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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

(UAPA)

MATERIA:
DERECHO INMOBILIARIO

TEMA:
UNIDAD IV

PARTICIPANTE:

RICHARD COLOME
16-10823

FACILITADOR(A):
RIGOBERTO LORENZO
UNIDAD IV
A) EL DESARROLLO LA BASE LEGAL DEL REFERIMIENTO EN LA
JURISDICCIÓN INMOBILIARIA, SEGÚN LOS ARTÍCULOS DEL 50 AL 53 DE
LA LEY DE REGISTRO INMOBILIARIO.

Como figura jurídica, el referimiento es de origen francés, que es reglamentado


por primera vez en el Edicto Real del año 1685 y se consagra en el Código de
Procedimiento Civil en la época de Napoleón. El origen de este procedimiento es
un poco oscuro y controvertido, pero lo cierto es que como todo procedimiento en
la legislación tiene sus precedentes. Existe en casi todas las modernas
legislaciones con las lógicas variantes que vienen dadas por el sistema de
derecho a que pertenecen.

Los abogado y jurista de nuestro país ven el referimiento como un asunto


segundario, que reviste una gran importancia salvo cuando hay que recurrir a él.

Tiene el referimiento una arma poderosísima para la de los derechos de sus


representados, garantizándoles situaciones jurídicas que pueden desaparecer sin
una acción rápida en referimiento o evitarles daños y perjuicios con la dilación en
la solución del asunto principal el caso se podría hacer irreversibles.

En todas las acción el referimiento es la expresión de urgente necesidad en una


medida judicial por eso el referimiento es una especies de entre mis procesal para
soportar el tortuoso. Y dotado camino judicial para la solución definitiva de un
asunto.

Los bueno es que con la ley de registro inmobiliario teniendo en la jurisdicción


inmobiliaria al referirniento formal y legalmente establecido. Ya no es privativo. En
los tribunales de derecho común.

La Gaceta Judicial del 12 al 26 de agosto correspondiente al año 1999, define en


su portada la palabra referimiento como un trámite rápido y sencillo tendente a
obtener del Tribunal que lo celebra, una ordenanza que resuelva provisionalmente
una licencia sin decidir sobre el fondo del asunto y en caso urgente o de dificultad
en la ejecución forzada de un título ejecutivo.

En ese orden de ideas, el jurista dominicano Pérez Méndez, A. (1999, p. 109),


expresa que "Es un procedimiento excepcional, al cual se acude en caso de
urgencia y para las dificultades de ejecución de una sentencia o de un título
ejecutorio, para que este prescriba una medida conservatoria para prevenir un
daño inminente o para hacer cesar una turbación manifiestamente ilícita".

En palabras llanas, el referimiento es un procedimiento que tiende a que el Juez


que está apoderado del mismo evacue, de manera rápida, una ordenanza de
carácter provisional.

Al decir del magistrado Santana Polanco, V. (2008), el referimiento ante los


Tribunales de la Jurisdicción Inmobiliaria está acogido por los artículos 50, 51, 52 y
53 de la Ley de Registro Inmobiliario, 74, 75, 76, 94, 163, 164, 165, 166, 167, 168,
169 y 170 del Reglamento de los Tribunales Superiores de Tierras y Jurisdicción
Original.

B) COMPETENCIA PARA CONOCER EL REFERIMIENTO INMOBILIARIO.

La competencia en materia de referimiento está pautada por el art 51 de la ley de


registro inmobiliario apoderado del caso puede ordenar en referimiento en todas
las medidas conservatorias que se imponga para prevenir un daño inminente o
hacer cesar una turbación ilícita o excesiva.

En el artículo 163 del reglamento de los tribunales de tierras afirma: que el juez del
tribunal de tierras de la jurisdicción Original solo pueden conocer de una demanda
en referimiento con motivo de una instancia de la que este apoderado.

Siendo uno legal y el otro reglamentario que establecen la competencia en la


jurisdicción. El tribunal competente para conocer del referimiento es el de
jurisdicción Original que haya sido apoderado de un asunto principal Es
tableciendo el juez de la primera
C) PROCEDIMIENTO DEL REFERIMIENTO INMOBILIARIO.

Está regido por el art 52 de la ley de registro inmobiliario y por los artículos 164 al
170 del reglamento de los tribunales de tierras.

