Anda di halaman 1dari 15

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA

DE MEXICO

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES


ARAGON

PANORAMA INTERNACIONAL
DEL DERECHO AMBIENTAL

P R E S E N T A :
Garduño Sánchez Daniela Montserrat
Hernández Anaya Héctor Jesús
Hernadez Rivera Susana Jazmin
Juárez Hernández Sergio Míchel
Palmer Damian Ernesto Alejandro
Pérez Raya Ángel Omar
Serrano Medina Cinthya Janneth
Tinoco García Karen Itzel

Profesora: PALMA VICTORIA DYAN GISELL


Índice

PROPUESTA DE MALTA DE 1967 ........................................................................ 1


DECLARACIÓN DE ESTOCOLMO SOBRE EL MEDIO HUMANO 1972 ............... 2
Principios ............................................................................................................. 4
Ventajas ............................................................................................................... 7
Desventajas ......................................................................................................... 8
CONFERENCIA DE SANTO DOMINGO DE 1972 .................................................. 8
Mar Territorial ..................................................................................................... 10
Mar Patrimonial .................................................................................................. 10
Plataforma Continental....................................................................................... 10
Fondos Marinos Internacionales ........................................................................ 11
Alta Mar.............................................................................................................. 11
Contaminación De Los Mares ............................................................................ 11
La Cooperación Regional ................................................................................... 12
CUESTIONARIO ................................................................................................... 13
BIBLIOGRAFÍA: .................................................................................................... 13
PROPUESTA DE MALTA DE 1967

La propuesta de Malta sienta las bases, a nivel mundial, para el inicio de una
"revolución oceánica" en relación con el lecho del mar.
En la XXII Asamblea General de las Naciones Unidas en 1967, el delegado de Malta
Embajador Arvid Pardo en una extraordinaria exposición, propuso que los fondos
marinos y oceánicos situados más allá de la jurisdicción nacional, fueran explotados
con fines pacíficos en beneficio común de la humanidad, se refirió a los adelantos
de la oceanografía y a la multiplicidad de usos de los mares, proponiendo proyectos
a largo y corto plazo.
Pardo habló, brillantemente, en aquella ocasión, de cuestiones nuevas y las razones
que expuso para sustentar su propuesta, fueron realmente importantes:
Luego de señalar la magnitud de los recursos que se encontraban en los fondos
marinos, advirtió que, debido al constante mejoramiento de la tecnología, en breve
plazo un reducido número de estados desarrollados y de alta tecnología, se lanzara
a la explotación de dichos recursos, sin participación alguna de las naciones en
desarrollo o de las que no cuentan con litoral marítimo.
Esta situación se tornaba aún más complicada por los problemas de contaminación
y de la militarización de los fondos marinos por parte de las grandes potencias, en
momentos en que la humanidad comenzaba a verse abocada a buscar en el mar,
los recursos que por diversos factores poco a poco han ido desapareciendo de las
masas terrestres.
Malta proponía la creación de un organismo que actuando como fideicomisario de
la comunidad internacional que administre, reglamente, supervise y controle los
fondos marinos y oceánicos más allá de la jurisdicción nacional, así como su
explotación. Los poderes del organismo en cuestión descansarían en un tratado
internacional, en el que deberían quedar regulados diversos aspectos referentes al
mar, como por ejemplo que los fondos marinos no estuviesen sujetos a apropiación
nacional; o que se utilizasen con fines científicos y para beneficio de la humanidad
de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas. El contenido
de esta propuesta tuvo un efecto determinante para los Estados que escucharon el
discurso que culmino en dos hechos trascendentes:
La declaratoria solemne, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas,
de que los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo fuera de los límites de la
jurisdicción nacional, así como los recursos de la zona, son "patrimonio común de
la humanidad"; y, La celebración de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Derecho del Mar.

