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4 factores de riesgo en el embarazo

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Si estas embarazada y te preocupa que algo pueda suceder en la gestación, entérate qué factores hacen
que un embarazo sea de riesgo. ¡Que la información sea una de tus mayores armas!

A continuación te contamos los esos factores de riesgo en el embarazo.

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#4 La edad

Embarazo adolescente: Las adolescentes embarazadas tienen mayor probabilidad de desarrollar anemia,
presión arterial alta y parto prematuro que mujeres mayores. Además, pueden estar más expuestas a
enfermedades de transmisión sexual, a infecciones y a falta de cuidados prenatales.

Primer embarazo luego de los 35 años de edad: La mayor parte de las mamás primerizas mayores tienen
embarazos normales, pero estudios demuestran que tienen mayor probabilidad de sufrir: cesárea, hemorragia
post parto, labor de parto prolongado o un bebé con algún tipo de trastorno genético.

Pasemos al siguiente factor de riesgo...

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#3 El estilo de vida

Consumo de alcohol: El alcohol que se consume durante el embarazo llega directamente al bebé por medio
del cordón umbilical. Las consecuencias son: aborto espontáneo, muerte fetal, defectos congénitos,
trastornos alcohólicos fetales que hacen que el bebé sea de baja estatura, tenga rasgos anormales, sea de
bajo peso, tenga hiperactividad, discapacidad intelectual, o problemas en la visión o en la audición.

Fumar: Fumar en el embarazo expone al feto a un parto prematuro, a defectos de nacimiento y a padecer
muerte súbita. El uso de drogas también es excesivamente peligroso para el bebé.

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#2 Condiciones de salud preexistentes

Presión arterial alta: Aunque muchas mujeres con presión alta no tienen dificultades en el embarazo (por
estar correctamente controladas y asesoradas), si no se controla este factor, puede desencadenar
preeclampsia, bajo peso al nacer o problemas en los riñones de la mamá.
Síndrome de Ovario Poliquístico: El SOP puede hacer que la mujer tenga abortos espontáneos, diabetes
gestacional, parto prematuro o preeclampsia.

Enfermedad renal: Las mujeres con enfermedad en los riñones sufren de un alto riesgo de aborto involuntario.
Deben ser cuidadas mayormente.

Diabetes: Antes de quedar embarazada, la mujer que tenga diabetes debe controlar su nivel de azúcar en
sangre, ya que si es alto, se pueden generar defectos en las primeras semanas del embarazo.

Tiroides: La enfermedad de la tiroides puede traer consecuencias en el bebé si no es controlada o si no se


conoce su existencia. Puede nacer con problemas cardíacos, defectos congénitos o aumento de peso.

Infertilidad: Diversas investigaciones han demostrado que las mujeres que han tomado medicamentos para
poder quedar embarazadas pueden sufrir de complicaciones en la gestación como sangrado vaginal o
problemas en la placenta.

Enfermedades autoinmunes: algunas de estas enfermedades, como el lupus o la esclerosis múltiple, pueden
aumentar el riesgo de muerte fetal o parto prematuro. Además, algunas de las medicaciones que las futuras
mamás con estos padecimientos deben tomar, pueden ser tóxicas para el feto.

Obesidad: La obesidad trae mayor probabilidad de desarrollar diabetes gestacional y complicar los
embarazos y nacimientos.

VIH: La mujer con VIH puede transmitir el virus a su hijo, por lo tanto, se deben extremar cuidados para que
no suceda en el embarazo, en el parto o después.

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#1 Condiciones del embarazo

Embarazo múltiple: El embarazo de gemelos, mellizos, trillizos o más, aumenta el riesgo de parto prematuro,
bajo peso, cesárea y dificultades respiratorias en los bebés.

Diabetes gestacional: Es el tipo de diabetes que se desarrolla por primera vez, en el embarazo. Si ésta se
controla correctamente mediante dieta y tratamiento médico adecuado, el embarazo transcurrirá sin
problemas, pero si no se controla, puede desencadenar preeclampsia, hipertensión arterial o parto prematuro.

Preeclampsia o eclampsia: La preeclampsia es un aumento repentino en la presión arterial de la embarazada


de más de 20 semanas. Si no se trata puede traer graves problemas en los riñones, el hígado y el cerebro
de la mamá, también mortalidad materna o problemas en el feto. La eclampsia es aún más grave que la
primera.
Creo que si si te encuentras embarazada y estás entre estos grupos de riesgo, lo mejor es ponerte en manos
de tu obstetra, quien te guiará para que todo esté bien. Un embarazo de riesgo no quiere decir que vaya a
salir mal, solo que requiere cuidados especiales.

Factores de riesgo para complicaciones durante el embarazo

• Embarazo de alto riesgo

• Generalidades del embarazo de alto riesgo

• Factores de riesgo para complicaciones durante el embarazo

Los factores de riesgo incluyen

• Trastornos maternos preexistentes (ver Complicaciones no obstétricas durante el embarazo)

• Características físicas y sociales

• Edad

• Problemas en embarazos previos (p.ej., abortos espontáneos)

• Problemas que se desarrollan durante el embarazo (ver Anomalías del embarazo)

• Problemas que aparecen durante el trabajo de parto y el parto (ver Anomalías y complicaciones del
trabajo de parto y el parto)

Hipertensión

Se considera que una mujer embarazada tiene una hipertensión crónica si la hipertensión estaba presente
antes del embarazo o si aparece antes de las 20 semanas de gestación. La hipertensión crónica se diferencia
de la hipertensión gestacional, que aparece después de las 20 semanas de embarazo. En cualquier caso,
hipertensión se define como una tensión arterial sistólica > 140 mm Hg o diastólica > 90 mm Hg en 2
ocasiones separadas > 24 h. La hipertensión aumenta el riesgo de restricción del crecimiento fetal al disminuir
el flujo de sangre uteroplacentario e incrementar los problemas de evolución fetal y materna (ver Hipertensión
en el embarazo).

Antes de intentar concebir, la mujer con hipertensión debe ser asesorada sobre los riesgos del embarazo. Si
se embaraza, la atención prenatal comienza lo más pronto posible e incluye medición de la función renal de
base (p. ej., creatinina sérica, nitrógeno ureico en sangre), fundoscopia y evaluación cardiovascular dirigida
(auscultación y, a veces, ECG o ecocardiograma). Cada trimestre se mide proteínas urinarias en 24 h, ácido
úrico en plasma, creatinina sérica y el Hto. La ecografía para controlar el crecimiento fetal se realiza a las 28
semanas y cada 4 semanas de ahí en adelante. El retraso del crecimiento es evaluado con pruebas Doppler
multivaso por un especialista en medicina materno fetal (para el control de la hipertensión en el embarazo,
ver Tratamiento).

Diabetes

La diabetes mellitus manifiesta ocurre en ≥ 6% de los embarazos, y la diabetes gestacional se produce en


aproximadamente el 8,5% de los embarazos. La incidencia está aumentando a medida que crecen las cifras
de obesidad.

Si una mujer embarazada tiene una diabetes dependiente de la insulina previa, aumenta el riesgo de
pielonefritis, cetoacidosis, preeclampsia, muerte fetal, malformaciones fetales graves, macrosomía fetal (peso
fetal > 4,5 kg) y, si hay vasculopatía, restricción del crecimiento fetal. En general, los requerimientos de
insulina aumentan durante el embarazo.

Si una mujer tiene una diabetes gestacional, el riesgo de trastornos hipertensivos y de macrosomía fetal
crece. La diabetes gestacional se evalúa sistemáticamente entre las 24 y 28 semanas y, si la mujer tiene
factores de riesgo, durante el primer trimestre. Los factores de riesgo incluyen diabetes gestacional previa,
un bebé macrosómica en un embarazo previo, antecedentes familiares de diabetes no dependientes de la
insulina, muertes fetales no explicadas y un índice de masa corporal (IMC) > 30 kg/m2. El diagnóstico de
diabetes gestacional se realiza sobre la base de los resultados de la prueba de tolerancia oral a la glucosa
(PTOG-ver Valores del umbral de glucosa en plasma para diagnóstico de diabetes mellitus gestacional* Uso
de la Prueba de tolerancia oral a la glucosa con 100 g), aunque algunos médicos primero hacen una prueba
de glucosa en plasma al azar para comprobar si el diagnóstico es posible. En los EE.UU., la mayoría de los
profesionales hacen el cribado con una prueba de desafío con 50 g de glucosa, y si cualquier medición de
glucosa en plasma es > 130 mg / dl pero <200 mg / dl, hacen una PTOG con 100-g. En Europa y en otros
lugares, se utiliza una PTOG de un solo paso de 2 h con 75 g; la glucosa se mide en ayunas y 2 h después
de la administración de glucosa.

