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.

CHTlBRRS
apuntes sobre
WdwqJ
camlwcci¿n

FEDERICO ALCARAZ LOZAND


SALidtDOR MEDINA RIV@O

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1 9 7 9
DISaO Y CONSTRUCCION DE CIMBRAS

.“‘::’

Todos los derechos reearvti.~. _I


1979, Instituto MsxScano &?L Ce~~..‘y.ciitr':Concreto, A.C.
Bate libro no puede 881: repmd+$o-m $o+o 0 en parte, en
forata alguna, sin permiso esetito de%'IHCXC.

Ls ed$ciOn de esta dra fue'&tk&ada-irar'fínes didáctioos,


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Ciabxas y se contiidera sujeta a revisiones tbcnicas poste-
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Impreso en Mhcico, D.F.


Diciesibxe 1979
Instituto Mexicano del Csmento y dsl Coqcreto, A.C.
Iastikgsntss Sur 1846, Mxico 20, D.F. T818t 53~88-04,524-M-32
y 534~80-OS--al 07
coNTmfIDo

1. GENERALIDADES P4g.

1 .- Introduccihi 1

2.~ Causas y Fallas 2

2.1 Descimbrado prematuro


2.2 Contraventeo inadecuado
, '
2.3 Vibrado
2.4 Suelo inestable y punthles no plomeados
2.5 Control inadecuada del colsrdo
2.6 Fallas donde la cimbra no interviene
2.7 Falta de atencibn en los detalles de la chihra

3 .- Materiale 6

-.
3.1 Maderas
3.2 clavos
3.3 Accesikios d i v e r s o s
3.4 Elementos prefabricados

4 .- Costo de Cimbras 7

-II. CLBSES DE MADERAS

1 .- Clasificacibn de la Madera . 12

1.1 Estructura de la madera


1.2 Anillos de crecimiento
1.3 " Madera temprana
lJ.4, Ejes eetructurales de la madera
1.5 Superficies de acuerdo con el corte
1.6 Caracterlsticae de las maderas
1.7 Clasificacih de la madera
Pbg .

2 .- Maderas Usuales en Mhico 17


.
i .- Cortes y Defectos de la Madera 26

3.1 Cortes
3.2 Defectos de la Madera

4 .- Formas Comerciales de la Madera 33


c
5 .- Madera para Cimbra 39

6 .- Clasificación seg6n la Norma DGN 40

III. SOLICITA¿XONES
..
1 .- Cargas Verticales 46

2 .m Cargas en Puntales de Edificios Altos 49

3 .- Presien Lateral del Concreto Fresco 50

3.1 Peso del concreto


3.2 RapidBz de cokacibn
3.3 Vibrado

4 .- Valores de la Presih Lateral 52

4.1 Formulas para la presibn lateral (muros)


4.2 Formulas para la presión lateral (columnas)

5 .- Ajustes para Condiciones Anormalh 54

6 .- Levantamientos Debido a la Presi&n Lateral 55

7 .- Cargos Laterales 56
P6g.

7.1 En losas
7.2 En muros

8 .- Esfuerzos permisibles para la madera 57

9 .- Deflexiones y Contraflechas 57

IV. ESTUDIODELCCMPORTAMIENTOYDIMENSIONAMIRNTODE EZEMENTOB


ESTRUCTURALES DE MADERA Y SUSICONECT~RRS.

1 .- Introducción 59

2 .- Esfuerzos Permisibles 63

2.1 Consideraci4nes gen*erales para madera maciza


2.2 Algûnas recomendacibnes sobre esfuersos permisibles
2.3 Esfuerzos permisibles para madera laminada pesada
2 ..4 Esfue.rzos permisibles para triplay

3 .- Conectores 82

3.1 Consideracibnes generales


3.2 Reccmendaciónes para conectores
3.3 Clavos
3.4 Tornillos para madera y pijas
3.5 Pernos
3.6 Placas
3.7 Conectores Diversos
3.8 Pegamentos

4 .- Mienjbros en Tensibn 115

5 .- Miembros en Compresi& 117

5.1 Consideraciones generales


5.2 Dimencionamiento de'miexribros enterisos sometidos
a compresibn
Plg,

5.3 Dimensionamiento de miembros compuestos


5.4 Dimensionamiento de miexibros espaciados

6 .- Miembros Sometidos a Flexih (Vigas) 122

6.1 vigas de madera maciza


: .6;2' : Vibas .de.hadera laminada pegada
6.3 Pisos y cubiertos de madera
6.4 Placas de triplay sometidas a cargos normales
6.5 Viga8 compuestas I
6.6 Vigas compuestas de madera y otros materiales

7 .- M&embros Sometidos a Combinaciones de Momento y Cargo


Axial 142

8.i. Conexidhes-.. ,' 147

V. DETALLES COiNSTRUCTIVOS 158

VI. AYUISS DE DISEÑO 192

VII. EJEMPLOS DE DIStiO 208

IX. DEFINICIONES Y NOTACION 273

Referencias 276

,
DISER D E C I M B R A S .

1. GENERALIDADES.

1. INTRODUCCION,

De una manera general una cimbra* puede definirse como una estructura pro-
visional cuya finalidad es soportar, durante su construcción, una estructura permanente -
hasta que ésta sea wtosoportante. En las estructuras de concreto la cimbra debe sopor-
tar el concreto fresco, el acero de refuerzo y las cargas vivas de construcción ( materia
les, equipo y trabajadores ). El término obra falsa se utiliza con sentido semejante aI=
de cimbra, aunque suele aplicarse más bientructuras que soportan a los elemen-
tos que están en contacto directo con el concreto dándole forma.

El dissilo de la cimbra constituye un aspecto esencial de la construcción de -


una estructura de concreto, que ir fluye importantemente en su costo total. El importe -
de la cimbra rara vez es inferior cl 25 porciento de este costo total y en ocasiones lle-
ga a ser del orden de 50 porciento.

La economla de una cimba depende de diversos factores. Podrla pensarse --


que uno de los principales es el empleo de la mfnima cantidad de material que propor-
cione la resistencia necesaria para asegurar un gmdo de seguridad razonable. Sin em--
bargo, aunque ésto es una consideración de peso, es más importante lograr, cimbras que
permitan un número elevado de usos, aunque ésto implique un consumo de material supe-
rior al estrictamente necesario desde el punto de vista de resistencia, con eI fin de con
seguir mayor durabilidad. El uso repetldo de la cimbra se favorece disminuyendo el nz
mero de variaciontis en las dimensiones de los elementos de la estructum de concreto. -
Así, es conveniente usar dimensiones de columnas y vigas ajustadas a las medidas de las
maderas disponibles, estandarizar dimensiones y formas procurando que éstas sean senc¡--
llas, y escoger espaciamientos de columnas y alturas de entrepisos que faciliten el uso
múltiple de moldes. Es aconseiable el empleo de elementos de. cimbra moduladas y pre-
fabricados que puedan utilizarse en estructuras diferentes. De gmn importancia es pre-
ver detalles constructivos en la cimbra que permitan un fácil descimbrado. Otro factor-
que influye de manera significativa en el costo es la planeac%n del uso de la cimbra.
---~-I---L”---“-*----~~~~~~~~~~~~~~”~

* En lengua inglesa la literatura técnica utiliza, con un sentido a&logo, los términos-
formwork, forms, shuttering, centering y falsework.
2

Aquí deben sopesarse los ventajas relativas de prever colados pequefios y un programa de --
trabajo largo, de cimbrar grandes porciones de la estructura de una vez, o de recurrir a
procedimientos que permitan un descimbrado rápido, tales como el uso de cementos de -
alta resistencia a edades tempranas, acelerantes o curado con vapor.

2. CAUSAS DE FALLAS.

En el disefio de cimbras intervienen otras consideraciones además de las estric


tamente económicas. Una es la seguridad. La falla de una cimbra puede ocasionar -=
graves pérdidas económicas y de vidas humanas. Desgraciadamente estas fallas son rela-
tivamente frecuentes. Se deben, unas veces, a defectos de construcción y otras a erre
res de diseno.

2.1 DESCIMBRADO PREMATURO.

Una de las principales causas de fallas, y la más común, es el descimbrado -


prematuro, o sea el que se hace antes de que el concreto haya tenido la resistencia ne
cesaria para au tosoportarse. Esta situación puede deberse a motivos de economía. -

Otra de las causos frecuentes es quitar ios puntales aún cuando no se encuec
tran las condiciones adecuadas, así como el poco cuidado en el .reapuntalamiento ha --
causado igualmente muchas fallas o deficiencias que más tarde se manifestarán en la es-
tructura de concreto. Cuando los métodos de descimbrado o reapuntalamiento son defi-
cientes, pueden llegar a producir el encombamiento de parte de la estructura de ,concre
to y la aparición por consiguiente de pequenas grietas, que en posteriores afios crearoc
serios problemas de mantenimiento. El torna60 de los largueros y la separación entre --
madrinas o yugos son factores muy importantes, ya que una seáración inadecuada puede
también causar colapsos durante la construcción, así como un daRo en la estructura fi--
nal.

Pero no sólo el mal reapuntalamiento c la rapidez en el descimbrado, las úni-


cas causas de fallas, sino que existen varias causas que van desde ei diseño inicial hasta
las erecciones y el ensamblaje de las cimbras. Las fuerzas que pueden causar que una-
cimbra falle no son usualmente si,ples cosos de exceso de cargas verticales, aunque es-
to también puede ocurrir algunas veces; como cuando una carga extra de concreto es -
vaciada sobre una parte de la losa ya colada o que existo una’ concentración de equipo.
o materiales en alguna sección de la estructura temporal.

Pero los casos más frecuentes en fallas de cimbras, son otros efectos, como -
la aparición de fuerzas laterales o desplazamientos en los apoyos.
3

2.2 CONTRAVENTE0 INADECGADO.

El mal contraventeo tanto transversa¡ u horizontal de los puntales, son casos -


muy frecuentes de fallas. Investigaciones de casos que costaron miles de pesos, demos-
traron que el desastre pudiera haber sido prevenido o por lo menos, haberse reducido, si
tan sólo unos cientos de pesos hubieran sido gastados para proveer de elementos diagona
les de contraventeo. Consideremos el cas3 siguiente :

El piso principal de exhibición del coliseo de Nueva York, falló cuando se -


estaba colando en 1955. Los moldes de la losa estaban soportados por 2 hileras de pun
tal es. Dentro de la estructura temporal, existían muy pocos elementos de contraventeo,
tanto horizontales como diagonales. Cuando ocurrió el colapso, existían 8 ó 9 buggies-
motorizados transportando concreto y alrededor de 500 m3 de concreto habían sido cola-
dos a las 2.00 p.m., aparentemente la aparición de fuerzas horizontales, debido a la -
combinación de efectos tales como el poner en marcha, frenar los buggies, el vaciado -
del concreto, el movimiento de las máquinas revolvedoras y otras actividades fueron las
que causaron la falla.

Cuando se hizo la investigación, el abogado de distrito del condado de Nue-


va York, asentó : “Si hubiera existido un contraventeo adecuado en la estructura tem-
poral, el colapso pudiera haber sido evitado”. Después del accidente, 2 nuevas hileras
de puntales se contraventearon, tanto horizontalmente como diagonalmente, uniendo así-
ambas hileras de puntales.

Cuando una folla ocurre en un punto, si el contraverteo es inadecuado, per-


mitirá que el colapso se haga aún mayor y que se wtienda a toda ia estructura. Por -
ejemplo, supongamos que un trabajador golpea accidentalmente con su carretil!-a a un -
puntal y desequilibra así a un par de puntales, ésto puede crear una reacción en cade-
na que nos haga que todo el piso se nos venga abajo. Uno de los principales objetivos
del contraventeo, es prevenir cualquier pequefio accidente que c,omo consecuencia nos -
producirá un gran desastre.

2.3 VIBRADO.

Las cimbras algunas veces fallan cuando ios elementos que la soportan, se des
plazan debido a vibraciones, que pueden ser causadas por el contínuo movimiento de -z
hombres y equipo, o por el efecto del vibrado del concreto para su consolidación. En
una ocasión los moldes para una losa de piso, estaban soportados sobte puntales ajusta--
bies, sin que existiera contraventeo diagonal; y estos se desequilibraron debido al paso
de los buggies. En otro caso, la cimbra de un segundo piso, estaba soportada por 2 c
leras de puntales de 10 mts. de alto y contreventeados lateralmente; esta estructura fa
Iló cuando se estaba vibrando el concreto. Por lo que se puede apreciar a primera vis:
ta, el vibrado fue la principal causa del coiapso, y también es evidente de que la fal
ta de contraventeo diagonal fue el factor que permitió la falla completa.
2.4 SUELO INESTABLE Y PUNTALES NO PLOMEADOS.

Una cimbra estará segura si el contraventeo es adecuado y además construída-


en tal forma, que todas las cargas se transmitan en forma sólida al piso; mediante ele-
mentos verticales.

Pero por otro lado, la colocación de los puntales se debe de hacer tomando -
en cuenta ciertas precauciones, tales como que el puntal al colocarse deberá estar per-
fectamente plomeado, logrando así la verticalidad del mismo; si no llegaran a estar per
7
fectamente a plomo, nos puede llegar a producir situaciones que más tarde nos repercuti
rán en la estructura total. Así mismo, el suelo debe de tener la capacidad suficiente -
para soportar las cargas que le proporcionan estos elementos verticales, sin que existan-
hundimientos.

Para la colocación de puntales y durmientes, no hay que descuidar ciertas re


comendaciones, una de las cuales es que se debe evitar a toda costa colocar estos ele-
mentos sobre tierra congelada; además la humedad y el calor que se dan a consecuen--
cia del colado, o el cambio de la temperatura, originando que el suelo se empiece a -
descongelar y pudiendo ocurrir así hundimientos que serían tremendos para la estructura-
en cuestión.

De estas 2 condiciones posibles de fallas; la inestabilidad del suelo puede --


ser un problema muy grande siempre y cuando las condiciones dimatológicas sean exten-
sas. Como en nuestro medio los casos de nevadas o heladas son cosa muy poco frecuen
te, debemos de darle poca atención a este fenómeno. Pero por el contrario, el plome:
do de los puntales jugará un factor importante.

2.5 CONTROL INADECUADO DEL COLADO.

La temperatura y la velocidad de colado del concreto son factores que tienen


gran influencia en el desarrollo de presiones laterales que actuarán sobre los moldes. -

Si la temperatura desciende durante el proceso de construcción, la velocidad-


de colado tendrá que ser disminuida para prevenir un incremento de la presión lateral y
así evitamos sobrecargar la cimbra, si ésto no se hace, es de esperarse un colapso.

La omisión de la regularización adecuada de la velocidad de colado y la CO-


locación del concreto, en superficies horizontales o curvadas, puede producir el desba--
lanceo de la estructura y consecuentemente a la falla.

2.6 FALLAS DONDE LA CIMBRA NO INTERVIENE.

Es natural, que cuando se presenta un colapso durante el colado, se suponga-


que el error está en la mala construcción de la cimbra. Pero ésto no siempre es cier--
to. En una ocasión un edificio de 4 pisos falló. En un principio se pensó que se de--
5

bió a la mala construccián de la cimbra, pero una investigación posterir mostró que uno
de los muros exteriores no estaba cimentado sobre roca sólida, según se determinaba en-
los planos. Además existen otros casos, en que han fallado losas y que se ha debido -
principalmente o la creación de duetos en zonas donde son sitos los esfuerzos, entonces
las losas mirs bajas fall&n y se ¡levarárI consigo los pisos más altos, con todo y cim- =
bra, y dará a entender que se debió a una falla de fa cimbra, hasta que más tarde por
una jnvestigoción anaIítica demostrose lo contrario.

Como conclusión a todo ésto, una cimbra bien diseñada y construída, podrá -
soportar cargos que no se habian previsto.

2.7 FALTA CE ATENCICIN EN LOS DETALLES DE LA CIMBRA.

Una vez que la cimbra ha sido concebida y más tarde disefioda, pequeñas di-
ferencias en los detalles de ensamblaie, pueden causarnos debilitamientos o un incremen
ta en los esfuerzos, que m6s tarde nos pueden provocar una falía. Esto puede ser tan -
simple como una insuficiencia en clavos.

Otros detalles que han causado fa!las es la no previsión de la rotación de las


vigas, ei no muy bueno anclado de las losas causando levantamientos de las losas y pre
siones desiguales.

Para disminuír el riesgo de fal!as es reccmendable mantener una supervisión --


competente durante el proceso de conctruccíór: de la cimbra y durante el colado del ---
concreto. Fn edificios de varios pisoc una r??zdida 6tit consiste Tn colar las columnas -
por Eo menos un dra antes que lo losa que soportan. La resistencia que adquieren las -
columnas contribuye a la resistencic general del sistema de cimbra.

Por último, ez el diseco de cimbras debe te:lerse en cuenta la calidad deseo-


da en \a estructura de concreto terminada er: cuanto a ias tclerancias en medidas, nive
les y verticalidad y en cuanto al tipo de acubadz, superficial deseado.

De las breJes consideraciones introductorias anteriores se deduce que el dise-


Ro adecuado de uno cimbra requIere la aplfcaci&n de principios tecnológicos combinada
con habilidades de tipo artesana!,

Generalmente el diseño de la cimbra lo realiza el constructor de la obra. --


Cuando se trata de obras de tipo rutinario el diseño io lleva a cabo un carpintero con-
experiencia adecuada.

En obras de importancia es recomendabfe la intervención activa de un ingenie


ro. En algunos casos el proyectista de las estructuras de concreto es el que define las=
características de la cimbra a utilizar, Siempre es útif que en el diseño de la estructu
ro de concreto se tengan en cuenta los problemas de cimbrado. Los mejores resultados=
se obtienen cuando el constructor puede colaborar con el arquitecto y el proyectista es
tructural en el diseño de la cimbra.
6

Para terminar, los requisitos que deben reunir las cimbras pueden resumirse co
mo sigue :

i) Asegurar el logro de las dimensiones de la estructura dentro de tolerancias


preestablecidas.

ii) Garantizar resistencia y rigidez adecuadas.

iii) Garantizar la seguridad de los trabajadores y de la estructura misma.

iv) Permitir usos repetidos.

4 Lograr el mínimo costo compatible con la seguridad y la calidad ( econo-


mía ).

Las referencias 1 y 2 son dos textos de gran utilidad para el proyectista y el


constructor de cimbras. En la referencia 3 se presentan en forma gráfica gran número -
de detalles constructivos útiles.

3. MATERIALES.

No obstante que en los últimos años se ha extendido considerablemente el - -


uso de elementos metálicos o de plásticos para cimbrar, la madera sigue siendo el mate,
rial predominante.

Estas notas se refieren exclusivamente a la madera como material para cimbras


y a los elementos auxiliares que su uso implica. Se presentan únicamente algunas ob- -
servaciones de carácter general.

3.1 MADERAS.

Es recomendable evitar el uso de madera verde porque puede alabearse al se-


carse durante tiempo caluroso, así como el de madera muy seca, que puede hincharse -
con la humedad.

Al comprar madera debe indicarse qué caras deben ir cepilladas y deben es--
cogerse las dimensiones que menos desperdicien impliquen seg6n las características geo--
métricas de las obras. La duela machihembrada debe utilizarse cuando el tipo de aca-
bado especificado exija impermeabilidad de la cimbra.

Para lograr una durabilidad razonable las cimbras de madera deben protegerse
con aceites, diesel o materiales protectores especiales.
Una modalidad de la madera de U:P cada vez más frecuente en la construcción
de cimbras es el tripiay. Pueden lograrse de 50 a 203 usos SI se trata debidamente con
resinas fenól icas 0 epóxicas, fibra de vidrio u otros productos. E s aconseiable seilar - -
los cantos con productos como los mencionados ya que es c.:llí donde el triplay empieza-
a deteriorarse. Los espesores usuaies de las placas son 16 y 19 mm. Las superficies de
masiado lisas deben evitarse porque propician agrietamiento superficial ( “crazing” ). -

Al diseñar cimbras de triplay conviene tener en cuenta que las placas de tri-
play pueden trabajar en dos sentidos de manera que conviene apoyarlas en sus cuatro la-
dOS.

