Anda di halaman 1dari 11

CONCEPTO:

El Derecho Procesal es un conjunto de normas que regulan los tres pilares del debido
proceso, con la única finalidad de la aplicación de las leyes de fondo, o derecho sustancial.
El Derecho Procesal se ocupa también de la competencia, y la regula; así como la actividad
de los jueces. Asimismo, materializa la ley de fondo en la sentencia.
En el Derecho Procesal Penal también existe un conjunto de normas que regulan el proceso
desde el inicio hasta la finalización del proceso. Tiene la función de investigar, identificar, y
sancionar (si fuese necesario) las conductas que constituyen delitos, evaluando las
circunstancias particulares de cada caso concreto.
El Derecho Procesal Penal es aquélla disciplina jurídica encargada de proveer de
conocimientos teóricos, prácticos y técnicos necesarios para comprender y aplicar las
normas jurídicas-procesal-penales, destinadas a regular el inicio, desarrollo y culminación
de un Proceso Penal.
En síntesis, es el conjunto de normas jurídicas que regulan el desarrollo del Proceso Penal.
b) El Derecho Procesal Penal es aquélla disciplina jurídica encargada de proveer de
conocimientos teóricos, prácticos y técnicos necesarios para comprender y aplicar tres
normas:
a) Las jurídicas
b) La procesal
c) Las penales,

COMPETENCIAS
Competencia territorial (Art. 60 CPP)
Competencias subsidiarias (Art. 61 CPP)
Competencia universal (Art. 62 CPP)
Competencia durante la investigación (Art. 63 CPP

VIAS DE ACCESO DEL DERECHO PROCESAL PENAL


La denuncia y la querella son dos vías para que las autoridades competentes tomen
conocimiento de la ocurrencia de un hecho punible en el Código Procesal Penal.
Pero una y otra tienen naturaleza, propósitos y formalidades distintas. La denuncia
tiene por objeto llevar la noticia de la ocurrencia del hecho punible a los funcionarios
competentes; puede ser oral o escrita; hacerse personalmente o por mandatario con
poder especial; la puede presentar cualquier persona que tenga conocimiento de un
hecho punible y ser recibida por el Ministerio Público, la Policía o cualquier agencia
de investigación del Estado, estas últimas en las materias de su competencia; su
presentación, en principio debe hacerse antes de que los funcionarios competentes
inicien la investigación. La querella, por su parte, tiene por objeto promover la acción
penal o adherirse a la ya iniciada por el Ministerio Público; debe presentarse por
escrito y por medio de abogado; no puede presentarla cualquier persona, sino la
víctima y las personas autorizadas por el Código Procesal Penal en el artículo 85;
la Policía no tiene competencia para recibirla, solo el Ministerio Público; puede
presentarse en cualquier momento, antes de la apertura a juicio. Otras diferencias
se refieren a los efectos: El denunciante no es parte del proceso penal, pero puede
comprometer su responsabilidad con denuncias falsas; puede ser testigo en el
proceso. El querellante es parte en el proceso y puede desistir en cualquier momento
de su querella; igualmente puede comprometer su responsabilidad por querella falsa
o por litigar con temeridad; no puede actuar como testigo en el proceso. Las
entidades del sector público no pueden ser querellantes, aunque sí pueden presentar
denuncias.

LA DENUNCIA
Se hace una presentación del querellante ante la fiscalía para poder manejar en un futuro
un caso como actor civil. Esta la hace la parte que afectada ante la fiscalía

LA QUERELLA
Es el acto por el cual las personas autorizadas por el código procesal penal promueven el
proceso penal por acción pública o solicitan intervenir en el ya iniciado por el ministerio
público.
La querella se debe presentar por escrito ante el ministerio público y debe contener
los datos siguientes:
Los datos generales de identidad del querellante,
El relato circunstanciado del hecho, sus antecedentes o consecuencias conocidos, si es
posible, con la identificación de los autores, cómplices, perjudicados y testigos,
La denominación social, el domicilio y los datos personales de su representante legal, para
el caso de las personas jurídicas,
El detalle de los datos o elementos de prueba y la prueba documental o la indicación del
lugar donde se encuentra.
El ministerio público da inicio a la investigación cuando estime que la querella reúne las
condiciones de forma y de fondo y existan elementos para verificar la ocurrencia del hecho
imputado. Si esta ya ha sido iniciada entonces el querellante pasa a ser parte en el
procedimiento.
Si falta uno de los requisitos que se requieren para iniciar la investigación el ministerio
público dará un plazo de 3 días, si se vence el plazo y no se completan los requisitos
entonces la querella se da por no presentada.