Valores del umbral de glucosa en plasma para diagnóstico de diabetes mellitus gestacional* Uso de la Prueba
de tolerancia oral a la glucosa con 100 g

PTOG con 100-g NDDGCarpenter y Coustan†

Cronología

de la prueba Glucosa en plasma (mg/dL)

Ayuno‡ 105 95

1h 190 180
2h 165 155

3h 145 140

*La diabetes gestacional se diagnostica cuando se alcanzaron o superaron al menos 2 valores de umbral.

†Los criterios de Carpenter y Coustan son utilizados por algunos clínicos (Carpenter MW, Coustan DR:
Criterios para las pruebas de detección de diabetes gestacional. American Journal of Obstetrics and
Gynecology 144 (7): 768–773, 182.

‡Se requiere glucemia en ayunas siempre que los médicos sospechen que las pacientes tienen una diabetes
no diagnosticada para evitar administrarles una carga innecesaria de glucosa.

NDDG = Grupo Nacional de Datos de la Diabetes; PTOG = prueba de tolerancia oral a la glucosa.

El tratamiento óptimo de la diabetes gestacional (con modificación de la dieta, el ejercicio y una estrecha
vigilancia de los niveles de glucosa en sangre e insulina cuando sea necesario-ver Diabetes mellitus (DM) :
Control) reduce el riesgo de resultados adversos maternos, fetales y neonatales.

Valores umbral para diagnosticar diabetes manifiesta en el embarazo

Prueba* Valor Umbral

Glucemia en ayunas 126 mg/dL

HbA1C 6,5%

Glucosa plasmática aleatoria 200 mg/dL en > 1 ocasión

*Se miden la glucosa plasmática en ayunas y la Hb A1C si los médicos sospechan diabetes (p. ej., en
pacientes con factores de riesgo, como la obesidad, un fuerte historial familiar de diabetes, o antecedentes
de diabetes gestacional en un embarazo anterior).

HbA1c = Hemoglobina glucosilada.

Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

(ver Generalidades sobre las enfermedades de transmisión sexual.) La sífilis fetal in utero puede causar la
muerte, malformaciones congénitas e incapacidad grave. El riesgo de transmisión de HIV de la madre al feto
in utero o perinatalmente es del 30 al 50% dentro de los 6 meses (ver Infección por el virus de
inmunodeficiencia humana (HIV) : Transmisión; ver Infección por virus de la inmunodeficiencia humana (HIV)
en lactantes y niños). Durante el embarazo, la vaginosis bacteriana, la gonorrea y la infección genital por
clamidia aumentan el riesgo de trabajo de parto prematuro o rotura prematura de membranas. La atención
prenatal de rutina incluye pruebas de cribado para estas infecciones en la primera visita prenatal. Las pruebas
para sífilis se repiten durante el embarazo si el riesgo continúa y en el parto para todas las mujeres. Las
mujeres embarazadas que tienen cualquiera de estas infecciones deben ser tratadas con antibióticos.

El tratamiento de la vaginosis bacteriana, la gonorrea o la infección por clamidia pueden prolongar el intervalo
desde la rotura prematura de membranas hasta el parto y mejorar la evolución fetal al disminuir la inflamación
fetal. El tratamiento del HIV con zidovudina o con nevirapina reduce el riesgo de transmisión en dos tercios;
el riesgo probablemente es más bajo (< 2%) con una combinación de 2 o 3 antivirales (ver Infección por virus
de la inmunodeficiencia humana (HIV) en lactantes y niños : Prevención). Estos agentes se recomiendan a
pesar de sus efectos tóxicos en el feto y la mujer.

Pielonefritis

La pielonefritis aumenta el riesgo de rotura prematura de membranas, trabajo de parto prematuro y síndrome
de distrés respiratorio del neonato. La mujer embarazada con pielonefritis debe ser internada para evaluación
y tratamiento, principalmente con cultivo de orina más antibiograma, antibióticos IV (p. ej., una cefalosporina
de tercera generación con o sin aminoglucósidos), antipiréticos e hidratación. La pielonefritis es la causa no
obstétrica más común de internación durante el embarazo. Los antibióticos orales específicos para el
microorganismo causal se comienzan 24 a 48 h después de que la fiebre resuelve y continúan hasta que se
completa todo el curso de antibioticoterapia, en general 7 a 10 días. Los antibióticos profilácticos (p. ej.,
nitrofurantoína, trimetoprim/sulfametoxazol) con cultivos de orina periódicos continúan el resto del embarazo.

Problemas quirúrgicos agudos

La cirugía mayor, particularmente intraabdominal, aumenta el riesgo de trabajo de parto prematuro y muerte
fetal. Sin embargo, la cirugía en general es bien tolerada por la mujer embarazada y por el feto cuando se
proporcionan la atención y la anestesia adecuadas (mantenimiento de la tensión arterial y la oxigenación en
valores normales), por lo que los médicos no deben ser reacios a operar; postergar el tratamiento de una
emergencia abdominal es mucho más peligroso.

Después de la cirugía, se usan agentes antibióticos y tocolíticos durante 12 a 24 h. Si una cirugía no urgente
es necesaria durante el embarazo, es más segura durante el segundo trimestre.

Anomalías de tracto genital

Las anomalías estructurales del útero y el cuello (p. ej., tabique uterino, útero bicorne) hacen que sean más
probables los problemas de presentación fetal, el trabajo de parto disfuncional y la necesidad de cesárea.
Aunque es poco probable, los miomas uterinos pueden causar anomalías placentarias (p. ej., placenta
previa), trabajo de parto prematuro y abortos espontáneos recurrentes. Los miomas pueden crecer
rápidamente o degenerar durante el embarazo; la degeneración a menudo causa dolor intenso y signos
peritoneales. La insuficiencia o incompetencia cervical–(ver Insuficiencia cervical) hace más probable el parto
pretérmino. Si, antes del embarazo, la mujer ha tenido una miomectomía en la que se ha ingresado en la
cavidad uterina, debe realizarse una cesárea porque puede producirse una rotura uterina durante un parto
vaginal. Las anomalías uterinas que pueden producir malos resultados obstétricos a menudo requieren
corrección quirúrgica, que se realiza después del parto.

Edad materna

Las adolescentes, que representan el 13% de todos los embarazos, tienen una mayor incidencia de
preeclampsia, trabajo de parto pretérmino y anemia, que a menudo conduce a una restricción del crecimiento
fetal. La causa, al menos en parte, es que las adolescentes tienden a obviar la atención prenatal, a menudo
fuman y tienen tasas más altas de enfermedades de transmisión sexual.

En las mujeres > 35, la incidencia de preeclampsia es mayor, al igual que la diabetes gestacional, trabajo de
parto disfuncional, abruptio placentae, fetos muertos y placenta previa. Estas mujeres también tienen más
probabilidades de trastornos preexistentes (p. ej., hipertensión crónica, diabetes). Como el riesgo de
anomalías cromosómicas fetales aumenta con la edad materna, deben ofrecerse estudios genéticos (ver
Evaluación genética).

Peso materno

Las mujeres con IMC < 19,8 kg/m2 antes del embarazo se consideran debajo del peso normal, lo que
predispone al bajo peso del neonato en el momento del nacimiento (< 2,5 kg). Estas mujeres deben ser
estimuladas a aumentar al menos 12,5 kg durante el embarazo.

Las mujeres embarazadas con IMC de > 29 kg/m2 antes del embarazo se consideran con sobrepeso, lo que
hace más probable la hipertensión y la diabetes materna, los embarazos postérmino, la macrosomía fetal, la
preeclampsia y la necesidad de cesárea. Tales mujeres deben ser alentadas para que limiten su aumento de
peso durante el embarazo a < 11,5 kg.

Calculadora clínica: Índice de masa corporal (índice de Quetelet)

Talla materna

Las mujeres de corta estatura (< 152 cm) son más propensas a tener la pelvis pequeña, lo que puede producir
distocias con desproporción pelvicofetal o de hombro. Las mujeres bajas también son más propensas a tener
trabajos de parto prematuro y restricción del crecimiento intrauterino.

