Anda di halaman 1dari 111

RUTAS TURÍSTICAS

DE QUITO

Darwin Caiza

GUIANZA TURÍSTICA

MSc. Cristina Villacis


CONTENIDO

RUTA 1 ................................................................................................................................................. 1
QUITO SERENO Y TRANQUILO............................................................................................................. 1
RUTA ................................................................................................................................................ 2
LISTADO DE ATRACTIVOS ................................................................................................................ 3
HITOS ............................................................................................................................................... 3
CUADRO DE TIEMPO ....................................................................................................................... 4
GUIÓN ............................................................................................................................................. 4
RUTA 2 ............................................................................................................................................... 22
QUITO COLONIAL .............................................................................................................................. 22
LISTADO DE ATRACTIVOS .............................................................................................................. 24
HITOS ............................................................................................................................................. 24
CUADRO DE TIEMPO ..................................................................................................................... 25
GUIÓN ........................................................................................................................................... 25
RUTA 3 ............................................................................................................................................... 45
SIETE CRUCE ...................................................................................................................................... 45
RUTA .............................................................................................................................................. 46
LISTADO DE ATRACTIVOS .............................................................................................................. 47
HITOS ............................................................................................................................................. 47
CUADRO DE TIEMPO ..................................................................................................................... 48
GUIÓN ........................................................................................................................................... 48
RUTA 4 ............................................................................................................................................... 70
MIRADORES DE QUITO ...................................................................................................................... 70
RUTA .............................................................................................................................................. 71
LISTADO DE ATRACTIVOS .............................................................................................................. 75
HITOS ............................................................................................................................................. 77
CUADRO DE TIEMPO ..................................................................................................................... 77
Bibliografía ...................................................................................................................................... 108
Netgrafía.......................................................................................................................................... 108
RUTA 1

QUITO SERENO Y TRANQUILO

1
RUTA

2
LISTADO DE ATRACTIVOS

1) Iglesia de San Agustín

‐ Leyenda el Cucurucho de San Agustín

2) Casa 1028

‐ Leyenda Bella Aurora

3) Conjunto Plaza Grande

‐ Municipio del Distrito Metropolitano de Quito

‐ Palacio Arzobispal

‐ Palacio de Carondelet

‐ Iglesia de la Catedral

Leyenda El Gallo de la Catedral

4) Iglesia del Sagrario

5) Casa Museo Manuela Cañizares

6) Iglesia de la Compañía de Jesús

7) Iglesia y Plaza de San Francisco

- Museo Fray Pedro Gocial


- Leyenda de Cantuña

HITOS

HITO 1

Iglesia de San Agustín – Conjunto Plaza Grande (1-3)

HITO 2

Conjunto Plaza Grande – Iglesia y Plaza de San Francisco (4-7)

3
CUADRO DE TIEMPO

Tiempo Tiempo Total


Tiempo de Tiempo de
Hitos Parada
Recorrido Visita 10:00
Técnica
HITO 1
Iglesia de San Agustín –
10’ 40’ 15’ 11:05
Conjunto Plaza Grande
(1-3)
HITO 2
Conjunto Plaza Grande –
Iglesia y Plaza de San 10’ 30’ 15’ 12:00
Francisco
(4-7)

GUIÓN

Buenos Días, mi nombre es Darwin Caiza guía practicante de la Universidad Tecnológica


Equinoccial, les doy a todos una cordial bienvenida a la Ciudad de Quito. A continuación les
voy a explicar acerca de los puntos más relevantes que tiene esta ruta que vamos a realizar.

Iglesia de San Agustín

En este momento nos encontramos en la Iglesia de San Agustín, ubicada en las calles Chile
y Guayaquil, esquina. Aquí observamos una fachada de piedra construida por el Arq. Fray
Diego de Escarza en el lapso de 1659‐1665, su estilo es Manierista, se puede observar
diferentes detalles que representan este estilo como la superposición de órdenes con las
columnas de orden dórico y jónico que se encuentra en la primera y segunda planta. El Arq.
Francisco Becerra fue el encargado de trazar los planos en el año de 1581 hasta que en el
año de 1606 Juan de Corral ejecuta la obra. Las piedras usadas para levantar el convento se
obtuvieron del volcán Pichincha. En su interior se puede apreciar un estilo barroco, muestra
de la historia de la arquitectura y la fe de Quito del siglo XVI. Al entrar aquí se hace un viaje
en el tiempo que nos permite conocer el trabajo de Miguel de Santiago, uno de los más
grandes exponentes de la Escuela Quiteña de arte.

Además en el interior del Claustro vamos a conocer la vida y milagros de San Agustín, a
través de un admirable complejo de 25 lienzos de Miguel de Santiago. No podemos pasar

4
por alto la visita a la Sala Capitular, que fue escenario de la firma del Acta del 10 de Agosto
de 1809.

Leyenda el Cucurucho de San Agustín.

La leyenda cuenta que alrededor del Siglo XVII existió una joven y hermosa muchacha de
familia distinguida que conquisto al hijo del Mayordomo de su padre. En esa época los
empleados de la casa vivían en la planta baja debido a lo cual es que la joven y el hijo del
Mayordomo crecieran juntos e hicieran una amistad que con el tiempo se convertiría en
amor no fue difícil. Se enamoraron profundamente aunque sabían lo imposible que sería su
amor debido a las diferencias de clases sociales, aun así se comprometieron en secreto.

En esa época existía el mito conocido como “El Dorado”, el cual se refería a un tesoro lleno
de riquezas el joven decidido a conseguir riquezas se va en la expedición pero esta fracasa,
matando casi a todos los que a ella fueron. La doncella desesperada por su joven decide
esperarlo, pero el padre quien no tenía idea de lo que sucedía decide casar a la doncella con
un rico descendiente recién llegado de la corte, ella se opone pero su padre insiste y
planifica una fecha para el matrimonio, en esa época una tradición importante era la que la
novia un día antes de la boda recibiera la bendición de los mendigos, quienes iban a tocar
su puerta a cambio de una moneda. En la noche el primer mendigo llega a casa de la
doncella en el corredor estaba un encapuchado, con un oscuro habito a quien la luz de la
capilla de San Agustín le cubría el rostro. La doncella se acerca a él para entregarle la
moneda, el encapuchado saca un puñal que llevaba escondido y lo clava en el corazón de
la doncella, diciendo que prefería verla muerta antes que casada con otro. Los gritos de la
doncella hicieron que la gente empezara a salir de sus casas pero era muy tarde no pudieron
auxiliar a la doncella, persiguieron al encapuchado hasta la quebrada en un camino angosto,
el encapuchado viéndose perdido se quita la vida con el mismo puñal que a su amada,
siguiéndola así a la eternidad.

Casa 1028

En la calle Chile, casi frente a las Escribanías, existe una casa con la arquitectura
característica de la época colonial. Lleva el No. 1028 (hoy edificio Guerrero) y ni el

5
transcurso de los años, ni otros fenómenos de la naturaleza, han logrado inferir en su
solidez.

Leyenda Bella Aurora

Eran propietarios de aquella casa, Don Ramón N. y Doña Isabel N.; descendientes ambos de
nobles familias quiteñas. Poseían varias haciendas cuyos rendimientos les permitía vivir con
lujo y riqueza. Pero lo que más apreciaban, era su única hija que la Providencia les había
concedido en veinte años de feliz matrimonio. Se llamaba Bella Aurora, coincidiendo su
nombre con sus virtudes y su hermosura. Sin embargo, el semblante de Bella Aurora no
manifestaba tanta felicidad y con frecuencia más bien, delataba alguna tristeza por
ignorados motivos.

Una circunstancia inesperada agravó la intranquilidad inexplicada de Bella Aurora. Una


noche que al parecer dormía risueñamente en su alcoba, al dar las doce, despertó
sobresaltada, y arrojándose de su lecho, empezó a dar gritos angustiosos, de manera que
la numerosa servidumbre acudió presurosa a cerciorarse si no le había ocurrido algún
accidente fatal.

Refirió, pues, que había visto en sueños una opulenta corrida de toros, que se celebraba
con delirante entusiasmo y que cuando ella veía tranquilamente las incidencias del popular
regocijo, súbitamente un toro negro con frente blanca, que había hecho derroche de
ferocidad, se presentó frente al embarrerado donde ella estaba, y con voz de trueno le
ordenó: Bella Aurora, baja! Y como presa de espanto, se resistiera a obedecerle, la bestia
subió fácilmente al tablado, mugió de rabia y luego de romperle su ropaje de seda y sus
joyas con su áspera lengua, hundió cruelmente sus afilados cuernos hasta atravesarle el
corazón, arrancándole un terrible grito de dolor, despertándose en ese momento, para
llamar a sus sirvientes.

Era una tarde despejada y alegre. La que hoy es la Plaza de la Independencia, presentaba
un aspecto de fiesta. En los balcones de las casas se había colocado banderas de diferentes
colores. Alrededor de la plaza, se levantaban cómodos tablados con techos de paja y
embarrerados cubiertos de costosas telas de seda, flores y guirnaldas. En cada uno de ellos,

6
se habían reunido las familias más distinguidas de la ciudad para mirar las famosas corridas
de toros, de las tradicionales fiestas de San Pedro y San Pablo. En pasamanos improvisados,
lucían las colchas obsequiadas por las chiquillas de la nobleza. Eran una especie de banderas
de raso primorosamente bordadas y cuajadas de monedas de plata y oro, con las que las
donantes hacían competencia de lujo y generosidad. Las colocaban fuertemente
aseguradas sobre el lomo del toro y se llevaba el diestro que haciendo gala de valor, en un
quite emocionante lograra arrancarla, muchas veces exponiendo su vida. De pronto, la
muchedumbre lanzó un grito que atrajo toda la atención: Allí sale el toro!

Tengo temor papá, musitó ella agarrándose del brazo de su padre. Pero qué puedes temer?
El tablero está bien seguro, estás en medio de los tuyos; nuestros sirvientes están con
nosotros listos para cualquiera emergencia; pero qué te puede preocupar? respondió Don
Ramón. No papá. Se me figura que ya va a salir a la plaza el toro negro que vi en sueños, y
que se precipitará a exterminarme!

Por favor, lléveme a casa! Pero por qué tan nerviosa, hija mía? Serénate y pon atención en
la fiesta que está animada como ningún año. Fíjate que bien torean al mulato que se halla
en la plaza. Hombre! Y que bravo!

En ese instante los gritos y silbos del pueblo, anunciaron que otro toro se lanzaba a la plaza.
En efecto, un toro de piel negrísima y lustrosa, con la frente blanca entró al campo de la
novillada, bufando de furia y echando espuma por el hocico. Tan pronto como Bella Aurora
llegó a su casa, se acostó en su regio lecho, para recibir fricciones de colonias y esencias que
estimularan acción de su decaído sistema nervioso.

De repente, cansado de su rara actitud, saltó con asombro de todos por encima de la
barrera y se dirigió apresurado a la casa 1028. Llegó y rompiendo la puerta de calle que
estaba asegurada con tranca y llave, subió por las gradas de piedra hasta llegar al corredor.
Olfateó abriendo sus negras y espumosas narices y luego sin vacilar se encaminó con paso
lento a la alcoba de la niña. Bella Aurora abrió en ese instante los ojos y cuando pálida de
terror quiso levantarse para huir, el toro se precipitó sobre ella y hundió ferozmente sus
afiladas astas en su delicado cuerpo. Después, salió y desapareció por las calles de Quito,

7
dejando muerta a Bella Aurora, cuya faz aureolada de sedas y armiños, delataba una
extraña tristeza, a la que daba un trágico relieve, un hilo de sangre que se escapaba de su
corazón yerto, por encima de sus lujosos vestidos y rutilantes joyas.

Conjunto Plaza Grande

Palacio Municipal

En el corazón del centro histórico de Quito, frente a la plaza Grande se levanta la nueva
Casa Municipal, en un espacio donde se expresan diversidad de estilos arquitectónicos,
paradójicamente con un fuerte carácter integrador del paisaje urbano. Un edificio
controversial desde sus orígenes, el antiguo edificio municipal, que en esencia era el viejo
edificio colonial renovado varias veces, la última vez por el arquitecto portugués Raúl María
Pereira para el centenario del Primer Grito de la Independencia en 1909, guardaba afinidad
estilística con su entorno y, sin embargo, varios argumentos motivaron su lastimoso
derrocamiento en 1961 . La aspiración de modernidad, la designación de Quito como sede
de la XI Conferencia Interamericana de Cancilleres, las necesidades de una ciudad en
acelerado crecimiento, la dimensión alcanzada por la misma municipalidad, afirmaron la
voluntad de concretar el nuevo palacio Municipal.

El actual edificio de la Casa Municipal, diseñado por los arquitectos Diego Banderas Vela y
Juan Espinosa Páez, por encargo directo del alcalde Jaime del Castillo y el Concejo
Municipal, plantea una forma particular de conjugar lo moderno con lo tradicional. La
ubicación de covachas en los basamentos de los espacios públicos, como en la Catedral o el
Palacio de Gobierno, fue el criterio de uso múltiple adoptado.

Posteriormente se colocaron diversos cuadros del pintor Gonzalo Endara Crow, que
distorsionaron en parte la concepción original. El escenario del Salón de la Ciudad tiene por
fondo un mural en mosaico de piedra del destacado artista ecuatoriano Jaime Andrade
Moscoso, realizado entre 1976 y 1977. Desde el hall, el núcleo de circulación vertical
conecta los tres niveles. Las amplias escaleras de piedra conducen a las galerías y oficinas
administrativas, a la Sala del Concejo y sus oficinas y al despacho del Alcalde, abierto hacia
la plaza por un significativo balcón, elemento singular de la fachada.

8
La solución estructural expresa la solidez y textura del material y la construcción evidencia
los cuidados detalles de hormigón, hierro, madera y piedra, recreación y reelaboración
formal y constructiva que reafirma a la obra en el conjunto, a la vez que la integra. Espacios
abiertos definidos por una arquitectura sólida y equilibrada capaz de hacer converger la
escala humana con su escala significativa. Formas plenas de vigor que dejan fluir el espacio
en su recíproco sentido exterior e interior. Sobriedad y austeridad en la definición de la
proporción y en el uso del color contribuyen a una solución singular y paradigmática.

Palacio Arzobispal

La historia de este edificio es larga y complicada. La esquina de las actuales calles Venezuela
y Chile perteneció en el siglo XVI a una de las familias más poderosas de la ciudad, la de
Rodrigo Núñez de Bonilla. A mediados del siglo XVII este solar pertenecía a la Compañía de
Jesús, pero al consolidarse su propiedad en la manzana actual, prefirieron deshacerse de él.
Por esto, el 8 de agosto de 1653 el procurador de la Compañía de Jesús propuso al Cabildo
eclesiástico, en sede vacante, la permuta del lote de la plaza Grande, por las casas
episcopales que daban al frente de la portada de pies de la Catedral, con el propósito de
unificar su propiedad en la manzana, dividida en ese entonces por la quebrada de Sanguña.
El Cabildo aceptó la propuesta, perfeccionándose la permuta el día catorce del mismo mes.
Con esta transacción las dos partes salieron favorecidas, pues los jesuitas lograron

consolidar su propiedad en una de las manzanas más grandes de la ciudad, comprendida


entre las actuales calles García Moreno, Espejo, Benalcázar y Sucre y el obispado pudo
instalarse con frente a la plaza Mayor. La construcción del palacio en este solar debe fijarse
hacia finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Lo que se contempla ahora en el Palacio
Arzobispal es, en parte, del siglo XIX y en parte, del XX. La fachada en el cuerpo bajo ostenta
la fecha MDCCCLlI (1852) y, en el alto, MCMXX (1920). Su organización arquitectónica
responde a una clara influencia neoclásica, con elementos decorativos que la convierten en
ecléctica. Lo más interesante e inusual en Quito es la gran loggia de la planta alta,
conformada por esbeltas columnas pareadas unidas por una balaustrada y frontones
triangulares en los extremos, composición que en algo se parece a la del Palacio de
Gobierno. Los relieves dentro de los tímpanos y los que se encuentran a los costados de las

9
ventanas bajo ellos, recuerdan su función como Palacio Episcopal, pues son referencias
directas a símbolos religiosos y eclesiásticos. El interior fue modificado en una remodelación
realizada hacia 1975, conservando una interesante capilla que data de finales del siglo
pasado, en el sector occidental de la planta alta, que se destaca desde afuera por un amplio
ojo de buey, rematado por una espadaña que emerge sobre la cubierta. Los ambientes se
organizan alrededor de un amplio patio cuadrado, con una fuente de piedra en el centro.
La planta baja se distribuye en una serie de claustros conformados por arcos de medio
punto extradosados, con una ancha moldura vertical a manera de alfiz, en el eje de las
columnas cilíndricas de piedra que los soportan. La crujla delantera, al parecer la más
reformada, tiene el piso de la planta alta más elevado que el de los otros tres costados. Se
organiza con arcos rebajados soportados en robustos pilares de mampostería,
prolongándose brevemente esta composición en los corredores perpendiculares, lo que
permite suponer que habla la intención de unificar de esta manera todo el patio. Los otros
corredores altos se estructuran con pies derechos de madera.

Las casas vecinas también fueron intervenidas arquitectónicamente con poco éxito para
dinamizar un centro comercial: se forzaron interconexiones entre ellas y se creó una
ambientación y decoración "colonial" dando un falso sabor a la intervención, pues estas
casas debieron de construirse o modificarse sustancialmente a mediados del siglo XIX.

Sin embargo, una nueva intervención realizada por la Empresa del Centro Histórico en el
año 2002, ha logrado mejorar notablemente la calidad de estas construcciones, alojando
hoy negocios de buen nivel, como un restaurante de lujo, restaurantes de diversas
especialidades que comparten un patio de comidas, tiendas de ropas, etc.

Palacio de Carondelet

El Palacio de Carondelet se encuentra ubicado al oeste de la Plaza de la Independencia, y


por ser la casa de Gobierno y de los Presidentes ecuatorianos representa la máxima imagen
del poder del país. Éste fue construido en 1747 perteneciendo a la Real Audiencia de Quito
y que antes de su construcción se conformaba a partir de casas existentes en el solar. Lleva
el nombre de quién promovió el mayor esfuerzo por su construcción y diseño en el siglo

10
XVII y XVIII, ya que en esta época el Barón de Carondelet había sido designado por la Corona
Española Presidente de la Real Audiencia de Quito. El Palacio de Gobierno, a lo largo de los
casi cuatro siglos de existencia, ve como la historia se escribe a través de la Colonia, la
Independencia, la Gran Colombia y la República. Además es sabido que casi todos los
presidentes han realizado cambios de la estructura original, y dentro de las remodelaciones
más destacadas se encuentran aquellas realizadas durante el mandato de los presidentes:
Flores, Urbina, Alfaro y García Moreno. “Su estructura funcional responde a un esquema
simétrico con circulación central y dos patios rodeados de galería con columnata de piedra.”
En la fachada del Palacio se aprecian tres partes, la primera y en la parte inferior a nivel de
la Plaza se encuentra el basamento de piedra, que según algunos arqueólogos se trata de
piedras que pertenecieron a construcciones incas y en especial a la residencia de Atahualpa;
en esta parte existen almacenes destinados a la venta de artesanías. Sobre el asamento, se
encuentra el corredor y la columnata sobre la cual se posa un piso superior en donde se
hallan dos frontis triangulares a los extremos, y uno central que es el más importante
conteniendo dos campanas y el reloj que fue traído desde Europa. En el interior se pueden
apreciar en la planta baja los patios en cuyos centros se encuentran pilas de piedra.
Subiendo por la escalera principal, en el descanso, se encuentra la bandera del Ecuador, y
detrás de esta, la magnífica obra El Descubrimiento del Gran Río de las Amazonas, mural
realizado por Oswaldo Guayasamín en el año de 1957.En el piso superior se ubica El Salón
Amarillo o de los Presidentes, con los retratos de todos los Mandatarios Constitucionales
por voto popular, desde la presidencia de Juan José Flores; aquí se realiza la posesión de los
Ministros, Secretarios, Gobernadores y de otras autoridades gubernamentales. También se
dispone de salones de Gabinete en los que se realizan las reuniones más importantes del
Presidente; y el Salón de Banquetes para reuniones de trabajo y eventos sociales. En la
tercera planta se encuentra la residencia del presidente mientras que la vicepresidencia se
ubica en la parte posterior del Palacio de Carondelet, en donde antiguamente se funcionaba
la casa de Correos.

Iglesia de la Catedral

11
La Catedral se encuentra ubicada en las calles Espejo entre García Moreno y Venezuela. La
iglesia se encuentra en el centro histórico, siendo uno de los sitios que rodean la Plaza de la
Independencia, actualmente cuenta con recorridos guiados en su interior. Es una de las
primeras iglesias, tiene estilo romántico clásico. El pórtico y la torre fueron construidos en
el presente siglo. Esta Iglesia es muy llamativa por su estructura exterior conformada por
grandes paredes blancas y la cúpula de cerámica verde vidriada que posa sobre el arco de
Carondelet y una escalinata que lobulada desciende hacia la Plaza de la Independencia en
la calle Espejo que en este lado se vuelve peatonal. La construcción de esta iglesia se dio en
varias etapas, siendo la primera una construcción provisional de tapial y paja en 1535 y
después se hizo otra de adobe y madera. Luego, en 1545 cuando se erige el Obispado de
Quito se transforma en Catedral; con esto en 1550 se construye la catedral de piedra. Para
esta construcción y para los trabajos de albañilería y labrado se contó con el aporte de
mingas de los pobladores terminándose las últimas decoraciones interiores en 1572. La
Catedral consta de tres naves, siendo la central la más alta y ancha. También tiene dos coros
y un deambulatorio en la parte posterior del presbiterio, y al lado sur de la iglesia
encontramos una secuencia de capillas muy bien decoradas como la de San Pedro, de Las
Almas, y de Santa Ana. A pesar de que su aspecto general es de estilo neoclásico, algunos
autores sostienen que: “La Catedral considerada de estilo gótico-mudéjar por las
características de sus pilares, arcos y alfarjes, posee rasgos góticos en los arcos apuntados
y las naves del crucero así como el deambulatorio y la girola. “Por causa de un terremoto,
en 1660 se reconstruye la Catedral y aquí se adhieren las dos naves laterales y se aumenta
de tamaño a la sacristía. Durante la reconstrucción de la Catedral Miguel de Santiago pinta
el lienzo: La muerte de la Virgen para el retablo del coro. En 1797 se construye el arco
exterior y bajo la dirección de Manuel Samaniego se restaura el interior de la Iglesia. Manuel
Chili (Caspicara) se encarga de la construcción del retablo de la Capilla de Santa Ana,
mientras que los frescos de la nave central fueron encargados y realizados por Bernardo
Rodríguez. El retablo central fue completado con la magnífica obra de Manuel Samaniego:
La Asunción de la Virgen. “Junto a la belleza de pinturas y esculturas se aprecia la
magnificencia de las custodias de oro y plata, filigranas incrustadas con piedras preciosa,

12
cálices y sacras con pintura en miniatura, tabernáculos, el maravilloso púlpito tallado en
madera y la magnífica sillería del Cabildo Metropolitano, en cedro y oro. ”Es muy
importante mencionar de igual manera a las imágenes de San Ursisigno y la de la Virgen de
Legarda en tamaño natural que se encuentran en uno de los retablos de la Iglesia. Por
último, encontramos detrás del retablo central el acceso a la Sala Capitular o Sala de los
Obispos en donde se conservan 38 lienzos de los retratos de cada uno de ellos desde la
erección del Obispado. En la capilla interior, junto a la sacristía, se encuentran los restos del
Mariscal Sucre. En esta iglesia podemos encontrar otros mausoleos y nichos en los que se
guardan los restos de importantes personajes de la historia ecuatoriana como: Juan José
Flores y Gabriel García Moreno.

Leyenda El Gallo de la Catedral

Todavía los pocos octogenarios del barrio de Santa Catalina, cuentan las hazañas de Don
Ramón Ayala y Sandoval, hombre de recia musculatura, valiente, aficionado a la vihuela y
también a las deliciosas mistelas que hace muchos años elaboraban las manos delicadas de
la linda y dulce “Chola Mariana”. Pero esto no tuviera nada de raro, si entre las aventuras
de Don Ramón, no se hubiera mezclado el gallito de la Catedral, que sobre todo cuando
éramos niños, robó tantas veces nuestra admiración y curiosidad , que aún luce su
arrogancia sobre las cúpulas y techumbres coloniales del viejo templo metropolitano.

Don Ramón se presentaba en ese pedazo pintoresco de la heredad, la servidumbre se


apresuraba a servirle una escudilla llena de la mejor leche, “la postrera”, en la que se había
vertido unas cuantas gotas de algún sabroso licor. Después, Don Ramón daba sus órdenes
al guasicama, paseaba un poco por el gallinero, el jardín y la huerta, fumando un buen
cigarro, para dirigirse luego al comedor y desayunar con un plato repleto de lomo fino
asado, papas enteras y un par de huevos fritos, terminando con un taza de exquisito
chocolate, pan de huevo y el delicioso queso de Cayambe.

Satisfecho su estómago, Don Ramón pasaba a la biblioteca que conservaba más como un
recuerdo de sus nobles antepasados, que como un medio para distraer su despreocupado

13
e inquieto espíritu. Allí meditaba en lo agradable de la vida, y en la gratitud que debía a los
que supieron dejarle una hacienda saneada y productiva.

Y siguiendo su diaria costumbre, mandaba a invitar al maestro de capilla de la Catedral, al


señor escribano o a algún linajudo amigo con el que almorzaba en abundancia, charlaba con
entusiasmo sobre las debilidades de las familias más encopetadas, despidiéndoles después
con inimitable afabilidad.

Dedicaba una hora a la siesta, se hacía luego un masaje con agua olorosa y a las tres de la
tarde salía a la calle derramando elegancia y salud. Paso a paso se encaminaba a la Plaza
Grande y llegaba al pretil de la Catedral.