Como se carecía de una información suficientemente completa sobre el asunto


planteado por Pardo, se estableció un “Comité Ad-hoc” de treinta y cinco miembros,
con el objeto de estudiar el alcance de los diversos aspectos del tema como la
utilización de los fondos marinos y oceánicos fuera de los límites de la jurisdicción
nacional, con fines exclusivamente pacíficos., utilizando todos los estudios

1
disponibles realizados por organismos internacionales, entidades científicas, entre
otras y que un año más tarde se convirtió en permanente. El comité se dividió en
dos grupos de trabajo que fueron encargados de los asuntos técnico-económicos y
jurídicos respectivamente. El plenario asumió el estudio de los usos pacíficos de los
fondos extra jurisdiccionales, tema que por su importancia fue llevado al comité de
desarme, el cual entre 1969 y 1970 elaboro un proyecto de tratado sobre la
desnuclearización de los fondos marinos, cuyo texto fue aprobado por la Asamblea
General y más tarde se convirtió en un tratado internacional. Los trabajos de esta
Comisión desembocaron en la Tercera Conferencia del Mar iniciada, en 1973.

DECLARACIÓN DE ESTOCOLMO SOBRE EL MEDIO HUMANO 1972

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, que tuvo lugar en
Estocolmo del 5 al 16 de junio de 1972, fue el evento que convirtió al medio ambiente
en un tema de relevancia a nivel internacional, reunió tanto a países desarrollados
como en desarrollo, donde se emitió una Declaración de 26 Principios y un plan de
acción con 10 recomendaciones. Se fijaron algunas metas específicas: una
moratoria de diez años a la caza comercial de ballenas, la prevención de descargas
deliberadas de petróleo en el mar a partir de 1975, y un informe sobre los usos de
la energía para 1975. La Declaración de Estocolmo sobre el Medio Humano y sus
Principios formaron el primer cuerpo de una legislación blanda para cuestiones
internacionales relativas al medio ambiente .

Atenta a la necesidad de un criterio y unos principios comunes que ofrezcan a los


pueblos del mundo inspiración y guía para preservar y mejorar el medio humano,
proclama que:

1. El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el


sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social
y espiritualmente. En la larga y tortuosa evolución de la raza humana en este planeta
se ha llegado a una etapa en que, gracias a la rápida aceleración de la ciencia y la
tecnología, el hombre ha adquirido el poder de transformar, de innumerables
maneras y en una escala sin precedentes, cuanto lo rodea. Los dos aspectos del
medio humano, el natural y el artificial, son esenciales para el bienestar del hombre
y para el goce de los derechos humanos fundamentales, incluso el derecho a la vida
misma.

2. La protección y mejoramiento del medio humano es una cuestión fundamental


que afecta el bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero,
un deseo urgente de los pueblos de todo el mundo y un deber de todos los
gobiernos.
3. El hombre debe hacer constantemente recapitulación de su experiencia y
continuar descubriendo, inventando, creando y progresando. Hoy en día, la
capacidad del hombre de transformar lo que lo rodea, utilizada con discernimiento,
puede llevar a todos los pueblos los beneficios del desarrollo y ofrecerles la
oportunidad de ennoblecer su existencia. Aplicando errónea o imprudentemente, el

2
mismo poder puede causar daños incalculables al ser humano y a su medio. A
nuestro alrededor vemos multiplicarse las pruebas del daño causado por el hombre
en muchas regiones de la Tierra: niveles peligrosos de contaminación del agua, el
aire, la tierra y los seres vivos; grandes trastornos del equilibrio ecológico de la
biósfera; destrucción y agotamiento de recursos insustituibles y graves deficiencias,
nocivas para la salud física, mental y social del hombre, en el medio por él creado,
especialmente en aquél en que vive y trabaja.

4. En los países en desarrollo, la mayoría de los problemas ambientales están


motivados por el subdesarrollo. Millones de personas siguen viviendo muy por
debajo de los niveles mínimos necesarios para una existencia humana decorosa,
privadas de alimentación y vestido, de vivienda y educación, de sanidad e higiene
adecuados. Por ello, los países en desarrollo deben dirigir sus esfuerzos hacia el
desarrollo, teniendo presente sus prioridades y la necesidad de salvaguardar y
mejorar el medio. Con el mismo fin, los países industrializados, los problemas
ambientales están generalmente relacionados con la industrialización y el desarrollo
tecnológico.

5. El crecimiento natural de la población plantea continuamente problemas relativos


a la preservación del medio, y se deben adoptar normas y medidas apropiadas,
según proceda, para hacer frente a esos problemas. De cuanto existe en el mundo,
los seres humanos son lo más valioso. Ellos son quienes promueven el progreso
social, crean riqueza social, desarrollan la ciencia y la tecnología, y, con su duro
trabajo, transforman continuamente el medio humano. Con el progreso social y los
adelantos de la producción, la ciencia y la tecnología, la capacidad del hombre para
mejorar el medio se acrece cada día que pasa.

