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RESUMEN

PARCIAL 1 SUCESIONES

Se entiende por derecho hereditario o derecho de sucesiones: el conjunto de normas y de principios jurídicos
que gobiernan la transición del patrimonio que deja una persona que fallece, a la persona o las personas que le
suceden.

Sucesión: es el cambio de la titularidad de una relación jurídica de carácter patrimonial. De ahí resulta que el
nuevo titular de dicha relación, no la adquiere o asume a titulo originario sino a titulo derivativo.

Existen dos tipos fundamentales de sucesión:
ü Sucesión particular o a titulo particular: el cambio en la titularidad de una o mas relaciones jurídicas de
carácter patrimonial, determinadas individualmente. Este tipo de sucesión puede resultar de un acto
entre vivos (donación, venta, etc.) o de un acto por causa de muerte (legado).
ü Sucesión universal o a titulo universal: el cambio en la titularidad de la totalidad de las relaciones
jurídicas de carácter patrimonial de una persona (consideradas como una entidad compleja, es decir
como un patrimonio total) o de una parte alícuota de esa totalidad (la mitad 50%, una tercera parte
33,33%, una decima parte 10%, etc.)

Las sucesiones a titulo particular y por causa de muerte son los legados.

En toda sucesión (particular o universal, por acto entre vivos o mortis causa) la persona a quien se sucede, se
denomina causante y la persona que sucede se denomina causahabiente o sucesor.

Sin embargo, en las sucesiones por causa de muerte, al causante también se le llama de cujus. Y en cuanto al
causahabiente, se hacen ciertas distinciones:
- Se utiliza el nombre de sucesor, en sentido estricto, para aludir a la persona llamada a la sucesión
universal (herencia) que aun no la ha aceptado.
- Se denomina heredero, al llamado a la sucesión universal (herencia), que ya la ha aceptado.
- Se utiliza el termino legatario, para referirse al beneficiario de una sucesión a titulo particular (legado).

Patrimonio: es el conjunto de las relaciones jurídicas susceptibles de valoración económica, de las cuales es
titular una persona. El patrimonio de una persona comprende dos tipos de relaciones jurídicas apreciables en
dinero: su activo (o haber) y su pasivo (o débitos).

Dentro del activo se incluyen todas las cosas corporales e incorporales; los derechos reales y personales,
tanto permanentes como temporales; y las acciones, siempre que sean valorables económicamente.

El pasivo comprende todas las deudas, obligaciones y demás compromisos de la persona de quien se
trate, siempre que sean apreciables en dinero.

La herencia: en sentido amplio y de hecho, no es mas que la porción del patrimonio de una persona natural,
que puede ser objeto de sucesión por causa de muerte. La herencia, pues es el mismo patrimonio del individuo,
deducción hecha de las relaciones jurídicas patrimoniales que se extinguen con su muerte.

La herencia no solo esta integrada por las relaciones jurídicas activas (derechos subjetivos) que tenia en su
patrimonio la persona que muere, sino también por las relaciones jurídicas pasivas (todas las obligaciones
pendientes de cumplimiento) a su cargo; y también por la posesión que dicha persona estuviera ejerciendo para
el momento de su muerte.

TITULOS DE LA SUCESION POR CAUSA DE MUERTE

El testamento: es el acto mediante el cual una persona dispone, para después de su muerte, de la
totalidad o de parte de su patrimonio. El testamento da lugar a la sucesión testamentaria, que a su vez,
puede ser a titulo universal (institución de heredero) o a titulo particular (institución de legatario). En la
legislación venezolana se reconoce el testamento como fuente de sucesiones por causa de muerte en el
art. 833 CC.

La ley: establece y regula la sucesión por causa de muerte (Arts. 822 – 832 CC) y da lugar a la sucesión
intestada (o ab intestato) o sucesión legal o sucesión legitima (la cual es diferente de la institución de la
legitima Arts. 883 – 887 CC) y que únicamente puede ser a titulo universal (institución de heredero).
En principio la sucesión legal o ab intestato es de carácter supletorio, es decir, solo tiene lugar a falta
total o parcial de testamento (Art. 807 CC) es total cuando la persona de cuya sucesión se trata no deja
testamento valido o eficaz; es parcial cuando si bien el causante deja testamento, este no cubre la
totalidad de su patrimonio hereditario o si lo cubre, pero es parcialmente ineficaz. En ese caso, la
sucesión legitima tiene lugar respecto de la porción del patrimonio hereditario no cubierto o no
gobernada por el testamento.

Tanto el testamento como la ley, pueden determinar sucesiones universales por causa de muerte, que
dan al causahabiente el carácter y la condición de heredero, pero en cambio, al menos en legislaciones
como la nuestra, solo el testamento puede dar lugar a sucesiones particulares por causa de muerte, que
dan al causahabiente el carácter y la condición de legatario.

El pacto, contrato o convenio: es también admitido por ciertas legislaciones, como causa de sucesión
por causa de muerte, tanto a titulo universal como a titulo particular. En la legislación venezolana, no
permite pactos sobre sucesiones futuras y en consecuencia, no reconoce al contrato como fuente de
sucesión por causa de muerte, sea universal o particular e independientemente de que el pacto se refiera
a la herencia propia o a una herencia lejana. Esta prohibición se encuentra consagrada en el Art. 1156
CC .
Los pactos sobre sucesión futura son totalmente ineficaces, pues adolecen de nulidad absoluta.