Entonces se paraba y con gesto desafiante, miraba al gallito de las cúpulas exclamando con
despectiva sonrisa: ‐ Qué gallito! Qué disparate de gallito!

Y seguía su camino por la bajada de Santa Catalina hasta la casa de la Chola Mariana, en
donde entraba, porque en ese tiempo, era muy concurrida por los señoritos que gustaban
tomar buenos licores.

El sol bañaba de luz la blanca fachada de la casa de la bella del pueblo, hasta cuando las
campanas de las iglesias cercanas daban el primer repique llamando a los devotos para las
plegarias de la tarde.

Casi al instante, todos los días con rarísimas excepciones, una voz de trueno salía de aquella
casa, de manera que los tranquilos vecinos que pasaban, se detenían para averiguar lo
acontecido.

‐ El que se crea hombre, que se pare enfrente! Cascajo! Que para mí no hay gallitos que
valgan! Ni el de la Catedral! Ni el de la Catedral!!!

Era Don ramón que habla saboreado en exceso las deliciosas mistelas de la atractiva “Chola
Mariana”.

A la luz de los faroles colgados de las altas paredes del templo, vio entonces que de las
anchas columnas del centro, salió erguido como siempre el gallito amarillo de las cúpulas;
pero a medida que avanzaba iba creciendo extraordinariamente de tamaño. Hasta que

14
cuando estuvo bastante cerca y Don Ramón se disponía a gritarle, “para mí no hay gallos
que valgan! Ni el de la Catedral!, se le atragantaron las palabras, porque el gallo alzó su
enorme pata y rasgó con su espada las piernas del noble, que cayó secamente al suelo.
Luego levantó airado el pico y sentó un feroz golpe en la cabeza, haciéndole ver un mundo
de centellas.

Horrorizado Don Ramón, pesó la tristísima situación en que se encontraba, y no tuvo


empacho en suplicar al furioso animal que le perdonara todas las ofensas. Su asombro
creció todavía, cuando el gallo abriendo el descomunal pico, pronunció con voz ronca estas
terminantes frases:

‐ Me prometes que no volverás a beber las mistelas de la Chola Mariana, ni ninguna otra?

‐ Lo prometo!, exclamó como queja el varón.

‐ Prometes no lanzar injurias contra el gallo de la Catedral, ni contra ningún ser humano?

‐ Lo prometo! Jamás volveré a tomar ni agua, menos licor! Ni volveré a decir esta boca es
mía!

En ese momento el gallo juntó con esbeltez ambas patas y alzando ceremoniosamente el
pico, dijo:

‐ Levántate pobre mortal, y ten cuidado que si vuelves a tus faltas, en este mismo lugar de
esperare para dar fin a tu vida, después de sufrir el castigo que merezcas! Levántate y vete!

Después desapareció y no se supo el misterio del espeluznante acontecimiento.

Aunque muchos decían que el autor del encantamiento había sido el sacristán de acuerdo
con el escribano, algunas devotas de la Catedral, daban por cierto que era obra de los
espíritus del otro mundo.

La verdad es que Don Ramón llevó en adelante vida de recato, y no volvió a probar ni gota
de aguardiente. Ni siquiera de las inocentes mis‐telas.

Sin embargo, un día se le antojó pasar por frente a la casa de Chola Mariana; nada más que
pasar. En efecto, cumplió su deseo, y al mirar desde afuera los llamativos colores de las

15
mistelas colocadas sobre una mesa, casi se animó a entrar; pero su fuerza de carácter y el
recuerdo de la picada del gallo le detuvieron.

Casualmente, se encontró con su amigo, el escribano.

‐ Hombre!, le dijo al estrecharle entre sus brazos. Usted Don Ramón ahora sí merece un
premio, porque ha sabido salir por la dignidad de su nombre, y dejar para siempre el vicio
de las mistelas. Ya iré a su casa y sabrá el premio que le hemos alcanzado sus amigos!

Y se despidió Don Ramón quedóse pensativo, y aquello del premio le hizo reflexionar.

‐ El premio! exclamó después de monologar un momento. El premio es bien merecido! He


probado a la sociedad lo que puede un hombre de la integridad de un Ayala! He probado
que donde un Ayala promete una cosa, la cumple al pie de la letra! Y en fin, he probado que
soy todo un hombre! De veras que merezco un premio! Qué carambas!, continuó Don
Ramón. El mejor premio será una copita de mistela. Nada más que una sola!

Y luego de divagar un instante, entró resueltamente donde la “chola” y se quedó. Y al toque


de la oración, la figura de Don Ramón volvió a destacarse en el pretil de la Catedral, y su voz
tonante volvió también a decir:

‐ El que se crea más hombre, que se pare enfrente! Para mí no hay gallitos que valgan! Ni
el de la Catedral! Cascajo! Ni el de la Catedral!!!

Iglesia del Sagrario

Esta iglesia, ubicada continua a La Catedral en la calle García Moreno, es según muchos
autores una verdadera joya de la arquitectura colonial. La iglesia de El Sagrario pertenece a
La Catedral. Es de estilo renacentista italiano. Su construcción, empezó a finales del siglo
VXII y finalizó a comienzos del VXIII, gracias a la contribución de la Cofradía del Sagrado
Sacramento, que inició con los trabajos de cimentación en el año 1617. La iglesia se edificó
sobre una arquería que cerró la antigua quebrada de Zanguña, estuvo a cargo del arquitecto
español José Jaime Ortiz. La iglesia tiene una planta en forma de cruz latina; consta de una
nave central y de capillas laterales. De bóveda de cañón, la nave está coronada en el crucero
con una cúpula con linterna, íntegramente cubierta con frescos de Manuel Samaniego,

16
realizados en 1775. El interior de la iglesia se caracteriza por la presencia de arcos de medio
punto y pilastras corintias. El retablo del altar mayor fue dorado por Bernardo de Legarda.
También se puede admirar el de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Una de estas obras
es atribuida a Gaspar Sangurima, un exponente de la Escuela Quiteña. La fachada de la
iglesia fue realizada por Gabriel de Escorza Escalante y se trabajó en ella desde el 23 de abril
de 1699 hasta el 2 de junio de 1706, según consta en la inscripción grabada en ella. Existen
algunos elementos de gran interés e importancia dentro de la iglesia, el primero es la
mampara que se encuentra a la entrada de la iglesia, puerta barroca tallada en 1747, en la
que resaltan los altos relieves y el pan de oro; ésta es atribuida a Bernardo Legarda uno de
los más importantes maestros coloniales. Otro de los elementos de gran importancia de la
iglesia es el púlpito, de estilo barroco realizado en cedro policromado con oro y carmesí en
el siglo XVIII.

Casa Museo Manuela Cañizares

Ubicada en la calle García Moreno, en pleno casco colonial de Quito, y pertenece desde el
siglo XIX a la iglesia de El Sagrario, la cual está a lado. En esta casa vivió Manuela Cañizares
y es uno de los sitios históricos que tienen relación con el Primer Grito de la Independencia,
cuyo Bicentenario se celebra en este año. La heroína quiteña arrendaba una habitación en
el inmueble. En la noche del 9 de Agosto de 1809, los próceres quiteños se reunieron en la
casa en la cual vivía Manuela Cañizares para preparar el golpe revolucionario fijado para el
10 de Agosto. En el lugar tuvo lugar un episodio reseñado por historiadores. Manuela
Cañizares, indignada, toma su puñal en la mano y se para en la puerta de su casa, para evitar
que los comprometidos desistan del empeño independentista. Y luego les gritó con voz
firme: “¡Cobardes! ¡Hombres nacidos para la servidumbre! ¿De qué tenéis miedo? ¡No hay
que perder tiempo!”. La ahora casa parroquial El Sagrario es un tesoro patrimonial. Allí
funcionó la primera escuela de Quito y conserva documentos históricos. En pesados libros
reposan las primeras partidas de bautismo de la ciudad de 1587. Allí está la fe de bautismo
de Mariana de Jesús, hija de Jerónimo de Paredes y doña Mariana de Jaramillo, del 22 de
noviembre de 1618. La habitación de Manuela abre las tardes de los miércoles.

Iglesia de la Compañía de Jesús

17
Podemos observar La Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, nos encontramos en las
calles García Moreno y sucre, esquina. Esta iglesia es sin duda alguna una de las obras
arquitectónicas más importantes de la ciudad, es también uno de los templos que más se
ha tardado en construir, alrededor de 160 años. Para hablar de la Iglesia de la Compañía
comenzaremos mencionando que los jesuitas hicieron este trabajo desde los años 1605.
Hacia 1613 llegó a la ciudad el hermano coadjutor Marcos Guerra, el corrigió lo que se había
hecho y dio a la obra el trazo definitivo. La fachada comenzaría a labrarse en 1722 y solo se
terminaría en 1765, en vísperas de la expulsión de los de Loyola de los dominios del rey de
España. Si bien es cierto los planos de la Iglesia son basados en templos jesuitas romanos y
los arquitectos que estuvieron a cargo de dirigir la construcción son personas europeas, se
recalca la mano de obra indígena que se utilizó tanto para la construcción como para el talle
de retablos y la colocación del pan de oro. Ya que año atrás mediante estas manifestaciones
culturales se ha podido trasmitir un testimonio e idea de cómo fue la sociedad en la época
en la que se desarrolla la construcción del templo que cronológicamente se basaría en el
inicio de la época colonial.

La Iglesia de la Compañía de Quito es el fruto de un sincretismo denominado “Arte Barroco


Quiteño” característico del sitio donde se halla edificado el templo. Reúne todas las
características estéticas del barroco como corriente artística, y otros elementos propios de
la región andina, cuya edificación inédita hace de este templo un lugar sin igual. La
característica más especial de la iglesia de la Compañía son sus figuras barrocas
(geométricas, flores, frutos, guirnaldas) en madera de cedro, tallada y bañada con pan de
oro de 23 quilates. El color de este templo es el dorado y es esa misma característica la que
impresiona a turistas y locales.

Iglesia y Plaza de San Francisco

Nos encontramos en las calles Cuenca entre Sucre y Bolívar, San Francisco, el más
imponente monumento arquitectónico quiteño. Ofrece a sus visitante templo, capillas y
convento. Este conjunto abarca casi dos manzanas completas y se levanta sobre una amplia
explanada de piedra.

18
La construcción de templo y convento la comenzó fray Jodoco Ricke, a poco tiempo de
fundada la ciudad, en 1536, y fue obra de arquitectos y talladores como fray Francisco
Benítez, quien asumió la obra en el último cuarto del siglo XVI y la remató en 1605. La
fachada de templo y convento se alzan sobre amplio atrio que corre de extremo a extremo
de la plaza, solo roto al medio para dar acceso desde la plaza por hermosa escalinata pétrea
de doble abanico.

La fachada de la iglesia es de estilo manierista. De sus dos cuerpos, el primero tiene un


orden de columnas dóricas asentadas sobre sólidas bases que se confunden con el zócalo;
el superior tiene columnas jónicas. Apenas hay decoración: sólo el cordón franciscano que
envuelve, como moldura, el gran ventanal de encima de la puerta principal; las estatuas de
San Pedro y San Pablo, a uno y otro lado de la misma ventana y más arriba un Cristo, todo
en piedras de bella factura.

Al entrar en la iglesia se queda debajo del nártex, de cielo raso bajo adornado por pequeñas
telas pintadas, enmarcadas y rodeadas por alegre conjunto ornamental de caras de ángeles
y flores. La nave central es alta y el crucero se sostiene sobre cuatro arcos torales. De lado
y lado tiene capillas con hermosos retablos. El retablo del altar mayor, poblado de estatuas,
da vuelta al presbiterio en redondo. El artesonado de lacería mudéjar hasta cuando el
terremoto de 1755 obligó a sustituirlo por el actual. Cómo fuese la lacería mudéjar puede
verse aún en la cúpula del crucero.

La cantidad de joyas artísticas que guardan la iglesia y el convento franciscano las del
convento ordenadas ahora en museo requeriría guía particular muy detallada. De especial
belleza y magnitud son el retablo de San Antonio de Padua, del más depurado estilo
neoclásico, que guarda en la parte superior, bajo espléndido dosel, una de las obras
maestras del genial Caspicara, el grupo de la asunción de la Virgen ante los asombrados ojos
de los apóstoles y, al frente, en el otro brazo del crucero, el retablo adornado con placas de
plata repujada, que tiene como centro una prodigiosa talla de San Francisco con alas de
plata, también de Caspicara. Y, por supuesto, al centro el retablo del altar mayor, abigarrado
conjunto, denso de sentido, desde las imágenes sedentes de los cuatro evangelistas, en el
zócalo, hasta el remate de las virtudes, con los doce apóstoles en las calles intermedias. Y

19
en nichos, en el central, la Inmaculada de Legarda, y en el superior, el grupo del Bautismo
del Señor de Diego de Robles.

Museo Fray Pedro Gocial


Dentro del convento de San Francisco, encontraremos este museo exponente de la
colección más importante de bienes culturales de toda América. En su interior se
encuentran más de 250 obras restauradas de arte religioso (en pintura y escultura) de los
siglos XVI, XVII, XVIII, como la “Inmaculada”, la Santísima Trinidad y la Sagrada Familia. Se
inauguró el Museo Fray Pedro Gocial con cientos de piezas coloniales. Hay tres alegorías
que revisten de magia a San Francisco, templo fundado por Fray Jodoco Ricke en 1535.
Leyenda de Cantuña

Cuenta una leyenda muy famosa en la ciudad de Quito, que en los tiempos de la Colonia
existió un indio muy famoso por ser descendiente directo del gran guerrero Rumiñahui. Este
indio, llamado Cantuña, tenía mucho poder sobre los demás indígenas de la región.
Aprovechando esto se comprometió a construir un hermoso y gran atrio para la Iglesia de
San Francisco, pero su compromiso con la iglesia fue hacerlo en seis meses, caso contrario
no cobraría nada. El trabajo no era tan fácil, porque tenía que traer los bloques de piedra
desde una cantera lejana y aunque los indios se esforzaban, era muy trabajoso cortar los
bloques y formar los cuadrados para el atrio y colocarlos.

Cuando el tiempo de entrega de la obra estaba a punto de terminar, Cantuña se hallaba


desesperado, y ofrecía entregar lo que sea a quien le ayudase a terminar el atrio, que
apenas estaba iniciado. Sus ofrecimientos llegaron a oídos del demonio, y aprovechando
la situación se presentó y le ofreció terminar el atrio esa misma noche, siempre y cuando
Cantuña le entregara su alma como pago. Cantuña aceptó, y miles de pequeños diablillos
empezaron a trabajar en cuanto la obscuridad cayó en la ciudad.

De pronto Cantuña se dio cuenta de la rapidez con que trabajaban y que su alma estaría
destinada a sufrir castigos por toda la eternidad, así que decidió retar al demonio. Cantuña
se alejó a una esquina y tomó una piedra, en ella escribió en latín: "Aquel que tome esta

20
piedra y la coloque en su lugar, reconocerá que existe un solo Dios y que está por sobre
todas las criaturas del universo".

Cuando el atrio estaba a punto de ser terminado el mismo diablo quiso poner la última
piedra, pero al leer lo que esta contenía no pudo hacerlo y así rompió su pacto.

Cantuña guardó la piedra para siempre y nadie pudo completar la obra. Si alguna vez visitas
la Plaza de San Francisco, busca cuál es el sitio en donde falta la famosa piedra.

En este punto del tour terminamos el recorrido, espero que la razón por la que Quito fue
declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad haya sido más clara para ustedes al poder
visitar el Centro Histórico. Ha sido para mí un gusto compartir con ustedes. Muchas Gracias.

21
RUTA 2

QUITO COLONIAL

22
RUTA

23
LISTADO DE ATRACTIVOS

1) Monasterio de Santa Catalina de Siena

2) Iglesia y Convento de San Agustín

3) Conjunto Plaza Grande

- Monumento a la Independencia
- Palacio Municipal
- Palacio Arzobispal
- Palacio de Gobierno
- Catedral Primada de Quito

4) Iglesia de la Merced

5) Plaza e Iglesia San Francisco

- Museo Fray Pedro Gocial

6) Arco de la Reina

7) Museo de la Ciudad

8) Calle tradicional “La Ronda”

HITOS

HITO 1

Monasterio de Santa Catalina de Siena – Conjunto de la Plaza Grande (1-3)

HITO 2

Conjunto de la Plaza Grande – Arco de la Reina (4-6)

HITO 3

Arco de la Reina – Calle Tradicional “La Ronda” (7-8)

24
CUADRO DE TIEMPO

Tiempo Tiempo Total


Tiempo de Tiempo de
Hitos Parada
Recorrido Visita 10:00
Técnica
HITO 1
Monasterio de Santa
Catalina de Siena –
10’ 35’ 0’ 10:45
Conjunto de la Plaza Grande
(1-3)

HITO 2
Conjunto de la Plaza Grande
– Arco de la Reina (4-6) 15’ 30’ 5’ 11:35

HITO 3
Arco de la Reina – Calle
Tradicional “La Ronda” (7-9) 5’ 20’ 15’ 12:15

GUIÓN

Buenos Días estimados visitantes, les doy a todos una cordial bienvenida a la Ciudad de
Quito. Mi nombre es Darwin Caiza, soy guía practicante de la Universidad Tecnológica
Equinoccial. Este tour lleva por nombre Ruta Quito Colonial ya que recorreremos las iglesias
más importantes del Centro Histórico donde se conservan las obras de arte más
importantes del país que datan desde la época colonial.

Monasterio de Santa Catalina de Siena

En este momento nos encontramos en el Monasterio de Santa Catalina de Siena ubicado en


la calle Espejo y Flores, hacia el oriente del Centro Histórico, en sus inicios, el monasterio se
ubicó en una casa comprada a don Antonio del Canal, un solar entre las plazas de San
Francisco y Santa Clara. El Convento de Santa Catalina de Siena fue fundado el 14 de Marzo
de 1594, bajo la regla y la Orden de Santo Domingo y la advocación de Nuestra Señora de
la Paz, su fundadora fue Doña María de Siliceo, viuda de Don Alonso de Troya y sobrina del
arzobispo Toledo. La fundación se realizó con la cooperación de Don Fray Luis López de
Solís, Padre Fray Rodrigo de Lara y Don Manuel Ramos de Santillán.
25
El convento fue aceptado e incorporado entre los de la Orden Dominicana, en el año de
1601 por el Capítulo general reunido en Roma, a solicitud del Padre Fray Marcos de Flores.

Los muros de este monasterio son testigos de episodios históricos. Ahí encontró refugio
Manuelita Sáenz, igual, el Dr. José de Ascásubi, Prócer de la Independencia; también, los
restos mortales del ex presidente Gabriel García Moreno permanecieron escondidos
durante años.

La iglesia comenzó a edificarse en el primer tercio del siglo XVII, construida en forma
horizontal y posee un estilo Eclético-Neoclásico con ciertos elementos añadidos con
diferentes estilos, debido a las múltiples restauraciones.

La fachada tiene dos pares de columnas toscanas sobre basamento que enmarcan cada lado
de la puerta principal, a la vez erigida con un arco de medio punto. La puerta es de madera
con adornos en alto relieve, el sello de la orden dominicana en el centro, dos figuras de
serafines a sus lados; las figuras de Santa Catalina al lado derecho de la puerta; y Santo
Domingo en el otro.

En el segundo cuerpo de la fachada encontramos un entablamento con metopas y triglifos,


que poseen molduras circulares y al centro el Corazón de Jesús, estos elementos son base
del frontón adornada con seis columnas adosadas del orden jónico, en las que destaca la
presencia de volutas en el capitel y estrías en su fuste, colocadas tres a cada lado de una
ventana del coro alto, terminando en el frontón triangular en cuyo centro está el escudo de
la Orden de los Predicadores y sobre la Custodia, engalanada por dos torres del
campanario.El interior del templo tiene una sola nave. El altar mayor está adornado con un
Cristo, escultura del siglo XVI, colocado dentro del Baldaquino clásico, (dosel o palio),
sostenido por pilares, que cobija al altar; se halla conformado por cuatro pares de columnas
jónicas doradas en pan de oro. En los costados permanecen dos pinturas en lienzos de gran
tamaño con epístolas del Antiguo Testamento cuyos autores son anónimos. Hay siete
retablos, dos se conservan en piedra; los demás están dedicados a la Virgen del Rosario,
Santa Catalina de Siena, San Vicente Ferrer, San José, el Calvario, Santo Domingo y Corazón

26
de Jesús. En el costado sur‐occidental se puede observar una fosa, en aquel sitio
permanecieron escondidos los restos del ex presidente Gabriel García Moreno.

El museo monacal fusiona arte, historia, leyenda y el carácter evangelizador de cada lienzo
y escultura. Está junto a la iglesia, tiene un ingreso especial, por el lado izquierdo, lugar en
el que se compran los jarabes y las hostias. Las obras como esculturas, lienzos, textiles,
platería y otros bienes conservan las características de la Escuela Quiteña, se las exhiben en
seis salas y en dos pasillos. Actualmente son las monjas atendidas pastoral y espiritualmente
por los dominicos del Convento "Santo Domingo". El templo está abierto al culto y
mantienen grupos de catequesis con la colaboración de los postulantes dominicos y de
jóvenes del sur de Quito. Las monjas obtienen recursos de la venta de medicinas elaboradas
con recetas antiguas como jarabes de ajo o de rábano y eucalipto para la tos, agua carmelita
para el corazón y los nervios, crema antiarrugas, condurango para el cáncer y otros
menjurjes para toda clase de indisposiciones. También elaboran para venta al público
pasteles y postres tales como turrón, la mermelada de guayaba y un apreciado vino de
comunión.

Iglesia y Convento de San Agustín

En este momento nos encontramos en la Iglesia de San Agustín, ubicada en las calles Chile
y Guayaquil, esquina. Al hablar de su historia podemos destacar que Francisco Becerra, fue
quien trazó los planos de la iglesia y convento de San Agustín, hacia 1580 o 1583.
Lamentablemente, a causa del terremoto hoy en día solo se conservan las bóvedas del coro
que aún conservan el estilo gótico; además en el coro se pueden encontrar tallas antiguas
de sillería y los altos relieves en sus espaldares que se atribuyen a Fray Francisco Benítez.
En su interior podemos apreciar importantes obras de arte; unas traídas desde Roma como
son la imaginería de la capilla mayor; y otras de Miguel de Santiago, quien las elaboró
durante su estadía en el convento.

Para 1606 se firmó contrato con el arquitecto español Juan del Corral, casado con quiteña,
para la edificación. Terminada la obra arquitectónica, se mandó traer de Roma retablo para
el altar mayor y se hizo la talla de los altares laterales. Todo aquello estuvo terminado para

27
1650. La fachada se trabajó según consta la inscripción puesta sobre la puerta de entrada
entre 1659 y 1669. Por aquellos mismos años se hacía la obra de los claustros y Miguel de
Santiago pintaba para ellos los bellísimos lienzos de la vida de San Agustín -de 3 metros por
más de 2. En ellos reinterpretó cromáticamente y dio vida y ambiente a los grabados del
flamenco Bolswertque le sirvieron de modelo. Además de esta serie, hay en San Agustín
otra importantísima obra de la Escuela Quiteña, del mismo Miguel de Santiago: el cuadro
llamado de la Regla, colosal tela de 8 metros por más de 6, que está sobre el presbiterio del
templo. La iglesia constaba de una sola nave central y a ambos lados poseía capillas
laterales.

Además en el interior del Claustro vamos a conocer la vida y milagros de San Agustín, a
través de un admirable complejo de 25 lienzos de Miguel de Santiago. No podemos pasar
por alto la visita a la Sala Capitular, que fue escenario de la firma del Acta del 10 de Agosto
de 1809.

Conjunto Plaza Grande

Monumento a la Independencia

Conocido también como Monumento a los Héroes del 10 de agosto de 1809, es una
escultura ubicada en la ciudad de Quito D.M. que se encuentra emplazada en el centro de
la Plaza Grande, como su elemento más importante. Fue inaugurado en 1906 para
conmemorar el llamado Primer grito de independencia hispanoamericana por el entonces
presidente, Gral. Eloy Alfaro Delgado. Constituye uno de los íconos más importantes del
Centro Histórico de la ciudad y del país; además de un importante sitio de concentración
política por encontrarse frente al Palacio de Carondelet, sede del gobierno ecuatoriano.

Inspirada en las columnas honorarias de los romanos como la Columna de Trajano, es muy
similar a otros monumentos modernos como la Columna de la Victoria de Berlín, o su
contemporáneo Ángel de la Independencia de Ciudad de México. La altura del monumento
es de m y está orientado hacia el nororiente, por donde cada mañana sale el sol detrás de
la milenaria colina de Itchimbía.

Base: Está conformado por las dos plataformas base, y dos conjuntos escultóricos.

28
Plataforma: Todo el monumento está ubicado sobre una plataforma base de piedra con una
forma octogonal, con 3 escalones por cada lado y rodeada por ocho esferas que representan
al mundo, unidas entre sí por pesadas cadenas de hierro. Sobre esta primera plataforma se
ubica otra, también octogonal y con tres escalones más. Sobre los escalones de la segunda
plataforna, y con orientación hacia el nororiente, se encuentran dos esculturas conocidas
como El león y Conjunto ibérico. El pedestal y la columna del monumento se levantan sobre
esta segunda plataforma.

El león: Las culturas de la antigüedad mediterránea relacionaron a este animal con el poder
y la realeza. Esta escultura de un león herido representa la vencida corona española, que se
aleja para dar paso a la libertad de la nueva nación.

Conjunto ibérico: Está conformado por dos estandartes y un cañón, tres rifles y una cruz,
que representan los valores y el poder derrotado de la monarquía española; también
significa las guerras independentistas. La cruz es el signo del catolicismo impuesto por
España.

