
Mrt• y dlstqu1l1brt• copaces, gracin.s a un estigma, de echar por tie- do. Así, la neuroti11 de nngustia seria la neurosis oduol de Ja histeria,
rra lRB leyes po1colÓjl'icas comunes que ngen la ligac1on de las ideas, y mientras que la neurastenia oorrt'3ponderio a la neurosis obsesivau.
M quienes una iden fortuita puedo volverse e.xageradomente intensa En este sentido, •tn neurosis actual es lo condición necesaria para la
1tin ningún n1otivo. La cxpcriencio dcn1ucstra que Jo contrario se apli· prrcipitación de los psiconeurosis, 1>0ro no es condición suficie nte; pa·
en n la histeria. Unn vez que dcscubra1nos los motivo" ocultos, que rn eso es prccii:Jo quo hoya uno transposlci6n de la c1Jtoffis Hbidin a l
1nuchas veces pcrn1oncccrán 1nconscicntcs. y los tomen10t1 en cuenta, del cuerpo somático ol registro del cuerpo representado""'.
veremos que nada de enigmático persiste en las ligaciones del pensa· Los otros dos ortfculos mue&tron un considerable avance. En
miento histérico .. -21 •Nuevas observoriones sobre las n<!urop.'1i1cosis de defcnsa"l$. la •de-
En La interpretación de IM •utrlo. Freud p"""'ntarA otro argu- fensa• oomicnu a ser llomada •repre•ión" En Ja práctica IO<I dos tér-
mento conv1ncente contra Ja teoría degenerativa, btuu1ndose en la minos son usados alternativamente; sólo allos despu~ Frcud discri-
gran semejanza entre los sueños y lns neurosis: "Vemos que el mcea· mina las otras defensas. Pero los consideracion es 80bre In neurosis
n iemo psíquico crnplcado por los neurosis no es creado por medio de obsesiva son l aK n1áe innovadoras. Frcud comienza con u na fórntula
In cxistcncio iniciol do un trastorno mórbido que afectu In mente, sino simple: •Las idcnM obKcsivas son invnrioblemente autoccnsuras que
que ya está presente en la estructura normnJ del aparato mentol. Los ((!surgen de lo represión con una forn1n transmutada y que siempre
dos sistemas psíquicos. la censuro que transita entre ellos. el modo se relaciona con algún neto sexun.I qu~ fue realizado con placer en la
como una actividad inhibe y se Rupcrpone a la otro, la conexión de 1níancia~. La idea obsesiva y el aíttto concomitante 10n formacio-
ambas con la conc1~ncia; todo eso pe~ncoe a la estructura normal de nes de conciliación (compromi•o), tomndas tanto del material de las
nuestro aparato mental y los su~ñOI noe muestran uno de los medios repreRentacioncs reprimidas como de las repr-e.sentnciones repre·
que Jlcvan al conocim1cnt.o de dicho cstructura"28. ROr88.
Sueños y •Oxo. ~"ª"eran las palancas. Aquí eocortLrnrnos rnencionndo por p rin1cra vez u n ntecanis mo
De los doce trnbajos aparecido.. entre 1893 y 1898. tres fueron pslquioo básico de toda la tcorlo psiconnalltica: In noción de "forma-
bósi«lS para el de•arrollo de la peicopatología. Son IOOI artículos •w ción de compromiso· y de •retomo de lo rcprimido..:11• Lo formación de
neuropsicosis de deíensa"'29, "'La etiología de la tusteria'"30 y ..Nuevas compromiso es un concepto puente entre la clínica y lo metapsicolo-
ob6ervaciones aobre las oeu.rops1coe11 de defensa'"'. En el primero de gfa. El chiste, el lapsus y el síntoma son formacionc1 de compromi-
ell°", publicado un año antes de IO<I E•tud1°" sobn lo h11t<rw, Freud so'". El síntomo histérico no es ya un producto de la escisión de la
presenta tres formas de histeria: de defensa, hipooide y de retención. conciencia, sino que resulta del retorno de lo reprimido mediante el
Siernprc lo dio rnás importancia o. In primera, que luego desplazó mecan ismo brcucriono de la ..convcl"8i6n•. En estos artículos está fir·
complet.amento n las otros. Aun usí, lo ..huella mnémico" del t rauma mt'mente arroigodn In presencia del inconsciente corno pivote clínico.
permanece aislado dol resto de la mente y puede de hecho formar el Tene mos ahora unn concepción dint\mico (confl ict o) y uno concepción
núcleo de un tiistcma hipnoide S<!Cundnrio. Emest Jonet1 opina que la económica (montoe de afecto), aunque todavía no está po8tulada la di-
n~ón de '"conversión .. deriva de la 1nv~tigación realizada por Freud me nsión tópica ni la cñst.e:ocia del inconsciente como 1istema. En esa
11ete allos antes sobre la naturaleza de las parálisis hi11kricas. En époea Freud dirungue dos tipos de neurosis obsesivaa. En la primera,
- oportunidad expuso sus rar.ones para rechazar lo t.oorla de la his- la autocensura, desplazada de su representación original, se liga a
teria de Janet, que atribuía la enfermedad a una debilidad mentol otra representación asociada, que ya no es u na representación se·
congénita, y aprobó lo ofirmativa de Strúmpcll de que •en In histeria xual• . En el segundo tipo, el acento CllO sob re el ofccto do la au tooon-
In pert urbación reside en la esfcrn pAicoflsica, donde e l cuerpo y la lura que se tra nsforma en otro afecto, en la mayorfn d e loe casos en
mente se encucnlrnn en conexión entro sr31. an1iedad, ve rguenta o "angustia hipocondriaca·••. Este segundo tipo
A es~ altura del pensamiento t.cónco, tenemos el cuerpo y su ro- de ne urosis ol>!ce.iva prenuncia el an•liais más detallado que Freud
pN!M!nlación: el afecto somático y su conversión. B1nnlltl sintetiza el ~alizará en el hutorial del Hombre de 193 Rataa' 1 .
a1unto; •Et regitttro de la repreM'nt.ación se va dehneando como el El a rtícu lo concluye con una CBC1arecedora compar ación de loe
campo teórico donde se insertan las peiconeurosie, de modo que el mecanis mos de la paranoia y los de lo neurosis obse8iv3•2. Ésta fue la
con.copto de defen•a frente a lo 8"xual, t•n el contexto do In represen- prime~a incunión <'n e1 campo de las psicosis. Las ncuroffi&obsesivas,
to.c16n, va pasando ni pr1n1er plano do In teorización frcudiana ..32. del pnmero y dol •egundo t ipo, pueden desarrollar sfntomas de de(Cfl-
En. un campo _tenemos las neurosie actuales; en el otro, las psiccr aa .tccundaria 43 ; constituyen medidos protector as q ue, cua ndo tienen
neurosis. Freud t iende un puente entre unas y otros· codo neurosis hito, adquiere n e l sent ido de la compulsión que florece en los rit ua·
actual tiene su correlato psiconeurólico. Cuando se ncut\ó la expr~ .... Al final del a rticu lo se presenta el caso de paranoia en una majer

230 231
caMdo de 32 aftos. Frwd emplea el termino do "proyección" paro des- 22. t.. A. Gan:on-Rota, op. cit., pag. G6
cribir el mecanismo psicológico 1ná.8 caractcrretico de lo paranoia y 23. Aphost'!ll, págs. 71·2.
