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Apuntes de geografía

La geografía como ciencia social, es una ciencia que intenta explicar cómo las distintas sociedades, pueblos y
civilizaciones han alterado los paisajes que han habitado para su aprovechamiento y cuáles han sido las
consecuencias de dichas modificaciones en su entorno y a nivel global.

Un geógrafo es un científico e investigador cuyo campo de estudio es la Geografía, el estudio de las actividades e
interrelaciones humanas en la superficie terrestre y de su composición física. Su objeto principal de estudio es
el espacio geográfico, considerado como una construcción social. Es decir, creado a partir de la interrelación del ser
humano en un determinado territorio a lo largo de la historia.

El espacio geográfico se concibe como el espacio socialmente construido, percibido, vivido y


continuamente transformado por las relaciones e interacciones de componentes, a lo largo del tiempo.

Para representar el espacio geográfico puede ser representado con la ayuda de varios instrumentos. Los hay desde
los más simples, hasta los sistemas de información geográfica:
CROQUIS

Es la forma más fácil de visualizar el espacio geográfico, a partir de un dibujo simple. Sirve para representar y
localizar lugares y su ruta de acceso. Es muy usado por las personas y hasta pequeños negocios.
PLANO

Es otra forma de localizar lugares o sitios de interés con mucho detalle, sólo que a diferencia del croquis, el plano
abarca zonas más extensas, como áreas urbanas. Es un dibujo donde se trazan calles y avenidas (con su nombre) y
que también sirve para localizar.
FOTOGRAFÍA AÉREA

Se toman con cámaras especiales que van montadas en un avión que vuela a cierta altitud. Esas fotos
pueden servir de base para la creación de mapas.
IMÁGENES SATELITALES

Es similar a la anterior, pero es tomada desde el espacio por medio de satélites. Su uso es muy importante, ya que
podemos conocer procesos y fenómenos que afecten el espacio geográfico casi en tiempo real.

MAPAS

La cartografía (mapa escrito) es la ciencia que se encarga de reunir y analizar medidas y datos de regiones de
la Tierra, para representarlas gráficamente a diferentes dimensiones lineales.

El planisferio mas utilizado y difundido es el que se basa en la proyección cilíndrica de Gerardus Mercator.

Mapas físicos representan los elementos naturales (relieves, ríos, lagos) que existen en la superficie terrestre.
Utilizan la escala cromática para indicar las diferentes alturas del relieve continental y las profundidades del relieve
submarino.

Mapas políticos indican las divisiones políticas de los territorios pertenecientes a los distintos países, provincias o
municipios.

Mapas temáticos se utilizan para representar hechos o procesos sobre un tema en particular, por ejemplo, las
migraciones.
El mapa político mundial

El mapa político mundial no siempre fue como lo conocemos en la actualidad.


Los territorios estatales son dinámicos y, a través del tiempo, pueden cambiar sus límites o fragmentarse, o
también pueden surgir nuevos Estados como consecuencia de procesos de descolonización. El caso mas
importante de disolución y fragmentación de un Estado, en las últimas décadas, es el de la Unión de
Republicas Socialistas Soviéticas, que agrupaba a varias republicas europeas y asiáticas bajo un poder
centralizado en Moscú.
En la actualidad el continente más inestable políticamente es el africano, lo mismo ocurre con el Caribe y
Oceanía, donde todavía existen situaciones coloniales. Allí también pueden surgir países, en el caso de que
algunas de esas colonias logren obtener su independencia.
Siempre han existido Estados mas poderosos e influyentes que otros, Se denomina potencia a aquellos
países desarrollados que concentran el poder político, económico y militar en el mundo y que, tienen la
capacidad de influir sobre el resto de los Estados.
Durante el período de la Guerra Fría, existían dos superpotencias rivales, la Unión Soviética y Estados
Unidos, pero con la desintegración de la Unión Soviética, Estados Unidos se convirtió en la principal y casi
única potencia mundial.

Relaciones entre países

Las relaciones entre los Estados suelen ser de cooperación, por ejemplo, la construcción de un gasoducto
que llevará gas desde Bolivia hacia la Argentina. También hay países que se unen para ayudar a otro que ha
sido afectado por una catástrofe.
Pero también es posible que surjan conflictos, ya sea por los limites de sus territorios, como por ejemplo
entre Tailandia y Camboya, o por desacuerdos en cuestiones políticas o económicas.
No todos los Estados tienen el mismo poder e influencia, lo que genera que en las relaciones internaciona-
les haya algunos con mayores posibilidades de imponer sus intereses que otros.
Los organismos internacionales tienen entre sus principales funciones colaborar en la solución de los
conflictos mundiales. Uno de los organismos más importantes es la Organización de las Naciones Unidas
(ONU). Este organismo fue creado en 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de
garantizar la paz y la seguridad internacional.