3.2 CLAVOS.

Debe evitarse uscr tanto demasiados clavos como clavos demasiado grandes. De
preferencia debe tenderse a usar clavos de diámetro pequeño. Los clavos de doble ca-
beza facilitan el descimbrado. En general el clavado debe ser tal que las operaciones-
de descimbrado sean fáciles.

3.3 ACCESORIOS DIVERSOS.

En las figuras 1 y 2 se muestran diversos tipos de accesorios utilizados en la-


fabricación de cimbras.

3.4 ELEMENTOS PREFABRICADOS.

La utilización de elementos prefabricados estándar en muchas situaciones pue-


de aportar ventajas económicas. En muchos paises pueden conseguirse en el mercado di
versos tipos de paneles o tableros prefabricados disefiados de manera que soporten un eI;
vado número de usos. En México ésto todavía no es una práctica usual. S i n embargg
sí es común el uso de paneles rudimentarios fabricados con madera de desecho proceden-
te de cimbras que han dejado de ser aprobechables en su forma original.

4. COSTO DE CIMBRAS.

El costo de cimbras puede referirse al metro lineal de un elemento de concre


to, al metro cuadrado de sistema de piso o al metro cúbico de concreto. El costo por:
metro cúbico variará con la relación entre la superficie cimbrada y el volumen de con-
creto del elemento estructural en cuestión. Intervienen en el costo directo la mano de
obra para fabricación y descimbrado, los materiales ( madera, clavo, alambre, acceso--
rios, diesel, etc. ). Al estimar costos debe tenerse en cuenta el número de usos y el -
8

desperdicio previstos. En la Ref. 4 se ilustra cómo determinar el costo directo de las -


cimbras para algunos elementos estructurales sencillos.

A continuación se proporcionan los diferentes tipos de cimbras más usuales -


en los distintos elementos estructurales y la cuantificación del material.
TIRANTES

Tensores
/

Perno con rosca


osap9"r---11

Rondana
Tensor con rosca y separador de cono

Tipo liso con rosca

BL,y’r
con rosca y sellos contra el agua
con separ

Contra en forma de
-
pl(?gado para que al romperse se retire
Tensor plegado con
extremos removibles r-4
SepaYadores de conos de r3
1 y rondana u otro elemento f,r
‘kG====mV c! ; g’ $ 5 .i.
Sin separadores; ";&- 'rc c
Puede tener un agujero para pu ede> jalarse 0 estar equipado ccln
clavarse al travesaño 0 puntos de ruptura para retirarse
larguero
Tensor liso con extremos
removibles de pernos hem-,
bras

Figura 1.1 TIRANTES


10

Cor;crc?tO
í -

Triplay

-Larguero de made,ra

_ __ __.-.- - Tipos de colgadores

Figura 1.2 ACCESORIOS DIVERSOS PARA CT:ML<RA


II.- CLASES DE MADERA.
12

II.- CLASES D E M A D E R A .

1. CLASIFICACION DE LA MADERA

La madera en general proviene principalmente de dos grupos de árboles :

o) Gimnospermas, comúnmente llamados coníferas, dentro de este grupo se en


cuentra la madera de piso, sabino, cedro blanco, oyamel, etc.

b) Angiospermas o Latifoliadas ( o de hojas caducas ). Ejemplos de este gru


po son : la caoba, encino, cedro rojo, chicozapote, fresno, etc. -

En la construcción, lo madera que siempre ha tenido más aplicación en la de


coníferas, sin ser mejor que las latifoliadas, la razón estriba en su crecimiento, el cu6T
generalmente es monopódico, o sea un tronco principal recto con ramas a los lados. --
Otra característica por la que se prefere es que su reducido número de especies tienden
a crecer formando masas sobre grandes extensiones y lugares de gran densidad demográfr
ca. En el caso de las latifoliadas, especialmente las tropicales, sucede lo contrario; eñ
muchas ocasiones sus troncos son retorcidos y ramificados, por otra parte aún cuando - -
existen gran cantidad de estas especies, en muchas regiones, no se cuenta con caminos-
adecuados ni industrias de transformación suficiente para tener un mayor conocimiento de
dichas especies.

1.1 ESTRUCTURAS DE LA-MADERA

Está compuesta de celdillas alargadas cuya base es la celulosa. Las celdillas


están cementadas por lignina y su ordenamiento dentro del árbol afecta grandemente lã
apariencia y las propiedades de las diferentes especies. La sección transversal de la --
mayoría de los árboles tiene características que son comunes a todo árbol, en la figura-
2-1, podemos apreciar la estructura de un árbol cualquiera.
13

*
e
C

FIGURA 2-l

CORTEZA. Está compuesto de tejidos secos, muertos y que sirve como capa protecto
ra. (A)

LIBER o corteza suave interior que sirve de conducto alimenticio desde las hojas has-
ta las otras partes dei árbol. UU

CAMBIUM o CAMBIO. Es una capa microscópica inmediatamente interior al LlBER,-


aquí es donde se forman las nuevas celdillas de corteza y leeo. ( C )

ALBURA. G en general de color ciaro, su función consiste en conducir savia desde


la raíz del árbol a las hojas. ( D )

CORAZON. Es en general de color obscuro, se forma por cambios graduales de la-


albura y es inactivo dentro del árbol. ( E )

MEDULA. Es oqui donde se lleva a cabo el crecimiento del lefio nuevo para formar
rama. ( F )

RAYOS MEDULARES. Sirven para conectar Ias diversas partes del árbol para el al--
masenaje y movimiento de las substancias alimenticias. ( G )

CORAZON se forma por medio de un cambio gradual en la albura, en todas las es-
pecies la madera de coraztrn es más duradera que la de albura y es por ello que - -
cuando usamos madera que esté expuesta Q condiciones conducentes a putrefacción --
buscamos modera en cuya sección transversal predomine la madera de carazón. Sin
embargo, si la madera ha de ser sometida a tratamiento, es preferible la albura por
que absorbe las substancias protectoras con mayor facilidad.
14

1.2 ANILLOS DE CRECIMIENTG

En lo Figura 2-1, observamos Iíneas concéntricas, las cuales representan los -


anillos de crecimiento. Ei árbol vivo incrementa el digmetro de su tronco por el desa-
rrollo del cambium. Esta se encuentra debajo de la corteza y sus c&lulas se dividen ha
cia la parte interna del tronco para formar el xiléma o madera. De las células del xi’-
Iéma, las que se han Ilamodo fibras mueren tanpronto como acaban de formarse, en los-
árboles vivos ia mayor parte del tronco está constituido por células muertas, aún cuando
éstas funcionan como conductoras de soluciones. La madera que forma el cambium dura>
te una temporada de crecimiento forma un anillo más o menas circular alrededor del ce;
tra del tronco. En árboles de climas templados con diferencias notables de temperaturã
y humedad entre otok-invierno ;/ primavera-verano los anillos, corresponden a período&
anuales de crecimiento, por lo que d.. = acuerdo can su niimero puede estimarse su edad,-
en el caso de árboles de clima tropical, los anillos de crecimiento no siempre equiva--
len a períodos anuales, ya que puede formarse uno, das o más anillos en un a?io, de -
acuerdo con las condiciones ambientaies predominantes en la región.

1.3 MADERA TEMPRANA 0 DE PRIMAVERA Y TARDIA 0 DE OTROÑO

Las maderas que provienen de clima templado o frio, tienen dentro de cada -
anillo de crecimiento una porción de madera temprana y otra de madera tardía. L a pfi
mera se forma durante la época inicial del crecimiento del 6rbol y se caracteriza por -
la rápida reproducci0n de células, la cual conforme avanza su temporada de crecimiento
su formación se vuelve lenta y sus paredes aumentan de espesor. De ahí que cuando se
observa un corte transversal de madera áe p;no se pueden notar bandas de células de co
lar pálido que corresponden a la madera temprana y círculos de color obscuro a la ta&
día. Desde el punto de vista de resistencia, la madera tardía es mejor que la tempra-
na por contener células de paredes gruesas.

Las maderas de regiones tropicales, por lo regular, no presentan zonas de ma-


dera temprana o tardía, ya que el groso: de las paredes celulares es casi uniforme.

1.4 EJES ESTRUCTURALES DE LA MADERA

La madera es un material cuyas propiedades varían de acuerdo con sus tres --


ejes estructurales, los cuales forman ángulos rectos entre sí ( Figura 2-2 ).

Eie longitudinal o axial. { L ).

Es el eje que corre paralelamente a lo largo del tronco.

Eje radial ( R ).

Es un eje paralelo 0 los rayos.


15

Eie tangencial. ( T ).

Es el que forma una línea de tendencia tangencial con los anillos de creci- -
miento.

La madera tiene tres planos: el transversal ( TR ), delimitado por los ejes tan
gencial y radial, el radial ( RL ) comprendido entre los ejes radial y longitudinal y el 1
tangencial ( TL ) q ue se forma con la intersección de los ejes tangencial y longitudinal.

FIGURA 2-2
1 . 5 S U P E R F I C I E S Q U E P U E D E N r3BTENERSE GE ACUERDO CON EL CORTE

Al aserrar un tronco para obtener tabjas, fa orientación de los anillos de cre


cimiento origina que la superficie más oncha de lo tabla sea tangencial, radial o inter
media entre estas dos últimas. En Io figura 2-3, podemos apreciar lo anterior, notando
se las mitades de clipse en formo alargada que corocterizan la superficie tangencial. -

FfGUR.4 2-3

1 . 6 IDENTIFICAClON !I!! Lc;S ZPFCiE5 I CA!~~CfER6STICAS )

La identificación de especies de ì:laYera es cornpiicooa yo que muchas veces -


ta composición anatómica entre éstos es mup simiior y potr &a parte no se cuenta con-
suficiente información básica de las especies existentes en nuestro país.

A continuación tenemos algunas coractrrisflca: mediante Ias cuaies podemos re


conocer la modera de pino más comúnmente utilizada en fa construcr!Cn.

Mediante un corte transversal puede identificurse como conífera por la UU


sencia de vasos y oiineacih radiaí de las células, también presenta ani=
Itos concéntricos de crecimiento con una porción clara que corresponde a
la madero temprana y otra café-rojiza que es la madera tardía. Existen-
canales resiníferos que aparecen CO;~G orificjos de color más obscuro que-
las células que lo rodean; iw rayos so? muy delgados y no se aprecian -
a simple vista.

En los planos Iongitudinales, radial y tangencial, los canales resiníferos -


aparecen como delgadcs pincelazos de co I or ccfé-roiizo que resultan so--
bre el tono de lo modera.

Por lo general tiene olor resinoso y es de dureza media, es decir, se - -


puede marcar con uña del puigor,

El espacio entre anillcls de crecimiento puede vcriar cinsiderablemente ya que


los pinos de lento desarrolfo prcducen madera dc texturo más uniforme con anillos de --
crecimiento angostos. En los de crecimiento rápiio es af contrario, la dureza y peso, -
también pueden presentar grandes variaciones, lo mismo puede decirse de la coloración.

1.7 CLASIFICACION DE LA MADERA, DE ACUERDO CON EL EMPLEO

Una clasificación para ser efectiva, requiere que la madera sea clasificada de
acuerdo con sus dimensiones y destino.

Esta clasificación es la siguiente :

- VIGAS Y T R A B E S , Piezas grandes ( dime.?sión nominal 17.7 x 20.3 cm. o mayores )


de sección rectangular, clasificarlas con re!oci;in o su resistencia a la flexión cuando
están cargados sobre su cara menor.

2.- MADERAS USUALES El’!F-I_


MEXLCO.

En el presente capitulo, í nicamente se pretenderá proporcionar una lista de -


las especies más conocidos en México, ademas de una breve serie de maderas tropicales,
de las cuales se han dekerrt,inado todos sus características mediante un reciente estudio -
exhaustivo realizado por la Cámara Piacional de ia Industria de ia Conetrucción.

Pináceas.- Las pinácea: constituyen una de las familias más importantes -


del reino vegetal. SOn %boIes o arbtistos siempre verdes, más o menos rz
sinosos, con hojas simples o ag~ upadas, a circulares, lineares o escamifor-,

mes.

FAMILIA StfBFAMlLlA. GENERO.

AbietTneas ..-........e.* 1. Pinus.


2. Abies.
3. Pseudotsuga.
4. Pitea.

PINACEAS. Taxodíneas. . . . . . . . . . . . . 5. Taxodium.

6. cupressus.
Cupresíneas . . . . . . . . . . . . . 7 . Juniperus.
8. Libocedrus.
N O M B R E S ClENTIFICOS.- Cada nombre técnico consta de dos palabras lati-
nas o latinizadas : La primera indica el genero y lo segunda la especie. Cuando se -
trata de variedades, es decir, de grupos dentro de una misma especie, el nombre consta
de tres palabras, siendo la tercera lo que indica lo variedad.

TABLAS Y TABLONES. P i e z a s ( dimension n o m i n a l d e 3.1 a 1 0 . 2 c m . x 1 0 . 2 cm.-


de ancho o más ) de sección rectangular clasificados de acuerdo con su resistencia’ a
ia flexión cuando están cargados sobre su cara angosta como largueros, o sobre su cc
ro ancha como tablones.

POSTES Y COLUMNAS. Piezas de sección cuadrado o aproximadamente cuadradas -


de 10.2 x 10.3 cm, G nícyores en su dimensión nominul ciasificadas esencialmente -
para ser empleadas como postes y columnas pero adaptables a diversos usos en los --
que la resistencia a la flexión n o s e a de importancia especial.

Los factores principaies que deben limitarse en una clasificación estructural -


son: nudos, rajaduras radiales o transversales, y ia inciìnación de las fibras, factores -
que trataré posteriormente dentro del tema de defectos de la madera.

Sección pifioneros :

Pinus cembroides.
Pinus cembroides edul k.
Pinus quadrifolic.
Pinus monophylla.
Pinus pinceana.
pinus nelsoni.

Sección Ayacahuites :

Pinus flexilis.
Pinus reflexa.
Pinus ayacahuite.
Pinus ayacahuite veitchìi.
pinus ayacahui te brachyptera.
P i n u s lambertiana.
P i n u s strobus chaipensis.

Sección leiophylla :

Pinus leiophyila.
Pinus chihuahucnc.
Pinus tumhoitzii,
Sección teocote :

Pinus teocote,
Pinus teocote r*. macrocarpa.
Pinus teocote f. quinquefoliata.
Pinus herrerari.
Pinus lavfsoni.

Sección pseudostrobus :

Pinus tenuifolia.
Pinus douglasiana.
Pinus pseudostrobus.
Pinus pseudostrobus f. protuberans.
Pinus pseudostrobus coatepecencis.
Pinus pseudostrobus estrevezi.
Pinws pseudotrsobvs apulcencis.
Pinbs pseudostrobcs oaxocana.

Sección Montezumae ;

Gruoo Montezumae.

Pinus montezumae,
Pinus mqntezumae f. macrccarpa.
Pinus montezumae iindleyi.
Pinus durangensis.
Pinus durangensis f. CpinqUefdiata.

Grupo Rudis.

Pinus hartwegii.
Pinus rudis.
Pinus lutea.
Pinus (utea ornetasi.

Grupo Michoacana.

Pinus michoacanc.
Pincrs michoacana f. procera.
Pinus michoacana f. tumida,
Pinus michoacona cornuta.
Pinus michoacana cornuta f. nayaritana.
Pinus michoacana quevedoi.
20

Sección ponderoso.

Pi nus ponderosa.
Pinus jeffreyi.
Pinus engelmcnni.
Pinus engelmonnì blanco¡.
Pinus orizónico.
Pinus arirónicc stormiae.

Sección serotinos :

Grupo ooccrpa.

Pinus ooccrpa.
Pinus oocarpo trifoliota.
Pinus oocarpa microphy I lo.
Pinus oocorpa monzonoi .
Pinus oocarpa ochoteranai.
Pinus pringlei.

Grupo potula.

Pinus patula.
Pinus pctula longepedunculotc,
Pinus greggi.

Grupo peninsulares.

P i n u s contorta latifoiic.
Pinus remorata.
Pinus muricata.
Pinus radiata.
Pinus radiota binatc.
Pinus attenuata.

Sección coulteri :

Pinus coulteri.

- Moderas tropicales. - Aic;unas especies toles como la caoba ( Switenia macrophylla)


y el cedro ( Cedrela mexicana 1, se han explotado intensamente desde hoce varios --
afos, sin embargo; la grcn mayoría de maderos tropicales no se aprovecho o tiene -
poca utilizacián. A continuación mencionar& SJ~O serie de veinticinco especies, las-
/ cuales h a n s i d o cornpjetamente estudicdss y determinodas sus ccracierísticas y princi-
21

pales usos por la Cámara Nacionui de iu Industria de la Construcción.

1. Andira inermis.

Nombres comunes : tololote, cuautoloiote, cuilimbuca, maquilla.

USOS‘ - Por el color y la figura de la madera, junto con sus excelentes carac
terísticas de torneado, se recomienda para la fabricación de artículos como bastones, t;
cos para billar, mangos de paraguas y partes de muebles. Ha sido recomendada para lã
manufactura de chapa, triplay y gabinetes de radio y televisión, además se utiliza para
duelas, postes y vigas para casas y puentes.

2. Aspidosperma megalocarpon.

Nombres comunes : pelmax, tzel tal, baya¡ té, huichichi, ballester, chicha, -
chichi, chichi colorado, telmax volador, coiorado.

usos. - Ha sido utilizada para durmientes de ferrocarril vigas y estructuras de


viviendas rurales, también en construcciones pesadas y para chapa o como madera aserra-
da. Se recomienda para pisos.

3. Astranium graveolêns.

Nombres comunes : gateaao, gateado gaián, jabillo palo de cera, palo de -


culebra, copaiva, k’ulinche, chaperla, jocotillo, usipoon, roron, amargoso.

usos. - Se emplea en ebanistería para muebles finos, y como duela para pi--
sos; en la construcción en generai, especialmente en la pesada, y para usos que requie
ren una madera de gran durabi!idad natural como durmientes, para clises de imprenta, -
aisladores y chapa. Por su densidad y características de torneado se recomienda para la
fabricación de artículos para la industria textil, tacos de billar, bolos de boliche, man-
gos para cepillos y herramientas, y para artesanías en general.

4. Brosimum alicastrum.

Nombres comunes : ramón, oiìte, oioc he, oxnazareno, samaritano, Juan Die-
g o , capomo apomo, mojú, ash, mohe, osh, talcoite, a-agl, hairi, hairi-te, huie, huji,
jauri, juskapu, lan-felá, moj-cuii, moiote, tlatlacoyic, tunumi-tajan.

usos. - Se emplea como madera de construcción, para fabricar chapa, mangos-


para herramientas, cajas de empaque y duelas para pisos. Cuando se use en contacto -
directo con la tierra es necesario aplicarle un tratamiento.
TORNILLO

Uidmetro

Caña Cuerda
k u
PIJA
/ Longitud
\

TORNILLO Y PIJA
*Figura 4.13
23

usos. - Se usa para la fabricac¡& de canoas, balsas y centros de triplay. Se


recomienda para la manufactura de juguetes, papel secante, cajas de empaque.

10. Cordio alliodora.

Nombres comunes : Bojón, bajón prieto, hormiguero, suchicuahua, amapa --


prieta, oguardientillo, pajarito prieto, palo de rosa, rosadi I lo, solería, bohum- cueramu,
laurel, pajarito, pajarito blanco, hormiguillo blanco, solerillo, tusa-tioco, abib, huite,
popocotle, palo de viga.

usos. -
Se utiliza en la elaboración de maderas dimensionales, muebles, lam--
brines, cubiertas de embarcación, puentes, mangos para herramientas y en la construc--
ción de viviendos. Se recomienda para fabricación de chapa, triplay, instrumentos mu-
sicales, embarcaciones, artículos torneados, artesanías y viviendas populares.