Art. 267.- Querella. La querella es el acto por el cual las personas autorizadas por este código
promueven el proceso penal por acción pública o solicitan intervenir en el proceso ya iniciado por
el ministerio público. Art. 268.- Forma y contenido. La querella se presenta por escrito ante el
ministerio público y debe contener los datos mínimos siguientes: 1) Los datos generales de identidad
del querellante; 2) La denominación social, el domicilio y los datos personales de su representante
legal, para el caso de las personas jurídicas; 3) El relato circunstanciado del hecho, sus antecedentes
o consecuencias conocidos, si es posible, con la identificación de los autores, cómplices,
perjudicados y testigos; 102 Código Procesal Penal de la República Dominicana 4) El detalle de los
datos o elementos de prueba y la prueba documental o la indicación del lugar donde se encuentra

TRIBUNALES COMPETENTES
La Suprema Corte de Justicia
Las Cortes de Apelación
Los Jueces de Primera Instancia
Los Jueces de la Instrucción
Los Jueces de Ejecución Penal
Los Jueces de Paz

SUJETOS DEL PROCESO PENAL

EL QUERELLANTE.
Otra de las variantes novedosas que puede asumir la víctima de cara al nuevo proceso penal
vigente es la de ser también querellante. Querellante, conforme lo dispone el artículo 85
del Código Procesal Penal, es la condición especial que adopta la víctima de una infracción
en el devenir del proceso, en virtud de la cual ésta se asimila al Ministerio Público, en el rol
que éste suele asumir de acusador público contra el imputado. En este orden, el autor Jorge
A. Clariá Olmedo, nos precisa que querellante es “el particular que produce querella para
provocar un proceso penal o que se introduce en un proceso en trámite como acusador,
estando legalmente legitimado. Es siempre un acusador privado”.

En definitiva, como tal bien puede asumir la posición de acusador principal, lo que acontece
respecto de los delitos de acción privada contemplados en el artículo 32 del Código Procesal
Penal u otras disposiciones legales especiales, o bien adherirse a la acusación pública
sustentada por el Ministerio Público, con relación a las infracciones de acción penal pública,
conforme la regulación que efectúan los artículos 29 y 30 del mismo Código.
Los artículos 86 y 87 del Código completan las regulaciones propias del querellante. En el
primero, se organizan las modalidades, cómo se puede asumir su representación
profesional y la delegación tanto de la acción civil, como de la pública. En este tenor, cabe
destacar que conforme a dicho texto, el querellante se puede hacer representar por sólo
un abogado, mientras que, si fueran varios los querellantes, sólo dos los pudieran
representar, otorgándole al juez o tribunal en este último caso, la terrible atribución de
escogerlos, de no haberlo o podido pactar éstos.
LA VÍCTIMA.
Debemos asumir como víctima a la persona o entidad que experimenta el perjuicio que
origina el hecho punible cometido por otro. De algún modo es el germen sobre el que surge
el proceso penal. Es a quien el Estado debió proteger para impedir que en su contra se
consumara el atentado al derecho penalmente tutelado. En consonancia con esto, el Código
Procesal Penal pretende rescatarle de su tradicional rol de convidada de piedra en el
proceso penal, como diría Maier, a ser un verdadero sujeto procesal.

Para ello, a la víctima se le enfoca de forma distinta y diversa. Primero, se le reconoce que
es el gran artífice del proceso penal. En consecuencia, el conflicto que surge con la irrupción
del delito cometido en su perjuicio, no le puede ser apropiado por el Estado, por una razón
simple, es ella, sobre todo, a quien primero y, fundamentalmente, le atañe y le importa.
Segundo, por esto, como tal se le reconocen derechos de índole procesal. En este tenor,
tanto el juez o tribunal, como el Ministerio Público deben respetarlo y hacer que se hagan
fácticos. No obstante, sobre el Ministerio Público, recae de modo preferencial la tarea de
velar por la preservación efectiva de los mismos y su defensa. Y, tercero, la calidad de
víctima se asume con varias connotaciones legales. Se habla, en consecuencia, de tres
conceptos que descansan sobre una misma premisa común: la víctima. De este modo se
identifica a la víctima como tal, al querellante y al actor civil.

