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ESPIRITUALIDAD

EN LA CUMBRE
A 3.600 metros de altitud,
estos escolares juegan a los
pies de un emblemático
lugar de la espiritualidad
de Ladakh: el monasterio
de Thikseu. Fundado en el
siglo XV sobre una colina
rocosa al este de Leh
–la capital–, podría ser una
réplica en Lhassa del
palacio de Potala, símbolo
del budismo tibetano.

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GRAN REPORTAJE

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AISLADOS
DEL MUNDO
En Nyemo, al oeste de
Leh, las aguas del
Zanskar vienen a
verterse en el Indo, uno
de los tres ríos sagrados
de la India. En los largos
meses de invierno, de
noviembre a mayo,
las carreteras resultan
impracticables y es
imposible avituallar la
región, aislada por su
altitud y su clima extremo
(la temperatura cae hasta
los 30 °C bajo cero).

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GRAN REPORTAJE

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MÁSCARAS
SAGRADAS
Cada año, los días catorce
y quince del calendario
tibetano (comienzos de
marzo), los lamas del
monasterio de Matho
interpretan danzas
tibetanas. Con motivo de
este festival que atrae a
miles de espectadores,
llevan máscaras que
suelen estar expuestas en
el museo de Matho. El
lugar alberga también
valiosas thangkas
(pinturas religiosas
realizadas en seda).