PRINCIPIOS GENERALES DE LA SUCESION UNIVERSAL

1. El heredero continua y representa la voluntad del causante
Cuando una persona natural muere, su personalidad jurídica desaparece y se extingue desde ese
momento y para el futuro, motivo por el cual nadie podría continuarla y no tendría sentido alguno
representarla.
La muerte del causante no determina, ni puede determinar, espacio o vacío alguno, en cuanto a la
titularidad de las relaciones que constituyen la herencia, pues se considera que las mismas pasan
automáticamente al patrimonio del nuevo titular (heredero), en el preciso instante del fallecimiento del
causante.

Consecuencias:
- De esta situación deriva que no puede haber sucesión universal de carácter temporal, sino que ella
tiene que ser siempre perpetua. Por tal motivo no puede haber institución de heredero a termino (inicial
o final) Art. 916 CC.
- Tampoco puede aceptarse la herencia parcialmente, ni a termino, ni bajo condición Art 997 CC y el
efecto de la aceptación de la herencia se retrotrae a la fecha del fallecimiento del causante Art. 1001 CC

2. La circunstancia de que haya mas de un heredero no afecta la unidad conceptual del patrimonio
hereditario
La herencia por ser un nomen juris, no es susceptible de división en partes materiales; por tal motivo, si
en una sucesión universal hay varios sucesores, a cada uno de ellos debe corresponder una fracción ideal
del patrimonio hereditario, considerada en relación con el todo (una parte alícuota)

Consecuencia:
- La circunstancia de que existan varios sucesores universales, no disgrega la unidad conceptual del
patrimonio hereditario, pues simplemente determina que a cada uno de ellos corresponda un derecho
de copropiedad sobre toda esa unidad patrimonial.

3. Puede haber, a la vez, sucesión universal y sucesión particular
Los conceptos de sucesión universal y sucesión particular por causa de muerte, no son excluyentes entre
si. En consecuencia puede perfectamente ocurrir que un mismo patrimonio hereditario sea objeto de
sucesión universal y de sucesión particular.

4. Puede haber, a la vez, sucesión universal testamentaria e intestada
En nuestro sistema legal si pueden coexistir respecto de una misma herencia, la institución testamentaria
y la institución ab intestato de sucesores universales. Pero vale la pena recordar que “no hay lugar a la
sucesión intestada, sino cuando en todo o en parte falta la sucesión testamentaria” (Art. 807 CC) puesto
que el testamento tiene prelación por la ley.

5. La transmisión patrimonial que determina la sucesión a titulo universal, no modifica las relaciones
jurídicas o de hecho que correspondían a la persona que fallece
Esta regla en términos generales, funciona respecto de todo tipo de sucesión (universal o particular,
mortis causa o por pacto entre vivos) puesto que la sucesión consiste en el simple cambio en la titularidad
de una relación jurídica patrimonial, sin modificación en el contenido de la misma.

Consecuencias:
- La posesión sobre los bienes que estuviere ejerciendo la persona que fallece, para el momento de su
muerte, pasa automáticamente y de derecho al heredero, sin necesidad de que este entre
materialmente a ejercer tal posesión (art. 995 CC) esto es lo que suele llamarse POSESION CIVILISIMA.
- El heredero no puede atacar legítimamente los actos del difunto a quien sucede, sino única y
exclusivamente cuando el propio causante, en vida, hubiere podido hacerlo. En efecto, como las
relaciones jurídicas de la persona que fallece pasan a su heredero tal como se encontraban en el
patrimonio de aquel, si en dicho patrimonio no existía acción para impugnar actos anteriores, mal podría
tener el heredero titularidad para hacerlo.

6. La aceptación de la herencia produce confusión de los patrimonios del difunto y de su heredero
En principio, cuando el llamado por el testamento o por la ley a tomar la herencia de la persona de cuya
sucesión se trata, la acepta, se produce el fenómeno de la confusión total de los patrimonios del fallecido
y de su heredero: es decir, el activo hereditario se mezcla completa e indefectiblemente con lo que antes
era el activo personal o propio del heredero; y el pasivo hereditario también se mezcla completamente
con lo que antes era el pasivo personal o propio del heredero.

Consecuencias:
- El activo propio del heredero se suma al activo hereditario, para constituir la prenda común tanto de
los acreedores propios de dicho heredero como también de los acreedores de la herencia (art. 1864 CC)
- Se extinguen los créditos que el heredero pudiera tener contra su causante y viceversa (art. 1342 CC)

Excepción: ACEPTACION DE LA HERENCIA BAJO BENEFICIO DE INVENTARIO, creada para favorecer al
heredero que desea o que tiene que evitar la confusión de patrimonios derivada de la aceptación normal
(pura y simple) de la herencia, por temor de que el pasivo hereditario exceda del activo.

MOMENTOS DE LA SUCESION POR CAUSA DE MUERTE

En la sucesión por causa de muerte en general y particularmente en la sucesión universal, existen 3 momentos:

A. APERTURA DE LA SUCESION
• Es el momento en el cual un patrimonio queda sin titular (art. 993 CC)
• Esta previsión es de orden publico y en consecuencia no puede ser derogada ni modificada por
voluntad de los interesados.
• El presupuesto indispensable es pues la muerte natural del causante.
• La sucesión por causa de muerte, se abre o se produce precisamente en el instante del
fallecimiento del de cujus y no antes ni después.
• La apertura de la sucesión por causa de muerte, no necesariamente, se produce en el lugar
geográfico donde fallece el causante, sino en el sitio donde el mismo tenia su ultimo domicilio
legal (Vzla: es el lugar donde se encuentra la sede principal de sus negocios e intereses, en el
momento del fallecimiento)
o El art. 43 CPC establece que son competentes los tribunales del lugar de la apertura de la
sucesión para conocer:
a. De las demandas sobre petición y división de la herencia y de cualesquiera
otras entre coherederos hasta la división
b. De las demandas de rescisión de la partición ya hecha y sobre saneamiento
de las cuotas asignadas, siempre que se propongan dentro del bienio
siguiente a la fecha de partición
c. De las demandas contra los albaceas que sean intentadas antes de la
división
d. De las demandas de los legatarios y de los acreedores de la herencia,
formuladas antes de 2 años contados desde la partición de la herencia
El momento de la apertura de la sucesión es el determinante para establecer quienes son las personas
llamadas a la misma y con cuales derechos.

