Anda di halaman 1dari 10

Danzas

Con el paso del tiempo, algunas danzas folklóricas han ido desapareciendo, mientras que otras han sido influenciadas por la fé
católica, modificando sus manifestaciones culturales para dedicar veneración a los santos patronos y algunas cofradías de los
pueblos guatemaltecos.

A pesar de las influencias mencionadas, las danzas siguen prevaleciendo en la profundidad del pensamiento de muchos maestros de
la música folklórica, los cuales consideran que hay que ofrendar al Tzul Taká con melodías y ritmos ancestrales para que las cosechas
sean muy productivas y beneficien a los agricultores de la región.

En el Festival Folklórico Nacional de Guatemala, muchas danzas son presentadas como actos costumbristas regionales, de tal
manera que, los turistas nacionales y extranjeros puedan admirar estos ricos actos culturares de veneración a diferentes dioses y
patronos con diferentes objetivos, los cuales son informados en cada presentación.

 El Yurumen

Se celebra el 26 de noviembre, con esta danza se festeja la llegada de la étnia Garífuna al territorio guatemalteco y recientemente
según decreto 83-96, también se declara como Día Nacional del Garífuna.

 Baile del Venado

Durante el período de la conquista de Guatemala, los españoles que visitaban algún lugar, miraban la fauna que atravesaba los
caminos, encantados por la silvestre locomoción de la diversidad cuadrúpeda, se dirigían a los Mayas u otros nativos, preguntando
los nombres de los animales, ellos respondían que se llamaban: “venados”. El cuadro de la tradición oral, base de este “baile”, sigue
de esta forma:

Los españoles volvían a preguntar el porque no mataban a los venados para comérselos, ellos contestaban que no tenían armas
para hacerlo, a demás indicaron a los españoles, que en un cerro vivía un cazador, este tenía permiso para cazar con cerbatana.
Luego los nativos fueron en busca del viejo cazador y le pidieron permiso a Tzuultaq’a, Dios del cerro. Los españoles consiguieron
un arma de fuego para cazar a 0los venados. Luego el cazador y sus acompañantes al intentar cazar a los venados se dieron cuenta
que estos animales eran rabiosos, por lo que prepararon un baile.

Todos acompañaron al viejo cazador; los venados también eran acompañados por el tigre, el mico, el león y otros. Cuando el viejo
cazador termina la caza, es cargado por los micos, el león, el tigre y el perro para que ya no siga cazando más a la orilla del río. Los
acompañantes del viejo cazador bailan con alegría puesto que a este no le pasó nada cuando se enfrentó al venado rabioso. Con el
arma en mano el cazador le dice a los españoles: “Ya les traigo al venado muerto” luego lo destazaron, al terminar de comer bailan
con el viejo cazador de alegría.

Cada “son” (obra del género musical vernáculo) interpretado en la marimba, corresponde a cada pareja que busca el cazador.
 Danza de la Conquista

El baile de la Conquista, como su nombre sugiere, evoca incidentes propios de la conquista de Guatemala por los españoles, que
encabezó el adelantado Pedro de Alvarado, en la misma tomó parte la figura legendaria de Tecún Umán, encabezando los
vencidos. Sus instrumentos musicales siguen siendo actualmente el pito, la chirimía, el tambor y el tamborón. El argumento
del baile es guerrero, en el cual los cristianos son los españoles, los “gentiles” son los mayas. De modo similar a la danza de “moros
y cristianos”, finaliza con la conversión al cristianismo de la población local, con lo que se consuma la conquista, en la salutación final
todos bailan juntos. Mientras tanto se han escenificado batallas, alegatos e insultos entre unos y otros. En esta danza sobresale la
participación de Pedro de Alvarado.

Este baile fue creado por los frailes dominicos, para auxiliarse en la catequización de los “infieles” en la época de la conquista.
Representa las batallas libradas por los castellanos o cristianos contra los moros, árabes o sarracenos en su afán de expulsarlos de la
península ibérica a finales del siglo XV.

