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Barreras fisiológicas

Barreras Fisiológicas de la Comunicación Definición Son las barreras que impiden


emitir o recibir con claridad y precisión un mensaje, debido a los defectos fisiológicos
del emisor o receptor, afectando a cualquiera de los sentidos. Tipos y ejemplos
Sordera Ceguera Mutismo Pérdida de una extremidad superior Es la dificultad o la
imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad
auditiva parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y unilateral o bilateral, puede ser un
rasgo hereditario o de una enfermedad, traumatismo, exposición prolongada al
ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo. Es una discapacidad física
que consiste en la pérdida total o parcial del sentido de la vista. Existen varios tipos
de ceguera parcial dependiendo del grado y tipo de pérdida de visión, como la visión
reducida, la ceguera parcial (de un ojo), el escotoma o el daltonismo. Daltonismo
Defecto genético que ocasiona dificultad para distinguir los colores. Oscila entre la
falta de capacidad para discernir cualquier color (acromatopsia) y un ligero grado de
dificultad para distinquir algunos matices de rojo y verde que pasa inadvertido en la
vida cotidiana. Escotoma Es una zona de ceguera parcial, temporal o permanente.
Puede ser un escotoma normal en gente sana como lo es el del punto ciego ocular
o puede ser patológico, debido a una lesión de la retina, del nervio óptico, de las
áreas visuales del cerebro o por una alteración vascular presente, por ejemplo,
durante ataques de migraña. Inhibición del habla en una, varias o muchas
situaciones sociales, a pesar de tener capacidad para hablar y comprender el
lenguaje. Algunos pueden comunicarse mediante gestos, con afirmaciones o
negaciones con movimientos de cabeza o, en algunos casos, utilizando
monosílabos o expresiones cortas. Tartamudez Trastorno de la comunicación (no
un trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del
habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. Ellas
son la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos,
psicológicos y sociales. Se convierte en una barrera de la comunicación, ya se por
nacimiento o por accidente, impide una comunicación normal, la superación de esta
barrera es cuando aprenden a usar las otras partes de su cuerpo para realizar lo
que normalmente se hace con las que no tienen. Superación de las barreras Braille
Lenguaje de Señas El braille es un sistema de lectura y escritura táctil pensado para
personas ciegas. Fue ideado por el francés Louis Braille a mediados del siglo XIX.
Cuando tenía 13 años, el director de la escuela de ciegos y sordos de París –donde
estudiaba el joven Braille– le pidió que probara un sistema de lecto-escritura táctil
inventado por un militar llamado Charles Barbier para transmitir órdenes a puestos
de avanzada sin tener necesidad de delatar la posición durante las noches.
Louis Braille descubrió al cabo de un tiempo que el sistema era válido y lo reinventó
utilizando un sistema de ocho puntos. Al cabo de unos años lo simplificó dejándole
en el sistema universalmente conocido y adoptado de 6 puntos. La lengua de señas,
o lengua de signos, es una lengua natural de expresión y configuración gesto-
espacial y percepción visual, gracias a la cual las personas sordas pueden
establecer un canal de comunicación con su entorno social, ya sea conformado por
otros individuos sordos o por cualquier persona que conozca la lengua de señas
empleada. Mientras que con el lenguaje oral la comunicación se establece en un
canal vocal-auditivo, el lenguaje de señas lo hace por un canal gesto-viso-espacial.

Barreras Psicológicas de la comunicación

El habla, el oído y la vista son partes fundamentales para la comunicación efectiva.


Para una persona que no puede hablar, escuchar o ver, se deben tomar algunas
medidas para proporcionar opciones y métodos alternativos de comunicación y
asegurarse de que sea posible establecer la comunicación.

Representan la situación psicológica particular del emisor o receptor de la


información, ocasionada a veces por agrado o rechazo hacia el receptor o emisor,
según sea el caso, o incluso al mensaje que se comunica; la deficiencia o
deformación puede deberse también a estados emocionales (temor, odio, tristeza,
alegría) o a prejuicios para aprobar o desaprobar lo que se le dice, no lea lo que
está escrito, no entienda o no crea lo que oye o lee.