11. Enterolobiu, cyclocarpum.

Nombres comunes : guanacaste, guanacastle, necaste, parota, oreiín, piche,


tiyohu, aguacas te, cascabel, cascabel sonaja, mo-fiiino. nacascuahuitl, pich, ma-tcr-cua
-tze.

usos. -
Se ha utilizado para la construcción de canoos y abrevaderos, así cz
mo en la fabricación de muebles, lambrín, chopa y triplay.

12. Guaiacum sanctum.

Nombres comunes : guayacan, palo santo, zon, zoon.

usos.-
Se recomienda para usos que requieran madera muy densa, pesada y -
resistente aeaste causado por fricción.

13.- Guarea glabra,

Nomh-es cmtwnes : Cedillo, palo blanco, chahalanté, trompilla de playa, be


huco, behuco coloradrs.

-USOS. -- Se emplea en la construcrion de viviendas rurales.

14. Hura poliandra.

Nombres comunes : habillo, [abilla, haba de San Ignacio, solimanché, ovi--


!

tlo, palo villa, haba de guatemala,


&
u s o s . - Se utiliza para fabricación de caias, chapa, triplay. También interio 1
res de viviendas rurales y en carpintería en general.

15. Hymenea courbari 1.

N o m b r e s c o m u n e s : cvopinol, coapinoie, nere, lai-tus, t u n d i t i p í , pacuy, pa-


kuy, tzápus han,

usos. - Se utiiiza para ruedos de carreta, guilias, costil laje, c a s c o s y cubier-


tas de embarcaciones, tambien en telares, muebles, pianos,

16. banchocarpus castiiioi.

Nombres comunes : M a c h i c h e , machich, chocte, c h e n e c t é chaperlo, c a n a - -


sín, balche, matachiche.

llsos. - Se utilizo en puentes y tistructuras de viviendas rurales, carretas y -


ruedas de carreta, en lo eiaboracíón de chapa, tripl~y, duela y parque. Se recomien-
da para durmientes, estacas y cruceros de postes paro Jíneas de transmisión.

17. Macluro tinctor?a.

N o m b r e s comur;es : m o r a , mwai, poio d e m o r a , m o r a l a m a r i l l o , t z i t z i g , t s i t


sir, f u s t i c , m o r a l i s a , m o r o d e clavo, paio cmnri!lc.

USOS*- Se utiliza en construcciones pesados y durables como pilotes, postes,-


puentes, pontones y durmientes.

1 8 . R h i z o p h o r a manglc.

Nombres comunes : Mangle roio, mangle colorado, mangle tinto, candelón, -


tabaché, xtapc he.

usos. - Se usa paro estacas, pilotes, corbon, Cuando el arbón es grande, pa-
ra fabricar vigas para viviendas, puentes, durmientes y cubiertas para embarcaciones.

19. Roseodendrón donefl-smithii.

Nombres comunes : primavera, copal y palo blanco.


25

usos. -
Los dos usos principales son la fabricación de chapa y de muebles fi-
nos, también para lambrines, molduras y triplay. Se recomienda para aquellos usos que
requieren una madera bel la, fácil de trabaiar y resistente a la intemperie.

20. Simarouba glauca.

Nombres comunes : pasa’ak, pasaque, pajul’te, zapatero aceituno negrito, r a -


bo de lagarto blanco, gusano.

usos. - Se usa comónmente para la fabricación de cajas y construcción de in-


teriores de viviendas.

21. Spondias mombim.

Nombres comunes : Jobo, ciruela, ciruela amarilla, ciruela del pafs, noma, -
rabac-abal, popucua, ciruelo, hobo de zopilote, obo de monte, shipó, tu-ni, maxpill-
ciruelo mango, m o m b i n , quinim, lului, lulushotz.

usos. - Se ha usado paya cajas de empaque, de refrescos y cerillos, así co--


mo para interiores de viviendas rurales, construcción de canoas y estacas. Se recomien-
da para chapa y tripiay.

22. Sterculia apetala.

Nombres comunes : bellotos, tepetaca.

usos. - Se emplea en molduras, puertas, ventanos, e interiores de vivienda. -


Se recomienda para chapa, triplay y en general, para usos donde se requiera madera li
viana y fócil de trabajar.

23. Terminalia amazonia.

Nombres comunes : Canshán, canolté, cortés amarillo, tepesúchil, suchi- - -


amarillo, sombrerete.

usos. - Se emplea en construcciones en general, para durmientes, puentes, pì-


sas, muebles, embarcaciones, artículos torneados, instrumentos musicales y chapa.

24. Vitex gaumeri.

Nombres comunes : Ya’axnii, yashacabté, nichté crucillo.


Se usa para hacer catres, carretes, yugos, de bueyes e instrumentos -
usos. -
agrícolas. Se recomienda paro palos de golf, polo y croquet y todo uso donde requiera
de una madera fácil de trabajar, con alta resistencia al impacto.

2 5 . Volchysia h o n d u r e n s i s .

Nombres comunes : maca blanca, cozalmeca, palo de tecolote, palo de bru-


io, teelpucuj, apestoso, corpus, paio de aguo, la3unilio ruanchap.

Se utiliza para hacer canoas, cajas, embalajes, muebles baratos, fon


SUSOS. -
dos de cajones de muebles finos, chapa y trìpiay, en interiores y exteriores de vivien--
da.

3. CORTES Y DEFECTOS DE LA MADERA.

3.1 CORTES.

Una vez cortados los árboles, se procede al desmoche de las ramas gruesas por
medio del hacha o con la sierra trocera, despu& se descorteza con el hacha o con ia -
azuela. Por último se dividen los troncos en trozos de diversa longitud.

- HENDIMIENTO, Consiste en raiar ei tronco en sentido longitudinal, por-


medio de¡ hacha o m& generalmente cunas de hierro que se introducen --
golpeando COR mazas y se les hace penehcr siguiendo la dirección de los-
rayos meduiares segwn dos generatrices diametralmente opuestas.

Se pueden rajar tambien haciendo hoyo, que Iieguen h a s t a ia médula o CQKI-


zón, y haciendo explotar pólvora, siendo este procedimiento muy exacto, Las mei ores -
maderas para ia hienda, son et pino, abeto o pinabete y ei haya, presentando las de--
más, ma’jor o menor dificultad.

- ESCUADRAClON. Es la operación de sacar de un tronco una pieza de -


forma prismátíca con fas dimensiones correspondientes a la sección del ár--
bol, procurando desperdiciar ia menor cantidad posible de madera.

- M A D E R A L A B R A D A C O N HACHA.- Se hace en el mismo monte colocan-


do el roiiko sobre el durrniente de madera, sujetándolo por medio de cu-
íias. Se dibuja en ia cabeza de! tronco el mayor rectángulo que se pue-
da inscribir haciéndose lo mismo en la base, por medio de regfas o ploma
das. Se trazan ias aristas mediante cuerdas empoivadas o impregnadas de
pintura, que se mantienen tensas y después se hacen vibrar. El operario -
procede a labrar dos caras y dándoie ia vuelta, las otras dos.
27

- MADERAS DE SIERRA. DESPIEZO. Cuando se corta con sierra según lcr-


trazas marcadas, como hemos Fncionado en la labra con hacha, se obtie
ne una pieza enteriza ( Figuro 3.1.) con aristas vivas, separándose cuatro-
piezas de sección pianoconvexas, liarnadas “costeros” que a veces se em--
plean en tablillas para embalajes. Las Sierras pueden ser movidas a mano,
o mecánicas de cinta, disco o cadenas.

- El despiezo al “cuarteo” ( Figura 3.2 ) consiste en dar dos cortes perpendi


culares obteniéndose cuatro secciones.

FIGURA 3-l FIGURA 3.2

- “RADIAL 0 MALLADO“ G aquel que sigue la dirección de los radios mk


dulares ( Figura 3.3 ).

- Despiezo a “hilos paralelos” o a lo largo consiste en dar una serie de cor


tes, obteniéndose tablones o tablas que tienen di.stinto ancho, y además =
en la desecación se alabean, teniendo la concavidad en sentido contrario-
a las anillos de crecimiento ( Figura 3.4 ). La pieza que menos se defor-
ma es la central, pues solamente se contrae por los extremos.

FIGURA 3.3 FIGURA 3.4


28

- El llamado “Despiezo de París” ( Figura 3.5 ), consiste en sacar una grue-


sa pieza central y después, en los costados, otras de menor canto y ta- -
bla.

- “Despiezo en Cruz” ( Figura 3.6 ) consiste en sacar una gruesa pieza cen-
tra¡ que, abarca todo el duramen y es después cortada par el centro. De
los dos costeros que están casi todos formados por albura, se obtienen otras
dos gruesas piezas centrales, y, finalmente, los cuatro sectores restantes se
,despiezan radialmente, obteniéndose tablas malladas.

FIGURA 3.5 FIGURA 3 06

- El “Despiezo Holandez” :obtiene primeramente cuartones mediante dos cor-


tes diametralmente en cruz, y a cada euc&n se le da una serie de cor- -
tes paralelos a su bfsectriz ( Figura 3.7 ). El “Despiezo Amwicano” es --
análogo, diferenciándose en que se saca del centro un grueso y los semk-
rrollor de los hdas se dividen en cuarterones y éstos en tabk paralelas a
a su bktctr!r.

- Finalmente el despiezo por “Cwtes Encontmdos” ( Figura 3.8 ) sepora un --


tabl6n central, y las dos piezol resultantes se dividen por el tientro, y de-
cada una ¿e irti, se socan tilos por cortes encontrOCka6, 0 sea normales
l ntfe $1.

FIGURA 3-7 FIGURA 3-8


29

3.2 DEFECTOS DE LA MADERA

Los defectos son anomalías que modifican la estructura de la madera, y los ai-
teraciones, enfermedades que afectan a la composición química, disminuyen sus resisten-
CiCJS. Existen dos tipos de defectos, los naturales y los cptificiales; los primeros son --
aquellos que se forman cuando el árbol está en pie; y los artificiales se producen dw-
rante los procesos de corte, secado, preservación, etc.

NUDOS. Son los defectos naturales más comunes e importantes, ya que se


trata de porciones de ramas que quedan incluidas dentro de -la madera al -
crecer el árbol en diámetro. Mientras la rama permanece viva el nudo --
que se forma es fijo, o sea que existe una continuidad entre la madera ad
yacente y la del nudo. Al morir la rama, permaneciendo en el árbol, el
nudo que se forma es suelto, ya que no existe continuidad en tre la mad<
ro adyacente y el nudo. ( Figura 3.9 ). Generalmente los nudos suel tos:
tienden a caerse de las tablas cuando éstas se secan a un boio contenido-
de humedad. En ambos tipos de nudos se produce la desviacián de las fi-
bras en sus cercanías ( Figura 3.10 ), e indudablemente que tendremos una
reducción en la resistencia de la madera,, debidos a que la madera es me-
nos resistente en la dirección perpendicular a las fibras que en la paralela.
Además, especialmente los nudos floios, actúan como reductores de área -
de resistencia, ya que en ese lugar se supone que existe un orificio.

Por sus dimensiones se clasifican los nudos en las categorías siguientes :

a) Nudos muy pequeños, cuando su diámetro es inferior a 5 mm. Se les de


nomina “o(o de perdiz” cuando tienen un punto negro en el centro, ro--
deado de modera descompuesta, depreciando ía madera.

b) Nudos pequeños, inr de 5 c 15 mm. de diámetro.

c) Nudos medianos, los de 15 c 40 mm. de diámetro.

d) Nudos gruesos, ios mcyores de 40 mm. de diámetro.

a) Base de una ra Perspectiva de la


ma muerta - desviación de --
los tejidos leñosos
b) rama viva. cansados por una-
rama.

FIGURA $3,9.a FIGURA 3.9-b


- M A D E R A D E REACCION. Si un órhol crece inclinado y es conifera, la -
madera que se forma en ei lado inferior es madera de reacción llamada de
compresión, si es iatifoiiada la madera de reacción se forma en la parte -
superior del tronco y se íe llama de tension.

En general, la madera de reaccián es menos resistente a íos efectos mecáni-- -


cos, siendo asi que llegan a tener reducciones de alrededor de 65% y el módulo de - -
elasticidad en flexión estática llega a disminuír cerco de 60%.

- DESVIACION D E L A F I B R A . Por ruzones desconocidas algunos árboles de


muchas especies crecen de tal manera que sus fibras están orientadas en es
piral a lo largo del tronco. f5r lo tanta, al aserrarse elproducta resultañ
te es defectuoso por presentar grandes desviaciones en dirección de las fif
bras ( Figura 3.10.a ) especialmente si se recuerda que la madera es más -
resistente en dirección paralela que en la perpendicular a l& fibras. Des
de el punto de vista de resistencia éste defecto no es muy importante, -

F I G U R A 3.10.a,- Desviación de la fibra en un plano.

F I G U R A 3,10.-b

HGURA 3.10.b.- Desviación de la fibra en dos planos.


3f

B O L S A S DE R E S I N A . Existen Lrarios defectos menos importantes desde el -


punto de vista de reducción de la resistencia de ia madera: las bolsas de
resina que consisten en cavidades entre anillos de crecimiento, los cuales-
por lo regular contienen resina y en ocas.iones también pedazos de corteza.
El efecto sobre la resistencia depende de la abundancia, tamafio y locali-
zación de las cavidades en ta pieza de madera. El efecto se puede com-
parar al de una pequeña hendidura como las que pueden aparecer en el -
proceso de secado. Otro defecto menor son las acumulaciones de resina -
dentro de las células, las cuales forman zonas irregulares y listones en ia
madera. Desde el punto de vista de resistencia, éste defecto no es impar-
tante pero en su apariencia si lo es, ya que es difícil de barnizar o pin--
tar.

DEFECTOS ARTIFICIALES. Son los causados por falta de cuidado, durante


los procesos de aprovechamiento de la madera, lo cual se puede eliminar-
a reducir ejerciendo un control de calidad- adecuado.

D E S V I A C I O N D E L A FIGRA. Es uno de ios más comunes y se origina al -


aserrar mal el árbol o ai volver a aserrar las tablas sin precaución ulguna
para que las fibras corran parafejamente a !os cantos y superficies de las 1
piezas elaboradas; como indicumos en las Figuras 3.10. a y 3.10, b, la des
viación de ia fibra puede ser en uno c en dos planos.

GRIETAS. Este defecto par lo regular aparece durante el proceso de seca


da y su magnitud y frecuencia depende prim,ordiafmente de la especie, tg
mafia de la pieza y precauciones durante el secnde.

COLAPSO. Todas las especies son susceptibfes a sufrir colapso, aunque -


unas más que otras. Este defecto aparece especialmente cuando la madera
está muy húmeda y se seca en estufas a temperatura muy alta. Este de- -
fecto es de los más severos y vuelve inservible la pieza para la construc-
ción y muchos otros usos.

APANALAAQENTO. Consiste en cavidades internas que se producen cuan


do la madera faila en dirección perpendicular a las fibras durante el secõ
do en estufa al usar temperaturas muy altas, mientras que el contenido de
humedad de la porc¡& intrrna de la piezc todavía está por arriba del - -
punto de saturnci6n de la fibra. En ocasiones éste defecto se asocia al -
colapso.

ALABEOS. También se originan durante el secado, por lo que con sufi- -


cien& precauciones se pueden elIminar o minimizar. Distinguimos tres ti
pos de alabeos principales.

Alabeo de canto.- @ sea cuando una pieza se distorsiona de tal manera-


que aunque permanece plana, sus cantos se desvían de una linea recta en
tre un extremo y otro ( Figura 3.11. a ).
c

4
4. FORMAS COMERCIALES DE LA MADERA.

- Dimensiones.

El material usado comúnmente en México, para cimbras es de muy aita ca


lidad con gran cantidad de defectos, como nudos de todos tipos, grietas, =
pudriciones, etc. Dicho material viene en los siguientes gruesos nomina--
les : 1/2”, 3/4”, 1 “, 1 1/2”, 2”, 3”, y 4” con un ancho de 4” y ion-
gítudes de: 8 1/4, 10, 12, 14, 16, 18 y 20 pies.

Cuando las escuadrían son de 4 x 4, 3 x 3 y 3 x 4 pulgadas se les llama po


h e s . A la madera aserrada de 3/4” y 1” de espesor y de 1” a 4” de ancho con una-
longitud de 8 1/4 pies se les llama barrotes.

También se puede clasificar en 3 categorías según sus dimensiones nominales -


cuando está verde.

a) Vablas y tablones., madera de 2 pulgadas de grueso y de más de 1” de -


ant ha. Las tablas con un ancho menor de 6” se les puede llamar listo--
nes o barrotes. Longitudes de 7 lJ4”, 10, 12, 14, 16, 18 y 20 pies.

b) Madera dimensional, madera con grosor de 2’! a menos de 4” y de 2” o


más de ancho, por lo reguiar los [argos son inferiores a los 8 1/4 pies.

c) Cuadrados y vigas. Madera de 4” o más en la dimensión menor. Las -


longitudes más comunes empiezan a las 8 i/4 pies y van en aumento en-
múltiplos de 2 pies, sin tolerancia en sus dimensiones.

La madera también se clasifica segun el grado de maquila a que se le ha so-


: metída :

a) Madera áspera.

Material sin labrar, muestra marcas de ia sierra en las cuatro superficies.

b) Madera cepillada.

Con una, varias o todas, sus superficies lisas o labradas.

c) Madera maquilada.
34

Además de venir cepillada, viene machihembrada o lengueteada.

- Cal idades.

0) Clases selectas.- La madera es de apariencia clara y con pocos y peque-


nos defectos. Su grosor puede variar de 4 o más pulgadas de ancho a to
dos los gruesos en que se manufactura madera de pino. Su
puede ser óspera, cepillada en dos caras, cepillada por los cuatro lados,
re-aserrada o bien rebajada a cualquier medida según se requiera.
clases se subdividen en tres grados principales.

1 .- Selecta 6 y meior. Casi libre de defectos, únicamente admite dos


pequefios nudos alfiler, una pequefia cantidad de resina o también pe
quefilsimas rajaduras. Es recomendable para trabajos finos en interic
res, inc I u yendo paredes, tableros, tabiques y canceles.

2.- Selecta C.- Su número de defectos a veces puede ser mayor en cuan
to a pequeñas rajaduras y muy leves acumulaciones de resina, tambien
puede tener nudos pequefios y sólidos y mancha mediana que cubra -
una tercera parte de la cara. Se recomienda para interiores como
canceles y tabiques, o en trabaios exteriores en los que los
se cubren con barniz o pintura.

3 .- Selecta D.- Se incluyen piezas con defectos serios como nudos,


na y mancha sobre todo la cara. Es recomendable para trabajos
tramos cortos de madera limpia, tales como vestiduras para ventanas,-
cornisas, marcos de puertas y ventanas, etc.

b) Cl ases comunes. - Se distinguen de las selectas en una aspereza


causada por defectos como rajaduras, acumulaciones de resina, cantos
achafalados, manchas etc. kas clases se subdividen en los siguientes
grados.

1 .- Común número 1. - Este grado admite piezas con nudos pequefios y só


lidos hasta de 2.5 pulgadas de diámetro, bolsas pequeñas de resina y
rajaduras leves.

2l - Común número 2.- Admite los mimos defectos que la número 1, pero
mayor grado; su aplicación principal es como

3 .- Común número 3.- Muestra nudos ásperos o sueltos y en algunos ca--


sos orificios por cardas de nudos, cualquier cantidad de manchas, mar
cas de rodillo de cepillo, cepillado irregular, se recomienda para
trabaios en general.
4.- Común nümero 4.- De apariencia corriente, puede admitir orificios-
de nudos, perforaciones de gusanos, manchas putrefacciones, rajadu-
rus, etc. Se recomienda como material económico de construcci6n y
en usos en que la reszstencia y apariencia no sea importantes.

5.- Comun kmero 5.- Es la madera de menor calidad.

