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Universidad Nacional de Colombia Facultad de Derecho y Ciencia Política

Profesor: Estanislao Escalante Estudiante: Manuel Alejandro Forero Figueroa

Arias, Carlos (2016). Audiencias en la Etapa de Juicio. En: Documento técnico para las mesas
de estudio de la especialidad penal del VII Curso de Formación Judicial Inicial para
Magistrados y Jueces de la República 2016-2017. Consejo Superior de la Judicatura. Escuela
Judicial “Rodrigo Lara Bonilla”. Bogotá.

Problemas El texto se pregunta ¿cómo lograr que una condena por juicio de reproche contra un sujeto
fundamentales del esté revestida de la mayor claridad y definición posible aunque estos requisitos no sean
autor exigidos por el Código Penal de una forma taxativa? La Fiscalía presenta los cargos con la
expresión de su alegato de clausura. Durante esta actividad se hace necesario que el acusador
precise, no solo los hechos relevantes sino también las normas penales que considera con
ellos violadas. No obstante, este es justamente uno de los elementos más dinámicos de la
discusión entre defensa y Fiscalía: la determinación del tipo penal circunstanciado sobre el
cual debe moverse el juez al momento de la dosificación, de hallarse responsable al
enjuiciado. Y una vez precisada tanto la imputación fáctica como la jurídica y probada la
responsabilidad, es cuando resulta oportuna la audiencia de individualización de pena. Pero
los hechos atribuidos y la calificación provisional por el fiscal definen por cuál delito podrá
condenar el juez, aun si la fiscalía pide absolución. Asimismo, se busca saber ¿cómo en la
formulación de la acusación se puede evitar el capricho del fiscal o de su investigador, para
reemplazarla por una estrecha conexión con los hechos formulados en la audiencia de
imputación?

Tesis central Cuando inicia una investigación, siempre se tiene la posibilidad de una condena por un juicio
de reproche contra un sujeto que ha atentado contra la sociedad. La fundamentación de la
individualización de la pena está ligada a: A) cargos contenidos en la formulación de la
acusación B) Alegatos de clausura de la Fiscalía y C) la respuesta del juzgador, es decir, el
sentido del fallo. El juzgador, debe pronunciarse sobre la responsabilidad de cada uno de los
cargos contenidos en las acusaciones. La relación de los hechos que se le reprocha al acusado
debe estar revestida de la mayor claridad y definición posible. Se debe tener en cuenta que
como el Código no exige, ni para la imputación ni para la formulación de la acusación,
precisión, ni siquiera mención, de la imputación jurídica, la relación de los hechos que se
reprocha al acusado debe estar revestida de la mayor claridad y definición posible. Porque a
su vez, la formulación de la acusación no puede emerger de la nada, ni del capricho del fiscal
o de su investigador, sino que tiene que tener estrecha conexión con los hechos formulados en
la audiencia de imputación. No obstante lo anterior, es ineludible que haya una calificación
jurídica provisional, por efectos prácticos de asignación en reparto, de competencia, y de
orientación de la defensa, así como del límite máximo de la congruencia.

Argumentos Primero hay que identificar el tipo penal con sus modificaciones, así como las circunstancias
de mayor y menor punibilidad. Según se sostiene en el documento, se debe tener precisión
justamente sobre la denominación jurídica del delito respecto del cual se consideró
responsable al acusado toda vez que de ello depende el margen de fluctuación que tiene el
juez para individualizar la pena. Dicha actividad implica tener claridad, tanto del delito como
de las circunstancias que modifican sus extremos punitivos así como las de mayor y menor
punibilidad. En ese orden hay que tener claro que las de mayor y menor punibilidad tienen
solo la misión de determinar cuál es el margen de movilidad que tiene el funcionario judicial,
y están en la parte general del Código.

Igualmente, hay que establecer el margen de movilidad que tiene el juez. En ese sentido,
luego de hallada la norma correspondiente que nos indica el rango la pena a imponer, se debe
establecer el margen de movilidad que tiene el juez determinando los límites, tanto mínimos
como máximos de dicha fluctuación lo cual se obtiene de restar el mínimo del máximo de la
pena. Posteriormente, habrá que dividir el margen de movilidad por cuatro cuartos.
Adicionalmente, se debe hacer la distribución del margen de movilidad en cuartos: uno
mínimo, dos medios y el máximo.

En quinto lugar se debe fijar la pena dentro del cuarto correspondiente. Así, el juez debe
escoger en cuál de ellos moverse a partir de la fórmula contenida en el artículo 61 del Código
Penal, según la cual el sentenciador solo podrá moverse dentro del cuarto mínimo cuando no
existan circunstancias ni de mayor ni de menor punibilidad o cuando solo concurran
circunstancias genéricas de menor punibilidad. Por otra parte, sostiene este artículo que podrá
movilizarse en los cuartos medios cuando concurran tanto de mayor como de menor
punibilidad y en el último cuarto, cuando solo concurran circunstancias de mayor punibilidad.
Luego de establecer el cuarto correspondiente, el juez, atendiendo los parámetros
previstos en el inciso tercero del artículo 61, deberá imponer la pena ponderando aspectos
como la mayor o menor gravedad de la conducta, el daño real o potencial creado, la
naturaleza de las causales que agraven o atenúen la pena y la función que ella ha de cumplir
en el caso concreto, motivación que deberá ineludiblemente consignar en el fallo. La
aplicación de la pena de multa dentro del cuarto correspondiente, atenderá a los parámetros
contenidos en el artículo 39 del Código Penal.