Primer paso solicitud de auto: es cuando la parte demandante persigue y obtiene


del juez los referimientos, que es el juez de la jurisdicción original

Según el Magistrado Polanco Santana, V. (2008, Págs. 276-277), la demanda en


referimiento debe interponerse por ante el Juez de Jurisdicción Original que está
apoderado de la litis sobre derechos registrados o de la demanda, al que el
interesado deberá solicitarle un auto de fijación de audiencia para conocer de la
demanda en referimiento.

Se infiere que la competencia del Tribunal de Jurisdicción Original para conocer de


la demanda en referimiento le viene dada por estar apoderado de una demanda
principal, lo que implica que los Tribunales de la Jurisdicción Inmobiliaria,
específicamente los Tribunales de Jurisdicción Original, son incompetentes para
conocer de las demandas en referimiento si éstos no están apoderados de una litis
sobre derechos registrados o de una demanda principal, lo que no ocurre en
materia civil ordinaria, que los jueces de primera instancia son competentes para
decidir en atribuciones de referimientos sin estar apoderados de una demanda
principal, salvo las excepciones previstas por algunas disposiciones legales.

De ahí que Pérez Méndez, A. (1999, p. 207), considera que el procedimiento de


referimiento es contradictorio, ya que la demanda se introduce por medio de una
citación, a fin de que el demandado comparezca a una audiencia que se celebrará
a este efecto el día y hora habitual de los referimientos. Si el caso requiere
celeridad, el juez de los referimientos puede autorizar para que se cite a hora fija,
aún en los días feriados, sea en la audiencia, sea en su domicilio con las puertas
abiertas".
Todo el que pretende citar a otro en referimiento, debe averiguar cuál es la hora y
el día habitual de los referimientos, lo cual se determina por un auto que al
comienzo del año debe dictar el juez de Primera Instancia.

Además de la citación, en ciertos casos excepcionales el referimiento se inicia


mediante acta levantada por un oficial en el ejercicio de sus funciones, en la que
hace constar la dificultad surgida y envía a las partes ante el juez, en referimiento:
el alguacil, en caso de embargo ejecutivo, el juez de paz en caso de fijación de
sellos al notario al momento de proceder a un inventario. El juez queda apoderado
del conocimiento de la dificultad del envío del acta en que el oficial público le ha
consignado, y sin necesidad de citación a requerimiento de parte.

Conforme lo establece el artículo 112 de la ley 834 del año 1978, donde le da
facultad al Presidente del Tribunal estatuir en referimiento sobre las dificultades de
ejecución de una sentencia o de otro título ejecutorio.

La ley no ha establecido plazo alguno entre la citación y la audiencia. El artículo


103 de la ley 834 de 1978 se ha limitado a decir que el juez se debe asegurar que
entre un hecho y otro la parte demandada haya podido preparar sus medios de
defensa. Así se podrá suplir de oficio este aspecto, remitiendo el asunto para otra
fecha a tales fines.

En materia de referimiento, las partes tienen que estar representadas por


Abogados, tras la entrada en vigencia de la ley 91 de 1983, que creó el Colegio
Dominicano de Abogados, antes no se requería el Ministerio de Abogados en este
procedimiento, por lo que las partes podían comparecer personalmente o ser
representadas por un apoderado cualquiera. La citada ley hace obligatorio el
ministerio de abogados en materia de referimiento.

La audiencia se celebra como cualquier otra, o en los casos de extrema urgencia,


en la morada misma del juez. Esa audiencia es pública, a menos que se trate de
un asunto que la ley manda que se conozca a puertas cerradas.
D) VÍAS DE RECURSO DEL REFERIMIENTO INMOBILIARIO.

Las vías de recursos contra las ordenanzas de referimiento están contenidas en


los articulos53 de la ley de registro inmobiliario en los art 169 y 170 del reglamento
de los tribunales de tierras y 140 y 141 de la ley 834 del 15 de julio de 1978.

En efecto, todas las ordenanzas de referimiento dictadas por un juez de la


jurisdicción original que pueden ser recurridas por ante el departamento del
tribunal superior de tierras al que corresponde la apelación.

Solo pueden apelar los que fueron parte en el proceso en el proceso en primer
grado dando lugar a la ordenanza en el referimiento impugnada y esta persona
son la única que tienen calidad para interponer este recurso.