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GRAN REPORTAJE

J
untando sus palmas por encima del hueso sagrada. Allá arriba, tan arriba, se despliega un paisaje
occipital y llevándolas después suavemente inmenso y único: el azul casi excesivo del cielo, huér-
al nivel del tórax, con los ojos entrecerra- fano de nubes, los arabescos dibujados por crestas y
dos y los labios resecos por el frío, más de cimas, los valles horadados en picado por los cursos de
un millar de orantes salmodian, en un suave agua, salpicados aquí y allá de yaks y ovejas.
y sereno estado de trance, los mantras sagra- El conjunto compone una extensión infinita en la
dos del Buda de la Compasión: Ma naam que el tiempo se detiene. En esta tierra inhóspita y árida,
khadang. Nyampan semchand thamchad ("Nos ofrece- que forma parte del Estado de Jammu y Cachemira, las
mos a ti, para ayudar a todos los seres vivientes a libe- gentes no tienen gran cosa pero dan mucho. El agua es
rarse del sufrimiento"). Avanzan dos o tres pasos len- escasa y muy valiosa, el frío vivo y cortante, y los cami-
tos antes de prosternarse, con la nariz y la frente pegadas nos desaparecen tras un invierno de ocho meses. Sin
al suelo, las manos extendidas en oración. embargo, no hay una sola casa a la que el visitante no
Una vez al año, durante la última luna llena de sea invitado a pasar al patio para beber un chai, un té
invierno, los ladakhis participan masivamente en esta con leche caliente acompañado de tortas de cebada
procesión, llamada gochak. El ritual celebra, a lo largo agrias y crujientes. “Cuando se vive en un desierto de
de dos días, el primer sermón de Buda hace 2.500 años. piedra y nieve en el que escasea el oxígeno, no hay otra
Es un momento de gracia y devoción que les conduce opción que permanecer unidos”, explica con una gran
a través de las callejuelas de Leh, la capital de esta región sonrisa bajo su oscuro bigote Tsewang Palsor, secreta-
situada en el norte de la India, hasta el antiguo palacio rio general de la Academia Cultural y persona muy
real de Namgyal, con su encabalgamiento de torreo- reconocida en el Ladakh actual. “Si no, no hubiéramos
nes, fortalezas y campanarios. A lo largo del recorrido logrado sobrevivir. Nuestros valores son puros: bús-
humean enormes marmitas de arroz y de té con man- queda de la felicidad, budismo y ayuda mutua. Sepa-
tequilla, dispuestas para reconfortar a los peregrinos. mos preservarlos”.
Pues toda la ciudad y sus habitantes se hacen uno con La historia de este territorio, habitado a lo largo de
los orantes, acompañándolos. Con su rostro apergami-
Con el retorno de la escarcha, vuelven a
nado por el sol del Himalaya, Changchuk Rabstan, de vestir la goncha, tradicional túnica color granate
79 años y 60 gochaks a sus espaldas, relata: “El dolor de
los primeros cien metros deja paso a una serena sen- los siglos por minorías dárdicas (un pueblo indoira-
sación de plenitud. El espíritu, la palabra y el cuerpo se nio), después por tibetanos y cachemires, no siempre
liberan de malos espíritus. Salimos purificados, libera- ha estado teñida de tanta benevolencia. Guerras, con-
dos de la vanidad y del egoísmo”. quistas y sangrientas invasiones han salpicado su his-
Tras tres vueltas de 18 kilómetros y una veintena de toria. Reino independiente durante 900 años, Ladakh
horas de prosternaciones y oraciones, los peregrinos fue conquistado en 1684 por Cachemira, de la cual per-
tienen fama de alcanzar un estado cercano a la atara- maneció dependiente bajo el Imperio británico y pos-
xia o imperturbabilidad, fase última de la quietud, que teriormente bajo la Unión India. En el sur se practica
conduce a la beatitud. Así funciona Ladakh, tierra de un chiísmo moderado, pese a que los retratos de los
budismo tibetano, situada entre los 3.500 y los 7.000 ayatolás Jomeini y Jamenei, poco conocidos por su
metros de altitud sobre los contrafuertes del Himalaya apertura de espíritu, están presentes en todos los rin-
indio, en los confines de Pakistán y China. Desde su cones de los pueblos musulmanes. Y su posición estra-
apertura al turismo en 1974, este techo del mundo, que tégica, en las fronteras de la poderosa China y del tra-
ocupa 87.000 kilómetros cuadrados (la superficie de dicional enemigo paquistaní, ha hecho que durante
Portugal) para apenas 250.000 habitantes, es invadido largo tiempo Ladakh fuera una zona militar restrin-
cada verano por senderistas y moteros extranjeros –los gida. Incluso actualmente, viajar allí continúa siendo
“pelo amarillo”, según el apodo local–, amantes de los una experiencia en la que uno se aleja del mundo. No
cielos saturados de luz y de los paisajes grandiosos. Pero hay acceso a Internet entre los meses de diciembre y
durante el resto del año, “la tierra de los altos collados” mayo porque el único cable subterráneo que une Ladakh
recobra su espléndido aislamiento. Una vida sencilla y al resto de la India se halla enterrado solo a 30 centí-
metros, por lo que resulta dañado con la caída de las
primeras nieves.
La procesión del gochak Cuando vuelven las heladas, la mayoría prefiere ves-
tir la goncha, la tradicional túnica de color granate, a la
celebra el primer sermón vestimenta occidental; los hombros van cubiertos por
una lopka, una piel vuelta de cabra u oveja. Más allá de

de Buda hace 2.500 años la temporada de verano, aventurarse a recorrer el terri-


torio se convierte en una epopeya. Son necesarias

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En Langhtang, aldea de unos cien habitantes, este hombre disfruta de la vista sobre las cumbres del Himalaya, mientras lee los textos sagrados.

Es raro poder fotografiar los oráculos, como éste en Gya. Durante este ritual impregnado de animismo, los monjes en trance pronuncian sus predicciones.
El atuendo tradicional de
este comerciante de Hemis
Shukpachan está lleno
de detalles refinados: un
adorno de plata decorado
con turquesa y un vestido
de lana púrpura forrado
con seda.
GRAN REPORTAJE