La formación de bloque económicos

En el mundo globalizado, varios países del mundo decidieron integrarse en bloques económicos con el fin
de aumentar sus niveles de desarrollo y mejorar su inserción en el comercio internacional. Estos países
miembros negocian y acuerdan políticas comunes para asegurar la libre circulación de bienes, servicios,
capitales y personas dentro del bloque.
Un ejemplo es el Mercado Común del Sur (Mercosur), es una integración de mayor nivel: no solo propone
la libre circulación de bienes y servicios, sino también de los trabajadores y el capital.
El planeta Tierra

La Tierra, nuestro planeta, es un sistema dinámico que está integrado por cuatro capas o esferas: la litósfera, la
atmósfera, la hidrósfera y la biósfera.
La litósfera es la capa exterior sólida que recubre a todo el planeta, y que forma los continentes y el fondo de los
océanos. También se la llama corteza terrestre.
La atmósfera es la capa de gases que rodea a la Tierra. Está conformada, fundamentalmente, por oxígeno y
nitrógeno. La capa inferior de la atmósfera se denomina tropósfera. Allí se originan todos los fenómenos
meteorológicos que afectan nuestras vidas cotidianas, y que determinan las condiciones del clima en los diferentes
lugares del planeta.
La hidrósfera incluye a todas las aguas del planeta, tanto oceánicas como continentales, en estado líquido, sólido o
gaseoso.
Por último, la biósfera abarca a todos los seres vivos de la Tierra. Hasta donde sabemos, el nuestro es el único
planeta donde se ha desarrollado una biósfera.
Estas esferas están fuertemente interrelacionadas, por lo que es imposible pensarlas por separado. Su interacción
genera un gran dinamismo, es decir, movimientos y cambios permanentes en todo el sistema.

Cada una de las esferas y sus interrelaciones son de gran importancia para la sociedad, ya que al conformar
las condiciones naturales de los lugares generan diferentes posibilidades para el asentamiento humano.

El origen de los continentes

Cuando aparecieron los primeros mapas del mundo en los siglos XVI y xvII, los científicos no
podían explicar la coincidencia entre la forma de las costas de África y de Sudamérica. En el
siglo XIX, el descubrimiento de fósiles idénticos en Europa y América del Norte sugirió la idea
de que ambos continentes habían estado unidos.
El primer científico en formular una teoría acerca del origen común de los continentes fue el
meteorólogo y geofísico alemán Alfred Wegener, en 1912.
Según Wegener, hace cientos de millones de años todas las masas terrestres del planeta
estaban unidas en un solo supercontinente, que él denominó Pangea, que significa "toda la
Tierra" en griego. Esta masa única de tierras empezó a desplazarse y a separarse en dos
partes, Laurasia al norte y Gondwana al sur; luego, estos dos
continentes se fueron fragmentando hasta convertirse en los continentes que conocemos
hoy en día. Esta teoría se conoce con el nombre de "deriva continental", ya que en ella se afirmaba que los
continentes estaban a la deriva, moviéndose a través de la corteza del fondo oceánico, más blanda y delgada.

El movimiento de las placas tectónicas

Según la nueva teoría, la litósfera está dividida en fragmentos,


denominados placas, que "flotan" sobre una zona del manto terrestre
llamada astenósfera. La astenósfera está conformada por magma, una
masa de rocas fundidas que se encuentra en constante movimiento.

Los lugares donde las placas se separan se denominan zonas de


expansión, y en general se encuentran en cordilleras o dorsales ubicadas
en el fondo de los océanos. En otras áreas del planeta existen zonas de
subducción donde las placas chocan entre sí; la corteza oceánica
se hunde por debajo de la corteza continental.
También puede producirse el choque de dos placas continentales, como en el caso de las placas india y euroasiática,
cuya colisión originó la cordillera del Himalaya.
Principales formas de relieve

Las principales formas de relieve continental son las llanuras,


las mesetas, las montañas y las depresiones.
Las llanuras son formas de relieve planas, con muy escasa
pendiente, ubicadas a alturas que no superan los 200 metros.
Su origen se relaciona con procesos de sedimentación
realizados por el viento o los ríos. Todas
las grandes llanuras del mundo están recorridas por
importantes ríos que son, en gran medida, responsables de su
formación. Por ejemplo, la llanura amazónica o la del
Mississippi.
Las mesetas también son relieves relativamente planos, pero se encuentran a mayor altura que las llanuras, a más
de 500 metros sobre el nivel del mar. Las que se ubican a mayor altura se denominan altiplanos, como la meseta del
Tíbet, cuya altura media supera los 4.000 metros. Las montañas son relieves elevados y de forma cónica, que
presentan uno o varios picos en su parte superior. En conjunto, las montañas forman cordilleras, como la cordillera
de los Andes.
Las depresiones son las zonas cuya altura se encuentra por debajo de los relieves que las rodean, por ejemplo, los
valles rodeados de montañas. Cuando su altura se encuentra por debajo del nivel del mar, se dice que las
depresiones son absolutas, por ejemplo, como el mar Muerto, que es el punto más bajo del planeta, con -345
metros.