24. On Aphafta, p:lg. 13
explico que la oíccción no presenta defensas tSOCundaritll como la neu.. 25 f:m~tJones,op. <11, I, pág. 223
rosiB obsesiva. La razón es que el yo ya no puede prot.eguse, s.ino c¡ue 26. Carta dt- 1-'reud a F11tA1 del 21 de mayo de 1894, Corrt1pon<Unc rn
tiene que modificarse por la aceptación de loe síntomas cnusadoe por Sigmund Preud-\V1lhtlm Fl«t11.1>ág. 74 .
el retomo de lo reprimido, los que constituyen los delirios. El delirio, 27. SE.11. pág•. 293-29<1 .
entonces, sería unn deícnso secundario fracasado. 28 GW, 111, pái. 613: SE, V; viate el Apru'Uldo F, "Conteious and Un-
OOMCIOlll Realoty", r>',p. 610-21.
29. SE, 111, páp. 43-70.
30. SE, Jll, p<lp. 191-223.
NOTAS 31 EmestJonts. op. c1t. l. póg. 28i.
32 J . Binnan, 81t.SOJ0. d~ t.«>ria p11to0nalil1«J, l993·, Río de Janeiro, Za·
bar, ""- 125.
l . SE, !l. páp. 19-305. 33. SE. 111, ptl¡:o. 35-38.
2. P.·L. Assoun, lnlroducfio a epi.8ttmologro freudiona, 1981, Río de J•\· 34. 11. Birnu1n, op. cit.. pág. 125.
nc;,'O, lmngo, pág. 134. 35. S&, 111, pép. 162-8'7.
3 . Ernet:1t Jone1, A vulo to obro ck Sigmund f'n!ud, 1989, Río de Jenti• 36 SE, 111, J>4s 169.
37. SE, m. J>ll#. 161.
"" ' "
4. - págt.2'.!0-1.
· '·U,poip.
SE, 1-19. 38. Pf1rtid¡><lti60 de Hot'1'1tein en C!l trobajo do 1.nplanchc •¡.;1 inconlfticn·
6. P.Craocticld, "'Soolo pl"Oblenlt In writing t hc híst.ory oí ¡uJycboanoly· t.e y Jo. c1Cnicn. peicoonalíticn·. Trabajo drl piicoo.ndli111, 1991, póe. 227.
sis", l'1ychiolry o.n<l ÍI$ Hiatory • ~lethodologiool Probl.enu 1n Rttt0rcla, e<unp 39 SE, 111, pd( 170.
por O. Moria e J . Brand, 1970. <IO. SE, 111. ~· 171.
6. Carta el<! t'ttud a Fil- del 2 de mayo de 1891, Corrupondbo<:ia S•B- 41. Véa.se el\ particular 13 ttlacion entre los 1en1.1micntoa de culpa y lt1.1
mund Prtud-Wtlhe/m F~u, 1986, 001np. por J. ,.t, ~fn&aon, lmnico, Río de Jo· •aJterociones del yo"', ya. deecri1>Ul por primera vez en el "A11u\uscrit.o K.. (Qr
neiro, p¡lg. 23. rn&pondlncio S~¡¡mund Frrud·Wilh.tlm Jo'lit11, pág. 163).
7, ErnestJonm, op. c1L, l, pág. 221. 42 . SE, 111, pdp. 183-5.
8 . K. K. LeYIR. Frrud a pnmáro ,,..colOf/ÍG do. Mu...,..., J>4s. 78. 43. SE, m, poip. 172-3.
9. L. A. Garcu1·Roz.a, lnlrodufdo d mf!taps.ioologu1 freud1ono, /, 1991, Zn·
bar, Rlo de Janciro, 1992, 1>41. 25.
10. ~J. Hughline-s Jackaon, •evolution and Oiaaolution orthe Nervous
S)'tlem", 1884, en S.lttl•d Wnling• of Ho11hling• Jocbon , 11, 1931, pdp.
1~204
11. S. t'ttud, On Ap/uwo, l..ondrot, 1951, pág. 87.
12. E. Stengcl, •A re·cvnluation of fo'roud's book •Oo Aphoslo•. Ita 11igní·
ficnnce íor poychoonalysia", /ni J. Paychoonal, 19'.>4
13. Eliaabelh Roodi._.., Hi"'6n4 da psiconcl/1• na F""'fO- A bota/loo
do$ctm anos, 1986, l, Riodo Janeiro, 7...ahar, pág. 31.
14. A. Ekatcnnan, •A mat.opsicologia de Freud·, en NeurotHJ de tran4fe·
rencla: urna 1iltit11. 1985, p{'lf. 125.
16. J. N..,if, Frrud l'on«n«Unl, 1977, p<lg. 338
16 F.duardo Sande, "A M<lapti<olct•• n<i<> concluula-p<rcl1da d< Frrud",
texto prceentado tn el Espacio ~to@iu.s en setiembre de 1992, Salvador, Da·
h!a, pág. 4.
17. LA. Gordo-Roza. o¡• cit., pág. 37.
18 lbfd.,.,. 57.
. 19 P. Brentano, ~~ du 1'0'111 <k uiu tmpiriq~. 1944, Paria, Au·
bier,J>4s.102.
20. F. Brcnt.ono, · ·nea objcct.s vraiJJ et des objoct.e Octicca" Apóndicc de
1911, en ibíd. '
21 J. N..,.r, op. cit., pjlg. 419.

23~
232
La tórrida noc:hr comenzaba bien

Cenamos en ti piM> de arriba, tn n1angas de camiw (ahora te es-


toy escribiendo con ropas aún más escasas), y entonces comenz.6
una larga eharln módica sobre .. insania mornl", e nfermedades
CAPÍTULO 14 nerviosas y cosos cxtrnños3.

