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TECNOLÓGICO NACIONAL DE MÉXICO

INSTITUTO TECNOLÓGICO DE CELAYA

DISEÑO ASISTIDO POR COMPUTADORA

INGENIERÍA MECATRÓNICA

DISEÑO CONCURRENTE, COLABORATIVO Y


SUSTENTABLE

INTEGRANTES:

AGUILAR ISIDRO JOSÉ ANTONIO


GÓMEZ BUENAVISTA ANA REBECA

04 DE FEBRERO DE 2018
Índice
Introducción 2

Diseño concurrente 3

Diseño colaborativo 5

Diseño sustentable 6

Conclusiones 8

Bibliografía 9

1
Introducción
Un diseño es la expresión de una idea que soluciona de forma innovadora un problema
concreto y sirve de guía para llevarlo a la práctica, es decir, para construirlo y evaluarlo.
De todas las ramas de la ingeniería, los planos de construcción en las obras civiles son la
expresión más popular de diseño.
Un gran problema en ingeniería es que en mayor o menor grado es posible pasar directamente
del análisis a la construcción sin tener un diseño bien especificado.
Probablemente esto se deba a que el ingeniero es una persona práctica que se apasiona por
solucionar un problema en cuanto termina de planteársele. Esta pasión, sin embargo, puede
jugar en contra de la eficiencia en el proceso e incluso poner en riesgo todo el proyecto.

Diseñar implica tomar decisiones. Se escoge una opción y se elimina el resto de posibilidades
para definir el diseño concreto. Estas decisiones implican criterio, compromiso y
responsabilidad. Criterio porque no se pueden tomar simplemente por gusto o por
conveniencia propia. Compromiso porque la decisión tomada debe acompañar todo el ciclo
de ingeniería hasta la evaluación final, estando preparado para recibir cuestionamientos si
hace falta. Responsabilidad porque las decisiones tomadas afectarán no solo a la obra
construida sino a todos los involucrados, incluyendo a los usuarios finales.

Para llevar a cabo por tanto un diseño correcto es necesario primero estudiar y comprender
algunos conceptos dentro del estudio del diseño, para este caso enfocando en primera
instancia al diseño concurrente, al colaborativo y al sustentable.

2
Diseño concurrente (Ingeniería concurrente)

En los últimos años se ha ido desarrollando una nueva forma de entender la ingeniería en la
que el diseño acumula cada vez mayores responsabilidades. En efecto, esta nueva visión
propugna que una correcta definición y concepción global de los sistemas o máquinas debe
tener en cuenta tanto los requerimientos de su ciclo de vida como la gama de productos
fabricada por la empresa o sector, lo que constituye la mejor garantía para su correcto
funcionamiento y su acierto comercial.

Esta nueva perspectiva toma el nombre de ingeniería concurrente y se apoya en nuevos


métodos (diseño para la fabricación y el montaje, DFMA; para la calidad, DFQ; para el
entorno, DFE), nuevas herramientas basadas en las tecnologías de la información y de la
comunicación (herramientas asistidas por ordenador: diseño CAD, ingeniería CAE;
fabricación CAM; herramientas integradoras: PDM, redes locales, Internet) y nuevas formas
organizativas (equipos pluridisciplinarios, jefe de proyecto, organización matricial, o por
líneas de proyecto). Es importante recordar que la concepción de productos y servicios
continúa siendo esencialmente una tarea humana y punto de encuentro entre la técnica, la
ciencia y las humanidades.

De otra forma, la ingeniería concurrente no es más que una aproximación al diseño, integrado
de productos y a sus procesos relacionados, incluyendo fabricación y soporte. Esta
aproximación pretende que quienes desarrollan el producto consideren todos los elementos
del ciclo de vida del producto desde su concepción hasta su desaparición, incluyendo calidad,
costo, tiempo y necesidades del usuario.
Sirve como mecanismo para sincronizar la información tomada en el mercado con las
posibilidades para el desarrollo de productos que tenga la empresa, tratando de acortar el
tiempo necesario para colocar los productos a disposición de los clientes, reducir los costos
asociados y evitar los procesos a lo largo de la cadena de valor. [1]

Algunas perspectivas de la ingeniería concurrente de acuerdo al enfoque son:

Diseño para la calidad - Perspectiva que, más allá de buscar la conformidad de un producto
o servicio con las especificaciones previstas, incide en el mismo diseño para hacerlo más apto
para la calidad.
Diseño para el entorno - Perspectiva que toma en consideración en el diseño las crecientes
limitaciones que comportan la escasez de energía y recursos naturales, los impactos
ambientales y los requerimientos que se engloban bajo el concepto de factor humano, todos
ellos cada vez más sometidos a normativas y a legislaciones.
Diseño en el contexto de la gama de producto - Perspectiva que inscribe el diseño y el
desarrollo del producto o servicio en el contexto de la oferta de la empresa o del sector. Tiene
presente la tendencia a desplazar la oferta de productos hacia una oferta más global de
servicios cuya prestación requiere a menudo de nuevos y más sofisticados productos. Ello
impulsa a muchas empresas a asociarse o a formar grupos para completar y mejorar su gama
y coordinar la concepción y el desarrollo de sus productos.