El relieve submarino

El relieve submarino presenta irregularidades similares a las de los


continentes. En él también se han formado cordilleras, llanuras y
depresiones.
En los bordes de los continentes se ubica la plataforma continental,
un relieve de suave pendiente, cuya profundidad va aumentando
hasta llegar aproximadamente a los 200 metros.
Su ancho es variable, puede ser muy angosta, como, por ejemplo, en
el continente africano, o
muy ancha, como en el mar Argentino
. El final de la plataforma continental está determinado
por el talud continental, una gran pendiente que llega hasta el fondo del océano.
Las grandes superficies planas ubicadas en los fondos de los océanos se denominan llanuras abisales. Su
profundidad media se encuentra entre los 3.000 y los 5.000 metros. Son las principales zonas de sedimentación del
planeta.
En el centro de los océanos se elevan cordilleras volcánicas submarinas, llamadas dorsales, originadas por los
procesos de separación de las placas tectónicas.
En las zonas de subducción, donde una placa se hunde debajo de otra, tienen origen las fosas oceánicas:
depresiones que alcanzan grandes profundidades. La fosa de las Marianas, en el océano Pacífico, es la más profunda
que se conoce.

Las sociedades y el relieve

Las diferentes formas de relieve continental ofrecen diversas posibilidades para el asentamiento humano. En
general, las zonas más favorables para establecerse son las llanuras, donde la construcción
de viviendas y de infraestructura es más sencilla. Además, los suelos sedimentarios de las llanuras suelen ser
aptos para el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas. Por eso, las principales zonas productoras de
alimentos se encuentran en zonas llanas.
Las zonas montañosas y las mesetas son más irregulares y complejas para asentarse, pero poseen subsuelos
ricos en minerales.
Además, las zonas montañosas son muy valoradas para el desarrollo de actividades turísticas, tanto las que
ofrecen deportes invernales como las de turismo aventura: escaladas, excursiones, etcétera.
En cuanto a los relieves submarinos, las plataformas continentales son de particular importancia para las
sociedades, ya que su escasa profundidad favorece el desarrollo de gran cantidad y variedad de especies para
la explotación pesquera, lo cual es muy importante, tanto para la alimentación como para la economía.

El agua en nuestro planeta

La hidrósfera incluye a todas las aguas del planeta, que cubren el 70% de la superficie terrestre. Del total de
las aguas de la hidrósfera, el 97,5% son aguas oceánicas, es decir, que corresponden a los océanos y los
mares, y el 2,5% restante son aguas continentales.
El uso descontrolado y la contaminación que generan las sociedades actuales pueden ocasionar que el ciclo
natural del agua se vea afectado y que, como consecuencia, se produzca una situación de escasez y de
conflictos por su obtención y control.
Las aguas oceánicas cumplen un rol esencial en la renovación del agua, ya que en los océanos y los mares se
produce la mayor parte de la evaporación, que luego llevará agua en forma de lluvias a las zonas
continentales. Además, son importantes reguladoras del clima, vías navegables para el comercio
internacional y fuente de recursos naturales, como la fauna marina y los yacimientos de petróleo y gas. Por
estas razones, gran parte de la población mundial se asienta en zonas cercanas al mar, y en muchos lugares
del planeta las zonas costeras son valoradas por su potencial para el desarrollo de actividades turísticas.
Las aguas continentales, tanto superficiales como subterráneas, son la fuente de agua dulce que utilizan las
sociedades para satisfacer sus necesidades de consumo y para desarrollar sus actividades económicas.

Las aguas continentales

El agua dulce, apta para el consumo humano, es un recurso escaso.


Las aguas superficiales corresponden a ríos, lagos y lagunas de fácil
acceso para la sociedad. Luego están las aguas subterráneas, por
último, los hielos y glaciares considerados una reserva para el futuro.
Los ríos se originan por las lluvias o por el derretimiento de las nieves
y hielos continentales. La intensa utilización de los ríos para consumo
doméstico, para el riego de cultivos, la producción industrial y la
generación de energía, modifica las condiciones naturales tanto en
calidad como en cantidad.

Factores que modifican el clima

La parte más baja de la atmósfera se denomina tropósfera. Allí, se origina la mayoría de los fenómenos
meteorológicos, como las temperaturas, los vientos y la humedad, cuyo estado promedio es lo que se
denomina clima. El clima varía de un lugar a otro del planeta y estas diferencias son causadas por factores
que influyen en la distribución de las temperaturas y las lluvias a escala planetaria.
• La latitud: a medida que aumenta la latitud, es decir, la distancia con respecto al Ecuador, los rayos
solares caen cada vez más inclinados sobre la superficie terrestre y, por lo tanto, con
menor intensidad. Debido a esto, las temperaturas disminuyen a medida que nos alejamos de este paralelo.
• El relieve: a mayor altitud disminuye la temperatura. Por este motivo, es posible que en la base de las
montañas el clima sea cálido y en sus cumbres haya temperaturas muy bajas. Las montañas también actúan
como barrera ante el paso de los vientos húmedos.
su camino desprovisto de humedad.
• Las corrientes oceánicas: los mares están recorridos por corrientes de aguas frías y cálidas, que influyen
en las temperaturas y en las lluvias de las zonas costeras. Las corrientes cálidas generan un aumento de las
temperaturas y de la humedad, y por lo tanto, de las lluvias. Las corrientes frías, en cambio, generan climas
más secos, debido a que las aguas frías se evaporan con mucha más dificultad.
• La distancia a los océanos: los océanos son reguladores de las temperaturas. Como los mares se calientan
y se enfrían muy lentamente, en las zonas cercanas a la costa las temperaturas suelen ser más moderadas,
mientras que en las zonas alejadas del mar pueden variar más. Por otro lado, como los vientos húmedos se
originan en los océanos, generalmente las zonas más lluviosas se localizan cerca de las costas, y a medida
que aumenta la distancia con respecto al mar, los climas se vuelven más secos.