Cabe aclarar que en Mtixico no contamos con normas de calidad o especifico


ciones y que el distribuidor es el que determina y clasifica la madera de pino como de
primera, segunda, tercera y de construccion o cimbra, en función de las solicitacionesy
cantidad de defectos.

- Tipos y dimensiones de madera contrachapada.

Existen dos tipos principales de esta madera: uno el interior que es resis-
tente a la humedad, y otro el exterior que es resistente al agua y a mode
rada exposición a la intemperie. El tipo marino, que es a prueba de - =
agua y a ia intemperieo es difícil de conseguir.

Los gruesos
mas comünes son 3, 4, 5 y6 mm. en madera d e 3 chapas, 9, 12
y 14 mm. en madera de 5 chapas, 19, 21, 22 y 25 mm. en madera d e 7 chapas. En
todas se una
supone toierancía de 0 . 4 mm. Los anchos mas usuales son 76, 91 y 122 -
cm. y los largos 152, 183, 214 y 244 cm.

Cuando la cara y trascara son de alta calidad vienen pulidas, pero hay casos-
en que sólo viene pulida la cara.

- Diseno y dimensiones de madera laminada.

Son extraordinarias las ventajas en el disefio y dimensiones de estructura la


minadas. EI tamafio de los miembros, ancho peralte y largo puede variar=
mucho. Aunque no existan arboles de grandes dimensiones, se puede fabri
car madera laminada, partiendo de pequeiias tablas.

Los miembros de maáera iamtnada se pueden disehar con secciones transversa--


los variables, con curvaturas simples o dobles y rectas. En varios países se ha utiiizado
pora la construcción de escuetas, supermercados, bodegas, auditorios, iglesias, casas-ha-
bitación, salones de exhibicì&, etc,, todos de gran belleza y con la ventaja que los -
acabadas son muy baratos y muy durabies, por io general sen del tipo que dejan ver las
vetas y belleza natura! de ia madera.

También se les puede aplicar procesos de protección contra. agentes biológicos


o fuego antes o después de que se fabriquen ios miembros.

Pocas veces se ha utilizado en México la madera íaminada, y en algunos ca-


36

sos en que está a la intemperie no se le ha dado ei tratamiento adecuado, por lo que -


está expuesta a la accián de los diferentes agentes biológicos.* Las especies más ade- -
cuadas para su fabricación en la Rep;biica son los pinos, ya que tiene cierta informa--
ción sobre sus características mecánicas, y que son faciles de secar y de obtener en el-
mercado.

- Dimensiones de los tableros de fibra.

Los tableros de fibra vienen en grosores nominales de 2.5, 3.2, 4.8 y 6.3
cm. ancho de 122 cm. y largos de 122, 183, 244, 366 y 550 cm. Este-
tipo de tableros viene con una sola cara iisa, la otra es semigruesa. La
cara lisa puede venir con varios tipos de acabados y de figuras.

Las dimensiones de los tableros de particular en el mercado son como sigue :

Grosores sin pulido de las caras: 10.8, 12.8, 19.8 y 25.8 mm.

Cuando las caras vienen pulidas: 7.5, 9, 10, 10.5, 12, 14, 16, 17.5, 19,-
21, 25, 30 mm.

Anchos : 91, 122, y 183 cm.

Largos : 1 8 3 , 2 4 4 , 3 0 5 , 3 6 6 , 4 2 7 y J48 cm.

- Términos comunes en la industria de ia madera.

A C E B O L L A D U R A , - Separación d e ia madera entre dos anillos c o n s e c u t i v o s .

ACUMULACION D E L A C O R T E Z A . - Maza de corteza tota! o parcialmente comprendida


dentro de la madera.

ACUMULACI ON DE RESI NA, - Cavidad delimitada que contiene resina.

AGUJERO. - Defecto que se manifiesta como abertura de la seccion aproximadamente cir


cular, originada casi siempre por el desprendimiento de un nudo.

ALBURA. - Parte del leno de los arboles en pié que contienen cétlulas vivas de parenqui-
na y materiales de reserva.

ANCHO.- En la dimensión menor de la escuadría.

ARISTAS.- Línea de intersección de dos superficie adyacentes.

CABECEAR.- OperaciOn de aserrar transversalmente los extremos de una pieza.


37

CABEZA.- Sección transversal de los dos extremos de una pieza.

CANTOS.- Superficies menores normales a las caras, paralelas entre sí y al eje longitu-
dinal de una pieza.

CARAS.- Superficies mayores, paralelas entre sí y al eje Iongitudinal de una pieza.


/
CEPILLAR. - Proceso para nivelar y alizar las superficies de una pieza.

COLAPSO,- Contracción excesiva e irreguiar de la madera producida por un rápido seco


miento y que se distingue por lo carrugado de la superficie.

DISER 0 VETA.- Figura que presentan las maderas en sus superficies longitudinales Po
lidas.

DURAMEN. - Porción central de los órboles en pie sin células de parénquimas vivas, cu-
yas substancias de reserva fueron consumidas o transformadas en otras.

ESCUADRIA.- Expresión numérica de Ias dimensiones de la sección transversal de una -


pieza.

ESPESOR.- Dimensión menor de una pieza.

ESTRIAS.- Huellas que dejan los dientes de las sierras.

FRACTURA. - Deformación en órboles en pie como resultado de compresión flexión exce


siva ocasionadas por viento, hielo o nieve, o de la caída incorrecta de órboies. fine-
la apariencia de arrugas finas transversales al hilo de la pieza.

GRIETA.- Separación de ia madera en dirección radial cuyo desarrollo no alcanza las -


dos caras de una pieza aserrada.

HILO.- Disposición en dirección longitudinal de los elementos constitutivos de madera.-


Se expresa como hilo derecho oblícuo, entrelazado, etc.

INCLINACION D E L HILO.- Desviación angular con respecto al eie longitudinal del -


árbol o canto de una pieza.

LISTON. - Pieza aserrada, cuyo espesor puede variar entre 0,5” y 1.5“ con un ancho In
feriar a 4 ” .

LONGITUD. - Distancia entre las cabezas de una pieza.

MADERA ASERRADA. - Pieza cortada longitudinalmente con sierra manual o mecánica.

MADERA CEPILLADA. - Pieza nivelada y alisada en una o más de sus caras o cantos.
38

MADERA COMERCIALMENTE SECA.- Aquella madera aserrada, cuyo contenido de hume


dad es Enfericr cl 20%.

MAD hRP. LABRADA. - La que se obtiene mediante la eliminación de corteza y de toda -


Ia a!bvra o parte de ei!a con hacha o azueia,

MAD;RR RLD9NDA. - Mcdera utilizada en su forma redonda original, con o sin corte-
za.

M A D E R A S E C A D A A L A I R E . - Aqueifa que se expone al aire y su contenido de humedad


es iguai ~1 del medio ambiente donde se halle.

M A D E R A Si3304 E N ESTUFA.- La que se somete a un secado artificial, ( horno o es-


t;Jf,
>.

MANCHA. - Decoloración de la albura por hongos que no originan putrefacción.

MOLD!!RA. - Pietc según un perfif transversal determinado.

h!fJDa* - Area recultarlte


del rastro dejado por el desarroilo de una rama, cuyas propie-
d,&s son difer-ntec a la madera circundante.

PlE TARA 0 PIE TABLON.- Unidad de volumen comúnmente usada en la compra-venta-


de madera aserrada. Es el volumen de una pieza de una pulgada de espesor por un - -
pie de ancho ( 12 pulgadas ) y un pie de longitud,

Una mtinera ár obtener el volumen de madera aserroda es la de multiplicar el


espesor en pufgadas por e! onc ho en pulgadas por el largo en pies y dividir entre 12 el
produc?o. .

1 P I E T A B L A = 0 . G 0 2 3 6 M3
1 MET,RU CUE?ICO. = 4 2 3 . 7 2 8 p i e s tabla.

La madero serrada generalmente se cotiza por millar de pies tabla, aún cuan-
.do .en muchas ocasiones se compro por pieza.

PILOTE. - Pieza labrada o no, de diitmetro variable no menor de 250 mm., y


longitud adaptada al uso a que se destine y peso que sopor.te.

P O S T E P A R A C E R C A S . - Poste labrado o no, con una longitud mínima de 5m.


y un diametro en fa punta no mayor de 220 mm.

PUDRICtON..- Descomposición por la acción de hongos xilófagos.

R4JAXJRA.- Separación que se extiende en dirección del eje de la pieza y-


que afecta totaImente el diámetro 0 espesor de la misma.
39

TABLA.- Pieza aserrada cuyo espesor varía de 1.5” a 3” y ancho de 4” o más.

TABLON. - Pieza aserrada cuyo espesor varía de 1.5” a 3’) se consideran den_
tro de esta clasificación las piezas con un ancho de 4” o más.

TEXTURA.- Distribución y tamaño relativo de los elementos leiiosos, considera-


da en la sección transversal. Se expresa en términos de textura fina, mediana y gruesa.
En las maderas de coníferas, también se expresa como la relación entre el ancho de la -
madera tardía y el ancho total del anillo de crecimiento.

TIRANTE.- Pieza aserrada cuyo espesor puede variar de 1.5” a 3” y su anchu-


ra esté comprendida entre 1.5” y 4”. Su espesor puede variar de 3” a 5” cuando el an_
cho esté comprendida entre 3” y 10”.

VARILLA 0 TABLILLA. - Pieza aserrada cuyo espesor es menor de 0.5 pulga-- -


das y ancho variable, según el ejemplo a que se destine.

VIGA.- Pieza labrada o aserrada en la que tanto el espesor como el ancho --


son de 4 pulgadas o más.

5. MADERA PARA CIMBRA.

- Para poder colar todos aquellos elementos como : dalas, zapatas de cimenta-
ct6n, contratrabes, castillos, trabes, columnas, losas, etc., se usan moldes de madera --
que tienen fácil adaptabilidad y maneio.

- Algunas consideraciones que deben tomarse en cuenta para el buen empleo -


de la madera en cimbras son las siguientes :

4 La escuadría de las piezas de madera por usar deberá ser tal que tenga -
la resistencia y rigidez necesarias y suficientes para soportar las cargas -
verticales y los empuíes laterales; asímismo al calcular el espesor de la-
cimbra, deberán tomarse en cuenta las cargas adicionales propias de las -
operaciones que se ejecutarán al vaciar y compactar ei concreto.

b) Los moldes deben sujetarse firmemente a fin de evitar deformaciones en la


superficie de concreto; también hay que evitar las hendiduras por las cua
les pueda escaparse la lechada de cemento, evitando así acabados defec-
tuosos.

4 Todos los amarres o soportes que sean usados para sujetar firmemente los -
moldes, deben removerse y sacarse una vez vaciado el concreto.

4 La madera debe impregnarse de alguna substancia para conservarla y evi-


tar que se adhiera el concreto y también debe estar perfectamente moja-
40

da antes de colar para evitar que la madera absorba agua del concreto.

e) Antes de que se lleve a cabo el colado, deben revisarse meticulosamente


todos los moldes, puntales, amarres, distribución y colocación de fierro,
etc., y hacerse las modificaciones necesarias para tener seguridad y evitI
defectos.

6. CLASIFICACION SEGUN LA NORMA DGN.

En la Tabla 2.1 se da la clasificación y las especificaciones de la madera se


gún la Norma C-l 8-1946, de la Dirección General de Normas. púi mismo, en la Tab
2.2 se da la clasificación estructural desde un punto de vista visual.
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III.- SOLICITACIONES.
45

III.- S O L I C I T A C I O N E S .

La cimbra para concreto deberá soportar todas las cargas que actúen sobre ella,
tanto verticales como horizontales hasta que la estructura de c’mcreto esté lo suficiente--
mente capacitada para soportarlas por sí misma. Cuando se hace referencia de las cargas
que actúan en una cimbra, se debe incluir el peso del acero de refuerzo, así como tam-
bién el peso del concreto fresco, el peso de los moldes y varios tipos de carga viva que
actúan durante el proceso de construcción. El vaciado del concreto, el movimiento de-
equipo de construcción y la acción del viento, la pueden producir fuerzas laterales que
deberán ser resistidas por la cimbra para evitar así una falla.

En el diseño de cimbras se deben considerar situaciones como la no muy buena


colocación del concreto al vaciarlo ( asimetría, los impactos de la máquina que entrega
.el concreto, los levantamientos, las cargas concentradas de materiales y equipo. Rara 1
vez se obtendrá en forma precisa la totalidad de las cargas que actúan en una cimbra, y
por lo tanto el disefiador tendrá que hacer ciertas suposiciones en bien de la seguridad.

Al disefiar la cimbra el proyectista persigue los siguientes obietivos generales,


que tienden a lograr una solución económica :

i) Aprovechamiento óptimo de las escuadrías disponibles en el mercado.

ii) Aprovechamiento óptimo de la resistencia de los distintos elementos de -


la cimbra. ( Disefio balanceado ).

ii;) Modulación de los elementos de cimbra.

iv) Fácil uso múltiple.

4 Mano de obra mínima.

vi) Fac i I i dad d e desc i mbrado.

vii) Sencillez constructiva.

El grado de precisión con que se dimensiona una estructura debe ser congruen
te con las incertidumbres en las características de los materiales y las magnitudes de -1
las cargas. En las cimbras estas incertidumbres son considerables de manera que, por lo
g e n e r a l , no se justifica un gran refinamiento en el cálculo. Por otra parte, como ya -
46

se indicó anteriormente, en el diseñe de cimbras es Frecuente que rijan consideraciones-


ajenas a la resistencia. Es entonces usual recurrir a simplificaciones como las siguien--
tes :

íl Suponer que las cargas es& uniformemente distribuidas aún cuando esto
no sea rigurosamente cierto.

ii) Considerar que las vigas apoyadas sobre más de tres apoyos son conti- -
nuas y utilizar fórmulas aproximadas ( Figura 3.1 ).

iii) Calcular las vigas continuas de dos claros como vigas libremente apoya-
das.

Una vez planteada una alternativa estructuraI el diseno de los componentes es


-
tructurales correspondientes implica los siguientes aspectos :

i) Determinación de las fuerzas o cargas que actúan sobre la cimbra.

ii) Análisis de los efectos de estas fuerzas sobre la estructura de la cimbra.


( Determinación de acciones internas : cargas axiales, momentos, fuet-
zas cortantes ).

iii) Dimensionamiento de los componentes de manera que se garantice una se


guridad razonable y un comportamiento adecuado. bto implica la elec
ción de dimensiones áe manera que no se excedan los esfuerzos que se=
consideren permisibles en diversas condiciones, y la revisión de defle- -
xiones de manera que no se G?xcedan las que se consideren tolerables.

A continuación se da una guía paro el diseñador, en la cual podrá basarse -


para determinar las condiciones de carga que normalmente ocurren al diseñar una cím- -
bra.

1 .- CARGAS CERTICALES.

Carga Muerta.

Las cargas verticales en cimbras, incluyen el peso dei acero de refuerzo y el


peso de los moldes; ambas están considerados como carga muerta. Además hay que con
sidemr las cargas vivas que actúan durante el proceso de construcción ( trabajadores y z
equipo ).

Por otro lado el concreto puede pesar de 0.640 o 2.6 Ton./m3, pero la mayo
ría de los trabajos de cimbra, el concreto pesa entre 2.2 y 2.40 ton/m3. Cuando exis
ten variaciones muy pequeiTas sobre el peso anteriormente dicho, éstas no son muy sign’l
t continua sobre 2 claros iguales Viga continua sobre 3 0 mbs claros
carga unilorme I carga uniforme
f

t) 2
m ax =e WA
185EI
A max 2 w.j4
L en voladizo (carga uniforme 12183

Viga simplemente apoyada (carga uni-


forme)

i con 2 apoyos sobresaliendo un


eemo, con carga uniforme entre
[OS. 24 max II 5$&4
384EX
-

A = 5 W?
max Viga apoyada en arribos extremos8 pero
5zi EI
sobre saliendo uno con carga uniforme.

M
3 simplemente apoyada con carga max
centrada al centro. /
P
1 AE3

Amax = -
P.k3
48EI
ficativas; esto da por consecuencia que en la rnayorla de los cusos se considere un pe-
so de 2.40 ton/m3, que incluye el peso del acero de refuerzo en el disefio.

Los pesos de los moldes varían en diferente forma, en ei más pequeño intervc
lo entre 15 y 20 Kg/m2. Cuando el peso de la cimbro es muy peqwefio en relación -1
/ /Con el peso del concreto, más la carga viva, generalmente se desprecia.

Si se considera que el concrete pesa 2.40 tor/m3, cuando esté en el molde *


tendrá un peso de 24 kg por metro cuadrado para un espesor de un centímetro.

Carga Viva.

El Instituto Americano del concreto recomiendo una carga viva uniforme de -


2 5 0 kg/m 2 previendo de esta manero el peso de los trabajadores, et del equipo, y los -
deslizamientos e impactos. En condìciones pot demás extraordinarias, se puede justifica
una pequeña tolerancia a este, pero la mayoría de los diseñadores usa 370 kg/m2 o má!
para la construcción donde se use equipo motorizado para eI. transporte del concreto. --
“EL ‘SCAFFOLDING AND SHORING INSTITUTE”, recomienda que debe usarse una com
binación de carga viva y carga muerta, la qtie se usará para el áiseiìo del apuntalami;
to y que a su vez nunca deberá ser menor de 500 kg/m2, independientemente del an- :
cho de la lasa.

Según otro criterio, la carga ~ivc puede suponerse equivalente a una carga -
viva uniforme de 100 kg/m2 m6s una carga concentraáa de 700 kg, aplicada en cual- -
quier punto de la cimbra.

En el capítulo VI¡ AYUDAS DE DlSEflO, se da la carga vertical que actúa


en los moldes para varios tipos de losa de espesor. Esta tabla se ha hecho tomando 1
en cuenta una carga viva de 250 Kg/m i ( recomendada por el ACI 0 y despreciando el-
peso de los moldes, los cuales deberán ser agregados o no, según el criterio. del disefia
dor.

La acumulación o la descarga de grandes cantidades de material sobre la cim


bra, debe ser prohibida por especificación. Si fuese necesario apilar acero y moldes G
la cimbra, el disefiador deberá dar su autorización.

Cuando los miembros que forman el molde de una losa, son continuos, el VO-
ciado de concreto sobre un claro puede causar levantamiento en los puntales que sirven
como apoyo de los claros adyacentes. La cimbra deberá estar disefiada para evitar esti
situación, y si los miembros de la cimbra que se diseñan no pueden asegurarse para evl
tar ésto, será mejor calcularios no en forma continua, sino simplemente apoyados, fig;
ras 3.2 y 3.3.
49

Concreto fresco

Fig. 3.2 Fig. 3.3

En losas muy ~inclinadas, aunque a no más de 45’, la tendencia del concreto-


fresco es deslizarse hacia abajo del molde; esta situación se hace menos notira por la -
fricción existente entre el concreto y el molde. De todas maneras, la losa debe estar-
rSgidamente sujeta a sus apoyos, y la componente horizontal de la fuerza, que produce-
el concreto, deberá ser resistida por tirantes y csntravientos, figura 3.4.

Contravente0 para soportar la fuerza P

Fig. 3.4

2.- C A R G A S E N P U N T A L E S D E E D I F I C I O S A L T O S .

En construcciones de varios niveles, los puntales que soportan el concreto re-


cién vaciado necesitarán ser soportados por pisos más baios, que tal vez aún no han al-
canzado su resistencia necesaria, y no han sido disefiados para soportar cargas tan gran-
des como éstas, sino aquellas que únicamente le afectan durante el proceso constructi--
50

De ahi que los puntales necesitan de otros pisos para poder soportar estas car
gas sin que se presentan esfuerzos ni deformaciones notiras.

Fara que este tipo de trabajos se haga en forma rápida, se recomienda que --
los puntales que soportan el nivel en consideración, sean diseñados por lo menos 1.5 --
veces el peso del piso superior ( concreto, moldes y cargas de construcción }; en la ma’
-/
yoría de los casos se puede soportar una carga mayor.