3
Principales orientaciones de la ingeniería concurrente:

Las dos orientaciones descritas anteriormente pueden ser denominadas como:

A) Ingeniería concurrente orientada al producto (fabricación, costes, inversión, calidad,


comercialización, apariencia).
B) Ingeniería concurrente orientada al entorno (ergonomía, seguridad, medioambiente, fin de
vida).

Orientada al producto

Esta primera orientación de la ingeniería concurrente se refiere a la integración de todos


aquellos aspectos que pueden tener una incidencia positiva en el producto, especialmente en
sus funciones y en la relación entre prestaciones y coste.

Los rasgos principales de la ingeniería concurrente orientada al producto son:

a) En primer lugar, debe asegurar que el producto o servicio responda a las necesidades
manifestadas por los usuarios; por lo tanto, es fundamental la intervención del departamento
de marketing en su definición.
b) En segundo lugar, debe tomar en consideración desde el inicio los procesos de fabricación
y el equipo e inversión necesarios; por lo que es necesaria la intervención de la ingeniería de
fabricación desde el inicio del proyecto.
a) Y, en tercer lugar, hay que asegurar la calidad del producto y la rentabilidad de los recursos
para fabricarlo y comercializarlo, por lo que debe preverse la intervención del departamento
de calidad en la definición y desarrollo del proyecto.

Orientada al entorno

La ingeniería concurrente orientada al entorno trata precisamente de aquellos aspectos


relacionados con el entorno del producto que, a pesar de que con un diseño concurrente
adecuado podrían mejorar o eliminarse, no hay incentivos suficientes para implementarlos,
pues normalmente sus efectos inciden fuera de la empresa y son soportados por los usuarios
e indirectamente por la sociedad (consumos elevados, contaminaciones, fallos, falta de
seguridad, problemática de fin de vida). Es evidente que este es un esquema simplista ya que
los buenos fabricantes no abandonan a sus clientes (garantías, servicios de postventa,
mantenimiento), pero también es cierto que hay temas que aún están demasiado ausentes
(poca seguridad, consumos excesivos, emisiones contaminantes, impactos de la eliminación).

Las principales metodologías y puntos de vista que inciden en la ingeniería concurrente


orientada al entorno son:

a) Ergonomía. Trata la relación entre el hombre y la máquina. Son técnicas ya desarrolladas


desde hace más de cuatro décadas con una incidencia creciente en el diseño.

4
c) Seguridad. Estudia la manera de evitar el riesgo de daños personales o materiales. Las
normativas europeas de seguridad en las máquinas hacen responsable al fabricante de las
incidencias y accidentes imputables al diseño (a partir de 1995).
d) Medioambiente. Propugna el uso sostenible de materiales y energía tanto en la fabricación
como en la utilización y la disminución de las emisiones contaminantes. Estos aspectos tienen
regulaciones más o menos severas, especialmente en algunos sectores y su importancia en el
diseño no hará más que aumentar.
e) Eliminación o reciclaje. Estudia la forma de reutilizar, reciclar o recuperar los materiales
al fin de vida de los productos y todo indica que su incidencia en el diseño irá creciendo. La
automoción y el embalaje marcan la pauta. [1]

Diseño colaborativo

El diseño colaborativo es un proceso de generación de ideas, dentro de una estructura


organizativa, en la que dos o más unidades de negocio (no individuos) trabajan juntas, en el
cumplimiento de metas comunes. Internamente, dos o más departamentos dentro de una sola
empresa (aunque en ciertas circunstancias también son externas, como en el caso de
proveedores de bienes o de servicios), trabajan en estrecha colaboración y coordinación,
durante el proceso de desarrollo de un producto. Externamente, las empresas establecen
relaciones con otras empresas en la construcción de una cadena de suministro y de valor para
trabajar colaborativamente, hacia un objetivo común.