Con respecto a los máximos hay que tener en cuenta que en ningún caso la pena de prisión
puede superar los 60 años, para los eventos de concurso, según lo dispuesto en el inciso
segundo del artículo 31 del Código Penal, y 50 para los demás supuestos, tal como lo
determina el artículo 37 del mismo texto legal. Así mismo, la pena de multa, en ningún caso
podrá superar los 50.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV).

En la identificación del tipo penal con las circunstancias que modifican la punibilidad el autor
sostiene que en la identificación del tipo penal con sus modificaciones así como las
circunstancias de mayor y menor punibilidad, se debe dejar claro que las circunstancias de
mayor y menor punibilidad solo sirven para escoger el cuarto en el que habrá de imponerse la
pena. No obstante, cuando se habla del tipo penal con sus modificaciones, se entiende que
hay circunstancias que modifican el mínimo y el máximo de la pena, sin perjuicio de que
puede darse el caso en que aparezcan en los dos espacios la misma circunstancia, esto es, que
alguna de mayor punibilidad pueda darse también como circunstancia específica
modificadora de la punibilidad, evento en el cual solo se le pueden dar consecuencias a una,
para no incurrir en la prohibición de doble incriminación. Esas circunstancias cuentan con
unas reglas previstas en la ley y son de dos tipos, aquellas respecto de las cuales la norma
determina con precisión como queda la pena luego de su aplicación, y otras en las que la ley
dice genéricamente como se aplican reglas para modificar la pena.

Las modificaciones precisas de los marcos punitivos por circunstancias de marginalidad,


ignorancia o pobreza extremas como determinantes de la comisión del delito aparecen
reguladas en el artículo 56. Asimismo, en lo dispuesto para la tentativa en el artículo 27, ya
que tal disposición explica los términos precisos de la modificación de la pena por dicho
fenómeno amplificador del tipo. Con respecto a los márgenes punitivos que se adecúan de
acuerdo con unas reglas de ley se sostiene que existen otras circunstancias que modifican los
mínimos y los máximos de la pena, cuya aplicación está orientada por unas sencillas reglas,
específicamente contenidas en el artículo 60 del Código Penal. Así en este artículo se señala
que, si la pena se aumenta o disminuye en una proporción determinada, ésta se aplicará al
mínimo y al máximo de la infracción básica. Igualmente, que, si la pena se aumenta hasta en
una proporción, ésta se aplicará al máximo de la infracción básica. Por otra parte sostiene que
si la pena se disminuye hasta en una proporción, ésta se aplicará al mínimo de la infracción
básica. Si la pena se aumenta en dos proporciones, la menor se aplicará al mínimo y la mayor
al máximo de la infracción básica. Y, si la pena se disminuye en dos proporciones, la mayor
se aplicará al mínimo y la menor al máximo de la infracción básica.
En la pena de concurso de delitos contenido en el artículo 31 del Código Penal se sostiene
que cuando se trata de dosificar un concurso de delitos se deben cumplir los siguientes pasos:
identificar las penas a imponer de cada una de las conductas punibles que hacen parte del
concurso; determinar el monto de la pena que se impondría por cada delito atendiendo las
circunstancias tanto genéricas (circunstancias de mayor y menor punibilidad que indican en
cuál cuarto moverse) como las específicas modificadoras de la punibilidad; comparar las
penas que se impondrán a todos los delitos y ahí seleccionar cuál sería el delito sancionado
con pena mayor y proceder al proceso de dosificación del sancionado más severamente como
si fuera único. Y, finalmente, adicionar la pena del delito o delitos adicionales –diferentes al
sancionado con la pena más grave- respetando el límite contenido en el artículo 31.

Contraargumentos A pesar de existir un marco regulatorio sobre la individualización de la pena esta aparece
como el único escenario en el cual el juez le concede brevemente y por una sola vez el uso de
la palabra al fiscal y luego a la defensa para que se pronuncien sobre “las condiciones
individuales, familiares, sociales, modo de vivir y antecedentes de todo orden del culpable. Si
lo consideran conveniente, podrán referirse a la probable determinación de pena aplicable y la
concesión de algún subrogado.” pues a esta altura del proceso el juez ya tiene clara tanto la
imputación fáctica como jurídica, pero necesita ahora precisar las causales de menor o mayor
punibilidad que debe reconocer, con incidencia enorme y trascendental en la pena: nada
menos que la escogencia, dentro del sistema de cuartos que prevé nuestra ley sustantiva
penal, de cuál es el margen de movilidad dentro del que le es lícito tazar ya en definitiva la
pena. Por tanto mediante la regulación de este aspecto de la pena se debe evitar la tentación
de caer en una especie de derecho de autor que prive el derecho de la presunción de
inocencia.

Conclusión La individualización de la pena es una figura que permite establecer la relación de los hechos
que se le reprocha al acusado de una manera clara y definida lo mejor posible. Durante esta
actividad se hace necesario que el acusador precise, no solo los hechos relevantes sino
también las normas penales que considera con ellos violadas. Esto a expensas de garantizar
los derechos del procesado y la materialización del derecho penal colombiano en el marco de
un Estado Social de Derecho.

Nuevas preguntas ¿Es totalmente certero afirmar que la individualización de la pena corresponde a un proceso
objetivo? ¿Qué sucede cuando ocurre un error en la dosificación de la pena? ¿si el derecho
penal es también una definición política cómo influye dicho aspecto en la individualización
de la pena? ¿cada sujeto responde por la pena máxima de cada delito o se estima una pena
máxima que reuna todos los delitos en aras de cumplir con ese principio restaurativo del
derecho penal?

Aporte a la El texto es revelador en cuanto a la explicación del proceso de la individualización de la pena


formación y la dosificación de los delitos. En esa medida permite tener un panorama sobre el tema
atendiendo a las dinámicas del sistema penal colombiano y los principios que el Código Penal
demanda de quien haga las veces de sentenciador.