Los biomas y la construcción de ambientes

Se denomina bioma al conjunto de especies animales y vegetales que habitan en un área, caracterizada
por condiciones climáticas particulares. La distribución de las temperaturas y de las lluvias a nivel mundial
tiene una gran influencia en el desarrollo de la vida animal y vegetal, en consecuencia, en cada región del
planeta se originan diferentes biomas.
Los climas más cálidos y húmedos son los que favorecen el desarrollo de biomas con gran diversidad de
especies, como las selvas y bosques tropicales. A medida que las temperaturas y la humedad disminuyen, la
cantidad y variedad de seres vivos es menor, como ocurre en las zonas polares o en los desiertos.
Los biomas presentan condiciones que pueden favorecer u obstaculizar el asentamiento y las actividades
humanas, y por otro, suelen ser una importante fuente de recursos naturales. Todos los biomas del
planeta han sido transformados de alguna manera: los más aptos para la instalación humana, como las
praderas de clima templado han sido reemplazados por espacios rurales y por ciudades. Los biomas menos
amigables también pueden presentar importantes cambios originados por la sociedad, como, por ejemplo, un
oasis agrícola en medio de un desierto.
Los principales biomas

• Los biomas de los ambientes fríos: el bosque boreal o taiga es la formación vegetal característica de las
zonas frías y relativamente húmedas. En él predominan las coníferas, como los pinos, abetos y abedules. En
las regiones de frío más extremo se desarrolla la tundra, que se caracteriza principalmente por los fuertes
vientos, las escasas precipitaciones, un suelo pobre en nutrientes, baja diversidad biológica, vegetación baja
y estaciones cortas.
• Los biomas de los ambientes templados: en las zonas templadas y húmedas se desarrolla el bosque templado. Los
biomas de áreas templadas han sido transformados casi en su totalidad, ya que son los más aptos para el desarrollo
de las actividades humanas. Allí se concentra la producción agropecuaria mundial, y también muchas de las grandes
ciudades del planeta.
• Los biomas de los ambientes cálidos: en las zonas de altas temperaturas y lluvias abundantes se
desarrollan las selvas y los bosques tropicales, que se caracterizan por la gran cantidad y variedad de
especies animales y vegetales, entre las que se destacan los árboles de gran altura. En lugares donde existe
una estación seca muy marcada se forman biomas donde predominan los pastizales o los arbustos, como la
sabana o el matorral.
En estas zonas, el crecimiento animal y vegetal depende de las alteraciones periódicas de humedad y sequía.
• Los biomas de los ambientes desérticos: en los ambientes desérticos, la escasez de lluvias limita el
desarrollo de la vida. Las especies vegetales y animales son pocas, y presentan adaptaciones a la falta de
agua. Las plantas tienen raíces muy largas para captar el agua subterránea o se expanden en la superficie
para aprovechar la eventual caída de agua. La fauna de los desiertos cálidos suele tener hábitos nocturnos,
para evitar el calor durante el día.

Los recursos naturales y el ambiente

Los recursos naturales son todos aquellos elementos presentes en la naturaleza que la sociedad
valora y utiliza para satisfacer algunas de sus necesidades.
El petróleo, que es indispensable para las sociedades actuales, no era valorizado como recurso natural por
los pueblos cazadores-recolectores de la prehistoria.

Clasificación de los recursos naturales

Los recursos naturales se clasifican en renovables y no renovables.


Los recursos naturales renovables son aquellos que tienen un ciclo natural que les permite regenerarse,
como el agua, los suelos, los animales o los bosques. En cambio, los recursos naturales
no renovables son aquellos que no se regeneran. Por ejemplo, los minerales (hierro, oro, plata, cobre) y los
combustibles fósiles (carbón mineral, petróleo, gas).
Hay unos pocos recursos renovables que son verdaderamente inagotables, denominados recursos naturales
perpetuos, como la energía solar o los vientos.
El resto de los recursos naturales renovables están siendo, en su mayoría, sometidos a algún
tipo de explotación y a un ritmo de utilización que no permiten su regeneración. En estas condiciones, los
peces, el agua dulce o los bosques pueden llegar a convertirse, en no mucho tiempo, en recursos no
renovables.