LA CURA POR LA PALABRA Momento antoló«ico, en la cima de la amistad. Bario r...-, cena
tardla entre hombrea -pollo asado, tal vez ensalada de popas, un vino
blanco frl~ en el gabinete del dueno de casa, rodeado• de libros, el
Kraepelin pulla el si¡¡uienk> retrato de la histénea humo az.ul de buenoa cigarros. En el umbral del psícottinálisis, en la
cunfcula vienesa, e l dueño de la cas.n conlicnz.a a rclotar un fascinan-
Ella es esbelta y pálida. Parece nlgo melancólica. con In mirada te coso de histerio. En diciembre de 1880, mient..ras el joven Freud se
baja. Sus dedos, primorosan,cnt-0 cuidados, se enr(l<fon en un lin· nburr(a en el servicio n1i)jt.ar, Bteucr comenzó a trotar n una joven
do pañuelo. Habla en voz baja, hastiada. Al cabo do un tiempo, llamada An.na O., In primera y quid In más íamooa de las grandes
sus párpados tite cierran espasmódicamentc, inclina la cabeza y h,.téricas del planetario psicoanalrllco Su tratamiento duró desde cli·
parece haber cafdo en un 1uel\o profundo. Sus brazos cuelgan c1cmbre de 1880 hJUta junio de 1882, e• el caso milo completo de les
inertes, paralizados 1• pn.•sentados eo les E•tudios4.
Bcrtha Pappenheim'•, alias Anna O., tenla 21 a/los cuando enfer·
En una noche sofocante de eso vcrnno caluroso de 1883, Frcud le mó su padre, en el largo verano de 1880. Joven agraci~dn o i~tcligcn·
CKCribo a su amado en Wandsbek: te, talentosa hija menor, era la favorita del progenitor, $1ogmund
Poppcnheim, adinerado dueño de una tienda tradicional de Viena. De
Hoy fue el día más caluroso, más torturante de toda la t<>mpora· au madre Recha Goldschmidt, tenemos dos venioncs divergente&;
da, realmente quedé agotado. Nec..sitoba algo que me levantase Jones habÍa de ella como •somewhol o{o drogan"'·••
el ánimo, y por lo tanto fu1 a casa de Breuer, de donde acabo de Selma Flieu, que fue dama de compai\la de Rocha durante mu·
llegar. Lo primero que él !tizo fue empujarme a uno bañera de la choe años, habla de la •maravilloso -y muy venerado por mi- madre
que salí rejuvenecido. Mientras aceptaba esa hOJ1piwlidad acuáti· do Bertha"". Breucr, por su lado, en una única reíercncin, piensa que
ca, pensé que Ri mi pequeña ?t1urthn estuviese oque, diría: "'Esto "la alegria (de Annnl nunca fue del gusto de su madre"'. Hirschmü·
es exactamente lo que nosotros necesitamos". Cloro, nli nii\a, y ller, con su cautelo hnbitual, opino que ..las relaciones entre madre e
no importa cuántos años posen, pero vamos a tenerla; el único hija, en la épc>ea, no eran de las mejoreg"8, Finalmente, Peter Gay na-
milagro con el que estoy contando es que continucs amándome rra el caso como 1i S1egmund Pappenheim hubiera sido viudo'. De to-
tanto tiempo'. doo modos, para Anna, la cosa era con el padre. Cuando Siegmund
aún no tenía 56 ar.os, cayó vfctimn de una periplcuretfa masiva de
Los Breuer vivían en Brandsta~te N' 8, en el centro de la ciudad. origen tubcrculooo, con formación do un grave abseeao aubpleural'º .
Brcuer, desde su apartamento, ubicado dos pisos má8 orriba que el En Ja noeho del 17 de junio de 1880, de vacaciones con la familia
do Snmuel Hammcrsehlag, podía ver In espiral de In catedral de San en Jachi, mientras oguardaban lo llegado del cirujono pnra drenar el
Esteban, con su enorme campanario, punto turístico de lo ciudad. La abaceeo, Bertha -.Afina 0.-, junto n In cama del enfermo, tiene su pri·
acomodada familio Brcucr, entre otros lttjos, tenía, como vimos, una mer ataque, alucinando una enorme serpiente negra que avanza so-
bañera, artA!l'acto anhelado por Morthn, y nusenw tanto en In casa de
ella como en la de Frcud''·

•2. Co~m°' por Jones el vcrdod~ro nombre de Anna O. También a,a ..


•t. Los Frcud Y IOtt Bemays se baflnbnn una vez, n veicct doa, Por serna .. bemoe que la fnnH lift Pnppcnhcim ao indignó por Ja rcvclnción. Es curioso
110, en loe bañot1 públieo41 de la ciudnd. t:n loa tiempos del pequcAo Sí.gismund, que la ~pula peicoonolítica, que guonla cierto.a car1.a1 bajo 1ieLO lh'tvea, seo
"cnda dos seman~ dot fue~ cargodol"C!'I llcvabao a Ja cocina uno gran bn- laD lndaecreta en olt'Oe tentidoe.
Aeru de madera, JUnlO con vanos bamle1 dfl tigua caliente y frltt todo era~ ... •a. La Jl.t.ina Victona era Uamade •dra.gón• por st:r uM mujer rormída-
bracio al día sigulenLe" ' 7 eatoritana. a lo Margaret Tbatt:Mr

234 236
bre el lecho potcrno. Aterrorizada, intenta impedir el ataque del ofi· cstodo de Homnolencia fuera de lo normnl, que Breuer llamaba "h1p·
dio. pero siente el brazo paralizado. Sólo atina a rezar e.n inglés. •Et nosis vcspcrnl", y Anna O., "cloud" (nube) 17
eilbato del tren c¡ue traía al cintjono puso fin al maleficio"". Aparecen entonces dos estados de conciencia: uno, absolutamcn·
El epiJOdio alucinatorio fue olvidado y nunca conocido por la fa. te normal; el otro, propio de un cncrf\lmcno rabioso. En el medio, en
mil.ia Bn!Uer nos cuenta en su "Documento de Kre11%1i.ngen" c¡ue An· la frontera, flota la "nube". Estamos ant<> un caso típico de doble per-
na. •rrcnte a una vida monótona, totalmente dedicada a Ja familia•. sonalidad, mol relativamente roro, incluso en esa época en que la his·
acostumbraba refugiarse en covilacionct, víctima de •ausencias• y de t<>ria ae ergura, exuberanlA!.