Para determinar el número de pisos que deben ser apuntalados para soportar -
cargas superiores, el Instituto Americano del *Concreto, recomienda mucha atención en -
lo siguiente :

a) Determinar la capacidad de carga de la losa o miembro, incluyendo car-


ga viva y cualquier otro tipo de cargas, para las cuales el ingeniero dise?6 la losa.

b) Peso muerto del concreto y de la cimbra. ., .,.I


,. . .
c) Las cargas vivas que la construcción involucra, como equipos y tripulaciU .
nes,

d) La resistencia esperada del concreto en ei momento en que se le aplica 9


carga.

e) El ciclo entre los emplazamientos de nuevos pisos.

f) El tiempo necesario para el desarrollo de la resistencia del concreto a fi


de soportar nuevas cargas arriba. 4

g) Los claros de losa o miembros estructurales que existen entre las estructv
ras de soporte.

h) Tipo de sistema de cimbra. Por ejemplo, puntales individuales, etc.

3.- PRESION LATERAL DEL CONCRETO FRESCO.

Las cargas impuestas por el concreto fresco contra los moldes, ya sean de ca
lumna o de muro, serán muy diferentes a las cargas por gravedad que actúan en una -1
I
cimbra para losa horizontal.

Esto se debe a que el concreto fresco recién vaciado, se comporta temporal4


mente como un fluido, produciendo una presión hidrostática que actúa lateralmente con
tra las cimbras verticales.

Cuando se cuela a una velocidad muy baja, el concreto que está en el. fd
del molde, empieza a endurecerse y la presión lateral se reduce a un valor menor quti
51

el de la presión hidrostática, ésto ocurre cuando se acaba de colar la parte de la arri-


ba.

La presión efectiva lateral o presión hidrostática modifica esta influencia por-


el peso del concreto, la velocidad de colado, la temperatura de la ‘mezcla, el uso de-
adi tivos, el vibrado u otros métodos de consolidación. La forma en que afectan estos -
factores, se exponen brevemente a continuación.

3;1.- PESO DEL CONCRETO.

‘El peso del concreto tiene una influencia directa, yo que la presión’ hidrostá-
tica en cualquier punto de un fluido se crea por el peso del líquido superpuesto. Lo -
presión líquida ( hidrostática ), es la misma en todas las direcciones, dado un tirante y
actúo en ángulo recto hacia cualquier superficie que confine OI líquido. Por otro lado,
si el concreto se comportara como un verdadero líquido, la presión debería ser igual. a
la densidad del fluido ( 2400 Kg/m3 es la que comúnmente se supone para el concreto )
por lo profundidad a la que es considerada dicha presión. Sin embargo el concreto fres
co es una mezclo de sólidos y agua, cuyo comportamiento se asemeja a un líquido y sa
-
:lo por tiempo limitado.

3.2.- RAPIDEZ DE COLOCACLON.

Se entiende por ésto a la mayor o menos cantidad de tiempo empleodo para -


colocar el concreto fresco en el molde, el que le dará su acabado final. Cuando el -
concreto ha sido vaciado, la presión lateral en un punto dado aumenta, conforme VO -
aumentando el tirante del concreto. Finalmente por consolidación, rigidizoción o uno -
combinación de ambos, el concreto tiende a soportarse por si mismo, pero mientras no -
pase ésto, seguirá causando presión lateral en los moldes. Lo velocidad de colado tie-
ne un efecto primario en lo presión lateral y lo máxima presión lateral es proporccionol-
Q la velocidad de colado hasta un límite en que es igual o lo presión hidrostática.

3.3.- VIBRADO.

El vibrado interno hace que el concreto se consolide de tal forma que no quz
den espacios libres y hacer además, que sea lo más homogéneo posible. Al vibrar, la-
presión lateral aumenta, aunque sea en forma local ( de un 10 a un 20 por ciento más-
que cuando se poleo ), debido a ésto, el concreto se comporta como un fluido en todo
la profundidad donde está ocurriendo el vibrado.

Desde que el vibrado interno se hizo uno práctico común, los moldes deberán
ser disenados paro soportar esa enorme presión, así como su hermeticidad para evitar fc
gas 0 goteos.
52

El revibrado y el vibrado externo, son prácticas aceptadas para cierto tipo de


construcciones, ya que producen cargas todavía mayores que las que produce el vibrado
interno, y por lo tanto necesita de moldes especiales. El vibrado externo martillea 1;
moldes contra el concreto, causando una amplia fluctuación en la presión lateral. La
frecuencia y amplitud de este vibrado debe de ser ajustado en la obra para evitar que -
se maltraten los moldes; pero que sea suficiente para ayudar a la consolidación del con
creto. Si la vibración máxima que puéden soportar los moldes es inadecuada, para el 1
fraguado del concreto, se podría producir pérdida en la calidad del concreto.

Como conclusión los efectos del vibrado externo y el r evibrado no han sido -
suficientemente investigados de tal forma que puedan ser expresados en alguna fórmula -
de presión. Por eso las recomendaciones que aquí se hagan serón referidas únicamente-
al vibrado interno.

4.- VALORES DE LA PRESION LATERAL PARA CIMBRAS.

Después de 50 a 60 aRos de discusiones, pruebas de laboratorio e investigacio


nes de campo, todavía existe desacuerdo entre Ingenieros, Físicos, fabricantes de w-
dores de mofio y contratistas acerca de la relativa importancia de las variables anterior
mente expuestas. La cuestión es que, el problema de la presión lateral no puede aún -
resolverse completamente. Sin embargo el disehador debe adoptar suposiciones con las -
cuales tenga un buen margen de seguridad.

Debe entenderse que las suposiciones;acetca de la presión, tendrán un efecto-


muy importante en el ensamblale y acabado de:-:.la cimbra, y que este ensamblaje va a -
ser sometido a efectos locales de carga ( completamente diferente a lo que se había di-
cho antes, ya que se suponía presión uniforme de concreto ) como hinchamiento de las -
Yigas o miembros con superficies desiguales donde actúan los moños y tal vez activido--
des constructivas i.kpredictibles, con el consiguiente encarecimiento de la obra.

Teniendo en cuenta lo anterior, se estará de acuerdo en que una recomenda-


ción acerca de la presión, que. tenga un pequeno margen de seguridad, podría evitar fa
Ilas, sin llegar 0 entorpecer el proceso constructivo.

El Instituto Americano del concreto, da las siguientes recomendaciones para -


presión lateral, para disefiar con seguridad. Estas recomendaciones cubren 2 casos; que
son aplicables a concretos de 8 = 2.2 ton,/m3, revenimiento inferior CJ 10 cm y profundi
dad de vibrado a 1.20 m.

i) Para la móxima presión lateral en cimbras para muros, con rapidez de co-
lado relativamente lentas y controladas, donde la máxima presión lateral es limitada, -
hasta que el concreto comienza a fraguar.

ii) Para la móxima presión en cimbras para columnas donde la pieza comple-
ta es llenada en menos tiempo que el que requiere el concreto para endurecerse.
53

4.1.- FORMULAS PARA LA PRESION LATERAL EN MUROS.

Para concreto estructural, donde la velocidad de colado es controlada, el - -


Comité ACl 347 ha desarrollado fórmulas para la presión lateral en los moldes, tomando
en cuenta las condicisnes de temperatura, veiocidad de colado, vibrado, pero del con-
creto y aplastamientos.

Estas fórmulas de disefio se basan en experiencia de laboratorio; se pueden -


usar con seguridad aunque no se les puede pedir una gran exactitud. Para muros donde
la rapidez de colado no sea mayor de 2.20 m/h.

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= 732 i-
().()!j6T-t-l ‘*‘*****

máxima = 9760 Kg/‘m2

Para muros donde la velocidad de colado sea mayor de 2.20 m/h.

( 4 . 7 1 -+ R )
= 732 + 1406.18
(O.O!%T+I) l * ‘ * *

máxima = 9 7 6 0 Kg/‘m2

donde :

= máxima presión lateral, en Kg/m2


R = rapidez de colado, en m por hora.
T = temperatura del concreto en los moldes, en OC.

Estas 2 fórmulas dan muy buen resultado cuando el concreto es vibrado inter-
namente y tiene una densidad normal así como cuando es colado con una rapidez de 3-
m/hora o menos, y con un revenimiento no mayor de 10 centímetros.

La profundidad de vibrado se iimita a 1.20 m abajo de la superficie libre de


i concreto y el vibrado se usará para incrementar la consolidación y no para inducirle aT
! concreto movimientos laterales.
t

Con las tablas del Capítulo VII, se puede calcular directamente la presión -
lateral del concreto.
4.2.- F O R M U L A S P A R A L A PRESiON L A T E R A L E N CCLUMNAS,

En muchos tipos de construcción, tas cimbras pera columnas pequehas ( querien


do decir con ésto de que al vaciar el concrete se hace en un tiempo relativamente p&
quei5o ), cuando se vibra, estas vibraciones se extienden a lo largo de toda la pieza y-
da como resultado presiones /ateroles muchc mts grandes que !as que ocurren en cimbras-
para muros.

Si toda la longitud de ia columna es colada en menos tiempo que el que re--


quiere el concreto para rìgidlzarse completamente, la presi8n será esencialmente hidrostá
tica; ésto es, que se incrementa uniformernente desúe cero, que es la parte más alta de
la cimbra, hasta un máximo que se encuentra en ia buae.

La siguiente fórmula fue desarrcllada por cl Comite ACI 347, ia cual indicará
la máxima presión laterul para cimbras dr columncr, pesando el concreto aproximadamen
t e 2 . 4 ton/m3;

4,500 R
= 7 3 2 -t
0.056 T -f l * * ’

m&xima = 14, 640 Kg/m2 0 2,400 h


la q u e s e a .menor.

Como las Grmulas para presión lateral er, muras, esTa fórmula fue establecidav..
mediante datos experimentales y por la experiencia lograda en la construcción.

f%ta fórmula ce recomienda para el diseso de cimbras para colcjmnas donde ia


altura no exceda los 5.50 m, además esta ecuacijn deberá ser usada para determinados-
diseRas de presiones, donde la máxima iongitud horizontal no exceda 1.80 m; para cu<l
quier otra situación se aplicarán las fkmuias para diseño de muros.

Como la presión laterai en cimbras para columnas es comparable con la pre--


sián .hidrostátíca, hasta que el concreto comienza a fraguar; la máxima presión lateral -
se supone que se Incrementará uniformemente 2, 400 Kg/m2 por metro de profundidad, --
hasta que alcanza la máxima dada por la ecuación antel*ior. Esta presián máxima se --
mantendrá constante independientemente de la altura que se tenga.

5.- AJUSTES PARA CONDICIONES ANORMALES.

Tanto en el diseño de cimbras para columnas como para muros, una vez que -
se ha obtenido las presiones, éstas deberán ser ajustadas a ciertas condiciones las cuales
se aplicarán a continuación.

i> Peso para concretos que pesen entre 1,601: y 3,200 Kg/m3, tómese una -
55

cantidad proporcional del valor de la presión para un concreto de 2,400 Kg/m3. Por -
ejemplo, si el concreto pesa 2,080 Kg/m3, tome 2080/2,400 o 0.87 de la presión que-
correspondería para un concreto de 2,400 t$/‘m3.

ii) Concreto vibrado a mano.- Las presiones dadas por las fórmulas deben ser
reducidas en un 10 por ciento, si el concreto es vibrado a mano.

iii) Efectos de los retardantes, cenizas finas.- Los retardantes son usados - -
cuando se busca disminuir la velocidad de hidratación del cemento, con lo que se logra
que aumente el tiempo del fraguado. btos ingredientes son ordinariamente usados y prc
ducen un tiempo de fraguado equivalente al del concreto que tiene una temperatura de-
21 c.

Cuando algún ingrediente retardante, cenizas finas 0 una puzolana se usa en


tiempos cal ientes, se deberá de usar un valor de la temperatura menor que el que se -II
usa normalmente en la fórmula. Si por el contrario, estos ingredientes son usados en -
clima frío, la presión lateral deberá ser supuesta igual a la que ejerce un fluido que -
pesa 2,400 Kg/ín3.

6.- LEVANTAMIENTOS DEBIDO A LA PRESION LATERAL.

La presión lateral que ocurre al depositar el concreto, causará levantamientos,


ya que la presión actúa en forma normal a la superficie que confina al concreto. Mol
des para cimentaciones o para tanques como los mostrados en la figura siguiente, debe=
rán estar lo suficientemente sujetos para evitar este efecto. Para diseño, la presión se-
calcula igual que como para cimbras verticales, midiendo la velocidad de colado, el ti
rante de concreto, etc.
56

7.- CARGAS LATERALES.

Los moldes y los pu,~:ales deben ser contraventeados para que resistan toda cla
se de cargas laterales; como el viento, tensiones de cables, apoyos inclinados, el im-=
pacto del concreto al vaciarse u otro tipo de impacto como el que produce parar o po-
ner en marcha la maquinaria. ‘ì,
*.
El contraventeo sz haze c3t-r la finalidad de soportar los efectos que actúan -
oblícuamente, cuando el conc:-to es ~/nciad~, en forma no asimétrica sobre la cimbra pa
ra losa. Con la acostumbrada ausencia de es+cificaciones o información precisa sobre--
las cargas laterales que puedan aparecer, ei ktituto ,4mericano del Concreto, recomien
da que las cimbras deben ser contraventeadas para les siguientes cargas laterales ( míni=
mas ), que actúan en cualquier dirección;

i) Moldes para losa: 1.50 Kg. por metro lineal, en el canto de la losa, o eí
2% del peso total de la carga muerta en los moldes de ia losa ( distribuida como una -
carga uniforme por metro líneo¡ en ei canto de la losa ).

ii) Cimbras para mura: La carga producida por el viento se considerará de -


5 0 KS/2 o mayor si existe algún código local de construcción que así lo prescribq; en
ningGn caso será menor que 150 Kg. por metro lineal de muro, y estará aplica& en la
parte superior del muro ( excepto sólo en muros menores de 2.40 m de alto ). Si por 1
otro lado existen muros muy cltos se debefán tomar consideraciones especiales.

7.1.- EN LOSAS.

Los requerimientos mínimos pera cargas latera!es, se muestran en la Tabla III,


para varios espesores de losa. Cwndo !a c;mbrcr es cerrada, y está en una zona donde
actúa mucho el viento, el contraventeo debe& ser muy considerado, y basarse en lo es
F-
tudiado en esa zona, si es que exwden ics r,.Y:iimos especificados.

7.2.- EN MUROS.

En este tipo de cimbras, el contraventeo deberá ser lateral para así poder so-
portar el viento o las cargas excéntricas. Si el viento excede de 50 Kg/m2, el efecto
del viento será h/2 x viento. Por otro lodo, ei viento mrnimo permitido por nuestras 1
tablas es de 50 x h/2.

La tabla IV del apéndice, muestra las mínimas fuerzas laterales que se reco--
miendan para el contraventeo. Estos valores se apiican a cimbras donde la presión late
ral es soportada por separadores de moks.
8 . ESFlIi3LO.S PEi?h.;ISIBLES P A R A L A MADEKA.

Según recomendaciones del Comité ACI 347, en el diseño de cimbras que se-
van a usar un n;írneia reducido de :/eces pueden emplearse los esfuerzos permisibles da--
dos por los reglamentos paca estructuras provisionales o para cargas de corta duración. -
Cuando se prevé un número elevado de usos la cimbra debe diseñarse como una estruc-
ro permanente.

9. DEFLEXIONES Y CONTRAFLECHAS.

Una iimitación usual consiste en especificar que las deflexiones calculadas no


excedan de L/3W a L/5@0, siendo la longitud del claro del elemento. Otra manera d<
limitar la flecha consiste en especificar que en el caso de forros no excedan de 1/16“-
y en el de otros e!ementos, de 1/8” a 1/4”.

AI co!cular las flechas de elementos que se van a humedecer durante el cola


do, deben usursc- valores reducidos del módulo de elasticidad. Las reducciones usuales-
son del orden de 5 por ciento.

Por otra parte al construir la cimbra debe tenerse en cuenta que antes de co-
k es necesario aius:.rJr los niveles paia prever :

4 !as defzmaciones y asentamientos de la cimbra

b) Las deformzriones instantáneas y diferidas de la estructura cargada

c) la deformación hprima de miembros perfectamente horizontales.

Estos cjustes reciben el nombre de contraflecha. Una regla empírica para es_
tablecer la contraflecha coweniente indica que ésta puede estimarse en 1/4” por cada-
10 pies de claro. Otra rez!a recomienda que la contraflecha sea del orden de @oO a
L/400 siendo L la longitud del claro.
IV.- ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO Y DIMENSIONAMIENTO
i DE ELEMENTOS ESTRUCTURALES DE MADERA Y SUS CO-
b NECTORES.
IV.- ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO Y DIMENSIONAMIENTO DE ELEMENTOS ES
TRUCTURALES DE MADERA Y SUS CONECTORES.

1. INTRODUCCION.

En este capítulo se presentan algunos conceptos básicos sobre el comportamien_


ta y el dimensionamiento de elementos estructurales de madera sencillos: miembros suje-
tos a flexión ( vigas ) y miembros sujetos a carga axial o c una combinación de carga -
axial y flexión ( columnas, postes, barras de armaduras ). Aunque se pondrá énfasis en
el dimensionamiento de miembros enterizos o macizos, formados por una sola pieza, se -
harán también algunas consideraciones sobre miembros compuestos de varias piezas, miem
bros de madera laminada y miembros formados por combinaciones de madera ordinaria yZ
triplay.

Además, se describirán los principales conectores o medios de unión utilizados


tanto para formar los diversos tipos de miembros compuestos, como para realizar las co-
nexiones entre miembros de madera y entre éstos y elementos estructurales de otros mate
riales. El detallado de algunos de los conectores y conexiones más comunes, se trata&
brèvemente.

Como es usual en el diseño de estructuras de madera, los métodos de dimen--


sionamiento expuestos se basan esencialmente en la suposición de un comportamiento elás
trice. Estos métodos implican que los esfuerzos calculados por teoría elástica debidos ã
las cargas de trabajo se comparan con unos esfuerzos permisibles que se considera que -
puede soportar la madera con un grado de seguridod razonable. La manera de estable-
cer estos esfuerzos permisibles se comenta en términos muy generales en el inciso 2, en
el que se incluyen también observaciones sobre algunos reglamentos típicos.
No. de Pruebas

400.

300.

200

100 .

1
I i f
4QG 450 500 550 600 650 w/
350 ' cm

DistribuciSn de frecuencias
Figura 4 . 1
de m6dul0s de rotura
d = Relaciejn critica entre el
0 esfuerzo permisible para
diversas duraciones y el.
9 esfuerzo permisible para
una duración normal.
8

3
Duración normal
2

,9-

1 sea. 1 min. 10 años ll-&-


nente

Duracibn de La carga mgxima

Figura 4.2 Factores paro ajuste ,de aSfUeL-ZOS

permisibics según la duracih ile

la carga mhima
62
fcp
f
r,ps'p =
1. + .%2 _
f
e n p
cm

direccih
de la fibra dirección de
carga
/
I

I
-i--

*-
‘. !’
ik,: = ángulo entre- la dirección de apîicaci6n de la
carga y la direccih de La fíbra

Figura 4.3 Situacih en que es apli.cable

la furmula de HANKXNSUN
63

2. ESFUERZOS PERMISIBLES.

2.1 CONSIDERACIONES GENERALES PARA MADERA MACIZA.

Para dimensionar elementos estructurales de madera es necesario establecer es-


fuerzos permisibles que garanticen un grado de seguridad adecuado. Los tipos de es- -
fuerzos requeridos son : 1) compresión pamlela a las fibras; 2) compresi6n perpendicu-
lar n las fibras; 3) tensión paralela a las fibras; 4) flexión; 5) esfuerzo cortante para-
lelo a las fibras.