 Danza de Los Diablos

La cosmovisión maya, surtida de varios elementos religiosos junto con el dualismo “bien y mal”, tiene creaciones y configuraciones
dentro de su propio marco de creencias, el cual se enriquece, se ha mantenido digno de investigación y estudio hasta hoy.

Por ejemplo, los espíritus del mal que habitan en las entrañas de la tierra, tienen su espacio en la cosmovisión maya. Los
catequistas de la época de la conquista se aprovecharon de ello, dando nombre a los espíritus malignos: los siete pecados capitales,
las siete virtudes y un diablo mayor.

Esta danza considerada mitológica por los personajes que intervienen, es en la vida real una costumbre bien identificada con todo el
pueblo de Guatemala. En todos los hogares, cuando alguien de la familia sufre un susto, mas si se trata de un niño, lo llaman “mal
de espanto” o simplemente “susto”; para curarlo se busca una mujer diestra en el oficio, en la “costumbre”, se conoce como
rezadora, durante el acto se quema copal. Esta danza es una costumbre Q’eqchi’ puede verse el siete de diciembre con la quema
del diablo,
La danza es un espectáculo único en América, en esta actúan 13 actores, cada uno representa una enfermedad o vicio; también es
interesante el nombre de algunas mujeres: Ixtab’: la mujer del mecapal; Kob’et: la lujuria; kaqal: la envidia. En algunos hombres los
nombres son enfermedades, laj puch: el hinchado; raxkamk: el infarto cardíaco; Chili’: la diabetes, luego hay dos personajes que
visten calaveras o esqueletos, kamenaq que significa e identifica a los “alguaciles de Xib’alb’a”, quienes están prestos a jalar al que
se está muriendo; luego el personaje principal laj xik’ o ma’us aj winq (el vampiro), que es el murciélago, causante de muchas
enfermedades y muerte en los niños de pecho.

El origen de esta danza no se ha podido establecer, pero en la actualidad la dedican al Santo de Cristiandad, principalmente en los
municipios de San Pedro Carchá, Lanquín y San Cristóbal Verapaz. Todos del departamento de Alta Verapaz.

Antiguamente, ésta danza era ofrecida para venerar a los siguientes dioses:

 Dios de la lluvia
 Dios del viento
 Dios de los cerros
 Dios del rayo

 Baile de Mah Num (Los Guacamayos)

Este baile, inicia el 30 de abril a partir de las 9 de la noche con distintas actividades, primero se hace una pequeña ceremonia para
despertar a las máscaras, ya que tuvieron un año de descanso y se requiere que sean despertadas, seguidamente se hace el
wa’tesink (dar de comer). En ese momento se mata un gallo, en honor de las mascarás, se cocina y luego ya cocido se les da de
comer a las máscaras, pasándoles la carne en los labios; así también, se les da de beber “b’oj”, a media noche, inician su camino
rumbo al calvario, su lugar sagrado donde empiezan a bailar, sin embargo no debe haber ningún otro baile (venado, moro, etc.),
pues esto las hace enojar y las mascaras empiezan a pegar con látigos. Una vez han bailado en el calvario, bajan a la iglesia catedral
(05:00 horas), desde donde empiezan a llamar a su gente con trompetas y tun, acompañados de bombas y cohetes; salen de la
iglesia con destino al lugar donde se encuentra la Virgen de Santa Elena (06:00 horas), luego a la Cofradía de Santa Cruz.