ACTUACIÓN Y REPRESENTACIÓN
El querellante es representado por un abogado. En los casos en que la víctima puede delegar
la acción civil a una organización no gubernamental también puede delegar la acción penal.
Responsabilidad Del Querellante
El querellante es responsable, de conformidad con la ley, cuando falsee los hechos o la
prueba en que fundamenta su querella o cuando litigue con temeridad.
DEL MINISTERIO PÚBLICO Y SUS ÓRGANOS AUXILIARES
El Ministerio Público es un producto directo del sistema acusatorio. Por esto, con la entrada
en vigencia del Código Procesal Penal se produce una especie de reencuentro con su origen.
Al adicionarle ahora, como regla, al ministerio público las funciones que antes ejercía el juez
de instrucción y al mismo tiempo potenciarlas éste, sin duda se ha redimensionado como
sujeto procesal a toda plenitud. De alguna manera el éxito o no de la persecución penal en
este nuevo escenario normativo irá a depender de la destreza y la eficiencia con que él
asuma su desempeño público. Por todo esto se puede afirmar, sin temor a equivocarnos,
que si hay un sujeto procesal que en verdad tiene un enorme desafío con la reforma, éste
es el ministerio público. Lo que haga o deje de hacer se refleja simultáneamente y con gran
incidencia en tres importantes escenarios distintos, pero interrelacionados estrechamente
entre sí:
En el proceso penal
En la policía
En la sociedad.

EL IMPUTADO.
Uno de los principales objetivos del Código Procesal Penal es lograr que el proceso penal se
reencuentre con la Constitución de la República. Fundirlos en un proceso penal
constitucional. Sobre esta égida se ha de suponer que el imputado, en tanto cuanto sujeto
protagónico del proceso penal, fuera catapultado con su adopción.

El Código Procesal Penal no brinda un concepto preciso al respecto, aunque esto se pudiera
colegir de sus artículos. Cabe anotar que el criterio que como tal se adopta en este Código
y, por ende, en el derecho procesal acusatorio, difiere del que se asume en el derecho penal
sustantivo.
De Los Derechos Del Imputado.
El artículo 95 del Código Procesal Penal dispone, de un modo sólo enunciativo, el conjunto
de derechos que se le reconocen al imputado en contra de quien se pretenda aplicar alguna
medida de coerción o la realización de un anticipo de prueba:
A) Ser informado del hecho que se le atribuye, con todas las circunstancias de tiempo, lugar
y modo, de las pruebas existentes, de las disposiciones legales que se aplican para su caso,
etc.

B) Tiene derecho, pues, a que se le suministren cuantas informaciones les resulten


indispensables para la preservación inicial de su derecho a defenderse. El que se manifiesta
con una triple connotación:

a) se le debe permitir pues, acceder y suministrársele, sin cortapisa alguna, salvo expresas
reservas legales dispuestas al efecto, las informaciones relativas a la acusación formulada o
en el curso de serlo,
b) de las pruebas producidas u obtenidas hasta el momento en su contra, bajo ciertas
reservas, también de orden legal prevista a tales fines,
c) así como de las informaciones de orden jurídico que les importen en su calidad de
imputado. Al respecto, cabe destacar que sólo en la medida en que este derecho sea
efectivamente ejercitado por el imputado, tendría sentido su propio derecho de defensa.

LA ACCION PENAL
Según el art. 29 del código procesal penal la acción penal puede ser pública o
privada. La acción penal tiene como fin sancionar la infracción mediante la
imposición de una pena establecida por el código penal, así como también por
cualquier disposición legal, para lo cual es necesario que se pruebe
la culpabilidad del procesado.

La acción penal es también una acción social en razón de que pertenece a


la sociedad el derecho de castigar. Y es a través del ministerio público que la
sociedad realiza dicho ejercicio.

La acción penal pública y acción penal privada


La acción penal pública le corresponde al ministerio público, sin perjuicio de la
participación de la víctima, según lo establece el código procesal penal, mientras
que la acción penal privada le corresponde a la víctima únicamente.