tres horas de angustioso trayecto, entre ventisque-


ros y precipicios vertiginosos, para recorrer los quince
kilómetros entre Leh y el collado de Khardung La.
Esta monja del monasterio de
Dando numerosos bocinazos, eso sí, para evitar cru-
Mulbekh (dcha) sufre varices. zarse al tomar una curva con los desvencijados camio-
El hamchi, médico tradicional, nes que se lanzan a tumba abierta por estas carreteras.
le ha prescrito una medicina A 5.600 metros, el paso de montaña marca la altitud de
a base de moluscos, orugas
y polvo de plata. la más alta ruta transitable en vehículo del mundo,
barrida por la ventisca y vigilada por un puñado de
militares congelados que cambian cada seis meses.
Sin hablar de los tres o cuatro días de marcha obli-
gatoria desde Leh sobre un río helado para alcanzar la
apartada región de Zanskar entre los meses de noviem-
bre y abril. Al llegar, impresiona la poética visión de los
valles y de sus gompas, los monasterios, minúsculos o
inmensos, dispersos sobre las laderas.
La autoridad suprema, el rinpotché, literalmente
“el precioso”, es un chiquillo de siete años
En Ladakh, no hay una sola ladera que no esté ornada
de banderas de oración multicolores. “El viento que
sopla acaricia al pasar las fórmulas sagradas impresas
en ellas, dispersándolas en el espacio y transmitiéndo-
las a todos aquellos que roza a su paso”, explica, con sus
finas gafas redondas y su gorro amarillo bien calado
sobre el cráneo, Geshe Konchok Wangdu, monje y rec-
tor de la Universidad Budista de Leh. En todos los pue-
blos, incluso el más minúsculo, se desarrollan concur-
sos de oración colectiva, en donde se utilizan rosarios
o molinillos, organizados con el fin de recolectar los
mayores méritos posibles de cara a la vida futura.
Aún hoy en día muchas familias ofrecen un hijo a
uno de los monasterios, en los que los pequeños mon-
jes son aceptados a la edad de cuatro o cinco años. Por
detrás de la embellecida fachada púrpura del monas-
terio de Stakna, encaramado en la cima de un farallón
kárstico (a una media hora de Leh por un sendero mal
asfaltado), y en el cual rezan una veintena de monjes,
se recortan las cimas del Himalaya. En este escenario
de emocionante belleza, vive la autoridad suprema, el
rinpotche –literalmente “el precioso”–, un chiquillo de
siete años, reencarnación del anterior rinpotche, muerto
a la edad de 75 años en 2010.
Sentado con las piernas cruzadas frente a un fogón
y escoltado por un monje acompañante, el joven Kyabje
El mala o rosario budista Stakna Rinpotche de carita redonda vacila entre adop-
generalmente de madera de tar un hieratismo acorde a su solemne posición o com-
albaricoque, no es exclusivo portarse según su candor infantil. Para tener el honor
de los monjes. La mayoría de los
habitantes lleva uno consigo: la
de reunirse con él cinco minutos cronometrados, es
oración es una segunda naturaleza. necesario sentarse previamente en una antesala y escu-
char durante unas horas a aquel que lo descubrió en
un lugar llamado Himachal Pradesh, al cabo de

Muchas familias continúan ofreciendo


un hijo a algún monasterio
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GRAN REPORTAJE

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MARATÓN
RELIGIOSO
En febrero, con ocasión
de la procesión del
gochak en Leh, los fieles
recorren más de 50
kilómetros prosternándo-
se cada dos o tres pasos.
Extendidos sobre el suelo,
se protegen las rodillas
con un grueso delantal.
El objetivo del ritual
(¡una veintena de horas!)
consiste en alcanzar
la ataraxia o
imperturbabilidad.

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GRAN REPORTAJE

un proceso de búsqueda que duró varios años.


