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El teatro

Se denomina teatro (del griego Theatrón, "lugar para contemplar") a la rama del arte escénico,
relacionada con la actuación, que representa historias frente a una audiencia usando una
combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido y espectáculo. Es también
el género literario que comprende las obras concebidas en un escenario, ante un público.

Historia del teatro


Tratar con la historia no escrita del teatro implica remontarnos a la historia misma de la
humanidad ya que, en su esencia, ese conglomerado de acciones humanas que los antiguos
griegos codificaron como teatro, no pertenece a ninguna raza, período o cultura en particular.
Antes bien, es una forma de lenguaje por medio del cual, originalmente, el mundo fenoménico
es imitado y celebrado. Esta forma de lenguaje, que subyace inequívocamente en lo más
profundo del rito, ha sido un patrimonio común a todos los hombres -si bien con diferencias de
grado- desde que el hombre existe. El brujo que imita un ciervo, en una escena pintada sobre la
pared de la caverna, y el actor de Broadway que imita a Sir Winston Churchill, tal como aparece
en una cartelera de Broadway, tiene un lazo común a pesar de los veinte mil años que lo
separan.
Necesariamente, una historia completa del teatro abarcaría varios volúmenes y exigiría la
amplia colaboración de expertos en una serie de materias como la literatura, la historia y
la arqueología, la sicología, la sociología, la antropología y la religión, entre otras. El propósito
de este trabajo, por ende, es solamente el de presentar el mundo del teatro en una visión
panorámica, mostrando, de un modo confesamente somero, la forma en que el teatro -uno de los
índices más sensibles del desarrollo cultural del hombre- altera constantemente sus formas, se
desarrolla, entra en crisis y redescubre sus fuentes.

EL TEATRO GRIEGO
es considerado como la "madre" del teatro tradicional occidental. Su historia comienza
alrededor del siglo quinto antes de Cristo. Pocas obras sobrevivieron y los restos de teatros
utilizados para organizar las mismas pueden encontrarse en los alrededores de Grecia. Sin
embargo, un rico legado todavía se estudia en las escuelas y en el teatro y las obras de los
maestros griegos aún se llevan a cabo para las audiencias de todo el mundo.
Orígenes
El teatro griego se originó con los seguidores de Dioniso, el dios de la fertilidad y el vino. Una
forma de teatro comenzó cuando sus seguidores bailaron y cantaron historias de la mitología
griega. Thespis, un sacerdote de Dioniso, recibió el crédito de dar a luz al teatro griego cuando
introdujo el componente del diálogo. Él entabló un diálogo con el coro, en efecto convirtiéndose
en el primer actor. En 534 A.C., se celebró la primera competición de la tragedia en Atenas
durante las fiestas dionisíacas, el festival de cuatro días llevado a cabo en honor de Dioniso. La
comedia griega se originó durante la Lenaea, un festival de tres días que tuvo lugar en Atenas
durante el mes de enero, en el 486 A.C.
Tipos
El teatro griego consistía en dos tipos de teatro: la tragedia y la comedia. La tragedia y la
comedia se diferenciaban en dos aspectos. La tradición aristotélica sostiene que la tragedia se
refiere a la transición de los nobles de las buenas a las malas circunstancias y la comedia se
refería a la transición de la persona promedio de malas a buenas circunstancias. La tradición
retórica define la comedia como ficción que es creíble y la tragedia como una ficción que no es
creíble.
Obras
Los pesos pesados de la tragedia griega temprana son Esquilo, Sófocles y Eurípides. Esquilo
añadió un segundo actor y desarrolló por primera vez el concepto de una trilogía. Siete de sus 80
obras sobrevivieron. Sófocles añadió un tercer actor y personalizó sus obras haciéndolas más
complejas con la interacción personal entre los personajes cada vez más central. Se cree que de
las 120 obras de teatro que escribió sólo sobrevivieron siete. Eurípides presentó una visión no
convencional de la mitología griega que influyó en las escuelas de drama posteriores.
Diecinueve de sus obras sobrevivieron. Aristófanes es considerado el genio de la comedia
griega y 11 de sus obras sobrevivieron.