Hay muchos factores mentales que impiden aceptar o comprender una idea,
algunos de ellos son:

 No tener en cuenta el punto de vista de los demás.


 Sospecha o adversión.
 Preocupación o emociones ajenas al trabajo.
 Timidez.
 Explicaciones insuficientes.
 Sobrevaloración de sí mismo.

Todos estos factores influyen en la persona que escucha para que acepte o rechace
las ideas que le han sido comunicadas. Para obtener resultados se necesita algo
más que únicamente hablar. A una persona generalmente es necesario explicarle,
convencerla, observar su actuación y también dejarle que ella hable. Esto nos trae
a nuestro objetivo final: comprender a otros.

Algunas de las causas que contribuyan para formar barreras psicológicas son:

 Altos status.
 Poder para emplear o despedir.
 Uso de sarcasmo.
 Actitud despótica.
 Crítica punzante.
 Uso de conocimientos precisos y detallados.
 Facilidad en el uso del lenguaje.
 Maneras demasiado formales.
 Apariencia física imponente.
 Interrumpir a los demás cuando hablan.

Deficiencias de audición

Una barrera psicológica a la comunicación es una deficiencia de audición. Los


desórdenes auditivos pueden ser el resultado de problemas hereditarios o
genéticos, anormalidades del desarrollo, padecimientos médicos como infecciones,
u otros factores ambientales o traumáticos. Aunque la pérdida de la audición
normalmente no causa un problema en el desarrollo mental, otras áreas como el
habla y el lenguaje, el desarrollo social y los logros educativos son afectados por
este padecimiento. Todas estas áreas se apoyan en gran medida de la habilidad de
una persona para comunicarse con otros. Las deficiencias auditivas no sólo retrasan
las habilidades de un individuo para comunicarse, sino que también disminuyen la
cantidad de comunicación efectiva que es posible entablar con otras personas.

Desórdenes del habla

Los desórdenes del habla son una barrera a la comunicación común. Esta incluye
diferentes tipos de desórdenes como el tartamudeo, la apraxia y la disartria. El
tartamudeo obstaculiza la fluidez en la comunicación con sonidos hablados
prolongados y la repetición de partes de las palabras o de palabras enteras. La
apraxia del habla es un padecimiento que ocurre debido al daño a la parte del
cerebro que controla el habla. Este padecimiento resulta en la pérdida de la
habilidad de formar sílabas y palabras con sonidos en la persona. La gravedad de
este padecimiento depende de la gravedad del daño cerebral. Otro desorden motor
del habla es la disartria, un padecimiento en el cual los músculos del rostro, la boca
y el sistema respiratorio son débiles y no pueden funcionar a su capacidad total.
Este padecimiento puede ser causado por lesiones y desórdenes como la distrofia
muscular, un paro cardíaco, una lesión en la cabeza o parálisis cerebral. Para una
persona que no puede hablar de forma comprensible y clara, la comunicación
rápidamente se interrumpirá.

Deficiencias de la vista

Las deficiencias de la vista también constituyen una barrera psicológica para la


comunicación. El nivel de deficiencia es distinto para cada individuo. La pérdida de
la visión puede no resultar en la ceguera total, sino en la dificultad de captar detalles,
visión de túnel, puntos ciegos, vista borrosa o sensibilidad al resplandor y a las luces
brillantes. Sin importar el nivel de deterioro, las deficiencias de la vista limitan de
forma importante la comunicación para una persona de varias maneras. Una
persona con problemas de la vista no puede detectar las expresiones faciales y el
lenguaje corporal que denotan el humor de una persona, no puede ver a la persona
con la que está hablando.
Que la comunicación es fundamental para conseguir el éxito es una verdad
generalmente aceptada por todos. Incrementar nuestras habilidades de
comunicación de manera que podamos entablar y consolidar relaciones con
personas que nos aporten en el camino a nuestros objetivos constituye uno de
nuestros grandes retos.