Pedestal: Hecho de piedra tallada en estilo neoclásico, el pedestal tiene cuatro lados rectos
ubicados en el sentido de los puntos cardinales, mientras que en sus esquinas tienen una
forma cóncava en las que se ubican cuatro placas conmemorativas, separadas entre sí por
tallados de hojas de alicanto. Sobre este pedestal se ubica además la escultura de un
cóndor.

Hojas de alicanto: La combinación de sus bellas hojas con espinas fue interpretada como
símbolo de los logros importantes, alcanzados con esfuerzo y penalidades. Se ubican a los
lados de cada placa.

Placas

En un número de cuatro, estas son:

Principal: reza la leyenda "A los héroes del diez de agosto de 1809" en letras mayúsculas.
Fue colocada el día de la inauguración del monumento, por el presidente Alfaro.

29
Sala capitular: este relieve se representa la escena de la firma del acta de independencia de
Quito, hecho que sucedió el 16 de agosto de 1809 en la Sala Capitular del convento de San
Agustín.

El acta: en esta placa se encuentra el texto del acta de independencia, firmada en 1809 por
la Junta Soberana de Quito.

Dos de agosto: este relieve representa la escena del asesinato de los próceres el 2 de agosto
de 1810, en el Cuartel Real de Lima (en Quito) por órdenes del conde Ruíz de Castilla.

Cóndor: Esta es un ave propia de la región de los Andes y también el símbolo que corona el
escudo de armas del país. El cóndor, que rompe las cadenas con su pico, representa a Quito
que se libera de España.

Columna: De estilo neoclásico, está conformado por cuatro columnas corintias de piedra
entre las que se encuentran tallados de palmas. La columna remata en una pequeña base
con forma de cruz sobre la que se encuentra la escultura de la dama de la independencia.

Palmas: Son otro símbolo de victoria. En la antigüedad se daba la bienvenida a los


triunfadores batiendo estas grandes hojas sobre sus cabezas.

Hojas de acanto: La combinación de sus bellas hojas con espinas fue interpretada como
símbolo de los logros importantes, alcanzados con esfuerzo y penalidades.

Dama de la independencia: Es la escultura principal del conjunto, que remata todo el


monumento y se convierte en el punto focal de la vista que se tiene desde todos los
balcones y terrazas de los históricos edificios circundantes. Representa a Libertas, la diosa
romana de la libertad personal. Guerrera que simboliza la idea de que la libertad se
conquista con las armas.

El Orbe: Representación heráldica del poder imperial. Es una esfera que representa al
mundo, en ocasiones coronada por una cruz y a menudo rodeada por un anillo en su centro.
La Dama de la independencia descansa sobre esta esfera.

Las armas: Durante la época republicana fueron el símbolo para representar la fuerza en la
unidad. En la Roma antigua simbolizaban la autoridad de un cónsul para castigar y ejecutar.

30
Este haz de varas está amarrado con una correa que forma un cilindro alrededor de un
hacha y es sostenido por la mano izquierda de la Dama. Se denomina en italiano fascio, que
significa atado.

Corona de laureles: En las antiguas Grecia y Roma una corona de laurel era entregada como
recompensa a poetas, deportistas y guerreros por las victorias alcanzadas. En este conjunto
se ubica sobre la cabeza de la Dama de la independencia.

La tea: Es la luz del conocimiento y la lógica, es decir de la razón que ilumina al mundo. Fue
la imagen escogida para simbolizar el fin del oscurantismo en Ecuador. Es reconocida
también como la antorcha de Quito, Luz de América.
Palacio Municipal

En el corazón del centro histórico de Quito, frente a la plaza Grande se levanta la nueva
Casa Municipal, en un espacio donde se expresan diversidad de estilos arquitectónicos,
paradójicamente con un fuerte carácter integrador del paisaje urbano. Un edificio
controversial desde sus orígenes, el antiguo edificio municipal, que en esencia era el viejo
edificio colonial remozado varias veces, la última vez por el arquitecto portugués Raúl María
Pereira para el centenario del Primer Grito de la Independencia en 1909, guardaba afinidad
estilística con su entorno y, sin embargo, varios argumentos motivaron su lastimoso
derrocamiento en 1961 . La aspiración de modernidad, la designación de Quito como sede
de la XI Conferencia Interamericana de Cancilleres, las necesidades de una ciudad en
acelerado crecimiento, la dimensión alcanzada por la misma municipalidad, afirmaron la
voluntad de concretar el nuevo palacio Municipal. En 1956 fue declarado desierto el primer
concurso internacional de anteproyectos. El segundo, en 1960, declaró ganador al trabajo
del arquitecto Oswaldo Muñoz Mariño. Acorde con las ideas arquitectónicas modernas y
con los requerimientos, un bloque vidriado de cuatro pisos sobre pilotes enfrentaba la plaza
y una torre posterior de más de ocho pisos debía competir con los altos edificios cercanos.
Consideraciones económicas y posiciones contrapuestas impidieron su concreción. Dar
respuesta arquitectónica y urbanística coherente con un sitio histórico fuertemente
arraigado en la memoria colectiva implica un reto que conlleva el manejo equilibrado de los
valores del pasado y del presente. El actual edificio de la Casa Municipal, diseñado por los

31
arquitectos Diego Banderas Vela y Juan Espinosa Páez, por encargo directo del alcalde Jaime
del Castillo y el Concejo Municipal, plantea una forma particular de conjugar lo moderno
con lo tradicional. La fachada principal está trabajada con dos criterios fundamentales, al
nivel de la plaza con transparencias, al nivel de plantas altas con un fuerte plano de
mampostería rematado con cubierta inclinada, en el que la relación de llenos y vacíos se
dosifica de acuerdo al ritmo general del conjunto. La reedición de la recaba y los espacios
abiertos a su recorrido, la vinculan y le dan continuidad con los palacios arzobispal y de
gobierno. La ubicación de covachas en los basamentos de los espacios públicos, como en la
Catedral o el Palacio de Gobierno, fue el criterio de uso múltiple adoptado. Sin embargo, el
crecimiento y la mayor complejidad de las funciones municipales influyeron en la decisión
de ocupar los espacios comerciales y bancarios. Frente a la calle Venezuela,

desde la galería cubierta, se divisa y accede al gran hall y sala de exposiciones de doble
altura que, a través de sus límites transparentes posteriores, continúa hacia el espacio
abierto interior, la plaza Andrade Marín, que desemboca en el exterior a la plaza Chica,
plazoleta en la que se colocó la estatua de González Suárez. El primero está delimitado por
tres antiguas construcciones incorporadas al edificio municipal, cuya rehabilitación
mantiene con él unidad y continuidad. Las secuencias de conexiones entre espacios
interiores y exteriores constituyen un logro en la composición arquitectónica. La planta
baja, concebida como un espacio abierto, ornamentada con murales de cerámica del
reconocido artista Eduardo Vega Malo, permite el paso peatonal en varias direcciones y
conduce al Salón de la Ciudad. Posteriormente se colocaron diversos cuadros del pintor
Gonzalo Endara Crow, que distorsionaron en parte la concepción original. El escenario del
Salón de la Ciudad tiene por fondo un mural en mosaico de piedra del destacado artista
ecuatoriano Jaime Andrade Moscoso, realizado entre 1976 y 1977. Desde el hall, el núcleo
de circulación vertical conecta los tres niveles. Las amplias escaleras de piedra conducen a
las galerías y oficinas administrativas, a la Sala del Concejo y sus oficinas y al despacho del
Alcalde, abierto hacia la plaza por un significativo balcón, elemento singular de la fachada.
La estructura puntual de hormigón armado permite las plantas libres para disposición

32
flexible de tabiques de vidrio en la mayoría de las oficinas, haciendo su interior visible para
el público.

La solución estructural expresa la solidez y textura del material y la construcción evidencia


los cuidados detalles de hormigón, hierro, madera y piedra, recreación y reelaboración
formal y constructiva que reafirma a la obra en el conjunto, a la vez que la integra. Espacios
abiertos definidos por una arquitectura sólida y equilibrada capaz de hacer converger la
escala humana con su escala significativa. Formas plenas de vigor que dejan fluir el espacio
en su recíproco sentido exterior e interior. Sobriedad y austeridad en la definición de la
proporción y en el uso del color contribuyen a una solución singular y paradigmática.

Palacio Arzobispal

La historia de este edificio es larga y complicada. La esquina de las actuales calles Venezuela
y Chile perteneció en el siglo XVI a una de las familias más poderosas de la ciudad, la de
Rodrigo Núñez de Bonilla. A mediados del siglo XVII este solar pertenecía a la Compañía de
Jesús, pero al consolidarse su propiedad en la manzana actual, prefirieron deshacerse de él.
Por esto, el 8 de agosto de 1653 el procurador de la Compañía de Jesús propuso al Cabildo
eclesiástico, en sede vacante, la permuta del lote de la plaza Grande, por las casas
episcopales que daban al frente de la portada de pies de la Catedral, con el propósito de
unificar su propiedad en la manzana, dividida en ese entonces por la quebrada de Sanguña.
El Cabildo aceptó la propuesta, perfeccionándose la permuta el día catorce del mismo mes.
Con esta transacción las dos partes salieron favorecidas, pues los jesuitas lograron
consolidar su propiedad en una de las manzanas más grandes de la ciudad, comprendida
entre las actuales calles García Moreno, Espejo, Benalcazar y Sucre y el obispado pudo
instalarse con frente a la plaza Mayor. La construcción del palacio en este solar debe fijarse
hacia finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Lo que se contempla ahora en el Palacio
Arzobispal es, en parte, del siglo XIX y en parte, del XX. La fachada en el cuerpo bajo ostenta
la fecha MDCCCLlI (1852) y, en el alto, MCMXX (1920). Su organización arquitectónica
responde a una clara influencia neoclásica, con elementos decorativos que la convierten en
ecléctica. Lo más interesante e inusual en Quito es la gran loggia de la planta alta,
conformada por esbeltas columnas pareadas unidas por una balaustrada y frontones

33
triangulares en los extremos, composición que en algo se parece a la del Palacio de
Gobierno. Los relieves dentro de los tímpanos y los que se encuentran a los costados de las
ventanas bajo ellos, recuerdan su función como Palacio Episcopal, pues son referencias
directas a símbolos religiosos y eclesiásticos. El interior fue modificado en una remodelación
realizada hacia 1975, conservando una interesante capilla que data de finales del siglo
pasado, en el sector occidental de la planta alta, que se destaca desde afuera por un amplio
ojo de buey, rematado por una espadaña que emerge sobre la cubierta. Los ambientes se
organizan alrededor de un amplio patio cuadrado, con una fuente de piedra en el centro.
La planta baja se distribuye en una serie de claustros conformados por arcos de medio
punto extradosados, con una ancha moldura vertical a manera de alfiz, en el eje de las
columnas cilíndricas de piedra que los soportan. La crujla delantera, al parecer la más
reformada, tiene el piso de la planta alta más elevado que el de los otros tres costados. Se
organiza con arcos rebajados soportados en robustos pilares de mampostería,
prolongándose brevemente esta composición en los corredores perpendiculares, lo que
permite suponer que habla la intención de unificar de esta manera todo el patio. Los otros
corredores altos se estructuran con pies derechos de madera.

Las casas vecinas también fueron intervenidas arquitectónicamente con poco éxito para
dinamizar un centro comercial: se forzaron interconexiones entre ellas y se creó una
ambientación y decoración "colonial" dando un falso sabor a la intervención, pues estas
casas debieron de construirse o modificarse sustancialmente a mediados del siglo XIX.

Sin embargo, una nueva intervención realizada por la Empresa del Centro Histórico en el
año 2002, ha logrado mejorar notablemente la calidad de estas construcciones, alojando
hoy negocios de buen nivel, como un restaurante de lujo, restaurantes de diversas
especialidades que comparten un patio de comidas, tiendas de ropas, etc.

Palacio de Carondelet.

El Palacio de Carondelet se encuentra ubicado al oeste de la Plaza de la Independencia, y


por ser la casa de Gobierno y de los Presidentes ecuatorianos representa la máxima imagen
del poder del país. Éste fue construido en 1747 perteneciendo a la Real Audiencia de Quito

34
y que antes de su construcción se conformaba a partir de casas existentes en el solar. Lleva
el nombre de quién promovió el mayor esfuerzo por su construcción y diseño en el siglo
XVII y XVIII, ya que en esta época el Barón de Carondelet había sido designado por la Corona
Española Presidente de la Real Audiencia de Quito. El Palacio de Gobierno, a lo largo de los
casi cuatro siglos de existencia, ve como la historia se escribe a través de la Colonia, la
Independencia, la Gran Colombia y la República. Además es sabido que casi todos los
presidentes han realizado cambios de la estructura original, y dentro de las remodelaciones
más destacadas se encuentran aquellas realizadas durante el mandato de los presidentes:
Flores, Urbina, Alfaro y García Moreno. “Su estructura funcional responde a un esquema
simétrico con circulación central y dos patios rodeados de galería con columnata de piedra.”
En la fachada del Palacio se aprecian tres partes, la primera y en la parte inferior a nivel de
la Plaza se encuentra el basamento de piedra, que según algunos arqueólogos se trata de
piedras que pertenecieron a construcciones incas y en especial a la residencia de Atahualpa;
en esta parte existen almacenes destinados a la venta de artesanías. Sobre el asamento, se
encuentra el corredor y la columnata sobre la cual se posa un piso superior en donde se
hallan dos frontis triangulares a los extremos, y uno central que es el más importante
conteniendo dos campanas y el reloj que fue traído desde Europa. En el interior se pueden
apreciar en la planta baja los patios en cuyos centros se encuentran pilas de piedra.
Subiendo por la escalera principal, en el descanso, se encuentra la bandera del Ecuador, y
detrás de esta, la magnífica obra El Descubrimiento del Gran Río de las Amazonas, mural
realizado por Oswaldo Guayasamín en el año de 1957.En el piso superior se ubica El Salón
Amarillo o de los Presidentes, con los retratos de todos los Mandatarios Constitucionales
por voto popular, desde la presidencia de Juan José Flores; aquí se realiza la posesión de los
Ministros, Secretarios, Gobernadores y de otras autoridades gubernamentales. También se
dispone de salones de Gabinete en los que se realizan las reuniones más importantes del
Presidente; y el Salón de Banquetes para reuniones de trabajo y eventos sociales. En la
tercera planta se encuentra la residencia del presidente mientras que la vicepresidencia se
ubica en la parte posterior del Palacio de Carondelet, en donde antiguamente se funcionaba
la casa de Correos.

35
Catedral Primada de Quito

La Catedral se encuentra ubicada en las calles Espejo entre García Moreno y Venezuela. La
iglesia se encuentra en el centro histórico, siendo uno de los sitios que rodean la Plaza de la
Independencia, actualmente cuenta con recorridos guiados en su interior. Es una de las
primeras iglesias, tiene estilo romántico clásico. El pórtico y la torre fueron construidos en
el presente siglo. Esta Iglesia es muy llamativa por su estructura exterior conformada por
grandes paredes blancas y la cúpula de cerámica verde vidriada que posa sobre el arco de
Carondelet y una escalinata que lobulada desciende hacia la Plaza de la Independencia en
la calle Espejo que en este lado se vuelve peatonal. La construcción de esta iglesia se dio en
varias etapas, siendo la primera una construcción provisional de tapial y paja en 1535 y
después se hizo otra de adobe y madera. Luego, en 1545 cuando se erige el Obispado de
Quito se transforma en Catedral; con esto en 1550 se construye la catedral de piedra. Para
esta construcción y para los trabajos de albañilería y labrado se contó con el aporte de
mingas de los pobladores terminándose las últimas decoraciones interiores en 1572. La
Catedral consta de tres naves, siendo la central la más alta y ancha. También tiene dos coros
y un deambulatorio en la parte posterior del presbiterio, y al lado sur de la iglesia
encontramos una secuencia de capillas muy bien decoradas como la de San Pedro, de Las
Almas, y de Santa Ana. A pesar de que su aspecto general es de estilo neoclásico, algunos
autores sostienen que: “La Catedral considerada de estilo gótico-mudéjar por las
características de sus pilares, arcos y alfarjes, posee rasgos góticos en los arcos apuntados
y las naves del crucero así como el deambulatorio y la girola. “Por causa de un terremoto,
en 1660 se reconstruye la Catedral y aquí se adhieren las dos naves laterales y se aumenta
de tamaño a la sacristía. Durante la reconstrucción de la Catedral Miguel de Santiago pinta
el lienzo: La muerte de la Virgen para el retablo del coro. En 1797 se construye el arco
exterior y bajo la dirección de Manuel Samaniego se restaura el interior de la Iglesia. Manuel
Chili (Caspicara) se encarga de la construcción del retablo de la Capilla de Santa Ana,
mientras que los frescos de la nave central fueron encargados y realizados por Bernardo
Rodríguez. El retablo central fue completado con la magnífica obra de Manuel Samaniego:
La Asunción de la Virgen. “Junto a la belleza de pinturas y esculturas se aprecia la

36
magnificencia de las custodias de oro y plata, filigranas incrustadas con piedras preciosa,
cálices y sacras con pintura en miniatura, tabernáculos, el maravilloso púlpito tallado en
madera y la magnífica sillería del Cabildo Metropolitano, en cedro y oro. ”Es muy
importante mencionar de igual manera a las imágenes de San Ursisigno y la de la Virgen de
Legarda en tamaño natural que se encuentran en uno de los retablos de la Iglesia. Por
último, encontramos detrás del retablo central el acceso a la Sala Capitular o Sala de los
Obispos en donde se conservan 38 lienzos de los retratos de cada uno de ellos desde la
erección del Obispado. En la capilla interior, junto a la sacristía, se encuentran los restos del
Mariscal Sucre. En esta iglesia podemos encontrar otros mausoleos y nichos en los que se
guardan los restos de importantes personajes de la historia ecuatoriana como: Juan José
Flores y Gabriel García Moreno.

Iglesia de la Merced

Nos encontramos en la Iglesia de la Merced se ubica entre las calles Cuenca, Mejía,
Imbabura y Chile. Su belleza es excepcional por el trabajo en piedra de sus fachadas y por
sus invaluables tesoros albergados en el interior del convento. El convento de la Merced se
empezó a construir poco tiempo después de fundada la ciudad de Quito en el año de 1537.
Empezó su construcción al inicio del siglo XVII. En 1.701 solo se pusieron los cimientos del
actual templo, bajo el mando del arquitecto José Jaime Ortiz, ya que el anterior fue
destruido por el terremoto de 1.660. La torre se acabó en 1.736, y en 1747 se hizo la
dedicación de la iglesia.

Luego del terremoto de 1778, el convento de la Merced sufrió serios daños en la torre y en
los claustros. La reconstrucción de este fue sustentada por la fortuna de los fallecidos
padres Albán. Los muros de la torre miden tres metros de ancho y están hechos de cal y
ladrillo, lo cual dio mayor resistencia a la estructura. Su penúltimo cuerpo acoge a 7
campanas de las cuales la campana central que fue construida en 1789, es denominada
“Nuestra Madre”. Esta campana de gran tamaño está fundida en diferentes materiales
como: oro, plata, bronce y zinc; y tiene un peso de 500 arrobas. El patio del claustro principal
se encuentra adornado con la fuente de piedra que se habría empezado a trabajar en 1562;
de esta fuente emerge la famosa escultura que representa a Neptuno. Detrás de la fuente

37
posa en una esquina del patio una cruz realizada del mismo material en cuyo basamento se
encuentra tallado el escudo heráldico de los mercedarios.

Este patio de 29 m de lado, está conformada por una doble galería superpuesta con treinta
seis arcos de medio punto en la planta baja, y en la planta alta con setenta y dos arcos de
igual estilo lo cual establece en el patio un ritmo singular. Dentro del convento se pueden
apreciar valiosas obras de artistas entre los más estacados podemos mencionar a Miguel de
Santiago, Gorívar, Samaniego, Pinto y Mideros.

En el segundo claustro, en la parte posterior del conjunto de la Merced, se encuentra en


funcionamiento el Colegio San Pedro Pascual, un parqueadero en el subsuelo y el Centro
Comercial La Merced. Al ingresar al colegio por el acceso de la calle Chile se puede apreciar
que la primera planta se encuentra ocupado por comercios, desenvolviéndose las aulas en
el segundo y tercer piso que se encuentran alrededor del patio encuentra delimitado por
arcos de medio punto y con la presencia de la imagen del patrono del colegio.

Su fachada es muy llamativa por las portadas trabajadas en piedra. En el retablo principal
se divisa El Sagrario y la imagen de la Virgen de las Mercedes. También se destacan la
plazoleta y el reloj inglés ubicado en lo alto de la cúpula. Uno de los atractivos más
importantes que encierra esta estructura colonial es si biblioteca, considerada como una
joya americana tanto por su belleza, como por el valor histórico de los libros que guarda;
algunos datan del siglo XVI. El convento tiene un patio de 29 metros por lado y está cerrado
por galerías en dos pisos. En el centro hay una pileta coronada por el rey Neptuno y rodeada
de delfines.

Esta es la iglesia que actualmente vemos y que se inspiró en la iglesia de La Compañía de


Jesús, pero modificándola en los aspectos arquitectónico indispensables para el uso de la
comunidad mercedaria que, por su naturaleza conventual requería entre otros aspectos, de
un amplio coro alto. El retablo mayor, obra de Bernardo Legarda, contiene la venerada
imagen de la Virgen de la Merced realizada en piedra.

Plaza e Iglesia San Francisco

A continuación nos dirigiremos a la Plaza de San Francisco.

38
La Plaza de San Francisco es una de las más grandes de Quito, esta plaza es una planicie de
piedra volcánica en la que encontrarás la iglesia y el convento de San Francisco, uno de los
complejos arquitectónicos más imponentes de América. Fue construido en 1550 y, desde
entonces, sus campanarios gemelos son parte de la imagen postal de la ciudad. Desde
períodos preincaicos y antes de la conquista española, fue el principal mercado de la zona,
donde se comerciaban todos los productos que venían del mar, del campo andino y de la
Amazonía.

La iglesia es uno de los mayores complejos arquitectónicos coloniales. La construcción de


templo y convento la comenzó fray Jodoco Ricke, a poco tiempo de fundada la ciudad, en
1536, y fue obra de arquitectos y talladores como fray Francisco Benítez, quien asumió la
obra en el último cuarto del siglo XVI y la remató en 1605. Fachada de templo y convento
se alzan sobre amplio atrio que corre de extremo a extremo de la plaza, alto de zócalo, todo
de piedra, solo roto al medio para dar acceso desde la plaza por hermosa escalinata pétrea
de doble abanico. La fachada de la iglesia es severa, dentro de los cánones renacentistas
del neoclasicismo grecorromano. De sus dos cuerpos, el primero tiene un orden de
columnas dóricas asentadas sobre sólidas bases que se confunden con el zócalo; el superior
tiene columnas ‐un cuarto más pequeñas jónicas. Apenas hay decoración: sólo el cordón
franciscano que envuelve, como moldura, el gran ventanal de encima de la puerta principal;
las estatuas de San Pedro y San Pablo, a uno y otro lado de la misma ventana y más arriba
un Cristo, todo en piedras de bella factura.

En el interior encontraremos el retablo del altar mayor, poblado de estatuas, da vuelta al


presbiterio en redondo. El artesonado de la gran nave fue de lacería mudéjar hasta cuando
el terremoto de 1755 obligó a sustituirlo por el actual. Cómo fuese la lacería mudéjar puede
verse aún en la cúpula del crucero. La cantidad de joyas artísticas que guardan la iglesia y el
convento franciscano las del convento ordenadas ahora en museo‐ requeriría guía
particular muy detallada. De especial belleza y magnitud son el retablo de San Antonio de
Padua, del más depurado estilo neoclásico, que guarda en la parte superior, bajo espléndido
dosel, una de las obras maestras del genial Caspicara, el grupo de la asunción de la Virgen
ante los asombrados ojos de los apóstoles y, al frente, en el otro brazo del crucero, el retablo

39
adornado con placas de plata repujada, que tiene como centro una prodigiosa talla de San
Francisco con alas de plata, también de Caspicara. Y, por supuesto, al centro el retablo del
altar mayor, abigarrado conjunto, denso de sentido, desde las imágenes sedentes de los
cuatro evangelistas, en el zócalo, hasta el remate de las virtudes, con los doce apóstoles en
las calles intermedias. Y en nichos, en el central, la Inmaculada de Legarda, y en el superior,
el grupo del Bautismo del Señor de Diego de Robles. El coro, consagrado a la oración de los
religiosos franciscanos durante su vida conventual, data de finales del siglo XVI y
originalmente se hallaba ocupado por 81 sillas corales distribuidas en una sillería baja y otra
alta, atribuidas a Fray Francisco Benítez.

Museo Fray Pedro Gocial

Se encuentra en la intersección de las calles Benalcázar, Bolívar, Sucre y Cuenca.

El Museo contiene 6 Salas, además de esto el convento y el coro de la iglesia.

En la sala1, nos indica los pasajes más significativos de la vida del Santo, estas obras sirvieron
para enseñar a los nativos y criollos de Quito quién fue San Francisco de Asís así como la
creación de sus tres órdenes franciscanas.

Algunas Obras que podemos encontrar en esta Sala son Orden de los terciarios atribuida a
Andrés Sánchez Gallque, además de esto cinco lienzos que representan a la momentos de
la Vida del Santo Franciscano, San Francisco de Asís, la mismas que están atribuidas a
Miguel de Santiago.

En la sala 2, vamos a observar una de las actividades más importantes de la vida religiosa
de los franciscanos de Quito. La Procesión de Semana Santa.

