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Opinión Escribe: Jerome Glenn * | Foro Económico Mundial: ¿Podemos imaginar el futuro que

deseamos y estar, a la vez, a tiempo de sentar sus bases?


La Era de la Tecnología Consciente
Estamos entrando a la Era de la Tecnología Consciente a medida que dos megatendencias
tecnológicas convergen: los entornos que hemos construido se están volviendo tan inteligentes
que parecen ser conscientes, y los seres humanos se están integrando tanto con la tecnología
que ya nos estamos convirtiendo en cyborgs. Como toda revolución en la historia humana,
desde la agricultura hasta la industria y la Internet, la llegada de la tecnología consciente traerá
consigo efectos buenos y malos. ¿Seremos capaces de pensar profunda e inteligentemente
acerca del futuro que deseamos y, simultáneamente, configurar los efectos de la tecnología
consciente?

Los seres humanos se convertirán en cyborgs a medida que nuestra biología se integra
con la tecnología. Ya estamos microminiaturizando la tecnología e introduciéndola dentro y
sobre nuestros cuerpos. En las décadas venideras, aumentaremos nuestras capacidades
fisiológicas y cognitivas de la misma forma como actualmente instalamos nuevos hardware y
software en computadoras. Esto permitirá desarrollar aptitudes a nivel genio, conectando
nuestros cerebros directamente con redes de información y de inteligencia artificial.

El entorno que hemos construido incorporará una mayor cantidad de inteligencia


artificial. Con laInternet de las Cosas, estamos integrando chips y sensores en los objetos,
dándoles la impresión de ser conscientes; por ejemplo, cuando usamos comandos de voz para
controlar la calefacción, la luz o la música en nuestros hogares. En la medida en que nuestros
entornos, cada vez más inteligentes, se conecten con nuestro futuro de cyborgs,
experimentaremos una continuidad de nuestras conciencias y nuestra tecnología. A medida
que humanos y máquinas se empiecen a vincular más estrechamente, la distinción entre
ambas entidades se volverá borrosa.

La tecnología consciente nos obligará a enfrentarnos con preguntas fundamentales


acerca de la vida. Todas las eras y las culturas han tenido místicos que se han interesado en
la conciencia y en el significado de la vida, así como tecnócratas que han estado interesados
en desarrollar tecnología para mejorar el futuro. Todas las culturas tienen una mezcla de
ambos, pero los representantes de cada punto de vista tienden a mantenerse aislados y tener
prejuicios sobre los otros. Para mejorar la calidad de la Era de la Tecnología Consciente, las
actitudes de los místicos y los enfoques de los tecnócratas deben fusionarse

Por ejemplo, podemos imaginarnos una ciudad como una máquina para suministrar
electricidad, agua, refugio, transporte e ingresos; o podemos imaginarla como un conjunto de
mentes humanas que evolucionan espiritualmente y despiertan nuestra conciencia. Ambas
cosas son necesarias. Sin la administración tecnócrata, la infraestructura física de la ciudad no
funcionaría; sin el elemento espiritual, la ciudad sería un lugar aburrido para vivir. Al igual que
el músico que declara sentir que su conciencia se fusiona con la música y su instrumento para
lograr un desempeño notable, uno puede imaginarse el futuro “desempeño” de una ciudad, o
de la civilización como un todo, como una experiencia holística de síntesis de la continuidad
entre tecnología y conciencia.

La historia nos enseña que las civilizaciones necesitan de una suerte de “pegamento
perceptual” que logre mantenerlas unidas, ya sea en la forma de mitos religiosos o historias
acerca de los orígenes o destinos nacionales. La idea de un circuito de retroalimentación entre
conciencia y tecnología que avanza hacia una civilización más iluminada ofrece un pegamento
perceptual que ayudará a armonizar las muchas culturas del mundo en una nueva civilización
global.

El camino que conduce hacia una civilización de tecnología consciente presenta


profundos peligros. Resulta muy probable que, a partir de cierto punto, el desarrollo
empezará a darse muy rápidamente: cuando la inteligencia artificial sea capaz de reescribir su
propio código, basándose en la retroalimentación de redes de sensores globales, podrá
volverse más inteligente de un segundo a otro. Podría evolucionar escapando a nuestro
control, ya sea de manera positiva o destructiva. Si exploramos escenarios de posibles
evoluciones futuras de la inteligencia artificial, ¿podremos tomar ahora decisiones más
inteligentes sobre los tipos de nuevo software y competencias que debemos crear?

Gracias al desarrollo de tecnología capaz de mejorar la cognición tendremos un mundo repleto


de genios amplificados. Con los nuevos poderes biológicos perceptuales, tecnológicos y
artificiales a su disposición, un individuo por sí solo podría ser capaz de crear y utilizar armas
de destrucción masiva; un prospecto conocido como “Un Solo Individuo Masivamente
Destructivo” o SIMAD por sus siglas en inglés. Ya contamos con estructuras, si bien
imperfectas, para monitorear y prevenir la capacidad de destrucción masiva de estados nación
y de grupos, ¿qué estructuras podrían prevenir la amenaza de los SIMAD?

Conectar los cerebros humanos directamente con las redes de información y de inteligencia
artificial plantea la pregunta de si las mentes podrían ser pirateadas y manipuladas. ¿Cómo
podemos minimizar el potencial de la información o el armamento perceptual y su potencial
consecuencia de crear una paranoia generalizada? La acelerada automatización hará que
mucho del trabajo hoy en día se vuelva innecesario. Los vehículos sin conductor podrían
eliminar la necesidad de contar con choferes de taxis, buses y camiones. Los robots
encargados del cuidado personal podrían asumir el control de muchas de las funciones que
hoy cumplen enfermeras y trabajadores sociales. La inteligencia artificial podría hacer que los
seres humanos se vuelvan redundantes en profesiones como el derecho y la investigación. ¿La
tecnología consciente generará más empleos que aquellos que reemplaza? ¿O resulta
inevitable el desempleo estructural masivo, con lo cual se requerirá desarrollar nuevos
conceptos ligados a la economía y el trabajo?

Si prevemos y planificamos bien, la civilización de tecnología consciente podría ser


mejor de lo que nos imaginamos en la actualidad. La gobernabilidad podría mejorar
enormemente a través de sistemas de inteligencia colectiva; podría resultar más fácil prevenir y
detectar el crimen; podría lograrse que los recursos se adecúen a las necesidades de manera
más eficiente; podrían abundar las oportunidades para la autorrealización; etc. Sin embargo, lo
inteligente sería analizar detalladamente las posibilidades de la Era de la Tecnología
Consciente hoy y configurar su evolución para crear la civilización futura que deseamos.

* Director Ejecutivo, El Proyecto del Milenio

Caretas. Lunes 5 de octubre de 2015. Recuperado de

http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1227&idSTo=0&idA=73191&N
L=1#.VhLqoOx_NHw