Todo ello agrega más valor al producto o servicio, mediante la combinación de los
conocimientos y recursos de las empresas asociadas o departamentos de una organización.
Además permite que el equipo de desarrollo pueda aprovechar todos sus rescursos para
encontrar una solución óptima conjunta a un problema de diseño.
Ello significa que todos los recursos de desarrollo se utilizan de manera más eficiente, lo que
lleva a los tiempos de desarrollo más cortos. [3]

Diseño colaborativo abierto a la red e Internet (Caso de diseño web en pleno auge)

Podríamos decir que el proceso de diseño por encargo consiste en dos tareas fundamentales:
ejecutar el diseño y comunicarse con el cliente. La primera requiere de un conocimiento
especif́ ico de las herramientas y el medio; la segunda es cuestión de tiempo, más cuanto
menos fluida es la comunicación, cuantas más interferencias se encuentran en el camino que
ha de seguir la información. Tradicionalmente un cliente ha recurrido a un diseñador para
paliar una falta de conocimiento o una falta de tiempo. La gura del especialista en diseño, el
experto, cubriá estas carencias con sus servicios. Esto ha cambiado en nuestros días: el peso
de cada una de las partes, ejecución y comunicación, ha variado con la irrupción de dos
nuevas herramientas en el sector: el ordenador personal e Internet. Estas herramientas además
permiten al cliente decidir qué carga de trabajo atribuye al diseñador: ya no es un todo o nada.
Como en tantos otros sectores, en el mundo del diseño, las nuevas tecnologías han
democratizado el sector, haciendo que la tarea de ejecución sea accesible a un grupo cada vez

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más numeroso de personas, perdiendo importancia el papel del diseñador como experto y
reduciendo la brecha de conocimiento entre clientes y diseñadores.

Dentro de este contexto de diseño en red, en el que los profesionales del sector colaboran
compartiendo su trabajo, tiene sentido pensar en una manera de funcionar similar entre las
partes implicadas directamente en un proceso concreto de diseño: el cliente y el diseñador.
Para que se produzca una colaboración fluida entre ambas partes hay que eliminar las parcelas
de acción y conocimiento tradicionales de cada actor.
El cliente tiene que tener la capacidad de habitar el terreno del diseño y para que se produzcan
estas incursiones debe adquirir ciertos conocimientos necesarios. Por un lado los
conocimientos técnicos, y por otro el manejo de las herramientas utilizadas en la ejecución
del diseño. Pero sobre todo el diseñador debe liberar el código fuente del proceso, hacerlo
abierto, de manera que el cliente tenga capacidad de decisión para modificarlo según sus
necesidades, que conoce mucho mejor que el diseñador o desarrollador. Conocer el código
fuente del proceso permite al cliente valorar en las mismas condiciones que lo hace el
diseñador cada decisión que se toma en el proceso de diseño. De esta manera la labor del
cliente no será confiar en el buen hacer profesional del diseñador, ni imponer siguiendo una
intuición o un capricho, sino participar activamente y con responsabilidad en cada decisión.
Así la relación entre el diseñador y el cliente no se establece como un voto de confianza que
éste deposita en aquél en función de sus trabajos anteriores. Por lo tanto la acción, el trabajo
y la responsabilidad del resultado son compartidos. [2]

Las recomendaciones hechas para llevar a cabo correctamente el proceso de diseño


colaborativo son:

• Involucrar a todos los departamentos lo más pronto posible en el proceso.


• Recopilar información sobre el diseño completo.
• Mantenerse flexible a los cambios que puedan surgir.
• Coordinar los datos sistemáticamente.
• Asegurarse de que todos están en trabajando bajo el mismo diseño ideal. [3]

Diseño sustentable

Actualmente cualquier profesional del diseño está familiarizado con términos como Diseño
Sustentable, Diseño Sostenible, Eco-friendly, Ecodiseño o Green Design. Acto
imprescindible de todo profesional si pretende obtener un mayor entendimiento del mundo
donde se desempeña.