Exposición a teratógenos
Los teratógenos comunes (agentes que causas malformaciones fetales) incluyen infecciones, fármacos y
agentes físicos. Las malformaciones son más probables si la exposición ocurre entre las semanas 2 y 8
después de la concepción (las semanas 4 a 10 después de la última menstruación), cuando los órganos están
formándose. También son probables otras malas evoluciones del embarazo. Las mujeres embarazadas
expuestas a teratógenos deben ser aconsejadas sobre el aumento del riesgo y derivadas para una evaluación
ecográfica completa para detectar malformaciones.

Las infecciones comunes que pueden ser teratógenas incluyen herpes simple, hepatitis viral, rubéola,
varicela, sífilis, toxoplasmosis y citomegalovirus y coxsackievirus.

Los fármacos comúnmente usados que pueden ser teratógenos incluyen alcohol, tabaco y cocaína
(Fármacos usados durante el embarazo: Drogas sociales e ilícitas) y algunos agentes de prescripción (véase
el Algunos fármacos con efectos adversos durante el embarazo).

Fetos muertos previos

Un mortinato es un feto nacido muerto de > 20 semanas de gestación. La muerte fetal durante la última parte
del embarazo puede tener causas maternas, placentarias, anatómicas fetales o genéticas (véase Causas
comunes de mortinatos). Haber tenido un feto muerto o un aborto tardío (o sea, entre las 16 y las 20 semanas)
aumenta el riesgo de muerte fetal en los embarazos posteriores. El grado de riesgo varía dependiendo de la
causa de una muerte fetal anterior. Se recomienda el control fetal usando pruebas anteparto (p. ej., pruebas
sin estrés, perfil biofísico). El tratamiento de los trastornos maternos (p. ej., hipertensión crónica, diabetes,
infecciones) puede reducir el riesgo de fetos muertos en un embarazo en curso.

Parto pretérmino previo

El parto pretérmino es el parto antes de las 37 semanas (ver Trabajo de parto pretérmino). Los partos
pretérminos previos por trabajo de parto prematuro aumentan el riesgo de partos pretérminos futuros; si un
neonato pretérmino previo peso < 1,5 kg, el riesgo de parto pretérmino en el siguiente embarazo es del 50%.
Las mujeres con partos pretérmino previos por trabajo de parto prematuro deben ser controladas cada 2
semanas después de la semana 20. El control incluye

• Ecografía, incluida la medición de la longitud del cuello uterino y su forma, a las semanas16 a 18

• Monitorización de las contracciones uterinas

• Estudio de las vaginosis bacterianas

• Medición de la fibronectina fetal


Las mujeres con nacimientos pretérmino previos por trabajo de parto prematuro o con acortamiento (< 25
mm) o infundibulización del cuello uterino deben administrarse 250 mg IM de 17 α-OH-progesterona 1
vez/semana.

Neonato previo con un trastorno genético o congénito

El riesgo de tener un feto con un trastorno cromosómico aumenta en las parejas que ya han tenido un feto o
un neonato con un trastorno cromosómico (reconocido o no—ver Consejo genético prenatal : Factores de
riesgo). La tasa de riesgo de recidivas es desconocida para la mayoría de los trastornos genéticos. Muchas
malformaciones congénitas son multifactoriales; el riesgo de tener un feto posterior con malformaciones es
de ≤ 1%. Si la pareja ha tenido un neonato con un trastorno congénito o cromosómico, se recomienda realizar
un estudio específico. Si la pareja ha tenido un neonato con una malformación congénita, se recomienda
realizar un estudio genético, una ecografía de alta resolución y una evolución por un especialista en medicina
maternofetal.

Polihidramnios (hidramnios) y oligohidramnios

El polihidramnios (exceso de líquido amniótico) puede producir varios problemas maternos y trabajo de parto
prematuro. Los factores de riesgo incluyen diabetes materna descontrolada, embarazos multifetales,
isoinmunización y malformaciones fetales (p. ej., atresia esofágica, anencefalia, espina bífida).

El oligohidramnios (escasa cantidad de líquido amniótico) a menudo acompaña a las malformaciones


congénitas del tracto urinario fetal y la restricción grave del crecimiento fetal (< 3er percentil). Además, puede
producir el síndrome de Potter con hipoplasia pulmonar o anomalías por compresión de las superficies fetales,
en general en el segundo trimestre, y causar la muerte fetal.

El polihidramnios y el oligohidramnios deben sospecharse si el tamaño uterino no corresponde con la edad


gestacional o puede descubrirse incidentalmente con ecografía, la cual es diagnóstica.

Embarazo multifetal (múltiple)

El embarazo multifetal aumenta el riesgo de restricción del crecimiento fetal, trabajo de parto prematuro,
abruptio placentae, malformaciones congénitas, morbimortalidad perinatal y, después del parto, atonía uterina
y hemorragia (ver Hemorragia posparto). El embarazo multifetal se detecta durante una ecografía de rutina
entre las semanas 18 y 20.

Lesión previa durante el nacimiento

La mayor parte de la parálisis cerebral y los retrasos del desarrollo están causados por factores no
relacionados con una lesión durante el parto. Lesiones como las del plexo braquial pueden ser el resultado
de procedimientos tales como forceps o extracción por vacuum pero con frecuencia se originan en las fuerzas
intrauterinas durante el trabajo de parto o una mala posición durante las últimas semanas del embarazo. La
distocia de hombro previa es un factor de riesgo para una futura distocia, y los registros obstétricos deben
revisarse en busca de factores de riesgo potencialmente modificables (p. ej., macrosomía fetal, parto vaginal
asistido) que pueden haber predispuesto a las lesiones.

Factores de riesgo en el embarazo (I)

velsid 12 DIC 10

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Se pueden enumerar un gran conjunto de factores de riesgo en el embarazo, dependiendo de los factores,
estos pueden alterar el desarrollo de las semanas del embarazo en cualquier momento. De forma resumida
vamos a hablar de algunos de estos riesgos, información que posiblemente resultará muy valiosa para las
futuras madres.

En términos generales se pueden considerar factores de riesgo en el embarazo los antecedentes de


preeclampsia o eclampsia, en el primer caso es una complicación caracterizada por una subida de tensión
que resulta peligrosa para madre e hijo, aunque se desarrolla al principio del embarazo, no muestra sus
síntomas hasta el segundo o tercer trimestre de la gestación. La eclampsia, es un factor de riesgo que se
desarrolla a partir del quinto mes del embarazo y que se manifiesta especialmente durante las últimas
semanas. Se considera a la eclampsia una forma agresiva de la preeclampsia.

Otros factores de riesgo conocidos por la mayoría de las futuras madres son los hábitos poco saludables
como pueden ser el tabaco o el alcohol, en el caso del tabaco, sería interesante leer el post Síndrome de
abstinencia neonatal a la nicotina a fin de poder comprender como el tabaco puede afectar al futuro bebé a
pesar de las defensas con las que cuenta. Con respecto al alcohol, son muchos los estudios que muestran
los problemas y enfermedades en el feto por la ingesta de alcohol durante el embarazo. Como ejemplo será
interesante leer el post El alcohol durante el embarazo, El alcohol durante el embarazo causaría epilepsia en
los bebés o tomar alcohol durante el embarazo, afecta al esperma de los hijos. Personalmente os
recomendamos una lectura muy interesante que nos habla sobre el Síndrome alcohólico fetal (SAF), sus
consecuencias son fatales para los futuros bebés.

Otro de los factores de riesgo en el embarazo es la edad, el riesgo se incrementa entre las niñas menores de
14 años y las mujeres mayores de 35 años. Lamentablemente y a pesar de ser un riesgo, en España aumenta
el número de embarazos infantiles, niñas cuyo organismo no está totalmente preparado para el maravilloso
acontecimiento. El embarazo a partir de los 35 años incrementa las posibilidades de malformaciones en los
fetos y se incrementa el riesgo de sufrir pleeclampsia, también es mayor el número de abortos y los partos
por cesárea.

Los embarazos múltiples son otro de los factores de riesgo, es cuando en el útero se desarrollan dos o más
fetos, el riesgo de parto de bebés prematuros o embarazo monocoriónico (del que hablaremos en breve) es
mayor. También se incrementa el riesgo de muerte fetal intrauterina de uno de los fetos y diversas
complicaciones que se deben abordar en profundidad. Algunas enfermedades sufridas antes del embarazo
por la futura mamá también se enmarcan en los factores de riesgo en el embarazo, la obesidad, las dietas
poco saludables, padecer diabetes o hipertensión arterial en el embarazo, problema que afecta hasta a un
10% de las futuras mamás y que está asociado al riesgo de padecer problemas cardíacos, renales o
cerebrales.