6. Hemos llegado a un momento de la historia en que debemos orientar nuestros


actos en todo el mundo atendiendo con mayor cuidado a las consecuencias que
puedan tener para el medio. Por ignorancia o indiferencia podemos causar daños
inmensos o irreparables al medio terráqueo del que dependen nuestra vida y
nuestro bienestar. Por el contrario, con un conocimiento más profundo y una acción
más prudente, podemos conseguir para nosotros y para nuestra posteridad unas
condiciones de vida mejores en un medio más en consonancia con las necesidades
y aspiraciones del hombre. Las perspectivas de elevar la calidad del medio y de
crear una vida satisfactoria son grandes. Lo que se necesita es entusiasmo, pero, a
la vez, serenidad de ánimo; trabajo afanoso, pero sistemático. Para llegar a la
plenitud de su libertad dentro de la naturaleza, el hombre debe aplicar sus
conocimientos a forjar, en armonía con ella, un medio mejor. La defensa y el
mejoramiento del medio humano para las generaciones presentes y futuras se ha
convertido en meta imperiosa de la humanidad, que ha de perseguirse al mismo
tiempo que las metas fundamentales ya establecidas de la paz y el desarrollo
económico y social en todo el mundo, y de conformidad con ellas.

7. Para llegar a ésa meta será menester que ciudadanos y comunidades, empresas
e instituciones, en todos los planos, acepten las responsabilidades que les
incumben y que todos ellos participen equitativamente en la labor común. Hombres
3
de toda condición y organizaciones de diferente índole plasmarán, con la aportación
de sus propios valores y la suma de sus actividades, el medio ambiente del futuro.
Corresponderá a las administraciones locales y nacionales, dentro de sus
respectivas jurisdicciones, la mayor parte de la carga en cuanto al establecimiento
de normas y a la aplicación de medidas en gran escala sobre el medio. También se
requiere la cooperación internacional con objeto de allegar recursos que ayuden a
los países en desarrollo a cumplir su cometido en esta esfera. Y hay un número
cada vez mayor de problemas relativos al medio que, por ser de alcance regional o
mundial o por repercutir en el ámbito internacional común, requerirán una amplia
colaboración entre las naciones y la adopción de medidas por las organizaciones
internacionales de interés de todos.

La Conferencia encarece a los gobiernos y a los pueblos que aúnen sus esfuerzos
para preservar y mejorar el medio humano en beneficio del hombre y de su
posteridad.

Principios
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano expresa la
convicción común de que:

Principio 1.- El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el


disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita
llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger
y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras. A este respecto, las
políticas que promueven o perpetúan el apartheid, la segregación racial, la
discriminación, la opresión colonial y otras formas de opresión y de dominación
extranjera quedan condenadas y deben eliminarse.

Principio 2.- Los recursos naturales de la Tierra, incluidos el aire, el agua, la tierra,
la flora y la fauna y especialmente muestras representativas de los ecosistemas
naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras
mediante una cuidadosa planificación u ordenación, según convenga.

Principio 3.- Debe mantenerse y, siempre que sea posible, restaurarse o mejorarse
la capacidad de la Tierra para producir recursos vitales renovables.

Principio 4.- El hombre tiene la responsabilidad especial de preservar y administrar


juiciosamente el patrimonio de la flora y fauna silvestres y su hábitat, que se
encuentran actualmente en grave peligro por una combinación de factores
adversos. En consecuencia, al planificar el desarrollo económico debe atribuirse
importancia a la conservación de la naturaleza, incluidas la flora y fauna silvestres.

Principio 5.- Los recursos no renovables de la Tierra deben emplearse de forma que
se evite el peligro de su futuro agotamiento y se asegure que toda la humanidad
comparta los beneficios de tal empleo.

4
Principio 6.- Debe ponerse fin a la descarga de sustancias tóxicas o de otras
materias y a la liberación de calor, en cantidades o concentraciones tales que el
medio no pueda neutralizarlas, para que no se causen daños graves e irreparables
a los ecosistemas. Debe apoyarse la justa lucha de los pueblos de todos los países
contra la contaminación.