B. DELACION DE LA HERENCIA O DEL LEGADO
• Es el momento en el cual determinada persona es llamada por el testamento o por la ley para
convertirse en nuevo titular del patrimonio vacante (sucesión universal) o de determinados
bienes del mismo (sucesión particular).
• Mientras la sucesión no se ha abierto, existe sin embargo un llamado virtual a suceder a la
persona de quien se trata, para cuando efectivamente ella muera, el cual proviene del
testamento de esa persona o la ley. (Ejm: aunque los padres estén vivos, los hijos están llamados
a sucederles una vez estos fallezcan)
• El llamado virtual es una expectativa de derecho, denominada VOCACION.
• La vocación hereditaria puede ser testamentaria o intestada, según el llamado en cuestión lo
haga el testamento o la ley.
• También puede hablarse de vocación para suceder a titulo particular y por causa de muerte: tal
seria el llamado virtual que recibe el legatario instituido por una persona que todavía vive.
• Puede que una persona tenga vocación hereditaria y luego deje de tenerla o viceversa.

• La delación no constituye un simple llamado virtual, sino un llamado concreto, real y efectivo,
que el testamento o la ley hace a una persona, para que suceda a otra por causa de muerte (art
807 CC) en otras palabras se trata ahora de la vocación transformada en derecho adquirido.
• La delación convierte al llamado en sucesor.
• No puede hablarse de delación, si la persona que eventualmente habría recibido el llamado para
subentrar como titular del patrimonio del causante, no esta aun concebida para el momento de
la apertura de la sucesión de este, o ha premuerto al de cujus, o ha sido declarada ausente o
muerte presunta.

EL NO CONCEBIDO: no es persona natural y por ende no puede ser titular de derechos (arts. 16 –
17 CC) es por ello que no puede recibir llamado sucesoral alguno.

En situación similar se encuentran los ENTES QUE NO TIENE PERSONALIDAD JURIDICA, tampoco
pueden ser titulares de derechos. Pero tienen unas excepciones:
v Pueden ser llamados o instituidos por testamento, los descendientes inmediatos de
una persona viva para la fecha de la apertura de la sucesión, aunque aquellos no estén
aun concebidos
v Pueden ser llamados o instituidos por testamento, las fundaciones que el propio
testador establezca por acto de ultima voluntad.
v Se admite que mediante testamento puede el causante ordenar la constitución de una
persona jurídica civil o mercantil, a la cual llama o instituye en ese mismo acto de
ultima voluntad.

Quien PREMUERE a la persona de cuya sucesión se trata, no puede ser llamado a ella, puesto que
ya no puede ser titular de derechos.

De manera que el llamado por el testamento o por la ley a suceder por causa de muerte, tiene
que sobrevivir al causante, aunque solo sea por una fracción de segundo (art. 953 y 994 CC)

COMORIENCIA: cuando resulta imposible determinar el orden cronológico de las muertes de
varias personas involucradas en un mismo siniestro o accidente. “se presume que todos murieron
al mismo tiempo y no hay transmisión de derecho de uno a otro”

Tampoco puede recibir llamado a sucesión por causa de muerte el declarado ausente ni el
declarado muerto presunto. Es por ello que el art. 442 CC indica que, en caso de abrirse una
sucesión a la cual sea llamada una persona cuya existencia no conste, tal sucesión no pasa a los
herederos de esta, sino a las personas que tengan derecho a concurrir a la sucesión con el ausente
o muerto presunto, o a las personas que correspondería la sucesión en cuestión a falta del
ausente o muerto presunto, según fuere el caso (sin perjuicio del derecho de representación, si
corresponde)

La delación hace nacer, a favor del llamado, un derecho que se denomina JUS DELATIONIS y que
tiene 3 características fundamentales:
o Su contenido alternativo: pues otorga a su titular la facultad de optar bien por hacer suya
la sucesión a que ha sido llamado, mediante su aceptación o de rechazarla, mediante su
repudiación.
o Su transmisibilidad: pasa a formar parte del patrimonio de su titular, de manera que si
este fallece sin haberlo ejercido, tal derecho alternativo pasa entonces a los herederos de
dicho titular, quienes a su vez, pueden optar por aceptar o repudiar la herencia o el
legado.
o Su unicidad: consiste en que cuando en la sucesión por causa de muerte, el llamado opta
por no aceptar la herencia o el legado que se le defiere, entonces se produce un nuevo
llamado, sea del testamento o de la ley, a favor de otra persona y asi sucesivamente, hasta
que alguien acepte la sucesión (o hasta que esta quede vacante)

C. ADQUISICION DE LA HERENCIA O DEL LEGADO
Es el tercero de los momentos de la sucesión por causa de muerte, ocurre cuando el sucesor universal o
el sucesor particular acepta el llamado que se le ha hecho y se transforma así en el nuevo titular y
propietario del patrimonio del de cujus (si se trata de heredero) o de las relaciones jurídicas individuales
por las que ha sido instituido (si se trata de legatario).