También hay que citar la dieta y los alimentos que se toman durante las semanas del embarazo, pueden ser
motivo de complicación alimentos como los grandes pescados por presentar un alto contenido en
metilmercurio, es un tema del que hablamos en su momento en el post Pescado en el embarazo.

Haber tenido un hijo anteriormente con alguna malformación también aumenta el riesgo de que el embarazo
actual tenga un desenlace no esperado, en estos casos, lo mejor es recurrir al diagnóstico genético
preimplantacional, técnica con la que se ha logrado eludir enfermedades hereditarias y malformaciones en
los futuros bebés. Hablábamos de la obesidad como un factor de riesgo, pero también lo es el peso reducido,
un peso superior a 90 kilos o un peso inferior a 45 kilos que no sea acorde a la talla de la madre, suma
complicaciones tanto para el bebé como para la madre. Tener un segundo embarazo antes de que pasen 18
meses desde el primero no es recomendable, los expertos aconsejan que como mínimo, el tiempo
transcurrido debe estar situado entre los 18 y los 24 meses como tiempo necesario para garantizar que el
organismo se ha recuperado perfectamente del primer embarazo.

No hemos terminado de enumerar los factores de riesgo en el embarazo, en breve, un segundo post
detallando más riesgos.
FACTORES DE RIESGO DE EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA

INTRODUCCIÓN

La adolescencia es una etapa de la vida en la cual ocurren cambios que no se observan en otros grupos de
edad.

El embarazo en adolescentes es un asunto complejo con muchas razones para preocuparse. Ser madre a
temprana edad no es solo un problema social, económico y familiar, sino también un problema de salud.

DEFINICIÓN

Embarazo adolescente o embarazo en la adolescencia, se define como aquel embarazo que se produce en
una mujer adolescente entre el comienzo de la edad fértil y el final de la etapa adolescente. La OMS establece
la adolescencia entre los 10 y los 19 años. La mayoría de los embarazos en adolescentes son considerados
como embarazos no deseados, provocados por la práctica de relaciones sexuales sin métodos
anticonceptivos.

El embarazo adolescente afecta la salud integral tanto de los padres adolescentes como la de sus hijos,
familiares y de la sociedad en sí.

¿POR QUÉ SE DAN LOS EMBARAZOS EN LA ADOLESCENCIA?

Las causas por las cuales los adolescentes tienen sexo y lo hacen sin adoptar métodos efectivos de
anticoncepción es un tema de debate. Mencionemos algunas de ellas:

Los adolescentes adquieren su madurez sexual (fertilidad), aproximadamente, cuatro o cinco años
antes de alcanzar su madurez emocional y son incapaces de manejar las situaciones de riesgo

– Aceptan mantener relaciones sexuales a edades cada vez más precoces.

En la actualidad, los adolescentes se están desarrollando en una cultura donde sus amigos, la
televisión, las películas, la música y las revistas transmiten mensajes directos o sutiles de que las relaciones
sin un matrimonio de por medio (específicamente las que comprometen a los adolescentes) son comunes,
aceptadas e incluso esperadas.

Existe un mal funcionamiento del núcleo familiar.

Con frecuencia, no se ofrece educación acerca de los comportamientos sexuales responsables ni


tampoco una información clara y específica con respecto a las consecuencias del intercambio sexual:

– El embarazo,

– Las enfermedades de transmisión sexual y


– Los efectos psicosociales.

Sin medir el riesgo y la consecuencia, sienten la necesidad de probar su fecundidad.

¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?

Los estudios realizados a nivel mundial, asocian el embarazo adolescente con estos factores de riesgo:

Familiares

Las características de la familia son muy importantes para determinar el riesgo.

Los adolescentes que viven con ambos padres y tienen una buena relación con ambos, tienen un riesgo
menor de tener sexo no protegido y de llegar al embarazo. Específicamente, estos adolescentes no van a
iniciar la actividad sexual a una edad temprana y, cuando la inician, lo hacen con una frecuencia menor.

Cuando el adolescente proviene de una familia disfuncional: uniparental, o con conductas promiscuas y con
consumo de drogas, en la que no hay un adecuado diálogo padres–hijos. Su ausencia genera carencias
afectivas que él/ella no sabe resolver, impulsándolo/a a buscar esa comunicación y afecto en los amigos y
compañeros de colegio quienes probablemente tendrán su misma ignorancia. Es más probable que los hijos
inicien la actividad sexual a una edad temprana.

Son chicos/as que van de relación en relación, en búsqueda de una estabilidad que no hallan y siempre
exponiéndose a los riesgos hasta que el embarazo les sirve como el mejor de los síntomas para los conflictos
que no logra superar.

Los varones educados en hogares en los que se golpeaba a la madre o que fueron golpeados ellos mismos,
tendrían muchas más probabilidades de embarazar a su pareja que los varones que no habían tenido esta
experiencia.

Se ha demostrado que las chicas cuyos padres habían abandonado el hogar cuando ellas eran niñas,
tenían más probabilidades de iniciarse precozmente en la vida sexual y de quedar embarazadas.

Una chica es más fácil que se convierta en madre adolescente si su madre y su hermana también lo
fueron.

Otro factor de riesgo muy marcado es la falta de comunicación entre los padres y la adolescente.
Cuando en la familia hay una severa censura hacia las relaciones sexuales entre adolescentes, muchas
veces los jóvenes las tienen por rebeldía y no implementan medidas anticonceptivas.

Tienen una madre que tuvo su primer parto a una edad de 19 o siendo aun más joven.
Grupo de amigos

Búsqueda del reconocimiento de los pares: buscando el reconocimiento por parte del otro y principalmente
del grupo de tus amigos, comienzas a tener citas amorosas a temprana edad (las citas a la edad de 12 años
están relacionadas con una probabilidad del 91% de tener relaciones sexuales antes de los 19 años y las
citas a la edad de 13 se asocian con una probabilidad del 56% de actividad sexual durante la adolescencia).

Cuando el adolescente sabe que sus amigos más cercanos usan condones, hay más posibilidades de que él
lo use también.

Pareja romántica: tener una pareja romántica aumenta las posibilidades de actividad sexual, pero si esa
pareja es varios años mayor, las posibilidades se incrementan.

Tener una pareja mayor disminuye también las posibilidades del uso de anticonceptivos y, por lo tanto,
incrementa las de un embarazo y del posible contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual.

Cuando el adolescente no ha desarrollado la habilidad comunicativa necesaria para negociar y la habilidad


de aprender a resistirse ante la presión de sus compañeros/as cuando éstos/as ya son sexualmente
activos/as. Los encuestas demuestran que, la mayoría de las veces, inicias las relaciones sexuales
presionada/o por los amigos y compañeros que te empujan a hacer algo que en realidad no hubieras querido
hacer y, en muchas ocasiones, con la ayuda del alcohol y las drogas que inhiben la voluntad.

La diferencia de edades en la pareja es importante: Las adolescentes cuya pareja es más grande que ellas
(y sobre todo si él es adulto), tienen más probabilidades de quedar embarazadas que cuando se involucran
con chicos de su edad.

Es también más probable que lleven su embarazo a término en vez de decidirse por el aborto. Los
estudios reportan que las madres adolescentes que habían iniciado la actividad sexual muy precozmente,
habían tenido relaciones con hombres mucho mayores que ellas y se involucraban en un sexo más frecuente
y promiscuo.

Individuales

Los estudios han demostrado que la edad, el desarrollo físico y el género, tienen una influencia dramática en
el comportamiento sexual del adolescente. Conforme van creciendo en edad, se van incrementando las
posibilidades de tener actividad sexual (más frecuentemente y con más parejas). Esto mismo sucede cuando
se desarrollan precozmente y parecen mayores. Algunos efectos son estrictamente físicos pero otros son
sociales como por ejemplo la presión de los amigos y el incremento en las oportunidades de tener sexo que
vienen con una mayor libertad e independencia.

Este incremento en el número se traduce en un incremento en las posibilidades de embarazarse o de


embarazar a la pareja aun cuando usen algún anticonceptivo.