En un documento del Obispado de Quito, de abril de 1546, contiene la adopción de los usos
y costumbres de la Iglesia de Sevilla, para la Iglesia de Quito y la celebración de la Semana
Santa que era la culminación del tiempo de Cuaresma. Desde fines del siglo XVI, en la iglesia
de San Francisco estaba organizada la Cofradía de la Santa Cruz, la práctica principal de cada
grupo eran las procesiones, las procesiones de Semana Santa dieron ocasión para que los
escultores representen los episodios de la pasión de Cristo. Todas las esculturas de esta
sección datan de los siglos XVII - XVIII y son atribuidas, en su mayoría al famoso Padre Carlos.
40
Las esculturas expuestas en esta sala representan los pasos del “Vía Crucis”, es decir los
momentos previos que Cristo pasó antes de su crucifixión.

Sin duda alguna la escultura que más representa a este convento es la Jesús del Gran Poder,
ya que una de las procesiones más famosas que se realizan en la Semana Santa. Esta
devoción se crea por los frailes franciscanos, la misma que se ha realizado ya por más de 55
años.

En la sala 3 se encuentran imágenes alusivas a la Virgen María. En la época colonial era muy
común representar a la Virgen María por la devoción particular que se tuvo a la Madre de
Dios y por esto se exhibe esa tendencia artística que envuelve a esta gran devoción que los
quiteños han tenido a la Imagen de la Santísima Virgen.

La Virgen de la Inmaculada, que exhibe el Museo es una de las tantas réplicas que se hizo
de la original en el siglo XVIII. Debido a la belleza de la escultura las distintas cofradías
realizaron algunas reproducciones de la imagen “Legardiana”. La imagen original reposa en
el Altar Mayor de la Iglesia, en las manos de la escultura original se encuentra la firma del
autor y la fecha de elaboración que fue el 7 de diciembre de 1734.

Continuando a la sala 4, se rescata la ardua tarea evangelizadora de la comunidad


franciscana en tiempos coloniales ayudados por esta colección única en el mundo como es
la de la “Doctrina Cristiana” conformada por 8 cuadros, cada cuadro tiene un copete que
representa a las “Letanías de la Virgen”; al fondo de la sala se aprecia uno de los cuadros de
Miguel de Santiago “La Inmaculada Eucarística” o también conocida por algunos como el
cuadro de los “Arrepentimientos”. También observaremos 2 bargueños pequeños o
“secreteros” del siglo XVIII. Finalmente algunos esculturas pequeñas que no son más que
“bocetos” para la realización de los artes finales, el que más se destaca es el boceto de la
escultura de “San Francisco recibiendo los estigmas” cuya obra final se encuentra en una
de las paredes laterales de la Capilla de Cantuña y que se atribuye a Manuel Chili
“Caspicara”.

En la 5 º sala del museo podemos apreciar cuadros que están hechos en alabastro, datan
del siglo XVIII, el alabastro es mármol tierno; este material se encuentra en la hacienda

41
YURAC, en Tolontac, cerca de Píntag. Los cuadros que apreciamos aquí representan algunos
pasajes de la vida de la Virgen María.

En el tumbado de esta galería observamos algunas pinturas que fueron puestas como
decoración donde se pueden apreciar animales y vegetales, estas pinturas representan el
“cántico de las criaturas” de San Francisco, quien cantaba y alababa a la creación con
especial mención de los animales y a las plantas.

En última sala del museo está dedicada a San José es el santo de la devoción de los
carpinteros, en épocas coloniales ésta actividad era muy demandada y requería de gente
muy bien preparada y capacitada. Las imágenes del Santo fueron realizadas en gran
número, la imagen paternal que representa San José inspiró a talentosos artistas para
reproducir éste importante ícono cristiano. Por esa razón esta sala está dedicada a esta
importante imagen, acompaña a ésta muestra algunos objetos de madera producto del
ingenio y talento de los carpinteros en épocas coloniales.

Arco de la Reina

Aquí podemos observar el Arco de la Reina, fue construido durante el siglo XVIII para
proteger de la lluvia a los indígenas que concurrían a escuchar misa en una capilla que se
encontraba en este lugar. El nombre de Arco de la Reina es en homenaje a la Virgen.
Conocido como la puerta del centro capitalino, esta histórica construcción se ubica en las
calles García Moreno y Rocafuerte y une a la iglesia El Carmen Alto con el Antiguo Hospital
San Juan de Dios (actualmente el Museo de La Ciudad). Fue construido en 1726 por el
hermano José Jaime Ortiz, bajo la autorización del Cabildo.

Este monumento del siglo XVIII se lo construyó con el objetivo de proteger de la lluvia a los
indígenas que concurrían a escuchar misa en la capilla. En tanto, el nombre de Arco de la
Reina fue en homenaje a la santa ecuatoriana, Mariana de Jesús. Cuenta la leyenda que ella,
todos los días desde su casa (El Carmen Alto), escuchaba las ceremonias religiosas que se
ofrecían en esa dependencia. Sus actos de fe hicieron que la nombren santa los fieles
católicos. La calle de esta edificación es uno de los caminos para llegar al Panecillo, y es la
puerta para el recorrido turístico de las siete iglesias más importantes del centro.

42
Museo de la Ciudad

Ubicado en la esquina de las calles García Moreno y Rocafuerte, este edificio data de 1565
es uno de los más antiguos de la ciudad. En él funcionó por más de 400 años el Hospital San
Juan de Dios, el segundo centro médico de todo el territorio que ahora es el Ecuador. El
Museo de la Ciudad es un servicio cultural del Municipio del Distrito Metropolitano de
Quito, que desarrolla proyectos sobre la historia de la ciudad y fomenta sus prácticas
culturales.

El museo, enfocado en la vida cotidiana de los quiteños a través de la historia, en su


exposición permanente muestra los procesos históricos y sociales que vivieron los primeros
habitantes del territorio, antes y durante la llegada de los españoles, y a partir de la
aparición de Ecuador como país. Abre de martes a domingo y ofrece visitas guiadas en varios
idiomas. Desde el año 2006, el MDC es parte de la Fundación Museos de la Ciudad,
organismo sostenido por el Municipio, que administra también Yaku Parque Museo del
Agua, el Museo Interactivo de Ciencia y el Centro de Arte Contemporáneo.

Antiguo Hospital San Juan de Dios

Cuando el Museo de la Ciudad abrió sus puertas el 23 de julio de 1998, uno de los edificios
con mayor tradición de Quito volvió a la vida. Desde 1565 hasta 1974 aquí funcionó el
Hospital San Juan de Dios, que se llamó en su origen Hospital de la Misericordia de Nuestro
Señor Jesucristo. Entre los siglos XVI y XVII, fue administrado por el Cabildo y por la Cofradía
de la Hermandad de la Caridad y la Misericordia.

Durante el siglo XVIII, bajo la regencia de los frailes Betlemitas, fue convirtiéndose en un
espacio de acogida y hospitalidad donde las personas, además de recibir salud, tenían la
posibilidad de contar con alivio material y espiritual. Entre los siglos XIX y XX estuvo regido
por instancias del gobierno local y nacional, y contó con apoyo de las Hermanas de la
Caridad.

Fueron cuatro siglos de servicio del hospital. Médicos, enfermeras, boticarios, sangradores,
jardineros, lavanderas y cocineras han tejido y siguen tejiendo historias y mitos que son
parte de nuestra memoria colectiva.

43
Calle tradicional “La Ronda”

A continuación nos dirigiremos a la Calle tradicional la Ronda. La Ronda en Quito es un


barrio histórico y emblemático de la ciudad. Su arteria principal es la calle Juan de Dios
Morales, pero es más conocida por cómo los quiteños, ahora y siempre, la han llamado y
conocen como la Calle de La Ronda.

Antes de la Conquista fue un camino de la ciudad inca el cual partía desde una de las
chorreras del Pichincha, llamada Jatuna, y recorría lo largo de la Quebrada de los Gallinazos,
o Ullaguanga Huayco. En aquel entonces, este camino servía a los antiguos pobladores para
acceder al agua de la chorrera y emplearla en usos domésticos.

Será en tiempos de la Colonia que varios españoles ubicaron las huertas de sus casas al filo
de la quebrada y esta se contaminó. Pero el tiempo pasaría y para el s. XVI la quebrada
vendría a servir como cantera, para finales del s. XVIII tanto indígenas, mestizos y blancos
empezarían a construir y poblar esta calle, y para el s. XIX la quebrada se rellenaría para
convertirse en la calle Juan de Dios Morales. Pero sería desde el s. XVII que La Ronda
empezaría a tomar la fama de hogar de artesanos y artistas, refugio de bohemios e
incomprendidos, este último especialmente desde finales del s. XIX y comienzos del s. XX
donde pulularon bares y restaurantes a lo largo de toda la calle.

En la actualidad existen algunos restaurantes de comida típica ecuatoriana, cafeterías


literarias y bohemias, una legendaria picantería, además de una tienda de dulces
tradicionales de Quito y un orfanato. Fabricantes de velas decorativas, sobadores,
curanderos, músicos, se pueden encontrar en la calle de La Ronda junto con los famosos
canelazos quiteños y las deliciosas empanadas de viento.

En este punto del tour terminamos el recorrido, espero que la razón por la que Quito fue
declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad haya sido más clara para ustedes al poder
visitar el Centro Histórico. Ha sido para mí un gusto compartir con ustedes. Muchas Gracias.

44
RUTA 3

SIETE CRUCE

45
RUTA

46
LISTADO DE ATRACTIVOS

1) Iglesia de Santa Bárbara

2) Hotel Plaza Grande

3) Iglesia y Monasterio de la Concepción

4) Conjunto Plaza Grande

- Palacio Municipal
- Palacio de Carondelet
- Palacio Arzobispal

5) Iglesia de la Catedral

6) La Iglesia del Sagrario

7) Centro Cultural Metropolitano

8) Iglesia de la Compañía de Jesús

9) Museo Numismático

10) Casa Museo María Augusta Urrutia

11) Arco de la Reina

12) Monasterio del Carmen Alto

13) Museo de la Ciudad

14) Boulevard 24 de Mayo

15) Hospital Psiquiátrico San Lázaro

HITOS

HITO 1

Iglesia de Santa Bárbara – Iglesia de la Catedral (1-5)

HITO 2

47
Iglesia de la Catedral – Casa Museo María Augusta Urrutia (6-10)

HITO 3

16) Casa Museo María Augusta Urrutia – Hospital Psiquiátrico San Lázaro (11-15)

CUADRO DE TIEMPO

Tiempo Tiempo Total


Tiempo de Tiempo de
Hitos Parada
Recorrido Visita 9:00
Técnica
HITO 1
Iglesia de Santa Bárbara – 10’ 30’ 10’ 9:50
Iglesia de la Catedral (1-5)

HITO 2
Iglesia de la Catedral – Casa
Museo María Augusta 10’ 30’ 0’ 10:30
Urrutia (6-10)
HITO 3
Casa Museo María Augusta
Urrutia – Hospital 10’ 30’ 0’ 11:10
Psiquiátrico San Lázaro
(11-15)

GUIÓN

Buenas tardes con todos mi nombre es Darwin, soy guía practicante de la Universidad
Tecnológica Equinoccial les dos la más cordial bienvenida a este maravilloso país llamado
Ecuador y en especial a su capital Quito, considerada una de las ciudades más bellas para
visitar, y les felicitamos por escoger a este destino como su lugar para conocer y visitar en
los próximos días, esperamos poder hacer de este uno de sus mejores viajes. En este día
vamos realizar la ruta conocida como 7 Cruces.

Iglesia de Santa Bárbara

Este tour lleva por nombre Ruta de las Siete Cruces debido a que a lo largo de la Avenida
García Moreno encontraremos 7 cruces de piedra que se encuentran en fuera de siete
edificaciones importantes, edificaciones religiosas y de índole histórico.

48
Ubicada en la calle García Moreno y Manabí. La iglesia de Santa Bárbara fue construida por
don Juan Pablo Sanz en el siglo XVI y en esta habitaron los jesuitas desde agosto de 1586
hasta enero de 1589. Es una iglesia moderna que conserva pocas antigüedades: unas telas
y unas estatuas de varios santos. El pueblo quiteño deseaba tener entre sus gentes a los
jesuitas, el cabildo eclesiástico accedió al pedido. Desde 1578 la Real Audiencia intermedió
ante Felipe II con el propósito de solicitarle la cesión de la iglesia y casa parroquial de Santa
Bárbara, éste aceptó con la condición de que si los jesuitas abandonaban las instalaciones
para establecerse en otras, volverían al dominio del poder eclesiástico. La cesión del Cabildo
a los jesuitas de la parroquia de Santa Bárbara tuvo lugar el 31 de julio de 1586.

La edificación es de corte sencilla con planta de cruz al estilo griego y en la mitad soporta
una cúpula esbelta hecha de armazón de fierro forrada en zinc por fuera, y por dentro lleva
casetones de madera finamente decorados. El retablo del altar consagra a la Virgen del
Quinche y al Corazón de Jesús, uno al calvario, otro a San Antonio y otros dos a San José y
a San Judas Tadeo.

Dentro de las pocas obras de arte se encuentra la pintura de la Virgen de la Espiga y un


busto de San Francisco de Borja esculpido en madera al lado de una lápida ubicada en el
primer peldaño de la entrada a la casa parroquial, la cual tiene grabado una dedicatoria en
latín al mencionado santo con fecha de 1942. Los sismos de 1987 ocasionaron daños en la
estructura y su reconstrucción la ejecutó el Fondo de Salvamento.

Para continuar con el recorrido bajaremos por la calle García Moreno hasta encontrarnos
con la zona hotelera con grandes representaciones como el Hotel Patio Andaluz y Hotel
Plaza Grande con cinco estrellas respectivamente hasta llegar a la Iglesia la Concepción.

Hotel Plaza Grande

El lugar donde hoy se asienta el Boutique Hotel Plaza Grande fue originalmente la casa de
la familia Guarderas (principios del siglo XVI) y luego pasó a ser propiedad de la familia
Andino, quienes decidieron construir el primer Hotel de lujo en la ciudad. Este legendario
inmueble de arquitectura ecléctica, que en su tiempo rompió la homogeneidad de las casas
coloniales, posee una localización única en la Plaza principal del centro histórico de Quito

49
con una impresionante vista al Palacio de Gobierno, la Catedral, antiguas cúpulas de viejas
iglesias, El Panecillo y el Palacio Municipal. Deléitese de este entorno único, sea parte de
nuestra historia, visite el Boutique Hotel Plaza

Grande.

Plaza Grande es un hotel moderno y el punto de reunión de empresarios y turistas.


Localizado en el corazón de Quito. Está cerca de los puntos claves de la ciudad, rodeado por
algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad como, la Catedral, la Iglesia de
la Compañía, el Convento de San Francisco y más. Las instalaciones del hotel han sido
remodeladas y decoradas con estilo colonial para brindar a sus huéspedes el mejor servicio
en un ambiente tradicional.

El hotel cuenta con 15 suites equipadas con todas las amenidades necesarias para hacer de
su estadía una experiencia inolvidable y de gran confort. Todas las suites tienen sistema
contra incendios, detectores de humo y rociadores de agua, cajas de seguridad, aire
acondicionado/control individual de temperatura, Internet inalámbrico, 2 líneas
telefónicas, televisión con cable, minibar y jacuzzi.

Además el Hotel Plaza Grande ofrece el Salón San Francisco que se acopla a cada una de las
necesidades que su evento de preferencia pueda requerir, podrá deleitarse de exquisitos
platillos de cocina ecuatoriana y un variado buffet. El staff del hotel está completamente
dedicado al completo éxito de evento social.

Iglesia y Monasterio de la Concepción

Ubicada en la calle García Moreno y Chile, esquina noroccidental de la Plaza Grande. Aquí
encontraremos la segunda cruz, bajo los auspicios de la orden de San Francisco, del obispo
fray Pedro de la Peña y del gobierno de la Audiencia precedida por el presidente García de
Valverde, se fundó el 13 de enero de 1577 el primer convento de monjas en Quito.

El clérigo Juan Yáñez fue uno de los más ansiosos por ver la fundación del convento, el cual
debería prestar ayuda a los desposeídos, sin embargo no contó con suerte para ver su sueño
en vida. A su muerte dejó tres mil pesos de plata para iniciar la obra. El Gobernador de la
Audiencia, licenciado García de Valverde, retomó la idea de Yáñez e inició una campaña
50
para recaudar fondos en el vecindario y en el Cabildo de Quito. La recolecta y los tres mil
pesos que legó el clérigo fueron suficientes para iniciar la fundación.

Igualmente el obispo fray Pedro de la Peña hizo gestión ante la Audiencia para la fundación
y consiguió que los regidores marcaran el sitio donde debía erigirse la edificación y la
autorización para utilizar el dinero de un vecino de la ciudad fallecido llamado Pedro de
Arroba. La Audiencia resolvió poner el convento bajo la dirección y capellanía de los
religiosos franciscanos en resolución al Provincial de San Francisco, fray Antonio Jurado
quien tomó posesión de los predios de Alonso de Paz el 12 de octubre de 1575 y se dispuso
a colocar una campana y una cruz en un altar preparado para ofrecer una misa.

No obstante la fundación se interrumpió y continuó hasta el 13 de enero de 1577 porque el


obispo de la Peña se encontraba ausente y esto impidió el trámite de la licencia del
Ordinario, requisito canónico. Esta razón llevó al Cabildo Eclesiástico a impugnar la
fundación del convento. Además se presentó un disgusto entre el Obispo y la Audiencia
pues ésta ordenó a los indios a trabajar en las minas de oro sin derecho a descansar en los
feriados con el propósito de amortiguar el gasto de los vecinos mayores en la construcción
de la edificación.

Se les reconoce con distinción en la fundación del convento a nueve religiosas (doña María
de Taboada, doña Catalina Rodríguez, doña Francisca Xaramillo, doña María de Torres, doña
Aldonza de Castañeda, doña Lucía Xaramillo y doña María Rodríguez, las otras como no
tenían edad, fueron profesando a medida que iban cumpliendo la requerida) que
inicialmente vivieron en condiciones precarias, por lo que en sesión del Cabildo del 14 de
mayo de 1576 se decidió escribir al virrey don Francisco de Toledo con el fin de que asignase
un presupuesto para el sustento de las religiosas. Pero nuevamente el infortunio acompañó
a las religiosas debido al incremento del personal que ascendía aproximadamente a cien en
1586. Esto les obligó a entrevistarse directamente con el rey en demanda de auxilio. Felipe
II más religioso que su padre, ordenó al virrey del Perú, el conde del Villardompardo, que
entregara “mil pesos de minas de a cuatrocientos cincuenta maravadíes cada uno de renta
cada un año y por tiempo de diez años en títulos de indios vacos de la dicha provincia de

51
Quito” a fin de solventar las necesidades de las religiosas y de cubrir gastos que demandara
la edificación.

Hoy en día las monjas venden productos fabricados por ellas como el champú de sábila.
Igualmente se caracterizan por fabricar ropa para los Niños Dios en épocas de navidad.

Por otro lado la riqueza arquitectónica del templo y sus tesoros artísticos se perdieron en
un incendio que ocasionó graves daños. Actualmente la Alcaldía del Distrito de Quito ha
entregado, a través del FONSAL (Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito) la
obra de rehabilitación, tanto del monasterio como de la iglesia de la Concepción. Esta se ha
encargado de restaurar sus obras de arte como: las esculturas, pinturas de caballete,
murales y elementos arquitectónicos importantes que dan vida al monumental.

Conjunto Plaza Grande

Palacio Municipal

En el corazón del centro histórico de Quito, frente a la plaza Grande se levanta la nueva
Casa Municipal, en un espacio donde se expresan diversidad de estilos arquitectónicos,
paradójicamente con un fuerte carácter integrador del paisaje urbano. Un edificio
controversial desde sus orígenes, el antiguo edificio municipal, que en esencia era el viejo
edificio colonial renovado varias veces, la última vez por el arquitecto portugués Raúl María
Pereira para el centenario del Primer Grito de la Independencia en 1909, guardaba afinidad
estilística con su entorno y, sin embargo, varios argumentos motivaron su lastimoso
derrocamiento en 1961 . La aspiración de modernidad, la designación de Quito como sede
de la XI Conferencia Interamericana de Cancilleres, las necesidades de una ciudad en
acelerado crecimiento, la dimensión alcanzada por la misma municipalidad, afirmaron la
voluntad de concretar el nuevo palacio Municipal.

El actual edificio de la Casa Municipal, diseñado por los arquitectos Diego Banderas Vela y
Juan Espinosa Páez, por encargo directo del alcalde Jaime del Castillo y el Concejo
Municipal, plantea una forma particular de conjugar lo moderno con lo tradicional. La
ubicación de covachas en los basamentos de los espacios públicos, como en la Catedral o el
Palacio de Gobierno, fue el criterio de uso múltiple adoptado.

52
Posteriormente se colocaron diversos cuadros del pintor Gonzalo Endara Crow, que
distorsionaron en parte la concepción original. El escenario del Salón de la Ciudad tiene por
fondo un mural en mosaico de piedra del destacado artista ecuatoriano Jaime Andrade
Moscoso, realizado entre 1976 y 1977. Desde el hall, el núcleo de circulación vertical
conecta los tres niveles. Las amplias escaleras de piedra conducen a las galerías y oficinas
administrativas, a la Sala del Concejo y sus oficinas y al despacho del Alcalde, abierto hacia
la plaza por un significativo balcón, elemento singular de la fachada.

La solución estructural expresa la solidez y textura del material y la construcción evidencia


los cuidados detalles de hormigón, hierro, madera y piedra, recreación y reelaboración
formal y constructiva que reafirma a la obra en el conjunto, a la vez que la integra. Espacios
abiertos definidos por una arquitectura sólida y equilibrada capaz de hacer converger la
escala humana con su escala significativa. Formas plenas de vigor que dejan fluir el espacio
en su recíproco sentido exterior e interior. Sobriedad y austeridad en la definición de la
proporción y en el uso del color contribuyen a una solución singular y paradigmática.

Palacio de Carondelet

El Palacio de Carondelet se encuentra ubicado al oeste de la Plaza de la Independencia, y


por ser la casa de Gobierno y de los Presidentes ecuatorianos representa la máxima imagen
del poder del país. Éste fue construido en 1747 perteneciendo a la Real Audiencia de Quito
y que antes de su construcción se conformaba a partir de casas existentes en el solar. Lleva
el nombre de quién promovió el mayor esfuerzo por su construcción y diseño en el siglo
XVII y XVIII, ya que en esta época el Barón de Carondelet había sido designado por la Corona
Española Presidente de la Real Audiencia de Quito. El Palacio de Gobierno, a lo largo de los
casi cuatro siglos de existencia, ve como la historia se escribe a través de la Colonia, la
Independencia, la Gran Colombia y la República. Además es sabido que casi todos los
presidentes han realizado cambios de la estructura original, y dentro de las remodelaciones
más destacadas se encuentran aquellas realizadas durante el mandato de los presidentes:
Flores, Urbina, Alfaro y García Moreno. “Su estructura funcional responde a un esquema
simétrico con circulación central y dos patios rodeados de galería con columnata de piedra.”
En la fachada del Palacio se aprecian tres partes, la primera y en la parte inferior a nivel de

53
la Plaza se encuentra el basamento de piedra, que según algunos arqueólogos se trata de
piedras que pertenecieron a construcciones incas y en especial a la residencia de Atahualpa;
en esta parte existen almacenes destinados a la venta de artesanías. Sobre el asamento, se
encuentra el corredor y la columnata sobre la cual se posa un piso superior en donde se
hallan dos frontis triangulares a los extremos, y uno central que es el más importante
conteniendo dos campanas y el reloj que fue traído desde Europa. En el interior se pueden
apreciar en la planta baja los patios en cuyos centros se encuentran pilas de piedra.
Subiendo por la escalera principal, en el descanso, se encuentra la bandera del Ecuador, y
detrás de esta, la magnífica obra El Descubrimiento del Gran Río de las Amazonas, mural
realizado por Oswaldo Guayasamín en el año de 1957.En el piso superior se ubica El Salón
Amarillo o de los Presidentes, con los retratos de todos los Mandatarios Constitucionales
por voto popular, desde la presidencia de Juan José Flores; aquí se realiza la posesión de los
Ministros, Secretarios, Gobernadores y de otras autoridades gubernamentales. También se
dispone de salones de Gabinete en los que se realizan las reuniones más importantes del
Presidente; y el Salón de Banquetes para reuniones de trabajo y eventos sociales. En la
tercera planta se encuentra la residencia del presidente mientras que la vicepresidencia se
ubica en la parte posterior del Palacio de Carondelet, en donde antiguamente se funcionaba
la casa de Correos.

Palacio Arzobispal

La historia de este edificio es larga y complicada. La esquina de las actuales calles Venezuela
y Chile perteneció en el siglo XVI a una de las familias más poderosas de la ciudad, la de
Rodrigo Núñez de Bonilla. A mediados del siglo XVII este solar pertenecía a la Compañía de
Jesús, pero al consolidarse su propiedad en la manzana actual, prefirieron deshacerse de él.
Por esto, el 8 de agosto de 1653 el procurador de la Compañía de Jesús propuso al Cabildo
eclesiástico, en sede vacante, la permuta del lote de la plaza Grande, por las casas
episcopales que daban al frente de la portada de pies de la Catedral, con el propósito de
unificar su propiedad en la manzana, dividida en ese entonces por la quebrada de Sanguña.
El Cabildo aceptó la propuesta, perfeccionándose la permuta el día catorce del mismo mes.
Con esta transacción las dos partes salieron favorecidas, pues los jesuitas lograron

54
consolidar su propiedad en una de las manzanas más grandes de la ciudad, comprendida
entre las actuales calles García Moreno, Espejo, Benalcázar y Sucre y el obispado pudo
instalarse con frente a la plaza Mayor. La construcción del palacio en este solar debe fijarse
hacia finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Lo que se contempla ahora en el Palacio
Arzobispal es, en parte, del siglo XIX y en parte, del XX. La fachada en el cuerpo bajo ostenta
la fecha MDCCCLlI (1852) y, en el alto, MCMXX (1920). Su organización arquitectónica
responde a una clara influencia neoclásica, con elementos decorativos que la convierten en
ecléctica. Lo más interesante e inusual en Quito es la gran loggia de la planta alta,
conformada por esbeltas columnas pareadas unidas por una balaustrada y frontones
triangulares en los extremos, composición que en algo se parece a la del Palacio de
Gobierno. Los relieves dentro de los tímpanos y los que se encuentran a los costados de las
ventanas bajo ellos, recuerdan su función como Palacio Episcopal, pues son referencias
directas a símbolos religiosos y eclesiásticos. El interior fue modificado en una remodelación
realizada hacia 1975, conservando una interesante capilla que data de finales del siglo
pasado, en el sector occidental de la planta alta, que se destaca desde afuera por un amplio
ojo de buey, rematado por una espadaña que emerge sobre la cubierta. Los ambientes se
organizan alrededor de un amplio patio cuadrado, con una fuente de piedra en el centro.
La planta baja se distribuye en una serie de claustros conformados por arcos de medio
punto extradosados, con una ancha moldura vertical a manera de alfiz, en el eje de las
columnas cilíndricas de piedra que los soportan. La crujla delantera, al parecer la más
reformada, tiene el piso de la planta alta más elevado que el de los otros tres costados. Se
organiza con arcos rebajados soportados en robustos pilares de mampostería,
prolongándose brevemente esta composición en los corredores perpendiculares, lo que
permite suponer que habla la intención de unificar de esta manera todo el patio. Los otros
corredores altos se estructuran con pies derechos de madera.