u.n estado de angustia en el escenario de su ~atro particular" (un El primer acierto IA!rapéutico del médico del Toque de Oro fue
verdadero "home iheater">1". Duronto esas ausencias, que ocpoco o po- vincular el mutismo de Anno con In problemática paterna. Breucr In
coso multiplicnron, aparecían alucinaciones que ella ignoraba en es· incito o hnblar del padre, intervención que da resultado: el muti&mo
todo de vigilia, pero que se ibnn tJuccdiondo con creciente frccuon· cedo sclcctivomcnte. Anna habla, pero sólo en inglés'•. En segundo
cia" 13. Tumbién comenzó a tenor grandes dificultades pnro ingerir lugnr, npoyándose en la hipnosis vesperal espcnUnea, Breuer inou·
alimcnlo8. Breuer caracterizó e8tc pcrfodo, que duró cinco meses, CO· gura lo que se convertiría en su método catártico. Parte de lá obscr·
mo de "'incubación latente" 14 ... Larvada" tal vez sería una mejor ex· vación de que ciertas palabras significativas, emitidas durante In vi·
presión gilin, podían introducirse en la hipnosis espontánea como un grano
w primera consulta tuvo lugar al final de esta fase, cuando loo de nJ"CnD on el ombLigo de una ootra. Lo paciente. girando en tomo de
Pappenheim volvieron a Viena dOllpués de haberse demorado en esos significantes. comenzaba a urchr una historia, primero en jerga
lschl. Breucr no era psiquiatra; íuc consultado como clínico. ~totlvo afé.11ca, y luego •o la manera del libro de 1m<1Benes de Andersen·••
do In con•ulta: una molesta toe nervioea, que llegaba a provocar ago- Al final del ·cuento de hadas• de co.c din, Anna despertaba lranc¡uila
tamiento li8ico. y oerena.
¿Por c¡ué Brouer? Todo indica quo ero el médico de lo fnmilio, ya Mc¡oró considerablemente y luvo el alta el l' de abril. Cinco dio•
c¡uo IOfl Poppenheim y los Breuer cron oriundoe de la dist.anl-0 Prea- dc• pués, muero el padre. Todo el progreso obtenido se fue con el otúd.
~urg y frecuentaban el pequeño círculo Jud!o de la alta bllrgucs!n de Ln pncicntc permanecía ausente, innlcrsn en una indiferencia nutfsti·
Vaenn. Esos lazos explicarían, en porte 4 , su extraordinario intcrós ca en lo que sólo la figura de Brcucr aparecra encaroada: "Yo ora In
por el coao. Comenzó a at<indcrla regularmente y fue presenciando el única persono que e lla rcconocfn ... y 1nientro.s yo estaba presento
desarrollo de una serie avasalladora de 8!ntomas: estrabismo conver- elJa montcn!n un contacto animado con las cosas, salvo en las bruscos
gente, nmbliop!a, dolores en lo región occipital derecha, paresia sevc>- interrupciones ca.usadas por 8\18 •nubes- nlucionatorias-1•.
ra de loo músculos escalenos del cuello (al punto de c¡ue sólo pod!a En la nueva crisis, el alemán materno desaparece. Tiene dificul·
mover la cabeza con la ayuda do l11t1 mano.). El compromiso muscular t.ad para rt"COnocer a las personas. Eso ta.rea ya no era automática; IC
c~fa dla a dla, produciendo contracturas y anestesio del bruo y -Vtfa íonada a realizar un •rec<>«nu1ng worlt- ("'trabajo de reconoc1·
pierna derechos, y luego del miembro inferior izquierdo". Hasta e8e miento"), que funcionaba de la siguiente manera: "Esta persona lleno
momento, Breuer -sorprendentemente a mi juicio- sólo consideraba la nanz .., y m, el cabello as! y aoá, de modo c¡ue debe ser Fulano
las manifestaciones somáticas de la enfermedad. Con el correr del de Tal...·"
tiempo, comenzó a prestarle más awncíón a In vertiente ps!c¡uicn del La cn•is se agravó aú.n más cuondo Kraff\.-Ebing fue llamado en
cuadro, sorprendido tal vez por los "aúbitos cambios de humor de la C?Jl•ult.a21 . La presencia de ese cxtraAo -que no creía en ·rábulas
pacicnlo ... olucinaciooes ... exeitaciones•1s. En ciertos momentos c1entHicas"- la aterrorizó. Annn simplemente no lo veía, no lo enfoco·
Anna arrojaba los objetos de su cuarto contra los pnredes, en un colc>- ba. · Fuo uno auténtica .. alucinación ncgntiva•", comenta Brcucrrl. El
snl otaquo histérico. En las alucionncionos, los dedos de In mono ae btirbudo profesor de sexología, frente o esa joven que lo atravesaba
trnnsfor~oban en serpientes y las uno.e en calaveras. Una afasia gra· con una mirada ciega, le sopló el humo de su cigarro en lo cara. Loe
ve Y mutismo ~mpletaban .el cuadro. En esta segunda etapa, In oin·
tomntologia pohmorfa comienza a reducirse gradualmente a un pa·
trón un1co. De noche, con la caldo del sol, lo paciente entraba co un ...__'5 Bertha. además del alemlln, au l•nKU• matA!ma, hablaba 1nJl4o, ita·
- . kta.h y un poco de hebreo.
•e No f9 de extratiar que un p.1qu1111tra como Chari• Gosbem, evaluan·
do el . .&enal clínico, haya conaidt'!rado quo la paciente era egqu1r.ofttnica
•4 La otra parte corre por cuent.I de lo curiotidad científica de Breuer, (Q', ~ Gotthen, -rhe origina) cAllO mawrinl oí psycboanal11i1·, Am~n ­
alimentada, como luego veremos. por un.a poieíble Uamada tonb"attan.Aforcndal. _ , _ , _ of P..vclua1ry, 1952, CVlll, p¡lf!O. 829-34).

236 237
w~ultod0& fuéron calomat.osoa. Ella h.izo un escándalo, golpeando en bao por lo general doo 8C61one• diarias, dada la gran cantidad de ma-
el pecho de Breuer y cayendo desmayada... Para empeorar las ..,....,., terial producido. Junto a la "h1pnos;s vesperal eoponU!.nea", por prime·
Bruuer tenía que partir de vil'.\ic esa misma noche. A su vuelta~ el cua- ra \'n ee emplea el proced1m1ento hipnótico trunb1fn por la mañana21.