La relación sociedad-naturaleza
a lo largo del tiempo

Los primeros grupos humanos desarrollaron la caza de animales salvajes, la


pesca y la recolección
para alimentarse. Aprovechaban las pieles de los animales para abrigarse o
construir sus viviendas, y elaboraban sus herramientas con madera y rocas.
Estos grupos eran nómadas, y se desplazaban estacionalmente siguiendo a
sus presas, y buscando
aquellos lugares donde los recursos indispensables, como el agua, estuvieran disponibles.
No obstante, el manejo del fuego les dio a estos primeros hombres una herramienta de gran poder
para transformar la naturaleza.
Las sociedades agrícolas

Cuando fueron descubiertas la agricultura y la domesticación de animales se produjo una verdadera


revolución en la relación de las sociedades con la naturaleza. Por primera vez, los grupos humanos pudieron
producir su propio alimento y asentarse en un lugar. La disponibilidad de alimentos permitió también que
aumentara el número de habitantes.
Estas sociedades buscaron las tierras cultivables y los pastos para el ganado, por lo que fueron
deforestando áreas previamente cubiertas por bosques. Aprovecharon la madera como fuente de energía y
para realizar sus construcciones.
Construyeron canales y acequias en los ríos para utilizar el agua y regar sus cultivos. Así, surgieron aldeas
que luego se convirtieron en ciudades. Estas transformaciones desencadenaron desequilibrios en la relación
entre la sociedad y el medio: en muchos casos, la sobreexplotación de los suelos y pastizales llevó a la
necesidad de nuevas tierras para cultivar, y esto incrementó el proceso de deforestación.

Las sociedades industriales

La Revolución Industrial, iniciada a fines del siglo XVIII, significó un


aumento en la producción de bienes, para lo cual fueron necesarias enormes
cantidades de materias primas, cuya obtención implicó la explotación de
recursos naturales en todas partes del mundo. Se produjo la valorización del
carbón como principal recurso energético, y aumentó la explotación de otros
recursos minerales, como el hierro. Las industrias se concentraron en las
zonas cercanas a las materias primas, y las ciudades comenzaron a crecer por
la llegada de migrantes de las zonas rurales en busca de trabajo.
La explotación desenfrenada de los recursos naturales y las chimeneas humeantes se convirtieron en
símbolos del progreso para las sociedades industriales. La falta de preocupación por el medio generó graves
problemas: deforestación, extinción de especies animales, contaminación del aire y del agua, y una mayor
generación de desechos.

La actual sociedad de consumo

Desde principios del siglo xx (1900), el consumo comenzó a adquirir cada vez mayor importancia.
Los bienes dejaron de servir solamente para satisfacer necesidades básicas, y comenzaron a
expresar el acceso a un nivel de vida deseable o exitoso: el auto, el televisor o la ropa de marca se
convirtieron en nuevas necesidades, y las fábricas empezaron a producir cada vez más.
El consumo desmedido de bienes y servicios ha impulsado la sobreexplotación de los recursos naturales,
llevando a algunos al borde del agotamiento; y ha generado enormes cantidades de desechos. Además, este
modelo de producción se basa en el uso de recursos energéticos no renovables y contaminantes, como el
petróleo y el gas.

Los problemas ambientales

Se considera que existe un problema ambiental cuando se rompe el equilibrio entre la sociedad y su
medio. Ya que se genera un fenómeno que trae consecuencias negativas para dicha sociedad.
En algunos casos, los problemas ambientales tienen su origen en fenómenos naturales, por ejemplo, los
terremotos y huracanes. Otros problemas tienen su origen en las actividades humanas y se relacionan con el
manejo inadecuado de los recursos naturales. Estos problemas ambientales de origen social generan
consecuencias, tanto sobre los componentes naturales del medio como sobre la calidad de vida de la
población.
Amenaza, vulnerabilidad y riesgo

Se denomina amenaza a la posibilidad de que un hecho ocurra. No todos los lugares están expuestos a las
mismas amenazas: en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, no es probable que ocurra una erupción
volcánica, pero sí una inundación. La vulnerabilidad se refiere al grado de abandono en que se encuentra
una sociedad ante un problema. Algunas sociedades disponen de más recursos económicos y tecnológicos,
lo que les permite anticiparse y tratar de evitar o minimizar estos problemas.
Por ejemplo, Haití, uno de los países más pobres del mundo, padeció un fuerte terremoto en 2010, donde
murieron muchas personas y una enorme cantidad de habitantes perdió sus viviendas.
El riesgo es la probabilidad de que a un grupo social le ocurra algo dañino. El riesgo depende de la posible
amenaza y del grado de vulnerabilidad de la población. Cuando existe una amenaza y la vulnerabilidad es
alta, el riesgo de que ocurra un desastre natural es mayor.

Problemas ambientales de origen natural

La erupción de un volcán o la crecida de un río son eventos normales de la naturaleza, que pueden
transformarse en problemas ambientales cuando afectan a una sociedad. Sin embargo, es posible anticipar lo
que ocurrirá, y prepararse para reducir al máximo sus efectos negativos. Uno de los factores más importantes
para lograrlo es contar con la información necesaria para tomar decisiones. Para eso, los Estados suelen
tener organismos especializados en el control de las amenazas naturales.
Algunos problemas ambientales de origen natural se producen como consecuencia de procesos internos,
como los fenómenos volcánicos y sísmicos, y otros a partir de procesos climáticos e hidrológicos, como
los tornados o las inundaciones.