Phuntosk Angdus atravesó un montón de puebleci-
tos situados en la intersección de tres ríos y se reunió
con decenas de niños en su búsqueda del pequeño
Buda. “Me fue revelado que era él cuando vi en su nuca
una mancha natural, la señal de los elegidos. Cuando
le presenté el rosario de nuestro anterior rinpotche, mez-
clado entre varias otras decenas, me dijo: “Éste es el mío.
¡Dámelo!”, cuenta, con voz emocionada, Phuntosk Ang-
dus. Y asegura que el niño, que entonces tenía tres años,
fue separado de su madre “porque estaba más intere-
sado en la espiritualidad y la filosofía”. En la actualidad,
El ingeniero Sonam Wangchuk crea glaciares Kyabje Stakna Rinpotche tiene autoridad sobre media
artificiales para luchar contra la escasez de agua. docena de monasterios y va a continuar sus estudios
en Bután y en el sur de la India, donde se encuentran
las grandes escuelas budistas. Después iluminará el
monasterio de Stakna con su gracia hasta su último
aliento de vida.
Esta exacerbada devoción encuentra su cénit al final
del invierno, en marzo, mes sagrado durante el cual el
alcohol y la carne están prohibidos. Incluso en Leh, la
capital (120.000 habitantes), que por otra parte no
cuenta con ningún bar, discoteca o cine. Los ladakhis
se encaminan entonces a los monasterios para, según
aseguran, purificarse el cuerpo, la palabra y el espíritu.
O más prosaicamente, para enmendar su conducta tras
el verano, época en la que muchos han cedido a la con-
cupiscencia o a las pequeñas estafas en su trato con los
turistas (en este lugar hay que lamentar pocos delitos:
en cinco años solo se ha cometido un asesinato).
En caso de enfermedad, boda o nacimiento,
cada uno viene a echar una mano

ESTUPAS DE HIELO: UNA IDEA GENIAL Los fieles se congregan para participar en ceremo-
nias fascinantes, impregnadas de animismo. En Matho,
PARA REFORESTAR LAS MONTAÑAS algunos monjes enfundados en aterradoras máscaras
danzan al son de melodías sincopadas para ahuyentar