Principio 7.- Los Estados deberán tomar todas las medidas posibles para impedir la
contaminación de los mares por sustancias que puedan poner en peligro la salud
del hombre, dañar los recursos vivos y la vida marina, menoscabar las posibilidades
de esparcimiento o entorpecer otras utilizaciones legítimas del mar.

Principio 8.- El desarrollo económico y social es indispensable para asegurar al


hombre un ambiente de vida y trabajo favorable y crear en la Tierra las condiciones
necesarias para mejorar la calidad de la vida.

Principio 9.- Las deficiencias del medio originadas por las condiciones del
subdesarrollo y los desastres naturales plantean graves problemas, y la mejor
manera de subsanarlas es el desarrollo acelerado mediante la transferencia de
cantidades considerables de asistencia financiera y tecnológica que complemente
los esfuerzos internos de los países en desarrollo y la ayuda oportuna que pueda
requerirse.

Principio 10.- Para los países en desarrollo, la estabilidad de los precios y la


obtención de ingresos adecuados de los productos básicos y las materias primas
son elementos esenciales para la ordenación del medio, ya que han de tenerse en
cuenta tanto factores económicos como los procesos ecológicos.

Principio 11.- Las políticas ambientales de todos los Estados deberían estar
encaminadas a aumentar el potencial de crecimiento actual del futuro de los países
en desarrollo y no deberían menoscabar ese potencial ni obstaculizar el logro de
mejores condiciones de vida para todos, y los Estados y las organizaciones
internacionales deberían tomar las disposiciones pertinentes con miras a llegar a un
acuerdo para hacer frente a las consecuencias económicas que pudieran resultar,
en los planos nacional e internacional, de la aplicación de medidas ambientales.

Principio 12.- Deberían destinarse recursos a la conservación y mejoramiento del


medio, teniendo en cuenta las circunstancias y las necesidades especiales de los
países en desarrollo y cualesquiera gastos que pueda originar a estos países la
inclusión de medidas de conservación del medio en sus planes de desarrollo, así
como la necesidad de prestarles, cuando los soliciten, más asistencia financiera
internacional con ese fin.

Principio 13.- A fin de lograr una más racional ordenación de los recursos y mejorar
así las condiciones ambientales, los Estados deberían adoptar un enfoque integrado
y coordinado de la planificación de su desarrollo de modo que quede asegurada la
compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger y mejorar el medio
humano en beneficio de su población.
5
Principio 14.- La planificación racional constituye un instrumento indispensable para
conciliar las diferencias que puedan surgir entre las exigencias del desarrollo y la
necesidad de proteger y mejorar el medio.

Principio 15.- Debe aplicarse la planificación a los asentamientos humanos y a la


urbanización con miras a evitar repercusiones perjudiciales sobre el medio y obtener
los máximos beneficios sociales, económicos y ambientales para todos. A este
respecto deben abandonarse los proyectos destinados a la dominación colonialista
y racista.

Principio 16.- En las regiones en que exista el riesgo de que la tasa de crecimiento
demográfico o las concentraciones excesivas de población perjudiquen al medio o
al desarrollo. o que la baja densidad de población pueda impedir el mejoramiento
del medio humano y obstaculizar el desarrollo, deberían aplicarse políticas
demográficas que respetasen los derechos humanos fundamentales y contasen con
la aprobación de los gobiernos interesados.

Principio 17.- Debe confiarse a las instituciones nacionales competentes la tarea de


planificar, administrar o controlar la utilización de los recursos ambientales de los
Estados con miras a mejorar la calidad del medio.

Principio 18.- Como parte de su contribución al desarrollo económico y social, se


debe utilizarla ciencia y la tecnología para descubrir, evitar y combatir los riesgos
que amenazan al medio, para solucionar los problemas ambientales y para el bien
común de la humanidad.

Principio 19.- Es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales,


dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que preste la debida
atención al sector de población menos privilegiado, para ensanchar las bases de
una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las
empresas y de las colectividades inspiradas en el sentido de su responsabilidad en
cuanto a la protección y mejoramiento del medio en toda su dimensión humana. Es
también esencial que los medios de comunicación de masas eviten contribuir al
deterioro del medio humano y difundan, por el contrario, información de carácter
educativo sobre la necesidad de protegerlo y mejorarlo, a fin de que el hombre
pueda desarrollarse en todos los aspectos.