Un repaso por algunas de las soluciones que más se escuchan para enfrentar la problemática
de hacer un mundo sostenible, permite rápidamente identificar las siguientes: el cambio
tecnológico con su hermana la eficiencia, el consumo responsable y la Responsabilidad
Social Empresaria.
La tecnología hoy se ha convertido en el bálsamo que todo lo soluciona. Se busca crear
motores más eficientes, menos contaminantes que los anteriores, o baterías que tengan mayor
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duración. Muchos son los que sostienen que la tecnología es la solución, y que ésta a su
debido tiempo encontrará algo que permita a la sociedad vivir mejor que antes, con mayor
bienestar material a menos precio. También, y como para aseverar esta posición, se suelen
presentar numerosos ejemplos de autos o empresas menos contaminantes.
El problema que se omite, es que muchas de estas soluciones funcionan a nivel individual o
sectorial. Pero si se mira a escala global, estas mejoras casi siempre conllevan a un
incremento, debido a un uso en aplicaciones antes no contempladas. Caso concreto son las
PC, donde varias mejoras en su diseño lograron mejorar sus rendimientos y bajar sus costos.
Y efectivamente, si se toma una PC actual y se la compara con una de la década de los 90 se
observa que consume menos, o que se pueden realizar más tareas con ella. Pero miradas
globalmente, hoy es norma tener en una casa de clase media una PC, una notebook y
una tablet; con lo que cualquier ahorro posible se diluye en la mayor cantidad de dispositivos
que se venden. Este mismo comportamiento también ha sido verificado con muchos otros
ejemplos, al punto que fue teorizado en la llamada Paradoja de Jevons, la cual afirma que a
medida que el perfeccionamiento tecnológico aumenta la eficiencia con la que se usa un
recurso individualmente, es más probable a nivel global un aumento del consumo de dicho
recurso que una disminución. [4]

El consumo responsable es otra falacia muy bien vendida por el sistema socioeconómico. Se
apela a la buena conciencia del ciudadano para convertirlo en un consumidor verde. Según
esta mirada, el problema ambiental se solucionaría usando menos el auto (aunque nunca dejar
de comprarlo), o bajando la temperatura del aire acondicionado un par de grados. Pero por
supuesto, a no dejar de comprar el último modelo, y si es posible colocar un aparato en cada
ambiente de la casa, tanto mejor.
Tampoco se escapan de esto los niños, los cuales son inducidos a consumir desde edades cada
vez más tempranas. Sería bueno preguntarse qué opción les quedará cuando sean mayores, si
el valor que se les inculca es el del consumo desaforado.
Por último, siempre atentas a acomodarse a los deseos y necesidades de los
consumidores, aparecen las empresas. Organización cuya finalidad es incrementar la
ganancia, en los últimos años han aparecido todo tipo de programas para reducir, reutilizar,
y demás R. Aunque no hay manera de esconder la falacia que estos buenos deseos se chocan
de frente con la finalidad para las cuales fueron creadas.

Es evidente que si uno analiza las acciones de nuestra sociedad, el conocimiento del pasado
por sí mismo no alcanza como mecanismo para regular nuestras acciones presentes.
A nivel individual, es indudable que muchos de nosotros, aún los entendidos en estos temas,
seguimos actuando de manera muy poco sustentable en cuanto al cuidado ambiental.
Seguimos teniendo una conducta claramente consumista, donde la mayor parte del tiempo
estamos preocupados por obtener un mejor estándar de vida, lo cual obviamente implica un
mayor uso de recursos naturales de todo tipo, afectando nuestro futuro. [4]

Por tanto el diseño sustentable podría definirse como el diseño que tiene en cuenta los
aspectos ambientales en todos los niveles de producción. Así mismo, persigue el objetivo
de fabricar productos que aporten el menor impacto posible en el ecosistema a lo largo de
todo el ciclo de vida. Sin embargo el diseño sustentable, como se ha visto, no siempre genera
los resultados deseados, en especial en un mundo ya bastante globalizado y competitivo.
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Conclusiones
Como se vio durante el desarrollo del trabajo, para poder llevar a cabo un diseño correcto en
el transcurso de un proyecto es necesario tomar en cuenta muchos factores que influyen en
el posible descenlace, resumiéndolos principalmente en la integración multidisciplinaria de
la industria con análisis por parte de cada departamente o área y teniendo en cuenta siempre
el factor de sustentabilidad.
El análisis del diseño del producto nos va a permitir avanzar correctamente en nuestro trabajo
a futuro, a fin de desenvolver el proyecto que hemos de plantear para la materia de Diseño
Asistido por Computadora con los conceptos que para este momento ya se tienen bien
reconocidos.
Finalmente es de destacar la importancia que debe darse a cada uno de los enfoques del área
de diseño para evitar posteriormente cambios grandes a futuro que puedan perjudicar o
retrasar la correcta implementación.

8
Bibliografía
[1] Riba, C., Diseño Concurrente, 2010, Recuperado de
https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2099.3/36754/9788498800746.pdf?sequence=1&isAll
owed=y.
[2] Sánchez, A., Diseño colaborativo: abriendo el proceso de diseño, 2013, Recuperado de
http://masd.unbosque.edu.co/sites/default/files/pdf%20diseño%20colaborativo.pdf.
[3] CIDEIN, Diseño Colaborativo: PCB, 2009, Recuperado de
http://www.cidein.com/pdf/colaborativo.pdf.
[4] Zito, M., La ética del diseño sustentable, 2014, recuperado de
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1853-35232014000200009