S
u invención puede marzo, las aguas de los arroyos
cambiar la vida de los de las alturas y encaminarlos a a los malos espíritus. En Stok, otro importante monas-
ladakhís. En 2014, el través de conducciones terio, los oráculos entran en trance, eructando y haciendo
ingeniero Sonam subterráneas hasta zonas más ademán de cortarse la lengua con unas cimitarras de
Wangchuk, oriundo de la región, bajas en donde resurgen en hojalata. La muchedumbre tiembla y se maldice por
puso en marcha un glaciar forma de fuentes y se congelan haber cometido malas acciones, reza y jura que no lo
artificial, bautizado como al contacto con el aire (la
"Estupa de hielo" (su forma temperatura invernal media es volverá a hacer. En el corazón del valle de Sham, la aldea
evoca los templos búdicos de menos 20 °C) sobre una de Hemis Shukpachan, de 300 habitantes, se encuen-
homónimos), para facilitar que armadura de madera. Cuando tra a tres horas de sinuosa carretera desde Leh. Aquí las
los campesinos puedan regar comienza la primavera, el hielo viviendas son muy sencillas, sus muros son de ladrillos
sus campos. El agua escasea se funde y permite regar los
dramáticamente en Ladakh. campos de cebada, trigo y de tierra cocida y están mal aisladas; por única calefac-
Aquí hay pocas capas freáticas y mostaza que forman la base de ción poseen una estufa alimentada por leña y boñiga
llueve menos que en el Sahel. la alimentación local. El primer de yak. “El progreso y las influencias occidentales e
Los glaciares actúan como estupa de hielo se inauguró en indias –el consumismo, los cambios de alimentación
reservorios de agua. Pero el 2015 en el valle de Phyang, cerca (el arroz ha sustituido a la tsampa, la tradicional harina
cambio climático está de Leh. Con quince metros de
provocando que se fundan altura, permitió almacenar dos de cebada tostada), el alcohol, las drogas...– comienzan
precozmente al final del invierno, millones de litros de agua. Costó a desgarrar el tejido social, pero las tradiciones perma-
y cuando llega la estación de 110.000 euros (por las necen muy arraigadas”, subraya Christiane Mordelet.
siembra, entre abril y mayo, las canalizaciones), conseguidos a Esta francesa, antigua profesora convertida en realiza-
reservas ya están mermadas. El través de una campaña
principio que rige los estupas de participativa de recaudación. dora de documentales, cayó bajo el embrujo de Ladakh
hielo es casi infantil: consiste en Hoy ya son siete los estupas hace ya 40 años. “La mayoría de los matrimonios son
desviar, entre noviembre y construidos. Además se han concertados y conllevan unos tres años de conversa-
Este pastor, al que
encontramos
en la ribera de un
ciones y pactos entre las familias y a veces, el sacerdote”, lago helado cerca Como todo en Ladakh, lo sobrenatural y lo supers-
de Gya, lleva en su
explica. “En Ladakh, la vida en común comienza con cesto boñigas de
ticioso forman parte de la vida. Hemis Shukpachan no
la curiosidad, a continuación llega la ternura, y solo yak secas, útiles tiene ningún comercio o quiosco, sin embargo posee
después el amor”. como combustible un astrólogo de gran reputación. Con su rostro maci-
Hace apenas 25 años, era tradición que, en numero- y para reforzar el lento y surcado por profundas arrugas, vestido de oro-
aislamiento de las
sos pueblos, una mujer se casara con los hermanos de viviendas. peles que parecen haber sido remendados cien veces,
una misma familia, y por tanto podía tener dos o tres Tundung Tsering Ompo, de 73 años, encarna la sép-
maridos, todos hermanos. En Hemis Shukpachan, los tima generación de adivinos en su pueblo. Sus herra-
lugareños se ayudan entre sí, como toda la vida lo han mientas: algunos dados y viejos libros de hechizos,
hecho, para la cosecha, el manejo de los animales domés- oblongos y recubiertos de madera, algunos de más de
ticos (ovejas, yaks y cabras) así como para las peque- 150 años. Las hojas están compuestas de un papiro tan
ñas reparaciones caseras. Un sistema de solidaridad, el frágil que la sola exposición a la luz borra la tinta de los
phaspun, se pone en marcha cuando una familia pasa textos contenidos en ellos. El astrólogo es consultado
necesidad a causa de una enfermedad, o tiene que afron- casi cada día para elegir la fecha de un matrimonio o
tar los gastos de un casamiento o de un nacimiento: de una cremación, o para conjurar la maldición que se
todos y cada uno ayudan, unos traen comida, otros cierne sobre una familia. “Es costumbre que vengan a
colaboran en las tareas domésticas... también los que verme al nacer un niño, para averiguar cuál fue su exis-
trabajan en la ciudad están encantados de volver en tencia pasada, y cómo serán su vida y su próxima reen-
época vacacional y, una vez retirados, encuentran muy carnación”, explica Tundung Tsering Ompo. “También
honorable acabar sus días en su pueblo natal. cuentan conmigo para determinar los años de mala
suerte”. Son los libros sagrados los que hablan y a cada
consulta le corresponde un rezo que es necesario reci-
Marzo es el mes de la tar para obtener una gracia. Todos los lugareños le pre-
guntan, incluidos, con suma discreción, los miembros
del clero. Cada uno le aporta lo que puede. Al conti-
purificación: la carne y el nuar la ruta por los campos, entre collados, hendidu-
ras y extensiones nevadas, de pronto aparece ante la
alcohol están prohibidos vista Mulbekh, famosa por la intensa piedad de

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GRAN REPORTAJE

Datos

LOS DESCENDIENTES
MISTERIOSOS DE
ALEJANDRO MAGNO

T
ienen los ojos claros,
aguamarina, avellana o verde
claro, pero su piel es cobriza. Los
brokpas (habitantes de las
montañas, en tibetano) o dárdico-arios,
son una comunidad única en su género.
Llegar hasta el pueblo de Dah, 150
kilómetros al noroeste de Leh, y a 20
kilómetros de Pakistán, es como seguir
un juego de pistas. Hay que evitar los
puestos de control del ejército indio,
poco amigo de dejar pasar a extranjeros.
El origen de los dárdico-arios es un
misterio pero, para ellos, no hay ninguna
duda; son los descendientes de los
soldados de Alejandro Magno, que
conquistó el valle del Indo hacia el 326
a.C. En 2005 una investigación de
antropología genética, llevada a cabo
bajo los auspicios de la National
Geographic Society, no logró resolver el
enigma. Una parte de la comunidad vive
alrededor de Gilgit, en Pakistán, pero en
torno a unos 3.000 viven en Ladakh,
repartidos en ocho pueblos. “Solo nos
casamos entre nosotros”, explica Lundup
Dorgey, etnólogo y él mismo dárdico-
ario. “Nuestros usos y costumbres, como
el rechazo de consumir cualquier
producto derivado de la vaca, no nos
incitan al mestizaje. Nuestra 'raza'
permanece pura en un 99,5%”. Este
pueblo, situado en lo más bajo de la
escala social, plantea dos reclamaciones:
obtener subvenciones para la agricultura
y formar profesores para que su lengua
indoirania no caiga en el olvido.