Para apelar debe estar acompañada de las pruebas que se harán valer. Y
depositarla en al tribunal de la jurisdicción original que dicto la ordenanza
atacada.

Hay que recordar que existe el monopolio del ministerio de abogado en todo el
procedimiento.

El recurso de apelación será conocido y fallado por una terna del tribunal superior
de tierras

En esa audiencia, las partes ejercerán todos los medios de defensa y presentara
conclusiones.

El tribunal de registro inmobiliario, ni el reglamento de los tribunales de tierras


pueden especificar el plazo deberá decidir la audiencias.
E) LA ORDENANZA EN REFERIMIENTO.

Las ordenanza dictadas por los jueces de la jurisdicción inmobiliaria en


atribuciones de referimiento no pueden perjudicar el fondo del asunto, no
adquieren en cuanto a lo principal la autoridad de la cosa juzgada, y es ejecutoria
provisionalmente, no obstante cualquier recurso las mismas deben ser notificadas
mediante acto de alguacil. Las ordenanzas en referimiento tienen un carácter
provisional, toda vez de que las mismas no deciden sobre el derecho, sino simple
medidas para prevenir un daño inminente.

F) DEMANDA EN SUSPENSIÓN DE EJECUCIÓN DE ORDENANZA EN


REFERIMIENTO.

De conformidad con el artículo 141 de la ley 834 del 1978, el Presidente de la


Corte puede también, en el curso de instancia de la apelación, suspender la
ejecución de las sentencias impropiamente calificadas en última instancia o ejercer
los poderes que le son conferidos en materia de ejecución provisional. Cuando la
ejecución provisional ha sido solicitada o si habiéndolo sido, el juez haya omitido
estatuir, no podrá ser acordada en caso de apelación, sino por el Presidente de la
Corte, estatuyendo en referimiento.

Las ordenanzas dictadas por el juez de los referimientos son ejecutorias de pleno
derecho, de donde resulta que el Presidente de la Corte no tiene facultad para
suspender su ejecución. La ordenanza dictada en referimiento no es susceptible
de oposición. Puede ser objeto de recurso de apelación, a menos que emane del
Presidente de la Corte. El plazo para interponer el recurso de apelación es de
quince días.
G) REFERIMIENTO PLANTEADO POR PRIMERA VEZ ANTE EL TRIBUNAL
SUPERIOR DE TIERRAS.

Es cuando la parte interesada en accionar en referimiento no lo hace ante el


tribunal de jurisdicción original apoderado para conocer el asunto en primer grado
ya sea por la necesidad o por que se le paso como tantas veces le sucedes a los
abogado litigantes que son poco versados, pudiendo interponer su acción en
referimiento ante el presidente del departamento del tribunal superior de tierras.
Deberá haber apelado la sentencia de jurisdicción original, como requisito capital,
sine quaccion en referimiento por ante el presidente del departamento del tribunal
superior de tierras. Al que corresponde el tribunal de jurisdicción original. Solo
apoderado en el curso de la instancia o lites que está instruyendo.

2- EXPLICACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRUEBA EN EL DERECHO


INMOBILIARIO.

El legislador en el art 1316 del código Civil para establecer los medios de prueba
estableciendo o especificando cinco medios de prueba. A saber: 1) la prueba
literal: 2) la prueba testimonial: 3) la prueba en las presunciones: 4) la prueba
basada en la confesión de parte, y 5) el juramento.

En la ley de registro inmobiliario no existe un solo texto que haga una mención
completa en eso cinco medios de prueba. El legislador consideró suficiente dividir
la prueba en la forma clásica y fundamental: literal y testimonial. La prueba pericial
no es un medio de prueba, como un juez considero en un proceso de
capacitación que impartimos en la Escuela Nacional de la judicatura.

Creía el magistrado que por estar esa prueba en el artículo 65 de la ley de


registro inmobiliario constituía el medio de prueba número (6) que son agregado a
los (5) previsto en el referido art 1316 del código Civil.

La prueba literal: es la prueba escrita mediante acto o documentos esto pueden


ser pruebas pre constituido o principios de prueba por escrito.
Prueba testimonial: es la que se hace con la declaración de testigos. Los testigos
son todas personas que bajo un juramento dice la verdad sobre el asunto que se
trata. No todas las personas pueden fungir como testigos Los testigos pueden
ser instrumentales y ocasionales.