Principio 20.- Se deben fomentar en todos los países, especialmente en los países
en desarrollo, la investigación y el desarrollo científicos referentes a los problemas
ambientales, tanto nacionales como multinacionales. A este respecto, el libre
intercambio de información científica actualizada y de experiencia sobre la
transferencia debe ser objeto de apoyo y asistencia, a fin de facilitar la solución de
los problemas ambientales; las tecnologías ambientales deben ponerse a
disposición de los países en desarrollo en unas condiciones que favorezcan su
amplia difusión sin que constituyan una carga económica excesiva para esos
países.
6
Principio 21.- De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los
principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de
explotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental y la
obligación de asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su
jurisdicción o bajo su control no perjudiquen al medio de otros Estados o zonas
situadas fuera de toda jurisdicción nacional.

Principio 22.- Los Estados deben cooperar para continuar desarrollando el derecho
internacional en lo que se refiere a la responsabilidad y a la indemnización a las
víctimas de la contaminación y a otros daños ambientales que las actividades
realizadas dentro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen a zonas
situadas fuera de su jurisdicción

Principio 23.- Sin perjuicio de los criterios que puedan acordarse por la comunidad
internacional y de las normas que deberán ser definidas a nivel nacional, en todos
los casos será indispensable considerar los sistemas de valores prevalecientes en
cada país y la aplicabilidad de unas normas que, si bien son válidas para los países
más avanzados, pueden ser inadecuadas y de alto costo social para los países en
desarrollo.

Principio 24.- Todos los países, grandes o pequeños, deben ocuparse con espíritu
de cooperación y en pie de igualdad de las cuestiones internacionales relativas a la
protección y el mejoramiento del medio. Es indispensable cooperar, mediante
acuerdos multilaterales o bilaterales o por otros medios apropiados, para controlar,
evitar, reducir y eliminar eficazmente los efectos perjudiciales que las actividades
que se realicen en cualquier esfera puedan tener para el medio, teniendo en cuenta
debidamente la soberanía y los intereses de todos los Estados.

Principio 25.- Los Estados se asegurarán de que las organizaciones internacionales


realicen una labor coordinada, eficaz y dinámica en la conservación y mejoramiento
del medio.

Principio 26.- Es preciso librar al hombre y a su medio de los efectos de las armas
nucleares y de todos los demás medios de destrucción en masa. Los Estados deben
esforzarse por llegar pronto a un acuerdo, en los órganos internacionales
pertinentes, sobre la eliminación y destrucción completa de tales armas.
Ventajas
Esta conferencia es importante porque exhorta por primera vez a los Estados que
las Recomendaciones y Principios deben ser introducidos en el ordenamiento
jurídico de cada Estado.
La Declaración de Estocolmo de 1972, por el grado de consenso internacional que
ha generado y por la profundidad de sus conceptos, se ha convertido en la “Carta
Magna” del Derecho Internacional Ambiental y que los Estados deben introducir en
sus ordenamientos jurídicos las recomendaciones y los principios establecidos en
ella.

7
La Declaración de Estocolmo de 1972 inicia la formación del Derecho Ambiental, ya
que es el primer documento que sobre materia ambiental se da en un foro
internacional de esta magnitud.
Proclama que existe “Una sola Tierra” y determina el 5 de junio como el Día Mundial
Del Medio Ambiente.

Desventajas

Hay que hacer notar que los países en vías de desarrollo no salen bien parados en
la Declaración de Estocolmo ya que pareciera sugerir que el subdesarrollo es el
causante de los males ecológicos.

En los países en desarrollo, la mayoría de los problemas ambientales están


motivados por el subdesarrollo.

Con esto está diciendo que los países en vías de desarrollo deben abandonar el
uso de la leña como combustible y pasar a utilizar la tecnología. Se está diciendo
que estos países son los principales autores de la depredación de los recursos
naturales ¿Por qué? Por la no utilización de la tecnología y por el uso de leña como
combustible y que la tecnología debería adquirirla en el exterior.

La transferencia tecnológica siempre fue un pedido justo de los países en vías de


desarrollo, pero los países industrializados, precisamente, porque son
industrializados, no quieren compartir su tecnología a no ser que se les pague una
patente de explotación de la marca. Jamás va haber una transferencia tecnológica
porque perderían el negocio de las licencias, las patentes, y las franquicias.