dro h•bla empeorado: "Lo paciente no oomi6 nada durante el periodo, Dedicar varias horns diarias durante mtb de un año -sobre todo
y 1u1 •ausencias• alucionotorias se presentaban plagadas de figuras en caa época- significobn, por lo menos, cualidades roras de pacien-
Lcrroríiicas, cobras y csquclct.os"24. cin, curiosidad y con1prcneión'°. Breuer era un genuino investigador
Por existir riesgo de 8uicidio, se pensó en internarla. Anna O. en del nhno. Los síntomo.s fueron conjurados, uno lrns otro, junto con In
rcolidnd, pasó a vivir en un régimen de h08pitnl do dfa, en una ~illn descargo de los afectos concomitantes. Aqul encontramos el paradig-
junto a la clínica do lnicrlldorf, "donde se beneficiaba do la supervi- ma de lo cura catártica: "En el último día .. IAnna) reproduce la te-
sión del sU.ff do la clínica"'•. Brouer continuaba siendo su médico. r,rorffica alucinación arriba descrita y que constituye la raíz de todo
Poco a poco, Anna fue t'l!Cuperándose en lnz.crsdorf; estaba bien, su enfermedad. lnmeraa en lo escena original, adlo puede pensar y re-
80brc todo en los draa que Breuer la visitaba Su condición una vei zar en mglés; después de lo catarsis, oomienz.a a hoblar alemán Ou1·
mú, mejoró ... hasta las vacaciones de Breuer Cuando ésie volvió, da mento ... Desde entonces goza de perfecta salud-SI.
ca.neo semanas después, de nuevo encontró a la pa.c1ent.e en el mundo Breuer remata lo hiatorio diciendo: .. El síndrome desapareció pa-
de los cobras. El tratamiento se intensifica. Cambio In naturaleza de rn 8icmpre a partir de su dcscripción"'2. Caso curado y acabado. En
loa historias contada• en los "nubes", que abandonan el estilo feérioo In mojor tradición de Anderscn, lo Prince8a Annn O. descendió do su
11
y PR81ln o abordar 01 contenido de las nlucinocione:e y las cosas que cloud, de la mano de su snlvodor, para vivir feliz en In Tierra.
In contrariaron en el transcurso del dfa"".ui. Estos relntos se alineaban A esta altura del relato, Jones "trabajo" lu historia, contando un
con lo. historia conocida de In paciente, lo que fuo decisivo para Ja elo- desenlace diferente. El /Jappy e11d se convierte en lo pesadilla de un
bornc16n del método catártico: la narración de las circunstancias orl· caso íracasado, o casi Snbemos que i:\1albildc, lo mujer de Breuer.
g.n~riu de la aparición de loe sínton1as provocaba su desaparición dctc0n6aba de esa h1st<!nca aparatosa y Ucoa de ortalugios que tanto
El CJemplo más notable íue un paroxismo de hidrofobia. Aunque des- tiempo le tomaba a su marido. El biógrafo oficial opina que esos celos
hidratada y muerta de sed, en el rigor del verano, Anna no podla be- eran JUStificados: "Pareoo IK'r que Breuer incubó lo que hoy en din so
ber ni una gota; el problema se solucionó en el momento catártico en denominarla una fuerte contrntransferencia en relación con su int.cro-
quo recordó que habfo visto o su detestable domo do compañia dejar sontc paciente"33. f\.1ot.hildc, entonces ..pasa a tener oscuros celos. No
quo un perro bebiese do eu vaso. Con la cxtoriorit.oción del asco rc- los demostró abiortnmonlc, pero se volvió infeliz y molhumoradona.1,
prírnido, la hidrofobia dcsnporeció27. En esos '"diálogos c xperimcntn· Brcuor, sensible o lo lormonta conyugal, decidid poner fin al trata·
lea" comienza lo que Annn denominó "'cura por lo polabro"' o tambié.n micolo. Anna O., que estobo entonces bastanlo recuperada, qucdn
'"limpiez.a de chimenea": Brcuer le dio a este método el no~bre erudi- anonadada con la noticio Yo vimos cómo rcoccionabo ante las vaca·
to de "catarsis" o •purgante del alma". Ola a df• ella hablaba de un cioncs del terapeuta, y ctJO. vez el corte era definitivo. La misma noche
trutom~ tras otro, y de esa manera la chimen~n se iba destapando. de la despedida Breucr fue llamado de nuevo a la casa do la paciente,
Lo eaenc1al de ..ta hmp1eu anímica era la emoción expulsada. encontrándola en un estado de gr-an excitación, aparentemente poor
Una lectura ingenua del historial de Anno O puede dar la idea quo nunca. Esa joven que "'parecía ser una criot.uro asexual se encon..
cngnllosa d.• que la cura •• desarroUd do un modo relativamente gro· traba retorciéndose con los dolores de un parto histérico (pseudocie-
duol y ben1gno, scmbrodn do intuiciones 8Cnsocionoles. No fue asf. s is), culminación dramático de una gravidez íonlnsmática que venía
B~~to leer los "Documentos do Kreuzlingcn" pura cambiar do ópti· desarrollándose en respuesto al intenso trabajo cotártico"3$.
ca. . El progreso fue lento y discontinuo, como a t.rovés do un campo Brcuer, profundamente chocado, •procuró colmarla, hipnolizán·
m1nodo. En más de una oportunidad Breuer dC1Jee)X':ra y p iensa en ti- dolo, y después volvió a su casa sudando frlo", exagera Jones. Al dfa
rar lo toa1Ja28. 8iguiente, él y su mujer portieron hacia Venecia, para una segundo.
. En 1882 Anna entra en la 6ltima fase de su enfermedad caractc- luna de miel, de la que resultó In oonccpcidn de una hija. El biógrafo
nia.da por la disociación temporal. Este periodo no está cubierto por oficial agrega que •Ja ni"a que nació en esa.s extra,ftns circunstancias
loe Oocume!'tos do Kreu•hngen•. La principal tarea terapéutica era mam•da Dora l!!I Breuer) se suicidaría en Nueva York, casi 60 a/los
lo reproducc1dn do los alntomrui del perlodtJ d~ 1nc11bocwn. Se realiza. después.... Dicha Dora de triste fin, según Lacen, revela que el deseo
de cmbnrn.arae era do Brcuer. Consecuentemente, él habla de In
'"trons fcre ncia muy 1narcoda de Breuer", porque, "'os claro, Brcuor
amo o su paciente". El vioje u Venecia fue '"la típico salida burgue8R
•1. Not.ns del ea&o to1nadn.1 en el Hospital Bcllcvuc. poro insuflar nueva vida al motrlmonio'"31 .

