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Sucesión Ecológica

Sara Henao Pérez, Laura Echeverría García, Carlos Mario Gómez Nieto.
Universidad de Antioquia. Facultad de Ingeniería, Escuela Ambiental, Ingeniería Civil,
Ecología. Medellín Diciembre 2010.
El ecosistema es una unidad delimitada espacial y temporalmente, integrada por un lado, por los organismos
vivos y el medio en que éstos se desarrollan, y por otro, por las interacciones de los organismos entre sí y con
el medio. En otras palabras, el ecosistema es una unidad formada por factores bióticos (o integrantes vivos
como los vegetales y los animales) y abióticos (componentes que carecen de vida, como por ejemplo los
minerales y el agua), en la que existen interacciones vitales, fluye la energía y circula la materia. Éste se
organiza por sí mismo, siempre en equilibrio con el ambiente que le rodea y dependiendo directamente de él.
Es decir, su organización estará limitada dependiendo de las condiciones del suelo, agua, atmósfera, entre
otras.

Los ecosistemas no son estáticos en el tiempo, están continuamente cambiando debido tanto a las
perturbaciones externas como a su propia dinámica interna. La evolución natural que se produce en un
ecosistema y su organización, se conoce como sucesión ecológica o natural. El proceso se realiza durante un
largo periodo de tiempo donde ocurre la sustitución de unas especies por otras. Así, una determinada área es
colonizada por especies vegetales cada vez más complejas. Si el medio lo permite, la aparición de musgos y
líquenes es sucedida por pastos, luego por arbustos y finalmente por árboles. El estado de equilibrio
alcanzado una vez que se ha completado la evolución, se denomina clímax. En él, las modificaciones se dan
entre los integrantes de una misma especie: por ejemplo, los árboles nuevos reemplazan a los viejos.

La sucesión puede subdividirse en etapas o fases, cada una sustituyendo a la anterior en un proceso lento y
gradual. Las relaciones de competencia son características a lo largo de toda sucesión. La sustitución de
unas especies por otras, en grupos de especies que desempeñan la misma función en el ecosistema, es uno
de los acontecimientos esenciales de toda sucesión y, a la vez, es un proceso típico de competencia.

 Etapas iniciales o de constitución (estrategia r): Se da inicio con la roca desnuda y un suelo seco.
Donde se instalan especies denominas pioneras u oportunistas. Éstas especies de plantas como las
herbáceas, musgos, líquenes, crustáceos, gramíneas y leguminosas anuales se caracterizan por
tener una estrategia reproductiva basada en la producción de muchos descendientes de vida corta
con el fin de poblar el suelo seco.

 Etapas intermedias, o de maduración: el suelo se enriquece y cada vez existen más capa de materia
orgánica obteniendo una potente capa de humus.la vegetación cambia y se instalan en los campos
los primeros matorrales y se inicia una colonización de especies arbóreas.

 Etapas finales (estrategia k): la riqueza de materia orgánica en el suelo es máxima, al igual que la
diversidad de especies, las cuales son especialistas en cuanto al uso de recursos, con baja tasa de
reproducción y larga vida. Se instala la comunidad Clímax, riqueza florística y abundante fauna en el
ecosistema.
Estas etapas de las sucesiones se pueden ver reflejadas en dos tipos: primaria y secundaria. La primera se
desarrolla en una zona carente de comunidad preexistente, es decir, se parte de un terreno en donde nunca
hubo vida como rocas, dunas o nuevas islas. Este tipo de proceso puede durar miles de años. La sucesión
secundaria es la que se registra luego de un disturbio, por ejemplo, un incendio. En este caso el ambiente
contiene nutrientes y residuos orgánicos que facilitan el crecimiento de los vegetales. Ésta etapa se puede
comparar al proceso de restauración o cicatrización de una herida en un organismo. Esta etapa es muy lenta
y continua.

Un ejemplo clásico de sucesión secundaria es el de los campos de cultivo abandonados. En muchos de esto
campos que no están excesivamente degradados, las primeras especies en aparecer son hierbas anuales
con una gran capacidad de dispersión y un crecimiento muy rápido. Posteriormente se desarrolla una
secuencia de especies herbáceas perennes, arbustos y árboles. Estas especies crecen con mayor lentitud y
suelen tener menor eficacia fotosintética, por lo que parece que nunca podrán desplazar a las invasoras
iniciales. Sin embargo, las plantas tardías de la sucesión suelen ser más tolerantes a la sombra y requieren
niveles más bajos de nutrientes para sobrevivir. Por lo tanto acaban imponiéndose lentamente en la sucesión
por sus habilidades competitivas.

Existe otra etapa que es menos común, pero actualmente se están viendo sus efectos en los ecosistemas, la
sucesión regresiva o disclimax, las cuales llevan en sentido contrario al clímax, es decir, hacia etapas
inmaduras del ecosistema. Las causas del disclimax tienen su origen en el ambiente, y muy destacadamente
en la acción del hombre. No se trata de una sucesión ecológica invertida, sino de una regresión forzosa del
ecosistema por la destrucción de alguna etapa de la serie, por ejemplo a causa de un incendio forestal sin
regeneramiento, que podría dar paso a la desertización.

Las sucesiones ecológicas se pueden denominar a partir del biotopo inicial del que parten las comunidades
hacia el clímax. Así si tiene un origen acuático, a las series de sucesión se les denomina hidroseries, por el
contrario si las series se producen sobre un terreno seco se les denominan xeroseries.

Estrategia rk:

Los seres vivos, y en especial las especies vegetales, siguen determinadas estrategias para su reproducción.
La estrategia rk es una forma de clasificar dicho parámetro y relacionarlo directamente con las condiciones del
medio que les rodea. La barra rk es una barra de medida con una r en un extremo y una k en el otro.
Cualquier especie se sitúa dentro de esta barra, más a la izquierda o más a la derecha, dependiendo de su
estrategia de reproducción.

Una especie totalmente r se basa en la cantidad de descendientes que deja. Esos descendientes no reciben
apenas cuidado de su progenitor. Una planta que desarrolla miles de semillas, por ejemplo, no tiene energía
ni materia suficiente para dejar muchos nutrientes en cada semilla. Por lo tanto, dichas semillas deberán
germinar mucho antes. Además, una especie r se encarga de diseminar a sus descendientes para que se
establezcan en la mayor diversidad de nichos distintos, con la “esperanza” de que alguno caiga en un lugar
adecuado y prospere. Otro ejemplo es el de un mosquito, que deja miles de huevos y los abandona.

Una especie k, por el contrario, genera pocos descendientes y centra sus cuidados y energías en ellos.
Hablamos, por ejemplo, de un oso pardo: pare una o dos crías y éstas lo acompañan durante gran parte de su
infancia, alimentándose y aprendiendo, bien protegidas. Un árbol k proveerá a sus semillas con suficiente
alimento para que no tengan que germinar hasta que las condiciones ambientales sean las más adecuadas,
por lo que la mortalidad será menor.
En realidad las especies no son ni r ni k, sino que una especie es más r que otra, es decir, los términos r y k
se refieren a tendencias de las especies, y son términos relativos.

En una sucesión ecológica siempre se ven especies r (especies oportunistas o pioneras) en la primera etapa.
Una vez el medio está colonizado, van apareciendo especies más k.