v En nuestro sistema legal no es indispensable solemnidad alguna para la aceptación de la herencia
por el heredero.
v Dicha aceptación puede ser tanto expresa (cuando el llamado toma el titulo o la cualidad de
heredero en un instrumento publico o privado) como tacita (cuando el llamado ejecuta un acto
que supone necesariamente su voluntad de suceder al causante, pues no podría realizarlo sino
como heredero de este).
v La aceptación del legado, si bien tampoco requiere solemnidad alguna, siempre tiene que ser
expresa, ya que su titular debe pedir al heredero la posesión de la cosa objeto de la respectiva
sucesión particular (art. 928 CC)
v Una vez aceptada la herencia, los efectos de su aceptación se retrotraen a la fecha de la apertura
de la sucesión (art. 1001 CC)
o Efectos como la confusión del patrimonio del heredero y del de cujus, salvo que dicha
aceptación hubiere sido hecha bajo beneficio de inventario.


SUCESION LEGITIMA O INTESTADA

Como ya sabemos de acuerdo a lo indicado en el art. 807 CC, en nuestro sistema legal solo existen dos fuentes
de sucesión por causa de muerte: el testamento y la ley; que dan lugar respectivamente, a la sucesión
testamentaria y a la sucesión legitima (o intestada o ab intestato).

Recordar: no hay lugar a sucesión legitima intestada o ab intestato, sino cuando falta testamento del causante
respecto de la totalidad o de parte del patrimonio hereditario.

ü Cuando el sucesor universal ha sido instituido por testamento, se le denomina heredero testamentario.
ü Si es instituido por mandato legal (a falta total o parcial de testamento) se le denomina heredero
legitimo o heredero ab intestato

Esta regla de PRELACION de la sucesión testamentaria respecto de la intestada, sufre una importante
EXCEPCION

La institución de la legitima o reserva, que es una porción de la sucesión intestada que corresponde de pleno
derecho a ciertos herederos legítimos (a quienes se les denomina herederos legitimarios) y de la cual por
consiguiente, no puede disponer el causante por testamento; y si no obstante lo hiciere, procede la reducción
de tales disposiciones de ultima voluntad, en la medida que las mismas afecten la porción reservada a tales
herederos ab intestado.

Esa prelación es debido a que en principio la designación de sucesores por causa de muertes no es (en principio)
de orden publico, así que el legislador reconoce el principio de la autonomía de la voluntad, siempre que no
afecte o lesione dicha porción legitima o reservada.

FUNDAMENTO DE LA SUCESION LEGITIMA
ü Voluntad presunta del causante: es decir que corresponde a una especie de testamento tácito.
ü El orden natural de los afectos familiares (y el amor conyugal se equipara al mas intenso que dicha
persona puede tener por sus parientes consanguíneos mas queridos).


CATEGORIAS DE PERSONAS LLAMADAS A LA SUCESION LEGITIMA
Nuestro Código Civil en los art. 822 – 832 llama a la sucesión intestada a 4 categorías de personas:

PARIENTES CONSANGUINEOS: tienen vocación a la sucesión intestada del causante, tanto
descendientes como ascendientes y colaterales, sin distinguir entre legítimos (matrimoniales) o
ilegítimos (extramatrimoniales).
No todos los parientes consanguíneos del de cujus se hacen titulares, al mismo tiempo, del jus delationis
en la sucesión intestada de aquel, sino que la situación se rige y gobierna por dos principios básicos y
fundamentales que son la calidad de la línea y la proximidad del grado.
1. Línea recta descendiente
2. Línea recta ascendente
3. Línea colateral
En nuestro sistema, la vocación hereditaria de los parientes del causante en línea recta, tanto
descendiente como ascendente, es ilimitada, en el sentido de que funciona se cual fuere el grado de
parentesco que exista entre el de cujus y su sucesor y aunque tal parentesco sea remotísimo.

Por el contrario, en la línea colateral, la vocación hereditaria ab intestato solo llega al sexto grado
inclusive (art. 830 CC)

CONYUGE: de acuerdo a los arts. 823 – 825 CC el cónyuge sobreviviente del causante tiene siempre
vocación a la herencia intestada de este.

Es condición esencial de la vocación ab intestato del cónyuge sobreviviente, que para la fecha de la
apertura de la sucesión exista matrimonio valido de él con el causante.

El art. 823 CC establece una excepción a la vocación hereditaria ab intestato del esposo sobreviviente: si
para la fecha de la apertura de la sucesión, los cónyuges están separados de cuerpos Y DE BIENES, la
supérstite no es llamado a la sucesión del difunto.

HIJOS ADOPTIVOS Y PADRES POR ADOPCION: nuestra legislación reconoce 2 tipos de adopción: la
PLENA (confiere al adoptado la condición de hijo de sangre del adoptante, la cual crea un parentesco
entre dicho adoptado y los miembros de la familia del adoptante) y la SIMPLE (la cual solo produce un
vinculo familiar especial entre el adoptante y adoptado, que no se extiende a los miembros de las familias
de uno y otro; y deja intactos los nexos familiares del adoptado con su familia de origen).
En consecuencia, el adoptado por adopción plena por el causante (asi como los descendientes de aquel)
y los adoptantes del causante en adopción plena, no forman parte a los efectos sucesorales o de otro
tipo, de la categoría de hijos adoptivos y padres por adopción, sino que pertenecen a la de parientes
consanguíneos del respectivo causante (en línea recta descendente o ascendente, según se trate).