238 239
L.oR piezas de ese dram::a d e tranKfcrencias. chimeneas, hjdrofc>- Por otro lado. en esa historia de chin1cneos cabe el antipático di·
bln• y celos• encajan e ntre sí y nrt1culnn un maravilloso •ant1cucnto• cho de que "donde hay humo . • Motholde Breuer, en efedA>, tuvo cc-
de hndru1 Lástima que esta historia eea uno frondosa fontru1fa ¡one· loe de Bertho Pappeaheim. Martha y Mathilde eran íntimas. Los cc-
111ana. Eatomos frente a uno de lott mt\" frondosos mitos J)8icoonolfl1· loe de 1u amiga se contagiaron o ~1artha, quien temió que en su c&J.4
C08 Jones fue el agente mitopoyé tico que urdió la tela, y Ellenber¡:er pudiera suceder lo mismo. Freud, alertado, la tranquiliza: -Para que
y Pollock los aguafiestas que pincharon el globo. Jones, en las pala- eso ocurra, es preciso ser un Breuer· (el l!nfasis en -Un" es mfo)'t. Ser
bras do Roudinesco, •rabricó la ho•torio d e la contratransferencia de un Brcuer es lo opuesto a ser un Conquistador. El mensaje C8 claro:
Breucr·3t. La saga de la hija conceb1dn en Venecia y suicidado en los hombres de fibra no huyen frente ni peligro. El Maestro Secreto
Nuevo York no concuerda con los dntoH. La minuciosa investigación de In l listerio no es uno de ellos.
de 1>01Jock muestra que las fechas HOI\ incongruentes"º· Dora nnci6 en JonoH íuc e l artífice de la .. historio d() la fuga a Venecia'\ pero
n1orzo de 1882, tres meses 0111cs de que el padre terminara el trata- Prcud nrrojó leña al fuego. A lo largo do los oños fue dejando CJler toda
miento de Anna. Además, n.o se suicidó en Nueva York : murió en una serie de insinuaciones, cmpcznndo por los Estudios, donde dn o
1938, vfctimn de la Gestapo. Porn completar el equivoco. los Breuer entender que Breuer no consideró el coso desde el punto de vista de
no fu('ron n Italia sino a Gmundcm am Trnnsee·a. una neurosi• sexunJol3. Después, en 1914, en la Contribuci6n o la hi1to-
Oigamos que Jones fraguó In historio LAS mitos .., forjan, pero r10 del movim,.nto psiooanalftKO, planteo la cuestión de la transforen·
no se folsafican. Son construcciones y no ~prt"Sent.ac:iones De lo con· cia erótica de Anna O., diciendo; "Tengo razones para sospechar que,
trano Marco Polo no merecerla el titulo de Padre de la China Lo. cuando todos lo• slntomas fueron •uperodos, Breuer debe de haber
mit08. como los recuerdos encubridoreA. no adulteran con su n~vcr~ dC11Cubicrto otras indicaciones de la mot.1vaci6n sexual de esa t.ransfe..
dod"t. A.1 contrario, se trata de fic:cion<."JI que dejan vislumbrar verdn· renc1&, pero no supo reconocer la ntitumlexo. universal de este ft"nómo-
des ~ostóncas. Como ha dicho Ulloa, el relato es más crefble que el no inesperado ... interrumpiendo eu 1nv4:Stigaeión en ese punto""4 •
pro¡>oo nan-ador. Borges lo sabe. Entre todos los mitos freudianos éste Frcud avanta en la misma dirección en su Presentación oulobio·
es el que transmite la verdad mds inoc('nto: Brcucr se scpo;ó de grd(ica, cuando señala: •una vez con1pletodo e l trabajo catártico, la
Preud por cousa del S<>XO. Cabo decir que Annn O. fue su punto lúcido joven dcsnrrolló un estado de •01nor do trnnsfcrencia•, que IBroucr)
Y su punw ciego. Ella, con su propio nombre, Bcrtho despertó el in- no ruro<:ió con In enfermedad, de modo que ól se alejó aterrado""'· Es·
licrn.o cdlpico de Breuer, evocnndo en ól los anhelos '1atentes por su t.ur ..aterrado• es más fuerte que simplemente .. interrumpir'". El pll80
propio mndre, también llamoda Scrtho, que hobla fallecido en In edod siguiente fue dado en la carta a Stefnn Zweig de 1932, donde f'reud
de los orlgencs. Este ca.so, entonc<'8, p8ll6 o ser el paradigma de oeuro- introduce el tema del embarazo hislénco: "Pude imaginar más tarde
8ll de contnltransferencia, aunque In -ruga a Venecia• oo pase de ser lo que realmente sucedió con la paciente, cuando súbitamente recordé
un mito, mito que puede ser considero.do un producto cultural de to algo que uno vH Breuer me dijo en otras circunstancias. antes de que
ulhma faee de consolidación del psicoanálisis Ahora bien su benefi- comenúramos a colaborar. En lo noche del dla en que todos los •lnto-
cio ~ndorio ca que desvaloriza a Breuer para enaltecer~ Freud. maa de la paciente babíao •ido supnmodos, él fue nuevamente llama·
. En otrruJ palabras, todo mito"" un certero aeú> fallido de la ho•to- do para verln y la encontró confusa, contorsionándose con dolores ob--
na. Lacnn va aún más Jej08, y afirmo que el mito es lo que mejor en- dom1nale1. Interrogada sobre lo que t.enfa. respondió: •iAhoro viene
camo In vcrdad••. •10... el hijo que yo tuve con el Dr. B!·''
Y agrego: ..En ese momento él tuvo en sus manos la llave quo hu·
hiera abierto l as •puertas que conducen a lna Madres•'", pero la dejó
caer,..7 • Msoun, parafraseando o Frcud, seftnla que Breucr no trons·
'8. l!cnri F. Ellcngerbcr: "Thc 11loryor ..
Anno O .... A critieal rcvicw w 1th formó HU ..-h allazgo en dcscubrimicnt.o"'48.
ncw ~nto , J. of Historyof &houlorol St1tntt>1, 1972, págs. 261-79. En líneos genera.les, Breucr, por su propia naturaleza, se carne·
.. 9. Otro tonto aconteció con el malo de "llevar la peste a Eatad~ Uni· teri&ó por una actitud científico cout.a y recelosa frente a una tcorfo
dore , que, co1no luego veremos contó l..ocnn
•to Concord~os con ~can en que ~1 mato intenta dar form.1 ~pica• de gran porte universalista; Freud, en contraste, es més audax. ti 14·
una Meut-naa de v1~a. Por otro lado, no ae p~e disociar ,·erdad de fi«i6n , le• buoca• una fórmula "patolisiológica" única". Es la historia de la
argumc"nto vahdo aempre Que M oon•ndtre que hecho y fantufa no pueden ll"llina y el halcén. En una de las raras carla8 escritas a FliesB, en el
oomperttr hb~mente el m.Qmo }lirdín Por tllo dt1itnto de Heleno l)cutMh
cuando con11dcra 1ndtferent.e que eJ ·oüuio de: una adoleaoente" de Hug·Jit-11·
mulh tea una falsificación, puesto que *c. but-no•. Retomaremos cet.c impor-
tante ~mtt • 1 l Aluíuón a una fraee del Pou1to da Ooothe (Segunda Pru1.c).