Conexión con la escuela y el éxito escolar: Si él/la joven tiene un proyecto de vida en el cual es necesario
alcanzar un determinado nivel educativo, es más probable que, aun teniendo relaciones sexuales, adopten
una prevención efectiva del embarazo.

Los estudios han demostrado que la involucración con las actividades escolares (principalmente de tipo
religioso) está relacionado con una disminución en la tasa de embarazos adolescentes.

Cuando el nivel educativo del adolescente es bajo. Los adolescentes con historia de frustraciones educativas,
años perdidos y bajo rendimiento escolar, puedenencontrar en el embarazo una salida a una insatisfecha
historia dentro del sistema escolar.

Pandillerismo: Se ha demostrado que cuando el adolescente pertenece a una pandilla es más probable que
inicie muy joven la actividad sexual, que tenga varias parejas y que llegue al embarazo.

Falta educación acerca del comportamiento sexual en la adolescencia: Existe una desinformación en torno a
lo que es y significa la adolescencia.

El colegio les habla de todo, menos de ellos mismos y de su cuerpo destinado a lo placentero pero también
siempre dispuesto a la concepción. A las profesoras y profesores les asusta hablar de libertad y de amor, de
ternura y de placer. Creen que si hacen el amor por primera vez no habrá embarazo porque para el embarazo
se requiere mantener una vida sexual frecuente y conocen de nombre los métodos de control de la
fecundidad, pero no saben bien cómo utilizarlos.

Buscan información en otras fuentes, sobre todo entre los amigos o en lecturas poco serias y nada
orientadoras.

Cuando el varón, por sentirse que él ya lo sabe todo y que no lo necesita, se ausenta de las tareas de salud
reproductiva incluida la información sobre sexualidad, consejerías en salud sexual y servicios de
anticoncepción.

Por ignorancia y actitud ante los riesgos: desdeñan el uso de métodos de planificación familiar porque se
sienten invulnerables y dudan de la efectividad de los mismos, creyendo que tienen efectos secundarios, o
bien que utilizar los métodos es una falta de respeto con la otra persona a la que quieren, antes que nada,
complacer.
Pensamiento Mágico: propios de esta etapa de la vida, que las lleva a creer que no se embarazarán
porque no lo desean, o no tienen cuidado porque, como no se embarazaron de casualidad, piensan que son
estériles y, además, no tienen miedo de las enfermedades de transmisión sexual.

Falta o hay distorsión de la información: es común que entre los adolescentes circulen “mitos” como:
“sólo te embarazas si tienes orgasmo”, o “nunca cuando lo haces con la menstruación” o “cuando no hay
penetración completa”, etc.

En muchos casos, el uso de los anticonceptivos es inadecuado. La inexperiencia hace que uses mal
el condón o que se te olvide tomar las píldoras anticonceptivas, etc.

Debido a que ningún método anticonceptivo es completamente efectivo, la abstinencia (no tener
relaciones sexuales) es la única forma segura de prevenir el embarazo. Una adolescente sexualmente activa,
que no utilice anticonceptivos tiene un 90% de probabilidades de quedar embarazada en un año.

La baja autoestima (falta de confianza en sus capacidades y poder) está asociada a problemas de salud tales
como depresión, suicidio, anorexia nerviosa, delincuencia, conducta de riesgo sexual y otros problemas de
ajuste.

Corren riesgos voluntariamente: forma parte de su crecimiento y desarrollo como adolescentes. Les ayuda a
probar fuerzas y capacidades para enfrentarse al mundo. Desafortunadamente, en ocasiones, los jóvenes
creen que los comportamientos de riesgo son muestras de madurez.

Otros factores que se han asociado a embarazo adolescente son: el consumo de alcohol u otras drogas,
incluyendo los productos del tabaco, tener pocos amigos, la falta de participación en actividades escolares,
familiares o comunitarias y ser hija de una madre que tuvo su primer parto a una edad de 19 o siendo aún
más joven.

Socioeconómicos

Cuando en el medio ambiente social que los rodea, existen creencias y prácticas asociadas a que, la
maternidad y a la paternidad, la feminidad y masculinidad, son consideradas como un asunto central en su
proyecto de vida y como un único destino para su realización personal.

La soledad y la tristeza de una chica que se siente abandonada y no querida (ocurre con el traslado de las
jóvenes a las ciudades en busca de trabajo y aún con motivo de estudios superiores). O la muchacha que
piensa que no responde al modelo de mujer que los muchachos buscan y aman. Si inician una relación, es
probable que la tomen como la única y definitiva oportunidad de su vida.
Entonces se hunden sin límites ni condiciones en el deseo del otro, sin tomar en cuenta los riesgos y
sin evitarlos dependen de la aprobación del varón que presiona para que inicien su sexualidad
tempranamente, se embaracen y lleguen a la maternidad.

Existe abuso sexual o violencia en la relación de pareja: Antes de los 15, la mayoría reporta que su
experiencia sexual fue involuntaria.

Los estudios indican que las adolescentes que se encuentran en una relación de pareja abusiva en el
momento de la concepción, con la noticia de su embarazo se incrementaron los comportamientos violentos
de parte de su pareja.

Este factor se asocia también a tener más de un compañero sexual simultáneamente.

Cuando los padres del adolescente tienen una educación superior y un ingreso familiar alto, se observa una
disminución en el número de embarazos. Esto se refiere a que son los padres los que ponen énfasis en la
importancia de obtener una educación que les permita lograr una meta. El embarazo en la adolescencia se
debe evitar para lograr el objetivo.

Factores institucionales

Déficit en los servicios específicos de atención en consejería sobre salud sexual y reproductiva; prevención
para la población adolescente incluida la anticoncepción y educación sexual y falta de promoción sobre los
derechos sexuales y reproductivos.

Cuando los servicios existen, en ocasiones son rechazados por los adolescentes porque el personal de salud
hace juicios y no da apoyo denotando falta de preparación para la prestación del servicio

Los horarios de prestación de servicios en los centros de salud u hospitales, son inadecuados para las
personas jóvenes que estudian y/o trabajan.

1. La pobreza explica numerosos embarazos. La mujer tiende a conformar pareja definitiva entre los 15
y los 17 años como un intento de mejorar las condiciones de pobreza en las que vive; ella sueña que
casándose, todo será mejor.

Pero, a causa de la crisis económica, numerosas jóvenes son abandonadas por su pareja inicial y se
ven obligadas a estructurar otra relación que siempre exige más hijos y que, con frecuencia, no termina por
ser la última sino, por el contrario, el inicio de una cadena de relaciones, muchas de las cuales suponen
nuevos embarazos y partos, destinados a deteriorar aún más la condición de la mujer y la de sus hijos. En
este proceso, una mujer de 20 años puede tener cuatro o más hijos y, probablemente, un mayor número de
embarazos que terminen en abortos espontáneos o provocadospor desconocimiento de la sexualidad.
¿QUÉ PROBLEMAS DE SALUD PUEDEN PRESENTARSE EN UN EMBARAZO DE UNA ADOLESCENTE?

Las adolescentes embarazadas se enfrentan a los mismos riesgos que se enfrenta cualquier mujer que tenga
más de 20 años de edad. Sin embargo, existen algunos problemas especiales para las madres demasiado
jóvenes, especialmente aquellas que no han llegado a los 15 años, para las madres entre los 15 y los 19 la
edad no es un factor de riesgo en sí mismo, pero hay riesgos adicionales que pueden estar asociados al
factor socioeconómico.

Estas niñas quedan en el lugar del sin lugar, un lugar sin red familiar ni redes sociales. Ser niñas madres las
deja muy tempranamente fuera del sistema educativo, fuera del sistema social, e insertas en un sistema
familiar en el que la función paterna se encuentra fallida o ausente.

En la mayoría de los casos sin el sostén de una pareja,

Si la pareja es también un adolescente, necesita tanto sostén como ellas.

¿CUÁLES SON LAS COMPLICACIONES MÉDICAS DEL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA?

La salud prenatal de la adolescente embarazada es un tema de preocupación ya que es entre ellas que se
encuentra el mayor porcentaje de bebés con bajo peso al nacer y prematurez. Esto sucede principalmente
porque:

La adolescente embarazada acude tarde a la consulta médica y a veces no acude durante todo el
embarazo y que eso trae como consecuencia bebés con una salud deteriorada.