En las poblaciones dárdico-arias,


la pobreza de las casas contrasta
con el fasto de la vestimenta
tradicional, compuesta de
bordados, joyas de plata y tocados
adornados con flores artificiales.

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GRAN REPORTAJE

sus habitantes y por la rudeza de su clima.


Ataviado con su goncha púrpura de cuello cerrado Los jóvenes sueñan con ser
por un cordoncillo y un botón metálico, con su rosa-
rio de hueso de melocotonero colgado del cuello, Ham- guías o funcionarios, no
chi Smanla Tundup es el médico tradicional del pue-
blo. Hoy va a ver a las monjas de un convento colgado con convertirse en pastores
en lo alto de un flanco montañoso. Aquí no hay ni
médico generalista, ni psicólogo ni otorrinolaringó-
logo. Únicamente el hamchi. Todos los medicamentos mientan sus afirmaciones. La apertura al mundo exte-
son creados a partir de productos naturales, plantas del rior tiene la culpa, como el gusano en el fruto. La soció-
Himalaya, rocas machacadas, polvo de metales precio- loga británica Helena Norberg-Hodge, muy apreciada
sos, almizcle de gamo o incluso las primeras deposi- en Ladakh, que llegó en 1975 y en su libro Ancient
ciones de los recién nacidos. “A cada síntoma le corres- Futures celebró el carácter único y la sutil belleza de
ponde un remedio con, a veces, hasta 25 ingredientes la región y de sus habitantes, se lamenta hoy en día de
mezclados”, explica Hamchi Smanla Tundup. Lo más los estragos que la modernización y el turismo han
importante es realizar el diagnóstico, escuchar al causado en la sociedad de las altas llanuras tibetanas,
paciente, observarlo, palparlo para después sacar de su a la que considera “en gran peligro”. Desde 2005 el
bolsón un polvo mágico. Para esta religiosa, que sufre número de turistas no ha hecho sino aumentar,
de varices, un preparado a base de moluscos, orugas y pasando de 35.000 a 235.000 al año (200.000 son
polvo de plata. Para esta otra, víctima de una persis- indios). “Pasar del trueque y la solidaridad, en muy
tente bronquitis, un cóctel de hierbas del Himalaya. poco margen de tiempo, a una afluencia de rupias
“Curamos el 90% de las enfermedades”, asegura el ham- conlleva sus riesgos y constituye una amenaza para
chi. “Pero no recurrimos a la cirugía, y ahora debemos Los pastores su equilibrio”, estima Helena Norberg-Hodge desde
adaptarnos a nuevas enfermedades que no existían en nómadas, como Australia, donde se ha retirado.
este de yaks, han
Ladakh hace 20 años, como la diabetes, el cáncer o el asegurado durante En el campo, en donde el salario medio es de 2.000
estrés, que los occidentales y los indios del sur nos han mucho tiempo el a 3.000 euros por familia y año, el turismo aporta hasta
traído”. Pero no hay estadísticas que confirmen o des- suministro diario de 800 euros por familia cada mes. Algunos oficios mile-
lecha, carne, lana
y pieles para las
familias.
Datos

UN “PEQUEÑO TÍBET” TRANSFORMADO POR SU APERTURA AL TURISMO

Este antiguo reino budista del


Gilgit Himalaya es parte del Estado
indio de Jammu y Cachemira.
Su extensión histórica está
dividida entre la India, Pakistán
y Aksai Chin, un distrito chino.
Skardu
PAKISTÁN AKSAI CHIN El heredero de la dinastía
PARQU
PAR QU
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UE real, sin poder político, el rajá
NAC
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Jigmed Wangchuk Namgyal,