La categoría sucesoral intestada de hijos adoptivos y padres por adopción, se refiere exclusivamente a
quienes han sido adoptados por adopción simple.

Por lo que respecta a los ADOPTADOS EN ADOPCION SIMPLE, sus derechos en la sucesión intestada del
adoptante son actualmente idénticos a los de cualquier hijo del causante, ya sea matrimonial o
extramatrimonial o adoptado en adopción plena. En cambio no tiene derecho alguno en las sucesiones
ab intestato de los miembros de la familia del adoptante, pues no tiene vinculación alguna. Sus
descendientes tampoco.

Los ADOPTANTES EN ADOPCION SIMPLE si tienen vocación hereditaria ab intestato respecto de su hijo
adoptivo, es de menor alcance y rango de la que corresponde a los padres de sangre del adoptado.

EL ESTADO: en defecto de los herederos testamentarios y también de parientes consanguíneos, de
cónyuge, de hijos adoptivos y de padres por adopción del causante; ya sea porque ninguna de esas
personas exista o porque todas las existentes hayan rechazado el llamado sucesoral, el activo patrimonial
dejado por el de cujus pasa a la propiedad de la Nación, previo pago del pasivo de dicho patrimonio (art.
832 CC).

CAPACIDAD PARA SUCEDER DE MANERA INTESTADA

Ø La capacidad requerida para suceder ab intestato nada tiene que ver con la que se necesita para ser
titular de derechos o sujeto de actos jurídicos en general.
Ø Las incapacidades para suceder ab intestato son comunes a todo tipo de sucesión intestada, es decir,
tanto a la sucesión por derecho propio como a la sucesión por derecho de representación.
Ø La capacidad o la incapacidad para suceder ab intestato, se determina siempre en relación con la
situación que exista en el momento de la apertura de la sucesión del de cujus.
Ø Las incapacidades para suceder de manera intestada también funcionan, en principio, en materia de
sucesión testamentaria.
Ø La incapacidad para suceder ab intestato puede ser ABSOLUTA (cuando la persona afectada por ella no
puede suceder mortis causa a nadie; su causa es la falta de existencia) o RELATIVA (solo impide a quien
la sufre, suceder a otra persona específicamente determinada y no le afecta para suceder a otras; su
causa es la indignidad).

INCAPACIDAD ABSOLUTA: FALTA DE EXISTENCIA
La falta de existencia para suceder por causa de muerte, se plantea en 4 casos:

A. El no concebido para la fecha de apertura de la sucesión:
NO CONCEBIDO
o El no concebido no es persona (art. 16-17 CC) y por consiguiente, no puede ser titular de
derechos o de obligaciones.
o Razón por la que el art. 809 CC declare incapaz para suceder al que no este concebido
para la fecha de la muerte del causante.
o Según Sanojo, esta incapacidad se justifica “porque entre el difunto y el que a su muerte
no existe todavía, no ha habido parentesco, que es la base de la sucesión legitima”.
o “Se presume, salvo prueba en contrario, que la concepción tuvo lugar en los primeros 121
dias, de los 300 que preceden el dia del nacimiento” Art. 213 CC
o Se concluye que debe tenerse como concebido para la fecha de la apertura de la sucesión,
no solo a toda persona que ya haya nacido para entonces, sino además a todos quienes
nazcan hasta el tricentésimo (300) dia inclusive, contado desde la fecha de la muerte del
causante.
o En nuestro sistema, se considera que el feto es persona (y por lo tanto capaz de suceder)
SI NACE VIVO, aunque no sea viable y muera poco después.
B. El concebido para ese momento, pero que después no nace vivo:
NACIDO MUERTO
o En efecto, el simplemente concebido, para el dia del fallecimiento del de cujus, es
considerado capaz para suceder mortis causa en razón de que el art. 17 CC dispone “el
feto se tendrá por nacido cuando se trate de su bien” y siendo asi que heredar es un bien,
resulta obligado concluir que el concebido no puede ser privado de la posibilidad de acudir
a la sucesión a la cual es llamado.
o Ahora bien, la segunda parte de este articulo, indica que “para que el feto sea reputado
como persona, basta que haya nacido vivo” es decir que la personalidad que la ley
reconoce al feto, cuando se trata de su bien, esta sometida a la condición suspensiva de
que nazca vivo. En consecuencia, QUIEN NO NACE VIVO NO PUEDE SUCEDER POR CAUSA
DE MUERTE, razón por la que debe reputarse como que jamás existió y por consiguiente
que nunca tuvo personalidad jurídica.
o Para que surja la incapacidad sucesoral, es necesario que el feto haya nacido muerto, es
decir que no haya vivido ni un instante.
C. La persona que ha premuerto al de cujus:
PREMUERTO
o Quien ha fallecido con anterioridad al de cujus, no puede suceder a este, ya que no tiene
personalidad y en consecuencia no puede ser titular de derechos o de obligaciones. (art.
953 CC)
o No hay incapacidad para suceder por causa de premoriencia, cuando el llamado ha
sobrevivido al causante siquiera por una fracción de segundo.
D. El declarado ausente:
AUSENTE
o Dispone el art. 441 CC que nadie puede reclamar derecho alguno, en nombre de una
persona cuya existencia se ignore, si no prueba que tal persona existía cuando nació el
derecho en cuestión.
o Resulta imposible demostrar que el declarado ausente vivía para la fecha de la apertura
de la sucesión de un tercero, cuando dicha apertura tiene lugar con posterioridad a la
declaración de ausencia, de ello resulta evidente, que el ausente es absolutamente
incapaz para suceder por causa de muerte.