El Teatro Medieval
La Edad Media o Medioevo es el período que transcurre desde la caída de Roma en poder de los
Bárbaros (Año 476 d.C.) hasta la caída de Constantinopla en poder de los Turcos (Año 1453 d.
C.). Son los siglos en que se produce el largo tránsito entre el Mundo antiguo y moderno,
caracterizado por el crecimiento del Cristianismo.
En lo cultural y lo social se mantenía una visión teocéntrica del mundo y
una organización social estratificada: Nobles feudales, cuya cabeza es el Rey, Vasallos y el
Clero.
Suele dividírselo en Alta Edad Media y Baja Edad Media. Esta última comprende el período de
decadencia de los valores que han sostenido la nobleza y el clero y el surgimiento de una nueva
clase social habitante de las ciudades o burgos: Burguesía.
El Crisol De La Edad Media
El mundo antiguo se agrandó. Al terminar este mundo y empezar lo que se llama Edad Media,
la Historia se ocupa de casi todos los países que lindan con el Mediterráneo, el Mar Negro , el
Golfo Pérsico y grandes extensiones del Océano Indico. Más lejos, existían las civilizaciones
de China y el Lejano Oriente y las de América, que estaban adelantadas, aunque aún no se había
descubierto el Nuevo Mundo. La civilización tomaba lentamente posesión de la tierra.
Sucedió que muchos bárbaros asimilaron las costumbres civilizadas. Diversos pueblos surgieron
al aprender a leer y escribir y al dejar así un testimonio de sus actos. Todo esto ocurrió muy
lentamente, ya que se necesita mucho tiempo para construir una civilización; pero, poco a poco,
la cultura se propagó de un país a otro, y el mundo de la historia se agrandó.
Al tornarse más clara esa civilización, se empiezan a ver cosas asombrosas. Todo Europa está
en fermentación. Parece un enorme caldero en que hierven juntas las distintas tribus y razas,
empujándose, desplazándose, destruyéndose unas a otras.
Por algunas razones, sería preferible llamar a este período la Edad del Amanecer, más que la
Edad Media. Una de ellas seria que vio surgir un nuevo y vigoroso tipo de cultura en la Europa
Occidental.
2) Las Artes Medievales
En esta etapa, en el arte se abandona el mundo pagano de la antigüedad pero se desarrollan
las lenguas nacionales y surgen numerosas mitologías locales.
La vida del hombre medieval tuvo en Dios uno de sus centros fundamentales. La filosofía y la
teología conformaron la escolástica, un pensamiento orientado a unir fe y razón. Quien mejor
representó este pensamiento fue Santo Tomás de Aquino, que desarrolló cinco tesis que
permitían demostrar, racionalmente, la existencia de Dios.
El saber se cultivaba en los monasterios y, más tarde, en las universidades. En estas últimas, la
teología era una disciplina fundamental, pero junto a ella, también se impartían clases de
aritmética, astronomía, gramática, música y otras.
La falta de espacio en las Iglesias obligó a trasladar las representaciones, cada vez más
numerosas, primero a los pórticos y después a la plaza de la iglesia.

La puesta en escena era cada vez más elaborada pero un tanto rara; el área de la escena, bastante
levantada, estaba separada del público por una barrera. El decorado presentaba todos los lugares
donde la acción debía irse desarrollando, uno tras otro. Estos lugares recibían el nombre de Sede
o Mansión y poseían cada uno su propio telón. Unas telas de fondo cerraban el horizonte del
teatro.

La representación de un misterio requería la colaboración de toda la ciudad, al igual que las


fiestas Dionisiacas griegas.

A pesar de que la Iglesia revive al teatro, lo hace con condiciones. Lo cómico esta prohibido en
las obras, la risa no se acepta dentro del templo. Como siempre el poder se representa con
Tragedia frente a las preferencias cómicas del pueblo. Hay que esperar hasta que se produzca la
separación ente el poder y la Iglesia para que la comedia cobre auge. Se pide a los sacerdotes
que escriban solo para las misas. Aparece el teatro de calle con un humor muy absurdo y
ridículo, y nace la fiesta carnavalesca, todo sin texto e improvisado.

En España el teatro medieval nos llega por las fronteras francesas con los trovadores. Nuestro
teatro siempre se ha caracterizado porque contiene danzas, tono jocoso y temas erótico festivos,
herencia de la convivencia entre judíos, cristianos y árabes.

El teatro medieval en España

Aunque el teatro español padeció durante más tiempo la "represión" combinada de la Iglesia y
la corona, ha sido en España donde se ha encontrado el texto teatral más antiguo de Occidente.
Se trata de un fragmento de 147 versos en lengua mozárabe, probablemente traducción de otra
obra anterior, en latín o quizá en francés, y recopilada en la Península a fines del siglo XI o
principios del XII Ramón Menéndez Pidal la titulóAuto de los Reyes Magos, pues su asunto
era una dramatización del misterio de la Epifanía. Empieza la obra con tres monólogos
sucesivos de los tres reyes, que han visto independientemente la estrella que ha de guiarlos a
Belén. En el camino se conocen y resuelven llevar como presentes al niño Jesús oro, incienso y
mirra; deciden que si Jesús opta por el incienso se trataría de una prueba evidente de su
divinidad. Llegan los Reyes Magos a Judea y se encuentran con el rey Herodes, quien les
pregunta quién es ese rey superior a él que acaba de nacer. Uno de sus servidores se lo explica,
y hasta allí llega el manuscrito.