D O SSA
DE AI
AI L A D A K H vive en Stok, en el palacio de
verano familiar, convertido en
Dah casa de huéspedes.
Kargil Hemis La economía, hasta hace
Shukpachan Khardung La
Mulbekh poco basada en la agricultura
Monasterio
Nyemo de Thiksey de subsistencia y en el trueque,
Leh
Srinagar Rangdum Stok CHINA se ha visto transformada por la
Matho Stakna apertura de la región a los
PAR
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UE extranjeros desde 1974. Ahora
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A L el turismo representa el 60%
JAMMU Y HEM
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HEEM M I S Gya del PIB de Ladakh.
La preservación del medio
ambiente es una preocupación
Nyoma primordial en Ladakh. Hoy,
INDIA 15.000 kilómetros cuadrados
Hanle (aproximadamente el 17% de
Jammu la región) son espacios
50 km protegidos.
Área histórica de Ladakh Parque nacional Áreas protegidas

narios y poco remunerados no han podido resistir el los, inutilizados durante el invierno, para alimentar la
choque. A cientos de kilómetros aguas arriba de Leh, creación de glaciares artificiales y luchar así contra la
en los altos de Gya, es necesario recorrer 45 minutos desertificación del territorio ligada a los impactos del
de pista en todoterreno y después una hora y media cambio climático.
de marcha sobre un río helado para alcanzar, a 4.500 Bautizado como "Estupas de Hielo" (ver recua-
metros de altitud, la tienda de piel de yak, sacudida por dro), este proyecto le reportó a Sonam Wangchuk
los vientos, de Tsering Patho. A sus 48 años, esta pas- un prestigioso premio –el Rolex Award–, que le fue
tora, que cuida de ovejas y cabras desde que tenía trece entregado en noviembre de 2016 en Los Ángeles.
años, se lamenta de las transformaciones de la socie- “Quiero ofrecer una respuesta propia del Himalaya
dad ladakhi. “Cada familia tiene que tener un pastor”, para un problema del Himalaya”, comentó al reci-
exclama con su pequeña voz aguda. “Mis animales pro- birlo. “En Ladakh hemos pasado siglos en comu-
ducen la leche, la carne, la lana y la mantequilla nece- nión con la naturaleza. Estamos dotados para ello”.
PREPARAR
sarias para mis hermanos y mis hermanas, para mis Su objetivo final es hacer crecer centenares de miles EL VIAJE
vecinos: para decenas de personas en total”. Esta de árboles en medio del desierto, gracias a estos
nómada, que se sacrificó por los suyos, sabe muy bien glaciares artificiales. Su madera servirá para cons- Catai –mayorista de
que nadie le tomará el relevo. “Las nuevas generacio- truir, de aquí a 2040, una universidad sostenible viajes– ofrece viajes
de doce días a
nes sueñan todos con ser guía turístico o funcionario. para 5.000 estudiantes y una ciudad “verde” de 600 Ladakh desde 2.258 €.
Ya nadie quiere ser pastor”. hectáreas. Algo nunca visto en el mundo. Conocido El recorrido incluye
Ingeniero formado en Srinagar y Grenoble, filán- durante mucho tiempo como la versión auténtica Leh, los monasterios
de Alchi, Likir y
tropo, Sonam Wangchuk es consciente del dolor gene- de Shangri La –nombre escogido por el novelista Hemis, así como el
rado por estos bruscos cambios pero se niega a caer en británico James Hilton en 1933 para un lugar ima- Templo de Oro de
la fatalidad, y en esta teoría del paraíso destruido por ginario e idílico en los confines del Tíbet–, Ladakh Amritsar y el
el consumismo y el afán de lucro. Como cada mañana, puede haber encontrado su nueva vocación: ser un monasterio de Diskit.
Las salidas tienen
comparte un sencillo desayuno con su equipo: alubias paraíso ecológico Zen. lugar entre mayo y
rojas, unas tortas de trigo, un té negro. Su última ini- septiembre. catai.es
ciativa consiste en desviar el curso de algunos riachue- Loïc Grasset

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