240 241
verano de 1895, Breuer afirmó: "El intelecto de Freud está operando Personajes fa1nosos pasaron por su puerta: Nijinski, Husserl,
con toda su fuerza. Yo 1ne siento ... eomo una gallina que pretende 1'•lartin Buber, Karl Jaspers, para mencionar Jos más destacadosU.
seguir a un halcón"'50. Adviértase que éste es el máximo elogio posi· Conocemos la evolución de A.nna O. en Be11cvue gracias al informe
ble. Hirscbmüller dice que en cierta oportunidad Breuer lamentó es- del Dr. Laupus61... Durante las prime ras semanas el cuadro clínico
tar dominado por el Demonio "Pero" 61• Él nunca dudó de la geniaJi· mejoró sensiblemente. Fue posible disminuir la dosis de morfina, lle·
dad de Freud . En una carta a Forel, le escribió: "Yo tuve el único gando a suprimirla"58 • El slntoma más incapacitantc era la neuralgia
1nérito de haber reconocido la importancia de la histeria, tan poco que tomaba la forma de un tic doloroso. Para dicho fin se emplearon
considerada desde el punto de vista médico y cientlfico ... y de haber "'sanguijuelas en los puntos de emergencia de la zona infraorbitaria,
perseverado en niis investigaciones, sin haber permitido que los pre- elect.ricidad continua y farádica, seguida de tratamiento de arsénico
juicios interfiriesen en el examen directo de los dat.os ..."'f>2. Lo que es durante varias semanas. Sin ningún resultado'"S9. Hubo que volver a
mucho, si lo pensamos bien. emplear la morfina. Necesitaba dosis diarias de 70 a 100 miligramos
No me caben dudas de que un ángel justiciero debería conceder a cuando dejó el hospital, por iniciativa materna. Es de notar que, poco
Brcuer una mejor imagen en el panteón psicoanalítico. ~I mismo, al antes de salir del Bellevue, Bertha Pappcnheim expresó el deseo de
hablar·de su fantas1na "-Pero" y al homologarse con una gallina, con· visitar ta tumba de su padre y, a1 mismo tiempo, manifestó su inten-
tribuyó a hacerse la forna de respetable burgués bonachón, medroso, ción de seguir estudios de asistente social, punto de partida de un gi·
sin cojones teóricos, que deja caer la llave maestra a la hora de la de~ ro radical en su vida, y bocado de cardenal para la teorla kleiniana de
finición. Sucesivas generaciones de analistas forjaron la imagen de la reparación.
"'un" Breuer que, tímida y un poco bobamente, acompaña las intuicio- Bertha Pappenheim, además de inteligente, era también muy
nes histéricas de Anoa O. La wat.sonicia de Brcucr realza el brillo atractiva. Dos décadas después de ser tratada por Breuer, se diplomó
sherlock.iano de Freud. como la primera asistente social de Alemania, oonvirtiéndose en una
Por otra parte, el happy end que Breuer da al caso es mentiroso, de las figuras prominentes del movimiento feminista mundial de fin
aunque la palabra pueda parecer demasiado fuerte. Los ·nocumentos de siglo. En estos últimos tiempos, Bcrtha se convirtió en un !dolo de
de Kreuzlinge n" presentan un epílogo muy diferente del descrito en las "eccrfeminislas'\ particularmente después del best-seller de Lucy
los Estudios. A partir de marzo de 1882 -o sea, después del "alta"- Frecman, The story of Anna 0 .60• Fundó asimismo un orfanato en
Anna comenzó a padecer una neuralgia "'tenaz y torturante" del trigé· Francfort, y organizó una ligo de nlujeres judías y una casa de ma-
mino63, junto con "'fuertes ataques que comenzaban con temblores co· dres solteras. Con\o homenaje póstumo se cn1itió un selJo conmemo-
rcicos para terminar en graves convulsiones atctoides..54 . Dada Ja in· rativo con su efigie.61. Es una ironía del destino que una mujer que hi·
tensidad del dolor se le administró morfina, lo que luego degeneró en zo tantas cosas importantes en la vida sea más conocida por las
moñmomanía. Por todos estos síntomas, Anna O. fue internada en el cobras y lagartos de sus delirios.
Hospital Bellevuc el 12 de julio de 1882, poco más de un mes después Estamos en el imperio de la catarsis. Como señala Joncs, i.Binet
que Breuer cerrara su historial. había observado que la t erapia sugestiva era más eficaz cuando la
En esa época, Bellevue era considerado un hospital psiquiátrico atención del sujeto estaba dirigida hacia el momento en que el sínto-
modelo. Fundado por Ludwig Binswanger cuando Freud tenla un ma apareció por primera vez 1 pero, como vimos, nadie antes de
año, pasó a ser dirigido por su hijo Robert en 1880. Éste, hablando de Breuer relacionó ese retroceso asociativo con la abreacción propia del
la filosona psiqujátrjca del padre, pinta una institución que anticipa procedimiento eatártico"62. La mejora sintomática, en todo caso, era
las comunidades terapéuticas de la segunda mitad del siglo XX. Se· notable aunque pasajera, y sólo se mantenía por algunas horas.
gun Robert, el padre "daba cursos de lenguas antiguas y trabajaba Breuer da entonces el siguiente paso, instruyendo al paciente para
con pacientes en el taller de carpinterla y en la huerta". Trataba de que focalice la escena precisa en que aparecieron los síntomas, pero
"hacer de la institución una gran familia que dirigía como un verdá~ junto con las emociones concomitantes. Gracias a esta innovación
dero patriarca"M, •12. consigue que la supresión de los síntomas sea más duradera.
La catarsis (purgación, en griego) es una abreacción en acto, o
8<!9 la descarga de una emoción sofocada. Pero el concepto de catarsis
es tnás que eso, implica un posicionamiento frente a las pasiones.
• 12. Austen Ri~gs, fundador de la comunidad terapéutica que lleva su Aristóteles tomó el término de la medicina de su tiempo, para edificar
nombre, en Stockbrtdge, ft.1assachuselt8, se inspiró en el Hospital Bcllevue au filosofía estética. La manifestación trágica en escena tenía el efec~
(E. Rodrigu6, Biografía de uno comunidad teropiutica, 1965, Buenos Aires, to de purgar las pasiones. Anna O., en esa purificación ritual por la
Eudeba). palabra, ..expectoraba las mucosidades de sus slntomas"63.

242 243
Sin dudn, el rnérito por el empleo de la cura c:otártico fue de 8. AlbrochL H1roch111Ullcr, 1bíd., pág. 139.