La presunción: son verdades legales y jurídicas que el legislador ha previsto como


tales

Sabemos que como prueba tienen un rol importante en el proceso judicial siendo
simple o irrefragables.

La confesión de parte: es la prueba que ofrece la misma persona interesada en el


asunto de que se trata puede ser la parte demandante o la parte de mandada, o
un interviniente voluntario o forzoso.

El juramento consiste: en la afirmación bajo palabra de decir la verdad que hace


una de las partes, es bueno señalar que el juramento como prueba perdió la
importancia que tuvo en otros tiempos.
3-REALIZACIÓN DE UN PROCEDIMIENTO DE REFERIMIENTO
INMOBILIARIO.

PROCEDIMIENTO

La demanda en referimiento se introduce mediante citación.

Dicha citación se puede realizar para el “día habitual de los referimientos”, que es
el día que, por Auto colocado a principios de cada año en la puerta principal del
tribunal, el Juez de Primera Instancia, en tales atribucio-nes, reserva para esos
fines. Así no hay que obtener, obviamente, su previa autorización para demandar
en referimiento. Pero en los distritos judiciales donde no existe establecido ese día
habitual, se impone solicitar al Juez de Primera Instancia autoriza-ción para citar
en referimiento.

Asimismo, en aquellos asuntos especiales que requieren de extrema celeridad


(párrafo 2 del artículo 102 de la Ley 834, de 1978), el juez de los referimientos
puede permitir citar, a hora fija, aun los días feriados o de descanso, sea en el
local de las audiencias o en su propia morada pero con las puertas abiertas.

Se ha indicado que el legislador quiso decir aquí extrema urgencia en vez de


extrema celeridad, por las circunstancias explicadas más arriba, pues el concepto
de celeridad se ha reservado especialmente para las deman-das a breve término u
otros procedimientos afines.

En ocasiones el procedimiento empieza por acta levantada por Oficial Público


competente, cuando en cumplimiento de sus funciones, encuentra algún obstáculo
serio, remitiendo a las partes por ante el Juez de los Referimientos con miras a
solucionarlo, como acontece en los casos previstos por los artículos 607, 843, 844,
921 y 944 del Código de Procedimiento Civil. A esto es que tradicional-mente se le
llama “referimiento sobre acta”.

La ley no ha establecido plazo alguno entre la citación y la audiencia. El artículo


103 de la Ley 834 de 1978 se ha limitado a decir que el juez se debe de asegurar
que entre un hecho y otro la parte demandada haya podido preparar sus medios
de defensa. Así él podría suplir de oficio este aspecto, remitiendo el asunto para
otra fecha a tales fines.

En materia de referimiento, las partes tienen que estar representadas por


Abogados, tras la entrada en vigencia de la Ley 91 de 1983, que creó el Colegio
Dominicano de Abogados.

La audiencia se celebra como cualquier otra, en el local del Juzgado de Primera


Instan-cia, o en los casos de extrema urgencia, en la morada misma del juez. Esa
audiencia es pública, a menos que se trate de un asunto que la ley manda que se
conozca a puertas cerradas.

Los debates son esencialmente orales. Pero las partes pueden depositar
conclusiones escritas si ambas están presentes o representa-das, y sin que nada
desnaturalice la rapidez que ha de caracterizar a este tipo especial de
procedimiento.

Los incidentes de la instancia de derecho común podrían perfectamente suscitarse


tam-bién en materia de referimiento (excepcio-nes de procedimiento, medios de
inadmisión, demandas en intervención, demandas adicio-na-les, demandas
reconvencionales, etc.)

El juez puede ordenar, asimismo, a solici-tud de parte, cualquier medida de


instrucción (informativo, comparecencia personal, comu-ni-ca-ción de piezas,
peritaje, etc.)

El asunto queda en estado de fallo tan pronto terminan los debates. Ese fallo debe
ser dictado lo más rápido posible, en virtud de las características que el mismo
reviste.

Los jueces acostumbran, en la práctica, a otorgar plazos breves, que oscilan entre
dos y cinco días, para que las partes depositen escritos justificativos de sus
conclusiones.