Por acción privada solo se persiguen los siguientes hechos punibles:


1. Vías de hecho;
2. Golpes y heridas que no causen lesión permanente;
3. Amenaza, salvo las proferidas contra funcionarios públicos en ocasión del ejercicio de sus
funciones;
4. Robo sin violencia y sin armas;
5. Estafa;
6. Abuso de confianza; trabajo pagado y no realizado;
7. Revelación de secretos;
8. Falsedades en escrituras privadas.
Los siguientes hechos dependen de la Acción Privada para ser perseguidos:
1. Violación de propiedad;
2. Difamación e injuria;
3. Violación de la propiedad industrial;
4. Violación a la ley de cheques;
La acción privada se ejerce con la acusación de la víctima o su representante legal.

PROCEDIMIENTO PENAL ABREVIADO


El procedimiento penal abreviado se divide en dos: a) acuerdo pleno, b) acuerdo
parcial.

El procedimiento penal abreviado es solicitado por el Ministerio Público, las demás


partes no pueden hacerlo.
Las garantías constitucionales del imputado se ven diezmadas en el procedimiento
penal abreviado (autoincriminación al aceptar los hechos).

En el procedimiento abreviado, el juez no puede imponer una pena superior a las


solicitadas por las partes (Art. 364 CPP), mientras que el procedimiento ordinario la
Suprema Corte de Justicia ha establecido que los jueces no están atados al
dictamen del Ministerio Público, por lo que pueden imponer una pena superior a la
solicitada por este.

En el acuerdo pleno (Art. 363 CPP), el tribunal competente para conocer de dicho
acuerdo en el Juez de la Instrucción, mientras que el procedimiento ordinario, el
proceso se ventila por ante el juzgado de primera instancia.

PROCEDIMIENTO DE COMPETENCIA ESPECIAL

En el procedimiento especial existe un privilegio de jurisdicción, tan solo son


competentes la Corte de Apelación y la Suprema Corte de Justicia para ventilar el
caso en razón de la posición que ocupa el imputado (Art. 377 CPP), es decir, el
juzgado de primera instancia no puede conocer de un caso seguido contra los
funcionarios que son favorecidos con este procedimiento, al contrario del
procedimiento ordinario que se les aplica a las demás personas.

En el procedimiento especial la función de Juez de la instrucción la cumple un juez


de la Corte de Apelación o de la Suprema Corte de Justicia el cual es designado por
el presidente del tribunal (Art. 379 CPP), en el procedimiento ordinario el juez de la
instrucción es designado mediante el sistema aleatorio por el coordinador de los
jueces de instrucción en las jurisdicciones en la cuales hay más de un juez, y en los
lugares que tan solo hay un juez este es competente para conocer de las
infracciones que se cometan en su jurisdicción.

ARTICULOS A ESTUDIAR
ART. 26.- LEGALIDAD DE LA PRUEBA. Los elementos de prueba sólo tienen valor si son
obtenidos e incorporados al proceso conforme a los principios y normas de este código. El
incumplimiento de esta norma puede ser invocado en todo estado de causa y provoca la
nulidad del acto y sus consecuencias, sin perjuicio de las sanciones previstas por la ley a los
autores del hecho.

ART. 30.- OBLIGATORIEDAD DE LA ACCIÓN PÚBLICA. El ministerio público debe perseguir