INCAPACIDAD RELATIVA: INDIGNIDAD
La indignidad como causa de incapacidad para suceder por causa de muerte, deriva en ciertos actos u omisiones
graves del sucesor respecto del causante, que inducen al legislador a presumir que el de cujus no desea que tal
sucesión tenga lugar (Desheredación legal).

Tiene una carácter relativo, ya que el afectado por ella no tiene traba legal general para concurrir a toda sucesión
mortis causa, sino que esta única y exclusivamente impedido de concurrir a la sucesión de la persona especifica
y concreta, respecto de la cual es indigno.

Causas de la indignidad:
a. Delito intencional: el ordinal 1 del art. 810 CC es indigno quien “voluntariamente haya
perpetrado o intentado perpetrar un delito, así como sus cómplices, que merezca cuando menos
pena de prisión que exceda a 6 meses, en la persona de cuya sucesión se trata, en la del cónyuge,
descendiente, ascendiente o hermano”.
La indignidad a la que nos referimos, solo deriva de delitos contra personas.
b. Adulterio con el cónyuge del causante: el ordinal 2 del art. 810 CC señala que el adulterio
declarado judicialmente, del eventual sucesor mortis causa con el cónyuge del de cujus, es otra
causa de incapacidad para suceder por indignidad. Es decir, no basta la comisión del adulterio,
sino que además es indispensable que exista la declaración judicial.
c. Negativa injustificada a cumplir el deber alimentario: el ordinal 3 del art. 810 CC indica que la
otra causa es cuando “los parientes de cuya sucesión se trate se hubieren negado a satisfacerla,
no obstante haber tenido medios para ello”.
En consecuencia, las condiciones necesarias para que esta incapacidad surja son que haya
existido la obligación legal, a cargo del sucesor, de presta alimentos al de cujus; que el sucesor
haya tenido los medios económicos suficientes para cumplir tal obligación; y que no obstante, el
sucesor se haya negado a satisfacerla.

Efectos de la indignidad:
El efecto básico y fundamental es la incapacidad para suceder mortis causa a su sujeto, respecto de la
persona en relación con la cual él es indigno.
La doctrina tradicional venezolana, siguiendo el criterio predominante entre los autores italianos,
sostiene que esta incapacidad necesariamente requiere sentencia expresa, en juicio promovido con esa
finalidad especifica. Los efectos de la sentencia de declaración de indignidad se retrotraen a la fecha de
apertura de la sucesión y que los mismos consisten en que al declarado indigno debe considerársele en
cierta forma como muerto con anterioridad al de cujus.
Sin embargo, López Herrera considera que no se necesita de esa declaración judicial de indignidad, para
que tal incapacidad produzca sus consecuencias, a menos que la persona a quien se tache de indigna (o
sus herederos), insista en su capacidad para suceder.
Por tanto, aunque es cierto que existe una acción de declaración de indignidad, la misma a juicio de los
autores solo tiene que ser ejercida cuando el indigno se encuentra, en posesión del patrimonio
hereditario o de parte del mismo, y además sostiene que es capaz de suceder.
La acción de declaración de indignidad para suceder por causa de muerte, no puede proponerse sino a
partir de la fecha de la apertura de la sucesión, puesto que hasta entonces, el causante puede remitir,
condonar o perdonar al indigno, y como tal acción es de carácter personal prescribe al termino de 10
años (art. 1977 CC)

Remisión de la indignidad:
Como la indignidad no constituye materia de orden publico, sino que se funda en la voluntad presunta
del causante, la ley permite a este remitir, condonar o perdonar al indigno, mediante un acto que se
denomina REHABILITACION (art. 811 CC)
Este acto tiene que ser autentico, es decir otorgado con las solemnidades legales ante un registrador,
notario, juez o funcionario publico facultado para darle fe publica en el lugar de su ejecución.
Esta rehabilitación puede ser expresa o tacita, siempre que sea clara la voluntad del causante.
La rehabilitación para ser tal, tiene que implicar y significar el perdón de la falta u ofensa cometida por
el eventual sucesor.

FORMAS DE SUCEDER DE MANERA INTESTADA
Existen dos formas de suceder ad intestato: por derecho propio y por derecho de representación.

POR DERECHO PROPIO: la persona es llamada directa e inmediatamente por la ley, a heredar al causante.

POR DERECHO DE REPRESENTACION: solo recibe al respecto un llamado mediato pues se trata de que ocupe
en la sucesión el sitio que correspondía a un antecesor suyo.

La sucesión por derecho de representación no puede funcionar sino cuando los herederos son parientes
consanguíneos del causante o cuando entre ellos existe un vinculo de adopción plena, que determina efectos
idénticos a los del parentesco consanguíneo) por consiguiente cuando se trata del cónyuge, este siempre
concurre a la sucesión de su esposo, por derecho propio; al igual que el adoptado por adopción simple.

Para que pueda hablarse de sucesión por derecho de representación es necesaria la concurrencia de los
siguientes supuestos:
ü Que haya varios herederos
ü Y que no todos ellos desciendan inmediatamente del mismo tronco (es decir, que no todos sean
hermanos entre si)
Sin embargo, aunque tales condiciones son indispensables, ello no significa que cada vez que las mismas existan,
automáticamente tenga que funcionar esa forma de sucesión intestada.