El esfuerzo de compresión paralela a las fibras se necesita para el dimensiono


miento de columnas y otros rni.zmbros sometidos a compresión, toles como puntales y de-
terminadas barras de armadwas. El esfuerzo de compresión perpendicular a las fibras hz
ce falta para revisar los apoyos de vigas y ciertos detalles de las conexiones. La ten-
sión paralela a las fibras se emplea para dimensionar las barras de armaduras sometidas a
este tipo de esfuerzos. Los esfuerzos de flexión y cortante se requieren para el disefi6-
de vigas.

La elección de los esfuerzos permisibles convenientes es uno de los aspectos -


críticos del diseño de elementos estructurales de madera. Ademb de que las propieda-
des mecánicas varían mucho segh la especie, dentro de la misma especie existe un gro
do considerable de variabilidad. Por otra parte, influye en la resistencia de la madera-
toda una serie de factores tales como la duración de la carga, el contenido de hume- -
dad, la orientación de las fibras, la dirección de la carga con respecto a las fibras, la
forma y tamaño de la pieza y los defectos diversos que pudieran existir.

Las propiedades mecánicas de la madera se estudian ensayando probetas peque


Ras limpias, g e n e r a l m e n t e de mcdera verde. Recuérdese que por probeta “limpia” - -
( “clear“, en la terminología inglesa ) se entiende una probeta de madero de fibra rec-
ta, libre de nudos y rajaduras. Es natural suponer que las propiedades resistentes de --
piezas estructurales difieren considerablemente de las obtenidas con probetas limpias, en-
sayadas en condiciones en que no intervienen los diversos factores sefialados anterformen
k. El problema, entonces, es cómo pasar de los resultados de ensayes con probekts lim
pias a esfuerzos permisibles qtie proporcionen una seguridad razonable en las estructur&
reales. A continuación se describe una forma de proceder semejante al de las recomen_
daciones inglesas ( CP 112 ) y una de las alternativas para la determinación de esfuer-
zos permisibles propuestas en reglamento de construcciones para el Distrito federal, Ref-
22.
En esencial, el procedimiento psi-a la determinación de esfuerzos permisibles -
consiste en la obtención de un esfuerzo básico ai que se aplican diversas correccciones-
según las condiciones en que se encuentre ei elemento estructural en estudio.

Determinación de esfuerzos básicos

El esfuerzo básico depende de la variabilidad de la especie e involucra un --


factor de seguridad paro tener en cuenta las distintas incertidumbres que existen en el -
diseno ( magnitud de cargas, métodos de análisis, procedimientos constructivos ).

La variabilidad de una especie dada se estudia haciendo un análisis estadísti-


co de los resultados de ensayes estándar de probetas limpias, generalmente verdes. En 1
la Fig.4.ìse muestra una distribución típica de módulos de rotura obtenidos de ensayes -
de flexión. Las distribuciones como ésta así como ,las correspondientes-a otros tipos de- /
resistencia son muy parecidas a las distribuciones gaussianas. Por lo tanto en el análi- ’
sis de los resultados suelen considerarse aplicables las propiedades de este tipo de distri- /
buc iones. En las normas inglesas ( 0-l 12 ) I a variabilidad se toma en cuenta escogien
do valores tales que el 99 por ciento de los resultados de ensayes sea superior al val&
escogido. La reducción respecto al promedio de un conjunto de ensayes, por concepto-
de Lorìabilidad, depende del tipo de acción. Para compresión y fuerza cortante el fac
tor de reducción es del orden de 0.75.

Para obtener los esfuerzos básicos, los valores determinados en la forma indica
da en el párrafo anterior deben dividirse por un factor de seguridad que suele variar eñ
tre 1.5 y 2, según :I tipo de esfuerzo.

Corrticiones diversas

EI esfuerzo puede considerarse corrio esfuerzo permisible cuando la pieza en -


estudio se encuentra en las ,nismas condiciones en que se efectuaron los ensayes de las -
probetas limpias y se encuentra libre de defectos. Cuando existen defectos u otros fac-
tores que afectan la resistencia del elemento estructural real los esfuerzos básicos deben
modificarse. Se resellan a continuación los ajustes 0 correcciones más importantes. -

Ajuste5 por defectos de las piezas.- Las piezas de madera suelen tener defec
: tos que reducen su resistencia: nudos y rajaduras que no existen en las probetas limpi&
ensayadas para determinar los esfuerzos básicos. La importancia de los defectos se juz-
ga mediante una closificación que tiene en cuenta el número, posici6n y dirección de -
los nudos y rajaduras, la inclinación de las fibras, así como la densidad de los anillos-
de crecimiento. Los factores de reducción de los esfuerzos básicos se determinan de --
acuerdo con los dictados de !a experiencia y los resultados disponibles de ensayes a es
culo naturul. Estos factares varían entre- 0.40 y 0.75, según la clasificación. En Me-’
xico, desgraciadamente, las normas de clas!ficación se encuentran en estodo rudimenta-
rio y, con frecuencia, son ignoradas. La norma más utilizad-1 es la Cla-1946, de ia -
Dirección General de Normcts, qk:e da regias para clasificar tablas y tablones de ocok-
según su aspecto. Se distinguen en ella cuatro calidades y grados apropiados para fines
estructurales ( m a d e r a selech, d e la, 2a y 30 )&

Ajustes por duración de la carga. - En los ensayes de probetas limpias, la car


go se aplica rápidamente, mientras que jos esfuerzos permisibles se refieren gerteralment
te a cargas permanentes o cargas de duraci8n normal, ( Generalmente se considera 10
af%s una duración normal ). El efecto de la duración de la carga se aprecia en la - -
Fig. 4.2, que da las factores por los que hay que multiplicar los esfuerzos Permisibles co-
rrespondientes a cargas de duración normal pwa obtener los aplicables a otras duracìo--
nes.

Ajustes en los esfuerzos de compresión en dirección inclinoda con respecta a


la fibra. - El esfuerzo permhible de compresión que debe utilizarse en el diseño, cuan
zpresión actúa en dirección incl inada con respecto a la fibra, est-á dado por -
la siguiente expresión, propuesta por Hankinson :

f
CP
f -
cep-
1 i t+ - 11 SC23 2 0
=mP

en donde

f esfuerzo permisible a la compresión actuando en dirección respec-


oep =
to CB la fibra

f = esfuerzo Permisible a fa compresión en dirección paralela a Ia fi


Cp
bra

f = esfuerzo permisible a Ia compresión en dirección perpendicular a-


c*P
la fibra.

8 - úngulo entre la direccí6n de ia fibra y la fuerza aplicada.

En la Fig, 4,3 se muestra una situación en que debe hacerse este tipo de ajLI -
te. Un criterio semejante se utiliza en el dimens’sonamiento de determinado tipo de co
nexiones. Lu grcífica desarrollada par Schot ten, que se reproduce CCMI el número A, 2.3
en la ref, 1, facilita el empleo de la fórmula.

Ajustes por otras factares.-


- - Al escoger los esfuerzos a utilizar en el dise60 -
deben tenerse en cuenta los otros factores mencionados anìeriormente, que pueden afec-

i
66

tar la resistencia de las piezas de madera.

Los reglamentos y manuales proponen diversas formas de considerar estos facto


res. El contenido de humedad, por ejemplo, SC tiene en cuenka proponiendo dos iuepoy
de esfuerzos permisibles, según se trate de madera h6meda o <:qadera seca. Tcmbién t-.
da a veces un juego de valores para madera verde 3on un factor para i‘lrcre11?3ntaf esk-
valores si la madera se va a utilizar en condicfón seca. El enfoque inverso a =este t;;í,
bién’ es posible. La manera de tener en cuenta el efecto de !a forma y del tamaño de--
. . . _.
la sección en elementos sujetos a flexión se comenta en la sección sobre dlmensronam~w
to de vigas. Otros factores que consideran los reglamentos son !os efectos de la tempu-
-.
ratum y de la fatiga.

La forma de determinar esfuerzos permkibjes que se ha de-Grito, ce fur,da -.i-


el anóiisis estadístico de los resultados de ensayes de especimenes peqc;;sios de w*:lo: 1
limpia. Otro enfoque se basa en el estudio de Ias vuriociones de la densidad *IC‘ 1~ --:
dera y la correlación entre Ia densidad y ias propiedades mecánices dtl la mc&r«. :i
versión 1966 de! reglamento de! Distrito Federa!, se basaba en un enfoqvtl c’e cs:~ T’:J ,;
(ref. a )

L a s r e f s . 1 y 2 e s t u d i a n amplicmente e ! problema tie la determincri?m ti? :.:.vm


fuerzos permisibles. E n e l i n c i s o s i g u i e n t e se comer,tan, a t i t u l o i!tIstrativo, ics rc:nl- I-
mendaciones de algunos reglamentos típicos.

2 . 2 A L G U N A S R E C O M E N D A C I O N E S TIPICAS SJfRE E S F U E R Z O S PERMiS:BLE> PARA -


MADERA MACIZA.

Los diversos reglamentos y especificaciones difieren tastcrlre e,? ics crit::r,ios -


con que formulan sus tablas de valores permisibles. AÍ utilìzur r,nc :ablu Jebe? i,wc.:,;
gorse las condiciones para las cuales los \/a!ores dados son aplicable;, 9:: particcicr ;J 1
el contenido de humedad y la duración de la c a r g a a q u e s e refieren y l a Fo;rnû e n - .-
que debe considerarse la clasificación de la madera. Por otra parte debe recordarse --
que la seguridad de una estructura depende no so!ame:>re de loc esfuerzos permisible; -.
que se hayan establecido, s i n o tambihn d e ios c r i t e r i o s cor; q u e s e h a y o ! : f i j a & las Caí
gas de trabajo que deben considerarse. P o r e s t a r a z ó n e l mezcfor recomendacionts ti17
carga y recomendaciones de esfuerzos permisibles de reglamentos diferentes puede resu!--
tar peligroso.

A continuación se resumen las principales recomendaciones de regfamenfos mr


xicanos, que ilustraron distintas formas dr especificar esfuerzos permisibles. Ei &+lTT.
to del Distrito Federa! ( Ref. ll ) proporciona con un criterio simplista, un iuego C3 VT:--
lores único que sólo tiene en cuenta la clasificac¡& de la madera. E s t e recJ!aflc~~+r 1;’
.I
tenta reconocer la realidad del medio: es escasr? la información sobre caracteristiccs 1~‘
tánicas de la madera. Subsiste el problema de la cicsificación que, com:> SC seì’,:jf3 .-
anteriormente, se efectúa en forma muy rudimentaria.
las especificaciones de SOP ( ref 7 ) sí dan esfuerzas para algunas especies L
tienen un formato parecido aI de muchos manuales y reglamentas de los Estados Unidos y
Europa.

Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal ( ref. 11 ).

Reglamento del D.F. propone dos alternativas fundamentales para la determinz


ción de esfuerzos permisibles. Una de eílas establece esfuerzos gplicables a cualquier -
especie y que varia Gnicamente con la clasificación. Según la otra se puede tener en-
cuenta 1a especie, si se hacen pruebas adecuados y se interpretan los resultados de éstas
por procedimientos estadísticos. Se comenta a continuación la primera alternativa, que-
tiene en su favor la sencillez.

En la tabla 1 se dan los esfuerzos permisibles que se recomiendan para la coc


dición verde de la madera, y cargas permanentes. Las calidades indicadas son las que-
establece la Nornw C 18-1946 de la Dirección General de Normas. Se prohibe el uso-
de la madera de tercera en estructuras permanentes. Se propone otro conjunto de valo-
res ligeramente superiores si la mudera se clasifica con las reglas para clasificación vi-
sual especiflcadas en el reglamento.

Cuando el contenido de humedad es inferior al 18%, los esfuerzos de Ia ta--


bla 1 se pueden aumentar en tos siguientes porcentajes: 10% para fiexi¿n y tensíóa --
209ó para compresión paralela a la fibra, 50% para compresión normal a la fibra y 10%
para el módulo de elasticidad. Los miembros con secciones superiores a 15 cm x 15 cm
se dtmensionarón siempre con valores correspondientes a la condición verde, por ia difi
cultad del secado de piezas grandes.

El efecto del tiempo se tiene en cuenta armentanda los esfuerzos de ia tabla-


1 en los porcentajes dados en la tabla 4.4.

Especificaciones de SOP

Se considera también que los esfuerzos de la tabla 4.5 son vtrlidos Unicumente -
para cargas de duración normal. Se entiende por cargas de duración normal aquellas -
que se aplican Q los elementos estructurales en forma continua o acumulativa durante un
período de aproximadamente 10 afios. Cuando la carga se considera actuando más de -
10 afios, los esfuerzos permisibles se reducirán en 10%. Cuando las cargas ahan duran
te períodos cortos los esfuerzos permisibles de la tabla 3 se pueden incrementar en los =
porcentajes dados en la tabla 5.
68
Tabla 4.1 MADERA PARA CIMBRA. PRUEBAS DE FLEXION.

Relación de Esbeltez: 5 : 1

Tipo de Especimenes: Polines 4" X 4"

Muestra Peralte, Ancho, Claro, Carga, Módulo de Rotura,


CM CM CM Kg Qv'~2

* l-1 9.3 8.1 46.50 3,325 331


l-2 9.5 8.2 47.50 5,903 568
2-l 9.3 8.2 46.50 3 ) 95Cf 388
2-2 9.3 8.0 46.50 3,606 363
3-l 9.4 8.3 46.50 3,400 323
3-2 9.4 8.4 47.0 6,:?00 598
4-l 9.1 8.2 45.50 4,300 432
4-2 8.8 8.4 44.0 3,925 398
5-l 8.6 8.2 43.00 4 , 6 io 494
5-2 8.9 8.2 44,5O 4,500 462
6-l 9.0 7.7 45-c 5,050 546
6-2 9.0 7.3 45-C? 3,9co 445
7-1 8.8 8.3 44.0 3,750 385
,7-2 8.8 8.2 44.0 6,900 717
8-1 9.2 8.2 ii6-Q 4,230 417
8-2 9.5 8.2 47.50 4 ,or)o 385
* 9-l 9.3 7.4 46 . 50 ?.L , -5- :3 r; 147
9-2 9.0 7.5 45 .f,: 4 ,QSc? 450
10-l 9.6 7.5 3% .o 2 ,200 432
10-2 9.5 8.0 ‘Pi, t 6 I : 0 cj 602

Sin Nudo Con -Nudo


-_ -

Media 2 = 466 Kg/CM" 344 Kg/CM2

Desviaci6n estbndar - - 102 Kg/C& 123 Kg/CM2

Coeficiente de variación CV = 22%


Tabla 4.2 MADERA PARA cI$BRA. PRUEBAS DE COh1PRESION.

Relacibn de Esbeltez: :? : 1

Tipo de Espechenes: Polines 4" x qti

Muestra Area, Carga, Esfuerzo,

CM 2

l-l 74.5 33,600 442.9


l-2 75.4 37,200 493.4
2-1 ‘77 .o 32,700 424.7
2-2 75.2 30,000 398.9
3-l 73 .O 36,700 502.7
3-2 72 -1 .36 ,000 499.3
4-3. 68 -0 25,250 371.3
4-2 73 -0 32,000 438.3
5-3. 72.9 35,000 480.1
5-2 71.3 36,500 511.9
6-1 5s .4 30,500 466.4
6-2 60 .S 27,300 451.2
7-1 72.2 24,000 332.4
7-2 71.3 3û,OOO 420.7
8-l 72.9 29,000 397.8
8-2 73.8 28,2Oc: 382.1
9-f 43.9 20,750 488.9
9-2 64.5 33,.1cJo 513.2
10-l 72.2 30,300 419.7
10-2 73 .i5 34,000 461.9

Media 2 = 4 4 5 Xg,/CM2

Desviaci6n estándar = 51.2 Kg/CM2

Coeficiente de variaciãn CV = 12%


T A B L A 4 . 3 E S F U E R Z O S P E R M I S I B L E S E N Kg,ícm2, PARA CONDICION VERDE Y CAR-
G A P E R M A N E N T E C U A N D O L A M A D E R A S E C L A S I F I C A C O N L A NOR--
M A C 18-1946 D E L A D G N ( R E G L A M E N T O D . F . )

Segunda Tercero

Flexión y tensión 30 20
/

Compresión paralela a la fibra 25 I 17

Compresión perpendicular a ia fibra

Cortante paralelo a lo fibro


9 7 5
I

--L-
Módulos de elasticidad ( x IO3 ) :
Medio 70 70
Mínimo 40 40

-
71

TABLA 4.4 INCREMENTOS DE ESFUERZOS PERMlSIBlES SEGUN LA DURACION DE-


LA CARGA ( ref, 11 >.

Duroc ión Incremento en


Yo

10 afbs ( cargo viva ) 15

( 1 hro ) ( viento y sismo ) 50

( 1 min. ) ( i m p a c t o ) loo
--

T A B L A 4 . 5 E S F U E R Z O S P E R M I S I B L E S E N kg/cm2 S E G U N E S P E C I F I C A C I O N E S S O P ( A P L I C A B L E S P A R A C A R G A D E DURA-
CION N O R M A L , . CUALOUIER CONTENIDO DE HUMEDAD Y ESTRUCTURAS EN UN AMBIENTE SECO ).

Cal idad
Tensión pa Compresión
*- Compresión
ralela a z paralela a
_I-- la fibra la fibra a la fibra - - - - -.---.__ _ _ _ _
i
Pino blanco la. 65 60
iI P i n o iacio
-_._--“_.-_^ ---I____ ---.-es--...--..,- __
t
Pino prieto
Pino real,
c-4
r--

Los esfuerzos permisibles dados en la tabla 3 son aplicables para madera en cualquier contenido de humedad, utili
zadas en estructuras que se encuentran en un ambiente seco ( armaduras para cubiertas de techo, etc. ). Si la madera va i
estar expuesta a la humedad, los esfuerzos permisibles deben reducirse de acuerdo con los coeficientes de la tabla 4.
TABLA 4.6 COEFKIENTES DE CORRECCION POR HUMEDAD.

Flexión GXIlpSiófl Compres&3 Esf. cortante M6dulo etiiis


0 porolela a Normal u paralelo de tic0 --
Concepto tensión las fibras kas fibras los fibras

Coeficiente 1.00 0.90 0.67 1.00 0.92

t-l
r- - -
74

2.3 ESFUERZOS PERMISIBLES PARA MADERA LAMINADA-PEGADA.

En el disefio de miembros laminad& se suelen admitir esfuerzos permisibles ma


yores que los usuales para miembros de madera maciza hechos con madera de igual cia$
ficacirin. Esto se funda en las consideraciones siguientes :

4 Se cuenta con una mayor uniformidad gracias a ia selección de tablas uti


lizadas.

b) Existe una mayor dispersión de los defectos naturales. Como las tablas -
son de espesor ‘pequeño, la influencia de los defectos es menor que en -
las piezas de madera maciza. La presencia de un nudo, por ejemplo, -
afecta únicamente a una de las tablas del conjunto laminado.

c) El secado es uniforme y completo gracias al pequeño espesor de las ta- -


blas. En piezas macizas de dimensiones grandes, por el contrario, el se-
cado con frecuencia es imperfecto.

Como se sefialó en otro lugar, existe poca experiencia en México con el uso
de madera IaKnada. Las únicas recomendaciones disponibles son las que figuran en IaY
“Especificaciones para Madera” de la Secretaría de Obras Públicas ( ref 7 ). Se rese-:
flan a contínuación las principales recomendaciones de estas especificaciones en relación
con esfuerzos permisibles.