de oficio todos los hechos punibles de que tenga conocimiento, siempre que existan
suficientes elementos fácticos para verificar su ocurrencia. La acción pública no se puede
suspender, interrumpir ni hacer cesar, sino en los casos y según lo establecido en este
código y las leyes.
ART. 31.- ACCIÓN PÚBLICA A INSTANCIA PRIVADA. Cuando el ejercicio de la acción pública
depende de una instancia privada el ministerio público sólo está autorizado a ejercerla con
la presentación de la instancia y mientras ella se mantenga. Sin perjuicio de ello, el
ministerio público debe realizar todos los actos imprescindibles para conservar los
elementos de prueba, siempre que no afecten la protección del interés de la víctima. La
instancia privada se produce con la presentación de la denuncia o querella por parte de la
víctima. Código Procesal Penal de la República Dominicana 17 El ministerio público la ejerce
directamente cuando el hecho punible sea en perjuicio de un incapaz que no tenga
representación o cuando haya sido cometido por uno de los padres, el tutor o el
representante legal. Una vez presentada la instancia privada queda autorizada la
persecución de todos los imputados. Depende de instancia privada la persecución de los
hechos punibles siguientes: 1) Vías de hecho; 2) Golpes y heridas que no causen lesión
permanente; 3) Amenaza, salvo las proferidas contra funcionarios públicos en ocasión del
ejercicio de sus funciones; 4) Robo sin violencia y sin armas; 5) Estafa; 6) Abuso de confianza;
7) Trabajo pagado y no realizado; 8) Revelación de secretos; 9) Falsedades en escrituras
privadas.
ART. 32.- ACCIÓN PRIVADA. (Modificado por la Ley núm. 424-06, de Implementación del
Tratado de Libre Comercio, entre la República Dominicana, Centroamérica y los Estados
Unidos de América ). Son sólo perseguibles por acción privada los hechos punibles
siguientes: 1) Violación de propiedad; 2) Difamación e injuria; 3) Violación de la propiedad
industrial, con excepción de lo relativo a las violaciones al derecho de marcas, que podrán
ser perseguibles por acción privada o por acción pública; 4) Violación a la Ley de Cheques.
18 Código Procesal Penal de la República Dominicana
ART. 100.- REBELDÍA. Cuando el imputado no comparece a una citación sin justificación, se
fuga del establecimiento donde está detenido o se ausenta de su domicilio real con el
propósito de sustraerse al procedimiento, el ministerio público puede solicitar al juez o
tribunal que lo declare en rebeldía y que dicte orden de arresto. Declarada la rebeldía, el
juez o tribunal, dispone: 1) El impedimento de salida del país; 2) La publicación de sus datos
personales en los medios de comunicación para su búsqueda y arresto, siempre que lo
juzque conveniente; 3) Las medidas de carácter civil que considere convenientes sobre los
bienes del imputado para asegurar la eventual responsabilidad civil emergente del hecho
atribuido, siempre que se haya ejercido la acción civil; 4) La ejecución de la fianza que haya
sido prestada; 5) La conservación de las actuaciones y de los elementos de prueba; 6) La
designación de un defensor para el imputado en rebeldía, si éste no ha sido designado, para
que lo represente y lo asista con todos los poderes, facultades y recursos reconocidos a
todo imputado.

ART. 262.- FACULTAD DE DENUNCIAR. Toda persona que tenga conocimiento de una
infracción de acción pública, puede denunciarla ante el ministerio público, la policía o
cualquier otra agencia ejecutiva que realice actividades auxiliares de investigación. Cuando
la denuncia es presentada por un menor de edad, el funcionario que la recibe está obligado
a convocar a los padres o tutores o persona mayor de edad de su confianza e iniciar su
investigación, sin perjuicio de evitar que el hecho denunciado derive en consecuencias
ulteriores.

ART. 263.- FORMA Y CONTENIDO. La denuncia puede ser presentada en forma oral o
escrita, personalmente o por mandatario con poder especial. Cuando la denuncia es oral, el
funcionario que la recibe debe levantar acta. La denuncia contiene, en lo posible, el relato
circunstanciado del hecho, con indicación de los autores y cómplices, perjudicados, testigos
y demás elementos probatorios que puedan conducir a su comprobación y calificación legal.
El funcionario que la recibe comprueba y deja constancia de la identidad y domicilio del
denunciante.
ART. 266.- PARTICIPACIÓN. El denunciante no es parte en el proceso. No incurre en
responsabilidad, salvo cuando las imputaciones sean falsas.
ART. 267.- QUERELLA. La querella es el acto por el cual las personas autorizadas por este
código promueven el proceso penal por acción pública o solicitan intervenir en el proceso
ya iniciado por el ministerio público.

ART. 293.- ACTOS CONCLUSIVOS. Concluida la investigación, el ministerio público puede


requerir por escrito: 1) La apertura a juicio mediante la acusación; 2) La aplicación del
procedimiento abreviado mediante la acusación correspondiente; 3) La suspensión
condicional del procedimiento. Junto al requerimiento, el ministerio público remite al juez
los elementos de prueba que le sirven de sustento.
ART. 294.- ACUSACIÓN. Cuando el ministerio público estima que la investigación
proporciona fundamento para someter a juicio al imputado, presenta la acusación
requiriendo la apertura de juicio. La acusación debe contener: 1) Los datos que sirvan para
identificar al imputado; 2) La relación precisa y circunstanciada del hecho punible que se
atribuye al imputado, con indicación específica de su participación; 3) La fundamentación
de la acusación, con la descripción de los elementos de prueba que la motivan; 4) La
calificación jurídica del hecho punible y su fundamentación; 5) El ofrecimiento de la prueba
que se pretende presentar en juicio, que incluye la lista de testigos, peritos y todo otro
elemento de prueba, con la indicación de 112 Código Procesal Penal de la República
Dominicana los hechos o circunstancias que se pretende probar, bajo pena de
inadmisibilidad. Si considera razonablemente que el imputado podría no presentarse a la
audiencia preliminar o al juicio, solicita que se ordene el arresto u otra medida de coerción
posterior.