Causas de la sucesión por derecho de representación: en nuestro derecho todas las causas de esta forma de
sucesión constituyen incapacidades para suceder ab intestato (la premoriencia, la ausencia y la indignidad del
representado)

Casos cuando funciona la sucesión por derecho de representación: el art. 816 CC establece que “entre los
ascendientes no hay representación, el mas próximo excluye a los demás”. Por ejemplo: fallece ab intestato una
persona que deja como únicos herederos a su padre y a su abuelo materno, toda la herencia corresponde a su
padre, por la aplicación del principio de proximidad de grado. En tal caso el abuelo materno no podría pretender
concurrir en representación de su hija (la madre del causante).

Pero la sucesión por representación si funciona tanto en la línea recta descendiente como en la línea colateral.

EN LINEA RECTA DESCENDIENTE: tiene efecto indefinidamente y en todo caso, independientemente de que ello
implique la concurrencia de herederos que son todos de una misma generación o grado de parentesco respecto
del causante, o de que por el contrario, signifique concurrencia de herederos que son de distintas generaciones
o grados de parentesco en relación con el de cujus, y sin tomar tampoco en cuenta si el numero de herederos
que figura en cada generación es igual o es diferente. (art. 815 CC)

EN LINEA COLATERAL: la sucesión por derecho de representación solo se admite a favor de los hijos de los
hermanos del de cujus, es decir, de los sobrinos de este, ya sea que ellos concurran o no con sus tios (hermanos
del causante) art. 817 CC.
En consecuencia, la representación no funciona, en nuestro sistema legal, cuando se trata de ulteriores
descendientes de los hermanos del causante; ni tampoco en caso de sucesión abierta a favor de colaterales
distintos de hermanos y sobrinos del de cujus.

ORDEN DE LA SUCESION INTESTADA

PARIENTES CONSANGUINEOS DEL CAUSANTE:
La categoría de parientes consanguíneos del de cujus, a los efectos del orden de sucesión intestada, comprende
4 clases:
La de los hijos y demás descendientes del causante (matrimoniales, extramatrimoniales y adoptados
en adopción plena)
ü Nunca son excluidos por las restantes categorías y clases de herederos legitimos, lo cual significa
que siempre serán titulares del jus delationis, correspondiente a dichas herencias.
ü Excluyen de la sucesión a todas las demás categorías y clases de familiares del de cujus,
exceptuando al conyuge de este y a sus hijos adoptados por adopción simple
ü Los únicos familiares que pueden concurrir a la sucesión con los hijos y demás descendientes del
de cujus, son el conyuge de este y sus hijos adoptados por adopción simple
ü Como consecuencia del principio de proximidad de grado, el descendiente de grado mas próximo
al causante, excluye al de grado mas remoto
ü Todos los hijos (de sangre o por adopción plena) del causante, concurren a la sucesión de este en
pide de igualdad. No se hace entre ellos diferenciación alguna.
ü Cuando todos los hijos o descendientes del causante van a la herencia de este por derecho propio,
la misma se divide entre ellos por cabeza, es decir, en partes iguales, pero si alguno de los
descendientes concurre por derecho de representación, entonces la división de la herencia se hace
por estirpes (art. 819 CC)
ü Si los hijos o descendientes del de cujus concurren a la herencia con el conyuge sobreviviente de
este, a dicho viudo corresponde una cuota hereditaria igual a la de un hijo (art. 824 CC) y a hijos
adoptados por adopción plena también le corresponde una cuota igual a la de los hijos de sangre.
La de los padres y demás ascendientes del causante (matrimoniales, extramatrimoniales y adoptados
en adopción plena)
Toda persona que fallece sin dejar hijos o descendientes, habiendo ascendientes y conyuge,
corresponde mitad y mitad para estos. No habiendo conyuge la herencia corresponde
íntegramente a los ascendientes.
ü Son excluidos por los hijos de sangre (y sus descendiente), por los hijos adoptados por adopción
plena (y sus descendientes) y por los hijos adoptados por adopción simple del causante.
ü Los padres y demás ascendientes del causante, excluyen de la sucesión de este, a los hermanos (y
sus hijos llamados por derecho de representación) asi como a los parientes colaterales del de cujus
ü La única persona que puede concurrir a la sucesión de los padres y demás ascendientes del
causante, es el conyuge de este.
ü Como consecuencia del principio de proximidad de grado, el ascendiente de grado mas cercano
del causante, siempre excluye al de grado mas remoto, ya que en la línea ascendiente jamas
funciona la sucesión por derecho de representación.
ü Cuando el o los ascendiente(s) concurren con el conyuge de este, la herencia se divide en dos
partes iguales (½ y ½)
ü Si el causante no deja descendencia de sangre o por adopción ni tampoco conyuge, la herencia se
difiere íntegramente a los ascendientes.
La de los hermanos e hijos de los hermanos del causante (matrimoniales, extramatrimoniales y
adoptados en adopción plena), pero que solo comprende a los hijos de los hermanos cuando ellos concurren
por derecho de representación
Cuando el de cujus no deja hijos de sangre o descendientes de estos, ni hijos adoptados por adopción
plena o ascendientes de estos, ni hijos por adopción simple, ni tampoco padres u otros ascendientes,
corresponde la mitad de la herencia al conyuge y la otra mitad a los hermanos y los hijos de estos que
sucedan por derecho de representación… y de faltar también conyuge, la herencia se reparte
íntegramente entre los hermanos y sobrinos.
ü Son excluidos por descendientes y ascendientes;
ü Sólo excluyen a otros colaterales;
ü Si concurren junto al cónyuge del causante la mitad de la herencia corresponde a éste y la otra
mitad se divide entre los hermanos;
ü Los hermanos excluyen a los sobrinos, salvo si deben concurrir en representación de otros
hermanos;
ü A los hermanos de simple conjunción les corresponde la mitad de la cuota de los hermanos de
doble conjunción; y,
ü Se distribuye por cabezas. Los sobrinos concurren por derecho de representación, por estirpes.
Y la de otros parientes colaterales del causante, hasta el 6to grado (matrimoniales,
extramatrimoniales y adoptados en adopción plena), incluyendo a sus sobrinos cuando concurren por derecho
propio.
ü Son excluidos por todas las otras categorías;
ü No excluyen a ninguna categoría;
ü No concurren con ninguna otra categoría;
ü El colateral de grado más próximo al causante excluye a todos los demás;
ü La herencia se reparte entre los colaterales del grado de parentesco más próximo al causante, en
partes iguales;
ü No importa simple o doble conjunción; y,
ü Sólo llega hasta el 6°.