Así, viendo, está Declaración de Estocolmo de la Conferencia De Las Naciones


Unidas Sobre El Medio Ambiente Humano en alguna medida, es un disfraz para
conservar los recursos naturales, no para los países en vías de desarrollo, sino para
los países industrializados.

CONFERENCIA DE SANTO DOMINGO DE 1972


En esta conferencia especializada de los países del caribe sobre los problemas del
mar se aprobó la Declaración de Santo Domingo el 9 de junio de 1972, siendo
aprobada por los siguientes 15 países: Barbados, Colombia, Costa Rica, EL
Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua,
Panamá, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Venezuela.1
La Declaración firmada en Santo Domingo establece que Las Conferencias
Internacionales Americanas reunidas en Bogotá, en 1948, y en Caracas en 1954,
reconocieron que los pueblos de las Américas dependen de los recursos naturales
como medio de subsistencia y proclamaron el derecho a proteger, conservar y

1
La creación del nuevo derecho del mar: el aporte de chile, Llanos Mancilla Hugo, Ed Jurídica de Chile, Chile,
1991, pp. 146.

8
fomentar tales riquezas, así como el de asegurar el uso y aprovechamiento de las
mismas.
Que en 1956 se adoptaron los “Principios de México sobre Régimen Jurídico del
Mar”, que fueron reconocidos “como expresión de la conciencia jurídica del
Continente y como aplicables por los Estados Americanos”, con los cuales se
sentaron las bases para la evolución del Derecho del Mar que culminó, ese mismo
año, en la Conferencia Especializada de la capital dominicana con la enunciación
de conceptos que merecieron acogida en la Conferencia de las Naciones Unidas
que sobre este tema se celebró en Ginebra en 1958.
Que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 2750 C (XXV),
decidió convocar para 1973 una Conferencia sobre el Derecho del Mar, y reconoció
“la necesidad de desarrollar en breve y progresivamente el derecho del mar”;
Que es deseable definir, por medio de normas de ámbito universal, la naturaleza y
el alcance de los derechos de los Estados, así como de sus deberes y
responsabilidades en relación con los distintos espacios marinos, sin perjuicio de
acuerdos regionales o subregionales, basados en tales normas;
Que los países del Caribe, por sus condiciones peculiares, requieren criterios
especiales de aplicación del Derecho del Mar y al propio tiempo es necesaria la
coordinación de América Latina para buscar una acción conjunta en el futuro;
Que el desarrollo económico y social de todos los pueblos y la garantía de iguales
oportunidades para todos los hombres son condiciones esenciales para la paz;
Que los recursos renovables y no renovables del mar contribuyen a ele-var el nivel
de vida de los países en desarrollo y a estimular y acelerar su progreso;
Que estos recursos no son inagotables, pues aun las especies vivas pueden
disminuir e incluso extinguirse como consecuencia de una explotación irracional o
de la contaminación;
Que el Derecho del Mar debe armonizar las necesidades e intereses de los Estados
y de la Comunidad internacional;
Que la cooperación internacional es indispensable para asegurar la protección del
medio marino y su mejor aprovechamiento;
Que por ser Santo Domingo el punto de partida de la civilización americana y sede
de la Primera Conferencia sobre Derecho del Mar en América Latina, en 1956, tiene
significación histórica que en esta ciudad se proclamen nuevos principios que
impulsen la evolución progresiva del Derecho del Mar;
Formula la siguiente declaración de principios:

9
Mar Territorial
1. La soberanía del Estado se extiende, fuera de su territorio y de sus aguas
interiores, a una zona de mar adyacente a sus costas, designada con el nombre de
mar territorial, así como al espacio aéreo sobre el mar territorial, al lecho y al
subsuelo de ese mar.
2. La anchura de esta zona y la manera de su delimitación deben ser objeto de un
acuerdo internacional, preferentemente de ámbito mundial. Todo Estado tiene,
entretanto, el derecho de fijar la anchura de su mar territorial hasta un límite de 12
millas náuticas medidas a partir de la línea de base aplicable.
3. Los buques de cualquier Estado, con litoral marítimo o sin él, gozan del derecho
de paso inocente a través de esta zona, de conformidad con el Derecho
Internacional.
Mar Patrimonial
1. El Estado ribereño ejerce derechos de soberanía sobre los reclusos naturales,
tanto renovables como no renovables, que se encuentran en las aguas, en el lecho
y en el subsuelo de una zona adyacente al mar territorial, denominada mar
patrimonial.
2. El Estado ribereño tiene el deber de promover y el derecho de re-glamentar las
investigaciones científicas que se adelanten en el mar patrimonial, así como el de
adoptar las medidas necesarias para evitar la conta-minación del medio marino y
asegurar su soberanía sobre los recursos.
3. La anchura del mar patrimonial debe ser objeto de acuerdo inter-nacional,
preferentemente de ámbito mundial. La suma de esta zona y la del mar territorial,
teniendo en cuenta las circunstancias geográficas’, no deberá exceder en total de
200 millas náuticas.
4. La delimitación de esta zona entre dos o más Estados se hará con arreglo a los
procedimientos pacíficos previstos en la Carta de las Naciones Unidas.
5. En el mar patrimonial las naves y aeronaves de todos los Estados, con litoral
marítimo o sin él, tienen derecho de libre navegación y sobrevuelo, sin otras
restricciones que las que puedan resultar del ejercicio, por parte del Estado ribereño,
de sus derechos en el mismo mar. Con estas úni-cas limitaciones, habrá también
libertad para tender cables y tuberías submarinos.
Plataforma Continental
1. El Estado ribereño ejerce derechos de soberanía sobre la plataforma continental
a los efectos de su exploración y de la explotación de los recursos naturales allí
existentes.
2. La plataforma continental comprende el lecho del mar y el sub-suelo de las zonas
submarinas adyacentes a las costas, pero situadas fuera del mar territorial, hasta

10
una profundidad de 200 metros o más allá de ese límite, hasta donde la profundidad
de las aguas supra yacentes permita la ex-plotación de los recursos naturales de
dichas zonas.
3. Además, los Estados que toman parte en esta Conferencia, consignan su opinión
en favor de que las delegaciones latinoamericanas en la Comisión ele los Fondos
Marinos y Oceánicos de las Naciones Unidas promuevan un estudio acerca de la
conveniencia y de la oportunidad de establecer límites exteriores precisos para la
plataforma, teniendo en cuenta el borde exterior de la emersión continental,
4. En la parte de la plataforma continental cubierta por el mar patrimonial, se aplicará
el régimen jurídico previsto para dicho mar. En lo que respecta a la parte que exceda
del mar patrimonial se aplicará el régimen «establecido para la plataforma
continental por el Derecho Internacional.
Fondos Marinos Internacionales
1. Los fondos marinos y sus recursos, más allá del mar patrimonial y de la plataforma
continental no cubierta por éste, son patrimonio común de la humanidad, de acuerdo
con la Declaración adoptada por la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas en su resolución 2749 (XXV) del 17 de diciembre de 1970.
2. Esta zona será sometida al régimen que se establezca por acuerdo internacional,
el cual debe crear una autoridad internacional con poderes para realizar todas las
actividades en el área, señaladamente la exploración, explotación, protección del
medio marino e investigación científica, por sí misma o mediante terceras personas,
todo ello en la forma y condiciones que se establezcan de común acuerdo.
Alta Mar
Las aguas situadas más allá del límite exterior del mar patrimonial constituyen un
área internacional denominada alta mar en la cual existe libertad de navegación, de
sobrevuelo y de tendido de cables y tuberías submarinos. La libertad de pesca en
esta zona no debe ser ilimitada ni ejercida en forma indiscriminada y debe ser objeto
de una adecuada reglamen-tación internacional, preferentemente de ámbito
mundial y aceptación general.
Contaminación De Los Mares
1. Es deber de todo Estado el abstenerse de realizar actos que puedan contaminar
los mares y sus fondos marinos, tanto dentro como fuera de sus respectivas
jurisdicciones.
2. Se reconoce la responsabilidad internacional de las personas físicas o jurídicas
que causen daño al medio marino. Sobre esta materia, es deseable la concertación
de un acuerdo internacional preferentemente de ámbito mundial.