Muchas de ellas sufren de problemas de deficiencias nutricionales o tienen malos hábitos alimenticios
(lo que es común en la adolescencia) y tratan de perder peso haciendo dietas absurdas, evitando comidas,
alimentándose con comida chatarra, etc.

Las madres jóvenes y sus bebés están en un riesgo mayor de contraer Sida y de morir durante el
embarazo. Este riesgo es mayor entre las adolescentes de 10 a 14 años ya que su pelvis, que no está
totalmente desarrollada, puede causar problemas durante el parto. Los abortos ilegales son otro gran riesgo
para las adolescentes embarazadas.

– Para las adolescentes mayores, la edad en sí misma no es un factor de riesgo y las complicaciones en este
caso están relacionadas más bien con el factor socioeconómico que con la biología.

Es importante mencionar las complicaciones causadas por falta de desarrollo físico y madurez
apropiada. El cuerpo de la adolescente no está completamente desarrollado (especialmente la pelvis) y es
probable que tengan anemia. Esto trae como consecuencia embarazos que no llegan a término y partos
prolongados por la desproporción que existe entre la cabeza del bebé y la pelvis de la madre. El bebé que
nace prematuro puede tener problemas respiratorios (entre otros) y defectos al nacimiento.

¿CUÁLES SON LAS COMPLICACIONES SOCIOECONÓMICAS Y PSICOLÓGICAS DEL EMBARAZO EN


LA ADOLESCENCIA?

Se han hecho varios estudios analizando los impactos socioeconómicos, médicos y psicológicos del
embarazo y la paternidad en los adolescentes.

Impacto en la madre: Ser una madre adolescente en un país industrializado puede afectar tu
educación. Es muy probable que tengas que abandonar tus estudios y reduce tus posibilidades de llegar a
ser profesionista.

– Las madres adolescentes tienen siete veces más posibilidades de cometer suicidio que otras adolescentes.

– 25% de estas madres tendrá otro bebé antes de los 24 meses.

Impacto en el hijo/a: La maternidad temprana puede afectar el desarrollo psicosocial del bebé y es muy
probable que tenga problemas en su desarrollo y comportamiento. Esto puede ser porque las madres
adolescentes no suelen estimular a sus bebés con comportamientos afectivos como caricias, sonrisas y
comunicación verbal y carecen de sensibilidad y aceptación para sus necesidades.

– Igualmente se ha notado que estos bebés tienen un desarrollo académico muy pobre en su niñez y muchos
de ellos dejan la escuela antes de graduarse de secundaria, se retrasan en sus estudios
o tienen calificaciones bajas.

– Las hijas de padres adolescentes es muy probable que sean, a su vez, madres adolescentes y los varones
de padres adolescentes tienen tres veces más posibilidades de estar en prisión.

Impacto en otros miembros de la familia: El embarazo y la maternidad en la adolescencia pueden tener


influencia en los hermanos más jóvenes. Se ha visto que las hermanas menores de las madres adolescentes
no tienen interés en la importancia de la educación y el empleo y es más probable que acepten la iniciación
sexual, la maternidad y el matrimonio a edades muy jóvenes. Los hermanos menores se hacen más tolerantes
de los embarazos en adolescentes y nacimientos extramaritales al mismo tiempo que se hacen más
susceptibles a tener comportamientos de alto riesgo.

– Los estudios han descubierto que la mayoría de ellos terminan haciendo de cuidadoras de sus sobrinos o
sobrinas y que las mujeres a las que se les coloca en esta posición corren el riesgo de convertirse,
a su vez, en madres adolescentes.

UN BEBÉ PARA ATRAPAR UN HOMBRE


Como adolescente de esta era, vives en un contexto lleno de erotismo, desinformación y presión. Presionada,
obligada y llenas de temor de perder a tu chico, tienes relaciones sexuales, sin suficiente deseo y sin
protección alguna. Muchos embarazos se deben a este acto que lo único que prueba es que, como mujer, te
encuentras totalmente sometida a los deseos del varón.

Desde muy corta edad inicias relaciones con chicos muy jóvenes, en las que hay muy escasa comunicación
verbal y fuerte predominio del lenguaje corporal y llegas a las relaciones sexuales sin suficiente deseo y sin
protección alguna, en busca del amor que compense tus carencias de adolescente.

No siempre resulta fácil aceptar que es posible perder esta relación, que ese otro elegido puede dejar de
amarte y fijarse en otra mujer. Los celos, los temores y las angustias te invaden y, desde tu desconcierto,
acudes a una estrategia mágica para retener a un hombre que, a lo mejor, ya se encuentra ido, al otro lado
del amor. Y esta fórmula mágica se llama embarazo.

Embarazo e hijo destinados a amarrar a un hombre a una relación que no se sostiene en los deseos, en las
expectativas mutuas ni en las decisiones de dos.

Como mujer renuncias a tu palabra, a la búsqueda de otras alternativas para ser amada y deseada y te vas
por el camino, aparentemente más fácil. En ese embarazo hay una cantidad de humillación y derrota de la
mujer y también del bebé que va a nacer.

LA PATERNIDAD ADOLESCENTE

En algunos casos, el padre del bebé es también el esposo de la adolescente. La concepción pudo haber
tenido lugar dentro del matrimonio o bien, es el mismo embarazo el que precipita el matrimonio.

La mayoría de las parejas adolescentes están en una relación amorosa en el momento del embarazo pero
los padres adolescentes no se quedan con la madre y esto generalmente rompe la relación con el bebé. Las
investigaciones han demostrado que cuando se involucra al padre en la toma de decisiones acerca del
embarazo y el parto, se reporta una mayor interacción con sus hijos/as en los siguientes años aún cuando no
se casen con la madre.

Sin embargo, quizás el término “padre adolescente” no sea el correcto ya que se ha visto que la mayoría de
los embarazos de mujeres adolescentes son con hombres mayores de 20 años y se ha llegado a demostrar
que, mientras más joven sea la madre mayor es la distancia en años con el padre.

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR EL EMBARAZO ADOLESCENTE?

Los expertos están de acuerdo, una de las formas más efectivas para prevenir el embarazo en la adolescencia
es asegurarse de que estén BIEN informados: hablar con ellos acerca del sexo, de los anticonceptivos, de la
presión del grupo de amigos y de la importancia de aprender a pensar acerca de las consecuencias de sus
actos.

Socialmente se han desarrolladomuchos tipos diferentes de programas de prevención del embarazo en la


adolescencia.

Los programas de educación para la abstinencia estimulan a las personas jóvenes a posponer la
iniciación de la actividad sexual hasta el matrimonio o hasta que estén lo suficientemente maduras para
manejar la actividad sexual y un posible embarazo en una forma responsable.

Los programas basados en el conocimiento se concentran en enseñarles a las adolescentes acerca


su cuerpo y sus funciones normales, al igual que a suministrar información detallada sobre los métodos
anticonceptivos y la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS). Las investigaciones indican que
los programas basados en el conocimiento ayudan a disminuir las tasas de embarazo en la adolescencia,
mientras que la educación de sólo abstinencia sin información acerca de la anticoncepción no lo hace.

Los programas con enfoque clínico le brindan a las niñas acceso más fácil a la información, asesoría
por parte de profesionales de la salud y servicios de anticoncepción. Muchos de estos programas se ofrecen
a través de clínicas con sedes en los colegios.

Los programas de asesoría por parte de compañeros típicamente involucran a adolescentes mayores
que invitan a las niñas a resistirse a las presiones sociales y de los compañeros para tener sexo. Para las
adolescentes que ya son sexualmente activas, los programas de asesoría de compañeros le enseñan
técnicas en las relaciones y les dan información sobre cómo obtener y utilizar los anticonceptivos en forma
efectiva.

REFERENCIAS

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001516.htm

http://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/2497/1/Factores-de-Riesgo-en-las-
Adolescentes-Embarazadas.html

http://www.webconsultas.com/embarazo/vivir-el-embarazo/embarazo-en-la-adolescencia-873

http://www.redalyc.org/pdf/1590/159013072007.pdf

http://www.scielo.cl/pdf/rchog/v72n2/art02.pdf

http://www.imbiomed.com/1/1/articulos.php?method=showDetail&id_articulo=37502&id_seccion=243
7&id_ejemplar=3868&id_revista=147
http://parentingteens.about.com/cs/teenpregprev/a/teenpreg234.htm

http://www.siphidaho.org/rephealth/app_risk.php

https://thenationalcampaign.org/sites/default/files/resource-primary-
download/protective_factors_full.pdf

¿Cuáles son los factores que generan riesgo para el embarazo?