Fenómenos volcánicos y sísmicos

Entre los fenómenos volcánicos se destacan las erupciones, en las cuales


salen materiales originados en el interior de la Tierra, como lava, rocas,
cenizas o gases. No todas las erupciones constituyen desastres, pero en los
últimos siglos han ocurrido algunas que quedaron en la historia por la
destrucción que provocaron, como las del volcán Krakatoa, en Indonesia, o
el Nevado del Ruiz, en Colombia.
Los fenómenos sísmicos o terremotos son temblores o sacudidas bruscas de la superficie terrestre. Algunos
son de baja intensidad y apenas se perciben. Otros son tan fuertes que pueden llegar a destruir todo tipo de
construcciones.
Cuando los sismos se producen en el fondo del mar se originan grandes olas, denominadas maremotos o
tsunamis.
Muchas veces, las erupciones volcánicas pueden anticiparse porque en la zona comienzan a manifestarse
algunas señales: aumento de la temperatura del suelo, salida de gases o ceniza, y temblores.
En cambio, la posibilidad de predecir cuándo ocurrirá un terremoto es casi inexistente.

Sequías e inundaciones

Se denomina sequía a un período donde la disponibilidad de agua se encuentra por debajo del nivel normal.
Esto puede generarse por una disminución de las lluvias o por un descenso en el caudal de los ríos.
La sequía pone en peligro las actividades agropecuarias, y a veces puede llegar a declararse la emergencia
hídrica.
Las inundaciones, en cambio, se producen por un exceso de lluvias, que el
suelo no alcanza a absorber, o por el desborde de los ríos.
Muchas de las inundaciones que se producen son consecuencia de algunas
acciones humanas, como la tala de bosques y selvas, la sobreexplotación de
los suelos, o la construcción de infraestructuras.
Huracanes y tornados

Los huracanes son sistemas de tormentas que se originan en los mares


tropicales. Los vientos superan los 100 km/hora, y tienen una forma espiralada
de unos 100 km de diámetro.
La espiral de viento y lluvia, además de girar, se desplaza, destruyendo todo lo
que encuentra a su paso.
Los tornados, en cambio, se originan por lo general en zonas continentales.
Tienen forma de embudo, con unos 100 metros de diámetro en la base, y en la parte superior se conectan con
nubes de tormenta llamadas cúmulos-nimbus. Son los vientos más fuertes y destructivos que existen:
algunos han llegado a superar los
500 km por hora.

Problemas ambientales de origen social

Los problemas ambientales de origen social son consecuencia de las


actividades humanas que generan cambios en el ambiente, y afectan tanto a los
elementos naturales como a la misma sociedad. La deforestación, por ejemplo,
pone en peligro a las especies animales y vegetales que habitan una región, y
también modifica las condiciones de absorción y escurrimiento del agua,
aumentando la probabilidad de inundaciones que pueden perjudicar a los
pobladores de la zona o región.
Los problemas ambientales de origen social afectan a todos los subsistemas terrestres: el aire, el agua, los
suelos y los seres vivos.

Problemas de escala global Problemas de escala regional

Los daños producidos en un elemento de Algunos problemas ambientales


la naturaleza pueden afectar a otros, y los no llegan a afectar a todo el
problemas originados en un lugar pueden planeta, pero abarcan superficies
llegar a extenderse hacia otras regiones, y extensas de continentes o países.
afectar incluso a todo el planeta. A estos se los considera
problemas de escala regional,
uno de los principales es la
deforestación de los bosques y las
selvas. Los motivos que la
impulsan son la obtención de
maderas valiosas, leña y tierras,
para permitir el avance de la
Problemas de escala local agricultura y la ganadería.

Los problemas de escala local son aquellos


que tienen una localización puntual y afectan a
un lugar determinado, como los problemas
ambientales urbanos. Las ciudades padecen,
por ejemplo, la contaminación del aire y el
agua, y la generación de residuos.
La población mundial

La población mundial está compuesta por la cantidad de personas que viven en el mundo en un momento
determinado.
En la actualidad, la población mundial es de alrededor de 7.000 millones de habitantes. Los avances de
nuestra sociedad, principalmente, en tecnología, salud, servicios y alimentación, permiten que las personas
vivan vidas más largas y saludables.
Pero no todos se benefician por igual con esos avances, ni con la mejor calidad de vida que generan. Entre
los países ricos y pobres existen grandes diferencias que provocan desigualdades en el crecimiento de las
poblaciones y en sus condiciones de vida.

Principales conceptos demográficos

Conceptos demográficos básicos.