Origen de este baile: Cierto día un personaje llamado Mama’ Mun, con su esposa
Pet Mun, fueron a las montañas en busca de comida; a cazar venados,
tepezcuintles etc, sintiendo que les sería difícil cazar con su pequeña hija llamada
Princesa, la dejaron por un momento en una cueva, (Peñas Altas que es en donde
se construye el primer pueblo de Santa Cruz) y se alejaron. Al regresar a la cueva,
¡cuál fue su sorpresa! ya no estaba la niña, entonces recurrieron a instrumentos
musicales como el tun, trompetas y el su’ para llamar y pedir ayuda. Aparecieron
los grandes guacamayos que les preguntaron: ¿a dónde van?, ellos contestaron:
“perdimos a nuestra hija y necesitamos recuperarla”; los guacamayos dijeron: “te
ayudaremos a encontrarla…” acto seguido, empiezan a danzar a modo de hacer
mucha bulla, para que se les presentara el hombre que había cometido el robo.
En ese momento los guacamayos girando entre unos grandes bejucos, señalaron
el camino hacia donde se encontraba la niña, pero la hallan bajo los pies de un
personaje llamado K’iche’ Winaq. En los labios de K’iche’ Winaq se veía sangre de la pequeña Princesa, en ese momento agarran a
K’iche’ Winaq (los guacamayos y los padres de la princesa). De pronto empieza la pelea entre el Jicaque, los guacamayos y el
cacique, en disputa por la niña. Aparece la mujer que grita de dolor por lo sucedido a la niña. Luego de la prolongada lucha logran
agarrar al jicaque, lo destrozan, reparten toda la carne y la sangre en venganza de su niña. Pet Mun recibe la sangre de K’ichee’
Winaq en un sombrero, la vierte en el cerro, en todas las piedras y árboles que se encontraban a su alrededor. Luego de haber
repartido la carne los guacamayos se retiran con el son del tún y trompetas. Esta historia nace en Rabinal, pasando por najkitob y
chik’ajab’, tiene asiento en el lugar denominado ajwal chi so’s, y según los habitantes este retumba con los cantos de los
guacamayos cada veinte días. Integrantes. Mama’ Mun, Pet Mun, K’iche winaq, Primer Xajel ak’ach, Segundo Xajel ak’ach, Aj Sib,
Trompetista de primera voz, Trompetista de segunda voz, Aj tun, Aj eeqom tún.

 Baile de la La Chatona

La Chatona es un personaje tradicional de gran relevancia, causa emotividad en las fiestas populares, en ferias patronales de Petén.
Es una inmensa mujer, de rostro risueño, construida de palitos y forrada de cartones, a la cual se le ponen largos vestidos de tela
llamativos y extravagantes, a demás se le colocan collares, aretes, una cara muy bien pintada y larga cabellera. Sus brazos flácidos
se mueven al ritmo del baile. Una persona dentro de ella es la que la baila en el espacio vacío dejado para tal fin; tiene su propia
canción y baile.

Constituye un hecho folklórico y tradicional, procede desde hace muchos años, está vigente, es popular, colectivo, no
institucionalizado y funcional. Las Chatonas originales construidas en Petén son altas, de más de 2 metros se lea asocia con la
X’tabay y la Mojiganga, las cuales eran mujeres-espanto que asustaban a las personas de conducta irregular o de mal proceder,
como los “bolos” (alcohólicos) o las infieles (adúlteros).

En la actualidad se le asocia con doña Marina o La Malinche, la “india mejicana” que le fue regalada a Cortés por un cacique de
rango. Esta mujer causó mucho daño, tanto a los nativos mejicanos como a los antiguos peteneros, ya que acompañó a Cortés en su
viaje a Petén cuando pasó rumbo a Honduras en 1525. El miedo que causó esta mujer al lado de los españoles, por sus grandes
atrocidades, dio lugar a que se dijera: “Allí viene La Malinche”, para infundir temor. En Petén, aún suena cierta música de La
Malinche y el Baile de Cortés.

Existe otra historia sobre el origen de La Chatona y que enriquece nuestro folklore al otorgársele su origen en el municipio de San
Andrés. Según esta referencia, llegó a Petén una mujer procedente de la parte sur oriental, posiblemente de Tenosique, Tabasco;
era muy alta, trabajaba de cocinera en los campamentos chicleros en tiempos del auge de la explotación del árbol de chico zapote o
del “Oro Blanco”. Alrededor de la industria del chicle, subsistió económicamente, la población petenera a través de un siglo. Esta
mujer se estableció en el municipio de San Andrés. En la época de la temporada chiclera, permanecía en los diversos campamentos,
pero en el tiempo de la “baja” de los chicleros y la consecuente estadía en el poblado, su diversión era ingerir aguardiente. Según
relatan los antiguos moradores de San Andrés, esta famosa cocinera le gustaban los bailes y juegos con los niños, además de
fabricar dulces, melcochas, buñuelos, así como otras golosinas y comida de la gastronomía petenera. Este personaje es recordado
por su nariz achatada.