ART. 295.- ACUSACIÓN ALTERNATIVA O SUBSIDIARIA. En la acusación, el ministerio público


o el querellante pueden señalar, alternativa o subsidiariamente, las circunstancias del
hecho que permitan calificar el comportamiento del imputado como una infracción distinta,
a n de posibilitar su correcta defensa.
ART. 296.- NOTIFICACIÓN DE LA ACUSACIÓN. El ministerio público notifica la acusación al
querellante o a la víctima de domicilio conocido que haya pedido ser informada de los
resultados del procedimiento, para que manifieste si pretende presentar acusación o
adherirse a la ya planteada por el ministerio público, casos en los cuales debe indicarlo por
escrito dentro de los tres días siguientes. La acusación del querellante debe presentarse
ante el juez dentro de los diez días siguientes al vencimiento del plazo anterior.

PROCEDIMIENTO POR CONTRAVENCIONES


ART. 354.- REQUERIMIENTO. El juzgamiento de las contravenciones se inicia con la
presentación de la acusación de la víctima o del ministerio público o la solicitud del
funcionario a quien la ley le atribuye la facultad para comprobarlas y perseguirlas. La
acusación o requerimiento de enjuiciamiento debe contener: 1) La identificación del
imputado y su domicilio; 2) La descripción suscinta del hecho atribuido, consignando el
tiempo, lugar de comisión u omisión; 3) La cita de las normas legales infringidas; 4) La
indicación de los elementos de prueba, acompañando los documentos y los objetos
entregados o secuestrados; y; 5) La identificación y firma del solicitante. Basta como
requerimiento un formulario en el que se consignen los datos antes mencionados. La
acusación de la víctima puede presentarse oralmente y sin indicar las normas legales
infringidas, las cuales son precisadas por el juez al inicio del juicio.

ART. 363.- ADMISIBILIDAD. En cualquier momento previo a que se ordene la apertura de


juicio, el ministerio público puede proponer la aplicación del juicio penal abreviado cuando
concurren las siguientes circunstancias: 1) Se trate de un hecho punible que tenga prevista
una pena máxima igual o inferior a cinco años de pena privativa de libertad, o una sanción
no privativa de libertad; 2) El imputado admite el hecho que se le atribuye y consiente la
aplicación de este procedimiento, acuerda sobre el monto y tipo de pena y sobre los
intereses civiles; 142 Código Procesal Penal de la República Dominicana 3) El defensor
acredite, con su firma, que el imputado ha prestado su consentimiento de modo voluntario
e inteligente sobre todos los puntos del acuerdo. La existencia de co-imputados no impide
la aplicación de estas reglas a alguno de ellos.
ART. 364.- PROCEDIMIENTO. Cumplidos los requisitos previstos en el artículo anterior, el
ministerio público presenta la acusación con indicación de la pena solicitada. Si admite la
solicitud, el juez convoca a las partes a una audiencia, en la que les requiere que funden sus
pretensiones. Escucha al querellante, al ministerio público y al imputado y dicta la
resolución que corresponde. El juez puede absolver o condenar, según proceda, y resuelve
sobre los intereses civiles. Si condena, la pena impuesta no puede superar la requerida en
la acusación ni agravar el régimen de cumplimiento solicitado. La sentencia contiene los
requisitos previstos en este código, aunque de un modo sucinto y es apelable.

PROCEDIMIENTO PARA ASUNTOS COMPLEJOS


ART. 369.- PROCEDENCIA. Cuando la tramitación sea compleja a causa de la pluralidad de
hechos, del elevado número de imputados o víctimas o por tratarse de casos de
delincuencia organizada, a solicitud del ministerio público titular, antes de la presentación
de cualquier requerimiento conclusivo, el juez puede autorizar, por resolución motivada, la
aplicación de las normas especiales previstas en este título. La decisión rendida es apelable.