• Natalidad: es el número de nacimientos que se producen en una población en un período determinado, por
lo general un año. Los países pobres suelen tener tasas de natalidad altas, mientras que en los países más
desarrollados suelen ser muy bajas.
• Mortalidad: es el número de muertes que se producen en una población en un período determinado, por lo
general un año. Como sucede con la natalidad, en los países pobres las tasas de mortalidad suelen ser altas,
en los países más desarrollados las tasas de mortalidad son elevadas por la gran cantidad de ancianos que allí
viven, aunque cuenten con mayor esperanza de vida.
• Mortalidad infantil: es el número de niños menores de un año que mueren cada 1.000 niños nacidos
vivos, en un lugar determinado, a lo largo de un año. Este es uno de los indicadores de calidad de vida más
claros, ya que esos niños mueren por causas evitables (como falta de agua potable, alimentos o vacunas).
• Esperanza de vida: es el promedio de la cantidad de años que vive una población. Cuanto mayor es la
calidad de vida, menor es la tasa de mortalidad y mayor la esperanza de vida.
• Crecimiento vegetativo o natural: es el crecimiento de la población originado por la diferencia entre la
natalidad y la mortalidad. Por ejemplo, si un país tiene altas tasas de natalidad y una baja mortalidad, su
crecimiento natural será alto.
• Crecimiento migratorio: es el aumento de la población dado por los desplazamientos de personas de una
región a otra.

Evolución y crecimiento de la población

El crecimiento acelerado de la población es un fenómeno reciente, que se inicia alrededor de la década de


1950, como consecuencia de la reducción de la mortalidad y el aumento de la esperanza de vida, que pasó,
en promedio, de 48 a 68 años. Las personas viven más, gracias a las mejoras en la calidad de vida, la salud y
los programas de erradicación de enfermedades.

La explosión demográfica

Se calcula que la población mundial, alrededor del año 1800, era de 1.000 millones de habitantes, y se
necesitó más de un siglo para que se duplicara y llegara a los 2.000 millones. Luego, y sobre todo, a partir de
la segunda mitad del siglo xx, el ritmo de crecimiento se aceleró y la población volvió a duplicarse en un
período de tan solo 47 años. A este crecimiento acelerado de la población en tan poco tiempo se lo conoce
con el nombre de explosión demográfica.
Esta explosión demográfica se plantea como un problema cuando se piensa en la cantidad de recursos que
posee el planeta principalmente suelos cultivables y agua para satisfacer las necesidades de la población. Por
este motivo, las Naciones Unidas consideraron necesaria la aplicación de diferentes políticas de control
de la natalidad.
La transición demográfica

El concepto de transición demográfica se utiliza para analizar el paso de una sociedad con altas tasas de
natalidad y mortalidad a otra con ambas tasas muy bajas. Se divide en cuatro etapas.
• Primera etapa: describe la situación de los países europeos hasta el siglo xvIII. En este período, la
natalidad y la mortalidad eran muy elevadas, por lo que el crecimiento de la población era muy lento.
• Segunda etapa: con la Revolución Industrial se produjeron progresos científicos y tecnológicos que se
vieron reflejados en una marcada reducción de la mortalidad, mientras que la natalidad aún se mantenía alta.
Por lo tanto, el crecimiento de la población fue muy alto.
• Tercera etapa: se caracteriza por una disminución de la natalidad como consecuencia del descenso de la
tasa de fecundidad, es decir, la cantidad de hijos por mujer, debido al desarrollo económico y la creciente
urbanización. Por este motivo, se produce un crecimiento demográfico lento.
• Cuarta etapa: corresponde a las modernas sociedades industriales y urbanas del siglo xx, donde la mujer
tiene acceso a la educación y al trabajo, con niveles muy bajos de natalidad y mortalidad; como
consecuencia, el crecimiento demográfico es muy lento.
• Quinta etapa: corresponde a las sociedades más desarrolladas de las últimas décadas, donde se produjo
una reducción muy marcada de la natalidad y la mortalidad. Esta última, debido al envejecimiento de la
población por el aumento de la esperanza de vida.

El mundo en el proceso de transición demográfica

La duración de cada una de las etapas antes mencionadas, y la diferencia entre las tasas de natalidad y
mortalidad, varían de una región a otra.
Los países europeos, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda son los que estarían ya en la
quinta etapa, con una población que envejece. Los países de Asia Oriental se encuentran en la cuarta
etapa. El resto de Asia y la mayoría de los países de América latina y de Oriente Próximo están en la
segunda fase de la transición. Por último, casi todos los países africanos se encuentran en el comienzo de la
segunda etapa.

La estructura de la población: la edad y el sexo

La estructura de la población, o estructura demográfica, es la clasificación de los componentes de una


población según diferentes variables.
Representa los cambios ocurridos en la población a través del tiempo. Una de las clasificaciones más
comunes es la distribución según el sexo y la edad, es decir, la cantidad de hombres y mujeres de distintas
edades que hay en una población en un período determinado.
En relación con el mundo del trabajo, la población se divide en tres grupos: los jóvenes (hasta los 14 años),
los adultos (entre 15 y 64 años) y los ancianos (más de 64 años). Los jóvenes y los ancianos (es decir,
aquellos que no trabajan porque están en edad escolar o porque ya están jubilados) forman un grupo que se
denomina población pasiva. El resto, los adultos (es decir, aquellos que están en edad de trabajar), forman
otro grupo que se denomina población activa. Dentro de este grupo, aquellos que trabajan o buscan empleo
conforman la Población económicamente activa.