11
La Cooperación Regional
1. Reconocen la necesidad de que los países del área aúnen sus es-fuerzos y
adopten una política común ante los problemas peculiares del Mar Caribe
relacionados principalmente con la investigación científica, la contaminación del
medio marino y la conservación, exploración, defensa y explotación de los recursos
del mar.
2. Deciden celebrar reuniones periódicas, de ser posible una vez al año, de
funcionarios gubernamentales a un alto nivel, con el fin de coordinar y concertar sus
esfuerzos y políticas nacionales en todos los aspectos del espacio oceánico, con
miras a asegurar el máximo aprovechamiento de los recursos por parte de todos los
pueblos de la región.
3. La primera reunión podrá ser convocada por cualquiera de los Estados
participantes en esta Conferencia.
Finalmente, renuevan la vocación de paz y de respeto al derecho internacional que
ha animado siempre a los países latinoamericanos. Es dentro de ese mismo espíritu
de armonía, solidaridad y fortalecimiento de las nor-mas del sistema interamericano
como se harán realidad los principios que contiene este documento.
La principal novedad de esta declaración es la adopción del término Mar
patrimonial”. Se le define como la zona adyacente al mar territorial, en la cual el
Estado ejerce derecho de soberanía sobre los recursos naturales, tanto renovables
como no renovables, que se encuentran en ella. Su anchura debe ser objeto de
acuerdo internacional, preferentemente de ámbito mundial. La suma de esta zona
con la del mar territorial, teniendo en cuenta las circunstancias geográficas, no
deberá exceder en total de 200 millas náuticas.
En el mar patrimonial existe libertad de navegación y sobrevuelo. En cuanto al mar
territorial, todo Estado, señala la declaración, tiene el derecho de fijar su anchura
·hasta un límite de 12 millas náuticas”. Existe en éste, el derecho de paso inocente.
Su anchura y delimitación deberán ser objeto de acuerdo internacional,
preferentemente de ámbito mundial.
En relación a la plataforma continental se señala en su definición el criterio de la
profundidad y el de la explotabilidad.
Se establece que a la parte de la plataforma continental cubierta por el mar
patrimonial se aplicará el régimen jurídico previsto para éste. En la parte que exceda
al mar patrimonial, se aplicará el régimen establecido por el Derecho internacional.
En cuanto a los fondos marinos y sus recursos, la declaración señala: “Los fondos
marinos y sus recursos, más allá del mar patrimonial y de la plataforma continental
no cubierta por éste, son patrimonio común de la humanidad, de acuerdo con la
declaración adoptada por la Asamblea General de la Organización de Naciones
Unidas en su resolución número 2.749 (XXV) del 17 de diciembre de 1970”.

12
Es interesante dejar constancia de que, en cuanto a la libertad de pesca en la alta
mar, la declaración establece que en esta zona dicha libertad no debe ser ilimitada
ni ejercida en forma indiscriminada y debe ser objeto de una adecuada
reglamentación internacional.
Finalmente, la declaración incorpora también entre sus disposiciones, el tema de la
contaminación de los mares.

CUESTIONARIO
1.- ¿En qué fecha se aprobó la Declaración de Santo Domingo y qué principios
formula?

Se aprobó el 9 de junio de 1972 y formula la declaración de Principios sobre: Mar


Territorial, Mar Patrimonial, Plataforma Continental, Fondos Marinos
internacionales, Alta Mar, Contaminación de los Mares y Cooperación Regional.

2.- ¿Cuál es el nombre de la propuesta que asienta los fondos marinos oceánicos
fuera de los límites para su explotación pacifica?

Propuesta de Malta.

3.- ¿Que fue La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano?

Fue el evento que tuvo lugar en Estocolmo del 5 al 16 de junio de 1972 que convirtió
al medio ambiente en un tema de relevancia a nivel internacional, reunió tanto a
países desarrollados como en desarrollo, donde se emitió una Declaración de 26
Principios y un plan de acción con 10 recomendaciones atenta a la necesidad de un
criterio y unos principios comunes que ofrezcan a los pueblos del mundo inspiración
y guía para preservar y mejorar el medio humano.

BIBLIOGRAFÍA:

 Declaración de Santo Domingo aprobada por la reunión de ministros de la


Conferencia Especializada de los Países del Caribe sobre los problemas del
mar (1972).
 La creación del nuevo derecho del mar: el aporte de Chile, Llanos Mancilla
Hugo, Ed Jurídica de Chile, Chile, 1991.
 Conferencia de las naciones unidas sobre el medio humano en Estocolmo,
disponible en:
https://www.dipublico.org/conferencias-diplomaticas-naciones-unidas/conferencia-
de-las-naciones-unidas-sobre-el-medio-humano-estocolmo-5-a-16-de-junio-de-
1972/

13