Las casas vecinas también fueron intervenidas arquitectónicamente con poco éxito para
dinamizar un centro comercial: se forzaron interconexiones entre ellas y se creó una
ambientación y decoración "colonial" dando un falso sabor a la intervención, pues estas
casas debieron de construirse o modificarse sustancialmente a mediados del siglo XIX.

55
Sin embargo, una nueva intervención realizada por la Empresa del Centro Histórico en el
año 2002, ha logrado mejorar notablemente la calidad de estas construcciones, alojando
hoy negocios de buen nivel, como un restaurante de lujo, restaurantes de diversas
especialidades que comparten un patio de comidas, tiendas de ropas, etc.

Iglesia de la Catedral

Se encuentra ubicada en las calles Espejo entre García Moreno y Venezuela, aquí
observaremos la tercera cruz. Esta Iglesia es muy llamativa por su estructura exterior
conformada por grandes paredes blancas y la cúpula de cerámica verde vidriada que posa
sobre el arco de Carondelet y una escalinata que lobulada desciende hacia la Plaza de la
Independencia en la calle Espejo que en este lado se vuelve peatonal. La construcción de
esta iglesia se dio en varias etapas, siendo la primera una construcción provisional de tapial
y paja en 1535 y después se hizo otra de adobe y madera. Luego, en 1545 cuando se erige
el Obispado de Quito se transforma en Catedral; con esto en 1550 se construye la catedral
de piedra que es una delas más antiguas de Sudamérica. Para esta construcción y para los
trabajos de albañilería y labrado se contó con el aporte de mingas de los pobladores
terminándose las últimas decoraciones interiores en 1572. La Catedral consta de tres naves,
siendo la central la más alta y ancha.

También tiene dos coros y un deambulatorio en la parte posterior del presbiterio, y al lado
sur de la iglesia encontramos una secuencia de capillas muy bien decoradas como la de San
Pedro, de Las Almas, y de Santa Ana. A pesar de que su aspecto general es de estilo
neoclásico, algunos autores sostienen que: “La Catedral considerada de estilo gótico-
mudéjar por las características de sus pilares, arcos y alfarjes, posee rasgos góticos en los
arcos apuntados y las naves del crucero así como el deambulatorio y la girola. ”Por causa
de un terremoto, en 1660 se reconstruye la Catedral y aquí se adhieren las dos naves
laterales y se aumenta de tamaño a la sacristía. Durante la reconstrucción de la Catedral
Miguel de Santiago pinta el lienzo: La muerte de la Virgen para el retablo del coro. En 1797
se construye el arco exterior y bajo la dirección de Manuel Samaniego se restaura el interior
de la Iglesia. Manuel Chili (Caspicara) se encarga de la construcción del retablo de la Capilla
de Santa Ana, mientras que los frescos de la nave central fueron encargados y realizados

56
por Bernardo Rodríguez. El retablo central fue completado con la magnífica obra de Manuel
Samaniego: La Asunción de la Virgen. “Junto a la belleza de pinturas y esculturas se aprecia
la magnificencia de las custodias de oro y plata, filigranas incrustadas con piedras preciosa,
cálices y sacras con pintura en miniatura, tabernáculos, el maravilloso púlpito tallado en
madera y la magnífica sillería del Cabildo Metropolitano, en cedro y oro. ”Es muy
importante mencionar de igual manera a las imágenes de San Ursisigno y la de la Virgen de
Legarda en tamaño natural que se encuentran en uno de los retablos de la Iglesia. Por
último, encontramos detrás del retablo central el acceso a la Sala Capitular o Sala de los
Obispos en donde se conservan 38 lienzos de los retratos de cada uno de ellos desde la
erección del Obispado. En la capilla interior, junto a la sacristía, se encuentran los restos del
Mariscal Sucre. En esta iglesia podemos encontrar otros mausoleos y nichos en los que se
guardan los restos de importantes personajes de la historia ecuatoriana como: Juan José
Flores y Gabriel García Moreno. Numerosos y preciados tesoros tiene La Catedral quiteña,
tan sencilla en apariencia: "La sabana santa", una de las obras más armoniosas e intensas
de Caspicara; la Inmaculada de Legarda; el grupo de la negación de San Pedro, atribuido al
Padre Carlos; el lienzo de la Muerte de la Virgen de Miguel de Santiago, puesto en el muro
del trascoro y la serie de retratos de obispos que adorna los muros de la sala del capítulo
son los más dignos de verse.

La Iglesia del Sagrario

Esta iglesia, ubicada continua a La Catedral en la calle García Moreno, aquí podemos
observar la cuarta cruz. Esta iglesia es según muchos autores una verdadera joya de la
arquitectura colonial. La iglesia de El Sagrario pertenece a La Catedral. Es de estilo
renacentista italiano. Su construcción, empezó a finales del siglo VXII y finalizó a comienzos
del VXIII, el 4 de noviembre de 1694 el Arquitecto José Jaime Ortiz firmó el contrato para la
construcción de la iglesia y ésta se incluiría en el Primer Libro de Catastro de Quito. Su
fachada se terminó en 1706, y para 1715 se concluyó su edificación, entre 1731 y 1747 sus
retablos. Gracias a la contribución de la Cofradía del Sagrado Sacramento, que inició con los
trabajos de cimentación en el año 1617. La iglesia se edificó sobre una arquería que cerró
la antigua quebrada de Zanguña, estuvo a cargo del arquitecto español José Jaime Ortiz. La

57
iglesia tiene una planta en forma de cruz latina; consta de una nave central y de capillas
laterales. De bóveda de cañón, la nave está coronada en el crucero con una cúpula con
linterna, íntegramente cubierta con frescos de Manuel Samaniego, realizados en 1775. El
interior de la iglesia se caracteriza por la presencia de arcos de medio punto y pilastras
corintias. El retablo del altar mayor fue dorado por Bernardo de Legarda. También se puede
admirar el de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Una de estas obras es atribuida a Gaspar
Sangurima, un exponente de la Escuela Quiteña. La fachada de la iglesia fue realizada por
Gabriel de Escorza Escalante y se trabajó en ella desde el 23 de abril de 1699 hasta el 2 de
junio de 1706, según consta en la inscripción grabada en ella. Existen algunos elementos de
gran interés e importancia dentro de la iglesia, el primero es la mampara que se encuentra
a la entrada de la iglesia, puerta barroca tallada en 1747, en la que resaltan los altos relieves
y el pan de oro; ésta es atribuida a Bernardo Legarda uno de los más importantes maestros
coloniales. Otro de los elementos de gran importancia de la iglesia es el púlpito, de estilo
barroco realizado en cedro policromado con oro y carmesí en el siglo XVIII.

Dentro de esta maravillosa construcción se expresa la riqueza del barroco quiteño. La obra
de Legarda decora de manera fastuosa las columnas y la obra de Francisco Albán le da vida
a la bóveda central que termina en una imperiosa cúpula decorada con pinturas al fresco
de escenas bíblicas con arcángeles. Igualmente su fachada representa la valiosísima pintura
mural de la cúpula y la mampara, estas dos obras son de mediados del siglo XVIII. El retablo
del altar mayor se encuentra bañado en oro y dentro de los más importantes se puede
apreciar el de Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

Centro Cultural Metropolitano

Al frente de la iglesia del sagrario encontramos el Centro Cultural Metropolitano en el siglo


XVII los jesuitas adecuaron este espacio para que funcionara la Universidad de San Gregorio
Magno y posterior mente la Universidad de Santo Tomas, en el siglo XX funciono la
Universidad Central del Ecuador, la primera laica del país, en la actualidad funciona el
Museo Alberto Mena Caamaño, la biblioteca Municipal, y sala de exposiciones temporales.
Ubicado en una de las construcciones principales del centro, al costado sur del Palacio de
Gobierno, el edificio del Centro Cultural Metropolitano ha sido parte esencial de la vida de

58
Quito desde sus inicios, tanto en lo histórico como en lo cotidiano. La edificación colonial
nació en el siglo XVII, se levantó junto con la famosa Iglesia de La Compañía de Jesús y fue
una dependencia más de la orden jesuita, la que erigieron para seminario y más tarde para
crear la Universidad San Gregorio Magno. Esta edificación tuvo un sentido educativo desde
su creación. La Orden Jesuita fundó la Universidad San Luís en estas instalaciones, luego se
fusionó con la Universidad de Santo Domingo en el siglo XVIII y así nació la Universidad
Santo Tomás de Aquino. Para el siguiente siglo, ya establecida la República, ésta última se
transformó en la Universidad de Quito y finalmente en el s. XIX se convirtió en la Universidad
Central del Ecuador. Este edificio también fue sede de la Escuela Politécnica Nacional en
aquel siglo. El complejo arquitectónico inicialmente construido por los jesuitas fue
cambiando en el transcurso del tiempo y sus espacios fueron usados para diferentes
propósitos. Además de siempre contar con una gran biblioteca. El edificio albergó cuarteles
militares (tanto de soldados reales y dragones como de militares de la naciente república
ecuatoriana), conventos, boticas, colegios, fábrica de tabacos, presidios, cafés, también
ciertos espacios funcionaron como Casa de La Moneda, Imprenta Nacional, Museo Nacional
y como sala de reunión para el Congreso Nacional. En este lugar se educaron y enseñaron
varios personajes importantes en la historia y política de la región. Tenemos al científico
Charles La Condamine quien usó los laboratorios de la Universidad San Gregorio para su
investigación en conjunto con la Misión Geodésica Francesa. Sobre todos, el ilustre Eugenio
Espejo, pensador quiteño de ideas libertarias y progresistas, cultivó y difundió su
pensamiento en este edificio. Él fue el encargado de la Biblioteca Pública donde editó el
primer periódico de la Real Audiencia de Quito: “Primicias de la Cultura de Quito”.
Lamentablemente, por su fuerte actividad política, Espejo terminó sus días encarcelado en
uno de los cuarteles vecinos a la misma biblioteca donde trabajaba. La Universidad Central
del Ecuador funcionó en estas inmediaciones hasta 1967, año en el que se mudaron a la
actual ciudadela. El resto del edificio lo usó el Municipio para algunas de sus oficinas;
excepto la biblioteca la cual hasta ahora funciona. El cabildo trabajó aquí hasta 1997 cuando
comenzó una restauración integral del edificio. Finalizó en el 2000, año en el cual el edificio
se convirtió en el actual Centro Cultural Metropolitano, entidad dedicada por entero a la

59
gestión cultural. En la actualidad, el Centro Cultural Metropolitano convive con la
remodelada Biblioteca Municipal, la cual es poseedora de una amplia colección, en especial
de libros antiguos que datan de la época colonial en adelante, además ofrece acceso vía
Internet a la red municipal de bibliotecas para cualquier tipo de consulta. El Centro Cultural
Metropolitano de Quito ofrece exposiciones temporales con gran regularidad de varios
tipos de arte: pintura, escultura, instalaciones, fotografía, etc. En los antiguos cuarteles de
la Real Audiencia de Quito, funciona el Museo Alberto Mena Caamaño con su sala
permanente “De Quito al Ecuador” donde, con figuras de cera, se recrea la matanza del 2
de agosto de 1810 en el mismo lugar donde acontecieron los hechos.

Iglesia de la Compañía de Jesús

Al llegar a las calles García Moreno y Sucre observaremos la quinta cruz en la Iglesia la
Compañía de Jesús esta es una iglesia sorprendente por su obra de arte tallada en piedra
volcánica andina. Se le considera como la estructura más importante del Quito colonial por
su representativo estilo barroco. Fue construida en una totalidad de 160 años desde 1605
hasta 1765, la construcción estuvo a cargo de padres arquitectos jesuitas y en su mayoría
construida con mano de obra indígena. Fue construida en fases o etapas:

Primera Fase: se extiende desde el año de 1605 a 1613 en la cual se construyó la planta de
cruz latina. Dentro de esta primera etapa se levantaron las tres naves principales del templo
e intervinieron es sus labores los hermanos Francisco Ayerdi y Miguel Gil de Madrigal.

Segunda Fase: comprende el periodo desde 1614 hasta 1634. En esta etapa se levantaron
el crucero, la cúpula y la cripta.

Tercera Fase: el principal exponente Marcos Guerra en el periodo desde 1636 hasta 1668,
dentro de esta fase se ejecutó el ábside, la sacristía, la bóveda de cañón corrido.

Cuarta Fase: en este periodo se esculpió la fachada labrada en piedra labrada. Esto a cargo
de los arquitectos Leonardo Deubler y Venancio Gandolfi.

Las obras de artes son motivo de una profunda admiración. El retablo mayor, dorado en
1745 por Bernardo de Legarda, contiene las esculturas de las cuatro comunidades religiosas
que evangelizaron en Quito. Igualmente alberga los conjuntos escultóricos de la Santísima
60
Trinidad y Sagrada Familia. Sin duda, su belleza artística elaborada por los artistas de la
escuela colonial de Quito, refleja un espectáculo histórico inolvidable.

Museo Numismático

A pocos pasos encontramos el Museo Numismático, aquí podemos conocer la historia de la


moneda en el Ecuador, desde la época aborigen hasta nuestros días en cuatro salas. El
actual museo ocupa un lugar en el antiguo edificio del Banco Central del Ecuador, en la
esquina de las calles García Moreno y Sucre, donde también funcionan la Musicoteca y la
biblioteca del Banco.

Las colecciones numismáticas, constituyen una síntesis de la historia monetaria del país,
con una existencia de 13.000 piezas numismáticas, notafílicas y filatélicas que están
expuestas en el moderno Museo Numismático instalado en el antiguo edificio del Banco
Central del Ecuador, la cual cuenta la historia de las monedas y protomonedas en América
y Ecuador desde el período pre-incásico. Explica los procesos de intercambio y/o trueque
de sociedades aborígenes en etapa prehispánica pasando por el origen y el proceso
evolutivo de la moneda en la América Hispana durante la época colonial, la producción de
la "Casa de Moneda de Quito", las emisiones de billetes e introducción de metálico por los
Bancos Particulares en la primera etapa republicana hasta la segunda década del S. XX y las
especies monetarias emitidas por el Banco Central del Ecuador desde el S. XX hasta la
adopción del dólar norteamericano como moneda circulante.

El Museo Numismático se inaugura en el mes de abril del 2001, con el objetivo de mostrar
el proceso de transformación de la moneda desde la época de La Colonia hasta la
actualidad. El Museo Numismático fue construido desde 1917 hasta 1924 por Francisco
Durini, esta casa inicialmente perteneció a Manuel de Alcazar, suegro de García Moreno.
Esta fue la última casa que visitó antes de ser asesinado.

Así, el guion museológico, realizado a partir de selección de piezas y de la búsqueda en


fuentes y documentos históricos sobre la moneda y billete ecuatorianos, fue elaborado
durante cuatro años de indagación. Al mismo tiempo, fue preparado el diseño y
organización del montaje del museo. Este nuevo espacio del Banco Central, que se une a la

61
Musicoteca y a la Biblioteca para No Videntes en el antiguo edificio de la García Moreno y
Sucre, ha sido creado como un lugar para que la ciudadanía pueda conocer la historia de la
moneda de manera pedagógica.

Este era el único museo en el país donde esté contextualizaba la historia monetaria a partir
de la Colonia hasta el presente. El Museo Numismático está integrado por cuatro salas:

Sala Introductoria: donde se exhibe el sistema del trueque hasta el nacimiento de la


moneda. Esta sala incluye también una muestra de las rutas del comercio en América, así
como los objetos y materiales que se usaron para el intercambio, como hojas de coca,
hachas monedas y la famosa concha Spondyllus.

La Sala de la Colonia: que muestra el desarrollo de la moneda desde la macuquina, moneda


acuñada a mano, hasta las columnarias, o monedas perfectamente redondas y
acordonadas, con el busto del gobernante de España.

La Sala de la República: con las primeras monedas no alusivas al soberano español, la


historia de la Casa de Moneda de Quito, creada en 1830, hasta la creación del Banco Central.

La sala Banco Central: que dio lugar a la unificación de la moneda, y donde pueden
encontrarse los billetes de 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 1 000 sucres, e incluso los centavos de
sucre.

Las colecciones de monedas que se exhiben en las bóvedas subterráneas,


convenientemente adecuadas sin duda, de esa (bien restaurada) construcción, a donde
hace años se llevaba a ciertos visitantes especiales para deslumbrarles con las montañas de
billetes que se guardaban ahí, junto a los lingotes de oro y a las monedas antiguas. Ahí
estaba también la pequeña prensa que servía para estampar las firmas que avalaban
oficialmente los billetes procedentes de algunas casas impresoras europeas. Después, todo
eso pasó al nuevo edificio del Banco, frente a la Alameda, y de ahí un hábil funcionario,
conocido por su adicción al juego y encargado sin embargo de la colección, hizo
desaparecer, en los años noventa, algunas de las mejores piezas, sustituyéndolas por
falsificaciones, y desapareció. El juicio sigue, claro, aunque nadie sabe en qué estado se
halla.

62
Casa Museo María Augusta Urrutia

En el recorrido apreciamos a la Casa Museo María Augusta Urrutia, está decidido a brindar
un espacio de difusión cultural, los ambientes que podemos encontrar aquí te recuerdan a
la extraordinaria mujer que era su dueña, aquí podemos encontrar una importante
colección de todas la etapas del arte ecuatoriano desde la colonia. La Casa-Museo María
Augusta Urrutia se encuentra en la calle García Moreno 760, entre las calles Sucre y Bolívar.

Esta casa fue construida en el siglo XIX y está decorada con piezas artísticas de mediados
del siglo XIX y principios del siglo XX; tiene un estilo Art Nouveau.

Dentro de esta Casa Museo se puede apreciar la forma de vida del siglo XIX, es una casa
típica del Centro Histórico con varias y amplias habitaciones y dos grandes patios centrales.
Dos salas del segundo piso presentan una amplia muestra de obras de arte del famoso
pintor ecuatoriano Víctor Mideros.

En el dormitorio la decoración es elegante y sobria, ella quiso que su espacio más íntimo,
donde solía pasar sus momentos de más honda reflexión religiosa, vaya acorde a su
espiritualidad. Los 7 arcángeles pintados por Víctor Mideros, la hacían sentir seguro y
protegida.

El baño es otro espacio llamativo de la casa, por su elegancia y sofisticación. Todas las piezas
sanitarias fueron importadas de Inglaterra y la cerámica de las paredes es de origen belga.
La tina original tenía como base cuatro patas de bronce en forma de león. El diseño de la
ducha se caracteriza por sus líneas art nouveau.

Los vitrales se encargaron al exterior y fueron montados en este sitio por algún buen
artesano quiteño.

En el comedor, Doña María Augusta, comía diariamente. Don Luchito, eterno mayordomo
de la casa le acompañaba de pie cerca de la puerta, conversando y discutiendo sobre la
casa, las haciendas, la vida, mientras la luz derramada al interior desde el magnífico vitral,
iluminaba cálidamente el ambiente.

63
El comedor se utilizaba para las grandes ocasiones, cuando habían invitados especiales la
mesa se vestía de gala. Se servía en vajillas europeas y con cubiertos de plata.

Toda la casa tiene piezas artísticas originales traídas en su mayoría de Europa. Lo más
relevante de la Casa Museo es la figura de Doña María Augusta Urrutia y su vivencia
espiritual; ella reconoció a Dios en el rostro de los más humildes y, para servir a ese Dios
sufrido, entregó toda su vida, todos sus bienes y toda su alma

La Sala Principal era el de las grandes ocasiones, recibió a más de un Presidente de la


República y más de un legislador o embajador estuvo sentado aquí. Salón que estuvo
siempre presidido los retratos de María Augusta Urrutia y Alfredo Escudero, pintados por
Víctor Mideros.

La decoración y el estilo son de principios del siglo XX y el gusto por recargar los ambientes
es característico del Quito de la época y de ahora: de alguna manera, el espíritu barroco de
nuestro vigoroso siglo XVIII se mete por las rendijas de todas las casas.

En la sala de estar Doña María Augusta recibía a las personas de mayor confianza. La belleza
de este lugar radica en el contenido espiritual de las esculturas del niño Jesús yacente, el
niño Jesús y San Juan jugando, del siglo XVIII, atribuidas a Caspicara. Además la Virgen de
Quito del siglo XVIII, está atribuida al taller de Bernardo de Legarda. En cuanto a pinturas,
contamos con "El Descendimiento" y "La Familia de la Virgen", atribuidos a Manuel
Samaniego; también "La Soledad" pintada en el siglo XIX por Juan Manosalvas; las pinturas
de Mideros: "La Puerta" y "Alma" y dos anónimos italianos representando a San Vicente
Ferrer y San Bernardo de Siena del siglo XIX. La victrola proveniente de EEUU marca RCA
Víctor, funcionaba con discos de carbón.

Para finalizar en la Sala Pequeña Doña María Augusta recibía a amigos y allegados. Un
pequeño bar contenía los "cordiales" - cremas de licor - que se ofrecía a los ilustres
visitantes. En este espacio se realizaron las primeras sesiones del Directorio de la Fundación
Mariana de Jesús, que usualmente lo conformaban seis personas. Después de la reunión en
la que se analizaban los proyectos, principalmente de orden social que atendían, los

64
miembros de la Fundación tomaban café tostado y molido preparado especialmente para
ellos acompañado con pastas y dulces.

Esta sala siempre ha estado presidida por el retrato hecho en París por Vienot, de doña
Virginia Klínger, bisabuela de María Augusta Urrutia, mujer muy culta que en 1870 trajo a
las Madres de la caridad y creó el asilo de huérfanos y pobres "San Carlos"

Los espacios de la Casa-Museo se ofrecen para diferentes eventos, recitales íntimos,


conferencias, exposiciones temporales y talleres para niños.

Arco de la Reina

Continuaremos con el recorrido y llegaremos al monumental Arco de la Reina, el nombre es


en homenaje a la Virgen. Conocido como la puerta del centro capitalino, esta histórica
construcción se ubica en las calles García Moreno y Rocafuerte y une a la iglesia El Carmen
Alto con el Antiguo Hospital San Juan de Dios (actualmente el Museo de La Ciudad). Fue
construido en 1726 por el hermano José Jaime Ortiz, bajo la autorización del Cabildo.

Este monumento del siglo XVIII se lo construyó con el objetivo de proteger de la lluvia a los
indígenas que concurrían a escuchar misa en la capilla. En tanto, el nombre de Arco de la
Reina fue en homenaje a la santa ecuatoriana, Mariana de Jesús. Cuenta la leyenda que ella,
todos los días desde su casa (El Carmen Alto), escuchaba las ceremonias religiosas que se
ofrecían en esa dependencia. Sus actos de fe hicieron que la nombren santa los fieles
católicos. La calle de esta edificación es uno de los caminos para llegar al Panecillo, y es la
puerta para el recorrido turístico de las siete iglesias más importantes del centro.

Monasterio del Carmen Alto

Siguiendo con el recorrido hasta encontrar la Iglesia y Convento de El Carmen Alto o Carmen
de San José de Quito, está situado en las calles García Moreno y Rocafuerte en el centro
histórico Quito, es una obra que contiene admirables acabados y una historia conmovedora.

Fue fundado el 4 de febrero de 1653, El Carmen Alto pertenece a las monjas carmelitas de
claustro. Las religiosas mantienen una vida austera y de estricta entrega. Como penitencia,
practicaban la flagelación utilizando varios objetos. En la actualidad solo se les permite salir

65
del convento en casos de suma importancia. La construcción de este convento estuvo a
cargo de Marcos Guerra, un jesuita quien fue su consejero espiritual; y fue levantado en
terrenos donde vivió la primera santa católica del Ecuador, Mariana de Jesús.

Mariana de Jesús Paredes y Flores y Granoblés, nació en Quito (Ecuador) el 31 de octubre


de 1618, era Hija del capitán español Jerónimo de Paredes y Flores y de la noble Mariana
Jaramillo. Antes de cumplir los siete años se quedó huérfana y pasó a encargarse de su
educación una de sus siete hermanas, Jerónima, esposa del capitán Cosme de Miranda. Se
la conoce como "La Azucena de Quito" porque en una enfermedad le hicieron una sangría
y la muchacha de servicio echó en una matera la sangre que le había sacado a Mariana, y
en esa matera nació una Azucena. Con esa flor se la representa iconográficamente en los
cuadros.