El envejecimiento de la población

El envejecimiento de la población es el aumento de la proporción de ancianos y la reducción de la


proporción de niños y jóvenes en una población. Se considera que una población está envejecida cuando la
cantidad de personas mayores de 65 años es superior al 7% del total. Esta situación se produce en aquellos
países con baja natalidad y una esperanza de vida alta.
En los países más desarrollados, donde la población tiene mejores ingresos y un mayor acceso a los
recursos, la esperanza de vida es más elevada; como consecuencia, hay un progresivo envejecimiento de la
población.
La distribución de la población

La población mundial está distribuida sobre la Tierra de manera desigual; existen áreas de alta concentración
de personas y áreas con escasa población.
En algunos casos, la distribución de la población se relaciona con factores climáticos. Hay zonas de
condiciones hostiles, como los desiertos o los climas muy fríos, donde es casi imposible la vida para los
seres humanos. Pero históricamente, el factor más importante que intervino en la desigual distribución de la
población es la despareja distribución de los recursos naturales. Durante milenios, los pueblos se
asentaron cerca de las costas o los ríos, donde podían obtener fácilmente los recursos para su mantenimiento.

La densidad de población

Para comparar la distribución de la población en diferentes lugares del planeta se utiliza un concepto que se
llama densidad de población. Este concepto indica la cantidad de habitantes que viven por km2, y da
una idea aproximada de la cantidad de habitantes que pueden encontrarse en un área.
La densidad de población en el mundo actual es de 46,6 habitantes por km2. Esta cifra es el resultado de
dividir la población actual (7.000 millones de habitantes) por la superficie total del planeta (150.000
millones de km2).

El crecimiento de la población en las áreas urbanas

La población urbana es aquella que vive en las ciudades y los pueblos, mientras que la población rural es la
que habita en el campo o en pequeñas localidades. En la actualidad, más del 50% de la población del mundo
se concentra en las ciudades. Pero, en relación con esto, hay dos conceptos que es preciso distinguir: el
crecimiento urbano y la urbanización.
 El crecimiento urbano es el aumento de la población que vive en las áreas urbanas. Este
crecimiento puede producirse por el aumento de la población en las ciudades y los pueblos ya
existentes, o por el surgimiento de nuevos centros urbanos.
 La urbanización, en cambio, es el aumento del porcentaje de población que vive en áreas urbanas
con respecto a las rurales. Las migraciones desde zonas rurales hacia zonas urbanas son la principal
fuente de los procesos de urbanización.

Las migraciones hacia áreas urbanas fueron masivas en todo el mundo, a partir de la industrialización
desarrollada en las ciudades. Estos lugares brindan mayores posibilidades de trabajo debido a la
concentración de las actividades económicas, a la ampliación de los sectores de servicios y tecnología, y a la
variedad de oferta educativa.

Los desplazamientos de la población: las migraciones

Se denominan migraciones a los desplazamientos que realizan las


personas que cambian de residencia por un período de tiempo largo.
Cuando las migraciones se producen dentro de las fronteras de un
mismo país se denominan migraciones internas. Por ejemplo,
aquellas personas que se trasladan del campo a la ciudad, en
búsqueda de mejores empleos y condiciones de vida. Cuando las
migraciones se producen de un país a otro, se denominan
migraciones internacionales.

Los desplazamientos de las personas influyen sobre la dinámica de las poblaciones. La salida de individuos
de un país (emigración) puede disminuir la natalidad o el número de trabajadores de esas poblaciones. Por el
contrario, para las sociedades que reciben a esas personas (inmigrantes), la llegada de jóvenes puede
significar el aumento de la natalidad y crecimiento económico.
Las migraciones internacionales

La migración internacional se debe a varios factores. En primer lugar, a las grandes diferencias
socioeconómicas que existen entre los países. Otro factor importante es la información: los medios de
comunicación, las redes sociales, etc., muestran lugares con mejor calidad de vida, que atraen a las personas
de los países pobres. Otras veces, la decisión de migrar también puede estar motivada por la posibilidad de
acceder a la educación superior.
La búsqueda de mejores oportunidades de trabajo y de vida genera en el mundo un gran número de
desplazamientos, especialmente hacia Europa o América del Norte. Por este motivo, los países más
desarrollados implementan políticas migratorias restrictivas al ingreso de extranjeros, lo que genera que
muchos inmigrantes ingresen a estos países de manera irregular o ilegal.
A las personas que viven en otro país sin autorización o sin documentación se las considera migrantes
irregulares, mientras que a las que han sido introducidas de contrabando o esclavizadas se las considera
migrantes ilegales.
Este tipo de migraciones facilita la contratación ilegal de trabajadores, colocándolos en una posición de
desventaja con respecto al resto de la sociedad. Estos duros controles de migración también motivan el
tráfico de personas, que se ha convertido en la actualidad en un importante negocio, llamado "trata de
personas'.