Si observamos a las personas que han triunfado en diferentes campos como la


política, la empresa o la venta, nos daremos cuenta de que todos tienen un
componente común: son buenos comunicadores. ¿Has tenido alguna vez la
sensación de que alguien no ha dicho demasiado pero lo ha dicho tan bien que te
ha cautivado?. Seguramente tendrás en mente a algún político. Sin duda, un gran
comunicador.

Sin embargo, además de saber decir las cosas, utilizando multitud de recursos para
persuadir, los buenos comunicadores tienen otro elemento común: son capaces de
relacionarse con cualquier persona adaptando sus formas a quién tienen delante.
No rechazan, a priori, ninguna relación. Ten en cuenta que para conseguir tus
objetivos necesitarás, probablemente, de la ayuda de otras personas y nunca sabes
muy bien donde las vas a encontrar.

Por otra parte, hay estudios que relacionan el éxito personal y profesional con la
cantidad y la calidad de las relaciones que tenemos. En este sentido, cuanta más
gente que te pueda aportar conozcas, más cerca tendrás el logro de tus resultados.

Por tanto, con todo lo dicho hasta aquí, podemos afirmar que establecer relaciones
con gente y conseguir una comunicación fluida es importante. ¿Cómo vas tú en este
sentido? ¿Hasta qué punto estás satisfecho con la cantidad y la calidad de tus
relaciones?. ¿En qué medida eres capaz de conseguir buenos niveles de
comunicación y relación?. ¿Eres capaz de contactar y relacionarte bien con todo el
mundo?. (Para ayudarte a responder puedes hacer este test).

Si la respuesta a alguna de estas preguntas te ha descubierto algo que no te ha


gustado del todo, no te preocupes demasiado. Lo normal es que podamos hacer
más de lo que hacemos en el ámbito de la comunicación. Esto es fácil si tenemos
en cuenta que, en muchos casos, lo que dificulta nuestra comunicación es la
existencia de una serie de barreras internas que nos ponemos nosotros mismos.
Prejuicios, ideas preconcebidas, miedo al rechazo, miedo al fracaso, preocupación
por el que dirán, imagen social, etc., son cuestiones que, sin duda, nos condicionan
al decidir con quién y cómo nos comunicamos.

De entre estas barreras psicológicas a la comunicación, yo señalaría cuatro como


las fundamentales y las más comunes:

Esteriotipación: Muchos tenemos tendencia a clasificar a las personas en grupos,


incluso sin conocerlas ni haber entablado conversación con ellas. La imagen
personal, los lugares que frecuenta o la ocupación profesional de la persona son
elementos que utilizamos habitualmente para clasificar y condicionan enormemente
nuestra forma de comunicarnos. Incluso hay grupos “con los que no me
comunicaría”.

Efecto halo: “Mató un perro y le llamaron mataperros”. Cuando alguien es bueno o


malo en algo, tenemos tendencia a generalizar y dar por hecho que será bueno o
malo en todo lo que haga. Esto condiciona también nuestra comunicación puesto
que genera también una serie de prejuicios.

Proyección: Muchas personas tenemos tendencia a proyectar nuestra realidad en


los demás. En otras palabras, mi visión del mundo es la buena y entiendo que tú
debes tener la misma. En ocasiones nos llevamos sorpresas porque hay personas
que opinan diferente. ¿Te ha pasado alguna vez?.

Percepción selectiva: Cuando nos hablan, en ocasiones tenemos tendencia a


discriminar y quedarnos solo con lo que nos interesa. ¿Cuánta información
interesante sobre la otra persona y sus preocupaciones habremos perdido por esta
causa?.

Todas estas actitudes y comportamientos limitan nuestra capacidad de


comunicación y nos hacen perder oportunidades de establecer relaciones en
cantidad y en calidad. Si fuera posible, lo deseable sería eliminar esas barreras de
la noche a la mañana. Dicho y hecho. Sin embargo, la realidad es que los cambios
a nivel mental son siempre los más laboriosos y los que llevan más tiempo. Trabaja
día a día en eliminar estas barreras, cambia tus creencias y expande tu
comunicación. Te sorprenderás de los resultados que comienzas a obtener en los
diversos ámbitos de tu vida.