En cierta ocasión, la Chatona subió al monte a proseguir con su trabajo de cocinera en la chiclería, pero ya no regresó, se cree que
sufrió la mordedura de una serpiente. En su recuerdo, un chiclero construyó una inmensa mujer de palitos y bejucos, en cuyos
gestos revive su rostro alegre. No falta un “bolito”, que acompañe a La Chatona en el baile. La primera Chatona, es atribuida a don
Sabino Castillo, originario de San Andrés. Don Estanislao Aldana (don Tanish), oficial del ejército en esos días, establece el paseo de
la Chatona, por las calles de San Andrés, en actividades especiales y ferias.

 Baile de El Caballito
Es otro elemento del folklore del departamento del Petén, consiste en una armazón que simboliza un caballito, confeccionado de
bejucos, cubierto de piel de vacuno, venado o de cartón. Se adorna con papel de china y flecos de distintos colores. Dentro de El
Caballito se coloca el jinete, cuyos pies le dan movilidad. Sobre el cuerpo de El Caballito van las piernas hechizas del jinete, que son
un par de botas con polainas. El Caballito es maniobrado también a través de riendas que guía el jinete.

El baile se conoce con el mismo nombre, es interpretado en las celebraciones de las ferias de dicho departamento. El Caballito, con
el personaje que lo monta, sale a bailar con La Chatona y los Mascarudos, éstos últimos están disfrazados de españoles
conquistadores. El Caballito, identifica el caballo morcillo porque venía enfermo, el cual Hernán Cortés dejó a los itzaes para que lo
cuidaran. Según los cronistas españoles, este caballo murió porque no recibió una alimentación adecuada. Con el fin de pacificar a
través de la cristianización a este indómito y valiente pueblo, los frailes franciscanos Órbita y Fuensalida, llegaron a la isla de Noj
Petén (hoy Flores) en 1918, cuando el gobernante era el 3er Can Ek. En un templo o cúes, encontraron un Caballo de Piedra o Tzimín
Chac (Caballo de Trueno o Rayo), que era idolatrado; los frailes lo destrozaron. Los relatos de los españoles, refieren que los itzaes
confundían al Caballo con el jinete, lo cual es semejante a la alusión de la muerte de Tecún Umán. Esto es falso, los itzaes le
rindieron culto al caballo, porque lo consideraron valioso, les parecía un natural medio de transporte de bajo costo, que se mantenía
con zacate, grama y agua.

Son de la Chavela:

Esta danza es de origen precolombino y es procededente del municipio de Cahabón, departamento de Alta Verapaz. Su sello
característico se manifiesta en un toro elaborado del material denominado “petate”.

Baile de los Micos:

Es una danza dedicada al Patrono San Antonio del municipio de Senahú, departamento de Alta Verapaz. Esta danza está acompaña
de una hermosa melodía con marimba.

Danza ritual de los mayas que narra la historia de la creación del hombre sobre la faz de la tierra, según el libro Pop Vuj, libro
sagrado de los mayas Kichés. Los Micos son parte de la segunda generación de la creación del hombre de madera que resultó malo,
ya que no reconocía al creador, entonces llovió fuego del cielo para ser destruidos, los pocos que lograron escapar huyeron en las
montañas, se subieron en los árboles y por misericordia del creador fueron convertidos en micos. Por otro lado, cuando Hun Batz,
Hun Chowen fueron convertidos en Micos y se quedaron sobre los árboles por misericordia del creador, por su maldad con sus
hermanos Junahpú-xbalanqué.
Baile de los Marineros:

La escritura de éste baile se le atribuye a un sacerdote llamado: “Dionisio Cruz”, quien se encontraba establecido en el municipio
Rabinal, departamento de Baja Verapaz en el año 1910. Es dedicado a San Pablo, santo patrono de Rabinal, generalmente durante
los días 20 y 25 de enero de cada año.