En 1645 hubo en Quito un gran terremoto, que causó muchas muertes por una terrible
epidemia, que tenía aterrorizada a la ciudad. Un Padre Jesuita dijo en un sermón: "Dios mío:
Yo te ofrezco mi vida para que se acaben los terremotos". Pero Mariana exclamó: "No,
Señor. La vida de este sacerdote es necesaria para salvar muchas almas. En cambio yo no
soy necesaria, te ofrezco mi vida para que cesen esos terremotos" La gente se admiró de
esto, y aquella misma mañana ella empezó a sentirse muy enferma, y murió el 26 de Mayo
de 1645 a los apenas 26 años y medio de edad. Dios le tomó la palabra y ya no se repitieron
los terremotos y no murió más gente por ese mal. Por eso el Congreso del Ecuador le dio
en 1946 el título de "Heroína de la Patria".

Fue beatificada por el Papa Pío IX el 20 de noviembre de 1853 y canonizada por Pío XII, el 4
de junio de 1950. Su festividad se conmemora el 26 de Mayo.

Santa Marianita de Jesús fue muy conocida por sus prácticas de autoflagelación y por
aseverar que no serían los terremotos que acabarían con Quito y Ecuador, sino los malos
gobiernos.

El museo fue reabierto en diciembre del 2013 después de 360 años. Está conformado por
400 obras de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, entre óleos, tallas, orfebrería y objetos de su
cotidianidad.

66
Las dos habitaciones de la fábrica de vino se hallan en un nivel más alto del jardín principal
y huelen a caramelo. Las botellas etiquetadas sirven para las misas de varios templos
quiteños, en especial los del centro, y para el público.

En 25 grandes barriles de roble se fermenta el vino cuyo ingrediente principal son pequeñas
pasas importadas de Chile. Es delicioso por el sabor dulce de la pasa y un tenue sabor a
madera.

Pasamos a otro jardín, cercano a la huerta. En una esquina se aprecia una estatua de Santa
Mariana llevando una azucena en sus manos. Atrás, el escudo nacional las celdas, la capilla,
la bodega, en la que decenas de óleos coloniales han sido restaurados, se suceden por este
claustro que encanta porque parece una casona solariega de paz y trabajo.

Marianita de Jesús donó la vivienda a la orden de las Carmelitas Descalzas, con el apoyo de
su hermana mayor, doña Jerónima.

Dentro del Convento se puede gozar de los pequeños, pero hermosos jardines, igualmente
tendremos la oportunidad de conocer la casa donde vivió la primera Santa quiteña, la cruz
donde murió por la salvación de Quito, las obras del artista español Diego de Robles y podrá
obtener los productos vendidos por las religiosas a través de un torno giratorio empotrado
en la pared. Al recorrer una cuadra al sur de la Compañía de Jesús, el visitante observará
una obra maestra tallada en El Carmen Alto de Quito.

Museo de la Ciudad

A continuación observaremos el Museo de la Cuidad, ubicado en la esquina de las calles


García Moreno y Rocafuerte, este edificio data de 1565 es uno de los más antiguos de la
ciudad. En él funcionó por más de 400 años el Hospital San Juan de Dios, el segundo centro
médico de todo el territorio que ahora es el Ecuador. El Museo de la Ciudad es un servicio
cultural del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, que desarrolla proyectos sobre
la historia de la ciudad y fomenta sus prácticas culturales.

El museo, enfocado en la vida cotidiana de los quiteños a través de la historia, en su


exposición permanente muestra los procesos históricos y sociales que vivieron los primeros
habitantes del territorio, antes y durante la llegada de los españoles, y a partir de la
67
aparición de Ecuador como país. Abre de martes a domingo y ofrece visitas guiadas en varios
idiomas. Desde el año 2006, el MDC es parte de la Fundación Museos de la Ciudad,
organismo sostenido por el Municipio, que administra también Yaku Parque Museo del
Agua, el Museo Interactivo de Ciencia y el Centro de Arte Contemporáneo.

Antiguo Hospital San Juan de Dios

Cuando el Museo de la Ciudad abrió sus puertas el 23 de julio de 1998, uno de los edificios
con mayor tradición de Quito volvió a la vida. Desde 1565 hasta 1974 aquí funcionó el
Hospital San Juan de Dios, que se llamó en su origen Hospital de la Misericordia de Nuestro
Señor Jesucristo. Entre los siglos XVI y XVII, fue administrado por el Cabildo y por la Cofradía
de la Hermandad de la Caridad y la Misericordia.

Durante el siglo XVIII, bajo la regencia de los frailes Betlemitas, fue convirtiéndose en un
espacio de acogida y hospitalidad donde las personas, además de recibir salud, tenían la
posibilidad de contar con alivio material y espiritual. Entre los siglos XIX y XX estuvo regido
por instancias del gobierno local y nacional, y contó con apoyo de las Hermanas de la
Caridad.

Fueron cuatro siglos de servicio del hospital. Médicos, enfermeras, boticarios, sangradores,
jardineros, lavanderas y cocineras han tejido y siguen tejiendo historias y mitos que son
parte de nuestra memoria colectiva.

Boulevard 24 de Mayo

El proyecto abarca un área cercana a 22.000 m' y se desarrolló bajo la premisa de brindar
una imagen contemporánea, sin prescindir de los valores históricos. La idea fue vincular con
un paseo peatonal central dos polos: el cultural, a la altura de la capilla del Robo y el de
ingreso, en la cal le Venezuela, manteniendo lateralmente una circulación vehicular lenta.
La plaza cultural tiene como elemento dominante la columna conmemorativa a los Héroes
Ignotos, donde, aprovechando la pendiente del terreno, se construyeron graderíos,
complementándose este sitio con casetas para la venta de flores. La zona de ingreso se
produce en el sector más bajo, donde se edificó un "puente-mirador-bar" de inconfundibles
líneas contemporáneas. A lo largo del trayecto se encuentra equipamiento urbano

68
(basureros, luminarias, etc.), servicios sanitarios públicos, pequeñas áreas verdes y
recreativas, así como ciertos espacios para el comercio informal.

Hospital Psiquiátrico San Lázaro

Para concluir con el recorrido de las siete cruces tenemos a la séptima cruz que se levanta
en la esquina de la calle Ambato al pie del Hospital Psiquiátrico San Lázaro, fue la casa de
retiro de los Jesuitas, fábrica de ladrillos, tras la expulsión de los jesuitas en 1767, la
autoridad real dispuso que, el abandonado colegio de los jesuitas, que funcionaba en un
amplio terreno al pie de El Panecillo, sirviera para hospicio de pobres y establecimiento de
caridad, instalándose estas en el año 1771. Sin embargo, al advertir el riesgo que corría la
salud de los vecinos, por la ubicación del hospicio en el corazón de la ciudad, se resolvió
intercambiar los usos y el 15 de marzo de 1785, el presidente de la Audiencia Juan José de
Villalengua y el obispo de Quito Blas Sobrino y Minayo suscribieron el acta de creación del
hospicio de Jesús, José y María, para guardar y atender a mendigos, niños expósitos y
leprosos que deambulaban por la ciudad. El 7 de enero de 1786 el hospicio pudo abrir sus
puertas, cuando el cuartel abandonó sus instalaciones. Casa de aislamiento para pacientes
que tenían enfermedades contagiosas en la época Republicana se incorporó una sección
psiquiátrica y esta es la función que el edificio mantiene hasta la actualidad. El edificio ocupa
un amplio terreno con fuerte pendiente, al pie de El Panecillo. Posteriormente, al nivelar la
calle, la construcción quedó elevada y para mantener los accesos útiles, debió realizarse un
muro de contención y un alto atrio con pretil, obras que le caracterizan en la ciudad. La
esquina oeste, con la actual calle García Moreno, se llamó la "de la cruz de piedra", pues en
tiempos coloniales se levantó un humilladero, desaparecido a fines del siglo XIX y repuesto,
un siglo después, por el Fonsal, dentro del proyecto de recuperación de los hitos de la Calle
de las Siete Cruces.

En este punto del tour terminamos el recorrido, espero que la razón por la que Quito fue
declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad haya sido más clara para ustedes al poder
visitar el Centro Histórico. Ha sido para mí un gusto compartir con ustedes. Muchas Gracias.

69
RUTA 4

MIRADORES DE QUITO

70
RUTA

71
72
Hito 1

Hito 2

73
Hito 3

Hito 4

74
LISTADO DE ATRACTIVOS

1) Hotel Casino Plaza

2) Centro Comercial Quicentro Norte

3) Estadio Olímpico Atahualpa

4) Parque la Carolina

4.1 Jardín Botánico

4.2 Museo de Ciencias Naturales

4.3 Vivarium

4.4 Cruz del Papa

5) Colegio Sebastián de Benalcázar

6) Iglesia de Fátima

7) Parque Metropolitano

7.1 Mirador Parque Metropolitano

7.2 Entretenimiento

8) Redondel Churchill

9) Unidad Educativa de la Inmaculada

10) Mirador de Guápulo

10.1 Iglesia de Guápulo

11) Hotel Quito

12) Redondel José Artigas

13) Hotel Swissotel

14) Iglesia El Girón

15) Universidad Salesiana

75
16) Centro Cultural ABYA- YALA

17) Universidad Católica

18) Redondel de las Focas

19) Casa de la Cultura

20) Parque el Arbolito

21) Hospital Eugenio Espejo

22) Asamblea Nacional

23) Servicio Integrado de Seguridad ECU 911

24) Parque Itchimbía

24.1 Palacio de Cristal

24.2 Mirador Itchimbía

25) Parque de la Alameda

26) Ministerio de Turismo (MINTUR)

27) Banco Central

28) Parque García Moreno

29) Iglesia Basílica del Voto Nacional

30) Mirador de San Juan

31) Centro Comercial Ipiales

32) Recoleta del Tejar

32.1 Cementerio del Tejar

33) Mirador del Museo YAKU

34) Mirado Cima de la Libertad

35) Mirador Panecillo

76
35.1 Virgen del Panecillo

35.2 El Fortín del Panecillo

HITOS

HITO 1

Hotel Casino Plaza – Redondel Churchill (1 – 7)

HITO 2

Redondel Churchill – Redondel de las focas (8 – 17)

HITO 3

Redondel de las focas – Mirador del Agua (18 – 33)

HITO 4

Mirador de Yaku – Mirador El Panecillo (34 – 25)

CUADRO DE TIEMPO

Tiempo Tiempo Total


Tiempo de Tiempo de
Hitos Parada
Recorrido Visita 08:00
Técnica
HITO 1
Hotel Casino Plaza – 30’ 01:00 ---- 09:30
Redondel Churchill (1 – 7)

HITO 2
Redondel Churchill –
30’ 20’ ---- 10:20
Redondel de las focas (8 –
17)
HITO 3
Redondel de las focas –
Mirador del Agua (18 – 33) 01:05’ 01:15 15’ 12:45

77
HITO 4
Mirador de Yaku – Mirador
El Panecillo (34 – 25) 45’ 01:00 30’ 03:00

GUIÓN

Buenos días estimados visitantes, les doy a todos una cordial bienvenida a la Ciudad de
Quito. Mi nombre es Darwin Caiza, soy guía practicante de la Universidad Tecnológica
Equinoccial, y les acompañaré durante el trascurso de este recorrido. Este Tour de los
Miradores de Quito nos permitirá observar y destacar las vistas panorámicas donde podrán
admirar la ciudad y su entorno.

Hotel Casino Plaza

El Hotel Best Western Plaza le ofrece una combinación de excepcionales niveles de


comodidad y hospitalidad. Al estar ubicado en el corazón comercial y financiero de la capital
le permite tener a su alcance los más variados servicios. Se encuentra junto al parque La
Carolina. Un corto viaje hacia el sur lo llevará a conocer el hermoso Centro Histórico de la
capital con sus calles coloniales, imponentes iglesias y espectaculares plazas.

El Hotel cuenta con 100 suites (Presidencial, Imperial, Marquesa y Ejecutiva). Un piso está
dedicado exclusivamente a no fumadores. Todas las suites tienen servicios de lujo, camas
king o dobles, televisión, frigo bar, mini bar, baño con jacuzzi, aire acondicionado,
calefacción, caja de seguridad, internet inalámbrico y todo lo que necesita para hacer que
su estadía sea lo más placentera posible.

Centro Comercial Quicentro Norte

Al frente del Hotel como podrán observar es el Centro Comercial Quicentro Shooping, hace
más de 25 años fue construido en la zona de más alto desarrollo comercial e inmobiliario
de Quito y rodeado de las arterias de mayor afluencia de la capital, el centro comercial
Quicentro Shopping, basando su administración en un nuevo y eficiente modelo de
concesión comercial en el país a cargo de DK MANAGEMENT SERVICES S.A. Quicentro

78
Shopping se ha convertido en el primer centro comercial de categoría internacional del país.
En su interior funciona más de 210 locales comerciales en área total de 93.000m2 de
construcción de tres pisos diferentes y tres niveles de parqueaderos subterráneos con
capacidad para 1500 vehículos. En su gran variedad de almacenes encontramos marcas de
renombre y prestigio internacional, además de un supermercado, bancos, entretenimiento,
restaurantes, patio de comidas y una gama muy variada en servicios.

Estadio Olímpico Atahualpa

Hacia el fondo podemos apreciar el Estadio Olímpico Atahualpa, es un escenario deportivo


inaugurado oficialmente el 25 de noviembre de 1951, el estadio posee una capacidad actual
de 35.742 espectadores sentados bajo el nuevo reglamento para escenarios públicos del
Municipio de Quito (50.000 espectadores en su etapa de remodelación) y una cancha de
fútbol central rodeada por una pista atlética. Se encuentra ubicado en la Avenida 6 de
Diciembre y Naciones Unidas, en el sector de El Batán. El estadio, además de ser utilizado
para la práctica del fútbol, sirve también para competencias de atletismo porque cuenta
con una pista sintética, de igual manera sirve para la presentación de espectáculos
artísticos. Su aforo está repartido en 6 localidades: General Nor Occidental, General Nor
Oriental, General Sur, Preferencia, Tribuna y Palcos. Aquí juega de local la Selección
Ecuatoriana de Fútbol, así como los equipos de El Nacional, Deportivo Quito y Universidad
Católica de la Serie A, ningún equipo de la Serie B y el América de Quito de la Segunda
Categoría, así como varios equipos quiteños de Segunda División, así como la Selección de
Pichincha.

Parque la Carolina

Al lado derecho se encuentra el Parque la Carolina, es un espacio verde de carácter público


de la ciudad de Quito. Está ubicado en la zona de Iñaquito, en el corazón financiero y
empresarial de la capital ecuatoriana y es a su vez una de las áreas verdes más importantes
de la urbe. La Carolina es uno de los parques urbanos más grandes. El parque está
enmarcado por las avenidas De Los Shyris, Eloy Alfaro, Amazonas, República y Naciones
Unidas en el sector de Iñaquito. Es el parque favorito para practicar fútbol, atletismo,

79
baloncesto, tenis y el popular ecuavolley, una variación autóctona del voleibol, o para trotar
por las mañanas o tardes. Es una de las áreas verdes más importantes de Quito y con sus
64 hectáreas permite que la vida del norte de la ciudad tenga un espacio para el relax: aquí
podrás hacer picnics, andar en bicicleta, pasear en bote por la laguna, visitar el Jardín
Botánico y el Vivarium o probar algodón de azúcar. Además, allí encontrarás un circuito
donde practicar bicicross y una zona para hacer skateboarding o patinar.

Jardín Botánico

Dentro del Parque la Carolina, se encuentra el jardín botánico el cual surge en 1989, gracias
a un convenio suscrito entre el Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales, el Club de
Jardinería y el Municipio de Quito por el que se convirtió el antiguo vivero municipal del
Parque de la Carolina, en un jardín botánico.

Con el objetivo de garantizar la eficiencia administrativa de esta entidad, se gestionó en


Junio de 1991 la creación de la Fundación Botánica de los Andes, cuya misión es la de
gestionar y llevar a cabo acciones directas para el conocimiento, protección y conservación
de la flora ecuatoriana. Tiene una superficie de 18.600 metros cuadrados. Los distintos
jardines temáticos, las plantas de páramo adaptadas, los helechos arborescentes y la
pequeña laguna andina son espacios llenos de magia y atracción multicolor. El orquideario,
es sin duda, una de las cosas que más atrae a quienes visitan el Jardín. Su belleza y
particularidad fascinante impulsa a que el lugar se convierta en una de las mejores
colecciones de Latinoamérica.

Museo de Ciencias Naturales

Junto al Jardín Botánico ubicado entre la zonas de Deportes y de Patinaje, fue cedido en
comodato por el Municipio durante la alcaldía del Rodrigo Paz (junio de 1989), para que
esta entidad, adscrita a la Casa de la Cultura Ecuatoriana, construyera su museo, en el que
se da a conocer y comprender la riqueza natural que está distribuida en todo el Ecuador.
Tiene varias muestras botánicas, paleontológicas y minerales del país.

Vivarium

80
Hacia el otro lado del parque sobre la Avenida Amazonas se encuentra el Vivarium, fue
inaugurada el 1 de diciembre de 1989 y, actualmente, es un lugar frecuentado
continuamente por escuelas y colegios en visitas de estudios. Es una exposición educativa
permanente de animales vivos como; ranas, tortugas, iguanas, caimanes y serpientes de
todas las regiones del Ecuador, se ha convertido en un Centro de atracción turística para
Quito, que proporciona información sobre la riqueza biológica del Ecuador.

En pocos minutos y dentro de la ciudad quien nos visite, tendrá la oportunidad única de
transportarse a la selva Amazónica, los profundos bosques tropicales de la Costa y la belleza
de nuestros Andes Ecuatorianos, al conocer de cerca parte de la diversidad de fauna que
posee el Ecuador.

Cruz del Papa

Ubicada dentro de la zona de Aeróbicos, junto al Centro de Exposiciones Quito. Esta


monumental cruz de hormigón fue diseñada por los arquitectos Santiago Cornejo y Arturo
Guerrero, y se levanta en el lugar exacto donde el Papa Juan Pablo II llevó a cabo una
multitudinaria misa durante su visita a Ecuador en 1985. Para conmemorar este evento se
construyó una gigantesca cruz en el sitio donde se efectuó la ceremonia.

Colegio Sebastián de Benalcázar

En el lado derecho podremos observar una institución educativa de nivel medio del Distrito
Metropolitano de Quito, brindan un servicio de calidad a la comunidad, para la formación
integral de Bachilleres en Ciencias y Bachillerato Internacional; a través de procesos
psicopedagógicos actualizados, que satisfacen las necesidades de realización individual y
transformación social. Fue fundado el 22 de septiembre de 1951, luego de que el Ministerio
de Educación y Cultura, durante la presidencia de Galo Plaza Lasso, expidiera la resolución
que autorizó su funcionamiento. El colegio Benalcázar obtuvo su actual edificación en 1956,
la cual consta de 3,3 hectáreas de construcción, en el barrio El Batán, un año después se
graduó la primera promoción de bachilleres de la República.

Iglesia de Fátima

81
Nos encontramos en la Calle Gral. Eloy Alfaro y a su mano derecha pueden observar la
Iglesia de Nuestra Señora de Fátima del Batán lugar muy concurrido para el bautizo de
niños.

Parque Metropolitano

El parque se encuentra ubicado a 2.890 metros sobre el nivel del mar y registra una
temperatura media de 11 grados centígrados, cercado por las calles Guanguiltagua, Arroyo
Delgado y Analuisa. Con una extensión de 557 hectáreas, es el principal pulmón de la ciudad
de Quito.

Rodeado de árboles y obras de arte gigantescas, los visitantes pueden disfrutar de la


naturaleza respirando aire puro a pocos metros de la ciudad. En la quebrada de Ashintaco,
ubicada en el sector nororiental del parque, puede observar las más de diez especies de
colibríes y setenta especies de aves que anidan en el lugar, algunas de los cuales están es
peligro de extinción. El parque ofrece un camino de piedra para los amantes del ciclismo de
montaña. Cada fin de semana llegan al parque, aproximadamente, entre 20 y 30 mil
personas. Usted dispone, además, de los siguientes servicios: Guardianía privada, visitas
guiadas, servicio de limpieza, áreas infantiles. Sitios para realizar camping. Canchas de
fútbol, volleyball y baloncesto.

Mirador Parque Metropolitano

El Parque Metropolitano de Quito tiene cuatro miradores naturales. El espacio está ubicado
a 2 988 metros sobre el nivel del mar al nororiente de Quito. Desde allí se pueden observar
varios sectores de la capital El Batán, Bellavista, Nayón y Cumbayá.Los miradores se
denominan: Cotopaxi, Ilaló; Puntas y Cayambe. Cada mirador dispone de juegos infantiles,
baterías sanitarias, basureros, bebederos y varios asaderos equipados con cubierta de teja.
Uno de los servicios adicionales son las parrillas, los depósitos de carbón, las mesas y
bancas.

Redondel Churchill

82
Dedicado a Wiston Churchill, quien jugó un papel crucial en la Segunda Guerra Mundial
cuando dirigió al Reino Unido en su lucha contra Hitler. Churchill alentó a la búsqueda de
una gran alianza con Rusia y Francia que frenara el expansionismo nazi.

Unidad Educativa de la Inmaculada

A el lado derecho observamos esta Unidad Educativa, a principios del siglo XX, el 5 de
octubre de 1908, el Colegio de La Inmaculada, abría sus puertas por primera vez y
congregaba a las estudiantes de la Costa, la Sierra, y aún del Oriente, al sur de la Ciudad de
Quito, en un edificio de las calles Maldonado y Upano. Su fundadora y primera Superiora,
la Rvda. Madre Saint Jean, trajo de Bélgica, de la Casa Generalicia, los últimos adelantos de
la Ciencia, de la Educación y la Cultura para impartirlos en el nuevo Colegio. En esta
Institución se educaron muchas generaciones hasta el año de 1963, en que salió la última
promoción de Bachilleres. Las autoridades de la Congregación decidieron en este año,
trasladar el Plantel al norte de la ciudad de Quito. A los 55 años de existencia, el Colegio se
ubicó en el sector de la calle González Suárez, lugar que en aquel entonces, estaba rodeado
por bosques que se extendían hasta la Av. 6 de Diciembre.

En la actualidad, el Colegio se ha transformado en una Unidad Educativa Experimental que


cuenta con Educación Prebásica, Básica y Bachillerato en las siguientes especializaciones:
Contabilidad, Físico-Matemáticas, Químico-Biológicas, y Ciencias Sociales.

Mirador de Guápulo

Conocido también por el Mirador del camino del Inca, es una hermosa terraza, en la cual,
tu vista se pierde en el horizonte de la selva Ecuatoriana, en la tarde noche, Guápulo es el
barrio bohemio de Quito por excelencia. Se encuentra al nororiente de la ciudad, limita con
el barrio La Floresta y con la quebrada del río Machángara, vía a la Av. Oriental la cual
conecta a la ciudad de Quito con sus valles orientales.

Este barrio de Quito es como un pequeño pueblo, aislado de la gran ciudad. Esto debido a
que su ubicación se encuentra justo en las faldas de la quebrada al río Machángara, por
ende le da las espaldas a la ciudad con su ruido, y da su frente a la vista soleada del valle en

83
las mañanas, y a su neblina fantasmagórica por las noches, dándole el toque de ciudad
encantada a aquellas horas.

Iglesia de Guápulo

Construida en la segunda mitad del siglo XVII. Al principio no hubo sino una ermita, en 1.596
el obispo López Solís muy devoto de la Virgen de Guápulo, le edificó una iglesia, medio siglo
más tarde en 1.649 se comenzó la actual iglesia bajo la vigilancia de Antonio Rodríguez. Es
un antiguo monasterio de construcción colonial. En el interior descansa la imagen de
Nuestra Señora de Guadalupe de España o de Guápulo, obra elaborada por el escultor
español Diego de Robles. Para llegar a esta iglesia se debe recorrer la vía empedrada
conocida como “Camino de los Conquistadores”, que fue utilizada por el español Francisco
de Orellana en 1542, en busca del país de la Canela, ruta que le llevó a descubrir el Río
Amazonas.

La Iglesia de Guápulo fue el primer santuario mariano ecuatoriano, construido en la segunda


mitad del siglo XVII. Esta advocación tiene su origen en la Virgen de Guadalupe, que fue
traída a Quito por los conquistadores españoles. Los franciscanos mantuvieron un santuario
que posteriormente dio origen a la iglesia, con la advocación a la virgen de Guadalupe. El
retablo original elaborado por el escultor indígena Juan Bautista Menacho, se destruyó en
un incendio y fue sustituido por otro moderno, tallado por los hermanos Tejada.

Guápulo, es considerada por la población quiteña como sitio de peregrinación. El templo,


amplio y noble, es de una sola nave, con planta de cruz latina de 60 por 27 metros, presidida
por gran cúpula central. La fachada conjuga un neoclásico sencillo, con original campanario
de dos cuerpos superpuestos. En su interior alberga un museo, donde existen obras de
varios representantes de la Escuela Quiteña, así como vestimentas sacerdotales tejidas en
hilo de oro y plata. Además cuenta con lienzo que pintó Miguel de Santiago en los marcos
de los retablos y cuadros que hacen referencia a los milagros de la Virgen. Estas obras
constituyen uno de los momentos más fundamentales del Arte Quiteño.

Hotel Quito

84
Al lado izquierdo observamos El Hotel Quito, fue construido en 1960 y está situado en una
de las partes altas de la ciudad, en una tranquila zona residencial, a 15 minutos del Centro
Histórico, 5 minutos de la zona turística de La Mariscal y a 10 minutos de la zona financiera
y comercial. La ubicación del hotel hace que tenga una de las mejores vistas de la ciudad y
los valles que la rodean. En el restaurante Techo del Mundo podrá disfrutar de una vista
panorámica de 360 grados de la ciudad. El Hotel Quito dispone de 215 habitaciones con
baño privado, televisión, aire acondicionado, teléfono y todas las comodidades de un hotel
de 4 estrellas. Desde las habitaciones se tiene una gran vista del paisaje circundante o de la
ciudad.