Según la ref 7 los esfuerzos unitarios permisibles establecidos para madera ma


ciza ( algunos de los cuales se consignan en la tabla 4~) para cargas de duración nor- -
mal se consideran aplicables a la madera estructural laminada-pegada, cuando el con-
nido de humedad sea mayor de 15%. ( Recuérdese que para madera maciza estos esfuer
zos permisibles solamente son aplicables para estructuras protegidas de la humedad ): Pi
ra otras duraciones de carga se harán ajustes como para madera maciza. En ambientes -
en que se garantice que el contenido de humedad no excederá del 15%, como suele su-
ceder en las estructuras cubiertas, los esfuerzos permisibles pueden incrementarse de - -
acuerdo con los porcientos indicados en la tabla 47

En caso de miembros sujetos principalmente a flexión deben tomarse en cuen-


ta las siguientes consideraciones adicionales. Si el plano de las láminas coincide con -
el plano de flexián, como en la fig. Ua, son aplicables los esfuerza. que se acaban -
de describir. Para miembros en los que el plano de momento flexionante es normal a -
las caras mayores que las Imáminas, como en la fig. QIb,fe permitirá aumentar los es--
fuerzos permísib!es del caso anterior en los porcentaies indicados en la tabla 88

En tniembros curvos deben hacerse correcciones para tener


8n cuenta los esfuerzos adicionales debidos al doblado de las
lhuínas y los esfuerzos radiales que actean normalmente a los de
flexibn, cuando actban momentos exteriores en las partes curvas
2x-q -2 ^rrLur\
Figura 4.4 Viig.3?3 de madera laminada
76

TABLA 4.7 INCREMENTOS DE ESFUERZOS PERMiSiBLES SEGUN LA DURACION DE -


LA CARGA ( re. 7 )

Duración Incremento
en %

7 días 25

1 día ( viento o sismo ) 33.3

Impacto loo
77

T A B L A 4.8 I N C R E M E N T O S D E E S F U E R Z O S P E R M I S I B L E S P A R A M A D E R A L A M I N A D A -
E N AMMENTE S E C O .

Concepto Incremento
en %

Flexión 25

Tensión paralela a las fibras 25

Compresión paralela a las -


fibras 37

Esfuerzo cortante 15

Compresión normal a las fi-


bras 50

Módulo de elasticidad 12
78

Por último, en vigas laminadas, al igual que en las de madera maciza, deben
hacerse aíustes para tener en cuenta los efectos del peralte y lo forma de la sección.

Para aplicar las especificaciones de ia Secretaría de Obras Públicas, es nece-


sario conocer la especie de la madera y sus propiedades. Cuando se desconoce esta in-
formación se concibe la posibilidad de hacer ajustes en los esfuerzos permisibles recomen
dados en la referencia Ref. ll, en proporciones semejantes a las correcciones propues
tas en las especificaciones mencionadas.

Para mayor información sobre propiedades mecánicas y esfuerzos permisibles en


estructuras de madera laminada-pegada, consúltese el capítulo 4 de la ref 1, el capítu-
lo 10 de la ref 4 y las tablas que proporciona la ref. 9.

2 . 4 E S F U E R Z O S P E R M I S I B L E S P A R A TRIPLAY.

El triplay está formado por conjuntos de láminas de madera, unidas con algún_
pegamento y colocadas de manera que la fibra de cada lámina es perpendicular a la de
las láminas contiguas. Esto hace que, en general, la resistencia y rigidez de una pie=
za de triplay sean menores que las de una pieza de maderà enteriza.

La menor resistencia y rigidez del triplay respecto a la modera ordinaria se -


deben a que los capas del triplay, cuyas fibras son perpendiculares ca la dirección del -
esfuerzo, contribuyen poco a la resistencia del elemento. Sin embargo, l a alternancía-
de capas con fibras perpendiculares entre sí hace que la resistencia a esfuerzos cortan--
tes producidos por fuerzas que actúan en el plano de las placas de triplay, como suce-
de en los diafragmas y en vigas compuestas con alma de triplay, sea mayor que para --
madera maciza.

Los esfuerzos permisibles requeridos pora el dimensionamiento de elementos de-


triplay varían de acuerdo con la especie de las láminas que los integran y el tipo de -
pegamento. En la tabla 48se dan intervalos de valores típicos. Estos valores se basan-
en la ref 17 y corresponden a triplay producido en los Estados’ Unidos. Para los valo--
res aplicables a productos nacionales, es necesario recurrir a las especificaciones de los
fabricantes o hacer ensayes.

Los esfuerzos dados en la tabla 43se refieren a c a r g a s de duración normal - -


( aproximadamente 10 aRos ) en estructuras en un ambiente seco en el que el contenido-
de humedad sea inferior a 16%. La ref 17 indica las correcciones que deben hacerse -
para condiciones diferentes de éstas.

Al calcular esfuerzos producidos por las cargas de trabajo para compararlas --


con los esfuerzos permisibles debe tenerse en cuenta la estructura peculiar del triplay. -
Esto significa que, en general, los cálculos de esfuerzos no pueden hacerse Q partir de
las propiedades de sección deducidas de las dimensiones de la misma, como es el caso -
de secciones de madera maciza. Para simplificar el cálculo de esfuerzos en triplay los
79

T A B L A 4.9 E S F U E R Z O S PERMlSI&LES TIPICOS, PARA TRIPLAY A P L I C A B L E S P A R A C A R


Gi, N O R M A L ( 1 0 AROS ) Y AMBIENTE SECO.

Tipo de esfuerzo Esfuerzo


permisible, kg/cm2

Tensi& y flexi8n (fibras de la cara cxte


rior paralelas 0 perpendiculares al claro.- 70 - 140

Compresión ( en dirección perpendicular -


o paralela ca las fibras de la cara exfe-
rior ) 65- 1 1 5

Aplas~amlen to ( compresión perpendicular


a los caras } 11 - 24

Esfuerzo cortante en planos perpendicula


res a los planos de las capas del tripfa?
(paralelo o perpendicular a las fibras de
las caras exteriores ) l l - 17

Esfuerzo cortante rodante en el plano de


Los capas del triplay { paralelo o perpen
dicuiar a las ESras de las mm exteri&
res >. 3.5- 4

Módulo de eiaskidad en flex& ( fibras


cfe las caras exteriores perpendiculares a1
claro ). 63 ooo- 126 OO0
80

manuales dan propiedades “efectivas“ de secciones de ancho unitario que tienen en cuen
ta la estructura peculiar del triplay, de tal manera que el proyectista puede proceder =
como si se tratara de una placa homogénea ortotrópica, es decir, de una placa con pro
piedades distintas en dos direcciones perpendiculares. Así los manuales dan valores dis-
tintos de espesores, áreas y mó’dulos de sección según la dirección considerada. Para el
cálculo de deformaciones también se da un momento de inercia distinto para cada direc
ción: Debe observarse que el modulo efectivo dado para cálculo de esfuerzos no coi&
de con el que resultaría de dividir el momento de inercia efectivo dado para el cálcu=
lo de deformaciones por la mitad del peralte. La manera de obtener las propiedades --
efectivas de triplay se trata en el capítulo 4 de la ref 1.

La tabla 4.9 da esfuerzos cortantes para dos casos: esfuerzos cortantes en pla--
nos perpendiculares a las capas de triplay, es decir, a través del espesor del triplay, y
esfuerzo cortante “rodante”.

Los esfuerzos cortantes permisibles a través del espesor del triplay se refieren-
al caso de placas sujetas a un marco en todos los lados. Cuando la placa está sujeta -
en sólo dos lados, los esfuerzos permisibles dados deben multiplicarse por 0.89 cuando -
la sujeción se efectúa en lados paralelos a las fibras de las caras, y, por 0.75, cuando
se hace a lo largo de los lados perpendiculares a las fibras de las caras.

Los esfuerzos cortantes “rodantes” deben revisarse en placas de triplay someti-


das a cargas normales 0 su plano. En esta condición de carga las fibras de la madera-
en las capas perpendiculares a la fuerza cortante tienden a “rodar”, como se muestra en
la f i g . 4.5. La resistencia a este tipo de esfuerzos es baja, pero es raro que resulte -
crítica.

El dimensionamiento de elementos de triplay sometidos a fuerzas transversales,


como en algunos sistemas de piso, o a fuerzas que actúan en el plano de las placas de
triplay como sucede en los elementos que funcionan como diafragmas, es facilitado por-
las tablas de capacidades de carga que proporcionan los manuales y las especificaciones
de los fabricantes.
81

ESFUERZO CORTANTE
Fig. 4.5 "RODANTE"
EX TRIPWZ
82

3. CONECTORES.

3.1 CONSIDERACIONES GENERALES.

El dimensionamiento de las conexiones o uniones es el aspecto más difícil del


disefio de estructuras de madera. Como en las estructuras de otros materiales, es impar
tante reconocer que el comportamiento del conjunto estructural no será adecuado si las-
conexiones no tienen la resistencia necesaria para que los elementos estructurales que -
unen puedan desarrollar la capacidad requerida de ellos.

El comportamiento de las conexiones de madera depende de la orientación de


la carga con respecto al conector y de éste con respecto a la fibra de la madera.

Es tan complejo que es difícil establecer métodos de análisis racionales y ma


temáticos. Por lo tanto, el dimensionamiento suele basarse en tablas de capacidades 7
fórmulas empíricas.

Los elementos de unión o conectores más comúnmente utilizados para formar -


conexiones son los clavos, los pernos, las pijas, los tornillos, las placas de metal y los
pegamentos o colas de diversos tipos. Además, existen conec tores patentados tales co--
mo los de anillo abierto, los de placa para esfuerzo cortante y los de rejilla. Los co-
nectores patentados, de uso común en Europa y los Estados Unidos, son todavía poco uti
lizados en México.

En los incisos siguientes se describen brevemente las características, el uso y


el comportamiento de algunos de los principales tipos de .conectores. Se ha puesto én-
fasis en los más comunes: los clavos, los tornillos y los pernos. El material referente -
a estos conectores se basa esencialmente en las recomendaciones del Reglamento de Cons
trucciones para el Distrito Federal ( ref ll ), que son simples. Para mayor sencillez, Z
las recomendaciones comunes a estos tres tipos de conectores se resumen en ei inciso --
3.2

Para más información sobre conectores puede consultarse la sección 29.5 de -


la ref 3, el capítulo 6 de la ref 1, el capítulo 5 de la ref 4, el capítulo 16 de la --
ref 5, el capítulo 4 de la ref. 6. El tratamiento más completo es el de la ref 1. --
Puede encontrarse información adicional en manuales y reglamentos como las referencias
7, 8, 9, 10 y 12.

Para casos en que las conexiones van a estar expuestas a variaciones de hu- -
medad y cuando la madera está verde, cuando se realiza la unión, deben seguirse crite
T A B L A 4 . 1 0 I N C R E M E N T O S A L A S C A P A C I D A D E S D E C A R G A P E R M I S I B L E ( P O R C E N T A J E ).

( t es el espesor en mm del elemento unido y D el diámetro en mm del conector ).

Condición de carga
&

Carga viva Viento 0 sismo Impacto


Tipo de conector ( 10 anos ) ( 1 hr ) ( 1 min )
- -

Clavos, tornillos, pernos


con t/D 6 50

anìllos conectores loo


--
rios más conservadores que los usuales.

3.2 RECOMENDACIONES GENERALES PARA CONECTORES DEL REGLAMENTO DE --


L A S C O N S T R U C C I O N E S P A R A E L D I S T R I T O F E D E R A L ( r e f . ll ).

La ref 1; da unas recomendaciones generales aplicables Q todo tipo de conec


tores. De acuerdo con estas recomendaciones las cargas permisibles especificadas son iñ
dependientes de la coiidad de la madera y se refieren a condición de carga permanente
Para duraciones cortas de carga se podrán dar los incrementos indicados con la Tabla -1
8.

En lo que se refiere a contenido de humedad, se establece que los valores --


permisibles dados son aplicables a maderas con un contenido de humedad superior al - -
18%, o a uniones que quedan expuestas a la intemperie. Para uniones hechas en made
ro con un contenido de humedad menor que un 18% y que permanecerán durante servi--
cio con el mismo contenido de humedad aproximadamente las cargas permisibles podrán -
aumentarse en un 49%.

Cuando se util izw varios conectores en una un&, la capacidad permisible -


de carga será la suma de las capacidades de carga de los conectores considerados indi-
vidualmente.

3.3 CLAVOS.

Existe una gran variedad de clavos que se distinguen por el tipo de cabeza y
de punta, ‘el diametro y la naturaleza del tratamiento de la superficie del caRo. Los -
tipos más usuales se fabrican de alambre liso y su longitud varío entre 3/‘4” y 8”. En
la fig. 4.6 se muestran algunos clavos tipicos. Los de doble cabera son útiles en cimbras
que deben desclavarse al descimbrar.

Los clavos pueden uti [izarse de dos maneras: aprovechando su resistencia o -


cargas laterales 0 su resistencia a la extraccián. La primera modalidad es más eficien-
te. En la fig. 7 se muestran estos dos usos gráficamente. Generalmente se limita su -
empleo Q la unión de piezas con espesores inferiores a unos cinco cm.

Resistencia u las cargas laterales.

S e g ú n ia r e f ll, la capacidad de carga permisible en kg de una unión de dos


miembros de madera, como la mostrada en la fig. 4.7 (a), ( cortante simple ) hecha con_
un clavo hincado perpendicularmente a las fibras, está dada por la siguiente expresión :
86

EMPUJE LATERAL

.
.
I

EXTRACCION
( b )

F'OFtMAS EN QUE TRABAJAN LOS CLAVOS


Fig. 4.7
FIGURA 4.8 ESPACIAt'iLEBTO MINIMO PARA CLAVOS

REGLAMENTO DEL DISTRITO FEDERAL

\
‘--r
1
2?7-’

4- -
/. - - \\ -
.
*1 /I * ?+l/
88

P, = 10 ìí Dle5 2

donde 0 es la densidad relativa de la muestra determinada de su peso anhidro y su volu


men a un contenido de humedad mayor del 30 por ciento y D es el diámetro del clavo =
en mm. Si no se conoce 8 se permitire usar r= 0.4, que es una estimación co:
servadora de la densidad relativa.

Para que la capacidad ,dada por la expresión anterior sea válida, la penetra-
ción de la punta del clavo en el miembro que la recibe debe ser cuando menos 14 ve-
ces el diámetro del clavo, y el miembro en contacto con la cabeza deberá tener cuan-
do mencs un espesor de 10 veces el diámetro del clavo.

Para los espaciamientos Ientre clavos se recomiendan los siguientes valores mí-
nimos, en donde D es el diámetro del clavo en mm : (Pii. 4.8)

a) Cuando la fuerza actúa en la dirección de las fibras :

101) 5 D entre hileras de ciavos


5 D de los bordes
20 D de los ,extremos
: 20 D entre clavos a lo largo de las fibras
.:

b) -‘Cuando ia f uerza actúa normalmente a las ,fibras :


i
10 D ientre hileras de clavos
5 D kjel borde ( no cargado )
10 D del borde cargado
20 D entre clavos a lo largo de las fibras

Para clavos hincados en el extremo de un miembro, paralelamente a las fibras,


la carga será el 60% de la correspondiente al ser hincadas normalmente a éstos.

Además de estas recomendaciones, que son las esenciales, la ref 11 abarca -


casos particulares como el de placas metálicas .cornbinadas con los clavos, la unión de
tres o más miembros y otros.

Puede apreciarse que, puesto que no involucran la especie de la madera, las-


recomendaciones de la ref 11 son fáciles de aplicar, aunque probablemente conservado-
ras. Otras recomendaciones dan expresiones para calcular la resistencia lateral que CT
tienen una constante que varía según la especie.

Resistencia a la extracción.

La resistencia a la extracción de los clavos fig. 4.7 (b), depende de la direc-


ción de la penetr-l=:ión d,:i ciavo con reiwi’,n G la dirección dts las fibras, el tipo de -
pun ta, l a profundidad le penekación, el diómetro, e! .zrabado superficiai y la especie,
densidad y contenido áe hwred~d ci? la madera.

En Ic r¿f I 1 se pr:por:; lo sioc.;enfe expresibn parn determinar la capacidad -


permisible en e:ctrocci& en “2 por cenìlmetro
.* de penetración en Ia pieza que contenga
la punta :

d o n d e ky y D tienen el mismo sigr.ificadc que en la ecuación ( 2 ). Como para la-


resistencia a cargas lateraies, cuando se desconoce el valor de Ic7 densidad relativa pue
de suponerse E;= 0,4.

Se aprecia que en la expresión propuesta en la ref 17 se considera únicanen-


te la influencia del diámetro y de ia densidad relativa, como una manera sencilla de te
ner en cuenta fa especie.

Otros regiamentcs dan valores diferentes paro les diversas especies.

Las cargas pcrm:;ibles dadas por la ecuacign ( 3 ) ron aplicables a clavos de-
superficie lisa empleadcls en uniones hechas IOI: made:-a, ya sea seca o en condición - -
verde, que no seré swnet:dc: .J cambie; de humedad.

No se permite ei emplee? Cc cla\:>; hincc.Aos ocralelo lente a las fibras, suje-


tos a cargas de extracción.

Les espaclc:;nifw’m r~Frir;los 3 *re c. i a;Ios ser6. i 1:s C~I, *.n~!:ondiente.;


_. al caso de-
c a r g a l a t e r a l cuando is tucr,.a a-G: t.z 11 direcciin de Itas Sbrcs.

Algunos deta!ie’:---L------v-.--
c.sJec:7ies de ui:ioneJ con :lavcs
..-- --m-m

Un¡& ¿r mlen;br9s Fr ziitiic-:~-.!os entre sí. - En una siiuación como Ia mostrada -


en Ia fig. 4.((óTiiL’rõ~YF~vM-b quedar perper,dicular a la fibra en el miembro que reci-
be la punta y debe dimensionarse para qL lk resista lateralmente la componente horizontal
de la carga. En la fig. 4.9 (b) se ilustra una condición en que la componente vertical
de la fuerza en el miembro inrlinl=do implica una carga de extracción sobre el clavo. -
En este caso el clovo debe dimensionarse para resistir tanto la carga de extracción como
el empuje lateral debido a la componente horizontal.

Clavos inclinados.-- Muchos detalles c’e Lfrión requieren que fcs clavos se hin
quen en dirección inciinn= un i:: fig. 4. ?O se muesiran ~Jnioncs entre el-;mentoì machi-=
hembrados para pisos o techos. Cuando se prevén cambios volum&ricos de Ia madera, -
que originen separaciones entre las tablas, los cic.vos deben dinenslonarse para resistir -
las fuerzus laterales y de ext;occikn indicadrlr en la fig. 4.10 (a), debidas a las cargas -
0)

UNiONES EN ANGULO
Figura 4.9 CON CLAVO
Junta con holgura

( Clavo trabaja 1

Junta sin holgura

( Clavo no trabaja )

Transmisi6n
fuerza
cortante
en plano
duelas

UNION DE DUELAS CO9 CLAVOS


Figura 4.10
INCLINADOS
verticales. Cuando el ajuste entre las tablas es adecuado, como se indica 8n la fIg. 4.10
( b ), no actúan Fuerzas sobre el clavo. En realidad, la funcibn más importante de es-
tos clavos es la transmisión de fuerzas cortantes entre duelas, como se indica en la fig.
9 ( c ), lo que es importante cuando el piso debe actuar como diafragma. &l 8St8 C a -
so ios clavos quedan sujetos a empujes laterales exclusivamente.

tiì 1~ f i g s . 4.11 ( a ) y 4.11 (b > se muestran otros detulles de unión con --


clava inclinados, utilizados cuando no existe acceso par; clavar en la forma indicada-
en la fig. 11. ( c ) que suele ser preferible.

Existe un tipo de unión ( “toe/nailed cqnnection” en la nomenclatura ingle--


sa” ) en el qu.e es obligado utilizar clavos inclinado& Se trata’ de uniones entre dos -
miembros cuyos ejes longitudinales se encuentra en 81 plano de una unión, como en la -
fig. 4.12. Si los clavos se hincan en dirección paralela a las ,fibras de uno de los miem-
bros la resistencia a la extracción sería demasiado baja. Suelen considerarse como car-
gas permisibles para clavos inclinados en este tipo de uniones,’ 83‘%de la carga permisi-
ble lateral y 67Y0 de la carga permisible de extracción, si l.os clavos se hikon con una
inclinación de aproximadamente 30’ y se introducen a una distancia del extremo de la-
pieza igual a la tercera parte de la longitud del clavo aproximadamente.