Danza del torito:

Esta es una danza tradicional que se origina durante la conquista de Guatemala, la cual representa un terrateniente con la
participación de los personajes de una mujer llamada Catarina y un esclavo indígena vestido de negro y acompañado de un perro. Se
realiza con mayor frecuencia en el departamento de Alta Verapaz.

Danza de la Serpiente:

A esta danza también se le denomia “Xojol Cantí”. Es utilizada para venerar a San Pedro y San Pablo del municipio de Rabinal, Baja
Verapaz. Es acompañada de un instrumento característico como lo és el “tamborón” y representa la lucha que existe entre el bien y
el mal.
Danza de Nuestros Viejos Animalitos:

Esta danza es de carácter festivo, la cual es realizada para venerar a la Virgen de Santa Ana el último domingo del mes de
noviembre, generalmente en el municipio de Rabinal, Baja Verapaz. Fue conocida como “Kam Man Chicop” y se acompañan de
melodías en marimba.

Danza de los Güegüechos:

Esta es una danza que se celebra en honor a Jun Toj, dios de la lluvia y de la salud. Es conocida también como Danza de Patzca, lo
cual quiere decir, vestido de viejos trapos. Incluye la frase “JAKORIK KA PETN CHIC” que signifíca “qué helada me llega“.

Danza de los Viejitos:

A esta danza también se le denomina “Danza de los Mazates“. Es una de las más antiguas que se celebra en la cultura verapacense.
Esta se realiza en honor a la Santa Cruz y la Virgen de Concepción en el municipio de Santa Cruz, departamento de Alta Verapaz.

En esta danza existen dos personajes principales, el Mazate de Anciano y el Mazate Pequeño, en donde al anciano se le denomina
“Man” y al pequeño se le denomina “Chisca”.
Rabinal Achí:

Esta es una danza muy llamativa, ya que representa la historia de las luchas que existieron entre dos antiguas tribus, la tribu de
Quiché y la tribu de Rabinal. También es celebrada en los pueblos verapacenses y en el Festival Folklórico Nacional

Danza de los Mayordomos

Danza tomada del baile tradicional de nuestro país El Torito, en donde narra el drama de la hacienda, los cuatro principales de este
baile son El Amo, El Negro, El Mayordomo, donde se manifiesta la mezcla de las culturas, aquí se aprecia que el Amo e el señor y
dueño de la hacienda y es respetado por todos los demás personajes y el personaje más allegado a él y que esta siempre al servicio
de él y de los Vaqueros es el Negro. Estos personajes portan trajes especiales, con lentejuela, plateados y botas, con máscaras de
madera y sombrero ladeado y plumas de acuerdo al personaje que representa, bailan diferentes a los demás personajes y
bailadores y su música es especial como marimba pura.

ferrocarril De Los Altos

Esta danza esta acompañada de una pieza en marimba pura que tiene por titulo el mismo nombre "Ferrocarril de los Altos" del
compositor Domingo Betancourth, y esta basada en la historia de lo que un dia fue el Ferrocarril en Guatemala. Fue grabada en la
Ermita de la santa Cruz en Antigua Guatemala. con diseño de vestuario y coreografia de Edgar Urizar Santos.
La bocina de la locomotora blanca y las pequeñas campanas que sonaban insistentemente anunciaron la entrada a la ciudad de
Quetzaltenango del primer tren eléctrico de Latinoamérica, la mañana del 30 de marzo de 1930.
El único tren eléctrico de Latinoamérica también tenía otra peculiaridad, era uno de los pocos del mundo que podía subir las
pronunciadas montañas, en este caso, el acceso desde la costa a Quetzaltenango.
Esa mañana, el paso del tren blanco llamó la atención de los pobladores de aldeas, pueblos y estaciones, incluso, fue apodado “el
gusano”.
Durante su recorrido por las noches, su potente luz abría el paso en medio de la espesa niebla de Santa María de Jesús.
El origen
Los viejos carretones jalados por caballos caracterizaban la lenta comunicación de la época, a finales del siglo XIX. Los quetzaltecos
empiezan a ser invadidos por la necesidad de modernizar las vías de comunicación y buscan una salida hacia el Océano Pacifico, la
obra necesaria era un ferrocarril que prometiera abrirse mercado hacia otros países.