Redondel José Artigas

Subiendo por la calle Rafael León Larrea tomaremos la avenida 12 de Octubre donde
encontraremos el redondel José Artigas, en honor al político y militar uruguayo José
Gervasio Artigas.

Hotel Swissotel

En el lado izquierdo observamos este hotel de lujo, Swissôtel Quito está ubicado en la zona
residencial y comercial de la ciudad, a 15 minutos del Centro Histórico. Cuenta con 232
habitaciones y 43 apartamentos ejecutivos completamente amoblados y con moderno
estilo Europeo. El piso ejecutivo ofrece tratamiento VIP con acceso exclusivo a sala,
desayuno buffet, bar, servicio y área para reuniones. Se encuentra la mejor variedad
gastronómica nacional e internacional, en sus 5 restaurantes. Tienen un Spa, el más
completo con más de 80 terapias y tratamientos, sala de aeróbicos, equipo de fitness,
piscina interna y externa, canchas de tennis, squash y racquet.

Iglesia El Girón

En la intersección con la calle General Veintimilla encontraremos a la iglesia del Girón a su


mano derecha. Fue construida en 1972 por el arquitecto Eduardo Gortaire.

Universidad Salesiana

85
Al lado izquierdo, se encuentra esta Universidad. En 1887 el gobierno de Ecuador firmó un
convenio con Don Bosco para que los salesianos tomaran bajo su responsabilidad el
Protectorado Católico de Artes y Oficios en Quito. Ecuador llegó a ser uno de los primeros
países no-europeos en recibir las obras del santo educador de Turín. La Universidad
Politécnica Salesiana creada el 5 de agosto de 1994, es una institución autónoma, de
educación superior particular, católica, cofinanciada por el Estado. Su domicilio principal y
matriz se halla en la ciudad de Cuenca, con sedes en las ciudades de Quito y Guayaquil. De
conformidad con la Ley de Educación Superior, la Ley de Creación de la UPS y los
Reglamentos para la creación y funcionamiento de Extensiones Universitarias vigentes de
la Universidad Politécnica Salesiana podrá establecer otras sedes o extensiones o crear
Unidades Académicas que la comunidad requiera.

Centro Cultural ABYA- YALA

Al lado izquierdo encontramos el Centro Cultural Abya-Yala, fundado en 1990 y dirigido por
la comunidad Salesiana, tiene un espacio de 600 m2 para exhibir las muestras de las culturas
del oriente ecuatoriano. Se expone alfarería, cacería, pesca, instrumentos musicales, armas,
arte, plumario, y adornos corporales de las culturas Shuar, Achuar, Quichua amazónico,
Siona secoyas, huaoranis, cofanes y zápara. Presenta una colección de fotografías
etnográficas, arqueología del valle Upano y muestras de zoología amazónica.

Este museo pretende concienciar al visitante sobre los pueblos indígenas amazónicos,
promover la riqueza biológica y botánica del bosque tropical húmedo, así como la
supervivencia de los distintos grupos étnicos que lo habitan.

En 600 m2, concebidos para mostrar los valores de las etnias huaorani, cofán y quichuas, el
visitante tiene a su disposición: Artesanías ancestrales. Figurines zoomórficos ceremoniales,
Recreaciones de la flora y fauna de la jungla y ambientes naturales de la selva. Recreaciones
de formas de vida, alimentos, vestimentas y artesanías de los vecinos de la selva.
Observación de piezas arqueológicas, la rica mitología amazónica, en la que el jaguar es el
principal ser de adoración. Salas complementarias para el aprendizaje y el deleite de la
cultura sonora de las nacionalidades ecuatorianas: voces, cantos ceremoniales, ritmos

86
musicales en un mismo espacio. Un espacio donde se exponen los instrumentos rituales de
los huaorani: tambores y flautines, elaborados estos últimos con los huesos de un jaguar.

Universidad Católica

La observamos al lado Izquierdo, es una de las universidades más prestigiosas y también la


universidad privada más antigua de la República del Ecuador. Fundada en 1946 por la
Compañía de Jesús y por el Sr. Arzobispo de Quito, Card. Carlos María de la Torre, durante
la segunda presidencia del Dr. José María Velasco Ibarra. Cofundador y primer Rector fue el
insigne humanista, traductor de Virgilio y catedrático P. Aurelio Espinosa Pólit, S.J. La
primera facultad en funcionar fue la de Jurisprudencia; su primer decano fue el diplomático
y Canciller de la República, Julio Tobar Donoso.

La PUCE es conocida por el prestigio de varias de sus principales facultades y por ser una de
las universidades de la élite ecuatoriana y quiteña. En el 2011 se posiciona como una de las
mejores universidades de América Latina según un ranking realizado por QS. Desde 2012
pertenece a la Red Ecuatoriana de Universidades para Investigación y Postgrados. Su sede
principal está en la capital del país, Quito. Tiene sedes en Ibarra, Esmeraldas, Ambato,
Manabí y Santo Domingo. Es una obra educativa reconocida como "Pontificia" por la Santa
Sede. Su Gran Canciller es el el Arzobispo de Quito y su dirección está confiada desde su
fundación a la Compañía de Jesús. Actualmente cuenta con alrededor de 14.000 estudiantes
en todas sus sedes.

Casa de la Cultura

Hacia el lado derecho encontramos esta Institución autónoma de gestión cultural en la


República del Ecuador. Funciona desde el año 1944 y tiene su sede principal en la ciudad de
Quito. Cuenta además con sedes en casi todas las provincias del país. Tiene por objeto
coadyuvar al desarrollo de los derechos culturales y principios programáticos, enmarcados
en la política pública cultural del Estado ecuatoriano. La idea de crear una institución de
este estilo nace de la mente del insigne político y periodista lojano Dr. Benjamín Carrión,
quien veía en la cultura ecuatoriana una fuerza superior que podría levantar la moral del
país después de la derrota militar en la Guerra peruano-ecuatoriana de 1941, en la que el

87
país perdió casi la mitad de su territorio y su acceso al río Amazonas Para las funciones que
fue creada, la CCE debía surtirse de una serie de edificios a lo largo y ancho del país, pero
sobre todo en su sede principal, donde funcionarían los principales museos, galerías, teatros
y oficinas.

La Casona de la CCE. Se ubica en los predios donados por el municipio de Quito a la


institución, frente al histórico parque El Ejido, en el centro de la ciudad. Comenzó su
construcción en 1946 basado en los planos del Ing. Alfonso Calderón Moreno, quien lo
concibió como una estructura de estilo clásico. Dentro de su estructura funcionan oficinas
administrativas como la Presidencia, Secretaría General, Financiero, Recursos Humanos,
Publicaciones, Planificación; además de espacios destinados a la difusión de la cultura como
la Cinemateca Nacional, las salas Jorge Icaza, Benjamín Carrión, y salas de Exposiciones
Miguel de Santiago, Eduardo Kingman, Oswaldo Guayasamín, Manuel Rendón Seminario y
Víctor Mideros. Edificio de los Espejo también conocido como "el Circular", concebido en
planos en febrero de 1953 por el arquitecto quiteño René Denis Zaldumbide, previo un
informe suscrito por una Comisión de Ingenieros y Arquitectos integrada por el ingeniero
Jorge Casares Levoyer, y los arquitectos Sixto Durán Ballén y Gilberto Gatto Sobral, se
constituiría con el tiempo en el edificio ícono de la institución. La construcción del edificio
no solo respondía a las necesidades propias de la institución para albergar sus salas de
exposición, sino que fue concebido además con miras a la X Conferencia Interamericana,
que debía realizarse en Quito en 1959.

El Edificio de los Espejos posee varias salas y teatros, entre ellos: Teatro Nacional Jaime
Roldós Aguilera, Teatro Demetrio Aguilera Malta, Ágora de la Casa de la Cultura, Sala Jorge
Icaza, Teatro Prometeo, Aula Benjamín Carrión. Y en cuanto a museos; Museo Nacional de
Arte Colonial, Museo Nacional de Arte Moderno, Museo de Instrumentos Musicales y el
museo Nacional Así también como otras salas, como la Cinemateca Nacional, sala Alfredo
Pareja y Diezcanseco, museo del Cine, sala de apoyo, archivos de películas, videos, consulta
pública, documentación, la biblioteca nacional y la Radio de la Casa de la cultura
Ecuatoriana.

Parque el Arbolito

88
Siguiendo con dirección al sur encontramos este parque, hasta mediados del siglo XX en
este lugar era el único que tenía un estadio de fútbol de la capital ecuatoriana, luego de
haberse construido el estadio Atahualpa este parque fue cedido al municipio, el cual se ha
encargado del cuidado y la preservación del lugar. Se ha convertido en el sitio estratégico
de concentración de comunidades indígenas en sus marchas al Palacio de Gobierno. Y en
las fiestas de la ciudad se convierte en un gran Patio de Comidas Típicas.

El Estadio El Ejido, o también popularmente conocido como “El Arbolito”, era un legendario
estadio de fútbol, ubicado entre las avenidas 6 de Diciembre entre Patria y Tarqui en el
centro de la ciudad de Quito. Fue inaugurado en 1932 y fue demolido en 1966. Era el estadio
de fútbol profesional más antiguo, legendario y tradicional de la ciudad. En él se vivían los
mayores clásicos del balompié capitalino y fue sede del primer partido oficial del
Campeonato Ecuatoriano De Fútbol en 1957 en donde se enfrentaron Dep. Quito y
Barcelona, contaba con una capacidad para 20.000 espectadores. El estadio cumplió un
gran papel en el fútbol de Pichincha, pues ahí se desarrollaban los partidos de los equipos
profesionales y amateurs quiteños de los años 30, 40 y 50. Acerca de competencias
deportivas, este estadio acogió a nivel nacional, fue sede de la II Olimpiada Nacional Quito
1935. Cuando se creó el estadio la cancha era de tierra y apenas había una pequeña tribuna
de madera y tres gradas de yerba y tierra. En 1947 empezó la obra de convertir la cancha
con césped, drenaje, graderías de ladrillo revestidas con cemento y una nueva y espaciosa
tribuna.

El viejo estadio fue testigo de miles de historias del fútbol quiteño, se han desarrollado
torneos provinciales y nacionales, sólo Barcelona logró ser primer campeón del Ecuador en
esa cancha. Esto sucedió en 1960. Sin embargo, con la inauguración del Estadio Olímpico
Atahualpa el 25 de noviembre de 1951, el estadio El Arbolito fue abandonado y en lenta
agonía fue olvidado hasta que finalmente, 15 años después en 1966 el antiguo Estadio El
Arbolito fue demolido tras 34 años de historia. En 1966 el Municipio recibió de la
Concentración Deportiva de Pichincha, el antiguo Estadio El Arbolito, en el Ejido, y a su vez
la entregó el actual Estadio Olímpico Atahualpa.

Hospital Eugenio Espejo

89
Una vez que hemos dado la vuelta, observamos el hospital. Un siglo antes de la inauguración
del nuevo Hospital Eugenio Espejo, ya se hacía elocuente la necesidad en Quito de construir
un hospital que preste sus servicios a los vecinos de la Ciudad y que ayude al Hospital San
Juan de Dios. Desde fines del Siglo pasado ya se comenzó a gestar en Quito la idea de
construir una nueva Casa de Salud. Las primeras ideas ya concretas de construir un nuevo
hospital que reemplace al antiguo San Juan de Dios aparecen hacia 1890.

Un memorable 23 de mayo de 1901 la salud en el Ecuador inicia un nuevo derrotero al


colocarse la primera piedra para la construcción del nuevo hospital. Se coloca la primera
piedra sin existir el terreno debidamente concedido para la obra, ni el presupuesto del que
sería el Hospital. Sin embargo el inicio de la construcción del nuevo hospital no se plasmó
en hechos hasta el año de 1911. En el año de 1912, a la edificación del hospital que se
llamará Eugenio Espejo se la declara como obra nacional de parte del Gobierno.

El nuevo hospital edificado sobre dos plantas estaría conformada por varias salas o
pabellones separados entre sí, como eran al principio del siglo los hospitales franceses y
norteamericanos. Los pabellones se dividirían en los que se dedicaban a la atención de
clínicas y a cirugía. Es así que en 1933, en el gobierno del liberal Juan de Dios Martínez Mera
se inaugura el Hospital Policlínico Eugenio Espejo con una capacidad máxima de
internamiento de quinientas camas.

Antiguamente existía la costumbre de designar a las instituciones con el nombre de santos


o personajes destacados en la religión católica, esta influía directamente en las decisiones
y obras de los gobiernos del mundo entero, sin embargo fue grande la presión de los
médicos porque se reconozca al pionero de la medicina ecuatoriana, y que se designe como
Eugenio Espejo al nuevo hospital; dicha costumbre ya se la utilizaba en otros países y no
únicamente en los hospitales, sino también en sus pabellones y en las salas de docencia de
las Facultades de Medicina. El Hospital Policlínico Eugenio Espejo y la Facultad de Ciencias
Médicas de la Universidad Central del Ecuador están estrechamente vinculadas entre sí, las
dos instituciones han juntado acciones, esfuerzos, sacrificios, logros y tropiezos por el
sendero de la salud y para el beneficio de los habitantes del Ecuador.

90
Actualmente el Hospital Eugenio Espejo, cuenta con un edificio de diez pisos altos, dos
subsuelos, capacidad para atender a seiscientos pacientes hospitalizados, se presta
atención en más de treinta y seis especialidades médicas y varias de ellas con
subespecialidades, un servicio de emergencias moderno, farmacia, etc. Se continúa
formando a los estudiantes de pregrado y postgrado de medicina de las diferentes
facultades del país.

Asamblea Nacional

Al lado izquierdo encontraremos La Asamblea Nacional de la República del Ecuador, es el


órgano que ejerce el poder legislativo de la República del Ecuador. Es un parlamento
unicameral, formada por 137 asambleístas, repartidos en 10 comisiones.

Su sede se encuentra en la ciudad de Quito en el Palacio Legislativo. Es presidida por la


Licenciada Gabriela Rivadeneira. Hasta el 2007, el organismo que ejercía el poder legislativo
en el Ecuador era el H. Congreso Nacional del Ecuador. La principal propuesta de campaña
del candidato a la presidencia de la república Rafael Correa fue la de implementar una
Asamblea Constituyente que redacte una nueva constitución para la nación.

Servicio Integrado de Seguridad ECU 911

Dentro del Parque encontraremos este edificación, es un servicio creado en el año 2012,
que entrega respuestas inmediatas e integrales en caso de accidentes, desastres y
emergencias por parte de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Cuerpo de Bomberos,
la Comisión Nacional de Tránsito, el Ministerio de Salud Pública, el Instituto Ecuatoriano de
Seguridad Social, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, entre otros organismos
encargados de la atención de emergencias de la ciudadanía.

El ECU,-a través de una moderna plataforma tecnológica y en base a políticas, normativas y


procesos- articula un servicio de viedeo-vigilancia, de alarmas comunitarias, de recepción
y despachos de llamadas con el concurso de instituciones públicas, mediante dependencias
o entes a su cargo que dan respuestas a la ciudadanía en situaciones de emergencia. El
Servicio Integrado de Seguridad, ECU 911 brinda a ciudadanos y ciudadanas de nuestro país
un número único y gratuito 9 1 1para llamadas de emergencia, procedimiento que

91
reemplaza a todos los números de emergencia que atendían –autónomas e independientes-
distintas instituciones de respuesta en casos de emergencias.

Este servicio está disponible desde cualquier teléfono fijo o móvil, sin costo alguno, inclusive
sin disponer de saldo.

Parque Itchimbía

El Itchimbía, conjuntamente con las colinas de El Panecillo, El Placer y San Juan, delimitaban
el espacio de la ciudad española de San Francisco de Quito, fundada en 1534. Esta elevación
se halla en la parte nororiental de la meseta urbana, a una altura de 2910 m.s.n.m. y
actualmente todos sus flancos están ocupados por la nueva ciudad.

Los conquistadores la utilizaron como uno de sus campos de cacería y entrenamiento lúdico
militar, quizás contrarrestando la función sagrada que, tanto los Incas como sus
predecesores Quitu-Caras, habían dado a esta alargada colina, por la cual el Dios Sol se
asomaba resplandeciente cada día.

No hay mejor lugar para ver el amanecer en Quito que el Parque Itchimbía. Desde este sitio,
se observa el cese del alumbrado público nocturno, para dar paso a los rayos de sol que
poco a poco despiertan el bullicio de la capital. Está rodeado por los barrios El Dorado, La
Tola y San Blas. Se puede acceder a él desde las calles Yaguachi o Sodiro, todos los días de
la semana, desde las 05:00 hasta las 17:00. La entrada es gratuita.

El Itchimbia es un parque incluyente, en donde niños, jóvenes y adultos pueden vivenciar


de manera practica la tolerancia, la solidaridad, la discriminación positiva y el respeto al
ambiente. Niños, mujeres embarazadas, personas discapacitadas y adultos de la tercera
edad tienen un trato preferencial. Es un espacio de enseñanza y aprendizaje, en donde
todos sus elementos y actividades tienen un sentido demostrativo y pedagógico, orientado
a enriquecer la experiencia de los visitantes del Parque, especialmente en temas
ambientales y de desarrollo urbano.

El proceso educativo del parque, se apoya en la realización de un conjunto de actividades


como: visitas guiadas, siembra de especies nativas, trabajos de campo, cursos, seminarios,
talleres conferencias, observaciones y más.
92
Espacios Recreativos: cuenta con varios módulos de juegos infantiles, vía de trote, ciclovía,
senderos por el bosque, quebradas y áreas verdes, explanada para eventos masivos (Gran
Plaza), canchas de fútbol, básket y volley, asaderos, miradores. En el Parque Itchimbia se
realizan de manera permanente ferias de salud, comidas típicas y artesanías, encuentros y
festivales de juegos tradicionales, conciertos, presentaciones de teatro, títeres, música
baile, danza, fotografía, manualidades y otros.

Palacio de Cristal

El Centro Cultural Itchimbía, más conocido como el Palacio de Cristal. Su estructura metálica
tiene recorrido: funcionó como el primer mercado cerrado de Quito, en Santa Clara. El
Palacio está compuesto por un gran cuerpo central que sostiene un amplio tambor
octagonal. Este termina en una cúpula de verticilados que es la parte más alta. De ella se
desprenden dos altas bóvedas de arcos rebajados. La gran armadura metálica de 1 300 m2
está forrada por grandes cristales que se enlazan unos con otros, gracias al soporte de
gruesos hilos metálicos. Su diseño produce dos efectos visuales a quienes visitan el Centro.
Uno es exterior, por el destello que se desprende cuando la luz solar choca con los vidrios.
El otro, una sensación de caminar sobre el agua por el reflejo de los rayos solares en las
claras baldosas que componen el piso.

Al Palacio de Cristal ingresan anualmente 250 000 visitantes. Muchos llegan al sitio después
de pasear por el parque. Para los 12 trabajadores del Centro es común ver a ciclistas o
personas con balones y una cometa en mano, pues luego de hacer deporte entran en el
edificio. Pero no solo en el Centro Cultural se aprende.

Desde su inauguración el lugar es administrado por el Centro Cultural Metropolitano,


entidad adscrita a la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito. Su primera gran
exposición correspondió a la exposición arqueológica itinerante más importante de la
región, la del Señor de Sipán.

El edificio del Palacio de Cristal ha servido además como marco para varias presentaciones
musicales celebradas en la explanada ubicada frente al edificio. El festival anual Quito Fest
es el más importante de estos, y se realiza allí desde 2005, seguido por el de Rock en el

93
Itchimbía. El lugar ha servido además como encuentros literarios y para exposiciones
públicas de artistas plásticos de renombre. En 2008 fue además la sede del informe
presidencial de Rafael Correa al Congreso Nacional, cuyas instalaciones no podían ser
usadas por encontrarse en remodelación tras el incendio sufrido dos años antes.

Mirador Itchimbía

Su ubicación, a 2 910 metros de altura, convierte a esta loma en uno de los grandes
miradores de Quito, ya que ofrece una vista de 360 grados. Cuando el cielo está despejado
desde allí se aprecia un singular paisaje formado por los volcanes y nevados cercanos a
Quito: el Pichincha, Cayambe, Antisana, Atacazo, Corazón y Los Illinizas. La extensa área
verde de 54 hectáreas, que lo rodea, alberga especies de plantas nativas como el aliso,
quishuar, yalomán, guanto, iso, pumamaqui, etc. Antiguamente los habitantes llegaban al
Itchimbía para recolectar plantas y curarse. “Por eso se la conocía como ‘la gran botica de
Quito’”.

Parque de la Alameda

A nuestro lado derecho podemos observar La Alameda, es el parque más antiguo de Quito.
El sector donde hoy se asienta era conocido por los nativos de la zona como Chuquihuada,
presuntamente debido a la forma triangular de la planicie de terreno que el parque ocupa
hasta hoy. El cabildo de la ciudad colonial, consciente de la necesidad de un espacio de
recreo para los quiteños al más puro estilo de las ciudades europeas, decide la delimitación
de un área verde en el extremo norte de la ciudad. Los trabajos inician inmediatamente
después de la firma del decreto del corregidor, Francisco de Sotomayor, el 8 de marzo de
1596.

Entre 1785 y 1790 se crearon algunos de los caminos interiores que rodeaban la pequeña
laguna natural y que aún hoy se conservan, se instalaron los primeros monumentos en el
interior para embellecer el lugar, y se cerró el perímetro con un muro decorativo bajo.
Desde el inicio de la vida republicana de la nación hasta aproximadamente 1873, cuando se
inició la construcción del Observatorio Astronómico, el parque fue utilizado por pastores de
ovejas, que llevaban sus animales a pastar en el lugar.

94
En 1877 se emprende una reestructuración integral del parque ordenada por Marieta de
Veintimilla, sobrina del presidente Ignacio de Veintimilla y que hacía las veces de
vicepresidenta de la nación y también de Primera Dama. Su rediseño le brindó al parque un
estilo más ajardinado y europeo, placentero para los paseos de la alta sociedad quiteña de
la época. En 1887 se inauguró en el extremo norte del parque un edificio de estilo alpino,
construido totalmente en madera, que albergó el primer Jardín Botánico de Quito, mismo
que era dirigido por el sacerdote e investigador jesuita Luis Sodiro. Años después ese mismo
edificio sería utilizado para convertirse en la primera Escuela de Bellas Artes de Quito, hasta
que un incendio acabó con la estructura a finales del siglo XIX.

En los alrededores del parque, en 1546, se enfrentaron las tropas del sublevado
conquistador español Gonzalo Pizarro con las del virrey del Perú, Blasco Núñez de Vela
durante la Batalla de Iñaquito. En este sitio descansaron, el 25 de mayo de 1822, las tropas
patriotas de caballería que lucharon en la Batalla de Pichincha, riña que selló la libertad de
Quito y sus alrededores. En la noche del 27 de marzo de 1906, el presidente Eloy Alfaro
asistió, en La Alameda, a un acto político organizado por el grupo de liberales conocidos
como La Fonda, para respaldar el respeto a los bosques nativos y apoyar a la instauración
de la ciencia.

El parque es un testigo de la aclimatación de varias de las primeras especies extranjeras


introducidas en el país, que se mezclan también con las propias. Mientras ocupó el cargo
de Director del jardín botánico, Luis Sodiro sembró especies provenientes de Europa y
Norteamérica que florecieron junto a las plantas traídas de los bosques del Pululahua. Como
huellas del Jardín Botánico quedan en el parque acacias, secoyas, palmas, cedros,
arrayanes, eucaliptos, magnolias y fresnos. El árbol más viejo de La Alameda es un ciprés
macrocarpa de alrededor de 120 años de edad.

En este parque se encuentra El churo de la Alameda, construido a comienzos del siglo XX


por Enrique Fusseau con tierra del desbanque de la calle Luis Sodiro y desechos vegetales
del parque. Se ubica en el lugar donde se presume hubo un puesto de observación militar
quitu, desde el que tenían un amplio margen de visibilidad de la planicie de Iñaquito. La
construcción de Fusseau rescató esta leyenda y plasmó ese uso en su edificación. Aunque

95
por la construcción de varios edificios de altura en los alrededores, el objetivo primitivo ha
perdido vigencia. La formación en espiral constituye un hermoso y único atractivo de la
ciudad. Dentro del área verde del Parque La Alameda se encuentran varios monumentos de
diversas épocas, que se ubicaron allí como recuerdo histórico y para embellecer el lugar.

Monumento a Simón Bolívar: En 1929 se realizó en París un concurso para determinar al


mejor proyecto presentado para realizar el monumento a Simón Bolívar, que se ubicaría en
la ciudad de Quito. En la convocatoria se inscribieron 154 maquetas de 20 países, ganando
un grupo francés integrado por los escultores Jacques Zwobada y René Letourneur y por los
arquitectos Félix Bruneau, René Marouzeau y Luis Emilio Galey. El monumento fue
inaugurado el 24 de julio de 1935 por el Presidente José María Velasco Ibarra.

Monumento a las Misiones de la Academia de Ciencias de Francia: Este monumento fue


erigido entre 1911 y 1913. Conmemora las dos misiones de científicos franceses que
llegaron a Ecuador durante la época colonial para medir el diámetro de la tierra. Una
pirámide coronada por un cóndor y en cuyos lados se ubican las 4 musas de la ciencia fue
trabajada en piedra y bronce, y fue ubicada en una pequeña plaza frente al Observatorio
Astronómico.

Monumento simbólico a la amistad ecuatoriano-española: Fue erigido el 17 de mayo de


1923 en memoria del teniente ecuatoriano Francisco Suárez Ventimilla, quien murió
combatiendo por el ejército español durante la guerra de independencia en el norte de
Africa, en la batalla de Bení-Aros, Marruecos, el 19 de junio de 1922. El trabajo en piedra y
bronce fue realizado por el artista ecuatoriano Nicolás Delgado. La obra fue donada por la
colonia española residente en Quito.