3.4 TORNILLOS PARA MADERA Y PIJAS.

Los tornil.los para madera varían en longitud de l/,” a 3” y pueden tener dl


versos diámetros. Se introducen en la madera con la ayuda de un desarmador en un --
agujero guía taladrado previamente, Las pijas tienen rosca como las tamillos, pero su-
longitud puede llegar a ser de 12”. También requieren un aguiero guía para su fi/ación
que se efectúa con llaves de tuercas. En la fig. 4.13 se muestran tornillos y pijas típi--
cas. El comportamiento de los dos eiwentos de unión es semejante y por ello la ref -
ll propone recomendaciones comunes à ambos, algunas de las más ~importantes se resehan
en los párrafos siguientes. Como en el caso de las rec6mendaciones pam clavos, las -
capocldades permisibles se hacen depender exclusivamente de la densidad relativa de la
madera, sin involucrar la especie.

Al igual que los clavos, los tornillos y las pijas pueden utilizarse de dos mcr
neras para .efectuar conexiones entre elementos de madera; arpovechando sea su resisten-
cia a la extracción o sea su resistencia a las cargas aplicadas lateralmente. Lot dióme
tros utilizados en la expresión de capacidad ermisible de carga son los que Corr&pch=
% y D ti enen el mismo stgnffkado que -
den a la caila I isa. En estas expresiones,
para los clavos y también se puede tomar igual a Iû.40, si se desconoce el valor real. -
Se recomienda que los agujeros guía para los tornillos tengan los siguientes diámetros: -
el correspondiente a la cana lisa para recibir a ésta y el correspondiente a las 2/3 del
de la cana lisa, como máximo, para recibir la parte roscada.
93

U?TIONES CON CLAVOS INCLINADOS

Figura 4.11
94

UNION COI'? CLAVOS

INCLINADOS

Figura 4.12
TORNILLO

Uidmetro

Caña Cuerda
k u
PIJA
/ Longitud
\

TORNILLO Y PIJA
*Figura 4.13
96

Resistencia a cargos iaterales.

En uniones como 3a mostrada en la fig: 4.15 (a), en las que el tornillo es ir-r-
sertodo perpendicularmente a las fibras, la capacidad de carga en kg está dada por

p3
= 3.75
¿r D2
Las capacidades de carga dadas por esta expresión son aplicables cuando ios -
tornillos penetran en el miembro que recibe la punta una distancia igual a siete veces -
el diámetro de la cana lisa y cuando los espaciamientos mínimos de los tornillos en fun
ción del diámetro de la ,cafia, D, sean los siguientes : ( fig. 4.14 ).

1) Cuando la fuerza actúa en la dirección de las fibras :

3 D entre hileras de tornillos


5 D de los bordes
10’ D entre tornillos adyacentes en la dirección de las fibras
10 D de los extremos

2) Cuando la fuerza actúa en dirección normal a lai fibras :

5 .D entre hileras de tornillos


5 D del bordu no cargado
10 D del bord, I cargado
10 D entre to;nil!oc adyacentes en la dirección del grano

Como en el caso 02 los clavos, la ref ll da recomendaciones adicionales pa-


ro situaciones particulares.

Resistencia a la extracción.

La capacidad de carga permisible, en kg, de tornillos sometidos a fuerzas de-


extracción, como en lo fig. 4.15 (b ), e insertados en dirección perpendicular a la fi-
bra, por centímetro de penetración de la caRa roscada .en la pieza que contenga la pu!
ta ckda por

2
p4
= 15 d D 5

Esta expresión es vúlida cuando los espaciamientos mínimos de los tomillos - -


sean los correspondientes al coso de carga lateral cuando la fuerza es paralela a las fi-
9: .Y

E'IGURZ) 4.3!4 ESPAC1AMIEMTO MU!JIMO FARA TORNILLOS


1 ‘ ;
'! KEGL~NTO UEL DISTRITO FEDERAL

í=
CT?

---
r-- -.-- -. --
-‘.
---=x~
98

Empuje lateral

Extracción (b)

FORMAS EN QUE TRARAJAN


LOS TORNILLOS Y LAS
Fígura'4./5 FIJAS
3.5 PERNOS.

E l pernu es IJI~O d e 60s e l e m e n t o s d e un¡&, d e uso mirs corniln p o r q u e permite-


realizar conexiones de con$.iderabie resistencìa con relativo sencillez, Los pernos pue--
den ser can cabera en un exhwno y rosca con tuerca en ambos extremos. S u iongihrd-
y s u diYmstra son muy variabless, E l diámetro v a r í a e n t r e 1,4” y 3”.

Generaimente se emplean en con& ínación con rondanas. Suele recomendarse


que d diámetro de los agujeros en las que se coloquen los pernos no exceda en más de
1.6 mm al de los pernos.

Las principales variables que influyen en Ia capacidad de una conexión hecha


con pernos son la especie, la clasiiicacih y eI contenida de humedad de la maderu, la
geometría de la uni& y la distancia be los pernas a los bordes y extremos de los pie--
X I X unidas. Antes de resefiar las recwnendocuones empíricas que se propinen en IU ref.
Il, se describirá brevemente el comporramiento da, las uriioi>es entre elementos de mude-
Kl.

Consideremos primero l o unión de dos pIezas de mdera unidas a una tercera-


pieza central, mas gruesa, co,tno SE: indica rn la fig. 4.16 (a >. La forma en que se apl’
ca la carga se muestra en i* misma figura. Como el agujere en que se coloco el per--
no es un poco mayor que e.1 diometro de este, se presenra utl desiiramiento inicial en -
el momenlo en que 5c aplica lo cargo. Una VBL que el perno se ho apoyado firmemen
te contra la madero ia relación ccïrgo-deslizamiento ez lineal hcrsta una carga que es -=
bastante menor que Ic resktenaic Ultimo de la conexión, A partir de este momento Ia
carga prcduce aplastamiento en los caras en contacto de Ios miembros de madera. La
curva se va tendiendo a medida que progresa el aplastamiento de los fibras y se va de-
‘formando el perno. LaS cargas permjsibks suelen establecerse de manera que sean del -
orden de la mitad del !írnite de proporcionalidad. Err la fig. 4.16 (b ) se muestra cuaIita
tivamente una gráfica carga-des¡ izamiento típico.

Pueden hocersa las siguientes consideraciones sobre uniones del tipo dtwztlta,-
Cuando más densa > resistente sea !c: madera y mayor el diámetro del perno, mayor será
l a resistenciu d e l a ursiVn. La resiskncía dei perno no afecta& el Iímite de proporcio-
nalidad de ia consxi& a na setr qile el perno sea tan débil que empiece a dc4hrse an
tes de que se inicie el uplas!amiwzta d e las fibras d e Madera cuanro más t i e m p o per-
.II
nerca recto el perno, tonta mas uniforme ~94 Ic distribuciijn de esfuerzos de aplasta- -
miento en la madera,. Una conexih con los miembros laterales o el miembro central -
muy delgado ,+hliorá ch uca ccxrt~a bai~; existe una condíclón balanceada entre los espe-
100

T
I Carga

00
LP II esfuerzo de
.---LI- trabajo

Deslizamiento

0) .

UNION CON LOS PERNOS

DE PIEZAS CON LOS EJES LONGI-


Figura 4.16
TUDINALES PARALELOS
sores de los miembros unidos, tal que los tres miembros alcanzan un estado critico simul
táneamente. Si el perno está demasiado cerca dei extremo de los miembros el comportã
miento es muy distinto: la falla sobreviene por rajaduras longitudinales de la madera. -

Si los miembros se unen como en la fig. 4.17, de manera que en el miembro -


central las fuerzas acrúan en sentido perpendicular a !as fibras, la resistencia que puede
desarro Jlarse es mucho menor que en el caso anterior. Esto se debe a que la pieza cen
tral se ve somcrida a esfuerzos de tensión perpendiculares a las fibras. Como es sabidõ
l a res¡!stencia de la madera a este tipo de esfuerzos es baia.

Es frecuente tener que unir miembros con sus ejes inclinados entre sí, como se
muestra en la fig . 4.18. En este caso debe recurrirse a la fórmula de Hankinson, como -
se indica en la reseRa d e las recomendaciones de la ref ll que se presenta m6s adelarr
te.

Es posible unir sólo dos miembros por medio de un perno, como se indica en-
la fig. 4.19, Es evidente que ei comportamiento de este tipo de conexión será menos fa-
vorable que el de las descritas anteriormente porque se cuenta con un solo plano de re-
sistencia a cortante, l as Fuerzas actúan excéntricamente, el perno queda sujeto a una -
flexión fuerte y el aplastamiento de la madera se inicia a una carga baja.

En la fig. 4.20 se muestran dos ejemplos d.e conexiones con cuatro pernos. En
‘una, los miembros laterales son paralelos al miembros central de manera que en todos -
los miembros las fuerzas actUan paralelamente a la dirección de las fibras. En la otra,
los miembros laterales son perpendiculares al miembro central’ y las fuerzas están aplica
das de manera que e n el miembro central actúan en dirección perpendicular a las fibra;
Experimentalmente se ha comprobado que la resistencia del conjunto de los cuatro per--
nos es sólo ligeramente inferior a la resistencia que habrian tenido los pernos considera-
dos individualmente, Como es I6gico suporwr, la resistencia de unlones en que las - -
fuerzas actúan en dirección perpendicular a las fibras es considerablemente menor a la -
del caso en que todas las fuerzas son paralefas a las fibras.

El comportamiento de uniones de miembros de madera a abase de pernos se co


menta más ampliamente en el inciso 6.2 de la ref. 1, el inciso 29.5 de lo ref 3, el -
cap. 5 de la ref 4 y el cap 15 de la ref. 5. A continuación se presenta un breve re-
‘sumen de las recomendaciones propuestas en el Reglamento del Distrito Federal ( ref 11 ).

La ref ll da cargas laterales permisibles para uniones con un perno para di- -
versos casos. Cuando se utiliza más de un perno se considera que la carga permisible -
se puede obtener sumando las cargas permisibles de los pernos considerados individualmen
te, Se resellan aquí únicamente los casos mús importantes.

1. Uniones en que los ejes longitudinales de las piezas por unir son linea- -
les.
102

UNION CON PERNO DE PIEZAS CON LOS

EJES LONGITUDINALES PERPENDICULA-

RES ENTRE SI

Figura 4.17
103

Dircccibn de la fibra

Dirección de

FOFQWLA DE HMKINSON

APLICADA A UNIONES CON PERNOS

Figura 4.18

l
IP = pF---...-_
t;,,:
1 + PP- _ i Sen* <
P
N

P -ìT.' = Capacidad p?ra el ángulo ':'


2
P = Capacidad par% pieza; con ejes colineales
P

P = Capacidad -ya
pu- ;J.iezas con ejes normales
I
104

_ . .

DOS MIEMBROS UNIDOS CON

UN PERNO

Figura 4.19
-4-t&

------.u

+---IN-

(b)

Figura 4.20

MI",MEROS
106

A. Caso base. Unión de tres piezas, en que las piezas exteriores tienen por
lo menos la mitad del espesor de la pieza central. Su capacidad en kg,
se obtiene de

P5 = 1.12 $m kI . D . t

En donde b’ y D tienen el significado dado en secciones anteriores y t


es el espesor del miembro central en milímetros. El valor de kl se da a continuación -
en función de t/D:

VD 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Io-‘

kl 1.00 1.00 1.00 0.97 0.88 0.76 0.65 0.57 0.51 0.46

t/D ll 12 13

0.41 0.38 0.35


kl

B. Unión de tres piezas, en que las piezas exteriores tienen un espesor me--
nor de la mitad de la pieza principal. La copacidad de carga esth dada
por la capacidad del caso base tomando t igual a das veces CI es+sor-
menor.

C. Unión de dos piezas. La capacidad de carga será la mitad de la dci ca


so base, considerando t como dos veces el espesor de la pieza más deT
goda.

0. Unión de 3 piezas, en que las exteriores sean de acero, la capacidad de


carga estará dada por la del caso base incrementado en un 25% siempre-
y cuando no se sobrepase los esfuerzos permisibles en las piezas de acero.

E. Unión de más de tres piezas de mddera. La capacidad de carga será la-


suma de las capacidades de carga de las uniones componentes con un so-
lo plano de cortante, penentes con un solo plano de cortante, resultando
de considerar las piezas intermedias divididas, cada una a la mitad.
10-i

II. Uniones en que ios ejes longitudinales de las piezas por unir son perpen-
diculares. .

A. Caso base. Unión de tres piezas, en la que las piezas exteriores tengon
por lo menos la mitad del espesor de la pieza central. La capacidad eñ
kg se obtiene de

P6 = 0.35 x . k2 . k3 . D . t

en donde x , D y t tienen el significado y las unidades dadas en --


secciones anteriores. Los va!ores de k2 y kg se don a continuación, en-
función de t/D y D, respectivamente :

t/D 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
k2 1.00 1.00 1.00 1.00 1.00 1.00 1.00 0.96 Ci. 0.76

!1 12 13

0.48 0.61 0.55

p mfi ( f+Jkl) 6.4( 1,/4 ) 9 . 5 (3/8) 12.7 ( 1/2 ) 1 5 . 0 (5/8)

k3 2.50 l.P.5 1.68 1.52

25.G ( 1 ) 31.8 ( ll/4 )

1.27 1.19

5 0 . 8 .(2) 5 9 . 2 ( 2 1/3 )
.l.o7 1.03

Para otros casos se calculan las carsas permisibh de acuerdo con el inciso -
ior y considerando el caso base de este artículo.
108

III. Uniones en que los ejes ir>ngitudinales de las piezas por unir forman un-
-ángulo 8 entre sí.

La capacidad de carga de estas uniones se calcula usan& la fórmula de-


Hankinson, utilizando los capacidades de carga de dicha unión para - -
9 = 0”y 8 - 5G”, en lugar de esfuerzos permisibles. Véase la -
fig. 4.18.

Los espaciamientos mínimos recomendados en la ref ll para uniones con pernos


son los siguientes, siendo D el diómetro de los pernos (f ig. 4.21.)

1. Cuando las fuerzas actúan en la dirección de las fibras :

4 D entre pernos adyacentes en la dirección de la fibra.


1.5 D entre hileras de pernos
7 D del extremo cargado
4 D del extremo no cargado
1.5 D de los bordes

II. Cuando las fuerzas actúan en dirección normal a la dirección de las fi--
bras :

4 D entre pernos adyacentes en la dirección de la fibra


4 D de los extremos
4 D del borde cargado
1.5 D del borde no cargado
5 D entre hileras de pernos para t/Q 6
2 -5 D entre hileras de pernos para t/D = 2
( Se interpola entre los dos últimos valores para : 2 t/D 6

3.6 PLACAS.

En ocasiones se forman uniones combinando clavos, tomillos o perno6 con pcO_


cas de acero. Los reglamentos permiten incrementar las conexiones reforzadas con pla-
cas en un porcentaje del orden de 25. Para armaduras ligeras se han desarrollado pla--
cas patentadas con salientes integrados que actúan como clavos. Para uniones en que -
las fuerzas que deben transmitirse son relativamente pequefias, como sucede en armadw-
ras para techos de vivienda a veces se emplean placas de triplay combinadas con cola -
clavos.
-

FIGUlW 4.21 I?sPACIAMJXNTO MINI30 PARA'PERNOS

U I J IJI

-1
- -

70
1
110

3.7 CO NECTORES DIVERSOS.

Como ya se dijo, además de los que han sido descritos en los incisos anterio-
res, existe un sinnúmero de conectores especiales, generalmente patentados. Sus capaci
dades suelen estar tabuladas en las especificaciones de los fabricantes. Se describirán -
aquí, muy brevemente, algunos.de los más comunes.

Los conectores descritos se utilizan en uniones de estructuras pesadas, en com


binación con pernos, con ellos se logran capacidades del orden de cinco veces las co-z.
rrespondientes a los pernos solos. Su obieto es repartir las fuerzas en superficies de mc
dera relafivamente grandes, con lo que se reducen las concentraciones de esfuerzos de’
aplastamienlo que se presentan cuando los pernos se utilizan solos. El comportamiento
de diversos conectores patentados semejantes a los que se mencionan a continuación es
analizado ampliamente por Gurfinkel, en el inciso 3.6 de la ref 1, Hansen, en el ca?
5 de la ref 4, y Hoyle, en el capítulo 13 de la ref 19. La ref 7 contiene algunas r;
comendaciones sobre su uso.

Conectores de anillo abierto.

‘En la fig. 4.22 se muestra un conector de anillo abierto y la forma .en que
transmite fuerza cortante. En la misma figura se muestran dos uniones como las utilido
des para hacer ensayes de este tipo de conectores. El anillo de acero se coloca en -’
unas ranuras circulantes formadas en las superficies de las piezas por unir. Las piezas
se mantienen unidas por medio de un perno. Las fuerzas en ios miembros se transmiten
unidas por medio de un perno. Las fuerzas en los miembros se transmiten a través de 1’
conexihn por medio de los esfuerzos de aplastamiento distribuidos en Id superficie relati
vamente grande del anillo. El anillo se parte para facilitar la distribución de la cargi
en el interior y el exterior del anillo y para tener en cuenta los cambios volumétricos’
de la madera.

Conectores de placa para esfuerzo cortante.

El principio en que se basa este tipo de conector se muestra en la fig* 4.23


&tá constituido por dos pernos circulantes metálicos fijados en ranuras practicadas en I s
pieza por unir. La fuerza es transferida de miembro a miembro a través del perno, per
la transferencia de la carga del miembro al perno se efectúa a través de la superficie
relativamente grande en torno al anillo del conector. Estos conectores son especialmen
te útiles cuando se desea unir un miembro de madera con uno de acero.

Otros conectores

En la fig. 4.24 se muestran algunos otros tipos de conectores mecánicos.


3.1 1

Anillo abierto

HERRAMIENTA PARA
PERNO '
FORMARRANURA

Principio del

anillo abierto

Carga
e-

Figura 4.22
112

- .

Figura 4.23
CONECTOR DE PLACA PARA

ESFUERZO CORTANTE - _

.. ..
113

Contratuerca

Anillo 3e dientes

Rondana de presión

Barra de alta resistencia

Anillo de dientes

Curvatura simple Plana

Panillas

CONECTORES DIVERSOS
114

3.8 PEGAMENTOS.

Los pegamentos se utilizan no solamente para formar elementos de madera la-


minada o triplay, así como combinaciones diversas de triplay con maquinaria ordinaria,-
ss’no también en conexiones entre miembros estructurales.

Existe una gran diversisdad de pegamentos y colas, unos de origen natural co-
mo la caseína, fabricada de leche cuajada mezclada con cal o sal de sodio, y otros, ar
tificiales como las resinas sintéticas.

Los tres tipos más comunes son los siguientes :

Resinas fenólicas. Son resinas sintéticas, difíciles de aplicar, pero constitu--


yen el pegamento más satisfactorio desde el punto de vista de resistencia y ‘durabilidad.
Resisten la humedad, de manera que puedan usarse en estructuras que se encuentran a -
la intemperie.

Caseína. Es más fácil de aplicar que las resinas fenólicas sintéticas, pero --
más sensi b~umedad. Su uso debe limitarse a estructuras protegidas de la intem-
perie.

Urea. Es también una resina sintética. Se aplica con facilidad, pero su - -


comportamiento es dudoso. Se tiende a prescindir del uso de este pegamento.

Al escoger un pegamento debe investigarse sus caracterlsticas de durabilidad ,


el procedimiento de aplicación y su capacidad para transmitir esfuerzos cortantes.parale
las a las superficies unidas o esfuerzos de tensión perpendiculares a ellas. Las especifil
caciones de los fabricantes suelen proporcionar datos útiles.

Para mayor información sobre pegamentos y adhesivos consúltense las refs 13,
14, 15 y el inciso 190 de la ref. 4.