CÓNYUGE:
ü Jamás es excluido por las demás categorías;
ü Excluye a los colaterales distintos a los hermanos y los hijos de los hermanos del causante;
ü Cuando concurre con hijos o ulteriores descendientes del causante, toma una cuota igual;
ü Cuando concurre con el resto de las categorías posibles, toma la mitad de la herencia; y,
ü No tiene vocación hereditaria si está separado legalmente de cuerpos y de bienes.

SUCESION TESTAMENTARIA
Su fundamento lo constituye el principio de la autonomía de la voluntad para la transmisión del patrimonio por
causa de muerte, que incluso priva sobre la correspondiente normativa legal, ya que las reglas concernientes al
orden de suceder ab intestato, no constituyen materia de orden publico.

El testamento es: sui generis (es un producto de la actividad humana que tiene relevancia y produce efectos
jurídicos), es unilateral (esta constituido por una sola declaración de voluntad, la del testador), personalísimo
(tiene que ser. Otorgado directamente por la misma persona de cuya sucesión se trata) y solemne (tiene que
ser efectuado con cumplimiento de determinadas formalidades que la ley consagra).


Limitaciones para testar:
De forma: solemnidades (arts. 849 a 881 cc)
De fondo:
• Prohibición legal de otorgar testamentos conjuntos (art. 835 cc)
• Porción indisponible de la herencia, legitima o reserva (art. 883 y 884 cc)
• Capacidad para disponer y para recibir por testamento
Capacidad para disponer por testamento:
1. La capacidad es la regla y la incapacidad es la excepción [La excepción es cuando una persona
mayor de 18 años se le declara incapaz) (un menor de edad tiene capacidad de goce, mas no de
ejercicio… cuando se cumplen los 18 años tienes capacidad plena)
En sucesiones hay un principio general: todo el mundo tiene capacidad para testar. Todo el mundo salvo que sea
declarado incapaz. Art 837 cc
Artículo 837.- Son incapaces de testar:
1o Los que no hayan cumplido diez y seis años, a menos que sean viudos, casados o divorciados.
ü Dicha excepción se fundamenta en la emancipación que produce de derecho el matrimonio y que
no se extingue con la disolución de este.
2o Los entredichos por defecto intelectual.
ü Y tampoco pueden hacerlo quien no se encuentre en su sano juicio.
ü Quien haya sido declarado entredicho, esta incapacitado para testar desde el mismo dia del
decreto judicial de interdicción provisional, hasta el del decreto judicial de revocación de la
interdicción.
ü Por el contrario no son incapaces para disponer por testamento las personas que la ley considera
simplemente inhábiles, el débil de entendimiento; el sordomudo, si sabe y puede escribir; el
prodigo; el ciego de nacimiento o cegado durante su infancia.
3o Los que no estén en su juicio al hacer el testamento.
ü Cualquier persona que este privada de cordura al momento de testar, como los casos del
individuo ebrio, bajo estupefacientes, hipnotizado, sonámbulo, etc.
4o Los sordomudos y los mudos que no sepan o no puedan escribir. (se entiende que saber escribir implica perse
el saber leer… el sordomudo tiene que saber leer)

Artículo 838.- Para calificar la capacidad de testar se atiende únicamente al tiempo en que se otorga el
testamento. (lo que importa es el momento en que otorgue el testamento, no después)
2. Solo es necesario tener capacidad para testar en el momento del otorgamiento del testamento
3. El testamento otorgado por un incapaz es relativamente nulo
Casos de incapacidad para testar:
1. Defecto de edad
2. Defecto mental
3. Mudez o sordomudez
4. No saber o no poder leer

Capacidad para recibir por testamento:
1. La capacidad es la regla
2. Debe tenerse capacidad para el momento de la apertura de la sucesión
3. La incapacidad para recibir por testamento acarrea la nulidad de la estipulación
Artículo 839.- Pueden recibir por testamento todos los que no estén declarados incapaces de ello por la Ley.
Causas de incapacidad para recibir por testamento:
1. Comunes para suceder de manera intestada:
• Por falta de existencia
• No estar concebido
• Hacer nacido muerto
• Haber premuerto
• Haber sido declarado ausente
• Personas jurídicas inexistentes para el momento de la apertura de la sucesión
• Por indignidad (delito intencional, adulterio declarado y negativa a cumplir obligación
alimentaria)
Artículo 840.- Son incapaces para recibir por testamento los que son incapaces para suceder ab-intestato.
Sin embargo, pueden recibir por testamento los descendientes inmediatos, es decir, los hijos de una
persona determinada que viva en el momento de la muerte del testador, aunque no estén concebidos
todavía.