luna de Xelajú

Luna de Xelajú" es un popular vals-canción de Guatemala que puede ser interpretado en la marimba o cualquier otro instrumento.

Fue compuesto por Paco Pérez (1917-1951), cantante nacido en Huehuetenango y activo en Quetzaltenango, que con esta
composición ganó el tercer lugar en un concurso de canto a nivel nacional en 1944, en el Teatro Capitol. Xelajú es el nombre
utilizado por los Mayas para la ciudad guatemalteca de Quetzaltenango.

La canción fue dedicada a Eugenia Cohen, una bella dama judía que enamoró al compositor pero luego le abandonó por el rechazo
de sus padres a la relación. La heredera legítima de este legado vive aún en Quetzaltenango y la Ciudad de Guatemala.

Todas las grandes orquestas de marimba en Guatemala la han tocado con gran éxito. Tal vez una de las versiones populares más
recientes se encuentra en el disco Valses inolvidables de Guatemala de la Orquesta Millennium de Guatemala y dirigida por el
Maestro Dieter Lehnhoff.

Luna de Xelajú" es un popular vals-canción de Guatemala que puede ser interpretado en la marimba o cualquier otro instrumento.
Fue compuesto por Paco Pérez (1917-1951), cantante nacido en Huehuetenango y activo en Quetzaltenango, que con esta
composición ganó el tercer lugar en un concurso de canto a nivel nacional en 1944, en el Teatro Capitol.

Xelajú es el nombre utilizado por los Mayas para la ciudad guatemalteca de Quetzaltenango. La canción fue dedicada a Eugenia
Cohen, una bella dama judía que enamoró al compositor pero luego le abandonó por el rechazo de sus padres a la relación. La
heredera legítima de este legado vive aún en Quetzaltenango y la Ciudad de Guatemala.

Todas las grandes orquestas de marimba en Guatemala la han tocado con gran éxito. Tal vez una de las versiones populares más
recientes se encuentra en el disco Valses inolvidables de Guatemala de la Orquesta Millennium de Guatemala y dirigida por el
Maestro Dieter Lehnhoff.1

A pesar de que es común que sólo se interprete instrumentalmente ya sea en marimba, piano o conjunto instrumental, la canción
tiene letra y a menudo se canta a coro.

Luna de Xelajú también fue grabada por el Grupo Abracadabra, conocieron la canción en una gira que hicieron a Guatemala y
decidieron interpretarla.

Muchos artistas a nivel mundial han interpretado de una u otra manera esta canción, entre los que están: Blanco & Negro, grupo
Rana, grupo Kalua, trío los Dandis de México, Gustavo Adolfo Palma, Pepe Aguilar, Lola Beltrán, K-paz de la Sierra, Carlos Peña,2
Gaby Moreno, Julio Iglesias, Ray Connif, Malacates Trebol Shop entre otros. Es pieza infaltable en los conciertos de marimba, y porra
preferida de los aficionados del Xelajú M. C. 3 equipo de fútbol de la ciudad de Quetzaltenango.

Danza de los Moros


Es de origen postcortesiano. Varias regiones del país lo denominan “Moros y Cristianos” o “Moros”, Su nombre indica
hechos que ocurrieron durante la larga lucha contra los españoles, para sacudirse del yugo Mahometano. El moro
michoacano sentimentalmente religioso, baila con devota unción y con entusiasmo religioso en el atrio del templo.

Hasta que Santiago (el jefe), sienta satisfecho el fervor de la cuadrilla. Luego pueden atender al llamado de quienes
quieren tener la danza en su casa.

Minat Terkait