Pero, desde luego, el verdadero teatro medieval español estuvo representado por el bululú
itinerante, cómico que desempeñaba las funciones de narrador, cantante, actor, mimo y que,
trashumando con su retablillo, encarnaba todos los personajes. Con el correr de los siglos, al
bululú solitario se le agregaron otros farsantes, y así se formaron pequeñas compañías de
cómicos de la legua, como refleja Cervantes en El retablo de las maravillas, en el cual la
"compañía" teatral y titiritera son marido y mujer.
Teatro Clásico

EL TEATRO DEL SIGLO XX


Una característica singular desmarca el teatro de la presente centuria del que se practicó en
cualquier otra época en Occidente, incluyendo el “siglo de Pericles” en el que florecieron los
clásicos griegos. Por primera vez el centro de atracción del espectáculo se desplaza del
dramaturgo para ubicarse en la figura hasta entonces poco menos que irrelevante del director
escénico. Y esto ocurre no tanto porque de repente se haga justicia a un personaje ambiguo (los
autores, y con más frecuencia los propios “divos” de las compañías, hacían las veces de
coordinadores de las obras, casi siempre para acomodarlas a su propio lucimiento) sino porque
la puesta en escena se convierte en la verdadera protagonista del hecho teatral, y en el proceso
va requiriendo de individuos cada vez más especializados para solucionar sus crecientes
exigencias. En otras palabras, la revolución teatral del siglo XX es una reflexión sobre la
naturaleza misma del teatro, merced a la cual la dramaturgia deja de ser un género de la
literatura para convertirse en soporte de la puesta en escena. Como corolario surgirá la figura
del hombre de teatroque en ocasiones (Berltolt Brecht, Antonin Artaud) es a un tiempo
dramaturgo, director escénico y pedagogo en un específico método de interpretación por él
creado.
Aunque el proceso de valorización de la puesta en escena será fruto, en buena medida, de una
reacción ante los excesos del naturalismo, precisamente durante el apogeo de esta corriente
estética produce su primera manifestación en la figura deAndré Antoine (1858-1943), fundador
en 1887 delThéâtre Libre y discípulo de Émile Zola que
para acentuar la naturalidad de sus espectáculos sustituyó la utilería convencional por elementos
“vivos”. Sus seguidores – Jacques Copeau, Charles Dullin, Lugné-Poe, Serge Pitoëff, Gastón
Baty o Louis Jouvet – fueron más sutiles y constituyeron la deslumbrante avanzada de la mise-
en-scène francesa de las primeras décadas del siglo.

Teatro moderno
Durante la mayor parte del siglo XIX las ideas arquitectónicas y escenográficas se mantuvieron
en esencia inalterables, si bien las exigencias de libertad creativa iniciadas por los autores
románticos condujeron a fines de la centuria a un replanteamiento general del arte dramático en
sus diversos aspectos.
Fundamental en este sentido fue la construcción del monumental Festspielhaus de
Bayreuth, Alemania, erigido en 1876 de acuerdo con las instrucciones del compositorRichard
Wagner, que constituyó la primera ruptura respecto a los modelos italianos. Su diseño en
abanico, con la platea escalonada, el oscurecimiento del auditorio durante su representación y la
ubicación de la orquesta en un pequeño foso, eran elementos concebidos para centrar la atención
de los espectadores sobre la acción y abolir en lo posible la separación entre escenario y
público.
Esta exigencia de integración entre el marco arquitectónico, la escenografía y la representación
fue acentuada en los últimos decenios del siglo XIX y primeros del XX por la creciente
importancia concedida a la figura del director gracias a personalidades como el alemán Max
Reinhardt, autor de espectaculares montajes, el francés André Antoine, adalid del naturalismo,
el ruso Konstantín Stanislavski, director y actor cuyo método de interpretación ejercería gran
influencia sobre el teatro moderno, o el escenógrafobritánico Edward Gordon Craig, que en su
defensa de un teatro poético y estilizado abogó por la creación de escenarios más sencillos y
dúctiles.
La aparición del teatro moderno, pues, se caracterizó por su absoluta libertad de planteamiento
mediante el diálogo con formas tradicionales y las nuevas posibilidades técnicas darían lugar a
una singular transformación del arte teatral. En el campo del diseño arquitectónico y
escenográfico las mayores innovaciones se debieron al desarrollo de nueva maquinaria y al auge
adquirido por el arte de la iluminación, circunstancias que permitieron la creación de escenarios
dotados de mayor plasticidad (circulares, móviles, transformables, etc.) y liberaron al teatro de
la apariencia pictórica proporcionada por la estructura clásica del arco del proscenio.