Los factores que generan riesgo para el embarazo se pueden dividir en cuatro categorías:

• Problemas de salud existentes

• Edad

• Factores del estilo de vida

• Condiciones del embarazo

Problemas de salud existentes

• Presión arterial alta. Si bien la presión arterial alta puede ser riesgosa para la madre y el feto, muchas
mujeres con presión arterial alta tienen embarazos e hijos saludables. La presión arterial alta no controlada,
sin embargo, puede provocar daño en los riñones de la madre y aumentar el riesgo de tener preeclampsia o
un bebé con peso bajo.1

• Síndrome del ovario poliquístico. El síndrome del ovario poliquístico (PCOS por sus siglas en inglés)
es un trastorno que puede interferir en la capacidad de una mujer de quedar embarazada y mantener el
embarazo. El PCOS puede provocar tasas más altas de aborto natural (pérdida espontánea del feto antes de
las 20 semanas de gestación), diabetes gestacional, preeclampsia y parto prematuro.2

• Diabetes. Es importante que las mujeres con diabetes controlen sus niveles de azúcar en la sangre
antes de quedar embarazadas. Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden provocar defectos de
nacimiento durante las primeras semanas de embarazo, con frecuencia incluso antes de que la mujer sepa
que está embarazada. Controlar los niveles de azúcar en la sangre y tomar un complejo vitamínico con 40
microgramos de ácido fólico todos los días puede ayudar a reducir este riesgo.3

• Enfermedad renal. Las mujeres con enfermedad renal con frecuencia tienen dificultad para quedar
embarazadas y cualquier embarazo corre un riesgo significativo de aborto espontáneo. Las mujeres con
enfermedades renales requieren tratamientos adicionales, cambios en la dieta y los medicamentos, y visitas
frecuentes al médico.4
• Enfermedad autoinmune. Las enfermedades autoinmunes incluyen enfermedades como el lupus y la
esclerosis múltiple. Algunas enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de una mujer de tener
problemas durante el embarazo. Por ejemplo, el lupus puede aumentar el riesgo de parto prematuro y
nacimiento de un niño muerto. Algunas mujeres podrían observar que sus síntomas mejoran durante el
embarazo, en tanto que otras sufren empujes y enfrentan otros desafíos. Determinados medicamentos para
tratar las enfermedades autoinmunes también podrían ser dañinos para el feto.5

• Enfermedad de la tiroides. No tener bajo control los problemas de tiroides (glándula pequeña en el
cuello que produce hormonas que regulan el ritmo cardíaco y la presión arterial), como una tiroides hiperactiva
o hipoactiva, puede causar problemas en el feto como insuficiencia cardíaca, poco aumento de peso y
defectos de nacimiento.6

• Infertilidad. Varios estudios descubrieron que las mujeres que toman medicamentos que aumentan las
probabilidades de un embarazo son significativamente más propensas a tener complicaciones en el
embarazo que las mujeres que quedan embarazadas sin ayuda. Estas complicaciones con frecuencia
involucran a la placenta (el órgano que conecta al feto con la madre) y sangrado vaginal.7

• Obesidad. La obesidad puede tornar más difícil un embarazo, al aumentar la probabilidad de que una
mujer desarrolle diabetes durante el embarazo, lo que contribuye a los partos difíciles.8Por otro lado, algunas
mujeres pesan demasiado poco para su propia salud y la salud del feto en desarrollo. En 2009, el Instituto de
Medicina actualizó sus recomendaciones sobre el aumento de peso durante el embarazo.9 Las nuevas
recomendaciones del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés)
sugieren que las mujeres con sobrepeso y obesidad podrían aumentar incluso menos peso del que se
recomienda e incluso así tener un bebé saludable.10

• VIH/SIDA. El VIH/SIDA daña las células del sistema inmunitario, lo que les dificulta combatir las
infecciones y determinados cánceres. Las mujeres pueden transmitir el virus al feto durante el embarazo; la
transmisión también puede darse durante el trabajo de parto y el parto, o a través de la leche materna.
Afortunadamente, hay tratamientos efectivos para reducir la transmisión del VIH de la madre al feto, al recién
nacido o al bebé. Las mujeres con cargas virales muy bajas podrían tener un parto vaginal con un bajo riesgo
de transmisión. Una opción para las mujeres embarazadas con cargas virales (cantidad de VIH activo en la
sangre) más altas es un parto por cesárea, el cual reduce el riesgo de transmitir el VIH al bebé durante el
trabajo de parto y el parto. Es importante recibir cuidados prenatales tempranos y regulares. Las mujeres que
toman medicamentos para tratar el VIH y tienen un parto por cesárea pueden reducir el riesgo de transmisión
a un 2%.11

[arriba]
Edad

• Embarazo adolescente. Las adolescentes embarazadas son más propensas a desarrollar presión
arterial alta y anemia (falta de glóbulos rojos saludables) y comenzar el trabajo de parto antes que las mujeres
de más edad. Las adolescentes también podrían estar expuestas a enfermedades de transmisión sexual o
infecciones que podrían afectar el embarazo.12 Las adolescentes podrían ser menos propensas a recibir
cuidados prenatales o a visitar a un profesional de la salud de manera regular durante el embarazo para
evaluar los riesgos, garantizar una buena salud y entender qué medicamentos y fármacos pueden usar.13

• Primer embarazo después de los 35 años. Las madres primerizas de más edad pueden tener
embarazos normales, pero las investigaciones indican que estas mujeres corren más riesgo de tener14:

o Un parto por cesárea (cuando el recién nacido nace a través de una incisión quirúrgica en el abdomen
de la madre)

o Complicaciones en el parto, incluido sangrado excesivo durante el trabajo de parto

o Trabajo de parto prolongado (que dura más de 20 horas)

o Un trabajo de parto que no avanza

o Un bebé con un trastorno genético, como el síndrome de Down

[arriba]

Factores del estilo de vida

• Consumo de alcohol. El alcohol que se consume durante el embarazo pasa directamente al feto a
través del cordón umbilical. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus
siglas en inglés) recomiendan que las mujeres eviten las bebidas alcohólicas durante el embarazo o cuando
están tratando de quedar embarazadas.15 Durante el embarazo, las mujeres que beben son más propensas
a tener un aborto natural o el nacimiento de un niño muerto. Otros riesgos para el feto incluyen más
probabilidad de tener defectos de nacimiento y el síndrome alcohólico fetal (FASD por sus siglas en inglés).
El FASD es el nombre técnico para el grupo de trastornos fetales asociados con beber alcohol en exceso
durante el embarazo. Causa rasgos faciales anormales, baja estatura y bajo peso corporal, trastorno de
hiperactividad, discapacidades intelectuales y problemas de visión o audición.7

• Consumo de cigarrillos. Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo del feto de tener un parto
prematuro, determinados defectos de nacimiento y elsíndrome de muerte súbita del lactante (SIDS por sus
sigls en inglés). El humo de segunda mano también hace que la mujer y el feto en desarrollo corran más
riesgo de tener problemas de salud.<15
[arriba]

Condiciones del embarazo

• Embarazo múltiple. Los embarazos de mellizos, trillizos o más fetos, conocidos como embarazos
múltiples, aumentan el riesgo de los bebés de nacer prematuros (antes de las 37 semanas de gestación).
Tener un bebé después de los 30 años y tomar medicamentos para la fertilidad son factores que se han
asociado con los embarazos múltiples. Tener tres o más bebés aumenta la probabilidad de que la mujer
necesite un parto por cesárea. Es más probable que los mellizos o trillizos tengan un menor tamaño que los
fetos únicos. Si los bebés de un embarazo múltiple nacen de forma prematura, son más propensos a tener
dificultades respiratorias.16

• Diabetes gestacional. La diabetes gestacional, también conocida como diabetes mellitus gestacional
(GDM por sus siglas en inglés) o diabetes durante el embarazo, es la diabetes que se desarrolla por primera
vez cuando la mujer está embarazada. Muchas mujeres pueden tener embarazos saludables si siguen el plan
de dieta y tratamiento indicado por un profesional de la salud para controlar su diabetes. La diabetes
gestacional no controlada aumenta el riesgo de tener un trabajo de parto y un parto prematuros, preeclampsia
y presión arterial alta.