Monumento a Dante Alighier: Inaugurado el 4 de noviembre de 1922. La obra fue un


obsequio de la colonia italiana residente en Quito para conmemorar los 600 años de la
muerte del afamado escritor Dante D'Alighieri, y para rendir homenaje a las cualidades de
este político y poeta florentino. El busto de bronce fue realizado por el artista italiano Luigi
Casadio.

96
Columna de los Castigos: Fue colocada en este parque en 1785 por el Presidente de la Real
Audiencia de Quito, Juan José Villalengua y Marfil, para castigar a los infractores de la ley,
azotándolos mientras permanecían amarrados a esta columna de estilo salomónico.

Ministerio de Turismo (MINTUR)

Este edificio que observamos al lado izquierdo era conocido como La Licuadora, fue
inaugurada un 11 de diciembre de 1973 como un emblema arquitectónico de la ciudad; 41
años después vuelve a abrir sus puertas para convertirse en la casa del Mintur y extender
al mundo entero el mensaje de All You Need Is Ecuador. El Presidente de la República, Rafael
Correa, hizo la entrega oficial del restaurado edificio conocido como “La Licuadora”. Dicha
edificación se convierte en la nueva casa del Ministerio de Turismo. El Presidente indicó que
la restauración de este emblemático edificio de la capital forma parte de la Revolución
Urbana que se lleva a cabo en Quito.

Ubicado en la Av. Gran Colombia y calle Briceño, el Primer Mandatario entregó oficialmente
la nueva casa del Ministerio de Turismo asegurando que las puertas están abiertas al
servicio de la ciudadanía. “Si antes este edificio era emblema de saqueo, estafa, sufrimiento,
dolor y migración, ahora es emblema de la Patria Nueva, de la apuesta por el turismo. Ahora
es ejemplo de lo público, al servicio de todos y de todas”.

Explicó que en 2012 se decidió renovar y revalorizar este edificio como parte de la
revolución urbana de Quito y después de 12 años de abandono, el inmueble, ubicado en el
barrio de San Blas, fue reconstruido para albergar a 424 funcionarios que laboran en esta
Cartera de Estado.

Banco Central

El Banco Central del Ecuador se encuentra en el lado derecho. Ubicado en la Av 10 de Agosto


y calle Briceño. Fue diseñado y construido en Quito por Ramiro Pérez, encargado de realizar
el diseño del anteproyecto del Bank Building Corporation ejecutado en 1963. Se protege de
la incidencia solar al orientarse de manera que la composición de planos y vacíos de las
fachadas Sur-Este y Nor-Oeste resguarde las oficinas y zonas de trabajo.

97
Se ubica en un solar trapezoidal con pendientes superiores al 30% al norte de la ciudad,
marcando el desarrollo de la ciudad en este sector. En las fachadas laterales se distribuyen
las oficinas en sus lados, separadas por un corredor que conecta los lados menores del
edificio permitiendo que se ilumine y ventile naturalmente.

El programa consta de servicios bancarios y se resuelve acorde a la estructura aporticada


de columnas de hormigón. Debido a la ausencia de muros internos, el espacio se organiza
de manera flexible y reversible. Las carpinterías se fabrican en aluminio y se anclan
directamente a las losas de hormigón de cada piso. El proyecto fue modificado durante la
ejecución debido a cambios en el programa sin que se afectaran los cerramientos o
estructura.

Parque García Moreno

Una escultura del ex presidente de la República, Gabriel García Moreno, es el principal


atractivo de este parque ubicado a los pies del barrio San Juan, en el centro de Quito. El
área de aproximadamente 6.000 metros cuadrados está construida en las calles Caldas,
entre Venezuela y Vargas, frente a la Basílica del Voto Nacional. Hasta este sector llegan a
diario grupos de turistas, usuarios del Quito City Explorer, un servicio de transporte que
recorre los puntos más emblemáticos de la ciudad y que tiene una de sus nueve paradas en
el parque García Moreno. Quienes visitan el sector quedan cautivados con el diseño de las
viviendas, el estilo neogótico de la Basílica y todas sus características, tanto internas como
externas.

Iglesia Basílica del Voto Nacional

La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo
recuerdo de la consagración de la República de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús,
planteada por el padre Julio Matovelle. El proyecto fue contratado en Francia por el
arquitecto francés Emilio Tarlier, que ya había tenido experiencia en construcciones
similares. En 1901 el Padre Matovelle con su Comunidad de Misioneros Oblatos se hizo
cargo de la construcción por pedido del Arzobispo Pedro Rafael González Calisto. El 10 de
julio de 1892 se puso la primera piedra. Desde 1892 a 1909 se construyó la Capilla del

98
Corazón de María. El gobierno de León Febres Cordero fue uno de los que más fondos donó
a la obra en los últimos años. La Basílica fue bendecida por el Papa Juan Pablo II el 30 de
enero de 1985, aunque fue consagrada e inaugurada oficialmente el 12 de julio de 1988.
Con casi 100 metros de altura, esta es una de las iglesias más impresionantes del país, sobre
todo por su mirador y cafetería en la última planta, que permiten una vista panorámica y
vertiginosa de Quito. En lugar de mostrar gárgolas en su fachada, propias de los templos
góticos, está adornada con animales endémicos de Galápagos, como tortugas, piqueros de
patas azules, monos, armadillos, etc. Si no sufres de vértigo, anímate a verlos de cerca:
puedes llegar hasta el campanario a través de un sistema de escaleras, pues algunas trepan
las torres del templo en forma totalmente perpendicular.

También llamada de la Consagración de Jesús, o Basílica de San Juan, por el sector en el que
está ubicada es un edificio religioso de estilo neogótico del centro histórico de la ciudad de
Quito D. M.. Por sus dimensiones y estilo está considerado como el templo neogótico más
grande de América. Se ubica en el sector conocido como Santa Prisca, en las calles Carchi y
Venezuela, junto al Convento de los padres Oblatos.

Mirador de San Juan

Quienes visitan el mirador de San Juan en la calle Carchi y Nicaragua, pueden admirar la
cadena montañosa que rodea a la ciudad y entender mejor su geografía. En días despejados
se pueden observar nevados como el Cotopaxi, el Antisana y el Cayambe. Además, el lugar
ofrece una privilegiada y única perspectiva del Centro Histórico de Quito sea de día como
de noche. Además, es un mirador para apreciar la belleza de Quito, especialmente de las
edificaciones coloniales del Centro Histórico, incluyendo sus patios y jardines.

Recoleta del Tejar

Estamos en el barrio El Tejar, es uno de los complejos arquitectónicos más antiguos de la


capital. En sus calles se conjugan la apacible calma de la zona residencial, el bullicio
provocado por los cientos de comerciantes del mercado Ipiales y la gran cantidad de
vehículos que día a día transitan por los túneles.

99
El popular barrio existe desde el año 1767 cuando funcionaba como área de retiro espiritual
de los jesuitas. Nació como una ermita (pequeño santuario) bajo las faldas del volcán
Pichincha y luego se edificaron el convento, la iglesia y varias capillas. En el siglo XIX se
construyó el cementerio.

En El Tejar existe la capilla de San José, donde el 25 de mayo de 1822, un día después de la
Batalla de Pichincha, se hizó por primera vez la bandera tricolor para proclamar la
independencia. En ella reposan los restos de Eugenio De Santa Cruz y Espejo, precursor de
la independencia y de varios combatientes de la lucha libertaria.

Su singular planta la convierte en un inmueble patrimonial. El deterioro de su estructura


recabó la atención del Cabildo, que encargó al Fonsal su rehabilitación integral. La
recuperación demandó la inversión de 200.000 dólares y el trabajo de 60 personas.

Cementerio del Tejar

En la calle El Retiro se ubica la recoleta de El Tejar, allí se encuentra la iglesia, convento y


cementerio de la comunidad Mercedaria, La capital de la República es la ciudad del país que
tiene el mayor número de cementerios, de los 22 que hay muchos se encuentran al interior
de la zona urbana. En este lugar se creó después una fosa común en la que fueron
sepultados los soldados de la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822. El Tejar fue el
primer cementerio de la ciudad, el segundo fue el de San Diego; una orden de la época
colonial prohibió sepultar a los muertos dentro de la iglesia, sino lejos de ella.

Mirador del Museo YAKU

Nos encontramos en Yaku, su estructura metálica y de vidrio de 2.365 m2 de construcción.


Es un espacio creado para reconocer y reflexionar sobre la relación del agua con los
ecosistemas de páramo y bosque montano. Es una muestra viva de los ecosistemas que
alguna vez cubrieron la zona donde ahora se asienta Quito: el bosque montano y el páramo.
Gracias a estos tenemos agua limpia y abundante. Su creación requirió un arduo trabajo de
restauración ecológica de una zona donde antes había escombros. Las plantas aún están
adaptándose y los animales han comenzado a llegar, por eso te invitamos a conocer y
disfrutar de un espacio lleno de agua y vida en medio de la ciudad.

100
Yaku Parque Museo del Agua se encuentra situado en donde existieron las primera planta
de distribución de agua para la ciudad de Quito en la calle el Placer Oe11-271 en el Centro
de Quito.

Desde el norte y sur de la ciudad de Quito cualquier cooperativa de buses del Corredor
Occidental en dirección al centro de la ciudad, desembarcamos en la parada del Tejar y
tomamos taxis ruta que se encuentran ubicados a la salida del túnel de San Roque.

Mirado Cima de la Libertad

En este momento visitaremos el Templete de los Héroes en las faldas del Pichincha, sitio
histórico donde se realizó la batalla del 24 de Mayo de 1822, que selló la Independencia de
Quito y junto al mirador. Visitaremos el museo de la libertad, donde podremos observar,
trajes, murales, cañones, bayonetas y demás instrumentos que se utilizaron para la batalla
de independencia.

Este monumento es un homenaje a la batalla en el que Ejercito del Mariscal Antonio José
de Sucre, venció a las tropas reales para declarar a la antigua presidencia de Quito libre de
la corona Española. En la presidencia de José Luís Tamayo, año de 1920, para conmemorar
este acontecimiento, levantó un obelisco en el lugar donde se llevaron a cabo los combates
para recordar a los soldados y personajes ilustres que intervinieron en la liberación de
Ecuador y América como Antonio José de Sucre y Simón Bolívar. Sin embargo no fue hasta
1975 que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército tomó el diseño del arquitecto Milton Barragán
e inició la construcción del museo "Templo de la Patria" en el sitio donde ocurrieron los
combates.

En la primera observamos a través de un mural de Carlos Enriquez, un carchense que realiza


la reseña histórica ecuatoriana en grafico plegado en el mural. Representa momentos
relevantes de la cultura e historia de nuestro pueblo indígena, sus orígenes, las alianzas que
fundaron al Reino de Quito, su anexión al incario y la resistencia a la conquista española,
liderada por el inca Atahualpa y su general Rumiñahui. El segundo mural muestra el proceso
de conquista, el desarrollo colonial y el legado de estos siglos en la construcción de la
nacionalidad ecuatoriana.

101
Sobre la parte superior de la puerta que da el acceso a la llama eterna se ubica la alegoría a
la Revolución de las Alcabalas. Esta obra artística fue realizad en 1996. En esta sección
predomina la figura del quiteño Eugenio Espejo, bajo la imagen de Espejo, se observa una
lechuza símbolo personal del ilustre ciudadano. A continuación, se describe el Primer Grito
de la Independencia, primera gesta realizada en América el 10 de agosto de 1809, más
adelante, sobresale la representación de la Revolución de Octubre de 1820 llevada a cabo
en el puerto de Guayaquil, donde se distingue la figura de José Joaquín de Olmedo. En la
cúpula central de la sala se revive la imagen del ejército patriota reunido en Guayaquil y
preparado para iniciar los combates libertarios.

En la sala “La llama eterna” se encuentra en una elegante urna funeraria, los restos del
soldado desconocido que combatió en la Gloriosa Batalla de Pichincha. Reposa sobre un
pedestal de piedra que contiene, esculpido, el coro principal del Himno Nacional del
Ecuador. En el mural posterior, se encuentra simbolizada la espiritualidad del hombre y la
inmortalidad de los héroes que ofrendaron su vida por un ideal mediante el rostro de Cristo
mientras una tea se encuentra encendida permanentemente. Al interior de la sala están
dispuestas banderas de la nación ecuatoriana y los estandartes de las Fuerzas Armadas.

En la sala de Armas, se expone una colección de armas como las que se usaron en la histórica
Batalla: sables, dagas, proyectiles, puntas de lanzas, fusiles de los dos bandos, los realistas
y colombianos. También observamos documentos y prendas personales del Mariscal de
Ayacucho y urna con los restos simbólicos de Manuela Sáenz traídos desde Paita – Perú. Y
también podremos observar Maniquíes con uniformes de los diferentes países que
integraron el Ejercito Libertador y bustos de piedra de los comandantes de las unidades que
participaron en la Batalla.

La cuarta sala llamada la “Sala Histórica”. En esta habitación se exhibe la maqueta que
explica el desarrollo de la Batalla de Pichincha. Los lugares en donde se quedaron, puntos
de ataque, tiempo recorrido de las tropas, lugares estratégicos, lugares de descanso,
proceso de lo que fue el tiempo de guerra. Describe los movimientos preliminares de las
tropas colombianas, el ataque final a la ciudad y la defensa que realizaron las tropas
realistas. En esta sala también están los bustos tallados en piedra de los generales que

102
participaron en el combate del 24 de mayo; Diego Ibarra, Juan Carlos Lavalle, Andrés de
Santa Cruz, Eugenio Garzón, Daniel Florencio O'Leary, José María Córdoba, el general
Melchor de Aymerich y el oficial Abdón Calderón.

Y la quinta sala es llamada “Sala de los Libertadores”. Los dos personajes que lideraron la
consecución de la libertad de América, el libertador Simón Bolívar y el Mariscal de Ayacucho
Antonio José de Sucre, están representados como estatuas de bronce, en tamaño natural.
Además, se muestran 183 m. de pintura mural realizados por el pintor ecuatoriano Carlos
Enríquez. En esta extensa obre se distinguen las figuras de los Próceres de la Independencia
José Mejía Lequerica, Juan Pío Montúfar, Antonio Ante, Manuela Cañizares, Juan de Dios
Morales y Carlos Montúfar.

En los exteriores del museo del Templo de la Patria se puede observar El mural de Eduardo
Kingman con el tema “Canto a la Rebeldía”. En su conjunto arquitectónico encontramos
grandes vigas que representan cañones, fusiles y bayonetas; la gran atalaya representa el
espíritu de vigilancia del soldado ecuatoriano. Este es un observatorio natural nos permite
admirar el Centro Histórico de Quito y la Avenida de los Volcanes.

Mirador Panecillo

En este momento estamos ascendiendo a la cima del Panecillo, constituye una de las
atracciones turísticas más importantes de la ciudad, ubicada al finalizar la calle García
Moreno, al sur del casco colonial, enclavada en el corazón mismo de la ciudad de Quito. Es
una elevación natural de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Por su ubicación se ha
convertido en el más importante mirador natural de la ciudad, desde el que se puede
apreciar la disposición urbana de la capital ecuatoriana, desde su centro histórico y hacia
los extremos norte y sur. Su nombre se debe a que tiene la forma de un pequeño pan. Es
una referencia para los quiteños porque marca la división entre el sur y el centro de la
ciudad.

El Panecillo divide su historia en tres grandes momentos: la época Incaica, la colonial y la


moderna.En el primer periodo, época preincaica se erigió sobre esta colina un templo

103
dedicado al culto del dios Sol, llamado Yavirac, el cual fue destruido por el indio Rumiñahui
mientras resistía con sus tropas al avance español.

Después llego la época Colonial o Quitu- Inca, los españoles no encontraron más que cenizas
de lo que fue la segunda capital del Tahuantinsuyo; sin embargo también notaron que la
colina, a la que en sus inicio era denominada como Shungoloma que en quichua significa,
“Loma del Corazon” era un lugar estratégico en el valle del Pichincha, por lo que asentaron
la ciudad españolizada de Quito junto a la colina y bautizaron a esta peculiar elevación con
el nombre de "Panecillo" por su parecido con un pan pequeño. Marcó el fin de la ciudad por
el extremo sur, y por ello los viajeros que llegaban desde ciudades como Ambato, Guayaquil,
Latacunga, Lima o Cuenca sabían, al divisarlo, que su llegada a Quito era cuestión de un par
de horas nada más. El cerro tenía una parte boscosa, en especial en el costado sur. Los
españoles construyeron una fortificación en lo alto de la colina, que era la sede de la
guarnición militar quiteña. La fortaleza permitía vigilar el norte y el sur, por lo que estaba
provista de cañones.}

Durante la guerra de la Independencia, el Panecillo fue escenario de un feroz combate entre


las fuerzas realistas de Toribio Montes y Sámano, y los patriotas comandandados por Carlos
de Montúfar y otros defensores del Estado de Quito de 1812. Desde 1809, Quito había
expulsado a la Real Audiencia española, que se instaló en Cuenca. Un ejército español fue
enviado para someter a Quito y restablecer la Real Audiencia.

El 7 de noviembre de 1812, los patriotas quiteños hicieron frente a las fuerzas coloniales de
Toribio Montes y se atrincheraron en el cerro Panecillo y su fortín, para evitar la caída de la
ciudad. Establecieron una línea defensiva en el cañón del río Machángara, que corre por la
ladera sur del Panecillo.

Según relata el historiador Pedro Fermín Cevallos, el comandante español dispuso tres
frentes para tomar la ciudad desde el sur, y se colocó en la falda meridional del Panecillo
para evitar el fuego de artillería patriota que se disparaba desde el fortín en la cúspide.
Luego, ascendieron hasta el castillo, obligando a los quiteños a abandonarlo. Un capitán de
apellido Juáregui tomó la fortaleza e hizo flamear la bandera española. Al caer la fortaleza,

104
los españoles entraron fácilmente a la ciudad por la ladera norte, derrotando a los patriotas.
La batalla duró tres horas, y murieron 46 patriotas, y 15 realistas. Desde la Plaza Grande y
la de La Merced, el Ejército patriota respondió con artillería contra los españoles en El
Panecillo, que temporalmente abandonaron la colina.

En 1822, durante la Batalla del Pichincha, el fortín del Panecillo sirvió de puesto de comando
de los españoles, quienes inclusive hicieron fuego de artillería contra los patriotas, que
habían ascendido la falda del cercano volcán Pichincha. Al ser derrotados, los españoles se
refugiaron en el fortín. Sucre, para evitar el sangriento asalto al emblemático cerro, envió
un emisario a Aymerich para que capitulara, cosa que el capitán general español aceptó.
Según el acta de Capitulación del 25 de mayo de 1822,5 los españoles, arriaron su bandera
y entregaron sus armas al Ejército de la Gran Colombia, en una ceremonia especial que tuvo
lugar en un puente del fortín colonial. De esta manera, en la cima del Panecillo tuvo lugar
el acto final del Imperio español en Ecuador.

Durante la época moderna, varias construcciones particulares se levantaron a lo largo del


siglo XIX y XX en el Panecillo y sus faldas, tanto norte cuanto sur, ninguna de interés
histórico, pero el terreno de la cúspide se mantuvo sin edificar tras la demolición de la
antigua fortaleza colonial. El Panecillo perdió su importancia militar durante el siglo XIX.

El sector se volvió peligroso durante las últimas décadas del siglo XX, al ser sede de la famosa
banda criminal de la Mama Lucha, que operaba en sus calles, lo que afectó al turismo.En
1976, el español Agustín de la Herrán Matorras realizó un monumento de aluminio en honor
a la Virgen María para adornar la cima de El Panecillo y de esa manera además, brindarle
un ícono a la capital ecuatoriana. La llamada Virgen del Panecillo es una copia de la Virgen
de Legarda, y cuenta con un mirador y centro turístico.

La virgen del Panecillo, Compuesta por siete mil piezas diferentes, esta es la mayor
representación de aluminio en todo el mundo. La obra, inaugurada el 28 de marzo de 1975,
es una réplica de la escultura de 30 centímetros realizada en el siglo XVIII por el escultor
quiteño Bernardo de Legarda, la misma que reposa en el altar mayor de la iglesia de San

105
Francisco, y que está considerada como la obra cumbre de la escultura de la escuela quiteña
colonial.

La escultura representa a la Virgen María tal como se la describe en el libro bíblico del
Apocalipsis: una mujer con alas, una cadena que apresa a la serpiente que tiene bajo sus
pies y que representa a la bestia del 666. Es por ello que además de los nombres de Virgen
de Quito o Virgen de Legarda (por el escultor de la obra original), esta estatua también es
llamada Virgen del Apocalipsis.

La escultura reposa sobre un edificio base de cuatro niveles, construida en hormigón y


revestida de piedra volcánica; dentro se puede recorrer un pequeño museo en el que se
relata la historia del milenario cerro y de la construcción de la escultura. Además,
accediendo por este museo se puede llegar a un mirador ubicado en los pies mismos de la
Virgen, desde el cual se tiene una privilegiada vista de 180 grados de la ciudad de Quito.

A pesar de haber sido un sitio visitado desde hace muchas generaciones por su espectacular
vista, es en años recientes, y desde que la imagen de la Virgen mítica reposa en la cima, que
se ha incrementado el nivel de visitantes al centro turístico. Una parte importante de dicho
centro turístico es el antiguo aljibe colonial, en donde sin fundamento alguno se ha querido
ver un vestigio prehispánico, a pesar de que es evidente que está construido con ladrillos
coloniales. A pesar de eso, se lo ha decorado con motivos indigenistas.

Durante los primeros años del siglo XXI el Plan de Regeneración impulsado por el municipio
de Quito, ha favorecido el surgimiento de restaurantes gourmet cafés para todos los gustos
y bolsillos, una pintoresca feria de artesanías y una policía comunitaria bastante efectiva.

Mirador de Cruz Loma

Se accede utilizando una novísima atracción de la ciudad, llamada Teleférico cuyas


características lo distinguen como uno de los más altos del mundo al estar situado a los pies
del volcán Pichincha.

En días despejados la vista es sencillamente espectacular, pudiéndose divisar más de un


coloso eternamente nevado como el Cayambe, Antisana, etc.

106
También es posible distinguir el nuevo Aeropuerto, localizado en uno de los valles cercanos
a Quito, en Tababela; la Virgen de El Panecillo, el Centro Histórico de Quito y los barrios
modernos de la Zona Norte de Quito.

El Teleférico

El teleférico es uno los proyectos más ambiciosos de la ciudad de Quito, ubicado a 4050
metros sobre el nivel del mar. Es un centro de esparcimiento y diversión para la capital de
los ecuatorianos. Si gusta de la altura y desea tener una espectacular panorámico de la
ciudad de Quito, e incluso observar nevados como el Cayambe, Cotopaxi y el Chimborazo.
Una mágica combinación de vértigo y diversión hacen de éste paseo una experiencia
inolvidable. Junto a la belleza natural podrá disfrutar de juegos mecánicos en el Vulcano
Park. Aquí también encontrará rincones con artesanías y locales de comida nacional e
internacional.

Dirección: Ave. La Gasca y Occidental

Horario de atención: De Lunes a Domingo 10:00 a 22:00

Costo de ingreso: 4 USD

Espero que el recorrido haya sido de su agrado, y que hayan apreciado y aprendido acerca
de todos los puntos que hemos visitado, ha sido un gusto ser su guía y espero vuelvan a
visitar nuestra hermosa ciudad.

107
Bibliografía
 ALCALDÍA METROPOLITANA DE QUITO. EMOP. Quito. “Quito Inventario de Arte
Público”. 2007. Trama. Quito, Ecuador.
 Rueda, A. O.-M. (1981). Diagnóstico de los Museos del Ecuador - Asociación
Ecuatoriana de Museos. Ecuador: Proyecto ASEM PNUD-UNESCO.
 Vásquez, G. Ecuador en la mitad del mundo. Guía turística y Ecológica N°1. Quito -
Ecuador

Netgrafía

 Recuperado de: http://www.quito.com.ec/ el 7 de agosto de 2015.


 Recuperado de: http://www.museoacuarelaydibujo.com/cgi-bin/wd/?pg=1 el 7 de
agosto de 2015.
 Recuperado de: http://www.in-quito.com/uio-kito-qito-kyto-qyto/spanish-
uio/iglesias-quito-ecuador/quito-iglesia-san-francisco.htm el 7 de agosto de 2015.
 Recuperado de: http://historiaartemundial.blogspot.com/2012/06/eduardo-
kingman-casa-museo.html el 7 de agosto de 2015.
 Recuperado de:
http://www.felatraccs.org/portal/index.php?option=com_content&view=article&i
d=2398:eduardo-kingman-100-anos-del-pintor-de-las-manos&catid=1:timas el 7 de
agosto de 2015.
 Recuperado de: http://www.museodata.com/america/ecuador/1161-museo-
camilo-egas.html el 7 de agosto de 2015.
 Recuperado de:
https://www.visitaecuador.com/ve/mostrarRegistro.php?idRegistro=25317 el 8 de
agosto de 2015.
 Recuperado de:
http://www.enciclopediadelecuador.com/temasOpt.php?Ind=2646&Let el 9 de
agosto de 2015.

108
 Recuperado de: http://www.simmycc.gob.ec/images/guiamuseosycc.pdf (Sistema
Metropolitano de Museos y Centros Culturales) el 9 de agosto de 2015.
 Recuperado de: http://www.quitocitydiscover.com/entre-centro-cultural-
tianguez.html el 9 de agosto de 2015
 Recuperado de: http://www.in-quito.com/uio-kito-qito-kyto-qyto/spanish-
uio/parques-quito-ecuador/quito-parque-metropolitano.htm el 9 de agosto de
2015.
 Recuperado de: www.viajandox.com/pichincha/santuario-guapulo-quito.htm el 10
de agosto de 2015.
 Recuperado de: www.turismo.gob.ec › Noticias el 10 de agosto de 2015.

109

Minat Terkait