Breucr, pero hay que decir qu~ el mundo es pequeño: un úo do la es- 9. Peter Oay, Prtud, umo 1.1ido poro o nos.a lempo, 1989, San Pab1o.
poea de Frcud, el helenist.a Jacob Bemays, entra en la jugada. Juan Companhia d .. l.etru, r>'ga. 7~-6.
Oalma.. llama la ateno6n sobre el hecho que Jaooh S.-mays se habla JO. "Docun>enLO 26 de Kttuzliogen·, Albrec:bt H.irochmdll<r, op t1L, Ple
361.
dedicado al eatudio del conceplo arisrotélico de cat.ani1 dramática, 11. lbld•
...,..umiendo sua ideas en un notable ensay.... Segiln Oalma, lo cal.ar· 12 lbld . P'f. 372.
sis era un temo de moda en los círculos vieneses y parie1en&e&.
13. lbld • ""· 361
Hirschmúller4' corrobora el hecho, señalando que la tesas de Bemaya 14. SE, 11, r>'e 22.
fue objelo de un inlenao debate, y que en un lapso de cinco adoa ha- 15. lbld pd¡. 363.
blan aparecido cerca de 300 publicaciones relacionadas con ella. Todo 16. lbíd., pd¡ 364.
hace pensar que Brcuer y Frcud cooccian el trabajo de BcmnyoeT. 17. SE, 11, ptlc. 26.
El método de Breuer era bastante análogo ni utilizado por Janct, 18. SE, 11, pd¡. 29
por ejemplo en el caao de Lucio. Est.a paciente, en estado segundo, re- 19. SE, 11, pág. 26
vela bajo hipnosis In C•cena central pcrseculoria63. El francés con•i· 20. !bid. . J h ¡ d
dcraba que au m~todo ero semejante al de Brcucr, y rcivindicnbo In 21. ErnR l_.caky, Oit wie11er Medizinischt Schule 1m 1.9 . o r 1u11 · 4!rl,
priorídad&ll, Son abordajes parecidos: en ambos casos •e produce uno 1965, Coloni.-, Oroi, pág. 381, clt.adu por HirachmOUar,op. cit., pág. 143.
supresión sucesivo de los sfntornas, desde los más l'<..\(:iCntcK hoslfi los 22. St:, 11, pág. 27.
23. fbíd., pág. 367.
más nntiguoe. Existe, e.so sr, una diferencia significativa, bien cxplici· 24 . SE. 11, pág. 27.
tadn por llirschmuller: •Para Janet, la búsqueda del síntoma inicial 25. AlbrecM HirochmOllcr, op. cit., pág. 143.
sólo crn importante por solicitar la representación patogénica Lo di· 26. lb!d • pá¡:. 370.
cacia del método catártico, por el contrario, se sust<:nta en el hc;:ho do 27. SE., 11, f>Á/I. 34
quo los elemenlot! pofquiC<l6 escindidos entran en contacto con afcctoa 28. AlbrochL Hirochmuller, op. c1L, pág. 145.
al hacerse con8Cicnta, lo que permite la abrcacción.,•. Lo• palabra. 29. SE, 11, J>ill: 36.
hacen Ja d1fert'.ncio 30. Emel:t Jon•, "'" t•L. 1, s>'g:. 232.
•uno do loe motivos que hicieron de Anna O. una paciente ton 31. SE, 11, pdfl. 40-t.
ejemplar -<>xplacn Peter Gay- es que ella realizaba grnn parte del tre· 32. SE, 11, ~· 40-1.
bajo imagmativo"71 • El discurso histérico inauguró la escucha annlfti· 33. EmesL Jo... op. <•I • 1, p¡lc. 232.
ca. Brcuer alegó un cuart<> de siglo después que su trntamaento "con- 34. !bid.
tenfa el germen del coajunto del poicoanálisis-n. 35. lbld. p11, 232.
36. fbfd J . ~- ' )
3?. JacquCfJ Wcnn, Le tron.ren - Séminaire, livn VIII, 1991, Ptl.1-.., ..,icUI,

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!maco, 1, r>Ac 233 Mil Jonee, op_ c11., 1, pAc:. 232
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.,, <1/ .• p4¡¡ 139.
-~.~.~~ d
7 "Oocumenio 26 de l(,,,uthngen", His&oria del eaoo de Anna O. para su 46 Cart.a de Preud • Steía.o Zweig del 2 de junio de 1932, Sa1mun
Lratam1ento en el HOJJ)lt.al BeUevue, citada por Albredat }hnlChmOUer, 1btd., ,,.,__ Con-.._,uMIO </eº"""• p4c. 474.
p¡lc. 360. 47. !bid

244 245
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50 Cana de Breuer a Plí... del 5 de junio de 1895, atado por E......n Jo-
- . op. <11., 1, "" 248 CAPÍTULO 15
51 Albrechl HorachmUller, Physiol- und P<Y<h.oo.nalyw in Ltb<n und
w.,A. J-f B"""· 1978, Berna, Hans Buber, .,q. 256 BREUER, MAESTRO SECRETO DE LA HISTERIA
52. Carta de 9,....., a P0ttl del 21 de novi<mbre de 1907, atada en Cra·
ne6eld, "Breuer'1 Evaluaboa", págs. 319-20.
. 53. •Documento 34 de Kreuzlinoen·. Albrecht H1rKhmUll<r º''" c1t Para hacerse una idea de la importancia del paso dado por
""· 385. ·~ • • ,. •
Breuer conviene COllJ!iderar el estatuto de la IA!rapia de la histeria en
64. lbíd • pá¡. 378. 1880 en Viena y el resto del mundo, salvo Parla. Las míl curas exis-
~· Robert. Din1wange~, manuscrito sin fecha de 1890, AtthJvOI del Bclle- tenU:s eran ton proteiformcs como inoperantes. Se basaban en dictas,
vuo, Citado por Albrocht H11'8Chmüller, op. cit., pág. 154--5. aguas mincro.~cs y en tr~tamientos .medicamentosos ...nntihistéricoe•:
372.56. •0ocu1nento 26 de Kreutlingen", Albrecht Hirtchn10llcr . . º'"
,,. •it
"' ., -'"
~·., . valerinna, ant1eRpnsm6d1cos1 narcóticos (bromuros, opio, morfi no, clo-
57. Not.t\8 t.omadaa en el Hoapit.al Bellevue. roformo hidroto do cloral), antipiréticos, estimulantes (eslrícnino, ni·
58. Albrochl HírochmOUer, íbíd., pág. 156. canfor y' orsénico), preparados ferruginosos, dit¡it.alina y atropina. E~·