• Preeclampsia y eclampsia. La preeclampsia es un síndrome marcado por un aumento súbito de la


presión arterial en una mujer embarazada después de las 20 semanas de embarazo. Puede afectar los
riñones, el hígado y el cerebro de la madre. Si no se trata, la enfermedad puede ser mortal para la madre y/o
el feto y causar problemas de salud a largo plazo. La eclampsia es una forma más grave de preeclampsia,
marcada por convulsiones y coma en la madre.

[arriba]

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1. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI por sus siglas en inglés) (s/f). How
common are high blood pressure and preeclampsia in pregnancy?Obtenido el 17 de junio de 2012 de
http://www.nhlbi.nih.gov/hbp/issues/preg/common.htm [arriba]

2. Oficina de Salud de la Mujer (OWH por sus siglas en inglés). (s/f). Polycystic ovary syndrome (PCOS)
fact sheet. Obtenido el 13 de junio de 2012 de http://www.womenshealth.gov/publications/our-
publications/fact-sheet/polycystic-ovary-syndrome.html [arriba]

3. March of Dimes. (2009). Pregnancy complications. Obtenido el 20 de agosto de 2012


dehttp://www.marchofdimes.com/pregnancy/complications_diabetes.html [arriba]
4. Fundación Nacional del Riñón (NKF por sus siglas en inglés). (2012). Pregnancy and Kidney Disease.
Obtenido el 20 de agosto de 2012 de http://www.kidney.org/atoz/content/pregnancy.cfm [arriba]

5. Oficina de Salud de la Mujer (OWH por sus siglas en inglés). (2010). Autoimmune diseases fact sheet.
Obtenido el 20 de agosto de 2012 de http://womenshealth.gov/publications/our-publications/fact-
sheet/autoimmune-diseases.html [arriba]

6. Oficina de Salud de la Mujer (OWH por sus siglas en inglés). (2010). Pregnancy complications.
Obtenido el 20 de agosto de 2012 de http://www.womenshealth.gov/pregnancy/you-are-pregnant/pregnancy-
complications.cfm [arriba]

7. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). (s/f). Fetal
alcohol spectrum disorders: Alcohol use in pregnancy. Obtenido el 13 de junio de 2012 de
http://www.cdc.gov/ncbddd/fasd/alcohol-use.html [arriba]

8. Vesco, K. K., Sharma, A. J., Dietz, P. M., Rizzo, J. H., Callaghan, W. M., et al. (2011). Newborn size
among obese women with weight gain outside the Institute of Medicine recommendation. Obstetrics &
Gynecology, 117, 812–818. [arriba]

9. Instituto de Medicina (IoM por sus siglas en inglés) (2009). Weight Gain During Pregnancy. Obtenido
el 1° de julio de 2012 de http://nationalacademies.org/hmd/~/media/Files/Report%20Files/2009/Weight-Gain-
During-Pregnancy-Reexamining-the-Guidelines/Report%20Brief%20-
%20Weight%20Gain%20During%20Pregnancy.pdf (PDF – 716 KB) [arriba]

10. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés) (2012).Pregnancy
and Weight Gain: How Much Is Too Much? Obtenido el 19 de marzo de 2013 de
https://www.acog.org/About_ACOG/News_Room/News_Releases/2012/Pregnancy_and_Weight_Gain
[arriba]

11. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés) (2010).FAQs: HIV
and pregnancy. Obtenido el 30 de julio de 2012 de
http://www.acog.org/~/media/For%20Patients/faq113.pdf?dmc=1&ts=20120730T1640322605 (PDF – 279
KB) [arriba]

12. MedlinePlus. (s/f). Teenage pregnancy. Obtenido el 19 de junio de 2012 de


http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/teenagepregnancy.html [arriba]

13. Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) (2011). Teenage Pregnancy.
Obtenido el 7 de agosto de 2012 de http://www.healthychildren.org/English/ages-stages/teen/dating-
sex/pages/Teenage-Pregnancy.aspx [arriba]
14. Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano

Eunice Kennedy Shriver (NICHD por sus siglas en inglés) (2007). Older Mothers More Likely Than Younger
Mothers to Deliver by Caesarean. Obtenido el 13 de junio de 2012 de
http://www.nichd.nih.gov/news/releases/pages/caesarean_release_030807.aspx[arriba]

15. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). (s/f).
Pregnant? Don’t Smoke. Obtenido el 19 de junio de 2012 de
http://www.cdc.gov/Features/PregnantDontSmoke/ [arriba]

16. MedlinePlus. (s/f). Twins, Triplets, Multiple Births. Obtenido el 13 de junio de 2012 de
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/twinstripletsmultiplebirths.html#cat1 [arriba]

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Factores de Riesgo

Todas las mujeres desean disfrutar del mejor embarazo posible. No obstante, para algunas mujeres, existirán
ciertas cosas que serán demasiado difíciles de abandonar.

La cafeína quizás sea una de las cosas más difíciles de abandonar, pero es realmente importante que piense
en la salud de su bebé; y por ello abandone su ingesta diaria, incluso si sólo estuviera pensando en quedar
embarazada.

Antes de pensar en quedar embarazada, también debería visitar a su doctor de cabecera y hablar con él/ella
acerca de los medicamentos que esté consumiendo, especialmente si los mismos fueran drogas
antiepilépticas necesarias para tratar su epilepsia.

Si le gustara beber alcohol, debería leer la página que detalla los efectos que trae aparejado el hecho de
ingerir alcohol durante el transcurso del embarazo. La página titulada: Embarazo y Alcohol la ayudará a
comprender mejor por qué necesitará dejar de tomar un vaso de vino o de cualquier bebida alcohólica junto
a la comidas. Y, la página titulada: Síndrome Fetal Alcohólico le mostrará cómo los efectos y riesgos
acarreados por la ingesta de bebidas alcohólicas durante el embarazo podrían llegar a ser más peligroso de
lo que usted se hubiera imaginado. Los trastornos alimenticios podrían poner en riesgo la vida de la mujer
embarazada y la del bebé, e incluso podrían causar dificultades emocionales en la mujer embarazada.

Las páginas tituladas: Fumar Durante el Embarazo y La Marihuana y el Embarazo le proporcionarán


información invaluable sobre por qué estas dos actividades comunes podrían perjudicar y dañar seriamente
a su bebé. Lea la página titulada: Las Drogas y el Embarazopara obtener información relacionada con otras
sustancias que podrían llegar a dañar a su bebé.
¡Si fuera una fumadora y estuviera tratando de abandonar este vicio, entonces debería echarle un vistazo a
nuestra página titulada: Consejos para Dejar de Fumar; la cual la ayudará a abandonar este vicio tan
perjudicial!. Si no fuera una fumadora, pero viviera con una persona que fumara constantemente, entonces
debería leer la página titulada: Fumadoras Pasivas y Embarazo para enterarse de cómo el hecho de respirar
aire enviciado por el humo del cigarrillo y ser una fumadora pasiva podría llegar a ser sumamente peligroso
para usted y para su bebé.

La página titulada: Toxinas, Pesticidas y Embarazo la ayudará a alejarse de algunas sustancias químicas
comunes que nunca hubiera pensado que debería evitar durante su embarazo. Y si tuviera en su hogar a un
gato callejero, entonces debería echarle un vistazo a la página titulada: Toxoplasmosis, la cual resume y
explica una rara pero grave infección que podría llegar a contraer.

No obstante, habrá algunas sustancias químicas a las que deberá estar expuesta aunque no lo desee. Hasta
la década de 1970, a muchas mujeres se les prescribía DES, a fin de ayudar a minimizar los riesgos de
experimentar un aborto espontáneo.

Desafortunadamente, la droga provoca el efecto opuesto y aún hoy en día siga perjudicando a las mujeres.
Otro factor de riesgo durante el embarazo, del cual seguramente no habrá escuchado hablar es La Quinta
Enfermedad; siendo ésta una infección viral que podría provocar complicaciones durante el embarazo.

Después de que haya dado a luz a su bebé, debería estar al tanto de las caudalosas hemorragias postparto.
A pesar de que las mismas son sumamente raras, las hemorragias postparto podrían ser sumamente
perjudiciales para la mujer que ha dado a luz a su bebé recientemente.

¿Está embarazada y tiene más de 35 años?. Si es así, debería leer la página titulada: Embarazada Después
de los 35 Años para poder conocer todas las posibles complicaciones que podrían surgir durante su
embarazo, teniendo en cuenta su edad.